Las Noticias de hoy 27 Noviembre 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    miércoles, 27 de noviembre de 2019    

Indice:

ROME REPORTS

El Papa regresa al Vaticano después de su viaje a Asia y reza a la Virgen María

El Papa: el no al uso y posesión de armas atómicas que entre en el Catecismo

El Papa: Que la universidad Sofía, cultive el amor por la naturaleza típico de la cultura asiática

“Esta es la juventud del Papa”. Francisco se despide de Japón

PACIENTES EN LAS DIFICULTADES: Francisco Fernandez Carbajal

“Hemos de gastarnos diariamente con Él”: San Josemaria

Una biografía ilustrada de san Josemaría para acercar su vida al lector del siglo XXI

Fiesta y diversión: ocio y tiempo libre (2): J.M. Martín. M. Díez

El Adviento – ¿Cómo y cuando empieza a vivirse?: primeroscristianos.com

La devoción a los difuntos en el cristianismo primitivo: primeroscristianos.com

Donde florece la virtud, se desarrolla la nobleza y la cortesía: Plinio Corrêa de Oliveira

Síndrome del abuelo esclavo: Elena García

Maternidad: un nuevo yo: Alicia Escaño Hidalgo

Datos que contradicen a algunos “catastrofistas”: Jesús Domingo

BIÓLOGOS DE EESTAODS UNIDOS  POR LA IDA: Ing. José Joaquín Camacho

Entre Sánchez y Iglesias: Jesús D Mez Madrid

Moral planificada: Domingo Martínez Madrid

La democracia no es un juego de mesa: Enric Barrull Casals

Pensamientos y reflexiones 240: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

ALTA EN EL BOLETIN: boletin-help@ideasclaras.org

BAJA BOLETÍN: boletin-unsubscribe@ideasclaras.org

 

ROME REPORTS

 

 

 

El Papa regresa al Vaticano después de su viaje a Asia y reza a la Virgen María

El avión que trajo al Papa de vuelta a Italia aterrizó alrededor de las 4:00 de la tarde en el Aeropuerto romano de Fiumicino. Así concluyó el 32° Viaje Apostólico a Tailandia y Japón iniciado el 19 de noviembre pasado.

Ciudad del Vaticano

Después de más de 12 horas de vuelo, el Boing 787 de la compañía japonesa ANA, que partió de Tokio cuando en la noche italiana eran las 3:43 de la madrugada, con a bordo el Papa Francisco, el séquito y los periodistas, aterrizó en el Aeropuerto romano de Fiumicino antes de lo esperado, alrededor de las 4:16 de la tarde.

Se concluye así el 32º Viaje Apostólico que por cuarta vez – después de Corea (2014), Sri Lanka y Filipinas (2015) y Myanmar y Bangladesh (2017) – llevó al Pontífice a Asia, primero a Tailandia y luego a Japón, siguiendo los pasos de su amado predecesor, San Juan Pablo II. Las jornadas han sido intensas desde el pasado martes 19 de noviembre, días de encuentros, ceremonias, celebraciones y fuertes testimonios en tres líneas, el apoyo y aliento a la “pequeña grey” de católicos minoritarios de ambos países, el aliento al encuentro y al diálogo con otras religiones, la promoción de la paz y defensa de la vida en su conjunto, tema este último que tuvo sus momentos más emotivos en los encuentros con los supervivientes de las explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki y del triple desastre que se produjo en 2011 en Fukushima.

Tailandia y Japón, países de raíces cristianas seculares que han mostrado al Papa la alegría de la fe y la voluntad de continuar en el camino misionero y evangelizador de los muchos mártires y testigos que han hecho su historia. Emblemáticos en este sentido fueron los lemas que acompañaron estos días de Viaje: “Discípulos de Cristo, discípulos misioneros” – lema de la etapa tailandesa – en memoria de los 350 años de la fundación del Vicariato Apostólico de Siam en 1669 y “Proteger toda vida”, lema de las etapas en Japón, donde quedan grabadas las fuertes palabras del Pontífice que definió que “el uso y la posesión de las armas nucleares es inmoral”.

 

El Papa y los periodistas en el vuelo de regreso

El Papa y los periodistas en el vuelo de regreso

Saludos del Papa en el viaje de regreso

Partiendo de Japón, el pensamiento del Pontífice en el primer telegrama de sobrevuelo fue para Su Majestad Imperial Naruhito, a quien renovó su profundo agradecimiento el mismo que extendió a toda la familia imperial y al pueblo japonés, por su cálida bienvenida y generosa hospitalidad y les aseguró todas sus oraciones e invocó abundantes bendiciones divinas sobre todos.

Saludos y bendiciones que el Papa extendió a los demás países sobrevolados y a las respectivas Autoridades de Rusia, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Austria, Eslovenia, Croacia e Italia, deseando paz, prosperidad y alegría. En particular al Presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, Francisco reiteró que el viaje que acaba de concluir es una oportunidad para “alentar el compromiso de los creyentes en la construcción de un país acogedor y pacífico”, acompañando este pensamiento al deseo para el amado pueblo italiano de progreso espiritual, civil y social.

 

El Papa reza ante el icono mariano de la Salus populi romani.

El Papa reza ante el icono mariano de la Salus populi romani.

La oración en Santa María La Mayor

Como de costumbre, a su regreso de su Viaje a Tailandia y Japón y antes de regresar al Vaticano, el Papa se dirigió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono mariano de la Salus populi romani. Así lo informó en un tweet la Oficina de Prensa del Vaticano. Es una oración silenciosa que el Pontífice hace antes y después de cada Viaje, renovando una tradición querida por los jesuitas y los pontífices.

 

 

El Papa: el no al uso y posesión de armas atómicas que entre en el Catecismo

En el vuelo Tokio-Roma Francisco reitera el fuerte mensaje de Hiroshima, expresando sus dudas sobre las centrales nucleares hasta que no haya total seguridad. Sobre el tema de la investigación financiera dice: “Estoy contento porque es la primera vez en el Vaticano que la olla ha sido descubierta desde adentro, no desde afuera”.

Desde el vuelo Tokio-Roma

“El uso de armas nucleares es inmoral, por eso debe ir en el Catecismo de la Iglesia Católica, y no sólo el uso, sino también la posesión, porque un accidente o la locura de algún gobernante, la locura de uno puede destruir a la humanidad”. En el diálogo en el vuelo que lo llevó de Tokio de vuelta a Roma, el Papa Francisco respondió a muchas preguntas de los periodistas que conforman el séquito, reiterando la fuerte condena pronunciada en Hiroshima para hacer comprender su valor magisterial. Esta es la transcripción del coloquio por parte de Vatican News.

“Les agradezco por su trabajo – dijo el Papa al comienzo del encuentro – por un viaje intenso con un cambio de categoría: una cosa era Tailandia y otra Japón. No se pueden evaluar las cosas con las mismas categorías, las realidades deben ser evaluadas con lo que viene de la misma categoría. Japón y Tailandia son dos realidades completamente diferentes. Por eso se necesita el doble de trabajo, y gracias a ustedes por esto, incluso por los días muy intensos, me he sentido cerca a ustedes en este trabajo”.

Padre Makoto Yamamoto, Catholic Shimbum

Le agradezco de corazón por venir a Japón desde muy lejos. Soy un sacerdote diocesano cerca de Nagasaki. Usted ha visitado Nagasaki e Hiroshima, ¿cómo se ha sentido? ¿La sociedad y la Iglesia occidental tienen algo que aprender de la sociedad y de la Iglesia oriental?

“Empiezo por lo último. Y me ha iluminado mucho un dicho: lux ex Oriente, ex Occidente luxus. La luz viene del Oriente, el lujo, el consumismo viene del Occidente. Existe precisamente esta sabiduría oriental, que no es sólo sabiduría del conocimiento, sino de los tiempos, de la contemplación. A nuestra sociedad occidental – siempre con demasiada prisa – ayuda mucho aprender la contemplación, a detenerse y mirar incluso poéticamente las cosas. Esta es una opinión personal, pero creo que Occidente carece de un poco más de poesía. Hay algunas cosas poéticas hermosas, pero el Oriente va más allá. Oriente es capaz de mirar las cosas con ojos que van más allá, no me gustaría usar la palabra “trascendente” porque algunas religiones orientales no mencionan la trascendencia sino una visión más allá del límite de la inmanencia, pero sin decir trascendencia. Para ello utilizo expresiones como la poesía, la gratuidad, la búsqueda de la propia perfección en el ayuno, en la penitencia, en la lectura de la sabiduría de los sabios orientales. Creo que a nosotros occidentales nos hará bien detenernos un poco y dar tiempo a la sabiduría.

Nagasaki e Hiroshima ambas sufrieron las consecuencias de la bomba atómica, lo que hace que se parezcan entre sí. Pero hay una diferencia. Nagasaki no sólo ha tenido la bomba sino también a los cristianos. Nagasaki tiene raíces cristianas, el cristianismo es antiguo, la persecución de los cristianos estaba en todo Japón, pero en Nagasaki fue muy fuerte. El secretario de la Nunciatura me ha regalado un facsímil de madera donde está escrito el “buscado” de aquella época: ¡se buscan cristianos! Si tú encuentras uno, denúncialo y tendrás mucho, si tú encuentras un sacerdote, denúncialo, y tendrás mucho. Esto golpea, han sido siglos de persecución, esto es un fenómeno cristiano que de alguna manera “relativiza”, en el buen sentido de la palabra, la bomba atómica. En cambio, ir a Hiroshima es sólo para (hacer memoria, ndr) de la bomba atómica, porque no es una ciudad cristiana como Nagasaki. Por eso he querido ir a las dos, en ambas ha habido el desastre atómico.

Hiroshima ha sido una verdadera catequesis humana sobre la crueldad, no he podido ver el museo de Hiroshima por razones de tiempo, porque era un mal día (por los ritmos muy apretados, ndr) pero dicen que es terrible: cartas de los Jefes de Estado, de los generales que explicaban cómo se podía hacer un desastre mayor. Para mí ha sido una experiencia mucho más conmovedora. Y allí reiteré que el uso de armas nucleares es inmoral, por eso debe ir en el Catecismo de la Iglesia Católica, y no sólo el uso, sino también la posesión, porque un accidente, o la locura de algún gobernante, la locura de uno puede destruir a la humanidad. Pensemos en aquel dicho de Einstein: “La Cuarta Guerra Mundial se librará con palos y piedras”.

Shinichi Kawarada, The Asahi Shimbum

Como usted correctamente señaló, una paz duradera no se logra sin un desarme. Japón es un país que disfruta de la protección nuclear de los Estados Unidos, y también es productor de energía nuclear, lo que conlleva un gran riesgo como sucedió en Fukushima. ¿Cómo puede Japón contribuir a la paz mundial? ¿Deberían apagarse las centrales nucleares?

“Vuelvo a la posesión de las industrias nucleares. Siempre puede ocurrir un accidente, el triple desastre (el terremoto, el tsunami y el desastre nuclear en la planta de Fukushima en 2011, ndr), ustedes lo experimentaron. El nuclear es el límite, las armas dejémoslas porque eso es destrucción. El uso de energía nuclear es muy limitado porque aún no hemos logrado la seguridad total. Podrías decirme que incluso con electricidad se puede hacer un desastre por una inseguridad, pero sería un pequeño desastre. El desastre de una central nuclear será un gran desastre. Y aún no se ha elaborado la seguridad. Es una opinión personal, yo no usaría la energía nuclear hasta que haya una seguridad total sobre su uso. Algunos dicen que es un riesgo para la custodia de la creación y que la energía nuclear debe detenerse. Yo me detengo sobre la seguridad. No hay una seguridad para garantizar que no ocurra ningún desastre. Sí, uno cada diez años en el mundo. Luego está la creación, el desastre de la energía nuclear sobre la creación, sobre la persona. Ocurrió el desastre en Ucrania (en Chernóbil, en 1986, ndr). Tenemos que hacer una investigación sobre la seguridad ya sea para evitar desastres como para ver el impacto en el medio ambiente. En el medio ambiente creo que hemos ido más allá de los límites, en la agricultura con pesticidas, en la cría de pollos con médicos que les dicen a las madres que no den de comer a sus hijos esos de crianza porque están criados con hormonas y son malos para la salud. Tantas enfermedades raras que existen hoy por el mal uso del medio ambiente. Cuidar el medio ambiente es algo que sucede hoy o nunca. Pero volvamos a la energía nuclear: construcción, seguridad y custodia de la creación”.

Elisabetta Zunica, Kyoto News

Akamada Iwao, está condenado a muerte en Japón, a la espera de la revisión del juicio. Estuvo presente en la misa en el Tokio Dome, pero no tuvo la posibilidad de hablar con usted. ¿Estaba en programa un breve encuentro con ella? El tema de la pena de muerte es muy discutido en Japón. Justo antes de la reforma del Catecismo sobre este tema, se ejecutaron trece condenas de muerte. En sus discursos no hay referencia a esto. ¿Tuvo la posibilidad de hablar de ello con el primer ministro Shinzo Abe?

“En ese caso de la pena de muerte, lo supe después, no sabía sobre esa persona. Con el Primer Ministro hablé de tantos problemas, de procesos, de condenas eternas que no terminan, ni con la muerte ni sin ella. Pero hablé sobre problemas generales, que también existen en otros países: prisiones superpobladas, personas que esperan con una detención preventiva sin la presunción de inocencia. Hace quince días pronuncié un discurso en la conferencia de Derecho Penal Internacional y hablé seriamente sobre este tema. La pena de muerte no se puede hacer, no es moral. Esto va unido a una conciencia en desarrollo. Por ejemplo, algunos países no pueden abolirla debido a problemas políticos, pero hacen una suspensión que es una forma de dar cadena perpetua sin declararlo. Pero la condena debe ser siempre para la reintegración, una condena sin ventanas de horizonte no es humana. Incluso para la cadena perpetua debemos pensar cómo el condenado perpetuo se puede reinsertar, dentro o fuera. Usted me dirá: pero hay condenados por un problema de locura, enfermedad, incorregibilidad genética... Entonces se necesita buscar el modo de que hagan actividades que los hagan sentir como personas. En muchas partes del mundo, las cárceles están superpobladas, son depósitos de carne humana, que en lugar de crecer con salud muchas veces se corrompen. Debemos luchar contra la pena de muerte lentamente. Hay casos que me dan alegría porque hay países que dicen: nos detenemos. Un gobernador de un estado el año pasado, antes de dejar el cargo, hizo esa suspensión casi final: son pasos de una conciencia humana. Pero algunos países todavía no han logrado incorporarse a esta línea de humanidad”.

