Las Noticias de hoy 29 Diciembre 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    sábado, 29 de diciembre de 2018    

Indice:

ROME REPORTS

En el día de los Santos Inocentes el Papa invita a acoger en Jesús el amor de Dios

Taizé, reunión en Madrid: "una civilización de la hospitalidad es posible

Card. Parolin en Iraq: “La sangre de vuestros mártires es un tesoro para la Iglesia"

HACER UN MUNDO MÁS JUSTO: Francisco Fernandez Carbajal

“Humildad de Jesús: en Belén, en Nazaret, en el Calvario...”: San Josemaria

Oración por las familias de las personas del Opus Dei

¿Qué fue la matanza de los inocentes?, ¿es histórica?

Familias numerosas: Daniel Tirapu

La soledad de nuestros padres: Mónica Muñoz

Encuentro en Madrid con los jóvenes de Taizé: mensaje del Papa Francisco

Confía en ti mismo: Lucía Legorreta

La responsabilidad de los gobernantes ante la construcción de la paz: Salvador Bernal

Año Nuevo en flor: Embajadora de Paz Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires

El “Voto por Valores” para mayo del ‘19: Miguel A. Espino Perigault

Fiesta de la Sagrada Familia: primeroscristianos

Cerebro de varón, cerebro de mujer.  El cerebro transexual.: Prof. J. L. Velayos

Necesita la paz la República Centroafricana: JD Mez Madrid

Antes de que sea demasiado tarde: Jaume Catalán Díaz

El grito de los pobres: Pedro García

Sin ilusión, sin horizontes, “sin herederos”: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

En el día de los Santos Inocentes el Papa invita a acoger en Jesús el amor de Dios

El tweet del Papa toma inspiración en su Mensaje Navideño 2017, en el que hacía un repaso de cada rincón del mundo donde sufren los niños

Ciudad del Vaticano

En el día en que la Iglesia recuerda a los Santos Inocentes, el Papa Francisco lanza una invitación en su cuenta de twitter: «Acojamos en el Niño Jesús el amor de Dios y esforcémonos para hacer que nuestro mundo sea más humano, más digno de los niños de hoy y de mañana».

El tweet del Papa toma inspiración en su Mensaje Navideño 2017, en el cual afirmaba: «mientras el mundo se ve azotado por vientos de guerra y un modelo de desarrollo ya caduco sigue provocando degradación humana, social y ambiental, la Navidad nos invita a recordar la señal del Niño y a que lo reconozcamos en los rostros de los niños, especialmente de aquellos para los que, como Jesús, ‘no hay sitio en la posada’»

Ver a Jesús en los rostros de los niños que sufren

En el Mensaje de 2017, el Romano Pontífice hacía un repaso de cada rincón del mundo donde sufren los niños, visualizando a Jesús en los rostros de los niños en Oriente Medio, en donde «siguen sufriendo por el aumento de las tensiones entre israelíes y palestinos», o los rostros de los niños de Siria, «marcados aún por la guerra que ha ensangrentado ese país en estos años». O los rostros de los niños de Irak, de Yemen, o de África.  Los de todos los niños de las «zonas del mundo donde la paz y la seguridad se ven amenazadas por el peligro de las tensiones y de los nuevos conflictos», o aquellos de los «tantos niños obligados a abandonar sus países, a viajar solos en condiciones inhumanas, siendo fácil presa para los traficantes de personas».

El Evangelio del Día

El Evangelio del día narra: «Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apare­ció en sueños a José y le dijo: ‘Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, por­que Herodes va a buscar al niño para matarlo’. José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: ‘Llamé a mi hijo para que saliera de Egipto’. Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: ‘Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel, que llora por sus hijos y rehúsa el consuelo, porque ya no viven’».

Comentario al Evangelio

Jesús, desde su nacimiento, fue como una bandera discutida que provocó la adhesión de unos y el rechazo de otros. Herodes, por una parte, y José y María, por otra, encarnan en este relato las dos posturas contrapuestas. La Virgen de Nazaret, aceptando ser su madre, asumió que desde ese momento que toda su vida era relativa a Cristo. Sabía que, a partir de entonces, su existencia estaba en función de aquel de quien era madre. Probablemente, no intuía que el seguimiento de su hijo iba a empezar tan pronto ni que la iba a conducir a un país extranjero.

 

 

Taizé, reunión en Madrid: "una civilización de la hospitalidad es posible

 

"¡No olvidemos la hospitalidad!" Este es el tema elegido por la comunidad de Taizé para el 41º Encuentro Europeo de Jóvenes, que tendrá lugar del 28 de diciembre al 1 de enero en la ciudad de Madrid, España

Manuel Cubías – Ciudad del Vaticano

El sueño del Hermano Roger

La experiencia de Taizé solo puede ser comprendida desde la experiencia de su fundador, el Hermano Roger. Las palabras que siguen son parte de ese sueño original: “Poco a poco surgió en mí la convicción que era esencial crear una comunidad con hombres decididos a dar toda su vida y que buscasen comprenderse y reconciliarse siempre: una comunidad donde la bondad del corazón y la simplicidad estuviesen al centro de todo”.

Esta no es una experiencia puntual, pasajera, sino que tiene continuidad en la vida. Por eso entre hermanos se busca como animar a los participantes a asumir sus compromisos en sus países, ciudades y parroquias.

Experiencia de hospitalidad

El hermano Alois, prior de la comunidad de Taizé, afirma que “Los jóvenes son acogidos por familias y cada año experimentamos una gran alegría". "Vivimos en una época donde los miedos crecen, las fronteras se cierran. Queremos recordarles que la hospitalidad es un tema central del Evangelio. Dios nos acoge siempre, sin condiciones. Cristo llama a nuestras puertas, se nos presenta como un pobre, no se impone, sino que nos pide que lo acojamos. Nos da confianza y quiere que esta misma confianza viva en nuestras vidas y se traduzca en confianza para los demás. Por esta razón, expresa: La esperanza de que una civilización de hospitalidad es posible".

Oración por las víctimas de Estrasburgo

Ante los crecientes miedos que se esparcen por toda Europa, el Prior de Taizé  anima a orar por las víctimas de Estrasburgo, pero al mismo tiempo rechaza la venganza y la violencia como medios que nos lleven a la paz y a darle a la vida un sentido. “ Durante el encuentro de Madrid, diré a los jóvenes: abramos los ojos, no aceptemos la injusticia, sino luchemos con un corazón reconciliado para curar las heridas de la injusticia. No añadamos odio a la violencia".

Los jóvenes buscan la oración y la amistad

La confianza en Dios es posible si confiamos en el prójimo. El encuentro con más de 15,000 participantes, en momentos de silencio, oración, canto y reconciliación hará posible, también, “la reconciliación entre cristianos, entre pueblos. Y eso lleva a la amistad. Una amistad que cruza fronteras".

El Card. Parolin a los jóvenes de la comunidad de Taizé

El Card. Parolin les transmite los deseos del Papa Francisco  y les exhorta a que disfruten del encuentro, porque “los auténticos cristianos no temen abrirse a los demás, transformando sus espacios vitales en espacios de fraternidad”. También los anima a estar siempre cerca de Jesús y a ser “puentes entre iglesias, religiones y pueblos”.

 

Card. Parolin en Iraq: “La sangre de vuestros mártires es un tesoro para la Iglesia"

“La verdadera luz que vence a la oscuridad ha venido al mundo e ilumina a cada hombre que vence a la oscuridad. Y los que lo acogen se convierten en hijos de Dios”, señaló el Cardenal Pietro Parolin en su homilía en la Catedral de San José de Ankawa

José Villanueva – Ciudad del Vaticano

Durante el marco de su visita en Iraq, el Secretario de Estado de la Ciudad del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin presidió la santa misa hoy 28 de diciembre, memoria de los Santos Inocentes en la catedral de San José de Ankawa.

En homilía el Cardenal Parolin aprovechó la oportunidad para hacer presente la cercanía y oración del Papa Francisco a los cristianos de este país de Oriente Medio. 

 “A mi llegada a la ciudad de Erbil, y especialmente aquí en Ankawa, inmediatamente recordé el virtuoso gesto de bienvenida que han logrado, especialmente en estos últimos años, hacia sus hermanos y hermanas que vinieron en gran número desde Mosul y la llanura de Nínive, pero también de otros lugares. Por eso desde aquí, me dirijo a todos ustedes aquí, presente mi saludo más afectuoso, también en nombre del Santo Padre Francisco, junto con la seguridad de su cercanía y su recuerdo diario en la oración”, expresó el Secretario de Estado Vaticano.

