Las Noticias de hoy 19 Enero 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    sábado, 19 de enero de 2019     

Indice:

ROME REPORTS

Santa Marta: “¿Yo tengo el corazón duro, tengo el corazón cerrado?”

Tráfico de seres humanos: Las respuestas a aportar

Unidad de los cristianos: El Papa invita a reconocer los dones de otras Iglesias

‘Letras a un santo. Cartas de Guadalupe Ortiz de Landázuri a S. Josemaría Escrivá’

CONVIVIR CON TODOS: Francisco Fernandez Carbajal

“El mandamiento nuevo del amor”: San Josemaria

El beato Álvaro, los jóvenes y la paz

San José: Daniel Tirapu

El viaje que marcó el futuro de la Iglesia: Luis Fernando Valdés

¿Existen evidencias arqueológicas e históricas del nacimiento de Cristo?

¿Por qué una Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos?: Rome Reports

“Cómo hacer que te pasen cosas buenas”: Nuria Chinchilla

¿Qué efectos secundarios sufren los niños nacidos por reproducción asistida?: Justo Aznar

Los jóvenes y la familia: Silvia del Valle Márquez

Hombre y mujer, complementarios. Sobre el género: Josefa Romo

Amor y coraje renovados: Jaume Catalán Díaz

No se está obligado a manifestar aquello en que no cree: Pedro García

Sólo reclama libertad: Jesús D Mez Madrid

Los españoles, América y la esclavitud: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

Santa Marta: “¿Yo tengo el corazón duro, tengo el corazón cerrado?”

Francisco previene contra la obstinación y la seducción

enero 17, 2019 16:51Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 17 enero 2019).- “Podemos preguntarnos: ¿Yo tengo el corazón duro, tengo el corazón cerrado?”, ha sugerido el Papa esta mañana, 17 de enero de 2019, a la asamblea reunida en torno a la celebración de la Santa Misa, en la capilla de Santa Marta.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/2-3-412x275.jpg“Miren, hermanos, que en ninguno de ustedes haya corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo” ha sido el firme mensaje de “advertencia”, partiendo de la Carta a los Hebreos de San Pablo, de la liturgia del día.

El Santo Padre indicó tres palabras –tomadas también de la Primera Lectura– que pueden ayudarnos a comprender: “dureza”, “obstinación” y “seducción”.

Dureza

Así, el Papa ha meditado en vol alta: “¿Yo dejo que mi corazón crezca? ¿Tengo miedo de que crezca? Y si crece siempre con las pruebas, con las dificultades, se crece como crecemos todos nosotros desde niños: aprendemos a caminar cayendo, del gatear al caminar, ¡cuántas veces hemos caído! Pero se crece con las dificultades. Dureza. Y lo mismo, cerrazón. Pero quien permanece en esto… “¿Quiénes son, padre?”. Son los pusilánimes. La pusilanimidad es una actitud fea en un cristiano, le falta el coraje de vivir. Se cierra. Es pusilánime”.

En este sentido, el Pontífice ha prevenido a la comunidad cristiana de este peligro de “dejar que el corazón se endurezca”, y de forma particular, a los sacerdotes, monjas y obispos,  una comunidad que —-según ha dicho el Papa– que “corre el riesgo de resbalar hacia corazón perverso”.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/3-2-412x275.jpgObstinación

La segunda palabra es “obstinación”: “Exhórtense más bien recíprocamente cada día, mientras dura este hoy, para que ninguno de ustedes se obstine” está escrito en la Carta a los Hebreos.

“La ideología es una obstinación”, ha explicado el Papa. “La Palabra de Dios, la gracia del Espíritu Santo no es ideología: es vida que te hace crecer, siempre, ir adelante y también abrir el corazón a las señales del Espíritu, a los signos de los tiempos”, pero la obstinación también es “orgullo, es soberbia”.

“¿Yo tengo un corazón testarudo?” ha preguntado Francisco. “Cada uno piense: ¿Yo soy capaz de escuchar a las demás personas? Y si pienso de otro modo, decir: “Pero yo pienso así…”. ¿Soy capaz de dialogar? Los obstinados no dialogan, no saben, porque se defienden siempre con las ideas, son ideólogos. Y cuánto mal hacen las ideologías al pueblo de Dios, ¡cuánto mal! Porque cierran la actividad del Espíritu Santo”.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/4-2-412x275.jpgSeducción

La última palabra sobre la que el Papa Francisco se detuvo para comprender cómo no caer en el riesgo de tener un corazón perverso es “seducción”, la seducción del pecado, esa que hace el diablo, el “gran seductor”.

Y con la seducción o te conviertes o cambias de vida, o tratas de hacer un compromiso: un poco de aquí y otro poco de allí, un poco de acá y un poco de allá. “Sí, sí, yo sigo al Señor, pero un poco me gusta esta seducción…”. Y tú comienzas a hacer una doble vida cristiana.

 

 

Tráfico de seres humanos: Las respuestas a aportar

Documento del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano integral

enero 17, 2019 18:46Anne KurianDoctrina Social y bien común

(ZENIT – 17 enero 2019.- El Dicasterio para el servicio del Desarrollo Humano Integral ofrece “respuestas” al flagelo de la trata de personas en un documento publicado el 17 de enero de 2019.

El texto de cincuenta páginas, publicado en inglés y en italiano, aborda las causas de la trata de personas (comercialización y explotación, demanda de responsabilidad) y proporciona elementos para identificar y denunciar esta trata.

Refiriéndose a la “dinámica” también en este drama, que implica el mundo de los negocios, el mundo del trabajo, y que afecta de una manera particularmente a los migrantes, el dicasterio ofrece tres pistas para responder. En primer lugar, se trata de “reforzar la cooperación” entre las instituciones estatales, así como las empresas, los medios de comunicación, las estructuras nacionales e internacionales: una cooperación “crucial y fundamental”.

También se alienta a los países a “desarrollar propuestas conjuntas en términos de prevención, protección y procedimientos penales”. Lo mismo para las Conferencias Episcopales, las Diócesis y las Organizaciones Católicas.

Segunda respuesta a aportar: el “apoyo a los sobrevivientes de la trata”, que no es una cuestión sencilla, dado el trauma que sufrieron. Las víctimas tienen “múltiples necesidades físicas, psicológicas y espirituales”. “Necesitan curar el trauma, el estigma y el aislamiento social”.

Los servicios de salud deben seguir para esto una “formación específica”, dijo el dicasterio, y los estados deben “desarrollar o mejorar programas … para proteger y reinsertar a las víctimas, dándoles recursos económicos embargados a los traficantes”. La prioridad a la vivienda y al trabajo adaptado, insiste la Santa Sede, así como los servicios de asistencia social, médica y legal.

El texto también aboga por los “programas de reunificación familiar”.

Finalmente, tercera respuesta: “promover la reintegración”. Los países de destino tienen una “responsabilidad” con las víctimas de la trata, a quienes deben proporcionar un permiso de residencia, asistencia especializada y medios de subsistencia, “antes de la repatriación”. El regreso de las antiguas víctimas  a la tierra de origen “nunca debe ser obligatorio”, continúa el documento. Y si eligen esta devolución, debe ir acompañada de “ayuda máxima”.

“Sin una reintegración total, podemos leer todavía, el terrible círculo de la trata de personas no se romperá; y su estigmatización y sufrimiento no terminarán. Los rescatados de la trata no recuperarán su integridad, ni se les ofrecerá la oportunidad de vivir una vida digna de los derechos y la dignidad que poseen”.

Además, concluye el texto, “los programas de reintegración … deben incluir siempre la dimensión espiritual, un elemento esencial del desarrollo humano integral”.

 

 

Unidad de los cristianos: El Papa invita a reconocer los dones de otras Iglesias

Vísperas inaugurando la Semana de Oración

enero 18, 2019 20:14Anne KurianEcumenismo y diálogo interreligioso, El papa Francisco

(ZENIT – 18 enero 2019).- El Papa Francisco invitó a reconocer los dones de Dios hechos a otros cristianos al celebrar las Vísperas en la Basílica de San Pablo Extramuros en la apertura de la 52ª Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. , este 18 de enero de 2019.

Para esta celebración, el Papa estuvo rodeado de representantes de otras iglesias cristianas presentes en Roma, incluido el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, con quienes  se recogió en la tumba del apóstol Pablo. En su homilía, advirtió contra “el grave pecado de disminuir o despreciar los dones que el Señor ha otorgado a otros hermanos, creyendo que son de alguna manera menos privilegiados de Dios”: “Si nos alimentamos de estos pensamientos, permitimos que la gracia misma se convierta en una fuente de orgullo, injusticia y división”.

“Es fácil pensar que la gracia espiritual que nos ha sido otorgada es nuestra propiedad, algo que nos pertenece y nos pertenece”, dijo el Papa. Es posible, además, que los dones recibidos de Dios nos cieguen a los dones dados a otros cristianos. E invitar a “reconocer con humildad que las bendiciones recibidas no son nuestras por derecho, sino que son nuestras por don, y que nos las han dado para que las compartamos con los demás”.

“Debemos reconocer el valor de la gracia otorgada alas  otras comunidades cristianas”, insistió el Papa Francisco, que quería un “intercambio de regalos”.

También evoca el tema de esta semana de oración: “Buscarás la justicia, nada más que la justicia” (cf. Deut. 16, 18-20). El Papa dijo: “los que son fuertes deben cuidar de los débiles … La solidaridad y la responsabilidad compartida deben ser las leyes que rigen a la familia cristiana. Por el contrario, “si la riqueza no se comparte, la sociedad se divide”.

 

 

‘Letras a un santo. Cartas de Guadalupe Ortiz de Landázuri a S. Josemaría Escrivá’

Libro presentado en Roma

enero 18, 2019 00:46RedacciónLibros y recensiones

(ZENIT – 18 enero 2019).- El martes 15 de enero se presentó ante un grupo de periodistas el libro “Letras a un santo. Cartas de Guadalupe Ortiz de Landázuri a san Josemaría Escrivá”. El acto tuvo lugar en la Oficina Internacional de Comunicación del Opus Dei en Roma. Intervinieron María Del Rincón y María Teresa Escobar, autoras del libro y don Francesco Russo, director de la oficina de las causas de los santos de la prelatura del Opus Dei.

Letras a un santo nació tras el anuncio de la próxima beatificación, por la necesidad de dar a conocer la vida de la futura beata. Sabíamos que en el Archivo General de la Prelatura se conservaban sus cartas (más de mil), y leerlas fue un gran descubrimiento. Trescientas de esas cartas iban dirigidas a san Josemaría. Nos pareció un modo muy concreto de conocerla a ella en directo, sin intermediarios”, explica María. Se optó por una edición digital para tener este material disponible cuanto antes.

En el libro, como señala el prólogo, se recogen extractos de la correspondencia con el fundador del Opus Dei. En ellas, la futura beata abre su alma a San Josemaría, mostrándole sus alegrías, dificultades y esperanzas en el camino de santidad que está recorriendo. Aunque son cartas escritas hace más de medio siglo, interpelan al público de hoy. “Yo misma me he sentido identificada, y movida por Guadalupe. Una mujer apasionada por su profesión, la química, y que con la misma pasión se dedica a sacar adelante los proyectos que  Dios le pone por delante, sin quedarse en los obstáculos. Una mujer muy realista, que convivió con la enfermedad desde muy joven, que reconoce sus defectos y aprende a reírse de ellos, que no se retrae, sino que fue feliz y vivió intensamente cada minuto…”, añade María Teresa.

El libro se puede descargar desde Itunes Apple Books ►“Letras a un Santo” y desde Google Play Books ►“Letras a un Santo”. Los creadores del libro afirmaron que el ebook estaba teniendo muy buena acogida, y en menos de un mes había llegado a las 38.800 descargas; además se está traduciendo a distintos idiomas, como inglés, italiano, francés y portugués.

Guadalupe pasó su vida -concluyó Don Francesco- nel bel mezzo della strada, como le gustaba repetir en italiano a San Josemaría: compartía los deberes, las ocupaciones y las nobles aspiraciones de sus contemporáneos. Por lo tanto, se comprometió a hacer la sociedad más humana y más justa, y lo hizo por amor a Cristo. Los santos, como escribió el Papa Francisco, son el rostro más hermoso de la Iglesia. Cada nuevo beato o santo es una inyección de esperanza y un compañero alentador en el camino de cada cristiano.

 

 

CONVIVIR CON TODOS

— Un cristiano no puede estar encerrado en sí mismo, despreocupado y ajeno a lo que pasa a su alrededor. Jesucristo, modelo de convivencia.

— La virtud humana de la afabilidad.

— Otras virtudes necesarias para la convivencia diaria: gratitud, cordialidad, amistad, alegría, optimismo, respeto mutuo...

I. Después de responder a la llamada del Señor, Mateo dio un banquete al que asistieron Jesús, sus discípulos y otras gentes. Entre estos, había muchos publicanos y pecadores, todos amigos de Mateo. Los fariseos se sorprenden al ver a Jesús sentarse a comer con esta clase de personas, y por eso dicen a sus discípulos: ¿Por qué come con publicanos y pecadores?1.

Pero Jesús se encuentra bien entre gentes tan diferentes. Se siente bien con todo el mundo, porque ha venido a salvar a todos. No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Y como todos somos pecadores y nos sentimos algo enfermos, Jesús no se separa de nosotros. En esta escena contemplamos cómo el Señor no rehúye el trato social; más bien lo busca. Se entiende Jesús con los tipos humanos y los caracteres más variados: con un ladrón convicto, con los niños llenos de inocencia y de sencillez, con hombres cultos y pudientes como Nicodemo y José de Arimatea, con mendigos, con leprosos, con familias... Este interés manifiesta el afán salvador de Jesús, que se extiende a todas las criaturas de cualquier clase y condición.

El Señor tuvo amigos, como los de Betania, donde es invitado o se invita en diversas ocasiones. Lázaro es nuestro amigo2. Tiene amigos en Jerusalén que le prestan una sala para celebrar la Pascua con sus discípulos, y conoce tan bien al que le prestará el pollino para su entrada solemne en Jerusalén que los discípulos pueden tomarlo directamente3.

Jesús mostró un gran aprecio a la familia, donde se ha de ejercer en primer término la convivencia, con las virtudes que esta requiere, y donde tiene lugar el primero y principal trato social. Así nos lo muestran aquellos años de vida oculta en Nazaret, de los que el Evangelista resalta, por delante de otros muchos pequeños sucesos que nos podría haber dejado, que Jesús Niño estaba sujeto a sus padres4. Debió de ser uno de los recuerdos imborrables de María en aquellos años. Para ilustrar el amor de Dios Padre con los hombres se sirve del amor de un padre para con su hijo (que no le da una piedra si pide pan, o una serpiente si le pide un pez)5. Resucita al hijo de una viuda en Naím6 porque se compadece de su soledad (era hijo único) y de su pena. Y Él mismo, en medio de los sufrimientos de la cruz, vela por su Madre confiándola a Juan7. Así lo entendió el Apóstol: y el discípulo, desde aquel instante, la recibió en su casa8.

Jesús es un ejemplo vivo para nosotros porque debemos aprender a convivir con todos, por encima de sus defectos, ideas y modos de ser. Debemos aprender de Él a ser personas abiertas, con capacidad de amistad, dispuestos siempre a comprender y a disculpar. Un cristiano, si de veras sigue a Cristo, no puede estar encerrado en sí mismo, despreocupado y ajeno a lo que pasa a su alrededor.

II. Una buena parte de nuestra vida se compone de pequeños encuentros con personas que vemos en el ascensor, en la cola de un autobús, en la sala de espera del médico, en medio del tráfico de la gran ciudad o en la única farmacia del pequeño pueblo donde vivimos... Y aunque son momentos esporádicos y a veces fugaces, son muchos en un día e incontables a lo largo de una vida. Para un cristiano son importantes, pues son ocasiones que Dios nos da para rezar por ellos y mostrarles nuestro aprecio, como corresponde a hijos de un mismo Padre. Y lo hacemos normalmente a través de esas muestras de educación y de cortesía, que se convierten fácilmente en vehículos de la virtud sobrenatural de la caridad. Son personas muy diferentes, pero todas esperan algo del cristiano: lo que Cristo hubiera hecho en nuestro lugar.

También tratamos a personas muy distintas en la propia familia, en el trabajo, en el vecindario..., con caracteres, formación cultural y humana y modos de ser muy diversos. Es necesario que nos ejercitemos en la convivencia con todos. Santo Tomás señala la importancia de esa virtud particular –que encierra en sí otras muchas–, que ordena «las relaciones de los hombres con sus semejantes, tanto en los hechos como en las palabras»9. Esta virtud particular es la afabilidad, que nos lleva a hacer la vida más grata a quienes vemos todos los días.

Esta virtud, que debe formar como el entramado de la convivencia, no causa quizá una gran admiración; sin embargo, cuando falta se echa mucho de menos, se vuelven tensas las relaciones entre los hombres y se falta frecuentemente a la caridad; a veces, este trato se torna difícil o quizá imposible. La afabilidad y las otras virtudes con las que se relaciona hacen amable la vida cotidiana: la familia, el trabajo, el tráfico, la vecindad... Son opuestas, por su misma naturaleza, al egoísmo, al gesto destemplado, al malhumor, a la falta de educación, al desorden, al vivir sin tener en cuenta los gustos, preocupaciones e intereses de los demás. «De estas virtudes –escribía San Francisco de Sales– es necesario tener una gran provisión y muy a mano, pues se han de estar usando casi de continuo»10.

El cristiano sabrá convertir los múltiples detalles de la virtud humana de la afabilidad en otros actos de la virtud de la caridad, al hacerlos también por amor a Dios. La caridad hace entonces de la misma afabilidad una virtud más fuerte, más rica en contenido y con un horizonte mucho más elevado. Debe practicarse también cuando es necesario tomar una actitud firme y continua: «Tienes que aprender a disentir –cuando sea preciso– de los demás, con caridad, sin hacerte antipático»11.

El cristiano, mediante la fe y la caridad, sabe ver hijos de Dios en sus hermanos los hombres, que siempre merecen el mayor respeto y las mejores muestras de atención y consideración12. Por eso, debemos estar atentos a las mil oportunidades que ofrece un día.

III. Todo el Evangelio es una continua muestra del respeto con que Jesús trataba a todos: sanos, enfermos, ricos, pobres, niños, mayores, mendigos, pecadores... Tiene el Señor un corazón grande, divino y humano; no se detiene en los defectos y deficiencias de estos hombres que se le acercan, o con los que Él se hace el encontradizo. Es esencial que nosotros, sus discípulos, queramos imitarle, aunque a veces se nos haga difícil.

Son muchas las virtudes que facilitan y hacen posible la convivencia: la benignidad y la indulgencia, que nos llevan a juzgar a las personas y sus actuaciones de forma favorable, sin detenernos mucho en sus defectos y errores; la gratitud, que es ese recuerdo afectuoso de un beneficio recibido, con el deseo de corresponder de alguna manera. En muchas ocasiones solo podremos decir gracias, o algo parecido; cuesta muy poco ser agradecidos, y es mucho el bien que se hace. Si estamos pendientes de quienes están a nuestro alrededor, notaremos qué grande es el número de personas que nos prestan favores diversos.

Ayudan mucho en la convivencia diaria la cortesía y la amistad. ¡Qué formidable sería que pudiéramos llamar amigos a las personas con quienes trabajamos o estudiamos, a los padres, a los hijos, a aquellas personas con las que convivimos o nos relacionamos!: amigos, y no solo colegas o compañeros. Esto será señal de que nos hemos esforzado en muchas virtudes humanas que fomentan y hacen posible la amistad: el desinterés, la comprensión, el espíritu de colaboración, el optimismo, la lealtad. Amistad particularmente honda dentro de la propia familia: entre hermanos, con los hijos, con los padres. La amistad resiste bien las diferencias de edad, cuando está vivificada por el ejemplo de Jesucristo, perfecto Dios y perfecto Hombre, que ejercitó las virtudes humanas acabadamente, en plenitud.

En la convivencia diaria, la alegría, manifestada en la sonrisa oportuna o en un pequeño gesto amable, abre la puerta de muchas almas que estaban a punto de cerrarse al diálogo o a la comprensión. La alegría anima y ayuda al trabajo y a superar las numerosas contradicciones que a veces trae la vida. Una persona que se dejara llevar habitualmente de la tristeza y del pesimismo, que no luchara por salir de ese estado enseguida, sería un lastre, un pequeño cáncer para los demás. La alegría enriquece a los otros, porque es expresión de una riqueza interior que no se improvisa, porque nace de la convicción profunda de ser y sentirnos hijos de Dios. Muchas personas han encontrado a Dios en la alegría y en la paz del cristiano.

Virtud de convivencia es el respeto mutuo, que nos mueve a mirar a los demás como imágenes irrepetibles de Dios. En la relación personal con el Señor, el cristiano aprende a «venerar (...) la imagen de Dios que hay en cada hombre»13. También la de aquellos que por alguna razón nos parecen menos amables, simpáticos y divertidos. La convivencia nos enseña también a respetar las cosas porque son bienes de Dios y están al servicio del hombre. El respeto es condición para contribuir a la mejora de los demás, porque cuando se avasalla a otro se hace ineficaz el consejo, la corrección o la advertencia.

El ejemplo de Jesús nos inclina a vivir amablemente abiertos hacia los demás; a comprenderlos, a mirarlos con una simpatía inicial y siempre creciente, que nos lleva a aceptar con optimismo la trama de virtudes y defectos que existen en la vida de todo hombre. Es una mirada que alcanza las profundidades del corazón y sabe encontrar la parte de bondad que existe en todos. Una persona comprendida abre con facilidad su alma y se deja ayudar. Quien vive la virtud de la caridad comprende con facilidad a las personas, porque tiene como norma no juzgar nunca las intenciones íntimas, que solo Dios conoce.

Muy cercana a la comprensión está la capacidad para disculpar con prontitud. Mal viviríamos nuestra vida cristiana si al menor roce se enfriase nuestra caridad y nos sintiéramos separados de las personas de la familia o con quienes trabajamos. El cristiano debe hacer examen para ver cómo son sus reacciones ante las molestias que toda convivencia diaria suele llevar consigo. Hoy, sábado, podemos terminar la oración formulando el propósito de cuidar con esmero, en honor de Santa María, estos detalles de fina caridad con el prójimo.

1 Mc 2, 13-17. — 2 Jn 11, 11. — 3 Cfr. Mc 11, 3. — 4 Cfr. Lc 2, 51. — 5 Cfr. Mt 9, 7. — 6 Cfr. Lc 7, 11. — 7 Cfr. Jn 19, 26-27. — 8 Jn 19, 26-27. — 9 Santo Tomás, Suma Teológica, 2-2, q. 114, a. 1. — 10 San Francisco de Sales, Introducción a la vida devota, III, 1. — 11 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 429. 12 Cfr. F. Fernández-Carvajal, Antología de textos, Palabra, 13ª edición actualizada y ampliada, Madrid 2003, voz Afabilidad. — 13 San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 230.

 

 

“El mandamiento nuevo del amor”

Jesús Señor Nuestro amó tanto a los hombres, que se encarnó, tomó nuestra naturaleza y vivió en contacto diario con pobres y ricos, con justos y pecadores, con jóvenes y viejos, con gentiles y judíos. Dialogó constantemente con todos: con los que le querían bien, y con los que sólo buscaban el modo de retorcer sus palabras, para condenarle. Procura tú comportarte como el Señor. (Forja, 558)

Se comprende muy bien la impaciencia, la angustia, los deseos inquietos de quienes, con un alma naturalmente cristiana, no se resignan ante la injusticia personal y social que puede crear el corazón humano. Tantos siglos de convivencia entre los hombres y, todavía, tanto odio, tanta destrucción, tanto fanatismo acumulado en ojos que no quieren ver y en corazones que no quieren amar.
Los bienes de la tierra, repartidos entre unos pocos; los bienes de la cultura, encerrados en cenáculos. Y, fuera, hambre de pan y de sabiduría, vidas humanas que son santas, porque vienen de Dios, tratadas como simples cosas, como números de una estadística. Comprendo y comparto esa impaciencia, que me impulsa a mirar a Cristo, que continúa invitándonos a que pongamos en práctica ese mandamiento nuevo del amor.
Hay que reconocer a Cristo, que nos sale al encuentro, en nuestros hermanos los hombres. Ninguna vida humana es una vida aislada, sino que se entrelaza con otras vidas. Ninguna persona es un verso suelto, sino que formamos todos parte de un mismo poema divino, que Dios escribe con el concurso de nuestra libertad. (Es Cristo que pasa, 111)

 

El beato Álvaro, los jóvenes y la paz

Ante la cercanía de la Jornada Mundial de la Juventud que se desarrollará en Panamá del 22 al 27 de enero de 2019, ofrecemos una homilía predicada en Roma por el beato Álvaro del Portillo en 1985 con ocasión del Año internacional de la Juventud.

Textos14/01/2019

Opus Dei - El beato Álvaro, los jóvenes y la paz

«Venid, subamos al monte de Yavé, a la casa del Dios de Jacob, y Él nos enseñará sus caminos e iremos por sus sendas [...]. Él juzgará a las gentes y dictará sus leyes a numerosos pueblos, que de sus espadas harán rejas de arado, y de sus lanzas, hoces. No alzarán la espada gente contra gente, ni se ejercitarán para la guerra [...]. No habrá ya más daño ni destrucción en todo mi monte santo, porque la tierra estará llena del conocimiento de Yavé, como las aguas llenan el mar[1].

Acogiendo la invitación del Santo Padre Juan Pablo II, habéis acudido a Roma en este Año Internacional de la Juventud. ¡Bienvenidos a la Ciudad Eterna!

En las palabras del profeta Isaías, que acabo de citar, se nos recuerda que la paz, ese bien tan grande por el que suspiran millones de personas en todos los rincones del mundo, es ante todo una consecuencia del sometimiento libre del hombre a la Voluntad divina, del cumplimiento amoroso de sus leyes, del esfuerzo por recorrer sus caminos. Como se lee en el frontispicio de esta Basílica de San Eugenio, opus iustitiæ pax[2]: la paz es fruto de la justicia, del respeto del orden establecido por el Creador, que nos impulsa a dar a cada uno lo suyo, y a Dios lo que es de Dios. Donde hay amor a la justicia, donde existe respeto a la dignidad de la persona humana, donde no se busca el propio capricho o la propia utilidad, sino el servicio a Dios y a los hombres, allí se encuentra la paz.

Hoy se habla mucho de paz. Sin embargo, quizá nunca como ahora ha asistido nuestro mundo al desatarse de la guerra y la violencia. Se repiten casi al pie de la letra las exclamaciones engañosas de los falsos profetas de tiempos antiguos, que anunciaban: «Paz, paz; y no había paz»[3].

Con palabras del Santo Padre, os recordaré que «el futuro de la paz está en vuestros corazones

¿Cuáles son las causas de esos desequilibrios que turban el mundo? Lo ha recordado el Papa en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz: «La violencia y la injusticia tienen raíces profundas en el corazón de cada individuo, de cada uno de nosotros»[4]. Ya lo advirtió Jesucristo, cuando afirmaba que «del corazón proceden los malos pensamientos, homicidios, adulterios, actos impuros, robos, falsos testimonios, blasfemias»[5]: todos los desórdenes que los hombres son capaces de cometer contra Dios, contra los hermanos y contra ellos mismos, provocando en lo más íntimo de sus conciencias un desgarrón, una profunda amargura, una falta de paz que necesariamente se refleja en el tejido de la vida social. Pero es también del corazón humano, de su inmensa capacidad de amar, de su generosidad para el sacrificio, de donde pueden surgir —fecundados por la gracia de Cristo— sentimientos de fraternidad y obras de servicio a los hombres, que «como río de paz»[6] cooperen a la construcción de un mundo más justo, en el que la paz tenga carta de ciudadanía e impregne todas las estructuras de la sociedad.

Si queréis —como queréis— ser operadores de paz, «sembradores de paz y de alegría por todos los caminos de la tierra», como solía decir san Josemaría Escrivá de Balaguer, debéis hacer un gran acopio de paz en vuestro corazón. Así, de vuestra abundancia, podréis dar a los demás hombres, comenzando por los que se encuentran más cerca de vosotros: vuestros parientes, vuestros amigos, vuestros compañeros, vuestros conocidos. Con palabras del Santo Padre, os recordaré que «el futuro de la paz está en vuestros corazones»[7].

En esta gran tarea de sembrar a manos llenas la paz, no podéis conformaros sólo con buenos deseos. «Este deseo —afirma el Papa en su Mensaje— debe transformarse en una firme convicción moral que abarca toda la cadena de problemas humanos y construye sobre valores profundamente apreciados. El mundo necesita jóvenes que hayan bebido en la profundidad de las fuentes de la verdad. Necesitáis escuchar la verdad, y para eso precisáis pureza de corazón; necesitáis comprenderla, y para eso precisáis humildad; necesitáis rendiros a ella y compartirla, y para eso precisáis la fuerza de resistir a las tentaciones del orgullo, de la autosuficiencia, y a la manipulación. Debéis forjar en vosotros mismos un profundo sentido de responsabilidad»[8].

Entre otras consideraciones, Juan Pablo II os exhorta a buscar la fortaleza en la Palabra de Cristo, en la oración, y en la frecuencia de sacramentos

Estas palabras del Romano Pontífice son una llamada a emprender con decisión, apoyados en la fortaleza divina, la gran tarea de la construcción de la paz. Esta tarea comienza cuando cada uno lucha contra las tendencias desordenadas que anidan en el corazón humano, que son el amargo fruto del pecado original y de los pecados personales. Porque «la paz es algo muy relacionado con la guerra. La paz es consecuencia de la victoria. La paz exige de mí» —de cada uno de los hombres— «una continua lucha. Sin lucha no podré tener paz»[9].

Habréis recibido la Carta que el Santo Padre os ha escrito con ocasión del Año Internacional de la Juventud. Leedla con sosiego, meditadla profundamente. Entre otras consideraciones, Juan Pablo II os exhorta a buscar la fortaleza en la Palabra de Cristo, en la oración, y en la frecuencia de sacramentos. De este modo, añade, seréis «fuertes en la lucha; no una lucha contra el hombre, en nombre de cualquier ideología o práctica alejada de las raíces mismas del Evangelio, sino fuertes en la lucha contra el mal, contra el verdadero mal; contra todo lo que ofende a Dios, contra toda injusticia y toda explotación, contra toda falsedad y mentira, contra todo lo que ofende y humilla, contra todo lo que profana la convivencia humana y las relaciones humanas, contra todo crimen que atenta a la vida: contra todo pecado»[10].

Ante nuestras caídas y pecados, la misericordia divina nos sale al encuentro en el Sacramento de la Penitencia

Esta batalla durará lo que nuestra existencia terrena. «Es milicia la vida del hombre sobre la tierra»[11], está escrito en el libro de Job. No penséis, pues, que con el paso de los años amainará la urgencia de la pelea interior. Dios no quiere para sus hijos la falsa tranquilidad de los comodones, ni de los egoístas, ni de los cobardes. La vida humana se desarrolla en la gran palestra del mundo y, como escribe un antiguo Padre de la Iglesia, «estáis bajo la mirada del público. Y no sólo del género humano; también la muchedumbre de los ángeles contempla vuestras luchas [...] y el Señor de los ángeles es quien preside la pelea»[12]. Jesucristo se complace en vuestro esfuerzo personal cuando tratáis de seguirle a Él, cuando os esforzáis por imitarle a pesar de la debilidad del ser humano. «En los juegos olímpicos —continúa diciendo San Juan Crisóstomo—, el árbitro permanece en medio de los dos adversarios, sin favorecer ni al uno ni al otro, esperando el desenlace. Si el árbitro se coloca entre los dos combatientes, es porque su actitud es neutral. En el combate que nos enfrenta al diablo, Cristo no permanece indiferente: está por entero de nuestra parte»[13]. Ante nuestras caídas y pecados, la misericordia divina nos sale al encuentro, especialmente en el sacramento de la paz y la reconciliación, el Sacramento de la Penitencia. Acercaos a la Confesión siempre que lo necesitéis, para limpiaros de vuestros pecados y recuperar la gracia de Dios, y poder así recibir la Sagrada Eucaristía, donde «se contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, a saber, Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan vivo por su carne, que da la vida a los hombres»[14]. Acercaos también al Sacramento de la Penitencia, y frecuentemente, aunque no tengáis conciencia de pecado grave, porque en la Confesión vuestra alma se fortalecerá para combatir con alegría las batallas de la paz, para la gloria de Dios y la salvación de las almas.

La juventud es la edad del inconformismo, de las rebeldías, de las ansias de todo lo que es bello, y bueno, y noble. Por eso, es joven de verdad quien mantiene vivos en su espíritu estos impulsos, aunque el cuerpo se desgaste por el paso del tiempo; y al contrario, es viejo —aunque tenga pocos años— quien se deja subyugar por la rutina, por el egoísmo, por la vejez del pecado. El Señor espera vuestra rebeldía juvenil, que yo bendigo con mis manos de sacerdote, contra todo lo que intente apartaros del cumplimiento de la ley de Cristo, que es un yugo suave y ligero[15].

Amad, amad a Dios y a los hombres, que el Amor es el nuevo nombre de la rebelión contra el mal

Rebelaos contra los que pretenden inculcaros una visión materialista de la vida. Rebelaos contra los que intentan apagar, con mentiras que narcotizan el espíritu, vuestras ansias de verdad y de bien. Rebelaos contra los torpes mercaderes del sexo y de la droga, que tratan de enriquecerse a vuestra costa. Rebelaos contra los que quieren aprovecharse de vuestra juventud y de vuestra carga ideal, para perpetuar sistemas opresivos de la dignidad humana. Rebelaos contra los que intentan arrancar a Dios de vuestras mentes y de vuestras vidas, de vuestra familia, de vuestro lugar de estudio o de trabajo.

¿Y qué significa esta rebelión a la que os invito? Quiere decir negar obediencia a esa siembra de males e injusticias. Quiere decir no ausentarse de tomar posición clara, no quedarse en una ambigua neutralidad ante las imposiciones que mortifican la dignidad del hombre. Quiere decir, y ésta es la rebelión de los hijos de Dios, no tener miedo a dar testimonio de la Cruz de Cristo ante un mundo arraigado en el egoísmo. Rebelaos ante los falsos profetas de la paz, que claman contra la guerra y, a la vez, financian la matanza de los que están por nacer. Amad, amad a Dios y a los hombres, que el Amor es el nuevo nombre de la rebelión contra el mal. Amad la Verdad que se nos ha manifestado en Cristo, que éste es el modo cristiano de rebelarse contra las tinieblas del error.

Un secreto. —Un secreto, a voces: estas crisis mundiales son crisis de santos

El mundo necesita esta rebeldía vuestra: una rebeldía para la paz. La Iglesia la espera. Y el Papa desea urgir en vosotros este sentido de responsabilidad y compromiso con los valores morales, cuando —en la Carta que os ha escrito en estos días— os invita a poneros ante Cristo para dialogar sinceramente con Él, sin miedo a las posibles exigencias que quiera plantearos. A la pregunta de aquel joven que tenía profundas inquietudes en su corazón —«¿Qué obras buenas debo hacer para alcanzar la vida eterna?»[16]—, el Señor contestó: «Guarda los mandamientos»[17]. Es una primera respuesta que Jesús dirige a todos sin excepción. Luego añadió: «Si quieres ser perfecto, anda y vende cuanto tienes, y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Y ven después, y sígueme»[18]. Aquel muchacho no supo corresponder a la llamada de Dios: y se fue triste, porque «la tristeza es la escoria del egoísmo»[19], la aliada del demonio. Que no suceda esto con ninguno de vosotros. Con palabras del Papa, os digo a cada uno «que si tal llamada llega a tu corazón, no la acalles. Deja que se desarrolle hasta la madurez de una vocación. Colabora con esa llamada a través de la oración y la fidelidad a los mandamientos. “La mies es mucha!” (Mt 9, 37), y hay una gran necesidad de que muchos oigan la llamada de Cristo [...]. El “sígueme” de Cristo se puede escuchar a lo largo de distintos caminos, a través de los cuales andan los discípulos y los testigos del divino Redentor»[20].

Corresponded a las esperanzas que el Romano Pontífice deposita con tanta confianza en vosotros, los jóvenes. Demostrad con vuestras vidas que sí, que estáis decididos a pelear valerosamente en vuestro interior, para contribuir así a la causa de la paz. Que, en lo que esté a vuestro alcance, no queráis levantar barreras que os separen de Nuestro Padre Dios ni de nuestros hermanos los hombres. Procurad ser cristianos cabales, hombres y mujeres como Dios manda. En otras palabras, esforzaos por responder con vigor y entusiasmo a la llamada divina, que os invita a ser santos. Es el mensaje, perennemente actual, que se contiene en una palabras del Fundador del Opus Dei, que muchos de vosotros habréis leído y meditado. «Un secreto. —Un secreto, a voces: estas crisis mundiales son crisis de santos.

—Dios quiere un puñado de hombres “suyos” en cada actividad humana. —Después... “pax Christi in regno Christi” —la paz de Cristo en el reino de Cristo»[21].

Acudamos a la Virgen Santísima, Regina pacis, Reina de la paz. Para que, con su intercesión maternal, nos obtenga —a cada uno de nosotros, y al mundo entero— este don divino, tan propio de los hijos de Dios.


[1] Is 2, 3-4; 11, 9.

[2] Cfr. Is 32, 17.

[3] Jer 6, 14.

[4] San Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 8-XII-1984, n. 1.

[5] Mt 15, 19.

[6] Is 66, 12.

[7] San Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 8-XII-1964, n. 3.

[8] San Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 8-XII-1984, n. 10.

[9] San Josemaría Escrivá de Balaguer, Camino, n. 308.

[10] San Juan Pablo II, Carta apostólica con ocasión del Año Internacional de la Juventud, 31-III-1985, n. 15.

[11] Job 7, 1.

[12] San Juan Crisóstomo, Catequesis III, 8.

[13] San Juan Crisóstomo, Catequesis III, 9.

[14] Concilio Vaticano II, decr. Presbyterorum Ordinis, n. 5.

[15] Cfr. Mt 11, 30.

[16] Mt 19, 16.

[17] Ibid. 17.

[18] Ibid. 21.

[19] San Josemaría Escrivá de Balaguer, Amigos de Dios, n. 92.

[20] San Juan Pablo II, Carta con ocasión del Año Internacional de la Juventud, 31-III-1985, nn. 8-9.

[21] San Josemaría Escrivá de Balaguer, Camino, n. 301.

 

 

San José

Daniel Tirapu

San José con la Virgen y el Niño.

photo_camera San José con la Virgen y el Niño.

San José, esposo de María, padre nutricio de Jesús. Sabemos poco de José, son casi más importantes sus silencios.

Un hombre trabajador, joven, a veces lo ponen muy viejito como si sólo así se pudiese ser casto, muy enamorado de su mujer y de su hijo. Es un hombre con iniciativa; Dios le habla en sueños (cualquiera de nosotros habría pensado qué sueño tan raro), pero no le dice todos los detalles.

Toma decisiones, cuida de María, de Jesús. Tiene un borrico, que sería como el utilitario de la época. Enseña a Jesús a trabajar, sin milagritos, con sudor. Es discreto. Un buen ejemplo para el padre de familia normal y el trabajador normal. José, vio a Jesús, a quien tantos reyes hubiesen querido ver, y no sólo le vio sino que lo abrazó, le peinó, le vistió, le besó.

 

 

El viaje que marcó el futuro de la Iglesia

El viaje que marcó el futuro de la Iglesia

Por Luis Fernando Valdés

Hace 55 años, el Papa Pablo VI realizó un viaje a Tierra Santa, que cambió el paradigma del pontificado romano. Aunque han pasado los años, ¿por qué sigue presente este gesto que marcó el rumbo de la Iglesia contemporánea?

El contexto

Estaba muy reciente el Concilio Vaticano II, que tuvo la misión de establecer las pautas de la nueva relación de la Iglesia católica con el mundo contemporáneo. Quedaba, entonces, la enorme tarea de llevar a la práctica esos principios, y no había antecedentes de cómo hacerlo.

El Pontífice de ese momento era Pablo VI, quien tuvo la intuición de que con un viaje a Tierra Santa podía dar varios mensajes fundamentales sobre la paz, el ecumenismo y la relación de la Iglesia con los judíos, en un contexto que, por sí mismo, fuera un gran signo para reforzar sus discursos.

El primer viaje apostólico

El Papa anunció con un mes de anticipación que visitaría la tierra de Jesús del 4 al 6 de enero de 1965. Hasta ese momento, los pontífices no solían viajar y por eso resultó novedosa y revolucionaria esta iniciativa de Pablo VI.

Sería Juan Pablo II quien nos acostumbraría a que viajar por todo el mundo es lo «normal» para un Papa. Por eso, podemos decir que este viaje de Pablo VI fue decisivo para la Iglesia, porque estableció un nuevo modo de cercanía entre un Pontífice y los fieles católicos del mundo entero.

Un gran encuentro ecuménico

El diálogo y la reconciliación entre las diversas confesiones que creen en Jesucristo, como Dios y Señor, es lo que se llama «ecumenismo». Tras casi un milenio de desencuentros entre católicos y ortodoxos, el Concilio Vaticano II impulsó el desarrollo del diálogo ecuménico entre ambas confesiones.

Fue el 5 de enero cuando, en el Monte de los Olivos, Pablo VI se reunió con Atenágoras, el Patriarca de Constantinopla, líder de las Iglesias ortodoxas, proveniente de Grecia. Un gran abrazo y la oración del Padrenuestro en la lengua oficial de cada Iglesia, latín y griego, fueron el inicio de muchos encuentros futuros.

Juan Pablo II se reuniría después con casi todos los patriarcas de las Iglesias ortodoxas, y 51 años más adelante, en febrero de 2016, el Papa Francisco tendría un histórico encuentro con un patriarca ruso, Cirilo, en Cuba, pues era la primera vez que se encontraban un obispo de Roma y un patriarca de Moscú.

Un Papa con sentido del futuro

Pablo VI, canonizado en 2018 por Francisco, fue un hombre con grandes cualidades humanas y espirituales. Tuvo la poco común cualidad de saber visualizar los problemas que sobrevendrían al mundo y, por eso, supo proponer respuestas «proféticas», es decir, que se adelantaban a su propia época.

Él mismo comprendió que este viaje a Tierra Santa marcaba una nueva época y así lo manifestó a su regreso a Roma, aquel 6 de enero. En su mensaje afirmó que esa visita apostólica no fue «solamente un hecho singular y espiritual», sino que «se ha transformado en un acontecimiento que puede tener gran importancia histórica».

Y luego explicó cuál era esa importancia histórica. Se trataba, quizá, de «un comienzo de nuevos eventos que pueden ser grandes y benéficos para la Iglesia y para la humanidad». Y así fue. Primero Juan Pablo II, luego Benedicto XVI y ahora Francisco han sido protagonistas de la paz, del ecumenismo y de la justicia social, precisamente a través de sus viajes apostólicos.

Epílogo

San Pablo VI es un personaje que las nuevas generaciones debemos redescubrir. Su profunda visión del mundo desde la fe hizo posible el gran diálogo actual entre la Iglesia y la sociedad contemporánea.

Sus viajes y sus escritos fueron una gran base para la evangelización, el ecumenismo, la paz y la justicia de las que han seguido predicando sus sucesores. Y todo esto se puso en marcha hace 55 años, en aquel viaje del Papa Pablo a Jerusalén.

 

 

¿Existen evidencias arqueológicas e históricas del nacimiento de Cristo?

 

El relato bíblico de la Natividad contiene numerosas referencias históricas y descripciones de lugares y costumbres específicas que coinciden con lo que sabemos de esa época

Cada año durante las fiestas de Navidad vuelven las mismas preguntas sobre la autenticidad de lo narrado por los evangelios. Quizás porque la Navidad se ha secularizado enormemente en Occidente (o quizás debido a su asociación con el ficticio Santa Claus), muchas personas miran la Navidad como una historia igual de ficticia.

Después de todo, sin fe es difícil aceptar la visión de los ángeles que tuvieron los pastores, los Reyes que recorrieron tan larga distancia para visitar a un bebé y el parto de una virgen.

Aunque a muchos les gustaría descartar la validez de los relatos evangélicos de la Natividad, probablemente no se dan cuenta de que los dos registros más antiguos del nacimiento de Cristo proceden de fuentes fiables.

Mateo pasó años siguiendo a Cristo y disfrutó de una experiencia en primera persona de las historias, y Lucas fue un historiador que investigó cuidadosamente las declaraciones de los apóstoles hablando con personas que estuvieron presentes en los acontecimientos.

El relato bíblico de la Natividad contiene numerosas conexiones históricas y descripciones de lugares y costumbres concretas que coinciden con lo que se sabe de aquella época. El pastor Bryan Windle de la iglesia  Island Bible Chapel, cree que es posible determinar la credibilidad de la historia de Navidad examinando estas conexiones, junto con las pruebas arqueológicas de las regiones donde tuvo lugar la Natividad.

 

La existencia de Nazaret

Un argumento común contra la historia de la Natividad es que Nazaret no existió en el siglo I como la describe la Biblia. Este fue el tema del libro de René Salm, The Myth of Nazareth, The Invented Town of Jesus [El mito de Nazaret, el pueblo inventado de Jesús]. Para ser justos con Salm, había muy poca evidencia arqueológica de la Nazaret del siglo I cuando escribió el libro.

Sin embargo, excavaciones arqueológicas recientes han apoyado el registro bíblico, ya que ahora tenemos abundantes pruebas que avalan la presencia judía en el lugar en el siglo I.  Las excavaciones arqueológicas han descubierto silos de almacenamiento y cisternas de tiempos de Jesús, además de dos “casas con patio” del siglo I, una con puertas y ventanas todavía intactas.

Windle señala que el doctor Ken Dark, arqueólogo jefe del proyecto, ha presentado pruebas de una antigua veneración cristiana en el lugar, sugiriendo que podría haber sido el hogar de la infancia de Jesús.

 

El censo en Belén

En Lucas 2,1-4, César Augusto emite un decreto para realizar un censo nacional, el primero de su tiempo, siendo Quirino gobernador de Siria. Dos de estos puntos se han discutido: que no hubo ningún censo realizado en tiempos del nacimiento de Cristo (poco antes de la muerte del rey Herodes), y que Quirino no fue gobernador de Siria por entonces.

El problema se debe sobre todo a un error de imprenta en 1544 en la copia de una crónica del historiador judeo-romano Josefo, que luego se repitió en posteriores manuscritos, sugiriendo la muerte de Herodes en el siglo IV a.C. En un examen reciente de los manuscritos de Josefo de la Biblioteca Británica y la Biblioteca del Congreso de EE.UU., todos los 29 manuscritos fechados antes del 1544 señalan la muerte de Herodes en el I a.C.

El doctor Andrew Steinmann, distinguido profesor de Teología y Hebreo de la Concordia University Chicago, ha rastreado la muerte de Herodes hasta la fecha del eclipse lunar total del 10 de enero del I a.C., y el nacimiento de Jesús en torno al III-II a.C. Además, otros registros romanos muestran que, en efecto, Quirino fue gobernador de Judea durante el censo realizado en el III a.C.

 

El nacimiento de Jesús en un establo

La basílica de la Natividad es un lugar popular de peregrinación durante la temporada navideña. Construida sobre una cueva en el 326 d.C., muchos creen que señala el lugar donde Cristo nació en un establo. Sin embargo, en ningún lugar del Evangelio se lee que naciera en un establo o un granero.

Lucas solamente dice que colocaron a Jesús en un pesebre y que no había más espacio en la posada. Cuando la gente escucha pesebre, de inmediato piensa en un establo, pero muchas casas de entonces disponían de pesebres dentro de la vivienda. Los arqueólogos han encontrado pesebres permanentes de piedra dentro de viviendas del siglo I que servían para alimentar a los animales destinados a sacrificio.

Es más, el arqueólogo Gary Byers ha señalado que la palabra que Lucas usa para “posada” es la palabra griega kataluma, una palabra que únicamente se emplea en otro lugar del Nuevo Testamento: en la historia de la Última Cena, donde se aclara mejor su traducción como “habitación de invitados” o “habitación superior”.

Si Lucas hubiera querido transmitir que se encontraban en una posada, habría empleado la palabra pandocheion, como hace en la historia del Buen Samaritano que lleva al hombre herido a un “albergue” o “posada” para viajeros.

Era habitual que en las casas de tiempos de Jesús hubiera habitaciones para invitados o una habitación libre arriba y, ya que se estaba realizando un censo entonces, parece razonable que muchos miembros de la familia hubieran vuelto a su hogar familiar, cosa que explicaría que no hubiera sitio para la Sagrada Familia.

Es probable que María y José estuvieran en una zona que sirviera de establo dentro de los límites de la vivienda, como una cueva, ya que las demás habitaciones ya se encontrarían ocupadas.

 

La visita de los pastores

Un poco más al norte de Belén había un lugar conocido como Migdal Eder, “la torre del rebaño”. Aunque la ubicación exacta se ha perdido, sabemos que se trataba de un lugar donde algunos pastores atendían a rebaños especiales destinados para sacrificio en el Templo. En Miqueas 4,8, hay una mención al lugar como “Torre del Rebaño”, curiosamente unas pocas líneas antes de profetizar el nacimiento del Mesías en Belén.

Por supuesto, no hay nada que confirme que los pastores que visitaron al Niño Jesús venían de aquí. Es probable que hubiera pastores cuidando de corderos pascuales la noche del nacimiento de Cristo. Entonces, parecería apropiado que los ángeles visitaran a los pastores para avisarles de la venida del Cordero Pascual definitivo.

 

La presentación de Cristo en el Templo

“Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: ‘Todo varón primogénito será consagrado al Señor’. También debían ofrecer un sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor”. (Lc 2:22)

El relato de la consagración de Cristo nos enseña dos cosas de la Sagrada Familia. Primero, que la Sagrada Familia era devota y respetaban cuidadosamente la ley. Segundo, que eran pobres, ya que Levítico 12,6 nos cuenta que el sacrificio de la purificación es un cordero de un año o, cuando la familia no podía permitirse un cordero, sacrificaba un pichón o una torcaza.

 

La visita de los Reyes Magos

En general se desconoce quiénes eran exactamente los “tres Reyes Magos” o los “tres sabios”. Mateo los describió con la palabra magoi, plural de magos, o magus. El diccionario de griego Thayer’s Greek Dictionary define magus como “el nombre dado por babilonios (caldeos), medes, persas y otros a los sabios, maestros, sacerdotes, médicos, astrólogos, videntes, intérpretes de sueños, augures, adivinos, hechiceros, etc.”.

Los magos que visitaron a Jesús debieron haber estudiado las Escrituras judías, ya que reconocieron las señales de varias profecías:

“Una estrella se alza desde Jacob, un cetro surge de Israel”. (Nm 24,17)

“Y tú, Belén Efratá, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial”. (Mi 5,1)

Contrariamente a la representación popular, los Reyes Magos no habrían estado allí para adorar al niño Jesús en la noche de la Natividad. Mateo usa la palabra griega paidion, que significa niño o niño pequeño, para describir a Jesús, no la palabra bebé.

El hecho de que Herodes estuviera matando a niños pequeños de dos años o menos, una decisión que tomó tras la información que recibió cuando los Reyes Magos vinieron en busca del Rey que acababa de nacer, sugiere que Jesús probablemente era un niño pequeño y no un recién nacido cuando llegaron los Reyes Magos.

Tampoco hay certeza de que fueran tres. Los Reyes Magos son representados como tres porque trajeron tres regalos: oro, incienso y mirra.

La descripción bíblica de la Natividad está rodeada de corroboración histórica. Aunque ninguna de estas conexiones demuestra de forma definitiva los eventos de la primera Navidad, sí demuestran que la Biblia es históricamente fiable. El resto depende de la fe.

 

 

¿Por qué una Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos?

 

Francisco ha propuesto “ir más allá de las divisiones”, “partir del bautismo que todos tenemos en común”, y “encontrar el modo de colaborar juntos para llevar la misericordia del Padre sobre la tierra”.

 

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos la celebran juntos protestantes, ortodoxos y católicos, y concluye el 25 de enero.

Francisco ha propuesto “ir más allá de las divisiones”, “partir del bautismo que todos tenemos en común”, y“encontrar el modo de colaborar juntos para llevar la misericordia del Padre sobre la tierra”.

El Papa Francisco ha reflexionado durante su catequesis semanal sobre la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que en estas fechas celebran juntos protestantes, ortodoxos y católicos, y que concluye el 25 de enero. 

 

Francisco ha propuesto “ir más allá de las divisiones”, “partir del bautismo que todos tenemos en común”, y “encontrar el modo de colaborar juntos para llevar la misericordia del Padre sobre la tierra”. 

 

 

RESUMEN DE LA CATEQUESIS EN ESPAÑOL

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

El texto de la primera carta de san Pedro que hemos escuchado, centra la reflexión de la Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos. El Apóstol se dirige a la primera generación de fieles para que tomen conciencia del don que han recibido por el bautismo. Del mismo modo, todos nosotros, durante esta Semana de Oración, estamos llamados a redescubrir nuestro bautismo, y a hacerlo juntos todos los cristianos, católicos, protestantes y ortodoxos, dejando atrás lo que divide.

 

Compartir el Bautismo significa que todos somos pecadores y que necesitamos la salvación que Dios nos ofrece, todos experimentamos la misma llamada a salir de las tinieblas e ir al encuentro de Dios lleno de misericordia.

 

Precisamente en el bautismo, nos sumergimos en la fuente de la misericordia y de la esperanza, de la que nadie está excluido, esta experiencia de gracia crea un vínculo indisoluble entre los bautizados, de modo que nos consideremos realmente hermanos y miembros de un solo pueblo de Dios, capaz de anunciar las maravillas que Él ha obrado a partir del testimonio sencillo y fraterno de la unidad, así como del compromiso mutuo de poner en práctica las obras de misericordia corporales y espirituales, realizando así nuestra común misión de transmitir a los otros la misericordia que hemos recibido, empezando por los pobres y abandonados.

 

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En esta Semana de Oración pidamos que todos los discípulos de Cristo encontremos el modo de colaborar juntos para llevar la misericordia del Padre a cada rincón de la tierra. Que Dios los bendiga.


Rome Reports

 

 

“Cómo hacer que te pasen cosas buenas”

Todos buscamos la felicidad, y esta búsqueda nos mantiene ocupados toda la vida. Lo que suele pasar es que nos equivocamos por el camino, buscamos donde no es, nos desviamos, nos dejamos deslumbrar por espejismos… Con frecuencia confundimos placer con felicidad, toda clase de placeres (compañía de otros, compras, comida, sexo…). La dopamina es la hormona del placer…pero también de la adicción. Ignorar esto suele ser uno de esos desvíos o callejones sin salida en nuestra búsqueda de la felicidad.

La doctora Marian Rojas, psiquiatra por la Universidad de Navarra, estuvo ayer en la primera sesión del año de nuestros I-WiL Lunch, presentando su libro “Cómo hacer que nos pasen cosas buenas”, que va ya por su octava re-edición. En sus propias palabras, la idea del libro surgió cuando “decidí indagar en el factor suerte, si realmente existía y si tenía algún componente emocional. Me gustaba mucho la frase que decía Séneca de que la suerte es donde se unen la preparación con la oportunidad. Entonces, pensé que una persona que esté bien preparada, puede ver mucho mejor una oportunidad. Este libro es mi propia versión sobre esto, una ecuación para atraer lo bueno a tu vida.”
Durante su ponencia hizo mucho hincapié en la búsqueda de la felicidad que hoy muchos hacen a través de las pantallas, aunque “las cosas buenas de la vida pasan en la vida real, no en la virtual”.  Afirmó que, en su consulta, detecta en los jóvenes una enorme apatía, por un lado, y por otro, una nula tolerancia a la frustración. Además, hemos olvidado que lo que de verdad nos llena es la sensación del trabajo bien hecho y el amor, las relaciones personales.

https://blog.iese.edu/nuriachinchilla/files/2019/01/marian-rojas-I-WiL-300x167.jpeg

Nos ayuda mucho saber que somos la suma de lo que los demás ven de mí, lo que yo creo que soy, la verdad sobre mí mismo y la e-imagen (lo que hay de mí en redes). Lo relevante no es la realidad, sino cómo interpreto yo la realidad, y para ello, según explicó Marian, debemos en primer lugar contar con un sistema de creencias que no sea limitante, o reducarlo si lo es.  Un segundo factor sería el estado de ánimo, que es determinante, y depende de muchos factores, como el sueño, la bioquímica, las circunstancias, el uso de alcohol, y de manera especialmente determinante, la actitud, que es de gran poder motivante, a poco que se sepa usar, porque “el optimismo es una decisión”. El Sistema Reticular Activador Ascendente (SRAA) sería el tercer elemento: ayuda a concentrar la atención en  que nos pasen cosas buenas; lo que sucede es que, habitualmente, podemos tenerlo distraído, por ejemplo con las pantallas. Para luchar contra esto, hace falta fuerza de voluntad y ser “maestros de nuestra atención”.

En su libro, la doctora Rojas habla también del sufrimiento y cómo este puede ser “una puerta de entrada a la felicidad”, por increíble que parezca. Aquí tiene un papel predominante el cortisol, del que habló más extensamente en la segunda parte de su ponencia.
El cortisol es una hormona que, en dosis pequeñas, nos ayuda a sobrevivir y a ser creativos en momentos de estrés, pero que, mantenida en el tiempo y de forma crónica, nos enferma y nos perjudica. Hoy en día, las cuatro actitudes que más nos elevan el cortisol son la cronopatía, es decir, la enfermedad de estar constantemente aprovechando el tiempo; el miedo a perder el control, especialmente del futuro, el perfeccionismo, que provoca que la gente sufra porque nunca está a la altura de sus expectativas y las pantallas, que nos hacen estar alerta de que algo puede llegar, un mail, un mensaje, una llamada, etc.

Y terminó la sesión con unas palabras para pensar:

“Cuando estés solo, cuida tus pensamientos. Cuando estés con amigos, cuida tu lengua. Cuando estés enfadado e irritado, cuida tu temperamento. Cuando estés en conflicto, cuida tus emociones. Cuando estés triunfando, cuida tu vanidad.”

Os dejo con una vídeo-entrevista a Marian en IESE:

 

 

Bebé nacido por reproducción asistida © Reproducción Asistida

Bebé nacido por reproducción asistida © Reproducción Asistida

¿Qué efectos secundarios sufren los niños nacidos por reproducción asistida?

Observatorio de Bioética – Universidad Católica de Valencia

enero 18, 2019 09:03Justo AznarBioética y defensa de la familia

Un amplio informe analiza diversos aspectos de los efectos secundarios que pueden darse en los niños nacidos por técnicas de reproducción asistida

La valoración bioética de la procreación asistida se mueve entre el innegable bien que supone proporcionar un hijo a una pareja que lo desea y los efectos adversos que esta práctica puede tener, tanto para la mujer gestante, como para los embriones producidos y para el niño nacido, todo ello, al margen de los problemas morales que se plantean y que, esencialmente, afectan a aquellas personas cuya vida tiene una visión trascendente y quieren que sus relaciones de pareja sean acordes a lo que el magisterio de la Iglesia Católica o de otras religiones propugnan en este campo.

Pero, al margen de este último colectivo, la valoración bioética de la reproducción asistida puede afectar a otras muchas personas, pues no hay que olvidar que desde 1978, año en el que nació la primera niña por fecundación in vitro, hasta nuestros días, han nacido más de 5 millones de niños utilizando estas técnicas y que su curva de crecimiento parece imparable, pues, además de por razones médicas  y sociales, la reproducción asistida, y las numerosas clínicas que se amparan bajo su paraguas, son un campo médico que proporciona pingües beneficios económicos, por lo que, su desarrollo está también propiciado por este interés pecuniario.

Pero volviendo a la reflexión bioética, hemos señalado que son fundamentalmente tres los aspectos negativos que hay que considerar, siendo el tercero de ellos, las consecuencias adversas que pueden padecer los niños nacidos por estas técnicas, al que vamos a referirnos.

Para ello, fundamentaremos nuestra evaluación en una amplia revisión publicada recientemente que aborda el tema con rigurosidad científica y amplia información bibliográfica.

Antes de entrar de lleno en ello, conviene hacer una matización previa. En muchos trabajos que hacen referencia Grandes prematuros, aumenta su supervivencia con 23-24 semanas de gestación, lo que abre un importante debate ético sobre la reanimación en prematuros.a este tema se atribuye gran parte de los efectos adversos que se dan en los nacidos por reproducción asistida al gran porcentaje de embarazos gemelares que se producen utilizando estas técnicas; pero en el trabajo que se comenta se analizan pormenorizadamente dichos efectos en embarazos portadores de un solo feto, lo que da al mismo una singular relevancia.

En este Informe se analizan diversos aspectos de los efectos secundarios que pueden darse en los niños nacidos por técnicas de reproducción asistida. Entre ellos:

  1. Complicaciones obstétricas y perinatales

En este apartado los autores analizan 14 estudios, concluyéndo que los niños nacidos en estas circunstancias presentan trastornos obstétricos y perinatales adversos en mayor proporción que los nacidos por vía natural. Entre ellos, bajo peso en el nacimiento, prematuridad, menor edad gestacional, elevado porcentaje de niños nacidos muertos, aumento de la mortalidad perinatal y mayor número de admisiones en cuidados intensivos neonatales. También en la madre se observan con mayor frecuencia problemas hipertensivos, ruptura prematura de membranas, diabetes gestacional, necesidad de inducción del parto, e incluso mayor porcentaje de cesáreas. De todo ello, se concluye que ciertamente existe un incremento de problemas adversos perinatales utilizando estas técnicas.

Sin embargo, si es por causa de la propia técnica, o por problemas asociados a los padres, no está totalmente esclarecido, aunque si los niños nacen a partir de gametos donados, esta última causa podría ser excluida.

Los autores concluyen que, tomando en consideración todo lo anteriormente referido, parece que las características parentales y los procederes técnicos utilizados contribuyen a aumentar los efectos adversos en los niños nacidos por técnicas de reproducción asistida de embarazos de un solo feto.

  1. Defectos al nacimiento

Igualmente, tras analizar diversos metaanálisis, se muestra que los niños nacidos por técnicas de reproducción asistida tienen un 30-40% mayor probabilidad de padecer malformaciones al nacer, cuando se comparan con niños concebidos por vía natural. Sin embargo, no está totalmente esclarecido si ello se puede deber a aspectos técnicos relacionados con la reproducción asistida o a problemas asociados a la propia infertilidad de los padres.

Al igual que en el apartado anterior, los autores concluyen afirmando que valorando todos los aspectos evaluados se puede decir que, los niños nacidos tras reproducción asistida de embarazos de un solo feto, presentan un riesgo aumentado de efectos adversos al nacimiento, y que esto puede estar relacionado con trastornos en los propios padres del niño, así como con la metodología técnica que estas prácticas conllevan.

  1. Trastornos de crecimiento y desarrollo

Mother to child transmission of HIV. The panorama has been changing drastically, now vertical transmission has been practically resolvedUn amplio número de estudios evalúan la posibilidad que se puedan presentar problemas médicos durante el desarrollo de estos niños, mostrado resultados conflictivos, aunque la mayoría de ellos no detectan ninguna diferencia en el crecimiento y desarrollo de los niños nacidos por técnicas de reproducción asistida y de los nacidos por concepción natural; aunque, tomados todos los estudios evaluados en conjunto, sí que parece existir un ligero aumento de casos de parálisis cerebral en los niños nacidos por reproducción asistida, aunque todo ello necesita ser confirmado por estudios más amplios.

  1. Aumento de riesgo de cáncer

La gran mayoría de los estudios evaluados muestran que los niños nacidos por procreación asistida no muestran mayor riesgo de padecer cánceres durante su vida, que los nacidos por vía natural.

  1. Posibilidad de padecer enfermedades crónicas

Hasta el momento actual son escasos los estudios realizados en este sentido, y las conclusiones obtenidas no son muy clarificadoras, siendo necesarios estudios adicionales para saber si por diversos mecanismos epigenéticos estos niños pueden mostrar mayor incidencia de enfermedades crónicas a lo largo de su vida, que los concebidos por vía natural.

Conclusión

Indudablemente el mayor número de embarazos gemelares por el uso de técnicas de procreación asistida puede favorecer la existencia de problemas adversos en los niños nacidos, pero, además de ello, también en los niños nacidos de embarazos de un solo feto existe un riesgo de efectos adverso obstétricos y perinatales aumentado cuando se compara con los niños nacidos por vía natural.

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Justo Aznar

Director del Instituto de Ciencias de la Vida

Universidad Católica de Valencia

 

Los jóvenes y la familia

Silvia del Valle Márquez

5 tips para que los jóvenes no se desapeguen, se involucren y defiendan su vida familiar.

Los jóvenes y su importancia en la unión familiar

En la actualidad está muy deteriorado el concepto de familia por lo que nuestros hijos y, sobre todo, los jóvenes ya no quieren participar en la vida familiar y, por supuesto, tampoco quieren formar sus propias familias.

Debemos transmitirles, con nuestro testimonio, que la familia es la célula básica de la sociedad y que es necesario defenderla a toda costa.

Para eso te dejo mis 5 tips para que los jóvenes quieran y defiendan la vida familiar.

Primero. Que comprendan la importancia de la familia.
A pesar de lo que la sociedad nos marca o nos invita a pensar, debemos compartir con nuestros hijos y con los jóvenes en general, la importancia de la vida familiar.
La familia es la célula básica de la sociedad y si es atacada, estamos deteriorando a la sociedad misma.
Es por esto que debemos defenderla de los conceptos que la ideología de género nos quiere imponer.
La familia está formada por un hombre y una mujer que se unen por amor para procrear hijos. Sé que no siempre se dan las condiciones ideales de familia y que puede haber variaciones en este concepto, como las familias monoparentales que, por circunstancias ajenas a la misma familia, han tenido que funcionar de forma excepcional, o aquellas que por malos entendidos dejan de estar unidas; pero que siguen siendo una familia.
Pero jamás podremos aceptar el concepto que nos quieren imponer de llamar familia a las uniones entre personas del mismo sexo, o uniones con animales o cualquier otro modelo que se quiera presentar que no sea el modelo original.
Muchas veces se cae en el error por la ignorancia, pero si nosotros les damos los conceptos claros a nuestros hijos, será más difícil que les puedan cambiar sus principios.

Segundo. Que la vida familiar sea atractiva para ellos.
Si lo que se vive en familia son gritos, pleitos y sombrerazos, seguro que no será atractivo para los jóvenes, pero si lo que se vive es un ambiente lleno de alegría, compañerismo y amor, seguro que ellos mismos querrán formar su propia familia.
Además de que estarán dispuestos a defender la familia de forma activa.
Para esto es necesario tomar en cuenta las actividades y gustos de cada miembro de la familia y tratar de empatarlos para lograr una sana convivencia familiar.

Tercer. Que vean coherencia en la familia.
Es importante que los jóvenes vean coherencia de parte nuestra.
Así que debemos pensar muy bien lo que decimos y lo que hacemos ya que nuestros hijos nos observan en todo momento.
Y los jóvenes también necesitan de nuestro testimonio viendo que hacemos lo que decimos y decimos lo que pensamos.

Cuarto. Que tengan un entorno familiar sano y rodeado de otras familias.
Es necesario que formemos un cerco de familiaridad en torno a nuestra familia ya que así es más fácil que se logre desarrollar la vida familiar en un ambiente sano.
Además de que, si nos rodeamos de familias afines a la nuestra, es más fácil que se formen nuevas familias con nuestros principios y valores.

Y quinto. Que nuestro testimonio les invite a formar su propia familia.
¡¡¡Claro!!! Si nuestros hijos ven que aún se puede vivir en familia, que papá y mamá se aman y se respetan; que se tiene problemas y diferencias pero que se solucionan dialogando; que se busca siempre el bien del otro antes que el propio; etc., entonces verán que es posible vivir en familia en medio de la sociedad tan revuelta que nos ha tocado vivir.

Nuestros hijos necesitan testimonios y ejemplos; modelos a seguir que les inspiren y les motiven a hacer un plan de vida donde la familia tenga un lugar preponderante y donde se busque respetar la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

¡Jóvenes, la familia es importante y necesitamos de ustedes para salvaguardarla!

 

 

Hombre y mujer, complementarios. Sobre el género

Con motivo de los pactos políticos en Andalucía, el tema del “género” ha saltado repetido en los  medios de comunicación. Por otra parte, aparece el debate sobre la “ideología de género”,  una ideología que coloniza las mentes, sobre todo infantiles,  y se vale de la imposición y, hasta ahora,  del silencio forzado. Está implantada en la Enseñanza de casi todas nuestras comunidades autónomas (excepto en  Asturias, Cantabria, la Rioja y Castila y León),   sin haber  contado con  el beneplácito de profesores ni de padres, y ha llevado a polémicas e incluso litigios y manifestaciones ( hubo juicio por su negativa a introducirla en el Colegio Juan Pablo II, de Alcorcón,  ganado, el litigio,  por el Colegio en el Tribunal Supremo; manifestación masiva, en Navarra). El gobierno quiere implantarla por ley en la enseñanza de todo el territorio nacional, pese a ser inconstitucional.  No tolera el pluralismo ni el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones religiosas y morales. Se trata, además,  de una ideología no respetuosa con la ciencia:  no tiene en cuenta las diferencias del hombre y la mujer, distintos y complementarios. Nadie podrá negar que, en cada una de las célula del cuerpo femenino, están presentes los cromosomas XX, y los cromosomas XY en cada célula del varón, y hay evidencias de la existencia de genes diferenciados por el sexo que están implicados en el funcionamiento cerebral.  Ningún tratamiento hormonal ni la cirugía pueden cambiarlo ( sólo, la apariencia).  El sentimiento, que prima en la ideología de género, no marca la sexualidad humana, que es binaria (varón y hembra). Como es acientífica y contraria a la razón, al sentido común, esa ideología tratan de imponerla mediante la violación, de hecho,  del derecho a la libertad de expresión en ese punto, y a mecanismos de castigo. En realidad, lo que buscan los lobbies del género, con el apoyo de la ONU, de algunas multinacionales farmacéuticas  y masones muy adinerados, es el control de la población.

Josefa Romo

 

 

Amor y coraje renovados

El domingo 11 de noviembre tuvo lugar el Día de la Iglesia Diocesana. Dia que nos invita a tomar conciencia de la realidad de nuestra iglesia más cercana. Con este motivo cada diócesis hizo un ejercicio especial de transparencia, poniendo cifras y rostros a realidades muy diversas, donde cada euro que se invierte rinde mucho más de lo habitual, porque muchas personas entregan lo más valioso de sí para ponerlo al servicio del que más lo necesita.

Que la Iglesia resulte incómoda a los poderes de este mundo no es nada nuevo. Tampoco lo es que esos poderes pongan sus medios de propaganda al servicio de la ideología, ni que arremetan obsesivamente contra ella, con mentiras y medias verdades. Por eso el amor y el coraje que los católicos debemos poner en las obras que emprendemos deben ser renovados cada día, especialmente en un contexto hostil como el que estamos viviendo.

Jaume Catalán Díaz

 

 

No se está obligado a manifestar aquello en que no cree

El Supremo británico falla a favor de los reposteros que rehusaron hacer una tarta con un lema de apoyo al matrimonio gay.

Los dueños de una pastelería de Belfast que fueron multados por no querer hacer una tarta con la leyenda "Apoya el matrimonio gay" han ganado finalmente su apelación ante el Tribunal Supremo del Reino Unido. Por unanimidad, los jueces han dictaminado que los recurrentes no cometieron discriminación y que tienen derecho a no expresar mensajes contrarios a sus convicciones. Los esposos Amy y Daniel McArthur, que regentan la pastelería As-hers, en Belfast, ofrecen tartas decoradas con motivos y leyendas elegidos por los clientes.

La sentencia dice que los McArthur no incurrieron en discriminación, porque no rechazaron el encargo de Lee por su condición de homosexual o su postura favorable al matrimonio gay, lo cual habría sido ilegítimo. "Su objeción era contra el mensaje de la tarta, no contra ninguna característica personal del cliente". Pues el mensaje no era inseparable de la orientación sexual de Lee: puede ser defendido, y de hecho lo es, por personas de otra orientación.

En cambio, la actuación de los McArthur está amparada por la libertad de pensamiento, conciencia y religión, y por la libertad de expresión. Las dos, señalan los jueces, incluyen el derecho a no ser obligado a manifestar creencias que uno no sostiene.

Pedro García

 

 

Sólo reclama libertad

Los obispos españoles, en plena comunión con el Papa Francisco, han elegido al obispo auxiliar de Valladolid, monseñor Luis Argüello García, como nuevo Secretario General de la Conferencia Episcopal. Para este delicado servicio han elegido un obispo ha sido artífice de comunión dentro de la Iglesia a la que le ha tocado servir. Sus especiales cualidades, de palabra y de presencia pública, le capacitan para ayudar a que la Iglesia afronte los retos de este momento histórico. Monseñor Argüello se ha referido a una Iglesia en salida misionera, que cultiva la alegría que nace de experimentar cada día la misericordia de Dios, que busca establecer un diálogo leal y sincero con toda la sociedad y que puede ayudar a vertebrarla y a fortalecer sus alianzas básicas. Una Iglesia que no busca privilegio alguno, que sólo reclama libertad para ofrecer el testimonio de la fe y de la esperanza cristiana, y el servicio de la caridad.

Jesús D Mez Madrid

 

 

 

Los españoles, América y la esclavitud

                                El día en que esto escribo me llega un correo electrónico del que copio el texto siguiente: “Entre 1550 y 1551 se celebró en Valladolid (España) una de las reuniones de sabios más importantes de la historia, cuyas conclusiones revolucionaron la forma en que era considerado el ser humano. En aquellos meses, el imperio español que había logrado la hazaña sin precedentes de conquistar un continente en medio siglo, tuvo la valentía de frenar su expansión para definir un aspecto esencial de su acción en América: ¿qué consideración debían tener los pueblos conquistados? Allí hablaron los mayores detractores de la presencia española en América, así como sus más enérgicos defensores. Discutieron si España, como habían hecho todos los imperios conocidos desde el principio de los tiempos, tenía derecho a someter a esclavitud a los aztecas, mayas, incas y el resto de pueblos que habitaban aquellas tierras a la llegada de los españoles. La revolucionaria decisión fue, ni más ni menos, que la confirmación de que los españoles de origen y los habitantes de las nuevas provincias del imperio hispánico debían ser tratados en pie de igualdad, por su dignidad inherente como seres humanos e hijos de Dios. Por tanto, se prohibió la esclavitud, una inhumana práctica que estuvo vigente en las naciones occidentales hasta bien entrado el siglo XIX”.

                                Poco o nada se ha difundido esta especie de “asamblea mundial del mundo de entonces”; y aunque luego cada “gobernante o gobernantillo”, hiciese en su territorio lo que le diera la gana, pero la verdad es que hoy, muchos de aquellos territorios de habla española, están regidos por nativos descendientes de los de entonces y sus poblaciones han crecido de forma “normal”; en detrimento de las otras colonias dominadas por países al norte de “los Pirineos”; para muchos de los cuales, “el mejor indio fue el indio muerto”. Las primeras universidades modernas fundadas en América, las fundaron españoles y por tanto; “no debieron ser en conjunto tan malos o perversos como dicen de esa leyenda negra encasquetada a España, como si los otros del norte, hubiesen sido almas piadosas y caritativas con los nativos”.

                                LA ESCLAVITUD: En realidad la misma no ha desaparecido a pesar de estar ya en el denominado “siglo veintiuno”; hoy se sigue esclavizando al hombre y mujer (incluso a niños que y por ejemplo, son los que recolectan hoy en África el valiosísimo cacao, para la obtención del aún más valiosísimo chocolate que consume todo el mundo… y a esos niños, sólo se les paga con una comida más mala que buena; y los gobernantes del mundo de hoy, se siguen “tocando los cojoness” como si tal cosa. Podría hablar mucho más de los esclavos de hoy, pero el que quiera saber más, que busque datos en la red, que “los hay para hincharse”… Es más, hoy y como siempre, hay “esclavos voluntarios”, que venden su libertad junto a la poca dignidad que poseen, más o menos como lo hicieran los que relata “La Biblia, plato de lentejas incluido”; así es que esclavos hubo siempre, los hay hoy y los habrá… “vete a saber por cuantos milenios más”.

                                Pero es que hay más… Es la propia Naturaleza la que permite el que algunos de sus creados, considerados inferiores, tengan esclavos… entre ellos las pequeñas hormigas y no sé cuantos más… “y es que la libertad, la plena y hermosa libertad, sólo está al alcance de muy pocos inteligentes que en realidad no llegan a disfrutarla plenamente… puesto que de alguna forma o manera terminan esclavizados por algo, o maniatados por alguno o algunos miedos que todos padecemos”.

            Oficialmente en España existió la esclavitud hasta 1880, puesto que el proceso fue así… “En el siglo XIX, la presión del gobierno británico, que había abolido la esclavitud en 1807, y de los países europeos que le siguieron en el Congreso de Viena (1815), llevaron a Fernando VII a prohibir la trata en 1817. Pero la abolición efectiva no se produjo hasta 1870 (en la Península), 1873 (en Puerto Rico) y 1880 (en Cuba). Recordemos que esos dos países americanos, entonces eran también “España”.

NOTA: Junta de Valladolid es la denominación habitual del célebre debate que tuvo lugar en 15501551 en el Colegio de San Gregorio de Valladolid, dentro de la llamada polémica de los naturales (indígenas americanos o indios), y que enfrentó dos formas antagónicas de concebir la conquista de América, interpretadas románticamente como la de los defensores y la de los enemigos de los indios: la primera, representada por Bartolomé de las Casas, considerado hoy pionero de la lucha por los derechos humanos; y la segunda, por Juan Ginés de Sepúlveda, que defendía el derecho y la conveniencia del dominio de los españoles sobre los indígenas, a quienes además concibe como naturalmente inferiores. No hubo una resolución final, aunque fue el inicio de un cambio que se tradujo en más derechos para los indígenas. (Wikipedia)

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)