Las Noticias de hoy 24 Noviembre 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    sábado, 24 de noviembre de 2018    

Indice:

ROME REPORTS

Encuentro ‘La protección de los menores en la Iglesia’: Miembros del Comité Organizador

Francisco hace de la protección de los menores una “prioridad fundamental”

Video mensaje del Papa en el Festival de la Doctrina Social de la Iglesia

Giorgio La Pira: Testigo entusiasta del Evangelio y profeta de los tiempos modernos

AMAR LA CASTIDAD: Francisco Fernandez Carbajal

“El trabajo tuyo debe ser oración”: San Josemaria

Algo grande y que sea amor (III): Nuestro verdadero nombre: Lucas Buch

«He venido a traer fuego»: san Josemaría y los jóvenes

«Antes morir que manchar el vivir»: la valentía y serenidad de Guadalupe: Esteban López-Escobar

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO: +Francisco Cerro Chaves. Obispo de Coria-Cáceres

Sabemos que vamos a morir...: Ma Esther De Ariño

Día Internacional del Hombre, ¿para qué?: Nuria Chinchilla

Por qué ningún partido político actual responde a la concepción cristiana en España: ForumLibertas

IX Simposio de S. Josemaría, en Jaén: Daniel Tirapu

El cerebro enamorado: Lucía Legorreta

El origen de la derecha y la izquierda: Juan Arton Abascal

¡25 de noviembre = día internacional contra las violencias hechas a las mujeres!: Guy Crequie,

Verdad por encima de la razón: Pedro García

Curiosamente: Juan García.

El fututo del socialismo: Jesús Martínez Madrid

Los “huesos” de Franco y un lugar de reposo: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

Encuentro ‘La protección de los menores en la Iglesia’: Miembros del Comité Organizador

El encuentro será en el Vaticano del 21 al 24 de febrero de 2019

noviembre 23, 2018 15:22Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede, Protección de Menores

(ZENIT – 23 nov. 2018).- El Santo Padre ha designado a los miembros del Comité Organizador del encuentro “La protección de los menores en la Iglesia”, que tendrá lugar en el Vaticano del 21 al 24 de febrero de 2019, ha informado la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el viernes, 23 de noviembre de 2018.

Francisco ha nombrado miembros al cardenal Blase J. Cupich, arzobispo de Chicago (Estados Unidos); al cardenal Oswald Gracias, arzobispo de Bombay (India) y presidente de la Conferencia Episcopal de India; a Mons. Charles Scicluna, arzobispo de Malta y subsecretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe; al reverendo padre Hans Zollner, jesuita, presidente del Centro para la Protección de Menores de la Pontificia Universidad Gregoriana y miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, designándolo como el referente de dicho comité.

Presencia del Papa

El Papa estará presente en la reunión, que convocó el pasado 10 de septiembre, después de escuchar al Consejo de Cardenales, tras su XXVI reunión, celebrada del 10 al 12 de setiembre de 2018, en la que reflexionaron ampliamente junto con el Santo Padre sobre los temas del abuso y la protección de los menos.

Asimismo, estarán presentes en las jornada de reflexión y de trabajo los Jefes de las Iglesias Católicas Orientales, los Superiores de la Secretaría de Estado, los Prefectos de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe, para las Iglesias Orientales, para los Obispos, para la Evangelización de los Pueblos, para el Clero, para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica y del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, los Presidentes de las Conferencias Episcopales y los Representantes de la Unión de Superiores Generales y de la Unión Internacional de Superiores Generales.

Trabajos preparatorios

En los trabajos preparatorios de dicha reunión participarán, entre otros, la Dra. Gabriella Gambino, Subsecretaria de la Sección Vida, y la Dra. Linda Ghisoni, Subsecretaria de la Sección Fieles Laicos, del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, la Comisión Pontificia para la Protección de  los Menores y algunas víctimas de abusos por parte del clero.

 

Francisco hace de la protección de los menores una “prioridad fundamental”

Declaración del Director de Prensa de la Santa Sede

noviembre 23, 2018 17:25Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede, Protección de Menores

(ZENIT – 23 nov. 2018).- “El encuentro de febrero no tiene precedentes, y muestra que el Papa Francisco ha hecho de la protección de los menores una prioridad fundamental para la Iglesia”, son declaraciones de Greg Burke, Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

El periodista ha pronunciado estas palabras el 23 de noviembre de 2018, sobre el próximo encuentro de los presidentes de todas la Conferencias Episcopales del mundo en el Vaticano sobre La protección de los menores en la Iglesia, del 21 al 24 de febrero de 2019, convocado por el Papa Francisco el pasado 10 de septiembre.

Comprensión total del impacto

“Se trata de mantener a los niños a salvo en todo el mundo” , ha comentado Burke. El Papa Francisco quiere que los líderes de la Iglesia tengan una “comprensión total” del “impacto devastador” que el abuso sexual clerical tiene sobre las víctimas.

Aunque la reunión es “principalmente para los obispos”, que tienen “gran parte de la responsabilidad para este grave problema” –ha asegurado Burke– los hombres y mujeres laicos expertos en el campo del abuso darán su opinión y pueden ayudar a abordar especialmente lo que se necesita hacer para “garantizar la transparencia y la responsabilidad”.

Por ello, además de los miembros del Comité Organizador que ha anunciado hoy la Santa Sede, otras personas expertas y profesionales en este área realizarán unos trabajos preparatorios. Entre otros, acometerán este tarea la Dra. Gabriella Gambino, Subsecretaria de la Sección Vida, y la Dra. Linda Ghisoni, Subsecretaria de la Sección Fieles Laicos, del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, la Comisión Pontificia para la Protección de  los Menores y algunas víctimas de abusos por parte del clero.

 

Video mensaje del Papa en el Festival de la Doctrina Social de la Iglesia

8ª edición sobre ‘El riesgo de la libertad’

noviembre 23, 2018 12:26Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 23 nov. 2018).- Arriesgar, de hecho, significa involucrarse. “Esta es nuestra primera llamada”, dic el Papa Francisco. “Conscientes de la responsabilidad que tenemos con todos nuestros hermanos, estamos llamados a estar atentos y en guardia para que ‘el riesgo de la libertad’ no pierda su significado más elevado y exigente”.

El Santo Padre ha enviado un vídeo mensaje a los participantes en la 8ª edición del Festival de la Doctrina Social de la Iglesia sobre el tema El riesgo de la libertad, celebrado en Verona, del 22 al 25 de noviembre de 2018.

“Todos juntos debemos esforzarnos por eliminar lo que priva a los hombres y a las mujeres del tesoro de la libertad”, expresa el Santo Padre en su mensaje. Al mismo tiempo, añade, debemos “redescubrir el sabor de esa libertad que sabe cómo custodiar la casa común que Dios nos ha dado”.

Ser libre es un desafío

La libertad nunca mata los sueños, sino que construye en la vida lo que muchos desean pero no tienen el valor de perseguir –anuncia el Pontífice–. Ser libre es un desafío, un desafío permanente: fascina, encanta, da valor, hace soñar, crea esperanza, invierte en el bien, cree en el futuro. Por lo tanto, contiene una fuerza que es más fuerte que cualquier esclavitud. ¡El mundo necesita personas libres!

La libertad humana se descubre “en lo más profundo” –explica el Papa– “cuando comprende que es generada y sostenida por la libertad amorosa del Padre, que se revela en el Hijo en el rostro de la Misericordia”.

De manera esquemática, el Papa ha subrayado en su discurso tres situaciones en las que “hoy en día, los hombres y las mujeres no pueden hacer que su libertad fructifique, no pueden arriesgarla”, ha especificado: la indigencia, el dominio de la tecnología, la reducción del hombre al consumidor.

Indigencia

La indigencia –señala el Pontífice– causada por grandes injusticias, que se siguen cometiendo en todo el mundo, también en nuestras ciudades.

“Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes»” –parafrasea el Papa de su Exhortación Apostólica Evangelium Gaudium. “¡Es la cultura del descarte! Si un hombre o una mujer se reducen a ‘sobrantes’, no solo experimentan sobre sí los frutos malvados de la libertad de los demás, sino que se les arrebata  la posibilidad de ‘arriesgar’ su libertad por ellos mismos, por su familia, por una vida buena, justa y digna”.

Dominio de la tecnología

“La absolutización de la técnica puede volverse contra el hombre”, advierte el Papa Francisco.

El desarrollo tecnológico, “cuando no está acompañado por un desarrollo adecuado de la responsabilidad, de los valores y  de la conciencia” puede ser otra causa de la pérdida de libertad, indica Francisco. “Se pierde así el sentido del límite, con la consecuencia de no ver los desafíos trascendentales que tenemos ante nosotros”.

Hombre como consumidor 

“Tal paradigma hace creer a todos que son libres mientras tengan una supuesta libertad para consumir, cuando quienes en realidad poseen la libertad son los que integran la minoría que detenta el poder económico y financiero” son palabras del Santo Padre en la Encíclica Laudato si ‘, 203.

“Esto no es libertad, es esclavitud: la experiencia diaria está marcada por la resignación, la desconfianza, el miedo, el cierre”, matiza el Papa.

A pesar de estas desviaciones, nunca desfallece en nosotros el deseo de “arriesgar” la libertad. Incluso en aquellos que han vivido y viven situaciones de esclavitud y explotación. Durante el Festival podréis escuchar testimonios de libertad reencontrada: por ejemplo, de la prostitución, de las garras de la usura, etc. Son historias que atestiguan una liberación en curso, que da fuerza y ​​esperanza. Son historias que hacen que la gente diga: sí, ¡el riesgo de la libertad es posible!

El Papa concluye con el deseo de ser “personas libres” y que “no tener miedo de entregarse y de ensuciarse las manos para hacer el bien y ayudar a quien lo necesita”.

 

 

Giorgio La Pira: Testigo entusiasta del Evangelio y profeta de los tiempos modernos

Discurso del Papa a los miembros de la Fundación ‘Giorgio La Pira’

noviembre 23, 2018 19:05RedacciónPapa y Santa Sede

(ZENIT – 23 nov. 2018).- El Santo Padre ha destacado de la figura de Giorgio La Pira que fue un “testigo entusiasta del Evangelio y un profeta de los tiempos modernos”; su actitud estuvo siempre inspirada por una perspectiva cristiana, mientras que su acción a menudo se adelantaba a sus tiempos.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/11/20181123123524_0007-413x275.jpgEsta mañana, a las 12:15 horas, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano, el Santo Padre Francisco ha recibido en audiencia a los miembros de la Fundación “Giorgio La Pira”, con motivo de su V Congreso nacional, en curso en Roma, Villa Aurelia, del 22 al 23 de noviembre de 2018.

La “misión al servicio del bien común” de La Pira –ha relatado el Papa– encontró su cumbre en el período en que fue alcalde de Florencia en los años cincuenta. La Pira tomó una línea política abierta a las necesidades del catolicismo social y siempre al lado de los últimos y de los sectores más frágiles de la población.

RD

Publicamos a continuación el discurso que el Papa ha dirigido a los presentes en la audiencia.

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Discurso del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas,

Recibo con alegría a todos los que participáis  en el congreso  nacional de asociaciones y grupos dedicados al Venerable Giorgio La Pira. Saludo a cada uno y agradezco las palabras del Presidente de la Fundación Giorgio La Pira. Espero que vuestra reunión de estudio y reflexión contribuya a que el compromiso con el desarrollo integral de las personas crezca en las comunidades y regiones italianas de las que formáis parte.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/11/20181123123624_0056-413x275.jpgEn un momento en que la complejidad de la vida política italiana e internacional necesita fieles laicos y estadistas de gran calidad humana y cristiana para el servicio del bien común, es importante redescubrir a Giorgio La Pira, una figura ejemplar para la Iglesia y para el mundo contemporáneo. Fue un testigo entusiasta del Evangelio y un profeta de los tiempos modernos; su actitud estuvo siempre inspirada por una perspectiva cristiana, mientras que su acción a menudo se adelantaba a sus tiempos.

Su actividad como profesor universitario fue variada y multiforme, especialmente en Florencia, pero también en Siena y Pisa. Junto a ella dio vida a varias obras de caridad, como la “Misa del Pobre” en San Procolo y la Conferencia de San Vicente “Beato Angélico”. Desde 1936 vivió en el convento de San Marco, donde estudió la patrística, ocupándose también la publicación de la revista Principi, en la que no faltaban las críticas al fascismo. Buscado por la policía de ese régimen, se refugió en el Vaticano, donde durante un período permaneció en la casa del Sustituto Mons. Montini, que lo estimaba mucho. En 1946 fue elegido en la Asamblea Constituyente, donde contribuyó a la redacción de la Constitución de la República Italiana.

Pero su misión al servicio del bien común encontró su cumbre en el período en que fue alcalde de Florencia en los años cincuenta. La Pira tomó una línea política abierta a las necesidades del catolicismo social y siempre al lado de los últimos y de los sectores más frágiles de la población.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/11/20181123125238_0120-413x275.jpgTambién emprendió un importante programa para promover la paz social e internacional, con la organización de conferencias internacionales “por la paz y la civilización cristiana” y con fuertes llamamientos contra la guerra nuclear. Por el mismo motivo hizo un viaje histórico a Moscú en agosto de 1959. Su compromiso político-diplomático se hacía cada vez más incisivo: en 1965 convocó un simposio por la paz en Vietnam en Florencia, y yendo luego personalmente a Hanói donde se encontró con Ho Chi Min y Phan Van Dong.

Queridos amigos, os animo a que mantengáis vivo y difundáis el patrimonio de acción eclesial y social del Venerable Giorgio La Pira; en particular, su testimonio integral de fe, el amor por los pobres y marginados, el trabajo por la paz, la puesta en práctica del mensaje social de la Iglesia y la gran fidelidad a las enseñanzas católicas. Todos estos son elementos que constituyen un mensaje válido para la Iglesia y la sociedad actual, respaldados por la ejemplaridad de sus gestos y de sus palabras.

Su ejemplo es inapreciable, especialmente para aquellos que trabajan en el sector público, que están llamados a estar alerta frente a esas  situaciones negativas que San Juan Pablo II definió como “estructuras de pecado” (ver Carta Encíclica Sollicitudo rei socialis, 36). Se trata de  la suma de factores que actúan en dirección opuesta a la realización del bien común y del respeto por la dignidad de la persona. Se cede a esas tentaciones cuando, por ejemplo, se busca exclusivamente el beneficio personal o de un grupo en lugar del interés de todos; cuando el clientelismo prevalece sobre la justicia; cuando el https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/11/SFO2056-413x275.jpgapego excesivo al poder bloquea de hecho el recambio generacional y el acceso a los jóvenes. Como decía Giorgio La Pira: “la política es un compromiso de humanidad y de santidad”. Por lo tanto, es un camino exigente de servicio y responsabilidadpara los fieles laicos, llamados a actuar cristianamente en las  realidades temporales como enseña el Concilio Vaticano II (cf. Decreto sobre el apostolado de los laicos Apostolicam actuositatem, 4).

Hermanos y hermanas, el legado de La Pira, que conserváis en vuestras diversas experiencias asociativas, constituye para vosotros como   un “puñado” de talentos que el Señor os pide que hagáis fructificar. Os exhorto, pues, a resaltar las virtudes humanas y cristianas que forman parte del patrimonio ideal y  también espiritual del Venerable Giorgio La Pira. Así podréis, en los territorios en los que vivís, ser operadores de paz, artífices de justicia, testigos de solidaridad y caridad; ser levadura de valores evangélicos en la sociedad, especialmente en el ámbito de la cultura y de  la política; podréis renovar el entusiasmo de entregaros a los demás, dándoles alegría y esperanza. En su discurso vuestro presidente ha repetido dos veces la palabra “primavera”: hoy hace falta una  “primavera”. Hoy hacen falta profetas de esperanza, profetas de santidad que no tengan miedo de ensuciarse las manos, para trabajar, para salir adelante. Hoy hacen falta “golondrinas”: sedlo vosotros.

Con estos deseos, que confío a la intercesión de la Virgen María, os bendigo de todo corazón así como a vuestros  seres queridos y a vuestras iniciativas. Y os pido, por favor, que os acordéis de rezar por mí. Gracias.

© Librería Editorial Vaticano

 

 

AMAR LA CASTIDAD

— Sin la pureza es imposible el amor.

— Castidad matrimonial y virginidad.

— Apostolado sobre esta virtud. Medios para guardarla.

I. Vinieron los saduceos, que niegan la resurrección de los muertos, para proponer a Jesús una cuestión que, según ellos, reducía al absurdo esa verdad admitida comúnmente por el resto de los hebreos1. Según la ley judía2, si un hombre moría sin dejar hijos, el hermano tenía obligación de casarse con la viuda para suscitar descendencia a su hermano. Las consecuencias de esta ley se presentaban como un argumento aparentemente sólido contra la resurrección de los cuerpos. Pues si siete hermanos habían muerto sucesivamente sin dejar descendencia, en la resurrección ¿de quién será esposa?

El Señor contestó con citas de la Sagrada Escritura reafirmando la resurrección de los muertos, y, al enseñar las cualidades de los cuerpos resucitados, desvaneció el argumento de los saduceos. La objeción mostraba por sí misma una gran ignorancia en el poder de Dios para glorificar los cuerpos del hombre y de la mujer a una condición semejante a la de los ángeles que, siendo inmortales, no necesitan la reproducción de la especie3. La actividad procreadora se ciñe a unos años dentro de esta etapa terrena del hombre para cumplir la misión de propagar la especie y, sobre todo, de aumentar el número de elegidos para el Cielo. Lo definitivo es la vida eterna. Esta vida es solo un paso hacia el Cielo.

Mediante la virtud de la castidad, o pureza, la facultad generativa es gobernada por la razón y dirigida a la procreación y unión de los cónyuges dentro del matrimonio. La tendencia sexual se sitúa así en el orden querido por Dios en la creación, aunque –a causa del profundo desorden introducido en la naturaleza humana por el pecado original y por los pecados personales– a veces resulte precisa la lucha ascética para mantener esta ordenación.

La virtud de la castidad lleva también a vivir una limpieza de mente y de corazón: a evitar aquellos pensamientos, afectos y deseos que apartan del amor de Dios, según la propia vocación4. Sin la castidad es imposible el amor humano y el amor a Dios. Si la persona renuncia al empeño por mantener esta limpieza de cuerpo y de alma, se abandona a la tiranía de los sentidos y se rebaja a un nivel infrahumano: «parece corno si el “espíritu” se fuera reduciendo, empequeñeciendo, hasta quedar en un puntito... Y el cuerpo se agranda, se agiganta, hasta dominar»5, y el hombre se hace incapaz de entender la amistad con el Señor. En los primeros tiempos, en medio de un ambiente pagano hedonista, la Iglesia amonestó con firmeza a los cristianos sobre «los placeres de la carne, que como crueles tiranos, después de envilecer el alma en la impureza, la inhabilitan para las obras santas de la virtud»6. La pureza dispone el alma para el amor divino, para el apostolado.

II. La castidad no consiste solo en la renuncia al pecado. No es algo negativo: «no mirar», «no hacer», «no desear»... Es entrega del corazón a Dios, delicadeza y ternura con el Señor, «afirmación gozosa»7. Virtud para todos, que se ha de vivir según el propio estado. En el matrimonio, la castidad enseña a los casados a respetarse mutuamente y a quererse con un amor más firme, más delicado y más duradero. «El amor consigue que las relaciones conyugales, sin dejar de ser carnales, se revistan, por decirlo así, de la nobleza del espíritu y estén a la altura de la dignidad del hombre. El pensamiento de que la unión sexual está destinada a suscitar nuevas vidas tiene un asombroso poder de transfiguración, pero la unión física solo queda verdaderamente ennoblecida si procede del amor y es expresión de amor (...).

»Y cuando el sexo se desvincula completamente del amor y se busca por sí mismo, entonces el hombre abandona su dignidad y profana también la dignidad del otro.

»Un amor fuerte y lleno de ternura es, pues, una de las mejores garantías y sobre todo una de las causas más profundas de la pureza conyugal.

»Pero hay todavía una causa más alta. La castidad, nos dice San Pablo, es un “fruto del Espíritu” (cfr. Gal 5, 23), es decir, una consecuencia del amor divino. Para la guarda de la pureza en el matrimonio hace falta no solo un amor delicado y respetuoso por la otra persona sino sobre todo un gran amor a Dios. El cristiano que intenta conocer y amar a Jesucristo encuentra en este amor un poderoso estímulo para su castidad. Sabe que la pureza acerca de un modo especial a Jesucristo y que la cercanía de Dios, prometida a los que guardan limpio el corazón (cfr. Mt 5, 8), es la garantía principal de esa misma limpieza»8.

La castidad no es la primera ni la más importante virtud, ni la vida cristiana se puede reducir a la pureza, pero sin ella no hay caridad, y esta sí es la primera de las virtudes y la que da su plenitud a todas las demás. Sin la castidad, el mismo amor humano se corrompe. Quienes han recibido la llamada a servir a Dios en el matrimonio, se santifican precisamente en el cumplimiento abnegado y fiel de los deberes conyugales, que para ellos se hace camino cierto de unión con Dios. Quienes han recibido la vocación al celibato apostólico, encuentran en la entrega total al Señor y a los demás por Dios, indiviso corde9, sin la mediación del amor conyugal, la gracia para vivir felices y alcanzar una íntima y profunda amistad con Dios.

Si miramos hoy a Nuestra Señora –y en este día de la semana, el sábado, muchos cristianos la tienen especialmente presente–, vemos que en Ella se dan de modo sublime esas dos posibilidades que en el resto de las mujeres se excluyen: la maternidad y la virginidad. En nuestras tierras la llamamos muchas veces simplemente «la Virgen», la Virgen María. Y la tratamos como Madre. Fue voluntad de Dios que su Madre sea a la vez Virgen. La virginidad ha de ser, pues, un valor altísimo a los ojos de Dios, y encierra un mensaje importante para los hombres de todos los tiempos: la satisfacción del sexo no pertenece a la perfección de la persona. Las palabras de Jesús cuando resuciten de entre los muertos, ni se casarán ni serán dadas en matrimonio indican que «hay una condición de vida, sin matrimonio, en la que el hombre, varón y mujer, halla a un tiempo la plenitud de la donación personal y la comunión entre las personas, gracias a la glorificación de todo su ser en la unión perenne con Dios. Cuando la llamada a la continencia por el reino de los Cielos encuentra eco en el alma humana (...) no resulta difícil percibir allí una sensibilidad especial del espíritu humano, que ya en las condiciones terrenas parece anticipar aquello de lo que el hombre será partícipe en la resurrección futura»10. La virginidad y el celibato apostólico son aquí en la tierra un anticipo del Cielo.

A la vez, la doctrina cristiana ha afirmado siempre que «el sexo no es una realidad vergonzosa, sino una dádiva divina que se ordena limpiamente a la vida, al amor, a la fecundidad.

»Ese es el contexto, el trasfondo, en el que se sitúa la doctrina cristiana sobre la sexualidad. Nuestra fe no desconoce nada de lo bello, de lo generoso, de lo genuinamente humano, que hay aquí abajo»11. Quienes entregan a Dios por amor todo su ser, sin mediar un amor humano en el matrimonio, no lo hacen «por un supuesto valor negativo del matrimonio, sino en vista del valor particular que está vinculado a esta opción y que hay que descubrir y aceptar personalmente como vocación propia. Y por esto, Cristo dice: el que pueda entender, que entienda (Mt 19, 12)»12. El Señor ha dado a cada uno una misión aquí en la vida; su felicidad está en cumplirla acabadamente, con sacrificio y alegría.

III. La castidad vivida en el propio estado, en la especial vocación recibida de Dios, es una de las mayores riquezas de la Iglesia ante el mundo; nace del amor y al amor se ordena. Es un signo de Dios en la tierra. La continencia por el reino de los Cielos «lleva sobre todo la impronta de la semejanza con Cristo, que, en la obra de la redención, hizo Él mismo esta opción por el reino de los Cielos»13. Los Apóstoles, apartándose de la tradición de la Antigua Alianza donde la fecundidad procreadora era considerada como una bendición, siguieron el ejemplo de Cristo, convencidos de que así le seguían más de cerca y se disponían mejor para llevar a cabo la misión apostólica recibida. Poco a poco fueron comprendiendo –nos recuerda Juan Pablo II– cómo de esa continencia se origina una particular «fecundidad espiritual y sobrenatural del hombre que proviene del Espíritu Santo»14.

Quizá en el momento actual a muchos les puede resultar incomprensible la castidad, y mucho más el celibato apostólico y la virginidad vividas en medio del mundo. También los primeros cristianos tuvieron que enfrentarse a un ambiente hostil a esta virtud. Por eso, parte importante del apostolado que hemos de llevar a cabo es el de valorar la castidad y el cortejo de virtudes que la acompañan: hacerla atractiva con un comportamiento ejemplar, y dar la doctrina de siempre de la Iglesia sobre esta materia que abre las puertas a la amistad con Dios. Hemos de cuidar, por ejemplo, los detalles de pudor y de modestia en el vestir, en el aseo, en el deporte; la negativa tajante a participar en conversaciones que desdicen de un cristiano; el rechazo de espectáculos inmorales...; y sobre todo hemos de dar el ejemplo alegre de la propia vida. Con nuestra conversación hemos de poner de manifiesto, descaradamente cuando sea necesario, la belleza de esta virtud y los innumerables frutos que de ella se derivan: la mayor capacidad de amar, la generosidad, la alegría, la finura de alma... Hemos de proclamar a los cuatro vientos que esta virtud es posible siempre si se ponen los medios que Nuestra Madre la Iglesia ha recomendado durante siglos: el recogimiento de los sentidos, la prudencia atenta para evitar las ocasiones, la guarda del pudor, la moderación en las diversiones, la templanza, el recurso frecuente a la oración, a los sacramentos y a la penitencia, la recepción frecuente de la Sagrada Eucaristía, la sinceridad... y, sobre todo, un gran amor a la Virgen Santísima15. Nunca seremos tentados por encima de nuestras fuerzas16.

Al terminar nuestra oración acudimos a Santa María, Mater pulchrae dilectionis, Madre del amor hermoso, que nos ayudará siempre a sacar un amor más firme aun de las mayores tentaciones.

1 Lc 20, 27-40. — 2 Cfr. Dt 25, 5 ss. — 3 Santo Tomás, Comentario al Evangelio de San Mateo, 22, 30. — 4 Cfr. Catecismo Romano, III, 7, n. 6. — 5 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 841. — 6 San Ambrosio, Tratado sobre las vírgenes, 1, 3. — 7 Cfr. San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 5. — 8 J. M. Martínez Doral, La santidad de la vida conyugal, en Scripta Theologica, Pamplona 1989, vol. XXI, fasc. 3, pp. 880-881. — 9 Cfr. 1 Cor 7, 33. — 10 Juan Pablo II, Audiencia general 10-II-1982. — 11 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 24. — 12 Juan Pablo II, loc. cit. — 13 ídem, Audiencia general 24-III-1982. — 14 Ibídem. — 15 Cfr. S. C. para la Doctrina de la Fe, Declaración acerca de ciertas cuestiones de ética sexual, 29-XII-1975, 12. — 16 Cfr. 1 Cor, 10, 13.

 

 

“El trabajo tuyo debe ser oración”

Antes de empezar a trabajar, pon sobre tu mesa o junto a los útiles de tu labor, un crucifijo. De cuando en cuando, échale una mirada... Cuando llegue la fatiga, los ojos se te irán hacia Jesús, y hallarás nueva fuerza para proseguir en tu empeño. Porque ese crucifijo es más que el retrato de una persona querida –los padres, los hijos, la mujer, la novia...–; El es todo: tu Padre, tu Hermano, tu Amigo, tu Dios, y el Amor de tus amores. (Via Crucis, Estación XI. n. 5)

Suelo decir con frecuencia que, en estos ratos de conversación con Jesús, que nos ve y nos escucha desde el Sagrario, no podemos caer en una oración impersonal; y comento que, para meditar de modo que se instaure enseguida un diálogo con el Señor -no se precisa el ruido de palabras-, hemos de salir del anonimato, ponernos en su presencia tal como somos, sin emboscarnos en la muchedumbre que llena la iglesia, ni diluirnos en una retahíla de palabrería hueca, que no brota del corazón, sino todo lo más de una costumbre despojada de contenido.
Pues ahora añado que también el trabajo tuyo debe ser oración personal, ha de convertirse en una gran conversación con Nuestro Padre del Cielo. Si buscas la santificación en y a través de tu actividad profesional, necesariamente tendrás que esforzarte en que se convierta en una oración sin anonimato. Tampoco estos afanes tuyos pueden caer en la oscuridad anodina de una tarea rutinaria, impersonal, porque en ese mismo instante habría muerto el aliciente divino que anima tu quehacer cotidiano. (Amigos de Dios, n. 64)

 

 

Algo grande y que sea amor (III): Nuestro verdadero nombre

Nosotros somos como somos, ni más ni menos, y ese modo de ser nos hace idóneos para seguir al Señor y servirle en la Iglesia. Este texto profundiza sobre la llamada de Dios a cada uno.

Vocación23/11/2018

Opus Dei - Algo grande y que sea amor (III): Nuestro verdadero nombre

El primer libro de la Biblia empieza presentando a Dios creador, que hace surgir las cosas de la nada por su palabra: «Haya luz (…). Haya un firmamento (…). Produzca la tierra hierba verde, plantas con semilla, y árboles frutales (…). Produzca la tierra seres vivos según su especie, ganados, reptiles y animales salvajes según su especie (…)» (Gn 1,1-25). Cuando llega el momento de llamar a la existencia al ser humano, en cambio, sucede algo distinto. Dios no lo crea «según su especie», o según lo que es, sino que le da un nombre: lo llama personalmente a la existencia; le habla de tú a tú.

Si, desde este momento preciso del relato de la creación, pasamos al último libro de la Biblia, nos encontramos con algo sorprendente: ese nombre, el que Dios nos da al crearnos, hemos de recibirlo de nuevo al final de nuestra historia. «Al vencedor —promete el Señor en el Apocalipsis— le daré del maná escondido; le daré también una piedrecita blanca, y escrito en la piedrecita un nombre nuevo, que nadie conoce sino el que lo recibe» (Ap 2,17). Recibimos, pues, un nombre al nacer, pero nos lo darán de nuevo al final de nuestra vida en la tierra. ¿Cómo entender esto? Nos encontramos ante el misterio de la vocación; un misterio personal que se despliega a medida que avanzamos en nuestro camino hacia la verdadera vida.

Seres libres e inacabados

Una rosa, un roble, un caballo no deben tomar ninguna decisión para llegar a ser lo que son: simplemente existen. Crecen, se desarrollan y finalmente desaparecen. Con la persona humana, en cambio, no ocurre lo mismo.

Estamos en el mundo por algo, y que con nuestra vida podemos hacer de este mundo un lugar mejor

A medida que crecemos, y de modo particular durante la adolescencia, nos damos cuenta de que no podemos ser «uno más». Por algún motivo, nos parece que debemos ser alguien único, con nombre y apellido, distinto, irrepetible. Percibimos que estamos en el mundo por algo, y que con nuestra vida podemos hacer de este mundo un lugar mejor. No nos basta saber qué somos, o cómo son las cosas, sino que nos sentimos empujados a soñar quiénes queremos ser y cómo queremos que sea el mundo en que vivimos.

Hay quien ve esto como una ingenuidad, una falta de realismo que tarde o temprano es necesario superar. Sin embargo, esa tendencia a soñar pertenece realmente a lo más alto que poseemos. Para un cristiano, el deseo de ser alguien, con nombre y apellido, manifiesta el modo en que Dios ha querido crearnos: como un ser irrepetible. Y a ese designio amoroso responde nuestra capacidad de soñar. Él hizo el mundo y lo dejó en manos del ser humano, «para que lo trabajara y lo guardara» (Gn 2,15). Quiso contar con nuestro trabajo para guardar este mundo y para hacerlo brillar con toda su belleza, para que lo amáramos «apasionadamente», como solía decir san Josemaría[1].

Y lo mismo hace Dios al regalarnos el don de la vida: nos invita a desarrollar nuestra personalidad, dejándola en nuestras manos. Para eso espera que pongamos en juego nuestra libertad, nuestra iniciativa, todas nuestras capacidades. «Dios quiere algo de ti, Dios te espera a ti», dice a los jóvenes, y a todos, el Papa Francisco. «Te está invitando a soñar, te quiere hacer ver que el mundo contigo puede ser distinto. Eso sí, si tú no pones lo mejor de ti, el mundo no será distinto. Es un reto»[2].

Te llama por tu nombre

Simón había acompañado a su hermano Andrés a escuchar al Bautista. Era un viaje largo, de Galilea a Judea, pero la ocasión lo merecía. Algo grande debía estar a punto de suceder, porque hacía ya varios siglos que Dios no enviaba a su pueblo ningún profeta… y Juan parecía realmente uno de ellos. Durante su estancia a las orillas del Jordán, Andrés se encuentra con Jesús, y pasa con él toda una tarde, conversando. En cuanto vuelve con su hermano Simón, le dice: «Hemos encontrado al Mesías». Y, enseguida, «lo llevó a Jesús» (Jn 1,41-42). ¿Quién sabe lo que Simón iría pensando de camino? ¿Era posible que el Mesías, el enviado de Dios, hubiera llegado? ¿Era posible que el mundo en que vivían fuera a cambiar, como anunciaban las Escrituras? Al llegar junto al Maestro, «Jesús le miró y le dijo: —Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas — que significa: “Piedra”» (Jn 1,42). Antes de cambiar el mundo, debía cambiar su vida.

Tal como aparece en los Evangelios, la vida de Simón Pedro es un continuo descubrimiento de la verdadera identidad de Jesús, y de la misión que le encomienda a él. Poco después de volver a Galilea, tras aquellos días con el Bautista, Jesús aparece junto a su barca y le pide que la meta en el agua para predicar desde ella. Pedro debió asentir un poco a regañadientes, porque acababa de pasar la noche bregando, y no habían pescado nada. Al terminar de hablar a las gentes, Jesús le hace una nueva petición: «—Guía mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca» (Lc 5,4). Parece una locura: han estado intentando pescar durante horas, sin éxito… y todo el mundo sabe que a plena luz del día los peces no entran en la red… Sin embargo, Pedro obedece y ve que sus redes ¡se llenan de peces! ¿Quién es ese hombre que ha subido a su barca? « Cuando lo vio Simón Pedro, se arrojó a los pies de Jesús, diciendo: —Apártate de mí, Señor, que soy un hombre pecador» (Lc 5,8). Pero el Maestro le respondió: « —No temas; desde ahora serán hombres los que pescarás» (Lc 5,10).

¿Quién es Simón? ¿Un pescador de Galilea? Todos sus antepasados lo habían sido. Él llevaba años trabajando en ese oficio, y pensaba que ese era él: un pescador que conocía perfectamente su trabajo. Pero Jesús arroja sobre su vida una luz insospechada. La cercanía con el Señor le ha llevado a darse cuenta de quién es él realmente: un pecador. Pero un pecador en quien Dios se ha fijado, y con quien quiere contar. Ante esa llamada divina, Pedro y su hermano, «sacando las barcas a tierra, dejadas todas las cosas, le siguieron» (Lc 5,11). Benedicto XVI consideraba cómo «Pedro no podía imaginar entonces que un día llegaría a Roma y sería aquí “pescador de hombres” para el Señor. Acepta esa llamada sorprendente a dejarse implicar en esta gran aventura. Es generoso, reconoce sus limitaciones, pero cree en el que lo llama y sigue el sueño de su corazón. Dice sí, un sí valiente y generoso, y se convierte en discípulo de Jesús»[3].

Más adelante, el Señor concretará un poco más la misión que va a dar forma a su vida: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella» (Mt 16,18). El proyecto de Dios para nosotros, su llamada a compartir nuestra existencia con Él, tiene tanta fuerza como la creación. Si el hombre es creado a través de una llamada personal, también cada llamada personal de Dios tiene en cierto modo un poder creador, transformador de la realidad. Se trata de algo tan radical que significa para nosotros recibir un nombre nuevo, una vida nueva. ¿Quién se acuerda hoy de un pescador que haya vivido hace 2.000 años a las orillas de un lago en Medio oriente? Y en cambio, ¡cuántos veneramos a Pedro, apóstol y «fundamento visible de su Iglesia»[4]!

El tesoro escondido

La misión que Jesús nos propone puede cambiar nuestra vida: llenarla de luz. Por eso, la idea de que Dios me puede estar llamando resulta muy atractiva. Pero hay a la vez algo que nos inquieta profundamente: nos parece que, si existe esa llamada, si Dios cuenta con nosotros, vamos a perder nuestra libertad. ¡Ya no podremos elegir otro camino! ¡Solo podrá ser el que Él quiera!

A lo largo de nuestra vida, [Jesús] nos descubre un tesoro, una misión que está como oculta en nuestro interior

Considerar la trayectoria de Pedro puede ayudarnos. Cuando se decidió a dejar lo que tenía para seguir a Jesús, ¿perdió su libertad? ¿No fue esa la decisión más libre y liberadora de su vida? A veces nos parece que la libertad significa ante todo poder elegir, sin que nada nos determine. Sin embargo, reducida a ese horizonte, la libertad se limita a elecciones puntuales, que apenas alcanzan a iluminar unos instantes: elegir si quiero comer hamburguesa o pollo, si quiero jugar a fútbol o a baloncesto, si quiero escuchar esta canción o aquella.

Existen, sin embargo, otro tipo de elecciones que pueden arrojar una luz completamente nueva sobre nuestra vida; hacerla más alegre, más libre: son momentos en los que ponemos en juego la vida por entero; decidimos quiénes queremos ser. La libertad se muestra ahí en su verdadera amplitud, en su capacidad de liberar. No estamos ya ante decisiones puntuales, sino ante decisiones existenciales. Como cuando alguien decide casarse con una persona, a la que considera el mayor tesoro del mundo. O, de modo parecido, como cuando una persona joven decide hacerse médico, sabiendo que eso le va a llevar una serie de esfuerzos y de sacrificios nada pequeños. Uno se entrega a una persona, o abraza una misión, renunciando a todo lo demás. Desde luego, eso va a condicionar sus futuras elecciones; sin embargo, no ve ese paso como una renuncia, sino como la apuesta por un amor o por un proyecto que va a llenar su vida. Y así, con el tiempo, su nombre ya no es solo el que tenía desde su bautismo: ahora es también «el marido o la mujer de…», o «el doctor…». Su nombre, su identidad, toma forma; su vida va cobrando un sentido, una dirección.

Jesús se presenta ante nosotros precisamente con una elección de este tipo. Él nos ha creado con unos dones, con unas cualidades que nos hacen ser de una manera o de otra. Más tarde, a lo largo de nuestra vida, nos descubre un tesoro, una misión que está como oculta en nuestro interior. «El Reino de los Cielos es como un tesoro escondido en el campo que, al encontrarlo un hombre, lo oculta y, en su alegría, va y vende todo cuanto tiene y compra aquel campo» (Mt 13,45). En realidad, el tesoro es Él mismo —su Amor incondicional—; y la misión es la misma que Él recibió del Padre. Si lo he descubierto, ya no necesito seguir buscando. Puedo abrazarlo con mi vida entera, y dejar que Él dé forma a toda mi existencia. Como Pedro, apóstol, Piedra sobre la que se funda la Iglesia; como Pablo, apóstol de las gentes; como María, la esclava del Señor, la Madre del Salvador.

Abrazar esa tarea —que es, en realidad, abrazar a Jesús y seguirle— nos lleva a dejar todo lo demás. Porque nada puede liberarnos tanto como la verdad acerca de nosotros mismos: veritas liberabit vos (Jn 8,32). Así, como san Pablo, podremos afirmar: «Cuanto era para mí ganancia, por Cristo lo considero como pérdida. Es más, considero que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él perdí todas las cosas, y las considero como basura con tal de ganar a Cristo y vivir en él» (Flp 3,7-9).

Tal vez nos desconcierte un poco descubrir esa cercanía de Jesús; que quiera contar con nosotros. Al mismo tiempo, cuando nos paramos a pensarlo, vemos que lo que nos pide cuadra perfectamente con quienes somos, con nuestras cualidades y con lo que hemos vivido… Parece que hayamos nacido para esto. El nombre nuevo se presenta entonces como algo que ya estaba ahí, desde la creación del mundo… Dios nos ha hecho para esto. Y, sin embargo, quizá nos parece demasiado. «¿Este tesoro, esta misión… para mí? ¿De verdad Dios ha venido a fijarse en mí?».

Poner en juego todos mis dones y cualidades

Dios no nos llama solo en un determinado momento de nuestra vida: lo hace constantemente. Del mismo modo, nuestra respuesta se prolonga durante toda nuestra existencia, al ritmo de las llamadas a amar cada día de un modo renovado. «Desde que le dijiste “sí”, el tiempo va cambiando el color del horizonte —cada día, más bello—, que brilla más amplio y luminoso. Pero has de continuar diciendo “sí”»[5].

San Pedro dijo “sí” al Señor muchas veces. Como en aquella ocasión en que todos los que habían seguido al Maestro se marcharon escandalizados al oírle hablar del Pan de Vida (cfr. Jn 6,60-71), o como cuando Jesús insistió en lavarle los pies, a pesar de que le pareciera absurdo (cfr. Jn 13,6-10). Pedro permaneció junto a Jesús, confesando una vez más su fe. Sin embargo, el apóstol no había comprendido del todo la lógica del Señor. Seguía soñando con una manifestación gloriosa del Señor, un acontecimiento que le haría enseguida poderoso, triunfador, famoso en el mundo entero. Le costó unos años descubrir que esa no era la manera de actuar de Dios. Pasó por la tristeza de negar a Jesús tres veces, traicionarle. Tuvo que chocar con su propia debilidad. Sin embargo, al final comprendió, porque nunca dejó de mirar a Jesús. «El Señor convirtió a Pedro —que le había negado tres veces— sin dirigirle ni siquiera un reproche: con una mirada de Amor»[6]. Porque la vocación es, a fin de cuentas, una invitación a mirar a Jesús, a dejarse mirar por Él, a compartir su vida, e intentar imitarle. Hasta la entrega, llena de amor, de la propia vida.

La llamada de Pedro tomó su forma definitiva aquel día, a la orilla del mar de Galilea, en su encuentro a solas con Jesús resucitado. Pudo pedirle perdón… acordarse de cuánto le amaba, con sus pobres fuerzas; y decírselo de nuevo. El Maestro respondió: «Apacienta mis ovejas» (Jn 21,17), y luego añadió: « Sígueme» (Jn 21,19). Con eso estaba dicho todo, porque Pedro había descubierto ya que seguir al Señor es amar hasta el extremo, en un camino maravilloso de entrega y de servicio a todos: un camino, no una meta. El mismo camino que hay que recorrer cada día de nuestra vida, de la mano de Jesús.

Una vida plena

Pedro murió mártir en Roma. La tradición sitúa el lugar del martirio, por crucifixión, en la colina vaticana. Cuando conoció la sentencia, repasaría quizá toda su vida. Su juventud, su carácter fuerte y decidido, su trabajo en el mar de Galilea. El encuentro con Jesús y, desde aquel momento, ¡cuántas cosas hermosas! Alegrías y sufrimientos. Tantas personas que habían pasado por su vida. Tanto amor. Sí, su vida había cambiado mucho. Y había valido la pena.

Al conocer a Simón, junto al río Jordán, el Señor no veía solo a un hombre ya hecho, con ciertas características. Veía en él a Pedro: la Piedra sobre la que iba a edificar su Iglesia. Al mirarnos a nosotros, ve todo el bien que vamos a hacer en nuestra vida. Ve nuestros talentos, nuestro mundo, nuestra historia, y nos ofrece que le ayudemos, desde nuestra pequeñez. No nos pide que hagamos cosas imposibles, sino sencillamente que le sigamos.

Nosotros somos como somos, ni más ni menos, y ese modo de ser nos hace idóneos para seguir al Señor y servirle en la Iglesia. De su mano, estamos llamados a encontrar el mejor modo de hacerlo. Cada uno el que Dios haya pensado para él: «Tenemos dones diferentes conforme a la gracia que se nos ha dado: si se trata de profecía, que sea de acuerdo con la fe, y si se trata del ministerio, que sea sirviendo. Y si uno tiene que enseñar, que enseñe, y si tiene que exhortar, que exhorte. El que da, que dé con sencillez; el que preside, que lo haga con esmero; el que ejercita la misericordia, que lo haga con alegría» (Rm 12,6-8).

Pedro renunció a ser aquel pescador de Betsaida tan seguro de sí mismo, y Dios pudo hacerle así mediador, con Cristo, entre la tierra y el Cielo. Su historia se ha repetido muchas veces a lo largo de los siglos. Hasta hoy. Los primeros jóvenes que formaron parte del Opus Dei pusieron sus talentos en manos de Dios, y dieron un fruto que ellos no habrían podido imaginar. Es lo que san Josemaría les aseguraba: «¡Soñad y os quedaréis cortos!». O, como el Papa decía a los jóvenes, al acabar una vigilia de oración: «Que el Señor bendiga vuestros sueños»[7].

La llamada de Jesús saca lo mejor de cada una y de cada uno, para ponerlo al servicio de los demás, para llevarlo a plenitud. Es lo que vemos en Pedro. Y nosotros, que hemos descubierto cuánto nos ama Él, y que cuenta con nosotros, queremos estar también atentos a su llamada: hoy, y cada día de nuestra vida. Y así, cuando nos encontremos con Él, nos dará «una piedrecita blanca, y escrito en la piedrecita un nombre nuevo, que nadie conoce sino el que lo recibe» (Ap 2,17): reconoceremos… nuestro verdadero nombre.

Lucas Buch


[1] Cfr. Surco, n. 290; Amigos de Dios, n. 206; «Amar al mundo apasionadamente», en Conversaciones, nn. 113 ss.

[2] Francisco, Vigilia de Oración con los Jóvenes durante la JMJ en Cracovia, 30-VII-2016.

[3] Benedicto XVI, Audiencia General, 17-V-2006.

[4] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 936.

[5] San Josemaría, Surco, n. 32.

[6] San Josemaría, Surco, n. 964.

[7] Francisco, Vigilia de Oración con los Jóvenes durante la JMJ en Cracovia, 30-VII-2016.

 

 

«He venido a traer fuego»: san Josemaría y los jóvenes

“Encender [en los jóvenes] el fuego de Cristo… Esto sí, esto lo siento yo: para esto, tengo vocación”. Así escribía san Josemaría sobre su deseo de acercar a los jóvenes al Señor. Sobre ese empeño, que puede servir de inspiración, trata este artículo.

Relatos biográficos22/11/2018

Opus Dei - «He venido a traer fuego»: san Josemaría y los jóvenes

Hace cinco años, la noche del sábado 27 de julio, se congregaron casi tres millones de personas en Copacabana. A través de las pantallas gigantes distribuidas a lo largo de la playa, se veía al papa Francisco indicando con el dedo a cada uno de sus oyentes: A vos, a vos, a vos…[1] Todos llamados a ser santos. También los jóvenes. Aquellos días se estaba llevando a cabo la Jornada Mundial de la Juventud, pero esta inquietud del Papa ha sido algo constante: apenas se presenta la oportunidad, les anima a arriesgarse y a dejar entrar a Jesús en su corazón, a ir contracorriente, a soñar sin miedo; a dejar el sofá, la comodidad que puede ofrecer una pantalla o las falsas ilusiones de felicidad; a ponerse los zapatos y ser callejeros de la fe[2].

La juventud siempre porta consigo cosas nuevas. Y, con ello, esperanza

Ya en uno de sus primeros documentos señalaba que los jóvenes nos llaman a despertar y acrecentar la esperanza, porque llevan en sí las nuevas tendencias de la humanidad y nos abren al futuro, de manera que no nos quedemos anclados en la nostalgia de estructuras y costumbres que ya no son cauces de vida en el mundo actual[3]. La juventud siempre porta consigo cosas nuevas. Y, con ello, esperanza. Estas palabras –novedad, esperanza– traen a la mente algunos detalles de las actividades de san Josemaría cuando era un joven sacerdote. No llegaba siquiera a los treinta años, pero ya había recibido una luz de Dios que le impulsaba a hacer el Opus Dei. No tenía nada. Solo un fuego que le quemaba interiormente, que buscaba expandirse en quienes le rodeaban. Y tenía también la convicción de que para ello no le faltaría la ayuda de Dios. Ignem veni mittere in terram (Lc. 12, 49), repetía continuamente durante aquellos años: He venido a traer fuego[4].

 

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El color de la esperanza

Los años treinta eran tiempos difíciles en Madrid. Eran tiempos de persecución religiosa. No era infrecuente el insulto en la calle a los sacerdotes ni los intentos por eliminar cualquier manifestación pública del catolicismo. San Josemaría veía que, entonces, una de sus prioridades era encender la luz de Cristo en gente joven; en personas que pudieran ser el futuro de la Iglesia y también de la institución que Dios le había llamado a fundar. Estaba dando vueltas a cómo organizar un grupo con universitarios, bajo qué nombre reunirse, qué tipo de asociación se podría formar. De manera simbólica, se le venía una imagen a la mente: una cruz verde. Lo explicaba don Álvaro al leer los apuntes de nuestro Padre de aquella época: Cruz, porque se le ocurrió el día de la Santa Cruz, y también porque pensaba en la cruz de San Pedro; y verde, el color de la esperanza, porque la juventud es la esperanza de la Iglesia, de la Obra[5].

Decidió pedir ayuda a Nuestra Señora de la Esperanza

No existía todavía ningún grupo de jóvenes, estaba solo la ilusión de mover a mucha gente para que se dejase encontrar por Jesús, pero san Josemaría ya rezaba por ellos. Y desde el principio decidió pedir ayuda para esta tarea a la Virgen María, bajo una advocación concreta: la de Nuestra Señora de la Esperanza[6].

Transcurrieron cerca de seis meses, hasta que el sábado 21 de enero de 1933 tuvieron una primera reunión, en un asilo en el que san Josemaría habitualmente enseñaba el catecismo y confesaba a niños abandonados. Ese día acudieron solo tres universitarios, pero en ellos nuestro Padre vio el germen de los tantos miles de jóvenes que hoy acuden a los medios de formación cristiana que ofrece el Opus Dei en todo el mundo. Aquel año lectivo, hasta que finalizó en mayo, se reunieron casi todos los miércoles. El grupo creció hasta girar alrededor de nueve asistentes. Su último encuentro fue el 17 de mayo[7]. Ese día –con la idea de que mantuvieran su trato con Dios también durante el verano– san Josemaría regaló, a cada uno, una estampa de Cristo crucificado, apoyado sobre la bola del mundo; el compromiso era que rezaran todos los días lo que el joven sacerdote había dejado escrito al reverso. Lo cuenta él mismo: Al despedir a los de San Rafael, les regalé una estampa del Amor Misericordioso, en la que escribí las siguientes invocaciones que los muchachos se comprometieron a recitar cada día: Santa María, Esperanza nuestra, Asiento de la sabiduría, ruega por nosotros. San Rafael, ruega por nosotros. San Juan, ruega por nosotros[8].

Láminas y caminatas

Transmitir lo esencial de la fe cristiana siempre ha requerido un esfuerzo por comprenderla cada vez mejor

Dos días antes, el 15 de mayo de 1933, un pequeño grupo de niños, a quienes nuestro Padre preparó los meses previos, había recibido la primera Comunión[9]. Nunca, desde sus años de seminarista en Zaragoza, había abandonado la tarea de comunicar la doctrina cristiana a los más pequeños: en barrios pobres, en escuelas, en instituciones religiosas e incluso –como este caso– en casas particulares. Y animaba a todos los jóvenes que conocía –incluso durante tiempos políticamente complicados– a que hicieran lo mismo, ya que transmitir lo esencial de la fe cristiana siempre ha requerido un esfuerzo tanto por comprenderla cada vez mejor, como por conocer a fondo la situación de las otras personas. Por ejemplo, a la casa de los Sevilla González, san Josemaría procuraba llevar láminas que explicasen el sentido de los mandamientos o el origen de los sacramentos, contaba relatos sobre la vida de Jesús, echaba mano de sucesos de su propia vida, etc[10]. No se limitaba a la exposición sistemática de un conjunto de ideas, sino que partía de los intereses y dudas de quienes le escuchaban.

Lo mismo cuentan quienes habían sido sus alumnos en la Academia Cicuéndez durante aquellos primeros años que vivió san Josemaría en Madrid. Allí, para ganar algo de dinero, impartía clases de derecho canónico y de derecho romano durante las tardes. Asistían alrededor de diez personas por curso. Al terminar la jornada, el joven sacerdote se quedaba, a propósito, más tiempo en el aula, lo que daba lugar a que se generasen animadas tertulias con sus alumnos[11]. Cada uno iba exponiendo sus incertidumbres, no solo sobre lo aprendido en clase, sino sobre la vida en general. Algunos recuerdan que, mientras caía la tarde, frecuentemente acompañaban a san Josemaría hasta su casa, en largas caminatas en las que los jóvenes eran quienes escogían el tema de conversación.

 

Texto manuscrito de san Josemaría: "Santa María, esperanza nuestra, asiento de la Sabiduría, ruega por nosotros. San Rafael, ruega por nosotros. San Juan, ruega por nosotros. Mayo de 1933.Texto manuscrito de san Josemaría: "Santa María, esperanza nuestra, asiento de la Sabiduría, ruega por nosotros. San Rafael, ruega por nosotros. San Juan, ruega por nosotros. Mayo de 1933.

¡Esto sí!

El 2 de diciembre de 1931, san Josemaría hace una anotación en sus apuntes personales con referencia a aquellas clases que impartía. Concluye que, aunque tiene que hacerlo por necesidad económica, no se siente satisfecho solo con dar las lecciones. Siente la necesidad de mirar más allá: de ser santo mientras las imparte. Y, sobre todo, siente el impulso de invitar a los demás para que también lo sean. Nuestro padre tenía veintinueve años. Sus alumnos, unos pocos menos. Dice así: Enseñar de todo: desde derecho hasta… ¡álgebra!, porque, si no, no se come… Esto, que ha sido, a veces, la realidad de mi vida: no lo siento yo: no tengo para esto vocación. Ahora: enseñar una, dos… tres ramas del Derecho a jóvenes que quieren aprender, y a quienes se puede encender, de paso, el fuego de Cristo… Esto sí: esto lo siento yo: para esto, tengo vocación[12].

San Josemaría, aquel entonces, tenía solo sueños. Incluso, cuando tenía poco más de veinte años, algunos que veían sus ilusiones grandes le llamaban el soñador[13]. Pero tuvo la fuerza de ponerse a disposición del Señor para llevarlos a cabo. Lo mismo a lo que el papa Francisco invitaba a unos 70 mil jóvenes italianos el pasado mes de agosto. La cita era en el Coliseo Romano, hasta donde habían llegado desde muchas diócesis, dos meses antes del Sínodo sobre los jóvenes. Decía: Este es el trabajo que ustedes deben hacer: transformar los sueños de hoy en la realidad del futuro; para esto deben tener coraje[14]. Terminaba diciendo: Los sueños de los jóvenes son los más importantes de todos. Un joven que no sabe soñar es un joven anestesiado; no podrá entender la fuerza de la vida. Los sueños te despiertan, te llevan más allá, son las estrellas más luminosas, aquellas que indican un camino distinto para la humanidad[15].


[1] Francisco, Vigilia de oración con los jóvenes, 27-VII-2013.

[2] Ex. ap. Evangelii Gaudium, n. 106.

[3] Ibíd., n. 108.

[4] Cfr. Pedro Rodríguez, Camino, edición crítico-histórica, Rialp, p. 900.

[5] Crónica 1985, p. 604.

[6] José Luis González Gullón, DYA: la Academia y Residencia en la historia del Opus Dei, Rialp, p. 68.

[7] SetD (6) 2012, p. 402.

[8] Apuntes íntimos, n.1029, citado en SetD (3) 2009, p. 169.

[9] SetD (3) 2009, p. 310.

[10] Cfr. José Luis González Gullón, DYA: la Academia y Residencia en la historia del Opus Dei, Rialp, p. 81.

[11] Cfr. SetD (3) 2009, p. 328.

[12] Apuntes íntimos, n. 441, 2-XII-1931, en Pedro Rodríguez, Camino, edición crítico-histórica, Rialp, p. 901.

[13] Vázquez de Prada, El fundador del Opus Dei, Rialp, tomo I, p. 134

[14] Francisco, Vigilia de oración con los jóvenes, 11-IX-2018.

[15] Ibíd.

 

«Antes morir que manchar el vivir»: la valentía y serenidad de Guadalupe

En este artículo, Esteban López-Escobar relata, en palabras de Eduardo Ortiz de Landázuri, la actitud de su hermana Guadalupe ante la ejecución de su padre. “Antes morir que manchar el vivir”, se decía en su familia.

Relatos y favores23/11/2018

Opus Dei - «Antes morir que manchar el vivir»: la valentía y serenidad de GuadalupeEl 8 de septiembre de 1936 Guadalupe perdió a su padre.

López-Escobar es catedrático de Opinión Pública y profesor emérito de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Junto al profesor Pedro Lozano Bartolozzi, es el biógrafo de Eduardo Ortiz de Landázuri, hermano de la futura beata (Eduardo Ortiz de Landázuri. El médico amigo. Rialp).

No conocí a Guadalupe Ortiz de Landázuri personalmente: no tuve esa fortuna. Lo que sé de ella se lo debo fundamentalmente a su cuñada, Laurita Busca, a la que visité con frecuencia cuando estaba escribiendo –con mi amigo y colega Pedro Lozano– una biografía de su marido, el doctor Eduardo Ortiz de Landázuri, a quien sí conocí bien. También supe de Guadalupe a través de la copiosa correspondencia de don Eduardo, que estudié cuidadosamente cuando escribí aquel libro.

En la decisión de escribir aquella biografía pesó sobre mí el hecho de que el padre de Eduardo y de Guadalupe y mi tío Esteban habían estado presos en el fuerte de Alfonso XII de Pamplona, excavado en el monte San Cristóbal –prácticamente invisible desde el exterior–, cumpliendo una condena de reclusión a cadena perpetua: los dos formaban parte del grupo de profesores de la Academia de Artillería de Segovia condenados en 1926 por sublevarse contra el General Primo de Rivera. Por fortuna, la reclusión duró pocos meses, porque pronto llegó el indulto que se pedía para todos ellos, casi clamorosamente, en toda la nación.

Una vez más me admira la sutileza con que la Providencia hilvana nuestras vidas: ¿quién podría imaginar que, al cabo de los años, tanto la viuda como los tres hijos de Ortiz de Landázuri morirían precisamente en Pamplona, en la Clínica Universidad de Navarra? ¿Quién podría imaginar entonces que su hija sería beatificada y que su hijo Eduardo tendría abierto un proceso de beatificación?

La última noche de su padre

Al escuchar a Laurita, y al leer las cartas de don Eduardo, me impresionó especialmente el comportamiento de Guadalupe cuando ejecutaron a su padre el 8 de septiembre de 1936, cumpleaños de la Virgen y fiesta de la Virgen de Covadonga: “la Santina”, como la llaman en Asturias, la tierra en la que crecí. Esa fecha es para mí inolvidable, porque también el 8 de septiembre de 1960 me encontré por primera vez con san Josemaría Escrivá de Balaguer.

¿Quién podría imaginar entonces que su hija sería beatificada y que su hijo Eduardo tendría abierto un proceso de beatificación?

Manuel Ortiz de Landázuri García era el tercer jefe de la Escuela de Tiro de Carabanchel, pero tuvo que asumir el mando al llegar al cuartel el 18 de julio de 1936, porque no fueron los jefes más antiguos. Se vio obligado a hacer frente al asalto de las turbas que llegaron para hacerse con las armas. Lo detuvieron y en la Cárcel Modelo fue sometido a juicio popular, condenado a muerte y ejecutado. Cuando lo detuvieron, Eulogia Fernández de Heredia, su mujer, y Guadalupe estaban en Fuenterrabía (Hondarribia). Manolo, el mayor de sus hijos –también artillero– se encontraba en San Fernando. Sólo estaba en Madrid Eduardo, que relató todo el suceso a una conocida periodista que le dio el pésame al morir Guadalupe. La carta es del 12 de septiembre de 1975, y refiere de este modo lo que ocurrió el 7 de septiembre de 1936:

Manolo y Eulogia, los padres de Guadalupe Ortiz de Landázuri.Manolo y Eulogia, los padres de Guadalupe Ortiz de Landázuri.

“Mi madre y Guadalupe bloqueadas, sin poder salir, por los periódicos republicanos de Guipúzcoa sabían lo que pasaba a nuestro padre, por ser noticia política los sublevados; precisamente lograron salir de Fuenterrabía con un tren de rojos que llegó de Barcelona a Madrid procedente de Hendaya Port-Bou, por el sur de Francia, el mismo día 7 de Septiembre, por haber tomado los Nacionales el puente internacional el día 2 ó 3 de Septiembre.

(…)

La llegada el día 7 de Septiembre a Madrid de mi madre y Guadalupe fue emocionante. Era el único de la familia quien las recibió en la Plaza de Santa Bárbara. Los demás, como Manolo, nuestro único hermano, estaba en la otra zona y los hermanos de mi madre, todos militares, habían sido fusilados (Jorge, Asís, Antonio) o estaban en la zona nacional (Paul) o en Londres (Enrique), y mi padre no tenía hermanos.

(…)

Aquella noche del día 7 en Santa Bárbara fue inolvidable. Habíamos terminado de cenar: mi madre, Guadalupe y yo con dos hermanas de la Caridad, Sor Bárbara y Sor Pura –que se habían refugiado en nuestra casa–, comentando cómo habían hecho el tremebundo viaje y con la esperanza de poder ir a saludar a mi padre al día siguiente, en la famosa Cárcel Modelo, al pensar que había sido indultado, cuando apareció algo antes de las once de la noche, tras una llamada recia e insistente en la puerta, el famoso anarquista Manuel Muñoz, que había tenido actuaciones en atracos anteriores a la revolución, rodeado de sus “muchachos”.

(…)

Entré en el comedor para transmitir a mi madre y a Guadalupe tan angustiosa noticia. Guadalupe no se perturbó y cogiendo a mi madre, la dijo: Vamos los tres. En efecto, así se hizo y en el coche de los milicianos pintado con calaveras y letreros altisonantes, como era habitual en los coches de la FAI, recorrimos Madrid desde la Plaza de Santa Bárbara a la Cárcel Modelo, rezando in mente, mientras en la absoluta oscuridad de la noche se oían los cañonazos y el silbido de obuses del ejército Nacional que desde la Ciudad Universitaria bombardeaban Madrid. Esta noche como saben los fascistas (que) hay hule –se referían al fusilamiento de mi padre– habrá más jaleo.

Manuel Ortiz de Landázuri que, poco después, se enfrentaría al pelotón de ejecución, le pidió el rosario a su hija Guadalupe

Por fin llegamos tras muchos controles y cerrojos que se abrían a una habitación que como a modo de pequeño despacho sirvió para la entrevista de mi madre, Guadalupe y yo con mi padre. Nos dijeron le iban a llamar y poco después llegaba mi padre, al que acababan de darle la noticia. Estaba sereno, con la firmeza del que cumple un deber. Con él estuvimos hasta algo más de las cinco de la mañana para que fuera fusilado. Al volver a Santa Bárbara empezaba a clarear.

Mucho se podría contar de aquella noche en cuyas cinco horas estuvimos reunidos con mis padres Guadalupe y yo: de la entereza de mi padre no aceptando un indulto que le colocaba frente a sus compañeros del cuerpo de Artillería y del valor de Guadalupe que no se inmutó dando fuerzas con su serenidad a mi madre y desde luego a mí”.

Manuel Ortiz de Landázuri que, poco después, se enfrentaría al pelotón de ejecución, le pidió el rosario a su hija Guadalupe.

A la vanguardia

El lema familiar que campeaba en el solar de los Landázuri en la villa alavesa de Gobeo era “Antes morir que manchar el vivir”. Guadalupe llevó ese lema hasta el extremo al vivir santamente su vida. En el entorno en el que discurre la mía suelo escuchar con frecuencia que las mujeres en el Opus Dei “van siempre por delante”. De los varones. Guadalupe confirma la regla: va a ser la primera fiel laica de la Obra beatificada; tan sólo le han precedido el fundador del Opus Dei, san Josemaría, y su sucesor, don Álvaro del Portillo.

Guadalupe, una de las primeras mujeres del Opus Dei, conoció a don Josemaría Escrivá de Balaguer el 25 de enero de 1944 y, tras asistir a unos días de retiro espiritual, pidió la admisión en la Obra el 19 de marzo. Poco tiempo después, el 18 de mayo, se trasladó a vivir al centro que tenían las mujeres en la calle de Jorge Manrique, autor de las famosas “Coplas” a la muerte de su padre. El 14 de febrero del año anterior, san Josemaría vio la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz en ese centro y, al terminar de celebrar la Misa, dibujó el sello de la Obra: una cruz en medio del mundo, en medio de todas las encrucijadas de los seres humanos. Me encanta que la anunciada beatificación de Guadalupe se haga un 18 de mayo, 75 años después de que se trasladara a vivir a esa casa.

 

JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

Jn 18, 33b.38

SOY REY

Siempre el título de Rey, que solamente al final de su vida y en contexto de Pasión, Jesús acepta y reivindica, es explicado con su propia vida humilde.

Jesús en la Navidad como Niño es adorado como Dios y como Rey de los judíos…de la humanidad.

Él es el Rey de Reyes, pero siempre hay que afirmar  que no es Rey, ni su reino es al estilo de los reyes y de los reinos del mundo. Es otra realidad, otro estilo esencialmente distinto de reinar.

Su ser Rey y su Reino no se impone, se propone.

Su Corazón de Rey, “manso y humilde” nos dice con las Bienaventuranzas… es el reflejo de su Corazón que en la traducción de la Biblia que Schökel ha traducido poéticamente ”Bienaventurados los pobres porque tienen a Dios por Rey”. Precioso y exacto.

Es rey porque desea reinar en el corazón que se le deja, que es el corazón de los pobres, de aquellos que se abren a la misericordia del Señor.

Mi reino no es al estilo de este mundo, pues soy Rey y mi cetro es la cruz, la Eucaristía, la Iglesia.

Todos “signos pobres” desde donde quiere reinar para que los hombres conozcan al Amor de los amores.

Jesús quiere reinar sólo para hacernos inmensamente felices.

Porque los que más se benefician de la humanidad son los más necesitados, pobres y sufrientes, cuando nosotros somos capaces de vivir el Amor a cada persona que Dios nos pone en el camino.

Los más beneficiados son los pobres cuando ponemos a Jesús Rey como centro de la humanidad.

La fiesta de la Realeza de Cristo desde donde los Papas una y otra vez han consagrado al Corazón de Jesús el género humano, toda la humanidad  para construir  “la civilización del amor”.

Mucho mejor le iría a la humanidad, si entre todos fuéramos capaces de vivir el Reino de Dios que tiene las Bienaventuranzas como leyes, el amor como objetivo y la meta el servicio a la Redención;

comenzando por los únicos que se abren a su Amor, que son los pobres.

+Francisco Cerro Chaves. Obispo de Coria-Cáceres

 

Sabemos que vamos a morir...

 

Maravilloso don el de la Fe, por él creemos en la vida eterna y en la resurrección de los muertos.

Por: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net

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Sabemos que vamos a morir pero no queremos detenernos a pensar en ello. Es una idea latente en nuestro interior pero vivimos como si ese momento nunca nos fuera a alcanzar.

"Después de que se ha hecho lo posible para sostener en lo alto al antorcha de la vida, llegada la hora y cuando "ella" está ya a la puerta, es una locura oponerse al desenlace inevitable. En ese trance, la sabiduría aconseja colgar la espada, soltar los remos, dejarse llevar", esto nos lo dice el P Ignacio Larrañaga y añade:-" El hombre ha de hacerse amigo de la idea de tener que acabar. Serenamente, sabiamente, humildemente debe aceptar acabarse: soltar las adherencias, que como gruesas maromas lo amarraban a la orilla y... dejarse llevar mar adentro".

El pensamiento que después de que yo acabe otros comenzarán, así como muchos tuvieron que irse para que yo comenzara, nos va llenando el espíritu de una sublime paz con la certeza de que todo está bien.

Esta forma de ver las cosas nos ayuda para esforzarnos a vivir de tal manera que cuando nos llegue "la hora" podamos decir:"deber cumplido". Deber cumplido no quiere decir: todo lo hice bien, en todo sobresalí, en todo fui el primero...etcétera, etcétera. El deber cumplido es haber puesto todas las ganas en hacer lo que se nos pedía que hiciésemos según nuestro estado y forma de vida, el haber cumplido, jornada tras jornada, en la cadena de nuestros días con honestidad, con rectitud, con nobleza de corazón.

Morir dignamente, dejar este mundo serenamente, sin rebelión, aceptando. Esto en cuanto a la muerte física se refiere, porque si hay Fe, sabemos que morir es como un desdoblamiento de nuestro verdadero yo, como un renacer de nuevo, dejando nuestra envoltura corporal para que ya libre de ella, nuestro espíritu regrese a la vida eterna, al regazo del Padre sin perder su propia identidad.

Maravilloso DON el de la Fe, por él creemos en la vida eterna y en la resurrección de los muertos, porque Cristo nos dio las primicias con su propia Resurrección y nos espera en el Cielo.

Fue el mes de noviembre el que nos hizo tener esta pequeña reflexión sobre la muerte y al tenerla nos consuela el pensamiento de jamás dejaremos de existir , pues Dios nos otorgó el DON de un alma inmortal y esta es la victoria del hombre sobre la muerte.

 

Día Internacional del Hombre, ¿para qué?

 

 

https://blog.iese.edu/nuriachinchilla/files/2018/11/Día-internacional-del-hombre-300x289.jpgHay una crisis de la masculinidad porque se culpa a los hombres por el mero hecho de serlo“. Así se expresa Jordan B. Peterson, psicólogo clínico canadiense, autor del best seller Doce reglas para la vida, de gran éxito entre los millennials, especialmente entre los hombres. Y sigue explicando de dónde viene, en su opinión, esa culpabilización del hombre:

La izquierda posmoderna y sus guerreras feministas han logrado imponer la idea de que la jerarquía es una construcción social del malvado y corrupto patriarcado occidental. Sepultan la biología bajo su ideología. Niegan la naturaleza para culpar al varón. Es absurdo. Sus ideas no tienen base fáctica alguna. La Biología evolutiva y la Neurociencia demuestran que las jerarquías son increíblemente antiguas. Más que los árboles.” Podéis leer más en esta estupenda entrevista  en El Mundo.

El Día Internacional del Hombre, que acabamos de celebrar esta semana (19 de noviembre) está pensado para celebrar los valores positivos que los hombres brindan al mundo, sus familias y sus comunidades. La idea es fomentar el liderazgo a través del ejemplo, con trayectorias masculinas que sean inspiradoras para niños, adolescentes y jóvenes adultos. No se trata de contraatacar el movimiento #MeToo, ni otras iniciativas surgidas en los últimos meses para luchar contra el acoso a la mujer. Se trata de re-situar las cosas. Porque es cierto que las mujeres han tenido históricamente muchas más dificultades: este mismo 19 de noviembre hemos recordado los 85 años de la primera vez que votaron las mujeres.

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Es cierto que hay mucha injusticia en la valoración negativa que se está haciendo actualmente del hombre. Un ejemplo que acaba de llegarme, y del que ya hemos hablado otras veces (ver aquí), es el de las denuncias falsas contra hombres (aprovechando la sensibilización pro-mujer que hay en la sociedad), así como el sufrimiento de padres que se ven privados de sus hijos.

Lo que me parece más importante, y por eso quiero recordarlo una vez más, es que hombres y mujeres somos complementarios y nos necesitamos mutuamente para enfocar mejor los problemas y construir un mundo mejor. De la interacción entre nosotros surgen sinergias muy beneficiosas para todos. ¡Celebremos las diferencias!

Aprovecho la ocasión para felicitar hoy Thanksgiving Day a todos mis amigos, colegas y alumnos americanos.

 

 

Por qué ningún partido político actual responde a la concepción cristiana en España

E-Cristianas reflexiona en torno a las tres razones por las que las formaciones políticas se han desviado del bien común y no construyen concordia

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20 noviembre, 2018ForumLibertas.comPolítica

E-Cristians ha hecho pública una declaración que responde a la pregunta de si ¿los partidos políticos actuales responden a la concepción cristiana? Un texto para la reflexión, que responde contundentemente “no” a la pregunta. Según la asociación, que preside Josep Miró i Ardèvol, existen tres razones por las que los partidos no responden a una concepción cristiana de la política: “porque su práctica no persigue en primer término el bien común sino el interés partidista, porque no son constructores de concordia que constituye una condición necesaria para que la democracia funcione, sino que buscan ante todo el descrédito de los adversarios. También porque asumen o promueven fines que son objetivamente contrarios a la concepción cristiana“.

El documento afirma que la identidad católica “resulta muchas veces difuminada”, y el sentido de pertenencia a la Iglesia “sujeto a semejantes criterios que los que rigen en la secularidad desvinculada para identificar el bien”. “A mí me gusta o no me gusta”, “me favorece o perjudica”, son los conceptos en los que, según denuncia la asociación, “están ausentes la razón objetiva, el amor de donación, la caritas, y con él, el deber y el compromiso”.

“En este contexto -prosigue- el voto católico más que responder a la libertad de conciencia política del votante responde a una falta de coherencia y compromiso con su propia fe, más que responder al pluralismo responde a la diáspora, como ya advertía Juan Pablo II”.

PSOE, Podemos, PP, Ciudadanos, VOX, PDeCAT y ERC

E-Cristians desgrana los partidos políticos relevantes de cara unas hipotéticas elecciones. En ese sentido considera que, por ejemplo, “la presunción de justicia social por parte del PSOE fue durante mucho tiempo la justificación de su preferencia para muchos católicos, hoy ya menos evidente”. Del mismo modo “algunos grupos pueden ver en la preocupación por los más débiles y los inmigrantes de Podemos, un rasgo profundamente cristiano“.  Sin embargo, “ambos partidos, tienen una agenda política de confrontación con la Iglesia, y con principios decisivos de la concepción cristiana sobre la vida humana, su naturaleza, su antropología, y su dimensión relacional fundamental como es el matrimonio y la filiación, el derecho de los padres a la educación, la no injerencia ideológica del estado, exclusión del hecho religioso del espacio público fruto de un laicismo concebido no como neutralidad del estado, sino como ideología de la misma que promueve la increencia”.

Sobre el PP se afirma que tras abandonar las referencias cristianas en su etapa de gobierno, a pesar de ser el partido mayoritario entre los católicos, “puede recuperar algunas reivindicaciones desde la oposición”. Sus rasgos políticos más relevantes en relación con los católicos “pueden encontrarse en la confianza de que no cambiara las reglas de juego del estado aconfesional que establece la Constitución y la obligación de colaborar con la Iglesia, que la misma especifica, así como el derecho de los padres a la educación, que configura la base de la escuela concertada”. Aunque, según la declaración también ha sido el partido que “mantuvo intocada toda la legislación Zapatero, y ha dejado que continúe escandalosamente congelado en el Tribunal Constitucional, el recurso contra la ley del aborto que el mismo PP presentó”. El PP, por lo tanto “tiende a ser “católico” en la oposición y “liberal” en el gobierno”.

“De Ciudadanos es difícil destacar ningún rasgo que se alinee con la doctrina cristiana, sus posicionamientos en los campos clave tienden a clonar los del PSOE sólo que más amortiguados en su gesticulación”, afirma.

Sobre el nuevo partido emergente, VOX, el comunicado destaca que ciertamente “defiende la familia y la libertad de educación”, aunque “este punto no marca una diferencia radical con el PP. La diferencia clara y rotunda se da en otros dos aspectos ciertamente importantes: la defensa de la vida, muy aburrida en el PP y la oposición a la perspectiva de género, que les confiere un carácter único en el panorama español”. De todas maneras, según e-Cristians, VOX “plantea unos grandes objetivos frontalmente contrarios a la doctrina social de la Iglesia”: su oposición a la Unión Europea los alinea con las posiciones contrarias a la unidad portadora de la paz europea. “Hay un suicidio europeo que es el demográfico, pero hay otro que sería el desmantelamiento de la Unión y la recuperación de los estados nacionales de tan desastroso recuerdo, también para la Iglesia”.

Por su parte, ERC “habría mantenido habitualmente una agenda abiertamente contraria a la agenda católica. La legislación que se ha producido con su apoyo o por iniciativa suya, lo constata”: los actuales proyectos del consejero de enseñanza sobre la clase de religión y el concierto de las escuelas diferenciadas son exactamente iguales a los que formula el gobierno del PSOE. El PDeCAT, por su parte, “en su evolución desde la original Convergencia, ha ido asumiendo cada vez más la agenda de la perspectiva de género desde una ontología de partido liberal”.

E-Cristians concluye que en la política catalana y española “de momento no se percibe ningún líder político de primera línea que sea capaz de manifestarse como lo hizo Angela Merkel en sus recientes declaraciones en la Universidad de Berna, donde afirmó que la única manera de recuperar la paz y la estabilidad es volver a Dios, a la Biblia, a la religión”.

 

 

IX Simposio de S. Josemaría, en Jaén

Daniel Tirapu

Simposio San Josemaria en Jaén.

Verlo para creer. 180 jóvenes preguntando  por su vocación cristiana. Una monja muy joven que gracias al Opus Dei descubrió que lo suyo era ser monja; nos aclaró que no nació monja; una influencer de la moda, un youtuber, un novillero; Mariano Fazio, vicario general del Opus Dei insistiendo en ser amables, en contarnos cosas del Papa, en pedir coherencia.

Luis Foix periodista, una madre de ocho hijos, dos luteranos conversos, el profesor  Pin, Antonio Tormo; más quinientos medianos  y mayores. La alegría y la paz de ser cristianos de a pie en tiempos muy confusos, de individualismo, hedonismo, relativismo, emergencias sociales. Constaté que treinta generaciones de estudiantes te reconocen, te saludan, que sembraste algo que dio fruto.

En fin anímense a disfrutarlo y a organizar cosas así; Este congreso se celebra cada dos años, y cada dos años se puede exultar, comer, beber, abrazarse y dar gracias a Dios.

 

 

El cerebro enamorado

Lucía Legorreta

El enamoramiento no está en el corazón, está en el cerebro.


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Esa suerte de amor convive en los circuitos cerebrales con estados de obsesión, manías, embriaguez, sed y hambre. No es una emoción, pero intensifica o disminuye otras emociones.

Los circuitos del enamoramiento son primariamente un sistema de motivación que es diferente en el área cerebral del impulso sexual, pero tiene superposiciones con la misma.

Esta actividad cerebral febril funciona sobre hormonas y sustancias neuroquímicas tales como la dopamina, el estrógeno, la oxitocina y la testosterona.

Los circuitos cerebrales que se activen cuando estamos enamorados igualan a los del drogadicto que ansía desesperadamente la siguiente dosis.

Vamos a explicarlo en forma sencilla, aparecen dos vías: una estimulante que concentra nuestra atención y nuestros sentimientos en esa persona produciendo por un lado sensación de intenso placer y a la vez de relajación; y otra inhibitoria, descartando todas las características negativas, impidiendo apreciar los errores e incapacitando al observador para emitir juicios sobre la persona de la que está embelesado.

La corteza prefrontal es la más racional del cerebro, la que nos hace pensar, razonar, valorar pros, contras y alternativas, hacer al fin y al cabo juicios.
Si observar o pensar en la persona amada hace que esta región cerebral se apague, es comprensible que exista tendencia a obviar sus fallos.

No concebimos que nuestro amado pueda tener malas intenciones ni observamos en él defectos.

Al visualizar a la persona amada, se estimula el sistema límbico y se produce una liberación de dopamina, la sustancia del amor, del placer, del disfrute… y de la adicción.

Se asocia con la motivación y las conductas orientadas a alcanzar un fin, por lo que buscamos las cosas que tenemos en común, pudiendo hacer que cambiemos hábitos como nuestra manera de vestir o nuestros gustos personales con tal de agradar. Si surgen obstáculos en la relación, los sentimientos se intensifican: el llamado efecto Romeo y Julieta, ante la adversidad aumenta la producción de dopamina.

La noradrenalina también se incrementa y ayuda a focalizar la atención, recordaremos detalles minúsculos del ser amado y del tiempo que hemos pasado juntos.

La disminución de serotonina conlleva una tendencia al pensamiento obsesivo. No podemos dejar de pensar en él o ella, analizamos todo lo que hace, lo que dice, lo que piensa. Cualquier pequeña muestra de desatención puede desencadenar una cascada de inseguridades y temor a la pérdida.

El enamoramiento produce un estado de excitación cerebral tan intenso que impide desarrollar cualquier otra actividad, por eso se ha de terminar. No se podría vivir en un estado de enamoramiento constante, el cuerpo no lo soportaría y nuestra responsabilidad social tampoco. Por eso, necesitamos el amor.

¿Cuándo dura el cerebro enamorado? Los estudios sobre el amor apasionado muestran que dura de seis a ocho meses, y he algunos llegan a afirmar que hasta dos años.

Mi consejo personal: una pareja no debe casarse cuando están enamorados, dejen pasar por lo menos año o año y medio de que se conocieron para tomar esta decisión tan importante en la vida.

 

 

El origen de la derecha y la izquierda

Juan Arton Abascal

De izquierda, de centro o de derecha ¿de dónde somos?


izquierda derecha


“La tradición no es la adoración de cenizas, si no la preservación de las llamas”.
Gustav Mahler

Los orígenes históricos de la derecha se remiten a un evento que insospechadamente influyó para dar paso a las expresiones “derecha” “centro” e “izquierda” política. Todo gracias a una elección en Versalles para otorgar o remover el derecho a veto del rey de Francia: a la izquierda se colocaron los constitucionalistas; al centro, los indecisos y a la derecha, los absolutistas monárquicos.

Esta reducción no bastaría para poder definir lo que es la izquierda o la derecha, pues sólo es lo que dio origen a la expresión, sin embargo fue un evento que marcó para siempre las tendencias de cada espectro político.

Es así que los derechistas serían vistos por la izquierda como retrogradas, monarquistas, conservadores, autoritarios y centralistas, entre otros adjetivos y connotaciones. A la izquierda le serían asignados por regla general a sus opuestos polares, los términos federalistas, liberales, constitucionalistas, etc.

Por el avance natural de la sociedad y las tendencias políticas, los espectros se han movido de un lado al otro, de manera que si uno revisara las propuestas de gobernantes de derecha, estaría viendo las propuestas de un gobernante en extremo liberal del siglo XIX, que sin embargo, es visto como conservador y retrograda por liberales de la actualidad.

Por tanto, la derecha se ha asociado a la idea de un férreo opositor a los cambios que la izquierda pretende imponer, cambios que se volvieron progresivamente más relevantes hasta alcanzar su clímax histórico en el siglo XX.

Pronto los ultra izquierdistas se alinearon con las ideas marxistas, y los ultra derechistas se alinearon con el fascismo, dejando una mancha sin posibilidad de borrador en ambos movimientos.

Pero la visión histórica de la mayoría de las posiciones políticas se diluyó con el tiempo, tanto las derechas, izquierdas y centros, empezaron a poner al dinero como centro de la dignidad humana, y no a la dignidad humana como centro de todo lo demás.

Observe esto: la izquierda afirma que al ser todos esencialmente iguales debemos tener el mismo a nivel económico y material, como aceptado que lo físico es inherente a lo esencial, como admitiendo que un humano vale sólo por lo que tiene.

Y luego las derechas anarco capitalistas, que admiten exactamente lo mismo pero desde un punto de vista salvaje, en el que todos deben estar en una jungla de asfalto mordiéndose mutuamente los cuellos hasta que emerja un vencedor, un vencedor más digno que los demás por ser más fuerte, por supuesto su recompensa se reflejará también en lo económico.

Estos errores se reflejan luego en las propuestas y activismos del siglo XXI, en que las personas están más ocupadas en “lo que son” en vez de “quienes son”, con identidades fracturadas, desde el género, las etnias y los grupos sociales, todo parece convulso y deshecho.

Desde las identidades de los individuos, hasta las identidades de los movimientos políticos, que no son más que un reflejo de las primeras.

Hay ideólogos que afirman que la dicotomía derecha o izquierda ha dejado de existir, pero las botas marchando en Europa me gritan que la derecha sigue más viva que nunca. Y las bandanas y cocteles molotov acusan que la izquierda no se queda atrás.

La confrontación es real, y quien se niegue a admitirlo, sólo será tomado por sorpresa en el fuego cruzado de un conflicto que escala cada día más a nivel global; y ésta no será una guerra que se pelee como las anteriores, es una guerra que ya comenzó, desde los rincones más oscuros de internet y de las calles emergerá hasta volverse visible para todos.

A todos nos tienen hartos los pragmatismos políticos que devienen en populismo y mentiras de campaña, dictadores silenciosos, falsos mesías, traiciones y ausencia de ideales o dirección, y solo es cuestión de quién es capaz de agitar el nido de avispas para que los primero golpes y balazos comiencen a lanzarse.

Los más paranoicos ya se preparan para una guerra civil en Estados Unidos, los menos optimistas se preparan para el colapso total de la Unión Europea, y los simplemente apocalípticos se preparan para una guerra de escala global.

Venga en la forma que venga, la derecha y la izquierda se confrontarán una vez más, y como una profecía del Ragnarok, vendrá y agitará las tierras y los mares, nos guste o no.

Comenzará en las Cortes y en las leyes, avanzará a las redes sociales, continuará hasta carcomer las calles y terminará por destruir naciones, y sólo el mejor preparado sobrevivirá, sólo aquel que pueda ver más adelante que el oponente se podrá imponer.

Como un tema aparte, debemos entender el origen de nuestras orientaciones políticas actuales y sus motivaciones.

La generación de los boomers quiso crear un paraíso en la tierra sin tener herramientas, luego de salir de la guerra, la demanda y oferta de los mercados se inclinó en su favor como generación, y con una filosofía postguerra, amasaron fortunas, compraron tierras, siguen sin retirarse de sus empleos hasta la fecha y aseguraron patrimonios que sostienen hasta la fecha.

Inflaron los precios de los mercados generando escases en los inmuebles, en los trabajos y otros bienes y servicios, desesperaron a las nuevas generaciones, ahogándolas en una demanda in crescendo y una oferta que se ahoga cada vez más, y cuando el mercado llegue a su límite, será tarea de las ideologías determinar la administración de todos esos bienes.

No sólo nos ahogaron, nos culparon y señalaron a los milénials con el dedo, culpándonos por fenómenos que ellos mismos causaron en sus formas de vida individualistas y paranoicas, solo somos la cosecha de la peor siembra de la historia.

Y esta hierba mala está desesperada por sobrevivir; benditos sean los que mueran antes del gran cataclismo.

 

 

¡25 de noviembre = día internacional contra las violencias hechas a las mujeres!

 

Con respecto a las mujeres: ¡el planteamiento GPS y Women Global Harmony Asociación” (WGHA), los conciernen especialmente! ¡Es urgente actuar para poner fin a las violencias de las cuales son víctimas!

Incluso en un país occidental dicho civilizado como Francia, según un informe ministerial: 600.0000 mujeres son víctimas de violencias sexuales cada año, y según los períodos = todos los 2 ó 3 días, una mujer meurt bajo los golpes de su marido o camarada en Rusia según Amnesty, sería peor, una mujer pegada sucumbiría cada 63 minutos.

En Sudáfrica, se violaría a una mujer cada 23 segundos, en Etiopía o se saca cortando a una nina regularmente. En Corea del Norte según el testimonio de 54 mujeres informado por una ONG la violación se institucionalizaría en algunos sectores de la policía, en empresas, municipios ..............

¡Ningún continente se ahorra por las violencias hechas a las mujeres, esto, aunque el peor existe entre lo inaceptable!

Según la información transmitida por Amnistía Internacional: la carta de marzo de 2018: un 70% de mujeres en el mundo ya fueron víctimas de violencias físicas y o sexuales, 200 millones de muchachas y mujeres sufrieron mutilaciones genitales, 3 millones de ninas corren el riesgo sacarse cortando cada año, y 32 millones de muchachas no van siempre a la escuela primaria.

En el mundo, se casa a millares de muchachas de fuerza por sus padres, frecuentemente antes de 18 años e incluso a veces desde la edad de 11 años. Esto mientras que su socio quien se les impone se pueden tener 20 ó 30 años más que ellas y a veces bien más aún.

¡Esta práctica se extendería en el África el occidental!La consecuencia dramática de estos matrimonios es el embarazo que sigue y el parto es la segunda causa de muerte de jóvenes mujeres viejas de 15 a 19 años.

Por fin, estos matrimonios forzados prematuros constituyen un impedimento a su escolaridad ya que o no pueden volverse, o deben dejar la escuela una vez novias y recintos. Sí y desgraciadamente tales situaciones existen aún, esto, mientras que entramos en los III e milenarios.

En 2018 aún, existe situaciones como la de Asia BIBI en Pakistán acusado de blasfemia;El asunto se remonta a 2009. en la época esta madre de familia cristiana dio a beber a mujeres musulmanes que trabajaban en sus lados en un campo. Se acusó ha manchado un pozo musulmán. Desde, los ultras-religioso reclaman su muerte y esto, a pesar del veredicto del tribunal supremo cancelando la condena a muerte.

¡S' agissant des mutilaciones genitales otro hecho de que se practiquen para controlar de manera indigna la sexualidad de las muchachas Amnesty International los asimilan a una forma de tortura! Según la carta de Amnesty Francia de marzo de 2018, aunque en regresión, esta práctica se referiría aún a 6000 mujeres y a ninas cada año principalmente en África y en algunos países asiáticos.

También, esta práctica puede existir en comunidades immigradas en países europeo.

¡Se conoce que a pesar de las mejoras en nuestros países europeo las denuncias presentadas al lado de las comisarías de policía siempre no se dan por prioritarios, o la justicia no da curso!

Medios considerables deben concederse a la policía y la justicia para tratar este fenómeno avergonzado hoy día y los funcionarios de policía y la justicia deberían seguir una formación que asocia:protagonistas económicos y las ciudades, economistas, médicos, psicólogos, sociólogos y filósofos. Y ello, con el fin de tratar todas las dimensiones del tema.

Ya, puedo indicar que la Sra. Phumzile MLAMBO-NGCUKA, Directora ejecutiva de la ONU mujeres (organización que lucha por la igualdad de los sexos), hizo esta declaración en el Consejo de Seguridad de la ONU en octubre de 2017: ” El programa sobre las mujeres, la paz y la seguridad tiene un impacto cada vez más importante en la elaboración de las políticas mundiales. Ha en adelante un pilar inevitable en la gestión de los asuntos mundiales. ” Y en otro momento en su intervención indica: ”

Así pues, la participación de las mujeres en la Resolución de los conflictos y en la consolidación de la paz aumentó desde la adopción de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad en 2000, y el Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares destaca, en adelante explícitamente, la importancia de la implicación de las mujeres en cuanto a desarme, y a refundición de las políticas de seguridad nacional…. ”

Otros documentos son interesantes:Así pues, la conferencia de las partes al convenio-marco de las Naciones Unidas sobre los cambios climáticos (COP23), que se fue a Alemania en noviembre de 2017, adoptó un plan de acción para la igualdad de los sexos.

Por fin, el budista y ensayista japoneses Daisaku IKEDA, quien desde 1983, dirección cada año sus propuestas para la paz al Secretario General de la ONU, en su propuesta 2018, dirigida al Secretario General de la ONU, propone: ” La instauración de una década internacional de la emancipación de las mujeres para promover esta corriente de transformación, para que se afiance en todas las esferas de la sociedad. Esta década podría extenderse de 2020 (fecha del 20.o aniversario de la adopción de la Resolución 1325) a 2030, año del resultado de las realizaciones de los objetivos de desarrollo sostenible ................”

Para esta contribución, no voy a decir de nuevo lo que expresé en el día internacional para los derechos fundamentales de la mujer el 8 de marzo, y no pueden abordarle los derechos humanos y el día del 10 de diciembre, ni la para la paz el 21 de septiembre, hay la realidad femenina que se refiere una de los dos componentes d a la humanidad de sexo femenino.

Este día, renuevo simplemente la propuesta que presento desde años que quizá una contribución al reconocimiento de su informe a la humanidad:Ciertamente esta contribución es menor en los países donde sus derechos se ridiculizan completamente, pero precisamente sería un índice de desarrollo posible:sugiero que en los países occidentales desarrollados la contribución de las mujeres en el Producto interior bruto se indique, del mismo modo, en los puestos importantes de la contabilidad nacional.

La UNESCO, debe disponer de los fondos adaptados para que en los objetivos del desarrollo sostenible el programa de educación de las muchachas se conviertan en una prioridad. La Asamblea general de las Naciones Unidas debería discutir y un programa anual de reducción de las violencias debería ser operatorio sobre cada continente y revisarse cada 3 años.

En mi contribución el 21 de septiembre, abordé los riesgos para la paz causados por el desajuste climático en distintas regiones. Los éxodos masivos, anárquicos de población son factores de desordenes sociales, económicos y políticos. Abordo este día un poco más detenidamente la situación de los ancianos relativamente a la problemática de los derechos humanos. A este respecto, los Estados reciben informes, votan a veces Resoluciones, pero en actos, no dudan en contradecir lo que votan o reciben de la ONU.

Ejemplo:¡Francia aumentó el CSG (contribución social generalizada del +1,7% para los pensionistas que percibían una pensión de más de 1200 euros = pues lejos ser fácil! ¡Es mi caso! Ahora bien, he contribuido 45 años a la seguridad social de 14 a 59 ans.je trabajaba 48H por semana, incluido 54H en el traslado del economato en el seno del cual trabajaba en otro barrio. Acepté, en junio de 1964 ganar 450 francos mensuales en vez de 800 y esto mientras que por añadidura, sólo tenía que cruzar la calle para volverme en el almacén en el seno del cual podían reclutarme como vendedor en quincallería. Ahora bien, para 450 francos, acepté aumentarme pronto para tomar el tren y volverme de Villefranche sobre Saone a la estación de Lyon Perrache. Acepté este modesto salario y este cansancio, esto, ya que la empresa pública que lo reclutó me garantiza el empleo hasta mi jubilación, de los beneficios sociales, y una posibilidad de promoción interna por formación y o postulación a otro puesto.

¡Distaba mucho de ser un afortunado, se trataba de una elección! En su contribución para la paz dirigida el 26 de enero de 2018, al Secretario General de la ONU, el Sr. IKEDA, precisa el acta hecha por la Institución internacional, extraída: “según las Naciones Unidas, más de 900 millones de ancianos de sesenta años y viven más hoy en el mundo, y esta cifra podría atteindre1,4 mil millones desde ahora hasta 2030 .de numerosos Gobiernos, en particular, los de los países desarrollados, luchan para responder a los cambios brusco de estructuras sociales causados por las tasas de natalidad en rápida decadencia y por el envejecimiento demográfico ..... las mujeres muy se son referidas por esta acta.

Añado:GC: En Francia la crisis en los hospitales (EPHAD), y demás, traduce este malestar:falta de personal y medios financieros para adaptar las estructuras a las necesidades y asumir dignamente los ancianos.

Se me examinó prosigo el análisis de las Naciones Unidas .....” uno de este lo que está en juego en la octava sesión del Grupo de Trabajo a composición limitada sobre el envejecimiento en julio de 2017. Se destacó, que el disfrute del conjunto de los derechos humanos disminuye con la edad, a pesar del compromiso asumido en la declaración universal de los derechos humanos que afirma que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derechos. Ahora bien el lo más frecuentemente posible la esperanza de vida de las mujeres es más elevada que la de los hombres pero los establecimientos especializados que los reciben son muy costosos y desbordan a menudo su modesta pensión y sus niños deben proporcionar.  Si no, todos los establecimientos no les garantizan condiciones suficientes de comodidad y toma en carga.

Eso se explica por las imágenes negativas asociadas a los ancianos, percibidas como menos productivos, y considerado como un peso para la economía, menos útiles a la sociedad, y para las generaciones más jóvenes.

Como lo destacaron la segunda asamblea mundial sobre el envejecimiento en 2002, y más tarde, el Grupo de Trabajo a composición, no limitada sobre el envejecimiento (En 2017), la protección de los derechos humanos de los ancianos forma parte integrante de la creación de una cultura de los derechos humanos, donde se respetará a la toda la gente, cualquiera que sea su edad, y donde ninguna forma de discriminación se tolerará…. ”

¿Y bien en 2018 en Francia, y en muchos lugares en el mundo, distamos mucho de responder a esta exigencia? Cada vez más numerosas a la llamada de personalidades artísticas que los medios de comunicación de las mujeres contratadas requieren a movilizaciones ciudadanas:¡peticiones, delegaciones manifestaciones como aún este 24 de noviembre! Las sanciones como las violaciones, agresiones, amenazas abuso de poder deben sancionarse sin política de espera, indulgencia o retraso.

Cuando vendrá el día: ¡dónde el respeto de los 2 componentes de la humanidad = de sexo femenino y masculino será realidad! El poeta filosofa que soy escribí un día “la mujer soy el para el cual ser hombre su futuro: es un reto sin final. ”

Mientras que nuestro milenio contratado impone nuevas exigencias sobre la manera de vivir en sociedad entre grupos sociales en simbiosis con la naturaleza y entre civilizaciones, privarse o alterar la contribución de la una de los 2 componentes de la humanidad de sexo femenino es una vergüenza y un crimen para la humanidad.

Somos capaces de inventar nuevas tecnologías, la ciencia avanza a grandes pasos, la inteligencia artificial en sus aplicaciones va a modificar nuestros ritmos de existencia y nuestras prácticas sociales informadas y sin embargo:no respetamos la pertenencia al sexo femenino.

Indico también, lo que corresponde a mi situación de escritor y cantante miembro de asociaciones internacionales, (ciertamente benévolamente), quien un pensionista o pensionista, que por elección y en salud considerada suficiente para hacerlo debería poder trabajar por ejemplo en el tutorat para transmitir conocimientos a la nueva generación. Y ello, si el estado del mercado laboral lo permite, y esto, sin competencia o presentada como tal con el fin de dividir las generaciones.

Por fin, tratándose del respeto de los derechos fundamentales de la mujer, renuevo mis reflexiones “para una revisión del pensamiento filosófico demasiado mucho tiempo misógino” que los profesores de la ONU, publicaron el año pasado.

Dear Guy Crequie,

Thank you for your email.

¿Could I republish your artículos AT www.monthly.groundreportindia.org? Please permit me to reproduce your article published at,

http://iaewp2u.blogspot.com.au/2017/02/international-day-of-march-8th-for.html

http://www.books.groundreportindia.org/socialwayfarer/

[gha-peace] Re: ¡San Valentín ciertamente pero para una revisión del pensamiento filosófico, clásico, oficial, demasiado mucho tiempo misógino! Subject: Saint Valentine certainly but for a revision of the thought philosophical, traditional, official, too long misogynis - Varatha Rajan

Copyright Guy CREQUIE

Escritor francés - observador social, mensajero de paz

Blog http://guycrequie.blogspot.com

 

Verdad por encima de la razón

Me pregunta un público juvenil cómo vivir la fe católica en la cultura actual. Mi respuesta va en esta línea: ante todo, no hay "una cultura", aunque no todas valgan lo mismo, como sugería el ambiguo "multiculturalismo" cada vez menos invocado. Luego, que la fe no transita o pervive dentro de la cultura –menos aún se defiende-, sino que influye para dotar de sentido trascendente a las construcciones humanas.

En cada época, como muestra la historia, los cristianos –iguales a sus conciudadanos- contribuyen a elaborar soluciones culturales, que no son necesariamente ni mucho menos confesionales, a pesar de aquella tajante frase de Juan Pablo II: "Una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no enteramente pensada, no fielmente vivida". La escuché por vez primera en el aula magna de mi vieja Facultad de Derecho de Madrid, en el acto dirigido a intelectuales y académicos durante su viaje por España en 1982. Supe luego que procedía del documento pontificio de creación, poco tiempo atrás, de un consejo vaticano dedicado expresamente a la cultura.

Apenas faltaban siete años para la caída del Muro y el desmoronamiento de la URSS. El comunismo moría de pie, como dicen que les sucede a los elefantes. Era cuestión de tiempo la desaparición, porque el Kremlin era la síntesis de una gran estructura burocrática de poder, que había perdido el alma, si es que alguna vez la tuvo.

La vida intelectual caminaba ya por otros derroteros. Con el avance de la postmodernidad y su pensamiento débil, se celebraba la muerte de lo absoluto, que excluía en primer plano la existencia de una Verdad por encima de la razón y, por tanto, reducía definitivamente la religión al ámbito del sentimiento y de lo privado.

Pedro García

 

 

Curiosamente

Curiosamente, cuando el marxismo daba sus últimos coletazos en los países comunistas, se difundió dentro del cristianismo una teología política de inspiración también germánica, que conoció máxima difusión en América, en la forma de teología de la liberación. La Congregación de la Fe, presidida entonces por el cardenal Ratzinger, elaboró dos importantes instrucciones, con la crítica radical de la aplicación del marxismo a la tarea teológica (Libertatis nuntius, 1984), y la profundización del concepto de la libertad cristiana con sus ineludibles exigencias sociales liberadoras (Libertatis conscientia, 1986).

Algunos intérpretes consideraron por aquella época que una de las revoluciones del Concilio Vaticano II, era el redescubrimiento de la libertad, también respecto de la unidad de los cristianos o el diálogo interreligioso. Parecía apreciarse más la búsqueda de la Verdad que la posesión de un sistema de creencias firmemente asentadas, así como el modo de difundir las verdades tradicionales en una cultura descompuesta. De hecho, al convocar la asamblea conciliar, san Juan XXIII subrayó desde el primer momento ese objetivo fundamentalmente pastoral.

Por paradoja, a esto se sigue acogiendo hoy el tradicionalismo encarnado en la Hermandad sacerdotal san Pío X, fundada por Mons. Marcel Lefebvre. Reitera la necesidad de integrar las enseñanzas conciliares en la tradición, sin rupturas, con un enfoque distinto al del “preámbulo doctrinal” redactado por la Santa Sede, que les exige la aceptación global del Concilio, antes de seguir perfilando el futuro de la fraternidad dentro de la Iglesia. Repiten una y otra vez su pregunta sobre la autoridad dogmática de un concilio que fue pastoral...

Juan García.

 

 

El fututo del socialismo

No hace nada, con motivo de las elecciones en Baviera, se ha puesto de relieve el fracaso democristiano, al perder la mayoría absoluta: la CSU –socio de la CDU en la República federal- obtuvo el 37,2% de los votos, 10% menos que en 2013. Se especula sobre sus consecuencias globales, aunque Baviera no llega a diez millones de habitantes, frente a los 62 de Alemania. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el partido socialdemócrata no ha llegado en Baviera, sólo por tres décimas, al umbral simbólico del 10% (una caída del 10,9% respecto de 2013).

Dentro del declive de los partidos clásicos, quizá quien más necesita recuperar el norte es la socialdemocracia. Parece seguir la estela del partido demócrata de EEUU, con especial atención a las minorías. Puede ser una explicación para la reacción habitual contra las manifestaciones de islamofobia, por pequeñas que sean, en serio contraste con la actitud ante la violación de tantas otras libertades en Europa o en el mundo.

Tal vez por esto, como señalaba un sagaz comentarista italiano tras las elecciones municipales belgas, el Islam no necesita un partido propio, porque le basta con el socialista. Así lo deduce Leone Grotti de los resultados en Molenbeek, conocido como el centro europeo del terrorismo islámico internacional, donde se presentaba a los comicios “Islam” (acrónimo de Integridad, Solidaridad, Libertad, Autenticidad y Moralidad). Entre sus propuestas, introducir la sharía y la comida halal para todos, o separar los asientos en los autobuses (hombres delante y mujeres detrás). Nada semejante en Alemania, donde hay más de tres millones de turcos, o en Francia, donde la religión musulmana es la segunda del país. Pero “islam” sólo obtuvo el 1,8% de los votos, y perdió el concejal que tenía desde 2012.

Jesús Martínez Madrid

 

 

Los “huesos” de Franco y un lugar de reposo

            “Como la imaginación es libre y riquísima… Yo imagino a Franco “muerto de risa y viendo desde el otro mundo”, el afán de todos los gobernantes de “su España conquistada a sangre y fuego”, que tras su muerte, han querido hacerlo desaparecer de la historia, cosa imposible puesto que aquel general y antes de ser caudillo de aquella época, ya estaba en la Historia, simplemente por sus hechos o hazañas, como militar en el protectorado marroquí y sus guerras, que tanta sangre y dinero costaron a España.

            Como no han podido realizar el hecho, arremetieron con su tumba en Cuaelgamuros (dónde él no dijo que lo enterrasen); y si logran sacar “sus huesos” de ella, ahora viene o mejor dicho sigue, la propaganda (“que como el boomerang a quien se la hacen es a Franco”) para ver donde los van a depositar.

            Así las cosas, el actual inquilino de la Moncloa, en un rapto de “suma inteligencia”, manda a su “subalterna y vicepresidenta de su gobierno” (“legítimamente ganado ofreciendo el oro y el moro a los que necesitaba como votantes, puesto que no ha sido elegido en elecciones por el pueblo”), la ínclita e inteligente ministra Carmen Calvo Poyato (la que en memorable fecha parlamentaria aseguró que el dinero público no era de nadie) para que viaje al Vaticano y exponga allí sus pretensiones, para que los restos de Franco, cuando puedan sacarlos, no los acojan en determinado templo capitalino, puesto que ello, “no lo consideran conveniente no sé por qué”; ya que a la inmensa mayoría de Españoles, la situación de esos restos, nos son de total indiferencia, puesto que los mismos, simplemente son Historia; “y esa señora no la puede borrar nadie y a ella me refiero con toda la capacidad intelectual que pueda poseer”.

            Y mientras escribo esto sobre España, me viene a mi faz una sonrisa, “de oreja a oreja”, acordándome de una visita realizada a Portugal y tras cruzar aquel famoso puente “Salazar” e ir recorriendo ese país vecino, llego al también famoso monasterio de Batalha[i] o Batalla, donde visito el mismo y dentro de tan gran monumento, unas salas dedicadas a la Historia de Portugal, donde no aparece aquel “otro Franco” (Antonio  Oliveira  Salazar[ii]) el que también los nuevos gobernantes portugueses, han querido borrar de su historia, pese al casi medio siglo en que este dictador, rigiera los destinos de Portugal y de sus aún muy importantes colonias. Inexplicablemente los portugueses han borrado “en su museo”, nada menos que medio siglo de su historia, que por descontado está en los archivos del planeta, como tantos otros…  “deseables o indeseables”; puesto que la historia no recoge nada más que los hechos, sean los que sean, sino no es HISTORIA y se convierte en “mentiras panfletarias”.          

            ¿Qué va a ocurrir con los “huesos” de Franco: La iglesia (o iglesias) son maestras en sacar buen negocio a los "muertos" (santos o no) y por tanto ya procurarán recoger los huesos de Franco y situarlos en lugar céntrico y bien comunicado, para adoración de los que tienen a Franco, como santo o cuasi santo, aparte de sus méritos como "reconstructor" de una España arrasada... recordemos que los “curas” del Palmar de Troya (que incluso tienen papa) ya lo tienen en los altares... menudo negocio, exponiendo "la tumba" y cobrando por ir a verla u orar cerca de ella. Por ello los del psoe, comunistas y allegados, lo que desearían, es quemar sus restos y las cenizas "echarlas al viento para que las dispersen". (Éste último texto lo acabo de publicar hoy en el diario Vozpópuli, como opinión sobre el tema y que incluyo en mi artículo de hoy)

            Pero como se ha publicado (diario La Razón), si la familia Franco, es propietaria de un panteón en la catedral de Madrid y allí quieren (si es que finalmente desentierran sus huesos) enterrarlos o sepultarlos… ¿Quién puede atentar contra una propiedad privada y lo que sus propietarios dispongan sobre ella?... “En fin la cosa va para largo y se seguirá hablando de Franco, sus huesos y lo que es mucho más importante, su biografía, sus hechos, pero al completo de “su larga historia”, no “lo que a cada cual interesa que se sepa”, eso de tan mezquino como es… es engañar a la Historia y a los españoles”.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

 


[i] El Convento de Santa Maria da Vitória (también conocido como Monasterio de Batalha) se sitúa en BatalhaPortugal, y fue mandado edificar por el rey Juan I como agradecimiento del auxilio divino y celebración de la victoria en la Batalla de Aljubarrota. Es uno de los mejores y más originales ejemplos de la arquitectura gótica tardía en Portugal, mezclado con el estilo manuelino. Se sorprende al espectador con su profusión de frontoneschapitelespináculos y contrafuertes. Se ha convertido en un símbolo de orgullo nacional.

 

[ii] Datos históricos: Con un gobierno transformado en el régimen más longevo de Europa Occidental, Salazar dejó varias obras públicas tales como el puente Salazar (ahora puente 25 de Abril), el mirador-monumento a Cristo-Rei, que demuestra su alianza con el catolicismo conservador de Portugal, el Estadio Nacional de Portugal, el Aeropuerto de Lisboa, el Instituto Nacional de Estadística de Portugal, autopistas y otras. Sin embargo, su obstinación en mantener las colonias aisló a Portugal y retrasó su crecimiento durante décadas debido al alto costo económico y social que significaba para una economía débil y precaria como la de Portugal el sostener la guerra colonial tanto en África como en Asia y sus respectivos gobiernos coloniales.