Las Noticias de hoy 18 Diciembre 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    martes, 18 de diciembre de 2018       

Indice:

ROME REPORTS

“Los niños nos enseñan que hay que abajarse para entender la vida y a los demás”

Abolición de la pena de muerte: Esta causa “es un deber para todos los cristianos”

“¡Feliz 82 cumpleaños, Papa Francisco!”

LA VIRGINIDAD DE MARÍA. NUESTRA PUREZA: Francisco Fernandez Carbajal

“No me sueltes, no me dejes”: San Josemaria

Navidad 2018

Pulmones para cantar y para ayudar en Navidad

Cultura de misericordia: Ramiro Pellitero

El amor eterno: Modesto Lule MSP

La ceguera emocional, una telaraña: Mary Velázquez Dorantes

Esta es la verdadera y única Navidad, no la del consumo y la mundanidad – editorial Ecclesia

El gran documento de Pablo VI sobre el diálogo: Salvador Bernal

Navidad: ¿cómo enseñarla a los hijos?: LaFamilia.info

REDMADRE: 10 años en Guadalajara.: José Manuel Belmonte.

La «douceur de vivre» y el hombre contemporáneo

Reflexiones acerca de la eutanasia.   : Jose Luis Velayos

En la ética pública del norte de Europa: Enric Barrull Casals

La defensa de la libertad de la Iglesia: Valentín Abelenda Carrillo

Los abusos y los medios de comunicación: Pedro García

Pensamientos y reflexiones 205: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

“Los niños nos enseñan que hay que abajarse para entender la vida y a los demás”

El Papa recibe a los niños del dispensario de Santa Marta

diciembre 17, 2018 18:03Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

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(ZENIT – 17 dic. 2018). “Estoy contento de estar con vosotros” comenzó diciendo el Papa Francisco a los trabajadores, colaborares y niños del dispensario pediátrico Santa Marta, con quienes se reunió el domingo, 16 de diciembre de 2018, a las 10:30 horas, en la víspera de la 82 cumpleaños.

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“Trabajar con los niños no es fácil, pero te enseña mucho” compartió el Santo Padre con las personas que participaron en la audiencia. “A mí me enseña una cosa: que para comprender la realidad de la vida, hay que abajarse, como nos bajamos para besar a un niño. Ellos nos enseñan esto”.

Francisco a todos los trabajadores, de quienes dijo que son “la estructura y la vida del dispensario”: los médicos, los colaboradores, los enfermeros, y también la colaboración de los niños, de los papás y de las mamás de los niños. “Es un cuerpo, hay vida en el cuerpo”, les https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/12/Medicos-413x275.jpgrecordó. Y observó que esto se “se ve en la espontaneidad de los niños”.

“Los orgullosos, los soberbios, no pueden comprender la vida, porque no son capaces de bajarse”, explicó el Papa. “Todos nosotros –los profesionales, los organizadores, las hermanas, todos– damos muchas cosas a los niños, pero ellos nos dan este anuncio, esta enseñanza: abajarse”.

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“Abajarse, ser humilde, y así aprenderás a entender la vida y a entender a la gente. Y todos ustedes tienen esta habilidad de rebajarse. ¡Muchas gracias por esto, muchas gracias!”, indicó Francisco.

“Les deseo una feliz Navidad, una feliz y santa Navidad para todos, y muchas gracias por lo que hacen, de verdad. Y también, ¡espero que no haya indigestión con ese pastel tan grande! ¡Gracias!”, concluyó.

 

Abolición de la pena de muerte: Esta causa “es un deber para todos los cristianos”

Discurso del Papa Francisco

diciembre 17, 2018 21:55Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 17 dic. 2018).- El Papa ha recordado que trabajar por la abolición de la pena de muerte es “una causa a la que están llamados todos los hombres y mujeres de buena voluntad y un deber para quienes compartimos la vocación cristiana del Bautismo”. Todos, en cualquier caso, “necesitamos de la ayuda de Dios, que es fuente de toda razón y justicia”, ha matizado.

Esta mañana, a las 12 horas el Santo Padre Francisco ha recibido en audiencia a la delegación de la  Comisión Internacional contra la Pena de Muerte. El Papa ha pronunciado un discurso improvisado.

En esta ocasión, el Papa ha invitado a todos los Estados que no han abolido la pena de muerte pero que no la aplican, a que continúen cumpliendo con este compromiso internacional y que la moratoria no se aplique solo a la ejecución de la pena sino también a la imposición de las sentencias a muerte.

A los Estados que continúan aplicando la pena de muerte, “les ruego que adopten una moratoria con miras a la abolición de esta forma cruel de castigo”, ha dicho el Santo Padre.

Nueva redacción del Catecismo

El Pontífice ha aclarado que la Iglesia “no podía permanecer en una posición neutral frente a las exigencias actuales de reafirmación de la dignidad personal”. Por ello, con la nueva redacción del n. 2267 del Catecismo de la Iglesia Católica, la Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que la pena de muerte “es siempre inadmisible” porque “atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/12/Pena-2-413x275.jpgPenas perpetuas

Del mismo modo, ha continuado el Papa, el Magisterio de la Iglesia entiende que las penas perpetuas, “que quitan la posibilidad de una redención moral y existencial, a favor del condenado y en el de la comunidad, son una forma de pena de muerte encubierta”.

Así, ha aclarado que Dios es un Padre que siempre espera el regreso del hijo que, sabiendo que se ha equivocado, pide perdón e inicia una nueva vida. “A nadie, entonces, puede quitársele la vida ni la esperanza de su redención y reconciliación con la comunidad”, ha señalado.

RD

Publicamos a continuación el discurso que el Papa había preparado para esa ocasión y que ha sido entregado a los presentes.

***

Discurso del Santo Padre

Ilustres señores y señoras:

Los saludo a todos cordialmente y deseo expresarles mi agradecimiento personal por el trabajo que la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte realiza a favor de la abolición universal de esta cruel forma de castigo. Agradezco también el compromiso que cada uno de ustedes ha tenido con esta causa en sus respectivos países.

He dirigido una carta a quien fuera vuestro Presidente el 19 de marzo de 2015 y he expresado el compromiso de la Iglesia con la causa de la abolición en mi discurso ante el Congreso de los Estados Unidos, el 24 de septiembre de 2015.

He compartido algunas ideas sobre este tema en mi carta a la Asociación Internacional de Derecho Penal y a la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología, del 30 de mayo de 2014. He profundizado en ellas en mi alocución ante las cinco grandes asociaciones mundiales dedicadas al estudio del derecho penal, la criminología, la victimología y las cuestiones penitenciarias, del 23 de octubre de 2014. La certeza de que cada vida es sagrada y que la dignidad humana debe ser custodiada sin excepciones, me ha llevado, desde el principio de mi ministerio, a trabajar en diferentes niveles por la abolición universal de la pena de muerte.

Ello se ha visto reflejado recientemente en la nueva redacción del n. 2267 del Catecismo de la Iglesia Católica, que expresa ahora el progreso de la doctrina de los últimos Pontífices así como también el cambio en la conciencia del pueblo cristiano, que rechaza una pena que lesiona gravemente la dignidad humana (cfr. Discurso con motivo del XXV aniversario del Catecismo de la Iglesia Católica, 11 de octubre de 2017). Una pena contraria al Evangelio porque implica suprimir una vida que es siempre sagrada a los ojos del Creador y de la cual solo Dios es verdadero juez y garante (cfr. Carta al Presidente de la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte, 20 de marzo de 2015).

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/12/Pena-4-413x275.jpgEn siglos pasados, cuando se carecía de los instrumentos de que hoy disponemos para la tutela de la sociedad y aún no se había alcanzado el grado actual de desarrollo de los derechos humanos, el recurso a la pena de muerte se presentaba en algunas ocasiones como una consecuencia lógica y justa. Incluso en el Estado Pontificio se ha recurrido a esta forma inhumana de castigo, ignorando la primacía de la misericordia sobre la justicia.

Es por ello que la nueva redacción del Catecismo implica asumir también nuestra responsabilidad sobre el pasado y reconocer que la aceptación de esa forma de castigo fue consecuencia de una mentalidad de la época, más legalista que cristiana, que sacralizó el valor de leyes carentes de humanidad y misericordia. La Iglesia no podía permanecer en una posición neutral frente a las exigencias actuales de reafirmación de la dignidad personal.

La reforma del texto del Catecismo en el punto dedicado a la pena de muerte no implica contradicción alguna con la enseñanza del pasado, pues la Iglesia siempre ha defendido la dignidad de la vida humana. Sin embargo, el desarrollo armónico de la doctrina impone la necesidad de reflejar en el Catecismo que, sin perjuicio de la gravedad del delito cometido, la Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que la pena de muerte es siempre inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona.

Del mismo modo, el Magisterio de la Iglesia entiende que las penas perpetuas, que quitan la posibilidad de una redención moral y existencial, a favor del condenado y en el de la comunidad, son una forma de pena de muerte encubierta (cfr. Discurso ante una delegación de la Asociación Internacional de Derecho Penal, 23 de octubre de 2014). Dios es un Padre que siempre espera el regreso del hijo que, sabiendo que se ha equivocado, pide perdón e inicia una nueva vida. A nadie, entonces, puede quitársele la vida ni la esperanza de su redención y reconciliación con la comunidad.

Así como ha ocurrido en el seno de la Iglesia, es necesario que en el concierto de las naciones se asuma un compromiso semejante. El derecho soberano de todos los países a definir su ordenamiento jurídico no puede ser ejercido en contradicción con las obligaciones que les corresponden en virtud del derecho internacional ni puede representar un obstáculo al reconocimiento universal de la dignidad humana.

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Las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas sobre moratoria del uso de la pena de muerte, que tienen por fin suspender la aplicación de la pena capital en los países miembros, son un camino que es necesario transitar sin que ello implique cejar en la iniciativa de la abolición universal.

En esta ocasión, desearía invitar a todos los Estados que no han abolido la pena de muerte pero que no la aplican, a que continúen cumpliendo con este compromiso internacional y que la moratoria no se aplique solo a la ejecución de la pena sino también a la imposición de las sentencias a muerte. La moratoria no puede ser vivida por el condenado como una mera prolongación de la espera de su ejecución.

A los Estados que continúan aplicando la pena de muerte, les ruego que adopten una moratoria con miras a la abolición de esta forma cruel de castigo. Comprendo que para llegar a la abolición, que es el objetivo de esta causa, en ciertos contextos puede ser necesario atravesar por complejos procesos políticos. La suspensión de las ejecuciones y la reducción de los delitos conminados con la pena capital, así como la prohibición de esta forma de castigo para menores, embarazadas o personas con discapacidad mental o intelectual, son objetivos mínimos con los que los líderes de todo el mundo deben comprometerse.

Como he hecho en ocasiones anteriores, quiero volver a llamar la atención sobre las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, que son un fenómeno lamentablemente recurrente en países con o sin pena de muerte legal. Se trata de homicidios deliberados cometidos por agentes estatales, que a menudo se los hace pasar como resultado de enfrentamientos con presuntos delincuentes o son presentados como consecuencias no deseadas del uso razonable, necesario y proporcional de la fuerza para proteger a los ciudadanos.

El amor a sí mismo constituye un principio fundamental de la moralidad. Es, por tanto, legítimo hacer respetar el propio derecho a la vida, incluso cuando para ello sea necesario asestar al agresor un golpe mortal (cfr. CEC, n. 2264).

La legítima defensa no es un derecho sino un deber para el que es responsable de la vida de otro (cfr. ibid., n. 2265). La defensa del bien común exige colocar al agresor en la situación de no poder causar perjuicio. Por este motivo, los que tienen autoridad legítima deben rechazar toda agresión, incluso con el uso de las armas, siempre que ello sea necesario para la conservación de la propia vida o la de las personas a su cuidado. Como consecuencia, todo uso de fuerza letal que no sea estrictamente necesario para este fin solo puede ser reputado como una ejecución ilegal, un crimen de estado.

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Toda acción defensiva, para ser legítima, debe ser necesaria y mesurada. Como enseñaba Santo Tomás de Aquino, «tal acto, en lo que se refiere a la conservación de la propia vida, nada tiene de ilícito, puesto que es natural a todo ser conservar su existencia todo cuanto pueda. Sin embargo, un acto que proviene de buena intención puede convertirse en ilícito si no es proporcionado al fin. Por consiguiente, si uno, para defender su propia vida, usa de mayor violencia que la precisa, este acto será ilícito. Pero si rechaza la agresión moderadamente, será lícita la defensa, pues, con arreglo al derecho, es lícito repeler la fuerza con la fuerza, moderando la defensa según las necesidades de la seguridad amenazada» (Summa theologiae, 2-2, q. 64, a. 7).

Por último, quiero compartirles una reflexión que se vincula al trabajo que ustedes realizan, a su lucha por una justicia realmente humana. Las reflexiones en el campo jurídico y de la filosofía del derecho se han ocupado tradicionalmente de quienes lesionan o interfieren en los derechos de los demás. Menor atención ha suscitado la omisión de ayudar a otros cuando podemos hacerlo. Es una reflexión que ya no puede esperar más.

Los principios tradicionales de la justicia, caracterizados por la idea del respeto a los derechos individuales y su protección de toda interferencia en ellos por parte de los demás, deben complementarse con una ética del cuidado.  En el campo de la justicia penal, ello implica una mayor comprensión de las causas de las conductas, de su contexto social, de la situación de vulnerabilidad de los infractores a la ley y del padecimiento de las víctimas. Este modo de razonar, inspirado por la misericordia divina, nos debe llevar a contemplar cada caso concreto en su especificidad, y no a manejarnos con números abstractos de víctimas y victimarios. De este modo, es posible abordar los problemas éticos y morales que se derivan de la conflictividad y de la injusticia social, comprender el sufrimiento de las personas concretas involucradas y llegar a otro tipo de soluciones que no profundicen esos padecimientos.

Podríamos decirlo con esta imagen: necesitamos una justicia que además de padre también sea madre. Los gestos de cuidado mutuo, propios del amor que es también civil y político, se manifiestan en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor (cfr. Carta Enc. Laudato si’, n. 231).  El amor a la sociedad y el compromiso por el bien común son una forma excelente de la caridad, que no solo afecta a las relaciones entre los individuos, sino a «las macro-relaciones, como las relaciones sociales, económicas y políticas» (Benedicto XVI, Carta Enc. Caritas in veritate, 29 de junio de 2009, 2: AAS 101 [2009], 642).

El amor social es la clave de un auténtico desarrollo: «Para plasmar una sociedad más humana, más digna de la persona, es necesario revalorizar el amor en la vida social –a nivel político, económico, cultural–, haciéndolo la norma constante y suprema de la acción» (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, n. 582). En este marco, el amor social nos mueve a pensar en grandes estrategias que alienten una cultura del cuidado en los distintos ámbitos de la vida en común.  El trabajo que ustedes hacen es parte de ese esfuerzo al que estamos llamados.

Queridos amigos, les doy nuevamente las gracias por este encuentro, y les aseguro que seguiré trabajando junto a ustedes por la abolición de la pena de muerte. A esto se ha comprometido la Iglesia y deseo que la Santa Sede colabore con la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte en la construcción de los consensos necesarios para la erradicación de la pena capital y de toda forma de castigo cruel.

Es una causa a la que están llamados todos los hombres y mujeres de buena voluntad y un deber para quienes compartimos la vocación cristiana del Bautismo. Todos, en cualquier caso, necesitamos de la ayuda de Dios, que es fuente de toda razón y justicia.

Invoco, por lo tanto, para cada uno de vosotros, con la intercesión de la Virgen Madre, la luz y la fuerza del Espíritu Santo. Los bendigo de corazón y, por favor, les pido que recen por mí.

© Librería Editorial Vaticano

 

¡Feliz 82 cumpleaños, Papa Francisco!”

Resuena hoy en todos los idiomas

diciembre 17, 2018 15:54Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 17 dic. 2018).- Felicitaciones de todos los rincones del mundo llegan al Papa Francisco en su 82 cumpleaños, este lunes, 17 de diciembre de 2018: Un “feliz aniversario” que resuenan en todos los idiomas.

En este día tan especial para el Santo Padre, disfrutará de un pastel de cumpleaños de mango, hecho por la heladería Hedera, a pocos metros del Vaticano en la calle Borgo Pio, quienes tradicionalmente elaboran el pastel de cumpleaños del Pontífice.

Ya el año pasado, en el 81º aniversario de su nacimiento, el Papa argentino lo festejó tomando un pastel de Hedera, y celebró comiendo pizza con niños del Dispensario de Pediatría de Santa Marta, el mismo grupo que estuvo presente ayer, domingo 16 de diciembre de 2018, en el Aula Pablo VI del Vaticano ayer, antes de rezar el Angelus.

Los medios de comunicación del Vaticano emiten un video que alterna imágenes del Papa, desde su juventud hasta hoy, y algunos testimonios expresados por los empleados del Vaticano, en francés, inglés, español, portugués, alemán, árabe, chino…

Los institutos del Vaticano, como la Biblioteca Vaticano, extienden sus deseos a través de las redes sociales. Varias embajadas ante la Santa Sede también le desearon al Pontífice un feliz cumpleaños en Twitter.

El presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, envió un mensaje al Papa dándole la bienvenida a su invitación a “enfrentar con coraje y justicia, los desafíos de hoy, llamando al diálogo y la comprensión para curar las heridas sociales y llevar a las personas a la reconciliación”.

Hijo de emigrantes piamonteses

Tal día como hoy, hace 82 años, nació Jorge Mario Bergoglio en Buenos Aires, Argentina. Hijo de emigrantes piamonteses, cuando era niño “decía que de grande le gustaría ser carnicero”, recoge Vatican News en español. Lo recuerda respondiendo a la pregunta de un niño el 31 de diciembre de 2015.

También le apasiona el canto, nacido de la costumbre de escuchar cada semana en la radio, con sus hermanos y su madre, una emisión de música lírica. Su padre le enseñó, desde muy joven, la importancia del trabajo. Trabajó en varias profesiones y se graduó como técnico químico.

Su abuela Rosa

Fue su abuela Rosa Margherita Vassallo, quien le ayudó a forjar más profundamente la fe. En 1958 entró en el seminario y decide hacer el noviciado entre los Padres Jesuitas.

Durante ese período, la enfermera Cornelia Caraglio, salvó su vida al convencer a un médico para que le administrara la dosis correcta de antibiótico para tratar la neumonía. El Papa agradece a esta “buena mujer, lo suficientemente valiente como para discutir con los médicos”, así lo narró a una delegación de enfermeras el pasado 3 de marzo, en expresión de su agradecimiento.

Ordenación sacerdotal

El día que recibió la Ordenación sacerdotal, en 1969, recibió una carta de su abuela Rosa, dirigida a todos sus nietos, que el joven Jorge Mario guarda en su breviario: “Que tengan una vida larga y feliz. Pero si algún día el dolor, la enfermedad o la pérdida de un ser querido les llenan de tristeza, recuerden que un suspiro frente al Tabernáculo, donde está el mayor y más augusto mártir, y una mirada a María, que está al pie de la cruz, puede dejar caer una gota de bálsamo sobre las heridas más profundas y dolorosas”.

 

LA VIRGINIDAD DE MARÍA. NUESTRA PUREZA

— Virginidad, celibato apostólico y matrimonio.

— La santa pureza en el matrimonio y fuera de él. Los frutos de esta virtud. La pureza, necesaria para amar.

— Medios para vivir esta virtud.

I. La Virginidad de María es un privilegio íntimamente unido al de la Maternidad divina, y armoniosamente relacionado con la Inmaculada Concepción y la Asunción gloriosa. María es la Reina de las vírgenes: «la dignidad virginal comenzó con la Madre de Dios»1.

La Virgen es el ejemplo acabado de toda vida dedicada por completo a Dios.

La renuncia al amor humano por Dios es una gracia divina que impulsa y anima a entregar el cuerpo y el alma al Señor con todas las posibilidades que el corazón posee. Dios es entonces el único destinatario de este amor que no se comparte. Es en Él donde el corazón encuentra su plenitud y su perfección, sin que exista la mediación de un amor terreno. Entonces el Señor concede un corazón más grande para querer en Él a todas las criaturas.

La vocación a un celibato apostólico –por amor del Reino de los Cielos2– es una gracia especialísima de Dios y uno de los dones más grandes a su Iglesia. «La virginidad –dice Juan Pablo II– mantiene viva en la Iglesia la conciencia del misterio del matrimonio y lo defiende de toda reducción y empobrecimiento. Haciendo libre de modo especial el corazón del hombre (Cfr. 1 Cor 7, 32) (...), la virginidad testimonia que el Reino de Dios y su justicia son la perla preciosa que se debe preferir a cualquier otro valor aunque sea grande; es más, hay que buscarlo como el único valor definitivo. Por eso, la Iglesia, durante toda su historia, ha defendido siempre la superioridad de este carisma frente al del matrimonio, por razón del vínculo singular que tiene con el Reino de Dios.

»Aun habiendo renunciado a la fecundidad física, la persona virgen se hace espiritualmente fecunda, padre y madre de muchos, cooperando a la realización de la familia según el designio de Dios»3.

A los llamados, por una específica vocación divina, a la renuncia del amor humano, el Señor les pide todo el afecto de su corazón, y encuentran en Él la plenitud del amor y de la vida afectiva. Vivir la virginidad o el celibato apostólico significa vivir la perfección del amor, y «dan al alma, al corazón y a la vida externa de quien los profesa, aquella libertad de la que tanta necesidad tiene el apóstol para poderse prodigar en el bien de las otras almas. Esta virtud, que hace a los hombres espirituales y fuertes, libres y ágiles, los habitúa al mismo tiempo a ver a su alrededor almas y no cuerpos, almas que esperan luz de su palabra y de su oración, y caridad de su tiempo y de su afecto.

»Debemos amar mucho el celibato y la castidad perfecta, porque son pruebas concretas y tangibles de nuestro amor de Dios y son, al mismo tiempo, fuentes que nos hacen crecer continuamente en este mismo amor»4.

«La virginidad y el celibato apostólico no solo no contradicen la dignidad del matrimonio, sino que la presuponen y la confirman»5.

La Iglesia necesita siempre de gentes que entreguen su corazón indiviso al Señor como hostia viva, santa, agradable a Dios6. La Iglesia necesita también familias santas, hogares cristianos, que sean verdadera levadura de Cristo y den al Señor muchas vocaciones de entrega plena a Dios.

II. Para solteros y casados, la Virginidad de María es también una llamada a vivir con finura la santa pureza, indispensable para contemplar a Dios y para servir a nuestros hermanos los hombres. Esta virtud quizá chocará frontalmente con el ambiente y no será entendida por muchas personas cegadas por el materialismo; incluso será combatida con celo. Sin embargo, nos es absolutamente necesaria incluso para ser un poco más humanos y poder mirar a Dios. Esta virtud es imprescindible para ser contemplativos.

El Espíritu Santo ejerce una acción especial en el alma que vive con delicadeza la castidad. La santa pureza produce en el alma muchos frutos: agranda el corazón y facilita un desarrollo normal de la afectividad; da una alegría íntima y profunda aun en medio de contrariedades; posibilita el apostolado; fortalece el carácter ante las dificultades; nos hace más humanos, con más capacidad de entender y de compadecernos de los problemas de los demás.

La impureza provoca insensibilidad en el corazón, aburguesamiento y egoísmo. La lujuria incapacita para amar y crea en el hombre el clima propicio para que se den en el alma, como hierbas malas, todos los vicios y deslealtades. «Mirad que el que está podrido por la concupiscencia de la carne, espiritualmente no logra andar, es incapaz de una obra buena, es un lisiado que permanece tirado como un trapo. ¿No habéis visto a esos pacientes con parálisis progresiva, que no consiguen valerse, ni ponerse de pie? A veces, ni siquiera mueven la cabeza. Eso ocurre en lo sobrenatural a los que no son humildes y se han entregado cobardemente a la lujuria. No ven, ni oyen, ni entienden nada. Están paralíticos y como locos. Cada uno de nosotros debe invocar al Señor, a la Madre de Dios, y rogar que nos conceda la humildad y la decisión de aprovechar con piedad el divino remedio de la confesión»7.

Le pedimos al Señor en nuestra oración de hoy que tenga misericordia de nosotros y que nos ayude a tener una mayor finura con Él: «¡Jesús, guarda nuestro corazón!, un corazón grande, fuerte y tierno y afectuoso y delicado, rebosante de caridad para Ti, para servir a todas las almas»8.

III. En este día podemos ofrecerle a la Virgen la entrega de nuestro corazón y una lucha más delicada en esta virtud de la santa pureza, que le es tan especialmente grata y que tantos frutos tiene en nuestra vida interior y en el apostolado.

Siempre ha enseñado la Iglesia que, con la ayuda de la gracia, y en este caso especialmente con la ayuda de los sacramentos de la Eucaristía y de la Penitencia, se puede vivir esta virtud en todos los momentos y circunstancias de la vida, si se ponen los medios oportunos. «¿Qué quieres que hagamos? ¿Subirnos al monte y hacernos monjes? –le preguntaban a San Juan Crisóstomo–, y él responde: eso que decís es lo que me hace llorar: que penséis que la modestia y la castidad son propias solo de los monjes. No. Cristo puso leyes comunes para todos. Y así, cuando dijo el que mira a una mujer para desearla (Mt 5, 28), no hablaba con el monje, sino con el hombre de la calle...»9.

La santa pureza exige una conquista diaria, porque no se adquiere de una vez para siempre. Y puede haber épocas en que la lucha sea más intensa y haya que recurrir con más frecuencia a la Santísima Virgen y poner, quizá, algún medio extraordinario.

Para alcanzar esta virtud lo primero que necesitamos es humildad, que tiene una manifestación clara e inmediata en la sinceridad en la dirección espiritual. La misma sinceridad conduce a la humildad. «Acordaos de aquel pobre endemoniado, que no consiguieron liberar los discípulos; solo el Señor obtuvo su libertad, con oración y ayuno. En aquella ocasión obró el Maestro tres milagros: el primero, que oyera: porque cuando nos domina el demonio mudo, se niega el alma a oír; el segundo, que hablara; y el tercero, que se fuera el diablo»10.

Otros medios para cuidar esta virtud serán las mortificaciones pequeñas habituales, que facilitan el tener sujeto al cuerpo en sus justos límites. «Si queremos guardar la más bella de todas las virtudes, que es la castidad, hemos de saber que ella es una rosa que solamente florece entre espinas y, por consiguiente, solo la hallaremos, como todas las demás virtudes, en una persona mortificada»11.

«Cuidad esmeradamente la castidad, y también aquellas otras virtudes que forman su cortejo –la modestia y el pudor–, que resultan como su salvaguarda. No paséis con ligereza por encima de esas normas que son tan eficaces para conservarse dignos de la mirada de Dios: la custodia atenta de los sentidos y del corazón; la valentía –la valentía de ser cobarde– para huir de las ocasiones; la frecuencia de los sacramentos, de modo particular la Confesión sacramental; la sinceridad plena en la dirección espiritual personal; el dolor, la contrición, la reparación después de las faltas. Y todo ungido con una tierna devoción a Nuestra Señora, para que Ella nos obtenga de Dios el don de una vida santa y limpia»12.

Llevamos este gran tesoro de la pureza en vasos de barro, inseguros y quebradizos; pero tenemos todas las armas para vencer y para que, con el tiempo, esta virtud vaya ganando en finura, es decir, en una mayor ternura con el Señor. «Terminamos este rato de conversación en la que tú y yo hemos hecho nuestra oración a Nuestro Padre, rogándole que nos conceda la gracia de vivir esa afirmación gozosa de la virtud cristiana de la castidad.

»Se lo pedimos por intercesión de Santa María, que es la pureza inmaculada. Acudimos a Ella –tota pulchra!–, con un consejo que yo daba, ya hace muchos años, a los que se sentían intranquilos en su lucha diaria para ser humildes, limpios, sinceros, alegres, generosos. Todos los pecados de tu vida parece como si se pusieran de pie. No desconfíes. Por el contrario, llama a tu Madre Santa María, con fe y abandono de niño. Ella traerá el sosiego a tu alma»13.

1 San Agustín, Sermón 51. — 2 Mt 19, 12. — 3 Juan Pablo II, Exhortac. apost. Familiaris consortio, 22-XII-1981, 16. — 4 S. Canals, Ascética meditada, p. 93. — 5 Cfr. Juan Pablo II, Ibídem. — 6 Rom 12, 2. — 7 San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 181. — 8 Ibídem, 177. — 9 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre San Mateo, 7, 7. — 10 San Josemaría Escrivá, o. c., 188. — 11 Santo Cura de Ars, Sermón sobre la penitencia. — 12 San Josemaría Escrivá, o. c., 185. — 13 Ibídem, 189.

