Las Noticias de hoy 16 Mayo 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    jueves, 16 de mayo de 2019     

Indice:

ROME REPORTS

El perdón vence al mal – Resumen de la catequesis del Papa

Jesús resucitado promete librarnos del mal – Catequesis del Santo Padre

Francisco exhorta a combatir el antisemitismo y la persecución de los cristianos

APRENDER A DISCULPAR: Francisco Fernandez Carbajal

“Acude con confianza a la Virgen”: San Josemaria

¿Qué tenía esta profesora?

Madrid prepara la beatificación de la química Guadalupe Ortiz de Landázuri

Transmisión en directo de la beatificación de Guadalupe

¿Ocultando a Dios?: Ernesto Juliá

La Iglesia de los ricos: Ángel Cabrero Ugarte

Fátima, una historia que cambió el rumbo del mundo: Nacho Laguía

Sin Dios no existe la verdad, ni el bien ni el mal: Benedicto XVI: Raúl Espinoza

Persona y Feminismo: Nuria Chinchilla

Ecologistas: «buscar la pobreza…reducir consumo…regular la mortalidad»: Acción Familia

El papa Francisco recordó: Jesús Domingo Martínez

El estilo autoritativo: Jesús D Mez Madrid

Viven del marketing y las apariencias.: Domingo Martínez Madrid

La Ilusión: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

El perdón vence al mal – Resumen de la catequesis del Papa

Ciclo sobre el Padre Nuestro

mayo 15, 2019 10:18Larissa I. LópezAudiencia General

(ZENIT – 15 mayo 2019).- El Santo Padre ha recordado hoy el ejemplo que Jesús nos dio durante la pasión para poder vencer el mal: “Pidió a Pedro de envainar la espada, aseguró al ladrón arrepentido el paraíso y suplicó al Padre el perdón para los que lo condenaban. De ese perdón que vence al mal, nace nuestra esperanza”.

En la audiencia general de hoy, 15 de mayo de 2019, el Papa Francisco ha retomado su reflexión sobre la oración del padrenuestro. En esta ocasión ha tratado la última invocación de la plegaria “Líbranos del mal”.

Presencia del mal

En primer lugar, el Pontífice ha señalado que no es suficiente pedir a Dios que no nos deje caer en la tentación, sino que también debe librarnos de un mal que “intenta devorarnos” y que está presente en la realidad.

Este rezo cristiano tiene en cuenta este hecho y por eso incluye la súplica a Dios contra el mal, sobre todo cuando su amenaza se hace más patente. Para el Papa, por tanto, el padrenuestro “se hace oración para los pecadores y los perseguidos, para los desesperados y los moribundos”.

Ejemplo de Jesús

El Santo Padre reconoce que, aunque el hombre sueña con “el amor y el bien”, su existencia y la de los que le rodean están expuestas inevitablemente al mal. Un mal que también Jesús experimentó: “Antes de iniciar su pasión, suplicó a Dios que alejase de él ese cáliz, pero puso su voluntad en las manos de su Padre. En esa obediencia, experimentó no solo la soledad y la animosidad, sino el desprecio y la crueldad; no solo la muerte, sino una muerte de cruz”, dice el Papa.

No obstante, Francisco subrayó que Jesús también nos enseña cómo se vence al mal a lo largo de su pasión, a través del perdón.

 

Jesús resucitado promete librarnos del mal – Catequesis del Santo Padre

“Del perdón de Jesús en la cruz brota la paz”

mayo 15, 2019 15:05Larissa I. LópezAudiencia General

(ZENIT – 8 mayo 2019).- “El Señor nos da la paz, nos da el perdón, pero nosotros tenemos que pedir ‘líbranos del mal’, para no caer en el mal. Esa es nuestra esperanza, la fuerza que nos da Jesús resucitado, que está aquí, entre nosotros: está aquí. Está aquí con la fuerza que nos da para seguir adelante y nos promete librarnos del mal”. Estas son las palabras finales del Papa Francisco durante la catequesis de hoy sobre la última parte del Padre Nuestro.

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La audiencia general ha tenido lugar esta mañana en la plaza de San Pedro y en ella el Santo Padre ha reflexionado sobre la séptima petición del Padre Nuestro, “Mas líbranos del mal” (Mt 6,13b).

En primer lugar, el Papa ha señalado que en este rezo no solo se pide a Dios que no nos abandone en el momento de la tentación, sino que también es necesario que nos libre del mal y de la presencia del maligno, que nos rodea “para devorarnos”.

Doble súplica

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El Pontífice ha destacado también que, como demuestra la doble súplica “No nos abandones” y “líbranos”, el Padre Nuestro no es ajeno a la vida y reconoce que la existencia del hombre está llena de dificultades. Además, el Papa prosigue: “Si no existieran los últimos versículos del “Padre Nuestro”, ¿cómo podrían rezar los pecadores, los perseguidos, los desesperados, los moribundos? La última petición es precisamente la petición de nosotros cuando estaremos en el límite, siempre.”

El mal está presente

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El mal existe inevitablemente en la vida de las personas, “no es obra de Dios”, dice Francisco, pero está presente “en los pliegues de la historia”, añade, y a veces dicha presencia puede ser más fuerte que la de la misericordia del Señor.

Para el Obispo de Roma todos “sabemos que es el mal; todos nosotros sabemos que es la tentación; todos hemos experimentado en carne propia la tentación, de cualquier pecado. Pero es el tentador que nos mueve y nos empuja al mal, diciéndonos: ‘Haz esto, piensa esto, ve por ese camino’”.

Protesta contra el mal

Así,  esta última parte del Padre Nuestro supone una protesta desde el corazón de las personas contra el mal y contra todas las experiencias negativas que comporta “el luto del hombre, el dolor inocente, la esclavitud, la explotación del otro, el llanto de los niños inocentes”, enumera el Pontífice.

La lucha de Jesús

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Francisco ha hecho referencia al hecho de que Jesús, como nosotros, también experimentó “la cuchillada del mal”, en su pasión y muerte, cuando experimentó la soledad y la crueldad.

No obstante, igualmente, el Papa expone que Jesús luchó para convertir el mal y librarnos de él: “En la hora del combate  a final, le dice a Pedro que vuelva a colocar la espada en su vaina, al ladrón arrepentido le asegura el cielo, a todos los hombres que lo rodean, y no se daban cuenta de la tragedia que estaba ocurriendo, les ofrece una palabra de paz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”(Lucas 23:34)”.

De este perdón de Jesús proviene la paz que viene de la cruz, “la paz auténtica viene de la cruz; es el don del Resucitado, un don que nos da Jesús”, explica el Santo Padre.

A continuación exponemos la catequesis completa del Papa Francisco.

***

Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

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Llegamos a la séptima petición del “Padre Nuestro”: “Mas líbranos del mal” (Mt 6,13b). Con esta expresión, el que ora no pide solamente que no se le abandone en el momento de la tentación, sino también que se le libre del mal. El verbo original en griego es muy fuerte: evoca la presencia del maligno que tiende a agarrarnos y mordernos (ver 1 P. 5: 8) y del cual pedimos a Dios que nos libre- El apóstol Pedro dice también que el maligno, el diablo, nos rodea como un león enfurecido, para devorarnos y nosotros pedimos a Dios que nos libre de él.

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Con esta doble súplica: “No nos abandones” y “líbranos”, surge una característica esencial de la oración cristiana. Jesús enseña a sus amigos a anteponer la invocación del Padre a todo, incluso y especialmente cuando el maligno hace sentir su presencia amenazadora. En efecto, la oración cristiana no cierra los ojos a la vida. Es una oración filial y no una oración infantil. No está tan infatuada de la paternidad de Dios como para olvidar que el camino del hombre está plagado de dificultades. Si no existieran los últimos versículos del “Padre Nuestro”, ¿cómo podrían rezar los pecadores, los perseguidos, los desesperados, los moribundos? La última petición es precisamente la petición de nosotros cuando estaremos en el límite, siempre.

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Hay un mal en nuestra vida, que es una presencia indiscutible. Los libros de historia son el catálogo  desolador de cuánto nuestra existencia en este mundo haya sido a menudo  un fracaso. Hay un mal misterioso, que ciertamente no es obra de Dios, pero que penetra silenciosamente en los pliegues de la historia. Silencioso como la serpiente que lleva el veneno, silenciosamente. A veces parece predominar: algunos días su presencia parece incluso más aguda que la de la misericordia de Dios.

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La persona que reza no está ciega, y ve con claridad este mal tan pesado y tan contradictorio con el misterio de Dios. Lo ve en la naturaleza, en la historia, incluso en su mismo corazón. Porque no hay nadie entre nosotros que pueda decir que está exento del mal, o al menos que no ha sido tentado. Todos nosotros sabemos que es el mal; todos nosotros sabemos que es la tentación; todos hemos experimentado en carne propia la tentación, de cualquier pecado. Pero es el tentador que nos mueve y nos empuja al mal, diciéndonos: “Haz esto, piensa esto, ve por ese camino”.

El último grito del “Padre Nuestro” se lanza contra este mal “de ancha capa”, que guarda bajo su manto las experiencias más diversas: el luto del hombre, el dolor inocente, la esclavitud, la explotación del otro, el llanto de los niños inocentes. Todos estos eventos protestan en el corazón del hombre y se hacen voz en la última palabra de la oración de Jesús.

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Precisamente en los relatos de la Pasión algunas frases del “Padre Nuestro” hallan su eco más impresionante. Dice Jesús: “¡Abba! Padre! Todo es posible para ti: ¡aparta de mí esta copa! Pero no sea lo que quiero, sino lo que quieras tú “(Mc 14:36). Jesús experimenta plenamente la cuchillada del mal. No solo la muerte, sino la muerte de cruz. No solo la soledad, sino también el desprecio, la humillación. No solo la animosidad, sino también la crueldad, el ensañamiento contra él.  He aquí lo que es el  hombre: un ser amante a la vida, que sueña con el amor y el bien, pero que se expone a sí mismo y expone sus semejantes continuamente al mal, hasta el punto de que podemos sentirnos tentados de desesperar del  hombre.

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Queridos hermanos y hermanas: Así, el “Padre Nuestro” se asemeja a una sinfonía que pide resonar en cada uno de nosotros. El cristiano sabe lo abrumador que es el poder del mal, y al mismo tiempo siente cómo Jesús, que nunca ha sucumbido a sus lisonjas, está de nuestro lado y nos ayuda.
Así, la oración de Jesús nos deja la herencia más preciosa: la presencia del Hijo de Dios que nos ha librado del mal, luchando por convertirlo. En la hora del combate  a final,  le dice a Pedro que vuelva a colocar la espada en su vaina, al ladrón arrepentido le asegura el cielo, a todos los hombres que lo rodean, y no se daban cuenta de la tragedia que estaba ocurriendo, les ofrece una palabra de paz: “Padre, perdónalos  porque no saben lo que hacen”(Lucas 23:34).

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Del perdón de Jesús en la cruz brota la paz, la paz auténtica viene de la cruz; es  don del Resucitado, un don que nos da Jesús. Pensad que el primer saludo de Jesús resucitado es “paz a vosotros”, paz a vuestras almas, a vuestros corazones, a vuestras vidas.  El Señor nos da la paz, nos da el perdón, pero nosotros tenemos que pedir. “líbranos del mal”, para no caer en el mal. Esa es nuestra esperanza, la fuerza que nos da Jesús resucitado, que está aquí, entre nosotros: está aquí. Está aquí con la fuerza que nos da para seguir adelante y nos promete librarnos del mal.

© Librería Editorial Vaticana

 

Francisco exhorta a combatir el antisemitismo y la persecución de los cristianos

Al Comité Internacional de Enlace Judío Católico

mayo 15, 2019 19:19Larissa I. LópezAudiencia General

(ZENIT – 15 mayo 2019).- El Papa Francisco ha animado a católicos y judíos a luchar contra el antisemitismo y la persecución de los cristianos, así como a prestar atención a la actitud frente a los refugiados en el mundo.

Durante la audiencia general, el Papa ha entregado un texto de saludo a los participantes en la en la XXIV Conferencia del International Catholic Jewish Liaison Committee (IJCIC).

El Pontífice ha mostrado, en primer lugar, su agradecimiento a la International Catholic Jewish Liaison Committee (IJCIC) a la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo y a la Conferencia Episcopal Italiana por hacer posible que se celebre este encuentro.

También ha reconocido los frutos que el diálogo entre judíos y cristianos ha aportado. Para Francisco, “el diálogo es la manera de conocerse mejor y trabajar juntos para crear un clima no solo de tolerancia, sino también de respeto entre las religiones. Nuestra fuerza es la fuerza mansa del encuentro, no la del extremismo que aflora hoy e en varias partes y que lleva solamente al choque”.

En su mensaje, el Santo Padre también les indica que reza por el encuentro y les desea: “Qué la bendición del Altísimo esté con vosotros, os dé la tenacidad de la mansedumbre y el coraje de la paciencia! ¡Shalom!”.

Publicamos a continuación el texto completo del saludo que el Santo Padre.

***

Saludo del Santo Padre

Queridos amigos,

Os saludo cordialmente y os doy las gracias por lo que hacéis: vuestra reunión es un poco la asamblea general de los que están comprometidos profesionalmente en el diálogo judío-católico. Por eso estoy agradecido al International Jewish Committee for Interreligious Consultations (IJCIC), a la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo y a la Conferencia Episcopal Italiana por haber hecho  posible esta 24ª edición de vuestra conferencia.

Desde la promulgación de Nostra aetate hasta hoy, el diálogo judío-católico ha dado buenos frutos. Compartimos una rica herencia espiritual, que puede y debe ser valorada cada vez más, creciendo en el redescubrimiento mutuo, en la fraternidad y en un compromiso común en favor de los demás. En este sentido, vuestra quiere ayudar a desarrollar convergencias y promover una cooperación más intensa. Es bueno que abordéis también cuestiones actuales, como la actitud hacia los refugiados y la búsqueda de formas de ayudarlos, la lucha contra la preocupante recrudescencia  del antisemitismo, la reflexión sobre la persecución de los cristianos en diversas partes del mundo, la situación del diálogo judeo-católico en Italia e Israel y sus perspectivas a mayor escala.

Os aliento, porque el diálogo es la manera de conocerse mejor y trabajar juntos para crear un clima no solo de tolerancia, sino también de respeto entre las religiones. Nuestra fuerza es la fuerza mansa del encuentro, no la del extremismo que aflora hoy e en varias partes y que lleva solamente al choque. No hay nunca equivocación buscando el diálogo. De hecho, las Escrituras nos recuerdan que “el engaño está en el corazón de aquellos que traman el mal, la alegría, en cambio es de aquellos que promueven la paz” (Pr 12,20). Rezo para vuestro encuentro sea un encontraros en paz y por la paz. ¡Qué la bendición del Altísimo esté con vosotros, os dé la tenacidad de la mansedumbre y el coraje de la paciencia!. ¡Shalom!.

 

 

APRENDER A DISCULPAR

— Las personas pueden cambiar. No hacer juicios inamovibles sobre las personas, basados en su actuación externa.

— Disculpar y olvidar. Recomponer lazos rotos de amistad.

— A pesar de nuestros titubeos y flaquezas, podemos ser buenos instrumentos del Señor si somos humildes.

I. La Primera lectura de la Misa nos narra un incidente entre los colaboradores que acompañan a San Pablo en la evangelización.

Pablo y sus compañeros navegaron desde Pafos hasta llegar a Perge de Panfilia; pero Juan se separó de ellos y volvió a Jerusalén1. Los demás siguieron su viaje apostólico y llegaron hasta Antioquía de Pisidia. Juan, también llamado Marcos, era primo de Bernabé, el apóstol inseparable de Pablo, y una de las columnas en las que se apoyaba la extensión de la fe entre los gentiles. Marcos, desde muy joven, había vivido la intensa actividad de los primeros cristianos de Jerusalén en torno a la Virgen y a los Apóstoles, a los que había conocido en su intimidad: la madre de Marcos fue de las primeras que ayudaron a Jesús y a los Doce. Parece razonable que Bernabé se fijase en su primo Juan Marcos, para iniciarle en las tareas de propagación del Evangelio en su compañía y bajo su dirección y la de San Pablo2.

A Marcos le falló el ánimo y se volvió a su casa, abandonando a sus compañeros. No se sintió con fuerzas y se volvió atrás. Este hecho debió de pesar bastante en los demás que siguieron adelante. Pero al preparar el segundo gran viaje apostólico para visitar a los hermanos que habían recibido la fe, Bernabé quería llevar consigo también a Juan, llamado Marcos; Pablo, en cambio, consideraba que no debía llevar al que se había apartado de ellos en Panfilia y no les había acompañado en la tarea3.

San Pablo no estaba dispuesto a llevar consigo al que ya les había fallado una vez. Entonces, se produjo una discrepancia tal entre ambos que se separaron uno del otro. Bernabé tomó consigo a Marcos y embarcó para Chipre, mientras Pablo eligió a Silas y partió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor4. La discusión y la disparidad de criterios debió de ser grande para llegar a causar esa separación. «Pablo más severo y Bernabé más benigno –comenta San Jerónimo–, cada uno mantiene su punto de vista. Y, sin embargo, la discusión manifiesta un tanto la fragilidad humana»5.

A pesar de todo, San Pablo, un hombre de corazón inmenso, sacrificado hasta el extremo por sus hermanos y ferviente apóstol, no mantiene un juicio inamovible sobre Marcos. Por el contrario, años más tarde encontramos a este como colaborador íntimo del Apóstol6, al que sirve de profundo consuelo7: Os saluda Aristarco, mi compañero de prisión, y Marcos -primo de Bernabé-, acerca del cual ya recibisteis instrucciones: acogedle si va a veros, y Jesús, el llamado Justo (...), que me sirven de consuelo8. Más tarde San Pablo pide a Timoteo que vaya con Marcos, pues este le es muy útil para el ministerio9. En pocos años, Marcos ha pasado a ser un amigo y un colaborador eficaz, que sirve de apoyo al Apóstol en momentos difíciles. Quizá un día Pablo pensó que Marcos no servía; ahora le quiere cerca. Las personas pueden cambiar, y, cuando tenemos que juzgar su actuación externa -las intenciones solo Dios las conoce-, nunca debemos hacer juicios fijos e inamovibles sobre ellas. El Señor nos quiere como somos, también con nuestros defectos cuando luchamos por superarlos, y, para cambiarnos, cuenta con la gracia y con el tiempo. Ante los defectos de quienes nos rodean -a veces evidentes, innegables- no debe faltar nunca la caridad que mueve a la comprensión y a la ayuda. «¿No podríamos desde ahora mirar ya a los demás de manera que sus defectos no nos descorazonasen? Llegará un momento en que las heridas serán olvidadas (...). A lo mejor muchas cosas que nos han entristecido en este día o en estos últimos tiempos van a ser olvidadas. Tenemos defectos, ¡pero podemos querernos! Porque somos hermanos, porque Cristo nos quiere de verdad... como somos»10. Esta es la razón fundamental: Cristo no quiere nuestros defectos, pero nos quiere a nosotros, aunque tenemos muchos. Que no nos distancien los defectos de aquellos con quienes convivimos, con quienes cada día nos encontramos en la oficina, en la Universidad..., en cualquier lugar de trabajo.

II. San Pablo nos da ejemplo de saber olvidar, de saber recomponer lazos rotos, de capacidad de amistad. Por su parte, San Marcos es para nosotros un magnífico ejemplo de humildad y de esperanza. Aquel suceso que motivó la separación de Pablo y de Bernabé, en el que él fue la causa de la discusión, le debió de causar al Evangelista una honda impresión y un gran dolor. Tuvo que sentir en lo más hondo de su alma el verse rechazado por Pablo, con su gran prestigio bien ganado de evangelizador incansable, de sabiduría, de santidad. Sin embargo, él también supo olvidar, y cuando se le necesita allí está él, sirviendo de consuelo a Pablo y siéndole muy útil para el ministerio.

San Marcos supo olvidar y disculpar porque tenía un alma grande, por eso fue luego un extraordinario instrumento de la gracia. «¡Qué alma más estrecha la de los que guardan celosamente su “lista de agravios”!... Con esos desgraciados es imposible convivir.

»La verdadera caridad, así como no lleva cuenta de los “constantes y necesarios” servicios que presta, tampoco anota, “omnia suffert” –soporta todo–, los desplantes que padece»11.

Si no somos humildes tenderemos a fabricar nuestra lista de pequeños agravios que, aunque sean pequeños, nos robarán la paz con Dios, perderemos muchas energías y nos incapacitaremos para los grandes proyectos que cada día tiene el Señor preparados para quienes permanecen unidos a Él. La persona humilde tiene el corazón puesto en Dios, y así se llena de gozo y se hace de alguna manera menos vulnerable; no le importa tanto lo que habrán dicho, o lo que habrán querido decir; olvida enseguida y no le da demasiadas vueltas a las humillaciones que experimenta todo hombre y toda mujer de una forma u otra en los sucesos de la vida corriente.

Esa sencillez, esa humildad, el no enredarse en «puntos de honra» que levanta la soberbia, el dejar a un lado los posibles agravios dan a la persona una gran capacidad para recomenzar de nuevo después de una cobardía o de una derrota. A San Marcos, después de la cobardía o el cansancio en el primer viaje, le vemos enseguida de nuevo en la tarea con Bernabé, dispuesto a ser fiel sin condiciones.

El que es humilde se siente con facilidad hermano de los demás; por eso busca cada día la comunicación con quienes se relaciona, y recompone la amistad si por cualquier motivo se hubiese roto o enfriado, y está dispuesto siempre a prestar una ayuda fraterna y también a ser ayudado. Así se construyen cada día las relaciones necesarias de toda convivencia. «Los que están cercanos se sostienen recíprocamente, y gracias a ellos surge el edificio de la caridad (...). Si yo, pues, no hago el esfuerzo de soportar tu carácter, y si tú no te preocupas de soportarme con el mío, ¿cómo podrá levantarse entre nosotros el edificio de la caridad si el amor mutuo no nos une en la paciencia? En un edificio, ya lo hemos dicho, cada piedra sostiene y es sostenida»12.

III. Además de sus tareas apostólicas en la extensión y consolidación de las nuevas conversiones, San Marcos fue colaborador muy cercano de San Pedro, de San Pablo y de Bernabé; y, según la tradición más firme, intérprete de San Pedro en Roma, probablemente traduciendo al griego y al latín la predicación y las enseñanzas orales del Príncipe de los Apóstoles. Y, sobre todo, fue un instrumento muy dócil al Espíritu Santo, dejándonos la joya impagable del segundo de los Evangelios.

Para nosotros es un gran motivo de consuelo y de esperanza contemplar la figura de este Evangelista: desde sus pasos primerizos hasta llegar a ser un instrumento valiosísimo en la primitiva Iglesia, y para siempre. A pesar de nuestras flaquezas, de las posibles faltas y titubeos de nuestros años pasados, podemos confiar como él en poder prestar con abnegación un servicio útil a la Iglesia, con el auxilio de la gracia. A pesar de todo, podemos también nosotros llegar a ser instrumentos eficaces.

¡Cómo ayudaría a San Pablo, ya anciano, preso en Roma! ¡Cuánta solicitud! Ambos habían hecho vida suya lo que el Apóstol de las gentes había escrito a los cristianos de Corinto: ... La caridad es paciente, la caridad es benigna...13. La caridad lo supera todo.

La caridad puede más que los defectos de las personas, que la diversidad de caracteres, que todo aquello que se pueda interponer en el trato con los demás. La caridad vence todas las resistencias. ¡Qué distinto hubiera sido todo si San Pablo se hubiera quedado con el prejuicio de que con Marcos no se podía hacer nada porque en una ocasión tuvo miedo o cansancio, o unos momentos de desánimo... y se volvió a su casa a Jerusalén! ¡Qué distinto también si Marcos se hubiera quedado con el corazón herido, guardando agravios, porque el Apóstol no quiso que le acompañase en el segundo viaje!

Pidámosle hoy nosotros a la Virgen, Nuestra Madre, que nunca guardemos pequeñas o grandes ofensas, que causarían un enorme daño en nuestro corazón, en nuestro amor al Señor y en la caridad con el prójimo. Aprendamos de San Marcos a recomenzar, una o mil veces, si por cualquier motivo tenemos un mal momento de desfallecimiento o de cobardía.

1 Hech 13, 13. — 2 Cfr. Santos Evangelios, EUNSA, Pamplona 1983, Introd. al Evangelio según San Marcos. — 3 Hech 15, 37-38. — 4 Hech 15, 39-40. — 5 San Jerónimo, Diálogo contra los pelagianos, II, 17. — 6 Cfr. Fil 24. — 7 Cfr. Col 4, 10 ss. — 8 Cfr. Col 4, 10-11. — 9 Cfr. 2 Tim 4, 11. — 10 A. Mª Gª Dorronsoro, Dios y la gente, Rialp, 2ª ed., Madrid 1974, p. 150. — 11 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 738. — 12 San Gregorio Magno, Homilías sobre el profeta Ezequiel. — 13 Cfr. 1 Cor 13, 1 ss.

 

 

“Acude con confianza a la Virgen”

Cuando te veas con el corazón seco, sin saber qué decir, acude con confianza a la Virgen. Dile: Madre mía Inmaculada, intercede por mí. Si la invocas con fe, Ella te hará gustar –en medio de esa sequedad– de la cercanía de Dios. (Surco, 695)

Contemplemos ahora a su Madre bendita, Madre nuestra también. En el Calvario, junto al patíbulo, reza. No es una actitud nueva de María. Así se ha conducido siempre, cumpliendo sus deberes, ocupándose de su hogar. Mientras estaba en las cosas de la tierra, permanecía pendiente de Dios. Cristo, perfectus Deus, perfectus homo (Símbolo Quicumque), quiso que también su Madre, la criatura más excelsa, la llena de gracia, nos confirmase en ese afán de elevar siempre la mirada al amor divino. Recordad la escena de la Anunciación: baja el Arcángel, para comunicar la divina embajada –el anuncio de que sería Madre de Dios–, y la encuentra retirada en oración. María está enteramente recogida en el Señor, cuando San Gabriel la saluda: Dios te salve, ¡oh llena de gracia!, el Señor es contigo (Lc I, 28.). Días después rompe en la alegría del Magnificat –ese canto mariano, que nos ha transmitido el Espíritu Santo por la delicada fidelidad de San Lucas–, fruto del trato habitual de la Virgen Santísima con Dios.
Nuestra Madre ha meditado largamente las palabras de las mujeres y de los hombres santos del Antiguo Testamento, que esperaban al Salvador, y los sucesos de que han sido protagonistas. Ha admirado aquel cúmulo de prodigios, el derroche de la misericordia de Dios con su pueblo, tantas veces ingrato. Al considerar esta ternura del Cielo, incesantemente renovada, brota el afecto de su Corazón inmaculado: mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios salvador mío; porque ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava (Lc I, 46–48.). Los hijos de esta Madre buena, los primeros cristianos, han aprendido de Ella, y también nosotros podemos y debemos aprender. (Amigos de Dios, 241)

 

¿Qué tenía esta profesora?

Los doce años (1964-1975) que Guadalupe Ortíz de Landázuri impartió clase en la Escuela de Maestría Industrial de la Calle Santa Engracia, dejaron huella en muchos alumnos. El pasado jueves, varias antiguas alumnas contaron algunos de los recuerdos de su profesora de Química.

Noticias11/05/2019

 

Guadalupe Ortíz de Landázuri impartió clases de química en la Escuela de Maestría Industrial Santa Engracia desde 1964 a 1975. Durante esos años dedicó mucho tiempo y esfuerzo a la formación de sus alumnas y dejó una profunda huella en ellas y en las profesoras de este centro.

Con este motivo, el jueves 9 de mayo ha tenido lugar en el IES Santa Engracia una mesa redonda presidida por la Directora, Almudena Marcos Ortíz, en la que intervinieron también dos antiguas alumnas de Guadalupe y la historiadora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, Mercedes Montero Díaz, autora de una biografía sobre Guadalupe publicada por la editorial Rialp: En Vanguardia.

Dos alumnas de Guadalupe Ortiz de Landázuri relataron algunas impresiones de su profesora de Química

Dos alumnas de Guadalupe Ortiz de Landázuri relataron algunas impresiones de su profesora de Química

“Una adelantada a su tiempo”

 

La Directora del IES Santa Engracia, Almudena Marcos, recordó que la Escuela Femenina de Maestría Industrial Santa Engracia comenzó su andadura en 1963 en su actual emplazamiento, el Palacio de los Condes de Vilana y más tarde se amplió con el contiguo edificio del Instituto de la Almudena.

El Salón de las Columnas, decorado con frescos y estucos del siglo XVIII, lugar donde se desarrolló el Coloquio, era un aula habitual de las clases que impartían Guadalupe y otras profesoras. Y destacó que la Profesora Ortiz de Landázuri fue una “adelantada a su tiempo”.

“Nos imantaba con su modo de hacer y de hablar”

Carmen Puelles Redondo, antigua alumna de Guadalupe y más tarde profesora y Directora del IES Santa Engracia, recuerda el excelente plantel de profesores, entre los que destacaba Guadalupe: “nos imantaba con su modo de hacer y de hablar”. Nos enseñó a compaginar los distintos aspectos de la vida: el trabajo, la familia… “Lo tenía todo: guapa, bella, elegante, siempre alegre, buena compañera, santa. Para nosotras era santa, por la naturalidad con la que vivía su fe”. Una de las asistentes al Coloquio, preguntó con sentido del humor sobre el apelativo o modo de llamarla las alumnas, que todo profesor tiene; Carmen Puelles contestó que a Guadalupe la consideraban santa y la llamaban así entre sus alumnas, con gran respeto.

Y continuó: “era un modelo muy atractivo para nosotras, por su alegría: siempre estaba sonriente, no la recuerdo nunca enfadada y con una mala cara”. En otro momento añadió: “cuando nos ponía un examen, nos dejaba solas y a nadie se le ocurría copiar, pues era tal la relación de confianza que tenía con sus alumnas, que nos habríamos sentido fatal si lo hubiéramos hecho: nos enseñó a ser sinceras, a amar la verdad”.

El IES Santa Engracia está junto al Patronato de Enfermos, del que san Josemaría fue capellán

El IES Santa Engracia está junto al Patronato de Enfermos, del que san Josemaría fue capellán

Continuó: “tenía una gran confianza en nosotras, sabía sacar lo mejor de nosotras y se alegraba mucho con nuestros éxitos. La recuerdo ahí, sentadita, aplaudiendo a sus alumnas cuando hacíamos una pasarela de modas dos veces al año en este salón: con qué alegría nos aplaudía al vernos hacer bien nuestro trabajo”. Una vez que se tuvieron que juntar las alumnas de dos clases por ausencia del otro profesor, cuando entró Guadalupe se hizo un silencio, y cuando acabó la clase, me dijo una alumna de la otra clase: “¿esta es vuestra profesora de Química? Jó, ¡qué suerte tenéis!”

Y concluyó: “Desde hace quince años no ha pasado ningún día sin que me acuerde de Guadalupe, todos los días me acuerdo de ella. Y esto no lo digo solo ahora, lo he dicho siempre”.

Tenía “duende”, un don especial para estar cerca del alumno

Natividad Velasco González comenzó sus estudios en la Escuela de Maestría Industrial el curso 1965/1966 y recuerda la buena formación que recibieron, con asignaturas de formación general como Lengua, Literatura, Dibujo, Política, Gimnasia, además de Física, Química, etc. Y los excelentes profesores que tuvieron.

“Me hizo amar la Química, despertando mi interés por medio del análisis de la composición de los cosméticos”, destacó una de las alumnas de Guadalupe

“Me hizo amar la Química, despertando mi interés por medio del análisis de la composición de los cosméticos”, destacó una de las alumnas de Guadalupe

A Guadalupe la recuerda especialmente por “su carisma, su elegancia y cómo sabía estar cerca del alumno, se daba e interesaba por sus problemas”. Afirmó que “me hizo amar la Química, despertando mi interés por medio del análisis de la composición de los cosméticos”. Y concluye: “cuando tienes una persona que sabe llegar al alumno, pienso: esta persona tiene duende: Guadalupe tenía duende, un don especial, a mí me metió el gusanillo de la Química e intenté matricularme en la Facultad de Químicas”.

Y concluyó: “después de tantos años, la recuerdo perfectamente; en mis círculos de amistades y de trabajo la he recordado en muchas ocasiones y no la he olvidado ni la olvidaré nunca”.

Ambición por transformar el mundo

La profesora de Historia de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, autora de la biografía En Vanguardia, centró su intervención en el contexto histórico de la vida de Guadalupe como mujer, y cómo ayudó a otras mujeres a entrar en el espacio público; comenzó por una referencia personal: cómo su ejemplo le ayudó a ella profesional y humanamente, y cómo Guadalupe se interesaba por elevar las miras humanas de las mujeres a las que trataba. Citó una carta a san Josemaría desde México cuando le manifestaba con confianza su preocupación por las mujeres a las que estaba ayudando: “tenemos –decía– que llenarlas de afán de cambiar y mejorar su entorno porque están como vacías: les falta ambición para mejorar ellas y a la vez, transformar el mundo”.

 

Intervino una antigua alumna de Guadalupe que se encontraba entre el público y resaltó que “sabía ver lo que había en las personas. Fui alumna de Guadalupe y en una ocasión se acercó a mí y me dijo: ‘esta es tu nota, un 7,6; puedes dar más”. Otra antigua alumna comentó que estaba preocupada por un trabajo que tenía que hacer sobre el poliuretano y Guadalupe se enteró; al cabo de unos pocos días, se le acercó y le dijo: “no te preocupes, Teresa, porque he encontrado un sitio donde podrás informarte sobre este material”.

La Directora del IES Santa Engracia concluyó el acto agradeciendo la asistencia a todos y alegrándose porque el acto haya sido ocasión de que las antiguas alumnas de Guadalupe compartieran sus recuerdos y el bien que les había hecho su Profesora.

 

 

Madrid prepara la beatificación de la química Guadalupe Ortiz de Landázuri

11.000 personas de más de 60 países participarán en los actos el sábado 18. Los participantes colaborarán con las Becas Harambee para investigadoras africanas. La beatificación se retransmitirá por streaming. Cuenta con una app, varios libros electrónicos, un multimedia y un recorrido de geocaching.

Notas y comunicados14/05/2019

Opus Dei - Madrid prepara la beatificación de la química Guadalupe Ortiz de Landázuri

Fotos de la Exposición 'Guadalupe: una experiencia' inaugurada anoche en el colegio Tajamar. Fotos de Javier Berguizas.

El sábado 18 de mayo la Iglesia contará con una nueva beata, la doctora química e investigadora española Guadalupe Ortiz de Landázuri (1916-1975), que será beatificada en una ceremonia que presidirá el cardenal Becciu, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, y que se celebrará en el recinto de Vistalegre a partir de las 11 h.

Junto al cardenal Becciu, concelebrarán el cardenal arzobispo de Madrid Carlos Osoro, el prelado del Opus Dei, Mons. Fernando Ocáriz, así como varios cardenales, obispos y sacerdotes.

Tras la lectura del mensaje del Papa Francisco y la fórmula solemne de beatificación se descubrirá la imagen de la nueva beata y sus reliquias serán llevadas al altar para ser veneradas.

El domingo 19 se celebrará en el mismo lugar la Misa de acción de gracias, presidida por Mons. Fernando Ocáriz, que se reunirá además en el fin de semana con las personas que se han desplazado a Madrid para este evento.

Más de 60 países

El recinto de Vistalegre se llenará con los peregrinos ya inscritos, de los que tres mil proceden de más de 60 países, en especial México, donde la nueva beata trabajó seis años. Otros muchos seguirán la ceremonia por televisión, a través de TRECE TV y por streaming desde la web del Opus Dei.

Asociaciones, parroquias y colegios seguirán la ceremonia desde otros lugares habilitados con pantallas. La beatificación también será retransmitida por canales internacionales como EWTN (Latinoamérica y Estados Unidos), MA Visióny ESNE TV (México), la peruana JN19, Laudato TV (Croacia) o Telepace (Italia).

Los peregrinos podrán rezar ante los restos mortales de Guadalupe en el Real Oratorio del Caballero de Gracia (Gran Vía, 17), y visitar la Exposición “Guadalupe. Vive la experiencia”, inaugurada anoche en el colegio Tajamar, calle Pío Felipe, 12, en Madrid, abierta hasta el día 30 de mayo.

Becas Harambee

Junto a la colaboración de jóvenes voluntarios para la buena marcha de los encuentros, la organización pedirá la ayuda y limosna de los asistentes para la dotación de cien becas para científicas africanas, que gestionará la ONG Harambee.

El comité organizador de la beatificación se planteó desde el inicio que pudieran participar personas que no se desplazan a Madrid, a través de la web www.guadalupeortizdelandazuri.org, donde hay también recursos para conocer su vida y el programa de actos, así como datos de la Causa y de la curación milagrosa atribuida a su intercesión.

A través de la app Guadalupe, disponible en Google Play y en App Store, los peregrinos podrán organizar su viaje y estancia en Madrid, con informaciones útiles.

Libro electrónico

El libro de la beatificación incluye el programa de actos, información útil, los textos de la ceremonia y de la misa de acción de gracias, los lugares de Madrid relacionados con Guadalupe y la información sobre “Becas Guadalupe”. El libro está disponible gratuitamente en las principales plataformas y en los formatos más habituales.

Entre otros materiales figuran los libros En vanguardia, de Mercedes Montero, Letras a un santo, que recoge sus cartas a san Josemaría, y el multimedia Guadalupe.

Primera persona laica del Opus Dei

La nueva beata nació a Madrid el 12 de diciembre de 1916. Estudió Químicas y fue una de las pocas mujeres que cursaban esos estudios en aquella época (1933). En Madrid se dedicó a la docencia y a la investigación, realizó su doctorado y desarrolló una gran actividad profesional y evangelizadora. En otras etapas de su vida vivió en México y Roma.

Es la primera persona laica del Opus Dei que es beatificada y fue una de las colaboradoras más cercanas del fundador san Josemaría. “La alegría contagiosa, la fortaleza para afrontar las adversidades, el optimismo cristiano y su entrega a los demás”, son algunas de las notas que la caracterizan, según el decreto de la Congregación de las Causas de los Santos.

El texto del decreto promulgado por la Congregación recoge cómo Guadalupe vivió en grado heroico las virtudes, y “se entregó por entero y con alegría a Dios y al servicio de su Iglesia, y experimentó intensamente el amor divino”.

 

 

Transmisión en directo de la beatificación de Guadalupe

La página web del Opus Dei retransmitirá en directo la ceremonia de beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri, el próximo 18 de mayo; se ofrecerá también la misa de acción de gracias, el 19 de mayo.

Noticias09/05/2019

Opus Dei - Transmisión en directo de la beatificación de Guadalupe

El enlace para seguir ambas ceremonias será: www.opusdei.org/live. Las horas señaladas son las de Madrid (CEST), UTC +2.

18 mayo, 11 h.: El 18 de mayo la retransmisión comenzará poco antes del inicio de la Santa Misa, prevista a las 11.00 de la mañana. En el enlace que ofrecemos arriba, podrá ver dos pantallas, dispuestas una encima de la otra: en la primera se transmitirá la misa en español; en la segunda, dos locutores alternarán comentarios en inglés y francés.

19 mayo, 12 h.: El 19 de mayo el streaming comenzará minutos antes del mediodía. El audio será el original de la ceremonia.

Los dos días, y poco tiempo después de la conclusión, se ofrecerá en la web del Opus Dei un resumen de 20 minutos de las ceremonias, para quien desee ver o recordar los momentos más importantes.

Otros modos de conectarse

La ceremonia podrá seguirse también desde la App de Guadalupe y desde los siguientes canales de televisión:

- 13tv (España): con comentarios de José Carlos Martín de la Hoz (postulador diocesano de la causa de beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri) y Mónica Herrero (Comité Internacional de la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri).

- EWTN (EEUU y Latinoamérica)

- Canção Nova (Brasil)

- TV Familia (Venezuela)

- MA Visión (México)

- ESNE TV (México)

- TVCa (El Salvador)

- JN19 (Perú)

- Laudato TV (Croacia)

- Telepace (Italia)

 

¿Ocultando a Dios?

Ernesto Juliá

Salvador Sortres.

photo_camera Salvador Sortres.

“Dios ha sido expulsado de las aulas, de los periódicos, de los programas de televisión, de las conversaciones con los amigos, como si fuera un trasto obsoleto que alguien ha subido al desván”, escribía días atrás Salvador Sostres en su columna de Abc

Y añadía unas palabras referidas a algunas situaciones que se dan en la predicación de algunos eclesiásticos: “parece sentirse más cómodos hablando de la doctrina social y del detalle de nuestro comportamiento diario que de la dimensión transcendente que nos diferencia de las bestias y vuelve nuestras vidas sagradas. Nos preocupa más lo que es delito que lo que es pecado, como si la Fe, y sólo la Fe, no nos justificara”.

Agradezco a Sostres sus apreciaciones, que las podemos ver como una petición a los cristianos para que en nuestras palabras y en nuestras vidas Dios esté siempre presente y con toda claridad y en la plenitud de su Ser. Dios Creador y Padre; Dios Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, Dios y hombre verdadero, que vivió, murió en la tierra, Resucitó, y nos ofreció el perdón de nuestros pecados –no se preocupó de nuestros delitos-; y quiere romper todo encuadramiento meramente terrenal de la vida del hombre, y Dios Espíritu Santo –“el amor de Dios derramado en nuestros corazones”- que nos introduce en la familia de Dios, al hacernos “hijos de Dios en Cristo Jesús”.

¿Por qué se oculta, tan a menudo y por tanta gente, el Nombre y el Ser de Dios?

En esta degradación y ocultamiento del lenguaje, hace años un amigo me comentó un tanto desesperanzado: “En los años 60 del pasado siglo, se decía Cristo sí, Iglesia no. En los 70, Dios sí, Cristo no. En los 80, religión sí, Dios no. En los 90, espiritualidad sí, religión no”. Y se preguntaba, “¿Qué nos ha quedado?”, y se respondía a sí mismo: “El “discernimiento”. Nada”.

“O Dios o yo”, ha dicho algún que otro “pensador” celoso de su independencia y de su libertad. Realmente, ¿la presencia de Dios nos quita la libertad a los hombres? ¿No es cierto que cuando quitamos a Dios de la perspectiva de nuestra vida, de las relaciones sociales y políticas, los hombres nos quitamos la libertad los unos a los otros, y nos destrozamos por el poder de unos tiranos? El siglo XX, y lo que llevamos de XXI, nos han dejado una clara muestra de que cuando Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y Cristo, Dios y hombre verdadero, desaparece del horizonte del hombre, el próximo que desaparece, y a renglón seguido, es el mismo hombre.

El hombre occidental lleva años debatiéndose en el inútil intento de sacar de su cabeza, de su corazón, a Dios, a Cristo, el Hijo de Dios que se ha hecho hombre para acercarse tanto a nosotros y llenar de Luz la obscuridad de nuestras vidas.

¿Qué ha conseguido? ¿La libertad de suicidarse? ¿La libertad de matar a su descendencia, abortándola? ¿La libertad de no amar para no vincularse con nadie y no perder, así su “libertad”? ¿La libertad de no pensar drogándose, emborrachándose?

Y en el ejercicio corrupto de su libertad, el hombre se encuentra completamente desorientado, sin rumbo, ahogando sus energías en “fetiches”, en “felicidades” que se le van de las manos tal como llegan. Sus ojos no vislumbran ya ningún sentido de su vida, por el que valga la pena vivir, sufrir, morir; y eso porque sin Dios, sin Cristo, el hombre deja sencillamente de amar en el significado más profundo de esa palabra: como Dios nos ama. Su vida carece de pleno sentido. No alcanza a entender que la tierra es demasiado pequeña para llenar el clamor de amar que late en el fondo de cada ser humano.

Nietzsche lo vio con claridad y, después de decir “Dios ha muerto”, y que él tenía que vivir “más allá del bien y del mal”, se volvió loco; y así comenzó ya a morir.

¿Cuándo descubriremos los hombres el inmenso tesoro de un Dios Creador y Padre cercan, con Quien podemos hablar como hijos queridos; de un Dios Hijo, Cristo vivo en la Eucaristía, que quiere compartir con cada uno de nosotros nuestras penas y alegrías; de un Dios Espíritu Santo que nos enseña a perdonar, a amar a nuestro prójimo, a arrepentirnos y a pedir perdón por nuestros pecados?

ernesto.julia@gmail.com

 

La Iglesia de los ricos

Ángel Cabrero Ugarte

Celebración de la Santa Misa en África

photo_camera Celebración de la Santa Misa en África

Se habla mucho de la Iglesia de los pobres. Es lógico, Jesucristo nos enseñó, en las primeras líneas del Sermón de la Montaña, en la Bienaventuranzas, “Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el reino de los cielos”. Así que cualquiera que quiera seguir el evangelio tendrá buen cuidado de ser pobre, para participar de la Iglesia que Jesucristo quiere. No vayamos a quedarnos sin el reino de los cielos.

Así las cosas, si nos tenemos que preocupar porque todos se salven, ya que debemos ocuparnos de los que están lejos de Dios, deberíamos dedicarnos a la evangelización de los ricos. Jesús tenía mucha inquietud porque la salvación de los ricos. “Jesús dijo entonces a sus discípulos: En verdad os digo: qué difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos” (Mt 19, 23). Esto suena a una llamada a la responsabilidad evangelizadora: debemos hacer un esfuerzo grande para que no se pierda ni uno de estos pobres opulentos.

En ningún sitio dice el Señor que están lejos de salvarse los pobres, que hay que dedicarse intensamente a la evangelización de los menesterosos. Más bien nos dice que debemos ser pobres para salvarnos. Está claro que a los indigentes hay que ayudarles. Siempre se ha dicho -ya Santo Tomás entraba en este asunto- que es importante facilitar al necesitado una calidad de vida mínima suficiente como para llevar una vida cristiana normal. Y, ciertamente, en Occidente, en muchos lugares se va solventando bastante el límite de la indigencia.

Sin embargo, pocas veces he visto yo una preocupación directa, declarada, de evangelización de los ricos, que son los que, con palabras de Jesús, lo tienen más feo. Y lo entendemos. Somos conscientes de que en este mundo nuestro lleno de comodidades es muy fácil quedarse atrapado por las riquezas. Es muy fácil caer en el egoísmo.

Hay mucha gente que ha viajado a países del Tercer Mundo, a lugares donde se vive muy pobremente y, sin embargo, han encontrado personas acogedoras y generosas con lo poco que tienen. Personas que viven con lo mínimo y no tienen inconveniente en acoger al peregrino que llama a su puerta. Que reparten la pobreza.

Es más, hay mucha gente que ha estado en África, en misiones de voluntariado, en lugares muy pobres, y que cuentan lo llamativo de la sonrisa de los niños, y también de los mayores, de manera que el que viaja a aquellos lugares queda con una añoranza de volver, de estar con aquellas gentes alegres.

Parece una bobada, pero la riqueza entristece, crea más deseos de tener, convierte a las personas en egoístas. Evidentemente esto es una generalización, porque en todos los sitios se puede uno encontrar con gente generosa, personas que viven desahogadamente y están siempre pensando en cómo ayudar a los necesitados. Pero lo que abunda es el cómodo, el materialista, el que se cierra en sus bienes.

Por lo tanto, parece que, en nuestro ambiente, es más urgente la evangelización de los ricos. Parece que habría que preocuparse un poco de tantas personas incapaces de entender el cristianismo porque están encerrados en sí mismo. Sin juzgar ni hablar de nadie en concreto, es tan frecuente encontrar por la calle gente triste. Sí, por las calles de los barrios ricos de Madrid, por poner un ejemplo.

Habría que plantearse, cuanto antes, qué hacemos con los ricos para que se salven, porque también ellos son hijos de Dios.

 

Fátima, una historia que cambió el rumbo del mundo

 

En 1917, en una pequeña localidad de Portugal desaparecida de todos los mapas, sucedieron unos acontecimientos que marcarían el futuro del mundo

Los protagonistas

Lucia Dos Santos nació el 22 de marzo de 1907 en el seno de una humilde familia de pastores de Aljustrel, una pequeña localidad a 160 kilómetros de Lisboa. Hija de António dos Santos y María Rosa Ferreira, Lucia era la pequeña de siete hermanos.

A los seis años, el día que hizo la primera comunión, recibió una caricia de la Virgen. Durante la ceremonia, nada más recibir el sacramento, se dirigió a una capilla lateral de la iglesia, y desde allí pudo ver cómo la imagen de la Señora le dirigía una sonrisa.

A menos de cincuenta metros de la familia Dos Santos, vivían sus primos, los Marto. El 11 de junio de 1908 nacía allí Francisco, un muchacho tímido y reservado que desde pequeño adquirió gran devoción por la Eucaristía.

Dos años más tarde, nacía la pequeña de la familia, Jacinta, una niña alegre y jovial que con gran vivacidad cumplía sus labores de pastorcilla.

Los tres primos, de edades similares y gran afinidad entre ellos, se encargaban de cuidar el rebaño. De esta manera, a primera hora de la mañana se reunían y juntos marchaban a cuidar las ovejas, mientras cantaban, bailaban y se divertían.

Ajenos a los acontecimientos convulsos que desestabilizaban el continente europeo, los pastorcillos pasaban su infancia feliz, cumpliendo con sus labores campestres. Nunca se hubieran imaginado el papel decisivo que iban a ocupar en la historia del siglo XX.

 

Los pastorcillos de Aljustrel

Los acontecimientos

Los hechos sobrenaturales iniciaron poco antes de 1917. Como narra Lucia en sus memorias, en la primavera de 1916, mientras los tres niños cuidaban el rebaño en Loca do Cabeço, vieron a cierta distancia “una luz más blanca que la nieve, distinguiéndose la forma de un joven trasparente y más brillante que el cristal traspasado por los rayos del sol.” Aquél joven se presentó como el Ángel de la paz, y arrodillado en tierra inclinó la frente hasta el suelo e invitó a los pastorcillos a rezar con él: “Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman” Después de repetir esto tres veces se levantó y dijo: “Orad así. Los Corazones de Jesús y María están atentos a la voz de vuestras suplicas” Y desapareció…

A mediados de verano, la aparición se repitió, y una vez más el Ángel de Portugal instó a los jóvenes a que rezaran y ofrecieran sacrificios.

Por último, a finales de septiembre del mismo año, el Ángel hizo su última aparición mientras los pastorcillos rezaban el rosario. En sus manos sujetaba un Cáliz, que quedó suspendido en el aire mientras se arrodillaba a rezar. Después se levantó y dio la comunión a los niños. Jacinta y Francisco era la primera vez que la recibían.

Estos acontecimientos quedaron grabados en el corazón de los tres jóvenes y les causaron una gran impresión, pero no sintieron la necesidad de comunicar a nadie lo que les había sucedido.

 

El Ángel de Portugal

 

De esta manera, pasaron los meses mientras la vida transcurría con normalidad en Aljustrel. Todo cambió el 13 de mayo de 1917.

Los pastorcillos habían salido, como de costumbre, a pastorear el rebaño familiar. Hacia el mediodía, escucharon un fuerte relámpago. Atemorizados ante la proximidad de una posible tormenta, emprendieron el regreso a casa. De repente, a pocos pasos de ellos, sobre una encina, contemplaron a una señora hermosísima, todo luz, más resplandeciente que el sol. Empezaron una conversación. Ella indició que venía del Cielo y pidió a los niños que fueran a aquel lugar el día trece de cada mes. Les prometió que irían al Cielo si rezaban el rosario todos los días para alcanzar la paz en el mundo. Y después, desapareció.

A pesar de la resistencia de sus padres, asustados por los acontecimientos narrados por sus hijos, Lucia, Francisco y Jacinta volvieron al lugar un mes más tarde, el 13 de junio, tal como les había indicado la Señora. Ella apareció a la hora. Los tres podían verla, sin embargo, Francisco no era capaz de oír sus palabras. En esa aparición la Virgen anunció que los dos hermanos pronto serían llevados al Cielo y les dio la misión de establecer en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado. Después, abrió las manos y les mostró un corazón rodeado de espinas que lo punzaban por todas partes. Y poco a poco empezó a alejarse.

Mientras tanto, en Aljustrel se había corrido el rumor de que los pequeños estaban viendo a la Virgen, de modo que se causó gran revuelo. El párroco no consideraba aquello algo divino, por el contrario, temía que fuera una visión diabólica. Esto atemorizó a Lucia, por lo que el 13 de julio ella había perdido el interés por ir a encontrarse con la Señora. Sin embargo, persuadida por sus primos, terminó dirigiéndose a Cova de Iria. Esta vez, iban acompañados de cerca de dos mil curiosos.

La Virgen volvió a aparecer y les pidió que no dejaran de rezar el rosario, con la intención de que la guerra terminara. Lucia, muy turbada por las contradicciones, pidió a la Señora un signo para que su familia creyera, a lo que Ella prometió hacer un gran milagro en octubre.

El 13 de agosto los niños no pudieron cumplir su cita, pues el alcalde del pueblo los retuvo en el calabozo, con el fin de lograr que dejaran de mentir a todo el pueblo. No obstante, nada consiguió, ni con amenazas de muerte, ya que los niños estaban dispuestos a dar la vida por cumplir con su promesa. No tenían miedo, pues la Virgen les había prometido el Cielo.

La aparición de agosto tuvo lugar el día 19. Sin que ellos se lo esperasen, la Señora apareció y pidió a los niños oraciones y sacrificios por los pecadores.

La valentía de los niños frente al alcalde provocó que muchos de los ciudadanos de la zona creyeran en las palabras de los pastorcillos, de modo que para la aparición de septiembre un gran número de gente se congregó en el lugar. Ellos no podían ver nada, pero en el momento en que llegó la Virgen notaron una extraña presencia. La Señora volvió con su súplica acostumbrada, recordó que un mes más tarde tendría lugar un gran milagro y se alejó, mientras del cielo llovían como flores blancas o copos de nieve que desaparecían antes de llegar al suelo.

El milagro solar

El 13 de octubre, miles de personas se había congregado en el lugar. Amaneció lluvioso y frío, de modo que Cova di Iría se había convertido en un gran charco de barro. Al mediodía Lucia anunció la llegada de la Virgen. Se hizo un gran silencio y la Señora habló:

Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi honor, que soy Nuestra Señora del Rosario, que continuéis rezando el Rosario todos los días, la guerra va a terminar y los soldados volverán pronto a sus casas.”

Después de estas palabras, se elevó y desapareció. La lluvia cesó inmediatamente y las nubes se abrieron. Apareció el sol como una luna de plata y empezó a girar vertiginosamente sobre sí mismo, lanzando en todas las direcciones rayos de luz amarillos, verdes, rojos, azules… que coloreaban el cielo, los árboles y a la incontable muchedumbre.

 

Testigos del milagro solar

 

De repente, dio la sensación de que el sol se caía. La gente comenzó a gritar y a arrodillarse atemorizada, rezando en voz alta. A los diez minutos, la esfera cesó y todo volvió a la normalidad. Los vestidos y la tierra, empapados por la intensa lluvia, quedaron completamente secos. Cerca de 70.000 personas fueron testigos de los sucesos.

Después de las apariciones

Después de los acontecimientos sobrenaturales, la vida volvió a la normalidad en la localidad. En el lugar indicado, pronto se levantó una Capelinha en honor a la Virgen del Rosario, tal como había pedido la Señora en la última aparición.

En diciembre de 1918 Francisco cayó enfermo, víctima de una neumonía. Falleció el 4 de abril del año siguiente, tras una dolorosa enfermedad que ofrecía por la conversión de los pecadores. Jacinta murió el 20 de febrero de 1920. Días antes había sido trasladada a Lisboa. Su mayor miedo era morir sola. Sin embargo, estando en cama, la Virgen fue a visitarla y le prometió que bajaría a buscarla cuando llegara su hora.

Lucia, inició el Noviciado como Carmelita en 1925. Gracias a ella conocemos con detalle los hechos sucedidos en 1917, pues gracias a su gran memoria pudo relatar todo lo ocurrido. Falleció el 13 de febrero de 2005 con fama de santidad. A lo largo de toda su vida siguió recibiendo apariciones de la Virgen.

 

Sor Lucia

 

Francisco y Jacinta fueron beatificados el 13 de mayo del 2000 por San Juan Pablo II; y en el centenario de la primera aparición de la Virgen, el Papa Francisco los proclamó santos en el lugar donde se llevaron a cabo los sucesos.

Los secretos de Fátima

En la aparición del 13 de julio, la Virgen reveló a los pastorcillos tres secretos con expresa prohibición de revelarlo a nadie. En 1941, Sor Lucia los puso por escrito y se los entregó al Papa para favorecer el proceso de canonización de sus primos.

El primer secreto era una visión del infierno. Sor Lucia lo narra en sus memorias:

Vimos como un mar de fuego y en él sumergidos los demonios y las almas, como brasas transparentes y negras o broncíneas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, levantadas por las llamas que de ellas mismas salían juntamente con nubes de humo, cayendo en toda dirección, así como el caer de las centellas en los grandes incendios, sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación, que horrorizaban y hacían estremecer de espanto. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes como negros carbones en ascua. Esta visión duró un momento; y debemos agradecer a Nuestra Madre celestial el habernos prevenido antes con la promesa de llevarnos al Cielo; de otra suerte, así lo creo, habríamos muerto de terror y espanto.

La segunda se refiere a la devoción del Inmaculado Corazón de María. La vidente continúa:

Asustados y como para pedir socorro, levantamos la vista hacia Nuestra Señora, la cual nos dijo bondadosa y tristemente: “Habéis visto el infierno, a donde van a parar las almas de los pobres pecadores. Para sacarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado. Si se hiciere lo que os diré, muchas almas se salvarán y vendrán en la paz. La guerra está para terminar; pero si no dejaren de ofender a Dios, en el reinado de Pio XI empezará otra peor. Cuando vieres una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal, que os da Dios, de que va a castigar al mundo por sus crímenes. Mediante la guerra, el hambre y las persecuciones contra la Iglesia y contra el Padre Santo.

Para impedir esto vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Corazón Inmaculado y la Comunión reparadora en los primeros sábados.

Si atendieren a mi súplica, Rusia se convertirá y habrá paz. Si no, difundirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones contra la Iglesia; los buenos serán martirizados, el Padre Santo tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas… El Padre Santo me consagrará Rusia, la cual se convertirá. Y se concederá al mundo un periodo de paz.

El texto del tercer secreto debía conocerse, según la voluntad de sor Lucia, en 1960. Sin embargo, Juan XXIII no quiso revelar el misterio. Fue san Juan Pablo II el que lo hizo, el 26 de junio del año 2000, un mes más tarde de la beatificación de Jacinta y Francisco.

Vimos en una luz inmensa, que es Dios, algo semejante a como se ven las personas en el espejo, cuando delante pasó un obispo vestido de blanco. Tuvimos el presentimiento de que era el Santo Padre. Vimos varios otros obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una escabrosa montaña, encima de la cual estaba una gran cruz, de tronco tosco, como si fuera de alcornoque como la corteza. El Santo Padre, antes de llegar allí, atravesó una gran ciudad, media en ruinas y medio trémulo, con andar vacilante, apesadumbrado de dolor y pena. Iba orando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino.

Llegando a la cima del monte, postrado, de rodillas a los pies de la cruz, fue muerto por un grupo de soldados que le disparaban varios tiros y flechas, y así mismo fueron muriendo unos tras otros los obispos, los sacerdotes, religiosos, religiosas y varias personas seglares.

Caballeros y señoras de varias clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la cruz estaban dos ángeles. Cada uno con una jarra de cristal en las manos, recogiendo en ellos la sangre de los mártires y con ellos irrigando a las almas que se aproximaban a Dios”.

Se han dado muchas interpretaciones del significado del enigmático texto del tercer secreto. Muchos lo relacionan con el atentado que sufrió san Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981 en la plaza de San Pedro.

En 1980, en un momento en el que el mundo estaba divido por el telón de acero, Juan Pablo II, preguntado por el tema dijo que sus antecesores no habían revelado el secreto “por no alentar el poder del mundo comunista a hacer movimientos”. Del mismo modo, criticó a los que desearon conocer el misterio únicamente por curiosidad y sensacionalismo. Y tomando un rosario, concluyó: “Aquí está el remedio contra este mal. Rece, rece y no pida nada más”.

En 1984, el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el carden Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI, dijo que el tercer milagro podía referirse a “los peligros que amenazan la fe y la vida del cristiano, y por lo tanto del mundo”.

Años más tarde, ya siendo Papa, volvió a referirse al secreto el 11 de mayo de 2010, durante la rueda de prensa llevado a cabo en el avión que le llevaba a realizar su primera visita pastoral a Fátima, con motivo del décimo aniversario de la beatificación de Francisco y Jacinta. Dijo al respecto “que los sufrimientos actuales de la Iglesia por los abusos sexuales contra niños cometidos por sacerdotes forman parte de los que anunció el Tercer secreto de Fátima”.

El mensaje

Una parte fundamental del misterio de Fátima, tal como se ha visto en las sucesivas apariciones de la Virgen, es la necesidad de Consagrar el Mundo al Inmaculado Corazón de María, haciendo una mención especial a Rusia, que en aquel momento era sacudida por el comunismo.

En 1929 la Virgen se apareció ante sor Lucia y le comunicó que había llegado el momento de realizar la Consagración. Así se lo hizo saber al Papa Pío XI. Sin embargo, no se llegó a realizar. La religiosa escribió que, si se hubiera hecho en el momento en el que fue mandado, tal vez se hubiera evitado la dominación comunista.

La primera consagración se hizo en 1931 por el Episcopado portugués. Esto supuso un renacimiento católico en el país. No obstante, Lucia anunció que con el aquel acto no se cumplía el deseo de la Virgen, pues debía ser el Santo Padre quien consagrara el mundo al Corazón Inmaculado de María.

San Juan Pablo II viajó a Fátima en 1982, y allí hizo una primera consagración. Pero la vidente le comunicó que debía hacerse en Roma. Además, si no se hacía pronto, se corría el riesgo de entrar en una tercera guerra mundial. En aquél entonces, el riesgo era inminente, pues el conflicto entre Estados Unidos y Rusia estaba en un momento álgido.

Consagración de San Juan Pablo II en el Vaticano

El 25 de marzo de 1984, Fiesta de la Anunciación, Juan Pablo II consagra una vez más el mundo, incluido Rusia, al Inmaculado Corazón de María, en unión espiritual con todos los obispos del mundo. Más tarde Lucia hizo llegar al Papa la noticia de que la Virgen le había revelado que aquella era la definitiva y satisfacía su deseo, de modo que se evitaría el surgimiento de una nueva guerra.

 

 

Fátima, hoy

Hoy en día Fátima es un lugar de peregrinación que recibe al año miles de visitas. Personas de todo el mundo viajan a Portugal para rezar en el lugar donde se apareció la Virgen. A pocos metros de la Capelinha, donde se encuentra la imagen de la Virgen del Rosario, se construyó la basílica donde reposan los cuerpos de los santos pastorcillos y de sor Lucia.

Muchos milagros han sido aprobados por intercesión de la Virgen de Fátima y de los jóvenes pastorcillos.

San Pablo VI fue el primer pontífice en visitar el Santuario, el 13 de mayo de 1967, con motivo del cincuenta aniversario de las apariciones. Allí pudo reunirse con Lucia y celebrar una misa multitudinaria, donde invocó a la Reina de la Paz para pedir por la unidad de la Iglesia y por los frutos del Concilio Vaticano II.

 

Juan Pablo II viajó a Fátima en tres ocasiones. La primera, en 1982, un año después del atentado que casi termina con su vida. Allí agradeció a la Virgen su protección. Volvió en 1991, y su última visita fue en el año 2000, con la salud bastante empeorada, para beatificar a Jacinta y Francisco.

 

Benedicto XVI en Fátima en 2010

 

Benedicto XVI visitó el lugar en el año 2010, en el décimo aniversario de la beatificación. Por último, el Papa Francisco celebró la canonización de los dos pastorcillos el 13 de mayo de 2017, centenario de la primera aparición, ante una explanada abarrotada de fieles.

Nacho Laguía

 

Sin Dios no existe la verdad, ni el bien ni el mal: Benedicto XVI

Raúl Espinoza

Tener a Dios presente en nuestras vidas le da un significado, pues en una vida lejos de él; se desconoce el bien del mal.

Papa Emérito

El papa emérito, Benedicto XVI, con la expresa autorización del papa Francisco, acaba de publicar un revelador documento, titulado: “La Iglesia y el escándalo del abuso sexual”. En el que aporta valiosos consejos y sugerencias para resolver esta dolorosa situación por la Iglesia está atravesando desde hace algunos años. Una de sus conclusiones es que la verdadera solución se encuentra en volver al amor Dios.

Considero que este importante documento de Benedicto XVI hay que leerlo con calma, sopesando cada una de sus frases, porque vierte muchos conceptos luminosos y brinda bastantes pistas para comprender mejor esta compleja problemática. Todo ello es resultado de su amplia experiencia pastoral, lo mismo que de sus análisis e investigaciones como un brillante teólogo de nuestra época.

Parte desde la revolución sexual de los años sesenta hasta lo que está ocurriendo actualmente en ciertos ambientes de la Iglesia. Todo este cambio radical del pensamiento y del sistema de valores, condujo a algunas personas a introducirse dentro de una mentalidad hedonista, manifestada en una afanosa y desbocada búsqueda “del placer por el placer mismo”.

El papa emérito realiza un espléndido diagnóstico en que resume el fenómeno de este convulsionado tiempo, cuando escribe: “Un mundo sin Dios solo puede ser un mundo sin significado. (…) En cualquier caso, no tiene propósito espiritual. De algún modo está simplemente allí y no tiene objetivo ni sentido. Entonces no hay estándares del bien ni del mal. La verdad no cuenta, en realidad no existe”.

Pero uno de los conceptos que más me impactaron es su afirmación de que detrás de todos los desórdenes sexuales dentro de la Iglesia Católica, en el trasfondo subyace una profunda crisis de fe. Porque hay teólogos que ya no creen en el mensaje de Jesucristo. Y comenta que en el Posconcilio se quiso crear una "nueva iglesia", algunos teólogos y clérigos realizaron el experimento, pero fracasaron.

Ante esa confusión doctrinal, el papa Juan Pablo II, con ayuda del cardenal Ratzinger y un equipo de expertos, elaboraron el Catecismo de la Iglesia Católica. Sin embargo, hubo quienes se opusieron a aceptar las verdades objetivas, universales y perennes, sobre todo en materia de moralidad.

Debido a ello, se publicó la encíclica Veritatis Splendor (El esplendor de la verdad) en la que se aclara –entre otros temas– que es equivocado pensar que la moral es relativa; meramente circunstancial, pasajera y efímera; en la que todas las conductas del actuar humano son concebidas dentro de una visión laxa y opinable (subjetivismo).

Como algunos teólogos no obedecieron ni fueron dóciles a este trascendental documento papal vino todo este estado de caos y anarquía, particularmente en materia de sexualidad. Y en su confusión, siguieron las teorías psiquiátricas de Sigmund Freud (Pansexualismo), Erich Fromm, Alfred. Adler, Wilhelm Reich, Carl Gustav Jung, y todo ello, mezclado con las doctrinas de Karl Marx, Friedrich Engels, del filósofo Herbert Marcuse (quien propone conjuntar las teorías de Freud con las de Marx), etc. El resultado fue esa combinación explosiva y devastadora que observamos en nuestros días.

Gracias a Dios, todo lo descrito no es una situación generalizada dentro de la Iglesia, sino que se reduce a puntos muy focalizados. En otras palabras, todo lo expuesto no nos debe llevar a una actitud pesimista y desesperanzada. En primer lugar, porque la Iglesia es Jesucristo presente entre los cristianos, el Cuerpo de Cristo, el Pueblo de Dios y Sacramento universal de Salvación y, además, durará por siempre. En segundo lugar, porque continuamente se está renovando y surgen en los cinco continentes numerosas vocaciones para la vida sacerdotal, religiosa, misionera y laical. Son miles de personas las que se convierten, encuentran a la Persona de Cristo y son bautizados. Se palpa a diario cómo la gracia de Dios fluye abundantemente y, a lo largo de su historia, la Iglesia ha superado todas sus crisis por muy acentuadas que hayan sido.

Una última reflexión. Es admirable que este papa emérito continúa velando por el bien de la Iglesia. Sigue siendo fiel y congruente a sus principios: ahondar en la verdad, con energía y determinación, aunque en ciertos sectores no sean bien recibidos sus documentos y despierten ciertas críticas. Pero, sin duda, estamos ante un papa emérito santo, valiente y sabio.

 

 

Persona y Feminismo

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Pilar Lacorte durante su sesión

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Networking

Conviene distinguir entre feminidad real y feminismo ideológico. O, como lo explica la profesora estadounidense Christina Hoff Sommers, feminismo de la libertad frente a feminismo de género. La mujer es agente necesario de la regeneración socio-cultural, hay que ir más allá del dogmatismo ideológico y del relativismo.

Son palabras de mi colega, el profesor  Doménec Melé, que ha impartido una enriquecedora sesión sobre este tema, en el Fin de semana de descanso, networking y crecimiento personal I-WiL de este año. El dr. Melé nos recordó qué aportaciones podemos rescatar de la historia de la humanidad para re-generar la sociedad:  el antropocentrismo y la libertad de la filosofía griega, la persona como sujeto de derechos en el derecho romano, el mensaje cristiano, el humanismo renacentista, los derechos humanos como aportación de la ilustración, las enseñanzas sociales de la Iglesia…

Durante su ponencia comentamos un vídeo donde Marina de la Torre explica por qué se considera feminista de la libertad, y no de género. Habla de los distintos tipos de feminismos y cómo la corriente actual y hegemónica está infantilizando a la mujer, mientras trata de despojarla de su poder de decidir y obrar libremente como individuo.

Además de contar con el Dr. Melé, las más de 30 participantes han podido disfrutar de la discusión de casos de empresa y liderazgo-con la prof. Mireia Las Heras, y conmigo misma-, preguntarse el porqué de sus acciones como individuos y miembros de una familia -con la prof. Pilar Lacorte– , analizar el proceso y los efectos de su toma de decisiones, así como aprender sobre los últimos avances tecnológicos con la presidenta del TAC, Anna Plans, para estar al día en redes sociales y, más específicamente, los riesgos que suponen para los hijos.

Os dejo con el vídeo-comentario sobre feminismos. ¡Seguimos!

 

 

Ecologistas: «buscar la pobreza…reducir consumo…regular la mortalidad»

En estos momentos, en que se promueve el ecologismo desde altas esferas religiosas y civiles, parece importante conocer algunas declaraciones de ecologistas destacados, que nos muestran los objetivos y el pensamiento más profundo de esta corriente.

El comunismo chino sería el modelo contra el calentamiento global

Karen Christiana Figueres: China comunista sería el mejor modelo para librar al planeta del calentamiento

Comunismo chino es mejor que la democracia

Karen Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, en Inglés CMNUCC), dijo que la democracia es un sistema político débil para combatir el «calentamiento global«.

Sin embargo, agregó, la China comunista sería el mejor modelo para librar al planeta del calentamiento generado por la civilización humana.

Christiana Figueres hizo la declaración  (01/13/2014), en una entrevista en la sede de Bloomberg News en Nueva York.

Jacques Yves Cousteau:

«Con el fin de estabilizar la población mundial debemos eliminar 350.000 personas por día. Es horrible decirlo, pero también es horrible no decirlo. » (Courrier de la Unesco)

Hansen espera acabar con oposición  de científicos contrarios a la teoría del calentamiento global

James Hansen: “Todos los gritos de científicos escépticos no serán ahogados mientras no estén muertos”

James Hansen director de la NASA, «Natural Science», 01:08:03:

«La insistencia en los escenarios extremos fue útil, sin duda, cuando el público ignoraba lo que está en juego con el calentamiento global y las fuente de energía a nivel mundial”.

En la Universidad de Columbia, julio de 2006 declaró:

Todos los gritos de científicos escépticos no serán ahogados mientras no estén muertos”.

Christopher Manes, líder de «Earth First»:

«Es posible que la extinción de la especie humana no sea inevitable, y hasta [será] algo bueno”.

El giro ecológico de la “postmodernidad”

Judi Bari, un activista de «Earth First»:

«Yo creo que si no derrocamos el capitalismo, no tendremos ninguna posibilidad de salvar al mundo desde el punto de vista ecológico”.

Paul Watson, co-fundador de Greenpeace y fundador de Sea Shepherd Conservation Society:

«Cuál es la verdad no importa. Sólo importa lo que la gente piensa que es la verdad «(Revista Forbes, noviembre 1991)

Mayer Hillman, del Policy Studies Institute, un think-tank ambientalista:

«La democracia es un objetivo menos importante que la protección del planeta contra el fin de la vida… las restricciones a las emisiones de carbono deben ser impuesto al pueblo, les guste o no”.

Maurice Strong, ex Secretario General de la ECO 92 y ex asesor de Kofi Annan, sec. General de las Naciones Unidas:

Maurice Strong buscar el colapso de la civilización para salvar el planeta

Maurice Strong: para salvar al mundo, la solución sea el colapso de la civilización industrial… buscar la pobreza … reducir el consumo de los recursos … instalar normas para la mortalidad

«Es posible que lleguemos a un punto en que, para salvar al mundo, la solución sea el colapso de la civilización industrialbuscar la pobrezareducir el consumo de los recursos instalar normas para la mortalidad”.

Stephen Schneider, del National Center for Atmospheric Research, en Boulder, Colorado:

«Debemos presentar escenarios aterradores, proferir afirmaciones simplistas y catastróficas sin tener en cuenta las dudas que podamos tener. Cada uno de nosotros tiene que elegir entre la eficiencia y la honestidad”. (Discover Magazine 1989)

Ottmar Edenhofer, co-presidente del Grupo de Trabajo III del IPCC:

«Tenemos que decir claramente que en realidad nosotros redistribuimos la riqueza del mundo a través de la política climática… tenemos que liberarnos de la ilusión de que la política climática internacional es una política ambiental. No tiene casi nada que ver con una política para el medio ambiente, con problemas del tipo de la deforestación o el del agujero de ozono”.

John Holdren, asesor de Obama para la Ciencia: utilizar otro «término talismán» para la misma cosa:

El término «calentamiento global» es fácilmente ridiculizable. «Cada vez que salimos con nuestros coches (nos preguntan) ¿Dónde está el calentamiento global? Pero si hablamos de «alteración del clima global» (global climate disruption) es un término genérico que se puede aplicar a todas las condiciones climáticas».

Eric Schmidt, CEO de Google: cuestionar el alarmismo climático es criminal:

«Algunas personas desde mi punto de vista dudan de la ciencia de modo criminal«. «Estoy de acuerdo – agregó James Cameron – criminal. Chicos, tenemos que evolucionar mentalmente y filosóficamente para algo que nunca existió antes. Tenemos que transformarnos en un pueblo tecno-indígena de toda la tierra, no de un estado, sino de un planeta «(Silicon Valley, octubre de 2010)

 

 

El papa Francisco recordó

¿Qué va a quedar de la Jornada Mundial de la Juventud? Una pregunta casi ritual tras la celebración del evento periódico que introdujo en la Iglesia san Juan Pablo II. Las respuestas son múltiples, pero me atrevo a afirmar –con la experiencia de los años- que muchos la recordarán como un hito crucial en su vida: allí se encontraron con la Persona de Jesucristo, tanto dentro de su alma, como en la alegría vital de otros miles de jóvenes.

Una vez más lo recordó en Panamá el papa Francisco, también con palabras gráficas de san Óscar Romero. Me vino a la memoria el grito “no tengáis miedo…” con el que Juan Pablo II inauguró su pontificado. Lo desarrollaría pronto en su primera encíclica, de 1979, Redemptor hominis, que comienza justamente con esta frase: “El redentor del hombre, Jesucristo, es el centro del cosmos y de la historia”. Y confiaba públicamente que “a Cristo Redentor elevé mis sentimientos y mi pensamiento el 16 de octubre pasado, cuando después de la elección, se me hizo la pregunta: ‘¿Aceptas?’. Respondí: ‘En obediencia de fe a Cristo, mi Señor, confiando en la Madre de Cristo y de la Iglesia, no obstante las graves dificultades, acepto’”.

Jesús Domingo Martínez

 

El estilo autoritativo

Los padres sobreprotectores suelen considerarse muy buenos padres. En una viñeta de Rudy Pali se ve como una mamá le está haciendo los deberes a su hijito, que consisten en escribir en una pizarra 40 veces la frase “debo aprender a hacer las cosas solito”. Cuando llega a la 39 la mamá le entrega la tiza al niño mientras le dice: “¡Toma, la última escríbela tú!”

Donde mejor encaja la educación liberal es en el estilo paterno permisivo, que se basa en la transigencia: hay afecto pero no control y exigencia; casi todo está permitido; no se establecen normas de conducta ni límites. Los hijos rehúyen el esfuerzo, lo que genera malos resultados escolares.

El estilo autoritativo o democrático (nada que ver con el autoritario), está considerado por los expertos como el mejor, porque combina la exigencia con la persuasión; se marcan límites al comportamiento de los hijos pero en un clima participativo y estimulante; favorece la libertad responsable y crea una elevada motivación de logro.

Para J. L. Pinillos ese estilo de autoridad “promueve la autonomía responsable y la independencia creadora”. A diferencia de otros, no está centrado en los padres, sino en los hijos, ya que arranca de sus necesidades y fomenta su participación; además sustituye la exigencia externa por la apelación a la auto-exigencia; existe confianza entre padres e hijos, pero no “igualdad”. Los padres autoritativos tienen en cuenta la opinión de los hijos, pero saben que la decisión final les corresponde a ellos.

El estilo autoritativo, a diferencia de los demás, no cae en extremismos. Pienso que sus valores son una buena referencia para la mejora de los restantes estilos.

Jesús D Mez Madrid

 

 

Viven del marketing y las apariencias.

Los partidos políticos hoy viven casi obsesivamente del marketing y las apariencias. Olvidan que presentar candidatos honrados es la primera decisión acertada: obtener votos es generar confianza ciudadana hacia un candidato.

Los partidos políticos, en ocasiones, presentan candidatos sobre los que hay un nubarrón de dudas sobre su honradez, casi sólo con la duda de si los asuntos turbios acabarán en el juzgado y si será condenado o no: ahora tienen ocasión de elegir candidatos honrados.

Cuando algo huele a podrido, no suele fallar: es que está podrido o tenemos una cloaca al lado. Ahora que los partidos hablan tanto de renovación y regeneración, buscando también candidatos independientes, no debería ser tan difícil retirar de las candidaturas a quienes huelen a podrido, incluso si son ahora alcaldes o diputados. No es juzgar con precipitación, sino garantizar la honradez de los candidatos, por el bien del propio partido: basta recordar la frase de Plutarco, sobre Pompeya Sila, la mujer de Julio César: “la mujer del César no sólo debe ser honrada sino también parecerlo”. Pues un candidato en una democracia debe estar limpio.

Además, si los dirigentes tienen perspectiva política, saben que las sospechas fundadas y extendidas hacen mucho daño al partido, por lo que electoralmente les interesa que haya candidatos limpios: en un municipio pequeño o mediano se conoce bastante bien a los candidatos, las turbulencias que se comentan en comercios y bares, y se sabe más de lo que parece.

Domingo Martínez Madrid

 

 

La Ilusión

La ilusión es para el espíritu, lo que los sanos alimentos y el agua son para el cuerpo, de ahí que un hombre (o mujer) sin ilusiones sea, “un cuerpo ya muerto”.

            Sin ilusiones no es posible la vida, al menos la vida positiva y dinámica que caracteriza al ser humano y que lo diferencia del resto de los seres vivos que habitan la Tierra. Sin ilusión “hasta desaparece de la mente el pasado, el presente y, por descontado no se vislumbra ningún futuro”.

            Nada positivo se ha hecho nunca en el mundo sin esa ilusión, la que como fuerza multiplicadora impulsa al individuo hacia metas ni soñadas por él mismo, antes de recibir ese... “efluvio que debe nacer en el seno de los dioses”.

            Por todo ello, grandes son los hombres y mujeres que saben insuflar, o mejor aún inculcar ilusión positiva en sus semejantes; pues ellos son los grandes Maestros en los diez mil caminos de la vida, para que ésta sea mucho más llevadera por el género humano.  Y no creamos y pensemos que este don está reservado sólo a los hombres que la sociedad considera “grandes”, puesto que aun siéndolo, no es exclusiva de ellos esa maestría. El Maestro (y adrede lo pongo con mayúscula) surge en cualquier “rincón”, donde exista una pequeña “tribu o agrupación humana”, y en ella ejercerá aún sin proponérselo esa Maestría de vida en la que los demás podrán beber, si así lo quieren. Lo que ocurre es que suele no verse lo que es positivo, por cuanto lo negativo, “es más fácil y brilla y atrae mucho más”, para desgracia del que se deja influir por, “las luces de bengala y las plumas del pavo real”.

            Hechas estas reflexiones y situándome en esta época “riquísima” en la que me ha tocado vivir, yo pienso que todo lo que está ocurriendo en el mundo es por falta de ilusión, por falta de fe en el hombre y el verdadero progreso del mismo. Imbécilmente todo lo que está ocurriendo, es por miedo, por ese miedo y el egoísmo que conlleva este padecimiento, el que como ambición desmedida; “es la planta parásita que está secando todos los verdaderos valores de una Humanidad que se nos muere”, y se nos muere la Humanidad por cuanto le han segado todas sus ilusiones y sólo le han dejado... “el veneno de los mil vicios”.

            Por tanto necesitamos verdaderas Escuelas de Hombres y Mujeres que sepan captar la Divina Ilusión y que sean igualmente portadores de esa correa de transmisión que les haga transmitir ese sentimiento imprescindible al resto de los hombres.

            ¿QUÉ HOMBRES Y MUJERES NOS ESTÁN FORMANDO LAS UNIVERSIDADES, “OFICIALES O NO OFICIALES”?

            ¿Qué hombres y mujeres nos están formando las otras escuelas, cuyos intereses son netamente partidistas y elitistas, en el sentido de crear una élite “privada” y al sólo servicio de los intereses particulares del grupo?

                        Son algunas de las preguntas que hay que lanzar al viento y que “el eco” las difunda por el ancho mundo... puede que ese eco lo recojan Hombres y Mujeres verdaderamente dignos de denominarse con esas grandes palabras (HOMBRE-MUJER) y que ese murmullo se convierta en el clamor que necesitamos para que los valores positivos sean los que se impongan; y no precisamente sean impuestos por la fuerza, sino por la razón  y el inteligente discernimiento que debe caracterizar al ser que ya está en un buen grado de cultivo y madurez humana.

            Por tanto, todo aquel que tenga “una micra de esta buena semilla”, debe empezar a ejercer de Maestro, y debe empezar ya a transmitir el máximo grado de ilusión del que él mismo sea portador; pues curiosa y afortunadamente, la ilusión se transmite y al propio tiempo enriquece al que la posee por cuanto éste “da y recibe” al mismo tiempo, algo que él mismo necesita para su propio y verdadero enriquecimiento.

            Debemos reírnos de “los modernos cuervos y aves necrófagas” que asolan el mundo con sus absurdos y tétricos “graznidos”, debemos inculcar a todo aquel que quiera oírnos... la idea de que no, que el mundo no va a consumirse en el propio “fuego” que se ha creado encima de su propia corteza terrestre; lo mismo que tampoco se ha consumido “por las propias fuerzas telúricas que emanan de la Madre Tierra y de su magma incandescente, el que celosamente guarda en su seno y del que nos da pruebas cuando revienta un volcán o surge la indomable fuerza de un terremoto, o maremoto”. “El hombre y afortunadamente... es menos poderoso”.

            Debemos rebelarnos contra “los diez mil absurdos que nos rodean” y buscar sin violencia los verdaderos valores que nos son verdaderamente necesarios. Hay que tratar de ser o aproximarse al menos, al filósofo... “Hay que pensar y analizar mucho más el barril del sabio Diógenes que el Imperio de su coetáneo Alejandro”, sin caer en extremos que nos encastillen, en muros sin retorno.

            Hay que volver a practicar la amplia y sana sonrisa y dejar el rictus cuasi paralizante de la crispación que hoy invade la Tierra.

            Hay que procurar disfrutar de las cosas verdaderamente sanas y que tenemos a nuestro alcance y “olvidar” las que no podemos obtener, o las que pudiendo acceder a ellas nos perjudican más que nos benefician... ¡¡Hay que volver a vivir con ilusión!!

            Hay que saber renunciar a “los diez mil juguetes que se nos han impuesto y que no sirven absolutamente para nada, salvo para crearnos falsas necesidades-vicios y las angustias consiguientes al no poder “disfrutar” lo que psicológicamente se nos ha colocado en la mente”.

            Hay que procurar “girar al ritmo que lo hace nuestra propia Madre Naturaleza”, la que por mucho que la forcemos nunca acelerará, “las vueltas del eje de la Tierra, ni las que ésta da alrededor del Sol”.

            Debemos, por tanto, adecuarnos “a la gravitación natural” y dejarnos del absurdo y pernicioso aceleramiento en que nos han sumergido “los dioses modernos”. Hay que trabajar –desde luego que sí-, pero no hacerlo de la forma esclavizante actual, donde el hombre (que tiene luz eléctrica las veinticuatro horas) es capaz de trabajar por causas absurdas, hasta que cae casi desfallecido; e incluso entonces, en vez de caer en el lecho buscando el sedante descanso natural, imbécilmente  toma estimulantes y drogas “legales” (o ilegales) para mantenerse despierto y en acción... “Hasta los animales se reirían  de nosotros si supieran y pudieran hacerlo”.

            Hay que trabajar, sí, pero racionalmente y produciendo aquellos artículos o valores que nos son precisos y necesarios, material y espiritualmente; de ahí que el trabajo deba ser equilibrado con un “ocio constructivo” y verdadero “segundo trabajo”, puesto que el ocio debe ser el trabajo del espíritu y dedicado a la verdadera formación intelectual y espiritual que mejore al hombre y su entorno.

            Hay que trabajar y tratar de hacerlo en aquello que a uno le agrade, se gane más o se gane menos... si se consigue lo suficiente para vivir, ya es bastante, puesto que haciendo ese tipo de trabajo, el mejor sueldo será siempre la ilusión que se pone en el mismo y la que se recibe y acrecienta en dicha realización. Seguro que en ese camino se progresa y se perfecciona el hombre mucho más que en el trabajo mecánico para ganar más; pues inteligentemente el hombre debe aprovechar el medio digna y noblemente y no lo contrario, que es lo que está ocurriendo... que es el medio el que esclaviza al hombre, muchas veces sin que éste lo note y sin darse cuenta de la marioneta en que ha sido convertido.

            Por todo lo dicho y en lo tocante al dinero (“sublime palabra”) es el dinero el que tiene que servir al hombre y no el hombre al dinero, puesto que en el primero de los casos se da lugar para que el dinero sea vehículo de satisfacciones y felicidades y en el segundo, provoca frustraciones y desgracias inimaginables, puesto que nunca la cantidad guarda realmente relación con el apetito del ambicioso el que pasa a ser esclavo del dinero. En definitiva... “el dinero debe ser un medio... nunca un fin”.

            Analicemos todo cuanto nos rodea, hagámoslo sin prisa, pero sin pausa, busquemos lo que de aprovechable exista y desechemos sin reparo lo inservible... encontraremos LA ILUSIÓN VERDADERA y comenzaremos a reandar el camino en una senda mucho más positiva, mucho más bonita y placentera, más pacífica, más creadora y en definitiva... MUCHO MÁS HUMANA.

            Pienso sinceramente que es posible y sin mucho esfuerzo, sólo se necesita... “Romper algunas pequeñas ligaduras que no van a conmocionar al mundo ni a la sociedad, si de verdad sabemos hacerlo con inteligencia, fe... y, como no... con ILUSIÓN”. (Escrito a principios de la década de los ochenta del pasado siglo e incluido en mi libro, “España aquí y ahora”).

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php