Las Noticias de hoy 27 Febrero 2021

Enviado por adminideas el Sáb, 27/02/2021 - 12:39

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Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    sábado, 27 de febrero de 2021      

Indice:

ROME REPORTS

El Papa en Iraq, Warda: importante para la presencia de los cristianos

Primera predicación de Cuaresma del Cardenal Cantalamessa

El Papa Francisco quiere más mujeres al servicio de la Iglesia

LLAMADOS A LA SANTIDAD: Francisco Fernandez Carbajal

“¡Todos somos hermanos!”: San Josemaria

Os he llamado amigos (IV): El mejor seguro de vida: Andrés Cárdenas M.

Comienza la cuaresma: Francisco Varo Pineda

Silvia Meseguer explica la financiación de la religión en España en el primer encuentro de reflexión CARF

El Programa ATLANTES de la Universidad de Navarra se incorpora a la Red Internacional de Centros de Investigación en Cuidados Paliativos: Natalia Rouzaut

Cuaresma: reflexión sobre el pecado y el sacramento de la reconciliación: Sofía Lobos

Evangelio del domingo: Transfiguración

 SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA. + Francisco Cerro Chaves Arzobispo de Toledo Primado de España

Meditaciones: 5º domingo de san José

Sólo Tú…Amigo.: Magui del Mar

Una muy mala sentencia, el caso Rita Maestre: Daniel Tirapu

Familia y uniones homosexuales.: Jose Luis Velayos

¿Hablar de Dios?: Ángel Cabrero Ugarte

“Hombres de una sola pieza…”: Gabriel Martínez Navarrete

¡HERMOSO COMPROMISO DE COMPARTIR!: César Orrego Calderón

Tratado como un borrón y cuenta nueva: Enric Barrull Casals

El aborto nunca ha sido un derecho humano internacional: Xus D Madrid

Para evitar una nueva crisis humanitaria mundial: Jesús Martínez Madrid

La CE ante la Ley Celáa: Jesús Martínez Madrid

El virus como arma política y negocios inmensos: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

El Papa en Iraq, Warda: importante para la presencia de los cristianos

El arzobispo caldeo de Erbil, en declaraciones a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), expresa su esperanza de que la presencia de Francisco en el país, con sus encuentros y sus discursos, contribuya a reforzar el papel y la presencia fundamental de los cristianos.

Tiziana Campisi - Vatican News

"Esperamos que su visita a la nación sensibilice a la opinión pública con respecto a la presencia de los cristianos en Iraq": lo declara Monseñor Bashar Warda, arzobispo caldeo de Erbil, a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) refiriéndose a la visita apostólica del Papa Francisco a Iraq prevista del 5 al 8 de marzo.

Hacer conocer los cristianos iraquíes al mundo

"El respeto del pueblo iraquí hacia esta comunidad crecerá - añade el prelado - La gente en Iraq nos conoce poco. Esperamos que se den cuenta de que no somos invitados, sino habitantes originarios del país". Monseñor Warda subraya también la importancia del encuentro del Pontífice con el jefe de los chiítas, el Gran Ayatolá Ali Al Sistani, previsto para el 6 de marzo. "Iraq tiene una mayoría chiíta. Al Sistani es famoso por ser considerado un hombre de paz que condena la corrupción reinante en la nación - explica el arzobispo caldeo de Erbil - El encuentro entre ambas personalidades tendrá sin duda un impacto positivo en la idea que los chiíes tienen de nosotros los cristianos". Para ACN, Monseñor Warda no oculta las dificultades de la visita y  refiere que "algunos fundamentalistas religiosos están asumiendo una actitud hostil hacia la visita del Papa en las redes sociales", que "cualquier cosa que venga de Occidente es considerada por ellos una cruzada" y que "para esta gente el Papa es el rey de los cruzados que viene al país como misionero". Los jóvenes iraquíes, en cambio, continúa el arzobispo caldeo de Erbil, tienen una idea diferente de Francisco, porque "se han dado cuenta de la frecuencia y la compasión con la que el Papa ha hablado de la situación en Siria e Iraq ".

26/01/2021

Iraq, Sako: esperamos el mensaje de esperanza del Papa

Entre seguridad y restricciones por la pandemia

Tras la derrota militar del autodenominado Estado Islámico, con la ayuda de los benefactores de Ayuda a la Iglesia Necesitada, decenas de miles de cristianos han regresado a sus hogares, abandonados en 2014 a causa de la agresión de los yihadistas. ACN ha apoyado a la minoría cristiana tanto durante el exilio como en la fase de reconstrucción de sus viviendas con una financiación de más de 48 millones de euros. Monseñor Warda señala que los cristianos desearían que el Papa visitara más lugares, pero que comprenden las dificultades relacionadas con la pandemia. El número de contagios, de hecho, ha vuelto a aumentar, tanto en Bagdad como en Erbil, y por ello en la misa en el estadio de Erbil -durante la cual se expondrá la estatua de la Virgen de Karemlesh dañada por los terroristas del autodenominado Estado Islámico- se ha previsto la participación de 10 mil personas, aunque el capacidad es de 30 mil puestos. Por último, en cuanto a la cooperación de las autoridades de la región autónoma kurda por la llegada de Francisco, el prelado dice que estas autoridades "están tratando la seguridad del Papa de manera muy seria, mediante el empleo de 10 mil efectivos de seguridad" e informa que los medios de comunicación "transmitirán los eventos en alta definición".

 

Primera predicación de Cuaresma del Cardenal Cantalamessa

Esta mañana, en el sexto y último día de los ejercicios espirituales del Papa y la Curia Romana, llevados a cabo de modo individual a causa de la pandemia, tuvo lugar en el Aula Pablo VI de la Ciudad del Vaticano el primer sermón de Cuaresma del Predicador de la Casa Pontificia, el Cardenal Raniero Cantalamessa. El tema de este año es: “¿Quién dices que soy?”

Vatican News

A partir de las 9.00 de la mañana, en el  Aula Pablo VI los Cardenales, Arzobispos, Obispos, Prelados de la Familia Pontificia, con los empleados de la Curia Romana y del Vicariato de Roma y los Superiores generales o los Procuradores de las Órdenes religiosas pertenecientes a la Capilla Pontificia asistieron a la Primera predicación de Cuaresma del Cardenal Raniero Cantalamessa, Predicador de la Casa Pontificia.

“¡Convertíos y creed en el Evangelio!”

Con el tema general de “¿Quién dices que soy?”, se llevó a cabo la primera predicación de este tiempo litúrgico en el sexto y último día de los ejercicios espirituales del Papa y la Curia Romana, realizados este año de modo individual a causa de la pandemia. Los siguientes sermones se tendrán los viernes 5, 12 y 26 marzo.

El Predicador de la Casa Pontificia comenzó explicando que dedicaba esta primera meditación a una introducción general al tiempo cuaresmal, antes de entrar en el tema específico programado, una vez terminados los ejercicios espirituales de la Curia. Y recordó que en el Evangelio del Primer Domingo de Cuaresma del Año B han escuchado el anuncio programático con el que Jesús inicia su ministerio público: “El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; ¡Convertíos y creed en el Evangelio!”. Por esta razón su meditación se basó en este llamamiento de Cristo que es siempre actual.

Al respecto explicó que de conversión se habla en tres momentos o contextos diferentes del Nuevo Testamento. Y dijo que cada vez se resalta un nuevo componente suyo. De manera que esos tres pasajes dan una idea completa de lo que es la metanoia evangélica, a la vez que añadió:

“Hay una conversión para cada estación de la vida. Lo importante es que cada uno de nosotros descubra la adecuada para él en este momento”

¡Convertíos, es decir, creed!

El Cardenal Cantalamessa dijo que la primera conversión es la que resuena al principio de la predicación de Jesús y que se resume en las palabras: “Convertíos y creed en el Evangelio” (Mc 1,15), parágrafo a partir del cual explicó lo que significa la palabra conversión:

“`Convertíos y creed´ no significan dos cosas diferentes y sucesivas, sino la misma acción fundamental: ¡Convertíos, es decir, creed! `Prima conversio fit per fidem´, dice santo Tomás de Aquino: La primera conversión es creer. Todo esto requiere una verdadera `conversión`, un cambio profundo en la forma de concebir nuestras relaciones con Dios. Exige pasar de la idea de un Dios que pide, que manda, que amenaza, a la idea de un Dios que viene con las manos llenas para dársenos del todo. Es la conversión de la `ley´ a la `gracia´, que era tan querida para san Pablo”

“Si no os convertís y no os hacéis como niños...”

Tras referirse al segundo pasaje en el que, en el Evangelio, se vuelve a hablar de la conversión y en el que entre otras cosas se lee: “En verdad os digo: si no os convertís y nos hacéis como en niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mt 18,1-4)., el Predicador afirmó:

“También para nosotros hacernos niños significa volver al momento en que descubrimos que fuimos llamados, en el momento de la ordenación sacerdotal, de la profesión religiosa, o del primer verdadero encuentro personal con Jesús. Cuando dijimos: ¡Sólo Dios basta! y creímos en ello”

“No eres ni frío ni caliente”

En el tercer contexto en el que tiene lugar la invitación a la conversión, el Cardenal predicador dijo que “lo dan las siete cartas a las Iglesias del Apocalipsis”, que “están dirigidas a personas y comunidades que, como nosotros, han vivido durante mucho tiempo la vida cristiana y, más aún, ejercen en ellas un papel de liderazgo”. Y añadió que, de estas siete cartas del Apocalipsis, “la que sobre todo debería hacernos reflexionar es la carta a la Iglesia de Laodicea”, cuyo tono duro dice: “Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente... Porque eres tibio, no eres ni frío ni caliente, te voy a vomitar de mi boca... Sé celoso y conviértete” (Ap 3, 15s).

“Se trata de la conversión de la mediocridad y de la tibieza. En la historia de la santidad cristiana el ejemplo más famoso de la primera conversión, del pecado a la gracia, es san Agustín”

Además, el Predicador recordó que “el ejemplo más instructivo de la segunda conversión, de la tibieza al fervor, es santa Teresa de Jesús”, que dijo de sí misma algo “exagerado y dictado por la delicadeza de su conciencia”, que puede servirnos a todos para un examen de conciencia:

“De pasatiempo en pasatiempo, de vanidad en vanidad, de ocasión en ocasión, a meterme tanto en muy grandes ocasiones y andar tan estragada mi alma en muchas vanidades […]. Dábanme gran contento todas las cosas de Dios; teníanme atada las del mundo. Parece que quería concertar estos dos contrarios, tan enemigo uno de otro, como es vida espiritual y contentos y gustos y pasatiempos sensuales”

Después de destacar que “según el Nuevo Testamento hay una circularidad y una simultaneidad, de modo que, si es cierto que la mortificación es necesaria para alcanzar el fervor del Espíritu, también es cierto que el fervor del Espíritu es necesario para llegar a practicar la mortificación”, el Predicador de la Casa Pontificia aludió a San Ambrosio, “cantor por excelencia, entre los Padres latinos, de la sobria ebriedad del Espíritu”, quien dijo:

“También hay otra ebriedad que está operando a través de la lluvia penetrante del Espíritu Santo. Así, en los Hechos de los Apóstoles, los que hablaban en diferentes idiomas se aparecieron a los oyentes como si estuvieran llenos de vino”

Hacia el final de su predicación el Cardenal Cantalamessa afirmó que “el bautismo en el Espíritu ha demostrado ser un medio sencillo y poderoso para renovar la vida de millones de creyentes en casi todas las Iglesias cristianas”. Y concluyó invitando a pedir a la Madre de Dios “que nos obtenga la gracia que obtuvo del Hijo en Caná de Galilea. Por su oración, en aquella ocasión, el agua se convirtió en vino. Pidamos que a través de su intercesión el agua de nuestra tibieza se convierta en el vino de un fervor renovado. El vino que en Pentecostés provocó en los Apóstoles la sobria ebriedad del Espíritu y los hizo fervientes en el Espíritu”.

 

El Papa Francisco quiere más mujeres al servicio de la Iglesia

La Hermana María Inés Ribeiro, nueva consultora de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, afirma que “es un paso adelante que el Papa Francisco quiera poner cada vez más mujeres al servicio de la Iglesia”

Vatican News

Tal como informa Prensa CELAM, la Hermana María Inés Ribeiro, a quien el Santo Padre nombró consultora de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica por cinco años, afirma que su nuevo servicio “representa, sobre todo, un gesto de confianza de Dios”, y “del Papa Francisco, por la Vida Consagrada”. La también Presidenta de la Conferencia de Religiosos de Brasil (CRB) desde el año 2016, explica que se trata de “una continuación de lo que ya venía haciendo como consagrada” y como responsable de su Conferencia.

Una Iglesia servidora, sinodal y abierta a los pobres

La Hermana María Inés Vieira Ribeiro, que forma parte de la Congregación de las Mensajeras del Amor Divino, pretende mostrar lo que ha descubierto en la realidad brasileña. Según su opinión, se trata de “una Iglesia servidora, una Iglesia sinodal, una Iglesia abierta a los pobres, una Vida Consagrada que insiste cada vez más en el compromiso de fidelidad al Evangelio y al carisma de cada Instituto”. La religiosa ve como reto el caminar juntos, la tolerancia y el respeto, a la vez que destaca:

“El Papa Francisco ha querido hacer un colegio de consultores con paridad, con el mismo número de hombres y mujeres, para que podamos hacer nuestra aportación”

Lo que es algo que, para la religiosa, “tiene un significado muy fuerte, porque tenemos diferencias, la psicología femenina es diferente a la masculina, y tenemos que llevar esto adelante con igualdad”. Por otra parte, según la Presidenta de la CRB, donde la vida “es más sufrida y amenazada, ése es nuestro lugar”. Junto a esto, insiste en la necesidad de que la Iglesia escuche a los laicos y a la vida religiosa femenina, algo que ve que está haciendo el Papa Francisco, que “está viendo que la Iglesia no puede caminar sólo con piernas de hombre”.

Ante la pregunta de lo que puede aportar desde su nuevo servicio como representante de la Vida Religiosa en Brasil la Hermana María Inés Ribeiro dice que será consultada, como dice el Cardenal João Braz de Aviz, para las diversas situaciones, recibirá correspondencia, comunicaciones, y participará en las asambleas que tendrán lugar en Roma para todos los consultores y asesores. Y añade:

“Para mí, el posicionamiento, la respuesta, como consagrada de Brasil, se basará, por supuesto, en nuestra experiencia de una Iglesia servidora, de una Iglesia sinodal, de una Iglesia abierta a los pobres, de una Vida Consagrada que insiste cada vez más en el compromiso de fidelidad al Evangelio y al carisma de cada Instituto”

“El lugar de la Vida Consagrada es estar donde la vida está amenazada”

Al ser preguntada acerca de las principales aportaciones y los principales retos que hay que afrontar, dice que “la Vida Consagrada en Brasil y en el mundo debe existir desde el caminar juntos, desde el respeto a las diferencias, desde el verdadero amor a las diferencias, a las personas, amar cada vez más las realidades que vivimos más sufridas, estar donde la vida está amenazada, éste es el lugar de la Vida Consagrada”.

“Para mí, tenemos que insistir en esto, porque en realidad, donde la vida es más sufrida y amenazada, es nuestro lugar. No hay que poner la Vida Religiosa en el candelero, en un pedestal, en el punto de mira, sino ser una Vida Consagrada encarnada, inserta, humilde, sencilla. Este es el gran reto tanto para la Iglesia como para la Vida Consagrada”

Tras destacar el momento actual de dolor, de dificultad y de problemas que están viviendo en la Iglesia en Brasil, concluye que responderá con la experiencia de vida que el Señor ya le ha dado.

 

LLAMADOS A LA SANTIDAD

— El Señor llama a todos a la santidad, sin distinción de profesión, de edad, condición social, etcétera, en el lugar que cada uno ocupa en la sociedad.

— «Santificar el propio trabajo», «santificarse en el trabajo», «santificar a los demás con el trabajo». Necesidad de personas santas para transformar la sociedad.

— Santidad y apostolado en medio del mundo. Ejemplo de los primeros cristianos.

I. Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto1. Así termina el Evangelio de la Misa de hoy. De muchas maneras nos está recordando la Iglesia, en estos cuarenta días de preparación para la Pascua, que el Señor espera mucho más de nosotros: un empeño serio por la santidad.

Sed perfectos... Y el Señor no solo se dirige a los Apóstoles sino a todos los que quieran ser de verdad discípulos suyos. Se dice expresamente que cuando terminó Jesús estos discursos, las multitudes quedaron admiradas de su doctrina2. Esta gran cantidad de gente que le escucha estaría formada por madres de familia, pescadores, artesanos, doctores de la ley, jóvenes... Todos le entienden y quedan admirados, porque a todos se dirige el Señor. Para todos, cada uno según sus propias circunstancias, tiene el Señor grandes exigencias. El Maestro llama a la santidad sin distinción de edad, profesión, raza o condición social. No hay seguidores de Cristo sin vocación cristiana, sin una llamada personal a la santidad. Dios nos escogió para ser santos y sin mancha en su presencia3, repetirá San Pablo a los primeros cristianos de Éfeso; y para conseguir esta meta es necesario un esfuerzo que se prolonga a lo largo de nuestros días aquí en la tierra: el justo justifíquese todavía más y el santo más y más se santifique4.

Esta doctrina del llamamiento universal a la santidad, es, desde 1928, por inspiración divina, uno de los puntos centrales de la predicación de San Josemaría Escrivá, que ha vuelto a recordar en nuestro tiempo –de todas las maneras posibles– que el cristiano, por su Bautismo, está llamado a la plenitud de la vida cristiana, a la santidad.

El Concilio Vaticano II ha declarado para toda la Iglesia esta vieja doctrina evangélica: el cristiano es llamado a la santidad, desde el lugar que ocupa en la sociedad. «Todos los fieles, cualesquiera que sean su estado y condición, están llamados por Dios, cada uno en su camino, a la perfección de la santidad, por la que el mismo Padre es perfecto»5Todos y cada uno de los fieles.

Llama el Señor a todos los cristianos que están en medio del mundo en plena ocupación profesional, para que allí le encuentren, realizando aquella tarea con perfección humana y, a la vez, con sentido sobrenatural: ofreciéndola a Dios, viviendo la caridad con las personas que tratan, la mortificación, la presencia de Dios...

Hoy podemos preguntarnos en nuestra oración con el Señor si le damos gracias frecuentemente por esta llamada a seguirle de cerca, si estamos correspondiendo a las gracias recibidas mediante una lucha ascética clara y vibrante por adquirir las virtudes, si estamos vigilantes para rechazar todo aburguesamiento, que mata los deseos de santidad y deja el alma sumida en la mediocridad espiritual y en la tibieza. No basta con querer ser buenos; hay que esforzarse decididamente en ser santos.

II. Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto. La santidad, amor creciente a Dios y a los demás por Dios, podemos y debemos adquirirla en las cosas de todos los días, que se repiten muchas veces, con aparente monotonía. «Para amar a Dios y servirle, no es necesario hacer cosas raras. A todos los hombres sin excepción, Cristo les pide que sean perfectos como su Padre celestial es perfecto (Mt 5, 48). Para la gran mayoría de los hombres, ser santo supone santificar el propio trabajo, santificarse en su trabajo, y santificar a los demás con el trabajo, y encontrar así a Dios en el camino de sus vidas»6.

Para que el trabajo, cualquier tarea recta, pueda convertirse en medio de santidad es necesario que esté humanamente bien hecho, ya que no podemos ofrecer a Dios nada defectuoso, pues no sería digno de Él7. El trabajo bien realizado supone tanto el cuidado de los pequeños deberes que toda profesión lleva consigo como el cumplimiento fidelísimo de la virtud de la justicia con otras personas y con la sociedad, el rectificar con prontitud si se ha cometido algún error con quienes o para quienes trabajamos, el afán constante por mejorar profesionalmente en nuestro quehacer. Esto vale igualmente para el empresario, para el obrero, o el estudiante. Para el médico o para la madre de familia que ha de dedicarse al cuidado de la casa sacando adelante los quehaceres corrientes del hogar.

Santificarnos en el trabajo nos llevará a convertirlo en ocasión y lugar de trato con Dios. Para esto, podemos ofrecer el trabajo al comenzarlo, y luego renovar ese ofrecimiento con frecuencia, aprovechando cualquier circunstancia. A lo largo de su realización se presentarán muchos momentos para ofrecer pequeñas mortificaciones que enriquecen la vida interior y el mismo trabajo que estamos haciendo; también, para el ejercicio de las virtudes humanas (la laboriosidad, la reciedumbre, la alegría...), y de las sobrenaturales (la fe, la esperanza, la caridad, la prudencia...).

El trabajo puede y debe ser el medio para dar a conocer a Cristo a muchas personas. Hay profesiones que tienen una repercusión inmediata en la vida social: la enseñanza, las que se relacionan con los medios de información, el ejercicio de las funciones públicas de un país... Pero no existen tareas que nada tengan que ver con la doctrina de Jesucristo. Aun en problemas muy técnicos de una empresa o en la manera como una madre de familia lleva su hogar, se darán soluciones distintas, en ocasiones radicalmente distintas, según se tenga una visión pagana o cristiana de la vida. Quien no tiene fe siempre tendrá una visión incompleta del mundo, y el modo de comportarse cristiano chocará a veces con la moda del momento, con los usos corrientes entre colegas de una misma profesión. Son circunstancias especialmente propicias para dar a conocer a Cristo, siendo ejemplares en la manera cristiana de actuar, llena de naturalidad y de firmeza.

El mundo está necesitado de Dios, más cuanto con mayor frecuencia repite que no tiene necesidad de Él. Los cristianos, esforzándonos en seguir a Cristo seriamente, lo daremos a conocer. «Un secreto. —Un secreto, a voces: estas crisis mundiales son crisis de santos.

»—Dios quiere un puñado de hombres “suyos” en cada actividad humana. —Después... “pax Christi in regno Christi” —la paz de Cristo en el reino de Cristo»8.

Santificar el trabajo. Santificarse en el trabajo. Santificar con el trabajo.

III. Los primeros cristianos vencieron muchos obstáculos con su empeño y con su amor a Cristo, y nos señalaron el camino: su firmeza en la doctrina del Señor pudo más que la atmósfera materialista, y frecuentemente hostil, que los circundaba. Metidos en la entraña misma de aquella sociedad, no buscaron en el aislamiento el remedio a un posible contagio y su propia supervivencia. Estaban plenamente convencidos de ser levadura de Dios, y su callada pero eficaz acción acabó por transformar aquella masa informe. «Supieron, sobre todo, estar serenamente presentes en el mundo, no despreciar sus valores ni desdeñar las realidades terrenas. Y esta presencia –“ya llenamos el mundo y todas vuestras cosas”, proclamaba Tertuliano–, presencia extendida a todos los ambientes, interesada por todas las realidades honestas y valiosas, llegó a penetrarlas de un espíritu nuevo»9.

El cristiano, con la ayuda de Dios, procurará hacer noble y valioso lo vulgar y corriente, convertir cuanto toque, no ya en oro, como en la leyenda del rey Midas, sino en gracia y en gloria. La Iglesia nos recuerda la tarea urgente de estar presentes en medio del mundo, para reconducir a Dios todas las realidades terrenas. Esto solo será posible si nos mantenemos unidos a Cristo mediante la oración y los sacramentos. Como el sarmiento está unido a la vid10, así debemos estar nosotros cada día unidos al Señor.

«Se necesitan heraldos del Evangelio expertos en humanidad, que conozcan a fondo el corazón del hombre de hoy, participen de sus gozos y esperanzas, de sus angustias y tristezas, y al mismo tiempo sean contemplativos, enamorados de Dios. Para esto se necesitan nuevos santos. Debemos suplicar al Señor que aumente el espíritu de santidad en la Iglesia y nos mande santos para evangelizar el mundo de hoy»11. Y esta misma idea la expresaba el Sínodo Extraordinario de Obispos haciendo un balance global de la situación de la Iglesia: «Hoy día necesitamos fuertemente pedir a Dios, con asiduidad, santos»12.

El cristiano ha de ser «otro Cristo». Esta es la gran fuerza del testimonio cristiano. Y de Jesús se dijo, a modo de resumen de toda su vida, que pasó por la tierra haciendo el bien13, y eso debería decirse de cada uno de nosotros, si de verdad procuramos imitarle. «El divino Maestro y Modelo de toda perfección, predicó a todos y cada uno de sus discípulos, en cualquier circunstancia que viviere, la santidad de vida, de la cual Él es autor y consumador: Sed, pues, perfectos (...). Es completamente claro que todos los fieles de cualquier estado o condición de vida están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, santidad que, aun en la sociedad terrena, promueve un modo más humano de vivir»14.

1 Mt 5, 48. — 2 Mt 7, 28. — 3 Ef 1, 4. — 4 Apoc 22, 11. — 5 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 11. — 6 Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer, 55. — 7 Cfr. Lev 22, 20. — 8 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 301. — 9 J. Orlandis, La vocación del hombre de hoy, Rialp, Madrid 1973, 3ª ed., p. 48. — 10 Cfr. Jn 15, 1-7. — 11 Juan Pablo II, Discurso, 11-X-1985. — 12 Sínodo Extraordinario de Obispos 1985Relación final II, A n. 4. — 13 Hech 10, 38. — 14 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 40.

 

“¡Todos somos hermanos!”

Escribió también el Apóstol que "no hay distinción de gentil y judío, de circunciso y no circunciso, de bárbaro y escita, de esclavo y libre, sino que Cristo es todo y está en todos". Estas palabras valen hoy como ayer: ante el Señor, no existen diferencias de nación, de raza, de clase, de estado... Cada uno de nosotros ha renacido en Cristo, para ser una nueva criatura, un hijo de Dios: ¡todos somos hermanos, y fraternalmente hemos de conducirnos! (Surco, 317)

27 de febrero

Ante el hambre de paz, hemos de repetir con San Pablo: Cristo es nuestra paz, pax nostra. Los deseos de verdad deben recordarnos que Jesús es el camino, la verdad y la vida. A quienes aspiran a la unidad, hemos de colocarles frente a Cristo que ruega para que estemos consummati in unum, consumados en la unidad. El hambre de justicia debe conducirnos a la fuente originaria de la concordia entre los hombres: el ser y saberse hijos del Padre, hermanos.

Paz, verdad, unidad, justicia. ¡Qué difícil parece a veces la tarea de superar las barreras, que impiden la convivencia humana! Y, sin embargo, los cristianos estamos llamados a realizar ese gran milagro de la fraternidad: conseguir, con la gracia de Dios, que los hombres se traten cristianamente, llevando los unos las cargas de los otros, viviendo el mandamiento del Amor, que es vínculo de la perfección y resumen de la ley. (Es Cristo que pasa, 157)

 

Os he llamado amigos (IV): El mejor seguro de vida

La amistad entre las personas llamadas a una misma misión permite que esta sea siempre un camino lleno de felicidad.

OTROS15/07/2020

Escucha el artículo Os he llamado amigos (IV): El mejor seguro de vida


Finales de los años cuarenta. En Zurbarán, una de las primeras residencias universitarias femeninas de Madrid, tienen la costumbre de pasar en vela una noche al mes adorando a Jesús en la Eucaristía. Levantarse de madrugada, por turnos, para no dejar solo al Señor siempre tiene su emoción en el espíritu de una universitaria. La beata Guadalupe, que es la directora, encabeza esa empresa nocturna; se queda despierta escribiendo cartas en su despacho, muy cerca del oratorio, por si alguna de las chicas quiere continuar ese momento de oración con una buena conversación. Entonces, en medio del silencio de la noche, se comparten mutuamente ilusiones, propósitos, preocupaciones… Guadalupe no duerme para ofrecer a todas su amistad. No es extraño que quienes la conocieron recuerden que «tenía una facilidad extraordinaria para hacer amigas. Es obvio que tenía un don de gentes especial, una simpatía muy atractiva, y muchos valores humanos; pero me gustaría hacer hincapié en su fuerte sentido de la amistad»[1].

Una relación circular

La amistad está siempre caracterizada por la gratuidad; si se la busca por obligación o si se quiere conseguir algo como fin, simplemente no surge de manera auténtica. Guadalupe, por ejemplo, no acumulaba ese cansancio físico de dormir un poco menos porque lo exigiera un contrato, ni las chicas que acudían con prisa a sentarse en su despacho lo hacían por tener que rendir cuentas sobre su vida, mucho menos durante aquellas horas de la noche. Guadalupe y cada residente compartían algo que las empujaba a abrirse mutuamente. Tal vez alguna de ellas también estudiaría química, otra tendría la ilusión de viajar por el mundo, quizá una tercera habría perdido hace poco a su padre; probablemente Guadalupe compartiría con alguna ese anhelo por tener una vida interior más profunda y con otra incluso la vocación al Opus Dei. Pensando en esa variedad de gustos e ilusiones que podemos tener en común con los demás, san Juan Crisóstomo señala que, mientras más importante es aquello que nos une, mayores pueden ser los vínculos que de allí pueden surgir: «Si el solo hecho de ser de una misma ciudad les basta a muchos para hacerse amigos, ¿cuál tendrá que ser el amor entre nosotros, que tenemos la misma casa, la misma mesa, el mismo camino, la misma puerta, idéntica vida, idéntica cabeza; el mismo pastor y rey y maestro y juez y Creador y Padre?»[2].

COMPARTIR LA MISMA LLAMADA OFRECE UNA BASE PARA UNA AUTÉNTICA AMISTAD QUE LLEVE A AMBOS A SER SANTOS

El prelado del Opus Dei –a quien muchos llaman Padre precisamente por presidir una familia– señala que «entre fraternidad y amistad se da una íntima relación. La fraternidad, de simple relación fundamentada en la común filiación, se hace amistad por el cariño entre hermanos»[3]. Y, al mismo tiempo, Dios actúa en las relaciones de amistad, llegando muchas veces incluso a escoger a dos o más amigos para una misma misión, como ha pasado con tantos santos a lo largo de la historia. Es decir, entre fraternidad y amistad se genera una relación circular positiva: mientras la primera ofrece permanentemente a las personas una sólida base común –cimentada, por ejemplo, en haber recibido una igual llamada–, la segunda contribuye a que esos deseos permanezcan en el tiempo a lo largo de un camino feliz. San Josemaría, en el año 1974, apenas hubo llegado al lugar en el que tendría una reunión con hijos suyos supernumerarios en Argentina, decía: «Os pido hoy, al comenzar, que viváis de tal manera vuestra fraternidad, que cuando alguno tenga penas no le dejéis, y cuando tenga alegrías, tampoco. Esto no es un seguro de vida, es más: es un seguro de vida eterna»[4].

Aquí está el dedo de Dios

Precisamente en Argentina había nacido, en el año 1902, Isidoro Zorzano, hijo de padres españoles. Tres años después regresó a Europa, a la ciudad de Logroño, en donde conoció a san Josemaría cuando ambos eran adolescentes. Rápidamente se hicieron amigos aunque, al terminar los estudios, uno optó por la ingeniería y otro por el sacerdocio. Pero el contacto entre ambos no terminó allí y su correspondencia epistolar es testimonio de aquella amistad. «Mi querido amigo: Como ya estoy más descansado, puedo salir la tarde que tú gustes, para lo cual no tienes más que ponerme una tarjeta. Recibe un abrazo de tu buen amigo, Isidoro»[5], escribía uno. Mientras el otro, cuando ya vivía en la capital española, en alguna carta respondía: «Querido Isidoro: Cuando vengas por Madrid no dejes de venir a verme. Tengo cosas muy interesantes que contarte. Un abrazo de tu buen amigo»[6]. Al poco tiempo, cuando tenía veintinueve años, llegaría aquel momento crucial en la vida de Isidoro. Por un lado, sentía en su interior que Dios le pedía algo; por otro, su amigo Josemaría quería hablarle sobre el Opus Dei, que estaba dando sus primeros pasos. Fue necesario un solo encuentro, en el que charlaron sobre la santidad en medio del mundo, para que Isidoro se diera cuenta de que Dios había obrado dentro de esa amistad regalándole la vocación a la Obra. Esa relación que los unía desde la adolescencia, esa preocupación mutua, adquiría entonces un nuevo vigor y llevó a Isidoro a concluir: «El dedo de Dios está aquí»[7].

Es lógico que el descubrimiento de la vocación por parte de Isidoro no dejara en un segundo plano los vínculos afectivos de aquellos años de amistad. Dios nos ha creado en alma y en cuerpo, por lo que la unión sobrenatural no anula los bienes naturales que todos buscamos; lo vemos en el ejemplo de Jesús, que compartía su vida con amigos. Por eso señala san Josemaría que «Dios Nuestro Señor quiere, en la Obra, la caridad cristiana y la natural convivencia, que se hace fraternidad sobrenatural, y no el convencionalismo de la forma»[8]. El cariño no es algo espiritualizado sino que es concreto, encarnado, se manifiesta en el tú a tú. No se trata de un formalismo que puede quedarse en unos simples buenos modales o en una cortesía que tranquiliza la propia conciencia, sino que busca querer a todos como lo haría su propia madre.

DIOS ACTÚA ENTRE LOS AMIGOS, COMO SUCEDIÓ CON ISIDORO Y SAN JOSEMARÍA

El 14 de julio de 1943, poco más de diez años después de aquel crucial encuentro en Madrid, ambos amigos –ahora convertidos en padre e hijo de una familia sobrenatural– tienen su última conversación. Durante esos momentos recuerdan quizá su adolescencia, sus cartas, los trabajos codo con codo en la Academia DYA, los trámites para abrir la primera residencia, los vaivenes de la guerra civil, el diagnóstico del cáncer de Isidoro… San Josemaría se despidió de Isidoro confesando un deseo: «Le pido al Señor que me dé una muerte como la tuya»[9]. Jesús nos enseñó que «nadie tiene amor más grande que el de dar la vida por sus amigos» (Jn. 15,13) y eso es precisamente lo que ilusionaba a Isidoro durante sus últimos días: poder seguir unido a todos en la Obra desde el cielo tal y como lo había estado en la tierra.

El menos celoso de los amores

Todos conocemos que, en muchas importantes relaciones humanas, el vínculo objetivo que las une –como el ser marido y mujer, o hermano y hermana– no genera de manera automática una relación de amistad. Incluso la existencia, en algún momento, de una verdadera amistad no garantiza la inmunidad de esa relación frente a las normales secuelas del paso del tiempo. También Benedicto XVI –siendo todavía cardenal–, al ponderar la fraternidad sobrenatural entre los cristianos, hacía notar con realismo que «el hecho de ser hermanos no significa, automáticamente, que sean un modelo de amor»[10]. Y recordaba que en la Sagrada Escritura abundan los ejemplos, desde el libro del Génesis hasta las parábolas que relata Jesús.

Por eso, «la fraternidad radicada en la común vocación a la Obra pide expresarse en una amistad»[11] que, como en las demás relaciones en las que interviene la libertad humana, no surge de manera instantánea. Requiere el paciente trabajo de ir al encuentro del otro, de abrir el propio mundo interior para enriquecerlo con lo que Dios nos quiere regalar a través de los demás. Las tertulias o las reuniones familiares, por ejemplo, en las que cada uno despliega su personalidad, son momentos para crear lazos de auténtica amistad. Allí no existen temas de la vida de los demás –preocupaciones, alegrías, tristezas, intereses– que no nos toquen personalmente. Crear un hogar con pasillos luminosos y puertas abiertas a los demás es también parte de un proceso de maduración personal, ya que «la criatura humana, en cuanto de naturaleza espiritual, se realiza en las relaciones interpersonales. Cuanto más las vive de manera auténtica, tanto más madura también en la propia identidad personal. El hombre se valoriza no aislándose sino poniéndose en relación con los otros y con Dios»[12]. El hombre se explica satisfactoriamente a sí mismo solo dentro del tejido social en el que despliega sus afectos.

CONSTRUIR UNA AMISTAD REQUIERE SIEMPRE LA PACIENTE TAREA DE ABRIRSE A LA OTRA PERSONA

Esto sucede porque la amistad, cuando busca ser auténtica, procura no mezclarse con un afán de posesión del otro. Al contrario, al haber experimentado ese gran bien, sabe lo que tiene para ofrecer a otras personas: una amistad auténtica es escuela de más amistades, nos enseña a disfrutar de la compañía de las demás personas aunque, naturalmente, no con todas se llegue a tener la misma cercanía. C. S. Lewis notaba que «la verdadera amistad es el menos celoso de los amores. Dos amigos se sienten felices cuando se les une un tercero, y tres cuando se les une un cuarto, siempre que el recién llegado esté cualificado para ser un verdadero amigo. Pueden entonces decir, como dicen las ánimas benditas en el Dante, “aquí llega uno que aumentará nuestro amor”; porque en este amor “compartir no es quitar”»[13]. Incluso llega a compararlo con la imagen que nos podemos hacer del cielo, ya que allá cada uno de los bienaventurados aumentará el gozo de todos, comunicando su singular visión de Dios a los demás.

***

San Agustín, en sus Confesiones, al recordar con cierta nostalgia a un grupo de amigos suyos, dice sin contener la emoción: «De muchos hacíamos uno solo»[14]. Relata que lo que los unía eran largas conversaciones acompañadas de risas, servirse mutuamente con buena voluntad, leer cosas juntos e, incluso, los repentinos desacuerdos que ayudaban a poner el foco en todo lo que tenían en común; recuerda las amargas sensaciones ante la ausencia de alguno, que luego se veían compensadas por la alegría de su llegada. «La felicidad personal no depende de los éxitos que conseguimos sino del amor que recibimos y del amor que damos»[15]; depende de sentirnos queridos y de tener un hogar, en donde nuestra sola presencia es insustituible, al cual siempre volver, pase lo que pase. Es lo que san Josemaría quería que fueran las casas de sus hijos e hijas. Precisamente en esos términos se recuerda a la primera labor apostólica del Opus Dei en Madrid, el año 1936: «Si al piso de Luchana se acudía por invitación, en cambio se permanecía por amistad»[16]; este es el amable vínculo que, humanamente, es capaz de mantener la unidad. «Si os amáis, cada una de nuestras casas será el hogar que yo he visto, lo que yo quiero que haya en cada uno de nuestros rincones. Y cada uno de vuestros hermanos tendrá un hambre santa de llegar a casa, después de la jornada de trabajo; y tendrá después ganas de salir a la calle, a la guerra santa, a esta guerra de paz»[17].

Andrés Cárdenas M.


[1] Mercedes Montero, En vanguardia, Rialp, Madrid, 2019, p. 79.

[2] San Juan Crisóstomo, In Matth. Hom. 32,7.

[3] Monseñor Fernando Ocáriz, Carta 1-IX-2019, n. 14.

[4] San Josemaría, Apuntes tomados de una reunión, 24-VI-1974

[5] José Miguel Pero-Sanz, Isidoro Zorzano, Ediciones Palabra, Madrid, 1996, p. 86.

[6] Ibíd., p. 112-113.

[7] Ibíd., p. 118.

[8] San Josemaría, Instrucción sobre la obra de San Miguel, n. 101

[9] José Miguel Cejas, Amigos del fundador del Opus Dei, Palabra, Madrid, 1992, p. 47.

[10] Joseph Ratzinger, La sal de la tierra, Palabra, Madrid, 1997, p. 206

[11] Monseñor Fernando Ocáriz, Carta 1-IX-2019, n. 14.

[12] Benedicto XVI, Carta encíclica Caritas in veritate, n. 53.

[13] C. S. Lewis, Los cuatro amores, Rialp, Madrid, 2007, p. 73.

[14] San Agustín, Confesiones, IV, 8.

[15] Monseñor Fernando Ocáriz, Carta 1-IX-2019, n. 17.

[16] José Luis González Gullón, DYA, Rialp, Madrid, 2016, p. 196

[17] Crónica 1956, VII, p. 7.

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Comienza la cuaresma

Ya está aquí el miércoles de ceniza. Comenzamos la Cuaresma, un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe y redescubramos la alegría de vivir siguiendo los pasos de Jesús.

Tenemos por delante un camino marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría de la Pascua.

Cuaresma tiempo de conversión

«Ahora, oráculo del Señor, convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas» Joel 2,12-13

Son palabras pronunciadas por el profeta cuando Judá se encontraba sumida en una crisis profunda. Su territorio estaba desolado. Había pasado una plaga de saltamontes, que había arrasado todo, se habían comido todo lo que crecía en el campo, hasta los brotes de las viñas. Habían perdido por completo todas las cosechas y los frutos del año.

Ante esas desgracias Joel invita al pueblo a reflexionar sobre su modo de vivir en los años anteriores. Cuando todo les iba bien, se habían olvidado de Dios, no rezaban, y se habían olvidado del prójimo. Contaban con que la tierra daba sus frutos por sí misma y les parecía que no le debían nada a nadie. Estaban cómodos haciendo lo que hacían y no se planteaban que fuera necesario vivir la vida de otra forma.

La crisis que estaban padeciendo, les sugiere Joel, debía hacerlos caer en la cuenta de por sí mismos, de espaldas a Dios, nada podían hacer. Si tenían paz y comida, no era por sus propios méritos. Todo eso es un don de Dios, que es necesario agradecer. De ahí la llamada urgente a que cambien: convertíos de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto, rasgad los corazones: ¡cambiad!

Al escuchar esas palabras tan fuertes del profeta, tal vez podemos pensar: Vale, vale, que cambien los habitantes de Judea, pero yo no tengo que cambiar: ¡estoy muy a gusto como estoy! Hace mucho tiempo que no he visto ni un saltamontes, tengo cosas ricas que comer y beber todos los días, tengo varias pelis pendientes de ver, esta semana tengo varios partidos que voy a ganar,… y no tengo prisa porque todavía los finales están muy lejos y ya estudiaré en serio cuando lleguen.

No sé a vosotros, pero a mí siempre me da mucha pereza ponerme en serio a cambiar algo en la cuaresma. La verdad, de suyo no es un tiempo especialmente simpático como, por ejemplo, la Navidad.

La Cuaresma es un tiempo de cuarenta días, que comienza con el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo,«todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.» Código de Derecho Canónico, canon 1251

Cuaresma tiempo de reflexión

Al escuchar el Salmo responsorial tal vez hemos pensado algo parecido: «Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados».

E incluso al repetir «Misericordia, Señor, hemos pecado», tal vez se nos ocurría por dentro decir: Pero si yo no tengo pecados, … en todo caso «pecadillos». No le hago mal a nadie, no he robado ningún banco, no he matado a nadie, en todo caso, sólo «cosillas» de poca importancia. Y, además, no tengo nada contra Dios, no he querido ofenderlo. ¿Por qué voy a decir que he pecado ni a mendigar su misericordia?

Si vemos así las cosas, las palabras de San Pablo en la segunda lectura, nos pueden sonar a repetitivas, pero subiendo el tono, presionando: «Hermanos: Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios».

¿Tan importante soy y tanta importancia tiene lo que yo haga, que hoy todos vienen contra mí: el profeta Joel, David con su Salmo, y San Pablo presionando?

Pues la verdad es que sí, para el Señor soy importanteNinguno de nosotros le resulta indiferente a Dios, no somos un número más de los millones de personas que hay en el mundo. Soy yo, eres tú. Alguien en quien está pensando, a quien echa un poco de menos, con quiere hablar.

¿No te ha dado alegría alguna vez, al salir cansado de clase, recibir un mensaje en el móvil de alguien que te cae bien y que te pregunta: ¿Tienes algún plan esta tarde? ¡Bien! ¡por fin! ¡alguien que piensa en mí! En general, una de las cosas que dan más gusto es comprobar que hay gente que nos quiere, que piensa en nosotros, y nos llama para que nos veamos y pasemos juntos un rato agradable.

Cuaresma tiempo de mirar a Dios

Esta semana me encontré leyendo la Biblia unas palabras de amor humano, que son divinas. Son el estribillo de una canción del Cantar de los Cantares que le canta el amado a su amada. Dicen así: «¡Vuélvete, vuélvete, Sulamita! Date la vuelta, date la vuelta que te quiero ver» Cant 7,1.

En realidad parece que más que cantar invitan a bailar: «¡Vuélvete, vuélvete, Sulamita! Date la vuelta, date la vuelta, que te quiero ver». En hebreo suena bien: šubi, šubi šulamit, šubi, šubi… hasta tiene su ritmo. El verbo šub significa «volver, darse la vuelta», pero es el verbo que en la Biblia Hebrea también significa «convertirse».

Esas palabras del Cantar nos ayudan a comprender lo que está pasando hoy. Dios, el amado, nos invita a cada uno a bailar diciéndonos: «conviértete, date la vuelta, que te quiero ver».

La invitación a la conversión no es la riña de alguien exigente que está enfadado con lo que hacemos, sino una llamada amorosa a que demos media vuelta para encontrarnos cara a cara con el Amor. Nadie nos empuja para reñirnos. Alguien que nos quiere se ha acordado de nosotros y nos envía un mensaje para que nos veamos y hablemos a fondo, abriendo el corazón.

Cuaresma tiempo de conversión

Bien. Pero, en cualquier caso, «no tengo pecados» ¿de qué me voy a convertir?

Hay muchos modos de explicar lo que es el pecado, pero me parece que también la Sagrada Escritura nos ayuda a aclararnos con lo que es. En hebreo «pecado» se dice jattat. ¿Sabéis cuál es en la Biblia el antónimo, la palabra que expresa el concepto apuesto a jattat? En español tal vez diríamos que lo contrario de pecado es «buena acción», o algún teólogo diría que «gracia». En hebreo, el antónimo de jattat es šalom, paz. Esto quiere decir que para la Biblia ni «pecado» ni «paz» son exactamente lo mismo que para nosotros.

En el libro de Job se dice que aquel hombre al que Dios invita a reflexionar y cambia, experimentará šalom (la paz) en su tienda y cuando revisen su morada, no habrá jattat (no faltará nadacfr. Jb 5,24.

Eran nómadas y para ellos la tienda era su casa. Una casa está en «pecado» cuando falta algo necesario o cuando lo que hay está desordenado. Está en «paz» cuando da gusto verla y estar allí: todo bien instalado, limpio y en su sitio.

Cuando nos miramos por dentro, en el examen de conciencia, tal vez nuestra alma y nuestro corazón están como nuestra habitación o como el piso en que vivimos: con la cama si hacer, la mesa sin quitar los restos de la cena, con unos periódicos tirados por encima del sofá, o el fregadero lleno de platos esperando que alguien los lave. ¡Qué a gusto se queda el alma y el corazón cuando limpiamos los cacharros, y ponemos orden!

Por eso en la confesión, cuando hacemos zafarrancho de limpieza en el jattat que llevamos por dentro, nos dan la absolución y nos dicen «vete en paz (šalom)»estás en orden.

Esta semana comenzamos la cuaresma, con el día de Miércoles de Ceniza, el Señor nos llama con amor: šubi, šubi šulamit, šubi, šubi… «vuélvete, date la vuelta que te quiero ver».

Él nos quiere y nos conoce bien. Sabe que a veces somos un poco descuidados, y quiere ayudarnos a hacer limpieza para que recuperemos la serenidad, la paz y la alegría.

¿Cómo recorrer bien estos días de Cuaresma?

Por eso es por lo que San Pablo nos insiste con tanta con fuerza: «en nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios», y ¿para qué retrasarlo? ¿por qué dejarlo para otro día? San Pablo también nos conoce y nos mete prisa: «mirad, ahora es tiempo favorable, ahora es día de salvación».

Este miércoles de ceniza, seguro que podemos encontrar en cualquier iglesia un confesor, que en cinco minutos nos ayudará a ponernos en forma.

Y, una vez, con todo en orden, el Evangelio de la Santa Misa escuchamos que Jesús mismo nos da unas pistas interesantes para concretar unos propósitos que nos ayuden a redescubrir la alegría de amar a Dios y a los demás.

Tiempo Generosidad

Lo primero que nos sugiere es que nos demos cuenta de que hay mucha gente necesitada a nuestro alrededor, cerca y lejos de nosotros, y no podemos quedar indiferentes ante quienes sufren.

En la primera lectura recordábamos que, ante la crisis de los saltamontes en Judea, Joel decía que es necesario rasgarse el corazón, compartir el sufrimiento con los que padecen.

Hoy día estamos viviendo en una profunda crisis. Millones de personas están en paro. Muchos sufren, sufrimos con ellos, la falta de trabajo y todas las necesidades que esto trae consigo. No podemos desentendernos de sus problemas, como si no pasara nada, ni cerrar nuestro corazón. Deben notar que estamos con ellos.

Con los que cada día mueren por la pandemia de coronavirus o en el Mediterráneo huyendo del terror de la guerra, o buscando una vida digna para ellos y sus familias en la tragedia de la crisis migratoria. También en otros lugares del mundo la vida diaria es todavía más difícil que aquí, y necesitan ayuda urgente. «Cuando hagas limosna, dice Jesús, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará» Mt 6,3-4Generosidad: este es un primer buen propósito para la Cuaresma.

También hay otro tipo de «limosna», que no lo parece, porque es muy discreta, pero es muy necesaria. Hoy somos generalmente muy sensibles al aspecto del cuidado y la caridad en relación al bien físico y material de los demás, pero callamos casi por completo respecto a la responsabilidad espiritual para con los hermanos. No era así en la Iglesia de los primeros tiempos.

Ese modo eficaz de «limosna» es la corrección fraterna: ayudarnos unos a otros a descubrir lo que no va bien en nuestras vidas, o lo que puede ir mejor. Algo que tal vez no hacemos mucho hasta ahora, pero que es bien necesario y útil. ¿No seremos cristianos que, por respeto humano o por simple comodidad, se adecúan a la mentalidad común, en lugar de poner en guardia a sus hermanos acerca de los modos de pensar y de actuar que contradicen la verdad y no siguen el camino del bien?

Aunque debamos superar la impresión de que nos estamos metiendo en la vida de los demás, no podemos olvidar que es un gran servicio ayudar a los demásTambién a nosotros nos vendrá bien el dejarnos ayudar. «Siempre es necesaria una mirada que ame y corrija, que conozca y reconozca, que discierna y perdone» cfr. Lc 22,61, como ha hecho y hace Dios con cada uno de nosotros.

Tiempo Oración

Junto a la limosna, la oración. «Tú, nos dice Jesús, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará» Mt 6,6.

La oración no es la mera recitación mecánica de unas palabras que aprendimos de pequeños, es tiempo de diálogo amoroso con quien tanto nos quiere. Son conversaciones íntimas donde el Señor nos anima, nos conforta, nos perdona, nos ayuda a poner orden en nuestra vida, nos sugiere en qué podemos ayudar a los demás, nos llena de ánimos y alegría de vivir.

Tiempo de Ayuno

Y, en tercer lugar, junto a la limosna y la oración, el ayuno. No tristes, sino alegres, como Jesús nos sugiere también en el Evangelio: «Tú cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará» Mt 6,17-18.

Actualmente mucha gente ayuna, se priva de cosas apetecibles, y no por motivos sobrenaturales, sino por guardar la línea o mejorar su forma física. Está claro que ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los cristianos es, en primer lugar, una «terapia» para curar todo lo que nos dificulta ajustar nuestra vida a la voluntad de Dios.

En una cultura en la que no nos falta de nada, pasar algún día un poco de hambre es muy bueno, y no sólo para la salud del cuerpo. También de la del alma. Nos ayuda a hacernos cargo de lo mal que lo pasan tantas personas que no tienen que comer.

Es verdad que ayunar es abstenerse de comer, pero la práctica de piedad recomendada en la Sagrada Escritura, comprende también otras formas de privaciones que ayudan a llevar una vida más sobria.

Por eso, también es bueno que ayunemos de otras cosas que no son necesarias pero que nos cuesta prescindir de ellas. Podríamos hacer un ayuno de Internet limitándonos a usar la red lo necesario para el trabajo, y prescindiendo de navegar sin rumbo. Nos vendría bien para tener la cabeza despejada, leer libros y pensar en cosas interesantes. También podríamos hacer ayuno de salir de copas en el fin de semana, le vendría bien a nuestro bolsillo, y estaríamos más frescos para hablar tranquilamente con los amigos. O podríamos ayunar de ver películas y series en días entre semana, le vendría muy bien a nuestro estudio.

¿Pasaría algo si ayunásemos todo un día de mp3 y formatos parecidos, y fuésemos por la calle sin auriculares, escuchando el viento y el canto de los pájaros?

Privarse del alimento material que nutre el cuerpo, del alcohol que alegra el corazón, del ruido que llena los oídos y las imágenes que se suceden rápidamente sobre la retina, facilita una disposición interior a mirar a los demás, a escuchar a Cristo y a nutrirse de su palabra de salvación. Con el ayuno le permitimos que venga a saciar el hambre más profunda que experimentamos en lo íntimo de nuestro corazón: el hambre y la sed de Dios.

Dentro de dos días, los sacerdotes y diáconos impondrán la ceniza sobre nuestras cabezas mientras dicen: «Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás». No son palabras para asustarnos haciéndonos pensar en la muerte, sino para ponernos en la realidad y ayudarnos a encontrar la felicidad. Solos no somos nada: polvo y ceniza. Pero Dios ha diseñado para cada una y cada uno una historia de amor para hacernos felices.

Como decía el poeta Francisco de Quevedo, refiriéndose a aquellos que han vivido cerca de Dios en su vida, que mantendrán su amor constante más allá de la muerte, «polvo serán, mas polvo enamorado.»

Comenzamos el tiempo de cuaresma. Un tiempo alegre y festivo de dar la vuelta para dirigirnos al Señor y verlo cara a cara. šubi, šubi šulamit, šubi, šubi… «¡Vuélvete, vuélvete, nos dice una vez más, date la vuelta, date la vuelta, que te quiero ver.» No son días tristes. Son días para dejar paso al Amor.

A la Santísima Virgen, Madre del Amor Hermoso, nos acogemos para que al contemplar la realidad de nuestra vida, aunque sean patentes nuestras limitaciones y defectos, veamos la realidad: «polvo seremos, mas polvo enamorado.»

Don Francisco Varo Pineda

Silvia Meseguer explica la financiación de la religión en España en el primer encuentro de reflexión CARF

El pasado 28 de enero se celebró el primer encuentro de reflexión a CARF con el título “Financiación de la Iglesia en España”. La invitada fue Silvia Meseguer, Profesora Titular de Derecho Eclesiástico del Estado de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. Académica Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

Su actividad investigadora se ha vinculado a la neutralidad ideológica-religiosa del Estado y sus diversas manifestaciones en el derecho español y comparado en relación con la financiación de las confesiones religiosas, la gestión del patrimonio cultural de titularidad eclesiástica, la gestión de la diversidad religiosa en servicios (transportes públicos) e instituciones públicas (Fuerzas Armadas), la enseñanza de la religión en las escuelas de titularidad pública y privada y, más recientemente, en el contexto deportivo.

Entre sus monografías destacan:

El sistema de financiación de la Iglesia católica a través de las exenciones fiscales, Universidad Complutense, Madrid, 2000.

Conoce mas sobre Silvia Meseguer Velazco.

Respuestas a algunas cuestiones polémicas

Silvia Meseguer, en su ponencia dio respuestas a diversas cuestiones que saltan con frecuencia en el debate social y político. ¿Puede el Estado neutral financiar el fenómeno religioso? ¿Es admisible cualquier forma de colaboración económica entre el Estado y las Iglesias? ¿Deben estar exentos del pago de los impuestos los bienes de la Iglesia católica? ¿Y los de las confesiones religiosas minoritarias?

La profesora de Derecho Eclesiástico del Estado trató de dar respuesta a estas cuestiones, desde una perspectiva jurídica, y en concreto desde el estudio comparativo de los diferentes sistemas de financiación pública de las confesiones religiosas que confluyen en otros ordenamientos europeos.

España no es un verso suelto

En su disertación, la especialista explicó cómo España no es un verso suelto en el panorama europeo en cuanto a financiación de las confesiones religiosas y en concreto de la Iglesia católica, sino que es un país alineado a los ordenamientos jurídicos europeos.

La especialista, recordó que en“ todos los países europeos, incluido la laica Francia, existe financiación a las confesiones religiosas, aunque adquieren formas diferentes, de acuerdo al modelo constitucional que tienen los distintos países en las relaciones de Iglesia-Estado”.

Distintos modelos constitucionales

Durante el encuentro de reflexión, Meseguer explicó los distintos modelos constitucionales.

  1. El primer modelo es de aquellos países que mantienen un sistema de financiación de separación estricta entre el Estado y las Iglesias basado en el principio de laicidad como es el caso de Francia. Pero en estos supuestos también existe financiación a las religiones que se dota de una cantidad a los presupuestos generales del Estado, para, por ejemplo, la restauración de determinados templos. “En estos países, el porcentaje de deducción de los donativos es el doble que el español: el 60% frente al 30% español”, matizó la experta.
  2. En segundo modelo es el de aquellos países que establecen vínculos entre el Estado y una confesión religiosa como puede ser Reino Unido o Dinamarca.
  3. Y el tercer modelo que es el más extendido en los países europeos entre ellos España, es el de aquellos que, partiendo de un concepto de neutralidad, se establece una cooperación con las confesiones religiosas. Así, en España existen acuerdos con la Iglesia Católica y con otras confesiones religiosas.

Sistemas de financiación

Los sistemas de financiación, a grandes rasgos, también se dividen en tres:

  1. Primero es el de aquellos países en los que en los presupuestos generales del Estado se dota de unas cantidades para las confesiones religiosas, pero para aspectos específicos. Es el caso de Bélgica, por ejemplo, cuyas cantidades establecidas se destinan para sufragar el dinero del clero. O, por ejemplo, Polonia, para financiar ámbitos existenciales.
  2. El segundo sistema es el que se establece en aquellos países donde las iglesias tienen determinado estatus jurídico y se fija el llamado impuesto religioso que aportan los fieles (entre un 8% o 10%). El Estado interviene esa recaudación y transfiere a las iglesias. Es el caso de Alemania para las iglesias luteranas o para la iglesia católica. Este impuesto está basado en la obligación de contribuir con la iglesia a la que pertenecen los fieles.
  3. Como tercer sistema, existe el de la asignación tributaria por medio de la casilla de IPRF (declaración de la Renta).  Los contribuyentes, de una forma voluntaria, sean católicos o no, pueden asignar una determinada cantidad. Este sistema se da en España, Portugal, Italia y Hungría.

Silvia Meseguer explicó que “En España, este sistema solo se establece para la Iglesia católica, mientras que en el resto de los países se establece para otras confesiones religiosas, por ejemplo en Italia que hay hasta 8 casillas, cuya contribución se puede destinar a las comunidades hebreas italianas o los adventistas del séptimo día.”

Sobre el Impuesto de Bienes Inmuebles

 

Respecto al debate que salta con frecuencia a la opinión pública, el pago del IBI, bien es verdad que la Iglesia no paga el IBI de sus iglesias y parroquias, pero tampoco pagan ni las mezquitas ni las sinagogas.

“Por lo tanto, no es un privilegio de la Iglesia Católica. Las confesiones religiosas que tienen acuerdos de cooperación con el Estado español, como la Federación de Entidades Evangélicas de España, o la Federación de Comunidades judías o musulmanas, tampoco pagan el IBI. Pero en el discurso político solo se habla de la Iglesia Católica y se olvida que, en aplicación de la Ley de mecenazgo, estas confesiones están exentos de este impuesto al igual que colegios, consulados, embajadas, hospitales, etc.”, apunta la experta.

Deducción de donativos

Respecto a la financiación de la religión mediante donativos, Silvia Meseguer explicó la deducción establecida por donativos a fundaciones e entidades religiosas. En España es del 30% de la cantidad donada; en Francia es el 60% y en Estados Unidos es del 100%.

“Tenemos un amplio margen para equipararnos con otros países”, señaló la profesora de Derecho Eclesiástico.

Libertad religiosa

En cuánto a por qué es necesario financiar la religión en un Estado aconfesional, la ponente explicó que la Constitución establece que los poderes públicos deben garantizar la libertad religiosa de las personas, de forma similar a como se promociona otros derechos fundamentales.

“El TC español ha sido muy claro en este asunto. Una sentencia de 2013, dice que al legislador no le basta con reconocer un derecho fundamental, sino que además tiene que garantizarlo. Por eso es necesario una colaboración del Estado con las confesiones religiosas. Que el Estado español sea neutral y aconfesional no es un obstáculo para que puedan financiar la libertad religiosa”, explicó.

Financiación de la religión en España

Por lo tanto, al amparo de esta sentencia, el Estado español, para garantizar la libertad religiosa, establece un sistema de financiación a través de la asignación tributaria para la Iglesia Católica.

Las otras confesiones en España con acuerdos de cooperación, no se financian mediante la asignación tributaria, aunque sí se aplica el mismo sistema de beneficios fiscales (excepto el Impuesto de Instalaciones, Construcciones y Obras) ya que este sistema no se ha hecho extensible a otras confesiones religiosas, como ocurre por ejemplo en Italia.

Sin embargo, las otras confesiones religiosas en España, reciben una cantidad de los Presupuestos Generales del Estado a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia que se les destina determinadas cantidades para desarrollar actividades concretas relacionadas con la educación, con la cultura o con la integración.

Voluntariedad del contribuyente

La constitucionalidad de la asignación tributaria radica en la voluntariedad del contribuyente, sea un fiel o no de la Iglesia, que decide contribuir con el 0,7% de la cuota de su Impuesto sobre las Personas Físicas a la Iglesia Católica, a otros fines, o ambas o a nadie, que pasaría entonces al Estado.

La casilla X de la Renta no es un impuesto, ni cambia lo que el contribuyente paga o le devuelve a Hacienda, sino que es un sistema mediante el cual voluntariamente, el contribuyente decide dónde quiere que se destine el 0,7% de sus impuestos.

En España, en definitiva, al igual que en otros países europeos, el fundamento de la financiación de la religión es garantizar el derecho de libertad religiosa.

Aportación periódica de los fieles

Silvia Meseguer cerró su conferencia recordando que, en esos momentos, resulta conveniente avanzar en la aportación económica de lo fieles a la Iglesia Católica mediante las donaciones por suscripciones periódicas, necesidad que se ha puesto de relieve en estos tiempos de pandemia.

“Se debe avanzar en lo que se conoce como concepto de corresponsabilidad de los fieles, concepto que está muy desarrollado en Italia o en Estados Unidos y en España sigue todavía cojeando. Hay que recordar que las aportaciones periódicas por más de tres años, la deducción fiscal asciende al 35%. Pero en mi opinión, se debe mejorar también los porcentajes de desgravación en la ley de mecenazgo para favorecer estos donativos”, concluyó.

 

El Programa ATLANTES de la Universidad de Navarra se incorpora a la Red Internacional de Centros de Investigación en Cuidados Paliativos

La Red cuenta con 25 colaboradores de Europa, Norteamérica y Australia y busca ofrecer los mejores cuidados a los pacientes, especialmente a enfermos de cáncer

Izda. a dcha. Carlos Centeno, Carla Reigada, María Arantzamendi, Miguel Sánchez, Alazne Belar, Eduardo Garralda, Danny Van Steijn FOTO: Manuel Castells

11/02/21 13:01 Natalia Rouzaut

El Grupo de Investigación ATLANTES del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra ha sido invitado a unirse a la Red Europea de Centros de Investigación en Cuidados Paliativos, que coordina el Hospital Universitario de Oslo, de la Universidad de Oslo (Noruega). Esta invitación, materializada en la firma de un convenio, confirma el reconocimiento internacional que ha alcanzado el trabajo de ATLANTES, afirman los investigadores.

El objetivo de esta red es ofrecer los mejores cuidados a los pacientes, especialmente a enfermos de cáncer, a través de un enfoque que se centre concretamente en ellos y basado en la evidencia científica. Para conseguirlo, se busca cubrir toda la cadena sanitaria: desarrollar estudios clínicos para ampliar los conocimientos sobre las mejores prácticas, sistematizarlos en guías para, finalmente, implementar estos conocimientos en el trabajo diario de los sanitarios.

La investigación y actividades desarrolladas en el periodo 2020-2025 se enfocarán en el cuidado basado en el paciente, ya que considera que la investigación es esencial para mejorar la práctica clínica. Esta idea se alinea con la estrategia 2025 de la Universidad de Navarra: un enfoque en el cuidado de las personas, potenciando la investigación en medicina personalizada, con especial atención a los cuidados al final de la vida.

Según Carlos Centeno, investigador principal de ATLANTES, “la medicina paliativa moderna es medicina activa y centrada en la persona, atendiendo sus necesidades y respetando las prioridades y objetivos del enfermo”. Considera que, este modo de trabajar, supone un cambio en la cultura asistencial y que solo será posible de establecer mediante la generación de conocimientos nuevos, al igual que persigue esta Red. Investigarán sobre síntomas, emociones, familias y equipos asistenciales, enfocándose tanto en aspectos biomédicos como desde las humanidades y ciencias sociales.

El Grupo de Investigación ATLANTES del ICS se sumará así a los 25 centros colaboradores de la red que se encuentran tanto en Europa como en Norteamérica y Australia. La investigación de ATLANTES se estructura en torno a tres líneas: el ‘Observatorio Global de Cuidados Paliativos’, que busca monitorear el desarrollo global de los paliativos; ‘Valores Intangibles’, que pretende explorar los aspectos antropológicos, históricos y éticos de la disciplina; y ‘El Mensaje’, cuyo objetivo es estudiar un nuevo marco conceptual para promover los valores reales de los cuidados paliativos tanto en la academia como en la sociedad.

Cuaresma: reflexión sobre el pecado y el sacramento de la reconciliación

«¿Qué es el pecado y qué implica en nuestro espíritu? Ofender al hermano, puesto que es hijo de Dios, supone también ofender al Creador». Compartimos la reflexión del sacerdote jesuita Pedro Rodríguez-Ponga, acerca de las preguntas habituales que pueden surgir en la vida del cristiano, especialmente en tiempo de Cuaresma.

Sofía Lobos - Ciudad del Vaticano

Para el cristiano el tiempo de Cuaresma es mucho más que un período de ayuno y oración en preparación para la Pascua: es un tiempo de conversión. 

Así lo explica el Papa Francisco en varias de sus catequesis y homilías invitando a los fieles a acercarse "sin miedo" al sacramento de la reconciliación, durante estos 40 días que preceden la celebración de la Resurreción de Jesús.

¿Vivo para el fuego o para la ceniza?

“La Cuaresma es el momento para liberarnos de la ilusión de vivir persiguiendo el polvo. Es volver a descubrir que estamos hechos para el fuego que siempre arde, no para las cenizas que se apagan de inmediato: por Dios, no por el mundo; para la eternidad del cielo, no para el engaño de la tierra; para la libertad de los hijos, no para la esclavitud de las cosas”, dijo el Santo Padre en la Misa del Miércoles de Ceniza de este año, celebrada en la Basílica de Santa Sabina en Roma, exhortando a que cada uno se pregunte: ¿De qué parte estoy? ¿Vivo para el fuego o para la ceniza?

¿Qué es el pecado y qué implica?

En este contexto, Vatican News comparte la reflexión del joven sacerdote jesuita, Pedro Rodríguez-Ponga, publicada en las Redes Sociales a través del canal Voces Esejota, que profundiza sobre una serie de cuestiones que todo cristiano puede plantearse: ¿Qué es el pecado y qué implica? ¿Se puede pecar aunque uno no haga daño a nadie? ¿De verdad existe alguna forma de alejarse de Dios que no te lastime a ti mismo?

Inicia la Cuaresma: tiempo de esperanza para acercarnos a Dios

06/03/2019

Inicia la Cuaresma: tiempo de esperanza para acercarnos a Dios

 

En el video, el jesuita propone analizar la parábola del hijo pródigo como reflejo de la relación humana con Dios, como imagen para comprender nuestra libertad frente al pecado: por un lado, el hijo que se aleja de la casa del padre para llevar una vida desordenada hasta que se arrepiente y decide volver. Por otro, la alegría y la compasión del padre que lo recibe con los brazos abiertos y finalmente los celos del hijo mayor que no considera que su hermano merezca el perdón.

Pecar es renunciar a ser hijos de Dios

"Ser hermano de alguien nos compromete, pero cuántas veces no tratamos a los demás como se merecen. Cuando miramos nuestra vida, con frecuencia vemos que las cosas no funcionan, hay daño, dolor y sufrimiento... todo ello puede hacer que rompamos nuestra relación con Dios y con los demás", explica el padre Pedro.

Papa: Oración, caridad y ayuno; inversiones para un tesoro que nunca se acaba

06/03/2019

Papa: Oración, caridad y ayuno; inversiones para un tesoro que nunca se acaba

 

Pecar supone renunciar a lo más importante que Jesús vino a decirnos: "somos hijos de Dios". Renunciando a vivir como hijos nos convertimos en "pequeños dioses", que tarde o temprano acabamos lastimando al prójimo y por supuesto a nosotros mismos.

Nuestra suerte -continúa afirmando el sacerdote- es que a pesar de apartarnos de Dios, Él siempre está a la espera de que reconozcamos que nos hemos alejado, para ofrecernos su perdón a través del sacramento de la reconciliación, al igual que lo hizo el padre con el hijo pródigo. 

Evangelio del domingo: Transfiguración

Comentario del domingo de la 2° semana de Cuaresma (Ciclo B). “Maestro, qué bien estamos aquí; hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. La petición de Pedro expresa el deseo de todo corazón humano de permanecer para siempre contemplando con gozo el rostro glorioso de Dios. A eso hemos sido llamados, a la bienaventuranza eterna. Pero para llegar a ella, el camino pasa por la Cruz.

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Evangelio (Mc 9,2-10)

Seis días después, Jesús se llevó con él a Pedro, a Santiago y a Juan, y los condujo, a ellos solos aparte, a un monte alto y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron deslumbrantes y muy blancos; tanto, que ningún batanero en la tierra puede dejarlos así de blancos. Y se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Pedro, tomando la palabra, le dice a Jesús:

— Maestro, qué bien estamos aquí; hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

Pues no sabía lo que decía, porque estaban llenos de temor. Entonces se formó una nube que los cubrió y se oyó una voz desde la nube:

— Éste es mi Hijo, el amado: escuchadle.

Y luego, mirando a su alrededor, ya no vieron a nadie: sólo a Jesús con ellos.

Mientras bajaban del monte les ordenó que no contasen a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del Hombre resucitara de entre los muertos. Ellos retuvieron estas palabras, discutiendo entre sí qué era lo de resucitar de entre los muertos.


Comentario

El evangelio de Marcos sitúa esta escena en un momento delicado para los apóstoles. Justo antes Jesús les había dicho con toda crudeza, que “si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga. Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará” (Mc 8,34-35). Es comprensible el desconcierto y temor de sus discípulos ante una advertencia tan grave.

Por eso, ahora quiere alimentar su esperanza, manifestando su gloria ante Pedro, Santiago y Juan. Sube a un monte alto, acompañado en primer lugar por tres discípulos, de modo análogo a como Moisés subió al monte Sinaí acompañado por Aarón, Nadab y Abihú, seguidos por los ancianos del pueblo (Ex 24,9). Estos mismos tres apóstoles serían aquellos a los que llamaría en Getsemaní para que lo acompañasen más de cerca, mientras los demás quedaban algo más retirados del lugar donde Jesús rezaba en agonía (Mc 14,33). Contrastan las escenas de esplendor gozoso y sufrimiento angustiado en las que Pedro, Santiago y Juan lo acompañan, pero, a la vez, ambas están inseparablemente relacionadas. No hay gloria sin cruz.

Elías y Moisés, que habían contemplado la gloria de Dios y recibido su revelación en el monte llamado Horeb o Sinaí (cf. 1 R 19,8 y Ex 24,15-16), estaban junto a Jesús en este monte alto cuando “se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron deslumbrantes y muy blancos; tanto, que ningún batanero en la tierra puede dejarlos así de blancos” (vv. 2-3). Ahora contemplan la gloria y hablan con aquel que es la revelación de Dios en persona.

Pedro no puede acallar su alegría y exclama: “Maestro, qué bien estamos aquí; hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías” (v. 5). Su petición expresa el deseo de todo corazón humano de permanecer para siempre contemplando con gozo la gloria de Dios. A eso hemos sido llamados, a la bienaventuranza. Con esos mismos sentimientos clamaba San Josemaría haciendo oración mientras predicaba: “¡Jesús: verte, hablarte! ¡Permanecer así, contemplándote, abismado en la inmensidad de tu hermosura y no cesar nunca, nunca, en esa contemplación! ¡Oh, Cristo, quién te viera! ¡Quién te viera para quedar herido de amor a Ti!”.

Desde la nube de luz que los envuelve se oyen unas palabras llenas de significado: “Éste es mi Hijo, el amado: escuchadle” (v.7). La expresión “mi Hijo, el Amado”, es un eco de aquella en la que Dios se dirige a Abrahán para pedirle que le sacrifique a su hijo Isaac: toma a “tu hijo, el amado” (Gn 22,2). De este modo se establece un paralelo entre la dramática escena del Génesis en la que Abrahán está dispuesto a sacrificar a Isaac, que lo acompaña sin resistencia, y el drama que se consumó en el Calvario donde Dios Padre ofreció a su Hijo en sacrificio asumido voluntariamente para la redención del género humano. Por su parte, el añadido “escuchadle” tiene resonancias claras de las palabras que el Señor dirige a Moisés en el Deuteronomio: “el Señor, tu Dios, suscitará de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo; a él habéis de escuchar” (Dt 18,15). Aquel que es el Hijo al que su padre Dios entrega a la muerte, Jesús, es a la vez aquel profeta como Moisés al que hay que escuchar.

 

“De este episodio de la Transfiguración quisiera tomar dos elementos significativos –decía el Papa Francisco–, que sintetizo en dos palabras: subida y descenso. Nosotros necesitamos ir a un lugar apartado, subir a la montaña en un espacio de silencio, para encontrarnos a nosotros mismos y percibir mejor la voz del Señor. Esto hacemos en la oración. Pero no podemos permanecer allí. El encuentro con Dios en la oración nos impulsa nuevamente a ‘bajar de la montaña’ y volver a la parte baja, a la llanura, donde encontramos a tantos hermanos afligidos por fatigas, enfermedades, injusticias, ignorancias, pobreza material y espiritual. A estos hermanos nuestros que atraviesan dificultades, estamos llamados a llevar los frutos de la experiencia que hemos tenido con Dios, compartiendo la gracia recibida”.

 

 SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA.

 

Mc 9,2.10

 

Meditar el evangelio con tres puntos.

 

La versión de Marcos de la transfiguración nos hace resaltar que no se puede llegar al monte de la desfiguración, del calvario, sin subir a la montaña alta, al monte de la contemplación.

 

1.     Somos invitados a subir con Él. Contigo Señor y como tú nos recuerda San Ignacio de Loyola.

 

2.     El Señor se presenta transfigurado, más allá de su figura y conversando con Moisés, la Ley y con Elías el contemplativo. Es el momento de exclamar con Pedro, Señor qué bien se está contigo, aquí.

 

3.     Es el monte de la Transfiguración y  el Jordán, donde Jesús baja y pasa como un pecador en un bautismo general, donde se escucha la Voz del Padre, la misma voz de complacencia en lo Alto y en lo bajo, Tú eres mi hijo amado en quien me complazco.

 

 

 

 

+ Francisco Cerro Chaves Arzobispo de Toledo Primado de España

Meditaciones: 5º domingo de san José

Quinta reflexión para meditar durante los siete domingos de san José. Los temas propuestos son: José acoge los planes divinos; descubrir a Dios en la realidad diaria; la coherencia del modo de hacer de Dios.

MEDITACIONES25/02/2021

José acoge los planes divinos

Descubrir a Dios en la realidad diaria

La coherencia del modo de hacer de Dios


LA VIDA ORDINARIA está llena de ocasiones y decisiones que marcan un determinado rumbo, y algunas de ellas tienen una importancia trascendental para nuestro futuro. Si habitualmente necesitamos ponderar las cosas en la presencia de Dios, con mayor motivo en esas situaciones especiales. «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu esposa» (Mt 1,21), dijo el ángel al patriarca. El evangelio de san Mateo nos dice que José ponderó en su oración lo que sucedía para ver de qué manera actuar. Eso hace posible que se nos presente «como figura de varón respetuoso, delicado que, aun no teniendo toda la información, se decide por la fama, dignidad y vida de María. Y, en su duda de cómo hacer lo mejor, Dios lo ayudó a optar iluminando su juicio»[1].

Santa María concibió a Cristo por la fe, pues acogió los planes del Señor, creyó que se cumplirían las palabras dichas por el ángel. Podemos aplicar el mismo razonamiento a san José, quien acogió también lo que le fue comunicado de parte de Dios. El santo patriarca se fio de aquellas palabras y se implicó personalmente en lo que le fue anunciado. Hizo suyo el plan de Dios confiando en que se trataba de algo bueno, no solo para la humanidad en general, sino también para sí mismo: se veía feliz en aquella historia; se había convertido en el plan que él deseaba llevar adelante. En el lenguaje común decimos que es «fiel» la reproducción de una obra de arte cuando refleja el proyecto original del artista. Pero Dios entra en relación con criaturas que poseen una auténtica libertad; el arte, entonces, está en aprender a lo largo de nuestra vida a acoger sus planes y en reconocer en ellos una bondad para nosotros y para quienes nos rodean.

San José se desenvuelve en situaciones normales: en el trabajo, en la familia, en la vida ordinaria... y allí es donde aprende a acoger y a hacer vida el don de Dios. Esta actitud es necesaria para todos los cristianos. Al santo patriarca podemos pedirle que renueve nuestra mirada y nuestro corazón para tener la frescura de abrirnos a los dones y planes divinos.


TODOS ESTAMOS llamados a formar hogares que, imitando al de Cristo, abran sus puertas de par en par. Acoger es tener la valentía de recibir con ternura, reconocer lo bueno, promover, tener iniciativa, no resignarse a la comodidad de lo conocido ni ceder a la pasividad. Acoger es tener una disposición habitual de estar siempre abierto a las necesidades de los demás. José «es un protagonista valiente y fuerte. La acogida es un modo por el que se manifiesta en nuestra vida el don de la fortaleza que nos viene del Espíritu Santo»[2]. El santo patriarca es un hombre fiel que se abre, en primer lugar, a la voz de Dios. Pero también acoge el claroscuro de la historia en la que se ve inserto, acoge los desafíos que el mundo y las personas que le rodean plantean a su misión. «El realismo cristiano, que no rechaza nada de lo que existe, vuelve una vez más. La realidad, en su misteriosa irreductibilidad y complejidad, es portadora de un sentido de la existencia con sus luces y sombras. Esto hace que el apóstol Pablo afirme: “Sabemos que todo contribuye al bien de quienes aman a Dios” (Rm 8,28). Y san Agustín añade: “Aun lo que llamamos mal”. En esta perspectiva general, la fe da sentido a cada acontecimiento feliz o triste»[3].

A san Josemaría le gustaba fijarse en que san José busca continuamente la mejor manera de cumplir los planes divinos, que han pasado también a ser los suyos; «coloca al servicio de la fe toda su experiencia humana. Cuando vuelve de Egipto oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, temió ir allá. Ha aprendido a moverse dentro del plan divino y, como confirmación de que efectivamente Dios quiere eso que él entrevé, recibe la indicación de retirarse a Galilea»[4]. En nuestro camino por llevar adelante la misión que Dios nos ha encomendado tendremos tanto avances como retrocesos. Pero también en los momentos que pueden parecer malos podemos descubrir la voz de Dios que nos consuela, nos instruye y nos ilumina. «Acoger la vida de esta manera nos introduce en un significado oculto. La vida de cada uno de nosotros puede comenzar de nuevo milagrosamente, si encontramos la valentía para vivirla según lo que nos dice el Evangelio. Y no importa si ahora todo parece haber tomado un rumbo equivocado y si algunas cuestiones son irreversibles. Dios puede hacer que las flores broten entre las rocas»[5].


«MIRAD CUÁL es el ambiente donde Cristo nace –nos sugería san Josemaría–. Todo allí nos insiste en esta entrega sin condiciones: José –una historia de duros sucesos, combinados con la alegría de ser el custodio de Jesús– pone en juego su honra, la serena continuidad de su trabajo, la tranquilidad del futuro; toda su existencia es una pronta disponibilidad para lo que Dios le pide (...). En Belén nadie se reserva nada. Allí no se oye hablar de mi honra, ni de mi tiempo, ni de mi trabajo, ni de mis ideas, ni de mis gustos, ni de mi dinero. Allí se coloca todo al servicio del grandioso juego de Dios con la humanidad»[6]. Para poder acoger la realidad y a las demás personas tal como lo hizo el santo patriarca, necesitamos abandonarnos en la seguridad de Dios antes que en la nuestra; así nos dispondremos a aprender de todos y de todo, también de nuestros errores, porque detrás siempre descubriremos un susurro divino. «La vida espiritual de José no nos muestra una vía que explica, sino una vía que acoge. Solo a partir de esta acogida, de esta reconciliación, podemos también intuir una historia más grande, un significado más profundo»[7].

San José no desoyó el anuncio del ángel y se puso en camino hacia los que le parecían mejores lugares para Jesús; tampoco discutió con su esposa sobre cuál debía haber sido su reacción cuando supo que iba a dar a luz un hijo. Al buscar posada para el Niño que iba a nacer, san José no se lamentaba en cada lugar en el que no podían quedarse, y tampoco quiso quedarse por terquedad en Belén, ante la amenaza de Herodes, por más injusto que fuese tener que emprender camino hacia Egipto. En cada uno de estos acontecimientos, san Josemaría nota que el santo patriarca «aprendió poco a poco que los designios sobrenaturales tienen una coherencia divina, que está a veces en contradicción con los planes humanos»[8]. Por esto, necesitamos pedir la sabiduría del padre terreno de Jesús para aprender a comprender esa lógica divina; y así acoger, como venidos de Dios, a las personas y los eventos que nos rodean.


[1] Francisco, carta apostólica Patris corde, n. 4.

[2] Ibíd.

[3] Ibíd.

[4] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 42.

[5] Francisco, carta apostólica Patris corde, n. 4.

[6] San Josemaría, Carta 14-II-1974, n. 2.

[7] Francisco, carta apostólica Patris corde, n. 4.

[8] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 42.

 

Sólo Tú…Amigo.

Autora: Magui del Mar

La Dama Azteca de la Pluma de Oro

Poeta Mexicana.

Febrero del 2021.

 

Soy un ser sociable…así me creaste,

y en estos duros tiempos de pandemia

inmisericorde soledad nos hiere,

haciendo que la fuerza se desgaste.

 

Entonces clamo a Ti, mi fiel Amigo,

nunca otro amigo como Tú, conoce

las ansias infinitas de mi alma,

que luchan siempre por estar Contigo.

 

Me impartes cada día nuevas lecciones…

y en ese café que a tu lado tomo,

me enseñas lo fugaz que es esta vida…

Sin embargo, me llenas de ilusiones.

 

Ilusión por vivir…por ver el mundo

y todo el Universo que Tú creaste…

Contemplo su hermosura…y de rodillas

reconozco Tu Amor…firme y profundo.

 

Derechos Reservados

 

Una muy mala sentencia, el caso Rita Maestre

Daniel Tirapu

​ Rita Maestre.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que anula la condena a Rita Maestre por un delito de ofensa a los sentimientos religiosos es un grave error, pues viene a desproteger en la práctica una derecho fundamental como es el de la libertad religiosa.

Si entrar por las bravas en una capilla en la que hay feligreses orando, corear gritos contra el papa y la moral católica, leer un manifiesto en contra de la Iglesia, quedarse en sujetador y aplaudir el beso de dos lesbianas ante el altar no supone una ofensa a los sentimientos religiosos, se hace difícil imaginar qué podría llegar serlo.

¿Una simple protesta?

La sentencia argumenta que aun cuando el comportamiento de la concejal de Ahora Madrid pudiera ser considerado "una falta de respeto" no incluye el "componente de profanación exigible" para ser sancionado penalmente. También aduce que, en una sociedad democrática, "que dos jóvenes se desnuden no debe ya escandalizar a nadie".

Pero esta valoración del tribunal, que podría ser plausible si los hechos hubieran ocurrido en cualquier otro espacio, obvia que sucedieron en un templo religioso, y por tanto sagrado para los creyentes.

La sentencia convierte en una simple protesta lo que, a nuestro entender, es una clara ofensa, y al hacerlo banaliza un derecho fundamental amparado en la Constitución. Si Rita Maestre y quienes la acompañaban hubieran querido simplemente protestar en uso de su libertad de expresión, tenían mil formas de hacerlo sin tener que ofender a los creyentes allí donde practican su religión.

Se desprotege un derecho 

Pareciera, por todo ello, que los jueces que firman esta sentencia no han podido sustraerse a lo políticamente correcto, entendido aquí como la opinión de los sectores más movilizados de la sociedad. Su sentencia es, indirectamente, una incitación a que se interrumpan oficios religiosos de cualquier creencia y por doquier buscando cualquier coartada.

Los hechos protagonizados por Rita Maestre fueron una demostración de intolerancia contrarios a elementales valores democráticos. Al revocar su condena, la Audiencia Provincial desprotege penalmente y restringe un derecho básico.

Familia y uniones homosexuales.

 

La sexualidad humana es como una marca impresa en la estructura misma de la naturaleza del hombre. Por muy libre que sea el ser humano, no puede elegir ser varón o mujer.

A todo ser humano le es dado un sexo biológico, inmutable, presente en todas las células de su organismo, desde el momento de la fecundación (los cromosomas XX o XY se mantienen hasta la muerte;  incluso en el cadáver se detectan estos cromosomas).

El sexo psicológico puede ser confuso temporalmente, debido a cierta indefinición, y fundamentalmente en la época de la pubertad. Finalmente, se reconduce hacia los patrones que “ordena” el sexo biológico, la biología propia del sujeto en cuestión.

La falta de armonía en estos procesos puede producir alteraciones físicas y/o mentales (hipertensión, jaquecas, depresión, etc.).

Con la sexualidad va implícita la posibilidad de la generación, de la paternidad maternidad, hecho que también viven los animales, así como la filiación, el apego a los  progenitores,  y en especial a la madre.

 

El matrimonio es consecuencia de la sexualidad humana: es la pareja formada por un hombre y una mujer, unidos para siempre (fidelidad), y con el deseo y finalidad de tener descendencia, dentro de ese amor mutuo. Los hijos vienen a ser, en el plano biológico, un verdadero “milagro”, que siempre asombra, pues son, aunque independientes, distintos, una continuidad somática (y en buena medida psíquica) de sus progenitores. Es una finalidad siempre presente, aun cuando no se llegue a alcanzar el objetivo; aun cuando haya esterilidad: la finalidad del ojo es para ver (aunque haya ceguera), y la finalidad natural del matrimonio es la de tener hijos (aun cuando haya un problema patológico, que en numerosos casos se pueda solventar) (En los cristianos, el matrimonio es sacramento)

Consecuencia del matrimonio es la familia, realidad permanente, de la que forman parte el varón y la mujer así como los hijo/s y familiares cercanos.  Forman parte también de la familia los abuelos, que, de forma discreta, colaboran al ambiente sano y abierto de la realidad familiar.

Hoy día se consideran otros tipos de familia, llamando a la verdadera familia “familia tradicional” Pero la familia no tiene apelativos. Es familia, a secas; es sencillamente familia. Es un conjunto de personas unidas por el amor. En este sentido, los animales no pueden constituir una familia.

El amor se manifiesta en el desprendimiento, la generosidad. Por eso, en una familia numerosa se hace difícil el egoísmo. Sin embargo se pueden dar casos de soledad en algunos miembros de la familia; son sujetos que viven de forma egoísta su vida, quizá envueltos en toda clase de comodidades y caprichos; siendo preciso que se sacudan el egoísmo y piensen en los demás.

 

Son lesivos para la familia hechos como el divorcio, el aborto, la violación, el llamado “matrimonio homosexual”, la pederastia, la ideologización de la escuela, etc.

Las personas son dignas de respeto. Y la verdad ha de ser respetada siempre. Pero no se puede decir que es matrimonio una unión que no sea del tipo indicado, aunque la sociedad e incluso los propios familiares lo considere así. Tal es el caso de la convivencia o unión de dos hombres o de dos mujeres. No presenta las características que definen a un matrimonio. Por tanto, no es correcto hablar de “matrimonio homosexual”; ya que en estos casos no hay matrimonio, y especialmente, porque no puede haber descendencia en términos biológicos, no se pueden engendrar hijos.

 

No es lo mismo identidad sexual (varón o mujer) que orientación sexual (heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad). La orientación, aun teniendo una base biológica, es configurada por la educación, la cultura, las experiencias propias, entre otros factores. Los números varían según las estadísticas, pero la mayoría de las personas son heterosexuales. Cosa distinta es la conducta sexual, relativa al modo en que el ser humano conduce su sexualidad.

La homosexualidad es vista  en algunos ambientes como algo normal e incluso fisiológico y genéticamente determinado, cuestión esta última aún no aclarada. Probablemente haya alguna causalidad neural; en principio, no se han hallado diferencias claras entre heterosexuales y homosexuales en lo que respecta a las estructuras cerebrales.

El cerebro es sexuado, independientemente de las ideas, la conducta, las costumbres, los hábitos del ser humano concreto; además de las diferencias corporales, son patentes las diferencias cerebrales, entre otras, las referentes al hipotálamo, la amígdala cerebral, el hipocampo, las áreas sensoriales y motoras de la corteza cerebral, con funcionalidad distinta para cada sexo. Los mecanismos neurales son, durante toda la vida, los correspondientes a una mujer o a un varón.

 

¿Hablar de Dios?

Ángel Cabrero Ugarte

Fabrice Hadjadji.

“¿Cómo hablar de Dios hoy?” Podría ser el título de una charla o conferencia, pero es un libro, de hace ya unos pocos años, de un personaje ya bien conocido por sus muchas obras, Fabrice Hadjadj. Rompedor y sugerente en muchas de sus obras, en esta, desde el principio, se advierte una línea más seguida, más clásica. El motivo, seguramente es que procede de una conferencia pronunciada en 2011 en la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo para los Laicos.

Advierte desde el principio que es peligroso empezar por el cómo. Que es más lógico plantearnos de qué vamos a hablar y por lo tanto centrarnos en Dios. Es, sin duda lo más interesante. Pero teniendo en cuenta que hay muchas cosas escritas sobre Dios, podríamos fijarnos más en el cómo, aunque advierte el autor que en el título de la conferencia y del libro hay algo que resulta más preocupante y es el hoy. Porque hablar de Dios hoy no es lo mismo que haberlo hecho hace 30 años, por ejemplo. O sea, el hoy se presenta a nosotros como una dificultad.

El ambiente es contrario a la religión. Ambiente occidental, me refiero. No de la misma manera en todos los sitios. Los políticos ponen pegas, procuran evitarlo. Los docentes universitarios no quieren saber nada, ni para bien ni para mal.

He leído en el boletín del 16 de febrero de Gaudium Pres la siguiente noticia:

“La oficina de derechos humanos de la ONU focaliza su ataque hacia los principios religiosos de estos grupos Pro vida y Pro familia, al solicitar cualquier “ejemplo en el que el concepto de género se haya utilizado en narrativas religiosas o de tradición, valores tradicionales o protección de la familia” en oposición a las nuevas leyes y políticas LGBT”.

La oficina de derechos humanos de la ONU vigila para que nadie diga nada en contra la ideología LGBT. Ya no solo están en contra de la naturaleza de las cosas, que defiende el cristianismo, la naturaleza creada por Dios, si no que advierten que están vigilando. Cuidado con lo que dices, con lo que escribes, porque van a por ti. Obviamente, en este ambiente, totalmente ateo, la pregunta ¿Cómo hablar de Dios hoy? no es fácil de contestar. El cómo y el hoy se presentan difíciles.

Nos encontramos con tantas personas que se pondría nerviosas si les habláramos de Dios… Como dice Hadjadj, alguno te preguntará “¿Por qué me hablas de Dios cuando estoy contigo? Háblame de ti, háblame de mi, hablemos de nosotros, de este vaso de vino que vamos a vernos juntos,  ¿no es eso lo que salta a la vista? ¿por qué me remites a algo que no ves, y no acoges lo que sí ves? ¿Porque me hablas de Dios ante esa chica radiante que acaba de cruzar la calle o ese precioso sol que ilumina este día? ¿No huyes acaso de la realidad de las cosas y, debajo de tus llamadas al amor, no está colmado tu corazón de resentimiento? (p. 38).

Lo que es fuente de paz, de alegría, de serenidad para el creyente, es nerviosismo para el ateo. No hay que perderlo de vista.

“Hombres de una sola pieza…”

Gabriel Martínez Navarrete

Cuando una nación pierde el espíritu de servicio, deja de ser democrática y cede el paso a una autoridad pública que permite los peores excesos: la dictadura y la corrupción.

Ciertamente Platón señala los síntomas de la decadencia de un país democrático, en su obra La República. En asuntos públicos, los ciudadanos aceptan a sus gobernantes sólo porque les permiten cometer los excesos más extremos y llaman imbécil a quien obedece las leyes. En cuestiones familiares, los padres no se atreven a corregir a sus hijos por miedo; mientras que los hijos, para ser libres, desobedecen a sus padres. En el aspecto educativo, el maestro teme al alumno y el alumno desprecia al maestro por incapaz y apocado. Los jóvenes adoptan aire de ancianos y los ancianos –acomplejados– se toman el pelo entre sí, procurando imitar a los jóvenes. Las mujeres adoptan las formas de vestir de los hombres.

Cuando Platón escribió esto, lo hizo con el fin de llamar la atención o de ridiculizar a quienes se comportaban de esas maneras. Lo escribió en tono de broma. Por el contrario, en nuestros días, forman legión los pseudointelectuales que toman como verdades monolíticas las ideas ridiculizadas por Platón.

¿Qué los jóvenes están impacientes por desarrollar su vida sexual? La sociedad les ofrece libros en los cuales se afirma que la castidad es una represión, se escribe que es importante realizar ya la “revolución sexual”.

¿Qué en el cuerpo de una mujer despierta “por mala suerte” una vida? No falta quien proclame el aborto como un derecho de la mujer.

¿Qué los hijos no obedecen? ¡Pues que los padres dejen de mandarles! ¿Para qué torturar con órdenes a los pequeñuelos?

¿Qué el índice de alumnos reprobados y estos se rebelan contra la contra la exigencia académica? Muy sencillo, que la aprobación sea automática. No existen cosas que deben ser sabidas, es más auténtico el libre aprendizaje, a través del que cada persona edifica su propia concepción de la realidad del universo, del hombre y de su ciencia.

Todas estas ideas antidemocráticas son generalmente promovidas por gente fanática que está al servicio de gentes fanáticas, o bien, por los llamados “tontos útiles”, que con tal de hacer un buen negocio, socavan el sentido democrático del pueblo.

Muchos se sorprenden frente a estas tesis de seriedad de humo. Tal parece que los clientes de ideas tan peregrinas prefieren equivocarse con la masa que afrontar responsablemente sus actos personales.

Cuando se pierde el espíritu de servicio en una sociedad democrática, es porque se ha sobrevalorado la libertad individual con un menosprecio de la responsabilidad. No basta tener libertad, es preciso usar responsablemente de esta.

Cuando un ciudadano exige algo a la vida, sin preguntarse qué ofrece él personalmente a la vida, es porque se desentiende de su responsabilidad de servicio para con la sociedad. Servicio que va más allá de la simple autorrealización o de la mera satisfacción del instinto, y que se cifra en un ideal por el vale la pena vivir. Por eso, cuando una nación pierde el espíritu de servicio, deja de ser democrática, y cede al paso a una autoridad pública que permite los peores excesos: la dictadura y la corrupción.

El origen profundo de la crisis que afecta al país, hinca sus raíces. Porque, ¿quién podrá gobernar bien una empresa, una secretaría, una nación, la propia familia, si antes no se gobierna a sí mismo? Seguramente se actúa así porque ha olvidado que la verdad es indispensable para que exista la justicia, y que atañe directísimamente a las relaciones humanas.

Por eso, gobernar con justicia exige agotar la verdad, la cual hará prudente al gobernante.

Las grandes crisis mundiales –la crisis mexicana– son, en buena parte, crisis de gentes veraces. Y quiénes son gobernados precisan ser informados con la verdad y responder con una actuación genuinamente sincera ante los que mandan: sin murmuraciones, sin calumnias; dialogando para superar los malos entendidos. ¡Sólo en un clima de veracidad mutua entre dirigentes y pueblo, podrá atacarse de raíz el mal que consume a México!

Vale más una verdad, que una montaña de mentiras. Las grandes crisis –en concreto la crisis mexicana– más que un problema económico, político y social, se trata de una crisis de hombres veraces: de hombres “de una sola pieza”.

¡HERMOSO COMPROMISO DE COMPARTIR!

Muchas y dolorosas secuelas viene dejando el coronavirus por su paso, en casi éstos trescientos sesenta y cinco días de dolor, lagrimas, desesperación, muerte, hambre y angustia, en todos nuestros pueblos y naciones del mundo entero. El miedo a la muerte y las ansias de seguir viviendo, a costa de cualquier acto inmoral, es lo que ha traicionado a muchas autoridades y personajes del país, que los teníamos al frente de esta cruel pandemia, tratando de darle solución con la llegada de las venditas vacunas. Con la llegada de las vacunas, al país, han sido esas mismas autoridades los primeros en salvar sus pellejos, de sus familias y de sus amigotes, sin tener la mínima vergüenza y respeto a todos los peruanos. Será la justicia que los tenga que juzgar.

Por otro lado, si es muy cierto que nos encontrábamos en una crisis política, económica, sanitaria y social, desde hace varias lunas atrás, hoy podemos decir que, a éstas crisis se ha agregado, en el país, otras, las más graves aún, la crisis moral y ética, en pleno bicentenario de nuestro territorio patrio y creo que, desde todas las profundidades de nuestro país, de nuestras regiones, de nuestras ciudades, tenemos que buscar esa capacidad de regeneración moral y ética, sin la cual ni la recuperación económica ni la paz social ni la salud ni la seguridad, podrán estar a la disposición de todos los peruanos.

Una de la crisis que nos viene preocupando en medio de esta pandemia, sin duda alguna, es la crisis económica que viene golpeando a muchas familias las más pobres, las más humildes de nuestros pueblos olvidados, a aquellos padres de familia desempleados que han perdido su fuente de ingreso familiar, y por ellos es que, el GRUPO SCOUT CHICLAYO 38 “JUAN TOMIS STACK”, en éstos momentos se sienten felices en unirse a ese hermoso compromiso de compartir con estas familias necesitadas, fomentando su CAMPAÑA “ALIMENTANDO A LOS HERMANOS” que consistirá en preparar paquetes de víveres para entregarlos a esas familias humildes. No será fácil, pero tenemos que dejar de cruzarnos los brazos y todos, Lobatos, Scouts, Caminantes, Scouters y Padres de Familia, ponernos manos a la obra, con la indicada campaña solidaria, como las otras campañas que siempre lo hemos hecho con cariño y entrega.

Iniciamos esta campaña con dos actividades económicas, la primera una RIFA SCOUT para recaudar fondos y con esos fondos comprar los víveres para las familias que serían entregados la quincena de abril, la primera entrega. La segunda actividad económica RECOGER BOTELLAS Y CHAPITAS de plástico, desde el 1 de marzo hasta 31 de julio del presente año, una vez que vendamos todo lo que se ha recogido de botellas y chapitas, se compraran víveres para que sean entregadas la primera semana de agosto, en la segunda entrega. Estas dos actividades económicas son con las que iniciamos con mucho cariño, la presente campaña con suma urgencia, son nuestras actividades y nuestro esfuerzo que esperamos que la comunidad chiclayana y los buenos amigos, nos extiendan la mano con esta campaña solidaria de apoyar con víveres a nuestros hermanos los más necesitados. Si Usted desea unirse a esta campaña solidaria, que estamos seguros que sí lo hará, lo pueden hacer comprando números de la rifa o juntando en casa botellas y chapitas de plástico, nos llama e iremos a recogerlas, eso sería su gran apoyo a las familias que hoy necesitan de nuestro cariño. ¿No es un hermoso compromiso de compartir en éstos momentos de solidaridad?

 

Tratado como un borrón y cuenta nueva

El Informe, según el artículo 14 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, dice que los padres tienen derecho a elegir libremente qué modelo educativo, sobre la reforma del sistema educativo en España conocida como Ley Celáa, coincide con la presentación ante la Comisión Europea de un escrito elaborado por la Plataforma Más Plurales en el que se denuncia que la nueva Ley pone en riesgo derechos y libertades en materia educativa. El pasado 26 de noviembre esta misma Plataforma pidió amparo ante la Comisión de peticiones del Parlamento europeo.

La Ley se ha tramitado sin el sosiego necesario, más como un borrón y cuenta nueva que como una propuesta de mejora de un sistema educativo en el que participan activamente y de pleno derecho actores distintos, pero al servicio de un mismo fin. El Gobierno debería escuchar la sugerencia europea y buscar un acuerdo que devuelva la cordura a un asunto capital, que está abriendo brechas que pueden ser difíciles de sanar.

Enric Barrull Casals

 

El aborto nunca ha sido un derecho humano internacional

El aborto nunca ha sido un derecho humano internacional, y ni el UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas) ni los mecanismos de derechos humanos de la ONU, como los órganos de tratados, tienen el poder de convertirlo en un derecho. Sin embargo, la insinuación de que tal derecho existe ha sido impuesta de manera constante por los órganos de tratados y luego se ha hecho eco de otras partes del sistema de la ONU, incluido el UNFPA y la Organización Mundial de la Salud.

El UNFPA, en particular, ha intentado caminar por una delgada línea en el tema del aborto durante décadas. Cuando Estados Unidos bajo el presidente Trump recortó su financiación debido a su promoción del aborto y su complicidad en la antigua política de un solo hijo de China, el UNFPA afirmó repetidamente que "no realiza, promueve ni financia el aborto". En una reunión anterior de la junta ejecutiva, algunos de los evaluadores del UNFPA sugirieron que podría hacer más para promover el aborto, al tiempo que elogiaron su "liderazgo discreto" para incluir los medicamentos que causan abortos en las listas de medicamentos esenciales de varios países.

El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha manifestado su intención de restaurar la financiación del UNFPA. Aun así, como ha dicho en repetidas ocasiones el director de comunicaciones del UNFPA, otros países han tomado el relevo. En septiembre, fue citado en PassBlue presumiendo del apoyo sin precedentes de la agencia, principalmente de europeos y Canadá. "Así que tenemos más dinero del que hemos tenido en la historia del UNFPA".

Está claro que la presión de los órganos de supervisión de tratados y el apoyo posterior de legisladores y jueces aumentarán en los próximos años. La forma en que los gobiernos pueden protegerse es asumiendo el papel de “objetores persistentes”, un concepto del derecho internacional que detendría el derecho consuetudinario al aborto. La Declaración de Consenso de Ginebra publicada recientemente hace precisamente eso.

Xus D Madrid

 

Para evitar una nueva crisis humanitaria mundial

Quizás sea hora, apunta Cáritas internacional con respecto a las vacunas, de asumir soluciones de urgencia, dado que se trata de un asunto que afecta a la salud pública mundial. Desde esta perspectiva reclama la convocatoria de una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para estudiar y emprender la condonación de la deuda de los países más pobres lo antes posible y utilizar los fondos obtenidos para mejorar los sistemas médicos y sanitarios de dichos países, promover la producción local de vacunas en diferentes polos técnicos de África, América Latina y Asia, asignando apoyo financiero y técnico a organizaciones locales de la sociedad civil y religiosas.

Un asunto como este solo puede ser abordado desde una perspectiva mundial, con la participación de todas las partes interesadas y con el objetivo de evitar que la pandemia se desborde en los países del Sur, lo que generaría una nueva crisis humanitaria mundial. Estoy de acuerdo con Cáritas que es vital que nadie quede excluido del recurso esencial para combatir esta pandemia.

Jesús Martínez Madrid

 

La CE ante la Ley Celáa

La Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea reconoce en su artículo 14 que los padres tienen derecho a elegir libremente qué modelo educativo quieren para sus hijos de acuerdo con sus convicciones religiosas, filosóficas y pedagógicas. Así mismo, el citado artículo reconoce la libertad de creación de centros educativos desde el respeto a los principios constitucionales y las leyes nacionales. Pues bien, este es el artículo al que se refiere la Comisión Europea (CE) en su Informe sobre la reforma del sistema educativo en España conocida como Ley Celáa.

Al apelar al artículo 14 la Comisión advierte sobre el peligro de que la norma aprobada en España comprometa los principios mencionados en la medida en que prevé la sustitución de plazas de la escuela concertada a base de ampliar las plazas de la escuela pública.

Jesús Martínez Madrid

 

El virus como arma política y negocios inmensos

                           ¿Qué se ha conseguido con las medidas tomadas para eliminar el virus chino? Nada, o apenas nada, al menos aquí en España. Han ido muriendo “los que tenían que morir por abandono o ineficacias políticas, y se han contagiado los que se tenían que contagiar”, que afortunadamente la inmensa mayoría se han curado, pero en ese ya más de un año que nos tienen “controlados y desorientados”, se han cargado la economía social y económica, que es la verdadera “pandemia” y que hará más estragos y daños que el propio virus; además “a la sombra” de todo ello, se han hecho enormes negocios y se siguen haciendo; pero “los políticos” siguen queriéndonos tener confinados, presos, en nuestros propios domicilios, simplemente por cuanto están gozando con el control que han logrado, simplemente infundiendo el terror que han infundido en las masas que no piensan; lo que les permitirá seguirlo haciendo en todas cuantas ocasiones de les presenten, sino al tiempo. Veamos datos de encuestas no gubernamentales, puesto que los que gobiernan sólo dirán lo que les conviene, para ello compran a todo lo comprable, con el dinero público, el que manejan como quieren y sin control judicial ninguno.

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¡CitizenGOers por la libertad!

Luis Losada, CitizenGO 

21 feb 2021

 

 

Hace unos días te envié una encuesta sobre las vacunas. El debate estaba centrado entre la libertad individual y la responsabilidad social.

Te cuento el resultado: participaron 12.813 personas de diferentes países de América Latina: México, Argentina, Colombia, Perú, Chile, Bolivia, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Venezuela, Cuba y Uruguay, entre otros.

El 76,8% se mostraron contrarios a la vacuna obligatoria, sólo el 8,3% a favor y el resto optó por “explicar”.

La inmensa mayoría de Uds. optó por explicar sus opiniones. Y las hay muy elaboradas. ¡Mil gracias!

Creo que todos compartimos algunos criterios básicos:

·  La libertad es un valor fundamental y los gobiernos están tratando de aprovechar la pandemia para limitar o excepcionar nuestras libertades, entre ellas, la libertad de expresión y la libertad de culto.

·  Sana desconfianza de nuestros gobiernos y de sus intenciones

·  Las vacunas que utilizan fetos humanos de abortos provocados no son éticas porque el aborto es moralmente inaceptable.

·  No debemos de hacer daños a terceros si podemos evitarlos.

·  Hay que buscar un equilibrio entre libertad y responsabilidad que sólo se puede alcanzar mediante una información adecuada.

Hay algunas dudas que creo que pueden tener respuesta:

·  ¿Hay que vacunar a quien está sano? Si las vacunas covid fueran claramente seguras, testadas y eficaces, no se plantearía el debate: como con cualquier vacuna, se pone como prevención.

·  ¿Todo lo moralmente obligatorio debe de imponerse por la autoridad? No. No todo lo moralmente exigible debe de ser obligatorio. Es moralmente exigible ser leal al amigo y el Estado no tiene nada que decir.

Dicho esto, hay enorme debate sobre los diferentes elementos:

·  La seguridad y garantías de la vacuna. La mayoría de Uds. se muestran más bien escépticos, critican la ausencia de ensayos clínicos, etc. Hay quien dice “tener más fe en Dios que en las vacunas”... Muchos mostráis vuestra desconfianza de los intereses empresariales de las farmacéuticas. Otros -además- abogan por tratamientos eficaces en lugar de por vacunas.

·  Para algunos, las vacunas no éticas, son absolutamente inaceptables; otros consideran que son efectos secundarios no deseados y de menor rango que la responsabilidad social.

·  Hay quien argumenta que si el cubrebocas es obligatorio, también debería de serlo la vacuna. (Ambas son imposiciones, aunque una más intrusiva que otra)

·  Algunos consideran que la única manera de frenar la pandemia, acabar con las muertes y regresar a la normalidad es la vacunación masiva.

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            En resumidas cuentas, sólo hay una realidad, y es clara; que pese a la gran cantidad de prohibiciones a que nos tienen sometidos, siguen muriendo si bien en cantidades no precisamente de “epidemia y menos de pandemia”; contagiándose más cantidad, pero que generalmente sanan; pero que de la forma que nos ATERRORIZAN, PARECIERA QUE SE VA A ACABAR EL MUNDO. Pero no es así, esta es una enfermedad más y como tal hay que entenderla, yo así lo entiendo.

Abundando en lo que han obtenido mediante encuesta, yo amplío: Cómo el primer dios de este planeta para la mayoría es EL DINERO. Y el poder para los desaprensivos es DINERO; con la difusión del terror por motivos del "virus chino", consiguen las dos cosas.

 

       1) Controlar y dominar con "una reeducación política" al infeliz gobernado que carente de criterios, le hacen creer que van a morir y que los únicos salvadores son los políticos y las vacunas que les van a facilitar.

       2) El movimiento de dinero a través de las vacunas será fabuloso y no sólo a los fabricantes que van a conseguir enormes cantidades de dinero, y cuyo total nunca sabremos, también hay que pensar en comisiones, SOBORNOS, y todo lo que se produce alrededor del dinero en abundancia.

       3) cómo este asunto es de ENORME INTERÉS POLÍTICO, observemos que todos los países han adoptado el mismo sistema de dominio por el terror y sólo propagan la muerte sin remisión si no cumplen sus sojuzgados, las órdenes políticas; así pues, ya han conseguido UNA NUEVA ARMA DE DOMINIO Y ENRIQUECIMIENTO, QUE INDUDABLEMENTE LA VAN A EMPLEAR SIEMPRE QUE PUEDAN, puesto que mediante el dinero público y el soborno a todo el que sea menester, no encontrarán oponentes que puedan informar CORRECTAMENTE A LOS NUEVOS ESCLAVOS QUE PRETENDEN SEAMOS TODOS. Y lo terrible es que “toda la casta política”, ha adoptado este nuevo sistema de dominio para tener “presos a los pueblos”.

 

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y