 

 

“No me sueltes, no me dejes”

Hagamos presente a Jesús que somos niños. Y los niños, los niños chiquitines y sencillos, ¡cuánto sufren para subir un escalón! Están allí, al parecer, perdiendo el tiempo. Por fin, han subido. Ahora, otro escalón. Con las manos y los pies, y con el impulso de todo el cuerpo, logran un nuevo triunfo: otro escalón. Y vuelta a empezar.

¡Qué esfuerzos! Ya faltan pocos..., pero, entonces, un traspiés... y ¡hala!... abajo. Lleno de golpes, inundado de lágrimas, el pobre niño comienza, recomienza el ascenso. Así, nosotros, Jesús, cuando estamos solos. Cógenos Tú en tus brazos amables, como un Amigo grande y bueno del niño sencillo; no nos dejes hasta que estemos arriba; y entonces –¡oh, entonces!–, sabremos corresponder a tu Amor Misericordioso, con audacias infantiles, diciéndote, dulce Señor, que, fuera de María y de José, no ha habido ni habrá mortal –eso que los ha habido muy locos– que te quiera como te quiero yo. (Forja, 346)
Estoy siguiendo mi oración en voz alta, y vosotros, cada uno de nosotros, por dentro, está confesando al Señor: Señor, ¡qué poco valgo, qué cobarde he sido tantas veces! ¡Cuántos errores!: en esta ocasión y en aquélla, y aquí y allá. Y podemos exclamar aún: menos mal, Señor, que me has sostenido con tu mano, porque me veo capaz de todas las infamias. No me sueltes, no me dejes, trátame siempre como a un niño. Que sea yo fuerte, valiente, entero. Pero ayúdame como a una criatura inexperta; llévame de tu mano, Señor, y haz que tu Madre esté también a mi lado y me proteja. Y así, possumus!, podremos, seremos capaces de tenerte a Ti por modelo.
No es presunción afirmar possumus! Jesucristo nos enseña este camino divino y nos pide que lo emprendamos, porque El lo ha hecho humano y asequible a nuestra flaqueza. Por eso se ha abajado tanto. Este fue el motivo por el que se abatió, tomando forma de siervo aquel Señor que como Dios era igual al Padre; pero se abatió en la majestad y potencia, no en la bondad ni en la misericordia.
La bondad de Dios nos quiere hacer fácil el camino. No rechacemos la invitación de Jesús, no le digamos que no, no nos hagamos sordos a su llamada: porque no existen excusas, no tenemos motivo para continuar pensando que no podemos. El nos ha enseñado con su ejemplo. Por tanto, os pido encarecidamente, hermanos míos, que no permitáis que se os haya mostrado en balde un modelo tan precioso, sino que os conforméis a El y os renovéis en el espíritu de vuestra alma. (Es Cristo que pasa, 15)

 

Navidad 2018

Vídeos, textos y audios de san Josemaría, el Papa Francisco y Mons. Fernando Ocáriz, además de otros recursos para preparar y celebrar la Navidad.

De la Iglesia y del Papa17/12/2018

Opus Dei - Navidad 2018

El Papa Francisco besa al Niño Jesús.

Cuatro vídeos sobre la Navidad

El Niño Jesús de San Josemaría: Siendo un joven sacerdote, San Josemaría tenía devoción a una talla del Niño Jesús: le mecía, le cantaba y bailaba con él. “Me gusta verte chiquitín –le decía el santo– para hacerme la ilusión de que me necesitas”.

 

El Belén de San Miguel: En la Basílica Pontificia de San Miguel en Madrid hay un belén en el que está representado el fundador del Opus Dei.

 

Papa Francisco: “Jesús es el verdadero sentido de la Navidad”.

 

Prelado del Opus Dei (2017): «El Niño Jesús nos habla de la sencillez de Dios». En unos días publicaremos el mensaje de este año.

 

Textos del Papa, San Josemaría y Mons. Fernando Ocáriz sobre la Navidad

Homilía del Papa Francisco en la Nochebuena del año pasado.

Cuatro consejos del Papa Francisco para vivir mejor la Navidad.

 

Cuatro consejos del Papa Francisco para vivir mejor la Navidad.Cuatro consejos del Papa Francisco para vivir mejor la Navidad.

Felicitación navideña del prelado (2017): Mons. Fernando Ocáriz ha escrito estas palabras para felicitar la Navidad a los fieles del Opus Dei y amigos. En unos días publicaremos el mensaje de este año.

El Nacimiento de Jesús: texto y audios de San Josemaría sobre esta escena del Evangelio.

Rezar ante el belén como un personaje más: textos de san Josemaría para contemplar el nacimiento de Jesús (disponible en PDF, ePub y Mobi).

Venite adoremus: Libro electrónico de Mons. Echevarría sobre la Navidad, que recoge fragmentos de las cartas que entre 2006 y 2016 escribió a los fieles del Opus Dei.

∙ Libro electrónico: “Homilías de Navidad de Benedicto XVI”: Descargar ePub - Descargar Mobi y “Homilías de Benedicto XVI sobre la Epifanía”: Descargar ePub - Descargar Mobi

Textos para meditar sobre la Navidad

El Belén perenne del Sagrario (texto y audio): en este artículo de Guillaume Derville se recuerda que los Magos llevaron oro, incienso y mirra. ¿Y qué llevamos nosotros al Niño Jesús?: El trabajo de todas las actividades humanas.

La puerta de la humildad: “Venid a mí, que soy manso y humilde de corazón”. Dios se ha hecho pequeño, para que podamos ser grandes, con la grandeza verdadera: la humildad de corazón.

Un tierno silencio de Navidad: artículo de Guillaume Derville.

Tiempo de Navidad: la luz de Belén: editorial de la serie Año Litúrgico, contenido en el libro «El tiempo de una presencia».

∙ Vida de María (VII): El nacimiento de Jesús.

Villancicos para disfrutar durante las navidades

Letras de Navidad (también en PDF): Luis Ramoneda, filólogo, escritor, poeta y crítico literario, ha seleccionado varios textos literarios navideños.

Érase una vez... otra nueva Navidad... Relatos y poemas de Navidad de autores noveles y escritores consagrados en una sencilla publicación. Descarga en PDF.

Navidad en 20 villancicos: Audios de varios villancicos y documento con letras de canciones navideñas populares.

Villancicos del mundo (nuestra lista de Spotify).

Preguntas, respuestas y artículos de interés sobre la Navidad

¿Qué pasó en Belén?: Preguntas y respuestas de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra sobre la historicidad y la doctrina de los acontecimientos que celebramos en Navidad.

¿Cuál es el origen de nuestras tradiciones navideñas?

La Encarnación: Es la demostración por excelencia del Amor de Dios hacia los hombres, pues la Segunda Persona de la Santísima Trinidad —Dios— se hace partícipe de la naturaleza humana en unidad de persona.

Tres audios para rezar en Navidad

El Nacimiento de Jesús: capítulo II del Evangelio de San Lucas que narra el Nacimiento de Jesús (editado por la Fundación Maiestas).

Homilía de Navidad “El triunfo de Cristo en la humildad” (texto y audio), pronunciada por san Josemaría, fundador del Opus Dei, el 24 de diciembre de 1963, y publicada en “Es Cristo que pasa”.

Prelado del Opus Dei «El Niño Jesús nos habla de la sencillez de Dios» (2017): Mons. Fernando Ocáriz reflexiona sobre el sentido de la Navidad y anima a hacer presente a Jesús entre los demás, sirviendo y dando paz. En unos días publicaremos el mensaje de este año.

 

 

Pulmones para cantar y para ayudar en Navidad

En estas fechas mucha gente espera con curiosidad el villancico del colegio Tajamar. Pero apenas se conoce la labor solidaria que 1.000 voluntarios del colegio realizan en Navidad. Alfa y Omega lo relata en el reportaje “Juguetes para los niños de Cañada Real o cenas de Navidad para víctimas de trata”.

Revista de prensa11/12/2018

Opus Dei - Pulmones para cantar y para ayudar en Navidad

Alfa y Omega Tajamar: juguetes para los niños de Cañada Real o cenas de Navidad para víctimas de trata

Desde el colegio Tajamar de Vallecas, se conseguirán juguetes para más de 1.200 niños en exclusión social y se organizarán una treintena de cenas de Navidad para cerca de 3.000 beneficiarios de diferentes entidades sociales.

Con cerca de 2.000 familias, para el colegio Tajamar fue clave darse cuenta del enorme potencial con el que cuentan a la hora de desarrollar todo tipo de iniciativas solidarias. «Esa ha sido la gran revolución» y «ahora vemos el colegio –situado en el madrileño barrio de Vallecas– como un gran pulmón con el que poner en marcha gran cantidad de proyectos con los que ayudar a la gente», explica su director, Nacho San Román, a Alfa y Omega.

Vemos el colegio como un gran pulmón con el que poner en marcha gran cantidad de proyectos con los que ayudar a la gente

De esta forma, el centro educativo colabora durante todo el año «con diferentes entidades de nuestro entorno que trabajan con personas necesitadas», desde Cáritas hasta la Cruz Roja, el Secretariado Gitano o diferentes comedores sociales públicos y privados. Por ejemplo, «si el Secretariado Gitano tiene una necesidad porque les han quemado un aula, pues nos llaman e intentamos buscar unas mesas o ayudarles en lo que podamos».

Pero esta labor se concreta e intensifica, más aún si cabe, durante el periodo navideño. En él, desde Tajamar, se desarrollan dos grandes iniciativas solidarias: el reparto de juguetes entre más de 1.200 niños en exclusión social, en su mayoría procedentes de Cañada Real, y una treintena de cenas de Navidad a las que asisten cerca de 3.000 personas.

Los reyes magos en Cañada Real

La recogida y entrega de juguetes empezó hace cuatro años con 200 chicos de la Cañada Real [una sucesión de construcciones ilegales y chabolas a lo largo de 15 km] y, en esta edición, serán más de 1.200 niños de diferentes instituciones de Madrid los que tendrán un regalo por Navidad.

El menor recibe el regalo de manos de sus padres «porque lo que queremos es que se fortalezca el vínculo más importante del niño»

«Las instituciones que trabajan sobre el terreno recogen las cartas de los menores, nos las dan y nosotros las distribuimos entre las familias, que son quienes se encargan en última instancia de personalizar un regalo para el autor de la carta», explica San Román. Posteriormente, «un grupo de voluntarios del colegio se reúnen para completar la bolsa de cada niño con algunos detalles que nos hacen llegar desde diferentes empresas: unos libros, unos estuches…».

Finalmente, el menor recibe el regalo de manos de sus padres «porque lo que queremos es que se fortalezca el vínculo más importante del niño», explica el director de Tajamar. «Solo en algunos casos son las entidades quienes les atienden los que les entregan los juguetes. Y, si ni los padres ni las entidades pueden, entonces los entregamos nosotros mismos».

Cenas de Navidad para víctimas de trata

En el caso de las cenas de Navidad, «los comensales son cerca de 3.000» y proceden de «Cáritas, de centros de atención psiquiátrica, de varios comedores sociales público o religiosos, del Secretariado Gitano, de Cañada Real… y este año también organizamos una cena en un centro que atiende a víctimas de trata».

«Nos llaman y acudimos a la propia entidad y organizamos la cena/comida de Navidad en algún espacio que nos cedan. Ellos no se tienen que encargar de nada. Nuestras familias voluntarias hacen todo: unos decoran la sala, otros preparan la comida… participan hasta los más pequeños, que se pueden encargar de doblar los menús o de ayudar a poner la mesa». En total, este año, 1.000 voluntarios de Tajamar, apoyados por Avanza ONG, servirán hasta el 5 de enero 29 comidas de Navidad para más de 3.000 comensales.

1.000 voluntarios de Tajamar, apoyados por Avanza ONG, servirán hasta el 5 de enero 29 comidas de Navidad para más de 3.000 comensales

Los usuarios valoran sobre todo «los detalles de cariño. En el colegio insistimos mucho en que el cariño se demuestra en los detalles», asegura Nacho San Román. Por eso, «en las comidas procuramos fijarnos en cómo está doblada la servilleta o personalizamos los menús atendiendo a si una persona es alérgica a algún alimento, si hay algún musulmán que no toma cerdo…». También los voluntarios «salen encantados, sobre todo los padres, que valoran mucho poder hacer actividades solidarias en familia».

Al final, «se trata de organizar una cena de Navidad como hace cualquier familia en estas fechas», concluye el director de Tajamar.

Villancico de Navidad

Otra de las tradicionales y significativas actividades que se organizan en Navidad desde Tajamar es la grabación de su villancico, en el que acostumbran a adaptar la canción de algún cantante famoso.

 

En 2017 el coro del colegio lanzó, junto a Los Secretos, una versión navideña del éxito Pero a tu lado, que actualmente supera el millón trescientas mil reproducciones en Youtube, apuntan desde Tajamar.

El villancico de este año se titula Duérmete y versiona la canción Día de lluvia de Carlos Rivera. El cantante mexicano, autor de la banda sonora de la película de animación de Pixar Coco, ha querido participar en el videoclip enviando una felicitación navideña que aparece al final del vídeo.

 

 

Cultura de misericordia

Posted: 17 Dec 2018 05:50 AM PST

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Al acercarse la Navidad podemos decir: Dios a las puertas. La salvación de Dios ha sido comparada con una puerta. La puerta tiene un arco y la misericordia puede considerarse como la piedra principal, clave de bovéda, que sujeta el arco. La misericordia como don, signo y cultura es un buen modo de situarse a las puertas de la Navidad.

Lo que ya san Juan XXIII llamaba “la medicina de la misericordia” (cf. Discurso de apertura del Concilio Vaticano II, 11-X-1962) es una de las claves del papa Francisco (que hoy celebra su cumpleaños) para la renovación de la Iglesia.

 

 

 El primado de la misericordia         

1. De esto escribe Piero Coda en un ensayo sobre el pensamiento de Francisco (La Chiesa è il Vangelo, Città del Vaticano 2017):

“La misericordia –don de Dios– es el prisma para mirar y testimoniar la verdad gozosa y liberadora y la fuerza transformadora del Evangelio” (p. 111).

De acuerdo con R. Cantalamessa, “la misericordia no es un sustitutivo de la verdad y de la justicia, sino una condición para ponerse en condición de encontrarlas” (en “L’Osservatore Romano”, 30-III-2008).

Para san Agustín –observa Coda–, mientras no se comprende que el significado de toda verdad y mandamiento expresado en la Sagrada escritura es la caridad, se está lejos de comprender la verdad (cf. De Doctrina Christiana, I, 36.40).

Y así, piensa Coda que el primado de la misericordia –como estilo de vida y de misión propuesto por Francisco– es ante todo “un crisol de purificación para la vida de la Iglesia y para el discernimiento de la vida de su presencia en la historia” (p. 112).

Esta es –entiende el teólogo italiano–, si se ve bien, la verdadera clave de bóveda o piedra angular de la exhortación apostólica Amoris laetitia: “No se trata de descuentos sobre la verdad de la llamada a la perfección evangélica, sino de hacerse uno con cada persona para abrir con el amor, desde el interior de cada situación, el camino que lleva a Dios” (Ibid., cf. 1 Co 9, 22).

De ahí que, podamos ver nosotros la misericordia, al mismo tiempo, como un don (un regalo de Dios), un signo de la unidad entre la verdad y el amor; y, en nuestro tiempo, una cultura que, especialmente los cristianos, hemos de promover. Veamos un poco más cada uno de estos tres aspectos. 

 


La misericordia, don y signo


2. La misericordia, don y signo. Por tanto, cuando Francisco dice que la Iglesia a un “hospital de campaña”, se trata de una imagen elocuente que traduce el estilo de Jesús expresado en la parábola del buen samaritano, como señalaba Pablo VI al final del Concilio Vaticano II y recogía el papa argentino en su documento de convocación al Año de la Misericordia. Vale la pena releer esta larga cita:

“Queremos más bien notar cómo la religión de nuestro Concilio ha sido principalmente la caridad... La antigua historia del samaritano ha sido la pauta de la espiritualidad del Concilio... Una corriente de afecto y admiración se ha volcado del Concilio hacia el mundo moderno. Ha reprobado los errores, sí, porque lo exige, no menos la caridad que la verdad, pero, para las personas, sólo invitación, respeto y amor. El Concilio ha enviado al mundo contemporáneo en lugar de deprimentes diagnósticos, remedios alentadores, en vez de funestos presagios, mensajes de esperanza: sus valores no sólo han sido respetados sino honrados, sostenidos sus incesantes esfuerzos, sus aspiraciones, purificadas y bendecidas... Otra cosa debemos destacar aún: toda esta riqueza doctrinal se vuelca en una única dirección: servir al hombre. Al hombre en todas sus condiciones, en todas sus debilidades, en todas sus necesidades” (Pablo VI, Alocución, 7-XII-1965).

En nuestros días sostiene Piero Coda que, ante las heridas que nos afectan –no solo las físicas y materiales, sino también las que infectan el corazón, el alma y el espíritu, la inteligencia y la voluntad–, “hablar de hospital de campaña hace intuir la gravedad de la situación en la que se encuentra la humanidad, desgarrada por una guerra ideológica en la que están en juego la verdad y la belleza misma de la imagen de Dios en el hombre, creado como varón y mujer para reflejar en las criaturas la vida de comunión fecunda de la Santísima Trinidad” (pp. 113 s).

Se trata de hacer frente, “con la medicina más fuerte que es la misericordia en cuanto testimonio de la verdad del amor”, al constante intento, presente en la historia de la humanidad, de torcer el designio creador de Dios.

Y piensa que si la misericordia llegara a ser interiorizada en la mente y en el corazón y asumida como criterio de juicio y de acción, facilitaría una visión realista de la política, de la economía y del derecho.

Hasta aquí la reflexión de Piero Coda. Es bien interesante ese modo de ver la misericordia como testimonio o signo que comunica eficazmente la unión entre la verdad y el amor. 

Trabajar por una cultura de la misericordia

3. Cada día de nuestra vida es tiempo de misericordia y los cristianos debemos trabajar por una cultura de la misericordia.

Ha señalado el papa al final del Año de la Misericordia:

“Este es el tiempo de la misericordia. Cada día de nuestra vida está marcado por la presencia de Dios, que guía nuestros pasos con el poder de la gracia que el Espíritu infunde en el corazón para plasmarlo y hacerlo capaz de amar. Es el tiempo de la misericordia para todos y cada uno, para que nadie piense que está fuera de la cercanía de Dios y de la potencia de su ternura. Es el tiempo de la misericordia, para que los débiles e indefensos, los que están lejos y solos sientan la presencia de hermanos y hermanas que los sostienen en sus necesidades. Es el tiempo de la misericordia, para que los pobres sientan la mirada de respeto y atención de aquellos que, venciendo la indiferencia, han descubierto lo que es fundamental en la vida. Es el tiempo de la misericordia, para que cada pecador no deje de pedir perdón y de sentir la mano del Padre que acoge y abraza siempre” (Carta ap. Misericordia et misera, 20-XI-2016)

Si esto es “cada día”, ¿qué no será en un tiempo como el del Adviento, que desemboca en la Navidad; pues en la Navidad se ha hecho visible la Encarnación del Hijo de Dios y con ello nuestra salvación?

Finalmente, ¿cómo plasmar o hacer posible una cultura de la misericordia? Así responde Francisco:

“La cultura de la misericordia se va plasmando con la oración asidua, con la dócil apertura a la acción del Espíritu Santo, la familiaridad con la vida de los santos y la cercanía concreta a los pobres. Es una invitación apremiante a tener claro dónde tenemos que comprometernos necesariamente. La tentación de quedarse en la ‘teoría sobre la misericordia’ se supera en la medida que esta se convierte en vida cotidiana de participación y colaboración” (Carta "Misericordia et misera", al concluir el Año de la Misericordia, n. 20).

Cuando habla de la cercanía a los pobres, conviene tener en cuenta “nuevas formas de pobreza y fragilidad donde estamos llamados a reconocer a Cristo sufriente (...): los sin techo, los toxicodependientes, los refugiados, los pueblos indígenas, los ancianos cada vez más solos y abandonados; los migrantes (...); las diversas formas de trata de personas (...); las mujeres que sufren situaciones de exclusión, maltrato y violencia” (Evangelii gaudium, nn. 210-212).

Es decir que debemos atender a los pobres, sean pobres tanto desde el punto de vista material, moral y cultural, o también espiritual. Y en la práctica esto nos dara muchas ocasiones para ejercitar las obras de misericordia corporales y espirituales.

En definitiva, la misericordia es un don de Dios que nos llega continuamente si estamos dispuestos a recibirlo. Y así, cada día es tiempo de misericordia. Es también un signo: recordando la clásica definición de sacramento (signo e instrumento de la gracia salvadora) se podría decir que la misericordia es un “signo eficaz” de la unidad entre la verdad y el amor.

Y parafraseando lo que Juan Pablo II señalaba sobre la fe, podría decirse que la misericordia debe hacerse cultura para que pueda ser una misericordia plenamente acogida, totalmente pensada y fielmente vivida.

(Publicado en www.revistapalabra.es, con el título "Adviento, tiempo de misericordia", 17-XII-2018)

 

El amor eterno

El amor eterno

Creemos que por el hecho de sentirnos muy bien con la otra persona ya encontramos a la pareja de nuestros sueños

Por P. Modesto Lule MSP

Don Romualdo es un hombre de más de 70 años. Aunque su presencia es fuerte, el cansancio se le nota en la mirada. Su esposa Rosario está más acabada, quizá sea por el desgaste de haber tenido doce hijos o por la mala alimen- tación que llevó cuando era pequeña. Después de 50 años de matrimonio, hoy vuelven a renovar sus promesas matrimoniales. Todos sus hijos viven aún. Sus nietos ya suman 43 y casi todos están en la fiesta.

Yo acomodo el lente de mi cámara y presiono para capturar la imagen. Con la grabadora en mano me acerco para hacerles unas preguntas. A don Romualdo le pregunto: – ¿Es feliz? Antes de responderme voltea a ver a su esposa y después de mirarla guarda silencio y dice:

–Soy dichoso, completamente feliz. Yo veo su mirada y ratifico lo que dice. Veo a su esposa y le pregunto: – ¿Ha sido fácil todo este tiempo?

Ella sonríe y ve a su esposo. Le da un beso y me contagian su sonrisa. Después me dice: –Nada de lo que en verdad vale en esta vida se consigue fácil. Todo necesita esfuerzo y sacrificio. Nuestro matrimonio ha sido una vida intensa en la entrega mutua. No es fruto de la casuali-  dad ni del destino ni de la suerte, sino de la entrega y compromiso de ambos.

Yo los escuchaba atentamente mientras grababa cada instante que transcurría. Tomé un poco de refresco y preparé mi siguiente pregunta con intención de saber más de ellos y les dije: – ¿El amor es eterno?

La pareja se dio un tiempo para una foto. Un nieto de ellos se acercó para tomárselas. –Gracias, hijo -le dijeron cuando se apagó el flash de la cámara y el niño se retiró. La pareja se dispuso a contestar mi pregunta. Los dos se miraron como preguntándose quién iba a dar la respuesta. El esposo asintió ante la mirada de ella y me dijo. –El amor es eterno. El amor no se acaba. Se acaban nuestras ilusiones, nuestros deseos, pero el amor nunca. Él siempre está presente. Con intención de buscar una respuesta más clara y precisa. Lo abordé con otra pregunta: –Discúlpeme, pero, con base en eso que me dice, ¿qué se le puede decir a aquellos que no han perseverado en el matrimonio? ¿A aquellos que dicen que el amor se acabó y que por eso se separaron? ¿A ese 70 por ciento de parejas que no creen ya en el matrimonio y buscan la unión libre con miras a encontrar su media naranja? Para mí su respuesta tiene mucho peso, porque no se sostiene en una idea sino en la propia experiencia. ¿Qué me puede decir al respecto?

Don Romualdo suspiró como buscando vaciar sus pulmones de aire rezagado para llenarse de un aire nuevo, y me respondió. –Somos novios de alguien porque nos atrae, nos apasiona, nos hace
sentir bien.

Sentimos deseos por el otro y nos gusta. Y en cierto sentido nos cae bien. Muchas veces pensamos que eso es el amor. Creemos que por el hecho de sentirnos muy bien con la otra persona ya encontramos a la pareja de nuestros sueños. Eso es pasión, deseo… pero no necesariamente amor. Con el tiempo esto pasará y llegará la desilusión, el cansancio, la rutina. Creo y estoy convencido de que el primer paso en un matrimonio es la atracción, el deseo, el sentimiento. Pero este debe de transformarse en un amor filial, es decir, de aprecio, de cariño, de comprensión.

Esto resultará de una muy buena comunicación entre la pareja, que permita saber de los gustos y anhelos del otro, de lo que piensa y le desagrada. Pero eso no es todo, el tercero y último paso es la entrega incondicional hacia el otro, desinteresada y espontánea. Entrega que nazca del corazón.

Que el deseo de cada uno sea hacer feliz al otro no importando las consecuencias. Claro que para llegar a tener estos anhelos hay que empaparse de Dios, y nunca llegar a pensar que lo vamos a realizar con nuestras propias fuerzas. La oración continua, el acerca- miento a los sacramentos y una vida llena de reflexión nos ayudan a alcanzarlo.

Don Romualdo y su esposa estaban tomados de la mano y se apretaron fuertemente. Yo apagué mi grabadora y contemplé la escena. Con lo que había visto y escuchado pude constatar lo que dice la Biblia: «Tener amor es saber soportar; es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, ni ser orgulloso, ni grosero ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo» (1 Cor 13, 4-7).

 

 

La ceguera emocional, una telaraña

La ceguera emocional, una telaraña

El panorama de la dependencia emocional es abrumador en el mundo actual. El rechazo, la indiferencia, la violencia verbal, son los fantasmas de una denominada ceguera emocional que azota a los jóvenes quienes buscan tener pareja.

Por Mary Velázquez Dorantes

El 25% de las jóvenes entre los 16 y 19 años reconocen que su novio las controla. Algunos han llamado a esto una enfermedad emocional que arrasa con la seguridad de las personas, genera desequilibrio social y anula a la persona en todas sus dimensiones.

Los «adictos» al amor son el germen de la dependencia emocional. Ellos representan un tercio de las parejas en el mundo. El 49% de los casos termina en un tipo de violencia explícita.

Las relaciones sentimentales están siendo observadas para ser atendidas y curadas; la admiración, el afecto, la confianza y el respeto salen huyendo cuando se manifiesta una depen- dencia emocional; las redes sociales, los medios de comunicación y las exigencias económicas son factores que están destruyendo los afectos de las personas. Algunos se convierten en inestables emocionales y son infelices en todos sus círculos.

Las redes sociales y la tecnología están aumentado las dependencias emocionales, siendo las mujeres el foco más vulnerable de los escena- rios. Los consultorios psicológicos se están llenando de jóvenes de 16 años quienes manifiestan una depen- dencia emocional provocada por las redes sociales.

UNA PROFUNDA RAIZ

En la escala de bienestar psicológico son las mujeres quienes presentan más insatisfacción con respecto a sus relaciones de noviazgo. La dinámica emocional apunta que el 76% de los jóvenes mexicanos entre los 15 y 24 años de edad ha sufrido episodios de dependencia emocional, lo que les provoca ser víctimas del chantaje emocional, la sensación de soledad y tristeza, dificultades en su autonomía y el hecho de considerarse abandonados.

En muchas de las situaciones la dependencia emocional es confundida con el apego; no obstante, se trata de un nuevo fenómeno en el que la persona deposita su estructura y su seguridad en el otro. En la mayoría de los casos está relacionada con el novio o pareja. El miedo a perder al otro los sumerge en la sensación de abandono total, acompañado de autoengaño, soledad, falta de toma de decisiones y el hecho de no querer asumir responsabilidades. La dependencia emocional es tan adictiva como la dependencia de alcohol o drogas. La destrucción emocional es comparada con una telaraña, con una tarea titánica para poder desprenderse de ella.

SUFRIR Y HACER SUFRIR

La persona dependiente sufre al mismo tiempo que hace sufrir. Las re- laciones afectivas se vuelven destructivas porque laceran a los involucrados. Cuando se está en una situación así, víctima y victimario no crecen emocionalmente. La mayoría de las situaciones se presenta en el noviazgo, manifestando síntomas como actitud servil, aislamiento, inseguridad, violencia verbal y física.

El surgimiento de las tecnologías y el boom de las redes sociales se han catapultado como una fuente de demencia emocional, dado que a través de ellas existe un mayor control sobre la otra persona.

Cuando se alimentan estas plataformas, lo que se está buscando por parte del dependiente emocional es ser aprobado por la pareja; si esto no llega a suceder, se generan creencias de una relación inestable.

El 91% de los noviazgos en el mundo tiene una red social. Las plataformas de redes son el lugar donde más jóvenes «viven» su relación de pareja. Cada uno de ellos traslada sus fantasías a estas plataformas y la mayoría de ellos sufre por los contenidos que son publicados por parte de quien sostiene o sostuvo con ellos una relación afectiva.

LA EXCLUSIVIDAD SENTIMENTAL

Un dependiente emocional no solo refleja sus problemáticas con su pareja, sino que se trata de un reflejo en todos los sentidos. El problema puede surgir en el noviazgo y proyectarse en otros entornos, como los familiares y laborales. En la búsqueda constante de la aprobación se busca escoger a personas ególatras y narcisistas para sentirse «cómodo». Los jóvenes encuentran en la tecnología el nuevo entorno para sus relaciones interpersonales. Su dependencia emocional es reflejada en sus redes sociales. La presencia de estos nuevos modos de vida genera una intolerancia a la soledad, se vive a la sombra de un amor que está conectado.

La mayoría de los jóvenes se están enganchando con personas cuyo vínculo es obsesivo, mientras todos sus actos se vuelven angustiosos, dañinos y sin la capacidad de disfrute de la vida. La famosa exclusividad sentimental está creando vacíos existenciales que provocan el desprecio a la persona humana, y la búsqueda de un «alguien» que llene al otro.

 

 

Esta es la verdadera y única Navidad, no la del consumo y la mundanidad – editorial Ecclesia

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Esta es la verdadera y única Navidad, no la del consumo y la mundanidad – editorial Ecclesia

Es costumbre en Roma que los niños y sus padres de la ciudad eterna acudan el tercer domingo de Adviento a participar del ángelus del Papa. Van portando algunas piezas de sus pesebres o belenes domésticos y que este les bendiga a ellos y las imágenes religiosas traídas al efecto.  Es una tradición ya muy veterana, que Francisco ha mantenido. Y así ocurrió el domingo 16 de diciembre. Antes de impartir la bendición, el Papa dijo: “Queridos niños, cuando en vuestros hogares os reunáis en oración ante el pesebre, fijando la mirada en el niño Jesús, sentiréis estupor. Pero, ¿qué es el estupor? Es un sentimiento más fuerte, es más que una emoción, es ver a Dios en el corazón. Estupor por el gran misterio hecho por Dios hecho hombre; y el Espíritu Santo os pondrá en el corazón la humildad, la ternura y la bondad de Jesús. ¡Jesús es bueno, Jesús es tierno, Jesús es humilde! ¡Y esta es la verdadera Navidad! No lo olvidéis”.

Cerca de medio centenar, hasta ahora, de los mensajes en Twitter, a lo largo de su casi seis navidades como Papa, los ha dedicado Francisco a la Navidad. En los tres primeros que ahora transcribimos, ha recordado lo que no es la Navidad: “La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien estar un poco en silencio, para oír la voz del Amor (23-12-2013); “Liberemos la Navidad de la mundanidad que la ha secuestrado. El verdadero espíritu de Navidad está en la belleza de ser amados por Dios. (22-12-2017)” y “Si queremos celebrar la verdadera Navidad, contemplemos este signo: la frágil sencillez de un pequeño recién nacido. Allí está Dios (23-12-2017)”.

Y en el resto de estos mensajes, Francisco ha abundado en la verdad de la Navidad y de las actitudes con las que debemos vivirla para que la Navidad sea una auténtica fiesta cristiana y un ejercicio de mundanidad, marketing, consumo, banalidad y paganidad.

Y Navidad es, en efecto, la bondad, la ternura y la humildad de Dios. Es el misterio de la Encarnación, es el misterio, la realidad, del Dios que envía a su Hijo –Dios como Él y como el Espíritu Santo- al mundo para que se haga hombre en todo igual que nosotros, excepto en el pecado.

Por ello, vivir y celebrar la Navidad requieren capacidad de asombro y de admiración ante el misterio. Un asombro, un estupor, que significa asimismo capacidad y esfuerzo de oración y de celebración en el marco de la liturgia de la Iglesia. Dicho de otro modo: no habrá verdadera Navidad sin oración y sin la participación en las celebraciones litúrgicas de estos entrañables días. En este sentido, nuestra Iglesia no debe perder jamás la belleza, el simbolismo y la riqueza de celebraciones como la Misa del Gallo, uno de los mejores modos, sino el mejor, para entender, sentir, testimoniar y transmitir la verdad de la Navidad.

La verdad de la Navidad es también la caridad y la solidaridad. Y al respecto, un año más llaman a nuestras puertas y conciencias numerosas iniciativas, de entre las cuales querríamos especialmente recomendar dos. En primer lugar, la campaña de la Cáritas, siendo parte de la solución –como reza el lema de la campaña correspondiente- al drama y a la injusticia de la pobreza y de la marginación. Navidad es caridad. Navidad es Cáritas. Navidad es el pobre, el migrante, el refugiado, el indigente, el que vive en soledad, el enfermo, el anciano, el preterido, el olvidado, el tratado injustamente, el que sufre la pérdida de un ser querido. Navidad, sí, es caridad.

Igualmente, campañas como las de Ayuda a la Iglesia Necesitada, este año en favor de los cristianos en Siria –“los irreductibles”, como se lee en el lema-, también han de merecer todo nuestro apoyo. Navidad es solidaridad. Navidad es cercanía y ayuda a los cristianos perseguidos. Navidad es Ayuda a la Iglesia Necesitada. Navidad es Siria.

Los cristianos, empezando por nosotros mismos y por nuestras comunidades eclesiales, no debemos permitir que nadie nos robe la Navidad y la conviertan en unos días de “culto” al dinero, al regalo, a la gastronomía o, como ya dijimos, a la mundanidad.

El gran regalo, la gran fiesta, la gran “lotería” de la Navidad es Dios con nosotros. Es su misericordia, su ternura, su bondad, su cercanía, su humildad.

 

 

El gran documento de Pablo VI sobre el diálogo

Salvador Bernal

El Papa Pablo VI.

El Papa Pablo VI.

Para conocer a un papa, suele ser interesante repasar su primera encíclica. Es el caso de la Ecclesiam suam de Pablo VI, promulgada el 6 de agosto de 1964. El pontífice, sucesor de Juan XXIII, elegido mientras se desarrollaba el Concilio Vaticano II, se mostró máximamente respetuoso con el trabajo de los Padres conciliares. Pero quiso abrir su corazón a los obispos y a los fieles, señalando los pensamientos que agitaban su espíritu, deseoso de que “la Iglesia y la sociedad se encuentren, se conozcan y se amen”.

La triple tarea señalada a la Iglesia entonces resultará actual siempre: profundizar en la conciencia de sí misma”, “meditar sobre el misterio que le es propio”; deber de corregir los defectos de sus miembros, y de perfilar las relaciones “con el mundo que la rodea y en medio del cual ella vive y trabaja”.

El papa reflexionaba, desde una fe profunda en la importancia radical del bautismo, que inserta a los fieles en el Cuerpo Místico de Cristo, sobre el diálogo con el mundo moderno. Los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo. “Pero esta diferencia no es separación. Mejor, no es indiferencia, no es temor, no es desprecio. Cuando la Iglesia se distingue de la humanidad, no se opone a ella, antes bien se le une. Como el médico que, conociendo las insidias de una pestilencia procura guardarse a sí y a los otros de tal infección, pero al mismo tiempo se consagra a la curación de los que han sido atacado” (n. 25).

Al deber de evangelizar, al mandato misionero recibido de Cristo, Pablo VI le da el nombre de “diálogo”: “la Iglesia se hace mensaje; la Iglesia se hace "coloquio”. Ese diálogo –de salvación- se abre por iniciativa divina con la revelación: es un “formidable requerimiento de amor”, pleno de libertad. Y tiene unas características descritas con unos rasgos (n. 31), que delinean un auténtico arte de comunicación espiritual.

Ante todo, claridad: “el diálogo supone y exige la inteligibilidad: es un intercambio de pensamiento, es una invitación al ejercicio de las facultades superiores del hombre; bastaría este solo título para clasificarlo entre los mejores fenómenos de la actividad y cultura humana, y basta esta su exigencia inicial para estimular nuestra diligencia apostólica a que se revisen todas las formas de nuestro lenguaje, viendo si es comprensible, si es popular, si es selecto”.

Un segundo carácter es la afabilidad, en la estela de la exhortación del propio Cristo: “Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón”. Por tanto, en expresión de Pablo VI, “el diálogo no es orgulloso, no es hiriente, no es ofensivo. Su autoridad es intrínseca por la verdad que expone, por la caridad que difunde, por el ejemplo que propone; no es un mandato ni una imposición. Es pacífico, evita los modos violentos, es paciente, es generoso”.

Otro rasgo esencial es la construcción de un clima de confianza: “promueve la familiaridad y la amistad; entrelaza los espíritus por una mutua adhesión a un Bien, que excluye todo fin egoístico”.

Finalmente, la prudencia pedagógica, “que tiene muy en cuenta las condiciones psicológicas y morales del que oye: si es un niño, si es una persona ruda, si no está preparada, si es desconfiada, hostil; y si se esfuerza por conocer su sensibilidad y por adaptarse razonablemente y modificar las formas de la propia presentación para no serle molesto e incomprensible”.

No hay excepciones en cuanto a los destinatarios del diálogo del creyente, porque “nadie es extraño a su corazón. Nadie es indiferente a su ministerio. Nadie le es enemigo, a no ser que él mismo quiera serlo” (n. 35). Pero el papa los distribuía en diversos círculos (nn. 36-41): primero, la humanidad entera, dispuestos a compartir con los demás la universalidad de una única naturaleza ; segundo, los que creen en Dios, con especial mención de las personas hebreas, musulmanas y creyentes de las religiones afroasiáticas, para “promover y defender con ellas los ideales que pueden ser comunes en el campo de la libertad religiosa, de la hermandad humana, de la buena cultura, de la beneficencia social y del orden civil”; y, en fin, los cristianos, hermanos separados, con un principio decisivo: poner “en evidencia, ante todo tema, lo que nos es común, antes de insistir en lo que nos divide”.

Vale la pena releer el cuerpo doctrinal de esa encíclica de 1964. Porque después de más de cincuenta años, es tal vez más necesario aún hoy un diálogo que una efectivamente, según el ejemplo del apóstol Pablo, la verdad con la caridad, la inteligencia con el amor.

 

 

Navidad: ¿cómo enseñarla a los hijos?

Por LaFamilia.info

 

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Foto: Freepik

La Navidad es una celebración de fe, de inmensa alegría por el nacimiento de Jesús; pero… ¿nuestros hijos saben que éste es el motivo de la Navidad? ¿Saben la razón por la que nos damos regalos o nos reunimos en familia más que de costumbre? Es importante transmitirles a los niños el verdadero sentido de la Navidad y no aquella imagen que el comercio les vende, la cual en ocasiones también convence a los adultos.

Por esta época es frecuente encontrar padres con angustia por no poder regalar a sus hijos lo que ellos piden (tablets, móviles, videojuegos...) pero en realidad estos pedidos están muy lejanos del significado de esta celebración cristiana; por desgracia la Navidad se ha ido materializando.

Si fuera por los mensajes que recibimos de la publicidad, parecería que la Navidad se reduce a una temporada en que se vive la amabilidad e intercambiamos regalos. Y los niños también son víctimas de este bombardeo mediático. Por eso la misión de los padres es orientarles hacia los valores cristianos que representa esta época, a vivir la solidaridad, la humildad, la gratitud, la generosidad, la paz, la reconciliación… virtudes que los harán mucho más apreciables que los obsequios materiales (Ver: Los valores de la Navidad).

Cómo transmitir la fe en Navidad

Lo primero es contextualizar a los hijos en la auténtica festividad. Debemos explicarles que celebramos con enorme alegría el nacimiento de Jesús, quien nació entre nosotros en un humilde establo acompañado de sus padres, la Santísima Virgen y San José, y junto a ellos, los pastores y animales que les brindaron compañía y calor. La elaboración del pesebre o Belén es una magnifica actividad para enseñarles a los hijos esta historia sagrada y el significado especial que cobra cada figura (ver aquí).

Hay que enfatizar que de este hecho es donde germina toda la felicidad característica de esta fiesta, es por ello que nos reunimos en familia para esperar la llegada del Niño Jesús al ser un gran acontecimiento que ansiamos durante todo un año.

A este respecto, el Padre Juan de Dios Larrú aconseja hacer llegar a los niños que “la fe aporta alegría: es muy importante que la fe se celebre. La fe tiene que ver con la fiesta. Un niño debe percibir que la fe está unida al sentido gozoso de la vida. La Navidad es la alegría enorme de que Dios está cerca de nosotros” *CaminoCatólico.org. Por eso decimos que la Navidad es también una fiesta familiar, fiesta de solidaridad y de fraternidad universal.

De igual forma, el nacimiento de Jesús nos invita a hacernos conscientes de su legado en la tierra, a llevar una vida coherente con su mensaje: amor y paz; pues con su nacimiento también debemos nacer nosotros, cambiamos para ser mejores. Y ello implica vivir los valores en carne propia, como realizar en familia una actividad que así lo ratifique: por ejemplo la generosidad, compartir con niños de menores recursos o con personas necesitadas.

Finalmente, la labor educativa de la familia no debe pasar por alto esta fecha para transmitir a los hijos el origen y verdadero significado de la Navidad, lo que implica ubicarles en el entorno espiritual para vivir la fe. También los padres deberán ayudar a los niños a comprender el nacimiento de Jesús como eje central de la festividad y entender el tema de los regalos como una actividad que acompaña el ritual, la cual debe vivirse con moderación, con la misma humildad con la que el Niño Jesús nació en el pesebre.

 

 

REDMADRE: 10 años en Guadalajara.

           Diez años REDMADRE ayudando socialmente a la mujer, son una historia de humanidad, valores y coraje que merece la pena conocer. Nos vamos a acercar a la realidad de REDMADRE en Guadalajara, desde tres ángulos, o en tres aproximaciones:

       1) La sociedad civil española, cuando nace REDMADRE;

       2) Nacimiento y realidad de REDMADRE en Guadalajara.

       3) Apoyos institucionales.

      1) La sociedad civil española, cuando nace REDMADRE en 2008.

        El año 2008, fue un año bisiesto y comenzó en martes. Se produjeron acontecimientos relevantes.  He aquí algunos:

       El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), gana las elecciones generales por segunda vez consecutiva, pero el bipartidismo se impone.

      Un avión de Spanair se estrella en el aeropuerto de Madrid provocando 154 muertos.

       La crisis financiera y económica estalla y numerosos países entran en recesión, entre ellos Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña, Alemania, España e Italia. Algunos países no están preparados, y algunos dirigentes no quieren aceptarlo.

     Desde los años 70, España nunca ha apostado por apoyar a las mujeres y las familias.  En general, la natalidad disminuye y los hijos se ven como una carga. En los años de recesión más.

      El Gobierno de  Zapatero (ZP), comenzó a trabajar casi en secreto, en el anteproyecto de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo,  que sustituiría a la ley de los 3 supuestos de 1985. En el primer año de entrar en vigor, aquella ley, hubo 17.000. abortos.

       ZP encomendó a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, la tarea de sacar adelante la ley que sería conocida como la Ley de Plazos. A parte del título, lo que se iba filtrando del anteproyecto de Ley, comenzó a inquietar tanto que, desde la sociedad civil, como desde el campo biológico y universitario, comenzaron a movilizarse, para informar a la mujer y a la sociedad en general.

        El número de abortos  había alcanzado ya, en 2008, una cifra récord: 115.812  abortos.

        La DECLARACION DE MADRID, firmada por más de 500 catedráticos y doctores, puso en valor puntos clave que parecían necesarios, como: "la evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación"; "el cigoto es la primera realidad corporal del ser humano"; "el embrión (desde la fecundación hasta la octava semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser humano y en el claustro materno no forman parte de la sustantividad ni de ningún órgano de la madre, aunque dependa de ésta para su propio desarrollo"; "un aborto no es sólo la "interrupción voluntaria del embarazo" sino un acto simple y cruel de "interrupción de una vida humana"; "es preciso que la mujer a quien se proponga abortar adopte libremente su decisión, tras un conocimiento informado y preciso del procedimiento y las consecuencias"; "lejos de suponer la conquista de un derecho para la mujer, una Ley del aborto sin limitaciones fijaría a la mujer como la única responsable de un acto violento contra la vida de su propio hijo".

     Una coincidencia, el 10 de diciembre de 2008, se cumplían 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Paris 1948) en donde se establece que “la maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados especiales y asistencia”.

         En este contexto, en ese desconcierto social, -también en  nuestra ciudad-, se hizo patente la necesidad de apoyar el derecho a la vida y ayudar a la mujeres y a la joven ante un posible embarazo inesperado. De hecho, al no encontrar apoyo institucional, ni ofrecerle alternativas de ayuda, suelen  quedar en una situación muy vulnerable.

        Así que un grupo de personas alcarreñas, mayoritariamente mujeres, pensaron que esa situación podía cambiar si se organizaban para poder ayudar a la mujer ante un embarazo inesperado.

      2) El 18 de diciembre de 2008, nacía en Guadalajara, REDMADRE.

     Acaban, pues, de cumplir 10 años.  Según su actual Presidenta, María Teresa Gálvez Pantoja, el principal objetivo es que la mujer embarazada no se sienta sola. Para ello...

   "La Asociación tiene como objetivos:

  1. Acompañar y apoyar a la mujer ante un embarazo inesperado.
  2.  Ayudar a la mujer a superar cualquier dificultad que se le puede plantear para llevar su embarazo adelante.
  3.  Educación afectivo-sexual de adolescentes y jóvenes, así como de padres y profesores. 

Y para ello ofrecen:

  1. Acompañamiento y escucha activa a la mujer y a su entorno.
  2.  Apoyo social y asistencial.
  3. Servicio de préstamo de todo el mobiliario, ropa y canastilla del bebé.
  4. Talleres de autoestima, relaciones personales, economía doméstica, higiene y cuidados del bebé".

         Nadie se imagina, ahora, las dificultades de su puesta en marcha ni el camino recorrido. La primera dificultad, fue un reto y una coincidencia, según nos cuenta Mayte, su Presidenta: "La asociación nació en San Nicolás el Real el día 18.12.2008, día de la Virgen de la O (de la expectación, de la esperanza), providencial para el nacimiento de una asociación con estos fines".

          He investigado el dato que nos cuenta Mayte sobre la coincidencia de la Virgen de la O, que se celebra el 18 de diciembre y, he encontrado un escrito de Eugenio Jesús Oterino, sobre la Virgen Expectante en algunos pueblos de Valladolid: "En los días próximos a la Navidad la Iglesia... reza en Vísperas siete antífonas, una cada día, que comienzan con la palabra "O"  que es una interjección latina... igual a nuestra admiración ¨¡Oh!¨: Oh Sabiduría, oh Sol, oh Rey...en un hermoso crescendo de la esperanza que nos lleva a...la Navidad. Exclamaciones que expresan la esperanza o el deseo cada vez más creciente de la venida de Cristo, el Mesías...que se realizó por María. Ella es Ntra. Sra. del Adviento, de la Esperanza, de la O". (htp://www.cormariavalladolid.es/La-Virgen-de-la-O).

          Y Mayte continua: "Los comienzos fueron complicados pero seguimos adelante en el convencimiento de que si la Asociación era obra de Dios persistiría y si no desaparecería".

          Como decía, al no disponer de local propio, se reunieron ese día, en los salones de la céntrica Parroquia de San Nicolás, por contar con el inestimable apoyo de su párroco D. Jesús Ochayta MayoralLa primera Presidenta de la nueva Fundación fue Beatriz Román.

            La siguiente coincidencia es que, cuando bajaban las escaleras, después de firmar en el Acta de la Asociación, se encontraron con una pareja con dificultades, -la mujer embarazada-. D. Jesús Ochayta, dirigiéndose a ellas les dijo "ahí tenéis la primera familia en busca de ayuda, atendedla". Hoy,  el hijo que venía en el vientre de aquella madre, tiene 9 años (Lo hizo público D. Jesús, en la Misa de acción de gracias  con motivo del décimo aniversario de RM).  

          Provisionalmente, comenzaron a ofrecer sus servicios de apoyo a la mujer embarazada en el Centro Social Los Valles. Desde allí su labor solidaria de apoyo, asesoramiento y ayuda a la mujer se fue difundiendo. Atienden personalmente a cualquier mujer que pida ayuda ante un embarazo inesperado, informan sobre las ayudas, tanto públicas como privadas que pueda recibir, y prestan una atención especial a la embarazada adolescente, con apoyo psicológico, asistencia singular a centros escolares, y educación para la maternidad.

       No es de extrañar que, muy pronto, su labor se difundiese entre la gente. Y, surgió así otra coincidencia o como dicen la Presidenta, "un pequeño milagro", que permitiría realizar nuestra labor casi desde el centro de la ciudad: La familia García Almansa, propietaria de un bajo, nos lo cedieron gratuitamente, para instalar en él la Sede de RedMadre, en la Calle Teniente Figueroa, 24".

        Como ¡cada vida cuenta!, en cuanto el local fue acondicionado, la Sede de REDMADRE, fue inaugurada solemnemente. "Ahí está para ayudar" tal como lo dije en la prensa, el 1 de octubre de 2010. (https://nuevaalcarria.com/default/public/articulos/nueva-sede-de-red-mad...).

       Para atender a quien todo lo necesita, hacen falta, además de un equipo de personas, muchas otras cosas; y para tenerlas se necesita espacio físico que no tenía la Sede.  Así que otra persona, vino en ayuda de REDMADRE ya que: "Ángel Luis Lorenzo Medel nos cede gratuitamente un local para almacén".

       En la Dirección, a la Presidenta Beatriz Román le sucedió posteriormente  Esther Calderero y  últimamente, la ya nombrada María Teresa Gálvez.

        Básicamente el equipo y la Junta Directiva varían siempre en función de las circunstancias personales y la disponibilidad de las personas voluntarias. El servicio de ayuda, orientación, apoyo y las relaciones con las instituciones hay que atenderlas. Los  proyectos, las ayudas que se reciben y los Convenios de Colaboración necesitan dedicación. "Para ayudar en las tareas de atención  de oficina, acompañamiento a mujeres en situación de riesgo de aborto y en tareas del día a día de la Asociación, necesitamos personas que puedan y quieran colaborar".

        La Asociación tiene abiertas sus puertas de lunes a viernes de 10.00h a 14.00h. Para ello necesitaba del trabajo de una persona comprometida y entregada totalmente. Ese trabajo fue confiado, primeramente, a Begoña Calero y, desde que ella lo dejó hasta hoy, a Ester Martínez. Se pueden poner en contacto, acudiendo directamente a la Sede, o por vía telefónica en  949 23 00 21, o a través de correo electrónico guadalajara@redmadre.es.

        Se ha trabajado con ilusión y entrega generosa, porque hasta la Cena Aniversario, con baile y magia, el día 24 de noviembre, en el Casino de la Calle Mayor, los asistentes debían reservar o retirar la entrada, previo pago del importe. La asistencia fue numerosa.

        Entregaron "PLACAS DE RECONOCIMIENTO al apoyo a REDMADRE a D. Jesús Ochayta Mayoral ya que RM nació con su inestimable apoyo en la parroquia de San Nicolás; a Beatriz Román y Esther Calderero como ex-presidentas; a la familia García Almansa propietaria de la sede de RM que nos ceden gratuitamente desde hace muchos años; y a Ángel Luis Lorenzo Medel quien nos cede gratuitamente un local para almacén".

       A parte de ese despliegue histórico y funcional, la gente también quiere saber algo de lo que se ha hecho en estos 10 años.  Y Mayte,  de forma impactante, nos resume:

      -"Redmadre Guadalajara, ha atendido a 876 mujeres de nuestra provincia y fruto de esta labor han nacido 430 bebés".

      La realidad supera lo que podía imaginar. Ante mi silencio, ella añade: "los detalles puedes encontrarlos en la Memoria del año pasado".

      3.- Sobre las mujeres atendidas por REDMADRE en Guadalajara. (Según la Memoria):

      En ella, se muestran ángulos de realidad, altruismo y eficiencia, desconocidos por el público. Se dice por ejemplo que: "Durante 2017 un 27.4% de las mujeres atendidas son de nacionalidad española, un 35.6% son de nacionalidad marroquí, y el resto corresponde a otras nacionalidades (de 17 naciones en total)".  (Con algunas variantes los porcentajes valen para los años anteriores). Y concretan más:

      a) La mayoría de las mujeres atendidas, en general, cuentan con una escasa formación académica. Además, un grupo numeroso, carece de habilidades sociales básicas, aspiraciones profesionales y tienen un escaso sentido de la responsabilidad lo que las coloca en una grave situación de vulnerabilidad laboral agravando su inestabilidad económica.

      b) Muchas de las mujeres atendidas presentan problemas en sus relaciones personales, carencia de autoestima, algunas han sido víctimas de violencia y muchas, mantienen relaciones basadas en la dependencia emocional de sus parejas o carecen de una vida estable, pasando de una pareja a otra sin apenas transición.

    c) La evidencia de que la Asociación no puede afrontar en solitario la totalidad de los problemas de base de las mujeres atendidas, hace que sigamos trabajando en coordinación con los Servicios Sociales y con las demás entidades públicas o privadas de la provincia, así conseguimos  que la ayuda prestada sea la más adecuada a cada caso particular optimizando de esta forma los recursos disponibles.

       RedMadre Guadalajara "realiza un seguimiento especial de las mamás en situación de riesgo de aborto. El seguimiento se lleva a cabo por parte de voluntarias que acompañan a las mujeres llevando a la práctica el “que nunca se sientan solas”. Tanto a ellas como al resto de las mujeres embarazadas atendidas y en función de las necesidades particulares, se proporciona soporte material, incidiendo en el uso responsable y adecuado de lo prestado. Por otro lado y cuando se detecta una necesidad de intervención de índole psicoafectiva, de dependencia emocional, maltrato, síndrome post aborto, se traslada tanto a los profesionales voluntarios socio-sanitarios de la Asociación como al resto de entidades y recursos existentes en Guadalajara. De esta forma se trabaja en red para proporcionar una ayuda integral a la mujer.

          Se realizan talleres formativos grupales sobre autoestima, relaciones personales, economía doméstica, lactancia materna y cuidado e higiene del bebé, que como valor añadido dan la oportunidad a las mamás de crear relaciones y redes propias entre ellas. Estos talleres proporcionan no sólo formación básica en estos aspectos sino que propicia el compartir experiencias entre iguales aportando recursos propios al grupo".

        4.- Guadalajara se implica con la maternidad y con REDMADRE.

        El Mapa de la Maternidad 2017, elaborado por la Fundación Red Madre, señala a Guadalajara como la  capital española más implicada con la mujer embarazada. De hecho, Verónica Renales, concejal del área de Mujer, Familia y Bienestar Social, ha reiterado el compromiso municipal de seguir avanzando en la línea de ayudas a la mujer y a la familia y agradece que se valore lo que se hace desde el Ayuntamiento.

         Lo mismo podría decirse desde la Diputación y desde otros organismos o entidades privadas. 

       El problema es que para acceder a esas ayudas, hay plazos, hay que cumplir unas condiciones y en algunos caso hay que presentar memoria y proyectos de inversión. Eso exige estar muy atentos a las convocatorias y disponer de personas capacitadas para presentar solicitudes y justificarlas, en tiempo y forma.

       El Ayuntamiento colabora con RM en las a) Subvenciones de Acción social, (destinadas principalmente al área de acompañamiento); b) Convenio de equipamiento (para equipamientos básicos para bebes, y una partida para gastos extraordinarios, por situación psicológica, familiar o económica que ponen en peligro su embarazo o maternidad); c) Fomento del empleo local  (para contratación laboral de jóvenes y desempleados).

      La Diputación también colabora con RM en el Convenio de Apoyo a la Maternidad en situación de dificultad, en el área de acompañamiento, Formación y Asistencia.

       La Fundación Ibercaja colabora con RM: en Convenio destinado a dar apoyo social a la mujer embarazada con dificultades, en el área de Asistencia y Sensibilización.

        En casos de especial dificultad, no han dudado en enviar a la futura mamá  a un centro de acogida  que RM tiene en alguna otra provincia. 

        Si tenemos en cuenta que  en 2017, la edad promedio del nacimiento del primer hijo fue de 32,1 años, y sigue aumentando la edad para tenerlo, España tiene un problema demográfico grave, solo paliado en parte por quienes defienden a las madres con dificultades para llevar adelante su embarazo y por la fertilidad de las mujeres migrantes.

     Conclusión final.

     Haber ayudado a 876  mujeres y que, fruto de la extraordinaria labor de 10 años de REDMADRE, hayan podido nacer 430 bebés, es una obra social digna de mención extraordinaria. Máxime, sabiendo que durante el primer semestre de 2018, se ha registrado el menor número de nacimientos desde 1941. Y se constata, estadísticamente que, uno de cada cinco bebés que nació en España durante la primera mitad de 2018 fue hijo de una madre extranjera. Por todo ello, muchos conciudadanos piensan que REDMADRE debería ser ya declarada de utilidad pública.

     Que cada uno saque sus propias conclusiones. En todo caso, desde aquí ¡¡¡ENHORABUENA a REDMADRE Guadalajara, por sus 10 años de trabajo tan fecundo!!!

NOTA: (Las fotos de la Celebración de los 10 años de REDMADRE en Guadalajara, han sido cedidas amablemente por dicha Asociación) .

José Manuel Belmonte.

 

La «douceur de vivre» y el hombre contemporáneo

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Monsieur de Talleyrand

“Quien no vivió antes de 1789 (Revolución francesa) no conoció la dulzura de vivir”.

Contenidos

Hoy hemos querido hacernos eco de estas palabras de Talleyrand (1) para ofrecer a nuestros lectores algunas consideraciones al respecto.

En efecto, numerosos testimonios históricos muestran que a fines del siglo XVIII en Francia reinaban la gentileza, la cortesía y la dulzura de vivir.

Esta frase célebre puede ser comprendida con dificultad en todo su sentido y alcance por el hombre contemporáneo. Nuestro tiempo está siendo marcado por una especie de «malaise de vivre», un malestar de vivir, cuyas manifestaciones son la enfermedad social de la «depresión» y la espantosa difusión del suicidio, aún entre los más jóvenes.

La «douceur de vivre» y el hombre contemporáneo

Para el hombre contemporáneo, sumergido en el hedonismo y casi incapaz de experimentar las auténticas alegrías espirituales, la expresión «douceur de vivre» tiene un significado puramente material y no se reduce sino a esta satisfacción amarga nacida del consumo y del disfrute de los bienes meramente sensuales.

«Douceur de vivre», en la expresión de Talleyrand, tiene, por el contrario, un sentido más profundo y sutil. Ella puede ser comprendida como una brisa ligera que fluctuaba, desde los lejanos tiempos de la Edad Media, sobre todo el cuerpo social.

Un fruto de la Civilización cristiana medieval

Los orígenes de esta «dulzura de vivir» remontan a la Civilización cristiana medieval y está relacionada con la concepción cristiana de la existencia, que une inseparablemente la felicidad del hombre a la gloria de Dios.

La doctrina católica y la experiencia de cada día nos enseñan cuán dramática es la vida humana. Sin embargo, el esfuerzo, el sufrimiento, el sacrificio, la lucha, pueden dar una alegría interior que lleva a esparcir dulzura en este valle de lágrimas que es nuestra existencia. Fuera de la Cruz, no hay felicidad ni dulzura posibles, sino solamente la búsqueda de un placer ciego, porque desordenado, que lleva a la amargura y a la desesperación.(2)

«Se puede decir de la alegría lo que San Bernardo decía de la gloria, que ella es como la sombra: si la perseguimos, ella huye; si huimos de ella, ella nos persigue. No existe verdadera gloria sino en Nuestro Señor Jesucristo, es decir, a la sombra de su Cruz. Cuanto más el hombre es mortificado, es más alegre. Cuanto más busca los placeres, más triste es.

El proceso de descristianización

«Por esta razón a lo largo de los siglos de apogeo de la Civilización cristiana, el hombre era feliz: es suficiente pensar en la Edad Media. Hoy, mientras más se «descatoliza», más se torna triste.

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Palacio de Schoenbrunn, en Viena

«De generación en generación, estos cambios se acentúan. El hombre del siglo XIX, por ejemplo, ya no tenía las alegrías de la alegría de vivir del hombre del siglo XVIII. Sin embargo, ¡cuánto más rico en paz y bienestar interior era que el hombre de hoy!» (3)

Descripción de los últimos restos de esta dulzura de vivir

Este estado de espíritu se conservó en diversa medida en los pueblos europeos, hasta la Primera Guerra Mundial. El historiador Marcel Brion nos cuenta algunas trazos de esta felicidad de situación que tenían los vieneses.

«Los vieneses no constituían un pueblo político en el sentido de que no exigían que se les asociara a la discusión y a la solución de los problemas que interesaban a la vida del Imperio.

«En conjunto su posición ideológica era aproximadamente ésta: Dios, en su providencia, nos da soberanos a quienes dota de todas las cualidades necesarias para gobernarnos bien. Sólo tenemos que imitar a los niños que deben respetar a sus padres, ya que los soberanos son nuestros padres, obedecerles y aceptar sus decisiones como las que más convienen al bien del país.(…) Poco inclinado a reivindicar derechos absolutamente teóricos y abstractos, deseoso ante todo de bien vivir, en paz y cómodamente, el vienés no tenía, o tenía muy raramente el alma de un rebelde.(…) La cuestión social no se planteaba; las «ideas de 1789» que tuvieron tan violenta repercusión en Alemania, no conmovieron a Austria, por la sencilla razón de que no existía pretexto alguno sobre el cual articular un movimiento revolucionario. La riqueza del país permitía a todos gozar de la abundancia(…)la vida era muy barata y el pequeño artesano ganaba lo bastante como para hacer una comilona cuando le daba la gana.(…)

https://www.accionfamilia.org/images/douceur2.jpg«Bauerlé cuenta también, en su diario, un jocoso episodio que se remontaba a su infancia, y que ilustra muy bien la situación social de las diversas «capas» del pueblo vienés. Habiendo ido un día con su padre a la cervecería de Penzing, se sorprendieron ambos de la animación que allí reinaba, de la cantidad de arañas que iluminaban el comedor y del estrépito que producía una orquesta. Cuando el padre de Bauerlé preguntó quiénes eran los personajes que celebraban tamaña fiesta en su establecimiento, el hospedero le respondió que se festejaba una «boda de mendigos». Los padres de la novia eran muy conocidos en la ciudad, pues el padre, apodado Duckerl, tenía su puesto fijo en el Puente de Piedra, y su mujer pedía limosna en la Burgtor, resultándoles tan fructífero su comercio que vivían de él cómodamente y hasta podían ahorrar cada año algunos centenares de florines. Estaban por lo tanto en condiciones de dar a su hija una dote de varios miles de florines y de celebrar fastuosamente las bodas.(…)

«Que las peregrinaciones a los santuarios urbanos o rurales no siempre vayan acompañadas de una ascética reserva, lo explica el carácter vienés, jovial, ligero y benévolo. Una religión triste y sombría no hubiera sido popular, y en el amor que se profesaba por la Virgen y los santos honrados e implorados en el transcurso de esas peregrinaciones, es preciso ver la confianza ingenua, y casi pueril, pero sincera y profunda de un niño hacia sus padres. Este aspecto casi familiar de la religiosidad austríaca constituye el fondo de la vida espiritual de ese pueblo; no hay que olvidar que el catolicismo posterior al Concilio de Trento, tan sabiamente estudiado por Emile Mâle en sus expresiones artísticas, favorecía esa devoción amable, esa intimidad entre la humanidad y la divinidad. es difícil concebir una Austria puritana y jansenista: nada hubiese sido menos «natural».(…)

«La presencia de la corte y de los grandes favorecía sobre todo a los comercios de lujo, sastres, bordadores, pasamaneros, joyeros y talabarteros. (…)Viena fue siempre la capital del objeto raro, refinado, precioso tanto en materia como en trabajo, y el lujo de los poderosos, muy lejos de despertar envidia o celos, aparecía como una legítima fuente de provecho para todos.

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Escuela Española de Equitación de Viena

«Esta aristocracia que vive en palacios de teatro, se pasea en lujosos carruajes que, desde esa época constituyen, como lo harán siempre, la gloria de Viena. Estos van precedidos de lacayos con trajes húngaros, de recaderos que llevan mensajes en el puño de oro del largo bastón que utilizan para abrirse paso a través de la multitud, y que están vestidos a la turca según la usanza de ese tiempo en que el orientalismo se ponía de moda, con fajas, plumas y botas de extremo curvado. Todo eso daba a la ciudad un aire de fiesta, pues, así como los palacios se erguían con frecuencia en medio de una confusa mezcla de casa burguesas y aún de pobres moradas, de igual modo a esa nobleza, tan orgullosa de su antigüedad y de su poder, no le repugnaba codearse con el pueblo bajo en las mil circunstancias de la vida en que se hallaban juntos.(…)

«El pueblo tenía por sus soberanos un apego que no se manifestaba al verlos en explosiones de alegría, sino más bien en una especie de amistad deferente, como si fuese natural, cotidiano, que el monarca circulara familiarmente entre sus súbditos. Para el Conde de Sainte-Aulaire, habituado a las muchedumbres francesas, es «un espectáculo curioso» el del emperador transitando por el Prater o el Augarten casi sin escolta, sin vigilancia policial, ya que un padre nada tiene que temer en medio de sus hijos, ni siquiera una impertinencia.(…) Sainte-Aulaire relata en sus «Mémoires», observar esa particularidad propia del carácter vienés, para el cual la familiaridad no corría jamás el peligro de degenerar en falta de respeto.(…)

(…) «el ininterrumpido cortejo de carruajes de todo género, los más humildes junto a los más espléndidos sin que sus ocupantes fuesen jamás rozados con una mirada de celos o de envidia. El «odio de clases» era desconocido en Viena antes de la revolución de 1848 que, por sus excesos y por la dureza de su represión, comenzó a crear un foso entre los «pobres» y los «ricos», y en consecuencia sucedía que esos coches chocasen y hasta se enganchasen sin provocar más que una sonrisa divertida o un gesto de excusa; cuando los cocheros terminaban injuriándose, lo hacían no obstante sin convicción, por costumbre, y en tono de chanza.

«La felicidad de los vieneses a pesar de las calamidades públicas como la guerra y la peste, la inundación y los sufrimientos privados de los cuales los austríacos, como cualquier otro pueblo, no estuvieron exentos, estaba hecha de ese «arte de vivir» que se había desarrollado espontáneamente, orgánicamente; en circunstancias materiales favorables, es preciso decirlo, pero también, y sobre todo, en virtud de un disposición natural por la dicha que es un rasgo de carácter muy importante, sin el cual, probablemente, esas buenas gentes se habrían creído oprimidas por sus soberanos, y habrían sentido la familiaridad y la benevolencia de éstos, simple y afectuosa, como un paternalismo taimado, capaz de atentar contra sus libertades naturales. Los pueblos, como los individuos, se muestran más o menos capaces de «hacer su dicha» con los elementos que el destino a puesto a su disposición; que los acontecimientos exteriores desempeñen su papel en la distribución de las satisfacciones terrenas sobre las que se basa en parte la felicidad, (¿quién lo negaría? Pero el deslumbrante esplendor de que se adornó Viena tras los sufrimientos del asedio turco, la energía y el valor con los que se reconstruyó después de los desastres de la guerra de 1939-1945 demuestran con impresionante evidencia ese don que las hadas le han hecho de saber sonreír igualmente en la felicidad y en la desdicha». (4)

1 Talleyrand, célebre diplomático francés, 1754-1838

2 Roberto de Mattei, «El Cruzado del Siglo XX, Plinio Corrêa de Oliveira», L’Age d’Homme, Laussane, 1997.

3 Plinio Corrêa de Oliveira

 

Reflexiones acerca de la eutanasia.  

El asunto de la eutanasia es un tema, más que médico, fundamentalmente filosófico y teológico. Y el Derecho tiene mucho que decir, pues ha de regular las actuaciones de los hombres.

La palabra eutanasia significa etimológicamente buena muerte. Hoy día se entiende por eutanasia el procurar la muerte sin dolor a alguien que sufre, lo cual puede implicar tanto la muerte de un recién nacido deficiente, como ayudar al suicidio, como suprimir la vida de un anciano, como la interrupción de un tratamiento especialmente agobiante y doloroso, etc. Se entiende vulgarmente por eutanasia el homicidio por compasión. Es importante tener claro que la eutanasia, según se acepta actualmente, es procurar la muerte de alguien sea de forma directa o indirecta, activamente o de forma pasiva (por omisión). En la eutanasia, consciente y deliberadamente, se procura la muerte a alguien, por acción o por omisión, con finalidades variadas: evitar el dolor del enfermo, evitar el sufrimiento y la carga a los familiares, evitar determinadas incapacidades, etc., etc.

Es eutanasia voluntaria si se realiza a petición del paciente (o suicidio asistido); y no voluntaria si es sin la petición explícita del sujeto; e involuntaria, si es en contra de su voluntad. Algunos llaman autotanasia al suicidio. También se habla de eutanasia activa y pasiva, directa e indirecta. Pero, para no inducir a error, es preferible utilizar exclusivemtne la definición de eutanasia más arriba referida

La distanasia equivale al ensañamiento o encarnizamiento terapéutico, es decir, el intento de retrasar la muerte todo lo posible, a  costa de grandes sufrimientos. En la distansaia se emplearían medios extraordinarios, desproporcionados, para alargar la vida del paciente.

La vida de toda persona da comienzo en el instante de la fecundación, cuando se unen el espermatozoide y el óvulo. Se instaura una cascada de acontecimientos biológicos que terminan en el momento de la muerte, sea o no de forma violenta. La muerte es otro instante, especular con respecto al primero, que tampoco se puede medir, no es cuantificable. Es un acontecimiento puntual de la biografía del individuo. No hablamos de la trascendencia de la vida, más allá de la muerte. Nos referimos concretamente al aspecto biológico. La vida es un dinamismo continuo que, como una cascada de acontecimientos, va sucediéndose en su devenir de forma suave, fluida, persistenete.

El hombre se encuentra en la vida, con la vida, con algo que es su propio ser y existir, que está recibiendo de forma continuada. No la ha pedido. Se trata de una donación que recibe, que acoge sin más, continuamente, en su ser. Es una  donación permanente. El don viene a ser generación (paternidad, maternidad), y con la donación hay una aceptación, una acogida, que es la filiación. El hombre es hijo siempre (ahí está su raíz más profunda). Por lo tanto, el suicidio y el homicidio tratan de anular el sentido de filiación propio y de los demás, eliminando esa donación. Con ello se trata de eliminar ese don íntimo que hace ser hijo al hombre.

Y el hombre es libre, y en virtud de esa libertad su tendencia es hacia el bien. Lo natural es la elección del bien, de lo bueno. La opción por el suicidio, aun cuando se vea como algo bueno, lleva en sí una gran contradicción: sin vida no hay libertad. La vida lleva implícito el bien de la libertad.

Ligados a los dos aspectos esenciales antes referidos (generación y filiación) existen en el hombre, como en todos los animales, dos fuertes instintos: el de la propia conservación y el de la conservación de la especie; los dos con un sustrato biológico muy determinado, incluso a nivel neurológico.

Pues bien, la Medicina surgió como actividad al servicio del hombre, para curar, para aliviar, para proteger la vida. Precisamente, en el siglo IV a. C. se forjó el Juramento Hipocrático, por el que, entre otras cosas, el médico se compromete a no administrar venenos ni aun cuando lo pida el sujeto ni a abortar; por lo tanto, el médico ha de conservar la vida del individuo y preservar la procreación. La Medicina, pues, por propia definición, ha de estar al servicio de la vida. Los actos suicidas y homicidas no son actos médicos.

La vida en sí se acompaña de una serie de circunstancias, que no son la vida, pero que la hacen de mejor o peor calidad: circunstancias familiares, sociales, económicas, culturales, sanitarias, etc. Por eso, una vida de mala calidad no mejora eliminándola, sino mejorando las circunstancias que le acompañan.

La vida del hombre siempre va acompañada de sufrimiento, de dolor, de enfermedades, de limitaciones de  todo tipo. Es algo que no puede olvidarse. Pero también la vida tiene sus alegrías. Si las circunstancias son adversas, no se soluciona el problema eliminando la vida, sino mejorando aquéllas: buscando un sentido a la propia vida, y por otra parte, ayudando al prójimo en su dolor. Esa es la verdadera compasión. La compasión no mata. La compasión es “padecer con” el ser humano que sufre.

El moribundo, aparte del miedo a la muerte, tiene una serie de temores: el miedo al dolor y al sufrimiento, a la soledad, a que la vida no haya tenido sentido. En otros casos, el enfermo no es consciente (por ejemplo en una situación de coma). Ante estas situaciones, cabe tener tres actitudes: o considerar que el paciente no es humano o no completamente humano (y todo ser humano vivo es una persona); o considerar que esa vida es de ínfima calidad, y la muerte se hace necesaria y deseable; o considerar que toda vida humana es digna de respeto, independientemente de las circunstancias que la acompañen.

La Medicina Paliativa es un área de la Medicina desarrollada en muchos hospitales. Es la alternativa a la distanasia, al encarnizamiento terapéutico. La Medicina Paliativa ve en el enfermo terminal a una persona a la que hay que mejorar su calidad de vida, atendiendo a lo que precisa: necesidades físicas, psíquicas, sociales, morales, espirituales, familiares; y al mismo tiempo, se da apoyo a la familia del enfermo. Las áreas de Medicina Palitativa de los hospitales estudian de forma personalizada al enfermo, tratando de valorar su dolor, la posible ansiedad, agitación, síntomas neurológicos, cardiocirculatorios, cutáneos, digestivos, etc. Y se establece un tratamiento del vómito, del insomnio, del dolor, etc., junto con otras medidas psicológicas, de acompañamiento, etc. No se trata de medidas extraordinarias, sino totalmente normales, que van a hacer más llevadero el útimo tramo de la vida.

El hecho de que una persona vaya a morir pronto no es razón para matarla. Además, como manifiesta el dicho popular: “mientras hay vida hay esperanza”.

 

En la ética pública del norte de Europa

Ante la difusión de nuevos casos de amplia corrupción en las instituciones financieras de algunos países del norte, no debería alegrarme, porque suceden en culturas tantas veces ensalzadas por su gran ética pública. Solía pensar que las leyes contra fraudes y corrupciones eran poco eficaces en tierras latinas, como si tuviéramos una especial habilidad para la picaresca y la corruptela. Incluso, nos enorgullecíamos de ser más listos que los del norte, o les reprochábamos su puritanismo. Pero ya se ve que somos casi de la misma pasta.

Recuerdo una visita rápida hace muchos años a Colonia, por razón de trabajo. En los pocos ratos libres puede contemplar la maravilla de su catedral gótica, y pasear por el verde campus de la Universidad de Bonn un domingo por la mañana. Para mi gran sorpresa, estaba tan sucio como el antes llamado paraninfo de la Complutense después de un viernes de primavera. Mi anfitrión me explicó dos cosas: una, que allí se reunían los sábados los nacionales de no sé qué país americano; otra, que no fuese ingenuo: los germánicos no eran virtuosos por naturaleza, sino porque las sanciones a los actos socialmente negativos eran tan fuertes, que no les compensaba transgredir las normas.

Lo he pensado al ver las reacciones en la opinión pública ante un caso que afecta a Dinamarca, país que ha liderado tantos años la clasificación mundial del índice de percepción de la corrupción de Transparency International, la conocida ONG que batalla desde Berlín por la limpieza en este campo de la actividad humana. Como titula Le Monde en su edición digital del 30 de octubre, La Scandinavie touchée par un scandale bancaire. Protagonistas: Danske Bank, principal banco danés y la institución financiera escandinava Nordea.

Enric Barrull Casals

 

 

La defensa de la libertad de la Iglesia

Por cierto, hablando de desinfecciones, a estas alturas de la historia ya sabemos que no hay poder político, ni partido político, que sea un desinfectante moral.

La defensa de la libertad de la Iglesia, como ejercicio de la libertad religiosa, es, sin duda, una de las grandes tareas del futuro de las sociedades plurales y secularizadas. No estaría de más que el caso de Franco se analizara desde esta perspectiva de la libertad de la Iglesia.

Por tanto, la competencia respecto al cadáver de Franco es de las relaciones entre el gobierno y la familia. Será el momento en el que se resuelva, o no, el conflicto entre las dos partes cuando y dónde deba intervenir la Iglesia para hacer lo que le es propio. Y no dudemos respecto a que la Iglesia no sepa hacer lo que le es propio.

En la dinámica de implicaciones es evidente que los medios de comunicación no han querido dejar al margen a la Iglesia. Los medios juegan a la política y no pocas veces lo hacen en el mismo equipo del gobierno. En este sentido sorprende determinada sobreexposición episcopal sobre esta materia.

Valentín Abelenda Carrillo

 

 

Los abusos y los medios de comunicación

En el marco de una descarada campaña que busca estigmatizar al conjunto de la vida de la Iglesia, un diario de tirada nacional publicaba una información sobre el obispo de Salamanca, en la que se manipulaban unas declaraciones en las que, supuestamente, habría animado a una víctima de abusos sexuales a poner precio a su silencio. El relato, falto de veracidad, se construye sobre un caso que ya había prescrito civilmente y se acoge a una interpretación literal de unas palabras en las que el obispo, como experto jurista, indica a la víctima cómo proceder para presentar una petición de compensación de daños.

En los últimos años, la Iglesia católica ha dado ejemplo de cómo afrontar este tipo de escándalos. Se ha repetido que un solo caso es demasiado, se ha pedido perdón por lo sucedido, se han puesto en marcha protocolos de prevención y reparación y se ha atendido de manera prioritaria a las víctimas. En todo ello se sigue trabajando con el impulso decidido del Papa Francisco, que sigue la estela de la famosa “tolerancia cero”, que ya puso en marcha Benedicto XVI.

Pedro García

 

 

Pensamientos y reflexiones 205

 

Los “náufragos del fracaso”: El fracaso lo entiendo como conjunto de un partido que aún se conoce como “POPULAR” (aunque de popular tuviese lo que yo de “eremita”) el que como tal, ha dominado los intereses de España, pero dejándola como, “unos sucios y pobres zorros”, que ya lo que esperan es la basura para desaparecer en ella. ¿Qué entre los más destacados náufragos de ese conjunto quieren resucitar al muerto y erigirse nuevos caudillos del mismo? Lógico, “el pase usted excelencia, el automóvil costeado por el pueblo, el estupendo sueldo, las nulas responsabilidades y “la gran sopa boba”, eso debe costar lo que ni sabemos, el perderlo todo, que es lo que les espera a la mayoría de esos náufragos”; los que debatiéndose en “grandes balsas sin motor”, navegan en la incertidumbre de un futuro, más perdido “que el barco del arroz”, puesto que y con claridad… ¿Quién va a confiar en toda esa tropa salvo ellos mismos, que lo que tratan es de salvar su estatus, panza y bolsillo?

                                No creo que la mayoría de españoles estemos dispuestos a votarlos, con todos los antecedentes y procesos que  tienen pendientes en los juzgados y que irán saliendo, pese a “la lentitud de los glaciales”, con que opera lo que conocemos como “Justicia” en España.

                                ¿Y Rajoy “el enterrador”? Ese ya con los dos enormes “chollos” que atesora y afincado a la dulce orilla del Mediterráneo, en Santa Pola, donde tantos placeres mundanos y ausente de remordimientos, puede disfrutar el que “fuera elegido por los dioses”, para arreglar un territorio histórico como España y al que ha dejado tal y como arriba he afirmado.

                                Y he dicho “dos chollos”; el primero como registrador de la propiedad, que vete tú a saber “cómo lo lleva hoy”, después de casi cuarenta años en que lo ganó por oposición y luego lo dejó al cuidado “del satélite de turno”, para recuperarlo de inmediato cuando lo deseara, como así ha hecho ahora… “No explicándome ahora mientras escribo, el por qué estos cargos de tanta responsabilidad, no requieren nuevos exámenes muy actualizados, antes de entregarlos a los que dicen que les pertenecen”; pero es claro esta es, “una de las muchas cosas de España que no tienen explicación”. Así es que “tranquilo don Mariano, a disfrutar de tan brillante retiro que aquí quedamos, huérfanos como siempre, los españoles para tapar todos los baches que ha dejado usted tras de sí” y esperando siempre al gobernante y estadista, que nunca o casi nunca, aparece por los horizontes hispanos. (De mi artículo de igual titular 20-6-2018)

 

LA POLÍTICA:Así es como yo veo la política y el poder desde que aprendí a pensar y deducir por mí mismo; por tanto y como ser humano que soy, puedo cometer error o errores, pero la verdad, “viendo el panorama creo que acierto en gran medida”. La gran desgracia del ser humano es el miedo, o los miedos que va a sufrir a lo largo de toda su vida y que quizá por ello, estos le hacen obrar de la forma en que obra, puesto que y como deducí hace ya mucho tiempo… “el motor de la vida es el miedo” y sobre todo, el no saber controlar las ambiciones materiales desmedidas y que llevan a las situaciones que padecemos.

                                ¿Cómo cambiar a mejor? Ello es de tal dificultad que analizando los “pocos” miles de años en que el ser humano escribe su historia en este planeta, ello será muy difícil; por tanto, bien haríamos cada individuo en tratar de “cambiarnos nosotros mismos” y no esperar a que cambie “el vecino de enfrente”; es el ejemplo y la propia voluntad lo que logrará ello, nunca la fuerza o imposición de gobernante o tirano, logrará otra cosa”.  (De mi artículo ¿A qué van a la política? Mayo 2018)

 

Sostienen una situación ya insostenible: En concreto hoy me refiero a España, pero seguro que en otros muchos países, pasa igual o peor; “una parte minoritaria de la nación, explota al resto de forma ya esclavista y en connivencia o participación de una clase política, que más que de corrupción hiede a descomposición total, infectada de egoísmo y ansias de poder y dinero y además, impunes totalmente ante las leyes que dicen sin pudor, que son las mismas para todos y que juzgan con una justicia, que no se ve por parte alguna”.

                                Lo que hoy se dicen “democracias”, se han convertido en nuevas y modernas tiranías, que como las antiguas, se llenan de parásitos y estos, imponen leyes y reglamentos para amparar a unas minorías que son las que necesitan para gobernar impunemente, que es lo que hacen; eso sí… “sonriendo siempre como hipócritas y practicando el puñal en la espalda, o la puñalada trapera”.

                                En general los que tienen que criticar y combatirlos, mediante el dinero se sobornan con el dinero público; empleado con parcialidad delictiva, mientras las masas que en realidad lo producen con los impuestos que les hacen pagar, no reciben a cambio, nada más que restricciones o mermas absolutas y que las van situando cada vez más en unas pobrezas y miserias que cada vez avanzan más, en gran parte de este pobre mundo.

                                En definitiva; las clases políticas son (sálvese el que pueda) como enormes bandas de bandidos y ladrones, muy bien organizadas y que hacen legal y por leyes a medida, lo que no son otra cosa que latrocinios, que debían ser penados con cárceles y penitenciarías actualizadas, obligando a trabajar a los penados de la forma más dura que sea posible, dentro de una verdadera humanidad justa en dicho cometido. Para así castigar y poner ejemplo al resto de posibles continuadores. (De mi artículo de igual titular 23-06-2018)

 

EN CORREO A UNA BUENA AMIGA: “Que le amarga uno de mis artículos”:

Lo siento... "pero la vida es la vida y dura por demás", cerrar los ojos y los oídos a como nos tratan la plaga de canallas, ladrones y "otras yerbas", es querer vivir en sueños o en una nube y la vida no es eso... de acuerdo que se sufre, pero cuando se llega a  momentos de gozo, los que sabemos gozar, gozamos infinitamente más que "esa plaga de brutos"; la chusma o la masa y eso... es algo muy bueno... ¡buenísimo! Un abrazo fuerte. 11-11-18

 

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)