Las Noticias de hoy 09 Mayo 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    miércoles, 09 de mayo de 2018     

Indice:

ROME REPORTS

Homilía del Papa Francisco en Santa Marta

“El amor se ve en las obras, no en las palabras” – Homilía del Papa Francisco

Estatuto del Dicasterio para los laicos, la familia y la vida

LOS FRUTOS EN EL APOSTOLADO: Francisco Fernández Carvajal

“Magnificat anima mea Dominum!”: San Josemaria

Decenario al Espíritu Santo

Espíritu Santo, verdadero protagonista de la Iglesia: SS Benedicto XVI

¿Cambios en la Iglesia?: Ernesto Juliá

Grupo de expertos VIDA DIGNA: “No existe consenso para legalizar la eutanasia. Lo que hay es un clamor para mejorar la situación de las personas dependientes y universalizar los cuidados paliativos”

Novedad política: Norma Mendoza Alexandry

La eutanasia es injusta, inmoral y antisocial – editorial Ecclesia

Perú: 5.5 millones de hectáreas de tierras degradadas: ALFREDO PALACIOS DONGO

“Los cristianos perseguidos en Irak no se consideran héroes, creen que hicieron lo que debían”

Son una seria advertencia: Jesús Martínez Madrid

El salario más común: Suso do Madrid

Más cerca de la globalización que de los populismos: Pedro García

La venta de armas sigue como gran negocio que es: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

ROME REPORTS

 

 

Homilía del Papa Francisco en Santa Marta


Martes, 8 de mayo de 2018

“El príncipe de este mundo está condenado”, dice el Evangelio de hoy (Jn 16, 5-11). Se refiere al diablo: está condenado, ¡pero no está muerto! Podemos decir que está moribundo y derrotado, pero no es fácil darse cuenta, porque el diablo es un seductor, sabe qué palabras usar, ¡y a nosotros nos gusta ser seducidos! Tiene esa capacidad de seducir. Por eso, es tan difícil entender que esté derrotado, porque se presenta con gran poder, te promete tantas cosas, te lleva regalos –bonitos y bien envueltos: “¡Qué bonito!”–, pero no sabes lo que hay dentro. “Ya, pero el envoltorio es muy bonito”. Nos seduce con el paquete sin dejarnos ver lo que hay dentro. Sabe presentar a nuestra vanidad, a nuestra curiosidad, sus propuestas.

Los cazadores dicen que no te acerques al cocodrilo que se está muriendo porque, con un golpe de cola, te puede matar. Pues así el diablo, que es peligrosísimo: se presenta con todo su poder, pero sus propuestas son todas mentiras, y nosotros, que parecemos tontos, nos las creemos. El diablo es el gran mentiroso, el padre de la mentira. Sabe hablar bien, es capaz hasta de cantar para engañarnos. Es un derrotado, pero se mueve como un vencedor. Su luz es brillante como los fuegos artificiales, pero no dura, se apaga, mientras que la del Señor es mansa pero permanente.

El diablo nos seduce, sabe tocar nuestra vanidad, la curiosidad, y nosotros se lo compramos todo, es decir, caemos en la tentación. Es, pues, un derrotado peligroso. Debemos estar atentos al diablo, como dice Jesús, vigilando, rezando y ayunado. Así se vence la tentación. Por eso, es fundamental no acercarse a él porque, como decía un Padre de la Iglesia, es como un perro rabioso, encadenado, pero al que no se le puede hacer una caricia, porque muerde. Si yo sé que, espiritualmente, si me acerco a ese pensamiento, si me acerco a ese capricho, si voy a esa parte o a la otra, me estoy acercando al perro rabioso y encadenado, por favor, no lo hagas. “Tengo una gran herida” – “¿Quién te la ha hecho?” – “El perro” – “¿Pero estaba encadenado?” – “Sí, pero he ido a hacerle una caricia” – “¡Pues tú te lo has buscado!”. Es así: no acercarse nunca, aunque esté encadenado. Dejémoslo ahí encadenado.

También debemos estar atentos para no dialogar con el diablo, como hizo Eva: se creyó la gran teóloga, y cayó. Jesús no lo hizo: en el desierto, responde con la Palabra de Dios. Expulsa a los demonios, algunas veces les pregunta el nombre, pero no dialoga con ellos. Con el diablo no se dialoga, porque siempre nos gana, ya que es más inteligente que nosotros. Se disfraza de ángel de luz, pero es un ángel de sombras, un ángel de muerte. Es un condenado, está derrotado, está encadenado y a punto de morir, pero es capaz de hacer estragos. Por eso, hay que rezar, hacer penitencia, no acercarnos, ni dialogar con él.

Y al final, acudir a la madre, como los niños. Cuando los niños tienen miedo, van a su madre: “Mamá, mamá, tengo miedo”, cuando tienen pesadillas, van a su madre. Pues ir a la Virgen; Ella nos protege. Los Padres de la Iglesia, sobre todo los místicos rusos, dicen: “en tiempo de las turbaciones espirituales, refugiarse bajo el manto de la gran Madre de Dios”. Acudir a la Madre. Que Ella nos ayude en esa lucha contra el derrotado, contra el perro encadenado, para vencerlo.

 

 

“El amor se ve en las obras, no en las palabras” – Homilía del Papa Francisco

Visita pastoral al Santísimo Sacramento en Tor de Schiavi, Roma

mayo 08, 2018 17:50Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 8 mayo 2018).- “El amor siempre es trabajo para los demás. Porque el amor se ve en las obras, no en las palabras”, es uno de los mensajes que Francisco dejó a los fieles de la parroquia romana del Santísimo Sacramento en Tor de Schiavi.

En la tarde del pasado domingo, 6 de mayo de 2018, VI Domingo de Pascua, el Papa Francisco visitó esta iglesia, donde inauguró la ‘Casa de la Alegría’ para las personas con discapacidad, construida en la buhardilla del edificio.

A su llegada, alrededor de las 15:30 horas, fue recibido por el arzobispo Angelo De Donatis, vicario general de la diócesis de Roma, el cardenal titular José Gregorio Rosa Chávez, el cardenal arzobispo de Manila y Presidente de Caritas Internationalis Luis Antonio Tagle, vinculado al nacimiento de la “Casa de la alegría”, el párroco,  padre Maurizio Mirilli, el vice- párroco, padre Vasile Alexandru Muresan y algunos colaboradores de la parroquia.

En el oratorio, el Papa encontró a la comunidad parroquial, respondió a cuatro preguntas formuladas por un padre, un joven, un adolescente y un niño. Más tarde, en el salón parroquial, encontró a los ancianos y a los enfermos.

Luego subió a los locales de la “Casa de la Alegría”. En los espacios utilizados como centro de día, el Papa Francisco encontró a los responsables de Caritas, de los  proyectos “Vecindarios solidarios ” y “Barrios solidarios” y del servicio nocturno para las personas sin domicilio fijo. El Santo Padre habló posteriormente con los discapacitados en el centro de día y con sus familias. Luego visitó la nueva casa familiar y, después de haber bendecido los locales, conoció a los siete niños que vivirán allí junto con dos religiosos y una laica. Por último bajó a los locales parroquiales donde confesó a algunos penitentes.

A las 17:30 horas celebró la Santa Misa, durante la cual administró el sacramento de la Confirmación a una niña de la parroquia con una enfermedad mitocondrial y a su madre. Al final, después del saludo a los fieles reunidos en la plaza que habían seguido la celebración en una pantalla gigante especialmente preparada para la ocasión, regresó al Vaticano.

Sigue  la homilía improvisada por el Santo Padre durante la celebración eucarística en la cual administró el sacramento de la Confirmación y las palabras pronunciadas por el Papa durante los diversos encuentros en la parroquia.

Sigue el texto íntegro de la homilía que ofreció el Papa Francisco en la parroquia romana del Santísimo Sacramento, en Tor de Schiavi.

Homilía del Santo Padre

Jesús, antes de ir al Huerto de los Olivos y empezar su Pasión – sufrió mucho Jesús, en el Huerto de los Olivos- tuvo esta larga conversación a la mesa con los discípulos. Y él aconseja algo fuerte, da un consejo muy fuerte: “Permaneced en mi amor”. Este es el consejo que Jesús  da a los suyos antes de sufrir y morir. Y también es el consejo que nos da a nosotros, a cada uno de nosotros. Jesús nos dice: “Permaneced en mi amor. No os vayáis fuera de mi amor”. Y cada uno puede preguntarse en su corazón – dentro de su corazón-: “¿Yo permanezco en el amor del Señor?. ¿O salgo buscando otras cosas, otros entretenimientos, otros modos de vida?”.

Pero “permanecer en el amor” es hacer lo que Jesús hizo por nosotros. Él dio la vida. Él fue nuestro siervo: vino para servirnos. “Permanecer en el amor” significa servir a los demás, estar al servicio de los demás. ¿Qué es el amor? ¿Queremos pensar qué es el amor? “Ah, sí, vi un telefilm sobre el amor, era bonito… y esa pareja de novios… al final, terminó mal, ¡qué pena!”. No es así. El amor es otra cosa. El amor es hacerse cargo de los demás. El amor no es tocar violines, todo romántico… El amor es trabajo. Las que entre vosotras son madres, pensad en cuando los niños eran pequeños: ¿cómo amabais a vuestros niños? Con el trabajo. Cuidándolos. Ellos lloraban…había que darle de mamar, cambiarlos, esto, lo otro… El amor siempre es trabajo para los demás. Porque el amor se ve en las obras, no en las palabras. Recordáis esa canción: “Palabras, palabras, palabras”. Muchas veces son solo palabras. En cambio el amor es concreto. Cada uno tiene que pensar: Mi amor por mi familia, en el barrio, en el trabajo: ¿Es servicio hacia los demás? ¿Me preocupo de los demás?

Estuve arriba – le llaman la “Casa de la Alegría”- pero se puede llamar la “Casa del Amor”, porque esta parroquia cuida a muchos que necesitan que se les cuide, que se vele por ellos. Y esto es amor. Amor es trabajo, trabajo por los demás. El amor está en las obras, no en las palabras. “Yo te amo”. “¿Y qué haces por mí si me amas?”. Cada uno de los enfermos del barrio se pregunta: “¿Qué haces por mí?”. En nuestra familia, si tú amas a tus hijos, que sean pequeños o grandes, a los padres, a los ancianos: ¿Qué haces por ellos?. Para ver como es el amor, hay que decir siempre: ¿Qué hago? .“Pero padre, dónde aprendemos esto?” .Donde  Jesús. Y en la segunda lectura hay una frase que nos puede abrir los ojos: “En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: Dios ha mandado en el mundo a su Hijo”. En eso está el amor. No hemos sido nosotros los primeros que amaron a Dios; sino fue Él que nos amó el primero.

El Señor siempre nos ama el primero. Nos espera con el amor. También nosotros podemos preguntarnos: ¿Yo espero con el amor a los demás?. Y después hacer la lista de las preguntas. Por ejemplo: ¿El chismorreo es amor?. El que chismorrea…No, no es amor. Hablar mal de la gente no es amor. “Oh, yo amo a Dios. Hago cinco novenas cada mes. Hago esto, y esto…” .Sí pero… ¿cómo es tu lengua?. ¿Cómo va tu lengua?. Esta es precisamente la piedra de toque para ver el amor. ¿Yo amo a los demás? .Pregúntate: ¿cómo está  mi lengua?. Te dirá si es amor verdadero. Dios nos amó el primero. Nos espera siempre con el amor. ¿Yo soy el  primero en amar o espero que me den algo para amar? .Como los perritos que esperan su regalo, el trozo para comer y después festejan al amo. El amor es gratuito, el primero. Pero el termómetro para conocer la temperatura de mi amor es la lengua. No lo olvidéis.

Cuando estéis a punto de hacer el examen de conciencia, antes de la confesión o en casa, preguntaos: ¿He hecho lo que Jesús me dijo: “Permaneced en mi amor”? Y, ¿cómo puedo saberlo? Por cómo está mi lengua. Si he hablado mal de los demás, no he amado. Si esta parroquia consiguiese no hablar mal de los demás, ¡habría que canonizarla! Y, por lo menos, como he dicho otras veces: Esforzaos en no chismorrear. “Pero, padre, denos un remedio para no chismorrear”. Es fácil. Está al alcance de todos. Cuando tengas ganas de hablar mal de los demás, ¡muérdete la lengua! Se hinchará, pero es cierto que ya no chismorrearás.

Pidamos al Señor que “permanezcamos en el amor” y que entendamos que el amor es servicio. Es hacerse cargo de los demás. Y la gracia de entender que el termómetro de cómo está el amor es la lengua.

Todos acompañaremos a Maia que recibirá la confirmación.

[Rito de la confirmación]

© Librería Editorial Vaticano

 

 

Estatuto del Dicasterio para los laicos, la familia y la vida

Dicasterio creado el 1 de septiembre de 2016

mayo 08, 2018 21:42RedaccionFamilia y vida

(ZENIT – 8 mayo 2018).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede dio a conocer los Estatutos del Dicasterio del Vaticano dedicado a Laicos, Familia y Vida.

Este es un importante paso hacia la reforma de la Curia Romana querida por el Papa Francisco –informa ‘Vatican News’ en español–.

El Dicasterio se creó hace dos años, concretamente el 1 de septiembre de 2016, con unos Estatutos aprobados ad experimentum. Finalmente hoy se han hecho públicos oficialmente y entrarán en vigor el próximo 13 de mayo de 2018.

Art. 1

El Dicasterio  es competente en aquellas materias que son de pertinencia de la Sede Apostólica en  la promoción de la vida y del apostolado de los fieles laicos, en la pastoral de los jóvenes, de la familia y de su misión, de acuerdo con el plan de Dios y en la protección y el apoyo de la vida humana. A estos efectos, de acuerdo con los principios de colegialidad, sinodalidad y  subsidiariedad, el Dicasterio  mantiene relaciones con las Conferencias Episcopales, las Iglesias locales y otros organismos eclesiales, promoviendo el intercambio entre ellos y ofreciendo su colaboración para que se promuevan  los valores y las iniciativas  relacionadas con dichas materias.

Art. 2

El Dicasterio  está presidido por el Prefecto, asistido por un Secretario, que podría ser un laico, y al menos dos Subsecretarios laicos, y está dotado con un número adecuado de funcionarios, clérigos y laicos, elegidos, en la medida de lo posible, de las diferentes regiones del mundo, según las normas vigentes en la Curia romana.

Art. 3

§ 1. El Dicasterio tiene sus propios miembros, entre los cuales fieles laicos, hombres y mujeres, solteros y casados, comprometidos en diferentes campos de actividad y procedentes de diversas partes del mundo, reflejando así el carácter universal de la Iglesia.

§ 2. Tiene sus propios consultores.

§ 3. El Dicasterio sigue en todo las normas establecidas para la Curia Romana.

Art. 4

Promueve y organiza conferencias internacionales y otras iniciativas sea relativas  al apostolado de los laicos, a los jóvenes, a la institución matrimonial  y a la realidad de la familia y de la vida en el ámbito eclesial, sea inherentes  a la condición social y humana  del laicado,  de los jóvenes, de la institución familiar y de la vida humana en el ámbito de la sociedad.

Art. 5

Al  Dicasterio  corresponde animar y fomentar la promoción de la vocación y de la misión de los fieles laicos en la Iglesia y en el mundo, como individuos, casados ​​o no, y también como miembros pertenecientes a asociaciones, movimientos, comunidades. También promueve estudios para contribuir a la profundización doctrinal de los temas y cuestiones relacionadas con los fieles laicos.

Art. 6

§ 1. Favorece en los fieles laicos la conciencia de la corresponsabilidad, en virtud del Bautismo, para la vida y la misión de la Iglesia, de acuerdo con los diferentes carismas recibidos para la edificación común, con una atención particular  a la misión peculiar de los fieles laicos de animar y perfeccionar el orden de las realidades temporales (ver LG, 31).

§ 2. En el espíritu de la Constitución  pastoral Gaudium et Spes, que  invita a hacer propias “las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy”, promueve todas las iniciativas que atañen  a la acción evangelizadora de los fieles laicos en los diversos sectores de las realidades temporales, teniendo en cuenta la competencia que, en estas mismas materias, tienen otros organismos de la Curia Romana.

§ 3. También promueve la participación de los fieles laicos en la instrucción catequética, en la vida litúrgica y sacramental, en la actividad misionera, en las obras de misericordia,  de caridad y de promoción humana y social. Asimismo,  apoya y alienta su presencia activa y responsable en la vida parroquial y diocesana, y en los órganos consultivos de gobierno presentes en la Iglesia a nivel universal y particular.

§ 4. Evalúa las iniciativas de las Conferencias Episcopales que piden a la Santa Sede, según las necesidades de las Iglesias particulares, la institución de nuevos ministerios y oficios eclesiásticos.

Art. 7

§ 1. Dentro del ámbito de su competencia, el Dicasterio acompaña la vida y el desarrollo de las agregaciones de los fieles y los movimientos laicos; erige, además, los que tienen carácter internacional y aprueba o reconoce los estatutos, sin perjuicio de la competencia de la Secretaría de Estado; también se ocupa de los posibles recursos administrativos relativos a las materias que competen al Dicasterio.

§ 2. Por cuanto respecta  a las Terceras Órdenes seculares y a las asociaciones de vida consagrada, se ocupa solamente  de lo que se refiere a su actividad apostólica.

Art. 8

Expresa la solicitud particular de la Iglesia por los jóvenes, promoviendo su protagonismo en medio de los desafíos del mundo actual. Apoya las iniciativas del Santo Padre en el ámbito de la pastoral juvenil y está al servicio de las Conferencias episcopales, de los movimientos y asociaciones juveniles internacionales, promoviendo su colaboración y organizando encuentros a nivel internacional. Una tarea clave  de su actividad es la preparación de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Art. 9

El Dicasterio trabaja para profundizar la reflexión sobre la relación entre el hombre y la mujer en su respectiva especificidad, reciprocidad, complementariedad e igual dignidad. Valorizando  el “genio” femenino, contribuye a la reflexión eclesial sobre la identidad y la misión de las mujeres en la Iglesia y en la sociedad, promoviendo su participación.

Art. 10

§ 1. A la luz del magisterio papal, promueve la atención pastoral de las familias, protege su dignidad y  su bien  basados  en el sacramento del matrimonio, favorece sus derechos y responsabilidades en la Iglesia y en la sociedad civil, para que la institución familiar pueda cumplir cada vez mejor sus funciones tanto en el ámbito eclesial como social.

§ 2. Discierne los signos de los tiempos para valorizar las oportunidades a favor de la familia, para hacer frente con la  confianza y la sabiduría del Evangelio a los desafíos que la atañen  y  aplicar en el hoy de la sociedad y de la historia  el plan de Dios sobre el matrimonio y la familia. En este sentido, promueve conferencias y eventos internacionales, en particular el Encuentro Mundial de las Familias.

§ 3. Sigue la actividad de los institutos, asociaciones, movimientos y organizaciones católicas, nacionales e internacionales, cuyo propósito es servir al bien de la familia.

Art. 11

§ 1. Se ocupa de la profundización de la doctrina sobre la familia y de su divulgación a través de una catequesis adecuada; favorece, en particular,  los estudios sobre la espiritualidad del matrimonio y la familia y su faceta formativa.

§ 2. Ofrece directrices para los programas de formación de los novios que se preparan para  el matrimonio y para los recién casados. Expresa la solicitud pastoral de la Iglesia también en relación con las situaciones llamadas “irregulares” (véase AL, 296-306).

§ 3 También ofrece directrices para los programas pastorales que sostienen a las familias en la educación de los jóvenes en la fe y en la vida eclesial y civil, con una atención especial a los pobres y marginados, así como al diálogo entre generaciones.

§ 4. Favorece la apertura de las familias a la adopción y a la acogida de los niños y al cuidado de las personas mayores, haciéndose presente en las instituciones civiles para que apoyen dichas prácticas.

Art. 12

Tiene un vínculo directo con el “Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para  las Ciencias del Matrimonio y la Familia”, sea con la sede central como con los institutos afiliados, para promover una línea común en los estudios sobre el matrimonio, la familia y la vida.

Art. 13

§ 1. Sostiene  y coordina iniciativas a favor de la procreación responsable, así como para la protección de la vida humana desde la concepción hasta su fin natural, teniendo en cuenta las necesidades de la persona en las diversas fases evolutivas.

§ 2. Promueve y alienta a las organizaciones y asociaciones que ayudan a la mujer y a la familia a recibir y apreciar el don de la vida, especialmente en el caso de embarazos difíciles, y a prevenir el aborto. También apoya programas e iniciativas destinados a ayudar a las mujeres que hubieran  abortado.

Art. 14

Sobre la base de la doctrina moral católica y del Magisterio de la Iglesia estudia y promueve la formación sobre los principales problemas de la biomedicina y del derecho relativos a la vida y sobre las ideologías en fase de desarrollo que atañen a la vida humana inherente y a la realidad del género humana.

Art. 15

La Pontificia Academia para la Vida está  vinculada con este Dicasterio, el cual, sobre los temas y cuestiones mencionados en el art. 13 y 14 hace uso de su competencia.

El presente Estatuto está aprobado ad experimentum. Ordeno que sea promulgado a través de la publicación en L’Osservatore Romano y luego publicado también en Acta Apostolicae Sedis, entrando en vigor el 13 de mayo de 2018.

En el Vaticano, 10 de abril 2018.

 

 

LOS FRUTOS EN EL APOSTOLADO

— Anunciar íntegra la doctrina de Jesucristo. El ejemplo de San Pablo y de los primeros cristianos.

— Sembrar siempre; los frutos los da Dios. Constancia en el apostolado.

— El puesto singular de la mujer en la evangelización de la familia.

I. La lectura de la Misa nos muestra el espíritu apostólico de San Pablo en medio de un mundo pagano. En Atenas, en el Areópago, el Apóstol predica la esencia de la fe cristiana teniendo en cuenta la mentalidad y la ignorancia de los oyentes, pero sin omitir las verdades fundamentales. Conocía bien que la doctrina que predicaba chocaría fuertemente en los oídos de los atenienses, pero no la adapta, deformándola, para hacerla más «comprensible». De hecho, al oír resurrección de los muertos, unos lo tomaban a broma y otros dijeron, mientras le abandonaban: De esto te oiremos hablar en otra ocasión1.

San Pablo se marchó de allí y se dirigió a Corinto. Mucho tiempo después todavía tenía en su alma el suceso del Areópago, «ante unos atenienses que eran amigos de los nuevos sermones, pero que no hacían caso de ellos ni se preocupaban de su contenido: solo les interesaba tener algo nuevo de qué hablar»2. A nosotros nos recuerda hoy este pasaje que el cristiano ha de enseñar la doctrina de Cristo, la única que salva, y no la más popular, la que podría tener más «éxito» en sentido humano, la que podría estar en consonancia con la moda del momento o con los gustos de los tiempos o de los pueblos.

Los Apóstoles predicaron la integridad del Evangelio, y así lo ha hecho también la Iglesia a través de los siglos. «Todas las verdades y todos los preceptos de Cristo, incluso los más exigentes, sin callar o desvirtuar nada, fueron las cosas enseñadas por San Pablo. Habló de la humildad, de la abnegación, de la castidad, del desprendimiento de las cosas terrenas, de la obediencia... Y no temió dejar bien claro que es necesario elegir entre el servicio de Dios y el servicio de Belial, porque no es posible servir a los dos. Que todos, después de la muerte, habrán de someterse a un juicio tremendo. Que nadie puede mercadear con Dios. Que solo se puede esperar la vida eterna si se observan las leyes divinas. Que si se incumplen estas leyes haciendo concesiones a los placeres, no se puede esperar más que el fuego eterno... Jamás el Predicador de la verdad pensó que tenía que omitir estos temas porque podían parecer demasiado duros a quienes le escuchaban, dada la corrupción de aquellos tiempos»3. Igual nosotros.

Quien anuncia a Cristo tendrá que acostumbrarse a ser impopular en ocasiones, a no tener «éxito» en sentido humano, a ir contra corriente, sin ocultar los aspectos de la doctrina de Cristo que resultan más exigentes: sentido de la mortificación, honradez y honestidad en los negocios y en el desarrollo de la actividad profesional, generosidad en el número de hijos, castidad y pureza en el matrimonio y fuera de él, valor de la virginidad y del celibato por amor a Cristo... Porque no tenemos otras recetas para curar a este mundo enfermo: «¿Desde cuándo un médico da medicinas inútiles a sus pacientes, porque tiene miedo de prescribir las que son útiles?»4.

En un mundo que se presenta en muchos aspectos alejado de Dios y del pensamiento cristiano, «se impone a todos los cristianos la dulcísima obligación de trabajar para que el mensaje divino de la revelación sea conocido y aceptado por todos los hombres de cualquier lugar de la tierra»5. La primera obligación será, de ordinario, orientar nuestro apostolado hacia las personas que Dios ha puesto a nuestro lado, a los que están más cerca, a los que tratamos con frecuencia. Y siempre con oportunidad, haciendo amable y atrayente la doctrina del Señor. Porque tampoco se atrae a los demás a la fe siendo intemperantes o intempestivos, sino con afecto, con bondad, con paciencia.

II. El Señor, de forma muchas veces insospechada, hace fructificar nuestra oración y nuestros esfuerzos: Mis elegidos no trabajarán en vano6, nos ha prometido. Y en la Antífona de comunión leemos hoy las consoladoras palabras del Señor: Soy yo quien os he elegido del mundo y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure7.

La misión apostólica unas veces es siembra, sin frutos visibles, y otras recolección, quizá de lo que otros sembraron con su palabra, con su dolor oculto desde la cama de un hospital, o desde un trabajo escondido y sin brillo. En ambos casos, el Señor quiere que se alegren juntamente el sembrador y el segador8.

Si los frutos tardaran en llegar o nos asaltara la tentación de juzgar el valor de nuestros esfuerzos por sus resultados inmediatos, no debemos olvidar que en ocasiones no veremos las espigas granadas; otros las recolectarán. Nos pide el Señor que sembremos sin descanso y que experimentemos la alegría del labrador, seguro de que ya brotará algún día la semilla que arrojó al surco. Así evitaremos el desánimo, síntoma muchas veces de falta de rectitud de intención, de no estar trabajando para el Señor, sino para afirmar nuestro yo. Lo que nosotros no podamos acabar, otros lo terminarán.

No pretendamos tampoco arrancar el fruto antes de que esté maduro. «No estropeemos la flor abriéndola con nuestros dedos. La flor se abrirá y el fruto madurará en la estación y en la hora que solo Dios sabe. A nosotros nos toca sembrar, regar... y esperar»9. La constancia y la paciencia son virtudes esenciales para toda tarea apostólica; ambas son manifestaciones de la virtud de la fortaleza.

El hombre paciente se parece al sembrador, que cuenta con el ritmo propio de la naturaleza y sabe realizar cada faena en el tiempo oportuno: el arado, la siembra, el riego, el abonado, la escarda, la recolección: una serie de tareas previas, antes de ver la harina dispuesta para el pan que alimentará a toda la familia. El impaciente querría comer sin sembrar. Si abandonáramos la lucha por la propia santidad y la de los demás porque no viéramos resultados, estaríamos manifestando una visión demasiado humana de nuestro quehacer apostólico, que contrasta abiertamente con la figura paciente de Jesús. Él sabe esperar días, semanas, meses y años antes de la conversión del pecador. Las almas necesitan un tiempo que nosotros no sabemos calcular. Hagamos bien la siembra y luego seamos pacientes; pidamos fortaleza para ser constantes.

III. De la predicación de San Pedro durante su estancia en Atenas surgió la primera comunidad cristiana en aquella ciudad: Algunos se le juntaron, entre ellos Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más10. Fueron la primera semilla plantada por el Espíritu Santo, de la que surgirían luego muchos hombres y mujeres fieles a Cristo.

La mujer convertida aparece consignada con su nombre: Dámaris. Es una de las numerosas mujeres que aparecen en el libro de los Hechos de los Apóstoles, como manifestación clara de que la predicación del Evangelio era universal. Los Apóstoles siguieron en todo el ejemplo del Señor, quien, a pesar de los prejuicios de la época, dirigió a mujeres y a hombres por igual el anuncio del Reino11.

San Lucas también nos ha dejado escrito que la evangelización de Europa se inició por una madre de familia, Lidia, quien comenzó enseguida su tarea apostólica por su propia familia, consiguiendo que recibieran el Bautismo todos los de su casa12. También entre los samaritanos fue una mujer la primera que recibió el mensaje de Cristo, y la primera que lo difundió entre los de su ciudad13.

El Evangelio nos muestra cómo las mujeres siguen y sirven al Señor, cómo están al pie de la Cruz y son las primeras junto al sepulcro vacío. No encontramos en ellas el menor signo de hipocresía en el trato con el Señor, ni injurias o deserciones.

San Pablo tuvo una profunda visión del papel que la mujer cristiana había de desempeñar como madre, esposa y hermana en la propagación del cristianismo. Se refleja en el tratamiento que les concede en su predicación y en sus cartas. Algunas de ellas son especialmente señaladas con agradecimiento por la ayuda sacrificada que le prestaron en su tarea evangelizadora.

En todas las épocas, también en la nuestra, la mujer desempeña un papel extraordinario en el apostolado y en la custodia de la fe. «La mujer está llamada a llevar a la familia, a la sociedad civil, a la Iglesia, algo característico, que le es propio y que solo ella puede dar: su delicada ternura, su generosidad incansable, su amor por lo concreto, su agudeza de ingenio, su capacidad de intuición, su piedad profunda y sencilla, su tenacidad...»14. La Iglesia espera de la mujer un compromiso y un testimonio en favor de todo aquello que constituye la verdadera dignidad de la persona humana y su felicidad más profunda.

Cuando estas cualidades, con las que Dios ha dotado a la personalidad de la mujer, son desarrolladas y actualizadas, «su vida y su trabajo serán realmente constructivos y fecundos, llenos de sentido, lo mismo si pasa el día dedicada a su marido y a sus hijos que si, habiendo renunciado al matrimonio por alguna razón noble, se ha entregado de lleno a otras tareas. Cada una en su propio camino, siendo fiel a la vocación humana y divina, puede realizar y realiza de hecho la plenitud de la personalidad femenina. No olvidemos que Santa María, Madre de Dios y Madre de los hombres, es no solo modelo, sino también prueba del valor trascendente que puede alcanzar una vida en apariencia sin relieve»15. A Ella le pedimos por los frutos de esa labor de la mujer en la familia, en la sociedad, en la Iglesia, y que haya siempre abundantes vocaciones de entrega a Dios.

1 Hech 17, 32. — 2 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Hechos de los Apóstoles, 39. — 3 Benedicto XV, Enc. Humanum genus. — 4 Ibídem. — 5 Conc. Vat. II, Decr. Apostolicam actuositatem, 3. — 6 Is 65, 23. — 7 Jn 15, 16. — 8 Cfr. Jn 4, 36. — 9 G. Chevrot, El pozo de Sicar, Rialp, Madrid 1984, p. 4. — 10 Hech 17, 34. — 11 Cfr. Sagrada Biblia, Hechos de los Apóstoles, EUNSA, Pamplona 1984, p. 285. — 12 Cfr. Hech 16, 14. — 13 Cfr. Jn 1, ss. — 14 Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer, 87. — 15 Ibídem.

 

 

“Magnificat anima mea Dominum!”

¡Cómo sería la mirada alegre de Jesús!: la misma que brillaría en los ojos de su Madre, que no puede contener su alegría –«Magnificat anima mea Dominum!» –y su alma glorifica al Señor, desde que lo lleva dentro de sí y a su lado. ¡Oh, Madre!: que sea la nuestra, como la tuya, la alegría de estar con El y de tenerlo. (Surco, 95)

Nuestra fe no es una carga, ni una limitación. ¡Qué pobre idea de la verdad cristiana manifestaría quien razonase así! Al decidirnos por Dios, no perdemos nada, lo ganamos todo: quien a costa de su alma conserva su vida, la perderá; y quien perdiere su vida por amor mío, la volverá a hallar (Mt X, 39.).
Hemos sacado la carta que gana, el primer premio. Cuando algo nos impida ver esto con claridad, examinemos el interior de nuestra alma: quizá exista poca fe, poco trato personal con Dios, poca vida de oración. Hemos de rogar al Señor –a través de su Madre y Madre nuestra– que nos aumente su amor, que nos conceda probar la dulzura de su presencia; porque sólo cuando se ama se llega a la libertad más plena: la de no querer abandonar nunca, por toda la eternidad, el objeto de nuestros amores. (Amigos de Dios, 38)

 

 

Decenario al Espíritu Santo

El Decenario al Espíritu Santo nos prepara para la fiesta de Pentecostés. Reunimos varios textos y audios de san Josemaría, quien tenía la costumbre de vivir esta devoción cristiana.

De la Iglesia y del Papa 8 de mayo de 2018

 

El Gran Desconocido: San Josemaría dedicó esta homilía al Espíritu Santo.

Oraciones al Espíritu Santo: oraciones para preparar la fiesta de Pentecostés ('Ven, oh Santo Espíritu'; 'Veni, Creátor'; y la secuencia de Pentecostés 'Ven, Espíritu divino'). También en formato pdf y epub.

La venida del Espíritu Santo: Textos de San Josemaría sobre esta escena del Evangelio.

Oración de San Josemaría al Espíritu Santo.

Oración de San Josemaría al Espíritu Santo.

Consagración al Espíritu Santo: En 1971, San Josemaría acudió al Espíritu Santo para que ayudase a todos los fieles del Opus Dei. Desde entonces, esa consagración se repite en los centros del Opus Dei todos los años el día de Pentecostés.

Otros textos

El Papa explica la fe en el Espíritu Santo: Catequesis del papa Francisco en el Año de la Fe.

¿Quién es el Espíritu Santo? En la fiesta de Pentecostés la Iglesia celebra la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles. ¿Quién es el Espíritu Santo? ¿Cómo fue la venida del Espíritu Santo? ¿Cómo actúa en la vida del cristiano? ¿Cuáles son los dones de Espíritu Santo?

Resúmenes de fe cristiana. Creo en el Espíritu Santo. Creo en la Santa Iglesia católica.

Vida de María (XVIII): La venida del Espíritu Santo.

 

Espíritu Santo, verdadero protagonista de la Iglesia

Por: SS Benedicto XVI

En el día de Pentecostés, el Espíritu Santo descendió con potencia sobre los apóstoles; de este modo comenzó la misión de la Iglesia en el mundo. Jesús mismo había preparado a los once para esta misión al aparecérseles en varias ocasiones después de la resurrección (Cf. Hechos 1, 3). Antes de la ascensión al Cielo, «les mandó que no se ausentasen de Jerusalén, sino que aguardasen la Promesa del Padre» (Cf. Hechos 1, 4-5); es decir, les pidió que se quedaran juntos para prepararse a recibir el don del Espíritu Santo. Y ellos se reunieron en oración con María en el Cenáculo, en espera de este acontecimiento prometido (Cf. Hechos 1, 14).

Permanecer juntos fue la condición que puso Jesús para acoger el don del Espíritu Santo; el presupuesto de su concordia fue la oración prolongada. De este modo se nos ofrece una formidable lección para cada comunidad cristiana. A veces se piensa que la eficacia misionera depende principalmente de una programación atenta y de su sucesiva aplicación inteligente a través de un compromiso concreto. Ciertamente el Señor pide nuestra colaboración, pero antes de cualquier otra repuesta se necesita su iniciativa: su Espíritu es el verdadero protagonista de la Iglesia. Las raíces de nuestro ser y de nuestro actuar están en el silencio sabio y providente de Dios.

(...)

El Espíritu Santo, hace que los corazones sean capaces de comprender las lenguas de todos

El Pueblo de Dios, que había encontrado en el Sinaí su primera configuración, se amplia hoy hasta superar toda frontera de raza, cultura, espacio y tiempo. A diferencia de lo que sucedió con la torre de Babel, cuando los hombres que querían construir con sus manos un camino hacia el cielo habían acabado destruyendo su misma capacidad de comprenderse recíprocamente, en el Pentecostés del Espíritu, con el don de las lenguas, muestra que su presencia une y transforma la confusión en comunión. El orgullo y el egoísmo del hombre siempre crean divisiones, levantan muros de indiferencia, de odio y de violencia. El Espíritu Santo, por el contrario, hace que los corazones sean capaces de comprender las lenguas de todos, pues restablece el puente de la auténtica comunicación entre la Tierra y el Cielo. El Espíritu Santo es el Amor.

...no les dejará huérfanos

Pero, ¿cómo es posible entrar en el misterio del Espíritu Santo? ¿Cómo se puede comprender el secreto del Amor? El pasaje evangélico nos lleva hoy al Cenáculo, donde, terminada la última Cena, una experiencia de desconcierto entristece a los apóstoles.

El motivo es que las palabras de Jesús suscitan interrogantes inquietantes: habla del odio del mundo hacia Él y hacia los suyos, habla de una misteriosa partida suya y queda todavía mucho por decir, pero por el momento los apóstoles no son capaces de cargar con el peso (Cf. Juan 16, 12). Para consolarles les explica el significado de su partida: se irá, pero volverá, mientras tanto no les abandonará, no les dejará huérfanos. Enviará el Consolador, el Espíritu del Padre, y será el Espíritu quien les permita conocer que la obra de Cristo es obra de amor: amor de Él que se ha entregado, amor del Padre que le ha dado.

Este es el misterio de Pentecostés: el Espíritu Santo ilumina el espíritu humano y, al revelar a Cristo crucificado y resucitado, indica el camino para hacerse más semejantes a Él, es decir, ser «expresión e instrumento del amor que proviene de Él» («Deus caritas est», 33). Reunida junto a María, como en su nacimiento, la Iglesia hoy implora:

«Veni Sancte Spiritus!» - «¡Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos fel fuego de tu amor!». Amén.

Homilía de Benedicto XVI en la misa de Pentecostés, domingo, 4 junio 2006.

 

¿Cambios en la Iglesia?

Ernesto Juliá

Hace ya algunas semanas, un eclesiástico algo conocido concedió una entrevista en la que comentó diversas facetas de la situación de la Iglesia en el momento actual. Lógicamente expresó sus propias y personales opiniones.

A la pregunta de qué está cambiando hoy en la Iglesia, respondió:

“La Iglesia ha cambiado y tiene otro tipo de actitudes. Y así resulta atractiva a muchos jóvenes que hasta ahora vivían alejados. No podemos quedarnos esperando a que vengan a nosotros, tenemos que salir a buscar a esos jóvenes que antes no se animaban a venir a una Iglesia que consideraban  que no daba respuesta a sus problemas. Para esos es necesario un diálogo entre tradición y cambio. Si me encierro solo en tradición, será una tradición de naftalina. Pero si solo me pongo en la novedad, seré un veleta”.

El párrafo es lo suficientemente ambiguo como para dar lugar a cualquier tipo de interpretaciones. ¿En qué ha cambiado hoy la Iglesia, y cuál es ese otro tipo de actitudes? ¿Qué sentido tiene eso de “tradición de naftalina?

A lo largo de toda su historia la fachada externa y visible de la Iglesia ha cambiado continuamente: desde ña arquitectura de los templos a la presencia externa de sus autoridades. Ya no se construyen templos barrocos, por ejemplo; y en África a nadie se le ha pasado por la cabeza levantar templos semejantes ni siquiera cuando se comenzó allí la evangelización. La silla gestatoria del Papa en Roma, ha pasado a mejor historia, y no digamos la tiara pontificia y otros detalles semejantes.

Los misioneros que han recorrido paso a paso las tierras del planeta, se han olvidado pronto de sus tierras natales y se han hecho a los modos culturales a cada país, procurando eliminar de ellos lo que pudiera ser contrario al mensaje de Cristo, como ocurrió en la cuenca del Mediterráneo desde los comienzos. ¿Desde cuándo la Iglesia ha esperado que venga alguien a ella? Siempre ha ido a buscar las almas allí donde estaban, y vivir con ellas el santo proselitismo que Cristo nos ha invitado para que lo vivamos con todas las gentes hasta el final de los tiempos.

La Iglesia nunca ha separado la Tradición de la novedad de cada día. Es más ha vivido en la Tradición y en la novedad de cada situación cultural, espiritual, etc. que se le ha presentado En su sabiduría divina, la Iglesia ha injertado el espíritu de Cristo en muchas culturas, y sigue haciéndolo.

¿A qué problemas, de jóvenes, personas maduras, de ancianos, no ha dado respuesta la Iglesia? La Iglesia no es una escuela de sociología, de psicología, de economía, de política, etc., Y cuando anuncia clara y verdaderamente a Jesucristo que es “Camino, Verdad y Vida”, nos señala el cauce para resolver los verdaderos problemas espirituales.

Que en cada tiempo de la historia hay que hacerlo con palabras adecuadas, y con una disposición del alma abierta a cualquier repuesta positiva o negativa que aparezca, sin duda. A la vez, no podemos olvidar que la Iglesia tiene una misión muy precisa, que el Señor nos recordó poco antes de su Ascensión al Cielo: “Así está escrito que el Cristo debía padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día, y en su nombre había de predicarse la penitencia para la remisión de los pecados a todas las gentes, comenzando desde Jerusalén” (Lc. 24, 46-47).

Y acerca de la propuesta de la Iglesia a los jóvenes que no comparten la doctrina sobre la sexualidad, este eclesiástico comenta:

“Porque no la presentamos bien. Se muestra como una exigencia, como una camisa de fuerza, y no es así. La propuesta es la siguiente: ¿por qué no caminas un poco más y vas poco a poco, conociendo, descubriendo? (Se trata de caminar con los jóvenes y no tanto de decirles lo que tienen que hacer”, dice en otro momento de la entrevista)- Porque la sexualidad es una realidad que abarca a toda la persona, que no se puede reducir a la genitalidad. La sexualidad es una fuerza, pero una fuerza para construir la persona que se puede vivir a distintos niveles de profundidad, no para avasallar ni para esclavizar. Es un camino precioso y si les abrimos a los jóvenes esta perspectiva, este horizonte, claro que les encantará. No podemos quedarnos en esto no, esto otro tampoco…”

Con estas palabras tan genéricas y tan poco claras, ¿qué perspectivas se abren? ¿Se les recuerda a los jóvenes que el Señor quiere que lleguen vírgenes al matrimonio? ¿Se les dice claramente que el vivir la sexualidad rectamente descarta cualquier búsqueda del placer sexual con uno mismo o con otras personas? ¿Se les dice que vivir la sexualidad con personas del mismo sexo no es agradable a Dios? San Pablo ya lo recordó con toda claridad en los comienzos del caminar dela Iglesia: “No os engañéis, ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los rapaces poseerán el reino de Dios” (1 Cor 6, 9).

¡Estas palabras claras del apóstol que lejos están de ser “tradición en naftalina”!

ernesto.julia@gmail.com

 

Grupo de expertos VIDA DIGNA: “No existe consenso para legalizar la eutanasia. Lo que hay es un clamor para mejorar la situación de las personas dependientes y universalizar los cuidados paliativos”

 

MADRID, 7 DE MAYO DE 2018. El Congreso de los Diputados votará este martes la propuesta del Parlamento de Cataluña para reformar el Código Penal para despenalizar la eutanasia y la ayuda al suicidio.

Para Carlos Álvarez, portavoz del grupo interdisciplinar VIDA DIGNA especializado en conflictos al? final de la vida “legalizar la eutanasia supondrá la erosión del Sistema Público de Salud del que estamos tan orgullosos en España. Además, generará la lógica desconfianza ?de los pacientes ?hacia los profesionales sanitarios que, en lugar de curar, podrán optar ?legalmente ?por matar, aunque sea en ocasiones, causando un daño irreparable a la sociedad?”.

Con estas palabras, el portavoz de VIDA DIGNA se refiere a la proposición de ley del Parlamento de Cataluña pero las hace extensivas a la presentada recientemente por el PSOE en el Congreso de los Diputados para despenalizar la eutanasia.

“En España”, explica Álvarez, “la eutanasia es un delito castigado en el artículo 143 del Código Penal con penas de cuatro a diez años. Se trata de un delito porque supone un ataque al más fundamental de los derechos, el derecho a la vida, sostén de todos los demás”.

“No existe ese elevado consenso social que esgrimen los partidos para legalizar la eutanasia. Lo que hay es un clamor silenciado para mejorar la situación de las personas dependientes y universalizar los cuidados paliativos. En este momento,? en España sólo el 50% de los enfermos terminales tiene acceso directo a los cuidados paliativos. Los grupos políticos basan ese supuesto consenso social en una encuesta del CIS que plantea sesgadamente la muerte como alternativa al sufrimiento. Esa alternativa es falsa. Desde nuestro actual sistema normativo no es necesario morir sufriendo.  Además, interpretan que 8 de cada 10 ciudadanos quieren tener una muerte digna, dando a entender que 2 ciudadanos de cada 10 no quieren morir dignamente. Hay un claro sesgo de diseño de la encuesta”.

Sobre la proposición de ley despenalizadora del delito de eutanasia presentada por el PSOE,? Álvarez afirma que “los socialistas  desean regular un derecho constitucional. Sin embargo, olvidan que no existe ningún derecho constitucional a morir”.

“En su propuesta”, añade el portavoz de VIDA DIGNA  “pretenden que personas con una enfermedad incurable y con un sufrimiento insoportable puedan elegir entre el derecho a la vida o la muerte.  Es inadmisible que, en un país moderno y civilizado, se ofrezca la muerte como alternativa al sufrimiento. Existen los cuidados paliativos, que posibilitan? tratar el dolor total, es decir no sólo el dolor físico sino también el sufrimiento y el dolor emocional.?

“Resulta vergonzoso que el PSOE, en lugar de ofrecer calidad de vida a personas con dependencia o enfermos terminales, desee ofrecerles la muerte como derecho constitucional y única salida”, explica Álvarez.

Y concreta: “No tenemos más remedio, como parte de nuestro deber profesional, que denunciar que, en países como Holanda y Bélgica, en los que se ha aprobado la eutanasia, ésta se legalizó inicialmente para supuestos como los que plantea el PSOE (corto pronóstico de vida) y ha acabado por ser una práctica habitual.  Y se ha llegado a extremos como la eutanasia para personas  con cansancio de vivir o para niños”.

Sobre la objeción de conciencia de médicos y personal sanitario, el portavoz de VIDA DIGNA cree que “es imprescindible pero no ha servido para proteger a los enfermos terminales que no deseaban la eutanasia”.  Y menciona el estudio del Instituto Kennedy de Bioética que afirma que el 52.7 % de mayores de 80 años que recibieron la eutanasia en la región belga de Flandes no la deseaban.  

“Adicionalmente”, indica el experto, “habría que recordar que la Ley de Muerte Digna, propuesta por Ciudadanos, actualmente en trámite?, también conlleva la posibilidad de eutanasia encubierta al suprimir el artículo de autonomía del paciente que garantiza la buena práctica médica o ‘lex artis’. 

No necesitamos que se ayude a las personas a morir sino a cuidarlas y aliviar su dolor. Eso es lo que reclaman la ciudadanía y los profesionales. Es lo que los políticos deben legislar”.

Un saludo

María Páez

Vida Digna

Profesionales por la Ética

 

Novedad política

Norma Mendoza Alexandry

Última actualización: 08 Mayo 2018

La raíz del socialismo es entender al Estado como el primer agente, el primer responsable de la vida social.


¿Novedad política? O términos que hemos de tener muy claros ante las próximas elecciones.

Ya desde mediados de los años noventas, en los países occidentales se comenzó a hablar del surgimiento de un nuevo término: la “democracia intolerante” (illiberal democracy).

Para poner un rápido ejemplo, en las elecciones de 1996 en Bosnia, que en teoría iban a restaurar la vida cívica de un país devastado, R. Holbrooke, diplomático norteamericano opinaba que “suponiendo que la elección en este país hubiera sido declarada libre y justa”, pero que aquéllos a quienes se eligieron eran “racistas, fascistas, separatistas y opuestos a la paz e integración”, entonces, ¿qué hacer ante este dilema?

Efectivamente, este fenómeno se ha dado mundialmente no sólo en la antigua Yugoeslavia, ya que regímenes electos democráticamente, a menudo ignoran los límites constitucionales a su poder, limitando los derechos básicos y libertades de los ciudadanos.

Desde Perú a la Autoridad Palestina, desde Sierra Leona a Eslovaquia, desde Pakistán a las Filipinas vemos el surgimiento de un fenómeno preocupante en el concepto internacional: la “democracia intolerante”, esto es, oposición o carencia de liberalismo.

Si nos referimos al lenguaje popular, la expresión se usaría para describir una actitud de mente cerrada, intolerante y prejuiciosa. Esto nos dará pauta para darnos cuenta si el llamado “puntero” en las encuestas a la próxima elección presidencial posee de alguna manera estas características.

La democracia intolerante posee además otras características más amplias si ponemos como ejemplo las de Rusia y Venezuela como regímenes que no aceptan o reprimen el desacuerdo popular. Nuevamente podríamos reflexionar si al final del debate presidencial televisado, alguno de los candidatos salió de allí enojado por cerrarse a aceptar alguna discrepancia con sus ideas y su rechazo a escuchar verdades sobre sus equivocadas propuestas y sus fracasos políticos pasados.

El liberalismo intolerante ha sido asociado al autoritarismo político y en su centro está opuesto a las nociones liberales clásicas de los derechos individuales protegidos igualmente tanto por el gobierno como por la ley y por tanto es hostil a la libertad de conciencia y de expresión.

Una de las versiones más extremas de esto se encuentra en Venezuela posterior a Chávez. Sin embargo, existe otra versión menos radical de intolerancia que consiste en negar el derecho a la libre expresión y la igualdad ante la ley; es también el control de cómo piensa y se comporta la gente. Esto es realmente una amenaza al sistema democrático y hasta para la cultura política llamada ‘liberal’. La liberación ahora es enfocada en grupos, no en individuos, y el desacuerdo es considerado no como un derecho individual de conciencia, sino como arma política para derrocar la moralidad tradicional.

Hemos de recordar una y otra vez en estos tiempos en que se habla más de política, que el “totalitarismo” es un Estado que se piensa originario de la ley, creador de los deberes de los ciudadanos y ello, aunque se revista con los ropajes de la democracia.

El académico, autor y doctor Carlos Llano (“Los Fantasmas de la Sociedad Contemporánea”, Trillas, 1ª Ed. 98) decía que “en cuanto la sociedad se rige como autoridad suprema para señalar al hombre sus fines éticos, ya no importa mucho el mecanismo—democrático o dictatorial—mediante el que tales fines se señalen.. La permisividad de la drogadicción o el aborto o la pornografía equivale a un acto dictatorial frente a la naturaleza del hombre, porque el Estado se atreve a permitir que se contradigan ¡en nombre de la sociedad! a esas leyes naturales, reguladoras del ser del hombre, que están por encima de la sociedad misma.”

En estos tiempos presentes y ante la posibilidad de llegar a tener un gobierno izquierdista después del 1º de julio de este año, deberíamos reflexionar sobre la mentalidad neo-socialista. Hemos de saber que la frontera divisoria entre el socialismo totalitario y el sediciente socialismo democrático, no es tan firme como pareciera.

El socialismo totalitario ‘democrático’ es mucho más que un sistema político en el que se ha suprimido la propiedad privada. La raíz del socialismo es entender al Estado como el primer agente, el primer responsable de la vida social, de tal manera que los fines éticos del hombre y las acciones que los individuos hagan para lograrlos, deberán concebirse como esencialmente posteriores a la gestión estatal.

En el socialismo democrático, el sentido ético de la vida civil deberá atenerse no a los dictados de Dios, sino a los dictados de la mayoría –de allí que algún candidato presidencial repita lo de que todo se someta a “consulta popular”--, esto como técnica para suministrar un contenido, pero ¿será moral? ¿social? a los valores de la convivencia.

En un socialismo en el que en un futuro pudiera acontecer en nuestro país, el Estado es el que fabrica la ética para el ciudadano y en cuanto a esto, puede también cambiarla, basado en la fuerza o en razones cuantitativas, por más que se les llame razones democráticas.

El Dr. C. Llano pone un buen ejemplo:

“Marx dijo a los filósofos que bastaba ya de contemplar al mundo, porque lo que había que hacer era transformarlo”. Esta palabra transformación o “cambio” hoy se encuentra en los ofrecimientos de algunos candidatos, sobre todo en el de izquierda como término demagógico utilizado hasta el cansancio. Pero nos dice el Dr. Llano que: “si nosotros tendríamos que decir a los teóricos de la política otro tanto, pero al revés: -- Basta ya de transformar al mundo al antojo de sus teorías y respeten, contemplándola, la patente verdad humana.”

Volviendo a la democracia intolerante derivada de algunos de los fenómenos descritos, la nueva izquierda ignora el liberalismo antiguo, que hablaba del individualismo y la responsabilidad moral como ‘tolerancia represiva’. Ahora, esta nueva democracia con tendencia de izquierda se enfoca en grupos, no en individuos, y el desacuerdo ya no es considerado un derecho individual de conciencia, sino un arma política para derrocar a la moralidad tradicional.

De acuerdo con la nueva izquierda, es justificable cerrar completamente los puntos de vista de la clase gobernante –de allí que se hable de la mafia del poder--, mafia que se hará fuerte en cuanto entre al poder precisamente la izquierda.

A partir de aquí, podremos esperar cualquier cosa, comenzando por el cambio que habrá del concepto de “virtud”. En el nuevo sistema, la moralidad tradicional se convertirá en una fuerza de represión, la virtud se politiza y se define ideológicamente; ya no es vista como medida de responsabilidad personal o como derecho de conciencia individual, sino como una medida del bien colectivo que supuestamente el gobierno ha de garantizar.

Ante este panorama, no me queda más que decir que es crucial tener en mente claras normas morales. Estas normas morales deben extenderse a las comunidades en sus prácticas sociales, animados por la convicción de que son parte de su prosperidad humana.

Cuando el partidismo político y la ideología cieguen la búsqueda de la verdad, las sociedades se colocan en un camino peligroso cegándose a sí mismas, cuando necesitan de más claridad. Por tanto,

“Si concebimos como autoridad máxima a Dios, entonces la autoridad humana se trivializa”.

(Profesor de Teología Randall Smith. Univ. St. Thomas, Houston Texas USA)

 

La eutanasia es injusta, inmoral y antisocial – editorial Ecclesia

El PSOE registró, el 3 de mayo, una proposición de ley orgánica para regular la eutanasia, que pasaría a ser un derecho constitucional. Los socialistas plantean un supuesto proceso «garantista» e informado, con una segunda opinión médica, para incluir en la cartera básica de prestaciones de la Seguridad Social la opción de solicitar y recibir el tratamiento adecuado. De este modo, el paciente podría poner fin a su vida en aquellos casos en los que se enfrente a una enfermedad incurable, con final inminente o no, que provoque padecimientos físicos o psíquicos que le resulten intolerables.

Pocas horas después del anuncio de la proposición de ley, que haría de la eutanasia un derecho (¡qué sarcasmo!), el secretario general y portavoz de la CEE escribió el siguiente mensaje en Twitter: «La proposición de ley del PSOE sobre la eutanasia es todo un monumento a la insolidaridad y al descarte humano,  que promueve un falso derecho (fake right) y un corredor de la muerte voluntario. ¡No hay derecho!».  La CEE complementó e ilustró este mensaje en Twitter con un videomensaje de su portavoz.

Por otro lado, el domingo 6 de mayo, en su alocución previa al rezo del Regina Coeli, Francisco, recordando que el cristianismo consiste en «amar con el amor de Jesucristo», exhortó a «cuidar los ancianos como un tesoro precioso y con amor, aunque creen problemas económicos y complicaciones», así como a «cuidar a los no nacidos, pues toda vida debe ser protegida y amada desde la concepción hasta su ocaso natural». Y reclamó «toda la ayuda posible a los enfermos, incluso en la fase terminal». Con similares ideas, se expresó ya el sábado 28 de abril, tras la muerte del niño británico Alfie Evans, al afirmar que «de cara al problema del sufrimiento humano es necesario saber crear sinergias entre personas e instituciones, superando los prejuicios, para cultivar la disponibilidad y el esfuerzo de todos a favor de la persona enferma».

Y es que la solución a la enfermedad, a la ancianidad y al sufrimiento no puede ser jamás la eutanasia, ni la privación de los recursos precisos de los que disponen la ciencia y la medicina para paliar sus efectos y para promover siempre el derecho supremo a la vida.

La eutanasia nace y se nutre del individualismo ateo y hedonista, en una concepción puramente inmanentista, utilitarista, eficientista, placentera, reduccionista, insolidaria y selectiva de la vida y de persona, en una falsa, cínica, contradictoria, interesada, plañidera y mal llamada compasión y en un absoluto desprecio hacia quienes sufren y luchan admirablemente contra las enfermedades. Las ideologías eutanásicas son, además, ilusorias, ciegas y desconocedoras de la verdad del hombre y de la verdad de la vida. La pretensión y la exigencia de una existencia «indolora» es una quimera. El dolor, que ha existido, existe y existirá siempre, no nos incapacita para la vida, sino que nos hace más dignos de ella. Y desde la fe cristiana, es fuente de fuerza, de gracia y de virtud.

La eutanasia es inmoral, insolidaria, injusta, egoísta y antisocial. Puede situarnos ante un espiral y abismo de intimidación y de presión moral sobre enfermos y ancianos y sobre sus familias y agentes sanitarios. La eutanasia no es un progreso, sino un retroceso. La eutanasia no libera ni es expresión y ejercicio de libertad, sino que esclaviza y corrompe la libertad verdadera. No hace la muerte más digna y dulce, sino más falaz y vacía.

Ninguna persona es jamás inútil y mucho menos el enfermo o el anciano. Toda vida merece vivirse hasta su ocaso natural porque es don de Dios, del Dios que permitió el sufrimiento salvífico y la muerte redentora de su Hijo, abriéndonos así las puertas de la Vida que no acabará. Del Dios cuya gloria es la vida del hombre, de todo hombre, máxime del que sufre y padece.

Esta nueva invectiva eutanásica debe, pues, hacernos reaccionar a todos. Ha de ser especialmente interpeladora para la entera comunidad sanitaria y científica. También para la pastoral con los enfermos, en sus distintas dimensiones y sujetos (familias, profesionales sanitarios cristianos, parroquias, voluntarios).  Asimismo ha de hacer recapacitar a los políticos, líderes de opinión y medios de comunicación. Esta cultura de la muerte y sus sofismas es radicalmente inhumana, pagana, nihilista y destructiva. Y, por todo ello, es rechazada por la ley natural, la ley cristiana y la recta conciencia.

 

 

Perú: 5.5 millones de hectáreas de tierras degradadas

Escribe: ALFREDO PALACIOS DONGO

Ver mi blog  www.planteamientosperu.com

Entre los días 26 y 27 de abril se realizó en nuestra capital la IV reunión anual de la Iniciativa 20x20, cuyo objetivo es que los países miembros de América Latina y el Caribe recuperen 20 millones de hectáreas de tierras degradadas al año 2020. Esta iniciativa fue lanzada durante la Cumbre del Cambio Climático (COP-20) en Lima (diciembre 2014) por ocho países de la región, entre ellos, el Perú que se comprometió a restaurar 3.2 millones de hectáreas. Actualmente hay 19 países inmersos en esta Iniciativa.

Según el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) nuestro país tiene más de 9 millones de hectáreas deforestadas de bosques tropicales, de las cuales 5.5 millones están degradadas o abandonadas en 12 departamentos con prioridad de restauración alta y muy alta. Cuando Perú, en 2014, se comprometió a restaurar las 3.2 millones de hectáreas, el ministro de Agricultura, Juan Benites, manifestó que este esfuerzo entusiasta del Perú demuestra la intensidad del problema de la constante pérdida de nuestros bosques, que pone en riesgo el futuro del país. En febrero 2017 el ministro José Hernández aseguró que se estaba fortaleciendo acciones para cumplir el compromiso y restaurar 2 millones mediante reforestación productiva y 1.2 millones mediante proceso de recuperación de áreas degradadas, pero indicó falta de capital privado. El actual ministro, Gustavo Mostajo, sostiene que su meta es detener la deforestación para no seguir degradando las tierras.  

Bajo este panorama, realmente nada se ha avanzado, faltando 2 años 8 meses hasta fines del año 2020 es imposible cumplir con la restauración comprometida, toda vez que existe un ritmo de pérdida anual de 150,000 hectáreas de bosques por agricultura migratoria y actividades ilícitas (en los últimos 15 años fueron destruidos 2 millones de hectáreas), sin embargo, las plantaciones forestales registradas a nivel nacional alcanzan solo 40 mil hectáreas.

Contamos con una amplia normativa forestal para restaurar las tierras degradadas (25 normas entre Leyes, Decretos Supremos y Resoluciones Legislativas y Ministeriales y la última, hace 7 días, de la Dirección Ejecutiva sobre lineamientos para restauración de ecosistemas forestales), pero increíblemente no tenemos un Plan Nacional Forestal (sigue postergado desde el año pasado), estratégico e imprescindible documento cuya falta debilita el accionar y desarrollo del sector forestal que no permite el mejor aprovechamiento y gestión de nuestros recursos forestales, tampoco detener la deforestación ni avanzar en la prioritaria restauración de tierras degradadas.

 

 

“Los cristianos perseguidos en Irak no se consideran héroes, creen que hicieron lo que debían”

Los cristianos de Irak celebran la Pascua

Los cristianos de la Llanura del Nínive han celebrado la Pascua así… en iglesias todavía quemadas por el Estado Islámico, como esta de Qaraqosh.

También lo han hecho así… sin miedo a caminar de nuevo por las calles de las que tuvieron que huir cuando el grupo terrorista entró para asesinarlos.

Poco a poco están regresando a sus hogares desde el exilio forzoso al que se vieron sometidos, aunque no todos están dispuestos a correr el riesgo de que otro Daesh vuelva a amenazarlos.
P. LUIS MONTES 
Misionero, Instituto del Verbo Encarnado
“El problema es que faltan muchos por regresar. Por ejemplo, en Karamles. Es un pueblo cristiano. Había unas 800 familias cristianas y han podido volver unas 300 familias. Falta mucho. Hay algo peor. Y es que se calcula que unas 300 no volverán. Es decir, un pueblo de 800 familias va a ser repoblado por unas 500 solo”. 

El padre Luis Montes, sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado, recogió estas imágenes que muestran los restos del desastre tras la huida de los terroristas. Destrozaron todo a su paso, en primer lugar, aquello relacionado con el cristianismo.

Pese a tener poco por lo que volver, porque hay pueblos enteros reducidos a escombros, los cristianos están regresando. Aunque la herida infringida ha sido profunda. Han sido demasiados años de sufrimiento.

P. LUIS MONTES 
Misionero, Instituto del Verbo Encarnado
“Los escuchamos hablar y llorar pero siempre al final tienen una palabra de agradecimiento a Dios. Reconocen que Dios los ha ayudado y aún en los casos más tristes de personas con familiares asesinados, ven la providencia de Dios”. FLASH “Su fe no está en cuestión. El problema es que todas guerras insensatas han sido causadas por intereses humanos y ellos ya no confían”. 

El padre Montes, desde Irak, se mantiene muy activo en redes sociales en grupos como Amigos de Irak, SOS Cristianos en Siria o Nazarenos perseguidos. Gracias a las personas de todo el mundo que contactan con él, sabe que el sufrimiento de estos cristianos está siendo todo un ejemplo para muchos.

Misionero Instituto del Verbo Encarnado
“Nosotros no necesitamos ayudarlos a mantener su fe. Ellos nos ayudan a nosotros a reforzar nuestra fe”. FLASH “No se consideran héroes. Ellos consideran que son gente que han hecho lo que tenían que hacer. Este ejemplo tan fuerte, tan patente de amor a Jesucristo, de ni plantearse la posibilidad de renunciar a Cristo, está produciendo enormes frutos en Occidente, en la gente que está conociendo estas historias”. 

En la Llanura del Nínive la situación se normaliza con más agilidad pero en ciudades tan heridas como Mosul, con cadáveres aún en sus calles, tardará mucho más tiempo. Solo han regresado 20 familias cristianas al lugar donde hace 3 años había miles. Los cristianos piden protección al gobierno para así poder vivir en paz en la tierra que les pertenece desde el siglo I.

 

 

Son una seria advertencia

La Liga, el partido socio de Forza Italia, representa el populismo de derechas, xenófobo y antieuropeo. Es la otra opción que refleja el actual sistema y que descarga su descontento contra los inmigrantes y la Unión Europea. El centro izquierda, a cargo de los últimos gobiernos, desgastado y dividido no ha sabido ofrecer una propuesta que genere ilusión. La paradoja de la situación es que Berlusconi y su Forza Italia aparezcan como la solución más equilibrada. Tajani, el actual presidente del Parlamento Europeo, candidato impulsado a primer ministro por Berlusconi, sería en este momento un excelente líder para dirigir el país. Su capacidad de negociación y su apuesta por Europa le avalan.

Es probable que el populismo no gobierne en Italia, pero los resultados electorales son una seria advertencia para toda Europa. En Alemania la extrema derecha se ha convertido en la principal fuerza de la oposición y en Francia solo un proyecto renovado como el de Macron ha permitido frenar el avance del Frente Nacional. Los países del sur de Europa no estamos a salvo del vendaval antidemocrático.

Jesús Martínez Madrid

 

 

El salario más común

Los sindicatos y el Gobierno han llegado a un acuerdo para aplicar a los funcionarios una subida salarial de más del 8 por ciento en los próximos tres años. Los funcionarios recuperarán ahora parte de la capacidad adquisitiva perdida durante los duros años de la crisis. Si alguna crítica merece este acuerdo es que todavía deja pendiente una mayor vinculación entre remuneración y productividad

Hace tiempo que el Gobierno aseguró que había llegado el momento de subir los salarios para consolidar la recuperación. El salario más común en España está estancado, a pesar de las reducidas subidas salariales del sector privado, en 1.178 euros mensuales. Una cantidad evidentemente modesta, que para muchos jóvenes es aún menor. La salida de la crisis se ha basado, en gran medida, en la competitividad que proporcionó la devaluación salarial. Pero ese no es un modelo sostenible. No podemos seguir competiendo en un entorno global con bajas remuneraciones, porque siempre habrá quién produzca más barato.

Suso do Madrid

 

 

Más cerca de la globalización que de los populismos

Hace unos días leía a Salvador Bernal: “La primacía de la persona, núcleo de la doctrina social de la Iglesia, no comporta ningún individualismo, porque afirma a la vez el carácter social y solidario de la condición humana. Forma parte de su naturaleza, tal como se deduce del acto creador divino, al reconocer, según la clásica expresión del Génesis, que ‘no es bueno que el hombre esté solo’”. Y es que efectivamente existe una sociabilidad natural, frente a las tesis del pacto implícito para evitar la guerra de todos contra todos inscrita en el homo homini lupus de Hobbes: en el fondo, tanto éste como Bodino, venían a justificar la monarquía absoluta moderna; visto ahora con perspectiva histórica, suponía en parte un retroceso frente al denostado oscurantismo medieval, más respetuoso con lo que hoy llamaríamos sociedad civil.

Me impresionaron de joven algunos textos universitarios de Álvaro D’Ors. Los ejércitos de la edad moderna, con el uso creciente de la artillería, arrumbaron el feudalismo a favor del monarca. De modo semejante, el armamento nuclear de las grandes potencias haría imposible la pervivencia de la soberanía nacional entendida en términos absolutos. Lógicamente, los procesos culturales que afectan al núcleo de una civilización se extienden a lo largo del tiempo. Pero puede decirse que la tendencia a la globalización ‑aparte de su aspecto bélico- no es un fenómeno sólo económico, sino que responde a la creciente aproximación de los seres humanos, facilitada en gran medida por las nuevas tecnologías de la información.

Pedro García

 

La venta de armas sigue como gran negocio que es

 

            Los hipócritas Estados en que se fabrican armas, siguen vendiéndolas cuanto más mejor “y caiga quien caiga”; por ello las masacres siguen y seguirán sin contención alguna, la venta de armas y junto a la venta de drogas, la prostitución, las medicinas legales y puede que otras menos conocidas aunque igualmente dañinas, van a seguir produciéndose, puesto que “el dinero es el dinero, con dinero se compra todo, y el resto son escrúpulos idiotas que no se tienen en cuenta llegado el momento. Veamos.

            UN PLANETA ARMADO: Sugiero vean y lean XLSEMANAL del 08-04-2018, donde en un muy amplio trabajo se informa de “las armas en este corrompido planeta” y en el que se afirman cosas así.

            “Hay 650 millones de armas en el mundo. Cada año se fabrican 8 millones más y 16.000 millones de balas. España es uno de los 10 principales fabricantes.”

            Causa horror leer lo que dicha revista publica sobre “los niños-soldado”, los traficantes de armas y todo el hediondo comercio de las mismas y sus consecuencias.

            Ello demuestra que no hay reparo en nada… “lo diga el Papa católico o el budista; el resto de papas “van a sus papas” y la muerte del prójimo les importa menos que un plato de “papas fritas”.

            Veamos como por ejemplo y “en el país que se irroga el control y dirección de los de todo el mundo”, que como sabemos son los EE.UU, el control del armamento es una mentira enorme, e incluso anda aún descontrolado y libremente al alcance, de infinitos enfermos o locos de sus habitantes, los que de vez en cuando y por lo que sea, se dedican a hacer las ya clásicas masacres, pero el negocio es el negocio y este sigue vendiendo armas como si fuesen juguetes inofensivos.

            Por otra parte vean y observen que incluso en los países que se nos dice hambrientos, pueden faltar alimentos, medicinas, pero siempre sobrarán “políticos y armas”, que siempre en manos de políticos asesinos, marcan sus leyes y se dedican a masacrar a sus vecinos, en vez de educarlos y dotarles de lo que en verdad necesitarían para progresar y prosperar humanamente.

 

Antonio García Fuentes

Escritor y filósofo

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