Las Noticias de hoy 27 Febrero 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    miércoles, 27 de febrero de 2019       

Indice:

ROME REPORTS

Mensaje de Cuaresma: “Si el hombre vive como persona redimida, beneficia también a la creación”

Celebraciones del Papa Francisco en Cuaresma y Pascua

Nicaragua: El Papa alienta al Cardenal Brenes a ser “el obispo”, un “pastor que crea puentes”

Venezuela: 15 cantantes latinoamericanos unen sus voces en ‘Milagro por Venezuela’

UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL APOSTOLADO: Francisco Fernandez Carbajal

“¡Todos somos hermanos!”: San Josemaria

¿Qué es el bien común?

Los cinco remedios contra la tristeza

¿Cómo celebraban la Misa los primeros cristianos?

No se ha ido para siempre: Mónica Muñoz

Sobre odios, aplausos y estereotipos en Internet: Salvador Bernal

Elegir entre la escuela pública, la escuela privada o la escuela en línea (Homeschooling): Francisco Gras

10 cosas que Dios me permitió descubrir durante esta JMJ 2019: Luis Jesús Sánchez García

Libertad, ¿para qué?: Ana Teresa López de Llergo

Cerebro y alma.: Dr. José Luis Velayos

One of Us  :  José Manuel Belmonte

"Green Book": agradable sorpresa en el Oscar al mejor filme: Alfonso Mendiz

Buscando, y enterrando, la Paz: Juan García.

Decisiones: Suso do Madrid

Ha fracaso nuestro sistema educativo: JD Mez Madrid

“De la brevedad de la vida”: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

Mensaje de Cuaresma: “Si el hombre vive como persona redimida, beneficia también a la creación”

Palabras del Papa (texto íntegro)

febrero 26, 2019 13:33Rosa Die AlcoleaLiturgia, Papa y Santa Sede

(ZENIT – 26 febrero 2019).- El mensaje del Papa Francisco para el tiempo de Cuaresma es una llamada a “abandonar el egoísmo, la mirada fija en nosotros mismos”, y “dirigirnos a la Pascua de Jesús”, bajo el tema La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios (Rm 8,19).

Esta mañana, martes, 26 de febrero de 2019, se ha presentado en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el texto de este mensaje que el Pontífice lanza a los fieles católicos para vivir mejor la Cuaresma de 2019.

El Papa recuerda que la “Cuaresma” del Hijo de Dios fue un “entrar en el desierto de la creación para hacer que volviese a ser aquel jardín de la comunión con Dios que era antes del pecado original” y desea que “nuestra Cuaresma suponga recorrer ese mismo camino, para llevar también la esperanza de Cristo a la creación”.

“No dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión”. Así, el Santo Padre exhorta: “Hagámonos prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales”.

Para el Papa Francisco, hay 3 líneas generales de reflexión en esta Cuaresma: la redención de la creación; la fuerza destructiva del pecado; y la fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón.

Redención de la creación

Si el hombre vive como hijo de Dios –propone el Sucesor de Pedro– si vive como persona redimida, que se deja llevar por el Espíritu Santo, y sabe reconocer y poner en práctica la ley de Dios, comenzando por la que está inscrita en su corazón y en la naturaleza, beneficia también a la creación, cooperando en su redención”.

Fuerza destructiva del pecado

Cuando se abandona la ley de Dios, la ley del amor, acaba triunfando la ley del más fuerte sobre el más débil. El pecado que anida en el corazón del hombre “lleva a la explotación de la creación, de las personas y del medio ambiente, según la codicia insaciable que considera todo deseo como un derecho y que antes o después acabará por destruir incluso a quien vive bajo su dominio”.

Fuerza regeneradora del perdón

El camino hacia la Pascua nos llama precisamente a “restaurar nuestro rostro y nuestro corazón de cristianos, mediante el arrepentimiento, la conversión y el perdón, para poder vivir toda la riqueza de la gracia del misterio pascual”.

***

Mensaje del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas:

Cada año, a través de la Madre Iglesia, Dios «concede a sus hijos anhelar, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que […] por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios» (Prefacio I de Cuaresma). De este modo podemos caminar, de Pascua en Pascua, hacia el cumplimiento de aquella salvación que ya hemos recibido gracias al misterio pascual de Cristo: «Pues hemos sido salvados en esperanza» (Rm 8,24). Este misterio de salvación, que ya obra en nosotros durante la vida terrena, es un proceso dinámico que incluye también a la historia y a toda la creación. San Pablo llega a decir: «La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios» (Rm 8,19). Desde esta perspectiva querría sugerir algunos puntos de reflexión, que acompañen nuestro camino de conversión en la próxima Cuaresma.

1. La redención de la creación

La celebración del Triduo Pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, culmen del año litúrgico, nos llama una y otra vez a vivir un itinerario de preparación, conscientes de que ser conformes a Cristo (cf. Rm 8,29) es un don inestimable de la misericordia de Dios.

Si el hombre vive como hijo de Dios, si vive como persona redimida, que se deja llevar por el Espíritu Santo (cf. Rm 8,14), y sabe reconocer y poner en práctica la ley de Dios, comenzando por la que está inscrita en su corazón y en la naturaleza, beneficia también a la creación, cooperando en su redención. Por esto, la creación —dice san Pablo— desea ardientemente que se manifiesten los hijos de Dios, es decir, que cuantos gozan de la gracia del misterio pascual de Jesús disfruten plenamente de sus frutos, destinados a alcanzar su maduración completa en la redención del mismo cuerpo humano. Cuando la caridad de Cristo transfigura la vida de los santos —espíritu, alma y cuerpo—, estos alaban a Dios y, con la oración, la contemplación y el arte hacen partícipes de ello también a las criaturas, como demuestra de forma admirable el “Cántico del hermano sol” de san Francisco de Asís (cf. Enc. Laudato si’, 87). Sin embargo, en este mundo la armonía generada por la redención está amenazada, hoy y siempre, por la fuerza negativa del pecado y de la muerte.

2. La fuerza destructiva del pecado

Efectivamente, cuando no vivimos como hijos de Dios, a menudo tenemos comportamientos destructivos hacia el prójimo y las demás criaturas —y también hacia nosotros mismos—, al considerar, más o menos conscientemente, que podemos usarlos como nos plazca. Entonces, domina la intemperancia y eso lleva a un estilo de vida que viola los límites que nuestra condición humana y la naturaleza nos piden respetar, y se siguen los deseos incontrolados que en el libro de la Sabiduría se atribuyen a los impíos, o sea a quienes no tienen a Dios como punto de referencia de sus acciones, ni una esperanza para el futuro (cf. 2,1-11). Si no anhelamos continuamente la Pascua, si no vivimos en el horizonte de la Resurrección, está claro que la lógica del todo y ya, del tener cada vez más acaba por imponerse.

Como sabemos, la causa de todo mal es el pecado, que desde su aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación, a la cual estamos vinculados ante todo mediante nuestro cuerpo. El hecho de que se haya roto la comunión con Dios, también ha dañado la relación armoniosa de los seres humanos con el ambiente en el que están llamados a vivir, de manera que el jardín se ha transformado en un desierto (cf. Gn 3,17-18). Se trata del pecado que lleva al hombre a considerarse el dios de la creación, a sentirse su dueño absoluto y a no usarla para el fin deseado por el Creador, sino para su propio interés, en detrimento de las criaturas y de los demás.

Cuando se abandona la ley de Dios, la ley del amor, acaba triunfando la ley del más fuerte sobre el más débil. El pecado que anida en el corazón del hombre (cf. Mc 7,20-23) —y se manifiesta como avidez, afán por un bienestar desmedido, desinterés por el bien de los demás y a menudo también por el propio— lleva a la explotación de la creación, de las personas y del medio ambiente, según la codicia insaciable que considera todo deseo como un derecho y que antes o después acabará por destruir incluso a quien vive bajo su dominio.

3. La fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón

Por esto, la creación tiene la irrefrenable necesidad de que se manifiesten los hijos de Dios, aquellos que se han convertido en una “nueva creación”: «Si alguno está en Cristo, es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo» (2 Co5,17). En efecto, manifestándose, también la creación puede “celebrar la Pascua”: abrirse a los cielos nuevos y a la tierra nueva (cf. Ap 21,1). Y el camino hacia la Pascua nos llama precisamente a restaurar nuestro rostro y nuestro corazón de cristianos, mediante el arrepentimiento, la conversión y el perdón, para poder vivir toda la riqueza de la gracia del misterio pascual.

Esta “impaciencia”, esta expectación de la creación encontrará cumplimiento cuando se manifiesten los hijos de Dios, es decir cuando los cristianos y todos los hombres emprendan con decisión el “trabajo” que supone la conversión. Toda la creación está llamada a salir, junto con nosotros, «de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rm 8,21). La Cuaresma es signo sacramental de esta conversión, es una llamada a los cristianos a encarnar más intensa y concretamente el misterio pascual en su vida personal, familiar y social, en particular, mediante el ayuno, la oración y la limosna.

Ayunar, o sea aprender a cambiar nuestra actitud con los demás y con las criaturas: de la tentación de “devorarlo” todo, para saciar nuestra avidez, a la capacidad de sufrir por amor, que puede colmar el vacío de nuestro corazón. Orar para saber renunciar a la idolatría y a la autosuficiencia de nuestro yo, y declararnos necesitados del Señor y de su misericordia. Dar limosna para salir de la necedad de vivir y acumularlo todo para nosotros mismos, creyendo que así nos aseguramos un futuro que no nos pertenece. Y volver a encontrar así la alegría del proyecto que Dios ha puesto en la creación y en nuestro corazón, es decir amarle, amar a nuestros hermanos y al mundo entero, y encontrar en este amor la verdadera felicidad.

Queridos hermanos y hermanas, la “Cuaresma” del Hijo de Dios fue un entrar en el desierto de la creación para hacer que volviese a ser aquel jardín de la comunión con Dios que era antes del pecado original (cf. Mc 1,12-13; Is 51,3). Que nuestra Cuaresma suponga recorrer ese mismo camino, para llevar también la esperanza de Cristo a la creación, que «será liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rm 8,21). No dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión. Abandonemos el egoísmo, la mirada fija en nosotros mismos, y dirijámonos a la Pascua de Jesús; hagámonos prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales. Así, acogiendo en lo concreto de nuestra vida la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, atraeremos su fuerza transformadora también sobre la creación.

Vaticano, 4 de octubre de 2018

Fiesta de san Francisco de Asís

 

Celebraciones del Papa Francisco en Cuaresma y Pascua

Celebraciones en marzo y en abril

febrero 26, 2019 19:28Ana Paula MoralesPapa y Santa Sede

(ZENIT – 26 febrero 2019).- Este martes 26 de febrero, se publicó en la Sala de Prensa del Vaticano las celebraciones litúrgicas conducidas por el Santo Padre que se llevarán acabo en marzo y abril.

La novedad este año además de los tradicionales ritos de Cuaresma y Pascua son: Su viaje apostólico a Marruecos y los ejercicios espirituales en Ariccia para la Curia Romana.

Le presentamos, el calendario de celebraciones litúrgicas presididas por el Papa Francisco:

Cuaresma

El Santo Padre comenzará la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza a las 16 horas en el Aventino, desde la Iglesia de San Anselmo hasta la cercana Basílica de Santa Sabina, realizará la Statio y la procesión penitencial, donde presidirá la Santa Misa, con la bendición e imposición de las cenizas.

El 10 de marzo se realizarán los Ejercicios Espirituales para la Curia Romana en la localidad de Ariccia, hasta el viernes 15. El viernes 29 de marzo, en la Basílica Vaticana, el Pontífice presidirá la celebración de la Penitencia a las 17  horas. Y los días 30 y 31 de marzo, realizará su viaje apostólico en Marruecos.

Semana Santa

El 14 de abril, Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor, el obispo de Roma presidirá en la Plaza de San Pedro a las 10 horas la Capilla Papal para la Conmemoración de la entrada del Señor en Jerusalén y la Santa Misa.

El 18 de abril, Jueves Santo, en la Basílica Vaticana, a las 9:30 horas, el Papa presidirá la Santa Misa Crismal. El 19 de abril, Viernes Santo, el Santo Padre realizará dos eventos: por la tarde a las 17 horas en la Basílica de San Pedro la celebración de la Pasión del Señor y a las 21:15 horas el Vía Crucis en el Coliseo.

El 20 de abril, Sábado Santo, el Papa Francisco llevará acabo la Vigilia Pascual en la Noche Santa a las 20:30 horas.

Pascua

El Domingo de Pascua, 21 de abril, a las 10 horas, el Santo Padre celebrará la Santa Misa, mientras a las 12 del mediodía, impartirá su bendición apostólica Urbi et Orbi.

 

 

Nicaragua: El Papa alienta al Cardenal Brenes a ser “el obispo”, un “pastor que crea puentes”

El ‘Diálogo Nacional’ se retomará el 27 de febrero

febrero 26, 2019 20:57Ana Paula MoralesConferencias Episcopales, Papa y Santa Sede

(ZENIT – 26 febrero 2019).- El Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua y Presidente de la Conferencia del Episcopado de Nicaragua, tuvo una audiencia privada con el Pontífice, ayer, lunes, 25 de febrero de 2019, quien le expresó su “total apoyo y cariño al pueblo nicaragüense”.

Los representantes de la Conferencia Episcopal se reunirán en la mesa de negociaciones, como testigos y mediadores, junto con los representantes del gobierno y la delegación de la sociedad civil.

El diálogo entre el gobierno y los representantes de la oposición se reanudará en Nicaragua el 27 de febrero de 2019. Será representado por la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia para superar la crisis que vive el país. Según Vatican News en español.

El Papa, pendiente del país

El Pontífice le dijo al Cardenal Brenes que “está muy consciente de lo que está pasando en el país, les dio su bendición y espera que todo sea en beneficio de bien común de nuestro pueblo”.

Según la Agencia de noticias Fides, en enero de 2019, toda la Conferencia Episcopal de Nicaragua se reunió con el Santo Padre en la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá.

Recientemente, el nuncio apostólico, el Arzobispo Stanislaw Sommertag, junto con el Cardenal Brenes, participaron en una reunión de representantes gubernamentales con empresarios del país y se centraron en la crisis actual. La declaración final dice: “El intercambio abierto de opiniones confirmó la necesidad de negociaciones inclusivas, serias y abiertas”.

Si bien los nombres de los que están sentados en la mesa de negociaciones aún no se conocen en su totalidad, podría incluir al Nuncio Apostólico, quien, sin embargo, le dijo a la prensa local hace unos días que si fue invitado formalmente, necesitará la autorización de la Santa Sede: “En vista de esta oportunidad especial, debemos promover un clima favorable para que los resultados de este proceso puedan ser positivos”.

El trabajo de la Iglesia en Nicaragua

En la entrevista al Cardenal Brenes realizada por Vatican News, comentó que le compartió al Papa la problemática y el trabajo que realizan los obispos por ejercer ser puentes. “ Al respecto me dijo el Papa es así como tiene que ser el obispo. Un pastor que esté creando puentes”. Habló de lo que está recorriendo la Iglesia en estos momentos, y que están muy cercanos al publo sufriente, y animando a la reconcilición. Recordó al Arzobispo de Manila, Luis Antonio Tagle, que decía: “para curar las heridas hay que tocarlas”.

La Iglesia está tocando las heridas de su pueblo, dijo el cardenal, acompañando a las personas, ya sea las cercanas al gobierno como también aquellas contrarias, porque el pastor no sólo conduce a algunas ovejas, sino que conduce a todas.

 

 

Venezuela: 15 cantantes latinoamericanos unen sus voces en ‘Milagro por Venezuela’

Proyecto de oración a María por el país

febrero 26, 2019 14:17Ana Paula MoralesEspiritualidad y oración, Mundo

(ZENIT – 26 febrero 2019).- “Existe un contador global en el que a la fecha hay 263 millones de rosas por el país” , afirman los cantantes.

La iniciativa Milagro por Venezuela nace 2 años atrás en México, donde “un grupo de laicos ven la necesidad de que el país se una en oración para que vuelva la paz, unión y amor. Confían en la Virgen de Guadalupe como intercesora ante Dios”, relatan los jóvenes promotores.

Los chicos crean una app en la que suman sus “rosas” como ofrenda. Cada Ave María y cada acción buena es una rosa. “Existe un contador global en el que a la fecha hay 263 millones de rosas por el país”, informan los organizadores.

Conscientes de que Venezuela necesita de un milagro, deciden preparar la canción y videoclip Milagro por Venezuela, donde invitan al pueblo venezolano a “unirse en oración por la libertad y la paz de su país”.

Los chicos invitan a escuchar la canción compuesta por la cantautora mexicana Eva García de Alba.

Crisis en Venezuela

La crisis en Venezuela es una crisis política nacional e internacional alrededor de  la autenticidad de quién ocupa la presidencia de la nación, después de que el 10 de enero de 2019, la Asamblea Nacional de Venezuela, dirigida porJuan Guaidó,declarara que Nicolás Maduro estaba confiscando el cargo de presidente, de acuerdo a lo establecido en laConstitución Nacional.

El fraude de Nicolás Maduro, se considera en el hecho de que las elecciones presidenciales celebradas el 20 de mayo de 2018 fueron altamente cuestionadas por la oposición, y por organizaciones no gubernamentales y la comunidad internacional.

I

mpedida la entrada de la ayuda humanitaria

La presidencia de Guaidó, fue acreditada por la Asamblea Nacional de Venezuela, fue acreditada por el Tribunal Supremo, por Estados Unidos. Maduro rompió relaciones con Estados Unidos, más de cincuenta estados de Europa, y América Latina reconocen el gobierno de Guaidó. Asimismo, otros 20 países apoyan a Maduro entre ellos China y Rusia.

Se ha enviado ayuda humanitaria a Venezuela, pero Maduro impidió que entrara en el país, llegando incluso a quemar dos camiones con la misma. Cerró las fronteras con Colombia y Brasil. Se han celebrado varios conciertos a favor de Venezuela. Recientemente, los obispos de la Conferencia Episcopal Venezolana solicitaron apoyo para que se deje entrar esa ayuda humanitaria.

 

 

UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL APOSTOLADO

— No es cristiana la mentalidad estrecha y exclusivista en las tareas apostólicas. El apostolado en la Iglesia es muy variado y distinto.

— Difundir la doctrina entre todos.

— Unidad y pluriformidad en la Iglesia. Fidelidad a la vocación recibida.

I. Los discípulos vieron a uno que echaba demonios en el nombre del Señor. No sabemos si se trataba de alguien que había conocido antes a Jesús, o bien alguno que fue curado por Él y se había constituido por su cuenta en un seguidor más del Maestro. San Marcos1 nos ha dejado la reacción de San Juan, quien, acercándose a Jesús, le dijo: Maestro, hemos visto a uno lanzar demonios en tu nombre, pero se lo hemos prohibido, porque no anda con nosotros.

El Señor aprovechó esta ocasión para dejar una enseñanza valedera para todos los tiempos: No se lo prohibáis -dijo Jesús-, pues no hay nadie que haga un milagro en mi nombre y pueda luego hablar mal de mí: el que no está contra nosotros, está con nosotros. Este exorcista manifestaba una fe honda y operativa en Jesús; lo expresaba a través de las obras. Jesús lo acepta como seguidor suyo y reprueba la mentalidad estrecha y exclusivista en las tareas apostólicas; nos enseña que el apostolado es muy variado y distinto.

«Muchas son las formas de apostolado –proclama el Concilio Vaticano II– con que los seglares edifican a la Iglesia y santifican al mundo, animándolo en Cristo»2. La única condición es «estar con Cristo», con su Iglesia, enseñar su doctrina, amarle con obras. El espíritu cristiano ha de llevarnos a fomentar una actitud abierta ante formas apostólicas diversas, a poner empeño en comprenderlas, aunque sean muy distintas de nuestro modo de ser o de pensar, y alegrarnos sinceramente de su existencia, entre otras razones porque la viña es inmensa y los obreros, pocos3. «Alégrate, si ves que otros trabajan en buenos apostolados. —Y pide, para ellos, gracia de Dios abundante y correspondencia a esa gracia.

»Después, tú, a tu camino: persuádete de que no tienes otro»4. Porque no sería posible para un cristiano vivir la fe y tener al mismo tiempo una mentalidad como de partido único, de tal manera que quien no adoptara unas determinadas formas, métodos o modos de hacer, o campos de apostolado, estaría en contra. Nadie que trabaje con rectitud de intención estorba en el campo del Señor. Todos somos necesarios. Importa mucho que, entendiendo bien la unidad en la Iglesia, Cristo sea anunciado de modos bien diversos. Unidad «en la fe y en la moral, en los sacramentos, en la obediencia a la jerarquía, en los medios comunes de santidad y en las grandes normas de disciplina, según el conocido principio agustiniano: in necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas (en los asuntos necesarios unidad, en los opinables libertad, en todos caridad)»5. Y esa unidad necesaria no será nunca uniformidad que empobrece a las almas y a los apostolados: «en el jardín de la Iglesia hubo, hay y habrá una variedad admirable de hermosas flores, distintas por el aroma, por el tamaño, por el dibujo y por el color»6. Y esta diversidad es riqueza para gloria de Dios.

Al esforzarnos en una tarea apostólica hemos de evitar una tentación que podría acechar: la de «entretenerse» inútilmente en evaluar las iniciativas apostólicas de los demás. Más que estar pendientes de la actuación de otros, debemos sondear nuestro corazón y ver si ponemos todo el empeño, si procuramos hacer rendir los talentos que hemos recibido de Dios en favor de las almas: «... tú, a tu camino: persuádete de que no tienes otro».

«La maravilla de la Pentecostés es la consagración de todos los caminos: nunca puede entenderse como monopolio ni como estimación de uno solo en detrimento de otros.

»Pentecostés es indefinida variedad de lenguas, de métodos, de formas de encuentro con Dios: no uniformidad violenta»7. De ahí nuestro gozo y alegría al ver que muchos trabajan con ahínco por dar a conocer el Reino de Dios, en formas de apostolado a las que el Señor no nos llama a nosotros.

II. La doctrina de Jesucristo debe llegar a todas las gentes, y muchos lugares que fueron cristianos necesitan ser evangelizados de nuevo. La misión de la Iglesia es universal y se dirige a personas de toda condición: de culturas y formas de ser diferentes, de edades bien dispares... Desde el comienzo de la Iglesia, la fe caló en jóvenes y ancianos, en gentes pudientes y en esclavos, en cultos e incultos... Los Apóstoles y quienes les sucedieron mantuvieron una firme unidad en lo necesario, y no se empeñó la Iglesia en uniformar a todos los que se convertían. Y los modos de evangelizar fueron muy diferentes también: unos cumplieron una misión importantísima con sus escritos en defensa del Cristianismo y de su derecho a existir, otros predicaron por las plazas, y la mayoría realizó un apostolado discreto en su propia familia, con sus vecinos y compañeros de oficio o de aficiones. Todos los bautizados tenían en común la caridad fraterna, la unidad en la doctrina que habían recibido, los sacramentos, la obediencia a los legítimos pastores...

En todos podemos sembrar la doctrina de Cristo, separando con delicadeza extrema los espinos que harían infructuosa la semilla. Los cristianos, en la tarea apostólica que nos ha encomendado el Señor, «no excluimos a nadie, no apartamos ningún alma de nuestro amor a Jesucristo. Por eso –aconsejaba San Josemaría Escrivá– habéis de cultivar una amistad firme, leal, sincera –es decir, cristiana–, con todos vuestros compañeros de profesión; más aún, con todos los hombres, cualesquiera que sean sus circunstancias personales»8. El cristiano es, por vocación, un hombre abierto a los demás, con capacidad para entenderse con personas bien diferentes por su cultura, edad o carácter.

El trato con Jesús en la oración nos lleva a tener un corazón grande en el que caben las gentes próximas y las más lejanas, sin mentalidades estrechas y cortas, que no son de Cristo. Examinemos en la oración si respetamos y amamos la diversidad de formas de ser que encontramos todos los días con quienes convivimos, si vemos como riqueza de la Iglesia el que realmente sean diferentes a nosotros en sus gustos, modos de ser o de pensar.

III. La Iglesia se asemeja a un cuerpo humano, que está compuesto por miembros bien diferenciados y bien unidos a la vez9. La diversidad, lejos de quebrantar su unidad, representa su condición fundamental.

Hemos de pedir al Señor advertir y saber armonizar de modo práctico estas realidades sobrenaturales presentes en la edificación del Cuerpo Místico de Cristo: unidad en la verdad y en la caridad; y, simultáneamente, reconocer para todos en la Iglesia la variedad pluriforme, la pluriformidad de espiritualidades, de enfoques teológicos, de acción pastoral, de iniciativas apostólicas, porque esa pluriformidad «es una verdadera riqueza y lleva consigo la plenitud, es la verdadera catolicidad»10, bien lejana del falso pluralismo, entendido como «yuxtaposición de posiciones radicalmente opuestas»11.

En la unidad y en la caridad, el Espíritu Santo actúa, suscitando pluralidad de caminos de santificación. Y quienes reciben un carisma determinado, una vocación específica, contribuyen a la edificación de la Iglesia con la fidelidad a su peculiar llamada, siguiendo el camino señalado por Dios: ahí les espera, y no en otro lugar, no en otra parcela, no con otros modos.

La unidad deseada por el Señor –ut omnes unum sint12, que todos sean uno– no restringe sino que promueve la peculiar personalidad y forma de ser de cada uno, la variedad de espiritualidades distintas, de pensamiento teológico bien diferente en aquellas materias que la Iglesia deja a la libre discusión de los hombres... «Te pasmaba que aprobara la falta de “uniformidad” en ese apostolado donde tú trabajas. Y te dije:

»Unidad y variedad. —Habéis de ser tan varios, como variados son los santos del Cielo, que cada uno tiene sus notas personales especialísimas. —Y, también, tan conformes unos con otros como los santos, que no serían santos si cada uno de ellos no se hubiera identificado con Cristo»13.

La doctrina del Señor nos mueve no solo a respetar la legítima variedad de caracteres, de gustos, de enfoques en lo opinable, en lo temporal, sino a fomentarla de modo activo. En todo aquello que no se opone ni dificulta la doctrina del Señor y, dentro de ella, la llamada recibida, debe ser total la libertad en aficiones, trabajos, ideas particulares sobre la sociedad, la ciencia o la política. Así, los cristianos de nuestro siglo y de todas las épocas debemos estar unidos en Cristo, en su amor y en su doctrina, fieles cada uno a la vocación recibida; debemos ser distintos y varios en todo lo demás, cada uno con su propia personalidad, esforzándonos en ser sal y luz, brasa encendida, verdaderos discípulos de Cristo.

1 Mc 9, 37-39. — 2 Conc. Vat. II, Decr. Apostolicam actuositatem, 16. 3 Cfr. Mt 9, 37. 4 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 965. 5 Juan Pablo II, Discurso a la Conferencia Episcopal Española, Madrid 31-X-1982. — 6 San Josemaría Escrivá, Carta 9-I-1935. — 7 ídem, Surco, n. 226. — 8 ídem, Carta 9-I-1951. — 9 Cfr. 1 Cor 12, 13-27. — 10 Sínodo Extraordinario 1985, Relatio finalis II, C. 2. — 11 lbídem. — 12 Jn 17, 22. — 13 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 947.

 

 

“¡Todos somos hermanos!”

Escribió también el Apóstol que "no hay distinción de gentil y judío, de circunciso y no circunciso, de bárbaro y escita, de esclavo y libre, sino que Cristo es todo y está en todos". Estas palabras valen hoy como ayer: ante el Señor, no existen diferencias de nación, de raza, de clase, de estado... Cada uno de nosotros ha renacido en Cristo, para ser una nueva criatura, un hijo de Dios: ¡todos somos hermanos, y fraternalmente hemos de conducirnos! (Surco, 317)

Ante el hambre de paz, hemos de repetir con San Pablo: Cristo es nuestra paz, pax nostra. Los deseos de verdad deben recordarnos que Jesús es el camino, la verdad y la vida. A quienes aspiran a la unidad, hemos de colocarles frente a Cristo que ruega para que estemos consummati in unum, consumados en la unidad. El hambre de justicia debe conducirnos a la fuente originaria de la concordia entre los hombres: el ser y saberse hijos del Padre, hermanos.
Paz, verdad, unidad, justicia. ¡Qué difícil parece a veces la tarea de superar las barreras, que impiden la convivencia humana! Y, sin embargo, los cristianos estamos llamados a realizar ese gran milagro de la fraternidad: conseguir, con la gracia de Dios, que los hombres se traten cristianamente, llevando los unos las cargas de los otros, viviendo el mandamiento del Amor, que es vínculo de la perfección y resumen de la ley. (Es Cristo que pasa, 157)

 

 

¿Qué es el bien común?

Respuesta a las preguntas más habituales sobre el bien común: definición, la participación y la responsabilidad de todos en su construcción, la responsabilidad del Estado; y en qué consiste el destino universal de los bienes.

Preguntas sobre la fe cristiana25/02/2019

Preguntas y respuestas sobre el bien común. Foto de Arisa Chattasa (Unsplash)

Sumario
1. Definición del bien común
2. Responsabilidad de todos
3. La comunidad política
4. El destino universal de los bienes

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1. Definición del bien común

Por bien común se entiende “el conjunto de aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección” (Constitución Pastoral Gaudium et Spes, n. 26).

El bien común no consiste en la simple suma de los bienes particulares de cada sujeto del cuerpo social. Siendo de todos y de cada uno, es y permanece común, porque es indivisible y porque solo juntos es posible alcanzarlo, acrecentarlo y custodiarlo. Entre el bien particular y el bien común existen condicionamientos, pero no necesariamente oposición: el bien particular no se consigue si no se orienta al bien común, y el bien común se realiza alcanzando el bien particular de cada uno.

Como el actuar moral del individuo se realiza en el cumplimiento del bien, así el actuar social alcanza su plenitud en la realización del bien común. El bien común se puede considerar como la dimensión social y comunitaria del bien moral.

El bien común está siempre orientado hacia el progreso de las personas, al que debe subordinarse el progreso social.

Catecismo de la Iglesia Católica, 1906, 1910-1912, 1922 |Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 164

Meditar con san Josemaría

Un hombre o una sociedad que no reaccione ante las tribulaciones o las injusticias, y que no se esfuerce por aliviarlas, no son un hombre o una sociedad a la medida del amor del Corazón de Cristo. Los cristianos —conservando siempre la más amplia libertad a la hora de estudiar y de llevar a la práctica las diversas soluciones y, por tanto, con un lógico pluralismo—, han de coincidir en el idéntico afán de servir a la humanidad. De otro modo, su cristianismo no será la Palabra y la Vida de Jesús: será un disfraz, un engaño de cara a Dios y de cara a los hombres. Es Cristo que pasa, 167

Esta es tu tarea de ciudadano cristiano: contribuir a que el amor y la libertad de Cristo presidan todas las manifestaciones de la vida moderna: la cultura y la economía, el trabajo y el descanso, la vida de familia y la convivencia social. Surco, 302

Es necesario que la Universidad forme a los estudiantes en una mentalidad de servicio: servicio a la sociedad, promoviendo el bien común con su trabajo profesional y con su actuación cívica. Los universitarios necesitan ser responsables, tener una sana inquietud por los problemas de los demás y un espíritu generoso que les lleve a enfrentarse con estos problemas, y a procurar encontrar la mejor solución. Dar al estudiante todo eso es tarea de la Universidad. Conversaciones, 74

2. Responsabilidad de todos

La persona no puede realizarse aisladamente, es decir, prescindir de su ser «con» y «para» los demás. Esta verdad le impone no una simple convivencia en los diversos niveles de la vida social y relacional, sino también la búsqueda incesante, de manera práctica y no sólo ideal, del bien, es decir, del sentido y de la verdad que se encuentran en las formas de vida social existentes. Ninguna forma expresiva de la sociabilidad —desde la familia, pasando por el grupo social intermedio, la asociación, la empresa de carácter económico, la ciudad, la región, el Estado, hasta la misma comunidad de los pueblos y de las Naciones— puede eludir la cuestión acerca del propio bien común, que es constitutivo de su significado y auténtica razón de ser de su misma subsistencia.

La dignidad de la persona humana implica la búsqueda del bien común. El bien común es un deber de todos los miembros de la sociedad: ninguno está exento de colaborar, según las propias capacidades, en su consecución y desarrollo. Cada cual debe preocuparse por suscitar y sostener instituciones que mejoren las condiciones de la vida humana.

La participación se realiza ante todo con la dedicación a las tareas cuya responsabilidad personal se asume: por la atención prestada a la educación de su familia, por la responsabilidad en su trabajo, cada persona participa en el bien de los demás y de la sociedad.

Los ciudadanos deben, en cuanto sea posible, tomar parte activa en la vida pública. La participación de todos en la promoción del bien común implica, como cualquier deber ético, una conversión, renovada sin cesar, de los miembros de la sociedad para acabar con el fraude y otros subterfugios incompatibles con las exigencias de la justicia. Es preciso ocuparse del desarrollo de instituciones que mejoran las condiciones de la vida humana.

Catecismo de la Iglesia Católica, 1913-1917, 1926 | Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 165-167

Meditar con san Josemaría

Como cristiano, tienes el deber de actuar, de no abstenerte, de prestar tu propia colaboración para servir con lealtad, y con libertad personal, al bien común. Forja, 714

Tú, por tu condición de cristiano, no puedes vivir de espaldas a ninguna inquietud, a ninguna necesidad de tus hermanos los hombres. Forja, 453

Observa todos tus deberes cívicos, sin querer sustraerte al cumplimiento de ninguna obligación; y ejercita todos tus derechos, en bien de la colectividad, sin exceptuar imprudentemente ninguno. —También has de dar ahí testimonio cristiano. Forja, 697

Los hijos de Dios, ciudadanos de la misma categoría que los otros, hemos de participar "sin miedo" en todas las actividades y organizaciones honestas de los hombres, para que Cristo esté presente allí. Nuestro Señor nos pedirá cuenta estrecha si, por dejadez o comodidad, cada uno de nosotros, libremente, no procura intervenir en las obras y en las decisiones humanas, de las que dependen el presente y el futuro de la sociedad. Forja, 715

Con libertad, y de acuerdo con tus aficiones o cualidades, toma parte activa y eficaz en las rectas asociaciones oficiales o privadas de tu país, con una participación llena de sentido cristiano: esas organizaciones nunca son indiferentes para el bien temporal y eterno de los hombres. Forja, 717

3. La comunidad política

La responsabilidad de edificar el bien común compete, además de a las personas particulares, también al Estado, porque es la razón de ser de la autoridad política. La persona concreta, la familia, los cuerpos intermedios no están en condiciones de alcanzar por sí mismos su pleno desarrollo; de ahí deriva la necesidad de las instituciones políticas, cuya finalidad es hacer accesibles a las personas los bienes necesarios —materiales, culturales, morales, espirituales— para gozar de una vida auténticamente humana.

Para asegurar el bien común, el gobierno de cada país tiene el deber específico de armonizar con justicia los diversos intereses sectoriales.

El bien común exige la prudencia por parte de cada uno, y más aún por la de aquellos que ejercen la autoridad. Comporta tres elementos esenciales:

1. Supone, en primer lugar, el respeto a la persona en cuanto tal. En nombre del bien común, las autoridades están obligadas a respetar los derechos fundamentales e inalienables de la persona humana. En particular, el bien común reside en las condiciones necesarias para que se puedan ejercer las libertades naturales indispensables para el desarrollo de la vocación humana: derecho a actuar de acuerdo con la recta norma de su conciencia, a la protección de la vida privada y a la justa libertad, también en materia religiosa.

2. En segundo lugar, el bien común exige el bienestar social y el desarrollo. Ciertamente corresponde a la autoridad decidir, en nombre del bien común, entre los diversos intereses particulares; pero debe facilitar a cada uno lo que necesita para llevar una vida verdaderamente humana: alimento, vestido, salud, trabajo, educación y cultura, información adecuada, derecho de fundar una familia, etc.

3. El bien común implica, finalmente, la paz, es decir, la estabilidad y la seguridad de un orden justo. Supone, por tanto, que la autoridad asegura, por medios honestos, la seguridad de la sociedad y la de sus miembros.

La autoridad se ejerce de manera legítima si se aplica a la prosecución del bien común de la sociedad. Para alcanzarlo debe emplear medios moralmente aceptables.

Catecismo de la Iglesia Católica, 1906-1909 | Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 168-169

Meditar con san Josemaría

Interpretad, pues, mis palabras, como lo que son: una llamada a que ejerzáis ¡a diario!, no sólo en situaciones de emergencia vuestros derechos; y a que cumpláis noblemente vuestras obligaciones como ciudadanos en la vida política, en la vida económica, en la vida universitaria, en la vida profesional, asumiendo con valentía todas las consecuencias de vuestras decisiones libres, cargando con la independencia personal que os corresponde. Y esta cristiana mentalidad laical os permitirá huir de toda intolerancia, de todo fanatismo, lo diré de un modo positivo, os hará convivir en paz con todos vuestros conciudadanos, y fomentar también la convivencia en los diversos órdenes de la vida social. Conversaciones, 117

4. El destino universal de los bienes

Entre las múltiples implicaciones del bien común, adquiere inmediato relieve el principio del destino universal de los bienes: «Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos. En consecuencia, los bienes creados deben llegar a todos en forma equitativa bajo la égida de la justicia y con la compañía de la caridad». (Constitución Pastoral Gaudium et spes, 69). Dios ha dado la tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno. He ahí, pues, la raíz primera del destino universal de los bienes de la tierra. Ésta, por su misma fecundidad y capacidad de satisfacer las necesidades del hombre, es el primer don de Dios para el sustento de la vida humana.

El principio del destino universal de los bienes de la tierra está en la base del derecho universal al uso de los bienes. Todo hombre debe tener la posibilidad de gozar del bienestar necesario para su pleno desarrollo.

Este principio de los bienes invita a cultivar una visión de la economía inspirada en valores morales que permitan tener siempre presente el origen y la finalidad de tales bienes, para así realizar un mundo justo y solidario. Asimismo, comporta un esfuerzo común dirigido a obtener para cada persona y para todos los pueblos las condiciones necesarias de un desarrollo integral, de manera que todos puedan contribuir a la promoción de un mundo más humano, «donde cada uno pueda dar y recibir, y donde el progreso de unos no sea obstáculo para el desarrollo de otros ni un pretexto para su servidumbre.»

Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 171-175

Meditar con san Josemaría

Se comprende muy bien la impaciencia, la angustia, los deseos inquietos de quienes, con un alma naturalmente cristiana, no se resignan ante la injusticia personal y social que puede crear el corazón humano. Tantos siglos de convivencia entre los hombres y, todavía, tanto odio, tanta destrucción, tanto fanatismo acumulado en ojos que no quieren ver y en corazones que no quieren amar.

Los bienes de la tierra, repartidos entre unos pocos; los bienes de la cultura, encerrados en cenáculos. Y, fuera, hambre de pan y de sabiduría, vidas humanas que son santas, porque vienen de Dios, tratadas como simples cosas, como números de una estadística. Comprendo y comparto esa impaciencia, que me impulsa a mirar a Cristo, que continúa invitándonos a que pongamos en práctica ese mandamiento nuevo del amor. Es Cristo que pasa, 111

Para actuar siempre así, como esas madres buenas, necesitamos olvidarnos de nosotros mismos, no aspirar a otro señorío que el de servir a los demás, como Jesucristo, que predicaba: el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir. Eso requiere la entereza de someter la propia voluntad al modelo divino, trabajar por todos, luchar por la felicidad eterna y el bienestar de los demás. No conozco mejor camino para ser justo que el de una vida de entrega y de servicio. Amigos de Dios, 173.

 

 

Los cinco remedios contra la tristeza

Los santos, aquellos que han disfrutado de una especial amistad con Jesús, también han estado tristes. Por eso, es interesante conocer los remedios que dan para recuperar la alegría propia del cristiano.

Otros24/09/2015

Cada uno de nosotros ha atravesado días tristes, días en los cuales no se logra superar una cierta pesadez interior que contamina el ánimo y dificulta las relaciones con los demás. ¿Existe algún truco para superar el malhumor y recuperar la sonrisa? Santo Tomás de Aquino propone cinco remedios de sorprendente eficacia contra la tristeza.

1. El primer remedio es concederse un placer. Es como si el famoso teólogo hubiese intuido ya hace siete siglos la idea, tan difundida hoy, de que el chocolate es antidepresivo. Quizá parezca una idea materialista, pero es evidente que una jornada llena de amarguras puede terminar bien con una buena cerveza. Que algo así sea contrario al Evangelio es difícilmente demostrable: sabemos que el Señor participaba con gusto en banquetes y fiestas, y tanto antes como después de la Resurrección disfrutó con gusto de las cosas bellas de la vida. Incluso un Salmo afirma que el vino alegra el corazón del hombre (aunque es preciso aclarar que la Biblia condena claramente las borracheras).

2. El segundo remedio es el llanto. A menudo, un momento de melancolía es más duro si no se logra encontrar una vía de escape, y parece como si la amargura se acumulase hasta impedir llevar a cabo la tarea más pequeña. El llanto es un lenguaje, un modo de expresar y deshacer el nudo de un dolor que a veces nos puede asfixiar. También Jesús lloró. Y Papa Francisco señala que "ciertas realidades de la vida se ven solamente con ojos que han sido limpiados por las lágrimas. Invito a cada uno de vosotros a preguntarse: ¿Yo he aprendido a llorar?".

3. El tercer remedio es la compasión de los amigos. Me viene a la cabeza el personaje del amigo de Renzo, en el famoso libro "Los novios", que en una gran casa deshabitada a causa de la peste va desgranando las grandes desgracias que han sacudido a su familia. "Son hechos horribles, que jamás hubiera creído que llegaría a ver; cosas que quitan la alegría para toda la vida; pero hablarlas entre amigos es un alivio". Es algo que hay que experimentar para creerlo. Cuando uno se siente triste, tiende a ver todo de color gris. En esas ocasiones es muy eficaz abrir el alma con algún amigo. A veces basta un mensaje o una llamada de teléfono breve y el panorama se ilumina de nuevo.

4. El cuarto remedio contra la tristeza es la contemplación de la verdad, del "fulgor veritatis" del que habla san Agustín. Contemplar el esplendor de las cosas, en la naturaleza o una obra de arte, escuchar música, sorprenderse con la belleza de un paisaje... puede ser un eficaz bálsamo contra la tristeza. Un critico literario, pocos días después del fallecimiento de un querido amigo, tenía que hablar sobre el tema de la aventura en Tolkien. Inició así: "Hablar de cosas bellas ante personas interesadas es para mi un verdadero consuelo...".

5. El quinto remedio propuesto por santo Tomás es el que quizá uno menos podría esperar de un maestro medieval. El teólogo afirma que un remedio fantástico contra la tristeza es dormir y darse un baño. La eficacia del consejo es evidente. Es profundamente cristiano comprender que para remediar un mal espiritual a veces resulta necesario un alivio corporal. Desde que Dios se ha hecho Hombre, y por tanto ha asumido un cuerpo, el mundo material ha superado la separación entre materia y espíritu.

Un prejuicio muy difundido es que la visión cristiana del hombre se basa sobre la oposición entre alma y cuerpo, y este último sería siempre visto como una carga u obstáculo para la vida espiritual. En realidad, el humanismo cristiano considera que la persona (alma y cuerpo) resulta completamente "espiritualizada" cuando busca la unión con Dios. Usando palabras de san Pablo, existe un cuerpo animal y un cuerpo espiritual, y nosotros no moriremos, sino que seremos transformados, porque es necesario que este cuerpo corruptible se vista de incorruptibilidad, que este cuerpo mortal se vista de inmortalidad.

Santo Tomas de Aquino propone cinco remedios contra la tristeza y el malhumor.

 

"Nadie considere extraño tomar un médico del cuerpo como guía para una enfermedad espiritual", afirma santo Tomás Moro, reafirmando el pensamiento de su homónimo medieval: "el cuerpo y el alma están tan estrechamente unidos que juntos forman una sola persona, y así el malestar de uno de los dos genera en ocasiones el malestar de ambos. Por tanto, aconsejaría a todos que, ante cualquier enfermedad del cuerpo, se confiesen, y que busquen un buen médico espiritual para la salud del alma; asimismo, aconsejo que para algunas enfermedades del alma, además del médico espiritual, se busque el consejo del médico del cuerpo".

A través de estos cinco remedios se realiza la promesa divina y humana de Jesús: "Vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se transformará en alegría".

Conferencia de Carlo de Marchi, vicario de la región de Italia Centro-Sur, pronunciada en un Congreso Eclesial en Florencia (Italia).

 

 

¿Cómo celebraban la Misa los primeros cristianos?

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¿Cómo celebraban la Misa los primeros cristianos?

Interesante relato de San Justino Mártir en el año 155

En los Hechos de los Apóstoles encontramos evidencia de que las primeras comunidades cristianas celebraban la Eucaristía, a este respecto resulta muy interesante el relato que nos hace San Justino Mártir para el año 155 y que veremos en un momento…

Cabe señalar que en un comienzo a la Eucaristía se le conocía como la “Fracción del Pan”, nombre que permaneció en uso mientras la Eucaristía se celebraba en el marco de una comida. También se le llamaba la “Cena del Señor”. Dentro de ese marco, dice San Pablo, no se ha de rechazar ningún alimento que se coma con acción de gracias, pues queda santificado por la palabra de Dios y por la oración.

La Eucaristía supone participar de la Mesa del Señor, pero con un acento marcado en la acción de gracias: “A este alimento lo llamamos Eucaristía”, dice San Justino en su Primera Apología. Ya para ese entonces, la Eucaristía se había separado de la cena y se había trasladado a la mañana. Esto lo encontramos por primera vez a mediados del Siglo II, pero luego se impone en toda la Iglesia.

Sabemos que las primeras comunidades eran perseguidas y acusadas de realizar sacrificios humanos en su culto a Dios. Se conserva una carta que San Justino le envió al emperador romano Antonio Pío para el año 155 en la que el santo explicaba, en un lenguaje que el “César” pudiera comprender, cómo era exactamente eso que hacían los cristianos en aquellas extrañas reuniones dominicales,

“El día que se llama día del sol tiene lugar la reunión en un mismo sitio de todos los que habitan en la ciudad o en el campo. (se celebraba en domingo)

Se leen las memorias de los Apóstoles y los escritos de los profetas, tanto tiempo como es posible. Cuando el lector ha terminado, el que preside toma la palabra para incitar y exhortar a la imitación de tan bellas cosas. (Liturgia de la Palabra, con todo y homilía)

Luego nos levantamos todos juntos y oramos por nosotros… y por todos los demás donde quiera que estén a fin de que seamos hallados justos en nuestra vida y nuestras acciones y seamos fieles a los mandamientos para alcanzar así la salvación eterna. (Oración de los Fieles)

Cuando termina esta oración nos besamos unos a otros. (Rito de la Paz)

Luego se lleva al que preside a los hermanos pan y una copa de agua y de vino mezclados. (Presentación de las Ofrendas)

El presidente los toma y eleva alabanza y gloria al Padre del universo, por el nombre del Hijo y del Espíritu Santo y da gracias (en griego: eucharistian) largamente porque hayamos sido juzgados dignos de estos dones. (Liturgia de la Eucaristía)

Cuando terminan las oraciones y las acciones de gracias todo el pueblo presente pronuncia una aclamación diciendo: Amén. Cuando el que preside ha hecho la acción de gracias y el pueblo le ha respondido, los que entre nosotros se llaman diáconos distribuyen a todos los que están presentes pan, vino y agua “eucaristizados” y los llevan a los ausentes.” (la Comunión)

Este relato de San Justino Mártir está recogido en su tratado conocido como Primera Apología (Apología 1, 65-67) y cuya dedicatoria reza: “Al emperador Antonino Pío y a los hijos adoptivos Marco Aurelio y Lucio Vero, al senado y al pueblo romano dirijo esta alocución y súplica en defensa de los hombres de toda estirpe, injustamente odiados y perseguidos”.

 

A continuación el texto completo de Apología 1, 65-67 de San Justino Mártir

“Después de ser lavado de ese modo, y adherirse a nosotros quien ha creído, le llevamos a los que se llaman hermanos, para rezar juntos por nosotros mismos, por el que acaba de ser iluminado, y por los demás esparcidos en todo el mundo. Suplicamos que, puesto que hemos conocido la verdad, seamos en nuestras obras hombres de buena conducta, cumplidores de los mandamientos, y así alcancemos la salvación eterna.

Terminadas las oraciones, nos damos el ósculo de la paz. Luego, se ofrece pan y un vaso de agua y vino a quien hace cabeza, que los toma, y da alabanza y gloria al Padre del universo, en nombre de su Hijo y por el Espíritu Santo. Después pronuncia una larga acción de gracias por habernos concedido los dones que de Él nos vienen. Y cuando ha terminado las oraciones y la acción de gracias, todo el pueblo presente aclama diciendo: Amén, que en hebreo quiere decir así sea. Cuando el primero ha dado gracias y todo el pueblo ha aclamado, los que llamamos diáconos dan a cada asistente parte del pan y del vino con agua sobre los que se pronunció la acción de gracias, y también lo llevan a los ausentes.

A este alimento lo llamamos Eucaristía. A nadie le es lícito participar si no cree que nuestras enseñanzas son verdaderas, ha sido lavado en el baño de la remisión de los pecados y la regeneración, y vive conforme a lo que Cristo nos enseñó. Porque no los tomamos como pan o bebida comunes, sino que, así como Jesucristo, Nuestro Salvador, se encarnó por virtud del Verbo de Dios para nuestra salvación, del mismo modo nos han enseñado que esta comida – de la cual se alimentan nuestra carne y nuestra sangre – es la Carne y la Sangre del mismo Jesús encarnado, pues en esos alimentos se ha realizado el prodigio mediante la oración que contiene las palabras del mismo Cristo. Los Apóstoles – en sus comentarios, que se llaman Evangelios – nos transmitieron que así se lo ordenó Jesús cuando, tomó el pan y, dando gracias, dijo: Haced esto en conmemoración mía; esto es mi Cuerpo. Y de la misma manera, tomando el cáliz dio gracias y dijo: ésta es mi Sangre. Y sólo a ellos lo entregó (…)

Nosotros, en cambio, después de esta iniciación, recordamos estas cosas constantemente entre nosotros. Los que tenemos, socorremos a todos los necesitados y nos asistimos siempre los unos a los otros. Por todo lo que comemos, bendecimos siempre al Hacedor del universo a través de su Hijo Jesucristo y por el Espíritu Santo.

El día que se llama del sol, se celebra una reunión de todos los que viven en las ciudades o en los campos, y se leen los recuerdos de los Apóstoles o los escritos de los profetas, mientras hay tiempo. Cuando el lector termina, el que hace cabeza nos exhorta con su palabra y nos invita a imitar aquellos ejemplos. Después nos levantamos todos a una, y elevamos nuestras oraciones. Al terminarlas, se ofrece el pan y el vino con agua como ya dijimos, y el que preside, según sus fuerzas, también eleva sus preces y acciones degracias, y todo el pueblo exclama: Amén. Entonces viene la distribución y participación de los alimentos consagrados por la acción de gracias y su envío a los ausentes por medio de los diáconos.

Los que tienen y quieren, dan libremente lo que les parece bien; lo que se recoge se entrega al que hace cabeza para que socorra con ello a huérfanos y viudas, a los que están necesitados por enfermedad u otra causa, a los encarcelados, a los forasteros que están de paso: en resumen, se le constituye en proveedor para quien se halle en la necesidad. Celebramos esta reunión general el día del sol, por ser el primero, en que Dios, transformando las tinieblas y la materia, hizo el mundo; y también porque es el día en que Jesucristo, Nuestro Salvador, resucitó de entre los muertos; pues hay que saber que le entregaron en el día anterior al de Saturno, y en el siguiente—que es el día del sol—, apareciéndose a sus Apóstoles y discípulos, nos enseñó esta misma doctrina que exponemos a vuestro examen.”

 

 

No se ha ido para siempre

Por Mónica Muñoz

“No se ha ido para siempre, sólo reposa hasta el momento de volver a verse”, dijo el sacerdote a la afligida familia que despedía a su padre, que había fallecido de manera inesperada.

Ciertamente, nadie está preparado para el momento de la muerte, ya sea de la propia o la de un ser querido. Ese es uno de los acontecimientos más duros de enfrentar para el ser humano porque el deseo de supervivencia es más fuerte que cualquier otro, por eso nos cuesta trabajo entender tal realidad, que, dicho sea de paso, deberíamos tener presente constantemente porque es parte del proceso natural de toda vida que inicia efímera y finita, y que concluirá tarde o temprano.

Además, es difícil aceptarla porque estamos tan apegados a nuestros afectos que pensar siquiera en dejar de ver a alguien que amamos, significa entrar a un estado de suma tristeza y en algunos casos, de desesperanza y hasta depresión. En ocasiones, el dolor puede convertirse en una emoción insana si no se canaliza adecuadamente.

Pero, ¿cómo enfrentar una pérdida?, no es sencillo, porque la muerte implica sufrimiento y separación perpetua, por lo menos en este mundo. Para esos casos no hay palabras que den consuelo porque se sabe que es irremediable, no por nada hay un dicho popular que reza “todo tiene solución, menos la muerte”.

Y como la muerte es un tema aún prohibido en muchos países debido al miedo que despierta, se ha visto la necesidad de estudiar la forma de mitigar en algo el trauma psicológico que provoca en las personas pasar por este trago amargo. Uno de esos estudios es la “tanatología”, y en México existe el Instituto Mexicano de Tanatología, A.C., que la define como una “­disciplina científica que se encarga de encontrar el sentido al proceso de la muerte”.

La página del Instituto menciona que ante esta situación, surge el duelo, definido como el “estado de pensamiento, sentimiento y actividad que se produce como consecuencia de la pérdida de una persona amada o algo significativo para nosotros, asociándose a síntomas físicos y emocionales. La pérdida es psicológicamente traumática en la misma medida que una herida o quemadura, por lo cual siempre es dolorosa. Necesita un tiempo y un proceso para volver al equilibrio normal”.

Es claro que quien comparte su dolor lo superará de mejor manera. Por supuesto, nunca se dejará de amar a esa persona, el amor no se pierde, sólo se transformará en la esperanza de volver a encontrarse en el cielo, según creemos los cristianos de todas las denominaciones. Esa esperanza es la que nos mantendrá firmes y serenos cuando el momento de la separación física llegue.

Por eso sería muy bueno proponernos hacer a diario el ejercicio mental de entender que la vida es corta y hay que aprovecharla realizando obras buenas, aprendiendo cosas nuevas, haciendo el bien a todos, aún a aquellos que nos hayan hecho daño, a no guardar rencores inútiles, a vivir al máximo cuidando de nuestro cuerpo y espíritu, a pensar que todos cometemos errores y tenemos derecho a una segunda oportunidad, a decir a nuestros seres queridos cuánto los amamos. Además, abracémoslos lo más que podamos, no nos guardemos los besos que no podremos darles cuando ya no estén, porque no sabemos cuándo será el último día que los veremos.

Y sigamos el buen consejo que da el Papa Francisco para los esposos: si pelearon durante el día, no se vayan a dormir sin hacer las paces. Esto deberíamos ponerlo en práctica con todos nuestros seres queridos, familiares y amigos. Si hubo algún malentendido, un enojo o algún roce, olvidemos el orgullo y ofrezcamos una sincera disculpa. No hay nada más triste que perder a alguien con quien estábamos enojados, pues nunca más habrá oportunidad de pedirle perdón.

Agradezcamos cada día que Dios nos permite amanecer y amemos a nuestros seres queridos sin medida, preparándonos a diario para el momento en que tengamos que decirnos adiós definitivamente… al menos por un tiempo.

 

 

Sobre odios, aplausos y estereotipos en Internet

Salvador Bernal

Me hacía eco la semana pasada de la inquietud del papa Francisco –tan común en estos tiempos- sobre la influencia social de las técnicas de la comunicación. Pienso a veces que existe el riesgo de exagerar, por dar mayor importancia a esas técnicas de transmisión que a los contenidos: la clave no está en el mensajero, sino en el mensaje, a pesar de la interinfluencia señalada por McLuhan.

La capacidad de mentir es casi tan antigua como la humanidad. Al contrario, el deber de no faltar a la verdad es uno de los diez preceptos del Decálogo. Las causas de las mentiras se corresponden con las pasiones humanas. No menos reducidos resultan sus posibles contenidos. Sólo aumentan las posibilidades técnicas de difusión.

Los avances llevan consigo el conocimiento de su propia consistencia, pronto utilizada por todos. Al comienzo tiene mucho impacto el factor sorpresa, como pudo suceder con las intervenciones de hackers o expertos informáticos en referéndums o elecciones recientes. Pero los habituales de la red conocen ya fundamentos y trucos, como aprendieron a modificar las fotos o los discursos, antes aún de la invasión de la inteligencia artificial y la novísima escritura predictiva.

Grandes principios de la comunicación han caído, porque en el fondo eran falacias. Así, la distinción entre hechos y opiniones. Ni los primeros son siempre comprobables, ni su interpretación es libre, al menos desde el manifiesto de Marx y Engels, que no pretendía el conocimiento del mundo sino su transformación.

Hace poco, un viejo amigo reprodujo en el WhatsApp una información sobre un tema candente. Ante algunas observaciones, reconoció honradamente: “Dicen que es falso... Esto de las redes sociales es más peligroso de lo que parece”. Así acaba cayendo la falacia de que vale más una imagen que mil palabras: resulta ya demasiado fácil cortar y pegar símbolos y frases... Raro es el centro educativo que no dedique tiempo al análisis de medios informativo y redes, o a la elaboración de revistas o páginas digitales: como se decía hace tiempo, “el periodismo entra en la escuela”. El conocimiento de las técnicas contribuye a una mejor formación de todos, con sus notas de un muy sano escepticismo, que podría ser letal si no llevara a no aceptar de entrada tanta información más o menos interesada comercial o ideológicamente: protege de evidentes riesgos.

Se impone la necesidad de revisar comportamientos unidos a un criterio tan clásico –nunca superado- como el valor de las fuentes. Así, la actitud ante la crítica que llega al odio. Recuerdo una frase tópica: debe de ser verdad, porque lo dice quien está en contra. No se sostiene. Pero tampoco la relativamente contraria: el odio favorece la mentira. En rigor, nunca será fiable una fuente que practica descalificaciones, sambenitos, insultos. Menos aún, la que no reconoce fallo alguno en quienes alaba, ni siquiera cuando son ostensibles.

Perdóneseme un recuerdo personal. Hace cincuenta años intervine en la fundación de Aceprensa, en momentos históricos de confusión informativa, dentro de los límites técnicos de la época: en la barahúnda del tardofranquismo y el guirigay del postconcilio, resultaba esencial la crítica –en el sentido clásico del término- de las fuentes, y a eso nos dispusimos, ciertamente con medios exiguos. Pero no hacen falta muchos más para proseguir ese esfuerzo intelectual calibrador, más necesario quizá hoy que hace cinco décadas.

Desde luego, hay que estar prevenidos frente a estereotipos, propios o ajenos, tan típicos de las redes y del predominio de la cultura audiovisual basada en sentimientos más que en la razón: de ahí el sorprendente exceso de tribus en la sociedad postmoderna, que apoya a los propios sin fisuras, mientras niega el pan y la sal al otro, al distinto, al potencialmente enemigo.

Todo esto no se resolverá con leyes, a pesar del quizá bien intencionado esfuerzo europeo: la abundancia de normas sobre privacidad, protección de datos, responsabilidad de las plataformas, derecho al olvido o protección de los autores, no dará resultados si no se abordan los problemas de fondo, culturales y éticos: afectan sobre todo al respeto de la persona.

En cualquier caso, a mi juicio, la democracia está en condiciones de superar las amenazas que la harían degenerar en demagogia, por imparable que parezca tanto algoritmo de inteligencia artificial, mientras no perdamos la fe en la dignidad humana.

 

Elegir entre la escuela pública, la escuela privada o la escuela en línea (Homeschooling)

ESCUELA PARA PADRES

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Las tres principales opciones que tienen los padres, si se plantean o no, el defender su derecho y obligación irrenunciable, de cumplir la obligación de elegir la mejor forma de educación escolar para sus hijos.
La escuela pública “gratuita”.

No existe la gratuidad escolar, es una falacia y sofisma, puesto que se paga con los impuestos de todos los ciudadanos, incluso con los impuestos de los que llevan a sus hijos, a colegios privados. Si cada padre tuviera que pagar lo que verdaderamente cuesta la escuela pública gratuita que consume, ya se encargaría de que esta se mejorara, poniendo la presión del mercado con la oferta y demanda, que elimina a los peores. La sensación es que lo que no se paga, no se valora. Mientras crean que no le cuesta nada y que el pago sale de los impuestos generales, ni apreciará lo que tiene, ni lo aprovechará, ni exigirá orden ni calidad.

Decisión de los padres para llevar a sus hijos a la escuela pública:

Si los padres honradamente, consideran que cumple con todas las condiciones para proveer a sus hijos de la mejor educación posible, de acuerdo con sus posibilidades económicas.

Si no tienen otra alternativa por cuestiones económicas, sociales, distancias o por la falta de ofertas escolares.

Si no quieren hacer algunos sacrificios personales o económicos, para poder pagar un colegio privado.

La escuela pública es un monopolio estatal que le sirve, entre otras cosas, para adoctrinar a los alumnos y en algunos casos crear un ejército de perdedores.

La escuela pública, en algunos segmentos de la población, desgraciadamente son “tuberías de conducción hacia las prisiones”, pues es muy difícil salirse del entorno y sistema que las envuelve.

La escuela pública tiene la ventaja de que sirve de guardería gratuita durante las horas de clase, si es que los padres tienen que ir a trabajar.

Hay muy buenos maestros, pero algunas veces no pueden desempeñar sus funciones como quisieran, debido a las presiones de los sindicatos, a tener que cumplir con las leyes que les ordena el gobierno, a las intromisiones y enfrentamientos de los padres y la falta de autoridad que pueden ejercer sobre los alumnos.

En la decisión de algunos padres, ya se produce una primera selección de alumnos. Los hijos de los padres que pudiendo llevar a los colegios privados, no lo quieren hacer y prefieren ahorrar ese dinero, y gastarlo en otros beneficios familiares o personales.

Decisión de los padres para llevar a sus hijos a los colegios privados:

Si los padres consideran que la escuela pública gratuita, que legalmente les corresponde por su lugar de vivienda, no supone la opción preferible para poder cumplir con su obligación de dar la mejor educación a sus hijos.

Si los padres voluntariamente eligen pagar los costos de los colegios privados, aunque ya hayan pagado con sus impuestos, el derecho a llevar a sus hijos a la escuela pública.

Si los padres asumen que esto les puede suponer un sacrificio económico, presente y futuro, o privarse de otros placeres consumistas.

Si entienden que la diferencia en la calificación profesional, actualización y comportamiento de los maestros, de la enseñanza privada y de la pública tiene grandes diferencias, ya que unos son trabajadores por cuenta ajena y los otros son funcionarios públicos, lo que se refleja, en el aprendizaje de los alumnos.

Si consideran que las enseñanzas morales, religiosas, sociales y políticas, son muy diferentes en la escuela pública y en la familia.

Tiene la ventaja de que también sirve de guardería, pero pagando, durante las horas de clase, si es que los padres tienen que ir a trabajar.

Los extremistas de la educación pública, alegan que los padres que no quieran llevar a sus hijos a la escuela pública y que prefieran llevarlos a los colegios privados, que lo hagan y que lo paguen. No quieren aceptar que los padres, tienen el derecho y la obligación de escoger para sus hijos el sistema educativo que más les convenga, sin tener que aceptar obligatoriamente lo que enseñan en las escuelas del monopolio del estado.

La escuela en línea. (Homeschooling)

Como alternativa a la escuela pública y al colegio privado. Esta opción es gratuita, patrocinada y controlada por el Estado.

Este sistema puede ser la mejor forma de ejercer el derecho de dar a los hijos la educación deseada, de acuerdo con las posibilidades y creencias de los padres. Así se aseguran que sus hijos, van a recibir una buena información escolar y la educación familiar, que los padres quieran darles.

También vigilan que los hijos aprendan, que lo que está bien, está bien y lo que está mal, está mal. Y no que lo que está mal, está bien y lo que está bien, está mal. como ocurre en algunas escuelas públicas que tienen que enseñar lo que el Estado les obligue.

Asimismo podrán aprender de los padres a que no deben admitir, lo del relativismo actual, de que cualquiera puede pensar lo que quiera y cambiar los términos a su criterio.

Tiene el inconveniente de que no sirve de guardería, durante las horas de clase, si es que los padres tienen que ir a trabajar fuera de casa, ya que tienen que dedicar muchas horas a atender a los hijos, durante las clases y en los tiempos de socialización con otros niños.

Las ventajas e inconvenientes de la enseñanza escolar y universitaria en línea, lo complementaré en otro artículo.

Las asignaturas a enseñar y la profundidad de ellas, puede que sean iguales en los tres sistemas. Varía la exigencia del comportamiento de los alumnos, los resultados escolares, la disciplina educativa, la forma de la enseñanza, la educación que aportan los alumnos y la participación, presión y autoridad de los padres y maestros.

Los padres tienen el pleno derecho a opinar, sobre las ventajas e inconvenientes que tienen cada uno de los sistemas escolares, pero sin olvidar que el futuro de sus hijos, va a depender en gran medida, del distrito postal donde vivan.

Los alumnos casi todos tienen los mismos medios de información social, que les permite estar enterados de lo que es la cultura social, de cada uno de los segmento de la población. Las diferencias suelen estar, en la educación que cada segmento de alumnos recibe en el hogar.

Las estadísticas del absentismo escolar, abandono escolar, graduación y entrada en la universidad, varían enormemente en cada sistema escolar, de los tres mencionados, ya que influye mucho la participación e integración, en los mismos objetivos de los alumnos, padres y profesores. Dependiendo también de cada segmento social.

Los alumnos y los padres, están metidos cada uno en sus propias burbujas educativas, sociales y de intereses particulares, pero los temas de información general, desinformación social y política, son muy similares en todas las burbujas, ya que suelen ser de dominio público, pues van y vienen a través de las redes sociales y medios de comunicación.

Los padres que no son ingenuos y conocen la realidad escolar, si pueden, huyen de las escuelas deprimidas, ocasionadas por los malos resultados de sus sistemas, alumnos o profesores. Evitan llevar a sus hijos a las escuelas públicas o colegios privados, que tengan alumnos provenientes de segmentos de población problemáticos y conflictivos, sean por causas sociales, familiares o ambientales.

En las escuelas públicas, donde no les queda más remedio que aceptar a los alumnos despedidos de los colegios privados, se va desequilibrando el concepto de calidad de los alumnos. Cuantos más alumnos lleguen, despedidos de los colegios privados, mayor número será el de alumnos especiales. Las desgracias hacen iguales a los que las sufren.

Los colegios privados tienen reglamentos legales selectivos, para librarse de ese tipo de alumnado problemático, y como estos obligatoriamente tienen que terminar en la escuela pública, se produce un proceso de retroalimentación, con los alumnos problemáticos. En la escuela pública, a más niños problemáticos y conflictivos, más deseo de huir de ella. A más huida hacia los colegios privados, mayor porcentaje de niños problemáticos y conflictivos, se concentrarán en la escuela pública.

Los alumnos que van a los colegios privados tienen que seguir unas normas de comportamiento, escritas en los reglamentos. Si no las cumplen académica o socialmente, los padres son invitados a que los saquen del colegio y los lleven a otro sitio donde los admitan, y se lleven consigo las conductas que hasta ahora hayan observado. Esta salida de los colegios privados, origina otra selección de alumnos, donde sólo se quedan los alumnos con determinadas características, que cumplen con el reglamento del colegio privado. Si a los alumnos despedidos de los colegios privados, no los admiten en otros colegios privados, siempre les queda el derecho legal a inscribirse en una escuela pública.

Este tema tan complicado se basa en un concepto muy sencillo: Los padres que pueden y quieren, pueden decidir si dedican su dinero a la mejor educación posible para sus hijos y asumen los sacrificio que supone pagar un colegio privado, cuando podían tener la escuela pública gratis, la cual ya han pagado con sus impuestos.

Los padres que pagan un colegio privado, liberan o becan a los hijos de otros padres, que van a la escuela pública, pues el mismo presupuesto que tiene el estado, para la educación de todos, lo puede repartir entre menos alumnos, con los consiguiente ahorros en edificios, instalaciones, profesores, personal administrativo, libros, comidas, autobuses, policía, etc.

¿Qué pasaría, en el supuesto, que los padres de los alumnos que están en los colegios privados, decidieran conjuntamente enviar a sus hijos a las escuelas públicas, ejerciendo el derecho que tienen como ciudadanos? Supondría un colapso en las escuelas públicas y en los gastos del estado.

Cuantos más alumnos tengan los colegios privados, más beneficios tienen los alumnos de las escuelas públicas, pues con los mismos impuestos, que el estado recauda de todos los padres, les toca a más dinero a repartir por cada alumno público. Por lo que así pueden tener muchas más ventajas, que solamente el gobierno puede darles, pagadas con los impuestos de todos los contribuyentes, por ejemplo: Mayores espacios escolares y deportivos, más profesores, mejores medios educativos, etc.

Los padres que llevan a sus hijos a los colegios privados, presionan a los directores para que haya una muy buena calidad de enseñanza o de lo contrario pueden elegir sacar a sus hijos del colegio. La enseñanza privada es un mercado de oferta y demanda, no un monopolio. A mayor calidad de colegio (profesores, instalaciones, enseñanza, métodos, etc.) más alumnos y mejor precio pueden cobrar.
Llevar a los hijos a un colegio privado, es una necesidad y también es un signo externo de riqueza, pues así los padres se pueden codearse mejor con sus pares, no teniendo que convivir con padres que tengan otras formas de vida, debido a que en la enseñanza pública, todos son igualados con el mismo rasero social educativo.

Algunos factores que definen comparativamente a la enseñanza privada, con las escuelas públicas, reflejadas en las estadísticas:

Las admisiones en las universidades y en la calidad de ellas, al final de los estudios escolares.

La importancia en los currículos, cuando van a competir por un empleo.

El número de alumnos que terminan los estudios.

Absentismo escolar.

Abandono escolar.

La profundidad de la enseñanza de cada materia.

Las relaciones de noviazgos con sus mismos pares.

La creación de círculos de amistades muy clasificadas, por el tipo de centro escolar.

Tanto los alumnos que estudian en la escuela pública, como los que lo hacen en los colegios privados, viven en sus propias burbujas, totalmente aislados cultural, social y económicamente unos de otros. Cada uno de estos grupos, tiene sus propias opiniones basadas en hechos o suposiciones, totalmente diferentes y antagónicas. Nadie les ha puesto en perspectiva. Se convierten en excluyentes al criticarse la ignorancia de cada uno, en lo que sucede en la otra burbuja. Hay mucha leyenda urbana y mitos sin aclarar.
La tercera burbuja es la de los alumnos que asisten al Homeschooling o Escuela en Línea, que como son minorías, están ignorados por los componentes de las otras dos burbujas. Convendría que los padres de los alumnos de las tres burbujas, hicieran lo posible para aclarar a sus hijos las características, fortalezas y debilidades de cada una de los tres sistemas. Así habría más comprensión y se tendría menos diferencias, envidias y enfrentamientos. La teoría del “estrés de la minoría” afirma que un miembro de una comunidad escolar, “marginada” o “difícil”, puede experimentar una total hostilidad, hacia las otras comunidades, por lo que necesitará un esfuerzo mayor, en todos los aspectos de su vida, para poderlas comprender.

Hay colegios privados para niños preescolares que cuestan anualmente $20.000 por niño. No es un problema de exclusiva localización, pues tienen a su lado escuelas públicas gratuitas, pero hay padres que prefieren gastar $20.000 anuales en el colegio de su hijo, en vez de llevarlos a la escuela pública gratuita.

Las razones que esgrimen esos padres, es que quieren socializar, alternar, convivir con otros padres, que tengan sus mismas características socio económicas. Para ellos es muy importante mantener, crear o fomentar, una sociedad con sus iguales, que hacerlo con los padres de los niños, que van a la escuela pública gratuita. Están invirtiendo ellos mismos, en sus propias carreras profesionales, imagen social o relaciones de negocios.

Los niños a esas edades pequeñas no se enteran de ninguno, de los beneficios que los padres obtienen de ese gasto, pues sus necesidades de educación y convivencia, son iguales en ambos segmentos de población. No hay razones que justifiquen una educación más cara, ni el alejamiento de amistades peligrosas, para evitar la violencia, ni fortalecer la ayuda de un futuro currículo, etc.

Los errores y aciertos escolares, circulan en la misma autopista de la educación. También los problemas y las oportunidades, por lo que hay que saber elegir el carril correcto. Los padres tienen que aprender a distinguir los errores y aciertos cometidos, con cada uno de los hijos, para poderlos trasladar a los otros. No deben educar a todos los hijos por igual.

El sistema escolar público y el privado, deberían tener un contrato social firmado, entre los padres y los centros escolares, donde quedaran reflejadas las obligaciones y derechos de ambas partes. El incumplimiento de alguna de ellas, debería conllevar consecuencias graves, pues ambos están jugando con el futuro de los hijos. En muchos casos las acciones de unos pocos padres, maestros o alumnos, contaminan al resto de ellos y a la sociedad.

Una de las acciones imprescindibles, para que se solucione el grave problema de las diferencias entre las calidades de la enseñanza y por lo tanto de los resultados, es la implantación general de los cheques escolares (Voucher).

francisco@micumbre.com

 

10 cosas que Dios me permitió descubrir durante esta JMJ 2019

Por Luis Jesús Sánchez García

1.- La importancia de un corazón abierto, antes, durante y después de la Jornada.

Ir a una JMJ no significa ir de vacaciones, es llevar el corazón dispuesto a un encuentro vivo y real con Cristo, a unir tu corazón al de miles de jóvenes de todas las naciones y regalarlo como ofrenda. Dios obra maravillas en tu vida antes, durante y después de la Jornada si abres tu corazón, y desde que llegas al Aeropuerto, la primer catequesis, o desde que abordaste el avión, Dios te habla de mil maneras y si tu corazón está en gracia, lo podrás escuchar con facilidad y una semilla quedará sembrada en ti.

2.-El Sí de María, el Sí de mi vida.

A pesar de que nací sabiendo que María era mi Madre y que Dios me puso al frente de un grupo y de un decanato profundamente Mariano, jamás había sentido tan cercana a María, como lo hice en la Jornada.

Este punto es el que más me ha movido y más inquieta (en sentido positivo) ha puesto mi alma: María tenía sus planes, su ideal de vida; De pronto llega el Ángel del Señor y le da una noticia que cambiará para siempre, no sólo su vida, sino la Historia de la Salvación. Nosotros como jóvenes tenemos nuestra vida, nuestros planes, pero… ¿Dios qué quiere de nosotros? ¿Le diremos Sí cuando nos lo pida?

He aquí la importancia del punto anterior (Estar abiertos a la voluntad de Dios).

¿Qué hubiera pasado si San Juan Bosco, no le hubiera dicho sí a Dios llegado el momento? o si el Papa Francisco, no le hubiera dicho Sí al Señor…

Dios no pide mucho de nosotros, únicamente que no tengamos miedo de decir Sí…

Quizá Dios espera nuestro Sí, para obrar en nosotros y cambiar la historia de la humanidad, ser el próximo Don Bosco, El próximo San José Sánchez Del Río… Si Dios está con nosotros, ¿Quién contra nosotros?

3.- Respuesta a mis pecados.

Durante la liturgia penitencial que tuvimos justo después de una catequesis a la que asistí, sumado a las palabras del Papa Francisco, puedo resumirlo a una idea: “Si ya me confesé, y Dios ya me perdonó, no tengo por qué estar dándole vueltas a la misma situación lamentándome por haberlo hecho… Dios perdona y olvida fácilmente y en ese perdón, sumado a tu arrepentimiento, hace que Dios comience a sanar tu alma y restaura tu cuerpo” A Dios no le importa cuantas veces caigamos, lo que le importa es que no permanezcamos caídos y que no caigamos en las trampas del diablo, que viene a inquietarnos a hacernos creer que Dios no tiene el poder de perdonar, olvidar y sanar.

4.- La universalidad de nuestra Iglesia, está en la JMJ.

Cuántas veces nos preguntamos si desde nuestras parroquias, grupos o movimientos, lo que estamos haciendo vale la pena; creemos que hacemos las cosas en vano y que no tendrán trascendencia en el futuro, porque no vemos frutos inmediatos. Nos equivocamos.

La JMJ sin duda es la máxima expresión de la universalidad de nuestra iglesia, la iglesia fundada por el mismo Jesucristo. Esta iglesia presente en todas las naciones y pueblos.

Cada día de la JMJ, pero sobre todo, durante la Vigilia, es increíble ver frente a ti, jóvenes de todas las nacionalidades; das un paso y te encuentras con alguien de Italia, a un lado tuyo, puedes encontrar a un estadounidense, detrás de ti, un grupo de jóvenes de Tanzania, Árabes, Centro Americanos, Australianos, Brasileños, Daneses, Japoneses…

No estamos ahí por casualidad, cada uno tiene su historia y Dios mismo nos reunió en el mismo lugar; es hasta este punto que te das cuenta que sí han valido la pena tantos años de trabajo, tanto esfuerzo y sacrificio ofrecido a Dios, te das cuenta de que los jóvenes Japoneses, Italianos, Españoles… Todos rezan, se confiesan, comulgan, están en un grupo, son como tú, son como yo; Todos queremos seguir a Cristo, sostenernos de María y alcanzar la Santidad.

Y así imagino el Paraíso, todas las naciones reunidas en un sólo lugar adorando, cantando, bailando, descansando, conviviendo en presencia del mismo Dios con María de nuestro lado.

5.- El mismo Espíritu Santo que se posó sobre María, se posa también sobre mi, sobre todos.

¿Quién mueve los corazones si no es el Espíritu Santo? Él ha movido los corazones de miles de jóvenes por milenios, nos hace actuar, nos hace vivir; nos regala el don del Entendimiento.

Desde 1986 que se celebró la primer JMJ el espíritu ha obrado en miles y miles de jóvenes y ha derramado gracias abundantes en cada uno de ellos, ha permitido el discernimiento vocacional… Ese mismo Espíritu que se posó sobre María, es el mismo que se posa sobre cada uno de nosotros día a día; no es un cuento, no es una fábula, no es un invento… han pasado más de 2000 años, pero es una realidad… Es el mismo Dios atemporal que nos visita, que infunde su amor en nosotros para que digamos “Hágase en mí, según tu palabra”.

6.- Los pastores son ovejas también.

El primer día después de que terminamos las actividades, acudí al Casco Antiguo de Panamá con una amiga y ahí para mi sorpresa, nos encontramos con un grupo de Franceses que viajaban con su Obispo.

Fue ahí, cuando entendí que no importa qué “cargo” tengas en la Iglesia, si eres coordinador u Obispo, Sacerdote o simplemente un joven que acude a misa todos los Domingos; para Dios todos somos sus ovejas, incluso el Papa y todos algún día lo alabaremos y cantaremos en su presencia, con esa alegría, con la misma juventud.

7.- ¿Dios también obra en los que no creen?

El mismo día que visité el casco Antiguo, visitamos un mirador a la orilla del mar, ahí nos encontramos a un joven Colombiano que radica en Panamá de aproximadamente 26 años de edad; nos contó que él no era creyente, causa de una situación familiar… pero que le parecía increíble que tantos jóvenes se reunieran de esta manera.

De igual manera el último día nos encontramos a un hombre de unos 45 años que tampoco era creyente, causa de una ruptura amorosa… de igual manera, la jornada le pareció increíble, y la comparó con un “Disney World Católico”…

En ambos casos, descubrí que no necesitas hablar demasiado e imponer el Evangelio a quienes no creen; Como jóvenes católicos, debemos ser ejemplo todos los días, en nuestra casa, en nuestro trabajo, escuela, ciudad o país, para que con nuestro ejemplo, las personas que no creen se pregunten: ¿Qué tienen ellos, que no tengo yo? ¡Yo quiero tener eso!

Y sí, Dios obra también en ellos… es la razón por la que Dios los cruza en nuestro camino, orar por ellos es lo mejor que podemos hacer.

8.- Dios nos premia todos los días aún en momentos difíciles.

En todo momento, Dios nos bendice y aún en los momentos más duros, Dios nos da señales de aliento.

Mi abuelo falleció 6 meses antes de la Jornada en la Ciudad de México, ahí me encontré con una tía que por gracia de Dios estaba de visita en la Ciudad y coincidimos en el velorio, y como los planes de Dios son perfectos, adivinen ¿Dónde vive mi tía?…. En Panamá, en la cinta costera, a 500 metros de dónde fueron los principales eventos y por donde pasó el Papa Francisco. Ella fue quien me recibió allá.

Cuatro meses antes de la jornada, tuve 4 piedras en el riñón, gasté mis ahorros de la JMJ en consultas, citas, estudios, doctores. Pensaba que ya no iría y estaba a punto de decirle a mi tía que ya no me esperara, pero de pronto, a través Cáritas (que por cierto, es donde trabajo), y gracias Padre Víctor Manuel y la Directora Araceli, es como pude subsidiar mi viaje y cumplir mi sueño.

Pero no todo es tristeza y enfermedad… También en Panamá, pude conocer a Athenas en persona y tomarme una foto con ella. En el 2015-2016 tuve la gracia de diseñar su Identidad Corporativa y la “Tapa” de su disco “Me basta tu Gracia”, todo a través de Skype… pensaba encontrármela algún día que viniera a México, pero jamás pensé encontrarla en Panamá.

Y por si fuera poco, el día de mi regreso hacia México era mi cumpleaños, llegué 5 horas antes al aeropuerto, caminé, visité las tiendas y de pronto descubrí la Capilla y me metí a orar. Ahí Dios me dio el mejor regalo que nunca nadie podrá otorgarme: Un grupo de sacerdotes misioneros de Estados Unidos, entraron a la capilla para celebrar misa en inglés a las 8 de la mañana… Así es, yo no tenía planeado entrar, sin embargo, Dios me llevó y ya tenía un lugar reservado para mí en esa capilla.

9.- Mi vida será una JMJ todos los días.

Una frase que quedó grabada en mi memoria fue: “Moisés acudió a la zarza ardiendo, pero María, tenía la zarza ardiendo dentro de sí en su corazón…”

Todos queremos tener esa zarza ardiendo, y la tenemos por nuestro bautismo. A semejanza de María, debemos mantener encendida esa zarza que Dios, en estos días de JMJ volvió a encender en nuestro interior.

Regresamos a nuestra realidad, a nuestros trabajos, a nuestras labores, a nuestros ambientes… regresamos al mundo donde la tentación es más fuerte, donde evangelizar y hablar de Dios es casi imposible; en Panamá podías cantar en el metro cantos religiosos. Aquí en nuestras ciudades ¿Qué podemos hacer para que no se pierda ese Espíritu recibido en la JMJ?

Nuestra vida después de la JMJ consiste en avivar el fuego de las otras zarzas, contagiar de ese espíritu a nuestras parroquias, movimientos, grupos… También consiste en tener siempre un espíritu alegre, servicial, joven… sólo así lograremos que nuestra vida sea una JMJ todos los días

10.- Una sola familia, una sola fe (Intercambio de culturas)

Más allá de intercambiar artículos, con personas de otras partes del mundo, compartes una pequeña parte de ti. Ese pedacito de tu alma que quieres repartir entre todas las nacionalidades.

Y ahí también se hacen presentes la representación de pueblos originarios del mundo, aquellos primeros pueblos que fueron evangelizados y se enamoraron de Cristo y de María Santísima, desde sus tradiciones y costumbres comparten también su alma.

Todos juntos como una sola familia, compartimos lo más valioso para nosotros (una estampita de la Virgen, un rosario, una pulsera, una reliquia, o una fotografía…) Ahí todos somos una sola familia; es como llegar a ese banquete familiar donde conoces a tus primos lejanos, te encuentras con ellos y te tomas una foto, les pides su instagram para seguir en contacto y orar por ellos.

Pronto, te das cuenta cómo Cristo es capaz de romper fronteras y crear nuevas amistades que giran en torno a Él a pesar de la distancia y el idioma.

(Así es como conocí a una bella chica Italiana en el Canal de Panamá llamada Cecilia; no sé cuánto tiempo permita Dios que sigamos teniendo contacto, pero por lo pronto, sé que hay alguien en Roma por quien puedo orar y ella por mí).

11.- Un signo visible-invisible.

(Decidí crear un punto extra que va ligado al anterior)

María siendo la “Influencer de Dios” como mencionó el Papa Francisco, también nos mantiene unidos. El rosario de madera que tiene la inscripción “Bethlehem” que nos entregaron dentro del Kit del peregrino, es ese signo visible de unidad, pero que tiene un vínculo invisible, pues al portarlo y al rezarlo, nos unimos a la oración de miles de jóvenes del mundo, en cualquier horario, en cualquier lugar. Sería increíble ver y saber con certeza, con cuántas personas nos podemos conectar a través de la oración y más aún de este rosario. Imagina que de pronto estás rezando a las 12 de la noche en México y de tu mano sale un lazo gigante y se une a la mano de alguien que en Italia está rezando a las 7 de la mañana o a las 3 de la tarde en Japón.

Así de poderosa es la oración, así nos congrega Cristo y así María nuestra madre, nos mantiene unidos como hermanos.

En resumen: Ser Joven es un don de Dios, no importa la edad que tengas; siempre se puede ser joven de alma, transmitir esa alegría, esa pureza, ese amor. Vivir una JMJ cambia tu perspectiva de ver la vida, tu relación con Dios y tu amor por María. Quienes la vivimos, debemos transmitirla, hacerla viva en nuestras parroquias, grupos y movimientos. No es una experiencia más o unas vacaciones con tinte religioso; es una experiencia real de amor donde Cristo te mira fijamente a los ojos, toma tu corazón entre sus manos, lo sana, cura tus heridas, une tu corazón al de miles de jóvenes y te dice: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”… Desde ahora serás pescador de Jóvenes.

 

 

Libertad, ¿para qué?

Ana Teresa López de Llergo

Sin duda la libertad es un derecho; pero este mismo es un concepto muy difícil de comprender, debido a las malas derivaciones que ha tenido por su mal uso.

Es un anhelo legítimo defender la libertad. Es un valor que está íntimamente presente en toda persona. Por lo cual, cuando alguien pide respeto a su libertad, la está pidiendo para todas las personas. Esto significa un reconocimiento de la valía de toda persona y también del equilibrio en las relaciones humanas, pues no es legítimo defender la personal libertad y oprimir la de los demás. Pero, ¿para qué defiendo mi libertad? ¿Para hacer lo que se me ocurra, cuando se me ocurra y donde se me ocurra? Curiosamente cuando pensamos esto, lo pensamos en primera persona, pero no lo aceptamos para los demás. Entonces algo nos alerta, así intuimos que no vamos por buen camino. Si somos sinceros, poco a poco, nos encaminaremos a descubrir, en qué consiste la libertad. Pero si queremos imponer nuestro criterio a como dé lugar, confundiremos la libertad con el libertinaje. Si tengo un trabajo con unas especificaciones de horario, y se me ocurre cambiarlo porque es día no estoy con ánimo de vivirlo, ¿puedo apoyarme en mi libertad porque me apetece hacer otras actividades con personas más gratas? Si esto mismo lo planteara un compañero: ¿se lo permitiría? ¿Por qué yo sí y él no? Entonces aquí no está la libertad. Si una hija decide romper con el estilo de vida de su familia simplemente porque así lo están haciendo sus compañeras, aunque piense que fortalece su libertad, realmente no es libre porque su argumento es sumamente débil: así lo hacen los demás es imitar sin valorar beneficios o perjuicios.

Muy distinta es la actitud de una hija que decide salir de su familia porque se le presenta la oportunidad de una beca con la cual puede costear los estudios que sus padres no pueden darle. En este caso no es una evasión, sino un proyecto de formación comprometido, le costará esfuerzo, pero podrá, al término de sus estudios conseguir un trabajo con el que pueda elevar el nivel de vida de los suyos. Aquí vemos una luz sobre la libertad: se trata de elegir para mejorar y para ayudar a otros. Por lo tanto, la libertad es algo estupendo que exige contemplar un horizonte para superarse. Muy distinto enfoque del que pueden tener personas inmaduras que enarbolan la libertad para deslindarse de cualquier responsabilidad. En nuestras decisiones es fácil confundirnos porque todos tendemos a consentirnos y a evitar el esfuerzo, y, por el contrario, a los demás sí les exigimos mucho, a veces despiadadamente porque no conocemos sus circunstancias. Entonces, la regla de oro para saber si una decisión es realmente libre consiste en responder a la siguiente pregunta: ¿cómo veo esta decisión que voy a tomar si la hiciera otra persona? No olvidemos que la libertad está íntimamente relacionada con el bien.

Las elecciones libres deben producir bien para quien actúa y bien para quienes nos rodean. Por eso, las elecciones auténticamente libres pueden ser mucho mejores si lo que se va a provocar es un bien superior. Muchas veces lo mejor es enemigo de lo bueno, y por prudencia, si no se puede alcanzar un bien mayor, hay que actuar, aunque el bien sea leve. Pero nunca en este tema, es admisible el mal menor. Se ejercita y perfecciona la libertad cuando hacemos bien, pero no todo el bien que podríamos porque dejamos a otros que lo hagan. Sería el caso de un padre de familia con gran experiencia en su profesión, pero no termina él toda su tarea porque deja que su hijo, que está aprendiendo el oficio, a que participe, aunque no salga tan bien. La cuestión es más compleja porque es necesario actuar eligiendo el auténtico bien. Distinto del capricho o del mal que algunos llaman bien, como puede ser el despojar a otros de lo suyo. Yo salgo de pobre y eso lo considero bueno, pero no es bueno porque hace daño a otros. En esta línea está el enriquecimiento con la venta de la droga porque deteriora la libertad de los adictos.

Todas estas consideraciones nos enfrentan con una mala noticia: pensábamos que éramos libres y en realidad somos libertinos. ¿Nos atreveremos a cambiar? Especialmente es exigente esta cuestión para quienes tienen algún tipo de autoridad: los padres en la familia, los jefes en una institución, los maestros en el aula de clase, los gobernantes de un país. Porque además de conducir a sus subalternos a entender y a vivir la libertad, también tiene que propiciar ambientes que induzcan a practicar la libertad. Cuando por desgracia no hemos actuado ejercitando nuestra libertad, no todo está perdido si reconocemos nuestro error, reparamos y nos empeñamos en no volver a cometer los mismos errores. En este caso, además de recuperar la libertad nos ejercitamos en las virtudes de la humildad y de la fortaleza para rectificar y recomenzar en el bien. ¿Cuál es el premio? La paz interior de quien no tiene nada que ocultar… Vale la pena recuperar la auténtica libertad. Esta es la manera de mostrar la auténtica dignidad humana. Vale la pena ser auténticamente libres para no envidiar la vida disipada de los narcos o la vida desenfrenada de algunas divas que van destrozando los matrimonios de los demás. Porque, no lo olvidemos: la libertad es la autodeterminación al bien debido.

 

 

Cerebro y alma.

Dedicado a Tomás Chivato

¿Es lo mismo alma que cerebro? ¿Es el alma una emergencia del cerebro? ¿Existe realmente el alma o es una entelequia? Si existe, ¿es mortal o inmortal? ¿Desaparece con la falta de funcionamiento del cerebro? ¿Qué ocurre en el sueño, en la anestesia profunda, en el coma, en las enfermedades mentales? ¿Tienen alma los animales y las plantas? ¿Tendrá alma un ordenador del futuro, de la máxima potencia?

El hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. Por tanto, es libre e inmortal como El, inmortalidad que comienza con la fecundación, en la que se instaura una vida individual. Y es en ese instante cuando Dios insufla el aliento vital, tal como se describe en las Escrituras con la creación del primer hombre; realidad atemporal, como todo lo que hace referencia al Ser Supremo. Por eso, lo que se describe en el Génesis es algo a-histórico, actual, permanente, sin tiempo. El hombre está hecho de barro y aliento.

Puede definirse el alma como el aliento vital, el “soplo” que anima al cuerpo.

Para Aristóteles y para los tomistas y neotomistas, el hombre es una unidad hilemórfica de materia y forma. En cambio, Descartes separa radicalmente la res cogitans de la res extensa. Las definiciones del ser humano van desde las pesimistas, considerándole como un mero animal o una mera máquina, o bien una pasión inútil, como decía Sartre, o bien, un ser sin libertad, corrompido en su naturaleza. Hasta definiciones optimistas: para Zubiri, el hombre es el animal  de realidades, es decir, que se da cuenta de la realidad tal como es. Pico della Mirandola, uno de los primeros humanistas renacentistas, definía al hombre como el animal feliz.

La visión aristotélico-tomista parece la más acorde con lo que las ciencias observan: el ser humano es un todo único; es un cuerpo espiritualizado o un alma encarnada; pero ese hombre (varón, mujer) es siempre el mismo, aunque no sea lo mismo en el curso de su vida, ya que los materiales fisicoquímicos que componen su cuerpo se van renovando.

Las Neurociencias demuestran que el cerebro del hombre es distinto que el de los demás animales. Es lógico que sea así, pues es necesario que el cerebro tenga características biológicas humanas. Pero las Neurociencias no pueden demostrar la existencia del alma, pues los datos que aportan estas ciencias, aunque valiosos, aproximan a la comprensión del asunto, pero no dan una solución definitiva. Por eso, hay que plantear  una argumentación filosófica, para intentar desentrañar el problema.

Es obvio que la estructura del cerebro humano constituye la condición necesaria para pensar y decidir; pero también es obvio que el cerebro no es el que piensa, sino que es el instrumento del que nos servimos para pensar. Es la persona la que piensa, no el cerebro.

Una de las diferencias entre el cerebro humano y el animal estriba en el gran desarrollo de la zona más anterior de los lóbulos frontales, la corteza prefrontal, grandemente implicada en los procesos de razonamiento y memoria. Zona que, como dice Fuster en su libro “Cerebro y libertad”, constituye el sustrato físico de la libertad. Esta corteza tiene mucho que ver con la toma de decisiones, con la planificación de la conducta. Esto no quiere decir que el alma tenga su exclusivo asiento en la corteza prefrontal. Funcione o no correctamente esta corteza, el alma sigue siendo el “soplo vital” del organismo y por tanto del cerebro.

Los animales se comunican, pero una diferencia, esencial, entre el hombre y el animal es el lenguaje, y especialmente el lenguaje simbólico. Para el lenguaje se constituyen áreas especializadas del cerebro: las áreas de Broca y de Wernicke, aunque también intervienen otras áreas, ampliamente distribuidas en el cerebro. El buen funcionamiento de la corteza prefrontal es esencial para el lenguaje humano.

El volumen del cerebro del hombre moderno viene a ser igual que el del Neanderthal, de hace unos 400.00 años; y el tamaño del orificio para el nervio hipogloso, en la base del cráneo, nervio que impulsa la musculatura de la lengua, era igual que el del hombre actual, por lo que se puede deducir que el hombre prehistórico estaba capacitado para hablar; era plenamente de la especie humana. Además, el hueso hioides (situado en el cuello), que da inserción a numerosos músculos de la lengua, era prácticamente igual que en el hombre moderno.

Una zona muy importante para la vida es el tallo cerebral, donde se sitúan los centros cardiocirculatorios y respiratorios. Es la zona donde el torero clava la puntilla al toro, provocando rápidamente la muerte. Si el tallo cerebral funciona (es el caso, entre otros, del coma, del estado vegetativo persistente, de la anencefalia, de la intoxicación barbitúrica, etc.) ahí está presente una vida humana y por lo tanto, de la máxima calidad, totalmente respetable.

 Dr. José Luis Velayos

 

One of Us  

 

                 "Uno de nosotros" es, una iniciativa ante un reto mundial, pero sobre todo europeo.

                  Si como algunos afirman, en el plano socioeconómico, no estamos ante una simple crisis, sino ante una verdadera mutación, que se va imponiendo por la vía de los hechos y provoca en la gente desconcierto y pesimismo, tanto a nivel personal  como institucional, no debería dejar indiferentes.

                 Los hechos: 1) "La economía real se doblega ante la monetaria: se precariza el empleo, se deterioran y envilecen las condiciones laborales, y los empresarios constatan con estupor cómo el devenir de su empresa ya no depende de su trabajo o inteligencia, ni de la marcha de su sector de actividad, ni de la bondad de su producto o servicio y de su estrategia empresarial, sino  que ha quedo a merced de los criterios y prioridades de los que manejan el grifo de la financiación bancaria.

           2) Las instituciones se muestran incapaces de reaccionar y su credibilidad se diluye...los gobiernos transforman en razones de estado las razones del mercado financiero...

          Y 3) El estado de bienestar, forjado con tesón en Europa durante el siglo XX, sufre un intenso seísmo que quiebra sus cimientos" (E. Carrillo, Consciencia).     

          Sin ánimo de ser pesimista, ni de preocupar a nadie, con ser muy importante lo dicho en la rápida síntesis  antes mencionada, en el plano ético y mortal, según los hechos, que también conocemos, son de una importancia y de unas consecuencias más importantes si cabe. La Distopía o antiutopía -sociedad indeseable en sí misma- se muestra, más que en lo económico, en la ausencia de auténticos valores y en el desafecto o desprecio de la vida humana.

   

       El reto ético llega a todos y la respuesta debería ser de todos. No se puede dejar solo en manos de los políticos, que en ocasiones son parte del problema, ni tampoco en manos de las culturas religiosas, porque lo ético desborda el tema religioso, deben ser mentes humanas pensantes, abiertas y conocedoras de la historia, capaces de analizar el presente y de abrir caminos hacia un futuro más humano y una convivencia más justa, sin exclusiones y donde todos puedan ser respetados y vivir con dignidad.

https://youtu.be/F7soLdW5MPY      

       Después de visitar un campo de concentración, quedé mudo durante un tiempo. Pensé que la Humanidad ya no podía caer más bajo. En el último cuarto de siglo XX e incluso la primera década del XXI había razones para pensar que, gracias a los valores incluidos en la Declaración Universal de Derechos humanos, y los que habían impulsado al origen de la Unión Europea, especialmente el respeto a la vida, la Humanidad sería capaz de dejar para siempre el horror  de los campos de exterminio. Últimamente, la violencia de padres contra hijos, de hijos contra padres, la muerte de unos a manos de sus propios padres o de estos a manos de sus hijos, supera lo imaginable.

          La progresiva desaparición de los Down, y/o de quienes tienen enfermedades "raras", parece contradecir la gran verdad de que "todos somos únicos y todos diferentes", imponiendo la ley de unos contra ( o sobre) otros.

https://www.facebook.com/LaPanderetaES/videos/573156126503023/   

       Pese a la prosperidad económica y el avance tecnológico, el materialismo, el relativismo, el hedonismo y el egoísmo, han llevado a un abandono progresivo de valores de respeto, educación y de ética, que han culminado en una crisis de conciencia y una actitud poco decidida a favor de la vida humana.

         Hay que posicionarse a favor de la vida y no de la ideología, del derecho del más débil y no del poder, del que sufre y no de quien oprime porque tiene armas, de quien no puede hablar y no del que más grita (persona o multitud).    

       Socialmente pueden señalarse varios pasos político-sociales: 1) La legalización del aborto que, lleva en su misma redacción, la confusión, al llamar a esa Ley política: Salud sexual y Reproductiva. 2) La crisis de la Familia tradicional. Es cierto que "el ser humano tiene su primera experiencia social en la familia, es ahí donde aprende a relacionarse con las demás personas, forjando su identidad y fortaleciendo su intimidad a través de la confianza que sus padres y hermanos le brindan".  Pero aquí también la lingüística, la semántica, tanto del matrimonio, como de los progenitores, ha variado.

3) El deterioro del respeto a la dignidad de la mujer, la violencia y el machismo van contra su intrínseca dignidad y sus derechos. 4) Cada miembro de la familia tiene el derecho intrínseco a ser reconocido en su dignidad y es sujeto de derechos como todo ser humano, desde su más temprana edad y hasta su muerte. Y 5) Las migraciones y la hospitalidad, que expresó muy bien Guillaume Roquette en un editorial de Figaro Magazine: "La hospitalidad es una magnífica virtud, pero hace falta estar en casa de uno para albergar al otro. La acogida no se concibe si no es de manera voluntaria: si se sufre, resulta una intrusión, cuando no una invasión. Por eso los acuerdos de Schengen, al abolir las fronteras interiores sin asegurar las vías de entrada a la Unión, han provocado un rechazo inédito del proyecto europeo en todos los pueblos del continente".  Sin olvidar que en Europa hay pluralidad de creencias y religiones.

           One of Us: Uno de nosotros, sirve para referirse o designar a cada uno de los seres humanos, desde el inicio de su vida hasta su muerte. Pero es también una Iniciativa de una plataforma cultural con ese mismo título: One of Us.   

           El sábado día 23, la plataforma One of Us, consciente del deterioro de los valores éticos y humanos de los ciudadanos europeos, ha querido impulsar una participación más activa de los intelectuales y pensadores en esos dilemas que amenazan la sociedad. Más de un centenar de ellos, encabezados por el historiador francés Rémi Brague, y presididos por Jaime Mayor, pretende que los recursos de la UE vayan destinados a potenciar los derechos de los ciudadanos a la vida y sus  valores. El Manifiesto  de la Plataforma Cultural One of Us ha sido presentado en París, con una finalidad precisa "hacer frente a una crisis de civilización, de la verdad, de las conciencias individuales".

           Para ello, pretenden, primero, avanzar al máximo en la protección de la vida  humana y que, la UE deje de financiar  en sus presupuestos las políticas que destruyen la vida; Y segundo, una toma de conciencia y apoyo a la vida, habida cuenta del invierno demográfico y las cuestiones bioéticas, pendientes en el Tribunal Europeo de Derechos humanos.         

        No pretenden competir con los partidos, sino que la sociedad civil deje de estar ausente, intelectual y culturalmente de las cuestiones que afectan a todos y que los políticos han politizado o sencillamente ignorado.

        Ojalá, con  apertura de miras, imaginación y valentía, ayuden a profundizar y construir la Europa de los ciudadanos, en la que, en cualquier lugar en que se encuentre cada uno, se pueda reconocer como One of Us, Uno de los nuestros.

 José Manuel Belmonte

 

"Green Book": agradable sorpresa en el Oscar al mejor filme

 

(JUAN JESÚS DE CÓZAR) Estrenada en USA el pasado mes de noviembre, la última película de Peter Farrely es una de las gratas sorpresas de la cartelera española en este inicio de 2019. Y lo es no solo por su calidad y su capacidad para gustar a todo tipo de espectadores (incluidos los críticos), sino porque supone también un punto y aparte en la filmografía de este director, sembrada hasta ahora de cintas mediocres y con abundantes detalles de mal gusto. Con un presupuesto de 23 millones de dólares, Green Book lleva cosechados 83 en todo el mundo y ha recibido 3 premios de la Academia de sus 5 nominaciones: Oscar al mejor filme, al mejor guión original y al mejor actor de reparto. Bien por Farrely, que esperemos haya descubierto una nueva “línea de productos”.

Green Book, que desprende un aroma clásico desde sus primeros fotogramas, nos cuenta una bonita historia de amistad y de superación de prejuicios, homenajea a la familia, alaba el trabajo bien hecho y la honestidad, defiende con firmeza la dignidad de cualquier persona y presenta la religión con naturalidad. Unas bondades que están planteadas de una manera sencilla, sin grandes disquisiciones, con algún que otro cliché y cierta concesión a lo políticamente correcto, pero casi siempre con un tono elegante y un eficaz sentido del humor. Y todo con un ritmo trepidante, al compás de una magnífica banda sonora, que incluye canciones de la década de 1960 y la música de Don Shirley (ahora hablaremos de él).

El filme recrea el viaje de dos meses que en 1962 hicieron Tony Vallelonga (Tony Lip para sus amigos), empleado del club Copacabana, y Don Shirley, virtuoso pianista afroamericano admirado por el legendario Igor Stravinsky. Tony (Viggo Mortensen), de origen italiano, criado en el Bronx, casado con una mujer maravillosa y padre de dos hijos, fue contratado para acompañar a Shirley (Mahershala Ali) como conductor y ayudante personal durante la gira que este realizó por el Sur de los Estados Unidos. Para mayor credibilidad, firma el guion Nick Vallelonga, el hijo mayor de Tony, que oyó contar a su padre el inolvidable periplo en múltiples ocasiones.

En una época de feroz racismo, el título de la película hace referencia a una guía (el “Libro verde”) de los escasos establecimientos que los afroamericanos podían utilizar en los Estados del Sur y que ofrecían cierta seguridad. Viggo Montensen y Mahershala Ali hacen un trabajo extraordinario y están nominados al Oscar. Su compenetración, dando vida a personalidades tan dispares, es perfecta. Una convivencia de la que ambos saldrán beneficiados y de la que el espectador es gozoso testigo. Para no perdérsela.

 

 

Buscando, y enterrando, la Paz

Desde que se “legalizó” el aborto en tantos países, el número de los condenados a muerte, y ejecutados, ha superado en muchos millones a todos los muertos en las guerras y en los campos de concentración del siglo XX, de todas las ideologías de muerte, en todo el mundo.

Cuando se pueden “comprar” hijos e hijas, y “fabricarlos”, como si fueran muebles a medida; sin el más mínimo respeto a la criatura que va a ser puesta en venta para satisfacer el capricho de personas que no son sus padres, y que no tienen el mínimo derecho sobre ella; ¿por qué nos extrañamos de tanta corrupción? ¿Dónde está el respeto a la dignidad de la persona humana, cuando se la considera un objeto de compra y venta?

Cuando se trata de imponer por decreto, y ya se ha impuesto en no pocos países, una anti-natural y depravada educación sexual con aceptación plena de la “ideología de género”, que lleva consigo –ya que no tiene la menor base racional y mucho menos científica- la paulatina desaparición del verdadero Amor en el mundo; ¿dónde está el respeto a la libertad de las personas, a las que incluso se les prohíbe que rechacen esa “ideología”, y vuelvan a vivir como lo que son: hombres/mujeres; mujeres/hombres?

Y es que cuando se desprecia la vida, y se desprecia la libertad; ¿dónde está el respeto a la dignidad de la persona? Y más cuando se promueve la existencia de uniones entre seres humanos que nada tienen que ver con la familia: hombre y mujer, mujer y hombre, hijos, nietos. ¿Es que se pretende que también las “uniones” entre seres humanos y animales, por aquello de los “derechos de los animales”, sean legisladas como “familia”?

Juan García. 

 

Decisiones

Con las decisiones tenemos un problema. Quien más quien menos, nos hemos enfrentado con esas situaciones en las que nos convertimos en malabaristas, con grave riesgo de jugarnos la vida. “Tomar una decisión”, dicho con voz queda y preocupada es síntoma de un problema no resuelto. Y la impresión que podemos tener muchas veces es que la sociedad actual crea personas débiles, incapaces de decidir. Es indudable que nos encontramos cada día adolescentes inseguros de 30 o más años.

Se me ocurre que todo ese lío se resume en la libertad. Libertad como la capacidad que tiene el hombre de dirigirse al fin último que da sentido a su vida. Todas aquellas cosas que nos dificultan ese camino son esclavitudes. Hay, por lo tanto, muchas personas que creen, con simpleza, que son libres, pero tienen infinidad de esclavitudes que les atan. Y la prueba más palpable de su falta de libertad es que no son capaces de tomar decisiones.

La inmadurez sería el concepto que califica a más jóvenes viejos. La inmadurez hace esclavos. La inmadurez normalmente es infantilismo, es duda sistemática, es egoísmo. Es bastante natural en los muchachos de 14 a 17, por ejemplo. Están despertando a la vida, somos comprensivos con ellos y a veces incluso nos reímos un poco de esas situaciones por las que ha pasado casi todo el mundo. Pero lo que produce vergüenza es la contemplación de adolescentes de 25 a 30 años. Sin duda producen un poco de burla y un poco de lástima.

Suso do Madrid

 

Ha fracaso nuestro sistema educativo

Ha fracaso nuestro sistema educativo si creamos unos jóvenes inseguros, flojos, sin virtudes. Es una dificultad habitual comprobar que muchachos que hicieron el bachillerato brillantemente, sean unos inútiles en primero de carrera, simplemente porque la máxima de muchos colegios es “tienen que aprobar la selectividad…”. Les han puesto innumerables examencitos a lo largo del año, perfectamente anunciados, y luego se encuentran con que en la facultad todo va al final, y mientras tanto no dan ni golpe. Mal educados.

Y así resulta que ante las cosas más importantes de la vida hay muchos que tardan años para decidirse, o simplemente no se deciden nunca. No se casan, porque es una decisión muy grave y arriesgada. Y mientras prefieren jugar con ellas o con ellos. No son capaces de decisiones definitivas, porque les da mucho miedo. Así que me parece que al final ante las decisiones vemos niñatos inútiles, muchas veces por culpa del sistema, pero sobre todo culpa del capricho hedonista al que les han acostumbrado.

Lo demás, el riesgo, el compromiso, el futuro, la perspectiva de fracaso, la prudencia, etc., pues sí, pero es más de lo mismo.

JD Mez Madrid

 

 

“De la brevedad de la vida”

 

                                El titular es la copia del título del gran libro de Séneca; y el que he situado aquí, como un gran respeto hacia este pensador enorme y que naciera en mi tierra andaluza, concretamente en Córdoba, si bien su vida se desarrolla en Roma, la Roma del ya Imperio Romano y que es donde realiza su inmortal obra y allí muere.

                                ¿Por qué de mi atrevimiento? Simple y sencillo para mí… les copiaré sólo unos párrafos de tan gran libro, puesto que considero que ya vivimos en un mundo, “tan veloz como tan idiota”; y a mi entender, ya es sobrado tiempo de leer a los verdaderos sabios y que no ha superado nadie, para entender que la vida, no es ni aproximadamente la que nos han obligado a mantener, unos gobernantes, tan inútiles y deformadores, que el resultado es la sociedad tan decadente como nos muestra la actual en gran medida; puesto que no es progreso lo que verdaderamente tenemos, sino un retroceso enorme y donde “el mono humano, lleno de ambiciones absurdas y teniendo en manos de esos gobernantes, armamentos exterminadores, no sabemos hacia dónde nos van a llevar”. Y como aviso importante; hoy mismo cuando esto escribo, veo en pantalla televisiva un suelto que afirma… “El primer ministro Chino ordena a su ejército que esté siempre preparado”. Mientras en el otro “monstruo occidental”, el presidente norteamericano, cada vez que habla, se ve en él, su predisposición a la violencia del poderoso, por encima de cualquier otro raciocinio; también en este momento, “está peleado hasta con sus propias cámaras de control y por ello sin presupuestos nacionales para incluso tener fondos para pagar a la enorme plantilla de empleados que del gobierno dependen”.

                                Por todo ello leamos de nuevo, “algo de lo mucho que nos dejaron los sabios de todos los tiempos”; en este caso a “Séneca”[i], capítulos XIV y XV de su libro “DE LA BREVEDAD DE LA VIDA”.

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                                “De todos los hombres, los únicamente ociosos (El sabio entiende el ocio como el verdadero trabajo a realizar)  son los que se consagran a la sabiduría, los que buscan, los filósofos; éstos son los únicos que viven, pues no solamente aprovechan bien el tiempo de su existencia, sino que a la suya añaden todas las otras edades; toda la serie de años que ante ellos se desplegó, es por ellos adquirida. Si no somos ingratos en grado superlativo, hemos de reconocer que los ilustres fundadores de las venerables doctrinas, por nosotros nacieron, a nosotros nos prepararon la vida. Por el trabajo ajeno somos iniciados en aquellas hermosísimas verdades que ellos de las tinieblas sacaron a la luz; siglo ninguno nos ha sido vedado, en todos se nos admite, y si por nuestra grandeza de espíritu salimos de las estrecheces de la debilidad humana, mucho tiempo tenemos donde campear y espaciarnos. Permitido nos es disputar con Sócrates, dudar con Carnéades, reposarnos con Epicuro, vencer con los estoicos la naturaleza humana y superarla con los cínicos. Permitiéndonos la naturaleza caminar en compañía de todos los siglos, ¿por qué no entregarnos con toda el alma desde este breve y caduco tránsito del tiempo a aquellas cosas que son inmensas, que son eternas, que nos son comunes con los mejores espíritus? Esos que van siempre atareados a cumplir oficiosidades, que se inquietan a sí y a los otros, cuando hubieren enloquecido de la barahúnda cuando hubieren…? – De quienes debemos decir que se consagran a los deberes de contraer la más estrecha familiaridad con Zenón, con Pitágoras, con Demócrito, con Aristóteles, con Teofrasto y restantes caudillos de las buenas doctrinas. Ninguno de estos sabios dejará de brindarse; ninguno dejará de licenciar a quien a ellos se acercare, más feliz y más devoto hacia su verdadero ser que cuando llegó; ninguno permitirá que de él se parta con las manos vacías; de día y de noche abierta tienen la puerta a todos los mortales.  -  Ninguno de estos te obligará a morir; pero todos te enseñarán a morir; ninguno te hará perder tus años; antes, cada cual te prestará los suyos”.

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                                Todo lo arriba trascrito es sólo una mínima parte de ese gran libro; imagine el lector el resto; puesto que es un libro de “eterna lectura”; y el que con otros elegidos y similares, siempre tengo al alcance de mi mano, para leer y releer cuando esos momentos de angustia, incertidumbre, duda y desesperanza invaden mi espíritu; por ello lo recomiendo ya que en realidad ¿qué somos? Sólo pensamiento e idioma… para poder expresarlo, bien oralmente o por escrito para que lo lean otros; que es lo que hicieron siempre, “estas mentes privilegiadas con las que nos obsequió la Historia”.  

                                Y como lo escribo “el día de Reyes”, lo envío a mis lectores como un regalo por tal día de… “regalos e ilusiones”… aunque éste sea intangible.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y 

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

 


[i] Lucio Anneo Séneca (en latínLucius Annaeus SenecaCorduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.), llamado Séneca el Joven para distinguirlo de su padre, fue un filósofopolíticoorador y escritor romano conocido por sus obras de carácter moralista. Hijo del orador Marco Anneo Séneca, fue cuestorpretor y senador del Imperio romano durante los gobiernos de TiberioCalígulaClaudio y Nerón, además de ministro, tutor y consejero del emperador...Nerón… “que al final le ordena que se suicide…?