Las Noticias de hoy 28 de Noviembre 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    jueves, 28 de noviembre de 2019  

Indice:

ROME REPORTS

La “pérdida del sentido de la vida” es la “grave amenaza” en los países más desarrollados

Adviento: El Papa desea que la espera del Salvador “llene los corazones de esperanza”

Centro Nizami Ganjavi: Diálogo, colaboración y conocimiento mutuo para “crecer” en fraternidad

Tailandia y Japón: Discursos del Papa Francisco

BENDECID TODOS AL SEÑOR: Francisco Fernandez Carbajal

“Aquí estoy, porque me has llamado”: San Josemaria

Novena a la Inmaculada Concepción

El Adviento: preparar el camino al Señor que viene

Conocerle y conocerte (I): Robar el corazón a Cristo: Diego Zalbidea

La formación de los hijos en las virtudes: Raúl Espinoza

Tareas hogareñas que pueden hacer tus hijos según su edad: LaFamilia.info

«¡Basta de igualdad! La mujer no puede ser soldado» – dice Capitán de los Marines

Incongruencias: Jesús Martínez Madrid

En un nuevo tratado: Domingo Martínez Madrid

En la ley y en las encuestas: JD Mez Madrid

La realidad de una “política de buitres”: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

La “pérdida del sentido de la vida” es la “grave amenaza” en los países más desarrollados

Catequesis del Papa

noviembre 27, 2019 14:10Rosa Die AlcoleaAudiencia General

(ZENIT – 27 nov. 2019).- “Hoy la grave amenaza, en los países más desarrollados, es la pérdida del sentido de la vida”, ha anunciado el Papa en la audiencia general, en la que ha compartido con los peregrinos los momentos más relevantes de su 32º viaje apostólico internacional, a Tailandia y Japón.

En la plaza de San Pedro se han congregado este miércoles, 27 de noviembre de 2019, miles de visitantes y peregrinos, procedentes de Italia y de otros países para escuchar al Santo Padre en la audiencia general.

“Esta visita ha aumentado mi cercanía y afecto por estos pueblos: Dios los bendiga con abundancia de prosperidad y paz”, ha indicado Francisco, al mismo tiempo que ha agradecido a los pueblos tailandés y japonés, a las autoridades y a las personas que han hecho posible este viaje.

El pueblo Thai, pueblo de la sonrisa

En Tailandia, “un antiguo reino que se ha modernizado fuertemente”, se encontró con el rey, el primer ministro y otras autoridades, y rindió homenaje “a la rica tradición espiritual y cultural del pueblo Thai, el pueblo de la ‘hermosa sonrisa'”, ha señalado. “Allí la gente sonríe”.

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En este país, el Pontífice alentó el “compromiso” de “lograr la armonía entre los diferentes componentes de la nación”, también “para que el desarrollo económico beneficie a todos” y “se curen las llagas de la explotación, especialmente de las mujeres y los niños”, ha advertido.

Asimismo, el Papa ha recordado los momentos más importantes del viaje, así como la Misa celebrada en el Estadio Nacional de Bangkok, el encuentro con los enfermos del hospital Sant Louis y las diferentes reuniones fraternas con los sacerdotes, religiosos, obispos y jesuitas.

Japón, proteger y amar la vida

Al llegar a Tokio, ha contado el Papa, fue recibido por los obispos del país, con los que “inmediatamente compartimos el reto de ser pastores de una Iglesia muy pequeña, pero portadora de agua viva, el Evangelio de Jesús”.

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El Santo Padre ha señalado que el lema de su visita a la isla fue Proteger cada vida, un país que lleva las “cicatrices del bombardeo atómico” y que es para todo el mundo el “portavoz del derecho fundamental a la vida y a la paz”. Asimismo, narró su paso por Nagasaki e Hiroshima, donde rezó y se encontró con algunos supervivientes y víctimas, y “reiteró la firme condena de las armas nucleares y la hipocresía de hablar de paz construyendo y vendiendo artefactos bélicos”.

Después de esa tragedia, el Japón “ha demostrado una extraordinaria capacidad para luchar por la vida”, ha observado, “y lo ha hecho incluso recientemente, después de la triple catástrofe de 2011: terremoto, tsunami y accidente en una central nuclear”, momento que también conmemoró con algunas víctimas en Tokio.

“Para proteger la vida hay que amarla, y hoy la grave amenaza, en los países más desarrollados, es la pérdida del sentido de la vida”, ha explicado. En este sentido, Francisco se reunió con los jóvenes, las “primeras víctimas del vacío del sentido de vivir”, ha descrito, escuchando “sus preguntas y sus sueños”.

Tras haber repasado otros momentos de especial importancia en su viaje, el Pontífice ha encomendado a todos los peregrinos presentes en la audiencia a “confiar los pueblos de Tailandia y Japón a la bondad y  a la providencia de Dios”.

A continuación sigue el texto completo de la catequesis ofrecida por el Santo Padre, este miércoles, 27 de noviembre de 2019.

***

Catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Ayer volví de mi viaje apostólico a Tailandia y Japón, un regalo por el que estoy muy agradecido al Señor. Deseo renovar mi gratitud a las autoridades y a los obispos de estos dos países, que me invitaron y recibieron con gran esmero, y sobre todo manifestar mi agradecimiento al pueblo tailandés y al pueblo japonés. Esta visita ha aumentado mi cercanía y afecto por estos pueblos: Dios los bendiga con abundancia de prosperidad y paz.

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Tailandia es un antiguo reino que se ha modernizado fuertemente. Durante el encuentro con el rey, el primer ministro y otras autoridades, rendí homenaje a la rica tradición espiritual y cultural del pueblo Thai, el pueblo de la “hermosa sonrisa”. Allí la gente sonríe. Alenté el compromiso de lograr la armonía entre los diferentes componentes de la nación, también para que el desarrollo económico beneficie a todos y se curen las llagas de la explotación, especialmente de las mujeres y los niños. La religión budista es parte integrante de la historia y de la vida de este pueblo; por eso fui a visitar al Patriarca Supremo de los Budistas, continuando el camino de estima mutua iniciado por mis predecesores, para que la compasión y la fraternidad crezcan en el mundo. En este sentido, el encuentro ecuménico e interreligioso que tuvo lugar en la universidad más grande del país fue muy significativo.

El testimonio de la Iglesia en Tailandia pasa también por obras de servicio a los enfermos y a los últimos. Entre ellas, destaca el  hospital Saint Louis que visité animando al personal sanitario y conociendo a algunos pacientes. También dediqué momentos específicos a los sacerdotes y a las personas consagradas, a los obispos y también a los hermanos jesuitas. En Bangkok celebré la misa con todo el pueblo de Dios en el Estadio Nacional y luego con los jóvenes en la catedral. Allí experimentamos que en la nueva familia formada por Jesucristo están también los rostros y las voces del pueblo Thai.

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Luego me desplacé a Japón. Cuando llegué a la nunciatura de Tokio, fui recibido por los obispos del país, con los que inmediatamente compartimos el reto de ser pastores de una Iglesia muy pequeña, pero portadora de agua viva, el Evangelio de Jesús.

“Proteger cada vida” fue el lema de mi visita a Japón, un país que lleva las cicatrices del bombardeo atómico y que es para todo el mundo el portavoz del derecho fundamental a la vida y a la paz. En Nagasaki e Hiroshima recé, me encontré con algunos supervivientes y familiares de las víctimas, y reiteré la firme condena de las armas nucleares y la hipocresía de hablar de paz construyendo y vendiendo artefactos bélicos. Después de esa tragedia, el Japón ha demostrado una extraordinaria capacidad para luchar por la vida, y lo ha hecho incluso recientemente, después de la triple catástrofe de 2011: terremoto, tsunami y accidente en una central nuclear.

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Para proteger la vida hay que amarla, y hoy la grave amenaza, en los países más desarrollados, es la pérdida del sentido de la vida.

Las primeras víctimas del vacío del sentido de vivir son los jóvenes, por eso les dediqué un encuentro en Tokio. Escuché sus preguntas y sus sueños; los animé a oponerse juntos a todas las formas de bullying, y a superar el miedo y los cierres abriéndose al amor de Dios, rezando y sirviendo a los demás. Conocí a otros jóvenes en la Universidad de Sophia, junto con la comunidad académica. Esta Universidad, como todas las escuelas católicas, es muy apreciada en Japón.

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En Tokio tuve la oportunidad de visitar al Emperador Naruhito, a quien renuevo la expresión de mi gratitud; y me encontré con las autoridades del país y con el cuerpo diplomático. Manifesté el deseo de una cultura de encuentro y diálogo, caracterizada por la sabiduría y la amplitud de horizontes. Permaneciendo fiel a sus valores religiosos y morales, y abierto al mensaje evangélico, Japón podrá ser un país líder para un mundo más justo y pacífico y para la armonía entre el hombre y el medio ambiente.

Queridos hermanos y hermanas, confiemos los pueblos de Tailandia y Japón a la bondad y  a la providencia de Dios. Gracias.

© Librería Editorial Vaticano

 

 

Adviento: El Papa desea que la espera del Salvador “llene los corazones de esperanza”

A jóvenes, matrimonios, enfermos y ancianos

noviembre 27, 2019 19:04Rosa Die AlcoleaAudiencia General

(ZENIT – 27 nov. 2019).- El Santo Padre ha dirigido un pensamiento a los jóvenes, a los ancianos, a los enfermos y a los recién casados en la audiencia general, celebrada esta mañana, 27 de noviembre de 2019, en la plaza de San Pedro, tras su viaje a Tailandia y a Japón.

Francisco observó que el próximo domingo comenzará el Tiempo Litúrgico de Adviento. “Os deseo a todos –dijo– que la espera del Salvador llene vuestros corazones de esperanza y os encuentre alegres en el servicio a los más necesitados”.

En la catequesis de hoy, el Papa ha recordado la experiencia vivida en su viaje apostólico a Tailandia y Japón, países de mayoría budista, donde el Pontífice se ha encontrado con la comunidad católica, con los principales líderes religiosos y las autoridades políticas de ambos países.

 

 

Centro Nizami Ganjavi: Diálogo, colaboración y conocimiento mutuo para “crecer” en fraternidad

Saludo del Santo Padre

noviembre 27, 2019 12:53Larissa I. LópezPapa y Santa Sede

(ZENIT – 27 nov. 2019).- “Os animo a seguir por este camino, convencidos de que la cultura del diálogo es el camino principal, de que la colaboración es la conducta más eficaz y de que el conocimiento mutuo es el método para crecer en la fraternidad entre las personas y los pueblos”, dijo el Papa Francisco.

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En la mañana de hoy, el Santo Padre recibió en audiencia  a los participantes en la XIX Reunión de Alto Nivel organizada por la Fundación Centro Internacional Nizami Ganjavi de Azerbaiyán (NGIC).

Fundación Centro Internacional Nizami Ganjavi

Este encuentro, en curso en Roma del 27 al 28 de noviembre, presenta el tema: “Libertad frente a la violencia: paz, seguridad y prevención de conflictos en la Agenda de Desarrollo 2030”.

El Centro Internacional Nizami Ganjavi se dedica a la memoria del poeta azerbaiyano Nizami Ganjavi, el estudio y la difusión de sus obras, la promoción de los principios consagrados en sus escritos, el fomento de la cultura y la expresión creativa, y la promoción del aprendizaje, el diálogo, la tolerancia y el entendimiento entre culturas y pueblos.

Desafío del cambio climático

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De este modo, además de darles la bienvenida y agradecerles su labor, el Papa se congratuló por el compromiso de este centro “de afrontar los principales retos de la actualidad para promover la paz en el diálogo y el respeto mutuo, inspirándoos en el gran poeta persa del siglo XII que da nombre a la Fundación”.

Y destacó en su saludo que “lo hacéis poniendo al servicio de la comunidad mundial los valores y experiencias adquiridas en los altos cargos que habéis ocupado en vuestros respectivos países” y deseó particularmente “el mejor resultado a vuestra aportación al desafío del cambio climático”.

 

 

Tailandia y Japón: Discursos del Papa Francisco

Para leerlos online

noviembre 27, 2019 10:56RedacciónViajes pontificios

(ZENIT – 27 nov. 2019).- Los lectores de zenit tienen la posibilidad de leer todos los discursos y homilías que el Papa Francisco pronunció durante su reciente viaje apostólico a Asia, que tuvo lugar del 19 al 26 de noviembre de 2019 y en el que visitó Tailandia y Japón.

Así, a continuación se ofrecen todos los enlaces a ellos para poderlos leer online en la página de zenit, seleccionando el que se desee.

Tailandia

Japón

noviembre 27, 2019 10:56Viajes pontificios

 

 

 

BENDECID TODOS AL SEÑOR

— La naturaleza entera alaba a Dios. El Canto del Trium puerorum.

— Preparación y acción de gracias de la Misa.

— Jesús viene a visitarnos en la Comunión. Poner todos los medios para darle buena acogida.

I. Rocíos y escarchas, bendecid al Señor. // Hielo y frío, bendecid al Señor. // Luz y tinieblas, bendecid al Señor...1.

Una de las lecturas de estos días nos narra diversos pasajes del Libro de Daniel, y los Salmos responsoriales recogen el bellísimo Canto llamado de los tres jóvenes (Trium puerorum), utilizado en la Iglesia desde la antigüedad como himno de acción de gracias, introducido primero en la Santa Misa, y después fuera de ella, para fomentar la piedad de los fieles2.

Cuando los tres jóvenes judíos fueron condenados a morir en un horno ardiendo por negarse a adorar la estatua de oro erigida por el rey Nabucodonosor, oraron al Dios de sus padres, al Dios de la Alianza, que manifestó su santidad y magnificencia en tantos prodigios sobre el pueblo de Israel, y cantaron este himno que «suena como una llamada dirigida a las criaturas a fin de que proclamen la gloria de Dios Creador»3; esta gloria está ante todo en Dios mismo y, mediante la obra de la Creación, brota del seno mismo de la Divinidad y, «en cierto modo, se traslada fuera: a las criaturas del mundo visible y del invisible, según su grado de perfección»4.

Comienza el himno con una invitación a todas las criaturas a dirigirse a su Creador: Obras todas del Señor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle por todos los siglos de los siglos. Los ángeles del Cielo dirigen la alabanza. Luego, los cielos, donde está la lluvia5, y todos los cuerpos celestes, el sol y la luna, las estrellas, aguaceros y rocío, los vientos, fuego y calor, frío y helada, rocío y escarcha, helada y nieves, noches y días, luz y tinieblas, relámpagos y nubes son invitados a alabar al Señor. La tierra con sus montes y colinas, sus fuentes, sus mares y ríos, ballenas y peces y todo lo que se mueve en las aguas; las aves del cielo, las bestias todas y los ganados son instados a bendecir al Señor.

El hombre, rey de la Creación, aparece el último, y por este orden: todos los hombres en general, el pueblo de Israel, los sacerdotes, los ministros del Señor, el pueblo judío, los justos, los santos y humildes de corazón. Por último, los mismos jóvenes judíos fieles al Señor (Ananías, Azarías y Misael) son llamados a cantar alabanzas al Creador6.

Para la acción de gracias después de la Misa, se añadió desde antiguo a este Cántico el Salmo 150, último del Salterio, en el que también se convoca a todos los seres vivientes para bendecir al Señor. Laudate Dominum in sanctis eius... Alabad al Señor en su templo, alabadlo en todo su firmamento. Alabadlo por sus obras magníficas, por su inmensa grandeza. Alabadlo tocando trompas, con arpas y cítaras, con tambores y danzas... ¡Todo ser viviente alabe al Señor!

Nuestra vida cristiana debe ser toda ella como un canto vibrante de alabanza, lleno de adoración, acciones de gracias y entrega amorosa. Por eso, en la acción de gracias de la Comunión, mientras que tenemos en nuestro corazón al Señor de Cielo y tierra, nos unimos a todo el universo en su pregón de agradecimiento al Creador.

