Las Noticias de hoy 10 Junio 2020

Enviado por adminideas el Mié, 10/06/2020 - 12:36

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    miércoles, 10 de junio de 2020   

Indice:

ROME REPORTS

El Papa crea el Fondo Jesús Divino Trabajador para la diócesis de Roma

LAS GRACIAS ACTUALES: Francisco Fernandez Carbajal

"Enamórate y no 'le' dejarás": San Josemaria

Solemnidad del Corpus Christi

Solemnidad del Corpus Christi: primeroscristianos.

La celebración de la Eucaristía en la Iglesia primitiva: Gabriel Larrauri  

Gratuidad, sentido, belleza: Ramiro Pellitero

Junio: Mes del Sagrado Corazón:  Acción Familia

La nueva normalidad.: Jose Luis Velayos

Propuesta de un nuevo feminismo: Líderes Católicos analizarán sus elementos: Vatican News

La Virgen María es la Inmaculada Concepción:  Rosa Corazón 

Divorcio y felicidad conyugal: Paul Feval

Teletrabajar con hijos es posible: 6 consejos para mejorar tu productividad: Patricia Benayas

Transmitir la fe y la piedad: Alberto Delgado 

Fiesta de la Santísima Trinidad 2020: Josefa Romo Garlito

Y llegó el webinar: Jesús Domingo Martínez

Silencios demasiado significativos: Suso do Madrid

La acción del Espíritu:  Jesús Martínez Madrid

La autopropaganda del que manda y más cosas : Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

El Papa crea el Fondo Jesús Divino Trabajador para la diócesis de Roma

Para afectados por la crisis

JUNIO 09, 2020 14:25ROSA DIE ALCOLEAPAPA Y SANTA SEDEROMA

(zenit – 9 junio 2020).- Nace, por voluntad del Papa Francisco, el Fondo Jesús Divino Trabajador, un proyecto para la diócesis de Roma de apoyo a los afectados por la crisis económica debido a la pandemia de coronavirus.

La iniciativa se ha dado a conocer en una carta escrita por el Santo Padre al cardenal Angelo De Donatis, vicario general para la diócesis de Roma, publicada el 9 de junio de 2020 por el propio Vicariato de Roma.

“Como Obispo de Roma he decidido establecer en la diócesis el Fondo ‘Jesús Divino Trabajador’, para recordar la dignidad del trabajo, con una asignación inicial de un millón de euros a nuestra Caritas diocesana”, indica el Pontífice en su misiva.

El Fondo, que será presentado a la prensa el viernes 12 de junio, se trata pues de una iniciativa dirigida a quienes “corren el riesgo de quedar excluidos de la protección institucional y necesitan una ayuda que los acompañe, hasta que puedan volver a caminar autónomamente”.

Este proyecto es un signo “capaz de instar a todas las personas de buena voluntad a que ofrezcan un gesto concreto de inclusión, especialmente para aquellos que buscan consuelo, esperanza y reconocimiento de sus derechos”, describe el Obispo de Roma, quien apela especialmente a los sacerdotes para que sean “los primeros en contribuir al Fondo” y se conviertan en “partidarios entusiastas de la compartición en sus comunidades”.

Sectores más afectados

En la carta dirigida al vicario general de Roma, el pensamiento del Santo Padre se dirige “al gran número de trabajadores jornaleros y ocasionales, a los que tienen contratos a tiempo determinado no renovados, a los pagados por hora, a los practicantes, a los trabajadores domésticos, a los pequeños empresarios, a los trabajadores autónomos, especialmente a los de los sectores más afectados y a sus industrias conexas”, también a tantos padres y madres “que se esfuerzan por poner la mesa para sus hijos y garantizarles el mínimo necesario”.

“Me gusta pensar”, escribe el Papa Francisco, “que podría convertirse en la ocasión de una verdadera y propia alianza para Roma en la que cada uno por su parte, se sienta protagonistas del renacimiento de nuestra comunidad después de la crisis”.

De este modo, el Pontífice invita a todas las instituciones y a todos los ciudadanos de la capital italiana a “compartir generosamente lo que tienen a su disposición en este tiempo tan extraordinario y tan cargado de necesidades”. Así se ha dirigido “al buen corazón” de todos los romanos, exhortándoles a “considerar que en este momento no basta con compartir sólo lo superfluo”.

“Solidaridad de la puerta de al lado”

“Quisiera ver florecer en nuestra ciudad la solidaridad ‘de la puerta de al lado’ –es el deseo del Papa Francisco–, las acciones que recuerdan las actitudes del año sabático, en el que se perdonan las deudas, se abandonan las disputas, se pide el pago según la capacidad del deudor y no del mercado”.

Agradecimiento del cardenal Donatis

El cardenal vicario Angelo De Donatis afirma estar “profundamente agradecido” al Santo Padre por la institución del Fondo Diocesano Jesús Divino Trabajador, para recordar “la dignidad del trabajo” y ayudar a todos aquellos que han perdido el trabajo durante la pandemia.

“De la carta se desprende todo el amor y la preocupación que nuestro obispo nunca deja de mostrar hacia los hombres y mujeres de nuestra ciudad”. Estoy seguro de que, junto con las instituciones –empezando por la Región del Lacio y la de Roma Capital– “cada uno por su parte”, responderemos todos unidos y comprometidos a crear “una verdadera y propia alianza para Roma”, para ser “protagonistas del renacimiento de nuestra comunidad después de la crisis”.

 

 

LAS GRACIAS ACTUALES

— Necesidad de la gracia para realizar el bien.

— Las gracias actuales.

— Correspondencia.

I. La naturaleza humana perdió, por el pecado original, el estado de santidad al que había sido elevada por Dios y, en consecuencia, también quedó privada de la integridad y del orden interior que poseía. Desde entonces el hombre carece de la suficiente fortaleza en la voluntad para cumplir todos los preceptos morales que conoce. Obrar el bien se hizo difícil después de la aparición del pecado sobre la tierra. Y «esto es lo que explica la íntima división del hombre –enseña el Concilio Vaticano II–. Toda la vida humana, la individual y la colectiva, se presenta como lucha, y por cierto dramática, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas»1.

La ayuda de Dios nos es absolutamente necesaria para realizar actos encaminados a la vida sobrenatural. No es que nosotros seamos capaces de pensar algo como propio, sino que nuestra capacidad viene de Dios2. Además, tras el pecado de origen esa ayuda se hace más necesaria. «Nadie por sí y por sus propias fuerzas se libera del pecado y se eleva sobre sí mismo; nadie queda completamente libre de su debilidad, o de su soledad, o de su esclavitud»3; todos tenemos necesidad de Cristo modelo, maestro, médico, liberador, salvador, vivificador4. Sin Él nada podemos; con Él, lo podemos todo.

Aunque la naturaleza humana no está corrompida por el pecado de origen, experimentamos –incluso después del Bautismo– una tendencia al mal y una dificultad para hacer el bien: es el llamado fomes peccati o concupiscencia, que –sin ser en sí mismo pecado– procede del pecado y al pecado se inclina5. La misma libertad, aunque no ha sido suprimida, está debilitada.

Entendemos así, a la luz de esta doctrina, que nuestras buenas obras, los frutos de santidad y apostolado, son en primer lugar de Dios; en segundo término –muy en segundo término–, resultado de haber correspondido como instrumentos, siempre flojos y desproporcionados, de la gracia. El Señor nos pide que tengamos en cuenta siempre la pobreza de nuestra condición, evitando el peligro de una fatua vanidad. Porque a menudo –afirma San Alfonso María de Ligorio–, «el hombre dominado por la soberbia es un ladrón peor que los demás, porque roba no bienes terrenos, sino la gloria de Dios (...). En efecto, según el Apóstol, por nosotros mismos no podemos hacer obra buena, ni siquiera tener un buen pensamiento (cfr. 2 Cor 3, 5) (...). Y ya que esto es así, cuando hagamos algún bien, digamos al Señor: Te devolvemos, Señor, lo que de tu mano recibimos (1 Cron 29, 14)»6. Esto hemos de hacer con cualquier fruto que nos encontremos en las manos: ofrecerlo de nuevo a Dios, pues bien sabemos que lo malo, la deficiencia, es nuestra; la belleza y la bondad son de Él.

II. Como observamos en las páginas del Evangelio, los encuentros de aquellos hombres y mujeres con Cristo fueron únicos e irrepetibles: Nicodemo, Zaqueo, la mujer adúltera, el buen ladrón, los Apóstoles... La acción de Dios ya había preparado lentamente aquellas almas para que se abrieran al Señor en el momento oportuno; así mismo, tras ese encuentro singular y determinante, la gracia de Dios les acompañará, buscando y realizando en sus almas nuevas conversiones, nuevos progresos. Otros personajes no correspondieron, total o parcialmente, a la luz de Dios. Nuestros encuentros con Cristo también han sido irrepetibles y únicos, como los de estas gentes que le hallaron en tierras de Galilea, junto al lago de Genesaret, en Jerusalén o en un pueblo cualquiera a su paso por Samaria. Jesús está igualmente presente en nuestro vivir, y también recibimos, por la bondad de Dios, mociones y ayudas para acercarnos a Él, para acabar con perfección un trabajo, para hacer una mortificación o un acto de fe, para vencernos por amor de Dios en algo que nos cuesta...: son las gracias actuales, dones gratuitos y transitorios de Dios que en cada alma desarrollan sus efectos de una manera particular. ¡Cuántas hemos recibido nosotros cada jornada! ¡Cuántas más recibiremos si no cerramos la puerta del alma a esa acción callada y eficacísima del Santificador!

Con la gracia, Dios otorga a cada hombre, a cada mujer, no solo la facilidad para realizar el bien, sino incluso la misma posibilidad de realizarlo, porque las criaturas no somos capaces de cumplir –con nuestras solas fuerzas– los mandamientos y hacer otras obras sobrenaturalmente buenas. Sin Mí, nada podéis hacer7, dijo terminantemente el Señor. Y San Pablo enseña que la salvación no es obra del que quiere, ni del que corre, sino de Dios, que usa de misericordia8, de una constante e infinita misericordia. ¡Bien experimentado lo tenemos!

El Espíritu Santo nos ilumina para que conozcamos la verdad, nos inspira y nos mueve, antecediendo, acompañando y perfeccionando las buenas acciones. Dios es el que obra en vosotros, por efecto de su buena voluntad, no solo el querer, sino el ejecutar9. Sin embargo, la gracia no suprime la libertad, pues somos nosotros quienes queremos y actuamos.

Hemos de pedir al Señor la sabiduría práctica de apoyarnos siempre en Él y no en nosotros, de buscar en Él la fortaleza y no en la habilidad de nuestra inteligencia o en otros recursos personales; hemos de escuchar a menudo, en la vida práctica, la amorosa advertencia del Maestro: sin Mí, nada podéis hacer. En la vida sobrenatural seremos siempre principiantes, empeñándonos con la docilidad y aplicación de un niño que en todo necesita de sus mayores. San Francisco de Sales ilustra con este ejemplo la delicadeza del amor de Dios por los hombres: «Cuando una madre enseña a andar a su hijito, le ayuda y le sostiene cuanto es necesario, dejándole dar algunos pasos por los sitios menos peligrosos y más llanos, asiéndole de la mano y sujetándole, o tomándole en sus brazos y llevándole en ellos. De la misma manera Nuestro Señor tiene cuidado continuo de los pasos de sus hijos»10. Así somos nosotros delante de Dios: como niños pequeños que no acaban de aprender a andar.

A nosotros nos toca corresponder, manifestar nuestra buena voluntad, comenzar y recomenzar, siendo sinceros en la dirección espiritual, teniendo el examen particular (ese punto en el que luchamos de una manera especial) bien concreto. Nuestras jornadas se resumirán frecuentemente en: pedir ayuda, corresponder y agradecer.

III. Dios trata a cada alma con infinito respeto y, por eso, porque Él no fuerza nuestra voluntad, el hombre puede resistir a la gracia y hacer estéril el deseo divino. De hecho, a lo largo del día, quizá en cosas pequeñas, decimos que no a Dios. Y hemos de procurar decir muchas veces  a lo que el Señor nos pide, y no al egoísmo, a los impulsos de la soberbia, a la pereza.

La respuesta libre a la gracia de Dios debe hacerse en el pensamiento, con las palabras y los hechos11. No basta la sola fe para cooperar adecuadamente: Dios pide el esfuerzo personal, las obras, las iniciativas, los deseos eficaces... Aunque Nuestro Señor, con su Muerte en la Cruz, nos mereció un tesoro infinito de bienes, sin embargo estas gracias no se nos conceden todas de una vez; y su mayor o menor abundancia depende de cómo correspondemos. Cuando estamos dispuestos a decir  al Señor en todo, atraemos una verdadera lluvia de dones12. La gracia, el amor a Dios, nos inunda cuando somos fieles a las pequeñas insinuaciones de cada jornada: cuando vivimos el «minuto heroico» por la mañana y procuramos que nuestro primer pensamiento sea para el Señor, cuando preparamos la Santa Misa y rechazamos las distracciones que pretenden alejarnos de lo que importa, cuando ofrecemos el trabajo...

Nadie podrá decir que ha sido olvidado o desamparado por Dios, si hace cuanto está a su alcance, porque el Señor concede su auxilio a todos, también a quienes están fuera de la Iglesia sin culpa propia13. Es más, el Señor, infinitamente misericordioso y paciente, ha procurado una y otra vez, de mil maneras distintas, la vuelta de quien se marchó con la herencia y ahora se encuentra en una lamentable situación. Cada día sale a esperarle y mueve su corazón para que reemprenda el camino que conduce a la casa paterna. Y cuando encuentra correspondencia a sus gracias se vuelca en ayudas y bienes, y le anima a subir más y más.

Si, en esta oración personal, encontramos que nos cuesta corresponder, sigamos este consejo: «Ponte en coloquio con Santa María, y confíale: ¡oh Señora!, para vivir el ideal que Dios ha metido en mi corazón, necesito volar... muy alto, ¡muy alto! (...)»14. Y cerca de María siempre encontramos a José, su esposo fidelísimo, que tan bien y con tanta prontitud supo realizar lo que Dios, a través del Ángel, le iba manifestando. A él podemos acudir a lo largo del día, para que nos ayude a oír con claridad la voz del Espíritu Santo en tantos detalles y en ocasiones tan pequeñas, y seamos fuertes para llevarla a la práctica.

1 Cfr. Conc. Vat. II, Const. Gaudium et spes, 13. — 2 Primera lectura de la Misa, Año I, 2 Cor 3, 5. — 3 San Ireneo, Contra las herejías, 3, 15, 3. — 4 Cfr. Conc. Vat. II, Decr. Ad gentes, 8. — 5 Conc. de Trento, Decr. Sobre el pecado original, 5. — 6 San Alfonso Mª de Ligorio, Selva de materias predicables, 2, 6. — 7 Jn 15, 5. — 8 Rom 9, 16. — 9 Flp 2, 13. — 10 San Francisco de Sales, Tratado del amor a Dios, 3, 4. — 11 Cfr. Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 14. — 12 Cfr. Pío XII, Enc. Mystici Corporis, 29-VI-1943. — 13 Cfr. Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 16. — 14 Cfr. San Josemaría Escrivá, Forja, n. 994.

 

 

"Enamórate y no 'le' dejarás"

¿Que cuál es el secreto de la perseverancia? El Amor. -Enamórate, y no "le" dejarás. (Camino, 999)

10 de junio

Me hace temblar aquel pasaje de la segunda epístola a Timoteo, cuando el Apóstol se duele de que Demas escapó a Tesalónica tras los encantos de este mundo... Por una bagatela, y por miedo a las persecuciones, traicionó la empresa divina un hombre, a quien San Pablo cita en otras epístolas entre los santos.

Me hace temblar, al conocer mi pequeñez; y me lleva a exigirme fidelidad al Señor hasta en los sucesos que pueden parecer como indiferentes, porque, si no me sirven para unirme más a El, ¡no los quiero! (Surco, 343)

El desaliento es enemigo de tu perseverancia. -Si no luchas contra el desaliento, llegarás al pesimismo, primero, y a la tibieza, después. -Sé optimista. (Camino, 988)

¡Bendita perseverancia la del borrico de noria! -Siempre al mismo paso. Siempre las mismas vueltas. -Un día y otro: todos iguales.

Sin eso, no habría madurez en los frutos, ni lozanía en el huerto, ni tendría aromas el jardín.

Lleva este pensamiento a tu vida interior. (Camino, 998)

 

Solemnidad del Corpus Christi

Textos, vídeos y audios para vivir –este jueves o el domingo, según las disposiciones litúrgicas de cada lugar–, la Solemnidad del Corpus Christi y su Octava.

DE LA IGLESIA Y DEL PAPA09/06/2020

 

Recursos sobe la Eucaristía para la fiesta del Corpus Christi
Evangelio del Corpus Christi y homilía de san Josemaría
Devoción eucarística
Lecturas para profundizar en el misterio de la Eucaristía
Preguntas y respuestas sobre el Corpus Christi y la Eucaristía
Resúmenes de fe cristiana


Evangelio del Corpus Christi y homilía de san Josemaría

∙ En la fiesta del Corpus Christi: texto y audio de esta homilía de fundador del Opus Dei.

 

∙ Comentario al Evangelio: “El pan del cielo”.

∙ San Josemaría habla sobre la presencia de Cristo vivo en el Pan y el Vino consagrados: “Señor: sé que vives, que estás ahí escondido por Amor”.


Devoción eucarística

∙ Dios escondido en la Eucaristía: rezar con san Josemaría.

∙ El prodigio de la Sagrada Eucaristía: el Beato Álvaro del Portillo detalla las actitudes del alma verdaderamente eucarística.

∙ Jueves santo: institución de la Eucaristía. Meditación breve de Mons. Javier Echevarría.

 

∙ Oraciones para la adoración eucarística (devocionario móvil).

 

El himno 'Adoro te devote', compuesto por Sto. Tomás de Aquino.

 


Lecturas para profundizar en el misterio de la Eucaristía

∙ Libro electrónico: «Catequesis del Papa Francisco sobre la Santa Misa» (12 de mayo de 2018).

∙ Homilía en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Papa Francisco, 23 de junio de 2019)

∙ Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia (san Juan Pablo II)

∙ Exhortación apostólica sinodal Sacramentum caritatis (Benedicto XVI, 2007)

∙ Carta de Mons. Javier Echevarría sobre la Eucaristía (2004), en la que desglosa el himno eucarístico Adoro te devote. Disponible en PDF.


Preguntas y respuestas sobre el Corpus Christi y la Eucaristía

∙ ¿Cómo fue la Última Cena?

∙ ¿Por qué la fiesta del Corpus Christi?: Benedicto XVI explica su origen.

∙ ¿Qué es la Eucaristía? Respuesta a algunas de las preguntas más habituales sobre la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

∙ ¿Cómo recibir bien a Jesús en la Eucaristía? Respuesta a las preguntas más habituales sobre la Sagrada Comunión.


Resúmenes de fe cristiana

∙ Tema 19. La Eucaristía: La Eucaristía es el memorial de la Pascua de Cristo, la actualización de su único sacrificio, en la liturgia de la Iglesia.

∙ Tema 20. La Eucaristía (2): La Santa Misa es sacrificio en un sentido propio y singular porque re-presenta (= hace presente), en el hoy de la celebración litúrgica de la Iglesia, el único sacrificio de nuestra redención, porque es su memorial y aplica su fruto.

∙ Tema 21. La Eucaristía (3): La fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía ha llevado a la Iglesia a tributar culto de latría al Santísimo Sacramento, tanto durante la liturgia de la Misa, como fuera de su celebración.

 

Solemnidad del Corpus Christi

¿Por qué la fiesta de Corpus Christi?

La solemnidad del Corpus Christi tuvo origen en un contexto cultural e histórico determinado: nació con el objetivo de reafirmar abiertamente la fe del Pueblo de Dios en Jesucristo vivo y realmente presente en el santísimo sacramento de la Eucaristía”.

 

El Papa Benedicto XVI explica así la historia de esta fiesta, que remonta al siglo XIII

 

Santa Juliana de Cornillón tuvo una vision que “presentaba la luna en su pleno esplendor, con una franja oscura que la atravesaba diametralmente. El Señor le hizo comprender el significado de lo que se le había aparecido. La luna simbolizaba la vida de la Iglesia sobre la tierra; la línea opaca representaba, en cambio, la ausencia de una fiesta litúrgica(…) en la que los creyentes pudieran adorar la Eucaristía para aumentar su fe, avanzar en la práctica de las virtudes y reparar las ofensas al Santísimo Sacramento (…).

La buena causa de la fiesta del Corpus Christi conquistó también a Santiago Pantaleón de Troyes, que había conocido a la santa durante su ministerio de archidiácono en Lieja. Fue precisamente él quien, al convertirse en Papa con el nombre de Urbano IV, en 1264 quiso instituir la solemnidad del Corpus Christi como fiesta de precepto para la Iglesia universal, el jueves sucesivo a Pentecostés.

 

Detalle del relicario donde se custodia el corporal con las huellas del milagro eucarístico acontecido el 1263 en Bolsena. Se encuentra en la catedral de Orvieto (Italia).

 

Hasta el fin del mundo

En la bula de institución, titulada Transiturus de hoc mundo (11 de agosto de 1264) el Papa Urbano alude con discreción también a las experiencias místicas de Juliana, avalando su autenticidad, y escribe: «Aunque cada día se celebra solemnemente la Eucaristía, consideramos justo que, al menos una vez al año, se haga memoria de ella con mayor honor y solemnidad. De hecho, las otras cosas de las que hacemos memoria las aferramos con el espíritu y con la mente, pero no obtenemos por esto su presencia real. En cambio, en esta conmemoración sacramental de Cristo, aunque bajo otra forma, Jesucristo está presente con nosotros en la propia sustancia. De hecho, cuando estaba a punto de subir al cielo dijo: “He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20)».

El Pontífice mismo quiso dar ejemplo, celebrando la solemnidad del Corpus Christi en Orvieto, ciudad en la que vivía entonces. Precisamente por orden suya, en la catedral de la ciudad se conservaba —y todavía se conserva— el célebre corporal con las huellas del milagro eucarístico acontecido el año anterior, en 1263, en Bolsena.

Un sacerdote, mientras consagraba el pan y el vino, fue asaltado por serias dudas sobre la presencia real del Cuerpo y la Sangre de Cristo en el sacramento de la Eucaristía. Milagrosamente algunas gotas de sangre comenzaron a brotar de la Hostia consagrada, confirmando de ese modo lo que nuestra fe profesa.

Textos que remueven

Urbano IV pidió a uno de los mayores teólogos de la historia, santo Tomás de Aquino —que en aquel tiempo acompañaba al Papa y se encontraba en Orvieto—, que compusiera los textos del oficio litúrgico de esta gran fiesta. Esos textos, que todavía hoy se siguen usando en la Iglesia (himno Adorote Devote), son obras maestras, en las cuales se funden teología y poesía. Son textos que hacen vibrar las cuerdas del corazón para expresar alabanza y gratitud al Santísimo Sacramento, mientras la inteligencia, adentrándose con estupor en el misterio, reconoce en la Eucaristía la presencia viva y verdadera de Jesús, de su sacrificio de amor que nos reconcilia con el Padre, y nos da la salvación.(…)

Adoración eucarística en Hyde Park, en Londres, septiembre de 2010

 

Una «primavera eucarística»

Quiero afirmar con alegría que la Iglesia vive hoy una «primavera eucarística»: ¡Cuántas personas se detienen en silencio ante el Sagrario para entablar una conversación de amor con Jesús! Es consolador saber que no pocos grupos de jóvenes han redescubierto la belleza de orar en adoración delante del Santísimo Sacramento. Pienso, por ejemplo, en nuestra adoración eucarística en Hyde Park, en Londres. Pido para que esta «primavera eucarística» se extienda cada vez más en todas las parroquias, especialmente en Bélgica, la patria de santa Juliana. El venerable Juan Pablo II, en la encíclica Ecclesia de Eucharistia, constataba que «en muchos lugares (…) la adoración del Santísimo Sacramento tiene diariamente una importancia destacada y se convierte en fuente inagotable de santidad. La participación fervorosa de los fieles en la procesión eucarística en la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo es una gracia del Señor, que cada año llena de gozo a quienes participan en ella. Y se podrían mencionar otros signos positivos de fe y amor eucarístico» (n. 10).

Recordando a santa Juliana de Cornillón, renovemos también nosotros la fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Como nos enseña el Compendio del Catecismo de la Iglesia católica, «Jesucristo está presente en la Eucaristía de modo único e incomparable. Está presente, en efecto, de modo verdadero, real y sustancial: con su Cuerpo y con su Sangre, con su alma y su divinidad. Cristo, todo entero, Dios y hombre, está presente en ella de manera sacramental, es decir, bajo las especies eucarísticas del pan y del vino» (n. 282).

Queridos amigos, la fidelidad al encuentro con Cristo Eucarístico en la santa misa dominical es esencial para el camino de fe, pero también tratemos de ir con frecuencia a visitar al Señor presente en el Sagrario. Mirando en adoración la Hostia consagrada encontramos el don del amor de Dios, encontramos la pasión y la cruz de Jesús, al igual que su resurrección.

Adoración Eucarística durante la Jornada Mundial de la Juventud, Madrid 2011

Fuente de alegría

Precisamente a través de nuestro mirar en adoración, el Señor nos atrae hacia sí, dentro de su misterio, para transformarnos como transforma el pan y el vino. Los santos siempre han encontrado fuerza, consolación y alegría en el encuentro eucarístico. Con las palabras del himno eucarístico Adoro te devote repitamos delante del Señor, presente en el Santísimo Sacramento: «Haz que crea cada vez más en ti, que en ti espere, quete ame». Gracias.

BENEDICTO XVI, Audiencia general, 17 de noviembre de 2010
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La celebración de la Eucaristía en la Iglesia primitiva

“SIN EL DOMINGO NO PODEMOS VIVIR”

Así vivían los primeros cristianos la Eucaristía

Testimonio de los Apologistas y de los Padres de la Iglesia.

San Justino  (165 d.C.)

Mártir de la fe cristiana hacia el año 165, es considerado el mayor apologeta del Siglo II. En uno de los primeros textos cristianos, San Justino explica cómo se celebraba la Eucaristía en los primeros tiempos.

“El día que se llama día del sol tiene lugar la reunión en un mismo sitio de todos los que habitan en la ciudad o en el campo. Se leen las memorias de los Apóstoles y los escritos de los Profetas. Cuando el lector ha terminado, el que preside toma la palabra para incitar y exhortar a la imitación de tan bellas cosas. Luego nos levantamos y oramos por nosotros… y por todos los demás dondequiera que estén, a fin de que seamos hallados justos en nuestra vida y nuestras acciones y seamos fieles a los mandamientos para alcanzar la salvación eterna.

 

Luego se lleva al que preside el pan y una copa con vino y agua mezclados. El que preside los toma y eleva alabanzas y gloria al Padre del universo, por el nombre del Hijo y del Espíritu Santo, y da gracias largamente porque hayamos sido juzgados dignos de estos dones. Cuando el que preside ha hecho la acción de gracias y el pueblo ha respondido “amén”, los que entre nosotros se llaman diáconos distribuyen a todos los que están presentes el pan y el vino “eucaristizados”.

En otro momento, dice:

“A nadie le es lícito participar en la Eucaristía, si no cree que son verdad las cosas que enseñamos y no se ha purificado en aquel baño que da la remisión de los pecados y la regeneración, y no vive como Cristo nos enseñó. Porque no tomamos estos alimentos como si fueran un pan común o una bebida ordinaria, sino que así como Cristo, nuestro salvador, se hizo carne y sangre a causa de nuestra salvación, de la misma manera hemos aprendido que el alimento sobre el que fue recitada la acción de gracias, que contiene las palabras de Jesús y con que se alimenta y transforma nuestra sangre y nuestra carne, es precisamente la carne y la sangre de aquel mismo Jesús que se encarnó.

Los apóstoles, en efecto, en sus tratados llamados Evangelios, nos cuentan que así les fue mandado, cuando Jesús, tomando pan y dando gracias dijo: “Haced esto en conmemoración mía. Esto es mi cuerpo”. Y luego, tomando del mismo modo en sus manos el cáliz, dio gracias y dijo: “Esta es mi sangre”, dándoselo a ellos solos. Desde entonces seguimos recordándonos unos a otros estas cosas. Y los que tenemos bienes acudimos en ayuda de otros que no los tienen y permanecemos unidos. Y siempre que presentamos nuestras ofrendas alabamos al Creador de todo por medio de su Hijo Jesucristo y del Espíritu Santo”. (SAN JUSTINO, Carta a Antonino Pío, Emperador, año 155)

San Cirilo de Alejandría  (444 d.C.)

Padre de la Iglesia, quien entregó su vida para mostrar que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre, ante las herejías de su época. En el Comentario al Evangelio de San Juan dice:

El Cuerpo de Cristo vivifica a los que de el participan: aleja la muerte al hacerse presente en nosotros, sujetos a la muerte, y aparta la corrupcion, ya que contiene en sí mismo la virtualidad necesaria para anularla totalmente” (SAN CIRILO DE ALEJANDRIA, Coment. Evang. S. Juan, 5).

San Cirilo emplea el símil de la cera para explicar la unión de nuestro cuerpo al de Cristo en la Eucaristía:

“Así; como cuando uno junta dos trozos de cera y los derrite por medio del fuego, de los dos se forma una sola cosa, así también, por la participación del Cuerpo de Cristo y de su preciosa Sangre, Él se une a nosotros y nosotros nos unimos a Él” (SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA, Coment. Evang. S. Juan, 10).

 

San Ambrosio de Milán

San Ambrosio, obispo de Milán (nacido en Tréveris hacia el año 340 y fallecido en Milán en el 397), quien introdujo en occidente la lectura meditada de las Escrituras, para hacer que penetre en el corazón, algo que hoy se conoce con el nombre de «lectio divina».

“No se nos ofrece (en la Comunión) el Cuerpo de Cristo como premio, sino como comunicacion de la gracia y de la vida celestial” (SAN AMBROSIO, en Catena Aurea, volt VI, p. 447).

 

San Agustín

“Nadie alimenta a los convidados con su misma persona; pero esto es lo que hace Cristo el Señor: Él mismo es a la vez anfitrión, comida y bebida” (SAN AGUSTÍN, Sermón sobre el natalicio de los mártires, 1-2).

 

Otros testimonios:

Plinio

Plinio no tardó en aplicar la prohibición de las eterías a un caso particular que se le presentó en el otoño del 112. Bitinia estaba llena de cristianos. “Es una muchedumbre de todas las edades, de todas las condiciones, esparcida en las ciudades, en la aldeas y en el campo», escribe al emperador.

Continúa diciendo haber recibido denuncias por parte de los fabricantes de amuletos religiosos, estorbados por los Cristianosque predicaban la inutilidad de semejantes baratijas. Había instituido una especie de proceso para conocer bien los hechos, y había descubierto que ellos tenían:

“la costumbre de reunirse en un día fijado, antes de la salida del sol, de cantar un himno a Cristo como a un dios, de comprometerse con juramento a no perpetrar crímenes, a no cometer ni latrocinios ni pillajes ni adulterios, a no faltar a la palabra dada. Ellos tienen también la costumbre de reunirse para tomar su comida que, no obstante las habladurías, es comida ordinaria e inocua“.

Los cristianos no habían dejado estas reuniones ni siquiera después del edicto del gobernador que recalcaba la interdicción de las eterías.

 

Santo Cura de Ars

“Más dichosos que los santos del Antiguo Testamento, no solamente poseemos a Dios por la grandeza de su inmensidad, en virtud de la cual se halla en todas partes, sino que le tenemos con nosotros como estuvo en el seno de Maria durante nueve meses, como estuvo en la cruz. Más afortunados aun que los primeros cristianos, quienes hacían cincuenta o sesenta leguas de camino para tener la dicha de verle; nosotros le poseemos en cada parroquia, cada parroquia puede gozar a su gusto de tan dulce compañía. ¡Oh, pueblo feliz!“(SANTO CURA DE ARS, Sermón sobre el Corpus Christi).

 

Benedicto XVI

Sin el domingo no podemos vivir: es lo que profesaban los primeros cristianos, incluso a costa de su vida, y lo mismo estamos llamados a repetir nosotros hoy” (BENEDICTO XVI, Ángelus 22 de mayo de 2005).

 

San Josemaría Escrivá

“Perseveraban todos en la doctrina de los Apóstoles, en la comunicación de la fracción del pan, y en las oraciones. Así nos describen las Escrituras la conducta de los primeros cristianos: congregados por la fe de los Apóstoles en perfecta unidad, al participar de la Eucaristía, unánimes en la oración. Fe, Pan, Palabra.

Jesús, en la Eucaristía, es prenda segura de su presencia en nuestras almas; de su poder, que sostiene el mundo; de sus promesas de salvación, que ayudarán a que la familia humana, cuando llegue el fin de los tiempos, habite perpetuamente en la casa del Cielo, en torno a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo: Trinidad Beatísima, Dios Único. Es toda nuestra fe la que se pone en acto cuando creemos en Jesús, en su presencia real bajo los accidentes del pan y del vino” (Es Cristo que pasa, n. 153).

 

Catecismo de la Iglesia

“Fracción del pan porque este rito, propio del banquete judío, fue utilizado por Jesús cuando bendecía y distribuía el pan como cabeza de familia (cf Mt 14,19; 15,36; Mc 8,6.19), sobre todo en la última Cena (cf Mt 26,26; 1 Co 11,24). En este gesto los discípulos lo reconocerán después de su resurrección (Lc 24,13-35), y con esta expresión los primeros cristianos designaron sus asambleas eucarísticas (cf Hch 2,42.46; 20,7.11). Con él se quiere significar que todos los que comen de este único pan, partido, que es Cristo, entran en comunión con él y forman un solo cuerpo en él (cf 1 Co 10,16-17)“.

 

Del libro:

ORAR CON LOS PRIMEROS CRISTIANOS

Gabriel Larrauri  

 

Gratuidad, sentido, belleza

Posted: 09 Jun 2020 08:14 AM PDT

Según informa Wikipedia, Scholas occurrentes es una fundación canónica privada, actualmente relacionada con la Pontificia Academia para las Ciencias.

Tiene su origen en la época en que Francisco era arzobispo de Buenos Aires, cuando impulsó asociaciones que unían escuelas, deportes y solidaridad.

Su convicción era que las figuras queridas popularmente tienen particular influencia educativa, con su ejemplo, sobre millones de niños, y que el deporte y el arte popular son formidables herramientas para formar valores.

Solo con decir esto se ve el gran interés que tiene esta iniciativa en un mundo como el nuestro, por una parte tan individualista y, por otra parte, tan influenciable desde los medios de comunicación y las redes sociales, sobre todo en sus miembros más frágiles.

Efectivamente, el deporte y el arte popular son capaces de transmitir la belleza que hoy requiere la educación,en el formato especialmente adecuado para los niños y los jóvenes.

Desde hace siete años, Scholas viene promoviendo campañas de concienciación sobre valores, programas de ciudadanía, apoyo a proyectos educativos en circunstancias de vulnerabilidad, conexión internacional de colegios y escuelas de más de cuarenta países.

Francisco ha dirigido un Mensaje con ocasión del encuentro virtual promovido por “Scholas occurrentes” el pasado 5 de junio (Ver video en castellano).

Ahí evoca el Papa el ambiente de crisis y de violencia en que nacieron esas iniciativas en su tierra. A pesar de las dificultades, fueron capaces de generar una educación que ayudara a encontrar el sentido de la vida junto con la captación de la belleza, y un profundo valor de universalidad entre los jóvenes.

En ese camino, señala tres imágenes que guiaron aquellos años de encuentro y reflexión: el loco de La Strada de Fellini, la llamada de Mateo de Caravaggio y "El Idiota" de Dostoiwevskij. Cada una de esas imágenes era portadora de un valor: el sentido, la llamada y la belleza.

Sentido, llamada, belleza que salva

En primer lugar, el sentido de la vida. En efecto, en la película La Strada (F. Fellini, 1954) un loco músico y funambulista (interpretado por Richard Basehart) le dice a la desconsolada Gelsomina:

“Todo en este mundo sirve para algo. Incluso esta piedrecita (...) ¿Para qué sirve, quién lo sabe? El Padre eterno lo sabe todo. Cuándo naces, cuándo mueres... ¿Y quién puede saberlo? No, yo no sé para qué sirve esta piedrecita, pero debe servir para algo; porque si no sirviera para algo, todo sería inútil, también las estrellas. Al menos así lo pienso. Incluso tú sirves para algo, con esa cabeza tuya de alcachofa”.

Segundo valor, la llamada (que es gratuita). En el cuadro de la vocación de san Mateo, Caravaggio pinta con fuerza el a Jesús que llama sin mérito alguno, para sacar al publicano de la sombra a la luz, desde el claroscuro de su vida a una aventura fascinante, la de un apóstol y un evangelista, como en cierto sentido lo es la vida cristiana.

Sabemos que el Papa Bergoglio se inspiró en esa escena para su lema episcopal, que se podria traducir: “Lo miró con misericordia y lo eligió” (miserando atque eligendo). La llamada de Dios es siempre misericordiosa. Y esto es decisivo a la hora de educar en relación con el sentido de la vida y especialmente en la educación de la fe.

En tercer lugar, el valor de la belleza: valor antropológico y ético, educativo y trascendente. “La belleza salvará el mundo” es frase célebre de la novela "El idiota", de Dostoievski, en parte autobiográfica.

En esa obra también aparece la pregunta “¿Qué clase de belleza salvará al mundo?”. La respuesta se ilumina al pensar en la belleza de una vida dispuesta a arriesgarse y entregarse por el bien de otros. El trasfondo indudable, como el mismo autor explicó, es la figura de Cristo, de quien la Sagrada Escritura dice, por un lado, que es el más hermoso de los hombres y, por otro lado, que se dejó desfigurar su rostro para revelarnos otra clase de belleza.

Las crisis y la responsabilidad

Volviendo al mensaje de Francisco, dice que son tres historias de crisis, donde se pone en juego la responsabilidad humana. Y observa que crisis significa originalmente “ruptura”, “tajo”, “apertura”, “peligro”, y también “oportunidad”. Las crisis son duras, pero la humanidad no podría subsistir sin ellas. Enfermaría de perfeccionismo y rutina.

Por otra parte –apunta–, así como la crisis nos fortalece por llamarnos a la apertura, el peligro sucede cuando no nos han enseñado a relacionarnos con aquella apertura. “Por eso –añade– las crisis si no son bien acompañadas son peligrosas, porque uno se puede desorientar”. De ahí el consejo de los sabios, incluso para las pequeñas crisis personales, matrimoniales o sociales: Nunca te adentres solo en la crisis, ve acompañado.

Y esto es así porque en las crisis nos podemos dejar llevar por el miedo y el individualismo, cerrándonos a la llamada del sentido y de la belleza.

Toda una enseñanza  en nuestras circunstancias: en efecto, la crisis producida por la pandemia, las anteriores y las posteriores.

Scholas, sigue testimoniando Francisco, nació de una crisis pero no reaccionó con violencia, ni con mera resignación ni llantos. Se asomó abriéndose al corazón de los jóvenes en las fisuras del mundo, para avizorar una respuesta que viniera de esa apertura.

 

Escuchar, crear cultura, celebrar

Y eso, afirma el Papa, es educar. Educar no es simplemente saber cosas. “Educar es escuchar, crear cultura, celebrar.

“Habitando poéticamente esta tierra” ­–cita Francisco a Hölderlin, que anhelaba la vida divina–, desde Argentina, ha crecido Scholas: “Armonizando el lenguaje del pensamiento con los sentimientos y las acciones. Es lo que ustedes me escucharon varias veces: lenguaje de la cabeza, del corazón y de las manos, sincronizados. Cabeza, corazón y manos creciendo armónicamente”.

En nuestras circunstancias, “donde la cultura demostró haber perdido su vitalidad” (una alusión a la pandemia producida por el Covid-19), celebra Francisco que Scholas promueva buscar el sentido de las cosas. Eso también es educar.

Así es: no importan las cosas, sino el sentido de las cosas, decía Antoine de Saint-Exupéry.

Un sentido –continúa el Papa– que se promueve con el encuentro entre niños y jóvenes con adultos y ancianos. Más concretamente: “Reuniendo el sueño de los niños y los jóvenes con la experiencia de los adultos y los viejos. Ese encuentro tiene que darse siempre, si no no hay humanidad, porque no hay raíces, no hay historia, no hay promesa, no hay crecimiento, no hay sueños, no hay profecía”.

En esa educación sueña Francisco, quizá como niño que fue e interiormente sigue siendo, y como anciano experto en humanidad, como lo es sin duda.

Lo que el sucesor de Pedro desea educar es la Vida, que escribe con mayúscula. Y por eso no quiere dejar a nadie fuera, sea cual sea su realidad y creencia. Lo que le importa es atraer a esa Vida que está en el origen y sigue latiendo en nuestros dolores y alegrías, deseos y nostalgias, representados por esas tres palabras: llamada (o gratuidad), sentido y belleza:

“Nunca se olviden de estas últimas tres palabras, gratuidad, sentido y belleza. ¡Pueden parecer inútiles!, sobre todo hoy en día. ¿Quién se pone a hacer una empresa buscando gratuidad, sentido y belleza? No produce, no produce. Y sin embargo, de esta cosa que parece inútil depende la humanidad entera, el futuro”.

“Sigan adelante –les anima y en ellos a todos los que nos dedicamos a la fascinante tarea de la educación– sembrando y cosechando, con la sonrisa, con el riesgo, pero todos juntos y siempre de la mano para superar cualquier crisis”.

 

Junio: Mes del Sagrado Corazón

La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús es por excelencia, la fiesta del amor de Dios.

 

Normalmente, cuando hablamos de una persona de “buen corazón”, lo asociamos con una disposición para ayudar a los demás, con buenos sentimientos, sin rencores ni odios personales. En una palabra, con alguien virtuoso.

¿Qué relación puede haber entre un órgano físico hecho de materia, como es el corazón, con una disposición espiritual, como es la virtud?

El tema interesa sobre todo en este mes de junio consagrado al Sagrado Corazón de Nuestro Divino Redentor.

En primer lugar, corresponde precisar las cosas. Cuando hablamos de corazón, nos referimos más a la capacidad de dar que el hombre tiene cuando es auténticamente católico. Ciertamente que ella reside en la parte espiritual de cada persona, y no está asociada a ningún órgano físico, sin embargo, de tal modo el corazón es, dentro de los órganos de un ser vivo, el rey de ellos, que cuando hablamos de sus virtudes las ponemos en el corazón.

Así como en el corazón se centran las acciones fundamentales de todo ser vivo, así también decimos que en él se concentra toda su mentalidad, sus anhelos y sus preferencias. De ahí que digamos que una persona de “buen corazón” es una buena persona.

¿Qué se podrá decir entonces del Sagrado Corazón?

Para comprender bien lo que significa esta advocación, le damos la palabra al Dr. Plinio Corrêa de Oliviera, quien, además de ser un gran seguidor de esta devoción, escribió sobre ella comentarios dignos de ser recordados. Oigamos uno de ello, escrito en la década del 40 del siglo pasado.

“El simple enunciado del Nombre Santísimo de Jesús recuerda la idea del amor. ¡El amor insondable e infinito que llevó a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad a encarnarse! El amor expresado a través de esa humillación incomprensible de un Dios que se manifiesta a los hombres como un niño pobre, que acaba de nacer en una gruta.

El amor que se manifiesta a través de aquellos treinta años de vida recogida, en la humildad de la más estricta pobreza, y en las fatigas incesantes de aquellos tres años de evangelización, en que el Hijo del Hombre recorrió caminos y atajos, transpuso montes, ríos y lagos, visitó ciudades y aldeas, atravesó desiertos y poblados, habló a ricos y pobres, esparciendo amor y recogiendo en la mayor parte del tiempo principalmente ingratitud.

¡El amor demostrado en aquella Cena suprema, precedida por la generosidad del lavado de los pies y coronada por la institución de la Eucaristía! El amor de aquel último beso dado a Judas, de aquella mirada suprema dirigida a San Pedro, de aquellas afrentas sufridas en la paciencia y en la mansedumbre, de aquellos sufrimientos soportados hasta la total consumación de las últimas fuerzas, de aquel perdón mediante el cual el Buen Ladrón robó el Cielo, de aquel don extremo de una Madre celestial a la humanidad miserable.

Cada uno de estos episodios fue meticulosamente estudiado por los sabios, piadosamente meditado por los Santos, maravillosamente reproducido por los artistas, y sobre todo inigualablemente celebrado por la liturgia de la Iglesia. Para hablar sobre el Sagrado Corazón de Jesús, sólo hay un medio: es recapitular debidamente sobre cada uno de ellos.

Tomemos, por ejemplo, una de las invocaciones de las letanías al Sagrado Corazón: ‘Corazón de Jesús, de majestad infinita’.

San Agustín dijo lo  siguiente: ‘Donde está la humildad, ahí está la majestad’ o sea que las dos cosas son inseparables.

De ahí concluimos que el Corazón de Jesús, que es un abismo de humildad, es por eso mismo un firmamento de majestad. Yo gustaría de ser artista y saber representar la figura de Nuestro Señor para intentar expresar no sólo su majestad, ni sólo su humildad, sino a Nuestro Señor en una de esas representaciones en que uno lo ve, de una sola mirada, en aquello que la majestad tiene de común con la humildad, o aquello que la humildad tiene de común con la majestad, y que es aquella esfera superior donde estas dos virtudes particulares, se encuentran y se funden.

Nosotros,  que nos preciamos de ser hijos de la Iglesia Católica, tomando en consideración que hoy se caricaturiza la humildad y se calla la majestad, deberíamos pedir al Corazón de Jesús que nos diese aquella forma elevada y nobilísima, que debe tener todo verdadero católico, que trae en sí el sentido de la realeza, el sentido del orden perfecto, de la honra, de la jerarquía, incluso cuando se es el más humilde de los hombres.

Realmente, venerando al Sagrado Corazón, la Santa Iglesia no quiere otra cosa sino prestar una especial alabanza al amor infinito que Nuestro Señor Jesucristo dispensó a los hombres. El corazón simboliza el amor, y dando culto al Corazón, la Iglesia celebra el Amor.

La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús es por excelencia, la fiesta del amor de Dios. En ella, la Iglesia nos propone como tema de meditación y como blanco de nuestras plegarias el amor tiernísimo e invariable de Dios, que hecho hombre, murió por nosotros. Mostrándonos el Corazón de Jesús ardiendo de amor a despecho de las espinas con que lo circundamos por nuestras ofensas, la Iglesia abre para nosotros la perspectiva de un perdón misericordioso y amplio, de un amor infinito y perfecto, de una alegría completa e inmaculada, que deben constituir el encanto perenne de la vida espiritual de todos los verdaderos católicos.

RP Mateo Crawley-Boevey SSCC

Amemos al Sagrado Corazón de Jesús. Esforcémonos porque esa devoción triunfe auténticamente (no apenas a través de algunos simbolismos) en todos los hogares, en todos los ambientes y sobre todo en todos los corazones”.

***

Al finalizar este comentario, nos viene a la memoria el notable apostolado de un sacerdote de origen británico-peruano pero que desarrollo su apostolado en Chile, el RP Mateo Crawley-Boevey SSCC, (1875-1960).

El padre Mateo comenzó su apostolado, en la ciudad de Valparaíso en donde residían sus padres y donde profesó en la congregación de los Sagrados Corazones. Después del terremoto del año 1906, fue tanto lo que se dedicó a ayudar a los damnificados que terminó exhausto y enfermo.

Fue enviado entonces, por sus superiores, a restablecerse a Europa y fue sanado milagrosamente en el Santuario del Sagrado Corazón en Paray Le Monial, en Francia. Más tarde, estando en Roma, fue recibido por el papa San Pío X, al que confió un íntimo proyecto que venía acariciando en su mente desde hacía algún tiempo: la entronización de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en los hogares. Cuando expuso el plan al Papa, le complació tanto que le dijo: “No sólo te permito, sino que te mando, hijo mío, dar tu vida por esta obra de salvación social”.

De ahí comenzó un apostolado que no terminó sino con el fin de sus fuerzas físicas y que se extendió no sólo por todo nuestro territorio nacional sino también en muchos países del Continente y de Europa. La entronización del Sagrado Corazón en los hogares y la colocación de la placa de su imagen en las puertas de entrada del hogar. Hasta hoy quedan en muchas casas de Valparaíso, Santiago y otras ciudades, la imagen protegiendo a la familia consagrada.

Para que esta devoción no sea sólo un piadoso recuerdo, le sugerimos que Ud. y su familia también la sigan,  entronizando en el interior de su hogar al Sagrado Corazón de Jesús.

 

La nueva normalidad.

Terminada la crisis del coronavirus que produjo grandes cambios sociales, hoy se habla de una “nueva normalidad”.  Sin prejuzgar intenciones, son  palabras que suenan a “1984”, la novela de Orwell, en que se habla de la “neolengua”. Incluso hacen pensar más en una estricta regularización y normativización de la vida privada y pública que en lo que sea la libertad en sí. Por eso, parece más lógico hablar de “vuelta a la normalidad”. No se trataría de cambiar por cambiar, sino de mejorar.

Pero puede ocurrir, equivocadamente, que se considere como normal algo que no es normal, y a la inversa; de esta forma se camufla la verdad. Por tanto, se hace necesario aclarar qué se entiende por “normal” y ”normalidad”.

Es complicado establecer los rasgos de normalidad, pues intervienen múltiples factores: subjetivos, culturales, familiares, de edad, modas, etc.

De todas formas, se  pueden establecer algunos patrones de normalidad:

Están dentro de la normalidad las cifras analíticas en sangre que se citan a continuación: 4.5 a 5 millones de hematíes por milímetro cúbico; 6.000 a 9.000 leucocitos; 200.000 a 350.000 plaquetas; tiempo de coagulación de 5 a 10 minutos; en orina, pH de 6.25,  20 a 25 grs. de urea en 24 horas.

El peso ideal (no se trata del peso normal) se puede calcular teniendo en cuenta  los centímetros correspondientes a la talla menos 100 (por ejemplo, para una talla de 175 cms. el peso ideal sería de 75 kgrs.)

El peso ideal, así como la talla o estatura son datos relativos, dependientes, entre otros factores, de la moda y las costumbres vigentes. Hace tiempo, la mujer ideal tenía que ser obesa; hoy día, se prefiere que sea delgada. Y es que los cánones de belleza son variables, de acuerdo al país, la época, las circunstancias, las costumbres, la cultura, etc.

En relación a la masa corporal, uno de los índices que se manejan es el cociente entre el peso en kilogramos y la estatura en metros; considerándose como normales las cifras 18.5 a 24.

Un sistema nervioso normal es el que funciona de forma natural, de acuerdo a unas reglas o normas impresas en la naturaleza: reactividad y reflejos adecuados, órganos de los sentidos en orden, sensibilidad y motilidad fisiológicas, etc. Y se podría hablar del ritmo vigilia – sueño, del sistema cardíaco, del respiratorio, renal, digestivo, etc., etc., cuyo funcionamiento ha de estar en orden, es decir, dentro de determinados parámetros.

Se consideran además dos tipos de tiempo normales: el relacionado con los relojes internos, y el tiempo subjetivo, con escasa o nula dependencia de los relojes internos, así como de las influencias exteriores. Y por otra parte, existe  un tiempo normal objetivo, medible.

También hay que considerar lo que es la normalidad en términos mentales, psicológicos. En este caso, son un hecho los límites a veces poco precisos entre lo que es normal y lo que no lo es.

Por otro lado, se complica la cuestión al considerar que no es lo mismo lo que es normal que lo que es frecuente, aunque lo más frecuente sea la normalidad.

En base a lo dicho anteriormente,  toda alteración significativa de la normalidad es patológica; y en consecuencia, ésta sería una definición básica de  lo que pueda ser la enfermedad.

Y a nivel social, lógicamente, hay normalidad si funcionan correctamente las leyes y reglas que regulan la sociedad, dentro de las distintas opciones legítimas, sean religiosas, culturales, artísticas, deportivas, etc.; con un escrupuloso respeto a la vida privada de sus componentes, sin injerencias extrañas. En caso contrario, ¿podría decirse que se ha instalado una enfermedad social?

 

 

Propuesta de un nuevo feminismo: Líderes Católicos analizarán sus elementos

VI Diplomado Internacional de Doctrina Social de la Iglesia.

El próximo 11 de julio dará inicio el VI Diplomado Internacional de Doctrina Social de la Iglesia bajo el título: “Mujer en la Vida Pública: Feminismos e identidad católica en el siglo XXI”. Se trata de un diplomado organizado por la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos y motivado por la invitación del Papa Francisco a buscar un auténtico feminismo que promueva la participación de la mujer en la vida pública. Se realizará de manera online y las inscripciones deberán realizarse antes del 29 de junio.

Serán 15 días en los que se analizará – a partir de una antropología filosófica de la mujer y desde las raíces filosóficas del género e históricas del feminismo – la mirada del pensamiento social de la Iglesia sobre la mujer para presentar una propuesta desde una clara identidad cristiana acerca de un nuevo feminismo que reconozca la contribución de la mujer en la Iglesia y en la vida pública. Entre los profesores elegidos para el curso, destaca Flaminia Giovanelli, la primera mujer en ser subsecretaria en la historia del Vaticano; Marta Rodríguez, ex jefa de la sección Mujer en la Santa Sede; el Cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México; Paola Binetti, senadora italiana y neuropsiquiatra especialista en biopolítica; Austeen Ivereigh, fundador de Voces Católicas en Reino Unido; Mons. Thomas Wenski, arzobispo de Miami; Soledad Alvear, ex ministra de relaciones exteriores de Chile; Isabel Capeloa, rectora de Portugal y la primera mujer en presidir a nivel mundial a los rectores de universidades católicas; Alexandra Peláez, secretaria de educación estatal en Colombia y el teólogo Mario Ángel Flores, miembro de la Comisión Teológica Internacional.

Tras finalizar el curso, los participantes contarán con una certificación internacional que les otorgará la Academia Latinoamericana de Líderes Católicas y 4 universidades católicas latinoamericanas: la Universidad Pontificia de México, la Universidad Católica de Costa Rica, la Universidad Católica del Táchira en Venezuela y la Universidad Finis Terrae de Chile. Además, el equipo académico de este programa esta conformado por las académicas de Brasil Cristiane Kaitel doctora en Derecho por la Universidad Federal de Minas Gerais; de Argentina, Adriana Sirito, coordinadora de posgrados de educación de la UCA; y por la historiadora mexicana María Luisa Aspe Armella, una de las referentes de liderazgo femenino en América Latina. Todas ellas señalan que “el tema de un nuevo feminismo, cobra especial relevancia en el contexto actual en donde han irrumpido en la vida pública movimientos feministas, así como la demanda legítima de mayores espacios de liderazgo para la mujer y la denuncia de graves situaciones de desigualdad y de abuso al interior de la sociedad”. Además, aseguran que se aproximarán a estos temas “desde una mirada evangélica” y llevarán a cabo un discernimiento sobre los aspectos tanto positivos como negativos de los distintos feminismos. Para ello –  concluyen – “hemos convocado a varios de los máximos referentes católicos a nivel mundial para desarrollar la propuesta de un nuevo feminismo en este cambio de época y en tiempos de crisis”.

Vatican News

 

La Virgen María es la Inmaculada Concepción

 Rosa Corazón 

photo_cameraCapilla de la Gruta de la leche en Tierra Santa.

Peregrinando a Tierra Santa, fui a Ain-Karim, lugar al que se trasladó la Virgen, ya embarazada, para visitar a su prima Santa Isabel, recorriendo desde Nazaret hasta allí unos ciento cincuenta kilómetros, debiendo emplear unos cuatro o cinco días para ese trayecto, posiblemente en burro.

Allí, en Ain-Karim está la Iglesia de la Visitación y, en ella, en el piso de arriba, en la parte superior derecha, puede el peregrino apreciar un fresco, un panel, que recoge la afirmación de Duns Scoto.

Hay que reconocer que debió ser sonada la discusión en el siglo XIII, mantenida entre dominicos y franciscanos, sobre si la Virgen fue inmaculada en su concepción o no. Los dominicos opinaban que la Virgen tuvo el pecado original, como todos los hombres, heredado de nuestros primeros padres; pero que Dios se lo quitó enseguida. Sin embargo, un fraile franciscano, Duns Scoto (1265-1308), sostenía que la Virgen estaba preservada del pecado original y esgrimía, como sólido fundamento, el conocido “Potuit, decuit, ergo fecit” (Podía, convenía, luego lo hizo), recordando un principio que ya empleó Anselmo de Canterbury (1033-1109). En base a ello, la Madre de Dios habría sido preservada del pecado original, desde el mismo instante de su concepción, en atención a los méritos de Jesucristo. Su exposición en defensa de la Inmaculada Concepción afirmaba: “Dios todopoderoso podía crear a la Santísima Virgen libre de pecado. Él ciertamente quería hacerlo, pues convenía a la altísima dignidad de aquella que sería la Madre del Divino Salvador que se mantuviese exenta de toda mancha; por tanto, Dios le concedió tal privilegio” (In III Sententiarum, dist. III, q.1).

Y 500 años antes del Dogma de la Inmaculada Concepción, este franciscano defendió y argumentó lo que luego sería una verdad inmutable para toda la Iglesia universal, cuando el Papa Pío IX definió el dogma de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre de 1854, en la Constitución Ineffabilis Deus, proclamando: “Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María en el primer instante de su concepción fue por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles”.

Dos años después, en 1858, la Virgen se apareció a Bernardette Soubirous, presentándose ante ella con estas palabras: “Yo soy la Inmaculada Concepción”. Se calcula que, al Santuario de Lourdes, acuden unos cinco millones de personas anualmente y están oficialmente reconocidos por la Iglesia Católica setenta milagros ocurridos allí. El último viaje internacional del Papa San Juan Pablo II fue a Lourdes. Y pasará a la historia este sábado, 31 de mayo de 2020, rezando a las 17,30 hora española desde todos las partes del mundo, unidos al Papa Francisco en la gruta de Lourdes de los jardines vaticanos, “siendo un clamor para el Cielo y un acontecimiento para la historia de esta humanidad sufriente por la pandemia del coronavirus”.

El Papa Juan Pablo II declaró beato a Duns Scoto el 20 de marzo de 1993.

Recuerdo también haber visto una excelente pintura de Rafael (1483-1520), sobre este tema de Duns Scoto, en “la disputa del Sacramento”, dentro de las estancias de Rafael de los Museos Vaticanos, en la Ciudad del Vaticano.

La inmaculada concepción es un privilegio especial de la Virgen María, una gracia totalmente singular, fruto de la omnipotencia divina. A ello, hay que añadir un doble aspecto positivo, que vendría a reforzar su inmaculada concepción, que es la realidad de la gracia santificante en su alma desde el inicio, con las virtudes infusas –teologales y cardinales- y los siete dones del Espíritu Santo, junto a su total correspondencia a la gracia recibida a lo largo de toda su vida en la tierra y lo hizo con plena libertad. El Ángel en la Anunciación le dijo: “Llena de gracia, el Señor es contigo…”.

La Virgen María es la obra maestra de Dios. 

 

Divorcio y felicidad conyugal

 

Con una ley que multiplica los matrimonios irreflexivos que conducen a la disolución, aumentan las desgracias conyugales.

 

“Todo lo que no eran más que molestias en el matrimonio indisoluble, se transforma en algo insoportable en el matrimonio que puede ser disuelto”

Louis de Bonald

 

La ley de Divorcio destruye la confianza entre los cónyuges y es fuente de discordias

 

El primer factor de la felicidad conyugal es una buena elección recíproca de los que aspiran a recorrer juntos el camino de la vida. Y una buena elección es naturalmente el fruto de la reflexión. ¿Qué hace el divorcio? Sacando a la unión conyugal su carácter definitivo, abandona a la juventud a todas las sorpresas de su irreflexión. Es la tendencia a multiplicar los matrimonios precipitados y a inaugurar los enlaces de ensayo.

17.- ¿Por qué el divorcio causa la infelicidad de los cónyuges?

Contenidos

 

Con una ley que multiplica los matrimonios irreflexivos que conducen a la disolución, aumentan las desgracias conyugales.

18.- ¿Cuáles son los motivos que pueden deshacer un matrimonio?

La unión moral se deshace por la aversión interior o por una atracción de fuera. Si los cónyuges están unidos para siempre, ellos se esforzarán por hacer la propia convivencia recíprocamente más amena. En esta atmósfera sana de la moralidad, crecen los hijos, temperando sus almas en la virtud, con el ejemplo de un hogar en que el egoísmo no prevaleció.

19.- ¿Por qué el divorcio aumenta las fricciones entre los cónyuges?

Agente del desorden, “todo lo que no era más que molestia en el matrimonio indisoluble, se transforma en algo insoportable en el matrimonio que puede ser disuelto” (De Bonald).

 

La familia tradicional proporciona amparo y unión. El divorcio genera soledad y abandono

 

Cuando los hombres ven en cada mujer una posible esposa, y las esposas en cada hombre un marido probable, se exaltan los impulsos de la sensualidad, disminuye la reserva defensiva del pudor, se entrega la estabilidad de las familias al capricho de las pasiones. Esta mentalidad creada y difundida naturalmente por el divorcio es la ruina inevitable de la seguridad y tranquilidad de la familia.

20.- ¿Cómo el divorcio aumenta los factores de división en una familia?

El divorcio, disminuyendo psicológicamente la reacción de la virtud contra las tendencias inferiores, provoca y exaspera las disidencias inevitables entre seres imperfectos.

No hay bajeza del alma a la cual el divorcio no extienda la mano amiga de la complicidad.

En síntesis, para todas las dificultades conyugales, el divorcio sugiere la solución menos digna, menos noble. Es el aliado natural de todas las pasiones, el consejero de todas las capitulaciones vergonzosas.

La indisolubilidad es la victoria del deber, el divorcio la soberanía del placer. Por esto, el divorcio entra en la legislación y en las costumbres de un pueblo como producto de una moralidad decadente.

21.- ¿Por qué la mujer es la principal víctima del divorcio?

Antes de todo en el divorcio la mujer es víctima de una injusticia. “En caso de separación, no son iguales los resultados. El hombre sale con toda su autoridad, la mujer no sale con toda su dignidad, y de todo lo que ella llevó para el casamiento, pureza virginal, juventud, belleza, fecundidad, consideración, fortuna, en caso de disolución, sólo podrá retomar su dinero”. (De Bonald).

En el casamiento indisoluble, la mujer dominará por el afecto, por el respeto y por la virtud, que no acaban; en el divorcio ella sólo podrá lucir por la belleza, que es fugaz.

El divorcio, con su tendencia endógena a esterilizar y desestabilizar la familia, va de a poco destruyendo la veneración a la madre y la deferencia hacia la esposa. Queda sólo la mujer, “la mujer juguete, la mujer máquina de placer, la mujer maniquí de joyas y vestidos” (Peixoto). Es muy poco y muy bajo.

“Fuera del casamiento indisoluble, el hombre es un tirano, la mujer una cosa, el hijo un esclavo”

Paul Feval

 

 

Teletrabajar con hijos es posible: 6 consejos para mejorar tu productividad

Por Patricia Benayas/Empantallados.com - 08.06.2020

Foto: freepik

El teletrabajo era algo que siempre estaba en el aire. Es decir, todo el mundo hablaba de él y sus beneficios pero solo unos pocos lo practicaban. Desde el mes de marzo nos hemos encontrado en una situación sin precedentes: un confinamiento a nivel mundial. Esto ha obligado a que todos nos convirtamos en expertos teletrabajadores a marchas forzadas. Y lo cierto es que la fórmula no resulta sencilla si además hay niños en casa.

Así que desde Empantallados nos comparten los siguientes consejos para hacer del teletrabajo una experiencia positiva y mejorar tu productividad. Cada familia es un mundo y no todos estos consejos van a resultar útiles, así que toma lo que mejor se adapte a tu situación.

1. Monta tu espacio de trabajo

Es muy importante que reserves en casa un lugar que sea tu despacho provisional. Siempre que sea posible, que esté apartado de las zonas de paso donde hay más ruido y que tus hijos (por lo menos, los mayores) tengan claro que no pueden entrar o salir cuando deseen. Recuérdales que llamar a la puerta es una gran costumbre de este siglo.

2. Establece un horario

Y sobre todo compártelo en alguna zona visible de la casa para que lo conozcan y así evitarás, en la medida de lo posible, distracciones.

3. Compartan juntos el descanso

Una vez que te hayas instalado en tu despacho, es importante que no te encierres allí para siempre. Recuerda que tus momentos para tomar un café ahora los puedes compartir con tu familia.

4. No sufras

Habrá días mejores y otros peores, pero los niños seguirán siendo niños y tendrán sus más y sus menos, como nosotros, durante el confinamiento, de modo que cada día es un día nuevo.

5. Auriculares para días locos

Quizá puede ayudarte utilizar auriculares con música para evadirte un poco y trabajar con ritmo. Si la música te distrae, y el ruido que hay en casa no acompaña, puedes probar con un invento de toda la vida: ¡ponte audífonos!

6. Desconecta

Cuando acabes de trabajar significa que has terminado de trabajar. Aprovecha esos momentos para relajarte, descansar y seguir disfrutando de los tuyos.

 

Transmitir la fe y la piedad

Por Alberto Delgado / Blogs LaFamilia.info - 02.06.2020

 

Foto: freepik

A mis amigos...

Repasaba hoy los primeros años de mi infancia, y con mi imaginación volvía a verme sentado al borde de la cama y a mi papá a mi lado. Hablaba él con Dios y me enseñaba a hacerlo; no tenía yo más de cuatro años pero con las pocas palabras que sabía, mi papá me decía que conversara con el Niño Jesús y con sus padres María y José. No me ensañaba todavía a recitar las oraciones tradicionales, sino a que con mis propias palabras conversara con ellos; también me decía que llamara al ángel de mi guarda para que me acompañara.

Jamás se borrarán de mi mente agradecida esas primeras conversaciones que teníamos mi papá y yo con esos maravillosos personajes, que nuestros ojos no veían, pero cuya presencia se sentía; mi mente infantil intuía que estaban allí, escuchándome con una atención llena de amor y de ternura. Mi papá hacía esto diariamente, pero cuando tenía que irse más temprano para su trabajo, mi mamá lo reemplazaba en ese “oficio divino” de ayudarme a  hablar con Dios y con los Santos.

A veces no soy capaz de dominar mis recuerdos y doy paso a la evocación de sucesos para mí maravillosos. Hoy es uno de esos días, pues al contemplar el ejemplo tierno y sinigual de San José y de Santa María enseñando al mismo autor de la divina sabiduría, a orar con su Padre, a realizar pequeñas labores hogareñas y a colaborar con José  en su trabajo ordinario,  tuve que dar rienda suelta a mi imaginación.

Cuando nuestros hijos estaban todavía muy pequeños, los llevamos a ver la película titulada “Marcelino, pan y vino”,  y comprobé embelesado que también ellos a pesar de su corta edad, se emocionaban profundamente  al escuchar a Marcelino cuando le hablaba a un Jesús  que colgaba de una cruz pobre y empolvada  que  había en el cuarto de los trebejos. “Tienes cara de hambre, le decía, creo que te pones triste porque estás muy solo”. Como éste hay muchos otros ejemplos que muestran la capacidad de los pequeños para captar los hechos.

Ahora quiero invitarte a que en estos días de reclusión obligada, hagamos esa hermosa tarea de iniciar a nuestros hijos en el conocimiento y en el trato con el Señor. Los niños empiezan a sentir la influencia de sus padres desde el vientre materno, y por eso éstos no pueden dejar pasar el tiempo para empezar a enseñarles, aunque creamos que no entienden. Sus mentes limpias y serenas están ávidas de sabiduría y de emociones, y nada puede ser más noble y de mejores consecuencias, que transmitirles la fe y la confianza que debemos tener con Quien sabemos que siempre nos escucha y está dispuesto a estrecharnos entre sus brazos amorosos. 

Es indispensable seguir enseñándoles con la palabra y con el ejemplo, pues a medida que van creciendo asimilan mejor, pero si se interrumpen las enseñanzas, se corre el riesgo de que se desvíen. Podría suceder, a manera de ejemplo, que si un niño hizo su Primera Comunión y no se le siguió enseñando el significado y la grandiosidad de recibir al Señor,  y no se le lleva a Misa para cumplir el precepto dominical y frecuentar la Comunión, ese niño recordará el día de su Primera Comunión como un hecho aislado y ocasional, pero su fe se queda corta, y sus padres  omiten culpablemente el deber de alimentar y acrecentar la fe de sus hijos. 

El hogar es la fuente insustituible de la formación de los hijos, es allí donde  se imprimen en sus mentes y en sus corazones las bases fundamentales que regirán toda su vida,  y el colegio solamente las complementa y las confirma. Lo que ellos reciben en el hogar marcará sus vidas y perdurará a pesar de todos los avatares e incidencias. Por eso esta tarea constituye un deber fundamental, y tiene mayor trascendencia que cualquiera otra enseñanza, por importante que parezca, en la formación de nuestros hijos, porque de ella depende en buena parte su  salvación eterna y la nuestra.

Los matrimonios jóvenes, papá y mama por igual, y también los mayores, y los abuelos y los tíos, todos tenemos esta importante obligación y hemos recibido la capacidad y la gracia suficiente para llevarla a cabo. Siempre será oportuno, -nunca es tarde- para que empecemos a cumplir esta maravillosa misión de enseñarles a dialogar con el Señor. Anímate, empieza hoy o reanuda esta bella labor si ya la habías iniciado. 

 

 

Fiesta de la Santísima Trinidad 2020

En la Fiesta de la Santísima  Trinidad ( fue el 7 de junio), el Papa salió a la ventana de la Biblioteca del Vaticano para saludar a los fieles. Les dijo, entre otras cosas,   que “esta fiesta nos invita a dejarnos fascinar por la belleza, bondad e inagotable verdad  de Dios”.  Dios es Uno en esencia y Trino en personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Se cuenta que San Agustín, mientras paseaba,   trataba de comprender este misterio y vio a un niño que pretendía meter todo  el agua del mar en un hoyo. Al querer disuadirle, el niño- Jesusito-,  le dijo: tampoco Dios cabe en tu mente. 

En esta solemnidad se  festeja al mismo Dios, que es Espíritu Puro y no puede ser representado en imagen alguna. Sin embargo, se ven imágenes modernistas de la Santísima Trinidad,  dibujos conceptuales y caricaturescos que no mueven al amor y devoción.

La Santísima Trinidad habita en el alma en gracia. La alabamos cuando rezamos “el Gloria” y la invocamos al santiguarnos. Como digo a mis hijos, es una buena costumbre santiguarse al levantarse, al acostarse…, y en cualquier peligro para que Dios nos proteja. En esta fiesta, a mí  me gusta  evocar la canción de “El Senderito”:

Dios es Amor, su oficio es amar,/ el tuyo esperar en Él; / Él cuidará de ti y tú déjale hacer/ (…) No quiero saber, ni quiero entender/ no quiero ver ni sentir./Sólo sé una verdad y ésa me hace feliz:/ Dios es amor, Dios es poder,/suma bondad, / sumo entender./ Y en ese amor y esa ternura/ y esa grandeza de mi Dios / descanso yo, descanso yo”. (Carmelitas del Cerro de los Ángeles)

Josefa Romo Garlito

 

 

Y llegó el webinar

Hasta ahora, los seminarios eran reuniones de académicos alrededor de un erudito que compartía sus hallazgos con cierto aire de suficiencia. Con los años, fueron decayendo en favor de los congresos o conferencias aisladas de cada disciplina, en los que el formato no permitía tan estrecho contacto entre público y orador. El declive de estas convenciones o conversatorios, como los llaman en América, con filas de butacas vacías en regios auditorios, presagiaba el final de cualquier convocatoria de este tipo, a la que ni los alumnos universitarios parecían interesar ya en determinados ámbitos del saber.

Y en esas estábamos cuando llegó el webinar. Aunque sea pronto para predecir su futuro, algunos elementos aconsejan ser cautos con esta nueva herramienta digital, al menos en el contexto formativo o de contenido intelectual. No dudo de su efectividad para otros menesteres comerciales, profesionales o políticos de consumo rápido, pero tal vez encuentren algún que otro inconveniente en el entorno cultural.

Sin caer en la visión apocalíptica de Vargas Llosa en su civilización del espectáculo, nunca como hoy la materia educativa había tenido la necesidad de ser entretenida o impactante de conformidad con los infantiles cánones actuales, bastando con su esencialidad para la cabal comprensión del mundo. Ahora, en cambio, no es preciso leer los dos tomos de Mommsen porque la historia de Roma te la cuenta en veinte minutos cualquier influencer en Youtube, relegando el lento proceso de asimilación de los conocimientos al cuarto oscuro.

Jesús Domingo Martínez

 

 

Silencios demasiado significativos

Pero ocurre que la pandilla que nos gobierna tiene, además de voces, silencios y silencios ominosos.

Son los silencios de aquellos ministros que con su nombramiento consiguieron  aliviar las sensaciones de miedo que despertaba la presencia en la coalición de ministros comunistas. Eran quienes iban a moderar ideas liberticidas, planteamientos estalinistas y apetencias totalitarias.  Eran los encargados de lavar caras con churretes marxistas y de ablandar durezas en rostros pétreos, en Europa y ante empresarios, inversores y sectores financieros.

Pero inmediatamente después de la toma de posesión, los silencios y las tragaderas de carteras ministeriales y de nombres, más o menos esperanzadores, que estaban llamados a servir de lenitivo ante lo que podía suponer para España un gobierno socialcomunista, se hicieron clamorosos y demasiado significativos

Lo más que esas fallidas esperanzas han proporcionado, han sido  conjeturas e hipótesis de supuestas trifulcas y discusiones agrias, pero siempre con la sordina propia de los patios de vecindad cuyos moradores aún conservan un mínimo de pudor. Y como la pandilla prometió que esas discusiones serían secretas -y ya se sabe el aprecio de los pandilleros por las promesas- las filtraciones son más bien escasas y siempre interesadas.

En cualquier caso los silencios de los ministros silenciosos, mantienen boquiabiertos a quienes pensaron que iban a servir de contrapeso y para quienes, aún los hay, siguen creyendo en lo que dicen Iglesias y Sánchez.

Suso do Madrid

 

La acción del Espíritu

Estamos estos días celebrando la Venida del Espíritu Santo, desde el domingo, y me parece estamos en tiempo de hacer una consideración, se trata de la importancia de confiar en la acción del Espíritu, es como el respirar de toda la vida cristiana. Al cabo, las palabras del Credo sobre el misterio de la Trinidad no son algo abstracto, porque es completamente real la inhabitación en el alma en gracia, más íntima que la propia intimidad, impulso y guía, aun sin ser conscientes. El término respirar es metáfora y realidad: el spiritus es aire que se respira, viento, soplo, aliento, inspiración, ya desde comienzo de la existencia humana según el relato del Génesis; hasta el momento de morir, en que se entrega el espíritu. El viento se hace impetuoso y se materializa en lenguas de fuego el día de Pentecostés: pero es de ordinario luz, fuerza, energía silenciosa y escondida dentro del alma (sin perjuicio de aflorar en multitud de dones y carismas, al servicio de los demás).

Jesús Martínez Madrid

 

La autopropaganda del que manda y más cosas 

                         

“EL MINISTRO DEL INTERIOR CORONA SU SEMANA FANTÁSTICA CON OTRA CHAPUZA DE LIBRO QUE AFECTA A LA BENEMÉRITA: Marlaska coloca de número 3 en la Guardia Civil a un condenado por acoso y prevaricación.

El agente que denunció al nuevo cargo designado por Interior sufrió una baja psiquiátrica después de cinco faltas disciplinarias que le acarrearon 15.000 euros en sanciones económicas”. (Periodista Digital 30-055-2020)

Si lo que aquí se publica (leer el texto completo) es verdad, no beneficia al cuerpo de la Guardia Civil, que “un número” de esta, ocupe el cargo que le asigna el ministro; sencillamente, por cuanto si “otro número” de menor rango, tuviese “encima” el proceso judicial que tiene el procesado, seguro que “los mandos del Cuerpo, lo habían como mínimo, aislado de todo servicio y hasta tanto el proceso judicial dictamine con la rotundidad que requieren las duras acusaciones”; “pero en España algunas cosas a unos hunden y a otros ni les dañan en absoluto”; cosa que explican fielmente lo que aquí pasa y el lamentable estado de un país que siempre tiene, “grietas, socavones y más ruinas”.

 

NISSAN Y OTRAS MUCHAS MULTINACIONALES: Asombra, al menos a mí, “el bombo y platillo”, que se le da al cierre de ésta “fábrica de automóviles” (que están en recesión en el mundo según leo en Periodista Digital 30-05-2020) y sin embargo se soslaya e ignora, a los cientos de miles o millones, de pequeñas o mínimas empresas como son las de autónomos, que van a morir o ya han muerto, por culpa de unos malos y peores gobiernos que no se han preocupado ni se preocupan del pequeño, por cuanto en general “muere sin protestar”. ¿Por qué tanto voceo por cuanto cierra la multinacional que nos ocupa?Las multinacionales no traen nada ni cooperan con nada interesante para el país en que se instalan”. No son otra cosa que “los colonialistas de siglos pasados”, e instalan su colonia para llevarse de ella todo cuanto puedan. Por ejemplo… ¿Cuánto dinero ha aportado el tesoro público de España para la instalación y sostenimiento de Nissan en España? Puede ser que todo “el tinglado”, lo tengamos ya pagado en dinero contante y sonante, los españoles. Y finalmente, ¿No se preguntan el porqué de esas virulentas manifestaciones con cortes de carretera, neumáticos ardiendo, etc.? A mí no me sorprendería que en realidad, tras de ello esté la propia multinacional, que moviendo los hilos que controle, llega a mover al indefenso trabajador poniéndolo como barrera y fuerza para obtener, vete tú a saber lo que pretende, que siempre será dinero en masa. Y ni me hablen de los sindicatos obreros, que como los que había con Franco, “los mantiene el dinero público” y por tanto, siempre irán a favor “de quien les paga”.

 

ROMA: Lo que manifestaron aquellos tribunos… sobre cómo dominar al pueblo: “El patricio romano Cayo Julio César, el viejo (100-44 a. C.) Nos lo demuestra con gran desprecio, manifestando lo siguiente: “Si la clase media sirve para algo                                es para trabajar y pagar impuestos, con los que podemos sobornar a la plebe de Roma y tenerla contenta y mantenerla dócil. Es cierto que los plebeyos de Roma son animales, pero son muchos y necesitamos sus votos para alcanzar el poder. Que la clase media nos sirva hasta el final, porque los nuevos ciudadanos no piensan nada más que en el trabajo, la industria y el ahorro y otras preocupaciones por el estilo”.  Marco Livio Druso (122 a. C.) tribuno de la plebe, dice: “Es difícil decir quiénes son peores, si los que sobornan a las masas o las masas que aceptan el soborno. Es cierto que el soborno corrompe, pero también es cierto que el que lo acepta es el mayor de los delincuentes”.   

            A la vista de lo que nos cuenta la historia de hace milenios… ¿Qué ha cambiado en las inmensas ambiciones del “mono humano” actual; nada o tan poco que no merece la pena analizarlo; en lo esencial seguimos en aquellas fechas.

 

“NUEVO EJERCICIO PUBLICITARIO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO SOCIALCOMUNISTA: Sánchez convierte su ‘Aló presidente’ en una defensa cerril de Illa y Simón: «Quienes les critican son unos ignorantes». El jefe del Ejecutivo se baja los pantalones ante PNV y ERC para que le respalden la sexta prórroga del estado de alarma”. (Periodista Digital 01-06-2020)

        ¿Y qué va a decir este indeseable? Jamás reconocerán sus culpas y menos los muertos que por su mal gobierno murieron al principio de la epidemia; y precisamente por la convocatoria y mantenimiento de las mismas, manifestaciones en favor de la mujer, del ocho de marzo; sobre las que hay, al parecer, ya cientos de denuncias en los juzgados españoles; y algunos de ellos han iniciado procesos de investigación, que es lo que temen estos indeseables, que esperemos terminen en la cárcel muchos de ellos y con largas condenas, miles de muertos lo reclaman desde sus tumbas. (De mi artículo “La información pública” (31-05-2020)

                            

ECHENIQUE Y OTROS: El peor virus son los políticos pero es claro que ellos, nunca reconocerán su inutilidad y sus mentiras, por ello oigan lo que aparece en la dirección que abajo les facilito. No tiene desperdicio; y ese discurso, también vale, para “restregárselo” a tantos y tantos traidores, mercenarios, renegados, apátridas, aprovechados, y otros simples parásitos; que, viviendo de, “los jugos de España y los españoles que trabajamos”; no pierden ocasión para “tirar” a España, en vez de defenderla, siquiera por cuanto ella les proporciona la buena vida que se llevan. Pero ya se sabe, que, una de las plagas terribles de España, son los traidores que siempre han anidado en ella. Vean, oigan despacio el discurso; y luego difundan este vídeo cuanto más puedan mejor: puesto que se ayuda usted y a España. Gracias como español: https://www.youtube.com/watch?v=5Omx7Gf4rDQ#action=share

 

 

Antonio García Fuentes

                                                       (Escritor y filósofo)                   

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes