Las Noticias de hoy 29 Junio 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    sábado, 29 de junio de 2019    

Indice:

ROME REPORTS

Palabras del Papa Francisco. Viernes, 28 de junio de 2019

La oración, “corazón de la misión de la iglesia” – Red Mundial de Oración del Papa

China: Indicaciones del Vaticano para el registro civil del clero “sin forzar la conciencia de nadie”

Orden de Malta: Francisco anima al Gran Maestre a seguir comprometidos con los más débiles

“Compartamos nuestras raíces” – Francisco a la delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla

La Iglesia celebra la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

SAN PABLO, APÓSTOL: Francisco Fernandez Carbajal

San Pedro y San Pablo, apóstoles: San Josemaria

La aventura de entusiasmar a un mundo cansado

«Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno» (La creación, I): Marco Vanzini / Carlos Ayxelá

El desmadre de las células madre: José Ramón Zárate Covo.

Comentario al Evangelio: Libertad

DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO.: + Francisco Cerro Chaves. Obispo de Coria-Cáceres

Un abrazo sobre la ciudad: + Fr. Jesús Sanz Montes, ofm. Arzobispo de Oviedo

"La alerta del Papa Francisco a los medios de comunicación":Pedro Martinez Pirez

El ambiente en la formación de los hijos: Acción Familia

Parroquia de Santa María de Caná: Daniel Tirapu

Leyes antibulos y sentido común: Xus D Madrid

A los abusos sexuales: Jesús Martínez Madrid

LEY DE AMNESIA SELECTIVA.: Amparo Tos Boix, Valencia.

Para nuevos tiempos: Suso do Madrid

Pensamientos y reflexiones 224: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

Palabras del Papa Francisco. Viernes, 28 de junio de 2019

Es bueno, en este día de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, recordar el fundamento de nuestra misión. Se trata de una misión de compasión por el mundo, podríamos decir un “camino del corazón”, un itinerario orante que transforma la vida de las personas. El Corazón de Cristo es tan grande que desea acogernos a todos en la revolución de la ternura. La cercanía al Corazón del Señor pide a nuestro corazón acercarse con amor al hermano, y ayuda a entrar en esa compasión por el mundo. Estamos llamados a ser testigos y mensajeros de la misericordia de Dios, para ofrecer al mundo una perspectiva de luz donde hay tinieblas, de esperanza donde reina la desesperación, de salvación donde abunda el pecado. Entrar en oración es entrar con mi corazón en el Corazón de Jesús, hacer una senda dentro del Corazón de Jesús —lo que Jesús siente, los sentimientos de compasión de Jesús—, y también hacer un viaje dentro de mi corazón para cambiarlo en ese trato con el Corazón de Jesús.

 

 

La oración, “corazón de la misión de la iglesia” – Red Mundial de Oración del Papa

Discurso en el Encuentro Internacional

junio 28, 2019 17:16Larissa I. LópezPapa y Santa Sede

(ZENIT- 28 junio 2019).- “Prestad atención: el corazón de la misión de la Iglesia es la oración. Podemos hacer muchas cosas, pero sin oración no funciona… El corazón es la oración”, dijo el Santo Padre para animar en su labor a los participantes en el encuentro de la Red Mundial de Oración del Papa.

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Hoy, 28 de junio de 2019, el Papa Francisco ha recibido en el Aula Pablo VI a las delegaciones de la Red mundial de oración del Papa (Apostolado de la oración) con motivo del comienzo de su Encuentro Internacional en ocasión el 175 aniversario de su fundación, celebrado el 28 y el 29 de junio en Roma.

Esta reunión ha contado con testimonios y oraciones así como un discurso del Papa en el que continuó con las reflexiones de las personas que compartieron sus experiencias y ha reconocido que la Red Mundial de Oración del Papa “es un servicio muy necesario que subraya la primacía de Dios en las vidas de las personas, favoreciendo la comunión en la Iglesia”.

Con respecto al padre Matthew, que trabaja en Taiwán y ha informado sobre la versión en chino de Click to pray, una iniciativa que ayuda a las personas a cultivar el hábito de la oración en su vida diaria, Francisco ha resaltado que le resulta hermoso saber que los chinos pueden sentirse unidos a través de la oración: “La oración siempre despierta sentimientos de fraternidad, rompe barreras, supera fronteras, crea puentes invisibles pero reales y efectivos, abre horizontes de esperanza”.

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Marie Dominique, de Francia, ha contado la misión del Apostolado de la Oración en Francia, lugar de nacimiento de esta realidad eclesial. Para Francisco, este testimonio ha ayudado a entender que las intenciones que la Iglesia confía cada mes hablan “a los corazones de los hombres y mujeres de nuestro tiempo”. Por otro lado, también indicó que todos los fieles “estamos llamados” a preocuparnos por los que nos rodean y a asumir en la oración “sus alegrías y sufrimientos”.

El Papa ha improvisado unas palabras para distinguir que hay dos maneras de hablar de los hermanos en la oración: hablar bien o chismorrear. Y resaltó que el chismorreo no es bueno, “no es algo de Jesús”. En contraposición, el Pontífice puntualizó que el camino de unión y comunidad es el de pedir al Señor por las necesidades concretas del hermano.

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Bettina, de Argentina, ha hablado sobre la Escuela del Corazón, una iniciativa que ayuda a poner el corazón en sintonía con el de Jesús y que el Obispo de Roma ha relacionado con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, celebrada hoy. Así, ha definido que “estamos llamados a ser testigos y mensajeros de la misericordia de Dios” en un mundo donde existe la oscuridad, la desesperación y el pecado.

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Sobre el testimonio de Sor Selam con los jóvenes del Movimiento Eucarístico Juvenil en Etiopía, Francisco manifestó que “ayuda a contemplar la acción del Espíritu Santo en esa tierra”. Igualmente, ha reseñado la importancia de ayudar a las nuevas generaciones a “crecer en amistad con Jesús” a través de “un encuentro íntimo” con Él en la oración, escuchando su Palabra y acudiendo a la Eucaristía.

De este modo, podrán descubrir que “rezar no los separa de la vida real, sino que les ayuda a interpretar los eventos existenciales a la luz de Dios”. A los niños, por otro lado, es preciso enseñarles a rezar, pues muchos no saben ni hacer la señal de la cruz.

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Diego, de Guatemala, ha contado el impacto de esta red de oración en su país, que ha calado entre jóvenes y ancianos. El Santo Padre ha hablado de la sabiduría de los más mayores, de “su experiencia y su capacidad de ‘razonar’ con el corazón” y de la necesidad de desarrollar dicho razonamiento. De la experiencia de los ancianos también se puede aprender la metodología de la oración de intercesión: “Señor te pido por este, por ese, por aquel..”.

Por último, el padre Antonio, de Portugal, ha relatado la experiencia del Apostolado de la oración “entrando en el mundo digital”, acercando a ancianos y jóvenes. “Es necesario que la misión de la Iglesia se adapte a los tiempos y utilice las herramientas modernas que la técnica pone a disposición. Se trata de entrar en el areópago moderno para anunciar la misericordia y la bondad de Dios”, afirmó el Pontífice, y añadió que los medios digitales, especialmente Internet, se deben emplear prestando atención, para evitar convertirnos en “rehenes de una red que nos atrapa”.

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Al final de su discurso el Papa ha mostrado su agradecimiento a los jesuitas, “hombres de oración” que crearon esta red, y al padre Frédéric Fornos, Director Internacional de esta obra pontificia.

El acto ha concluido con un momento de oración de todos los presentes junto al Papa Francisco

A continuación exponemos el discurso completo del Papa Francisco.

***

Discurso del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas,

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Aprovecho esta oportunidad para renovaros mi gratitud por vuestro compromiso de oración y apostolado en favor de la misión de la Iglesia. Os agradezco también los testimonios , que ya había leído, si no, el chino no lo habría entendido. Y por eso contestaré, más o menos, o continuaré la reflexión de todos vosotros. El vuestro es un servicio muy necesario que subraya la primacía de Dios en las vidas de las personas, favoreciendo la comunión en la Iglesia.

  1. El padre Matthew, que trabaja en Taiwán, nos ha brindado  informaciones interesantes sobre la versión de Click to prayen chino. Es hermoso saber que los chinos, más allá de las dificultades de diferente tipo, pueden sentirse realmente unidos en la oración, encontrando en ella un apoyo válido para el conocimiento y el testimonio del Evangelio. La oración siempre despierta sentimientos de fraternidad, rompe barreras, supera fronteras, crea puentes invisibles pero reales y efectivos, abre horizontes de esperanza.
  2. Marie Dominique nos ha contado  la misión del Apostolado de la Oración en Francia, donde esta realidad surgió hace 175 años. Con su testimonio, hemos entendido que las intenciones de oración hacen concreta la misión de Jesús en el mundo. La Iglesia, a través de su red de oración y las intenciones que ella confía cada mes, habla a los corazones de los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Todos nosotros, pastores, consagrados y fieles laicos, estamos llamados a calarnos en la historia concreta de las personas que están a nuestro lado, sobre todo rezando por ellos, asumiendo en la oración sus alegrías y sufrimientos. Así responderemos a la llamada de Jesús que nos pide que abramos nuestros corazones a nuestros hermanos, especialmente a los probados en el cuerpo y en el espíritu. Es importante hablar de los hermanos, pero hay dos maneras de hablar de los hermanos: o bendecir a los hermanos que es hablar bien de los hermanos o chismorrear, hablar mal de ellos. Chismorrear, en este sentido, es malo, no es algo de Jesús. Jesús nunca chismorreaba. En cambio, hablar, sí. Y la oración es hablar a Jesús sobre los hermanos, diciendo: “Señor, por este problema, por esta dificultad, por esta situación …”. Y este es un camino de unión, de comunidad. En cambio, hablar mal de los demás es un camino de destrucción.
  3. Es bueno, en este día de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, recordar el fundamento de nuestra misión, como ha hecho Bettina (Argentina). Se trata de una misión de compasión por el mundo, podríamos decir un “camino del corazón”, es decir, un itinerario de oración que transforma las vidas de las personas. El Corazón de Cristo es tan grande que desea acogernos a todos en la revolución de la ternura. La cercanía al Corazón del Señor anima a nuestros corazones a acercarse con amor al hermano y ayuda a entrar en esta compasión por el mundo. Estamos llamados a ser testigos y mensajeros de la misericordia de Dios, a ofrecer al mundo una perspectiva de la luz donde haya tinieblas,  de  esperanza donde reina la desesperación, de salvación donde abunda el pecado. Entrar en oración es entrar con mi corazón en el corazón de Jesús, abrir un camino dentro del corazón de Jesús, lo que Jesús siente, los sentimientos de compasión de Jesús y también hacer un viaje dentro de mi corazón para cambiarlo en esta relación con el corazón de Jesús.
  4. El testimonio de Sor Selam (Etiopía) con los jóvenes del Movimiento Eucarístico Juvenil ayuda a contemplar la acción del Espíritu Santo en esa tierra. Es importante ayudar a las nuevas generaciones a crecer en amistad con Jesús a través de un encuentro íntimo con él en la oración, en la escucha de su Palabra, acercándonos a la Eucaristía para ser don de amor al prójimo. La oración personal o comunitaria nos anima a dedicarnos a la evangelización y nos empuja a buscar el bien de los demás. Debemos ofrecer a los jóvenes oportunidades de interioridad, momentos de espiritualidad, escuelas de la Palabra, para que puedan ser misioneros entusiastas en los diferentes entornos. Así descubrirán que rezar no los separa de la vida real, sino que les ayuda a interpretar los eventos existenciales a la luz de Dios. Enseñar a los niños a rezar. Me duele mucho cuando veo a tantos niños que no saben ni siquiera persignarse. Digo :”Hazte la señal de la cruz” y hacen así (un gesto confuso)… No saben. Enseñar a los niños a rezar. Porque ellos llegan enseguida al corazón de Jesús, enseguida. Jesús los quiere. Y a los jóvenes, enseñar que la oración es un gran camino para ir adelante en la vida. Gracias, hermana, por lo que hace. Gracias.
  5. Me ha gustado escuchar el entusiasmo de Diego (Guatemala) por favorecer el encuentro entre abuelos y nietos en oración por la paz en el mundo  y por los grandes desafíos de la humanidad de hoy. Varias generaciones se encuentran en la Red de oración del Papa; es bueno pensar que los abuelos pueden dar ejemplo a los jóvenes, diciéndoles que caminen por la senda de la oración. La sabiduría de los ancianos, su experiencia y su capacidad de “razonar” con el corazón. Alguno podría decir: “Pero, padre, se razona con la cabeza. No, no es verdad: se razona con la cabeza y con el corazón, es una capacidad que tenemos que desarrollar. Capacidad de razonar con el corazón. Y estas experiencias de los ancianos constituyen una enseñanza preciosa para aprender una metodología fecunda en la oración de intercesión.  Y la de intercesión es una gran oración: “Señor te pido por este, por ese, por aquel..” E interceder es lo que hace Jesús en el cielo, porque la Biblia nos dice que  Jesús está ante el Padre e intercede por nosotros, es nuestro intercesor, y nosotros tenemos que imitar a Jesús, ser intercesores. A lo largo de la historia, los más grandes hombres y mujeres de Dios han sido intercesores como Jesús. Interceder.
  6. Finalmente, gracias al testimonio del Padre Antonio (Portugal). Nos ha contado cómo el Apostolado de la oración, entrando en el mundo digital, acerca a ancianos y  jóvenes, ayudándoles a dar nueva vitalidad al apostolado tradicional de la oración. Es necesario que la misión de la Iglesia se adapte a los tiempos y utilice las herramientas modernas que la técnica pone a disposición. Se trata de entrar en el areópago moderno para anunciar la misericordia y la bondad de Dios. Sin embargo, hay que prestar atención cuando se  utilizan estos medios, especialmente Internet, para no convertirse en siervos suyos. Debemos evitar convertirnos en rehenes de una red que nos atrapa, en lugar de “pescar peces”, es decir, de atraer almas para llevarlas al Señor.

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Renuevo mi sincero agradecimiento a cada uno de vosotros por su preciosa actividad, que brota de un corazón verdaderamente atento a los demás. El Apostolado de la Oración, con su Red mundial de oración por el Papa y en comunión con él, recuerda que el corazón de la misión de la Iglesia es la oración. Prestad atención: el corazón de la misión de la Iglesia es la oración. Podemos hacer muchas cosas, pero sin oración no funciona.. El corazón es la oración. Os animo a continuar con alegría en la conciencia de la importancia y de la necesidad de vuestro trabajo. Ayudáis  a las personas a tener una mirada espiritual, una mirada de fe sobre la realidad que las rodea, para reconocer lo que Dios mismo obra en ellas; ¡Es una gran mirada de esperanza! Gracias.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/06/cq5dam.web_.800.800-24-412x275.jpegTambién me gustaría dar las gracias  a la Compañía de Jesús. Se piensa que los jesuitas son los intelectuales, los que piensan … Pero fueron los jesuitas quienes crearon esta red de oración. Los jesuitas son hombres que rezan, y esto es grande. Y luego, de una manera especial, me gustaría agradecer la dedicación y creatividad del Padre Fornos: ¡gracias, hermano!

Ahora tendremos un momento de oración todos juntos, para indicar su importancia y para interceder todos juntos dirigidos a Jesús. En primer lugar, lo haremos en silencio, todos,  cada uno reza con su corazón.

[oración silenciosa] [oración de la Red mundial de oración]

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Y ahora recemos por las intenciones que he propuesto a toda la Iglesia para el mes de julio:

Oremos por los sacerdotes, para que con la sobriedad y humildad de sus vidas se comprometan en una solidaridad activa, especialmente hacia los pobres. Todos juntos decimos: “Oremos”. Y en silencio rezamos …

Oremos para que todos los que administran la justicia trabajen con integridad, y para que  la injusticia, que corre por el mundo, no tenga la última palabra. Oremos.

[Padrenuestro y bendición]

© Librería Editorial Vaticana

 

 

China: Indicaciones del Vaticano para el registro civil del clero “sin forzar la conciencia de nadie”

Comunicado de la Santa Sede

junio 28, 2019 13:44Rosa Die AlcoleaIglesia católica

(ZENIT – 28 junio 2018).- Ante una situación china “muy compleja”, la Santa Sede publica este viernes 28 de junio de 2019, en la “Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús”, unas “Orientaciones pastorales para el registro civil del clero en China” en tres idiomas: italiano, inglés y chino.

El Vaticano exige que el registro civil del clero se lleve a cabo con la garantía de “respetar la conciencia y las convicciones católicas profundas de las personas implicadas”. Sólo así, señala el Vaticano, “se puede promover tanto la unidad de la Iglesia como la contribución de los católicos al bien de la sociedad china”.

En este sentido, se destaca que el diálogo con las autoridades está en curso para “encontrar una fórmula en la ley de registro que respete no sólo las leyes chinas, sino también la doctrina católica”.

Hasta entonces, invita a los pastores a expresar claramente su lealtad, y a los laicos a “no juzgar” la decisión de los pastores de cualquier tipo. Pide que los miembros de la Iglesia “no oficial” no sean objeto de intimidación. Llama a todos a “discernimiento”, “paciencia” y humildad”, en un espíritu de “fe y unidad”.

Desconcierto de los pastores

La Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha emitido un comunicado esta mañana al respecto, ya que “desde hace algún tiempo, los obispos de la China continental solicitan a la Santa Sede una indicación concreta de la actitud que se debe adoptar ante la obligación de solicitar el registro civil”, se indica en la nota.

Por ello, “muchos pastores están profundamente perplejos” porque el método de tal registro –obligatorio según las nuevas normas sobre actividades religiosas, bajo pena de la imposibilidad de actuar pastoralmente– casi siempre implica la firma de un documento en el que hay que declarar que se acepta, entre otras cosas, el principio de independencia, de autonomía y de autogestión de la Iglesia en China, a pesar del compromiso asumido por las autoridades chinas de respetar también la doctrina católica.

Clandestinidad 

La complejidad de la situación china y el hecho de que en el país no parece existir una sola práctica para la aplicación de las normas sobre asuntos religiosos, “hacen que sea particularmente difícil pronunciarse al respecto. La Santa Sede, por una parte, no pretende forzar la conciencia de nadie”.

Por otra parte, considera que “la experiencia de la clandestinidad no se inscribe en la normalidad de la vida de la Iglesia”, y que la historia ha demostrado que los pastores y los fieles sólo recurren a ella en el doloroso deseo de mantener intacta su fe (cf. n. 8 de la Carta a los católicos chinos del 27 de mayo de 2007 de Benedicto XVI), aclara el Vaticano.

Libertad religiosa 

Por lo tanto, la Santa Sede “sigue exigiendo que el registro civil del clero se lleve a cabo con la garantía de respetar la conciencia y las convicciones católicas profundas de las personas implicadas”. Sólo así, –indican– de hecho, “se puede promover tanto la unidad de la Iglesia como la contribución de los católicos al bien de la sociedad china”.

En cuanto a la evaluación de la eventual declaración que debe firmarse en el momento del registro, en primer lugar, es necesario tener en cuenta que la Constitución de la República Popular China declara formalmente que protege la libertad religiosa (Art. 36).

Independencia “no en sentido absoluto”

En segundo lugar, el Acuerdo Provisional del 22 de septiembre de 2018, que reconoce el papel particular del Sucesor de Pedro, lleva lógicamente a la Santa Sede a comprender e interpretar la “independencia” de la Iglesia católica en China no en sentido absoluto, es decir, como una separación del Papa y de la Iglesia universal, sino en relación con la esfera política, según lo que sucede en todas partes del mundo en las relaciones entre el Papa y una Iglesia particular o entre Iglesias particulares.

Además, afirmar que en la identidad católica puede haber separación del Sucesor de Pedro, no significa querer hacer de una Iglesia particular un organismo ajeno a la sociedad y a la cultura del país en el que vive y opera.

En tercer lugar, el contexto actual de las relaciones entre China y la Santa Sede, caracterizado por un diálogo consolidado entre las dos Partes, es diferente de lo que vio el nacimiento de los cuerpos patrios en los años cincuenta del siglo pasado.

Obispos en comunión con el Papa

En cuarto lugar, añadamos el hecho de que, a lo largo de los años, muchos obispos ordenados sin mandato apostólico han pedido y obtenido la reconciliación con el Sucesor de Pedro, de modo que todos los obispos chinos están hoy en comunión con la Sede Apostólica, y desean una integración cada vez mayor con los obispos católicos de todo el mundo.

Ante estos hechos, es legítimo esperar una nueva actitud de todos, incluso cuando se trata de cuestiones prácticas relativas a la vida de la Iglesia. Por su parte, la Santa Sede sigue dialogando con las autoridades chinas sobre el registro civil de obispos y sacerdotes para encontrar una fórmula que, en el acto de registro, respete no sólo las leyes chinas, sino también la doctrina católica.

Indicaciones para el registro 

Mientras tanto, a la luz de lo anterior, si un obispo o un sacerdote decide inscribirse civilmente pero el texto de la declaración de registro no parece respetar la fe católica, especificará por escrito en el momento de la firma que lo hace sin dejar de mostrar la debida lealtad a los principios de la doctrina católica.

Si no es posible hacer esta precisión por escrito, el solicitante lo hará incluso oralmente y, si es posible, en presencia de un testigo. En cualquier caso, es aconsejable que el solicitante certifique a su ordinario la intención con la que ha hecho el registro. Esta, de hecho, debe entenderse siempre con el único fin de promover el bien de la comunidad diocesana y su crecimiento en el espíritu de unidad, así como una evangelización adaptada a las nuevas exigencias de la sociedad china y a la gestión responsable de los bienes de la Iglesia.

Respeto de elección

Al mismo tiempo, la Santa Sede comprende y respeta la elección de quienes, en conciencia, deciden que no pueden inscribirse en las presentes condiciones. Permanece cerca de ellos y pide al Señor que les ayude a conservar la comunión con sus hermanos y hermanas en la fe, incluso frente a las pruebas a las que se enfrentan cada uno de ellos.

El Obispo, por su parte, “debe alimentar y expresar públicamente su estima por los sacerdotes, demostrando confianza y alabándolos si lo merecen; respetar y hacer respetar sus derechos y defenderlos de críticas infundadas; en primer lugar, resolver rápidamente los conflictos, para evitar que las angustias prolongadas oscurezcan la caridad fraterna y perjudiquen el ministerio pastoral” (Apostolorum Successores, Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, 22 de febrero de 2004, n. 77).

Comunidad católica local

También es importante que los fieles laicos no sólo comprendan la complejidad descrita anteriormente
de la situación, pero también para acoger con gran corazón la dolorosa decisión tomada por sus pastores,
sea lo que sea. La comunidad católica local debe acompañarles con un espíritu de fe, con la oración y con el afecto, absteniéndose de juzgar las elecciones de los demás, preservando el vínculo de la unidad y utilizando y me gustaría ser misericordioso con todos ustedes.

En todo caso, con la esperanza de que, mediante un diálogo franco y constructivo entre las dos partes, como se ha acordado, un registro civil más respetuoso del clero de la doctrina católica y, por tanto, de la conciencia de las personas implicadas, la Santa Sede pide que no se ejerza una presión intimidatoria sobre las comunidades católicas “no oficiales”, como lamentablemente se está haciendo.

Por último, la Santa Sede confía en que todos puedan aceptar estas indicaciones pastorales como instrumento para ayudar a aquellos que se encuentran en la necesidad de tomar decisiones difíciles, a tomarlas en un espíritu de fe y de unidad. Todos –la Santa Sede, los obispos, los sacerdotes, los religiosos y religiosas y los fieles laicos– están llamados a discernir la voluntad de Dios con paciencia y humildad en esta parte del camino de la Iglesia en China, marcada por muchas esperanzas pero también por dificultades duraderas.

Vaticano, 28 de junio de 2019, Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.

La Santa Sede

 

 

Orden de Malta: Francisco anima al Gran Maestre a seguir comprometidos con los más débiles

Con mención especial a la crisis en Venezuela

junio 28, 2019 18:36Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 28 junio 2019).- El Príncipe y Gran Maestre de la Orden Militar Soberana de Malta, Fray Giacomo Dalla Torre del Tempio di Sanguinetto, ha sido recibido por el Santo Padre esta mañana, 28 de junio de 2019, en el Palacio Apostólico Vaticano, tal y como marca la tradición en torno a la festividad de san Juan, –24 de junio– en conmemoración del protector de la Orden.

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El máximo representante de la Orden Militar ha entrado en la sala contigua a la Biblioteca del Palacio Apostólico minutos antes de las 10:30 horas acompañado por un séquito de más de 12 personas, entre caballeros y altos cargos de la institución.

A continuación, ha entrado solo a otra sala, donde ha sido recibido por el Pontífice, y él se ha arrodillado para besarle el anillo del pescador, diciéndole: “Santo Padre, rezo por usted todo los días”.

Después, se han reunido en privado, sentados en la mesa de la Biblioteca, donde han conversado durante 22 minutos de sobre los principales proyectos médicos y sociales y las actividades diplomáticas más importantes de esta antigua institución católica, presente en la actualidad en 120 países del mundo.

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Gran Maestre

Fray Giacomo Dalla Torre del Tempio di Sanguinetto fue elegido 80° Gran Maestre de la Soberana Orden de Malta por el Consejo Pleno de Estado del 2 de mayo de 2018. Es un cargo vitalicio entre los Caballeros Profesos por el Consejo Pleno de Estado. De acuerdo con la Constitución, como Soberano y Superior religioso, debe dedicarse plenamente al desarrollo de las obras de la Orden y a dar a todos los miembros ejemplo de respeto a los principios cristianos.

Al término de la audiencia, el Papa Francisco ha recibido al nuevo Consejo Soberano de la Orden de Malta (elegido el 1 mayo), formado por 10 personas, y al embajador ante la Santa Sede, Antonio Zanardi Landi, en total 11 personas, a quienes ha saludado personalmente uno a uno.

Tras hacerse la fotografía de grupo, el Papa ha rezado con ellos las oraciones del Padre Nuestro y el Ave María, y les ha dado la bendición.

Ayuda a 70 millones de personas

Las intervenciones de ayuda a los refugiados, que debido a las guerras, sequías y a la pobreza han alcanzado este año los 70 millones de personas en el mundo, los programas de asistencia con clínicas móviles para llegar a zonas hostiles o remotas, las múltiples actividades de ayuda a ancianos, discapacitados, sin techo y minorías como los romaníes en Europa del este y los yazidíes en Irak: estos son algunos de los ejemplos que el Gran Maestre ha expuesto al Santo Padre, testimonio del compromiso continuo en favor de los más débiles, informa la Orden de Malta.

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Acción en Oriente Medio

El Papa Francisco ha escuchado con atención las palabras de Fray Giacomo y ha animado a la Orden a seguir por el camino de la misericordia y el compromiso para con los más débiles, los excluidos, los marginados, con una mención especial para la crisis en Venezuela y la ayuda a los refugiados y a la población local en Colombia. La reunión se ha centrado también en la acción de la Orden de Malta en Oriente Medio, en particular en las regiones fronterizas con Siria.

Durante la audiencia, el Gran Maestre ha podido también recordar el trabajo de la Orden de Malta en el sector de la diplomacia internacional, con la participación activa en el proceso lanzado por Naciones Unidas que ha llevado a la elaboración del Pacto Mundial para la migración y los refugiados, firmado en diciembre pasado en la cumbre de Marruecos, y la creciente aportación a la lucha contra el tráfico de seres humanos.

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Carta Constitucional

Según indica el portal de información de la Orden Militar, otra de las cuestiones analizadas en esta audiencia ha sido el proceso de reforma de la Carta Constitucional de la Orden de Malta, iniciado en 2017 con el objetivo de adaptar la estructura de la Orden a las exigencias actuales derivadas de la mayor presencia y actividad de la Orden en el mundo.

Medallón de plata 

Al término del encuentro privado, el Gran Maestre ha obsequiado al Papa con un medallón de plata con la imagen de una médica de la Orden con una refugiada siria en Líbano. El Pontífice ha respondido a su vez con un mosaico, entregando además a Frey Giacomo Dalla Torre algunos de sus documentos, entre ellos Evangelii Gaudium y Amoris Laetitia, Laudato Si’, Gaudete et Exsultate y Christus vivit, además del documento de fraternidad firmado en Abu Dabi junto al Gran Imán de Al-Azhar, y el mensaje de la Jornada Mundial por La Paz.

Después de la audiencia con el Santo Padre, Fray Giacomo Dalla Torre ha mantenido un encuentro con monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario para las relaciones con los Estados, y el Secretario de Estado, Pietro Parolin.

Soberana Orden de Malta

La Soberana Orden de Malta es una de las más antiguas instituciones de la civilización occidental y cristiana. Como orden religiosa de la Iglesia católica desde 1113 y sujeto de derecho internacional, la Soberana Orden de Malta mantiene relaciones bilaterales con más de 100 Estados y con la Unión Europea, así como una misión permanente de observación ante Naciones Unidas. Es neutra, imparcial y apolítica.

Actualmente, la Orden de Malta está presente en 120 países con proyectos médicos, sociales y humanitarios en favor de los necesitados. Día tras día, sus proyectos sociales de amplio espectro ofrecen un apoyo constante a las personas olvidadas o excluidas de la sociedad. La misión principal de la Orden es ayudar a las personas víctimas de conflictos armados y desastres naturales, ofreciendo asistencia médica, atendiendo a los refugiados y distribuyendo fármacos y material básico de supervivencia. En todo el mundo, la Orden de Malta defiende la dignidad del ser humano y la asistencia a los necesitados, sin distinción de raza o religión.

 

 

“Compartamos nuestras raíces” – Francisco a la delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla

Lograr la plena comunión en la diversidad

junio 28, 2019 14:33Larissa I. LópezEcumenismo y diálogo interreligioso

(ZENIT- 28 junio 2019).- “Compartamos nuestras raíces, redescubramos el bien que el Señor ha sembrado y hecho crecer en el otro y dárnoslo mutuamente, aprender unos de otros, ayudarnos a no tener miedo del diálogo y de la colaboración concreta”, ha propuesto Francisco a los representantes del Patriarcado Ecuménico para fomentar la comunión entre las Iglesias Católica y Ortodoxa.

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Hoy, 28 de junio, a las 11 horas, el Papa Francisco ha recibido en audiencia a la delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, venida a Roma, según la tradición, con motivo de la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo.

Se trata de un grupo de tres personas enviado por el Patriarca Bartolomé I y el Santo Sinodo. Dicha delegación está encabezada por el arzobispo de Telmissos, Job, representante del Patriarcado Ecuménico en el Consejo Ecuménico de Iglesias y copresidente de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa. Le acompañan el obispo de Melitene, Maximos y el diácono Bosphorios Mangafas.

El Santo Padre describió en su discurso que la presencia de esta delegación del Patriarcado Ecuménico en la fiesta de los apóstoles “manifiesta los fuertes lazos que existen entre las Iglesias de Roma y Constantinopla y el compromiso común de caminar hacia esa plenitud de comunión a la que anhelamos, en obediencia a la firme voluntad de Jesús” (cf. Jn 17, 21) e invita “a renovar la caridad que genera unidad”.

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Igualmente, el Papa expuso que la visita sirve para recordar “el valor apostólico del anuncio” y esto supone “responder a los nuevos desafíos de nuestro tiempo”. Con respecto a esto último, Francisco ha manifestado que el esfuerzo del Patriarca Ecuménico, Bartolomé I, por la salvaguardia de la creación le ha servido de inspiración: “Frente a la preocupante crisis ecológica que atravesamos, promover el cuidado de la casa común para los creyentes no solo es una urgencia que ya no se puede aplazar, como para todos, sino una forma concreta de servir a los demás, en el espíritu del Evangelio”.

Por otro lado, Francisco definió como “una buena señal” la colaboración entre la Iglesia Católica y el Patriarcado Ecuménico en temas de actualidad, “como la lucha contra las formas modernas de esclavitud, la acogida e integración de migrantes, prófugos y refugiados y la promoción de la paz a varios niveles”.

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El Pontífice rememoró sus recientes viajes pastorales a Bulgaria y Rumanía, donde se encontró con los patriarcas Neofit y Daniel y sus sínodos y cómo en ellos pudo apreciar “la riqueza espiritual presente en la ortodoxia”. Al mismo tiempo, el Papa comunicó a la delegación que abandonó dichos países “con un mayor deseo de comunidad” y que está convencido de que “el restablecimiento de la unidad plena entre católicos y ortodoxos pasa a través del respeto por las identidades específicas y la coexistencia armoniosa en la diversidad legítima”.

Además, como Obispo de Roma, quiso reiterar: “Para nosotros los católicos el propósito del diálogo es la plena comunión en una diversidad legítima, no el aplanamiento estandarizado ni mucho menos la absorción”.

El Santo Padre subrayó también que “el escándalo de las divisiones que aún no se han curado por completo” podrá disiparse “anunciando el Evangelio en armonía, trabajando para servir a los necesitados, dialogando en la verdad, sin dejarnos condicionar por los prejuicios del pasado”.

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De esta manera, concluyó el Papa, “nos encontraremos y sabremos apreciar más nuestras identidades. Creceremos en conocimiento y el afecto recíproco. Experimentaremos que, más allá de las diferencias, es realmente mucho más lo que nos une y nos impulsa a avanzar juntos”.

A continuación se expone el discurso completo del Papa.

***

Discurso del Santo Padre

Queridos hermanos en Cristo:

Os doy la bienvenida y me complace recibiros como distinguidos miembros de la Delegación del Patriarcado Ecuménico que mi querido hermano Bartolomé I y el Santo Sínodo han enviado con motivo de la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo. Vuestra presencia manifiesta los fuertes lazos que existen entre las Iglesias de Roma y Constantinopla y el compromiso común de caminar hacia esa plenitud de comunión a la que anhelamos, en obediencia a la firme voluntad de Jesús (cf. Jn 17, 21). La fiesta de los santos Pedro y Pablo, que tiene lugar el mismo día en los calendarios litúrgicos de Oriente y Occidente, nos invita a renovar la caridad que genera unidad.

Al mismo tiempo, nos recuerda el valor apostólico del anuncio. Esto también significa comprometernos a responder a los nuevos desafíos de nuestro tiempo. Esta, además, es fidelidad al evangelio. Me gusta recordar, a propósito de la atención al contexto actual, el esfuerzo del Patriarca Ecuménico por la salvaguardia de la creación, que ha sido para mí fuente de inspiración. Frente a la preocupante crisis ecológica que atravesamos, promover el cuidado de la casa común para los creyentes no solo es una urgencia que ya no se puede aplazar, como para todos, sino una forma concreta de servir a los demás, en el espíritu del Evangelio. De manera similar, considero una buena señal la colaboración entre la Iglesia Católica y el Patriarcado Ecuménico en otros temas actuales, como la lucha contra las formas modernas de esclavitud, la acogida e integración de migrantes, prófugos y refugiados y la promoción de la paz a varios niveles.

El mes pasado, durante mis viajes pastorales a Bulgaria y Rumania, tuve la alegría de encontrar a los patriarcas Neofit y Daniel y sus Sínodos y de admirar la fe y la sabiduría de esos pastores. En tales ocasiones, como en las diversas reuniones con el hermano Bartolomé y otros jefes de Iglesias, he tenido la oportunidad de apreciar la riqueza espiritual presente en la ortodoxia. Quiero deciros que dejé esos países con un mayor deseo de comunión. Estoy cada vez más convencido de que el restablecimiento de la unidad plena entre católicos y ortodoxos pasa a través del respeto por las identidades específicas y la coexistencia armoniosa en la diversidad legítima. El Espíritu Santo, por otro lado, es el que suscita con creatividad la multiplicidad de dones y el que armoniza, conduce a la unidad, una unidad auténtica porque no es uniformidad, sino una sinfonía de varias voces en la caridad. Como obispo de Roma, me gustaría reiterar que para nosotros los católicos el propósito del diálogo es la plena comunión en una diversidad legítima, no el aplanamiento estandarizado ni mucho menos la absorción.

Por eso, en nuestros encuentros me parece inapreciable que compartamos nuestras raíces, redescubramos el bien que el Señor ha sembrado y hecho crecer en el otro y dárnoslo mutuamente, aprender unos de otros, ayudarnos a no tener miedo del diálogo y de la colaboración concreta. El escándalo de las divisiones que aún no se han curado por completo podrá removerse solo con la gracia de Dios mientras caminamos juntos, acompañando los pasos de otros con la oración, anunciando el Evangelio en armonía, trabajando para servir a los necesitados, dialogando en la verdad, sin dejarnos condicionar por los prejuicios del pasado. Así, en esa sincera transparencia que el Señor ama, nos encontraremos y sabremos apreciar más nuestras identidades. Creceremos en conocimiento y el afecto recíproco. Experimentaremos que, más allá de las diferencias, es realmente mucho más lo que nos une y nos impulsa a avanzar juntos.

Eminencia, queridos hermanos, os agradezco la visita y la cercanía que me habéis expresado. Por favor transmitid mis saludos fraternos y cordiales a Su Santidad Bartolomé I y a los miembros del Santo Sínodo. Y también os pido, por favor, que reservéis un lugar para mí en vuestras oraciones. Dios, todopoderoso y misericordioso, por la intercesión de los santos apóstoles Pedro, Pablo y Andrés, hermano de Pedro, bendiga y sostenga nuestro compromiso en el camino hacia la plena comunión. Gracias.

© Librería Editorial Vaticana

 

 

La Iglesia celebra la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

Tweet del Papa Francisco

junio 28, 2019 11:29Larissa I. LópezIglesia católica

(ZENIT – 28 junio 2019).- Hoy, 28 de junio, la Iglesia celebra la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y el Papa Francisco ha enviado el siguiente mensaje a través de un tweet publicado en su cuenta oficial: “Jesús nos mira, nos ama y nos espera. Es todo corazón y todo misericordia. Vayamos a Jesús con confianza, Él nos perdona siempre. #SagradoCorazóndeJesús”.

El pasado miércoles, 26 de junio, durante la audiencia general, el Papa Francisco también se refirió a esta fiesta, invitando a mirar al Corazón de Jesús e “imitar sus sentimientos más verdaderos”. También pidió que rezaran por los sacerdotes y por su ministerio petrino.

Francisco señaló, asimismo, que en el Corazón de Jesús “podemos encontrar la paz del Espíritu, a menudo perturbado en nosotros por la incertidumbre, la tristeza, el sentido del pecado”.

Por último, el Papa exhortó a ofrecer a este Corazón “a nosotros mismos, toda nuestra vida”.

La solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

La devoción al Corazón de Jesús fue muy común en la Edad Media, especialmente en el monasterio benedictino de Helfta, en el cual profesaron santa Matilde y santa Gertrudes, conocida por sus escritos sobre el Corazón de Jesucristo.

En el siglo XVII, san Juan Eudes promovió el culto al Sagrado Corazón de Jesús y al de la Virgen. La fiesta del Sagrado Corazón de María fue celebrada por primera vez en 1648, y la del Sagrado Corazón de Jesús en 1672. Cada fiesta contaba con una Octava propia y tanto la Misa como el Oficio para estas fiestas fueron compuestos por este santo.

En el mismo siglo se produjeron las apariciones a santa Margarita María de Alacoque en Paray-le-Monial, que junto a su director espiritual, el jesuita san Claudio de la Colombiere, impulsaron esta devoción difundiendo los mensajes del Sagrado Corazón de Jesús.

Esta fiesta fue aprobada en primer lugar en Polonia y España por el papa Clemente XIII, en el año 1756. En 1856 Pío IX extendió la fiesta del Corazón de Jesús a toda la Iglesia. En 1889, con León XII, se elevó a la categoría litúrgica y Pablo VI la proclamó como solemnidad.

San Juan Pablo II, por su parte, dispuso que en la festividad del Sagrado Corazón de Jesús tenga lugar la Jornada Mundial de Oración por la santificación de los sacerdotes.

 

 

SAN PABLO, APÓSTOL

Solemnidad

— El Señor elige a los suyos.

— Llamada de Dios y vocación apostólica.

— El apostolado, una tarea sacrificada y alegre.

I. ¿Qué he de hacer, Señor?1, preguntó San Pablo en el momento de su conversión. Le respondió Jesús: Levántate, entra en Damasco y allí se te dirá lo que has de hacer. El perseguidor, transformado por la gracia, recibirá la instrucción cristiana y el Bautismo por medio de un hombre –Ananías–, según las vías ordinarias de la Providencia. Y enseguida, teniendo a Cristo como lo verdaderamente importante de su vida, se dedicará con todas sus fuerzas a dar a conocer la Buena Nueva, sin que le importen los peligros, las tribulaciones y sufrimientos y los aparentes fracasos. Sabe que es el instrumento elegido para llevar el Evangelio a muchas gentes: Aquel que me escogió desde el seno materno y me llamó a su gracia, se dignó revelar a su Hijo en mí, para que yo lo anunciara a los gentiles...2, leemos en la Segunda lectura de la Misa.

San Agustín afirma que el celo apasionado anterior a su encuentro con Cristo era como una selva impracticable que, siendo un gran obstáculo, era sin embargo el indicio de la fecundidad del suelo. Luego, el Señor sembró allí la semilla del Evangelio y los frutos fueron incontables3. Lo que sucedió con Pablo puede ocurrir con cada hombre, aunque hayan sido muy graves sus faltas. Es la acción misteriosa de la gracia, que no cambia la naturaleza sino que la sana y purifica, y luego la eleva y la perfecciona.

San Pablo está convencido de que Dios contaba con él desde el mismo momento de su concepción, desde el seno materno, repite en diversas ocasiones. En la Sagrada Escritura encontramos cómo Dios elige a sus enviados incluso antes de nacer4; se pone así de manifiesto que la iniciativa es de Dios y antecede a cualquier mérito personal. El Apóstol lo señala expresamente: Nos eligió antes de la constitución del mundo5, declara a los primeros cristianos de Éfeso. Nos llamó con vocación santa, no en virtud de nuestras obras, sino en virtud de su designio6, concreta aún más a Timoteo.

La vocación es un don divino que Dios ha preparado desde la eternidad. Por eso, cuando el Señor se le manifestó en Damasco, Pablo no pidió consejo «a la carne y a la sangre», no consultó a ningún hombre, porque tenía la seguridad de que Dios mismo le había llamado. No atendió a los consejos de la prudencia carnal, sino que fue plenamente generoso con el Señor. Su entrega fue inmediata, total y sin condiciones. Los Apóstoles, cuando escucharon la invitación de Jesús, también dejaron las redes al instante7 y, relictis omnibus, abandonadas todas las cosas8, se fueron tras el Maestro. Saulo, antiguo perseguidor de los cristianos, sigue ahora al Señor con toda prontitud.

Todos nosotros hemos recibido, de diversos modos, una llamada concreta para servir al Señor. Y a lo largo de la vida nos llegan nuevas invitaciones a seguirle en nuestras propias circunstancias, y es preciso ser generosos con el Señor en cada nuevo encuentro. Hemos de saber preguntar a Jesús en la intimidad de la oración, como San Pablo: ¿qué he de hacer, Señor?, ¿qué quieres que deje por Ti?, ¿en qué deseas que mejore? En este momento de mi vida, ¿qué puedo hacer por Ti?

II. Dios llamó a San Pablo con signos muy extraordinarios, pero el efecto que produjo en él es el mismo que ocasiona la llamada específica que Dios hace a muchos para que le sigan en medio de sus tareas seculares. A todos los cristianos llama el Señor a la santidad y al apostolado; se trata de una vocación exigente, en muchos casos heroica, pues el Señor no quiere seguidores tibios, discípulos de segunda fila. Pero a algunos, permaneciendo en sus propios quehaceres del mundo, Cristo les llama a una particular entrega para extender su reinado entre todos los hombres. Y cada uno, respondiendo a la vocación específica a la que ha sido llamado, si quiere ser discípulo del Maestro, ha de tener un sentido apostólico de la vida que le llevará a no dejar ninguna oportunidad de acercar a otros a Cristo, que es, a la vez, llevarlos a la alegría, a la paz, a la plenitud.

El apostolado fue en Pablo, y lo es en cada cristiano que vive su vocación, parte de su vida o, mejor, su vida misma; el trabajo se convierte en apostolado, en deseos de dar a conocer a Cristo, y lo mismo el dolor o el tiempo de descanso..., y a la vez este celo apostólico es el alimento imprescindible del trato con Jesucristo. Conocer al Señor con intimidad lleva forzosamente a comunicar este hallazgo: es la «señal cierta de tu entregamiento»9. Cuando seguir a Cristo es una realidad, llega «la necesidad de expandirse, de hacer, de dar, de hablar, de transmitir a los demás el propio tesoro, el propio fuego (...). El apostolado se convierte en expansión continua de un alma, en exuberancia de una personalidad poseída de Cristo y animada por su Espíritu; se siente la urgencia de correr, de trabajar, de intentar todo lo posible para la difusión del reino de Dios, para la salvación de los otros, de todos»10. ¡Ay de mí si no evangelizara!11, exclama el Apóstol.

Cuando llevamos la Buena Nueva a otros estamos cumpliendo el mandato que Cristo nos ha dado: Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura12. Además, la vida interior queda enriquecida, como la planta que recibe el agua necesaria en el momento oportuno. San Pablo nos da hoy ejemplo y nos ayuda a hacer examen de ese interés vivo que tenemos para acercar a los demás un poco más a Dios. Identificado con Cristo –el descubrimiento supremo de su vida–, que no vino a ser servido sino a servir y dar su vida en redención por muchos13, el Apóstol se hace siervo de todos para ganar a los más que pueda. Con los judíos -les dice a los de Corinto- me hice judío, para ganar a los judíos... Me hice débil con los débiles, para ganar a los débiles. Me he hecho todo para todos, para salvar de cualquier manera a algunos14.

Hoy nosotros le pedimos un corazón grande como el suyo, para pasar por encima de las pequeñas humillaciones o de los aparentes fracasos que todo apostolado lleva consigo. Y le decimos a Jesús que estamos dispuestos a convivir con todos, a ofrecer a todos la posibilidad de conocer a Cristo, sin tener demasiado en cuenta los sacrificios y molestias que nos pueda acarrear.

III. San Pablo exhorta a Timoteo y a todos nosotros a hablar de Dios opportune et importune15, con ocasión y sin ella; es decir, también cuando las circunstancias sean adversas. Pues vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus pasiones para halagarse el oído. Cerrarán sus oídos a la verdad y se volverán a los mitos16. Parece como si el Apóstol estuviera presente en nuestros tiempos. Pero tú -señala a Timoteo, y en él a cada cristiano- sé sobrio en todo, sé recio en el sufrimiento, esfuérzate en la propagación del Evangelio, cumple perfectamente tu ministerio17. Los sacerdotes lo harán principalmente con la predicación de la palabra de Dios, con el ejemplo personal, con su caridad, con los consejos en el sacramento de la Penitencia. Los seglares –la inmensa mayoría del Pueblo de Dios–, ordinariamente a través de la amistad, con el consejo amable, con la conversación a solas con el amigo que parece que se aleja del Señor o con el que nunca estuvo cerca de Él... Y esto a la salida de la Facultad o del trabajo, en el mismo lugar donde se pasa el verano... Los padres con los hijos..., aprovechando el mejor momento o creando la ocasión...

Juan Pablo II alentaba a los jóvenes –y todo cristiano que tiene a Cristo permanece siempre joven en su corazón– a un apostolado vivo, directo y alegre: «Sed profundamente amigos de Jesús y llevad a la familia, a la escuela, al barrio, el ejemplo de vuestra vida cristiana, limpia y alegre. Sed siempre jóvenes cristianos, verdaderos testigos de la doctrina de Cristo. Más aún, sed portadores de Cristo en esta sociedad perturbada, hoy más que nunca necesitada de Él. Anunciad a todos con vuestra vida que solo Cristo es la verdadera salvación de la humanidad»18.

Hemos de pedir hoy a San Pablo saber convertir en oportuna cualquier situación que se nos presente. Incluso «quienes viajan por motivo de obras internacionales, de negocios o de descanso, no olviden que son en todas partes heraldos itinerantes de Cristo y que deben portarse como tales con sinceridad»19, con la sinceridad que expresa un alma que ha constituido a Cristo como eje sobre el cual se organizan todos los demás asuntos de su vida. Hasta los niños –¡qué buenos instrumentos del Espíritu Santo pueden ser!– tienen su propia actividad apostólica, según señala el Concilio Vaticano II, pues «según su capacidad, son testigos vivientes de Cristo entre sus compañeros»20.

Es sorprendente, dichosamente sorprendente, la infatigable labor apostólica del Apóstol. Y quien verdaderamente ama a Cristo sentirá la necesidad de darlo a conocer, pues –como dice Santo Tomás de Aquino– lo que admiran mucho los hombres lo divulgan luego, porque de la abundancia del corazón habla la boca21.

Pidamos a Nuestra Señora –Regina Apostolorum– que cada vez comprendamos mejor que el apostolado es una tarea alegre, aunque sea sacrificada, y la gran responsabilidad que tenemos respecto a todos los hombres, y particularmente con los que cada día nos relacionamos.

1 Hech 22, 10. — 2 Gal 1, 15-16. — 3 Cfr. San Agustín, Contra Fausto, 22, 70. — 4 Cfr. Jer 1, 5; Is 49, 1-5; etc. — 5 Ef 1, 4. — 6 2 Tim 1, 9.— 7 Mt 4, 20-22; Mc 1, 18. — 8 Lc 5, 11. — 9 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 810. — 10 Pablo VI, Homilía 14-X-1968. — 11 Cfr. 1 Cor 9, 16. — 12 Mc 16, 15. — 13 Mt 20, 28. — 14 Cfr. 1 Cor 9, 19-22. — 15 2 Tim 4, 2. — 16 2 Tim 4, 34. — 17 2 Tim 4, 5. — 18 Juan Pablo II, Homilía 3-XII-1978. 19 Conc. Vat. II, Decr. Apostolicam actuositatem, 14. — 20 Ibídem, 12. — 21 Cfr. Santo Tomás, en Catena Aurea, vol. IV, p. 37.

 

 

San Pedro y San Pablo, apóstoles

 

¡Animo! Tú... puedes. -¿Ves lo que hizo la gracia de Dios con aquel Pedro dormilón, negador y cobarde..., con aquel Pablo perseguidor, odiador y pertinaz? (Camino, 483)

 

Le dice Pedro: ¡Señor!, ¿Tú lavarme a mí los pies? Respondió Jesús: lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora; lo entenderás después. Insiste Pedro: jamás me lavarás Tú los pies a mí. Replicó Jesús: si yo no te lavare, no tendrás parte conmigo. Se rinde Simón Pedro: Señor, no solamente los pies, sino también las manos y la cabeza.
Ante la llamada a un entregamiento total, completo, sin vacilaciones, muchas veces oponemos una falsa modestia, como la de Pedro... ¡Ojalá fuéramos también hombres de corazón, como el Apóstol!: Pedro no permite a nadie amar más que él a Jesús. Ese amor lleva a reaccionar así: ¡aquí estoy!, ¡lávame manos, cabeza, pies!, ¡purifícame del todo!, que yo quiero entregarme a Ti sin reservas. (Surco, 266)
"Carga sobre mí la solicitud por todas las iglesias", escribía San Pablo; y este suspiro del Apóstol recuerda a todos los cristianos –¡también a ti!– la responsabilidad de poner a los pies de la Esposa de Jesucristo, de la Iglesia Santa, lo que somos y lo que podemos, amándola fidelísimamente, aun a costa de la hacienda, de la honra y de la vida. (Forja, 584)

 

 

La aventura de entusiasmar a un mundo cansado

La Universidad de Navarra ha concedido el doctorado honoris causa al arquitecto navarro Rafael Moneo, la socióloga inglesa Margaret S. Archer, la filóloga hebrea Ruth Fine y el experto en economía y gestión de medios de comunicación estadounidense Robert Picard.

Últimas noticias28/06/2019

 

En un acto que ha unido modernidad y tradición al celebrarse en un museo de arte contemporáneo siguiendo un ritual universitario multisecular, la Universidad de Navarra ha concedido a cuatro personalidades su máxima distinción académica.

Ha sido la primera ocasión en que el actual prelado del Opus Dei y gran canciller de la Universidad, monseñor Fernando Ocáriz, ha presidido un acto de este tipo. Unas 700 personas han llenado el teatro del museo diseñado en el campus por Rafael Moneo.

Arranca el acto de . El secretario general, Gonzalo Robles, lee las actas. El Gran Canciller pide a los profesores que actúan de padrinos que hagan entrar a los nuevos doctores, que esperan fuera.

Desde 1964, el centro académico ha concedido estos doctorados a 39 figuras destacadas por su trayectoria académica y profesional en diversos campos del saber. Entre ellas se encuentra el entonces cardenal Ratzinger –hoy Benedicto XVI– que lo recibió en 1998.

Los nuevos doctores

La hispanista y profesora de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Ruth Fine, estudiosa del Siglo de Oro español, ha puesto de manifiesto en su discurso de agradecimiento la necesidad de tender puentes de diálogo intercultural entre el mundo hispánico y el hebreo.

Robert Picard, experto en la gestión de empresas de comunicación y profesor en centros de varios países, ha señalado en su intervención que “la comunicación es fundamental para construir sociedades sanas” y, por ello, “las instituciones comunicativas deben servir a nuestras necesidades colectivas”.

La socióloga inglesa Margaret S. Archer, mujer pionera en su campo y académica reconocida a nivel internacional, ha subrayado la importancia de que las ciencias sociales contribuyan a la creación de entornos más justos, objetivo que en su opinión no se logra por la “angustiosamente tenue” relación de esas ciencias con los fundamentos filosóficos.

El arquitecto navarro Rafael Moneo, galardonado con algunos de los premios más destacados de su campo profesional como el Pritzker (1996), Príncipe de Asturias de las Artes (2012) o Premio Nacional de Arquitectura en España (2015), ha dedicado una buena parte de su discurso a agradecer a la Universidad de Navarra su trabajo desde su comienzo en 1952 y, en particular, a su Escuela de Arquitectura.

Según Moneo, “Pamplona se ha visto transformada por la presencia de la Universidad, de las Universidades, y gracias a ellas es hoy una ciudad mucho más viva, alegre, abierta, confiada, próspera”. “Manifiesto –han sido sus últimas palabras–, en cuanto arquitecto mi gratitud por la concesión de este doctorado honoris causa que me honra y me hace sentir en estos momentos el más feliz de los mortales”.

Monseñor Fernando Ocáriz: la universidad, un faro que ilumine el mundo

En el discurso que ha cerrado el acto, el gran canciller ha recordado al beato Álvaro del Portillo: “Hace veinticinco años, en una ocasión como esta, invitaba a profesores y alumnos a 'la aventura de entusiasmar nuevamente a un mundo cansado'”.

Ante la opinión algo generalizada de que atravesamos momentos de “crisis e incertidumbre”, ha animado a buscar modos de mejorar las situaciones a través de “una educación genuina, del poder transformador de las personas que piensan por sí mismas, sin dejarse dominar por las modas, y que fijan el rumbo de sus vidas, recorriéndolas con sentido: con palabras del Papa Francisco en Evangelii gaudium, 'como peregrinos y no como errantes'”. De este modo, según monseñor Ocáriz, “la Universidad se convierte en un faro que, por medio de la investigación de la verdad, ilumina el mundo”.

 

 

Glosando la figura del primer rector de la Universidad de Navarra, Ismael Sánchez Bella, el prelado y gran canciller ha recordado la importancia de fundamentar la actividad de la universidad en su identidad cristiana: “La búsqueda de la paz, la promoción de la justicia social o el cuidado de la casa común se sostienen y potencian con una comprensión del mundo y de la persona enraizada en el Evangelio”. Así, ha señalado monseñor Ocáriz, las universidades se convierten en fuentes de libertad y de esperanza.

Al terminar el acto, los nuevos doctores y sus familias han saludado a las personas presentes. Por la tarde, don Fernando ha mantenido una reunión con los miembros del rectorado de la Universidad de Navarra y otra con los directivos de la Clínica de la Universidad. Pasará unos días en Pamplona sin actos públicos programados, antes de viajar a Barcelona y, desde allí, comenzar un recorrido de más de un mes por varios lugares de Estados Unidos y Canadá.

 

 

«Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno» (La creación, I)

Si el mundo antes transparentaba a Dios, hoy se ha vuelto, para muchos, opaco. Por qué la fe en la creación es aún decisiva en la era de la ciencia.

La luz de la fe06/08/2017

Opus Dei - «Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno» (La creación, I)

«Cuando veo los cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas, que Tú pusiste, ¿qué es el hombre, para que de él te acuerdes, y el hijo de Adán, para que te cuides de él?» (Sal 8,4-5). La contemplación del mundo inspira asombro en los hombres de todas las épocas. También hoy, aunque podamos conocer bien las causas físicas de los colores de una puesta de sol, de un eclipse o de la aurora boreal, nos fascina presenciar estos fenómenos. Además, a medida que la ciencia avanza, se hace más patente la complejidad y la inmensidad que nos rodea, tanto por debajo de nuestra escala –desde la vida microscópica hasta las entrañas mismas de la materia– como por encima de ella, en las distancias y magnitudes de las galaxias, que sobrepasan la imaginación de cualquiera.

A medida que la ciencia avanza, se hace más patente la complejidad y la inmensidad que nos rodea, tanto por debajo como por encima de nuestra escala

El estupor también nos puede captar de modo profundo al detenernos a considerar la realidad de nuestro yo: cuando uno se da cuenta de que existe, sin ser capaz de comprender del todo el origen de su vida, y de la conciencia que tiene de sí mismo. ¿De dónde vengo? –Aunque la velocidad con que se vive hoy en muchas partes del planeta lleva a eludir este tipo de preguntas, en realidad no son algo reservado a espíritus particularmente introspectivos: responden a una necesidad de dar con las coordenadas fundamentales, un sentido de la orientación que a veces puede adormecerse, pero que de un modo u otro, tarde o temprano, vuelve a aflorar en la vida de todos.

La búsqueda de un Rostro más allá del universo

La percepción del abismo de la propia conciencia o de la inmensidad del mundo puede limitarse a veces a experimentar un profundo vértigo. Sin embargo, la religiosidad de los hombres ha sondeado en todas las épocas más allá de estos fenómenos; ha buscado, de formas muy variadas, un Rostro que adorar. Por eso, ante el espectáculo de la naturaleza, dice el salmista: «Los cielos pregonan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos» (Sal 19,2); y también, ante el misterio del yo, de la vida: «Te doy gracias porque me has hecho como un prodigio» (Sal 139,14). Durante siglos este paso desde el mundo visible hasta Dios se hacía con gran naturalidad. Pero el creyente se ve hoy a veces ante interrogantes que pueden causarle perplejidad: ¿no es esta búsqueda de un Rostro más allá del universo conocido una proyección del hombre, propia de un estadio superado de la humanidad? Los avances de la ciencia, aun cuando esta no disponga de respuesta para todas las preguntas y problemas, ¿no hacen de la noción de creación una suerte de velo de nuestra ignorancia? ¿No es, por lo demás, una cuestión de tiempo que la ciencia llegue a salir al encuentro de todas esas preguntas?

Sería un error descartar demasiado rápido estas cuestiones como impertinencias, o como síntomas de un escepticismo infundado. Sencillamente, ponen en evidencia cómo «la fe tiene que ser revivida y reencontrada en cada generación»[1]: también en el momento presente, en el que la ciencia y la tecnología han mostrado con creces todo lo que el hombre puede conocer y hacer por sí mismo, hasta el punto de que la idea de un orden anterior a nuestra iniciativa se ha vuelto a veces lejana y difícil de imaginar. Estas cuestiones, pues, requieren una consideración sosegada, que permita afianzar la propia fe, comprendiendo su sentido y su relación con la ciencia y la razón, para poder iluminar también a otros. Naturalmente, en un par de artículos solo es posible trazar algunas vías, sin agotar una cuestión que por sí misma incide en multitud de aspectos de la fe cristiana.

La revelación de la creación

En nuestro recorrido podemos partir sencillamente de la afirmación fundamental de la Biblia sobre el origen de todo lo que existe y, en particular, de cada persona a lo largo de la historia. Se trata de una afirmación muy concreta y fácil de enunciar: somos creación de Dios, fruto de su libertad, de su sabiduría y de su amor. «Todo cuanto quiere el Señor, lo hace en los cielos y en la tierra, en los mares y en los abismos» (Sal 135,6). «¡Qué numerosas son tus obras, Señor! Todas las hiciste con sabiduría. Llena está la tierra de tus criaturas» (Sal 104,24).

El Génesis no ahorra detalles sobre los modos en que el mal y el dolor se abren camino desde muy pronto, y sin embargo afirma repetidamente que el mundo es esencialmente bueno

Sin embargo, a veces las afirmaciones más simples encubren las realidades más complejas. Si en la actualidad la razón humana percibe a veces borrosamente esta visión del mundo, tampoco llegó de un modo sencillo hasta ella. Históricamente, la noción de creación –en el sentido en que la Iglesia la recoge en el Credo– surgió solo en el curso de la revelación al pueblo de Israel. El apoyo de la Palabra divina permitió poner al descubierto los límites de las distintas concepciones míticas sobre los orígenes del cosmos y del hombre, para llegar más allá de las especulaciones de los brillantes filósofos griegos, y reconocer al Dios de Israel como el único Dios, que creó todo de la nada.

Un rasgo distintivo del relato bíblico es, pues, el hecho de que Dios cree sin partir de nada preexistente, con la sola fuerza de su palabra: «Dijo Dios: –haya luz. –Y hubo luz (…). –Hagamos al hombre a nuestra imagen (…) –Y creó Dios al hombre a su imagen» (Gn 1,3.26-27). También es propio de este relato el que en el origen no haya ningún rastro de mal: «Y vio Dios todo lo que había hecho; y he aquí que era muy bueno» (Gn 1,31). El propio Génesis no ahorra detalles sobre los modos en que el mal y el dolor se abren camino desde muy pronto en la historia. Con todo, y en abierto contraste con esta experiencia universal, la Biblia afirma repetidamente que el mundo es esencialmente bueno, que la creación no es una forma degradada de ser, sino un inmenso don de Dios. «El universo no surgió como resultado de una omnipotencia arbitraria, de una demostración de fuerza o de un deseo de autoafirmación. La creación es del orden del amor (…): «Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste, porque, si algo odiaras, no lo habrías creado» (Sb 11,24). Entonces, cada criatura es objeto de la ternura del Padre, que le da un lugar en el mundo. Hasta la vida efímera del ser más insignificante es objeto de su amor y, en esos pocos segundos de existencia, él lo rodea con su cariño»[2].

 

Nuestros antepasados no tenían microscopio, aceleradores de partículas o revistas especializadas, pero quizá sabían y veían cosas esenciales que nosotros podemos haber perdido de vista por el camino

El inicio del evangelio de San Juan arroja también una luz decisiva sobre este relato. «En el principio existía el Verbo» (Jn 1,1), escribe el cuarto evangelista, retomando las primeras palabras del Génesis (Cfr. Gn 1,1). En el inicio del mundo está el logos de Dios, que hace de él una realidad profundamente racional, radicalmente llena de sentido. «Contigo está la sabiduría, que conoce tus obras, que estaba presente cuando hiciste el universo, y sabe lo que es agradable a tus ojos y conforme con tus mandamientos» (Sb 9,9). A propósito del término griego con que se designa al Verbo de Dios, explicaba Benedicto XVI: «Logossignifica tanto razón como palabra, una razón que es creadora y capaz de comunicarse, pero precisamente como razón. De este modo, san Juan nos ha brindado la palabra conclusiva sobre el concepto bíblico de Dios, la palabra con la que todos los caminos de la fe bíblica, a menudo arduos y tortuosos, alcanzan su meta, encuentran su síntesis. En el principio existía el logos, y el logos es Dios, nos dice el evangelista. El encuentro entre el mensaje bíblico y el pensamiento griego no era una simple casualidad»[3]. Todo diálogo presupone un interlocutor racional, con logos. Así, el diálogo con el mundo que empezaron a entablar los filósofos griegos era posible precisamente porque la realidad creada está transida de racionalidad, de una lógica muy simple y muy compleja a la vez. Este diálogo venía a encontrarse, pues, con la afirmación decidida de que el mundo «no es producto de una necesidad cualquiera, de un destino ciego o del azar»[4], sino de una inteligencia amorosa –un Ser personal– que trasciende el orden mismo del universo, porque lo precede.

 

El núcleo de los relatos de la creación

No es infrecuente que los relatos de la creación en el Génesis se perciban hoy como textos bellos y poéticos, llenos de sabiduría, pero quizá a fin de cuentas poco a la altura de la sofisticación y la seriedad metodológica que entretanto han adquirido la ciencia y la crítica literaria e histórica. Sin embargo, sería un error tratar con desdén a nuestros antepasados porque no tuvieran microscopio, aceleradores de partículas o revistas especializadas: olvidaríamos demasiado fácilmente que quizá sabían y veían cosas esenciales; cosas que nosotros podemos haber perdido de vista por el camino. Para comprender lo que una persona o un texto quieren decirnos es necesario atender a su modo de hablar, sobre todo si es distinto del nuestro. En este sentido, conviene tener en cuenta que, en los relatos de la creación, «la imagen del mundo queda delineada bajo la pluma del autor inspirado con las características de las cosmogonías del tiempo»; y que es en ese cuadro donde Dios inserta la novedad específica de su revelación a Israel y a los hombres de todos los tiempos: «la verdad acerca de la creación de todo por obra del único Dios»[5].

Incluso en medio de la imperfección, del mal, del dolor, el cristiano ve en cada ser un regalo que surge del Amor y que llama al amor: a disfrutar, a respetar, a cuidar, a transmitir

Con todo, se objeta con frecuencia que, si la noción de creación tuvo un papel en el pasado, hoy resulta ingenuo intentar proponerla de nuevo. La física moderna y los hallazgos acerca de la evolución de las especies habrían hecho obsoleta la idea de un creador que interviene para generar y dar forma al mundo: la racionalidad del universo sería, en el mejor de los casos, una propiedad interior a la materia, y hablar de otros agentes supondría desafiar la seriedad del discurso científico. Sin embargo, se hace así fácilmente, sin saberlo, una lectura literalista de la Biblia, que la Biblia misma descarta. Si, por ejemplo, se comparan los dos relatos sobre los orígenes, situados uno detrás de otro en los dos primeros capítulos del Génesis, se observan diferencias muy claras que no es posible atribuir a un descuido redaccional. Los autores sagrados eran conscientes de que no tenían que proporcionar una descripción detallada y literal acerca de cómo se produjo el origen del mundo y del hombre: procuraban expresar, a través del lenguaje y los conceptos de que disponían, algunas verdades fundamentales[6].

Cuando se acierta a comprender el lenguaje peculiar de estos relatos –un lenguaje primitivo, pero lleno de sabiduría y de profundidad–, se puede identificar su verdadero núcleo. Nos hablan de «una intervención personal»[7] que trasciende la realidad del universo: antes del mundo existe la libertad personal y la sabiduría infinita de un Dios creador. A través de un lenguaje simbólico, aparentemente ingenuo, se abre camino una profunda pretensión de verdad, que podríamos resumir así: todo esto lo hizo Dios, porque quiso[8]. La Biblia no pretende pronunciarse sobre los estadios de la evolución del universo y del origen de la vida, sino afirmar la «libertad de la omnipotencia»[9] de Dios, la racionalidad del mundo que crea, y su amor por este mundo. Se despliega así una imagen de la realidad, y de cada uno de los seres que la conforman, como «un don que surge de la mano abierta del Padre de todos»[10]. La realidad, a la luz de la fe en la creación, queda marcada en su entraña misma bajo el signo de la acogida. Incluso en medio de la imperfección, del mal, del dolor, el cristiano ve en cada ser un regalo que surge del Amor y que llama al amor: a disfrutar, a respetar, a cuidar, a transmitir.

Marco Vanzini / Carlos Ayxelá

Foto: Kurt K. Kreger (cc)


[1] J. Ratzinger, Dios y el mundo, Random House Mondadori, Barcelona 2002, 49.

[2] Francisco, Enc. Laudato si’ (24-V-2015), 77.

[3] Benedicto XVI, Discurso en la Universidad de Ratisbona (12-IX-2006).

[4] Catecismo de la Iglesia Católica, 295.

[5] San Juan Pablo II, Audiencia, 29-I-1986.

[6] Junto a esas razones internas a la propia Biblia, el conocimiento sobre la forma correcta de interpretar el texto sagrado también se ha logrado a través del diálogo –no exento de tensiones, pero muy fructífero– entre la teología y la ciencia. En estos largos procesos es frecuente que se den excesos por ambas partes, que se alimentan mutuamente: una lectura fundamentalista de la Biblia, por la que se pretende hacerle decir más de lo que realmente dice, suele desacreditar al texto sagrado, de modo que la ciencia se considera autorizada a decir más de lo que realmente es capaz de decir sobre el origen y sentido de la realidad.

[7] J. Ratzinger, La fiesta de la fe, Desclée, Bilbao 1999, 25.

[8] Esta convicción estaba radicada fuertemente en la fe de Israel, como muestran las palabras de una madre a su hijo, antes del martirio: «Te suplico, hijo, que mires el cielo y la tierra, y viendo todo lo que hay en ellos reconozcas que Dios no los ha hecho de cosas ya existentes, y que lo mismo sucede con el género humano» (2 M 7,28).

[9] R. Guardini, La fine dell’epoca moderna. Il potere, Morcelliana, Brescia 1993, 17.

[10] Francisco, Laudato si’, 76.

 

 

El desmadre de las células madre

El desmadre de las células madre

Materia prima de la medicina regenerativa, las células madre han invadido los laboratorios y se han escapado a clínicas sin escrúpulos por su potencial curativo. Es una ‘fiebre del oro’ que reclama clarificación científica y terminológica.

Las células madre se identificaron y caracterizaron en la médula ósea en los años 50 y 60, en un esfuerzo por comprender y tratar las consecuencias de la exposición a la radiación después de la Segunda Guerra Mundial. Aquellas células hematopoyéticas eran raras, se dividían con lentitud y podían renovarse y diferenciarse en cualquier tipo celular sanguíneo. Fue el comienzo de los trasplantes de médula ósea y de una carrera investigadora para descubrir otras células madre regeneradoras de lesiones y enfermedades. En 1998, James Thomson anunció en Science la primera derivación de células madre embrionarias humanas; poco después se descubrían células madre en los tumores, y en 2007 el equipo de Yamanaka informó del hallazgo de las células madre pluripotentes inducidas (iPS), revirtiendo la diferenciación celular a un estado cuasi-embrionario. Desde entonces, el pulso entre embrionarias e iPS se ha ido decantando hacia estas últimas: son más fáciles de derivar, no implican reparos éticos y tienen menos riesgo de rechazo y de teratogenicidad. Basta echar un vistazo al Banco Nacional de Líneas Celulares del Instituto de Salud Carlos III, y a otros bancos similares en el mundo, para apreciar quién se ha impuesto.

La fiebre del oro celular iniciada en 1998 ha originado miles de estudios sobre la conversión de estas células pluripotentes (embrionarias e iPS) en numerosos tejidos y organoides, aunque su traslación a la clínica apenas ha comenzado: al igual que otros grandes avances básicos, la terapia celular o medicina regenerativa se está encontrando con más obstáculos de los previstos. Aun así, en el imaginario popular las células madre se presentan como una entidad mágica con efectos rejuvenecedores. De ahí que su aparentemente fácil aislamiento de la médula o del tejido adiposo haya impulsado una industria descontrolada -casi 400 compañías en Estados Unidos y 600 clínicas específicas- que promete aliviar dolores, curar lesiones medulares, ictus y cartílagos deshechos, y que amparándose en el sufrimiento ajeno inyecta más placebo que soluciones, por no hablar de los riesgos de una práctica asilvestrada que ha causado infecciones, cegueras, parálisis y muertes.

En la raíz del hechizo que suscitan, y de los fracasos que cosechan, se camufla cierto desconcierto científico y una enorme desorientación de la opinión pública sobre el origen, potencialidad y funcionalidad de los distintos tipos de células troncales: desde las totipotentes a las fetales y mesenquimales.

El genetista molecular Hans Clevers, director del Instituto Hubrecht, de la Universidad holandesa de Utrecht, explicaba en diciembre pasado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences que el éxito de las células hematopoyéticas ha “contaminado” el campo de la terapia celular. Muchos tejidos, como la piel, se reparan a sí mismos de maneras muy ingeniosas y distintas; no hay una estrategia común. Los numerosos tipos de células madre expresan genes diferentes y marcadores específicos de cada tejido, se dividen a ritmos diversos y en cantidades diferentes. Clevers coordinaba un trabajo en el que enterraba la existencia de células madre cardiacas, uno de los tesoros más buscados por los científicos: la regeneración del corazón infartado ha propiciado hasta ahora más de 200 ensayos sin resultados llamativos. Símbolo de esta frustración es el auge y caída del italiano Piero Anversa, del Hospital Brigham and Women’s y de la Universidad de Harvard, y uno de los líderes mundiales en regeneración cardiaca: ya se han retirado 31 trabajos suyos en revistas científicas de primera línea por incorrecciones y falsificaciones. Esto no descarta otras vías regeneradoras del corazón a través, por ejemplo, de la reprogramación en cardiomiocitos de otras células madre.

Mientras se van descubriendo células madre en varios tejidos, el corazón y el cerebro son lógicamente los órganos en los que más se batalla y discute sobre su auto o heterorregeneración. El hígado, apunta Clevers, sería el epítome de la regeneración eficiente de órganos: todas sus células diferenciadas pueden actuar como células madre cuando sea necesario. Y añade que sería más útil descubrir cómo un tejido en particular activa sus células madre peculiares, que identificar células madre genéricas, “un espectro nebuloso, variable en potencia y comportamiento”, que obstaculiza los avances y los consensos científicos. “Estamos aprendiendo que hay mucha más heterogeneidad en lo que pensábamos que eran poblaciones bastante homogéneas”, afirmaba en diciembre pasado en Quanta Magazine Jonathan Hoggatt, hematólogo e investigador en células madre en el Hospital General de Massachusetts, en Boston.

Y tres meses antes, Pamela Robey, bióloga de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, sugería en Nature que unas células madre aisladas hacía poco en tejido óseo podrían ser en realidad células progenitoras, por tanto, no multipotentes sino unipotentes. Y con ese motivo aludía al debate sobre la capacidad de las tan famosas y omnipresentes células madre mesenquimales, que la mayoría de los investigadores ya no las consideran células madre. En el año 2017 se publicaron 3.500 estudios científicos bajo el paraguas de células madre mesenquimales.

Según Robey, muchas serían de otro tipo, sobre todo progenitoras, y con niveles diversos de multipotencia. “El nombre no debería usarse tan a la ligera”. La designación fue acuñada en 1991 por el biólogo Arnold Caplan, de la Universidad Case Western Reserve, para describir células del estroma de la médula ósea que podrían dar lugar a hueso y cartílago. Desde entonces se han aislado células mesenquimales en varios tejidos. En 2006 la Sociedad Internacional de Terapia Celular propuso el nombre de células estromales mesenquimales multipotentes. Pero apenas se ha hecho caso de aquella sugerencia. “Distinguir mediante la genómica y la transcriptómica la función y potencia de cada célula madre que se vaya aislando ayudaría a clarificar un campo bastante confuso”, concluía Robey.

Diario Médico. José Ramón Zárate Covo.

 

 

Comentario al Evangelio: Libertad

Evangelio del 13º domingo del Tiempo ordinario (Ciclo C) y comentario al evangelio.

Vida cristiana

Opus Dei - Comentario al Evangelio: Libertad

Evangelio (Lc 9,51-62)

Y cuando iba a cumplirse el tiempo de su partida, Jesús decidió firmemente marchar hacia Jerusalén. Y envió por delante a unos mensajeros, que entraron en una aldea de samaritanos para prepararle hospedaje, pero no le acogieron porque llevaba la intención de ir a Jerusalén. Al ver esto, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron:

— Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?

Pero él se volvió hacia ellos y les reprendió. Y se fueron a otra aldea.

Mientras iban de camino, uno le dijo:

— Te seguiré adonde vayas.

Jesús le dijo:

— Las zorras tienen sus guaridas y los pájaros del cielo sus nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.

A otro le dijo:

— Sígueme.

Pero éste contestó:

— Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre.

— Deja a los muertos enterrar a sus muertos — le respondió Jesús — ; tú vete a anunciar el Reino de Dios.

Y otro dijo:

— Te seguiré, Señor, pero primero permíteme despedirme de los de mi casa.

Jesús le dijo:

— Nadie que pone su mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios.


Se acerca el momento culminante de la vida pública de Jesús. Iba a cumplirse “el tiempo de su partida” dice el Evangelio de Lucas. Una traducción más literal del griego original sería “el tiempo de su subida”. En hebreo, viajar a Jerusalén -y esto es lo que iba a hacer Jesús para la Pascua- se dice “subir a Jerusalén”. Se alude a ese viaje. Pero la frase también tiene un doble sentido: “el tiempo de su subida” es el momento de su ascensión gloriosa, de la culminación de su vida terrena. En efecto, después de los padecimientos de su Pasión, y su gloriosa Resurrección, llegaría el momento de subir a los cielos para reinar eternamente a la derecha del Padre. Jesús es consciente de lo que le espera en Jerusalén pero, con valentía, “decidió firmemente”, con plena libertad, afrontar la tarea que había venido a realizar, la redención del género humano. El camino para la gloria pasa por la Cruz.

La libertad es la capacidad de elegir el bien, tomando decisiones conscientes movidas por el amor. La libertad cristiana no es arbitrariedad. No se trata de poder escoger caprichosamente lo que más apetece en un momento, o lo que se presenta como más atractivo, sino aquello que conduce a la más plena realización de la persona, haciendo propia la aventura de amor que Dios ha diseñado para cada uno. Como señalaba Mons. Fernando Ocáriz, “se puede hacer con alegría -y no de mala gana- lo que cuesta, lo que no gusta, si se hace por y con amor y, por lo tanto, libremente”[1]. Jesús alcanzó la cumbre de su libertad escogiendo dirigirse a la ciudad donde terminaría clavado en la Cruz. Incluso cuando le gritaban en el Calvario: “Si eres Hijo de Dios, baja de la cruz” (Mt 27,40), tomó la libre decisión de permanecer en aquel patíbulo para cumplir en plenitud la voluntad misericordiosa del Padre.

Lucas narra tres episodios, enmarcados en los preparativos de esa ascensión a Jerusalén, que ponen de manifiesto la capacidad, humana y sobrenatural, de arrastre que tenía Jesús, ya que personas muy distintas se le presentan espontáneamente dispuestas a irse tras él. También estos personajes, en pleno ejercicio de su libertad personal, se ofrecen generosamente a prestar su vida para seguir a Jesús. Pero, en los tres casos, el Maestro les hace recapacitar sobre la importancia de tomar las decisiones adecuadas para que no haya ataduras que puedan limitar su entrega total: ni el afán de poseer al menos unos bienes materiales que se consideran necesarios, ni el dilatar las decisiones con alguna excusa por razonable que pudiera parecer, ni el apego sentimental a personas queridas, ni el continuo replantearse, al experimentar el cansancio del camino, si las decisiones tomadas han sido las correctas, mirando a lo que se ha dejado y no al maravilloso panorama que se abre por delante. “Aun en los momentos en los que percibamos más profundamente nuestra limitación -comentaba San Josemaría-, podemos y debemos mirar a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo, sabiéndonos partícipes de la vida divina. No existe jamás razón suficiente para volver la cara atrás (cf. Lc 9,62): el Señor está a nuestro lado. Hemos de ser fieles, leales, hacer frente a nuestras obligaciones, encontrando en Jesús el amor y el estímulo para comprender las equivocaciones de los demás y superar nuestros propios errores”[2].

También hoy sigue siendo actual esta lección de libertad, entrega total, generosidad y fidelidad impartida por Jesús. En un contexto cultural en el que escasean la lealtad y la fidelidad, y en el que se juega con las palabras como si el compromiso con la verdad fuera irrelevante, el testimonio de hombres y mujeres que son criticados, despreciados, perseguidos, e incluso que sufren el martirio por mantenerse fieles a su vocación cristiana resuena como un clamor de libertad y liberación. Solo quien pertenece a la verdad, nunca es esclavo de ningún poder ni de atadura alguna, sino que conserva íntegra su libertad para servir a los hermanos.

 


[1] Fernando Ocáriz, Carta 9 de enero de 2018, n. 6.

[2] S. Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 160.

 

 

DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO.

   Lc 9, 51-62.

SEGUIR A LAS DURAS Y MADURAS.

Seguir a Jesús a las duras y maduras significa poner los ojos en quien tiene abierto el Corazón y descubre que la recompensa de quien sigue a Cristo es el mismo Cristo.

 Tres son las claves que destaca Lucas para hablar del seguimiento de Jesús y cuáles son las exigencias.

Primero, deja que los muertos entierren a sus muertos. Es decir si quieres seguir al Señor no te quedes en el pasado, en la nostalgia de quien vive en la tristeza de lo que pasó, de lo que a veces nos cuesta enterrar a nuestros muertos, aquello que no nos deja vivir en el hoy.

Segundo, el no despedirse de los familiares, de los padres, en el fondo es no ser esclavo de afectos que son desordenados y que no nos conducen a vivir en la entrega total de la libertad de los hijos de Dios. El seguimiento de Jesús es una radicalidad que no se puede anteponer nada, pero no nos hace personas sin corazón y sin sentido común. Es necesario seguir a Jesús poniendo nuestros ojos y corazón en lo que no tiene ni tendrá fecha de caducidad.

Por último el Señor nos vuelve a insistir en no mirar atrás. En no quedarse en nuestras propias fuerzas. El Señor no elige a los capaces sino que capacita a los que elige. Crea un corazón nuevo. Nos invita a caminar sin mirar atrás, a tener siempre la alegría de no vivir con un cadáver en el corazón, de aquellos que siempre les pesa tanto el pasado y la vida, que no son capaces nunca de ponerse en camino, en el seguimiento de Cristo Resucitado, y olvidarse lo que nos hace languidecer sin esperanza.

+ Francisco Cerro Chaves. Obispo de Coria-Cáceres

 

 

Un abrazo sobre la ciudad

Si tuviésemos un momento de calma para tomar en las manos nuestra vida, vendríamos a la conclusión serena de que llevamos como sabemos y como podemos las fatigas y pesares que tantas veces nos afligen. No todo lo controlamos ni sabemos siempre explicar lo que nos pasa. Tienen nombre los límites que nos generan sufrimiento, incertidumbre, cansancio y desesperanza. Es la humana condición y cada uno ha vivido su elenco de situaciones que ponen a prueba nuestra confianza.

Jesús nos permite entrever una oración filial que dirige al Padre Dios. Tras dar gracias porque el Padre esconde a los poderosos los secretos que se les revelan a los sencillos, añade esa expresión de verdadera cercanía del Hijo Dios que quiso ser hermano de nuestra humanidad: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso” (Mt 11, 25-30).

Una de las preguntas que nos hacemos ante una tragedia cualesquiera: catástrofe natural, lo terrible de una guerra o del terrorismo, una cotidiana enfermedad, cualquier situación personal que nos pone a prueba, es ¿dónde está Dios ahí? ¿Por qué calla? Son preguntas que conseguirían desmontar cualquier seguridad religiosa y pondrían en crisis una vivencia espiritual tranquila si, efectivamente, Dios no hubiera respondido. Estamos ante un misterio cuando hablamos del dolor. Y ni siquiera Jesús mismo quiso estar al margen de él. Sea cual sea el rostro del dolor, de la carencia, del desajuste, del sinsentido, del miedo, de la soledad, ahí hallamos a Jesús que no ha querido eludir tan incómodo encuentro.

Jesús pondrá lágrimas humanas en los ojos de Dios. Es la incomprensible imagen de un Dios Todopoderoso: que también Él supo y quiso llorar. Y hay situaciones en las que necesitamos el respetuoso abrazo del mismo Dios, que no viene a contarnos increíbles historias para distraernos en nuestro disgusto, sino la divina solidaridad de quien tanto entendió en carne propia lo que significa sufrir y lo que significa morir. Hay momentos en los que necesitamos las lágrimas del mismo Dios, un Todopoderoso que tiene entraña y se deja conmover hasta hacerse, por amor, frágil y abatible.

En la parábola del así llamado Buen Samaritano, hay un apunte autobiográfico del mismo Jesús, como enseña de lo que supone la misericordia cálida, la acogida incondicional de un Dios vulnerable que comparte con el hombre los lances más hermosos del amor, así como los momentos más oscuros del dolor; lo que hay en las personas de más luz y coherencia, así como comprende los rincones más alejados del destino para el que fuimos hechos. No es un Dios cansino o indiferente, un Dios escandalizado y saturado de nuestra lentitud y transgresión, sino un Dios que se deja alcanzar, vulnerar, que tiene presentes nuestras torpezas y pecados, porque son las que, abrazándolas, ha venido a salvar.

Este es el Corazón abierto de nuestro Redentor que vive para siempre tras la resurrección. Es un corazón humano que palpita en el cielo eterno de Dios, para que nos acerquemos al trono de su gracia en donde su yugo es suave, su carga ligera y su misericordia nos llena de paz. Tenemos en Oviedo una imagen que desde el Monte Naranco preside la ciudad con su abrazo tierno y misericordioso. En el centenario de la consagración de España al Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles, desde nuestra atalaya nos unimos a la efeméride. Dulce pálpito de misericordia como regalo para el alma y para la sociedad. Bendito lugar en donde ese Corazón nos recuerda en su imagen que sabe latir samaritanamente por todos nosotros sus humildes hermanos.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm. Arzobispo de Oviedo

 

 

"La alerta del Papa Francisco a los medios de comunicación"

“Algunos medios viven de remover cosas sucias, sean verdad o no”, comentaba durante su entrevista con Jordi Évole

En España la profesión de Periodista no está regulada externamente: son los periodistas los que se autorregulan

Son las dos grandes lacras del Periodismo a nivel internacional.

La búsqueda de la verdad es el principio más básico del Periodismo. Y, para llegar hasta ella, en las Facultades se enseña a investigar, contrastar fuentes y verificar la información. Pero en la práctica, para desgracia social, esto no siempre se pone en marcha.

La velocidad a la que nos movemos afecta también al ritmo al que nos informamos. En algunas redacciones prima la inmediatez frente al análisis; y algunas personas leen solamente titulares sin fijarse en qué medio publica, qué redactor escribe o qué dice el texto más allá del primer impacto.

Para más inri, en España la profesión de Periodista no está regulada externamente, sino que son los propios periodistas los que se han encargado de autorregularse a través de códigos éticos y deontológicos. Es decir, de la buena voluntad de los que se dedican a informar, depende que la sociedad esté bien informada...

Esta situación está dando lugar a desviaciones que el Papa Francisco comentaba en la entrevista de “Salvados” haciendo un símil con cuatro pecados.

Los 4 pecados del Periodismo

“Si tu madre te dice que te quiere, ¡compruébalo!”. Es una de las máximas de la profesión de Periodista y se refiere, precisamente, al deber ético y moral que tienen estos profesionales de dudar de todo. No obstante, anoche el Papa Francisco puso en duda que esto se esté haciendo.

La realidad, según Su Santidad, es bien distinta…

Así, el Papa Francisco considera que los medios de comunicación están marcados por cuatro malas praxis:

  • Desinformación: Es decir, dar noticias a medias
  • Calumnia: Los medios tienen tanto poder que parece que pueden calumniar impunemente, dado que solo unos pocos se atreven a juzgarlos
  • Difamación: Es algo muy sutil… Todo el mundo tiene derecho a la reputación, así que si alguien hace 20 años hizo algo mal, ya habrá pagado su pena y los medios no deberían remover el pasado
  • Cropofilia: El amor por la caca. Algunos medios viven de remover cosas sucias, sean verdad o no


Y, desagraciadamente, “la sociedad consume lo que le pones encima de la mesa. No es capaz de distinguir la verdad de la mentira. Ese filtro lo tienen que hacer los periodistas”, nos comentaba Nemesio Rodríguez, Vicepresidente de la APM.

Así como Internet ha multiplicado las vías de entrada de las Fake News, también ha facilitado mucho el acceso a la información para poder verificar una noticia de manera más rápida, por lo que los periodistas estarían en la primera posición de la pirámide de responsabilidad de verificación, seguidos de las redes sociales.

Ahí queda el toque de atención, una vez más...

 

El ambiente en la formación de los hijos

Un ambiente con distinción forma para la belleza a los hijos

Desde pequeños recibimos la influencia de las ideas y de las tendencias a través del ambiente de nuestro hogar

La educación de la familia consiste muy especialmente en la creación de un ambiente doméstico impregnado de valores cristianos.

Desde pequeños recibimos la influencia de las ideas y de las tendencias del ambiente de nuestro hogar. Ellas penetran a fondo en nuestro espíritu, como por osmosis, en el seno de la vida familiar.

La familia fecunda, un pequeño mundo

Las ideas de bondad, de belleza, de inocencia, de pureza, de mal, de pecado, las recibimos implícitas y explícitas -pero mucho más implícita que explicitamente -en el seno de la familia.

El ambiente de la vida de familia está impregnado de ese tipo de influencias, y es por eso que cada familia tiene un modo propio de ser buena, pura, cortés, o de ser mala, mundana, descortés etc.

Hay insolencias que son típicas de cierto tipo de familias, y ciertas formas de delicadeza características de otra gente. Ciertas groserías o ciertas gentilezas traen la marca de fábrica. Hay bellaquerías o hay habilidades que son propias de ciertas estirpes: los padres, los abuelos, los tíos, todos hacen bellaquerías de ese tipo, y los hijos aprenden a hacerlas del mismo modo. Existen ciertos modos de hacer tonterías en los negocios, por ejemplo, que caracterizan a una familia.

Formación en el amor a lo bello, deber de los padres

La arquitectura moderna deforma las mentalidades de los niños

La propia decoración del hogar condicionará profundamente los modos de sentir y de pensar del hombre

Podríamos agregar que la propia decoración del hogar condicionará profundamente los modos de sentir y de pensar del hombre.

¿Cuál es la razón de esto?

Todos esos modos de ser quedan, por así decirlo, fluctuando dentro de la vida de familia, e impregnan profundamente al niño, tendiendo consecuentemente a influenciarlo, e incluso a gobernarlo durante toda su vida.

Este bagaje de ideas y hábitos mentales, implícitos y explícitos, penetran profundamente en la sensibilidad y en la mentalidad del hombre.

Es en estas profundidades del alma que se da la formación del niño.

 

Parroquia de Santa María de Caná

Daniel Tirapu

Parroquia de Santa María de Caná.

photo_camera Parroquia de Santa María de Caná.

Ayer fui allí a Misa de 8 de la tarde. El templo es sencillo pero con la grandeza de un altar bien puesto, un sagrario que mueve a la piedad, no hay lujo, es de ladrillo, pero hay dignidad. Cuatro sacerdotes confesando desde media hora antes. La homilía breve pero con enjundia, la comunión muy digna.

Dicen que esa parroquia es el modelo de una parroquia del siglo XXI y del Concilio Vaticano II: tradición, modernidad, liturgia sobria pero correcta. Dicen que hay meditaciones a las que asisten más de doscientos jóvenes; labor de caridad, de formación, dedicación a la comunidad cristiana de 24 horas, grupos de carismáticos, Rosario en la cripta. Me emocioné un poquito sólo y durante la comunión, en la acción de gracias, entre tantas cosas con mi Jesús, le pedía por todas las parroquias del mundo, que en su salida parecían la salida de una Universidad: gente joven, matrimonios con niños, ancianos, profesionales.

El motivo de tanta descristianización está en mucha pereza o cansancio de sacerdotes semiquemados por la vida. El Padre Jozo, de Medjugorje, comentaba que cómo es posible que haya sacerdotes que dedican más tiempo al cuidado de su cuerpo que a su ministerio; por qué se ha dejado de confesar personalmente, por qué hay templos que sólo están abiertos una hora al día?? Sin sacerdotes fieles y trabajadores, no hay familias cristianas, sin esas familias, no hay vocaciones.

En Medjugorje, en 1981, un régimen comunista férreo, las familias católicas tenían muy claro la oración en familia, el Rosario en familia, ir a Misa juntos, al menos en Domingo. Y todo aquel régimen anti-Dios no pudo nada con la formación de familias y parroquias. Tomemos nota, ante tanta queja de laicismos rampantes, que sí que existe, pero que no es excusa alguna. Hablar de Dios puede ser peligroso, pero interesante. Mi homenaje a todos los párrocos del mundo.

Nota; mi parroquia de Nuestra Señora de la Paz en Valderribas, es una gran parroquia. Con sacerdotes y fieles entregados, 24 horas, adoración, caridad y creciendo. Gracias.

 

 

Leyes antibulos y sentido común

De las distintas maneras posibles de combatir la desinformación, una ley es quizá la peor. Algunos países han aprobado leyes contra los bulos, la más reciente, de mayo mismo, es la de Singapur, que castiga "las afirmaciones de hechos falsos" con el equivalente de hasta 740.000 dólares y diez años de prisión. Las redes sociales tendrán que quitar contenidos falaces o perjudiciales para el interés público. Dictaminar cuáles caen bajo esa definición será potestad del gobierno.

Malasia promulgó su ley contra las fake news el año pasado, al final del mandato del primer ministro Najib Razak. Uno de los primeros acusados de incumplirla, lo que podría haberle costado más de 100.000 dólares de multa y hasta seis años de cárcel, fue el rival de Razak, Mahathir bin Mohamad, entonces en la oposición. Pero Mahathir ganó las elecciones de mayo de 2018 y prometió revocar la ley, que aún sigue vigente, porque el proyecto de anulación fue rechazado por el Senado.

También Rusia tiene, desde marzo pasado, una ley contra la desinformación, que da a la autoridad de las telecomunicaciones potestad para bloquear webs que no obedezcan las órdenes de retirar noticias inventadas o engañosas. Además, quienes las propaguen podrán ser multados con el equivalente de hasta 6.000 euros.

La ley rusa tiene su réplica en Francia, que en noviembre pasado aprobó una que da potestad al CSA, la autoridad audiovisual, de bloquear las emisiones de canales controlados o influidos por una potencia extranjera que difundan informaciones falsas. No hacía falta nombrar a Rusia, principal origen de los rumores contra Macron en la campaña presidencial de 2017.

La ley francesa permite también que, en los tres meses anteriores a unos comicios nacionales, un candidato o partido pida a un juez que detenga la divulgación de informaciones falsas que le perjudique. Por su parte, las redes sociales y webs deberán hacer público quién y cuánto les paga por poner anuncios políticos.

La oposición parlamentaria se pronunció contra el proyecto, por el peligro que ve en ella para la libertad de prensa y por los previsibles efectos perversos, como la autocensura. Con más razón se podría decir lo mismo de las leyes de los otros países. Con intención o pretexto de proteger a la opinión pública contra la desinformación, un gobierno puede acabar dictando qué es verdad y qué no. Y tratar de parar los bulos desde el poder alimenta las teorías conspiratorias que en muchos casos hacen que se los crea. La autorregulación de los medios y las redes sociales puede hacer más, pero tampoco está libre de sospechas de sesgo interesado.

A fin de cuentas, nada puede suplir del todo la autorregulación del público con sentido crítico. El viejo principio caveat emptor se aplica también a lectores, oyentes y espectadores. Contra las "fake news", nada puede suplir el sentido crítico del público ni al común

Xus D Madrid

 

A los abusos sexuales

Satanás. El diablo solo nada puede. Provocará todo tipo de tentaciones, pero necesita el asentimiento de la voluntad de un hombre, de una mujer, para que el pecado eche raíces en el corazón y en la inteligencia de una persona

Descargar toda la culpa del mal, de los abusos, sobre satanás es muy engañoso. Es el camino del hombre que quiere quitarse toda responsabilidad por sus acciones, y acaba echando la culpa sobre Dios, que 'le ha permitido" caer en semejante aberración.

El hombre no está "condenado", ni "predispuesto" a pecar, así porque si, y a la vez necesita que se le hable con toda claridad sobre el pecado, si de verdad se desea que viva la misericordia de Dios pidiéndole perdón por sus pecados

¿Abusos? ¿Por qué no se les llama claramente pecados, y pecados mortales que alejan el alma de Dios?

Si no se llama Pecado a un hecho semejante, el horizonte del mensaje de Cristo se desvanece, y la perspectiva de las relaciones del hombre con Dios se banalizan sobremanera. Todo abuso sexual a un niño o a un adolescente es sodomía, homosexualidad practicada.

Que se quiera explicar como fruto del "poder" o/y del "clericalismo" no puede ser obstáculo para afirmar claramente que la acción pecaminosa es una práctica homosexual; y ya San Pablo no ahorra palabras para condenar esas prácticas: "No os engañéis, ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adultero, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los ebrios, ni los maldicientes, ni los rapaces poseerán el reino de Dios" (1 Cor 6, 9-10). Palabras que hace más explícitas en su carta a los Romanos 1, 126-27.

Los abusos, esos pecados, desaparecerán por un camino muy normal y sencillo: viviendo la castidad como el Señor quiere que la vivamos -y nos da la Gracia para vivirla-, y formando a todos los candidatos al sacerdocio en esa maravillosa virtud que nos invita a poner todas nuestras potencias, cualidades, instintos, al servicio del amor a Cristo y del servicio a los demás, "por el Reino de los Cielos. Quien sea capaz de entender, que entienda" (cfr. Mt 19, 12)

Jesús Martínez Madrid

 

LEY DE AMNESIA SELECTIVA.

En el telediario de RTVE se ha dicho, que “14 religiosas concepcionistas desaparecieron”, en referencia a las mártires beatificadas en días pasados, que sufrieron todo tipo de vejaciones, humillaciones y agresiones por parte de las milicias republicanas durante los primeros años de la Guerra Civil, hasta ser finalmente fusiladas.La ley de “memoria histórica”, de triste memoria, va del brazo de otra ley -no promulgada- que es la de AMNESIA SELECTIVA.

 80 años después el frente popular y sus adláteres siguen manipulando una memoria histórica de la que han arrancado muchas páginas, y a otras no las conoce ni la madre que las parió.

Es triste comprobar cómo profesionales de la información, de alto nivel, que tienen como primera obligación transmitir la verdad, se echan a perder en los brazos de la más abyecta ideología.

Amparo Tos Boix, Valencia.

 

 

Para nuevos tiempos

El Papa Francisco ordenaba el domingo 12 de mayo en El Vaticano a 19 nuevos sacerdotes y aprovechaba para volver a resaltar algunos aspectos en los que lleva incidiendo desde el inicio de su pontificado, especialmente el de la centralidad de Cristo y las decisivas consecuencias que esto tiene en la vida diaria de la Iglesia; porque la Iglesia, como ha recordado el Papa con su habitual claridad en diversas ocasiones, no es una asociación cultural, ni un sindicato.

Suso do Madrid

 

 

Pensamientos y reflexiones 224

 

Votar: ¿Por qué, para qué y para quién?:

                                Ha empezado de nuevo “el carnaval político”, puesto que eso me parece cada evento de este tipo y que padecemos hace ya muchos años. Carnaval, por cuanto cada cual “se enmascara por sus intereses” y se dedica a pronunciar mentiras y a destruir al oponente y que le disputa “su botín”; puesto que de ello se trata; o sea, el conseguir el máximo puesto y mejor pagado y a vivir… ¿El pueblo?... “les importamos unas mierdass o poco más”, salvo a sus allegados, a los que han de “colocar en el dinero público y caiga quién caiga”; ello lo demuestra la situación actual de pobreza en aumento y donde nada que prometieran se ha cumplido, por tanto demostrado queda que todos “van a lo suyo”; y para ello han necesitado expoliarnos con impuestos, que en nada tienen que envidiar a aquellas épocas de “señores de horca y cuchillo”.

                                Empiezo dando prioridad a lo que “el primer católico actual ha dicho al mundo en discurso público”: “A la gente la empobrecen para que luego voten a quienes les hundieron en la pobreza”. (Afirmación del Papa Francisco en Julio del 2018). Considero que con este “mazazo” queda dicho todo o casi todo.

                                Veamos la preparación del votante, “res pública, o masa de inocentes  borregos que otorgamos un poder que siempre nos es secuestrado”.

                                En general el votante “ibérico” yo no lo veo preparado para votar, ya que no se preocupa por tratar de saber lo que le interesa o no; más vota (si es que lo hace) “en contra de y no a favor de”; por otra parte ve (o vemos) que votar no sirve para gran cosa, puesto que nos hacen votar “lotes o listas”; lotes o listas que luego quedan en poder de la camarilla que dirige el partido y a la que el designado, una vez “colocado”,  debe “obediencia ciega”; por tanto el votante le importará lo que imaginamos.

                                ¿Usted sabe quién es de verdad su defensor individual? No, puesto que no existe; por ello o todo ello, esto no es una democracia, es una dictadura de partidos y que si no se cambian las normas, seguirá siéndolo por tiempo largo; así pues vote o no vote, pero que todo va a seguir lo mismo o peor, ya que los discursos que nos dan, no sirven para nada salvo para los intereses del que los pronuncia; y esa es la triste realidad de algo que nos prometieron, pero que visto la pobreza que se extiende cada vez más por España, no sirve para nada. (De mi artículo de igual titular-Nov 2018)

Los desfiles militares y el poder:

                                Desde que “el primer conquistador o guerrero”, sometiera a la primera tribu o agrupación humana y tras los muertos y heridos que tras ello quedaran en el indudable combate; el vencedor, bien a pie, a caballo, camello, elefante o “carro de guerra”, entraría en el recinto, reducto, población conquistados, encabezando a sus tropas “o las más elegidas”, para así sentar su poder sobre los sojuzgados, que a partir de ese momento, serían sus esclavos, siervos, súbditos y al final, contribuyentes para que el vencedor disfrutara, del saqueo inmediato y posteriores tributos que les fueran impuestos a aquellos primeros “conquistados”.

                                Ese hecho y con las modificaciones que se quieran, no ha cambiado y “el vencedor”, sigue imponiendo sus intereses sobre el vencido y lo hace tributario de sus intereses, sean los que sean; todo lo demás son “fanfarrias” y espectáculos para “niños hombres u hombres niños”, los que embobados sólo ven el espectáculo circense y no lo que este representa en realidad.

                                Y lo que representa y ya lo he dicho, es en definitiva la fuerza dominante y que ejerce y ejercerá “el poder”, para sacarle los máximos tributos que imponga y de paso, mantenerse en la situación de privilegio o privilegios que por leyes del embudo, se haya impuesto todo el aparato “dominante”; ya que el poder individual, siempre ha necesitado, “satélites o aliados a los que tiene que pagar y bien pagados, los apoyos que indudablemente necesita para sostenerse en su palacio y residencias palaciegas, que disfrutará mientras sepa mantener esas alianzas, ya que sin ellas, su corona (“más o menos real o simbólica”) peligrará siempre y lo que no insta para que la misma no desaparezca, sino que por el contrario, pasará “a otra testa u otras manos”, que seguirán con el mismo procedimiento, ya que el poder es fuerza y no razón alguna de las que nos quieran señalar”; siempre ha dominado y domina… “la razón de la fuerza” y es por lo que siguen existiendo tantas y tantas diferencias, que los que ejercen el poder, no quieren (“quizá es que ni saben ni quieren saberlo”) saber, y el que llega al poder quiere disfrutarlo al máximo posible, por lo que yo y hace muchos años, califique a la política, simplemente “de panza y bolsillo”, puesto que esos son los apetitos que la nutrieron siempre; y que lo siguen nutriendo al día de hoy.

                                ¿Qué los ejércitos o como hoy los llaman “fuerzas armadas”, existen y los usas para “la defensa de la patria”; pues sí, “es una magnífica justificación si de verdad fuese sólo para ello”, pero también las usan para masacrar a sus propios pueblos o contribuyentes, y de ello hay pruebas más que claras, simplemente viendo y analizando el comportamiento de muchos gobernantes del momento; los que en base a considerar “rebeldes a quienes les disputan el poder y la buena vida”, masacran a cualquier bicho viviente que esté, cerca del poder oponente, aunque estos sean ya masas de hombres, mujeres y niños, que jamás pensaron en sublevarse contra nadie; pero es simplemente, “el cambio de poder o el más explícito de quítate tú que me ponga yo el que provocará esas muertes, hoy infinitamente más numerosas que las que visten esas fuerzas armadas y defendedoras de patrias que dicen serlo”. (De mi artículo de igual titular 14-10-2018)

 

Antonio García Fuentes

                                                       (Escritor y filósofo)                      

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