II. La vida entera, pero especialmente los momentos después de haber comulgado, es un tiempo de alegría y de alabanza a Dios. Para dar gracias al Señor nos podemos unir interiormente a todas las criaturas que, cada una según su ser, manifiestan su gozo al Señor. «Hay que cantar desde ahora –comenta San Agustín–, porque la alabanza a Dios hará nuestra dicha durante la eternidad y nadie sería apto para esta ocupación futura si no se ejercitara alabando en las condiciones de la vida presente. Cantemos el Aleluya, diciendo unos a otros: alabad al Señor; y así prepararnos el tiempo de la alabanza que seguirá a la resurrección»7. ¡Alabad al Señor...! Nos unimos a todos los seres de la tierra, y a los santos y «los ángeles y los arcángeles, y con todos los coros celestiales cantamos sin cesar el himno de tu gloria ...»8.

Te adoro con devoción, Dios escondido9, le decimos a Jesús en la intimidad de nuestro corazón después de haber comulgado. En esos momentos hemos de frenar las impaciencias y permanecer recogidos con Dios que nos visita. Nada hay en el mundo más importante que prestar a ese Huésped el honor y la atención que se merece. Si somos generosos con el Señor y cuidamos esos diez minutos en su compañía, llegará un tiempo –quizá ya ha llegado– en el que esperaremos con impaciencia la Santa Misa y el momento de la Comunión. Las almas de todos los tiempos que han estado cerca de Dios han esperado con impaciencia ese momento inefable en el que tan próximos estamos de Dios. Así ocurría a San Josemaría Escrivá: durante la mañana daba gracias por la Misa que había celebrado, y por la tarde preparaba la Misa del día siguiente. Y era tal su amor que incluso durante la noche, cuando se interrumpía su sueño, su pensamiento se dirigía hacia la Misa que iba a celebrar al día siguiente y, con el pensamiento, el deseo de glorificar a Dios a través de aquel Sacrificio único. De este modo, el trabajo y las mortificaciones, las jaculatorias y las comuniones espirituales, los detalles de caridad, iban dirigidos como preparación o como obsequio en acción de gracias10.

Examinemos hoy con qué amor acudimos nosotros a la Santa Misa, donde tributamos a Dios la alabanza suprema, y con qué atención y esmero cuidamos de esos minutos que estamos con Él. Es una cortesía que no debemos descuidar jamás.

III. El Evangelio de la Misa11 nos recuerda la venida gloriosa de Cristo al fin de los tiempos: Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo temblarán. Entonces verán al Hijo del Hombre venir en una nube, con gran poder y gloria, Ahora, en la Comunión, llega el mismo Hijo del Hombre a nuestro corazón para fortalecernos y llenarnos de paz. Viene como el Amigo tanto tiempo esperado. Y hemos de recibirlo como lo hicieron sus más íntimos: con la atención de María de Betania, con la alegría con que le acogió Zaqueo en su casa... «Parece que esto es lo correcto: si se recibe en casa a un amigo, a un invitado, se le atiende, es decir, se le da conversación, se le acompaña. No se le deja en la sala de visitas o en cualquier otro lugar de la casa, con el periódico, para que entretenga la espera hasta que nos venga bien atenderle. Sin duda sería de muy mala educación. Y si la persona que nos visitara fuera de tan gran categoría, que el solo hecho de venir a nuestra casa supusiera un honor muy por encima de nuestra condición y merecimientos, entonces la desatención no sería ya falta de educación, sino grosería incalificable»12. Hemos de tratar bien a Jesús, que tanto desea visitarnos en nuestra pobre casa. «Y no suele Su Majestad pagar mal la posada, si le hace buen hospedaje»13. Es una buena ocasión de unirnos a toda la Creación para alabar y dar gracias al Creador que, humilde, se queda sacramentalmente en nuestro corazón durante esos minutos.

La Iglesia, siempre Madre buena, nos ha aconsejado a sus hijos esas oraciones que han alimentado la piedad de tantos cristianos para ayudarnos, especialmente cuando nos sintamos pobres de palabras para dirigirnos a Jesús: el Himno Adoro te devote, el Trium puerorum, la Oración a Jesús Crucificado, las Invocaciones al Santísimo Redentor... Si al comulgar procuramos tener a mano algún devocionario –cuando sea posible– o algún Misal de los fieles, dispondremos de una buena ayuda para aprovechar ese tiempo que tanto va a influir luego a lo largo de todo el día. Muchas veces, la jornada depende de esos minutos junto a Jesús Sacramentado.

No dejemos de poner todos lo medios a nuestro alcance para mejorar nuestras disposiciones antes y después de haber comulgado. Cualquier esfuerzo que pongamos es siempre largamente recompensado. «Cuando recibas al Señor en la Eucaristía, agradécele con todas las veras de tu alma esa bondad de estar contigo.

»—¿No te has detenido a considerar que pasaron siglos y siglos, para que viniera el Mesías? Los patriarcas y los profetas pidiendo, con todo el pueblo de Israel: ¡que la tierra tiene sed, Señor, que vengas!

»—Ojalá sea así tu espera de amor»14.

1 Salmo responsorial. Año 1. Dan 3, 68 ss. — 2 Cfr. A. G. Martimort, La Iglesia en oración, Herder, 3ª ed., Barcelona 1987, p. 168. — 3 Juan Pablo II, Audiencia general 12-III-1986. — 4 Ibídem. — 5 Cfr. Gen 1, 7. — 6 Cfr. B. Orchard y otros, Verbum Dei, vol. II, notas a Dan 3, 51-90. — 7 San Agustín, cit. por D. de las Heras, Comentario ascético-teológico sobre los Salmos, p. 374. — 8 Misal Romano, Prefacio de la Misa. — 9 Himno Adoro te devote. — 10 Cfr. F. Suárez, El sacrificio del altar, p. 280. — 11 Lc 21, 20-28. — 12 F. Suárez, o. c., p. 274. — 13 Santa Teresa, Camino de perfección, 39. — 14 San Josemaría Escrivá, Forja, n. 991.

 

 

“Aquí estoy, porque me has llamado”

Ha llegado para nosotros un día de salvación, de eternidad. Una vez más se oyen esos silbidos del Pastor Divino, esas palabras cariñosas, “vocavi te nomine tuo” –te he llamado por tu nombre. Como nuestra madre, El nos invita por el nombre.

Más: por el apelativo cariñoso, familiar. –Allá, en la intimidad del alma, llama, y hay que contestar: “ecce ego, quia vocasti me” –aquí estoy, porque me has llamado, decidido a que esta vez no pase el tiempo como el agua sobre los cantos rodados, sin dejar rastro. (Forja, 7)
Un día –no quiero generalizar, abre tu corazón al Señor y cuéntale tu historia–, quizá un amigo, un cristiano corriente igual a ti, te descubrió un panorama profundo y nuevo, siendo al mismo tiempo viejo como el Evangelio. Te sugirió la posibilidad de empeñarte seriamente en seguir a Cristo, en ser apóstol de apóstoles. Tal vez perdiste entonces la tranquilidad y no la recuperaste, convertida en paz, hasta que libremente, porque te dio la gana –que es la razón más sobrenatural–, respondiste que sí a Dios. Y vino la alegría, recia, constante, que sólo desaparece cuando te apartas de El.
No me gusta hablar de elegidos ni de privilegiados. Pero es Cristo quien habla, quien elige. Es el lenguaje de la Escritura: elegit nos in ipso ante mundi constitutionem –dice San Pablo– ut essemus sancti (Eph I, 4). Nos ha escogido, desde antes de la constitución del mundo, para que seamos santos. Yo sé que esto no te llena de orgullo, ni contribuye a que te consideres superior a los demás hombres. Esa elección, raíz de la llamada, debe ser la base de tu humildad. ¿Se levanta acaso un monumento a los pinceles de un gran pintor? Sirvieron para plasmar obras maestras, pero el mérito es del artista. Nosotros –los cristianos– somos sólo instrumentos del Creador del mundo, del Redentor de todos los hombres. (Es Cristo que pasa, 1)

 

 

Novena a la Inmaculada Concepción

El 8 de diciembre se celebra la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Para preparar esta fiesta ofrecemos algunos textos y audios.

Últimas noticias28/11/2019

 

• Descarga la Novena a la Inmaculada con textos de san Josemaría y el Papa Francisco (PDF): El 8 de diciembre celebramos la belleza de la Virgen María y, como es una fiesta tan importante, la preparamos con nueve días de antelación. Esto es la novena a la Inmaculada. Para vivirla cada día, te proponemos meditar el Evangelio, con ayuda de algunas ideas surgidas del cariño de san Josemaría y del Papa Francisco a la Virgen. Descarga disponible también en slideshare.

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Audio: La Encarnación del Hijo de Dios: En el capítulo 1 de San Lucas se relata la Encarnación del Hijo de Dios, que comienza con la Anunciación del Arcángel San Gabriel a la Virgen María.

Audio: La Anunciación: textos de San Josemaría sobre esta escena del Evangelio.

Comentario al Evangelio: Llena de gracia

Vida de María (I): la Inmaculada Concepción: Textos sobre la vida de la Virgen, con los comentarios del Magisterio y de los Padres de la Iglesia.

Oración del Papa Francisco a la Inmaculada Concepción (8.XII.2017)

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Novena a la Inmaculada con textos de san Josemaría (disponible en PDF, ePub y en formato para Kindle).

• Libro electrónico gratuito “María, una vida junto a Jesús”: Narración de la vida de la Virgen María en veinte escenas, a partir de los Evangelios y de la tradición de la Iglesia.

El libro “María, una vida junto a Jesús” está disponible en PDF, Mobi y ePub.El libro “María, una vida junto a Jesús” está disponible en PDF, Mobi y ePub.

150 aniversario del Dogma de la Inmaculada Concepción (2004) El 8 de diciembre se celebra la Inmaculada Concepción de María, patrona de España. En 1854, el Papa Pío IX proclamó que Dios había preservado inmune a la Virgen de toda mancha de pecado original desde el primer instante de su concepción.

 

 

El Adviento: preparar el camino al Señor que viene

Este domingo comienza el Adviento, un período de preparación para celebrar la Navidad.

De la Iglesia y del Papa28/11/2019

Opus Dei - El Adviento: preparar el camino al Señor que viene

Tiempo de Adviento: Preparar la venida del Señor. Editorial sobre este tiempo del año litúrgico. Texto disponible en PDF, Mobi y ePub.

Vocación cristiana: audio y texto de la homilía de san Josemaría sobre el Adviento.

 

Adviento con San Josemaría: algunos puntos de los escritos del fundador del Opus Dei que pueden ayudar a profundizar en el inicio del Año Litúrgico.

Comentarios al Evangelio de los domingos de Adviento: (1): Adviento (2): La voz del Bautista.

Beato Álvaro del Portillo

Textos sobre el Adviento (1): "Para tomarlo en nuestros brazos"

Textos sobre el Adviento (2): "La oración es nuestra fuerza"

Textos sobre el Adviento (3): "No desdeña alojarse en nuestros pobres corazones"

Textos sobre el Adviento (4): "Ir hacia Dios que viene"

Un tierno silencio de Navidad (Guillaume Derville): Reflexión sobre el valor del silencio: Adviento es el tiempo de la humilde espera del Salvador, de la plena alegría por su nacimiento.

• Textos del Papa Francisco sobre el Adviento, en 2018 (2 de diciembre, 9 de diciembre, y 16 de diciembre y 23 de diciembre)

El Adviento explicado por Benedicto XVI en 20 textos.

Cómo hacer una corona de Adviento

 

 

Conocerle y conocerte (I): Robar el corazón a Cristo

El buen ladrón con una palabra robó el corazón a Cristo y abrió las puertas del Cielo. Así es la oración: una palabra que roba el corazón a Jesús y nos permite vivir, desde ese momento, junto a Él.

Vida espiritual27/11/2019

Opus Dei - Conocerle y conocerte (I): Robar el corazón a Cristo

Fuera de las murallas de Jerusalén, poco después del mediodía, tres hombres habían sido crucificados sobre el Monte Calvario. Era el primer Viernes Santo de la historia. Dos de ellos eran ladrones; el tercero, al contrario, era el único hombre absolutamente inocente: se trataba del Hijo de Dios. Uno de los dos bandidos, a pesar de su intenso sufrimiento y de su agotamiento físico, se animó a entablar una brevísima conversación con Cristo. Sus palabras llenas de humildad —«acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino» (Lc 23,42) ­— merecieron que el mismo Dios hecho hombre le asegurara que en pocas horas estaría en el paraíso. San Josemaría se conmovió muchas veces con la actitud de aquel buen ladrón que «con una palabra robó el corazón a Cristo y se abrió las puertas del Cielo»[1]. Quizá la oración podría definirse así: una palabra que roba el corazón a Jesús y nos hace vivir, desde ahora, junto a él.

Dos diálogos en la cruz

Nosotros deseamos también que nuestra oración, como aquella del buen ladrón al que una tradición da el nombre de Dimas, se llene de fruto. Nos ilusiona soñar cuánto puede el diálogo con Dios transformar nuestras vidas. Robar el corazón es conquistar, enamorar, entusiasmar. Se roba porque no se merece recibir tanto cariño. Se asalta lo que no es propiedad ni posesión, pero se anhela. La oración se asienta sobre algo tan sencillo —aunque no es poco— como aprender a acoger semejante don en nuestros corazones, dejándonos acompañar por Jesús, que nunca impone sus regalos, ni su gracia, ni su amor.

Junto a Dimas, también en un madero sobre el Calvario, estaba su compañero de tormento. Contrasta el reproche que este segundo dirige a Jesús: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros» (Lc 23,39). Son palabras que caen como un jarro de agua fría. ¿Qué diferencia hay entre esos dos diálogos? Ambos hablaron con Jesús, pero solo Dimas acogió lo que el Maestro tenía preparado para regalarle. Llevó a cabo su último y mejor golpe: aquella petición de quedarse al menos en la memoria de Cristo. Su compañero, por el contario, no abrió su corazón con humildad a quien quería librarle de su pasado y ofrecerle un tesoro inigualable. Exigió su derecho a ser escuchado y salvado; se encaró con la aparente ingenuidad de Jesús y le reprochó su también aparente pasividad. Quizá siempre había robado así: considerando que recuperaba lo que le pertenecía. Dimas, por su parte, sabía que no merecía nada y esa actitud logró abrir la caja fuerte del amor de Dios. Supo reconocer a Dios tal como realmente es: un Padre entregado a cada uno de sus hijos.

Dos ladrones junto a Jesús. Dos actitudes y peticiones opuestas. Solo uno acoge el don de Dios

Frente a estos dos posibles diálogos que encontramos en el Evangelio podemos comprender que el Señor cuenta con nuestra libertad para hacernos felices. Y también que no siempre resulta fácil dejarse querer. La oración puede ser un medio estupendo para descubrir qué es lo que siente, lo que piensa y lo que quiere Jesús. La vida divina en nosotros es un don. La oración, en ese sentido, es un canal por el que se desborda el torrente de amor que Dios nos quiere ofrecer, una invitación inesperada a ganarnos de otra forma la verdadera vida.

Para abrir las puertas del cielo

San Josemaría nos recordaba que Dios «ha querido correr el riesgo de nuestra libertad»[2]. Una buena manera de agradecérselo podría ser abrirnos nosotros también a la suya. Incluso habría que decir que, en este segundo caso, no corremos riesgo alguno; tan solo podría darse cierta apariencia de peligro, ya que llevamos todas las de ganar: la garantía de su promesa son unos clavos que arden de amor por nosotros. Observando las cosas desde este punto de vista, comprendemos lo absurdo que puede llegar a ser resistirnos a la voluntad de Dios, aunque pronto comprobemos que nos ocurre con frecuencia. Lo que sucede es que «ahora vemos como en un espejo, confusamente; entonces veremos cara a cara. Mi conocer es ahora limitado; entonces conoceré como he sido conocido por Dios» (1Cor 13,12). Nos lo dice san Pablo: para conocernos no hay mejor camino que mirarnos desde Cristo, contemplar nuestra vida a través de sus ojos.

