Las Noticias de hoy 20 Febrero 2020

Enviado por adminideas el Jue, 20/02/2020 - 12:33
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Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    jueves, 20 de febrero de 2020       

Indice:

ROME REPORTS

Bienaventuranzas: El corazón del hermano, la “tierra” más bella “a heredar” 

El texto de la nueva Constitución Apostólica, “reelaborado a la luz de las aportaciones”

María Vallejo-Nágera: “La devoción al Sagrado Corazón tiene más importancia que nunca”

LA MISA, CENTRO DE LA VIDA CRISTIANA: Francisco Fernandez Carbajal

“Hemos de acudir al buen pastor”: San Josemaria

Sacerdote para la Santa Misa

Enamoramiento: para proteger el amor y mantenerlo joven (2): Enrique Rojas

¿Quién decide la educación de nuestros hijos?: Lourdes Ruano Espina

Pensamientos y Frases célebres

El fantasma de la Inquisición española

¿Cuándo se es una persona culta?: Plinio Corrêa de Oliveira

Frente a la hipertrofiada laicidad: Domingo Martínez Madrid

"Vida oculta", de Malick: Una oda a la libertad: Alfonso Mendiz

Siria: novecientos mil evacuados en el noroeste del país

Las necesidades de Haití: Pedro García

PRINCIPIO Y FIN.: Amparo Tos Boix, Valencia.

La antesala de un orden imperial: Jaume Catalán Díaz

¿La eutanasia?: Enric Barrull Casals

Asesinatos selectivos: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

 

 

 

 

 

Bienaventuranzas: El corazón del hermano, la “tierra” más bella “a heredar” 

Catequesis completa

FEBRERO 19, 2020 12:40LARISSA I. LÓPEZAUDIENCIA GENERAL

(zenit – 19 febrero 2020).- “No hay tierra más hermosa que el corazón de los demás, no hay territorio más bello que ganar que la paz reencontrada con un hermano. ¡Y esa es la tierra a heredar con la mansedumbre!”, indicó el Papa Francisco

Hoy, 19 de febrero de 2020, en el Aula Pablo VI, el Santo Padre ha continuado con el ciclo de catequesis sobre las bienaventuranzas. En concreto, meditó sobre la tercera: “Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra” (Mt. 5,4). Pasaje bíblico Salmo 37, 3.8-11.

Mansedumbre “bajo presión”

Francisco explicó que en este contexto el término “manso” significa literalmente “dulce, suave, gentil, no violento” y que la mansedumbre se manifiesta en momentos de “conflicto”, “bajo presión”. También remitió a las palabras de san Pablo y san Pedro, que recuerdan a la mansedumbre de Cristo.

​Y describió que en la Escritura la palabra “manso” también indica “el que no tiene propiedad de la tierra” y, por tanto, llama la atención el hecho de que la tercera bienaventuranza “diga precisamente que los mansos ‘heredarán la tierra’”.

Heredar la tierra

En este sentido, el Pontífice aclaró que el verbo utilizado para indicar la posesión no se refiere a conquistar la tierra, sino a heredarla: “El verbo ‘heredar’ tiene un significado aún más grande. El Pueblo de Dios llama ‘herencia’ precisamente a la tierra de Israel, que es la Tierra de la Promesa”.

Asimismo, expuso que existe una “tierra” que es el Cielo, es decir, “la tierra hacia la que caminamos: los nuevos cielos y la nueva tierra hacia la que vamos (cf. Is 65:17; 66:22; 2 P 3:13; Ap 21:1)”.

​Por otro lado, el Obispo de Roma matizó que el manso no es un cobarde ni un perezoso, sino “el discípulo de Cristo que ha aprendido a defender otra tierra bien distinta”. Este “defiende su paz, defiende su relación con Dios, defiende sus dones, los dones de Dios, defendiendo la misericordia, la fraternidad, la confianza, la esperanza”.

La salvación del hermano

Después, el Papa se refirió al pecado de la ira: “Un momento de ira puede destruir muchas cosas; se pierde el control y no se valora lo que es realmente importante, y se puede arruinar la relación con un hermano, a veces sin remedio”.

​En contraposición, apuntó que la mansedumbre “conquista muchas cosas”. Esta virtud “es capaz de ganar el corazón, salvar amistades y mucho más, porque las personas se enfadan pero luego se calman, se replantean las cosas y vuelven sobre sus pasos, y así se puede reconstruir con la mansedumbre”.

Finalmente, el Santo Padre subrayó que la “tierra” a conquistar con la mansedumbre “es la salvación de aquel hermano del habla el mismo Evangelio de Mateo: ‘Si te escucha, habrás ganado a tu hermano (Mt 18, 15)’”.

A continuación, sigue la catequesis completa del Papa Francisco.

***

Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

​En la catequesis de hoy abordamos la tercera de las ocho bienaventuranzas del Evangelio de Mateo: «Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra» (Mt 5,5).

El término «manso» usado aquí significa literalmente dulce, suave, gentil, no violento. La mansedumbre se manifiesta en los momentos de conflicto, se puede ver por la forma en que se reacciona a una situación hostil. Cualquiera puede parecer manso cuando todo está tranquilo, pero ¿cómo reacciona «bajo presión» si es atacado, ofendido, agredido?

En un pasaje, San Pablo recuerda «la mansedumbre y la dulzura de Cristo» (2 Cor 10:1). Y San Pedro, a su vez, recuerda la actitud de Jesús en la Pasión: no respondió ni amenazó, porque «se confió al que juzga con justicia» (1 P 2, 23). Y la mansedumbre de Jesús se ve con fuerza en su Pasión.

​En la Escritura la palabra «manso» también indica el que no tiene propiedad de la tierra; y por lo tanto nos llama la atención el hecho de que la tercera bienaventuranza diga precisamente que los mansos «heredarán la tierra».

En realidad, esta bienaventuranza cita el Salmo 37, que escuchamos al principio de la catequesis. Allí también la mansedumbre y la posesión de la tierra están relacionadas. Estas dos cosas, pensándolo bien, parecen incompatibles. De hecho, la posesión de la tierra es el ámbito típico del conflicto: a menudo se lucha por un territorio, para conseguir la hegemonía de una determinada zona. En las guerras, el más fuerte prevalece y conquista otras tierras.

Pero observemos con atención el verbo utilizado para indicar la posesión de los mansos: no conquistan la tierra; no dice “bienaventurados los mansos porque conquistarán la tierra”. La heredan.  Bienaventurados los mansos porque heredarán la tierra. En las Escrituras, el verbo «heredar» tiene un significado aún más grande. El Pueblo de Dios llama «herencia» precisamente a la tierra de Israel, que es la Tierra de la Promesa.

​Esa tierra es una promesa y un regalo para el pueblo de Dios, y se convierte en un signo de algo mucho más grande que el mero territorio. Hay una «tierra» -permitidme el juego de palabras- que es el Cielo, es decir, la tierra hacia la que caminamos: los nuevos cielos y la nueva tierra hacia la que vamos (cf. Is 65:17; 66:22; 2 P 3:13; Ap 21:1).

Entonces el manso es aquel que «hereda» el más sublime de los territorios. No es un cobarde, un «perezoso» que se encuentra una moral cómoda para no meterse en problemas. ¡Nada de eso! Es una persona que ha recibido una herencia y no quiere dispersarla. El manso no es una persona complaciente, sino el discípulo de Cristo que ha aprendido a defender otra tierra bien distinta. Defiende su paz, defiende su relación con Dios, defiende sus dones, los dones de Dios, defendiendo la misericordia, la fraternidad, la confianza, la esperanza. Porque las personas mansas son personas misericordiosas, fraternas, confiadas y personas con esperanza.

​Aquí debemos mencionar el pecado de la ira, un gesto violento cuyo impulso todos conocemos. ¿Quién no se ha enfadado alguna vez? Todos. Debemos volver al  revés la bienaventuranza y preguntarnos: ¿Cuántas cosas hemos destruido con la ira? ¿Cuántas cosas hemos perdido? Un momento de ira puede destruir muchas cosas; se pierde el control y no se valora lo que es realmente importante, y se puede arruinar la relación con un hermano, a veces sin remedio. Por la ira, tantos hermanos no se hablan, se alejan  uno del otro. Es lo contrario de la mansedumbre. La mansedumbre reúne, la ira separa.

La mansedumbre, en cambio, conquista muchas cosas. La mansedumbre es capaz de ganar el corazón, salvar amistades y mucho más, porque las personas se enfadan pero luego se calman, se replantean las cosas y vuelven sobre sus pasos, y  así se puede reconstruir con la mansedumbre.

​La «tierra» a conquistar  con la mansedumbre es la salvación de aquel hermano del habla el mismo Evangelio de Mateo: «Si te escucha, habrás ganado a tu hermano» (Mt 18, 15). No hay tierra más hermosa que el corazón de los demás, no hay territorio más bello que ganar que la paz reencontrada con un hermano. ¡Y esa es la tierra a heredar con la mansedumbre!

© Librería Editorial Vaticana

 

 

El texto de la nueva Constitución Apostólica, “reelaborado a la luz de las aportaciones”

Revisado por el Consejo de cardenales

FEBRERO 19, 2020 19:20ROSA DIE ALCOLEAVATICANO

(zenit – 19 feb. 2020).- El Consejo de cardenales (C6) que asesora al Papa Francisco, ha revisado el texto de la nueva Constitución Apostólica sobre la reforma de la Curia Romana, durante la 33ª reunión celebrada durante tres días: del lunes 17 hasta hoy, miércoles, 19 de febrero.

El Santo Padre ha participado en los trabajos excepto hoy por la mañana, con motivo de la audiencia general. La última reunión de esta sesión tendrá lugar esta tarde, con la presencia del Papa Francisco.

Según ha informado la Oficina de Prensa de la Santa Sede esta mañana, el texto de la nueva Constitución Apostólica, “reelaborado a la luz de las aportaciones ofrecidas por los Dicasterios de la Curia Romana y por algunos expertos”, ha sido objeto de una lectura y una revisión a fondo por parte del Consejo, “siguiendo también algunas sugerencias recibidas en las últimas semanas por parte de los cardenales residentes en Roma que no habían tenido aún la oportunidad de enviar sus propuestas”.

Reforma de la Curia

Esta nueva Constitución Apostólica –sobre la reforma de la Curia Romana– cuyo título provisional es Praedicate evangeliumestá llamada a sustituir a la actual Constitución Apostólica “Pastor Bonus” de Juan Pablo II, en vigor desde el 28 de junio de 1988.

En la última reunión del Consejo, concluida el 4 de diciembre de 2020, los cardenales profundizaron en dos aspectos incluidos en el borrador de la nueva Constitución Apostólica: las relaciones entre la Curia y las Conferencias Episcopales y la presencia de los fieles laicos, hombres y mujeres, en la toma de decisiones en las oficinas de la Curia y en otros organismos de la Iglesia, y a estudiar las bases teológico-pastorales de estos aspectos.

Próxima sesión: abril

Al igual que en el último encuentro que mantuvieron en diciembre de 2019, han participado los seis cardenales: Pietro Parolin, Óscar A. Rodríguez Maradiaga, Reinhard Marx, Seán Patrick O’Malley, Giuseppe Bertello y Oswald Gracias. Con ellos estuvo también el secretario del Consejo, Mons. Marcello Semeraro, y el secretario adjunto, Mons. Marco Mellino.

La lectura del texto continuará en la próxima sesión de abril de 2020.

 

María Vallejo-Nágera: “La devoción al Sagrado Corazón tiene más importancia que nunca”

Estreno de la película “Corazón Ardiente”

FEBRERO 19, 2020 13:02ROSA DIE ALCOLEACINE Y TEATRO

(zenit – 18 feb. 2020).- La prestigiosa escritora española María Vallejo-Nágera debuta como actriz en la película “Corazón Ardiente”, primera película que habla de la devoción del Sagrado Corazón en todo el mundo y mezcla parte de documental con otras escenas de ficción.

Con motivo de su próximo estreno, zenit ha conversado en exclusiva con la novelista conversa María Vallejo-Nágera, autora de 15 libros e investigadora incasable sobre el amor de Jesús por los hombres, los mensajes de la Virgen María, el misterio del cielo y el infierno, o las almas del purgatorio, entre otros temas.

“Cuando me convertí, dije ‘tengo que utilizar la literatura para otras cosas’, entonces lo empecé a utilizar para el Señor”. Desde su conversión en Medjurgorje, en 1999, a María le ha cambiado la vida: “Yo antes era una persona y ahora soy otra”, confiesa. “Descubrí el amor de Jesús y me cambió la vida”.

“Es muy importante que vaya a verla gente no creyente”, opina Vallejo-Nágera. Son obstante, sin pretensiones, ella simplemente espera “que lo pasen muy bien, aprendiendo una historia que es real, el que se conviertan o no, no pertenece a mi trabajo como actriz principiante, ni es una competencia de Andrés Garrigó (director), simplemente que el Espíritu Santo les toque el corazón”.

​Estreno de la película

El próximo viernes, 21 de febrero de 2020, se estrenará en cines españoles este largometraje de “Goya Producciones” dirigido por Andrés Garrigó (parte documental) y Antonio Cuadri (parte de ficción), filmada con ayuda de la Fundación Cari Filii, la Asociación Católica de Propagandistas y los centros de enseñanza CEU. Asimismo, el filme llegará en marzo a las pantallas de cine en México, Colombia, Puerto Rico y Panamá. Puedes pedir que “Corazón Ardiente” se estrene en tu ciudad AQUÍ.

“Corazón Ardiente” narra la historia de Lupe Valdés (Karyme Lozano), una célebre escritora que investiga las apariciones del Sagrado Corazón de Jesús buscando inspiración para su próxima novela. Guiada por una experta en misterios (María Vallejo-Nágera), irá descubriendo secretos que deslumbran su imaginación. Se encontrará con personajes inverosímiles, santos, asesinos, exorcistas, papas, presidentes, conspiradores… milagros y crímenes. Al hilo de su investigación, Lupe irá descubriendo también los secretos de su propio corazón, afligido por viejas heridas que necesitan ser sanadas.

​Milagro eucarístico

“La devoción al Sagrado Corazón tiene muchísima importancia, más que nunca”, asegura la coprotagonista de la película, que interpreta a una periodista de investigación al estilo de Iker Jiménez, presentador del programa televisivo de misterio “Cuarto Milenio”. “Todo va muy mal, y o nos refugiamos en el corazón de Dios o no sé como vamos a acabar”, advierte la escritora.

“Estamos en el año 2020, el hombre ha evolucionado muchísimo a nivel científico y en un laboratorio son capaces analizar un milagro eucarístico diciendo que tiene células vivas; un trozo de pan se convierte en un trozo de miocardio porque un señor –que se llama sacerdote– hace una oración fuertísima, y de repente ve que tiene la mano llena de sangre y cae ese trozo de pan de un segundo a otro hecho un trozo de corazón”, describe Vallejo-Nágera, “que lo llevan a un laboratorio, año 2020, y te dicen aquí hay células vivas, de hombre, ¡pero que están vivas!, y encima con hormonas de sufrimiento”.

“Si esto llega a pasar en el siglo XIX no tenemos laboratorios, con lo cual el Señor está despertando otra vez, a través de las ciencias, está utilizando nuestros medios para que todos los ateos de este mundo digan: Guau, aquí hay algo, aquí pasa algo sobrenatural que no se entiende, pero que se analiza y es real”.

​Consagración de mil personas

“Yo sabía francamente poco del Sagrado Corazón”, admite María. “Todo esto lo descubro yo porque que me llaman del santuario de ‘La Gran Promesa’ de Valladolid los organizadores el padre Julio de Pablos, otra chiquita: Pilar, que sale también en la película… Mira, no nos conoces, pero eres muy mediática, por favor ayúdanos a difundir esto, la gente aquí no sabe que hay unos milagros increíbles”.

“Cuando voy para allá y me encuentro ese Cristo preciosísimo, yo noté algo, noté algo en esa basílica tan alucinante, y noté esa presencia de Dios, que pensé: Esto lo tengo que investigar. Lo único que podía hacer era llamar a mis amigos y montar una consagración. Mi sorpresa fue enorme porque nos consagramos mil personas, mil amigos. Yo no tengo mil amigos pero se empezó a correr la voz y yo llamé a mis amigas, mis amigas se lo dijeron a sus maridos, los maridos en la oficina, pum pum pum… un montón de autobuses nos consagramos mil personas con un montón de sacerdotes y con el señor obispos. Fue increíble”.

“Paseando por el cielo”

Antes de participar en la película “Corazón Ardiente”, la reconocida escritora ya había escrito su libro sobre la Eucaristía “Paseando por el cielo” (Ediciones Palabra, 2019) por lo que admite que no escribirá nada más sobre el Sagrado Corazón.

“Yo creo que es lo mismo”, describe. “El Señor está en la Custodia, en esa sagrada forma, y en esa sagrada forma está el Sagrado Corazón”. Entonces, –aclara– “realmente el libro ya lo he escrito antes de hacer la película, ya he contado todo lo que sabía de la Eucaristía que es lo mismo. Es el mismo Jesús que andaba por Galilea. No hay diferencia”.

 

 

LA MISA, CENTRO DE LA VIDA CRISTIANA

— Participación de los fieles en el sacrificio eucarístico.

— El «alma sacerdotal» del cristiano y la Santa Misa.

— Vivir la Misa a lo largo del día. Preparación.

I. Caminaba Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo; en el camino preguntó a quienes le acompañaban: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?1. Y los Apóstoles, con toda sencillez, le cuentan lo que se hablaba de Él: unos decían que Juan el Bautista, otros que Elías y otros que uno de los Profetas. Corrían sobre Jesús las opiniones más variadas. Entonces Él se dirige a los suyos de una manera abierta y amable, y les dice: ¿Y vosotros quién decís que soy yo? No les pide una opinión más o menos favorable, sino la firmeza de la fe. Después de tanto tiempo con ellos han de saber quién es Él, sin titubeos, con seguridad. Pedro respondió enseguida: Tú eres el Cristo.

También a nosotros tiene el Señor derecho a pedirnos una clara confesión de fe –con palabras y con obras– en medio de un mundo en el que parece cosa normal la confusión, la ignorancia y el error. Mantenemos nosotros con Jesús un estrecho vínculo, que nació en el Bautismo y que ha crecido día a día. En este sacramento se estableció una íntima y profunda unión con Cristo, porque en él recibimos su mismo Espíritu y fuimos elevados a la dignidad de hijos de Dios. Se trata de una comunión de vida mucho más profunda que la que pudiera darse entre dos seres humanos cualesquiera. Así como la mano unida al cuerpo está llena de la corriente de vida que fluye de todo el cuerpo, de modo semejante el cristiano está lleno de la vida de Cristo2. Él mismo nos enseñó, con una bella imagen, la forma en que estamos unidos a Él: Yo soy la vid; vosotros los sarmientos...3. Y es tan fuerte la unión a la que podemos llegar todos los cristianos, si luchamos por la santidad, que podremos llegar a decir: Vivo, pero no yo; es Cristo quien vive en mí4. Esta cercanía con Jesucristo nos debe llenar de alegría, pues si somos parte viva del Cuerpo Místico de Cristo participamos en todo lo que Cristo realiza.

En cada Misa, Cristo se ofrece todo entero, también juntamente con la Iglesia, que es su Cuerpo Místico, formado por todos los bautizados. Por esta unión con Cristo a través de la Iglesia, los fieles ofrecen el sacrificio juntamente con Él, y con Él se ofrecen también a sí mismos: participan, por tanto, de la Misa como oferentes y como ofrendas. Sobre el altar, Jesucristo hace presentes a Dios Padre los padecimientos redentores y meritorios que soportó en la Cruz, y también los de sus hermanos. ¿Cabe mayor intimidad, mayor unión con Cristo? ¿Cabe mayor dignidad? La Santa Misa, bien vivida, puede cambiar la propia existencia. «Teniendo en nuestras almas los mismos sentimientos de Cristo en la Cruz, conseguiremos que nuestra vida entera sea una reparación incesante, una asidua petición y un permanente sacrificio para toda la humanidad, porque el Señor os dará un instinto sobrenatural para purificar todas las acciones, elevarlas al orden de la gracia y convertirlas en instrumento de apostolado»5.

Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? En el sacrificio eucarístico conocemos bien a Cristo. Allí se hace firme nuestra fe, y nos fortalecemos para confesar abiertamente que Jesucristo es el Mesías, el Unigénito de Dios, que ha venido para la salvación de todos.

II. La Santa Misa es ofrecida por los sacerdotes y también por los fieles, pues «por el carácter que se imprimió en sus almas en el momento del Bautismo participan del sacerdocio mismo de Cristo»6, aunque esta participación sea esencialmente diferente de la de quienes han recibido el sacramento del Orden7.

Solo por las palabras del sacerdote –en cuanto representa a Cristo–, en el momento de la Consagración se hace presente el mismo Cristo sobre el altar, pero todos los fieles participan en esa oblación que se hace a Dios Padre para bien de toda la Iglesia. Juntamente con el sacerdote ofrecen el sacrificio, uniéndose a sus intenciones de petición, de reparación, de adoración y de acción de gracias; más aún, se unen al mismo Cristo, Sacerdote eterno, y a toda la Iglesia8.

En la Misa podemos ofrecer cada día todas las cosas creadas9 y todas nuestras obras: el trabajo, el dolor, la vida familiar, la fatiga y el cansancio, las iniciativas apostólicas que queremos llevar a cabo en ese día... El Ofertorio es un momento muy adecuado para presentar nuestras ofrendas personales, que se unen entonces al sacrificio de Cristo. ¿Qué ponemos cada día en la patena del sacerdote?, ¿qué encuentra allí el Señor? Llevados por ese «alma sacerdotal», que nos mueve a identificarnos más con Cristo en medio de la vida corriente, no solo ofreceremos las realidades de nuestra existencia, sino que nos ofreceremos a nosotros mismos, en lo más íntimo de nuestro ser.

Orad, hermanos, para que este sacrificio, mío y vuestro, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso. El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su Nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia10; debemos llenar de contenido, y de oración personal, esta como otras oraciones que se repiten en cada Misa. Acudimos a la Misa para hacer nuestro su Sacrificio único, de infinito valor. Nos lo apropiamos y nos presentamos ante la Trinidad Beatísima revestidos de los incontables méritos de Jesucristo aspirando con certeza al perdón, a una mayor gracia en el alma y a la vida eterna; adoramos con la adoración de Cristo, satisfacemos con los méritos de Jesús, pedimos con Su voz, siempre eficaz. Todo lo suyo se hace nuestro. Y todo lo nuestro se hace suyo: oración, trabajo, alegrías, pensamientos y deseos, que entonces adquieren una dimensión sobrenatural y eterna. Todo cuanto hacemos adquiere valor en la medida en que se ofrece con Cristo, Sacerdote y Víctima, sobre el altar. Cuando buscamos esta intimidad con el Señor, «en la propia vida se entrelaza lo humano con lo divino. Todos nuestros esfuerzos –aun los más insignificantes– adquieren un alcance eterno, porque van unidos al sacrificio de Jesús en la Cruz»11.