Cercanía con el sufrimiento de cristianos

Durante el resto de su homilía el Purpurado aprovechó para hacer una reflexión sobre los constantes momentos trágicos que miles de personas perseguidos padecen en esta zona de mundo por el hecho de ser cristianos, para lo cual hizo presente su solidaridad con las víctimas de la intolerancia religiosa.

“Con incredulidad y todavía con un escalofrío en el corazón recordamos las escenas trágicas del verano de 2014, cuando muchas personas, obligadas a huir de sus hogares, llamaron a sus puertas y encontraron una hospitalidad admirable. Recordemos las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: Lo que hayas hecho con uno de estos hermanos menores, me lo has hecho a mí", señala el Cardenal Parolin.

La Navidad hace olvidar los odios

Además, el Secretario de Estado recordó que la Navidad debe ser un periodo en donde los corazones de los hombres deben renovarse en la búsqueda de la paz, que la trae la buena nueva del nacimiento del Niño de Belén a todos los hombres de buena voluntad. Por lo que recalcó que los odios, rencores e intolerancia deben dejarse de lado, si queremos dejarnos abrazar por la luz y la paz que viene a traernos el Señor.

"La venida de Cristo en el mundo es una fuente de verdadera y gran alegría; La felicidad, la plenitud de la vida, la certeza de la verdad, la revelación de la bondad y el amor, la esperanza que no decepciona, la salvación, en una palabra, a la que el hombre aspira, finalmente se concede, está a nuestra disposición; y tiene un nombre, solo un nombre: Cristo Jesús, Él es nuestra paz, porque Él, solo Él es el camino, la verdad y la vida ".

El bien siempre prevalece

Por último, el Cardenal Parolin resaltó que el mal nunca tiene la última palabra en la historia de la humanidad, porque a pesar de las dificultades siempre el bien prevalece antes, a pesar del sufrimiento que pueda existir, así como fue en el episodio de la matanza de los recién nacidos de Belén, la victoria de Cristo será siempre la esperanza y consuelo para los más necesitados.

“Hoy celebramos la misa en memoria de los niños inocentes que fueron sacrificados por el nombre de Jesús a pesar de que todavía no lo conocían. Queridos hermanos y hermanas, el mal no tiene la última palabra en la historia y en nuestra vida; la última palabra es la del amor de Dios que triunfa sobre ella. A lo largo de la historia, ha habido muchos mártires que dieron sus vidas por Jesús. Son la multitud de quienes nos habló el libro del Apocalipsis, una multitud de todas las naciones, tribus, personas y lenguas que están de pie ante el trono de Dios y se sostienen”, finaliza.

 

 

HACER UN MUNDO MÁS JUSTO

— A los cristianos nos toca crear un orden más justo, más humano.

— Algunas consecuencias del compromiso personal de los cristianos.

— Con la sola justicia no podremos resolver los problemas de los hombres. Justicia y misericordia.

I. De tal manera amó Dios al mundo, que le entregó su Hijo Unigénito, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna, nos dice San Juan en el comienzo de la Misa de hoy1.

El Niño que contemplamos estos días en el belén es el Redentor del mundo y de cada hombre. Viene en primer lugar para darnos la vida eterna, como anticipo en nuestra existencia terrena y como posesión plena después de la muerte. Se hace hombre para llamar a los pecadores2, para salvar lo que estaba perdido3, para comunicarles a todos la vida divina4.

Durante sus años de vida pública, poco dice el Señor de la situación política y social de su pueblo, a pesar de la opresión que este sufre por parte de los romanos. Manifiesta en diversas ocasiones que no quiere ser un Mesías político o un libertador del yugo romano. Viene a darnos la libertad de los hijos de Dios: libertad del pecado, en el que caímos y fuimos reducidos a la condición de esclavos; libertad de la muerte eterna, consecuencia también del pecado; libertad del dominio del demonio, pues el hombre puede vencer ya al pecado con el auxilio de la gracia; libertad de la vida según la carne, que se opone a la vida sobrenatural: «La libertad traída por Cristo en el Espíritu Santo nos ha restituido la capacidad –de la que nos había privado el pecado– de amar a Dios por encima de todo y permanecer en comunión con Él»5.

El Señor, con su actitud, señaló también el camino a su Iglesia, continuadora de su obra aquí en la tierra hasta el fin de los tiempos.

A los cristianos nos toca –dentro de las muchas posibilidades de actuación– contribuir a crear un orden más justo, más humano, más cristiano, sin comprometer con nuestra actuación a la Iglesia como tal6. La solicitud de la Iglesia por los problemas sociales deriva de su misión espiritual y se mantiene en los límites de esa misión. Ella, en cuanto tal, no tiene como misión los asuntos temporales7. Sigue así a Cristo que afirmó que su reino no es de este mundo8, se negó expresamente a ser constituido juez o promotor de la justicia humana9.

Sin embargo, ningún cristiano debe renunciar a poner todo lo que esté de su parte para resolver los grandes problemas sociales que afectan hoy a la humanidad. «Que cada uno se examine –pedía Pablo VI– para ver lo que ha hecho hasta aquí y lo que debe hacer todavía. No basta recordar principios generales, manifestar propósitos, condenar las injusticias graves, proferir denuncias con cierta audacia profética; todo esto no tendrá peso real si no va acompañado en cada hombre por una toma de conciencia más viva de su propia responsabilidad y de una acción efectiva. Resulta demasiado fácil echar sobre los demás la responsabilidad de las presentes injusticias, si al mismo tiempo no nos damos cuenta de que todos somos también responsables, y que, por tanto, la conversión personal es la primera exigencia»10.

Podemos preguntarnos en nuestra oración si ponemos los medios y el interés necesario para conocer bien las enseñanzas sociales de la Iglesia, si las llevamos a la práctica personalmente, si procuramos –en la medida en que esté de nuestra parte– que las leyes y costumbres reflejen esas enseñanzas en lo que se refiere a las leyes sobre la familia, educación, salarios, derecho al trabajo, etc. El Señor, que nos contempla desde la gruta de Belén, estará contento con nosotros si realmente estamos empeñados en hacer un mundo más justo en la gran ciudad o en el pueblo donde vivimos, en el barrio, en la empresa donde trabajamos, en la familia donde se desarrolla nuestra vida.

II. La solución última para instaurar la justicia y la paz en el mundo reside en el corazón humano, pues cuando este se aleja de Dios se constituye en la fuente de la esclavitud radical del hombre y de las opresiones a que somete a sus semejantes11. Por eso no podemos olvidar en ningún momento que cuando –mediante el apostolado personal– tratamos de hacer el mundo que nos rodea más cristiano, lo estamos convirtiendo a la vez en un mundo más humano. Y, al mismo tiempo, cuando procuramos que el ambiente –social, familiar, laboral– en el que vivimos sea más justo y más humano, estamos creando las condiciones para que Cristo sea más fácilmente conocido y amado.

La decisión de vivir la virtud de la justicia, sin recortes, nos llevará a pedir cada día por los responsables del bien común –gobernantes, empresarios, dirigentes sindicales, etc.–, pues de ellos depende en buena medida la solución de los grandes problemas sociales y humanos. A la vez, hemos de vivir, hasta sus últimas consecuencias, el compromiso personal sin inhibiciones y sin delegar en otros la responsabilidad en la práctica de la justicia, al que nos urge la Iglesia: pagando lo que es debido a las personas que nos prestan un servicio; haciendo lo posible para mejorar las condiciones de vida de los más necesitados; comportándonos ejemplarmente, con competencia y dedicación profesional, en nuestro trabajo; ejercitando con responsabilidad e iniciativa nuestros derechos y deberes ciudadanos; participando en las diversas asociaciones a las que podamos llevar, junto con otras personas de buena voluntad, un sentido más humano y más cristiano. Y esto, aunque nos cueste un tiempo del que normalmente no disponemos; si nos esforzamos, el Señor alargará nues-tro día.

El programa de vida que nos ha dejado el Señor lleva consigo el mayor cambio que puede darse en la humanidad. Nos dice que todos somos hijos de Dios y, por tanto, hermanos: esto incide de modo profundo en las relaciones entre los hombres; a todos nos ha dado el Señor los bienes de la tierra para ser buenos administradores; a todos nos ha prometido la vida eterna. Los logros que a lo largo de los siglos ha conseguido la doctrina de Cristo –la abolición de la esclavitud, el reconocimiento de la dignidad de la mujer, la protección de huérfanos y viudas, la atención a enfermos y marginados...– son consecuencia del sentido de fraternidad que lleva consigo la fe cristiana. En nuestro ambiente profesional y social, ¿se puede decir de nosotros que estamos verdaderamente, con nuestras palabras y nuestros hechos, haciendo un mundo más justo, más humano?

Con palabras de San Josemaría Escrivá recordamos: «Quizá penséis en tantas injusticias que no se remedian, en los abusos que no son corregidos, en situaciones de discriminación que se transmiten de una generación a otra, sin que se ponga en camino una solución desde la raíz.

»(...) Un hombre o una sociedad que no reaccione ante las tribulaciones o las injusticias, y que no se esfuerce por aliviarlas, no son un hombre o una sociedad a la medida del amor del Corazón de Cristo. Los cristianos –conservando siempre la más amplia libertad a la hora de estudiar y de llevar a la práctica las diversas soluciones y, por tanto, con un lógico pluralismo–, han de coincidir en el idéntico afán de servir a la humanidad. De otro modo, su cristianismo no será la Palabra y la Vida de Jesús: será un disfraz, un engaño de cara a Dios y de cara a los hombres»12. De tal manera amó Dios al mundo, que le entregó su Hijo Unigénito...

III. Con la sola justicia no podremos resolver los problemas de los hombres: «aunque consigamos llegar a una razonable distribución de los bienes y a una armoniosa organización de la sociedad, no desaparecerá el dolor de la enfermedad, el de la incomprensión o el de la soledad, el de la muerte de las personas que amamos, el de la experiencia de la propia limitación»13. La justicia se enriquece y complementa a través de la misericordia. Es más, la estricta justicia «puede conducir a la negación y al aniquilamiento de sí misma si no se le permite a esa forma más profunda, que es el amor, plasmar la vida humana»14, y puede terminar «en un sistema de opresión de los más débiles por los más fuertes o en una arena de lucha permanente de los unos contra los otros»15.

La justicia y la misericordia se sostienen y se fortalecen mutuamente. «Únicamente con la justicia no resolveréis nunca los grandes problemas de la humanidad. Cuando se hace justicia a secas, no os extrañéis si la gente se queda herida: pide mucho más la dignidad del hombre, que es hijo de Dios»16.

Y la caridad sin justicia no sería verdadera caridad, sino un simple intento de tranquilizar la conciencia. Sin embargo, nos encontramos con personas que se llaman a sí mismas «cristianas» pero «prescinden de la justicia, y se limitan a un poco de beneficencia, que califican de caridad, sin percatarse de que aquello supone una parte pequeña de lo que están obligados a hacer.

»La caridad, que es como un generoso desorbitarse de la justicia, exige primero el cumplimiento del deber: se empieza por lo justo; se continúa por lo más equitativo...; pero para amar se requiere mucha finura, mucha delicadeza, mucho respeto, mucha afabilidad»17.

La mejor manera de promover la justicia y la paz en el mundo es el empeño por vivir como verdaderos hijos de Dios. Si los cristianos nos decidimos a llevar las exigencias del Evangelio a la propia vida personal, a la familia, al trabajo, al mundo en que diariamente nos movemos y del que participamos cambiaríamos la sociedad haciéndola más justa y más humana. El Señor, desde la gruta de Belén, nos alienta a hacerlo. No nos desanime el que nos parezca que aquello que está a nuestro alcance es, quizá, poca cosa. Así transformaron el mundo los primeros cristianos: con una labor diaria, concreta y, en muchos casos, pequeña a primera vista.

1 Antífona de entrada. Jn 3, 16. — 2 Lc 5, 32. — 3 Lc 19, 10. — 4 Mc 10, 45. — 5 S. C. Para la Doctrina de la Fe, Instr. Sobre la libertad cristiana y liberación, 22-III-1986, 53. — 6 Cfr. Pablo VI, Enc. Populorum progressio, 26-III-1967, 8. — 7 S. C. Para la Doctrina de la Fe, Ibídem, 80. — 8 Jn 19, 36. — 9 Cfr. Lc 12, 13, 55. — 10 Pablo VI, Carta Octogésima adveniens, 14-V-1971, 48. — 11 S. C. Para la Doctrina de la Fe, o. c., 39. — 12 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 167. — 13 Ibídem, 168. — 14 Juan Pablo II, Enc. Dives in misericordia, 12. — 15 Ibídem, 14. — 16 San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 172. — 17 Ibídem, 172-173.

 

 

 

“Humildad de Jesús: en Belén, en Nazaret, en el Calvario...”

Humildad de Jesús: en Belén, en Nazaret, en el Calvario... -Pero más humillación y más anonadamiento en la Hostia Santísima: más que en el establo, y que en Nazaret y que en la Cruz. Por eso, ¡qué obligado estoy a amar la Misa! ("Nuestra" Misa, Jesús...) (Camino, 533)

Hijos, pasmaos agradecidos ante este misterio, y aprended: todo el poder, toda la majestad, toda la hermosura, toda la armonía infinita de Dios, sus grandes e inconmensurables riquezas, ¡todo un Dios!, quedó escondido en la Humanidad de Cristo para servirnos. El Omnipotente se presenta decidido a oscurecer por un tiempo su gloria, para facilitar el encuentro redentor con sus criaturas.
A Dios, escribe el Evangelista San Juan, nadie le ha visto jamás: el Hijo Unigénito, existente en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer (Ioh I, 18), compareciendo ante la mirada atónita de los hombres: primero, como un recién nacido, en Belén; después, como un niño igual a los otros; más adelante, en el Templo, como un adolescente juicioso y despierto; y, al fin, con aquella figura amable y atractiva del Maestro, que removía los corazones de las muchedumbres que le acompañaban entusiasmadas (Amigos de Dios, 111).

 

 

Oración por las familias de las personas del Opus Dei

Desde 1951, en el Opus Dei se pide con especial intensidad a la Sagrada Familia de Nazaret en el domingo que sigue a la Navidad por las familias de los fieles de la Obra. Esta es la oración y unos apuntes sobre su origen.

Últimas noticias27/12/2018

Opus Dei - Oración por las familias de las personas del Opus Dei

Mons. Fernando Ocáriz con una familia.

Es una tradición que, desde 1951, se repite cada año, el día en el que la Iglesia celebra la Solemnidad de la Sagrada Familia. Ese día, en los centros de la Obra del mundo entero se pide a Dios que llene de bendiciones a las familias de los fieles del Opus Dei.

Recogemos un fragmento:

«Oh Jesús, amabilísimo Redentor nuestro, que al venir a iluminar el mundo, con el ejemplo y con la doctrina, quisiste pasar la mayor parte de tu vida sujeto a María y a José en la humilde casa de Nazaret, santificando la Familia que todos los hogares cristianos debían imitar: acoge benignamente la consagración de las familias de tus hijos en el Opus Dei, que ahora te hacemos (..). Tómalas bajo tu protección y custodia, y haz que se acomoden al divino modelo de tu Sagrada Familia. (...)

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Concédeles, Señor, que conozcan mejor cada día el espíritu de nuestro Opus Dei, al que nos llamaste para tu servicio y nuestra santificación; infunde en ellos un amor grande a nuestra Obra; haz que comprendan cada vez con luces más claras la hermosura de nuestra vocación, para que sientan un santo orgullo porque te dignaste escogernos, y para que sepan agradecer el honor que les otorgaste.

Bendice especialmente la colaboración que prestan a nuestra labor apostólica, y hazles siempre partícipes de la alegría y de la paz, que Tú nos concedes como premio a nuestra entrega».

Como narra Vázquez de Prada en la biografía del Fundador, la consagración se hizo por vez primera en un momento de necesidad urgente, por las dudas que atravesaban las familias de algunos de los primeros fieles de la Obra. Así lo contaba el propio san Josemaría en una carta en 1951:

«Me gustaría ahora contaros los detalles de la Consagración de la Obra, y de las familias de cada asociada y de cada socio a la Sagrada Familia, el día 14 de mayo de este año, en el oratorio —que por eso se llama, desde entonces, de la Sagrada Familia— todavía sin paredes, entre trozos de tablas y de clavos, del encofrado que sostuvo el cemento de las vigas y del techo, hasta que fraguó. Pero se conservan unas notas precisas, redactadas entonces. No me extiendo más aquí, por tanto.

Os comunicaré que únicamente podía acogerme al cielo, ante las maquinaciones diabólicas —¡las permitía Dios!— de ciertos desaprensivos, que hicieron firmar a algunos padres de familia un documento repleto de falsedades, y lograron que terminara en manos del Santo Padre. Jesús, María y José se ocuparon de que pasara el nublado, sin descargar ninguna granizada: todo se aclaró».

Inmediatamente se hicieron sentir los efectos del recurso a la Sagrada Familia. La misma semana de la presentación del escrito al Sumo Pontífice se echó atrás uno de los firmantes. El resto se percató enseguida de lo infundada que era la «angustiosa situación» de que se hablaba en la denuncia. En adelante no pusieron impedimento alguno a sus hijos, y el Señor devolvió la paz a esos hogares. La exposición de agravios hecha a Su Santidad se desvaneció por falta de peso, y don Josemaría tuvo el profundo gozo de ver crecer el afecto de las familias de sus hijos hacia el Opus Dei.

(Fragmentos extraídos de El Fundador del Opus Dei. Vol. III. Andrés Vázquez de Prada).

 

¿Qué fue la matanza de los inocentes?, ¿es histórica?

Una de las 50 preguntas frecuentes sobre Jesucristo y la Iglesia, respondidas por un equipo de profesores de Historia y Teología de la Universidad de Navarra.

Preguntas26/05/2016

Opus Dei - 6. ¿Qué fue la matanza de los inocentes?, ¿es histórica?

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La matanza de los inocentes pertenece, como el episodio de la estrella de los Magos, al evangelio de la infancia de San Mateo. Los Magos habían preguntado por el rey de los judíos (Mt 2,1) y Herodes —que se sabía rey de los judíos— inventa una estratagema para averiguar quién puede ser aquel que él considera un posible usurpador, pidiendo a los Magos que le informen a su regreso. Cuando se entera de que se han vuelto por otro camino, “se irritó mucho y mandó matar a todos los niños que había en Belén y toda su comarca, de dos años para abajo, con arreglo al tiempo que cuidadosamente había averiguado de los Magos” (Mt 2,16).

El pasaje evoca otros episodios del Antiguo Testamento: también el Faraón había mandado matar a todos los recién nacidos de los hebreos, según cuenta el libro del Éxodo, pero se salvó Moisés, precisamente el que liberó después al pueblo (Ex 1,8-2,10). San Mateo dice también en el pasaje que con el martirio de estos niños se cumple un oráculo de Jeremías (Jr 31,15): el pueblo de Israel fue al destierro, pero de ahí lo sacó el Señor que, en un nuevo éxodo, lo llevó a la tierra prometiéndole una nueva alianza (Jr 31,31). Por tanto, el sentido del pasaje parece claro: por mucho que se empeñen los fuertes de la tierra, no pueden oponerse a los planes de Dios para salvar a los hombres.

En este contexto se debe examinar la historicidad del martirio de los niños inocentes, del que sólo tenemos esta noticia que nos da San Mateo. En la lógica de la investigación histórica moderna, se dice que «testis unus testis nullus», un solo testimonio no sirve.

Sin embargo, es fácil pensar que la matanza de los niños en Belén, una aldea de pocos habitantes, no fue muy numerosa y por eso no pasó a los anales. Lo que sí es cierto es que la crueldad que manifiesta es coherente con las brutalidades que Flavio Josefo nos cuenta de Herodes: hizo ahogar a su cuñado Aristóbulo cuando éste alcanzó gran popularidad (Antigüedades Judías, 15 & 54-56), asesinó a su suegro Hircano II (15, & 174-178), a otro cuñado, Costobar (15 & 247-251), a su mujer Marianne (15, & 222-239); en los últimos años de su vida, hizo asesinar a sus hijos Alejandro y Aristóbulo (16 &130-135), y cinco días antes de su propia muerte, a otro hijo, Antipatro (17 & 145); finalmente, ordenó que, ante su muerte, fueran ejecutados unos notables del reino para que las gentes de Judea, lo quisieran o no, lloraran la muerte de Herodes (17 &173-175).

Bibliografía

A. Puig, Jesús. Una biografía, Destino, Barcelona 2005;

S. Muñoz Iglesias, Los evangelios de la infancia. IV, BAC, Madrid 1990;

J. Danielou, Los evangelios de la infancia, Herder, Barcelona 1969.

 

 

Familias numerosas

Daniel Tirapu

Familia numerosa.

Familia numerosa.

Una de mis hermanas tiene cinco niños y por lo tanto yo tengo a esos cinco sobrinos. Son encantadores, muy majos, sanos, fuertes, no demasiado caprichosos. Claro que una cosa es verlos de vez en cuando y otra estar día y noche con ellos. Hay que tener mucha paciencia, valentía para meterse en la aventura de tener una familia que pase de tres (también para las de dos)...

Por cierto, un padre con muchos hijos me dijo que cuando tenía dos le llevaban más tiempo que cuando tenía seis, se ayudaban, se enseñaban. Es triste que haya menos familias numerosas, rápidamente te tachan de ser de algún movimiento religioso, de no respetar a la mujer y tratarla de coneja, otros te dicen que si vas a repoblar el país.

Pues no, nada de eso es verdad; existe una mentalidad muy egoísta que ve en los hijos una carga, una molestia;  los hijos son un don, un regalo. Me da la impresión de que es más ventajoso el status de feto de ballena que el de feto humano.

Beethoven fue el décimo hijo, Juan XXIII el doce; nos estamos perdiendo con tan baja natalidad a un Papa, al inventor de la vacuna contra el SIDA, al nuevo Cervantes. Y en el cielo hay muchos millones de niños y niñas que claman porque no les dejaron nacer.

Familia es donde nacemos y morimos; donde se aprende la libertad y el amor.

 

 

La soledad de nuestros padres

La soledad de nuestros padres

Por Mónica Muñoz

San Juan de la Vega, una comunidad que pertenece al municipio de Celaya, Guanajuato, se destaca por su gran devoción a la Santísima Virgen María, que ellos veneran bajo la advocación de Nuestra Señora de la Soledad.  El 20 de noviembre celebraron 61 años de la coronación de la venerada imagen, una bella escultura que representa a María sufriente, llorando, vestida de negro y en actitud de oración, ante la muerte de su Hijo en la cruz.

Es impresionante ver que aún en estos tiempos, los jóvenes, hombres y mujeres, participan con fe y entrega en la procesión que se hace con la Santísima Virgen por las calles de la comunidad.  Especialmente porque es una tradición heredada de sus padres, quienes en su juventud desempeñaron la misma tarea: cargar la imagen, en el caso de los varones, o llevar el manto y la corona, en el de las mujeres.

Es en este contexto en el que surge la reflexión.  La soledad que sintió María al perder a su único Hijo.  En las culturas semitas, la mujer era considerada inferior al hombre, por tanto, su fortuna dependía de la protección que éste le brindaba, ya fuera padre, esposo o hijo.  Es por eso muy comprensible que Cristo, clavado en la cruz, entregara a su Madre al discípulo amado, como lo narra el evangelio de San Juan, con estas palabras: “Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.” (Juan 19, 26-27).

Trasladando esta escena a la época actual, en la que nos hemos deshumanizado tanto que pareciera que ya nada nos impresiona, pienso en los ancianos que son padres y madres, quizá de muchos hijos, pero ahora abandonados a su suerte.  Aquellos que en su juventud y pleno vigor, dieron todo para que sus hijos crecieran y se convirtieran en hombres y mujeres de bien, viven al margen de la vida de sus descendientes, que los han olvidado, tal vez porque han emigrado a otro lugar, o acaso porque viviendo en la misma ciudad los consideran un estorbo.

La soledad de esos padres y madres encierra un terrible dolor, silencioso y resignado, porque ahora, en el olvido, pasan sus últimos años esperanzados en que en algún momento, uno de esos hijos que tanto aman atravesará la puerta para abrazarlos y llevarlos a visitar a sus nietos, esos pedacitos de cielo que tantas veces han alegrado sus corazones, ahora marchitos por los años, pero rejuvenecidos por las risas alegres de los niños que llevan su misma sangre.

¿Qué piensan esos hijos ingratos que no recuerdan ya los sacrificios que sus padres tuvieron que hacer para mantenerlos y darles todo, aunque fuera poco, pero que no escatimaron esfuerzos para sacarlos adelante, sobre todo en las circunstancias adversas?  Tal vez no fueron los mejores, pero dieron lo máximo de ellos. Y ahora les pagan con desprecio e indiferencia. No piensan en que están sembrando y que un día ellos también serán ancianos y serán tratados de la misma manera.

Esta es una realidad cada vez más común en muchas zonas de nuestro país.  Y penosamente, la gente que está al frente del gobierno está buscando legalizar la eutanasia para acabar con las personas que ya no sean “útiles” para la sociedad.  De esta manera, desean elevar a la categoría de “derecho” lo que a todas vistas es un asesinato.  La vida humana no es desechable, de principio a fin es valiosa y tiene un propósito, por eso no podemos permitir que se legisle en contra de la vida, porque ese es sí es un derecho humano universal, si no hay vida ningún otro derecho tiene sentido.

Recapacitemos y amemos a nuestros padres, dando gracias a Dios por sus años y ayudándolos en sus necesidades, lo que es una oportunidad que Él nos brinda para agradecerles todo lo que hicieron por nosotros, no cometamos el error de desterrarlos de nuestra vida y darles la espalda porque el día que mueran, todas las lágrimas de arrepentimiento que derramemos serán en vano.  Ya lo dice la biblia:  “Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa),  para que te vaya bien, y para que tengas larga vida sobre la tierra. (Efesios 6, 2-3).

 

 

Encuentro en Madrid con los jóvenes de Taizé: mensaje del Papa Francisco

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Encuentro en Madrid con los jóvenes de Taizé: mensaje del Papa Francisco

Del 28 de diciembre al 1 de enero, Madrid acoge el 41 Encuentro Europeo de Navidad de los jóvenes de Taizé, con la participación de 15.000 jóvenes, bajo el lema “¡No olvidemos la hospitalidad!”

Los cristianos auténticos no temen abrirse a los demás y compartir sus espacios vitales transformándolos en espacios de fraternidad”. El Papa Francisco ha alentado a los más de diez mil jóvenes que asistirán a partir de mañana en Madrid al 41 Encuentro Europeo de Jóvenes organizado por Taizé a que nunca pierdan “el placer de disfrutar del encuentro, la amistad, el placer de soñar juntos, de caminar junto con el otro”.

En su mensaje el pontífice pide a los jóvenes reunidos en el Encuentro hasta el 1 de enero que acepten “el desafío de la hospitalidad”y los invita a “abrir la puerta del corazón al Señor y su Palabra”.

Asimismo los anima a “promover una cultura de encuentro, recibiéndose mutuamente y respetando las diferencias”.

Retomando el tema elegido para la reunión de este año por Taizé, el Papa recuerda la reciente Asamblea del Sínodo de los Obispos en Roma sobre “Juventud, fe y discernimiento vocacional”, para decir una vez más que la Iglesia confía en ellos.

Asimismo el Santo Padre insta a los jóvenes a descubrir que “es posible vivir una hospitalidad generosa, aprender a enriquecerse con las diferencias de los demás y hacer que los frutos sean fructíferos para convertirse en constructores de puentes entre Iglesias, religiones y pueblos”.

El pontífice ruega al Espíritu Santo que ayude a los jóvenes a aceptar las diferencias del otro como “un viaje de comunión” y los invita a “usar sus talentos, su energía y su fuerza para mejorar el mundo y asegurarse que cada persona pueda encontrar su lugar dentro de la gran familia humana”.

“Que el ejemplo de María, cuyo amor está lleno de audacia y todo orientado hacia el don del yo los anime a vivir concretamente esta caridad que nos impulsa a amar a Dios sobre todas las cosas y nosotros mismos, amar a las personas con quienes compartimos la vida cotidiana”, concluyó el Papa su mensaje.

 

 

Confía en ti mismo

Lucía Legorreta

El reflejo de quienes somos es nuestra autoconfianza, podemos demostrarla de muchas maneras y es bueno mejorarla día a día.

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La autoconfianza se transmite por medio del cuerpo, de las ideas y hasta del tono de voz, y es el secreto de las personas exitosas.

La psicología afirma que al final de la adolescencia, los individuos deben haber superado sus miedos e inseguridades. Eso incluye ser capaces de tomar decisiones favorables para sí mismos, sin depender de la opinión de terceros.

Desafortunadamente para mucho adulto no es así.
La autoconfianza es básicamente tener una opinión positiva de uno mismo que le brinda la certeza de ser capaz de tomar pleno control sobre la vida para vivirla de acuerdo con sus propios planes.

Te preguntarás cómo inicia esta confianza. Es un proceso que comienza en la infancia ya que los padres juegan un papel determinante en esto.

Los padres demasiado controladores que siempre tienen una opinión sobre las amistades, la música, la manera de actuar, el estilo de vestirse y hasta el físico de los hijos, merman, sin proponérselo su confianza.

Lo mismo ocurre cuando los padres son demasiado complacientes y sobreprotectores, que indirectamente le dicen a su hijo que no puede hacerlo solo.

En ambos casos, el niño se convierte en un adulto que duda de sus capacidades.

Algunas consecuencias de la falta de confianza son:

- Las personas que no creen en sí mismas, acaban aceptando lo que otros les dicen con tal de evadir la responsabilidad de tomar una decisión, acertada o no.
- Estas personas son autocríticas, lo que los lleva a sentirse mal consigo mismas.
- Tienen sentimientos de culpabilidad, se condenan y tienden a exagerar la magnitud de sus errores.
- Pretenden alcanzar el perfeccionismo en todo lo que emprenden y se frustran fácilmente cuando ven que no logran su objetivo.
- Son indecisas, no por falta de información, sino por un miedo exagerado a hacer una elección equivocada.
- Manifiestan bajo rendimiento laboral y por lo regular nunca llegan a las metas marcadas, lo cual les reafirma la falsa creencia de que no son buenos para hacer las cosas.
- Tienen deficientes habilidades sociales para resolver situaciones conflictivas, (son sumisos o muy agresivos).
- Temen el rechazo social y evitan participar en todo tipo de actividades, especialmente si son competitivas.


Las personas que tienen autoconfianza:

- Poseen una visión de sí mismos y de sus capacidades realista y siempre positiva.
- Superan sus problemas o dificultades personales porque son capaces de perseverar en sus metas.
- Son creativas
- Son más independientes porque no necesitan la aprobación de las personas que las rodean.
- No tiene problemas para establecer relaciones interpersonales satisfactorias y equitativas.
- No tienen miedo de mostrar sus sentimientos y sus emociones con plena libertad.
- Defienden sus valores y principios, incluso cuando encuentran oposición de otras personas.
- No se sienten culpables por ser como son
- No se sienten culpables por triunfar.


Te recomiendo lo siguiente si consideras que tu autoconfianza no está del todo sólida:

1. Identifica tus fortalezas y tus debilidades. Debe ser una tarea obligatoria para todos. Conociendo esto nos abrimos un campo para adquirir y mejorar nuestras cualidades y habilidades. Y por supuesto, tratar de minimizar nuestras debilidades.

2. Cada mañana piensa que este será un buen día y confía en tu capacidad para afrontarlo de forma positiva.

3. Quiérete incondicionalmente, con tus virtudes y tus defectos, recuerda que nadie es perfecto. Siéntete importante por quién eres y por lo que haces.

4. No temas asumir responsabilidades o tomar decisiones. Si algo sale mal, aprende de tus errores y vuelve a intentarlo.

Y algo que me gustaría que recordarás siempre: Como tú te ves… te ven los demás. Si logras tener confianza en ti mismo, los demás te verán como una persona segura y firme.

 

La responsabilidad de los gobernantes ante la construcción de la paz

Salvador Bernal

Papa Francisco rezando el rosario

Papa Francisco rezando el rosario

Entre las nostalgias típicas de la Navidad me ha venido el recuerdo de la leyenda sobre la Mujer Muerta que contaban mis abuelas segovianas: la Reina Madre sepultada por la gran nevada cuando intentaba pacificar a sus hijos en guerra…, para que nunca nos peleásemos los hermanos. De fraternidad habló el papa Francisco en Navidad, antes de la bendición urbi et orbi, una constante de su pontificado, en línea con los predecesores.

La Jornada mundial de la paz, instaurada por san Pablo VI, celebró su 50º aniversario hace dos años. En la preparación del próximo 1 de enero, Francisco muestra su deseo de paz para cada uno y para todo el mundo con las palabras del mandato de Jesús a sus discípulos cuando los envió a predicar el Evangelio: “Cuando entréis en una casa, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros” (Lucas 10, 5-6). En cierto modo, es como el eco del anuncio del Nacimiento a los pastores: “Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad” (Lucas, 2, 14).

Al presentar el documento, el cardenal Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, recordó que todos “tenemos una idea de paz, este anhelo del corazón humano: sabemos qué es, qué caracteriza su presencia y qué la ahuyenta”. Y explicó cómo el mensaje pontificio “menciona algunas causas, como  los ‘vicios de la política’: corrupción, negación del derecho, violencia, ya sea guerra activa o guerra fría, desprecio y abuso de los derechos de las personas (pobres) a la atención médica, al trabajo (seguridad laboral), a la vivienda, a la  educación y a la comunicación, a la alimentación y al agua; a no verse forzado a emigrar o a buscar la paz como refugiado, xenofobia y racismo, abuso del medio ambiente y desastres naturales”.

Pertenece a la Política (con mayúscula), como función y atributo, servir a la paz en el hogar, que está, o puede estar, afligido por esos males. El secretario del dicasterio, Bruno Marie Duffé, señaló que presentar la política como un servicio de paz es otorgarle “una dignidad y una visión”, en una época en que “parece más o menos descalificada, a veces despreciada”.

Ciertamente, la clase política no es la más valorada en los tiempos que corren. Influye también la capacidad, no de resolver problemas, sino de generarlos donde no los hay. Muchas crispaciones y conflictos surgen de errores de gobernantes, desde los líderes de las grandes potencias –me siento dispensado de citar a ninguno por aquello de la "tregua de Navidad"-, a las autoridades locales del último rincón del mundo. Lejos de ser constructores de la paz y la concordia –la tranquilitas ordinis que hizo famosa Agustín de Hipona-, son con demasiada frecuencia sembradores de inquietudes y odios.

Basta ser un buen deportista –no digamos si lo suyo es el baloncesto- para proclamar, como ha hecho Javier Imbroda en El Confidencial Digital, que “para gobernar bien hay que poner sobre la mesa la cabeza, no las vísceras”. No pocos problemas en la res publica derivan de haber sustituido la clásica ordinatio rationis por la voluntad general, que puede, incluso, convertir la democracia en autoritarismo sin apenas límite. Sin regresar al siglo pasado en Alemania, basta pensar en la que ha organizado con el Brexit una exigua mayoría de votos en un referéndum.

Las leyes, además de racionales, se dirigían al bien común, concepto diluido en el de interés general, y que muchos querrían recuperar para el lenguaje y la praxis política. Desde esa perspectiva, la política puede entenderse como servicio real, sin eufemismos, porque la defensa y promoción de la dignidad de la persona y los derechos humanos forma parte de su esencia. Escribe Francisco: "La política es un vehículo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción". La auténtica política fomenta la capacidad de respeto y de escucha, descarta la imposición arbitraria en la solución de inevitables conflictos. Y construye cauces de paz, libertad y consenso.

Bien harían tantos políticos –y periodistas, empresarios, influencers- en repasar las  “bienaventuranzas del político”, propuestas por el cardenal vietnamita Vãn Thuận, fallecido en 2002, y citadas por Francisco:  bienaventurado el político "que tiene una alta consideración y una profunda conciencia de su papel"; aquel "cuya persona refleja credibilidad"; el "que trabaja por el bien común y no por su propio interés"; el "que permanece fielmente coherente"; el "que realiza la unidad"; el "que está comprometido en llevar a cabo un cambio radical"; el que "sabe escuchar"; el político "que no tiene miedo".

Desde esa óptica, puede abrirse una concordia superadora del mero y quizá transitorio pactismo, más o menos interesado. Porque arranca del alma de la persona y del corazón de cada familia. Ciertamente, como titula el papa Francisco su mensaje, La buena política está al servicio de la paz.

 

Año Nuevo en flor

Señor, yo no me canso de quererte.

Ni siquiera me ronda el desaliento

en las horas de pena, sin aliento,

cuando quedo librada a negra suerte.

 

Periplo de mi ser  siempre despierto

a  nuevas  dimensiones intuidas,

contigo  cruzo vastas avenidas,

a   paso firme  y corazón abierto.

 

Canción de tu  agua  clara,  en mí  derramas

sus  gotas de frescura amanecidas,

el  brote virginal de  tiernas ramas.

 

Revivo la emoción  de tus venidas

al cruce de los años  ¡ cuando emanas

Al Año Nuevo en flor   en nuestras vidas!

Embajadora de Paz Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires

 

 

El “Voto por Valores” para mayo del ‘19

Una señal positiva del ambiente político es que la “corrupción” forma parte importante de la temática de los medios de comunicación y de comentaristas forjadores de opinión pública.

Se señalan casos de corrupción como conductas repudiables y males sociales. Pero, corrupción es más que coimas y justicia amañada que tanto preocupan. También debe preocuparnos la corrupción de la cultura y su lenguaje “políticamente correcto” que la oculta.

Una lucha que debe librarse como una campaña permanente y generalizada en favor del “Voto por Valores”.

Una campaña para promover y apoyar solamente a candidatos (creíbles) , de cualquier partido o de libre postulación, que se comprometan a cumplir, desde el gobierno o desde la oposición, con políticas, leyes y luchas fundamentadas con los valores éticos y morales tradicionales cristianos.

Candidatos comprometidos con la “Cultura de la vida”, la familia y la libertad, como se han entendido y se entienden esos temas en nuestra milenaria cultura y las democracias auténticas, que dan al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

Algo que los laicistas anticristianos, la “Nueva Izquierda” y los seguidores de la Ideología de Género nunca han entendido, ni entenderán. Amenazas, éstas, que hay que detener.


Miguel A. Espino Perigault
espimomiguel21@gmail.com
* Autor es periodista.

 

 

Fiesta de la Sagrada Familia

LA SAGRADA FAMILIA, ICONO DE LA IGLESIA DOMÉSTICA

Recordamos hoy unas palabras del Papa emérito Benedicto XVI sobre esta fiesta de la Sagrada Familia: “La casa de Nazaret, dijo el Papa, es una escuela de oración en que se aprende a escuchar, a meditar”

La casa de Nazaret, dijo el Papa, es una escuela de oración en que se aprende a escuchar, a meditar, a penetrar en el significado profundo de la manifestación del Hijo de Dios, a través del ejemplo de María, José y Jesús“.

“La contemplación de Cristo alcanza su modelo insuperable en María” que “vive con los ojos puestos en Cristo y atesora cada palabra suya (…) El evangelista Lucas nos hace conocer el corazón de María, su fe, su esperanza y obediencia, su interioridad y su oración, así como su libre adhesión a Cristo. Y todo ello procede del Espíritu Santo que descenderá sobre ella como sobre los apóstoles según la promesa de Cristo. Esta imagen de María la presenta como el modelo de los creyentes que conserva y confronta las palabras y las acciones de Jesús, una confrontación que es siempre un progresar en el conocimiento de Cristo “.

La capacidad de María para vivir de la mirada de Dios es “contagiosa“. Y el primero que lo experimenta es José. “Efectivamente con María -explicó el Santo Padre- y  sobre todo después, con Jesús, comienza una forma nueva de relacionarse con Dios, de acogerlo en su vida, de entrar en su proyecto de salvación, cumpliendo su voluntad”.

Benedicto XVI recordó que aunque el Evangelio no haya conservado ninguna palabra de José, su presencia es “silenciosa pero fiel, constante, activa” y que José “cumplió plenamente su papel paterno en todos los aspectos“. Entre ellos el Papa habló de cómo José habría educado a Jesús a la oración llevándolo consigo a la sinagoga los sábados y dirigiendo la oración doméstica por las mañanas y al atardecer. “Así, en el ritmo de las jornadas transcurridas en Nazaret, entre la casa y el taller de José, Jesús aprendió a alternar oración y trabajo y a ofrecer también a  Dios la fatiga para ganar el pan que necesitaba la familia”.

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Después, Benedicto XVI citando la peregrinación de María, José y Jesús al templo de Jerusalén, narrada en el evangelio de San Lucas  afirmó que “la familia judía, como la cristiana, reza en la intimidad doméstica, pero también reza junto con la comunidad, reconociéndose parte del Pueblo de Dios en camino”.

Las primeras palabras de Jesús: “¿Por que me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?” pronunciadas  cuando María y José lo encuentran enseñando a los doctores en el Templo, son la llave de acceso a la oración cristiana, “A partir de aquel momento en  la vida de la Sagrada Familia se intensificó aun más la oración porque, a través de Jesús (…) no cesará de difundirse y reflejarse en María y José el sentido profundo de la relación con Dios Padre. La familia de Nazaret es el primer modelo de la Iglesia en que, en torno a la presencia de Jesús y gracias a su mediación, todos viven en relación filial con Dios que transforma también las relaciones interpersonales”.

La Sagrada Familia -concluyó- es un icono de la Iglesia doméstica, llamada a rezar unida. La familia es la primera escuela de oración. En ella los niños, desde pequeños, aprenden a percibir el sentido de Dios, gracias a las enseñanzas y al ejemplo de los padres (…)  Una educación auténticamente cristiana no puede prescindir de la experiencia de la oración. Si no se aprende a rezar en la familia, será difícil después colmar este vacío. Por eso invito a todos a redescubrir la belleza de rezar juntos como familia siguiendo la escuela de la Sagrada Familia de Nazaret”.

 

Cerebro de varón, cerebro de mujer.  El cerebro transexual.

 

Prof. J. L. Velayos

1)

Hay dos tipos de persona: masculina y femenina, con expresión biológica.  .

Hacia los 2,5 años el niño se siente sexuado, y con preferencias diferentes.

Los genes de los cromosomas sexuales (XX o XY, para mujer o varón) provocan la formación de hormonas, que inducen la diferenciación genital interna y externa y al mismo tiempo moldean el encéfalo, en sentido masculino o femenino. (El gen SRY es responsable de la fomación del testículo y la inhibición del ovario en el embrión).

El sistema límbico del cerebro contiene estructuras relacionadas con la emoción y la sexualidad. Está en situación jerárquica inferior a la corteza cerebral, lo que explicaría el dominio de ésta sobre los estratos inferiores en ambos sexos.

El hipotálamo regula las funciones sexuales:

Los núcleos supraóptico y paraventricular, secretores de vasopresina y oxitocina, vinculados con la hipófisis, difieren a nivel microscópico en un sexo y otro.

El área preóptica, es el llamado núcleo sexualmente dimórfico (SDN). Dos veces mayor en el varón. Tras el nacimiento crece, y después decrece en las niñas.

El núcleo supraquiasmático es el reloj biológico que interviene en los ritmos biológicos, en consonancia con el sexo en concreto.

El núcleo intersticial del hipotálamo anterior NIHA1 es igual en ambos sexos. NIHA2 es mayor en el varón hasta los 50 años, en que también disminuye en la mujer. NIHA3 y 4 son mayores en el varón.

No hay conclusiones significativas en cuanto a las diferencias en NIHA3 entre heterosexuales y homosexuales.

La amígdala cerebral, en el lóbulo temporal, que interviene en las manifestaciones agresivas, es un 10% mayor en los primates machos. En el varón contribuye a las respuestas emocionales rápidas. Cuando se observan imágenes eróticas, se activa más la amígdala derecha, y especielmente en el varón.

El hipocampo, esencial para la memoria declarativa, es mayor en la mujer. Degenera  en la enfermedad de Alzheimer, a la que es más propensa la mujer.

La corteza cerebral es parcialmente distinta en un sexo y otro, desplazándose el centro de gravedad a uno de los hemisferios a lo largo de la vida; así, la realidad es vista de forma diferente en un sexo o en el otro.

Dentro de la corteza, la ínsula, con funciones viscerales relevantes,  es más extensa en la mujer. La ínsula es esencial en la auto-representación corporal, unida a aspectos emocionales importantes, en que se acepta el cuerpo como es.

El  hemisferio cerebral derecho, relacionado con la expresión facial y el tono de voz, es más activo en la mujer. La mujer detecta mejor que el hombre las caras tristes.

La mentalidad del varón es más analítica, y está dotado para habilidades visuoespaciales.  Es más relevante el hemisferio izquierdo.

El espesor del lóbulo frontal aumenta aceleradamente en los niños y  niñas más inteligentes, sobre todo el izquierdo. La corteza prefontal (esencial en procesos de decisión y comportamentales) se desarrolla uno o dos años antes en las niñas.

El lóbulo temporal es mayor en el varón. Sus conexiones son más abundantes en la mujer. Las mujeres sufren menos afasias que los hombres después de un daño cerebral, indicativo de que el área del lenguaje ocupa más extensión en ellas.

La corteza parietal izquierda, implicada en aspectos visuespaciales, es mayor en el varón. Por otra parte, en el embarazo, por acción de la oxitocina de la hipófisis, se agudiza la sensibilidad.

La mujer realiza mejor los movimientos manuales finos,  secuenciales, debido a un desarrollo más importante del  área motora suplementaria. El hombre controla mejor la musculatura axial.

La corteza cingular anterior (o “área de las preocupaciones menores”) es mayor en la mujer.

El fascículo longitudinal superior del hemisferio derecho está más organizado en el varón que en la mujer.

Hacia los 3 años termina de desarrollarse la conectividad entre ambos hemisferios, mayor en la mujer que en el varón.

Para la inteligencia global, la mujer pone en marcha distintas áreas cerebrales, llegando por distintos caminos al mismo resultado. Son inteligencias diferentes.

Para el humor, el procesamiento cerebral es distinto (el humor femenino es más emocional que el masculino).

Respecto al sueño:

En la mujer adulta disminuyen las horas de sueño y del sueño REM previamente a la menstruación.

En el primer trimestre del embarazo hay somnolencia-cansancio, y más despertares nocturnos.

En la menopausia, el tiempo de sueño disminuye, siendo más frecuentes las patologías del sueño.

La arquitectura del sueño se preserva mejor en la anciana que en el anciano.

En el hombre se segregan testosterona y hormona del crecimiento al inicio de la noche; en la mujer, esta se segrega antes de dormir y durante el día.

Son más frecuentes las apneas del sueño en los hombres; con la edad, aparecen en las mujeres.

Son dos formas de ser, con similitudes, diferencias, expresadas corporalmente (y neuralmente).  Ambas con libertad, con voluntad para controlar estratos inferiores, comunes con los animales, que, en cambio, siguen obligadamente lo que  le indican las necesidades instintivas.

Eliminar una sociedad de sexos, deconstruir el lenguaje, considerar igual a lo que no puede ser igual no es biológico.

2)

La transexualidad es un trastorno de la identidad sexual.

El transexual siente que su “cuerpo biológico” no se corresponde con su “cuerpo deseado”, con lo que la reasignación de sexo, la cirugía, los fármacos, no resuelven el problema, pues con ello no se altera la causa que provoca la transexualidad.

Y las causas de la transexualidad no son bien conocidas.  Existe una predisposición genética, pero se producen complejas interacciones de factores tanto biológicos como ambientales y culturales, que hace compleja su comprensión.

Suele manifestarse en la primera infancia, y más en niños que en niñas. En la adolescencia y edad adulta, la transexualidad suele predisponer a la homosexualidad, de modo que pocos transexuales lo son en la época adulta. En la infancia suele  acompañarse la situación de ansiedad o depresión; en el adulto transexual  es elevado el porcentaje de patologías psiquiátricas.

La estructura funcional del cuerpo del transexual es la propia de la dotación genética, XY o XX,  de su organismo, y por tanto, de su cerebro.

La mayor parte de los estudios que se han hecho lo son en transexuales varones que se ven como mujeres: Y no se han estudiado demasiados casos. Por ello,  los conocimientos científicos sobre la transexualidad no son aún concluyentes. En los casos apuntados se ha visto una disminución del volumen de materia gris cortical y subcortical después de la administración de estrógenos y antiandrógenos.

Según Guillamón (de laUNED), parece ser que  el grosor de la corteza cerebral  de los varones que se sienten mujeres es mayor que la del resto de hombres, pareciéndose más a la de las mujeres. Y en el caso de mujeres que se sienten hombres, no hay diferencias con respecto a lo que corresponde a su sexo biológico. Piensa que puede ser debido a una asimetría en el efecto de las hormonas sexuales masculina durante el desarrollo.

Por otra parte, el patrón de conectividad neural es diferente en el transexual que en el individuo normal. Los hallazgos lo han sido en base a técnicas de resonancia magnética, por imágenes de tensor de difusión. Se piensa que la presencia o ausencia de testosterona durante la segunda mitad del desarrollo moldea el cerebro en sentido masculino o en sentido femenino. Y algunos afirman que la diferenciación genital es distinta que la cerebral, siendo ésta independiente de la otra.

Hoy día se está avanzando de forma acelerada el conocimiento del conectoma, del complejo conectivo del encéfalo. El conocimiento del conectoma puede ser equivalente, en cuanto  a relevancia, al conocimiento del genoma. En el transexual hay una modificación del conectoma: dentro de estas modificaciones, hay que considerar las conexiones de la ínsula, esencial en la somatorrepresentación unida a los aspectos emocionales; de la corteza de los lobulillos parietales superiores, de ambos hemisferios, que dan noticia de la imagen corporal y de la situación del cuerpo en el espacio; y de la corteza de los lóbulos frontales, y en especial de la corteza prefrontal, tan importante en la funcionalidad global del sistema nervioso.

Se observa una masculinización de las conexiones en el cerebro de la mujer transexual.

Intentar modificar el conectoma es una tarea de momento utópica. Hace falta conocerlo en profundidad. Bastantes son optimistas, pero la realidad es que los avances, aunque significativos, todavía son insuficientes.

En cuanto al tratamiento, hay que tener en cuenta numeroso factores, personales, familiares, sociales; y siempre hay que considerar a cada persona digna del mayor respeto. Independientemente de los aspectos éticos, morales, incuestionables,  tratar a las personas con consideración, afecto, es muy importante.

Con la cirugía persisten los problemas, aparte de que el quirófano no está exento de complicaciones. La psicoterapia suele dar buenos resultados cuando el diagnóstico no está claro.  La administración de estrógenos en varones puede dar lugar a trombosis venosas, hipertensión, obesidad, alteraciones hepáticas, depresión; y en las mujeres, la administración de hormonas masculinas puede provocar acné, trastornos hepáticos.

Se recomienda:

La salud mental y sus cuidados.

Javier Cabanyes y Miguel Angel Monge (Eds.) EUNSA, 2010.

 

 

Necesita la paz la República Centroafricana

El domingo 18 de noviembre, tras el habitual rezo del Ángelus, el Papa Francisco se refirió a la matanza cometida el jueves anterior en un campo de refugiados de la República Centroafricana, situado en el recinto de la Catedral de la diócesis de Alindao, donde murieron asesinadas al menos 42 personas, la gran mayoría cristianos, entre ellas dos sacerdotes. Según apuntan todos los indicios, el grupo armado responsable de la masacre sería el llamado Unidad para la paz en Centroáfrica, una facción compuesta por ex miembros de Seleka, la conocida milicia musulmana que protagonizó un golpe de Estado en 2013.

Las palabras del Papa no solo ponían de relieve el drama que sigue viviendo el país centroafricano, sino el escandaloso olvido al que está siendo sometida su situación en la opinión pública. Por desgracia, en España conocemos bien la espiral de odio que envuelve a la República Centroafricana en un conflicto que parece no tener fin. El obispo misionero de Bangassou, el español Juan José Aguirre, nos ha contado en numerosas ocasiones el terrible sufrimiento de la población, tanto de la mayoría cristiana como de la minoría musulmana.

JD Mez Madrid

 

 

Antes de que sea demasiado tarde

El delito de odio existe y está tipificado. Algunos, no solo lo cometen sino que alardean de hacerlo. Es el caso de la organización juvenil Arran, un grupo independentista catalán adscrito a la extrema izquierda, que desde 2012 tiene entre sus objetivos atentar contra las sedes de los partidos políticos y las entidades financieras. Ahora, al socaire del proceso independentista, Arran ha ampliado su ámbito de maniobra. El juez Pablo Llarena y su domicilio familiar fueron nuevamente objetivo de sus ataques.

No hay argumento que pueda justificar la intimidación y la coacción contra un juez que actúa sometido al imperio de la ley y conforme a las más estrictas normas reguladores de la función judicial. Y mucho menos se puede justificar que la familia de Llarena se vea amedrentada por quien es incapaz de debatir racionalmente y someterse al escrutinio de la opinión pública. Actuaciones de este tipo se deberían cortar antes de que sea demasiado tarde.

Jaume Catalán Díaz

 

 

 

El grito de los pobres

Según los datos de la última Memoria de actividades de la Conferencia Episcopal, en un solo año más de 4,7 millones de personas en situación de pobreza fueron atendidas y acompañadas en alguno de los 9110 centros sociales de la Iglesia en toda España. La  Jornada Mundial de los Pobres, celebrada el pasado noviembre, viene a recordarnos que sigue habiendo pobres de todo tipo, en todo el mundo, que necesitan que haya personas que les anuncien, con palabras y con obras, un mensaje nítido de esperanza para sus vidas.

Pedro García

 

 

Sin ilusión, sin horizontes, “sin herederos”

 

                                Entre las calamidades actuales que asolan mi tierra (capital y provincia) parece ser que otra de las más extendidas es “la huida de las nuevas generaciones, de la empresa familiar y aun siendo esta de cierta prosperidad o como mínimo de sostenibilidad aceptable para ir tirando en espera de tiempos mejores”. En general “las nuevas generaciones”, no se caracterizan como en otras épocas (entre los que me cuento) que ya y pasada la pubertad y al principio de la adolescencia, pensábamos en el oficio a aprender, en el negocio a crear y en el cómo “buscarnos la vida sólo con nuestras propias fuerzas y poco más”. Entonces se pensaba en “la huida a otros horizontes o latitudes”, como último cartucho a quemar; pero en general predominaba el sentimiento de la madre tierra y en ella queríamos continuar, costase lo que costase. Muchos fracasaban pero continuaban como subalternos en los oficios que podían… pero otros muchos triunfaban y creaban su pequeño negocio o empresa y en ella continuaban hasta que llegado el momento, la pasaban a sus herederos y en general ellos la continuaban, e incluso la acrecentaban en la segunda generación… “bien es cierto que a la tercera, pocos llegaban, puesto que llegada la herencia a los nietos, la mayoría lo que querían era dinero y por tanto había que liquidar la obra del abuelo o los abuelos, que afortunadamente ya habían pasado a lo que se dice es mejor vida”.

                                Pero hoy, lo que impera es “lograr el puesto oficial o político y en definitiva, el enchufe donde se cobre seguro cada mes, se trabaje poco y vengan días y vengan ollas”. ¿El tener hijos? “Eso se lo están dejando a la invasión de emigrantes, que más habituados a las vicisitudes de la vida, se conforman con mucho menos y siguen engendrando hijos, puesto que intuyo, que siguen pensando que el mayor capital y la seguridad de su vejez, no está ni en el Estado, ni en “el jefe de la tribu”; y confían en la prole que puedan sacar adelante y como era antes la ley natural, o sea, “que al viejo lo sostengan sus herederos jóvenes si es que este los necesita”… hoy en la civilizada (y ello es un decir) “sociedad moderna”; al viejo, si se puede se le abandona en un asilo, sino es en su propio domicilio, puesto que “alguno es literalmente tirado a la basura”… ¿Los gobiernos? Pues lo que hacen, exprimir a sus gobernados mediante infinidad de impuestos, para costearse ellos la buena vida y lo que quede, pues hasta donde llegue y como estamos viendo y padeciendo, cada vez masas más pobres e infinidad de individuos, ya “tirados en la cuneta de la vida”; y eso es lo que hay… “y pese a los infinitos recursos con que hoy cuenta la opulenta sociedad de consumo que hemos creado entre todos”; pero tan mal administrada, que el resultado es el desastre actual.

                                Todo ello “viene a cuento”; por cuanto ya “huele a nuevas elecciones de todo tipo en España”; y es claro que los que hoy viven, “estrujando el dinero público mediante sus enchufes en la política”, tiemblan de miedo, puesto que saben que a muchos de ellos, “el chollo se les acaba” y previniendo ello, los que hoy “aún mandan algo”; “llaman a los empresarios que aún mantienen el tipo y como creadores de alguna prosperidad gozan de algún prestigio”… y los llaman para ofrecerles lo de siempre, “promesas y promesas a lo loco, puesto que ya han agotado todas las mentiras” y más bien, lo que piden, es, socorro en forma de votos, que ya no merecen, puesto que el personal hoy decepcionado por múltiples motivos, le han robado ya hasta la ilusión, que es el capital máximo con que contamos cualquier individuo que piense con normalidad; y en desarrollarse por sí mismo.

                                Me han contado una de esas “tristes entrevistas” y lo que saco en conclusión, es de tan triste y de tan deplorable resultado, que prefiero no decir ni pío, sobre los temas allí desarrollados; la decadencia es tan enorme que pienso que si ya no es angustiosa, poco le falta.

                                La política de depredadores que hoy predomina y no solo en España, ha olvidado que la prosperidad la crea no el gobierno que sea, sino el conjunto de individuos, que individualmente crean esa multitud de empresas pequeñas y medianas, que son el sustento verdadero de cualquier sociedad que de verdad progresa, puesto que las denominadas grandes empresas, trust, monopolios, multinacionales y demás “bichos”, son eso… “bichos del tipo sanguijuela y que viven de la sangre de otros”.  ¿Quién y cómo se arregla todo ello?

                                Largo camino a recorrer, puesto que todo lo que se destruye en el grado en que hoy estamos, tardará un tiempo equivalente y largo para recuperarlo, si es que se recupera; y de verdad aparecen verdaderos estadistas en este pobre mundo, regido casi siempre por parásitos y sanguijuelas de todo tipo y condición.

                                Termino hoy con la sentencia del actual papa y como dirigente mundial, aunque el mismo tiene muchos problemas para “arreglar su propia casa o imperio y debiera empezar a dar ejemplo”. DICHO POR EL ACTUAL PAPA CATÓLICO: “A la gente la empobrecen para que luego voten a quienes les hundieron en la pobreza” (Afirmación del Papa Francisco en Julio del 2018)

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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