Las Noticias de hoy 08 Octubre 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    lunes, 08 de octubre de 2018      

Indice:

ROME REPORTS

El Papa confía los esposos con problemas a la intercesión de la Virgen María

El Papa a los jóvenes: “¡Ustedes no tienen precio! ¡No se dejen comprar!”

ÚLTIMA HORA: El Papa, a través de la Santa Sede, habla sobre McCarrick

Carta abierta de Card. Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos, sobre las acusaciones al Papa

Y CUIDÓ DE ÉL: Francisco Fernández-Carvajal

“¿He conversado con Él?”: San Josemaria

Fiarse de Dios

Guadalupe Ortiz de Landázuri en el corazón de la Gran Vía de Madrid

Conciudadanos de los santos en la vida ordinaria: Ramiro Pellitero

EN INTERNET: DOBLE CARA DE ADOLESCNTES,,, Y TOD0S: Ing, José Joaquín Camacho                                                             

Progreso, ciencia, cultura, religión: Antonio de Pedro Marquina

El hermoso mensaje de la vida: Monseñor JoséH. Gomez

Cómo rezar el Santo Rosario: Javier López

70 frases inolvidables de Juan Pablo II

24 Citas sobre la pureza que todo católico debe conocer:: John Ritchie

Por desnudarse en el Santuario de Lourdes: Juan García.

El Papa con las familias: Jesús Martínez Madrid

Un Pentecostés de esperanza: Enric Barrull Casals

Políticos de… “Compra y venta”: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

ALTA EN EL BOLETIN: boletin-help@ideasclaras.org

BAJA BOLETÍN: boletin-unsubscribe@ideasclaras.org

 

ROME REPORTS

 

 

El Papa confía los esposos con problemas a la intercesión de la Virgen María

La confianza en María que deshace los nudos

octubre 07, 2018 18:26Anita BourdinAngelus y Regina Caeli

(ZENIT – 7 octubre 2018).- El Papa Francisco confía los esposos con dificultades a la intercesión de la Virgen María: “Invoquemos a la Virgen María para que ayude a los esposos a vivir y renovar su unión, siempre a partir del  del don original de Dios”.

El Santo Padre, efectivamente, ha comentado sobre el Evangelio de este domingo, 7 de octubre de 2018, en la Plaza de San Pedro, como es costumbre, antes de la oración dominical del Ángelus al mediodía. Bajo los paraguas, ante unas 25.000 personas que se habían reunido, según las cifras de la gendarmería del Vaticano.

La historia de los esposos en dificultad

Esta oración a María por los esposos en dificultad recuerda la devoción del Papa Francisco a la Virgen María que “deshace los nudos”, representada por la pintura atribuida al pintor bávaro Johann Georg Melchior Schmidtner, y que se encuentra en la Iglesia Sankt-Peter. -am-Perlach en Augsburg (Alemania).

El Papa conocía la foto gracias a la postal que una monja le dirigió un año por Navidad. El Papa quedó impresionado por esta representación de la Virgen María. La pintora Ana Berti de Betta hizo una copia en Argentina. Y el Papa fue fotografiado varias veces bajo una copia de la pintura, en Santa Marta, Vaticano.

La pintura sería un ex voto de agradecimiento por el cumplimiento de la oración del jesuita alemán Jakob Rem, 28 de septiembre de 1615, a favor de Wolfgang Lagenmantel y su esposa Sophie Rentz: había pedido a la Virgen que deshiciera los nudos (concretos) de la cinta nupcial – entonces un elemento de la liturgia del matrimonio – de esta pareja en dificultad. Los nudos de la cinta, que retomaron su color blanco inicial, y las dificultades de la pareja desaparecieron.

La gratitud de un nieto

Fue un nieto de esta pareja, que se convirtió en sacerdote en Sankt Peter, Hieronymus von Langenmantel (1666 – 1709) quien encargó la pintura para la capilla dedicada a su familia y para recordar la intercesión de la Virgen María en favor de sus abuelos

En Die Zeit del 9 de marzo de 2017, el Papa explicó que la pintura se refiere a una expresión de San Ireneo de Lyon: “El marido consultó con un padre jesuita. Tomó la larga cinta blanca que se les ofreció en la boda y rezó a la Virgen María. Había leído en los textos de Ireneo que el nudo atado por el pecado de Eva había sido derrotado por la obediencia de María. Le pidió a la Virgen la gracia para deshacer los nudos.

El Papa citó a San Ireneo el 12 de octubre de 2013, en el Año de la Fe, sobre la fe de María, diciendo: “La fe de María deshace el nudo del pecado” (ver Concilio Oecum, ). II, Dogm Const.,  Lumen gentium , 56). ¿Qué significa? Los Padres conciliares [del Vaticano II] han tomado una expresión de San Ireneo que dice: “El nudo atado por la desobediencia de Eva se ha deshecho por la obediencia de María; lo que la virgen Eva había atado por su incredulidad, la Virgen María lo desató por su fe “( Adversus Haereses  III, 22, 4).

La relación con Dios

El Papa explicó este vínculo entre desobediencia e incredulidad del ejemplo de un niño: “El” nudo “de desobediencia, el” nudo “de incredulidad. Cuando un niño desobedece a su mamá o papá, podríamos decir que se forma un pequeño “nudo”. Sucede si el niño actúa dándose cuenta de lo que está haciendo, especialmente si hay una mentira; a partir de entonces no tiene confianza en su madre o en su padre. ¡Sabes que a veces sucede! Entonces la relación con los padres necesita ser limpiada de esta falla y, de hecho, se disculpa, para que haya nueva armonía y confianza”.

Aplicó esta comparación a la relación con Dios: “Algo similar sucede en nuestra relación con Dios. Cuando no lo escuchamos, no seguimos su voluntad, hacemos acciones concretas por las cuales manifestamos una falta de confianza en sí mismo, y esto es pecado, se forma un nudo en nuestro ser interior. Y estos nudos quitan la paz y la serenidad. Son peligrosos porque muchos nudos pueden formar un enredo, que siempre es más doloroso y más difícil de desatar”.

María y la Divina Misericordia

El Papa entonces enfatizó el trabajo de la Divina Misericordia en la vida e intercesión de María: “Para la misericordia de Dios, lo sabemos, ¡nada es imposible! Incluso los nudos más enredados se deshacen con su gracia. Y María, que con su “sí”, abrió la puerta a Dios para desatar el nudo de la vieja desobediencia, es la Madre que, con paciencia y ternura, nos lleva a Dios, para que él deshaga los nudos de nuestra alma con su misericordia de Padre”.

Invitó a todos a confiar en María y en la misericordia de Dios con confianza, para que los “nudos” de la vida pudieran resolverse: “Cada uno de nosotros tiene algo y podemos preguntarnos en nuestro corazón: ¿Qué nudos hay en mi vida? “Padre, el mío no se puede deshacer! ¡Pero es un error! Todos los nudos del corazón, todos los nudos de la conciencia se pueden deshacer. ¿Le pido a María que me ayude a confiar en la misericordia de Dios, a deshacerlos, a cambiar? Ella, mujer de fe, seguramente nos dirá: “Vamos, ve al Señor: Él te entiende”. Y nos lleva de la mano, Madre, Madre hacia la ternura del Padre, Padre de misericordia”.

 

El Papa a los jóvenes: “¡Ustedes no tienen precio! ¡No se dejen comprar!”

Encuentro en el Aula Pablo VI

octubre 06, 2018 21:55Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 6 oct. 2018).- “La Iglesia en salida necesita un dinamismo misionero que sobre todo los jóvenes puedan aportar”, ha anunciado el Papa Francisco a los jóvenes en un encuentro marcado por el entusiasmo, la música, la sinceridad y la alegría.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/10/Papa-4-413x275.jpgEn el contexto del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento, calificado por algunos padres sinodales como el “Sínodo de la alegría”, en la tarde del sábado, 6 de octubre de 2018, el Papa Francisco se encontró, junto a los padres sinodales, con cientos de jóvenes de diversos continentes en el Aula Pablo VI del Vaticano.

Francisco ha anunciado que la Iglesia “necesita personas que, animadas por la fe, sepan comprometer su vida en la evangelización en un mundo marcado por las transformaciones sociales, culturales, tecnológicas, en un mundo que se ha vuelto más pequeño a causa de la globalización, y más interconectado por el desarrollo de la comunicación”.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/10/Papa-3-413x275.jpg“La Iglesia, no sale hacia las nuevas generaciones, sino que sale con las nuevas generaciones, y el Sínodo es fruto de un trabajo en el que ustedes han sido y son protagonistas”, ha indicado Francisco.

Esta reunión ha sido organizada por la Secretaria General del Sínodo de los Obispos y la Congregación para la Educación Católica, bajo el lema “Nosotros para. Únicos, solidarios y creativos”.

La libertad que ofrece Jesús

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/10/Papa-5-413x275.jpg“Por favor, jóvenes, niños y niñas, ¡ustedes no tienen precio! ¡Ustedes no están subastados! –ha solicitado el Papa–. Por favor, no se dejen comprar, no se dejen seducir, no sean esclavos de la colonización ideológica que ponen ideas en la cabeza y al final llegamos a ser esclavos, empleados, fracasados en la vida”.

Así, el Pontífice les ha pedido a los jóvenes muchachos que repitan “No estoy en una subasta, no tengo precio. ¡Soy libre, soy libre! Enamórense de esta libertad, que es lo que ofrece Jesús”.

“Jesús no nos deja solos”

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/10/Papa-1-413x275.jpgEn la gran fiesta de los jóvenes con el Santo Padre se escucharon todo tipo de testimonios: varios jóvenes compartieron sus difíciles situaciones personales con el Papa y con todos los presentes, llegaron a la misma conclusión de sentirse afortunados por haber conocido el amor misericordioso de Cristo.

Desde la dura experiencia de haber estado en la cárcel, o el vacío de estar atrapado en el mundo de las drogas, la plenitud de la vida religiosa, la angustia que se siente al no encontrar trabajo, la vocación al sacerdocio de manera temprana… la paz y la esperanza de alguien que puede hablar de Dios en el hospital… Todas esas historias íntimas y dolorosas, cuyo punto en común es el encuentro personal con Jesús, han sido presentadas al Papa.

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/10/Papa-2-413x275.jpg“Me impresionan sus historias personales llenas de pasión y de dolor” –ha dicho Francisco a los jóvenes–. “Lo más conmovedor de sus historias es el descubrimiento de que otra vida es posible: Jesús no nos deja solos en nuestra aventura”.

Además de las historias personales, los jóvenes bailaron para la el Papa, cantaron, leyeron poesía y mostraron algunos días para ilustrar mejor sus palabras.

Al comienzo del encuentro, un numeroso grupo de jóvenes con coloridas camisetas han bailado una moderna coreografía, e incluso un joven se animó a representar una pieza de hip hop, acompañado por las palmas de todos los asistentes.

Respuestas del Papa

https://es.zenit.org/wp-content/uploads/2018/10/Papa-8-413x275.jpg

A lo largo de la tarde, la música y el baile han sido grandes protagonistas. Entre las diferentes intervenciones, se han interpretado diferentes canciones, al piano, con guitarra… e incluso algún joven se ha animado a bailar de manera improvisada, animando al público y recibiendo aplausos y aclamaciones por parte de todos.

Los jóvenes que actuaron en el evento, se pusieron en pie todos juntos en el escenario, y hicieron al Papa varias preguntas, a lo que Francisco respondió bromeando: “Las respuestas se las darán los padres sinodales”; ya que “si yo respondiera anularía el Sínodo”, y ha explicado que las respuestas “deben venir de parte de todos, de nuestra reflexión, de nuestra discusión, y sobre todo deben ser respuestas hechas sin miedo”.

 

ÚLTIMA HORA: El Papa, a través de la Santa Sede, habla sobre McCarrick

Comunicado de la Oficina de Prensa

octubre 06, 2018 16:09Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 6 oct. 2018).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha publicado a primera hora de la tarde, de este sábado, 6 de octubre de 2018, un comunicado con una declaración del Papa Francisco sobre la confusión y los debates relacionados con la carta de Viganò y lo que se sabía sobre la conducta indebida sexual del ex cardenal McCarrick con los seminaristas.

El Papa aclara que ordenó una investigación preliminar exhaustiva tras registrarse la notificación de la Archidiócesis de Nueva York a la Santa de la acusación de un hombre a McCarrick de haber abusado de él en los años 70.

Dicha investigación fue realizada por la Archidiócesis de Nueva York, y a su término, la documentación relativa fue enviada a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Mientras tanto, debido a que surgieron graves indicaciones durante el curso de la investigación, el Santo Padre aceptó la renuncia del Arzobispo McCarrick del Colegio de Cardenales, prohibiéndole el mandato de ejercer el ministerio público y obligándolo a llevar una vida de oración y penitencia.

De manera paralela, esta semana comenzó en el Vaticano el Sínodo sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, que se celebra hasta el próximo 28 de octubre, y reúne a 267 padres sinodales (cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos y laicos) y a un grupo de 34 jóvenes, en representación de todos los jóvenes del mundo.

***

A continuación, les ofrecemos el comunicado íntegro de la Santa Sede:

Después de la publicación de las acusaciones sobre la conducta del arzobispo Theodore Edgar McCarrick, el Papa Francisco, consciente de la confusión que estas acusaciones están causando en la conciencia de los fieles, ha demostrado que se comunicará lo siguiente:

En septiembre de 2017, la Arquidiócesis de Nueva York notificó a la Santa Sede que un hombre había acusado al ex cardenal McCarrick de haber abusado de él en los años 70. El Santo Padre ordenó una investigación preliminar exhaustiva sobre esto, que fue realizada por la Archidiócesis de Nueva York, al final de la cual, la documentación relativa fue enviada a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Mientras tanto, debido a que surgieron graves indicaciones durante el curso de la investigación, el Santo Padre aceptó la renuncia del Arzobispo McCarrick del Colegio de Cardenales, prohibiéndole el mandato de ejercer el ministerio público y obligándolo a llevar una vida de oración y penitencia.

La Santa Sede, a su debido tiempo, dará a conocer las conclusiones del asunto con respecto al Arzobispo McCarrick. Además, con referencia a otras acusaciones formuladas contra el arzobispo McCarrick, el Santo Padre decidió que la información recopilada durante la investigación preliminar se combinara con un estudio más exhaustivo de toda la documentación presente en los Archivos de los Dicasterios y las Oficinas de la Santa Sede con respecto al ex cardenal McCarrick, para conocer todos los hechos relevantes, colocarlos en su contexto histórico y evaluarlos objetivamente.

La Santa Sede es consciente de que, a partir del examen de los hechos y de las circunstancias, podrían surgir opciones que no estuvieran en consonancia con un enfoque contemporáneo de tales cuestiones. Sin embargo, como dijo el Papa Francisco: “Seguiremos el camino de la verdad donde sea que nos lleve” (Filadelfia, 27 de septiembre de 2015). Tanto el abuso como su encubrimiento ya no se pueden tolerar y un tratamiento diferente para los Obispos que han cometido o encubierto el abuso, de hecho, representa una forma de clericalismo que ya no es aceptable.

El Santo Padre, el Papa Francisco, renueva su urgente invitación a unir fuerzas para luchar contra el grave flagelo de los abusos dentro y fuera de la Iglesia, y para evitar que tales crímenes se cometan en el futuro y perjudiquen a los más inocentes y vulnerables de la sociedad. Como se dio a conocer anteriormente, el Santo Padre convocó una reunión de las Conferencias de los Presidentes de los Obispos de todo el mundo para el próximo febrero, mientras que las palabras de su reciente Carta al Pueblo de Dios aún resuenan: “La única forma en que tenemos que responder a este mal que ha oscurecido tantas vidas es experimentarlo como una tarea con respecto a todos nosotros como el Pueblo de Dios. Esta conciencia de ser parte de un pueblo y una historia compartida nos permitirá reconocer nuestros pecados y errores pasados con una franqueza penitencial que nos permita renovarnos desde dentro” (20 de agosto de 2018).

 

 

Carta abierta de Card. Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos, sobre las acusaciones al Papa

“Vayamos a los hechos”

octubre 07, 2018 17:45RedacciónPapa y Santa Sede, Protección de Menores

(ZENIT – 7 octubre 2018).- El cardenal Marc Ouellet ha respondido públicamente a las acusaciones de “su hermano” el arzobispo Carlo Maria Viganò, al Papa Francisco, calificándolas de “blasfemas” y “maniobras política sin ningún fundamento real”.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede,  ha publicado dicha carta este domingo, 7 de octubre de 2018, fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

La misiva del Prefecto de la Congregación para los Obispos es una respuesta a las acusaciones del obispo Carlo María Viganò, ex diplomático de la Santa Sede, publicadas en italiano el 25 de agosto.

La carta detallada de 3 páginas está dirigida al arzobispo Viganò, autor de las recientes denuncias contra la gestión de los casos de abuso por parte de la Santa Sede. La misiva comienza diciendo: “Vamos a los hechos”.

El Papa anuncia una nueva investigación 

“Querido hermano, cuánto desearía ayudarte a volver a encontrar la comunión con aquel que es el garante visible de la comunión de la Iglesia católica” dice el Cardenal Ouellet a Carlo Maria Viganò.

Ayer, 6 de octubre, el Papa Francisco anunció una investigación sobre la gestión del caso McCarrick. “El Santo Padre decidió que la información recopilada durante la investigación preliminar se combinará con un estudio más exhaustivo de toda la documentación presente en los Archivos de los Dicasterios y las Oficinas de la Santa Sede con respecto al ex cardenal McCarrick, para conocer todos los hechos relevantes, colocarlos en su contexto histórico y evaluarlos objetivamente”, indicó la Santa Sede en el comunicado.

El cardenal Ouellet refuta una de las principales acusaciones del ex nuncio: “Es un error presentar las medidas tomadas contra él (McCarrick) como “sanciones” decretadas por el Papa Benedicto XVI y anuladas por el Papa Francisco”. En otras palabras, la carta restaura la verdad en varios puntos, en espera del resultado de la investigación.

Falta de pruebas

El Prefecto de la Congregación para los Obispos afirma: “Tras una revisión de los archivos, constato que no hay documentos al respecto firmados por uno u otro papa, ni nota de audiencia de mi predecesor el Cardenal Giovanni Battista Re, que dieran el mandato de obligar al Arzobispo emérito McCarrick al silencio y a la vida privada con el rigor de penas canónicas. La razón es que, a diferencia de hoy, no había pruebas suficientes de su presunta culpabilidad”.

“Su caso hubiera merecido nuevas medidas disciplinares si la Nunciatura en Washington o cualquier otra fuente nos hubiese proporcionado elementos recientes y decisivos sobre su comportamiento”, observa el cardenal, refiriéndose a la investigación que verifica los hechos y responsabilidades.

El cardenal rechaza la acusación contra el Papa Francisco como “increíble” e “inverosímil” y sugiere una influencia sufrida por el diplomático emérito: “No alcanzo a comprender cómo has podido dejarte convencer de esta monstruosa acusación que no se sostiene”.

“Golpe inaudito e inmerecido”

Mons Ouellet recuerda cómo el Papa Francisco sancionó al ex cardenal estadounidense antes de agregar: “¡Pero encuentro aberrante que te aproveches del escándalo de los abusos sexuales en Estados Unidos para infligir a la autoridad moral de tu superior, el Sumo Pontífice, un golpe inaudito e inmerecido!”.

El cardenal Ouellet plantea este discernimiento espiritual sobre el origen de las acusaciones contra el Papa Francisco: “Leer cómo terminas tu último mensaje, aparentemente muy espiritual, mofándote y arrojando dudas sobre su fe, me ha resultado verdaderamente sarcástico, incluso blasfemo. Esto no puede venir del Espíritu de Dios”.

Su llamado a la comunión es urgente, un llamado a la coherencia con los sacramentos celebrados: “¿Qué podría responder a tu llamamiento, salvo decirte: sal de tu clandestinidad, arrepiéntete de tu rebeldía y retorna a tener mejores sentimientos hacia el Santo Padre en lugar de fomentar la hostilidad contra él? ¿Cómo puedes celebrar la Eucaristía y pronunciar su nombre en el canon de la misa? ¿Cómo puedes rezar el santo Rosario, a San Miguel Arcángel y a la Madre de Dios, condenando a aquel a quien Ella protege y acompaña todos los días en su gravoso y valiente ministerio?”

Deplora una “injusticia flagrante” en esta acusación al obispo Viganò y su diagnóstico es claro: es “un montaje político carente de fundamento real que pueda incriminar al Papa, y que hiere profundamente la comunión de la Iglesia”.

Mons. Marc Ouellet pide la pronta reparación de esta injusticia, con la intercesión de la Virgen del Rosario para que “el Papa Francisco siga siendo reconocido por lo que es: un pastor insigne, un padre compasivo y firme, un carisma profético para la Iglesia y el mundo”.

Se percibe una diferencia de tono esencial entre las acusaciones del obispo Viganò y la carta abierta del cardenal Ouellet, quien la publica con la autorización del Papa Francisco.

En este contexto, ZENIT entrevistó al cardenal Ouellet, en Poznan, Polonia, donde el prefecto de la Congregación para los Obispos dijo que este era un “ataque injusto e injustificado”, y que para ayudar a evitar problemas en el futuro con abuso y encubrimiento es importante que haya mejores maneras de seleccionar obispos, que haya más comunicación entre los dicasterios del Vaticano y que más mujeres participen en la formación de sacerdotes.

Aquí está la traducción al español no oficial, de trabajo, de la carta de Mons. Ouellet, ofrecida por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

AB/DC

***

Carta del Cardenal Mac Oullete

Querido hermano Carlo Maria Viganò,

En tu último mensaje a los medios, donde denuncias al Papa Francisco y a la Curia romana, me exhortas a decir la verdad sobre los hechos que tú interpretas como una corrupción endémica que ha invadido la jerarquía de la Iglesia hasta su más alto nivel. Con el debido permiso pontificio, ofrezco aquí mi testimonio personal, como Prefecto de la Congregación para los Obispos, sobre los asuntos que conciernen al Arzobispo emérito de Washington Theodore McCarrick y su presunta vinculación con el Papa Francisco, que son objeto de tu clamorosa denuncia pública, así como de tu pretensión de que el Santo Padre dimita. Escribo este mi testimonio basándome en mis contactos personales y en los documentos de los archivos de dicha Congregación, que están siendo actualmente objeto de un estudio para esclarecer este triste caso.

Permíteme decirte en primer lugar, con total sinceridad, y en virtud de la buena relación de colaboración que existía entre nosotros cuando eras Nuncio en Washington, que tu posición actual me parece incomprensible y extremadamente reprobable, no solo por la confusión que siembra en el pueblo de Dios, sino porque tus acusaciones públicas dañan gravemente la reputación de los obispos, sucesores de los Apóstoles. Recuerdo haber gozado durante un tiempo de tu estima y de tu confianza, pero constato que ahora he perdido ante tus ojos la dignidad que me reconocías, por el simple hecho de haber permanecido fiel a las orientaciones del Santo Padre en el servicio a la Iglesia que me ha confiado. La comunión con el Sucesor de Pedro, ¿no es quizás la expresión de nuestra obediencia a Cristo, que lo ha elegido y lo sostiene con Su gracia? Mi interpretación de Amoris Laetitia que tú lamentas se inscribe en esta fidelidad a la tradición viva, de la que Francisco nos ha dado ejemplo con la reciente modificación del Catecismo de la Iglesia Católica sobre la cuestión de la pena de muerte.

Vayamos a los hechos. Tú dices haber informado al Papa Francisco el 23 de junio de 2013 sobre el caso McCarrick durante la audiencia que te concedió, a ti y a otros muchos representantes pontificios con quienes ese día se encontraba por primera vez. Imagino la enorme cantidad de información tanto verbal como escrita que tuvo que recoger en aquella ocasión acerca de tantas personas y situaciones. Dudo seriamente que a McCarrick le interesara hasta el punto que tú querías hacer creer, puesto que era un arzobispo emérito de 82 años y sin encargo alguno desde hacía siete años. Además, las instrucciones escritas que preparó para ti la Congregación para los Obispos cuando iniciaste tu servicio en 2011, no decían nada sobre McCarrick, sino que te informé oralmente sobre su situación de obispo emérito que debía obedecer a ciertas condiciones y restricciones, a causa de rumores sobre su comportamiento en el pasado.

Desde el 30 de junio de 2010 que soy prefecto de esta Congregación, jamás he llevado a audiencia ante el Papa Benedicto XVI o el Papa Francisco el caso McCarrick, salvo en los días después de su decadencia del Colegio de Cardenales. El ex-cardenal, jubilado en mayo de 2006, fue exhortado a no viajar y a no hacer apariciones públicas a fin de no provocar más rumores como los que circulaban sobre él. Es falso presentar las medidas tomadas en relación a él como «sanciones» decretadas por el Papa Benedicto XVI y anuladas por el Papa Francisco. Tras una revisión de los archivos, constato que no hay documentos al respecto firmados por uno u otro papa, ni nota de audiencia de mi predecesor el Cardenal Giovanni Battista Re, que dieran el mandato de obligar al Arzobispo emérito McCarrick al silencio y a la vida privada con el rigor de penas canónicas. La razón es que no se disponía entonces, a diferencia de hoy, de pruebas suficientes de su presunta culpabilidad. De ahí la posición de la Congregación, inspirada por la prudencia, y las cartas de mi predecesor y las mías propias en las que se le exhortaba, a través de los Nuncios Apostólicos Pietro Sambi y tu persona, a un estilo de vida discreto de oración y penitencia por su propio bien y el de la Iglesia. Su caso hubiera merecido nuevas medidas disciplinares si la Nunciatura en Washington o cualquier otra fuente nos hubiese proporcionado elementos recientes y decisivos sobre su comportamiento. Espero que, por respeto a las víctimas y la necesidad de justicia, la investigación que está en curso en Estados Unidos y en la Curia romana nos proporcione un análisis crítico y global de los procedimientos y circunstancias de este doloroso caso para evitar que se reproduzca en el futuro.

¿Cómo es posible que este hombre de Iglesia, cuya incoherencia se conoce hoy, haya sido promovido varias veces hasta ocupar las muy altas funciones de Arzobispo de Washington y como Cardenal? Yo mismo estoy muy sorprendido de esto, y reconozco fallos en el proceso de selección que se ha llevado a cabo en su caso. Pero sin entrar aquí en detalles, se debe comprender que las decisiones tomadas por el Soberano Pontífice se apoyan en la información de la que se dispone en ese momento preciso, y que son objeto de un juicio prudencial que no es infalible. Me parece injusto llegar a la conclusión de que hubo corrupción en las personas encargadas del discernimiento previo, aunque, en el caso que nos ocupa, ciertos indicios que aparecen en los testimonios hubiesen debido ser examinados más a fondo. El prelado involucrado supo defenderse muy hábilmente de las dudas levantadas sobre él. Por otra parte, el hecho de que pueda haber en el Vaticano personas que practican y sostienen comportamientos contrarios a los valores del Evangelio en materia de sexualidad, no nos autoriza a generalizar y a declarar indignos y cómplices a este tal y a este otro tal, e incluso al mismo Santo Padre. ¿Acaso no deben los ministros de la verdad guardarse ante todo de la calumnia y de la difamación?

