Las Noticias de hoy 06 Julio 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    viernes, 06 de julio de 2018       

Indice:

ROME REPORTS

Comunicación: Paolo Ruffini es el nuevo Prefecto del Dicasterio

España: El Papa reconoce las virtudes heroicas de Alexia González-Barros

Programa del viaje apostólico del Papa a Lituania, Letonia y Estonia

MORTIFICACIONES HABITUALES: Francisco Fernández-Carvajal

“La oración debe prender en el alma”: San Josemaria

Los sacerdotes en su misión pastoral

El camino de la liberación: del pecado a la gracia: José Brage

El documental de un matrimonio maravillosamente normal

Entre el cielo y la tierra: Daniel Tirapu

Sacerdote para siempre: María  T.  Trinidad

Cristo y el deporte: Marcelo López Cambronero

La vida es un regalo: Nuria Chinchilla

Ideologías impuestas. Mundo de contradicciones.: Josefa Romo

Paralelismos: Embajadora de Paz Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

DISTRACCIONES DEL DEMONIO: Leo J. Mart.

ASÍ FUE: René Mondragón

Ya en el Código Hipocrático: Jaume Catalán Díaz

El aborto en Irlanda: Juan García.

Un derecho primordial de los padres,: Jesús Martínez Madrid

España: Saqueadores y saqueados: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

Con el mayor afecto. Félix Fernández

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ROME REPORTS

 

 

 

Comunicación: Paolo Ruffini es el nuevo Prefecto del Dicasterio

Hasta ahora director de TV200

julio 05, 2018 16:28Rosa Die AlcoleaDicasterios y diplomacia del Vaticano

(ZENIT – 5 julio 2018).- El Papa Francisco ha nombrado al Prefecto del Dicasterio para la Comunicación al Paolo Ruffini, hasta ahora director de la red de televisión de la Conferencia Episcopal Italiana (TV2000).

Así lo ha comunicado la Santa Sede en la mañana del jueves, 5 de julio de 2018, a través del boletín de prensa.

El pasado 25 de junio, el Santo padre decidió de que la Secretaría para la Comunicación pasaría a llamarse “Dicasterio para la Comunicación”, así lo ha decidido el Papa Francisco.

El Papa Francisco instituyó un nuevo dicasterio en la Curia Romana, la Secretaría para la Comunicación, a través de un Motu Proprio, el 27 de junio de 2015. Dicha Secretaría, reagrupa a todas las realidades que se ocupan de comunicación actualmente en la Santa Sede.

La Oficina de Prensa del Vaticano ha publicado una breve biografía del nuevo Prefecto del Dicasterio para la Comunicación, que sigue aquí:

Paolo Ruffini

Nació en Palermo el 4 de octubre de 1956, se graduó en Derecho en la Universidad La Sapienza de Roma. Es periodista profesional desde 1979, y se casó en 1986 con la Sra. Maria Argenti.

Ha trabajado en los periódicos Il Mattino di Napoli (1979-1986); Il Messaggero di Roma (1986-1996); en el sector radiofónico: Giornale Radio Rai (1996-2002); Canal Gr Parlamento (1998-2002); Radio 1 (1999-2002); Inblu Radio (2014-2018); y en televisión: Rai3 (2002-2011); La 7 (2011-2014); Tv2000 (2014-2018).

Ha sido galardonado con varios premios de periodismo y participado en numerosas conferencias de estudio sobre el papel de los cristianos en la información, la ética de la comunicación y los nuevos medios.

 

 

España: El Papa reconoce las virtudes heroicas de Alexia González-Barros

Y de 3 Siervos de Dios, laicos

julio 05, 2018 17:45Rosa Die AlcoleaTestimonios de la Fe

(ZENIT – 5 julio 2018).- El Santo Padre Francisco ha reconocido las virtudes heroicas de la laica madrileña Alexia González-Barros y González, así como de los Siervos de Dios Pietro Di Vitale, Giorgio La Pira y Carlo Acutis, todos laicos.

Así, el Pontífice ha autorizado la promulgación de los Decretos esta mañana, 5 de julio de 2018, en la audiencia mantenida con el cardenal Angelo Amato, salesiano, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, informa la Santa Sede.

Durante esta reunión, el Papa Francisco ha reconocidos como “venerables” a la niña Alexia González-Barros y González, nacida el 7 de marzo de 1971 en Madrid, España, educada en el seno de una familia del Opus Dei, y fallecida en Pamplona (España) el 5 de diciembre de 1985.

Tres laicos italianos

Asimismo, Francisco ha hecho “venerables” al Siervo de Dios Pietro Di Vitale, laico; nacido el 14 de diciembre de 1916 en Castronovo di Sicilia (Italia) y fallecido allí el 29 de enero de 1940.

También han sido aprobadas las virtudes heroicas del Siervo de Dios Giorgio La Pira, laico; nacido en Pozzallo (Italia) el 9 de enero de 1904 y fallecido en Florencia (Italia) el 5 de noviembre de 1977.

Y del mismo, el Papa ha autorizado el Decreto que reconoce las virtudes heroicas del laico Carlo Acutis, Siervo de Dios; nacido el 3 de mayo de 1991 en Londres (Inglaterra) y fallecido en Monza (Italia) el 12 de octubre de 2006.

 

 

Programa del viaje apostólico del Papa a Lituania, Letonia y Estonia

Del 22 al 25 de septiembre

julio 05, 2018 19:40Rosa Die AlcoleaViajes pontificios

(ZENIT – 5 julio 2018).- El Papa Francisco viajará a los países bálticos del 22 al 25 de septiembre de 2018, visitando las ciudades de Vilna y Kaunas en Lituania, Riga y Aglona en Letonia y Tallin en Estonia.

El programa oficial del viaje ha sido dado a conocer esta mañana, 5 de julio de 2018, por la Oficina de Prensa del Vaticano.

Tanto en Vilna como en Riga y en Tallin, Francisco se reunirá con los presidentes de los 3 países, así como con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático de cada estado.

El Papa visitará el santuario de Mater Misericordiae en la capital de Lituania, y la Catedral, donde encontrará a los jóvenes del país.

Oración por las víctimas del genocidio

En Kaunas, celebrará la Misa y rezará el Angelus en el Parque Santakos el domingo 23, por la mañana, y por la tarde visitará la catedral, donde se reunirá con los sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas, y orará en el Museo de las víctimas del genocidio en Vilnius.

En Riga, capital de Letonia, el Pontífice celebrará en encuentro ecuménico en el Rigas Doms, visitará la Catedral y presidirá la Eucaristía en el Santuario de la Madre de Dios de Aglona.

El última día de su viaje a los países bálticos, Francisco participará en un encuentro ecuménico con los jóvenes en la iglesia luterana de San Carlos, otro encuentro con los asistidos por las obras de caridad de la Iglesia en la catedral de los Santos Pedro y Pablo y celebrará la Misa en la Plaza de la Libertad.

A continuación, ofrecemos el programa completo:

***

Sábado 22 septiembre 2018

ROMA-VILNIUS

 

07:30

Salida en avión de Roma/Fiumicino hacia Vilnius

   

11:30

Llegada al aeropuerto internacional de Vilnius

   
 

CEREMONIA DE BIENVENIDA

   
 

VISITA DE CORTESÍA AL PRESIDENTE en el Palacio Presidencial

   
 

ENCUENTRO con las AUTORIDADES, con la SOCIEDAD CIVIL y con el CUERPO DIPLOMÁTICO en la explanada del Palacio Presidencial

Discurso del Santo Padre

 

16:30

VISITA AL SANTUARIO MATER MISERICORDIAE

Oración del Santo Padre

 
 

ENCUENTRO con los JÓVENES en la explanada de la  catedral

Discurso del Santo Padre

 
 

Visita a la catedral

   
       
     

Domingo 23 septiembre 2018

VILNIUS-KAUNAS-VILNIUS

 

08:15

Desplazamiento en automóvil a Kaunas

   
 

SANTA MISA en el Parque Santakos de Kaunas

Homilía del Santo Padre

 
 

ANGELUS en el Parque Santakos de Kaunas

Angelus del Santo Padre

 
 

Almuerzo con los obispos en la Casa de la Curia

   
 

ENCUENTRO con SACERDOTES, RELIGIOSOS/AS, CONSAGRADOS/AS, SEMINARISTAS en la catedral de Kaunas

Discurso del Santo Padre

 
 

Traslado al Museo de las víctimas del genocidio en Vilnius

   
 

VISITA Y ORACIÓN EN EL MUSEO DE LAS VÍCITMAS GENOCIDIO

Oración del Santo Padre

 
                     

 

 

Lunes 24 septiembre 2018

VILNIUS-RIGA-VILNIUS

 

07:20

Salida en avión del aeropuerto de Vilnius para Riga

 

08:20

Llegada al aeropuerto internacional de Riga

 
 

RECIBIMIENTO OFICIAL

 
 

CEREMONIA DE BIENVENIDA  en el Patio del Palacio Presidencial

 
 

VISITA DE CORTESÍA AL PRESIDENTE en el Palacio Presidencial

 
 

ENCUENTRO con las AUTORIDADES, con la SOCIEDAD CIVIL y con el CUERPO DIPLOMÁTICO en el Salón de Recepciones del Palacio Presidencial

Discurso del Santo Padre

 

DEPOSICIÓN DE FLORES Y CEREMONIA  en el Monumento de la Libertad

 
 

ENCUENTRO ECUMÉNICO en el Rigas Doms

Discurso del Santo Padre

 

VISITA A LA CATEDRAL católica de Santiago

Saludo del Santo Padre

 

Almuerzo con los obispos en la Casa archidiocesana de la Sagrada Familia

 
 

Traslado en helicóptero del Riga Harbour Halipad al Santuario de la Madre de Dios de Aglona

 
 

SANTA MISA en la zona del Santuario de la Madre de Dios de Aglona

Homilía del Santo Padre

 

CEREMONIA DE DESPEDIDA en el helipuerto de Aglona

 
 

Traslado en helicóptero al aeropuerto internacional de Vilnius

 
     
     

Martes 25 septiembre 2018

VILNIUS-TALLIN-ROMA

 
 

CEREMONIA DE DESPEDIDA en el aeropuerto  internacional de Vilnius

 

08:30

Salida en avión del aeropuerto internacional de Vilnius hacia Tallin

 

09:50

Llegada al aeropuerto internacional de Tallin

 
 

RECIBIMIENTO OFICIAL

 
 

CEREMONIA DE BIENVENIDA  en la explanada del Palacio Presidencial

 
 

VISITA DE CORTESÍA AL PRESIDENTE en el Palacio Presidencial

 
 

ENCUENTRO con las AUTORIDADES, con la SOCIEDAD CIVIL y con el CUERPO DIPLOMÁTICO en el Jardín de las Rosas del Palacio Presidencial

Discurso del Santo Padre

 

ENCUENTRO ECUMÉNICO con los JÓVENES en la iglesia luterana de San Carlos

Discurso del Santo Padre

 

Almuerzo con el séquito papal en el Convento de las Hermanas Brigidinas de Pirita

 
 

ENCUENTRO con los ASISTIDOS por LAS OBRAS DE CARIDAD DE LA IGLESIA  en la catedral de los Santos Pedro y Pablo

Saludo del Santo Padre

 

SANTA MISA en la Plaza de la Libertad

Homilía del Santo Padre

 

CEREMONIA DE DESPEDIDA en el aeropuerto  internacional de Tallin

 

18:45

Salida en avión del aeropuerto internacional de Tallin hacia Roma

 

21:20

Llegada al aeropuerto internacional de Roma/Ciampino

 
       

 

 

MORTIFICACIONES HABITUALES

— Las mortificaciones nacen del amor y a su vez lo alimentan.

— Mortificaciones para ayudar y hacer más grata la vida a los demás; las pequeñas contrariedades de cada día; espíritu de sacrificio en el cumplimiento del deber.

— Otras mortificaciones. El espíritu de mortificación.

I. Nos relata San Mateo en el Evangelio de la Misa1 que, después de responder a la llamada de Jesús, preparó una comida en su propia casa, a la que asistieron el resto de los discípulos y muchos publicanos y pecadores, quizá sus amigos de siempre. Los fariseos, al ver esto, decían: ¿Por qué vuestro Maestro come con los publicanos y los pecadores? Jesús oyó estas palabras y Él mismo les contestó diciéndoles que no tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Y a continuación hace suyas unas palabras del profeta Oseas2: más quiero misericordia que sacrificio. No rechaza el Señor los sacrificios que se le ofrecen; insiste, sin embargo, en que estos han de ir acompañados del amor que nace de un corazón bueno, pues la caridad ha de informar toda la actividad del cristiano y, de modo particular, el culto a Dios3.

Aquellos fariseos, fieles cumplidores de la Ley, no acompañaban sus sacrificios del olor suave de la caridad para con el prójimo y del amor a Dios; en otro lugar dirá el Señor, con palabras del Profeta Isaías: este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de Mí. En aquella comida en casa de Mateo manifiestan con su pregunta que les falta comprensión hacia los demás invitados y que no se esfuerzan por acercarlos a Dios y a la Ley, de la que ellos se muestran tan fieles cumplidores; juzgan con una visión estrecha y falta de amor. «Prefiero las virtudes a las austeridades, dice con otras palabras Yahvé al pueblo escogido, que se engaña con ciertas formalidades externas.

»—Por eso, hemos de cultivar la penitencia y la mortificación, como muestras verdaderas de amor a Dios y al prójimo»4.

Nuestro amor a Dios se expresa en los actos de culto, pero también se manifiesta en todas las acciones del día, en las pequeñas mortificaciones que impregnan lo que hacemos, y que llevan hasta el Señor nuestro deseo de abnegación y de agradarle en todo.

Si faltara esta honda disposición, la materialidad de repetir unos mismos actos carecería de valor, porque le faltaría su más íntimo sentido: los pequeños sacrificios que procuramos ofrecer cada día al Señor, nacen del amor y alimentan a su vez este mismo amor.

El espíritu de mortificación, tal como lo quiere el Señor, no es algo negativo ni inhumano5; no es una actitud de rechazo ante lo bueno y lo noble que puede haber en el uso y goce de los bienes de la tierra; es manifestación de señorío sobrenatural sobre el cuerpo y sobre las cosas creadas, sobre los bienes, las relaciones humanas, el trabajo...; la mortificación, voluntaria o aquella otra que viene sin haberla buscado, no es la simple privación, sino manifestación de amor, pues «padecer necesidad es algo que puede ocurrirle a cualquiera, pero saber padecerla es propio de las almas grandes»6, de las almas que han amado mucho.

La mortificación no es simple moderación, mantener a raya los sentidos y el desequilibrio que producen el desorden y el exceso, sino abnegación verdadera, dar cabida a la vida sobrenatural en nuestra alma, adelanto de aquella gloria venidera que se ha de manifestar en nosotros7.

II. Prefiero la misericordia al sacrificio... Por eso, un campo principal de nuestras mortificaciones ha de ser el que se refiere a las relaciones y al trato con los demás, donde ejercitamos continuamente una actitud misericordiosa, como la del Señor con las gentes que encontraba a su paso. El aprecio por quienes cada día tratamos en la familia, en nuestro quehacer profesional, en la calle, empuja y ordena nuestra mortificación. Nos lleva a hacerles más grato su paso por la tierra, de modo particular a aquellos que más sufren física o moralmente, a prestarles pequeños servicios, a privarnos de alguna comodidad en beneficio de ellos.

Esta mortificación nos impulsará a superar un estado de ánimo poco optimista que necesariamente influye en los demás, a sonreír también cuando tenemos dificultades, a evitar todo aquello –aun pequeño– que puede molestar a quienes tenemos más cerca, a disculpar, a perdonar... Así morimos, además, al amor propio, tan íntimamente arraigado en nuestro ser, aprendemos a ser humildes. Esta disposición habitual que nos lleva a ser causa de alegría para los demás, solo puede ser fruto de un hondo espíritu de mortificación, pues «despreciar la comida y la bebida y la cama blanda, a muchos puede no costarles gran trabajo... Pero soportar una injuria, sufrir un daño o una palabra molesta... no es negocio de muchos, sino de pocos»8.

Junto a estas mortificaciones que hacen referencia a la caridad, quiere el Señor que sepamos encontrarle en aquello que Él permite y que de alguna manera contraría nuestros gustos y planes o el propio interés. Son las mortificaciones pasivas, que hallamos a veces en una grave enfermedad, en problemas familiares que no parecen tener fácil arreglo, en un importante revés profesional...; pero más frecuentemente, cada día, tropezamos con pequeñas contrariedades e imprevistos que se atraviesan en el trabajo, en la vida familiar, en los planes que teníamos para esa jornada... Son ocasiones para decirle al Señor que le amamos, precisamente a través de aquello que en un primer momento nos resistimos a admitir. La contrariedad –pequeña o grande– aceptada con amor, ofreciendo al Señor aquel contratiempo, produce paz y gozo en medio del dolor; cuando no se acepta, el alma queda desentonada y triste, o con una íntima rebeldía que la aleja de los demás y de Dios.

Otro campo de mortificaciones en las que mostramos el amor al Señor está en el cumplimiento ejemplar de nuestro deber: trabajar con intensidad, no aplazar los deberes ingratos, combatir la pereza mental, cuidar las cosas pequeñas, el orden, la puntualidad, facilitar su labor a quien está en el mismo quehacer, ofrecer el cansancio que todo trabajo hecho con intensidad lleva consigo...

Mientras trabajamos, en el trato con los demás..., en toda ocasión, manifestamos, a través de ese vencimiento pequeño, que amamos al Señor sobre todas las cosas y, más aún, por encima de nosotros mismos. Con estas mortificaciones nos elevamos hasta Él; sin ellas, quedamos a ras de tierra. Esos pequeños sacrificios ofrecidos a lo largo del día disponen al alma para la oración y la llenan de alegría.

III. Sacrificio con amor nos pide el Señor. La mortificación no está en la zona fronteriza en la que es inminente el peligro de caer en el pecado; se encuentra en pleno campo de la generosidad, porque es saberse privar de lo que sería posible no privarse sin ofender a Dios. El alma mortificada no es la que no ofende, sino la que ama; vivir así, con una mortificación habitual, parece necedad a los ojos de los que se pierden; mas para los que se salvan, esto es, para nosotros, es la fuerza de Dios9, recordaba San Pablo a los primeros cristianos de Corinto.

El amor al Señor nos mueve a controlar la imaginación y la memoria, alejando pensamientos y recuerdos inútiles; a sujetar la sensibilidad, la tendencia a «pasarlo bien» como primera razón de la vida. La mortificación nos lleva a vencer la pereza al levantarnos, a no dejar la vista y los demás sentidos desparramados, sin control alguno, a ser sobrios en la bebida, a comer con templanza, a evitar caprichos...; también mortificaciones corporales, con el oportuno consejo recibido en la dirección espiritual o en la Confesión.

En ocasiones nos fijaremos en algunas mortificaciones con preferencia a otras, dando siempre especial importancia a las que se refieren al mejor cumplimiento de nuestros deberes para con Dios, a las que ayudan a vivir con esmero la caridad y el cumplimiento del propio deber. Incluso puede ser útil el tomar nota de algunas, revisarlas a lo largo del día y pedirle ayuda a nuestro Ángel Custodio para que salgan adelante. Tener en cuenta la tendencia de todo hombre, de toda mujer, al olvido y a la dejadez, nos ayudará a poner los medios necesarios para no dejarlas incumplidas, a un lado. Esas pequeñas renuncias a lo largo del día, previstas y buscadas muchas de ellas, acercan a Cristo y constituyen un arma poderosa para ir adquiriendo, primero en un campo y después en otro, el hábito de la mortificación; son una industria humana difícilmente sustituible, dada la natural tendencia a resistir y a olvidarnos de la Cruz.

Para el alma mortificada se hace realidad la promesa de Jesús: quien pierda su vida por amor mío, la encontrará10; así le encontramos a Él en medio del mundo, en nuestros quehaceres y a través de ellos. «Dijo el amigo a su Amado que le diese la paga del tiempo que le había servido. Tomó el Amado en cuenta los pensamientos, deseos, llantos, peligros y trabajos que por su amor había padecido el amigo, y añadió el Amado a la cuenta la eterna bienaventuranza, y se dio a Sí mismo en paga a su amigo»11.

1 Mt 9, 9-13. — 2 Os 6, 6. — 3 Cfr. Sagrada Biblia, Santos Evangelios, EUNSA, Pamplona 1983, in loc.; cfr. B. Orchard y otros, Verbum Dei, Herder, Barcelona 1960, vol. II, p. 683. — 4 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 992. — 5 Cfr. J. Tissot, La vida interior, Herder, 16.ª ed., Barcelona 1964, p. 397 ss. — 6 San Agustín, Sobre el bien del matrimonio, 21, 25. — 7 Rom 8, 18. — 8 San Juan Crisóstomo, Sobre el sacerdocio, 3, 13. — 9 1 Cor 1, 18. 10 Mt 10, 39. — 11 R. Llull, Libro del amigo y del Amado, 64.

 

 

“La oración debe prender en el alma”

La verdadera oración, la que absorbe a todo el individuo, no la favorece tanto la soledad del desierto, como el recogimiento interior. (Surco, 460)

El sendero, que conduce a la santidad, es sendero de oración; y la oración debe prender poco a poco en el alma, como la pequeña semilla que se convertirá más tarde en árbol frondoso.
Empezamos con oraciones vocales, que muchos hemos repetido de niños: son frases ardientes y sencillas, enderezadas a Dios y a su Madre, que es Madre nuestra. Todavía, por las mañanas y por las tardes, no un día, habitualmente, renuevo aquel ofrecimiento que me enseñaron mis padres: ¡oh Señora mía, oh Madre mía!, yo me ofrezco enteramente a Vos. Y, en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón... ¿No es esto -de alguna manera- un principio de contemplación, demostración evidente de confiado abandono? ¿Qué se cuentan los que se quieren, cuando se encuentran? ¿Cómo se comportan? Sacrifican cuanto son y cuanto poseen por la persona que aman.
Primero una jaculatoria, y luego otra, y otra..., hasta que parece insuficiente ese fervor, porque las palabras resultan pobres...: y se deja paso a la intimidad divina, en un mirar a Dios sin descanso y sin cansancio. Vivimos entonces como cautivos, como prisioneros. Mientras realizamos con la mayor perfección posible, dentro de nuestras equivocaciones y limitaciones, las tareas propias de nuestra condición y de nuestro oficio, el alma ansía escaparse. Se va hacia Dios, como el hierro atraído por la fuerza del imán. Se comienza a amar a Jesús, de forma más eficaz, con un dulce sobresalto. (Amigos de Dios, nn. 295-296)

 

 

Los sacerdotes en su misión pastoral

El Santo Padre, en la nueva edición de 'El Vídeo del Papa' que realiza la Red Mundial de Oración del Papa, pide que recemos para que los sacerdotes que viven con fatiga y en la soledad el trabajo pastoral se sientan ayudados y confortados por la amistad con el Señor y con los hermanos.

De la Iglesia y del Papa 04/07/2018

 

El sacerdote de tu parroquia está siempre a tu disposición. Para dar la misa, visitar a un enfermo, hablar con quien no tiene quien le escuche y un montón de cosas más, dice el Papa Francisco.

Pero no es un superhombre. Es una persona que, como todos, también se siente a veces solo. En esos momentos de soledad tu puedes hacer mucho por él. Escúchale, visítale, sonríele. Lo necesita.

El cansancio de los sacerdotes... ¿Saben cuántas veces pienso en él? Los sacerdotes, con sus virtudes y sus defectos, desarrollan su labor en tantos campos… De la catequesis a la liturgia, de la caridad a los compromisos pastorales e incluso administrativos.

Y ante tantos frentes abiertos no se pueden quedar parados después de una desilusión, rendirse ante las dificultades o dejarse vencer por su fragilidad. En esos momentos es bueno que recuerden que la gente quiere a sus pastores, los necesita y confía en ellos.

Recemos juntos para que los sacerdotes que viven con fatiga y en la soledad el trabajo pastoral se sientan ayudados y confortados por la amistad con el Señor y con los hermanos.

En esos momentos de soledad tu puedes hacer mucho por él. Escúchale, visítale, sonríele. Lo necesita.En esos momentos de soledad tu puedes hacer mucho por él. Escúchale, visítale, sonríele. Lo necesita.

Intenciones mensuales anteriores. Las intenciones son confiadas mensualmente a la Red Mundial de Oración del Papa con el objetivo de difundir y concienciar sobre la imperiosa necesidad de orar y actuar por ellas.

 

El camino de la liberación: del pecado a la gracia

Si el pecado entró en la humanidad por un ejercicio equivocado de la libertad, el «hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38) que pronunció María abrió una nueva etapa en la Historia: el Hijo de Dios bajó a la tierra para entregar su vida en un acto supremo de libertad, por estar originado en el Amor.

La luz de la fe 01/07/2018

Opus Dei - El camino de la liberación: del pecado a la gracia

Después de que Adán y Eva comieran del fruto del árbol prohibido, el Señor «echó al hombre, y a oriente del jardín de Edén colocó a los querubines y una espada llameante que brillaba, para cerrar el camino del árbol de la vida» (Gn 3,24). Comenzaba así el drama de la historia humana: el hombre y la mujer caminarían como exiliados de su verdadera patria, que se caracterizaba por la comunión con Dios. Lo expresa maravillosamente Dante al comienzo de su Divina comedia: «A mitad del camino de la vida, / en una selva oscura me encontraba / porque mi ruta había extraviado»[1]. Sin embargo, este andar no es una noche sin luz; el Señor también anunció una esperanza: «Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; él te herirá en la cabeza, mientras tú le herirás en el talón» (Gn 3,15). La venida de Cristo marcaría el paso del pecado a la vida de la gracia.

La “culpa” original

Es el conocimiento de Dios lo que hace nacer el sentido de pecado, y no a la inversa. No alcanzaremos a comprender el pecado original y sus consecuencias mientras no percibamos, en primer lugar, la Bondad de Dios al crear al hombre, así como la grandeza de su destino. El Catecismo de la Iglesia Católica afirma: «El primer hombre no fue solamente creado bueno, sino también constituido en la amistad con su creador y en armonía consigo mismo y con la creación en torno a él; amistad y armonía tales que no serán superadas más que por la gloria de la nueva creación en Cristo»[2].

Es el conocimiento de Dios lo que hace nacer el sentido de pecado

El pecado de Adán y Eva introdujo una ruptura fundamental en la unidad interna del hombre. La sujeción de la voluntad humana a la Voluntad divina, que era como la piedra clave del arco de las facultades corpóreas y espirituales de la naturaleza humana, quedó rota por la desobediencia a Dios y, al quitar la clave, todo el arco se desmoronó. Como consecuencia, «la armonía en la que se encontraban, establecida gracias a la justicia original, queda destruida; el dominio de las facultades espirituales del alma sobre el cuerpo se quiebra (cf. Gn 3,7)»[3].

A este primer pecado, se le llama pecado original, y se transmite, junto con la naturaleza humana, de padres a hijos, con la única excepción, por especial privilegio de Dios, de la Santísima Virgen María. «Por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores» (Rom 5,19), dice San Pablo. Ciertamente, esta realidad es difícil de comprender, incluso un poco escandalosa para la conciencia actual: «Si yo no hice nada, ¿por qué voy a cargar con este pecado?».

El Catecismo de la Iglesia Católica afronta este tema: «es un pecado que será transmitido por propagación a toda la humanidad, es decir, por la transmisión de una naturaleza humana privada de la santidad y de la justicia originales. Por eso, el pecado original es llamado "pecado" de manera análoga[4]: es un pecado "contraído", "no cometido", un estado y no un acto»[5]. Reflexionando sobre este tema, Ronald Knox escribió que «se ahorraría muchísimo trabajo si llegásemos todos al acuerdo de llamar culpa original al pecado original. Porque el pecado, según la mentalidad del hombre corriente, es algo que él mismo comete, mientras que la culpa es algo que le puede corresponder sin falta alguna por su parte»[6].

Y esto es lo que sucede con el pecado original: nuestros primeros padres pecaron y, al hacerlo, perdieron la santidad y justicia originales que Dios les había otorgado, y su naturaleza quedó «herida en sus propias fuerzas naturales, sometida a la ignorancia, al sufrimiento y al imperio de la muerte e inclinada al pecado»[7]. Y como nadie puede dejar en herencia lo que ya no posee, Adán y Eva no pudieron dejarnos lo que habían perdido: ese estado de santidad y justicia originales, y la naturaleza íntegra. Nos transmitieron su naturaleza, tal y como quedó en ese momento: herida por el pecado. Por eso pudo escribir san Agustín: «de ellos no nacería otra cosa que lo que ellos fueran. La enormidad de la culpa y la condenación consiguiente corrompió la naturaleza, y lo que en los primeros pecadores precedió como penal, en los descendientes vino a ser natural»[8].

Así pues, el pecado original es la causa del estado en que nos encontramos por la mala herencia recibida y, como afirma el Catecismo, «no tiene, en ningún descendiente de Adán, un carácter de falta personal»[9]. Pero todos venimos al mundo afectados por sus consecuencias: cierta ignorancia en la inteligencia, una vida marcada por el sufrimiento, sometidos al imperio de la muerte, la voluntad inclinada al pecado y las pasiones desordenadas. Cualquier persona tiene la experiencia de esa disgregación, de esa incoherencia, de esa debilidad interna. ¡Cuántas veces nos proponemos algo que luego no hacemos!: llevar un régimen de comidas necesario para la salud, dedicar diariamente un tiempo a aprender un idioma, tratar con más dulzura a los hijos, no enfadarse con los padres o el cónyuge, no quejarse del trabajo, ayudar a un pobre o a un enfermo, acompañar con generosidad a los más vulnerables, hablar bien de los demás y alegrarse con sus éxitos, mirar con limpieza de corazón el mundo y a las personas… Por no hablar de las veces que hacemos precisamente lo que no queremos: dejarnos llevar por un arranque de ira injustificada, sucumbir a la pereza en vez de servir con amor, disculparnos con una mentira para no quedar mal, ceder a la curiosidad en internet…

El pecado original es la causa del estado en que nos encontramos por la mala herencia recibida

Se experimenta también la tiranía del deseo que, buscando vehemente un bien aparente, particular y limitado (un placer, un privilegio, el poder, la fama, el dinero, etc.), arrastra en su dirección una voluntad debilitada, y la desvía del bien íntegro y verdadero de la persona (la felicidad, la vida con Dios) que debería perseguir. Del mismo modo la inteligencia, luz para señalar ese fin verdadero, está oscurecida y corre el riesgo de transformarse en un simple instrumento para conseguir lo que una voluntad esclavizada por el deseo ya ha decidido buscar.

Pero no todo está maldito en el hombre, ni mucho menos. La naturaleza humana no está totalmente corrompida, conserva su bondad esencial. Venimos al mundo con las “semillas” de todas las virtudes, llamadas a desarrollarse con la ayuda de los demás, el ejercicio de nuestra libertad y la gracia de Dios. En realidad, la virtud corresponde más a lo que verdaderamente somos que el pecado, pues este último es siempre un acto contra la naturaleza, un «acto suicida»[10]. Benedicto XVI lo expresaba así: «Se dice: ha mentido, es humano. Ha robado, es humano. Pero esto no es realmente humano. Humano es ser generoso. Humano es ser bueno. Humano es ser un hombre de justicia»[11].

De la esclavitud a la liberación

En la raíz de todo pecado se halla la duda sobre Dios, la sospecha de que quizá no quiera o pueda hacernos felices: «¿Es tan bueno como dice ser? ¿No nos estará engañando?» «¿Con que Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?» (Gn 3,2), dice la serpiente a Eva. Y cuando ella contesta que no es así, que solo del árbol que está en medio del jardín tienen prohibido comer para no morir, la serpiente siembra el veneno de la desconfianza en su corazón: «No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal» (Gn 3,4-5). En realidad, tras esta falsa promesa de libertad infinita, de autonomía absoluta de la voluntad (imposibles para una criatura), se esconde una gran mentira. Porque al intentar arreglárnoslas por nuestra cuenta, sin apoyarnos en Dios, aparece el cortejo del mal que nos esclaviza y encadena, porque nos impide ser felices con Dios.

El pecado puede aparecer porque somos libres, vive de esa libertad, pero acaba matándola. Promete mucho y no da más que dolor. Es un engaño que nos convierte en «esclavos del pecado» (Rom 6,17). Por eso: «el mal no es una criatura, sino algo parecido a una planta parásita. Vive de lo que arrebata a otros y al final se mata a sí mismo igual que lo hace la planta parásita cuando se apodera de su hospedante y lo mata»[12].

Si el pecado entró en la humanidad por un ejercicio equivocado de la libertad, el remedio a este y el inicio de una vida nueva también entró por la decisión libre. El «hágase en mí según tu palabra» (Lc 1, 38) que pronunció Nuestra Señora de una manera plenamente libre abre una nueva etapa en la historia, la plenitud de los tiempos. Así, el Hijo de Dios bajó a la tierra para entregar su vida en un acto supremo de libertad, por estar originado en el amor: «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú» (Mt 26,39). Y ahora nos eleva, para que podamos responder porque me da la gana a su invitación de vivir la «libertad gloriosa de los hijos de Dios» (Rom 8,21).

Es precisamente con nuestra libertad de hijos de Dios como podemos volver a dejarnos mirar y curar por el Señor, acudiendo con humildad a Él, que nos renueva interiormente con su gracia. Aprendemos así que «la voluntad de Dios no es para el hombre una ley impuesta desde fuera, que lo obliga, sino la medida intrínseca de su naturaleza, una medida que está inscrita en él y lo hace imagen de Dios, y así criatura libre»[13]. En realidad, Dios es el garante de nuestra libertad. Es libre quien se deja amar por Dios, quien no desconfía de Él, quien cree en su Amor. Con la fe desaparecen los límites que nos imponen la duda, la mentira, la ceguera y el sinsentido. Con la esperanza se derrumban el miedo, el desánimo, la inquietud, la culpabilidad que nos atenazan. Con la caridad dejamos atrás el egoísmo, la avaricia, el repliegue sobre uno mismo, las frustraciones y amarguras que reducen la medida de nuestra vida.

La gracia de Dios

La respuesta de Dios a nuestros pecados es la Encarnación y Redención de Nuestro Señor Jesucristo

San Juan Pablo II escribió en su último libro que «la Redención es el límite divino impuesto al mal por la simple razón de que en ella el mal es vencido radicalmente por el bien, el odio por el amor, la muerte por la Resurrección»[14]. La respuesta de Dios a nuestros pecados es la Encarnación y Redención de Nuestro Señor Jesucristo. «Jesucristo fue entregado por nuestros pecados» (Rom 4, 25), afirma san Pablo. Él nos reconcilia con Dios, nos libera de la esclavitud del pecado, y nos concede el don de la gracia: «un don gratuito de Dios, por el que nos hace partícipes de su vida trinitaria y capaces de obrar por amor a Él»[15]. No deberíamos acostumbrarnos a esta realidad: la gracia es un don inmerecido, una participación en la vida divina, nos introduce en la intimidad amorosa de Dios, y nos hace capaces de obrar de un modo nuevo: como hijos de Dios.

La gracia es mucho más abundante que el pecado: «donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia» (Rom 5,20). Y mucho más fuerte. En una famosa novela, la protagonista acude al confesonario y, una vez allí, manifiesta su pecado calificándolo como gravísimo. La respuesta que escucha del confesor es esta: «No, hija mía –decía tranquilamente y casi con frialdad–, usted no ha ofendido a Dios más gravemente que una infinidad de hombres: ¡sea usted humilde incluso en la confesión de su pecado! Grande, en su vida, sólo ha sido la Gracia; sólo la Gracia es siempre grande. El pecado en sí, su propio pecado, es pequeño y corriente»[16]. Por eso san Josemaría podía afirmar: «Nuestro Padre del Cielo perdona cualquier ofensa, cuando el hijo vuelve de nuevo a Él, cuando se arrepiente y pide perdón. Nuestro Señor es tan Padre, que previene nuestros deseos de ser perdonados, y se adelanta, abriéndonos los brazos con su gracia»[17]. Una gracia que se nos concede abundantemente en la oración y los sacramentos. Y que se recupera, si se ha perdido por el pecado grave, en el sacramento de la Penitencia[18].

Uno de los himnos de la Liturgia de las Horas reza así: «Restaña, Señor, con el rocío de tu gracia, las heridas de nuestra alma enferma, para que, sofocando los malos deseos, deplore sus pecados con lágrimas»[19]. La gracia sana las heridas del pecado en nuestra alma: identifica la voluntad humana con la Voluntad Divina mediante el amor de Dios, ilumina la inteligencia mediante la fe, ordena las pasiones al fin verdadero del hombre y las somete a la razón, etc. En una palabra: es la medicina de todo nuestro ser. En definitiva: «Nada hay mejor en el mundo que estar en gracia de Dios»[20].

Quizás algunas personas se preguntan: «si la gracia de Dios es tan poderosa, ¿por qué no tiene efectos más decisivos en las personas?» De nuevo tropezamos con el misterio de la libertad humana. La gracia «previene, prepara y suscita la libre respuesta del hombre»[21], pero no fuerza esa libertad. «Quien te creó sin ti no te salvará sin ti»[22], sentenció san Agustín. Tenemos a nuestra disposición una central nuclear con miles de megavatios, pero hemos de conectar la red de nuestra casa si queremos que esa energía nos ilumine, caliente y aproveche. Hemos de recibir la gracia con humildad, agradecimiento y arrepentimiento de nuestros pecados, y luchar con amor por seguir dócilmente sus impulsos. Sin perder nunca de vista, como nos recuerda el Papa Francisco, que «esta lucha es muy bella, porque nos permite celebrar cada vez que el Señor vence en nuestra vida»[23]. Evitaremos así todo asomo de voluntarismo, conscientes de la absoluta prioridad de la gracia en nuestra vida.

La gracia «previene, prepara y suscita la libre respuesta del hombre» (Compendio Catecismo) , pero no fuerza esa libertad

Pero es que, además, «en esta vida las fragilidades humanas no son sanadas completa y definitivamente por la gracia»[24]. «La gracia, precisamente porque supone nuestra naturaleza, no nos hace superhombres de golpe. Pretenderlo sería confiar demasiado en nosotros mismos (…). Porque si no advertimos nuestra realidad concreta y limitada, tampoco podremos ver los pasos reales y posibles que el Señor nos pide en cada momento, después de habernos capacitado y cautivado con su don. La gracia actúa históricamente y, de ordinario, nos toma y transforma de una forma progresiva. Por ello, si rechazamos esta manera histórica y progresiva, de hecho, podemos llegar a negarla y bloquearla, aunque la exaltemos con nuestras palabras»[25]. Dios es delicado y respetuoso con nosotros. Así reflexionaba en una ocasión el cardenal Ratzinger: «Yo creo que Dios ha irrumpido en la historia de una forma mucho más suave de lo que nos hubiera gustado. Pero así es su respuesta a la libertad. Y si nosotros deseamos y aprobamos que Dios respete la libertad, debemos respetar y amar la suavidad de sus manos»[26]. Que es tanto como decir: amar la suavidad de su gracia.

José Brage

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Bibliografía editoriales sobre el pecado y la gracia

Lecturas recomendadas

- Catecismo de la Iglesia Católica nn. 374-421, 1846-1876 y 1987-2029.

- Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 72-78 y 422-428.

- San Juan Pablo II, Exhortación apostólica “Reconciliatio et Paenitentia” (2-XII-1984).

- Concilio Vaticano II, Constitución pastoral “Gaudium et spes” (7-XII-1965), nn. 13, y 37.

- Benedicto XVI, Homilía (8-XII-2005); Discurso a los alumnos del Colegio Universitario Santa María de Twickenham, Londres, 17-IX-2010; Encuentro con los párrocos de la diócesis de Roma, el 18 de febrero de 2010.

- Francisco, Exhortación Apostólica “Gaudete et exultate” (19-III-2018), nn. 47-62 y 158-165 Palabras en la visita a Auschwitz, 29 de agosto de 2016, Palabras desde la ventana del Arzobispado de Cracovia, 29 de agosto de 2016.

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- Joseph Ratzinger, Creación y pecado; Dios y el mundo, pag. 106-130: “Sobre la cración”.

- San Agustín, La Ciudad de Dios, Libros XIII y XIV: “La muerte como pena del pecado” y “El pecado y las pasiones”.

- Santiago Sanz, La elevación sobrenatural y el pecado original, en "Resúmenes de fe cristiana", tema 7 (www.opusdei.org).

- Juan Luis Lorda, Antropología teológica, EUNSA, Barañáin 2009, pag. 287-438.

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- Ronald Knox, El torrente oculto, Capítulo XVIII: “Pecado y perdón”.

- Thomas Merton, La montaña de los siete círculos.

- Dante Aligieri, La divina comedia.

- Evelyn Waugh, Retorno a Brideshead.


[1] DANTE ALIGHIERI, Divina comedia, Infierno, Canto I, 1-3.

[2] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 374.

[3] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 400.

[4] Conviene entender bien el concepto de analogía: es la relación de semejanza entre cosas distintas. Aplicado a nuestro caso: la caída original tiene semejanza con el pecado, pero es distinta del pecado personal.

[5] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 404.

[6] KNOX, R., El torrente oculto, Rialp, Madrid 2000, p. 266.

[7] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 405.

[8] SAN AGUSTÍN, La Ciudad de Dios, Libro XIII, III, 1.

[9] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 405.

[10] SAN JUAN PABLO II, Ex. Ap. Reconciliatio et Paenitentia (2-XII-1984), n. 15.

[11] BENEDICTO XVI, Encuentro con los párrocos de la diócesis de Roma, 18-II-2010.

[12] RATZINGER, J., Dios y el mundo, Galaxia Gutemberg, Barcelona 2002, p. 120.

[13] BENEDICTO XVI, Homilía, 8-XII-2005.

[14] SAN JUAN PABLO II, Memoria e identidad, La esfera de los libros, Madrid 2004, p. 36.

[15] Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 423.

[16] LE FORT, G. Von, El velo de Verónica, Encuentro, Madrid 1998, p. 314.

[17] SAN JOSEMARÍA, Es Cristo que pasa, n. 64.

[18] Cfr. Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 310.

[19] Himno latino de Vísperas del martes de la XXV semana del Tiempo Ordinario.

[20] SAN JOSEMARÍA, Camino, n. 286.

[21] Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 425.

[22] Sermo 169, 13.

[23] FRANCISCO, Ex. Ap. Gaudete et exultate (19-III-2018), n. 158.

[24] Ibidem, n. 49.

[25] Ibidem, n. 50.

[26] RATZINGER, J., La sal de la tierra, Palabra, Madrid 1997, p. 238.

 

El documental de un matrimonio maravillosamente normal

La Fundación Beta Films ha editado un nuevo documental sobre la historia de Tomás Alvira y Paquita Domínguez, un matrimonio en proceso de beatificación. Varios hijos del matrimonio y algunos amigos que los trataron muy de cerca relatan que el cariño, la ilusión, la serenidad y el buen corazón formaban parte del ambiente que se vivía en casa de los Alvira.

Noticias 05/07/2018

 

► Documental disponible en Los Alvira: Juntos hacia el Cielo (Página web editada por la Fundación Beta Films).

Página web del matrimonio Alvira.

Foto de la familia Alvira Domínguez.Foto de la familia Alvira Domínguez.

Su hija Concha, que actualmente vive en Kenia, deja unos recuerdos muy evocadores: “Yo nunca me acuerdo de mis padres pensando en ellos, sino que cada uno pensaba en el otro y en los demás”.

Varias alumnas de Paquita cuentan sus recuerdos en el documental.Varias alumnas de Paquita cuentan sus recuerdos en el documental.

 

Ellos no hacían grandes cosas, sino que enfocaban todo desde el amor

Uno de los personajes más impactantes del documental lo protagoniza Isabel Bueno, una empleada del hogar que trabajó en casa de los Alvira desde muy joven y durante muchos años. Además de describir el ambiente de aquella casa, da alguna clave para entender a este matrimonio: “Ellos crearon una casa normal, con ocho hijos. Pues fíjese, para vestirlos ¿qué les compro?, ¿qué les pongo? Era un matrimonio tan sencillo... Ellos no hacían grandes cosas, sino que enfocaban todo desde el amor”.

Veías cómo se miraban después de 40 años de matrimonio y...Veías cómo se miraban después de 40 años de matrimonio y...

Nos dimos cuenta de que nos querían a nosotros, al conserje de la escuela, a la gente de la oficina; a todo el mundo

Otro matrimonio, mucho más joven que los Alvira, los García Arenillas, por distintas circunstancias tuvieron mucho trato con ellos, y en su entrevista también reflejan el impacto que les causaron: “Este matrimonio, yo creo que quería así a todo el mundo. (...) Porque en algún momento llegamos a pensar: ¡Qué suerte tenemos! ¡Cuánto nos quieren estas personas! Pero nos dimos cuenta de que nos querían a nosotros, al conserje de la escuela, a la gente de la oficina; a todo el mundo”.

A través de muchas entrevistas el documental nos va acercando a lo que fue la vida de un matrimonio normal, que transmitió a sus hijos y amigos un ejemplo de vida cristiana en el día a día.

 

 

Entre el cielo y la tierra

Daniel Tirapu

Por primera vez  recibí anestesia general. Me gustó ir en la cama por pasillos y ascensores, me recordó a cuando iba guiado por mi madre en cochecito de bebé. Llevaba sin comer ocho horas y llegué a la anestesia medio dormido. Una señorita de verde con pañuelo semipirata en la cabeza, en tono argentino me dijo, pero ¿cómo? ¿ya está dormido? Le dije que no. Pude ir a Misa por la mañana, comulgar, confesar y que suerte y maravilla pedí la unción de enfermos; la hermana María Josefa me acompañó en el sacramento y Antonio de mi casa. Sentí mucha paz, fuerza.

Hay que ayudar a nuestros amigos y familiares a recibir los sacramentos, sin vergüenzas tontas, además es gratis, como todo lo que viene de Dios. La verdad es que la intervención no era para tanto, pero donde menos lo esperas salta la liebre. ¡Vigilad y orad! Alguien me despertó tiempo después y empecé a hablar de que me había confesado, que era bueno confesarse; me rodeaban gentes medio despiertas y oí una voz, que decía: ¡cada loco con su tema! No ví ninguna luz blanca al final. ¿Es esto el purgatorio? Preguntas y te dicen el purgatorio está en esta vida, el infierno son los demás. La muerte: cuando tú eres, ella no es, cuando ella es tú no eres. Frases manidas, pero es de Fe que existe el purgatorio, donde nos purificamos de lo malo que hemos hecho aquí.

María Vallejo- Nágera ha escrito un libro que combina la tradición católica con algunas curiosas historias de almas en pena que piden ayuda, a través de revelaciones particulares (videntes de Fátima, Santa Brígida la sueca). Curioso asunto el de los difuntos que no pueden merecer ya, pero a quienes podemos ayudar. Los niños ven fantasmas y los mayores también, no nos atrevemos a contarlo por aquello de qué pensarán. Pero podemos ayudarles con oración, ayuno, sobre todo Misas. De joven empezaba en el periódico con los deportes, ahora por los chistes, dentro de poco empezaré por las esquelas, como mi padre.

"El encuentro con Jesús es el acto decisivo del juicio. Ante su mirada, toda falsedad se deshace. (...) En ese momento, todo lo que se ha construido durante la vida puede manifestarse como paja seca, vacua fanfarronería y derrumbarse. Pero en el dolor de este encuentro, en el cual lo impuro y lo malsano de nuestro ser se manifiesta con toda claridad, está la salvación. Su mirada, el toque de su corazón, nos cura a través de una trasformación, ciertamente dolorosa "como a través del fuego" (...) Así se entiende también con toda claridad la compenetración entre justicia y gracia; nuestro modo de vivir no es irrelevante. (...) El juicio de Dios es esperanza, tanto porque es justicia, como porque es gracia" (Spe salvi, 47, Papa Benedicto XVI).

 

 

 

Sacerdote para siempre

Sacerdote para siempre

Por  María  T.  Trinidad

 

Como cada año, el Jueves Santo hemos renovado la conciencia del gran regalo que son nuestros sacerdotes.

Ellos, que han sido tomados de entre sus hermanos, ungidos y destinados a ser luz en medio de tanta duda y de tanta oscuridad, guía segura para el que yerra y consuelo para el que sufre.

Cómo no recordar, como dice santa Teresita en su oración por los sacerdotes, a todos los que han sido instrumentos para recibir o renovar la gracia de Dios a través de los sacramentos.

Por esto, hoy quiero, a nombre mío y de todos los que han sido bendecidos por algún sacerdote alrededor del mundo, decirte: gracias, padre, bendigo a Dios por tu presencia. Gracias por acompañar a tantos jóvenes inquietos haciéndoles descubrir a Dios en su alegría. Gracias por tu paciencia que nos hace ver al Dios de la ternura y de la compasión. Gracias porque sé que cumples cuando ofreces pedir a Dios por mis problemas. Gracias por tu entrega a tu ministerio, pues impulsa e inspira mi testimonio como cristiano. Gracias por tus consejos en la confesión, ahí donde no puedo engañar a nadie y miro sinceramente los errores que debo corregir. Gracias por compartir con mi familia momentos alegres y momentos dolorosos. Gracias por robarle tiempo a tu descanso para confesar a mi padre en su agonía. Gracias por visitar a mi madre, triste por su enfermedad. Gracias por tu entusiasmo aun cuando sé que también sufres. Gracias por esas manos consagradas que me transmiten paz cuando al orar las impones sobre mí. Gracias porque en el nombre de Dios tú me liberas de la fuerza del mal cuando me oprime.

Querido sacerdote: también quiero agradecerte por recibirme en la confesión con el «Ave Maria purísima», pues me hace saberme protegida por la Santísima Virgen, mientras escuchas y perdonas mis pecados en el nombre de Jesús.

Gracias porque después de absolverme me despides con un: «Vaya con Dios», «vaya en paz» o un: «Dios le bendiga», pues me hace sentir nuevamente en amistad con Dios.

Finalmente, te agradezco la devoción con que elevas la Hostia y el Cáliz en el momento de la Consagración; son, para mí, momentos de Cielo en los que presento ante Jesús a mis almas del purgatorio y a toda persona por quien quiero interceder.

Gracias, Dios, por los sacerdotes cuyos nombres guardamos cada uno de nosotros en nuestro corazón.

 

 

Cristo y el deporte

Cristo y el deporte

 

Por Marcelo López Cambronero

Cristo enseña al hombre lo que es el hombre y es el centro de la vida y el núcleo mismo de la realidad. No hay ningún acto humano, ningún anhelo, ninguna aspiración que no tenga que ver con el Señor.

Dios no se ha quedado confinado a las sacristías, a los espacios litúrgicos ni a lo «sobrenatural». Se ha mezclado con nuestros huesos y con nuestra carne, se ha hecho hombre y lo ha dado todo por nosotros, enseñándonos el camino de la santidad en cualquier lugar o circunstancia en la que nos encontremos.

En el deporte, incluso en el deporte de alto nivel con sus cámaras, focos y peculiaridades, también estamos llamados a la santidad. La competición no es un obstáculo para crecer en nuestra cercanía al Señor, como no lo es el deseo de victoria. Los cristianos no somos mojigatos ñoños que despreciemos la vida. La amamos con pasión, sabedores de que es un regalo bañado por la misericordia de Dios, y nos entregamos a ella para abrazarla en la victoria y también en el fracaso y en el sufrimiento.

El Vaticano ha elaborado un documento sobre las relaciones entre la fe y el deporte que lleva por título «Dar lo mejor de uno mismo», y el Papa, con motivo de la presentación del mismo, ha escrito una carta expresando su alegría por esta iniciativa del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. En ella explica cómo la práctica deportiva aúna a personas de distinta raza, condición, religión o ideología en torno a un esfuerzo y unos fines comunes, compartiendo las alegrías y las derrotas y haciendo un camino humano que contrasta con el individualismo que impera por doquier.

Y efectivamente es así. Hace unos años enseñaba Ética en una licenciatura dirigida a la práctica deportiva y contaba entre mis alumnos con medallistas olímpicos y jugadores de distintas disciplinas, muchos de ellos famosos y reconocidos, y pude ver cómo el espíritu de unidad que se extendía entre ellos despertaba el anhelo de una vida más grande y más plena de la que puede proporcionar el éxito o el dinero. Nadie conoce tanto lo efímero de la gloria como quien la alcanza y puede levantarse al día siguiente preguntándose: «¿Y qué?» Porque Cristo, sólo Cristo, aquí, allí y en cualquier lugar, es la respuesta al corazón del hombre.

 

 

 

La vida es un regalo

El próximo sábado, 7 de julio,  hará 40 años que nací de nuevo, y no estoy exagerando. Una furgoneta me tiró de la moto por la carretera cerca de Lloret de Mar (Gerona) y me dejó abandonada inconsciente en la cuneta, pensando que me había muerto. Un cúmulo de errores humanos y médicos durante los siguientes 6 días pudieron acabar con mi vida, ya que solo me daban analgésicos, pero, de manera humanamente inexplicable, sobreviví. Si queréis, podéis leer con más detalle lo que pasó después en este antiguo post.

https://blog.iese.edu/nuriachinchilla/files/2018/07/Simposio-Ética-300x131.jpg

Claramente, no había llegado mi hora. Desde entonces, he sido más consciente de que cada minuto de vida es un regalo que tenemos que aprovechar. Años más tarde, otro accidente de tráfico acabó instantáneamente con la vida (esta vez sí…) de mi mentor, colega y antiguo Decano del IESE, el profesor Juan Antonio Pérez López. De él aprendí lo que era el sentido del trabajo y la pasión por hacer lo que conviene en cada momento. También descubrí mi misión profesional y personal con mayor nitidez: Familia y Trabajo, Mujer y Empresa.

Y hablando de misión, ayer se clausuró la XX edición del Simposio Ética, Negocios y Sociedad, organizado por mi colega el profesor Joan Fontrodona y que ha contado con ponentes y comunicaciones de distintos continentes, celebrado esta semana en el IESE Barcelona. Como broche final, nos ofrecieron un concierto con los niños de la Orquesta Sinfónica Internacional del Proyecto VOZES, un proyecto músico-social que trabaja por la integración de los niños y adolescentes a través de la música. Os dejo con su interpretación del tema central de la película La misión, compuesto por Ennio Morricone.

 

 

 

Ideologías impuestas. Mundo de contradicciones.

Revuelto anda el mundo. La civilización se caracteriza por la lucha por la vida; ahora, se llama progresista a quien defiende la cultura de la muerte: leyes de aborto provocado,  eutanasia ... El aborto alcanzó legalidad en la Rusia comunista (1920); ahora, allí, están de vuelta. La eutanasia promovida por la autoridad civil, cobró carta de ciudadanía  en la Alemania nazi; ahora, se ha  introducido en algunos países con capa de progreso; por fortuna, en otros remite: California, por ejemplo, en donde se ha suprimido la ley. Pero hay más: la ideología de género LGTBI (lesbianas, gays, transexuales bisexuales, intersexuales…) pretende acampar por todo el mundo, y empieza por las escuelas, enmascarada de “no discriminación”, “igualdad” y “tolerancia”… El lobby está amparado por ricachones patrocinadores  de todo aquello que tenga, como efecto, la disminución de la población ( les importa un bledo, el invierno demográfico de Europa).

No es lo mismo lobby gay ( no representan a todos los homosexuales),  que  lobby feminista, y, hasta parecen, muchas veces, confrontados. La lucha feminista que opone la mujer al hombre, parte de Engels, gemelo ideológico de Carlos Marx. Engels era enemigo de la idea de familia y propugnaba una lucha de sexos, asimilándola a  la lucha de clases ( aquella salió mal, y ésta no va a salir bien). Engels consideraba que hombre y mujer son humanos contrapuestos ( un gran error). Alguna razón sí que tuvieron las feministas, pues muchos hombres han sido  dominantes con las mujeres, considerándolas como inferiores, “sexo débil”;  pero también, siempre,  ha habido otros que las han respetado y apoyado ejemplarmente: han considerado la realidad de que somos iguales en dignidad y complementarios, y que debemos tener las mismas oportunidades de elevación cultural y de ascenso social.

En la imposición de la ideología de “género” por ley,  que no respeta la libertad de opinión ni expresión ( domina el “pensamiento único” y es totalitaria), se llega, incluso,  a violentar el sentimiento del pudor, con la imposición de duchas y  aseos mixtos. Feministas radicales no lo ven acertado y dicen: “necesitamos que los lugares en los que dejamos nuestros cuerpos más desprotegidos estén separados por sexos y nos aporten sensación de seguridad. Hemos comentado la posibilidad de sumar fuerzas, ambos colectivos: trans y feminista, para que tanto duchas como vestuarios estén equipados con cabinas individuales, preservando así la sensación de seguridad de las mujeres que se sienten violentadas por los caracteres y atributos masculinos”.

Josefa Romo

 

 

Paralelismos

¡Esta tarde que llueve y el hombre que golpea,

juicioso y decidido, la pared de la casa!

Yo, mientras, voy hilando el verso que se crea

entre los laberintos que mi mente repasa!

 

Recorro los senderos con poética idea,

compongo   y recompongo la sutil  argamasa

tan franca , decidida  e inmersa en la tarea,

como una  constructora  que  sus versos amasa.

 

Letra a letra, articulo los sonidos del mundo

y equilibro sus ritmos  con singular empeño,

¡las teclas y la maza se encuentran, de repente!

 

¡Todo en uno, uno en todo, se devela el fecundo

golpetear  del obrero con impávido ceño,

la lluvia que no cesa, mi  corazón ardiente!

 

Embajadora de Paz Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 

 

DISTRACCIONES DEL DEMONIO

Leo J. Mart.

El demonio sabe tentar con cosas buenas para apartarte del camino. El demonio te hace ver más verde el prado del vecino, para sacarte del camino donde Dios te llamó por vez primera.

Con razón dice San Vicente de Paul: < hacer el bien que Dios no quiere, es terminar haciendo el mal > y podemos agregar que terminas haciendo el mal que no quieres -como dice Pablo, porque acabarás abandonando el camino original donde Dios te llamó.

Si Dios te llamó por un camino, y tú por cuenta propia emprendes otro, estás haciendo el mal, aunque creas que haces mucho bien. < Al final se te dirá: corriste bien pero fuera de camino> -dice Agustín de Hipona.

Si tu amor a tu profesión y a tu trabajo prima sobre las cosas de Dios, estás haciendo el mal y el humo de tu trabajo, como el de Caín, no sube al cielo.

Si tu amor a tus gustos personales, a tus grandes proyectos e ilusiones, priman sobre el plan modesto y sencillo que Dios tiene para ti, terminas haciendo el mal.

Si te dedicas a brillar ante los demás por tus grandes conocimientos y aptitudes, le robas brillo a Dios que te quiere oculto en la sencillez de tu trabajo, oración y apostolado.

Si pones a depender a mucha gente de ti para sus consultas personales, pero no les hablas de Dios y no pegas en ellas el fuego del amor de Cristo, vas muy mal y mal terminarás.

Si no haces lo que Dios quiere de ti, si te retraes de tu entrega para dedicarte a otras cosas, terminarás en la tibieza y se te dirá lo mismo que se les dijo a los de Laodicea: < Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero como eres tibio, te vomitaré de mi boca.> Apocalipsis 3, 21-17

El demonio tienta ofreciendo algo mejor a lo que ya haces. A la mujer que le bañó los pies a Jesús con un perfume fino, le recriminó por medio de Judas, el traidor, y le dijo que era un gran derroche, habiendo tanto pobre.

El que no cumple la Santa Voluntad de Dios para su vida y se dedica a darse gusto con los planes y proyectos de la voluntad humana suya, es un traidor que hace el mal y terminará dando pie atrás en los caminos del Señor. Y al final se le dirá: < Eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo> Apocalipsis 3, 21-17

El que no sigue los caminos que Dios le ha señalado, frena la providencia de Dios y su vida y su lucha será estéril. Aquí se le aplicarán las palabras de Nietzsche: < Todo lo perdono menos la lucha estéril >

Todo lo que te quite tiempo para dedicarte a conocer a Cristo es basura, es estiércol, y dicho con palabras de hoy:                               < ¡Es pura mierda! > te lo dice Pablo: < Aún más, a nada le concedo valor si lo comparo con el bien supremo de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por causa de Cristo lo he perdido todo, y todo lo considero estiércol a cambio de ganarlo a él > Filipenses 3,8.

León Martinez
Civitas Orationis
leojmart@gmail.com
www.ciudadoracion.com

 

 

ASÍ FUE

Por René Mondragón

ESTATUS 14:30

El escribano deja constancia de que, muy temprano, acudió a la casilla donde sufragó –no “se-fregó”- y adicionalmente, constató un par de puntos interesantes: ¡Bien por los funcionarios de la casilla, orden, respeto, agilidad, calidad en la atención al ciudadano! ¡Va un 10 al árbitro electoral!

Mostrando, todavía, un poco de modorra mundialista, el sol salió para beber de cada charco dejado en las banquetas por la lluvia de anoche.

Contrario a lo que pudiera pensarse, la casilla básica y las contiguas, tienen filas abundantes. La gente está contenta por la fluidez. No falta el naco que, como no tiene idea de qué está pasando –porque en su vida le han preguntado el número de su sección electoral- culpa a las autoridades interplanetarias porque “nadie le dice dónde va a votar”. O sea, la culpa es de los bueyes de mi compadre.

Según la Fepade (https://politico.mx/central-electoral/elecciones-2018/presidencialVan 74 denuncias en Jornada Electoral: Fepade)   se han registrado hasta ahora, 460 denuncias y un total de 6 detenidos por distintos y presuntos delitos electorales.

La página principal de Reforma destaca: “Serán las campañas electorales más costosas y en las que jóvenes y mujeres tendrán en sus manos la decisión. Ellas son la mayoría del padrón y 4 de cada 10 electores tienen entre 18 y 35 años de edad. Están enlistados 89 millones 123 mil 355 ciudadanos para votar. Las mujeres son el 51 por ciento del padrón…” Ya se sabía.

PRESUNTUOSOS Y ESCONDIDOSOS

De acuerdo con Expansión (expansion.newsletter@expansion.com.mx) Ricardo  Anaya presume la derrota que imprimió hace algunos años al priísta Manlio Fabio Beltrones, pero le rodean los cadáveres dejados en el trayecto a su candidatura dentro del PAN, el tema de los recientes expulsados del partido; el ignorado y descartado tema de la PGR en su contra, y el caso de la bodega en Querétaro.

Del macuspano destaca lo que este candidato presume de paso por el gobierno de la ciudad de México, la fundación de su onerosa universidad en la ciudad capital y el supuesto control y disminución de la inseguridad, tema que ha servido para innumerbles memes verbales y gráficos de sus adversarios. Tres puntos son los que el tabasqueño quisiera esconder entre “los lodos de la historia”: Nadie sabe de dónde han salido sus ingresos para patrocinar una de vida, comidas, tenis, aviones y turismo político de jeque árabe. Y la loza que le sigue pensando: los videos de aquellos corruptos que fueron atrapados recibiendo sumas generosas de dinero, jugando contribuciones en Las Vegas y que, ahora, son parte de su equipo de trabajo.

Meade Kuribreña presume su trayectoria apartidista y su reconocida capacidad en la administración pública. Le sigue pesando la nube negra de 22 ex gobernadores del PRI con problemas con la justicia, el tema de la Casa Blanca, la casa de Malinalco; el gasolinazo y los  aun opacos asuntos en SEDESOL.

LAS AMENAZAS LATENTES

A pesar de los dichos del presidente Peña y de Lorenzo Córdova intentando tranquilizar al respetable, los números no son tan alentadores: Amenazas, conflictos sociales y delincuencia a todo lo que da. De acuerdo con cifras actualizadas (http://www.excelsior.com.mx/nacional): 136 políticos asesinados en el país, de los cuales, 48 candidatos de Nayarit, Jalisco, Colima,  Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Edomex son ahora estadística negra de homicidios. El tinte de violencia caracteriza ahora a este proceso comicial.

Hay 35 municipios de nueve estados señalados como “alerta roja” por los índices de violencia existentes. Y en medio de esto,  se totalizan 41 mil 329 las boletas hurtadas en Oaxaca, Guanajuato, Tlaxcala, Veracruz, Tamaulipas, Chiapas y Tabasco. Algunas fueron recuperadas y otras quemadas.

La tentación para los ciudadanos de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Puebla y Veracruz es muy alta. Son entidades con el mayor índice de pobreza, ignorancia y marginalidad, lo que puede convertirse en un extraordinario caldo de cultivo para la compra-venta de votos. Y las autoridades electorales y políticas lo saben.

La organización “Acción Ciudadana Frente a la Pobreza” aseveró que 33.5% de los mexicanos recibió ofertas para vender su voto durante las campañas, y la mitad de ellos aceptó dádivas. Los memes en Facebook y los videos donde aparecen simpatizantes de Morena quemando camisetas, banderolas y gorras de ese partido, son elocuentes. Los “promotores del voto” se quejaron de que no han recibido el pago prometido. El dato es alarmante porque el 2.5 por ciento de los encuestados, indicaron que los “encuestadores” se quedaron con sus credenciales de elector.

Puebla, Edomex, Ciudad de México y Veracruz, son los Estados, según Fepade, que acumulan el mayor número de carpetas de investigación abiertas hasta el momento.

CONCLUSIÓN TEMPRANERA

El escribano coincide con la entrega de Luis Rubio  Reforma: “Esta elección es cada día más clara: se disputan dos mundos, dos perspectivas sobre la vida y el papel del gobierno en el desarrollo y en la vida cotidiana. Se confronta la arrogancia frente a la redención…”

Mis bellísimas lectoras y amables lectores expresan que ya han apostado por un México pleno en libertades, en paz, en armonía, con un respeto profundo y definido a favor de la vida y la familia. Donde la gente pueda ser feliz –en expresión de Benedetti- aunque no tenga permiso.

 

 

Ya en el Código Hipocrático

Ya en el Código Hipocrático, el primer código deontológico médico, que data del siglo V antes de Cristo, existe un rechazo expreso del aborto. Por eso, tratar de entender la realidad de nuestros días desde la explicación de que vivimos en una sociedad postcristiana, es hacerlo con un argumento que se queda corto.

Nuestra realidad, impregnada en todo caso de un catolicismo sociológico, es hija de un tiempo de pensamiento débil, que nos ofrece desafíos nuevos. Por eso no cabe lamentarse ni dar la batalla por perdida. En esta tesitura compleja, como lo han sido muchas otras en la historia, la propuesta cristiana, de la mano de otras dispuestas a unirse en este asunto crucial, se presenta como más actual y necesaria que nunca.

Jaume Catalán Díaz

 

El aborto en Irlanda

El filósofo Julián Marías advirtió con agudeza que uno de los grandes dramas del siglo XX había sido la aceptación social del aborto. Después de la desensibilización social, la llegada primero de legislaciones despenalizadoras y luego incluso de aquellas que lo convierten en un derecho de la mujer, han sido por desgracia consecuencias esperadas.

Conocemos bien cuál ha sido el proceso en España. Ahora ha sido Irlanda la que ha dado un paso hacia la misma pendiente, tras un referéndum donde los partidarios del aborto han conseguido una mayoría de los votos. La nueva Ley legaliza el aborto libre en las primeras 12 semanas de gestación y abre la puerta, en otros plazos, a una suerte de “aborto a la carta”. Los eufóricos partidarios del “sí” lo presentan como una victoria del imparable movimiento feminista, de carácter global, que habría derribado el último bastión europeo del conservadurismo de raíz católica.

Lo cierto es que, aunque el catolicismo, desde la fe y la razón, dice sí a la cultura de la vida y no a la eliminación de cualquier ser humano inocente, hay que recordar que la del aborto no es una cuestión originariamente cristiana. Ya era prescrita V siglos antes de Cristo.

Juan García.

 

Un derecho primordial de los padres,

La educación de los hijos es un derecho primordial de los padres, que la siguen confiando cada año en España, de forma muy numerosa, a instituciones vinculadas a la Iglesia. Lo hacen, en muchos casos, porque quieren una educación moral y religiosa de identidad católica para sus hijos, y en otros, convencidos de que en cualquier caso va a suponer una educación de calidad. Bastarían estas razones poderosas, pero está bien saber, además, que este tipo de educación preferida por tantos, no solo no es gravosa para las arcas públicas, como de manera falaz algunos dicen a veces, sino que supone un considerable ahorro a la sociedad, y es capaz de retornar cuatro veces más de lo que recibe, para beneficio de todos.

Jesús Martínez Madrid

 

 

España: Saqueadores y saqueados

                                España tiene un cáncer terrible y del que ni se curó ni se cura, el mismo a mi entender es la guerra intestina que aquí existe, en forma de una autodevoración terrible y continua, que acaba con todo y termina siempre en una ruina difícilmente insuperable y que da lugar a los enfrentamientos fratricidas del pasado; aquí no hay ideales y menos ideas concretas para trabajar por un Estado, que siempre termina en la quiebra y pese a las enormes riquezas con que cuenta España, tanto materiales como estratégicas y de las que invito a quién esto lea, piense y transmita. Aquí todo se traduce en ganar “un gobierno del tamaño que sea” y explotarlo por el que lo conquista y su cuerda de seguidores, al resto lo considera como enemigos y a los que trata como tales; lo que provoca que en caso contrario, reciba “las mismas coces y patadas”; es claro que todo sigue, como ya lo calificó Otto von Bismark hace dos siglos; sencillamente en España no hay españoles, aquí lo que predomina “son mercenarios” y todo el que puede, roba al Estado de la forma que le dejan; sea “no trabajando, o llevándose todo cuanto puede y le dejen de los valores públicos”.

                                El reciente “movimiento de intereses privados”; ha dado lugar a un nuevo gobierno, que ha situado a un nuevo “chupóptero” de grandes recursos nacionales, y el que va a chupar durante muchas décadas (es joven) de los de España y sin pudor alguno, puesto que sigue “la draconiana ley” que otro sinvergüenza, nos cargó con toda la impunidad que queramos asignarle; éste fue Felipe González Márquez.

                                Pues bien, entre ellos hablan y no acaban de “lo bien que les va a ir” (a ellos entiendo), puesto que a los españoles nos seguirán explotando sin piedad y menos justicia digna de así ser denominada: Veamos lo que se publica sobre el tema.

18.06.2018  https://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2018-06-18/economia-espanola-nuevo-gobierno-socialista_1580188/El nuevo Gobierno socialista, gracias a cuatro ministros presentables entre 17, lidera de momento las encuestas. Pero el populismo, la ineptitud y el sectarismo de la mayoría, el hachazo fiscal que prepara la ministra de Hacienda, que elevó impuestos en Andalucía al máximo del país, y el entreguismo inaudito a los enemigos de España, con un Estatuto vasco que permite el expolio más la independencia, el abandono a su suerte de tres millones de catalanes y la entrega de dinero sin control a los sediciosos para destruir la nación, les hundirá de nuevo. Empecemos por la ministra de Sanidad, Carmen Montón, cuya filosofía durante su desastrosa gestión en Valencia fue que la Sanidad pública sea un nicho de empleo de los sindicatos. El 46% de los empleados en la misma son enchufados sindicalistas o políticos, al igual que los gestores de los hospitales.

El Gobierno tripartito de esa comunidad encargó a la Sindicatura de Cuentas una auditoría de los conciertos con la sanidad privada, con la finalidad de eliminarlos. Sus conclusiones fueron justo lo contrario a lo que buscaban, ya que la auditoría demostró que dichos conciertos reducían el costo en un 25%, las listas de espera de 120 días a 40, de 50 indicadores de calidad, 48 eran superiores en los hospitales concertados, y la inversión por habitante era el doble que la de los hospitales públicos. Los concertados invierten en material de diagnóstico de primer nivel y los públicos, en salarios de los enchufados de UGT y CCOO —'Con la salud no se juega' es su eslogan favorito, es decir, 'con nuestros enchufados no se juega'—.

La ahora Sra. ministra de Sanidad de España prohibió la publicación y difusión del informe, y fue liquidando todos los conciertos con el sector privado. Solo en dos años de su gestión los costes de la sanidad pública se incrementaron en 1.500 millones de euros, pero para la Sra. Montón esto del déficit y el gasto no va con ella. Y no solo disparó el gasto, sino que redujo la calidad e incrementó las listas de espera, y eso no es gasto, eso son vidas. Su objetivo ahora es que “la universalidad de la sanidad es irrenunciable”, es decir, el gratis total a los ilegales, lo que unido a que el irresponsable de Marlaska, que piensa reducir las barreras de entrada, multiplica exponencialmente el efecto llamada, propalado a los cuatro vientos por la cadena Al Jazzera y otras que señalan España como el país coladero de inmigrantes.

El objetivo ahora de la ministra de Sanidad es que "la universalidad de la sanidad es irrenunciable", es decir, el gratis total a los ilegales

A esta locura suicida se une el nuevo impulso al turismo sanitario. Miles de inmigrantes traen a sus familiares a España para tratamientos costosísimos, desde trasplantes de cadera y de hígado a diálisis y otros, pasando en muchos casos por delante de los españoles, o envían millones en medicinas a sus parientes, un disparate que no sucede en ningún país del planeta. La 'universalidad' y el turismo sanitario costarán más de 3.000 millones (no los 1.100 estimados) anuales, robados literalmente a la clase media y a la clase trabajadora. El descontrol del gasto en Sanidad desde que fue transferida a las CCAA es total y absoluto, un escándalo nacional, que nos cuesta casi el doble de lo que debería.

Pasemos ahora a Teresa Ribera, ministra no de 'Energía' sino para la 'Transición Ecológica', una memez no ya marxista-ecologista sino lo siguiente, pero no es una broma, empobrecerá gravemente a las familias y dañará la competitividad de la nación, llevando el precio de la energía al nivel más alto del mundo desarrollado. Esta irresponsable pretende cerrar el carbón y las nucleares, ya lo hicieron en los ochenta desmantelando cuatro centrales nucleares gigantes, lo que ha encarecido en forma permanente el recibo de la luz en 2.700 millones de euros año. Pero los españoles tenemos mala memoria y peor información.

Si ahora el nuevo Gobierno socialista cierra, como pretende, las centrales de carbón y las nucleares, ese disparate nos costaría a los españoles 8.700 millones de euros anuales. Adicionalmente, plantean la subida de impuestos a la producción eléctrica en 800 millones, por las emisiones de CO2 y 'daños medioambientales', en total 9.500 millones de euros equivalente a un 50% de subida en el recibo de la luz, que ya hoy es el segundo más caro de Europa. Pero esto no es todo, Sánchez quiere añadir además los impuestos 'ecológicos' a las gasolinas, a los gasóleos, al gas y a la electricidad, “porque no afecta a los trabajadores”. Solo en carburantes supondrán un incremento de impuestos de 3.900 millones de euros.

A todos estos hachazos fiscales, que empobrecerán a millones, se unen subidas programadas de 6.500 millones de euros a los 'ricos', es decir, a los trabajadores especializados y la clase media, 3.000 millones de impuestos a los bancos, que trasladarán de inmediato a los clientes, y una subida histórica de 12 puntos de la imposición al ahorro de las familias. España se situará así a la cabeza de la OCDE en presión fiscal sobre la clase media. Esto, unido a la finalización en diciembre de la compra de deuda por el BCE, casi el único comprador actual de la deuda española, y al inicio de subida de tipo en 2019, creará unas condiciones económicas y financieras insostenibles para obtener en los mercados los 230.000 millones de euros que necesitamos anualmente para no suspender pagos.

Para acabar de arreglarlo, en el primer trimestre de 2018 se ha batido el récord de endeudamiento, con 16.300 millones de euros, el 5,6% del PIB, cifra que no coincide con la de déficit, en torno al 3%, lo que significa que están camuflando gasto corriente como de capital que no computa como déficit, y los próximos trimestres serán peor, por el agravamiento de la desaceleración ya iniciada. Y las pensiones no solo están quebradas, como acaba de afirmar el Tribunal de Cuentas, es que son infinanciables: 3.000 millones más de déficit por una inflación mayor de lo esperado, 9.000 para pagar la extraordinaria en unos días, y lo mismo en diciembre, más un agujero mensual de 1.000 millones de euros (10.500 millones de gasto y 9.500 millones de ingresos por cotizaciones sociales) que tiene que ser cubierto por el Estado. Nos van a aplastar a impuestos, mientras dedican ríos de dineros a los golpistas catalanes, al PNV y a los 'sin papeles'.

Y luego los bancos, cargados de deuda pública hasta las orejas, y no solo de España sino también de Italia, los segundos tenedores de deuda italiana después de Francia y equivalente al 5% del PIB. Y con más de un 20% del PIB de deuda española, su supervivencia depende de que el Estado se la devuelva, pero con un ratio de deuda total/PIB del 137% (no el camelo del 98% de la deuda PDE, con que Gobierno y medios engañan a los ciudadanos), eso es algo metafísicamente imposible. Tanto bancos como aseguradoras están solos ante el peligro de la deuda de las AAPP, y a partir de diciembre, sin San BCE que venga a ayudarlos. Parece que nunca pasa nada y que los problemas se solucionan solos, nada más falso, pasará, no lo duden, y cuando pase será a velocidad de vértigo.

Pero si en lo económico vamos directos a un largo y oscuro valle de sombras, en lo político el tema es infinitamente más grave, porque es la unidad de la nación más antigua de Europa y la tercera del mundo la que Sánchez está a punto de destruir. Como le dijo Patxi López —algo que le ha costado ser ministro—: “Pero, Pedro, ¿tú sabes lo que es una nación?”. En su ignorancia oceánica, Sánchez habla de un Estado federal sin saber que los estados federales se han dado voluntariamente esa forma para integrar partes que estaban separadas, lo que no es el caso de España. Menos sabe aún que en los estados federales el gasto no centralizado es de un tercio del gasto total, mientras que en España es ya de dos tercios”.

            Hasta aquí lo que les he copiado, pero como arriba les dejo la dirección, “pinchen” y léanla, puesto que es mucho más extensa; y después obre en consecuencia aquel que en verdad pueda y quiera; al menos “que no se meen y caguen encima de nosotros, pobres siervos españoles ya sometidos como tales y camino de la gleba”.

NOTA: Estaré ausente por unos diez días; marcho a descansar en las orillas del Mediterráneo; después continuaré: SALUDOS

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (Aquí mucho más)