Las Noticias de hoy 28 Junio 2021

Enviado por adminideas el Lun, 28/06/2021 - 12:17

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El amor es la fuerza más humilde, pero la más poderosa de que dispone el  ser humano - Imágenes con frases para facebook. Frases en latin, frases  inspiradoras, frases hermosas

deas Claras

DE INTERES PARA HOY    lunes, 28 de junio de 2021     

Indice:

ROME REPORTS

Ángelus del Papa: "Jesús se deja tocar por nuestro dolor y con amor sana la vida"

Papa a los patriarcas católicos de Oriente Medio: sean custodios y testigos de la fe

Francisco a Cáritas Italiana: “siéntanse cada día escogidos para el amor"

El Papa: la paz es pisoteada, los políticos responderán ante Dios por las guerras

EL VALOR DE UN JUSTO : Francisco Fernandez Carbajal

Evangelio del lunes: tras los pasos de Jesús

“Aprended a hacer el bien” : San Josemaria

Sé que te encantó, Jesús : Diego Zalbidea

«La vida sin fe no es vida» : Paulino Alonso

Amar o no amar, he aquí la cuestión : Ramón Montalat

¿Se extiende la cristiano fobia? : Sheila Morataya

La “Coherencia Eucarística” : Ernesto Juliá

Año Xacobeo 2021: ¿Cómo se va a celebrar en tiempos de Covid . : Victoria de Leste. CARF

Todos los hombres son en un sentido iguales y en otro desiguales : Plinio Corrêa de Oliveira

Un solo Pastor, una sola Fe, un solo Bautismo.:  Xus D Madrid

Una sociedad que excluye a Dios : Domingo Martínez Madrid

La inseguridad de los católicos en China :  Jesús Domingo Martínez

“Solo quiero que me quieran” :  Jesus Domingo Martinez

El virus chino, el mono humano y su degeneración : Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

Ángelus del Papa: "Jesús se deja tocar por nuestro dolor y con amor sana la vida"

A la hora del rezo del Ángelus el Papa Francisco reflexionó sobre dos momentos que presenta el Evangelio de hoy y que muestran a Jesús venciendo la muerte y la enfermedad mediante el amor, que es capaz de sanar la vida. El Santo Padre recordó que la peor enfermedad no es la pandemia, sino la falta de amor. Por ello, exhortó a todos a dejar que Jesús "mire nuestros corazones y los sane", abandonando las apariencias y los prejuicios, saliendo al encuentro de los hermanos marginados.

 

Sofía Lobos - Ciudad del Vaticano

El domingo 27 de junio el Papa Francisco rezó la oración mariana del Ángelus asomado desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano junto a los fieles reunidos en la plaza de San Pedro. 

Reflexionando sobre la lectura del Evangelio dominical (cf. Mc 5,21-43) el Santo Padre analizó el momento en el que Jesús "se tropieza con nuestras dos situaciones más dramáticas" como humanidad, la muerte y la enfermedad.

De ellas -añadió Francisco- libera a dos personas: una niña, que muere justo cuando su padre ha ido a pedir ayuda a Jesús; y una mujer, que desde hace muchos años padece un flujo de sangre en su cuerpo, lo cual en aquella época la convertía socialmente en una mujer "impura".

En este sentido, el Papa explicó que Jesús "se deja tocar por nuestro dolor y nuestra muerte, y obra dos signos de curación para decirnos que ni el dolor ni la muerte tienen la última palabra. Nos dice que la muerte no es el final. Vence a este enemigo, del que solos no podemos liberarnos".

La peor enfermedad de la vida es la falta de amor

Centrándose en la curación de la mujer, especialmente en este momento en que la enfermedad sigue ocupando el centro de las noticias en el marco de la pandemia, el Pontífice subrayó que la peor enfermedad de la vida "es la falta de amor y no poder amar", algo de lo que seguramente ella sufría al ser marginada y tener su corazón herido.

Francisco hizo hincapié en que todos podemos identificarnos, de alguna forma, con esta mujer de la cual el Evangelio no revela su nombre:

“El texto dice que había probado muchas curas, y gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor (v. 26). También nosotros, ¿cuántas veces nos arrojamos sobre remedios equivocados para saciar nuestra falta de amor? Pensamos que el éxito y el dinero nos hacen felices, pero el amor no se compra. Nos refugiamos en lo virtual, pero el amor es concreto, no es apariencia”

De ahí la importancia del gesto ejemplar de la mujer, quien ante todo este sufrimiento, finalmente, elige a Jesús y se abalanza entre la multitud para tocar su manto: "Busca el contacto directo y físico con Jesús".

Buscar la mirada de Jesús

Asimismo, el Papa destacó que en esta época, hemos comprendido, más profundamente, lo importantes que son el contacto y las relaciones.

“Lo mismo ocurre con Jesús: a veces nos contentamos con observar algún precepto y repetir oraciones, pero el Señor espera que nos encontremos con Él, que le abramos el corazón, que toquemos su manto como la mujer para sanar. Porque, al entrar en intimidad con Jesús, se curan nuestros afectos. Esto es lo que quiere Jesús”

Para Francisco, es fundamental buscar la mirada de Jesús, como lo hizo aquella mujer en medio de su angustia, ya que, como nos dice el Evangelio, "Él no mira a la muchedumbre, sino a la persona. No se detiene ante las heridas y los errores del pasado, va más allá de los pecados y los prejuicios. No se queda en las apariencias, llega al corazón. Y la cura precisamente a ella, a la que habían rechazado  todos. Con ternura la llama 'hija'(v. 34) y alaba su fe, devolviéndole la confianza en sí misma".

Una caricia a los heridos en el corazón

El Santo Padre concluyó su alocución exhortando a dejar que "Jesús mire y sane nuestros corazones", y también invitó a imitar al Hijo de Dios, "actuando como hizo Él", ya que muchas personas que viven a nuestro alrededor se sienten heridas, solas y necesitan sentirse amadas:

“Jesús te pide una mirada que no se quede en las apariencias, sino que llegue al corazón; que no juzgue, sino que acoja. Porque sólo el amor sana la vida. Que la Virgen, Consuelo de los afligidos, nos ayude a llevar una caricia a los heridos en el corazón que encontremos en nuestro camino”

 

Papa a los patriarcas católicos de Oriente Medio: sean custodios y testigos de la fe

En una carta escrita con ocasión de la Jornada de la Paz para Oriente de hoy, convocada con motivo de la celebración del 130 aniversario de la Rerum Novarum, Francisco insta a la Iglesia de Oriente Medio a inspirarse en la Sagrada Familia a la que hoy se consagra, a perseverar en la fe y a vivir la profecía de la fraternidad contribuyendo a la construcción del bien común.

Michele Raviart - Ciudad del Vaticano

"La Consagración a la Sagrada Familia os convoca a cada uno de vosotros a redescubrir como individuos y como comunidad vuestra vocación de ser cristianos en Oriente Medio, no sólo pidiendo el justo reconocimiento de vuestros derechos como ciudadanos originarios de esas amadas tierras, sino viviendo vuestra misión como custodios y testigos de los primeros orígenes apostólicos". Así se expresa el Papa en su Carta enviada a los Patriarcas católicos de Oriente Medio que, este domingo 27 de junio, Día de la Paz para Oriente, celebran una Divina Liturgia para consagrar su tierra a la Sagrada Familia. 

Custodios del misterio hecho carne

"Jesús, José y María, de hecho, representan bien vuestra identidad y vuestra misión", explica el Papa, empezando por la custodia del "misterio del Hijo de Dios que se hace carne", de estar constituidos "en torno a Jesús y por Él". María nos lo entregó, José lo acogió dispuesto a cumplir toda la voluntad del Padre. El misterio del nacimiento en Belén fue "un misterio de humildad y expoliación", combinado con "la indigencia de las personas obligadas a emigrar" cuando María y José partieron hacia Egipto para custodiar al Hijo de Dios.

 

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De esta manera, permanecen fieles a su vocación y anticipan inconscientemente el destino de exclusión y persecución que tendrá Jesús cuando se haga adulto y que, sin embargo, revelará la respuesta del Padre en la mañana de Pascua.

Peregrino y en oración por Oriente Medio

A los Patriarcas, "custodios y testigos de los primeros orígenes apostólicos", Francisco les reitera también su cercanía, hoy como desde el inicio de su pontificado, tanto como peregrino, con viajes a Tierra Santa, Egipto, Emiratos Árabes e Iraq, así como invitando a toda la Iglesia a la oración y a la solidaridad, como ocurrió para el caso de Siria. Y como está previsto para el Líbano el 1 de julio, con la participación de "todos los responsables de las Iglesias del País de los Cedros" en un encuentro de oración.

Las civilizaciones caen, la Palabra de Dios permanece

En un lugar donde "las civilizaciones y las dominaciones han surgido, florecido y luego han caído", señala el Pontífice, la Palabra de Dios, a partir de "nuestro padre Abraham", "ha seguido siendo una lámpara que ha iluminado y alumbra nuestros pasos". Oriente Medio -repite Francisco, utilizando una imagen ya conocida en el momento del viaje a Iraq- es como una "alfombra", fruto del entrelazamiento de "numerosos hilos que sólo estando juntos uno al lado del otro se convierten en una obra maestra":

“Si la violencia, la envidia, la división, pueden llegar a desgarrar incluso uno de esos hilos, el conjunto queda herido y desfigurado. En ese momento, los proyectos y acuerdos humanos poco pueden hacer si no confiamos en el poder sanador de Dios. No busquéis saciar vuestra sed en los manantiales envenenados del odio, sino dejad que los surcos del campo de vuestros corazones sean regados por el rocío del Espíritu, como hicieron los grandes santos de vuestras respectivas tradiciones: coptos, maronitas, melquitas, sirios, armenios, caldeos, latinos”

Sed sal en vuestras tierras por el bien común

La invitación final, por tanto, a los Patriarcas católicos de Oriente Medio es a ser "sal" según los principios de la Doctrina Social de la Iglesia. La Jornada de Oración coincide con el 130º aniversario de la Encíclica Rerum Novarum. El Pontífice también exhorta en la carta a "vivir la profecía de la fraternidad humana", en el centro de los encuentros del Papa en Abu Dhabi y Nayaf y de la Encíclica Fratelli tutti.

 

 

Francisco a Cáritas Italiana: “siéntanse cada día escogidos para el amor"

El Papa Francisco encontró la mañana de este sábado 26 de junio a una delegación de Cáritas Italiana en el aula Paulo VI que celebra 50 años de fundación. “La repetición de los 50 años es una etapa para agradecer al Señor el camino recorrido y renovar, con su ayuda, el impulso y los compromisos”.

 

Ciudad del vaticano

Francisco saludó a los representantes de las 218 agencias diocesanas de Cáritas italiana con ocasión de los cincuenta años de fundación y les dijo: “me complace compartir con ustedes este Jubileo, ¡su quincuagésimo año de vida! Son una parte viva de la Iglesia, son "nuestra Caritas", como le gustaba decir a San Pablo VI, el Papa que la quiso y la estableció”.

“Confirmo su tarea”

Seguidamente el Papa dijo: “confirmo su tarea”, y les recordó que celebrar los 50 años es un momento “para agradecer al Señor el camino recorrido y renovar, con su ayuda, el impulso y los compromisos”.

Tres caminos por los que continuar el viaje

El primer camino, afirmó el Papa es el de los más frágiles e indefensos. “Si no empiezas con ellos, no entiendes nada. Y me permito una confidencia. El otro día me enteré de esto, palabras de experiencia en boca de Don Franco, aquí presente. No quiere que digamos "eminencia", "cardenal Montenegro"(...) En él, agradezco a muchos hombres y mujeres que hacen caridad porque lo han vivido así, han entendido el camino de los últimos.  La caridad es la misericordia que busca a los más débiles, que llega a las fronteras más difíciles para liberar a las personas de la esclavitud que las oprime y hacerlas protagonistas de su propia vida”.

El camino de los últimos

El Papa subrayó el largo camino de compromisos y obras que Cáritas ha andado a lo largo de estos cincuenta años y les animó: “Ampliar la mirada, sí, pero partiendo de los ojos del pobre que tengo delante. Ahí es donde se aprende. Si no somos capaces de mirar a los ojos a los pobres, de mirarlos a los ojos, de tocarlos con un abrazo, con una mano, no haremos nada. Es con sus ojos que tenemos que mirar la realidad, porque mirando los ojos de los pobres miramos la realidad de una manera diferente a la que está en nuestra mentalidad. La historia no se mira desde la perspectiva de los vencedores, no, que la hacen parecer bella y perfecta, sino desde la perspectiva de los pobres, porque es la perspectiva de Jesús. Son los pobres los que ponen el dedo en la llaga de nuestras contradicciones y perturban sanamente nuestra conciencia, invitándonos a cambiar. Y cuando nuestro corazón, nuestra conciencia, mirando a los pobres, a la gente pobre, no se inquieta, se detiene -debemos detenernos-: algo no está funcionando”.

El camino del Evangelio

El segundo camino es el camino del Evangelio, que es “el estilo del amor humilde, concreto, pero no vistoso, que se propone, pero no se impone. Es el estilo del amor gratuito, que no busca recompensas. Es el estilo de la disponibilidad y del servicio, a imitación de Jesús que se hizo nuestro servidor”.

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A continuación, Francisco les animó a tener una caridad “inclusiva”, que se ocupe de la integralidad de la persona: “una caridad espiritual, material e intelectual”.

En su mensaje el Papa subrayó que el Evangelio nos muestra que Jesús está presente en cada persona pobre. “Es bueno que lo recordemos para liberarnos de la tentación, siempre recurrente, de la autorreferencialidad eclesiástica y ser una Iglesia de ternura y cercanía, donde los pobres son bendecidos, donde la misión está en el centro, donde la alegría nace del servicio”. Los textos de las Bienaventuranzas nos permiten ver la condición de los pobres y del Juicio Final la presencia de Jesús “en los pobres de todos los tiempos”.

El camino de la creatividad

El tercer camino es la vía de la creatividad, afirmó Francisco. “La rica experiencia de estos cincuenta años no es un bagaje de cosas que hay que repetir; es la base sobre la que hay que construir para aplicar de manera constante lo que San Juan Pablo II llamaba la imaginación de la caridad (cf. Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte, 50)”, subrayó.

El Papa puso en evidencia que en el tiempo presente el número de pobres va en aumento, pero ante esa realidad los animó: “Contra el virus del pesimismo, inmunícense compartiendo la alegría de ser una gran familia. En este ambiente fraterno el Espíritu Santo, que es creador y creativo, sugerirá nuevas ideas, adecuadas a los tiempos que vivimos”.

“Después de esta prédica de Cuaresma…” un agradecimiento

“Y ahora quiero dar las gracias: ¡gracias a los trabajadores, a los sacerdotes y a los voluntarios! Gracias también porque con motivo de la pandemia la red Cáritas ha intensificado su presencia y ha aliviado la soledad, el sufrimiento y las necesidades de muchos”. Igualmente, el Papa agradeció el trabajo de los voluntarios, de los jóvenes, a quienes Cáritas ayuda “a descubrir el sentido del don, para que prueben el buen sabor de redescubrirse a sí mismos dedicando su tiempo a los demás. De este modo, la propia Cáritas seguirá siendo joven y creativa, mantendrá una mirada sencilla y directa, que se dirige sin miedo hacia el Arriba y hacia el otro, como hacen los niños”.

 

El Papa: la paz es pisoteada, los políticos responderán ante Dios por las guerras

Texto inédito del Papa Francisco para el libro "Paz en la tierra. La fraternidad es posible" del cual hoy, el periódico "La Repubblica" anticipa amplios extractos. El volumen, que forma parte de la colección de la Librería Editora Vaticana (LEV) "Intercambio de dones", recoge palabras y discursos del Pontífice sobre la paz y la fraternidad. Cuenta además con el Prefacio del patriarca copto ortodoxo Tawadros II: "Olvidar el dolor de las guerras nos hace indefensos ante la lógica del odio".

 

Salvatore Cernuzio - Ciudad del Vaticano

Los horrores del siglo XX, las dos Guerras Mundiales, el holocausto, los genocidios, el terrorismo, las masacres y la propaganda del odio, parecen no haber servido para nada, dado que aún hoy la paz es "pisoteada y despreciada". Por otro lado, "la guerra se está revalorizando peligrosamente": un mal del que los responsables políticos responderán ante Dios y los pueblos. Profundo es el pesar que expresa el Papa Francisco en un texto inédito en el volumen titulado "Paz en la tierra" (evocando la histórica encíclica de Juan XXIII), con el subtítulo "La fraternidad es posible".

La colección ecuménica de la LEV

Se trata de un libro que forma parte de la serie ecuménica de la Librería Editora del Vaticana "Intercambio de dones", que pretende poner de relieve los vínculos entre los cristianos de las distintas confesiones. De hecho, los volúmenes se introducen siempre con la contribución de un representante de las Iglesias y Comunidades separadas, con las que se está caminando en el restablecimiento de la comunión.

Esta vez es el Papa Tawadros II, Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Copta de Alejandría en Egipto, quien firma el prefacio del libro, del que el diario La Repubblica anticipa hoy amplios extractos. A partir de mañana, 28 de junio, estará en las librerías.

El riesgo de olvidar las lecciones de la historia 

En el texto, repleto de citas, por ejemplo del rabino Jonathan Sacks o de Don Luigi Sturzo; el Papa Francisco desgrana su reflexión partiendo de la realidad actual, la de millones de seres humanos que aspiran a la paz pero que siguen "amenazados por la guerra, obligados a abandonar sus hogares, golpeados por la violencia." "Esta aspiración, tan legítima, es a menudo pisoteada o despreciada", señala el Papa, quien indica que con la desaparición de la generación que vivió la Segunda Guerra Mundial, rápidamente "olvidamos las lecciones de la historia."

"El olvido de los dolores de las guerras nos hace indefensos ante la lógica del odio: facilita el desarrollo del belicismo. El olvido ahoga la auténtica aspiración a la paz y conduce a la repetición de los errores del pasado".

1 de julio: el Papa y los líderes religiosos en oración por el Líbano

Francisco reconoce que "hoy se revaloriza peligrosamente la guerra: se opta fácilmente por ella aduciendo todo tipo de excusas aparentemente humanitarias, defensivas o preventivas, recurriendo incluso a la manipulación de la información". El Pontífice plantea, por tanto, una serie de preguntas:

"¿Somos conscientes del sufrimiento de tantos por la guerra? ¿Somos conscientes de los riesgos para la humanidad? ¿Intentamos de alguna manera apagar el fuego de las guerras y prevenirlas? ¿O estamos distraídos y empeñados en nuestros propios intereses? ¿O nos conformamos con que la guerra no nos afecte de cerca?

Son cuestiones que "deberían inquietar a los dirigentes políticos que responderán ante Dios y los pueblos por la continuación de las guerras".

Los refugiados, dolorosos embajadores de la demanda de paz

Francisco retomó el concepto de "una tercera guerra librada a pedazos, con crímenes, masacres y destrucción", y cuestionó la conciencia de todos: "No podemos vivir tranquilamente con las guerras en curso como si fueran fatalidades. Sería un embotamiento de la conciencia". Desgraciadamente, esto ocurre, sobre todo en los países que no están afectados por conflictos, sino por algunas consecuencias que derivan de ellos como la llegada de refugiados. Son precisamente ellos, señala el Papa, los "testigos de la guerra, los dolorosos 'embajadores' de la inaudita demanda de paz" que "nos hacen ver con nuestras propias manos lo inhumana que es la guerra".

Libro: "Paz en la tierra. La fraternidad es posible"

Libro: "Paz en la tierra. La fraternidad es posible"

 

 

EL VALOR DE UN JUSTO

— Por diez justos, Dios habría perdonado a miles de habitantes de dos ciudades.

— Nuestra participación en los infinitos méritos de Cristo.

— Como luceros en el mundo.

I. La Sagrada Escritura nos muestra a Abrahán, nuestro padre en la fe, como un hombre justo en el que Dios se alegró de una manera muy particular y a quien hizo depositario de las promesas de redención del género humano. La Epístola a los Hebreos habla con emoción de este santo Patriarca y de todos los hombres justos del Antiguo Testamento que murieron sin haber alcanzado las promesas, sino viéndolas y saludándolas desde lejos1, con un gesto lleno de alegría. «Es una comparación –comenta San Juan Crisóstomo– sacada de los navegantes que, cuando ven de lejos las ciudades a donde se dirigen, sin haber entrado aún en el puerto, lanzan saludos emocionados»2.

Aunque no llegaron a ser poseedores en esta vida de la redención prometida, ni participaron de la unión que nosotros podemos tener con el Hijo Unigénito de Dios, Yahvé los trató como amigos íntimos y confió en ellos plenamente; por su fe y su fidelidad se olvidó muchas veces de los errores de otros. Muchos hombres se salvaron porque fueron amigos de estos «amigos de Dios». Cuando Dios dispuso la destrucción de Sodoma y de Gomorra a causa de sus muchos pecados, se lo comunicó a Abrahán3, y este se sintió solidario de aquellas gentes. Entonces se acercó Abrahán y dijo a Dios: ¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable? Si hay cincuenta justos en la ciudad, ¿los destruirás?, ¿no perdonarás al lugar por los cincuenta inocentes que hay en él?, le dice lleno de confianza. Y Dios le responde: Si encuentro en Sodoma cincuenta justos, perdonaré a todo el lugar por amor de ellos. Pero no se encontraron estos cincuenta justos. Y Abrahán hubo de ir bajando la cifra de los hombres santos: ¿Y si hubiera cinco menos, es decir, cuarenta y cinco? Y el Señor le dice: No la destruiré si encuentro allí cuarenta y cinco hombres justos. Pero tampoco los había. Y Abrahán seguía intercediendo ante el Señor: ¿Y si solo hubiese cuarenta?..., ¿treinta?..., ¿veinte?... Finalmente, se vio que no había ni diez hombres justos en aquella ciudad. El Señor había dicho a la última petición de Abrahán: Si hay diez, tampoco la destruiré. ¡Por el amor de diez justos, Dios habría perdonado todo el lugar! ¡Tanto es el valor de las almas santas ante los ojos del Señor! ¡Tanto está dispuesto a realizar por ellas!

Con frecuencia se habla en la Sagrada Escritura de la solidaridad en el mal, en el sentido de que el pecado de unos puede dañar a toda la comunidad4. Pero Abrahán invierte los términos: pide a Dios que, ya que estima tanto la justicia de los santos, estos sean la causa de bendiciones para todos, aunque muchos sean pecadores. Y Dios acepta este planteamiento del Patriarca.

Nosotros podemos meditar hoy en la alegría y en el gozo de Dios cuando procuramos serle fieles. En el valor que pueden tener nuestras obras cuando las hacemos por Dios, aun las más ocultas, las que parece que nadie ve y que quizá no tendrán «aparentemente» ninguna trascendencia: Dios da mucho valor a las obras de quienes luchan por la santidad. Dios se goza en los santos; y por ellos su misericordia y su perdón se derraman sobre otros hombres que de por sí no lo merecen. Es un misterio maravilloso, pero real, el que Dios se goza en las personas que caminan hacia la santidad.

II. Con Jesucristo se cumplirá lo que había sido anunciado: por la muerte de uno solo podrán salvarse todos5. El misterio de la solidaridad humana alcanza en Cristo una plenitud insospechada. Nada ha sido ni será jamás, con una distancia infinita, tan agradable a Dios como el ofrecimiento –el holocausto– que Jesús hizo de su vida por la salvación de todos, y que culminó en el Calvario: «para que se diese en la tierra, en un alma humana, un acto de amor de Dios de valor infinito, era necesario que esa alma humana fuera la de una Persona divina. Tal fue el alma del Verbo hecho carne: su acto de amor tomaba en la Persona divina del Verbo un valor infinito para satisfacer y para merecer»6.

Enseña Santo Tomás de Aquino que Jesucristo ofreció a Dios más de lo que exigiría la justa compensación de la ofensa inferida por todo el género humano. Y esto se cumplió: por la grandeza del amor con que padecía; por la dignidad de la Vida que entregaba en satisfacción por todos, pues era la vida del Dios-Hombre; por la enormidad del dolor que padeció...7. «Mayor fue la caridad de Cristo paciente que la malicia de los que le crucificaron, y por eso pudo Cristo satisfacer más con su Pasión que ofender los que le crucificaron dándole muerte, hasta tal punto que la Pasión de Cristo fue suficiente y sobreabundante por los pecados de los que le crucificaron»8, y por los de todos los hombres de todos los tiempos, tanto los personales como el pecado original de todas las almas, «como si un médico preparara una medicina con la que pueden curarse cualesquiera enfermedades aun en el futuro»9.

Jesucristo ha dado plena satisfacción al amor eterno del Padre10. Así lo ha enseñado siempre la Iglesia11. El amor de Cristo muriendo por nosotros en la Cruz agradaba a Dios más de lo que pueden desagradarle todos los pecados de todos los hombres juntos. Y en la medida en que vamos identificando nuestra voluntad con la del Señor, nos apropiamos los méritos de Cristo. ¡Reparamos a Dios haciendo nuestros el amor y los méritos de su Hijo! Aquí se fundamenta el valor incomparable que un solo hombre santo tiene para Dios. Aunque son muchos los pecados que se cometen cada día, ¡hay también muchas almas que, pese a sus miserias, desean agradar a Dios con todas sus fuerzas!

No importa si nuestra vida no tiene una gran resonancia externa; lo que importa es nuestra decisión de ser fieles, al convertir los días de la vida en una ofrenda a Dios. Quien sabe mirar a su Padre Dios, quien le trata con la confianza y amistad de Abrahán, no cae en el pesimismo, aunque el empeño constante por servir al Señor no dé resultados externos de los que uno pueda ufanarse. ¡Qué engaño tan grande cuando el diablo intenta que el alma se llene de pesimismo ante resultados aparentemente escasos, y, en cambio, el Señor está contento, a veces muy contento, por la lucha diaria puesta, por el recomenzar continuo!

«“Nam, et si ambulavero in medio umbrae mortis, non timebo mala” –aunque anduviere en medio de las sombras de la muerte, no tendré temor alguno. Ni mis miserias, ni las tentaciones del enemigo han de preocuparme, “quoniam tu me cum es”– porque el Señor está conmigo»12. Siempre has estado presente en mi vida, Señor.

III. En atención a los diez no la destruiré. ¡Habrían bastado diez justos! Las personas santas compensan con creces todos los crímenes, abusos, envidias, deslealtades, traiciones, injusticias, egoísmos... de todos los habitantes de una gran ciudad. Por nuestra unión al sacrificio redentor de Jesucristo, Dios mirará con especial compasión a familiares, amigos, conocidos... que quizá se extraviaron por ignorancia, por error, por debilidad, o porque no recibieron las gracias que nosotros hemos recibido. ¡Cuántas veces tendremos ese amistoso y afable regateo con Jesús, semejante al que tuvo Abrahán con Yahvé! Mira, Señor –le diremos–, que esta persona es mejor de lo que manifiesta, que tiene buenos deseos... ¡ayúdala! Y Jesús, que conoce bien la realidad, la moverá con su gracia en atención a nuestra amistad con Él.

Dios acoge las peticiones de los suyos en el mundo con particular atención: las oraciones de los niños, que rezan con un corazón sin malicia, y las de quienes se hacen como ellos; las súplicas de los enfermos, a quienes pone más cerca de su Corazón; las de quienes hemos repetido tantas veces que no tenemos otra voluntad que la Suya, que queremos servirle en medio de nuestras tareas normales de todos los días. Sostienen verdaderamente al mundo quienes procuran estar unidos a Cristo. Y esa unión no se manifiesta ordinariamente en hechos exteriores llamativos. «Son más numerosos sin comparación los acontecimientos cuyo realce social queda por ahora oculto: es la multitud inmensa de las almas que han pasado su existencia gastándose en el anonimato de la casa, de la fábrica, de la oficina; que se han consumido en la sociedad orante del claustro; que se han inmolado en el martirio cotidiano de la enfermedad. Cuando todo quede manifiesto en la parusía, entonces aparecerá el papel decisivo que ellas han desempeñado, a pesar de las apariencias contrarias, en el desarrollo de la historia del mundo. Y esto será también motivo de alegría para los bienaventurados, que sacarán de ello tema de alabanza perenne al Dios tres veces Santo»13.

San Pablo dice a los primeros cristianos que brillan como luceros en el mundo14, alumbrando a todos con la luz de Cristo. Dios mira desde el Cielo la tierra y se goza en esas personas que viven una vida corriente, normal, pero que son conscientes de la dignidad de su vocación cristiana. El Señor se llena de alegría al contemplar nuestra tarea, casi siempre menuda y sin relieve, si procuramos ser fieles.

1 Heb 11, 13. — 2 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre la Carta a los Hebreos, 2, 3. — 3 Primera lectura. Año 1. Gen 18, 16-33. — 4 Cfr. Jos 7, 16-26. — 5 Is 53, 1 ss. — 6 R. Garrigou-Lagrange, El Salvador, Rialp, Madrid 1972, p. 297. — 7 Cfr. Santo Tomás, Suma Teológica 3, q. 48, a. 2. — 8 Ibídem. — 9 Ibídem, q. 49, a. 1. — 10 Cfr. Juan Pablo II, Enc. Redemptor hominis, 4-III-1979, 10. — 11 Cfr. Conc. de Trento, Sesión VI, cap. 7; cfr. Pío XII, Enc. Humani generis, Denz-Sch 2318/3891. — 12 San Josemaría Escrivá, Forja, n. 194. — 13 Juan Pablo II, Homilía 11-II-1981. — 14 Flp 2, 15.

 

Evangelio del lunes: tras los pasos de Jesús

Comentario del lunes de la 13° semana del tiempo ordinario. “El Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”. Jesús necesita discípulos fieles, dispuestos a renunciar a una vida cómoda por el Reino de los Cielos.

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Evangelio (Mt 8,18-22)

En aquel tiempo:

Al ver Jesús a la multitud que estaba a su alrededor, ordenó marchar a la otra orilla. Y se le acercó un escriba:

— Maestro, te seguiré adonde vayas — le dijo.

Jesús le contestó:

— Las zorras tienen sus guaridas y los pájaros del cielo sus nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.

Otro de sus discípulos le dijo:

— Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre.

— Sígueme y deja a los muertos enterrar a sus muertos — le respondió Jesús.


Comentario

La multitud está maravillada por los milagros de Jesús. Pero Él huye de toda ostentación y manda pasar a la otra orilla. Un escriba logra presentarse ante Él y le elige como su Maestro. Recibe una respuesta inesperada: está ante el humilde Hijo del hombre, que predica sin descanso el Reino de Dios. No tiene casa propia; se hospeda y descansa donde es bien recibido: en Cafarnaún, en la casa de Pedro; en Betania, en la de los tres hermanos amigos suyos; en Jerusalén, en la casa indicada por el anónimo hombre del cántaro, en la barca de sus discípulos, donde durmió en medio de la tempestad. En cambio, una raposa, por muy agitada que sea su vida, se ha construido su guarida y de allí sale y allí vuelve. Y así los pájaros del cielo en sus nidos. Descansan cuando han asegurado su subsistencia y la de sus crías. Quizá el escriba imaginaba un seguimiento más acomodado.

Los que ya le siguen han experimentado lo que supone no tener tiempo ni para comer, hasta escuchar la invitación de Jesús a descansar un poco (cf. Marcos 6,31). Incluso entre ellos, los que Él ha elegido, surge el conflicto entre seguirle y cumplir la ley que manda honrar a los padres (cf. Éxodo 20,12), dándoles una digna sepultura. Pero ninguna ley supera el mandato del Señor a seguirle para anunciar la salvación, pues es expresión de la más alta caridad hacia el prójimo. Demorar la respuesta equivale a cambiar el orden de los mandamientos.

Jesús nos sigue diciendo: “No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca” (Juan 15,16). Cuenta con nuestro “sí” alegre y decidido, también en este mundo tan necesitado de hombres y mujeres que lo amen tanto como Dios lo amó (cf. Juan 3,16). Resuena, al escuchar estas palabras del Evangelio de hoy, la advertencia de San Josemaría: “Ten presente, hijo mío, que no eres solamente un alma que se une a otras almas para hacer una cosa buena. Esto es mucho..., pero es poco. —Eres el Apóstol que cumple un mandato imperativo de Cristo”[1].

 


[1] San Josemaría, Camino, n. 942.

 

“Aprended a hacer el bien”

Cuando estés con una persona, has de ver un alma: un alma a la que hay que ayudar, a la que hay que comprender, con la que hay que convivir y a la que hay que salvar. (Forja, 573)

28 de junio

Me gusta recoger unas palabras que el Espíritu Santo nos comunica por boca del profeta Isaías: discite benefacere, aprended a hacer el bien. (...)

La caridad con el prójimo es una manifestación del amor a Dios. Por eso, al esforzarnos por mejorar en esta virtud, no podemos fijarnos límite alguno. Con el Señor, la única medida es amar sin medida. De una parte, porque jamás llegaremos a agradecer bastante lo que Él ha hecho por nosotros; de otra, porque el mismo amor de Dios a sus criaturas se revela así: con exceso, sin cálculo, sin fronteras.

La misericordia no se queda en una escueta actitud de compasión: la misericordia se identifica con la superabundancia de la caridad que, al mismo tiempo, trae consigo la superabundancia de la justicia. Misericordia significa mantener el corazón en carne viva, humana y divinamente transido por un amor recio, sacrificado, generoso. (Amigos de Dios, 232)

 

Sé que te encantó, Jesús

San Josemaría nos enseñó a cuidar las cosas pequeñas porque comprendía la capacidad del hombre de agradar a Dios con pequeños y casi minúsculos detalles realizados por amor.

VIDA ESPIRITUAL19/03/2020 

El 29 de diciembre de 1933, san Josemaría ultimaba la instalación de la Academia DYA. Le ayudaban ese día cuatro estudiantes: Manolo, Isidoro, Pepe y Ricardo. Una de las tareas que ejecutaron fue la instalación de una pizarra de 1,10 por 2 metros en una clase. Al día siguiente, anota en sus papeles la emoción que le embargó: «En cuanto colocaron el encerado en una clase, lo primero que escribieron los cuatro artistas fue: “Deo omnis gloria!” —toda la gloria para Dios. —Ya sé que te encantó, Jesús»[1].

En esas pocas palabras se vislumbra su gozo al contemplar esa simpática ocurrencia. Pero quizá hay algo más en aquel apunte y es la manera en que el fundador del Opus Dei comprendía nuestra capacidad de agradar a Dios con pequeños y casi minúsculos detalles. No es fácil entender cómo una acción tan insignificante de las criaturas pueda llegar así a su Creador.

Dios ha dicho que sus «delicias están con los hijos de los hombres» (Pr 8,31), que le encantamos. Si esa expresión de san Josemaría parece atrevida, es todavía más audaz cuando describe una convicción muy íntima: «Con la Fe y el Amor, somos capaces de chiflar a Dios, que se vuelve otra vez loco –ya fue loco en la Cruz, y es loco cada día en la Hostia–, mimándonos como un Padre a su hijo primogénito»[2]. Esta conciencia era algo habitual en su predicación: «Les hablé de Jesús chiflado, loco por nosotros»[3]. ¿Alguna vez habíamos llegado a imaginar una reacción divina de este calibre?

La felicidad de Dios

Al final de su primera carta pastoral, el prelado del Opus Dei pedía a Dios: «Haz, Señor, que desde la fe en tu Amor vivamos cada día con un amor siempre nuevo, en una alegre esperanza»[4]. ¿Qué puede unir a la alegría –algo de lo que todos hemos tenido experiencia– con las virtudes que nos acercan a Dios y nos son otorgadas por él? Santo Tomás de Aquino afirma que la felicidad «le corresponde a Dios en grado sumo» (S. Th. I-I, q. 26); nadie es tan feliz como él y desea disfrutar y compartir esa alegría con nosotros. Por eso, vivimos a la espera de la felicidad eterna y, al mismo tiempo, estamos ya alegres porque Dios nos concede participar aquí de su dicha.