Querido representante pontificio emérito, te digo francamente que acusar al papa Francisco de haber encubierto con conocimiento de causa a este presunto depredador sexual y, por consiguiente, de ser cómplice de la corrupción que hace estragos en la Iglesia hasta el punto de llegar a hacerle indigno de proseguir su reforma como primer pastor de la Iglesia, me resulta desde todo punto de vista increíble e inverosímil. No alcanzo a comprender cómo has podido dejarte convencer de esta monstruosa acusación que no se sostiene. Francisco no ha tenido nada que ver con las promociones de McCarrick en Nueva York, Metuchen, Newark y Washington. Él lo destituyó de su dignidad de cardenal tan pronto como apareció una acusación creíble de abuso de menores. Jamás le he escuchado hacer alusión a ese supuesto gran consejero de su pontificado para los nombramientos en América, cuando el Papa no esconde la confianza que concede a algunos prelados. Intuyo que estos no son de tu preferencia ni de la de los amigos que sostienen tu interpretación de los hechos. ¡Pero encuentro aberrante que te aproveches del escándalo de los abusos sexuales en Estados Unidos para infligir a la autoridad moral de tu superior, el Sumo Pontífice, un golpe inaudito e inmerecido!

Tengo el privilegio de mantener largos encuentros con el papa Francisco cada semana para tratar los nombramientos de obispos y los problemas que afectan a su gobierno. Sé muy bien cómo trata a las personas y los problemas, con mucha caridad, misericordia, atención y seriedad, y tú mismo has tenido experiencia de ello. Leer cómo terminas tu último mensaje, aparentemente muy espiritual, mofándote y arrojando dudas sobre su fe, me ha resultado verdaderamente sarcástico, incluso blasfemo. Esto no puede venir del Espíritu de Dios.

Querido hermano, cuánto desearía ayudarte a volver a encontrar la comunión con aquel que es el garante visible de la comunión de la Iglesia católica; comprendo que algunas penas y decepciones hayan jalonado tu camino al servicio de la Santa Sede, pero tú no puedes terminar así tu vida sacerdotal en una rebelión abierta y escandalosa que inflige una herida muy dolorosa a la Esposa de Cristo, a quien tú pretendes servir mejor, agravando la división y el desconcierto en el pueblo de Dios. ¿Qué podría responder a tu llamamiento, salvo decirte: sal de tu clandestinidad, arrepiéntete de tu rebeldía y retorna a tener mejores sentimientos hacia el Santo Padre en lugar de fomentar la hostilidad contra él? ¿Cómo puedes celebrar la Eucaristía y pronunciar su nombre en el canon de la misa? ¿Cómo puedes rezar el santo Rosario, a San Miguel Arcángel y a la Madre de Dios, condenando a aquel a quien Ella protege y acompaña todos los días en su gravoso y valiente ministerio?

Si el Papa no fuera un hombre de oración, si estuviera apegado al dinero, si favoreciera a los ricos a costa de los pobres, si no demostrara una energía infatigable para acoger todas las miserias y dar el consuelo generoso de su palabra y de sus gestos, si no multiplicara todos los medios posibles para anunciar y comunicar la alegría del Evangelio a todos y a todas, en la Iglesia y más allá de sus fronteras visibles; si no tendiera la mano a las familias, a los ancianos abandonados, a los enfermos de alma y cuerpo y, sobre todo, a los jóvenes en busca de la felicidad; se podría tal vez, según tu parecer, preferir a otro que adoptase actitudes diplomáticas y políticas diversas, pero yo no puedo poner en tela de juicio su integridad personal, su consagración a la misión y, sobre todo, el carisma y la paz que le habitan, por la gracia de Dios y la fuerza del Resucitado.

En respuesta a tu ataque injusto e injustificado en los hechos, querido Viganò, concluyo por consiguiente que la acusación es un montaje político carente de fundamento real que pueda incriminar al Papa, y que hiere profundamente la comunión de la Iglesia. Quiera Dios que esta injusticia flagrante sea rápidamente reparada y que el Papa Francisco siga siendo reconocido por lo que es: un pastor insigne, un padre compasivo y firme, un carisma profético para la Iglesia y el mundo. ¡Que siga adelante con toda confianza y alegría, llevando a cabo la reforma misionera que ha emprendido, y contando con la oración del pueblo de Dios y con la solidaridad renovada de toda la Iglesia unida a Santa María, Reina del Santo Rosario!

Marc Cardenal Ouellet

Prefecto de la Congregación para los Obispos,

Festividad de Nuestra Señora del Santo Rosario, 7 de octubre de 2018

 

Y CUIDÓ DE ÉL

— Cristo es el Buen samaritano, que baja del Cielo para curarnos.

— Compasión efectiva y práctica para quien nos necesita.

— Caridad con los más próximos.

I. La parábola del Buen Samaritano que leemos en la Misa1, y que solo recoge San Lucas, es uno de los relatos más bellos y entrañables del Evangelio. En ella, el Señor nos enseña quién es nuestro prójimo y cómo se ha de vivir la caridad con todos. Es posible que el Señor no se encontrara lejos de la ruta que lleva de Jericó a Jerusalén, pues muchas veces revestía sus enseñanzas con detalles tomados de las circunstancias que le rodeaban. Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos salteadores que, después de haberle despojado, le cubrieron de heridas y se marcharon, dejándolo medio muerto.

Muchos Padres de la Iglesia y escritores cristianos antiguos identifican a Cristo con el Buen Samaritano2; el hombre que cayó en manos de los ladrones es figura de la humanidad herida y despojada de sus bienes por el pecado original y los pecados personales. «Despojaron al hombre de su inmortalidad, y lo cubrieron de llagas, inclinándole al pecado»3, afirma San Agustín. Y San Beda comenta que los pecados se llaman heridas porque por ellos se destruye la integridad de la naturaleza humana4. Los salteadores del camino son el demonio, las pasiones que incitan al mal, los escándalos...; el levita y el sacerdote que pasaron de largo simbolizan la Antigua Alianza, incapaces de curar. La posada era el lugar donde todos pueden refugiarse y representa a la Iglesia. «... ¿Qué le habría ocurrido al pobre judío, si el samaritano se hubiera quedado en su casa? ¿Qué habría ocurrido a nuestras almas si el Hijo de Dios no hubiera emprendido su viaje?»5. Pero Jesús, movido por la compasión y la misericordia, se acercó al hombre, a cada hombre, para curar sus llagas, haciéndolas suyas6. En esto se demostró el amor de Dios hacia nosotros, en que envió a su Hijo Unigénito al mundo para que por Él tengamos vida... Queridos –escribe San Juan a los primeros fieles–, si así nos amó Dios también nosotros debemos amarnos los unos a los otros7.

«La parábola del Buen Samaritano está en profunda armonía con el comportamiento de Cristo mismo»8, pues toda su vida en la tierra fue un continuo acercarse al hombre para remediar sus males materiales o espirituales. Esta misma compasión hemos de tener nosotros, de tal manera que nunca pasemos de largo ante el sufrimiento ajeno. Aprendamos de Jesús a pararnos, sin prisas, ante quien, con las señales de su mal estado, está pidiendo socorro físico o espiritual. En la caridad atenta, los demás verán a Cristo mismo que se hace presente en sus discípulos.

II. La parábola tuvo su origen en la pregunta de un doctor de la ley, que le interpeló: ¿Quién es mi prójimo? Para que a todos quedara claro, el Señor hizo desfilar ante el herido diversos personajes: Bajaba casualmente por el mismo camino un sacerdote; y viéndole pasó de largo. Asimismo, un levita, llegando cerca de aquel lugar, lo vio y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de camino llegó hasta él, y al verlo se movió a compasión, y acercándose vendó sus heridas echando en ellas aceite y vino, lo hizo subir en su propia cabalgadura, lo condujo a la posada y él mismo lo cuidó.

Quiere enseñarnos Jesús que nuestro prójimo es todo aquel que está cerca de nosotros –sin distinción de raza, de afinidades políticas, de edad...– y necesite nuestro socorro. El Maestro nos ha dado ejemplo de lo que debemos hacer nosotros. «Este Samaritano (Cristo) lavó nuestros pecados, sufrió por nosotros, cargó con el hombre medio muerto, llevándole a la posada, esto es, a la Iglesia, que recibe a todos y que no niega su auxilio a nadie, y a la cual nos convoca Jesús diciendo: Venid a Mí... (Mt 11, 28). Una vez que le llevó a la posada, no se marchó inmediatamente, sino que se quedó con él una jornada entera, cuidándole día y noche... Cuando a la mañana siguiente quiere marcharse, da de su buen dinero dos denarios y encarga al posadero, a los ángeles de su Iglesia, que cuiden y lleven al Cielo al que Él había cuidado en las angustias de este tiempo»9.

El Señor nos anima a una compasión efectiva y práctica, que pone el remedio oportuno, ante cualquier persona que encontremos lastimada en el camino de la vida. Estas heridas pueden ser muy diversas: lesiones producidas por la soledad, por la falta de cariño, por el abandono; necesidades del cuerpo: hambre, vestido, casa, trabajo...; la herida profunda de la ignorancia...; llagas en el alma producidas por el pecado, que la Iglesia cura en el sacramento de la Penitencia, pues Ella «es la posada, colocada en el camino de la vida, que recibe a todos los que llegan, cansados del viaje o cargados con los sacos de sus culpas, en donde, dejando la carga de los pecados, el viajero fatigado descansa y, después que ha descansado, se repone con saludable alimento»10.

Debemos poner los medios para remediar esas situaciones de indigencia, como Cristo mismo lo haría en esas circunstancias. ¡Qué buenos medios son la caridad y la compasión para identificarnos con el Maestro! «Bajo sus múltiples formas –indigencia material, opresión injusta, enfermedades físicas y psíquicas y, por último, la muerte– la miseria humana es el signo manifiesto de la debilidad congénita en que se encuentra el hombre tras el primer pecado y de la necesidad de salvación. Por ello, la miseria humana atrae la compasión de Cristo Salvador, que la ha querido cargar sobre sí mismo (Mt 8, 17) e identificarse con los más pequeños de sus hermanos (Mt 25, 40; 45). También por ello, los oprimidos por la miseria son objeto de un amor de preferencia por parte de la Iglesia, que, desde sus orígenes, y a pesar de los fallos de muchos de sus miembros, no ha cesado de trabajar para aliviarlos, defenderlos y liberarlos»11.

Cuando nos acerquemos a quien padece necesidad hemos de hacerlo con una caridad eficaz y poniendo el corazón, haciendo nuestra aquella miseria que tratamos de remediar. Advierte un autor clásico castellano que «el que de veras desea acertar a contentar a Dios, entienda que una de las cosas principales que para esto sirven es el cumplimiento de este mandamiento de amor, con tal que este amor no sea desnudo y seco, sino acompañado de todos los afectos y obras que del verdadero amor se suelen seguir, porque de la otra manera no merecería el nombre de amor...»12. Y añade a continuación: «debajo de este nombre de amor, entre otras muchas cosas, se encierran señaladamente estas seis, conviene a saber: amar, aconsejar, socorrer, sufrir, perdonar y edificar»13.

III. La parábola del Buen Samaritano nos indica «cuál debe ser la relación de cada uno de nosotros con el prójimo que sufre. No nos está permitido pasar de largo, con indiferencia, sino que debernos pararnos junto a él. Buen samaritano es todo hombre, que se para junto al sufrimiento de otro hombre de cualquier género que ese sea»14. Dios nos pone al prójimo con sus necesidades y carencias en el camino de la vida, y el amor hace lo que la hora y el momento exigen. No siempre son actos heroicos y difíciles; por el contrario, muchas veces el Señor nos pide una sonrisa, una palabra de aliento, un buen consejo, saber callar ante una palabra molesta o impertinente, visitar a un amigo que se encuentra enfermo o un poco solo, ejercitarnos en las muestras de educación habituales, como el saludo, dar las gracias... Hay profesiones –señalaba el Papa Juan Pablo II– que son una continua obra de misericordia, como en el caso del médico o de la enfermera15... Pero cualquier oficio exige un trato atento, compasivo y respetuoso con las personas con las que el trabajo nos pone en relación. Hemos de ejercitarnos en ver a Cristo en las personas que tratamos.

A todos hemos de acercarnos en sus necesidades espirituales y materiales, pero, porque la caridad es ordenada, debemos dirigirnos de modo muy particular a quienes están más próximos porque Dios los ha puesto –hermanos en la fe, familia, amigos, compañeros de trabajo...– o porque ha querido, a través de las circunstancias de la vida, que pasemos a su lado para cuidarles. «Pues si tan misericordioso y humano fue un samaritano hacia un desconocido, ¿quién nos perdonará si descuidamos a nuestros hermanos en males mayores?», se pregunta San Juan Crisóstomo. Y, después de aconsejar que no indaguemos por qué otros no lo han hecho –especialmente si son heridas del alma–, dice: «Cúrale tú y no pidas a nadie cuenta de su negligencia. Si encontrases una moneda de oro, a buen seguro que no pensarías: ¿por qué no la ha hallado otro? Al contrario, correrías a tomarla cuanto antes. Pues has de saber que cuando encuentras a tu hermano herido, has encontrado algo que vale más que un tesoro: el poder cuidarle»16. No dejemos de hacerlo.

1 Lc 10, 25-37. — 2 Cfr. San Agustín, Sermón sobre las palabras del Señor, 37. — 3 ídem, en Catena Aurea, vol. V, p. 513. — 4 Cfr. San Beda, Comentario al Evangelio de San Lucas, in loc. 5 R. A. Knox, Sermones pastorales, Rialp, Madrid 1963, p. 140. — 6 Is 53, 4; Mt 8, 17; 1 Pdr 2, 24; 1 Jn 3, 5. — 7 1 Jn 4, 9-11. — 8 Juan Pablo II, Carta Apost. Salvifici doloris, 11-II-1984, 28. — 9 Orígenes, Homilía 34 sobre San Lucas. — 10 San Juan Crisóstomo, en Catena Aurea, vol. VI, p. 519. — 11 S. C. para la Doctrina de la Fe, Instr. Libertatis conscientia, 22-III-1986, 68. — 12 Fray Luis de Granada, Guía de pecadores, 1, 2, 16. — 13 Ibídem. — 14 Juan Pablo II, loc. cit., 28. — 15 Ibídem, 29. — 16 San Juan Crisóstomo, Contra ludeos, 8.

 

“¿He conversado con Él?”

Es posible que te asuste esta palabra: meditación. –Te recuerda libros de tapas negras y viejas, ruido de suspiros o de rezos como cantilenas rutinarias... Pero eso no es meditación. Meditar es considerar, contemplar que Dios es tu Padre, y tú, su hijo, necesitado de ayuda; y después darle gracias por lo que ya te ha concedido y por todo lo que te dará. (Surco, 661)

Para tu examen diario: ¿he dejado pasar alguna hora, sin hablar con mi Padre Dios?... ¿He conversado con El, con amor de hijo? –¡Puedes! (Surco, 657)
El único medio para conocer a Jesús: ¡tratarlo! En El, encontrarás siempre un Padre, un Amigo, un Consejero y un Colaborador para todas las actividades nobles de tu vida cotidiana...
- Y, con el trato, se engendrará el Amor. (Surco, 662)
"Quédate con nosotros, porque ha oscurecido..." Fue eficaz la oración de Cleofás y su compañero.
–¡Qué pena, si tú y yo no supiéramos "detener" a Jesús que pasa!, ¡qué dolor, si no le pedimos que se quede! (Surco, 671)

 

 

Fiarse de Dios

Sin Cristo, no hacemos nada. Es la enseñanza que el Maestro dio a sus discípulos en la escena de la pesca milagrosa y que se repite en nuestras vidas.

Virtudes03/10/2018

Descarga en PDF el editorial “Fiarse de Dios”.

Cuenta San Lucas que en una ocasión el Señor predicaba junto al mar de Galilea, y eran tantos los que querían escucharle que tuvo que pedir ayuda. Unos pescadores lavaban las redes en la orilla. Habían terminado la parte fundamental de su trabajo y se ocupaban en otras actividades accesorias, seguramente con la idea de marcharse cuanto antes a casa y descansar. Jesucristo se metió en una de las barcas, la de Simón, y desde ella siguió hablando a la muchedumbre.

El evangelista no se detiene a contarnos el contenido de la enseñanza del Señor. En esta ocasión hay otros hechos hacia los que quiere atraer nuestra atención, porque contienen unas lecciones muy importantes para la vida cristiana.

Lucha y confianza

Quizás Pedro y sus compañeros pensaban que, al terminar de hablar, Jesús regresaría a la orilla y seguiría su camino. Pero no fue así: se dirigió a ellos y les pidió que volviesen a comenzar su tarea, la que estaban ya a punto de terminar. Se sorprendieron, pero Simón tuvo la grandeza de ánimo de sobreponerse al cansancio y contestar: «Maestro, hemos estado bregando durante toda la noche y no hemos pescado nada; pero sobre tu palabra echaré las redes» [1].

Habían trabajado toda una noche. Y había sido en vano. Sabían hacerlo, era su profesión, tenían experiencia. Pero todo eso no había bastado: habían regresado cansados y de vacío. No parece aventurado suponer que estarían desanimados. Quizás a alguno se le había ocurrido incluso que con aquel oficio no se podía ir adelante y había experimentado el deseo –más o menos contenido– de dejarlo todo, porque le invadía una sensación de inutilidad.

Sabemos que esta historia termina con una pesca abundantísima. Si nos preguntamos por la diferencia entre esa eficacia y el fracaso nocturno, la respuesta es inmediata: la presencia de Jesucristo. Todas las demás circunstancias de este segundo intento parecen menos favorables que las del primero: las redes sin terminar de lavar, la hora poco apropiada, la deteriorada condición física y anímica de los pescadores...

El Señor se sirve de todo esto para darles –y para darnos– una enseñanza espiritual muy importante: sin Cristo no hacemos nada. Sin Cristo, el fruto de la lucha será cansancio, tensión, desánimo, ganas de dejarlo; sin Cristo trataremos de engañarnos echando a las circunstancias la culpa de nuestra ineficacia; sin Cristo nos invadirá la sensación de inutilidad. En cambio, con Él la pesca es abundante.

La santidad no consiste en el cumplimiento de un conjunto de normas. Es la vida de Cristo en nosotros. Por eso, más que en hacer, está en dejar hacer, en dejarse llevar; pero correspondiendo. «Tú, cristiano, y por cristiano hijo de Dios, has de sentir la grave responsabilidad de corresponder a las misericordias que has recibido del Señor, con una actitud de vigilante y amorosa firmeza, para que nada ni nadie pueda desdibujar los rasgos peculiares del Amor, que Él ha impreso en tu alma» [2].

Cuando luchamos por ser santos, el hilo de nuestra voluntad se encuentra con el hilo de la Voluntad de Dios y se entrelaza con él para formar un tejido único, una sola pieza que es nuestra vida. Esa trama ha de ir haciéndose cada vez más densa, hasta que llegue un momento en que nuestra voluntad se identifique con la de Dios, de tal modo que no seamos capaces de distinguir una de la otra, porque quieren lo mismo.

Casi al final de su vida en la tierra, Jesús confía a San Pedro: «en verdad, en verdad te digo: cuando eras más joven te ceñías tú mismo y te ibas adonde querías; pero cuando envejezcas extenderás tus manos y otro te ceñirá y llevará adonde no quieras» [3]. Antes te apoyabas en ti, en tu voluntad, en tu fortaleza; antes pensabas que tu palabra era más segura que la mía [4]... y ya ves los resultados. A partir de ahora te apoyarás en Mí y querrás lo que Yo quiera... y las cosas irán mucho mejor.

La vida interior es una tarea de la gracia que requiere nuestra cooperación. El Espíritu Santo sopla e impulsa nuestra barca. Para nuestra correspondencia disponemos de dos remos, por decirlo de algún modo: de una parte, nuestro esfuerzo personal; de otra, la confianza en Dios, la seguridad de que Él no nos deja. Los dos remos son necesarios y hemos de desarrollar los dos brazos si queremos que la vida interior avance. Si falla uno, la barca gira sobre sí misma, es muy difícil de gobernar; el alma camina entonces como a la pata coja: no avanza, se agota, termina por desfallecer y cae fácilmente.

Si falta la decisión eficaz de luchar, la piedad es sentimental, las virtudes escasean: el alma parece llenarse de buenos deseos, que resultan sin embargo ineficaces cuando llega el momento del esfuerzo. Si, en cambio, todo se confía a una voluntad fuerte, a la decisión de lucha sin contar con el Señor, el fruto es aridez, tensión, cansancio, hastío de una pelea que no trae peces a las redes de la vida interior y del apostolado: el alma se encuentra, como Pedro y sus compañeros, en la noche infructuosa.

Si advertimos que algo de esto nos sucede, si a veces caemos en desánimos por apoyarnos demasiado en nuestro conocimiento o experiencia, en nuestra voluntad decidida y fuerte... y poco en Jesucristo, pidamos al Señor que suba a nuestra barca. Nos importa mucho su presencia; mucho más que los resultados de nuestro esfuerzo. Es de notar que el Señor no promete una gran pesca, y Simón no la espera. Pero advierte que de todas maneras vale la pena trabajar por el Señor: «in verbo autem tuo laxabo retia» [5].

Abandono

Volvamos ahora un poco atrás y dirijamos nuestra mirada a la petición de Jesús. «Guía mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca» [6].

Duc in altum. Lleva la barca a lo profundo. Para adentrarse en la vida interior hay que renunciar a tener los pies en un terreno firme, totalmente dominado; es preciso avanzar hasta lugares donde fácilmente habrá olas, donde la barca se mueve y el alma advierte que no lo controla todo, donde si cayéramos al agua podríamos hundirnos.

¿No estaremos más seguros en la orilla, o donde el agua no supere las rodillas, o la cintura, o al máximo los hombros? Quizá, efectivamente, nos sentiríamos más seguros. Pero en la orilla no se pesca nada que valga la pena. Si queremos echar las redes para pescar tenemos que llevar la barca a lo profundo, tenemos que sacudirnos el miedo a perder de vista la costa.

¡Cuántas veces Jesucristo echa en cara a los discípulos su miedo!: «¿por qué os asustáis, hombres de poca fe?» [7]. ¿No mereceremos nosotros ese mismo reproche?: ¿por qué no te fías?, ¿por qué quieres dominarlo y controlarlo todo?, ¿por qué te cuesta tanto caminar cuando el sol no luce en todo su esplendor?

El alma tiende instintivamente a buscar referencias, señales que le confirmen que va bien. El Señor nos las concede en muchas ocasiones, pero no creceremos en la vida interior si dejamos que nos obsesione la necesidad de comprobar nuestro progreso.

Quizá tenemos la experiencia de que en momentos de inquietud, en los que no poseemos un juicio claro sobre nuestra rectitud y nos dejamos arrastrar por el deseo de buscar a toda costa una respuesta, terminamos atribuyendo a una circunstancia nimia un valor del que objetivamente carece: una mirada sonriente o seria, un elogio o una corrección, una circunstancia favorable o un revés, bastan para colorear con su tono brillante u oscuro hechos con los que no guardan relación alguna.

El crecimiento en la vida interior no depende de que estemos seguros de cuál es la Voluntad de Dios. El afán desmesurado de seguridad es el punto donde el voluntarismo se encuentra con el sentimentalismo. En ocasiones, el Señor permite una inseguridad que, bien enfocada, nos ayuda a crecer en rectitud de intención. Lo que importa es abandonarse en sus manos, y en este fiarse de Él se encuentra la paz.

Con nuestra lucha no buscamos provocarnos sentimientos agradables. Muchas veces los tendremos; otras, no. Un poco de examen posiblemente nos haga descubrir que los buscamos con mayor frecuencia de la que imaginamos, si no en sí mismos, sí como señal de que nuestra lucha es eficaz.

Lo advertiremos, por ejemplo, al experimentar desánimo ante una tentación a la que no cedemos, pero que persiste; al sentir fastidio porque algo nos cuesta y –así razonamos– no nos debería costar; al notar molestia porque la entrega no nos atrae del modo sensiblemente arrollador que nos gustaría...

Hemos de luchar en lo que podemos luchar, sin darnos de cabeza contra lo que no está en nuestra mano dominar: los sentimientos no están totalmente sometidos a nuestra voluntad y no podemos pretender que lo estén.

Nosotros hemos de aprender a abandonarnos, dejando en manos de Dios el resultado de nuestra lucha, porque sólo la confianza en Él vence esas inquietudes. Si queremos ser pescadores de altura, hemos de llevar la barca in altum, donde no hacemos pie; hemos de superar el deseo de buscar referencias, de experimentar que vamos adelante. Pero para conseguirlo es decisivo apoyarse en la contrición.

Recomenzar

Simón y sus compañeros siguieron el consejo del Señor «y recogieron gran cantidad de peces. Tantos, que las redes se rompían» [8] Del fruto de aquella audacia se beneficiaron otros que vinieron a ayudarles, y las dos barcas se llenaron tanto que casi se hundían. Abundancia tan extraordinaria, llevó a Pedro a advertir la cercanía de Dios y a sentirse indigno de tal familiaridad: «Apártate de mí, Señor, que soy un hombre pecador» [9]. Sin embargo, pocos minutos después, «dejadas todas las cosas, le siguieron» [10]. Y fueron fieles hasta la muerte.

Pedro descubrió al Señor en aquella pesca extraordinaria. ¿Habría reaccionado de la misma manera si la noche anterior le hubiera ido bien en su trabajo? Quizás no. Quizás en un fruto especialmente generoso habría reconocido una ayuda de Jesucristo, pero no habría advertido hasta qué punto Dios estaba cerca y todo se lo debía a Él. Para que el milagro moviera el alma de Simón, convenía que la noche anterior le hubiera ido muy mal a pesar de su empeño sincero.

El Señor se sirve de nuestros defectos para atraernos a Él, siempre que nos esforcemos sinceramente por vencerlos. Por eso, luchando, hemos de querernos como somos, con nuestros defectos. Al hacerse hombre, el Verbo asumió unas limitaciones: las propias de la condición humana, ésas ante las que nosotros a veces nos rebelamos. En el camino de identificación con Cristo es clave asumir los propios límites.

Tantas veces es precisamente la conciencia serena de nuestra indignidad la que nos hace descubrir a Cristo a nuestro lado, porque vemos claro que los peces que hay en nuestras redes no los ha puesto ahí nuestra pericia, sino Dios. Y esa experiencia nos llena de gozo y nos convence una vez más de que es la contrición la que nos hace avanzar en la vida interior.

Entonces, como Pedro, nos lanzamos a los pies de Jesucristo; y, también como él, terminamos por dejarlo todo –¡incluso esa pesca extraordinaria!– para seguirle, porque sólo nos importa Él.

La prontitud para la contrición marca la senda de la alegría. «Precisamente tu vida interior debe ser eso: comenzar... y recomenzar» [11]. ¡Qué honda alegría experimenta el alma cuando descubre en la práctica el significado de estas palabras! No cansarse de recomenzar: he aquí un secreto para la eficacia y para la paz. Porque quien tiene esa actitud deja trabajar al Espíritu Santo en su alma, colabora con Él sin pretender sustituirle, lucha con toda energía y con plena confianza en Dios.

Publicado en 2011. Audio incluido en octubre de 2018.


[1]Lc 5, 5.

[2] Forja, n. 416.

[3]Jn 21, 18.

[4] Cfr. Mt 26, 34-35.

[5]Lc 5, 5.

[6]Lc 5, 4.

[7]Mt 8, 26. Cfr. Mt 14, 31.

[8]Lc 5, 6.

[9]Lc 5, 8.

[10]Lc 5, 11.

[11]Camino, 292.

 

 

Guadalupe Ortiz de Landázuri en el corazón de la Gran Vía de Madrid

“La vida de Guadalupe Ortiz de Landázuri es motivo de acción de gracias a Dios porque nos está demostrando que Dios no abandona a su Iglesia”, dijo Mons. Martínez Camino quien presidió este viernes la ceremonia de bendición de la sepultura e inhumación de los restos de Guadalupe.

Noticias06/10/2018

 

Los restos de Guadalupe Ortiz de Landázuri descansan ya en una arqueta de madera con su nombre expuesta a la veneración de los fieles en el Real Oratorio del Caballero de Gracia, en plena Gran Vía de Madrid. El Oratorio, creado en el siglo XVII por el noble italiano Jacobo de Grattis, está llamado a convertirse, en palabras del obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, en “una de las muchas transparencias del Cielo en el suelo de la Iglesia diocesana, pues transparencias del Cielo son los sepulcros de los mártires, de los santos y de los beatos”.

Monseñor Martínez Camino presidió este viernes la ceremonia de bendición de la sepultura e inhumación de los restos de Guadalupe Ortiz de Landázuri, que regresaban a Madrid tras 43 años en el cementerio de Pamplona, la ciudad en la que falleció en julio de 1975 con fama de santidad. A la tumba que ocupó durante décadas en la capital navarra iban a visitarla personas como Isabel, quien había leído la vida de la próxima beata, y decidió encargarle el cambio de una de sus hijas, que había decidido marcharse del hogar familiar. Este viernes, agradecida porque sus oraciones habían sido escuchadas, acudía a venerar los restos de la primera laica del Opus Dei que subirá a los altares, tras el decreto aprobado este verano por el Papa Francisco.

Monseñor Martínez Camino presidió este viernes la ceremonia de bendición de la sepultura e inhumación de los restos de Guadalupe Ortiz de Landázuri.Monseñor Martínez Camino presidió este viernes la ceremonia de bendición de la sepultura e inhumación de los restos de Guadalupe Ortiz de Landázuri.

Junto a Isabel, un nutrido grupo de fieles de la diócesis acudió a venerar los restos y a participar en la ceremonia, concelebrada por los vicarios del Opus Dei Ramón Herrando, Pedro Álvarez de Toledo y José Javier Marcos; el rector del Real Oratorio del Caballero de Gracia, Juan Moya; el delegado de las Causas de los Santos del Arzobispado, Alberto Fernández; el vicepostulador de la Causa, José Carlos Martín de la Hoz, y el sacerdote Luis Cruz, sobrino nieto de Guadalupe Ortiz de Landázuri.

Entre los más de 200 asistentes a la ceremonia se encontraban sobrinos, sobrinos nietos y numerosos parientes políticos de la futura beata, como la sobrina que lleva su nombre, Guadalupe Ortiz de Landázuri, hija del doctor Eduardo Ortiz de Landázuri, promotor de la Universidad de Navarra y de la Clínica Universidad de Navarra. “Mi padre decía que en mi familia, todo se lo debemos a Guadalupe: la conversión de nuestros padres, la vida cristiana de cada uno de nosotros y el hallazgo de nuestra vocación; todo se lo debemos a ella”, relató la sobrina, visiblemente emocionada.

El obispo auxiliar de Madrid reiteró que la llegada de los restos a Madrid era un motivo de gratitud por la vida de la propia sierva de Dios y por el Opus Dei.El obispo auxiliar de Madrid reiteró que la llegada de los restos a Madrid era un motivo de gratitud por la vida de la propia sierva de Dios y por el Opus Dei.

Monseñor Martínez Camino también se sumó a las palabras de agradecimiento a la Venerable: “la vida de Guadalupe Ortiz de Landázuri es motivo de acción de gracias a Dios porque nos está demostrando que Dios no abandona a su Iglesia. A pesar de las luchas y de los pecados, la quiere, la guía y la protege. Especialmente cuando suscita santos en la Iglesia”.

El obispo auxiliar de Madrid reiteró que la llegada de los restos a Madrid era un motivo de gratitud por la vida de la propia sierva de Dios y por el Opus Dei, “porque además de la enorme, diaria y callada labor apostólica que hace en la diócesis con tanta gente, va presentando sin pausa frutos extraordinarios de santidad, tan necesarios para la obra evangélica, pues sin santidad no hay evangelización”.

Entre los más de 200 asistentes a la ceremonia se encontraban sobrinos, sobrinos nietos y numerosos parientes políticos de la futura beata.Entre los más de 200 asistentes a la ceremonia se encontraban sobrinos, sobrinos nietos y numerosos parientes políticos de la futura beata.

“El Opus Dei no se recata en presentar la santidad como el objetivo de todos sus trabajos. Lo importante es que los bautizados seamos santos, y para ser santos hay que desear la santidad, como acaba de recordar el Papa Francisco en la exhortación Gaudete et Exsultate, cuya finalidad es precisamente suscitar el deseo de santidad en toda la Iglesia”, incidió el prelado.

Los santos, la mayoría parlamentaria de la Iglesia

Es a través de la vida de los santos, aquellos que siendo humanos se transforman en Cristo, como Dios manifiesta a los hombres su presencia y su rostro, según aseveró Martínez Camino, citando lo que expone la Lumen Gentium publicada por el Concilio Vaticano II. “Los santos son revelación de Dios viva. Los santos son además la mayoría parlamentaria en la Iglesia; ellos son los que tienen capacidad de decisión. En ellos Dios manifiesta a su Iglesia en cada tiempo su rostro y su presencia”, dijo.

“La obra apostólica de la Iglesia es ante todo una obra de atracción que ejercen los santos sobre el corazón de los hombres. No por sus propios méritos y sus obras, sino porque a través de ellos se manifiesta la misericordia de Dios. Se puede amar a Dios sobre todas las cosas. Se puede perdonar a los enemigos. ¿Por qué se puede? Porque lo han vivido miles de hermanos nuestros”, añadió el prelado, que pidió, durante la oración de los fieles, por el plan diocesano de Evangelización y los frutos del Año mariano en la diócesis de Madrid.

Mons. Martínez Camino pidió oraciones por el plan diocesano de Evangelización y los frutos del Año mariano en la diócesis de Madrid.Mons. Martínez Camino pidió oraciones por el plan diocesano de Evangelización y los frutos del Año mariano en la diócesis de Madrid.

“El Señor nos invita a pedir con confianza: pedid y se os dará. Hoy le pedimos por intercesión de la Reina de todos los Santos que no deje de suscitar santos en su Iglesia. Al lado de nosotros, junto a nosotros, en esta Iglesia de Madrid”, concluyó el obispo.

Por lo pronto la diócesis madrileña cuenta desde este viernes con un nuevo lugar en el suelo de la urbe donde el Cielo se hace transparente. Un oratorio donde tocar la presencia de los santos en medio del fragor de la Gran Vía, del ruido y los escaparates, de los locales de ocio y los teatros musicales. Allí, en un rincón silencioso del Real Oratorio del Caballero de Gracia, brillan otras luces que nunca se apagan.

 

Conciudadanos de los santos en la vida ordinaria

Posted: 06 Oct 2018 02:14 PM PDT

https://3.bp.blogspot.com/-ijdrbO2KMGQ/W7iGUKv4rlI/AAAAAAAACbY/5NrCms-AtoAOeB98iJQGQPo4S5-tLwi_wCLcBGAs/s320/jovenes%2Bciudad.jpg

Al final de su discurso de inauguración en el sínodo sobre los jóvenes, Francisco ha citado estas palabras del Concilio Vaticano II: «Se puede pensar con toda razón que el porvenir de la humanidad está en manos de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar» (Gaudium et spes, 31).

Hace dos semanas les decía a los jóvenes lituanos: “Somos cristianos y queremos lograr la santidad. Apostad por la santidad desde el encuentro y la comunión con los demás, atentos a sus necesidades” (Discurso en Vilna, 22-IX-2018).

Carlos María Galli ha expresado bien el “lugar” de la ciudad en la evangelización (cf. Dios en la ciudad, Barcelona 2014, cap. I). El hombre es un ser llamado a convivir con otras personas para alcanzar su vida plena en comunión con los otros. Por eso es un ser para la “polis”, la ciudad.

El cristianismo nació y vivió durante muchos siglos sobre todo en las ciudades y en las casas de familia de aquellos “ciudadanos” que, sin dejar de serlo, se iban convirtiendo, al mismo tiempo, en “conciudadanos de los santos y familiares de Dios” (Ef. 2, 19).

Ciudad de Dios en la ciudad de los hombres

En las ciudades surgieron las catedrales, obras de varias generaciones, como símbolos de la fe que se plasma en la cultura. Son símbolos de ese “templo” grande y profundo que es el Misterio de la Iglesia. Dios lo va edificando en la historia, con nuestra colaboración. Es un templo que se abre a la eternidad, en la nueva Jerusalén, ciudad y esposa (cf. Ap. cap. 21), Reino de Dios consumado y definitivo.

Así es. De la civitas se origina la civilitas, la civilización. Los cristianos estamos llamados a secundar la gracia divina, que es la que principalmente va construyendo la ciudad de Dios. No solo en el Cielo, sino también en la ciudad de los hombres, con tal de que esa ciudad –nuestro mundo, nuestra historia, nuestra sociedad– avance hacia la meta de una civilización del amor.

La pretensión de construir una ciudad de los hombres al margen de Dios está representada en la Biblia por el episodio de Babel (cf. Gn. 11, 1-9). Tal vez lo recordaba san Agustín cuando escribió: "Dos amores construyeron dos ciudades: el amor propio hasta el desprecio a Dios hizo la ciudad terrena; el amor de Dios hasta el desprecio de si mismo, la ciudad del cielo. La una se glorifica a sí misma, la otra se glorifica en el Señor” (De civitate Dei, XIV, 28). Quizá también Saint-Éxupéry cuando señala: "Ciudadela, yo te construiré en el corazón de los hombres" (Ciudadela, II).

Por contraposición a Babel, la garantía para construir la ciudad Dios en la ciudad de los hombres “con Dios y al modo de Dios” es el acontecimiento de Pentecostés. Nosotros nos situamos entre Babel y Pentecostés, observó en una ocasión Benedicto XVI. "Donde los hombres quieren hacerse Dios, solamente pueden ponerse uno contra el otro. En cambio donde se situán en la verdad del Señor, se abren a la acción de su Espíritu que les sostiene y les une".  En Pentecostés viene el Espíritu Santo que nos aporta un corazón nuevo y una comunicación nueva (cf. Homilía, 27-V-2012).

Se ha dicho que la ciudad –la ciudad moderna– es el “lugar” donde el hombre actual percibe su propia modernidad (P. Ricoeur). En efecto, cabría observar, con sus ventajas e inconvenientes en cada uno de los procesos que la modernidad conlleva: urbanización y racionalización, democratización y secularización…, humanización y deshumanización.

Cristianos corrientes en la ciudad

La ciudad puede verse como un símbolo de la sociedad civil que los fieles laicos deben llevar a Dios, porque ahí es donde pueden descubrir su vocación y misión, en la casa familiar, en la ciudad, en el mundo donde se desarrollan las actividades y tareas ordinarias: “Allí están llamados por Dios, para que, desempeñando su propia profesión guiados por el espíritu evangélico, contribuyan a la santificación del mundo como desde dentro, a modo de fermento” (cf. Lumen gentium 31).

Por todo ello, efectivamente, hay un vínculo esencial entre ciudadanía y la “índole secular”, propia de los fieles laicos. Lo ve bien Galli y lo señala en el Documento de Aparecida: “La construcción de ciudadanía, en el sentido más amplio, y la construcción de eclesialidad en los laicos, es uno solo y único movimiento” (n. 215). Ellos son y constribuyen a edificar el misterio de la Iglesia en medio del mundo, en medio de la ciudad.

Es cierto. La índole –naturaleza o característica– secular de los cristianos corrientes expresa su modo de vivir el Evangelio y por tanto de “mirar” el mundo desde “la entraña del mundo”. Este modo de “vivir” el mundo desde la fe cristiana y, a la vez, desde una ciudadanía caracterizada por la naturalidad de la vida ordinaria, se alimenta de oración y desemboca en afán evangelizador y en preocupación por las necesidades materiales y espirituales de todos.

Ya lo veía san Josemaría –a quien Juan Pablo II llamó “el santo de lo ordinario”, con ocasión de la canonización en 2002– cuando, al principio de los años treinta, en Camino, se hacía eco de lo que alguien le había confiado:

“(…) En la calle, entre los afanes de cada día, en medio del barullo y alboroto de la ciudad, o en la quietud laboriosa de tu trabajo profesional, te sorprendes orando...” (n. 110).

Y más adelante, en el mismo libro:

“¿Te acuerdas? –Hacíamos tú y yo nuestra oración, cuando caía la tarde. Cerca se escuchaba el rumor del agua. –Y, en la quietud de la ciudad castellana, oíamos también voces distintas que hablaban en cien lenguas, gritándonos angustiosamente que aún no conocen a Cristo.
Besaste el Crucifijo, sin recatarte, y le pediste ser apóstol de apóstoles” (Ibid., n. 811)

Desde entonces, la referencia a la ciudad y a la ciudadanía reaparecen con frecuencia en la predicación y en los escritos de san Josemaría.

Por ejemplo, en un libro póstumo, Surco, dedica un capítulo, con más de treinta puntos, a la “ciudadanía” (nn. 290-322). Así dice en tres de esos puntos:

– “Esta es tu tarea de ciudadano cristiano: contribuir a que el amor y la libertad de Cristo presidan todas las manifestaciones de la vida moderna: la cultura y la economía, el trabajo y el descanso, la vida de familia y la convivencia social” (n. 302)

– “Con tu conducta de ciudadano cristiano, muestra a la gente la diferencia que hay entre vivir tristes y vivir alegres; entre sentirse tímidos y sentirse audaces; entre actuar con cautela, con doblez... ¡con hipocresía!, y actuar como hombres sencillos y de una pieza. –En una palabra, entre ser mundanos y ser hijos de Dios” (n. 306).

– “Qué triste cosa es tener una mentalidad cesarista, y no comprender la libertad de los demás ciudadanos, en las cosas que Dios ha dejado al juicio de los hombres” (n. 313)

Oración y evangelización, coherencia y amor a la libertad, en medio de la vida moderna. Todo ello pertenece al núcleo del mensaje de san Josemaría.

Santidad y evangelización en la ciudad de lo ordinario

El Papa Francisco ha reflexionado, a partir de su contemplación de la ciudad celeste, sobre los desafíos de la evangelización en medio de las culturas urbanas. Y propone una mirada contemplativa –fruto de la oración y de la vida sacramental–, para descubrir que Dios está presente en la ciudad. Vale la pena transcribir estos dos párrafos de su exhortación Evangelii gaudium, porque señalan una condición indispensable para educar la fe cristiana, precisamente en el horizonte de la solidaridad “de” y “con” Cristo, descubierto en la vida ordinaria de la ciudad:

“La nueva Jerusalén, la Ciudad santa (cf. Ap. 21, 2-4), es el destino hacia donde peregrina toda la humanidad. Es llamativo que la revelación nos diga que la plenitud de la humanidad y de la historia se realiza en una ciudad. Necesitamos reconocer la ciudad desde una mirada contemplativa, esto es, una mirada de fe que descubra al Dios que habita en sus hogares, en sus calles, en sus plazas. La presencia de Diosacompaña las búsquedas sinceras que personas y grupos realizan para encontrar apoyo y sentido a sus vidas. Él vive entre los ciudadanos promoviendo la solidaridad, la fraternidad, el deseo de bien, de verdad, de justicia. Esa presencia no debe ser fabricada sino descubierta, develada. Dios no se oculta a aquellos que lo buscan con un corazón sincero, aunque lo hagan a tientas, de manera imprecisa y difusa” (Evangelii gaudium, n. 71).

Prosigue Francisco subrayando el marco a la vez antropológico y teológico de su reflexión:

“En la ciudad, lo religioso está mediado por diferentes estilos de vida, por costumbres asociadas a un sentido de lo temporal, de lo territorial y de las relaciones, que difiere del estilo de los habitantes rurales. En sus vidas cotidianas los ciudadanos muchas veces luchan por sobrevivir, y en esas luchas se esconde un sentido profundo de la existencia que suele entrañar también un hondo sentido religioso.Necesitamos contemplarlo para lograr un diálogo como el que el Señor desarrolló con la samaritana, junto al pozo, donde ella buscaba saciar su sed (cf. Jn 4,7-26)” (Ibid. n. 72).

La conclusión es clara: acompañemos a los jóvenes en ese descubrimiento de Dios en la “ciudad” de la vida ordinaria: en su existencia cotidiana, en medio de sus estudios y trabajos, de sus relaciones familiares y de sus amistades, de sus alegrías y de sus problemas. Esa es la mejor garantía para que todos podamos aspirar a la santidad y colaborar con la evangelización,  desde el encuentro y la atención a las necesidades de quienes nos rodean.
http://feeds.feedburner.com/~r/IglesiaYNuevaEvangelizacin/~4/PthIUd440sI?utm_source=feedburner&utm_medium=email

 

EN INTERNET: DOBLE CARA DE ADOLESCNTES,,, Y TOD0S

Ing, José Joaquín Camacho                                                             

  Siglo 21, 6 octubre 2018

       

            Soy inicialmente deudor del estudio internet adolescentes Fake Instagram tema de intereés actual.Plantea que la mayor parte de los jóvenes tiene abiertas más de una cuenta en Instagram. Los motivos son variados, principalmente por ocio y por estar en contacto con grupos cercanos de amigos con los que compartir aspectos personales que no se muestran a todo el universo digital. Pero el finsta (fake Instagram) plantea algunas cuestiones sobre la privacidad, la imagen que se construye en redes sociales y las prácticas que facilitan el acoso, entre otras.

Aclarando, plantea que cuántas cuentas de Instagram tiene un joven. Y señala que la mayoría de los adolescentes, al menos dos. Su cuenta “oficial” y el llamado finsta. Este fenómeno de crearse perfiles alternativos se popularizó en 2015 y abarca tanto a preadolescentes como a universitarios y a jóvenes profesionales. En Estados Unidos, donde comenzaron a proliferar los finsta, el 71% de los jóvenes de 18 a 24 años está en Instagram, y el 81% de ellos lo usa diariamente (más de la mitad, varias veces al día), según un estudio publicado este año. El porcentaje es similar en los adolescentes (72%). Además, el 45% de los menores de 18 años dice estar casi constantemente conectado a Internet (el 44%, varias veces al día).

             Muchos jóvenes utilizan la segunda cuenta como una manera de estar en contacto con amigos o familiares, por lo que mientras en el rinsta (real Instagram) tienen miles de seguidores, el finsta no suma más de unas decenas. La idea de esta segunda cuenta es crear un espacio online con los más cercanos, donde poder subir fotos sin filtros, más espontáneas, mostrando el lado más “payaso”, las fotos más vergonzosas que no compartirías con un público amplio, contar en stories cómo te ha ido el día… El objetivo también es huir de la mirada curiosa de los adultos: tanto de los padres como de profesores o futuros empleadores.    

    Es tema que viene de tiempo atrás. Ya se comentó en su momento que a veces las nuevas tecnologías proponen retos para la educación de los hijos. En esta línea llamó la atención Michelle Obama, entonces primera dama estadounidense, que prohibió a sus hijas, de 9 y 12 años, el acceso a Facebook, la red social más famosa del mundo.

Porque es interesante considerar el influjo de las nuevas tecnologías, pues así como la revolución industrial produjo cambios profundos en la sociedad, la amplia transformación en el campo de las comunicaciones –el mundo virtual- dirige grandes cambios culturales y sociales de hoy. A ello aludía alguien “Hemos vivido en fábricas, después en ciudades y ahora vivimos en Internet”.

            Es evidente que navegar en Internet, las redes sociales o jugar en línea se ha convertido en una actividad compulsiva. Hay que estar alertas. Y en cuanto a los padres los consejos son sencillos, aunque exigentes porque ellos deben ir por delante: regular el uso de teléfonos, Internet, videojuegos, sobre todo en relación con la vida familiar: la hora de comidas, sueño, estudio, paseos.. Y los colegios…

Estamos ante una  tecnología necesaria, pero puede ser dañina si se convierte en obsesiva, y se empobrecen las relaciones personales; se piensa estar hipercomunicado cuando en realidad se está uno aislando. La clave está en que el celular y la tecnología en general estén realmente al servicio del desarrollo de la persona, si no, la esclaviza. De cada uno depende: y de la ayuda de su familia…

 

 

Progreso, ciencia, cultura, religión

 

    El progreso, es el resultado de una acumulación de experiencias y saberes ante la necesidad que tiene el hombre de adaptarse a condiciones de vida constantemente nuevas. Va consiguiendo logros asombrosos en los campos de la ciencia, y la tecnología, que amplían enormemente las posibilidades de mejorar la vida.

    Como es incapaz de construir los paraísos, terrenos, con los que sueña, cuando parece que está cerca de lograrlos, surgen nuevas crisis, cada vez peores, como la global que estamos padeciendo, que le advierten de que, algo va mal. Que hay muchas cosas que deben mejorar para hacer la vida más humana.

     Esto, no quiere decir que el progreso sea malo, ni mucho menos. Es bueno pero insuficiente, si no se da salida a los valores del espíritu. El hombre es cuerpo, pero también alma espiritual, algo que olvida con frecuencia, obsesionado por tantas cosas como le ofrece la vida moderna.

     Hay que reconocer que, progreso, cultura, ciencia, religión, son un todo, y que no hay contradicción entre ellas.

     Aunque no faltan quienes desean relegar la religión católica a la intimidad de cada uno, porque dicen que hay que respetar las creencias de todos. Que yo sepa, en España, nunca se ha perseguido a nadie por otras creencias religiosas, ni se les ha menospreciado. La Iglesia católica no impone a nadie la fe, sencillamente la propone. Recordemos la respuesta de Jesús: “dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”.

    “En una POSTAL de Maite Pelacho Lopez, en El Heraldo de Aragón con motivo del Simposio Internacional sobre Ciencia y Religión, resalta sus conclusiones:

    “El creyente cuenta con los mismos recursos que el que no cree, pero su fe en Dios, le ayuda a entender la racionalidad de lo creado y el sentido de la vida. Dios, no es un concepto científico por lo que la ciencia, ni puede darle ni quitarle nada. El progreso. la cultura, la ciencia, como la religión, se interesan por el mundo, aunque desde ópticas distintas. La confrontación surge, cuando se manipulan por motivaciones ideológicas, o por intereses no confesados.”

    La religión, pertenece al espíritu, a la intimidad entre creador y su criatura, entre criatura y su creador. El hombre no se crea a sí mismo, no diseña su naturaleza, ni elige a sus padres. Es criatura, de Dios. (Benedicto XVI)

    Se nace en el orden natural, porque el “orden sobrenatural” que era el propio de la situación del hombre en el Paraíso, se perdió por el pecado de nuestros primeros padres, Adán y Eva. Dios, con la Redención del género humano, nos lo devuelve.

    Si no se acepta al hombre como criatura y a Dios como su creador, no es posible entender el significado del mundo en su totalidad, ni el amor infinito que lo ha motivado.

    El hombre material no cree en el más allá. El hombre espiritual, no desprecia las cosas terrenas, por supuesto, pero aspira a las eternas.

    Es deseable, que las autoridades del mundo recapaciten y respeten la dignidad del hombre en su totalidad. Que trabajen por el bien común, con capacidad para imponer orden y justicia de manera que, los egoísmos, la indecencia y la insolidaridad, no ahoguen los valores del espíritu, que, además, son agradables.

    Somos personas. No robots.

    Antonio de Pedro Marquina

 

 

El hermoso mensaje de la vida

Monseñor JoséH. Gomez

En este sagrado Réquiem por los no nacidos, continuamos con nuestro testimonio y con nuestro culto al Dios de la Vida.

Empezamos este “día a favor de la vida” con nuestra cuarta celebración anual de OneLife LA (UnaVida LA). Comenzamos con una hermosa y pacífica procesión desde un punto cercano a la iglesia católica más antigua de la ciudad y avanzamos por el corazón de la ciudad, rezando el rosario y cantando.

Luego tuvimos una hermosa celebración por la tarde. Ahora, en este solemne Réquiem por los no nacidos, recordamos y lloramos las vidas que se han perdido este año. Esas vidas que nunca tuvieron la oportunidad de llegar a nacer.

A nadie le gusta hablar sobre la triste realidad del aborto en nuestra sociedad, ¡pero debemos hacerlo! Durante demasiado tiempo, el aborto ha sido un “mal cotidiano” en este país, y de hecho, en todos los países.

Y tenemos que hacer que se detenga. Necesitamos construir una sociedad en la que el aborto sea impensable, una sociedad que acoja toda vida como un don de Dios.

En la primera lectura de la Misa de hoy, Dios viene a Jonás y le da un mensaje para que lo anuncie. Tal como lo escuchamos, Dios le dijo a Jonás: “Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar”.

Dios viene a nosotros ahora, y nos da un mensaje para que lo anunciemos a nuestra gran ciudad, a nuestro país y a los hombres y mujeres de nuestro tiempo. ¡Él nos llama a proclamar el evangelio de la vida, la buena nueva de que Él es el Dios vivo, el Dios de toda la creación!

Estamos llamados a anunciar esta buena nueva a cada persona: ¡Que fuimos hechos para cosas más grandes! ¡Que toda vida humana es preciosa! ¡La vida de ustedes! ¡La mía! Toda creatura tiene una razón de ser en la creación de Dios. Y cada persona tiene un propósito en el cielo.

Estaba pensando eso hoy, al mirar todos los rostros de la multitud, presentes en UnaVida LA, y de nuevo lo pensé esta noche, al mirarlos a todos ustedes. Es algo asombroso.

Cada rostro es diferente. Eso es un simple detalle. Pero no hay dos personas que sean iguales en toda la creación. Dios nos dio a cada quien un rostro diferente, un ADN diferente; incluso, diferentes huellas dactilares.

Ésas son pequeñas señales, pero apuntan a algo mucho más grande, a algo mucho más sorprendente.

Dios tomó “la decisión” de crearnos a cada uno de nosotros. Él decidió crearlos a ustedes y crearme a mí. Así de especiales somos para Él.

Y ése es el motivo por el que el mundo es un poco “menos” por cada niño que se pierde a través del aborto. Por eso es que llevamos duelo esta noche, en esta Misa de Réquiem.

Y sabemos que, en cierta manera, Dios está llorando con nosotros, así como Jesús lloró cuando llegó al lugar en el que Lázaro yacía muerto.

Pero nuestro Señor nos dijo, nos prometió, que los que lloran serán consolados. Y esta noche, creemos que Dios limpiará cada lágrima de todos los ojos.

Pero él nos está llamando a hacer nuestra parte.

En el pasaje del Evangelio de esta noche, escuchamos cómo Jesús llama a sus primeros discípulos. Y les da una orden simple: “Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres”.

Jesús nos está llamando también a nosotros a seguirlo y a ser sus discípulos de por vida, a llevar el mensaje del amor y de la misericordia de Dios a nuestra gran ciudad y hasta los confines de la tierra.

¡El camino de Jesús es el camino de la vida! No es el camino de la muerte.

Por eso tenemos que seguir repudiando el aborto, y esa es la razón por la que necesitamos seguir acercándonos a todos los hombres, mujeres y familias necesitados.

Estamos realmente llamados a cuidarnos unos a otros. Estamos llamados a tratar a los demás con la misma misericordia y compasión que queremos para nosotros mismos. Si queremos la vida para nosotros, entonces hemos de defender la vida para los demás en cada una de sus etapas; tenemos que proteger especialmente a aquellos que son demasiado débiles para protegerse a sí mismos.

Hermanos y hermanas, nosotros formamos parte de algo más grande. Somos parte del plan de amor de Dios, del reino de la vida que está llegando a nuestro mundo.

Y sabemos que algún día ya no habrá más lágrimas, ya no habrá más llanto. Un día, ya no habrá necesidad de llevar a cabo este Réquiem anual por los No Nacidos.

Sigamos entonces, avanzando en pos de Jesús ¡y proclamemos su hermoso mensaje de vida a nuestra gran ciudad y al mundo.

Pidámosle a nuestra Santísima Madre María, Madre de Dios y Madre nuestra, que Ella nos ayude, a todos nosotros, a conocer las grandes cosas para las que fuimos creados, y el invaluable amor que Dios tiene hacia cada vida, hacia cada uno de nosotros y hacia cada persona humana. VN

 

Cómo rezar el Santo Rosario

 

Cómo rezar el Rosario

1.- Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

2.- Rezar el Acto de Contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.

3.- Rezar tres avemarías y un Gloria.

4.- En función del día de la semana, elegimos los misterios a meditar, según lo que se indica más abajo. Tras enunciar el primer misterio, se reza un padrenuestro.

Misterios Gozosos (Lunes y Sábados)

La Encarnación del Hijo de Dios.
La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel.
El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén.
La Purificación de Nuestra Señora y Presentación del Niño Jesús.
El Niño perdido y hallado en el Templo.

Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)

La Oración de Jesús en el Huerto de los olivos.
La Flagelación del Señor.
La Coronación de espinas.
La Cruz a cuestas camino del Calvario .
Crucifixión y muerte de Jesús  en la Cruz.

Misterios Gloriosos (Miércoles  y Domingos)

La Resurrección del Señor.
La Ascensión del Señor.
La Venida del Espíritu Santo.
La Asunción de Nuestra Señora.
La Coronación de María Santísima.

Misterios Luminosos (Jueves)

El Bautismo en el Jordán
La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
La Transfiguración del Señor en el monte Tabor.
La institución de la Sagrada Eucaristía.

5.- Se rezan 10 avemarías, un gloria y a continuación la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

6.- Se enuncia el segundo misterio y se reza un padrenuestro.

7.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

8.- Se enuncia el tercer misterio y se reza un padrenuestro.

9.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

10.- Se enuncia el cuarto misterio y se reza un padrenuestro.

11.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

12.- Se enuncia el quinto misterio y se reza un padrenuestro.

13.- Se rezan 10 avemarías, un Gloria y la Jaculatoria: María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

14.- Se reza un padrenuestro y estas tres avemarías:

Dios te salve, María, Hija de Dios Padre, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

15.- Finalmente, se reza la Letanía de la Santísima Virgen María:

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios, Padre celestial
Dios, Hijo Redentor del mundo
Dios, Espíritu Santo
Trinidad santa, un solo Dios
Santa María
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las Vírgenes
Madre de Cristo
Madre de la Iglesia
Madre de la Divina Gracia
Madre purísima
Madre castísima
Madre y Virgen
Madre sin mancha
Madre inmaculada
Madre amable
Madre admirable
Madre del buen consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador
Virgen prudentísima
Virgen digna de veneración
Virgen poderosa
Virgen acogedora
Virgen fiel
Ideal de santidad
Trono de sabiduría
Causa de nuestra alegría
Templo del Espíritu Santo
Obra maestra de la gracia
Modelo de entrega a Dios
Rosa escogida
Fuerte como la torre de David
Hermosa como torre de marfil
Casa de oro
Arca de la Nueva Alianza
Puerta del cielo
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consoladora de los tristes
Auxilio de los cristianos
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Apóstoles
Reina de los Mártires
Reina de los confesores de la fe
Reina de las Vírgenes
Reina de todos los Santos
Reina concebida sin pecado original
Reina llevada al cielo
Reina del Santo Rosario
Reina de la Familia
Reina de la paz

 

70 frases inolvidables de Juan Pablo II

  • El popular Papa dejó decenas de citas para el recuerdo que le convirtieron en uno de los líderes más influyentes del pasado siglo.
  • Durante sus 27 años de Pontificado, Juan Pablo II visitó 129 países y transmitió sus pensamientos sobre la paz, el perdón y la pobreza en los 13 idiomas que hablaba.

https://www.lainformacion.com/files/article_main/uploads/2017/09/15/59bbb9aaababe.jpeg

El Papa proclama Venerable a Juan Pablo II, primer paso hacia la santidad

Sobre el amor

1. "Amar es esencialmente entregarse a los demás"

2. "La peor prisión es un corazón cerrado"3. "Amar es lo contrario de utilizar"4. "El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa de él vivamente. El amor se siente, no se ve; el amor silencioso es el mas fuerte de todos"5. "No debe buscarse ninguna recompensa mayor que el amor mismo"Sobre la vida6. "La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida"7. "Me afecta cualquier amenaza contra el hombre, contra la familia y la nación. Amenazas que tienen siempre su origen en nuestra debilidad humana, en la forma superficial de considerar la vida"

8. "El respeto a la vida es fundamento de cualquier otro derecho, incluidos los de la libertad"

9. "El sentido más verdadero y profundo de la vida es un don que se realiza al darse"10. "Si nos alejamos de Dios, ¿quién nos garantiza que un día un poder humano no reivindique de nuevo el derecho a decidir qué vida humana vale y cuál no vale?"Sobre la familia

11. "La familia es para los creyentes una experiencia de camino, una aventura rica en sorpresas, pero abierta sobre todo a la gran sorpresa de Dios, que viene siempre de modo nuevo a nuestra vida"

12. "La familia está llamada a ser templo, o sea, casa de oración: una oración sencilla, llena de esfuerzo y ternura. Una oración que se hace vida, para que toda la vida se convierta en oración"

13. "El futuro depende, en gran parte, de la familia, que lleva consigo el porvenir mismo de la sociedad; su papel especialísimo es el de contribuir eficazmente a un futuro de paz"

14. "La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida"

15. "Las políticas familiares basadas en la esterilización masiva, en la promoción del aborto o del divorcio producen resultados dramáticos: la desintegración de la célula fundamental de la sociedad"16. "El hombre es esencialmente un ser social; con mayor razón, se puede decir que es un ser familiar"Sobre la juventud

17. "Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del mundo"

18. "La humanidad tiene la necesidad imperiosa del testimonio de jóvenes libres y valientes, que se atrevan a caminar contra corriente y a proclamar con fuerza y entusiasmo la propia fe en Dios, Señor y Salvador"

19. "La juventud no está muerta cuando está cercana al maestro"

20. "Soy un joven de 83 años"Sobre la libertad

21. "El verdadero conocimiento y la auténtica libertad se hallan en Jesús. Dejad que Jesús forme parte siempre de vuestra hambre de verdad y justicia, y de vuestro compromiso por el bienestar de vuestros semejantes"

22. "Sólamente la libertad que se somete a la verdad conduce a la persona humana a su verdadero bien. El bien de la persona consiste en estar en la verdad y en realizar la verdad"

23. "La Iglesia se dirige al hombre en pleno respeto a su libertad; propone, no impone nada; respeta las personas y las culturas, y se detiene ante el sagrario de la conciencia"Sobre la paz

24. "Lo mismo en la época de las lanzas y las espadas que en la era de los cohetes nucleares: la primera víctima es el corazón del hombre"25. "Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz si no viene acompañada de equidad, verdad, justicia y solidaridad"26. "Los creyentes de todas las religiones, junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz"27. "No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón"28. "¡No matéis! ¡No preparéis a los hombres destrucción y exterminio! ¡Pensad en vuestros hermanos que sufren hambre y miseria! ¡Respetad la libertad y dignidad de cada uno!"29. "¡Nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra! Que destruye la vida de los inocentes, que enseña a matar y transtorna igualmente la vida de los que matan, que deja tras de sí un rastro de rencores y odio, y hace más difícil la solución de los problemas que la provocaron"30. "El recurso a la fuerza constituye siempre una derrota de la humanidad"31. "Las cuestiones controvertidas nunca deben resolverse con el recurso de las armas"32. "El desarrollo es el nuevo nombre de la paz"

33. "La verdadera reconciliación entre hombres enfrentados y enemistados sólo es posible si se dejan reconciliar al mismo tiempo con Dios"

34. ""La auténtica religión no apoya el terrorismo y la violencia, sino que busca promover de toda forma posible la unidad y la paz de la familia humana"

35. "No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen"36. "En nuestros días se advierte la creciente conciencia de que la paz mundial está amenazada, no sólo por la carrera de armamentos, los conflictos regionales y las injusticias que todavía existen en los pueblos y entre las naciones, sino también por la falta de respeto a la naturaleza, a la explotación desordenada de sus recursos y al progresivo deterioro de la calidad de vida"37. "La paz no se escribe con letras de sangre, sino con la inteligencia y el corazón"Sobre la pobreza y la solidaridad38. "Deseo llamar la atención... Basta con mirar la realidad de la multitud ingente de hombres y mujeres, niños, adultos y ancianos; en una palabra, personas concretas e irrepetibles que sufren el peso intolerable de la miseria"39. "Con dolor la pobreza de muchos, en contraste con la opulencia de algunos"40. "Occidente parece inclinarse a unas formas de aislamiento creciente y egoísta"41. "Los pobres no pueden esperar"Sobre el perdón42. "La espiral de la violencia sólo la frena el milagro del perdón"43. "Dios se deja conquistar por el humilde y rechaza la arrogancia del orgulloso"

44. "Debemos perdonar siempre, recordando que nosotros mismos hemos necesitado el perdón. Tenemos necesidad de ser perdonados mucho más a menudo que de perdonar"

45. "Ningún pecado del hombre puede cancelar la misericordia de Dios"Sobre la Iglesia Católica

46. "La Iglesia es el corazón de la humanidad"

47. "La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo"

48. "Pido perdón por las injusticias infligidas a los no católicos en el curso de la atormentada historia de estas gentes; y al mismo tiempo aseguro el perdón de la Iglesia Católica por el daño que han sufrido sus hijos"49. "La Iglesia de hoy no necesita 'cristianos a tiempo parcial', sino cristianos de una pieza"Crítica social y política50. "La democracia necesita de la virtud si no quiere ir contra todo lo que pretende defender y estimular"51. "Cuando el cristianismo se convierte en instrumento del nacionalismo, queda herido en su corazón y se convierte en estéril"52. "Los medios de comunicación han acostumbrado a ciertos sectores sociales a escuchar lo que halaga los oídos"53. "Las deportaciones forzadas, la eliminación sistemática de pueblos y el desprecio de los derechos fundamentales de la persona son las tragedias que, desgraciadamente, aún hoy humillan a la humanidad"54. "Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud"

55. "Hoy se exalta con frecuencia el placer, el egoísmo, o incluso la inmoralidad en nombre de falsos ideales de libertad y felicidad. La pureza de corazón, como toda virtud, exige un entrenamiento diario de la voluntad y una disciplina constante interior. Exige, ante todo, el asiduo recurso a Dios en la oración"56. "Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz"Sobre la santidad57. "La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte.

58. "Hoy más que nunca la Iglesia necesita sacerdotes santos cuyo ejemplo diario de conversión inspire en los demás el deseo de buscar la santidad a la que está llamado todo el pueblo de Dios"Sobre la fe59. "En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios"60. "Dios no es un ser indiferente o lejano, por lo que no estamos abandonados a nosotros mismos"61. "La cruz de Cristo se ha convertido en una fuente de la que brotan ríos de agua viva"

62. "La persona humana tiene una necesidad que es aún más profunda, un hambre que es mayor que aquella que el pan puede saciar: es el hambre que posee el corazón humano de la inmensidad de Dios".

63. "La universalidad de la salvación no significa que se conceda solamente a los que, de modo explícito, creen en Cristo y entraron en la Iglesia. Si es destinada a todos, la salvación en verdad debe de estar a disposición de todos"

64. "La Fe no teme a la razón. Estas son como dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerlo a Él para que, conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo"

65. "¡No tengáis miedo! ¡Abrid, abrid de par en par las puertas a Cristo!"

66. "La fe, además de conocerla, hay que vivirla"

67. "Les pido a todos, a todo el pueblo, que por lo menos dejen una ventana abierta para que Cristo entre en sus vidas"

68. "María es el modelo de un amor sin fronteras"

69. "Sin Dios la sociedad acaba deshumanizada"

70. "Dejadme ir a la casa del Padre" (sus últimas palabras)

 

 

24 Citas sobre la pureza que todo católico debe conocer

https://www.accionfamilia.org/images/citas_pureza_3.jpg

La impureza recubre hoy todo: películas, TV, carteleras, música, entretenimiento, libros y revistas. Debemos luchar contra esta imposición.

A tal fin, las citas  siguientes -muchas de las cuales son de Doctores de la Iglesia – podrá proporcionarnos el apoyo y el aliento que necesitamos para defender nuestros principios y luchar por la pureza.


“Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”.
S. Mateo 5: 8

“La Santa Pureza, reina de las virtudes, virtud angelical, es una joya tan preciosa que los que la poseen son como los ángeles de Dios en el Cielo, aunque vestidos de carne mortal”. – San Juan Bosco

“Tenemos que ser puros. No hablo solamente de la pureza de los sentidos. Debemos observar gran pureza en nuestra voluntad, en nuestras intenciones, en todas nuestras acciones”. – San Pedro Julián Eymard

“Aquellos que tienen el corazón puro son templos del Espíritu Santo”. – Santa Lucía

“Debemos practicar la modestia, no sólo en nuestro aspecto, sino también en toda nuestra conducta, y en particular en nuestro vestido, nuestro caminar, nuestra conversación, y todas las acciones similares”. – San Alfonso María de Ligorio

“En el reino de los malos pensamientos nada induce tanto al pecado como lo hacen los pensamientos que conciernen el placer de la carne”. – Santo Tomás de Aquino

“En las tentaciones contra la castidad, los maestros espirituales nos aconsejan, no tanto lidiar con el mal pensamiento, sino volver la mente hacia un objeto espiritual o, al menos, un objeto indiferente. Es útil combatir otros malos pensamientos cara a cara, pero no los pensamientos de impureza”. – San Alfonso María de Ligorio

“La lujuria aceptada se convierte en hábito, y el hábito sin resistencia se convierte en necesidad”. – San Agustín

“Más almas van al infierno debido a los pecados de la carne que por cualquier otra razón”. – Nuestra Señora en Fátima

“El lenguaje sucio nos hace sentir cómodos con la acción sucia. Pero el que sabe cómo controlar su lengua está preparado para resistir los ataques de la lujuria”. – San Clemente de Alejandría

“El hombre de lenguaje impuro es una persona cuyos labios no son sino una apertura y un tubo de alimentación que utiliza el infierno para vomitar sus impurezas sobre la Tierra”. – San Juan María Vianney

“Tenemos que hablar como nos vestimos, o vestirnos como hablamos. ¿Por qué profesamos una cosa y mostramos otra? Las conversaciones hablan de castidad, pero todo el cuerpo revela impureza”. – San Jerónimo

“Un alma pura es como una perla fina. Siempre que se oculta en la concha, en el fondo del mar, nadie piensa en admirarla. Pero si la pongo a la luz del sol, esta perla brillará y atraerá todas las miradas. Así, el alma pura, que está oculta a los ojos del mundo, brillará un día ante los Ángeles en la luz del sol de la eternidad”. – San Juan María Vianney

“El alma pura es una hermosa rosa, y las Tres Divinas Personas bajan del Cielo para inhalar su fragancia”. – San Juan María Vianney

https://www.accionfamilia.org/images/Santa_Maria_Goretti_incorrupta.jpg

Santa María Goretti, mártir de la pureza. Su cuerpo no conoció la corrupción durante la vida ni después de la muerte

“La castidad es el lirio de las virtudes, y hace a los hombres casi iguales a los ángeles. Todo es hermoso en armonía con su pureza. Ahora la pureza del hombre es la castidad, que se llama honestidad y su observancia, honor y también integridad; y su contrario se llama corrupción; en fin, tiene una peculiar excelencia por encima de las otras virtudes, porque conserva el alma y el cuerpo justo y sin mancha “. – San Juan María Vianney

“La humildad es la salvaguarda de la castidad. En materia de pureza, no hay mayor peligro que no temer el peligro. Por mi parte, cuando me encuentro con un hombre seguro de sí mismo y sin miedo, lo doy por perdido. Me alarma menos alguien que es tentado y que resiste evitando las ocasiones, que alguien que no está tentado y no tiene cuidado de evitar las ocasiones. Cuando una persona se pone a sí mismo en una ocasión, diciendo: Yo no voy a caer, es un signo casi infalible de que va a caer, y con gran daño de su alma”. – San Felipe Neri

“Tus buenos propósitos no deben hacerte sentir orgulloso, sino humilde y reservado; llevas encima una gran suma de oro, ten cuidado de no encontrarte con salteadores de caminos. En esta vida no hay nada cierto: estamos en una guerra continua, y, por tanto, debemos estar en guardia día y noche. Navegamos en un mar tempestuoso que nos amenaza por todos lados, y en una pobre embarcación agujereada: el diablo, que tiene como objetivo nada menos que nuestra destrucción, nunca deja de aumentar la tormenta, para abrumarnos con ello, si puede; por lo demás, fue el Apóstol quien dio esta advertencia, también para los virtuosos: “Quien esté de pie, cuídese para no caer”(1 Cor 10,12.) – San Jerónimo, Epístola a Santa Eustoquio

“El estado de gracia no es más que la pureza, y da el Cielo a los que se revisten con en ella. Santidad, por lo tanto, es simplemente el estado de gracia purificado, iluminado, embellecido por la pureza más perfecta, exenta no sólo del pecado mortal, sino también de los defectos más pequeños; ¡la pureza le hará santo! Todo radica en esto!” – San Pedro Julián Eymard

“La castidad o pureza de corazón, tiene un lugar glorioso y distinguido entre las virtudes, porque ella sola permite al hombre ver a Dios; ya que la misma Verdad dijo: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”. – San Agustín

“No hay remedio tan poderoso contra el calor de la concupiscencia como el recuerdo de la Pasión de nuestro Salvador. En todas mis dificultades nunca encontré nada tan eficaz como las heridas de Cristo: en ellas duermo seguro; de ellas derivo nueva vida”. – San Agustín

“Dios concede más atención a la pureza de la intención con la que nuestras acciones se llevan a cabo que a los propios actos”. – San Agustín

“Sólo ama al Creador perfectamente quien manifiesta un amor puro hacia su prójimo”. – San Beda, el Venerable

“Llevas tu trampa a todas partes y extiendes tus redes en todos los lugares. Alegas que nunca invitaste a otros a pecar. No lo hiciste en efecto, por tus palabras, pero lo has hecho por tu vestimenta y por tu conducta”. – San Juan Crisóstomo

“Deja que tu modestia sea una incitación suficiente, sí, una exhortación a todos a permanecer en paz simplemente mirándote”. ‒ San Ignacio de Loyola

John Ritchie

 

 

Por desnudarse en el Santuario de Lourdes

El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes anunciaba que ha denunciado a la mujer que mientras se celebraba una procesión en la Gruta de las Apariciones se presentó completamente desnuda ante la imagen de la Virgen.

Según desveló "Le Journal du Dimanche", ésta se había situado ante el santuario desnuda, con las manos en posición de rezo y la cabeza cubierta con un velo azul, antes de que los propios peregrinos se acercaran para tratar de taparla.

En el momento se encontraban presentes numerosos peregrinos, entre ellos varias familias con niños. El Santuario considera que la artista ha cometido "un acto premeditado" que ha condenado por considerarlo un ejercicio de "exhibicionismo, que impactó a los fieles presentes en la Gruta en ese momento" y lo considera un "desprecio de la conciencia religiosa y de la libertad de culto". Por eso, ha pedido disculpas a las personas que lo presenciaron y ha pedido "respeto al carácter sagrado de nuestros lugares de culto, conforme a la libertad religiosa".

Varios de esos testigos llamaron a la policía, que acudió a la zona y procedió a la detención de la artista, que será juzgada por exhibición sexual en mayo de 2019.

He encontrado a faltar las denuncias de los diversos grupos feministas y GIT… que tan activos están cuando actos parecidos son cometidos por hombres. ¿No será que el Santuario de Lourdes no es de su devoción?

Juan García.

 

El Papa con las familias

Dublín se convirtió durante los últimos días de Agosto en la capital mundial de las Familias. La presencia del Papa Francisco para presidir los actos principales de “esta celebración de la belleza del plan de Dios para la familia” ratificaron la apuesta de la Iglesia por el Evangelio de la familia como mensaje de esperanza para una humanidad necesitada de unidad y reconciliación. El Papa nos recordaba en las vísperas de este Pentecostés que la familia hoy afronta muchos desafíos “en sus esfuerzos por encarnar un amor fiel, para que crezcan los hijos con valores sanos y para estar en la comunidad más amplia como levadura de bondad, amor y atención recíproca”.

Jesús Martínez Madrid

 

 

Un Pentecostés de esperanza

El Encuentro Mundial de las Familias, que ha tenido lugar en Irlanda durante el último fin de semana de agosto, ha sido un Pentecostés de esperanza y ha estimulado el hecho de que las familias son cada vez más conscientes de su papel irremplazable tanto en la transmisión de la fe como en la construcción de un mundo unido que quiera vivir en paz. El matrimonio y la familia manifiestan toda su belleza y atractivo si están anclados en el amor de Dios. Y como ha recalcado el Papa, el amor es lo que Dios sueña para nosotros y para toda la familia humana.

En ese viaje Francisco habló con claridad, una vez más, sobre los casos de abusos sexuales en la Iglesia. Además de reiterar la petición de perdón, ha reconocido “el fracaso de las autoridades eclesiásticas al afrontar estos crímenes” y ha insistido en la necesidad de que la Iglesia “reconozca y remedie con honestidad evangélica y valentía los errores de pasado”. Una tarea en la que debe implicarse toda la Iglesia.

Enric Barrull Casals

 

 

Políticos de… “Compra y venta”

 

                                No me vale esa excusa que como gran mentira se dice para taparse sus propias miserias, y es la frase de que… “En política se hace lo que se puede y no lo que se quiere”. No, eso es cobardía; si no se hace lo que se quiere y lo que se quiere es noble y bueno para el común del pueblo; entonces lo que debe hacer el político es declarar lo que corresponda, e irse de la política de inmediato; eso es simplemente honradez, decencia y valentía positiva, que el pueblo reconocería y lo votaría de nuevo a ciegas; pero como sólo emplean la mentira “y todo lo demás”; de ahí que los despreciemos al máximo… “Y sálvese el que pueda si es que de verdad, existen políticos que así se puedan considerar”.

                                Viene este preámbulo por cuanto ocurrió y ocurre, con la elección chapucera y falsa (en verdadera democracia) del actual inquilino de la Moncloa, Pedro Sánchez; el que para ello, prometió “a todos sus cómplices”, que les daría “lo que le pidieran”; sabiendo de antemano que mucho de ello, no se lo podría dar; pero este ambicioso y como mercenario, lo que iba era a asegurarse la paga principesca y vitalicia, que en España, y gracias a otro sinvergüenza cual es un tal Felipe González Márquez, el que como tal, y abusando del poder transitorio que ostentaba; se impuso asimismo esa paga, con lo que la dejó institucionalizada para todos los que a ella llegan y que la recogen sin escrúpulo alguno, lo que ya los califica como tales.

                                Entonces y como dijera un torero famoso… “Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible” (Atribuida a “El Guerra”); los ya citados cómplices de Pedro Sánchez; ya le han negado el voto en el propio parlamento y lo han dejado “como al gallo de Morón” (“sin plumas y cacareando”); pero éste despreciable irresponsable, quiere “pagar con dinero público”, a los que “traguen ello” y así ir tapando compromisos, puesto que como dejara dicho Onassis (Aristóteles Sócrates) “En este mundo todo se compra con dinero… y si no se compra con dinero… se compra con más dinero”; esta es la solución para quién no es otra cosa que un inútil y pésimo gobernante, “que da a unos lo que corresponde a otros y a todos nos endeuda un poco más, en la ya monstruosa deuda pública que pesa sobre todos los españoles”.

                                Y esta es mi indignación como tal, invitando a quién esto lea y opine en el sentido lógico de esta cuestión, que es clara como la luz del día. Veamos:

                                “Sánchez ofrece a Cataluña más de quinientos millones extra cada año” – “Es la inversión adicional que pretende garantizarle, a costa del resto de regiones” (Diario ABC del 03-08-2018) y lo que seguro que “tragan los que se dicen independentistas catalanes”; ya que como se dice en Cataluña, “la pela es la pela” y allí, y como se paga a los empleados oficiales y sobre todo a los enchufados y nepotes de la política, mucho más que en el resto de España (como caso de bochorno, el presidente autonómico catalán “y sus ministros y demás altos políticos”, cobran mucho más que el presidente nacional de España, ministros y altos cargos oficiales y no oficiales del gobierno nacional) de ahí, el que Cataluña esté en quiebra y ni puedan emitir deuda pública, puesto que “los mercados” la consideran “basura” y no la compran, salvo que lo garantice con todos los requisitos, el gobierno nacional de España.

                                De todo ello y que se viene empleando desde ni se sabe ya cuándo; en mi ciudad y provincia (Jaén) se eternizan las obras públicas proyectadas, no se edifica en la capital el imprescindible Conservatorio Superior de Música; los hospitales que faltan y renovación de los que hay (que ahora mismo incluso mantienen habitaciones con varios enfermos “y familias”); nuevos edificios judiciales, nuevo instituto de enseñanza media en el viejo casco urbano; etc. etc.

                                Y eso es lo que ocurre en muchas otras partes de España, salvo en “las sanguijuelas, provincias vascas, Navarra y Cataluña”; que por lo que sea, siempre se llevan “la tajada del león”; que es lo que en definitiva siempre han pretendido y lo siguen pretendiendo; y debido a los inútiles políticos que dicen gobernarnos y de los que incomprensiblemente la mayoría (por su extensión y población) son los de Andalucía, los que cada cual, “vendió su voto según sus propios intereses” y lo demás, pues ya lo dicen las estadísticas, cuando se dan cifras de renta per cápita, índices de paro obrero, ferrocarriles y carreteras, puertos y todo lo demás… ¿queda claro? Seguimos siendo la región más atrasada y empobrecida de TODA EUROPA. “Amén de los amenses”.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes