Las Noticias de hoy 04 Marzo 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    lunes, 04 de marzo de 2019   

Indice:

ROME REPORTS

Ángelus: De lo que rebosa el corazón habla la boca

El Papa visita la Parroquia de San Crispín de Viterbo

“Pío XII, un “puente” entre dos épocas”, por Andrea Tornielli

EL JOVEN RICO: Francisco Fernandez Carbajal

“Tú eres sal, alma de apóstol”: San Josemaria

Cuaresma: El camino hacia la Pascua: Alfonso Berlanga

Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma.

LA ALEGRÍA: Javier López

Atrévete a estudiar:     Pilar Guembe y Carlos Goñi.

Cómo educar a la familia en las virtudes y valores humanos de la Voluntad: Francisco Gras

Internet, intimidad y sentido del pudor: Cecilia Galatolo

El coro de la aurora: Irene Mercedes Aguirre

¿Eres infiel financieramente hablando?: Arturo Maximiliano García

El bien común es responsabilidad de todos: Luis Antonio Hernández

Lo que más me conmovió en Nuestra Señora: Plinio Corrêa de Oliveira

OLEODUCTO NORPERUANO: PARALIZACIONES Y DERRAMES EXTREMOS: Alfredo Palacios Dongo

 Mora, una más de la familia, se ha ido.: José Manuel Belmonte

Un “espíritu sin Dios” y sin responsabilidades: Pedro García

Mi estilo de vida, en juego: Valentín Abelenda Carrillo

La fragilidad de los hogares.: Jesús Martínez Madrid

China primera potencia mundial: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

Ángelus: De lo que rebosa el corazón habla la boca

Palabras del papa antes del Ángelus

marzo 03, 2019 14:21Raquel AnilloAngelus y Regina Caeli

(ZENIT 3 marzo 2019).- A las 12 horas de hoy, el Santo Padre Francisco se asoma a la ventana del estudio en el Palacio Apostólico Vaticano para recitar el Ángelus con los fieles y los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro. Estas son las palabras del Papa al presentar la oración mariana:

Palabras del Papa antes del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!.

El pasaje del Evangelio de hoy presenta breves parábolas con las que Jesús quiere mostrar a sus discípulos el camino para vivir sabiamente, con la pregunta ¿puede un ciego guiar a otro ciego?  él quiere subrayar que el guía no puede ser ciego, sino que debe ver bien, es decir, debe poseer sabiduría para poder guiar con sabiduría, de lo contrario corre el riesgo de perjudicar a las personas que a él se le confían.

Jesús llama así la atención de las personas que tienen responsabilidades educativas o de liderazgo, los pastores de almas, las autoridades públicas, los legisladores, los maestros, los padres, exhortándolos a hacer consciente de su delicado papel y a discernir siempre el camino correcto a seguir para guiar a las personas.

Y Jesús toma prestada unas sabia expresión para señalarse a sí mismo como modelo de maestro y guía a seguir. El discípulo no es más que su maestro, si bien cuando termine su aprendizaje será como su maestro, es una invitación a seguir su ejemplo y su enseñanza para ser guías seguros y sabios y esta enseñanza está contenida sobre todo en el sermón de la montaña que desde hace tres domingo la liturgia nos propone en el Evangelio indicando la actitud de mansedumbre y misericordia para ser personas sinceras humildes y justas.

En el pasaje de hoy encontramos otra frase significativa, una que nos exhorta a no ser presuntuosos e hipócritas, dice así: !porque te fijas en la paja que está en el ojo de tu hermano y no ves la viga que llevas en el tuyo¡  muchas veces es más fácil o más cómodo ver y condenar las faltas y pecados de los demás sin poder ver los propios con la misma lucidez, nosotros siempre escondemos nuestros defectos, incluso los escondemos a nosotros mismos, sin embargo es muy fácil ver los defectos de los demás, la tentación es ser indulgente con uno mismo, mano larga con uno mismo y duros y condenar a los demás.

Es siempre útil ayudar al prójimo con consejos sabios, pero mientras observamos y corregimos las faltas de nuestro prójimo también debemos ser conscientes de que nosotros mismos tenemos faltas, sí yo no creo que tengo faltas no puedo corregir ni condenar a los demás, todos tenemos defectos, todos, y debemos de ser conscientes y antes de condenar a los demás tenemos que mirarnos a nosotros mismos dentro, y de esta manera seremos creíbles, actuaremos con humildad dando testimonio de caridad.

¿Como podemos entender si nuestro ojo está libre o está bloqueado por una viga?. Una vez más es Jesús quien nos dice: no hay árbol bueno que produzca malos frutos, ni árbol malo que produzca buenos frutos. De hecho cada árbol se reconoce por su fruto, el fruto es la acción pero también las palabras, incluso de las palabras se conoce la calidad del árbol, porque el que es bueno saca de su corazón y de su boca lo que es bueno y el que es malo saca lo malo haciendo el ejercicio más dañino entre nosotros qué es la murmuración, el rumoreo, hablar mal de los demás, esto destruye, destruye la familia, destruye la escuela, destruye el puestos de trabajo. De la lengua comienzan las guerras, pensemos un poco nosotros a esta enseñanza de Jesús y pensemos y hagámonos la pregunta: ¿Yo hablo mal de los demás?. ¿Yo busco siempre de ensuciar a los demás?. ¿Para mí es más fácil ver los defectos de los demás que los míos propios? y busquemos al menos de corregirnos un poco, nos hará bien Invoquemos la ayuda de María para poder seguir al Señor en este camino.

 

 

El Papa visita la Parroquia de San Crispín de Viterbo

Visita Pastoral

marzo 03, 2019 18:12Raquel AnilloPapa y Santa Sede, Roma

(ZENIT – 3 marzo 2019).-  En la tarde de hoy, VIII domingo del tiempo ordinario, el Santo Padre Francisco realiza una visita pastoral a la parroquia romana de San Crispino de Viterbo, en Labaro, en el sector norte de la diócesis. A su llegada a las 16:00 h. el Papa es recibido por el Cardenal Angelo De Donatis, Vicario general de la Diócesis de Roma; de S.E. Mons. Guerino Di Tora, Obispo Auxiliar para el Sector Norte; del párroco don Luciano Cacciamani; por el párroco Don Andrea Lamonaca y por todos los sacerdotes que trabajan en la comunidad, lo mismo que con los fieles de la comunidad

En el salón parroquial en el primer piso, el Papa Francisco se encuentra con los niños que asisten al catecismo en preparación para la Comunión y la Confirmación, los niños de los grupos de post-confirmación y oratoria. Los niños más pequeños le dan la bienvenida al Papa con una canción y leen una carta, mientras que los niños le hacen algunas preguntas.

Inmediatamente después, el Santo Padre, desde una habitación contigua, se encuentra con los padres de los niños que tienen o están a punto de recibir el bautismo. Posteriormente, el Papa va a una habitación en la planta baja, donde se encuentra con un grupo de personas sin hogar e indigentes, asistido por la parroquia, Cáritas y la Comunidad de San Egidio. También se presentan varios grupos de voluntarios.

Más tarde se reune con los enfermos y discapacitados de la parroquia . Finalmente saluda a los sacerdotes de la comunidad y confiesa algunos fieles. Al final de las reuniones, el Papa Francisco preside la misa.

 

 

“Pío XII, un “puente” entre dos épocas”, por Andrea Tornielli

Un “juicio más tranquilo y profundo sobre su pontificado”

marzo 03, 2019 11:05RedacciónPio XII

(ZENIT – 3 marzo 2019).- “El 2 de marzo de 1939, Eugenio Pacelli se convirtió en el 260 ° Papa. Algunos periodistas lo describieron como el último representante de una Iglesia anclada en el pasado, enfatizando solo las discontinuidades con su santo sucesor. Sin embargo, Pío XII, Eugenio Pacelli, todavía es una personalidad para estudiar, y esto se verá facilitado por la apertura de los archivos del Vaticano para su pontificado”, dijo Andrea Tornielli en este editorial publicado por Vatican News y L’Osservatore Romano en Italiano del 3 de marzo de 2019.

***

El papa Eugenio Pacelli, que conocía perfectamente las páginas oscuras del siglo veinte, fue rehén de los revolucionarios bolcheviques. Vio el nacimiento del nazismo y, como joven nuncio apostólico en Múnich, notó el peligro, especialmente en una carta dirigida al cardenal Pietro Gasparri:  “El nacionalismo es quizás la herejía más peligrosa de nuestro tiempo» .

Secretario de Estado, fue un colaborador fiel de Pío XI, compartiendo su aversión a las ideologías totalitarias pero también ansioso por encontrar un modus vivendi con los países más hostiles, que pueden garantizar un mínimo de libertad a los cristianos. Se convirtió en papa exactamente hace 80 años, en vísperas de una guerra que costaría la vida a más de cincuenta millones de personas, culminando en la tragedia del Holocausto, el genocidio de seis millones de judíos perpetrados por el nazis.

Fue un Papa muy querido durante su vida. Fue galardonado con el título de  defensor civitatis, al principio de una gran actividad de caridad para todos aquellos que fueron perseguidos durante la guerra. Reinó durante los difíciles años de la posguerra, señalando el camino de la construcción de la democracia de todas las cosas positivas que habían sido arrastradas por el conflicto. Ha sido protagonista de eventos políticos cruciales para Italia. Un cierto debate historiográfico, afortunadamente menos apasionado hoy, lo presentó como el  “Papa de los silencios”  por su actitud durante la Shoah.

Pero un juicio más pacífico y completo bajo su pontificado ayuda a comprender cómo el papa Eugenio Pacelli, a través de sus decisiones y su magisterio, fue un puente entre dos épocas, incluso en el dominio eclesial. Fue él quien, en 1952, durante la Guerra Fría, fue el primero en actualizar, ante el comunismo, la tradicional distinción cristiana entre el error y el deambular.

Pío XII publicó documentos doctrinales muy importantes y contribuyó a los desarrollos deseados por el Concilio Vaticano II, convirtiéndose en el Papa más citado: abrió la aplicación del método histórico-crítico para el estudio de la Biblia; Apoyó el movimiento litúrgico y renovó los ritos de la Semana Santa. Tomó en consideración la hipótesis de la evolución; Se abrió a los métodos naturales para la paternidad y la maternidad responsables. Internacionalizó el colegio de cardenales. En 1946, quiso la creación del mayor número de nuevos cardenales en la historia, y que siguió siendo la mayor creación de cardenales durante 55 años. Canonizó, como porcentaje de las ceremonias presididas, el mayor número de mujeres, más que todos sus antecesores y sucesores.

© L’Osservatore Romano

 

 

EL JOVEN RICO

— Dios llama a todos. Necesidad del desprendimiento para seguir a Cristo.

— La respuesta a la personal vocación.

— Pobreza y desprendimiento en nuestra vida corriente.

I. Nos dice el Evangelio de la Misa1 que salía ya Jesús de una ciudad y se ponía en camino hacia otro lugar, cuando vino un joven corriendo y se detuvo ante el Señor. Los tres Evangelistas que nos relatan el suceso nos dicen que era de buena posición social. Se arrodilló a los pies de Cristo, y le hizo una pregunta fundamental para todo hombre: Maestro, le dice, ¿qué he de hacer para conseguir la vida eterna? Jesús está de pie, rodeado de sus discípulos, que contemplan la escena; el joven, de rodillas. Es un diálogo abierto, en el que el Señor comienza dándole una respuesta general: Guarda los mandamientos. Y los enumera: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás... Él respondió: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi adolescencia... ¿Qué me falta aún?, recoge San Mateo2. Es la pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez ante el desencanto íntimo de las cosas que siendo buenas no acaban de llenar el corazón, y ante la vida que va pasando sin apagar esa sed oculta que no se sacia. Y Cristo tiene una respuesta personal para cada uno, la única respuesta válida.

Jesús sabía que en el corazón de aquel joven se hallaba un fondo de generosidad, una capacidad grande de entrega. Por eso lo miró complacido, con amor de predilección, y le invitó a seguirle sin condición alguna, sin ataduras. Se quedó mirándolo fijamente, como solo Cristo sabe mirar, hasta lo más profundo del alma. «Él mira con amor a todo hombre. El Evangelio lo confirma a cada paso. Se puede decir también que en esta “mirada amorosa” de Cristo está contenida casi como en resumen y síntesis toda la Buena Nueva (...). Al hombre le es necesaria esta “mirada amorosa”; le es necesario saberse amado, saberse amado eternamente y haber sido elegido desde la eternidad (cfr. Ef 1, 4). Al mismo tiempo, este amor eterno de elección divina acompaña al hombre durante su vida como la mirada de amor de Cristo»3. Así nos ve el Señor ahora y siempre, con amor hondo, de predilección.

El Maestro, con una voz que tendría una entonación particular, le dijo: Una cosa te falta aún. Una sola. ¡Con qué expectación aguardaría aquel joven la respuesta del Maestro! Era, sin duda, lo más importante que iba a oír en toda su existencia. Anda, vende cuanto tienes y dáselo a los pobres... Luego ven y sígueme. Era una invitación a entregarse por entero al Señor. No esperaba esto aquel joven. Los planes de Dios no siempre coinciden con los nuestros, con aquellos que hemos forjado en la imaginación, en nuestros ensueños. Los proyectos divinos, de una forma u otra, siempre pasan por el desprendimiento de todo aquello que nos ata. Para seguir a Cristo necesitamos tener el alma libre. Las muchas riquezas de este joven fueron el gran obstáculo para aceptar el requerimiento de Jesús, lo más grande que ocurrió en su vida.

Dios llama a todos: a sanos y a enfermos, a personas con grandes cualidades y a las de capacidad modesta; a los que poseen riquezas y a los que sufren estrecheces; a los jóvenes, a los ancianos y a los de edad madura. Cada hombre, cada mujer debe saber descubrir el camino peculiar al que Dios le llama. Y a todos nos llama a la santidad, a la generosidad, al desprendimiento, a la entrega; a todos nos dice en nuestro interior: ven y sígueme. No cabe la mediocridad ante la invitación de Cristo; Él no quiere discípulos de «media entrega», con condicionamientos.

Este joven ve de repente su vocación: la llamada a una entrega plena. Su encuentro con Jesús le descubre el sentido y el quehacer fundamental de su vida. Y ante Él se pone al descubierto su verdadera disponibilidad. Había creído realizar la voluntad de Dios porque cumplía los mandamientos de la Ley. Cuando Cristo le pone delante una entrega completa, se descubre lo mucho que está apegado a sus cosas y el poco amor a la voluntad de Dios. También hoy se repite esta escena. «Me dices, de ese amigo tuyo, que frecuenta sacramentos, que es de vida limpia y buen estudiante. —Pero que no “encaja”: si le hablas de sacrificio y apostolado, se entristece y se te va.

»No te preocupes. —No es un fracaso de tu celo: es, a la letra, la escena que narra el Evangelista: “si quieres ser perfecto, anda y vende cuanto tienes, y dáselo a los pobres” (sacrificio)... “y ven después y sígueme” (apostolado).

»El adolescente “abiit tristis” —se retiró también entristecido: no quiso corresponder a la gracia»4. Se marchó lleno de tristeza, porque la alegría solo es posible cuando hay generosidad y desprendimiento. Entonces la vida se llena de gozo en esa disponibilidad absoluta ante el querer de Dios que se manifiesta cada día en cosas pequeñas y en momentos bien precisos de nuestra vida. Digámosle hoy al Señor que nos ayude con su gracia para que, en todo momento, pueda contar efectivamente con nosotros para lo que quiera, sin condiciones ni ataduras. «Señor, no tengo otro fin en la vida que buscarte, amarte y servirte... Todos los demás objetivos de mi existencia a esto se encaminan. No quiero nada que me separe de Ti», le decimos en este diálogo con Él.

II. «La tristeza de este joven –comenta el Papa Juan Pablo II– nos lleva a reflexionar. Podremos tener la tentación de pensar que poseer muchas cosas, muchos bienes de este mundo, puede hacernos felices. En cambio, vemos en el caso del joven del Evangelio que las muchas riquezas se convirtieron en obstáculo para aceptar la llamada de Jesús a seguirlo: ¡no estaba dispuesto a decir sí a Jesús, y no a sí mismo, a decir sí al amor y no a la huida! El amor verdadero es exigente (...). Porque fue Jesús –nuestro mismo Jesús– quien dijo: Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando (Jn 15, 14). El amor exige esfuerzo y compromiso personal para cumplir la voluntad de Dios. Significa sacrificio y disciplina, pero significa también alegría y realización humana (...). Con la ayuda de Cristo y a través de la oración vosotros podréis responder a su llamada (...). Abrid vuestros corazones a este Cristo del Evangelio, a su amor, a su verdad, a su alegría. ¡No os vayáis tristes!»5.

La llamada del Señor a seguirle de cerca exige una actitud de respuesta continua, porque Él, en sus diferentes llamamientos, pide una correspondencia dócil y generosa a lo largo de la existencia. Por eso debemos ponernos con frecuencia delante del Señor –cara a cara con Él, sin anonimato– y preguntarle, como este joven: ¿Qué me falta?, ¿qué exigencias tiene hoy, en estas circunstancias mi vocación de cristiano?, ¿qué caminos quieres que siga? Seamos sinceros: quien tiene verdaderos deseos de saber, llega a conocer con claridad los caminos de Dios. «El cristiano va descubriendo así, en medio de su vida corriente, cómo su vocación debe desplegarse a través de un tejido menudo y cotidiano de llamadas y sugerencias divinas (...), de instantes significativos, de “vocaciones” concretas, para realizar, por amor a su Señor, pequeñas o grandes tareas en el mundo de los hombres. Es en medio de este diálogo con el Señor como un hombre puede escuchar esa voz divina que le pide tomar unas decisiones definitivas, radicales (...). La palabra de Dios puede llegar con el huracán o con la brisa (1 Rey 19, 22)»6. Pero para seguirla debemos estar desprendidos de toda atadura: solo Cristo importa. Todo lo demás, en Él y por Él.

III. Aquel joven se levantó del suelo, esquivó aquella mirada de Jesús y su invitación a una vida honda de amor, y se marchó –todos se dieron cuenta– con la tristeza señalada en el rostro. «El instinto nos indica que la negativa de aquel momento fue definitiva»7. El Señor vio con pena cómo se alejaba; el Espíritu Santo nos revela el motivo de aquel rechazo a la gracia: tenía muchos bienes, y estaba muy apegado a ellos.

Después de este incidente, la comitiva emprende su camino. Pero antes, o quizá mientras recorren los primeros pasos, Jesús, mirando a su alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Qué difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Ellos quedaron impresionados por sus palabras. Y el Señor repitió con más fuerza: Es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el Reino. Hemos de considerar con atención la enseñanza de Jesús y aplicarla a nuestra vida: no se pueden conciliar el amor a Dios, el seguirle de cerca, y el apegamiento a los bienes materiales: en un mismo corazón no caben esos dos amores. El hombre puede orientar su vida proponiéndose como fin a Dios, al que se alcanza, con la ayuda de la gracia, también a través de las cosas materiales, usándolas como medios, que eso son; o puede, desgraciadamente, poner en las riquezas la esperanza de su plenitud y felicidad: deseo desmedido de bienes, de lujo, de comodidad, ambición, codicia...

Hoy puede ser una buena ocasión para que examinemos valientemente en la intimidad de nuestra oración qué nos mueve en nuestro actuar, dónde tenemos puesto el corazón: si tenemos planteado un verdadero empeño por andar desprendidos de los bienes de la tierra, o bien si, por el contrario, sufrimos cuando padecemos necesidad; si estamos vigilantes para reaccionar ante un detalle que manifieste aburguesamiento y comodidad, servidos a menudo por los reclamos de la sociedad de consumo; si somos parcos en las necesidades personales, si frenamos la tendencia a gastar, si evitamos los gastos superfluos, si no nos creamos falsas necesidades de las que podríamos prescindir con un poco de buena voluntad, si nos esforzamos por no ceder en los caprichos y antojos que fácilmente se pueden presentar, si cuidamos con esmero las cosas de nuestro hogar y los bienes que usamos; si actuamos con la conciencia clara de ser solo administradores que han de dar cuenta a su verdadero Dueño, Dios nuestro Señor; si llevamos con alegría las incomodidades y la falta de medios; si somos generosos en la limosna a los más necesitados y en el sostenimiento de obras buenas, privándonos de cosas que nos agradaría poseer... Solo así viviremos con la alegría y la libertad necesaria para ser discípulos del Señor en medio del mundo.

Seguir de cerca a Cristo es nuestro supremo ideal; no queremos marcharnos como aquel joven, con el alma impregnada de profunda tristeza porque no supo desprenderse de unos bienes de escaso valor ante la riqueza inmensa de Jesús.

1 Mc 10, 17-27. — 2 Mt 19, 20. — 3 Juan Pablo II, Carta a los jóvenes, 31-I-1985, n. 7. — 4 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 807. — 5 Juan Pablo II, Homilía en el Boston Common, 1-X-1979. — 6 P. Rodríguez, Fe y vida de fe, pp. 82-83. 7 R. A. Knox, Ejercicios para seglares, Rialp, 2ª ed., Madrid 1962, p. 141.

 

 

“Tú eres sal, alma de apóstol”

Tú eres sal, alma de apóstol. -"Bonum est sal" -la sal es buena, se lee en el Santo Evangelio, "si autem sal evanuerit" -pero si la sal se desvirtúa..., nada vale, ni para la tierra, ni para el estiércol; se arroja fuera como inútil. Tú eres sal, alma de apóstol. -Pero, si te desvirtúas... (Camino, 921)

Los católicos hemos de andar por la vida como apóstoles: con luz de Dios, con sal de Dios. Sin miedo, con naturalidad, pero con tal vida interior, con tal unión con el Señor, que alumbremos, que evitemos la corrupción y las sombras, que repartamos el fruto de la serenidad y la eficacia de la doctrina cristiana. (Forja, 969)
En momentos de desorientación general, cuando clamas al Señor por ¡sus almas!, parece como si no te oyera, como si se hiciera sordo a tus llamadas. Incluso llegas a pensar que tu trabajo apostólico es vano.
–¡No te preocupes! Sigue trabajando con la misma alegría, con la misma vibración, con el mismo afán. –Déjame que insista: cuando se trabaja por Dios, ¡nada es infecundo! (Forja, 978)
Hijo: todos los mares de este mundo son nuestros, y allí donde la pesca es más difícil es también más necesaria. (Forja, 979)
Con tu doctrina de cristiano, con tu vida íntegra y con tu trabajo bien hecho, tienes que dar buen ejemplo, en el ejercicio de tu profesión, y en el cumplimiento de los deberes de tu cargo, a los que te rodean: tus parientes, tus amigos, tus compañeros, tus vecinos, tus alumnos... –No puedes ser un chapucero. (Forja, 980)

 

 

Cuaresma: El camino hacia la Pascua

La Iglesia nos invita durante la Cuaresma a que consideremos en nuestra oración la necesidad de convertirnos, de redirigir nuestros pasos hacia el Señor. Texto sobre la Cuaresma, perteneciente al ciclo sobre el Año litúrgico.