Jean-Marie Guénois, Le Figaro

Usted ha dicho que la verdadera paz sólo puede ser desarmada, pero ¿qué ocurre con la legítima defensa, cuando un país es atacado por otro? ¿Todavía existe la posibilidad de una guerra justa? ¿Está aún en proyecto una encíclica sobre la no violencia?

“Un proyecto, lo hará el próximo Papa... Hay proyectos que están en el cajón. Uno sobre la paz está ahí, está madurando. Siento que cuando llegue el momento lo haré. Por ejemplo, el problema del acoso es un problema de violencia. Hablé de ello con los jóvenes japoneses. Es un problema que estamos tratando de resolver con muchos programas educativos. Es un problema de violencia. Una encíclica sobre la no-violencia aún no está madura para mí, tengo que rezar mucho y tengo que buscar el camino.

Hay un dicho romano que dice: Si vis pacem para bellum. Allí no hemos sido maduros, las organizaciones internacionales no logran hacerlo, las Naciones Unidas no lo logran, hacen tantas mediaciones meritorias, países como Noruega siempre dispuestos a mediar, a mí me gusta, pero es poco, es necesario hacer aún más. Usted piense en el Consejo de Seguridad de la ONU: si hay un problema con las armas y todos están de acuerdo en resolverlo para evitar una incidencia bélica, todos votan a favor, uno con derecho de veto vota en contra y todo se detiene. No sé juzgar si es bueno o no, es una opinión que he escuchado, pero quizás las Naciones Unidas deberían dar un paso adelante renunciando al derecho de veto de algunas naciones en el Consejo de Seguridad. He sentido ésta como una posibilidad. Hay argumentos en el equilibrio mundial que no soy capaz de juzgar en este momento. Pero todo lo que se puede hacer para detener la producción de armas, para detener las guerras, para facilitar las negociaciones, con la ayuda de los facilitadores, siempre se debe hacer y da resultados. Por ejemplo, en el caso de Ucrania-Rusia, no se habla de armas, las negociaciones para el intercambio de prisioneros han sido positivas. En Donbass se piensa en una planificación de un  régimen gobernativo diferente, lo están discutiendo. Éste es un paso positivo.

Una cosa mala es la hipocresía de los ‘armamentista’. Países cristianos, países europeos que hablan de paz y viven de las armas, esto es hipocresía, una palabra evangélica, Jesús la decía en el capítulo 23 de Mateo: debemos terminar con esta hipocresía. Hay que tener el valor de decir: ‘No puedo hablar de paz, porque mi economía gana mucho con las armas’. Son todas cosas que sin insultar y sin ensuciar a aquel país…, pero hablar como hermanos, por la hermandad humana: detengámonos porque la cosa es mala. A un puerto legó una nave que debía pasar armas a otra nave para ir a Yemen, y los trabajadores del puerto dijeron ‘no’. Fueron muy buenos y la nave regresó a su casa. Es un caso, pero nos enseña que se debe ir en esta dirección. La paz hoy es muy débil, pero no hay que desanimarse. La hipótesis de la legítima defensa permanece siempre, incluso en la teología moral debe ser contemplada, pero como último recurso. Último recurso con las armas. La legítima defensa debe hacerse con la diplomacia, con las mediaciones. Último recurso: legítima defensa con las armas. Pero sobrayo: ¡último recurso! Estamos avanzando en un progreso ético que a mí me gusta, cuestionando todas estas cosas. Esto es bello porque dice que la humanidad también sigue adelante con el bien, no sólo con el mal’.

Cristiana Caricato, TV 2000

La gente lee en los periódicos que la Santa Sede ha comprado propiedades por cientos de millones en el centro de Londres y está un poco desconcertada por este uso de las finanzas del Vaticano, particularmente cuando el Óbolo de San Pedro también está involucrado. ¿Conocía usted estas operaciones financieras y, sobre todo, en su opinión, es correcto el uso que se hace desde el Óbolo? Usted ha dicho a menudo que “no se debe hacer dinero con el dinero”, ha denunciado este uso inescrupuloso de las finanzas, pero luego vemos que estas operaciones también implican a la Santa Sede, y eso escandaliza. ¿Cómo ve todo este asunto?

“Gracias. En primer lugar, la buena administración normal: te llega la suma del Óbolo de San Pedro, y ¿qué hago?, ¿lo pongo en el cajón? No, eso es mala administración. Trato de hacer una inversión y cuando necesito dar, cuando hay necesidades, en un año, se toma el dinero y ese capital no se devalúa, se mantiene o crece un poco. Esta es una buena administración. La administración del cajón es mala.

Pero hay que buscar una buena administración, una buena inversión: ¿claro esto? Incluso una inversión como se dice, "de viudas", como hacen las viudas: dos huevos aquí, tres aquí, cinco allá. Si se cae un huevo, hay otro más que no se arruina. Y siempre hacer esto en el lado seguro y siempre en el lado moral.

Si usted hace una inversión y durante años, no toca el capital, no funciona. El Óbolo de San Pedro debe ser gastado en un año, un año y medio, hasta que llegue la otra colecta que se hace en todo el mundo. Y esta es una buena administración: al seguro... incluso, sí, se puede comprar una propiedad, alquilarla y luego venderla, pero en el lado seguro, con todas las garantías para el bien de la gente del Óbolo.

Luego sucedió lo que pasó, un escándalo: hicieron cosas que no parecían limpias. Pero la denuncia no vino de fuera. Esa reforma de la metodología económica que ya había iniciado Benedicto XVI siguió adelante y fue el Auditor Interno quien dijo: aquí hay algo malo, aquí hay algo que no funciona. Vino a verme y le dije: ¿estás seguro? Sí, me contestó, me lo mostró y me preguntó: ¿qué debo hacer? Y yo contesté: está la justicia vaticana, vaya y haga la denuncia al Promotor de Justicia. Y en esto me alegré porque se ve que la administración vaticana ahora tiene los recursos para aclarar las cosas malas que pasan dentro, como este caso, que no es el caso de la propiedad en Londres -porque eso todavía no está claro- pero hubo casos de corrupción.

El Promotor de Justicia estudió el asunto, realizó las consultas y vio que había un desequilibrio en el presupuesto. Luego me pidió permiso para hacer los registros: hay una presunción de corrupción y me dijo que tenía que hacerlos en esta, esta otra y esta otra oficina. Firmé la autorización. El registro se llevó a cabo en cinco oficinas y hoy -aunque existe la presunción de inocencia- hay capitales que no están bien administrados, también con corrupción. Creo que en menos de un mes comenzarán los interrogatorios de las cinco personas que fueron bloqueadas porque había indicios de corrupción. Usted puede preguntarme si estos cinco son corruptos. No, la presunción de inocencia es una garantía, un derecho humano. Pero hay corrupción. Con los registros se verá si son culpables o no. Es algo malo, no está bien que esto ocurra en el Vaticano. Pero fue aclarado por los mecanismos internos que están empezando a funcionar y que el Papa Benedicto había comenzado a hacer. Por esto doy gracias a Dios. No le doy gracias a Dios porque hay corrupción, sino porque el sistema de control del Vaticano funciona bien”.

Philip Pullella, Reuters

Hay preocupación en las últimas semanas por lo que está sucediendo en las finanzas del Vaticano y, según algunos, hay una guerra interna sobre quién debe controlar el dinero. La mayoría de los miembros de la Junta Directiva de la AIF (Autoridad de Información Financiera) han renunciado. Egmont, que es el grupo de estas autoridades financieras, suspendió al Vaticano de las comunicaciones seguras después de la redada del 1 de octubre (los registros de la investigación). El director de la AIF sigue suspendido, como usted ha dicho, y todavía no hay un Auditor General. ¿Qué puede usted hacer o decir para garantizar a la comunidad financiera internacional y a los fieles llamados a contribuir al Óbolo que el Vaticano no volverá a ser considerado un paria al que hay que mantener excluido, en el que no hay que confiar, que las reformas continuarán y que no se volverá a los hábitos del pasado?

“El Vaticano ha avanzado en su administración: por ejemplo, el IOR es ahora aceptado por todos los bancos y puede actuar como los bancos italianos, algo que hace un año todavía no pasaba, ha habido avances. Luego, sobre el grupo Egmont: es una cosa internacional no oficial, es un grupo de miembros del AIF, y el control internacional no depende del grupo Egmont, que es un grupo privado, aunque tenga su peso.

Monyeval hará la inspección prevista para los primeros meses del próximo año, la hará. El director de la AIF (Autoridad de Información Financiera) está suspendido porque se sospechaba de una mala administración. El presidente de la AIF se ha unido con el grupo Egmont para recuperar la documentación (incautada) y esto la justicia no puede hacerlo.

 Ante esto hice una consulta con un magistrado italiano, de nivel: ¿qué debo hacer? La justicia frente a una acusación de corrupción es soberana en un país, nadie puede inmiscuirse en ella, nadie puede dar los documentos al grupo Egmont, hay que estudiar los documentos que sacan a relucir lo que parece ser mala administración en el sentido de un mal control: ha sido la AIF la que no controló -al parecer- los delitos de los demás.

Su deber era controlar. Espero que se demuestre que no es así, ahora existe la presunción de inocencia. Pero por el momento el magistrado es soberano y debe estudiar cómo fueron las cosas, porque de lo contrario un país tendría una administración superior que dañaría su soberanía. El presidente de la AIF terminaba el 19 (noviembre).

Y yo anuncié que se iba el 19. Ya he encontrado al sucesor, un magistrado del más alto nivel jurídico y económico a nivel nacional e internacional, y a mi regreso él asumirá la presidencia de la AIF. Habría sido una contradicción que la autoridad supervisora tuviera soberanía sobre el Estado. Esto no es algo fácil de entender.

Lo que ha molestado un poco es el grupo Egmont, que es un grupo privado: ayuda mucho pero no es la autoridad de control de Moneyval. Moneyval estudiará los números, estudiará los procedimientos, estudiará cómo actuó el Promotor de Justicia y cómo el juez y los jueces determinaron el asunto. Sé que en estos días comenzará el interrogatorio de algunos de los cinco que han sido suspendidos. No es fácil, pero no debemos ser ingenuos, no debemos ser esclavos. Alguno me ha dicho, pero yo no creo: con este hecho de que hemos tocado al grupo Egmont, la gente está asustada y está haciendo un poco de terrorismo (psicológico, ed.). Dejemos eso a un lado.

Seguimos adelante con la ley, con Moneyval, con el nuevo presidente de la AIF. Y el director está suspendido: quizás fuera inocente, me gustaría porque es bueno que una persona sea inocente y no culpable, lo espero. Pero se ha hecho un poco de ruido con este grupo que no quería tocar los documentos que pertenecían al grupo. 

Esta es la primera vez en el Vaticano que la olla ha sido destapada desde dentro, no desde fuera. Desde el exterior ha sido destapada muchas veces. Nos lo han dicho muchas veces y estamos muy avergonzados... Pero el Papa Benedicto fue sabio, comenzó un proceso que ha madurado, y ahora hay instituciones. Que el Auditor haya tenido el valor de denunciar por escrito a cinco personas demuestra que está funcionando... De verdad no quiero ofender al grupo Egmont porque hace mucho bien, ayuda, pero en este caso la soberanía del Estado es la justicia, que es más soberana que el poder ejecutivo. No es fácil de entender, pero les pido que lo entiendan.

Roland Juchem, CIC

Santo Padre, en el vuelo de Bangkok a Tokio, envió un telegrama a Carrie Lam de Hong Kong. ¿Qué piensa de la situación allí, de las manifestaciones y de las elecciones municipales? ¿Y cuándo podremos acompañarle a Pekín?

“Los telegramas se envían a todos los Jefes de Estado, es un saludo automático y también es una forma cortés de pedir permiso para sobrevolar su territorio. Esto no significa condena o apoyo. Es algo mecánico que todos los aviones hacen cuando técnicamente entran, avisan que están entrando, y lo hacemos con cortesía. Esto no tiene ningún valor en el sentido de su pregunta, sólo tiene un valor de cortesía. Sobre la otra cosa que usted me dice: si pensamos, pues, no se trata sólo de Hong Kong. Piense en Chile, piense en Francia, la democrática Francia: un año de chalecos amarillos. Piense en Nicaragua, piense en otros países latinoamericanos que tienen problemas de ese tipo y también en algunos países europeos. Es algo general. ¿Qué hace la Santa Sede con esto? Llama al diálogo, a la paz, pero no es sólo Hong Kong, hay varias situaciones con problemas que no puedo evaluar en este momento. Yo respeto la paz y pido la paz para todos estos países que tienen problemas, también España. Conviene relativizar las cosas y llamar al diálogo, a la paz, para que los problemas se resuelvan. Y por último: me gustaría ir a Pekín, yo amo China”.

Valentina Alazraki, Televisa

Papa Francisco, América Latina está en llamas. Vimos después de Venezuela y Chile imágenes que no pensamos ver después de Pinochet. Hemos visto la situación en Bolivia, Nicaragua u otros países: disturbios, violencia en las calles, muertos, heridos, iglesias incluso quemadas, violadas. ¿Cuál es su análisis de lo que está sucediendo en estos países? ¿La Iglesia y usted personalmente  como Papa latinoamericano están haciendo algo?

“Alguien me dijo esto: se debe hacer un análisis. La situación actual en América Latina se parece a la del 1974-1980, en Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay con Strössner, y creo también Bolivia... tenían la Operación Cóndor en aquel momento... Una situación en llamas, pero no sé si es un problema que se le parece o es otro, realmente no puedo hacer el análisis de eso en este momento. Es cierto que no hay declaraciones precisamente de paz. Lo que está sucediendo en Chile me asusta, porque Chile está saliendo de un problema de abusos que ha causado tanto sufrimiento y ahora un problema de este tipo que no entendemos bien. Pero está en llamas, como usted dice, y debemos buscar el diálogo y también el análisis. Todavía no he encontrado un análisis bien realizado de la situación en América Latina y también hay gobiernos débiles, muy débiles, que no han logrado poner orden y paz, y por eso llegamos a esta situación”.

Valentina Alazraki, Televisa

Evo Morales ha pedido su mediación, por ejemplo. Cosas concretas...

“Sí, cosas concretas. Venezuela ha pedido la mediación y la Santa Sede siempre ha estado dispuesta. Hay una buena relación, realmente una buena relación, estamos ahí presentes para ayudar cuando es necesario. Bolivia ha hecho algo así, ha realizado una petición a las Naciones Unidas que ha enviado delegados, y también a alguien de alguna nación europea. No sé si Chile ha hecho alguna petición de mediación internacional, Brasil ciertamente no, pero también allí hay problemas. Es una cosa un poco extraña, pero no quisiera decir una palabra de más porque soy incompetente y no he estudiado bien y sinceramente no entiendo bien.

Aprovecho su pregunta para añadir que han hablado poco de Tailandia, que es algo diferente de Japón, una cultura de la trascendencia, una cultura también de la belleza diferente de la belleza de Japón: una cultura, tanta pobreza y tanta riqueza espiritual. Pero también hay un problema que hiere el corazón que nos hace pensar en “Grecia y las otras”, usted es una maestra en este problema de la explotación, lo ha estudiado bien, y su libro ha hecho mucho bien. Y Tailandia, algunos lugares de Tailandia son difíciles por esto. Pero está también el sur de Tailandia, y también está la bella Tailandia del norte, donde no he podido ir, que es tribal y tiene una cultura totalmente diferente. Recibí a una veintena de personas de esa zona, primeros cristianos, primeros bautizados, que vinieron a Roma, con otra cultura diferente, esas culturas tribales. Y Bangkok, hemos visto, es una ciudad fuerte, muy moderna, pero tiene problemas diferentes a los de Japón y riquezas diferentes a las de Japón. Sobre el problema de la explotación, he querido subrayarlo para agradecerle su libro, así como también quisiera agradecer el libro “verde” de Franca Giansoldati: dos mujeres que vienen en el avión y que han hecho un libro, cada uno de las cuales aborda problemas de hoy, el problema ecológico y el problema de la destrucción de la madre tierra, del medio ambiente, y el problema de la explotación humana que usted ha abordado. Se ve que las mujeres trabajan más que los hombres y son capaces. Gracias a los dos por esta contribución. Y todavía no olvido la camisa de Rocío (la referencia es a la camisa de una mujer mexicana asesinada que Valentina Alazraki había donado al Papa durante una entrevista en video meses atrás, ndr.). Y gracias por hacer preguntas directas, esto hace bien. Recen por mí. Buen almuerzo”.

(Transcripción no oficial, texto recogido por Alessandro Guarasci y Andrea Tornielli)

 

 

 

El Papa: Que la universidad Sofía, cultive el amor por la naturaleza típico de la cultura asiática

El Papa en la universidad Sofía, retomó las cuatro Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús, al expresar sus deseos de la formación que deben tener los institutos de educación jesuitas. Esta universidad dijo, debe ser no sólo un centro de formación, sino también un lugar donde tome forma una sociedad mejor.

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Las cuatro Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús, sirvieron de tema para el Papa al expresar sus deseos de la formación que deben tener los institutos de educación jesuitas.

“En una sociedad tan competitiva y tecnológicamente orientada, esta universidad debería ser un centro no sólo de formación intelectual, sino también un lugar donde pueda ir tomando forma una sociedad mejor y un futuro más lleno de esperanza”. Es el deseo de Francisco sobre la formación que desea se realice en la Universidad Sofía.  Y siguiendo el espíritu de su encíclica Laudato si’, pidió que esta universidad mantenga el amor por la naturaleza, tan típico de las culturas asiáticas.

En esta universidad se debería expresar “en una inquietud inteligente y previsora por la protección de la tierra, nuestra casa común”. Inquietud, dijo, que pueda amalgamarse con la promoción de una nueva episteme capaz de ampliar y cuestionar todo intento reduccionista de parte del paradigma tecnocrático.  

La Universidad Sofía

La Sophia University ha estado siempre marcada por una identidad humanista, cristiana e internacional. Desde su fundación, la Universidad se ha enriquecido con la presencia de profesores de varios países, incluso a veces de países en conflicto entre sí. Sin embargo, afirmó Francisco, todos estaban unidos por el deseo de dar lo mejor a los jóvenes de Japón.

“Ese mismo espíritu perdura también en las muchas formas en las que ustedes brindan ayuda a quienes más lo necesitan, aquí y en el extranjero. Estoy seguro de que este aspecto de la identidad de vuestra Universidad se fortalecerá cada vez más, de modo que los grandes avances tecnológicos de hoy puedan ponerse al servicio de una educación más humana, justa y ecológicamente responsable”.

La educación ignaciana

El Santo Padre, pidió que la tradición ignaciana, en la que se basa Sophia, impulse a profesores y estudiantes por igual a crear una atmósfera que fomente la reflexión y el discernimiento. Ningún estudiante de esta universidad debería graduarse sin haber aprendido cómo elegir, responsable y libremente, lo que en conciencia sabe que es lo mejor, señaló y agregó: “Que en cada situación, incluso en las más complejas, se interesen por lo que en su conducta es justo y humano, cabal y responsable, decididos defensores de los vulnerables, y sean conocidos por esa integridad que tanto se necesita en estos momentos en que las palabras y las acciones a menudo son falsas o engañosas”.

Las cuatro Preferencias Apostólicas 

Mencionando las Preferencias Apostólicas Universales que propuso la Compañía de Jesús este año, Francisco recordó que dejan claro que el acompañamiento de los jóvenes es una realidad importante en todo el mundo, y que todas las instituciones ignacianas deben fomentar ese acompañamiento. Como lo demuestra el Sínodo sobre los jóvenes y sus documentos, la Iglesia universal también mira con esperanza e interés a los jóvenes de todo el mundo.

“Vuestra Universidad en su conjunto debe centrarse en los jóvenes, que no sólo han de ser receptores de una educación preparada, sino también parte de esa educación, ofreciendo sus ideas y compartiendo su visión y esperanzas para el futuro. Que vuestra Universidad sea conocida por ese modelo de intercambio y por el enriquecimiento y vitalidad que esto genera”.

La tradición cristiana y humanista de Sophia está totalmente en consonancia con otra de las preferencias que mencionó el Papa, la de caminar con los pobres y los marginados de nuestro mundo. La Universidad, enfocada en su misión, deberá estar abierta siempre a crear un archipiélago capaz de interconectar lo que social y culturalmente puede llegar a concebirse como separado. Los marginados serán creativamente involucrados e incorporados en el currículo universitario, buscando posibilitar las condiciones para que esto se traduzca en la promoción de un estilo educativo capaz de achicar brechas y distancias.

El estudio universitario de calidad, más que considerarlo el privilegio de unos pocos, tiene que ir acompañado por la conciencia de saberse servidores de la justicia y del bien común; servicio, dijo que se debe implementar en el área que a cada uno le toque desarrollar. Una causa que nos compete a todos, dijo el Papa, el consejo de Pedro a Pablo sigue siendo cierto hoy: no olvidemos a los pobres.

 

Visita del Papa a la Universidad de Sofía, en Tokio.

Un gracias al pueblo nipón

Por último, antes de despedirse de los presentes, el Papa agradeció a través de los jesuitas, a todo el pueblo japonés, por la amable acogida y bienvenida que le brindaron durante esta visita.

 “Mi estadía en este país ha sido breve pero intensa. Agradezco a Dios y a todo el pueblo nipón por la oportunidad de poder visitar este país, que dejó una gran huella en la vida de san Francisco Javier, y donde tantos mártires dieron testimonio de su fe cristiana. A pesar de que los cristianos son una minoría, su presencia se siente. Yo mismo he sido testigo de la estima general que se tiene hacia la Iglesia Católica, y espero que este respeto mutuo pueda aumentar en el futuro. También he observado que, a pesar de la eficiencia y el orden que caracterizan a la sociedad japonesa, se percibe que se desea y se busca algo más: un hondo anhelo por crear una sociedad cada vez más humana, compasiva y misericordiosa”.

El estudio y la meditación son parte de toda cultura, y vuestra cultura japonesa está, en este sentido, orgullosa de su herencia antigua y rica. Japón, dijo,  ha podido integrar el pensamiento y las religiones de Asia en su conjunto y crear una cultura con identidad definida. La Escuela Ashikaga, que tanto impresionó a san Francisco Javier, es un ejemplo de la capacidad de la cultura japonesa para absorber y transmitir el conocimiento. Los centros de estudio, meditación e investigación, siguen desempeñando un papel importante en la cultura actual. Por esta razón, es necesario que conserven su autonomía y libertad, en aras de un futuro mejor. Puesto que las universidades siguen siendo el lugar principal en el que se capacitan los líderes futuros, es necesario que el conocimiento y la cultura en toda su amplitud inspire todos los aspectos de las instituciones educativas volviéndose cada vez más inclusivas y generadoras de oportunidad y promoción social.

 

 

“Esta es la juventud del Papa”. Francisco se despide de Japón

El Papa Francisco ha finalizado la visita apostólica a Japón, encontrando a la comunidad académica de la Universidad de Sofía. Al momento de retirarse del campus, mostró a los asistentes una manta con mensajes y nombres de los alumnos, quienes lo despidieron gritando: “Esta es la juventud del Papa”.

Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

El Papa Francisco ha cerrado el 32 viaje apostólico que lo ha llevado a Tailandia y Japón, con la visita a la Universidad de Sofía. Allí encontró a la comunidad de Jesuitas y desayunó con ellos. Luego visitó a algunos enfermos y posteriormente encontró a la comunidad universitaria.

El Papa se refirió al nombre de la universidad:Sophia. Siempre el hombre, para administrar sus recursos de manera constructiva y eficiente, necesitó de la verdadera Sabiduría. En una sociedad tan competitiva y tecnológicamente orientada, esta universidad debería ser un centro no sólo de formación intelectual, sino también un lugar donde pueda ir tomando forma una sociedad mejor y un futuro más lleno de esperanza”.

El Papa también se refirió a la identidad de la universidad y a su misión en este país del oriente: “La Sophia University ha estado siempre marcada por una identidad humanista, cristiana e internacional. Desde su fundación, la Universidad se ha enriquecido con la presencia de profesores de varios países, incluso a veces de países en conflicto entre sí. Sin embargo, todos estaban unidos por el deseo de dar lo mejor a los jóvenes de Japón. Ese mismo espíritu perdura también en las muchas formas en las que ustedes brindan ayuda a quienes más lo necesitan, aquí y en el extranjero. Estoy seguro de que este aspecto de la identidad de vuestra Universidad se fortalecerá cada vez más, de modo que los grandes avances tecnológicos de hoy puedan ponerse al servicio de una educación más humana, justa y ecológicamente responsable”.

Después de pronunciar el discurso recibió la ovación de los asistentes. Fuera del auditorio, un numeroso grupo de jóvenes lo esperaban. Una muchacha se le acercó para entregarle una manta donde estaba escrito: “Bienvenido Papa Francisco” en el centro y numerosos mensajes y nombres alrededor. El Papa extendió la manta y mostró el contenido.

Después de este gesto, un numeroso grupo de jóvenes comenzó a gritar en español: "Esta es la juventud del Papa". El Papa Francisco se despidió y acto seguido, se dirigió al aeropuerto para regresar a Roma. Detrás del cortejo, se escuchaba, con voz nostálgica y esperanzada: “Esta es la juventud del Papa”.

 

 

PACIENTES EN LAS DIFICULTADES

— La paciencia, parte de la virtud de la fortaleza.

— Paciencia con nosotros mismos, con los demás y en las contrariedades de la vida corriente.

— Pacientes y constantes en el apostolado.

I. Los textos de la Misa de hoy, cuando ya faltan pocos días para que termine el año litúrgico, recogen una parte del discurso del Señor en el que hace referencia a los acontecimientos finales de la historia. En esta larga alocución se entremezclan diversas cuestiones relacionadas entre sí: la destrucción de Jerusalén –ocurrida cuarenta años después–, el final del mundo y la segunda venida de Cristo, llena de gloria y majestad. Jesús anuncia también las persecuciones que sufrirá la Iglesia y las tribulaciones de sus discípulos. Este es el pasaje que nos propone el Evangelio de la Misa1, al final del cual el Señor nos exhorta a la paciencia, a la perseverancia, a pesar de los obstáculos que se puedan presentar: In patientia vestra possidebitis animas vestras, con vuestra paciencia salvaréis vuestras almas.

Los Apóstoles recordarían más tarde la advertencia del Señor: No es el siervo mayor que su señor. Si me han perseguido a Mí también a vosotros os perseguirán2. Con todo, estas tribulaciones no escapan a la Providencia divina. Dios las permite porque serán ocasión de bienes mayores. La Iglesia se enriqueció en el amor a Dios y salió siempre vencedora y fortalecida en todas sus adversidades, como lo había anunciado el Señor: en el mundo tendréis grandes tribulaciones; pero tened confianza, Yo he vencido al mundo3.

En este caminar en que consiste la vida vamos a sufrir pruebas diversas, unas que parecen grandes y otras de poco relieve, en las cuales el alma debe salir fortalecida, con la ayuda de la gracia. Estas contradicciones vendrán unas veces de fuera, con ataques directos o velados, de quienes no comprenden la vocación cristiana, de un ambiente paganizado adverso o de quienes expresan una verdadera oposición a todo lo que a Dios se refiere; en otras ocasiones, surgirán de las limitaciones propias de la naturaleza humana, que no permiten, ¡tantas veces!, alcanzar un objetivo si no es a base de un empeño continuado, de sacrificio, de tiempo... Pueden venir dificultades económicas, familiares...; pueden llegar la enfermedad, el cansancio, el desaliento... La paciencia es necesaria para perseverar, para estar alegres por encima de cualquier circunstancia; esto será posible porque tenemos la mirada puesta en Cristo, que nos alienta a seguir adelante, sin fijarnos demasiado en lo que querría quitarnos la paz. Sabemos que, en todas las situaciones, la victoria está de nuestra parte.

La paciencia, según San Agustín, es «la virtud por la que soportamos con ánimo sereno los males». Y añadía: «no sea que por perder la serenidad del alma abandonemos bienes que nos han de llevar a conseguir otros mayores»4. Esta virtud lleva a soportar con buen ánimo, por amor a Dios, sin quejas, los sufrimientos físicos y morales de la vida. Frecuentemente tendremos que ejercerla sobre todo en lo ordinario, quizá en cosas que parecen triviales: un defecto que no se acaba de vencer, aceptar que las cosas no salgan como nosotros querríamos, los imprevistos que surgen, el carácter de una persona con la que hemos de convivir en el trabajo, gentes bien dispuestas pero que no entienden, aglomeraciones en el tráfico, retraso de los medios públicos de transporte, llamadas imprevistas que impiden terminar el trabajo a su hora, olvidos... Son ocasiones para afirmar la humildad, para hacer más fina la caridad.