Dimas así lo comprende y no le da miedo la brecha enorme que se abre entre la bondad de Jesús y sus errores personales. Reconoce al rey del mundo en el rostro humillado y desfigurado de Cristo; en unos ojos que le miran con ternura, le devuelven la dignidad y, de una extraña manera, le recuerdan que es amado por encima de todas las cosas. Es verdad que puede parecer demasiado fácil el final feliz de la historia del buen ladrón. Sin embargo, nunca conoceremos el drama de la conversión que experimentó su corazón en aquellos momentos, ni la preparación que seguramente la hizo posible.

Abrirse a tanto cariño tiene un parecido enorme con descubrir que la oración es un don, un cauce privilegiado para acoger el afecto de un corazón que no sabe de medidas ni de cálculos. Se nos regala una vida diferente, más llena, más plena, mucho más feliz y con sentido. Así lo afirma el Papa Francisco: «Rezando le abrimos la jugada a Él, le damos lugar para que Él pueda actuar y pueda entrar y pueda vencer»[3]. Es Dios quien nos transformará, es Dios mismo quien nos acompañará, es él quien lo hará todo; solamente necesita que le abramos la jugada. Es en ese movimiento cuando entra en juego nuestra libertad, ganada precisamente en esa cruz de Cristo.

La oración nos ayuda a comprender que «cuando Él pide algo, en realidad está ofreciendo un don. No somos nosotros quienes le hacemos un favor: es Dios quien ilumina nuestra vida, llenándola de sentido»[4]. Eso es precisamente lo que le roba el corazón: la puerta abierta de nuestra vida que se deja hacer, que se deja querer, transformar, que ansía corresponder, aunque no sepa muy bien cómo hacerlo. «Gustad y ved qué bueno es el Señor» (Sal 34,9). Estas pocas palabras resumen el camino que nos lleva a ser almas de oración, «porque si no conocemos qué recibimos, no despertamos al amor»[5]. ¿Cuándo fue la última vez que le dijimos al Señor lo bueno que es? ¿Con qué frecuencia nos detenemos a considerarlo y gustarlo?

Por esta razón, el asombro es parte esencial de nuestra vida de oración: la admiración ante un prodigio que no cabe en nuestros parámetros. Eso nos lleva a repetir con frecuencia: «¡Qué grande eres, y qué hermoso, y qué bueno! Y yo, qué tonto soy, que pretendía entenderte. ¡Qué poca cosa serías, si me cupieras en la cabeza! Me cabes en el corazón, que no es poco»[6]. Alabar a Dios nos sitúa en la verdad de nuestra relación con Cristo, aligera el peso de nuestras preocupaciones y nos abre panoramas que no habíamos previsto anteriormente. Son las consecuencias de haber corrido el riesgo de entregarnos a la libertad de Dios.

Infinitas maneras de orar

Cuando san Josemaría estaba en México, durante uno de los encuentros que tuvo, quiso relatar una anécdota. Contó que un hijo suyo, filósofo de profesión, había recibido inesperadamente el encargo de ocuparse de las empresas de su familia: «Cuando me habló de negocios me quedé mirándole, me eché a reír y le dije: ¿Negocios? El dinero que tú ganes me lo pones aquí, en el hueco de mi mano, que me sobra sitio». Pasaron los años y volvió a encontrarse con él y le dijo: «Aquí está mi mano. ¿No te dije que lo que ganaras me lo pusieras aquí? Y él se levantó y, ante la expectación de todos, me besó la palma de la mano. Y dijo: ya está. Le di un abrazo y le contesté: me has pagado de sobra. ¡Anda, ladrón, que Dios te bendiga!»[7].

Cristo es el mejor espejo donde mirarnos para conocernos mejor

En la oración bien podemos poner un beso en la mano de Dios; entregarle nuestro cariño, como único tesoro, ya que no tenemos otra cosa. Para algunas personas bastará un gesto como este, dirigido al Señor, para encenderse en una oración de afectos y propósitos. Les parece mucho más expresiva una mirada que mil palabras. Querrían tocar todo lo que se refiere a Dios. Disfrutarían sintiendo, durante ese encuentro con el Señor, la brisa de la orilla del mar de Galilea. Los sentidos se disparan y la cercanía con Jesús hace posible esas sensaciones que llenan el corazón de paz y de alegría. Inmediatamente, ese gozo necesita ser compartido y la misión se convierte en abrir los brazos como Cristo para abrazar el mundo entero y salvarlo junto con Él.

Pero hay infinitas formas de orar, tantas como personas. Otros, por ejemplo, buscan sencillamente escuchar algunas palabras de consuelo. Jesús no escatima palabras de admiración para quien las necesita: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño» (Jn 1,47). Nos las dirá si abrimos nuestro corazón. Nadie ha pronunciado palabras de amor como las suyas. Y nadie las ha dicho con tanta gracia y con tanta verdad. Cuando las escuchamos, el amor que recibimos se cuela en nuestra mirada. Aprendemos así a mirar con Dios. Vislumbramos, de esta manera, lo que cada amigo o amiga sería capaz de hacer si se dejara acompañar por la gracia.

Hay también personas que disfrutan sirviendo a los demás, como Marta, la amiga del Señor que vivía en Betania. Jesús, cuando el Evangelio nos cuenta que estuvo de visita allí, no le dijo a Marta que se sentara, sino que la invitó a descubrir lo único necesario (cfr. Lc 10,42) en medio de lo que hacía. A personas parecidas a Marta probablemente las conforta pensar, mientras oran, que Dios actúa a través de ellas para llevar a muchas almas al cielo. Les gusta llenar su oración con rostros y nombres de personas concretas. Necesitan convencerse de que son corredentoras con todo lo que hacen. De hecho, si María pudo escoger “la mejor parte” es justamente porque Marta servía; a esta última le bastaba saber que quienes la rodeaban eran felices.

Otras personas, por su parte, están más inclinadas hacia los detalles pequeños, hacia los regalos, aunque sean de muy poco valor. Es la manifestación de un corazón que no deja de pensar en los demás y siempre encuentra en la vida algo que se refiere a sus seres queridos. Puede ser que a ellas les sirva aprender a descubrir todos los dones que Dios ha sembrado en su vida. «La oración, precisamente porque se alimenta del don de Dios que se derrama en nuestra vida, debería ser siempre memoriosa»[8]. También pueden ilusionarse con sorprender a Dios con mil detalles minúsculos. El factor sorpresa tiene mucha importancia para ellas y atinar con lo que al Señor le fascina no es tan difícil. Aunque sea un misterio, hasta lo más pequeño le llena de agradecimiento y hace brillar sus ojos. Cada alma que procuramos acercar a su amor —como la de Dimas en sus últimos momentos— le roba de nuevo el corazón.

Hay infinitas formas de orar, tantas como personas

Sin ánimo de encerrar en esquemas previos todas las posibilidades, hay también almas que necesitan pasar tiempo con quien aman. Puede que les guste, por ejemplo, consolar a Jesús. Todo tiempo gastado con quien aman les parece poco. Para percibir el cariño divino puede servirles pensar en Nicodemo que era recibido por Jesús con toda la noche por delante, en la intimidad de un hogar muy dado a las confidencias. Precisamente por ese tiempo compartido, Nicodemo será capaz de dar la cara en los momentos más difíciles y estar cerca de Cristo cuando los demás se encuentren llenos de miedo.

A veces pensamos que conocernos es identificar nuestros errores: eso es verdad, pero no es toda la verdad. Conocer a fondo nuestro corazón y nuestros anhelos más íntimos es clave para poder escuchar a Dios, para dejarnos llenar por su amor.

***

La conversación entre Jesús y el buen ladrón fue breve pero intensa. Dimas descubrió que había una rendija en ese gran corazón inocente de Cristo: una forma fácil de asaltarlo. La voluntad de Dios, tantas veces oscura y dolorosa, se iluminó y se ilumina con la petición humilde del bandido. Su único deseo es que seamos felices, muy felices, los más felices del mundo. El buen ladrón se coló por esa grieta y se apoderó del mayor tesoro. La Virgen María fue testigo de cómo Dimas defendió a su hijo. Quizá, con una mirada, pidió a Jesús que lo salvara. Y Cristo, incapaz de negar nada a su madre, dijo: «Hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lc 23,43).

Diego Zalbidea


[1] San Josemaría, Via Crucis, estación XIIª, punto 4.

[2] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 113.

[3] Papa Francisco, Christus vivit, n. 155.

[4] F. Ocáriz, Luz para ver, fuerza para querer, en Diario ABC 18 de septiembre de 2018.

[5] Santa Teresa de Jesús, Vida, 10, 3.

[6] San Josemaría, Apuntes de la predicación, 9-VI-1974; en volúmenes de “Catequesis” 1974/1, p. 386 (AGP, biblioteca, P04).

[7] San Josemaría, Notas de una reunión familiar, 27-XI-1972; en “Dos meses de catequesis” 1972, vol. II, p. 616 (AGP, biblioteca, P04).

[8] Papa Francisco, Gaudete et exsultate, n. 153.

 

 

La formación de los hijos en las virtudes

Raúl Espinoza

A edad muy temprana los hijos observan y se fijan en todo.

Hijos

Es frecuente escuchar en los padres de familia esta pregunta, ¿en qué virtudes debo de educar a mis hijos? La respuesta no se concreta en una sola virtud. Es preciso plantearles la ambición noble de que sus hijos luchen por crecer en todas las virtudes: fortaleza, generosidad, sinceridad, alegría, optimismo, constancia, espíritu deportivo, buen humor, etcétera porque todas son importantes y mutuamente se complementan.

Pero hay que llevarles de la mano, por un plano inclinado, con paciencia, prudencia y haciéndoles ver que todo ello a la postre contribuirá en tener una personalidad fuerte –con temple y carácter– bien determinada.

Pero nunca los hijos deben de sentir como una “imposición” esa formación sino como una amable invitación, unas cariñosas sugerencias en un clima de libertad y yendo los padres por delante con el buen ejemplo.

A edad muy temprana los hijos observan y se fijan en todo. Y se les quedan grabados los buenos ejemplos. Tenía una tía muy generosa –ya falleció– que en cierta ocasión que la acompañé al supermercado llenó dos bolsas con alimentos suficientes para una semana porque tenía una familia numerosa. Al salir de las compras, una señora de escasos recursos le comentó que la estaban pasando bastante mal ella y su numerosa prole. De inmediato, esta tía le entregó estas dos bolsas grandes con alimentos y me pidió que regresáramos al supermercado para volver a hacer las compras. Lo que me llamó la atención es que la tía lo hizo como la cosa más normal, sin presumir y haciéndome ver que era su deber ayudar a los más necesitados. Nunca he olvidado este ejemplo de generosidad.

En las temporadas de curso invierno en mi natal Valle del Yaqui, con temperaturas bajo cero, con frecuencia mi padre nos levantaba temprano, a mi hermano y a mí, para que fuéramos a comprar a un almacén 300 o 400 cobijas para distribuirlas entre personas menesterosas en colonias modestas que sabíamos que estaban pasando mucho frío. Son inolvidables esos rostros de agradecimiento que se me quedaron grabados al ir entregando esas mantas casa por casa. Pero la lección nos la dio nuestro padre cuando nos explicaba de madrugada: “No he podido conciliar sueño sabiendo que cientos de personas están pasando tanto frío”.

En muchos hogares se respira un ambiente de alegría, optimismo y buen humor, pero no surge por “generación espontánea” sino por el esfuerzo cotidiano que ponen los padres para que, a pesar de las normales dificultades que la existencia nos presenta, el amor y el perdón siempre salgan victoriosos y eso lo asimilen sus hijos porque es la mejor herencia que se les deja para toda la vida.

 

 

Tareas hogareñas que pueden hacer tus hijos según su edad

Por LaFamilia.info

Foto: Freepik

Mantener una casa en orden cuando hay niños de por medio es una tarea de titanes, sin embargo, involucrar a los hijos en las labores hogareñas facilitará las cosas y al mismo tiempo les estamos educando en responsabilidad, disciplina, autonomía y cooperación, así que ¡manos a la obra! 

Lo ideal es que los hijos desde pequeños ayuden en casa para ir creando hábitos que serán fundamentales en la adolescencia y en la juventud, pero si tienes hijos de 10 años en adelante y nunca les has otorgado una responsabilidad, es hora de hacerlo, muy pronto cuando salgan del “hotel mamá”, se verán en líos!

Así que acuerda con cada hijo dos o tres tareas que estén acordes a su edad y capacidad (en la siguiente lista puedes ver varias ideas), de forma que las tomen como su compromiso y las realicen de manera continua por un periodo de tiempo. Verás que para los más pequeños será toda una aventura ayudar en casa (a esta edad lo hacen con mucho entusiasmo y nada de pereza), y para los mayores, será una oportunidad para que demuestren madurez y responsabilidad. 

En el caso de los más pequeños, puede ser una buena idea hacer un tablero que indique a quien le corresponde cada tarea y chequear si la está cumpliendo de forma correcta. Si los padres ven un buen desempeño, pueden dar una recompensa a cambio.

Es muy importante que les muestres cómo se realiza cada actividad, pues los niños necesitan saber con exactitud lo que se espera de ellos. Asimismo, les debes enseñar un trabajo a la vez para no confundirlos, sobre todo en las primeras edades.

Ahora sí, entremos en materia. Revisa la siguiente lista de actividades que han sido inspiradas en el método Montessori para saber qué tareas pueden hacer en cada edad:

2 a 3 años

• Guardar los juguetes en la caja.

• Poner los libros en su sitio.

• Poner la ropa sucia en el cesto.

• Llevar los zapatos al guardarropa. 

• Tirar las cosas a la basura.

• Ir a buscar los pañales o algún objeto específico.

4 a 5 años

Todas las anteriores más: 

• Alimentar a las mascotas.

• Limpiar pequeñas áreas (un reguero en el piso, etc.).

• Organizar la habitación.

• Regar las plantas.

• Poner la mesa.

• Usar la aspiradora de mano.

• Llevar los platos a la cocina. 

• Llevar la toalla al baño después de ducharse.

6 a 7 años

Todas las anteriores más: 

• Doblar toallas.

• Doblar y juntar los calcetines limpios.

• Ayudar a vaciar el lavavajillas.

• Secar y guardar los platos y cubiertos.

• Hacer la cama.

• Cambiar el rollo de papel higiénico de los baños.

• Desempacar las bolsas que traemos del mercado. 

• Buscar y organizar su uniforme/ropa para el día siguiente.

8 a 9 años

Todas las anteriores más: 

• Doblar y colgar la ropa limpia.

• Limpiar la mesa del comedor antes y después de cenar.

• Preparar recetas fáciles y sencillas.

• Lavar platos. 

• Sacar el perro a pasear. 

• Poner el agua y la comida de la mascota.

• Botar la basura.

10 a 11 años

Todas las anteriores más: 

• Aspirar.

• Barrer.

• Limpiar la cocina. 

• Limpiar los baños.

• Lavar el auto. 

• Apagar las luces cuando ya todos se hayan ido a la cama. 

• Ayudar a papá en labores más complejas como cambiar bombillas, arreglar una puerta, colgar un cuadro, etc.

12 años en adelante

Todas las anteriores más: 

• Preparar una comida.

• Ayudar en la planificación de las comidas.

• Ayudar a cuidar a los hermanos menores.

• Hacer reparaciones simples en la casa.

• Vigilar que se haga bien el reciclaje.

Cabe anotar que en algunos casos, los niños podrán mostrar motivación y capacidad para hacer una actividad de mayor edad, o también que se les dificulte una de menor edad. Lo importante es respetar su ritmo de aprendizaje, valorar su esfuerzo, indicarles cómo se realiza la tarea y algo fundamental: ¡crearles hábitos! Esto quiere decir que debe haber continuidad, si bien en vacaciones hay más tiempo de realizar estos encargos, se pueden adaptar para que continúen al regreso de la jornada escolar. 

Esta es una guía orientativa que te ayudará a darte cuenta que tus hijos te pueden ayudar en muchas labores, y tal vez debes dejar de hacerles tantas cosas que ellos están en capacidad de hacer. Además es una maravillosa oportunidad de enseñarles el sentido de responsabilidad desde pequeños.

 

 

«¡Basta de igualdad! La mujer no puede ser soldado» – dice Capitán de los Marines

«Una mujer nunca debería ser soldado de infantería», escribió la Capitán de los Marines Katie Petronio en la revista «Marine Corps Gazette», según informó la agencia LifeSiteNews.

En el artículo titulado «¡Basta de eso! No fuimos creados todos iguales!», la Capitán defiende que la anatomía femenina no es capaz de resistir a las asperezas de la larga carrera militar que supone operaciones de infantería.

Ella advierte que los Fusileros Navales (Marines) sufrirán «un aumento colosal en el número de mujeres incapacitadas y obligadas a concluir su carrera por causas médicas».

Katie Petronio se basa en la experiencia personal, adquirida en combate. Esta terminó causándole serios daños físicos, a pesar de un promisorio comienzo en la élite de la oficialidad del arma.

La Capitán escribió que «tenía todas las condiciones» para ser una mujer-soldado ideal, cuando comenzó la carrera. «Yo era una estrella en el hockey sobre hielo en el Bowdin College, pequeña escuela de elite en Maine, con un título en Derecho y Administración».

También obtuvo resultados «de lejos sobre la media en todos los tests físicos de capacidad para mujeres», aunque no completó todo el entrenamiento previo.

«Cinco años después, no soy físicamente la mujer que fui una vez, y mis puntos de vista al respecto del éxito de una mujer en una carrera duradera en la infantería cambiaron mucho», escribió Petronio.

«Puedo decir, basada en mi experiencia personal directa en Irak y en Afganistán, y no sólo en una impresión, que aún no comenzamos a analizar y a comprender las cuestiones específicas de salud del género y los daños físicos en las mujeres causadas por las continuas operaciones de combate».

Petronio «participó en numerosas operaciones de combate» que a veces duraban semanas, sufriendo stress y falta de sueño.

Sus piernas comenzaron a atrofiarse, perdió movilidad y peso, y dejó de producir estrógenos, desarrollando un síndrome en el ovario que la dejó estéril.

Ela completó su periodo con buenos resultados, pero percibió que le sería imposible soportar el esfuerzo que un hombre es capaz de realizar y pidió su retiro por razones de salud.

Petronio manifestó su preocupación ante la presión de los grupos que impulsan la integración de mujeres en el cuerpo de infantería.

«¿Quién está promoviendo esa agenda? Personalmente no veo Marines femeninas, reclutas u oficiales, golpeando las puertas del Congreso, quejándose de que su impotencia para servir en la infantería viola el derecho a la igualdad», escribe.

Katie dijo que esa presión está siendo aplicada por el «pequeño comité de civiles nombrado por el Secretario de Defensa, denominado Comité Consultivo en Defensa para las Mujeres en Servicio (Defense Advisory Committee on Women in the Service – DACOWITS).

Aunque alguno de ellos tenga experiencia militar, ninguno de sus miembros «están en el servicio activo o tienen cualquier tipo de experiencia reciente en combate o en operaciones, relevantes sobre las realidades que ellos están tratando de modificar», observó Petronio.

 

 

Incongruencias

Si han seguido mínimamente los debates que esta semana se han producido en torno a la ley del aborto – en Madrid y Andalucía-, quizá no hayan reparado en el calado que ha tenido el asunto.

Más allá de las frases grandilocuentes, o simplemente ocurrentes, por uno y otro lado, cabría destacar un análisis más profundo de la antropología que hay detrás de estas posturas encontradas.

Lo primero que habría que destacar es que, por una vez, el debate se ha producido desde la derecha al centro; no ha intervenido la izquierda que, simplemente, se ha dedicado a observar como otros hacen el trabajo por ella. Y esto tanto en Andalucía como en Madrid.

Lo segundo que nos llama la atención es la frase – en el debate de Madrid-, “no pienso perseguir a nadie por abortar, pero tampoco lo voy a fomentar”. Parece una frase bonita, pero encierra en sí dos errores graves. El primero tiene que ver con la frase que parece indicar que se está evitando que se criminalice a la mujer por abortar, y esto queda muy bien en los medios, pero la realidad es que lo que se pide es que persiga el negocio del aborto con todas las ramificaciones políticas que esto tiene. Si de verdad quieres ayudar a la mujer en riesgo de aborto provocado, facilita ayudas para que no se vea abocada a este drama y persigue al que no le deja otra salida. El segundo error está en relación con la frase con la que se terminó el debate: “… sin estado de autonomías el gobierno estaría en manos de los de enfrente, dígame entonces cómo íbamos a erradicar el aborto”. ¿En qué quedamos, no lo vamos a fomentar o nuestro deseo es erradicarlo? Incongruencias.

Lo tercero ha tenido que ver con una cuestión semántica en el debate de Andalucía. Se votaba el aumentar “la calidad de la asistencia sanitaria en todos los abortorios públicos y privados para evitar toda práctica irregular”. El desencuentro ha venido de la mano de la palabra “abortorios”, que quería ser sustituida por “centros de interrupción del embarazo”. Al final la propuesta no ha sido aprobada, ni como abortorio ni como nada. ¿Qué es más importante, ir arrinconando al aborto para que se extinga el nombre que damos a los centros? ¿Merece la pena perder una oportunidad de avance en la cultura de la vida porque no nos gusta el nombre políticamente correcto con que se conoce a estos centros? Incongruente.

Y hoy no hablamos de la ministra de educación en funciones porque es lo que ella quiere: desviar el foco de atención de los enjuagues y gargarismos que vemos a diario en la política y hacer méritos  para repetir en el cargo, porque lo ha probado y allí se está muy bien.

Jesús Martínez Madrid

 

 

En un nuevo tratado

En un nuevo tratado, la Asamblea General podría desechar del derecho internacional la definición actual de género como “masculino y femenino”, para en cambio ratificar una definición de género como “socialmente moldeado”. La nueva definición abriría la puerta a más de una centena de “géneros” en el marco de una ley de carácter obligatorio.

El efecto legal de desechar la definición que dicta el Estatuto de Roma en lo que a género se refiere, sería el de consagrar en el derecho internacional el concepto de género como una construcción social. No simplemente dejaría abierta la posibilidad de poder definir el concepto en cuestión a la legislación local de cada país, como algunos pueden creer. Esto va mucho más lejos. Debido a la lógica elaborada en el informe de la comisión, la eliminación de la definición tendrá el efecto legal de definir el género a nivel del derecho internacional en general.

Es probable que la solicitud ponga controversia en la Asamblea General. A lo largo de los últimos dos años la comisión había dicho a la Asamblea General que en este nuevo tratado  no cambiaría ninguna de las definiciones establecidas en el Estatuto de Roma. Pero se han echado para atrás dada la intensa labor de presión por parte de los grupos LGBT.

Domingo Martínez Madrid

 

 

En la ley y en las encuestas

A veces la brecha entre lo que opina la gente y lo que se le atribuye es bastante notable, como ocurre con la aceptación del aborto.

Las encuestas de opinión tienen sus limitaciones a la hora de guiar la legislación. Pero sirven para confirmar o desmentir Lo que los legisladores y los activistas - suelen presentar como demandas sociales y el sentir mayoritario de la población. A veces la brecha entre lo que opina la gente y lo que se le atribuye es bastante notable. Así me lo parece, por ejemplo, al leer la reciente Encuesta de Valores de la Fundación BBVA, cuando se pregunta sobre algunas cuestiones éticas controvertidas, en concreto sobre el aborto.

Hoy día, cualquier intento de cuestionar la ley española de plazos de 2010, que consagra el aborto a petición, es presentada como una idea extremista, atentatoria contra los derechos reproductivos de La mujer y ajena al sentir de la opinión pública. Tras el fracaso de la reforma Gallardón, torpedeada por su propio partido, pocos políticos están dispuestos a estrellarse por este tema. Es más, apoyar el aborto libre o, mejor, dar por sentado que es una cuestión zanjada, se ha convertido en un signo de buena educación política.

Y, sin embargo, a juzgar por esta encuesta, la opinión de la gente es mucho más matizada de lo que sugiere la unanimidad del establishment político-mediático. Para empezar, a la pregunta de si es o no aceptable el aborto —en una escala, de 0 a 10, siendo 10 el máximo de aceptación— la media en España se sitúa en 5,6. Es decir, a pesar de que la ley lo considere como derecho y en medio del habitual respaldo mediático, la aceptación del aborto solo encuentra una ligera mayoría.

Pero no es solo eso. La encuesta indica que hay un amplio respaldo a la interrupción del embarazo en determinados supuestos extremos, pero no al aborto a petición. Hay una amplísima aceptación del aborto en los tres primeros meses de embarazo cuando la salud de la madre está gravemente amenazada (90%), en caso de violación (82%) o cuando existen indicios de malformaciones en el feto (81 %).

Pero, según los datos oficiales de 2017, estos supuestos solo se corresponden con el 10% de los abortos realizados.

En cambio, a la pregunta de si el aborto "debe ser admisible siempre que la mujer lo desee" la aceptación baja al 50%. Sin embargo, el 90% de los abortos realizados en España corresponden a esta categoría. Es decir, la inmensa mayoría de los abortos y lo que justifica una ley de plazos, se enmarca en una conducta que es rechazada por la mitad de la ciudadanía.

JD Mez Madrid

 

 

La realidad de una “política de buitres”

 

               En un reciente artículo y sobre la política de parásitos que se mantienen en España (e indudablemente en muchos países más) escribí lo que sigue: “puesto que ya se sabe que... "los buitres se pelean ante el cadáver a despedazar, del que se comen al final hasta la última piltrafa, huesos incluidos". Amén”.

               Hoy cuando esto escribo, leo en prensa lo que sigue y que me provoca sonrisa amarga, por causas fáciles de comprender… “La negociación entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sigue en su fase inicial. Sin embargo, en el partido morado ya empiezan a hacerse los cálculos sobre los futuros altos cargos necesarios para las tareas de Gobierno. Las fuentes consultadas en el partido de Iglesias cifran en "unas 100 personas" los fichajes necesarios para dirigir una vicepresidencia y tres ministerios "sociales". (Vozpópuli 15-11-2019). “Aún no han cazado el oso y ya están pensando lo que van a hacer con la piel y la carne; lo que demuestra descaradamente el fin pretendido en todo momento”.

               Confirma con creces lo que vengo aseverando hace ya muchos años; o sea, que sufrimos una “política de mercenarios” que de lo principal o único que los mueve, a entrar en ese servicio, que dista enormemente de lo que debiera ser un verdadero “servicio público”; es el botín que persiguen esos mercenarios y a los que “bauticé hace ya muchos años “, como “políticos de panza y bolsillo”; y los que no solo van a vivir y vivir bien del dinero público, sino que todo el que puede, se incrusta en esa asquerosa política, para llegar a seguir viviendo igual o mejor, todo el resto de su indigna vida y que los mantengamos los que de verdad trabajamos y producimos bienes que enriquecen la economía nacional.

               Por todo ello, alguna vez, y si de verdad llegan al gobierno, verdaderos y honrados políticos estadistas; tendrán que hacer un revisión o limpieza general de parásitos y eliminar lo mucho que sobra, en unas administraciones inútiles por lo sobre cargadas de parásitos; y las que como tales, sólo producen una ruina acumulable y que acaba por contaminar de tal forma al país que sea, que su final es la ruina más espantosa. Ruina que ya reflejé en mi “cuento”, “Los canarios del emperador”, publicado en mi ensayo “España aquí y ahora” (1984 la 1ª edic, y 1985 la 2ª – agotadas ambas si bien en libros “de viejo” aún su pueden encontrar ejemplares); y lo que no es nada nuevo en la triste historia del “mono humano”; que insiste y repite hechos que debieran haberse superado hace siglos, pero… “Panza y bolsillo siguen gobernando al mundo, amén de las mentiras más espantosas”; y es claro que así nos va… “al resto de monos u homínidos que seguimos andando sobre dos patas”.

            En España y empezando por el inútil “Senado”, que no nos sirve para otra cosa que para mantener, un gasto enorme y sin ninguna utilidad, pero el que se mantiene para que vivan bien un ejército de políticos y todo el tinglado que conlleva mantener este monstruo inservible; y continuando por ejemplo, con las innumerables “ONGs que reciben subvenciones; y que no justifican su utilidad, continuando con los “defensores de pueblos y aldeas y no sé qué más cosas”; y un sinfín de covachuelas y garitos, que se fundaron, simplemente para meter en ellos, nepotes, políticos de la cuerda que sea; y terminando con ese absurdo abusivo de mantener, “dos casas reales y todos sus anexos”; puesto que con una “y bien controlada”; sobraría mientras no cambie la constitución y sea posible cambiar de sistema de Estado.

            Pero si es que salimos de “lo nacional” y nos vamos a lo regional, provincial e incluso lo municipal; hay para “llenar una biblioteca dedicada sólo a derroches y malgastos”; como por ejemplo; ocurre en mi propio municipio (Jaén); donde hace ya muchos años, los pésimos gobernantes municipales, se empeñan en fundar, una televisión y emisoras de radio, simplemente para su propia propaganda; llegando a mantener en nómina, alrededor de medio centenar de empleados; lo que llega a acumular una deuda o déficits de varios millones de euros. Por lo que sea (no se ha aclarado) las instalaciones se incendian y se destruyen; y como no hay dinero (puesto que el municipio administrativamente está en quiebra) el nuevo alcalde y para “evitar lo negativo del hecho”; en vez de enviar a todos los empleados al subsidio del desempleo y como es lógico en estos casos; simplemente ordena que “los recoloquen en la nomenclatura municipal, cosa que no creo sea legal, pero que pasará como tantas cosas pasan en esta “descoyuntada” tierra de parásitos; donde la solución de tan “inteligente alcalde”, fue el subir impuestos, nada más sentarse en la poltrona.

            Resultado del “trabajo” de una serie de “devastadores”, es la estampa de una ciudad, capital de provincia, donde todo o casi todo es un fracaso comercial, pierde habitantes, nadie emprende nada y los que se mantienen es de forma lamentable y sin esperanzas de otra cosa que la de sucumbir, “cuando les llegue su hora”. A pesar de todo ello, el alcalde cobra siete mil euros mensuales, que por “las catorce pagas reglamentarias sumarían noventa y ocho mil euros anuales” y el resto, de veintiséis concejales, también cobran pagas abultadas y que por lógica, ninguno de los 27 merecen; pero de todo esto ni se habla, ni se toca, aquí como en el cuento del convento de frailes… “albondigón y pollo por barba y caiga el que caiga”.

             Y esta es la “España del progreso y que sucedió a la dictadura del General Franco”; donde y como queda claro los que progresan son los políticos que llegan a mangonear el dinero público, amén del grupo cada vez más numeroso de “ricos-riquísimos españoles”, que aumentan en número cada año, al igual que aumentan los de pobres o empobrecidos, que ya son masa; y me atengo a las cifras oficiales que se publican. Todo ello demuestra que “la riqueza nacional” no tiene una distribución más equitativa y menos leonina, que no beneficia nada más que “a los de siempre”.

 

Antonio García Fuentes

                                                       (Escritor y filósofo)                   

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