Año Litúrgico08/02/2016

Opus Dei - Cuaresma: El camino hacia la Pascua

«Te rogamos, Señor, que nuestra vida sea conforme con las ofrendas que te presentamos y que inauguran el camino hacia la Pascua»[1]: desde el primer domingo de Cuaresma la liturgia traza con decisión el carácter de los cuarenta días que empiezan el miércoles de ceniza. La Cuaresma es un compendio de nuestra vida, que es toda ella «un constante volver hacia la casa de nuestro Padre»[2]. Es un camino hacia la Pascua, hacia la muerte y resurrección del Señor, que es el centro de gravedad de la historia del mundo, de cada mujer, de cada hombre: un volver al Amor eterno.

En el tiempo de Cuaresma, la Iglesia nos despierta de nuevo a la necesidad de renovar nuestro corazón y nuestras obras, de modo que descubramos cada vez más esa centralidad del misterio pascual: se trata de que nos pongamos en las manos de Dios para «avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo y vivirlo en su plenitud»[3].

«¡Qué capacidad tan extraña tiene el hombre para olvidarse de las cosas más maravillosas, para acostumbrarse al misterio! Consideremos de nuevo, en esta Cuaresma, que el cristiano no puede ser superficial. Estando plenamente metido en su trabajo ordinario (…) ha de estar al mismo tiempo metido totalmente en Dios, porque es hijo de Dios»[4]. Por eso, es lógico que durante estos días consideremos en nuestra oración la necesidad de la conversión, de redirigir nuestros pasos hacia el Señor, y purificar nuestro corazón haciendo propios los sentimientos del salmista: «Cor mundum crea in me, Deus, et spiritum firmum innova in visceribus meis; Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva en mi interior un espíritu firme»[5]. Son palabras del salmo Miserere, que la Iglesia nos propone con frecuencia en este tiempo litúrgico, y que San Josemaría rezó tanto.

El camino de Israel por el desierto

La Cuaresma echa raíces profundas en varios episodios clave de la historia de la Salvación, que es también nuestra historia. Uno de ellos es la travesía del pueblo elegido por el desierto. Esos cuarenta años fueron para los israelitas un tiempo de prueba y de tentaciones. Yahveh les acompañaba de continuo y les iba haciendo entender que sólo debían apoyarse en Él: iba ablandando su duro corazón de piedra[6]. Fue además un tiempo de gracias constantes: aunque el pueblo sufría, era Dios quien les consolaba y les orientaba con la palabra de Moisés, les alimentaba con el maná y las codornices, les daba el agua en la Roca de Meribá[7].

La cuaresma es un camino hacia la Pascua, hacia la muerte y resurrección del Señor, que es el centro de gravedad de la historia del mundo.

¡Qué cercanas nos resultan las palabras, llenas de ternura, con las que Dios hace recapacitar a los israelitas sobre el sentido de su larga travesía! «Debes recordar todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer por el desierto durante estos cuarenta años, para hacerte humilde, para probarte y conocer lo que hay en tu corazón, si guardas o no sus mandamientos. Te humilló y te hizo pasar hambre. Luego te alimentó con el maná, que desconocíais tú y tus padres, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor»[8]. El Señor nos dirige también hoy estas palabras; a nosotros que, en el desierto de nuestra vida, ciertamente experimentamos la fatiga y problemas de cada día, aunque no nos faltan los cuidados paternales de Dios, a veces a través de la ayuda desinteresada de nuestros familiares, de amigos o incluso de personas de buena voluntad que permanecen anónimas. Con su pedagogía inefable, el Señor nos va metiendo en su corazón, que es la verdadera tierra prometida: «Praebe, fili mi, cor tuum mihi… Dame, hijo, tu corazón, y que tus ojos guarden mis caminos»[9].

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Muchos de los episodios del Éxodo eran sombra de realidades futuras. De hecho, no todos los que participaron en aquella primera peregrinación llegaron a entrar en la tierra prometida[10]. Por eso, la epístola a los Hebreos, citando el salmo 94, se duele de la rebeldía del pueblo y a la vez celebra la llegada de un nuevo éxodo: «Los primeros en recibir la buena nueva no entraron a causa de su desobediencia», y Dios «vuelve a fijar un día, hoy, cuando afirma por David al cabo de tanto tiempo (…): Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis vuestros corazones»[11]. Ese hoy es el inaugurado por Jesucristo. Con su Encarnación, su vida y su glorificación, el Señor nos conduce por el éxodo definitivo, en el que las promesas encuentran perfecto cumplimiento: nos hace sitio en el cielo; consigue «un tiempo de descanso para el pueblo de Dios. Porque quien entra en el descanso de Dios, descansa también él de sus trabajos»[12].

El camino de Cristo por el desierto

El Evangelio del primer domingo de Cuaresma nos presenta a Jesús que, en solidaridad con nosotros, quiso ser tentado al final de los cuarenta días que pasó en el desierto. Ver su victoria sobre Satanás nos llena de esperanza, y nos hace saber que con Él podremos vencer también en las batallas de la vida interior. Nuestras tentaciones, entonces, ya no nos inquietan, sino que se convierten en ocasión para conocernos mejor y para fiarnos más de Dios. Descubrimos que el ideal de una vida acomodada es un espejismo de la auténtica felicidad y nos damos cuenta, con San Josemaría, de que «hace falta, sin duda, una nueva mudanza, una lealtad más plena, una humildad más profunda, de modo que, disminuyendo nuestro egoísmo, crezca Cristo en nosotros, ya que illum oportet crescere, me autem minui, hace falta que El crezca y que yo disminuya (Jn 3, 30)»[13].

La experiencia de nuestra fragilidad personal no acaba en el temor, sino en la petición humilde que pone en acto nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor: «Aparta, Señor, de mí lo que me aparte de ti» podemos decir, con palabras que repitió con frecuencia san Josemaría[14]. Con Jesús, encontramos las fuerzas para rechazar decididamente la tentación, sin ceder al diálogo: «Mirad bien cómo responde Jesús. Él no dialoga con Satanás, como había hecho Eva en el paraíso terrenal. Jesús (...) elige refugiarse en la Palabra de Dios y responde con la fuerza de esta Palabra. Acordémonos de esto: en el momento de la tentación, de nuestras tentaciones, nada de diálogo con Satanás, sino siempre defendidos por la Palabra de Dios. Y esto nos salvará»[15].

 

Con su pedagogía inefable, el Señor nos va metiendo en su corazón, que es la verdadera tierra prometida: "Dame, hijo tu corazón, y que tus ojos guarden mis caminos".

El relato de la Transfiguración del Señor, que se proclama el segundo domingo de Cuaresma, nos reafirma en esta convicción de la certeza de la victoria, a pesar de nuestras limitaciones. También nosotros participaremos de su gloria, si nos sabemos unir a su Cruz en nuestra vida cotidiana. Para eso, hemos de alimentar nuestra fe, como aquellos personajes del Evangelio que cada tres años nos presenta la liturgia en los últimos domingos de Cuaresma: la samaritana, que supera el pecado para reconocer en Jesús al Mesías que calma, con el agua viva del Espíritu Santo, su sed de amor[16]; el ciego de nacimiento, que ve a Cristo como luz del mundo, venciendo la ignorancia, mientras los videntes del mundo se quedan ciegos[17]; Lázaro, cuya resurrección nos recuerda que Jesús ha venido a traernos una vida nueva[18]. Contemplando estos relatos como un personaje más, con la ayuda de los santos, encontraremos recursos para nuestra oración personal, y se fortificará la presencia de Dios más intensa que procuraremos mantener en estos días.

Nuestro camino penitencial como hijos

La oración colecta del tercer domingo de Cuaresma presenta el sentido penitencial de este tiempo: «Señor, Padre de misericordia y origen de todo bien, que aceptas el ayuno, la oración y la limosna como remedio de nuestros pecados, mira con amor a tu pueblo penitente y restaura con tu misericordia a los que estamos hundidos bajo el peso de las culpas». Con la humildad de quien se reconoce pecador, pedimos con toda la Iglesia la intervención que esperamos de la misericordia de Dios Padre: una mirada amorosa sobre nuestra vida, y su perdón reparador.

La liturgia nos impulsa a asumir nuestra parte en el proceso de conversión, al invitarnos a la práctica de las tradicionales obras penitenciales. Estas manifiestan un cambio de actitud en nuestra relación con Dios (oración), con los demás (limosna) y con nosotros mismos (ayuno)[19]. Es el «espíritu de penitencia», del que hablaba San Josemaría, y del que proponía tantos ejemplos prácticos: «penitencia es el cumplimiento exacto del horario (…). Eres penitente cuando te sujetas amorosamente a tu plan de oración, a pesar de que estés rendido, desganado o frío. Penitencia es tratar siempre con la máxima caridad a los otros (…), soportar con buen humor las mil pequeñas contrariedades de la jornada (…); comer con agradecimiento lo que nos sirven, sin importunar con caprichos»[20].

Sabemos a la vez que de nada cuentan las acciones meramente externas sin la gracia de Dios; no es posible identificarnos con Cristo sin su ayuda: «quia tibi sine te placere non possumus, ya que sin tu ayuda no podemos complacerte»[21]. Apoyado en Él, procuramos realizar estas obras «en lo oculto», donde sólo ve nuestro Padre Dios[22], rectificando con frecuencia la intención, y buscando de modo más claro la gloria de Dios y la salvación de todos. Escribe el apóstol Juan: «El que no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve»[23]. Son palabras que invitan a un examen profundo, porque no es posible separar ambos aspectos de la caridad. Si nos sabemos contemplados por Él, el sentido de nuestra filiación divina irá empapando la vida interior y el apostolado, con una contrición más confiada y filial, y con una entrega sincera a quienes nos rodean: familiares, colegas de trabajo, amigos.

El camino penitencial a través de los sacramentos

En nuestra lucha diaria contra el desorden del pecado, los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía son también unos momentos privilegiados. Es lógico que nuestra penitencia interior se perfeccione gracias a la celebración del sacramento de la Confesión. Mucho depende de las disposiciones del penitente, aunque el protagonismo es de Dios, que nos mueve a la conversión. A través de este sacramento -verdadera obra maestra del Señor[24]- percibimos su buen hacer con nuestra libertad caída. San Josemaría presentaba así el papel que nos corresponde a nosotros: «Aconsejo a todos que tengan como devoción (…) hacer muchos actos de contrición. Y una manifestación externa, práctica, de esa devoción es tener un cariño particular al Santo Sacramento de la Penitencia»[25], en el que «nos revestimos de Jesucristo y de sus merecimientos»[26].

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La Cuaresma es un momento estupendo para fomentar este «cariño particular» por la Confesión, viviéndola nosotros en primer lugar, y dándola a conocer a muchas personas.

Después de la absolución que el sacerdote da en el nombre de Dios, el Ritual propone, entre otras posibles, una bella oración de despedida del penitente: «La pasión de nuestro Señor Jesucristo, la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de todos los santos, el bien que hagas y el mal que puedas sufrir, te sirvan como remedio de tus pecados, aumento de gracia y premio de vida eterna. Vete en paz»[27]. Es una antigua plegaria en la que el sacerdote pide a Dios que extienda el fruto del sacramento a toda la vida del penitente, recordando de qué fuente mana su eficacia: los méritos de la Víctima inocente y de todos los Santos.

 

Penitencia es tratar siempre con la máxima caridad a los otros, soportar con buen humor las mil pequeñas contrariedades de la jornada, comer con agradecimiento lo que nos sirven, sin importunar con caprichos (San Josemaría)

Como le sucedió al hijo menor de la parábola, tras el abrazo de nuestro Padre Dios somos admitidos al banquete[28]. ¡Qué alegría participar bien limpios en la Eucaristía! «Ama mucho al Señor. Custodia en tu alma, y foméntala, esta urgencia de quererle. Ama a Dios, precisamente ahora, cuando quizá bastantes de los que le tienen en sus manos no le quieren, le maltratan y le descuidan. ¡Trátame muy bien al Señor, en la Santa Misa y durante la jornada entera!»[29].

A través de la liturgia, la Iglesia nos invita a recorrer con garbo el camino de la Cuaresma. La celebración frecuente de los sacramentos, la meditación asidua de la Palabra de Dios y las obras penitenciales, sin que falte esa alegría -Laetare Ierusalem!- que subraya especialmente el cuarto domingo[30], son prácticas que afinan nuestra alma, y nos preparan para participar con intensidad en la Semana Santa, cuando reviviremos los momentos cumbre de la existencia de Jesús en la tierra. «Hemos de hacer vida nuestra la vida y la muerte de Cristo. Morir por la mortificación y la penitencia, para que Cristo viva en nosotros por el Amor. Y seguir entonces los pasos de Cristo, con afán de corredimir a todas las almas»[31]. Contemplando al Señor que da la vida por nosotros, bien purificados de nuestros pecados, redescubriremos la alegría de la salvación que Dios nos trae: «Redde mihi laetitiam salutaris tui, devuélveme el gozo de tu salvación»[32].

Alfonso Berlanga


[1] Misal Romano, Domingo I de Cuaresma, oración sobre las ofrendas.

[2] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 64.

[3] Misal Romano, Domingo I de Cuaresma, colecta.

[4] Es Cristo que pasa, n. 65.

[5] Sal 50 (51), 12.

[6] Cfr. Dt 8, 2-5.

[7] Cfr. Ex 15, 22 - 17, 7.

[8] Dt 8, 2-3.

[9] Pr 23, 26.

[10] Cfr. Nm 14, 20 ss.

[11] Hb 4, 6-7. Cfr. Sal 94 (95), 7-8.

[12] Hb 4, 9-10.

[13] Es Cristo que pasa, n. 58.

[14] Notas de una reunión familiar, 18-X-1972 (citado en A. Sastre Tiempo de Caminar, Rialp, Madrid 1989, p. 353).

[15] Francisco, Angelus, 9-III-2014.

[16] Jn 4, 5-42 (Leccionario, tercer domingo de Cuaresma, ciclo A).

[17] Jn 9, 1-41 (Ibídem, cuarto domingo de Cuaresma, ciclo A).

[18] Jn 11, 1-45 (Ibídem, quinto domingo de Cuaresma, ciclo A).

[19] Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1434.

[20] San Josemaría, Amigos de Dios, n. 138.

[21] Misal Romano, Sábado de la IV Semana de Cuaresma, Colecta.

[22] Cfr. Mt 6, 6.

[23] 1 Jn 4, 20.

[24] Cfr. Catecismo de la Iglesia, n. 1116.

[25] Apuntes de la predicación, 26-IV-1970 (citado en J. López y E. Burkhart, Vida cotidiana y santidad en la enseñanza de San Josemaría, Rialp, Madrid 2013, vol. III, p. 377).

[26] San Josemaría, Camino, n. 310.

[27] Ritual de la Penitencia, n. 104.

[28] Cfr. Lc 15, 22-24.

[29] San Josemaría, Forja, n. 438.

[30] Misal Romano, IV Domingo de Cuaresma, antífona de entrada (cfr. Is 66, 10).

[31] San Josemaría, Via Crucis, XIV estación.

[32] Sal 50 (51), 14.

 

Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma.

6 de marzo de 2019

Miércoles de ceniza

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:

- "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"

- "Conviértete y cree en el Evangelio".

Origen de la costumbre

Antiguamente, los judíos acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos del año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

También fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.

Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma

La palabra carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)

Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.

Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro, Brasil o Nueva Orleans, Estados Unidos.

El ayuno y la abstinencia

El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

La oración

La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.

Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:

La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.

La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.

La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él, nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.

El sacrificio

Al hacer sacrificios, debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan, en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre que está en lo secreto: y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará. " (Mt 6,6)"

El sacrificio, es preciso dulcificarlo con un amor grande a Dios. El dolor nos engrandece cuando sabemos sobrellevarlo. La Virgen María en su vida tuvo que llevar a cabo muchos sacrificios y lo hizo con mucha alegría y amor a Dios.

Palabras de Juan Pablo II sobre el miércoles de ceniza (pronunciadas el 16-2-1983)

El miércoles de ceniza se abre una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la preparación del misterio pascual, o sea, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "matanoeiete", es decir "Convertíos". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.

La sugestiva ceremonia de la Ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

 

 

LA ALEGRÍA

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Si se observa cualquier reunión humana, es muy típico detectar que siempre hay una personalidad más relevante que las demás, alrededor de la cual se centra la atención. La atención la suele acaparar no el más sabio, ni el más inteligente, sino la personalidad que más alegría irradia. El rostro sinceramente alegre parece que produce un efecto imán en los jóvenes y en los niños. ¿Por qué?

La alegría genuina se caracteriza por tres rasgos: proviene del interior, ilumina, y es sencilla. En el interior del ser humano es donde se enfrenta la vida y se eligen las actitudes. Una vida llena de sentido es la que contesta cada mañana a la pregunta ¿Vale la pena el día de hoy?, con un SÍ entusiasta, porque responde pensando en alguien. El sentido de la vida se descubre cuando se ve el rostro feliz de aquel a quien se ama.

Por ello la alegría proviene del interior, de la decisión personal de donarse a alguien. Y todos los que alguna vez han hecho la prueba, tienen que aceptar que el resultado es positivo. Hay mas alegría en dar que en recibir. Hace seis años tuve la ocasión de conocer a una adolescente de 14 años a quien detectaron leucemia. En una carta que me escribía desde Estados Unidos, donde fue internada, decía: El hospital es un lugar muy bonito, todas las paredes son blancas. Todo está muy limpio y es moderno. La habitación es preciosa, llena de luz y desde la cama veo las nubes. Las enfermeras son todas buenas y amables conmigo. He tenido mucha suerte con los médicos porque me lo paso muy bien con ellos. En la planta donde estoy hay muchos niños, y a veces podemos hablar, y eso es muy entretenido. El resto del tono de la carta era semejante, pero... ¿desde cuando un hospital es un lugar muy bonito? ¿Cómo es posible que le hiciera ilusión solamente ver pasar las nubes? ¿Por qué todo el mundo era maravilloso para ella?

Volví a leer, unos años mas tarde, aquellas líneas, cuando Alejandra, que así se llamaba, ya había fallecido, y aprendí entonces que quien era maravillosa era ella, porque aunque murió pronto, aprendí la lección fundamental de la vida: vivió hacia fuera, olvidada de sí, e irradió por donde pasó la alegría que la envolvía. La tristeza, el negativismo y el egoísmo crean ambientes oscuros. La alegría agranda el espacio e invita a aventurarse en la esperanza. La alegría  como la luz, no hace ruido, pero en su silencio transforma la realidad.

Por último, la alegría viene siempre de la mano de la sencillez. Nada de montajes artificiales, de simular posturas para aparentar más de lo que uno es, ni de complicar las situaciones con novedades excéntricas. El espíritu alegre lo es porque se conoce tal cual es, se acepta y no se compara con los demás.

Su felicidad no proviene del tener más o menos, sino de una decisión de querer ser, y valorarse a sí mismo por las decisiones que puede tomar, como la de amar más y amar mejor. Quien vive desde la perspectiva del amor descubre que la vida es muy sencilla.

El anhelo por alcanzar la alegría sigue escrito en el corazón del hombre con signos indelebles, pero se nos invita a buscarla donde el corazón no la puede encontrar: en el ambiente exterior, en la acumulación de objetos materiales, en licores, en placeres de un momento.

La alegría es posible, y está al alcance de todos, pero recordemos, la alegría genuina viene del interior, ilumina serenamente y se acompaña de la sencillez.

Web católico de Javier

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Atrévete a estudiar

     Muchos estudiantes tienen un rendimiento académico bajo simplemente porque no se han decidido, con todas las consecuencias, a estudiar. Quieren, pero no pueden, porque simplemente no quieren. Sus excusas son ramplonas y caen en el “esqueísmo” del que habla Víctor Küppers: “es que es difícil…”, “es que no tengo tiempo…”, “es que me cuesta…”, “es que no lo entiendo…”, “es que los amigos…”, “es que no soy como fulanito…”, etc., etc.

    En este tema, los padres y profesores poco pueden hacer si los protagonistas no toman cartas en el asunto. Son ellos los que tienen que poner las medidas oportunas, por ejemplo, estas:

     ¡Atrévete a pensar! Sapere aude! Era el lema de la Ilustración. El saber nos carga de posibilidades, nos hace más libres. Se dice que la ignorancia es atrevida porque el ignorante tiene muchas más posibilidades de meter la pata. Estamos en la era de la información y del conocimiento, el que no estudia se queda atrás, puedes pensar que se lo pasa bien, pero en el fondo se pierde la oportunidad de llenarse de oportunidades.

     Sé consciente de que se trata de tu futuro. Seguramente que te lo habrán dicho muchas veces, no obstante es verdad. Intenta transportarte mentalmente dentro de unos años e intenta verte allí. Piensa en quién te gustaría ser, qué te gustaría estar haciendo, dónde, cómo. Cada decisión que tomamos influye en nuestra vida. No pienses en lo que ahora te gustaría hacer, sino en lo que en el futuro te habrá gustado haber hecho.

     Ponte objetivos a medio y largo plazo. No te pierdas en la inmediatez. Porque algo te produzca una satisfacción instantánea no significa que sea mejor, al contrario, puede dejarte rezagado/a e impedir que aspires a metas más altas.

     Da siempre la cara. Por muy mal que te hayan ido las cosas de nada sirve esconder lo barrido bajo la alfombra. No engañes ni te engañes sobre tus notas. Sólo estarás retardando la comparecencia de la verdad y a las malas noticias se unirá el descubrimiento del engaño.

     Comprométete a mejorar. No sólo de palabra. Pon los medios, cambia de hábitos, pide ayuda. Notarás que si mejoran tus notas mejorarás tú también. Te sentirás bien.

     Organízate. Se trata de optimizar el tiempo, de no derrocharlo. Una persona organizada hace más cosas, llega a más, simplemente porque sabe neutralizar los tiempos muertos. No se trata de volverse un empollón, es decir, de no hacer otra cosa que estudiar, sino de organizarse mejor. Si lo haces bien, puedes llegar a todo.

    No tires más balones fuera, total, al final hay que ir a recogerlos. Si pones los medios, te estarás demostrando a ti mismo que quieres estudiar y, ya sabes, si quieres, puedes. Son buenos propósitos para el año que empieza.

    Pilar Guembe y Carlos Goñi.

 

 

Cómo educar a la familia en las virtudes y valores humanos de la Voluntad

ESCUELA PARA PADRES

En el artículo anterior “10 Ocasiones para practicar el “minuto heroico” decía que ese precioso y difícil minuto heroico de 30 segundos, era un momento de control mental y de dominio personal para educar y fortalecer la Voluntad para ponerla por encima de los deseos, de sacrificar lo que nos apetece y sustituirlo por lo que debemos hacer. La voluntad es como un músculo que se puede atrofiar por falta de uso. Para adquirir los hábitos y las virtudes, se necesita la repetición continua de los actos, aunque haya que realizar un gran esfuerzo para adquirirlos, otro para no perderlos y otro esfuerzo para irlos mejorando.

Hay que acostumbrarse a enseñar a los hijos a que busquen la forma de educar la Voluntad, a que la encuentren, a que la vivan y a que la dominen. Cada vez se aprecia más lo que es una persona reflejado en sus virtudes y valores humanos que en sus títulos y conocimientos.

  • Definición. La Voluntad es una de las potencias o facultades del alma que mueve a hacer o no hacer una cosa y se apoya en la inteligencia para adquirir hábitos y virtudes. Hay quienes tienen lo que se llama una Voluntad de hierro o fuerza de la Voluntad y suelen ser personas que mediante mucho tesón y práctica han conseguido dominar su Voluntad a través de la adquisición de valores, hábitos y virtudes.   < >La virtud de la Voluntad es un hábito operativo bueno, una actitud permanente del alma, no se refiere al cuerpo, no es una costumbre. La virtud de la Voluntad, la de la laboriosidad, la del orden, la de la generosidad son cosas que se deben hacer libremente y por que son buenas. Por ejemplo: Estudiar es bueno por si mismo, no por temor al castigo o por el premio que me han prometido. La falta de carácter conlleva la debilidad o falta de Voluntad, nunca faltan pretextos para no cumplir con las obligaciones. Es mucho más difícil decir no, que decir si, todo depende del grado de dominio de la Voluntad. Todo dependerá del entrenamiento que han dado al espíritu para tener fuerza de Voluntad para no rendirse, ni retroceder ante los retos que la vida nos presenta diariamente. El conformismo es la etapa inicial de la cuesta abajo en la formación de la Voluntad. Hay que fomentar esta virtud para acostumbrarse a decir que no, cuando hay que decirlo, y a decir que si cuando es necesario. Las medias tintas en la definición de las actitudes demuestra una gran falta de entrenamiento en el ejercicio de la Voluntad. Objetivos de los padres. < >Conseguir que los hijos sean personas de Voluntad fuerte y sana, capaces de querer la verdad, de querer ser personas responsables, querer a los demás, querer estudiar y querer ser constantes, ordenados, obedientes. También deben querer formarse para estar preparados para el día de mañana.  Potenciar la autoestima y el optimismo en los hijos para que mejoren como personas. Tienen que esforzarse para que los buenos resultados sean lo normal en la familia y que el futuro sea aquel por el que han luchado y no una consecuencia del azar.  Los valores se adquieren dentro de la convivencia familiar. Se educa mejor con mucha constancia y paciencia, ya que todo lo que vale cuesta un gran esfuerzo. Conocer bien a cada hijo para educarlo según convenga a su forma de ser, sus circunstancias y su edad, pues la educación de los padres hacia sus hijos debe ser: Temprana, eficaz, preventiva, basada en el ejemplo, motivada y personalizada. La inteligencia se desarrolla principalmente en el seno familiar, aunque también en la escuela y se desarrolla con mas intensidad dentro de los primeros ocho años. Educar pensando en el futuro, adelantarse y prevenir, mejor que tener que curar. Tienen que fomentar el que adquirieran unos buenos hábitos, que luego se convertirán en virtudes. Es más sencillo adquirir una virtud cuando no existe el vicio. Un hábito bueno no se aprende por azar, se aprende por repetición de actos buenos relacionados. Hay que enseñarles, motivarles y ayudarles a que adquieran hábitos buenos, primero acompañados y posteriormente solos. Si esto se consigue antes de que lleguen los vicios, los hijos quedaran vacunados contra ellos. Potenciar la virtud opuesta al vicio. La mayor parte de los problemas de los hijos se pueden prevenir y los problemas concretos se pueden corregir, si se tiene el ideal de un orden superior. No siempre esta en manos de los padres encontrar la mejor solución a un problema, de ahí que es imprescindible valerse de la experiencia de los profesionales, maestros, amigos o personas que hayan demostrado tener buen criterio.  Los medios de comunicación; Prensa, radio, TV, cine, etc. no siempre trasmiten los valores que los padres desean para sus hijos.  Más vale un buen ejemplo de los padres que cien de sus palabras. Los padres necesitan una educación continua para irse adaptando constantemente a las circunstancias tan cambiantes de la sociedad. Deben estudiar los valores que les ayuden a mejorar la vida familiar, en la confianza, la intimidad, la colaboración, la comunicación, la unión familiar, etc. para mejorar como personas en un ambiente de libertad y responsabilidad. Si mejoran los padres, mejoraran los hijos. Tienen que esforzarse por mejorar, pues eso es el mejor ejemplo. La educación es un arte, pero todas las artes tienen unas ciencias que las cimientan. Hay que tener la fuerza de Voluntad muy desarrollada para crecerse en los obstáculos e incluso en las cosas pequeñas. Para acostumbrarse a poder decidir voluntariamente en las grandes situaciones. Para que haya confianza con los hijos adolescentes, hay que ganársela desde antes, desde cuando son pequeños, pues es un proceso lento y hay que mantener la constancia. Pero compensa la alegría del deber cumplido.   Cuando empezar la educación de la Voluntad.   < >Se debe estimular un valor o una virtud en su periodo más sensitivo. La educación de la Voluntad comienza desde el mismo momento de la concepción, con la adquisición de los hábitos originados por los padres. Al llegar al uso de razón se adquieren las virtudes. La escuela solamente es un complemento de la educación de la familia en el ejercicio de la Voluntad. Desde la gestación hasta los ocho años el enriquecimiento del cerebro es una consecuencia de las conexiones que se efectúan entre las neuronas. A mayor número y mejor calidad de estímulos, mas conexiones entre las neuronas y por lo tanto, mayor enriquecimiento del cerebro. Estas mayores estimulaciones suelen producir hijos más inteligentes y con mejores aptitudes para practicar las virtudes y valores humanos. Los hijos no nacen así, hay que estimularlos para que sean libres y responsables de irse haciendo. Periodos en los que se dan los hábitos o virtudes: El Orden de 1 a 3 años. La Obediencia de 3 a 6 años. La Generosidad de 6 a 9 años. La Laboriosidad de 8 a 12 años. La Solidaridad de 12 a 15 años. La Lealtad de 14 a 18 años. Los hijos necesitan aprender sobre la Puntualidad y el Orden de 6 a 10 años. Puntualidad para: Llegar al colegio, para empezar a estudiar, para bañarse, para ir a la cama, etc. Acostumbrarles a obedecer a la primera. Acostúmbrales a decir siempre la verdad. Acostumbrarles a que el orden debe cumplirlo aunque otros no lo cumplan. Un niño educado en el orden, lo más probable es que le guste ser ordenado. Hay que darle los estímulos necesarios para que sea muy probable que él lo quiera hacer. Existen libros específicos para la educación en cada edad que facilitan el modelo de comparación, ayudan a conocer mejor a cada hijo y enseñan diferentes formas de educar según las edades, características y circunstancias. Siempre es conveniente y necesario tener un modelo de referencia que nos lo pueden dar los libros o los consejeros especializados. En la educación de los hijos se debe considerar la comparación con otros de las mismas edades y circunstancias, según lo menciones los libros o los profesionales: Sus puntos fuertes y débiles. Sus oportunidades de educación y los peligros externos que debo intentar evitarle. Para fortalecer la Voluntad de los hijos, los padres deben fomentarles que realicen actos buenos, aunque sean sencillos, buscando el bien y el hacerlos libremente.
  •  francisco@micumbre.com
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Internet, intimidad y sentido del pudor

Escrito por Cecilia Galatolo

La educación de los jóvenes empieza fuera de la web

Hace algún tiempo, en un reality show de televisión, se presentó un chico que era stripper. Por su forma de bromear con el presentador y por su forma de complacerse con el aprecio del público, se veía consciente de tener un cuerpo hermoso, sabía que era admirado por su apariencia física y esto le enorgullecía visiblemente. Al verlo tan satisfecho, recuerdo haber pensado: “¿Por qué este chico está feliz de atraer diez, cien o tal vez mil miradas maliciosas, cuando, para ser feliz, basta la de una sola persona, pero que nos mira con amor?”

Esa noche reflexioné sobre el hecho de que el cuerpo no es solo un “envoltorio”, que se puede frotar, rasgar, tirar como papel de regalo preservando lo que contiene, no es algo “externo a nosotros”: con él existimos en el mundo, nos relacionamos y elegimos “cómo entregarnos a los demás”. Podemos tirarlo, como algo que no cuenta, o donarlo conscientemente, respetando nuestra dignidad.

Para que los jóvenes crezcan conscientes de que su cuerpo no es un “accesorio” y tiene un valor inestimable, es necesario un trabajo educativo serio por parte de los padres. Desempeñan un papel fundamental al hacer comprender a los jóvenes que es importante proteger su intimidad y deben evitar entregarse como pura mercancía de intercambio.

Corresponde principalmente a los padres enseñar el valor y los límites de la auténtica relación y advertir contra el peligro de mostrar a cualquier persona, sin criterio, su vida privada.

Internet, en estos aspectos, plantea muchos desafíos: con la red, el riesgo de “venderse” o exhibirse como en un escaparate es más concreto que nunca. Y, sin embargo, la misión educativa empieza fuera de la web.

A continuación, algunos consejos para ayudar a los padres a enseñar a los hijos el respeto de la intimidad, el sentido del pudor y la diferencia entre público y privado, ya sea que estén desconectados o en línea.

1) La “vida online” de sus hijos les concierne

Los chicos son muy hábiles en el uso de nuevas tecnologías y, no pocas veces, son ellos quienes enseñan a sus padres o abuelos a usar teléfonos móviles, tabletas, PC o cualquier aparato que entra en nuestros hogares.

A menudo, por lo tanto, como se señala en el artículo Protege tu intimidad en la red: cómo enseñar a los niños qué es lo público y lo privado , los grandes tienden a no considerarse particularmente responsables de una “educación a los medios”, creyendo tener poco que decir a los jóvenes sobre este ámbito.

Sin embargo, los aspectos educativos relacionados con el comportamiento de los adolescentes en Internet son vuestra responsabilidad: os corresponde principalmente a vosotros enseñar el respeto por la intimidad, transmitir el sentido del pudor, ayudar a reconocer la diferencia entre público, privado e íntimo también en la web.

2) Recordad cómo erais vosotros a su edad y confiad también en vuestros errores

Todos los padres han sido niños y adolescentes. La rebelión hacia los mayores y las reglas, por lo tanto, típicas de la edad juvenil, probablemente también os afectaron a vosotros que ahora estáis tratando de guiar a vuestros hijos.

Por esta razón, puede ser útil recordar lo que sentisteis, qué os ayudaba a reflexionar y lo que sin embargo os cerraba más. Intentad poneros en el lugar de vuestros hijos −tratando de comprender lo que sienten y lo que piensan− en lugar de “imponer desde arriba” una visión adulta. Esta puede ser una buena manera de ayudarles a crecer.

En cuanto a Internet, se podría pensar que, puesto que no conocisteis ese instrumento cuando teníais su edad, no podéis comprender lo que están experimentando. Sin embargo, recordad que Internet es una “plaza”, que amplifica los comportamientos o tendencias que los adolescentes también tendrían fuera de la red.

Recordad, por lo tanto, que es en la psique y en los comportamientos de vuestros hijos que estáis llamados a intervenir con consejos educativos.

Probablemente, a la edad de vuestros hijos cometisteis errores de los que os habéis arrepentido, también respecto a vuestro cuerpo e intimidad. Contad, con prudencia y delicadeza, a vuestros hijos de los errores cometidos en juventud, expresad vuestra vergüenza y vuestro arrepentimiento: el testimonio que dais cuenta mucho más, a sus ojos, que un juicio o una imposición.

Dar confianza a un niño, contando algo íntimo sobre vuestro pasado, le ayudará a su vez a confiar en vosotros.

Como explica muy bien el artículo Educar en el pudor (1): Los años de la niñez, la confianza se gana, no se impone.

3) No tengáis miedo de hablar claramente con vuestros hijos

Una educación auténtica a los medios comienza por la educación de la persona que los usa. Esto también deben tenerlo en cuenta los padres que desean educar a los niños en el respeto de su cuerpo en la red.

Si bien es cierto que Internet es una herramienta muy poderosa, que amplifica los fenómenos positivos y negativos, también es cierto que la red no existiría si no hubiera personas conectadas entre sí.

Cuando pensamos que Internet “causa daños”, recordemos que es nuestro comportamiento lo que hace la diferencia.

Por ejemplo, antes de enseñarles a las chicas que es irrespetuoso hacia sí mismas publicar fotos en las que están poco vestidas, es bueno explicarles por qué no es digno usar ese tipo de ropa.

No tengáis miedo de decir a vuestros hijos que “desnudándose” delante de todos (en la red o en los lugares que frecuentan) solo atraerán miradas maliciosas de gente a quien no interesa la belleza que tienen dentro (léase la segunda entrega del artículo anteriormente citado Educar en el pudor (2): La infancia y la adolescencia).

Cuando los hijos llegan a la edad adolescente, a menudo, los padres están más inhibidos que los chicos en el afrontar temas como la sexualidad y el sentido del pudor. Y, sin embargo, los jóvenes necesitan una guía que les ayude a interpretar tantos mensajes que reciben.

El padre deberá estar preparado a un aparente rechazo, cuando propondrá mensajes que contrasten con el ambiente que les rodea: el hijo parecerá que no escucha; sin embargo, en la mayor parte de los casos, las palabras de los padres serán las que excavarán los surcos más profundos de su alma.

4) Explicad que es bonito, a veces, ir contracorriente… tanto en la vida como en la web

Si hay algo que asusta a un adolescente es ser diferente, en el aspecto y en los comportamientos, de los coetáneos.

Necesita la aprobación de la manada, para tener seguridad. Mientras que la soledad y el aislamiento son sus mayores temores.

Esta etapa de la vida debe ser entendida por el padre, que no puede esperar que el niño se convierta en un adulto en un día. Al mismo tiempo, sin embargo, las madres y los padres pueden y deben guiar a sus hijos hacia la madurez y mostrar, dando ejemplo ellos mismos, que ir en contra de la corriente a veces es mucho mejor que seguir a la masa.

Ofreced a vuestros hijos esta opción, tratad de hacerles entender que vivir como originales es mucho mejor que actuar como fotocopias: explicadles que razonar con su propia cabeza y seguir los valores les devolverá mucho más, a largo plazo, que uniformarse en todo y por todo a lo que hacen los compañeros.

Esto vale en todos los campos y también para lo que hacen en Internet: es necesario explicar a los hijos que publicar frases o dibujos vulgares, utilizar un lenguaje grosero, publicar fotos en poses poco decorosas solo “porque lo hacen los demás” no les dará ninguna ventaja, mientras que respetarse a sí mismos y hacer las cosas con convicción será mucho más fructífero y pleno.

5) Explicar que la desnudez es sinónimo de vulnerabilidad: es necesaria una relación de confianza para hacer confidencias

Internet borra la frontera entre lo público y lo privado, y los adolescentes pueden verse tentados a no preservar su intimidad, mostrar en la plaza hechos que deberían permanecer privados o que deberían compartirse solo con un círculo pequeño de personas.

La tarea de los padres, entonces, será recordar que mostrar a cualquiera los propios sentimientos, los propios sufrimientos, los propios éxitos y fracasos puede otorgar poder sobre ellos a personas que no deberían tenerlo.

La desnudez implica vulnerabilidad; por lo tanto, antes de confiar cosas íntimas a alguien, es necesario establecer una relación de confianza que solo puede crearse de tú a tú.

Compartir en la web es algo que tiene su raíz en la relacionalidad humana y, dentro de ciertos límites, es saludable.

Sin embargo, es necesario explicar que los hechos más personales se deben compartir con precaución, dentro y fuera de la red.

¿Y vosotros lectores tenéis algún consejo más para ofrecer? ¿Queréis aportar vuestra experiencia sobre este argumento? Podéis hacerlo dejando un comentario.

Cecilia Galatolo

 

 

 

El coro de la aurora

 

Han cambiado las cosas en el mundo,

se dibujan los nuevos arquetipos

y declinan ciertos estereotipos

que  afirmaban verdades, infecundos.

 

Se han abierto compuertas impensadas

que denuncian, valientes, , las cautivas

realidades de acoso , transgresivas,

las violencias continuas , desalmadas.

 

Las mujeres son víctimas  constantes,

y aún así    más se afirman, renovadas,

frente   a ofensas que a su autoestima hieren.

 

Ante tantos peligros, desafiantes,

son   un coro de voces desplegadas

¡que se esfuerzan en pos de lo que quieren!

 

 Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 

 

¿Eres infiel financieramente hablando?

¿Eres infiel financieramente hablando?

Por Arturo Maximiliano García

Una buena y sana relación de pareja puede tener como base unas finanzas bien llevadas y planeadas. Ahora que estamos en el mes del amor y la amistad es importante tomar en cuenta todos esos factores que nos ayudarán a que por el resto de la relación llevemos nuestras cuentas bien y en orden, ya que dicen que «Cuando el hambre entra por la puerta el amor sale por la ventana», lo que quiere decir que los problemas de dinero en una pareja pueden derivar incluso en su separación, lo cual está estadísticamente comprobado.

Por eso lo mejor es poner las cosas en orden, administrar y transparentar ingresos y egresos, ya que de lo contrario podrías estar viviendo incluso una especie de infidelidad financiera.

Cada vez es más común que sean dos los que aporten ingresos al hogar, pero aun cuando sólo uno sea sostén de la casa, esto no cambia la necesidad y conveniencia de llevar la administración de los ingresos y de los gastos con pleno conocimiento de ambos de cómo se encuentran financieramente, que ambos sepan cuánto tienen, cuánto ganan y, por supuesto, cuánto deben.

A veces los gastos se hacen pensando que hay un nivel de ingresos que en realidad no existe o simplemente éste no es constante ni es seguro mes con mes, lo cual de entrada confunde y puede ser el origen de caer en problemas de deudas, malgastando lo que no se tiene o lo que no entra de manera regular por no ser un ingreso fijo, pero que uno o el otro piensan que sí lo es.

Algunos consejos para llevar la administración entre parejas:

Hacer su presupuesto

Esto ayudará en el proceso de transparencia referido anteriormente, identificando gastos fijos así como los variables, para tener mayor claridad de si gastan más de lo que ingresa y, si este fuera el caso, encontrar cómo balancearlo o si ingresa más de lo que se gasta como invertir mejor ese excedente.

¿A dónde quiero llegar?

Si logras lo anterior también podrás fijarte metas de ahorro y quizá el destino final que le pudieran dar a ese dinero acumulada cierta cantidad deseada.

Calendarizar

Es muy útil para el presupuesto familiar hacer un calendario de las fechas en que recibes ingresos y sus respectivos montos, incluidos aguinaldos y algún otro ingreso extraordinario. Por supuesto, complementar el calendario con las fechas de pagos y montos de colegiaturas, seguros, renta, hipoteca, teléfono celular, internet y cualquier otro gasto fijo que sea indispensable pagar periódicamente. Se deben incluir en otra categoría gastos no fijos pero calculables como por ejemplo vacaciones, ropa y otros que sin tener fecha de vencimiento pueden llegar a ser necesarios.

¿Quién administrará?

Aceptémoslo, siempre hay un mejor administrador en una relación y es a esa persona a quien debe confiársele la administración del dinero familiar. Esto no implica que no puedan revisar juntos el estatus de ingresos y egresos.

¿Quién invierte?

No es lo mismo administrar el dinero que invertirlo; puede ser que el administrador no sea el mejor inversionista. El inversionista tiene que ser lo más prudente y hábil posible, de manera que no ponga en riesgo constante el recurso disponible.

Administrar en pareja puede parecer rendirse uno al otro con respecto a su independencia financiera, pero bien llevado y platicado puede hacer la diferencia a la hora de construir, o no, un patrimonio.

 

 

El bien común es responsabilidad de todos

El bien común es responsabilidad de todos

Por Luis Antonio Hernández

A lo largo de las últimas dos décadas las organizaciones de la sociedad civil han desempeñado un papel protagónico en el desarrollo nacional.

El incremento sostenido en los indicadores de cobertura y atención alcanzados en nuestro país durante este mismo periodo en padecimientos como: el autismo, síndrome de Down, diabetes, esclerosis múltiple y hasta el terrible cáncer, no hubiera sido posible sin la participación generosa y decidida de las áreas de responsabilidad social de las empresas médicas y farmacéuticas establecidas en la república mexicana.

La evolución social y democrática que México ha experimentado en los últimos años, misma que se ha manifestado de manera contundente en realidades tangibles, como la alternancia política e incluso la reciente reconfiguración del sistema político mexicano, propiciada por los resultados del proceso electoral del año pasado, tampoco hubieran sido posibles sin la existencia de sólidas estructuras no gubernamentales que desde los diversos ámbitos de la academia y la sociedad civil promovieron el surgimiento y fortalecimiento de organismos autónomos, que aún a la fecha representan un efectivo contrapeso al poder presidencial.

Como respuesta a la emergencia producida por el terremoto de septiembre de 1985, diversos grupos de estudiantes de diferentes universidades, la mayoría de ellas de inspiración católica, se sumaron a las tareas de rescate, acopio y distribución de víveres y medicamentos para los miles de damnificados. A la postre estos jóvenes que se definieron a sí mismos como la generación del 85, se convirtieron en los promotores y responsables de las principales entidades filantrópicas de nuestro país.

Desde su aparición este sector no ha tenido otro objetivo más que sumarse de manera complementaria a las labores asistenciales del gobierno en materias como educación, alimentación, salud, entre otras, incentivando además la participación responsable y ordenada de la iniciativa privada en el cumplimiento de las obligaciones sociales del Estado.

A pesar de las enormes contribuciones que las organizaciones de la sociedad civil, así como los ejercicios de responsabilidad social y corporativa del sector privado, han reportado a la población, particularmente a los segmentos más vulnerables, Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la fracción parlamentaria de Morena en la Cámara de Senadores, presentó hace unos días una peligrosa iniciativa que busca definir a la filantropía, las organizaciones no gubernamentales y a la Iglesia, como actividades y sujetos susceptibles de lavado de dinero.

En nuestros días la actividad asistencial no puede volver a ser un monopolio del Estado, mucho menos puede ésta ser limitada al otorgamiento periódico de apoyos económicos que no transforman en nada las circunstancias socioeconómicas de los ciudadanos.

El bien común, la construcción de un país con más y mejores oportunidades de una sociedad con esperanza, es responsabilidad de todos, de organizaciones empresariales, académicas, religiosas y personas de buena voluntad que han dedicado los últimos años a profesionalizar, optimizar y transparentar esta noble labor, de quienes hacen del altruismo y del servicio al prójimo un apostolado.

 

 

Lo que más me conmovió en Nuestra Señora

 

En la imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo de Genazzano destaca la intimidad con su HIjo

Lo que más me conmovió en primer lugar en Nuestra Señora, no fue tanto la santidad de Ella, sino que fue la compasión con que esa santidad miraba a quien no es santo.

Es decir es la santidad virginal, regia, en fin todo lo demás que se pueda querer, nunca se dirá bastante de Ella.

Es la compasión con que Ella miraba a quien no es santo, atendiendo, con pena, con deseo de ayudar, con una misericordia cuyo tamaño era el de las otras cualidades.

Es decir, inagotable, pacientísima, clementísima. Pronta a ayudar en cualquier momento de un modo inimaginable, sin tener nunca un suspiro de cansancio, de extenuación, de impaciencia.

Siempre dispuesta, no sólo a repetirse a sí misma, sino a superase a sí misma. De manera que hecha tal misericordia y no correspondida, viene una misericordia aún mayor.

Nuestros abismos nos van atrayendo a las peores profundidades, y cuanto más huimos de Ella, más las gracias de Ella se iluminan y se prolongan en nuestra dirección.

Nuestros abismos nos van atrayendo a las peores profundidades, y cuanto más huimos de Ella, más las gracias de Ella se iluminan y se prolongan en nuestra dirección.

Una vez, mirando una imagen de Nuestra Señora tuve un conocimiento como que personal de esa misericordia insondable, de esa bondad que me envolvía totalmente, de modo que, incluso que yo quisiese huir o renegar, Ella me cogería de todos modos y me diría: “Hijo mío vuelva de nuevo”.

Fra Angélico pintó lo celeste

Anunciación de Fra Angélico (detalle)

Haciéndome entender la profundidad de esa misericordia, en primer lugar me quedé tranquilo para toda la vida.

Por que sea como fuere y lo que fuere, una vez que nosotros los hombres estamos envueltos por esa misericordia podemos descansar, porque en el fondo, cualquiera que se vuelve hacia Ella, que no es brutalmente insensible con Ella, Ella acaba arreglando la situación, ayudando, etc.

Y vean bien, una de las cosas que más me encantaron, es que vi que eso no era un privilegio para mí, que era la actitud de Ella hacia todos los hombres, hacia cualquiera que va por la calle.

Es decir todos los hombres que existieron, existen y existirán.

Para todos los pecadores que están llenando las calles, las avenidas, los autobuses, los automóviles. Para todos Ella es exactamente así. Ellos son los que la rechazan, pero Ella es así. Nuestra Señora tiene un amor tiernísimo incluso por los pecadores.

Yo tengo mucha pena cuando veo una persona nerviosa, con problemas etc. y pienso: ¿Por qué no puedo comunicarle aquella especie de mirada que yo recibí de Nuestra Señora?

Yo no sé expresar lo que fue.

Ella es la misericordia insaciable, se multiplica, solícita, bondadosa, que toma nuestra dimensión, que se hace hasta menor que nosotros para cogernos, por pena de nosotros, etc.

Algo que yo no sabría cómo decir…

Plinio Corrêa de Oliveira

 

 

OLEODUCTO NORPERUANO: PARALIZACIONES Y DERRAMES EXTREMOS

Escribe: Alfredo Palacios Dongo

Apenas iniciado el año 2019, el 1° de enero ocurrió otro derrame en el tramo II del Oleoducto Norperuano (ONP) en Santa Rosa, distrito Manseriche, Loreto (km 323), y aunque Petroperú no ha explicado las causas ni la cantidad de petróleo derramada, debe ser considerable porque el gobierno declaró la zona en Estado de Emergencia por “Muy Alto Riesgo” de peligro inminente para la salud (DS-014-2019-PCM-febrero 7). Un mes antes (27 noviembre 2018), en Morona (Km 193, Comunidad de Mayuriaga), se produjo un presumible atentado derramándose 8,000 barriles a la zona y al río Mayuriaga (afluente del Marañón), declarándose también Estado de Emergencia (DS-032-2019-PCM-febrero 20), en este caso, los comuneros impidieron ingresar al personal de Petroperú hasta recién hace 3 días iniciándose la reparación, esta situación ocasionó la paralización del ONP por 96 días (hasta hoy sábado) afectando las operaciones del Lote-192 (el más grande del país), del Lote-8 (Pluspetrol) y Lote-67 (Perenco), Petroperú inclusive propuso que la empresa ecuatoriana Oleoductos de Crudos Pesados (OCP) traslade el petróleo.

El ONP construido hace 45 años (1,106 km de tuberías) para transportar petróleo desde Loreto hasta la Refinería de Talara (Bayóvar, Piura), tiene un gran historial de derrames y paralizaciones. Entre 2016 y 2017 sufrió más de 20 derrames afectando con miles de barriles una amplia zona Amazónica, y además, distintos tramos estuvieron inoperativos más de un año, aunque Petroperú atribuye la mayoría de derrames a sabotajes, nunca se hallaron culpables, para  la OEFA la mayoría se debieron por falta de mantenimiento preventivo (expediente 1306-2014). Una comisión investigadora del Congreso (noviembre 2017) presidida por el actual Premier César Villanueva, estableció que durante el período 2007-2016 fueron derramados en la Amazonía 25,000 barriles de petróleo dejando una gran carga social.

Bajo este panorama, a pesar que el DL-1292 (29 diciembre 2016) declara de necesidad pública e interés nacional la operación segura del ONP, poco o nada se ha avanzado, ni en trabajos integrales ni en remediación de los graves impactos ambientales causados. Aunque Petroperú manifestó recientemente que el oleoducto va a ser modernizado concluyendo el 2021, esta infraestructura requiere una inspección general en toda su extensión para detectar los puntos críticos de los ductos y los tramos a cambiar para luego ejecutarse un recorrido integral, cuya falta, conjuntamente a la falta de mantenimiento, de medidas de seguridad y de elementos tecnológicos modernos son factores determinantes para las roturas y derrames de petróleo.

Ver mi Blog:  http://www.planteamientosperu.com

 

 

 Mora, una más de la familia, se ha ido.

 

            Este año ha sido febrero un mes extrañamente seco y duro, aquí en la Alcarria. Ayer hubiéramos querido que lloviera, cuando despedimos a Mora. Nuestras lágrimas, -las mías y de todos-, habrían sido lágrimas en la lluvia. 

           El dolor no puede ocultarse, ni taparse. Aunque nada estaba previsto, cuando llegó el momento de su partida era ya muy tarde. Estábamos todos. La noche cubrió a todos con el manto de su sombra y aprovechó para llevársela. No fue magia, sino un momento que marcará para siempre un antes y un después, para Mora y para todos.

          Ahora solo tenemos el inmenso vacío de su ausencia. Se hace cada vez más grande, a medida que descubrimos, en cada rincón, en cada estancia, en todo lo que tocaba, ahora todo es vacío, porque lo llenaba todo. Tenemos un corazón lleno de huecos que van dejando los seres que nos dieron todo lo mejor, que eran uno de los nuestros y ya no están aquí. Esos huecos, los dejan unas veces las personas, otras los animales. Siempre el amor de unos y otros.

            Mora, nuestra preciosa Yorkshire, estuvo resistiendo entre idas, venidas, estancias en la clínica, inyecciones, antibióticos, y mimos, casi 10  días. Javier y Eva,  amigos inseparables de ella y con quienes se entendía y jugaba, habían ido a pasar unos días de descanso a Cantabria. 

            Dicen los entendidos, que cuando alguien se encuentra en trance de partir, suelen esperar hasta que llegue el ser querido, para despedirse.  Mora, ¿les estuvo esperando? ¡Sin duda!             

          Cuando volvieron los viajeros, aunque tenía en su vena la "vía" y vendajes, al oírlos, saltó y sacó todas sus fuerzas para ir a recibirlos. Se sentaron junto a ella y ya no se separaron hasta el final. Un lametazo de agradecimiento era toda su respuesta, cuando intentaban darle algo en su mano.

         La alegría y la emoción, tal vez sin querer, complicaron sus constantes vitales. No se puede querer más a alguien de familia que lo que nosotros la queríamos. Para que nos sintiera, formamos una piña junto a ella, y le trasmitimos la fuerza del cariño para ganar la batalla o para perderla, -porque nadie sabemos si la vida es batalla, y lo que creemos ganar es pérdida o la pérdida  ganancia-.  

          Lo cierto es que esa donación conjunta de afecto era al mismo tiempo, desapego total, para no interferir en su camino. La verdad es que ¡te queremos, preciosa! ¡Nos has hecho muy felices! ¡Gracias por todo! Estés donde estés siempre estaremos contigo y ¡volveremos a encontrarnos! Estamos aquí para recordar lo que somos, y tú has sido una gran maestra, con tu naturalidad, tu bondad, alegría, ganas de vivir y de jugar, nos has enseñado que nosotros no podemos ser distintos.

        Teníamos que asumir que ya nos había dado todo.  No será fácil entenderlo. Nos parecerá imposible poder vivir sin ella. Al dejarla que se fuera, empezaba una nueva etapa para ella, pero sobre todo, para nosotros.

       Nosotros, tendríamos que aprender a vivir sin ella, sin su mirada siempre atenta que controlaba todo sin moverse, sin esa muestra de atención cuando le hablábamos, su desbordantes recibimientos de alegría cuando llegábamos a casa -aunque estuviéramos ausentes poco tiempo-, sin su inteligente expresión de fidelidad y de bondad, siempre humilde y dulce, o callada y comunicativa. Agradecía los regalos, con un ritual especial, oliéndolos y desenvolviéndolos hasta descubrirlos, y distinguiendo por el olfato o el sonido cada juguete. Siempre dispuesta a brindar a cada uno aprecio y paz, cuando escuchaba alguna discusión.

      - Alguien rompió el silencio: "es el mejor regalo que le podéis hacer a Mora".

      - "Ella ha sido el gran regalo a esta familia".

      - "Era, una más. La más pequeña. La última en llegar que se ha adueñado de la casa y el corazón".

       - Algo nuestro también se va con ella.

      - ¡Se fue!, dirás.

         Al día siguiente de su partida, fue el 25 de febrero, todo el vacío y la ausencia se nos venía encima al llegar a casa. Ella no estaba. A cualquier lugar que se dirigiera nuestra mirada, encontraba, sus cucos, sus fotos, todo nos recordaba, en silencio, su presencia. De forma muy viva sentíamos el frío de su ausencia.

        Y, como es natural, ese recuerdo nos hacia hablar de ella continuamente, como si fuera aparecer en cualquier lugar, en cualquier momento. ¿Se había ido? Su ausencia, ahora, lo llena todo.

        La muerte no es el final. Es más, la muerte no existe. Solo hay vida, antes y después del paso por la tierra. Tiene que haber un cielo para quien no hizo en su vida más que hacernos felices, a todos y cada uno de nosotros desde que llegó. No podemos entender el paraíso sin los animales. Ellos nos lo han acercado aquí, mientras vivieron. Seguro que si, como alguien dijo, "el alma simple de la bestia es pura", tienen que estar allí. No puede ser de otra manera. En la vida de un niño, de una familia, si tiene cerca un perro, siempre hay un más allá.

       Si, por ejemplo, los perros son los ojos de los ciegos, los rescatadores en la nieve, en los tsunamis, en los terremotos, el motor de los trineos, la muestra de los cazadores, la ayuda de los pastores, la compañía de la familia, los defensores de los hogares y el juguete de los niños, ¿cómo podrían quedar sin recompensa? La vida con ellos tiene magia. De ahí la tristeza.

      Aunque, "esencialmente, la idea de morir es algo que siempre se nos ha enseñado a aceptar, pero en realidad solo existe en nuestras mentes. Creemos en la muerte porque nos asociamos con nuestro cuerpo y sabemos que los cuerpos físicos mueren", según el científico norteamericano Robert Lanza. Pero la vida, está en el cuerpo, en el hombre, y en los animales, pero  traspasa los límites físicos y espaciotemporales (The Independent).

     También nos han enseñado a minusvalorar la vida y el destino de los animales. También eso ha ido calando en nuestra mente. Se les ha tratado, como bestias, -sin pasado ni futuro-, sin sentimientos y como si pudiéramos utilizarlos para capricho y antojo. Olvidamos, que nosotros también somos "animales". El animal más peligroso de la naturaleza.

https://youtu.be/E_cyY1Wpb-U

          Por ignorancia o por concepciones mentales o creencias hasta hace muy poco, no se aceptaba que los llamados animales tuvieran "alma", (y aún en muchos lugares siguen pensando así).

         Tienen alma y sienten, esperan de nosotros los humanos, que vayamos más allá del respeto para verlos con un poco de amor. Si pudieran manifestar lo que sienten, para que lo entendiéramos, los animales indefensos mirando a nuestros ojos podríamos escuchar: "Dice de ti: es un ser humano. Dicen de mí: es un animal. No se han dado cuenta que nuestra diferencia es algo muy simple... Tú piensas que me quieres y, yo, te quiero sin pensar".

       Solo quieren vivir, alimentarse, que se les quiera y no se les maltrate y una muerte digna. Como cualquier humano.

       Y...aún pensamos que los animales ni tienen derechos, ni pueden sobrevivir, cuando su cuerpo muere. Si la vida, después de la muerte, continúa en otra dimensión, ¿qué derecho tenemos para negarles esa otra vida,  o el paraíso, que solemos llamar cielo?

      Pero hace ya muchos siglos, Anubis, el dios egipcio, introductor del más allá, aparece siempre con cabeza de perro, da la bienvenida a los humanos, pesa los corazones, y es el Señor de las dos Tierras, El Señor de Nubia.

      Aquí junto al Henares, aunque sentimos su vacio, agradecemos a Mora lo que de ella nos queda, que es mucho más que el vacio, porque lo llena totalmente su recuerdo. Este pequeño río, El Henares, -casi desconocido-, paradójicamente también es "El río que nos lleva" y se las lleva. Acaba de llevarse a Mora, antes se llevó a Sombra, y anteriormente a su madre, la primera de todas, Nuba.  ¿Habrán salido a su encuentro? El río de la vida, ¿termina en distinto mar, si lleva humanos o perros? ¿Las habremos perdido para siempre?

       No hay casualidades, pero algunas coincidencias, producen escalofrío e invitan a pensar. Cuando estaba terminando este escrito del duelo, me llega por el Whatsapp de una persona amiga, que ni sabe ni se imagina que Mora se haya ido, un texto de Kafka y La muñeca viajera que dice textualmente: "cada cosa que amas es muy probable que la pierdas, pero al final el amor,  volverá de una forma diferente"

José Manuel Belmonte

 

 

Un “espíritu sin Dios” y sin responsabilidades

Hoy no importa tanto la verdad de las cosas y las personas, sino si aquello convence. En esta situación ¿Cómo hacer creíble a Jesús y su Evangelio? ¿Con ideas, con doctrinas? Poner en marcha tan solo ideas nos pone al mismo nivel que las otras ideas que están en circulación y, muchas veces, esas otras ideas son mucho más atractivas que las nuestras, porque, las más de las veces, son cómodas y presentan todas las facilidades para adherirse a ellas. No nos engañemos, sigue pegando lo oriental y la new age.

Además, se va poniendo en circulación cierto carácter esotérico que resulta muy atractivo, y conecta además con una espiritualidad poco comprometida, un “espíritu sin Dios” y sin responsabilidades. La verdad no es lo más importante. En un mercado religioso, que es lo que hoy se lleva, si nos ponemos a competir con todo tipo de ideas raras, tenemos todas las de perder. Pero tampoco podemos consolarnos y decir que nosotros tenemos o estamos en la Verdad, sencillamente porque hemos de usar las armas de Dios para defenderla y, como no lo hacemos, la Verdad acaba debilitada o desaparecida. Pero ¿cómo lo hacemos?

Pedro García

 

 

Mi estilo de vida, en juego

El poder de la tribu pesa más en el actual contexto político de Estados Unidos, donde las diferencias entre los dos grandes partidos "ahora se superponen con divisiones religiosas, culturales, geográficas y raciales".

Hace unas décadas, cuando el consenso cultural y social era mayor que ahora, los partidos políticos se diferenciaban menos entre sí. Pero a medida que se fue resquebrajando ese consenso, las disputas de valores entre republicanos y demócratas llegaron a ser más decisivas, hasta el punto de que militar en una formación o en otra supone cada vez más alinearse con unas identidades y aparcar otras.

Lo que dice Drutman se puede ilustrar con un ejemplo de Hidden Tribes: mientras que un 86% de "conservadores devotos" y un 78% de "conservadores tradicionales" consideran que la religión es un aspecto importante en sus vidas, solo un 24% de "progresistas activistas", un 49% de "progresistas tradicionales" y un 50% de "progresistas pasivos" piensan lo mismo.

Son estas diferencias profundas las que han hecho que "la política se haya vuelto más emocional, pues la percepción es que en cada cita electoral hay más en juego. Ya no son solo partidos compitiendo entre sí, sino (que la competición se extiende) a los estilos de vida que representan", opina Drutman.

El mismo patrón es visible en la política europea, donde las viejas disputas por el tamaño del Estado tienen menos peso que los debates sensibles como el aborto, el concepto de matrimonio o el final de la vida (ver "Los católicos y la izquierda: el choque está hoy en la ética", Aceprensa, 12-072006). Está claro que los desacuerdos de ideas siguen siendo determinantes. El reto es comprender por qué nos están dividiendo tanto.

El peligro para las democracias no son las convicciones firmes basadas en razones, sino el tribalismo a que aboca la posverdad

Valentín Abelenda Carrillo

 

 

La fragilidad de los hogares.

La familia es un sistema; por eso, la vulnerabilidad de alguno de sus miembros afecta a todos (especialmente cuando se trata de los más pequeños) y, en general, a la fragilidad de los hogares.

El estudio de Acción Familiar y la Universidad Complutense considera distintas situaciones de especial vulnerabilidad, como la discapacidad de alguna persona en el hogar, la condición de refugiado... Entre ellas, las que implican violencia atraen de modo especial la atención de las autoridades y de la opinión pública.

En lo que respecta a la violencia doméstica, los datos de la Fiscalía General del Estado

muestran que el número de sentencias condenatorias por ese motivo en España ascendió en 2017 a 2.847, lo que supone un aumento del 10% desde 2013. En el caso de víctimas menores de edad, la subida es del 13%. En este fenómeno es significativo el cambio en la distribución de agresores y víctimas registrado en los últimos años: aumenta el número de padres e hijos que denuncian y disminuye ligeramente el de madres.

Jesús Martínez Madrid

 

 

China primera potencia mundial

                     La “raza amarilla” y tras los imperios mogoles o mongoles, se conformó el imperio chino el que también fue una gran potencia mundial, hasta que en su decadencia lo intentaron colonizar las crecientes potencias europeas, e incluso su enemigo de siempre cual fuera Japón; todos fracasaron y a través de una idea europea (el comunismo) es como va a llegar a la potencia actual, en que “lo del proletariado, se lo han archivado totalmente y han desembocado en un capitalismo tan potente que va apropiándose del mundo poco a poco; y lo conseguirán salvo que se autodestruyan sumidos en sus nuevas poluciones o contaminaciones (su capital es la más o de las más contaminadas del mundo); pero aun así y como en el pasado, supieron deshacerse de todos sus enemigos y surgir “como el gran dragón que son”, seguro que resurgirán siempre como lo que son, sencillamente por su extensión y población”; y ya lo sentenció nada menos que Napoleón el que dejó dicho que… “China es inconquistable precisamente por ello mismo, extensión y población; puesto que no hay ejército en el mundo capaz de ello” (cito de memoria y no amplío más).

                                Pero aparte de ello ¿Qué hay en China? Quien leyese algunas de las obras que escritas por los occidentales, han descrito al pueblo chino, saben que éste aguanta “lo que le echen; y vive y prospera allí donde se establezcan un grupo de chinos”; y para saber ello no hay que ser “un Séneca”, analicemos simplemente a los grupos de chinos que tenemos cerca, o sepamos de las colonias chinas, que desde siglos atrás se establecieron por todo el mundo y las riquezas y poder que han conseguido, en silencio y “sin armar ruido”… Son si no iguales, pero “muy parecidos a los judíos, por cuanto saben acumular dinero en cantidades enormes y que les hacen fuertes allí donde se asientan y sin hacer ruidos políticos, siempre obran “serpenteando como los ofidios”.

                                El primer ministro chino (“o Emperador actual y “nuevo hijo del cielo”) muy recientemente, se ha dignado venir a España; y seguro estoy que no a traer nada, sino “a llevarse todo lo que pueda a su China nacional”, sino al tiempo; puesto que nuestros políticos incluido el rey, seguro que no nos han dicho… “de la misa la mitad” de lo que hayan tratado; pero estemos seguros que, el “gran chino no ha venido por gusto ni a tomarse unas lonchas de jamón con el buen vino de Andalucía”, seguro que no. El chino no pierde el tiempo nunca “aunque lo parezca” y lo va a apreciar si ven el siguiente vídeo que les acompaño.

EL NIÑO CHINO Y LA EXCAVADORA: https://vimeo.com/156186569/782f3d61d7

                                Vean y observen con atención y con suma profundidad, puesto que en este niño que no debe contar con más de seis o siete años, yo veo “a la inmensa China en conjunto”; imaginen lo que esta “criatura” y con esa edad, cómo maneja la gran máquina que hace trabajar tan bien como el mejor de los adultos; luego imaginen a este niño con sólo veinte años más y situado donde sea y trabajando con esa inteligencia  y ahínco y luego imaginativamente multiplíquenlo por los millones que estimen o crean.

                                Difundan este vídeo y que lo vean los que hoy “se quejan de la vida y el trabajo”, quizá viendo a este niño, se estimulen y comprendan muchas cosas que ni se les pasa por su atrofiado caletre.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes