Las Noticias de hoy 27 Marzo 2021

Enviado por adminideas el Sáb, 27/03/2021 - 12:40

Catolicidad: CONTRICIÓN Y PROPÓSITO DE ENMIENDA: INDISPENSABLES PARA LA  VALIDEZ DE LA CONFESIÓN

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    sábado, 27 de marzo de 2021        

Indice:

ROME REPORTS

 Covid-19, hace un año el Papa confió a Dios la humanidad

El Papa: Dante, profeta de la esperanza y poeta de la misericordia

El Vía Crucis de Francisco, a través de los ojos y el corazón de los más pequeños

PRENDIMIENTO DE JESÚS : Francisco Fernandez Carbajal

“Dios ama al que da con alegría”: San Josemaria

 Fiesta y diversión: ocio y tiempo libre (2) : J.M. Martín- M. Díez

La Confesión: una guía paso a paso

Iglesia y Nueva Evangelización: Ramiro Pellitero

 Evangelio del Domingo de Ramos

DOMINGO DE RAMOS. : + Francisco Cerro Chaves Arzobispo de Toledo Primado de España

La mujer de Miguel Pérez, ex director del colegio Tabladilla, que fallece por ELA: “Se me ha ido al Cielo antes de lo previsto”

¿Existe Dios? : Jose Luis Velayos

 Aram Pano, sacerdote iraquí: una vocación nacida en la guerra

 El Grado en Enfermería de la Universidad impulsa un nuevo Diploma en Cuidados Paliativos pionero en España : Laura Juampérez

ANGELUS DOMINI: Magui del Mar

 ¿Podemos vivir una Semana Santa más espiritual en nuestra Iglesia doméstica? : Silvia del Valle Márquez.

Un Año Familiar. Para bailar el tango : José Martínez Colín.

Programa de Fondos Biden : Xus D Madrid

 A la tierra de Abraham : Enric Barrull Casals

​ ¿Hasta dónde llegará? : JD Mez Madrid

Política sin justicia no es posible : Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 Covid-19, hace un año el Papa confió a Dios la humanidad

Fue el 27 de marzo de 2020 cuando Francisco rezó en una Plaza de San Pedro desierta. El mundo sabía desde hacía dos semanas que el Covid-19 era una pandemia. Doce meses después, ese extraordinario momento de oración tiene más sentido que nunca

Andrea De Angelis - Ciudad del Vaticano

Hay días en la vida de todo el mundo en los que se es consciente de que está asistiendo a la escritura de las páginas de la historia. Fragmentos que permanecerán indelebles para siempre, capaces de despertar emociones días y años después. Ese extraordinario momento de oración en tiempo de pandemia presidido por el Papa Francisco no se olvidará nunca. No lo olvidarán quienes lo vivieron, en directo, viendo las imágenes de una Plaza de San Pedro desierta o escuchando la voz del Santo Padre. También lo conocerán los que aún no habían nacido aquel 27 de marzo, y aquella tarde de hace doce meses ya es conocida por todo el mundo como uno de los acontecimientos centrales de un año, el 2020, que ha marcado la historia de este siglo.

El anuncio del Papa 

El domingo 22 de marzo de 2020 , al final del Ángelus, el Papa Francisco anunció al mundo un momento extraordinario de oración:

"El próximo viernes, 27 de marzo, presidiré un momento de oración en la parvis de la Basílica de San Pedro con la plaza vacía. Escucharemos la Palabra de Dios, elevaremos nuestra súplica, adoraremos el Santísimo Sacramento con el que, al final, impartiré la bendición Urbi et Orbi a la que irá unida la posibilidad de recibir la indulgencia plenaria. Queremos responder a la pandemia del virus con la universalidad de la oración, la compasión y la ternura. Permanezcamos unidos. Hagamos sentir nuestra cercanía a las personas más solitarias y probadas. Nuestra cercanía a los médicos, al personal sanitario, a las enfermeras, a los voluntarios... Nuestra cercanía a las autoridades que deben tomar medidas duras, pero por nuestro propio bien. Nuestra cercanía a los policías, a los soldados que en la carretera siempre están tratando de mantener el orden, para que se cumplan las cosas que el gobierno pide que se hagan por el bien de todos nosotros. Proximidad a todo".

La Organización Mundial de la Salud había declarado diez días antes, el 11 de marzo, el estado de pandemia del Covid-19. En ese momento había 118.000 casos en 114 países de todo el mundo, más de 4.000 personas habían muerto y otras tantas luchaban por su vida en los hospitales. Un año después, hay al menos 125 millones de casos y el número total de víctimas se acerca a los 3 millones. 

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27/03/2020

Bendición Urbi et Orbi. Papa: “La oración es nuestra arma vencedora”

Son las seis de la tarde del viernes 27 de marzo, la plaza de San Pedro está desierta como las plazas y calles de la ciudad de Roma, de los municipios de Italia, de Europa. De la mayor parte del mundo. Llueve a cántaros, sólo la sirena de las ambulancias rompe el silencio ensordecedor de estos momentos. El Papa, solo, sube la larga escalera que lleva al sagrato de la Basílica, parece que esta tarde ha decidido llevar sobre sus hombros el peso de las oraciones y esperanzas de todo el planeta. Tras la lectura del Evangelio de Marcos, el Papa pronunció una larga homilía en la que describió la condición de todos los hombres en ese momento: hombres solos, con miedo, doblegados por el dolor. Al final de la reflexión entró en la Basílica y con el Santísimo Sacramento bendijo la ciudad de la que es obispo, Roma, Italia y el mundo.

Todos estamos en el mismo barco

En el pasaje del Evangelio elegido para ese día, Jesús dice a sus discípulos que se vayan a la otra orilla. Tras una gran tormenta, Cristo es despertado por los discípulos que temen estar perdidos. A pesar de la agitación, Jesús duerme tranquilo, confiando en el Padre. Entonces el viento cesa y las aguas se calman. A continuación, Jesús dirige estas palabras a los discípulos: "¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tienes fe?". También hoy, dice el Papa, vivimos en un tiempo azotado por la tormenta:

"Desde hace semanas parece que ha caído la tarde. La espesa oscuridad se ha espesado sobre nuestras plazas, calles y ciudades; se ha apoderado de nuestras vidas, llenándolo todo de un silencio ensordecedor y de un vacío desolador, que lo paraliza todo a su paso: se siente en el aire, se siente en los gestos, lo dicen los ojos. Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que los discípulos del Evangelio, fuimos sorprendidos por una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en el mismo barco, todos frágiles y desorientados, pero al mismo tiempo importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de consuelo. Todos estamos en este barco...".

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27/03/2020

Homilía completa del Papa Francisco en el momento extraordinario de oración por la pandemia

Restablecer la ruta

Son muchas las heridas infligidas por el hombre a la tierra que, ante la indiferencia de muchos, ha mostrado repetidamente su grito de dolor. En este mundo que el Señor ama más que nosotros, dice el Papa, "hemos avanzado a toda velocidad, sintiéndonos fuertes y capaces en todo". Estas son sus palabras:

Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa. No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo. Ahora, mientras estamos en mares agitados, te suplicamos: “Despierta, Señor”. «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, nos diriges una llamada, una llamada a la fe. Que no es tanto creer que Tú existes, sino ir hacia ti y confiar en ti. En esta Cuaresma resuena tu llamada urgente: “Convertíos”, «volved a mí de todo corazón» (Jl 2,12). Nos llamas a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es. Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás. Y podemos mirar a tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, ante el miedo, han reaccionado dando la propia vida. Es la fuerza operante del Espíritu derramada y plasmada en valientes y generosas entregas.

El momento de oración del Papa Francisco en un minuto

La presencia de un Padre 

 

Cerca en la distancia, capaz de acercarse. Marzo de 2020 es también el mes en el que el Papa Francisco inició lo que se convertiría, con el paso de los días, en una cita diaria de oración y esperanza: las misas en Santa Marta. A partir del 9 de marzo de 2020, la misa de las 7 de la mañana, hasta entonces contada de forma resumida por los medios de comunicación del Vaticano y reservada a pequeños grupos, pasa a estar disponible para todos. El Papa celebra en directo la Eucaristía, mostrando inmediatamente el significado de esa elección:

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09/03/2021

Cercano en la distancia. Un año atrás, la primera misa en directo desde Santa Marta

"En estos días, ofreceré una misa por los enfermos de esta epidemia de coronavirus, por los médicos, las enfermeras, los voluntarios que tanto ayudan, los familiares, por los ancianos que están en casas de reposo, por los presos que están encerrados. Recemos juntos esta semana, esta fuerte oración al Señor: "Sálvame, Señor, y dame misericordia. Mi pie está en el camino correcto. En la asamblea bendeciré al Señor".

El Papa: Dante, profeta de la esperanza y poeta de la misericordia

En su Carta Apostólica "Candor lucis aeternae", publicada hoy, el Papa Francisco recuerda el VII centenario de la muerte de Dante Alighieri, subrayando la actualidad, perennidad y profundidad de la fe de la "Divina Comedia".

Isabella Piro – Ciudad del Vaticano

700 años después de su muerte, acaecida en 1321 en Rávena, en un doloroso exilio de su amada Florencia, Dante continúa hablándonos. Nos habla a nosotros, hombres y mujeres de hoy, y nos pide que no sólo lo hayamos leído y estudiado, sino también y sobre todo escuchado e imitado en su camino hacia la felicidad, es decir, al Amor infinito y eterno de Dios. Así escribe el Papa Francisco en su Carta Apostólica "Candor lucis aeternae - Resplandor de la Luz eterna", publicada hoy, 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor. La fecha no es casual: el misterio de la Encarnación, que surge del "Aquí estoy" de María, es de hecho – explica el Pontífice – "el verdadero centro inspirador y el núcleo esencial" de toda la "Divina Comedia", que logra la "divinización" o, mejor dicho, "el prodigioso intercambio" entre Dios, que "entra en nuestra historia haciéndose carne", y la humanidad, que "se asume en Dios, en quien encuentra la verdadera felicidad".

El pensamiento de los Papas sobre Dante

Dividida en nueve parágrafos, la Carta Apostólica se abre con un breve excurso que Francisco hace del pensamiento de varios Pontífices sobre Dante: en 1921, Benedicto XV le dedicó la Encíclica "In praeclara summorum" y afirmó que el poeta florentino pertenecía a la Iglesia, hasta el punto de llamarlo "nuestro Dante", ya que su obra toma "poderoso impulso de inspiración" de la fe cristiana. En 1965, San Pablo VI escribió la Carta Apostólica "Altissimi cantus" y destacó que la "Comedia" es "universal", porque "abarca el cielo y la tierra, la eternidad y el tiempo" y tiene un fin "transformador", que es "capaz de cambiar radicalmente al hombre y conducirlo del pecado a la santidad". El Papa Montini destacó también "el ideal de paz" expresado en la obra de Dante, junto con la "conquista de la libertad" que, liberando al hombre del mal, lo conduce hacia Dios. Veinte años después, en 1985, San Juan Pablo II recuerda otro término clave de la "Divina Comedia": el verbo "transhumanizar", que permite que el hombre y lo divino no se anulen mutuamente. La primera Encíclica de Benedicto XVI, entonces, la "Deus caritas est", en 2005, destaca la originalidad del poema de Dante, es decir, "la novedad de un amor que llevó a Dios a tomar un rostro y un corazón humanos". El Papa Francisco también recuerda su primera Encíclica, "Lumen fidei", publicada en 2013, en la que se cita al Poeta Supremo para describir la luz de la fe como "chispa, llama y estrella en el cielo" que destella en el hombre. 

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25/03/2021

Pontificio Consejo de la Cultura: VII centenario de la muerte de Dante

"La Divina Comedia", patrimonio de valores siempre actuales

A continuación, el Papa se detiene en la vida de Dante, definiéndolo como "paradigma de la condición humana" y destacando "la actualidad y perennidad" de su obra que "supo expresar, con la belleza de la poesía, la profundidad del misterio de Dios y del amor". Es, de hecho, "parte integrante de nuestra cultura – escribe Francisco –, nos recuerda las raíces cristianas de Europa y de Occidente, representa el patrimonio de ideales y valores" propuestos aún hoy por la Iglesia y la sociedad civil como "base de la convivencia humana" para que podamos y debamos "reconocernos como hermanos". Padre de la lengua y la literatura italiana, Alighieri vivió su vida con la "atormentada melancolía" de un peregrino y un exiliado, siempre en movimiento, no sólo exteriormente porque se vio obligado a exiliarse, sino también interiormente, en busca de su meta. Y es aquí donde surgen los dos ejes principales de la "Divina Comedia" – explica Francisco – es decir, el punto de partida representado por "el deseo, inherente al alma humana" y el punto de llegada, es decir, "la felicidad, dada por la visión del Amor que es Dios".

Cantor del deseo humano de felicidad

Dante nunca se resigna y por eso es un "profeta de la esperanza": porque con su obra empuja a la humanidad a liberarse de la "selva oscura" del pecado para encontrar "el camino recto" y alcanzar así "la plenitud de la vida en la historia" y la "eterna dicha en Dios". La suya es, pues, "una misión profética" que no ahorra denuncias y críticas contra aquellos fieles y Pontífices que corrompen la Iglesia y la transforman en un instrumento de interés personal. Pero como "cantor del deseo humano" de felicidad, Alighieri sabe discernir "incluso en las figuras más abyectas y perturbadoras" la aspiración de cada uno a ponerse en marcha "hasta que el corazón encuentre el descanso y la paz en Dios".

Poeta de la misericordia de Dios

El camino indicado por Dante – continúa explicando el Papa Francisco – es "realista y posible" para todos, porque "la misericordia de Dios ofrece siempre la posibilidad de cambiar y convertirse". En este sentido, Alighieri es el "poeta de la misericordia de Dios" y es también el cantor "de la libertad humana", de la que se hace "paladín", porque representa "la condición fundamental de las opciones de vida y de la fe misma". La libertad de quien cree en Dios como Padre misericordioso, añade, es "el mayor regalo" que el Señor hace al hombre para que "alcance la meta final".

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25/03/2021

El rostro redescubierto de Dante pintado por Andrea del Castagno

La importancia de las mujeres en la “Comedia”

La Carta Apostólica "Candor lucis aeternae" también da protagonismo a tres figuras femeninas representadas en la "Divina Comedia": María, Madre de Dios, emblema de la caridad; Beatriz, símbolo de la esperanza; y Santa Lucía, imagen de la fe. Estas tres mujeres, que recuerdan las tres virtudes teologales, acompañan a Dante en diferentes etapas de su periplo, demostrando que "no nos salvamos por nosotros mismos", sino que es necesario contar con la ayuda de quienes "pueden apoyarnos y guiarnos con sabiduría y prudencia". Lo que mueve a María, Beatriz y Lucía, de hecho, es siempre el amor divino, "la única fuente que puede darnos la salvación", "la renovación de la vida y la felicidad". En otro parágrafo, pues, que el Pontífice dedica a San Francisco, que en la obra de Dante es representado en la "cándida rosa de los bienaventurados". Entre el Poverello de Asís y el Poeta Supremo, el Papa ve "una profunda sintonía": ambos, de hecho, se dirigieron al pueblo, el primero "yendo entre la gente", el segundo eligiendo no usar el latín, sino la lengua vernácula, "la lengua de todos". Ambos, además, se abren "a la belleza y al valor" de la Creación, espejo de su Creador.

Precursor de la cultura multimedia

Artista genial, cuyo humanismo "sigue siendo válido y actual", Alighieri es también – afirma el Papa Francisco – "un precursor de nuestra cultura multimedia", porque en su obra "las palabras y las imágenes, los símbolos y los sonidos" se funden para formar "un único mensaje" que tiene casi el sabor de la "provocación": él, de hecho, quiere hacernos "plenamente conscientes de lo que somos en la tensión interior y continua hacia la felicidad" que representa el Amor infinito y eterno de Dios. De ahí el llamamiento que lanza el Pontífice para que la obra de Dante se conozca aún más y se haga "accesible y atractiva" no sólo para los estudiosos, sino también para todos aquellos que "quieren vivir su propio camino de vida y de fe de forma consciente", aceptando "el don y el compromiso de la libertad".

Llevar a Dante a todos, fuera de las escuelas y universidades

Felicitando, en particular, a los profesores que son capaces de "comunicar con pasión el mensaje de Dante y el tesoro cultural, religioso y moral" de su obra, el Papa Francisco pide, sin embargo, que este "patrimonio" no se quede encerrado en las aulas de las escuelas y universidades, sino que se conozca y difunda gracias al compromiso de las comunidades cristianas, las instituciones académicas y las asociaciones culturales. Incluso los artistas están llamados para esta causa: Francisco los anima a "dar forma a la poesía de Dante por el camino de la belleza", para difundir "mensajes de paz, libertad y fraternidad". Una tarea más relevante que nunca en este momento histórico marcado por las sombras, la degradación y la falta de confianza en el futuro, subraya el Papa. El Sumo Poeta – concluye la Carta Apostólica – puede, por tanto, "ayudarnos a avanzar con serenidad y valentía en la peregrinación de la vida y de la fe, hasta que nuestro corazón haya encontrado la verdadera paz y la verdadera alegría", que es "el amor que mueve el sol y las demás estrellas".

El Vía Crucis de Francisco, a través de los ojos y el corazón de los más pequeños

Veinte niños y jóvenes acompañarán al Papa en la Plaza de San Pedro el próximo Viernes Santo. Los textos de las 14 estaciones han sido elaborados por los niños de la catequesis de la parroquia romana "Santi Martiri d'Uganda" y por los scouts de "Foligno I". Los dibujos que ilustran las distintas etapas han sido realizados por los huéspedes de dos casas familiares de Roma.

Alessandro Di Bussolo y Marina Tomarro - Ciudad del Vaticano

Veinte niños y jóvenes de Roma y Foligno estarán junto al Papa Francisco en el Vía Crucis de este año, pero han sido muchos más los que han participado en la preparación de las meditaciones que cuatro de ellos leerán (y de los dibujos que las acompañarán) en una Plaza de San Pedro casi desierta, tal y como fue en 2020, en pleno confinamiento a causa de la primera fase de la pandemia del Covid-19.

Otros 40 estarán entre el público "presente" en la zona del atrio de la Basílica Vaticana. Representarán a los 500 niños de la catequesis de Primera Comunión y Confirmación de la parroquia romana "Santi Martiri dell'Uganda"; así como a los 145 scouts, de varios grupos pertenecientes a los scout Agesci "Foligno I", sin olvidar  a los 30 niños y jóvenes de la casa familiar romana "Tetto Casal Fattoria" y a los ocho niños, de entre 3 y 8 años, de la casa "Mater Divini Amoris". Todos han participado en la elaboración de los textos y dibujos que nos ayudarán a revivir, con el Papa, la Pasión y muerte de Jesús.

El sufrimiento de Jesús al ver a su madre bajo la cruz

"Me llama la atención sus reflexiones sobre el encuentro de Jesús con su madre, es un momento que impresiona a muchos", dice Don Luigi D'Errico, párroco de la iglesia del barrio Ardeatino. «Un pequeño escribió: "Cuánto debió sufrir Jesús en la cruz al ver, debajo de él, a su madre llorando". Es una reacción comprensible, porque tienen una profunda relación con sus padres».

Don D'Errico: "El miedo a ser abandonado como Jesús"

En un tiempo de pandemia -continúa explicando don D'Errico, que también es referente de la pastoral de las personas con discapacidad en el Vicariato de Roma- "nuestros niños de las catequesis se han visto muy afectados por el riesgo de enfermar y quedarse solos".

 

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23/03/2021

Meditaciones del Vía Crucis del Viernes Santo 2021

También a través del Vía Crucis vieron que "Jesús fue abandonado, se quedó solo. Sólo estaba su madre y unos pocos más, ciertamente no sus amigos más cercanos". Entre las clases de la escuela a distancia y los encuentros de catequesis en la plataforma digital Zoom -dice don Luigi- es importante que hayan participado "en esta preparación y que luego participen en el Vía Crucis", aunque muchos lo hagan sólo a través de la televisión, "porque significa, precisamente, no estar abandonados, no estar solos".

Entre los jóvenes, 4 lectores y 8 portadores de la Cruz

Junto a los cuatro lectores (uno por cada institución educativa implicada) -añade Don D'Errico- con el Papa habrá ocho jóvenes portadores de la cruz y ocho que sostendrán antorchas a lo largo del recorrido de las 14 estaciones, que como en 2020, trazarán un círculo alrededor del obelisco de la Plaza de San Pedro.

La diferencia con el año pasado será que esta vez, junto a Francisco, no habrá médicos y enfermeras que trabajan en primera línea en la lucha contra el Covid-19, ni un ex detenido, un capellán de la cárcel y algunos guardias de la prisión; sino los niños de la catequesis de Don Luigi, algunos scouts de Umbría y los niños y adolescentes de dos hogares de acogida romanos.

Los scouts: "Nuestras meditaciones, una obra coral"

"Nuestras meditaciones para el Vía Crucis fueron concebidas como una acción coral - explica Alessandro Bitocchi, responsable scout de "Foligno I" - cada uno de los chicos y chicas, a su manera, puso un trocito de sí mismo en ellas."

En la casa familiar "Tetto Casal Fattoria", comprometida en la lucha contra el malestar de niños y jóvenes, "los huéspedes hicieron dibujos muy precisos y muy atentos al sufrimiento de la persona", explica el responsable Fabrizio Gessini. "A nuestros chicos -cuenta- les llamó la atención sobre todo el encuentro con la madre y la ayuda a Jesús del cirineo. Salieron dibujos muy interesantes, de niños que nunca se habían expresado sobre estos temas".

Las frases añadidas a los dibujos de los niños del Hogar "Divino Amor"

"Escribieron que los padres deben amarse, que no deben reñir, y una niña pidió, casi en forma de oración, que nunca le faltara la mirada de su madre", dijo por otra parte, Gabriella Pistilli, de la Congregación de las Hijas del Divino Amor, encargada de la casa familiar "Mater Divini Amoris".

PRENDIMIENTO DE JESÚS

— La traición de Judas. Perseverancia en el camino que Dios ha señalado a cada uno. La fidelidad diaria en lo pequeño.

— El pecado en la vida del cristiano. Volver de nuevo al Señor mediante la contrición, y con esperanza.

— La huida de los discípulos. Necesidad de la oración.

I. Terminada su oración en el Huerto de Getsemaní, se levantó el Señor del suelo y despertó una vez más a sus discípulos, adormilados de cansancio y de tristeza. Levantaos, vamos –les dice–; ya llega el que me va a entregar. Todavía estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los doce, acompañado de un gran gentío con espadas y palos1.

Se consuma la traición con una muestra de amistad: Se acercó a Jesús y dijo: Salve, Rabí; y le besó2. Nos parece imposible que un hombre que ha conocido tanto a Cristo pueda ser capaz de entregarlo. ¿Qué pasó en el alma de Judas? Porque él estuvo presente en muchos milagros y conoció de cerca la bondad del corazón del Señor para con todos, y se sintió atraído por su palabra y, sobre todo, experimentó la predilección de Jesús llegando a ser uno de los Doce más íntimos. Fue elegido y llamado para ser Apóstol por el mismo Señor. Después de la Ascensión, cuando fue necesario cubrir su vacante, Pedro recordará que era contado entre nosotros, habiendo tenido parte en nuestro ministerio3. También fue enviado a predicar, y vería el fruto copioso de su apostolado; quizá hizo milagros como los demás. Y mantendría diálogos íntimos y personales con el Maestro, como el resto de los Apóstoles. ¿Qué ha pasado en su alma para que ahora traicione al Señor por treinta monedas de plata?

La traición de esta noche debió tener una larga historia. Desde tiempos antes se hallaba ya distante de Cristo, aunque estuviera en su compañía. Permanecía normal en lo externo, pero su ánimo estaba lejos. La ruptura con el Maestro, el resquebrajamiento de su fe y de su vocación, debió producirse poco a poco, cediendo cada vez en cosas más importantes. Hay un momento en que protesta porque le parecen «excesivos» los detalles de cariño que otros tienen con el Señor, y encima su protesta la disfraza de «amor a los pobres». Pero San Juan nos dice la verdadera razón: era ladrón y, como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella4.

Permitió que su amor al Señor se fuera enfriando, y ya solo quedó un mero seguimiento externo, de cara a los demás. Su vida de entrega amorosa a Dios se convirtió en una farsa; más de una vez consideraría que hubiera sido mejor no haber seguido al Señor.

Ahora ya no se acuerda de los milagros, de las curaciones, de sus momentos felices junto al Maestro, de su amistad con el resto de los Apóstoles. Ahora es un hombre desorientado, descentrado, capaz de cometer culpablemente la locura que acaba de hacer. El acto que ahora se consuma ha sido ya precedido por infidelidades y faltas de lealtad cada vez mayores. Este es el resultado último de un largo proceso interior.

Por contraste, la perseverancia es la fidelidad diaria en lo pequeño; se apoya en la humildad de recomenzar de nuevo cuando por fragilidad hubo algún descamino. «Una casa no se hunde por un impulso momentáneo. Las más de las veces es a causa de un viejo defecto de construcción. En ocasiones es la prolongada desidia de sus moradores lo que motiva la penetración del agua. Al principio se infiltra gota a gota y va insensiblemente carcomiendo el maderaje y pudriendo el armazón. Con el tiempo el pequeño orificio va tomando mayores proporciones, originándose grietas y desplomes considerables. Al final, la lluvia penetra a torrentes»5.

Perseverar en la propia vocación es responder a las sucesivas llamadas que el Señor hace a lo largo de una vida, aunque no falten obstáculos y dificultades y, a veces, errores aislados, cobardías y derrotas.

Mientras contemplamos estas escenas de la Pasión hacemos examen sobre la fidelidad en lo pequeño a la propia vocación. ¿Se insinúa en algún aspecto como una doble vida? ¿Soy fiel a los deberes del propio estado? ¿Cuido el trato sincero con el Señor? ¿Evito el aburguesamiento y el apego a los bienes materiales –a las «treinta monedas de plata»–?

II. «Tampoco perdió el Señor la ocasión para hacer el bien a quien le hacía mal. Después de haber besado sinceramente a Judas, le amonestó, no con la dureza que merecía, sino con la suavidad con que se trata a un enfermo. Le llamó por su nombre, que es señal de amistad... Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre? (Lc 22, 48). ¿Con muestras de paz me haces la guerra? Y aún, para moverle más a que reconociera su culpa, le hizo otra pregunta llena de amor: Amigo, ¿a qué has venido? (Mt 26, 50). Amigo, es mayor la injuria que me haces porque has sido amigo, más duele el daño que me haces. Porque si fuera un enemigo el que me maldijera, lo soportaría..., pero tú, amigo mío, mi amigo íntimo, con quien me unía un amigable trato... (Sal 54, 13). Amigo, que lo has sido y lo debías ser; por Mí puedes serlo de nuevo. Yo estoy dispuesto a serlo tuyo. Amigo, aunque tú no me quieres, Yo sí. Amigo, ¿por qué haces esto, a qué has venido?»6.

La traición se consuma en el cristiano por el pecado mortal. Todo pecado, incluso el venial, está relacionado íntima y misteriosamente con la Pasión del Señor. Nuestra vida es afirmación o negación de Cristo. Pero Él está dispuesto a admitirnos siempre en su amistad, aun después de las mayores infamias. Judas rechazó la mano que le tendió el Señor. Su vida, sin Jesús, quedó rota y sin sentido.

Después de entregarle, Judas debió de seguir con profundo desasosiego las incidencias del proceso contra Jesús. ¿En qué acabaría todo aquello? Pronto se enteró de que los príncipes de los sacerdotes habían dictado sentencia de muerte. Quizá nunca esperó una pena de tal gravedad, quizá vio al Maestro maltratado... Lo cierto es que viendo a Jesús sentenciado, arrepentido de lo hecho, restituyó las treinta monedas de plata. Se arrepintió de su locura, pero le faltó ejercitar la virtud de la esperanza –que podría alcanzar el perdón– y la humildad para volver a Cristo. Podía haber sido uno de los doce fundamentos de la Iglesia a pesar de la enormidad de su culpa, si hubiera pedido perdón a Dios.

El Señor nos espera, a pesar de nuestros pecados y fallos, en la oración confiada y en la Confesión. «El que antes de la culpa nos prohibió pecar, una vez aquella cometida, no cesa de esperarnos para concedernos su perdón. Ved que nos llama el mismo a quien despreciamos. Nos separamos de Él, mas Él no se separa de nosotros»7.

Por muy grandes que puedan ser nuestros pecados, el Señor nos espera siempre para perdonar, y cuenta con la flaqueza humana, los defectos y las equivocaciones. Está siempre dispuesto a volver a llamarnos amigo, a darnos las gracias necesarias para salir adelante, si hay sinceridad de vida y deseos de lucha. Ante el aparente fracaso de muchas tentativas debemos recordar que Dios no pide tanto el éxito, como la humildad de recomenzar sin dejarse llevar por el desaliento y el pesimismo, poniendo en práctica la virtud teologal de la esperanza.

III. Emociona contemplar en esta escena a Jesús pendiente de sus discípulos, cuando era Él quien corría peligro: si me buscáis a mí, dice a quienes acompañaban a Judas, dejad marchar a estos8. El Señor cuida de los suyos.

Entonces apresaron a Jesús y le condujeron a casa del Sumo Sacerdote9. San Juan dice que le ataron10. Y lo harían sin consideración alguna, con violencia. Aquella chusma le va empujando en medio de un vocerío descortés e insultante. Los discípulos, asustados y desconcertados, se olvidan de sus promesas de fidelidad en aquella memorable Cena, y abandonándole, huyeron todos11.

Jesús se queda solo. Los discípulos han ido desapareciendo uno tras otro. «El Señor fue flagelado, y nadie le ayudó; fue afeado con salivas, y nadie le amparó; fue coronado de espinas, y nadie le protegió; fue crucificado, y nadie le desclavó»12. Se encuentra solo ante todos los pecados y bajezas de todos los tiempos. Allí estaban también los nuestros.

Pedro le seguía de lejos13. Y de lejos, como comprendería pronto Pedro después de sus negaciones, no se puede seguir a Jesús. También nosotros lo sabemos. O se sigue al Señor de cerca o se le acaba negando. «Solo nos falta cambiar un pronombre en la breve frase evangélica para descubrir el origen de nuestras propias defecciones: faltas leves o caídas graves, relajamiento pasajero o largos períodos de tibieza, Sequebatur eum a longe: nosotros le seguíamos de lejos (...). La Humanidad sigue a Cristo con desesperante parsimonia, porque hay demasiados cristianos que solo siguen a Jesús de lejos, desde muy lejos»14.

Pero ahora le aseguramos que queremos seguirle de cerca; queremos permanecer con Él, no dejarle solo. También en los momentos y en los ambientes en los que no es popular declararse discípulo suyo. Queremos seguirle de cerca en medio del trabajo y del estudio, cuando vamos por la calle y cuando estamos en el templo, en la familia, en medio de una sana diversión. Pero sabemos que por nosotros mismos nada podemos; con nuestra oración diaria, sí.

Quizá alguno de los discípulos fue en busca de la Santísima Virgen y le contó que se habían llevado a su Hijo. Y Ella, a pesar de su inmenso dolor, les dio paz en aquellas horas amargas. También nosotros hallaremos refugio en ella –Refugium peccatorum–, si a pesar de nuestros buenos deseos nos ha faltado valentía para dar la cara por el Señor cuando Él contaba con nosotros. En Ella encontramos las fuerzas necesarias para permanecer junto al Señor en los momentos difíciles, con afanes de desagravio y de corredención.

1 Mt 26, 46-47. — 2 Mt 26, 49. — 3 Hech 1, 17. — 4 Jn 12, 6. — 5 Casiano, Colaciones, 6. — 6 L. de la Palma, La Pasión del Señor, pp. 59-60. — 7 San Gregorio Magno, Hom. 34 sobre los Evangelios. — 8 Jn 18, 8. — 9 Lc 22, 54. — 10 Jn 18, 12. — 11 Mc 14, 50. — 12 San Agustín, Comentario al Salmo 21, 2, 8. — 13 Lc 22, 54. — 14 G. Chevrot, Simón Pedro, Rialp, 14ª ed., Madrid 1982, pp. 242-243.

 

“Dios ama al que da con alegría”

¡Sufres! –Pues, mira: “Él” no tiene el Corazón más pequeño que el nuestro. –¿Sufres? Conviene. (Camino, 230)

27 de marzo

Te advierto que las grandes penitencias son compatibles también con las caídas aparatosas, provocadas por la soberbia. En cambio, con ese deseo continuo de agradar a Dios en las pequeñas batallas personales -como sonreír cuando no se tienen ganas: yo os aseguro, además, que en ocasiones resulta más costosa una sonrisa que una hora de cilicio-, es difícil dar pábulo al orgullo, a la ridícula ingenuidad de considerarnos héroes notables: nos veremos como un niño que apenas alcanza a ofrecer a su padre naderías, pero que son recibidas con inmenso gozo.

Luego, ¿un cristiano ha de ser siempre mortificado? Sí, pero por amor. (…) Quizá hasta estos momentos no nos habíamos sentido urgidos a seguir tan de cerca los pasos de Cristo. Quizá no nos habíamos percatado de que podemos unir a su sacrificio reparador nuestras pequeñas renuncias: por nuestros pecados, por los pecados de los hombres en todas las épocas, por esa labor malvada de Lucifer que continúa oponiendo a Dios su non serviam! ¿Cómo nos atreveremos a clamar sin hipocresía: Señor, me duelen las ofensas que hieren tu Corazón amabilísimo, si no nos decidimos a privarnos de una nimiedad o a ofrecer un sacrificio minúsculo en alabanza de su Amor? La penitencia -verdadero desagravio- nos lanza por el camino de la entrega, de la caridad. Entrega para reparar, y caridad para ayudar a los demás, como Cristo nos ha ayudado a nosotros.

De ahora en adelante, tened prisa en amar. El amor nos impedirá la queja, la protesta. Porque con frecuencia soportamos la contrariedad, sí; pero nos lamentamos; y entonces, además de desperdiciar la gracia de Dios, le cortamos las manos para futuros requerimientos. Hilarem enim datorem diligit Deus. Dios ama al que da con alegría, con la espontaneidad que nace de un corazón enamorado, sin los aspavientos de quien se entrega como si prestara un favor. (Amigos de Dios, nn. 139-140)

 

 

 Fiesta y diversión: ocio y tiempo libre (2)

Los días festivos son una oportunidad para descansar. Pero para los cristianos, suponen también una ocasión para disfrutar en familia, educar a los hijos y tratar con más tranquilidad a Dios.

FAMILIA03/05/2012

Opus Dei - Fiesta y diversión: ocio y tiempo libre (2)

Foto: VisitGreenwich.

Bendijo Dios el día séptimo y lo santificó, porque ese día descansó Dios de toda la obra que había realizado en la creación [1]. En la unidad de la existencia personal, trabajo y tiempo libre no se deben separar; por eso urge empeñarse en un apostolado de la diversión [2], que contrarreste la tendencia a concebir el ocio como pura evasión [3], aun a costa de romper la unidad del hombre.

El descanso de Dios

El tiempo libre por antonomasia es el que se da en los días de fiesta: se rompe la monotonía de lo cotidiano, porque se celebran acontecimientos que son decisivos o determinantes para un grupo de personas, ya sea una familia o una nación. En la tradición judeo-cristiana la fiesta posee un sentido religioso que está asociado al gozoso descanso de Dios. Porque una vez terminada la creación, bendijo Dios el día séptimo y lo santificó . Casi se podría decir que Dios se maravilla ante su obra, especialmente ante la grandeza de esa criatura –el hombre– que ha llamado a la comunión con Él. Y santificando el sábado, “creando” el día de fiesta, ha querido asociar a la humanidad entera a su mirada bondadosa hacia el mundo. Por eso, de algún modo, «del descanso de Dios, toma sentido el tiempo» [4]: cualquier tiempo, el del trabajo y el del descanso, pues vio Dios todo lo que había hecho; y he aquí que era muy bueno [5].

Para el cristiano, además, el domingo, día del Señor, dies Christi [6], es el día consagrado al Señor dondequiera que habitéis [7]. Cada domingo recordamos y celebramos en la liturgia de la Iglesia la resurrección de Cristo, la nueva creación, la salvación del género humano, la liberación del mundo, su destinación final. Si bien la novedad del cristianismo hace que hayan decaído «las manifestaciones del sábado judío, superadas por el “cumplimiento” dominical, son válidos los motivos de fondo que imponen la santificación del “día del Señor”, indicados en la solemnidad del Decálogo, pero que se han de entender a la luz de la teología y de la espiritualidad del domingo» [8]. Jesucristo mismo, Señor del sábado [9], explica el auténtico sentido del descanso sabático, orientándolo «hacia su carácter liberador, junto con la salvaguardia de los derechos de Dios y de los derechos del hombre» [10].

Bajo esta luz, el domingo muestra la novedad del mundo, la novedad de la nueva creación en Cristo. De algún modo, todo tiempo es ya tiempo de fiesta, porque es tiempo de Dios y para Dios. En la existencia humana se unen trabajo y tiempo libre; y ambos comprenden una llamada a la contemplación y a la oración. Dios nos da el tiempo para que podamos entretenernos con Él, asociarnos a su descanso y a su trabajo [11], admirar su belleza y la hermosura de su obra.

Parte de la misión educativa de los padres consiste en mostrar a los hijos ese carácter de don que poseen las fiestas. Hace falta poner un poco de esfuerzo a la hora de organizar el domingo –o cualquier periodo de descanso–, de modo que Dios no aparezca como algo ajeno o molesto, introducido en el último momento, en los planes previstos. Si los hijos ven que se piensa con antelación cómo y cuándo asistir a la Santa Misa, o recibir los sacramentos, comprenderán de modo natural que «el tiempo libre permanece vacío si en él no está Dios» [12]. El consejo de Benedicto XVI se muestra precioso bajo esta luz: «¡Queridos amigos! A veces, en principio, puede resultar incómodo tener que programar en el domingo también la Misa. Pero si os empeñáis, constataréis más tarde que es exactamente esto lo que le da sentido al tiempo libre. No os dejéis disuadir de participar en la Eucaristía dominical y ayudad también a los demás a descubrirla» [13].

 

Foto: Caddy_Corner

Foto: Caddy_Corner

 

Por eso, un cristiano que quiere vivir el Evangelio planifica su fin de semana poniendo, en primer lugar, su participación en la Santa Misa; y busca organizar sus viajes o desplazamientos –especialmente cuando van a ser largos– garantizando su asistencia al Santo Sacrificio el domingo o los otros días de precepto. Por su parte, «los Pastores tienen el correspondiente deber de ofrecer a todos la posibilidad efectiva de cumplir el precepto. En esta línea están las disposiciones del derecho eclesiástico, como por ejemplo la facultad para el sacerdote, previa autorización del Obispo diocesano, de celebrar más de una Misa el domingo y los días festivos, la institución de las Misas vespertinas y, finalmente, la indicación de que el tiempo válido para la observancia de la obligación comienza ya el sábado por la tarde, coincidiendo con las primeras Vísperas del domingo» [14].

El tiempo de las virtudes

Ya se han señalado las oportunidades educativas que encierra el tiempo libre para moldear la personalidad de los hijos. Juegos, excursiones, deporte no son solo parte esencial de la vida de los jóvenes, sino que a través de ellos los padres pueden conocer mejor a sus hijos, y transmitirles deseos de aprender y de darse a los demás. Deseos que se concretan en tareas y van cuajando en hábitos, en lo que los clásicos llaman virtudes. Así, el tiempo libre deja de ser “el tiempo para las cosas banales”, y se transforma en tiempo cualitativo, creativo. En resumen, en momentos preciosos para que los hijos asuman e interioricen su libertad.

Formar a los hijos en el ocio, por otra parte, supone proponerles actividades que les resulten atrayentes y que respeten su modo de ser. En la medida en que una familia comparte momentos felices, sienta las bases para prevenir pasatiempos nocivos en el futuro: los períodos trascurridos con los padres en la infancia –en los que experimentan la alegría del dar y recibir, de la generosidad– quedan grabados para siempre, y servirán de protección cuando los hijos tengan que enfrentarse al falso atractivo de lo que aleja de Dios.

Por el contrario, si los padres entienden las vacaciones y el tiempo libre como simple oportunidad de evasión o de disfrute pueden acabar descuidando un aspecto central en la educación. No se trata de “transmitir” a los hijos una visión del tiempo libre como un “hacer sólo cosas útiles”, en el sentido que es útil estudiar una materia o aprender un idioma, o ir a clases de natación o de piano (ocupaciones que, en el fondo, no difieren mucho de la instrucción que suministran muchas escuelas); sino de enseñar a emplear esos periodos de un modo equilibrado. En este sentido, el tiempo libre proporciona situaciones favorables para desarrollar la unidad de vida: se trata de fomentar en los hijos personalidades firmes, capaces de gestionar la propia libertad y de ejercitar la fe de manera coherente; y que aprendan así a convivir con los demás, a aspirar a una vida cumplida.

Un gran enemigo en este campo es el “matar el tiempo”, porque cuando el cristiano mata su tiempo en la tierra, se coloca en peligro de matar su Cielo [15]. Actúa así quien por egoísmo se retrae, se esconde, se despreocupa [16] de los otros; quien en esos momentos se busca a sí mismo desordenadamente, sin dar cabida a Dios o a los demás. Educar en y para el tiempo libre compromete a los padres. Ellos son siempre –aun de modo inconsciente– el modelo que más incide en la formación de los hijos; y como educadores no pueden dar la impresión de que se aburren, o reposan no haciendo nada. Su modo de descansar debe, de algún modo, estar abierto al entretenimiento con Dios, al servicio a los demás. Los hijos han de entender que el ocio permite distraernos en actividades que exigen menos esfuerzo [17], mientras se aprenden cosas nuevas, se cultiva la amistad, se mejora la vida de la familia.

La diversión de los jóvenes

Muchos padres –con parte de razón– temen la presión del ambiente, que en las sociedades de consumo propone diversiones deletéreas y superficiales. El problema de fondo es universal: los jóvenes quieren ser felices, pero no siempre saben cómo; y, con frecuencia, ni siquiera saben en qué consiste la felicidad, porque nadie se lo ha explicado convincentemente, o no la han experimentado. Para la gran mayoría, el problema de la felicidad se reduce a tener un trabajo bien remunerado, gozar de buena salud, y vivir en una familia que les quiera y en la que poder apoyarse. Aunque los jóvenes manifiesten algunas veces cierta rebeldía, admiten de ordinario que tienen que rendir en el estudio, pues entienden que buena parte de su futuro depende de sus calificaciones escolares.

Todo esto es compatible con el afán por reivindicar su propia autonomía a la hora de organizar el tiempo libre. En algunos casos, lo hacen siguiendo la senda que marcan las industrias del entretenimiento, que a menudo promueven diversiones que dificultan o impiden el crecimiento en virtudes como la templanza. Pero, en último término, la desorientación de los jóvenes no es distinta de la que se da en bastantes adultos: confunden la felicidad, que es resultado de una vida lograda, con una efímera sensación de pseudo alegría.

Estas desviaciones, reales, no pueden hacernos olvidar que todos hemos sentido movimientos de rebeldía hacia nuestros mayores, cuando comenzábamos a formar con autonomía nuestro criterio [18]. Forma parte del proceso normal de maduración, como se aprecia al considerar que, ante la pregunta sobre cómo se divierten, el “con quién” es siempre más significativo que el “qué”: quieren estar con sus coetáneos y fuera de casa, es decir, sin la familia y sin adultos; y de hecho, las actividades que asocian a un mayor disfrute es salir con sus amigos y escuchar música. Incluso, cuando el consumo es –como sucede en algunas sociedades– una forma de distraerse, adquiriendo cosas a veces innecesarias (ropa, móviles, accesorios informáticos, videojuegos, etc.), sucede que es solo el medio para estar con los amigos.

Resulta importante, por eso, proponer formas de diversión que respeten la estructura de la persona, es decir, la tendencia a la felicidad que todos tenemos: los padres deben afrontar esta tarea promoviendo, con la ayuda de otras familias, lugares adecuados en los que los hijos puedan madurar humana y espiritualmente durante su tiempo libre. Se trata, en definitiva, de fomentar diversiones e intereses que fortalezcan el sentido de la amistad, de la responsabilidad de cuidar o apoyar a las personas que aprecian. La juventud ha tenido siempre una gran capacidad de entusiasmo por todas las cosas grandes, por los ideales elevados, por todo lo que es auténtico [19]. Los padres pueden y deben contar con esa realidad: dedicándoles tiempo, hablando con ellos, dándoles ejemplo de alegría, sobriedad y sacrificio desde que son pequeños. Porque educar no significa imponerles una conducta, sino mostrarles los motivos, sobrenaturales y humanos, que la aconsejan. En una palabra, respetar su libertad, ya que no hay verdadera educación sin responsabilidad personal, ni responsabilidad sin libertad [20].

J.M. Martín

M. Díez


[1] Gn 2, 3.

[2] Camino , n. 975.

[3] Cfr. Juan Pablo II, Mensaje para la XIX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales , 19-V-1985, n. 4.

[4] Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, n. 59.

[5] Gn 1, 31.

[6] Cfr. Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, nn. 18ss.

[7] Lv 23, 3.

[8] Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, n. 62.

[9] Mc 2, 28.

[10] Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, n. 63.

[11] Cfr. Jn 5, 17.

[12] Benedicto XVI, Homilía en la explanada de Marienfield , 21-VIII-2005.

[13] Benedicto XVI, Homilía en la explanada de Marienfield , 21-VIII-2005.

[14] Juan Pablo II, Litt. apost. Dies Domini , 31-V-1998, n. 49.

[15] Amigos de Dios , n. 46.

[16] Amigos de Dios , n. 46.

[17] Camino , n. 357.

[18] Conversaciones , n. 100.

[19] Conversaciones , n. 101.

[20] Es Cristo que pasa , n.27.

La Confesión: una guía paso a paso

En esta breve guía encontrarás una ayuda para prepararte a recibir con fruto el sacramento de la Reconciliación: incluye una explicación de los pasos para acercarse a la Confesión, unos exámenes de conciencia y textos para meditar en la grandeza del perdón que Dios nos quiere dar.

DE LA IGLESIA Y DEL PAPA19/10/2020

San Josemaría solía llamar a la Confesión el sacramento de la alegría, porque a través de él se recuperan el gozo y la paz que trae la amistad con Dios, un don que solo el pecado es capaz de robar a las almas de los cristianos.


Sumario sobre la Confesión
¿Qué es la confesión?
¿Por qué confesarse?
¿Es complicado confesarse? Los pasos para una buena confesión
1) Examen de conciencia;
2) Contrición (o arrepentimiento), que incluye el propósito de no volver a pecar (propósito de la enmienda);
3) Confesión (decir los pecados al confesor);
4) Satisfacción (o cumplir la penitencia).


¿Qué es la confesión?

“El sacramento de la Reconciliación es un sacramento de curación. Cuando yo voy a confesarme es para sanarme, curar mi alma, sanar el corazón y algo que hice y no funciona bien”[1].

 

¿Por qué confesarse?

Explica el Papa Francisco que “el perdón de nuestros pecados no es algo que podamos darnos nosotros mismos. Yo no puedo decir: me perdono los pecados. El perdón se pide, se pide a otro, y en la Confesión pedimos el perdón a Jesús. El perdón no es fruto de nuestros esfuerzos, sino que es un regalo, es un don del Espíritu Santo”[2].

¿Es complicado confesarse? Los pasos para una buena confesión.

No lo es tanto: en el Catecismo, la Iglesia nos propone cuatro pasos para una buena confesión[3]:

1) Examen de conciencia;

2) Contrición (o arrepentimiento), que incluye el propósito de no volver a pecar;

3) Confesión;

4) Satisfacción (o cumplir la penitencia).

Son cuatro pasos que damos para poder recibir el gran abrazo de amor que Dios nuestro Padre nos quiere dar con este sacramento: “Dios nos espera, como el padre de la parábola, extendidos los brazos, aunque no lo merezcamos. No importa nuestra deuda. Como en el caso de hijo pródigo, hace falta sólo que abramos el corazón”[4].

Explicamos a continuación estos cuatro pasos, que ayudarán para vivir en toda su grandeza este sacramento de la misericordia de Dios.

 

Descarga en formato PDF la ilustración con los pasos para la confesión y los exámenes de conciencia en un archivo.

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1. Examen de conciencia

EL EXAMEN DE CONCIENCIA CONSISTE EN REFLEXIONAR SOBRE TODO AQUELLO QUE NOS HAYA PODIDO ALEJAR DE DIOS

“¿Qué consejos le daría a un penitente para hacer una buena confesión? –se pregunta Papa Francisco-. Que piense en la verdad de su vida frente a Dios, qué siente, qué piensa. Que sepa mirarse con sinceridad a sí mismo y a su pecado. Y que se sienta pecador, que se deje sorprender, asombrar por Dios”[5].

El examen de conciencia consiste en reflexionar sobre aquellas acciones, pensamientos o palabras, que nos hayan podido alejar de Dios, ofender a los demás o dañarnos interiormente.

Es el momento de ser sinceros con uno mismo y con Dios, sabiendo que Él no quiere que nuestros pecados pasados nos opriman, sino que desea liberarnos de ellos para poder vivir como buenos hijos suyos.

Ofrecemos algunas preguntas para ayudarte a reflexionar sobre qué puedes pedir perdón a Dios. Sirven solo como una orientación: lo más importante es entrar en el propio corazón y admitir las propias faltas. Si quieres, durante la confesión puedes pedir al sacerdote que te ayude proponiéndote otras cuestiones.

Examen de conciencia para niños

Examen de conciencia para jóvenes

Examen de conciencia para adultos

Los tres exámenes de conciencia para la Confesión, en un solo archivo.

2. Contrición y propósito de no volver a pecar

LA CONTRICIÓN, O ARREPENTIMIENTO, ES UN DOLOR DEL ALMA Y UN RECHAZO DE NUESTROS PECADOS, QUE INCLUYE LA RESOLUCIÓN DE NO VOLVER A PECAR

La contrición, o arrepentimiento, es un dolor del alma y un rechazo de nuestros pecados, que incluye la resolución de no volver a pecar. Es un don de Dios: por eso, si te parece que aún estás apegado al pecado –que, por ejemplo, no te ves con fuerzas de abandonar un vicio, perdonar a una persona o enmendar un daño causado–, pídele a Él que obre en tu corazón, para que rechaces el mal.

A veces, el arrepentimiento llega con un sentimiento intenso de dolor o vergüenza, que nos ayuda a enmendarnos. Sin embargo, no es indispensable sentir ese tipo de dolor: lo importante es comprender que hemos obrado mal, tener deseos de mejorar como cristianos y hacer el propósito de no volver a cometer esas faltas.

“La contrición –explica el Papa– es el pórtico del arrepentimiento, es esa senda privilegiada que lleva al corazón de Dios, que nos acoge y nos ofrece otra oportunidad, siempre que nos abramos a la verdad de la penitencia y nos dejemos transformar por su misericordia”[6].

Existen varias oraciones que sirven para manifestar la contrición, por ejemplo la siguiente:

Dios mío, me arrepiento de todo corazón de todos mis pecados y los aborrezco, porque al pecar, no solo merezco las penas que causan, sino que principalmente te ofendo a ti, sumo Bien y digno de amor por encima de todas las cosas. Por eso propongo firmemente, con ayuda de tu gracia, no pecar más en adelante y huir de toda ocasión de pecado. Amén.

3. Confesar los pecados

UNA BUENA CONFESIÓN ES DECIR LOS PECADOS AL SACERDOTE DE FORMA CLARA, CONCRETA, CONCISA Y COMPLETA

La confesión consiste en la acusación de los pecados hecha delante del sacerdote.

“Confesarse con un sacerdote es un modo de poner mi vida en las manos y en el corazón de otro, que en ese momento actúa en nombre y por cuenta de Jesús. (...) Es importante que vaya al confesionario, que me ponga a mí mismo frente a un sacerdote que representa a Jesús, que me arrodille frente a la Madre Iglesia llamada a distribuir la misericordia de Dios. Hay una objetividad en este gesto, en arrodillarme frente al sacerdote, que en ese momento es el trámite de la gracia que me llega y me cura”[7].

Se suele decir que una buena confesión tiene “4 C”:

1. Clara: señalar cuál fue la falta específica, sin añadir excusas.

2. Concreta: decir el acto o pensamiento preciso, no usar frase genéricas.

3. Concisa: evitar dar explicaciones o descripciones innecesarias.

4. Completa: sin callar ningún pecado grave, venciendo la vergüenza.

La confesión es un sacramento, cuya celebración incluye ciertos gestos y palabras de parte del penitente y del sacerdote. A continuación te explicamos cómo se desarrolla, con un gráfico que puedes descargar aquí:

4. Cumplir la penitencia

La satisfacción consiste en el cumplimiento de ciertos actos de penitencia (unas oraciones, alguna mortificación, etc.), que el confesor indica al penitente para reparar el daño causado por el pecado.

EL SACERDOTE SEÑALA UNA PENITENCIA PARA REPARAR EL DAÑO CAUSADO

Es una ocasión también para dar gracias a Dios por el perdón recibido, y renovar el propósito de no volver a pecar.


Si tienes cualquier duda o quieres ampliar información escríbenos a info.es@opusdei.org


[1] Francisco, Audiencia general, 19.II.2014.

[2] Idem.

[3] Cfr. Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 303.

[4] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 64.

[5] Francisco, El nombre de Dios es misericordia.

[6] Francisco, Carta 30.V.2014.

[7] Francisco, El nombre de Dios es misericordia.

Artículo publicado originalmente el 22 de marzo de 2016.

En ocasiones, es nuestra propia vida la que parece bloquearse, torcerse, fruto de una decisión equivocada o de un mal paso… ¿Y quién no desearía contar entonces con la posibilidad de empezar de cero? Esa posibilidad existe gracias a RESET, un reportaje multimedia con varias historias sobre la bondad de acudir al sacramento del Perdón, para alcanzar la certeza de que Dios nos perdona y nos anima a volver a empezar.

Iglesia y Nueva Evangelización

 


Discernimiento, evangelización y teología

Posted: 26 Mar 2021 10:22 AM PDT

O. Bakhtina, El buen samaritano

El comienzo del año “Familia-Amoris laetitia” (desde el 19 de marzo pasado hasta el 26-VI-2022) ha coincidido con el 150º aniversario de la proclamación de san Alfonso María de Ligorio como doctor de la Iglesia. Con motivo de esta segunda efeméride, el Papa ha hecho público un mensaje en el que se subraya la importante contribución de este santo a la renovación de la teología moral, en continuidad con lo que ya señaló Benedicto XVI.

El texto recoge las palabras del Papa Pío IX, alabando a san Alfonso por haber sabido mostrar "el camino seguro a través de la maraña de opiniones encontradas de rigorismo y laxismo”. Hoy este santo, patrono de los confesores y moralistas, es presentado por Francisco también como modelo para toda la Iglesia en salida misionera.

En efecto, la aportación de san Alfonso (por su experiencia misionera, de búsqueda de los alejados y escucha de confesiones, y fundador de una congregación religiosa) tiene mucho que ver con el momento actual, sobre todo a través del discernimiento, tema común a la moral y a la misión
evangelizadora y pastoral.

Del discernimiento a la teología

El discernimiento, desde antiguo, es necesario para toda persona madura que se enfrenta a decisiones sobre el camino a tomar, sea en las actividades más ordinarias de cada día, o de vez en cuando en decisiones más importantes. El discernimiento es acto propio de la razón práctica. Es decir, según Aristóteles, la dimensión de la razón que se ocupa de la acción.

Si es un cristiano el que actúa, además la fe ilumina su acción y la de la Iglesia en su conjunto, a nivel universal o local. Y también en el nivel de las familias, asociaciones y movimientos y demás realidades eclesiales.

Todas nuestras acciones afectan siempre a los demás, a nuestras familias, a nuestros amigos, a la Iglesia y a la sociedad. El discernimiento es clave, tanto desde el punto de vista de la moral personal como desde el punto de vista de la ética social, y también en el ámbito de la evangelización o de la misión de la Iglesia.

Se entiende que el discernimiento sea particularmente decisivo en el caso de los gobernantes. También para los confesores. Y en general para todos los educadores (padres y madres de familia, catequistas, profesores, etc.), que deben ejercerlo habitualmente, ellos mismos y enseñarlo a los jóvenes. El discernimiento, en una buena “teología de la acción”, requiere, como se ve en los epígrafes del mensaje papal, “la escucha de la realidad”. Es decir, el conocimiento, la observación y la valoración de la situación y especialmente de las personas. Y todo en orden a la formación de “conciencias maduras para una Iglesia adulta”.

Se entiende también que la aportación de san Alfonso sigue siendo una valiosa luz para toda la teología, “fe que busca entender”. Esta relación entre fe y razón a nivel de la acción hace posible el “discernimiento” en perspectiva cristiana: distinguir en la realidad aquellos signos que pueden ayudar a valorar y decidir lo que hay que hacer, teniendo en cuenta nuestra identidad como cristianos y nuestra misión evangelizadora.

Se trata de distinguir lo verdadero de lo falso, lo bueno de lo malo, lo bello respecto de que no lo es. El discernimiento, tanto en la acción humana como en la acción de los cristianos (que asume lo humano en la perspectiva de la fe, mirando “con los ojos de Cristo”), es ejercicio de la virtud de la prudencia, que es “guía” de todas las virtudes, e interviene en el juicio de la conciencia. El discernimiento, en definitiva, es fundamental para toda persona y para todo cristiano en el día a día.

Discernimiento, evangelización y educación

El Papa Francisco ha hecho del discernimiento un tema constante de sus enseñanzas, en el contexto del a nueva evangelización. En su exhortación programática Evangelii gaudium (2013) señala entre otras cosas:

“Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (n. 20). “(…) Exhorto también a cada Iglesia particular a entrar en un proceso decidido de discernimiento, purificación y reforma” (Ib., 30). Todo cristiano “sabe que él mismo tiene que crecer en la comprensión del Evangelio y en el discernimiento de los senderos del Espíritu, y entonces no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino” (Ib., 45).

Cinco años después, en su exhortación Gaudete et exsultate (2018) sobre la llamada a la santidad en el mundo contemporáneo, vuelve sobre el discernimiento en el ámbito de la vida cristiana, tanto a nivel personal como familiar, social y eclesial. Se trata del discernimiento como “método” educativo y de acompañamiento, y también como “contenido”, es decir, como modo de actuar humano y responsable, que puede y debe enseñarse particularmente a los jóvenes. Y destaca cinco puntos:

1) su imperiosa necesidad, para poder educar y aprender la verdadera libertad;

2) debe realizarse siempre a la luz del Señor (un ejercicio concreto es el “examen de conciencia”);

3) es un don sobrenatural del Espíritu Santo (que nos ayuda a ir más allá de la búsqueda del bienestar o del interés propio); por lo tanto, hay que invocarlo para saber acertar;

4) requiere una disposición a escuchar (a Dios en la oración, y también a los demás, y al magisterio de la Iglesia);

5) ha de seguir “la lógica de la cruz” (sin dejarse llevar por la comodidad o por el miedo).

“El discernimiento –observa ahí Francisco- no es un autoanálisis ensimismado, una introspección egoísta, sino una verdadera salida de nosotros mismos hacia el misterio de Dios, que nos ayuda a vivir la misión a la cual nos ha llamado para el bien de los hermanos” (n. 175).

Discernimiento, ecología integral y fraternidad universal

En el mensaje sobre san Alfonso María de Ligorio, el Papa conecta el discernimiento con los temas principales de su pontificado: la evangelización de una Iglesia “en salida”, la atención especial a los más frágiles y necesitados, el acompañamiento de las familias (ahora que estamos de nuevo comenzando un año especial dedicado a la familia), el cuidado de la Tierra para todos (ecología integral) y la fraternidad universal.

Como vemos, el discernimiento no se opone a la llamada universal a la santidad, sino que protege e impulsa la vocación y la misión de todos. Y esto, tanto para la mayoría de los cristianos (los fieles laicos, sea en el matrimonio o en el celibato), como en el caso de los ministros sagrados o en el de la vida consagrada. Ayuda a superar una ética de corte individualista (muy frecuente en nuestra cultura), que podría encerrarnos en nosotros mismos. Y, como se ha dicho ya, es el núcleo de la formación de la conciencia.Volviendo a san Alfonso, respecto a la teología moral, señala Francisco que este santo promovió una reflexión teológica que “no se detiene en la formulación teórica de los
principios, sino que se deja interpelar por la vida misma”.

De san Alfonso había dicho el Papa Benedicto XVI: "Propuso una rica enseñanza de teología moral, que expresa adecuadamente la doctrina católica (...). En su época se había difundido una interpretación muy rigorista de la vida moral, entre otras razones por la mentalidad jansenista que, en vez de alimentar la confianza y esperanza en la misericordia de Dios, fomentaba el miedo y presentaba un rostro de Dios adusto y severo, muy lejano del que nos reveló Jesús. San Alfonso (...) propone una síntesis equilibrada y convincente entre las exigencias de la ley de Dios, esculpida en nuestros corazones, revelada plenamente por Cristo e interpretada con autoridad por la Iglesia, y los dinamismos de la conciencia y de la libertad del hombre, que precisamente en la adhesión a la verdad y al bien permiten la maduración y la realización de la persona" (Audiencia general, 30-III-2011).

Cabe observar que esto (por situarse justamente en el plano de la razón práctica) es bueno y provechoso para toda la teología, que tiene una dimensión evangelizadora y de servicio al bien común en la sociedad. Especialmente, claro está, para la teología pastoral, que se ocupa de la evangelización, y otras disciplinas que estudian también las acciones cristianas o eclesiales.

Francisco desea impulsar concretamente “el desarrollo de una reflexión teológico-moral y de una acción pastoral, capaz de comprometerse con el bien común, que tiene su raíz en el anuncio del kerigma, que tiene una palabra decisiva en defensa de la vida, para la creación y la fraternidad”.

Sobre la Iglesia en la enseñanza de la religión

Posted: 15 Mar 2021 04:32 AM PDT

 

Fra Angelico, Juicio final (detalle), 1425-1431

San Marcos, Florencia (Italia)  

 

¿Cómo presentar hoy la Iglesia en el currículo de religión católica? ¿Qué es la Iglesia, quiénes la componen, cuál es su misión? (*) 

La Iglesia, comunidad de los discípulos de Jesucristo

 
1. En el contexto actual de nuestra cultura, la Iglesia puede presentarse como la comunidad de los discípulos de Jesucristo. Es decir, el “nosotros” de los cristianos, el hogar espiritual y la familia humana en la que recibimos y vivimos la fe. Esta comunidad de discípulos tiene en la sociedad la misión de anunciar el amor manifestado por Dios en Cristo, en diálogo con otras religiones y también con los no creyentes.

El concilio Vaticano II describió a la lglesia como el “pueblo de Dios” que vive entre los pueblos y las culturas de la tierra. Hunde sus raíces en la tradición judeocristiana, que ha dado abundantes frutos de paz y cultura a lo largo de la historia.

La Iglesia no se opone a los valores de verdad, de bien y de belleza de los que están dotados las distintas regiones, naciones y continentes. Al contrario, asume todo lo que de razonable y noble hay en ellos. Y las ayuda a sacar lo mejor de sí mismas al servicio de las personas y del bien común, de la justicia y de la paz. Como institución, se presenta al lado de otras instituciones humanas y sociales, si bien se considera, a la vez, fundada y establecida con elementos no puramente sociológicos, sino trascendentales.

La mayor parte de los cristianos son los llamados fieles laicos. Viven su fe en el seno de las actividades ordinarias: en los trabajos y en las familias, las relaciones sociales y culturales, el ocio y el deporte. Esto quiere decir que la fe cristiana tiene importantes implicaciones sociales y públicas. Los ministros de la Iglesia comprenden y viven su misión al servicio de todas las personas. Y lo mismo hacen los miembros de la vida religiosa y los consagrados, cuando de múltiples formas dan un testimonio y un servicio que contribuye tanto al bien de las personas como a la paz y al entendimiento entre los pueblos.

Por tanto, la Iglesia no propone una religión meramente privada, al margen de la vida social, del mundo y del progreso. Al contrario, la fe cristiana se apoya en valores del espíritu, que están en las raíces de la cultura occidental y tienen la capacidad para desarrollar la fe en diálogo con las otras religiones y culturas. Todo ello ha de contar con las limitaciones personales e históricas de la presencia cristiana en la sociedad, y necesita de la educación de un buen sentido crítico (que incluye la capacidad para una sana autocrítica).

En suma, el espíritu de familia y de fraternidad que se promueve desde la Iglesia no es un espíritu cerrado, sino abierto a la fraternidad universal y al cuidado por la Tierra para el bien de todos, al servicio de un verdadero humanismo integral y de una ecología igualmente integral. En un mundo donde el individualismo tiende a regular las relaciones entre las personas, la misión de la Iglesia, como familia espiritual de los cristianos y también como institución al servicio de la sociedad, fomenta el despliegue de todo lo humano, el entendimiento y el diálogo, la justicia y la comprensión, desde el interior de las personas y de las familias hasta el ámbito de las relaciones sociales, nacionales e internacionales.

Fe, liturgia y servicio centrado en el amor

2. Así vemos cómo la fe cristiana, en diálogo con la razón, refuerza el respeto y el cuidado por las otras personas, los demás seres vivos y los otros seres y elementos del mundo.

La liturgia cristiana, que proclama la Palabra de Dios en la celebración de los sacramentos, educa el sentido de la comunidad y los vínculos que la hacen más real y profunda. Primero, entre los cristianos. Al mismo tiempo, esos vínculos se extienden a otras comunidades y realidades. Y se proponen como cauces para una vida más plena.

La ética que surge de la fe cristiana desemboca en el espíritu de servicio y está centrada en el amor, que proporciona a la vida humana la unidad, la eficacia y el acierto en las realizaciones personales, sociales y culturales. Incluyendo la doctrina social de la Iglesia, la ética cristiana responde al anhelo de felicidad que existe en el corazón humano. Por eso mismo contribuye amablemente a que cada persona pueda ofrecerse, como don a los otros. Y especialmente a los más frágiles y desfavorecidos.

Como consecuencia e instrumento de todo ello, el mensaje cristiano y la educación de inspiración cristiana no limitan, sino que humanizan la vida y el mundo.

Cuatro principios o criterios inspiradores

Para concretar un poco más en relación con el currículo, me gustaría indicar cuatro principios o criterios que me parecen interesantes:

1º) Por su propio desarrollo histórico, la eclesiología es un buen lugar y observatorio para perfilar la identidad cristiana, en diálogo con las culturas. Esto es lo que hemos hecho desde el principio los cristianos y vamos teniendo cada vez más experiencia, centrada e iluminada por la fe, los sacramentos y la caridad. Este principio de inculturación va enriqueciendo las expresiones de nuestro mensaje y, a la vez, ampliando nuestra mente y nuestro corazón. La Iglesia vive a través de las personas, en los pueblos y en las culturas, también en la cultura de la globalización y de la imagen, en nuestra cultura digital.

2º) Al mismo tiempo, la eclesiología sabe hoy de qué formas no debe presentarse el estudio de la Iglesia, para exponer lo que es y desea ser cada vez mejor: no es una institución distinta de los cristianos de a pie, ni una institución que estuviera preocupada ante todo por sí misma. Como bien se ha dicho, el principio de una Iglesia en salida (Francisco) se une con el de una educación en salida. También la verdadera reforma en la Iglesia (Congar) pasa por la educación de la fe, como contribución a la comunión eclesial y como servicio al bien común de la sociedad.

3º) El Concilio Vaticano II, que sigue siendo brújula para nuestro tiempo (Benedicto XVI), nos ha ofrecido claves y pautas para presentar la Iglesia: ella da la luz que recibe de Cristo; goza, espera y trabaja (cada uno desde su propia condición y vocación) en favor de todas las personas, sobre todo las más débiles. Comparte una sabiduría que es para todos y una vida plena que ofrece a todos. Anuncia con alegría, incluso en medio de dificultades y persecuciones, la buena noticia de la salvación, como semilla de fraternidad y de cuidado por el mundo creado.

4º) En el diseño del currículo, la eclesiología debería articularse con todo lo que se refiere a la educación de la persona en su relación bipolar con la comunidad humana; por tanto, como ser que madura en sus relaciones familiares y socioculturales. Y todo ello, en referencia tanto a las dimensiones o competencias más cognitivas, como en las más afectivas y también en las sociales y trascendentes.

La Iglesia vive en los cristianos y en el marco pluralista de nuestra sociedad. Su misión sirve a las personas y al mundo. Para su tarea educativa se apoya lógicamente en la aportación de las ciencias humanas, desde las neurociencias hasta la psicopedagogía, como por ejemplo, la categoría de “inteligencia espiritual”.

Desde ahí (y esto implica una adecuada visión antropológica y ética) se pueden mostrar los elementos que aporta el mensaje cristiano, para entender y vivir la unidad y la diversidad dentro de la Iglesia, así como su servicio a la sociedad y al mundo, la participación de los cristianos en el ecumenismo, el diálogo con las religiones y también con los no creyentes.

En resumen: inculturación del mensaje cristiano, Iglesia en salida, referencia a las claves del concilio Vaticano II, centralidad bifocal o bipolar de la persona y la comunidad humana.

 *     *     *

(*) Texto de la intervención del autor de este blog, con el título ¿Qué eclesiología en la clase de religión?, en el foro organizado por la comisión de Educación y cultura de la Conferencia episcopal española: “Hacia un nuevo currículo de religión católica”. La intervención tuvo lugar concretamente dentro de la sesión titulada: “De la teología a la pedagogía de la religión”, 9-III-2021.

 

La Iglesia, en el corazón de los cristianos

Posted: 12 Mar 2021 08:36 AM PST

 

 

Un nuevo libro 

 

 
Sentir con la Iglesia 

 
Si para toda persona su «yo» está llamado a realizarse en su apertura a los demás (cf. GS 24), esto acontece con mayor plenitud en el cristiano que se deja plasmar enteramente por Dios, de modo que su «ser Iglesia»se va convirtiendo en «imagen viva de la Iglesia».

Ahora bien, este paso del ser al manifestarse, este enlace de la vocación con la misión, requiere que la realidad de su vida «en» la Iglesia impregne existencialmente la interioridad del cristiano: que ilumine su inteligencia, fortalezca su voluntad, inflame su corazón y vivifique todo su actuar en el mundo, dotándole de la libertad misma de los hijos de Dios.

Todo ello puede sintetizarse diciendo que el cristiano está también llamado a sentir con la Iglesia. Es decir, a amar a la Iglesia verdaderamente y con todas las consecuencias.

Con esta frase –que figura en el título de nuestro libro– no se quiere indicar, por tanto, solamente una opinión favorable a las doctrinas de la Iglesia o una mera disposición a participar de sus ritos o a cumplir sus normas morales, ni una adhesión más o menos pasajera a las personas que la representan oficialmente (principalmente el papa y los obispos); sino un vivir, conocer y comprender la Iglesia que sea fruto de la oración y de la reflexión, del diálogo y de la correspondencia diaria a la gracia que nos ha hecho cristianos por el bautismo. 

 
En el corazón de los cristianos 

¿Cómo lograr esto? A base de oración –escucha y docilidad al Espíritu divino–, de vida sacramental, de suficiente conocimiento de la Iglesia, de coherencia entre obras y palabras, en medio de las tareas normales y corrientes de la vida: las ocupaciones familiares y sociales, el trabajo y del descanso, hasta convertir la vida entera en un icono vivo, a través del cual Dios actúa y la Iglesia, de formas muy diversas, lleva a cabo su misión.

Es así como el cristiano puede secundar la obra del Espíritu Santo, de forma que la fe se «haga» cultura y se manifieste en obras de caridad y de justicia, de evangelización y de promoción humana, de atención a los más frágiles y de cuidado de la Tierra para el bien de todos.

Con este libro deseamos ayudar a la oración personal y contribuir al conocimiento de la Iglesia, vista tanto en sí misma como en nosotros, los cristianos. También para que la consideración de nuestro ser, vivir y sentir con la Iglesia ilumine e impulse nuestra misión evangelizadora

 

                                                                                                                   (tomado del prólogo)

Contenido del libro

Introducción: Vivir, conocer y comprender la Iglesia

Parte I: La Iglesia, el "nosotros" de la fe cristiana

1. Madre y hogar

2. Pueblo y familia de Dios Padre

3. Cuerpo místico de Cristo

4. Templo del Espíritu Santo

5. «Misterio de la luna»

6. La «personalidad» de la Iglesia

7. Una y santa

8. Católica y apostólica

9. Iglesia «pobre para los pobres»

10. Servidora e introductora del Reino de Dios

Parte II: La Iglesia en la vida cristiana

11. Sentido de la fe y sentido de la Iglesia

12. Las Sagradas Escrituras en la Iglesia y la vida cristiana

13. El sentido de la misa y de los sacramentos

14. Liturgia y afectividad

15. La Iglesia en nuestra oración

16. Fidelidad creativa: la auténtica reforma

17. Hospital de campaña

18. Alma del mundo

19. María, la Iglesia y nosotros

Epílogo: La Iglesia y la alegría

(Publicado por la editorial Grupo Fonte-Monte Carmelo, Burgos 2021)

 

Catequesis, Vaticano II y humanismo cristiano

Posted: 21 Feb 2021 10:11 AM PST

M. Chagall, El domingo (1942), Centro Pompidou, Paris

El interés por la educación, que el Papa viene manteniendo durante la pandemia, se ha prolongado estas semanas en un discurso a los responsables de la catequesis en la Conferencia Episcopal Italiana (30-I-2021). Les ha señalado tres focos o prioridades: el anuncio, el futuro, la comunidad cristiana. Además ha reafirmado la necesidad de situarse en el marco del Concilio Vaticano II y del humanismo cristiano. Veamos el contenido de ese discurso y de su referencia al humanismo cristiano. 

 

Anuncio de la fe en fidelidad al Vaticano II

a) En primer lugar el anuncio de la fe (kerygma), porque la catequesis es el eco (“la onda larga”) de la Palabra de Dios, que permite a la persona participar en la historia de la salvación. A la vez, es un "itinerario mistagógico" que guía hacia los “misterios” de Cristo celebrados en la liturgia, que favorece el encuentro personal con Él.

Y por eso el catequista “custodia y alimenta la memoria de Dios” (cf. Homilía en el encuentro con los catequistas durante el Año de la fe, 29-IX-2013). Su tarea debe poseer estas características: “cercanía –lenguaje familiar–, apertura al diálogo, paciencia, acogida cordial que no condena” (Evangelii gaudium, 165).

b) Segundo, el futuro de la catequesis, que ha de inspirarse en el horizonte trazado por el Concilio Vaticano II. «Debemos mirar al Concilio –señaló san Pablo VI– con gratitud a Dios y con confianza en el futuro de la Iglesia; será el gran catecismo de los nuevos tiempos» (Discurso en Florencia con motivo del Primer congreso catequético internacional, 23-VI-1966).

De ello se hace ahora eco Francisco, y no ha dejado lugar a dudas: “El Concilio es magisterio de la Iglesia. O estás con la Iglesia y por tanto sigues el Concilio, y si no sigues el Concilio o lo interpretas a tu manera, como quieres, no estás con la Iglesia”. No cabe, tampoco en la educación de la fe, una “selectividad” a capricho de los contenidos del concilio.

Hoy, propone, se necesita una catequesis renovada que siga siendo una “aventura extraordinaria” como “vanguardia de la Iglesia”; que hable el lenguaje de la gente pero dentro, no "fuera" de la Iglesia; que escuche las preguntas y las cuestiones no resueltas, las fragilidades y las incertidumbres; que sea capaz de “elaborar instrumentos actualizados, que transmitan a los hombres de hoy la riqueza y la alegría del kerygma, y la riqueza y la alegría de la pertenencia a la Iglesia”.

c) Y con ese sentido de pertenencia introduce el tercer punto: la catequesis y la comunidad cristiana. Somos una familia, ya a nivel humano, y la pandemia ha puesto de relieve que “solo redescubriendo el sentido de la comunidad puede cada uno encontrar su propia dignidad en plenitud”.

La catequesis tiene también una esencial dimensión comunitaria, eclesial. Debe fomentar comunidades cristianas abiertas, misioneras e inclusivas, libres y desinteresadas, que dialoguen sin miedo con los que tienen otras ideas, que se acerquen a los heridos con compasión.

Concluyó señalando que la catequesis debe situarse con creatividad en el marco del humanismo cristiano(remitió al Discurso a la asamblea eclesial italiana, el 10-XI-2015). 

  

El marco del humanismo cristiano

2. ¿Qué dijo el Papa sobre el humanismo cristiano en ese discurso hace cinco años? Fue en la catedral de Florencia bajo la impresionante cúpula en la que se representa el juicio final.

Tomó pie de la imagen de Cristo juez, bajo la inscripción “ecce homo”, “he aquí el hombre”, frase que pronunció Pilatos al mostrar a Jesús, tras flagelarlo y coronarlo de espinas, imponiéndole un manto rojo (cf. Jn 19, 5) y entregándole para que le crucificaran. Jesús es el verdadero juez del mundo, de cada persona, de los pueblos, del mundo. Pero en la catedral de Florencia no asume los símbolos del juicio, sino que levanta la mano derecha mostrando los signos de su pasión (la llaga), con lo que que se presenta como juez de misericordia.

“Podemos hablar de humanismo –decía Francisco– solamente a partir de la centralidad de Jesús, descubriendo en Él los rasgos del auténtico rostro del hombre”. En efecto, y así lo afirmó el concilio Vaticano II en su célebre declaración: “Cristo revela el hombre al propio hombre” (GS 22).

“Es la contemplación del rostro de Jesús muerto y resucitado –continuaba el Papa– la que recompone nuestra humanidad, también la que está fragmentada por las fatigas de la vida, o marcada por el pecado. No hay que domesticar el poder del rostro de Cristo. Su rostro es la imagen de su trascendencia. Es el misericordiae vultus. Dejémonos mirar por Él. Él es nuestro humanismo”.

Ahora bien: “Si no nos abajamos no podremos ver su rostro. No veremos nada de su plenitud si no aceptamos que Dios se despojó. Y, por lo tanto, no entenderemos nada del humanismo cristiano y nuestras palabras serán bonitas, cultas, refinadas, pero no serán palabras de fe. Serán palabras que suenan vacías”.

A partir de esa actitud fundamental, el abajamiento, Francisco siguió explicando el contenido del “nuevo humanismo” cristiano. Para ello expuso, en primer lugar, algunos rasgos del Señor, siguiendo la sugerencia paulina: “tener los sentimientos de Cristo Jesús” (Flp 2, 5); ahí está, observaba el Papa, “la fuerza interior que nos hace capaces de vivir y de tomar decisiones”. Luego se refirió a dos tentaciones que nos apartan de ese humanismo. Y por último invitó a considerar la escena del juicio final.

a) Se detuvo en tres de los “sentimientos” o actitudes del Señor: su humildad, (cf. Flp 2, 3 y 6), el don de sí (su “desínterés” por sí mismo, cf. Flp 2, 4), y las bienaventuranzas que propone (su “dicha” o “felicidad”: cf. Mt 5, 3-12).

Frente a su humildad, se alza nuestra obsesión. por preservar la propia gloria y “dignidad”.

Generosidad para alcanzar la verdadera felicidad

Frente a su generosidad está nuestra tendencia a estar satisfechos de nosotros mismos, sin dejar sitio para Dios (cf. Evangelii gaudium, 49). “Nuestro deber –propone el Papa– es trabajar para hacer de este mundo un sitio mejor y luchar. Nuestra fe es revolucionaria por un impulso que viene del Espíritu Santo. Tenemos que seguir este impulso para salir de nosotros mismos, para ser hombres según el Evangelio de Jesús. Toda vida se decide a partir de la capacidad de donarse. Es allí donde se trasciende a sí misma, donde llega a ser fecunda”.

Y en cuanto a las bienaventuranzas, la felicidad la experimentamos cuando compartimos lo poco que poseemos: “la riqueza del sacrificio cotidiano de un trabajo, a veces duro y mal pagado, pero desempeñado por amor a las personas queridas; y también la de las propias miserias que, sin embargo, al vivirlas con confianza en la providencia y en la misericordia de Dios Padre, alimentan una grandeza humilde”. Si tenemos el corazón abierto podremos mirarnos en ese “espejo”, las bienaventuranzas, que nos señala sinceramente si estamos siguiendo por el sendero justo.

b) A continuación advirtió acerca de dos tentaciones mencionadas en la exhortación Evangelii gaudium (cf. n. 94): el pelagianismo y el gnosticismo. La primera confía en las estructuras y las organizaciones, las planificaciones y la normatividad. Es necesario anteponer la capacidad vital que tiene la doctrina cristiana, que se llama Jesucristo. La segunda se encierra en un razonamiento que aparenta ser lógico y claro pero que no sale del propio subjetivismo, de la propia experiencia o sentimientos.

Y en este punto señaló Francisco: “La diferencia entre la trascendencia cristiana y cualquier forma de espiritualismo gnóstico está en el misterio de la Encarnación. No poner en práctica, no llevar la Palabra a la realidad, significa construir sobre arena, permanecer en la pura idea y degenerar en intimismos que no dan fruto, que hacen estéril su dinamismo”.

Por tanto, propuso: “Cercanía a la gente y oración son la clave para vivir un humanismo cristiano popular, humilde, generoso, alegre. Si perdemos este contacto con el pueblo fiel de Dios perdemos en
humanidad y no vamos a ninguna parte”.

Cercanía y oración, inclusión social y acogida

c) En la última parte de su discurso, quiso concretar: “¿Qué tenemos que hacer?” Invitó a levantar la cabeza y contemplar una vez más el Ecce Homo que presidía la cúpula de la catedral, y recordar lo que nos dirá el juez universal?. “Venid benditos... id malditos...” (cf. Mt 25, 31 ss).

Insistió el Papa en la cercanía al pueblo de Dios con el anuncio de Cristo: “Como pastores no seáis predicadores de doctrinas complejas, sino anunciadores de Cristo, muerto y resucitado por nosotros. Apuntad a lo esencial, al kerygma. No hay nada más sólido, profundo y seguro que este anuncio. Pero que sea todo el pueblo de Dios quien anuncie el Evangelio: pueblo y pastores, eso quiero decir. He expresado esta preocupación pastoral mía en la exhortación apostólica Evangelii gaudium (cf. nn. 111-134).

Y terminó señalando la necesidad de la inclusión social y de la opción por los pobres (como “forma especial de primado en el ejercicio de la caridad cristiana, testimoniada por toda la Tradición de la Iglesia”, según Juan Pablo II, enc. Sollicitudo rei socialis, 42); junto con la capacidad de diálogo, encuentro y acogida.

Ya se ve que en ese discurso estaban ya, en efecto, referencia importantes para la educación de la fe en la actualidad, tal como se realiza en la catequesis: el anuncio de la fe, la fidelidad al mensaje del Evangelio y el necesario marco de una verdadera comunidad cristiana abierta a las necesidades de todos.

 

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 Evangelio del Domingo de Ramos

 

Comentario del Domingo de Ramos (Ciclo B). “Id a la aldea que tenéis enfrente y nada más entrar en ella encontraréis un borrico atado (…) desatadlo y traedlo”. Jesús nos desata, como hizo con aquel borrico, para hacernos partícipes de su gloria, de su entrega sin condiciones. Este es nuestro destino, nuestra maravillosa aventura. Dios tenía un plan para ese borrico. Del mismo modo tiene un plan para cada uno de nosotros, un plan de libertad y gloria.

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Opus Dei - Evangelio del Domingo de Ramos

Evangelio (Mc 11, 1-10)

Al acercarse a Jerusalén, a Betfagé y Betania, junto al Monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos y les dijo:

—Id a la aldea que tenéis enfrente y nada más entrar en ella encontraréis un borrico atado, en el que todavía no ha montado nadie; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dice: «¿Por qué hacéis eso?», respondedle: «El Señor lo necesita y enseguida lo devolverá aquí».

Se marcharon y encontraron un borrico atado junto a una puerta, fuera, en un cruce de caminos, y lo desataron. Algunos de los que estaban allí les decían:

—¿Qué hacéis desatando el borrico?

Ellos les respondieron como Jesús les había dicho, y se lo permitieron.

Entonces llevaron el borrico a Jesús, echaron encima sus mantos, y se montó sobre él. Muchos extendieron sus mantos en el camino, otros el ramaje que cortaban de los campos. Los que iban delante y los que seguían detrás gritaban:

—¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el Reino que viene, el de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!

Y entró en Jerusalén en el Templo; y después de observar todo atentamente, como ya era hora tardía, salió para Betania con los doce.


Comentario

 

Hoy celebramos el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor.

Recordamos la entrada de Cristo en Jerusalén montado en un pollino, donde es recibido entre aclamaciones.

Es una escena de gran intensidad.

Jerusalén está llena de peregrinos que han llegado de todo Israel para celebrar la Pascua.

Vienen en grupos más o menos numerosos y entran en la Ciudad Santa con cantos festivos de alabanza y gratitud.

Uno de esos grupos es el del Señor. El clima de alegría se desborda en una alabanza jubilosa.

Jesús durante tres años ha despertado ilusiones y esperanzas en el corazón de las personas.

Sobre todo, entre la gente humilde, simple, pobre, olvidada, la que no cuenta a los ojos del mundo.

Ha sabido comprender las miserias humanas, ha mostrado el rostro de la misericordia de Dios y se ha hecho siervo de todos para curar cuerpos y almas.

Este es Jesús. Este es su corazón atento a todos nosotros, que ve nuestras debilidades, nuestros pecados, nuestras soledades, angustias y temores, nuestras lágrimas.

El amor de Jesús es grande. Así entra en Jerusalén.

Es una escena de gran belleza, llena de la luz del amor de Jesús.

Y, así también, quiere entrar en nuestros corazones.

Nuestra alegría, al igual que la alegría de los discípulos del Señor, no es algo que nace de tener cosas, sino de haber encontrado a una persona, Jesús, el Hijo de Dios vivo.

La alegría del cristiano nace de saber que, con Cristo, nunca estamos solos, incluso en los momentos más difíciles, cuando tropezamos con problemas que parecen insuperables.

Nos acercamos a Jesús, le acompañamos, pero sobre todo sabemos que es Él quien nos acompaña y nos carga sobre sus hombros.

Aquí reside nuestra alegría.

Jesús quiere ser identificado con un animal de carga, con un borrico, porque para eso ha venido, para cargar con nosotros. El borrico lleva a Jesús, pero en realidad es Él quien lleva el peso. Se acerca a nosotros así, con sencillez, con decisión, para coger sobre sus hombros nuestras derrotas, nuestros pesos, nuestra incapacidad para amar.

La raíz de nuestra alegría radica aquí: Dios se ha hecho uno como nosotros y está dispuesto a todo.

Quiere atravesar todas las calles de nuestro corazón para quitarnos los miedos, las heridas más profundas que nos impiden amar y aceptar el amor sin condiciones. Para que podamos gritar al mundo que nuestra vida está iluminada por el amor apasionado de Cristo y de su Resurrección.

A la vez, Cristo tiene necesidad de nosotros. Quiere que llevemos sobre nosotros la gloria de su vida allí donde vivimos: en nuestras casas, calles, plazas, familias, trabajos.

Jesús nos desata, como hizo con aquel borrico, para hacernos partícipes de su gloria, de su entrega sin condiciones. Este es nuestro destino, nuestra maravillosa aventura.

Dios tenía un plan para ese borrico. Del mismo modo tiene un plan para cada uno de nosotros, un plan de libertad y gloria.

Durante estos días acompañaremos a Jesús.

Y siempre tendremos a nuestro lado a su Madre, María.

Junto a ella, le podremos decir que queremos ser de los que están al lado de su Hijo, de los que le alaban y agradecen, de los que le piden perdón por nuestros pecados y los de todos los hombres, de los que se sacrifican por lo demás, de los que no tienen miedo a la Cruz, de los que lo muestran con alegría en nuestras casas, calles, plazas, trabajos. Allí donde vivimos.

 

 

DOMINGO DE RAMOS.

 

Mc 14 . 1. 15.47

 

Meditar el evangelio con tres puntos.

 

La liturgia de la Iglesia proclama toda la pasión de Cristo completa dos veces, el domingo de ramos la pasión según el ciclo litúrgico y el viernes santo que siempre se proclama según San Juan.

 

1.     Marcos en su breve exposición de la Pasión de Cristo nos habla de  que la pasión es camino obligatorio hacia la Pascua. Todo el evangelio de Marcos está en la clave de su muerte y resurrección explicado a los que quieren seguir a Cristo y piden el Bautismo.

 

2.     El resumen de la Pasión de Marcos es, me amó y se entregó a la muerte por mí. Es la locura del amor de Dios para decir a cada uno que nos ama.

 

3.     Marcos refleja en su pasión la dimensión personal a cada uno de la locura del amor de Cristo que nos ha amado hasta el extremo.

Cercano ya el triduo pascual Juan nos presenta que va creciendo momento a momento la tensión contra Jesús. Este texto de la resurrección de su amigo Lázaro en Betania es el trampolín hacia la crucifixión. Los enemigos ni aguantan su humana bondad, ni su divinidad de hacer vivir a los muertos.

 

 

+ Francisco Cerro Chaves Arzobispo de Toledo Primado de España

 

 

La mujer de Miguel Pérez, ex director del colegio Tabladilla, que fallece por ELA: “Se me ha ido al Cielo antes de lo previsto”

Cuando le diagnosticaron la enfermedad afirmó: "Me voy a morir y veo todo de otra manera”. Familiares y amigos rinden homenaje a un abanderado de la lucha contra el ELA

"Se me ha ido al Cielo antes de lo previsto. Todavía quedaban muchas cosas por hablar. Pero desde Allá Arriba nos ayudarás más y mejor. #unSantoConCorbata. Gracias a todos por vuestros mensajes y muestras de cariño".

Así se despedía Lucía Capapé de su marido en Instagram, Miguel Pérez García, ex director del colegio Tabladilla de Sevilla que falleció el pasado miércoles 24 de marzo a los 40 años de edad por ELA (esclerosis lateral amiotrófica) Deja huérfanos a cinco hijos varones, los pequeños acababan de hacer su primera confesión. 

Los testimonios de afecto y fe en Instagram son sobrecogedores, tanto de su mujer como de sus familiares y amigos. Diarios de Sevilla le rinden homenaje por su coraje y fortaleza.  

"Le estoy dando toda prioridad" 

Lucía Capapé decía estos días en su cuenta de Instagram: "A quien es culillo de mal asiento esta rutina de cada larga tarde se le hace a menudo cuesta arriba.... pero trato de saborear el regusto que deja saber que le estoy dando toda prioridad, aunque tenga que reducir la atención a otras personas y a otras cosas, también importantes". Un texto que acompaña a una foto enternecedora de ellos dos. 

El periodista Carlos Navarro Antolín le dedicaba un texto emotivo en el Diario de Sevilla, en el que describía la fuerza de la fe de Miguel: 

“Un día alguien tiene el ingenio de llamarte superman por el notorio parecido de tu rostro, el peinado y las gafas con los del inolvidable Clark Kent. Y al otro resulta que de verdad eres un ser de una fuerza anímica que por momentos parece sobrehumana. Te diagnostican la ELA, tu mundo se derrumba en pocos meses, pero brota al mismo tiempo una energía que te permite reinterpretar el entorno, reordenar tus prioridades, tomar conciencia de la caducidad real de las cosas y no separarte de un crucifijo. Nada de eso sería posible, o cuando menos sería muy distinto, sin una educación en valores cristianos". 

Esposo enamorado y fiel 

El sacerdote Elías Capapé, hermano de Lucía y cuñado de Miguel le describe de este modo: "Miguel, esposo de mi hermana Lucía, ha entrado hoy por la puerta grande en el Cielo. 40 años vividos muy intensamente, conquistando logros, batiendo records, siendo ejemplar también los meses que vivió con ELA.

Miguel Pérez García. Un nombre tan común; un hombre extraordinario. Esposo enamorado y fiel. Padre de cinco hijos varones. Más ejemplo de líder en casa que en lo profesional. Además de cumplirse el conocido adagio: "Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer"; añadiría: "detrás de este gran hombre hay mucha, mucha fe". Cristiano ejemplar, un católico 10. Hombre lleno de Dios, un verdadero Opus Dei. Ingeniero. Trabajador. Alegre. Divertido. Desenfadado. Deportista. Estratega. Claro, como el agua. Apasionado de la educación. Impulsor de una enseñanza de prestigio. Siempre buscó aunar la exigencia: calidad, esfuerzo e innovación, con la sabiduría del formador, que sabe querer poniendo el foco en cada persona y, como en un puzzle, a cada uno en su sitio ideal". 

"Me voy a morir y veo todo de otra manera" 

En una de sus últimas entrevistas en ABC Sevilla, Miguel decía: “Con esta enfermedad he descubierto algo que todos sabemos, pero que no pensamos, y es que nos vamos a morir. Desde que me dijeron que tenía fecha de caducidad he aprendido a vivir sabiendo que me voy a morir y veo todo de otra manera. Hay gente que muere de repente, yo he tenido la suerte de ser avisado y así poder prepararme (...). He tenido la bendición de entender mejor muchas cosas, de sentir la cercanía de Dios, de ver el poder de la oración y de sentir que todo lo de este mundo es temporal y caduco. Creo que todos deberíamos pasar por algo parecido para valorar todo y acercarnos a Dios: amor puro y que llena el corazón”.

Ignacio, un antiguo alumno de Tabladilla aporta este testimonio a Religión Confidencial: 

"Cuando me mudé de Alicante a Sevilla, me acogió de manera especial. Nos dimos una vuelta y me enseñó el colegio personalmente. No olvidaré una vez que no estaba pasando por un buen momento. Y le dije que quería hablar con él. Estaba suspendiendo e iba a repetir por segunda vez. En esos cinco minutos que pasamos en silencio entre los dos, recibió casi más de 20 llamadas. Pero descolgó todos los teléfonos. Me dedicó su tiempo. Me dijo: nunca te rindas. Se dedicaba por entero a los demás y sus alumnos. No infravaloraba a ninguno de ellos. No le olvidaré". 

"Esto me llena de esperanza"

Lucía Capapé se queda al frente de sus cinco hijos, pero no está sola: las muestras de cariño de familiares y amigos son incontables. Y a pesar del dolor, tiene palabras de esperanza para con sus hijos: "A veces descubro en mis hijos frutos positivos de la situación que están viviendo. Y esto me llena de esperanza: aunque se me rompa el corazón al verlos sufrir, tengo la seguridad de que ese sufrimiento será ocasión de crecimiento personal en cada uno de ellos". 

 

¿Existe Dios?

El animal atiende a lo próximo, a lo más material de la existencia, como es alimentarse, defenderse de los peligros, reproducirse, entre otras funciones. Por eso, aunque, naturalmente está aferrado a su propia vida, “le tiene sin cuidado” la vida eterna.

En cambio, el ser humano desea vivir para siempre, sea joven, sea viejo, sano, enfermo, discapacitado. Deseo de inmortalidad, que se experimenta desde la más temprana infancia; un deseo de inmortalidad de verdad, no la de vivir en el recuerdo. Se trata de vivir eternamente y personalmente. Es algo inscrito en su naturaleza, en su forma de ser. Deseo que no se localiza en ninguna zona concreta del cerebro. El deseo es inmaterial.

Desde siempre, hubo tal deseo de inmortalidad. No hay más que pensar en la concepción de la muerte en el antiguo Egipto. Y la Historia nos habla de la invención de  elixires y pócimas para conseguir, ilusoriamente, la eterna juventud. Y hoy día, las mujeres (y muchos hombres) quieren parecer siempre jóvenes, y no escatiman gastos para ello. ¿Es en el fondo una manifestación del deseo de inmortalidad?

El hombre necesita que Dios exista; pero haya necesidad o no, el Ser Supremo “se escapa” a la comprobación experimental, no puede ser objeto de las ciencias experimentales. Precisamente, a este respecto, Collins, Premio Príncipe de Asturias 2001, el mayor responsable de la secuenciación del genoma humano, afirmaba que la complejidad de la estructuración del genoma le hablaba de la existencia de un Creador.

Aristóteles habló de Dios como el Motor Inmóvil, cuestión que trató Santo Tomás, en su síntesis de la filosofía clásica y la teología (no se contraponen la Fe y la Ciencia).

A este respecto, independientemente de lo filosófico, meramente a nivel personal, comprobamos que Dios es siempre el mismo y a la vez, en concordancia con las diversas situaciones vitales, se nos muestra y lo vemos de modo distinto.

 

Que existe Dios es algo que puede ser demostrado filosóficamente; y la demostración de su no existencia, según los filósofos, es prácticamente imposible. Es dogma de fe, proclamado por el Concilio Vaticano I, que el hombre puede llegar al conocimiento de la existencia de Dios.

El ateo y el indiferente, así como el creyente, alguna vez dudan de la existencia de Dios. Dios puede presentarse al modo de Frossard (“Dios existe, yo me lo encontré”), o al de García Morente (como un hecho “sorprendente”). Aparentemente inadvertido. Se presentó a Moisés junto a la zarza ardiente; el profeta Elías lo experimentó como una suave brisa, un susurro.

También puede manifestarse al que está dispuesto a encontrarlo. El hombre, como ser necesitado de Dios, si quiere, le busca, puede encontrarle y finalmente puede unirse a El.

El hombre ha sido creado para vivir con Dios, por eso, el diálogo con El es posible, algo natural, como el respirar o el latir del corazón. Lógicamente, sin oración el alma se  queda sin “oxígeno”, se anquilosa. En la oración el alma habla y está a la escucha, y al mismo tiempo Dios habla y escucha. Dice Zubiri que el hombre es un animal de relaciones; por eso, la oración es relacional; es relación con Dios.

Autores místicos, como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz, vivieron momentos de contemplación, de contacto íntimo, con el Creador, no provocados por ellos, sino por el mismo Dios. San Juan de la Cruz, en “Subida al Monte Carmelo”, dice: “visiones, revelaciones, locuciones, son puramente espirituales, porque no se comunican al entendimiento por vía de los sentidos corporales sino que se le ofrecen por vía sobrenatural, pasivamente”  Y Santa Teresa, en el libro de su “Vida”, dice: “Todo parece obra del Señor”.

Para Freud, la vida de oración no es más que una sublimación de los instintos. Para el psiquiatra vienés todo es sexo. Sin embargo, en la vida del hombre hay muchos más registros.

Para algunos, la vida espiritual se explica en base al funcionamiento de determinadas zonas del cerebro, especialmente del lóbulo temporal. Es lógico que en la meditación, en la oración, en los arrobos místicos, esté activo el cerebro, pero como de lo material no puede surgir algo de un nivel diverso, se explica que lo espiritual no puede ser una especie de emanación del cerebro. Por ejemplo, la idea del bien, la idea de lo que es la verdad, son inmateriales, no pueden localizarse en ninguna área cerebral concreta. Y como el hombre es una unidad corporal-espiritual, es normal que en la experiencia mística participe también el organismo (por eso, en estas situaciones son posibles modificaciones en la presión arterial, en la temperatura corporal, en la percepción sensorial, etc.).

Y puede definirse el alma como el aliento vital, el “soplo” que anima al cuerpo. Estamos hechos de barro y aliento.

 

 Aram Pano, sacerdote iraquí: una vocación nacida en la guerra

 

CARF > TESTIMONIOS

15 min

En vísperas del viaje del Papa Francisco a Iraq, CARF entrevista a Aram Pano, un sacerdote iraquí de 34 años que actualmente estudia Comunicación en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma. Aram es el próximo invitado del Encuentro de Reflexión CARF que se celebrará el jueves 4 de marzo. Él distinguió la llamada del Señor al sacerdocio en la Segunda Guerra del Golfo. Una vocación nacida en la guerra.  

Aram Pano, el sacerdote iraquí que será el próximo invitado del Encuentro de Reflexión CARF que se celebrará el jueves 4 de marzo, y que nos hablará de la situación social, cultural y religiosa de Irak y lo que supondrá este viaje del Santo Padre para el país. 

“La visita del Santo Padre representa un gran desafío para aquellos que quieren destruir el país y va a mostrar los verdaderos valores del cristianismo, en una nación que ya rechaza a los cristianos, en la óptica de la Carta Encíclica “Hermanos todos”. Pues esto es lo que mi país necesita: la fraternidad. Así que todos los cristianos de Irak esperamos que este viaje cambie algo. En mi opinión, a nivel social, a nivel del pueblo cambiarán muchas cosas, pero a nivel político, en Irak no creo que vaya a cambiar mucho», afirma.

Arameo, la lengua de Jesús

«¡Gracias por invitarme a hablar con nuestros amigos de habla hispana! ¡Shlama o shina o taibotha dmaria saria ild kol!, que en arameo quiere decir “la paz, la tranquilidad y la gracia di Dios esté con todos ustedes”, saluda Aram.

¡Increíble! Es estremecedor escuchar el arameo, la lengua de Jesús… Y sobre todo saber que es el idioma común de mucha gente, después de dos mil años.

Sí, de hecho el arameo, en el dialecto siriaco de Oriente, es mi idioma maternal y la lengua des todos los habitantes de la zona donde yo nací, en el norte de Iraq, que se llama Tel Skuf, que quiere decir Colina del obispo. Está ubicada a unos 30 km de Mosul, la antigua ciudad de Nínive, en el corazón cristiano del país.

Toda su aldea es cristiana

 Así que toda el aldea donde creciste es cristiana.

Pues sí, cristiana católica de rito Caldeo. La vida allí era muy sencilla: casi todos los habitantes son campesinos y viven cultivando sus campos y cuidando de su ganado. La gente se intercambiaba los productos de la tierra y cada uno tenía lo necesario para vivir. Además, está presente la costumbre de ofrecer las primicias de la cosecha, cada año, a la Iglesia, para sustentar a los sacerdotes y para que ellos también puedan cuidar de los más necesitados.

Me acuerdo que las casas eran lo bastante grandes para que una familia pudiera vivir en ellas… Y para nosotros, la familia es algo bastante extenso: niños, padres, madres, abuelos… Todos viven juntos en estos hogares orientales típicas, blancas y cuadradas, con un patio en el centro, como un jardín, y las habitaciones alrededor.

Una vida entre guerras

Pero esta paz idílica tan solo duró pocos años…

Bueno, de hecho nunca existió, ya que cuando nací nos encontrábamos en el último año de la guerra entre Irán e Iraq, una guerra que duró ocho años y provocó más de un millón y medio de muertos. Mi padre y tres de mis tíos lucharon en el conflicto y fueron tiempos muy difíciles para mi abuela y mi madre. Ellas esperaban y rezaban para que sus seres queridos volvieran a casa. Y así fue, gracias a Dios, mi padre y sus hermanos volvieron.

 Y en 1991 estalló otra guerra…

Nos quedamos en nuestra aldea solamente hasta 1992, cuando terminó la Primera Guerra del Golfo, entre Iraq en un lado y Kuwait y la coalición internacional en el otro. Nos mudamos a una gran ciudad en el sur de Iraq, Basora, la tercera ciudad del país después de la capital Bagdad y de Mosul. La mayoría de sus habitantes son musulmanes chiíes y no hay muchos cristianos all. Aun me acuerdo el agua que tenía sabor a sal, el calor, las palmeras… Un paisaje muy distinto al que estaba acostumbrado. Además, la cantidad de pozos y refinerías de petróleo en todas partes… Pero la gente era y sigue siendo muy generosa y acogedora.

 

«La visita del Santo Padre representa un gran desafío para aquellos que quieren destruir el país y va a mostrar los verdaderos valores del cristianismo»

Aram Pano en una Iglesia en Irak.

En la imagen, Aram Pano se encuentra en el patio de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Tel Kaif, una ciudad cristiana cerca de Mosul, al norte de Irak. Él no se ha enfrentado a la persecución cara a cara, pero ha escuchado muchas historias de sufrimiento.

«En 2004, dos religiosas colaboraban con el Ejército estadounidense en Basora. Un día, cuando regresaron a su casa, un grupo islámico radical mataron a las hermanas frente a su casa. Este hecho se difundió por todo Irak y mi país se convirtió en el epicentro del terrorismo.  En 2014 llegó el ISIS y destruyó muchas de nuestras iglesias y de nuestros hogares. Hay un plan para destruir la historia de los cristianos en mi país como lo hicieron en 1948 con los judíos», afirma.

 

La llamada a Servir al Señor

La ciudad de Basora tiene dos parroquias que forman parte de la Archieparquía de Basora y del Sur, con 800 fieles. En 1995 recibió la Primera Comunión y fue entonces que sintió por primera vez el llamado a servir al Señor.

¿Y cómo fue?

La parroquia era como mi casa. Me encantaba acudir con el grupo de niños para jugar con ellos pero también para la catequesis- Pero la idea de entrar al seminario se me hizo más clara cuando estaba en secundaria.

 La tercera guerra de su vida

En la tercera guerra de tu vida tenias dieciséis años. ¿Cuáles son tus recuerdos de este Segundo Conflicto del Golfo?

Era 2003, una guerra de invasión y ocupación de Irak liderada por Estados Unidos. Duró casi 4 meses y la última ciudad que cayó fue justamente Basora, donde yo vivía. Recuerdo que veíamos aviones estadounidenses que llegaban y bombardeaban, y teníamos miedo, porque muchos de los edificios estatales estaban cerca de nuestra casa. Recuerdo una noche que estaba durmiendo y me desperté por el fragor de un misil que había dado en un edificio que se encontraba a unos 500 metros de nosotros. Salimos a la calle, la gente corría y los estadounidenses tiraban sus bombas de sonido para sembrar el terror en nosotros. Fue entonces cuando distinguí con más claridad el llamado del Señor.

 Refugiarnos en la parroquia

Es conmovedor pensar que, aunque la voz del Señor no está en el ruido de los misiles ni de las bombas de sonido, sí se hace escuchar, con toda su dulzura, en medio de este horror. 

Efectivamente. Y además, si no hubiésemos sufrido ese terror de los bombardeos, mi padre no le hubiera pedido al obispo refugio: la iglesia estaba muy cerca de donde vivíamos pero allí, en la casa del Señor, nos sentíamos más seguros. Así, mi padre empezó a servir en la cocina para corresponder un poco a la generosidad con la que se nos acogió. Yo, mientras, aprendí a servir en el altar con el sacerdote. Al terminar la guerra, nuestro obispo me eligió para ir con él a un pueblo llamado Misan, a unos 170 km al noreste de Basora, y lo que experimenté allí me animó a tomar mi decisión.

Fieles, de rodillas, llorando, orando, suplicando 

 ¿Quieres contarnos lo que te pasó?

Cuando el obispo me pidió que le acompañara a Misan en su misión pastoral, mi familia primero le dijo que no, que no querían. Pero yo me sentía muy determinado en ir y lo logré. Cuando llegamos, me sorprendió ver a los fieles entrar a la iglesia de rodillas y sin zapatos. Se arrodillaban ante el altar, delante del icono de la Virgen María, llorando, orando, suplicando.

Después, cuando empezó la misa oficiada por el obispo según nuestro rito caldeo, me di cuenta de que los fieles no sabían ni las oraciones ni cuándo sentarse o ponerse de pie. Esto me impresionó mucho y pensé que eran como ovejas sin pastor. Y en seguida miré al obispo que era mayor y por mi cabeza se pasó la idea de quién podría sustituirle y ayudar a tantas familias.

Ordenado sacerdote en 2011 

Es impresionante palpar como se conmueve Jesús frente a la multitud que están como ovejas sin pastor. 

¡Precisamente! Así que, con este pensamiento, continué mis estudios en la escuela del Instituto Vocacional y, en 2005, ingresé al seminario en Bagdad, la capital de Irak. Allí estudié filosofía y teología durante 6 años y me gradué en junio de 2011 y el 9 de septiembre de 2011 fui ordenado sacerdote.

«En Irak hay un plan para destruir la historia de los cristianos en nuestro país». 

Aram Pano, sacerdote iraquí, estudia Comunicación Institucional.

Después de casi 10 años de sacerdote, Aram Pano, enviado por su obispo, está estudiando en Roma Comunicación Institucional en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz «porque el mundo necesita a cada uno de nosotros para contribuir a la evangelización. Y especialmente en esta época, para anunciar el evangelio, es preciso conocer la cultura digital y de la comunicación. Tengo una gran esperanza por el futuro: todos juntos podemos trabajar para difundir nuestra fe a través de todos los canales posibles, pero preservando nuestra identidad y nuestra originalidad», afirma.

Una persecución tras otra

Aram recuerda a los cristianos de Occidente que no se olviden de sus hermanos que sufren persecución en países como el suyo, Irak, donde ha vivido un conflicto tras otro. Después de la última guerra, la vida social en Irak ha cambiado mucho.

«Ha habido una mercantilización del hombre. En la tierra donde ha nacido la civilización, donde el hombre ha construido las primeras ciudades, donde ha nacido el primer código legal en la historia, todo parece haber acabado en destrucción: el más fuerte mata al más débil, la corrupción se cierne sobre la sociedad y los cristianos llevan 1.400 años sufriendo la persecución».

«Antes de 2003 los cristianos éramos 1,5 millones y hoy somos 250.000. La persecución no es solamente algo que tiene que ver con la supervivencia física: se extiende al nivel social y político, a las oportunidades laborales e incluso al derecho a la educación», relata.

Aram Pano con amigos y familiares. ​ 

Aram Pano con amigos y familiares.

 Sobre la visita del Papa Francisco

¿Cuáles son los problemas de Irak hoy y qué significa la visita del Papa?

La falta de honestidad y de voluntad para reconstruir el país significa que los musulmanes se han separado, el gobierno piensa más en ser leal con los países vecinos que en el bienestar de su ciudadanos…  Y todo esto ante los ojos de Estados Unidos. No hay un problema sino muchos problemas complicados.

Creo que la política, el servicio al ciudadano, ya no existe, porque está en las manos de otros de fuera de Irak. Sin embargo, el fruto de la obra de Dios no está en nuestro alcance y rezamos para que a través de este viaje se anuncien la paz, el amor de Cristo y la unidad para un pueblo que ya no puede más.

Profundas raíces cristianas 

Un pueblo, además, donde el cristianismo ha dejado profundas raíces, sobre todo la Iglesia Caldea

¡Por supuesto! De hecho, el cristianismo llegó a Irak con los apóstoles Santo Tomás y Bartolomeo y con sus discípulos Tadeo (Addai) de Edesa y Mari en el siglo II: ellos fundaron la primera Iglesia en Mesopotamia y, gracias a su obra misionera, llegaron hasta India y China. Nuestra liturgia proviene de la más antigua anáfora eucarística cristiana, conocida como Anáfora de Addai y Mari. La Iglesia en aquel entonces estaba dentro del Imperio persa, con su propia liturgia oriental, su propia arquitectura y una forma de rezar muy parecida a la liturgia judía.

La teología de nuestra Iglesia oriental es espiritual y simbólica. Hay muchos padres y mártires muy importantes, como por ejemplo, Mar (Santo) Efrén, Mar Narsei, Mar Teodoro, Mar Abrahim de Kashkar, Mar Elías al-Hiri, etc.

La Iglesia católica caldea, en comunión con el Papa 

La Iglesia católica caldea, que está en comunión con Roma, nació como resultado de un cisma dentro de la Iglesia de Babilonia, por una rivalidad entre patriarcas, en particular, porque una corriente deseaba unirse con Roma.

Nuestra tradición, sin embargo, es típicamente oriental y con profundas raíces en el país, donde se encuentran en todas partes, rastros de la milenaria presencia cristiana, con santuarios, monasterios, iglesias y tradiciones muy antiguas.

Espero que mi estancia en Roma me permita trabajar en preservar esta identidad y esta historia tan rica y larga, también utilizando las herramientas y los medios que la modernidad nos permite tener hoy en día.

Aram Pano en Roma. ​ 

Aram Pano en Roma.

25 años de la Facultad de Comunicación de la Santa Cruz

Esta entrevista forma parte de los reportajes para celebrar los 25 años de la Facultad de Comunicación de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz.

A lo largo de todos estos años se han cruzado en la Facultad cientos de estudiantes de todo el mundo, distintos idiomas, identidades, historias, problemas…

Es una Facultad, la de Comunicación, donde se aprende que en esta Babel que es nuestro mundo, las barreras y los muros pueden ser derrocados, como nos dice el papa Francisco, y se puede de verdad ser todos hermanos.

En esta tarea el CARF – Centro Académico Romano Fundación, se ha comprometido de forma muy importante, otorgando becas a estudiantes – sacerdotes, laicos, religiosos, seminaristas – de todos los continentes, sin distinción, y permitiéndoles utilizar todas las herramientas más modernas a través de la financiación de las actividades teóricas y prácticas que se llevan a cabo en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, para que luego puedan regresar a sus países y plantar allí las semillas que han recibido en Roma, fomentando el crecimiento de frutos de paz, formación de alto nivel, unidad y capacidad de entenderse mejor, no solamente entre cristianos, sino con gente de toda religión e identidad.

 

 El Grado en Enfermería de la Universidad impulsa un nuevo Diploma en Cuidados Paliativos pionero en España

El título propio se ofertará el próximo curso 2021-22 y consta de 6 asignaturas y 31 créditos ECTS repartidos a lo largo de los 4 años del gradoPrincipio del formulario

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22/03/21 12:15 Laura Juampérez

El próximo curso 2021-22 la Facultad de Enfermería de la Universidad de Navarra ofrecerá un nuevo Diploma en Cuidados Paliativos. Se trata de una titulación propia que se imparte a lo largo de los 4 años del Grado en Enfermería y que es pionera en España.

“Aunque en otras facultades existen títulos de especialización a nivel de posgrado, no así un programa de profundización como este, transversal a toda la carrera de Enfermería y diseñado para fomentar un pensamiento crítico reflexivo en el ámbito de los Cuidados Paliativos, basado en la evidencia científica y que incluye seminarios con expertos y un trabajo de investigación”, explica su coordinadora, la profesora e investigadora Ana Carvajal.

A lo largo de 6 asignaturas y los más de 30 créditos prácticos y teóricos, los estudiantes adquirirán los recursos docentes, asistenciales y de investigación “necesarios para comprender y cuidar mejor a la persona con enfermedad grave o que está cerca del final de la vida. También a su entorno y familia, objeto de atención al mismo nivel, bajo la concepción de un cuidado que pone en el centro a la persona”, subraya la experta, profesora del departamento de Enfermería de la Persona Adulta del centro académico.

La nueva titulación recoge una larga trayectoria de docencia en este ámbito por parte de la Facultad: “Desde 1990 ofrecemos docencia sobre los cuidados al final de la vida. En el año 2000 lanzamos la asignatura optativa como tal y en 2018 pasó a ser asignatura obligatoria, tanto en español como en inglés, en el contexto del Grado”. El Diploma se integra, además, en el eje de “Investigación de impacto y con foco” de la Estrategia 2025 establecida por la Universidad de Navarra, donde forma parte del área de Medicina Personalizada y sus tres líneas de investigación: Oncología, Enfermedades raras y Medicina Paliativa.

40 millones de personas necesitan cuidados paliativos y solo un 14% los reciben

“La realidad de nuestro entorno”, explica la directora del nuevo diploma, “es que cada vez más pacientes fallecen fuera de las unidades de cuidados paliativos. Esto significa que profesionales de la Enfermería no especializados acaban proporcionando estos cuidados”. “Al mismo tiempo, la OMS ofrece datos incontestables: 40 millones de personas en el mundo necesitan cuidados paliativos y solo un 14% los reciben. En este panorama, vemos muy claro que la demanda de profesionales bien formados en cuidados paliativos va a seguir creciendo”.

Por otro lado, a raíz de las asignaturas que ya se vienen impartiendo desde hace años, en la Facultad han comprobado cómo la formación específica ayuda a que los estudiantes “tengan una actitud más positiva hacia los cuidados paliativos, al contar con herramientas que mejoran su desempeño con el paciente y su entorno”.

“La familia”, termina la experta y directora del nuevo Diploma, “es un pilar fundamental en los Cuidados Paliativos. Si queremos que el paciente esté bien cuidado hay que cuidar a la familia y viceversa”.

 

 ANGELUS DOMINI

Autora: Magui del Mar

La Dama Azteca de la Pluma de Oro

Poeta Mexicana.

 

El día llega a su ocaso...el sol, que ya termina,

lanza cual lamparilla de luz ya mortecina

sus pálidos reflejos en día primaveral.

 

La luz que se despide...la calma vespertina...

la voz de una campana, sonora, cantarina,

dan a la tarde un tinte del todo celestial.

 

Mi espíritu se abisma en la escena sublime:

la Encarnación bendita de un Dios que ama y redime

y por amor al hombre se ofrece en una Cruz.

 

Repítese la escena: Contemplo a una Doncella,

una angélica Niña, una radiante Estrella,

que espera la llegada de Aquél que es Vida y Luz.

 

La angelical creatura se encuentra arrodillada,

en oración humilde, su alma Inmaculada

al Eterno le pide que el Mesías llegue ya.

 

“Lloved, cielos, al Justo” la Niña repetía;

tal vez se preguntara “¿cercano estará el día?

y la mujer bendita, su Madre, ¿quién será?”

 

La tarde era tranquila, llena de poesía...

su exquisito perfume el mirto difundía...

¡y la natura entera estaba en oración!

 

De súbito, la estancia se transforma e ilumina

un bellísimo joven ante María se inclina

pronunciando el primero, dulce salutación.

 

Muy sorprendida escucha la Virgen nazarena

que el angel la saluda “AVE, DE GRACIA LLENA”

y añade el mensajero “contigo es el Señor”.

 

Le turba aquel saludo que el Arcángel le hacía,

mas el angel le dice “no temas, Oh María,

has encontrado gracia delante del Señor...

 

Darás a luz un Hijo, Jesús será su nombre,

-¡misterio incomprensible! ¡un Dios que se hace hombre!-

será grande y su Reino será Reino de Amor”

 

Al aclarar el angel que Dios haría el prodigio,

aquella que no tuvo de culpa ni vestigio,

contestó humildemente “del Señor soy la esclava”

 

Los angélicos Coros la escuchan en el cielo

y adoran en silencio al Verbo que en suelo

en el Seno bendito de María se ocultaba.

 

Y desde entonces, Ella, es Reina y Soberana,

la TODA INMACULADA el mortal la proclama

y todos a porfía , de María van en pos...

 

Yo la amo porque es Reina, porque es Inmaculada,

pero más porque es Madre, ¡Ella es mi Madre amada

que me ama con ternura y que me lleva a Dios!

 

Derechos Reservados. 

 

MAGUI DEL MAR 

La Dama Azteca de la Pluma de Oro

ruizrmagui@gmail.com

 

 

 ¿Podemos vivir una Semana Santa más espiritual en nuestra Iglesia doméstica?

Escrito por Silvia del Valle Márquez.

Iglesia doméstica

Es muy importante que en nuestra Iglesia doméstica logremos tener un ambiente de oración para que nuestra familia logre vivir muy espiritualmente esta Semana Santa.

El año pasado nos tocó vivir la Semana Santa con mucha angustia y eso nos provocó que no pudiera ser tan profunda y espiritual. Este año también nos tocará vivir la Semana Santa en nuestra Iglesia doméstica, pero en otras circunstancias, ya que ahora tenemos más noción de lo que está sucediendo y hemos tenido tiempo de digerirlo un poco.

Esto nos hace que busquemos preparar todo para lograr vivir la Semana Santa más espiritualmente y en familia, por eso hoy te quiero compartir mis 5 Tips para vivir una Semana Santa más espiritual en nuestra Iglesia doméstica.

PRIMERO. Busca los subsidios que se están generando para vivir desde casa las celebraciones de cada día.
Aún es tiempo para tener este material que diferentes medios han preparado. La Conferencia del Episcopado Mexicano nos sugiere algunos materiales que SOMELIT genera, algunas editoriales católicas también tienen material, algunos canales católicos han generado videos que nos pueden ayudar.

Gracias al internet podemos tener acceso a todos estos materiales, así que no tenemos excusa, aún es tiempo para obtenerlos y tenerlos a mano a tiempo.

Algunas páginas que podemos visitar para obtener recursos para vivir la Semana Santa en familia son:

Flor y Canto en YouTube: https://www.youtube.com/channel/UC8IxKTxi6tQILG7iM13LMjg
CEM: https://www.cem.org.mx
Días de guardar 2021: https://diasdeguardar.com

Entre otras.

Debemos tener en cuenta que lo fuerte de la Semana Santa son los días jueves, viernes y sábado.

SEGUNDO. Acondiciona tu casa para que el ambiente sea propicio.
Mucho ayuda el que en casa haya un ambiente de oración y que tengamos un lugar, un espacio propicio para hacer oración.

De ser posible, deja un espacio fijo para realizar las celebraciones, pero si no es posible, ten todo listo para adaptar los espacios a tiempo para cada momento y cada celebración.

De ser posible es bueno tener un altar familiar y en él ir poniendo los signos más representativos de cada momento que estamos viviendo a lo largo de la semana, por ejemplo, el Jueves Santo podemos poner en el altar familiar una jarra con agua y una palangana, para recordar el momento en que Jesús, por amor, les lava los pies a sus apóstoles, después podemos poner un pan y una copa para significar la institución de la Eucaristía; el viernes podemos poner una cruz con una tela morada para significar la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo.

De esta forma nuestros hijos pueden ver gráficamente en qué momento de la Semana Santa estamos y eso les ayudará a interiorizar y a acompañar a Jesús en el dolor y en el Amor por nosotros.

TERCERO. Si tienes niños pequeños, prepara material didáctico para que ellos también vivan la Semana Santa.
Como la intensión es que cada uno de los miembros de nuestra familia pueda vivir más intensamente la Semana Santa, nuestros hijos pequeños no pueden quedarse fuera, por eso aún estamos a tiempo de preparar materiales didácticos para ayudarle a situarse y vivir con nosotros cada celebración.

Podemos hacer flashcards o tarjetas con los elementos más significativos de cada día y también darles hojas para que los iluminen o los decoren con materiales divertidos.

Podemos organizar ver algunas películas para niños sobre estos temas, o algunos videos cortos que nos ayuden a entender los signos que estamos viendo y las celebraciones que estamos viviendo en nuestra Iglesia doméstica.

El límite nos lo dará nuestra creatividad. Por eso es bueno comenzar desde ya para tener todo a tiempo y lograr que nuestros pequeños nos dejen vivir esta Semana Santa más espiritualmente y, lo principal, que ellos la puedan vivir; sin importar la edad que tengan.

CUARTO. Apóyate de las transmisiones que encuentras en las redes sociales.
En esta era de la Iglesia digital, tendremos un sinfín de transmisiones de cada celebración, por lo que te recomiendo que busques la que más te guste y revises los horarios que tendrán para que estén listos a tiempo.

Recuerda que el ver las transmisiones no es sinónimo de relajo y de falta de respeto por las cosas de Dios. Debemos estar atentos a que nuestra familia viva con la mejor actitud esta Semana Santa y para eso es bueno que nos dispongamos también con la forma de vestirnos y de estar en cada celebración; sin importar quién nos vea. Dios lo ve todo y conoce nuestros corazones.

Y QUINTO. Vive cada celebración en familia y en un ambiente de oración.
Es muy importante que en nuestra Iglesia doméstica logremos tener un ambiente de oración para que nuestra familia logre vivir muy espiritualmente esta Semana Santa.

De ser necesario, pon música católica cuando la liturgia lo permita.

Procura tener lugares designados para cada miembro de la familia para evitar pleitos o discusiones por cosas como estas.

Debemos lograr que nuestra casa se vuelva una verdadera Iglesia doméstica donde podamos acompañar a Jesús en su pasión, muerte y después podamos celebrar en Familia la Resurrección de Jesús que nos abre las puertas a la vida eterna.

Siempre podemos ser meros espectadores y vivir la Semana Santa como si viéramos una película, pero es mucho mejor si logramos acompañar a Jesús desde cada uno de nuestros roles y condiciones familiares.

 Un Año Familiar. Para bailar el tango

Escrito por José Martínez Colín.

“Para bailar el tango hacen falta dos”, lo que significa que en las crisis y vida conyugal hace falta que las dos partes tengan la voluntad de evitar el conflicto.

1) Para saber

En 1990 Irak invadió Kuwait, lo que desató una guerra en que intervino Estados Unidos. El entonces secretario general de las Naciones Unidad, Pérez de Cuellar habló con ambas partes: con Saddam Husein, presidente de Irak, y con George Bush, pero no logró que optaran por la paz. Ante el fracaso obtenido, declaró a la prensa un aforismo inglés: “Para bailar el tango hacen falta dos”. Es decir, que en las crisis, y se puede aplicar a la vida conyugal, hace falta que las dos partes tengan la buena voluntad de evitar el conflicto.

Buscando fortalecer la vida conyugal y familiar, el papa Francisco ha querido abrir el Año de la Familia “Amoris Laetitia” este viernes 19 de marzo, solemnidad de San José. Tomando como base la Exhortación Apostólica de ese nombre. Un año especial para crecer en el amor familiar. El papa quiere poner a la familia en el centro de la atención de la Iglesia y de la sociedad. Pues la familia es una institución esencial para la sociedad, ya que es el mejor antídoto contra los individualismos extremos y egoístas, afirmó el papa.

2) Para pensar

La importancia de la familia es primordial. Un relato nos puede ayudar a reflexionar.

“Papi, ¿cuánto ganas por hora?” preguntaba con voz tímida un pequeño a su padre que llegó muy tarde de su trabajo. Aunque todos se habían ido a dormir, el hijo pequeño quiso esperarlo. El padre con gesto severo repuso: “Mira hijo, eso ni tu madre lo sabe. No molestes que vengo cansado”. El hijo no se dio por vencido: “Pero papi, dime por favor, ¿cuánto ganas por una hora?” El padre, menos severo, contestó: “Pues como unos $1,000 la hora”. Al hijo le pareció mucho, pero después de pensar un poco le pidió: “¿Me podrías prestar $300?”. El padre enojado y con brusquedad le dijo: “Así que por eso querías saber lo que gano. Vete a dormir, no me molestes más”.

Había caído la noche, el padre no podía dormir y se sentía algo culpable. Habían pasado muchas semanas y no había platicado con su hijo. Tal vez tenía una fuerte necesidad. Queriendo descargar su conciencia se asomó al cuarto de su hijo: “¿Ya te dormiste hijo?” Medio dormido le respondió: "No, dime papi". El papá sacó el dinero de su cartera y le dijo "Aquí tienes el dinero que pediste". El pequeño radiante de alegría le agradeció a su papá: “Muchas gracias papi”, y metiendo su manita bajo la almohada sacó otros billetes diciéndole: “Ahora tengo $500, ¿me podrías vender media hora de tu tiempo para estar contigo?”

El tiempo dedicado a la familia es el mejor invertido. Pensemos si le damos la prioridad debida.

3) Para vivir

En la familia se da naturalmente las condiciones para vivir muchas virtudes, la principal de ellas el amor. El papa indicó que la familia es el antídoto más eficaz contra el individualismo. Y como dice en su Exhortación Apostólica, “el bien de la familia es decisivo para el futuro del mundo y de la Iglesia”.

Al final el papa rezó para que cada familia sintiera en su casa la presencia de la Sagrada Familia, y que con su ejemplo, sepamos vivir ese amor sincero y generoso, que es fuente de alegría incluso en las pruebas y dificultades.

Programa de Fondos Biden

Hace unas semanas, el presidente Biden firmó una orden ejecutiva que promoverá la homosexualidad y el transgénero como pieza central de la política exterior estadounidense.

El documento indica "a todos los departamentos y agencias gubernamentales de los Estados Unidos que se dedican al extranjero a garantizar que la diplomacia de los Estados Unidos y la asistencia extranjera promuevan y protejan los derechos humanos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, queer e intersexuales en todo el mundo".

De lo más preocupante para los defensores de los derechos humanos en todo el mundo es la provisión de $10 millones en el próximo año fiscal para financiar el "Fondo De Igualdad Global" que permitirá al gobierno de los Estados Unidos incluir a líderes religiosos extranjeros que se pronuncien a favor de la familia natural y contra el ascenso LGBT. Estos defensores de los derechos humanos podrían ser bloqueados de la misma manera que ciertos oligarcas rusos están bloqueados para entrar en los Estados Unidos.

Esta nueva Orden Ejecutiva es parte de la venganza del presidente Biden a las élites homosexuales por su apoyo a su candidatura. En diciembre, treinta grupos de izquierda ricos, autodeno* que se hacían llamar el Consejo para la Igualdad Global, emitieron una lista de demandas, incluida la aprobación de la Ley de Igualdad que obligaría a los refugios cristianos para personas sin hogar a colocar a los hombres con mujeres.

El grupo exigió que Biden derribara la política de la Ciudad de México que prohíbe el dinero de los Estados Unidos de ir a grupos favorables al aborto en el extranjero, lo que hizo en los primeros días de su presidencia. El grupo también pide un esfuerzo global para combatir lo que ellos llaman grupos "anti-género" en todo el mundo. Esto presumiblemente incluiría a grupos estadounidenses que trabajan en el extranjero, incluyendo C-Fam (editor del Friday Fax), Alliance Defending Freedom, Concerned Women for America, heritage Foundation y otros grupos conservadores y pro-vida convencionales.

Xus D Madrid

 

 A la tierra de Abraham

El viaje que hizo a Irak el Papa Francisco tenía como finalidad principal alentar la fe a las comunidades cristianas que tanto han sufrido, y que en la última etapa han padecido la persecución implacable del autodenominado “Estado Islámico”. Pero después de la histórica declaración de Abu Dhabi sobre la fraternidad humana y la paz mundial, firmado con el jeque sunnita del Al Azahar, la arriesgada visita a Irak también supuso un nuevo paso en su empeño de diálogo fraterno con los musulmanes, en este caso con la rama islámica del chiísmo, cuyo líder en Irak es el ayatolá Alí Al Sistani. Cobró también especial sentido los actos en la tierra caldea de Ur, donde Dios llamó a Abraham para llevar adelante su historia de alianza con los hombres.

Enric Barrull Casals

 

¿Hasta dónde llegará?

La lista negra, que agrupa a los que ellos llaman grupos "anti-género" en todo el mundo, propuesta podría afectar a personas como Anne Kioko de Kenia, que ha liderado la lucha allí en favor de la familia natural. También podría afectar a Ignacio Arsuaga, fundador y presidente de CitizenGo, una organización de petición de base con millones de seguidores. Kioko y Arsuaga han trabajado estrechamente con grupos estadounidenses en las Naciones Unidas.

Además, a los defensores de los derechos humanos les preocupa que impulsar la agenda LGBT en la política exterior de Estados Unidos sea a cambio de los cristianos. El presidente Obama, por ejemplo, cambió la Oficina del Departamento de Estado sobre Libertad Religiosa para incluir problemas homosexuales. Los cristianos fueron expulsados de la oficina, y el informe anual de persecución religiosa llegó a incluir ataques contra cristianos y judíos que defienden a la familia natural.

Debe entenderse que la orientación sexual y la identidad de género no son categorías reconocidas de no discriminación en el derecho internacional. La frase no aparece en ningún tratado de derecho duro. Aparece en algunos documentos no vinculantes, específicamente documentos de la ONU en Ginebra que piden investigación sobre la violencia contra los homosexuales. Los burócratas superiores de las Naciones Unidas y los órganos de supervisión de los tratados han dicho que el SOGI es una categoría de no discriminación, pero sus comentarios no son vinculantes ni normativos.

La pregunta es, ¿habrá una lista negra de líderes cristianos, judíos y musulmanes a los que se les bloqueará la entrada a los Estados Unidos? ¿Impulsará Biden que los gobiernos extranjeros permitan a los niños entrar en el deporte femenino? ¿Hasta dónde llegará el presidente Biden para agradecer a la élite homosexual su dinero y sus votos durante la última campaña?

JD Mez Madrid

 

Política sin justicia no es posible

 

                                Y es así, por cuanto a la vista está “el cenagal social en que se ha convertido el tinglado político; y digo tinglado entendiendo que todo lo público es política, por lo tanto no es sólo el político y la política, es que se ha corrompido en grado muy preocupante toda la sociedad, que ha terminado inundada de DERECHOS y por el contrario AYUNA DE OBLIGACIONES”; sólo hay una ley, que es la del más fuerte, que si la une AL DINERO y carece de ESCRÚPULOS; da como resultado la situación actual; por tanto para que funcionara aceptablemente, LO QUE FALTA ES DISCIPLINA Y ORDEN; y para ello son necesarios JUECES dignos de ser denominados con tan valioso nombre; teniendo en cuenta que al igual que la sociedad necesita jueces, “LOS JUECES NECESITAN SUS JUECES”, que no pueden serlo los de su misma carrera y “togas”; difícil es por tanto, establecer esa escala que encauzara la sociedad, que nunca puede funcionar por la ley de la fuerza, si a esta le falta su complemento que es LA RAZÓN.

                                Las leyes, deben ser aplicables a todo habitante del territorio, no puede haber, exenciones, ni para el rey o presidente republicano y así para todos desde “el primero al último”; quién no quiera función pública, que se limite a la función privada; no puede ni debe haber habitantes con privilegio alguno. Cargo viene de carga y mientras más alto sea el cargo, más carga tiene que soportar el que a ello llega, “el servicio público es un honor, no un enchufe para hacer con él, lo que ese viene haciendo”.

                                LA DEMOCRACIA NO PUEDE EXISTIR POR QUE NUNCA EXISTIÓ; NI EN LAS LEYES UNIVERSALES EXISTE; la vida en el universo es jerárquica y “por lo que sea”; es el Universo el que funciona así (La Tierra obliga a que a su alrededor gire La Luna, y ambos “astros” a su vez son obligados a girar alrededor del Sol, el que a su vez, está girando obligado por otra fuerza que así lo ordena); lo que hoy nos dicen es democracia no lo es, como no lo fue en la tan cacareada Grecia y sus ciudades-estado, donde no todos los habitantes tenían derecho al voto; había que tener una situación “especial” para poder votar. “la masa no puede votar a todo sencillamente por cuanto sus conocimientos no lo permiten; por ello un individuo un voto, no puede ser positivo, porque no todos están preparados para todo”.

                                Por todo ello, y para de alguna manera “guiar y controlar al mono humano, que en muchos aspectos ni sabe controlarse a sí mismo”, son necesarios jueces de ambos sexos, pero con una formación y una cantidad de años vividos, que justifiquen el que ya están capacitados y dotados para juzgar a los demás; y que a su vez, están preparados para ser juzgados por una clase más preparada, cual serían los que lo fueron en pasados remotos, o sea, “los ancianos de la tribu”, que como hoy serían muchos, también habría que seleccionar, “quién o quienes deberían ocupar tan responsables cargos, que por lógica serían de por vida, salvo incapacidad demostrada, puesto que esos cargos ya serían por no muchos años, debido a la vejez con que a ellos debía llegarse”. La reflexión, la templanza, la ausencia de ambiciones peligrosas, va llegando con la edad, y no a todos desgraciadamente.

                                Los jueces, fiscales y demás intervinientes en la justicia, no pueden pertenecer a un partido, sencillamente porque “partido es parte” y ellos tienen la responsabilidad de juzgar y ajustar a un todo social, del ámbito donde actúen. Igual opino de los “cuerpos armados” (todos) puesto que su misión, no es hacia “una parte”, sino a “un todo”; a quién le atraiga la política, tiene que dejar de ser juez o “fuerza armada del tipo que sea, incluidas las policías”. Las leyes tienen que ser “claras y concisas”, para que, “los pica pleitos y sobre las bases de reglamentos fulleros puedan librar a delincuentes que inexorablemente deben cumplir condenas por sus hechos”.

                                Todos los cargos públicos salvo “las cabezas dirigentes”, deben ser por oposiciones claras y ajustadas al servicio a prestar, y ningún “servidor público”, podrá dedicarse a otro oficio fuera de su cometido, el que quiera iniciativa privada no debe entrar en el funcionariado. Todo ello bien llevado y escrupulosamente ejecutado, evitaría, las nefastas elecciones “globales” y la entrada de “masas de parásitos” a un servicio que siempre será nefasto; y lo estamos padeciendo en exceso.

                                Todo gasto público debe ser escrupulosamente examinado; igualmente cualquier obra o servicio a realizar por empresas  estatales o no estatales, tiene que ser presentado a oferta pública y concurso por escrito y bien detallado, para que lo ejecute quién mejores precios y condiciones ofrezca; “las contratas a dedo”, deben reservarse para lo que no haya más solución que ello, pero siempre sujetas a una inspección posterior para depurar abusos detectables.

                                Un Estado, municipio, provincia, región, o departamento que sea estatal u oficial, no es otra cosa, que “unos intereses como los son los de una familia cualquiera”, que normalmente ya se preocupan para que ello se realice o resuelva, al menor costo y a la mayor efectividad; “el dinero público es sagrado” y no “la mercancía prostituida para el que llega a ella, dilapidarla como normalmente se hace con la frecuencia o asiduidad que sufrimos los indefensos contribuyentes”.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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