II. La paciencia es una virtud bien distinta de la mera pasividad ante el sufrimiento; no es un no reaccionar, ni un simple aguantarse: es parte de la virtud de la fortaleza, y lleva a aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida, grandes o pequeñas, como venidos del amor de Dios. Identificamos entonces nuestra voluntad con la del Señor, y eso nos permite mantener la fidelidad en medio de las persecuciones y pruebas, y es el fundamento de la grandeza de ánimo y de la alegría de quien está seguro de recibir unos bienes futuros mayores5.

Son diversos los campos en los que el cristiano debe ejercitar esta virtud. En primer lugar consigo mismo, puesto que es fácil desalentarse ante los propios defectos que se repiten una y otra vez, sin lograr superarlos del todo. Es necesario saber esperar y luchar con perseverancia, convencidos de que, mientras nos mantengamos en el combate, estamos amando a Dios. La superación de un defecto o la adquisición de una virtud, de ordinario, no se logra a base de violentos esfuerzos, sino de humildad, de confianza en Dios, de petición de más gracias, de una mayor docilidad. San Francisco de Sales afirmaba que es necesario tener paciencia con todo el mundo, pero, en primer lugar, con uno mismo6.

Paciencia también con quienes nos relacionamos más a menudo, sobre todo si, por cualquier motivo, hemos de ayudarles en su formación, en su enfermedad... Hay que contar con los defectos de las personas que tratamos –muchas veces están luchando con empeño por superarlos–, quizá con su mal genio, con faltas de educación, suspicacias... que, sobre todo cuando se repiten con frecuencia, podrían hacernos faltar a la caridad, romper la convivencia o hacer ineficaz nuestro interés en socorrerles. La caridad nos ayudará a ser pacientes, sin dejar de corregir cuando sea el momento más indicado y oportuno. Esperar un tiempo, sonreír, dar una buena contestación ante una impertinencia puede hacer que nuestras palabras lleguen al corazón de esas personas, y siempre llegan al Corazón del Señor, que nos mirará con especial aprecio y amistad.

Paciencia con aquellos acontecimientos que llegan y que nos son contrarios: la enfermedad, la pobreza, el excesivo calor o frío..., los diversos infortunios que se presentan en un día corriente: el teléfono que no funciona o no deja de comunicar, el excesivo tráfico que nos hace llegar tarde a una cita importante, el olvido del material de trabajo, una visita que se presenta en el momento menos oportuno... Son las adversidades, quizá no muy trascendentales, que nos llevarían a reaccionar quizá con falta de paz. Ahí nos espera el Señor; en esos pequeños sucesos se ha de poner la paciencia, manifestación del ánimo fuerte de un cristiano que ha aprendido a santificar todas las menudas incidencias de un día cualquiera.

III. Caritas patiens est7, la caridad está llena de paciencia. Y al mismo tiempo esta virtud es el gran soporte de la caridad, sin el cual no podría subsistir8. Para el apostolado, singular manifestación de la caridad, la paciencia es absolutamente imprescindible. El Señor quiere que tengamos la calma del sembrador que echa su semilla sobre el terreno que ha preparado previamente y sigue los ritmos de la estaciones, esperando el momento oportuno, sin desánimos, con la confianza puesta en que aquel pequeño tallo que acaba de aparecer será un día espiga granada.

El Señor nos da ejemplo de una paciencia indecible. De las muchedumbres que se le acercan dice en ocasiones que viendo no miran, y oyendo no escuchan, ni entienden9; a pesar de todo le vemos incansable en su predicación y dedicación a las gentes, recorriendo siempre los caminos de Palestina. Ni siquiera los Doce que le acompañan en todo momento demuestran un gran aprovechamiento: aún tengo muchas cosas que enseñaros -les dice la víspera de su partida-, pero por ahora no podéis comprenderlas10. El Señor contaba con sus defectos, con su manera de ser, y no se desalienta. Más tarde, cada uno a su manera, será un testigo fiel de Cristo y del Evangelio.

La paciencia y la constancia son imprescindibles en esta labor que, en colaboración con el Espíritu Santo, hemos de llevar a cabo en nuestra propia alma y en las de nuestros amigos y familiares que queremos acercar al Señor. La paciencia va de la mano de la humildad, se acomoda al ser de las cosas y respeta el tiempo y el momento de las mismas, sin romperlas; cuenta con las limitaciones propias y las de los demás. «Un cristiano que viva la virtud recia de la paciencia, no se desconcertará al advertir que quienes le rodean dan muestra de indiferencia por las cosas de Dios. Sabemos que hay hombres que, en las capas subterráneas, guardan –como en la bodega los buenos vinos– unas ansias incontenibles de Dios que tenemos el deber de desenterrar. Ocurre, sin embargo, que las almas –la nuestra también– tienen sus ritmos de tiempo, su hora, a la que hay que acomodarse como el labrador a las estaciones y al terruño. ¿No ha dicho el Maestro que el reino de Dios es semejante a un amo que salió a distintas horas del día a contratar obreros a su viña (Mt 20, 1-7)?»11. ¿Y cómo no vamos a ser pacientes con los demás, si el Señor ha derrochado tanta paciencia con nosotros y sigue haciéndolo? Caritas omnia suffert, omnia credit, omnia sperat, omnia sustinet12, la caridad a todo se acomoda, cree todo, todo lo espera y todo lo soporta, enseñó San Pablo. Y también lo escribió para nosotros. Si tenemos paciencia, seremos fieles, salvaremos nuestras almas y también las de muchos otros que la Virgen Nuestra Madre pone constantemente en nuestro camino,

1 Lc 21, 12-19. — 2 Jn 15, 20. — 3 Jn 16, 33. — 4 San Agustín, Sobre la paciencia, 2. — 5 Cfr. Santo Tomás, Comentario a la Epístola a los Hebreos, 10, 35. — 6 Cfr. San Francisco de Sales, Epistolario, frag. 139, en Obras selectas de..., p. 774. — 7 1 Cor 13, 4. — 8 Cfr. San Cipriano, Sobre el bien de la paciencia, 15, en Folletos M. C., nº 321. — 9 Mt 13, 13. — 10 Jn 16, 12. — 11 J. L. R. Sánchez de Alva, El Evangelio de San Juan, Palabra. 3ª ed., Madrid 1987, nota 4, 1-44. — 12 1 Cor 13, 7.

 

 

“Hemos de gastarnos diariamente con Él”

¡Qué contento se debe morir, cuando se han vivido heroicamente todos los minutos de la vida! –Te lo puedo asegurar porque he presenciado la alegría de quienes, con serena impaciencia, durante muchos años, se han preparado para ese encuentro. (Surco, 893)

El Señor nos ha regalado la vida, los sentidos, las potencias, gracias sin cuento: y no tenemos derecho a olvidar que somos un obrero, entre tantos, en esta hacienda, en la que El nos ha colocado, para colaborar en la tarea de llevar el alimento a los demás. Este es nuestro sitio: dentro de estos límites; aquí hemos de gastarnos diariamente con El, ayudándole en su labor redentora.
Dejadme que insista: ¿tu tiempo para ti? ¡Tu tiempo para Dios! Puede ser que, por la misericordia del Señor, ese egoísmo no haya entrado en tu alma de momento. Te hablo, por si alguna vez sientes que tu corazón vacila en la fe de Cristo. Entonces te pido -te pide Dios- fidelidad en tu empeño, dominar la soberbia, sujetar la imaginación, no permitirte la ligereza de irte lejos, no desertar. (Amigos de Dios, 49)

 

 

 

 

Una biografía ilustrada de san Josemaría para acercar su vida al lector del siglo XXI

“Que solo Jesús se luzca” es una biografía del fundador del Opus Dei ilustrada con más de 300 fotos, mapas, infografías y textos autógrafos. En el deseo de sus autores, Jesús Gil y Enrique Muñiz, está que “las imágenes permitan a los lectores sintonizar con la vida de san Josemaría”.

Bibliografía y ensayos26/11/2019

Enlaces para descargar “Que solo Jesús se luzca”
Amazon (Kindle) ► “Que solo Jesús se luzca” (Por el momento, 2,99€ aunque estamos haciendo gestiones para que sea gratuito)
Google Play Books ► “Que solo Jesús se luzca”
Apple Store ► “Que solo Jesús se luzca”
Apple Store (versión iPhone) ► “Que solo Jesús se luzca”

Enlaces para visualizar “Que solo Jesús se luzca”
Slideshare ► “Que solo Jesús se luzca”
Issuu ► “Que solo Jesús se luzca”

Enlaces y lugares para adquirir en papel “Que solo Jesús se luzca”
Librerías Troa
Egersis


Ante una biografía ilustrada, es fácil que venga a la cabeza el famoso proverbio: “Una imagen vale más que mil palabras”. Sumando algunos datos, “Que solo Jesús se luzca”, como publicación visual, cumple con esa expectativa: con poco más de 20.000 palabras, 300 fotos, 15 mapas e infografías, y 10 textos autógrafos, ofrece a los lectores aproximadamente 1 imagen por cada 65 palabras en 240 páginas (en su versión impresa).

opus-dei-fbdcc50644a8bac0334ffd3e2efcc222

La versión electrónica se distribuye de modo gratuito a través de las principales plataformas, como Apple Libros, Google Play Libros o Amazon. La versión impresa, diseñada con un formato estándar a nivel global (Crown Quarto – 189 x 246 mm), está disponible en librerías y también directamente en la red a través de servicios de impresión bajo demanda.

Una narración visual de la vida de san Josemaría

Los autores de la publicación, Jesús Gil y Enrique Muñiz, van más allá de los números: “En esta biografía, el contenido visual aporta una comprensión más profunda, más completa. Queremos que las imágenes permitan a los lectores sintonizar con la vida de san Josemaría: no solo que entiendan sus vivencias intelectualmente, sino que compartan algo de los sentimientos que las acompañaron. Para algunos lectores será su primera aproximación al santo de lo ordinario, como le llamó san Juan Pablo II, para otros este libro es un álbum familiar”.

El modo de narrar y mostrar algunos acontecimientos de la vida del fundador del Opus Dei es paradigmático. Por ejemplo, en la página 21 se lee: “En 1910 murió su hermana Rosario, la más pequeña, a los nueve meses de edad; dos años más tarde falleció Lolita, a los cinco años; y al año siguiente Asunción, a la que todos llamaban Chon, con ocho años”. Es más fácil hacerse cargo del drama familiar contemplando los recordatorios de defunción de las tres hermanas, junto a una foto de Lolita y Chon cuanto tenían tres y cinco años aproximadamente (páginas 22 y 23).

opus-dei-b357a27c89cafba6b726f67b7928ac06

Otro ejemplo. En la época en que san Josemaría hizo la primera comunión, se le define como “un chico alegre, educado en una piedad profunda, despierto y sencillo, trabajador y buen estudiante (...). En definitiva: un chico normal” (página 21). Es de agradecer que esa descripción se acompañe de una fotografía suya con 10 años: el retrato de su primera comunión (páginas 20, 26 y 27).

Un último ejemplo. San Josemaría decía que su padre “murió agotado: con solo 57 años, pero estuvo siempre sonriente” (página 41). El lector lo comprueba al ver una fotografía de doña Dolores Albás y don José Escrivá que puede datarse en 1922 (página 42): don José tiene ahí 55 años, y efectivamente parece avejentado.

Una adaptación del libro de la beatificación del fundador del Opus Dei

Estas fotografías familiares se cuentan entre las inéditas que incluye la nueva biografía; o para ser más precisos, la renovada biografía. Para preparar “Que solo Jesús se luzca", los autores se han basado en el libro que se distribuyó a los participantes en la beatificación de Josemaría Escrivá, en 1992. Aquel fue escrito por José Miguel Cejas (fallecido en 2016) y diseñado por José Luis Saura, y se tradujo a varios idiomas. Jesús Gil y Enrique Muñiz —que ya colaboró en el libro de la beatificación— han revisado, corregido y actualizado el texto, y han añadido numerosos contenidos, de forma que se presenta como una obra diferente.

Entre las aportaciones nuevas, algunos gráficos se incluyen pensando en los lectores de las más diversas procedencias, como los planos de varias ciudades españolas donde vivió san Josemaría: Logroño, Zaragoza, Burgos y Madrid (páginas 30-31, 36-37, 56-57 y 100-101). Otros servirán a los que ya están familiarizados con su biografía para entender con mayor claridad algunos acontecimientos, como el paso a través de los Pirineos, en 1937, durante la guerra civil española (página 94); o los viajes por Europa entre 1948 y 1958 para impulsar la expansión del Opus Dei (páginas 156-161).

Respecto a la publicación de 1992, en algunos capítulos se han añadido fotos de capillas o de imágenes de san Josemaría colocadas en iglesias para la veneración pública. Son un reflejo de cómo se ha difundido su devoción en los últimos decenios, en especial desde que fue canonizado, en el año 2002. También hay referencias a la beatificación de Álvaro del Portillo, primer sucesor del fundador al frente del Opus Dei, que se celebró en Madrid el 27 de septiembre de 2014 (páginas 118-121), y a la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri, que se celebró también en Madrid, el 18 de mayo de 2019 (páginas 62-65): muestran los frutos de santidad de las enseñanzas de san Josemaría.

Jesús Gil (Logroño, 1976) es sacerdote de la prelatura del Opus Dei y doctor en Teología Espiritual. Con anterioridad estudió Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Navarra, y trabajó como periodista en Diario de Burgos y La Voz de Galicia. También ha publicado Huellas de nuestra fe: apuntes sobre Tierra Santa.

Enrique Muñiz (Madrid, 1962) es licenciado en Filología Hispánica por la Complutense, trabaja en la Fundación Beta Films y lleva más de treinta años dedicado a la consultoría lingüística y a tareas de comunicación corporativa.

 

 

Fiesta y diversión: ocio y tiempo libre (2)

Los días festivos son una oportunidad para descansar. Pero para los cristianos, suponen también una ocasión para disfrutar en familia, educar a los hijos y tratar con más tranquilidad a Dios.

Familia03/05/2012

Bendijo Dios el día séptimo y lo santificó, porque ese día descansó Dios de toda la obra que había realizado en la creación [1]. En la unidad de la existencia personal, trabajo y tiempo libre no se deben separar; por eso urge empeñarse en un apostolado de la diversión [2], que contrarreste la tendencia a concebir el ocio como pura evasión [3], aun a costa de romper la unidad del hombre.

El descanso de Dios

El tiempo libre por antonomasia es el que se da en los días de fiesta: se rompe la monotonía de lo cotidiano, porque se celebran acontecimientos que son decisivos o determinantes para un grupo de personas, ya sea una familia o una nación. En la tradición judeo-cristiana la fiesta posee un sentido religioso que está asociado al gozoso descanso de Dios. Porque una vez terminada la creación, bendijo Dios el día séptimo y lo santificó . Casi se podría decir que Dios se maravilla ante su obra, especialmente ante la grandeza de esa criatura –el hombre– que ha llamado a la comunión con Él. Y santificando el sábado, “creando” el día de fiesta, ha querido asociar a la humanidad entera a su mirada bondadosa hacia el mundo. Por eso, de algún modo, «del descanso de Dios, toma sentido el tiempo» [4]: cualquier tiempo, el del trabajo y el del descanso, pues vio Dios todo lo que había hecho; y he aquí que era muy bueno [5].

Para el cristiano, además, el domingo, día del Señor, dies Christi [6], es el día consagrado al Señor dondequiera que habitéis [7]. Cada domingo recordamos y celebramos en la liturgia de la Iglesia la resurrección de Cristo, la nueva creación, la salvación del género humano, la liberación del mundo, su destinación final. Si bien la novedad del cristianismo hace que hayan decaído «las manifestaciones del sábado judío, superadas por el “cumplimiento” dominical, son válidos los motivos de fondo que imponen la santificación del “día del Señor”, indicados en la solemnidad del Decálogo, pero que se han de entender a la luz de la teología y de la espiritualidad del domingo» [8]. Jesucristo mismo, Señor del sábado [9], explica el auténtico sentido del descanso sabático, orientándolo «hacia su carácter liberador, junto con la salvaguardia de los derechos de Dios y de los derechos del hombre» [10].

Bajo esta luz, el domingo muestra la novedad del mundo, la novedad de la nueva creación en Cristo. De algún modo, todo tiempo es ya tiempo de fiesta, porque es tiempo de Dios y para Dios. En la existencia humana se unen trabajo y tiempo libre; y ambos comprenden una llamada a la contemplación y a la oración. Dios nos da el tiempo para que podamos entretenernos con Él, asociarnos a su descanso y a su trabajo [11], admirar su belleza y la hermosura de su obra.

Parte de la misión educativa de los padres consiste en mostrar a los hijos ese carácter de don que poseen las fiestas. Hace falta poner un poco de esfuerzo a la hora de organizar el domingo –o cualquier periodo de descanso–, de modo que Dios no aparezca como algo ajeno o molesto, introducido en el último momento, en los planes previstos. Si los hijos ven que se piensa con antelación cómo y cuándo asistir a la Santa Misa, o recibir los sacramentos, comprenderán de modo natural que «el tiempo libre permanece vacío si en él no está Dios» [12]. El consejo de Benedicto XVI se muestra precioso bajo esta luz: «¡Queridos amigos! A veces, en principio, puede resultar incómodo tener que programar en el domingo también la Misa. Pero si os empeñáis, constataréis más tarde que es exactamente esto lo que le da sentido al tiempo libre. No os dejéis disuadir de participar en la Eucaristía dominical y ayudad también a los demás a descubrirla» [13].

 

Foto: Caddy_CornerFoto: Caddy_Corner

Por eso, un cristiano que quiere vivir el Evangelio planifica su fin de semana poniendo, en primer lugar, su participación en la Santa Misa; y busca organizar sus viajes o desplazamientos –especialmente cuando van a ser largos– garantizando su asistencia al Santo Sacrificio el domingo o los otros días de precepto. Por su parte, «los Pastores tienen el correspondiente deber de ofrecer a todos la posibilidad efectiva de cumplir el precepto. En esta línea están las disposiciones del derecho eclesiástico, como por ejemplo la facultad para el sacerdote, previa autorización del Obispo diocesano, de celebrar más de una Misa el domingo y los días festivos, la institución de las Misas vespertinas y, finalmente, la indicación de que el tiempo válido para la observancia de la obligación comienza ya el sábado por la tarde, coincidiendo con las primeras Vísperas del domingo» [14].

El tiempo de las virtudes

Ya se han señalado las oportunidades educativas que encierra el tiempo libre para moldear la personalidad de los hijos. Juegos, excursiones, deporte no son solo parte esencial de la vida de los jóvenes, sino que a través de ellos los padres pueden conocer mejor a sus hijos, y transmitirles deseos de aprender y de darse a los demás. Deseos que se concretan en tareas y van cuajando en hábitos, en lo que los clásicos llaman virtudes. Así, el tiempo libre deja de ser “el tiempo para las cosas banales”, y se transforma en tiempo cualitativo, creativo. En resumen, en momentos preciosos para que los hijos asuman e interioricen su libertad.

Formar a los hijos en el ocio, por otra parte, supone proponerles actividades que les resulten atrayentes y que respeten su modo de ser. En la medida en que una familia comparte momentos felices, sienta las bases para prevenir pasatiempos nocivos en el futuro: los períodos trascurridos con los padres en la infancia –en los que experimentan la alegría del dar y recibir, de la generosidad– quedan grabados para siempre, y servirán de protección cuando los hijos tengan que enfrentarse al falso atractivo de lo que aleja de Dios.

Por el contrario, si los padres entienden las vacaciones y el tiempo libre como simple oportunidad de evasión o de disfrute pueden acabar descuidando un aspecto central en la educación. No se trata de “transmitir” a los hijos una visión del tiempo libre como un “hacer sólo cosas útiles”, en el sentido que es útil estudiar una materia o aprender un idioma, o ir a clases de natación o de piano (ocupaciones que, en el fondo, no difieren mucho de la instrucción que suministran muchas escuelas); sino de enseñar a emplear esos periodos de un modo equilibrado. En este sentido, el tiempo libre proporciona situaciones favorables para desarrollar la unidad de vida: se trata de fomentar en los hijos personalidades firmes, capaces de gestionar la propia libertad y de ejercitar la fe de manera coherente; y que aprendan así a convivir con los demás, a aspirar a una vida cumplida.

Un gran enemigo en este campo es el “matar el tiempo”, porque cuando el cristiano mata su tiempo en la tierra, se coloca en peligro de matar su Cielo [15]. Actúa así quien por egoísmo se retrae, se esconde, se despreocupa [16] de los otros; quien en esos momentos se busca a sí mismo desordenadamente, sin dar cabida a Dios o a los demás. Educar en y para el tiempo libre compromete a los padres. Ellos son siempre –aun de modo inconsciente– el modelo que más incide en la formación de los hijos; y como educadores no pueden dar la impresión de que se aburren, o reposan no haciendo nada. Su modo de descansar debe, de algún modo, estar abierto al entretenimiento con Dios, al servicio a los demás. Los hijos han de entender que el ocio permite distraernos en actividades que exigen menos esfuerzo [17], mientras se aprenden cosas nuevas, se cultiva la amistad, se mejora la vida de la familia.

La diversión de los jóvenes

Muchos padres –con parte de razón– temen la presión del ambiente, que en las sociedades de consumo propone diversiones deletéreas y superficiales. El problema de fondo es universal: los jóvenes quieren ser felices, pero no siempre saben cómo; y, con frecuencia, ni siquiera saben en qué consiste la felicidad, porque nadie se lo ha explicado convincentemente, o no la han experimentado. Para la gran mayoría, el problema de la felicidad se reduce a tener un trabajo bien remunerado, gozar de buena salud, y vivir en una familia que les quiera y en la que poder apoyarse. Aunque los jóvenes manifiesten algunas veces cierta rebeldía, admiten de ordinario que tienen que rendir en el estudio, pues entienden que buena parte de su futuro depende de sus calificaciones escolares.

Todo esto es compatible con el afán por reivindicar su propia autonomía a la hora de organizar el tiempo libre. En algunos casos, lo hacen siguiendo la senda que marcan las industrias del entretenimiento, que a menudo promueven diversiones que dificultan o impiden el crecimiento en virtudes como la templanza. Pero, en último término, la desorientación de los jóvenes no es distinta de la que se da en bastantes adultos: confunden la felicidad, que es resultado de una vida lograda, con una efímera sensación de pseudo alegría.

Estas desviaciones, reales, no pueden hacernos olvidar que todos hemos sentido movimientos de rebeldía hacia nuestros mayores, cuando comenzábamos a formar con autonomía nuestro criterio [18]. Forma parte del proceso normal de maduración, como se aprecia al considerar que, ante la pregunta sobre cómo se divierten, el “con quién” es siempre más significativo que el “qué”: quieren estar con sus coetáneos y fuera de casa, es decir, sin la familia y sin adultos; y de hecho, las actividades que asocian a un mayor disfrute es salir con sus amigos y escuchar música. Incluso, cuando el consumo es –como sucede en algunas sociedades– una forma de distraerse, adquiriendo cosas a veces innecesarias (ropa, móviles, accesorios informáticos, videojuegos, etc.), sucede que es solo el medio para estar con los amigos.

Resulta importante, por eso, proponer formas de diversión que respeten la estructura de la persona, es decir, la tendencia a la felicidad que todos tenemos: los padres deben afrontar esta tarea promoviendo, con la ayuda de otras familias, lugares adecuados en los que los hijos puedan madurar humana y espiritualmente durante su tiempo libre. Se trata, en definitiva, de fomentar diversiones e intereses que fortalezcan el sentido de la amistad, de la responsabilidad de cuidar o apoyar a las personas que aprecian. La juventud ha tenido siempre una gran capacidad de entusiasmo por todas las cosas grandes, por los ideales elevados, por todo lo que es auténtico [19]. Los padres pueden y deben contar con esa realidad: dedicándoles tiempo, hablando con ellos, dándoles ejemplo de alegría, sobriedad y sacrificio desde que son pequeños. Porque educar no significa imponerles una conducta, sino mostrarles los motivos, sobrenaturales y humanos, que la aconsejan. En una palabra, respetar su libertad, ya que no hay verdadera educación sin responsabilidad personal, ni responsabilidad sin libertad [20].

J.M. Martín

M. Díez


[1] Gn 2, 3.

[2] Camino , n. 975.

[3] Cfr. Juan Pablo II, Mensaje para la XIX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales , 19-V-1985, n. 4.

[4] Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, n. 59.

[5] Gn 1, 31.

[6] Cfr. Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, nn. 18ss.

[7] Lv 23, 3.

[8] Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, n. 62.

[9] Mc 2, 28.

[10] Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, n. 63.

[11] Cfr. Jn 5, 17.

[12] Benedicto XVI, Homilía en la explanada de Marienfield , 21-VIII-2005.

[13] Benedicto XVI, Homilía en la explanada de Marienfield , 21-VIII-2005.

[14] Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, n. 49.

[15] Amigos de Dios , n. 46.

[16] Amigos de Dios , n. 46.

[17] Camino , n. 357.

[18] Conversaciones , n. 100.

[19] Conversaciones , n. 101.

[20] Es Cristo que pasa , n.27.

 

 

El Adviento – ¿Cómo y cuando empieza a vivirse?

Tiempo litúrgico que prepara la Navidad

Expectación penitente, piadosa y alegre

La venida del Hijo de Dios a la Tierra es un acontecimiento tan inmenso que Dios quiso prepararlo durante siglos (…). Al celebrar anualmente la liturgia del Adviento, la Iglesia actualiza esta espera del Mesías: participando en la larga preparación de la primera venida del Salvador, los fieles renuevan el ardiente deseo de su segunda Venida. (Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 522 y 524)

Con el tiempo de Adviento, la Iglesia romana da comienzo al nuevo año litúrgico. El tiempo de Adviento gravita en torno a la celebración del misterio de la Natividad de nuestro Señor Jesucristo.

A partir del sigloIV

El origen y significado del Adviento es un tanto oscuro; en cualquier caso, el término adventus era ya conocido en la literatura cristiana de los primeros siglos de la vida de la Iglesia, y probablemente se acuñó a partir de su uso en la lengua latina clásica.

La traducción latina Vulgata de la Sagrada Escritura (durante el siglo IV) designó con el término adventus la venida del Hijo de Dios al mundo, en su doble dimensión de advenimiento en la carne –encarnación- y advenimiento glorioso –parusía-.

La tensión entre uno y otro significado se encuentra a lo largo de toda la historia del tiempo litúrgico del Adviento, si bien el sentido de “venida” cambió a “momento de preparación para la venida”.

Quizá la misma amplitud de las realidades contenidas en el término dificultaba la organización de un tiempo determinado en el que apareciera la riqueza de su mensaje. De hecho, el ciclo de adviento fue uno de los últimos elementos que entraron a formar parte del conjunto del año litúrgico (siglo V).

xadviento2

Parece ser que desde fines del siglo IV y durante el siglo V, cuando las fiestas de Navidad y Epifanía iban cobrando una importancia cada vez mayor, en las iglesias de Hispania y de las Galias particularmente, se empezaba a sentir el deseo de consagrar unos días a la preparación de esas celebraciones.

Dejando de lado un texto ambiguo atribuido a San Hilario de Poitiers, la primera mención de la puesta en práctica de ese deseo la encontramos en el canon 4 del Concilio de Zaragoza del año 380: “Durante veintiún días, a partir de las XVI calendas de enero (17 de diciembre), no está permitido a nadie ausentarse de la iglesia, sino que debe acudir a ella cotidianamente” (H. Bruns, Canones Apostolorum et Conciliorum II, Berlín, 1893, 13-14). La frecuencia al culto durante los días que corresponden, en parte, a nuestro tiempo de adviento actual, se prescribe, pues, de una forma imprecisa.

 

Un tiempo de penitencia

Más tarde, los concilios de Tours (año 563) y de Macon (año 581) nos hablarán, ya concretamente, de unas observancias existentes “desde antiguo” para antes de Navidad. En efecto, casi a un siglo de distancia, San Gregorio de Tours (fallecido en el año 490) nos da testimonio de las mismas con una simple referencia.  Leemos en el canon 17 del Concilio de Tours que los monjes “deben ayunar durante el mes de diciembre, hasta Navidad, todos los días”.

El canon 9 del Concilio de Macon ordena a los clérigos, y probablemente también a todos los fieles, que “ayunen tres días por semana: el lunes, el miércoles y el viernes, desde San Martín hasta Navidad, y que celebren en esos días el Oficio Divino como se hace en Cuaresma” (Mansi, IX, 796 y 933).  Aunque la interpretación histórica de estos textos es difícil, parece según ellos que en sus orígenes el tiempo de adviento se introdujo tomando un carácter penitencial, ascético, con una participación más asidua al culto.

Sin embargo, las primeras noticias  a cerca de la celebración del tiempo litúrgico del Adviento, se encuentran a mediados del siglo VI, en la iglesia de Roma.

Según parece, este Adviento romano comprendía al principio seis semanas, aunque muy pronto -durante el pontificado de Gregorio Magno (590-604)-  se redujo a las cuatro actuales.

