Las Noticias de hoy 03 Enero 2019

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    jueves, 03 de enero de 2019     

Indice:

ROME REPORTS

Audiencia general, 2 de enero de 2019 – Catequesis del Papa

Padre Nuestro: La oración “es un diálogo íntimo con el Padre que nos ama”

Artistas del Circo Cubano actúan para el Papa: “La belleza siempre nos acerca a Dios”

Oficina de Prensa Vaticana: El nuevo director agradece el apoyo y la confianza

LA PROFECÍA DE SIMEÓN: Francisco Fernandez Carbajal

“Cristo me dice y te dice que nos necesita”: San Josemaria

Al encuentro de Jesús: L. Fernández Vaciero

Los Reyes Magos son verdad: Javier López

“Artesanos de paz, para un año nuevo”: + Felipe Arizmendi Esquivel Obispo Emérito de San Cristóbal de Las Casas

Lo que enseña el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia sobre la política y la paz

¡Llegaron los Reyes Magos!: Silvia del Valle Márquez

Cerebro y drogas.: Dr.Jose Luis Velayos

La mula y el buey junto a Jesús en el pesebre – Joseph Ratzinger

 La violencia está ahí. Necesitamos evolucionar hacia la paz.: José Manuel Belmonte

Ano Novo: Carolina Ramos - Brasil

LA ECONOMÍA INMATERIAL Y EL FIN  DEL CAPITALISMO: Dr. Hugo SALINAS

PARA UNA PEDAGOGÍA DE LA INCOHERENCIA: René Mondragón

En la excelencia cuentan los resultados: Suso do Madrid

 “sinhogarismo”: José Morales Martín

Una Iglesia para y por las familias: Domingo Martínez Madrid

Pensamientos y reflexiones 206: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

Audiencia general, 2 de enero de 2019 – Catequesis del Papa

Padre Nuestro: “Basta con ponernos bajo la mirada de Dios”

enero 02, 2019 20:55Rosa Die AlcoleaAudiencia General

(ZENIT – 2 enero 2019).- “No sean como los hipócritas que, en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, les gusta orar de pie, ser vistos por el pueblo”, ha recordado el Papa Francisco del Evangelio de San Mateo. “Cuando vayas a orar, entra en tu aposento, y después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto”. (Mt 6: 6).

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/or190102101928_00255-413x275.jpgEl ‘Padre Nuestro’, ha dicho, también puede ser una oración silenciosa: basta con ponernos bajo la mirada de Dios, para recordar el amor del Padre, y esto es suficiente para cumplir.

La audiencia general de esta mañana tiene lugar a las 9:20 horas, en el aula Pablo VI, donde el Santo Padre Francisco se ha reunido con grupos de peregrinos y fieles de Italia y de todo el mundo.

En su discurso en italiano, el Papa, al reanudar el ciclo de catequesis en ‘Padre Nuestro’, centra su meditación en “En el centro del discurso de la montaña” (Del Evangelio según Mateo 6, 5-6).

“¡Qué bueno pensar que nuestro Dios no necesita sacrificios para ganar su favor! No necesita nada nuestro Dios: en la oración, solo pide que mantengamos abierto un canal de comunicación con Él para descubrir siempre a sus amados hijos”, ha señalado Francisco.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/20190102111906_1264-413x275.jpgDespués de haber resumido la catequesis en varios idiomas, el Pontífice ha dirigido unas palabras a los diferentes grupos de peregrinos en varios idiomas. La audiencia general ha concluido con el canto del Pater Noster y la bendición apostólica del Santo Padre.

A continuación ofrecemos la catequesis completa del Papa Francisco, pronunciada hoy en la audiencia general:

***

Catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y buen año!

Continuamos nuestra catequesis sobre el ‘Padre Nuestro’, iluminados por el misterio de Navidad que acabamos de celebrar.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/20190102112616_0244-413x275.jpgEl Evangelio de Mateo coloca el texto del ‘Padre Nuestro’ en un punto estratégico, al centro del discurso de la montaña (cfr 6,9-13). Mientras tanto observamos la escena: Jesús sale de la colina en el lago, se sienta; en su alrededor, él tiene el círculo de sus discípulos más íntimos, y después una gran multitud de caras anónimas. Y esta asamblea heterogénea recibe primero la entrega del “Padre Nuestro”.

La colocación, come se mencionó, es muy significativa; porque en esta larga enseñanza, que lleva el nombre de “lenguaje de montaña” (cfr Mt 5,1-7,27), Jesús condensa los aspectos fundamentales de su mensaje.

El debut es como un arco decorado para la fiesta: las Bienaventuranzas. Jesús corona con felicidad una serie de categorías de personas que en su tiempo, –¡y también en la nuestra!– no estaban muy consideradas. Beatos y pobres, los mansos, los misericordiosos, las personas humildes de corazón… Y la revolución del Evangelio. Todas las personas capaces de amar, los artesanos de paz que hasta entonces habían estado al margen de la historia, son en cambio los constructores del Reino de Dios. Es como si Jesús dijera: “¡Adelante vosotros que traéis en el corazón el misterio de un Dios que ha revelado su omnipotencia en el amor y el perdón!”.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/DPF774280201-413x275.jpgDesde este portal de entrada, que revierte los valores de la historia, surge la novedad del Evangelio. La Ley no debe ser abolida sino que necesita una nueva interpretación, que la reconduzca a su significado original. Si una persona tiene un buen corazón, predispuesto al amor, entonces entiende que cada palabra de Dios debe encarnarse hasta sus últimas consecuencias. El amor no tiene límites: uno puede amar al cónyuge, al amigo e incluso al enemigo con una perspectiva completamente nueva: “Pero yo les digo: amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en el cielo; hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueva sobre justos e injustos “(Mt 5,44-45).

Aquí está el gran secreto que subyace a todo lo que se habla de la montaña: sed hijos de vuestro Padre que está en el cielo. Aparentemente, estos capítulos del Evangelio de Mateo parecen ser un discurso moral, parecen evocar una ética tan exigente que parece impracticable, y en cambio encontramos que son sobre todo un discurso teológico. El cristiano no está comprometido a ser mejor que los demás: sabe que es un pecador como todos los demás. El cristiano es simplemente el hombre que se detiene ante la nueva Zarza Ardiente, ante la revelación de un Dios que no lleva el enigma de un nombre impronunciable, pero que pide a sus hijos que lo invoquen con el nombre de “Padre”, dejarse renovar por su poder y reflejar un rayo de su bondad para este mundo tan sediento de bien, esperando tan buenas noticias.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/or190102101630_00009-355x533.jpgAquí es cómo Jesús introduce la enseñanza de la oración del ‘Padre Nuestro’. Lo hace distanciándose de dos grupos de su tiempo. En primer lugar, los hipócritas: “No sean como los hipócritas que, en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, les gusta orar de pie, ser vistos por el pueblo” (Mt 6, 5). Hay personas que pueden pronunciar oraciones ateas, sin Dios: lo hacen para ser admirados por los hombres. La oración cristiana, por otro lado, no tiene otro testimonio creíble más que su propia conciencia, donde un diálogo continuo con el Padre, que se entrelaza intensamente: «Cuando vayas a orar, entra en tu aposento, y después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto» (Mt 6: 6).

Después Jesús toma distancia de la oración de los paganos: “No hay una palabra especial: […] los gentiles se figuran que por su palabrería van a ser escuchados (Mt, 6,7). Aquí quizás Jesús alude a esa “captatio benevolentiae” (“de ganar la buena voluntad”) que era la premisa necesaria de muchas oraciones antiguas: la divinidad tenía que ser un tanto domada por una larga serie de alabanzas. En cambio, vosotros –dice Jesús– cuando oréis, no seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo (Mt, 6,8). También puede ser una oración silenciosa, el ‘Padre Nuestro’: basta con ponernos bajo la mirada de Dios, para recordar el amor del Padre, y esto es suficiente para cumplir.

¡Qué bueno pensar que nuestro Dios no necesita sacrificios para ganar su favor! No necesita nada nuestro Dios: en la oración, solo pide que mantengamos abierto un canal de comunicación con Él para descubrir siempre a sus amados hijos.

 

 

Padre Nuestro: La oración “es un diálogo íntimo con el Padre que nos ama”

Resumen de la catequesis del Papa en español

enero 02, 2019 11:24Rosa Die AlcoleaAudiencia General

(ZENIT – 2 enero 2019).- El Papa Francisco ha recordado que la oración “no es un acto hipócrita, ateo, que no tiene otro interés que ser admirados por los demás”. Al contrario, el único testigo de la oración cristiana “es la propia conciencia, pues es un diálogo íntimo con el Padre que nos ama”, ha asegurado.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/Mujer-brazos-abiertos-413x275.jpgDios no quiere ser “amansado” con largas retahílas de adulaciones, como hacían los paganos para captar la benevolencia de la divinidad; basta hablarle como a un padre que sabe lo que necesitamos antes incluso de decírselo.

Hoy, continuando con la catequesis del Padre Nuestro, el Santo Padre ha invitado a “fijarnos en el contexto donde el evangelista Mateo coloca esta oración”, que es el discurso de la Montaña.

Invirtiendo las categorías 

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/Niña-413x275.jpgEse relato que comienza con las bienaventuranzas “resume la enseñanza de Jesús” y se abre precisamente “invirtiendo las categorías humanas corrientes”, llamando dichosos a unas personas que ni entonces ni ahora tenían gran prestigio en la sociedad, pero que son capaces de amar, de trabajar por la paz y, por ello, de ser constructores del reino, ha explicado Francisco.

“La ley llega a su cumplimiento en el mandamiento del amor, del amor a los enemigos, de ese amor que Dios nos enseña y que lleva hasta las  últimas consecuencias”, ha señalado el Pontífice.

“Llamarle Padre”

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/familia-1-413x275.jpgNosotros somos hijos de ese Dios, indica el Papa, “no superhombres capaces de lo que nadie puede hacer”; al contrario, “somos tan pecadores como los demás”, pero “podemos ponernos delante de la zarza ardiente del misterio divino y llamarle Padre”, dejándonos “renovar por su potencia” y “reflejar un rayo de su bondad en este mundo sediento de bien”.

Así, el Santo Padre ha aclarado que la enseñanza del Padre Nuestro se encuadra en este contexto, y ha recordado que la oración no es un acto “hipócrita”, que no tiene otro interés que ser admirados por los demás. Al contrario, se trata de un “diálogo íntimo con el Padre que nos ama”.

 

 

Artistas del Circo Cubano actúan para el Papa: “La belleza siempre nos acerca a Dios”

El Papa les agradece tanto esfuerzo y trabajo

enero 02, 2019 14:18Rosa Die AlcoleaAudiencia General

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/Gracias-413x275.jpg(ZENIT – 2 enero 2019).- “La belleza nos hace mejores, a todos; la belleza nos dirige a la bondad, nos lleva a Dios”, ha expresado el Pontífice.

“La belleza siempre nos acerca a Dios”, son palabras del Papa Francisco durante la audiencia general, celebrada el 2 de enero de 2019, al agradecer al Circo Cubano, quienes actuaron para él tras el saludo en italiano del Santo Padre.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2019/01/Circo-Cubano-2-413x275.jpgDando las gracias, el Papa les ha dicho: “Os involucráis en la belleza y la belleza siempre nos acerca a Dios. Os doy las gracias por esto.

“Ellos, con su actuación, aportan belleza; una belleza que requiere mucho esfuerzo –lo hemos visto–, mucho entrenamiento, mucho que hacer… Pero la belleza siempre eleva el corazón”.

Por lo tanto, el Papa no ha dejado de agradecerles su trabajo a los artistas del circo: “¡Muchas gracias y continuad así, ofreciendo belleza al mundo entero. Gracias!”. “¡Feliz año nuevo a todos!”.

 

 

Oficina de Prensa Vaticana: El nuevo director agradece el apoyo y la confianza

A los periodistas, a Greg Burke y a Paloma G. Ovejero

enero 02, 2019 13:56Rosa Die AlcoleaMedios de comunicación y media, Vaticano

(ZENIT – 2 enero 2019).- “Me gustaría agradecer a los colegas por tantos mensajes recibidos y que demuestran el cariño hacia mí y la comprensión por un momento particular para la comunicación de la Santa Sede y para la Oficina de Prensa”, ha anunciado Alessandro Gisotti, director ad interim de la Oficina de Prensa Vaticana, esta mañana, 2 de enero de 2019, en la misma Sala Stampa.

La Oficina de Prensa ha publicado las palabras del nuevo responsable: “Como ya se ha anunciado, en el supuesto de la asignación provisional, lo hago con espíritu de servicio y de responsabilidad, confortado por la confianza del Santo Padre y del Prefecto Paolo Ruffini, del apoyo de mi familia y de la gran profesionalidad y dedicación de mis colegas, a quienes también el prefecto quería esta mañana expresar su pleno apoyo en esta delicada situación, mientras trabaja para la nueva estructura de la Sala de Prensa”.

Alessandro Gisotti, hasta ahora periodista en Vatican News y coordinador de las redes sociales de los medios vaticanos, ha asegurado a los periodistas acreditados en la Oficina de Prensa de la Santa Sede su  “más absoluta disponibilidad, pidiendo al mismo tiempo, un poco de paciencia por los errores e incertidumbres que puedo hacer en estos mis primeros pasos”, ha dicho.

El profesional italiano ha concluido compartiendo que Greg Burke y Paloma García Ovejero han brindado toda su disposición y cooperación para ayudarle “en este delicado pasaje”, y ha contado que ayer pasaron juntos todo el día en la Oficina de Prensa. “Es algo que aprecio mucho y que quiero compartir con vosotros”, ha añadido Gisotti.

 

 

LA PROFECÍA DE SIMEÓN

— La Sagrada Familia en el Templo. El encuentro con Simeón. Nuestros encuentros con Jesús.

— María, Corredentora con Cristo. El sentido del dolor.

— La Virgen nos enseña a corredimir. Ofrecer el dolor y las contradicciones. Desagraviar. Apostolado con quienes nos rodean.

I. Cuando se cumplieron los días de la purificación de María, la Sagrada Familia subió de nuevo a Jerusalén para dar cumplimiento a dos prescripciones de la Ley de Moisés: la purificación de la madre, y la presentación y rescate del primogénito1.

Ninguna de estas leyes obligaban a María y a Jesús, por el nacimiento virginal y por ser Dios. Pero María quiso cumplir la ley. En esto se comportó como cualquier judía piadosa de su tiempo. «María –dice Santo Tomás– fue purificada para dar ejemplo de obediencia y de humildad»2.

La Virgen, acompañada de San José y llevando a Jesús en sus brazos, se presentó en el Templo confundida, como una más, entre el resto de las mujeres.

Jesús fue ofrecido a su Padre en las manos de María. Nunca se ofreció nada semejante en aquel Templo, y nunca se volvería a ofrecer. La siguiente ofrenda la hará el mismo Jesús, fuera de la ciudad, sobre el Gólgota. Ahora, muchas veces cada día, Jesús es ofrecido en la Santa Misa a la Trinidad Beatísima en un Sacrificio de valor infinito.

María y José ofrecieron el Niño a Dios y lo rescataron, recibiéndolo de nuevo. Para la ofrenda, los padres cotizaron como pobres. Sus recursos solo llegaban al arancel más pequeño: un par de tórtolas. La Virgen cumplió con los ritos de la purificación.

Cuando llegaron a las puertas del Templo se presentó ante ellos un anciano, Simeón, hombre justo y temeroso de Dios, que esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo estaba en él3. Vino al Templo movido por el Espíritu Santo4. Tomó al Niño en sus brazos, y bendijo a Dios diciendo: Ahora, Señor, puedes sacar en paz de este mundo a tu siervo, según tu palabra: porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has puesto ante la faz de todos los pueblos, como luz que ilumina a los gentiles y gloria de Israel, tu pueblo5.

María y José estaban admirados por las cosas que se decían acerca de Jesús.

Este anciano había merecido conocer la llegada del Mesías, universalmente ignorada. Toda su existencia había consistido en una ardiente espera de Jesús. Ahora daba por cumplida su vida: Nunc dimittis servum tuum, Domine... Ahora, Señor, puedes sacar en paz de este mundo a tu siervo...

Simeón da por bien cumplida su vida: ha llegado a conocer al Mesías, al Salvador del mundo. Aquel encuentro ha sido lo verdaderamente importante en su vida; ha vivido para este instante. No le importa ver solo a un niño pequeño, que llega al Templo llevado por unos padres jóvenes, dispuestos a cumplir lo preceptuado en la Ley, igual que otras decenas de familias. Él sabe que aquel Niño es el Salvador: mis ojos han visto a tu Salvador. Esto le basta; ya puede morir en paz. No debieron ser muchos los días que el anciano sobrevivió a este acontecimiento.

Nosotros no podemos olvidar que con ese mismo Salvador, el que ha sido puesto ante la faz de todos los pueblos como luz, hemos tenido, no solo uno, sino muchos encuentros; quizá le hemos recibido miles de veces a lo largo de nuestra vida en la Sagrada Comunión. Encuentros más íntimos y más profundos que el de Simeón. Y nos duelen ahora las comuniones que hayamos realizado con menos fijeza, y hacemos el propósito de que el próximo encuentro con Jesús en la Sagrada Eucaristía sea al menos como el de Simeón: lleno de fe, de esperanza y de amor.

Después de cada Comunión, que es única e irrepetible, también podemos decir nosotros: mis ojos han visto al Salvador.

II. El anciano Simeón, después de bendecir a los jóvenes esposos, se dirige a María y, movido por el Espíritu Santo, le descubre los sufrimientos que padecerá un día el Niño y la espada de dolor que traspasará el alma de Ella: Éste, le dice señalando a Jesús, ha sido puesto para ruina y resurrección de muchos en Israel, y para signo de contradicción –y a tu misma alma la traspasará una espada–, a fin de que se descubran los pensamientos de muchos corazones6.

«Tiempo vendrá –dice San Bernardo– en que Jesús no será ofrecido en el Templo ni entre los brazos de Simeón, sino fuera de la ciudad y entre los brazos de la cruz. Tiempo vendrá en que no será redimido con lo ajeno, sino que redimirá a otros con su propia sangre, porque Dios Padre le ha enviado para rescate de su pueblo»7.

El sufrimiento de la Madre –la espada que traspasará su alma– tendrá como único motivo los dolores del Hijo, su persecución y muerte, la incertidumbre del momento en que sucedería, y la resistencia a la gracia de la Redención que ocasionaría la ruina de muchos. El destino de María está delineado sobre el de Jesús, en función de este, y sin otra razón de ser.

La alegría de la Redención y el dolor de la Cruz son inseparables en las vidas de Jesús y de María. Parece como si Dios, a través de las criaturas que más ha amado en el mundo, nos quisiera mostrar que la felicidad no está lejos de la Cruz.

Desde el comienzo, las vidas del Señor y de su Madre están marcadas con este signo de la Cruz. A la alegría del Nacimiento se añade pronto la privación y la zozobra. María sabe ya desde estos primeros momentos el dolor que la espera. Cuando llegue su hora contemplará la Pasión y Muerte de su Hijo sin un reproche, sin una queja. Sufriendo como ninguna madre es capaz de sufrir, María aceptará el dolor con serenidad porque conoce su sentido redentor. «Así avanzó también la Santísima Virgen en la peregrinación de la fe, y mantuvo fielmente su unión con el Hijo hasta la cruz junto a la cual, no sin designio divino, se mantuvo erguida (Cfr. Jn 19, 25), sufriendo profundamente con su Unigénito y asociándose con entrañas de madre a su sacrificio, consintiendo amorosamente en la inmolación de la víctima que ella misma había engendrado»8.

El dolor de María es particular y propio, y está relacionado con el pecado de los hombres. Es un dolor de corredención. La Iglesia aplica a la Virgen el título de Corredentora.

Nosotros aprendemos el valor y el sentido del dolor y de las contradicciones que lleva toda vida aquí en la tierra, contemplando a María. Con Ella aprendemos a santificar el dolor uniéndolo al de su Hijo y ofreciéndolo al Padre. La Santa Misa es el momento más oportuno para ofrecer todo aquello que tiene nuestra vida de más costoso. Y allí encontramos a Nuestra Señora.

III. Simeón, por voluntad de Dios, inició a María, desde el principio, en el misterio profundo de la Redención, y le declaró que el Señor le había señalado un puesto especial en la Pasión de su Hijo. Un nuevo elemento entró en la vida de María con la profecía del anciano Simeón, y permaneció en Ella hasta que estuvo al pie de la cruz de Jesús.

Los Apóstoles, a pesar de las numerosas declaraciones y enseñanzas del Señor, no llegaron a comprender del todo, hasta la Resurrección, que era preciso que el Mesías padeciese mucho de parte de los escribas y de los sumos sacerdotes9; María supo desde el principio que le esperaba un gran dolor, y que ese dolor se relacionaba con la redención del mundo. Ella, que guardaba y ponderaba todo en su corazón10, debió de reflexionar muy a menudo sobre las palabras misteriosas de Simeón. Por un proceso que nosotros no podemos comprender del todo, se hizo su corazón semejante al de su Hijo. Su dolor redentor «está sugerido tanto en la profecía de Simeón como en el relato mismo de la Pasión del Señor. Éste, decía el anciano refiriéndose al Niño que tiene en brazos, está puesto para resurrección de muchos en Israel, y para signo de contradicción, y a tu misma alma la traspasará una espada... De hecho, cuando tu Jesús –que es de todos pero especialmente tuyo– entregó su espíritu, la lanza cruel no alcanzó su alma. Si le abrió el costado, sin perdonarle, estando ya muerto, sin embargo no le pudo causar dolor. Pero sí atravesó tu alma; en aquel momento la suya no estaba allí, pero la tuya no podía en absoluto separarse de Él»11.

El Señor ha querido asociarnos a todos los cristianos a su obra redentora en el mundo para que cooperemos con Él en la salvación de todos. Y cumpliremos esta misión ejecutando con rectitud nuestros deberes más pequeños y ofreciéndolos por la salvación de las almas, llevando con serenidad y paciencia el dolor, la enfermedad y la contradicción y realizando un apostolado eficaz a nuestro alrededor. Ordinariamente, el Señor nos pide comenzar por aquellos que por vínculos de familia, amistad, trabajo, vecindad, estudio, etc., están más cercanos. Así procedió Jesús, y también sus Apóstoles.

De modo especial le pedimos hoy a nuestra Madre Santa María que nos enseñe a santificar el dolor y la contradicción, que sepamos unirlos a la Cruz, que desagraviemos frecuentemente por los pecados del mundo, y que aumente cada día en nosotros los frutos de la Redención. ¡Oh Madre de piedad y de misericordia, que acompañabais a vuestro dulce Hijo mientras llevaba a cabo en el altar de la cruz la redención del género humano, como corredentora nuestra asociada a sus dolores...! conservad en nosotros y aumentad los frutos de la Redención y de vuestra compasión12.

1 Cfr. Lev 12, 2-8; Ex 13, 2. 12-13. — 2 Santo Tomás, Suma Teológica, 1-2 q. 1 a. 2. — 3 Cfr. Lc 2, 25. — 4 Lc 2, 27. — 5 Lc 2, 29-32. — 6 Lc 2, 34-35. — 7 San Bernardo, Sermón 3, Del Niño, de María y de José, Pl. 183, 370-371. — 8 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 58. — 9 Cfr. Mt 16, 21. — 10 Lc 2, 19. — 11 San Bernardo, Sermón para el domingo de la octava de la Asunción, 14. — 12 Pío XI, Oración en la clausura del jubileo de la Redención, en H. Marín, Doctrina Pontificia, vol. IV, Madrid 1954, n. 647.

 

 

“Cristo me dice y te dice que nos necesita”

Devoción de Navidad. –No me sonrío cuando te veo componer las montañas de corcho del Nacimiento y colocar las ingenuas figuras de barro alrededor del Portal. –Nunca me has parecido más hombre que ahora, que pareces un niño. (Camino, 557)

Cuando llegan las Navidades, me gusta contemplar las imágenes del Niño Jesús. Esas figuras que nos muestran al Señor que se anonada, me recuerdan que Dios nos llama, que el Omnipotente ha querido presentarse desvalido, que ha querido necesitar de los hombres. Desde la cuna de Belén, Cristo me dice y te dice que nos necesita, nos urge a una vida cristiana sin componendas, a una vida de entrega, de trabajo, de alegría.
No alcanzaremos jamás el verdadero buen humor, si no imitamos de verdad a Jesús; si no somos, como El, humildes. Insistiré de nuevo: ¿habéis visto dónde se esconde la grandeza de Dios? En un pesebre, en unos pañales, en una gruta. La eficacia redentora de nuestras vidas sólo puede actuarse con la humildad, dejando de pensar en nosotros mismos y sintiendo la responsabilidad de ayudar a los demás.
Es a veces corriente, incluso entre almas buenas, provocarse conflictos personales, que llegan a producir serias preocupaciones, pero que carecen de base objetiva alguna. Su origen radica en la falta de propio conocimiento, que conduce a la soberbia: el desear convertirse en el centro de la atención y de la estimación de todos, la inclinación a no quedar mal, el no resignarse a hacer el bien y desaparecer, el afán de seguridad personal. Y así muchas almas que podrían gozar de una paz maravillosa, que podrían gustar de un júbilo inmenso, por orgullo y presunción se trasforman en desgraciadas e infecundas.
Cristo fue humilde de corazón. A lo largo de su vida no quiso para El ninguna cosa especial, ningún privilegio. (Es Cristo que pasa, 18)

 

 

Al encuentro de Jesús

Como en Emaús, tantas veces nos gustaría que Jesús se quedara junto a nosotros, para darnos consejo, consuelo y afecto. En este artículo -incluye audio- se anima a buscar a ese Cristo en la Eucaristía.

Cristo20/02/2016

Opus Dei - Al encuentro de Jesús"Al encuentro de Jesús", artículo escrito por L. Fernández Vaciero.

 

Descarga en PDF Al encuentro de Jesús.

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Quédate con nosotros, porque ya está anocheciendo y va a caer el día [1]. «Ésta fue la invitación apremiante que, la tarde misma del día de la resurrección, los dos discípulos que se dirigían hacia Emaús hicieron al Caminante que a lo largo del trayecto se había unido a ellos. Abrumados por tristes pensamientos, no se imaginaban que aquel desconocido fuera precisamente su Maestro, ya resucitado. No obstante, habían experimentado cómo “ardía” su corazón (cfr. Lc 24, 32) mientras él les hablaba explicando las Escrituras. La luz de la Palabra ablandaba la dureza de su corazón y “se les abrieron los ojos” (cfr. Ibid. 31). Entre la penumbra del crepúsculo y el ánimo sombrío que les embargaba, aquel Caminante era un rayo de luz que despertaba la esperanza y abría su espíritu al deseo de la plena luz. “Quédate con nosotros”, suplicaron, y Él aceptó. Poco después el rostro de Jesús desaparecería, pero el Maestro se había quedado veladamente en el “pan partido”, ante el cual se habían abierto sus ojos» [2].

Así comienza la carta que Juan Pablo II escribió con motivo del Año de la Eucaristía. La escena de los discípulos de Emaús es de gran actualidad: Dios que se hace el encontradizo para acompañar al hombre en el camino de la vida; siempre acude a confortarlo y, en el momento malo, devuelve a los corazones la alegría y la esperanza perdidas.

Una vez logrado su propósito, el Señor desaparece y deja solos a aquellos dos discípulos de Emaús; pero es una soledad aparente, para quien mira únicamente con los ojos del cuerpo. En realidad, se ha quedado, para todos y para siempre, en la Eucaristía; de tal manera que la escena de Emaús se repite una y otra vez en nuestras vidas, siempre que lo necesitemos.

Jesús se ha quedado en la Eucaristía para remediar nuestra flaqueza, nuestras dudas, nuestros miedos, nuestras angustias; para curar nuestra soledad, nuestras perplejidades, nuestros desánimos; para acompañarnos en el camino; para sostenernos en la lucha. Sobre todo, para enseñarnos a amar, para atraernos a su Amor [3].

¡Qué fácil resulta acercarse al Sagrario cuando contemplamos la maravilla de un Dios que se ha hecho hombre, que se ha quedado con nosotros! Vamos a su encuentro para abrir nuestro corazón y ser confortados como los discípulos de Emaús. Entonces, cuando acudimos al Señor con esta confianza, la Eucaristía pasa a ser una necesidad; se sitúa como centro y raíz de nuestra vida interior, y –consecuencia inseparable– como alma de nuestro apostolado.

¿Acaso no ardía nuestro corazón?

La fecundidad del apostolado depende de nuestra unión con Cristo. Nosotros solos no podemos hacer nada: sine me nihil potestis facere [4]. Cada uno conoce su poquedad y experimenta con frecuencia las propias miserias. Además, alguna vez podrán darse situaciones concretas en las que, debido al cansancio de la intensa jornada de trabajo o a las dificultades que encontramos en la labor apostólica, perdamos de vista la grandeza de nuestra vocación de cristianos y se apague en nosotros la llama que nos inflama para el apostolado.

En la Eucaristía encontramos la fuerza que nos sostiene porque le encontramos a Él. Es un encuentro personal en el que Jesús se dona y nos concede su eficacia. Cada vez que acudimos necesitados a rezar delante del Sagrario, Cristo, al igual que hizo con los discípulos de Emaús, da sentido a nuestra vida, nos devuelve la visión sobrenatural, nos conforta en nuestras dificultades y nos llena de ansias de apostolado. Omnia possum in eo qui me confortat [5], con el Señor lo podemos todo quia tu es Deus fortitudo mea [6]. En este Sacramento, queda patente que la sangre de Cristo redime y a la vez alimenta y deleita. Es sangre que lava todos los pecados (cfr. Mt 26, 28) y vuelve pura el alma (cfr. Ap 7, 14). Sangre que engendra mujeres y hombres de cuerpo casto y de corazón limpio (cfr. Zac 9, 17). Sangre que embriaga, que emborracha con el Espíritu Santo y que desata las lenguas para cantar y narrar las magnalia Dei (Hch 2, 11), las maravillas de Dios [7].

La unión con Cristo nos embriaga con el Espíritu Santo, nos llena el corazón – ¿no es verdad que ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras? [8] – y nos lanza a proclamar las grandezas del Señor, a comunicar a los demás nuestra alegría, con el celo del mismo Cristo. “Nonne cor nostrum ardens erat in nobis, dum loqueretur in via?” —¿Acaso nuestro corazón no ardía en nosotros cuando nos hablaba en el camino? Estas palabras de los discípulos de Emaús debían salir espontáneas, si eres apóstol, de labios de tus compañeros de profesión, después de encontrarte a ti en el camino de su vida [9].

El cristiano puede recibir la buena semilla siguiendo los numerosos actos de piedad que forman parte de la tradición de la Iglesia: la Santa Misa, la oración delante del Tabernáculo –siempre que sea posible–, la visita al Santísimo, la meditación frecuente del canto Adoro te devote , las comuniones espirituales, la alegría de descubrir Sagrarios cuando vamos por la calle... Todo esto es un verdadero encuentro con Cristo del que salimos renovados para la lucha interior y el apostolado.

Caravaggio, Supper at Emmaus National Gallery, London. Caravaggio, Supper at Emmaus National Gallery, London.

La unión con Cristo alcanza su culmen cuando lo recibimos en la Sagrada Comunión. En ese momento nos encontramos con Él de manera más plena, más íntima, nos va haciendo cada vez más ipse Christus . Aprovechemos para hablar con Él de nuestros amigos, y pedirle que les remueva. San Josemaría nos lo dejó grabado: ¡Jesús se ha quedado en la Hostia Santa por nosotros!: para permanecer a nuestro lado, para sostenernos, para guiarnos. —Y amor únicamente con amor se paga. —¿Cómo no habremos de acudir al Sagrario, cada día, aunque sólo sea por unos minutos, para llevarle nuestro saludo y nuestro amor de hijos y de hermanos? [10]

Esta realidad es compatible con situaciones en las que no recibimos consuelo sensible en el trato con Dios, o pasamos por un periodo de mayor sequedad en la vida interior. Es entonces el momento de encontrarnos con el Señor en la Cruz, elemento imprescindible del apostolado. Para convertirnos realmente en almas de Eucaristía y almas de oración, no cabe prescindir de la unión habitual con la Cruz, también mediante la mortificación buscada o aceptada [11].

Llevar al encuentro de la Eucaristía

«Los dos discípulos de Emaús, tras haber reconocido al Señor, “se levantaron al momento” (Lc 24,33) para ir a comunicar lo que habían visto y oído. Cuando se ha tenido verdadera experiencia del Resucitado, alimentándose de su cuerpo y de su sangre, no se puede guardar la alegría sólo para uno mismo. El encuentro con Cristo, profundizado continuamente en la intimidad eucarística, suscita en la Iglesia y en cada cristiano la exigencia de evangelizar y dar testimonio» [12].

Proceder así es la reacción lógica de quien ha descubierto un bien –en este caso, el Bien– del que se pueden beneficiar las personas queridas. Debemos conseguir “contagiar” –en nuestra labor apostólica– a cuantos más mejor, para que también miren y frecuenten esa amistad inigualable [13].Hacer apostolado es poner a los hombres delante de Cristo: llevarlos al encuentro del Maestro, como llevó Andrés a Pedro o Felipe a Natanael [14]. Para esto, hemos de acercar a nuestros amigos a los lugares por donde pasa Jesús ; provocar el encuentro en el camino para que sean curados como el ciego de nacimiento, confortados como los discípulos de Emaús o llamados como Mateo.

Se llena nuestro corazón de alegría cuando realizamos un profundo apostolado de la Confesión y de la Eucaristía con las personas que tenemos a nuestro alrededor. Cuando hay amistad resulta fácil hablar de Dios a nuestros amigos. Se abren nuestros ojos como lo de Cleofás y su compañero, cuando Cristo parte el pan; y aunque Él vuelva a desaparecer de nuestra vista, seremos también capaces de emprender de nuevo la marcha —anochece—, para hablar a los demás de Él, porque tanta alegría no cabe en un pecho solo [15].

Promover la cultura de la Eucaristía

El primer encuentro con Jesús para muchas personas será nuestro propio ejemplo, nuestra vida que busca la identificación con Cristo, y seremos instrumentos para llevarles al Maestro. El ejemplo de una vida cristiana coherente arrastra, por eso no hemos de tener miedo a mostrarnos como cristianos y actuar como tales en medio del mundo. Es una de las propuestas que Juan Pablo II realizó en numerosas ocasiones: «los cristianos se han de comprometer más decididamente a dar testimonio de la presencia de Dios en el mundo. No tengamos miedo de hablar de Dios ni de mostrar los signos de la fe con la frente muy alta. La “cultura de la Eucaristía” promueve una cultura del diálogo, que en ella encuentra fuerza y alimento. Se equivoca quien cree que la referencia pública a la fe menoscaba la justa autonomía del Estado y de las instituciones civiles, o que puede incluso fomentar actitudes de intolerancia» [16].

Testimoniar nuestra fe exteriormente es un derecho como ciudadanos y un deber como cristianos; es una conducta acorde a la dignidad de la persona y una respuesta al ansia que todos los hombres tienen en su corazón de conocer la verdad. Nos hiciste Señor para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en Ti [17]. Llevar a los hombres frente a la Verdad es el mayor bien que les podemos hacer, un bien que libera, que nunca es intolerante: conoceréis la verdad y la verdad os hará libres [18]. Nuestro testimonio de almas de Eucaristía dará la luz que permita a otros acercarse a la Luz. Cuando, al llegar a aquella aldea, Jesús hace ademán de seguir adelante, los dos discípulos le detienen, y casi le fuerzan a quedarse con ellos. Le reconocen luego al partir el pan: El Señor, exclaman, ha estado con nosotros. (... ) Cada cristiano debe hacer presente a Cristo entre los hombres; debe obrar de tal manera que quienes le traten perciban el bonus odor Christi, el buen olor de Cristo; debe actuar de modo que, a través de las acciones del discípulo, pueda descubrirse el rostro del Maestro [19].

La llamada, fruto del encuentro

Ante la triste ignorancia que hay, incluso entre muchos católicos, pensemos, hijas e hijos míos, en la importancia de explicar a las personas qué es la Santa Misa y cuánto vale, con qué disposiciones se puede y se debe recibir al Señor en la comunión, qué necesidad nos apremia de ir a visitarle en los sagrarios, cómo se manifiestan el valor y el sentido de la urbanidad de la piedad . Ahí se nos abre un campo inagotable y fecundísimo para el apostolado personal [20].

Si nuestra vida es de verdad eucarística, si toda nuestra jornada gira en torno al Santo Sacrificio y al Sagrario, nos saldrá como algo natural dar doctrina a las personas que tenemos alrededor y llevarlas al encuentro de Cristo en la Eucaristía. Cuando nos reunimos ante el altar mientras se celebra el Santo Sacrificio de la Misa, cuando contemplamos la Sagrada Hostia expuesta en la custodia o la adoramos escondida en el Sagrario, debemos reavivar nuestra fe, pensar en esa existencia nueva, que viene a nosotros, y conmovernos ante el cariño y la ternura de Dios [21]. La persona que se acerca a la Eucaristía, encuentra personalmente a Cristo y se pone en situación de poder oír su llamada, la misma que recibieron los primeros doce y tantos otros personajes que, como narra el Evangelio, se cruzaron con Jesús en su camino: ven y sígueme.

 

L. Fernández Vaciero


[1] Lc 24, 29.

[2] Juan Pablo II, Litt. ap. Mane nobiscum Domine, 7-X-2004, n. 1.

[3] Del Prelado, Carta 6-X-2004, n. 8.

[4] Jn 15, 5.

[5] Fil 4, 10.

[6] Sal 43 [42], 2 (Vg).

[7] Del Prelado, Carta, 6-X-2004, n. 33.

[8] Lc 24, 32.

[9] San Josemaría, Camino, n. 917.

[10] San Josemaría, Surco n. 686.

[11] Del Prelado, Carta, 6-X-2004, n. 36.

[12] Juan Pablo II, Litt. ap. Mane nobiscum Domine, 7-X-2004, n. 23.

[13] Del Prelado, Carta, 6-X-2004, n. 35.

[14] Cfr. Jn 1, 40-45.

[15] San Josemaría, Amigos de Dios, n. 314.

[16] Juan Pablo II, Litt. ap. Mane nobiscum Dominum, 7-X-2004, n. 26.

[17] San Agustín, Confesiones, 1, 1, 1.

[18] Jn 8, 32.

[19] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 105

[20] Del Prelado, Carta, 6-X-2004, n. 35.

[21] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 153.

 

 

Los Reyes Magos son verdad

Los Reyes MagosAcercándose ya la noche de los Reyes Magos, una niña preguntó a su padre lo siguiente:

- ¿Papá?
- Sí, hija, cuéntame
- Oye, quiero... que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que... -titubeó Teresa
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Teresa se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Teresa le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso...
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Teresa.
- Entonces no lo entiendo, papá.
- Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Teresa se sentó entre sus padres, ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes, no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental - asintieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los juguetes que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Teresa hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo, papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.
Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

 

“Artesanos de paz, para un año nuevo”

“¿Qué nos toca al ciudadano común y corriente, y qué a las autoridades?”

enero 02, 2019 11:44Felipe Arizmendi EsquivelEspiritualidad y oración

+ Felipe Arizmendi Esquivel Obispo Emérito de San Cristóbal de Las Casas

VER

Que no estamos en paz, es un hecho que diariamente podemos comprobar. A pesar de las promesas de campañas pasadas, sigue habiendo violencia e inseguridad. Hay grupos y bandas delincuenciales que tienen aterradas algunas regiones del país. Aun en nuestras pequeñas poblaciones, donde antes se respiraba tranquilidad, ahora hay temores y las personas no salen confiadamente a las carreteras por las noches.

En muchas familias, tampoco se respiran armonía y serenidad, sino que imperan gritos, insultos, malas palabras, miedos de los hijos y de la esposa ante un marido violento, machista y acomplejado. Entre vecinos, hay envidias, desconfianzas, resentimientos. Hay molestos ruidos nocturnos que impiden descansar, y nadie se atreve a pedir que bajen el volumen, por temor a reacciones agresivas. Hay familiares que, por herencias, o por malos entendidos no aclarados, hace tiempo no se dirigen la palabra. Entre pueblos limítrofes, persisten pleitos ancestrales por tierras, sin que las autoridades resuelvan sus diferencias.

La economía nacional vive incertidumbres, ante el cambio de gobierno. Las inversiones no perciben seguridad. Las decisiones mayoritarias de quienes hoy nos presiden no generan confianza en amplios sectores. Parecemos depender de ocurrencias y de consultas populares convenencieras y populistas, sin bases seguras y realmente representativas.

¿Qué año nos espera? Nos deseamos felicidad, amor y paz, pero ¿cómo construir esto sobre bases firmes? ¿Qué nos toca al ciudadano común y corriente, y qué a las autoridades? ¿En qué se implica nuestra Iglesia? 

PENSAR

Los obispos mexicanos, en nuestro Proyecto Global de Pastoral 2031+2033, decimos:

“El Reino de Dios no es una promesa futura para después de la muerte, sino una realidad que ha comenzado ya en la persona de Jesús. Esta realidad tiene valores concretos que pueden descubrirse en la vida de la comunidad: santidad y gracia, verdad y vida, justicia, amor y paz” (119).

“Pentecostés culmina el misterio pascual de Jesús, y por eso la obra redentora de Jesús se prolonga en la acción del Espíritu en sus discípulos, como ministros de reconciliación, no simplemente como hombres y mujeres pacíficos, sino como constructores de paz” (128). 

“Es posible superar las diferencias entre las razas a través de la paz y la armonía… En una sociedad fragmentada, como la nuestra, todos, los obispos y los agentes de pastoral estamos llamados a trabajar por la unidad. Todos estamos invitados a superar las diferencias que nos lastiman y entristecen” (161).

Hicimos la “opción por una iglesia comprometida con la paz y las causas sociales”, con fundamentos bíblicos y compromisos pastorales:

“El corazón del Reino de Dios es el ‘shalom’, la paz. Esta palabra bíblica tan rica y expresiva, comprende mucho más que la ausencia de guerra y de violencia; en ella se alcanza todo el bienestar y concordia que Dios proporciona a sus hijos para una sana armonía con Él, con los demás hermanos, consigo mismo y con la naturaleza. Para nosotros los creyentes, la paz es una Persona, es el Don de amor de Dios por excelencia, es Jesucristo mismo que, en su misterio de Redención, ha venido a restaurar nuestra imagen de hijos de Dios en Él y a reconciliar consigo todos los pueblos. Así, cuando hablamos de una tarea y compromiso de la Iglesia por la paz, no sólo pensamos en los actos de violencia contra la vida humana y todas las injusticias que la provocan, sino que queremos poner en el centro de nuestra vida a Jesús y su Reino de Vida para que crezca y se establezca, pues la paz es una tarea y un compromiso para todas las personas, que ha de ser acogida en la vida de cada día” (174).

ACTUAR

En el mismo documento, expresamos:

“La necesidad inaplazable por construir una paz firme y duradera en nuestro país, reclama que la Iglesia pueda sentarse a la mesa con muchos otros invitados: organizaciones ciudadanas, confesiones religiosas, autoridades civiles, entidades educativas, sectores políticos y medios de comunicación, entre otros, para que juntos, y aportando lo que le es propio a cada uno, podamos reconstruir el tejido social de nuestro país. Creemos que es urgente trabajar por la paz de nuestros pueblos y llegar a compromisos concretos. Como sociedad mexicana es necesario combatir todas aquellas situaciones de corrupción, impunidad e ilegalidad que generan violencia y restablecer las condiciones de justicia, igualdad y solidaridad que construyen la paz” (175).

“Todo el Pueblo de Dios en su conjunto, estamos llamados, por el bautismo, a trabajar por la reconstrucción de la paz, a ejercer nuestro sentido profético ante esta situación, no sólo al anunciar con el testimonio el proyecto de Dios, sino denunciando con valor las injusticias y atropellos que se cometen, dejando de lado temores y egoísmos, muchas veces aún a costa de la propia vida, como ha sucedido con periodistas, defensores de los derechos humanos, líderes sociales, laicos y sacerdotes” (176). 

“El sueño de Dios está tejido de los mejores sueños de todos los hombres y mujeres: la paz, la justicia, la unidad, la fraternidad, la dignidad de sus hijos, etc. Estos son también los sueños de nosotros los Obispos y de toda la Iglesia de México ¡No dejemos de soñar y trabajar para que estos sueños se hagan realidad!” (189).

 

 

Lo que enseña el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia sobre la política y la paz

Lo que enseña el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia sobre la política y la paz

 «Las exigencias del bien común derivan de las condiciones sociales de cada época y están estrechamente vinculadas al respeto y a la promoción integral de la persona y de sus derechos fundamentales…, sin olvidar la contribución que cada nación tiene el deber de dar para establecer una verdadera cooperación internacional, en vistas del bien común de la humanidad entera, teniendo en mente también las futuras generaciones» (n. 166)

 «Existen vínculos estrechos entre solidaridad y bien común, solidaridad y destino universal de los bienes, solidaridad e igualdad entre los hombres y los pueblos, solidaridad y paz en el mundo» (n. 194).

 «La meta de la paz sólo se alcanzará con la realización de la justicia social e internacional, y además con la práctica de las virtudes que favorecen la convivencia» (n. 203).

 «Ninguna legislación, ningún sistema de reglas o de estipulaciones lograrán persuadir a hombres y pueblos a vivir en la unidad, en la fraternidad y en la paz; ningún argumento podrá superar el apelo de la caridad.

«Para que esto suceda es necesario que se muestre la caridad no sólo como inspiradora de la acción individual, sino también como fuerza capaz de suscitar vías nuevas para afrontar los problemas del mundo de hoy y para renovar profundamente desde su interior las estructuras, organizaciones sociales y ordenamientos jurídicos. En esta perspectiva la caridad se convierte en caridad social y política» (n. 207).

 «En muchos aspectos, el prójimo que tenemos que amar se presenta ‘en sociedad’, de modo que amarlo realmente, socorrer su necesidad o su indigencia, puede significar algo distinto del bien que se le puede desear en el plano puramente individual: amarlo en el plano social significa, según las situaciones, servirse de las mediaciones sociales para mejorar su vida, o bien eliminar los factores sociales que causan su indigencia» (n. 208).

 «La persona humana es el fundamento y el fin de la convivencia política… La comunidad política existe para obtener un fin de otra manera inalcanzable: el crecimiento más pleno de cada uno de sus miembros» (n. 384).

 «Quienes pertenecen a una comunidad política, aun estando unidos orgánicamente entre sí como pueblo, conservan, sin embargo, una insuprimible autonomía en su existencia personal y en los fines que persiguen» (n. 385).

 «El significado profundo de la convivencia civil y política no surge inmediatamente del elenco de los derechos y deberes de la persona. Esta convivencia adquiere todo su significado si está basada en la amistad civil y en la fraternidad. El campo de la amistad es el del desinterés, el desapego de los bienes materiales, la donación, la disponibilidad interior a las exigencias del otro.

«La amistad civil es la actuación más auténtica del principio de fraternidad, que es inseparable de los de libertad y de igualdad» (n. 390).

 «La autoridad política debe garantizar la vida ordenada y recta de la comunidad, sin suplantar la libre actividad de los personas y de los grupos» (N. 394)

 «El sujeto de la autoridad política es el pueblo, considerado en su totalidad como titular de la soberanía. El pueblo transfiere de diversos modos el ejercicio de su soberanía a aquellos que elige libremente como sus representantes, pero conserva la facultad de ejercitarla en el control de las acciones de los gobernantes y también en su sustitución, en caso de que no cumplan satisfactoriamente sus funciones…

«El solo consenso popular, sin embargo, no es suficiente para considerar justas las modalidades del ejercicio de la autoridad política» (n. 394).

 «Al no reconocer los hombres una única ley de justicia con valor universal, no pueden llegar en nada a un acuerdo pleno y seguro» (n. 396).

 «Los valores humanos y morales esenciales… son innatos, derivan de la verdad misma del ser humano y expresan y tutelan la dignidad de la persona. Son valores, por tanto, que ningún individuo, ninguna mayoría y ningún Estado nunca pueden crear, modificar o destruir» (n. 397)

 «La autoridad pública, que tiene su fundamento en la naturaleza humana y pertenece al orden preestablecido por Dios, si no actúa en orden al bien común, desatiende su fin propio y por ello mismo se hace ilegítima» (n. 398)

 

 

¡Llegaron los Reyes Magos!

Silvia del Valle Márquez

Dar regalos a nuestros hijos en día de Reyes Magos es un buen detalle, pero desde pequeños hay que enseñarles el sentido trascendente de este festejo.

Reyes Magos

 

Con esta fiesta se da fin a la época navideña y nuestros niños estarán felices por los regalos que han recibido.

Pero también es necesario hacer una reflexión más profunda de lo que significa que los Reyes Magos hayan visitado a Jesús.

En ellos estamos representados todos nosotros representados y cómo sabemos le han llevado presentes la Rey de Reyes.

¿Y nosotros que le hemos regalado a Jesús?

Nuestros hijos, a veces, no pueden ver este aspecto de la fiesta porque están llenos de regalos, pero es muy bueno que les enseñemos desde pequeños a agradecer los dones.

Creo que es tiempo perfecto para hacer una oración y darle un regalo a Jesús. Por eso aquí te dejo mis 5 tips para hacer una visita en familia a Jesús y entregarle nuestros presentes como los magos de oriente lo hicieron en su tiempo.

Primero. Hagamos una reflexión personal y familiar de todos los dones recibidos de parte de Dios.
Es importante que nuestros hijos aprendan a ver que las cosas que recibimos son por gracia de Dios y no porque lo merecemos.

Al hacer esta reflexión les estamos enseñando a ser agradecidos con Dios por todo lo que nos da.

En nuestros tiempos es muy complicado hablar de estos temas con nuestros hijos, por eso es necesario que sea en familia.

Segundo. Date tiempo para hacerle un regalo a Jesús.

Ya recibimos muchos dones y regalos de parte de Dios y ahora es tiempo de hacerle un regalo nosotros.

Es necesario que nuestros hijos nos digan qué regalo le van a hacer a Jesús y no que se los impongamos nosotros porque este regalo debe salir del corazón.

Si nuestros pequeños quieren hacer algún dibujo o manualidad para Jesús, está muy bien.

Quizá nuestros hijos mayores ya puedan hacer algún otro tipo de compromiso con Jesús como regalo de Amor.

Y nosotros los papás podemos también poner el ejemplo con algún regalo especial y espiritual para que nuestros hijos aprendan de nuestro testimonio.

Tercero. Explícales a tus hijos lo que significa dar un regalo.
Este punto es importante. Dar un regalo es dar todo a cambio de nada. Es ofrecer sin esperar recibir.

Nuestros hijos deben tener claro esto para que puedan preparar Edu regalo para Jesús.

Cuarto. Busca el momento para entregarle a Jesús tu regalo.
Propicia una reunión familiar y frente al nacimiento hagan la entrega de los regalos.

Que sea un momento solemne para que nuestros hijos le den la importancia que tiene.

Y quinto. Que nuestros hijos nos ayuden a hacer alguna caridad como signo visible de ese regalo para Dios.
Y como un signo visible de ese regalo que le hemos hecho a Jesús, podemos buscar hacer una obra de caridad y que nuestros hijos nos ayuden.

Podemos llevar bolsitas de galletas en el coche y cuando se acerquen a pedir limosna darlas con amor; podemos juntar la ropa que ya no les queda a nuestros hijos y llevarla a alguna casa hogar; podemos comprar despensas y llevarlas a los más necesitados, etc.

La idea es que nuestros hijos se acostumbren a dar antes de recibir y a compartir los dones que Dios le da con los más necesitados.

 

 

Cerebro y drogas.

El alcohol, tomado de modo abusivo, o en la infancia (los niños son especialmente vulnerables), o en situaciones no saludables, es dañino; daños que se manifiestan en el ámbito orgánico, comportamental, mental y neural. Induce un estado de inhibición neuroquímica cerebral, parecido al de los somníferos, con un potencial adictivo similar.

El consumo abusivo de tabaco crea adicción. Es un producto  procedente de las hojas de Nicotiana tabacum. Su uso se extendió desde América a Europa a raíz del descubrimiento del Nuevo Mundo. Entre las sustancias que lo componen, se encuentra la nicotina, elemento altamente adictivo.

La marihuana (cannabis) se consume sola o mezclada con tabaco (porro). El hachís, que es resina concentrada de cannabis, se acostumbra a mezclarlo con tabaco o con marihuana, denominándose porro «trifásico, «ensalada», «pantalón de milico», «paradoja», «ropa vieja», «blanco y negro». Se lía con papel de fumar, o con papel de arroz, celulosa u otros derivados vegetales; algunos usan papel de periódico, tickets de transporte, etc.; también existen los papeles de cigarros llamados blunt, con una gran variedad de sabores y por tanto de efectos.

Se consumen además porros de tabaco mezclado con cocaína pura (PBC, pasta base); en el argot al uso, «canutos», «chinos», «nevaditos», «punticas», «marcianos», «pecosos», «angelitos», «primos», «maduros con queso», «nevados», «petas», «petardos», etc.

El consumo de cannabis y hachís lleva aparejadas graves alteraciones mentales, como la esquizofrenia de origen químico, que provoca, entre otros síntomas, alucinaciones, delirios, trastornos de pensamiento, trastornos de movimiento. 

Según los expertos, actualmente en España se consume más cocaína que hachís. Y hay que añadir el consumo de drogas de diseño, que dañan tanto o más que las drogas más conocidas.

Un consumo esporádico puede desencadenar disturbios mentales en los propensos, ya predispuestos, personas vulnerables, como los jóvenes, los que sufren trastornos de ansiedad, depresión o esquizofrenia, quienes viven en un  entorno de inestabilidad. No es inocua la simple toma de una droga, aunque se piense que nunca más se probará: según los neurólogos, cuando la droga entra en el organismo, se imprime una marca en el sistema nervioso.

Todas las drogas afectan al sistema nervioso central. Unas son estimulantes y otras inhibidoras. El punto común es su acción sobre el sistema límbico, amplia zona del cerebro muy relacionada con las emociones y los impulsos más primarios.

El sistema límbico ejerce su control proporcionando a los estímulos sensoriales una connotación afectiva agradable o desagradable. Para ello, dispone de unos centros de recompensa, cuya estimulación origina una sensación placentera y unos centros de castigo, cuya activación produce una sensación desagradable.

El sistema límbico responde adecuadamente a los estímulos naturales (alimentos, miedo, sexo, etc.) pero si es una estimulación repetida por parte de las drogas, se  producen cambios adaptativos que conllevan una disminución de la actividad de los centros de recompensa e incremento de la actividad de los centros de castigo.

La afectación del sistema límbico por parte de las drogas va con una disminución progresiva de los efectos placenteros inicialmente producidos, con lo que el individuo se encuentre cada vez peor en la ausencia de la droga, produciéndose la dependencia y el “mono”, es decir, el síndrome de abstinencia.

Forman parte del sistema límbico, entre otras estructuras, la amígdala cerebral y  el núcleo accumbens.

La amígdala cerebral, estructura situada en la profundidad del polo del lóbulo temporal del cerebro, es una zona funcionalmente compleja, que tiene que ver, tanto con el miedo, el temor, la repugnancia y el asco, el horror, como con lo que es placentero, agradable, apetecible. La amígdala tiene importantes conexiones con la corteza cerebral y con una amplia red de estructuras neurales; estructuras éstas relacionadas con lo visceral, hormonal, instintivo, y con una fuerte implicación en los procesos de memoria.  Uno de los efectos de las drogas es la alteración de los procesos de memoria. Y la fuerte activación de la amígdala cerebral hace que el individuo se torne insaciable.

El núcleo accumbens es una pieza clave en los centros de recompensa. Se sitúa en  una zona límite, de transición, entre la corteza cerebral y el resto del cerebro. En el núcleo accumbens se liberan grandes cantidades de dopamina y otras sustancias, como las endorfinas y las encefalinas, que proporcionan una sensación de placer a nuestro cerebro. Todas las drogas tienen en común que activan el núcleo accumbens..

No son drogas, pero también puede haber adicción a la pornografía, al café,  al azúcar, al pegamento, a la televisión, al móvil, a internet, al juego, etc.

La curación de la drogadicción, aunque posible, es trabajosa. Existen soluciones farmacológicas y psicológicas, pero además es necesario practicar con el drogadicto tanto la comprensión como la fortaleza; y en este asunto ha de participar (y lo sufre) la familia.

A nivel personal, es importante ser sobrios, templados, sinceros, y un largo etcétera, relativo a las virtudes humanas y sobrenaturales, que constituyen verdaderos medios preventivos.

 

 

La mula y el buey junto a Jesús en el pesebre – Joseph Ratzinger

La mula y el buey

“Nosotros somos buey y asno frente a lo eterno, buey y asno cuyos ojos se abren en la nochebuena de forma que, en el pesebre, reconocen a su Señor”.


Autor: Cardenal Joseph Ratzinger

I.

El especial calor humano que tanto nos conmueve en la fiesta de navidad y que incluso en los corazones de la cristiandad ha sobrepujado a la pascua, se desarrolló por primera vez en la edad media, y aquí fue Francisco de Asís el que, partiendo de su profundo amor al hombre Jesús, hacia el Dios-con-nosotros, contribuyó a introducir esta novedad. 

 

http://www.primeroscristianos.com/wp-content/uploads/2017/08/mulaybuey.jpg

 

Su primer biógrafo, Tomás de Celano, nos cuenta en su segunda biografía lo siguiente: «Más que ninguna otra fiesta celebraba él la navidad con una alegría indescriptible. Él afirmaba que ésta era la fiesta de las fiestas, pues en ese día Dios se hizo un niño pequeño y se alimentó de leche del pecho de su madre, lo mismo que los demás niños.

Francisco abrazaba -¡y con qué delicadeza y devoción!- las imágenes que representaban al niño Jesús y lleno de afecto y de compasión, como los niños, susurraba palabras de cariño. El nombre de Jesús era en sus labios dulce como la miel».[3]

De tales sentimientos procedió la famosa celebración de la navidad en Greccio (año 1223), a la cual le pudieron animar e incitar su visita a la tierra santa y al pesebre que se halla en Santa María la Mayor en Roma; pero lo que sin duda influyó más en él fue el deseo de más cercanía, de más realidad.

Y le movió asimismo a ello el deseo de hacer presente a Belén, de experimentar directamente la alegría del nacimiento del niño Jesús y de comunicar esa alegría a sus amigos.

De esa noche del pesebre nos habla Celano en la primera biografía, de tal manera que conmovió cada vez más a los hombres y, al mismo tiempo, contribuyó decisivamente a que pudiera desarrollarse y extenderse esta hermosísima costumbre de la navidad: la de montar «belenes» o «nacimientos». (…)


II.

En la cueva de Greccio, por indicación de Francisco, se pusieron aquella noche un buey y un asno [7]. Efectivamente, él había dicho:

Desearía provocar el recuerdo del niño Jesús con toda la realidad posible, tal como nació en Belén y expresar todas las penas y molestias que tuvo que sufrir en su niñez. Desearía contemplar con mis ojos corporales cómo era aquello de estar recostado en un pesebre y dormir sobre las pajas entre un buey y un asno.[8] 

 

http://www.primeroscristianos.com/wp-content/uploads/2017/08/BELEN_ANIMALES_ESTABLO-2.jpg

 

Desde entonces, un buey y un asno forman parte de la representación del pesebre o nacimiento. ¿Pero de dónde proceden propiamente estos animales? Los relatos de la navidad del nuevo testamento no nos narran nada acerca de esto.

Pero, si profundizamos esta cuestión, topamos con un hecho que es importante para todas las costumbres navideñas y sobre todo para la piedad navideña y pascual de la iglesia en la liturgia y al mismo tiempo en los usos populares. 

El buey y el asno no son simples productos de la fantasía; se han convertido, por la fe de la iglesia, en la unidad del antiguo y nuevo testamento, en los acompañantes del acontecimiento navideño. En efecto, en Isaias/01/03 se dice concretamente: «Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo, pero Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento».(…)

En las representaciones medievales de la navidad, no deja de causar extrañeza hasta qué punto ambas bestias tienen rostros casi humanos, y hasta qué punto se postran y se inclinan ante el misterio del Niño como si entendieran y estuvieran adorando

Pero esto era lógico, puesto que ambos animales eran como los símbolos proféticos tras los cuales se oculta el misterio de la iglesia, nuestro misterio, puesto que nosotros somos buey y asno frente a lo eterno, buey y asnos cuyos ojos se abren en la nochebuena de forma que, en el pesebre, reconocen a su Señor.

III.

¿Pero le reconocemos realmente? Cuando nosotros ponemos el buey y el asno en el portal, deben venirnos a la memoria aquellas palabras de Isaías, las cuales no son sólo evangelio -promesa de un conocimiento que nos ha de llegar- sino también juicio por nuestra ceguera actual. El buey y el asno conocen, pero «Israel no tiene conocimiento, mi pueblo no tiene inteligencia». 

¿Quién es hoy el buey y el asno, quién «mi pueblo», que está sin inteligencia? ¿En qué se conoce al buey y al asno y en qué a «mi pueblo»? ¿Por qué se da el fenómeno de que la irracionalidad conoce y la razón sehalla ciega?

Para encontrar una respuesta, debemos volvernos nuevamente, con los padres de la iglesia, a la primera navidad. ¿Quién es el que no conoció? ¿Y quién conoció? ¿Y por qué ocurrió así. 

Ahora bien, el que no conoció fue Herodes, el cual tampoco comprende nada cuando se le anuncia el nacimiento del Niño. Sólo sabe de su afán de dominio y de su ambición de mando y de la manía persecutoria correspondiente y, por ello, se hallaba profundamente cegado (Mt 2,3).

El que no conoció fue también «todo Jerusalén con él» (Ibid.). Quienes no conocieron fueron los hombres vestidos lujosamente, las gentes importantes (Mt 11,8). Los que no conocieron fueron los señores sabihondos, los entendidos en Biblia, los especialistas en la interpretación de la sagrada Escritura, los cuales conocían con exactitud los pasajes de la Biblia, y, sin embargo, no entendían una palabra (Mt 2,6).

 

http://www.primeroscristianos.com/wp-content/uploads/2017/08/mula_buey.jpg

 

Los que le conocieron como el «buey y el asno» fueron: los pastores, los magos, María y José. ¿Podía ser de otra manera? En el establo donde él se encuentra no se ve gente fina, allí están como en su casa el buey y el asno. 

¿Pero qué es lo que ocurre con nosotros? ¿Nos hallamos tan alejados del establo porque somos demasiado finos y demasiado sesudos para ello? ¿No nos enredamos también nosotros en sabihondas interpretaciones de la Biblia, en pruebas de la autenticidad o inautenticidad, de forma que nos hemos hecho ciegos para el Niño y no percibimos ya nada de él?

¿No estamos demasiado en «Jerusalén», en el palacio, encasillados en nosotros mismos, en nuestra propia gloria, en nuestras manías persecutorias para que podamos oír en seguida la voz de los ángeles, acudir al pesebre y ponernos a adorar? 

Así en esta noche nos contemplan los rostros del buey y del asno que nos interrogan: mi pueblo carece de inteligencia, ¿no comprendes tú la voz de tu Señor? Cuando nosotros colocamos las figuras que nos son familiares en el pesebre, debemos pedir a Dios que otorgue a nuestros corazones aquella simplicidad o sencillez que sabe descubrir en el niño al Señor, tal como lo hizo, en tiempos, Francisco en Greccio.

Entonces nos podría ocurrir lo que nos cuenta Celano, con unas palabras muy similares a las de san Lucas acerca de los pastores de la primera nochebuena (Lc 2,20), sobre los que participaron en la celebración de Greccio: todos regresaban a sus casas llenos de alegría. [10] 

 

(“El rostro de Dios”, Ediciones Sigueme, Salamanca 1983, 19-25)

Notas

[1] Ignacio de Antioquía, Carta a los magnesios, 3,1.

[2] B. Reicke, Jatresfeier und Zeitenwende im Judentam und ChristentUm der Antike: TThQ 150 (1970) 321- 334. Las perspectivas de este articulo que echa por tierra el consenso habido hasta ahora de los investigadores sobre el origen dela navidad y de la epifanía, parece que apenas han conseguido acceso en el campo de la ciencia litúrgica.

[3] II Cel 151, 199.

[4] I Cel 30, 84.

[5] I Cel 30, 86.

[6] Cf. J. Ratzinger, El Dios de Jesucristo, Salamanca 1981.

[7] En España y en los países de nuestra cultura, decimos «el buey y la mula» en vez de «el buey y el asno». Esto hay que tenerlo en cuenta muy particularmente en las alusiones que se hacen a la Biblia, que no se ajustan a la «mula», sino al «asno» y en lo que dirá más adelante Mons. Albino luego Juan Pablo I (N. del T.)

[8] I Cel 30, 84.

[9] J. Ziegler.

[10] I Ce130, 86.

 

 

 La violencia está ahí. Necesitamos evolucionar hacia la paz.

       Lamentablemente la violencia es visible socialmente en y por los hechos reales: asesinatos, maltrato, violencia física, sexual y verbal.

        Hay violencia doméstica, en muchos hogares y países. Hay violencia y tráfico sexual tanto de niñas como de mujeres en muchos países. Hay muchas niñas, que son obligadas a abandonar la educación por ser víctimas de matrimonios infantiles y también de los pederastas.

        La Asamblea General de Naciones Unidas, en 1999, escogió el 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en recuerdo de 3 hermanas, que en 1960 fueron asesinadas en la República Dominicana.

        Desde entonces y en casi 20 años, la violencia contra la mujer no ha cambiado mucho, ni a nivel mundial, ni en España. No hemos progresado en educación ni se ha incrementado el respeto a la mujer.  Se constata que la violencia en la pareja se da por personas cada vez más jóvenes y que desde hace unos años se habla y se legisla "contra la violencia de género", con lo que se pasa del asesino singular, al global "género".  Y un dato más, tanto en Brasil, como en la India y en otros países se han incrementado las violaciones en grupo.

       Por citar solo tres ejemplos distintos: en Rusia, cada 50 minutos se asesina a una mujer; en Colombia, fueron agredidas 38.000 mujeres en un año; en España, en 2017, se pusieron 166.620 denuncias por violencia machista. Se legisla contra la violencia de género y hay importantes partidas presupuestarias, tanto del gobierno de España como de las instituciones, para apoyar esa lucha y ayudar a las víctimas. Pese a todo son ya más de 700 las mujeres asesinadas en la última década. Están alertando de violaciones por sumisión química en hombres y mujeres.

     Rocío Hermoso, psicóloga de vigilancia penitenciaria ha declarado que "lo de Laura Luelmo es culpa del autor y del sistema". Se debe añadir que detrás del Sistema judicial están los legisladores y los jueces; y detrás del sistema penitenciario, establecido para hacer cumplir las penas impuestas en las sentencias, hay personas que también deben responder de sus actos. ¿Por qué no se cuestionan algunas excarcelaciones que acaban en muerte (como la de Laura) o cuando la mujer ha denunciado y termina siendo víctima, o como Ana Orantes, que públicamente, en televisión manifestó que era reiteradamente maltratada por su exmarido, hasta que acabó con ella (https://youtu.be/VtqPm9O2dEE). Nadie la ayudó, durante 40 años.

       La repercusión de la violencia siempre es negativa.

       La repercusión de la violencia -de toda violencia- daña a la Humanidad y al Mundo de una forma que ni podemos imaginar. Nada es casual. El mal y el bien, de pensamiento o la palabra, deseos, oraciones, sonidos musicales o con actos violentos, se transmiten a los demás y al entorno. El japonés Dr. Masaru Emoto, demostró su repercusión en el agua y su influencia en los cristales que se forman al congelarse. No olvidemos que 3/4 partes de la superficie terrestre es agua y que las propiedades del agua son muy importantes para la vida en general, y para la vida humana en particular.

https://youtu.be/T7jbn-pY1rI

       Si la violencia puede influir negativamente en el agua, y el agua cubre aproximadamente el 75% de la superficie de nuestro planeta, no podemos olvidar que, el cuerpo humano está compuesto en  un 60%  de agua, el cerebro,  se compone en un 70%  de agua, la sangre, en un 80%  de agua y los pulmones, un 90% de agua.  En resumen, los aproximadamente 10 billones de células de nuestro cuerpo están llenas de agua. Se puede estar produciendo un daño incalculable, también en el ser humano y más en los más débiles.

      Pero ¿alguien se ha parado a pensar en el poder que tenemos de influir en nuestro mundo y en el de los demás?  Y si  se  sustituyera la negativa violencia, por el respeto, el saludo, el pensamiento altruista, la sonrisa, la ayuda o el amor ¿no cambiaría todo desde uno mismo?

       Según un proverbio chino: "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo".  Se han realizado  varias películas sobre El efecto mariposa (The Butterfly Effect) ya que «el aleteo de una simple mariposa puede provocar un tifón al otro lado del mundo». En economía también, se decía que cuando EE.UU (Wall Srteet) estornuda, el mundo se resfríaba. ¡Todo influye! Y la única verdad es la realidad, que  puede verse al día siguiente en los valores,  que suben o bajan. En este sentido, hoy estamos a niveles de hace 10 años. ¡Los políticos también influyen!

       Las noticias nos hablan de desastres de tifones, huracanes, inundaciones, terremotos, volcanes en erupción, fuegos que arrasan grandes superficies forestales y reducen a cenizas viviendas, y todo lo que encuentran a su paso, pero nadie se pregunta el por qué. A nadie se le ocurre pensar que la Naturaleza, de mil formas, nos puede estar diciendo: ¡ya basta! ¡Basta ya de violencia!

       La respuesta social a la violencia.

       La sociedad busca acabar con la violencia, con palabras, gestos, medios económicos, leyes y números especiales de teléfono para pedir ayuda. Todo exterior. Se implica poco. No se suele buscar su origen de donde surge la violencia: el corazón. En el corazón humano. El de los hombre pero también en el de las mujeres, no nos engañemos.

       Cuando se produce una muerte violenta por un asesinato, como el de Laura Luelmo, la gente se lamenta y sale a la calle a mostrar su indignación y a protestar "contra el machismo". Los medios de comunicación, suelen proyectar una imagen de la violencia que distorsiona al dividir a la sociedad en, víctimas y verdugos.

        El hecho de que haya un cierto número de víctimas niñas o mujeres, no da pie para que todas las mujeres sean víctimas o potenciales víctimas, ni todos los varones sean verdugos o potencialmente asesinos. Tan injusto es lo uno como lo otro. Y sin embargo, se generaliza. Algunas mujeres han cambiado su imagen en perfil por dos caras femeninas que sostienen el siguiente texto: "Por un 2019 en el que cada niña y mujer que sale de casa, vuelva SANA Y SALVA".

         Es una visión de la realidad francamente injusta. Los varones en general, sentimos el asesinato de Laura, a manos de un psicópata. Los varones también lamentamos y nos duele su muerte y creemos que deben mejorar las leyes, el sistema penitenciario y el control judicial sobre los asesinos. Y volver al principio: desde la familia primero, pero también desde la escuela y la universidad, la sociedad debe potenciar la educación y el respeto a todo ser humano, niña o niño,  hombre o mujer,  con todos los medios a su alcance, que son muchos.

         Dicho lo anterior, es cierto que el varón puede ser genéticamente más fuerte que la mujer. Eso no convierte al hombre en "machista", "acosador", ni "asesino". Convertir las manifestaciones en defensa de la mujer, en "convocatorias contra el machismo es   tergiversar "cuyo único fin es manipular a la opinión pública para tratar de imponer las tesis propias de la "ideología de género", Manuel LLamas, No, la violencia no tiene sexo.

      Los "Inocentes", que son muchos, nos recuerdan que su día es el 28 de diciembre.

      Cuando la sociedad se siente golpeada por una muerte, o el día que hay convocada una manifestación de dolor por ese fallecimiento, es una buena ocasión para que cada uno,  nos preguntemos qué podemos hacer para cambiar la realidad de la violencia.  No es suficiente que el pederasta, el violador o el asesino vayan a la cárcel.

        La transformación de la sociedad, la humanización de la sociedad no cambia por eso. Cada vez más gente está despertando a una nueva y positiva forma de ser, sentir y hacer las cosas: desde uno mismo. Se cambia el mundo desde la transformación interna, personal: desde el corazón. Cuando internamente somos conscientes de que, siendo positivos, respetamos, dejamos de juzgar y ayudamos a los demás, o incluso denunciamos a un agresor o defendemos a una mujer, todo se transforma de forma positiva y además tenemos paz.

        Desde hace siglos los sabios han vivido y enseñado esa verdad y ese camino.

        FELIZ Y PROSPERO AÑO NUEVO.

NOTA:  puede ver más en el siguiente enlace: https://youtu.be/MeINW4GRu20. Gracias.

José Manuel Belmonte

 

 

Ano Novo

 

                   Carolina Ramos - Brasil

 

 

Os sinos sacodem a noite silente!

Apitos, sirenes, febris, a anunciar

que parte o Ano Velho, tristonho e doente,

e  nova esperança começa a brilhar!

 

Em meio à alegria, que explode em espuma,

transborda de taças e rola no chão,

rasteja a tristeza, fiapos de bruma, 

estranha entre risos confete e rojão!

 

É a mesma tristeza que rima com prece

e aquele que a sente é  incapaz de a entender!

Tristeza que às vezes, receio parece,

receio de tudo que é inútil prever...

 

Mas... pulsam ao peito, no fundo... bem fundo,

reservas de Amor e de Fé e Confiança

- um eco escapado aos gemidos do mundo – 

e mesmo sofrida... renasce a Esperança!!!

 

                            

                           -  2019 -

 

E quão dolorida foi mesmo essa espera!

Dorida e magoada, mostrava  a verdade

que o atroz desencanto ao negar a quimera,

os sonhos chutava, cruel... sem piedade!

 

A nova Esperança que chega dispensa

o medo de outrora, e as  angústias perdoa,

mostrando, em verdade, que a espera compensa!

- Nossa alma de joelhos, Deus Pai abençoa!

 

                                   ))0((

 

Que Dios proteja a nuestro querido Papa Francisco y también a vos caro Prof. Felix Fernandes. Que el  año  2019, lleno de esperanzas  para el Brasil, la humanidad encuentre, afinal, el camino cierto para llegar a lo que Dios de ella espera. 

Faterno abrazo y un un Feliz Año Nuevo. Carolina Ramos

 

 

        Ano Novo

 

                   Carolina Ramos - Brasil

 

 

Os sinos sacodem a noite silente!

Apitos, sirenes, febris, a anunciar

que parte o Ano Velho, tristonho e doente,

e  nova esperança começa a brilhar!

 

Em meio à alegria, que explode em espuma,

transborda de taças e rola no chão,

rasteja a tristeza, fiapos de bruma, 

estranha entre risos confete e rojão!

 

É a mesma tristeza que rima com prece

e aquele que a sente é  incapaz de a entender!

Tristeza que às vezes, receio parece,

receio de tudo que é inútil prever...

 

Mas... pulsam ao peito, no fundo... bem fundo,

reservas de Amor e de Fé e Confiança

- um eco escapado aos gemidos do mundo – 

e mesmo sofrida... renasce a Esperança!!!

 

                            

                           -  2019 -

 

E quão dolorida foi mesmo essa espera!

Dorida e magoada, mostrava  a verdade

que o atroz desencanto ao negar a quimera,

os sonhos chutava, cruel... sem piedade!

 

A nova Esperança que chega dispensa

o medo de outrora e as  angústias perdoa,

mostrando, em verdade, que a espera compensa!

- Nossa alma de joelhos, Deus Pai abençoa!

 

LA ECONOMÍA INMATERIAL Y EL FIN  DEL CAPITALISMO

Dr. Hugo SALINAS

salinas_hugo@yahoo.com

Visto de lejos, podríamos decir que la Historia se está repitiendo. Porque, así como ayer el Capitalismo dio fin al Feudalismo; ahora, la Economía Inmaterial está dando fin al Capitalismo.

Pero, visto de cerca, lo que sucedió ayer fue que el Proceso Artificial de Producción (economía industrial) se convirtió en la forma de trabajar hegemónica en remplazo de los Dos Procesos Naturales de Producción (economía agrícola y ganadera primaria). Una evolución de los procesos de trabajo que se desenvuelve con el mismo tipo de repartición del resultado de la actividad económica: la Repartición Individualista; motivo por el cual la pobreza del trabajador campesino-siervo-esclavo se convierte en la pobreza del trabajador obrero-asalariado.

En cambio, ahora, la transformación de la actividad socio-económica se produce en sus dos elementos. Por un lado, el Proceso de Trabajo de Concepción (economía inmaterial) está substituyendo al Proceso Artificial de Producción (economía industrial). Por otro lado, la Repartición Igualitaria del resultado de la actividad económica remplazará a la Repartición Individualista. Y con ello, pronto el desempleo y la pobreza serán recuerdos del pasado. La Igualdad de Oportunidades será una norma de vida.

El señor burgués se encargó de enterrar al señor feudal

La economía de mercado industrial se impuso a la economía de autoconsumo agrícola y ganadera. Y con ello, las instituciones del viejo orden dieron paso a las instituciones de la República y de la Democracia Representativa. El señor burgués se impuso al Rey y su séquito. El obrero-asalariado produce lo esencial de la actividad económica, desplazando al campesino-siervo-esclavo encargado de labrar la tierra con técnicas de producción que son superadas por la maquinaria agrícola.

Lo que sucedió fue que, en la evolución de los procesos de trabajo, la economía ganadera y de agricultura primaria fue superada largamente por la economía industrial. La base socio-económica sufrió una mutación en la evolución de los procesos de trabajo y, por consiguiente, nuevas instituciones aparecieron, y las que no estuvieron en contradicción con la nueva base socio-económica, ellas tuvieron que adaptarse al nuevo orden.

Sin embargo, y esto es importante precisar, esta transformación de un proceso de trabajo por otro, deja indemne la Repartición Individualista del resultado de la actividad económica. Y es por ello que, en lugar del señor feudal, que se apropiaba el 100% del resultado del trabajo del campesino-siervo-esclavo, nace el señor burgués quien, en adelante, será el que se apropie del 100% del resultado de la actividad económica generada por el obrero-asalariado.

En estas condiciones de superioridad económica del señor burgués con relación a la realeza, la toma de La Bastilla en Paris fue solamente un acto simbólico. La suerte del Rey y del Feudalismo ya estaba echada. Comenzaba la era del Capitalismo. Pero, insisto, los horrores del Capitalismo no se deben al proceso de trabajo ni a su evolución, sino a los efectos perversos de la Repartición Individualista en una economía de mercado que, en adelante, genera un solo espacio económico a nivel mundial. Y la extorsión de la plusvalía se realiza a nivel mundial.

Pero, ¿cómo es que el señor burgués se impone ante un señor feudal, todo poderoso, que cuenta con cientos de miles de siervos dispuestos a entregar su vida por su señor y que, además, tiene una armada invencible? Y es a partir de este hecho, aparentemente insólito, que debemos aprender la lección de la Historia que, con toda certitud, se está volviendo a repetir.

Vayamos por partes. El Rey, representante supremo del Feudalismo, logra tomar el control, directo e indirecto, de inmensas extensiones de terrenos agrícolas, elemento fundamental de la actividad económica en ese momento. Su poder económico, social y político es absoluto, ante una masa inmensa de siervos que trabaja sin descanso, el día entero, todos los días de la semana y todas las semanas del año.

Sobre esta base de extorsión y sumisión, todos los príncipes y, sobre todo el Rey, construyen castillos, al cual mejor; para él, para su esposa, la amante y queridas, en los lugares que más preferían. Y este acto de ostentación, de acumulación y concentración de riqueza, es que los llevará a la ruina y a convertirse en parte del pasado. ¿Cómo así?

Los castillos no son construidos por sus siervos que, a lo sumo, saben labrar la tierra. El boato de su vestimenta así como de la arquitectura y diseño interior y exterior de sus castillos no es elaborado ni fabricado por sus siervos. Las carrozas y aperos de su cuadrilla no son confeccionados por sus siervos que no saben ni leer ni escribir… ¿Quiénes se encargan de suministrar ese confort material sin par, nunca antes existente? Y sin contar que los príncipes y sus reyes estaban en plena competencia entre ellos, para dejar sentado quién ostenta mejor.

Sucede que una nueva forma de trabajar nace al interior de la ganadería y agricultura primaria. Se trata del Proceso Artificial de Producción que es capaz de generar “n” bienes económicos nunca antes existentes, solamente con el límite de los recursos naturales para su producción en serie y masiva. Y a partir de un nuevo bien nace una fábrica, la misma que puede ser replicada “m” veces.

De esta forma, aparecen nuevos bienes económicos encargados de dar confort material al Rey, los príncipes y la población en general. Y son los mismos príncipes y reyes que, en primer lugar, lo demandan. Es así como aparecen los industriales de la construcción, del textil, del transporte, de las finanzas…; y con ellos, una cantidad cada vez más creciente de trabajadores obreros-asalariados en cada una de estas nuevas ramas de la actividad económica.

Es una nueva economía que florece en base a transacciones, realizadas en precios y expresados en unidades monetarias. Y, por lo tanto, aparece de una manera natural los que financian el confort y los excesos de los príncipes y reyes. Las finanzas y los bancos de ahorro y crédito se difunden, teniendo como principales clientes a los príncipes y reyes. Toda la plusvalía que los reyes extraen a los siervos-esclavos va a engrosar las cajas de dinero-capital de la nueva sociedad burguesa.

De esta forma, el Feudalismo, y su representante, el Rey, facilitaron la expansión y consolidación de quien será su sepulturero, el señor burgués, con todo su séquito de trabajadores obreros-asalariados.

Es la manifestación concreta de una evolución de  procesos de trabajo en Repartición Individualista. Y la Historia nos informa del paso de la sociedad feudal a la sociedad capitalista.

La economía inmaterial sienta las bases materiales para el fin del Capitalismo

La gran Revolución que se avecina será el resultado de dos fenómenos que se autoalimentan.

El Proceso de Trabajo de Concepción (la economía inmaterial) está ocupando una posición hegemónica en la actividad económica, en remplazo del Proceso Artificial de Producción (economía industrial). Y la economía inmaterial tiene una característica que facilitará la substitución de la Repartición Individualista por la Repartición Igualitaria del resultado de la actividad económica. Un fenómeno económico-social hasta hace poco, imposible de prever. Y con ello, el Capitalismo, sinónimo de Repartición Individualista, está llegando a su fin.

La instalación, progresiva y constante, de la economía inmaterial es ya evidente. Todos lo confirman. Sus productos faros son utilizados por miles de millones de personas, a nivel mundial, tal como Windows, Excel, YouTube, Google, Facebook, iPhone… Tan notoria es su instalación que sus productos han constituido su propia Bolsa de Valores, el famoso Nasdaq.

Y los capitalistas, en sus ansias de hacer dinero y más dinero, incentivados por ese motor de angurria llamado Repartición Individualista del resultado de la actividad económica, apuestan por estos nuevos productos faros. Y su dinámica por poseer más y más dinero, los lleva a financiar sin medida centros de investigación y desarrollo de los bienes inmateriales.

Y quién creyera. Con este comportamiento egoísta están actuando tal como actuaron el Rey y los príncipes, al financiar el desarrollo de la economía industrial; cuyos patrones, los señores burgueses, serían, a la larga, sus sepultureros. Ahora, los capitalistas, animados por la Repartición Individualista, son quienes financian el desarrollo de la economía inmaterial que, a mediano plazo, será quien siente las bases económicas de quien será su sepulturero. Veamos esto.

Las habilidades y competencia del conceptor, en el origen de la muerte del Capitalismo

Casi todos los elementos del Proceso de Trabajo de Concepción, son inmateriales, a excepción de su soporte que es material, pero que representa un mínimo porcentaje del costo total del bien económico.

Así tenemos que, las habilidades y competencia del trabajador-conceptor, que son el elemento fundamental de este proceso de trabajo, y sus medios y herramientas de trabajo, son totalmente inmateriales. Es decir, el trabajador-conceptor, con sus habilidades y competencia, se apoya en los conocimientos de la Humanidad para crear, inventar, innovar o descubrir nuevos bienes económicos que son todos inmateriales.

Pero detengamos un segundo en las características de las habilidades y competencia del conceptor. Este elemento fundamental del Proceso de Trabajo de Concepción, así como la mano desnuda del primer proceso de trabajo de la Humanidad, se encuentra al interior del propio trabajador. Y es esta condición del elemento esencial del proceso de trabajo que impide todo intento de establecer una relación de dominación o sojuzgamiento entre el trabajador y cualquier persona.

Para que alguien pueda apropiarse de los descubrimientos, inventos, innovaciones o creaciones del trabajador-conceptor, sería necesario, por un lado, vigilarlo las 24  horas del día y los 7 días de la semana y, por otro lado, extraer de su cerebro cada nueva invención, descubrimiento, innovación o creación. Lo cual es imposible, tal como sucedió con el trabajador a mano desnuda

Dicho trabajador, en aquella época de la historia de la Humanidad, realizaba el acto económico de recolección, caza y pesca, utilizando únicamente sus manos. Y para poder apropiarse del resultado de su trabajo era necesario, por un lado, tenerlo sujetado por los pies y, por otro, vigilarlo las 24 horas del día; lo cual era imposible. Lo mismo sucedió cuando el trabajador comenzó a utilizar herramientas para incrementar su productividad. En este caso, la herramienta, como la flecha, fue simplemente un extensor del brazo del trabajador. Bastaba un descuido, y dicho trabajador se perdía en una naturaleza pródiga en recursos alimenticios.

Si aceptamos que esta particularidad de las habilidades y competencia del trabajador-conceptor, elemento fundamental del Proceso de Trabajo de Concepción, impide toda relación de dominación, estaríamos aceptando que dicha forma de trabajar facilita la instalación de la Repartición Igualitaria del resultado de la actividad económica. Y con ello, estaríamos ad-portas de una nueva economía y una nueva sociedad, que se fundaría en la Igualdad de Oportunidades y en la cooperación y solidaridad humana.

Además, esta particularidad del elemento fundamental del Proceso de Trabajo de Concepción está configurando algo inusitado: la naturaleza moderna de la propiedad colectiva (comunitaria). Tema que lo desarrollaremos en otro artículo.

Paris, 30 de diciembre del 2018

 

 

PARA UNA PEDAGOGÍA DE LA INCOHERENCIA

Por René Mondragón

CONSULTA

Que conste. Este escribano buscaba el origen etimológico de “incoherencia”, y la Clínica de la Universidad de Navarra nos ofreció (https://www.cun.es/diccionario-medico) una joya extraída de su diccionario médico, que insistimos, nos pareció mucho más ilustrativa, porque si la palabrita aparece en un catálogo de términos médicos, es porque, probablemente, pueda constituir una patología interesante en particular, para los estudiosos de la Res Pública.

YA SE SABE

Que en este México lindo y querido, los políticos emplean eufemismos para cualquier narrativa, o como dice el mexicano de a pie: “Para dorarnos la píldora; para cotorrearnos; para darnos atole con el dedo”; o sea, para embaucarnos. Lo han hecho con bastante éxito. Esto es, se convierte en una pedagogía de la incoherencia.

3 BOTONES DE MUESTRA

De inicio, el nuevo gobierno ha navegado con esta bandera. Pero, ¿qué significa “incoherencia”?. De acuerdo con la definición de la Universidad de Navarra es: “Incoherencia.  f. Falta de relación o ilación entre dos o más ideas. Se habla de pensamiento y de lenguaje incoherentes cuando estos son desordenados y no siguen una secuencia lógica, por lo que no se puede comprender su significado.

Son características de la incoherencia: la ausencia de conexión lógica entre palabras o frases, el uso de frases incompletas, los cambios bruscos del contenido temático, el uso de las palabras con significados particulares y las distorsiones gramaticales y sintácticas. Se presenta, fundamentalmente, en psicosis y en algunos trastornos orgánicos”

  1. El gobierno federal actual –por causas ideológicas, de ingenuidad o falta de competencia- se caracteriza por esa falta de relación o ilación entre sus ideas y propuestas; lanzando conceptos desordenados entre los miembros del gabinete presidencial  o de estos con los legisladores de su bancada. Es el caso del presupuesto, las  comisiones de los bancos o el nombramiento del director del Fondo de Cultura. Esto es, no hay secuencia lógica, lo que vuelve difícil comprender su significado.
  2. Los ejemplos son variopintos: Aunque cueste más y no haya proyecto ejecutivo, va para adelante Santa Lucía y Toluca.
  3. No importa si varios cientos de familias se quedan sin ingreso porque al ciudadano presidente se le ocurrió echar para atrás este y otros proyectos como los demás despidos en todo el país. (Analizar  los cómos y los porqués, implican colaboración aparte)
  4. En nombre del “estado laico”, un cura católico se pitorrea –al lado del presidente del Senado- de la figura de un Niño Dios, disfrazado como el mandatario mexicano, y luego éste se arrodilla en rituales supuestamente indígenas.

DE LO RECIENTE

No obstante, la medalla de oro se la llevan dos funcionarios de Morena: Don Carlos Urzúa quien ha dejado de lado su enorme capacidad técnica para defender a su jefe, a costa del propio prestigio profesional.

Los mexicanos tenemos claro que cuando cualquier funcionario dice: “Se trata de un ajuste por los precios internacionales”, es porque todas las cosas en México van a subir, habrá inflación y la llamada “canasta  básica”, se quedará en solo eso. Una canasta.

La perla fue la siguiente declaración del Secretario de Hacienda, tratando de justificar el aumento de las gasolinas, a pesar de que una más de las promesas de campaña fue bajar los precios: “No es un gasolinazo porque no crecen los precios en términos reales, por tanto no es un gasolinazo"  O como un comentócrata: “No es una mentada, pero en términos reales, ya nos partieron la madre”

LA CAMPEONA

Todo el mérito es de la presidenta nacional de Morena, doña Yeidckol Polevnsky (@heidckol) que lanzara un aserto que indica dos cosas: Una, ¿De verdad, la señora sabrá el fondo y los significados de su afirmación al celebrar la revolución cubana…o solo –como dice un baturro amigo del escribano, “solo es por joder”?

El texto del tweet es genial: “En el 60 aniversario de la Revolución que nos mostró que la dignidad, la solidaridad y la batalla de las ideas son las armas más poderosas de los pueblos, enviamos al Gobierno y al Pueblo de Cuba nuestra alegría y parabienes. “Un mundo mejor es posible”

Tal aseveración merece un espacio mayor. Este amanuense se queda con el comentario del maestro Andrés Oppenheimer del uno de enero: “¡De no creer! La presidenta del partido oficialista de México celebra la existencia de una dictadura y la falta de elecciones libres y una prensa independiente! Me gustaría preguntarle: Si la dictadura cubana es tan popular, ¿por qué no se anima a celebrar elecciones libres?

Oppenheimer dixit.

 

 

En la excelencia cuentan los resultados

En la excelencia cuentan los resultados, pero lo más importante es la autoexigencia. “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total, es una victoria completa”. (Mahatma Gandhi).

En la misma línea, Carlos Llano señala que la excelencia depende menos de los objetivos logrados que de los deberes cumplidos día a día, y hora a hora. Propone un perfil de la excelencia del que selecciono varios rasgos: no se encuentra en las cosas, sino en las personas; no es un estado en el que alguien se encuentre, sino una situación dinámica derivada de una continua superación; no reside en cosas grandes, sino en muchas cosas pequeñas que pertenecen al trabajo habitual; consiste, en definitiva, en el aumento continuo de la calidad de mis actos.

Para el profesor Touron, “promover la excelencia equivale a facilitar los recursos educativos necesarios que permitan a cada alumno llegar tan lejos, tan rápido, con tanta amplitud y con tanta profundidad como su competencia le permita. Esto es entender el principio de igualdad de oportunidades en su correcta acepción”.

En la familia es factible la creación de un ambiente que promueva el impulso interior hacia la superación personal. Padres y profesores, de forma conjunta, deben identificar las cualidades y talentos de los niños y motivarlos para que los desarrollen continuamente. Además, hay que exigirles que hagan bien y de forma acabada su trabajo diario

Es esencial que se enamoren de lo que Juan Ramón Jiménez llamaba “el trabajo gustoso”, a través de la observación de buenos testimonios de amor al trabajo con afán de servicio.

Suso do Madrid

 

 

 “sinhogarismo”

En España viven alrededor de 40.000 personas que carecen de un hogar. Este problema social que recibe el nombre de “sinhogarismo” afecta a personas de edades muy dispares, hombres y mujeres, nacionales y extranjeros. Se trata de un problema grave en las sociedades desarrolladas y las causas son múltiples: desempleo, problemas de acceso a la vivienda, ruptura de los vínculos familiares, soledad y marginación.

En demasiadas ocasiones la opinión pública ha asumido que se trata de un problema sin solución cuya alternativa son los hostales, los albergues o las casas de acogida. Sin embargo, en España, y fuera de España, existen instituciones sociales muy activas cuyo trabajo consiste precisamente en demostrar que el “sinhogarismo” podría tener los días contados.

José Morales Martín

 

 

Una Iglesia para y por las familias

La familia es un “hogar que acoge, acompaña y sana”. Este es el mensaje central que lanzaron los obispos para la Jornada de la Sagrada Familia, una festividad que en los últimos años ha adquirido un notable protagonismo. Miles de personas acudirón este fin de semana pasado a celebraciones como la de la catedral de Madrid, donde el cardenal Osoro saludó y bendijo el sábado una a una a las familias, en sintonía con esa pastoral “cuerpo a cuerpo” que promueve el Papa y a la que anima el mensaje de la Conferencia Episcopal para esta jornada.

Domingo Martínez Madrid

 

 

Pensamientos y reflexiones 206

 

España, La Corona y “el archicatalán de los collons”

                                Es una cosa muy seria, pero “yo hoy me lo tomo a risa”, viendo “a los enanos jactarse de gigantes” y presumir de ensoñaciones, más que de derechos adquiridos y presentables en el más alto tribunal de este “podrido mundo en que nos vemos obligados a habitar, aguantando a tanto necio como aquí hay, que no sabiendo gobernar, ni a una manada de pavos, que el más tonto de los paveros, sabía dirigir con una caña del más silvestre de los cañaverales españoles”. Este pobre gobernante, se enfrenta con toda la arrogancia de un “Alejandro” y exige, que (por ejemplo) el año tenga veinticuatro meses y que “le den dinero a camiones llenos”, simplemente para pagar sus infinitos malgastos y; estando en la miseria económica todos los recursos, del país o nación, y de la que forma parte Cataluña, la que a pesar de todo, subsiste gracias al dinero que el resto les damos en préstamo a devolver y el que no es un regalo, aunque ya veremos como al final no lo devuelven, al menos de grado.

                                Lo ocurrido (una vez más) días atrás en Cataluña, es como para “mondarse de risa”, viendo la mala educación y la mala leche, de un español “más”, ante quién representa a España y tiene el título de “Jefe del Estado; con el que se puede (o no) estar de acuerdo, pero lo que hay que saber, es, que “hoy por hoy”, es la primera autoridad nacional y se le debe por tanto el respeto correspondiente. Recordemos que “España es una monarquía” refrendada por una Constitución, que a su vez, fue refrendada por mayoría aplastante en su momento, incluido el territorio catalán; por tanto huelgan más comentarios, “salvo que el tonto, revolucionario, u lo que sea”, se empeñe en que vive “en un barbecho pendiente de arar y sembrar cuando a él le salga de sus collons”. (De mi artículo de igual titular 25-6-18)

Ya todo fue dicho: falta practicarlo:         Aunque se escribiera ya hace mucho tiempo que, “los griegos lo dijeron todo”, pero los griegos eran “jóvenes”, en relación a las civilizaciones orientales más antiguas, incluida la africana de los egipcios; así toda la sabiduría que fue llevada a la escritura, es tan vieja en la historia que nadie sabe sus orígenes; pero el ser humano que llega a cierto grado de clarividencia, repite y sigue copiando “las esencias” de lo que seguimos creyendo sería, sino el perfecto estado “del hombre”, sí uno en que la mayoría de preocupaciones que nos atormentaron y siguen atormentando, desaparecerían en un estado de paz nunca logrado. “Oigamos lo que nos dice un sabio moderno, puesto que fue de nuestra era, sobre cosas en las que pensamos y obviamos en general”. Y he dicho “oigamos”, puesto que aun siendo palabras escritas, con un poco de imaginación, podemos transformarlas en sonidos que parten del alma de su autor.

                                “Nos habla Marco Aurelio y nos transmite sus pensamientos”.

                                “Cuando un hombre está inculcado de los verdaderos principios, la palabra más corta y hasta más corriente es suficiente para desterrar de su corazón la tristeza y el temor. Ejemplo: “Como las generaciones de las hojas así son las de los hombres…” (Cita de La Iliada). Sí; tus amados hijos no son sino pobres hojas, hojas son también esos hombres que te aclaman con sinceridad aparente y te alaban o bien, al contrario, te maldicen y te molestan en secreto con sus reproches y sátiras; hojas igualmente aquellos que después de tu muerte evocarán tu recuerdo. Todas estas hojas  que nacen con la primavera, el viento después las echa a tierra: enseguida el monte las reemplaza por otras. Pero el destino común es el de no durar más que un momento; y tú en todo temes y deseas como si todo fuese eterno. Todavía un poco más de tiempo,  tú cerrarás los ojos, y aquel que te haya conducido a la tumba será llorado por otro a su vez”.

                                Terrible para la masa o mayoría, oír esto, pero es una verdadera sentencia de lo que en realidad somos el ser humano; y como verdad indiscutible, hay que aceptarla, sencillamente por cuanto otra opción no la hay; y poner resistencia a la misma es vivir aún en muchísimas más amarguras que nosotros mismos nos proporcionamos, cosa que evitaremos si aceptamos lo que de grado o a la fuerza tendremos que aceptar. (De mi artículo de igual titular 25-6-2018)

 

España: Saqueadores y saqueados:          España tiene un cáncer terrible y del que ni se curó ni se cura, el mismo a mi entender es la guerra intestina que aquí existe, en forma de una autodevoración terrible y continua, que acaba con todo y termina siempre en una ruina difícilmente insuperable y que da lugar a los enfrentamientos fratricidas del pasado; aquí no hay ideales y menos ideas concretas para trabajar por un Estado, que siempre termina en la quiebra y pese a las enormes riquezas con que cuenta España, tanto materiales como estratégicas y de las que invito a quién esto lea, piense y transmita. Aquí todo se traduce en ganar “un gobierno del tamaño que sea” y explotarlo por el que lo conquista y su cuerda de seguidores, al resto lo considera como enemigos y a los que trata como tales; lo que provoca que en caso contrario, reciba “las mismas coces y patadas”; es claro que todo sigue, como ya lo calificó Otto von Bismark hace dos siglos; sencillamente en España no hay españoles, aquí lo que predomina “son mercenarios” y todo el que puede, roba al Estado de la forma que le dejan; sea “no trabajando, o llevándose todo cuanto puede y le dejen de los valores públicos”.

                                El reciente “movimiento de intereses privados”; ha dado lugar a un nuevo gobierno, que ha situado a un nuevo “chupóptero” de grandes recursos nacionales, y el que va a chupar durante muchas décadas (es joven) de los de España y sin pudor alguno, puesto que sigue “la draconiana ley” que otro sinvergüenza, nos cargó con toda la impunidad que queramos asignarle; éste fue Felipe González Márquez.

                                Pues bien, entre ellos hablan y no acaban de “lo bien que les va a ir” (a ellos entiendo), puesto que a los españoles nos seguirán explotando sin piedad y menos justicia digna de así ser denominada: Veamos lo que se publica sobre el tema.

18.06.2018  https://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2018-06-18/economia-espanola-nuevo-gobierno-socialista_1580188/ (De mi artículo de igual titular 26-06-2018)

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)