Las Noticias de hoy 05 Junio 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    miércoles, 05 de junio de 2019     

Indice:

ROME REPORTS

“Ustedes son poetas sociales” – Francisco a los participantes en la Cumbre de Jueces Panamericanos

Viaje a Rumanía: El Papa espera que “Europa vuelva a ser el sueño de los padres fundadores”

EL DON DE FORTALEZA: Francisco Fernandez Carbajal

“Dóciles al Espíritu Santo”: San Josemaria

Tema 1. La existencia de Dios: Giuseppe Tanzella-Nitti

¿Quién es el Espíritu Santo?:

Catolicismo con Atención Plena: Sheila Morataya

Bioética, mujer y perspectiva de género: Dra. Ma. de la Luz Casas M.

Los vaticanistas olvidan que el Espíritu Santo gobierna la Iglesia: Salvador Bernal

La «dictadura de la tolerancia»: José Antonio Ureta

Parejas disparejas: ¿funcionan?: LaFamilia.info 

CREO… SEÑOR: Magui del Mar

Este es el servicio de la Iglesia a la sociedad española: memoria de actividades

La libertad de expresión: Margarita Zavala

¿El aborto es un derecho humano? Parte 3: Carlos Ramos Rosete

Conviene ser generoso: Lucía Legorreta

Enfrentando al hombre contra la mujer: Enric Barrull Casals

Por la Libertad de Prensa: Pedro García

Por ser testigos de Jesús: Juan García.

La “ONCE” que fundó Franco en 1938: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

“Ustedes son poetas sociales” – Francisco a los participantes en la Cumbre de Jueces Panamericanos

Sobre Derechos Sociales y Doctrina Franciscana

junio 04, 2019 20:55Larissa I. LópezPapa y Santa Sede

(ZENIT – 4 junio 2019).- “Ustedes tienen un rol esencial; permítanme que les diga que ustedes también son poetas, son poetas sociales cuando no tienen miedo ‘a ser protagonistas en la transformación del sistema judicial basado en el valor, en la justicia y en la primacía de la dignidad de la persona humana’ sobre cualquier otro tipo de interés o justificación”.

Con estas palabras se ha dirigido el Papa Francisco a los magistrados que han participado en la Cumbre de Jueces Panamericanos sobre Derechos Sociales y Doctrina Franciscana.

Del 3 al 4 de junio de 2019, la Pontificia Academia de Ciencias Sociales ha organizado este encuentro en la Casina Pío IV del Vaticano. El Papa Francisco ha clausurado el evento hoy, 4 de junio de 2019, y ha dedicado unas palabras a los magistrados.

Labor “noble y pesada”

En primer lugar, el Santo Padre ha destacado su labor “noble y pesada”, que les hace “consagrarse al servicio de la justicia y del bien común con el llamado constante a que los derechos de las personas y especialmente de los más vulnerables sean respetados y garantizados. De esta manera, ustedes ayudan a que los Estados no renuncien a su más excelsa y primaria función: hacerse cargo del bien común de su pueblo”.

Importancia del encuentro

Igualmente, Francisco subrayó la “necesidad de encontrarnos para afrontar los problemas de fondo que vuestras sociedades están atravesando”, ya que, “no pueden ser resueltos simplemente por acciones aisladas o actos voluntaristas de una persona o de un país” y requieren “una cultura marcada por liderazgos compartidos y valientes que sepan involucrar a otras personas y grupos hasta que fructifiquen en importantes acontecimientos históricos” (cf. Exhort. apost. Evangelii gaudium).

Injusticia social invisible

El Papa advirtió sobre la naturalización de la injusticia social que conlleva su invisibilización, uno de los grandes obstáculos del pacto social. Y subrayó que para que los sistemas políticos y económicos sean sanos se “necesita garantizar que la democracia no sea sólo nominal, sino que pueda verse plasmada en acciones concretas que velen por la dignidad de todos sus habitantes bajo la lógica del bien común, en un llamado a la solidaridad y una opción preferencial por los pobres” (cf. Carta enc. Laudato si’, 158).

En este sentido, el Papa marcó la exigencia que esto supone para las autoridades, pero también para el poder judicial, “para reducir la distancia entre el reconocimiento jurídico y la práctica del mismo”, dijo.

Faro y brújula

El Pontífice ha descrito que, en una sociedad como la actual, llena de “virtualidades, cambios y fragmentación”, los Derechos sociales “no pueden ser solamente exhortativos o apelativos nominales, sino que han de ser faro y brújula para el camino porque ‘la salud de las instituciones de una sociedad tiene consecuencias en el ambiente y en la calidad de vida humana’”.

Asimismo, ante el conflicto, el Obispo de Roma propone no lavarse las manos ni tampoco “caer prisioneros” de él, sino mirarlo de frente “sufriéndolo, resolviéndolo y transformándolo en el eslabón de un nuevo proceso” (cf. Exhort. apost. Evangelii gaudium, 227).

Vacíos legales y lawfare

El Papa Francisco se refirió a los vacíos legales como “círculos viciosos que privan a las personas y a las familias de las necesarias garantías para su desarrollo y bienestar” y como “generadores de corrupción que encuentran en el pobre y en el ambiente los primeros y principales afectados”.

Después denunció las prácticas de lawfare o guerra jurídica, que deben detectarse y neutralizarse para garantizar la calidad institucional de un estado. Estas guerras jurídicas constituyen una “forma de intervención exógena en los escenarios políticos de los países a través del uso indebido de procedimientos legales y tipificaciones judiciales” que se emplean “para minar los procesos políticos emergentes y propender a la violación sistemática de los Derechos sociales”, completó Francisco.

A continuación incluimos la intervención completa del Papa Francisco.

***

Señoras y señores, es motivo de alegría y también de esperanza encontrarlos en esta Cumbre donde se han dado una cita que no se limita solamente a ustedes, sino que evoca la labor que realizan mancomunadamente con abogados, asesores, fiscales, defensores, funcionarios, y evoca también a vuestros pueblos con el deseo y la búsqueda sincera para garantizar que la justicia, y especialmente la justicia social, pueda llegar a todos. Vuestra misión, noble y pesada, pide consagrarse al servicio de la justicia y del bien común con el llamado constante a que los derechos de las personas y especialmente de los más vulnerables sean respetados y garantizados. De esta manera, ustedes ayudan a que los Estados no renuncien a su más excelsa y primaria función: hacerse cargo del bien común de su pueblo. «La experiencia enseña que —señalaba Juan XXIII— cuando falta una acción apropiada de los poderes públicos en lo económico, lo político o lo cultural, se produce entre los ciudadanos, sobre todo en nuestra época, un mayor número de desigualdades en sectores cada vez más amplios, resultando así que los derechos y deberes de la persona humana carecen de toda eficacia práctica» (Carta enc. Pacem in terris, 63).

Celebro esta iniciativa de reunirse, así como la realizada el año pasado en la ciudad de Buenos Aires, en la que más de 300 magistrados y funcionarios judiciales deliberaron sobre los Derechos sociales a la luz de Evangelii gaudium, Laudato si’ y el discurso a los Movimientos Populares en Santa Cruz de la Sierra. De allí salió un conjunto interesante de vectores para el desarrollo de la misión que tienen entre manos. Esto nos recuerda la importancia y, por qué no, la necesidad de encontrarse para afrontar los problemas de fondo que vuestras sociedades están atravesando y, como sabemos, no pueden ser resueltos simplemente por acciones aisladas o actos voluntarios de una persona o de un país, sino que reclama la generación de una nueva atmósfera; es decir, una cultura marcada por liderazgos compartidos y valientes que sepan involucrar a otras personas y otros grupos hasta que fructifiquen en importantes acontecimientos históricos (cf. Exhort. apost. Evangelii gaudium, 223) capaces de abrir caminos a las generaciones actuales, y también a las futuras, sembrando condiciones para superar las dinámicas de exclusión y segregación de modo que la inequidad no tenga la última palabra (cf. Carta enc. Laudato si’, 53.164). Nuestros pueblos reclaman este tipo de iniciativas que ayuden a dejar todo tipo de actitud pasiva o espectadora como si la historia presente y futura tuviera que ser determinada y contada por otros.

Nos toca vivir una etapa histórica de cambios en donde se pone en juego el alma de nuestros pueblos. Un tiempo de crisis –crisis: el carácter chino, riesgos, peligros y oportunidades; es ambivalente, muy sabio esto– tiempo de crisis — en la que se verifica una paradoja: por un lado, un fenomenal desarrollo normativo, por otro un deterioro en el goce efectivo de los derechos consagrados globalmente. Es como inicio de los nominalismos, siempre empiezan así. Es más, cada vez, y con mayor frecuencia, las sociedades adoptan formas anómicas de hecho, sobre todo en relación a las leyes que regulan los Derechos sociales, y lo hacen con diversos argumentos. Esta anomia está fundamentada por ejemplo en carencias presupuestarias, imposibilidad de generalizar beneficios o el carácter programático más que operativo de los mismos. Me preocupa constatar que se levantan voces, especialmente de algunos “doctrinarios”, que tratan de “explicar” que los Derechos sociales ya son “viejos”, están pasados de moda y no tienen nada que aportar a nuestras sociedades. De este modo confirman políticas económicas y sociales que llevan a nuestros pueblos a la aceptación y justificación de la desigualdad y de la indignidad. La injusticia y la falta de oportunidades tangibles y concretas detrás de tanto análisis incapaz de ponerse en los pies del otro —y digo pies, no zapatos, porque en muchos casos esas personas no tienen—, es también una forma de generar violencia: silenciosa, pero violencia al fin. La normatividad excesiva nominalista, independentista, desemboca siempre en violencia.

«Hoy vivimos en inmensas ciudades que se muestran modernas, orgullosas y hasta vanidosas. Ciudades —orgullosas de su revolución tecnológica y digital— que ofrecen innumerables placeres y bienestar para una minoría feliz… pero se les niega el techo a miles de vecinos y hermanos nuestros, incluso niños, y se los llama, elegantemente, “personas en situación de calle”. Es curioso como en el mundo de las injusticias, abundan los eufemismos» (Encuentro Mundial de Movimientos Populares, 28 octubre 2014). Pareciera que las Garantías Constitucionales y los Tratados internacionales ratificados, en la práctica, no tienen valor universal.

La “injusticia social naturalizada” –o sea como algo natural– y, por tanto, invisibilizada que sólo recordamos o reconocemos cuando “algunos hacen ruido en las calles” y son rápidamente catalogados como peligrosos o molestos, termina por silenciar una historia de postergaciones y olvidos. Permítanme decirlo, esto es uno de los grandes obstáculos que encuentra el pacto social y que debilita el sistema democrático. Un sistema político-económico, para su sano desarrollo, necesita garantizar que la democracia no sea sólo nominal, sino que pueda verse plasmada en acciones concretas que velen por la dignidad de todos sus habitantes bajo la lógica del bien común, en un llamado a la solidaridad y una opción preferencial por los pobres (cf. Carta enc. Laudato si’, 158). Esto exige los esfuerzos de las máximas autoridades, y por cierto del poder judicial, para reducir la distancia entre el reconocimiento jurídico y la práctica del mismo. No hay democracia con hambre, ni desarrollo con pobreza, ni justicia en la inequidad.

Cuántas veces la igualdad nominal de muchas de nuestras declaraciones y acciones no hace más que esconder y reproducir una desigualdad real y subyacente y devela que se está ante un posible orden ficcional. La economía de los papeles, la democracia adjetiva, y la multimedia concentrada generan una burbuja que condiciona todas las miradas y opciones desde el amanecer hasta la puesta del sol.[1] Orden ficcional que iguala en su virtualidad pero que, en lo concreto, amplía y aumenta la lógica y las estructuras de la exclusión-expulsión porque impide un contacto y compromiso real con el otro. Impide lo concreto, o hacerse cargo de lo concreto.

No todos parten del mismo lugar a la hora de pensar el orden social. Esto nos cuestiona y nos exige pensar nuevos caminos para que la igualdad ante la ley no degenere en la propensión de la injusticia. En un mundo de virtualidades, cambios y fragmentación estamos en la época de lo virtual– , los Derechos sociales no pueden ser solamente exhortativos o apelativos nominales, sino que han de ser faro y brújula para el camino porque «la salud de las instituciones de una sociedad tiene consecuencias en el ambiente y en la calidad de vida humana» (Carta enc. Laudato si’, 142).

Se nos pide lucidez de diagnóstico y capacidad de decisión ante el conflicto, se nos pide no dejarnos dominar por la inercia o por una actitud estéril como quienes lo miran, lo niegan o lo anulan y siguen adelante como si nada pasara, se lavan las manos para poder continuar con sus vidas. Otros entran de tal manera en el conflicto que quedan prisioneros, pierden horizontes y proyectan en las instituciones las propias confusiones e insatisfacciones. La invitación es mirar de frente el conflicto, sufrirlo y resolverlo transformándolo en el eslabón de un nuevo proceso (cf. Exhort. apost. Evangelii gaudium, 227).

Asumiendo el conflicto queda claro que nuestro compromiso es con nuestros hermanos para darle operatividad a los Derechos sociales con el compromiso de buscar desarticular todos los argumentos que atenten contra su concreción, y esto por medio de la aplicación o creación de una legislación capaz de alzar a las personas en el reconocimiento de su dignidad. Los vacíos legales, tanto de una legislación adecuada como de la accesibilidad y el cumplimiento de la misma, ponen en marcha círculos viciosos que privan a las personas y a las familias de las necesarias garantías para su desarrollo y su bienestar. Estos vacíos son generadores de corrupción que encuentran en el pobre y en el ambiente los primeros y principales afectados.

Sabemos que el derecho no es solamente la ley o las normas, sino también una praxis que configura los vínculos, lo cual los transforma, en cierto modo, en “hacedores” del derecho cada vez que se confrontan con las personas y la realidad. Y esto invita a movilizar toda la imaginación jurídica a fin de repensar las instituciones y hacer frente a las nuevas realidades sociales que se están viviendo.[2] Es muy importante, en este sentido, que las personas que lleguen a los escritorios de ustedes y a sus mesas de trabajo sientan que ustedes han llegado antes a ellos, que ustedes han llegado primero, que ustedes los conocen y los comprenden en su situación particular, pero especialmente reconociéndolos en su plena ciudadanía y en su potencial ser agentes de cambio y transformación. No perdamos nunca de vista que los sectores populares no son en primer lugar un problema sino parte activa del rostro de nuestras comunidades y naciones, ellos tienen todo el derecho a la participación en la búsqueda y construcción de soluciones inclusivas. «El marco político e institucional no existe sólo para evitar malas prácticas, sino también para alentar mejores prácticas, para estimular la creatividad que busca nuevos caminos, para facilitar las iniciativas personales y colectivas» (Carta enc. Laudato si’, 177).

Es importante estimular que, desde el inicio de la formación profesional, los operadores jurídicos puedan hacerlo en contacto real con las realidades a las que un día servirán, conociéndolas de primera mano y comprendiendo las injusticias por las que un día tendrán que actuar. También es necesario buscar todos los medios y mecanismos para que los jóvenes provenientes de situaciones de exclusión o marginación puedan llegar ellos mismos a capacitarse de manera que puedan tomar el protagonismo necesario. Mucho se ha hablado por ellos, necesitamos también escucharlos y darles voz en estos encuentros. Me viene a la memoria el leit motiv implícito de todo paternalismo jurídico– social: todo para el pueblo pero nada con el pueblo. Tales medidas nos permitirán instaurar una cultura del encuentro «porque ni los conceptos ni las ideas se aman […]. La entrega, la verdadera entrega, surge del amor a hombres y mujeres, niños y ancianos, pueblos y comunidades… rostros, rostros y nombres que llenan el corazón» (II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, Santa Cruz de la Sierra, 9 julio 2015).

Aprovecho esta oportunidad de reunirme con ustedes para manifestarles mi preocupación por una nueva forma de intervención exógena en los escenarios políticos de los países a través del uso indebido de procedimientos legales y tipificaciones judiciales. El lawfare, además de poner en serio riesgo la democracia de los países, generalmente es utilizado para minar los procesos políticos emergentes y propender a la violación sistemática de los Derechos sociales. Para garantizar la calidad institucional de los Estados es fundamental detectar y neutralizar este tipo de prácticas que resultan de la impropia actividad judicial en combinación con operaciones multimediáticas paralelas. Sobre esto no me detengo pero el juicio previo mediático lo conocemos todos.

Esto nos recuerda que, en no pocos casos, la defensa o priorización de los Derechos sociales sobre otros tipos de intereses, los llevará a ustedes a enfrentarse no sólo con un sistema injusto sino también con un poderoso sistema comunicacional del poder, que distorsionará frecuentemente el alcance de sus decisiones, pondrá en duda su honestidad y también su probidad, incluso pueden hacerle juicio. Es una batalla asimétrica y erosiva en la que para vencer hay que mantener no sólo la fortaleza sino también la creatividad y una adecuada elasticidad. ¡Cuántas veces los jueces y juezas se enfrentan en soledad a las murallas de la difamación y del oprobio, cuando no de la calumnia! Ciertamente, se requiere de una gran entereza para poder sobrellevarlas. «Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos» (Mt 5,10), decía Jesús. En este sentido, me alegra que uno de los objetivos de este encuentro sea la conformación de un Comité Permanente Panamericano de Jueces y Juezas por los Derechos sociales, que tenga entre sus objetivos superar la soledad en la magistratura, brindando apoyo y asistencia recíproca para revitalizar el ejercicio de su misión. La verdadera sabiduría no se consigue con una mera acumulación de datos –eso es enciclopedismo– una acumulación que termina saturando y obnubilando en una especie de contaminación ambiental, sino con la reflexión, el diálogo, y el encuentro generoso entre las personas, esa confrontación adulta, sana que nos hace crecer a todos (cf. Carta enc. Laudato si’, 47).

En el 2015 les decía a los integrantes de los Movimientos populares: Ustedes «tienen un rol esencial, no sólo exigiendo y reclamando, sino fundamentalmente creando. Ustedes son poetas sociales: creadores de trabajo, constructores de viviendas, productores de alimentos, sobre todo para los descartados por el mercado mundial» (II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, Santa Cruz de la Sierra, 9 julio 2015). Estimados magistrados: Ustedes tienen un rol esencial; permítanme que les diga que ustedes también son poetas, son poetas sociales cuando no tienen miedo «a ser protagonistas en la transformación del sistema judicial basado en el valor, en la justicia y en la primacía de la dignidad de la persona humana»[3] sobre cualquier otro tipo de interés o justificación.Quisiera terminar diciéndoles: «Felices los que tienen hambre y sed de justicia; felices los que trabajan por la paz» (Mt 5,6.9). Muchas gracias.

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  1. Roberto Andrés Gallardo, Derechos sociales y doctrina franciscana, 14.
  2. Horacio Corti, Derechos sociales y doctrina franciscana, 106.
  3. Nicolás Vargas, Derechos sociales y doctrina franciscana, 230.

© Librería Editorial Vaticana

 

 

Viaje a Rumanía: El Papa espera que “Europa vuelva a ser el sueño de los padres fundadores”

Declaraciones a los periodistas

junio 04, 2019 12:49Rosa Die AlcoleaViajes pontificios

(ZENIT – 4 junio 2019).- El Papa Francisco, a su regreso de Rumanía, país que visitó del 31 de mayo al 2 de junio, pidió a los periodistas: “Oren por Europa, que el Señor nos conceda la gracia: espero sinceramente que Europa vuelva a ser el sueño de los padres fundadores”.

El domingo, 2 de junio de 2019, el Santo Padre respondió a las preguntas de la prensa en el avión que le llevaba a Roma, después de su 30º viaje apostólico internacional, el quinto realizado este año, con un marcado acento mariano y ecuménico, por su encuentro con el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rumana, Daniel III, y con el Sínodo Permanente.

Según reportó Vatican News en español, el periodista Lucas Franz Helmut Wiegelmann, de Herder Korrespondenz, comentó al Pontífice que “Europa está creciendo el número de aquellos que no quieren la fraternidad y prefieren caminar solos”, y le preguntó: “¿Qué hacer para cambiar?”.

Fronteras

“Si Europa no es grande dentro los desafíos futuros, se marchitarán. Dije que Europa de madre se está convirtiendo en la abuela Europa, tal vez alguien pueda ser preguntado en secreto: ¿no será el final de la aventura que comenzó hace 70 años? Tenemos que asumir la mística de los padres fundadores, encontrarnos y superar las divisiones de las fronteras”.

“Estamos viendo fronteras en Europa y esto no es bueno”, advirtió Francisco. “Es cierto que cada país tiene su propia identidad y debe protegerla, pero por favor Europa no se deje vencer por el pesimismo y las ideologías porque está apegada por ideologías y los pequeños grupos nacen en Europa. Europa. Piensen ustedes en Europa dividida, aprendamos de la historia, no retrocedamos”.

“Europa no tiene que decir: organícense y sigan adelante: todos somos responsables de la Unión Europea y la circulación de la presidencia de la UE no es un gesto de cortesía, sino un símbolo de la responsabilidad que tiene cada uno de los países”, explicó el Papa.

 

 

EL DON DE FORTALEZA

— El Espíritu Santo proporciona al alma la fortaleza necesaria para vencer los obstáculos y practicar las virtudes.

— El Señor espera de nosotros el heroísmo en lo pequeño, en el cumplimiento diario de los propios deberes.

— Fortaleza en nuestra vida ordinaria. Medios para facilitar la acción de este don.

I. La historia del pueblo de Israel manifiesta la continua protección de Dios. La misión de quienes habrían de guiarlo y protegerlo hasta llegar a la Tierra Prometida superaba con mucho sus fuerzas y sus posibilidades. Cuando Moisés le expone al Señor su incapacidad para presentarse ante el Faraón y liberar de Egipto a los israelitas, el Señor le dice: Yo estaré contigo1. Este mismo auxilio divino se garantiza a los Profetas y a todos aquellos que reciben especiales encargos. En los cánticos de acción de gracias reconocen siempre que solo por la fortaleza que han recibido de lo Alto han podido llevar a cabo su tarea. Los salmos no cesan de exaltar la fuerza protectora de Dios: Yahvé es la Roca de Israel, su fortaleza y su seguridad.

El Señor promete a los Apóstoles –columnas de la Iglesia– que serán revestidos por el Espíritu Santo de la fuerza de lo alto2. El Paráclito mismo asistirá a la Iglesia y a cada uno de sus miembros hasta el fin de los siglos. La virtud sobrenatural de la fortaleza, la ayuda específica de Dios, es imprescindible al cristiano para luchar y vencer contra los obstáculos que cada día se le presentan en su pelea interior por amar cada día más al Señor y cumplir sus deberes. Y esta virtud es perfeccionada por el don de fortaleza, que hace prontos y fáciles los actos correspondientes.

En la medida en que vamos purificando nuestras almas y somos dóciles a la acción de la gracia, cada uno puede decir, como San Pablo: todo lo puedo en Aquel que me conforta3. Bajo la acción del Espíritu Santo, el cristiano se siente capaz de las acciones más difíciles y de soportar las pruebas más duras por amor a Dios. El alma, movida por este don, no pone la confianza en sus propios esfuerzos, pues nadie mejor que ella, si es humilde, tiene conciencia de su propia endeblez y de su incapacidad para llevar a cabo la tarea de su santificación y la misión que el Señor le encarga en esta vida; pero oye, de modo particular en los momentos más difíciles, que el Señor le dice: Yo estaré contigo. Entonces se atreve a decir: si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros? (...). ¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Acaso la tribulación, o la angustia, o el hambre, o la desnudez, o el riesgo, o la persecución, o el cuchillo? (...). Pero en medio de todas estas cosas triunfamos por virtud de Aquel que nos amó. Por lo que estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni virtudes, ni lo presente, ni lo venidero, ni la fuerza, ni lo que hay de más alto, ni de más profundo, ni otra ninguna criatura, podrá jamás separarnos del amor de Dios, que se funda en Jesucristo Nuestro Señor4. Es este un grito de fortaleza y de optimismo que se apoya en Dios.

Si dejamos que el Paráclito tome posesión de nuestra vida, nuestra seguridad no tendrá límites. Comprendemos entonces de una manera más profunda que el Señor escoge lo débil, lo que a los ojos del mundo no tiene nobleza ni poder (...), para que nadie pueda gloriarse ante Dios5, y que no pide a sus hijos más que la buena voluntad de poner todo lo que está de su parte, para llevar Él a cabo maravillas de gracia y de misericordia. Nada parece entonces demasiado difícil, porque todo lo esperamos de Dios, y no ponemos la confianza de modo absoluto en ninguno de los medios humanos que habremos de utilizar, sino en la gracia del Señor. El espíritu de fortaleza proporciona al alma una energía renovada ante los obstáculos, internos o externos, y para practicar las virtudes en el propio ambiente y en los propios quehaceres.

II. La Tradición asocia el don de fortaleza al hambre y sed de justicia6. «El vivo deseo de servir a Dios a pesar de todas las dificultades es justamente esa hambre que el Señor suscita en nosotros. Él la hace nacer y la escucha, según le fue dicho a Daniel: Y Yo vengo para instruirte, porque tú eres un varón de deseos (Dan 9, 23)»7. Este don produce en el alma dócil al Espíritu Santo un afán siempre creciente de santidad, que no mengua ante los obstáculos y dificultades. Santo Tomás dice que debemos anhelar esta santidad de tal manera que «nunca nos sintamos satisfechos en esta vida, como nunca se siente satisfecho el avaro»8.

El ejemplo de los santos nos impulsa a crecer más y más en la fidelidad a Dios en medio de nuestras obligaciones, amándole más cuanto mayores sean las dificultades por las que pasemos, dándole más firmeza a nuestro afán de santidad, sin dejar que tome cuerpo el desánimo ante la posible falta de medios en el apostolado, o al experimentar quizá que no avanzamos, al menos aparentemente, en las metas de mejora que nos habíamos propuesto. Como dejó escrito Santa Teresa: «importa mucho, y el todo, una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar a ella (a la santidad), venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabájese lo que se trabajare, murmure quien murmurare, siquiera llegue allá, siquiera se muera en el camino o no tenga corazón para los trabajos que hay en él, siquiera se hunda el mundo»9.

La virtud de la fortaleza, perfeccionada por el don del Espíritu Santo, nos permite superar los obstáculos que, de una manera u otra, vamos a encontrar en el camino de la santidad, pero no suprime la flaqueza propia de la naturaleza humana, el temor al peligro, el miedo al dolor, a la fatiga. El fuerte puede tener miedo, pero lo supera gracias al amor. Precisamente porque ama, el cristiano es capaz de enfrentarse a los mayores riesgos, aunque la propia sensibilidad sienta repugnancia no solo en el comienzo, sino a lo largo de todo el tiempo que dure la prueba o el conseguir lo que ama. La fortaleza no evita siempre los desfallecimientos propios de toda naturaleza creada.

Esta virtud lleva hasta dar la vida voluntariamente en testimonio de la fe, si el Señor así lo pide. El martirio es el acto supremo de la fortaleza, y Dios lo ha pedido a muchos fieles a lo largo de la historia de la Iglesia. Los mártires han sido –y son– la corona de la Iglesia, y una prueba más de su origen divino y santidad. Cada cristiano debe estar dispuesto a dar la vida por Cristo si las circunstancias lo exigieran. El Espíritu Santo daría entonces las fuerzas y la valentía para afrontar esta prueba suprema. Lo ordinario será, sin embargo, que espere de nosotros el heroísmo en lo pequeño, en el cumplimiento diario de los propios deberes.

Cada día tenemos necesidad del don de fortaleza, porque cada día debemos ejercitar esta virtud para vencer los propios caprichos, el egoísmo y la comodidad. Deberemos ser firmes ante un ambiente que en muchas ocasiones se presentará contrario a la doctrina de Jesucristo, para vencer los respetos humanos, para dar un testimonio sencillo pero elocuente del Señor, como hicieron los Apóstoles.

III. Debemos pedir frecuentemente el don de fortaleza para vencer la resistencia a cumplir los deberes que cuestan, para enfrentarnos a los obstáculos normales de toda existencia, para llevar con paciencia la enfermedad cuando llegue, para perseverar en el quehacer diario, para ser constantes en el apostolado, para sobrellevar la adversidad con serenidad y espíritu sobrenatural. Debemos pedir este don para tener esa fortaleza interior que nos facilita el olvido de nosotros mismos y andar más pendientes de quienes están a nuestro lado, para mortificar el deseo de llamar la atención, para servir a los demás sin que apenas lo noten, para vencer la impaciencia, para no dar muchas vueltas a los propios problemas y dificultades, para no quejarnos ante la dificultad o el malestar, para mortificar la imaginación rechazando los pensamientos inútiles... Necesitamos fortaleza en el apostolado para hablar de Dios sin miedo, para comportarnos siempre de modo cristiano aunque choque con un ambiente paganizado, para hacer la corrección fraterna cuando sea preciso... Fortaleza para cumplir eficazmente nuestros deberes: prestando una ayuda incondicional a quienes dependen de nosotros, exigiendo de forma amable y con la firmeza que cada caso requiera... El don de fortaleza se convierte así en el gran recurso contra la tibieza, que lleva a la dejadez y al aburguesamiento.

El don de fortaleza encuentra en las dificultades unas condiciones excepcionales para crecer y afianzarse, si en estas situaciones sabemos estar junto al Señor. «Los árboles que crecen en lugares sombreados y libres de vientos, mientras que externamente se desarrollan con aspecto próspero, se hacen blandos y fangosos, y fácilmente les hiere cualquier cosa; sin embargo, los árboles que viven en las cumbres de los montes más altos, agitados por muchos vientos y constantemente expuestos a la intemperie y a todas las inclemencias, golpeados por fortísimas tempestades y cubiertos de frecuentes nieves, se hacen más robustos que el hierro»10.

Este don se obtiene siendo humildes –aceptando la propia flaqueza– y acudiendo al Señor en la oración y en los sacramentos.

El sacramento de la Confirmación nos fortaleció para que lucháramos como milites Christi11, como soldados de Cristo. La Comunión –«alimento para ser fuertes»12– restaura nuestras energías; el sacramento de la Penitencia nos fortalece contra el pecado y las tentaciones. En la Unción de los enfermos, el Señor da ayuda a los suyos para la última batalla, aquella en la que se decide la eternidad para siempre.

El Espíritu Santo es un Maestro dulce y sabio, pero también exigente, porque no da sus dones si no estamos dispuestos a pasar por la Cruz y a corresponder a sus gracias.

1 Ex 3, 12. — 2 Lc 24, 29. — 3 Flp 4, 13. — 4 Rom 8, 31-39. — 5 Cfr. 1 Cor 1, 27-29. — 6 Mt 5, 6. — 7 R. Garrigou-Lagrange, Las tres edades de la vida interior, Palabra, 2ª ed., Madrid 1978, vol. II, p. 594. — 8 Santo Tomás, Comentario sobre San Mateo, 5, 2. — 9 Santa Teresa, Camino de perfección, 21, 2. — 10 San Juan Crisóstomo, Hom. sobre la gloria en la Tribulación. — 11 Cfr. 2 Tim 2, 3. — 12 Cfr. San Agustín, Confesiones, 7, 10.

 

 

“Dóciles al Espíritu Santo”

Nuestro Señor Jesús lo quiere: es preciso seguirle de cerca. No hay otro camino. Esta es la obra del Espíritu Santo en cada alma –en la tuya–, y has de ser dócil, para no poner obstáculos a tu Dios. (Forja, 860)

Para concretar, aunque sea de una manera muy general, un estilo de vida que nos impulse a tratar al Espíritu Santo ‑y, con El, al Padre y al Hijo‑ y a tener familiaridad con el Paráclito, podemos fijarnos en tres realidades fundamentales: docilidad ‑repito‑, vida de oración, unión con la Cruz.
Docilidad, en primer lugar, porque el Espíritu Santo es quien, con sus inspiraciones, va dando tono sobrenatural a nuestros pensamientos, deseos y obras. El es quien nos empuja a adherirnos a la doctrina de Cristo y a asimilarla con profundidad, quien nos da luz para tomar conciencia de nuestra vocación personal y fuerza para realizar todo lo que Dios espera. Si somos dóciles al Espíritu Santo, la imagen de Cristo se irá formando cada vez más en nosotros e iremos así acercándonos cada día más a Dios Padre. Los que son llevados por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios.
Si nos dejamos guiar por ese principio de vida presente en nosotros, que es el Espíritu Santo, nuestra vitalidad espiritual irá creciendo y nos abandonaremos en las manos de nuestro Padre Dios, con la misma espontaneidad y confianza con que un niño se arroja en los brazos de su padre. Si no os hacéis semejantes a los niños, no entraréis en el reino de los cielos, ha dicho el Señor. Viejo camino interior de infancia, siempre actual, que no es blandenguería, ni falta de sazón humana: es madurez sobrenatural, que nos hace profundizar en las maravillas del amor divino, reconocer nuestra pequeñez e identificar plenamente nuestra voluntad con la de Dios. (Es Cristo que pasa, 135)

 

 

Tema 1. La existencia de Dios

¿Existe Dios? Es la gran cuestión que cada persona se hace. Porque si Dios existe, todo cambia: la vida, el amor, la amistad, el dolor... Este texto doctrinal afronta la pregunta más importante.

Resúmenes de fe cristiana31/12/2016

Opus Dei - Tema 1. La existencia de DiosLa libertad religiosa representa el primero de los derechos, y la búsqueda de Dios, el primero de los deberes.

PDF► La existencia de Dios

RTF► La existencia de Dios

Serie completa► “Resúmenes de fe cristiana”, libro electrónico gratuito en formato PDF, Mobi y ePub

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La dimensión religiosa caracteriza al ser humano. Purificadas de la superstición, las expresiones de la religiosidad humana manifiestan que existe un Dios creador.

1. La dimensión religiosa del ser humano

La dimensión religiosa caracteriza al ser humano desde sus orígenes. Purificados de la superstición, debida en definitiva a la ignorancia y el pecado, las expresiones de la religiosidad humana manifiestan la convicción de que existe un Dios creador, del cual dependen el mundo y nuestra existencia personal. Si es verdad que el politeísmo ha acompañado muchas fases de la historia humana, también es verdad que la dimensión más profunda de la religiosidad humana y de la sabiduría filosófica han buscado la justificación radical del mundo y de la vida humana en un único Dios, fundamento de la realidad y cumplimiento de nuestra aspiración a la felicidad (cfr. Catecismo, 28) [1].

A pesar de su diversidad, las expresiones artísticas, filosóficas, literarias, etc. presentes en la cultura de los pueblos, a todas les acomuna la reflexión sobre Dios y sobre los temas centrales de la existencia humana: la vida y la muerte, el bien y el mal, el destino último y el sentido de todas las cosas [2]. Como estas manifestaciones del espíritu humano testimonian a lo largo de la historia, se puede decir que la referencia a Dios pertenece a la cultura humana y constituye una dimensión esencial de la sociedad y de los hombres. La libertad religiosa representa, por tanto, el primero de los derechos, y la búsqueda de Dios, el primero de los deberes: todos los hombres «por su misma naturaleza y por obligación moral están obligados a adherirse a la verdad, una vez conocida» [3]. La negación de Dios y el intento de excluirlo de la cultura y de la vida social y civil son fenómenos relativamente recientes, limitados a algunas áreas del mundo occidental. El hecho de que los grandes interrogantes religiosos y existenciales permanezcan invariables en el tiempo [4] desmiente la idea de que la religión esté circunscrita a una fase “infantil” de la historia humana, destinada a desaparecer con el progreso del conocimiento.

El cristianismo asume cuanto hay de bueno en la investigación y en la adoración de Dios manifestadas históricamente por la religiosidad humana, desvelando, sin embargo, su verdadero significado, el de un camino hacia el único y verdadero Dios que se ha revelado en la historia de la salvación entregada al pueblo de Israel y que ha venido a nuestro encuentro haciéndose hombre en Jesucristo, Verbo Encarnado [5].

2. De las criaturas materiales a Dios

El intelecto humano puede conocer la existencia de Dios acercándose a Él a través de un camino que tiene como punto de partida el mundo creado y que posee dos itinerarios, las criaturas materiales y la persona humana. Aunque este camino haya sido desarrollado especialmente por autores cristianos, los itinerarios que partiendo de la naturaleza y de las actividades del espíritu humano llevan hasta Dios, han sido expuestos y recorridos por muchos filósofos y pensadores de diversas épocas y culturas.

Las vías hacia la existencia de Dios también se llaman “pruebas”, no en el sentido que la ciencia matemática o natural da a este término, sino en cuanto argumentos filosóficos convergentes y convincentes, que el sujeto comprende con mayor o menor profundidad dependiendo de su formación específica (cfr. Catecismo, 31). Que las pruebas de la existencia de Dios no puedan entenderse en el mismo sentido de las pruebas utilizadas por las ciencias experimentales se deduce con claridad del hecho que Dios no es objeto de nuestro conocimiento empírico.

Cada vía hacia la existencia de Dios alcanza solamente un aspecto concreto o dimensión de la realidad absoluta de Dios, el del específico contexto filosófico en el cual la vía se desarrolla: «partiendo del movimiento y del devenir, de la contingencia, del orden y de la belleza del mundo se puede llegar a conocer a Dios como origen y fin del universo» ( Catecismo, 32). La riqueza y la inconmensurabilidad de Dios son tales que ninguna de estas vías por sí misma puede llegar a una imagen completa y personal de Dios, sino solamente a alguna faceta de ella: existencia, inteligencia, providencia, etc.

Entre las llamadas vías cosmológicas, unas de las más conocidas son las célebres “cinco vías” elaboradas por Santo Tomás de Aquino, que recogen en buena medida las reflexiones de filósofos anteriores a él; para su comprensión se precisa conocer algunos elementos de metafísica [6]. Las primeras dos vías proponen la idea de que las cadenas causales (paso de la potencia al acto, paso de la causa eficiente al efecto) que observamos en la naturaleza no pueden proseguir en el pasado hasta el infinito, sino que deben apoyarse en un primer motor y sobre una primera causa; la tercera, partiendo de la observación de la contingencia y limitación de los entes naturales, deduce que su causa debe ser un Ente incondicionado y necesario; la cuarta, considerando los grados de perfección participada que se encuentran en las cosas, deduce la existencia de una fuente para todas estas perfecciones; la quinta vía, observando el orden y el finalismo presentes en el mundo, consecuencia de la especificidad y estabilidad de sus leyes, deduce la existencia de una inteligencia ordenadora que sea también causa final de todo.

Estos y otros itinerarios análogos han sido propuestos por diversos autores con diversos lenguajes y distintas formas, hasta nuestros días. Por tanto, mantienen su actualidad, aunque para comprenderlos es necesario partir de un conocimiento de las cosas basado en el realismo (en contraposición a formas de pensamiento ideológico), y que no reduzcan el conocimiento de la realidad solamente al plano empírico experimental (evitando el reduccionismo ontológico), así que el pensamiento humano pueda, en definitiva, ascender de los efectos visibles a las causas invisibles (afirmación del pensamiento metafísico).

El conocimiento de Dios es también accesible al sentido común, es decir, al pensamiento filosófico espontáneo que ejercita todo ser humano, como resultado de la experiencia existencial de cada uno: la maravilla ante la belleza y el orden de la naturaleza, la gratitud por el don gratuito de la vida, el fundamento y la razón del bien y del amor. Este tipo de conocimiento también es importante para captar a qué sujeto se refieren las pruebas filosóficas de la existencia de Dios: Santo Tomás, por ejemplo, termina sus cinco vías uniéndolas con la afirmación: “y esto es a lo que todos llaman Dios”.

El testimonio de la Sagrada Escritura (cfr. Sb 13,1-9; Rm 1,18-20; Hch 17,22-27) y las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia confirman que el intelecto humano puede llegar, hasta el conocimiento de la existencia del Dios creador, partiendo de las criaturas [7] (cfr. Catecismo, 36-38). Al mismo tiempo, ya sea la Escritura, ya sea el Magisterio, advierten que el pecado y las malas disposiciones morales pueden hacer más difícil este reconocimiento.

3. El espíritu humano manifiesta a Dios

El ser humano percibe su singularidad y preeminencia sobre el resto de la naturaleza. Aunque comparte muchos aspectos de su vida biológica con otras especies animales, se reconoce único en su fenomenología: reflexiona sobre sí mismo, es capaz de progreso cultural y técnico, percibe la moralidad de las propias acciones, trasciende con su conocimiento y su voluntad, pero sobre todo con su libertad, el resto del cosmos material [8]. En definitiva, el ser humano es sujeto de una vida espiritual que trasciende la materia de la cual, sin embargo depende [9]. Desde los orígenes, la cultura y la religiosidad de los pueblos han explicado esta trascendencia del ser humano afirmando su dependencia de Dios, del cual la vida humana contiene un reflejo. En sintonía con este común sentir de la razón, la Revelación judeo-cristiana enseña que el ser del hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios (cfr. Gn 1,26-28).

La persona humana está ella misma en camino hacia Dios. Existen itinerarios que conducen a Dios partiendo de la propia experiencia existencial: «Con su apertura a la verdad y a la belleza, con su sentido del bien moral, con su libertad y la voz de su conciencia, con su aspiración al infinito y a la dicha, el hombre se interroga sobre la existencia de Dios. En estas aperturas, percibe signos de su alma espiritual» (Catecismo, 33).

La presencia de una conciencia moral que aprueba el bien que hacemos y censura el mal que realizamos o querríamos realizar, lleva a reconocer un Sumo bien al cual estamos llamados a conformarnos, del cual nuestra conciencia es como su mensajero. Partiendo de la experiencia de la conciencia humana y sin conocer la Revelación bíblica, varios pensadores desarrollaron desde la antigüedad una reflexión sobre la dimensión ética del obrar humano, reflexión de la que es capaz todo hombre en cuanto creado a imagen de Dios.

Junto a la propia conciencia, el ser humano reconoce su personal libertad, como condición del propio actuar moral. En ese reconocerse libre, la persona humana lee en sí la correspondiente responsabilidad de las propias acciones y la existencia de Alguien ante el cual ser responsable; este Alguien debe ser mayor que la naturaleza material, y no inferior sino mayor que nuestros semejantes, también llamados a ser responsables como nosotros. La existencia de la libertad y de la responsabilidad humanas conducen a la existencia de un Dios garante del bien y del mal, Creador, legislador y remunerador.

En el contexto cultural actual se niega frecuentemente la verdad de la libertad humana, reduciendo la persona a un animal un poco más desarrollado, pero cuyo actuar estaría regulado fundamentalmente por pulsiones necesarias; o identifican la sede de la vida espiritual (mente, conciencia, alma) con la corporeidad de los órganos cerebral y de los procesos neurofisiológicos, negando así la existencia de la moralidad del hombre. A esta visión se puede responder con argumentos que demuestran, en el plano de la razón y de la fenomenología humana, la auto-trascendencia de la persona, el libre arbitrio que obra también en las elecciones condicionadas por la naturaleza, y la imposibilidad de reducir la mente al cerebro.

También en la presencia del mal y de la injusticia en el mundo, muchos ven hoy en día una prueba de la no-existencia de Dios, porque si existiera, no lo permitiría. En realidad, esta desazón y este interrogante son también “vías” hacia Dios. La persona, en efecto, percibe el mal y la injusticia como privaciones, como situaciones dolorosas no debidas, que reclaman un bien y una justicia a la que se aspira. Pues si la estructura más íntima de nuestro ser no aspirase al bien, no veríamos en el mal un daño y una privación.

En el ser humano existe un deseo natural de verdad, de bien y de felicidad, que son manifestaciones de nuestra aspiración natural de ver a Dios. Si tal pretensión quedase frustrada, la criatura humana quedaría convertida en un ser existencialmente contradictorio, ya que estas aspiraciones constituyen el núcleo más profundo de la vida espiritual y de la dignidad de la persona. Su presencia en lo más profundo del corazón muestran la existencia de un Creador que nos llama hacia sí a través de la esperanza en Él. Si las vías “cosmológicas” no aseguran la posibilidad de llegar a Dios en cuanto ser personal, las vías “antropológicas”, que parten del hombre y de sus deseos naturales, dejan entrever que el Dios del cual reconocemos nuestra dependencia, debe ser una persona capaz de amar, un ser personal ante criaturas personales.

La sagrada Escritura contiene enseñanzas explícitas sobre la existencia de una ley moral inscrita por Dios en el corazón del hombre (cfr. Sir 15,11-20; Sal 19; Rm 2,12-16). La filosofía de inspiración cristiana la ha denominado “ley moral natural”, accesible a los hombres de toda época y cultura, aunque su reconocimiento, como en el caso de la existencia de Dios, puede quedar en oscuridad por el pecado. El Magisterio de la Iglesia ha subrayado repetidamente la existencia de la conciencia humana y de la libertad como vías hacia Dios [10].

4. La negación de Dios: las causas del ateísmo

Las diversas argumentaciones filosóficas empleadas para “probar” la existencia de Dios no causan necesariamente la fe en Dios, sino que solamente aseguran que tal fe es razonable. Y esto por varios motivos: a) conducen al hombre a reconocer algunos caracteres filosóficos de la imagen de Dios (bondad, inteligencia, etc.), entre los cuales su misma existencia, pero no indican nada sobre Quién sea el ser personal hacia el cual se dirige el acto de fe; b) la fe es la respuesta libre del hombre a Dios que se revela, no una deducción filosófica necesaria; c) Dios mismo es causa de la fe: es Él quien se revela gratuitamente y mueve con su gracia el corazón del hombre para que se adhiera a Él; d) ha de considerarse la oscuridad y la incertidumbre con la que el pecado hiere a la razón del hombre obstaculizando tanto el reconocimiento de la existencia de Dios como la respuesta de fe a su Palabra (cfr. Catecismo , 37). Por estos motivos, particularmente el último, siempre es posible una negación de Dios por parte del hombre [11].

El ateísmo posee una manifestación teórica (intento de negar positivamente a Dios, por vía racional) y una práctica (negar a Dios con el propio comportamiento, viviendo como si no existiese). Una profesión de ateísmo positivo como consecuencia de un análisis racional de tipo científico, empírico, es contradictoria, porque –como se ha dicho– Dios no es objeto del saber científico-experimental. Una negación positiva de Dios a partir de la racionalidad filosófica es posible por parte de específicas visiones apriorísticas de la realidad, de carácter casi siempre ideológico, ante todo, el materialismo. La incongruencia de estas visiones puede ponerse de manifiesto con la ayuda de la metafísica y de una gnoseología realista.

Una causa difundida de ateísmo positivo es considerar que la afirmación de Dios supone una penalización para el hombre: si Dios existe, entonces no seríamos libres, ni gozaríamos de plena autonomía en la existencia terrena. Este enfoque ignora que la dependencia de la criatura de Dios fundamenta la libertad y la autonomía de la criatura [12]. Es verdadero más bien, lo contrario: como enseña la historia de los pueblos y nuestra reciente época cultural, cuando se niega a Dios se termina negando también al hombre y su dignidad trascendente.

Otros llegan a la negación de Dios considerando que la religión, específicamente el cristianismo, representa un obstáculo al progreso humano porque es fruto de la ignorancia y la superstición. A esta objeción puede responderse a partir de bases históricas: es posible mostrar la influencia positiva de la Revelación cristiana sobre la concepción de la persona humana y sus derechos, o hasta sobre el origen y progreso de las ciencias. Por parte de la Iglesia Católica la ignorancia ha sido siempre considerada, y con razón, un obstáculo hacia la verdadera fe. En general, aquellos que niegan a Dios para afirmar el perfeccionamiento y el avance del hombre lo hacen para defender una visión inmanente del progreso histórico, que tiene como fin la utopía política o un bienestar puramente material, que son incapaces de satisfacer plenamente las expectativas del corazón humano.

Entre las causas del ateísmo, especialmente del ateísmo práctico, debe incluirse también el mal ejemplo de los creyentes, «en cuanto que, con el descuido de la educación religiosa, o con la exposición inadecuada de la doctrina, o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral y social, han velado más bien que revelado el genuino rostro de Dios y de la religión» [13]. De modo positivo, a partir del Concilio Vaticano II la Iglesia ha señalado siempre el testimonio de los cristianos como el principal factor para realizar una necesaria “nueva evangelización” [14].

5. El agnosticismo y la indiferencia religiosa

El agnosticismo, difundido especialmente en los ambientes intelectuales, sostiene que la razón humana no puede concluir nada sobre Dios y su existencia. Con frecuencia sus defensores se proponen un empeño de vida personal y social, pero sin referencia alguna a un fin último, buscando así vivir un humanismo sin Dios. La posición agnóstica termina con frecuencia identificándose con el ateísmo práctico. Por lo demás, quien pretendiese orientar los fines parciales del propio vivir cotidiano sin ningún tipo de compromiso hacia el que tiende naturalmente el fin último de los propios actos, en realidad habría que decir que en el fondo ya ha elegido un fin, de carácter inmanente, para la propia vida. La posición agnóstica merece, de todos modos, respeto, si bien sus defensores deben ser ayudados a demostrar la rectitud de su no-negación de Dios, manteniendo una apertura a la posibilidad de reconocer su existencia y revelación en la historia.

La indiferencia religiosa –también llamada “irreligiosidad”– representa hoy la principal manifestación de incredulidad, y como tal, ha recibido una creciente atención por parte del Magisterio de la Iglesia [15]. El tema de Dios no se toma en serio, o no se toma en absoluta consideración porque es sofocado en la práctica por una vida orientada a los bienes materiales. La indiferencia religiosa coexiste con una cierta simpatía por lo sacro, y tal vez por lo pseudo-religioso, disfrutados de un modo moralmente descuidado, como si fuesen bienes de consumo. Para mantener por largo tiempo una posición de indiferencia religiosa, el ser humano necesita de continuas distracciones y así no detenerse en los problemas existenciales más importantes, apartándolos tanto de la propia vida cotidiana como de la propia conciencia: el sentido de la vida y de la muerte, el valor moral de las propias acciones, etc. Pero, como en la vida de una persona hay siempre acontecimientos que “marcan la diferencia” (enamoramiento, paternidad y maternidad, muertes prematuras, dolores y alegrías, etc.), la posición de “indiferentismo” religioso no resulta sostenible a lo largo de toda la vida, porque sobre Dios no se puede evitar el interrogarse, al menos alguna vez. Partiendo de tales eventos existencialmente significativos, es necesario ayudar al indiferente a abrirse con seriedad a la búsqueda y afirmación de Dios.

6. El pluralismo religioso: hay un único y verdadero Dios, que se ha revelado en Jesucristo

La religiosidad humana –que cuando es auténtica, es camino hacia el reconocimiento del único Dios– se ha expresado y se manifiesta en la historia y en la cultura de los pueblos, en formas diversas y a veces también en el culto de distintas imágenes o ideas de la divinidad. Las religiones de la tierra que manifiestan la búsqueda sincera de Dios y respetan la dignidad trascendente del hombre deben ser respetadas: la Iglesia Católica considera que en ellas está presente una chispa, casi una participación de la Verdad divina [16]. Al acercarse a las diversas religiones de la tierra, la razón humana sugiere un oportuno discernimiento: reconocer la presencia de superstición y de ignorancia, de formas de irracionalidad, de prácticas que no están de acuerdo con la dignidad y libertad de la persona humana.

El diálogo inter-religioso no se opone a la misión y a la evangelización. Es más, respetando la libertad de cada uno, la finalidad del diálogo ha de ser siempre el anuncio de Cristo. Las semillas de verdad que las religiones no cristianas pueden contener son, de hecho, semillas de la Única Verdad que es Cristo. Por tanto, esas religiones tienen el derecho de recibir la revelación y ser conducidas a la madurez mediante el anuncio de Cristo, camino, verdad y vida. Sin embargo, Dios no niega la salvación a aquellos que ignorando sin culpa el anuncio del Evangelio, viven según la ley moral natural, reconociendo su fundamento en el único y verdadero Dios [17].

En el diálogo inter-religioso el cristianismo puede proceder mostrando que las religiones de la tierra, en cuanto expresiones auténticas del vínculo con el verdadero y único Dios, alcanzan en el cristianismo su cumplimiento. Solamente en Cristo Dios revela el hombre al propio hombre, ofrece la solución a sus enigmas y le desvela el sentido profundo de sus aspiraciones. Él es el único mediador entre Dios y los hombres [18].

El cristiano puede afrontar el diálogo inter-religioso con optimismo y esperanza, en cuanto sabe que todo ser humano ha sido creado a imagen del único y verdadero Dios y que cada uno, si sabe reflexionar en el silencio de su corazón, puede escuchar el testimonio de la propia conciencia, que también conduce al único Dios, revelado en Jesucristo. «Para esto he nacido y para esto he venido al mundo –afirma Jesús ante Pilatos–; para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad escucha mi voz» (Jn 18,37). En este sentido, el cristiano puede hablar de Dios sin riesgo de intolerancia, porque el Dios que él exhorta a reconocer en la naturaleza y en la conciencia de cada uno, el Dios que ha creado el cielo y la tierra, es el mismo Dios de la historia de la salvación, que se ha revelado al pueblo de Israel y se ha hecho hombre en Cristo. Este fue el itinerario seguido por los primeros cristianos: rechazaron que se adorara a Cristo como uno más entre los dioses del Pantheon romano, porque estaban convencidos de la existencia de un único y verdadero Dios; y se empeñaron al mismo tiempo en mostrar que el Dios entrevisto por los filósofos como causa, razón y fundamento del mundo, era y es el mismo Dios de Jesucristo [19].

Giuseppe Tanzella-Nitti

Publicado originalmente el 21 de noviembre de 2012


Bibliografía básica

 

Catecismo de la Iglesia Católica, 27-49

Concilio Vaticano II, Const. Gaudium et spes , 4-22

Juan Pablo II, Enc. Fides et ratio , 14-IX-1998, 16-35.

Benedicto XVI, Enc. Spe salvi , 30-XI-2007, 4-12.


[1] Cfr. Juan Pablo II, Enc. Fides et ratio, 14-IX-1998, 1.

[2] «Más allá de todas las diferencias que caracterizan a los individuos y los pueblos, hay una fundamental dimensión común, ya que las varias culturas no son en realidad sino modos diversos de afrontar la cuestión del significado de la existencia personal. Precisamente aquí podemos identificar una fuente del respeto que es debido a cada cultura y a cada nación: toda cultura es un esfuerzo de reflexión sobre el misterio del mundo y, en particular, del hombre: es un modo de expresar la dimensión trascendente de la vida humana. El corazón de cada cultura está constituido por su acercamiento al más grande de los misterios: el misterio de Dios », Juan Pablo II, Discurso a la O.N.U. , New York, 5-10-1995, «Magisterio», XVIII,2 (1995) 730-744, n. 9.

[3] Concilio Vaticano II, Decl. Dignitatis humanae, 2.

[4] Cfr. Concilio Vaticano II, Const. Gaudium et spes, 10.

[5] Cfr. Juan Pablo II, Carta Ap. Tertio millennio adveniente, 10-XI-1994, 6; Enc. Fides et ratio, 2.

[6] Cfr. S. Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, I, q. 2, a. 3; Contra gentiles, I, c. 13. Para una exposición detallada se remite al lector a estas dos referencias de Santo Tomás y a algún manual de Metafísica o Teología Natural.

[7] Cfr. Concilio Vaticano I, Const. Dei Filius, 24-IV-1870, DH 3004; Motu Proprio Sacrorum Antistitum, 1-IX-1910, DH 3538; Congregación para la Doctrina de la Fe, Inst. Donum veritatis, 24-V-1990, 10; Enc. Fides et ratio, 67.

[8] «Con agradecimiento, porque percibimos la felicidad a que estamos llamados, hemos aprendido que las criaturas todas han sido sacadas de la nada por Dios y para Dios: las racionales, los hombres, aunque con tanta frecuencia perdamos la razón; y las irracionales, las que corretean por la superficie de la tierra, o habitan en las entrañas del mundo, o cruzan el azul del cielo, algunas hasta mirar de hito en hito al sol. Pero, en medio de esta maravillosa variedad, sólo nosotros, los hombres —no hablo aquí de los ángeles— nos unimos al Creador por el ejercicio de nuestra libertad: podemos rendir o negar al Señor la gloria que le corresponde como Autor de todo lo que existe», San Josemaría, Amigos de Dios, 24.

[9] Cfr. Concilio Vaticano II , Const. Gaudium et spes, 18.

[10] Cfr. Ibidem, 17-18. En particular, la doctrina sobre la conciencia moral y la responsabilidad ligada a la libertad humana, en el cuadro de la explicación de la persona humana como imagen de Dios, ha sido extensamente desarrollada por Juan Pablo II, Enc. Veritatis splendor, 6-VIII-1993, 54-64.

[11] Cfr. Concilio Vaticano II , Const. Gaudium et spes, 19-21.

[12] Cfr. Ibidem, 36.

[13] Ibidem, 19.

[14] Cfr. Ibidem, 21; Pablo VI, Enc. Evangelii nuntiandi, 8-XII-1975, 21; Juan Pablo II, Enc. Veritatis splendor, 93; Juan Pablo II, Carta Ap. Novo millennio ineunte, 6-I-2001, cap. III y IV.

[15] Cfr. Juan Pablo II, Ex. Ap. Christifideles laici, 30-XII-1988, 34; Enc. Fides et ratio, 5.

[16] Cfr. Concilio Vaticano II, Decl. Nostra Aetate, 2.

[17] Cfr. Concilio Vaticano II, Const. Lumen gentium, 16.

[18] Cfr. Juan Pablo II, Enc. Redemptoris missio, 7-XII-1990, 5; Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Dominus Iesus, 6-VIII-2000, 5;13-15.

[19] Cfr. Juan Pablo II, Enc. Fides et ratio, 34; Benedicto XVI, Enc. Spe salvi, 30-XI-2007, 5.

 

¿Quién es el Espíritu Santo?

En la fiesta de Pentecostés la Iglesia celebra la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles. ¿Quién es el Espíritu Santo? ¿Cómo fue la venida del Espíritu Santo? ¿Cómo actúa en la vida del cristiano? ¿Cuáles son los dones de Espíritu Santo?

Preguntas sobre la fe cristiana30/04/2018

Opus Dei - ¿Quién es el Espíritu Santo?

Ocho preguntas sobre el Espíritu Santo.

Sumario

1. ¿Cómo fue la venida del Espíritu Santo?

2. ¿Quién es el Espíritu Santo?

3. ¿Cuál es el nombre propio y los apelativos del Espíritu Santo?

4. ¿Qué símbolos del Espíritu Santo hay en la Sagrada Escritura?

5. ¿Qué misión tiene Jesucristo y el Espíritu Santo en la historia de la Redención?

6. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la vida del cristiano?

7. ¿Qué son los dones del Espíritu Santo? ¿Cuáles son?

8. ¿Por qué se dice que el Espíritu Santo preparó a María con su gracia?


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1. ¿Cómo fue la venida del Espíritu Santo?

Lo narra san Lucas en los Hechos de los Apóstoles, en los capítulos 1 y 2. Antes de la Ascensión, Jesús había mandado a los discípulos “que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, -les dijo- pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. Cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta los confines de la tierra”.

Unos días después -sigue narrando san Lucas- "cuando estaban todos juntos, de repente, vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y se llenaron todos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas”.

En este día se revela plenamente la Santísima Trinidad y a partir de ahora el Reino anunciado por Cristo está abierto a todos los que creen en Él.

Textos de san Josemaría para meditar

San Lucas también narra que después de que San Pedro proclamara la Resurrección de Cristo, muchos de los que le rodeaban se acercaron preguntando: ¿qué es lo que debemos hacer, hermanos? El Apóstol les respondió: Haced penitencia, y sea bautizado cada uno de vosotros en nombre de Jesucristo para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Aquel día se incorporaron a la Iglesia, termina diciéndonos el texto sagrado, cerca de tres mil personas.

Los Hechos de los Apóstoles, al narrar los acontecimientos de aquel día de Pentecostés en el que el Espíritu Santo descendió en forma de lenguas de fuego sobre los discípulos de Nuestro Señor, nos hacen asistir a la gran manifestación del poder de Dios, con el que la Iglesia inició su camino entre las naciones. La victoria que Cristo —con su obediencia, con su inmolación en la Cruz y con su Resurrección— había obtenido sobre la muerte y sobre el pecado, se reveló entonces en toda su divina claridad. Es Cristo que pasa, 127

Camino seguro de humildad es meditar cómo, aun careciendo de talento, de renombre y de fortuna, podemos ser instrumentos eficaces, si acudimos al Espíritu Santo para que nos dispense sus dones. Los Apóstoles, a pesar de haber sido instruidos por Jesús durante tres años, huyeron despavoridos ante los enemigos de Cristo. Sin embargo, después de Pentecostés, se dejaron azotar y encarcelar, y acabaron dando la vida en testimonio de su fe. Surco, 283

Ayúdame a pedir una nueva Pentecostés, que abrase otra vez la tierra. Surco, 213

2. ¿Quién es el Espíritu Santo?

El Espíritu Santo es una de las tres personas de la Santísima Trinidad. Es Dios con el Padre y el Hijo y con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, como señala desde antiguo el Símbolo Niceno-Constantinopolitano. Consubstancial con el Padre y el Hijo, es inseparable de ellos, tanto en la vida íntima de la Trinidad como en su don de amor para el mundo. Pero al adorar a la Santísima Trinidad vivificante, consubstancial e indivisible, la fe de la Iglesia profesa también la distinción de las Personas. Cuando el Padre envía su Verbo, envía también su Aliento: misión conjunta en la que el Hijo y el Espíritu Santo son distintos pero inseparables. Sin ninguna duda, Cristo es quien se manifiesta, Imagen visible de Dios invisible, pero es el Espíritu Santo quien lo revela. Catecismo de la Iglesia Católica 687-689

Textos de san Josemaría para meditar

El corazón necesita, entonces, distinguir y adorar a cada una de las Personas divinas. De algún modo, es un descubrimiento, el que realiza el alma en la vida sobrenatural, como los de una criaturica que va abriendo los ojos a la existencia. Y se entretiene amorosamente con el Padre y con el Hijo y con el Espíritu Santo; y se somete fácilmente a la actividad del Paráclito vivificador, que se nos entrega sin merecerlo: ¡los dones y las virtudes sobrenaturales! Amigos de Dios, 306

Los discípulos, que ya eran testigos de la gloria del Resucitado, experimentaron en sí la fuerza del Espíritu Santo: sus inteligencias y sus corazones se abrieron a una luz nueva. Habían seguido a Cristo y acogido con fe sus enseñanzas, pero no acertaban siempre a penetrar del todo su sentido: era necesario que llegara el Espíritu de verdad, que les hiciera comprender todas las cosas. Sabían que sólo en Jesús podían encontrar palabras de vida eterna, y estaban dispuestos a seguirle y a dar la vida por El, pero eran débiles y, cuando llegó la hora de la prueba, huyeron, lo dejaron solo. El día de Pentecostés todo eso ha pasado: el Espíritu Santo, que es espíritu de fortaleza, los ha hecho firmes, seguros, audaces. La palabra de los Apóstoles resuena recia y vibrante por las calles y plazas de Jerusalén. Es Cristo que pasa, 127

3. ¿Cuál es el nombre propio y los apelativos del Espíritu Santo?

El término "Espíritu" traduce el término hebreo Ruah, que en su primera acepción significasoplo, aire, viento. Por otra parte, Espíritu y Santo son atributos divinos comunes a las Tres Personas divinas. Pero,uniendo ambos términos, la Escritura, la liturgia y el lenguaje teológico designan la personainefable del Espíritu Santo, sin equívoco posible con los demás empleos de los términos.

Los apelativos del Espíritu Santo

Jesús, cuando anuncia y promete la Venida del Espíritu Santo, le llama el "Paráclito", abogado."Paráclito" se traduce habitualmente por "Consolador". Jesús también llama al Espíritu Santo "Espíritu de Verdad". Además de su nombre propio, que es el más empleado, en el libro de los Hechos y en las cartas de los Apóstoles se encuentran otros apelativos. San Pablo se refiere a Él como el Espíritu de la promesa, el Espíritu de adopción, el Espíritu de Cristo, el Espíritu del Señor, el Espíritu de Dios, y en San Pedro, el Espíritu de gloria. Catecismo de la Iglesia Católica 691-693

Textos de san Josemaría para meditar

Frecuenta el trato del Espíritu Santo —el Gran Desconocido— que es quien te ha de santificar. No olvides que eres templo de Dios. —El Paráclito está en el centro de tu alma: óyele y atiende dócilmente sus inspiraciones. Camino, 57

4. ¿Qué símbolos del Espíritu Santo hay en la Sagrada Escritura?

El agua del Bautismo significa la acción del Espíritu Santo en el alma. El fuego porque en forma de lenguas "como de fuego" se posó el Espíritu Santo sobre los discípulos la mañana de Pentecostés y los llenó de El. La tradición espiritual conserva este simbolismo del fuego como uno de los más expresivos de la acción del Espíritu Santo. La Paloma porque cuando Cristo sale del agua de su bautismo, el Espíritu Santo, en forma de paloma, baja y se posa sobre Él. Es la imagen más utilizada en el arte para representar a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. Catecismo de la Iglesia Católica 694-701

Textos de san Josemaría para meditar

Siempre llevaba, como registro en los libros que le servían de lectura, una tira de papel con este lema, escrito en amplios y enérgicos caracteres: Ure igne Sancti Spiritus! —Se diría que, en lugar de escribir, grababa: ¡quema con el fuego del Espíritu Santo! Esculpido en tu alma y encendido en tu boca y prendido en tus obras, cristiano, querría dejar yo ese fuego divino. Forja, 923

Sequedad interior no es tibieza. En el tibio, el agua de la gracia no empapa, resbala... En cambio, hay secanos en apariencia áridos que, con pocas gotas de lluvia, se colman a su tiempo de flores y de sabrosos frutos. Por eso, ¿cuándo nos convenceremos?: ¡qué importancia tiene la docilidad a las llamadas divinas de cada instante, porque Dios nos espera precisamente ahí! Forja, 224

5. ¿Qué misión tiene Jesucristo y el Espíritu Santo en la historia de la Redención?

Jesús no revela plenamente el Espíritu Santo hasta después de su Resurrección. Sin embargo, lo sugiere poco a poco, incluso en su enseñanza a la muchedumbre, cuando revela que su Carne será alimento para la vida del mundo. Lo sugiere también a Nicodemo, a la Samaritana y a losque participan en la fiesta de los Tabernáculos. A sus discípulos les habla de él abiertamente apropósito de la oración: lo recoge san Lucas en el versículo 11 de su Evangelio: "Si voostros que sois malos, sabeis dar cosas buenas a vuestros hijos, cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan». Y cuando les explica el testimonio que tendrán que dar dice:"Cuando seais arrestados, no os preocupeis por lo que habéis de decir, ni cómo habéis de hablar. Llegado ese momento, se os comunicará lo que tengais que decir.Pues no series vosotros los que hablareis, sino el Espíritu del Padre el que hablará por vosotros”. Catecismo de la Iglesia Católica 689-690

Textos de san Josemaría para meditar

Nuestro Señor Jesús lo quiere: es preciso seguirle de cerca. No hay otro camino. Esa es la obra del Espíritu Santo en cada alma —en la tuya—: sé dócil, no opongas obstáculos a Dios, hasta que haga de tu pobre carne un Crucifijo. Surco, 978

También nosotros, como aquellos primeros que se acercaron a San Pedro en el día de Pentecostés, hemos sido bautizados. En el bautismo, Nuestro Padre Dios ha tomado posesión de nuestras vidas, nos ha incorporado a la de Cristo y nos ha enviado el Espíritu Santo. El Señor, nos dice la Escritura Santa, nos ha salvado haciéndonos renacer por el bautismo, renovándonos por el Espíritu Santo, que El derramó copiosamente sobre nosotros por Jesucristo Salvador nuestro, para que, justificados por la gracia, vengamos a ser herederos de la vida eterna conforme a la esperanza que tenemos. Es Cristo que pasa, 128

6. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en la vida del cristiano?

"Nadie puede decir: '¡Jesús es Señor!' sino por influjo del Espíritu Santo", dice san Pablo en la Epístola a los Corintios. Y en la Epístola a los Gálatas: "Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama ¡Abbá, Padre!". El conocimiento de fe no es posible sino en el Espíritu Santo. Para entrar en contacto con Cristo, es necesario primeramente haber sido atraído por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo, con la Trinidad Beatísima viene a inhabitar en el alma por el sacramento del Baustimo. El Espíritu Santo con su gracia es el "primero" que nos despierta en la fe y nos inicia en la vida nueva que supone conocer al único Dios verdadero, y a su enviado, Jesucristo. Catecismo de la Iglesia Católica 737-742

Textos de san Josemaría para meditar

Vale la pena jugarse la vida, entregarse por entero, para corresponder al amor y a la confianza que Dios deposita en nosotros. Vale la pena, ante todo, que nos decidamos a tomar en serio nuestra fe cristiana. Al recitar el Credo, profesamos creer en Dios Padre todopoderoso, en su Hijo Jesucristo que murió y fue resucitado, en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida. Confesamos que la Iglesia, una santa, católica y apostólica, es el cuerpo de Cristo, animado por el Espíritu Santo. Nos alegramos ante la remisión de los pecados, y ante la esperanza de la resurrección futura. Pero, esas verdades ¿penetran hasta lo hondo del corazón o se quedan quizá en los labios? El mensaje divino de victoria, de alegría y de paz de la Pentecostés debe ser el fundamento inquebrantable en el modo de pensar, de reaccionar y de vivir de todo cristiano. Es Cristo que pasa, 129

Un razonamiento que lleva a la paz y que el Espíritu Santo da hecho a los que quieren la Voluntad de Dios: Dominus regit me, et nihil mihi deerit —el Señor me gobierna, nada me faltará. ¿Qué puede inquietar a un alma que repita de verdad esas palabras? Camino, 760

7. ¿Qué son los dones del Espíritu Santo? ¿Cuáles son?

Los dones del Espíritu Santo infundidos en el alma del cristiano llevan a la perfección las virtudes y hacen a los fieles dóciles para seguir con prontitud y amor, en su actuar diario, las inspiraciones divinas. Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Catecismo de la Iglesia Católica 1830-1831

Textos de san Josemaría para meditar

La Tercera Persona de la Trinidad Beatísima -dulce huésped del alma- regala sus dones: don de sabiduría, de entendimiento, de consejo, de fortaleza, de ciencia, de piedad, de temor de Dios. Amigos de Dios, 92

El Espíritu Santo, con el don de piedad, nos ayuda a considerarnos con certeza hijos de Dios. Y los hijos de Dios, ¿por qué vamos a estar tristes? La tristeza es la escoria del egoísmo; si queremos vivir para el Señor, no nos faltará la alegría, aunque descubramos nuestros errores y nuestras miserias. La alegría se mete en la vida de oración, hasta que no nos queda más remedio que romper a cantar: porque amamos, y cantar es cosa de enamorados. Amigos de Dios, 92

Entre los dones del Espíritu Santo, diría que hay uno del que tenemos especial necesidad todos los cristianos: el don de sabiduría que, al hacernos conocer a Dios y gustar de Dios, nos coloca en condiciones de poder juzgar con verdad sobre las situaciones y las cosas de esta vida. (…) No es que el cristiano no advierta todo lo bueno que hay en la humanidad, que no aprecie las limpias alegrías, que no participe en los afanes e ideales terrenos. Por el contrario, siente todo eso desde lo más recóndito de su alma, y lo comparte y lo vive con especial hondura, ya que conoce mejor que hombre alguno las profundidades del espíritu humano. Es Cristo que pasa 133

8. ¿Por qué se dice que el Espíritu Santo preparó a María con su gracia?

El Espíritu Santo preparó a María con su gracia. Convenía que fuese "llena de gracia" la Madre de Aquel en quien "reside toda la plenitud de la divinidad corporalmente". En María el Espíritu Santo realiza el designio benevolente del Padre. La Virgen concibe y da a luz al Hijo de Dios por obra del Espíritu Santo. Su virginidad se convierte en fecundidad única por medio del poder del Espíritu y de la fe. En fin, por medio de María, el Espíritu Santo comienza a poner en comunión con Cristo a los hombres "objeto del amor benevolente de Dios". Catecismo de la Iglesia Católica 721-726

Textos de san Josemaría para meditar

Es justo que el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo coronen a la Virgen como Reina y Señora de todo lo creado. —¡Aprovéchate de ese poder! y, con atrevimiento filial, únete a esa fiesta del Cielo. —Yo, a la Madre de Dios y Madre mía, la corono con mis miserias purificadas, porque no tengo piedras preciosas ni virtudes. —¡Anímate! Forja 285

María se muestra santamente transformada, en su corazón purísimo, ante la humildad de Dios: el Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por cuya causa el santo que de ti nacerá será llamado Hijo de Dios. La humildad de la Virgen es consecuencia de ese abismo insondable de gracia, que se opera con la Encarnación de la Segunda Persona de la Trinidad Beatísima en las entrañas de su Madre siempre Inmaculada. Amigos de Dios, 96

Para saber más: Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), capítulo tercero: Creo en el Espíritu Santo, nn 683-686

 

Catolicismo con Atención Plena

Sheila Morataya

Desde que el uno de enero llego he pensado como escribir mi primera entrada del año. Muchos no saben que soy sicoterapeuta y life coach. Debido a mi formación conozco de primera mano, no sólo la espiritualidad católica, sino también otros caminos muy distintos a lo que enseña la madre iglesia. Por ejemplo mindfulness o atención plena, esta es una habilidad que nos permite centrar la atención en el momento presente.

Para muchos, mindfulness es una práctica espiritual, pero en realidad es una práctica mental que estudia comprender como funciona tu mente. Está es una técnica cuyas raíces se fundamentan en el budismo. Te capacita para observar tus pensamientos sin juzgar y te lleva a resultados tan importantes como lo son el dominio de las emociones. Es algo que en este momento es moda. Como especialista y practicante quiero compartir que a mi me sirvió muchísimo cuando mi esposo sufrió un ataque fulminante a su corazón. La ciencia arroja resultados validos y medibles actualmente.

Pero mindfulness no es oración. No puede sustituirla. Aclaro esto porque si no se tiene una idea clara de lo que es y para que sirve, existe el peligro de sustituir tu propia espiritualidad cristiana por una práctica que no es de naturaleza cristiana y que no ayuda a purificar el corazón, ni a pensar en los demás sino más bien en uno mismo (en este sentido es bueno cuando se practica orientado al propio bienestar mental debido a una crisis o un trauma y para la comunión fraternal entre todos). Por ello se debe de tener mucho cuidado con ella. ¿Por qué planteo esto? Actualmente hay muchos autores y personajes que están siendo utilizados para educar a las personas hacia la paz mental y la felicidad.

Por ello en mi oración con Dios me dije, ¿por qué no utilizar algunos textos del Papa Francisco para ayudar a las personas también a tener paz mental y además a impulsarlo a pensar en los demás y aprender a vivir con atención plena siendo cristianos? Espero que disfrutes de mi selección.

1-“Recuerda el pasado con gratitud, viva el presente con pasión y abrace el futuro con esperanza”.

Desde el punto de vista cristiano el pasado es materia prima para convertirse en alguien. Cuando es doloroso, representa preparación, prueba, fidelidad, educación y purificación del corazón. El pasado forma. Educa el corazón y sus intenciones. Mirarlo con gratitud es decir a Dios: todo lo que has permitido en mi vida ha sido bueno y por ello estoy agradecido.

2-“Es necesario sacar las malas hierbas del mal, es aún más vital sembrar las semillas de la bondad: cultivar la justicia, fomentar el acuerdo, sostener la integración, sin preocuparse; Sólo así podemos recoger los frutos de la paz”.

El mes de enero es un año de «ahora comienzo» puedes resolver retomar con compromiso tu vida de oración y en tu diálogo con Dios pregunta: Señor, ¿qué quieres que tu siervo elimine de su corazón para servirte mejor? Me gusta mucho esto de sembrar «las semillas de la bondad»…. tener un corazón bondadoso mantiene a una persona en actitud de servicio siempre. Con una enorme sonrisa y en constante optimismo. Ser bondadoso es ser desprendido, dadivoso, pensar mucho en los ancianos y tratar de hacer tiempo para estar también con ellos. Una buena meta de bondad para el 2019 podría ser visitar a un anciano, comenzando con los de mi familia una vez a la semana o al menos llamarlos por teléfono. Mis padres no viven en los Estados Unidos y se van haciendo mayores. Hace unos seis meses decidí que iba a tener video conferencia con ellos una vez a la semana. Les pedí que si no escuchaban de mí, ellos mismos me llamen y además les dije que pueden llamarme cuando quieran así yo esté muy ocupada.

3-“La vida puede sobrevivir solo por la generosidad de otras vidas”.

Respira profundamente y vuelve a leer esta frase del Papa Francisco. Pienso mucho en esas jovencitas que el día de hoy se van a enterar que serán madres y que por ignorancia, miedo o malas amistades van a abortar . Que este año sea el año de la generosidad hacia la vida y aunque no seas madre o si ya lo eres eleves todos los días la oración Acordáos a la Virgen Santísima para que ni una sola mujer más aborte y pueda vivir con la plenitud de mente y de corazón para la que Dios pensó en ella cuando la creo.

4-“La vida es un continuo hola y adiós. Muchas veces, estas son cosas pequeñas, pero muchas veces es un adiós por años o para siempre. Crecemos reuniéndonos y diciéndonos adiós entre nosotros”.

En julio del año 2015 mi esposo iba conduciendo por la carretera interestatal I-35 de Tejas. Yo venía acompañándolo en la parte de atrás. Repentinamente soltó el volante y se desplomó hacia la derecha. A su lado, su copiloto era su hijo quién con la ayuda de los ángeles pudo detener el coche y evitar una tragedia mayor. Mi esposo había sufrido en ese momento un ataque fulminante al corazón y en mis brazos había espirado. Estuvo así 20 largos minutos hasta que lograron reavivarlo. Inmediatamente llegamos al hospital donde permaneció en coma inducido durante seis días. Algo muy traumático. Por ello estas palabras del Papa Francisco me conmueven profundamente ya que esto que escribe es verdad. Tú no tienes que vivir una experiencia tan dura como la mía para vivir todos los días aquí y ahora. Agradeciendo tu día y reflexionando por la noche. Celebrando con tus seres queridos y abrazándolos para decir adiós. Nunca disgustarse. Pensar muy bien si eso por lo que estoy a punto de enojarme celebra la vida y la engrandece.

Que en este recién estrenado año vivas muy presente!

Sheila Morataya

 

 

Bioética, mujer y perspectiva de género

Dra. Ma. de la Luz Casas M.
Maestra en Bioética
Escuela de Medicina. Universidad Panamericana.

INTRODUCCION.

En las Conferencias Internacionales sobre la mujer que se han llevado a cabo oficialmente en relación con los roles propuestos a la mujer, se han introducido los conceptos de “perspectiva de género”, “Equidad de género”, se ha afirmado que las diferencias entre hombres y mujeres responden a una estructura cultural, social y psicológica y no a condiciones biológicas.

La propuesta viene fundamentalmente de Organizaciones no Gubernamentales ya expuesta en la VI Conferencia Regional sobre la Integración de la Mujer en el Desarrollo Económico y Social de América Latina y el Caribe, organizada por CEPAL y ratificada en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en China 1995 convocada por la ONU.

En la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer realizada en Pekin  del 4-15 de septiembre  de 1995, auspiciada por la O.N.U. se debatieron importantes aspectos sobre  los problemas específicos de la mujer,  asistieron a ella 191 países que representaron  23,000 participantes oficiales además de 4,000 Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que se manifestaron dentro y afuera del recinto oficial, demostrando así la voluntad de cambio sobre las condiciones de inferioridad que en muchos aspectos de la vida la  mujer ha padecido a través de la historia.

Aunque dicha Plataforma de Acción  no es obligatoria,  si es vinculante,  ya que constituye una instancia  de consenso internacional.

Los temas que constituyen la Agenda se reunieron en  diversos puntos representativos de la discriminación femenina.

PUNTOS POSITIVOS DE LA CONFERENCIA.

La Conferencia constituyó una llamada hacia la reflexión de la posición de las mujeres en el mundo y la conceptualización de la postura femenina desde su propia perspectiva. En ese sentido su influencia contribuyó de forma importante en la consideración de aspectos que desde hacía mucho tiempo no habían sido lo suficientemente evaluados a la luz de las circunstancias actuales  de vida.

El documento analizó y propuso acciones en muy diferentes aspectos de la vida de  la mujer.

PUNTOS EN CONTROVERSIA.

Existieron  muchos rubros que fueron considerados sin consenso por muchos países, pero sin duda el término de mayor polémica lo constituyó el término "género", pues aunque este vocablo se encuentra aceptado en forma clásica dentro del concepto gramatical de "accidente que indica el sexo de las personas o de los animales", por  la insistencia de su uso en diferentes contextos requirió de la asamblea una definición  específica por parte de las comisiones que lo promovían.

GÉNERO COMO DEFINICIÓN Y PERSPECTIVA.

Ya desde hacía algunos años antes de la Conferencia  el término "género" había sido usado por grupos feministas en sus discursos, como vemos a continuación  en  palabras de Judith Butler, directora de Gay and Lesbian Human Rights Comission 

“el género es una construcción cultural, por consiguiente no es ni resultado casual del sexo ni tan aparentemente fijo como el sexo… al teorizar que el género es una construcción radicalmente independiente del sexo, el género mismo viene a ser un artificio libre de ataduras; en consecuencia hombre y masculino podrían significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino.”
Un poco antes de la Conferencia también algunos grupos feministas mexicanos  se habían pronunciado en relación a esta nueva concepción de la palabra género :

“el lesbianismo, la heterosexualidad y la bisexualidad, son expresiones a las que tienen derecho las mujeres… el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra sexualidad incluye la libre orientación sexo afectiva… es importante recuperar la reivindicación del ejercicio de la sexualidad como una fuente de placer y de comunicación interpersonal no importando su orientación… lograr el respeto a los derechos de las mujeres lesbianas, constituye un avance para todos los sectores sociales que trabajan por las libertades, el respeto a la diferencia y la convivencia plural y democrática”.

A este respecto  “el Closet de Sor Juana” y el Comité Nacional de ONG’s Mexicanas, declaró en su página de internet con referencia a la Conferencia de la Mujer:

“desde el inicio del proceso preparatorio, hemos impulsado la preparación de nuestras demandas y de las lesbianas mismas a la IV Conferencia Mundial de la Mujer. Consideramos ser una gran oportunidad para la visibilidad de las lesbianas en el mundo”

Por el hecho de que los  anteriores grupos fueron  asesores de CONAPO para la preparación del Documento  de presentación ante la Conferencia  se consideró la necesidad de aclarar suficientemente las implicaciones de  esta nueva concepción.

FUNDAMENTACIÓN FILOSÓFICA DE LA POSTURA DE GÉNERO.

La concepción de la postura de género puede ser enmarcada en una combinación entre la teoría de Engels, la filosofía del estructuralismo de Michel Foucault, el liberalismo radical de Sartre y Simon de Beauvoir.

Michel Schooyans catedrático de la Universidad de Lovaina en materia de población  señala en una entrevista  con  Sabine Chevalier:

"La idea de "género" surge de una coalición ideológica de la cual los fundamentos son a la vez socialistas y liberales. Se encuentra en los socialistas, proviniente de Feuerbach (1804-1872), la idea de "humanidad genérica": sólo cuenta  el "género humano", del cual el hombre individual no es sino una manifestación efímera destinada a la muerte. Pero la ideología liberal, con su concepción utilitarista del hombre, muy marcada por el malthusianismo, se une a esta visión, particularmente en una concepción globalista del mercado, al cual debe ser subordinada la política y la producción de los hombres; el individuo es reducido al ejercicio de una simple función.

Interviene también en la "justificación" de la ideología del género un aporte del "estructuralismo",que afirma que nosotros entramos en una "nueva cultura", haciendo apelo a nuevas reglas que toca al hombre crear. Esta coalición ideológica del género ha sido lanzada en la plaza pública  por la ONU en la Conferencia de Pekín de 1995. Según sus ideólogos, el matrimonio heterosexual monogámico pertenece  a una cultura anterior: de él derivaba la función de la maternidad y de la familia. Entrando en esta nueva cultura, debemos barrer estas referencias "caducas". En adelante es necesario considerar que la regla que debe  prevalecer es la intercambiabilidad de roles del hombre y de la mujer. Para que la mujer pueda volverse miembro activo a tiempo completo de la sociedad de producción, ella debe tomar en mano su propia liberación, desprendiéndose de la "carga" de la procreación y de su condición " alienante " de esposa y madre. De donde una revolución sexual muy profunda: abolición de la maternidad y de la familia monogámica; atribución de unos sentidos múltiples a la palabra "familia" monoparental masculina o femenina, "familia" proveniente de manipulaciones biológicas diversas, etc.: instauración de innumerables modalidades de prácticas sexuales: "padre" biológico o  no progenitor, "madre" biológica o portadora, etc., todos los casos imaginables son considerados en los documentos de la ONU".

Por su parte, Simone de Beauvoir  filósofa de la liberación femenina afirma :
“no se nace mujer; se hace. Ningún destino biológico, psíquico, económico, define la figura que reviste dentro de la sociedad la hembra humana; es el conjunto de la sociedad el que elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado que es calificado como femenino. solo la mediación del otro puede construir a un individuo como otro". Y continúa:

"Hay que rechazar la sexualidad como naturaleza. Hay que superar esa institucionalización del amor que vincula a la mujer con el sexo, la maternidad, el hogar. Es menester que haya parejas libres, madres libres, libertad económica para la mujer… el encuentro de los sexos en un nivel de igualdad plena será únicamente el encuentro de dos libertades.

Otra parte de esta fundamentación se encuentra  en las obras de Engels quien escribe :

“el primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre hombre y mujer unidos en matrimonio monógamo, y la primera opresión de una clase por otra, con la del sexo femenino por el masculino”.

La postura es retomada por Firestone , líder feminista en épocas recientes:

“se requiere que la clase subyugada se alce en revolución y se apodere del control de la reproducción; se restaure la propiedad sobre su propio cuerpo, como también el control femenino sobre la fertilidad, incluyendo las nuevas tecnologías la meta no solo es el privilegio económico...sino de la distinción de sexos misma: las diferencias genitales entre los seres humanos ya no importarán culturalmente” .

DEL FEMINISMO AL GENERISMO.

De lo anteriormente expuesto puede concluirse que  existe a la fecha  una confusión entre  las estrategias propuestas por los grupos feministas originales y un nuevo grupo, que promueve  como fundamental la postura de género, las posturas tienen una diferencia significativa que pueden aclararse en la definición de Hoff :

“el feminismo de equidad es la creencia en la igualdad legal y moral de los sexos...el feminismo de género es una ideología que pretende que la mujer esta presa en un sistema patriarcal opresivo".

Como puede apreciarse ambos conceptos llevan implícitas  estrategias diferentes,  que serán necesario aclarar, para que  el término "género" y "perspectiva de género" pueda ser unívoco en los documentos oficiales.

ANTE LAS REALIDADES FEMENINAS.

La lucha femenina por sus derechos lleva más de  cien años de existencia oficial, desde las primeras manifestaciones por el voto en Inglaterra. La importancia de la lucha feminista organizada radica principalmente en la conceptualización de la mujer como grupo capaz de constituirse en grupo de poder social y político significativo.

Es verdad que en la historia la mujer  ha sido discriminada con frecuencia, a veces, en forma consentida y en otras por imposición o manipulación, en una realidad sociocultural que  bajo los valores actuales de reconocimiento de derechos humanos es insostenible.

Entre los rubros de inequidad  social contra la mujer podemos señalar entre otras:

*conceptualización devaluada de la mujer como dependiente del hombre

*preferencia de hijos varones

*preferencia de alimentación y estudio a varones

*diferencia educativa y de cargas de trabajo del hogar para el hombre

*conceptualización machista y de posesión sexual de la mujer por el hombre

*diferencia laboral en puestos y retribución

*carga laboral y familiar inequitativa en la mujer aunque esta sea la proveedora.

REALIDAD Y GÉNERO.

Las propuestas generistas  tratan de lograr la igualdad entre hombre y mujer, lo cual es muy justo, pero negando la realidad  entre los seres humanos sexuados. La mujer no es "un ser intermedio entre el hombre y el castrado" como lo dicta S. de Beauvoir, es un ser íntegro con propia naturaleza, la femenina. El tratar de igualarse al varón por el solo hecho de tener mismas funciones laborales o de poder, o negar el valor de la función reproductora  de la mujer no harán que la realidad cambie, más que en cargas de trabajo o poder.

La biología marca diferencias estructurales del hombre y la mujer que no pueden ser ignoradas y si bien marcan diferencias de función no tienen que ser estas consideradas como fuente de manipulación o discriminación.

DIFERENCIAS BIOLOGICAS.

El ser humano desde la perspectiva biológica pertenece a la especie hommo sapiens. Las especies sexuadas, mamíferas tienen dos géneros: femenino y masculino.

Existe biológicamente un determinismo genético, expresado fenotípicamente en forma de dimorfismo sexual complementario y vinculado como toda especie sexuada a la reproducción de la especie.

Esta realidad científica puede ser  constatada desde el punto de vista de la  embriología, genético, molecular, endocrinológico y  neurológico entre otros, y constituyen en sí la base del  dimorfismo sexual  que enmarcan comportamientos y funciones  femeninas y masculinas imposibles de ignorar.

DIFERENCIAS PSICOLOGICAS.

Tampoco las diferencias genéricas se circunscriben al ámbito solamente cultural como se señala en el modelo cognoscitivo del desarrollo psicosexual de Kholberg :

"el concepto de identidad de género y estereotipos masculino/femenino, presentan elementos comunes universales, no se aprenden por transmisión directa de patrones específicos a un grupo familiar son creados por el niño mediante interpretación activa de:

a) diferencia en la estructura corporal del hombre y la mujer

b) diferencia asignada por la sociedad a los roles".

Con referencia al  desarrollo del papel femenino y masculino
“es producto de una construcción cognitiva, en donde ni las presiones sociales, ni la enseñanza directa juegan un papel primordial”

La identidad sexual masculina o femenina al menos en parte tiene que ver con esta peculiar conformación biológica.

La feminidad masculinidad es un fenómeno complejo que no se explica por el solo hecho biológico, pues implica conductas eróticas y afectivas específicas de cada sexo.

DIFERENCIAS EN LA ANTROPOLOGIA FILOSOFICA.

Para la concepción de la antropología filosófica de la sexualidad la sociedad no es último y único parámetro de  la identificación genérica:

 ”ser hombre y ser mujer no son accidentes del ser humano, sino que pertenecen inseparablemente a su esencia ”.

En esta polémica se aprecia el  debate del antiguo tema de “Natura contra cultura”, el ser humano desde la perspectiva personalista  es natura y cultura y no debe existir un antagonismo entre ellos.

Lo natural, en el sentido de innato, no coincide con la naturaleza humana, que transforma lo innato en un sentido que lleve hacia la humanización humana, entendida como la perfección de lo propiamente humano, esto es sus valores.

La diferencia sexual entre hombre y mujer genera tipos de relación entre personas que son habituales y  persistentes y que no están vinculados solamente a la reproducción de la especie.

La psique no pertenece enteramente ni al organismo corporal, ni al espíritu. Las diferencias psicológicas no se pueden anular o atribuir enteramente a influjos socio-culturales. La cultura no constituye por sí sola esta diferencia en la psicología del hombre y de la mujer. La cultura puede influir al acentuar roles e inducir prejuicios y falsas concepciones, pero la psique tiene raíces en el soma

La sexualidad humana  tiene como en toda la persona la característica vital en donde el principio  metafísico de la forma sobre la materia. La forma es la que  da perfección a la materia y la actualiza y no al contrario .

Existen, por tanto,  diferencias entre hombre y mujer, que más que ser negadas han de ser reconocidas y apoyadas en sus particulares  demandas.

PROPUESTA BIOÉTICA DE ACCIÓN.

La filosofía realista nos marca como  ineludible la necesidad de considerar la realidad como una marco de acciones y decisiones.

El análisis de los objetivos es prioritario, pero también lo es la selección de estrategias, pues para que un acto humano sea considerado como adecuado  han de serlo tanto sus intenciones como sus medios y sus fines. Así podemos observar que la inequidad de la mujer es un hecho para muchas de ellas y existen  poblaciones femeninas que las sufren más profundamente, el reconocimiento de la licitud de los objetivos a vencer, propuestos por la Plataforma de Acción, son justos y realistas en gran medida, sobre el análisis de los fines,  se encuentran  ya marcadas diferencias, pero la  verdadera problemática existe tanto en  la selección de medios como de fundamentos, pues estos dependen de la postura feminista o generista  de las propuestas.

Desde la perspectiva  filosófica realista el ser humano es naturaleza y cultura, no es solamente "natura", término entendido, como "lo nato" o actitud "natural", fuera del proceso de humanización y que tampoco es concepto unívoco con el  de "naturaleza ontológica" del hombre, que se refiere a su propia esencia, sus propios fines  y medios adecuados para lograrlos.

En otras palabras, el ser humano no es solamente el ser que nace y se desarrolla sin marco de actuación, dejado solamente a sus impulsos naturales; el ser humano no solo "nace", sino también "se hace" a través de la cultura, que lo posibilita en el conocimiento de las posibilidades de su naturaleza, del uso de su inteligencia y su voluntad y no solamente de sus impulsos y su emotividad. Es por ello que el ser humano es un compuesto muy impredecible, pero a la vez definible en cuanto a lo que se espera de su conducta humana como especie.

La naturaleza es base de partida de la realidad.

La cultura descubre el significado de la naturaleza del hombre y lo humaniza.

Las filosofías que niegan alguno de los componentes del ser humano o son idealistas o materialistas puras pues poseen un marco conceptual dualista de la  naturaleza del hombre.

La postura personalista es unicista y enmarca ambos aspectos.

Desde esta perspectiva el hombre y la mujer existen como seres sexuados en función de la procreación en el amor. El acto sexual humano, no lo es si no se enmarca en el amor  y si niega la naturaleza propia del acto, que es la procreación, aunque a través de su inteligencia y voluntad planifique su familia, lo cual nuevamente es prueba de la armonización de natura y cultura.

El ser humano no puede negar su naturaleza sexuada, ser hombre o ser mujer con el correspondiente comportamiento, feminidad y masculinidad, como seres iguales en  derechos, por pertenecer ambos a la especie humana, pero diferentes en cuanto a necesidades, por pertenecer a un género específico.

No es posible para el ser humano naturalmente sexuado, luchar contra natura ante algo que le es natural, su naturaleza sexuada y los fines propios que la misma marca para cada género, no es posible considerar la naturaleza como una imposición o una carga que ancla, en el caso de la mujer,  inexorablemente a la inequidad ligada a la posibilidad procreativa, sino aceptar, no en forma impuesta, sino connaturalmente, lo que de la naturaleza procede,  buscando a través de una cultura de promoción de la dignidad de la persona el reconocimiento de la complementariedad.

Para la persona el fin último de la existencia es la experiencia del amor, y de los tipos de amor, el sexuado, tiene  en la complementariedad y en la procreación su fin propio. Toda persona desea ser amada y en el amor sexuado, la procreación se deriva como un don en el hijo, es antihumano negar  no solamente la naturaleza sexuada de la persona, que promueve la no identificación bio-afectiva, sino la finalidad de los sexos y la formación de la pareja en la constitución posterior de la familia, pues todo ello tiene un origen natural y no impuesto por la sociedad, sino solamente reconocido por ella. El hombre y la mujer se atraen naturalmente y no por imposición social  y la consideración del género masculino como opresor nato de la mujer con quien habrá que entablar una "lucha" de géneros no contribuirá  a la aspiración natural de la formación de la pareja humana en el amor.

Es cierto que existen condiciones de inequidad e injusticia, por lo que la promoción de los Derechos Humanos Universales es imperiosa y para ello se requiere el fomento de una cultura por la igualdad en las diferencias, una cultura propositiva y no destructiva,  de sustitución de marcos socioculturales inadecuados mas no de negación de realidades.

Las propuestas   en salud reproductiva deben respetar a la persona, en decisiones libres e informadas y como tales no pueden estar en contra de la dignidad o la vida de otra persona, como se refiere al no nato, pues ello perpetuaría nuevamente un círculo de discriminación, ahora ya no contra la mujer, sino ante la dignidad  de la vida humana.

La humanidad ya no puede dividirse en opresores y oprimidos,  es una ganancia  de nuestro siglo  el concepto de  igualdad de todos los seres humanos, el adoctrinamiento hacia la  lucha de géneros promueve ambivalencia en la persona, pues es una realidad  que la aceptación congruente del sexo biológico acorde a sus funciones y su expresión : feminidad/masculinidad, maternidad/paternidad pues ello responde a los dinamismos de la persona, la cual es única. Si los diversos componentes o dinamismos de la persona no operan en armonía, la personalidad en vez de estar integrada se desintegra, la persona desintegrada presenta un problema psicológico que a la vez es trascendente: la neurosis por falta de aceptación de la realidad y la pérdida de la capacidad de amar.

 

Los vaticanistas olvidan que el Espíritu Santo gobierna la Iglesia

Salvador Bernal

Pentecostés

photo_camera Pentecostés

No oculto mi cansancio ante la reiteración de algunos responsables informativos sobre asuntos suficientemente conocidos y explicados. Así, ante la última entrevista concedida por el papa Francisco a un corresponsal extranjero. Vi un resumen larguísimo de la transcripción, pero lo dejé enseguida: me daba pena que hicieran al papa preguntas contestadas hasta la saciedad.

Pensé que por ahí no va el Espíritu Santo, que es novedad, originalidad, no rutina ni acostumbramiento. Y caí en la cuenta de que el próximo domingo es ya Pentecostés: volví a un documento clásico, la encíclica Dominum et Vivificantem, todo un tratado de Pneumatología. Juan Pablo II la publicó el 18 de mayo de 1986: fue la cuarta de su largo pontificado, después de escribir sobre Cristo Redentor, la misericordia divina y el trabajo humano. Sentía claramente dentro de su alma la misión de anunciar el Espíritu a un mundo demasiado imbuido de materialismo, cuando se acercaba el final del segundo milenio después de Cristo: confirmación también de que el jubileo del 2000 es una de las claves hermenéuticas del pontificado.

El documento comienza con unas palabras que sintetizo: “La Iglesia profesa su fe en el Espíritu Santo que es 'Señor y dador de vida'. Así lo profesa el Símbolo de la Fe, llamado nicenoconstantinopolitano por el nombre de los dos Concilios —Nicea (a. 325) y Constantinopla (a. 381)—, en los que fue formulado o promulgado. En ellos se añade también que el Espíritu Santo 'habló por los profetas'. Procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria: él es una Persona divina que está en el centro de la fe cristiana y es la fuente y fuerza dinámica de la renovación de la Iglesia”. (Un inciso: el Credo de los Apóstoles, que se está imponiendo quizá en la praxis litúrgica, es más breve y, desde luego, pobre en relación con la Tercera Persona).

Además, movía a Juan Pablo II la contemplación de “la herencia común con las Iglesias orientales, las cuales han custodiado celosamente las riquezas extraordinarias de las enseñanzas de los Padres sobre el Espíritu Santo”. Comienzo a escribir estas líneas cuando el papa Francisco está en Rumanía. Realmente, impresiona el esfuerzo ingente que ha hecho Roma, al menos desde san Juan XXIII, para acelerar la unión de los cristianos, con la gran ilusión de que la Iglesia católica volviera a respirar “con sus dos pulmones”: el de oriente y el de occidente.

De ahí la importancia de confiar en la acción del Espíritu, como el respirar de toda la vida cristiana. Al cabo, las palabras del Credo sobre el misterio de la Trinidad no son algo abstracto, porque es completamente real la inhabitación en el alma en gracia, más íntima que la propia intimidad, impulso y guía, aun sin ser conscientes. El término respirar es metáfora y realidad: el spiritus es aire que se respira, viento, soplo, aliento, inspiración, ya desde comienzo de la existencia humana según el relato del Génesis; hasta el momento de morir, en que se entrega el espíritu. El viento se hace impetuoso y se materializa en lenguas de fuego el día de Pentecostés: pero es de ordinario luz, fuerza, energía silenciosa y escondida dentro del alma (sin perjuicio de aflorar en multitud de dones y carismas, al servicio de los demás).

Este año, además, nos encaminamos hacia la Venida del Espíritu Santo cuando ha terminado el mes de mayo, dedicado a la Virgen María. No hace nada, la habíamos contemplado al pie de la Cruz –stabat Mater-, de donde procede el Paráclito: allí la recibimos como Madre, pero es quizá más Mater Ecclesiae entre la Ascensión y Pentecostés: estaba con los apóstoles en el cenáculo, pidiendo “con sus oraciones el don del Espíritu, que en la Anunciación ya la había cubierto con su sombra” (Lumen Gentium, 59). Pablo VI incluyó esa invocación, si no me falla la memoria, en la letanía lauretana y, la continuidad del magisterio pontificio se refleja en la institución por Francisco de la fiesta dedicada a María como Madre de la Iglesia el lunes de Pentecostés. Porque, como recordaba Juan Pablo II, “la era de la Iglesia empezó con la ‘venida’, es decir, con la bajada del Espíritu Santo sobre los apóstoles reunidos en el Cenáculo de Jerusalén junto con María, la Madre del Señor”.

 

 

La «dictadura de la tolerancia»

Saint-Just, el "Angel del Terror"

El jacobino Saint-Just, que fue llamado «Ángel del Terror» durante la Revolución francesa, afirmó: «Ninguna libertad para los enemigos de la libertad».

En teoría las palabras dictadura y tolerancia son contradictorias. Sin embargo, en la práctica no lo son.

Sin embargo, el papa Benedicto XVI pudo en su día denunciar que existe hoy una verdadera «Dictadura del relativismo» en nombre de la tolerancia y de la no discriminación.

Si por tolerancia se entiende que no existe verdad ni error, bien ni mal y que cada uno puede pensar, querer y actuar como le parezca, entonces dejan de existir valores absolutos y límites objetivos que se imponen a todos.

El resultado es que la mayoría (o una minoría que se cree «iluminada») puede imponer de modo dictatorial a toda una sociedad aberraciones contrarias al orden natural.

Por ejemplo, obligar a los médicos a que practiquen el aborto, a los padres de familia a que acepten niñeras homosexuales para sus hijos o afirmar que el Estado puede enseñar a los niños materias como la teoría del género, sin el consentimiento de sus padres.

Una persecución religiosa.

Plinio Corrêa de Oliveira observa con mucha razón en una de sus obras que, cuando los malos son minoría, ellos piden libertad para el mal. Pero, cuando llegan a ser mayoría, o a manipular a una mayoría, niegan a los buenos el derecho de hacer el bien.

Para ellos, la definición de libertad es lo contrario de lo que dijo el Presidente-mártir de Ecuador, Gabriel García Moreno: «Libertad para todos y para todo; excepto para el mal y para los malos». Su lema podría ser: «Libertad para todos y para todo; excepto para el bien y para los buenos».

Un liberalismo que produce un totalitarismo

Ellos parecen seguir el eslogan enunciado por el jacobino Saint-Just, que fue llamado «Ángel del Terror» durante la Revolución francesa: «Ninguna libertad para los enemigos de la libertad».

Es por ese tortuoso camino que el liberalismo desemboca en el totalitarismo y en la persecución a los opositores por motivos ideológicos.

Y, como toda ideología tiene un fondo religioso, acaba conduciendo a una persecución religiosa.

Los medios de comunicación favorecen esta dictadura de la tolerancia

Los medios de comunicación tienen gran papel al favorecer esta mentalidad relativista

Papel de los medios de comunicación en esta «Dictadura de la tolerancia».

Según la doctrina católica, la tolerancia es una licencia negativa al mal.

El mal debe ser normalmente combatido, pero a veces es necesario tolerarlo para evitar un mal aún mayor o para no perjudicar un bien mayor.

Es la aplicación de la parábola de la maleza y el trigo a la vida social. Pero esta tolerancia bien entendida no confiere al mal tolerado ningún derecho.

Cuando las condiciones objetivas permiten erradicarlo, ese mal debe ser eliminado.

El concepto relativista de tolerancia, por el contrario, afirma que todas las doctrinas y todos los comportamientos son equivalentes y deben coexistir. Lo que constituye una utopía.

Los medios de comunicación tienen gran papel al favorecer esta mentalidad relativista, presentando como modelos a las personalidades «abiertas» (por ejemplo, a los artistas y políticos favorables a la liberalización de la droga) y desacreditando a los defensores de principios absolutos como «autoritarios», «cerrados», «oscurantistas».

Se usan términos como «homofobia» o «islamofobia», pero no «cristianofobia» para caracterizar el asesinato y persecución a los cristianos.

La adopción se ha visto perjudicada

Agencias católicas inglesas de adopción de niños tuvieron que cerrar sus puertas porque no podían «discriminar» a las parejas homosexuales.

Homofobia fue un término inventado por un psiquiatra americano para estigmatizar a aquellos que se oponen a la homosexualidad, presuponiendo que lo hacen por desórdenes temperamentales y no por principios.

Es una manera cómoda de amordazar a los opositores, sin tener que responder a sus argumentos.

Viendo el éxito de la maniobra, los líderes musulmanes acuñaron el término «islamofobia» para silenciar en Occidente a quienes denuncian las falsedades del Corán o las injusticias en los países musulmanes, o la invasión en masa de islamitas a los países desarrollados.

Los medios de comunicación usan y abusan de esos términos. Pero, cuando se trata de denunciar las persecuciones a los cristianos en los países musulmanes o los ataques al cristianismo en Occidente, los medios de comunicación permanecen en silencio, o son conniventes con los ataques, en nombre de la libertad de expresión.

Proyectos de ley que favorecen la «Dictadura de la tolerancia».

Existen en Europa proyectos de ley que favorecen esa dictadura. Por ejemplo, los farmacéuticos católicos son obligados a vender la píldora abortiva del día siguiente y los anticonceptivos, bajo pretexto que son «medicamentos».

Como casi todos los médicos jóvenes invocan la cláusula de objeción de conciencia para negarse a practicar abortos, las feministas quieren imponer la práctica afirmando que el aborto es un tratamiento de salud.

En materia de homosexualidad ocurre algo parecido. Las agencias católicas inglesas de adopción de niños tuvieron que cerrar sus puertas porque no podían «discriminar» a las parejas homosexuales.

Las parroquias ya no pueden arrendar su salón parroquial para matrimonios (lo que era frecuente, porque era más fácil hacer la fiesta después de la ceremonia), porque no pueden discriminar a los homosexuales.

¿Cómo combatir eficazmente está «dictadura de la tolerancia»?

El mejor método es hacer pública la persecución que ocurre en otros países y decir a la gente que, si no hay reacción, lo mismo ocurrirá en nuestro país.

Y, sobre todo, recordar que «es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres», como dijo San Pedro cuando fue conducido ante un tribunal por predicar el Evangelio.

Es mejor reaccionar a tiempo para después no ser muerto o, aún peor, vivir vergonzosamente como «ciudadano de segunda clase».

 José Antonio Ureta

 

 

Parejas disparejas: ¿funcionan?

Por LaFamilia.info 

 

20162908mFoto: Freepik 

Dicen que los polos opuestos se atraen... Basta observar las parejas que le rodean, incluso la propia, para darse cuenta que por lo general los cónyuges tienen personalidades diferentes; y en algunos casos son completamente opuestas. Sin embargo, estas disparidades de carácter no tienen por qué significar algo negativo, pues con el debido aprendizaje, pueden llegar a ser grandes aliadas de la relación conyugal.

El matrimonio es una pequeña empresa que necesita de varias habilidades humanas para que tenga permanencia en el tiempo, crezca diariamente, se mantenga unida, fortalecida y además genere "ganancias". Como el ser humano está en la permanente búsqueda de su desarrollo personal, tenemos las limitaciones propias de nuestra condición humana. Pero en el matrimonio, éstas se pueden convertir en fortalezas cuando se complementan unas con otras.

Cómo convertir las diferencias en oportunidades

Somos seres únicos e irrepetibles. Esta propiedad, como puede separar, también puede complementar y enriquecer las relaciones, hasta se podría afirmar que son necesarias: una misma situación vista desde diferentes ángulos, tiene mejores soluciones.

Los extremos son dañinos y perjudican las relaciones, pero gracias a los defectos de uno y las fortalezas del otro, el matrimonio se puede convertir en una sociedad armónica, equilibrada y efectiva. Veamos algunos ejemplos: mientras que una persona es cautelosa en los gastos, la otra es derrochadora; mientras que uno es muy nervioso, el otro es ecuánime; mientras que uno es drástico y autoritario con los hijos, el otro es más flexible; mientras que uno es desordenado, el otro es cuidadoso del orden; mientras que uno es realista, el otro es un eterno soñador; mientras que uno es lento e indeciso para tomar decisiones, el otro es seguro y decidido; mientras que a uno le cuesta socializar, el otro es extrovertido; mientras que uno es bueno para las finanzas familiares, el otro es bueno para la búsqueda de planes vacacionales… Dependiendo de la situación, serán necesarias ambas posturas de la vida para lograr un objetivo determinado. Así las diferencias toman un aire distinto, pues son asumidas como apoyo y no como impedimento.

Lo ideal es buscar un punto medio y así lograr que estas disparidades se conviertan en un instrumento para crecer juntos, mas no en ocasión de conflicto. La idea es que el cónyuge con determinada carencia, sea instruido y apoyado por su pareja. En este punto juega un papel importante la madurez para entender la buena intención del otro.

Puede suceder también que ambos esposos tengan las mismas características, en este caso es probable que se presenten momentos de desajuste al perder el equilibrio en la balanza, lo recomendable sería que los dos manifestaran y reconocieran su deseo por mejorar, y unidos proponerse a superar este impase.

Esta estrategia funciona bastante bien, se puede sacar provecho de las diferencias y en lugar de estar lamentándose y criticar las faltas del cónyuge, sacar partido de ello buscando el beneficio personal, matrimonial y familiar.

 

 

CREO… SEÑOR

Autora: Magui del Mar

La Dama Azteca de la Pluma de Oro

Poeta Mexicana.

 

A veces el temor me sobrecoge,

siento miedo, Señor, aun de la nada...

entonces de pavor mi alma se encoge

y se siente infeliz, abandonada...

 

En ansias de ir a Ti , mi alma se agita,

y dar Contigo, mi Señor, no acierto,

que toda la Creacion, oigo, me grita:

¡ya no existe tu Dios! ¡tu Dios ha muerto!

 

Yo lucharé, mi Señor, por encontrarte,

y aunque te escondas Tú, siempre he de amarte

¡no importa que me ataque el desaliento!

 

Porque aunque todos a una voz clamaran:

¡no existe Dios! Y a una te negaran,

tu presencia, Señor, en mi alma siento...

 

Derechos Reservados.

 


MAGUI DEL MAR 

La Dama Azteca de la Pluma de Oro

ruizrmagui@gmail.com

 

 

Este es el servicio de la Iglesia a la sociedad española: memoria de actividades

5 días ago

Redactora

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Este es el servicio de la Iglesia a la sociedad española: memoria de actividades

La Iglesia aumenta su servicio a la sociedad con millones de personas beneficiadas. La Conferencia Episcopal Española (CEE) presenta esta mañana la Memoria anual de actividades de la Iglesia católica en España de 2017.

 

La actividad económica de ese año se declaró en 2018, y el resultado de la Asignación Tributaria se conoció definitivamente a mediados de este mes de mayo. Ya con los resultados definitivos, como es habitual, la Iglesia hace memoria de los dones recibidos y del servicio prestado con ellos. Lo hace por el compromiso adquirido con la sociedad, por convicción en la oportunidad de la transparencia, y por su disposición a anunciar que sus puertas están abiertas, para servir y amar en todo momento.

Memoria 2017 en PDF

Presentación PPT

Iglesia en España. Más ayuda, mejor valoración

La aportación de la sociedad española a la Iglesia Católica, a través de la Asignación Tributaria, creció en el ejercicio fiscal 2017 (campaña 2018) manifestando la alta valoración de la sociedad española hacia esta labor.

Tanto el número de declaraciones a favor de la Iglesia (+ 51.658) como el importe total asignado a este fin (+11.386.328 €) se vieron incrementados. El ritmo de crecimiento de esta cantidad se acelera, pasando de un aumento del 2,82% en 2016, a un 4,4% más en la última declaración de la renta.

La hora de repartir: comunicación de bienes

Sin embargo, la “X” no es la principal vía de financiación de la Iglesia en España. Para las diócesis españolas, el dinero de la “X” supone de media únicamente una cuarta parte de los ingresos recibidos. Cada una de ellas completa sus ingresos, entre otras fuentes, con aportaciones directas de los fieles (35%) o ingresos por patrimonio (13%).

Del total de la cantidad recibida en la CEE por la Asignación Tributaria, el 81,1% (más de 202 millones de euros) es enviado directamente a las diócesis españolas. El reparto se realiza según criterios de necesidades específicas de cada una de ellas, siempre atendiendo a la solidaridad y la comunicación de bienes entre las diócesis – españolas.

La Iglesia, como cuerpo, está en constante relación y dependencia entre todas sus diócesis y entidades. De tal manera que, sin la labor de cada uno de sus miembros, tanto consagrados como seglares, no sería posible completar este entramado de bienes y actividades al servicio de los demás.

Los laicos ganan protagonismo

Durante 2017 creció el número de familias en misión en el extranjero (536), el número de entidades religiosas de laicos (12.988) y el número de parroquias (23.021) por la apertura en nuevas zonas de desarrollo urbano.

Hay también más voluntarios y agentes de Pastoral de la Salud acompañando a enfermos tanto en hospitales (1.427, 282 más) como acompañando en casas y centros (18.861 personas). Igualmente se ha incrementado hasta los 2.700 el número de voluntarios en la Pastoral Penitenciaria dentro y fuera de prisión (377 más que año anterior).

Como novedad en la memoria se incorpora el dato de las 86 asociaciones y movimientos nacionales de laicos que cuentan con 368.365 personas que participan activamente de la vida de la Iglesia en dichas realidades.

Beneficio espiritual, rentabilidad social

Algunos de los efectos cuantificados en la economía nacional de la actividad de la Iglesia y sus instituciones son:

  • El impacto económico derivado de la actividad de las diócesis, parroquias y Cáritas es de 1.386 millones de €, lo que supone 5 veces más en relación a lo aportado por la asignación tributaria.
  • Solo en la actividad asistencial, cada euro que reciben las diócesis españolas procedente de la Asignación Tributaria se multiplica por 2,5 euros cuando se retorna a la sociedad.
  • Comparando con el gasto que realizan las comunidades autónomas en empleo, familia, violencia de género, juventud, inclusión social, adicciones, inmigración o pobreza, el valor económico de la actividad asistencial de la Iglesia católica estaría por delante de la tercera autonomía de más peso en el ranking.
  • El ahorro que suponen los 2.452 centros católicos concertados al estado cada vez es mayor. En 2017 ese ahorro fue de 3.324 millones, 765 millones ahorrados más que en el anterior ejercicio siempre de acuerdo con los datos ofrecidos por el Ministerio de Educación.
  • El impacto global estimado de los bienes de interés cultural y de las fiestas religiosas equivale a más 3% del PIB de España.

Más presencia donde más difícil es estar

Los datos de la actividad pastoral de la Iglesia reflejan que hay más enfermos acompañados cada mes en sus domicilios. La cifra se ha incrementado en unas 4.800 personas más, hasta las 66.882.

Son más también las parroquias con centros de atención para enfermos (2.759) y ha crecido el número de fieles que han recibido el sacramento de la Unción.

Igualmente se ha incrementado el número de acogidos por la pastoral penitenciaria (2.810), las casas (70), los participantes (7.053), las capellanías (84), los fondos entregados como ayuda, o los paquetes de ropa destinados a personas que han salido de centros penitenciarios y sus familias.

En total, sacerdotes, voluntarios, religiosos y seglares han dedicado en total 45,6 millones de horas a la labor pastoral

Las periferias están cada vez más cerca

Los datos de la actividad evangelizadora de la Iglesia reflejan cambios importantes en cuanto a los destinos. Europa se ha convertido también en tierra de misión con un importante peso de los misioneros procedentes de España.

América, no obstante, sigue siendo el destino de más de la mitad de los 11.018 misioneros españoles que están dando su vida en todo el mundo.

Las mujeres son un 10% más en esta misión. La mitad de todos los misioneros españoles son religiosas, pero cada vez hay más laicos.

El Fondo Nueva Evangelización, destinado a proyectos en comunidades cristianas sin recursos en todo el mundo, elevó su aportación hasta los 2.158.604,38 € en un total de 253 proyectos.

“Dadles vosotros de comer”. La multiplicación de la actividad asistencial

La memoria incorpora nuevos datos de 61 centros asistenciales de la Iglesia; ya son 3.834 más que en 2010, con un incremento del 72 por ciento. Hablamos de 8.052 centros de este tipo, que asisten a un total de 2.834.035 beneficiarios en toda España. En total, incluyendo los centros sociales, sanitarios y caritativo-asistenciales la memoria incluye 9.171 centros con 4.379.554 beneficiarios.

Entre ellos, hay 100 centros destinados a la mujer y víctimas de violencia (20.731 beneficiarias), 165 para inmigrantes y refugiados (120.925), 92 centros para drogodependientes (43.259 beneficiarios), 287 consultorios para familias y embarazadas (72.289 beneficiarios) o 384 centros para promover el trabajo (121.401 beneficiarios).

Destacan también por su volumen e importancia los 6.425 centros para mitigar la pobreza (comedores, albergues, etc.) donde recibieron atención 2.348.035 personas.

Cáritas y Manos Unidas son la cara de la Iglesia entre los pobres. Las dos organizaciones de la Iglesia para el desarrollo y la asistencia dentro y fuera de España destinaron en 2017 más de 401 millones de euros.

Con su actividad, Cáritas dio asistencia a 3.088.825 personas, más de 1 millón y medio de ellas en España, a través de las 5.828 Cáritas parroquiales. 83.951 voluntarios y 5.076 trabajadores contratados, hacen posible cada día esta misión.

Manos Unidas mantiene en total 894 proyectos de sensibilización y desarrollo en 59 países. Más de 6 millones de personas son beneficiarias indirectas de la acción de Manos Unidas.

Más alumnos. Más jóvenes descubriendo una misión

Los 2.587 centros educativos católicos en España responden a esa vocación, expresada por el Papa Francisco, de ayudar a los jóvenes a descubrir su misión en esta vida y enamorarse de ella.

Para ello, en 2017 se incrementó en casi 400 el número de aulas hasta las 61.531. También han crecido las aulas de educación especial en centros católicos, hasta las 452 (44 más con 11.716 alumnos en total).

El número de alumnos se ha incrementado en 12.733, hasta rozar el millón y medio en total, de ellos 69.720 son extranjeros. Igualmente se ha incrementado tanto el número de trabajadores en general (127.093), como el personal docente en particular (103.569).

214.723 alumnos participan en grupos de vida cristiana en centros católicos.

En el ámbito universitario, casi el 70% de los estudiantes de centros privados, reciben formación en universidades de orientación católica.

Patrimonio de la Iglesia, cultura de todos

Las diócesis españolas han destinado cerca de 60 millones de euros a los 381 proyectos de conservación. Sólo en los últimos 5 años, el total aportado por las diferentes diócesis españolas para este fin, roza los 417 millones de euros.

Además, toda la actividad que genera la presencia del patrimonio cultural de la Iglesia en nuestro país tiene un impacto total en el PIB de España de 22.620 millones de euros, y llega a aportar una contribución al empleo de más de 225.000 empleos de manera directa, indirecta e inducida.

También son millones las personas que participan cada año en alguna de las peregrinaciones, celebraciones de Semana Santa y fiestas populares de carácter religioso en nuestro país. Se estima un impacto de 9.800 millones de euros y 134.000 empleos generados.

El compromiso de transparencia como oportunidad de evangelizar

Dentro de la demanda creciente de información por parte de la sociedad y del compromiso adquirido por la CEE, se ha renovado recientemente el acuerdo de colaboración con la ONG Transparencia Internacional España.

Los datos presentados llevan, además, la garantía de la prestigiosa auditora internacional PwC, que por sexto año consecutivo realiza el Informe de Aseguramiento Razonable de la Memoria Anual de Actividades, según normas internacionales. Por otro lado, los estudios sobre el impacto económico han sido elaborados por empresas de reconocido prestigio internacional como KPMG o EY.

Agradecimiento

La Iglesia agradece a todas las personas que están detrás de cada página de esta Memoria que hoy se presenta y contribuyen a sostenerla. Muchos lo hacen con la entrega de su vida, con su trabajo, con su servicio desinteresado como voluntarios, con su donación o con su X en la declaración de la renta. Gracias a ellos, millones de personas se benefician de la presencia de la Iglesia en nuestro país. Esta Memoria desea ser, además de un ejercicio de transparencia y responsabilidad, una muestra de agradecimiento a todas esas personas.

 

 

La libertad de expresión

Margarita Zavala

Es nuestro mínimo deber denunciar cualquier sospecha de atentado a la libertad de expresión en México.

Libertad de expresión en México

La transición democrática es un proceso largo: abarca desde 1986 a nivel local y 1988 a nivel federal. Hoy se pretende borrar en la historia de nuestro país, se trata de la consolidación de la democracia en la libertad. Pero la libertad requiere de nuestra lucha constante porque nunca puede darse por conquistada para siempre.

Durante esos años, los jóvenes salíamos a las calles a manifestarnos, llenamos las de las organizaciones políticas, las candidaturas, las manifestaciones públicas. Pero también hubo intelectuales, periodistas y académicos que iniciaron, acompañaron o se involucraron con esta lucha por la libertad. Entre ellos estuvo Enrique Krauze, sin duda; también Esteban Zamora, “Don Esteban” que hizo de su vida un esfuerzo constante y comprometido por la libertad de expresión en México y en su partido y que hace unos días falleció.

En esas épocas, López Obrador y muchos de su gabinete estaban en el otro lado, del lado del poder que no quería reconocer la libertad de expresión y que mucho se molestaba con la crítica. Hoy se repite.

Con Enrique Krauze aprendí que la libertad no es el único valor, pero es a partir del cual podemos luchar por otros valores y otros bienes. Con Carlos Castillo aprendí que la libertad es un bien público que todos debemos de cuidar, especialmente cuando desde el poder se atenta contra ella a través de denuncias colaterales y también por la banalización de la política que estamos viviendo y la frivolidad de todos los días a través de boletines y ruedas de prensa.

Se podrá discutir sobre la manera en que un gobierno puede manejar su presupuesto en publicidad, incluso si debe o no haber presupuesto para pagos en comentarios o campañas especiales. Pero el hecho de que la Presidencia de la República diera a conocer una lista de nombres –incompleta y elaborada sin rigor alguno–, a los que el gobierno pasado pagó servicios, parece poner en la mesa la pregunta de si se trata de un atentado a la libertad de expresión. Los ciudadanos interpretamos de acuerdo al comportamiento del propio gobierno y en ese caso, esta publicación tiene más bien un olor de amenaza a la libertad de expresión que a una intención de transparencia. Por supuesto que ya salieron algunos ofendidos a precisar la información y a defender su libertad de opinión, pero el haber publicado dicha lista de nombres –de esa manera– es un acto de poder que amenaza con la libertad.

Usted puede decir que es mejor no ocuparse de ello, que lo urgente y lo que quieren tapar es que no hay medicinas, o que se retrasa la entrega de presupuestos a institutos de Salud como si no importara, en salud, el retraso del pago; que se están dando contratos y contratos a empresas recién creadas; que mientras nos ocupamos de esto, o que no hay presupuesto para quienes combaten incendios ni siquiera para la gasolina de los vehículos o helicópteros con consecuencias mortales. Pero es importante resaltar que de todo eso nos hemos enterado gracias a muchos de los periodistas que hoy acusan. Es decir, nos enteramos gracias a la denuncia de quienes todavía dan la batalla por la libertad. Por ello, nuestro deber mínimo es denunciar cualquier sospecha de atentado a la libertad de expresión.

No podemos pasar esas amenazas desde el Poder a la libertad. No seamos indiferentes frente a los que están convirtiendo la televisión y la radio pública en estatal, eso es muy grave, no lo hemos comentado mucho, pero es muy grave. La libertad es un bien de la nación mexicana por el que generaciones han luchado y que todos debemos de cuidar.

 

¿El aborto es un derecho humano? Parte 3

Carlos Ramos Rosete

Se ha demostrado que el derecho a nacer salvaguarda el derecho a la salud de la madre y que dar a su hijo en adopción es una forma de ejercer su maternidad libre.

El aborto en México

Con relación al mismo producto de la concepción, humanamente llamado hijo. Éste es un organismo humano completo, quien como humano también tiene 4 derechos que son lesionados por la acción abortiva:

1. Derecho a la vida. Derecho fundamental de todo ser humano desde su origen como persona. Todos los seres humanos son productos de concepción humana originados en la concepción.

2. Derecho a la integridad física. Todo individuo de la especie humana tiene derecho a la integridad física. El embrión y el feto son miembros de la especie humana. Por lo tanto. El embrión y el feto tienen derecho a la integridad física. Toda técnica abortiva, sea por solución salina, sea por dilatación y curetaje, sea por aspiración o por fármacos, implica necesariamente la destrucción del embrión o el feto. Luego, es deducible señalar que la técnica abortiva atenta en contra de la integridad física del producto de la concepción.

3. Derecho a nacer. Es interesante que la persona humana en su etapa intrauterina solamente posea este derecho. Tal derecho es una exigencia ética por el cual al feto se le debe garantizar que su nacimiento se realizará en condiciones de salud no sólo para él, sino para también su madre. El proabortista con su propuesta de aborto legal y seguro busca garantizar el derecho a la salud de la madre, pero violenta el derecho a nacer de su hijo. En cambio, el derecho a nacer no solamente se refiere al hijo, sino que dicho derecho coimplica el derecho a la salud de su madre.

4. Derecho a convivir con una madre y un padre. El producto de la concepción quien humanamente es hijo o hija. Tiene derecho a su padre y a su madre en razón de su armónico desarrollo. Al ser matado por la técnica abortiva este derecho fenece. Es importante resaltar que en una postura no-abortista se propone que si la madre no desea a su hijo una vez que se le ha garantizado a éste último su derecho a nacer, puede libremente darlo en adopción para salvaguardar el derecho del niño a una madre y a un padre que dadas las circunstancias serán adoptivos. El derecho a la maternidad libre que el proabortista invoca es ejercido incluso en caso de que la madre no desee convivir con su hijo ya nacido, escogiendo la opción de darlo en adopción. Igualmente, en caso de que la madre después del parto no desee quedarse con su hijo y en caso de que el padre biológico sí lo desee acoger, se salvaguarda el derecho del hijo a ser alimentado y educado por su padre biológico y al mismo tiempo el derecho del padre a convivir con su hijo.

El proabortista habla del derecho al aborto como un derecho humano. Ante esto se ha analizado el sentido humano que se presenta en la mujer gestante. Se ha demostrado que tal sentido humano implica no sólo los derechos a la reproducción, a la salud de la mujer embarazada y a una maternidad libre que el pro-abortista invoca, sino también el derecho del padre a convivir con su hijo ya nacido, los derechos del hijo a la vida, a la integridad física, al nacer y a convivir con unos padres, aunque sean adoptivos. También se ha demostrado que el derecho a nacer salvaguarda el derecho a la salud de la madre y que dar a su hijo en adopción es una forma de ejercer su maternidad libre.

Sin embrago, el proabortista para defender su postura tiene que mutilar a lo humano. Primero, niega que el producto de la concepción sea humano, con esto ya no reconoce sus cuatro derechos humanos como hijo que es. Segundo, niega el sentido humano de la mujer gestante porque no la reconoce como madre, sino como mujer gestante, ya que para el pro-abortista la mujer gestante es madre después del parto. Y tercero, no reconoce el derecho humano del padre para convivir con su hijo ya nacido.

En conclusión, una argumentación proabortista que busca derivar el derecho al aborto como humano de tres derechos humanos como son el de la reproducción, el de la salud de la mujer gestante y el derecho a una maternidad, tiene que negar a lo humano del producto de la concepción y del sentido humano paternal relacionado con la convivencia de su hijo ya nacido para justificar “humanamente” el derecho abortivo desde una libertad que en su ejercicio atropella otros derechos humanos. Si el proabortista insiste que el aborto es un derecho “humano” entonces se violenta el principio que reza: “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Luego, ¿Qué tan humano es un pretendido derecho a abortar?

 

 

Conviene ser generoso

Lucía Legorreta

Hay formas variadas de demostrar generosidad y va desde regalar una sonrisa hasta hacer labor de voluntariado.

El altruismo rn México

Regalar tiempo o dinero, sabiduría o afecto no solo beneficia a quien lo recibe. También favorece a quien lo da, porque ser desprendidos hace que nos sintamos más alegres, mejores personas e incluso más sanos.

¿Has pensado en esto? Hoy lo vamos a hacer.

La mayoría de nosotros, cuando oye hablar de generosidad, piensa inmediatamente en dinero que se regala a otros o se dona a causas sociales diversas. Sin duda, esta es la forma más común y simple de desarrollar esta cualidad.

De acuerdo con las encuestas anuales de Gallup, alrededor del 29%, poco menos de la tercera parte de la población mundial practica este tipo de altruismo.

Son aquellas personas que respondieron afirmativamente a la pregunta de si han donado dinero para alguna causa social.

Varía mucho dependiendo de los países. Existen cifras tan altas como las de Myanmar (90%) y tan bajas como las de Georgia (4%). Un dato interesante es que entre los países con alta proporción de donaciones figuran algunos de los más pobres del mundo como Haití (44%) y Laos (63%), lo cual nos hace ver que esta práctica no está determinada únicamente por la capacidad económica.

Hay otras formas de ser dadivosos. Una de ellas es el voluntariado, entregar parte de nuestro tiempo a causas de interés social.

Las mismas encuestas mencionadas señalan que el 20% de la población mundial hace algún tipo de voluntariado.

En nuestro país las cifras están muy cercanas. Los mexicanos que dedican tiempo a algún voluntariado, ya sea en forma regular o esporádica, son un total de 23 millones.

Los números reflejan por tanto que la gente es más desprendida con su dinero que con su tiempo. ¿O yo me preguntaría? ¿No es más fácil a veces dar un poco o un mucho de dinero que tu tiempo?

Pero las formas de demostrar generosidad son muy variadas. También existe una de tipo relacional y emocional que incluye la hospitalidad hacia los otros, la disponibilidad para ejercer de tutores, la capacidad de reconocer los logros y méritos de los demás o la de abrirse afectivamente para compartir penas y sufrimientos.

Hay miles de formas de ser generosos sin tener que relacionarlo con nuestra disponibilidad económica.

Nos dice Laura Arrillaga en su libro Giving (Dando), Un filántropo es: “Es cualquier persona que da lo que sea: tiempo, dinero, experiencia, habilidades y redes, en cualquier cantidad para CREAR UN MUNDO MEJOR”

Y continúa: “DARTE A TI MISMO: es una donación mucho más valiosa que el dinero”

Tendemos a identificar ser dadivosos con un acto de desprendimiento que significa un costo de algún tipo, normalmente de tiempo o de dinero, pero estudios de diversa índole demuestran que ser espléndidos también reporta grandes beneficios a quien lo práctica.

Dichos estudios han concluido que las personas que son más hospitalarias y deprendidas afectivamente tienden a ser más saludables, a tener una mayor sensación de crecimiento personal, a ser más alegres y felices.

De la misma manera, estudios de neurociencia que examinan el comportamiento de nuestros cerebros cuando damos y recibimos sugieren que la alegría de dar es mayor que la de recibir.

No se trata de quitarle valor a dar y convertirlo en un acto interesado, pero si conviene saber, especialmente cuando existen dudas para ejercerla, que posiblemente cuesta menos de lo que creemos, porque al tener esta actitud obtenemos beneficios de los que tal vez no seamos conscientes.

Al ser más generosos, más espléndidos, no solo estaremos contribuyendo a construir un mundo mejor, que ya es razón suficiente, sino que además esta acción impactará positivamente en nuestro propio bienestar.

Es por esto, que tiene todo el sentido el convertirnos en personas más generosas: nos conviene serlo.

No esperes a tener más dinero o más tiempo para hacerlo, recuerda que el más beneficiado serás tú.

Práctica la generosidad en familia, sólo con tu ejemplo tus hijos aprenderán a dar algo de ellos mismos a los demás.

 

Enfrentando al hombre contra la mujer

Una causa que de ningún modo debe plantearse es enfrentando al hombre contra la mujer, como pretenden algunas corrientes feministas. El debate es, más bien, entre justicia e injusticia. Manos Unidas recuerda que la pobreza y el analfabetismo se ceban en el mundo contra las mujeres, víctimas de otras numerosas formas de discriminación, como los matrimonios concertados. En términos similares se pronuncia Cáritas, cuyos usuarios son mayoritariamente mujeres. A esto podría sumarse el desigual reparto de los trabajos domésticos o la escasa presencia de mujeres en puestos directivos. Problemas reales y concretos que requieren de la suma de todos, y no ser instrumentalizados en batallas ideológicas o políticas

Enric Barrull Casals

 

Por la Libertad de Prensa

La UNESCO promueve la celebración de la Jornada Mundial de la Libertad de Prensa. El tema de este año era la prensa y su compromiso con la democracia y la celebración de elecciones libres en tiempos de desinformación. En la era de internet y de las comunicaciones digitales la prensa libre afronta el desafío de frenar las distorsiones electorales causadas por las noticias falsas, los emotivismos, la persecución contra los periodistas o la asfixia económica de las empresas libres. La democracia es un régimen de opinión pública que requiere para su buen funcionamiento de una prensa libre que fiscalice a los poderes públicos y que informe objetiva y verazmente a los electores.

Pedro García

 

 

Por ser testigos de Jesús

El asesinato de la misionera Inés Nieves Sancho, de 77 años, en la República Centroafricana, ha vuelto a conmocionar a la sociedad española. Una trágica noticia que se une a los recientes asesinatos de los salesianos Fernando Hernández y de Antonio César Fernández en Burkina Faso. El Secretario de la Conferencia Episcopal ha escrito un oportuno comentario en la red social twitter que sintetiza el sentido con el que debemos interpretar estas trágicas noticias. “No son mártires, señala monseñor Luis Argüello, porque les hayan matado. Les han matado por ser testigos de Jesús, por ser mártires de su presencia”.

Juan García.

 

 

La “ONCE” que fundó Franco en 1938

            Leo cuanto sigue y que copiado lo entrecomillo, dejándoles la dirección del periódico donde pueden leer todo lo publicado y que asombra, aunque ya los españoles no nos asombramos de nada, puesto que la realidad es la que hace siglos ya dejara “clavada para la historia del hombre”, en el denominado “siglo de oro” (que para los españoles sólo fue de hojalata y oxidada) un tal “Quevedo”, al que al menos, no se  atrevieron a quemarlo como a hereje, como a tantos otros hicieron aquellos canallas. Por otra parte no olvidemos que Franco tuvo prohibido el juego en todo el tiempo en que gobernó España; y sólo mantuvo “las loterías del Estado”, consciente de la plaga que era el juego libre en España, por ello hay que valorar más la concesión a “los ciegos”.

Lo copiado dice así: “La ONCE promociona un sorteo para captar jóvenes en sus juegos de azar: Asociaciones de ayuda al ludópata critican el anuncio de la entidad y esta defiende que cuenta con los sellos de juego responsable internacionales y que trabaja en la prevención del juego en menores de edad y en personas incapacitadas. La ONCE promociona un sorteo 'low cost' para captar jóvenes en sus juegos de azar. Dos amigas adolescentes pasan la tarde comiendo pipas en el banco de un parque hasta que una de ellas, emocionada, le comenta a su colega que le ha tocado el Triplex. Así comienza el último spot publicitario de la ONCE para promocionar entre los jóvenes un nuevo sorteo que se celebra dos veces al día y con el que "por sólo 0,50 euros" se pueden ganar hasta 150 euros. "No te cambia la vida, pero te cambia el día", reclama la entidad en su anuncio”. https://www.vozpopuli.com/politica/once-promociona-sorteo-captar-jovenes-juegos-azar_0_1232577659.html   

                        Hoy la denominada “once” su nombre completo fue y sigue siendo: “Organización nacional de ciegos españoles”; puesto que para ellos y reitero, para sacarlos de las inmensas miserias que padecieron aquellos “pobres ciegos y más las ciegas de aquellas épocas”; Franco y asesorado por quienes fuere, en Sevilla crea con sumo acierto esa organización, que ya dice que es para “los ciegos españoles”; iniciándose la misma con aquellas tiras del cupón “de los ciegos”, que empezaron a venderse a diez céntimos el cupón y la tira de diez a una peseta. Por tanto se entiende que la organización sólo pertenece a “los ciegos españoles pobres o sin medios para poder vivir”; por tanto el perteneciente a la misma debe reunir “esos valores”; al menos yo así lo entiendo.

            Pero hoy “los que la rigen dejaron de ser ciegos en mayoría y tienen más vista que el lince” (dicho español para significar la vista máxima para los negocios) y han convertido a la organización en “un Estado dentro del Estado”, creando infinitas loterías que ya creo son mucho más numerosas que las que mantiene el Estado y por lo que ya España es, “la mejor timba de toda Europa y puede que de todo el mundo”; pero también aquí hay una plaga enorme que se conoce como LUDOPATÍA y la que indudablemente si ha llegado a ser tal, es por la absurda abundancia de juegos de azar.

            ¿Qué va a pasar o cambiar en el futuro? Me temo que nada; y por aquello de, “poderoso caballero es don dinero”; y por lo que también dijera aquel “lince” griego de los negocios… “En este mundo todo se compra con dinero… y lo que no se compra con dinero… se compra con más dinero”: lo dijo aquel pirata que se llamó, Aristóteles-Sócrates Onassis y que llegó a ser el más rico del mundo en su época, que fue en el pasado siglo veinte.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo) www.jaen-ciudad.es (aquí más)