Nuestra participación en la Misa culmina en la Sagrada Comunión, la más plena identificación con Cristo que jamás pudimos soñar. Nunca los Apóstoles, antes de la institución de la Sagrada Eucaristía, en los años en los que recorrieron Palestina con Jesús, pudieron gustar una intimidad con Él como la que tenemos nosotros después de comulgar. Pensemos ahora cómo es nuestra Misa, cómo son nuestras comuniones. Si procuramos prepararlas bien, si rechazamos con prontitud cualquier distracción voluntaria, si hacemos muchos actos de fe y de amor, si en nuestra alma se hace realidad, en frecuentes momentos, esa exclamación llena de fe de San Pedro: Tú eres el Cristo.

III. La Misa es el más importante y provechoso de nuestros encuentros personales con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, pues toda la Trinidad se encuentra presente en el sacrificio eucarístico, y es el mejor modo, y el más grato a Dios, de corresponder al amor divino. La Misa es «el centro y la raíz de la vida espiritual del cristiano»12. De modo semejante a como los radios de un círculo convergen, todos, en su centro, así todas nuestras acciones, nuestras palabras y pensamientos han de centrarse en el Sacrificio del Altar. Allí adquiere valor redentor todo lo que hacemos. Por eso ayuda tanto a la vida cristiana el renovar el ofrecimiento de obras durante la Misa; ofrecemos todo lo que vamos haciendo en el transcurso de la jornada, uniéndolo con la intención a la Misa del día siguiente o a la que en aquel momento se está celebrando en el lugar más cercano, o en cualquier parte del mundo. Así, nuestro día, de un modo misterioso pero real, forma parte de la Misa: es, en cierto modo, una prolongación del Sacrificio del Altar; nuestra existencia y nuestro quehacer es como materia del sacrificio eucarístico, al que se orienta y en el que se ofrece. La Santa Misa centra y ordena así el día, con sus alegrías y pesares. Las mismas flaquezas se purifican en cuanto forman parte de una vida ofrecida a Dios. El trabajo estará mejor realizado si pensamos que lo hemos puesto en la patena del sacerdote, o si en ese momento nos unimos internamente a otra Misa, en la que no podemos estar corporalmente. Y ocurrirá lo mismo con las demás realidades del día: los pequeños sacrificios de toda vida familiar, la fatiga y el dolor... A la vez, el mismo trabajo y todas las incidencias de la jornada son una excelente preparación para la Misa del día siguiente, preparación que procuraremos intensificar en esos momentos más cercanos a la celebración, echando a un lado toda rutina. «No os acostumbréis nunca a celebrar o a asistir al Santo Sacrificio: hacedlo, por el contrario, con tanta devoción como si se tratara de la única Misa de vuestra vida: sabiendo que allí está siempre presente Cristo, Dios y Hombre, Cabeza y Cuerpo, y, por tanto, junto a Nuestro Señor, toda su Iglesia»13.

Para conseguir los frutos que el Señor nos quiere dar en cada Misa, debemos, además, cuidar la preparación del alma, la participación en los ritos litúrgicos, que ha de ser consciente, piadosa y activa14. Para ello, debemos cuidar la puntualidad, que es la primera muestra de delicadeza para con Dios y para con los demás fieles, el arreglo personal, el modo de estar sentados o de rodillas..., como quien está ante su Amigo, pero también ante su Dios y su Señor, con la reverencia y el respeto debido, que es señal de fe y de amor. Y seguir los ritos de la acción litúrgica, haciendo propias las aclamaciones, los cantos, los silencios –oración callada–..., sin prisas, llenando de actos de fe y de amor toda la Misa, pero particularmente el momento de la Consagración, viviendo cada una de las partes (pidiendo de corazón perdón al rezar el acto penitencial, escuchando con atención las lecturas...).

Y si vivimos con piedad, con amor, el Santo Sacrificio, saldremos a la calle con una inmensa alegría, firmemente dispuestos a mostrar con obras la vibración de nuestra fe: ¡Tú eres el Cristo! Muy cercana a Jesús encontraremos a Santa María, que estuvo presente al pie de la Cruz y participó de un modo pleno y singular en la Redención. Ella nos enseñará los sentimientos y las disposiciones con que debemos vivir el sacrificio eucarístico, donde se ofrece su Hijo.

1 Mc 8, 27-33. — 2 Cfr. M. Schmaus, Teología dogmática, vol. V, p. 42 ss.— 3 Jn 15, 15. — 4 Gal 2, 20. — 5 San Josemaría Escrivá, Carta 2-II-1945. — 6 Pío XII, Enc. Mediator Dei, 20-XI-1947, n. 23. — 7 Cfr. Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 10.  8 Cfr Pío XII, loc. cit., n. 24. — 9 Cfr. Pablo VI, Instr. Eucharisticum mysterium, 6.  10 Misal Romano, Ordinario de la Misa. — 11 San Josemaría Escrivá, Vía Crucis, Rialp, Madrid 1981, X, n. 5. — 12 ídem, Es Cristo que pasa, 87; Cfr. Conc. Vat. II, Decr. Presbyterorum ordinis, 14. — 13 San Josemaría Escrivá, Carta 28-III-1955. — 14 Cfr. Conc. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, 48.

 

 

“Hemos de acudir al buen pastor”

Tú -piensas- tienes mucha personalidad: tus estudios -tus trabajos de investigación, tus publicaciones-, tu posición social -tus apellidos-, tus actuaciones políticas -los cargos que ocupas-, tu patrimonio..., tu edad, ¡ya no eres un niño!... Precisamente por todo eso necesitas más que otros un Director para tu alma. (Camino, 63)

20 de febrero

La santidad de la Esposa de Cristo se ha demostrado siempre ‑como se demuestra también hoy‑ por la abundancia de buenos pastores. Pero la fe cristiana, que nos enseña a ser sencillos, no nos induce a ser ingenuos. Hay mercenarios que callan, y hay mercenarios que hablan palabras que no son de Cristo. Por eso, si el Señor permite que nos quedemos a oscuras, incluso en cosas pequeñas; si sentimos que nuestra fe no es firme, acudamos al buen pastor, al que entra por la puerta ejercitando su derecho, al que, dando su vida por los demás, quiere ser, en la palabra y en la conducta, un alma enamorada: un pecador quizá también, pero que confía siempre en el perdón y en la misericordia de Cristo.

Si vuestra conciencia os reprueba por alguna falta ‑aunque no os parezca grave‑, si dudáis, acudid al Sacramento de la Penitencia. Id al sacerdote que os atiende, al que sabe exigir de vosotros fe recia, finura de alma, verdadera fortaleza cristiana. En la Iglesia existe la más plena libertad para confesarse con cualquier sacerdote, que tenga las legítimas licencias; pero un cristiano de vida clara acudirá ‑¡libremente!‑ a aquel que conoce como buen pastor, que puede ayudarle a levantar la vista, para volver a ver en lo alto la estrella del Señor. (Es Cristo que pasa, 34)

 

Sacerdote para la Santa Misa

"Sacerdote para la eternidad" es una homilía pronunciada por San Josemaría Escrivá el 13.IV.73, Viernes de Pasión, antigua conmemoración de los Siete Dolores de la Santísima Virgen María.

ÚLTIMAS NOTICIAS09/03/2010

Conviene recordar, con machacona insistencia, que todos los sacerdotes, seamos pecadores o sean santos, cuando celebramos la Santa Misa no somos nosotros. Somos Cristo, que renueva en el Altar su divino Sacrificio del Calvario. La obra de nuestra Redención se cumple de continuo en el misterio del Sacrificio Eucarístico, en el que los sacerdotes ejercen su principal ministerio, y por eso se recomienda encarecidamente su celebración diaria, que, aunque los fieles no puedan estar presentes, es un acto de Cristo y de la Iglesia (Cfr. Ibidem).

Enseña el Concilio de Trento que en la Misa se realiza, se contiene e incruentamente se inmola aquel mismo Cristo que una sola vez se ofreció El mismo cruentamente en el altar de la Cruz... Una sola y la misma es, en efecto, la Víctima; y el que ahora se ofrece por el ministerio de los sacerdotes, es el mismo que entonces se ofreció en la Cruz, siendo sólo distinta la manera de ofrecerse (Concilio de Trento, Doctrina acerca del Santísimo Sacrificio de la Misa (Denzinger–Schön. 1743 (940)).

La asistencia o la falta de asistencia de fieles a la Santa Misa no altera para nada esta verdad de fe. Cuando celebro rodeado de pueblo, me encuentro muy a gusto sin necesidad de considerarme presidente de ninguna asamblea. Soy, por un lado, un fiel como los demás; pero soy, sobre todo, ¡Cristo en el Altar! Renuevo incruentamente el divino Sacrificio del Calvario y consagro in persona Christi representando realmente a Jesucristo, porque le presto mi cuerpo, y mi voz y mis manos, mi pobre corazón, tantas veces manchado, que quiero que El purifique.

Cuando celebro la Santa Misa con la sola participación del que me ayuda, también hay allí pueblo. Siento junto a mí a todos los católicos, a todos los creyentes y también a los que no creen. Están presentes todas las criaturas de Dios –la tierra y el cielo y el mar, y los animales y las plantas–, dando gloria al Señor la Creación entera.

Y especialmente, diré con palabras del Concilio Vaticano II, nos unimos en sumo grado al culto de la Iglesia celestial, comunicando y venerando sobre todo la memoria de la gloriosa siempre Virgen María, de San José, de los santos Apóstoles y mártires y de todos los santos (Cfr. Concilio Vaticano II, Const. Dogm. Lumen Gentium n. 50).

Yo pido a todos los cristianos que recen mucho por nosotros los sacerdotes, para que sepamos realizar santamente el Santo Sacrificio. Les ruego que muestren un amor tan delicado por la Santa Misa, que nos empuje a los sacerdotes a celebrarla con dignidad –con elegancia– humana y sobrenatural: con limpieza en los ornamentos y en los objetos destinados al culto, con devoción, sin prisas.

¿Por qué prisa? ¿La tienen acaso los enamorados, para despedirse? Parece que se van y no se van; vuelven una y otra vez, repiten palabras corrientes como si las acabasen de descubrir... No os importe llevar los ejemplos del amor humano noble y limpio, a las cosas de Dios. Si amamos al Señor con este corazón de carne –no poseemos otro–, no habrá prisa por terminar ese encuentro, esa cita amorosa con El.

Algunos van con calma, y no les importa prolongar hasta el cansancio lecturas, avisos, anuncios. Pero, al llegar al momento principal de la Santa Misa, el Sacrificio propiamente dicho, se precipitan, contribuyendo así a que los demás fieles no adoren con piedad a Cristo, Sacerdote y Víctima; ni aprendan después a darle gracias –con pausa, sin atropellos–, por haber querido venir de nuevo entre nosotros.

Todos los afectos y las necesidades del corazón del cristiano encuentran, en la Santa Misa, el mejor cauce: el que, por Cristo, llega al Padre, en el Espíritu Santo. El sacerdote debe poner especial empeño en que todos lo sepan y lo vivan. No hay actividad alguna que pueda anteponerse, ordinariamente, a esta de enseñar y hacer amar y venerar a la Sagrada Eucaristía.

El sacerdote ejerce dos actos: uno, principal, sobre el Cuerpo de Cristo verdadero; otro, secundario, sobre el Cuerpo Místico de Cristo. El segundo acto o ministerio depende del primero, pero no al revés (Santo Tomás, S. Th. Supl. q. 36, a. 2, ad 1).

Por eso lo mejor del ministerio sacerdotal es procurar que todos los católicos se acerquen al Santo Sacrificio siempre con más pureza, humildad y veneración. Si el sacerdote se esfuerza en esta tarea, no quedará defraudado, ni defraudará las conciencias de sus hermanos cristianos.

En la Santa Misa adoramos, cumpliendo amorosamente el primer deber de la criatura para su Creador: adorarás al Señor, Dios tuyo, y a El sólo servirás (Dt VI, 13; Mt IV, 10). No adoración fría, exterior, de siervo: sino íntima estimación y acatamiento, que es amor entrañable de hijo.

En la Santa Misa encontramos la oportunidad perfecta para expiar por nuestros pecados, y por los de todos los hombres: para poder decir, con San Pablo, que estamos cumpliendo en nuestra carne lo que resta que padecer a Cristo (Cfr. Col I, 24). Nadie marcha solo en el mundo, ninguno ha de considerarse libre de una parte de culpa en el mal que se comete sobre la tierra, consecuencia del pecado original y también de la suma de muchos pecados personales. Amemos el sacrificio, busquemos la expiación. ¿Cómo? Uniéndonos en la Santa Misa a Cristo, Sacerdote y Víctima: siempre será El quien cargue con el peso imponente de las infidelidades de las criaturas, de las tuyas y de las mías.

El Sacrificio del Calvario es una muestra infinita de la generosidad de Cristo. Nosotros –cada uno– somos siempre muy interesados; pero a Dios Nuestro Señor no le importa que, en la Santa Misa, pongamos delante de El todas nuestras necesidades. ¿Quién no tiene cosas que pedir? Señor, esa enfermedad... Señor, esta tristeza... Señor, aquella humillación que no sé soportar por tu amor... Queremos el bien, la felicidad y la alegría de las personas de nuestra casa; nos oprime el corazón la suerte de los que padecen hambre y sed de pan y de justicia; de los que experimentan la amargura de la soledad; de los que, al término de sus días, no reciben una mirada de cariño ni un gesto de ayuda.

Pero la gran miseria que nos hace sufrir, la gran necesidad a la que queremos poner remedio es el pecado, el alejamiento de Dios, el riesgo de que las almas se pierdan para toda la eternidad. Llevar a los hombres a la gloria eterna en el amor de Dios: ésa es nuestra aspiración fundamental al celebrar la Santa Misa, como fue la de Cristo al entregar su vida en el Calvario.

Acostumbrémonos a hablar con esta sinceridad al Señor, cuando baja, Víctima inocente, a las manos del sacerdote. La confianza en el auxilio del Señor nos dará esa delicadeza de alma, que se vierte siempre en obras de bien y de caridad, de comprensión, de entrañable ternura con los que sufren y con los que se comportan artificialmente fingiendo una satisfacción hueca, tan falsa, que pronto se les convierte en tristeza.

Agradezcamos, finalmente, todo lo que Dios Nuestro Señor nos concede, por el hecho maravilloso de que se nos entregue El mismo. ¡Que venga a nuestro pecho el Verbo encarnado!... ¡Que se encierre, en nuestra pequeñez, el que ha creado cielos y tierra!... La Virgen María fue concebida inmaculada para albergar en su seno a Cristo. Si la acción de la gracia ha de ser proporcional a la diferencia entre el don y los méritos, ¿no deberíamos convertir todo nuestro día en una Eucaristía continua? No os alejéis del templo apenas recibido el Santo Sacramento. ¿Tan importante es lo que os espera, que no podéis dedicar al Señor diez minutos para decirle gracias? No seamos mezquinos. Amor con amor se paga.

 

Enamoramiento: para proteger el amor y mantenerlo joven (2)

Una relación de amor humano necesita cuidados: detalles pequeños, pero que sirven para que no se pierda el afecto, salir de los baches y construir un futuro juntos. Texto con algunos consejos cristianos sobre las dificultades en el amor.

AMOR HUMANO25/08/2015

Otros artículos de la misma serie sobre Amor humano

Algunos remedios para el desamor

El matrimonio, como previamente el noviazgo, “ha de estar inspirado no por el afán de posesión, sino por espíritu de entrega, de comprensión, de respeto, de delicadeza”[1].

Querer no es suficiente, es preciso saber querer; que es gobernar, dirigir y canalizar ese sentimiento hacia conductas de la actuación diaria que logren el objetivo último del amor: conseguir que el otro sea feliz, hacerle dichoso. Esto se resume en cuidar que las elecciones que realizamos enriquezcan los momentos en que estemos juntos, cada día. Para ello no basta habitualmente con poner cariño, hay que tirar de experiencia, valorar con prudencia las situaciones y obrar con inteligencia.

Si cuidamos con esmero la relación, tendremos muchas posibilidades de éxito, que se concretará en el crecimiento personal y en el de la misma relación entre los dos. “No debemos dejarnos vencer por la ‘cultura de lo provisional’. Así que el miedo del ‘para siempre’ se cura día tras día, confiando en el Señor Jesús en una vida que se convierte en un viaje espiritual diario, hecho de pasos, de crecimiento común”[2].

En todo caso, vamos a dejar aquí algunas pinceladas sobre lo que se puede hacer si se llegara a una situación conyugal difícil. Antes, conviene recordar que no es lo mismo una crisis conyugal en toda regla y que viene arrastrándose desde hace un cierto tiempo, que las dificultades conyugales que a menudo asoman, sobre las que es menester tener ideas claras para ver cómo superarlas.

​Foto: ColbyStopa (cc)

Entre ambas, crisis dificultades naturales, existe un espectro de formas diversas, en donde se mueven distintas opciones prudenciales de acción. Estos remedios psicológicos y espirituales deben ser aplicados de forma operativa, con la intención de mejorar algo o de corregir o de poner en el comportamiento algún ingrediente que no está aún presente y que resulta imprescindible:

a) Aprender a perdonar. El perdón es un gran acto de amor. Y tiene dos segmentos: perdonar, y después poner el esfuerzo por olvidar. Perdonar y olvidar es perdonar dos veces. Sólo son capaces de hacerlo las personas generosas, con grandeza de espíritu, que saben reconocer sus errores y quieren corregirse[3].

b) No sacar la lista de agravios del pasado. Impedir que salgan en la comunicación la colección de reproches que hemos podido ir acumulando a lo largo de los años, pues contiene un efecto demoledor, muy destructivo. En los matrimonios que se quieren bien, esos hechos están guardados en un cajón y no salen nunca. Nunca es nunca. Y a eso se llama dominio de sí mismo, capacidad para cerrar las heridas y dejarlas atrás. El dominio de sí es imprescindible para la entrega íntegra de uno mismo.

c) Evitar discusiones innecesarias. Un principio de higiene conyugal, propia del matrimonio, clave es éste: no discutir. De una discusión fuerte, rara vez sale la verdad. Y hay más de desahogo y de deseo de ganar al otro en el debate, que de buscar el acuerdo entre las partes.

d) Rezar juntos. Compartir la fe siempre, y tirar especialmente de ella en momentos difíciles o después de un desencuentro. Saber poner a Dios en el centro del matrimonio, con una especie de naturalidad sobrenatural, donde se mezcla lo divino y lo humano[4].

e) No hablar nunca de separación. Ésta es una observación que tiene mucho que ver con la convivencia ordinaria. En situaciones negativas, en rachas malas, hay que poner todos los medios para que la palabra separación no aparezca en ningún momento. Ni como amenaza ni como chantaje. Y menos aún si uno de los dos sabe que puede perder el control de su persona y soltar este término.

f) Tras un día o momento malo o vivencia negativa y dolorosa, hay que evitar los silencios prolongados. La psicología moderna conoce bien el efecto tan negativo que provoca en la pareja estar horas o días sin hablarse; tal actitud genera una tensión emocional añadida que invita a que cada una de las partes, privadamente, haga una crítica del otro, con el consiguiente desgaste que esto significa.

​Foto: JorisLouwes (cc)

Tener una sexualidad sana, positiva y llena de complicidad en el matrimonio. La sexualidad conyugal es de enorme importancia. Su descuido tiene efectos muy negativos. Hay que dialogar y buscar puntos de acuerdo. La sexualidad es un lenguaje del amor comprometido. Es la máxima donación. El acto conyugal debe consistir en una relación íntegra, donde cuatro grandes aspectos de la persona se reúnen y forman una gran sinfonía: debe ser un acto físico (genital), psicológico, espiritual y biográfico. Todo junto sumado y a la vez.

h) Aprender habilidades en la comunicación interpersonal. Esto supone una tarea diaria. Son lecciones que se aprenden gradualmente. Son estrategias sencillas pero de gran eficacia: dejar hablar al otro, y escucharle con atención; no descalificarle sin más, si tiene opiniones distintas a las propias; buscar modos respetuosos para hablar, para pedir algo, y en general para dirigirse al otro; huir de gestos despreciativos o de la crítica dura o de frases hirientes. En una palabra, fomentar un clima psicológico de cierta serenidad, evitando posturas radicales o enconadas, fomentando las buenas maneras, con elegancia y educación.

Es decir, tratar de poner en práctica todo un conjunto de conductas positivas y equilibradas que hay que trabajar –personalmente y en pareja–, y aprender con paciencia y buen humor.

Enrique Rojas

 


[1] San Josemaría, Conversaciones, 105.

[2] Papa Francisco, Audiencia general, 14-II-2014.

[3] Sobre este importante aspecto de la convivencia familiar, vid. también Papa Francisco, Audiencia general, 14-II-2014: “Aprendamos a reconocer nuestros errores y a pedir disculpas. También así crece una familia cristiana. Perdóname que haya levantado la voz. Perdóname que haya pasado sin saludarte. Perdóname por llegar tarde, porque esta semana he estado tan silencioso, por no haberte escuchado, porque estaba enfadado y te lo he hecho pagar a ti… Todos sabemos que no existe la familia perfecta, ni el marido o la mujer perfectos. Existimos nosotros, los pecadores”.

[4] Son especialmente interesantes, para lo que estamos tratando, dos homilías de san Josemaría Escrivá: “Hacia la santidad”, en Amigos de Dios, que está llena de sugerencias para mejorar en la vida interior personal, con recetas bien ajustadas al hombre de nuestros días; y, por otra parte, “El matrimonio, vocación cristiana", en Es Cristo que pasa.

 

¿Quién decide la educación de nuestros hijos?

Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Lo que proscribe la obligada neutralidad de los poderes públicos en el ámbito educativo es que se transmita esa formación desde un modelo antropológico y ético concreto

Tradicionalmente, la educación se consideró como un deber más que como un derecho. De ahí que las primeras declaraciones de derechos (la de Virginia, de 1776 y la francesa, de 1789) no hicieran referencia al derecho a la educación. Fue en la época de la Ilustración cuando se planteó la conveniencia de proporcionar una educación obligatoria. Dado que la tarea educativa había estado encomendada tradicionalmente a la Iglesia, en la ideología propia de la Ilustración se optó por prescindir de las confesiones religiosas para que la educación fuera asumida por el Estado. Fue así como, a raíz de la revolución francesa, el Estado asumió la gestión directa de la educación, que comenzó a concebirse como un servicio público. La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 incluyó, entre los derechos fundamentales, el de toda persona a la educación, debiendo ser, la instrucción elemental y fundamental, obligatoria y gratuita, pues tiene por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana (art. 26, 1 y 2). Y estableció que “los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”.

Principio de neutralidad

La configuración de la educación como un derecho-deber de toda persona, que debe prestar el Estado de forma gratuita (art. 27, 1 y 5 CE), implica un importante avance en el reconocimiento de los derechos humanos, pero también exige la asunción, por parte del Estado, de amplias competencias, en cuyo ejercicio queda investido de un considerable poder. En el ejercicio de la potestad que la legislación atribuye al gobierno, éste podría adoptar fórmulas de adoctrinamiento que, invadiendo el ámbito de la conciencia moral de los niños, fuera considerada como no respetuosa de las convicciones personales de los menores y/o de sus padres, sean religiosas, morales, éticas o filosóficas. Aquí es donde encaja, precisamente, el derecho fundamental que tienen los padres de elegir para sus hijos aquella educación moral y religiosa que sea conforme a las propias convicciones, derecho reconocido tanto por nuestra Constitución (art. 27, 3) como por numerosos textos y tratados internacionales, que garantiza un ámbito de autonomía e inmunidad, para que los padres puedan elegir esas enseñanzas o negarse a que sus hijos reciban las que contraríen sus convicciones. Este derecho constituye un límite a la potestad del Estado al regular el sistema educativo, que tiene que estar presidido por el principio de neutralidad.

La transmisión obligatoria de unas concretas enseñanzas carentes de la exigida neutralidad se llevó a cabo ya con la famosa Educación para la Ciudadanía, que incidía en la formación moral de los niños desde una concreta ideología y antropología, que no todos compartimos. Por ello, el Tribunal Supremo, en su sentencia de 11 febrero 2009 estableció que, al organizar el sistema educativo, el Estado debe respetar en todo caso el pluralismo, que es un valor superior del ordenamiento jurídico. “El Estado no puede llevar sus competencias educativas tan lejos que invada el derecho de los padres a decidir sobre la educación religiosa y moral de sus hijos” (FJ 9). La Administración educativa no está autorizada “a imponer o inculcar, ni siquiera de manera indirecta, puntos de vista determinados sobre cuestiones morales que en la sociedad española son controvertidas” (FJ 10). 

Para salvaguardar ese ámbito, desde la asociación Educación y Persona y la Federación España Educa en Libertad se elaboró un documento de consentimiento informado, que se distribuyó a padres y madres de toda España en marzo de 2009. En él, los padres solicitan información y manifiestan su consentimiento −o no− para que sus hijos asistan, en el centro escolar, a actividades (generalmente extracurriculares, como talleres, charlas, etc.) o reciban una formación impartida por personas ajenas al claustro de profesores, de contenido moral, sexual o ideológico, dado que esta formación se puede impartir desde perspectivas antropológicas, éticas y psicológicas muy diversas. Este documento lo han hecho suyo y difundido, en las pasadas semanas, alguna organización y un partido político, con la desafortunada denominación de pin parental. 

Núcleo de la discusión

La solicitud de información y consentimiento de los padres para actividades extracurriculares no es excepcional, y viene aplicándose en el ámbito escolar. De hecho, fue adoptada hasta fechas recientes, por administraciones educativas de Comunidades autónomas gobernadas por partidos de izquierda como Extremadura (vid. comunicación a los centros educativos de 16 octubre 2019) o Valencia. La polémica ha surgido cuando determinados lobbies y partidos políticos han visto peligrar sus pretensiones. La discusión se ha centrado en aquellas actividades, talleres o charlas, que contienen una formación afectivo-sexual, generalmente impartidas por asociaciones LGTBI (la misma Comunidad extremeña envió otro comunicado el 28 octubre 2019 para excluir, de la necesidad de consentimiento expreso, las actividades formativas sobre coeducación, educación afectivo-sexual, identidad o expresión de género o modelos de familia), cuando tienen lugar en la escuela pública, pues los centros con ideario religioso pueden hacerlo valer como cláusula de salvaguardia de su identidad religiosa y carácter propio ex art. 6 de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa. Cabe recordar que la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales y sus entidades, en octubre de 2019, exigió al Ministerio de Educación y a las consejerías autonómicas que recuerden, a través de un documento escrito a sus centros educativos, la necesidad y obligatoriedad de implantar este tipo de formación en sus aulas y de ofrecerla a todos los alumnos, así como la retirada inmediata de las instrucciones que obligan a los centros a solicitar el consentimiento paterno para determinada formación.

Los padres, primeros responsables

Con independencia de la denominación del documento, nos encontramos ante una cuestión nuclear en que están en juego derechos y libertades fundamentales, de padres e hijos. Se acusa a los padres de intolerantes, de pretender cercenar la formación integral de sus hijos, y se apela a la obligación de los poderes públicos de velar por sus derechos. La estrategia es, ciertamente, perversa. Tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la ministra de Educación, Isabel Celaá, han afirmado públicamente que el pin parental vulnera el derecho de niños y niñas a recibir una educación integral. Nada más torticero que hacer creer que son los padres quienes están privando a sus hijos del derecho a la educación, por lo que es el Estado quien debe asumir esa competencia. Craso error. Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos, quienes deciden lo que es bueno para ellos. El Estado asume, de forma subsidiaria, la tarea, no de educarlos, sino de procurarles un puesto escolar, desde el respeto escrupuloso a la libertad de enseñanza y a la libertad religiosa y de conciencia. Y en base a esas libertades, el derecho a elegir la formación de los menores, en el ámbito religioso, moral e ideológico, es exclusivo de sus padres. 

El adoctrinamiento

La educación exige una formación en valores, tan necesaria hoy en día: la libertad, la igualdad y no discriminación, el respeto al otro, el pluralismo, la diversidad y la tolerancia hacia todos, valores que constituyen el sustrato moral del sistema constitucional. Es preciso y urgente educar a los niños en el reconocimiento y el respeto a la dignidad de toda persona. Y ello con independencia de cuál sea la concepción antropológica, de la sexualidad o la afectividad que se tenga. Lo que proscribe la obligada neutralidad de los poderes públicos en el ámbito educativo es que se transmita esa formación desde un modelo antropológico y ético concreto. Expresiones como “Lo que va a hacer que seas hombre o mujer no es que nazcas con unos genitales u otros, sino cómo te identificas tú” (taller de diversidad sexual impartido en un Instituto de Ciempozuelos a niños de 10 y 11 años), “curiosidad ante el sexo anal: ¿hay división clara entre quienes desean penetrar y quienes desean ser penetrados?”, tener un número elevado de compañeros sexuales no tiene por qué tener connotaciones peyorativas” (Guía del colectivo COGAM para dar charlas en institutos), o “la escuela debe impulsar una educación afectivo-sexual basada en la atracción”, “enseñar la satisfacción y disfrute sexual en solitario” (Programa Skolae, del gobierno de Navarra) exceden la mera formación objetiva y neutral y constituyen adoctrinamiento en toda regla. 

Límites a la acción educativa

No son homófobos o machistas los padres que, en su libertad, quieren educar a sus hijos en una concepción antropológica y de la afectividad distinta a la impuesta por la ideología LGTBI. Los postulados ideológicos de la ideología de género constituyen un concreto modo de concebir al hombre y la sexualidad, con importante repercusión moral, pero no es el único. Por ello, podrá informarse a los menores, sobre diversos modos de concebir al hombre, o los distintos modelos de familia que la ley reconoce, pero la valoración moral que merecen las conductas, lo que es bueno y lo que es malo, forma parte de las convicciones ideológicas, religiosas y morales, sobre las que solo los padres pueden decidir. Como ha señalado el Tribunal Supremo español, los derechos consagrados en los arts. 16,1 y 27,3 de la Constitución, se erigen en límite a la acción educativa del Estado. Los padres no deben permitir el adoctrinamiento moral de sus hijos por parte del Estado. Sea cual sea su ideología y sus creencias. Es la libertad lo que está en juego. n

Lourdes Ruano Espina

Catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado. Presidenta de la Asociación Española de Canonistas. Facultad de Derecho, Universidad de Salamanca.

Fuente: revistapalabra.es.

 

 

Pensamientos y Frases célebres

Las frases célebres sirven como fuente de inspiración, motivación y análisis de nuestra vida y de nuestros valores.
Dan que pensar, y eso es muy importante hoy en día en que somos arrastrados por el torbellino de la ocupaciones.Pensamientos y Frases célebres

 

A continuación les ofrecemos una selección de pensamientos y reflexiones de autores célebres

Contenidos

 

Nadie niega a Dios, sino aquel a quien le conviene que Dios no exista. –
San Agustín

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Un optimista es una persona que ve luz verde en todas partes. El pesimista ve sólo la luz roja. Pero el verdadero sabio es daltónico. – Dr. Albert Schweitzer

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El placer es la felicidad de los tontos. La felicidad es el placer de los sabios. (Le plaisir est le bonheur des fous. Le bonheur est le plaisir des sages.)
Jules BARBEY D’AUREVILLY

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«La Iglesia Católica es la única cosa que salva al hombre de la degradante esclavitud de ser hijo de su época» -G. K. Chesterton

Sufrimiento
«En realidad toda criatura es una gran sufridora. No es una gran gozadora … El gran gozador es el sufridor que esconde su sufrimiento; que no sólo no lo cuenta sino que lo oculta» – Plinio Corrêa de Oliveira

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“No me importa mucho lo que los hombres digan de mi, mientras Dios me apruebe” ‒ Santo Tomás Moro

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La envidia es el reconocimiento de la propia mediocridad.

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“Se valiente. No te dejes llevar por lo que los demás piensan o dicen”‒ San Juan Bosco

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Sobre el socialismo: «Filosofía del fracaso, credo de los ignorantes y evangelio de la envidia» , Sir Winston Churchill

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«La mayor victoria es vencerse a sí mismo». Santa Teresa de Lisieux

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Es mejor ir solo, que con la masa que va en la dirección equivocada. (It’s better to walk alone, than with a crowd going in the wrong direction). – Diane Grane

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​San Félix, Papa. Siglo III

«Cuando el error no es combatido, termina siendo aceptado. Cuando la verdad no es defendida, termina siendo oprimida». San Félix III, Papa

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La justicia sin misericordia es crueldad, pero la misericordia sin justicia es el principio de toda disolución. Santo Tomás de Aquino

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«Las que conducen y arrastran al mundo no son las máquinas, sino las ideas.» Victor Hugo

Igualdad

El que reclama igualdad de oportunidades acaba exigiendo que se penalice al bien dotado. Nicolás Gomez Dávila

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Política y moral

«La verdad es que la política y la moral son inseparables. Y el fundamento de la moral es la religión, la religión y la política están necesariamente relacionadas. Necesitamos la religión como una guía». («The truth is, politics and morality are inseparable. And as morality’s foundation is religion, religion and politics are necessarily related. We need religion as a guide».)

Ronald Reagan

Imparcialidad e ignorancia

La imparcialidad es un nombre pomposo para la indiferencia. Ésta es un nombre elegante para la ignorancia.»
Gilbert Keith Chesterton

El Mediocre

La nostalgia del honor

Es un hecho: nuestro tiempo ya no tiene el sentido del honor. Y es por eso que, habiendo perdido el gusto por la audacia y el estilo, a veces es tan aburrida.

Cuando el cinismo y el escepticismo están creciendo todos los días en la mente de las personas, me parece necesario evocar las altas figuras de unos pocos hombres con los que tuve la oportunidad de conocer y relacionarme.

Como Athos o Cyrano, eran grandes señores.

Jean-René Van der Plaetsen


La envidia es el reconocimiento de la propia mediocridad.


El hombre inteligente levanta la cabeza para admirar y para adorar; el hombre mediocre alza la cabeza para burlarse: todo cuanto lo supera le parece ridículo; el infinito le parece la nada. (Ernest Hello)

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El hombre mediocre sobresale porque sigue la corriente; el hombre superior triunfa porque va contra la corriente. Ernest Hello

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El procedimiento del éxito, es ir con los otros; el de la gloria, es marchar contra los demás. Ernest Hello

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Más vale ser águila un minuto, que sapo la vida entera. Marcel Proust

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La juventud no es sólo una época en la vida: es un estado de espíritu. Nadie envejece sólo por vivir muchos años. Se envejece cuando se abandonan los ideales. Tu eres tan joven como tu fe, tan viejo como tus dudas; tan joven como tu confianza, tan viejo como tu miedo; tan joven como tu esperanza, tan viejo como tu desesperanza. General Douglas McArthur

Civilización

«La civilización es la posibilidad que Dios da a los hombres de mejorar el bosquejo que El hizo». (Plinio Corrêa de Oliveira

Mentiras y verdades

¿Qué ventajas tienen los mentirosos? La que no se les crea cuando dicen la verdad». (Aristóteles)

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«Es necesario decir la verdad sólo a quien está dispuesto a oírla». (Séneca)

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«Una mentira da una vuelta entera al mundo antes de que la verdad tenga la oportunidad de vestirse» (Winston Churchill)

Tercera posición

Entre una persona buena y otra mala, siempre existe el que toma una posición intermediaria. (Plinio Corrêa de Oliveira)

Lobos y ovejas

Una nación de ovejas engendra un gobierno de lobos. (Edward Murrow).

Felicidad y placer

Le plaisir est le bonheur des fous. Le bonheur est le plaisir des sages. (El placer es la felicidad de los locos. La felicidad es el placer de los sabios.)  Jules BARBEY D’AUREVILLY

Socialismo

«El socialismo deja de funcionar cuando se acaba el dinero ajeno» (Margaret Thatcher)

Sufrimiento y libertad

«Por apartar de nosotros todo lo que tiene la apariencia del más ligero rigor, nos creamos servidumbres indignas».  (Pour) écarter de nous tout ce qui s’offre avec l’apparence de la plus légère rigueur, nous nous créons d’in­dignes servitudes. (A. Arminjon)

Sabiduría y prudencia

“Temer al Señor es Sabiduría, apartarse del mal es prudencia”». Job 28, 28

Papel del sufrimiento

«El hombre sin Sabiduría dice: “Nací para gozar la vida” y pone su felicidad en la ausencia de preocupaciones.

«El hombre sabio comprende que por causa del Pecado original, algo en nosotros tiene que ser quemado y destruido por el sufrimiento, para que podamos alcanzar nuestra finalidad». (Plinio Corrêa de Oliveira)

Un hombre ignorado puede llegar a ser un gran hombre, porque en el sufrimiento fue un Mariscal del dolor. (Plinio Corrêa de Oliveira)

*      *       *

La admiración transforma

La persona que admira la respetabilidad, con seriedad y veneración, se torna respetable. (Plinio Corrêa de Oliveira)

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Un hombre que tiene una gran capacidad de admirar es más perfecto que uno que tiene una gran capacidad de hacer. (Anónimo)

Optimismo

Optimismo significa esperar lo mejor, pero confianza significa saber cómo enfrentar lo peor. Nunca actúe si Ud. es meramente optimista.

Elites y desarrollo de otras clases

La existencia de élites aristocráticas, en lugar de excluir de modo celoso, de modo tacaño, el florecimiento pleno de otras élites, les sirve, por el contrario, de patrón para fecundas analogías, y de estímulo para fraternos perfeccionamientos. (Plinio Corrêa de Oliveira).

Grandeza del ser humano

El más alto pedestal levantado por Dios al hombre fue el caballo. Plinio Corrêa de Oliveira

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Tout homme est une histoire sacrée. L’homme est à l’image de Dieu. (Cántico de la fiesta de Notre Dame de La Merci). La histoira de todo hombre es sagrada. El hombre (fue hecho) a la imagen de Dios.

Astucia

El diablo cuando envejece se hace ermitaño. (Proverbio)

Palabras y silencio

«No debemos hablar sino cuando nuestras palabras pueden ser más útiles que nuestro silencio. (S. Juan Crisóstomo., in Psalm. 140, sent. 142, Tric. T. p. 326.)»

Cuidado del cuerpo y del alma

Si cuidáramos nuestras almas como cuidamos nuestros cuerpos, ¡qué almas resplandecientes tendríamos!

Si cuidáramos nuestros cuerpos como hacemos con nuestras almas, ¡que cuerpos escuálidos tendríamos! Plinio Corrêa de Oliveira

 

Quijotismo o idealismo 


Desgraciados los que no se asemejan alguna vez a Don Quijote, y no toman nunca los molinos de viento por gigantes. Eso no es engañarse. Los equivocados son aquellos que no ven delante de ellos nada de grande ni de bello. Anatole France

Las Campanas

Su sonido en los campos es dulce, cuando llega desde lejos a nuestros oídos. El invita a la reflexión, a la melancolía; él advierte al hombre que sueña con alguna cosa más elevada que los asuntos ordinarios. Las campanas y los cañones son las dos grandes vías de la civilización; ellos luchan con el trueno, esa voz terrible de la naturaleza. ¡Por favor no destruya las campanas!. (Napoleón)

Pacifismo y honra

Se debe temer la guerra, pues la guerra es terrible. Pero no ha de ser tanto nuestro temor que queramos sufrirlo todo para evitarla. Polibio

La maldad y los buenos

Para que la maldad prospere sólo se necesita que el hombre bueno no haga nada. Edmund Burke

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El mundo es un lugar peligroso. No por causa de los que hacen el mal, sino por aquellos que no hacen nada para evitarlo. Einstein

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«Para un cristiano no hay mucha diferencia entre el vicio de engañar y el vicio de dejarse engañar”. San Jerónimo

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«No es el dolor físico el que me detiene, ni las cadenas en mi cuello lo que me atormenta, sino la agonía mental, la maldad del malo y la indiferencia del bueno». Coronel Luis Mendieta, secuestrado 9 años por las Farc

 Tener ojos nuevos

El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos panoramas, sino en tener ojos nuevos.(Marcel Proust)

Riesgo y gloria

Vencer sin riesgo, es triunfar sin gloria. Pierre Corneille

E. Rostand

Felicidad

«Hay que aprender a morir; en eso consiste la vida: en preparar con tiempo la obra maestra de una muerte noble y digna, una muerte en la que el azar no tome parte, una muerte consumada, feliz y entusiasta, como sólo los santos supieron concebir…». Rainer María Rilke

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La felicidad es como la sombra: Si se la persigue, ella huye; si se huye de ella, nos persigue. Funck-Brentano

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«No son las victorias de los guerreros, ni los éxitos de los diplomáticos, ni siquiera las concepciones de los hombres de Estado, las que conservan la prosperidad y la grandeza de las naciones: es el poder de sus virtudes morales»

La familia y las instituciones

Balzac: «No hay nada sólido sino lo que es natural, y la cosa natural en política es la familia. La familia debe ser el punto de partida de todas las instituciones». Balzac

Ambiente

Es la armonía producida por la afinidad de varios seres en un mismo lugar.

Cristiandad

La Cristiandad debería ser en la medida de lo posible un espejo del orden paradisíaco y del orden angélico entre los hombres. No es una sociedad idealmente organizada, en que todo funciona bien, con la que muchos sueñan. Es mucho más que eso: es un orden de cosas en el que el espíritu humano subió tan alto, que hace tales cosas, que se expresa en tales símbolos, y en la que se puede pensar que toda la belleza concebible en esta tierra está realizada, se puede pensar en el paraíso y en el Cielo.

La Cristiandad debe tener reflejos del Cielo y del Paraíso y el hombre debe encontrar en eso el estímulo para amar a la Iglesia.

 

 

El fantasma de la Inquisición española

José Carlos Martín de la Hoz aborda la Inquisición medieval, el problema judaizante y morisco,y el desarrollo de la moderna Inquisición en Castilla

Inquisición sin complejos.
José Carlos Martín de la Hoz
Sekotia

Dentro de la colección “Sin complejos” de la renovada editorial Sekotia, el historiador José Carlos Martín de la Hoz ha tenido el humor, y la valentía, de ofrecer una enésima aportación al tema de la Inquisición española, el mantra que no pocos utilizan para hablar de una Iglesia que existió y que ya no existe, para deslegitimar a una Iglesia que ya no existe con la que muchas veces tampoco
exis

Y digo que ha tenido la valentía porque, tal y como se demuestra de forma divulgativa en este libro, de no muchas páginas pero de sólido contenido, respecto a la cuestión de la Inquisición moderna –Castilla no tuvo Inquisición medieval- se ha avanzado mucho en la investigación documental. Algo que se ha hecho desde muy variados frentes disciplinares y académicos.

Revisión de la historia 

Muestra de ello es la bibliografía final que el autor ha tenido a bien ofrecernos. Solo indicaré respecto a la calidad de las investigaciones, por poner un ejemplo, la línea de trabajo de mi admirado profesor José Antonio Escudero y su escuela.

Con lo que las ideas están muy claras respecto a la naturaleza de este tribunal, los procesos, el perfil de los acusados, reos y condenados, las argumentaciones, sus protagonistas, su relación con el brazo secular.

El acierto de este libro se suma a esta corriente historiográfica de revisión de la historia, también de España, y de deslegitimación de leyendas negras. Sin caer en la apología de las leyendas rosas, por supuesto.

Un primer dato de este libro es la personalidad intelectual de su autor. Don José Carlos Martín de la Hoz, sacerdote de acreditadas y actuales lecturas, además de sus responsabilidades con las causas de los santos, es una de las referencias actuales ineludibles en el estudio de la Historia de la Iglesia.

Su pertenencia a varios grupos de investigación –por ejemplo el dedicado a los teólogos españoles que escribieron sobre economía- y sus constantes publicaciones le avalan. Pero una de las claves más interesantes de su magisterio es la de la perspectiva desde la que aborda la historia de la Iglesia, la matriz de la confianza como criterio hermenéutico.

Bien pronto leemos en el libro que “la tesis sería que la Inquisición es el paso de un modelo de confianza a un modelo de desconfianza, y a lo largo de la historia, un error teológico del que la Iglesia ha pedido perdón y del que ha aprendido que no se puede usar nunca de la violencia para defender la fe”.

El problema de la Iglesia del siglo XXI 

Claro que el historiador está especialmente preparado para analizar no solo el pasado también el presente. Por eso, y aunque el presente no es materia objeto de estudio en el libro, es interesante señalar que, nuestro autor, afirma, párrafos atrás, que “si ahora nos preguntásemos cual es el problema más acuciante al que se enfrenta la Iglesia del comienzo del siglo XXI, la respuesta sería la de devolver a la Iglesia la credibilidad y la confianza de la que habitualmente había gozado a los
largo de la historia, desde los orígenes hasta nuestros días”.

El libro arranca de una interesante exposición sobre cómo se defendió la fe a lo largo de los primeros siglos. Luego se aborda el origen de la Inquisición medieval, para posteriormente adentrarse con el problema judaizante y del morisco y el nacimiento y desarrollo de la moderna Inquisición en Castilla.

Cómo era su proceder, cuáles sus garantías, cómo influyó en el siglo de Oro, cómo evolucionó y cómo y cuándo desapareció, son cuestiones que se abordan en este tratado. Además el autor añade algunos curiosos capítulos como el dedicado al caso Servet, la Censura francesa y la Enciclopedia, la caza de brujas, la abolición de la esclavitud o el regalismo.

Como curiosidad podemos recordar que, según los datos ofrecidos en el libro, desde 1530 a 1700 la Inquisición española pudo llevara delante unos cien mil procesos, de los cuales el 1,8% terminaron en una condena de muerte y la entrega al reo al brazo secular para su ejecución. Las tres cuartas partes de los procesos hispano-inquisitoriales tuvieron lugar de 1478 a 1540.

Como diría san Bernardo: “Es de alabar el celo de aquellos católicos en la defensa de la fe; peros u proceder no es digo de loa ni de imitación, porque la fe se ha de persuadir con razones, no imponer por fuerza”.

 

¿Cuándo se es una persona culta?

La lectura es provechosa, no tanto en función de la cantidad, cuanto de la calidad de los libros leídos, y principalmente en función de la calidad del lector, y del modo de leer

 

​Leer mucho no es síntoma de ser culto – El ratón de bibliotecas, Carl Spitzweg

Esta es una cuestión sobre la que en otro tiempo se hablaba más.

Recuerdo que una vez alguien me comentó con bastante chispa que “la cultura es aquello que queda cuando la persona se olvidó de todo lo que leyó”.

Esto aparentemente puede parece un poco jocoso, pero no lo es si se considera desde el punto de vista de la persona que se impregnó e incorporó lo esencial y más importante de cuanto conoció, y olvidó lo secundario.

Me acordé de esto cuando leí estos esclarecedores trechos de una conferencia que les dejo, y que pueden ayudar a comprender un poco más sobre el tema.

 

Consideraciones sobre la Cultura

 

Papel de la reflexión

(…) «Considerar la cultura como una mera resultante de la cantidad de libros leídos es un error craso, porque la lectura es provechosa, no tanto en función de la cantidad, cuanto de la calidad de los libros leídos, y principalmente en función de la calidad del lector, y del modo de leer».

(…) «una persona muy leída, muy instruida, o sea informada de muchos hechos o nociones de interés científico, histórico o artístico, puede ser bastante menos culta que otra con un caudal informativo menor. Es que la instrucción sólo perfecciona el espíritu en toda la medida de lo posible, cuando es seguida de una asimilación profunda, resultante de una cuidadosa reflexión. Y por esto, quien leyó poco pero asimiló mucho, es más culto que quien leyó mucho y asimiló poco”.

 

Cultura del respeto o regreso a la barbarie

 

Un pensador

– «Por supuesto, la reflexión es el primero de los medios de esta acción positiva. Pero, mucho y mucho más que un ratón de biblioteca –depósito vivo de acontecimientos, nombres y textos– el hombre de cultura debe ser un pensador. Y para el pensador el libro principal es la realidad que él tiene delante de los ojos; el autor más consultado es él mismo, y los demás autores y libros, son elementos preciosos pero nítidamente subsidiarios. Sin embargo, la mera reflexión no basta. El hombre no es puro espíritu. El esfuerzo cultural sólo es completo cuando el hombre impregna todo su ser de los valores que la inteligencia consideró”.

 Plinio Corrêa de Oliveira

 

 

Frente a la hipertrofiada laicidad

Frente a la hipertrofiada laicidad, no deja de crecer el antisemitismo, la islamofobia, el racismo o la intolerancia anticristiana. Las redes sociales no contribuyen precisamente al apaciguamiento de los radicales. Más bien favorecen la consolidación de identidades comunitaristas.

Al contrario, sólo el estudio de la religión podrá contribuir a recuperar la concordia democrática, con el respeto de las libertades básicas. El conocimiento precede al reconocimiento… La búsqueda de la verdad, con su expresión libre, contribuye a la convivencia pacífica. De ahí la importancia de un oportuno espacio para la religión en los planes de estudio de la enseñanza básica. En un libro reciente, Isabelle Saint-Martin, ex directora del Instituto Europeo de Estudios Religiosos, responde a la pregunta del título -¿Se puede hablar de las religiones en la escuela? “Ese instituto se creó en 2002, tras la conmoción del 11 de septiembre de 2001, a partir del informe sobre La enseñanza del hecho religioso en la escuela laica, elaborado por Régis Debray a petición de Jack Lang, entonces ministro de Educación.

A juicio de la autora, no sólo se puede hablar de las religiones en la escuela, sino que se debe, de diversas y variadas maneras y, en concreto, a través de las obras de arte. Sus conclusiones se basan en argumentos históricos aquilatados, y en una especie de gran inventario de las relaciones entre las religiones y la educación.

Su propuesta no tiene que ver con las denostadas marías, ni con las serpientes de mar del país vecino, promovidas regularmente, para ser pronto olvidadas. Se trata de reconocer la transversalidad del hecho religioso, dentro de las disciplinas clásicas -historia, literatura, educación moral y cívica, enseñanza artística y musical, etc.-, o con ocasión de proyectos pedagógicos interdisciplinarios, capaces, por ejemplo, de comparar el estudio de los mitos antiguos con la historia de la ciencia.

Domingo Martínez Madrid

 

 

"Vida oculta", de Malick: Una oda a la libertad

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Terrence Malick es un director único. Impredecible e inclasificable. Enigmático y genial. Alejado de toda comercialidad, su cine nace a impulsos de su propia evolución interior, intelectual y afectiva. Se explica así que este licenciado en Filosofía por Harvard y Oxford solo hiciera 4 películas en 30 años, de 1969 a 1998. Posteriormente, 7 años de silencio cinematográfico. Y desde 2005 hasta hoy otros 10 filmes. Reconocido en San Sebastián, Cannes y Berlín, puede fascinar e irritar a partes iguales, tanto a la crítica como al público. Pero no cabe duda de que Malick ya tiene un lugar en la historia del cine al menos por tres títulos soberbios: “La delgada línea roja” (1998)”, “El árbol de la vida” (2011) y “Vida oculta” (2019), estrenada esta última en España el pasado 7 de febrero.

Con una duración de 3 horas, “Vida oculta” se centra en los últimos años de la vida del austríaco Franz Jägerstätter, que murió mártir por su oposición al régimen nazi y que fue beatificado en 2007 durante el pontificado de Benedicto XVI. Para muchos (incluido el que escribe) la existencia de este beato, campesino de Radegund, hubiera quedado escondida si no se hubiera hecho esta película. Hombre bueno y sencillo, enamoradísimo de su mujer Fani y padrazo de sus tres hijas, excelente profesional y persona fiel a su conciencia, Franz pasó un auténtico calvario desde que fue movilizado para participar en la Segunda Guerra Mundial y se negó a prestar fidelidad a Hitler.

Interesantísima biografía de este “santo desconocido”, y más en esta época nuestra donde es moneda corriente el relativismo. Pero conviene advertir al potencial espectador que se trata de una cinta muy pausada, que exige una actitud de paciencia meditativa, porque de lo contrario puede sentirse tentado a… salirse de la sala (algo de esto ya ocurrió en algunos cines con “El árbol de la vida”). Dicho esto y si se acepta el reto, hay que decir que estamos ante un producto mayúsculo, no solo desde el punto de vista espiritual sino también en el aspecto cinematográfico: bellísimas imágenes de una naturaleza que oscila desde la inclemencia a la luminosidad, interpretaciones formidables, cuidada ambientación, extraordinaria música de James Newton Howard acompañada por piezas de Dvorak, Gorecki, Händel…

Todos estos elementos contribuyen a que el espectador experimente de cerca la “pasión de Franz”, donde no faltan ni la oración el huerto, ni la flagelación, ni la entrevista con Pilatos, ni la identificación con la voluntad de Dios, ni la muerte. Un paralelismo buscado, y expresado visual y discursivamente: luz, oscuridad, oraciones, consuelos, generosidades… Malick termina su obra con una oportuna cita de George Eliot: “…Si las cosas no nos van tal mal como podrían irnos a ti y a mí, se debe en parte al número de personas que han vivido fielmente una vida oculta y reposan en tumbas olvidadas”.

 

 

 

Siria: novecientos mil evacuados en el noroeste del país

​Civiles que huyen de las zonas de conflicto (AFP or licensors)

Desde el 1° de diciembre del año pasado, unos novecientos mil civiles fueron desplazados en el noroeste de Siria a raíz de la ofensiva gubernamental y rusa contra los grupos rebeldes apoyados por Turquía. Según una nota del Secretario de Asuntos humanitarios de las Naciones Unidas, Mark Lowcock, se trata «en su mayoría de mujeres y niños» y ante el peor «horror humanitario del siglo XXI, la única opción es un alto el fuego».

El avance del ejército sirio

Mientras tanto, sobre el terreno el ejército sirio avanza hacia Idlib y consolida sus posiciones en torno a Alepo, donde el aeropuerto reanudará los vuelos civiles desde el 2012. Los testigos también hablan de ataques aéreos en zonas controladas por los insurgentes, mientras el Presidente de Siria, Assad, habló de un preludio de la derrota que tarde o temprano llegará para los rebeldes. Sin embargo, se teme que los combates se intensifiquen ya que Turquía está enviando más ayuda militar a los bastiones de la oposición. Y tal como informa la agencia turca Anadolu, ciento cincuenta camiones articulados, cargados con cañones autopropulsados y tanques, llegaron al distrito de Reyhanli, en la frontera con Siria, para ser enviados después a los puestos de observación turcos en la zona de Idlib.

Conversaciones entre Rusia y Turquía

Para evitar que el enfrentamiento sea aún más áspero, continuarán hoy las conversaciones iniciadas ayer en Moscú sobre la crisis en Idlib por las autoridades rusas con la delegación turca. Ankara pide a Rusia que ejerza su papel de garante de los acuerdos de Astana y Sochi, deteniendo la ofensiva del gobierno. Esta petición también viene del Presidente de los Estados Unidos Trump. Sin embargo, las partes parecen estar lejos desde que ayer el portavoz del Kremlin reiteró su apoyo a las fuerzas armadas del gobierno sirio.

Marco Griffini: diversos niños muertos por el frío

Los reflectores se encendieron sobre la gran masa de desplazados internos sólo después de que el intenso frío de los últimos días causara numerosas víctimas, entre las cuales varios niños. En una entrevista a Marco Griffini, Presidente de Ai.Bi., una ONG italiana que está presente en las instalaciones de recepción del norte de Siria, le hemos preguntado acerca de las necesidades de los niños más pequeños:

“Estamos presentes con nuestros socios sirios en el noroeste de Siria – afirma – donde en los últimos meses, con la reanudación de la ofensiva, hay unos novecientos mil desplazados. Lo que no se sabe de estas personas es que el sesenta por ciento son niños y, claramente con las bajas temperaturas de los últimos días, hemos sabido que nueve niños murieron de frío. De modo que, lamentablemente – añade – la niña que murió de frío, no es la única.

Teniendo en cuenta la gran cantidad de niños que viven en los campos de refugiados, le preguntamos a Marco Griffini ¿qué clase de ayuda se les da a través de ONG como la suya? Y ¿cómo se trata de lidiar con la emergencia?

No los dejemos solos

“En primer lugar, manteniendo vivo el interés, por lo que agradecemos al Santo Padre su llamamiento – nos dice – y añade que, entre otras cosas, precisamente para dar seguimiento al llamamiento, lanzamos esta campaña de emergencia llamada: ‘No los dejemos solos’, en primer lugar para mantener encendida esa pequeña llama de interés sobre Siria porque a diferencia de las otras grandes guerras, como en Bosnia o Kosovo, parece que Siria es una zona olvidada a pesar de su proximidad a Occidente. Las intervenciones que hacemos son de emergencia, ante todo para garantizar la alimentación. Para esto pusimos un horno, una panadería móvil, que se mueve continuamente porque las panaderías creadas durante estos años – estamos presentes aquí desde hace cinco años – fueron todas bombardeadas”.

Apoyo psicológico para los niños

Además el Presidente de Ai.Bi. nos dice que sufrieron el mismo destino las ludotecas que habían creado a pesar de que estaban bajo tierra. Por eso tuvieron la idea de la panadería móvil que continuamente mueven tratando de camuflarla para asegurarse de que no sea detectada. Y relata que las otras intervenciones que están dirigidas a los niños tienen que ver con la alimentación, sin olvidar los botiquines sanitarios, y también las intervenciones psicológicas para afrontar los trastornos postraumáticos, porque – como recuerda –  “la guerra comenzó hace nueve años y todos los niños nacidos en estos tiempos, que por lo tanto tienen entre 8 y 9 años, son chicos que nunca conocieron un día de paz”. De ahí que un niño para vivir en estas condiciones necesite continuamente apoyo psicológico para hacerle comprender que esto no es la vida, sino que también hay otra vida, a la que debe aspirar. Obviamente, cuando es posible, en los momentos de descanso hay espacios dedicados al juego, porque los niños deben jugar. También hay educadores especializados que, a pesar de la realidad del campo de refugiados, encuentran la manera de hacerlos jugar.