JESÚS SE CONMUEVE CON LA VIUDA QUE ECHA EN EL TEMPLO LAS POCAS MONEDAS QUE TIENE PORQUE SE DA CUENTA QUE LO QUE ESTÁ ENTREGANDO VERDADERAMENTE ES SU CORAZÓN

Para adentrarnos en el misterio de la felicidad divina, puede servirnos contemplar una reacción de Jesús que nos narra san Marcos: «Sentado Jesús frente al gazofilacio, miraba cómo la gente echaba en él monedas de cobre, y bastantes ricos echaban mucho. Y al llegar una viuda pobre, echó dos monedas pequeñas, que hacen la cuarta parte del as» (Mc 12,41-42). Este insignificante detalle emocionó a nuestro Señor.

Las monedas de cobre retumbaban al caer en el gazofilacio, que era una especie de trompeta con la boca hacia arriba situada en el atrio del templo. Allí se entregaban las ofrendas, limosnas y rentas. El acostumbrado golpear del metal recio era bien diferente al suave tintineo de las dos monedas sin apenas valor que había ofrecido esta pobre mujer. Sumaban la cuarta parte del as que, en aquel momento, era la moneda más pequeña en circulación.

Sin embargo, aquella mujer conquistó el corazón de Cristo. Él en realidad no necesita nuestras ofrendas, mendiga algo mucho más grande: nuestro corazón. «¿No has visto las lumbres de la mirada de Jesús cuando la pobre viuda deja en el templo su pequeña limosna? –Dale tú lo que puedas dar: no está el mérito en lo poco ni en lo mucho, sino en la voluntad con que lo des»[5]. Jesús no interpreta los gestos de la manera como lo hacemos nosotros. La ofrenda de la viuda es minúscula, pero a Jesús le gusta mucho más que las otras porque es libre, humilde y gratuita. Significa mucho para él y no se resiste a explicarlo: «En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos los que han echado en el gazofilacio, pues todos han echado algo de lo que les sobra; ella, en cambio, en su necesidad, ha echado todo lo que tenía, todo su sustento» (Mc 12,43). Cristo nos desafía a valorar las cosas –y sobre todo nuestra vida– de una forma diferente, alternativa y paradójica.

 

Amar con la misma moneda

Es inútil intentar medir el amor del Señor por nosotros. «Dios llega gratis. Su amor no es negociable: no hemos hecho nada para merecerlo y nunca podremos recompensarlo»[6]. Jesucristo quiere ser nuestro amigo. Así se lo confió a sus apóstoles en el Cenáculo (cfr. Jn 15,15) «y en ellos nos lo ha dicho a todos. Dios nos quiere no solo como criaturas, sino como hijos a los que, en Cristo, ofrece verdadera amistad»[7]. Sin embargo, cuando palpamos nuestra fragilidad tendemos a pensar que Dios reacciona como nosotros lo haríamos. Cuando no nos salen las cosas o cuando nos parece que no estamos a la altura de su amor, lo imaginamos defraudado, decepcionado o entristecido. No nos cabe en la cabeza que nuestra vida, surcada de miserias y tropiezos, pueda agradar o encantar y, menos todavía, chiflar, a Dios.

DIOS SE DELEITA EN NUESTRA LUCHA INTERIOR GRATUITA, LIBRE Y ALEGRE

Los Padres de la Iglesia han tratado de prevenirnos ante este error tan común: «Hombre, ¿por qué te consideras tan vil, tú que tanto vales a los ojos de Dios?»[8]. San Buenaventura nos enseña el camino para no equivocarnos: «Si quieres saber cómo se realizan estas cosas pregunta a la gracia, no al saber humano; pregunta al deseo, no al entendimiento; pregunta al gemido expresado en la oración»[9].

¿Cómo puede ser que Dios se entusiasme de ese modo con nuestros minúsculos detalles de cariño o incluso con nuestras limitaciones? ¿Cómo es posible que la distancia infinita entre el amor de Dios y nuestra pobre correspondencia sea cancelada? Está claro que no tenemos dinero suficiente para comprar su amor. Nos ama porque le da la gana, que es la razón más divina. Por eso, no nos obliga a corresponderle de una manera precisa. Al mismo tiempo, se entusiasma si le pagamos con su moneda, con un amor gratuito de quien se deja amar, de quien permite al otro estar chiflado. Esto sucede cuando comprendemos que el cariño divino no está a la venta y, por eso, esperamos únicamente en la lotería de su bondad incondicional. Entonces el alma responde con lo poco que atesora, pero con una gran diferencia: lo hace porque le da la gana, igual que Dios. Y lo disfruta igual que él.

Los «detalles caseros del héroe»

Asomarse a la inmensidad del amor de Dios, que nos quiere con locura, puede ayudarnos a comprender el valor que tiene para Dios lo pequeño, precisamente porque es nuestro. Somos conscientes de que nunca saldaremos la deuda, pero nos entusiasma soñar con contribuir a sostener las cargas familiares. Es su amor el que transforma nuestras baratijas en joyas preciosas. Todo sirve para hacer feliz a Dios: bastan, como nos dice el Evangelio, dos monedas que forman la cuarta parte del as, pero que considera aptas para su infinita capacidad de amar y ser amado. Estas cosas pequeñas liberan al alma porque le ayudan a dejarse amar a cambio de nada. Vividas así, no encorsetan. Por el contrario, no se pueden cuidar con perseverancia si son fruto del afán de controlar, de cancelar la deuda. Se trata, en realidad, de detalles espontáneos y sencillos de quien se sabe mirado con cariño por un Dios todopoderoso y eterno pero, a la vez, un Dios muy casero.

Muchos no tendremos la altura de los grandes santos o de los mártires, pero sí la suerte de que a Dios le encanten nuestras ocurrencias. Nunca pensaremos que hacemos algo que merezca su cariño y precisamente eso abre nuestro corazón por completo a su gracia. Él se deleita con nuestra lucha gratuita, libre y alegre. Como no percibimos la altura, perdemos el vértigo y actuamos con una naturalidad y una fe encantadoras para él: «Muy bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, yo te confiaré lo mucho: entra en la alegría de tu señor» (Mt 25,23).

Internarse, con esta perspectiva, en el universo de las cosas pequeñas nos permite evitar dos caricaturas que no son dignas del humor y del amor con el que Dios nos mira. Aparentemente lejanas, ambas desviaciones tienen algo decisivo en común: ponen el foco en nosotros, en lo que hacemos. Por un lado, podemos descubrir después de años de lucha que el cuidado de las cosas pequeñas nos proporciona cierta seguridad y cabe el riesgo de buscar ahí la tranquilidad del que se limita a cumplir. Quizá sin darnos cuenta se han transformado en pequeñas rigideces que sirven de analgésico para nuestra inseguridad. Las vivimos externamente pero no las disfrutamos. Por otro lado, cabe también que nos supongan un peso insoportable, una carga que aplasta y desdibuja el rostro amable de Cristo porque nos hacen agobiante la lucha.

EL ALMA QUE SE DEJA AMAR, SE APROPIA DE LOS MÉRITOS DE CRISTO Y SE SIENTE CAPAZ DE SUBIR CUMBRES QUE, PARA SUS FUERZAS, SERÍAN INALCANZABLES

En ningún caso la solución pasa por no prestarles atención. Más bien se trata de atisbar cómo se presenta ante Dios nuestra lucha, no los resultados que nosotros logramos. Es cuestión de poner el foco de nuevo en él. Esa pelea muchas veces puede ser escondida, ínfima y sin fruto, pero es parte del «diálogo eterno entre el niño inocente y el padre chiflado por su hijo: –¿Cuánto me quieres? ¡Dilo! –Y el pequeñín silabea: ¡Mu–chos mi–llo–nes!»[10].

Sobre esto, escribe san Josemaría en una carta: «¡Qué tonterías te cuento! Es verdad: pero todo aquello, en que intervenimos los pobrecitos hombres –hasta la santidad– es un tejido de pequeñas menudencias, que derechamente rectificadas, pueden formar un tapiz espléndido de heroísmo o de bajeza, de virtudes o de pecados. Las gestas –nuestro Mío Cid– relatan siempre aventuras gigantescas, pero mezcladas con detalles caseros del héroe. –Ojalá hagas siempre mucho caso –¡línea recta! – de las cosas pequeñas. Y yo también; y yo también. [...]»[11].

La gracia nos hace ligeros

Chiflar a Dios es posible en Cristo. Nuestros pequeños esfuerzos –nuestras monedillas, unidos a Cristo, transformados en su propia ofrenda, se convierten en un «sacrificio puro, inmaculado y santo» (Plegaria Eucarística I); son un don agradable a Dios Padre, como dice el sacerdote en voz baja una vez presentadas las ofrendas en la santa Misa. La expresión latina es muy significativa: «Ut placeat tibi», para que te complazca. Producen ese efecto porque la Eucaristía «nos adentra en el acto oblativo de Jesús»[12].

Los santos encontraron un trampolín para estar a la altura; descubrieron que incluso nuestros defectos nos ayudan a querer más al Señor si, arrepentidos, los ponemos en sus manos: «Le repito que le amo, y después me lleno de vergüenza, porque ¿cómo puedo asegurar que le quiero, si tantas veces le he ofendido? La reacción entonces no es pensar que miento, porque no es verdad. Continúo mi oración: Señor, te quiero desagraviar por lo que te he ofendido y por lo que te han ofendido todas las almas. Repararé con lo único que puedo ofrecerte: los méritos infinitos de tu Nacimiento, de tu Vida, de tu Pasión, de tu Muerte y de tu Resurrección gloriosa; los de tu Madre, los de San José, las virtudes de los Santos, y las debilidades de mis hijos y las mías, que reverberan de luz celestial — como joyas — cuando aborrecemos con todas las veras del alma el pecado mortal y el venial deliberado»[13]. El alma que se deja amar, se apropia de los méritos de Cristo y se siente capaz de subir cumbres que, para sus fuerzas, serían inalcanzables. Tanta audacia ­–empujada por la gracia de Dios– puede resultar incluso paradójica, divertida, nos hace gracia. Y este buen humor estimula nuestra mejor respuesta a ese amor que se nos regala.

En este sentido, Benedicto XVI confiaba en una entrevista una intuición muy personal sobre cómo es Dios: «Personalmente creo que tiene un gran sentido del humor. A veces le da a uno un empellón y le dice: “¡No te des tanta importancia!”. En realidad, el humor es un componente de la alegría de la creación. En muchas cuestiones de nuestra vida se nota que Dios también nos quiere impulsar a ser un poco más ligeros; a percibir la alegría; a descender de nuestro pedestal y a no olvidar el gusto por lo divertido»[14].

Dios quiere que entremos en su gozo (cfr. Mt 25,23), que participemos de su alegría íntima, de su gozo infinito que nada puede arruinar. Para eso nos ha creado[15].

Posiblemente, la buena mujer del evangelio no perdió demasiado tiempo pensando si su ofrenda era mayor o menor que la del resto de los que acudían al gazofilacio. Tuvo la intuición de que a Dios no le importaba mucho la cantidad. No fueron necesarios muchos cálculos ni se puso a hacer comparaciones. Simplemente le pareció lógico darlo todo. No hizo un drama de su pobreza, aunque su condición tal vez no fuera agradable. Así lo viven y entienden los santos. Son audaces y ocurrentes, divertidos y graciosos: «Me siento muy contenta de irme pronto al cielo. Pero cuando pienso en aquellas palabras del Señor: "Traigo conmigo mi salario, para pagar a cada uno según sus obras", me digo a mí misma que en mi caso Dios va a verse en un gran apuro: ¡Yo no tengo obras! Así que no podrá pagarme "según mis obras"... Pues bien, me pagará "según las suyas…"»[16].

 

* * *

El profeta Sofonías nos cuenta lo que piensa y siente Dios por sus hijos: «El Señor tu Dios está en medio de ti, valiente y salvador; se alegra y goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se alegra contigo como en día de fiesta» (So 3, 16-18). El Papa ha contado que esas palabras le han impactado siempre: «Me llena de vida releer este texto»[17]. Son palabras que la Iglesia aplica también a la Madre de Dios. La Virgen puede explicarnos cómo llegar a esa convicción ya que ella jamás dudó de que Gabriel le decía la verdad: «Has hallado gracia delante de Dios» (Lc 1,30); le chiflas a tu Creador.

Diego Zalbidea


[1] San Josemaría, Forja, n. 611.

[2] San Josemaría, Instrucción acerca del espíritu sobrenatural de la Obra, n. 39.

[3] San Josemaría, Apuntes íntimos del 23-XI-1931. Citado en José Luis Illanes, Camino, edición crítico-histórica, Rialp, Madrid, 2004, p. 986.

[4] F. Ocáriz, Carta Pastoral, 14-II-2017, n. 33.

[5] San Josemaría, Camino, n. 821.

[6] Francisco, Homilía de Nochebuena, 24-XII-2019.

[7] F. Ocáriz, Carta Pastoral, 1-XI-2019, n. 2.

[8] San Pedro Crisólogo, Sermón 148.

[9] San Buenaventura, Itinerarium mentis in Deum, cap. 7, n. 6, en Opera omnia, V, Ad Claras Aquas (Quaracchi) 1891, p. 313.

[10] San Josemaría, Camino, n. 897.

[11] Carta de Josemaría Escrivá a Juan Jiménez Vargas, Burgos 27-III-1938. Citada en José Luis Illanes, Camino, edición crítico-histórica, p. 922.

[12] Benedicto XVI, Encíclica Deus caritas est, n. 13.

[13] San Josemaría, En diálogo con el Señor, “La alegría de servir a Dios”, 25-XII-1973, n. 4a.

[14] Benedicto XVI, Dios y el mundo, Círculo de Lectores, Barcelona, 2005, p. 13.

[15] Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1.

[16] Santa Teresita del Niño Jesús, Carta 226.

[17] Francisco, Ex. ap. Evangelii Gaudium, n. 4.

 

«La vida sin fe no es vida»

Hoy es un interno de la prisión de Soto del Real, Israel, madrileño de 32 años, quien nos cuenta cómo en ese lugar de soledad y sufrimiento ha encontrado la fe, y esa fe le está ayudando a vivir la vida con ilusión y alegría.

«Estas letras son un pequeño resumen de mi historia personal. Son muchos los años en los que he ido afrontando la vida sin valentía, sin ilusión y sin fe, sin hacerme responsable de nada de lo que sucedía a mi alrededor, ni siquiera de las personas con quien me movía. Una vida llena de miedos, desconfianza y adicciones a distintas sustancias.

Fe, qué palabra tan bonita y qué difícil de encontrar cuando tu mente está embotada por tantas y tantas realidades que te dan una falsa felicidad. Y ha sido aquí, encerrado entre cuatro paredes, donde la he encontrado. En contacto con los voluntarios de la capellanía y con el padre Paulino, y sobre todo a través de su forma de ver la vida y de su experiencia de un Dios cercano y misericordioso, empecé a buscar esa fe que tanto ansiaba. Poco a poco comencé a ver la religión de otra manera. Dios empezó a tener un sitio en mi vida. La Misa de los domingos me ayudaba a entender un poco mejor el mensaje de Jesús y su amor por los más pequeños, por los pobres y necesitados, y por todos aquellos que se encuentran tirados al borde del camino.

Sin saber cómo todo lo empecé a ver distinto, la vida comenzaba a tener sentido para mí, la espereza y la ilusión iban desbancando al sinsentido y a la tristeza. La fe me empezaba a dar fuerzas para luchar y dejar de lado las adicciones y los falsos dioses.

Y al final llegó el momento en el que don Carlos Osoro, el arzobispo de Madrid, me bautizó y confirmó el 4 de junio en una Eucaristía solemne celebrada en el salón de actos de la prisión.

Hoy, aferrado a esta fe en Dios que es Padre y me ama a pesar de mis pecados e infidelidades, he conseguido hacer las cosas un poco mejor y con gran ilusión. Ilusión por mi hija, por mi familia, por los compañeros… En una expresión: ilusión por la vida. Pues la vida sin fe no es vida».

Paulino Alonso
Capellán de la cárcel de Soto del Real

 

Amar o no amar, he aquí la cuestión

En los misterios de la afectividad hay unos cuantos sentimientos que pueden confundirse fácilmente con el amor.

Misterios de la afectividad

Conversación con Don Ramón Montalat
Presbítero y Doctor en Derecho

No es un descubrimiento el notorio aumento de «fracasos matrimoniales» en nuestra sociedad. Las causas son varias y complejas. Una de ellas, sin duda, son las desafortunadas leyes divorcistas. Pero hay más. Existen razones para pensar que, sorteando determinados errores, se puede reducir considerablemente el riesgo de tan lamentables frustraciones. El profesor Ramón Montalat ha escrito mucho y nos parece que bien, sobre la psicología del amor y de los enamorados. Los novios. El arte de conocer al otro, es uno de sus títulos recientes. Con su experiencia en el trato tanto con gente joven como madura, puede descubrirnos algún criterio para identificar lo que es digno de la palabra amor, en el sentido grande, tanto por lo que respecta al noviazgo como al matrimonio.

P. -¿Qué misterio encierra el amor, que puede hacer feliz o desgraciada a una persona, y hasta a una sociedad? ¿Es adecuado hablar, precisamente, de misterio, cuando se habla del amor en su sentido más noble?

R. —Sin duda alguna; el mundo de los afectos es un mundo prácticamente inexplorado, lo cual no significa que algunos autores no hayan desvelado aspectos muy importantes de las relaciones hombre y mujer, o chico y chica. Sin embargo es preciso reconocer que, entre mucha gente, hay una enorme ignorancia sobre el tema. Lo cual puede tener efectos muy graves para la persona, la familia y la sociedad.

P. -Usted, en su libro Los novios, los misterios de la afectividad, viene a decir que hay unos cuantos sentimientos que pueden confundirse fácilmente con el amor. Después de describir alguno de ellos, exclama: «¡cuidado!, eso todavía no es amor». ¿Podría describir los sentimientos que guardan alguna relación con el enamoramiento y no son sin embargo amor?

LA ATRACCIÓN SEXUAL Y EL ENAMORAMIENTO

R. Empecemos por la «atracción sexual». Se describe muy sencillamente: se trata de una fuerza genérica, que Dios ha puesto en el corazón de los seres humanos, mediante la cual los hombres se sienten atraídos por las mujeres y, éstas, por los hombres.

P.– ¿Todos los seres humanos estamos «atrapados» por esta fuerza?

R. Es un modo de decirlo. Pero hay que descodificar el modo de orientarse en medio de esa corriente tumultuosa en la que todos estamos inmersos. Si esa fuerza no contara con ciertos contrapesos, las relaciones entre mujeres y hombres serían caóticas. Prácticamente la familia no existiría. La sexología no sería más que una parte de la zoología. Pero, efectivamente, como usted sabe, existe una segunda fuerza que guarda relación con otro sentimiento: el estar enamorado.

P.– ¿Qué añade el enamoramiento a la atracción sexual?

R.-La atracción sexual, como he dicho, es genérica, refiere simplemente al otro sexo, en general. El enamoramiento es más personal. Se refiere a una persona del otro sexo con exclusión de las demás. Pero es muy importante advertir que en la evolución de la efectividad el enamoramiento no se refiere todavía a una persona individual, concreta, irrepetible. Se refiere más bien a un tipo de persona; se tiene un «ideal» de hombre o de mujer, de chico o de chica. Muchas veces se oye «este chico está muy bien, esta chica es muy guapa, pero no es mi tipo». Aquí tenemos una clara alusión al ideal de persona que se tiene del otro sexo. Esta fuerza, también infundida por Dios en el alma, hace que, para cada persona, la atracción de los sexos se concrete en unos ocho o diez tipos de personas del sexo opuesto.

Este ideal hace su aparición en la adolescencia y ya no desaparece. Pero está sometido a una evolución permanente. En la adolescencia, el ideal de persona del otro sexo está configurado por elementos preferentemente físicos; por ejemplo, color de los ojos, cabellos, anchura de hombros, cintura estrecha, etc. Más adelante, cuando la persona va evolucionando hacia la madurez, también va madurando este ideal en el sentido de enriquecerse con elementos de carácter moral; es decir, que a las personas les va interesando, junto con los elementos físicos, los aspectos morales de la otra: simpatía, vitalidad, capacidad de trabajo, capacidad de decisión, etc. Sin embargo, permanecer en el plano del «ideal» sin descender al plano de lo «real», es una posibilidad muy peligrosa.

CÓMO ENFOCAR EL IDEALISMO

P.-El idealismo, en cierto modo, goza de mucho prestigio, sobre todo en la juventud. ¿En que sentido es peligroso?

R. En el sentido de que no es lo mismo amar una «idea» que amar a una «persona». Si uno se cree que ama a una persona pero lo que ama es una idea de persona, la frustración puede ser tremenda. La solución consiste en tratar a la otra persona. Hay que apearse de la idea y bajar a la realidad. Lo explico a través de un caso práctico. Es decir, a través de una historia. El caso presenta a un periodista que se enamora de la secretaria de un político. Al verla, piensa que está enamoradísimo. Pero al tratarla se da cuenta de que su «idea» no coincide en nada con la realidad. Y rompe el noviazgo. Si se hubiesen casado, se habría roto el matrimonio.

¿CÓMO SE ENTIENDE EL «FLECHAZO»?

P. -¿El «flechazo» significa el encuentro con el «ideal»?

R. Porque existe el ideal, existe el «flechazo». Los autores literarios lo describen poniendo en boca de él o de ella frases como esta: «te acabo de conocer y me parece que te conozco de toda la vida». Eso lo dicen en el momento en que ambos se conocen. Ya se ve que aquí hay un error. Lo que cada uno conoce «de toda la vida» (o lo parece) es su «ideal». La persona «real-ideal», por así decirlo, se podrá conocer después de haberse formado el ideal. Una vez conocida, ya se verá si coincide o no con la persona «imaginada». En la mayor parte de los casos, por cierto, las personas somos distintas de como hemos sido imaginados.

P.–¿Todos los enamoramientos inician en un flechazo, es decir, en el encuentro de lo meramente ideal con lo que al menos parece ideal encarnado?

R.– Ni mucho menos. En mi libro lo ilustro por medio de otra historia de amor. La historia de Antonio y María José. En este caso no hubo flechazo como en el del periodista y la secretaria del político. Sin embargo, aquí la historia termina bien. Antonio y María José acaban casándose y son muy felices.

DESCUBRIRSE COMO UN SER CAPAZ DE INSPIRAR AMOR

P.– ¿Existen otros sentimientos que pueden desorientar a la gente joven en su empeño por crear un amor duradero y estable?

R.-Sí, existe. Muchos que se casan pensando que sienten el verdadero amor no es verdad que lo sientan. Lo llamo «la especial complacencia de descubrirse a sí mismo como un ser capaz de inspirar amor». Y lo describo por medio de otra historia que es la de Guillermo y María Rosa. Es un sentimiento legítimo, pero no es amor a la otra persona. Guillermo, al decirle María Rosa que le quiere, experimenta una satisfacción grande, e intenta describirla diciendo que experimentó un sentimiento semejante al de cuando aprobó un examen difícil. Experimentar que uno es capaz de aprobar un examen, de inspirar amor, o de llevar a cabo una ardua gestión, produce una satisfacción, una complacencia; pero esta complacencia no es el amor.

Desgraciadamente hay parejas que se casan impulsados, al menos uno de ellos, por ese sentimiento. Son esas parejas de las que se dice que él o ella «se deja querer». Son uniones que pueden durar toda la vida, pero a menudo no sucede así. No hay garantía. Dejarse querer no es querer. El amor es un sentimiento mutuo, que impulsa a la mutua donación, a la entrega total de uno mismo al otro y viceversa. Podría decirse que es el encuentro de dos amores, es decir de dos personas que deciden y se comprometen irrevocablemente a compartir toda su vida, ambas vidas.

P.– Veamos más errores cuyo descubrimiento pueda ilustrarnos alguna otra verdad.

R.– Pues bien, un error no pequeño es confundir el amor con el deseo, inconsciente o no, de participar en la fama del otro, o de su dinero, o de una familia con solera. Lo explico mediante otra historia, la de Isabel, una mujer que se casó con un artista famoso. Pero es un poco larga de contar.

COMPONENTES DEL AMOR HUMANO

P.– Hasta ahora hemos hablado de lo que no es el amor. ¿Nos permite preguntarle sobre lo que es en verdad el amor?

R.– El amor es la fuerza más poderosa que vibra en el corazón del hombre. Pero como todo lo humano, no es una realidad simple, sino compleja. Está compuesto por varios elementos. Es una pluralidad de elementos organizada. El objetivo del noviazgo consiste precisamente en «organizar» dicha pluralidad. Es toda una tarea.

P.– ¿Y cuales son los elementos que componen el amor?

R. —Pueden reducirse a cuatro: El primero es la atracción mutua, física y moral; si unos novios no se sienten atraídos en alguno de estos aspectos, es mejor que lo dejen. El segundo es la imaginación: hace falta ejercitar la imaginación para descender de la «idea» a la «realidad», como ya hemos visto antes; pero también se requiere imaginación para verse conviviendo toda la vida con una persona que tiene tales o cuales defectos… Tercero, el dominio del «yo»; el «yo». como es natural, ha de intervenir íntimamente para que el amor sea personal, pero, a la vez, hay que mantener el «yo» a raya para que no lo invada todo y anule al otro; ambos deben dominar su «yo» respectivo (eso es propiamente libertad, dominio, señorío sobre uno mismo) para que pueda existir entre ellos «amistad». Cuarto, es, precisamente, la amistad; marido y mujer deben ser los amigos más íntimos entre todos los amigos; y esa posibilidad debe verificarse en el noviazgo: hacerse y comprobarse; hay parejas que se gustan, pero que no tienen capacidad para ser buenos amigos. ¡Que lo rompan, porque no serían felices!.

MEZCLAS AFECTIVAS Y SÍNTESIS AFECTIVAS

P. —Habla usted de cuatro elementos organizados. ¿Cuál es el principio organizarte?

R. Es otra fuerza que actúa en las personas, en todas las almas. Es el ansia de amar y ser amados. Una de las aportaciones de Gustave Thibon para un mejor conocimiento de la afectividad, consiste en su concepto del amor como «totalidad organizada». El propio Thibon pone un ejemplo muy gráfico. Pensemos en el vino, dice este autor; está compuesto por cuatro elementos: agua, alcohol, tanino y colorante. Si tomamos un poco de cada una de estas sustancias y las mezclamos en un recipiente, ¿qué obtendremos? ¿Vino?, no; lo que obtendremos será una extraña mixtura bastante desagradable. Para obtener vino nos falta algo más. Falta el «principio ordenador».

Thibon, traslada este ejemplo al campo de la afectividad, y distingue las «síntesis afectivas» de las «mezclas afectivas». Se entiende que no basta con mezclar la atracción, la imaginación, el «yo», y la amistad, para que resulte un amor sublime y eterno. Cada uno de estos elementos deberá entrar en composición con los demás en una determinada medida y proporción. Y entonces es cuando el «ansia de amar y ser amado» estructura el amor como una verdadera «síntesis afectiva» capaz de perdurar en el tiempo y hacer que la pareja esté cada vez más unida.

P. —Entonces tiene sentido lo que suele decirse: «hay química»; o «no hay química»… Ahora bien, cómo puede llegarse a la certeza de que los sentimientos hacia una persona concreta, de carne y hueso, pueden llegar a componer un sentimiento profundo y estable, un amor perdurable?

R.-Certeza absoluta no se puede tener en nada humano. En todo caso podríamos hablar de una suficiente garantía, o de una gran probabilidad. En este sentido, humanistas de todos los tiempos coinciden en afirmar que dos personas tienen mayor probabilidad o garantía de llegar a quererse irrevocablemente cuanto mayor sea su grado de afinidad. Filosóficamente esta verdad se enuncia desde hace siglos diciendo que «lo semejante ama lo semejante», «la semejanza es causa del amor; la desemejanza, causa de odio». A veces se cree que «chocan» («no se quieren») por tener caracteres iguales, pero no es así. Estas personas chocan y se quieren poco, porque sólo son semejantes en los «defectos». Y los defectos no unen, sino que separan. Cuando se dice que «la semejanza es causa del amor» hay que referirlo a las «cualidades». Dos personas que poseen cualidades semejantes, se quieren. El noviazgo no es tarea fácil, pero sin duda posible y, huelga decirlo, apasionante. Y más aún el matrimonio como Dios manda: uno con una y para siempre.

 

¿Se extiende la cristiano fobia?

«Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos,. Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.» (Juan 8)

EWTN es una famosa cadena de televisión católica fundada la Madre M. Angélica, una religiosa de clausura de orden de Clarisas Pobres y dedicada a la adoración perpetua al Santísimo Sacramento. Inició sus operaciones el 15 de agosto de 1981 y se ha convertido en la mayor cadena multimedios religiosa del mundo, con programas 24 horas al día que llegan a más de 160 millones de hogares en 144 países.

La Agencia católica de noticias ACIPRENSA ha informado una increíble noticia en detrimento de los católicos del mundo:

“YouTube penalizó este 1 de abril al canal de EWTN Español por la publicación de unos programas provida, decisión con la cual impide transmitir en vivo las actividades del Papa Francisco en Semana Santa. Debido a esto, EWTN no puede ofrecer a su audiencia hispanohablante la posibilidad de ver en vivo los eventos del Papa Francisco en Roma durante el Triduo Pascual”.

Hagamos un alto. Mira a tu alrededor. Satanás está más activo que nunca y quiere acabar con la vida porque la vida está ganando la batalla. Y es lo que puedes esperar de él.

Las Escrituras nos dicen estas fuertes palabras, a ver si despertamos de una vez por todas: “Ustedes tienen por padre al diablo y quieren realizar los malos deseos de su padre. Ha sido un asesino desde el principio, porque la verdad no está en él, y no se ha mantenido en la verdad. Lo que le ocurre decir es mentira, porque es un mentiroso y padre de toda mentira.” (Juan 8)

No pensé que mi generación viviría este ataque tan directo contra los valores morales, contra la fe y contra la Iglesia de Cristo. No seamos ingenuos, a quien quieren matar es otra vez a Cristo.

Quedamos nosotros, los católicos del mundo, para defender a Cristo del derrumbe de los valores y principios morales, de la espiritualidad libre que no lo reconoce como Dios, de la infiltración de la superficialidad en las iglesias. Eres un soldado de Cristo. Nunca lo olvides.

Éste es un momento histórico donde tú y yo cómo bautizado tenemos el deber de defender la fe, el deber de gritar: Soy católico. EWTN es un canal católico, por tanto, lo defenderemos. Señores de  YouTube, exigimos que lo regresen a su pueblo, que no censuren programas que proclaman el derecho y la dignidad de la vida humana.”

“Señor, en estos momentos de adversidad, quédate con nosotros, que sin ti nos perderemos”. 

Sheila Morataya

 

 

La “Coherencia Eucarística”

Ernesto Juliá

 Papa Francisco.

Conscientes del escándalo que se estaba extendiendo entre el pueblo fiel, por el caso de los políticos pro-aborto, que se presentan a sí mismos como “católicos” y desean recibir la Eucaristía, los obispos de Estados Unidos han decidido redactar un documento de la Conferencia Episcopal sobre la “coherencia Eucarística”.

La decisión de dar doctrina y hablar claro ha sido adoptada por una mayoría considerable: 168 contra 55 y 6 abstenciones. Desde el primer momento los obispos han dejado claro que no se trata de intervenir en política, como han dicho algunos. Es una cuestión de recordar a todos los católicos del país la doctrina que la Iglesia ha sostenido desde el principio de su existencia, para recibir la Eucaristía en las debidas condiciones de cuerpo y alma.

De Roma, el card. Ladaria les había escrito pidiéndoles prudencia para no crear divisiones, cuando las verdaderas divisiones se estaban ya dando por ofrecer la Comunión al presidente y a otros políticos; y se daba a entender, para quien supiera leer, que tampoco desearían conflictos con el gobierno. Los obispos han mirado un poco más alto y algo más lejos.

“Como obispos, nuestro deseo es profundizar la conciencia de nuestra gente sobre este gran misterio de Fe y despertar su asombro ante este don divino, en el que alcanzamos la Comunión con el Dios vivo”, señaló el presidente de la Conferencia Episcopal, arzobispo José Horacio Gómez.

Defender y promover el aborto, hasta considerarlo un “derecho humano”, supone cavar la fosa de una nación, de una civilización, además de una gran ofensa a Dios, Creador y Padre, y a los hombres y mujeres que son asesinados.

Preocupados, además, no solo del significado de la Eucaristía, sino de lo que verdaderamente es, los obispos de Estados Unidos quieren que todos los católicos que viven la Misa y se acercan a recibir al Señor en la Eucaristía, sean conscientes del misterio insondable de amor de Dios, que se encierra en las palabras con las que Cristo preparó a los apóstoles para que un día vivieran con Él la institución del Sacramento: “En verdad os digo que si no coméis  la carne del Hijos del Hombre, y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene Vida Eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi Carne es verdadera comida, y mi Sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y Yo en él” (Juan, 6, 53-56).

¿Cómo puede recibir la Vida Eterna quien niega la vida en la tierra a sus semejantes, quien acepta la ideología de género, y todas sus consecuencias de prácticas de la vida sexual, que se oponen a la ley moral que Dios ha puesto en el corazón de todos los seres humanos para que todos cooperemos en sus planos de amor a los hombres?

Los obispos actúan con valentía y decisión, y están muy lejos de ser “rígidos” y de querer aferrarse e imponer una verdad “tradicional”. No. Son valientes y responsables; y, como hombres de fe, quieren afirmar y recordar una tradición que la Iglesia vive desde sus comienzos. No se meten en cuestiones simplemente políticas, como pueden ser unos indultos a reos convictos, o unas cuestiones administrativas de organización del gobierno, en las que los obispos, como tales, nada tienen que decir.

Ellos se preocupan de transmitir la Verdad de Cristo a todos los que creen en Él, Dios y hombre verdadero. Y si niegan la Comunión del Cuerpo y de la Sangre de Cristo a hombres y mujeres que se afirman como “católicos” y defienden y propagan abortos, prácticas homosexuales, etc. etc., sean políticos, toreros, cineastas, profesores, etc., además de cumplir con su deber, no hacen más que recordarles las palabras del apóstol san Pablo: “Quién coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor (…)  porque el que como y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propia condenación” (1 Cor, 11, 27-29).

Los obispos no caen en el falso razonamiento de pensar que la Comunión es un premio, y no alimento también de pecadores. Saben muy bien que ningún ser humano merece recibir la Eucaristía; y que ciertamente todos somos pecadores, pero como queremos recibir al Señor, y discernimos, pedimos perdón por nuestros pecados, y arrepentidos, nos convertimos a la Verdad de Cristo y queremos alimentarnos del Pan bajado del Cielo.

Ya sólo nos queda esperar que el documento que publiquen recoja y refleje todas las verdades sobre la realidad de la Eucaristía, y ayude a los fieles a vivir su vida cristiana en una verdadera “coherencia Eucarística”.

ernesto.julia@gmail.com

 

Año Xacobeo 2021: ¿Cómo se va a celebrar en tiempos de Covid

 

4 min

 

Si tú también estás pensando en realizar el Camino de Santiago en el año Xacobeo 2021, te invitamos a descubrir cómo será la organización y seguridad en tiempo de Covid-19. Además, te contamos la importancia para todo peregrino de realizar el camino en un año tan señalado.

 

Los caminos, como el agua, nunca son los mismos dos veces y el Camino de Santiago no es una excepción. Por eso queremos contribuir e informarte sobre este año xacobeo 2021 que se amplía en el año xacobeo 2022, hecho distinto e inspirador.

Hacer el Camino de Santiago no es un requisito para celebrar el año jacobeo pero muchos peregrinos aprovechan esta celebración para realizarlo. Merece la pena porque además de la experiencia que otorga, al final del trayecto se verán recompensados con una gran riqueza espiritual.

El xacobeo 2021 es el Año Santo número 120 de la historia. Hablamos de una fecha muy especial, ya que hace once años que no se celebraba.

Año xacobeo ¿qué es?

año Jacobeo o xacobeo, en gallego, es un adjetivo que hace referencia a lo perteneciente o relativo al Apóstol Santiago.  El nombre original del Apóstol es Jacob y alguna de sus derivaciones, como Jacobo.

Se declara año xacobeo o año santo compostelano a cada año cuyo 25 de julio, día de Santiago Apóstol, coincide en domingo, lo que sucede hasta 14 veces cada siglo.

Es momento de máximo apogeo del Camino de Santiago, porque los cristianos podemos conseguir la indulgencia plenaria. Y también se abre la Puerta Santa de la Catedral de Santiago de Compostela para los peregrinos.

A lo largo de la historia, estos años santos, han conducido a peregrinos de todos los rincones del mundo hasta la tumba del Apóstol Santiago para limpiar sus almas, el último año xacobeo fue el 2010.

¿Cada cuanto tiempo es año xacobeo?

Debido a los años bisiestos, los años santos son en este orden: 6-5-6-11 años.

Fue el papa Calixto II quien instauró el año xacobeo en el 1126 y así se celebró por primera vez. Aunque las primeras peregrinaciones documentadas son a partir del siglo IX cuando se descubre el sepulcro del Apóstol Santiago. Después de este hallazgo se convierte en un destino mundial de peregrinaje, un destino cultural y religioso mundialmente conocido, en la actualidad su capacidad de convocatoria sigue en auge.

 

 

Año xacobeo ¿qué es?

Este año xacobeo 2021 tiene la particularidad de durar 2 años de manera excepcional debido a la pandemia del coronavirus.

 

 

El camino de Santiago en año xacobeo

Está considerado como la calle mayor de Europa y por eso cada kilómetro es mágicos y especial para el peregrino. Cientos de miles de personas lo recorren, caminando, en bicicleta y también a caballo. Y la gran mayoría de las veces lo hacen acompañados de amigos o familia, porque el Camino de Santiago es un lugar de encuentros, incluso para quien peregrina en solitario.

Los miles de peregrinos que se lanzan en la experiencia de recorrer el Camino tienen diferentes motivaciones. Ya sea por superación personal, carácter religioso o una atracción cultural el año xacobeo suele ser el de mayor afluencia, sobre todo en los meses de junio y julio.  Esta celebración es una oportunidad excepcional, una fecha esperada por cristianos de todo el mundo.

Como ganar el Jubileo en año jacobeo

Ganar el Jubileo es el objetivo para los cristianos que realizan el Camino de Santiago en año Santo. Significa obtener la indulgencia plenaria o lo que es lo mismo, el perdón de todos los pecados que concede la Iglesia. Esto solo puede hacerse en cinco ciudades del mundo: Compostela, Roma, Jerusalén, Santo Toribio y Caravaca de la Cruz.

Hay tres puntos a tener para obtener la indulgencia:

  1.  Visitar la catedral de Santiago de Compostela. Aconsejamos entrar por la Puerta Santa y acudir a la Santa Misa del peregrino que se celebra todos los días del año jacobeo a las 12.00, aunque escuchar Misa no es requisito.
  2. Rezar por las intenciones del Papa. Cumplir este punto es más fácil si se asiste a Misa.
  3. Recibir los sacramentos de la Confesión y de la Eucaristía en los quince días anteriores o posteriores a la visita de la catedral.

No es necesario realizar el Camino de Santiago para ganar la indulgencia plenaria. Esta gracia se puede ganar una vez al día y se puede aplicar a difuntos, en comunión con todos los santos, con la esperanza de que esta ayuda les lleve al cielo.

 

«El Espíritu Santo reavive nuestra fe y la de todos los peregrinos, y haga que este Año Xacobeo sea un año de gracia para todos los que en cuerpo o en espíritu visiten en nuestro año esta basílica compostelana» Arzobispo de Santiago Julián Barrio

 

 

¿Qué necesitas para celebrar el Año xacobeo 2021 – 2022?

El xacobeo 2021 se inauguró en el contexto inédito de una pandemia mundial a causa de la Covid-19 y desde la Santa Sede han considerado que lo más seguro es prolongarlo al año 2022. El objetivo de esta decisión es evitar aglomeraciones y permitir así a más peregrinos ganar indulgencias y peregrinar en año santo.

Se abrió la Puerta Santa de la Catedral de Santiago el día 31 de diciembre de 2020 , ritual de apertura del año xacobeo. Pero esta vez fue diferente, el Papa Francisco anunció la prórroga de los beneficios religiosos del  jubileo durante el 2022. A pesar de tratarse de un hecho excepcional, no es la primera vez que un año xacobeo es doble. En 1937, en plena Guerra Civil, el papa Pío XII decidió prolongar durante 1938 las llamadas gracias jubilares.

«Nuestro agradecimiento profundo por esta gracia al Santo Padre» deseo que «Santiago sea ese faro luminoso para toda la sociedad» dijo ese día el arzobispo Julián Barrio.

Otra particularidad de este año xacobeo es que ha sido declarado «Acontecimiento de Excepcional Interés Público» con el objetivo de acompañar y apoyar la celebración, el Real Decreto-ley 17/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueban medidas de apoyo al sector cultural y de carácter tributario para hacer frente al impacto económico y social del covid-19, recogió la ampliación del acontecimiento de excepcional interés público hasta el 30 de septiembre de 2022.

Conciertos, exposiciones, congresos, charlas y encuentros son algunas de las actividades incluidas en el plan diseñado por la Xunta de Galicia. Donde el objetivo de los organizadores será:

  • Destacar las riquezas cultural, natural y humana del Camino de Santiago.
  • Invitar al diálogo en torno a lo que este gran Itinerario Cultural Europeo representa.
  • Promover el patrimonio cultural jacobeo como fuente de inspiración para la creación artística nacional contemporánea
  • Impulsar el desarrollo de las áreas rurales del Camino de Santiago.
  • Fomentar el conocimiento del variado patrimonio relacionado con el Camino de Santiago, particularmente entre los más jóvenes.

¿Cómo se va a celebrar el año jacobeo en tiempos de Covid?

Son muchas las restricciones de movilidad que afectan a los territorios por los que discurre el Camino de Santiago, durante esta crisis sanitaria generada del Covid-19. Aunque cada vez la situación a nivel mundial está mejorando, el hecho de que tenga lugar el año xacobeo no nos exime de cumplir todas las medidas sanitarias que se encuentran en vigor.

Por ello la Xunta de Galicia ha elaborado una «Guía de emergencias para la peregrinación por los caminos de Santiago» que recoge consejos prácticos para el peregrino, medidas de autoprotección e información en caso de emergencia.

Es necesario tener en cuenta que cada Comunidad Autónoma puede establecer sus propias normas en cuanto a restricciones de aforo, actividades en grupo, transporte público, etc. por ello hay que mantenerse continuamente informado.

App Alertcops: para seguridad del peregrino

Existe una aplicación puesta en marcha por la La Policía Nacional y la Guardia Civil que ayudará a peregrinar con seguridad. Se podrá alertar de delitos, compartir ubicación con las fuerzas de seguridad en caso de emergencia y recibir avisos de seguridad ciudadana allí donde el peregrino se encuentre.

Uso de mascarillas y gel hidro alcohólico

Se ha establecido  en el Real Decreto-ley 21/2020  del 9 de junio el uso obligatorio de mascarillas a las personas mayores de 6 años en cualquier lugar en el que no sea posible el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal de, al menos, 1,5 metros y en los medios de transporte.

Nueva normativa en albergues

Los albergues del Camino de Santiago pueden modificar su oferta de plazas para adecuarse a las diferentes normativas, variar su fecha de apertura o, incluso, permanecer cerrados. Se sugiere como posible organización de los grupos de pernocta la agrupación por familias o por grupos de peregrinación. Hay que tener disponer de alguna alternativa en el caso de no haya plazas suficientes en los albergues de acogida del camino.

Es posible encontrar información actualizada sobre estas cuestiones en la aplicación para teléfonos móviles “Camino de Santiago” del Instituto Geográfico Nacional.

Se obliga, tambien, a prestar una mayor atención a los procedimientos de limpieza y desinfección de habitaciones y aseos tras la salida de los peregrinos por la mañana. Dando especial importancia a la desinfección de los aseos de uso común, recomendada un mínimo de seis veces al día, sobre todo durante el tiempo de estancia de los peregrinos en el albergue.

En los albergues de acogida del Camino es habitual el pago en metálico del donativo; para evitar en la medida de lo posible la manipulación del dinero en efectivo, se podría establecer, donde fuera posible, el pago del donativo por medios electrónicos.

Tambien se recomienda, a los peregrinos que realicen el Camino a caballo que todos los enseres relacionados con el animal se dejen en el establo o zona dispuesta para este uso.

 

Todos los hombres son en un sentido iguales y en otro desiguales

Gran parte de la revolución cultural en curso gira en torno a la división jerarquía–igualdad. Dada la profundidad de esta división, es crucial que entendamos claramente por qué la jerarquía y la desigualdad son buenas.

 

Todas las criaturas de Dios tienen lo que les corresponde de acuerdo a su propia naturaleza

 

 

“[Todos los hombres] son iguales porque son criaturas de Dios, dotados de cuerpo y alma, y redimidos por Jesucristo. Por lo tanto, por la dignidad común a todos, tienen el mismo derecho a todo lo que es propio de la condición humana: la vida, salud, trabajo, religión, familia, desarrollo intelectual, y así sucesivamente. Una organización cristiana justa económica y socialmente se basa por lo tanto en una característica fundamental de la verdadera igualdad.

“Pero, además de esa igualdad fundamental, hay desigualdades accidentales entre los hombres puestas por Dios: de virtud, de inteligencia, de salud, de capacidad de trabajo, y muchas otras. Cualquier estructura económica y social orgánica y viva tiene que estar en armonía con el orden natural de las cosas.

 

No a la igualdad; sí a la complementariedad

 

Por la dignidad común a todos, tienen el mismo derecho a todo lo que es propio de la condición humana: a la vida, a la salud, al trabajo, a la religión, a la familia, al desarrollo intelectual, y así sucesivamente. Esta desigualdad natural por lo tanto, debe reflejarse en que desde que tengan lo que es justo y merecido, los bien dotados por la naturaleza pueden, por su trabajo honesto y su economía, adquirir más.

 

 

 

La desigualdad de la madre y el hijo es accidental

“La igualdad y la desigualdad así se compensan y complementan mutuamente, en el desempeño de diversas y armónicas funciones en el ordenamiento de una sociedad justa y cristiana.

Pero, además de esa igualdad fundamental, hay desigualdades accidentales entre los hombres puestas por Dios: de la virtud …

“Esta norma constituye, por otra parte, una de las características más admirables del orden universal. Todas las criaturas de Dios tienen lo que les corresponde de acuerdo a su propia naturaleza, y en esto son tratados de acuerdo con la misma norma. Pero, más allá de esto, el Señor da muchísimo a algunos, mucho a otros, y aún a otros, finalmente, sólo lo que es adecuado.

 

Al final, ¿la igualdad es un bien?

 

… De inteligencia …

Estas desigualdades forman una inmensa jerarquía, en la que cada grado es como una nota musical que forma parte de una inmensa sinfonía que canta la gloria divina. Una sociedad y una economía totalmente igualitarias, por lo tanto, son antinaturales.

… De capacidad de trabajo …

“Desde esta perspectiva, las desigualdades representan una condición de buen orden general, por lo que redundará en beneficio de todo el cuerpo social, es decir, de los grandes, así como de los pequeños.

 

El igualitarismo trae consigo la masificación

 

 

… De salud …

“Esta escala jerárquica está en los planes de la Providencia como un medio para promover el progreso espiritual y material de la humanidad por el incentivo dado a los mejores y más capaces. El igualitarismo trae consigo la masificación, la inercia, el estancamiento y, por tanto, la decadencia, porque todo cuanto está vivo, si no avanza, se deteriora y muere.

“La parábola de los talentos se explica así (Mateo 25: 14-30). Dios da a cada uno en una medida diferente y exige de cada uno un fruto proporcional. “

Plinio Corrêa de Oliveira

 

Un solo Pastor, una sola Fe, un solo Bautismo.

Esos eclesiásticos parecían tener en la mente no la Iglesia instituida por Cristo, con el encargo bien claro de “ir a todo el mundo a predicar el Evangelio, y bautizar…”; sino otra iglesia que no sabe a dónde va, con tal de estar en buena relación con todo el mundo, y que, para eso, procure adaptarse y estar “en salida” hacia un “espíritu del siglo” –sea el que sea, si alguien sabe lo que es-, que, entre otros caminos pretende llevar al hombre a olvidarse de Dios,  de Cristo, y cerrarse en la miseria de sí mismo.

Por desgracia, ese “complejo” de no anunciar claramente la Verdad de Cristo, del único Dios Salvador del hombre, y con él, del mundo; y buscar en un deletéreo, y por tanto, falso “ecumenismo”, se ha extendido entre los creyentes. El “sínodo” en Alemania es un claro ejemplo. ¿A dónde lleva este “complejo”?  A abrir el camino de una falsa unidad acogiendo en la Iglesia, una, santa, católica y apostólica, a las diversas opiniones cismáticas, heréticas, etc., por aquello de que hay que estar “en salida” hacia todo, que cualquier “verdad” vale.

La Iglesia ha sido fundada para mantener siempre viva la Verdad, las enseñanzas de Cristo y transmitir a los hombres de todas las culturas y civilizaciones la vida de Cristo en los Sacramentos. La Iglesia no va a imponer a Cristo a ningún estado; va a hacer posible que la Verdad, que Cristo –“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”- no desaparezca de la perspectiva de los hombres y de las mujeres que pueblan la faz de la tierra.

Y así, reafirmar la unidad en la que la Iglesia ha vivido siempre: Un solo Pastor, una sola Fe, un solo Bautismo.

Xus D Madrid

 

 

Una sociedad que excluye a Dios

 “Una sociedad que excluye a Dios de una manera consciente y lo relega por “completo a lo privado se autodestruye. Por eso, los cristianos sólo tienen la obligación frente al mundo de dar fe de Dios y, así, mantener presentes los valores y verdades, sin los cuales a la larga no puede existir convivencia humana soportable” dice Ratzinger

O sea, esa es la misión de la Iglesia: recordarle a la sociedad la Verdad de Dios, en Cristo Jesús; ayudar a los hombres a mirar a su Creador, a su Redentor, a Cristo, Dios y hombre verdadero, que se murió para redimirnos de nuestros pecados: “Él es la piedra que, rechazada por vosotros los constructores, ha llegado a ser piedra angular. Y en ningún otro está la salvación; pues no hay ningún otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, por el que tengamos que ser salvados”. (Act. 4, 10-12).

Domingo Martínez Madrid

 

La inseguridad de los católicos en China

El problema sobre la actuación de la policía se plantea también en estos momentos en Francia, como un punto central del debate político, en el horizonte de las elecciones presidenciales de 2022. Me he referido en alguna ocasión al miedo provocado por la inseguridad, especialmente tras los atentados provocados por el terrorismo islamista, hasta el punto de que los líderes políticos compiten en ser los primeros en defender el orden público. No obstante, es lógico que en el país de los derechos humanos, no se acepten medidas que limitan, por ejemplo, el derecho de reunión o manifestación, o se critiquen severamente los aislados abusos policiales. A pesar de la presión de las propias fuerzas de seguridad, que han protagonizado manifestaciones. Tras el asesinato de Aviñón, fue multitudinaria la del pasado 19 de mayo, ante la Asamblea Nacional, para reclamar más medios y más severidad de los jueces. Apoyaron con su presencia el propio ministro de Interior y cargos electos de izquierda y derecha.

En su deseo de ponerse al frente de la lucha por la convivencia pacífica, el presidente Macron, con la mayoría parlamentaria de su partido en la Asamblea, y la conservadora del Senado, sacó adelante una ley de seguridad global, calificada por la oposición socialista como liberticida. El Consejo Constitucional les ha dado la razón en parte, al censurar varios artículos de la ley –siete de veintidós-, de modo particular uno emblemático, que trataba de proteger a los agentes del orden, con la tipificación de un nuevo delito de provocación a la identificación de los policías para dañar su integridad física o psíquica. Para el Constitucional, el legislador no ha definido suficientemente los elementos constitutivos del delito. Una razón semejante, unida a la falta de garantías para salvaguardar el respeto de la vida privada, lleva a la censura de la vigilancia policial con drones.

Nada tiene que ver con este tipo de problemas la inseguridad que sufren en China los católicos y, en general, los creyentes. Allí la policía no defiende el orden público cuando viola directamente derechos humanos fundamentales como el de la libertad religiosa. En sólo dos días, según AsiaNews, "casi todo el personal eclesiástico de la Prefectura Apostólica de Xinxiang –con unos 100.000 fieles- ha sido eliminado en una operación llevada a cabo por las fuerzas policiales de la provincia de Hebei". El 20 de mayo, siete sacerdotes y diez seminaristas fueron detenidos en el edificio utilizado como seminario diocesano. Al día siguiente lo fue también –una vez más- el propio obispo, Joseph Zhang Weizhu, de 63 años. Pero no podía dejar de mencionar esta notoria injusticia, típica de la actual opresión china, al reflexionar sobre abusos policiales.

Jesús Domingo Martínez

 

 

“Solo quiero que me quieran”

“Solo quiero que me quieran” es un acertado título de un libro recién editado, escrito por Micaela Menárguez. Ser profesora le da la experiencia de conocer a los jóvenes de cerca, pero además ha impartido numerosos cursos sobre educación sexual a adolescentes y padres de familia. Y nos cuenta: “En mi clase hacemos el siguiente ejercicio: ¿Cómo reacciona un varón ante una mujer adolescente con shorts recortados, y una camiseta ajustada sin ropa interior? ¿La considera más elegante? ¿O más inteligente, o más interesante? ¿Piensa que vale la pena conocer sus puntos de vista sobre temas de actualidad o geopolítica?” (p. 25).

Indudablemente la autora quiere hacer pensar a sus alumnos y nos quiere hacer pensar a nosotros. Y las respuestas a esas preguntas no son fáciles. Lo que parece claro es que una chica adolescente busca que la quieran, mientras que un chico puede estar, desde muy joven, pensando en aprovecharse de ellas. Esto, evidentemente, simplificando.

Y teniendo en cuenta los problemas graves que surgen, con relaciones sexuales desde muy jóvenes, la autora se dirige a los padres y les pregunta cómo quieren a sus hijos. Porque en muchos casos tienen, ante todo, falta de cariño. “Lo primero que tenemos que pensar es con cuánta frecuencia miramos a los ojos a las personas a las que amamos: el marido, la mujer, los hijos, los padres... Estamos tan pendientes de las pantallas que se nos ha olvidado mirarnos y escucharnos” (p. 36). Es decir, el principal problema que se puede encontrar en esas chicas jóvenes es que tienen déficit de cariño.

Amor es generosidad, hacer lo que al otro le gusta, preocuparme más por sus cosas que por las mías. Saber mirar a los ojos, hacer una caricia en el momento de dificultad o de separación. Esto debe aprenderse en el ámbito familiar, y eso exige dedicación de tiempo, auténtica dedicación. Y lo que hay en muchas familias es un activismo que lleva hacia fuera.

“Es muy interesante observar cómo, en muchos casos, la cercanía del padre ha ayudado mucho a una hija a elegir bien el hombre con el que compartirá la vida. Y la lejanía del padre, o la mala relación con su hija han provocado justo lo contrario” (p. 37).

Me parece que es urgente que muchos padres tomen nota y actúen antes de que sea tarde.

 

El virus chino, el mono humano y su degeneración

            Aquí donde vivo, nos van a autorizar a “quitarnos el bozal”, a partir del 26 de Junio; lo que “llena de alegría a muchos enmascarillados”; cosa que a mí, me deja indiferente; puesto que lo mismo que nos han tenido, “encarcelados, enmascarillados y contándonos hasta las horas de dormir y pasear”; lo mismo lo harán siempre que tengan “pretexto para ello”; simplemente han descubierto un nuevo método para controlar a las masas y convertirlas en algo peor que, “el borrego en que ya nos tenían convertidos”; por tanto, que nadie se fie de “los gobiernos”; que todos (reitero todos) lo que tratan es de lograr el poder absoluto, aunque luego no sepan ni para que lo quisieron; acertó Orwell con su libro “1984” (2) y los otros visionarios, pues los que dicen gobernar hoy, no sólo lo han logrado, sino que lo han superado. Lo que también dijo y practico el “momificado”, Lenin, con su afirmación, de; “libertad para qué” (1).

            “EL ESCAPE DEL VIRUS CHINO”: ¿Cómo con tantos adelantos y tantos controles puede escaparse un virus mortal, como es "el chino" (no me hablen de "corona", ES CHINO Y ASÍ HAY QUE DENOMINARLO PUESTO QUE ALLÍ NACIÓ) no acepto ni entiendo lo del tan comentado "escape"? Por tanto y viendo y analizando todas las barbaridades y masacres que han hecho los gobiernos en todos los tiempos, mi olfato simplemente, me dice, que EL VIRUS CHINO;  es UN ARMA DE GUERRA QUE SE HA LANZADO, como en todas las guerras de todos los tiempos, o sea, EN BASE A OBTENER EL MÁXIMO BOTÍN; "y con las pérdidas, debidamente calculadas para que sean mínimas"; me lo dice, analizando como ha quedado la economía mundial, SALVO LA CHINA, QUE SIGUE BOYANTE Y SOBRADA, DE TODOS LOS RECURSOS ECONÓMICOS HABIDOS Y POR HABER.

        Pero dicho ello, ¿qué podemos esperar de reconocimientos, indemnizaciones y demás cosas así? NADA ABSOLUTAMENTE NADA; China es hoy la primera potencia mundial económica, e igual o similar, a la anterior EE.UU. militarmente hablando; por tanto... ¿quién pone los cascabeles al gato? Se puede aplicar esta metáfora sin miedo a equivocarse; los incalculables negocios dinerarios que ha producido y sigue produciendo "el virus chino"; ya lo han disfrutado muchas otras "potencias" no chinas (3), por tanto, tampoco, "éstas van a hacer otra cosa que seguir explotando el negocio"; ¿nosotros? Pues a "morir al que le toque" y a pagar como siempre "los gastos de todo"; y los que quedemos vivos de esta pandemia provocada, pues a seguir la vida como podamos o nos dejen; o sea lo de siempre. ESTE ASESINATO; EN MASA PASARÁ A LA HISTORIA COMO TANTOS OTROS Y ASÍ, HASTA LA PRÓXIMA; pues seguro que habrá más; simplemente la historia del mono humano, así lo dice con toda claridad.

https://niunpasoatras.foroactivo.com/t18550-fauci-y-los-emails-que-desvelan-la-conspiracion-para-ocultar-que-el-virus-pudo-salir-del-laboratorio-de-wuhan#104195

Les dejo la dirección de “un dosier” muy abundante y que en realidad, nada aclara; pero que confirma la indefensión en que nos tienen, los que tienen, “el verdadero poder de hoy, que no son los fusiles y metralletas”; ya nos tiene convertidos en algo horrible, somos algo así, como “puntos o teclas que manejan con un ordenador”.

NOTAS:

(1)¿LIBERTAD PARA QUÉ?: Sucedió antes, en 1920. Fernando de los Ríos le preguntó a Lenin cuándo iba a restablecer las libertades, al haber triunfado ya la revolución soviética. Lenin le replicó: “¿Libertad para qué?”. De los Ríos, que era socialista pero democrático, salió escandalizado“.

(2) 1984 es una novela política de ficción distópica, escrita por George Orwell entre 1947 y 1948 y publicada el 8 de junio de 1949. La novela popularizó los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, de la notoria habitación 101, de la ubicua policía del Pensamiento y de la neolengua, adaptación del idioma inglés en la que se reduce y se transforma el léxico con fines represivos, basándose en el principio de que lo que no forma parte de la lengua, no puede ser pensado. (Wikipedia)

(3) El fuerte incremento del valor en Bolsa de la farmacéutica Astrazeneca, gracias a la producción y comercialización de su vacuna contra el coronavirus, ha beneficiado a 18 miembros de la Cámara de los Lores de Reino Unido. De acuerdo al registro de bienes de la Cámara Alta británica, consultado por este diario, 18 lores tienen acciones de Astrazeneca (cinco poseen acciones de Johnson & Johnson, propietaria de Jansen, productora de otra vacuna contra el coronavirus; y uno, de Pfizer). https://www.vozpopuli.com/economia_y_finanzas/lores-britanicos-accionistas-astrazeneca.html (21-06-2021) (Esta noticia demuestra el enorme negocio para EL DINERO MUNDIAL; o sea al final lo de siempre: DINERO, DINERO Y DINERO)

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (Aquí mucho más)