 

xadviento1,P202

Una doble espera

El significado teológico original del Adviento se ha prestado a distintas interpretaciones. Algunos autores consideran que, bajo el influjo de la predicación de Pedro Crisólogo (siglo V), la liturgia de Adviento preparaba para la celebración litúrgica anual del nacimiento de Cristo y sólo más tarde –a partir de la consideración de consumación perfecta en su segunda venida- su significado se desdoblaría hasta incluir también la espera gozosa de la Parusía del Señor.

No faltan, sin embargo, partidarios de la tesis contraria: el Adviento habría comenzado como un tiempo dirigido hacia la Parusía, esto es, el día en que el Redentor coronará definitivamente su obra. En cualquier caso, la superposición ha llegado a ser tan íntima que resulta difícil atribuir uno u otro aspecto a las lecturas escriturísticas o a los textos eucológicos de este tiempo litúrgico.

El Calendario Romano actualmente en vigor conserva la doble dimensión teológica que constituye al Adviento en un tiempo de esperanza gozosa:

“El tiempo de Adviento tiene una doble índole: es el tiempo de preparación para las solemnidades de Navidad, en las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres, y es a la vez el tiempo en el que por este recuerdo se dirigen las mentes hacia la expectación de la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos. Por estas dos razones el Adviento se nos manifiesta como tiempo de una expectación piadosa y alegre” (Calendario Romano, Normas universales sobre el año litúrgico y sobre el calendario, 39).

Fuente: www.primeroscristianos.com

 

 

La devoción a los difuntos en el cristianismo primitivo

Mes de noviembre

“Estos que visten estolas blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido…? Éstos son los que vienen de la gran tribulación y han lavado sus estolas y las han blanqueado en la sangre del Cordero. Por eso están ante el trono de Dios, y le adoran día y noche en su templo.
(Apocalipsis 7,13-15)

Honor y respeto a los difuntos

La Iglesia Católica, ya desde la época de los primeros cristianos, siempre ha rodeado a los muertos de una atmósfera de respeto sagrado. Esto y las honras fúnebres que siempre les ha tributado permiten hablar de un cierto culto a los difuntos: culto no en el sentido teológico estricto, sino entendido como un amplio honor y respeto sagrados hacia los difuntos por parte de quienes tienen fe en la resurrección de la carne y en la vida futura.

El cristianismo en sus primeros siglos no rechazó el culto para con los difuntos de las antiguas civilizaciones, sino que lo consolidó, previa purificación, dándole su verdadero sentido trascendente, a la luz del conocimiento de la inmortalidad del alma y del dogma de la resurrección; puesto que el cuerpo —que durante la vida es “templo del Espíritu Santo” y “miembro de Cristo” (1 Cor 6,15-9) y cuyo destino definitivo es la transformación espiritual en la resurrección— siempre ha sido, a los ojos de los cristianos, tan digno de respeto y veneración como las cosas más santas.

Este respeto  se ha manifestado, en primer lugar, en el modo mismo de enterrar los cadáveres

 

Vemos, en efecto, que a imitación de lo que hicieron con el Señor José de Arimatea, Nicodemo y las piadosas mujeres, los cadáveres eran con frecuencia lavados, ungidos, envueltos en vendas impregnadas en aromas, y así colocados cuidadosamente en el sepulcro.

En las actas del martirio de San Pancracio se dice que el santo mártir fue enterrado “después de ser ungido con perfumes y envuelto en riquísimos lienzos”; y el cuerpo de Santa Cecilia apareció en 1599, al ser abierta el arca de ciprés que lo encerraba, vestido con riquísimas ropas.

Pero no sólo esta esmerada preparación del cadáver es un signo de la piedad y culto profesados por los cristianos a los difuntos, también la sepultura material es una expresión elocuente de estos mismos sentimientos. Esto se ve claro especialmente en la veneración que desde la época de los primeros cristianos se profesó hacia los sepulcros: se esparcían flores sobre ellos y se hacían libaciones de perfumes sobre las tumbas de los seres queridos.

Las catacumbas

En la primera mitad del siglo segundo, después de tener algunas concesiones y donaciones,los cristianos empezaron a enterrar a sus muertos bajo tierra. Y así comenzaron las catacumbas. Muchas de ellas se excavaron y se ampliaron alrededor de los sepulcros de familias cuyos propietarios, recién convertidos, no los reservaron sólo para los suyos, sino que los abrieron a sus hermanos en la fe.

Andando el tiempo, las áreas funerarias se ensancharon, a veces por iniciativa de la misma Iglesia. Es típico el caso de las catacumbas de San Calixto: la Iglesia asumió directamente su administración y organización, con carácter comunitario.

 

Con el edicto de Milán, promulgado por los emperadores Constantino y Licinio en febrero del año 313, los cristianos dejaron de sufrir persecución.

Podían profesar su fe libremente, construir lugares de culto e iglesias dentro y fuera de las murallas de la ciudad y comprar lotes de tierra sin peligro de que se les confiscasen.

Sin embargo, las catacumbas siguieron funcionando como cementerios regulares hasta el principio del siglo V, cuando la Iglesia volvió a enterrar exclusivamente en la superficie y en las basílicas dedicadas a mártires importantes.

Pero la veneración de los fieles se centró de modo particular en las tumbas de los mártires; en realidad fue en torno a ellas donde nació el culto a los santos. Sin embargo, este culto especialísimo a los mártires no suprimió la veneración profesada a los muertos en general. Más bien podría decirse que, de alguna manera, quedó realzada.

En efecto: en la mente de los primeros cristianos, el mártir, víctima de su fidelidad inquebrantable a Cristo, formaba parte de las filas de los amigos de Dios, de cuya visión beatifica gozaba desde el momento mismo de su muerte: ¿qué mejores protectores que estos amigos de Dios?

Los fieles así lo entendieron y tuvieron siempre como un altísimo honor el reposar después de su muerte cerca del cuerpo de algunos de estos mártires, hecho que recibió el nombre de sepultura ad sanctos. Por su parte, los vivos estaban también convencidos de que ningún homenaje hacia sus difuntos podía equipararse al de enterrarlos al abrigo de la protección de los mártires.

Consideraban que con ello quedaba asegurada no sólo la inviolabilidad del sepulcro y la garantía del reposo del difunto, sino también una mayor y más eficaz intercesión y ayuda del santo. Así fue como las basílicas e iglesias, en general, llegaron a constituirse en verdaderos cementerios, lo que pronto obligó a las autoridades eclesiásticas a poner un límite a las sepulturas en las mismas.

 

Funerales y sepultura

Pero esto en nada afectó al sentimiento de profundo respeto y veneración que la Iglesia profesaba y siguió profesando a sus hijos difuntos. De ahí que a pesar de las prohibiciones a que se vio obligada para evitar abusos, permaneció firme en su voluntad de honrarlos

 

Y así se estableció que, antes de ser enterrado, el cadáver fuese llevado a la Iglesia y, colocado delante del altar, fuese celebrada la Santa Misa en sufragio suyo. Esta práctica, ya casi común hacia finales del s. IV y de la que San Agustín nos da un testimonio claro al relatar los funerales de su madre Santa Mónica en sus Confesiones, se ha mantenido hasta nuestros días.

San Agustín también explicaba a los cristianos de sus días cómo los honores externos no reportarían ningún beneficio ni honra a los muertos si no iban acompañados de los honores espirituales de la oración: “Sin estas oraciones, inspiradas en la fe y la piedad hacia los difuntos, creo que de nada serviría a sus almas el que sus cuerpos privados de vida fuesen depositados en un lugar santo. Siendo así, convenzámonos de que sólo podemos favorecer a los difuntos si ofrecemos por ellos el sacrificio del altar, de la plegaria o de la limosna” (De cura pro mortuis gerenda, 3 y 4).

Comprendiéndolo así, la Iglesia, que siempre tuvo la preocupación de dar digna sepultura a los cadáveres de sus hijos, brindó para honrarlos lo mejor de sus depósitos espirituales. Depositaria de los méritos redentores de Cristo, quiso aplicárselos a sus difuntos, tomando por práctica ofrecer en determinados días sobre sus tumbas lo que tan hermosamente llamó San Agustín sacrificium pretii nostri, el sacrifico de nuestro rescate.

Ya en tiempos de San Ignacio de Antioquia y de San Policarpo se habla de esto como de algo fundado en la tradición. Pero también aquí el uso degeneró en abuso, y la autoridad eclesiástica hubo de intervenir para atajarlo y reducirlo. Así se determinó que la Misa sólo se celebrase sobre los sepulcros de los mártires.

 

Los difuntos en la liturgia

Por otra parte, ya desde el s. III es cosa común a todas las liturgias la memoria de los difuntos. Es decir, que además de algunas Misas especiales que se ofrecían por ellos junto a las tumbas, en todas las demás sinaxis eucarísticas se hacía, como se sigue haciendo todavía, memoria —mementode los difuntos.

 

Este mismo espíritu de afecto y ternura alienta a todas las oraciones y ceremonias del maravilloso rito de las exequias.

La Iglesia hoy en día recuerda de manera especial a sus hijos difuntos durante el mes de noviembre, en el que destacan la “Conmemoración de todos los Fieles Difuntos”, el día 2 de noviembre, especialmente dedicada a su recuerdo y el sufragio por sus almas; y la “Festividad de todos los Santos”, el día 1 de ese mes, en que se celebra la llegada al cielo de todos aquellos santos que, sin haber adquirido fama por su santidad en esta vida, alcanzaron el premio eterno, entre los que se encuentran la inmensa mayoría de los primeros cristianos.

by primeroscristianos.com

 

 

 

Donde florece la virtud, se desarrolla la nobleza y la cortesía

Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe estampada en la manta del indio Juan Diego

Hoy es la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América. En el libro de Edesia Aducci, “María y sus títulos gloriosos”, puede leerse el siguiente diálogo entre Nuestra Señora y el vidente Juan Diego:

“En la primera aparición, Nuestra Señora, hablando en el idioma mexicano, se dirige a Juan Diego:

“Hijo mío, a quien amo tiernamente, como a un hijo pequeñito y delicado, ¿adónde vas?”

Respuesta de él:

“Voy, noble Señora mía, a la ciudad, al barrio de Tlaltelolco, a oír la Santa Misa que nos celebra el ministro de Dios y súbdito suyo”.

Ella:

“Sabe, hijo muy querido, que yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, y es mi deseo que me erijan un templo en este lugar, de donde, como Madre piadosa tuya y de tus semejantes, mostraré mi clemencia amorosa y la compasión que tengo de los naturales y de aquellos que me aman y procuran; oiré sus ruegos y súplicas, para darles consuelo y alivio; y, para que se realice mi voluntad, has de ir a la ciudad de México, dirigiéndote al palacio del Obispo que allí reside, al cual dirás que yo te envío y que es voluntad mía que me edifique un templo en este lugar; referirás cuanto viste y oíste; yo te agradeceré lo que por mí hicieres a este respecto, te daré prestigio y te exaltaré”.

Respuesta de él:

“Ya voy, nobilísima Señora mía, a ejecutar tus órdenes, como humilde siervo tuyo”.

Segunda aparición: Juan Diego vuelve del palacio del obispo, el mismo día por la tarde. La Santísima Virgen lo esperaba.

“Mi muy querida Reina y altísima Señora, hice lo que me mandaste, y aunque no pudiese entrar a hablar con el señor obispo sino después de mucho tiempo, le comuniqué tu mensaje, conforme me ordenaste; me oyó afablemente y con atención; pero, por su modo y por las preguntas que me hizo, entendí que no me había dado crédito; por tanto, te pido que encargues de eso a una persona (…) digna de respeto, y en quien se pueda acreditar, porque bien sabes, mi Señora, (…) que no es para mí este negocio al que me envías; perdona, mi Reina, mi atrevimiento, si me aparté del respeto debido a tu grandeza; que yo no haya merecido tu indignación, ni te haya desagradado mi respuesta”.

Retrato de San Juan Diego realizado por un contemporáneo

Fiel retrato de San Juan Diego, hecho por Miguel Cabrera

La Santísima Virgen insiste con Juan Diego. Este vuelve al obispo y el prelado exige una señal de la aparición. Vuelve el buen indio [al Tepeyac] y Nuestra Señora manda que regrese al día siguiente, al mismo lugar, que Ella satisfaría el deseo del obispo; pero Juan Diego, necesitando llamar un sacerdote para asistir a su tío, que enfermara gravemente, se desvía del camino combinado, seguro de que la Santísima Virgen no lo vería. Pero he aquí que Nuestra Señora le aparece en otro local.

“¿A dónde vas, hijo mío, y por qué tomaste este camino?”

Juan Diego:

“Mi muy amada Señora, ¡Dios te guarde! ¿Cómo amaneciste? ¿Estás con salud?… No te fastidies con lo que te voy a decir: está enfermo un siervo tuyo, mi tío, y yo voy de prisa a la iglesia de Tlaltelolco, para traer un sacerdote para confesarlo y ungirlo, y después de hecha esta diligencia volveré a este lugar, para obedecer tu orden. Perdóname, te pido Señora mía, y ten un poco de paciencia, que mañana volveré sin falta”.

Respuesta de ella:

“Oye hijo mío, lo que te voy a decir: no te aflija cosa alguna, ni temas enfermedad ni otro accidente penoso. ¿No estoy aquí yo, que soy tu Madre? ¿No estás debajo de mi protección y amparo? ¿No soy yo vida y salud? ¿No estás en mi regazo y no andas por mi cuenta? ¿Tienes necesidad de otra cosa?… No tengas cuidado alguno con la dolencia de tu tío, que no morirá de esta vez, y ten certeza de que ya está curado”.

Acerca de este acontecimiento pueden hacerse varios comentarios. De ellos, creo que el más interesante es aquel en que se ha hecho menos insistencia, sobre la actitud de Juan Diego delante de Nuestra Señora, y el lenguaje que él tiene con Ella.

Digo esto porque los otros aspectos de la cuestión —a saber: que Nuestra Señora se complace en aparecer a los humildes, que Ella procura las personas simples para mandar recados a las grandes, que busca las almas castas para que sean Sus portavoces— se han resaltado en tantas apariciones, que me parece que no hay una razón especial para que insistamos sobre eso en la noche de hoy.

Pero el lenguaje y la actitud del indio para con Nuestra Señora tiene un sabor extraordinario. Ella lo trata como a un hijo de una nación que está en decadencia, de un pueblo que está desapareciendo, pero es un alma pura, un alma simple. Ella lo trata, entonces, con un cariño extraordinario, casi como se hace con un niño. Vemos, de un lado, la predilección que Nuestra Señora tiene no sólo por las almas grandes, heroicas, que realizan hechos históricos sino, por otro lado, cómo Ella ama todas las formas de belleza, todas las formas de virtud, el amor que también tiene por las almas simples, pequeñas, que le son enteramente dedicadas y que ignoran su propia virtud, cómo Ella habla a esas almas con una ternura completamente particular.

Después, tenemos la actitud de Juan Diego para con Nuestra Señora: él le dirige la palabra como un verdadero cortesano, saluda a Nuestra Señora, le pregunta cómo Ella se encuentra, si está bien… y después de haber descrito el fracaso de la misión que tuvo, se porta como un verdadero diplomático y le explica la razón humana de su revés. Al mismo tiempo, manifiesta su deseo de no aparecer, de no brillar. Ustedes están viendo todas las cualidades de alma que entran en eso.

Resultado: La Virgen aprecia su actitud, sonríe para el consejo diplomático, pero no lo acepta. Al contrario, exige que él vuelva. Juan Diego, obediente, retorna, pues no tiene pereza, no le hace resistencia, es hijo de la obediencia. ¿Recibió orden? ¿La Virgen lo quiere? ¡Él vuelve de nuevo!…

Escena en que se ve la imagen de la Virgen estampada en el manto del indio Juan Diego ante el obispo

Nuestra Señora reprodujo su imagen en el manto de Juan Diego

Aquí ustedes tienen un principio que deseo resaltar: donde existe la verdadera virtud, aparecen la delicadeza, la cortesía, las maneras nobles. Por el contrario, donde la virtud muere, las maneras nobles, la delicadeza y la cortesía van desapareciendo…

Juan Diego, como tiene delicadeza de alma, sabe tener delicadeza de maneras, y sabe tratar a Nuestra Señora con respeto, con una verdadera hidalguía. Al contrario, si no tuviese delicadeza de alma, él podría ser un hidalgo, pero no trataría a Nuestra Señora con verdadera hidalguía.

Lo que, a su vez, prueba lo siguiente: si la civilización occidental desarrolló las buenas maneras, la hidalguía de trato, el señorío, el garbo, el tono aristocrático hasta un punto donde nunca ninguna civilización llegó, eso se debe a que hubo una Edad Media, donde esas cosas nacieron y continuaron a desarrollarse incluso después del fin de esa época. Hubo un momento de alta virtud, de alta piedad, donde las almas estuvieron ávidas de nobleza de trato, de delicadeza, de grandeza. Y como las costumbres nacen de la avidez de las almas buenas o malas, de ahí germinó, en el suelo sagrado de la Europa Cristiana, toda a cortesía occidental, hija precisamente de esa piedad y virtud.

Cuando estalla la Revolución, que quebró la vida espiritual de Europa, cuando entraron los principios igualitarios en el espíritu del europeo, comenzó inmediatamente la decadencia. ¿Por qué? Porque bajo este punto de vista, Revolución, igualitarismo, falta de delicadeza de sentimientos y falta de nobleza de maneras son cosas completamente relacionadas. Y no puede tener nobleza de maneras, ni delicadeza de sentimientos, quien es igualitario. Quien es igualitario tiene dentro de sí lo contrario: es egoísta, brutal, tiende para el régimen de masas, no quiere reconocer los méritos y las cualidades de los demás sino, al contrario, quiere sujetar toda la vida social y toda convivencia humana —y por lo tanto, todo el trato de las almas— a una dura, fría y ruda igualdad.

Entonces ustedes tienen la baja del tono aristocrático de Europa y la aparición de esa cosa monstruosa que es el estilo hollywoodiano, que es exactamente el igualitarismo y la falta de elevación de trato. Pero ustedes tienen, más allá de eso, como etapa posterior de la Revolución, el igualitarismo total soviético, la crueldad soviética, la brutalidad soviética que es el extremo opuesto de aquella delicadeza que germinaba en el alma virginal, sobrenatural y tan delicada de nuestro buen Juan Diego.

Así, ustedes comprenden bien hasta qué punto la cortesía y el tono aristocrático son hijos de la Iglesia Católica, Apostólica, Romana. Y, por el contrario, las maneras triviales, bajas, igualitarias, brutas son – precisamente – el fruto de la Revolución y del demonio.

Plinio Corrêa de Oliveira

 

 

Síndrome del abuelo esclavo

Los cambios en la estructura familiar en los últimos años ha originado un fenómeno que afecta a un gran número de personas mayores: el síndrome del abuelo esclavo.

La aparición del fenómeno del abuelo esclavo se debe, en gran medida, a los cambios que ha sufrido la estructura familiar en las últimas décadas. Con la incorporación de la mujer al mundo laboral y el aumento de la esperanza de vida, cada vez son más los mayores que se ocupan de los nietos a jornada completa. Esto, en parte, facilita mucho la famosa conciliación de la vida laboral y familiar.

Pero, ¿dónde están límites? Hay que saber respetar el espacio de los abuelos. No hay que olvidar que ellos ya han sacado adelante su vida y su familia.

La jubilación es un momento que se vive como una liberación. Un época para el descanso y el disfrute. Así, después de una vida dedicada al trabajo, celebras que, por fin, puedes dedicar el tiempo al ocio y a tus aficiones. Pero, ¿qué está ocurriendo en la actualidad?

Según Colubi y Sancho (2016), el síndrome del abuelo esclavo da lugar a un conjunto de síntomas psicológicos y físicos que están sufriendo las personas mayores como consecuencia de los cambios sociales. Este conjunto de síntomas también tienen consecuencias en diferentes planos, empezando por el físico.

Conciliación y papel de los abuelos en las familias

¿Hasta qué punto es importante el papel de los abuelos en las familias? Dada la época convulsa que vivimos desde hacer algunos años, el apoyo de las personas mayores ha sido y es un pilar fundamental para paliar el impacto social de la crisis en las familias. Este apoyo se ha brindado de varias maneras:

Apoyo económico: muchos de nuestros abuelos se han visto «obligados» a mantener tanto a sus hijos como a sus nietos. Con la llegada de la crisis han sido muchos los que, con su pensión, han asumidos gastos y necesidades de la familia extensa.

Soporte ante las tareas de cuidado de los nietos: con los padres trabajando fuera del hogar durante largas jornadas han sido los abuelos los que han responsabilizado del cuidado de los nietos. Actividades extraescolares, citas médicas, tiempo de ocio… Sin el apoyo de los abuelos, muchas veces no sería posible alcanzar a todo. Por lo tanto, esto ha facilitado que los progenitores hayan podido formar sus propias familias sin renunciar a su vida laboral.

Ayuda en las tareas del hogar: comida, limpieza… Antes del estallido de la crisis, muchas familias podían permitirse tener empleados que se hicieran cargo de las tareas del hogar. Cuando la crisis comenzó a hacer mella en la economía familiar, esto dejó de ser posible. Esto supuso, otra vez, que los abuelos tuvieran que encargarse de todas estas tareas para apoyar a sus hijos.

«La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven».

-Jules Renard-

Todo lo expuesto, en muchas ocasiones, ha derivado en una dinámica en la que los abuelos se ven sobrecargados. Esto da lugar al síndrome del abuelo esclavo. Por ello, es necesario saber decir «hasta aquí» y poner límites para no llegar al abuso.

Síntomas del abuelo esclavo

En palabras de Soldevilla, «Lo que a priori podría retratar una eficaz y terapéutica fórmula de enriquecimiento para unos y otros, tiene en muchos casos un trasfondo donde el bondadoso “sunamitismo” se acerca más a fórmulas modernas de esclavitud que utilizan los férreos lazos afectivos por cadenas». (Soldevilla, 2008)

Por otro lado, el síndrome del abuelo esclavo no se enfrenta a la idea de que el cuidado de los nietos y los lazos que se crean con ellos tienen efectos beneficiosos. Triadó et al. (2008):

Disfrute del rol.
Mayor cercanía.
Felicidad.
Mayor actividad.
Seguridad del cuidado.

Sin embargo, esta relación, mal enfocada, también tiene inconvenientes y efectos negativos que en muchos casos no harían hablar de un «abuelo esclavo». Triadó et al. (2008):

Cansancio y agotamiento.
Estrés.
Sentimiento de atadura.
Poca vida social y poco tiempo libre.
Empeoramiento de la salud.
Discusiones familiares.

Límites y organización

Recordemos que los abuelos no tienen la misma energía y capacidad que cuando eran nuestros padres. En la vejez pueden aparecer limitaciones físicas. Por lo tanto, es necesario poner límites y organizar una rutina en la que haya un espacio que ellos puedan gestionar con independencia de sus nietos. Dicho de otra manera, los abuelos son también personas con intereses e intereses propios que también deben cabida, en redundancia del propio abuelo y, de manera indirecta, de los nietos.

Hay que tener en cuenta sus aspiraciones, sus planes de futuro, sus preferencias… Su opinión, aunque pueda no estar demasiado adaptada a la actualidad, siempre va a estar respaldada por el valor de la experiencia; en especial en el apartado humano, donde quizás no hemos cambiado tanto. En todo caso, no deben verse obligados a renunciar a su vida por el cuidados de los nietos.

Por ello, una buena organización y distribución de tareas es fundamental. Un planning que permita a los progenitores organizarse contando con los abuelos únicamente cuando sea necesario o cuando estos así lo quieran. Son abuelos, pero son ellos quienes en última instancia quienes tienen el derecho de decidir cómo quieren realizar este papel.

por la trabajadora social Elena García

 

Maternidad: un nuevo yo

La maternidad es un antes y un después en la vida de una mujer. Muchas cosas cambian y por lo tanto, hay que hacer un esfuerzo para adaptarse y sacar la máxima satisfacción posible de esta nueva etapa cargada de emociones.

La maternidad es una etapa vital teñida de ilusión y estrés casi a partes iguales. Supone una ruptura importante con tu yo que conocías y el nacimiento de un nuevo rol: ser madre.

Aunque este nuevo papel lo acojamos con grandes deseos y esperanzas, el hecho de tener que asumir responsabilidades que antes no teníamos, nuevos intereses e incluso desconocidos sentimientos, puede ser angustioso.

Como en cualquier área vital, cuando se comienza una andadura por primera vez, uno empieza siendo novato y el entorno le demanda que se adapte.

Ser madre -y padre- es pasar de cuidarte a ti mismo, preocuparte por tu salud, tu físico, tu bienestar, etc., a tener que hacerlo también por otro ser. Un ser que te adelanta en la escala de prioridades la mayoría del tiempo.

Es un acto de amor inmenso, espléndido e incondicional, pero a la vez rompe en cierto modo con la identidad que uno se había marcado hasta ahora. La realidad es que la maternidad te obliga renunciar a algunas partes de ti mismo, o por lo menos, a dejarlas a un lado durante un tiempo.

Esa renuncia, lleva implícito un «ya no eres tan importante», aunque no sea verídico. Pero al no tener tanto tiempo o recursos para cuidarte de la misma forma, para realizar los mismos planes o proyectos, puedes encontrarte inevitablemente descuidada. Esto puede llegar a afectar de forma sustancial a la autoestima de la madre.

¿Qué áreas son las que más se rompen con la maternidad?

Ser madre implica reinventarte en multitud de aspectos. Es saludable, a la vez que deseable, seguir conservando momentos íntimos e intentar no dejar de lado o abandonar tu identidad o intereses. Pero de manera inevitable surgirán planes, proyectos o historias a las que hay que renunciar, simplemente porque son incompatibles.

La buena noticia es que renunciar no significa que desaparezcan de tu vida por completo, sino más bien, que se modifican, creando por tanto, «un nuevo yo». Algunas de las áreas en las que la maternidad nos obliga a reinventarnos son:

Las relaciones sociales

Los amigos son uno de los componentes vitales que se ven más afectados cuando comienza la maternidad. A no ser que la mayoría de amigas tengan hijos a la misma vez y entonces todas se vean obligadas a asumir un nuevo rol, lo más común es que surjan cambios.

Los planes difícilmente se quedan como siempre. El tiempo ya no es el que era antes de la maternidad y por lo tanto, existe menos disponibilidad para realizar ciertos planes como viajes, festivales o salidas nocturnas hasta altas horas de la mañana, por ejemplo.

Las ganas y la motivación también se modifican. Lo habitual es que una madre se sienta muy cansada la mayoría del tiempo y que cuando tenga un hueco libre desee descansar. Por lo tanto, esta área se ve obligada a cambiar.

Las madres empiezan a relacionarse con otras madres. Con estos grupos tienen más intereses en común, más temas de los que poder conversar y además los niños pueden jugar entre ellos. Esto no quiere decir que abandonemos nuestras anteriores amistades. Lo ideal es conservarlas en la medida de lo posible.

El mundo laboral

A día de hoy la conciliación sigue siendo una utopía. Cuando la maternidad asoma la cabeza, nace una nueva trabajadora. Las demandas de la lactancia o de la disponibilidad hacia el bebé hace que sea muy complicado poder compaginar trabajo y crianza.

Por lo tanto, muchas mujeres se ven obligadas a renunciar al empleo y a seguir creciendo laboralmente. Otras, no renuncian, pero se ven inmersas en un tsunami de estrés y ansiedad diario. En cualquier caso, la mujer trabajadora que una era antes de la maternidad, ha pasado a ser otra diferente.

El cuidado personal

Esta área se ve casi relegada totalmente hacia el bebé. Ya el físico o el bienestar personal no son temas tan importantes como podrían serlo antes.

Es muy normal que la madre no se vea a sí misma tan atractiva, ya que la falta de tiempo hacen que esta área quede en un segundo plano. Además, las consecuencias del propio embarazo y el parto provocan que muchas mujeres vean su físico modificado.

El descanso y el ocio

Si antes la persona llegaba de trabajar a su casa, se daba una ducha, se ponía cómoda y veía una serie en Netflix, a partir de la maternidad, esto se acaba. Existen otro ser al que cuidar, asear, vestir, divertir, alimentar y acostar.

El ocio, como hemos dicho en el primer punto, es también diferente. Los planes se vuelven mucho más relajados, normalmente en horas más tempranas y con personas distintas que nos entienden y con las que podemos empatizar.

La pareja

La pareja en gran medida se convierte en un «equipo de cuidadores». Intentar que esto ocurra de forma mínima es lo ideal, ya que hay que obligarse a tener momentos a solas e íntimos. Pero el contexto de pareja ya no vuelve a ser el mismo: es más difícil salir a cenar a solas, tener conversaciones sin interrupción o encontrar el momento para la relación sexual.

Además, la pareja se ve inmersa de repente en un ambiente de pediatras, pañales, juguetes, paseos.. que le obligan de nuevo, a reinventarse y a asumir nuevas responsabilidades.

¿Qué está en nuestra mano para seguir conservando la identidad?

Hay que tener claro que somos quienes somos. Es decir, la identidad no se borra así como así. En la medida de nuestras posibilidades, y siendo siempre realistas, hay que intentar hacer lo posible para conservarnos a nosotros mismos y no dejarnos llevar del todo. También es maduro asumir la realidad de que muchas cosas cambiarán y que hay que adaptarse a esos cambios, nos gusten más o menos.

En nuestra mano está por ejemplo pedir ayuda. Sin abusar, evidentemente. Pero existen los abuelos, los tíos o las cuidadoras. Lo deseable es que un niño pase gran tiempo con sus padres, pero la clave de esto es que los padres se encuentren emocionalmente estables.

Si esto no sucede, es mucho más recomendable pedir ayuda, estabilizarnos, tomar aire y volver a estar con nuestros hijos, sin tener que sentirnos culpables.

Otra opción es crear con la pareja tiempos de desconexión propios. Esto implica que algunas veces uno se queda al cuidado de los hijos y otras veces lo hará el otro miembro. La idea de esto es que se haga con amor, sin después echar en cara a quién le toca, quién se quedó más tiempo, sin interrumpir el momento, etc.

A pesar de que la maternidad puede ser muy dura, no deja de ser un cambio vital, igual que lo es el paso de la niñez a la adolescencia. Lo que ocurre es que, en este caso, es una opción elegida libremente. Es importante empezar a encariñarse con esta nueva situación, asumir que hay cosas del pasado que no volverán pero que existen otras que pueden traernos la mayor de las satisfacciones si sabemos aprovecharlas.

Por la psicóloga Alicia Escaño Hidalgo

 

 

Datos que contradicen a algunos “catastrofistas”

“España mejora en calidad del aire, estado de los bosques y renovables” era el titular de una noticia que he encontrado hoy mismo y que contrasta con las informaciones emitidas por algunos grandes medios.

Según se desprende del Perfil Ambiental de España (PAE) 2018, España mejora sus datos de calidad del aire, superficie terrestre protegida, crecimiento y salud de los bosques, calidad de las aguas de baño y generación de energía renovable, entre otros.

Los principales resultados:

•Las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles distintos del metano (COVNM) y óxidos de azufre (SOx) se encuentran por debajo del techo de emisión fijado para España desde 2010. Sin embargo, las emisiones de amoniaco (NH3) superan el límite máximo durante el mismo periodo de cumplimiento (2010-2017).

•Se confirma una tendencia de crecimiento en los bosques españoles, presente de manera moderada durante los últimos 15 años. También destaca la mejora de la salud de los árboles: el 77,3% de los ejemplares estudiados presentaron un aspecto saludable, superior al 72,2% registrado en 2017.

•En cuanto a incendios forestales, 2018 ha resultado un año positivo con una reducción del 86% de la superficie forestal afectada con respecto al año anterior. También ha sido el ejercicio con menos incendios registrados desde 1983, que han disminuido un 45%.

•Con respecto a la contaminación por nitratos en aguas subterráneas, los datos muestran que en nueve demarcaciones ha disminuido, con respecto a 2017 el número de estaciones con valores medios por encima de 50 mg/l, mientras que en siete demarcaciones este valor ha aumentado.

•Las tasas de reciclado y valorización de residuos de envases se mantienen por encima de los objetivos previstos. En 2017, la incineración con recuperación de energía representó el 13% del destino de los residuos, acercándose al valor del 15 % previsto en el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos. La generación de residuos por habitante en España se redujo un 0,22 % en 2017.

•También aumenta la generación de electricidad procedente de fuentes renovables, con un incremento del 18,6% con respecto a 2017, ascendiendo a 100.314 GWh, según datos de Red Eléctrica de España.

Jesús Domingo

 

 

BIÓLOGOS DE EESTAODS UNIDOS  POR LA IDA

Ing. José Joaquín Camacho

    Steven Jacobs, investigador de la Universidad de Chicago, dedicado a las ciencias sociales, decidió analizar el debate del aborto en Estados Unidos desde un punto de vista sociológico. Como cuenta en un artículo publicado en Quillette, primero organizó unas discusiones entre estudiantes de Derecho. Pero siempre encallaban en la cuestión de cuándo comienza la vida-
    Jacobs decidió entonces encuestar a biólogos. Jacobs concluye que nueve de cada diez biólogos encuestados están de acuerdo en que la vida humana comienza con la concepción. Y, el consenso es muy significativo.
    A la vista de estos datos, concluye Jacobs,que el Tribunal Supremo debería revisar la cuestión de la autorización del aborto.
Es un tema que se ha estado cuestionando desde  hace años. Se recuerda en esta minea una portada de TIME, asegurando que si bien hace años los activistas pro aborto obtuvieron la legalización del aborto en Estados Unidos, "han estado perdiendo desde entonces" ante los pro-vida. Y muchos Estados requieren actualmente que las mujeres pasen por consejería y periodos de espera antes de someterse a abortos.
Otra noticia fue, en su momento, del Presidente del Instituto de Marketing, quien señalaba que en China el aborto consigue prescindir de 400 millones de mujeres y produce una gran desigualdad de sexos.
También en EE.UU. en aquellos años el Grupo de Salud Triune  ganó batalla legal al demandar al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos porque violaban su derecho a la libertad de conciencia.
La naturaleza a veces tarda cuando se va contra ella (caso del aborto); pero siempre acaba pasando la factura:algunos suponían que la legalización del aborto iba a suponer libertad para las mujeres; pero ha tenido el efecto de liberar a los hombres y de atrapar a las mujeres”. “algunos jóvenes no ven por qué tendrían que privarse del placer sexual y consideran que el aborto es un recurso más para poner fin a un embarazo no deseado. Piensan: “en el caso de que algo falle y ella se quede embarazada, siempre podrá recurrir al aborto”. Y ella es sometida a una verdadera extorsión: con tal de que no la deje su novio, acaba manteniendo relaciones y al tener un embarazo deberá recurrir al aborto que intenta evitar. Aunque no se pueda decir que la obliguen, ciertamente la presión es fuertísima.
Para que a la mujer no se le presente el aborto como única salida a problemas derivados del embarazo, debe darse mayor información sobre el inicio real de la vida. Y el consiguiente apoyo financiero por parte de la sociedad. Igualmente agilizar los procesos de adopción (también prenatal) y crear redes de apoyo solidario de ayuda. Todo menos legalizar la muerte de una criatura.

 

Entre Sánchez y Iglesias

Uno de los aspectos más preocupantes del acuerdo de gobierno entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es el referido al presente y al futuro de Cataluña. Mientras la violencia sigue presente en las calles y la policía francesa ha tenido que intervenir para que se abriera la frontera de La Junquera, bloqueada durante treinta horas por los radicales independentistas, habiendo producido entre otras grandes pérdidas y cabreos entre los transportistas, el acuerdo de las izquierdas afirma que garantizará la convivencia y fomentará el diálogo en Cataluña dentro de la Constitución. Bien está, aunque las futuras conversaciones con ERC lo ponen en entredicho, pero nada se dice sobre cómo asegurar el orden y el cumplimiento de la ley mientras la Generalitat de Torra mantiene su desafío abierto a la legalidad.

Jesús D Mez Madrid

 

 

Moral planificada

El gobierno chino ha actualizado el código de buena conducta que deben seguir todos los ciudadanos. Desde cómo comportarse en un espectáculo deportivo a la obligatoriedad de rendir pleitesía al supremo líder, Xi Jinping, se trata de un catálogo de excéntricas normas que uno podría esperar de cualquier régimen totalitario que intenta controlar todas las esferas de la vida de sus súbditos. Pero hay más. Tras la muerte de Mao, China sustituyó la economía marxista por un sucedáneo de capitalismo planificado que le ha permitido impresionantes tasas de crecimiento. Pero el modelo empieza a tocar fondo debido a una serie de problemas estructurales con trasfondo ético y antropológico. Por eso Beijing intenta recuperar aspectos de la tradición china que el comunismo sepultó.

Domingo Martínez Madrid

 

 

La democracia no es un juego de mesa

La democracia no es un juego de mesa para una tarde fría de otoño, ni tampoco una prueba de laboratorio que ensayamos hasta obtener el resultado deseado. Ojalá los españoles, incluidos el Partido Socialista y lo que queda de Ciudadanos, aprendamos por fin esta lección. Nuestra democracia parecía estable y no lo es. Y no solo porque el desafío independentista ha quebrado la convivencia y amenaza a la normalidad institucional, sino porque en muy pocos meses las pasiones se han adueñado de las urnas generando tensiones y enfrentamientos que serán difíciles de restañar. El Gobierno que ahora se delinea puede ahondar en esas tensiones si se guía por un radicalismo ideológico que ya asoma en el acuerdo firmado por Sánchez e Iglesias, que puede salir adelante con el apoyo de los independentistas y que tiene poco que ver con el gran pacto de la Transición.

Enric Barrull Casals

 

 

 

Pensamientos y reflexiones 240

 

La vida, la vejez, la ancianidad: Cuándo has vivido ya casi “treinta mil días”, cuándo recuerdas de muy niño, haberte ido a dormir a la luz de la “torcía” de un candil alimentado con el entonces muy necesario aceite de aceituna; cuándo recuerdas tu primer viaje a lomos de una vieja burra y acompañado de tu muy envejecida abuela materna; cuándo recuerdas el apenas haber ido a una escuela y de aprender el horario que marca el reloj de un campanario, diciéndole a los siete años de edad, al dependiente donde ya trabajabas, la situación de “las manillas” o agujas de la esfera en el lugar en que se encontraban; y tantas y tantas cosas, de aquella muy miserable España de los años cuarenta del pasado siglo. Y cuándo hoy conduces un automóvil, que incluso te calienta las espaldas en días de frío y contiene tantos adelantos, que quizá ya no le falta nada más que… “freír huevos dentro del habitáculo y sólo apretando uno de tantos botones”… Y cuándo ya apenas deseas nada de este perro mundo, te sientes vencido como todos los mortales lo son (“lo sepan,  entiendan o no”) y harto ya de viajar con la mente, que afortunadamente cada día ha ido mejorando hasta la fecha… sonríes conforme, pero no satisfecho; y tratas de hacer balances humanos y sobre todo de todo lo que ha ido ocurriendo a tu alrededor en tu larga vida; y tu yo queda tranquilo, muy tranquilo.

                                Has ido viendo a lo largo ya de bastantes años, el cómo van desapareciendo los rostros conocidos y coetáneos a ti mismo, los que por ese desconocido movimiento que marca la vida en este planeta; se han ido yendo al “otro mundo”; y cada vez van quedando menos, cosa que si no llega a entristecerte, puesto que sabes  por los estoicos, que esa es la vida y hay que aceptarla sin oponerle nada… vas comprendiendo sin miedo alguno, que ya estás y hace tiempo, situado en el último andén de esa vida y… esperando el convoy dónde habrás de embarcar para ese postrer viaje, aunque según el sabio de los sabios, el Maestro Pitágoras, dijera que no hay que tener miedo alguno a ello, puesto que es normal; y es en definitiva, “un tránsito nada más”, puesto que nada muere y todo se transforma.

                                Por ello ya esperas tranquilo y sin apego alguno al presente, “la desnudez final y el destino que los dioses o eso otro que denominamos Dios, te tenga previsto; aunque tampoco te preocupa si el destino fuese “la nada”, puesto que en absoluto te atrae iniciar una nueva vida como la que viviste en este planeta, perdido en las inmensidades siderales del Universo… “incluso lo entiendes como un final muy piadoso y dónde ya no tendrás ninguna de las inquietudes, que te hicieron sufrir en esta cuasi esfera estelar, que aquí denominamos Tierra”. (De mi artículo de igual titular – 30-01-2019)

 

El Conservatorio de Jaén y “otros de otros lugares”:       En Jaén y su provincia, cualquier “obra” del tipo que sea, pareciera siempre que se trata de “obra faraónica”, y que por tanto, aparte del dinero a emplear, el tiempo de realización “siempre se eterniza”; ocurre igual que “en los papeleos oficiales y municipales”; todo son poner obstáculos, inconvenientes y cuando no imposibles; aquí más que servidores públicos, lo que hay son “obstaculizadores del progreso”.

                                CONSERVATORIO SUPERIOR DE MÚSICA DE JAÉN: Convencido de la importancia del mismo en una capital y provincia, que aportaba muchísimos alumnos de música, que tenían que desplazarse a Granada, Córdoba y otras capitales españolas, para realizar y terminar sus estudios. Convencido igualmente que en LA MÚSICA (adrede con mayúsculas) es uno de los campos en que el alma humana y sus manos (pies también pero menos) es el de los mejores campos para la realización de ese ser, que aparte de bruto y animal, lo es igualmente en grado espiritual y del que ni sabemos su profundidad o capacidad. Convencido igualmente que por mucho que avance la brutal tecnología que “hoy lo destruye” en gran manera; en LA MÚSICA, la mayor y máxima belleza, siempre serán nacidas en esa espiritualidad y capacidad humanas; me preocupé y preocupa, que en mi ciudad natal, exista siempre un centro de enseñanza de LA MÚSICA; equiparable a cualquier otro que pueda existir en cualquier otro lugar del mundo; y por ello escribí hace ya bastante tiempo, un artículo que publicado aquí (no recuerdo la fecha) dio sus resultados iniciales por cuanto relato.

            Publicado aquel artículo (creo fue en marzo de hace 11 años, puesto que he escrito varios) y en uno de ellos, dije lo que sigue:        “Aquí en Jaén (y ahora hablo en ámbito provincial) todos los políticos han prometido “el oro y el moro”, sin que apenas hayamos visto “ni al uno ni al otro”; por tanto, ya es hora de que Jaén tenga un primer conservatorio de música de la máxima categoría; a ello le da derecho la población provincial. Pero es que no hay que conformarse sólo con ello; es que hay que pedir conservatorios de música para cada población o comarca que cuente con una estimación de alumnado y posibles alumnos, que justifique ello; e incluso que esos conservatorios sean escalonados y que en un futuro más o menos hubiese, otros dos superiores en la provincia, situados en lugares o áreas, que como la que cito de Jaén, completen habitantes de forma parecida, puesto que lo que indico para Jaén y alrededores, sólo es un tercio de la población provincial”. (De mi artículo de igual titular 03-02-2019)

DICHO POR EL ACTUAL PAPA CATÓLICO:

“A la gente la empobrecen para que luego voten a quienes les hundieron en la pobreza” (Afirmación del Papa Francisco en Julio del 2018)

 

 

Antonio García Fuentes

                                                       (Escritor y filósofo)                   

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes