Las Noticias de hoy 14 Mayo 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    martes, 14 de mayo de 2019     

Indice:

ROME REPORTS

Nuestra Señora de Fátima: “Guíanos por el camino de la santidad”

Burkina Faso: El Papa ora por las víctimas del ataque terrorista en una iglesia

Diaconado femenino: El Papa aclara que no tiene “miedo al estudio”

Francisco convoca a los jóvenes en Asís para “cambiar la economía actual”

SAN MATÍAS, APÓSTOL*: Francisco Fernandez Carbajal

“Auxilio de los cristianos”: San Josemaria

Entrevista al Prelado sobre Guadalupe Ortiz de Landázuri

Dossier informativo sobre Guadalupe Ortiz de Landázuri

«Soy del Cielo»: el relato de Fátima: E. Gil

La Pascua, el mejor tiempo de alcanzar la identificación con Cristo: Pedro Beteta

Superar los nacionalismos en defensa del sueño europeo y la auténtica humanidad: Salvador Bernal

Yo decido qué contenido es inapropiado para mis hijos: Video Blocker

Los retos virales del momento: conoce lo que hacen los adolescentes por un like

Guadalupe: un camino al Cielo en la vida cotidiana

ESCUELA PARA PADRES Pedir perdón a los hijos por haberlos educado mal.: Francisco Gras

La libertad de expresión, tanto on line, como en el campus.: Valentín Abelenda Carrillo

Intercesora contra las nuevas esclavitudes: Pedro García

La amenaza del yihadismo sigue presente: Domingo Martínez Madrid

El político como primer ladrón del dinero público: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

Nuestra Señora de Fátima: “Guíanos por el camino de la santidad”

Mensaje del Papa en el 13 de mayo

mayo 13, 2019 19:44Larissa I. LópezMaría y mariología

(ZENIT – 13 mayo 2019).- “Guíanos por el camino de la santidad”. Esta es la petición del Papa dirigida a la Virgen de Fátima.

Hoy, 13 de mayo de 2019 se celebra en la Iglesia la festividad de la Virgen de Fátima y el Papa Francisco ha transmitido un mensaje especial en su cuenta de Twitter. El texto completo del mismo reza lo siguiente: “María, Virgen de #Fátima, estamos seguros de que cada uno de nosotros es precioso a tus ojos y que nada de lo que habita en nuestros corazones es ajeno a ti. Custodia nuestra vida entre tus brazos, guíanos a todos nosotros por el camino de la santidad”.

13 de mayo de 1917

En 1917, en plena Guerra Mundial, tres pastorcillos –Jacinta, Francisco y Lucía- recibieron la visita de María Santísima, quien se dio a conocer como la Virgen del Rosario y les mostró su Sagrado Corazón. También les pidió que volvieran a aquel lugar durante otros cinco meses, hasta octubre, todos los días 13 y así lo hicieron.

Mensaje de oración y conversión

La Virgen les confió secretos del Cielo a los niños y pidió a la humanidad que se convirtiera de sus pecados. Predijo a los pastorcillos guerras y sufrimientos si los hombres no se arrepentían. También les reveló un secreto, dividido en tres partes.

No obstante, el mensaje fundamental de Fátima es de esperanza, de oración. En su segunda aparición, la Virgen les indicó a los pequeños que Jesús quiere establecer en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado de María. Además, en todas las apariciones hizo hincapié en la importancia de rezar el Rosario.

En definitiva, el mensaje perpetuo de Fátima es la oración y la conversión personal.

El Papa en Fátima

En el día del centenario de la primera de las apariciones de María, 13 de mayo de 2017, dos de los tres pastorcitos, Santa Jacinta y San Francisco Marto, fueron canonizados por el Papa Francisco en Fátima.

Con respecto a ellos, el 14 de mayo de 2017, el Santo Padre destacó que su santidad “no es la consecuencia de las apariciones, sino de la fidelidad y del ardor con los cuales han respondido al privilegio de poder ver a la Virgen María… Rezaban frecuentemente el Rosario, haciendo penitencia  y ofreciendo sacrificios  para obtener el fin de la guerra y por las almas que más necesidad tenían de su misericordia”.

Igualmente, actualizó el ejemplo de estos dos santos para nosotros, recordando que “En nuestros días también hay tanta necesidad de oración y de penitencia para implorar la gracia de la conversión, para implorar el fin de tantas guerras que hay por todo el mundo, que se extienden cada vez más, lo mismo que el fin de tantos conflictos absurdos, grandes y familiares, pequeños, que desfiguran el rostro de la humanidad”.

 

Burkina Faso: El Papa ora por las víctimas del ataque terrorista en una iglesia

El padre Siméon Yampa y cinco fieles

mayo 13, 2019 17:31Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 13 mayo 2019).- El Papa Francisco recibió “con pena” la noticia del ataque a una iglesia en Dablo, Burkina Faso, ocurrido ayer domingo, 12 de mayo de 2019, durante la misa dominical, causando la muerte del padre Siméon Yampa y de cinco fieles cristianos.

“Francisco ora por las víctimas, sus familias y toda la comunidad cristiana del país” ha declarado Alessandro Gisotti, director interino de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en su cuenta oficial de Twitter, este lunes, 13 de mayo de 2019.

Este lunes, 13 de mayo, se celebra el funeral de los 5 fieles y del párroco, Siméon Yampa, a quien el obispo de Kaya, Mons. Théophile Nare, describió como “una persona humilde, obediente y llena de amor, que amó a sus feligreses, hasta el sacrificio final”.

Durante la misa dominical

El atentado se produjo ayer, a las 9 de la mañana, en la iglesia de la parroquia católica del Beato Isidoro Bakania en Dablo, un pueblo a 90 km de Kaya, en el norte del país, en la provincia de Sanmatenga, y la Misa acababa de comenzar, cuando un comando de 20 yihadistas llegó a bordo de motocicletas, rodeando la iglesia, ha relatado Mons. Théophile Nare, obispo de Kaya, en declaraciones a Vatican News.

Según el prelado africano, esta es la primera vez que han visto un ataque de tal violencia contra una comunidad cristiana, a pesar de que la situación de seguridad es “realmente precaria” en la región.

Así recuerda los hechos: “Llegaron en motocicleta, rodearon la iglesia, empezaron a perseguir a la gente, hubo un gran pánico: los que podían, huían, mientras que los ancianos, que no pudieron escapar, tuvieron que quedarse allí y los terroristas les advirtieron que no se movieran, incluso a las mujeres. El párroco, Don Siméon, que había sido alertado, intentó escapar por una de las puertas de la sacristía, pero lo vieron de lejos, le dispararon y lo mataron”.

“Luego volvieron a la iglesia, revisaron a la gente, requisaron todos los teléfonos móviles y como habían ordenado a un número de personas que se quedaran tiradas en el suelo, dispararon a cinco de ellas y las mataron”, narra Mons. Théophile Nare, ordenado obispo de Kaya hace 2 meses.

Después de los disparos, “incendiaron la iglesia y luego se dirigieron a la enfermería del pueblo, donde incendiaron algunas estructuras y antes de partir tomaron también las motocicletas de los fieles que habían ido a misa y huyeron con ellas”.

Ataque a una iglesia protestante

En Burkina Faso, aumentan los ataques a las comunidades cristianas. Esta última matanza se produjo dos días después de que las fuerzas especiales francesas, de nuevo en el norte del país, liberaran a cuatro rehenes secuestrados el 1° de mayo en Benín, señala el portal de información del Vaticano. Una redada en la que dos oficiales franceses fueron asesinados.

El 29 de abril de 2019, el terrorismo islámico golpeó otra iglesia, de nuevo el domingo y al final del servicio, matando a un pastor protestante junto con cinco fieles en Silgadji, en la provincia de Soum. Los atacantes huyeron en motocicleta a Malí, cuya frontera está a sólo cien kilómetros.

A mediados de febrero, un sacerdote español y cuatro oficiales de aduanas fueron asesinados en un ataque yihadista en el este de Burkina Faso, apunta la agencia Fides, mientras que no hay noticias del padre Joël Yougbaré, párroco de Djibo. El sacerdote de Burkina Faso desapareció en el norte del país el domingo 17 de marzo de 2019.

 

 

Diaconado femenino: El Papa aclara que no tiene “miedo al estudio”

En la rueda de prensa del vuelo papal

mayo 13, 2019 19:56Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 13 mayo 2019).- “No tengo miedo al estudio, pero hasta este momento no está claro”, aclaró el Papa Francisco en su conferencia de prensa al regreso del viaje apostólico a Bulgaria y Macedonia del Norte, cuando un periodista le preguntó sobre el diaconado femenino.

En Bulgaria, el Santo Padre visitó una comunidad ortodoxa que continúa con una larga tradición de ordenar a mujeres diaconisas para proclamar el Evangelio. A los pocos días del viaje internacional, el Papa se reunió en el Vaticano con la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), y hace tres años solicitó una comisión para estudiar el diaconado femenino.

En este contexto, Francisco explicó que la comisión para estudiar este tema se creó y ha trabajado durante casi dos años. “Eran todos distintos, todos ‘sapos de distintos pozos’. Todos pensaban diferente, pero han trabajado juntos y se han puesto de acuerdo hasta un cierto punto. Pero, cada uno de ellos tiene su propia visión que no concuerda con la de los otros. Y ahí se han detenido como comisión y cada uno está estudiando cómo seguir adelante”.

¿Ordenación sacramental?

Según el Papa, sobre el diaconado femenino, “hay un modo de concebirlo no con la misma visión del diaconado masculino”. Por ejemplo –indicó–: las fórmulas de ordenación diaconal encontradas hasta ahora —según la comisión— no son las mismas para la ordenación del diácono masculino y se parecen más a la que hoy sería la bendición de una abadesa. Este es el resultado de algunos de ellos, yo estoy hablando así, de memoria. Otros dicen “no, esto es una fórmula diaconal”, pero discuten, no está claro. Había diaconisas al inicio, ¿pero era ordenación sacramental o no? Sobre eso se discute y no está claro.

Sí, ayudaban; por ejemplo, en la liturgia lo vemos, en los bautismos como eran por inmersión, la diaconisa ayudaba cuando se bautizaba a una mujer, relató el Papa. También en la unción en el cuerpo de la mujer. Luego salió un documento en el que se veía que las diaconisas eran llamadas por el obispo cuando había una disputa matrimonial para la nulidad o el divorcio o la separación. Cuando la mujer acusaba al marido de golpearla llamaban a la diaconisa para que esta viera el cuerpo, por los moratones y así testimoniaba en el juicio. “Es lo que recuerdo, pero lo fundamental es que no hay certeza de que fuese una ordenación con la misma forma y finalidad que la ordenación masculina. Algunos dicen: Está la duda, continuemos estudiando”.

Sacerdotisas paganas

Es curioso que donde hubo diaconisas se sitúa casi siempre en una zona geográfica, sobre todo en Siria, pero en otras partes no existían o eran pocas, explicó el Pontífice, asegurando que recibió todos los datos de la comisión.

“Cada uno sigue estudiando y se ha hecho un buen trabajo porque se ha llegado hasta un cierto punto común que puede servir como base para seguir adelante, estudiar y dar una respuesta definitiva sobre: sí o no, según las características de la época”.

Hay algo interesante, señaló Francisco: Algunos —ahora nadie lo dice— algunos teólogos hace algunos años, hace 30 años, por ejemplo, decían que no había diaconisas porque las mujeres estaban en segundo plano en la Iglesia y no solo en la Iglesia. Pero es curioso, en esa época había muchas sacerdotisas paganas. El sacerdocio femenino en el culto pagano estaba a la orden del día. Entonces, ¿cómo se entiende que existiendo este sacerdocio femenino pagano con las mujeres no se diese en el cristianismo?

“Esto es lo que se está estudiando, pero hemos llegado a un punto y ahora cada uno de los miembros está estudiando según su tesis. Esto es bueno. Varietas delectat”, concluyó.

 

Francisco convoca a los jóvenes en Asís para “cambiar la economía actual”

Mensaje a economistas y emprendedores

mayo 13, 2019 17:34Larissa I. LópezPapa y Santa Sede

(ZENIT – 13 mayo 2019).- El Papa Francisco ha invitado a los jóvenes economistas, emprendedores y emprendedoras de todo el mundo a “un evento que nos ayude a estar juntos y conocernos, que nos lleve a hacer un ‘pacto’ para cambiar la economía actual y dar un alma a la economía del mañana”.

Así lo expresó el Santo Padre en una carta, publicada el 11 de mayo de 2019, en la que convoca a los jóvenes con dicho perfil a participar en “Economía de Francesco”, una cita que tendrá lugar en Asís entre los días 26 y 28 de marzo de 2020.

San Francisco de Asís

Francisco considera que es preciso “re-animar” la economía “en beneficio no solo de los más pobres, sino de toda la humanidad” y propone la ciudad de Asís como lugar de encuentro porque simboliza un “mensaje de un humanismo de fraternidad” que puede inspirar una nueva economía.

Efectivamente, San Francisco de Asís constituye el ejemplo por excelencia del cuidado de los débiles y de una ecología integral que conecta con la idea del Pontífice de que “la protección del medio ambiente no puede separarse de la justicia para los pobres y de la solución de los problemas estructurales de la economía mundial”.

Por todo ello, “Economía de Francesco” es un título perfecto para este evento, ya que “Nos ofrece un ideal y, de alguna manera, un programa”, dice el Papa.

Llamamientos

Además, el Papa matiza que esta llamada  a construir nuevas formas de economía y progreso es para toda la sociedad, pero especialmente para los jóvenes porque “con vuestros deseos de un porvenir hermoso y feliz, ya sois profecía de una economía que se preocupa por la persona y por el medio ambiente”.

Junto a la juventud, el Obispo de Roma citará también “a algunos de los mejores cultores y cultoras de la ciencia económica, así como a los empresarios y empresarias que ya están comprometidos en todo el mundo con una economía que sea coherente con este marco idea” para que les acompañen.

A continuación, exponemos la carta completa del Papa Francisco, publicada por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

***

A los jóvenes economistas, emprendedores y emprendedoras de todo el mundo

Queridos amigos:

Os escribo para invitaros a una iniciativa que he deseado tanto: un evento que me permita encontrar a quienes hoy se están formando y están empezando a estudiar y practicar una economía diferente, la que hace vivir y no mata, que incluye y no excluye, que humaniza y no deshumaniza, que cuida la creación y no la depreda. Un evento que nos ayude a estar juntos y conocernos, que nos lleve a hacer un “pacto” para cambiar la economía actual y dar un alma a la economía del mañana.

¡Sí, necesitamos “re-animar” la economía! ¿Y qué ciudad es más adecuada para esto que Asís, que desde hace siglos es símbolo y mensaje de un humanismo de fraternidad? Si San Juan Pablo II la eligió como ícono de una cultura de paz, a mí también me parece un lugar inspirador de una nueva economía. Aquí, de hecho, Francisco se despojó de toda mundanalidad para elegir a Dios como la estrella polar de su vida, haciéndose pobre con los pobres, hermano universal. De su elección de pobreza brotó también una visión de la economía que sigue siendo muy actual. Puede dar esperanza a nuestro mañana, en beneficio no solo de los más pobres, sino de toda la humanidad. Es necesaria, efectivamente, para las suertes de todo el planeta, nuestra casa común, «nuestra hermana la madre tierra», como la llama Francisco en su Cántico del Hermano Sol.

En la Carta Encíclica Laudato si’ subrayé que hoy más que nunca, todo está íntimamente conectado y que la protección del medio ambiente no puede separarse de la justicia para los pobres y de la solución de los problemas estructurales de la economía mundial. Por lo tanto, es necesario corregir los modelos de crecimiento que son incapaces de garantizar el respeto del medio ambiente, la acogida de la vida, el cuidado de la familia, la equidad social, la dignidad de los trabajadores, los derechos de las generaciones futuras. Desgraciadamente, sigue sin escucharse la llamada a tomar conciencia de la gravedad de los problemas y, sobre todo, a poner en marcha un nuevo modelo económico, fruto de una cultura de comunión, basado en la fraternidad y la equidad.

Francisco de Asís es el ejemplo por excelencia del cuidado de los débiles y de una ecología integral. Me vienen en mente las palabras que el Crucifijo le dirigió en la pequeña iglesia de San Damián: «Ve, Francisco, repara mi casa que, como ves, está toda en ruinas». Esa casa que hay que reparar nos concierne a todos. Se trata de la Iglesia, de la sociedad, del corazón de cada uno de nosotros. Se trata también cada vez más del medio ambiente que necesita con urgencia una economía saludable y un desarrollo sostenible que cure sus heridas y garantice un futuro digno.

Frente a esta urgencia, todos, absolutamente todos, estamos llamados a revisar nuestros esquemas mentales y morales, para que puedan estar más en conformidad con los mandamientos de Dios y con las exigencias del bien común. Pero he pensado en invitar de forma especial a vosotros los jóvenes porque, con vuestros deseos de un porvenir hermoso y feliz, ya sois profecía de una economía que se preocupa por la persona y por el medio ambiente.

Queridos jóvenes, sé que sois capaces de escuchar con el corazón los gritos cada vez más angustiosos de la tierra y de sus pobres en busca de ayuda y de responsabilidad, es decir, de alguien que “responda” y no dé la espalda. Si escucháis a vuestro corazón, os sentiréis portadores de una cultura valiente y no tendréis miedo de arriesgaros y de comprometeros en la construcción de una nueva sociedad. ¡Jesús resucitado es nuestra fortaleza! Como os dije en Panamá y escribí en la Exhortación apostólica post-sinodal Christus Vivit: «¡Por favor, no dejen que otros sean los protagonistas del cambio! ¡Ustedes son los que tienen el futuro! Por ustedes entra el futuro en el mundo. A ustedes les pido que también sean protagonista de este cambio. […] Les pido que sean constructores del mundo, que se metan en el trabajo por un mundo mejor» (n. 174).

Vuestras universidades, vuestras empresas, vuestras organizaciones son canteras de esperanza para construir otras formas de entender la economía y el progreso, para combatir la cultura del descarte, para dar voz a los que no la tienen, para proponer nuevos estilos de vida. Mientras nuestro sistema económico y social produzca una sola víctima y haya una sola persona descartada, no habrá una fiesta de fraternidad universal.

Por eso deseo encontrarme con vosotros en Asís: para promover juntos, a través de un “pacto” común, un proceso de cambio global que vea en comunión de intenciones no solo a los que tienen el don de la fe, sino a todos los hombres de buena voluntad, más allá de las diferencias de credo y de nacionalidad, unidos por un ideal de fraternidad atento sobre todo a los pobres y a los excluidos. Invito a cada uno de vosotros a ser protagonista de este pacto, asumiendo un compromiso individual y colectivo para cultivar juntos el sueño de un nuevo humanismo que responda a las expectativas del hombre y al plan de Dios.

El nombre de este evento, “Economy of Francesco”, se refiere claramente al Santo de Asís y al Evangelio que vivió en total coherencia también en ámbito económico y social. Nos ofrece un ideal y, de alguna manera, un programa. Para mí, que he tomado su nombre, es fuente continua de inspiración.

Junto con vosotros, y por vosotros, lanzaré un llamamiento a algunos de los mejores cultores y cultoras de la ciencia económica, así como a los empresarios y empresarias que ya están comprometidos en todo el mundo con una economía que sea coherente con este marco ideal. Confío en que respondan. Y sobre todo confío en vosotros, jóvenes, capaces de soñar y listos para construir, con la ayuda de Dios, un mundo más justo y más bello.

La cita es para los días del 26 al 28 de marzo de 2020. Junto con el obispo de Asís, cuyo predecesor hace ocho siglos, Guido, recibió al joven Francisco en su casa en su gesto profético de desnudez, espero recibiros yo también. Os espero y desde ahora os saludo y os bendigo. Y por favor no os olvidéis de rezar por mí.

FRANCISCO

Del Vaticano, 1 de mayo de 2019, Memoria de San José Obrero

 

SAN MATÍAS, APÓSTOL*

Fiesta

— Dios es el que elige.

— Nunca faltan las gracias para llevar a cabo la propia vocación.

— La felicidad y el sentido de la vida están en seguir la llamada que Dios hace a cada hombre, a cada mujer.

I. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy Yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca1.

Después de la traición de Judas había quedado un puesto vacante entre los Doce. Con la elección del nuevo Apóstol se había de cumplir lo que el mismo Espíritu Santo había profetizado y lo que Jesús expresamente había instituido. El Señor quiso que fueran doce sus Apóstoles2. El nuevo Pueblo de Dios debía estar asentado sobre doce columnas, como el antiguo lo había estado sobre las doce tribus de Israel3. San Pedro, ejerciendo su potestad primada ante aquellos ciento veinte discípulos reunidos, declara las condiciones que ha de tener el que complete el Colegio Apostólico, según había aprendido del Maestro: el discípulo ha de conocer a Jesús y ser testigo suyo. Por eso, Pedro señala en su discurso: Es necesario que de los hombres que nos han acompañado todo el tiempo en que el Señor Jesús vivió entre nosotros, empezando desde el bautismo de Juan hasta el día en que fue elevado de entre nosotros, uno de ellos sea constituido con nosotros testigo de su resurrección4. El Apóstol pone de relieve la necesidad de que el nuevo elegido sea testigo ocular de la predicación y de los hechos de Jesús a lo largo de su vida pública, y de modo especial de la Resurrección. Treinta años más tarde, asegura en las últimas palabras que dirigió a todos los cristianos: No os hemos dado a conocer el poder de Jesús y su venida siguiendo fábulas ingeniosas, sino como testigos oculares de su grandeza5.

Pedro no elige, sino que deja la suerte a Dios, según se hacía a veces en el Antiguo Testamento6. Se echan suertes, pero es Dios quien da la decisión, se lee en el Libro de los Proverbios7. Presentaron a dos, a José, llamado Barsabas, por sobrenombre Justo, y a Matías, forma abreviada de Matatías, que significa regalo de Dios. Echaron suertes, y la suerte recayó sobre Matías, que fue agregado al número de los Once Apóstoles. Un historiador antiguo recoge una tradición que afirma que este discípulo pertenecía al grupo de los setenta y dos que, enviados por Jesús, fueron a predicar por las ciudades de Israel8.

Antes de la elección, Pedro y toda la comunidad ruegan a Dios, porque la elección no la hacen ellos, la vocación es siempre elección divina. Por eso dice: Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muestra a cuál de estos has elegido. Los Once y los demás discípulos no se atreven por sí mismos, por sus propias consideraciones o simpatías, a tomar la responsabilidad de señalar un sucesor a Judas. San Pablo, cuando se siente movido a declarar el origen de su misión, indica que ha sido constituido no por los hombres ni por la autoridad de un hombre, sino solo por Jesucristo, y por Dios, su Padre9. Es el Señor el que elige y envía. También ahora.

Cada uno de nosotros tiene una vocación divina, una llamada a la santidad y al apostolado, recibida en el Bautismo y especificada después en las sucesivas intervenciones de Dios en la propia historia personal. Y hay momentos en que esta llamada a seguir de cerca a Jesús se hace particularmente intensa y clara. «Yo tampoco pensaba que Dios me cogiera como lo hizo. Pero el Señor (...) no nos pide permiso para “complicarnos la vida”. Se mete y... ¡ya está!»10. Y luego toca a cada uno corresponder. Hoy podemos preguntarnos en nuestra oración: ¿soy fiel a lo que el Señor quiere de mí?, ¿busco hacer la voluntad de Dios en todos mis proyectos?, ¿estoy dispuesto a corresponder a lo que el Señor a lo largo de la vida me va pidiendo?

II. ... et cecidit sors super Matthiam..., y recayó la suerte sobre Matías... La llamada de Matías nos recuerda que la vocación recibida es un don siempre inmerecido. Dios nos destina a asemejarnos cada vez más a Cristo, a participar de la vida divina, nos asigna una misión en la vida y nos quiere junto a Él, en una vida eterna felicísima. Cada uno tiene una llamada de Dios para estar cerca de Cristo y para extender su reinado en el propio ámbito y según sus circunstancias.

Además de esta llamada universal a la santidad, Jesús hace especiales llamamientos. Y llama a muchos: a algunos para que den un testimonio particular alejándose del mundo, o para prestar un servicio particular en el sacerdocio; a la inmensa mayoría, el Señor los llama para que, estando en el mundo, lo vivifiquen desde dentro en el matrimonio, que es «camino de santidad»11, o en el celibato, en el que se entrega el corazón entero por amor a Dios y a las almas.

La vocación no nace de buenos deseos o de grandes aspiraciones. Los Apóstoles, y ahora Matías, no eligieron ellos al Señor como Maestro, según la costumbre judía de seleccionar al rabino del que uno debía aprender. Fue Cristo quien los entresacó a ellos; a unos directamente, a Matías a través de esta elección que la Iglesia deja en las manos de Dios. No sois vosotros los que me habéis elegido -les recordará Jesús en la Última Cena, y hoy leemos en el Evangelio de la Misa-, sino Yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca12. ¿Por qué llegaron estos hombres a gozar de este inmenso don? ¿Por qué ellos precisamente y no otros? No cabe preguntarse por qué razón fueron elegidos. Simplemente, los llamó el Señor. Y en esa libérrima elección de Cristo –llamó a los que quiso13– estriba todo su honor y la esencia de su vida.

Desde el primer momento en que Jesús se fija en un alma y la invita a seguirle, se suceden luego otras muchas llamadas, que quizá parecen pequeñas, pero que señalan el camino; «a lo largo de la vida, de ordinario poco a poco pero constantemente, Dios nos propone –con invitación exigente– muchas “determinaciones” de esa llamada radical, que implican siempre la relación de persona a persona con Cristo. Dios nos pide desde el principio la decisión de seguirle, pero nos oculta, con sabia pedagogía, la totalidad de las posteriores determinaciones de aquella decisión, tal vez porque no seríamos capaces de aceptarlas in actu»14, en aquel momento. El Señor da luces y gracias particulares en esos impulsos en los que el Espíritu Santo parece tirar del alma hacia arriba, en deseos de ser mejores, de servir más a los hombres, y de modo particular a los que cada día conviven con nosotros. Nunca faltan sus gracias.

Matías, según nos señala la tradición, murió mártir, como los demás Apóstoles. La esencia de su vida estuvo en llevar a cabo el dulce y a veces doloroso encargo que aquel día puso el Espíritu Santo sobre sus hombros. También en la fidelidad a la propia vocación está nuestra mayor felicidad y el sentido de la propia vida, que el Señor va desvelando a su tiempo.

III. Jesús elige a los suyos, les llama. Este llamamiento es su mayor honor, lo que les da derecho a una particular unión con el Maestro, a especiales gracias, a ser escuchados de modo muy particular en la intimidad de la oración. «La vocación de cada uno se funde, hasta cierto punto, con su propio ser: se puede decir que vocación y persona se hacen una misma cosa. Esto significa que en la iniciativa creadora de Dios entra un particular acto de amor para con los llamados, no solo a la salvación, sino al ministerio de la salvación. Por eso, desde la eternidad, desde que comenzamos a existir en los designios del Creador y Él nos quiso criaturas, también nos quiso llamados, predisponiendo en nosotros los dones y las condiciones para la respuesta personal, consciente y oportuna a la llamada de Cristo o de la Iglesia. Dios que nos ama, que es Amor, es también Aquel que llama (cfr. Rom 9, 11)»15.

Pablo comienza sus cartas así: Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado al apostolado, elegido para predicar el Evangelio de Dios16. Llamado y elegido no por los hombres ni por la autoridad de un hombre, sino solo por Jesucristo, y por Dios, su Padre17. El Señor nos llama como llamó a Moisés18, a Samuel19, a Isaías20. Vocación que no se fundamenta en ningún mérito personal: Yahvé me llamó desde antes de mi nacimiento21. Y San Pablo lo dirá aún más categóricamente: Nos llamó con vocación santa, no en virtud de nuestras obras, sino en virtud de su designio22.

Jesús llamó a sus discípulos para que compartieran con Él su cáliz, es decir, su vida y su misión. Ahora nos invita a nosotros: hemos de estar atentos para no oscurecer esa voz con el ruido de las cosas, que, si no son en Él y por Él, no tienen el menor interés. Cuando se oye la voz de Cristo que invita a seguirle del todo, nada importa frente a la realidad de seguirle. Y Él, a lo largo de la vida, nos va desvelando la riqueza inmensa contenida en la primera llamada, la de aquel día que pasó más cerca de nosotros.

Apenas elegido, Matías se hunde de nuevo en el silencio. Con los demás Apóstoles experimentó el ardiente gozo de Pentecostés. Caminó, predicó y curó a enfermos, pero su nombre no vuelve a aparecer en la Sagrada Escritura. Como los demás Apóstoles, dejó una estela de fe imborrable que dura hasta nuestros días. Fue una luz encendida que Dios contempló con inmenso gozo desde el Cielo.

1 Antífona de entrada, Jn 15, 16. — 2 Cfr. Mt 19, 28. — 3 Cfr. Ef 2, 20. — 4 Hch 1. 21-22. — 5 2 Pdr 1. 16. — 6 Cfr. Lev 16, 8-9; Num 26, 55. — 7 Prov 16, 33. — 8 Cfr. Eusebio, Historia Ecclesiástica, 1, 12. — 9 Gal 1, 1. — 10 San Josemaría Escrivá, Forja, n. 902. — 11 Cfr. Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer, Rialp, 14ª ed., Madrid 1985, n. 92. — 12 Jn 15, 16. — 13 Mc 3, 13. — 14 P. Rodríguez, Vocación, trabajo, contemplación, EUNSA, Pamplona 1986, p. 28. — 15 Juan Pablo II, Alocución en Porto Alegre, 5-VII-1980. — 16 Rom 1. 1; 1 Cor 1, 1. — 17 Gal 1, 1. — 18 Ex 3, 4: 19, 20; 24, 16. — 19 1 Sam 3. 4. — 20 1, 49, 1. — 21 Is 48, 8. — 22 2 Tim 1, 9.

Después de la Ascensión, mientras esperaban la venida del Espíritu Santo, los Apóstoles eligieron a Matías para que ocupara el puesto de Judas y quedara completo el número de los Doce, que representaban a las doce tribus de Israel. Matías había sido discípulo del Señor y testigo de la Resurrección. Según la tradición, evangelizó Etiopía, donde sufrió martirio. Sus reliquias, por encargo de Santa Elena, fueron llevadas a Tréveris. Es el Patrono de esta ciudad.

 

 

“Auxilio de los cristianos”

«Auxilium christianorum!» –Auxilio de los cristianos, reza con seguridad la letanía lauretana. ¿Has probado a repetir esa jaculatoria en tus trances difíciles? Si lo haces con fe, con ternura de hija o de hijo, comprobarás la eficacia de la intercesión de tu Madre Santa María, que te llevará a la victoria. (Surco, 180)

Es la hora de que acudas a tu Madre bendita del Cielo, para que te acoja en sus brazos y te consiga de su Hijo una mirada de misericordia. Y procura enseguida sacar propósitos concretos: corta de una vez, aunque duela, ese detalle que estorba, y que Dios y tú conocéis bien. La soberbia, la sensualidad, la falta de sentido sobrenatural se aliarán para susurrarte: ¿eso? ¡Pero si se trata de una circunstancia tonta, insignificante! Tú responde, sin dialogar más con la tentación: ¡me entregaré también en esa exigencia divina! Y no te faltará razón: el amor se demuestra de modo especial en pequeñeces. Ordinariamente, los sacrificios que nos pide el Señor, los más arduos, son minúsculos, pero tan continuos y valiosos como el latir del corazón.
¿Cuántas madres has conocido tú como protagonistas de un acto heroico, extraordinario? Pocas, muy pocas. Y, sin embargo, madres heroicas, verdaderamente heroicas, que no aparecen como figuras de nada espectacular, que nunca serán noticia –como se dice–, tú y yo conocemos muchas: viven negándose a toda hora, recortando con alegría sus propios gustos y aficiones, su tiempo, sus posibilidades de afirmación o de éxito, para alfombrar de felicidad los días de sus hijos. (Amigos de Dios, 134)

 

Entrevista al Prelado sobre Guadalupe Ortiz de Landázuri

El prelado del Opus Dei responde a algunas preguntas sobre la futura beata, Guadalupe Ortiz de Landázuri, a pocos días de la ceremonia de beatificación en Madrid.

Noticias13/05/2019

¿Podría contarnos quién y cómo era la futura beata Guadalupe Ortiz de Landázuri? ¿Qué rasgos destacaría de ella?

Guadalupe era una de las primerísimas mujeres que se incorporaron al Opus Dei. Era una mujer con un carácter fuerte y, a la vez ,amable; con espíritu un poco aventurero también. Tenía la capacidad de afrontar cuestiones aparentemente difíciles con serenidad, con alegría. Era una persona optimista. Pero lo que yo destacaría de ella, principalmente, es su dimensión espiritual, es decir, cómo respondió con generosidad a lo que vio que Dios le pedía: dedicar su vida a buscar la santidad en la vida corriente, en el trabajo, en las relaciones con la gente. Ahí es donde se hizo santa.

¿En qué consiste la fórmula de la santidad en la vida de Guadalupe? ¿Cuáles son sus componentes?

La santidad no es llegar al final de la vida siendo perfectos, sino alcanzar la plenitud del amor

Supo compaginar cosas aparentemente difíciles: el trabajo profesional –era Química, se dedicó a la enseñanza y luego a la investigación– con la dedicación a hacer el Opus Dei, incluso en los años en que se fue a México. En efecto, fue una de las primeras mujeres que empezó la labor de la Obra allí, lo cual suponía una aventura notable. Supo compaginar las cosas y encontrar a Dios –según el espíritu que aprendió de san Josemaría– en el trabajo, en las relaciones con las personas. San Josemaría llamaba a esto “unidad de vida”: actividades diversas, ámbitos aparente y objetivamente independientes, que en la persona alcanzan una gran unidad al buscar a Dios en todo, también, necesariamente, en el servicio a la gente y en la preocupación por los demás. Esto es lo que le hizo santificarse. La santidad no es llegar al final de la vida siendo perfectos, como ángeles, sino alcanzar la plenitud del amor. Como san Josemaría decía, se trataba de la lucha por transformar el trabajo, la vida ordinaria, en un encuentro con Jesucristo y en un servicio a los demás.

¿Qué supone la beatificación de Guadalupe para la Iglesia y, más en concreto, para el Opus Dei?

Para la Iglesia en general, el reconocer que una persona es santa -primero como beatificación y en un futuro, si Dios quiere, también como canonización- implica afirmar que se trata de una de tantísimas gracias de Dios. Es decir, tantísimas personas en las que la Iglesia reconoce que la llamada a la santidad, que el Señor ha hecho para todos, no es una utopía, sino una realidad. Hay muchísima gente que se hace santa en caminos muy distintos.

En el caso del Opus Dei, se trata de la beatificación de la primera persona laica, es decir, que no es sacerdote; pues están, por un lado, el fundador, san Josemaría, y su sucesor, el beato Álvaro, ambos sacerdotes. Pero en la Iglesia y, por lo tanto, en el Opus Dei como parte de la Iglesia, la mayoría son laicos. Es, pues, un modo de significar que la santidad es realmente para todos; no solo para personas que tienen una vocación sacerdotal, religiosa, sino para todo el mundo.

¿Y qué destacaría usted del hecho que sea precisamente Guadalupe, con su historia y su personalidad, la primera persona laica del Opus Dei elevada a los altares?

Me parece bonito resaltar que es la primera laica y además la primera mujer. Y dentro de eso, el hecho de que sea mujer tiene también una significación. La mujer -desde el punto de vista de la llamada a la santidad, de la eficacia en el servicio a la Iglesia, de la transmisión del Evangelio, etc.- es igual que los hombres, cada uno con sus peculiaridades y su personalidad, su sensibilidad y su riqueza propias.

 

Dossier informativo sobre Guadalupe Ortiz de Landázuri

Informaciones relevantes sobre Guadalupe Ortiz de Landázuri: biografía, cronología de la causa de canonización, relato del milagro, preguntas al postulador y bibliografía de interés. Descargables en PDF y Word.

Documentación08/05/2019

Descargue el dossier informativo realizado con ocasión de la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri:

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CONTENIDOS:

1. Breve biografía de Guadalupe Ortiz de Landázuri (1916-1975)(caracteres sin espacios: 6349)

2. Cronología de la causa de canonización (caracteres: 3576)

3. La curación milagrosa de Antonio Jesús Sedano Madrid, atribuida a Guadalupe Ortiz de Landázuri (caracteres: 5666)

4. Preguntas al postulador de la causa, Antonio Rodríguez de Rivera, sacerdote (caracteres: 7227)

5. Referencias bibliográficas y electrónicas

 


1. Breve biografía de Guadalupe Ortiz de Landázuri (1916-1975)

Guadalupe Ortiz de Landázuri nació en Madrid, España, el 12 de diciembre de 1916. Era la cuarta y la única chica del matrimonio de Manuel Ortiz de Landázuri y Eulogia Fernández-Heredia. Sus padres la educaron en la fe cristiana. Cuando era pequeña, murió su hermano Francisco, que la precedía.

Con 10 años, se trasladó con su familia a Tetuán, en el norte de África, por el trabajo de su padre, que era militar. En su infancia destacaban ya dos rasgos definitorios de su personalidad: la reciedumbre y la valentía.

En 1932 regresaron a Madrid, donde acabó el bachillerato en el Instituto Miguel de Cervantes. En 1933 se matriculó en la carrera de Ciencias Químicas en la Universidad Central. Era una de las 5 mujeres de una clase de 70. Más tarde, empezó el doctorado, porque quería dedicarse a la docencia universitaria. Sus compañeros de universidad la recuerdan seriamente dedicada al estudio, con gran simpatía y amante de lo imprevisto.

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), su padre fue hecho prisionero y, finalmente, condenado a ser fusilado. Guadalupe, que tenía entonces 20 años, junto con su hermano Eduardo y su madre pudo despedirse de él horas antes de su muerte y darle serenidad en esos duros momentos. Perdonó de corazón a los que habían decidido la condena de su padre. En 1937, consiguió pasar con su hermano y su madre a la otra zona de España, donde se encontraba su hermano Manolo. Se instalaron en Valladolid hasta el final de la guerra.

Volvieron a Madrid en 1939. Guadalupe comenzó a dar clases en el colegio de La Bienaventurada Virgen María y en el Liceo Francés. Un domingo de 1944, al asistir a misa se sintió “tocada” por la gracia de Dios. Al regresar a su casa, encontró a un amigo al que manifestó su deseo de hablar con un sacerdote. Este le facilitó el teléfono de Josemaría Escrivá. El 25 de enero acudió a una cita con él en el que era el primer centro de mujeres del Opus Dei, en la calle Jorge Manrique. Guadalupe recordaba ese encuentro como su descubrimiento de la llamada de Jesucristo a amarlo sobre todas las cosas a través del trabajo profesional y de la vida ordinaria: ese era el mensaje que Dios quería recordar a los hombres sirviéndose del Opus Dei. Después de considerar el asunto en la oración y de asistir a unos días de retiro espiritual, el 19 de marzo decidió responder que sí al Señor. Guadalupe tenía 27 años. A partir de ese momento, intensificó su trato con Dios. Cumplía con amor sus ocupaciones y buscaba pasar ratos de oración junto al sagrario.

El Opus Dei estaba en sus primeros años y, entre las tareas que había que llevar a cabo, era importante atender la administración doméstica de las residencias de estudiantes que se estaban poniendo en marcha, en Madrid y en Bilbao. Guadalupe se dedicó durante unos años a estas labores. Eran años de escasez y cartillas de racionamiento y, a estas dificultades exteriores, se sumaba su esfuerzo por aprender un trabajo para el que no tenía especial habilidad. No por eso menguó su pasión por la Química y, siempre que podía, continuaba estudiándola.

Durante el curso 1947-1948 fue la directora de la residencia universitaria Zurbarán. Conectaba fácilmente con las universitarias, que respondían con confianza a la paciencia y al cariño que les mostraba y al sentido del humor con que les ayudaba en su vida académica y personal.

El 5 de marzo de 1950, por invitación de san Josemaría, fue a México para llevar el mensaje del Opus Dei a esas tierras. Iba muy ilusionada con el trabajo que se haría en este país, bajo el amparo de la Virgen de Guadalupe. Se matriculó en el doctorado de Ciencias Químicas, que había empezado en España. Con quienes la acompañaron, puso en marcha una residencia universitaria. Fomentaba en las residentes que tomaran en serio su estudio y les abría horizontes de servicio a la Iglesia y a la sociedad de la que formaban parte. Destacaba su preocupación por los pobres y ancianos. Entre otras iniciativas, creó con una amiga —médico de profesión— un dispensario ambulante: iban casa por casa en los barrios más necesitados, pasando consulta a las personas que allí vivían y facilitándoles los medicamentos gratuitamente. Impulsó la formación cultural y profesional de campesinas, que vivían en zonas montañosas y aisladas del país y que muchas veces no contaban con la instrucción más básica.

Guadalupe tenía un gran corazón y un carácter resuelto, que procuraba dominar esforzándose por expresarse con delicadeza y suavidad. Su optimismo cristiano y su sonrisa habitual atraían, y esa alegría se expresaba muchas veces en canciones, aunque no cantase especialmente bien. Recuerda Beatriz Gaytán, historiadora: “Siempre que pienso en ella oigo, a pesar del tiempo trascurrido, su risa. Guadalupe era una sonrisa permanente: acogedora, afable, sencilla”. Durante los años que estuvo en México fue una de las impulsoras de Montefalco, una ex hacienda colonial que entonces estaba en ruinas y que hoy es sede de un centro de convenciones y casa de retiros y de dos instituciones educativas: el Colegio Montefalco y la escuela rural El Peñón.

En 1956 se trasladó a Roma para colaborar más directamente con san Josemaría en el gobierno del Opus Dei. En ese año se desatan los primeros síntomas de una afección cardíaca y debe ser operada en Madrid. A pesar de la buena recuperación, su cardiopatía se hace más grave y debe regresar definitivamente a España. Retoma la actividad académica y empieza una investigación sobre refractarios aislantes y el valor de las cenizas de la cascarilla de arroz para los mismos. Este trabajo ganó el premio Juan de la Cierva y concluyó en una tesis doctoral que defendió el 8 de julio de 1965. A la vez, desarrolló su tarea docente como profesora de Química en el Instituto Ramiro de Maeztu durante dos cursos, y en la Escuela Femenina de Maestría industrial —de la que llegó a ser subdirectora— durante los diez años siguientes. A partir de 1968 participa en la planificación y puesta en marcha del Centro de Estudios e Investigación de Ciencias Domésticas (CEICID), del que será subdirectora y profesora de Química de textiles. Quienes coincidieron con ella recuerdan que era más comprensiva que exigente con las personas, y que se veía que buscaba a Dios a lo largo del día: se sabía mirada por Él y por la santísima Virgen, siempre que podía hacía breves visitas al sagrario, para hablar a solas con Jesús sacramentado, a la vez que pensaba en sus alumnos al preparar con rigor y dedicación las clases. Tenía muchas amistades, a las que dedicaba tiempo y sus mejores energías sin descuidar a quienes convivían con ella, a las que atendía con mucho cariño.

A pesar de su enfermedad cardíaca, Guadalupe no se quejaba y procuraba que no se notase el cansancio que le producía caminar, subir escaleras, etc. Se esforzaba por escuchar con interés a los demás y quería pasar inadvertida, buscando centrar la conversación en los otros. En 1975, los médicos deciden que la mejor opción es operarla y deja su casa en Madrid para ingresar en la Clínica Universitaria de Navarra. El 1 de julio es operada. Pocos días antes, el 26 de junio, había fallecido en Roma el fundador del Opus Dei. Guadalupe recibió la noticia con gran dolor pero con la paz y la alegría de saber que ya gozaba de Dios. Ella misma, a los pocos días, iba a enfrentar su propia muerte con esa serenidad: aunque el resultado de la operación fue satisfactorio, cuando estaba recuperándose sufrió una repentina insuficiencia respiratoria. Murió el 16 de julio de 1975, fiesta de la Virgen del Carmen. El 5 de octubre de 2018, sus restos fueron trasladados desde Pamplona al Real Oratorio del Caballero de Gracia de Madrid.


2. Cronología de la causa de canonización

 

 

16 de julio de 1975: Guadalupe muere en Pamplona, España, con fama de santidad.

6 de enero de 2001: el prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, nombra al Rev. Benito Badrinas Amat postulador de la causa de beatificación y canonización de Guadalupe.

 

30 de marzo de 2001: la Congregación de las Causas de los Santos — tras recibir la petición del arzobispo de Madrid, el cardenal Antonio María Rouco Varela, y con el consentimiento del arzobispo de Pamplona, Mons. Fernando Sebastián— transfiere la competencia para instruir la investigación diocesana de Pamplona a Madrid, mediante rescripto.

3 de noviembre de 2001: la Congregación de las Causas de los Santos concede el nihil obstat para incoar el proceso de canonización de Guadalupe.

18 de noviembre de 2001: primera sesión del proceso sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad de Guadalupe, en la archidiócesis de Madrid, presidida por el cardenal Rouco Varela.

23 de enero de 2002 a 11 de diciembre de 2003: en 66 sesiones, el tribunal interroga a 32 testigos, en Madrid.

6 a 28 de mayo de 2003: en 37 sesiones, el tribunal escucha las declaraciones de 22 testigos, en la Ciudad de México, para comprobar in situ la extensión de la fama de santidad de Guadalupe.

9 de mayo de 2002 a 13 de diciembre de 2004: los miembros de la comisión histórica recogen todos los documentos concernientes a la sierva de Dios, los entregan y presentan un informe al respecto.

10 de mayo de 2002 a 3 de enero de 2005: los peritos teólogos estudian los escritos de Guadalupe y presentan sus pareceres.

 

18 de marzo de 2005: sesión de clausura del proceso diocesano, presidida por el arzobispo de Madrid.

23 de abril de 2005: entrega de las actas de la investigación diocesana a la Congregación de las Causas de los Santos: ocupan 3008 páginas, en siete volúmenes.

 

12 de mayo de 2005: el prelado del Opus Dei nombra al Rev. Antonio Rodríguez de Rivera postulador de la causa de canonización ante la Congregación de las Causas de los Santos.

17 de febrero de 2006: la Congregación de las Causas de los Santos emana el decreto de validez del proceso diocesano sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad de la sierva de Dios.

5 de mayo de 2006: la Congregación nombra al P. Cristoforo Bove, O.F.M. Conv., relator encargado de dirigir la redacción de la Positio super vita, virtutibus et fama sanctitatis de Guadalupe.

4 de agosto de 2009: el postulador entrega a la Congregación la Positio. Consta de cuatro partes: historia de la causa y fuentes (25 páginas), biografía documentada (159 páginas), estudio crítico sobre las virtudes (215 páginas) y summarium de las declaraciones de los testigos del proceso y de los documentos y escritos de Guadalupe (656 páginas).

 

7 de junio de 2016: los consultores teólogos de la Congregación de las Causas de los Santos, tras haber examinado la Positio, responden positivamente a la pregunta sobre el ejercicio heroico de las virtudes por parte de Guadalupe, y sobre su fama de santidad y de favores.

2 de mayo de 2017: la sesión ordinaria de los cardenales y obispos miembros de la Congregación se pronuncia a favor de la heroicidad de las virtudes y de la fama de santidad de Guadalupe.

4 de mayo de 2017: el Papa Francisco autoriza a la Congregación de las Causas de los Santos a promulgar el decreto sobre las virtudes de la sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri.

5 de octubre de 2017: los peritos de la Consulta Médica de la Congregación estudian la documentación sobre la curación de Antonio Jesús Sedano Madrid y concluyen que esa curación rápida, completa y permanente no tiene explicación científica.

1 de marzo de 2018: los consultores teólogos de la Congregación responden positivamente a la pregunta sobre la atribución de la curación extraordinaria de Antonio Jesús Sedano Madrid a la intercesión de Guadalupe.

5 de junio de 2018: la sesión ordinaria de los cardenales y obispos miembros de la Congregación confirma que la curación extraordinaria de Antonio Jesús Sedano Madrid hay que atribuirla a la intercesión de Guadalupe.

8 de junio de 2018: el Papa Francisco autoriza la Congregación a publicar el decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión de Guadalupe.

26 de octubre de 2018: la Santa Sede comunica que el Papa Francisco ha establecido la fecha de la beatificación.

18 de mayo de 2019: tendrá lugar la beatificación de Guadalupe en Madrid, su ciudad natal.


3. La curación milagrosa de Antonio Jesús Sedano Madrid, atribuida a Guadalupe Ortiz de Landázuri

Durante el verano de 2002, a Antonio Jesús Sedano Madrid, de 76 años de edad, viudo desde 1991, le apareció en el ángulo interno del ojo derecho una lesión cutánea —similar a un grano— que le ardía y que, en ocasiones, le generaba dolor. La lesión no desaparecía y, durante varias semanas, se fijaron en ella sus tres hijos y algunos amigos. Sin embargo, no se aplicó ningún tratamiento.

A causa de recientes dificultades de visión, Antonio había programado una consulta oftalmológica, con vistas a una posible operación de cataratas, en un Centro de Asistencia Sanitaria de Barcelona (España), donde vivía. Durante esa consulta, el 2 de agosto, aprovechó para mostrar a la oftalmóloga la lesión de la piel junto al ojo. La doctora lo redirigió directamente al Hospital Clínico de Barcelona, para que le hicieran una revisión de la lesión cutánea, pues sospechaba que se trataba de un tumor.

El 30 de octubre fue valorado en ese hospital por el jefe del departamento de oftalmología, quien llegó con seguridad al diagnóstico clínico de carcinoma basocelular, en la forma conocida como ulcus rodens. Este es uno de los tumores malignos más frecuentes de la superficie cutánea, afecta habitualmente a personas de edad avanzada y aparece con mayor frecuencia en la cabeza y en el cuello. Su evolución es progresiva y comporta destrucción local de los tejidos. El tratamiento suele ser quirúrgico y las más de las veces deriva en la curación del paciente.

En el caso de Antonio, el tumor —de dimensiones similares a una lenteja— tenía una gravedad superior a la habitual ya que, por su localización —muy cerca del ojo— podía invadir fácilmente órganos delicados vecinos. El médico informó a Antonio que su lesión requería una extirpación quirúrgica y lo reenvió al especialista en cirugía plástica. Considerando seguro el diagnóstico y que era necesario un tratamiento inmediato, el médico le especificó el tipo de tumor que, a su juicio, padecía. Al día siguiente, un cirujano plástico revisó a Antonio y confirmó el diagnóstico precedente: se trataba de un carcinoma basocelular. Sin perder tiempo, ordenó una operación urgente para extirparlo y explicó al paciente que era indudablemente un tumor maligno, pero que era posible eliminarlo mediante una cirugía que convenía llevar a cabo lo antes posible.

Para Antonio el diagnóstico de cáncer fue motivo de una gran preocupación y las personas más cercanas a él lo notaron. Mientras esperaba la cirugía esa preocupación fue en aumento, ya que el tumor empeoraba sensiblemente: se ulceró y comenzó a sangrar.

En el Oratorio de Santa María de Bonaigua, a donde iba a misa con frecuencia, Antonio encontró una estampa para la devoción privada a la sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri y documentación sobre su vida. Enseguida surgió una simpatía personal y espiritual hacia ella, por lo que comenzó a pedirle con constancia por su curación. Lo mismo hicieron sus hijos y otros parientes, entre quienes Antonio repartió varias estampas de la sierva de Dios.

Antes de saber cuándo sería operado, Antonio estaba desanimado y asustado —también por otras complicaciones de salud— y, al conocer la fecha precisa de la cirugía, el miedo que tenía se agravó. Una noche en la que se encontraba especialmente nervioso, tomando entre las manos una estampa de Guadalupe, acudió a ella espontáneamente, con mucha fe: “Tú puedes hacerlo, haz que yo no tenga que ser operado, eso es poca cosa para ti”.

Después de invocar a Guadalupe, Antonio se calmó, durmió sin interrupciones y a la mañana siguiente se despertó sereno y descansado. Al verse en el espejo descubrió que la lesión había desaparecido. No podía creerlo; pensaba que esas cosas podían suceder a otras personas, pero no a él. Su estado de ánimo cambió completamente y esa mañana incluso bromeó al darle la noticia a una hija, que se quedó estupefacta. Lo mismo sucedió con otra hija al constatar que el tumor había desaparecido de un día para otro, sin dejar siquiera un signo. Antonio llamó también a su hijo para darle la noticia y la transmitió además a otros amigos. Además, contactó con la secretaria del especialista en cirugía plástica para anular la intervención, ya que no había nada que operar.

Cuando el cirujano plástico revisó al paciente, comprobó la absoluta desaparición del cáncer, por causas desconocidas. Su impresión inicial fue de susto. La primera pregunta que le hizo fue: “¿Dónde le han operado?”. A continuación, Antonio le contó los detalles de su curación y la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri. La curación, acaecida de la noche a la mañana, era inexplicable. En la historia clínica de esa fecha quedó escrito: “Ha desaparecido la lesión tras rezarle a la sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri”. En sucesivas revisiones la curación fue confirmada.

Antonio Jesús Sedano Madrid falleció doce años después, en 2014, a causa de una patología cardiaca. Tenía 88 años. El cáncer de piel, del que se curó por intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri, nunca volvió a aparecer.

Como la curación parecía un hecho extraordinario, según las indicaciones previstas para estos casos, el arzobispo de Barcelona decretó el 18 de mayo de 2007 la instrucción de un proceso canónico sobre el milagro y nombró un tribunal diocesano para la investigación. El proceso tuvo lugar del 25 de mayo de 2007 al 17 de enero de 2008. El 24 de octubre de 2008 la Congregación de las Causas de los Santos sancionó la validez de dicho proceso diocesano.

El 5 de octubre de 2017, el consejo de médicos de la Congregación de las Causas de los Santos examinó el caso. Los médicos destacaron los aspectos más relevantes de la curación en estudio: el adecuado proceso diagnóstico de la lesión, confirmado por especialistas médicos, y especialmente su curación en un periodo de pocas horas, sin mediar ningún tratamiento. Los peritos de esa congregación declararon los hechos no explicables desde el punto de vista científico.

Sucesivamente, el caso fue sometido al examen de los teólogos consultores, que en la sesión del 1 de marzo de 2018 declararon comprobada, más allá de toda duda razonable, la relación entre la curación milagrosa de Antonio y la invocación a Guadalupe Ortiz de Landázuri.

Por último, en la sesión ordinaria del 5 de junio de 2018, los cardenales y obispos que son miembros de la Congregación de las Causas de los Santos dictaminaron que está probado sólidamente que el caso debe ser considerado como un milagro.

El 8 de junio de 2018, el Santo Padre Francisco, después de haber recibido del cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, una relación de todo lo que se acaba de exponer, declaró que constan las pruebas del milagro obrado por Dios a través de la intercesión de la venerable sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri.

 


4. Preguntas al postulador de la causa, Antonio Rodríguez de Rivera, sacerdote

 

 

1. ¿Quién fue Guadalupe Ortiz de Landázuri?

Fue una mujer de una gran categoría humana, alegre y humilde, que gozó de mucho prestigio profesional y vivió siempre ayudando a los demás en sus necesidades espirituales y materiales. Fue una persona enamorada de Dios, llena de fe y de esperanza.

Nació en Madrid en la fiesta de la Virgen de Guadalupe del año 1916. Estudió Ciencias Químicas en la Universidad Central. En su promoción eran solamente cinco mujeres. Destacaba por su seriedad en el estudio y su sonrisa contagiosa. Después de la Guerra Civil, acabó la carrera y empezó a dar clases de Física y Química en el Colegio de las Irlandesas y en el Liceo Francés de Madrid.

A comienzos de 1944 conoció el Opus Dei. Su primer encuentro con san Josemaría la marcó profundamente. Más tarde afirmará: «Tuve la sensación clara de que Dios me hablaba a través de aquel sacerdote». En el mismo año pidió la admisión en esa institución de la Iglesia. Dirigió algunos centros del Opus Dei para chicas jóvenes en Madrid y en Bilbao. En 1950 se trasladó a México para empezar el trabajo apostólico con mujeres: fue una aventura vivida con generosidad y una fe enorme. Entre otras cosas, puso en marcha un centro de promoción humana y profesional para campesinas, en una zona rural del Estado de Morelos.

En 1956 se estableció en Roma, donde colaboró con san Josemaría en la dirección del Opus Dei. Después de dos años, por motivos de salud, volvió a España y reemprendió la enseñanza y la investigación. Concluyó su tesis doctoral en Química con la máxima calificación, que fue galardonada con el premio Juan de la Cierva. Fue pionera del Centro de Estudios e Investigación de Ciencias Domésticas (CEICID). Más tarde recibió la medalla del Comité International de la Rayonne et des Fibres Synthétiques, por un trabajo de investigación sobre fibras textiles.

Como consecuencia de una enfermedad cardiológica, falleció en Pamplona, con fama de santidad, el día la Virgen del Carmen del año 1975, 20 días después de la marcha al Cielo de san Josemaría. Tenía 59 años.

2. ¿Por qué la Iglesia decidió abrir su proceso de canonización?

 

Porque quienes la conocieron en España, en México y en Italia, están convencidos de su santidad, es decir, de la ejemplaridad de su conducta cristiana. Y muchos otros que han tenido noticias, después de su muerte, de su vida heroica, acuden a su intercesión ante Dios para pedirle favores. ¿Qué dicen de Guadalupe las personas que la conocieron? Voy a citar algunas frases:

— «La considerábamos una persona extraordinaria que destacaba por sus virtudes». «Dejó un recuerdo imborrable de santidad».

— «Transparentaba que era hija de Dios y quería vivir fiel a su voluntad».

— «Se la veía enamorada del Señor, llena de profunda alegría que solo de verla, la contagiaba». «Tenía una alegría desbordante, habitual; parecía que al reírse le comunicaba a uno parte del Cielo».

— «Me impresionaba cómo se recogía al oír Misa y al comulgar cada día, cuánto rezaba y nos animaba a rezar».

— «Su gran amor a la Iglesia la hacía pedir diariamente por el Santo Padre».

— Trabajó «unida al Señor, tratando de querer y ayudar a cuantos la rodeaban, y con una vibración apostólica que ni la enfermedad consiguió disminuir».

— «Deseo su canonización porque la considero santa y creo que su vida es un ejemplo importante para el mundo de hoy».

3. Usted ha estudiado en profundidad su vida. Personalmente, ¿qué es lo que más le impresiona de Guadalupe?

 

Lo que más me ha impresionado ha sido el “olvido de sí” de Guadalupe. Pensaba constantemente en el Señor y en los demás. Un ejemplo es lo que sucedió en México, en 1952. Fue durante un curso de retiro espiritual para estudiantes universitarias, en una casa recién construida y casi sin amueblar. El penúltimo día dio una charla sobre las virtudes cristianas. Ella y las demás estaban sentadas en el suelo. Notó un gran dolor por el picotazo de un insecto venenoso, pero no quiso interrumpir la charla hasta el final, para que no se preocuparan, y ninguna se dio cuenta de lo que había pasado. Se enfermó con fiebre muy alta y tuvo que estar en cama unos quince días. En ningún momento se quejó. Es más, desde la cama siguió sacando adelante sus deberes hasta que otra mujer del Opus Dei la sustituyó. Quienes la atendían fueron testigos, no solo de que no se quejaba ni hablaba de su enfermedad, sino de que se interesaba por quienes iban a verla e impulsaba el trabajo apostólico.

El olvido de sí, unido a su profunda vida espiritual, hizo que fuera un volcán de iniciativas y de actividades para ayudar a los demás, humana y espiritualmente. En este hecho llaman la atención también su valentía y fortaleza. Esta fortaleza se fraguó humanamente, en parte, durante el tiempo que estuvo en Tetuán —con motivo del destino de su padre, que era militar— en una escuela en la que era la única chica. La fortaleza y la fe de Guadalupe se manifestaron de manera admirable cuando —con su madre y su hermano, en la noche del 7 al 8 de septiembre de 1936, en plena Guerra Civil— acompañó a su padre, que iba a ser fusilado en la madrugada. Fue Guadalupe quien le ayudó, sin una lágrima, a rezar y a prepararse al encuentro con Dios.

4. ¿Qué rasgos destacaría del carácter de Guadalupe?

 

Muchas personas que la conocieron subrayan su alegría desbordante, su sonrisa habitual. Era acogedora con todos. Transmitía paz y confianza a campesinas y a universitarias, a señoras de cualquier nivel social. Su alegría no era fruto de un esfuerzo humano, sino consecuencia de saberse hija de Dios, de su intimidad con Cristo; es decir, un don del Espíritu Santo. Por eso era constante y serena, y eso le facilitó considerablemente su apostolado y su servicio a la Iglesia y a la sociedad.

Una joven universitaria, que conoció a Guadalupe al año siguiente de su llegada a México, comentaba: «Confieso que tenía curiosidad de conocerla, porque todos me hablaban de la risa de Guadalupe, de su alegría constante». Y su hermano Eduardo, describiendo sus últimos momentos, escribió: «Este fue el gran “secreto” de Guadalupe: aceptar siempre como bueno todo lo que le sucedía. A su alrededor, en aquellas horas de angustia mortal, todos quedaron admirados: la misma sonrisa inolvidable».

5. ¿Podría decirse que Guadalupe encarna el "espíritu de las bienaventuranzas" del que habla el Papa Francisco en Gaudete et Exultate?

Creo que sí, porque su vida muy normal y al mismo tiempo llena de Dios, es una invitación espléndida a abrirse a los demás. Su ejemplo anima a sacudirse la comodidad para entregarse al servicio de los demás. Recorriendo la vía de las Bienaventuranzas que propone el Papa en Gaudete et Exultate, Guadalupe ayuda a descubrir que solo con Cristo se puede tener una alegría profunda y permanente.

6. ¿Hay devoción popular? ¿Qué cosas pide la gente a Guadalupe Ortiz de Landázuri?

 

La devoción privada a Guadalupe se está extendiendo cada vez más. Muchas personas escriben a la postulación para dejar constancia de las gracias que Dios les ha concedido, tras haber invocado a Guadalupe. En los últimos 10 años, hemos recibido relatos de favores provenientes de España, México, Bélgica, Italia, Portugal, Lituania, Kenia, India, Venezuela, Ecuador, Guatemala, Puerto Rico, Estados Unidos y Canadá. Otra muestra evidente de su fama de santidad es que en Zamora —en el Estado de Michoacán, en México— han intitulado una escuela primaria con el nombre “Colegio Guadalupe Ortiz de Landázuri”. Esta iniciativa ha sido promovida por algunas personas que leyeron su biografía y quedaron admiradas por su santidad, por su profesionalidad y por su dedicación a la enseñanza y a la formación de la juventud.

Las personas que acuden a la intercesión de Guadalupe han recibido gracias muy variadas: curaciones, favores relacionados con el embarazo y el parto, obtención de puestos de empleo, compaginar trabajo y familia, resolución de problemas económicos, reconciliaciones familiares, acercamiento a Dios de amigos y compañeros de trabajo, etc.

7. El Papa Francisco aprobó un milagro atribuido a la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri, ¿en qué consiste?

 

Se trata de la curación de un carcinoma basocelular, en la noche entre el 28 y el 29 de noviembre de 2002. El señor que sufría este cáncer, localizado en el ojo derecho, invocó a Guadalupe con fe e intensidad antes de acostarse y, al levantarse al día siguiente, descubrió que estaba curado: la lesión había desaparecido completamente y sin dejar ninguna señal. Los peritos médicos de la Congregación juzgaron que este hecho no tiene explicación científica. Los consultores teólogos y, más tarde, los cardenales y obispos, valoraron que puede atribuirse a la intercesión ante Dios de Guadalupe.

 


5. Referencias bibliográficas y electrónicas

Biografía

  • Mercedes Montero, En vanguardia. Guadalupe Ortiz de Landázuri, Madrid, Ediciones Rialp, 2019, 310 páginas.
  • María del Rincón y María Teresa Escobar, Letras a un santo, Madrid, Editorial Letragrande, 2019, 159 páginas.
  • Cristina Abad Cadenas, La libertad de amar. Guadalupe Ortiz de Landázuri, Madrid, Ediciones Palabra, 2018, 144 páginas.
  • Mercedes Eguíbar Galarza, Guadalupe Ortiz de Landázuri: trabajo, amistad y buen humor, Madrid, Ediciones Palabra, 2001, 294 páginas.

Folletos

  • Amparo Catret Mascarell y Mar Sánchez Marchori, Se llamaba Guadalupe. Una mujer dedicada al servicio de los demás, Madrid, Ediciones Palabra, 2002, 31 páginas.
  • Mercedes Eguíbar Galarza, Guadalupe Ortiz de Landázuri, Palabra, Madrid, Ediciones Palabra, 2007, 77 páginas.
  • “Guadalupe Ortiz de Landázuri”, Ecclesia, Vol. LXI, No. 3078, 2001, página 1838.
  • Lucina Moreno-Valle y Mónica Meza, “Montefalco, 1950: una iniciativa pionera para la promoción de la mujer en el ámbito rural mexicano”, en Studia et Documenta: Revista del Instituto Histórico San Josemaría Escrivá, Número 2, Rome, 2008, páginas 205-229.
  • Guadalupe, reportaje multimedia, 2019.
  • Tras las huellas de Guadalupe. Su paso por México, documental, 2019.
  • Guadalupe Ortiz de Landázuri, Vídeo, 2005, 36 min. Pedidos a Fundación Beta Films.

Voces en diccionarios

  • José Martín Brocos Fernández, “Ortiz de Landázuri y Fernández de Heredia, María Guadalupe”, en Diccionario biográfico español, Vol. XXXIX, Madrid, Real Academia de la Historia, 2012, páginas 115-116.
  • Mercedes Eguíbar Galarza, “Ortiz de Landázuri, Guadalupe”, en José Luis Illanes Maestre [ed.], Diccionario de San Josemaría Escrivá de Balaguer, Burgos, Monte Carmelo - Instituto Histórico Josemaría Escrivá, 2013, páginas 926-927.

Artículos en revistas

  • Mercedes Montero Díaz, “Los comienzos de la labor del Opus Dei con universitarias: la Residencia Zurbarán de Madrid (1947-1950)”, en Studia et Documenta: Revista del Instituto Histórico San Josemaría Escrivá, Número 4, Rome, 2010, páginas 15-44.
  • José Carlos Martín de la Hoz, “Información sobre las causas de canonización de algunos fieles del Opus Dei”, en Studia et Documenta: Revista del Instituto Histórico San Josemaría Escrivá, Número 7, Rome, 2013, páginas 433-449.

Documentales

Guadalupe: reportaje multimedia.

• Tras las huellas de Guadalupe, su paso por México.

 

• Documental: Guadalupe Ortiz de Landázuri

 

Fotografías

Páginas electrónicas

Además pueden consultarse los 14 números de la hoja informativa sobre la sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri publicados por la oficina de las causas de los santos de la prelatura del Opus Dei en España.

 

 

«Soy del Cielo»: el relato de Fátima

El santuario de Fátima y el relato de las apariciones ha supuesto una ayuda para muchas personas. Este es el relato de las apariciones y de cómo san Juan Pablo II, san Josemaría y el beato Álvaro buscaron refugio en la Virgen acudiendo a la Capelinha.

De la Iglesia y del Papa13/05/2019

Imagen de Jacinta, Francisco y Lúcia arrodillados ante la Virgen.

Lúcia –la mayor de los videntes de Fátima– contaba sólo diez años cuando la Virgen apareció por vez primera a los pastorcillos, el 13 de mayo de 1917; sus primos, Jacinta y Francisco, tenían siete y ocho respectivamente. Esta aparición había sido precedida por otra: la de un ángel, que en 1916 se les había presentado tres veces, en el lugar llamado Loca do Cabeço, denominándose a sí mismo, primero como el Ángel de la Paz, y más tarde como el Ángel de Portugal.

La presencia del Ángel dejó una huella muy profunda en los niños. La primera vez, el Ángel se arrodilló, e inclinándose hasta tocar el suelo con la frente, repitió tres veces: «¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo! Te pido perdón por los que no creen, por los que no adoran, por los que no esperan, ni te aman» [1].

Refiere Sor Lúcia: «Nadie pensó hablar de esta aparición, ni recomendar secreto a los demás; el silencio se imponía por sí mismo. Era una gracia tan íntima, que no era fácil decir de ella la menor palabra. De ahí en adelante, los niños, siempre que podían sin que los viesen, repetían la oración tal y cómo habían visto hacer al Ángel».

En el centro de una gran aureola de luz que los envolvió, vieron a una hermosa Señora, más resplandeciente que el sol.

El año 1917 fue especial. Europa estaba en guerra. El domingo 13 de mayo, en un lugar escondido de la Serra do Aire, en el centro de Portugal, tres niños salían con sus rebaños, después de haber asistido a la Santa Misa. Se dirigieron hacia los pastos de Cova da Iria. Empujaron el rebaño hacia la parte alta de la propiedad, sobre la cima de la colina. Allí, sin perder de vista a las ovejas, se pusieron a jugar a albañiles, uno de sus pasatiempos preferidos. Esa vez, se trataba de levantar una cerca protectora, alrededor de una hermosa mata de brezo blanco, del que sus padres podrían hacer escobas. Era mediodía. De pronto, ante ellos, y sobre una carrasca, en el centro de una gran aureola de luz que los envolvió, vieron a una hermosa Señora, más resplandeciente que el sol.

– «¿De dónde sois, Señora?»

– «Soy del Cielo».

Así empezó la primera conversación entre la Virgen y Lúcia.

Entre mayo y octubre se sucedieron seis apariciones de la Virgen. Les pidió que se rezase el Rosario todos los días, y que se hiciera penitencia. Este último ruego impresionó tanto a los niños, que buscaban modos de hacer penitencia y aprovechaban todos los pequeños sacrificios que se les presentaban.

En la tercera aparición, el 13 de julio, la Virgen pidió la consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado –aquellos niños campesinos ignoraban el significado de la palabra Rusia– y la Comunión reparadora de los primeros sábados. «Si esto no se hace, Rusia propagará sus errores por el mundo (...), algunas naciones serán aniquiladas. Portugal conservará siempre la Fe». Fue en esta aparición cuando la Virgen indicó: «Cuando recéis el Rosario, al final de cada decena, decid: ¡Oh, Jesús mío! Perdonadnos, libradnos del fuego del infierno; lleva al Cielo a todas las almas y socorre principalmente a las más necesitadas».

En la última aparición, el 13 de octubre, la Señora les dijo:

– «Soy la Virgen del Rosario. Deseo que en este lugar se levante una capilla en mi honor».

Por sexta vez recomendó que se continuara rezando el Rosario todos los días.

La primera capilla que se edificó fue destruida poco tiempo después por anarquistas, que también quemaron la encina sobre la que se posó la Virgen. La Capelinha que actualmente alberga la imagen de Nuestra Señora ocupa el sitio de la carrasca.

Como la Virgen les había anunciado, en la aparición del 13 de octubre tuvo lugar el milagro del sol, presenciado por unas setenta mil personas, que habían a acudido a la Cova da Iria, y publicado con detalle en la prensa.

Llovía torrencialmente. De pronto, cesó la lluvia y las nubes, negras desde la mañana, se disiparon. El sol apareció en el cénit como un disco de plata que podían mirar los ojos sin deslumbrarse. Alrededor del disco mate se distinguía una brillante corona. De improviso, se puso a temblar, a sacudirse con bruscos movimientos y, finalmente, dio vueltas sobre sí como una rueda de fuego, proyectando en todas direcciones unos haces de luz cuyo color cambiaba muchas veces.

Ese mismo mes estallaba la revolución bolchevique en Rusia.

Capilla de Nuestra Señora de Fátima en la parroquia de San Eugenio (Roma). Al centro, una estatua de la Virgen esculpida por Leopoldo de Almeida. Pintados por Martins Barada se encuentran debajo de la Virgen, los videntes de Fátima, y a su alrededor, ángeles, devotos de la Virgen y varios santos portugueses.

Una devoción multisecular y un mensaje universal

La devoción a la Virgen tiene en estas tierras antecedentes multiseculares. Desde finales del siglo X, las regiones entre los ríos Douro y Vouga aparecen con el nombre de Terra de Santa Maria, denominación que más tarde se extiende a todo Portugal. Desde tiempos remotos, se multiplican las advocaciones de Nuestra Señora.

El 13 de agosto de 1385, el Condestable don Nuno Álvares Pereira, más tarde Beato Nuno de Santa María, había invocado solemnemente la protección de María en los parajes de Fátima, que quedaron ya desde entonces bajo la especial custodia de Nuestra Señora. A partir del 13 de mayo de 1917, ese lugar está indisolublemente unido a la Virgen del Rosario, como lugar de oración y penitencia.

El mensaje de Fátima contiene un aspecto de exigencia cristiana universal: es necesario desagraviar al Señor por todos los pecados cometidos, hacer penitencia, rezar el Rosario, difundir la devoción al Corazón Inmaculado de María, y rezar mucho por el Papa. También incluyó algunas revelaciones particulares de la Virgen:

– «La guerra pronto terminará pero, si no dejaren de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI, comenzará otra peor».

– «Vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los primeros sábados».

– «Los buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas».

Jacinta y Francisco, tal y como la Virgen les había anunciado, se fueron al Cielo poco después de las apariciones.

Los tres niños tuvieron la visión del infierno: «Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo que caían hacia todos los lados, parecidas al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin equilibrio ni peso, entre gritos de dolor y gemidos de desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros».

Con las apariciones de la Virgen creció visiblemente la devoción popular a Nuestra Señora. Durante el mes de mayo, los caminos de Portugal convergen en Fátima; entre mayo y octubre, la afluencia a la Cova da Iria los días 12 y 13 de cada mes alcanza proporciones enormes; las carreteras se llenan de peregrinos, no sólo portugueses, sino de todas partes del mundo.

Jacinta y Francisco, tal y como la Virgen les había anunciado, se fueron al Cielo poco después de las apariciones. Lúcia, siguiendo el deseo expreso de la Virgen, aprendió a leer y a escribir, y en 1926 ingresó en la Congregación de las Doroteas, en la ciudad de Oporto. Más tarde, entraría en el Carmelo de Coimbra.

Como había pronosticado Santa María, empezó la Segunda Guerra Mundial, más violenta que la primera. Portugal, seguramente por gracia de la Virgen, quedó al margen de la contienda. El 31 de octubre de 1942, el Papa Pío XII consagró el mundo al Corazón Inmaculado de María.

San Josemaría, en Fátima

En 1945, el mismo año del fin de la guerra, en Tuy, san Josemaría Escrivá de Balaguer se encontró con sor Lúcia por primera vez:

– «Hermana Lúcia —fue su saludo—; si usted, que recibió tantas gracias de Dios, y yo, que también recibo tantas gracias de Dios, no somos fieles, ¡la hacemos buena! ¡Podemos no ir al Cielo!»

–«También yo he pensado en eso muchas veces», fue la respuesta humilde de la vidente.

San Josemaría visitó el 6 de febrero de 1945 a Olimpia de Jesús, la madre de Jacinta y Francisco.

En 1945 el fundador del Opus Dei regresó a Portugal otras dos veces: en junio y en septiembre. El 5 de febrero de 1946, precisamente un año después de su primer viaje, llegaron los primeros fieles del Opus Dei a Coimbra, donde se puso el primer sagrario de la Obra en ese país. Volvió san Josemaría a Portugal en octubre de 1948; residió unos días en Coimbra y el día 15 se dirigió a Fátima para rezar en la Capelinha. Volvería en marzo de 1949... A lo largo de los años, san Josemaría acudió 13 veces a este lugar.

Por ejemplo, en 1951, en medio de contradicciones para los apostolados del Opus Dei, san Josemaría recorrió varios santuarios marianos. En enero fue a Fátima y regresó de nuevo en octubre, después del primer Congreso General de la Obra; el día 19 de ese mes, renovó en la Capelinha la consagración al Corazón Dulcísimo de María, que había hecho en Loreto, el 15 de agosto de ese mismo año. Desde allí envió una tarjeta postal a sus hijos e hijas que ya estaban en diversos países del mundo con la jaculatoria: Cor Mariæ dulcissimum, iter para tutum! (Corazón Dulcísimo de María, prepara el camino seguro) que repetía desde meses atrás. Como siempre que acudía a Portugal, visitó a la Hermana Lúcia en el Carmelo de Coimbra.

El 9 de mayo de 1967, en vísperas de la peregrinación del Papa Pablo VI al Santuario de Fátima, con motivo del 50º aniversario de las apariciones, fue a rezar ante la Virgen. Allí admiró las manifestaciones penitentes de tantos grupos que caminaban a lo largo de la carretera, bajo la lluvia, en dirección a Cova da Iria. A su regreso, comentaría:

– «Este país se está renovando en la fe en Jesucristo y en su Madre bendita. Me conmovieron esas multitudes que vi en los caminos: hombres, mujeres y niños, yendo por las carreteras hacia Fátima, en penitencia. Se me escapaba la mano para bendecirles, y les decía: Dios os bendiga, por el amor que tenéis a su Madre»[2].

En el otoño de 1968 y en la primavera de 1969, san Josemaría recorrió diversos santuarios marianos de Italia, España, Francia, Suiza. Y el 14 de abril de 1970, llegó de nuevo a Fátima. Recordando aquella ocasión, comentaría más tarde:

– «Yo voy mucho a Fátima y a otros Santuarios marianos de Europa y de América, porque tengo la alegría de amar a Santa María y a esta tierra de Santa María que es Portugal. Pues el mejor piropo que me han dicho, me lo hizo un hijo mío portugués que me vio rezando el rosario en Fátima. Me escribió diciendo: "Padre, me ha dado mucha alegría verle rezar el rosario, porque besa las medallas como las viejas". ¿Has visto? Me puse contento porque me dijeron que parecía una vieja, una de esas abuelitas maravillosas, llenas de piedad, de sentido sobrenatural, que saben que esta vida no tiene demasiada importancia, y están amando la otra»[3].

«Mira, hija mía, repito a la Virgen muchas veces al día, con tonos diferentes (...): ¡Madre, Madre mía! Se lo digo a Nuestra Señora de Fátima» (San Josemaría)

En noviembre de 1972, durante su estancia en Portugal con motivo de su catequesis por la península Ibérica, en una tertulia le preguntaron:

– «Padre, ¿puedo hacerle una pregunta impertinente? ¿Cuál es la jaculatoria que el Padre está repitiendo ahora con más frecuencia?»

– «Los demás no se enteran, porque ellos no son tan impertinentes. Mira, hija mía, repito a la Virgen muchas veces al día, con tonos diferentes –unos de petición de ayuda, otros de agradecimiento, siempre de Amor–: ¡Madre, Madre mía! Se lo digo a Nuestra Señora de Fátima»[4].

El 2 de noviembre de 1972, mientras con profundo recogimiento rezaba el Rosario en Fátima, se vio acompañado por varios centenares de personas, que se unían a su oración. Fue la última vez que estuvo en el lugar de las apariciones.

La devoción del beato Álvaro a la Virgen de Fátima

El 13 de mayo de 1979, durante una tertulia en Roma, contó el beato Álvaro:

– «Nuestro Fundador atravesó Portugal en muchas ocasiones y siempre, aunque tuviera que desviarse de la dirección que llevaba, procuraba pasar por Fátima. Cuando era más joven y viajaba con frecuencia por la noche –luego dejó de hacerlo–, llegábamos a veces a Fátima alrededor de las doce de la noche; y allí, junto a la Capelinha, nos arrodillábamos y rezábamos las Preces»[5].

Y en 1985, estando en el Santuario, comentó:

– «Fátima es un tesoro para toda la Iglesia. No es un lujo, porque está todo hecho con mucha dignidad y sin ostentación. Pero es un tesoro: aquí los corazones y las almas se esponjan, aquí se palpa la Iglesia, se siente la presencia de la Santísima Virgen. Es algo que no se puede explicar, pero aquí se nota que la oración de Nuestra Señora es muy eficaz»[6].

San Josemaría y el beato Álvaro rezan con algunos fieles del Opus Dei ante el Santuario de Fátima (2 noviembre 1972).

La caída del muro

El 13 de mayo de 1981, el Papa Juan Pablo II sufrió un grave atentado en la Plaza de San Pedro. En esa misma fecha, un año después, viajó a Portugal para agradecer a la Virgen su protección y renovó la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María.

– «Este mundo de los hombres y de las naciones también yo lo tengo delante de los ojos, hoy en el momento en que deseo renovar la entrega y la consagración hecha por mi predecesor en la Sede de Pedro: el mundo del Segundo Milenio que está casi finalizando, el mundo contemporáneo, nuestro mundo de hoy»[7].

El domingo 25 de marzo de 1984, poco antes de clausurar el Año Jubilar de la Redención, san Juan Pablo II decidió renovar otra vez la consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María.

Paralelamente a la consagración del mundo a la Virgen, en la Plaza de San Pedro, se realizó el Jubileo de las Familias, con una Misa celebrada por el Papa y presidida por la imagen de la Virgen de Fátima, colocada a la izquierda del altar. El Santo Padre ofreció al Santuario de Fátima la bala que le habían extraído del cuerpo durante la intervención quirúrgica sufrida después del atentando. Se colocó en la corona que la Virgen luce en días señalados, en medio de perlas y piedras preciosas.

A lo largo del siglo XX los católicos de Europa han acudido especialmente a la Virgen de Fátima para encomendarle la paz y la reconciliación en el continente.

En octubre de 1945, pocos meses después de finalizar la segunda Guerra Mundial, un párroco de Berlín gestionó que la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima recorriese algunas capitales del Oriente de Europa. La imagen inició su periplo el 13 de mayo de 1947, pero debido a las patrullas que prohibían acercarse a la zona comunista se vio obligada a regresar.

En 1978, se intentó nuevamente el viaje. La imagen pasó por Hungría, sobrevoló Checoslovaquia, y estuvo en Polonia, en el Santuario de la Virgen de Czestochowa. El 8 de mayo, víspera del trigésimo tercer aniversario del tratado que había determinado el aislamiento de la parte oriental de Berlín, llegó junto al telón de acero. En ese mismo año, fue llamado a la cátedra de Pedro en Roma un Papa venido del Este Europeo.

Pasaron los años, y el 9 de noviembre de 1989 cayó el muro que desde agosto de 1961 había causado tanto sufrimiento. En su carta de enero de 1990, el beato Álvaro habló de estos acontecimientos:

- «Todo tiene su hora. Ya veis lo que está sucediendo en los países de la Europa oriental. Regímenes que habían pretendido cerrar férreamente sus puertas a Dios, hoy parecen abrirse a la libertad y, en consecuencia, a la acción evangelizadora. Son acontecimientos en los que se toca la Providencia de Dios y el amor maternal de nuestra Madre la Virgen»[8].

«A mí personalmente me fue dado a comprender, de modo particular, el mensaje de Nuestra Señora de Fátima» (Juan Pablo II)

Cuatro años más tarde, el 13 de junio de 1994, durante un acto con motivo de la preparación del gran Jubileo del Año 2000, delante del Colegio Cardenalicio, decía san Juan Pablo II: «A mí personalmente me fue dado a comprender, de modo particular, el mensaje de Nuestra Señora de Fátima: la primera vez, el día 13 de mayo de 1981, en el momento del atentado a la vida del Papa; después, al final de los años ochenta, con ocasión de la derrota del comunismo en los países del bloque soviético. Pienso que se trata de una experiencia bastante transparente para todos. Tenemos confianza en que la Virgen Santa, que camina delante del Pueblo de Dios peregrino a través de la historia, nos ayudará a superar las dificultades que, después de 1989, no han dejado de modo alguno de estar presentes en las naciones de Europa y de otros continentes»[9].

El 13 de agosto de ese año fue inaugurado delante de la Capelinha un Monumento de la Paz, constituido por un trozo del muro de Berlín. Anteriormente, se había ofrecido al Papa un rosario hecho con trozos de cemento de esa pared. El rosario se ha quedado en el Santuario, para perpetuar el recuerdo de aquellos cambios históricos en Europa oriental.

Posteriormente, Fátima volvió a ser escenario de acontecimientos importantes: el 13 de mayo de 2000, san Juan Pablo II beatificó allí a Francisco y Jacinta, y renovó su gratitud hacia la Virgen por la protección que le había dispensado durante su pontificado. Al final de esa misma ceremonia, se hizo público el tercer secreto revelado por la Virgen a los pastorcillos, durante la aparición del 13 de julio de 1917. A instancias del Obispo de Leiria, sor Lúcia lo había relatado por escrito en Tuy, el 3 de enero de 1944:

- «Hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: «algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él» a un Obispo vestido de Blanco «hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre». También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios»[10].

En el comentario teológico que acompañó la publicación de este texto, el Card. Ratzinger interpretaba que la figura del Obispo vestido de blanco subiendo hacia la Cruz era una representación simbólica de los Papas que guiaron a la Iglesia durante el siglo XX, una época de mártires. Y, refiriéndose a san Juan Pablo II, se preguntaba: «¿No podía el Santo Padre, cuando después del atentado del 13 de mayo de 1981 se hizo llevar el texto de la tercera parte del “secreto”, reconocer en él su propio destino? Había estado muy cerca de las puertas de la muerte y él mismo explicó el haberse salvado, con las siguientes palabras: “...fue una mano materna la que guió la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se paró en el umbral de la muerte” (13 de mayo de 1994). Que una “mano materna” haya desviado la bala mortal muestra sólo una vez más que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones»[11].

El 13 de febrero de 2005, sor Lúcia falleció en el Carmelo de Coimbra, después de una larga vida dedicada a difundir el mensaje de Fátima. Sus restos mortales reposan ahora, junto a los de Francisco y Jacinta, en la basílica del Santuario. Pocas semanas más tarde, el 2 de abril de ese mismo año, el Señor llamó consigo a san Juan Pablo II.

Fátima, altar do mundo

Fátima, altar do mundo, es una expresión corriente en Portugal. En Fátima concurren todos los caminos del mundo. Allí, como san Josemaría –el primer peregrino a este santuario que ha subido a los altares–, van también hoy la mente y el corazón de tantos cristianos a rezar a la Virgen. Mons. Javier Echevarría, durante una de sus estancias en Fátima, animaba a ponerse bajo la protección maternal de María Santísima en todas las circunstancias de la vida:

«Madre, ¡qué bien se está junto a ti! ¡Qué serenidad se siente en el alma pensando en que tú nos conoces, que tú nos entiendes, que tú nos ayudas, y que tú vas a presentar ante Dios nuestras necesidades muchísimo mejor de como lo podamos hacer cada uno de nosotros! Recurrimos a ti que eres la Omnipotencia Suplicante»[12].

E. Gil

Artículo publicado originalmente en 2017.


[1] Barthas, C. La Virgen de Fátima, Rialp, 12ª ed., 2004. Todas las citas relativas a la narración de las apariciones están tomadas de esta fuente.

[2] San Josemaría, Apuntes tomados en una tertulia, 10-V-1967

[3] San Josemaría, Apuntes tomados en una tertulia, 4-XI-1972.

[4] San Josemaría, Apuntes tomados en una tertulia, 31-X-1972.

[5] Beato Álvaro, Tertulia con algunos fieles del Opus Dei, 13-V-1979.

[6] Beato Álvaro, Tertulia con algunos fieles del Opus Dei, 15-XI-1985.

[7] San Juan Pablo II, Consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María, 13-V-1982.

[8] Beato Álvaro, Carta pastoral, 1-II-1994.

[9] San Juan Pablo II, Discurso a los Cardenales en el V consistorio extraordinario, 13-VI-1994.

[10] Congregación para la Doctrina de la Fe, El Mensaje de Fátima, 26-VI-2000.

[11] Ibid.

[12] Javier Echevarría, Homilía, 13-V-1995.

 

La Pascua, el mejor tiempo de alcanzar la identificación con Cristo

El tiempo pascual es una época litúrgica en la que la Iglesia quiere que reflexionemos sobre la posibilidad –siempre abierta– de identificarnos con Cristo, naciendo a una vida nueva como si de un adelanto a nuestra futura resurrección se tratara. El ejemplo de Cristo es la pauta. No olvidemos que la Resurrección de Cristo es la muestra inequívoca de su ser verdadero Hombre. El hombre no ha nacido para la muerte sino para la vida sine die.

Nuestra salvación viene dada según la incorporación que adquiramos con Cristo mediante la participación en los misterios de su vida. Esa es la razón por la que la Iglesia, un año y otro, gira con los tiempos litúrgicos y las fiesta del Señor y de su Madre en torno a los Misterios de nuestra fe. Incluso el Santo Rosario y, por supuesto, el Libro de las Horas dan una perspectiva de la vida de Cristo.            

Esta participación en el misterio de los misterios de la vida del Señor como realidad misteriosa que es adquiere plenitud cuando participamos de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo como nos recuerda San Pablo al hablarnos del Bautismo. A él se refiere como primer principio vital que nos cristifica: con Él hemos sido sepultados por el bautismo para participar en su muerte, para que como Él resucitó de entre los muertos para la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva. Porque si hemos sido injertados en Él por la semejanza de su muerte, también lo seremos por la de su resurrección[1].         

A través de la participación en los misterios de la vida y muerte de Cristo, el cristiano va alcanzando de Dios el don de la identificación con Él. Con gran belleza lo expresa San Bernardo al decir: “No sólo te daré mi concepción, me responde Jesús, sino también mi vida, y esto por todos los grados de las edades, de la infancia, de la niñez, de la adolescencia y de la juventud; te lo daré todo, añade, dándote además mi muerte, mi resurrección, mi ascensión y la venida del Espíritu Santo. Y esto con el fin de que mi concepción purifique la tuya, mi vida instruya la tuya, mi muerte destruya la tuya, mi resurrección preceda la tuya...”[2].          

El pasaje evangélico de la conversación entre Jesús y Nicodemo, tema de la segunda lectura de la Eucaristía en la segunda semana de Pascua, es un ejemplo de cómo es el mismo Señor quien quiere comunicarnos la necesidad de ese renacimiento. Desea que le abramos de par en par el alma, con nuestras dudas e incertidumbres, que lo hagamos cara a cara y sin rodeos. Ante esa actitud Él se adelanta y hasta parece que apenas nos deja incoar el diálogo para tomar Él la palabra y subirlo de inmediato al nivel de su Amor. Le gusta la sencillez pero tira hacia arriba siempre para hacernos sobrevolar nuestras pequeñeces.

Nicodemo era un hombre influyente y de gran rectitud. Buscaba la verdad y como buscaba la Verdad intuye que el Maestro le puede orientar y busca a Cristo. En esta ocasión, a Nicodemo, le hace Jesús una de las confidencias para sublimes de su predicación. Con la imagen de renacer otra vez resalta Jesús nuestro nacimiento en la condición de hijo del Padre que imprime el Bautismo. Nuestro Señor no sólo nos da un ejemplo y una doctrina admirable sino que nos salvó incorporándonos a Sí mismo. En la semilla está el futuro en presente. Cristo es la semilla que nos anuncia –hoy, ahora–, nuestro futuro triunfo sin fin. Dice un Padre de la Iglesia: “bautizados en Cristo habéis sido hechos semejantes al Hijo de Dios”[3]. ¡Qué horizonte abre Cristo al amigo que acude a Él en la oración íntima! En el fondo del diálogo está siempre, el Árbol de la Cruz y con él el fruto sabroso del Espíritu Santo.

“Todos aquellos que creyeron en Cristo recibieron el poder de hacerse hijos de Dios, esto es, hijos del Espíritu Santo, para que llegaran a ser de la misma naturaleza de Dios. Y, para poner de relieve que aquel Dios que engendra es el Espíritu Santo”[4]. Por este motivo añadió el Señor a Nicodemo: “En verdad, en verdad te digo que si uno no nace del agua y del Espíritu Santo no puede entrar en el Reino de Dios”[5]. El lugar teológico, real, práctico y eficaz de ese renacer en Cristo tiene lugar mediante la fructuosa participación en la Eucaristía; en ella es donde recibimos no sólo la gracia que nos hace partícipes de la naturaleza divina sino al mismo Dios Hijo con su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad.

Es en la consanguineidad que da la Eucaristía donde el cristiano queda transformado, como San Pablo nos dice en una confidencia inaudita: vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí[6]. Podríamos pensar que este “a modo de apunte”, es una breve biografía personal sin más, pero no. El Apóstol está mostrándonos nuestra meta en la tierra. El centro de esa confidencia no supone que Pablo haya perdido su identidad, su personalidad. ¡Todo lo contrario! De modo análogo a como Cristo vive por y en el Padre, así el Apóstol vive pero por y en Cristo. Pablo ha logrado, dócil al Espíritu de Cristo, vivir en él la vida de Cristo. ¡Se ha identificado con Cristo! Ha llegado a tener en su corazón sin esfuerzos los mismos sentimientos que tiene Cristo en el suyo y a eso nos instará a aspirar. “El yo mismo, la identidad esencial del hombre –de este hombre, Pablo– ha cambiado. Él todavía existe y ya no existe. Ha atravesado un no y sigue encontrándose en este no: Yo, pero no más yo”[7].

No se trata de que San Pablo nos quiera describir con estas palabras una experiencia mística que nada hubiera tenido de particular. Dios hace las cosas a su manera con oportunidad inaudita  pero, al parecer, de lo que se trata es de relatar la transformación final de aquello que tuvo su inició en el Bautismo. En él fuimos desnudados del propio yo y revestidos e insertados en un nuevo sujeto más grande al que tendemos hasta alcanzar la identificación. “Así, pues, está de nuevo mi yo, pero precisamente transformado, bruñido, abierto por la inserción en el otro, en el que adquiere su nuevo espacio de existencia”[8].

El yo hasta entonces aislado adquiere la libertad de campar por la inmensidad divina de su condición de hijo de Dios y poseer una nueva vida donde se comienza a degustar, con el Bautismo, el estallido de la Resurrección, como dice gráficamente Benedicto XVI. El gran estallido de la resurrección nos ha alcanzado en el Bautismo para atraernos. La resurrección no ha pasado, la resurrección nos ha alcanzado e impregnado. A ella, es decir al Señor resucitado, nos sujetamos, y sabemos que también Él nos sostiene firmemente cuando nuestras manos se debilitan. Nos agarramos a su mano, y así nos damos la mano unos a otros, nos convertimos en un sujeto único y no solamente en una sola cosa. Yo, pero no más yo: ésta es la fórmula de la existencia cristiana fundada en el bautismo, la fórmula de la resurrección en el tiempo. Yo, pero no más yo: si vivimos de este modo transformamos el mundo[9].

Tenemos un modo personal estupendo de comprobar qué grado de identificación cristiana lleva nuestra vida en Casa: el celo apostólico. El afán de almas que oprimía el Corazón de Cristo ha de repetirse en nosotros. Otra manifestación de esa identificación es el parecido con la Madre de Cristo. La alegría de la resurrección ha conmovido su corazón y la ha unido de modo nuevo a los discípulos, destinados a convertirse en familia de Jesús mediante la fe. Por eso Ella permanece con los discípulos como madre suya, como Madre de la esperanza. Santa María, Madre de Dios, Madre nuestra, enséñanos a creer, esperar y amar contigo. Indícanos el camino hacia su reino. Estrella del mar, brilla sobre nosotros y guíanos en nuestro camino[10].

Pedro Beteta

Teologo y escritor.

 


[1] Rom 6, 4-5

[2] San Bernardo, Sermones de tiempo,2, 8, Obras completas, BAC, Madrid 1947, 511

[3] San Cirilo de Jerusalén, Catequesis, 21, 1

[4] Dídimo de Alejandría, De Trinitate, 2, 12

[5] Jn, 3, 5

[6] Gál 2, 20

[7] Benedicto XVI, Vigilia Pascual, 15-IV-2006

[8] Ibídem

[9] Cfr. Benedicto XVI, Vigilia Pascual, 15-IV-2006

[10] Cfr. Spe Salvi, 50

 

 

Superar los nacionalismos en defensa del sueño europeo y la auténtica humanidad

Salvador Bernal

photo_camera Manifestación en Barcelona por la unidad de España.

A finales del siglo XX, la Europa del centro y del este conoció un despertar de los nacionalismos, favorecido en gran parte por la caída del comunismo, monopolizador antes de la política y la economía en tantos países. La crisis de los Balcanes exigió una medida tan excepcional como el ataque militar de la OTAN a un Estado soberano por vez primera en sus cincuenta años de historia. En la medida en que los dirigentes yugoslavos fueron perdiendo la fe en el socialismo, en la última etapa de Tito, exacerbaron desde el poder, no menos totalitariamente, antiguos sentimientos nacionalistas. Contribuyeron así, en expresión de Edgar Morin, al nacimiento de un “total-nacionalismo”, que se convirtió en una gran amenaza para la paz.

Desde entonces, con orientaciones políticas no unívocas, los nacionalismos han crecido, hasta el punto de que van a estar muy presentes en los próximos comicios europeos, con serio riesgo de trasladar a Bruselas y Estrasburgo experiencias no muy brillantes de algunos países y regiones, con el consiguiente debilitamiento de una Unión no precisamente fuerte.

Tampoco se libra España del fenómeno, que parecía superado en los primeros años de la Transición, a pesar de ETA. No es necesario describir sus consecuencias, en términos de intolerancias, que acallan a mayorías y minorías, con tics autoritarios propios del antiguo régimen. Produce, incluso, perversiones del lenguaje: como señaló en su día José Antonio Marina, con el uso nacionalista de la lengua, “el idioma deja de ser medio de comunicación y se convierte en símbolo de identidad nacional, de afirmación cultural, de integración hacia dentro y segregación hacia fuera”.

Más grave es aún el nacionalismo cuando aparece en el clero o en la jerarquía religiosa en países de tradición católica, es decir, universal. Aunque se discuta con razón sobre su influencia real en la vida pública de las naciones, contribuye de hecho al deterioro ético de la convivencia y limita excesivamente el indispensable entendimiento cívico de los ciudadanos.

Comprendo que el papa quisiera abordar el problema, detenidamente, al presidir la sesión en la Academia pontificia de ciencias sociales el pasado 2 de mayo, en el contexto de la nueva presidencia de Stefano Zamagni. Francisco no habló ese día –lo ha hecho antes en múltiples ocasiones y sobre muy diversos temas- de posibles clericalismos, al abordar este problema tan actual, agudizado quizá por el hecho de “que las fronteras de los Estados no siempre coinciden con las demarcaciones de poblaciones homogéneas y que muchas tensiones provienen de una excesiva reivindicación de soberanía por parte de los Estados, a menudo precisamente en áreas donde ya no son capaces de actuar de manera efectiva para proteger el bien común”.

 El pontífice recordó la doctrina clásica sobre el patriotismo, a partir de una cita de santo Tomás sobre el concepto de pueblo: “Al igual que el Sena, no es un río que se determina por el agua que fluye, sino por un origen y un lecho precisos, siempre se considera el mismo río, aunque el agua que fluye sea diferente, del mismo modo un pueblo es el mismo no por la identidad de un alma o de los hombres, sino por la identidad del territorio, o todavía más, de las leyes y el modo de vida, como dice Aristóteles en el tercer libro de la Política”.

Añadió que “la Iglesia siempre ha exhortado al amor del propio pueblo, de la patria, a respetar el tesoro de las diversas expresiones culturales, de usos y costumbres, y del justo modo de vivir enraizados en los pueblos. Al mismo tiempo, la Iglesia ha advertido a las personas, a los pueblos y a los gobiernos de las desviaciones de este apego cuando deriva en exclusión y odio hacia los demás, cuando se convierte en un nacionalismo conflictual que levanta barreras, también de racismo o antisemitismo”.

Muchas veces lo había señalado, en el contexto de la inmigración y la xenofobia, porque “la forma en que una nación recibe a los migrantes revela su visión de la dignidad humana y de su relación con la humanidad. Toda persona humana es miembro de la humanidad y tiene la misma dignidad”. Esa actitud profunda se articula en torno a cuatro verbos: “acoger, proteger, promover e integrar”.

Vale la pena releer y meditar ese discurso pontificio, que reitera una verdad no precisamente pacífica hoy: la soberanía estatal no es un absoluto. Por tanto, “un Estado que suscitase los sentimientos nacionalistas de su pueblo contra otras naciones o grupos de personas fracasaría en su misión. Sabemos por la historia donde conducen desvíos similares; pienso en la Europa del siglo pasado”.

 

Yo decido qué contenido es inapropiado para mis hijos: Video Blocker

Empantallados.com - 13.05.2019

 

Foto: Rawpixel

Según el estudio El impacto de las pantallas en la vida familiar”  realizado por Empantallados, los padres afirman saber qué hacen sus hijos con los dispositivos. En una escala del 1 al 5, la mayoría se otorga un 4. Pero, ¿y si te decimos que el momo challenge se está colando en los videos infantiles que ven los hijos en YouTube? (Ver: Alerta por videos en Youtube Kids que incitan a los niños al suicidio). El control parental de las distintas aplicaciones que utilizamos no siempre es efectivo o a veces tiene ciertas debilidades y diversas formas de saltárselo con facilidad. Por eso es importante mantener una conversación fluida con los hijos sobre estos temas.

Se ha confirmado que ciertos contenidos inadecuados que hay en YouTube, se cuelan en videos infantiles. De modo que aunque tus hijos estén viendo videos que aparentemente son para su edad, podrían tener acceso a él y a otros muchos vídeos no recomendados. Una forma de evitar ciertos contenidos es a través de Video Blocker, una extensión que les proponemos para ver YouTube a través de un navegador y poder controlar a tu medida el contenido inadecuado para menores de edad.

¿Cómo evitar contenido inapropiado?

Video Blocker es una extensión compatible con los navegadores de Google Chrome y Mozilla Firefox con el que podemos bloquear cualquier contenido de YouTube.

Su funcionamiento es muy sencillo. Una vez instalada, aparecerá en la esquina superior derecha de tu navegador con un símbolo de prohibido. Haz click en el icono y se abrirá una caja que te permitirá añadir palabras clave o enlaces para bloquear videos, comentarios y canales. La opción de “wildcar” es para bloquear canales que tengan relación con otros canales no recomendados y que no quieres ver.

 

 

La extensión se puede ocultar del navegador una vez añadidas las palabras clave e incluso en la pestaña de “options” se puede generar una contraseña para que nadie acceda a la lista de palabras clave y pueda desbloquearlas.

¡Qué esperas probarlo! La seguridad de nuestros hijos es primordial. Cuéntanos cómo te ha parecido esta opción.

*Publicado originalmente por Empantallados.com

 

 

Los retos virales del momento: conoce lo que hacen los adolescentes por un like

Empantallados.com - 26.04.2019

 

 

Foto: Freepik

Según Healthy Children, que pertenece a la Academia Estadounidense de Pediatría, los retos virales triunfan entre los más jóvenes porque el cerebro adolescente todavía está en desarrollo, algo que les hace ser más impulsivos provocando que actúen sin pensar las consecuencias. Además, aseguran que las redes sociales premian las actitudes escandalosas, y que la dictadura del like obliga a los jóvenes a actuar así para sentirse aceptados por los demás sin pensar en el peligro que puede ocasionar para sus vidas.

El proceso de un challenge es bien sencillo. Lo graban con el móvil, lo suben a las redes sociales y esperan a tener más likes que el resto de sus amigos. Es importante hablar con ellos, hacerles entender los riesgos que conllevan, lo absurdo que es someterse a un challenge peligroso, y hacerles conscientes de que no necesitan likes para ser "cool".

Últimos retos virales

Tide Pot challenge: adolescentes de todo el mundo comenzaron a ingerir cápsulas de detergente. La mayoría de ellos tuvo convulsiones, edema pulmonar e incluso llegaron a entrar en coma. Ante el riesgo evidente, Facebook, Instagram y YouTube se pusieron de acuerdo para censurar todos esos videos, pero lo cierto es que aún hay bastantes circulando por la red.

Roundabout to death: para este challenge se necesita una moto y una rueda giratoria de columpio. Una combinación “perfecta” para adolescentes. Aunque es cierto que estas son más típicas de EEUU, en los parques infantiles de España también las puedes encontrar. Algo que nos hace pensar que esta tendencia se podría replicar aquí. El reto consiste en sentarse en el interior de la rueda giratoria y hacerla girar a una velocidad extrema gracias a la fuerza del motor que propulsa la rueda de la moto. Muchos adolescentes ya han pasado por el hospital después de hacerlo.

Hot water challenge: se arroja agua ardiendo a una persona que esté totalmente desprevenida. Un joven de 15 años resultó herido gravemente cuando su amigo le lanzó agua hirviendo mientras dormía. De locos.

Flaming cactus challenge: el proceso es sencillo y absurdo. Se trata de comerse un cactus en llamas. A la vez puedes beber cerveza para evitar el sabor y sobre todo quemarse.

Bird Box challenge: el nombre es tomado de la película de Netflix Bird Box, en la cual sus protagonistas van con los ojos vendados todo el rato. Los participantes del challenge se los tapan y hacen todo tipo de cosas cotidianas, como por ejemplo, conducir, jugar al fútbol, cocinar… Por supuesto que en la mayoría de las veces esto acaba mal. Netflix ya ha advertido a la gente de que no lo haga.

Carbon challenge: los usuarios meten su cabeza en una bolsa llena de carbón y la agitan durante varios segundos mientras aguantan la respiración. Para que sea válido al sacar la cabeza, el rostro debe quedar completamente negro. No hace falta decir que inhalar carbón produce consecuencias muy graves para las vías respiratorias.

Momo challenge: Un reto que ya se había hecho viral anteriormente, vuelve a ser uno de los más practicados. Consiste en llamar a Momo, un personaje ficticio de terror, que te dará unas pautas violentas que has de cumplir y que culminarán en una orden de suicidio.

Los challenges también pueden ser positivos, como en el caso del Ice Bucket Challenge. Lo más importante en este contexto es saber transmitir a los hijos que el reconocimiento externo y la popularidad nunca pueden ser motivos suficientes para olvidar el sentido común.

Ayúdales a tener más autoestima y personalidad para que cambien su mundo más cercano. ¿Por qué no sustituimos los challenges negativos por propuestas virales que cambien el mundo?

*Publicado originalmente por Empantallados.com

 

 

Guadalupe: un camino al Cielo en la vida cotidiana

Artículo de Mons. Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei, sobre Guadalupe Ortiz de Landázuri, que será beatificada en Madrid el próximo 18 de mayo.

Artículos13/05/2019

ABC Guadalupe: un camino al Cielo en la vida cotidiana (Descarga en PDF)

La sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri será beatificada el próximo 18 de mayo en Madrid. Este acontecimiento es motivo de alegría y de esperanza, porque manifiesta, una vez más, que Dios llama a todos a vivir una vida plena junto a Él, a la santidad, y que es posible alcanzarla en las vicisitudes de la vida cotidiana.

El ejemplo de Guadalupe puede ser una luz, un impulso para afrontar como camino de santidad la vida corriente

La futura beata amaba la vida que Dios había escogido para ella; la hizo suya y fue feliz. Siendo joven, sufrió la muerte de su padre, que afrontó con serenidad y firmeza. A pesar de las dificultades, decidió continuar con sus estudios de Química y seguir una profesión que era poco frecuente en las mujeres de su tiempo; luego se dedicó a la enseñanza, donde puso en juego todas sus cualidades. Cuando conoció a san Josemaría Escrivá y descubrió que Dios la llamaba a vivir su vida cristiana según el espíritu del Opus Dei, no dudó en entregarse generosamente para seguir la invitación a alcanzar la santidad en la vida cotidiana. Guadalupe permaneció abierta a lo que Dios le iba pidiendo en cada momento: dejar por un tiempo su profesión para retomarla más tarde, viajar a México para empezar la labor apostólica del Opus Dei en el continente americano, regresar a España y continuar con la enseñanza, comenzar a una edad avanzada la tesis doctoral.

El ejemplo de Guadalupe puede ser una luz, un impulso para afrontar como camino de santidad la vida corriente, con sus proyectos, ilusiones, desafíos, planes más o menos previstos, pero en la que hay también cambios, dificultades y problemas inesperados. Destaca en ella la actitud de amar lo que Dios nos da, de querer lo que Él quiera, de confiar y esperar en Él, y vivir plenamente el presente, como es, poniendo en manos de Dios el futuro.

Guadalupe nos enseña que es posible soñar y llegar lejos si, a pesar de las dificultades, confiamos en Dios, en su amor por nosotros

Guadalupe fue una persona alegre, valiente, decidida, emprendedora, acogedora. La certeza que tenía de la cercanía de Dios, de Su amor por ella, la llenaba de sencillez y serenidad y le hacía no tener miedo de sus errores y de sus defectos, e ir siempre para adelante buscando querer en todo a Dios y a los demás. Muchas veces podemos estar tentados a dejar de aspirar a cosas grandes, a renunciar a nuestros sueños, porque palpamos nuestras limitaciones y errores. Guadalupe nos enseña que es posible soñar y llegar lejos si, a pesar de las dificultades, confiamos en Dios, en su amor por nosotros.

Esta química madrileña hizo compatible una vida profesional intensa con el trato con Dios y con el servicio a los demás. Sus numerosas cartas nos hacen ver cómo intentaba poner a Dios en primer lugar y, aunque no siempre lo lograba tal como quería, recomenzaba cada vez con nuevo empeño. En algunos momentos del día, procuraba tener ratos de encuentro personal con Dios, de oración, de donde sacaba la fuerza para encontrarle luego en cada circunstancia. Todos, a pesar de las múltiples tareas y compromisos que llenan nuestro día, podemos, si queremos, encontrarnos con Dios, que nos espera pacientemente en cada momento y especialmente en la Eucaristía. No deja de parecer un especial detalle del Señor que el 18 de mayo, día de su beatificación, sea la fecha en que Guadalupe recibió la Primera Comunión. Esta coincidencia nos recuerda la estrecha unión que existe entre Eucaristía y santidad personal.

El trabajo no era para ella sólo un lugar de realización profesional, sino principalmente un espacio para tratar a Dios y darse a los demás

La futura beata es también un modelo de cómo descubrir a Dios en nuestro trabajo, en nuestra labor bien hecha. Era consciente de que podía hacer presente a Dios en su actividad profesional, y en ella y a través de ella, darle a conocer a los demás. El amor de Dios y su afán profesional la impulsaban a implicarse generosamente en las necesidades sociales de su tiempo; no le eran indiferentes los sufrimientos de los demás y esto la animó a llevar adelante iniciativas de desarrollo social tanto en su país como en México, desplegando sus conocimientos y talentos. Guadalupe era una apasionada de la Química, pero el trabajo no era para ella sólo un lugar de realización profesional, sino principalmente un espacio para tratar a Dios y darse a los demás, de servir.

Muchas personas que la conocieron recuerdan su alegría, su risa contagiosa, que hacía la vida agradable a los demás. Este carácter alegre y abierto tendría algo de temperamental, heredado, pero era también fruto del esfuerzo y del sacrificio escondido. Sufrió por muchos años una enfermedad cardíaca, que la hacían sentirse cansada y hasta agotada, pero eligió abrazar esa dificultad y sonreír a los demás, quitándose importancia. Pensando en Guadalupe, me viene a la memoria también una afirmación de san Josemaría: “Darse al servicio de los demás, es de tal eficacia, que el Señor lo premia con una humildad llena de alegría”.

En este mes de mayo, especialmente dedicado a la Santísima Virgen, podemos pedir a Ella que la figura de Guadalupe nos inspire y nos impulse a aceptar siempre las invitaciones de Dios para nuestra vida, para ser como ella felices, “beatos”, como la declarará dentro de pocos días la Iglesia.

 

ESCUELA PARA PADRES Pedir perdón a los hijos por haberlos educado mal.

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Cuando los padres piden perdón a los hijos, reciban o no el perdón de ellos, se les abre un mundo mucho mejor y se liberan de las ataduras, que por sus posibles acciones u omisiones, les impiden vivir felices. 

Pedir perdón a los hijos no se hace solamente con palabras, previamente tiene que haber el pleno conocimiento de lo que se ha realizado mal, un fuerte arrepentimiento, un firme propósito de la enmienda y la certeza de poner los medios necesarios, presentes y futuros, para que no vuelva a ocurrir, además de resarcir los posibles daños producidos a los hijos. Qué difícil es pedir perdón a los que hemos ofendido, no importa habernos dado cuenta tarde. 

¡Hijo! Te pedimos que nos perdones porque no supimos educarte bien y a su debido tiempo y ahora estás condenado en la cárcel o en una gravísima situación irreversible. Nos convino creer que tenía que dejarte tomar tus propias decisiones según tu libre albedrío, aunque no te habíamos enseñado a usarlo. 

También debemos pedir perdón a algunos segmentos de la sociedad que por nuestra culpa u omisión, se han desviado del buen camino moral y social y han caído en el infierno en vida de la delincuencia criminal

Si los padres no piden perdón a los hijos, tengan la edad que tengan, sean los que sean los motivos de los problemas o distanciamientos, antiguos o actuales, claros u obscuros, convierte a los padres en víctimas de sus propios actos y les impide cualquier posibilidad de cambio. Es injusto y pernicioso para padres e hijos, utilizar la tendencia de culpar a otros y hacerles responsables por las propias acciones, omisiones, fracasos y frustraciones. 

¡Padres, no tengan miedo, sean valientes! Tengan el orgullo de saber pedir perdón, no duden a enfrentarse y a pedirlo con sinceridad, reconociendo lo verdaderamente mal hecho y evitando caer en ese mecanismo habitual de defenderse, para no aceptar las propias fallas, limitaciones, debilidades y capacidades. 

Qué difícil es querer darse cuenta de haber educado mal o hecho mal a los hijos. Para ello hay que temer una conciencia muy sutil, afinada y comprometida con la verdadera educación familiar. Muchos padres prefieren no escarbar, en la forma como ha educado a sus hijos. Si no averiguan y ahondan en los hechos, creen que serán más felices, pues así no tendrán remordimientos de conciencia. Algunos padres dicen: Allá ellos, los hijos, que se las arreglen como yo me las he arreglado, con las educación que me dieron. 

Pedir perdón a los hijos, no socava la autoridad de los padres, ni significa perder el respeto del hijo. Al contrario, enaltece a los padres y les hace mucho más importantes a la vista de los hijos. Es un ejemplo de humildad, que los hijos pueden aprender para su futuro. Hay que aprender a pedir perdón a los hijos, por mucho que los padres estén acostumbrados a que se lo pidan, incluso cuando son los generadores del problema. Esta demostración de humildad, además tiene que ser incluso interna. Pedirnos perdón a nosotros mismos también, porque no hicimos lo que teníamos que haber hecho, consciente o inconscientemente, ya que de esa decisión salieron o pudieran salir perjudicados los hijos. 

Cuantas veces se les olvida a los padres o no quieren reconocer, que sus malas actuaciones, por activa o por pasiva, son los responsable de la desgraciadas situaciones, por las que tienen que atravesar sus hijos o de las malas y únicas alternativas, que la sociedad les ofrece. 

Los padres no se pueden quejar si los hijos les salen criminales, revoltosos o sinvergüenzas. Es muy posible que estén recogiendo lo que los padres han sembrado, sobre todo, si no les han educado bien. O cuando los hijos se ven obligados, a elegir circular por malos caminos, como única alternativa para salir del infierno de su casa. Los padres muchas veces, no quieren pedir perdón a los hijos, a pesar de haberlos conducido a que tomen desgraciadas soluciones, al haberlos criado en una familia, carente de los principios básicos que deben regirla. 

Es muy fácil echar la culpa a otros, de los males que nos suceden y muy difícil aceptar que esos males, han sido debido a nuestras acciones u omisiones. Desgraciadamente, las consecuencias hay que pagarlas, por no haber obrado diligentemente, como buenos padres de familia o como miembros de la sociedad. 

101 Ocasiones en las que hay que decir: Hijo, te pido perdón porque te he permitido hacer lo que querías:  

A cada una de las siguientes frases deben añadirle: “pero no te decía nada, al ver que eras joven y que todos a esa edad habíamos hecho lo mismo o parecido. Pensaba que tenías que aprender a vivir” 

  1. Cuando adquiriste deudas o responsabilidades que pensabas poder pagarlas, aun a sabiendas que era casi imposible que lo hicieras, y yo acudí a pagarlas o solucionarlas en tu nombre, pero…
  2. Cuando ante la familia o los amigos, no cumplías ni con las mínimas normas de la buena educación o buenas maneras sociales, pero…
  3. Cuando aparecían en tu habitación, en tu mochila o en tus bolsillos, cosas que no te pertenecían, o no correspondían a tu edad, pero…
  4. Cuando aun siendo muy joven, me enteré que mantenías un noviazgo con actitudes externas muy deshonestas, pero…
  5. Cuando circulabas a alta velocidad con mi automóvil o con la motocicleta que te había comprado, incluso sin mi permiso, ni el de conducir, pero…
  6. Cuando con mi sobreprotección, excesiva vigilancia y coacción, te sofocaba y coartaba las alas de tu libertad, frenando tu crecimiento, pero…
  7. Cuando con rabietas rompías tus cosas, sabiendo que después te compraríamos otras nuevas, pero…
  8. Cuando contestabas desagradablemente a tus padres y familiares mayores, con insultos, sarcasmos, ironías o empleando malas palabras, pero…
  9. Cuando decías malas palabras que se habían incrustado en tu vocabulario y no te decía nada, pero…
  10. Cuando dejábamos que te alimentaras solamente con lo que tu querías, hasta que llegaste a enfermar de desnutrición, pero…
  11. Cuando el maestro te reñía o ponía malas notas y le amenazabas con decírselos a tus amigos de las pandillas, para que le rompieran el automóvil o pincharan las ruedas, pero…
  12. Cuando en tu presencia, peleaba o discutía con mi cónyuge, pero…
  13. Cuando estabas parte de la noche enganchado en las redes sociales y a la mañana, era muy difícil que coordinaras tus estudios por la falta de descanso nocturno, pero…….
  14. Cuando exclusivamente para que lo vieran los demás, aparentaba amarte y te protegía excesivamente, sofocándote y frenando tu crecimiento y desarrollo, pero…
  15. Cuando faltabas a la escuela y no te reñía o castigaba, pensando que eras joven y que todos a esa edad habíamos hecho lo mismo o parecido. Tenias que aprender a vivir, pero…….
  16. Cuando golpeabas adrede a tus hermanos, a otros niños o jóvenes, incluso a familiares mayores, pero…
  17. Cuando hacías pequeños negocios sucios o medio ilegales y te felicitaba, pues me enorgullecía que tuvieras madera de empresario, pero…
  18. Cuando he usado el pedirte perdón para manipularte o chantajearte, sobre hacer lo que yo quiero, pero…
  19. Cuando imitabas los gestos y lenguajes obscenos de algunos artistas de moda, además de poner sus fotografías en tu habitación, pero…….
  20. Cuando llegabas a casa observamos tus primeras adicciones, debido a que olías a alcohol, tabaco, marihuana u otros signos externos, malos o impropios de tu edad, pero…
  21. Cuando llegabas tarde a casa no te reñía, ni castigaba, pero…….
  22. Cuando llorabas continuamente hasta que conseguías lo que querías, te conviniera o no, pero…
  23. Cuando maltratabas a los animales por sadismo, sin preocuparte por su sufrimiento, pero… 
  24. Cuando manejabas más dinero del que te habíamos dado, pero…….
  25. Cuando mentíamos hasta en tu presencia, dándote mal ejemplo, pero…
  26. Cuando mentías en cosas importantes, como con los objetos y dinero que tenías, donde habías estado, quienes eran tus amigos, etc., pero…….
  27. Cuando mentías sistemáticamente, para obtener lo que querías, para evadirte de tus responsabilidades o para echar la culpa a otros, pero…
  28. Cuando no aprobabas las asignaturas, debido a que no querías estudiar ni aceptar que te ayudaran, pero…….
  29. Cuando no estuve a tu lado, a pesar de que entonces me necesitabas, pero…….
  30. Cuando no evité que te metieras en situaciones extremas, para llamar la atención y por esa falta de límites, tuviste esas consecuencias tan graves para toda la vida, pero…….
  31. Cuando no hacías las tareas de la escuela y te daba una tarjeta, diciendo que habíamos ido al medico, aun siendo mentira, pero…
  32. Cuando no me interesaba por los contactos que tenias en las redes sociales, aun a sabiendas, que posteriormente hacías citas con extraños, pero…
  33. Cuando no nos importaba el no inculcarte, las virtudes y valores humanos necesarios, para tu formación humana, religiosa, familiar y social, pero…….
  34. Cuando no nos querías decir quienes eran tus amigos, para que no pudiéramos hablar con sus padres, pues teníais una doble vida, pero…….
  35. Cuando no permitías que nadie entrara en tu habitación, aunque sospecháramos que allí escondías cosas peligrosas, para tu salud y vida moral y social, pero…….
  36. Cuando no querías escuchar a tus padres y no éramos capaces de convencerte, ni persuadirte para que lo hicieras, pero…….
  37. Cuando no querías escuchar a tus padres, si te recriminaban o aconsejaban, pero…….
  38. Cuando no querías ir a la escuela y permitíamos que te quedaras en casa o que fueras a casa de otro amigo, que tampoco iba a la escuela, pero…….
  39. Cuando no querías ir a la iglesia, ni a formarte religiosamente y lo consentíamos, dejándote hacer todo lo que quisieras, pero…….
  40. Cuando no supimos enseñarte a que distinguieras entre el bien y el mal, quizás porque nadie nos había dicho como hacerlo, y no intentamos aprenderlo, pero
  41. Cuando no supimos, no quisimos o no pudimos comprender, los cambios propios de tu edad y seguíamos tratándote como si no hubieras crecido, pero…….
  42. Cuando no te decíamos nada, al darte arrebatos de cólera y destrozabas todo lo que tenias a mano, pero…
  43. Cuando no te educábamos, pensando que lo malo que hacías era por nuestra culpa, eras incorregible u ocurría por circunstancias inevitables, pero…
  44. Cuando no te llamábamos la atención, permitiéndote hacer lo que quisieras en la casa o sitios públicos, aduciendo que los niños y los jóvenes son así y que hay que dejarles que tengan su espacio de libertad, aunque molesten a los demás, pero…
  45. Cuando no te llevamos a la tienda a devolver o pagar con tus ahorros, los dulces, juguetes u objetos que habías robado, pero…….
  46. Cuando no te poníamos límites a tus malas acciones y te dejábamos hacer lo que te diera la gana, pero…
  47. Cuando no te poníamos límites, de acuerdo con los valores religiosos, morales ni sociales, a tu mal comportamiento, pero…….
  48. Cuando no te visitamos en el hospital, porque habías tenido un accidente al conducir borracho, sin pensar que la culpa había sido nuestra, por consentirte hacerlo, pero…
  49. Cuando no te visitamos en la cárcel porque habías robado, sin pensar que la culpa había sido nuestra, por haberlo pasado por alto la primera vez, pero…
  50. Cuando no tuvimos la paciencia, comprensión, humildad y grandeza de espíritu, para saber que no siempre teníamos razón y no atendíamos a tus razones, olvidándonos, de lo importante que es el dialogo entre padres e hijos y el saberles escuchar, pero…….
  51. Cuando nos enteramos que hacías sexting en el Internet y en las redes sociales, con fotografías tuyas y de tus amigos, pero…….
  52. Cuando nos refugiábamos innecesariamente, en nuestros trabajos o actividades sociales, para aislarnos de nuestra primera obligación, irrenunciable e intransferible de educar a los hijos, dedicándoles el tiempo necesario en las comidas, en las ayudas de las tareas escolares y en los ratos de vivencia familiar, pero…
  53. Cuando ocultaba a mi cónyuge, lo que había observado sobre tu peligroso comportamiento, pero…
  54. Cuando para quitarte de encima y que no nos molestaras, te dábamos para que gastases todo el dinero que querías, acostumbrándote al consumismo, al despilfarro y a no valorar nada, pero…
  55. Cuando para quitarte de encima y sin que lo necesitaras, te comprábamos los últimos juguetes, aparatos electrónicos y ropa, para que presumieras ante tus amigos y otros familiares, pero…
  56. Cuando pedías permiso para ir a dormir a casa de algún amigo, y no nos preocupaba saber dónde, con quién y por qué estabas allí, pero…….
  57. Cuando pedimos perdón a un determinado hijo, pero no lo hacíamos con los otros, ni con mi cónyuge o familiares, pero…
  58. Cuando pegabas, maltratabas, insultabas o hacías bullying a otros compañeros, pero…….
  59. Cuando permitíamos que comieras lo que quisieras, cuando quisieras y donde quisieras, por eso ahora tienes tanto sobrepeso y sus derivados problemas de salud, pero…
  60. Cuando permitíamos que no tomaras las medicinas o hicieras lo que el medico te había ordenado, debido a que no querías hacerlo, pero…
  61. Cuando permitíamos que realizaras ejercicios, actividades o deportes impropios de tu edad o condiciones físicas y mentales, pero…
  62. Cuando permitíamos que te encerraras en tu habitación, ignorando lo que hacías y nunca estuvieras conversando o comiendo con el resto de la familia, pero…
  63. Cuando permitíamos que tus ropas fueran como la de los pandilleros y llevaras sus signos externos, marcando esa imagen en la escuela, en la familia y con los amigos, pero…
  64. Cuando quisimos educarte de la misma forma, que nos educaron a nosotros, sin tener en cuenta los muchos cambios que ha habido en la sociedad y que deberíamos habernos actualizado, sin perder los principios básicos de la práctica de las virtudes y valores humanos, pero…….
  65. Cuando sabiendo que no estabas bien educado, preferimos mirar para otro lado y no tuve inconveniente, incluso por satisfacción propia, a que te marcharas de la casa familiar a estudiar o a trabajar, aun a sabiendas que fracasarías, pues no estabas enseñado a luchar, ya que te había criado entre algodones o consintiendo que hicieras lo que querías, pero…
  66. Cuando salías con aquellos amigos que llevaban una mala vida, dando mal ejemplo a tus hermanos y quitando la buena imagen de tu familia, pero…
  67. Cuando salías de casa con grandes escotes, pequeñas minifaldas y vestidos deshonestos, y no te decía nada, porque pensaba que eras joven y que todas a esa edad hacían lo mismo y no queríamos que desentonaras, pero…
  68. Cuando sistemáticamente desobedecías y en todo hacías lo contrario de lo que te decíamos, pero…
  69. Cuando te burlabas de otras personas, niños o adultos, porque tenían defectos o eran más débiles que tu, pero
  70. Cuando te castigamos sin tener razón, ya que no habíamos  comprendido bien los motivos de tu falta, ni escuchado atentamente lo que nos decías. Nos habíamos dejado llevar por la indignación y no por la inteligencia, ni la justicia, pero…
  71. Cuando te comportabas de forma agresiva, impulsiva y violenta con tus hermanos, familiares y amigos, pero…
  72. Cuando te consentíamos que hicieras exhibiciones o actividades de alto riesgo, ante tus amigos o familiares, para contrarrestar tu complejo de inferioridad, pero
  73. Cuando te consentíamos que trataras mal a tus abuelos y a otros familiares o amigos mayores, a los que debías respeto, pero…
  74. Cuando te convertiste en vigoréxico por tu mala alimentación, excesivo tiempo en el gimnasio y abandono de tus obligaciones escolares, pero…
  75. Cuando te dábamos demasiada libertad, sin ningún control y que siempre terminaba en libertinaje, pero…
  76. Cuando te dábamos mal ejemplo con nuestro fatal comportamiento en casa y fuera de ella, pero…
  77. Cuando te educamos en un total analfabetismo religioso, similar o rayando en que fueras ateo o agnóstico, pretendiendo que tuvieras una conciencia infantil y sin madurar en las prácticas religiosas, familiares y sociales, pero…
  78. Cuando te encerrabas en tu habitación, con aquellos amigos o amigas raras y no nos preocupábamos de saber lo que hacíais, pero…
  79. Cuando te encontrábamos cosas peligrosas en tu habitación, y decías que se las estabas guardando a un amigo, pero…
  80. Cuando te escatimábamos los más indispensables gastos, para tus materiales escolares y formación, alegando que no teníamos dinero, mientras lo derrochábamos con amigos, en comidas, bebidas, espectáculos y otras adicciones, pero…
  81. Cuando te facilitamos las recompensas, sin que hubieras hecho ningún esfuerzo, pero…
  82. Cuando te he hablado con excesiva dureza, imponiendo mi autoridad, por encima de todo, sin mirar si yo tenia o no la razón, pero…
  83. Cuando te hiciste tatuajes, piercing y otras marcas en tu cuerpo, pero…
  84. Cuando te levantábamos el castigo impuesto o no te ponía ninguno, porque eso alteraría nuestros horarios personales o sociales, pero…
  85. Cuando te llenaste de deudas y tuvimos que declararnos en quiebra, porque no te habíamos enseñado los básicos principios de los ingresos, gastos y ahorros, pero…
  86. Cuando te llevábamos a sitios de personas mayores, para iniciarte en acciones inmorales, pero…
  87. Cuando te llevé a una escuela de alumnos perdedores, que tenía fatales referencias académicas, morales y sociales. Pero era más cómodo para nosotros, no cambiarnos de casa y tener otra escuela mejor, pero…
  88. Cuando te mentíamos para tenerte engañado o para que no te enfadaras, pero
  89. Cuando te metiste en problemas con la policía y te solucionamos la situación, evitándote que sufrieras las consecuencia de tus actos voluntarios, en vez de apoyarte y ayudarte a reconocer y resolver tus errores, pero…
  90. Cuando te mostrabas continuamente de forma maleducada, delante de la familia, amistades y en sociedad, justificándote y no reprendiéndote, pero…
  91. Cuando te peleabas con tus hermanos, abusando de tu edad y fortaleza y no te decíamos nada, pero…….
  92. Cuando te permitíamos tener en tu habitación, la televisión, el Internet y el teléfono, sin querer tener ningún conocimiento de lo que estabas viendo o hablando, pero…
  93. Cuando te pusiste obeso porque no tomabas un desayuno, ni almuerzo balanceado con fruta, cereales, leche, proteínas, vegetales y carbohidratos de calidad  y solamente tomabas, pastelería industrial, pizza, salchichas, patatas fritas, refrescos edulcorados y con cafeína, etc., pero…
  94. Cuando te reprendía o castigaba el maestro y nosotros íbamos a enfrentarnos con él y a reclamarle, por haberte reñido, poniéndonos siempre de tu parte, y a ti no te reprochábamos nada, pero…
  95. Cuando te sobreprotegíamos para que no tuvieras problemas, haciendo nosotros las cosas que tu deberías haber hecho, para que hubieras aprendido a ser un adulto, pero…
  96. Cuando te sobreprotegíamos y no te poníamos límites ni normas, para nada relacionado con tu educación, ni la convivencia en la familia, ni en la sociedad, pero…
  97. Cuando te tratábamos con violencia física o verbal, lo que hizo cambiar tu carácter y volverte más agresivo y desconfiado, pero…
  98. Cuando tenias un empleo y aunque lo necesitáramos, no aportabas nada de tus ingresos, para sufragar parte de los gastos de la casa, pero…
  99. Cuando tirabas la basura por la calle, sin ninguna conciencia ciudadana, ni de educación medioambiental, porque hacías lo mismo que nosotros, pero…
  100. Cuando veías, leías o escuchabas músicas, inapropiadas y peligrosas para tu edad, pero…
  101. Cuando vivías envilecidamente, sin moral ni principios y sin cumplir con los 10 Mandamientos de la Ley de Dios, en un puro autoengaño, pero… 

¡Padres! El análisis de estas 101 situaciones, les puede ayudar a comprobar lo que están haciendo bien, lo que están haciendo mal, lo que no están haciendo y lo que deberían mejorar, en relación con la educación de sus hijos. Así podrán tomar la decisión, de continuar haciendo lo que están haciendo o de enmendarlo, para conseguir una mejor educación de sus hijos y cumplir con la responsabilidad de Vds. y de sus hijos. Si lo hacen, al final ambos saldrán ganando y mucho más unidos. 

¡Padres! Aprendan a educarse Vds. los primeros. Tienen que ser muy buenos alumnos de la educación para poderla enseñar posteriormente a sus hijos. Nadie nace sabiendo, y mucho menos las asignaturas imprescindibles para dar una buena educación a los hijos, como son las virtudes y valores humanos. Pedir perdón, solamente es el primer paso de enmendar los errores cometidos.

Los padres que no piden perdón a los hijos, cuando deberían hacerlo, se suelen encontrar con una gran angustia, motivada por lo que han hecho o por lo que deberían haber hecho y no lo hicieron. El no pedir perdón, suele producir a las personas, enfermedades mentales y emocionales, hasta deprimirlas y volverlas neuróticas, sicóticas, sicópatas, etc. Máxime si esa dejadez, es el origen de problemas graves, en los que estén metidos los hijos. 

Los padres no deben buscar, fuera de sus propias actitudes personales, la explicación a los problemas, fracasos, frustraciones y circunstancias adversas de los hijos. No pueden alegar que ellos educan, como lo hace la sociedad actual o como les educaron a ellos. Eso es buscar chivos expiatorios o factores externos a los que culpar, por las propias acciones. No deben argumentar, que como ellos han sufrido una mala educación, que la sufran otros también, y que como nadie nos ha pedido perdón, por habernos educado mal, nosotros tampoco pedimos perdón a nadie y menos a nuestros hijos. Esto es ser vengativos, egoístas y fracasados, al devolver ojo por ojo, incluso a las personas que más deberíamos querer. 

Los padres que tienen la actitud, de negar su propia responsabilidad educativa, viven encerrados egoístamente, en la propia autosatisfacción del beneficio y gratificación personal, sin tener en cuenta, que se dañan a sí mismo con heridas morales y emocionales, todavía más dolorosas que las físicas. Heridas que van empeorando con el tiempo, especialmente cuando las atesoran, las esconden y no las curan con arrepentimiento, el cual debe estar complementado, con el propósito de la enmienda y la decisión de pedir perdón y perdonar. 

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

 

 

La libertad de expresión, tanto on line, como en el campus.

Sobre el tema de la libertad de expresión, especialmente en algunas Comunidades, se observa indicios de algo dañino para la convivencia en España: nuestras universidades perderían libertad justamente cuando las de Estados Unidos intentan estar de vuelta, especialmente desde la carta enviada al comienzo de curso de 2016 por el decano de estudiantes de la Universidad de Chicago a los nuevos alumnos, en aplicación del informe aprobado un año antes por el comité sobre libertad de expresión. También Berkeley ha reformado sus normas internas sobre libertad de expresión, para reafirmar la práctica de la famosa Primera Enmienda, y reducir el que podría calificarse como filibusterismo universitario. Y tuvo antes mucha difusión la declaración conjunta de dos maestros de Princeton y Harvard, Roberto George y Cornel West: no coinciden en todo, pero están de acuerdo en la defensa de la libre expresión. El documento, abierto a firmas, ha recibido una mole de adhesiones.

No sé la incidencia que tendrán en este movimiento las recientes afirmaciones del presidente Donald Trump: no me parece brillante la experiencia en otras cuestiones, como el cierre o el muro. Pero, a diferencia de estas, ha recibido un eco más bien favorable, a pesar de reincidir en su enfoque agresivamente represivo: en concreto, la amenaza de dictar una orden ejecutiva para prohibir la ayuda federal –contratos de investigación- a las universidades que no defiendan la libertad de expresión en sus campus. Rechaza “los códigos de discursos opresivos, la censura, la corrección política y cualquier otro intento de la izquierda dura de impedir que la gente desarrolle ideas que consideren ridículas o peligrosas”. Al contrario, ha de prevalecer la libertad de expresión, tanto on line, como en el campus.

Valentín Abelenda Carrillo

 

Intercesora contra las nuevas esclavitudes

La principal fuente sigue siendo el relato autobiográfico que la santa redactó por indicación de los superiores, ya religiosa canosiana. La realidad supera a la fértil imaginación de un buen escritor de aventuras. Fue secuestrada a los nueve años por mercaderes de esclavos y sufrió todo tipo de torturas y humillaciones. Con unos diez años, en su tercera transferencia de "propiedad", fue esclava de un general turco del que sufrió abusos físicos y morales (cientos de cortes en todo el cuerpo y la "torsión del pecho, como se hace con un paño para exprimirlo", decía ella misma, al evocar sus recuerdos). Años después era esclava del cónsul italiano en Jartum, que se la regaló a un amigo en 1885 (tenía unos 16 años), para satisfacer una especie de capricho de su esposa, una noble veneciana.

Frente a reivindicaciones actuales un tanto agresivas, no está de más subrayar, como hace Zanini –según las reseñas, pues no he leído aún el libro-,

que Bakhita conquistó la libertad perdonando a todos, porque los consideraba bienhechores, peones de la Providencia: "Si me encontrara con los negreros que me secuestraron y con los que me torturaron -explica-, me arrodillaría y les besaría las manos, porque si no me hubieran sucedido esas cosas, no sería cristiana ni me habría consagrado a Dios".

Josefina Bakhita es modelo de esperanza para los oprimidos, especialmente las mujeres. Pero el conocimiento de su vida resulta también inseparable de la dura realidad actual de Darfur y Sudán del sur, ante la magnitud de las penalidades y masacres en el siglo XXI, a pesar de la división de los dos estados.

Pedro García

 

La amenaza del yihadismo sigue presente

El tiempo pasado puede ayudarnos a evaluar las consecuencias sociales y políticas del 11 M, ocurrido hace 15 años. El mal provocado por las bombas extendió su onda expansiva provocando una factura sin precedentes. Se produjo un intento de transferencia de culpa, acusando al Gobierno de Aznar de haber sido responsable de lo sucedido. Esta sucia reacción se trasladó a la sociedad. Durante años se alimentaron dudas y sospechas sobre la posible autoría. Mucho más tarde quedó claro que el yidahismo había planeado los ataques antes de que comenzara la Guerra de Iraq. Quince años después la amenaza del yihadismo sigue presente, no con terroristas que vienen de países lejanos, sino con terroristas que crecen entre nosotros.

Domingo Martínez Madrid

 

El político como primer ladrón del dinero público

 

                                Sí… Y entiéndase que robar no es sólo llevarse lo que no es suyo, sino que robar es, dilapidar, malversar, gastar a troche y moche o en proyectos no sólo no rentables, sino irrecuperables y que lastrarán la economía por tiempos incalculables;  y así, se le pueden añadir “etcéteras” interminables por lo variados. Añádanse a ello, que el político hará siempre “sus leyes y para con ellas, cubrirse todas sus impunidades”. Y a la vista de ello, observemos la marcha del mundo y la situación de cada época y en especial la actual; no sólo de España que es donde nací y vivo, sino del resto de este siempre expoliado planeta, por políticos ladrones y que nunca pagaron su latrocinio; que igualmente hundieron a los pueblos que mangonearon y los destruyeron, sumiéndolos en las ruinas y miserias de las que la historia tiene abundantes realidades.

                                Ahora mismo y aquí donde vivo, se han iniciado ya las luchas implacables por el control del máximo monto de dinero público, a manejar tras las varias votaciones que hay proyectadas para este año. Los frentes son los mismos o similares y se desarrollan en los ámbitos, municipal, provincial, regional o nacional; se habla se insulta se lanzan mentiras de todo tipo, pero todo ello en una batalla sin cuartel, con el único fin de (reitero) controlar el máximo de dinero público; ya que de lo que se trata es de llegar al mismo para repartirlo como mejor puedan, o quieran los conquistadores, que debido a “la manga ancha”, que siempre existe en España, da lugar a todos los fraudes y malversaciones, así como robos descarados, de los que hoy llenan gran cantidad de los juzgados que juzgan la enormidad de casos que hay pendientes, en España y que se van dilatando en el tiempo, para precisamente, que se diluyan en la inmensidad del fraude realizado y que en mayoría, desaparezcan sin que los responsables, ni paguen lo que defraudaron, ni vayan a la cárcel por tiempos suficientes como para crear el miedo que debe ser creado, para que los proclives a estos delitos, lo pensasen mucho antes de iniciar esas aventuras delictivas; y que siempre terminan por arruinar los bienes comunes, de los que al final somos víctimas la inmensa mayoría de habitantes del territorio que sea.

                                En esta transitura, los que pelean por los puestos a ocupar andan locos removiendo todo lo removible, para llegar a los primeros puestos del mangoneo, donde lo que menos importa, es el pueblo, no así su voto; ya que es el voto el que les dará el salvoconducto para luego lograr los fines que se propongan, el resto les importa poco y más en la actualidad, donde la situación de descontento se va presentando “explosiva”; y es lo que preocupa más a la casta establecida, la que no quiere ser desplazada, puesto que en mayoría, fuera “del dinero público, no son nada, ya que nada hicieron en la vida privada como para sostenerse en un oficio útil y dentro de ella, ya que en esa vida privada, que es donde en general todo bien positivo se produce y consigue, debido a la enormidad de impuestos que la castigan, cada vez es más difícil sostenerse en ella”; y de ahí el miedo de los colocados; pero también el miedo general y las ansias de colocarse “en el dinero público, sea en el puesto que sea”; por lo que de seguir así, esta ya calamidad, epidemia o plaga incontrolable, el final será una vez más lo que ya ocurriera tantas veces; o sea, que el exceso de contribuidos y la falta de contribuyentes, son los que acaban con cualquier sistema o imperio; y al decir ello, me viene a mi mente la terrible frase del emperador romano Caracalla… “Ya somos más los contribuidos que los contribuyentes”; lo que demuestra por sí solo que los que se cargaron el Imperio Romano, no fueron “los bárbaros del norte”, sino los inútiles administradores políticos del imperio que se lo comieron enterito.

                                De todo ello se desprende una lección que nunca se toma y es la de reducir todos los aparatos oficiales, al mínimo posible; hacerlos profesionales por méritos demostrados; y evitar el acceso a recomendados y nepotes, todo lo demás lleva a los desastres que ya tenemos encima… ¿aprenderán? ¿Surgirán verdaderos inteligentes estadistas para reorganizar los Estados? Lo vamos a ver antes que después… “pues los barcos empiezan a hundirse; y si no se llevan a dique seco y se adecuan a las verdaderas necesidades, el desastre o desastres son seguros”.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes