Las Noticias de hoy 11 Mayo 2020

Solapas principales

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    lunes, 11 de mayo de 2020   

Indice:

ROME REPORTS

Homilía del Papa Francisco en Santa Marta

Palabras del Papa en el ‘Regina Coeli’: “Crean también en mí” nos pide Jesús

SOMOS TEMPLOS DE DIOS: Francisco Fernandez Carbajal

“Servir, hijos míos, es lo nuestro”: San Josemaria

100 años tras las huellas de san Juan Pablo II

12 de mayo: webcam para rezar ante el beato Álvaro

Romería al santuario de Fátima

Cañizares responde al Ayuntamiento de Valencia: le acusa de hacer trampa

«¿Por qué…?": † Card. Juan José Omella Arzobispo de Barcelona

La ecología integral destruirá la civilización: Guido Vignelli

Un milagro de la Virgen ¡con testigos y acta notarial!: aún se puede ganar su jubileo este mes

​ POR LA SALVACIÓN DEL MUNDO: María de los Ángeles  Albornoz

En busca de una vereda: Blanca Sevilla

Los orígenes de la devoción a la Virgen – mes de mayo: primeroscristianos

Adolescentes y amistad: Ángel Cabrero Ugarte

MADRE…¡NO TE OLVIDO!: Magui del Mar

Los Sacramentos en tiempo de coronavirus​: +Juan Ignacio Gonzalez Errázuriz Obispo de San Bernardo

Atacar a la escuela concertada: Suso do Madrid

Se hizo la Luz: Pedro García

El luto tiene una dimensión pública : José Morales Martín

Es un derecho, pero hay que pedirla: Xus D Madrid

Sobre Dios, los buenos y malos gobiernos: y china: Antonio García Fuentes

 

ROME REPORTS

 

Homilía del Papa Francisco en Santa Marta
Domingo, 10 de mayo de 2020

https://youtu.be/1SyZetJcoUo
 
Monición de entrada

En los últimos dos días, ha habido dos conmemoraciones: el 70 aniversario de la Declaración de Robert Schuman, que dio inició a la Unión Europea, y la conmemoración del final de la guerra. Hoy le pedimos al Señor que Europa crezca unida, con esa unidad de hermandad que hace crecer todos los pueblos, en la unidad en la diversidad.

 Homilía

En este pasaje del Evangelio (cfr. Jn 14,1-14), en el discurso de despedida, Jesús dice que va al Padre. Y dice que estará con el Padre y que quien cree en Él «también él hará las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré» (v. 12-14). Podemos decir que este pasaje del Evangelio de Juan es la declaración del acceso al Padre. El Padre siempre ha estado presente en la vida de Jesús, y Jesús hablaba, rezaba al Padre. Muchas veces hablaba del Padre como de quien cuida de nosotros, como de quien cuida de los pájaros, de los lirios del campo… Y cuando los discípulos le piden que les enseñe a rezar, Jesús les enseñó a rezar al Padre: «Padre nuestro» (Mt 6,9). Siempre va al Padre. Y este pasaje es muy fuerte, pues es como si abriese las puertas de la omnipotencia de la oración. “Porque yo estoy con el Padre: pedid y yo haré todo, porque el Padre lo hará conmigo” (cfr. Jn 14,11): confianza en el Padre que es capaz de hacerlo todo. Esa valentía de rezar, porque para rezar hace falta valor, hace falta el mismo coraje, la misma franqueza que para predicar: la misma. Pensemos en nuestro padre Abraham, cuando –creo que se dice así– “regateaba” con Dios para salvar Sodoma (cfr. Gen 18,20-33): “¿Y si fuesen menos? ¿Y menos? ¿Y menos?”. ¡Claramente sabía “negociar”! Y siempre con ese valor: “Perdona, Señor, pero hazme un descuento: un poco menos, un poco menos…”. Siempre el coraje de la lucha en la oración, porque rezar es luchar, luchar con Dios. Y Moisés: las dos veces que el Señor quiso destruir al pueblo (cfr. Ex 32,1-35 y Nm 11,1-3) y hacerle jefe de otro pueblo, Moisés dijo: “¡No!”. ¡Y le dijo “no” al Padre! ¡Con valentía! Porque si vas a rezar así –[susurra una oración tímida]– eso es una falta de respeto. Rezar es ir con Jesús al Padre que te dará todo. Valentía en la oración, franqueza en la oración. La misma que hace falta para la predicación.
 
Hemos oído en la primera Lectura aquel conflicto en los primeros tiempos de la Iglesia (cfr. Hch 6,1-7), porque los cristianos de origen griego murmuraban –ya en aquel tiempo se hacía eso: se ve que es una costumbre de la Iglesia–, murmuraban porque sus viudas, sus huérfanos no eran bien cuidados; los apóstoles no tenían tiempo de hacer tantas cosas. Y Pedro, iluminado por el Espíritu Santo, “inventó”, digamos así, a los diáconos. “Hagamos una cosa: busquemos siete buenas personas y que esos hombres se ocupen del servicio” (cfr. Hch 6, 2-4): el diácono es el depositario del servicio en la Iglesia. “Y así esa gente, que tiene razón de quejarse, será bien cuidada en sus necesidades, y nosotros –dice Pedro, lo hemos escuchado– nos dedicaremos a la oración y al anuncio de la Palabra” (cfr v. 5). Esa es la tarea del obispo: rezar y predicar con esa fuerza que hemos oído en el Evangelio: el obispo es el primero que va al Padre, con la confianza de Jesús, con valor, con parresia, a luchar por su pueblo. El primer deber de un obispo es rezar. Lo dijo Pedro: “Y a nosotros, la oración y el anuncio de la Palabra”.
 
Conocí un sacerdote, santo párroco, bueno, que cuando encontraba a un obispo lo saludaba muy amablemente, y siempre le preguntaba: “Excelencia, ¿cuántas horas al día reza usted?”, y siempre le decía: “Porque el primer deber es rezar”. Es la oración del jefe de la comunidad por la comunidad, la intercesión al Padre para que proteja al pueblo. La oración del obispo, la primera tarea: rezar. Y el pueblo, viendo al obispo rezar, aprende a rezar. Porque el Espíritu Santo nos enseña que es Dios quien “hace las cosas”. Nosotros hacemos un poquito, pero es Él quien “hace las cosas” de la Iglesia, y la oración es la que saca adelante la Iglesia. Por eso los jefes de la Iglesia, por así decir, los obispos, deben ir delante con la oración.
 
Esas palabras de Pedro son proféticas: “Que los diáconos hagan todo eso, así la gente está bien cuidada y tiene resueltos los problemas y sus necesidades. Pero a nosotros, obispos, la oración y el anuncio de la Palabra”.
 
Es triste ver buenos obispos, gente buena, pero ocupados en tantas cosas, la economía, y esto y aquello y lo otro… ¡La oración en primer lugar! Luego, las otras cosas. Porque cuando las otras cosas quitan sitio a la oración, algo no funciona. Y la oración es fuerte por lo que hemos oído a Jesús en el Evangelio: «Yo voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo» (Jn 14,12-13). Así avanza la Iglesia, con la oración, con la valentía de la oración, porque la Iglesia sabe que sin ese acceso al Padre no puede sobrevivir.

Comunión espiritual

A tus pies, Jesús mío, me postro y te ofrezco el arrepentimiento de mi corazón contrito que se abaja en su nada y en tu santa presencia. Te adoro en el Sacramento de tu amor, la inefable Eucaristía. Deseo recibirte en la pobre morada que te ofrece mi corazón. En espera de la felicidad de la comunión sacramental, quiero poseerte en espíritu. Ven a mí, Jesús mío, que yo voy a ti. Que tu amor inflame todo mi ser, en la vida y en la muerte. Creo en ti, espero en ti, te amo. 

 

 

Palabras del Papa en el ‘Regina Coeli’: “Crean también en mí” nos pide Jesús

V Domingo de Pascua

MAYO 10, 2020 14:22RAQUEL ANILLOANGELUS Y REGINA COELI

(zenit – 10 mayo 2020).- El Papa  preside el Regina Coeli desde  la Biblioteca Apostólica del Vaticano en este V Domingo de Pascua en el que muchos países celebran el día de la Madre.

Jesús comenzó diciendo: “No se turbe vuestro corazón”, ¿Pero cómo podemos asegurarnos de que nuestros corazones no se preocupen?, el Papa nos da dos remedios para el malestar: El primero es: “Crean también en mí”. Esta angustia, en la que la dificultad se suma a la dificultad, no puede ser superada solos. Necesitamos de la ayuda de Jesús, por eso Jesús nos pide que tengamos fe en Él, es decir, que no nos apoyemos en nosotros mismos, sino de Él”.

El segundo es: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas. […] Voy a prepararles un lugar”. Esto es lo que hizo Jesús por nosotros: nos reservó un lugar en el Cielo. Necesitamos de la ayuda de Jesús, por eso Jesús nos pide que tengamos fe en Él, es decir, que no nos apoyemos en nosotros mismos, sino de Él”. Y añadió que para llegar al Paraíso es Él: “Yo soy el camino”.

Estas son las palabras del Papa antes del Regina Coeli: 

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Palabras del Papa antes del Regina Coeli

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En el Evangelio de hoy (cf. Jn 14,1-12) escuchamos el comienzo del llamado “Discurso de despedida” de Jesús. Son las palabras que dirigió a los discípulos al final de la última cena, justo antes de enfrentarse a la Pasión. En un momento tan dramático, Jesús comenzó diciendo: “No se turbe vuestro corazón” (v. 1). También nos lo dice a nosotros, en los dramas de la vida. ¿Pero cómo podemos asegurarnos de que nuestros corazones no se preocupen?

El Señor indica dos remedios para el malestar: El primero es: “Crean también en mí” (v. 1). Parecería un consejo un poco teórico y abstracto. En cambio, Jesús quiere decirnos algo preciso. Él sabe… que, en la vida, la peor ansiedad, el malestar, lo que nos turba, viene de la sensación de no poder afrontar los problemas, de sentirnos solos y sin ningún punto de referencia ante lo que está sucediendo. Esta angustia, en la que la dificultad se suma a la dificultad, no puede ser superada solos. Necesitamos de la ayuda de Jesús, por eso Jesús nos pide que tengamos fe en Él, es decir, que no nos apoyemos en nosotros mismos, sino de Él. Porque la liberación de la angustia pasa por la confianza, confiarnos a Jesús y esta es la liberación de lo que nos turbe, y Jesús ha resucitado y está vivo precisamente para estar siempre a nuestro lado. Entonces podremos decirle: “Jesús, creo que has resucitado y estás a mi lado. Creo que me escuchas. Te traigo lo que me molesta lo que me turba, mis aflicciones: tengo fe en ti y me encomiendo a ti”.

Luego hay un segundo remedio para el malestar, que Jesús expresa con estas palabras: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas. […] Voy a prepararles un lugar” (v. 2). Esto es lo que hizo Jesús por nosotros: nos reservó un lugar en el Cielo. Tomó sobre sí nuestra humanidad para llevarla más allá…de la muerte, a un nuevo lugar, en el Cielo, para que donde Él esté nosotros también podamos estar allí. Es la certeza que nos consuela: hay un lugar reservado para todos. Hay también un puesto para mí, cada uno tiene su puesto allá. No vivimos sin rumbo ni destino. Se nos espera, somos valiosos. Dios está enamorado de la belleza de sus hijos. Y para nosotros ha preparado el lugar más digno y hermoso: el Paraíso. No lo olvidemos: la morada que nos espera es el Paraíso. Aquí estamos de paso. Estamos hechos para El Cielo, para la vida eterna, para vivir para siempre. Para siempre: es algo que ni siquiera podemos hacer ahora. Pero es aún más hermoso pensar que esto será para siempre todo en la alegría, en plena comunión con Dios y con los demás, sin más lágrimas, sin rencores, sin divisiones y nada que nos turbe.

¿Pero cómo llegar al Paraíso? ¿Cuál es el camino? He aquí la frase decisiva de Jesús hoy: “Yo soy el camino” (v. 6). Para ascender al Cielo el camino es Jesús: es tener una relación viva con Él,  imitarlo en el amor, seguir sus pasos. Cada uno de nosotros como cristianos nos podemos preguntar: “¿Qué camino sigo?” Hay caminos que no conducen al Cielo: los caminos del poder, los caminos de la mundanidad, los caminos de la auto-afirmación, del egoísmo. Y está el camino de Jesús, el camino del amor humilde, de la oración, de la mansedumbre, de la confianza, del servicio a los demás. No es el camino de mi protagonismo, es el camino de Jesús el protagonista de mi vida. Es seguir adelante cada día diciendo: “Jesús, ¿qué piensas de mi elección? ¿Qué harías en esta situación, con estas personas?” Nos hará bien preguntarle a Jesús, que es el camino, las indicaciones para el Paraíso. Que Nuestra Señora, Reina del Cielo, nos ayude a seguir a Jesús, que nos abrió el Cielo.

SOMOS TEMPLOS DE DIOS

— La inhabitación de la Trinidad en el alma. Buscar a Dios en nosotros mismos.

— Necesidad del recogimiento interior para tratar a Dios. Mortificación.

— El trato con el Espíritu Santo.

I. El Evangelio nos muestra con frecuencia la confianza que tenían los Apóstoles con Jesús: le preguntan acerca de lo que no entienden y de aquellas cosas que les resultan oscuras. El Evangelio de la Misa de hoy recoge una de estas preguntas que, sobre todo al final de la vida del Señor, debieron de ser frecuentes.

El Señor les ha dicho: El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama. Y el que me ama será amado por mi Padre y yo le amaré y yo mismo me manifestaré a él1. En tiempos del Señor, era creencia común entre los judíos que cuando llegara el Mesías se manifestaría a todo el mundo como Rey y Salvador2. Los Apóstoles han entendido las palabras de Jesús como referidas a ellos, a los íntimos, a los que le aman. Judas Tadeo –que ha comprendido bien la enseñanza– le pregunta: Señor, ¿y qué ha pasado para que tú te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?

En el Antiguo Testamento Dios se había manifestado en diversas ocasiones y de diversos modos, y había prometido que habitaría en medio de su pueblo3. Pero aquí el Señor se refiere a una presencia muy distinta: es la presencia en cada persona que le ame, que esté en gracia. Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará y vendremos a él y haremos morada en él4. ¡Es la presencia de la Trinidad en el alma que haya renacido por la gracia! Esta será una de las enseñanzas fundamentales para la vida cristiana, repetida por San Pablo: Porque vosotros sois templos de Dios vivo5, dice a los primeros cristianos de Corinto.

San Juan de la Cruz, citando este pasaje, comenta: «¿Qué más quieres, ¡oh alma!, y qué más buscas fuera de ti, pues dentro de ti tienes tus riquezas, tus deleites, tu satisfacción (...), tu Amado, a quien desea y busca tu alma? Gózate y alégrate en tu interior recogimiento con él, pues le tienes tan cerca»6.

Debemos aprender a tratar cada vez más y mejor a Dios, que mora en nosotros. Nuestra alma, por esa presencia divina, se convierte en un pequeño cielo. ¡Cuánto bien nos puede hacer esta consideración! En el momento del Bautismo vinieron a nuestra alma las tres Personas de la Beatísima Trinidad con el deseo de permanecer más unidas a nuestra existencia de lo que puede estar el más íntimo de los amigos. Esta presencia, del todo singular, solo se pierde por el pecado mortal; pero los cristianos no debemos contentarnos con no perder a Dios: debemos buscarle en nosotros mismos en medio de nuestras ocupaciones, cuando vamos por la calle..., para darle gracias, pedirle ayuda, desagraviarle por los pecados que cada día se cometen.

A veces pensamos que Dios está muy lejos, y está más cercano, más atento a nuestras cosas que el mejor de los amigos. San Agustín, al considerar esta inefable cercanía de Dios, exclamaba: «¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!; he aquí que Tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba (...). Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Me tenían lejos de Ti las cosas que, si no estuviesen en Ti, no serían. Tú me llamaste claramente y rompiste mi sordera; brillaste, resplandeciste y curaste mi ceguedad»7.

Pero para hablar con Dios, presente realmente en el alma en gracia, es necesario el recogimiento de los sentidos, que tienden a desparramarse y quedarse apegados a las cosas; sabernos «templos de Dios» y actuar siempre en consecuencia; rodear de amor, de un silencio sonoro, esa presencia íntima de la Trinidad en nuestra alma.

II. La presencia de las tres Personas divinas en el alma en gracia es una presencia viva, abierta a nuestro trato, ordenada al conocimiento y al amor con que podemos corresponder. «¿Por qué andar corriendo por las alturas del firmamento y por los abismos de la tierra en busca de Aquel que mora en nosotros?»8, se pregunta San Agustín. «Ahora bien –enseña San Gregorio Magno–, mientras nuestra mente estuviere disipada en imágenes carnales, jamás será capaz de contemplar..., porque la ciegan tantos obstáculos cuantos son los pensamientos que la traen y la llevan. Por tanto, el primer escalón –para que el alma llegue a contemplar la naturaleza invisible de Dios– es recogerse en sí misma»9.

Para lograr este recogimiento, a algunos el Señor les pide que se retiren del mundo, pero Dios quiere que la mayoría de los cristianos (madres de familia, estudiantes, trabajadores...) le encontremos en medio de nuestros quehaceres. Mediante la mortificación habitual durante el día –con la que tan relacionado está el gozo interior– guardamos para Dios los sentidos. Mortificamos la imaginación, librándola de pensamientos inútiles; la memoria, echando a un lado recuerdos que no nos acercan al Señor; la voluntad, cumpliendo con el deber, quizá pequeño, que tenemos encomendado.

El trabajo intenso, si está dirigido a Dios, lejos de impedir nuestro diálogo con Él, lo facilita. Igual sucede con toda la actividad exterior: las relaciones sociales, la vida de familia, los viajes, el descanso... Toda la vida humana, si no está dominada por la frivolidad, tiene siempre una dimensión profunda, íntima, expresada en un cierto recogimiento que alcanza su pleno sentido en el trato con Dios. Recogerse es «juntar lo separado», restablecer el orden interior perdido, evitar la dispersión de los sentidos y potencias incluso en cosas en sí buenas o indiferentes, tener como centro a Dios en la intención de lo que hacemos y proyectamos.

Lo contrario del recogimiento interior es la disipación y la frivolidad. Los sentidos y potencias se quedan en cualquier charca del camino, y como consecuencia la persona anda sin fijeza, esparcida la atención, dormida la voluntad y despierta la concupiscencia10. Sin recogimiento no es posible el trato con Dios.

En la medida en que purificamos nuestro corazón y nuestra mirada, en la medida en que, con la ayuda del Señor, procuramos ese recogimiento, que es riqueza y plenitud interior, nuestra alma ansía el trato con Dios, como el ciervo las fuentes de las aguas11. «El corazón necesita, entonces, distinguir y adorar a cada una de las Personas divinas. De algún modo, es un descubrimiento, el que realiza el alma en la vida sobrenatural, como los de una criaturica que va abriendo los ojos a la existencia. Y se entretiene amorosamente con el Padre y con el Hijo y con el Espíritu Santo; y se somete fácilmente a la actividad del Paráclito vivificador, que se nos entrega sin merecerlo»12.

III. Aunque la inhabitación en el alma pertenece a las tres Personas de la Trinidad –al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo–, se atribuye de modo singular a la Tercera Persona, a quien la liturgia nos invita a tratar con más intimidad en este tiempo en que nos encaminamos hacia la fiesta de Pentecostés.

El Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho, dice el Señor en el Evangelio de hoy13. Es una promesa que el Señor hizo en diversas ocasiones14, como señalando la enorme trascendencia que tendría para toda la Iglesia, para el mundo, para cada uno de quienes le íbamos a seguir. No se trata de un don pasajero limitado al tiempo en que se reciben los sacramentos o a otro momento determinado, sino de un Don estable, permanente: «en los corazones (de los fieles) habita el Espíritu Santo como en un templo»15. Es el dulce Huésped del alma16, y cuanto más crece el cristiano en obras buenas, cuanto más se purifica, tanto más se complace el Espíritu Santo en habitar en él y en darle nuevas gracias para su santificación y para el apostolado.

El Espíritu Santo está en el alma del cristiano en gracia, para configurarlo con Cristo, para que cada vez se parezca más a Él, para moverlo al cumplimiento de la voluntad de Dios y ayudarle en esa tarea. El Espíritu Santo viene como remedio de nuestra flaqueza17, y haciendo suya nuestra causa aboga por nosotros con gemidos inenarrables18 ante el Padre. Cumple ahora su oficio de guiar, proteger y vivificar a la Iglesia, porque –comentaba Pablo VI– dos son los elementos que Cristo ha prometido y otorgado, aunque diversamente, para continuar su obra: «el apostolado y el Espíritu. El apostolado actúa externa y objetivamente; forma el cuerpo, por así decirlo, material de la Iglesia, le confiere sus estructuras visibles y sociales; mientras el Espíritu Santo actúa internamente, dentro de cada una de las personas, como también sobre la entera comunidad, animando, vivificando, santificando»19.

Pidamos a la Virgen que nos enseñe a comprender esta dichosísima realidad, pues nuestra vida sería entonces muy distinta. ¿Por qué sentirnos solos, si el Santo Espíritu nos acompaña? ¿Por qué vivir inseguros o angustiados, aunque sea un solo día de nuestra existencia, si el Paráclito está pendiente de nosotros y de nuestras cosas? ¿Por qué ir alocadamente detrás de la felicidad aparente, si no hay mayor gozo que el trato con este dulce Huésped que habita en nosotros? ¡Qué distinto sería nuestro porte en algunas circunstancias, la conversación, si fuéramos conscientes de que somos templos de Dios, templos del Espíritu Santo!

Al terminar nuestra oración, acudamos a la Virgen Nuestra Señora: «Dios te salve, María, templo y sagrario de la Santísima Trinidad, ayúdanos».

1 Jn 14, 21. — 2 Cfr. Sagrada Biblia, Santos Evangelios, EUNSA, Pamplona 1983, p. 1357. — 3 Cfr. Ex 29, 45; Ez 37, 26 27; etcétera. — 4 Jn 14, 23. — 5 Cfr. 2 Cor 6, 16. — 6 San Juan de la Cruz, Cántico espiritual, canción 1. — 7 San Agustín, Confesiones, 10, 27, 38. — 8 ídem, Tratado sobre la Trinidad, 8, 17. — 9 San Gregorio Magno, Homilías sobre el profeta Ezequiel, 2, 5. — 10 Cfr. San Josemaría Escrivá, Camino, n. 375. — 11 Cfr. Sal 41, 2. — 12 San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 306. — 13 Jn 14, 26. — 14 Cfr. Jn 14, 15-17; 15, 36; 16, 7-14; Mt 10, 20. — 15 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 9. — 16 Secuencia de la Misa de Pentecostés. — 17 Rom 8, 26. — 18 Ibídem. — 19 Pablo VI, Discurso de apertura de la 3ª Sesión del Concilio Vaticano II, 14-lX-1964.

 

 

“Servir, hijos míos, es lo nuestro”

En medio del júbilo de la fiesta, en Caná, sólo María advierte la falta de vino... Hasta los detalles más pequeños de servicio llega el alma si, como Ella, se vive apasionadamente pendiente del prójimo, por Dios. (Surco, 631)

11 de mayoServir, servir, hijos míos, es lo nuestro; ser criados de todos, para que en nuestros días el pueblo fiel aumente en mérito y número (Oración Super populum.).

Mirad a María. Jamás criatura alguna se ha entregado con más humildad a los designios de Dios. La humildad de la ancilla Domini (Lc I, 38.), de la esclava del Señor, es el motivo de que la invoquemos como causa nostrae laetitiae, causa de nuestra alegría. Eva, después de pecar queriendo en su locura igualarse a Dios, se escondía del Señor y se avergonzaba: estaba triste. María, al confesarse esclava del Señor, es hecha Madre del Verbo divino, y se llena de gozo. Que este júbilo suyo, de Madre buena, se nos pegue a todos nosotros: que salgamos en esto a Ella –a Santa María–, y así nos pareceremos más a Cristo. (Amigos de Dios, 108-109)

100 años tras las huellas de san Juan Pablo II

El próximo 18 de mayo se cumplirán 100 años del nacimiento en Wadowice (Polonia) de Karol Wojtyla, san Juan Pablo II. Su casa natal es hoy un museo que acerca a los visitantes su ejemplo de santidad, cercanía y simpatía.

EN PRIMERA PERSONA08/05/2020

El 18 de mayo de 1920 a las cinco de la tarde nació Karol, el tercer hijo del matrimonio Wojtyla. Aquella tarde hacía calor y la ventana estaba abierta. De una iglesia cercana, llegaba el canto de las letanías a la Virgen, una tradición que se mantiene en Polonia desde entonces durante las tardes de mayo. La historia del niño que nacía aquella tarde sería recordada por miles y miles de personas en agradecimiento a Dios.

80 años después, concretamente el 16 de junio de 1999, aquel infante era ya Juan Pablo II y desgranaba sus recuerdos en una visita pastoral a su ciudad natal: “Una vez más, durante mi ministerio a la Iglesia universal en la Santa Sede, vengo a mi ciudad natal de Wadowice. Miro con gran emoción esta ciudad de la infancia, que fue testigo de mis primeros pasos, mis primeras palabras. La ciudad de mi casa familiar, mi iglesia bautismal...”. Después, el Papa tuvo un entrañable encuentro con las miles de personas que colmaban la plaza central de Wadowice y los millones de polacos que seguían la transmisión por televisión.

 

La vivienda de la familia Wojtyla corresponde a seis ventanas del primer piso en la mitad del edificio de la derecha.

Azarosa historia del edificio

Tras aquel viaje, uno de los descendientes de los propietarios del edificio donde había nacido el pequeño Karol comenzó las gestiones ante el gobierno polaco para recuperar la propiedad, perdida durante el periodo comunista. Al cabo de unos años, una vez solucionados los complicados aspectos legales, pudo ponerlo a la venta.

Aquella oferta coincidió en el tiempo con el fallecimiento de Juan Pablo II. Ryszard, un próspero empresario local, conmovido por la vida ejemplar del Papa polaco, decidió adquirir el inmueble y costear el proyecto de reforma para que se abriera allí el museo Casa Familiar de Juan Pablo II. Ryszard pidió consejo a Przemyslaw, un amigo suyo que había hecho varias películas sobre Juan Pablo II para que le ayudase a encontrar las personas adecuadas para hacer el proyecto del futuro museo.

En torno a Przemyslaw se reunieron Basia y Jaroslaw, un matrimonio polaco, especialistas en museos narrativos; Pawel, periodista autor de una biografía en cuatro tomos sobre Juan Pablo II; y otro Pawel, especialista en historia de la Iglesia del siglo XX. Entre el 2010 y 2014, el edificio sufrió remodelaciones con las que se logró obtener 1200 m2 de superficie de exposición, en cuatro plantas diferentes. De ese modo, el museo quedó dividido en 16 zonas que van contando al visitante la vida de Karol Wojtyła–Juan Pablo II. Obviamente, el corazón del museo es el apartamento de los Wojtyła, donde Karol nació y vivió 18 años.

Ver, escuchar…, participar en una historia

“Un museo narrativo es una muestra en donde los objetos expuestos tienen vida. Además entran en interacción con otros objetos y, sobre todo, con las emociones del visitante”, señalan Basia y Jaroslaw. La narración permite un diálogo con el visitante, un diálogo que cambia de ritmo.

En estos museos todo tiene importancia y significado: la arquitectura, la iluminación, el sonido, la estructura del pavimento… El visitante puede recorrerlo en hora y media o en cinco horas. No es la misma la experiencia de un niño que la de un adulto o un anciano. Para guiar a quien desee emprender este viaje se formó a un equipo de guías, que aportaran no solo su trabajo sino también su corazón.

Basia y Jaroslaw, además de tener experiencia en la creación de este tipo de museos, procedían de Adrychów -una población muy cercana a Wadowice- lo que les ayudó para contactar con los lugareños y poder obtener así más elementos de la vida y de la época del protagonista para crear el entorno adecuado.

 

Bolso de Emilia Wojtyla mamá de Juan Pablo II.

 

Por ejemplo, entre las cosas que dejó en Cracovia el cardenal Wojtyla cuando fue elegido Papa había una pequeña cartera de mujer muy elegante, de hilo plateado. Gracias a una vieja fotografía tomada alrededor de 1917-1918, podemos ver en ella al joven Edmund y Emilia Wojtyla vestida muy elegantemente con esa cartera. ¿Cuál fue el destino de la cartera después de la muerte de Emilia? Basia, que además de sus talentos organizativos demostró tener capacidades detectivescas, averiguó que fue usada por Stefania Wojtyła -hermana del padre del futuro pontífice- y esta se la dio a su sobrino Karol como recuerdo de su madre. Durante muchos años, se conservó en la curia de Cracovia. Fue hallada poco después del fallecimiento de Juan Pablo IIy es uno de los pocos recuerdos materiales que tenemos de Emilia Wojtyłowa.

En el dormitorio de los Wojtyła hay también un cuadro que sale en la foto del día de la primera comunión de Karol. Fue el mismo Juan Pablo II quien entregó esa pequeña imagen a las monjas que en los años 80 gestionaban allí un museo provisional. Lo besó y dijo: “Esto deberían colgarlo en su lugar de origen, en la pared de mi casa”.

 

Foto de la Primera Comunión. El cuadro original que aparece en la foto se conserva en el museo.

 

El “objeto maldito”

Uno de los objetos de la exposición que despierta más interés de los visitantes es lo que alguno de los guías llama el “objeto maldito”: es el arma que usó Ali Agca el 13 de mayo de 1981, una Browning HP CAL de 9 mm, con cargador de treces balas. En 1981 fue comprada en Viena por Oral Celika, el segundo asaltante involucrado en el atentado. Agca disparó dos veces al Papa y luego el arma se atascó. Mientras escapaba, el terrorista trató de disparar al policía que corría detrás de él y a la hermana Letizia Giudica, que le bloqueó la huida. Afortunadamente, el arma no se disparó.

 

Arma utilizada por Ali Agca en el atentado de 13 de mayo de 1981 y adoquín de la plaza de San Pedro.

Poco después del asesinato, Juan Pablo II escribió una carta a Ali Agca, que no llegó a enviar porque decidió visitar a su ejecutor en prisión. Se conserva porque quedó archivada en las notas dejadas por el Papa. Fragmentos de vídeo, fotos y sonido ayudan a revivir a los visitantes de modo dramático esos momentos de la biografía del Papa.

No fue cosa fácil conseguir el arma del atentado. Sirvió como prueba material durante la investigación y el juicio y ahora es propiedad del Museo Romano de Criminología. Gracias al apoyo de las instituciones eclesiásticas y la recomendación del gobierno polaco, en marzo de 2014 el Museo Papal de Wadowice recibió el arma en depósito por un tiempo limitado.

Pocos son conscientes del tiempo que dedicó Basia a visitar a amigos y a testigos de la vida de Juan Pablo II, las horas que pasó en los archivos de la curia de Cracovia o las largas conversaciones con los cardenales Stanislaw Dziwisz y Stanislaw Rylko. Poco a poco, ella y su marido lograron reunir más de 200 recuerdos de Juan Pablo II y su familia, así como 140 fotografías de archivo. Hubo también muchos donativos de compañeros de colegio o personas que en su juventud se habían beneficiado del trabajo pastoral de Karol Wojtyla.

 

Sala de estar de la casa. Prácticamente se dejó de usar después de la muerte de Emilia.

Una visita rápida

En los 16 espacios temáticos repartidos en las cuatro plantas del museo, es posible seguir las etapas de la vida de Karol Wojtyła - Juan Pablo II. Desde la casa familiar en Wadowice, donde "todo empezó", hasta la “casa mundial” que fue el mundo para él. El visitante conoce la Wadowice de entreguerras (1920-1939), sus paseos a las montañas e información de los 104 viajes apostólicos que emprendió.

La parte dedicada a los años de la juventud de Karol muestra las raíces de su personalidad y espiritualidad: es la ciudad Wadowice de la década 1920-30 tal como la recordó el futuro papa, llena de la riqueza cultural y espiritual. En la parte dedicada a “La Pequeña Patria”, se narra la historia de los judíos de Wadowice, que constituían aproximadamente el quinto de los habitantes de la ciudad. La familia Bałamuth, quienes poseían el edificio y lo vendieron para que se pudiera instalar un museo, pusieron como condición que se dedicase una parte a sus antepasados judíos que vivían en Wadowice.

Basia y Jaroslaw diseñaron un sector que recuerda la tienda de Chiel Bałamuth, que allí se erigía en los años 20. El edificio tenía en la parte anterior, que daba a la plaza central, algunas tiendas; en la parte posterior, un taller artesanal y tres o cuatro apartamentos que se alquilaban. En la zona que recuerda los judíos de Wadowice, se recogen varias fotografías, entre ellas la de Jerzy Kluger, de quién Karol Wojtyła fue gran amigo desde los tiempos de la escuela primaria hasta el final de su vida en Roma. Se muestran otros muchos recuerdos donados por las familias judías cuyos antepasados vivían en Wadowice. En este lugar, se ha representado también el Muro de Lamentación donde en el año 2000 rezó Juan Pablo II. Los visitantes reviven los momentos emocionantes del año jubilar.

Desde el 1919 hasta el 1938 los Wojtyła residieron la primera planta. Se trataba de una vivienda con tres ambientes: la cocina, el dormitorio y el salón, similar al de otras familias de clase media. Basia se ocupó de ambientar esa parte del museo con muebles de la época y algunos objetos originales pertenecientes a los Wojtyła: las servilletas bordadas por Emilia, su elegante cartera, vajilla de la familia o fotografías del album de familia, entre otros.

 

​Habitación en la cual nació Juan Pablo II.

Tras la muerte de Emilia, en abril de 1929, el pequeño Karol se quedó en el piso solo con su padre. El dormitorio se convirtió en el cuarto principal, y prácticamente dejaron de utilizar el salón. Además de las dos camas, se encontraba también allí el reclinatorio en el que – como recordaba Juan Pablo II – su padre rezaba hasta muy tarde por la noche. A través de la ventana Karol podía ver en la pared de la iglesia parroquial el reloj de sol con la inscripción: “El tiempo corre, la eternidad espera”.

Estudiante universitario, trabajador, actor y poeta, sacerdote

Cuarenta años de vida de Karol Wojtyła corresponden a su etapa de Cracovia: desde su partida de Wadowice en 1938 hasta su elección a la Sede Petrina. En esta parte de la exposición, se pueden ver los objetos relacionados con sus estudios universitarios, el trabajo en la cantera de Zakrzówek o la formación al sacerdocio. La siguiente parte de la exposición está dedicada a los años de postguerra, incluidas los sucesivos nombramientos de Karol Wojtyła: el episcopal, el arzobispal y el cardenalicio.

 

Juan Pablo II con algunos santos que canonizó, entre los que se encuentra san Josemaría.

El 1 de noviembre de 1946 fue ordenado sacerdote de las manos del arzobispo Adam Sapieha y al día siguiente celebró su primera misa en la cripta de san Leonardo, en la catedral de Cracovia. En una parte del museo se ha realizado una replica de la cripta: sobre el altar, se han colocado la cruz y los candelabros originales.

Los guías aprovechan para hablar con naturalidad sobre temas relacionados con la vida de familia, el sufrimiento, el valor del trabajo, la vocación sacerdotal, los sacramentos... Cuando se los escucha, se tiene la sensación de escuchar los medios formación cristiana a los que asisten Pawel, Basia y Jaroslaw. Se palpa que el museo en la Casa Natal de san Juan Pablo II es algo más que un simple lugar en donde los objetos se detuvieron en el pasado. El recuerdo se hace vida para los visitantes. Los objetos hablan y transmiten un mensaje legible y claro: “La santidad es posible, también para ti”.

 

Peregrinaciones de Juan Pablo II a Polonia.

¡Mar adentro!

En esta parte el visitante oye las palabras del cardenal Pericle Felici: Habemus papam… Aquí llama la atención una réplica de gran tamaño de una barca de los tiempos de Jesús encontrada a la orilla del mar de Galilea, en las cercanías de Cafarnaún. Es el símbolo de la Iglesia: el 16 de octubre de 1978 el Señor confió a Karol Wojtyła el timón de su barca.

Juan Pablo II, siendo la Cabeza de la Iglesia Universal, ejerció la autoridad del magisterio. Por eso, en las catorce columnas que sostienen la cúpula se colocaron las portadas de sus catorce encíclicas. En una vitrina, se encuentra la copia del manuscrito de la primera encíclica: Redemptor Hominis. Además, en el centro de la sala, hay una réplica de la Puerta Santa abierta por Juan Pablo II, adornada con bajorrelieves de escenas bíblicas y escudos de los 28 papas que en algún momento de la historia han abierto la Puerta Santa. En la parte posterior de la réplica se colocó en diez lenguas la inscripción: ¡No tengáis miedo! Abrid de par en par las puertas a Cristo.

Juan Pablo II durante su pontificado en marco de sus viajes apostólicos recorrió más de 1,5 millón de kilómetros, visitando 129 países. Un recuerdo especial relacionado con los viajes apostólicos del Santo Padre es la tierra traída al Museo de los lugares que había visitado Juan Pablo II. Debajo del suelo de cristal se han colocado casi 60 recipientes con tierra, un número que crece constantemente gracias a los envíos que llegan. La pared lateral está cubierta de una pantalla multimedia de 15 metros de longitud que permite ver fotografías y leer fragmentos de discursos del Santo Padre durante sus 104 viajes apostólicos. El último punto de esta ruta de peregrinación es una pared de vidrio que muestra la imagen de Jesús Misericordioso y la inscripción "Sed Apóstoles de la Divina Misericordia", y el texto del Acto de la dedicación del Mundo a la Divina Misericordia en el año 2002.

Sector que recuerdo los encuentros con la juventud.

¡Vosotros sois mi esperanza! Con esta frase, se abre el sector dedicado a la atención que prestó el Papa a los jóvenes: colorido y lleno de sonidos gracias a las modernas “duchas acústicas”. Si uno se coloca debajo de ellas, permiten escuchar los himnos de la correspondiente Jornada Mundial de la Juventud. Una de las paredes muestra cientos de placas coloridas que juntas forman una gran imagen de Juan Pablo II rodeado por gente joven. ¿Cómo no sonreír aquí al escuchar el diálogo tan alegre con los jóvenes cuando el Santo Padre bromeaba desde la ventana papal en Cracovia?

También se reflexiona sobre el paso del tiempo: Esta fugacidad tiene sentido. No podría faltar aquí la réplica del reloj de sol, que el joven Karol Wojtyła veía desde la ventana de la cocina de su casa, y el reloj original de los apartamentos papales que fue detenido el 2 de abril de 2005 a las 21:37 horas, cuando Juan Pablo II fue a la casa del Padre. Aquí también se puede ver la Biblia que sor Tobiana Sobótka leía. Cuando el Papa falleció, la religiosa marcó con una cruz el lugar donde detuvo su lectura y escribió la palabra Amén.

 

Monika, la visitante número un millón.

Una historia que continúa su curso

El 7 de junio de 2018 el Museo de la Casa Familiar del Santo Padre Juan Pablo II en Wadowice recibió al “visitante un millón”. La afortunada turista resultó ser Monika, que llegó junto con su marido a Wadowice desde Kórnik pueblito cercana a Poznan. Monika se comprometió a ser embajadora del Museo de la Casa Familiar del Santo Padre Juan Pablo II en Wadowice.

En todo el mundo hay mucho embajadores como Monika. Más del 80% de los visitantes de la casa natal de Juan Pablo II son polacos. De los extranjeros, abundan los de Italia, Francia, Estados Unidos, España, Eslovaquia, Alemania, Brasil, Austria y Gran Bretaña. El Museo ha recibido a peregrinos de más de 100 países, entre ellos Arabia Saudita, Barbados, Burkina Faso, Gabón, Cuba, Mauricio, Costa de Marfil, Nueva Zelandia, China, Zambia, Kenya y Sudáfrica.

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El Hogar Familiar del Santo Padre Juan Pablo II no sólo organiza la exposición, sino también actividades científicas y educativas. Todos los años se celebran conferencias y conciertos con motivo de los aniversarios papales, y los niños y jóvenes pueden participar en los talleres de los museos. La casa natal de San Juan Pablo II se ha convertido en un moderno foco de formación y catequesis. El cariño a Juan Pablo II ha logrado aunar muy diversas instituciones: eclesiásticas, estatales, locales y nacionales. Personas de diversas religiones y culturas se sienten movidas y unidas de todo corazón a esta iniciativa.

 

Emilia, Karol y Edmund la foto del año 1907.

En marzo de 2020 en la archidiócesis de Cracovia comenzó el proceso de beatificación del matrimonio de Emila y Karol Wojtyla. También se estudia comenzar el proceso de Edmundo (1906-1932), hermano mayor de Karol, que murió muy joven por contagio en su trabajo como médico.

En los primeros años del pontificado de Juan Pablo II, refiriéndose al posible inicio de la labor del Opus Dei en Polonia, el beato Álvaro señaló: “Hay que esperar y rezar, todo llegará a su tiempo”. Era imposible imaginar en aquel entonces el trabajo que tantas personas de la Obra harían en esta tierra y el papel que algunas de ellas siguen teniendo en un museo de gran eficacia apostólica.

 

12 de mayo: webcam para rezar ante el beato Álvaro

El próximo 12 de mayo se celebrará la festividad del beato Álvaro del Portillo. Ese día de 18 a 20 h. (UTC/GMT +2 h.), se mostrarán imágenes en directo del lugar donde reposan sus restos, en la cripta de la iglesia prelaticia de Santa María de la Paz.

NOTICIAS10/05/2020

El 12 de mayo es la festividad del beato Álvaro del Portillo. Aprovechando esta ocasión, ese día de 18 a 20 h de Roma habrá una retransmisión en directo desde la iglesia prelaticia de Santa María de la Paz, donde reposan los restos mortales del beato. Se emitirá a través de esta página web y de los canales oficiales en YoutubeInstagram y Facebook.

Las personas interesadas podrán unirse a ese momento de oración y pedirle, como ha aconsejado el prelado del Opus Dei recientemente, por "las intenciones que el Papa Francisco nos ha transmitido en su carta del 25 de abril (...)” para “seguir pidiendo el fin de la pandemia y la protección de la Virgen por los que más sufren”.

DESDE 1994, EL BEATO ÁLVARO REPOSA EN LA CRIPTA DE LA IGLESIA PRELATICIA DE SANTA MARÍA DE LA PAZ

Desde 1994, el beato Álvaro reposa en la cripta de la iglesia prelaticia de Santa María de la Paz. Inicialmente, san Josemaría fue enterrado en esta cripta el 27 de junio de 1975. Sobre la losa de mármol se colocó, bajo el sello del Opus Dei, la inscripción: EL PADRE. Tras la beatificación, en 1992, el cuerpo del fundador se trasladó al altar principal de iglesia prelaticia.

Cuando en 1994 fue enterrado allí Álvaro del Portillo, se decidió dejar la inscripción y las fechas de san Josemaría y añadir otra placa en la que puede leerse en latín la siguiente inscripción: “Donde estuvo enterrado el cuerpo de nuestro querido fundador, ahora yace el beato Álvaro del Portillo, obispo prelado del Opus Dei y primer sucesor de nuestro fundador, que vivió desde el 11 de marzo de 1914 hasta el 23 de marzo de 1994”.

Imagen de portada: William Iven, on Unsplash.

Romería al santuario de Fátima

El mensaje de Fátima contiene un aspecto de exigencia cristiana universal: es necesario desagraviar al Señor por todos los pecados cometidos, hacer penitencia, rezar el Rosario, difundir la devoción al Corazón Inmaculado de María, y rezar mucho por el Papa.

RELATOS BIOGRÁFICOS30/04/2020

Lúcia –la mayor de los videntes de Fátima– contaba sólo diez años cuando la Virgen apareció por vez primera a los pastorcillos, el 13 de mayo de 1917; sus primos, Jacinta y Francisco, tenían siete y ocho respectivamente. Esta aparición había sido precedida por otra: la de un ángel, que en 1916 se les había presentado tres veces, en el lugar llamado Loca do Cabeço, denominándose a sí mismo, primero como el Ángel de la Paz y, más tarde, como el Ángel de Portugal.

«¿DE DÓNDE SOIS, SEÑORA?»

El año 1917 fue especial. Europa estaba en guerra. El domingo 13 de mayo, en un lugar escondido de la Serra do Aire, en el centro de Portugal, tres niños salían con sus rebaños, después de haber asistido a la Santa Misa. Se dirigieron hacia los pastos de Cova da Iria. Empujaron el rebaño hacia la parte alta de la propiedad, sobre la cima de la colina. Allí, sin perder de vista a las ovejas, se pusieron a jugar a albañiles, uno de sus pasatiempos preferidos. Era mediodía. De pronto, ante ellos, y sobre una carrasca, en el centro de una gran aureola de luz que los envolvió, vieron a una hermosa Señora, más resplandeciente que el sol.

– «¿De dónde sois, Señora?»

– «Soy del Cielo».

Así empezó la primera conversación entre la Virgen y Lúcia.

Entre mayo y octubre se sucedieron seis apariciones de la Virgen. Les pidió que se rezase el rosario todos los días, y que se hiciera penitencia. Este último ruego impresionó tanto a los niños, que buscaban modos de hacer penitencia y aprovechaban todos los pequeños sacrificios que se les presentaban.

«SOY LA VIRGEN DEL ROSARIO. DESEO QUE EN ESTE LUGAR SE LEVANTE UNA CAPILLA EN MI HONOR»

En la tercera aparición, el 13 de julio, la Virgen pidió la consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado –aquellos niños campesinos ignoraban el significado de la palabra Rusia– y la Comunión reparadora de los primeros sábados. Fue en esta aparición cuando la Virgen indicó: «Cuando recéis el rosario, al final de cada decena, decid: ¡Oh, Jesús mío! Perdonadnos, libradnos del fuego del infierno; lleva al Cielo a todas las almas y socorre principalmente a las más necesitadas».

En la última aparición, el 13 de octubre, la Señora les dijo:

– «Soy la Virgen del Rosario. Deseo que en este lugar se levante una capilla en mi honor».

Por sexta vez recomendó que se continuara rezando el Rosario todos los días.

La primera capilla que se edificó fue destruida poco tiempo después por anarquistas, que también quemaron la encina sobre la que se posó la Virgen. La Capelinha que actualmente alberga la imagen de Nuestra Señora ocupa el sitio de la carrasca.

Como la Virgen les había anunciado, en la aparición del 13 de octubre tuvo lugar el milagro del sol, presenciado por unas setenta mil personas, que habían acudido a la Cova da Iria, y publicado con detalle en la prensa. Ese mismo mes estallaba la revolución bolchevique en Rusia.

El mensaje de Fátima contiene un aspecto de exigencia cristiana universal: es necesario desagraviar al Señor por todos los pecados cometidos, hacer penitencia, rezar el Rosario, difundir la devoción al Corazón Inmaculado de María, y rezar mucho por el Papa.

 

 

El 2 de noviembre de 1972 el fundador del Opus Dei estuvo rezando ante la Virgen de Fátima.

San Josemaría, en Fátima

En 1945, el mismo año del fin de la segunda guerra mundial, en Tuy, san Josemaría Escrivá de Balaguer se encontró con sor Lúcia por primera vez:

– «Hermana Lúcia —fue su saludo—; si usted, que recibió tantas gracias de Dios, y yo, que también recibo tantas gracias de Dios, no somos fieles, ¡la hacemos buena! ¡Podemos no ir al Cielo!»

SAN JOSEMARÍA ACUDIÓ TRECE VECES A ESTE LUGAR

–«También yo he pensado en eso muchas veces», fue la respuesta humilde de la vidente.

En 1945 el fundador del Opus Dei regresó a Portugal otras dos veces: en junio y en septiembre. El 5 de febrero de 1946, precisamente un año después de su primer viaje, llegaron las primeras personas del Opus Dei a Coimbra, donde se puso el primer sagrario de la Obra en ese país. Volvió san Josemaría a Portugal en octubre de 1948; residió unos días en Coimbra y el día 15 se dirigió a Fátima para rezar en la Capelinha. Volvería en marzo de 1949.

A lo largo de los años, san Josemaría acudió trece veces a este lugar.

Oración que enseñó la Virgen para en el Rosario, al final de cada decena

¡Oh, Jesús mío! Perdonadnos, libradnos del fuego del infierno; lleva al Cielo a todas las almas y socorre principalmente a las más necesitadas.

Oración del ángel

¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! Te pido perdón por los que no creen, por los que no adoran, por los que no esperan, ni te aman.


 

De lunes a viernes se reza el Rosario en la en la Capilla de las Apariciones a las 18.30 h (hora de Portugal).

Cañizares responde al Ayuntamiento de Valencia: le acusa de hacer trampa

Arzobispado de Valencia: “No hemos incumplido el Estado de Alarma”

Celebración ayer de la fiesta de la Patrona de Valencia//Foto: Alberto Saiz.

El Arzobispado de Valencia envió ayer a los medios de comunicación un comunicado “ante las falsedades de algunas de las informaciones publicadas que distorsionan los hechos” de la celebración, ayer,  de la Patrona, la Virgen de los Desamparados, afirmando que “no se ha incumplido el Estado de Alarma”.

El concejal de Protección Ciudadana del Ayuntamiento de ValenciaAarón Cano, acusó al arzobispo, Antonio Cañizares, de “hacer trampa” por abrir el templo como un domingo cualquiera cuando no podía hacerlo ni tenía permiso, y lo ha calificado como acto “muy grave”, que notificará a la Delegación del Gobierno.

En el comunicado aclaró el Arzobispado que la Festividad se celebró en una única Misa celebrada a las 10.30 horas en la Basílica,” a puerta cerrada sin presencia de fieles”.

Así mismo, se destacaba en el comunicado que “tras la celebración de la Misa, desde el interior del templo, la imagen peregrina ha sido orientada hacia la Plaza de la Virgen, sin que haya abandonado en ningún momento el interior del templo”. También se destacaba que “la imagen se ha expuesto sólo durante el tiempo que ha durado el himno regional”.

La policía local no tuvo que intervenir

“Sólo han podido contemplar la imagen peregrina las personas que en ese momento se encontraban en la Plaza, y en presencia de tres unidades de la policía local y de miembros de Cruz Roja (…) sin que la policía local haya tenido que realizar ninguna intervención”.

Por otra parte, se señalaba que las puertas de la Basílica se han cerrado y el templo ha abierto en el horario habitual de 11.00 a 13.00 horas y de 17.00 a 19.00 horas, “cumpliendo estrictamente las medidas autorizadas por las autoridades sanitarias, como se venía haciendo desde el pasado 14 de marzo”,

Se destacó que “las medidas de seguridad implementadas desde el inicio de la pandemia se habían reforzado desde la pasada semana para la entrada en Fase 1, con la higienización total del templo, la señalización junto con Cruz Roja de todos los bancos, la dispensación de gel hidroalcohólico, entre otras medidas de seguridad comunicadas por el Arzobispado, por lo que esta mañana (ayer) como en cualquier otro día de acceso al templo, se ha asegurado la limitación del aforo y se ha prohibido la entrada a los fieles sin mascarilla”.

“Es falso que se haya abierto la Basílica”

El Arzobispado destacó que no ha existido ninguna excepción por la Festividad de la Virgen, y que es “rotundamente falso que se haya abierto la Basílica por la Festividad de la Virgen de los Desamparados”.

Así mismo, afirmó que “es falso que se hayan producido aglomeraciones y el comportamiento de los asistentes ha sido ejemplar”.

En el comunicado se lamenta la “manipulación y las acusaciones que se han vertido desde algunas autoridades públicas sin contrastar la veracidad de los hechos, así como la distorsión y falsedad de las afirmaciones de algunos medios de comunicación”.

«¿Por qué…?"

¿Por qué Dios permite esta pandemia? Es la pregunta que me formulaba una mujer profundamente conmovida ante la situación crítica de su esposo ingresado en una UCI. En ese momento, me limité a tratar de consolarla y a ofrecerle mi oración por su esposo y por ella e invitarla a dejarse acompañar por Santa María, nuestra Madre, que acompañó a Jesús durante su vida y, también, durante los momentos más duros de su pasión y muerte en la Cruz.

Esa pregunta me persiguió durante los días siguientes. Fue entonces cuando acudí a la sabiduría de nuestra santa madre Iglesia. El magisterio establece una distinción entre el mal físico y el mal moral. El primero deriva de la naturaleza —va desde los cataclismos hasta las enfermedades y la muerte— y el segundo es aquel que los hombres provocamos con nuestra conducta: guerras, opresión, etc. Mientras el mal físico es una consecuencia de la finitud de la creación y de nuestro cuerpo, el mal moral es una consecuencia del abuso que hacemos de la libertad.

Sobre el origen de esta pandemia hay muchas teorías diversas que dificultan la clasificación de este mal. En cualquier caso, el Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que «Dios, en su providencia todopoderosa, puede sacar un bien de las consecuencias de un mal, incluso moral, causado por sus criaturas» (CIC 312). Aunque esta afirmación pueda ser difícil de comprender ante una situación como la que estamos viviendo, también es cierto que, a veces, en situaciones muy cotidianas de desdicha, decimos: «no hay mal que por bien no venga».

Los santos siempre aportan mucha luz. Así, decía santo Tomás Moro: «Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor». O san Agustín, que afirmaba: «Dios todopoderoso […] por ser soberanamente bueno, no permitiría jamás que en sus obras existiera algún mal; si Él no fuera suficientemente poderoso y bueno para hacer surgir un bien del mismo mal». Tales afirmaciones quedan corroboradas con el testimonio de Jesucristo que, aceptando el sufrimiento extremo de su pasión y muerte, obtuvo la resurrección y la redención de toda la humanidad.

Poco a poco, la pregunta sobre por qué Dios permite esto ha ido derivando en una nueva reflexión: «Señor Jesús, ¿qué nos quieres decir en este momento de la historia? ¿Qué esperas de nosotros? ¿Qué bien vas a sacar de este mal?»

Dios quiere nuestra salvación eterna. El camino no es otro que convertirnos y vivir según el Evangelio. Dios nos está invitando a volver a Él, a regalarle nuevamente el centro de nuestra vida, y a salir de nosotros mismos para poner nuestra atención sobre los otros, especialmente los más frágiles.

Esta crisis global nos sitúa a todos en el mismo nivel. La enfermedad nos ha igualado. Todos somos ciudadanos del mundo, todos somos vulnerables. Este mal global puede convertirse, paradójicamente, en el acicate que hermane a toda la humanidad.

Ojalá que sepamos salir de nosotros mismos para abrirnos más a Dios y a los hermanos. Dios, nuestro Padre, nos ayuda a sacar un bien del mal, pero necesita de nuestra colaboración. Dios nos invita a mirarle con más confianza y a mirar a los otros como hermanos con los que debemos caminar en caridad, justicia y fraternidad.

† Card. Juan José Omella Arzobispo de Barcelona

 

La ecología integral destruirá la civilización

En el año 723, San Bonifacio, apóstol de los alemanes, vio que éstos adoraban un roble como siendo el dios Donar. San Bonifacio no tuvo dudas: derribó el roble para mostrar que el Dios cristiano es el verdadero. Como el dios Donar no fulminó al misionero, el pueblo accedió a ser bautizado.

Hoy, la clase intelectual dominante busca reemplazar la «civilización moderna» en decadencia por una basada en una «nueva síntesis cultural», invirtiendo la concepción cristiana del mundo, del hombre y de Dios.

Cambio de paradigma ecológico

Contenidos

 

Es bien sabido que la poca bondad y solidez que aún quedan en nuestra sociedad provienen de los restos de la civilización cristiana. Esta misma civilización fundada hace dos mil años permitió a las personas construir lo que se llama incorrectamente la cristiandad medieval.

Hoy, la clase intelectual dominante busca reemplazar la «civilización moderna» en decadencia por una basada en una «nueva síntesis cultural», elaborando una concepción del mundo, el hombre y Dios.

El humanismo integral y la secularización

A lo largo del siglo XX, los secularistas y los demócratas cristianos intentaron lanzar el programa que promovió un «humanismo integral» secular postcristiano, que no era religioso ni ateo. El resultado fue la aceptación por el mundo católico de la secularización, que favoreció la descristianización de la sociedad.

Hoy, filósofos, sociólogos, politólogos, científicos e incluso teólogos están luchando para inventar un «nuevo humanismo» que construiría una «casa común» para salvar a la sociedad moderna de sus contradicciones y crisis.

La ecología integral

Sin embargo, este programa contiene paradojas que bordean las provocaciones. El promocionado «nuevo humanismo» en realidad consiste en una «ecología integral» que reduce al hombre a un componente del medio ambiente. La «casa común» proyectada se reduce a un entorno socio-biológico identificado con el ecosistema de la Tierra. La deseada «nueva civilización» surgiría del abandono de los fundamentos culturales, sociales y políticos de la civilización tradicional y cristiana.

Este programa excluye cualquier referencia a la Redención, la salvación del alma, lo sobrenatural, la vida eterna o incluso a Dios. Se basa en una concepción terrenal e inmanente del mundo, el hombre e incluso la religión.

Estos puntos de vista y sugerencias ya se pueden encontrar en la encíclica del Papa Francisco dedicada a la ecología (Laudato si ‘, 2015). El Sínodo de los Obispos sobre la Amazonía de octubre los ha llevado al extremo, bajo el estandarte de un nuevo paradigma: «ecología integral».

La introducción del Documento Preparatorio oficial del Sínodo propone iniciar la conversión de pueblos, estados e incluso de la Iglesia con un «proceso de desarrollo integral y ecología» destinado a fomentar la «diversidad» y el «pluralismo» en todas las áreas, no solo ambientales sino también humano, es decir, social, cultural e incluso religioso.

El Programa de «Ecología Integral»

No dejemos que el lector se engañe con la calificación de «integral» antes del uso de la palabra ecología. Tales maniobras dan la impresión de que es una ideología integral, que no es reduccionista y partidista, sino más bien equilibrada y coherente, ya que trata todos los aspectos de la realidad.

Por el contrario, esta ecología no está integrada en la visión cristiana, sino que esta última está integrada en un programa ecológico. La religión, la cultura y la civilización se reducen a factores ambientales en el ecosistema, identificados con el planeta Tierra, como se encuentra claramente en el Documento Preparatorio (especialmente en la sección no. 9).

Ecologistas: «buscar la pobreza…reducir consumo…regular la mortalidad»

Este ecologismo es una ideología que pretende anular la visión jerárquica tradicional de la relación entre el mundo, el hombre y Dios. La Revelación Divina coloca la Creación al servicio del hombre, el hombre al servicio de la Iglesia y la Iglesia al servicio de Dios. El nuevo programa ecológico invierte esta secuencia, poniendo a Dios y a la Iglesia al servicio de la integridad del hombre, y al hombre al servicio de la integridad de la naturaleza. Esta integridad natural consiste en la biodiversidad cósmica y el equilibrio ambiental. El documento antes mencionado intenta justificar este nuevo arreglo al afirmar que «todo está interconectado» (no. 13) en la Creación. Todos los elementos de este esquema están relacionados de forma igualitaria.

El catastrofismo ecologista

Al tratar de seducir a las masas y los pueblos, los ecologistas deben explotar los sentimientos e instintos primarios y atávicos del hombre, incluidos los religiosos o parareligiosos. Aunque a menudo es promovida por ateos o agnósticos, la «ecología integral» profesa implícitamente un tipo de religión propia: el culto a la Madre Tierra, como se concreta en la cosmolatría o en el «culto de Gea» (o Gaia).

Los ecologistas también tienen su propio (falso) profetismo de tipo apocalíptico, que se manifiesta en predicciones de catástrofe ambiental inminente. Aunque estos pronósticos son periódicamente negados por los hechos, los ecologistas siguen presentándolos como inminentes mientras los empujan obstinadamente a una fecha futura.

Esta obsesión apocalíptica se asemeja tanto al fanatismo de los Testigos de Jehová que los eco-catastrófistas ahora son tildados de «Testigos de Gea» o de la Madre Tierra. Ambos testigos piden al público que tenga una fe ciega en sus predicciones terroríficas, aunque estos eventos nunca ocurren y se posponen constantemente. Además, como dicen los psicólogos, «los que gobiernan el miedo gobiernan la sociedad».

Por lo tanto, tal ecologismo es realmente una idolatría antinatural y va en contra de la civilización. Presupone una visión del mundo, del hombre y de Dios situada entre el materialismo moderno y el panteísmo «posmoderno». Es por eso que «integrar la ecología» es en realidad un factor de desintegración de la religión, la cultura y la sociedad.

Reciclaje de ideologías fracasadas

Los mejores esfuerzos del movimiento ecológico por el reciclaje no implican desperdicio, sino conceptos, esquemas y lemas de viejas ideologías revolucionarias como el marxismo, e incluso el socialismo más utópico. Es muy hábil en adaptarlos a las crisis culturales emergentes y en formular nuevas estrategias para conquistar la opinión pública.

Por ejemplo, los ambientalistas han instrumentalizado la lucha del proletariado para recuperar los activos económicos «alienados» del sistema capitalista. Lo hacen reciclando la lucha del subproletariado del Tercer Mundo para reclamar tierras «incautadas y explotadas por el capitalismo mundial». Culpan a los capitalistas por difundir una economía “extractivista”, productivista y consumista que contamina la «inocencia primordial» del hombre y reprime la autonomía de las «periferias del mundo».

Además, el ecologismo retoma el mito del siglo dieciocho del «buen salvaje» y el lema del siglo diecinueve que instó a un «retorno a la barbarie», aludiendo a las masas proletarias urbanas que debían ser evangelizadas. Esta ideología recicla ese lema en uno nuevo, instando a un «retorno a lo salvaje», aludiendo a las poblaciones en las «periferias del [Tercer] Mundo» marginadas por la sociedad avanzada.

Inversión del concepto de evangelización

Los ecologistas religiosos invierten el concepto de evangelización. Por ejemplo, de acuerdo con el Documento Preparatorio antes mencionado (No. 13), los pueblos y tribus como los de la Amazonía no deben ser evangelizados por la Iglesia, sino que la Iglesia debe permitir ser evangelizada por ellos.

En cuanto a su modelo de «economía sustentable», los ecologistas reciclan el viejo modelo del socialismo utópico (de Fourier en adelante). Proponen un rechazo no solo del consumismo, sino también del mercado, la industria y la propiedad privada. Si bien pretende crear una sociedad que sea «sobria, frugal y feliz», este proyecto en realidad favorecería la pobreza y, de hecho, la miseria económica y moral.

De la ciudad como centro de civilización a la jungla

La vida en sociedad se basa no solo en la religión sino también en una civilización políticamente organizada bajo el imperio de la ley. La palabra «civilización» proviene del latín civitas, que significa ciudad, entendida como una comunidad estable organizada en centros urbanos. La palabra «político» proviene de la polis griega, que también significa ciudad, en referencia a la administración urbana y el gobierno. La palabra «ley» alude al griego jus y a la rectitude latina. Por lo tanto, un simple hábito privado o una costumbre pública no pueden justificarse por el mero hecho de existir (ser una «situación vivida», como dicen hoy), sino que debe tender a lograr un bien objetivo.

La historia muestra que las civilizaciones avanzadas nacen cuando las familias o comunidades humanas, abandonan la vida nómada de los cazadores o desarrollan la vida sedentaria de los recolectores, se unen en ciudades estables, se organizan políticamente bajo una autoridad y se gobiernan con el derecho público, que históricamente puede ser corregido y enriquecido por la ley cristiana.

Una revolución total de la sociedad

Por el contrario, la «nueva civilización» soñada por los ecologistas no solo reemplaza la ciudad con la selva, la política con la ecología, sino que también sustituye el estado de derecho con la situación de facto de las tribus salvajes, cuyas ideas y costumbres deben justificarse y promoverse a todo costo. Los ecologistas rechazan no solo el capitalismo o la tecnocracia, sino también el Estado, la ciudad e incluso la familia, reemplazándolos con una comunión de bienes y una comunidad o tribu espontánea y ocasional. Es decir, esas formas primitivas de asociación típicas de comunidades bárbaras o salvajes que no pueden proporcionar a sus miembros con una vida verdaderamente civil, y mucho menos una avanzada.

La misma propaganda ideológica que exalta las constituciones políticas y los derechos de ciudadanía (para ser reconocidos por cualquiera), paradójicamente promueve una «ecología integral» que rechaza los fundamentos de la sociedad civil, como se manifiesta no solo en la política o la ley, sino también en la cultura y la familia. Por lo tanto, la «nueva civilización ecológica» en realidad está preparando una especie de anti-civilización.

Las amenazas para el futuro

El programa ecologista es consistente con el diagnóstico de civilización del conocido filósofo e historiador italiano Giambattista Vico en la primera mitad del siglo XVIII, que vio corroído por la «cultura fatua» de la Ilustración. Hace tres siglos, argumentó que las civilizaciones que progresan de manera desorganizada tienden a negar sus raíces morales y religiosas y corren el riesgo de caer en una anti-civilización cínica e impía, que las lleva de vuelta al estado bárbaro o salvaje.

Esta regresión es muy peligrosa porque coloca herramientas conceptuales y tecnológicas avanzadas al servicio de pasiones inmorales y desordenadas.

Vico concluyó que la única salvación para este peligro radica en recuperar el espíritu religioso y moral sobreviviente en la conciencia de la población. Esta solución debería proponerse a la civilización moribunda de hoy.

Guido Vignelli

Un milagro de la Virgen ¡con testigos y acta notarial!: aún se puede ganar su jubileo este mes

La Virgen de Cocentaina lloró en 1520, hace siglos, y los testigos lo juraron ante notario pocos días después

El 19 de abril de 1520 el cuadro de la Virgen que los condes de Cocentaina guardaban en la capilla de su palacio lloró durante la misa. ¿Un rumor, una leyenda piadosa? No, en la España del siglo XVI el papeleo y los documentos estaban al orden del día: un acta notarial en valenciano recogió las declaraciones juradas solemnes de numerosos testigos (el sacerdote y otros notables que lo vieron e investigaron) apenas 5 meses después de los hechos.

La imagen milagrosa con los restos de las lágrimas; el milagro fue en 1520, pero la imagen tenía entonces ya 70 años; un Papa la regaló al primer conde de Cocentaina

Durante mucho tiempo ese acta notarial se ha guardado en el Archivo Municipal de Alcoy (Alicante), pero en marzo de 2019 fue cedida para ser expuesto al público en Cocentaina en el palacio de los condes, el lugar del milagro, hasta final de 2020. Miles de personas la han podido ver allí.

Los vecinos de Cocentaina y peregrinos atraídos por el Año Jubilar han contemplado el acta notarial que da fe del milagro de hace 500 años

Indulgencia plenaria y un milagro con acta notarial

La Iglesia además ha decretado además indulgencia plenaria para los peregrinos que acudan a Cocentaina y oren en la iglesia del monasterio de la Virgen del Milagro, regido por las franciscanas clarisas, donde se venera la imagen. Este mes de mayo finaliza el año jubilar, por el que pasaron miles de peregrinos… hasta que lo frenó el coronavirus.

El director del Archivo Municipal de Alcoy, Josep Lluís Santonja, explicó a la prensa, cuando cedió el acta, que «forma parte de un protocolo del notario Joan Lluís Alçamora», que fue quien apuntó y dio fe de lo que juraban los testigos. Los Alçamora, insiste, «fueron una importante familia que donó un destacado legado documental», y en concreto este notario lo que hizo fue «levantar acta de un proceso milagroso».

Las autoridades de Alcoy y de Cocentaina en la inauguración de la exposición con el histórico documento del milagro, en el que los testigos, bajo juramento lo detallan

«Es rarísimo encontrar un acta notarial sobre un milagro, pero en el caso de Alcoy tenemos dos, ésta y la de la Virgen de los Lirios», detalla Santonja. Pero el milagro y el documento de Cocentaina es más antiguo: el caso de la Virgen de los Lirios se dio en Alcoy en 1653, y el acta original era de ese año, aunque la copia que se conserva de de inicios del siglo XVIII.

El cuadro de la Virgen lloró en misa

¿Qué se lee en el texto? Que la imagen lloró lágrimas, que los testigos sospecharon de que fuera alguna sustancia de la madera y comprobaron que no era así y que se convencieron todos del milagro.

Yo celebraba la dicha Misa de la Navidad de la Sacratísima Virgen María […] y habiendo asumido el Cuerpo Precioso de Nuestro Redentor Jesucristo en la última post-comunio, que fue de Conceptione Virginis Mariae, miré la dicha imagen de la Sacratísima Virgen María, que estaba con la cara cubierta por un velo de hilo y seda. Vi la cara de la dicha imagen cubierta toda de sudor. Entonces me paré y miré mejor qué era”, declaró bajo juramento el sacerdote, Onofre Zatorre, hombre culto (“Bachiler en Artes”).

En los meses antes del confinamiento la imagen recorrió las distintas calles, colegios y lugares de relevancia de Cocentaina para recibir la veneración de los fieles

El sacerdote esperó a que terminase la misa. “Y tomé entonces la dicha imagen y levanté el velo para mirar mejor ese sudor, cuyo velo estaba sobre la dicha imagen todo cosido, y rompí el velo en presencia del dicho Faxardo, y con el cuarto dedo de la mano izquierda toqué una gota de sudor, que estaba bajo el ojo izquierdo, y la dicha gota se extendió a modo de señal del dedo, y queda el vestigio del dedo en la cara de la imagen”, especifica el acta notarial.

Ante el notario Luis Johan Alzamora, “por autoridad Apostólica y Real escribano del Magnífico Consejo de Cocentayna”, se arrodillaron ante el altar y juraron por Dios, con la mano sobre los Evangelios, que es verdad lo que dice el “reverendo mosén Onofre Zatorre, presbítero Bachiller en Artes”, don Guillem Roiz de Corella, y Gostanti Fajardo y otros testigos.

Los testigos declararon ante el escribano que el sacerdote miró detrás de la imagen “para ver si por ventura la madera tenía alguna miel que produjese ese sudor”. También examinaron la imagen los maestros Diego de Peralta (organista) y Jerónimo Prisco (carpintero) y juraron con las manos sobre los Evangelios “que dicho sudor no procedía de la madera sino que está en la cara de la imagen, que es cosa de milagro”. Aparece mencionado también como testigo “Mestre Francisco Lleuzina, Mestre en sacra Theología, que al dicho milagro había venido”. El escribano firma el documento “a XII de Septembre Any MDXX” (es decir, el 12 de septiembre de 1520).

Una población dedicada a la Virgen

¿De dónde salió esa imagen de la Virgen? La imagen llegó a Cocentaina en 1450 y era un regalo del papa Nicolás V a Eiximén (Jemén) Roís de Corella, que había luchado en las guerras de Italia y acababa de ser nombrado conde del lugar por el rey aragonés Alfonso el Magnánimo. Este primer conde de Cocentaina era un magnífico guerrero y asesor del rey Alfonso, pero no era especialmente virtuoso con las mujeres, porque se sabe que tuvo más de diez hijos fuera del matrimonio.

La parroquia de Cocentaina se construyó poco después de la reconquista por parte del rey Jaime I, en el siglo XIII, y se dedicó desde el principio a la Asunción de la Virgen, pero la imagen que sería milagrosa 70 años después no se guardó en la parroquia, sino siempre en la capilla del palacio del conde.

La imagen de Nuestra Señora del Milagro de Cocentaina es una tabla de madera, que mide treinta y un centímetros de alta por veintiséis de ancha, con marco de plata artísticamente repujado, adornado con piedras preciosas, con el busto de la Virgen pintado sobre fondo de oro, con toca blanca y manto azul oscuro sobre la cabeza. Al pie de la Santa Imagen figura una inscripción, en la cual se leen estas palabras valencianas: Mare de Déu.

Los actos populares se aplazan a octubre

Cocentaina celebra la fiesta cada 19 de abril, destacando su doble vertiente mariana y eucarística (la imagen lloró durante la misa, con motivo de la misa). Miles de vecinos (mayores, jóvenes y niños) vitorean a la Mare de Déu del Miracle llamándola “Mareta” (“madrecita”) mientras se traslada la imagen de su capilla en el convento a la parroquia.

La población ha disfrutado este año de una exposición ‘500 anys de Mare de Déu’ de artistas locales en honor de la Virgen, del 19 de mayo al 7 de junio, además de una exposición de arte sacro relacionada con la Virgen. La tabla de la Virgen ha visitado en noviembre y diciembre las calles y localidades de Cocentaina.

Este año 2020, a causa del confinamiento, se han celebrado las misas del aniversario a puerta cerrada y con emisión por Internet, pero sin los actos multitudinarios se han trasladado a octubre: el encendido de 27 hogueras, la ofrenda floral, la procesión o el traslado de la imagen de la Mareta... la fecha exacta está por concretar aunque la Pía Unión de la Mare de Déu del Miracle (devotos y difusores de esta devoción) ya trabaja al respecto.

El traslado saca la imagen en un trono del convento de franciscanas que desde hace siglos custodian la imagen. Las andas son una obra de arte portada por veinticuatro hombres, los maseros, mientras se canta «Benvinguda regina del cel» y se sueltan palomas. 

El acta del milagro

El acta notarial del milagro se guardó hasta 1836 en Cocentaina, después apareció en la ciudad de Alcoy en 1960 (la encontró el cronista oficial de Alcoy, Rogelio Sanchis). Circulaba transcrita también en el libro “Historia de la Villa y Condado de Concentaina” [sic] por el R. P. Luis Fullana Mira, O. F. M. (Valencia, 1920).

Copiamos el texto completo en valenciano.

«Anno a Nativitate Domini millessimo quingentessimo vigessimo die vero Jovis intitulato XVIIII. mensis Aprilis dins la Sglesia del Benaventurat Sanct Anthoni questá dins lo Alcacer de Cocentayna constituhit personalment lo venerable Mosen Onofre Zatorre Prevere Bachiller en Arts en presencia del Venerable Mosen Pere Buera, Prevere Vicari temporal de la Sglesia de la dita Vila, Mosen Guaspar Falco Prevere de mes dies, Mosen Guaspar Falco menor, Mosen Ferrando Falco, Mosen Berthomeu Sanxis, Mosen Pere Zatorre, Mosen Ausias Margarit Preberes, Mosen Gines Sanxis, Mosen Joan Ripoll Diaques habitans en la dita Vila, é lo Egregi Senyor D. Guillem Roiz de Corella, Mosen Johan Bosch Cavaller Loctinent de General Procurador de la Vila é Condat de Cocentayna, en Nicolas Roiz de Cascant Donzell Justicia. Mosen Pere Andreu de Pujazons Cavaller, en Alfonso Lleo, en Galceran Sempere. Jurats de la dita Vila, en Johan de Pujazons Mustazaf, Mosen Johan de Calatayu, Mosen Johan Ferris, Mosen Vicent Joan Bosch Cavallers, é gran Multitut de gent axi de la dita Vila com forasters pus de cinchcentes persones entre homens é dones, qui eren venguts a la dita Sglesia per lo gran Miracle que sèra seguit en la fas de la Sacratísima Verge María, qui stá an un retaulet de larch é ample de palm y mig vel quasi, cubert de un drap o vél de fil y seda: dix lo dit reverent Mosen Zatorre ab alta e inteligible veu, primer per el prestat Sacráment sobre la Creu é sobre hun Missal é sobre la dita fas de la dita Sacratíssima Verge María, é sobre los Sancts quatre Evangelis de la sua madreta corporalment tocats, stant agenollat al peu del dit altar: interrogat per lo dit reverent Vicari promet dir veritat, lo modo, é com li era seguit lo dit Miracle, é que diria punct per punct aquell, tota aficció, é machinacio á part possats. Lo qual dix ab alta, é inteligible veu lo dit Miracle en la forma seguent: Senyors, yo en lo present día comptats XVIIII. del mes de Abril any dessus dits á VIIII. hores, aut inde circa celebrant Missa en la present Sglesia de Sanct Antonhi, on oya Misa lo Egregie Senyor Don Guillem Roiz de Corella, et Gostantí Faxardo, ajudávam á dir Missa un fillet de Gaspar Molto, yo celebraba la dita Missa de la Nativitat de la Sacratíssima Verge María, ut infra annum ab comemoracio de una defunta, scilicet per anima de la molt spectable Senyora Dona Francesqua Francesqua Corella et de Moncada quondam Contessa de Cocentayna, havent y asumit lo Cors precios de nostre Redemptor Jesu-Christ en al última post Comunió, que fuit de Conceptione Virginis Mariae, yo miri la dita Imatge de la Sacratissima Verge María, la qual stava la cara cuberta ab hun vél de fil y seda. Viu la cara de la dita Imatge cuberta tota de suor, lavors parim y miri millor que era: é havent acabada la Missa dita, é havensen anat lo dit Senyor Don Guillem, restant yo é lo dit Faxardo é fadrinet quim aydava la dita Missa, yo digui al dit Faxardo no apagueu la lum; é acabim de despular los vestiments sacerdotals, é lavors yo prenguí la dita Imatge, é leví lo vél per millor mirar la dita suor, lo qual vel stava damunt la dita Imatge tot cosit, é rompi lo vél en presencia del dit Faxardo, é ab lo quart dit de la má squerre toqui sobre una gota de suor, qui stava daval lo ull squerre, é la dita gota se scampá á modo del senyal del dit, é resta lo vestigi del dit en la cara de la dita Imatge. E dé fet trametí per lo dit Egregi Senyor Don Guillem Roiz de Corella qui quasi en lo mateix instant sen ere anat, é de fet tornat que fonch li mostri dita Imatge, que veu que dita suor en los labis, en la part esquerra, é la qual se scampá, demostra al dit Egregi restavali una liquor de suor en lo dit, é llavá en la pila de la aygua beneyta. E aximateix viu la dita fás de la dita Imatge esserse molt molt muda, é molt esmortida. E azo dix haber vist á los sobredits, é á tota la gran multitut de gent, qui al dit miracle era venguda, que en la dita Sglesia no cabia, é axi mateix en lo pati del dit Alcacer staba.

E havent referit lo dit miracle als sobredits, perlodit Reverent Vicari á tots en general fonch mostrada la dita Imatge é vista aquella. y tots una voce dixeren, que era suor de la fás de la dita Sacratissima Verge María, é que la dita suor, qui staba en la dita fas davall los hulls, staba á modo de sanch molt smortida; pero á major cauthela en lo dit miracle testifiquas los dits molt Egregi Senyor Don Guillem, é lo dit Gostantí Fajardo. E en lo mateix instant lo dit molt Egregi Senyor Don Guillem Roiz de Corella, agenollat al peu del Altar del Benaventurat Sanct Anthoni jura á nostre Senyor Deu, é als seus Sancts quatre Evangelis de la sua madreta corporalment tocats sost virtud del qual promet dir veritat circa lo dit miracle; ques veritat lo que el dit Reverent Mossen Onofre Zatorre Prebere Bacheller en Arts dessus dit en lo que en respecte dell ha dit, é testificat, é que ell horep miracle de la dita suor en la dita fas de la Sacratissima Verge María.

E no res menys lo dit Gostanti Fajardo agenollat davant lo dit Altar jura a nostre Senyor Deu, é als seus Sancts quatre Evangelis de aquell de la sua madreta corporalment tocats promes dir veritat circa lo dit miracle si Deus li ajut é los seus Sancts quatre Evangelis, lo cual dis idem del dit Mosen Zatorre. E lo dit Reverent per millor examinar lo dit miracle interroga al dit Fajardo, qui es lo qui tanqua la dita Sglesia? Edix que ell, é que la dita Sglesia sta tanquada communament ab clau, é que ell ni altri per ell no había ubert la dita Sglesia, sino que en arribant lo dit Mossen Onofre Zatorre, per dir la dita Missa ubri la dita Sglesia.

E aximateix lo dit Reverent Vicari per millor examinar lo dit miracle feu declavar en torn de la dita Imatge certes polceres, que tenía, é llambroxar lo dit Reverent derrere la cara de la dita Imatge, si per ventura la fusta de la dita Imatge hi havía algunt mel, que noás aquella suór, é llicor a dos Mestres los quals dits Mestres, zoes, lo hu ques diu Mestre Diego de Peralta Orguener, é Mestre Hieronim Prisco Fuster, juraren a nostre Senyor Deu é á los seus Sancts quatre Evangelis de aquells de les sues mans corporalment tocats, interrogats prometeren mirar y examinar les dites posts é polceres qui staven en deredor de la dita Imatge, é aximateix llambroxar a les espatles de la cara de la dita Imatge. éfer relacio si dita suor de la dita cara era, ó procehía de la dita fusta, Los quals desferen dites polseres, é cavaren á les spatles, é miraren, é examinaren be lo dit feyt, é respongueren ab altes veus, que dita suor no procehía de la dita fusta, sino que, segóns está en la cara de la Imatge, era cosa de Miracle.

E axi tots los sobredits, qui alli eren, qui era gran multitud miraren ab llums, y á la claror, é que tots una voce ho tenien per hun gran miracle perque la dita suor retiraba a sanch smortida. E aximateix lo dit Reverent Vicari toquá en algunes gotes de la dita fas de la dita Sacratísima Verge María ab primer dit de la madreta, é per quant lo suor staba hun poc exuta, restá hun clotet en la dita gota, zo es, en la part dréta, y en lo seu dit restá de la dita liquor. De les quals coses lo dit Reverent Vicari, Capellans, é los qui alli eren presents, requeriren á mi Luis Johan Alzamora per Auctoritat Apostúlica é Reyal, scrivá del Magnifich Consell de Cocentayna, qui present fuy á les dites coses, ne rebés acte publich. Quod est actum supra. Testimonis foren presents los sobredits, y Mestre Francisco Lleuzina, Mestre en sacra Theología, qui al dit Miracle era vengut.

A XII de Septembre Any MDXX. es una apoqua, que forma Mestre Guillem Besor al Spectable Senyor Compte de Cocentayna Don Rodrigo, de dos Campanes, en la una de les quals está com sequi lo dit Miracle en la Iglesia de Sanct Anthoni».

Publicado originariamente en el portal de noticias marianas www.carifilii.es

 

​ POR LA SALVACIÓN DEL MUNDO

 

Una tarde de marzo, el  cielo llora sobre  Roma.

 El agua golpea con fuerza los gastados adoquines,

de  la Plaza San  Pedro,  desierta y silenciosa.

Tal vez,  purificándolo todo, limpiado de  culpas

a  la humanidad vacía de Fe, el silencio habla de Perdón .

La televisión  muestra una escena jamás imaginada,

una  figura de blanco,  el Papa Francisco, avanza,

 lentamente, agobiado  por la Pandemia del Covid-19,

ese enemigo invisible, que acecha a la humanidad .

Carga sobre sus hombros, la pesada Cruz, como  lo

hiciera  Cristo por  nuestros pecados, camino al  Calvario.

La cabeza gacha,  un rictus de dolor refleja su rostro,

 ráfagas furiosas  de viento y de lluvia, golpean su rostro,

nada detiene su andar,  a veces vacilante , atraviesa 

 ese  escenario majestuoso y solitario como nunca.

Arrodillado, implora  por  los afectados por el virus,

suplica  consuelo,  para quienes  lloran a sus muertos.

En su mensaje de paz y de esperanza  a los pueblos,

 imparte  la Bendición  Urbe et  Orbi, bendición especial,

emotivo gesto de amor,  del  Pastor de la grey católica.

 

                             María de los Ángeles  Albornoz

                             Monteros-Tucumán-Argentina

 

En busca de una vereda

Blanca Sevilla

De pronto hay que hacer un alto en el camino. ¿Para qué tanto correr, si no se tiene rumbo? La vida también tiene sus reglas. Y son pautas y senderos que traza cada quien.

Camino por los viejos paseos hasta ayer invernales.

La magia de una luz distinta, de otra temperatura, los transforma, les da nuevas voces, los llena de lenguajes acaso más jóvenes.

Me siento frente a la vieja fuente y vuelvo a maravillarme de lo que he visto tantas veces. Ojalá sucediera lo mismo con los acontecimientos internos de esta maquinaria tan complicada que lleva por nombre ser humano.

Vengo aquí, al lugar de los encuentros profundos, para pensar en los porqués y para qués de la vida. Un día no es igual a otro; cada uno tiene, un afán distinto.

Soy reiterativa. Me horroriza la conformidad de una vida que se vuelve costumbre y que no sé cuánto puede durar. Por eso pienso una y mil veces en lo difícil que resulta elegir entre dos bienes el mejor.

Hoy tengo que tomar una decisión y eso implica renunciar sin volver los ojos hacia atrás. Ayer es ayer. Si volteo, podría convertirme en una estatua de sal.

Al fin, la vida humana está llena de decisiones. Nacer a ella es la primera. Después hay que elegir las veredas y medir los pasos uno a uno, desde el primero hasta el último.

Para decidir, dentro de la libertad humana, hay que conocer y ponderar, asumir el compromiso.

Por eso vengo aquí, a ampararme en la naturaleza, a cobijarme en la primavera, a sostener un encuentro conmigo misma. En medio del ruido que viene de fuera, la voz es cada vez más fuerte. No sé por qué nos cuesta tanto trabajo el diálogo interno, la soledad creativa, el análisis.

De pronto hay que hacer un alto en el camino. ¿Para qué tanto correr, si no se tiene rumbo?

La vida también tiene sus reglas. Y son pautas y senderos que traza cada quien.

Los orígenes de la devoción a la Virgen – mes de mayo

La devoción a la Virgen en la Iglesia primitiva

La Virgen María ha sido honrada y venerada como Madre de Dios desde los albores del cristianismo.

“Los primeros cristianos, a los que hemos de acudir siempre como modelo, dieron un culto amoroso a la Virgen. En las pinturas de los tres primeros siglos del Cristianismo, que se conservan en las catacumbas romanas, se la contempla representada con el Niño Dios en brazos. ¡Nunca les imitaremos bastante en esta devoción a la Santísima Virgen!” (San Josemaría)

Con ocasión del mes de mayo, hablamos sobre los orígenes de la devoción mariana en los primeros cristianos

“Desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada” (Lc 1, 48)

Como han puesto en evidencia los estudios mariológicos recientes, la Virgen María ha sido honrada y venerada como Madre de Dios y Madre nuestra desde los albores del cristianismo. En los tres primeros siglos la veneración a María está incluida fundamentalmente dentro del culto a su Hijo.

Un Padre de la Iglesia resume el sentir de este primigenio culto mariano refiriéndose a María con estas palabras: «Los profetas te anunciaron y los apóstoles te celebraron con las más altas alabanzas». De estos primeros siglos sólo pueden recogerse testimonios indirectos del culto mariano. Entre ellos se encuentran algunos restos arqueológicos en las catacumbas, que demuestran el culto y la veneración, que los primeros cristianos tuvieron por María.

“Virgen con el Niño” Catacumba de Santa Priscila. Roma

Tal es el caso de las pinturas marianas de las catacumbas de Priscila: en una de ellas se muestra a la Virgen nimbada con el Niño al pecho y un profeta (quizá Isaías) a un lado; las otras dos representan la Anunciación y la Epifanía.

Todas ellas son de finales del siglo II. En las catacumbas de San Pedro y San Marceliano se admira también una pintura del siglo III/IV que representa a María en medio de S. Pedro y S. Pablo, con las manos extendidas y orando. Una magnífica muestra del culto mariano es la oración “Sub tuum praesidium” (Bajo tu amparo nos acogemos)  que se remonta al siglo III-IV, en la que se acude a la intercesión a María.

Los Padres del siglo IV alaban de muchas y diversas maneras a la Madre de Dios. San Epifanio, combatiendo el error de una secta de Arabia que tributaba culto de latría a María, después de rechazar tal culto, escribe: «¡Sea honrada María! !Sea adorado el Señor!».

La misma distinción se aprecia en San Ambrosio quien tras alabar a la « Madre de todas las vírgenes» es claro y rotundo, a la vez, cuando dice que «María es templo de Dios y no es el Dios del templo» , para poner en su justa medida el culto mariano, distinguiéndolo del profesado a Dios.

Hay constancia de que en tiempo del papa San Silvestre, en los Foros, donde se había levantado anteriormente un templo a Vesta, se construyó uno cuya advocación era Santa María de la Antigua. Igualmente el obispo Alejandro de Alejandría consagró una Iglesia en honor de la Madre de Dios. Se sabe, además, que en la iglesia de la Natividad en Palestina, que se remonta a la época de Constantino, junto al culto al Señor, se honraba a María recordando la milagrosa concepción de Cristo.

En la liturgia eucarística hay datos fidedignos mostrando que la mención venerativa de María en la plegaria eucarística se remonta al año 225 y que en las fiestas del Señor -Encarnación, Natividad, Epifanía, etc.- se honraba también a su Madre. Suele señalarse que hacia el año 380 se instituyó la primera festividad mariana, denominada indistintamente «Memoria de la Madre de Dios», «Fiesta de la Santísima Virgen», o «Fiesta de la gloriosa Madre».

El testimonio de los Padres de la Iglesia

El primer Padre de la Iglesia que escribe sobre María es San Ignacio de Antioquía (+ c. 110), quien contra los docetas, defiende la realidad humana de Cristo al afirmar que pertenece a la estirpe de David, por nacer verdaderamente de María Virgen.

Fue concebido y engendrado por Santa María; esta concepción fue virginal, y esta virginidad pertenecea uno de esos misterios ocultos en el silencio de Dios.

En San Justino (+ c. 167) la reflexión mariana aparece remitida a Gen 3, 15 y ligada al paralelismo antitético de Eva-María.

En el Diálogo con TrifónJustino insiste en la verdad de la naturaleza humana de Cristo y, en consecuencia, en la realidad de la maternidad de Santa María sobre Jesús y, al igual que San Ignacio de Antioquía, recalca la verdad de la concepción virginal, e incorpora el paralelismo Eva-María a su argumentación teológica.

Se trata de un paralelismo que servirá de hilo conductor a la más rica y  constante teología mariana de los Padres.

San Ireneo de Lyon (+ c. 202), en un ambiente polémico contra los gnósticos y docetas, insiste en la realidad corporal de Cristo, y en la verdad de su generación en las entrañas de María. Hace, además, de la maternidad divina una de las bases de su cristología: es la naturaleza humana asumida por el Hijo de Dios en el seno de María la que hace posible que la muerte redentora de Jesús alcance a todo el género humano. Destaca también el papel maternal de Santa María en su relación con el nuevo Adán, y en su cooperación con el Redentor.

En el Norte de África Tertuliano (+ c. 222), en su controversia con el gnóstico Marción), afirma que María es Madre de Cristo porque ha sido engendrado en su seno virginal.

En el siglo III se comienza a utilizar el título Theotókos (Madre de Dios). Orígenes (+ c. 254) es el primer testigo conocido de este título. En forma de súplica aparece por primera vez en la oración Sub tuum praesidium. que –como hemos dicho anteriormente- es la plegaria mariana más antigua conocida. Ya en el siglo IV el mismo título se utiliza en la profesión de fe de Alejandro de Alejandría contra Arrio.

A partir de aquí cobra universalidad y son muchos los Santos Padres que se detienen a explicar la dimensión teológica de esta verdad –San Efrén, San Atanasio, San Basilio, San Gregorio de Nacianzo, San Gregorio de Nisa, San Ambrosio, San Agustín, Proclo de Constantinopla, etc.-, hasta el punto de que el título de Madre de Dios se convierte en el más usado a la hora de hablar de Santa María.

La verdad de la maternidad divina quedó definida como dogma de fe en el Concilio de Efeso del año 43

Las Prerrogativas o Privilegios Marianos

“¿Y después de la muerte del Salvador? María es la Reina de los Apóstoles; se encuentra en el Cenáculo y les acompaña en la recepción de Aquél queCristo había prometido, del Paráclito; les anima en sus dudas, les ayuda a vencer los obstáculos que la flaqueza humana pone en su camino: es guía, luz y aliento de aquellos primeros cristianos”.(San Josemaría Escriva )

La descripción de los comienzos de la devoción mariana quedaría incompleta si no se mencionase un tercer elemento básico en su elaboración: la firme convicción de la excepcionalidad de la persona de Santa María -excepcionalidad que forma parte de su misterio- y que se sintetiza en la afirmación de su total santidad, de lo que se conoce con el calificativo de “privilegios” marianos.

Se trata de unos “privilegios” que encuentran su razón en la relación maternal de Santa María con Cristo y con el misterio de la salvación, pero que están realmente en Ella dotándola sobreabundantemente de las gracias convenientes para desempeñar su misión única y universal.

Estos privilegios o prerrogativas marianas no se entienden como algo accidental o superfluo, sino como algo necesario para mantener la integridad de la fe.

San Ignacio, San Justino y Tertuliano hablan de la virginidad. También lo hace San Ireneo. En Egipto, Orígenes defiende la perpetua virginidad de María, y considera a la Madre del Mesías como modelo y auxiliode los cristianos.

En el siglo IV, se acuña el término aeiparthenos —siempre virgen—, que S. Epifanio lo introduce en su símbolo de fe y posteriormente el II Concilio Ecuménico de Constantinopla lo recogió en su declaración dogmática.

Junto a esta afirmación de la virginidad de Santa María, que se va haciendo cada vez más frecuente y universal, va destacándose con el paso del tiempo la afirmación de la total santidad de la Virgen. Rechazada siempre la existencia, de pecado en la Virgen, se aceptó primero que pudieron existir en Ella algunas imperfecciones.

Así aparece en San Ireneo, Tertuliano, Orígenes, San Basilio, San Juan Crisóstomo, San Efrén, San Cirilo de Alejandría, mientras que San Ambrosio y San Agustín rechazan que se diesen imperfecciones en la Virgen.

Después de la definición dogmática de la maternidad divina en el Concilio de Efeso (431), la prerrogativa de santidad plena se va consolidando y se generaliza el título de “toda santa” –panaguía-. En el Akathistos se canta “el Señor te hizo toda santa y gloriosa” (canto 23).

A partir del siglo VI, y en conexión con el desarrollo de la afirmación de la maternidad divina y de la total santidad de Santa María, se aprecia también un evidente desarrollo de la afirmación de las prerrogativas marianas.

Así sucede concretamente en temas relativos a la Dormición, a la Asunción de la Virgen, a la total ausencia de pecado (incluido el pecado original) en Ella, o a su cometido de Mediadora y Reina. Debemos citar especialmente a S. Modesto de Jerusalén, a S. Andrés de Creta, a S. Germán de Constantinopla y a S. Juan Damasceno como a los Padres de estos últimos siglos del periodo patrístico que más profundizaron en las prerrogativas marianas.

Fuente: www.primeroscristianos.com

 

Adolescentes y amistad

Ángel Cabrero Ugarte

El Papa Francisco y jóvenes.

Un nuevo libro sobre la amistad que se agradece porque ser un tema relevante. “La educación en la amistad durante la adolescencia” de Ana Paula Ronchi. Un asunto siempre presente en la formación de los jóvenes, porque lo que ocurre a estas edades y cómo ocurre tiene consecuencias en su vida posterior.

Siempre se ha dicho, y se entiende bien, que la amistad supone la existencia de temas comunes, inquietudes o aficiones que unen. Sin embargo, esto es algo de lo que quizá hay que prescindir cuando hablamos de adolescentes. El joven busca quien le entienda, quien le escuche. En su proceso de socialización necesita de un amigo.

“A diferencia de los niños, los adolescentes empiezan a compartir experiencias, pensamientos, deseos, que confían solo a unas cuantas personas de su entorno” (p. 33). Necesitan transmitir su intimidad, lo que llevan dentro, que son, en gran medida, descubrimientos recientes. “El confidente, en la adolescencia, acompañando las dudas identitarias, es un rasgo típicamente identificado por los especialistas. (p. 33).

Sabemos de los conflictos que pueden sucederse en torno a estos chicos cuando no encuentran esa persona que los escucha. Quizá ocurre especialmente con las niñas, que desean contar, pero no a cualquiera. Estas situaciones suelen preocupar a los padres, porque preferirían que sus hijos les contaran ante todo a ellos. Pero no hay que preocuparse porque no sean amigos de todos. “Es lo más natural y eso se prolonga hasta la vida adulta. Lo que no sería correcto sería rechazar a otras personas. Pero mientras exista el respeto y el trato con el resto del grupo, no hay motivos para recriminar una relación de amistad particular pues, por naturaleza, las amistades son particulares” (p. 37).

Esto ha sucedido siempre. Pero en los últimos años debemos contemplar dos aspectos sociales de gran relevancia que influyen en los adolescentes, y normalmente para mal. Por un lado, la influencia de las redes sociales, y por otro lado la frecuencia de familias rotas.

“Para algunos adolescentes, la posibilidad de contactar con sus amigos y estar conectado con ellos en todo momento y en cualquier sitio no sólo es cómodo sino necesario. Este uso intenso de los medios sociales digitales, conocido por ser típico de la adolescencia, refuerza el sentimiento de estar en consonancia con su generación” (p. 37). Y esta necesidad creada en solo los últimos 15 años no deja de preocupar, porque lo que puede ser un canal de amistad, es indudable que lo es también de pérdidas ingentes de tiempo y de riesgos evidentes de transmitir contenidos muchas veces dañinos.

Los jóvenes de estas edades necesitan la amistad de sus padres. No es fácil y el problema surge sobre todo en la falta de dedicación de tiempo y, a veces, en la falta de empatía. Si los padres se acercan a los hijos solo para exigir o regañar, no hay nada que hacer. Pero con tiempo, con dedicación de esos ratos tranquilos que debe haber en los hogares, se consigue mucho. Y claro, en el momento en que el matrimonio se rompe, se rompen muchas cosas importantes en la educación de los hijos, especialmente de los adolescentes.

Es este, sin duda, un libro clarificador, de gran utilidad para padres con hijos en esa edad, o que llegarán pronto. 

Ana Paula Ronchi, La educación en la amistad durante la adolescencia, Eunsa 2020

 

MADRE…¡NO TE OLVIDO!

Autora: Magui del Mar

La Dama Azteca de la Pluma de Oro

Poeta Mexicana

 

Qué te puedo decir, Madre querida

que no te lo haya dicho…¡tantas veces!

Sé que todo lo bueno…¡lo mereces!

Conmigo estás…no obstante tu partida.

 

Aunque te fuiste ya, aún en mi vida

sintiéndote tan cerca, me enterneces.

Tú me enseñaste mis primeras preces

y a perdonar también, cualquier herida.

 

Por eso en mi quebranto, no te olvido,

mis ojos no te ven, pero te siento…

Y en el largo camino recorrido

 

no existe, Madre amada, ni un momento,

que en cualquier circunstancia haya podido

apartarse de ti…mi pensamiento.

 

Derechos Reservados.

 

 

MAGUI DEL MAR 

La Dama Azteca de la Pluma de Oro

ruizrmagui@gmail.com

 


Los Sacramentos en tiempo de coronavirus

+Juan Ignacio Gonzalez Errázuriz Obispo de San Bernardo

Cuando las circunstancias de nuestra vida se hacen complejas y difíciles, el Amor de Dios llega siempre a nosotros para vivir el llamado a la santidad en plenitud. Dios nunca deja de estar cerca de sus hijos, especialmente en los momentos de agobio y aflicción.

Qué son los sacramentos.

Los sacramentos son los signos sensibles y eficaces de la gracia de Dios, establecidos por nuestro Señor. Son como «fuerzas que brotan» del Cuerpo de Cristo (cf. Lc 5, 17; Lc 6, 19; Lc 8, 46) siempre vivo y vivificante, y como acciones del Espíritu Santo que actúa en su Cuerpo que es la Iglesia, son «las obras maestras de Dios» en la nueva y eterna Alianza”.[i] El Concilio Vaticano II enseñó que  “los sacramentos están ordenados a la santificación de los hombres, a la edificación del Cuerpo de Cristo y, en definitiva, a dar culto a Dios; pero en cuanto signos, también tienen un fin pedagógico. No sólo suponen la fe, sino que a la vez la alimentan, la robustecen y la expresan por medio de palabras y cosas; por eso se llaman sacramentos de la fe.[ii]

“Los sacramentos del Nuevo Testamento, instituidos por Cristo Nuestro Señor y encomendados a la Iglesia, en cuanto que son acciones de Cristo y de la Iglesia, son signos y medios con los que se expresa y fortalece la fe, se rinde culto a Dios y se realiza la santificación de los hombres, y por tanto contribuyen en gran medida a crear, corroborar y manifestar la comunión eclesiástica; por esta razón, tanto los sagrados ministros como los demás fieles deben comportarse con grandísima veneración y con la debida diligencia al celebrarlos”[iii]

La Iglesia es la depositaria del don de los sacramentos.

Por el Espíritu que la conduce «a la verdad completa» (Jn 16, 13), la Iglesia reconoció poco a poco este tesoro recibido de Cristo y precisó su «dispensación», tal como lo hizo con el canon de las Sagradas Escrituras y con la doctrina de la fe, como fiel dispensadora de los misterios de Dios (cf Mt 13, 52; 1Co 4, 1). Así, la Iglesia ha precisado a lo largo de los siglos, que, entre sus celebraciones litúrgicas, hay siete que son, en el sentido propio del término, sacramentos instituidos por el Señor”.[iv]

“Puesto que los sacramentos son los mismos para toda la Iglesia y pertenecen al depósito divino, corresponde exclusivamente a la autoridad suprema de la Iglesia aprobar o definir lo que se requiere para su validez, y a ella misma o a otra autoridad competente, de acuerdo con el can. 838, PP 3 y 4, corresponde establecer lo que se refiere a su celebración, administración y recepción lícita, así como también al ritual que debe observarse en su celebración” [v]

Necesidad de los sacramentos.

La fe de la Iglesia afirma que los sacramentos son necesarios para la salvación porque contienen la gracia que nos hace posible la santidad. Especialmente el Bautismo, que es el que nos abre las puertas a todos los demás sacramentos (Cfr. Dz. 388, 413, 996). “Todo fiel, que haya llegado al uso de razón, está obligado a confesar sus pecados graves al menos una vez al año, y de todos modos antes de recibir la sagrada Comunión”.[vi]

La Eucaristía también es necesaria para quienes hayan llegado al uso de razón (cfr Jn. 6, 53). Enseña el Compendio del Catecismo que: “Para los creyentes en Cristo, los sacramentos, aunque no todos se den a cada uno de los fieles, son necesarios para la salvación, porque otorgan la gracia sacramental, el perdón de los pecados, la adopción como hijos de Dios, la configuración con Cristo Señor y la pertenencia a la Iglesia. El Espíritu Santo cura y transforma a quienes los reciben”.[vii]

Se descubre así que no todos los sacramentos son igualmente necesarios para la salvación, pues de hecho muchas personas no recibirán nunca algunos de ellos, como por ejemplo el matrimonio, el orden sagrado. El único sacramento absolutamente indispensable para salvarse es el bautismo: si un niño recién bautizado muere, se salva, aunque no haya comulgado. La Iglesia sintetiza así esta necesidad: “El Bautismo es necesario para la salvación de todos aquellos a quienes el Evangelio ha sido anunciado y han tenido la posibilidad de pedir este sacramento”.[viii]

Sin embargo, para un bautizado que ha llegado al uso de razón, la Eucaristía resulta también requisito indispensable, según las palabras de Jesucristo: «Si no coméis la Carne del Hijo del Hombre y no bebéis su Sangre, no tendréis vida en vosotros«(Jn. 6, 53). De esto se puede deducir que no sería razonable que un hombre alcanzara la salvación -que es plena unión con Dios-, sin tener en la tierra al menos el deseo de la Eucaristía, que también es unión con Dios y anticipo de la vida plena del cielo. En correspondencia con ese precepto divino, la Iglesia dispone en su tercer mandamiento que al menos una vez al año y por Pascua de Resurrección, todo cristiano con uso de razón debe recibir la Eucaristía. También hay obligación de comulgar cuando se está en peligro de muerte: en este caso la comunión se recibe a modo de Viático, que significa preparación para el viaje de la vida eterna”.[ix]

Cuando no se puede comulgar.

Puede haber razones subjetivas que impiden la recepción de la Eucaristía. También puede haber razones objetivas, externas al fiel mismo, que hace muy difícil o imposible a una persona acercarse a comulgar. Una de ellas es el caso de una gran epidemia o peste, como la que padece el mundo, en que la autoridad, para evitar su expansión, restringe las reuniones de más de un número determinado de personas. Puede ser también en el caso de una guerra, en que resulta imposible encontrar a un sacerdote o ministro autorizado o no hay templos disponibles o no hay quien consagre el pan y el vino. La lejanía forzada también puede ser una causa lícita para no recibir la comunión. También puede ocurrir en caso de persecución. Se aplica en estos casos el adagio “a lo imposible nadie está obligado”.

Cuando resulta imposible o muy difícil confesarse

Lo mismo cabe decir de los casos en que a una persona le resulte imposible acceder a la confesión. Si no hay conciencia de un pecado grave o mortal, la fe de la Iglesia nos enseña que ellos son perdonados por diversos medios, especialmente la oración y las obras de bien, siempre que la persona esté arrepentida y tenga el propósito de no volver a pecar.

En caso de tener conciencia de una falta grave, la confesión es el camino necesario para recibir la absolución. Pero si esto resulta verdaderamente imposible, por causas objetivas como las señaladas y hay arrepentimiento sincero – contrición verdadera – del mal cometido, deseo de enmendar la vida, junto al propósito de confesar los pecados graves en cuanto sea posible[x], se puede afirmar que esa persona desde ese momento ya ha recibido el perdón de Dios y vuelve al estado de Gracia.

Recientemente, con ocasión de la pandemia, la Iglesia ha enseñado que: “cuando el fiel se encuentre en la dolorosa imposibilidad de recibir la absolución sacramental, debe recordarse que la contrición perfecta, procedente del amor del Dios amado sobre todas las cosas, expresada por una sincera petición de perdón (la que el penitente pueda expresar en ese momento) y acompañada de votum confessionis, es decir, del firme propósito de recurrir cuanto antes a la confesión sacramental, obtiene el perdón de los pecados, incluso mortales (cf. Catecismo dela Iglesia Católica n. 1452)”.[xi]

Lo que  nos ha enseñado el Papa Francisco para este momento.

Recientemente el Papa Francisco también se ha referido a este tema; «Sé que muchos de ustedes, para Pascua» – dijo el Papa – «van a confesarse para reencontrarse con Dios». Pero, muchos me dirán hoy: ‘Pero, Padre, ¿dónde puedo encontrar un sacerdote, un confesor, por qué no se puede salir de casa? Y yo quiero hacer las paces con el Señor, quiero que Él me abrace, quiero que mi papá me abrace… ¿Cómo puedo hacer si no encuentro sacerdotes?’ Haz lo que dice el Catecismo». «Es muy claro: si no encuentras un sacerdote para confesarte -explicó el Pontífice-, habla con Dios, que es tu Padre, y dile la verdad: ‘Señor, he hecho esto, esto, esto… Perdóname’, y pídele perdón con todo mi corazón, con el Acto de Dolor, y prométele: ‘Me confesaré más tarde, pero perdóname ahora’. Y de inmediato, volverás a la gracia de Dios. Tú mismo puedes acercarte, como nos enseña el Catecismo, al perdón de Dios sin tener un sacerdote a mano. Piensa en ello: ¡es la hora! Y este es el momento adecuado, el momento oportuno. Un acto de dolor bien hecho, y así nuestra alma se volverá blanca como la nieve».[xii]

En algunos casos esta realidad puede darse efectivamente, pero en general se puede decir que en las circunstancias actuales y en un país como el nuestro, parece difícil que ello pueda ocurrir. Siempre será posible, con esfuerzo y sabiduría, llegar a la absolución sacramental en el caso de faltas graves. Pero si no es así, nadie puede inquietarse en su alma. Dios es Padre amoroso, que nunca abandona a sus hijos y nos ama hasta el infinito.

Medios ordinarios y extraordinarios.

¿Qué sucede, entonces, con el fiel al cual la gracia de Dios no puede fluir por medio de los sacramentos porque le resulta imposible acercarse a ellos?

Es posible entonces distinguir entre medios ordinarios y extraordinarios por los cuales Dios nos concede su gracia, recuperar su amistad e impulsarnos a la santidad. Los ordinarios son los sacramentos, los extraordinarios muchas otras formas de unirse a Dios y recibir su gracia, como por ejemplo la oración personal y comunitaria, el servicio a los demás, los sacrificios hechos por amor a Dios y al prójimo, las devociones diversas a Dios, a Jesucristo, a la Madre de Dios y a los santos. Dios nuestro Señor no se corta los brazos. “Non est abbreviata manus Domini, no se ha hecho más corta la mano de Dios: no es menos poderoso Dios hoy que en otras épocas, ni menos verdadero su amor por los hombres. Nuestra fe nos enseña que la creación entera, el movimiento de la tierra y el de los astros, las acciones rectas de las criaturas y cuanto hay de positivo en el sucederse de la historia, todo, en una palabra, ha venido de Dios y a Dios se ordena. La acción del Espíritu Santo puede pasarnos inadvertida, porque Dios no nos da a conocer sus planes y porque el pecado del hombre enturbia y obscurece los dones divinos. Pero la fe nos recuerda que el Señor obra constantemente: es El quien nos ha creado y nos mantiene en el ser; quien, con su gracia, conduce la creación entera hacia la libertad de la gloria de los hijos de Dios”.[xiii]

El deseo del corazón siempre es colmado por Dios.

Nuestro Señor conoce el corazón humano y como enseña un antiguo escritor cristiano “para quienes buscan con sinceridad el remedio, no puede faltar la medicina del verdadero médico de las almas. Esto es particularmente cierto para aquellos que no cierran los ojos a sus dolencias por desánimo o por negligencia”.[xiv]

Es tan grande el deseo de Dios de venir al encuentro del hombre, que los sacramentos aparecen como lo mas adecuado a nuestra naturaleza. Somos seres corporales y los sentidos, las palabras, las cosas materiales son parte esencial de nuestro caminar. Entonces Dios, en su infinita amor y bondad concede de manera misteriosa pero real – sacramentun – una eficacia que no es natural, sino sobrenatural a los sacramentos.

El justo deseo de muchas personas por asistir y recibir la Eucaristía – cosa del todo deseable y necesaria – puede ser una ocasión oportuna para volver a agradecer el don de los sacramentos, el amor de Dios por cada uno de nosotros y la facilidad con que en tiempos normales podemos recurrir al auxilio divino de los sacramentos. Así como el solo deseo del bautismo en una persona que no ha podido recibirlo sin culpa, trae consigo la gracia del Sacramento y la salvación, así también el deseo ferviente de la comunión o la confesión, cuando estamos impedidos verdaderamente o hay dificultades graves como las actuales para recibirlos, puede producir en el fiel los efectos del sacramento.

De aquí la importancia de la llamada comunión espiritual, que es una expresión interior del deseo de recibir, si fuera posible, sacramentalmente la Sagrada Eucaristía y también de la llamada contrición perfecta, por el cual aborrecemos el pecado, especialmente el grave.

La santidad en tiempo de coronavirus

Todo tiempo es bueno para el cristiano y en todas las circunstancias de la vida esta llamado a vivir la santidad, es decir la virtud cristiana heroicamente. El cristiano puede y debe vivir esta invitación del Señor a ser Santos. La santidad consiste en cumplir la misión divina recibida. No existe un modelo de santidad válido para todos los casos; Cristo mismo, al que se ha de acomodar toda existencia cristiana, no se nos propone como un modelo abstracto, sino que nos pide un vivir en Él, un participar de su Espíritu, de una manera que resulta única y peculiar de cada existencia: «una misma es la santidad que cultivan en cualquier clase de vida y de profesión los que son guiados por el Espíritu de Dios y, obedeciendo a la voz del Padre, adorando a Dios Padre en espíritu y en verdad, siguen a Cristo. Todos los fieles cristianos, en cualquier condición de vida, de oficio o de circunstancias, y precisamente por medio de todo eso, se podrán santificar de día en día».[xv]

+Juan Ignacio Gonzalez Errázuriz
Obispo de San Bernardo


[i] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1116 (CEC)

[ii]  Concilio Vaticano II. SC, n. 59

[iii]  Código de Derecho Canónico, c 840 (CIC)

[iv]  CEC.1117

[v]  CIC 841

[vi]  Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 305

[vii]  Ibidem, n. 230.

[viii]  Ibidem, n.261

[ix]  CEC, nn. 1517, 1524 y 1525

[x]  CIC c.962

[xi]  Nota de la Penitenciaría Apostólica sobre el Sacramento de la Penitencia en la actual situación de pandemia, 20.03.2020

[xii]  Papa Francisco. Homilía Casa Santa Marta este viernes 20 de marzo

[xiii] San. Josemaría Escrivá, Cristo qué pasa 130

[xiv]  Casiano, Colaciones, 19

[xv]  Concilio Vaticano II, Const. Lumen gentium, 41

Atacar a la escuela concertada

Solo desde el sectarismo puede desatarse la campaña contra la escuela concertada, en plena crisis sanitaria y en el momento en que se decide la inscripción de alumnos para el próximo curso. Es importante recordar ahora, ante este ataque, que la escuela concertada forma parte de la red pública y es una herramienta esencial para hacer eficaz el mandato constitucional de la libertad de educación. Está presente en todo tipo de barrios y situaciones sociales, realiza un gran esfuerzo de integración y goza de una innegable demanda social, que ahora trata de hacer inoperante la nueva ley. Y por si fuera poco, su eficiencia supone un importante ahorro a las arcas del estado, que no debería servir de pretexto para su deficitaria financiación de siempre.

Suso do Madrid

 

 

Se hizo la Luz

Estamos viviendo el tiempo de Pascua, tiempo que sigue a la Resurrección de Cristo, recuerdo que esta rompe todas las perspectivas humanas en las realizaciones terrenas de los seres humanos. Las rompe, y las abre a horizontes sublimes; a los horizontes de Dios al participar en la historia de los hombres. “¿Dónde está oh muerte tu victoria? ¿Dónde está oh muerte tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado”. La Resurrección -cuerpo glorioso lo que antes era un cuerpo mortal- es ya la Eternidad en el tiempo y tan real como la propia muerte. La Resurrección es el golpe mortal al pecado y a la propia muerte.

Hemos querido arrancar el pecado personal de la perspectiva del ser humano; hemos hablado de misericordia sin hablar de que solo el hombre, la mujer, arrepentidos de su pecado, y pidiendo perdón al Señor, anhelan recibir la misericordia; y la misericordia es despreciada. Y esto, ¿por qué? Porque solo quien reconoce su pecado y su miseria y pide perdón arrepentido, como Pedro, recibe el perdón y se goza en la luz de la Resurrección de Cristo. ¡Qué pena tiene Cristo cuando los hombres nos arrancamos los ojos para no verlo Resucitado! 

Se hizo la Luz. Las palabras de Cristo engendran la nueva creación, y la Virgen María es su nueva Reina. “He aquí que hago nuevas todas las cosas”.

Pedro García

 

 

El luto tiene una dimensión pública 

El Gobierno hizo público unos criterios para identificar a aquellos que han fallecido por el COVID. Estos criterios llegan cuando llevamos dos meses sufriendo el azote de la pandemia y cuando varias Comunidades Autónomas han avisado de que las estadísticas no están bien. Polémicas políticas aparte, debemos ser conscientes de que necesitamos llorar, despedirnos de los que esta epidemia nos ha arrebatado. No sabemos a ciencia cierta cuántos son los muertos, no hemos podido acompañar a los nuestros en sus últimos minutos y no hemos podido estar presentes en ese momento doloroso y necesario en el que normalmente nos despedimos de sus restos. Todo eso conforma una bolsa de dolor que necesita salir a luz. El luto tiene una dimensión pública e incluso una dimensión política. Si el dolor no puede expresarse, si no hay memoria y oración por las víctimas, es muy posible que acabe haciendo un gran daño a las familias y la sociedad.

José Morales Martín

 

 

Es un derecho, pero hay que pedirla

La Iglesia nos recuerda que los sacerdotes de los hospitales están totalmente disponibles para atender a quien lo necesite, siempre que el interesado o alguien en su nombre pida que vaya a verle el sacerdote.

En épocas normales, es el propio paciente o un familiar quien debe decir en el control de enfermería que tal enfermo desea la visita del sacerdote. Entonces, el sacerdote acudirá a esa habitación.

Ahora, con esta pandemia del coronavirus, con tantos infectados y tantos aislados, es necesario recordar la necesidad de pedir la asistencia sacerdotal, para poder recibirla; puesto que no se presume el deseo, desde luego.

Xus D Madrid

 

 

Sobre Dios, los buenos y malos gobiernos: y china

 

SOBRE DIOS y respondiendo a alguien que me escribe… “Dios existe, puesto que lo que no puede hacer el "mono humano", lo ha hecho Algo muy superior y a lo que denominamos Dios; pero la terrible incógnita es `por qué nos hizo y para qué"... "A QUIÉN BENEFICIA TANTO DOLOR; fue el desesperado grito de un sacerdote, que se llamó, Padre Cue Romano, También otro monje, y hace siglos, dijo "LOS HOMBRES SOMOS MARIONETAS, CUYOS HILOS MUEVE DIOS": este fue un rebelde y autor de la reforma protestante; o sea Martín Lutero... El misterio, pues sigue; por tanto, creo que lo mejor, es imitar a Job, puesto que poco podemos hacer, con la maldad que envuelve al mundo y de lo que acabo de hacer un artículo, que ya publiqué el pasado 6 de mayo; pero de lo que no hay duda es de que formamos parte de LA CREACIÓN. Ver en mi Web, "Reflexiones de un nada y Discurso a la sabiduría"; con ello no pretendo otra cosa que difundir, "ESE SABER QUE NO SABEMOS NADA": www.jaen-ciudad.es: Saludos cordiales: AGF 03-05-2020 AGF

 

BUENOS Y MALOS GOBIERNOS: Lo terrible es que estos inútiles no tienen ni puñetera idea de lo que es crear y menos mantener un negocio; dictan normas como para reírse de ellos a carcajada limpia; por tanto y simplificando, lo que queremos, pienso que en inmensa mayoría de españoles, es que convoquen elecciones cuanto antes, y que las urnas digan lo que va a seguir, que espero no sea "más de lo mismo"; ya han llevado a España a la quiebra y a mendigar a "los usureros europeos"; lo que ya es el colmo de los colmos, puesto que España (no lo olviden) es un país rico, pero MUY MAL ADMINISTRADO; y de lo que puede hacer un gobierno ESPAÑOL, es lo que hicieron los de Franco, tras lograr QUITAR LAS CARTILLAS DE RACIONAMIENTO; pero de esto nadie quiere hablar y es algo a no olvidar, al menos para los que lo vivimos; Y QUEDE CLARO QUE A MÍ FRANCO ME IMPORTA DOS COJONESs. Me refiero a sus gobiernos y la buena administración que de los recursos españoles, supieron hacer. (En un foro el 04-05-2020)

 

EL MINISTERIO DE SANIDAD HA PROTAGONIZADO POLÉMICOS ACUERDOS PARA LA ADQUISICIÓN DEL MATERIAL SANITARIO PARA COMBATIR AL COVID-19: Los negocios ‘turbios’ del Gobierno durante el coronavirus: proveedores con «direcciones desconocidas» o en los ‘Panamá Papers’. Las compras sanitarias realizadas a matacaballo muestran señales de una posible corrupción y ‘amiguismo’ (Periodista digital (04-05-2020)

 

            Leí hace mucho tiempo lo siguiente… “Las grandes fortunas se logran siempre, bajo la sangre, sudor y lágrimas de otros seres humanos”. Para convencerse de ello, no hay más, que “saber un poco”, de los poderosos ricos o riquísimos de todos los tiempos; por tanto si en la adquisición del material que estos inútiles han comprado para según ellos, “salvarnos la vida”, hay sobornos y corrupción para llevarse parte del dinero público; tristemente es lo normal en España, desde vete tú a saber cuántos siglos; y hoy mucho más, sencillamente, hoy hay muchísimos más políticos que tienen acceso al mangoneo de ese dinero, del contribuyente.

 

EN ESPAÑA SE HA GOBERNADO POR EL MIEDO Y QUIEREN SEGUIR ASÍ: Y los que se dicen “oposición” cayeron en el engaño como “lilas”: El miedo y el soborno, han sido empleados por este gobierno hasta grados inimaginados; han logrado asustar a las masas, pero seguro que con muchos menos "encarcelados", los resultados hubiesen sido los mismos, O MEJORES AÚN SI ELLOS NO CONSIENTEN Y FOMENTAN LAS MANIFESTACIONES MASIVAS DEL DÍA DE LA MUJER; que como se comenta, fueron las causantes de tantísimos muertos y contagiados que ha habido; la prueba la tenemos en otros países que supieron obrar con mucha más inteligencia y respeto a sus habitantes. Espero que los jueces juzguen como corresponde a tanto asesinato como se pudo haber evitado. EL MIEDO DOMINA A LOS QUE NO PIENSAN Y DEDUCEN.

 

CHINA Y LOS GOBIERNOS DEL RESTO DEL MUNDO: Lo dije y escribí al principio de esta epidemia... "El remedio es peor que la enfermedad". Los mismos chinos supieron dominar mucho mejor que nadie, "su propio invento"; aislaron la zona central, pero el resto de la inmensa China siguió viviendo y trabajando de forma normal; lo que les permitió fabricar, "todo lo que ahora venden al resto del mundo al precio y condiciones que les da la gana". Y además, los chinos han logrado crear la situación mundial tan arruinada, que a sólo ellos beneficia; o sea, un plan "diabólico", cuyos orígenes nunca sabremos, pero yo pienso que "viene de lejos"; quizá de cuando aquel dirigente ya anciano dijo aquello de que... "Da igual gato negro que blanco, si caza ratones"[i]: el tiempo lo irá confirmando. Aunque la realidad que hoy se ve, ya dice mucho de lo que vendrá después. (Jaén: 05-10-2020: en varios foros)

 

 LA POLÍTICA: Lo escribí hace tiempo; la política que se practica es DE PANZA Y BOLSILLO; de panza por cuanto todos los goces materiales están dentro o alrededor de la misma; y de bolsillo, por cuanto roban y se llevan. En cuanto a “los cachorros o herederos”; tan podridos como los progenitores, reciben “los despojos robados” y los emplean sin escrúpulo alguno.

 

La opinion de un empresario español  Oiga, copie y difunda: 

https://www.youtube.com/watch?v=mf7MmvkPxts

 

Antonio García Fuentes

                                                       (Escritor y filósofo)                   

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

 


[i] Deng Xiaoping: Sichuan22 de agosto de 1904 - Pekín19 de febrero de 1997) fue un político chinomáximo líder de la República Popular China desde 1978 hasta los últimos años de su vida. Y el autor del cambio enorme que desde entonces siguió su país y que hoy asombra al mundo.