Las Noticias de hoy 12 Septiembre 2020

Enviado por adminideas el Sáb, 12/09/2020 - 12:37

Papa Ginecología Oncológica

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    sábado, 12 de septiembre de 2020       

Indice:

ROME REPORTS

Palabras del Papa a profesionales de Ginecología Oncológica

Llamamiento de Asia Bibi al primer ministro de Pakistán

LLENA DE GRACIA: Francisco Fernandez Carbajal

“Aprender en la Misa a tratar a Dios”: San Josemaria

Tres amores: Cristo, María, el Papa

Saxum: Recuerdos de Mons. Álvaro del Portillo

Santísimo Nombre de María – Septiembre 12: Padre Tomás Morales

 El Dulce Nombre de María: José María López Ferrera  

Pensar en comunidad | Solidaridad es el camino: Pbro. José Martínez Colín

Quiero hacerte feliz Jesús  : Sheila Morataya

Súper mujer: ¡cuidado!: Blanca Sevilla

Ahora que pase todo esto: Mario Arroyo.

Vence quien confía en la protección de la Virgen María: Plinio Corrêa de Oliveira

Dios no existe…disfrute: Daniel Tirapu 

Lo que te importa: Ángel Cabrero Ugarte 

Educando hijos con inteligencia corporal: Silvia del Valle Márquez

El Hombre visto por la Ciencia.: José Luis Velayos

El Tribunal de Cuentas del Estado se lo ha reconocido.: Suso do Madrid

Muchas muertes podrían evitarse: Jesús Martínez Madrid

Con la mirada: Domingo Martínez Madrid

El espíritu de Munich planea sobre Hong Kong: Xus D Madrid

Nacionalizar Bankia, los jueces “a dedo”, las mascarillas y…: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

Palabras del Papa a profesionales de Ginecología Oncológica

Audiencia en el Aula Pablo VI

SEPTIEMBRE 11, 2020 18:11ROSA DIE ALCOLEAPAPA FRANCISCO

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(zenit – 11 sept. 2020).- El Papa Francisco ha anunciado a un grupo de profesionales de Ginecología Oncológica que “la condición de la enfermedad recuerda esa actitud decisiva para el ser humano que es confiarse: confiarse”.

En audiencia con ellos esta mañana, viernes, 11 de septiembre de 2020, en el Aula Pablo VI, con motivo de la reunión anual de la International Gynecologic Cancer Society, el Pontífice ha agradecido el compromiso de la Asociación a favor de las mujeres que se enfrentan a enfermedades tan difíciles y complejas.

​En este marco, el Santo Padre ha destacado el valor de “confiarse al otro hermano y hermana, y al Otro con mayúscula que es nuestro Padre celestial” y lo ha concretado en una expresión utilizada ya en otras ocasiones: “¡Cuánto, cuánto cura una caricia en el momento oportuno!”.

Francisco ha advertido que “No hay que permitir que la economía entre en el mundo de la sanidad de forma tan contundente como para penalizar aspectos esenciales como la relación con los enfermos”.

Al mismo tiempo, ha expresado su “tristeza” y “preocupación” por el riesgo, bastante generalizado, “de dejar la dimensión humana del cuidado de las personas enfermas a la ‘buena voluntad’ del médico individual, en lugar de considerarla -como es- una parte integral de la actividad de las curas ofrecidas por las estructuras sanitarias”.

Sin embargo, el Santo Padre, en su línea evangelizadora, ha concluido con unas palabras de esperanza: “Os animo a que difundáis en el mundo los valiosos resultados de vuestros estudios e investigaciones, en favor de las mujeres a las que prestáis atención”.

Sigue el discurso completo del Papa Francisco a profesionales de Ginecología Oncológica:

***

Discurso del Santo Padre

​Señoras y señores, ¡buenos días!

Os doy mi más cordial bienvenida y os agradezco esta visita con motivo de la reunión anual de la International Gynecologic Cancer Society. Me brinda la oportunidad de conocer y apreciar el compromiso de vuestra Asociación a favor de las mujeres que se enfrentan a enfermedades tan difíciles y complejas. Agradezco el saludo de vuestro Presidente, el Prof. Roberto Angioli, que ha promovido esta iniciativa.

Me alegra recibir a las representantes de diversas asociaciones, especialmente entre las antiguas pacientes, que favorecen el intercambio y el apoyo mutuo. En vuestro valioso servicio, sois muy conscientes de la importancia de crear lazos de solidaridad entre los pacientes con patologías graves, involucrando a los familiares y a los operadores sanitarios en una relación de ayuda mutua. Esto se vuelve aún más valioso cuando se enfrentan enfermedades que pueden poner en grave peligro, o perjudicar, la fertilidad y la maternidad. En estas situaciones, que repercuten profundamente en la vida de la mujer, es indispensable preocuparse, con gran sensibilidad y respeto, de la condición -psicológica, relacional y espiritual- de cada paciente.

Por eso, no puedo sino alentar vuestro esfuerzo por valorar estas dimensiones dentro de una atención integral, incluso en los casos en los que el tratamiento es esencialmente paliativo. En esta perspectiva, resulta muy útil involucrar a personas que sean capaces de compartir el camino de la cura, dando una contribución de confianza, de esperanza y de amor. Todos sabemos – y también se ha demostrado – que vivir buenas relaciones ayuda y sostiene a los enfermos a lo largo del camino de la cura, reavivando o aumentando la esperanza en ellos. Es la cercanía del amor, precisamente, que abre las puertas a la esperanza. Y también a la curación.

La persona enferma es siempre y mucho más que el protocolo -¡mucho más! en el que se enmarca clínicamente y que se debe efectuar. Prueba de ello es el hecho de que cuando el enfermo ve reconocida su singularidad – vuestra experiencia puede confirmarlo – crece aún más la confianza en el equipo médico y en un horizonte positivo.

​Es mi deseo, y no dudo que también el vuestro, que todo esto no sólo permanezca como la expresión de un ideal, sino que encuentre cada vez más espacio y reconocimiento dentro de los sistemas sanitarios. A menudo se afirma,con razón, que la relación y el encuentro con el personal sanitario, forman parte de la cura. ¡Qué gran beneficio ofrece a los enfermos tener la oportunidad de abrir sus corazones libremente y hablar de su condición y situación! También la posibilidad de llorar con confianza: esto abre horizontes y contribuye a la curación. O, por lo menos, a llevar bien la enfermedad terminal.

Sin embargo, en términos concretos, ¿cómo desarrollar esta gran necesidad dentro de la organización de los hospitales, que está fuertemente condicionada por los requisitos funcionales? Permitidme que exprese mi tristeza y preocupación por el riesgo, bastante generalizado, de dejar la dimensión humana del cuidado de las personas enfermas a la “buena voluntad” del médico individual, en lugar de considerarla -como es- una parte integral de la actividad de las curas ofrecidas por las estructuras sanitarias.

No hay que permitir que la economía entre en el mundo de la sanidad de forma tan contundente como para penalizar aspectos esenciales como la relación con los enfermos. En este sentido, son dignas de elogio las diversas asociaciones sin fines de lucro que colocan a los pacientes en el centro, respaldando sus necesidades y sus preguntas legítimas y dando también voz a quienes, debido a la fragilidad de su condición personal, económica y social, no pueden hacerse oír.

​Ciertamente, la investigación requiere un fuerte componente económico; es verdad. Sin embargo, creo que se puede encontrar un equilibrio entre los diversos factores. Sin embargo, hay que dar el primer lugar a las personas, en este caso a las mujeres enfermas, pero también -no lo olvidemos- al personal que trabaja en estrecha colaboración con ellas a diario, para que pueda trabajar en condiciones adecuadas. También para que pueda tomarse el tiempo de descanso para recobrar las fuerzas y poder seguir adelante.

Os animo a que difundáis en el mundo los valiosos resultados de vuestros estudios e investigaciones, en favor de las mujeres a las que prestáis atención. Ellas, a pesar de sus dificultades, nos recuerdan aspectos de la vida que a veces olvidamos, como la precariedad de nuestra existencia, la necesidad de los demás, la insensatez de vivir concentrados sólo en nosotros mismos, la realidad de la muerte como parte de la vida misma. La condición de la enfermedad recuerda esa actitud decisiva para el ser humano que es confiarse: confiarse. Confiarse al otro hermano y hermana, y al Otro con mayúscula que es nuestro Padre celestial. Y recuerda también el valor de la cercanía, del hacerse prójimo, como nos enseña Jesús en la parábola del buen samaritano (cf. Lc 10,25-37). ¡Cuánto, cuánto cura una caricia en el momento oportuno! Vosotros lo sabéis mejor que yo…

Queridos amigos, os deseo todo lo mejor para vuestro trabajo. Sobre vosotros y sobre vuestras familias, sobre vuestros asociados y sobre aquellas a las que cuidáis, invoco la bendición de Dios; os bendigo a todos vosotros: a todos, cada uno con su propia fe, con su propia tradición religiosa. Pero Dios es el Único para todos. Os bendigo a todos. Invoco la bendición de Dios, fuente de esperanza, fortaleza y de paz interior. Os aseguro mi oración y – dicen que los curas piden siempre ¿no?- yo termino pidiéndoos que recéis por mí porque lo necesito. Gracias.

© Librería Editorial Vaticano

 

 

Llamamiento de Asia Bibi al primer ministro de Pakistán

Entrevista por Ayuda a la Iglesia Necesitada

SEPTIEMBRE 11, 2020 13:49ROSA DIE ALCOLEACRISTIANO PERSEGUIDOS

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(zenit – 11 sept. 2020).- Asia Bibi lanzó un llamamiento al primer ministro de Pakistán, Imran Khan: “¡Por favor ayuden a nuestras niñas porque ninguna de ellas tendría que sufrir!”, durante una conmovedora entrevista en video concedida Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).

La mujer cristiana pakistaní, símbolo del sufrimiento causado por la persecución anticristiana en el mundo, fue entrevistada por videoconferencia en su actual residencia canadiense por la Fundación Pontificia en Italia, sobre el drama de los numerosos menores pakistaníes actualmente secuestrados, convertidos y obligados a casarse por la fuerza y que rara vez obtienen justicia.

Dos nombres destacan estos días por la persecución en Pakistán: Huma Younus y Maira Shahbaz, objeto de una constante campaña de sensibilización por parte de ACN, por lo que Asia Bibi comentó: “Conozco casos de niñas secuestradas, violadas sexualmente y también convertidas a la fuerza. En primer lugar aconsejo a los padres que nunca dejen a sus hijas solas. Sé que estas niñas son perseguidas apelo al primer ministro de Pakistán, Imran Khan: ¡por favor, ayuden a nuestras niñas porque ninguna de ellas debe sufrir!”.

Condenada a muerte

Christian Asia Bibi –Asia Noreen– estuvo detenida en la prisión de Multan en Pakistán desde junio de 2009. Acusada de blasfemia y sentenciada a muerte, en primera instancia, en noviembre de 2010, sentencia confirmada por el Tribunal Superior de Lahore el 16 de octubre de 2014.

Se apeló al Tribunal Supremo y se solicitó la gracia presidencial, el cual la absolvió debido a pruebas insuficientes. El 7 de noviembre se informó que había salido de prisión y estaba volando hacia un lugar desconocido. Varios países le han ofrecido asilo, actualmente vive en Canadá junto a su familia.

La mujer, tras haber cumplido prisión por el perseguimiento religioso, asegura que “Pakistán no es de minorías o mayorías, Pakistán pertenece a todos los ciudadanos  paquistaníes por lo que incluso las minorías religiosas tienen el mismo derecho de ciudadanía. La ley en Pakistán establece que todos tienen libertad, por lo que debe ser garantizada y respetada”.

Libertad religiosa, ¿de rango B?

La libertad religiosa, denuncia ACN, es una libertad “de rango B” en algunos países de Occidente. Asia responde: “En el momento de la fundación y separación de Pakistán de la India, el fundador Ali Jinnah, en su discurso de apertura, garantizó la libertad de religión y pensamiento a todos los ciudadanos. Hoy en día, hay algunos grupos que utilizan las leyes existentes y hago un llamamiento al primer ministro de Pakistán, especialmente por las víctimas de la ley de blasfemia y por las niñas convertidas a la fuerza, para salvaguardar y proteger a las minorías que también son paquistaníes, doy mi ejemplo como víctima”.

Así, la pakistaní confirma: “He sufrido mucho y vivido muchas dificultades, hoy soy libre y espero que esta ley pueda estar sujeta a cambios que prohíban cualquier abuso de ella”.

“Es necesaria la oración”

El 15 de abril de 2015, Ashiq Masih, el esposo de Asia Bibi, y una de sus hijas, Eisham, así como el abogado Joseph Nadeem, participaron en la audiencia general del Papa Francisco. En febrero de 2018, el Santo Padre les recibía en audiencia privada. Fue entonces cuando el Pontífice puso en las manos de Eisham un rosario para que Asia en la cárcel pudiera rezar la oración mariana unida a él. Y así fue.

Para Asia Bibi, perseguida por su fe, la oración “es la forma de relacionarse con Dios y en el Evangelio está escrito que Jesús dice que todo el que me siga será perseguido. Por tanto, para permanecer fuertes en la fe, es necesaria la oración”.

Unión al Papa Francisco

Cuenta a ACN que tiene dos coronillas (decenarios) donadas por el Santo Padre, una se quedó en Pakistán y otra todavía está conmigo, y todos los días rezo el rosario por la fe y por los perseguidos en Pakistán. “Agradezco al Santo Padre Francisco y al Papa Benedicto que intercedieron por mí, y agradezco a Ayuda a la Iglesia Necesitada, y también a muchos otro que han orado por mí”.

Además, invitada por la fundación italiana a visitar la capital, añade que tiene un “gran deseo de visitar” Roma y “si es posible”, de encontrarse con el Santo Padre. “También de visitar los lugares sagrados en Jerusalén, ciudad de la fuente de mi fe, Jesucristo, allí fue asesinado en el Calvario y allí ha resucitado”, dice emocionada ante la cámara.

 

LLENA DE GRACIA

— El corazón de Nuestra Madre Santa María fue colmado de gracias por el Espíritu Santo.

— La plenitud de gracia de María, un regalo inmenso para nosotros. Gratitud al Señor por este privilegio mariano.

— Correspondencia fidelísima de María a todas las gracias.

I. Dice el Señor: No hay árbol bueno que dé mal fruto, ni tampoco árbol malo que dé buen fruto. Pues cada árbol se conoce por su fruto; no se recogen higos de los espinos, ni se cosechan uvas del zarzal. El hombre bueno del buen tesoro de su corazón saca cosas buenas, y el malo de su mal saca cosas malas: porque de la abundancia del corazón habla la boca1.

Mediante esta doble comparación –la del árbol, que si es bueno da buenos frutos, y la del hombre que habla de aquello que lleva en su corazón– nos enseña Jesús que la santidad ni se disimula, ni se puede sustituir por nada: lo que uno tenga, eso da. Y comenta San Beda. «El tesoro del corazón es lo mismo que la raíz del árbol. La persona que tiene un tesoro de paciencia y de caridad en el corazón produce excelentes frutos: ama a su prójimo y reúne las otras cualidades que enseña Jesús; ama a los enemigos, hace el bien a quien le odia, bendice a quien le maldice, reza por el que le calumnia... Pero la persona que tiene en su corazón un fondo de maldad hace exactamente lo contrario: odia a sus amigos, habla mal de quien le quiere, y todas las demás cosas condenadas por el Señor»2.

El corazón de Nuestra Madre Santa María fue colmado de gracias por el Espíritu Santo. Salvo Cristo, jamás se dio ni se dará un árbol con savia tan buena como la vida de la Virgen. Todas las gracias nos han llegado y vienen ahora por medio de Ella; sobre todo, nos llegó el mismo Jesús, fruto bendito de las entrañas purísimas de Santa María. De sus labios han nacido las mejores alabanzas a Dios, las más gratas, las de mayor ternura. De Ella hemos recibido los hombres el mejor consejo: Haced lo que Él os diga3, un consejo que nos repite calladamente en la intimidad del corazón.

En Nazaret la Virgen recibió la embajada del Ángel, que le dio a conocer la voluntad de Dios para Ella desde toda la eternidad: la de ser Madre de su Hijo, Salvador del género humano. «El mensajero saluda a María como “llena de gracia”; la llama así como si este fuera su verdadero nombre. No llama a su interlocutora con el nombre que le es propio en el registro civil: “Miryam” (María), sino con este nombre nuevo: “llena de gracia”. ¿Qué significa este nombre? ¿Por qué el Arcángel llama así a la Virgen de Nazaret? (...).

»Cuando leemos que el mensajero dice a María “llena de gracia”, el contexto evangélico, en el que confluyen revelaciones y promesas antiguas, nos da a entender que se trata de una bendición singular entre todas las “bendiciones espirituales en Cristo”. En el misterio de Cristo, María está presente ya “antes de la creación del mundo” como aquella que el Padre “ha elegido” como Madre de su Hijo en la Encarnación, y junto con el Padre la ha elegido el Hijo, confiándola eternamente al Espíritu de santidad»4.

La razón de esta dignidad estriba en que la gracia inicial de María debió ser tal que la dispusiera para ser Madre de Dios, lo cual pertenece a un orden distinto del de los santos y de los ángeles. María –afirma el Concilio Vaticano II– es «Madre de Dios Hijo y, por tanto, la Hija predilecta del Padre y el Sagrario del Espíritu Santo; con un don de gracia tan eximia, antecede en mucho a todas las criaturas celestiales y terrenas»5.

«Toda la bondad, toda la hermosura, toda la majestad, toda la belleza, toda la gracia adornan a nuestra Madre. —¿No te enamora tener una Madre así?»6.

II. Afirma Santo Tomás que el bien de una gracia es mayor que el bien natural de todo el universo7. La menor gracia santificante contenida en el alma de un niño después de su bautismo vale más que los bienes naturales de todo el universo, más que toda la naturaleza creada, comprendiendo a los ángeles. Existe en la gracia una participación en la vida íntima de Dios, que es superior también a todos los milagros. ¿Cómo sería el alma de María, cuando Dios la rodeó de toda la dignidad posible y de su amor infinito?

En María se complace Dios desde la eternidad de su Ser. «Desde siempre, en un continuo presente, Dios se goza en el pensamiento de su Madre, Hija y Esposa. No es casualidad ni capricho el que la Iglesia, en su Liturgia, aplique y haya aplicado a Nuestra Señora palabras de la Escritura cuyo sentido directo se refiere a la increada Sabiduría»8. Así, leemos en el Libro de los Proverbios: Desde la eternidad fui establecida; desde los orígenes, antes que la tierra fuese. Todavía no existían los abismos, y yo estaba ya concebida; aún no habían brotado las fuentes de las aguas, no estaba sentada la grandiosa mole de los montes, ni aún había collados, cuando yo había ya nacido; aún no había criado la tierra, ni los ríos, ni los ejes del mundo. Cuando extendía Él los cielos estaba yo presente; cuando con ley fija encerraba los mares dentro de su ámbito, cuando establecía allá en lo alto las regiones etéreas y ponía en equilibrio los manantiales de las aguas, cuando circunscribía al mar en sus términos, e imponía ley a las aguas para que no traspasasen sus límites, cuando asentaba los cimientos de la tierra, con Él estaba yo disponiendo todas las cosas, y eran mis diarios placeres el holgarme continuamente en su presencia, el holgarme del universo; siendo todas mis delicias el estar con los hijos de los hombres. Ahora, pues, ¡oh hijos!, escuchadme: Bienaventurados los que siguen mis caminos9.

La Virgen es, de un modo muy profundo, trono de la gracia. A Ella se pueden aplicar unas palabras de la Epístola a los Hebreos: Acudamos confiadamente al trono de la gracia, a fin de que alcancemos misericordia, y encontremos la gracia que nos ayude en el tiempo oportuno10. El trono, símbolo de autoridad, pertenece a Cristo, que es Rey de vivos y de muertos. Pero es un trono de gracia y de misericordia11, y lo podemos aplicar a María –y así está en textos litúrgicos antiguos12–, por quien nos llegan todas las gracias. La protección de María es «como un río espiritual que desde cerca de dos mil años se derrama sobre todos los hombres»13. Es la savia que no cesa de dar fruto en ese árbol que Dios quiso plantar con tanto amor. Es el tesoro inmenso de María, que beneficia continuamente a sus hijos. ¿De qué manera vamos a alcanzar mejor la misericordia divina, sino acudiendo a la Madre de Dios, que es también Madre nuestra?

La plenitud de gracia con que Dios quiso llenar su alma es también un regalo inmenso para nosotros. Demos gracias a Dios por habernos dado a su Madre como Madre nuestra, por haberla creado tan excepcionalmente hermosa en todo su ser. Y la mejor forma de agradecérselo es quererla mucho, tratarla a lo largo del día, aprender a imitarla en el amor a su Hijo, en su plena disponibilidad para lo que a Dios se refiere.

Le decimos: Dios te salve, llena de gracia..., y nos quedamos prendados de tanta grandeza, de tanta hermosura, como debió de quedarse el Arcángel Gabriel cuando se presentó ante Ella. «¡Oh nombre de la Madre de Dios! ¡Tú eres todo mi amor!»14.

III. La Virgen tuvo en todo instante la plenitud de la gracia que le correspondía, y esta fue creciendo y aumentando de día en día, pues las gracias y dones sobrenaturales no limitan la capacidad de su recipiente, sino que lo dilatan y ensanchan para nuevas comunicaciones. Cuanto más se ama a Dios, tanto más se capacita el alma para amarlo más y recibir más gracia. Amando se adquieren nuevas fuerzas para amar, y quien más ama, más quiere y más puede amar: la gracia llama a la gracia y la plenitud de gracia a una plenitud siempre mayor.

El tesoro de gracias que recibió María en el instante mismo de la creación de su alma santa fue inmenso. En aquel momento se cumplieron ya las palabras que el Ángel le dirigió el día de la Anunciación: Dios te salve, llena de gracia15. María, desde el principio, ha sido amada por Dios más que todas las criaturas, pues el Señor se complació plenamente en Ella y la colmó sobreabundantemente de todas sus gracias, «más que a todos los espíritus angélicos y que a todos los santos»16. Muchos santos y doctores de la Iglesia piensan que la gracia inicial de María es superior a la gracia final de todos los demás seres. Santo Tomás afirma de la Virgen que «su dignidad es en cierto modo infinita»17. Esta gracia le fue dada a la Virgen en razón de su Maternidad divina.

Además, el contacto maternal –físico y espiritual– de María con la Humanidad Santísima de Cristo, constituye para Ella una fuente continua e inagotable de crecimiento en gracia. «María está unida a Cristo de un modo totalmente especial y excepcional, e igualmente es amada en este “Amado” eternamente, en este Hijo consubstancial al Padre, en el que se concentra toda “la gloria de la gracia”»18. Los frutos de ese trato maternal fueron máximos, según aquel principio que expresa así Santo Tomás: cuanto más cerca de la fuente se encuentra el recipiente, tanto más participa de su influjo19. Ninguna criatura estuvo nunca más cerca de Dios. El aumento continuo de la plenitud de gracia de Nuestra Madre fue más intenso en algunos momentos concretos de su vida: en la Encarnación, en el Nacimiento, en la Cruz, en Pentecostés, cuando la Virgen recibiera la Sagrada Eucaristía...

A la plenitud de gracia de la Virgen correspondió una plenitud de libertad –se es más libre cuanto más santo se es–, y, en consecuencia, una respuesta fidelísima a estos dones de Dios, por la cual obtuvo una inmensidad de méritos. A Ella acudimos ahora nosotros, que somos sus hijos, y que tenemos tanta necesidad de ayuda.

1 Lc 6, 43-49. — 2 San Beda, Comentario al Evangelio de San Lucas, 2, 6. — 3 Jn 2, 5. — 4 Juan Pablo II, Enc. Redemptoris Mater, 25-III-1987, 8. — 5 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, n. 53. — 6 San Josemaría Escrivá, Forja, n. 491. — 7 Cfr. Santo Tomás, Suma Teológica, 1-2, q. 113, a. 9. — 8 C. López Pardo, El Avemaría, Palabra, Madrid 1975, p. 24. — 9 Prov 8, 23-32. — 10 Heb 4, 16. — 11 Cfr. Sagrada Biblia, Epístola a los Hebreos, EUNSA, Pamplona 1987, in loc. — 12 Cfr. Introito de la Misa del 22 de agosto, anterior a la reforma de Pablo VI. — 13 R. Garrigou-Lagrange, La Madre del Salvador, Rialp, Madrid 1976, p. 58. — 14 San Alfonso Mª de Ligorio, Las glorias de María, Rialp, Madrid 1977, p. 305. — 15 Lc 1, 28. — 16 Cfr. Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8-XII-1854. — 17 Santo Tomás, o. c., 1, q. 25, a, 6, ad 4. — 18 Juan Pablo II, o. c., 8. — 19 Cfr. Santo Tomás, o. c., 3, q. 7, a. 1.

 

“Aprender en la Misa a tratar a Dios”

Humildad de Jesús: en Belén, en Nazaret, en el Calvario... —Pero más humillación y más anonadamiento en la Hostia Santísima: más que en el establo, y que en Nazaret y que en la Cruz. Por eso, ¡qué obligado estoy a amar la Misa! (“Nuestra” Misa, Jesús...). (Camino, 533)

12 de septiembreQuizá, a veces, nos hemos preguntado cómo podemos corresponder a tanto amor de Dios; quizá hemos deseado ver expuesto claramente un programa de vida cristiana. La solución es fácil, y está al alcance de todos los fieles: participar amorosamente en la Santa Misa, aprender en la Misa a tratar a Dios, porque en este Sacrificio se encierra todo lo que el Señor quiere de nosotros.

Permitid que os recuerde lo que en tantas ocasiones habéis observado: el desarrollo de las ceremonias litúrgicas. Siguiéndolas paso a paso, es muy posible que el Señor haga descubrir a cada uno de nosotros en qué debe mejorar, qué vicios ha de extirpar, cómo ha de ser nuestro trato fraterno con todos los hombres.

El sacerdote se dirige hacia el altar de Dios, del Dios que alegra nuestra juventud. La Santa Misa se inicia con un canto de alegría, porque Dios está aquí. Es la alegría que, junto con el reconocimiento y el amor, se manifiesta en el beso a la mesa del altar, símbolo de Cristo y recuerdo de los santos: un espacio pequeño, santificado porque en esta ara se confecciona el Sacramento de la infinita eficacia. (Es Cristo que pasa, 88)

 

Tres amores: Cristo, María, el Papa

Extraído del libro "Apuntes" sobre San Josemaría Escrivá de Balaguer, escrito por Salvador Bernal y editado por Rialp

ÚLTIMAS NOTICIAS14/01/2009

Que busques a Cristo, que encuentres a Cristo, que ames a Cristo. Madrid, 29‑V‑33 . Don Ricardo Fernández Vallespín con­serva un ejemplar de la Historia de la Sagrada Pasión del P. Luis de la Palma, con esta dedicatoria del Fundador del Opus Dei.

Desde su juventud, y hasta su muerte, podría decirse que Mons. Escrivá de Balaguer no hizo otra cosa que poner almas delante de Cristo, de ese Cristo que es herí et hodie, ipse et in saecula, "el mismo ayer y hoy y por los siglos" (Heb. 13,8). Cristo, que es la única Víctima, el único Modelo. Cristo, que no es un personaje histórico, sino que vive, y espera a cada uno de los cristianos desde hace veinte siglos.

Probablemente un teólogo que analice con calma sus escritos se verá obligado a reconocer que su doctrina, ante todo, es ne­tamente cristológica. Pero, sin entrar en profundidades teológicas ‑otros lo harán‑ es claro que su sentido cristocéntrico va inse­parablemente unido a su devoción mariana y a su afecto incon­dicionado hacia el Papa, el Vicecristo, el dulce Cristo en la tierra, como gustaba repetir con Santa Catalina de Siena.

Bastaba un rato de conversación ‑por breve que fuera­para darse cuenta enseguida de que todo en su vida giraba alre­dedor de Cristo, de María y del Papa. Lo comprobó don Alfonso

Casas, chantre de la catedral de Túy, a quien el obispo de aquella diócesis presentó al Fundador del Opus Dei en 1945: "No sé si fue entonces (o posteriormente, a través de sus escritos) cuando pude apreciar su profundísima devoción a la Santísima Virgen, a San José, y su incesante e intenso amor al Papa".

"Tres grandes fuerzas ‑ha bosquejado en el diario ABC don Marcelo González, Cardenal Primado de España‑ animaban su vida interior, presentes cada día y cada hora en su espíritu, de valor supremo e insustituible para vivir como hijo de la Iglesia en su doble dimensión mística (amor al misterio de la Esposa de Cristo) y apostólica (dinamismo de una fe que aspira a renovar el mundo). Eran la Eucaristía, particularmente el santo sacrificio de la Misa (sentido de redención); amor a la Humanidad de Cristo, niño, hombre, muerto y resucitado (sentido de encarna­ción de la fe en el mundo), y amor vivísimo a la Santísima Virgen María, de la cual no quería ver separado a San José (sentido de familia de los hijos de Dios que tienen junto a sí motivos de gozo, al encontrarse con la belleza espiritual y la ayuda materna de María)".

Efectivamente, su devoción a Santa María era inseparable de San José. Lo llevaba hasta el extremo, si se quiere anecdótico, pero altamente significativo, de unir en una sola palabra su nom­bre de pila, Josemaría. Como relataba el canónigo don Mariano A. Taberna en el Diario de Ávila (28 de junio de 1975), a raíz de su muerte: "Escribo el nombre completo, porque no toleraba nunca que se le llamara sólo don José . Por favor, no me quite a la Virgen, decía inmediatamente".

Otro sacerdote, don Ramón Cermeño, repasa unos ejercicios espirituales en el Seminario de Ávila, poco después de terminada la guerra de España: insistía en la importancia de fomentar durante el día la presencia de Dios, llamaba a la Virgen "la Señora" y "Santa María", y recomendaba invocarla antes de comenzar el estudio con la jaculatoria Sancta María, Mater Dei et Sedes sapientiae, ora pro me, "costumbre que en cuanto a mi se refiere llegó a ser connatural". Y concluye: "Inculcó también tener gran devoción al `Señor San José', cosa que se notaba él vivía".

El Fundador del Opus Dei vivía lo que decía, hablaba de lo que vivía. A propósito de aspectos diversos de la vida cristiana, todos los que le conocieron lo anotan. No hay excepción tam­poco, cuando se trata de San José y de Santa María. Afirma el P. Sancho, O.P.: "Era muy devoto de la Virgen, mucho, mucho. Conservo su libro sobre el Santo Rosario, que es todo él una prueba viva de su devoción mariana; si no la hubiera tenido, no hubiera escrito ese libro lleno de una gran ternura con nuestra Madre".

Diversas manifestaciones de cariño a la Virgen, llenas de delicadeza hacia la que es Madre de Dios y Madre nuestra ‑así le gustaba reiterar‑, se han incorporado a la vida diaria de los socios del Opus Dei, por él recogidas del tesoro de las recias y seculares tradiciones cristianas: el Santo Rosario, el Ángelus, el Acordaos, las tres Avemarías de la noche, el escapulario del Carmen, las imágenes de Santa María que presiden tantos luga­res de trabajo y de oración.

Y junto a la devoción a Santa María ‑inseparable‑, recurrió siempre a San José, a quien muy pronto invocó como Padre y Señor. A él se encomendó siempre, como maestro de vida interior. Sobre San José ha dejado páginas espléndidas que glosan su vida de trabajo, su docilidad a los planes divinos, su humilde sentido de responsabilidad, su amor y delicadeza hacia María y Jesús. Del Santo Patriarca tenían que aprender los socios de la Obra a tratar ‑a contemplar‑ a Jesucristo y a la Virgen.

En los últimos años de su vida, la presencia de la trinidad de la tierra ‑Jesús, María y José‑ que desde que era sacerdote joven fue connatural al Fundador del Opus Dei, se hace de día en día más intensa, más entrañable. Y en esos años finales de su caminar terreno, proclama con ímpetu su amor a San José, al que reserva un trato especial que lo penetra todo. Cabe destacar dos ideas, que el Fundador del Opus Dei invocará con ocasión y sin ella y que, sin duda, están en el centro de su última predicación sobre el Santo Patriarca. Tienen enjundia teológica y, sobre todo, un inextinguible despliegue de consecuencias prácticas. Bien grabadas quedaron a un socio del Opus Dei brasileño, en mayo de 1974, que iba con el Padre en el avión que le llevaba de Río de Janeiro a Sáo Paulo. Durante aquel viaje, comenzó a hablar de San José y de su propósito, para aquel mes de mayo, de meter a San José en todo. Esas dos ideas, que enmarcaban todo un programa de vida contemplativa, y que esbozó brevemente durante el vuelo, eran:

‑Después de Santa María, es la criatura más perfecta que ha salido de las manos de Dios; yo estoy seguro.

‑Pensad que podría aplicarse a San José lo que dicen los teólogos de Santa María: que Dios Nuestro Señor podía llenarla con su gracia, y si pudo, lo hizo...

Con San José, su Esposa está presente en los momentos deci­sivos de la vida de Mons. Escrivá de Balaguer y de la historia del Opus Dei. Antes de su fundación, en la súplica confiada a la Virgen del Pilar. El 2 de octubre de 1928, en las campanas de la iglesia madrileña de Nuestra Señora de los Ángeles, que festeja­ban a su Patrona, y oyó mientras hacía oración. En la primera aprobación que el Opus Dei recibió de la Santa Sede, el 11 de octubre de 1943, día de la Maternidad de la Virgen. El 2 de fe­brero de 1947, Fiesta de la Purificación de Nuestra Señora, cuando Pío XII promulgó la Constitución Apostólica Provida Mater Ecc1esia, mediante cuya aplicación el Opus Dei obtendría la aprobación solemne de la Iglesia. El 15 de agosto de 1951, cuando en la Santa Casa de Loreto ‑en momentos muy difíci­les‑ hizo la Consagración de la Obra al Corazón Dulcísimo de María. Hasta la hora del Ángelus del 26 de junio de 1975, en que sintió el delicado beso de Santa María, camino de la presencia eterna ante su Hijo.

El recurso filial a Nuestra Señora fue constante: acudía a Ella para lo grande, y para lo aparentemente más pequeño. Y tenía afecto a todas las advocaciones de la Virgen.

Lorenzo Martín Nieto, arquitecto de Sevilla, coincidió con Mons. Escrivá de Balaguer, por los años cuarenta, un día de Jueves Santo. El Fundador del Opus Dei había llegado a Sevilla el día anterior. Se veía la necesidad de encontrar un sitio donde pudieran vivir algunos socios de la Obra, y desde allí desarrollar la labor en aquella ciudad:

Rezad para que pronto tengamos una casa, pues aquí estamos de prestado ‑les confió‑. Se lo he pedido a vuestra Patrona, la Virgen de los Reyes, y le he dicho que, si nos prepara pronto una residencia de estudiantes en esta tierra, su imagen presidirá el oratorio que allí se instale.

El 15 de noviembre de 1972 consagró el altar del oratorio del Colegio Mayor Guadaira, instalado pocos años antes en un edificio de nueva planta. El oratorio está presidido por una imagen de la Virgen de los Reyes, en una talla distinta, mejor acabada, que la que estuvo en la primera sede de Guadaira, desde los años cuarenta.

Aquel día, después de consagrar el altar, se quedó un buen rato con los residentes, en el salón de actos. Y resaltando cómo Cristo perdonaba desde la Cruz, vino a su mente la primera vez que había estado en Sevilla, durante una Semana Santa. Se puso a hacer oración delante de un paso, de una imagen de la Virgen:

Me fui a la luna. Viendo aquella imagen de la Virgen tan pre­ciosa, ni me daba cuenta de que estaba en Sevilla, ni en la calle. Y alguien me tocó así, en el hombro. Me volví y encontré un hombre del pueblo, que me dijo: ‑Padre cura, ésta no vale na; la nuestra es la que vale! De primera intención casi me pareció una blasfemia. Después pensé: ‑Tiene razón; cuando yo enseño retratos de mi madre, aun­que me gustan todos, también digo: éste, éste es el bueno. ;Qué amor tenéis a la Virgen aquí, hijos míos! Que Ella os bendiga y os guarde. Que os haga limpios, que os haga rectos, que os haga alegres ‑lo sois‑, que os haga felices en la tierra; aunque tengáis algún pecadillo que otro... Jesucristo os perdona­rá, porque cuando volvéis a Ella, volvéis a su Hijo. Además, somos tan débiles todos... Ya rezaréis para que también yo vuelva siempre a mi Madre, con el amor que le tenéis vosotros. He venido a Sevilla, una vez más, para aprender a amar a la Virgen. No vengo a enseñar: vengo siempre a aprender. Y quiero a la Virgen en todas vuestras imágenes, que son tan ma­ravillosas. Precisamente me decían ayer: ‑¿No irá usted a ver..., tal imagen de la Virgen? Y yo les contesté: ‑Mira, a mí me gustan todas las imágenes de Nuestra Se‑ ñora. Tendría que ir a verlas todas, y eso no es posible; así que no podré ver esa imagen que me dices. En un rincón de Aragón estamos levantando un gran santua­rio a la Virgen. Amo tanto a Nuestra Señora, que no haré ninguna propaganda de la Virgen de Torreciudad, ninguna (...). Porque amo todos los retratos de mi Madre, todas las imágenes de la Virgen:

En los primeros años de su vida, ermitas y santuarios de toda España habían conocido los piropos ‑el Santo Rosario‑ del Fundador del Opus Dei. Luego serían del mundo entero: Lourdes, Fátima, Loreto, Einsiedeln, Guadalupe (México), Nues­tra Señora Aparecida (Brasil), Luján (Argentina), Lo Vázquez (Chile). O cualquier imagen de Santa María escondida en los rin­cones de una calle madrileña o romana, o en iglesias ‑católicas o no‑ de media Europa.

Pedro Casciaro, que había conocido a don Josemaría en los comienzos de 1935, quiso tenerlo como director espiritual. Bajo su guía fue aprendiendo a hacer oración, a estar en la presencia de Dios en todo momento, también por la calle. Para ayudarle de modo práctico, le preguntó un día cuál era el camino habitual desde su casa ‑en la calle de Castelló‑ hasta la Escuela de Ar­quitectura ‑tenía él clases en el edificio de Areneros que el gobierno había incautado a la Compañía de Jesús‑ o la Facultad de Ciencias, aún en San Bernardo. Y entonces le fue enumerando las imágenes de la Virgen que podía encontrar en su camino:

En la calle de Goya ‑más o menos fueron éstas sus pala­bras‑ hay una pastelería apenas volver la esquina de Castelló, que tiene una hornacina con la Purísima Concepción; al llegar a la estatua de Colón, en el cruce con el paseo de la Castellana, tienes en uno de los relieves del pedestal de la estatua una escena de los Reyes Católicos donde hay una imagen de la Virgen del Pilar; subiendo por los Bulevares...

Pedro Casciaro quedó sorprendido al comprobar su poca capacidad de observación, él ‑estudiante de Arquitectura‑ que tanto solía fijarse en los detalles ornamentales. En realidad ‑apostilla‑, "sólo un alma enamorada de la Virgen habría podido detectarlas. Desde entonces mis horas de trabajo fueron adquiriendo un nuevo sentido de santificación, y mis andanzas por las calles de Madrid, nuevas perspectivas contemplativas".

Y, por fin, el Papa, el dulce Cristo en la tierra.

Encarnación Ortega ilustra con muchos detalles su llegada a Roma el 27 de diciembre de 1946, con otras tres asociadas de la Obra, las primeras que iban a quedarse en Italia. En el recorrido del aeropuerto romano al pequeño piso, instalado en Piazza Cittá Leonina, quiso el Fundador que pasaran por el Colosseo y que allí rezaran, despacio, un Credo, pidiendo a los mártires ‑que en aquel lugar dieron su vida‑ fe y fortaleza para ser buenos instrumentos en servicio de la Iglesia y del Romano Pontífice. A la mañana siguiente, ante el sepulcro del primer Papa, reno­varon su petición con amor filial, y rezaron intensamente por el Romano Pontífice que en aquel momento ocupaba la sede de Pedro.

No fue una excepción. Más bien al contrario: el Fundador del Opus Dei siempre enseñó a las almas a querer y a orar por el Santo Padre, viendo en él al representante ‑al Vicecristo ‑ de Dios en la tierra. Por eso quería que toda persona del Opus Dei que llegase á Roma fuese inmediatamente a la Basílica de San Pedro para renovar su fe y rendir homenaje al Pontífice reinante.

Su amor, su veneración por el Papa ‑quienquiera que fuese­era patente. No hacía falta, ni mucho menos, ser socio del Opus Dei para advertirlo. El 27 de agosto de 1972 ‑y es un ejemplo entre muchos‑ el Cardenal Frings predicaba en Colonia con motivo de la primera Misa solemne de un nuevo sacerdote del Opus Dei: "Para ser sacerdote en la Iglesia Católica hay que estar firmemente convencido ‑convencido, diría yo, con una divina certeza‑ de que la Iglesia es dirigida en su cúspide por Pedro y por su sucesor, el Papa. Mons. Escrivá lo ha captado desde hace tiempo. Y él ha ido por delante de los suyos en su fiel lealtad al Papa, y ha permanecido siempre en fidelidad incon­movible al Papa".

El Consiliario del Opus Dei en España, don Florencio Sánchez Bella, pronunció la homilía en el funeral por el alma de Mons. Escrivá de Balaguer que se celebró en los primeros días de julio de 1975 en la madrileña Basílica de San Miguel. En un momento dado, contempló su amor apasionado por la Iglesia: "Sus últimas palabras ‑lo habéis leído en la prensa‑ fueron de amor a la Iglesia y al Papa".

"Permitidme una expansión de amigo. Quiero contaros una anécdota bien reciente, del sábado pasado. Estábamos haciendo oración por la mañana, temprano, en el oratorio del Consejo Ge­neral del Opus Dei en Roma. Hacía pocas horas que habíamos dado sepultura al cuerpo de Monseñor Escrivá de Balaguer. Am­biente de paz, de serenidad, mientras el sacerdote, sentado en una pequeña mesa, leía un libro de meditaciones compuesto hace bastantes años. Hasta que llegó a una cita del Padre, allí recogida. Os la leeré : Cuando vosotros seáis viejos, y yo haya rendido cuentas a Dios, vosotros diréis (...) cómo el Padre amaba al Papa con toda su alma, con todas sus fuerzas.

"Brotaron aquí sollozos que subrayaban cómo iba ya prepa­rándonos nuestro Padre en caminos de fe, de esperanza y de amor, unidos inseparablemente a la Iglesia y al Papa'".

Este espíritu del Fundador del Opus Dei se compendiaba en un adjetivo: "romano". El cardenal Poletti, Vicario de la diócesis de Roma, escribía a don Álvaro del Portillo, entonces Secretario general del Opus Dei, el día 27 de junio de 1975:

"La Diócesis de Roma debe mucho a tantos

Fundadores de Institutos Religiosos, Asociaciones, y actividades apostólicas que se han desarrollado en la Urbe. Mons. Escrivá de Balaguer, per­sonalidad se suma a esta admirable serie de hombres de Dios.

"El ‑que vivía en Roma desde 1946‑ se preciaba de ser “muy romano” y ha inculcado a sus hijos e hijas, repartidas por el mundo, este amor suyo a Roma, la diócesis del Papa. (...) Como Vicario General del Santo Padre, al recordar la figura del Fun­dador del Opus Dei, deseo expresar mi agradecimiento por el celo suyo y el de sus hijos, que ha sido un fermento de vida apostólica en los más variados ambientes de la vida romana”.

El texto íntegro de esta carta apareció en el número de la Rívista Diocesana di Roma correspondiente a julio‑agosto de 1975. En ese mismo número Francesco Angelicchio publicaba un artículo con el expresivo título Un sacerdote español “muy romano”. En él se preguntaba: “¿Por qué quiso Mons. Escrivá de Balaguer ser “muy romano”? ¿Cuál ha sido la razón para que quisiera con todas sus fuerzas, como repetía a sus hijos, “romanizar” la obra que ha fundado? Sin duda, para tener él mismo y para dar a la nueva fundación idéntico aire con el que Cristo quiso dar a su Iglesia y a su Vicario estableciéndolo en Roma. Para el fundador del Opus Dei, romanidad es sinónimo a la vez de unidad y de universalidad, es manifestación de amor y obediencia al Papa, obispo de Roma, es expresión de docilidad y de servicio a la sede apostólica, es deseo de impregnarse en el espíritu de la primitiva cristiandad y de la Iglesia de los mártires que en Roma aportaron la mayor contribución a la salvación y al incremento de la fidelidad a la Esposa de Cristo y al Primado de Pedro".

El Fundador del Opus Dei quería grabar en los socios de la Obra ‑en todos los fieles‑ el amor hacia el Vicario de Cristo que rebosaba dentro de su corazón de cristiano. Una vez más, decía y enseñaba lo que vivía. Su primer viaje a Roma fue en 1946. Tras una difícil travesía por mar de Barcelona a Génova ‑donde Mons. Escrivá de Balaguer celebró su primera Misa en tierra italiana, en una iglesia medio destruida por los bombar­deos de la guerra‑, hizo el camino de Génova a Roma en coche, junto con don Álvaro del Portillo y don Salvador Canals, que habían ido a recibirles a Génova. También viajaba don José Orlandis, que narra así la llegada a la Ciudad Eterna:

"Había todavía luz en el cielo, en el crepúsculo de uno de los días más largos del año, cuando por la Vía Aurelia llegamos a las cercanías de la Urbe. En cierto momento, y tras una revuelta del camino, apareció ante nuestros ojos la cúpula de San Pedro. El Padre se emocionó visiblemente y rezó en voz alta un Credo. Pocos minutos después, nos deteníamos en Piazza delta Cittá Leonina, donde estaba el piso recién alquilado, que fue el primer domicilio de Monseñor Escrivá de Balaguer en Roma. Una terra­za de esta casa se abría sobre la Plaza de San Pedro, y a la derecha se alzaba la mole del Palacio Vaticano, con la ventana ilumi­nada donde trabajaba el Romano Pontífice. Nuestro Padre estaba lógicamente fatigado tras aquel largo y duro viaje. Mas, a pesar de nuestros ruegos, no quiso retirarse a descansar y pasó la noche entera en oración en esa terraza, teniendo enfrente la casa del Vicario de Cristo en la tierra.

"Quiero, todavía, dejar constancia de un detalle que, sin duda, constituyó para nuestro Fundador una heroica y silenciosa mortificación. La gran ilusión de toda su vida había sido hacer su `romería' y videre Petrum. Se dio la circunstancia de que la pri­mera residencia a donde fue a vivir a su llegada a Roma se hallaba a un paso de la Plaza de San Pedro. Pero nuestro Padre debió de resolver entonces ofrecer a Dios lo que para él repre­sentaba el más costoso sacrificio. Y dejó pasar un día, y otro, y otro, hasta seis, sin cruzar la Plaza y postrarse ante la tumba de San Pedro. Por fin ‑nosotros veníamos observando estas cosas con silencioso respeto‑ el día 29, Fiesta del Apóstol, dijo:

Vamos a San Pedro

Algo semejante relata Francesco Angelicchio, en el artículo citado poco más arriba: "Le gustaba mucho ‑en algunas épocas durante muchos días seguidos‑ acercarse hasta la Plaza de San Pedro para rezar el Credo y la oración `pro Pontifice'. Al llegar a las palabras `creo en la Iglesia, una, santa, católica, apostólica', hacía una pequeña variación, que rezaba con gran intensidad: creo en mi Madre la Iglesia Romana, repitiendo tres veces este acto de fe. A continuación, proseguía: `una, santa, católica, apostólica'. Veíamos cómo las meditaba y procuraba grabarlas a fuego en la cabeza y en el corazón incluso de las personas que le acompañaban".

Mons. Escrivá de Balaguer rezó e hizo rezar, todos los días, en todos los Centros de la Obra, y a todos los socios, por la persona y las intenciones del Papa. Lo subrayó el Consiliario del Opus Dei en Italia, Mario Lantini, en los funerales celebrados el 28 de junio de 1975 en la Basílica romana de San Eugenio:

"Cristo. María. El Papa. ¿No acabamos de indicar, en tres palabras, los amores que compendian toda la fe católica? Mons. Escrivá de Balaguer, el Padre, había escrito estas palabras en 1934, cuando tenía treinta y dos años y el Opus Dei no contaba más que seis. Estas tres palabras componen un programa que ha guiado su vida entera, la de todos los socios del Opus Dei y la de cientos de miles de personas de todo el mundo".

 

 

 

Saxum: Recuerdos de Mons. Álvaro del Portillo

Documental de 30 min. que narra la vida de Mons. Álvaro del Portillo. Diversos testimonios trazan con sus recuerdos la personalidad de quien fue llamado por su fidelidad "Saxum", Piedra.

 

Santísimo Nombre de María – Septiembre 12

 

Festividad: 12 de Septiembre

MARÍA, EL NOMBRE DE LA VIRGEN

“Y el nombre de la Virgen era María”, nos dirá el Evangelio. En la Sagrada Escritura y en la liturgia el nombre tiene un sentido más profundo que el usual en el lenguaje de nuestros días. Es la expresión de la personalidad del que lo lleva, de la misión que Dios le encomienda al nacer, la razón de ser de su vida.

El nombre de la Madre de Dios no fue escogido al azar. Fue traído del cielo. Todos los siglos han invocado el nombre de María con el mayor respeto, confianza y amor… Si los nombres de personajes bíblicos juegan papel tan importante en el drama de nuestra redención y están llenos de sentido, ¡cuánto más el de María!… Madre del Salvador, tenía que ser el más simbólico y representativo de su tarea en mundo y eternidad. El más dulce y suave, y, al mismo tiempo, el más bello de cuantos nombres se han pronunciado en la tierra después del de Jesús. Sólo para los nombres de María y Jesús ha establecido la liturgia una fiesta especial en su calendario.

España se anticipó en solicitar y obtener de la Santa Sede la celebración de la fiesta del Dulce Nombre de María. Nuestros cruzados, después de ocho siglos de Reconquista, apenas descubierta América, pidieron su celebración en 1513. Cuenca fue la primera diócesis que la solemnizó.

La Virgen en sus distintas advocaciones, coronada de estrellas o atravesada de espadas dolorosas, resume en su culto los amores de la Península Ibérica. Creció bajo su manto, desde las montañas de Covadonga al iniciar la gran cruzada de Occidente, hasta terminarla invocando su nombre en aguas de Lepanto. La carabela de Colón descubriendo América, la prodigiosa de Magallanes dando la primera vuelta al mundo, bordarán también entre los pliegues de sus velas henchidas al viento, el dulce nombre de María, Reina y Auxilio de los cristianos.

Después de la derrota de Lepanto, los turcos se retiran hacia el interior de Persia. Cien años más tarde, con inesperado coraje, reaccionan y ponen sitio a Viena. Alborea límpido y radiante el sol del 12 de septiembre de 1663. El ejército cruzado ‑sólo unos miles de hombres‑ se consagra a María. El rey polaco Juan Sobieski ayuda la misa con brazos en cruz. Sus guerreros le imitan. Después de comulgar, tras breve oración, se levanta y exclama lleno de fe: ¡Marchemos bajo la poderosa protección de la Virgen Santa María!»

Se lanzan al ataque de los sitiadores. Una tormenta de granizo cae inesperada y violenta sobre el campamento turco. Antes de anochecer, el prodigio se ha realizado. La victoria sonríe a las fuerzas cristianas que se habían lanzado al combate invocando el nombre de María, vencedora en cien batallas. Inocencio XI extiende a toda la iglesia la festividad del dulce y santísimo nombre de María para conmemorar este triunfo de la Virgen.

«Y el nombre de la Virgen era María»… Preguntas: «¿quién eres?»> Con suavidad te responde: «Yo, como una viña, di aroma fragante. Mis flores y frutos son bellos y abundantes. Soy la madre del amor hermoso, del temor, de la santa esperaza. Tengo la gracia del camino y de la verdad. En mí está la esperanza de la vida» (cf. Si 24, 16‑21).

ESTRELLA, LUZ, DULZURA

María, Estrella del mar. En las tormentas de la vida, cuando la galerna ruge y encrespa olas, cuando la navecilla del alma está a punto de naufragar: Dios te salve, María, Estrella del mar.

María, Esperanza. Eso significa también su nombre arco iris de ilusión y anhelo que une el cielo con la tierra. «Feliz el que ama tu santo nombre ‑grita San Buenaventura , pues es fuente de gracia que refresca el alma sedienta y la hace fecunda en frutos de justicia».

Está llena de luz y transparencia. Sostiene en sus brazos a la luz del mundo (cf. Jn 8, 12). Irradia pureza. El nombre de María indica castidad, apunta Pedro Crisólogo. Azucenas y jazmines, nardos y lirios, embalsaman el ambiente con la fragancia de sus perfumes. Pero María, iluminada y pura, nos embriaga con el aroma de su virginidad incontaminada. Nos invita a todos: ,Venid a mí los que me amáis, saciaos de mis frutos. Mi recuerdo es más dulce que la. miel, mi heredad mejor que los panales» (Si 24, 19‑20).

María, mar amargo, simboliza asimismo su nombre. Asociada a la redención dolorosa de Cristo, su corazón es mar de amargura inundado de sufrimientos. Pide reparación y amor aún hoy, en Fátima y Lourdes. Dios te salve María, mar amargo de dolores. Angustia de madre, que ve con tristeza que sus hijos se condenan…

«María, nombre cargado de divinas dulzuras» (San Alfonso de Ligorio, ‑ 1 de agosto). «Puede el Altísimo fabricar un mundo mayor, extender un cielo más espacioso ‑exclama Conrado de Sajonia‑, pero una madre mejor y más excelente no puede hacerla»». Años antes, San Anselmo (‑‑ 21 de abril), prorrumpía lleno de admiración: «Nada hay igual a ti, de cuanto existe, o está sobre ti o debajo de ti. Sobre ti, sólo Dios. Debajo de ti, cuanto no es Dios>.

«Dios te salve, María…» San Bernardo (.‑ 20 de agosto), entusiasmado al mirarla, siente su corazón arrebatarse en amor. Cantaba un día la Salve con sus monjes en un anochecer misterioso. Llenos de melancolía y esperanza, los cistercienses despiden el día rodeando a la Virgen. Al llegar a la petición final ‑‑‑después de este destierro, muéstranos a jesús, fruto bendito de tu vientre‑, Bernardo sigue solo balbuceando lleno de Júbilo, loco de amor: <«¡Oh clementísima, oh piadosísima, oh dulce Virgen María…!»

MIRA A LA ESTRELLA, INVOCA A MARÍA

Estrella de los mares. Ave, Maris stella», le canta la Iglesia. La estrella irradia luz sin corromperse. De María nace Jesús sin mancillar su pureza virginal. Ni el rayo de luz disminuye la claridad de la estrella, ni el Hijo de la Virgen marchita su integridad. María es la noble y brillante estrella que baña en su luz todo el orbe. Su resplandor ilumina la tierra. Enardece corazones, florecen virtudes, se amortiguan pasiones y se ahogan los vicios.

Es la estrella bella y hermosa reluciendo en las tinieblas del mundo y marcándonos la ruta del cielo. «<Mi recuerdo durará por los siglos. El que me come, tendrá más hambre; el que me bebe, tendrá más sed. El que me escucha, no se avergonzará. El que trabaja conmigo, no pecará. Los que me den a conocer, tendrán la vida eterna» (cf. Si 24, 20‑22).

San Bernardo nos dice en este día del Santísimo y Dulce Nombre de María: ,No apartes tu mirada del resplandor de esta estrella, si no quieres sucumbir entre las olas del mundo. Cuando soplen vientos de tentaciones o te abatan tribulaciones, mira a la estrella, invoca a María. Cuando olas furiosas de soberbia, ambición o envidia amenacen tragarte, mira a la estrella, invoca a María. Si la ira, avaricia o impureza quieren hundir la nave de tu alma, mira a la estrella, llama a María. Si, desesperado por la multitud de tus pecados, anegado por tus miserias, empiezas a desconfiar de tu salvación, piensa en María. En los peligros, en los sufrimientos, en tus trabajos y luchas, piensa en María, invoca a María. Que su nombre no se aleje de tu corazón ni se separe de tus labios».

«Dios te salve, María…» Es tu santo, el de todos tus hijos. Recibe nuestra felicitación emocionada, llena de confianza en el poder de tu nombre santísimo. Unámonos a la Iglesia y con ella alegrémonos venerando el nombre de María para merecer llegar a las eternas alegrías del cielo.

El Santísimo y Dulce Nombre de María será para nosotros emblema de victoria. Así ella va delante señalando luminosa el camino… Nos apropiamos las palabras de San Bernardo que continúan su segunda homilía de la Anunciación. <,,Siguiéndola a ella, no te desviarás. Rogándola, serás fuerte. Mirándola, no te equivocarás. Agarrándote, no caerás. Siendo ella protectora, no temerás. Capitana, no te fatigarás. Siendo propicia, llegarás».

Padre Tomás Morales

 

El Dulce Nombre de María

 

Tu dulce nombre, al pronunciar, me sabe

a mieles de colmenas escondidas

que elaboraran mágicas abejas

con las flores más puras y divinas.

 

Tu limpio nombre, al escuchar, me suena

a arrullos de las olas que, en los mares,

besaran las arenas de las playas

                                                       rompiéndose en cantares.                                                      

 

Tu nombre puro como el rayo de Sol,

como la luz del día, ¡María!,

de pronunciarlo tanto, se enriquece

la pobre vida mía.

 

Sereno nombre que a mis labios

aflora en un suspiro,

y se pierde después entre las ondas

quedándose, en el aire, dormido.

 

Tu dulce nombre, tu limpio nombre,

tan puro y tan sereno es el tu nombre,

que cuando yo lo escucho o lo pronuncio

me siento que no soy el mismo hombre.

 

José María López Ferrera

 

 

Pensar en comunidad | Solidaridad es el camino

Pbro. José Martínez Colín

  • Para saber

Oliver Goldsmith fue un médico y escritor irlandés del siglo XVIII. Era conocido por su buen corazón y su compasión por los sufrimientos de los enfermos. Un día lo llamaron para atender a un enfermo sumamente pobre. El médico se dio cuenta que no sólo necesitaba medicinas, así que tomó todo el dinero que llevaba, lo puso en una caja de píldoras y escribió: “Tómese cuando se necesite”.

La pandemia ha puesto de relieve nuestra interdependencia, comentaba el Papa Francisco. Todos estamos vinculados, los unos con los otros, tanto en el bien como en el mal. Para salir mejores de esta crisis, debemos hacerlo juntos en la solidaridad. Somos una familia humana con un origen común que es Dios; vivimos en una casa común, la Tierra; con un destino común, Cristo. Es buena una armonía de interdependencia en la solidaridad, y no permitir que los egoísmos alimenten estructuras de pecado.

  • Para pensar

Cuenta un relato que había una persona muy buena que al ver la maldad del mundo se subió a lo alto de una columna que había en la plaza del pueblo para vivir ahí, y alejarse del mal. La columna era muy elevada; sobresalía del techo de las casas y las torres de la catedral.

Sin embargo, a pesar de estar tan alto y solo, no se sentía cerca de Dios. Y clamaba en su angustia: “¡Señor! ¡Acércame a Ti!” Y sucedió que con esa plegaria la columna se acortó un poco. Siguió pidiendo que Dios lo acercara a Él, y conforme pedía, la columna se iba haciendo más y más corta. Hasta que un día, este santo varón se encontró a ras del suelo, junto a los hombres de los cuales había querido separarse. Entonces comprendió lo que Dios quería decirle: mientras más cerca está el hombre de su hermano, más cerca está de Dios.

Existe el peligro de que al tratar de acercarnos a Dios, olvidemos a los que necesitan de Él. Sería como si fuésemos médicos y no quisiésemos atender a ningún enfermo, sino nos quedáramos solos en el consultorio. Recordemos que estamos en el mundo, y Dios espera que nos solidaricemos con los necesitados, que amamos a quienes tenemos alrededor. El Papa nos invita a preguntarnos: ¿yo pienso en las necesidades de los otros? Cada uno que responda en su corazón.

  • Para vivir

La ‘solidaridad’ no sólo es tener actos esporádicos de generosidad, es mucho más. Es tener una nueva mentalidad que piense en términos de comunidad, es tener una actitud procurando que haya justicia para todos.

En el pasaje de Pentecostés, se observa cómo el Espíritu Santo infundido en los Apóstoles, los impulsa a salir, a anunciar a todos a Jesús. El Espíritu Santo hace que personas de diversa lengua y nación les entiendan. Así forma una solidaridad, una unidad en la diversidad, crea la armonía entre los hombres. San Francisco de Asís lo sabía bien, y animado por el Espíritu Santo daba a todas las personas, es más, a todas las criaturas, el nombre de hermano o hermana, incluyendo al hermano lobo.

Concluyendo, la solidaridad une la diversidad en armonía. Así, la singularidad de cada uno —que es un don, único e irrepetible— no se enferma de egoísmo y se sanan las estructuras injustas. Con la solidaridad se saldrá de la crisis siendo mejores, no con cambios superficiales, sino profundos.

 

 

Quiero hacerte feliz Jesús  

Oración. La oración debería  interesar a todas las almas, tanto a las que comienzan como a las que ya van por delante, que tienen más experiencia. La oración, es para todos,  incluso es también para aquellos que se encuentran en pecado mortal pues orar es suplicar a Dios por misericordia. Orar también es buscar a Dios… es insistir en  el encuentro de este corazón humano con el corazón divino.  Orar es establecer una relación de amor con esta persona llamada Dios Padre,  Señor Jesús o Espíritu Santo.  Tú y yo ¡qué dicha! Podemos hablar con Dios orando.

Se ha escrito mucho sobre la oración. Los Padres de la Iglesia nos han dejado tesoros. Hace poco, buscando respuestas para mi vida, encontré un texto  que dice así: “orar no es tratar de persuadir a Dios, o de inclinarle a cambiar las disposiciones de su providencia; se trata, únicamente de elevar nuestra voluntad hasta la suya para que, con él, en el tiempo, aceptemos lo que ha decidido darnos desde toda la eternidad. La oración lejos de hacer bajar hacia nosotros al Altísimo, es “una elevación del alma hacia Dios”. (Las tres edades del a vida interior, pág. 501)   Este texto fue de una gran ayuda para la inquietud que sentía mi alma. Conocer que subimos hasta El cuando oramos es algo extraordinario. Después de meditar un rato en esa frase quise escribir esto:

Señor Jesucristo, Salvador, Amor Mío: quiero decirte que quiero lo que Tú quieras para mí. Mi voluntad es tuya, puedes hacer conmigo lo que quieras: purificarme, iluminarme, atarme a tu cruz; hacerme esperar lo que Tú quieras; curarme, no curarme. Puedes jugar conmigo como una pelotita, así mismo como te  lo decía Santa Teresita del Niño Jesús. 

No termino de comprender muchas cosas, he decidido no hacerlo, quiero entregarme, voy a confiar como nunca,   quiero hacerte feliz Jesús ; me duele muchísimo lo que me pasa , pero sé que cien mil veces más te dolió a ti mi pecado y te siguen doliendo los pecados del mundo. Quiero consolarte . Quiero consolar Tú Sagrado Corazón, infinitamente bueno, como ningún otro dulce. Extraordinariamente humano. Eres verdadero Dios y verdadero hombre. Aquí estoy Señor para conocerte más y fortalecer la unión tan deseada por Ti conmigo. 

Entra, entra hasta lo más profundo de mi alma, ahí solo donde Tú conoces. Entra hasta lo más profundo  de mi pobre humanidad. Purifícame. Transformáme.  Sé que es esta prueba es para mi bien. Sé que trae consigo dones  inmerecidos . Acepto desde ya a cooperar más, volverme dócil, dejar que seas mi alfarero. Deseo todo esto para que Tu voluntad sea hecha en mi vida de acuerdo a los planes que tienes para mí.  Decido olvidarme de mí para volver a Ti y me abandono confiada y serenamente en Ti.

Gracias mi Dulce Jesús, Pastor de mi corazón.  Sagrado Corazón Amante, en Ti confío.

Sheila Morataya

 

Súper mujer: ¡cuidado!

Blanca Sevilla

En este esquema, no cabe la súper mujer en su loca carrera laboral hacia quién sabe dónde. Si usted se identifica con ella, ¡cuidado! Aún es tiempo de echar marcha atrás.

Asunto cargado de años, tema siempre nuevo es la mujer.

Hablemos de ellas, pero no de todas. Analicemos a la súper mujer, que es esposa, madre, profesionista y empresaria, política, jefa de personal, dirigente de los padres de familia en una escuela, maestra, doctora, escritora, locutora…

Analicemos a esa mujer que no usa reloj porque el tiempo le queda corto; que quiere solucionar sola todos los problemas; que asume tareas que corresponderían a otros; que se transforma en padre y madre, en hija, en jefe y en subordinada, que no sabe delegar porque piensa que nadie puede desempeñar las tareas como ella.

A esa mujer acicalada, cuidadosa de su apariencia externa, que no tiene tiempo de acudir al médico para saber de dónde vienen esos cansancios y esos dolores intempestivos, esas migrañas, esos agobios, esos desganos que le impiden la plenitud, esos deseos nocturnos de llorar, esas inadaptaciones a lo que piensa y siente la mayoría.

A esa mujer que es muchas mujeres, que no se regala nada para ser ella misma con un nombre y con un apellido, con sentimientos y frustraciones, con esfuerzo y con descanso, con obligaciones y con necesidad de ocio, de diversión, de que la escuchen otros oídos en lugar de ser ella el oído que escucha mil voces.

La súper mujer vive en el mundo, pero no tiene tiempo para descubrirse, para amarse, para mimarse, para buscar la felicidad en los pequeños detalles que ya no perciben porque está inmersa en los grandes obstáculos.

Esa mujer desconoce que el estilo femenino de manejar los negocios ha dado el vuelco en los países desarrollados. Que en Estados Unidos hablan del trabajo del sexo femenino como de los nuevos japoneses en la administración. Que lo que hasta hace poco se consideraba casero y poco formal en las empresas, y que llevó a las feministas a imitar a los hombres, hoy se pondera como indispensable para motivar a los empleados a trabajar mejor.

En un mundo frío, lleno de computadoras y de aparatos, hace falta el calor de la convivencia social y laboral, hacen falta la franqueza, la confianza, la comprensión y la perseverancia femeninas.

La idea de equilibrio en la vida personal ha ganado terreno. Dicen los empresarios que las mujeres, por su gran responsabilidad familiar, son más conscientes; no se identifican exclusivamente con su trabajo, como lo hacen muchos hombres, sino que hallan tiempo para sus seres queridos, para la diversión y la cultura y no suelen ver el trabajo como una escalera hacia el poder, sino como una forma más de realización.

En este esquema, no cabe la súper mujer en su loca carrera laboral hacia quién sabe dónde. Si usted se identifica con ella, ¡cuidado! Aún es tiempo de echar marcha atrás.

Lo que hacemos tiene que ser un reflejo de lo que somos. Y cómo vamos a saberlo si no nos queda tiempo para nosotros. Amar al prójimo como a sí mismo, es un mandamiento que no pasa de moda. La Naturaleza no se equivoca. Nosotras sí, pero siempre hay oportunidad de recapacitar. Quizá éste sea el momento.

Súper mujer: la vida se encargará de mostrarte que no existes, que gastas las horas que no puede abarcar el reloj de una vida limitada en la búsqueda de una quimera, en un peregrinaje que de tan lleno de actos cotidianos podría quedarse vacío de la trascendencia que reclama reposo, análisis y, por supuesto, un nombre y un apellido.

Como aquel personaje de Miguel de Unamuno, que se le rebeló para no morir, reescribe la historia que has recreado al amparo de una mente fantasiosa y busca el camino de tu salvación. Tómate el tiempo que hace falta para engrandecer tu humanidad y concede a los demás el derecho que también tiene a conformar el mundo, que es de todos, de una manera más humana y más digna.

Por dádiva divina, cada amanecer tiene la oportunidad de encontrar en cada día un afán siempre nuevo, cuando aún nos queda un resquicio de humildad.

 

Ahora que pase todo esto

Escrito por Mario Arroyo.

Estamos inmersos en esperar que lo que ocurre pase para entonces actuar, pero estamos perdiendo de vista que Dios nos espera en el presente.

Algunas expresiones tienen éxito, se fraguan en un contexto preciso y rápidamente se generaliza su uso, “ahora que pase todo esto” es una de ellas. Quiere expresar el comprensible deseo que “pase todo esto” y podamos retomar nuestra vida normal. Ajena a ella, en lo que eso sucede, se ha fraguado otra correlativa: “la nueva normalidad”, la cual denota la situación provisional producida mientras conseguimos que “pase todo esto”. El uso de tales expresiones es legítimo y comprensible, pero denota una cierta carencia de origen, ¿cuál es?

Vivimos ahora en una lacerante situación de provisionalidad, doblemente dolorosa, pues no tiene contornos bien determinados, no sabemos cuándo “va a pasar todo esto”, no podemos señalar con precisión el fin de la pandemia y esa variable juega en contra de nuestras previsiones y nuestra esperanza. Esto ha generado situaciones inusuales, incómodas, dolorosas. Piénsese, por ejemplo, en la cantidad de matrimonios que no han podido realizarse, y que han visto pospuesta la fecha de boda una y otra vez. Casarse es algo serio e importante, y de la nada muchas parejas, ya con todo armado, han tenido que posponer un año la celebración, en la esperanza de que después de ese lapso, “haya pasado todo esto” y puedan realizar su noble propósito. Algunos, que buscan seguir fielmente la ley divina, se han visto compelidos a posponer indefinidamente su deseo de estar juntos, lo que encierra cierta dosis de heroicidad, otros, menos convencidos, han iniciado la convivencia, a veces con dolosos conflictos de conciencia.

A ello podríamos añadir muchísimas realidades: negocios frustrados, graduaciones virtuales, grandes eventos familiares cancelados, empleos perdidos con pocas esperanzas de conseguir otro pronto y un largo etcétera, ¡todos queremos que pase todo esto! Deseo comprensible y, desde una perspectiva de fe, motivo de nuestra incesante petición a Dios. Pero, bien mirado, encierra una cierta “carencia teológica”, un error de apreciación. La provisionalidad, la incertidumbre, el deseo de que todo esto pase, distrae nuestra mirada de la realidad, nos lleva a poner la atención en un futuro incierto e indeterminado, quitándola de lo único real: el presente.

¿Por qué es una “inexactitud teológica”? Por dos motivos: Dios es eterno, está en un presente continuo, a Dios lo encontramos en la realidad, en el presente. En segundo lugar, porque a su Providencia no le cuadran las provisionalidades, no hay “errores en el sistema”, y cuenta con nuestra situación real, por extraordinaria que parezca, como parte de nuestro camino hacia Él. Es en nuestra situación real, presente, concreta, donde encontramos a Dios, en ella Él nos espera. En esa realidad y no en otra hipotética o posterior es donde le podemos servir y encontrar nuestro camino, Dios cuenta con esta situación extraordinaria. No es algo sin sentido, o algo que tenemos que esperar necesariamente a que pase; por el contrario, es nuestra tarea actual y nuestro lugar de encuentro con Dios.

Eso quiere decir que una parte importante de nuestro camino hacia la santidad viene determinada por cómo vivimos esta situación extraordinaria. Dios, en su Providencia, ha contado con ella como parte de nuestra biografía y como parte del proceso de purificación del mundo. Es una realidad a través de la cual podemos crecer interiormente, desprendernos de lo superfluo, vivir más generosamente, e incluso más heroicamente nuestra fe. Se trata de ver a Dios que nos llama en nuestra situación real, por incómoda que sea y, más que algo sin sentido y que hayamos de superar o simplemente esperar que pase, descubrirla como un desafío, como una oportunidad.

Humanamente hablando, algunos han aprovechado la crisis para crecer. Hace poco salía a la luz, por ejemplo, que el hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, había incrementado su fortuna hasta alcanzar 204 mil millones de dólares. Había capitalizado la crisis como una oportunidad de crecimiento. Con visión sobrenatural, con ojos de fe, podemos capitalizarla también y ver en ella la oportunidad de crecer en santidad y en unión con Dios, vivir el “hoy y ahora”, vivirla intensamente y dar lo mejor de nosotros mismos a través de ella. A Dios lo encontramos y lo servimos “ahora”, no “ahora que pase todo esto”.

Vence quien confía en la protección de la Virgen María

​ Nuestra Señora de la Confianza, venerada en el  Pontifício Seminario Romano. En 1837 protegió a los seminaristas de la  virulenta epidemia de influenza

¿Por qué Dios permite que pasen por dificultades y derrotas quienes hacen todo para mantener la fidelidad a sus enseñanzas? ¿Por qué no les concede de inmediato la victoria?

Quienes conocieron de cerca a Plinio Corrêa de Oliveira son testigos de que en los momentos de las más graves aflicciones, jamás perdió la tranquilidad y siempre confió en la Providencia Divina.

Su confianza en la Santísima Virgen nunca fue conmovida, aún en medio de las mayores dificultades, ante problemas aparentemente insolubles. Transcribimos uno de sus numerosos comentarios alentando a tener esa confianza.

“Mientras más dificultades encontremos, y seamos humillados, rechazados y despreciados, si, a pesar de todo, confiamos con una confianza mayor que el peso del rechazo, debemos tener la certeza de que seremos atendidos.

“¿Quieren medir el tamaño de la victoria? Mídanla por el tamaño de la humillación, por el tamaño del fracaso; mídanla por el tamaño de la imposibilidad aparente de conseguir algo.

“Doy mucha importancia a esa regla. Ella debe formar parte de nuestro estado de espíritu habitual cuando hacemos planes, concebimos esperanzas y ejecutamos proyectos.

La confianza en Dios en los momentos difíciles

“La derrota no importa tanto. La única derrota verdadera para nosotros consiste en no confiar. ¡Si confiamos, venceremos!

​ La única derrota verdadera para nosotros consiste en no confiar.

“No debemos pensar que está preparado un paseo triunfal hasta la victoria para nosotros “ un paseo con los aplausos de todos. Pocas veces a lo largo de la Historia la Iglesia ha vencido así. Y cuando vence de este modo, frecuentemente viene luego una derrota.

“La verdadera victoria durable, en principio, viene de una confianza en el absurdo. Ante lo paradójico, lo inverosímil ‘aquello que se diría que no podría ocurrir’ debemos poner nuestra confianza serena en la Santísima Virgen.

“Es duro el camino. Y porque es duro es la vía de la Cruz. Los caminos suaves no son los rieles de la verdadera victoria.

“No fue así que  venció la Iglesia Católica. La victoria es la de la Cruz, en la que todo es difícil, complicado y, en la apariencia, no tendrá éxito. El hombre que confía es el verdadero vencedor”.

Plinio Corrêa de Oliveira

Dios no existe…disfrute

Daniel Tirapu 

photo_cameraDios Padre.

Hace un tiempo hubo una campaña que vino de Inglaterra y que ha recalado en  un hedonismo multicultural, con notable éxito. Al leer la noticia me entristecí, me pareció una burla: "probablemente Dios no existe, disfrute de la vida". También el Titanic decía "no lo hunde ni Dios".

En el fondo tener que anunciar eso significa que Dios es importante. No he visto campañas que digan "el ogro no existe niño, disfruta". Si Dios no existe, el suicidio, el asesinato, el robo , la mujer ajena ,por qué no?, siempre que no te cojan...disfruta.

Ya sé que me dirán, no exagere ni se ponga tan tremendo, nadie está llamando al asesinato, ni a la trata de blancas, ni a la injusticia.

De todos modos, pasada una cierta y breve perplejidad, me dí cuenta que la campaña ya empezó hace tres mil años, en la Biblia: "comamos y bebamos que mañana moriremos...dice el corazón del necio".

Y por cierto con un Dios como el que celebramos todos los días en todas las Misas del mundo  se disfruta mucho más.

Lo que te importa

Ángel Cabrero Ugarte 

photo_cameraTrascendencia.

En las paradas del bus en Madrid, estos días, nos hemos encontrado con un anuncio que lo llena todo, con un eslogan que dice “Te acercamos lo que te importa”. Muchos ya lo han visto y saben de qué va. En el caso de no haberse encontrado con estas vallas publicitarias en la calle, habrá quien no sepa qué es lo que nos importa.

Si descubriéramos esas palabras en un anuncio medianamente grande, sin las imágenes y las fotos que ahora se pueden ver, es indudable que serviría para que más de uno hiciera una reflexión sobre su propia vida. ¿Qué es lo que me importa?

Ya sabemos que el día siguiente al sorteo de la lotería de Navidad es llamado “El día de la salud”, porque, como no suele tocar, lo que todos dicen es “lo importante es la salud”. Con la que está cayendo y con las preocupaciones tremendas que ciertas personas tienen a contagiarse, sin duda una frase así “Te acercamos a lo que te importa” podría hacer pensar en cómo distanciarse del coronavirus.

El hecho de que para muchas personas lo que cuente, antes que cualquier cosa, sea la salud, o el dinero, manifiesta una pobreza interior importante. Pero es bastante corriente. Hay que ser personas con un cierto sentido trascendencia, con una visión de eternidad, para distanciarse de cosas en sí mismo buenas, como puede ser el dinero o la salud, pero no fundamentales. Al fin y al cabo, lo que es la salud la vamos a perder tarde o temprano.

Pero como ya podríamos sospechar, el cartelón pegado en todas las paradas del bus, no habla de salud. Lo que nos ofrecen es la posibilidad de ver todos los partidos del futbol de la temporada entrante, con unas condiciones económicas interesantes -supongo, pues no me he interesado mucho por el tema-. Esto es lo que nos importa. Y por si alguien tuviera alguna duda sobre lo que verdaderamente nos importa, no tiene más que echar un vistazo al tiempo que se le dedica a Messi estos días en el telediario.

“El hombre está hecho a imagen de Dios, con cuerpo y espíritu, libre, y llamado a ser hijo de Dios por la Gracia. Semejante a Dios. Ser espiritual, inmortal, llamado a la eternidad. Llamado al amor. Es el sentido del hombre, encontrarse con el amor de Dios. Nos encontramos allí al final de esta vida, pero también nos encontramos con Él en esta vida” (Trascendencia, p. 21). De una forma o de otra, nos damos cuenta, si lo pensamos un poco, que la mayoría de las personas que nos rodean viven para lo material, la salud, el futbol o el dinero, lo mismo da. La mayoría olvida el sentido último y eterno de su existencia.

Pero no se queda la cosa aquí porque la publicidad de Coca-Cola en estos días se resume en una frase: “Benditos bares”. Haciendo referencia al tiempo de confinamiento, con la satisfacción de poder hacer una vida un poco normal, en este país los bares constituyen la esencia misma de nuestra vida de cada día. Se entiende y se comprende que tengamos la alegría de poder estar con un amigo en la terraza de siempre tomando una cerveza. Incluso, quienes han pensado en esa publicidad, están apoyando, de alguna manera, a la hostelería, que está al borde de la quiebra. Pero en todo caso no deja ser preocupante que lo que nos importe sea todo tan material.

El sentido de la vida es algo tan difuso que nos resulta difícil estar en lo esencial en medio de tantas preocupaciones.

Educando hijos con inteligencia corporal

Silvia del Valle Márquez

Los niños con inteligencia corporal requieren comprensión y paciencia, ya que necesitan estarse moviendo, por lo que pueden volverse incomodos en situaciones donde se requiere formalidad y quietud.

La inteligencia corporal es aquella que nos permite controlar nuestro cuerpo y expresar nuestros sentimientos con él de forma eficaz, nos permite también tener habilidad en las manos para transformar elementos, coordinación, destreza, equilibrio, flexibilidad, fuerza y velocidad.

Los niños que tienen más desarrollada esta inteligencia son capaces de controlar con precisión sus partes del cuerpo, tanto las gruesas como la cabeza, brazos, piernas y abdomen; como las finas como son los dedos de la mano y pies y las partes de la cara.

Estos niños son capaces de manejar con eficacia y precisión pinceles, reglas, juguetes pequeños y las computadoras; pueden también aprender y resolver problemas por medio de los movimientos de su cuerpo.

¿Cómo saber si nuestros hijos tienen esta inteligencia desarrollada?

Son los niños que aprenden destrezas físicas rápidamente, de pequeños caminan muy rápido y pueden tomar objetos pequeños desde muy temprana edad; les encanta moverse y estar jugando todo el tiempo, incluso les resulta una necesidad y les cuesta trabajo estarse quietos.

Son muy buenos para los deportes y las actividades que requieren movilidad física.

También son niños muy inquietos a la hora de comer, son los primeros que piden permiso para retirase y salir corriendo al patio. También es típico que, mientras se les explica algún tema, estén jugando con los dedos o moviendo las extremidades.

Hacen manualidades asombrosas por la precisión y fineza a pesar de que deban pasar tiempo quietos.

Como lo habíamos platicado antes, no es que nuestros hijos sólo tengan una inteligencia predominante o muy desarrollada, sino que es muy común que se tengan varias juntas, por ejemplo, la corporal junto con la espacial y la lógica matemática; esto nos da como resultado niños muy capaces de destacar en los deportes que implican movilidad y estrategia y dominio del espacio.

Estos niños son todo un reto para nosotros como papás y para los maestros, por eso aquí te dejo mis 5 Tips para lograr educarlos conforme a sus características y necesidades.

PRIMERO. Ármate de paciencia y comprensión.

Estos niños en especial, requieren de nuestra comprensión y paciencia ya que necesitan estarse moviendo, por lo que pueden volverse incomodos en situaciones donde se requiere formalidad y quietud.

Uno de esos lugares es la escuela, por eso es necesario hacer una estrategia con la maestra para mantenerlo ocupado y en movimiento para que pueda aprender adecuadamente los conceptos que le van presentando en las clases, de otra forma las clases serán un tormento para nuestros hijos y también para la maestra.

Para lograrlo es necesario que desde pequeños sepan que habrá lugares donde deban controlar su necesidad de movimiento y que llegará el tiempo de poder sacar su energía corriendo.

Pero debemos ser conscientes de que esto es un proceso y debemos ser pacientes y amorosos con nuestros hijos.

SEGUNDO. Desde pequeños ayúdalos a sacar su energía moviéndose.

A veces, nuestros hijos recién nacidos lloran y no sabemos por qué, es necesario revisar que estén secos, que no tengan frío, que no tengan hambre, que no tengan sueño y por último que no estén demasiado apretados ya que en ocasiones, el estar apretados les impide moverse y si nuestros hijos tienen la inteligencia corporal predominante, desde esta temprana edad ya deben estarse moviendo.

Uno de mis hijos tuvo que estar en terapia intensiva neo natal y me decían las enfermeras que era súper inquieto, que se movía todo el tiempo y que debían amarrarlo con una sabatina para evitar que se resbalara hacia abajo de la incubadora.

Es muy característico el comportamiento de estos niños ya que sus movimientos son muy enérgicos y bien definidos, si es el caso de tu hijo es bueno que lo ayudes a mover sus brazos y piernas con cuidado, pero en repetidas ocasiones para que logre descansar y se pueda dormir.

Conforme vaya creciendo, le podemos ayudar con estimulación temprana y con ejercicios de brazos y piernas.

En cuanto pueda sostenerse, podemos agregarles móviles que les estimulen a querer alcanzarlos y que después puedan estimularles para gatear.

También es necesario que les expliquemos que en ocasiones sentirán ganas de moverse pero que nosotros no lo sabemos por lo que es necesario que aprendan a decirnos como se sienten para que podamos ayudarles.

TERCERO. Conforme a su edad, dales instrucciones concretas, cortas y sencillas.

Para estos niños es muy difícil comprender las instrucciones porque se les hace eterno el tiempo que pasan escuchando y más bien están pensando en salir corriendo; por eso es necesario darles instrucciones cortas, concretas y sencillas, aunque debas darles las instrucciones poco a poco.

Podemos apoyarnos de imágenes que les vayan recordando lo que tiene que hacer y esto ayuda para que aprendan las rutinas y después lo hagan de forma autónoma.

Para nuestros hijos pequeños las rutinas son de vital importancia para lograr que se estructure su mente y sus comportamientos. Nosotros como papás debemos procurar que esas rutinas se alteren lo menos posible.

CUARTO. Incluye en su rutina de aprendizaje el movimiento físico.

De forma más particular debemos buscar movimientos que apoyen el conocimiento de nuevos conceptos para nuestros hijos, por ejemplo, que aprendan las tablas de multiplicar saltando la cuerda o que aplaudan el número de veces que da el resultado de una suma o resta.

Aquí la creatividad nuestra es muy importante al principio de la educación de nuestros hijos y conforme vayan creciendo, es necesario que sean ellos quienes nos vayan marcando el paso y nosotros podemos irles acotando y orientando.

Y QUINTO. Fomenta los deportes y las manualidades.

Las clases de deportes o de baile pueden ser de gran ayuda ya que les enseñan a llevar una disciplina y controlar sus movimientos adecuadamente.

Las manualidades les ayudan a la psicomotricidad fina y a fomentar la paciencia, que es de gran ayuda para nuestros hijos.

Si en algún momento vemos que no saben qué hacer, que están desesperados o fuera de control, podemos hacerles jugar, practicar deporte o hacer manualidades ya que son actividades que les ayudan a desarrollar cada vez más la inteligencia corporal.

El Hombre visto por la Ciencia.

                                                                                                           

Autor:  José Luis Velayos

Editorial:  EUNSA

Fecha: septiembre de 2020

 

Es un trabajo que intenta dar una visión antropológica razonada del Hombre, bajo un aspecto unitario, organizativo, y en base a  hallazgos científicos actuales, explicando cómo el cerebro integra y analiza ciertos comportamientos y actuaciones.

Así, se estudia la implicación del cerebro en  los ritmos naturales, así como en la libertad, en la alegría, en el problema del ateísmo, en el envejecimiento, entre otras cuestiones. Y se abordan de forma científica temas que están en la calle, tales como el aborto, la eutanasia, el suicidio. También se habla de asuntos tan actuales como el referente a las diferencias entre el varón y la mujer, la homosexualidad, la homofobia, el feminismo, la ideología de género, la pederastia, la píldora postcoital. Y temas tales como los “millenials”, las “manadas”, el alcohol, las drogas, entre otros asuntos.

Son temas de gran actualidad (“de rabiosa actualidad”), a la vista. Es difícil estar al margen de lo que ocurre; no es cuestión de ignorarlo. Conviene conocerlo con cierta profundidad.

El autor explica cómo funciona el cerebro e integra estas situaciones.

Aunque está escrito de forma rigurosa, en cierto sentido “crudamente”, el libro está dirigido a un público general, procurando hacer entendibles los complejos mecanismos cerebrales correspondientes.

Termina el libro con unas consideraciones médicas sobre los sufrimientos de Jesucristo en su Pasión.

 

 

El Tribunal de Cuentas del Estado se lo ha reconocido.

El Informe definitivo del Tribunal de Cuentas señala algo que es de interés para el actual momento político respecto a la Iglesia. En reiteradas ocasiones, en el Informe del Tribunal de Cuentas, se hace referencia a los Acuerdos entre la Iglesia y el Estado y a los mecanismos que se derivan de esos Acuerdos para las relaciones bilaterales.

Por ejemplo, en el caso de dudas o conflictos, respecto a la Memoria que presenta la Iglesia, o en el de los problemas derivados de las declaraciones denominadas extemporáneas.

Es decir, el Tribunal de Cuentas, por la vía de los hechos, está ratificando la vigencia de los Acuerdos que algunos sectores del Gobierno parecen querer dinamitar.

Este reconocimiento, por parte de un organismo técnico, de origen político ciertamente en la designación de sus miembros, debe ser una llamada de atención para consolidar la tan propugnada trasparencia económica en la Iglesia. Una asignatura que parece pendiente en determinados ámbitos diocesanos.

Cuánto se ahorraría la Iglesia en disgustos de imagen si la trasparencia, en algunos ámbitos de la gestión de unos dinero que, al fin y al cabo, proceden de los fieles, fuera un hecho y no un bonito deseo convertido en un cacareado lema publicitario.

Lo que ha demostrado la Conferencia Episcopal, al menos en esta materia, es que las ideas están claras y la ejecución es precisa. Hasta el Tribunal de Cuentas del Estado se lo ha reconocido.

Suso do Madrid

 

 

Muchas muertes podrían evitarse

El hecho de que cada día mueran decenas de miles de personas en el mundo, por causas muy diversas, no puede dejarnos indiferentes ante algunas muertes. Muchas muertes podrían evitarse, si hubiera una mayor responsabilidad social, de modo que todos tuviéramos una muerte digna, después por supuesto de una vida digna.

La Historia nos muestra que siempre ha habido muertes inhumanas, pero hacer cuanto esté en nuestra mano, para evitarlas, es una obligación de conciencia permanente.

Mientras escuchamos a nuestro alrededor comentarios sobre el calor, ventiladores y aire acondicionado, esta realidad nos golpea de nuevo, porque existen preocupaciones superficiales o secundarias mientras convivimos con injusticias continuas gravísimas.

En medio de la crisis económica y laboral desatada por la pandemia, millones de hogares en España sienten el zarpazo de las privaciones, la incertidumbre, el sufrimiento por el futuro. Millones de empleos en el aire o perdidos, hipotecas que ahora son inasumibles, y un largo etcétera que vivimos como podemos, anulando vacaciones, tirando de ahorros, pero casi siempre con el colchón que supone la familia y los amigos, que es un apoyo innegable.      

Jesús Martínez Madrid

 

Con la mirada

Con la mirada, los gestos, la voz y las carcajadas, el Mesías se ganaba a los niños, a los que retaba en carreras hasta el pozo, en comprobar quién daba el salto más largo, en brincar a la pata coja, en hacer figuritas de barro o masa de pan. Los quería cerca de sí porque también con ellos revoloteaban sus ángeles, que cuando guardan a un niño contemplan el rostro del Padre. ¿No será que los rasgos infantiles son los más parecidos al dibujo de Dios, y los ángeles confunden una y otra cara, una y otra sonrisa, unas y otras lágrimas?

Jesús se sirve del desagradable empeño de sus apóstoles por espantar los enjambres de niños que le atosigan, para aleccionarnos: todos los niños irán al Cielo y entre los adultos, por ende, se salvarán aquellos que se abajen a la medida de la infancia. Niño para creer, niño para confiar, niño para distraerse con los colores y las formas de un mundo que es un parque de juegos, niño para entregar a Dios el regalo de un dibujo ingenuo, que es aceptar esos propósitos que dejamos a medias, las debilidades que nos caracterizan, nuestros errores.

Domingo Martínez Madrid

 

El espíritu de Munich planea sobre Hong Kong

La crisis de liderazgo en el mundo occidental inquieta mucho, en una coyuntura llena de incertidumbre, y no sólo por la pandemia vírica. Hay demasiados silencios y no pocas mentiras, exigencias ilógicas de lo políticamente impuesto (antes correcto). Está pasando factura la primacía de lo emocional, en gran medida consecuencia del predominio de los medios de comunicación audiovisuales. Pero la raíz es más honda, y aparece y reaparece en la multitud de ramas de un árbol frondosísimo.

No sirve de nada lamentarse. Pero hay casos, como el de Hong Kong, que merecen alertar del peligro, justamente para evitar lamentaciones en el futuro, como sucedió con la miopía occidental, especialmente francesa y británica, apenas un año antes de la segunda guerra mundial.

No sé por qué, pero la anexión antijurídica de Hong Kong por parte de Pekín, me recuerda la invasión de Polonia, que acabó desencadenando la demoledora conflagración mundial. La comunidad internacional cuenta hoy con más medios que entonces, gracias a la ONU y, a pesar de su peculiaridad, a los procesos de Núremberg. Pero es preciso activar esos instrumentos antes de que sea demasiado tarde.

Lo he pensado al leer en Le Monde la entrevista a lord Chris Patten, el último gobernador británico de la antigua colonia, rector hoy de la universidad de Oxford: con cierta nostalgia, quien gestionó el traspaso de la colonia considera que el Reino Unido subestimó la fuerza de su posición respecto de Pekín. La imposición de la ley de seguridad demuestra que no se puede confiar en las autoridades de China. Desde entonces, se han sucedido las operaciones policiales represivas, la última el 21 de julio, para impedir los actos conmemorativos de la manifestación pro democracia del año precedente, atacada violentamente por grupos pro-gubernamentales.

Xus D Madrid

 

Nacionalizar Bankia, los jueces “a dedo”, las mascarillas y…

 

BANKIA: BASTA VER EL CÓDIGO POSTAL PARA DARSE CUENTA DE QUE 1.411 OFICINAS ESTÁN DUPLICADAS: ¿Sabes ya cómo te afectará la fusión entre Bankia y Caixabank si eres empleado o cliente? Se calcula que alrededor de 5.750 empleados se irán directamente a la prejubilación”. (Periodista Digital 05-09-2020)

            A mí no me produce duda alguna, el dinero o gran capital, se concentra para simplemente tener más poder de dominio y explotarnos mucho mejor y sin consideración alguna. Al dinero sólo le interesa conseguir mucho más dinero. ¿Por qué no nacionaliza Banquia el Estado y lo emplea como competencia hacia el resto de bancos, para hacer más llevadera y más económica, la relación clientes bancos? ¿No nos explotan ya bastante, que es que nos han convertido en empleados suyos y sin pagarnos nada a cambio? ¡Nos cobran hasta por tener nuestro propio dinero, que ellos emplearán como les da la gana! Por todo ello, yo dudo el que esa monstruosa fusión sea interesante para los siempre indefensos españoles. El tiempo nos dirá “la verdad”, puesto que el hecho se realiza tal y como lo tengan planeado “los usureros actuales”.

Incendio en Podemos por la fusión Bankia-Caixabank: "Es la rendición final del proyecto": La pérdida de un banco público, las dudas sobre la devolución de los 24.000 millones de euros prestados por el Estado y la caída del empleo agitan la formación. Los críticos señalan a Iglesias. (Vozpópuli: 05-09-2020)

Aunque no es de fiar este, "elemento comunista y que defiende los desastres hechos en Venezuela"; pero en lo de nacionalizar Bankia, estoy de acuerdo, puesto que el Estado entre las cosas que tiene que controlar,(el dinero es lo principal) dirigir y regular bien para que todo ello llegue "al pueblo indefenso", a precios razonables y no como exprimen los monopolios y la banca en especial; pero bien entendido que ese gobierno no puede ser comunista, por cuanto el comunismo ha hecho allí donde ha mandado; sino un verdadero "gobierno comunitario y defensor de la comunidad", no de unos pocos, como hoy ocurre en gran parte del mundo.

LO INAUDITO SIGUE OCURRIENDO EN ESPAÑA: PROPAGANDA PARA EL CAMBIO DE MASCARILLAS.

            Recuerdo que nada menos que la “OMS” (Organización Mundial de la Salud) publicó que, “las mascarillas no sirven para evitar el contagio, fuera del ´-ambito hospitalario o sanitario; ya que no deben emplearse nada más que en los hospitales y entre los sanitarios que atienden a los enfermos ya contagiados del “virus chino”. Pues bien, estoy oyendo una emisora de radio que emite en el ámbito nacional (“Es Radio” 7-9-20 por la mañana espacio de Jiménez Losantos) y en el espacio de publicidad, dan un anuncio, de alguien que fabrican y ofrece mascarillas, de múltiples apariencias colores, etc.; o sea, se entiende como si de “algo más de una moda cotidiana”. No me extrañaría que ya mismo, aparezcan mascarillas, con múltiples propagandas, de cerveza, vino, refrescos, equipos de fútbol, y no sé cuántas cosas más. Se presume, que el público acepta la diferenciación (de hecho ya se ven múltiples y diferentes mascarillas que lucen sus poseedores) “la masa acepta todo lo que le echen, aún en estos casos, donde lo lógico es lo que ya hacen minorías, y que es rebelarse, con este impuesto bozal”, que a la vista está;  y digan lo que digan; no evita los contagios como nos aseguran; y lo confirman los datos con que “nos castigan” cada día, acentuando que la plaga sigue “su marcha”; lo que también demuestra, que los que nos gobiernan, no tienen ni idea, de “lo que nos ha caído encima”.

Iglesias y Calvo cargan contra Casado por "bloquear" la renovación del CGPJ: “Es una burla indecente”: Desde el PP sostienen que las negociaciones con el PSOE se complicaron con el nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general del Estado y creen que es el propio Pedro Sánchez quien "ha generado el problema". (Vozpópuli 07-09-2020)

            Esta “noticia” nos demuestra lo podrida que está la mal llamada democracia en España, puesto que si la democracia, se sustenta en tres poderes independientes (lo dejó escrito Montesquieu) el poder judicial es el más importante de todos, puesto que tiene la obligación o deber, de juzgar al resto. Si el nombramiento de los componentes del mismo, se discute, “sortea” o eligen los que en su momento deber ser juzgados por el mismo; ¿quién traga esta “estafa”?; puesto que estafa y engaño es este enjuague, como tantos otros, que se producen y que dan lugar, a “esta situación de fango e ignominia en que nos hacen vivir”. Sea “la sabiduría popular” la que juzgue esto… “La mayor pobreza y miseria es, la del juez que alquila o vende su toga”. “El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.      Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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