Las Noticias de hoy 26 Noviembre 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    lunes, 26 de noviembre de 2018   

Indice:

ROME REPORTS

Ángelus: Jesús “nos pide que le dejemos ser nuestro rey”

Ucrania: El Papa reza por la paz tan deseada

San Nicolás de Bari: “Promoviendo el camino de la unidad cristiana”

LA VIUDA POBRE: Francisco Fernandez Carbajal

"Acabar bien las tareas": San Josemaria

«Dios quiere contar con nosotros para extender su reino»

Prelatura del Opus Dei: todas las claves

Nuevos Mediterráneos (V): «A Jesús, por María»: Lucas Buch

Los juicios humanos: Javier López

   EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD: Ing. José Joaquín Camacho                                     

«Yo era un católico descafeinado, deslactosado y light»: Chucho Picón

Las transformaciones históricas, la religión y la filosofía: Plinio Corrêa de Oliveira

Amor a primera vista: Modesto Lule MSP

Arrogancia, el camino de la infelicidad: Mary Velázquez Dorantes

El clamor de los Mártires: Ernesto Juliá

Pasivos ambientales: graves impactos no visibilizados: ALFREDO PALACIOS DONGO

LA SITUACIÓN EN FRANCIA : Guy CREQUIE

Hacia una cultura de la vida: Fernando Pascual, L.C.

Spot de Lotería de Navidad: homenaje a Dickens y al Día de la marmota: Alfonso Mendiz

EL EXILIO DUELE: JULIO PAVANETTI

Sin uniformidades artificiosas.: Juan García.

El derecho a la educación de los hijos: Jesús Domingo Martínez

La caravana: Enric Barrull Casals

He conocido a una mujer… ¿O no la conocí?: Antonio García Fuentes   (Escritor y filósofo)

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

Ángelus 25 nov 2018 captura Vatican Media

Ángelus 25 nov 2018 captura Vatican Media

Ángelus: Jesús “nos pide que le dejemos ser nuestro rey”

Palabras del Papa antes de la oración mariana (Texto completo)

noviembre 25, 2018 13:52Raquel AnilloAngelus y Regina Caeli

(ZENIT – 25 nov. 2018).- “Jesús nos pide hoy que le dejemos ser nuestro rey”, dijo el Papa Francisco en el Ángelus este 25 de noviembre de 2018. “Pero, recordó, no debemos olvidar que el reino de Jesús no es de este mundo. Puede dar un nuevo significado a nuestra vida … solo si no seguimos la lógica del mundo y su “rey”.

Desde una ventana del palacio apostólico que domina la Plaza de San Pedro, el Papa meditó sobre la solemnidad de Cristo Rey del Universo, celebrado este domingo, conclusión del año litúrgico: “La vida de la creación no avanza por casualidad, sino que avanza hacia una meta final: la manifestación definitiva de Cristo, Señor de la historia y de toda la creación”.

“La historia enseña que los reinos fundados en el poder de las armas y en la prevaricación son frágiles y tarde o temprano se derrumban”, dijo. Pero el Reino de Dios se basa en su amor y se enraíza en los corazones, el Reino de Dios se enraíza en los corazones concediendo a quien lo recibe paz, libertad y plenitud de vida.

Esta es nuestra traducción de la meditación del Papa.

AK

Palabras del Papa antes del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

La solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, que celebramos hoy, se establece al final del año litúrgico y nos recuerda que la vida de la creación no avanza por casualidad, sino que avanza hacia una meta final: la manifestación definitiva de Cristo, Señor de la historia y de toda la creación. La conclusión de la historia será su reino eterno.

El pasaje del Evangelio de hoy (cf. Jn 18: 33b-37) nos habla de este reino, relatando la humillante situación en que se encontró  Jesús después de ser arrestado en Getsemaní: atado, insultado, acusado y llevado ante las autoridades de Jerusalén. Se le presenta al fiscal romano, como alguien que atenta contra el poder político, para convertirse en el rey de los judíos. Pilatos luego hace su pregunta y en un interrogatorio dramático le pregunta dos veces si es un rey (vs. 33b.37). Jesús primero responde que su reino “no es de este mundo” (v. 36). Luego dice: «Tú lo dices: yo soy rey» (v.37). Es evidente que en toda su vida Jesús no tiene ambiciones políticas.

Recordemos que después de la multiplicación de los panes, la gente, entusiasmada con el milagro, quiso proclamarlo rey, para derrocar el poder romano y restaurar el reino de Israel. Pero para Jesús, el reino es otra cosa, y ciertamente no se logra con la revuelta, la violencia y la fuerza de las armas. Por lo tanto, se había retirado solo en la montaña para orar (cf. Jn 6, 5-15).

Ahora, respondiendo a Pilato, señala que sus discípulos no lucharon para defenderlo. Él dice: “Si mi reino fuera de este mundo, mis sirvientes habrían luchado para que yo no fuera entregado a los judíos” (v.36). Jesús quiere dejar claro que por encima del poder político hay otro mucho mayor, que no se logra por medios humanos. Él vino a la tierra para ejercer este poder, que es el amor, dando testimonio de la verdad (v. 37). Esta es la verdad divina que, en última instancia, es el mensaje esencial del Evangelio: “Dios es amor” (1 Jn 4: 8) y quiere establecer en el mundo su reino de amor, justicia y paz. Este es el reino del cual Jesús es el rey, y que se extiende hasta el fin de los tiempos.

La historia enseña que los reinos fundados en el poder de las armas y en la prevaricación son frágiles y tarde o temprano se derrumban. Pero el reino de Dios se basa en su amor y se enraíza en los corazones, el Reino de Dios se enraíza en los corazones concediendo a quien lo recibe paz, libertad y plenitud de vida. Y nosotros queremos la paz, todos nosotros queremos la libertad y queremos la plenitud. ¿Cómo se hace esto?, deja que el amor de Dios, el reino de Dios, el amor de Jesús se enraíce en tu corazón y tendrás, paz, libertad y tendrás plenitud.

Jesús hoy nos pide que le dejemos ser nuestro rey. Un rey que con su palabra, su ejemplo y su vida inmolada en la cruz nos ha salvado de la muerte, señala el camino al hombre perdido, da nueva luz a nuestra existencia marcada por la duda, el miedo y las pruebas cotidianas. Pero no debemos olvidar que el reino de Jesús no es de este mundo. Podrá dar un nuevo significado a nuestra vida, a veces sometido a prueba incluso por nuestros errores y nuestros pecados, solo con la condición de que no sigamos la lógica del mundo y de sus “reyes”.

Que la Virgen María nos ayude a recibir a Jesús como el rey de nuestra vida y a difundir su reino, dando testimonio de la verdad que es el amor.

 

 

Ucrania: El Papa reza por la paz tan deseada

Palabras del Papa después del Ángelus (Traducción completa)

noviembre 25, 2018 15:41Anne KurianAngelus y Regina Caeli

(ZENIT – 25 nov. 2018).- El Papa Francisco invitó a orar “por la paz tan deseada” en Ucrania, durante el Ángelus del 25 de noviembre de 2018 que presidió en la Plaza de San Pedro.

Después de la oración mariana, mencionó el aniversario del Holodomo, celebrado el día anterior, “la terrible hambruna provocada por el régimen soviético que causó millones de víctimas” en 1932-1933: “Que la inmensa herida del pasado sea un llamado a todos para que tales tragedias no vuelvan a suceder”.

Esta es nuestra traducción de las palabras del Papa.

Palabras del Papa después del Ángelus.

Queridos hermanos y hermanas,

Ayer, Ucrania conmemoró el aniversario del Holodomor, una terrible hambruna causada por el régimen soviético que causó millones de víctimas. La imagen es dolorosa. Que la inmensa herida del pasado sea un llamado a todos para que tales tragedias no vuelvan a suceder. Oremos por ese querido país y por la paz tan deseada.

Les saludo a todos ustedes peregrinos que han venido de Italia y de diferentes países: a las familias, a los grupos parroquiales, a las asociaciones. En particular, saludo a los numerosos coros que asistieron a su Tercer Congreso Internacional celebrado en el Vaticano, y les agradezco su presencia y su precioso servicio a la liturgia y a la evangelización, muchas gracias!.

Saludo a los participantes en el Congreso sobre la fertilidad, promovido por la Universidad Católica del Sagrado Corazón en el 50 aniversario de la Encíclica Humanae vitae de San Pablo VI; así como también a los universitarios de derecho de la Universidad de Roma Tres y a los fieles de Pozzuoli, Bacoli y Bellizzi.

Saludo a los peregrinos de Palermo,  y felicitaciones porque han tenido el valor de venir aquí con esta lluvia Les deseo a todos un buen domingo. Y por favor, no se olviden de orar por mí. Buen almuerzo y ¡hasta pronto!.

 

 

San Nicolás de Bari: “Promoviendo el camino de la unidad cristiana”

Carta del Papa Francisco (Texto completo)

noviembre 25, 2018 17:15Anne KurianPapa y Santa Sede

(ZENIT – 25 nov. 2018).- “La Basílica de San Nicolás (…) pudo mostrar su vocación específica de promover el camino de la unidad de los cristianos”, escribe el Papa con motivo del 50 aniversario de la elevación de la Basílica de San Nicolás de Bari: Lugar donde se conservan las reliquias del santo como “Basílica Pontificia” (1968).

En una carta publicada este 24 de noviembre dirigida a Mons. Francesco Cacucci, arzobispo de Bari-Bitonto y delegado pontificio de la Basílica de San Nicolás, el Papa subraya que “la oración tiene un poder evangelizador extraordinario y es necesaria para lograr la plena comunión entre los cristianos”.

En el marco de este aniversario, se ha organizado un Congreso sobre el tema: La Basílica Pontificia de San Nicolás en las Constituciones Apostólicas de los Papas. Aspectos canónicos, pastorales y ecuménicos , con la participación del cardenal Giovanni Angelo Becciu, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y del obispo Nunzio Galantino presidente de la Administración de Patrimonio de la Sede Apostólica.

San Nicolás, obispo de Myre, es reconocido por los fieles de diferentes Iglesias y denominaciones cristianas como defensor de los más débiles y de los perseguidos, protector de las niñas, de los marineros y de los niños. La universalidad de su culto lo convierte en un verdadero “puente entre Oriente y Occidente”. Nacido en Patare en Lycia, hacia el 270 de padres cristianos, dejó a un joven huérfano al frente de una rica herencia, Nicolás dedicó su fortuna a las buenas obras.

Cuando murió el obispo de Myre, los obispos de la provincia llamaron a Nicolás para sucederlo. Durante su episcopado, además de sus muchas obras pastorales, luchó contra los errores de Arrio, y fue uno de los 318 obispos que Condenó el arrianismo al primer concilio de Nicea. Su muerte llegó poco después, alrededor de 325. La tradición reporta que desde su tumba brota un aceite milagroso. Alrededor de 1087, cuando la ciudad de Myre estaba en poder de los turcos, los corsarios-mercaderes de Bari sacaron las reliquias y las llevaron a su ciudad donde se construyó una iglesia en honor al santo.

Aquí está nuestra traducción de esta carta.

***

Carta del Papa Francisco

Querido Hermano
Francesco CACUCCI 
Arzobispo de Bari-Bitonto
Pontificio Delegado de la Basílica de San Nicolás

Han transcurrido cincuenta años desde que mi predecesor, San Pablo VI, elevó la Basílica de San Nicolás de Bari al rango de  Basílica Pontificia, asignando el cargo de delegado pontificio al arzobispo pro tempore de Bari. Este importante aniversario es motivo de alegría para la arquidiócesis, para la ciudad y para la región de Pouilles, para la Orden de los Predicadores que guardan su templo sagrado, así como para toda la comunidad católica porque este lugar de fe, de oración, de encuentro y diálogo, ha favorecido el movimiento ecuménico.

En estos años, la Basílica de San Nicolás, tan singularmente vinculada a la Santa Sede, ha podido manifestar su vocación específica, que se ha finalizado para promover el camino de la unidad de los cristianos. Esto fue facilitado por la sincera devoción de los fieles de Oriente y Occidente al santo obispo de Myre. Mis pensamientos se dirigen a todos aquellos que han cooperado de alguna manera con la actividad litúrgica, pastoral, cultural y, sobre todo, ecuménica, cuyos frutos pude ver personalmente durante mi reciente visita con ocasión  del encuentro de oración y de reflexión con los líderes de la iglesia presentes en el Oriente Medio.

Animo a todos los que trabajan, con diversas responsabilidades, en el manejo pastoral de esta histórica basílica a que continúen su servicio de colaboración con un renovado ardor apostólico, ayudando a los peregrinos y a quienes lo frecuentan a verlo con confianza y a redescubrir su importancia espiritual. Se trata de fomentar en los fieles el camino de una búsqueda diligente de Dios, alimentada por una intensa piedad y una nostalgia insatisfecha por la contemplación. La oración tiene una fuerza evangelizadora extraordinaria y es necesaria para lograr la plena comunión entre los cristianos.

Espero que este importante aniversario del 50 aniversario sea también una razón para un renovado interés en el estudio de los eventos históricos de la basílica pontificia, de la figura de San Nicolás, así como la teología ecuménica. Que la reflexión científica, acompañada de eventos culturales, pueda acompañar sostener la piedad, la liturgia y el culto del santo, haciendo una contribución válida a las relaciones ecuménicas entre las comunidades católicas y ortodoxas.

Con tales sentimientos, invocando la intercesión de la Virgen María y de San Nicolás, les doy de todo corazón la Bendición Apostólica, a todos y a toda la comunidad diocesana, al Cardenal Angelo Becciu, quien preside el evento conmemorativo, a los Padres Dominicanos, promotores y relatores del congreso y quienes participarán en las ceremonias de conmemoración.

Ciudad Del Vaticano, 24 de noviembre de 2018.

FRANCISCO

 

 

LA VIUDA POBRE

— No tener miedo a ser generosos sin límite.

— Entrega sin condiciones. No negarle nada al Señor.

— Generosidad de Dios.

I. Eran muchas las ofrendas que cada día se presentaban al Señor en el Templo de Jerusalén. Unas correspondían a los productos de la tierra en señal del supremo dominio divino sobre todo lo creado. Consistían en harina y aceite, espigas o pan cocido, sobre las que se depositaba incienso, expresando el deseo de que fueran agradables al Señor1. Parte de la oblación se quemaba sobre el altar, y parte era consumida por el sacerdote en el interior del Templo2. El holocausto era un sacrificio en el que la víctima (un cordero, un ave...), previamente sacrificada, se destruía completamente, casi siempre a través del fuego. Holocausto significaba precisamente que en el sacrificio la víctima se quemaba enteramente. En tiempos del Señor se ofrecía mañana y tarde, y por eso se llamaba sacrificio perpetuo3. Era figura del que había de venir, el sacrificio eucarístico.

También los judíos, como ofrenda a Dios y para el sostenimiento del Templo, depositaban sus limosnas en un lugar visible por todos, el gazofilacio. Un día Jesús se encontraba cerca de este lugar y miraba cómo la gente echaba en él monedas de cobre, y bastantes ricos echaban mucho4. Vio también cómo se acercaba una viuda pobre y echó dos pequeñas monedas5. San Marcos incluso nos ha señalado el valor de estas monedas: la cuarta parte de un as, una cantidad insignificante. Sin embargo, el Señor se conmovió al paso de esta mujer, pues supo enseguida todo lo que representaba para ella. Su ofrenda fue más importante para Dios que la de todos los demás. Aquella pobre viuda dio todo lo que tenía para vivir. Los demás habían echado de lo que les sobraba, esta de lo que le era necesario. Haría la ofrenda con mucho amor, con una gran confianza en la Providencia divina, y Dios la recompensaría incluso en sus días aquí en la tierra. «Ellos echaron mucho de lo mucho que tenían –comenta San Agustín–; ella echó todo lo que poseía. Mucho tenía, pues tenía a Dios en su corazón. Es más poseer a Dios en el alma que oro en el arca. ¿Quién echó más que la viuda que no se reservó nada para Sí?»6. A nosotros nos enseña hoy este pasaje que se lee en el Evangelio de la Misa a no tener miedo a ser generosos con Dios y con las obras buenas en servicio del Señor y de los demás, incluso a sacrificar aquello que nos parece necesario para la vida. ¡Qué poco nos es realmente necesario! A Dios hemos de ofrecerle lo que somos y lo que tenemos, sin reservarnos ni siquiera una parte pequeña para nosotros. Existe un antiguo refrán que viene a decir que a Dios se le conquista con la última moneda. ¿Hay algo en nuestro corazón que no sea del Señor? ¿Tiempo, bienes, amigos...? ¿Qué nos pide Jesús ahora? ¿Qué cosas deberíamos quizá cortar o dejarlas en segundo plano?

Tanta alegría le produjo al Señor aquel gesto de la mujer que enseguida sintió la necesidad de comunicarlo a sus discípulos7. Es el mismo gozo que experimenta su Corazón cuando nos entregamos del todo. «El Reino de Dios no tiene precio, y sin embargo cuesta exactamente lo que tengas (...). A Pedro y a Andrés les costó el abandono de una barca y de unas redes; a la viuda le costó dos moneditas de plata (cfr. Lc 21, 2); a otro, un vaso de agua fresca (cfr. Mt 10, 42)...»8.

II. El Señor, a lo largo de su predicación en los tres años de vida pública, y especialmente con su entrega a la Pasión y Muerte, llama a quienes le siguen a ofrecerse a Dios Padre, no ya por medio del sacrificio de animales, aves o frutos del campo, como en el Antiguo Testamento, sino de sí mismos. San Pablo lo recordará a los primeros cristianos de Roma: Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, a que ofrezcáis vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios: este es vuestro culto espiritual9. Especialmente en la Santa Misa, el cristiano puede y debe ofrecerse juntamente con Cristo, pues «para que la oblación, con la cual en este Sacrificio los fieles ofrecen al Padre celestial la víctima divina, alcance su pleno efecto (...) es preciso que se inmolen a sí mismos como hostias (...) y, deseosos de asemejarse a Jesucristo, que sufrió tan acerbos dolores, se ofrezcan como hostia espiritual con el mismo Sumo y eterno Sacerdote y por medio de Él mismo»10.

Esta entrega se realiza cada día, ordinariamente en pequeños actos que van desde el esmero en ofrecer el día al comenzar la jornada, hasta las atenciones que requiere la convivencia con los demás; con el corazón siempre dispuesto a lo que el Señor quiera pedirnos, con una disposición de no negarle nada. Nuestra entrega ha de ser plena, sin condiciones. En uno de los escritos más antiguos de la Cristiandad primitiva se dice que cuando un hombre llena de buen vino unas tinajas muy bien preparadas y de ellas deja algunas a medio llenar, si luego las revisa de nuevo, no examina las que dejó llenas –pues sabe que el vino allí guardado se conserva bien–, sino que mira las que están a medio llenar, pues teme con razón que se hayan agriado11. Lo mismo pasa con las almas. La «media entrega» acaba rompiendo la amistad con el Maestro. Solo una generosidad plena nos permitirá seguir el ritmo de sus pasos. De otra manera cada vez nos veríamos más distanciados y Él llegaría a ser solo una figura lejana y desdibujada. El cristiano, si quiere ser coherente con su fe, habrá de decidirse a ser de Dios sin reservas, sin dejar ningún campo fuera de Él. El Señor se constituye así en el centro de todos los afectos e ilusiones del discípulo. Esta entrega de lo que somos y tenemos se realiza cada día en la fidelidad, en pequeños detalles, a los compromisos que tenemos con el Señor y con los demás.

No temamos poner a disposición de Jesús todo lo que tenemos. No dudemos en darnos nosotros por entero. «Cuando los hipócritas planteen a vuestro alrededor la duda de si el Señor tiene derecho a pediros tanto, no os dejéis engañar. Al contrario, os pondréis en presencia de Dios sin condiciones, dóciles, como la arcilla en manos del alfarero (Jer 18, 6), y le confesaréis rendidamente: Deus meus et omnia! Tú eres mi Dios y mi todo»12.

III. Cuenta una antigua leyenda oriental que todo aquel que se encontraba con el rey estaba obligado a ofrecerle un presente. Un día un pobre campesino se encontró con el monarca. Y como no tenía cosa alguna que presentarle, tomó un poco de agua en el hueco de la mano y ofreció al soberano aquel sencillísimo obsequio. Al rey le agradó mucho la buena voluntad de aquel súbdito, y mandó –pues era un hombre espléndido– que le diesen como recompensa una escudilla llena de monedas de oro.

El Señor, más generoso que todos los reyes de la tierra, prometió el ciento por uno en esta vida, y luego la vida eterna13. Él nos quiere felices también en esta vida: quienes le siguen con generosidad obtienen, ya aquí en la tierra, un gozo y una paz que superan con mucho las alegrías y consuelos humanos. Esta alegría es un anticipo del Cielo, El tenerle cerca es ya la mejor retribución. «Es tan agradecido –escribe Santa Teresa–, que un alzar los ojos con acordarnos de Él no deja sin premio»14.

Cada día, el Señor espera la ofrenda sencilla de nuestros trabajos15 16, de las pequeñas dificultades que siempre encontraremos, de la caridad bien vivida, del tiempo gastado en favor de los demás, de la limosna generosa... En esta entrega diaria a los demás «es necesario andar más allá de la estricta justicia, según la ejemplar conducta de la viuda que nos enseña a dar con generosidad aun de aquello que pertenece a las propias necesidades. Sobre todo se debe tener presente que Dios no mide los actos humanos con una medida que se para en las apariencias del cuánto se ha dado. Dios mide según la medida de los valores interiores del cómo se pone a disposición del prójimo: medida según el grado de amor con el que nos damos libremente al servicio de los hermanos»17.

Nuestras ofrendas a Dios, muchas veces de tan poca importancia aparente, llegarán mejor hasta el Señor si lo hacemos a través de Nuestra Señora. «Aquello poco que desees ofrecer –recomienda San Bernardo–, procura depositarlo en aquellas manos de María, graciosísimas y dignísimas de todo aprecio, a fin de que sea ofrecido al Señor sin sufrir de Él repulsa»18.

1 Cfr. Lev 2, 1-2, 14-15. - 2 Cfr. Lev 6, 7-11. — 3 Cfr. Dan 8, 11. — 4 Mc 12, 41. — 5 Cfr. Lc 21, 1-4. — 6 San Agustín, Sermón 107 A.7 Cfr. Mc 12, 43. — 8 San Gregorio Magno, Homilías sobre los Evangelios. — 9 Rom 12, 1. — 10 Pío XII, Enc. Mediator Dei, 20-XI-1947, 25. — 11 Cfr. Pastor de Hermas, Mandamientos, 13, 5, 3. — 12 San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 167. — 13 Cfr. Lc 18, 28-30. — 14 Santa Teresa, Camino de perfección, 23, 3. — 15 1 Cor 10, 31. — 16 Col 3, 17. — 17 Juan Pablo II, Homilía 10-XI-1985. — 18 San Bernardo, Homilía en la Natividad de la B. Virgen María, 18.

 

 

"Acabar bien las tareas"

La santidad está compuesta de heroísmos. –Por tanto, en el trabajo se nos pide el heroísmo de "acabar" bien las tareas que nos corresponden, día tras día, aunque se repitan las mismas ocupaciones. Si no, ¡no queremos ser santos! (Surco, 529)

Me has preguntado qué puedes ofrecer al Señor. –No necesito pensar mi respuesta: lo mismo de siempre, pero mejor acabado, con un remate de amor, que te lleve a pensar más en El y menos en ti. (Surco, 495)

Al reanudar tu tarea ordinaria, se te escapó como un grito de protesta: ¡siempre la misma cosa!
Y yo te dije: –sí, siempre la misma cosa. Pero esa tarea vulgar –igual que la que realizan tus compañeros de oficio– ha de ser para ti una continua oración, con las mismas palabras entrañables, pero cada día con música distinta.
Es misión muy nuestra transformar la prosa de esta vida en endecasílabos, en poesía heroica. (Surco, 500)

Pon en tu mesa de trabajo, en la habitación, en tu cartera..., una imagen de Nuestra Señora, y dirígele la mirada al comenzar tu tarea, mientras la realizas y al terminarla. Ella te alcanzará –¡te lo aseguro!– la fuerza para hacer, de tu ocupación, un diálogo amoroso con Dios. (Surco, 531)

 

«Dios quiere contar con nosotros para extender su reino»

El domingo, el prelado se reunió con varios grupos de jóvenes en el mismo pabellón deportivo que ayer y visitó las instalaciones del colegio Monaita, ubicado a escasos metros de distancia. A mediodía acudió al Centro de Formación Profesional EFA El Soto, en el cercano municipio de Chauchina.

Del Prelado25/11/2018

Opus Dei - «Dios quiere contar con nosotros para extender su reino»

23 de noviembre | 24 de noviembre | 25 de noviembre

Día 23: Un viaje a los pies de la Virgen

Mons. Fernando Ocáriz aterrizó en el aeropuerto Federico García Lorca de Granada pasadas las 17 horas del viernes. A pocos metros de la pista de aterrizaje, le esperaban algunas familias que le obsequiaron con un ramo de rosas blancas. El prelado saludó con cariño a Juan Pablo, un niño de ocho años que hará este año su primera comunión, y que le dio la bienvenida a la ciudad de la Alhambra.

El primer hito del Prelado en suelo granadino fue la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, patrona de Granada. El párroco del templo, Blas Gordo, le mostró el camarín de la Virgen y pudo rezar a escasos metros de una imagen que los granadinos veneran desde la llegada de los Reyes Católicos y la toma de la ciudad. Don Fernando ha seguido así los pasos de San Josemaría en sus estancias en Granada, y los de su predecesor, Mons. Javier Echevarría, en 1996 y 2002.

Durante sus primeras horas en Granada, el prelado saludó a varias personas de la Obra, como Emilio, que le hizo entrega de dos cajas de piononos, un dulce típico granadino que creó uno de sus antepasados.

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Día 24: “Hay que reconquistar la libertad”

El sábado, las nubes habían desaparecido del cielo de Granada, y un sol radiante iluminaba los perfiles de la Alhambra recortados sobre la nieve blanca de Sierra Nevada. Con ese paisaje de fondo el prelado del Opus Dei se dirigió al colegio Monaita - Mulhacén para tener varios encuentros con familias y personas de la Obra provenientes de Granada, Málaga, Almería, Jaén y Melilla.

Antes del encuentro de la mañana, Mons. Fernando Ocáriz saludó a los directivos de Attendis, empresa educativa que dirige 21 centros de enseñanza en Andalucía y Extremadura. Estos colegios promueven una estrecha colaboración entre el profesorado y los padres de los alumnos, inspirados en los consejos y el impulso de San Josemaría. Sandra Pérez, la directora general, le entregó como recuerdo una placa con el renovado logotipo de la empresa y le explicó el sentido de cada uno de los elementos. A continuación saludó a las personas que trabajan en la limpieza y en la cocina, asegurando que su tarea tiene una importancia formativa directísima, “tanto o más que la de los profesores”.

Por la mañana, Mons. Fernando Ocáriz mantuvo un primer encuentro con unas 1.400 personas en el pabellón deportivo de Monaita - Mulhacén. Al comenzar recordó los viajes que hizo a Granada con Mons. Javier Echevarría, y animó a los asistentes a estar disponibles para cumplir la voluntad de Dios, abiertos a todas las personas, con visión universal, poniendo como ejemplo la vida de Guadalupe Ortiz de Landázuri, una mujer del Opus Dei que será beatificada el próximo 18 de mayo. También pidió oraciones por el Papa, en estos momentos difíciles para la Iglesia.

Entre los asistentes estaba Juan, mago de profesión y contable, que para mostrar al prelado del Opus Dei dónde estaba situada su empresa, sacó un pañuelo que repentinamente se transformó en un bastón. También Ángel, árbitro de fútbol, o Daniel, buzo de profesión y que trabaja en Arabia y Egipto, le hicieron preguntas a Monseñor Ocáriz.

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Mons. Fernando Ocáriz animó a todos a cuidar unas prácticas de piedad que ayuden a poner a Jesucristo en el centro de la vida. Hay que estar esperanzados -dijo-, porque “un mínimo de visión sobrenatural nos lleva a estar contentos. También cuando las cosas cuestan”.

El prelado del Opus Dei mantuvo además un encuentro con sacerdotes diocesanos que participan en las actividades desarrolladas por la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz en el área oriental de Andalucía. Durante el coloquio, ante la situación de cierta confusión en la Iglesia y la sociedad, les animó a tener convicciones firmes y actuar con sentido sobrenatural. También les pidió dar ejemplo de alegría, “que solo se obtiene estando con el Señor”, y a transmitir sentido de esperanza.

Por la tarde, otro encuentro en Monaita - Mulhacén volvió a reunir a un grupo heterogéneo de personas llegadas desde las cuatro provincias de Andalucía oriental y la ciudad de Melilla. El Prelado les recordó que la santidad es el proyecto de Dios para cada uno, y que no se trata de una perfección material, de llegar a ser gente sin defectos, sino de la plenitud del amor, que lleva a darse a los demás y al Señor.

Volvió a poner el ejemplo de Guadalupe Ortiz de Landázuri. Don Fernando recordó su disponibilidad para “estar a lo que Dios quiera”, desde marchar a México hasta vivir en Roma o dedicarse a la administración de los centros del Opus Dei.

“Hay que reconquistar la libertad”, animó Ocáriz a los presentes, explicando que esto es posible haciendo todo “porque nos da la gana, poniendo amor a Dios. Al sentirnos libres y actuar por amor es cuando realmente estamos contentos”.

Entre las asistentes estaba María del Mar, Inspectora de Trabajo, a la que don Fernando animó a intensificar la amistad con sus colegas de trabajo y a buscar el bien de cada persona.

Otra joven de 27 años, le contó al Padre que pertenece a la generación millenial y que vive inmersa en las redes sociales e internet, y preguntó al prelado cómo encontrar a Dios en medio de ese ruido que tanto le atrae. Monseñor Ocariz recordó que San Josemaría descubrió la hondura de la presencia de Dios en medio de la ciudad, en un tranvía, y le invitó a cuidar momentos de encuentro con Dios a lo largo de la jornada, como radiadores para caldear su presencia de Dios, y muy especialmente la misa.

Domingo 25: Dios quiere contar con nosotros para extender su reino

El último día de la visita pastoral de monseñor Fernando Ocáriz a Granada coincidió con la celebración de la festividad de Cristo Rey. Con ocasión de esta fecha, el prelado recordó ante varios grupos de jóvenes que Cristo reina respetando la libertad de cada persona. También invitó a los jóvenes a plantearse que la formación cristiana que reciben gracias al Opus Dei va encaminada a ayudarles a identificarse con Cristo.

“Dios quiere contar con nosotros para extender su reino. Debemos sentir esta responsabilidad que no es un peso. Es un don de Dios, la vocación cristiana a la santidad y el apostolado”, dijo. Monseñor Ocáriz también pidió a los jóvenes que apoyen al Papa por medio de la oración.

Entre las personas que se acercaron a saludar al prelado estaba Noor, una joven musulmana a la que la enfermedad de su madre llevó hasta la Clínica Universidad de Navarra. Noor le contó al prelado que se siente muy querida y acogida por las personas de la Obra, y que ahora reside en un centro de estudio y trabajo (CET). Don Fernando la invitó a rezar a Dios e incluso a acudir a Jesucristo.

Una de las preguntas a don Fernando la hizo Álex, medalla de bronce de Andalucía de judo. Álex regaló su medalla al Padre –como llaman al prelado los fieles de la Obra–, y le dijo que le hubiera gustado que fuera de oro o plata. El prelado le invitó a que, como buen deportista, se levante siempre de las caídas. Otro chico, Fernando, le contó que había terminado la carrera de Físicas en la Universidad de Barcelona, igual que don Fernando hace 60 años.

Mari Ángeles acaba de empezar a trabajar como enfermera, y monseñor Ocáriz la animó a hacer ese trabajo por Dios y con Él. “San Josemaría nos ha abierto a todos un gran horizonte: el trabajo es el quicio sobre el cual gira toda nuestra vida espiritual”, añadió, recordando cómo el fundador del Opus Dei empezaba algunas tareas con estas palabras: “Señor, vamos a hacerlo entre los dos”.

Javier es director, desde hace poco, del Colegio Mayor Albayzín y le dijo a don Fernando que le haría especial ilusión imponerle la beca del colegio mayor, ya que, además, sería la primera beca que impone. Luego tomó la palabra Bryn, el decano, que contó que en el Albayzín se sintió desde el principio como en su casa.

Julia le explicó a don Fernando que en un momento concreto de su vida se alejó de Dios, pero más tarde descubrió que estaba vacía y decidió retomar la formación cristiana. “A ti te ha alcanzado Dios cuando te alejabas, como a San Pablo”, le contestó él. “No podemos pensar que no vamos a tener dificultades. Pero cuando más difícil sea el ambiente más cuenta el Señor con nosotros”.

El prelado visitó también las instalaciones del colegio Monaita, a escasos metros de Mulhacén, donde fue recibido por el comité directivo y varias familias. Como recuerdo, le regalaron una raqueta de tenis –a monseñor Ocáriz le gusta bastante este deporte– y varios polos con el logotipo de las escuelas deportivas de los dos colegios.

A media mañana, acudió al Centro de Formación Profesional EFA El Soto, ubicada en la población de Chauchina, en plena vega de Granada. Se trata de un centro de formación profesional que imparte ciclos formativos de grado medio y superior, con una experiencia de más de 40 años.

Esta escuela nació como asociación de familias, con objeto de contribuir a la mejora del medio rural. Mons. Ocáriz agradeció el trabajo que realizan, haciendo realidad un sueño de San Josemaría: poner a Cristo en la cumbre de todas las actividades humanas, y recordó que la agricultura es una actividad básica para la sociedad, y que ahí hay que meter la alegría del Evangelio.

A preguntas de Luis, uno de los fundadores de las EFA, y de Juan Tomás, secretario de una escuela similar en Almería, el prelado del Opus Dei animó a todos a apoyarse en la oración y en la profesionalidad, con empeño en mejorar, estudiar, pensar e investigar, y con espíritu de superación.

Mons. Fernando Ocáriz firmó en el libro de visitas y echó unas paladas en el tiesto de un plantón de olivo, que quedará como recuerdo vivo de su visita a este centro de promoción rural.

 

 

Prelatura del Opus Dei: todas las claves

El 28 de noviembre de 1982 Juan Pablo II erigió el Opus Dei en prelatura personal mediante la Constitución Apostólica “Ut sit”: ofrecemos varios vídeos y textos sobre su estructura jurídica y misión apostólica.

Prelatura Personal25/11/2018

Opus Dei - Prelatura del Opus Dei: todas las clavesFoto: Ismael Martínez Sánchez

Tiempo de lanzarnos a metas apostólicas audaces: Casi 20 años después de haber erigido el Opus Dei en Prelatura Personal, Juan Pablo II animaba a sus fieles —laicos y sacerdotes— a seguir sin temor una misma misión: evangelizar el mundo cada uno desde su estado.

Entrega de la Bula "Ut sit”: El 28 de noviembre de 1982 Juan Pablo II erigió el Opus Dei en prelatura personal mediante la Constitución Apostólica “Ut sit”. En el vídeo se recuerda la entrega de la Bula en la Basílica de san Eugenio en Roma, el 19 de marzo de 1983 a Mons. Álvaro del Portillo.

La vocación universal a la santidad: El Papa Francisco explicó que la santidad es un don que da Dios y que todo bautizado puede ser santo.

Las prelaturas personales, una figura jurídica en la que caben situaciones muy diferentes (Rome Reports): El siglo XX fue un boom de novedosas instituciones en la Iglesia. Además, surgieron nuevas necesidades pastorales debidas a los cambios sociales. Para darles un reconocimiento el Vaticano creó nuevos marcos jurídicos. Uno de ellos es la prelatura personal.

Carta de Mons. del Portillo sobre la erección del Opus Dei como Prelatura (28.XI.1982)

Acto conmemorativo del 25 aniversario del Opus Dei como Prelatura personal, en Madrid (2008): Fragmentos de las intervenciones del arzobispo Francesco Monterisi, del cardenal arzobispo de Madrid Antonio Rouco y del cardenal Herranz.

Galería fotográfica: Recorremos algunos momentos históricos que resumen el itinerario jurídico concluido el 28 de noviembre de 1982.

Mons. Fernando Ocáriz: “La vitalidad en la Iglesia depende de la apertura total al Evangelio”: Entrevista al Prelado del Opus Dei, monseñor Fernando Ocáriz, publicada por la revista Palabra.

Más contenidos en la sección “Prelatura Personal”.


 

Textos y libros

17 preguntas sobre la Prelatura: El profesor Carlos José Errázuriz, Consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, responde a las cuestiones más habituales sobre esta reciente figura jurídica de la Iglesia.

Aspectos jurídicos: Selección de documentos fundamentales que explican la configuración jurídica de la prelatura del Opus Dei.

“El itinerario jurídico del Opus Dei. Historia y defensa de un carisma". Libro escrito por A. de Fuenmayor, V. Gómez-Iglesias y J. L. Illanes.

Mons. Fernando Ocáriz: “La Universalidad de la Iglesia” (2002)

 

Nuevos Mediterráneos (V): «A Jesús, por María»

San Josemaría rezaba a la Virgen desde pequeño; de mayor descubrió más: se encontró en los brazos de una Madre, tan cercana como lo es el Cielo.

Vida espiritual07/12/2017

Opus Dei - Nuevos Mediterráneos (V): «A Jesús, por María»

Al pie de la Cruz acompañaban al Señor su Madre, santa María, algunas otras mujeres y Juan, el discípulo más joven. Solo esas pocas personas estaban a su lado en aquellas horas dramáticas. Esas… y una multitud de curiosos y oportunistas, el puñado de soldados que le había llevado al Calvario, y los acusadores que seguían burlándose de él, quizá saboreando su «victoria». ¿Y los demás discípulos? Habían huido.

El mismo Juan nos cuenta que «Jesús, viendo a su madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, le dijo a su madre: - Mujer, aquí tienes a tu hijo. Después le dice al discípulo: - Aquí tienes a tu madre» (Jn 19,25). Y, concluye el evangelista, «desde aquel momento el discípulo la recibió en su casa» (Jn 19,27).

Acoger a Santa María en nuestra vida: un camino personal, que cada uno recorre a su manera… y a su tiempo

En el joven apóstol, la Madre de Cristo «es entregada al hombre -a cada uno y a todos- como madre»[1]. Desde ese momento, María es Madre de los cristianos. Los primeros discípulos lo comprendieron en seguida. En torno a Ella se reunieron al sentir la ausencia del Señor, después de su Ascensión al Cielo: «todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, la madre de Jesús, y con sus hermanos» (Hch 1,12.14).

También nosotros estamos llamados a experimentar personalmente la maternidad de María, y a responder como Juan, que «“acoge entre sus cosas propias” a la Madre de Cristo y la introduce en todo el espacio de su vida interior, es decir, en su “yo” humano y cristiano»[2]. Se trata de un camino personal, que cada uno recorre a su manera… y a su tiempo.

«También soy hijo de mi Madre María»

San Josemaría había tenido devoción a la Virgen desde niño. No lo había olvidado con el paso de los años; en mayo de 1970, durante su novena a los pies de la Virgen de Guadalupe, decía: «Yo os aconsejo, en estos momentos especialmente, que volváis a vuestra edad infantil, recordando, con esfuerzo si es preciso -yo lo recuerdo claramente-, el primer acto vuestro en el que os dirigisteis a la Virgen, con conciencia y voluntad de hacerlo»[3]. Sabemos que, siendo muy pequeño, su madre lo ofreció a la Virgen de Torreciudad en agradecimiento por haberle curado de una enfermedad mortal. De sus padres aprendió también a rezar a santa María. A la vuelta de los años, recordaba: «todavía, por las mañanas y por las tardes, no un día, habitualmente, renuevo aquel ofrecimiento que me enseñaron mis padres: ¡oh Señora mía, oh Madre mía!, yo me ofrezco enteramente a Vos. Y, en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón...»[4]

Mientras vivió en Zaragoza, san Josemaría visitaba diariamente a la Virgen del Pilar. A Ella acudía con sus barruntos, con la intuición de que el Señor tenía una voluntad especial para él. Aún se conserva una imagen pequeña de esa advocación, hecha en yeso, muy pobre, en cuya base grabó con un clavo: Domina, ut sit!, con la fecha 24-5-924. «Aquella imagen -comentaba años más tarde- era la materialización de mi oración de años, de lo que os había contado tantas veces»[5].

Ya en Madrid, tenía una imagen de la Virgen a la que denominaba «Virgen de los besos», porque nunca dejaba de saludarla con un beso al entrar o salir de casa. «No solo aquélla, todas las imágenes de Nuestra Señora le conmovían. De modo especial las que encontraba tiradas por la calle, en grabados o estampas sucias y polvorientas. O las que le salían al paso en sus correrías por Madrid, como la imagen en azulejos con que se topaban a diario sus ojos cuando dejaba Santa Isabel»[6].

«Ayer descubrí un Mediterráneo (...): que, si soy hijo de mi Padre Dios, lo soy también de mi Madre María» (San Josemaría)

Además, al contemplar el Evangelio había aprendido a tratar a María y a acudir a Ella como hacían los primeros discípulos. En su libro Santo Rosario, fruto de esa contemplación amorosa de la vida de Cristo, al comentar el segundo misterio glorioso, apunta: «Pedro y los demás vuelven a Jerusalén -cum gaudio magno- con gran alegría (Lc 24,52). (…) Pero, tú y yo sentimos la orfandad: estamos tristes, y vamos a consolarnos con María»[7].

Con todo, la maternidad de María iba a ser otro de los «descubrimientos» que haría siendo todavía un sacerdote joven. Lo recoge en uno de sus Apuntes, que data de septiembre de 1932: «Ayer (...) descubrí un Mediterráneo -otro-, a saber: que, si soy hijo de mi Padre Dios, lo soy también de mi Madre María»[8]. No era algo nuevo -era una verdad conocida, meditada, vivida-, y sin embargo adquiría de golpe un significado inédito. Recordando una vez más su itinerario espiritual, añade: «Me explicaré: por María fui a Jesús, y siempre la he tenido por mi Madre, aunque yo haya sido un mal hijo. (Desde ahora seré bueno)». María le había llevado ya a Jesús: había sido su principal intercesora en su insistente petición para ver lo que le pedía el Señor… ¿En qué consistía entonces la novedad? Lo explica a continuación: «Pero ese concepto de mi filiación materna lo vi con una luz más clara, y con un sabor distinto lo sentí ayer. Por eso, durante la Sda. Comunión de mi Misa, le dije a la Señora mi Madre: ponme un traje nuevo. Era muy justa mi petición, porque celebraba una fiesta suya»[9].

La idea del traje nuevo tiene claras resonancias paulinas: «Despojaos del hombre viejo y de su anterior modo de vida, corrompido por sus apetencias seductoras; renovaos en la mente y en el espíritu y revestíos de la nueva condición humana creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas» (Ef 4,22-24). Este nuevo descubrimiento de la maternidad de María, pues, tiene un sabor íntimo de conversión personal. Algo que ve con mayor claridad, que siente de modo nuevo, y que florece en un propósito sencillo pero profundo: «Desde ahora seré bueno».

Hay quienes no dicen el Padre Nuestro, pero dicen sin embargo el Ave María. Y así, por María, «vuelven» a Jesús

Quienes han estudiado a fondo los textos de san Josemaría han puesto de relieve la línea en que se mueve este descubrimiento. Ocho días después de la anotación en que recoge el nuevo Mediterráneo que se le ha abierto, escribe un apunte que pasará a Camino: «A Jesús siempre se va y se “vuelve” por María»[10]. Era algo que llevaba un tiempo fraguándose en su alma, pero que de golpe comprendió con nueva hondura y le reafirmó en la importancia de Santa María en su vida de relación con Dios. Cuatro días después del apunte, anotó: «- ¡A cuántos jóvenes les gritaría yo al oído: Sé de María... y serás nuestro!»[11] Años más tarde le preguntarían qué quería decir con eso, y él contestaba: «Quiero decir lo que tú entiendes perfectamente. (...) De una parte, que si no hay devoción a María no se puede hacer nada: las almas están como si no tuvieran fundamento para la vida espiritual; de otra, que cuando hay una devoción filial a la Santísima Virgen se encuentran las almas en buena disposición para servir a Nuestro Señor en el estado que sea: solteras, casadas, viudas y los sacerdotes como sacerdotes»[12]. Es María, en fin, quien lleva a Jesús; y Jesús nos lleva al Padre. Ella es, sencillamente, quien facilita el acceso a Dios.

«Volver» a Jesús por María

En aquel septiembre de 1932, san Josemaría meditó repetidas veces sobre el papel que la Virgen juega en nuestro camino a Jesús. En este caso, no se trata ya de encontrar a Cristo, de descubrir cuál es su voluntad para nosotros, sino, como hemos visto, de «volver» a Él. Su lenguaje resultaba novedoso para quienes se le acercaban. El beato Álvaro del Portillo, por ejemplo, recuerda que él mismo se sorprendió: «Entonces pregunté yo al Padre: Padre, ¿por qué ha puesto esto? Que se va por María, ya lo entiendo, pero que se vuelve... Y me dijo: «hijo mío, si alguno tiene la desgracia de separarse de Dios por el pecado, o está a punto de separarse porque le va entrando la tibieza y la desgana, entonces acude a la Santísima Virgen y encuentra otra vez la fuerza; la fuerza para ir al confesonario, si hace falta, para ir a la Confidencia y abrir bien la conciencia con gran sinceridad -sin que haya recovecos en el alma, sin que haya secretos a medias con el diablo- y por María, se va a Jesús»[13].

Levantarse después de una caída cuesta, y cuesta más a medida que pasan los años. En lo físico, resulta evidente: basta ver el revuelo que se forma cuando una persona mayor se cae por la calle. Pero esa afirmación es igualmente cierta en lo espiritual. A medida que crecemos en edad, se nos puede hacer más y más costoso pedir perdón. Nos humilla seguir cayendo en los mismos pecados, nos avergüenza cometerlos -«¡a estas alturas!»-, se nos hace insoportable seguir constatando nuestra propia debilidad… y, a veces, cedemos a una desesperanza que nos roba la alegría.

«Es María, en fin, quien lleva a Jesús; y Jesús nos lleva al Padre. Ella es, sencillamente, quien facilita el acceso a Dios» (San Josemaría)

La desesperanza es un enemigo sutil que nos lleva a encerrarnos en nosotros mismos. Pensamos que hemos defraudado a Dios, como quien se compra un aparato electrónico y de golpe descubre que no era tan bueno como lo pintaban... Sin embargo, al vernos en ese estado, Él quiere recordarnos que ¡nos conoce perfectamente! A cada uno de nosotros podría decirnos, como a Jeremías: «antes de plasmarte en el seno materno, te conocí» (Jr 1,5). Por eso, su Amor por nosotros constituye una seguridad firme: sabiendo cómo somos, Dios nos ha amado hasta dar la vida por nosotros… y no se ha equivocado. Cuando incluso esta verdad, tan consoladora, nos resulte lejana, acordarnos de nuestra Madre puede ser como el atajo que nos facilite el camino de vuelta[14]. Ella nos acerca de modo particular a la Misericordia de ese Dios que está esperándonos con los brazos abiertos. En su última Audiencia general, Benedicto XVI nos confiaba: «Desearía invitaros a todos a renovar la firme confianza en el Señor, a confiarnos como niños en los brazos de Dios, seguros de que esos brazos nos sostienen siempre y son los que nos permiten caminar cada día, también en la dificultad. Me gustaría que cada uno se sintiera amado por ese Dios que ha dado a su Hijo por nosotros y que nos ha mostrado su amor sin límites. Quisiera que cada uno de vosotros sintiera la alegría de ser cristiano»[15]. Y precisamente para que lo sintamos, Dios ha querido manifestarnos su amor paterno… y materno.

El amor «materno» de Dios aparece expresado en diversos momentos a lo largo de la Escritura; quizá el pasaje más conocido sea el de Isaías: «¿Es que puede una mujer olvidarse de su niño de pecho, no compadecerse del hijo de sus entrañas? ¡Pues aunque ellas se olvidaran, Yo no te olvidaré!» (Is 49,15); o, de un modo aún más explícito: «como alguien a quien su madre consuela, así Yo os consolaré» (Is 66,13). Sin embargo, Dios quiso ir más allá, y darnos a su misma Madre, aquella mujer de quien se encarnó su Hijo amado. Los cristianos de todos los tiempos han descubierto por eso en María una vía privilegiada y particularmente accesible hacia el Amor infinito del Dios que perdona.

A veces podemos encontrarnos con personas a quienes aún les resulta demasiado abstracto dirigirse a Dios, o que no se atreven a mirar a Cristo directamente: un poco como aquellos niños que prefieren acudir a su madre antes que a su padre cuando han hecho algo mal o han roto un objeto valioso... De modo parecido, «muchos pecadores no pueden decir el “Padre Nuestro”, pero dicen sin embargo el “Ave María”»[16]. Y así, por María, «vuelven» a Jesús.

A María, con la ternura de los niños

El descubrimiento de la importancia de María va de la mano, en la vida de san Josemaría, de la vivencia de la infancia espiritual. En un punto de Camino, que nació en unas circunstancias difíciles, escribió: «¡Madre! - Llámala fuerte, fuerte. - Te escucha, te ve en peligro quizá, y te brinda, tu Madre Santa María, con la gracia de su Hijo, el consuelo de su regazo, la ternura de sus caricias: y te encontrarás reconfortado para la nueva lucha»[17]. Quienes le rodeaban no sabían quizá hasta qué punto les estaba transmitiendo su propia experiencia con estas líneas. Por aquellos años, san Josemaría estaba aprendiendo también a acercarse a Dios como un niño pequeño.

Fruto de ese modo de orar es su obra Santo Rosario, y también algunos capítulos de Camino. Los descubrimientos que hemos repasado se inscriben en ese trato confiado con Dios y con María. De hecho, san Josemaría recorrió ese camino a lo largo de toda su vida. Poco antes de pasar su última Navidad en esta tierra, confiaba a un grupo de hijos suyos: «De ordinario me abandono, procuro hacerme pequeño y ponerme en los brazos de la Virgen. Le digo al Señor: ¡Jesús, hazme un poco de sitio! ¡A ver cómo cabemos los dos en los brazos de tu Madre! Y basta. Pero vosotros seguid vuestro camino: el mío no tiene por qué ser el vuestro (…) ¡viva la libertad!»[18]

También nosotros podemos pedir a Dios que nos adentre en esos Mediterráneos de la vida interior, paisajes tan conocidos… pero a la vez inmensos

Sin ser el único modo de lograrlo, hacerse niños facilita actitudes como la humildad o el abandono esperanzado en las distintas circunstancias de la vida. También es una manera de ganar en sencillez y naturalidad al dirigirnos a Dios. Además, al ser un camino marcado por el reconocimiento de la propia fragilidad y dependencia, permite abrir a Dios con menos esfuerzo las puertas del propio corazón, es decir, de la propia intimidad.

Los niños son vulnerables, y precisamente por eso son tan sensibles al amor: comprenden en profundidad los gestos y las actitudes de los mayores. Por eso es necesario que nos dejemos tocar por Dios, y le abramos las puertas de nuestra propia alma. El Papa lo proponía también a los jóvenes: «Él nos pregunta si queremos una vida plena. Y yo en su nombre les pregunto: Ustedes, ¿ustedes quieren una vida plena? Empieza desde este momento por dejarte conmover»[19]. Tener corazón no significa prestarse a la afectación o la sensiblería, que son una simple caricatura de la auténtica ternura. Al contrario, redescubrir el corazón, dejarse conmover, puede ser un camino para alcanzar a Dios. «Mi pobre corazón está ansioso de ternura -anotaba san Josemaría en 1932-. Si oculus tuus scandalizat te... No, no es preciso tirarlo lejos: que no se puede vivir sin corazón. (…) Y esa ternura, que has puesto en el hombre, ¡cómo queda saciada, anegada, cuando el hombre te busca, por la ternura (que te llevó a la muerte) de tu divino Corazón!»[20] A María -y por Ella a Jesús- se puede ir por el camino de la ternura, que es el modo en que los niños aprenden a conocer a sus madres y a confiar en ellas su vida entera. Por este y por otros caminos que Dios nos puede sugerir, nos adentramos en un inmenso Mediterráneo: el de tener en el Cielo una Madre toda hermosa, santa María.

***

El descubrimiento de los distintos Mediterráneos que hemos ido repasando en estos artículos ensanchó el corazón de san Josemaría de modo indecible. Como dando pequeños pasos de la mano del Señor, percibió el sentido de la Cruz, que le hizo sentirse hijo de un Padre lleno de Amor; descubrió el Amor entrañable y cercano de Jesús; aprendió a dejarse querer por Dios, nuestro Consolador, confiando en Él más que en las fuerzas propias; y, poco a poco, supo dar protagonismo al Espíritu Santo en su vida espiritual y en su acción en la tierra. Comprendió, en definitiva, que la plenitud de la vida cristiana no consiste en cumplir una serie de tareas, llegar a un cierto estándar o «realizar empresas extraordinarias, sino en unirse a Cristo, en vivir sus misterios, en hacer nuestras sus actitudes, sus pensamientos, sus comportamientos. La santidad se mide por la estatura que Cristo alcanza en nosotros, por el grado en que, con la fuerza del Espíritu Santo, modelamos toda nuestra vida según la suya»[21]. Siguiendo los pasos de san Josemaría, también nosotros podemos pedir a Dios que nos adentre en esos Mediterráneos de la vida interior, paisajes tan conocidos… pero a la vez inmensos, que nos permitirán «ahondar en la hondura del Amor de Dios, para poder así, con la palabra y con las obras, mostrarlo a los hombres»[22]. No hay camino más urgente… ni más hermoso.

Lucas Buch

Foto: Tomas (cc)


[1] San Juan Pablo II, Enc. Redemptoris Mater, 25-III-1987, n. 23.

[2] Ibídem. n. 45.

[3] San Josemaría, Apuntes de su oración en voz alta en la antigua basílica de Nuestra Señora de Guadalupe (México), 20-V-1970, en P. Casciaro, Soñad y os quedaréis cortos, 11ª ed., Rialp, Madrid 1999, p. 223.

[4] San Josemaría, Amigos de Dios, n. 296.

[5] Apuntes de una reunión familiar, 26-VII-1974 (Crónica 1975, p. 223, en AGP, biblioteca, P01). La imagen se conserva en una galería con recuerdos de su vida, en la sede central del Opus Dei, en Roma.

[6] A. Vázquez de Prada, El Fundador del Opus Dei, vol. 1, pp. 410-411.

[7] San Josemaría, Santo Rosario, 2º misterio glorioso.

[8] San Josemaría, Apuntes íntimos, n. 820, 5-IX-1932, en Santo Rosario. Edición crítico-histórica, introducción al 2º misterio glorioso, p. 234.

[9] Ibídem.

[10] San Josemaría, Camino, n. 495.

[11] San Josemaría, Texto del Cuaderno VI, nº 825, fechado en 17-IX-1932, en Camino. Edición crítico-histórica, comentario al n. 494.

[12] San Josemaría, Notas de una tertulia, Madrid 23-X-1972, en Camino. Edición crítico-histórica, comentario al n. 494.

[13] Notas de un coloquio con Álvaro del Portillo, Madrid 4-IX-1977, citadas por P. Rodríguez, Camino. Edición crítico-histórica, comentario al n. 495. San Josemaría denominaba Confidencia o charla fraterna a las conversaciones de acompañamiento espiritual, indicando la confianza y la discreción por la que estas deben caracterizarse.

[14] «La Virgen, Madre del Señor y Madre nuestra (…) es el atajo para llegar a Dios» (J. Echevarría, “El amor a María Santísima en las enseñanzas de Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer”, Palabra, 156-157, (1978), pp. 341-345 (disponible aquí).

[15] Benedicto XVI, Audiencia General, 27-II-2013.

[16] J. Daniélou, El misterio del Adviento, Cristiandad, Madrid 2006, p. 120.

[17] Camino, n. 516.

[18] San Josemaría, Apuntes de la predicación, 20-XII-1974, en E. Burkhart, J. López, Vida cotidiana y santidad en la enseñanza de San Josemaría, vol. 2, p. 68.

[19] Francisco, Discurso, 28-VII-2016.

[20] San Josemaría, Apuntes íntimos, n. 1658, 9-X-1932, en Camino. Edición crítico-histórica, comentario al n. 118. Cfr. Mc 9,47.

[21] Benedicto XVI, Audiencia General, 13-IV-2011.

[22] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 97.

 

 

Los juicios humanos

burro

Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años que tenían un burro. Decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo.

Así, al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba: "¡Mira ese chico mal educado!. Él arriba del burro y los pobres padres, ya grandes, llevándolo de las riendas!".

Entonces, la mujer le dijo a su esposo: "No permitamos que la gente hable mal del niño." El esposo lo bajó y se subió él.

Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba: "¡Mira qué sinvergüenza es ese tipo!. Deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima!".

Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro mientras padre e hijo tiraban de las riendas.

Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba: "¡Pobre hombre!. Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro!. ¿Y el pobre hijo?. ¡Qué le espera con esa madre!".

Se pusieron de acuerdo y decidieron subir al burro los tres para comenzar nuevamente su peregrinaje.

Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los habitantes decían:

"¡Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!".

Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro. Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes: "¡Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos!"

Moraleja:

Siempre te criticarán, hablarán mal de ti y será difícil que encuentres alguien a quien le conformen tus actitudes. Entonces: ¡Vive como creas!, haz lo que te parezca correcto a ti, lo que te dicte tu conciencia y tu corazón.

 

 

   EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD

Ing. José Joaquín Camacho                                     

  Siglo21, sábado, 24 noviembre 2018

            Hace pocos días se publicó en la presa un reportaje, con bellas fotos y agradable contenido titulado  “El árbol Gallo despierta el espíritu de la Navidad”. Que trajo a la memoria diversos escritos sobre del espíritu de la Navidad…

            Precisamente alguno llama a este mes de diciembre el mes más bonito del año: porque…  estamos en vísperas de Navidad, días en los que la familia y los amigos se reúnen. Podría añadirse que son de alegría y de compartir lo mejor de uno con los demás. Y por este querer comunicar, nace la costumbre de hacer regalos a quienes estimamos, lo que surge y se apoya el  verdadero espíritu de la Navidad: el aprecio que tenemos y la alegría por el Nacimiento en Belén.

            Quizá alguno puede interrogarse ante estas fiestas de navidad: ¿Qué estamos celebrando?  Ciertamente son días para reunirse familias y amigos, con ambiente alegre y  compartir regalos. Pero alguno, más inquieto, puede buscar respuesta alrededor: y en la publicidad, radio, televisión, Internet… y sólo perciba como algo creado por una sociedad de consumo y que puede cambiar el significado de la Navidad.

            También es ilustrativo la polémica que hubo en un país mediterráneo  con base cristiana,  porque decía alguno que iría contra la laicidad del estado que en escuelas se cantaran villancicos o se tuvieran signos religiosos cristianos con ocasión de Navidad. El ministro de Educación dirigió una carta a los directores de escuela animando a que se mantuvieran los símbolos de la Navidad, señalando que “el significado de la Navidad, para el creyente o no creyente, es el valor universal del amor, dispuesto a dar todo sin pedir nada. Sin respetar nuestra historia, nuestras raíces, no podemos comprender y respetar los valores de quienes tienen una historia distinta de la nuestra”. Concluía –y convenció- apelando al sentido universal del amor manifestado en la Navidad: “No quiten el símbolo del amor de la vida de nuestros estudiantes, sino ayúdenles a través del Belén a comprender su importancia y a vivirla en su más profundo significado, el más verdadero, el más puro”

            Precisamente por estas fechas, el escritor Angello Borghello señalaba que cuando se da un proceder exclusivamente luminoso con ocasión de la Navidad, se puede convertir estas fiestas en una pura celebración social de no se sabe qué, reducida a comidas y a exceso de consumo; luces que adornan las calles…  se puede quedar sin contenido.

Viéndolo en positivo, estas fiestas pueden ser ocasión de transmitir los valores que entrañan, y aprovechando las costumbres de nuestra sociedad: los nacimientos (que nos trajo el Hermano Pedro); las posadas; el árbol de Navidad puesto junto al portal de Belén; así como los villancicos, las felicitaciones de Navidad con motivos cristianos, la corona de adviento

            Y así, además, lo pasamos mejor; contentos con contenido.

           

«Yo era un católico descafeinado, deslactosado y light»

«Yo era un católico descafeinado, deslactosado y light»

Maurilio Suárez Ortiz, originario de Ciudad de México, vio cómo cambiaba para siempre su vida tras acudir a un retiro. Hoy se dedica de tiempo completo a servir a Dios a través de la música y de otros talentos

Por Chucho Picón

Maurilio, ¿dónde surge tu historia con Jesús?

Mi historia con Jesús surge en el año 2000, cuando yo tenía entre 26 y 27 años, y un amigo me invitaba desde varios años antes, con gran insistencia, a asistir a un retiro y yo no quería pues era un católico light; era como cuando vas a las cafeterías y pides un café descafeinado, deslactosado y light, o sea, que el café tiene todo menos lo que debe tener.

Yo era, pues, un católico descafeinado, deslactosado y light; tenía los sacramentos, iba a la Misa de vez en cuando, pero no tenía a Jesús.

Mi amigo me seguía invitando, hasta que después de años se me acabaron los pretextos, y entonces, en octubre 15 del año 2000, fui a un retiro, que según yo no necesitaba, pero que transformó el rumbo de mi vida. Y es lo que me tiene hoy dedicado a servir a Dios de tiempo completo en la educación, en la música y en la comunicación.

Te hemos escuchado en radio, te hemos visto en televisión, te vemos cantando, te vemos en redes sociales. Háblanos de esos dones, esos talentos que Dios te ha dado.

Descubrí desde la secundaria que me gustaba mucho la música, y comencé a cantar lo que canta cualquier adolescente en los grupos estudiantiles. Quería ser un cantante famoso, grababa demos para las disqueras y jingles para los comerciales. Estaba en eso cuando en el 2000 me topé con el Señor y decidí ya no hacer la música que había pensado sino dedicarme a hacer música para Dios.

Desde hace 18 años tengo el ministerio «Maurilio Suárez y el Grupo Messia», donde pianistas, bajistas y bateristas, hermanos míos en la fe, comparten el mensaje junto conmigo.

La música nos ha ayudado a abrir muchas puertas. Hace unos 15 años, cuando grabamos nuestro primer disco, nos llamaron de uno de los medios católicos, María Visión, y nos ofrecieron un programa semanal. Tuvimos un par de años ese programa, pero lo tuvimos que dejar cuando María Visión se mudó a Guadalajara; luego nos invitaron a un programa de radio abierta en una estación pequeña; después nos invitaron a participar diariamente en una de las radiodifusoras más grandes de México, donde casi cien mil personas de México nos escuchaban cada noche. También tuvimos un programa en el canal de televisión KW.

¿Tú compones canciones, Maurilio?

No, ese talento no lo tengo. Amigos míos muy talentosos componen, y yo me encargo de hacer arreglos y de hacer la producción de los discos; pero no tengo la gracia de escribir canciones.

¿Cuál crees que es la canción con la cual tú y tu grupo más se han dado a conocer?

Hay una que se llama «A tu lado», que es una de las que más gustan. Y otra que escribió un amigo arquitecto que se llama Pablo Martínez y que se llama «Hasta la locura»; en nuestro canal de Youtube es la que tiene más vistas.

¿Cómo podemos amar a Cristo hasta la locura? ¿Cómo podemos seguirlo, ya que a veces nos cuesta tanto trabajo?

No hay una receta. Creo que para amar a Cristo debes conocerlo, pero para conocer a Jesús primero debes conocerte a ti mismo, encontrarte a ti mismo; y después encontrarte con el otro: con el pobre, con el necesitado, con el amigo, con el diferente. Y ya que te encontraste contigo y te encontraste con el otro, podrás encontrarte con Jesús; antes sería muy difícil.

Discografía

En 2001 graban su primer disco: ”VER CON TUS OJOS”.

Graban en 2005-2006 «ILUMINA», en 2008; «ESTÁ VIVO», en 2009; «ENTRE TUS MANOS», en 2011; «CANTO A DIOS», en 2012 «VIVE EN MÍ».

En 2013 editan una versión remasterizada de «ENTRE TUS MANOS», y graban por primera vez una producción para NIÑOS, titulada «LOS LENTES DEL AMOR», al lado del cantautor católico Salvador «Chavo» Guerrero, bajo la firma de la editorial PPC.

En 2014 realizan una versión remasterizada de «ILUMINA».

En 2016 graban su single «HASTA LA LOCURA».

En 2017 lanzan su producción «JESÚS».

Diciembre 2018, disco de Navidad

Donde escucharlos

Spotify, Play store, Amazon, YouTube.

A partir del 15 de diciembre estará disponible el disco de Navidad con villancicos clásicos y algunos inéditos.

           

Las transformaciones históricas, la religión y la filosofía

Las grandes transformaciones históricas resultan de la actitud del hombre frente a la Religión y a la Filosofía.

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Las grandes transformaciones históricas resultan de la actitud del hombre frente a la Religión y a la Filosofía

No hace tanto tiempo ‒ hoy en día es raro‒ había personas que decían querer arreglar las cosas, influir en el rumbo de los acontecimientos, con la intención de solucionar muchos de los problemas de la sociedad.

Había entre ellos quienes se quejaban de no tener los medios materiales para poder acometer cualquier acción que fuese útil o eficaz.

Esto era seguido de una sensación de impotencia y no pocas veces de desánimo.

Me acordé de ellos cuando encontré el texto que les dejo a continuación. Me pareció extremamente útil y oportuno, pues muestra que, sin olvidar los medios materiales, una actitud del espíritu tomada por el hombre es la que puede mover la Historia, y ayudarnos a salir de la encrucijada en que se encuentra nuestra sociedad.

“Al contrario de lo que pretenden tantos filósofos y sociólogos, el curso de la Historia no es trazado exclusiva o preponderantemente por las imposiciones de la materia sobre el hombre. Estas influyen, sin duda, en el actuar humano. Pero la dirección de la Historia pertenece al hombre, dotado de un alma racional y libre.

“En otras palabras, es él quien, actuando una veces más profundamente y otras menos sobre las circunstancias en las que se encuentra, y recibiendo también en medida variable las influencias de éstas, comunica su curso a los acontecimientos.

“Ahora bien, la acción del hombre se desarrolla, normalmente, en función de sus concepciones sobre el universo, sobre sí mismo y sobre la vida. Esto importa en decir que las doctrinas religiosas y filosóficas dominan la Historia, y que el núcleo más dinámico de los factores de los que resultan las grandes transformaciones históricas, está en las sucesivas actitudes del espíritu humano frente a la Religión y la Filosofía”.

Plinio Corrêa de Oliveira

 

 Amor a primera vista

Amor a primera vista

Historia con reflexión. Si sientes palpitar tu corazón en su presencia eso no es amor: es sólo sensibilidad

Por Modesto Lule MSP

Oye, Marta, dime si se me ve bien este vestido. –Claro que sí, además ese prendedor te hace muy bonita combinación. –Gracias Martita. Marta y Susana se dirigían a la pequeña plaza de su pueblo. Eran los primeros días de diciembre y comenzaban a llegar los jóvenes que se encontraban en Estados Unidos. Todos los que llegaban se reunían en las horas de la tarde en la pequeña plaza del pueblo para elegir a su futura novia. Marta y Susana buscaban también un novio y para eso acudían a ese lugar muy bien arregladas.

–Mira, Susana, ahí está David, el hijo de doña Juana. –Sí, ya lo vi. – ¿Verdad que es guapísimo? –No es cierto, yo creo que está más guapo su amigo Carlos.

–Pues a mí me gusta más David y espero que nos inviten al baile de esta noche.

David y Carlos se encontraban escuchando música a todo volumen en una camioneta con placas norteñas. Ellos no perdían tiempo y al vislumbrar a las dos jovencitas, las abordaron rápidamente: la cita estaba hecha para esa noche, en el baile. Marta se sentía ilusionada; de camino al baile, su abdomen sentía ese cosquilleo extraño que todos hemos sentido alguna vez.

–Creo que me he enamorado, Susana, con nadie me había pasado esto; me siento tan extraña y no sé qué va a pasar esta noche. Marta y Susana se encontraban fuera de sí, pero apenas comenzó el baile, no dejaron una pieza sin bailar. A media hora de haber comenzado el baile, David y Marta ya no se soltaban de la mano, lo mismo que Susana y Carlos. Mientras transcurría la noche, David y Marta se hicieron novios y mucho antes de terminar el baile, sus bocas se fundían en un beso apasionado.

A la tarde siguiente se podía ver a David agazapado cerca de la casa de Marta y tiempo después, a ambos, escondidos en las sombras cerca de la casa.

Los besos y caricias eran parte del encuentro. Su amor a David –según Marta– crecía desmesuradamente, y verlo dos horas cada noche le parecía poco tiempo. Transcurrió así la mitad del mes de diciembre y Marta no se apartaba los días domingo de David. Los padres de Marta se sentían contentos, pues ya aseguraban la boda entre el norteño y su hija. Todo avanzó como soñaron y a finales de diciembre quedó planteada la fecha de la futura boda, sólo que ella se tenía que esperar hasta el nuevo regreso de David, pues él tenía que juntar los dólares para la fiesta. Marta comenzó a hacer la cuenta regresiva para la fecha del acontecimiento. Su amiga Susana se fue con Carlos a los Estados Unidos. No pasó mucho tiempo sin que Marta comenzara con muchos mareos y vómitos continuos. A finales de enero se dio cuenta de que estaba embarazada. Ahora la boda se tenía que adelantar, si no quería que se hiciera un escándalo. Los intentos por comunicarse con David fueron exhaustivos e inútiles. Nunca pudo localizar a David, y curiosamente, siempre contestaba una mujer en ese número telefónico que había dejado. Tiempo después supo que David vivía en amasiato y que tenía dos hijos. Después de mucho tiempo Susana, que vivía en USA, se separó de Carlos.

Tanto en la vida de Marta como en la de Susana hubo un cambio radical y doloroso por no saber conducir sus vidas. El matrimonio es un éxito cuando el noviazgo fue un éxito, dicen los profesionales del tema. El noviazgo no es para gozar del momento presente, es para preparar un mejor matrimonio. Dejarse llevar por el amor a «primera vista» es como tirarse de un avión sin paracaídas. Dejarse llevar por la pura belleza es otro gran error, porque cuando el amor se basa sólo en la belleza, ese amor será tan efímero como la belleza misma. Ya lo dice Quoist: «si te encandilas ante su belleza, eso no es amor, es sólo admiración.

«Si sientes palpitar tu corazón en su presencia eso no es amor: es sólo sensibilidad. Si ansías una caricia, un beso, un abrazo, poseer de alguna manera su cuerpo, eso no es amor: es sólo sensualidad. Pero si lo que deseas es su bien, aun a costa de sacrificio, enhorabuena: has encontrado el
verdadero amor».

Hay muchos que cuando son novios no recurren a Dios porque piensan que Él les va a impedir buscar la felicidad. El Papa Juan Pablo II dice: «Actúen en todo momento como si Cristo los estuviese mirando». Prepararse como cristianos para la vida matrimonial es caminar necesariamente de la mano de Dios. El amor implica siempre una crucifixión y ningún hombre puede soportar esa crucifixión sin apoyarse en Dios.

Hasta la próxima.

 

Arrogancia, el camino de la infelicidad

Arrogancia, el camino de la infelicidad

¿Consideras que eres la única persona capaz de hacer los trabajos y quehaceres que te son asignados? ¿Piensas que tus ideas son únicas y espectaculares, sobre las de otros? ¿Consideras que la posición que tienes en la vida es fruto único de tu esfuerzo? ¿Has pensado que el dinero es parte de una vida llena de éxito continuo? Si algunas de las respuestas han sido positivas, quizás estés viviendo una vida arrogante.

Por Mary Velázquez Dorantes

El mundo moderno está haciendo un llamado a las personas con una trampa peligrosa: la arrogancia, misma que contagia a las nuevas generaciones porque éstas están siendo atraídas por una vida que promueve las posiciones económicas, las miradas despectivas sobre los otros, el bienestar imperial de unos sobre otros, el abuso para conseguir estatus. Sin embargo, lo único que se alimenta siendo arrogante es la pérdida de la paz, el conflicto con las relaciones, la falta de alegría y felicidad.

El arrogante sufre porque considera que es único y mejor que todos, busca el reconocimiento social y el vitoreo de los demás.

Se trata de un camino que produce momentos de frustración y enojo cuando las situaciones o circunstancias no son como se planearon. Hoy en El Observador de la Actualidad te presentamos tres situaciones donde el arrogante es víctima de su soberbia y, por lo tanto, no es feliz.

DESPERDICIO  DE TALENTOS

En la creciente necesidad de ser reconocido y ser el centro de la atención ajena, el talento que se tiene se vuelve una sombra gris: lejos de que sea reconocido y admirado se convierte en una puerta de salida para los demás.

Cuando la arrogancia consume la vida de las personas se busca ser el centro de atención y muchas veces se cae en la manipulación de los otros. El control sobre las situaciones es abrumador para quienes conviven con un arrogante. El talento depositado en las personas se vuelve motor de envidia para quien padece la soberbia. Por lo tanto, busca alegrarse cuando los otros fracasan y sentirse el único centro de éxito para los demás.

El buen trato, el respeto y la atención salen huyendo de quienes se consideran los únicos frente a la productividad, la competitividad y el éxito. Cuando los demás detectan estos síntomas es muy común ser rechazado. Se inicia un proceso en el que la persona no es tomada en cuenta, sino que se huye de ella. Lo que en un inicio pudo ser síntoma de admiración genera desagrado, desconfianza, aislamiento social.

La soberbia es una bruma densa que ciega a quien la vive porque no toma en cuenta los talentos de los otros. El soberbio se vuelve dictador en los distintos escenarios en los que se hace presente, y termina omitiendo a los demás.

LA NECEDAD  COMO ESCENARIO

Una persona arrogante busca tener la razón de forma constante, exagera sus emociones y se vuelve vulnerable ante los demás si no consigue lo que está buscando. Para ella las relaciones son ganar-ganar, busca el dominio de todas las reacciones. Y se vuelve insufrible convivir con quien busca imponer sus deseos sobre las necesidades y deseos de los otros.

El ego es lo que alimenta a una persona arrogante; las palabras de desprecio y las acciones intimidantes son la materia prima para someter a los demás.

El sarcasmo y la burla se vuelven el arma mortal de quien desea imponer sus normas y reglas. El obsesivo deseo de control es parte de estas personas.

Su actitud en el fondo impone una increíble inseguridad y falta de autoestima que tratan de reflejar con imágenes falsas.

En este escenario pueden atraer una multitud de conflictos con los demás, iniciando una crisis con los familiares y generando toxicidad entre quienes por cuestiones laborales o sociales tienen que obedecer a la necedad constante de sus ideas. Cuando aparece el error no son capaces de aceptarlo, y es una verdadero reto para ellos tener que mejorar su situación; la negación es su principal defensa.

LA SUPERIORIDAD  COMO BANDERA

En medio del colapso globalizado es difícil aceptar que las personas se puedan convertir en arrogantes virales. La mayoría de ellos se justifica en su buena imagen, sus éxitos personales. Su bandera principal es la seguridad sobre sí mismos que viene disfrazada por el sentimiento de superioridad.

Muchos de ellos evitan las probabilidades del diálogo. Suelen creer que las personas pueden aportar cosas interesantes a sus vidas, sus interacciones sociales son utilitaristas, se consideran infalibles dentro de una puerta que los conduce cada vez más a la infelicidad. Su inseguridad es un fuerte ruido interno que evita aceptar la humildad como la única vía de paz interior. La irritabilidad que producen los termina dejando solos, dado que no reconocen la modestia.

Una persona arrogante está llena de fracasos internos que no loss dejan convivir sanamente con otros. Su yo los aniquila y terminan fastidiados de sí mismos.

 

 

El clamor de los Mártires

Ernesto Juliá

 Asia Bibi

“Nunca había habido, desde la época de las catacumbas, un intento tan masivo, organizado e impune de acabar con comunidades cristianes enteras, y lo más grave es que los represores están consiguiendo un éxito preocupante. Lo dijo el mismo papa Francisco en una entrevista concedida a La Vanguardia en verano de 2014: “Estoy convencido de que la persecución contra los cristianos hoy es más fuerte que en los primeros siglos de la Iglesia…”. Y los hechos corroboran la convicción del Santo Padre”

Pilar Rahola, en su libro “S.O.S. cristianos”, nos ofrece un panorama detallado de las persecuciones contra los cristianos –y muy especialmente contra los cristianos católicos- que tienen lugar en todo el mundo. Pilar quiere alzar la voz contra esta barbarie y a la vez subrayar el silencio con el que buena parte de ese mundo acoge estas noticias, y las pasa por alto.

“Se genera, pues, el triángulo del horror: allí donde la violencia impera, son asesinados; allí donde reinan los tiranos, son reprimidos y segregados; y allí donde imperan las libertades, son menospreciados” (pag. 23).

La situación de la paquistaní Asia Bibi es un ejemplo patente de esta situación.  Y yo me pregunto: ¿Por qué esas persecuciones; por qué esos martirios?

¿Qué delitos cometen los cristianos? ¿qué barbaridades hacen los mártires, para que los poderes políticos de tantos países - y no solo islámicos- reaccionen de esa manera?

Herodes tiene muchos seguidores en este mundo post-moderno, post-humano, progresista; o como se le quiera llamar. Y los tiene por la misma razón que le movió a él para intentar acabar con la presencia del “rey de Israel”, de Jesucristo, el Hijo de Dios, el Mesías, en la tierra.

Cristo será perseguido en los que creemos en Él, hasta el fin de los siglos.  Será crucificado, de modo diferente, pero siempre en la misma Cruz redentora del pecado y de la muerte, en la que Él agonizó en el Calvario.

Da toda la impresión, es un parecer, que los tiranos, los poderes violentos, los “ideólogos de turno”, los manipuladores de las leyes, no quieren jamás aceptar que siga en la tierra, en la Iglesia, la Persona que ha dicho Quien es, y Que es: “el Hijo de Dios hecho hombre”; y “el Camino, la Verdad, la Vida”.

Él que nos trasmitió el Amor de Dios Creador y Padre; Él que nos manifestó la maldad del Pecado, y el Amor Misericordioso de Dios Hijo, clavado en la Cruz; Él que nos abrió la Vida Eterna con su Resurrección. Y nos invitó a reconocer nuestros pecados, a arrepentirnos, a pedirle perdón, y a vivir en Él en la Vida Eterna, y a no perder nuestra vida rechazándole y quedándonos encerrados en nuestro propio infierno.

Los mártires cristianos dan la propia vida en testimonio de su Fe; saben que de nada sirve al hombre conseguir lo que sea en esta tierra “si pierde su alma”. Y como acogen en su corazón el infinito Amor de Dios, llegan a perdonar a quienes les matan, aunque los que decretan su muerte rechacen su perdón.

El clamor de los mártires llega el Cielo. Por desgracia no siempre llega a los oídos de los Herodes de turno, de los legisladores que decretan su muerte; y firman la suya propia al cerrar su corazón al clamor de los Mártires.

Asia Bibi nos habla desde su cautiverio.

ernesto.julia@gmail.com

 

Pasivos ambientales: graves impactos no visibilizados

Escribe: ALFREDO PALACIOS DONGO

Ver mi blog  www.planteamientosperu.com

El pasado día 5 el ministro de Energía y Minas, Francisco Ismodes, de manera muy expresiva informó sobre un significativo incremento de recursos asignados para remediación de pasivos ambientales mineros y de hidrocarburos, de S/ 155 millones (US$ 46 millones) el 2018 a S/ 300 millones (US$ 89 millones) el 2019, añadiendo “lo cual evidencia el interés del Gobierno para su atención”, sin embargo, se trata de una irrisoria inversión para tal fin, toda vez que en 2014 la Dirección de Asuntos Ambientales Mineros estimó mínimo US$ 500 millones solo para cerrar pasivos mineros de alto riesgo. Por falta de inversión hace 5 años los pasivos ambientales mineros siguen incrementándose, el año 2010 se inventariaron 5,551 y según el último inventario 2018 existen 8,794 (RM-224-2018MEM/DM), además de 3,500 pasivos de hidrocarburos.

A pesar de la Ley 28271 que regula los pasivos ambientales mineros (reglamentada en diciembre 2005) y la Ley 29134 que regula los pasivos de hidrocarburos (en vigencia desde 2013) éstos no disminuyen, y menos se avizora alguna remediación, además los inventarios anuales de pasivos mineros, en su mayor porcentaje, no identifican los responsables que los generaron ni se gestionan estudios ambientales. Mientras el MEM no identifique los generadores de los pasivos, el Estado es responsable de su remediación (DS-069-2005-EM)Increíblemente existen pasivos mineros en 21 de las 25 regiones con casos de exorbitantes cantidades en Áncash  (1,377), Cajamarca (1,155) y Puno (1,139), además de pasivos en más de 50 cuencas, pero poco o nada se hace para remediarlos.

Bajo este panorama, el pasado día 10 llegaron a Lima representantes de Pasco, La Oroya, Bambamarca, San Mateo, Cuninico, Espinar, Chiriaco y Puno para dar a conocer la problemática de contaminación ambiental y de pasivos que afectan su salud, exigiendo una política de salud integral y atención especializada. Los pasivos ambientales mineros y de hidrocarburos, durante las lluvias causan enormes discurrimientos de restos altamente tóxicos contaminando cabeceras de cuencas, ríos, suelos y el ecosistema afectando seriamente la salud de los pobladores. El gobierno debería activar las recomendaciones del Informe de la Defensoría del Pueblo N° 171 (julio 2015) brindando atención prioritaria a los pasivos ambientales depositados o abandonados, garantizando recursos financieros y ejecutando acciones para su remediación (principalmente los de alto y muy alto riesgo), e identificando los responsables, siendo imperativa una acción coordinada del Estado en sus 3 niveles de gobierno.

 

 

LA SITUACIÓN EN FRANCIA 

Se maravilla a marie ROBERT, está en China, se entrevista con personas, declara su deseo de paz, por lo que descubre…. ¡! ¡Todo esto es encomiable, merecedor, dinámico, determinado, pero alejado de Francia, hasta su vuelta, no vive el diario actual!

Demócratas, observadores sociales cuyos es = sugieren, proponen al diario ante la situación de desesperación, violencia, y riesgo de guerra civil que conoce actualmente mi país:¡Francia!

¡Es necesario esperanza, una visión, la propagación de una cultura de la paz y de un planteamiento científico para la paz!

Pero desgraciadamente, actualmente, el pueblo quiere soluciones inmediatas para su diario:¡su salario o pensión de jubilación, cómo soportar una fiscalidad e impuestos aplastantes, cómo articular justicia social y transición ecológica!  ¡Él n ` no oye actualmente propuestas científicas que deben incluirse y compartir y hacer adoptar por los Gobiernos!

Desde meses, atraigo l ` atención sobre la necesidad de articular:¡tenida en cuenta de las urgencias diarias y visión humanista futuro para la paz y la armonía! Desgraciadamente, nadies en nuestras redes comprenden o se adhieren a mi preocupación.

Las situaciones en muchos países con Gobiernos populistas o nacionalistas o incluso xenófobos, y la realidad del terrorismo deberían llamar nuestra atención.

Cordialmente.

Guy CREQUIE

Escritor observador social francés

blog http://guycrequie.blogspot.com

 

Hacia una cultura de la vida

Fernando Pascual, L.C.

 Los hombres y mujeres de buena voluntad pueden hacer mucho para defender a los más débiles: pobres, enfermos, ancianos, “heridos por la vida”, niños, embriones y fetos.

        Especialmente por este último grupo de personas, que son eliminados continuamente a través del recurso al aborto. Aborto que se produce en hospitales o en lugares carentes de toda higiene, o a través de píldoras “anticonceptivas” que tienen también efectos abortivos, o con el recurso a la espiral, tan difundida en muchos ambientes sociales.

        La situación resulta sumamente grave, no sólo por los millones de seres humanos que mueren con el aborto, sino por la multitud de adultos (sobre todo mujeres, pero también varones) y de médicos que son presionados a abortar o que aceptan el aborto como un hecho sin implicaciones éticas. Basta con leer el primer capítulo de la encíclica Evangelium vitae (1995) para vislumbrar la gravedad del momento que atraviesa la humanidad en estos años decisivos de su historia.

        ¿Qué podemos hacer para evitar tanta muerte? Existen caminos legales para detener la destrucción de embriones y fetos. Muchos países del mundo mantienen aún hoy leyes en favor de los niños, antes o después de su nacimiento. Algunas constituciones defienden la vida desde su concepción. Acuerdos internacionales (como la Declaración de los Derechos del Niño aprobada por la Asamblea general de las Naciones Unidas en 1959) hablan de la necesidad de proteger, también jurídicamente, a los niños tanto antes como después de nacer. En algunos países existen jueces, dotados de un valor ejemplar y con un profundo respeto hacia todo ser humano, que se enfrentan contra quienes promueven píldoras que pueden tener efectos abortivos, por ir contra el derecho fundamental a la vida.

        Existen, además, caminos culturales para defender la vida. Se hace necesario estudiar más a fondo lo que significa ser hombres, el valor escondido en cada vida humana. Este estudio necesita el apoyo y la competencia de la biología y de la medicina, de lo que la ciencia nos permite ver en el maravilloso desarrollo de cada vida a partir del proceso de la fecundación. Necesita, igualmente, la luz de la filosofía: cada ser humano tiene un valor distinto, precioso, único, en el universo en el que vivimos. Ver a los embriones como números o como si fuesen de valor inferior a los huevos de una especie de tortugas en peligro de extinción significa no haber comprendido que cada vida humana vale infinitamente más que la altura de los cipreses y que el vuelo de las águilas imperiales.

        Pero este trabajo cultural no basta. Lo que más ayuda a comprender y valorar cada vida humana es ese corazón de las personas que protagonizan, con mayor o menor conciencia, el milagro de la concepción: el padre y la madre. Ellos, sean jóvenes o maduros, ricos o pobres, conscientes o superficiales, se sorprenden un día con la noticia: hemos empezado a ser padres. Es una noticia a la que muchos no están preparados, que muchos temen, que muchos ven como una amenaza o una privación de la libertad.

        ¿Por qué un hijo es visto como un problema? ¿Por qué no es acogido si llega en un mal momento, o si es niña en vez de niño (como ocurre en lugares donde se abortan, de modo casi sistemático, a los embriones y fetos femeninos)? ¿Por qué algunos han promovido programas de diagnóstico prenatal para eliminar a miles de seres humanos que presentan ciertos problemas genéticos o ciertos defectos físicos?

        Cambiar esta mentalidad tan difundida no es fácil. Hace falta volver a descubrir el verdadero sentido de la sexualidad y su relación con la paternidad y la maternidad. Eran enormemente sabios las familias de otros tiempos que aconsejaban a sus jóvenes no tener relaciones fuera del matrimonio. No pedían heroísmo, sino responsabilidad. No sólo para evitar algo que podría ser considerado como pecado o tabú, sino para reservar el acto sexual a aquel ámbito en el cual fuese más digno y justo estar abiertos a recibir aquellas nuevas vidas que pueden originarse a partir de un hombre y una mujer que se aman.

        Otro aspecto sobre el que conviene insistir es el de la valoración de quien es diferente, el amor a quien no llega a los parámetros considerados “de normalidad”. A ese niño o niña que tiene una enfermedad genética. Al que no podrá ser eficiente en el trabajo. Al que no comprenderá bien las matemáticas o el inglés por su bajo nivel intelectual o por su situación de pobreza social. Al que no correrá nunca detrás de un balón. Al que no disfrutará de los colores o no podrá oír la última canción de moda. Cada “minusválido” vale como hombre y como mujer. Vale porque es invitado a la vida. Por eso nadie tiene derecho a quitarle el billete sólo porque no reúne unos parámetros de calidad exigidos por quienes disfrutan de un billete de primera clase.

        Por último, y es lo más importante, hace falta redescubrir el sentido religioso de la vida. Cada hijo puede nacer gracias a un designio bellísimo que ha enriquecido al hombre y a la mujer con una sexualidad orientada a la apertura a la vida. A la vez, los padres saben que cada hijo encierra un misterio que escapa a su control; un misterio por el que ese niño se relaciona directamente con una dimensión superior. Saben que está encomendado a su cuidado, y, a la vez, camina hacia el encuentro con el Dios que ha creado el universo y da sentido y valor a cada existencia, aunque sea la de un pobre, un pecador o un enfermo incurable.

        Estamos iniciando un siglo en el que las noticias nos hablan de miedos y atentados. La historia verdadera, sin embargo, se escribe en silencio, cuando unos padres dicen sí a la vida, cuando un embrión es respetado como hijo, cuando Dios bendice el amor de unos jóvenes que prometen ser fieles, hasta la muerte, en su entrega mutua. El mundo inicia un camino de esperanza con ese niño que llora ahora, cerca de mi casa. Un niño que me permite pensar que la vida sigue, como un milagro, como el primer día del camino humano en una tierra forjada bella por las manos de un Dios bueno y amante de la vida...

 

 

 

Spot de Lotería de Navidad: homenaje a Dickens y al Día de la marmota

 

 

https://3.bp.blogspot.com/-Pcydjw8FGJM/W-xKN9VHmXI/AAAAAAAAKbQ/QJOeXB1g3G42p9sbN29L5sXB5zlTjnl9ACLcBGAs/s320/Loterias.jpgYa está aquí el nuevo anuncio de Loterías de Navidad. Desde que tomara el relevo de turrones El Almendro, que antaño marcaba el inicio de la época navideña, la campaña de Lotería Nacional nos da cada año el pistoletazo de salida para esta publicidad que quiere tocar nuestro corazón: pronto empezaremos a ver anuncios emotivos y cargados de valores que nos animan a sacar lo mejor que hay en nosotros.

https://1.bp.blogspot.com/-avHmaIbObPM/W-xH9_0txuI/AAAAAAAAKbA/y3FcAvJ8114xXZp6Ga4paedjFOT0g7L7ACEwYBhgL/s200/Loter%25C3%25ADas%2B2.JPG

Tras la historia de Manuel y el gordo caído en el bar de siempre (2014), la de Justino, vigilante nocturno en una fábrica de maniquíes (2015), la de Carmena y el pueblo que se confabula para hacerla soñar (2016) y la de Daniel y su romance con una extraterrestre (2017), la de este año se nos presenta como un homenaje a Dickens y a “El día de la marmota”.

El protagonista, un cerrajero solitario y egoísta que está siempre de mal humor (una clara evocación del avaro Scroge, de Cuento de Navidad), amanece cada mañana en el bucle del 22 de diciembre, el día del sorteo. La víspera ha comprado un décimo por la insistencia de una tendera, pero no tiene esperanzas de ganar, y mucho menos de compartir su premio. Así que, cuando le toca el gordo el día 22, decide disfrutarlo él solo y olvidarse de los demás. Al día siguiente despierta… ¡de nuevo el día 22! Y al comprobar que sucede todo lo que ha vivido el día anterior, corre a comprar los décimos que haya en el mercado para aumentar sus ganancias. Así un día y otro, hasta que se harta de que le toque el premio, porque vuelva cada día a despertar en su soledad. Pero un día, poco antes del sorteo, vuelve a ver a una vecina que no tiene un duro, y cuyo padre está gravemente enfermo. De repente, su corazón se enternece, y se decide a compartir con ella el décimo que sabe que será premiado.

https://2.bp.blogspot.com/-vhfYAJu9K5I/W-xJ4r9hkyI/AAAAAAAAKbI/Bk_KTC6HvIsyIi4ar8z5x2auNdmrrMACgCLcBGAs/s320/Loterias%2B5.JPG

Instantes después sale el Gordo en la televisión y a la joven casi le da un patatús. "¡Le ha tocado!", exclama incrédula. "Nos ha tocado a los dos", le corrige Juan, que después de 14 años atrapado en el 22 de diciembre logra –por fin- salir de su bucle y de su egoísmo, y puede volver a disfrutar de la vida gracias a la alegría de compartir.

Este nuevo spot ha sido ideado por Javier Ruiz Caldera, director de películas como Superlópez o 3 bodas de más, y su guión –deliciosa mezcla comedia y sentimiento– nos permite descubrir una vez más que “El mayor premio es compartirlo. Un gran lema que debería inspirarnos a todos.

 

ELKE REHDER, 1942, EXIL, STEFAN ZWEIG

 

EL EXILIO DUELE

 

Lejos, la libertad reclama
y aquí el exilio es el que muerde;
nos amenaza, nos envuelve,
nos atraviesa, y se nos clava
igual que si fuese una daga.


En lo más profundo del alma
se introduce el exilio y duele,
tanto, como tener enfrente
a la mujer a quién se ama,
sin permiso para besarla.

 

JULIO PAVANETTI

 

 

Sin uniformidades artificiosas.

Si es cierto –lefebvrianos al margen- que entre los eclesiásticos aparecen hoy demasiadas manifestaciones postmodernas, como hubo antes cierta utilización acrítica de principios marxistas.

Entretanto, sigue pendiente la respuesta al gran absoluto demoledor, sustituto del comunismo y del capitalismo salvaje: el absoluto islamista. Carece hoy –aunque la tuvo en otros tiempos- de una concepción cultural coherente. Pero se muestra inasequible, con la imposición de sus principios dogmáticos, como se comprobó en reacciones violentas contra las caricaturas de Mahoma o –menos justificable aún- contra el ejemplo que puso Benedicto XVI en su lección de Ratisbona, justamente sobre las relaciones de fe y razón, de religión y cultura.

Por ahí van serios riesgos de la fe –hasta la persecución más violenta, psicológica o física- en la tarea civilizadora de sus fieles. La eternidad se hizo tiempo en la Encarnación. Y sigue fecundando las almas al hacerse cultura hoy, con máxima libertad, dentro de las diversas características de las personas y las sociedades: sin uniformidades artificiosas.

Juan García.

 

El derecho a la educación de los hijos

El Gobierno de Navarra ha puesto en marcha un plan educativo de dudosa legitimidad, con un planteamiento que desprecia la libertad y los derechos de las familias. Recuerdo que la familia es la primera institución social depositaria del derecho a la educación de los hijos. El Estado debe garantizar ese derecho de acuerdo con las convicciones morales de las familias y la escuela debe facilitarlo. Este es el planteamiento más sano en una sociedad democrática y nuestra Constitución se encarga de preservarlo. Seguro que es necesario que la citada comunidad rectifique.

Jesús Domingo Martínez

 

 

La caravana

La caravana que partió de San Pedro Sula con destino a Estados Unidos ha provocado las iras de la Administración Trump, que convirtió a esta caravana en una especie de desafío para su seguridad nacional y en un argumento electoral ante las Legislativas que se avecinaban. Pero el mero cierre solo provoca más ilegalidad y más corrupción en una frontera a través de la que todos los días se comercia ilegalmente con personas y mercancías. La doble vara de medir debería quedar al descubierto, al mismo tiempo que habría que desactivar el uso ideológico y electoral de las migraciones. Me parece que nunca como hoy, en materia migratoria urgen acuerdos transversales entre Gobiernos y organismos internacionales para afrontar el fenómeno con humanidad y orden.

Enric Barrull Casals

 

 

He conocido a una mujer… ¿O no la conocí?

 

                                El mejor título que se le puede dar al ser humano es ese, sencillo pero plenamente contundente; de hombre al hombre y mujer a la mujer; es claro que cuando ambos hayan demostrado serlo en su mayor plenitud. Lo definí así hace muchos años y por ello en mi libro “Pensando en Andalucía” (1986) hay un largo poema que titulé así: “Hombre y mujer” (escrito el 12 de Julio del 1977) y el que termina con los contundentes versos siguientes: “Por eso vuelve a casa, vuelve al hogar… o nos quedamos totalmente, sin humanidad”.

                                           No, no, “no es el celo cagalón”, que se dice en mi tierra para ciertos ancianos; no se trata (pues) de ninguna joven de “belleza animal y deslumbrante”; es solo unos pocos años menor  que yo, pero es “un conjunto energético” sorprendente y forjado o acumulado por el tiempo y la dura vida; y es por lo que a ambos nos identifica; y es que de ese ser “brotan unas energías” que animan y ayudan a vivir; y en mi caso, a “vivir de nuevo”; puesto que me han sacado de mi muy reciente postración, la que ya conté ampliamente en mi artículo: “Reflexiones en el hospital” (11 de Junio 2018 “día grande en Jaén para el creyente católico”). Artículo que fue la guía o camino, para que esta mujer viniera a mí; lo que considero “un regalo de los Dioses”; puesto que es el mismo Cristo el que en una de sus enigmáticas palabras dice… “Ni uno sólo de tus cabellos caerá sin permiso de El”; y es claro que se refiere al propio Dios, por tanto todo cuanto nos pasa o acaece a lo largo de nuestra vida, está escrito o predestinado en “algún lugar del Universo y el que nadie sabe dónde se encuentra”.

                                           Mis deseos son que “esto me dure de por vida y que esta sea lo más larga posible dentro de mi ya avanzada edad”; pero ello como todo cuanto recibimos en el transcurso de la vida, “se nos da y se nos quita sin pedirnos ni darnos explicación”; por tanto y atendiendo a los sabios estoicos… “No te preocupes nunca por lo que de ti no depende”; y recordando otra máxima (esta de la cultura italiana) “Lo que tenga que ser será”… y por ello ocurre.

                                           Pese a todo ello… Gracias querida “X” y a esos dioses desconocidos; es mujer nacida como yo en Jaén; y en los terribles años de la pos guerra civil y la que tantas amarguras trajo para infinidad de españoles… “aunque ella no las sufriera según dice”.

                                           Este escrito también lo dedico a esos muchos lectores que deben pensar en que yo, “siempre veo lo negro del mundo”; y quiero con el mismo decirles, que también veo “luces y esperanzas” y también ilusiones, que como escribiera el clásico, “los sueños. Sueños son”. Espero pues, les sirva este contenido, como alimento de esas esperanzas que no debemos perder nunca, mientras la vida nos sostenga aquí. Que así sea.

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                                           Pero fue una ilusión y como tal así quedó dos meses después; “aquella mujer se fue cual se va la luz de la bengala”… pero yo sigo pues, con “Crispín y Aníbal”; mi canario y perro; que son los verdaderos seres que me acompañan y acompañarán, mientras vivamos “los tres animales”, bajo el mismo techo… “y ambientes que como tales disfrutamos”.

                                           Por lo demás ya lo escribí hace mucho tiempo…  No hay mujer por atractiva que sea, ni manjar por exquisito que sea, ni propiedad "por grande que sea"... que al final, no te cansen... "el final para todo lo que cree poseer el hombre, es la indiferencia y dejarlo todo... puesto que ese todo se quedará aquí... el tiempo se lo traga con la indiferencia e impunidad que marca el destino de, “cualquier bicho humano…?".

                                           “Cosa que sólo entendió el bíblico Job con su paciencia y credibilidad… pero y que se sepa, sólo hubo un Job bíblico”: Amén

  

Antonio García Fuentes   (Escritor y filósofo)

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