Las Noticias de hoy 2 Diciembre 2021

Enviado por adminideas el Jue, 02/12/2021 - 12:18

50 Frases de Matrimonio que hablan sobre el amor y la amistad

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    jueves, 02 de diciembre de 2021       

Indice:

ROME REPORTS

El Papa: a ejemplo de José, pasar de las lógicas del enamoramiento al amor maduro

Lucha contra el Sida. El Papa: garantizar tratamientos sanitarios justos y eficaces

El Papa en Grecia y Chipre: tras los pasos de Juan Pablo II y Benedicto XVI

El drama de los inmigrantes y la herida de Chipre en el viaje del Papa

VINO A CUMPLIR LA VOLUNTAD DEL PADRE : Francisco Fernandez Carbajal

Meditaciones: jueves de la 1ª semana de Adviento

“La vida matrimonial, un andar divino en la tierra” : San Josemaria

En este tercer día de la Novena a la Inmaculada, te proponemos meditar que María es el icono de la misericordia.

El recorrido del enamoramiento al amor maduro

Vida de María (II): La Natividad de Nuestra Señora : J. A. Loarte

Vivir con alegría – El ejemplo de los primeros cristianos para el Adviento : primeroscristianos

La familia no es para la sociedad, la sociedad es para la familia : Acción Familia

Amistad. : José Luis Velayos

Bioética, Don Justo Aznar y Doña Obdulia Rodríguez: Ana Teresa López de Llergo

Trabajo en equipo : Lucía Legorreta

Diez claves para vivir la austeridad en la familia : Francisco Gras 

Ser santos requiere de esa pobreza : Jesús Martínez Madrid

Contra la educación diferenciada : Jesús Domingo Martínez

Reducir la dependencia del gas : Jesús D Mez Madrid

Cuba o “el paraíso comunista”  : Antonio García Fuentes

 

ROME REPORTS

 

El Papa: a ejemplo de José, pasar de las lógicas del enamoramiento al amor maduro

Amar no es pretender que el otro o la vida corresponda con nuestra imaginación; significa más bien elegir en libertad tomar la responsabilidad de la vida, así como se nos ofrece. Es por esto por lo que José nos da una lección importante, elige a María “con los ojos abiertos”. El Papa Francisco en catequesis quiso dirigirse en particular a los recién casados: no terminen el día sin hacer las paces, puesto que la "guerra fría" del día después es "peligrosa". Un gesto de amor y hacer la paz.

 

“Los novios cristianos están llamados a testimoniar un amor que tenga la valentía de pasar de las lógicas del enamoramiento a las del amor maduro”, puesto que “amar” no es pretender que el otro o la vida “corresponda con nuestra imaginación”, sino que significa más bien “elegir en plena libertad tomar la responsabilidad de la vida, así como se nos ofrece”. Así el Papa Francisco, en su catequesis del primer miércoles de diciembre y continuando con su reflexión sobre la figura de san José, quiso dar un mensaje a todos los novios. Lo hizo profundizando en características del padre adoptivo de Jesús: su ser “justo” y “desposado de María”. 

José, hombre justo

En los inicios de su reflexión, señaló la utilidad de recordar las costumbres matrimoniales del antiguo Israel para “comprender el comportamiento de José en relación con María”. En aquel entonces, el matrimonio comprendía dos fases, la primera era como un noviazgo oficial, en particular la mujer, incluso viviendo aún en la casa paterna todavía durante un año, era considerada de hecho “mujer” del prometido esposo. El segundo hecho era el traslado de la esposa de la casa paterna a la casa del esposo, con una festiva procesión que completaba el matrimonio. De ahí que “en base a estas costumbres”, el hecho de que «antes de estar juntos ellos, se encontró encinta», exponía a la Virgen a la acusación de adulterio que, según la praxis, imponía el acto de repudio, con consecuencias civiles y penales para la mujer. 

El Evangelio dice que José era “justo” precisamente por estar sujeto a la ley como todo pío israelita. Pero dentro de él el amor por María y la confianza que tiene en ella le sugieren una forma que salva la observancia de la ley y el honor de la esposa: decide repudiarla en secreto, sin clamor, sin someterla a la humillación pública. Elige el camino de la discreción, sin juicio ni venganza. 

La importancia de sentirse necesitados de la ayuda de Dios

Francisco marcó la diferencia entre actitudes nuestras que, “en cuanto tenemos una noticia folclórica, una noticia mala de otra persona, vamos a la cháchara inmediatamente”, en comparación a las de José, que permaneció “callado”. Sucede que el papá putativo de Jesús, que había escuchado la voz de Dios a través de un sueño “así lo tenía planeado”: 

¡Qué importante es para cada uno de nosotros – observó Francisco -cultivar una vida justa y al mismo tiempo sentirnos siempre necesitados de la ayuda de Dios, para poder ampliar nuestros horizontes y considerar las circunstancias de la vida desde un punto de vista diferente, más amplio! 

Aunque muchas veces, dijo el Papa, “nos sentimos prisioneros de lo que nos ha sucedido”, precisamente “delante de algunas circunstancias de la vida, que nos parecen inicialmente dramáticas, se esconde una Providencia que con el tiempo toma forma e ilumina de significado también el dolor que nos ha golpeado”.  

La tentación es encerrarnos en ese dolor, en ese pensamiento de las cosas no agradables que nos han pasado. Y eso no es bueno. Eso lleva a la tristeza y a la amargura. El corazón amargado es muy feo.

Hay que pasar del enamoramiento al amor maduro

Deteniéndose ante los imprevistos con los que Dios entró en los sueños y expectativas de María y José, que, aunque no sin esfuerzo inicial “abrieron de par en par el corazón” a la realidad ante ellos, el Santo Padre reconoció que “muy a menudo” nuestra vida no es como la habíamos imaginado. Sobre todo, - dijo - en las relaciones de amor, de afecto, nos cuesta pasar de la lógica del enamoramiento a la del amor maduro. Y “hay que pasar del enamoramiento al amor maduro”, afirmó. Dirigiéndose a los recién casados presentes en el Aula, los invitó a pensar que la primera fase del amor, es decir, el enamoramiento, “siempre está marcada por un cierto encanto, que nos hace vivir inmersos en un imaginario que a menudo no corresponde con la realidad de los hechos”. Sin embargo, "es precisamente cuando el enamoramiento con sus expectativas parece terminar” cuando “puede comenzar” o “cuando llega” el amor verdadero:

Amar de hecho no es pretender que el otro o la vida corresponda con nuestra imaginación; significa más bien elegir en plena libertad tomar la responsabilidad de la vida, así como se nos ofrece. Es por esto por lo que José nos da una lección importante, elige a María “con los ojos abiertos”. 

El pasaje más demoníaco del Evangelio

Y podemos decir "con todos los riesgos" – añadió el Papa, recordando, inmediatamente, "el reproche" que los doctores de la ley le hacen a Jesús en el Evangelio de Juan: "No somos hijos de ahí", refiriéndose a la prostitución. 

Como sabían que María se había quedado embarazada, querían ensuciar a la madre de Jesús. Para mí este es el pasaje más sucio y demoníaco del Evangelio. Y el riesgo asumido por José nos da esta lección: tomar la vida como viene. "¿Dios intervino allí? La tomaré". Y José hace lo que el ángel del Señor le ordenó: «Despertándose José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer». Y no la conocía, sin convivencia esperaba un hijo, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús (cfr. Mt 1,24-25).

No terminar el día sin hacer las paces: la guerra fría del día después es peligrosa

Es por ese motivo que el Santo Padre indicó que “los novios cristianos están llamados a testimoniar un amor así”, como el de los padres de Jesús, “que tenga la valentía de pasar de las lógicas del enamoramiento a las del amor maduro”. Se trata de “una elección exigente que, en lugar de aprisionar la vida, puede fortalecer el amor para que perdure ante las pruebas del tiempo”. 

El amor de una pareja va por la vida y madura cada día. El amor del noviazgo es un poco -si se me permite decirlo- romántico. Lo han vivido todos, pero luego llega el amor maduro, el de todos los días, el del trabajo, la llegada de los hijos... Y a veces ese romanticismo desaparece un poco, ¿no? Pero, ¿no hay amor? Sí, pero un amor maduro. "Pero sabe, padre, que a veces nos peleamos..." Esto ha sucedido desde los tiempos de Adán y Eva hasta hoy, ¡que los esposos se peleen es el pan nuestro de cada día! "Pero no deberíamos discutir..." Sí, hay que hacerlo. Se hace. No digo que se deba, pero se puede. "Y Padre, pero a veces levantamos la voz..." - "Eso pasa". "Y a veces los platos también vuelan" - "Eso pasa". Pero, ¿cómo lo hacemos para que no dañe la vida del matrimonio? Escuchen con atención: nunca terminen el día sin hacer las paces. Nos hemos peleado, te he dicho cosas malas, Dios mío, te he dicho cosas malas. Pero ahora el día termina: tengo que hacer las paces. ¿Saben por qué? Porque la guerra fría del día siguiente es muy peligrosa. No permitan que el día después comience una guerra. Por eso, hagan las paces antes de irse a la cama. "Pero padre, usted sabe que no sé cómo expresarme para hacer las paces después de la situación tan mala que hemos vivido". Es muy fácil: haz esto (un gesto) y la paz ya está hecha. Pero recuerden siempre. Recuerda siempre: nunca terminar el día sin hacer las paces. Y esto les ayudará en la vida matrimonial. 

"Este paso del enamoramiento al amor maduro, es una elección exigente", concluyó Francisco. Pero "es necesario recorrer ese camino".

También este miércoles el Santo Padre concluyó la catequesis con una oración a San José: 

“San José, tú que has amado a María con libertad, y has elegido renunciar a tu imaginario para hacer espacio a la realidad, ayuda a cada uno de nosotros a dejarnos sorprender por Dios y a acoger la vida no como un imprevisto del que defendernos, sino como un misterio que esconde el secreto de la verdadera alegría. Obtén para todos los novios cristianos la alegría y la radicalidad, pero conservando siempre la conciencia de que solo la misericordia y el perdón hacen posible el amor. Amén.”

 

 

Lucha contra el Sida. El Papa: garantizar tratamientos sanitarios justos y eficaces

Durante la Audiencia General de este 1 de diciembre, Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, el Papa Francisco recordó a las muchas personas afectadas por este virus y pidió un compromiso renovado por ellos. También hizo presente el Viaje Apostólico que iniciará mañana, indicando en particular, su visita a Lesbos, en donde irá a acercarse a la humanidad herida en la carne de tantos migrantes. Un pensamiento especial lo tuvo por los ancianos: no los descuiden, son "nuestras raíces", repitió.

 

Tratamientos sanitarios justos y eficaces en la lucha contra el SIDA

En el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, durante la Audiencia General el Papa recordó las numerosas personas afectadas por este virus, "para muchas de las cuales, en algunas partes del mundo, - dijo - no hay acceso a los tratamientos esenciales". Por ellos el Pontífice manifestó la esperanza de que "se renueve el compromiso de solidaridad para garantizar tratamientos sanitarios justos y eficaces".

El Papa pide oración por su Viaje a Chipre y Grecia

Un pensamiento también Papa fue por los migrantes, en ocasión del viaje que comenzará mañana, 2 de diciembre, a Chipre y luego a Grecia, adonde se dirigirá "para visitar a los queridos pueblos de esos países, ricos en historia, espiritualidad y civilización". Un viaje, expresó, "a las fuentes de la fe apostólica y de la fraternidad entre los cristianos de diversas denominaciones", en donde tendrá la oportunidad de acercarse "a una humanidad herida en la carne de tantos migrantes en busca de esperanza": "iré a Lesbos", anunció Francisco, pidiendo a todos que lo acompañemos con nuestras oraciones. 

Mantener a los ancianos en la familia, no descuidarlos

Al saludar, como de costumbre, a los ancianos, los enfermos, los jóvenes y los recién casados, el Santo Padre lanzó un llamamiento por los primeros: "no hay que descuidarlos, si se pueden manténganlos en la familia, no los manden fuera, porque los ancianos son nuestras raíces y no hay que descuidarlos".

El tiempo de Adviento - concluyó - nos invita a preparar la Navidad acogiendo sin temor a Jesucristo que viene entre nosotros:

“Si le abrimos la puerta de la vida, todo adquiere una nueva luz y la familia, el trabajo, el dolor, la salud, la amistad, y demás, se convierten en otras tantas ocasiones para descubrir su presencia consoladora, la presencia de Jesús en nuestra vida, la presencia del Emmanuel, del Dios que viene, que significa Dios con nosotros y para dar testimonio de su presencia a los demás. Así que preparémonos, abriendo nuestro corazón a la Navidad.”

 

 

El Papa en Grecia y Chipre: tras los pasos de Juan Pablo II y Benedicto XVI

El viaje apostólico de Francisco a los dos países mediterráneos, del 2 al 6 de diciembre, sigue los pasos del Papa emérito en Chipre en 2010 y del Papa polaco en Grecia en 2001. Compartimos una síntesis de la historia de sus peregrinaciones a estas tierras entre Oriente y Occidente.

 

Amedeo Lomonaco - Ciudad del Vaticano

La isla de Chipre es la tierra de San Bernabé, que nació en Pafo y regresó allí para anunciar la Pascua del Señor Jesús. Se convirtió, según la tradición oriental, en la nueva patria de Lázaro, que fue resucitado por Jesús y luego se trasladó a Chipre para convertirse en obispo de Cizio (hoy Lárnaca). En Grecia, el Apóstol de los Gentiles, San Pablo, dejó huellas indelebles. Filipos fue el primer lugar evangelizado en Europa y fue desde Grecia que el cristianismo se extendió por todo el continente europeo.

“Cuando zarpamos de Troas, navegamos directamente a Samotracia y al día siguiente a Medlar, y de allí a Filipos (Hechos 16:11)”

El Papa Francisco viajará a Chipre y Grecia, países situados en la encrucijada entre Oriente y Occidente, del 2 al 6 de diciembre para confirmar en la fe, confortar y animar a las comunidades locales. Las paradas del viaje apostólico son Nicosia, Lárnaca, Atenas y Lesbos, donde el Pontífice ya acudió en 2016 a encontrarse con migrantes y refugiados en el campo de Moria. A estas tierras, labradas en los orígenes del cristianismo por los apóstoles Bernabé y Pablo, también han llegado como peregrinos Juan Pablo II y Benedicto XVI.

“El Reino de Dios no es cuestión de comida o bebida, sino que es justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo' (Rom 14,17)”

El viaje del Papa Wojtyla a Grecia

Grecia, en 2001, es la primera parada de la peregrinación jubilar de Juan Pablo II tras las huellas de San Pablo. En la ceremonia de bienvenida subrayó que "la inculturación del Evangelio en el mundo griego sigue siendo un ejemplo para toda inculturación". A continuación, el papa Wojtyła se reunió con el entonces arzobispo de Atenas y de toda Grecia, Su Beatitud Christodoulos. El Pontífice polaco pidió perdón por las heridas vinculadas a páginas dramáticas de la historia, como el saqueo de Constantinopla en 1204.

Juan Pablo II y Su Beatitud Christodoulos (mayo de 2001)

Inspirado por San Pablo

Visitando la catedral de San Dionisio en Atenas, Juan Pablo II recordó que este santo "fue uno de los primeros griegos que, al oír la predicación de Pablo sobre la resurrección, se convirtió". "Que todos acojáis este misterio de salvación, para vivirlo y ser sus testigos con vuestros hermanos". Las palabras de San Pablo en el famoso discurso del Areópago, recogidas en los Hechos de los Apóstoles, resuenan entonces desde la capital helena. En este lugar de la predicación del Apóstol de los gentiles, la "Declaración conjunta sobre las raíces cristianas de Europa" fue leída en griego por un prelado ortodoxo y en inglés por el cardenal Sodano.

 

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En la tarde del 4 de mayo, Su Beatitud Christódoulos y otros metropolitanos miembros del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Griega visitaron al Papa en la Nunciatura Apostólica de Atenas. Al final del encuentro, la inesperada petición de Juan Pablo II a Christodoulos: "¿Podemos decir el Padre Nuestro en griego?" "Sí, Santo Padre", fue la respuesta. Juntos, en griego, recitaron la oración que nos enseñó Jesús.

Mayo de 2001: un momento del viaje apostólico de Juan Pablo II a Grecia

Dar testimonio en el areópago de hoy

El momento final del viaje apostólico de Juan Pablo II a Grecia tuvo lugar el 5 de mayo de 2001. El Pontífice celebró la Santa Misa en el Palacio de Deportes del Centro Olímpico de Atenas. Recordar en Atenas la vida y la obra de Pablo -dijo el Papa Wojtyla- significa ser invitados a anunciar el Evangelio hasta los confines de la tierra, proponiendo a nuestros contemporáneos la salvación traída por Cristo y mostrándoles los caminos de la santidad y de la recta vida moral, que son las respuestas a la llamada del Señor. 

"Siguiendo el ejemplo de San Pablo y de las primeras comunidades -aseguró el Papa-urge desarrollar espacios de diálogo con nuestros contemporáneos, especialmente en los lugares donde se juega el futuro del hombre y de la humanidad, para que las decisiones que se tomen no estén guiadas únicamente por intereses políticos y económicos que desprecian la dignidad de las personas y las necesidades que de ella se derivan, sino para que exista ese suplemento de alma que recuerde el lugar distinguido y la dignidad del hombre. Los areópagos que reclaman hoy el testimonio de los cristianos son numerosos". Durante su homilía, el Pontífice polaco también recordó el fructífero diálogo entre la fe cristiana y la filosofía.

Antes de dejar Grecia, Juan Pablo II dirigió una exhortación especial: "Como Pablo, sed testigos de Cristo".

Entre los dolores y las esperanzas de Chipre

El otro país que está en el centro del 35º viaje apostólico del Papa Francisco es Chipre. Es la segunda vez que un Pontífice visita esta isla. Para rastrear la primera visita a Chipre de un obispo de Roma, hay que remontarse a 2010, al viaje apostólico de Benedicto XVI, que tuvo lugar del 4 al 6 de junio de ese año. 

Siguiendo los pasos de sus padres en la fe, los santos Pablo y Bernabé, el Papa emérito vino a Chipre como peregrino para confirmar a los católicos en la fe y para entregar el Instrumentum laboris para la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, celebrada en octubre de 2010.

En el vuelo papal a Chipre, Benedicto XVI expresó su dolor por el asesinato del entonces Vicario Apostólico de Anatolia, monseñor Luigi Padovese, asesinado en Turquía el 3 de junio de 2010, "que también contribuyó mucho", añadió el Pontífice, "a la preparación del Sínodo para Oriente Medio". Durante la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto internacional de Pafos, refiriéndose a la división de la isla de Chipre en dos partes, Benedicto XVI expresó un deseo para Chipre que también está ligado al presente de esta isla.

Benedicto XVI en Chipre durante su viaje apostólico del 4 al 6 de junio de 2010

Entre encuentros ecuménicos y anhelos de paz

La unidad de los cristianos fue uno de los temas centrales del viaje de Benedicto XVI a Chipre. Durante la celebración ecuménica, el 4 de junio de 2010, en el sitio arqueológico de la iglesia de Agia Kiriaki Chrysopolitissa, el Pontífice recordó que "la comunión eclesial en la fe apostólica es a la vez un don y una llamada a la misión". "La unidad de todos los discípulos de Cristo -añadió- es un don que hay que implorar al Padre, con la esperanza de que fortalezca el testimonio del Evangelio en el mundo de hoy".

En el siguiente encuentro, dirigiéndose a las autoridades civiles, Benedicto XVI dijo: "Cuando las políticas que apoyamos se aplican en armonía con la ley natural propia de nuestra humanidad común, entonces nuestras acciones se vuelven más fundamentadas y conducen a una atmósfera de entendimiento, justicia y paz". Al día siguiente, el 5 de junio de 2010, más de 1.500 personas en representación de todos los católicos chipriotas en sus componentes maronita, armenio y latino recibieron a Benedicto XVI, en un ambiente de alegría marcado por los cantos de los niños, en el campo de deportes de la escuela primaria de San Marón.

Un momento del viaje apostólico de Benedicto XVI a Chipre (junio de 2010)

El viaje del Papa Francisco

Por lo tanto, la historia de Chipre y Grecia también está entrelazada con la predicación de los apóstoles Bernabé y Pablo, con las enseñanzas de San Juan Pablo II y Benedicto XVI. A estos pasos se unen ahora los del Papa Francisco. El programa de su 35º viaje apostólico incluye lugares que también visitaron sus predecesores. Tras llegar al aeropuerto de Lárnaca el 2 de diciembre, Francisco se desplazará a Nicosia para mantener un encuentro con sacerdotes, religiosos, consagrados, diáconos, catequistas, asociaciones y movimientos eclesiales en la catedral maronita de Nuestra Señora de las Gracias. A continuación, el programa continúa con el traslado al Palacio Presidencial para tres citas: la ceremonia de bienvenida, la visita de cortesía al Jefe del Estado y el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. El 3 de diciembre es el día de la visita a Su Beatitud Crisóstomo II, arzobispo ortodoxo de Chipre, el encuentro con el Santo Sínodo y la misa en el "Gps Stadium" de Nicosia. El segundo día del viaje terminó con una oración ecuménica por los migrantes en la iglesia parroquial de Santa Cruz.

El sábado 4 de diciembre comienza la etapa griega. Tras la ceremonia de bienvenida, el programa incluye una visita de cortesía al Jefe de Estado, reuniones con el Primer Ministro y las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Por la tarde habrá una visita a Su Beatitud Ieronymos II , Arzobispo de Atenas y de toda Grecia en el Palacio Arzobispal Ortodoxo y luego un encuentro con los respectivos Seguidores en la Sala del Trono. 

Al final del día habrá otros dos encuentros en la agenda: con obispos, sacerdotes, religiosos, consagradas, seminaristas y catequistas en la catedral de San Dionisio. La reunión privada con los miembros de la Compañía de Jesús concluirá la jornada del 4 de diciembre. El domingo 5 de diciembre, el Papa volará hasta Mitilene, en la isla griega de Lesbos, para llevar su aliento a los refugiados en el "Centro de acogida e identificación". A última hora de la mañana regresará a Atenas, donde por la tarde celebrará una misa en la sala de conciertos Megaron. Por la tarde, Su Beatitud Ieronymos II realizará una visita de cortesía al Santo Padre en la Nunciatura Apostólica. El 6 de diciembre, Francisco recibirá al Presidente del Parlamento griego antes del encuentro con los jóvenes en el Colegio San Dionisio de las Hermanas Ursulinas de Maroussi y de la ceremonia de despedida.

 

 

El drama de los inmigrantes y la herida de Chipre en el viaje del Papa

En menos de dos días comenzará el 35º viaje internacional de Francisco, que del 2 al 6 de diciembre visitará Chipre y Grecia, donde confirmará en la fe, confortará y animará a las comunidades locales. Hoy, el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, se ha reunido con los periodistas.

 

Francesca Sabatinelli - Ciudad del Vaticano

Diálogo ecuménico y comunión de las Iglesias en lugares que son la cuna del mundo occidental, donde se encuentran las raíces de Europa, y desde donde se envía un importante mensaje de fraternidad sobre el tema de los migrantes y refugiados. Así será el viaje de Francisco a Chipre y Grecia, según indicó hoy el director de la Oficina de Prensa, Matteo Bruni, en un briefing con periodistas antes de la partida del Papa, el próximo 2 de diciembre, hacia Chipre y luego, durante los próximos cuatro días, hacia Atenas y Lesbos. 

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Juan Pablo II en Grecia en 2001 

Matteo Bruni recorre los viajes de los predecesores de Francisco a los mismos dos países. Era el año 2001 y San Juan Pablo II peregrinó a Grecia, Siria y Malta, "tras las huellas de San Pablo -señala Bruni- siguiendo los pasos de su predicación en el Año Jubilar 2000". Fue los días 4 y 5 de mayo, en Atenas, y "el punto de inflexión del viaje y de las relaciones con los ortodoxos griegos fue el encuentro con Christodoulos, arzobispo de Atenas y de toda Grecia". También fue el viaje de la declaración común sobre las raíces cristianas de Europa y la ocasión de la petición de perdón del Papa "por los errores de los cruzados", cuando Juan Pablo II habló de "purificación de la memoria". 

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Benedicto XVI en 2010 en Chipre

En 2010 Benedicto XVI fue a Chipre, un laboratorio de convivencia, continúa el portavoz vaticano, "una isla que siempre se ha sentido durante siglos como una frontera extrema de Europa hacia Oriente Medio". Fue un viaje marcado por la expectación festiva de un pueblo que, por primera vez, veía a un Papa en su tierra y que culminó con la entrega del Instrumentum laboris, recuerda Bruni, a la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos. El viaje de Benedicto fue un momento para que el Papa cerrara una década trágica, marcada por las divisiones y que comenzó con el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, continúa explicando, y "lo hizo con una reflexión sobre el significado cristiano de la cruz, una forma de terminar de una vez por todas con el uso de la cruz para cualquier cruzada política o guerra religiosa". 

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Francisco y los migrantes en Lesbos 

La visita de Francisco tendrá, por tanto, una fuerte connotación ecuménica, en dos países donde las comunidades católicas son minoritarias frente a la mayoría ortodoxa. También habrá muchos temas sociales que atravesarán los encuentros, en primer lugar el drama de los migrantes que vio al Papa ir a Lesbos en 2016. Un viaje triste, recuerda Matteo Bruni, citando las palabras de Francisco pronunciadas en el avión que le llevó a la isla griega "para encontrar la mayor catástrofe humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial". Un viaje en el que el Papa regresó con un grupo de refugiados a bordo del avión. Hoy la situación es diferente, subraya Bruni, el campo de Lesbos ya no es como entonces, no está superpoblado, y con mejores condiciones de vida, la isla sin embargo sigue siendo un símbolo que sigue hablando a la comunidad internacional del "mayor cementerio del mundo", el mar Mediterráneo, como ha señalado repetidamente Francisco.

La herida de la división de Chipre

Será, por tanto, un viaje diferente al de 2016, y si esta vez también el Papa llevará a alguien ya veremos, aclaró Bruni a preguntas de los periodistas: "Se estaban estudiando opciones de este tipo, pero la complejidad de la legislación no permite dar respuestas definitivas. En cambio, estas cosas suelen decirse después". En cualquier caso, explicó, no se trataría de "un corredor humanitario, sino de una reubicación, posiblemente un movimiento de refugiados de un país a otro de Europa". Este 35º viaje internacional de Francisco estará marcado, por tanto, por temas muy amplios, entre ellos la herida de la dividida Chipre, cuya esperanza de reunificación, concluye Bruni, no será ignorada durante el viaje del Papa.  

 

 

VINO A CUMPLIR LA VOLUNTAD DEL PADRE

— Identificar nuestra voluntad con la del Señor. Cómo nos manifiesta Dios su voluntad. Voluntad de Dios y santidad.

— Otros modos de manifestarse la voluntad de Dios en nuestra vida: la obediencia. Imitar a Jesús en su ardiente deseo de cumplir la voluntad de su Padre Dios. Humildad.

— Cumplir la voluntad de Dios en momentos en que cuesta o resulta ingrata o difícil.

I. La vida de una persona se puede edificar sobre muy diferentes cimientos: sobre roca, sobre barro, sobre humo, sobre aire... El cristiano sólo tiene un fundamento firme en el que apoyarse con seguridad: el Señor es la Roca permanente1.

El Señor nos habla en el Evangelio de la Misa2 de dos casas. En una de ellas quizá se quiso ahorrar la cimentación, quizá hubo prisa por terminarla. No se puso el debido cuidado. Al que edificó de esta manera el Señor le llama hombre loco. Las dos casas quedaron terminadas y parecían iguales, pero tenían muy distinto fundamento: una de ellas estaba cimentada sobre piedra firme; la otra, no. Pasó algún tiempo y llegaron las dificultades que pondrían a prueba la solidez de la edificación. Un día hubo temporal: cayó la lluvia, y los ríos salieron de madre y soplaron los vientos contra aquella casa.

Fue el momento en el que probaron su consistencia. Una se mantuvo firme en lo esencial; la otra se derrumbó estrepitosamente y el desastre fue completo.

Nuestra vida solo puede estar edificada sobre Cristo mismo, nuestra única esperanza, nuestro único fundamento. Y esto quiere decir, en primer lugar, que procuramos identificar nuestra voluntad con la suya. No es la nuestra una adhesión más o menos superficial a una borrosa figura de Cristo, sino una adhesión firme a su querer y a su Persona. No todo el que dice Señor, Señor, entrará en el reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en los cielos, leemos también en el Evangelio de la Misa.

La voluntad de Dios es la brújula que nos indica en todo momento el camino que nos lleva a Él; es, al mismo tiempo, el sendero de nuestra propia felicidad. El cumplimiento del querer divino nos da también una gran fortaleza para superar los obstáculos.

¡Qué alegría poder decir al final de nuestros días: he procurado siempre buscar y seguir la voluntad de Dios en todo! No nos alegrarán tanto los triunfos cosechados, ni nos importarán demasiado los fracasos y los sufrimientos padecidos. Lo que nos importará, y mucho, es si hemos amado el querer de Dios sobre nuestra vida, que se manifestó unas veces de modo más general y otras de forma muy concreta. Siempre con la suficiente claridad, si no cegamos la luz del alma, que es la conciencia.

El cumplimiento amoroso de la voluntad de Dios es, a la vez, la cima de toda santidad: «Todos los fieles cristianos, en las condiciones, ocupaciones o circunstancias de su vida, y a través de todo eso, se santificarán más cada día si lo aceptan todo con fe, como venido de la mano del Padre celestial, y colaboran con la divina voluntad...»3. Es aquí donde se demuestra nuestro amor a Dios, y también el grado de unión con Él. Y el Señor nos manifiesta su voluntad a través de los Mandamientos, de las indicaciones, consejos y preceptos de nuestra Madre la Iglesia, y de las obligaciones que conlleva la propia vocación y estado.

Reconocer y amar la divina voluntad en esos deberes nos dará la fuerza necesaria para hacerlos con perfección, y en ellos encontraremos el lugar donde ejercitar las virtudes humanas y las sobrenaturales. La voluntad de Dios está muy relacionada con la sonriente caridad de todos los días, con el cumplimiento del deber aunque resulte dificultoso, con la ayuda que prestamos, en lo sobrenatural y en lo humano, a quienes están a nuestro lado.

II. La voluntad de Dios se nos manifiesta de una forma expresa a través de aquellas personas a quienes debemos obediencia, y a través de los consejos recibidos en la dirección espiritual.

La obediencia no tiene su fundamento último en las cualidades –personalidad, inteligencia, experiencia, edad– del que manda. Jesús superaba infinitamente –era Dios– a María y a José, y les obedecía4. Es más, «Jesucristo, en cumplimiento de la voluntad del Padre, inauguró en la tierra el reino de los cielos, nos reveló su misterio y realizó la redención con su obediencia»5.

Quienes piensan que la obediencia es un sometimiento indigno del hombre y propio de personas con escasa madurez han de considerar que el Señor se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz6. Cristo obedece por amor, por cumplir la voluntad de su Padre; ese es el sentido de la obediencia cristiana: la que se debe a Dios y a sus mandamientos, la que se debe a la Iglesia, a los padres, la que de un modo u otro rige en la vida profesional, social, etcétera, cada una en su orden.

Para obedecer como obedeció Jesús es necesario un ardiente deseo de cumplir la voluntad de Dios en nuestra vida, y ser humildes. El espíritu de obediencia no cabe en un alma dominada por la soberbia. Solo el humilde acepta gustosamente otro criterio distinto del suyo –el de Dios–, al que debe conformar sus actos.

El que no es humilde rechazará abiertamente el mandato unas veces, y otras lo aceptará aparentemente, pero sin darle cabida, en realidad, en su corazón, porque lo someterá a discusión crítica y a limitaciones, y perderá el sentido sobrenatural que tiene la obediencia. «Estemos precavidos, entonces, porque nuestra tendencia al egoísmo no muere, y la tentación puede insinuarse de muchas maneras. Dios exige que, al obedecer, pongamos en ejercicio la fe, pues su voluntad no se manifiesta con bombo y platillo. A veces el Señor sugiere su querer como en voz baja, allá en el fondo de la conciencia: y es necesario escuchar atentos, para distinguir esa voz y serle fieles.

»En muchas ocasiones, nos habla a través de otros hombres, y puede ocurrir que la vista de los defectos de esas personas, o el pensamiento de si están bien informados, de si han entendido todos los datos del problema se nos presente como una invitación a no obedecer»7. Sin embargo, nuestro deseo de cumplir la voluntad de Dios superará ese y otros obstáculos que se puedan presentar a nuestra obediencia.

La humildad da paz y alegría para realizar lo mandado hasta en los menores detalles. El humilde se siente gozosamente libre al obedecer. «Mientras nos sometemos humildemente a la voz ajena nos superamos a nosotros mismos en el corazón»8, superamos el propio egoísmo y rompemos con sus lazos, que nos esclavizan.

En el apostolado, la obediencia se hace indispensable. De nada sirven el esfuerzo, los medios humanos, las mortificaciones..., sin obediencia todo sería inútil ante Dios. De nada serviría trabajar con tesón toda una vida en una obra humana si no contáramos con el Señor. Hasta lo más valioso de nuestras obras quedaría sin fruto si prescindiéramos del deseo de cumplir la voluntad de Jesús: «Dios no necesita de nuestros trabajos, sino de nuestra obediencia»9.

III. La voluntad de Dios también se nos manifiesta en aquellas cosas que Él permite y que no resultan como esperábamos, o son incluso totalmente contrarias a lo que deseábamos o habíamos pedido con insistencia en la oración.

Es el momento entonces de aumentar nuestra oración y de fijarnos mejor en Jesucristo. Especialmente cuando nos resulten muy duros y difíciles los acontecimientos: la enfermedad, la muerte de un ser querido, el dolor de los que más queremos...

El Señor hará que nos unamos a su oración: No se haga como yo quiero, Padre, sino como quieres Tú10No se haga mi voluntad, sino la tuya11. Él quiso incluso compartir con nosotros todo lo que a veces tiene de injusto y de incomprensible el dolor. Pero también nos enseñó a obedecer hasta la muerte, y muerte de cruz12.

Si alguna vez nos toca sufrir mucho, al Señor no le ofenden nuestras lágrimas. Pero enseguida hemos de decir: Padre, hágase tu voluntad. En nuestra vida puede haber momentos de mayor dureza, quizá de oscuridad y de dolor profundo, en los que cueste más aceptar la voluntad de Dios, con tentaciones de desaliento. La imagen de Jesús en el huerto de Getsemaní nos señala cómo hemos de proceder en esos momentos: hemos de abrazar la voluntad de Dios sin poner límite alguno ni condiciones de ninguna clase, y en una oración perseverante.

No serán pocas las veces en que, a lo largo de nuestra vida, tendremos que hacer actos de identificación con lo que es voluntad de nuestro Padre Dios. Y diremos interiormente en nuestra oración personal: «¿Lo quieres, Señor?... ¡Yo también lo quiero!»13. Y vendrá la paz, la serenidad a nuestra alma y a nuestro alrededor.

La fe nos hará ver una sabiduría superior detrás de cada acontecimiento: «Dios sabe más. Los hombres entendemos poco de su modo paternal y delicado de conducirnos hacia Él»14. Jesucristo nos consolará de todos nuestros pesares, y quedarán santificados.

Hay una providencia detrás de cada acontecimiento, todo está ordenado y dispuesto para que sirva mejor a la salvación de cada uno; absolutamente todo, tanto lo que sucede en el ámbito más general como lo que ocurre cada día en el pequeño universo de nuestra profesión y familia. Todas las cosas pueden y deben ayudarnos a encontrar a Dios, y por tanto a encontrar la paz y la serenidad en nuestra alma: Todo contribuye al bien de los que aman a Dios15.

El cumplimiento de la voluntad de Dios es fuente de serenidad y de paz. Los santos nos han dejado el ejemplo de un cumplimiento sin condiciones de la divina voluntad. Así se expresaba San Juan Crisóstomo: «En toda ocasión yo digo: ¡Señor, hágase tu voluntad!: no lo que quiere este o aquel, sino lo que tú quieres que haga. Este es mi alcázar, y esta es mi roca inamovible, este es mi báculo seguro»16.

Terminamos nuestra oración pidiendo con la Iglesia: Señor y Dios nuestro, a cuyo designio se sometió la Virgen Inmaculada aceptando, al anunciárselo el ángel, encarnar en su seno a tu Hijo: tú, que la has transformado por obra del Espíritu Santo en templo de tu divinidad, concédenos, siguiendo su ejemplo, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazón17.

1 Primera lectura de la Misa. Is 26, 5. — 2 Mt 7, 21; 24-27. — 3 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 41. — 4 Lc 2, 51. — 5 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 3. — 6 Flp 2, 8. — 7 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 17. — 8 San Gregorio Magno, Moralia, 35, 14. — 9 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre San Mateo, 56, 5. — 10 Mc 14, 36. — 11 Lc 22, 42. — 12 Flp 2, 8. — 13 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 762. — 14 A. del Portillo, en la presentación de «Amigos de Dios»; el subrayado es nuestro. — 15 Rom 8, 28. — 16 San Juan Crisóstomo, Homilía antes del exilio, 1-3. — 17 Colecta de la Misa del día 20 de diciembre.

 

Meditaciones: jueves de la 1ª semana de Adviento

Reflexión para meditar en el jueves de la primera semana de Adviento. Los temas propuestos son: el acostumbramiento y la tibieza; el engaño de edificar sobre arena; con la oración construimos sobre roca.

02/12/2021

– El acostumbramiento y la tibieza

– El engaño de edificar sobre arena

– Con la oración construimos sobre roca


«NO TODO el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos» (Mt 7,21). Estas palabras de Jesús, al comienzo del evangelio de la Misa, ponen de manifiesto, en primer lugar, la existencia de un plan de Dios al que desea sumarnos; y, al mismo tiempo, nos revela la posibilidad siempre presente de que rechacemos en nuestra vida ese designio.

«Dios nos eligió antes de la creación del mundo para que fuéramos santos y sin mancha en su presencia, por el amor» (Ef 1,4); esta es la voluntad de Dios para cada cristiano, el sentido de nuestras vidas, el porqué y el para qué de nuestra existencia. El proyecto divino es que seamos santos, es decir, que nuestro amor a Dios se desborde en un amor sincero por todos los hombres, empezando por quienes tenemos a nuestro lado. Los caminos para alcanzar esa meta son variadísimos y, en muchos casos, realmente sorprendentes.

Sin embargo, conforme pasan los años, en el camino puede manifestarse un cierto acostumbramiento, una rutina opaca que nos lleva a la tibieza. Puede enfriarse el entusiasmo con el que vivíamos nuestra historia de amor con Dios. El deseo de seguir de cerca a Jesús sigue en el origen de nuestras acciones, pero un poco más apagado, más tenue. Nos contentamos con ir tirando, tal vez alimentándonos solamente de experiencias del pasado. Los grandes ideales, entonces, nos parecen un sueño y nuestro espíritu de examen no despierta el corazón. No nos consideramos especialmente pecadores e incluso deseamos ser santos, pero con un deseo tan débil que aplaza el momento de traducirlo en obras.

San Josemaría se adelantaba ante esta posible situación y nos animaba a intensificar nuestra oración. «Me duele ver el peligro de tibieza en que te encuentras cuando no te veo ir seriamente a la perfección dentro de tu estado. –Di conmigo: ¡no quiero tibieza!: “confige timore tuo carnes meas!” –¡dame, Dios mío, un temor filial, que me haga reaccionar!»[1].


EN EL EVANGELIO de hoy, Jesús recurre a un ejemplo gráfico para caracterizar la conducta de quien no ha descubierto la grandeza de la voluntad de Dios para su vida: «Es como un hombre necio que edificó su casa sobre arena; y cayó la lluvia y llegaron las riadas y soplaron los vientos: se precipitaron contra aquella casa, y se derrumbó y fue tremenda su ruina» (Mt 7,26-27). El calificativo utilizado, necio, muestra que aun cuando deseemos proyectar una vida plena, podemos caer en la trampa de hacerlo sin contar con lo esencial: sin construir desde los planes de Dios. Las causas pueden ser negligencia, superficialidad, pereza... Y, en cualquier caso, se invertirán muchos esfuerzos y gastos para una construcción que tiene fecha de caducidad.

Aunque a veces no resulte evidente, edificar sobre roca firme -sobre Dios- puede ser incluso más sencillo. En cambio, la vida de la persona tibia que construye sobre arena puede parecer en teoría más fácil. Aunque rehúye el sacrificio y otras exigencias del amor, en la práctica no logra evitar tensiones. Casi sin darse cuenta, divide su corazón, calcula, gasta sus energías en llegar a pactos y compromisos que no satisfacen; con frecuencia está más pendiente del qué dirán o de compararse con otros que de tener una mirada serena de la propia realidad. Los sacrificios que antes eran gustosos ahora son amargos, pues no nacen del mismo amor.

Cuando nos descubramos pobres en deseos de santidad, podemos acercarnos al calor del corazón de Jesús. «Los tibios –decía san Josemaría– tienen el corazón de barro, de carne miserable. Hay corazones duros, pero nobles, que, al acercarse al calor del corazón de Jesucristo, se derriten como el bronce en lágrimas de amor, de desagravio, ¡se encienden!»[2]. Animados por la luz de su mirada amorosa, le decimos con audacia: enciende nuevamente mi alma. No dejes que permanezca en la tristeza de mi alma. Podemos estar seguros de que el Señor acogerá nuestra súplica humilde y confiada.


«BUSCAD AL SEÑOR mientras se deja encontrar, invocadlo mientras está cerca»[3]. Buscar al Señor en la oración y restablecer el diálogo personal con Él nos aleja de la tibieza. «Et in meditatione mea exardescit ignis –y, en mi meditación, se enciende el fuego. –A eso vas a la oración: a hacerte una hoguera, lumbre viva, que dé calor y luz»[4]. Ese diálogo íntimo con Jesús nos impulsará a reforzar el cambio que deseamos para nuestra vida; nos moverá a sintonizar con los deseos de Dios y a orientar nuestra vida junto a Él.

Es posible que a veces sintamos el peso de nuestros fallos y que nuestros buenos deseos superen ampliamente a nuestras acciones. Pero también es verdad que cuando nos abrimos a la acción del Espíritu Santo sabemos que nuestra humilde plegaria es escuchada; Dios aviva nuestros deseos, realizando en nosotros aquello que nos parecía imposible. «A ti que te desmoralizas, te repetiré una cosa muy consoladora: al que hace lo que puede, Dios no le niega su gracia. Nuestro Señor es Padre, y si un hijo le dice en la quietud de su corazón: Padre mío del Cielo, aquí estoy yo, ayúdame... Si acude a la Madre de Dios, que es Madre nuestra, sale adelante»[5].

Sobre ese firme fundamento el Señor podrá construir un gran edificio, más recio y más sólido: «Todo el que oye estas palabras mías y las pone en práctica, es como un hombre prudente que edificó su casa sobre roca; y cayó la lluvia y llegaron las riadas y soplaron los vientos: irrumpieron contra aquella casa, pero no se cayó porque estaba cimentada sobre roca» (Mt 7,24-25). De este modo, podremos ir adelante con confianza. No nos engañaremos con los pactos que nos ofrece el acostumbramiento en la lucha. Y, aunque haya dificultades, ni las riadas ni los vientos se llevarán lo esencial: el Señor está siempre con nosotros y lucha a nuestro lado.

Pidamos ayuda a santa María: «El amor a nuestra Madre será soplo que encienda en lumbre viva las brasas de virtudes que están ocultas en el rescoldo de tu tibieza»[6].


[1] San Josemaría, Camino, n. 326.

[2] San Josemaría, Meditación, 4-III-1960.

[3] Misal romano, Jueves de la I semana de Adviento, Aclamación antes del evangelio.

[4] San Josemaría, Camino, n. 92.

[5] San Josemaría, Vía Crucis, X estación, n. 3.

[6] San Josemaría, Camino, n. 492.

 

 

“La vida matrimonial, un andar divino en la tierra”

Mira cuántos motivos para venerar a San José y para aprender de su vida: fue un varón fuerte en la fe...; sacó adelante a su familia –a Jesús y a María–, con su trabajo esforzado...; guardó la pureza de la Virgen, que era su Esposa...; y respetó –¡amó!– la libertad de Dios, que hizo la elección, no sólo de la Virgen como Madre, sino también de él como Esposo de Santa María. (Forja, 552)

2 de diciembre

Al pensar en los hogares cristianos, me gusta imaginarlos luminosos y alegres, como fue el de la Sagrada Familia. El mensaje de la Navidad resuena con toda fuerza: Gloria a Dios en lo más alto de los cielos, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntadQue la paz de Cristo triunfe en vuestros corazones, escribe el apóstol. La paz de sabernos amados por nuestro Padre Dios, incorporados a Cristo, protegidos por la Virgen Santa María, amparados por San José. Esa es la gran luz que ilumina nuestras vidas y que, entre las dificultades y miserias personales, nos impulsa a proseguir adelante animosos. Cada hogar cristiano debería ser un remanso de serenidad, en el que, por encima de las pequeñas contradicciones diarias, se percibiera un cariño hondo y sincero, una tranquilidad profunda, fruto de una fe real y vivida.

El matrimonio no es, para un cristiano, una simple institución social, ni mucho menos un remedio para las debilidades humanas: es una auténtica vocación sobrenatural. Sacramento grande en Cristo y en la Iglesia, dice San Pablo, y, a la vez e inseparablemente, contrato que un hombre y una mujer hacen para siempre, porque ‑queramos o no‑ el matrimonio instituido por Jesucristo es indisoluble: signo sagrado que santifica, acción de Jesús, que invade el alma de los que se casan y les invita a seguirle, transformando toda la vida matrimonial en un andar divino en la tierra. (Es Cristo que pasa, nn. 22-23)

 

 

En este tercer día de la Novena a la Inmaculada, te proponemos meditar que María es el icono de la misericordia.

1. Oración inicial

Virgen Santa e Inmaculada,
a Ti, que eres el orgullo de nuestro pueblo
y el amparo maternal de nuestra ciudad,
nos acogemos con confianza y amor.

Eres toda belleza, María.
En Ti no hay mancha de pecado.

Renueva en nosotros el deseo de ser santos:
que en nuestras palabras resplandezca la verdad,
que nuestras obras sean un canto a la caridad,
que en nuestro cuerpo y en nuestro corazón brillen la pureza y la castidad,
que en nuestra vida se refleje el esplendor del Evangelio.

Eres toda belleza, María.
En Ti se hizo carne la Palabra de Dios.

Ayúdanos a estar siempre atentos a la voz del Señor:
que no seamos sordos al grito de los pobres,
que el sufrimiento de los enfermos y de los oprimidos no nos encuentre distraídos,
que la soledad de los ancianos y la indefensión de los niños no nos dejen indiferentes,
que amemos y respetemos siempre la vida humana.

Eres toda belleza, María.
En Ti vemos la alegría completa de la vida dichosa con Dios.

Haz que nunca perdamos el rumbo en este mundo:
que la luz de la fe ilumine nuestra vida,
que la fuerza consoladora de la esperanza dirija nuestros pasos,
que el ardor entusiasta del amor inflame nuestro corazón,
que nuestros ojos estén fijos en el Señor, fuente de la verdadera alegría.

Eres toda belleza, María.
Escucha nuestra oración, atiende a nuestra súplica:
que el amor misericordioso de Dios en Jesús nos seduzca,
que la belleza divina nos salve, a nosotros, a nuestra ciudad y al mundo entero.

Amén.

2. Texto del Papa Francisco

«María es nuestra hermana en el sufrimiento, pero no en el mal ni en el pecado. Es más, el mal en ella fue derrotado antes aún de rozarla, porque Dios la ha llenado de gracia (cf. Lc 1, 28). La Inmaculada Concepción significa que María es la primera salvada por la infinita misericordia del Padre, como primicia de la salvación que Dios quiere donar a cada hombre y mujer, en Cristo. Por esto la Inmaculada se ha convertido en icono sublime de la misericordia divina que ha vencido el pecado. Y nosotros, hoy, al inicio del Jubileo de la Misericordia, queremos mirar a este icono con amor confiado y contemplarla en todo su esplendor, imitándola en la fe».

«Celebrar esta fiesta comporta dos cosas. La primera: acoger plenamente a Dios y su gracia misericordiosa en nuestra vida. La segunda: convertirse a su vez en artífices de misericordia a través de un camino evangélico. La fiesta de la Inmaculada deviene la fiesta de todos nosotros si, con nuestros «síes» cotidianos, somos capaces de vencer nuestro egoísmo y hacer más feliz la vida de nuestros hermanos, de donarles esperanza, secando alguna lágrima y dándoles un poco de alegría. A imitación de María, estamos llamados a convertirnos en portadores de Cristo y testigos de su amor, mirando en primer lugar a los que son privilegiados a los ojos de Jesús. Son quienes Él mismo nos indicó: «Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25, 35-36)».

«La fiesta de hoy de la Inmaculada Concepción tiene un específico mensaje que comunicarnos: nos recuerda que en nuestra vida todo es un don, todo es misericordia«.

Texto completo, Ángelus del 8 de diciembre de 2015.

3. Oración final a la Virgen María

María, mujer de la escucha, haz que se abran nuestros oídos; que sepamos escuchar la Palabra de tu Hijo Jesús entre las miles de palabras de este mundo; haz que sepamos escuchar la realidad en la que vivimos, a cada persona que encontramos, especialmente a quien es pobre, necesitado, tiene dificultades.

María, mujer de la decisión, ilumina nuestra mente y nuestro corazón, para que sepamos obedecer a la Palabra de tu Hijo Jesús sin vacilaciones; danos la valentía de la decisión, de no dejarnos arrastrar para que otros orienten nuestra vida.

María, mujer de la acción, haz que nuestras manos y nuestros pies se muevan «deprisa» hacia los demás, para llevar la caridad y el amor de tu Hijo Jesús, para llevar, como tú, la luz del Evangelio al mundo. Amén.

 

El recorrido del enamoramiento al amor maduro

Francisco reflexionó sobre la etapa de noviazgo entre San José y la Virgen María. Destacó cómo ambos supieron acoger “la realidad tal como se presentaba”, a pesar del “drama que inicialmente parecía destruir sus planes de matrimonio”. Dijo que esta capacidad supuso pasar a una fase del amor entre ambos que definió como “maduro” y aconsejó a los novios y recién casados rezar para poder imitar a San José y la Virgen María.

Queridos hermanos y hermanas:

Seguimos nuestro camino de reflexión sobre la figura de San José. Hoy quisiera profundizar en su ser “justo” y “desposado con María”, y dar así un mensaje a todos los novios, también a los recién casados.

Muchas historias relacionadas con José llenan los pasajes de los evangelios apócrifos, es decir, no canónicos, que han influido también en el arte y diferentes lugares de culto. Estos escritos que no están en la Biblia —son historias que la piedad cristiana hacía en esa época— responden al deseo de colmar los vacíos narrativos de los Evangelios canónicos, los que están en la Biblia, los cuales nos dan todo lo que es esencial para la fe y la vida cristiana.

El evangelista Mateo. Esto es importante: ¿qué dice el Evangelio sobre José? No qué dicen esos evangelios apócrifos, que no son una cosa fea o mala; son bonitos, pero no son la Palabra de Dios. En cambio, los Evangelios, que están en la Biblia, son la Palabra de Dios. Entre estos el evangelista Mateo que define José como hombre “justo”. Escuchamos su pasaje: «La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto» (1,18-19). Porque los novios, cuando la novia no era fiel o se quedaba embarazada, ¡tenían que denunciarla! Y las mujeres en aquella época eran lapidadas. Pero José era justo. Dice: “No, esto no lo haré. Me quedaré callado”.

Para comprender el comportamiento de José en relación con María, es útil recordar las costumbres matrimoniales del antiguo Israel. El matrimonio comprendía dos fases muy definidas. La primera era como un noviazgo oficial, que conllevaba ya una situación nueva: en particular la mujer, incluso viviendo aún en la casa paterna todavía durante un año, era considerada de hecho “mujer” del prometido esposo. Todavía no vivían juntos, pero era como si fuera la esposa. El segundo hecho era el traslado de la esposa de la casa paterna a la casa del esposo. Esto sucedía con una procesión festiva, que completaba el matrimonio. Y las amigas de la esposa la acompañaban allí. Según estas costumbres, el hecho de que «antes de estar juntos ellos, se encontró encinta», exponía a la Virgen a la acusación de adulterio. Y esta culpa, según la Ley antigua, tenía que ser castigada con la lapidación (cf. Dt 22,20-21). Sin embargo, en la praxis judía sucesiva se había afianzado una interpretación más moderada que imponía solo el acto de repudio, pero con consecuencias civiles y penales para la mujer, pero no la lapidación.

El Evangelio dice que José era “justo” precisamente por estar sujeto a la ley como todo hombre pío israelita. Pero dentro de él el amor por María y la confianza que tiene en ella le sugieren una forma que salva la observancia de la ley y el honor de la esposa: decide repudiarla en secreto, sin clamor, sin someterla a la humillación pública. Elige el camino de la discreción, sin juicio ni venganza. ¡Pero cuánta santidad en José! Nosotros, que apenas tenemos una noticia un poco folclorista o un poco fea sobre alguien, ¡vamos enseguida al chismorreo! José sin embargo está callado.

Pero añade enseguida el evangelista Mateo: «Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados”» (1,20-21). 

Interviene en el discernimiento de José la voz de Dios que, a través de un sueño, le desvela un significado más grande de su misma justicia. ¡Y qué importante es para cada uno de nosotros cultivar una vida justa y al mismo tiempo sentirnos siempre necesitados de la ayuda de Dios! Para poder ampliar nuestros horizontes y considerar las circunstancias de la vida desde un punto de vista diferente, más amplio. 

Muchas veces nos sentimos prisioneros de lo que nos ha sucedido: “¡Pero mira lo que me ha pasado!” y nosotros permanecemos prisioneros de esa cosa mala que nos ha pasado; pero precisamente ante algunas circunstancias de la vida, que nos parecen inicialmente dramáticas, se esconde una Providencia que con el tiempo toma forma e ilumina de significado también el dolor que nos ha golpeado. 

La tentación es cerrarnos en ese dolor, en ese pensamiento de las cosas no bonitas que nos suceden a nosotros. Y esto no hace bien. Esto lleva a la tristeza y a la amargura. El corazón amargo es muy feo.

Quisiera que nos detuviéramos a reflexionar sobre un detalle de esta historia narrada por el Evangelio y que muy a menudo descuidamos. María y José son dos novios que probablemente han cultivado sueños y expectativas respecto a su vida y a su futuro. Dios parece entrar como un imprevisto en su historia y, aunque con un esfuerzo inicial, ambos abren de par en par el corazón a la realidad que se pone ante ellos.

Queridos hermanos y hermanas, muy a menudo nuestra vida no es como la habíamos imaginado. Sobre todo, en las relaciones de amor, de afecto, nos cuesta pasar de la lógica del enamoramiento a la del amor maduro. Y se debe pasar del enamoramiento al amor maduro. Vosotros recién casados, pensad bien en esto. La primera fase siempre está marcada por un cierto encanto, que nos hace vivir inmersos en un imaginario que a menudo no corresponde con la realidad de los hechos. Pero precisamente cuando el enamoramiento con sus expectativas parece terminar, ahí puede comenzar el amor verdadero. 

Amar de hecho no es pretender que el otro o la vida corresponda con nuestra imaginación; significa más bien elegir en plena libertad tomar la responsabilidad de la vida, así como se nos ofrece. Es por esto por lo que José nos da una lección importante, elige a María “con los ojos abiertos”. Y podemos decir con todos los riesgos. 

Pensad, en el Evangelio de Juan, un reproche que hacen los doctores de la ley a Jesús es este: “Nosotros no somos hijos que provienen de allí”, en referencia a la prostitución. Pero porque estos sabían cómo se había quedado embarazada María y querían ensuciar a la madre de Jesús. Para mí es el pasaje más sucio, más demoniaco del Evangelio. Y el riesgo de José nos da esta lección: toma la vida como viene. ¿Dios ha intervenido ahí? La tomo. 

Y José hace como le había ordenado el Ángel del Señor: de hecho, dice el Evangelio: «Despertándose José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer. Y no la conocía hasta que ella dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús» (Mt 1,24-25). 

Los novios cristianos están llamados a testimoniar un amor así, que tenga la valentía de pasar de las lógicas del enamoramiento a las del amor maduro. Y esta es una elección exigente, que, en lugar de aprisionar la vida, puede fortificar el amor para que sea duradero frente a las pruebas del tiempo. 

El amor de una pareja va adelante en la vida y madura cada día. El amor del noviazgo es un poco —permitidme la palabra— un poco romántico. Vosotros lo habéis vivido todo, pero después empieza el amor maduro, de todos los días, el trabajo, los niños que llegan. Y a veces el romanticismo desaparece un poco. ¿Pero no hay amor? Sí, pero amor maduro. “Pero sabe, padre, nosotros a veces nos peleamos…”. Esto sucede desde el tiempo de Adán y Eva hasta hoy: que los esposos peleen es el pan nuestro de cada día. “¿Pero no se debe pelear?” Sí, se puede. “Y, padre, pero a veces levantamos la voz” – “Sucede”. “Y también a veces vuelan los platos” – “Sucede”. ¿Pero qué hacer para que no se dañe la vida del matrimonio? Escuchad bien: no terminar nunca el día sin hacer las paces. Hemos peleado, yo te he dicho palabrotas, Dios mío, te he dicho cosas feas. Pero ahora termina la jornada: tengo que hacer las paces. ¿Sabéis por qué? Porque la guerra fría al día siguiente es muy peligrosa. No dejéis que el día siguiente empiece con una guerra. Por eso hacer las paces antes de ir a la cama. Recordadlo siempre: nunca terminar el día sin hacer las paces. Y esto os ayudará en la vida matrimonial. Este recorrido del enamoramiento al amor maduro es una elección exigente, pero tenemos que ir sobre ese camino.

Y también esta vez concluimos con una oración a san José.

San José,
tú que has amado a María con libertad,
y has elegido renunciar a tu imaginario para hacer espacio a la realidad,
ayuda a cada uno de nosotros a dejarnos sorprender por Dios
y a acoger la vida no como un imprevisto del que defendernos,
sino como un misterio que esconde el secreto de la verdadera alegría.
Obtén para todos los novios cristianos la alegría y la radicalidad,
pero conservando siempre la conciencia
de que solo la misericordia y el perdón hacen posible el amor. Amén.

 

Vida de María (II): La Natividad de Nuestra Señora

El 8 de septiembre celebramos el Nacimiento de la Virgen María o Natividad de María. Se celebra el 8 de septiembre, nueve meses después de la dedicada a la Inmaculada Concepción de la Virgen que se celebra el 8 de diciembre.

Nacimiento de la Virgen María. Giotto di Bondone.

06/09/2021

La Natividad de Nuestra Señora (Descarga en PDF) Rezar con san Josemaría: Natividad de Nuestra Señora Vida de María (II): Magisterio, Padres, santos, poetas


Muchos siglos habían pasado desde que Dios, en los umbrales del Paraíso, prometiera a nuestros primeros padres la llegada del Mesías. Cientos de años en los que la esperanza del pueblo de Israel, depositario de la promesa divina, se centraba en una doncella, del linaje de David, que concebirá y dará a luz un Hijo, a quien pondrá por nombre Enmanuel, que significa Dios con nosotros (Is 7, 14). Generación tras generación, los piadosos israelitas esperaban el nacimiento de la Madre del Mesías, aquella que ha de dar a luz, como explicaba Miqueas teniendo como fondo la profecía de Isaías (cfr. Mi 5, 2).

A la vuelta del exilio en Babilonia, la expectación mesiánica se hizo más intensa en Israel. Una ola de emoción recorría aquella tierra en los años inmediatamente anteriores a la Era Cristiana. Muchas antiguas profecías parecían apuntar en esa dirección. Hombres y mujeres esperaban con ansia la llegada del Deseado de las naciones. A uno de ellos, el anciano Simeón, el Espíritu Santo había revelado que no moriría hasta que sus ojos hubieran visto la realización de la promesa (cfr. Lc 2, 26). Ana, una viuda de edad avanzada, suplicaba con ayunos y oraciones la redención de Israel. Los dos gozaron del inmenso privilegio de ver y tomar en sus brazos a Jesús niño (cfr. Lc 2, 25-38).

Incluso en el mundo pagano —como afirman algunos relatos de la antigua Roma— no faltaban señales de que algo muy grande se estaba gestando. La misma pax romana, la paz universal proclamada por el emperador Octavio Augusto pocos años antes del nacimiento de Nuestro Señor, era un presagio de que el verdadero Príncipe de la paz estaba a punto de venir a la tierra. Los tiempos estaban maduros para recibir al Salvador.

DIOS SE ESMERA EN ELEGIR A SU HIJA, ESPOSA Y MADRE. Y LA VIRGEN SANTA, LA MUY ALTA SEÑORA, LA CRIATURA MÁS AMADA POR DIOS, CONCEBIDA SIN PECADO ORIGINAL, VINO A NUESTRA TIERRA

Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para redimir a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos (Gal 4, 4-5). Dios se esmera en elegir a su Hija, Esposa y Madre. Y la Virgen santa, la muy alta Señora, la criatura más amada por Dios, concebida sin pecado original, vino a nuestra tierra. Nació en medio de un profundo silencio. Dicen que en otoño, cuando los campos duermen. Ninguno de sus contemporáneos cayó en la cuenta de lo que estaba sucediendo. Sólo los ángeles del cielo hicieron fiesta.

De las dos genealogías de Cristo que aparecen en los evangelios, la que recoge San Lucas es muy probablemente la de María. Sabemos que era de esclarecida estirpe, descendiente de David, como había señalado el profeta hablando del Mesías —saldrá un vástago de la cepa de Jesé y de sus raíces florecerá un retoño (Is 11, 1)— y como confirma San Pablo cuando escribe a los Romanos acerca de Jesucristo, nacido del linaje de David según la carne (Rm 1, 3).

CON SU NACIMIENTO SURGIÓ EN EL MUNDO LA AURORA DE LA SALVACIÓN, COMO UN PRESAGIO DE LA PROXIMIDAD DEL DÍA

Un escrito apócrifo del siglo II, conocido con el nombre de Protoevangelio de Santiago, nos ha transmitido los nombres de sus padres —Joaquín y Ana—, que la Iglesia inscribió en el calendario litúrgico. Diversas tradiciones sitúan el lugar del nacimiento de María en Galilea o, con mayor probabilidad, en la ciudad santa de Jerusalén, donde se han encontrado las ruinas de una basílica bizantina del siglo V, edificada sobre la llamada casa de Santa Ana, muy cerca de la piscina Probática. Con razón la liturgia pone en labios de María unas frases del Antiguo Testamento: me establecí en Sión. En la ciudad amada me dio descanso, y en Jerusalén está mi potestad (Sir 24, 15).

Hasta que nació María, la tierra estuvo a oscuras, envuelta en las tinieblas del pecado. Con su nacimiento surgió en el mundo la aurora de la salvación, como un presagio de la proximidad del día. Así lo reconoce la Iglesia en la fiesta de la Natividad de Nuestra Señora: por tu nacimiento, Virgen Madre de Dios, anunciaste la alegría a todo el mundo: de ti nació el Sol de justicia, Cristo, Dios nuestro (Oficio de Laudes).

El mundo no lo supo entonces. Dormía la tierra.

J. A. Loarte

 

Vivir con alegría – El ejemplo de los primeros cristianos para el Adviento

alegria

 

VIVIR CON ALEGRÍA

El ejemplo de los primeros cristianos para el Adviento

La vida de los primeros cristianos está llena de una alegría rebosante, porque saben que están haciendo, en cada momento de su día, lo que el Señor quiere de ellos.Su alegría no depende del estado de ánimo, ni de la salud, ni de ninguna otra causa humana, sino de la cercanía de Dios, que es el motivo de su gozo profundo e incomparable.

 

Su alegría es capaz de subsistir en medio de todas las pruebas, incluso en los momentos más duros y oscuros, como la persecución y el martirio. Además su alegría es contagiosa: transmitirla es el tesoro más valioso que pueden dar a los que les rodean. Muchas personas encontraron y encuentran a Dios viendo la alegría de los cristianos.

 

“Una persona alegre obra el bien, gusta de las cosas buenas y agrada a Dios. En cambio, el triste tiende a obrar el mal”
(HERMAS, “EL PASTOR”, Siglo II)

 

1. (En su libro “El Pastor”, Hermas –hermano del papa Pío I- en la mitad del siglo II da una serie de recomendaciones a los cristianos referentes a la importancia de evitar la tristeza y estar alegres…)

Arranca, pues, de ti la tristeza y no atribules al Espíritu Santo que mora en ti, no sea que supliques a Dios en contra tuya y se aparte de ti. Porque el espíritu de Dios, que fue infundido en esa carne tuya, no soporta la tristeza ni la angustia.
(HERMAS, “El Pastor”, Mandamientos, 10, 2-4)

 

2. Revístete, pues, de la alegría, que halla siempre gracia delante de Dios y le es acepta, y ten en ella tus delicias. Porque todo hombre alegre obra el bien y piensa en el bien y desprecia la tristeza. En cambio, el hombre triste se porta mal en todo momento.

Y lo primero en que se porta mal es en que contrista al Espíritu Santo, que le fue dado alegre al hombre. En segundo lugar, comete una iniquidad, por no dirigir súplicas a Dios ni alabarle; y, en efecto, jamás la súplica del hombre triste tiene virtud para subir al altar de Dios.
(HERMAS, “El Pastor”, Mandamientos, 10, 2-4)

 

3. Los santos, mientras vivían en este mundo, estaban siempre alegres, como si siempre estuvieran celebrando la Pascua.
(SAN ATANASIO, Carta 14, 1-2)

 

4. Siempre estarás gozoso y contento, si en todos los momentos diriges a Dios tu vida, y si la esperanza del premio suaviza y alivia las penalidades de este mundo.
(SAN BASILIO MAGNO, Homilía sobre la alegría, 25)

 

5. “Quien practique la misericordia – dice el Apóstol -, que lo haga con alegría“: esta prontitud y diligencia duplicarán el premio de tu dádiva. Pues lo que se ofrece de mala gana y por fuerza no resulta en modo alguno agradable ni hermoso.
(SAN GREGORIO NACIANCENO, Disertación sobre amor a los pobres, 14)

 

6. Como acabáis de escuchar en la lectura de hoy, amados hermanos, la misericordia divina, para bien de nuestras almas, nos llama a los goces de la felicidad eterna, mediante aquellas palabras del Apóstol: Estad siempre alegres en el Señor. Las alegrías de este mundo conducen a la tristeza eterna, en cambio, las alegrías que son según la voluntad de Dios durarán siempre y conducirán a los goces eternos a quienes en ellas perseveren. Por ello, añade el Apóstol: Os lo repito, estad alegres.

Se nos exhorta a que nuestra alegría, según Dios y según el cumplimiento de sus mandatos, se acreciente cada día más y más, pues cuanto más nos esforcemos en este mundo por vivir entregados al cumplimiento de los mandatos divinos, tanto más felices seremos en la otra vida y tanto mayor será nuestra gloria ante Dios.
(SAN AMBROSIO, Tratado sobre la carta a los Filipenses, 1)

 

7. Los seguidores de Cristo viven contentos y alegres y se glorían de su pobreza más que los reyes de su diadema.
(SAN JUAN CRISÓSTOMO, Homilía sobre San Mateo, 38)

 

8. En la tierra hasta la alegría suele parar en tristeza; pero para quien vive según Cristo, incluso las penas se truecan en gozo.
(SAN JUAN CRISÓSTOMO, Homilía sobre San Mateo, 18)

 

9. Si tenemos fija la mirada en las cosas de la eternidad, y estamos persuadidos de que todolo de este mundo pasa y termina, viviremos siempre contentos y permaneceremos inquebrantables en nuestro entusiasmo hasta el fin. Ni nos abatirá el infortunio, ni nos llenará de soberbia la prosperidad, porque consideraremos ambas cosas como caducas y transitorias.
(CASIANO, Instituciones, 9)

 

10. El gozo en el Señor debe ir creciendo continuamente, mientras que el gozo en el mundo debe ir disminuyendo hasta extinguirse. Esto no debe entenderse en el sentido de que no debamos alegrarnos mientras estemos en el mundo, sino que es una exhortación a que, aun viviendo en el mundo, nos alegremos ya en el Señor.
(SAN AGUSTÍN, Sermón 171, 1)

 

11. Entonces será la alegría plena y perfecta, entonces el gozo completo, cuando ya no tendremos por alimento la leche de la esperanza, sino el manjar sólido de la posesión. Con todo, también ahora, antes de que esta posesión llegue a nosotros, antes de que nosotros lleguemos a esta posesión, podemos alegrarnos ya con el Señor. Pues no es poca la alegría de la esperanza, que ha de convertirse luego en posesión.
(SAN AGUSTÍN, Sermón 21, 1)

 

12. Porque no hay nada más infeliz que la felicidad de los que pecan.
(SAN AGUSTÍN, De la vida feliz, 10)

 

13. Eso fueron los primeros cristianos, y eso hemos de ser los cristianos de hoy: sembradores de paz y de alegría, de la paz y de la alegría que Jesús nos ha traído. (SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ, Es Cristo que pasa, 30)

 

La familia no es para la sociedad, la sociedad es para la familia

 

Las alegrías temperantes de una fiesta familiar

 

El Estado debería cumplir con lo que esencialmente es su primer deber según el plano de Dios Creador y Salvador, es decir, garantizar absolutamente los valores que aseguran el orden, la dignidad humana, la salud y la felicidad de la familia.

 

Pío XII así se expresaba en discurso a un grupo de padres de familia, provenientes de diferentes diócesis de Francia

«A propósito de las más diversas cuestiones, hemos insistido numerosas veces sobre la santidad de la familia, sobre sus derechos, sobre su papel como célula fundamental de la sociedad humana.

Santidad de la familia

Contenidos

«A este título es su vida, su salud, su vigor, su actividad, las que aseguran la vida, la santidad, el vigor, la actividad de la sociedad entera. Porque ella recibe su existencia y su dignidad de Dios, como su función social: la familia es responsable delante de Dios.

«Sus derechos y sus privilegios son inalienables, intangibles; ella tiene el deber, antes de todo delante de Dios y secundariamente delante la sociedad, de defender, de reivindicar y de promover efectivamente sus derechos y sus privilegios, no solamente para su propia ventaja, sino para la gloria de Dios, para el bien de la colectividad. (…)

Derechos y deberes de la familia

«Es claro que vuestro primer deber en el santuario del hogar familiar, es suministrar ‒respetando su integridad, su unidad, la jerarquía natural que une entre ellos a sus miembros- con toda la perfección humanamente posible‒ la conservación, la salud corporal, intelectual, moral y religiosa de la familia.

«Y este deber comporta evidentemente el de defender y de promover sus derechos sagrados, particularmente el de cumplir sus obligaciones en relación a Dios; de constituir, en toda la fuerza del término, una sociedad cristiana:

Defender sus derechos contra todas las violencias o influencias exteriores capaces de atentar contra la pureza, la fe y la estabilidad sacrosanta de la familia; promover esos mismos derechos reclamando de la sociedad civil, política, cultural, al menos los medios indispensables a su libre ejercicio.

Para el cristiano hay una regla que le permite determinar con certeza la medida de los derechos y deberes de la familia en la comunidad del Estado.

 

Todo atentado contra la familia atenta contra la humanidad

 

Ella está concebida así: la familia no es para la sociedad; la sociedad es para la familia. La familia es la célula fundamental, el elemento constitutivo de la comunidad del Estado (…).

Deber del Estado

Matrimonio en el campo, en la Francia del Siglo XIX

«El Estado debería, por lo tanto, en virtud del propio instinto de conservación, por así decir, cumplir con lo que esencialmente es su primer deber según el plano de Dios Creador y Salvador, es decir, garantizar absolutamente los valores que aseguran el orden, la dignidad humana, la salud y la felicidad de la familia.

Valores que no se pueden sacrificar

«Estos valores que son elementos del propio bien común, jamás estará permitido sacrificarlos a lo podría tener apariencia de bien común.

«Indiquemos solamente, a título de ejemplo, algunos de los que se encuentran actualmente en mayor peligro: la indisolubilidad del matrimonio; la protección de la vida antes del nacimiento; la habitación conveniente de la familia, no solamente de uno o dos niños o aun sin niños, sino la de la familia normal más numerosa; el derecho de los padres sobre los niños frente al Estado; la plena libertad para los padres de educar a sus hijos en la verdadera Fe y, como consecuencia, el derecho de los padres católicos a la escuela católica; condiciones de vida pública tales que las familias y sobretodo la juventud no estén en la certeza moral de sufrir corrupción».

Pío XII, discurso a un grupo de padres de familia, provenientes de diferentes diócesis de Francia, el 18 de setiembre de 1951

Fuente: https://tfp-france.org/

 

Amistad.

La amistad es una forma de amar. A este respecto Cicerón escribió sobre la amistad en “De amicitia”. Aristóteles y Santo Tomás de Aquino escribieron también sobre el tema.

La amistad tiene que ver con la simpatía y la confianza entre personas que no son familia. Pero puede haber amistad entre padres e hijos, a todas luces beneficiosa tanto para los hijos como para los padres. Es una especial confianza, que significa cariño, no reñida con el respeto. Entra dentro del cuarto mandamiento de la Ley de Dios. Están incluidos en este mandamiento no solo los deberes de los hijos hacia los padres, sino también los de los padres hacia los hijos. Amistad y respeto que hay que referirlos también a los familiares cercanos: abuelos, hermanos, tíos, primos, etc., así como a los tutores, profesores, empleadas del hogar, etc. También el cuarto mandamiento manda respeto y obediencia a las autoridades (siempre que no se contravenga la Ley de Dios).

Ni el aborto ni cualquier muerte provocada de un hijo, sea la edad que sea, son actos legítimos (aunque sean legales). El asesinato de un hijo es antinatural. Tales actos son profundamente contrarios a la amistad, al amor (el amor es amistad en alto grado). Son contrarios al cuarto y al quinto mandamientos de la Ley de Dios.

La amistad entre los esposos es una amistad especial, íntima, que abarca cuerpo y alma, cuyo fin primordial es el de engendrar nuevas vidas, prolongación de la de ellos. Constituye una unión de personas, con una mutua reciprocidad. Es el mayor grado de amistad que puede darse entre seres humanos. Por eso, son bienes del matrimonio la indisolubilidad y la fidelidad (“hasta que la muerte nos separe”).

El Prof. Hervada decía: “Si bien es cierto que el matrimonio es una unión de varón y mujer para una obra o empresa común, para unos fines específicos, en un plano más profundo y radical es una unión de personas en las personas. Más exactamente es una unidad en las naturalezas, fórmula que expresa en un plano científico, la dicción bíblica ‘una caro’, una sola carne.”

También decía: “Si el bien de la unidad y el bien de la indisolubilidad son esenciales por derivar de la esencia de la unidad en las naturalezas - son propiedades esenciales -, el bien de la prole, la fecundidad potencial y tendencial, es todavía más esencial, por cuanto la finalidad de la generación es el origen de que el matrimonio sea una unidad en las naturalezas.”

Y además: “Porque la fecundidad que se predica del matrimonio como esencial no son los hijos habidos, no son los frutos (la fecundidad efectiva), sino la ordenación o disposición de los factores esenciales del matrimonio a los hijos (la fecundidad potencial o tendencial).”

Abundando en lo anteriormente expuesto, ¿son diferentes los cerebros del marido y de la esposa? Así es, en efecto: por el hecho de ser de sexos distintos, los cerebros son distintos, aunque con aspectos comunes. En este sentido, los estudios biológicos demuestran las específicas diferencias neurales entre el hombre y la mujer, hecho que explica que la amistad conyugal tenga un matiz muy diverso que la que se da corrientemente entre amigos.

La amistad significa querer el bien a otra persona, que no puede ser temporal, sino permanente, con más razón si se trata de la amistad matrimonial. La fidelidad es para siempre, no para un tiempo.  Por eso, si un hombre y una mujer se unen con idea de divorciarse si las cosas van mal, ahí no hay amistad matrimonial, no hay matrimonio.

Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, hablaban en términos matrimoniales del amor a Dios, de los esponsales del alma con el Creador.

Dios es fiel, nos ama siempre Por eso, debemos amarle siempre, y siempre hemos de amar al prójimo (“próximo”), como imagen de Dios, y en especial al cónyuge (amor conyugal, uncidos con el mismo yugo).

Como prueba del amor de Dios hacia el hombre, Jesucristo dio su vida por la salvación de toda la Humanidad. Dios es Amor (aunque no sea correspondido).

Y el amor a Dios da una categoría especial al ser humano.

¿Qué sustrato neural tiene la amistad?  Es una pregunta cuya respuesta necesita una cuidadosa reflexión.

José Luis Velayos

Referencia: Diálogos sobre el amor y el matrimonio. J. Hervada. Nuestro Tiempo. Colección Cultural de Bolsillo. EUNSA, 1974

 

Bioética, Don Justo Aznar y Doña Obdulia Rodríguez

Ana Teresa López de Llergo

Dic 01, 2021

En el mes de junio de este año, Don Justo hizo una defensa de los cuidados paliativos como manifestación de la ética médica, totalmente contrapuesta a la solución de la eutanasia.

Voces preclaras sobre los principios éticos para recorrer la vida humana acaban de callar. Pienso que personas tan comprometidas con el anuncio del modo de afrontar el tesoro de la vida propia y de la de los demás, ahora están comprobando la rectitud de sus consejos y verán que el esfuerzo de ir a contra corriente ha logrado resultados muy certeros en quienes les han escuchado.

El 28 de noviembre dieron la noticia de la muerte de Don Justo Aznar, en Valencia, a los 84 años de edad. Experto en Bioética con una postura firme ante el valor de la vida humana y gran defensor de ella en todas sus etapas. Incansable investigador, científico y médico.

Siempre se escucharon sus valoraciones éticas sobre la experimentación con embriones, el aprovechamiento de los embriones en las vacunas, los vientres de alquiler, las investigaciones a base de modificaciones genéticas de bebés, la selección genética, la eutanasia, la justificación del aborto y cualquier otra propuesta para manipular al ser humano como si se tratara de una muestra más para uso de laboratorio.

Durante años, para abordar de forma divulgativa estos temas de Bioética y defensa de la buena ética médica, la prensa católica ha acudido a Justo Aznar Lucea, doctor en Medicina y bioeticista contundente.

Justo Aznar era a la vez claro en la exposición, valiente en la denuncia de las injusticias y rápido en el análisis de situaciones complejas. Seguirá escuchándose en los escritos que nos deja. Director del Observatorio de Bioética y fundador del Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad Católica de Valencia (UCV), ocupaba además el primer sillón de Bioética de la Comunidad Valenciana, creado por la Real Academia de Medicina.

Su labor científica e investigadora fue reconocida con premios como el “Alberto Sols” (a la mejor labor de investigación en Ciencias de la Salud en 1998), el “Santiago Grisolía” (a la mejor labor de investigación), en junio de 2006 el premio “Salud y Sociedad” (a la mejor Trayectoria Profesional de la Comunidad Valenciana, por la Conselleria de Sanidad) o el premio a la “Trayectoria Profesional” concedido por el Colegio de Médicos de Valencia en 2013.

Fue jefe del Departamento de Biopatología Clínica del Hospital Universitario La Fe de Valencia, desde 1974 hasta su jubilación en julio de 2006. Publicó más de 500 trabajos de investigación en el área biomédica, de ellos alrededor de 300 en revistas de alto nivel científico. En esta misma área dirigió 20 tesis doctorales y publicó 30 capítulos de libros. Sobre Bioética publicó 58 trabajos de investigación y dirigió tesis sobre aspectos de bioética.

El doctor Justo Aznar presidió la Federación Española de Asociaciones Provida durante 21 años, de 1977 hasta 1998, y la Asociación Valenciana para la Defensa de la Vida, que también dirigió durante 33 años, desde 1979 hasta 2012. Además, fue miembro de la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española y desde 2005 era miembro correspondiente de la Pontificia Academia para la Vida.

El funeral por su eterno descanso fue en Valencia el lunes 29 de noviembre a las 12:00 horas en la parroquia de San Josémaría (Calle San Clemente, 14, Valencia).

En el mes de junio de este año, Don Justo hizo una defensa de los cuidados paliativos como manifestación de la ética médica, totalmente contrapuesta a la solución de la eutanasia. Su exposición puede verse en el siguiente enlace:

https://www.religionenlibertad.com/ciencia_y_fe/348433041/muere-justo-aznar-experto-bioeticista-cientifico-medico-voz-provida.html 

Siete horas después, por la localización geográfica, pero con muchas coincidencias en el horario, el mismo día 28 de noviembre, supe de la muerte de la Dra. Obdulia Rodríguez Rodríguez. Eminente médica dermatóloga, especialista en lepra. Publicó varios artículos y eliminó errores sobre ese mal, de modo que el tratamiento llegó a ser certero y, de hecho, prácticamente está erradicado. Su libro sobre la lepra fue el texto de las clases que impartió en la UNAM. Allí declara que la lepra no es contagiosa.

El pasado 11 de septiembre cumplió cien años. Como hija única, al terminar sus estudios, su madre ya era viuda, tuvo la sensibilidad de hacer compatible los inicios como profesionista con una atención llena de cariño por su progenitora. Pronto murió su madre y se dedicó de lleno a su profesión con una sin igual preocupación por la salud corporal y espiritual de sus pacientes.

Era clara su inclinación por la investigación enriquecida con una gran capacidad de acertado diagnóstico. Elaboró la fórmula de la pasta de Lasar que contrarresta problemas de la piel. Además, se preocupó por el buen uso de los cosméticos femeninos.

Participó como ponente en innumerables Congresos en distintas partes del mundo. Trabajó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra y puso en marcha la Escuela de Enfermería. Años más tarde fue consejera y docente en la Escuela de Medicina de la Universidad Panamericana. Esa institución le dio el Doctorado Honoris Causa.

Ganó el Premio Zazil, promovido por los Laboratorios de Avon. Formamos parte del Jurado de los premios de Avon, diseñados para concederlos a las mujeres mexicanas, destacadas por su trayectoria laboral, su compromiso social o su incursión en el campo del arte. Allí palpé su calidad humana y su honestidad. Además, gozó de un definitivo ascendiente entre los demás miembros del Jurado.

Siempre guardó una gran admiración y respeto por el Doctor Latapí, el “Maestro” como ella le llamaba. Trabajó bajo sus órdenes en el Centro Dermatológico Pascua y cuando él se retiró a ella la eligieron como la siguiente Directora, cargo que ocupó hasta su jubilación y que combinó con la docencia en esa misma institución. En ese Centro siguió impartiendo -hasta que sus fuerzas se lo impidieron-, una conferencia al mes y también le pidieron su asesoría para las compras de libros y revistas de la biblioteca, y así poder conservar un alto nivel.

Sus consultas estaban abiertas a personas de todas las condiciones sociales y con gran generosidad y desprendimiento atendió a las personas carentes de recursos.

Cuando la invitaron a la ceremonia de inauguración del Hospital que lleva su nombre, en el sur de la Ciudad de México, desde lo más hondo de su corazón agradeció el hecho a las autoridades, pero también manifestó al Director del Hospital, su preocupación de que allí se autorizaran abortos. Él le prometió que mientras estuviera al frente no los permitiría.

El funeral por su eterno descanso fue en Ciudad de México el lunes 29 de noviembre a las 12:00 horas en la parroquia de San Josémaría (Calle Joaquín Gallo 101, Santa Fé, Álvaro Obregón).

 

Trabajo en equipo

Lucía Legorreta

Dic 01, 2021

Los seres humanos necesitamos sentirnos parte de algo; por eso, el factor más poderoso en la creación de equipos es el desarrollo de una identidad común.

Si quieres llegar rápido: ve solo. Si quieres llegar lejos: ve acompañado. El hombre es un ser social que necesita de otras personas para vivir, sentir, avanzar.

Si una persona tarda una hora en realizar una tarea, ¿cuánto tardarían dos? La respuesta matemática sería: 30 minutos. Pero cuando se trabaja en equipo, los esfuerzos de los miembros se potencian, disminuyendo el tiempo de acción y aumentando la eficacia de los resultados.

Decía la Santa Teresa de Calcuta: Yo hago lo que tú no puedes, haz tú lo que yo no puedo, y juntos haremos grandes cosas.

¿Por qué entonces nos cuesta tanto trabajo trabajar en equipo? ¿Por qué cada uno trabajamos de forma individual sin considerar a los demás?

Quiero compartir el día de hoy contigo algunos consejos para dejar de operar en forma individual y empezar a crear equipos que funcionen como una orquesta. No importa el giro ni el tamaño de tu empresa, puedes implementar lo siguiente para tener más éxito:

1. Construye confianza: es el elemento principal del trabajo en equipo. Impulsa un ambiente donde todos los participantes conozcan las habilidades de los demás, entiendan sus roles y sepan cómo ayudarse mutuamente.

2. Establece objetivos comunes: para que tus empleados o compañeros trabajen en equipo deben perseguir las mismas metas. Por ello, es importante que comuniques la misión de la empresa de manera uniforme y que definas cómo cada miembro y departamento puede contribuir a cumplirla.

3. Crea un sentido de pertenencia: los seres humanos necesitamos sentirnos parte de algo; por eso, el factor más poderoso en la creación de equipos es el desarrollo de una identidad común. Define qué identifica a tus equipos, fija valores y haz que cada miembro esté consciente de su impacto en el equipo.

4. Involucra a tu gente en las decisiones: nada afecta más un trabajo en equipo que el hecho de que las decisiones sean tomadas por un líder autócrata. Para evitarlo, impulsa la generación de ideas, abre tu mente y motiva a cada empleado a compartir su opinión. Si tienes esta retroalimentación, será más fácil implementar cualquier cambio o estrategia.

5. Haz que haya un entendimiento entre las partes. Es muy fácil criticar o subestimar el trabajo de los demás cuando uno no lo conoce o no lo ha ejecutado. Para crear empatía entre tus trabajadores, realiza ejercicios de rotación entre áreas. Así cada miembro sabrá en qué consiste la labor del otro.

6. Motiva la responsabilidad y el compromiso mutuo: los problemas y los aciertos son compartidos.

7. Impulsa la comunicación: la única manera para que todos trabajen como una orquesta es que existan canales de comunicación adecuados.

8. Aprovecha la diversidad: que haya en el equipo personalidades e intereses distintos.

9. Celebra los éxitos grupales.

10. Sé un líder: todo equipo de trabajo necesita a un líder que guíe y reúna los esfuerzos individuales.

Te invito siempre a hablar en término de nosotros y no quedarte en el yo. Y recuerda: “Si quieres llegar rápido: ve solo. Si quieres llegar lejos: ve acompañado”.

 

Diez claves para vivir la austeridad en la familia

 Francisco Gras 

Foto: Freepik 

«Si hay una época del año en la que falla la virtud de la austeridad, esta sería sin ninguna duda, las fechas navideñas. Y la familia, es donde esto sería más palpable», indica Francisco Gras, director de la Escuela de Padres Mi Cumbre.

«Desde que nacen los hijos nos hemos esforzado en mimarlos en exceso, partiendo del principio de que han de tener lo que nosotros no pudimos alcanzar. Nos volcamos en facilitarles todo cuanto se les antoja: ropa de marca según la moda, juegos electrónicos, móviles, TV personal, tablet, moto, coche, etc. De esta forma les acostumbramos a vivir sin carecer de nada y a conseguirlo sin esfuerzo. Los jóvenes así educados no cambiarán nunca y es probable que no sepan hacer frente a sus obligaciones familiares actuales ni futuras. Este es el camino más corto para conformar una sociedad insolidaria por su falta de virtudes, valores e individualismo», señala Francisco Gras. 

 

De ahí que este valor sea tan importante en la educación de nuestros hijos, teniendo en cuenta que la austeridad, «no tiene que ver nada con la tacañería, la roñosería, ni la cicatería. Y sí tiene mucho que ver con la generosidad y el desprendimiento». Por tanto, desde la Escuela de Padres, nos proponen diez puntos para practicar la austeridad en la familia:

1. Austeridad en la comida

En casa o en los restaurantes. El despilfarro de dinero y de comida es un mal ejemplo que los padres damos a los hijos cuando no ponemos normas sobre la cantidad, calidad y precio que los hijos pueden consumir.

2. Austeridad en las compras

De lo necesario y de lo superfluo. A veces ponemos demasiado énfasis en las marcas, en la moda y en el aparentar. La austeridad nos pide que agotemos la vida útil de las cosas que usamos antes de pensar en sustituirlas. Cambiar el teléfono sólo porque ha salido un modelo nuevo más bonito, aunque tenga funciones que no necesitaremos, no tiene sentido. Nos pide también no tener cosas repetidas, si podíamos valernos con una sola. Siempre encontraremos disculpas para encontrar ventajas a tener dos productos casi iguales, pero la realidad es que casi nunca podremos utilizar los dos a la vez.

Pero la austeridad es la antítesis del usar y tirar. Tenemos que huir de comprar cosas que se fabrican para que duren poco tiempo. Las cosas que se estropean no se arreglan, sino que simplemente se cambian por otras nuevas, en gran parte porque nos resulta más barato comprar un artículo nuevo que reparar el antiguo, ya que cada vez cuesta más encontrar talleres de reparación. Pero siempre que sea posible, es mejor reparar. La austeridad no significa siempre comprar al menor precio, ni las cosas peores. Muchas veces lo barato sale caro, porque es de mala calidad y se estropea antes. También la austeridad es comprar lo bueno antes que lo barato. La persona austera cuida las cosas propias y ajenas que usa, para que duren más.

3. Austeridad en el endeudamiento

Cuesta demasiado caro endeudarse. Las familias tienen que darse cuenta que comprar sin austeridad supone, la mayoría de las veces, endeudarse con unas cuotas de intereses altísimas.

4. Austeridad en la imagen proyectada, propia o familiar

Muchos quieren aparentar, ser o tener más que los demás, para empatarles, por eso no dudan en gastar incluso lo que no pueden. El antiguo dicho de "que según te vean, así te tratan" no hay que aplicarlo solamente en el de la vestimenta. Hay otros conceptos en cada una de las personas, en los que verdaderamente la sociedad se fija y valora.

5. Austeridad en los gastos ostentosos

Excesivamente utilizados en las celebraciones familiares, religiosas, civiles o amistosas, para intentar demostrar una abundancia económica que no siempre es real, por lo que las familias pueden quedar endeudadas durante mucho tiempo para pagar las deudas, y teniendo que sustituir en el futuro las compras necesarias por el pago de la deuda.

6. Austeridad al comprar cosas innecesarias

Los padres tienen que dar un primer paso para desembarazarse de este concepto, en el que al consumo compulsivo se le llama "nivel de vida" y a la posibilidad de conseguirlo se le llama "bienestar". Trate de anotar y analizar continuamente los gastos mensuales, individuales y familiares. Posiblemente llegue a la conclusión de que puede vivir con más austeridad. Cada persona y cada familia debe decidir libremente el grado de austeridad, severidad y rigidez en la forma de obrar o vivir, incluso para que sirva de ejemplo a otras personas o grupos sociales.

7. Austeridad al comprar cosas que no son de estricta necesidad

Según Gras, «los padres deben moderar el consumo y uso de artículos y aficiones que no son necesarias para vivir. Resistir al consumismo significa vivir un estilo y sentido de la vida diferente. Hay que estar bien enraizados en los valores de la sencillez. No se debe ser austero únicamente por mortificación, se aspira a ganar tiempo que utilizará en beneficio de su persona que es materia y espíritu. La austeridad les hará solidarias con personas y sociedades menos desarrolladas. así podrá compartir con justicia, pues tiene que tener una lucidez esperanzada para discernir entre lo que se necesita verdaderamente y lo qué se puede prescindir».

8. Austeridad y modestia 

El verdadero sentido de la austeridad sólo se conoce cuando se enlaza con la modestia. La modestia es rehusar lo innecesario, desde el momento en que lo innecesario nada significa.

9. La austeridad de vida 

Debería ser «una exigencia ética, la cual obliga preferentemente a quienes están al frente de la cosa pública en sus diversos niveles y a los que en el ámbito privado están situados en posiciones privilegiadas, como los padres maestros y otras personas influyentes en la sociedad, a actuar».

10. Austeridad en las relaciones económicas con los hijos

«Cuando se suele abandonar la obligación de la responsabilidad familiar de la educación en las virtudes y valores humanos, pues en vez de responder con entereza a las normas de una buena educación, algunos padres prefieren apostar por la satisfacción inmediata de quitarse los problemas de encima mediante el olvido de las virtud de la austeridad. Por eso llegan los excesivos regalos y premios injustificados a los hijos para no tener que luchar contra las peticiones de los hijos», concluye el autor. 

 

Ser santos requiere de esa pobreza

A menudo, el mundo nos dice que para ser felices tenemos que ser ricos, poderosos, siempre jóvenes y tener fama y éxito. Ser santos, en cambio, requiere de esa pobreza espiritual que consiste en vaciarse de uno mismo para dejar espacio a Dios. Quien se cree rico, exitoso y seguro, lo basa todo en sí mismo y se cierra a Dios y a sus hermanos. Sin embargo, quien es consciente de ser pobre y de no bastarse a sí mismo, permanece abierto a Dios y al prójimo. Las Bienaventuranzas se convierten así en su hoja de ruta, en la profecía de una humanidad nueva, de un modo nuevo de vivir, el de aquel que, con mansedumbre, trabaja incansablemente por la justicia y por la paz, en vez de alimentar, incluso con la connivencia, injusticias y desigualdades. Considero que el tiempo de Adviento es muy bueno para que nos planteemos vivir según las Bienaventuranzas.

Jesús Martínez Madrid

 

Contra la educación diferenciada

Los impulsores de las medidas contra la educación diferenciada hacen referencia a ella como “segregación por sexos”, con atribución claramente peyorativa. La mayoría de la población entendemos que “segregar” es discriminar negativamente a una parte. En este caso entendemos, a priori, que es la mujer la menospreciada, la damnificada. Aparte de erróneo, es insultante para quien conozca mínimamente la realidad de tales escuelas.

Si llevar a los niños y niñas a este tipo de centros fuera obligatorio y los contenidos didácticos y la formación impartida fuesen inferiores en las escuelas de un sexo respecto al de otro podría afirmarse que hay segregación, pero, de un lado, los padres que llevan allí a sus hijos lo hacen con plena libertad, y, de otro, el nivel de enseñanza no es de menor calidad en las escuelas femeninas.

Pienso que para tomar posiciones acerca de la enseñanza en este campo es importante cuantificar los resultados de los alumnos que han estudiado en tales centros comparándolos con las de escuelas mixtas, así como observar cuanto ocurre en el mundo. La enseñanza diferenciada crece en diversos países punteros en educación, muy interesados por lograr la excelencia. El nivel al que se aspira en España queda muy lejos de ello. En aquellos países tal separación entre chicos y chicas se da tanto en centros privados como públicos. Tal vez sea importante tener en cuenta que los resultados de la enseñanza diferenciada superan a la mixta: el fracaso escolar de los chicos es menor y el liderazgo de las chicas se refuerza.

Jesús Domingo Martínez

 

 

Reducir la dependencia del gas

Con el gas no sucede lo mismo que con otros productos mercantiles. Hay menos gas en el mercado mundial porque la lucha contra el cambio climático nos ha llevado a reducir las inversiones en energías fósiles. Todavía no hemos desarrollado tanto las energías renovables como para que puedan sustituir a las fósiles. Por otra parte, de todo el gas que se produce en el mundo, Rusia genera el 20%. El déficit de esta materia prima es crónico, y la Rusia de Putin va a jugar políticamente con este recurso.

El precio del gas va a determinar, está determinando, en los próximos meses la inflación. Si no baja, las empresas elevarán los precios, lo que supondría de hecho un recorte de salarios y una reducción del crecimiento. Creo que es necesario hacer cuanto antes un esfuerzo público y privado para reducir la dependencia del gas.

Jesús D Mez Madrid

 

 

Cuba o “el paraíso comunista” 

 

                                Entre los amigos que “creo tener”, tengo uno un poco más viejo que yo, que militó en el partido comunista, del que se fue “asqueado”; pero el que sigue sintiéndose comunista y sobre todo, defiende en su ignorancia, al comunismo, que “un tal Fidel Castro, implantó en la mayor de las islas caribeñas”; y el que como en las antiguas monarquías, “heredaron sus deudos”; los que endiosando al fundador, seguro que se dan “la vida padre” (como ya ocurriera en Corea del Norte (1): donde el anterior “dueño”, se hacía traer del “mundo capitalista”, los delicados manjares que a tan obeso mandamás, le apetecían, amén de “surtirle el harén sus sicarios”); Y como el actual dueño, es hijo del anterior y también es “gordo y orondo”, pienso que es digno heredero de su “ejemplar” padre.

                                ¡Comunismo y libertad! Un grito absurdo por lo irreal del contenido, que ya consagrara “el padre de la tan temida URSS” (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) Lenin (Vladimir) con su tétrica afirmación de… “Libertad para qué”; que en otro sistema predicador de mentiras, los musulmanes extremistas, practican, al igual que han practicado todos los tiranos, o sea, “cree o muere”.

                                Pero no olvide nadie que si se quiere considerar, hombre, mujer, o “ambidextros”; y de verdad ser libres; sólo tienen que defender la realidad indiscutible y que es sencilla, pero muy difícil de sostener, mientras existan estos bestias (con perdón para los animales que consideramos así); o sea y en concreto: “Que la libertad nos la da la propia Creación, o Dios que para mí es lo mismo; y nacemos con ella tan pronto empezamos a respirar el oxígeno de este perro mundo; pero (ojo) que libertad no es libertinaje, y que la libertad del individuo solo llega, hasta el límite que marca su propio semejante; por tanto hay que tener sumo cuidado con ella. “Ser libre en libertad; es bastante difícil, por aquello que ya nos enseñaron los sabios griegos… NADA EN EXCESO”.

                                Pero volvamos al tema de hoy, que es “la triste vida y de vivirla en la isla de Cuba”. Acabo de leer un horrible trabajo periodístico (por lo real y convincente del mismo) que publicó la prestigiosa revista: XLSEMANAL Nº 1775 (06-11-2021) y el que ya en portada a todo color, titula: “EL PRECIO DE PLANTARSE FRENTE A CASTRO” y muestra a toda portada, la foto de tres hombres y una mujer; los que junto a otros muchos miles de presos políticos, fueron encarcelados por largos períodos de tiempo, y donde sufrieron todo tipo de torturas, incluso la desnudez y envueltos en suciedad (muchos murieron asesinados) hasta poder ser liberados; y que hoy recoge una película, la que con testimonios dicen que más que suficientes, podemos imaginar el contenido de la misma. La revista se publica en Internet, por lo que el interesado puede leer los testimonios de estas víctimas, de los que copio alguno; que considero más que suficiente. En cuanto a la película, no sé si tendré valor para verla, puesto que como víctima “de nuestra guerra civil” y conocedor de las salvajadas que en ambos bandos se cometieron… “estoy gravemente herido y no tendré valor para ver más horrores”.

                                “Puedo enumerar más de treinta torturas. Una de las peores fue cuando los guardias me astillaron el cráneo con barras de hierro por negarme a… (Luís Zúñiga). Recuerdo con especial horror el día que asesinaron a bayonetazos a mi amigo Julio Tang, mientras hacía trabajos forzados, por ser rebelde… (Angel de Fana). Durante una huelga de hambre que duró 5 meses, nos inyectaban suero intravenoso. El enfermero me atravesaba las venas hasta 15 o 20 veces con agujas despuntadas que tenían pegadas bigotes de algodón, el dolor era terrible… (Ernesto Díaz Rodríguez). Cuando me negué a vestir la ropa de presidiaria me dejaron completamente desnuda delante de los guardias, hombres y mujeres perversos que me ofendían…(Maritza Lugo Fernández).

                                Sólo son unas mínimas muestras, que con la repugnancia que siento, me he atrevido a copiar, pero hay muchas, muchas más. Lo que sin embargo hago firmemente, como “aviso a navegantes ciegos y sordos”; y como gran vergüenza de pertenecer a una especie, que me sitúa como “semejante”. Afortunadamente para mí, estoy seguro que en este perro mundo, hay mucha más gente buena que, “estas basuras podridas y hediondas con las que hay que habitar en este pobre planeta”; pero las que son simples minorías, a las que hay que “borrar” lo antes posible; y a ser posible simplemente con el voto,; procurando que igualmente; “estas podridas democracias no las dejemos en que se conviertan en otras tiranías más, que es lo que muchos falsos demócratas pretenden y quieren; y a lo que padecemos me remito”.

 

(1)COREA DEL NORTE: El chef se encargaba de la alimentación de Kim Jong-il, lo cual incluía frecuentes viajes por todo el mundo para abastecer su despensa de los productos más caros y selectos. Como parte de su trabajo, Fujimoto se desplazaba a Irán a comprar caviar, a Tokio para adquirir pescado o a Dinamarca para aprovisionarse de cerveza. También viajó a Francia en numerosas ocasiones para reponer la muy frecuentada bodega del dictador: según él, gastaba 700.000 dólares anuales en coñac. Sin embargo, el viaje más disparatado fue cuando al caudillo norcoreano, paradójicamente amante de los productos norteamericanos, se le antojó una hamburguesa de Mc Donald's: el régimen fletó un avión de Air Koryo, la aerolínea oficial del país —y la peor del mundo, según los ránkings internacionales— únicamente para trasladarle a un restaurante de comida rápida de Pekín. Además, sus manías culinarias llegaban hasta el extremo de exigir que el arroz que comía fuera inspeccionado, grano a grano, por un equipo de 200 personas para evitar ser envenenado y que se filtrara algún grano defectuoso. El cereal debía ser cocinado con madera traída expresamente del monte Paektu, una de las montañas sagradas de Corea del Norte.

Un ejército de jovencitas para satisfacerle: Según el testimonio de Fujimoto, Kim Jong-il mantenía una animada vida sexual... a costa de decenas de esclavas sexuales a las que forzaba. Durante el primer viaje del cocinero al norte de la península coreana, en 1981, los guardaespaldas del líder coreano se dedicaban a secuestrarlas en países como Tailandia o China. (ver mucho más aquí >>>>

https://www.3djuegos.com/foros/tema/41891244/0/las-excentricidades-mas-intimas-de-kim-jong-il-reveladas-por-su-cocinero/

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)