Inexplicable olvido sobre esta tragedia

En cuanto a los elementos más dramáticos que se reportan, Marco Griffini habla del frío y las muertes continuas que provoca, sin olvidar la escasez de alimentos. Y destaca que están realizando una recaudación de fondos llamada, precisamente, «No los dejemos solos», basándose en el llamamiento del Papa. Están convencidos de que no pueden abandonar a esta población siria y especialmente a estos niños. Y añade: “Les dejo imaginar lo que significa la vida en un campo de refugiados: tienes que moverte constantemente”. En una nota de estos días se indicaba la falta de espacios para construir campos de refugiados, puesto que son tantos que ya no saben dónde construirlos. Y “ésta es la realidad que vivimos a pocas horas de Italia, pero desgraciadamente un inexplicable olvido ha caído sobre esta tragedia”.

Además, Ai.Bi., amigos de los niños, es una de las mayores agencias italianas de adopción internacional. Pero en el caso de Siria los niños, sin embargo, tienen una familia. De manera que su intervención no está dirigida a la adopción a pesar de que también hay muchos huérfanos.

El Presidente de Ai.Bi. explica que, en efecto, hay muchos huérfanos, “sobre todo de padre, porque son los que murieron en la guerra”; también hay huérfanos de padre y de madre, “pero durante un conflicto bélico es absolutamente desaconsejable, está prohibido, realizar cualquier operación de adopción, porque entonces puede haber padres o parientes vivos”. Por lo tanto, durante un conflicto bélico, la única intervención posible es ayudar a estos niños dándoles lo que necesitan para vivir, pero también teniendo en cuenta – considerando que son niños – que como todos nuestros chicos tienen derecho a estudiar, tienen derecho a jugar, tienen derecho a un momento de serenidad en la tragedia de la guerra”.

Y éste es el tipo de intervención en el que se especializa Ai.Bi., es decir, hacer entender, por ejemplo, especialmente a los donantes, que un niño de dos meses no puede comer una lata de carne, sino que debe comer una homogeneizada. Muchas veces, de hecho, la ayuda humanitaria no tiene en cuenta que en la población de refugiados también hay niños de pocos meses o de uno o dos años.  “Por eso – concluye – nuestras intervenciones están especializadas para este grupo de edad”.

 

 

Las necesidades de Haití

Manos Unidas llevaba treinta años en Haití cuando sucedió el terremoto. Conoce el país y ha tejido redes sólidas a favor del desarrollo. No basta la ayuda de emergencia. Hay que quedarse tras el desastre y seguir trabajando, como hace Manos Unidas, en materias tan urgentes como la seguridad alimentaria y la atención médica, y tan sensibles como la educación. Pero permanecer allí significa jugarse la vida en este momento.

Tan importante como la ayuda inmediata es la inversión a medio y largo plazo. El objetivo no es otro que conseguir que se altere el ciclo de la pobreza y para eso Haití necesita, además de ayudas internacionales, alcanzar la estabilidad política, atajar la corrupción y reducir la dependencia de la deuda externa. Mientras tanto no nos olvidemos de Haití, porque nuestra ayuda sigue siendo necesaria.

Pedro García

 

 

PRINCIPIO Y FIN.

La vida del ser humano en la Tierra está fijada entre su concepción y su muerte natural. Este derecho está siendo desvirtuado por leyes que sufrimos desde hace más de 30 años.

El aborto y -en nuestros días- la eutanasia, pretenden superar los 100 millones de muertos atribuidos a Stalin, el Gran Maestro de quienes nos gobiernan: Don Pedro Sánchez y Don Pablo Iglesias, stalinistas del siglo XXI.

Principio y fin tienen soluciones para evitar muertes de inocentes: dedicar parte de nuestros impuestos a ayudar a las madres gestantes a que lleven su embarazo hasta el final,  y a dotar a los hospitales de tratamientos paliativos para asistir a los enfermos terminales.

Pero Don Pedro y Don Pablo prefieren dedicar el importe de ambas ayudas a pagar los abortos y a poner fecha de caducidad a aquellos enfermos.

Amparo Tos Boix, Valencia.

 

La antesala de un orden imperial

El acuerdo al que han llegado EE.UU y China incluye el compromiso de China de adquirir bienes a Estados Unidos por valor de 200.000 millones de dólares a cambio de una reducción de los aranceles a los productos chinos, además de poner fin a sus maniobras monetarias y financieras, y al espionaje industrial. Ahora queda una segunda fase de negociaciones para llegar a un definitivo acuerdo, que Trump quisiera acelerar en una anunciada visita a Pekín para entrevistarse con el presidente Xi.

Veremos hasta qué punto este acuerdo abre una etapa de colaboración, porque los recelos mutuos siguen siendo grandes. Lo más probable es que Trump busque ahora tratados bilaterales con otros actores, entre ellos la Unión Europea, en los que partirá de una posición de fuerza que algunos analistas consideran la antesala de un orden imperial sin precedentes.

Jaume Catalán Díaz

 

 

¿La eutanasia?

Según para lo que nos interesa a cada uno o a cada partido político, se invoca lo que hacen en el resto de los países de nuestro entorno, es decir, en Europa. Así somos tantas veces de parciales o pillos, según se vea.

Para subir el salario mínimo, se compara con el que se recibe en otros países europeos, y me parece bien ese estudio comparativo, para ir mejorando según se pueda en nuestra economía.

Sin embargo, llega el momento de la eutanasia y no se menciona –mejor dicho, se esconde– que sólo está aprobada en tres países europeos, los del Benelux, y con experiencias muy desagradables en algunos casos. Es más: ni siquiera hay un debate social en grandes países europeos sobre la eutanasia. ¿Acaso les falta sensibilidad a esos países o son frívolos, o es que han llegado a conclusiones muy distintas respecto a la legalización de la eutanasia?

El Gobierno quiere sacar adelante la eutanasia cuanto antes, con una prisa que, al menos, resulta sospechosa. Quiere hurtar a la sociedad el necesario debate sobre una cuestión tan polémica, quiere aplicar su mayoría parlamentaria asumiendo políticamente esta ley sin escuchar a nadie, porque tiene miedo a la libertad.

 Es lo que Leopoldo Abadía,  el conocido articulista y antiguo profesor que tanto éxito tiene por escrito o en televisión, por su rigor-buen humor-sentido común, nada más conocer el programa del actual Gobierno, comentó en redes sociales: “¡Qué miedo tienen a la libertad!”.

Enric Barrull Casals

 

Asesinatos selectivos

                          

                           Ello no es nada nuevo “en el mono humano”; el que desde que obtuvo el mando o dinero, suficientes como para ordenar, “o comprar la mano asesina”; hizo uso de ello; ya la historia que sabemos y la que no sabemos, está plagada de esos hechos, donde hay que “eliminar a alguien, sea el que sea”; incluso en nuestros tiempos modernos “y civilizados”; “se encuentra hasta a un Papa cristiano, muerto apaciblemente en su dormitorio (Juan Pablo I) el que no se ha sabido la causa de su muerte, por cuanto no se le hizo la autopsia, que a otro cualquier mortal se le hace (1); tampoco se va a saber la muerte de ese periodista que es asesinado en una embajada saudí recientemente (“Jamal Khashoggi fue estrangulado nada más entrar en el consulado de Arabia Saudí en Estambul y su cuerpo descuartizado a continuación en una operación "premeditada".); y mucho menos los que por ejemplo; “hubo alrededor de la entonces poderosísima familia de “los Médicis”, que hizo lo que quiso cada caudillo de la saga, por cuanto eran tan ricos que incluso por ello mismo llegaron al Papado; pero que tiempos después, y llegado al fin de la estirpe (“todo lo que nace muere por ley universal”); el último de sus herederos, tiene la feliz idea de dejar sus inmensos bienes, a la ciudad de Florencia, supongo que con el requisito de que no puedan vender nada, los que rijan tan famosa ciudad italiana. También en los harenes del Sultán de Turquía y después; se asesinaba a mansalva, a los posibles herederos de tan rica y poderosa herencia; ya que; “el harén daba herederos abundantísimos”.

                           La realidad cruda y dura es, que “todo mono humano”, que llega a ostentar un gran poder o fortuna; al final, “vive cagado de miedo, por lo que tiene o representa”; puesto que sabe que otros los pretenden y por tanto, termina por vivir atormentado por, su “situación de poderoso” y toma todas las medidas que puede o cree que le van a servir, para “eternizar su poder y riquezas; que además, y bastante idiotamente, piensa traspasar a sus directos herederos de sangre, los que como sabemos, en general; luego hacen lo que quieren con ella, hasta que la extinguen”; puesto que es verdad lo que asegura el acervo popular español… “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”. Y como muestra de todo ello y que a mí me da “la risa”; es la enorme herencia del que fuera en su tiempo el más rico del mundo; Aristóteles Sócrates Onassis; al que al final, su herencia, llega a una nieta que ni llegó a conocer y que actualmente la disfruta como le da la gana; recordando (posiblemente) a su antepasado, más por lo recibido en materia, que lo que espiritualmente y a través de los genes, pudiera llegar ,“a tan agraciada hembra”.

                           ¿Pero por qué hoy he escrito sobre estas “historias” humanas? Lean lo que sigue y luego piensen o deduzcan lo que quieran según su capacidad. La única y verdadera libertad que poseemos “el mono humano”, es la de pensar y deducir, la de obrar, “siempre la tuvimos limitas y así seguiremos de por vida”; aunque bien pensado yo creo que ni tenemos libertad de pensar, puesto que… ¿“Quién o qué fuerza, nos coloca los pensamientos en el cerebro, sin que nosotros intervengamos en ello? Pudiera ser cierto lo que el creador de “la Reforma” (“aquel fraile alemán”: Lutero) dijo… “Los hombres somos marionetas, cuyos hilos mueve Dios”: Amén.

                           Y ahora lo que me incita a escribir lo que he escrito:

                                “Qasem Soleimani: así fue el ‘ataque de precisión’ con el que Trump pulverizó al militar más poderoso de Irán: PERIODISTA DIGITAL: 04 Ene 2020: Todo se acabó para él este 3 de enero de 2020. A primera hora de la madrugada de este viernes, día sagrado para los musulmanes, las tensiones entre Estados Unidos e Irán -y el juego de poderes en el Medio Oriente- dieron este viernes  un giro inesperado. Tras más de una semana de escalada en el conflicto, Washington mató en un ataque relámpago en Irak a Qasem Soleimani, el alto mando militar iraní que Teherán consideraba un héroe en vida y al que EE.UU. acusaba de la muerte de «cientos» de sus ciudadanos”.

Y no… No es que me importe mucho la muerte de este individuo; lo que sí me importa y mucho, es; que el Estado, tenga cada vez más poder para eliminarte como individuo; por ello ya somos simples y pobres esclavos del aparato, "o aparatos" de control y muerte, de que disponen los Estados; y ello debe preocuparnos como individuos, que se nos dijo que "somos libres", aunque libres, pero siempre "atados, por Dios o por los hombres"; o sea que no dudemos que nos convirtieron en "nadas". Y “nada somos, salvo una partícula de vida que puede pensar, pero dirigida por. ¿Quién?” Apaarte que este asesinato, quizá fuese hecho “buscando una nueva guerra para que se consuma mucho del material bélico acumulado, puesto que todas las guerras son grandes negocios; y por ello… “hay que provocarlas”.

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 (1)Juan Pablo I, de nombre secular Albino Luciani, fue el 263.ᵉʳ papa de la Iglesia católica y soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 26 de agosto de 1978 hasta su muerte, ocurrida 33 días después. Su pontificado fue uno de los más breves de la historia, dando lugar al más reciente año de los tres papas. En su libro Juan Pablo I: Caso abierto, el sacerdote y teólogo Jesús López Sáez sostiene la tesis de que Luciani sufrió un homicidio.

 

Antonio García Fuentes

                                                       (Escritor y filósofo)                   

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