Las Noticias de hoy 18 Octubre 2016

                    Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    martes, 18 de octubre de 2016     

Indice:

Newsletter Diario

Previsiones de la semana del 18 al 24 de octubre

Francisco se reúne con la presidencia de los obispos argentinos

Miércoles de la semana 29 de tiempo ordinario; año par: Llucià Pou Sabaté

“¿En qué debemos esperar?”: San Josemaria

Llamados a ser santos

Homilía del Papa Juan Pablo II en la canonización de Josemaría Escrivá

La misión educativa de la familia (II): M. Díez

¿Cómo era la catequesis en la Iglesia primitiva? - Lo explica un experto: Primeros Cristianos

La lección política de la Iglesia en Francia: Salvador Bernal

La blasfemia de Asia Bibi, cuestión de cafres: Pilar Gonzalez Casado

¿OPOSICIONES O BURLAS?      y 2      : Alejo Fernández Pérez

RAÍCES: Isidro García Robles

FAMOSOS MINEROS CHILENOS RECHAZAN LEY DE ABORTO PROMOVIDO POR EL GOBIERNO: Dan Zeidler

En sexualidad, a mis hijos los educo yo: Norma Barba

Educarlos en el servicio: Jesús Martínez Madrid

Auténticos encuentros: Juan García.

Comportándose como jóvenes y viceversa: Lluis Esquena Romaguera

Lo que nos hunde y de lo que no hablan los políticos: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

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Previsiones de la semana del 18 al 24 de octubre

Una vista desde la Plaza de San Pedro. - OSS_ROM

17/10/2016 10:18

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 El martes 18 de octubre, se celebrará la memoria litúrgica de San Lucas, Evangelista, médico y Patrono de los artistas.

Ese día el Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino cumplirá 80 años.      

El miércoles 19 de octubre el Papa Francisco celebrará, a partir de las 10.00, en la Plaza de San Pedro, su acostumbrada Audiencia General, ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos de numerosos países, deseosos de escuchar su catequesis semanal y de recibir su bendición apostólica.

Ese día se cumplirá el 2º aniversario de la Beatificación del Papa Pablo VI y el 13º de la Beatificación de la Madre Teresa de Calcuta, a quien el Papa Francisco canonizó el pasado 4 de septiembre.

Por otra parte en Roma, se inaugurará el Año Académico 2016 / 2017 de la Pontificia Universidad Salesiana, con la Santa Misa que presidirá, a las 9.30, en la iglesia de Santa María de la Esperanza, el Rector Mayor de los Salesianos de Don Bosco y Gran Canciller de esta alta casa de estudios, el Padre Ángel Fernández Artime.

El jueves 20 de octubre comenzará en Bogotá, Colombia, la Expo católica sobre el tema: “Desde la misericordia, constructores de paz”.           

El viernes 21 de octubre, en el ámbito del Año Santo Extraordinario, comenzará el Jubileo de los Corales y de los Animadores Litúrgicos dirigido a todos los laicos, sacerdotes, Directores de las Oficinas Litúrgicas, Directores de Coro, Músicos, Coristas, Organistas, Escuelas de Música Sacra, Capillas Musicales, Corales Diocesanos y Parroquiales, Bandas musicales al servicio de la Liturgia y de la piedad popular y a cuantos querrán participar.

Todos ellos asistirán al día siguiente a la Audiencia Jubilar del Papa Francisco, mientras el domingo realizarán su peregrinación a la Puerta Santa de la Basílica Vaticana; participarán en la Misa que presidirá Monseñor Rino Fisichella, Presidente del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización y, por último, rezarán con el Santo Padre el Ángelus dominical en la Plaza de San Pedro.

El sábado 22 de octubre, en la memoria litúrgica facultativa de San Juan Pablo II, el Papa Francisco celebrará a las 10.00, en la Plaza de San Pedro y en el ámbito del Jubileo de la Misericordia, su Audiencia Jubilar.

Ese día se cumplirá el 33º aniversario de la institución del Centro Televisivo Vaticano, querido por Juan Pablo II en 1983, y que en 1996 se convirtió en un organismo enlazado plenamente con la Santa Sede.

El 23 de octubre, 30º domingo  del tiempo ordinario, en que se celebrará la 90ª Jornada misionera mundial, el Santo Padre rezará a mediodía la oración mariana del Ángelus con los miles de fieles y peregrinos que se darán cita en la Plaza de San Pedro, deseosos de escuchar su comentario al Evangelio y de recibir su bendición apostólica.      

El lunes 24 de octubre, memoria litúrgica de San Antonio María Claret, Obispo y Fundador de la Congregación de los Hijos del Corazón Inmaculado de María, se celebrará el 52º aniversario de la proclamación, por parte del Papa Pablo VI, de San Benito como Patrono de Europa.

A partir de ese día y hasta el  26 de octubre en Bogotá, en la sede de la Conferencia Episcopal Colombiana, se celebrará un Encuentro nacional sobre el tema: “Orientaciones pastorales sobre la educación en Colombia”, organizado por el Departamento episcopal para la Educación y la Cultura.

 

 

Francisco se reúne con la presidencia de los obispos argentinos

Posted by Redaccion on 17 October, 2016

El Papa y la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina - @ Osservatore romano
(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, CEA, se reunió en la mañana de este lunes, 17 de octubre, con el papa Francisco en el Palacio Apostólico del Vaticano.

Durante el encuentro, que se extendió por más de 40 minutos, los obispos argentinos “dialogaron con el Santo Padre sobre temas relacionados con la vida pastoral de la Iglesia en nuestro país”, indica la nota publicada por la Conferencia Episcopal. Además, “se conversó sobre las iniciativas llevadas adelante en el marco del Año Santo de la Misericordia” y “cómo se ha vivido el mismo en las diócesis y comunidades”.

Antes de participar de la misa de acción de gracias por la canonización del Cura Brochero, canonizado este domingo, los obispos consideraron que “el encuentro con el Papa fue fraterno y animado y destacaron la alegría y el espíritu con el que fueron recibidos por el Santo Padre”.  

Los obispos regalaron al Papa una escultura del Cura Brochero. Finalmente los prelados reiteraron al Pontífice el deseo de recibirlo en Argentina.

En el encuentro participaron el Presidente de la CEA y arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo; el vicepresidente primero y arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli; el vicepresidente segundo y arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello; y el secretario general y obispo de Chascomús, monseñor Carlos H. Malfa.

 

 

Miércoles de la semana 29 de tiempo ordinario; año par

Nos pide el Señor estar vigilantes a su venida.

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.» Pedro le preguntó: -«Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?» El Señor le respondió: -«¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el empleado piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles. El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá»” (Lucas 12,39-48).

1. Jesús, quieres que estemos atentos, en estas últimas semanas que quedan de año litúrgico, cuando vivimos la preparación para tu segunda venida, y nos pones hoy la comparación de estar alerta para que no entre un ladrón en casa.

-“Si el dueño de la casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón... Estad también vosotros preparados: pues cuando menos lo penséis llegará el Hijo del hombre.” Para la antigua Grecia y otros pueblos de oriente, la historia es un perpetuo volver a empezar; un círculo continuado… pero la fe nos dice que hay un fin en la historia, vamos en progresión y en el curso de los años Dios se ha ido manifestando con lo que llamamos “revelación” (quitar el velo) de la Verdad, que se ha revelado plenamente en Cristo. Jesús, tú has venido entre nosotros, has vivido con nosotros, y continúas viniendo, y nos anuncias que vendrás... para juzgar el mundo y salvarlo.

Es verdad que los primeros cristianos esperaron, casi físicamente, la última venida -la Parusía- de Jesús... la deseaban con ardor y rogaban para adelantar esa venida: "Ven Señor Jesús". Las nuevas plegarias eucarísticas, desde el Concilio, nos han retornado esa bella y esencial plegaria: "Esperamos tu venida gloriosa... esperamos tu retorno... Ven, Señor Jesús". Sabemos que no sabemos ni el día ni la hora, pues nos dices: "llegará cuando menos lo penséis..." y que tu venida, Señor, puede tardar aún mucho tiempo. Pero, al mismo tiempo, sabemos que ya estás aquí, en nuestra vida y nuestra historia…

"Vino a su casa y los suyos no lo recibieron" (Jn 1,11). Quiero verte, Señor, y no dejar que llores otra vez "porque la ciudad no reconoció el tiempo en que fue "visitada" (Lc 19,44). Cada uno estamos invitados a recibir la "visita íntima y personal" de Jesús: "He ahí que estoy a la puerta y llamo: si uno me oye y me abre, entraré en su casa y tomaremos la "cena" juntos" (Ap 3,20). Oh Señor, ayúdame a pensarlo. Despierta mi corazón para esos encuentros contigo.

-“Pedro le dijo entonces: "Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos en general?" El Señor responde: "¿Dónde está ese administrador fiel y sensato a quien el Amo va a encargar de repartir a los sirvientes la ración de trigo a sus horas? Dichoso el tal empleado si el Amo al llegar lo encuentra en su trabajo”.

Nos invitas a la vigilancia, Jesús, y pides a los que podemos influir en otros que hemos de ser "fieles y sensatos". "Llegará cuando menos lo penséis..." Quieres que estemos atentos, Jesús, y por eso nos lo repites… Los administradores somos nosotros, que no sabemos día y hora, porque ya estás aquí, Señor, en mi día de  hoy. Y cuando dependen otras personas de nosotros, hemos de pensar que tendemos que rendir cuentas. Su papel esencial es "dar a cada uno el alimento a sus horas." Pero todos somos responsables de los demás, de cada uno dependen los demás. Así pues, toda la Iglesia tiene que estar en actitud de "vigilancia"... cada cristiano, pero también y ante todo cada responsable. El Reino de Dios ya está inaugurado.

Referirse a ese Reino -que ciertamente no estará "acabado" más que al Fin- no supone para la Iglesia un proyectarse en un futuro de ensueño, sino aceptar el presente como esperanza, y contribuir a que ese presente acepte y reciba el Reino que ya está aquí  (Noel Quesson).

-"Dichoso el servidor si su amo al llegar le encuentra en su trabajo". Ayúdame, Señor, a estar en mi trabajo cada día y a captar tu presencia.

-“Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le pedirá.” Podemos sentirnos muy seguros del Reino, porque hemos sido elegidos responsables ante los demás... Tu, Jesús, nos haces reflexionar, hacer examen, pues "al que mucho se le confió, más se le exigirá".

Tenemos el peligro de la pereza, del amodorramiento, y los las comparaciones que nos pones, Señor, del ladrón que puede venir en cualquier momento, o el amo que puede presentarse improvisamente, nos ayudan a examinarnos y no pensar que somos dueños, sino que todo puede acabarse y hemos de tener las cosas preparadas para dar cuentas. No quieres, Jesús, que vivamos con angustia, ni una tensión psicológica, mala, sino una tensión de amor, de tener los ojos abiertos y llenos de luz porque tú nos esperas en cada acontecimiento. Así, con sentido de responsabilidad, sin descuidar ni la defensa de la casa ni el arreglo y el buen orden en las cosas que dependen de nosotros... y si tenemos responsabilidades sociales, procuraremos vivir no como dueños de los demás sino sus servidores. Así nos dice el Concilio Vaticano II: “Una misma es la santidad que cultivan en cualquier clase de vida y de profesión los que son guiados por el espíritu de Dios y, obedeciendo a la voz del Padre, adorando a Dios y al Padre en espíritu y verdad, siguen a Cristo pobre, humilde y cargado con la cruz, para merecer la participación de su gloria. Según eso, cada uno según los propios dones y las gracias recibidas, debe caminar sin vacilación por el camino de la fe viva, que excita la esperanza y obra por la caridad”.

Los pastores han de ser responsables con su deber ministerial: los obispos, “santamente y con entusiasmo, con humildad y fortaleza, según la imagen del Sumo y Eterno sacerdote”. Así también los demás sacerdotes, los diáconos, “asiduos en la oración, fervorosos en el amor, preocupados siempre por la verdad, la justicia, la buena fama, realizando todo para gloria y honor de Dios. A los cuales todavía se añaden aquellos seglares, escogidos por Dios, que, entregados totalmente a las tareas apostólicas, son llamados por el Obispo y trabajan en el campo del Señor con mucho fruto”.

“Conviene que los cónyuges y padres cristianos, siguiendo su propio camino, se ayuden el uno al otro en la gracia, con la fidelidad en su amor a lo largo de toda la vida, y eduquen en la doctrina cristiana y en las virtudes evangélicas a la prole que el Señor les haya dado. De esta manera ofrecen al mundo el ejemplo de un incansable y generoso amor, construyen la fraternidad de la caridad y se presentan como testigos y cooperadores de la fecundidad de la Madre Iglesia, como símbolo y al mismo tiempo participación de aquel amor con que Cristo amó a su Esposa y se entregó a sí mismo por ella. Un ejemplo análogo lo dan los que, en estado de viudez o de celibato, pueden contribuir no poco a la santidad y actividad de la Iglesia. Y por su lado, los que viven entregados al duro trabajo conviene que en ese mismo trabajo humano busquen su perfección, ayuden a sus conciudadanos, traten de mejorar la sociedad entera y la creación, pero traten también de imitar, en su laboriosa caridad, a Cristo, cuyas manos se ejercitaron en el trabajo manual, y que continúa trabajando por la salvación de todos en unión con el Padre; gozosos en la esperanza, ayudándose unos a otros en llevar sus cargas, y sirviéndose incluso del trabajo cotidiano para subir a una mayor santidad, incluso apostólica”.

Jesús, que esté atento a tu venida final, y a esas pequeñas pero irrepetibles venidas en las ocasiones diarias en que muestras tu cercanía; te pido estar despierto, vigilante (J. Aldazábal).

2. Nos dice san Pablo: -“El misterio de Cristo... es que los gentiles son coherederos, miembros del mismo Cuerpo y partícipes de la misma Promesa”. Es el proyecto de amor universal sin fronteras. Apertura infinita. Unidad total de todos los hombres. Cristo es verdaderamente el momento decisivo de la historia toda de la humanidad.

-“Es el proyecto eterno que Dios ha realizado en Cristo”. ¿Soy de veras consciente de que "esto" es el proyecto de Dios? ¿Es mi corazón lo suficientemente grande? ¿Estoy debidamente abierto a estas perspectivas? o bien, quizá y por mi propia cuenta personal ¿me he acomodado a cierta religioncilla, buena para mí, para mi salvación individual? ¿Participo en la aventura misionera de la Iglesia que quiere ser fiel a ese «proyecto de Dios» de asociar a los paganos a la misma esperanza? ¿Estoy comprometido en la evangelización del mundo? ¿Suelo orar por «los que no conocen a Dios»?

-“Gracias al anuncio del Evangelio del cual he venido a ser ministro”. A diferencia de los «misterios» paganos que eran a menudo unos ritos sagrados, reservados sólo a los «iniciados»... el misterio de Cristo está hecho para ser revelado, anunciado a todos. Su secreto, Dios quiere dar a conocer su secreto. Dios quiere que participen en su proyecto cuantos más mejor. Ayúdame, Señor, a contemplar el mundo desde la fe, ver las soledades y los "egoísmos", los exclusivismos violentos y los sectarismos...

-“A mí, el último de todos los fieles me fue concedida la gracia de anunciar a los gentiles la inescrutable riqueza de Cristo y esclarecer cómo se ha dispensado el Misterio escondido desde siglos en Dios, Creador de todas las cosas.” Desde siempre, desde la creación inicial, Dios tenía en su mente: el proyecto de una humanidad reunida por fin en el amor. Y hasta el "último de los fieles" ha de representar su papel en ese vasto proyecto. Desde donde humildemente me encuentro puedo hacer avanzar algo ese plan. ¿Cuál es mi tarea en esa obra esencial en la que se construye el futuro de la humanidad? ¿Trabajo yo en este sentido? o ¿en el sentido opuesto? ¿Excluyo algo? ¿Mantengo privilegios? o bien ¿procuro amar siempre como Dios ama? ¡Dios ama a los que yo no amo! Es una formidable invitación a amarlos en adelante.

-“Gracias a la Iglesia, las mismas fuerzas invisibles conocerán los múltiples aspectos de la sabiduría de Dios. Y Cristo, mediante la fe en El, nos da valor para llegarnos confiadamente a Dios”. Es una revolución preciosa, en la historia de las relaciones entre Dios y la humanidad (Noel Quesson).

3. Te doy gracias con el salmista, “mi Dios y Salvador: / confiaré y no temeré, / porque mi fuerza y mi poder es el Señor, / él fue mi salvación. / Y sacaréis aguas con gozo / de las fuentes de la salvación”.

Llucià Pou Sabaté

 

 

“¿En qué debemos esperar?”

Ante un panorama de hombres sin fe, sin esperanza; ante cerebros que se agitan, al borde de la angustia, buscando una razón de ser a la vida, tú encontraste una meta: ¡El! Y este descubrimiento inyectará permanentemente en tu existencia una alegría nueva, te transformará, y te presentará una inmensidad diaria de cosas hermosas que te eran desconocidas, y que muestran la gozosa amplitud de ese camino ancho, que te conduce a Dios. (Surco, 83)
Quizá más de uno se pregunte: los cristianos, ¿en qué debemos esperar?, porque el mundo nos ofrece muchos bienes, apetecibles para este corazón nuestro, que reclama felicidad y persigue con ansias el amor. Además, queremos sembrar la paz y la alegría a manos llenas, no nos quedamos satisfechos con el logro de una prosperidad personal, y procuramos que estén contentos todos los que nos rodean.

Por desgracia, algunos, con una visión digna pero chata, con ideales exclusivamente caducos y fugaces, olvidan que los anhelos del cristiano se han de orientar hacia cumbres más elevadas: infinitas. Nos interesa el Amor mismo de Dios, gozarlo plenamente, con un gozo sin fin. Hemos comprobado, de tantas maneras, que lo de aquí abajo pasará para todos, cuando este mundo acabe: y ya antes, para cada uno, con la muerte, porque no acompañan las riquezas ni los honores al sepulcro. Por eso, con las alas de la esperanza, que anima a nuestros corazones a levantarse hasta Dios, hemos aprendido a rezar: in te Domine speravi, non confundar in aeternum, espero en Ti, Señor, para que me dirijas con tus manos ahora y en todo momento, por los siglos de los siglos (Amigos de Dios, 209).

 

 

Llamados a ser santos

El Opus Dei ayuda a encontrar a Cristo en el trabajo, la vida familiar y el resto de actividades ordinarias.

Mensaje

 

 

Todos los bautizados están llamados a seguir a Jesucristo, a vivir y a dar a conocer el Evangelio. La finalidad del Opus Dei es contribuir a esa misión evangelizadora de la Iglesia Católica, promoviendo entre fieles cristianos de toda condición una vida coherente con la fe en las circunstancias ordinarias de la existencia y especialmente a través de la santificación del trabajo.

Algunos rasgos del espíritu del Opus Dei son los siguientes:

 

 

Filiación divina. «La filiación divina es el fundamento del espíritu del Opus Dei», afirma su fundador. Desde el bautismo, un cristiano es un hijo de Dios. La formación que proporciona la Prelatura fortalece en los fieles cristianos un vivo sentido de su condición de hijos de Dios y ayuda a conducirse de acuerdo con ella: fomenta la confianza en la providencia divina, la sencillez en el trato con Dios y con los demás, un profundo sentido de la dignidad de la persona y de la fraternidad entre los hombres, un verdadero amor cristiano al mundo y a las realidades creadas por Dios, la serenidad y el optimismo.

Vida ordinaria. «Es en medio de las cosas más materiales de la tierra donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres», decía san Josemaría. La familia, el matrimonio, el trabajo, la ocupación de cada momento son oportunidades habituales de tratar y de imitar a Jesucristo, procurando practicar la caridad, la paciencia, la humildad, la laboriosidad, la justicia, la alegría y en general las virtudes humanas y cristianas.

Santificar el trabajo. Buscar la santidad en el trabajo significa esforzarse por realizarlo bien, con competencia profesional, y con sentido cristiano, es decir, por amor a Dios y para servir a los hombres. Así, el trabajo ordinario se convierte en lugar de encuentro con Cristo.

Oración y sacrificio. Los medios de formación del Opus Dei recuerdan la necesidad de cultivar la oración y la penitencia propias del espíritu cristiano. Los fieles de la Prelatura asisten diariamente a la Santa Misa, dedican un tiempo a la lectura del Evangelio, acuden con frecuencia al sacramento de la confesión, fomentan la devoción a la Virgen. Para imitar a Jesucristo, procuran también ofrecer algunas pequeñas mortificaciones, especialmente aquellas que facilitan el cumplimiento del deber y hacen la vida más agradable a los demás, así como el ayuno y la limosna.

Unidad de vida. El fundador del Opus Dei explicaba que el cristiano no debe «llevar como una doble vida: la vida interior, la vida de relación con Dios, de una parte; y de otra, distinta y separada, la vida familiar, profesional y social». Por el contrario, señalaba san Josemaría, «hay una única vida, hecha de carne y espíritu, y ésa es la que tiene que ser —en el alma y en el cuerpo— santa y llena de Dios».

Libertad. Los fieles del Opus Dei son ciudadanos que disfrutan de los mismos derechos y están sujetos a las mismas obligaciones que los otros ciudadanos, sus iguales. En sus actuaciones políticas, económicas, culturales, etc., obran con libertad y con responsabilidad personal, sin involucrar a la Iglesia o al Opus Dei en sus decisiones ni presentarlas como las únicas congruentes con la fe. Esto implica respetar la libertad y las opiniones ajenas.

Caridad. Quien conoce a Cristo encuentra un tesoro que no puede dejar de compartir. Los cristianos son testigos de Jesucristo y difunden su mensaje de esperanza entre parientes, amigos y colegas, con el ejemplo y con la palabra. Afirma el fundador: «Al esforzarnos codo con codo en los mismos afanes con nuestros compañeros, con nuestros amigos, con nuestros parientes, podremos ayudarles a llegar a Cristo». Este afán de dar a conocer a Cristo es inseparable del deseo de contribuir a resolver las necesidades materiales y los problemas sociales del entorno.

 

 

 

Homilía del Papa Juan Pablo II en la canonización de Josemaría Escrivá

Homilía del santo padre Juan Pablo II en la misa de canonización del beato Josemaría Escrivá de Balaguer. “Elevar el mundo hacia Dios y transformarlo desde dentro: he aquí el ideal que el Santo Fundador os indica” ha dicho el Papa a los asistentes de más de 80 países presentes en la Plaza de San Pedro.

Últimas noticias 1 de Noviembre de 2002

1. "Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios" (Rm 8,14). Estas palabras del apóstol Pablo que acaban de resonar en nuestra asamblea, nos ayudan a comprender mejor el significativo mensaje de la canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer, que celebramos hoy. Él se dejó guiar dócilmente por el Espíritu, convencido de que sólo así se puede cumplir plenamente la voluntad de Dios.

Esta verdad cristiana fundamental era un tema recurrente de su predicación. En efecto, no dejaba de invitar a sus hijos espirituales a invocar al Espíritu Santo para hacer que la vida interior, es decir, la vida de relación con Dios y la vida familiar, profesional y social, plena de pequeñas realidades terrenas, no estuvieran separadas, sino que constituyeran una única existencia "santa y llena de Dios". "A ese Dios invisible —escribió—, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales" (Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer, 114).

También hoy esta enseñanza suya es actual y urgente. El creyente, en virtud del bautismo, que lo incorpora a Cristo, está llamado a entablar con el Señor una relación ininterrumpida y vital.

2. "Tomó, pues, Yahveh Dios al hombre y lo dejó en el jardín de Edén, para que lo labrase y cuidase" (Gn 2, 15). El libro del Génesis, como hemos escuchado en la primera lectura, nos recuerda que el Creador ha confiado la tierra al hombre, para que la ‘labrase’ y ‘cuidase’. Los creyentes, actuando en las diversas realidades de este mundo, contribuyen a realizar este proyecto divino universal. El trabajo y cualquier otra actividad, llevada a cabo con la ayuda de la gracia, se convierten en medios de santificación cotidiana.

"La vida habitual de un cristiano que tiene fe - solía afirmar Josemaría Escrivá -, cuando trabaja o descansa, cuando reza o cuando duerme, en todo momento, es una vida en la que Dios siempre está presente" (Meditaciones, 3 de marzo de 1954). Esta visión sobrenatural de la existencia abre un horizonte extraordinariamente rico de perspectivas salvíficas, porque, también en el contexto sólo aparentemente monótono del normal acontecer terreno, Dios se hace cercano a nosotros y nosotros podemos cooperar a su plan de salvación. Por tanto, se comprende más fácilmente, lo que afirma el concilio Vaticano II, esto es, que "el mensaje cristiano no aparta a los hombres de la construcción del mundo [...], sino que les obliga más a llevar a cabo esto como un deber" (Gaudium et spes, 34).

3. Elevar el mundo hacia Dios y transformarlo desde dentro: he aquí el ideal que el santo fundador os indica, queridos hermanos y hermanas que hoy os alegráis por su elevación a la gloria de los altares. Él continúa recordándoos la necesidad de no dejaros atemorizar ante una cultura materialista, que amenaza con disolver la identidad más genuina de los discípulos de Cristo. Le gustaba reiterar con vigor que la fe cristiana se opone al conformismo y a la inercia interior.

Siguiendo sus huellas, difundid en la sociedad, sin distinción de raza, clase, cultura o edad, la conciencia de que todos estamos llamados a la santidad. Esforzaos por ser santos vosotros mismos en primer lugar, cultivando un estilo evangélico de humildad y servicio, de abandono en la Providencia y de escucha constante de la voz del Espíritu. De este modo, seréis "sal de la tierra" (cf. Mt 5, 13) y brillará "vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mt., 5, 16).

4. Ciertamente, no faltan incomprensiones y dificultades para quien intenta servir con fidelidad la causa del Evangelio. El Señor purifica y modela con la fuerza misteriosa de la Cruz a cuantos llama a seguirlo; pero en la Cruz – repetía el nuevo Santo - encontramos luz, paz y gozo: Lux in Cruce, requies in Cruce, gaudium in Cruce!

 

Desde que el 7 de agosto de 1931, durante la celebración de la santa misa, resonaron en su alma las palabras de Jesús: "Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí" (Jn 12, 32), Josemaría Escrivá comprendió más claramente que la misión de los bautizados consiste en elevar la Cruz de Cristo sobre toda realidad humana, y sintió surgir de su interior la apasionante llamada a evangelizar todos los ambientes. Acogió entonces sin vacilar la invitación hecha por Jesús al apóstol Pedro y que hace poco ha resonado en esta plaza: "Duc in altum!". Lo transmitió a toda su familia espiritual, para que ofreciese a la Iglesia una aportación válida de comunión y servicio apostólico. Esta invitación se extiende hoy a todos nosotros. "Rema mar adentro - nos dice el divino Maestro - y echad las redes para la pesca" (Lc 5, 4).

5. Pero para cumplir una misión tan ardua hace falta un incesante crecimiento interior alimentado por la oración. San Josemaría fue un maestro en la práctica de la oración, que consideraba una extraordinaria "arma" para redimir el mundo. Aconsejaba siempre: "Primero, oración; después, expiación; en tercer lugar, muy en «tercer lugar», acción" (Camino, 82). No es una paradoja, sino una verdad perenne: la fecundidad del apostolado reside, ante todo, en la oración y en una vida sacramental intensa y constante. Éste es, en el fondo, el secreto de la santidad y del verdadero éxito de los santos.

Que el Señor os ayude, queridísimos hermanos y hermanas, a acoger esta exigente herencia ascética y evangelizadora. Os sostenga María, a quien el santo fundador invocaba como Spes nostra, Sedes Sapientiae, Ancilla Domini.

Que la Virgen haga de cada uno un testigo auténtico del Evangelio, dispuesto a dar en todo lugar una generosa contribución a la construcción del reino de Cristo. Que nos estimulen el ejemplo y las enseñanzas de san Josemaría para que, al final de nuestro peregrinar terreno, participemos también nosotros en la herencia bienaventurada del cielo. Allí, juntamente con los ángeles y con todos los santos, contemplaremos el rostro de Dios, y cantaremos su gloria por toda la eternidad.

 

La misión educativa de la familia (II)

Hablar con los hijos de las cuestiones que les interesan, dar ejemplo y no tener miedo a influir positivamente en sus vidas son algunos de los retos de la educación. Publicamos el segundo editorial sobre este tema en el ámbito de la familia.

Familia 4 de Mayo de 2016

La persona humana se realiza, se edifica a sí misma, por medio de sus libres decisiones. Como es sabido, la libertad no consiste en la simple posibilidad de elegir una opción u otra, sino en la capacidad de ser dueño de uno mismo para dirigirse al bien verdadero. Por eso, un aspecto central en la educación de los hijos es precisamente formarles para la libertad, de manera que quieran hacer el bien: es decir, que lo quieran no sólo porque está mandado, sino justamente porque es bueno.

Muchas veces se educa más con lo que los hijos ven y experimentan en el hogar –un ambiente de libertad, de alegría, de cariño y de confianza–, que con las palabras. Por eso, más que transmitir, la misión educativa de los padres consiste en contagiar ese amor a la verdad que es la clave de la libertad[1].

De esta manera, y con la ayuda de la gracia de Dios, los hijos crecen con el deseo de orientar su vida hacia esa Verdad completa, la única capaz de dar sentido a la existencia y saciar los anhelos más profundos del corazón del hombre.

Amor exigente

Educar para la libertad es todo un arte, muchas veces nada fácil. Como señala Benedicto XVI, «llegamos al punto quizá más delicado de la obra educativa: encontrar el equilibrio adecuado entre libertad y disciplina. Sin reglas de comportamiento y de vida, aplicadas día a día también en las cosas pequeñas, no se forma el carácter y no se prepara para afrontar las pruebas que no faltarán en el futuro. Pero la relación educativa es ante todo encuentro de dos libertades, y la educación bien lograda es una formación para el uso correcto de la libertad»[2].

Una premisa útil para afrontar de manera adecuada esta tarea de conciliar exigencia y libertad es recordar que la fe y la moral cristianas son la clave de la felicidad del hombre. Ser cristiano puede ser exigente, pero nunca es algo opresivo, sino enormemente liberador.

La meta es que, desde pequeños, los hijos experimenten en el hogar que el hombre «no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás»[3]. Y que una persona que vive plenamente la vida cristiana no es una «persona aburrida y conformista; no pierde su libertad. Sólo el hombre que se pone totalmente en manos de Dios encuentra la verdadera libertad, la amplitud grande y creativa de la libertad del bien»[4].

La vida cristiana es precisamente la única vida feliz; la única que libera de la amargura de una existencia sin Dios. Benedicto XVI lo afirmaba con gran fuerza al inicio de su pontificado: «quien deja entrar a Cristo no pierde nada, nada –absolutamente nada– de lo que hace la vida libre, bella y grande. ¡No! Sólo con esta amistad se abren las puertas de la vida. Sólo con esta amistad se abren realmente las grandes potencialidades de la condición humana. Sólo con esta amistad experimentamos lo que es bello y lo que nos libera. Así, hoy, yo quisiera, con gran fuerza y gran convicción, a partir de la experiencia de una larga vida personal, decir a todos vosotros, queridos jóvenes: ¡No tengáis miedo de Cristo! Él no quita nada, y lo da todo. Quien se da a él, recibe el ciento por uno»[5].

Para lograr esto, lo primero es que los mismos padres “transparenten” la alegría de vivir coherentemente. Los padres educan fundamentalmente con su conducta. Lo que los hijos y las hijas buscan en su padre o en su madre no son sólo unos conocimientos más amplios que los suyos o unos consejos más o menos acertados, sino algo de mayor categoría: un testimonio del valor y del sentido de la vida encarnado en una existencia concreta, confirmado en las diversas circunstancias y situaciones que se suceden a lo largo de los años[6].

Los hijos han de percibir que la conducta que ven hecha vida en sus padres no es un agobio, sino fuente de libertad interior. Y los padres, sin amenazas, con sentido positivo, deben “estructurar interiormente” a sus hijos, educarles para esta libertad, dándoles razones para que entiendan la bondad de lo que se les pide, de modo que lo hagan suyo.

De esta manera se fortalece su personalidad y crecen maduros, seguros y libres. Aprenden así a vivir por encima de modas, yendo a contracorriente, cuando sea necesario. La experiencia muestra que, cuando los hijos son ya mayores, no hay nada que agradezcan más a sus padres que esta educación libre y responsable.

Proponer bienes altos

Indudablemente, el amor a los hijos no tiene que ver con observar una supuesta –imposible en la práctica– “neutralidad educativa”. Por una parte, no hay que olvidar que si los padres no educan, lo harán otros. Siempre, pero hoy quizá más que en el pasado, la sociedad, el ambiente y los medios de comunicación han ejercido una influencia notable, que en ningún caso es neutra. Por otra parte, actualmente hay una tendencia a enseñar unos valores aceptables por todos: quizás positivos pero, desde luego, mínimos.

Los padres han de educar, sin miedo, en todos los bienes que consideran esenciales para la felicidad de sus hijos. De la insistencia de los padres en el estudio, por ejemplo, los pequeños aprenden que el estudio es un bien importante en sus vidas. De la insistencia amable de sus padres en que se limpien y vayan arreglados, aprenden que la higiene y la presentación no son cosas despreciables. Pero si los padres no insisten –acompañándoles siempre con el ejemplo, y razonando los porqués– sobre otras cuestiones (por ejemplo, ser sobrios, decir siempre la verdad, ser leales, rezar, frecuentar los sacramentos, vivir la santa pureza, etc.), los hijos pueden pensar intuitivamente que son bienes en desuso, que ni siquiera sus padres viven, o que no se atreven a proponer en serio.

Un punto de vital importancia para esta tarea es la comunicación. Una tentación habitual es pensar que “a los jóvenes de ahora no los entiendo”; “el ambiente está muy mal”; “antes esto no se hubiera permitido”. La simple argumentación de autoridad puede servir en algún momento, pero acaba mostrándose siempre insuficiente. En la educación, a veces hay que argumentar con el premio y el castigo, pero sobre todo hay que hablar de la bondad o maldad de los actos, y del tipo de vida que estos actos configuran. De esta manera se facilita también que los hijos descubran el vínculo indisoluble que existe entre libertad y responsabilidad.

Razonar con los hijos será siempre necesario. San Josemaría lo concretaba diciendo que hay que llegar a ser amigos de sus hijos: amigos a los que se confían las inquietudes, con quienes se consultan los problemas, de los que se espera una ayuda eficaz y amable[7]. Para lograrlo, es preciso pasar tiempo juntos, escucharles a solas a cada uno, adelantarse para hablar serenamente de los temas centrales de las distintas etapas de la existencia: el origen de la vida, las crisis de la adolescencia, el noviazgo y, sin ninguna duda –porque es lo más importante–, la vocación que Dios tiene prevista para cada persona.

Como señala Benedicto XVI, «sería muy pobre la educación que se limitara a dar nociones e informaciones, dejando a un lado la gran pregunta acerca de la verdad, sobre todo acerca de la verdad que puede guiar la vida»[8]. Los padres no han de tener miedo a hablar de todo con sus hijos, ni a reconocer que ellos también se equivocan, que tienen errores, y que fueron jóvenes: lejos de quitarles autoridad, esta confianza les hace más aptos para su misión educativa.

El primer "negocio"

La misión educativa de los padres es una tarea apasionante y una gran responsabilidad. Los padres deben comprender la obra sobrenatural que implica la fundación de una familia, la educación de los hijos, la irradiación cristiana en la sociedad. De esta conciencia de la propia misión dependen en gran parte la eficacia y el éxito de su vida: su felicidad[9].

Ser padres es la primera ocupación. San Josemaría solía decir que los hijos son el primer y mejor “negocio” de los padres: el negocio de su felicidad, del que tanto espera la Iglesia y la sociedad. Y, de la misma forma que un buen profesional mantiene siempre un afán noble de aprender y mejorar en su labor, se debe cultivar el deseo de aprender y mejorar a ser mejores esposos, mejores padres.

Para fomentar este deseo, San Josemaría impulsó tantas iniciativas prácticas que siguen ayudando a miles de matrimonios en su tarea: cursos de orientación familiar, clubes juveniles, colegios en los que los padres son los primeros protagonistas, etc.

Ser buenos padres es todo un reto. No hay que esconder el esfuerzo que supone pero, con la gracia de Dios propia del sacramento del matrimonio y la entrega alegre y enamorada de los esposos, todos los sacrificios se llevan con gusto. La educación de los hijos no es un oficio determinado por la suerte o por el ambiente, sino por el amor. Con este amor, los padres pueden dirigirse con toda confianza a Dios, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra[10], para que proteja el hogar familiar y cubra con sus bendiciones a los hijos.

M. Díez

 

[1] Cfr. Jn 8, 32.

[2] Benedicto XVI, Mensaje a la diócesis de Roma sobre la tarea urgente de la educación, 21-I-2008.

[3] Conc. Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, n. 24.

[4] Benedicto XVI, Homilía, 8-XII-2005.

[5] Benedicto XVI, Homilía en el Solemne Inicio del Ministerio Petrino, 24-IV-2005.

[6] Es Cristo que pasa, n. 28.

[7] Ibidem, n. 27.

[8] Benedicto XVI, Mensaje a la diócesis de Roma sobre la tarea urgente de la educación, 21-I-2008.

[9] Conversaciones, n. 91. [10] Ef 3, 14.

 

 

¿Cómo era la catequesis en la Iglesia primitiva? - Lo explica un experto

Escrito por  Primeros Cristianos

Experto explica cómo fue la catequesis primitiva

Ser "guardián de ídolos" o "gladiador" impedía inscribirse para ser cristiano, explica

El experto en historia de la Iglesia, Domingo Ramos-Lissón, explicó que al principio la formación de los primeros cristianos para bautizarse podía durar hasta tres años, y que existían profesiones que impedían a alguien inscribirse como catecúmeno.

"Si seguimos el itinerario de alguien que desea hacerse cristiano en el siglo IV, nos encontraremos con un primer examen sobre su estado de vida, condiciones familiares y profesionales del aspirante", señaló en declaraciones al sitio web primeroscristianos.com.

En ese sentido, explicó que "algunas situaciones familiares, como la poligamia y el concubinato, o de tipo profesional, como ser actor teatral, mago, guardián de ídolos, gladiador y algunos otros oficios, impedían que esa persona se inscribiera entre los catecúmenos. Evidentemente si cambiaba su situación familiar o profesional podrían inscribirse".

Ramos-Lissón señaló que una vez admitido, el catecúmeno asumía oficialmente esta denominación, "podía asistir a la liturgia de la palabra en la celebración eucarística", pero si quería bautizarse en la vigilia pascual, debía "anotarse antes de la cuaresma".

Sobre el tiempo de formación, el experto señaló que según los relatos del siglo IV, la preparación duraba 40 días, pero según el relato de Egeria, "el cómputo abarca ocho semanas antes de la Pascua" y comprendía tres aspectos: doctrinal, moral y ritual.

Sin embargo, indicó que las primeras referencias de los siglos II y III, como la tradición de Hipólito, "nos habla de un periodo de instrucción catequética de tres años".

Señaló que este periodo tan largo respondía a diversos factores, como la amenaza de las persecuciones y la presencia de los heréticos, "que podían confundir la buena fe de quienes se acercaban al cristianismo. Dichos factores movieron a la Iglesia a someter a los catecúmenos a la prueba del tiempo y de perseverancia".

"A partir de la paz constantiniana, se produce una gran afluencia de conversiones a la fe, que determinará una organización estable, cuya estructura se perfilará de modo significativo a lo largo del siglo IV", explicó.

Ramos-Lissón indicó que la tarea de catequizar a los primeros cristianos correspondía al obispo respectivo. Sin embargo, conforme el número de postulantes crecía, a partir de los siglos III y IV, "el obispo solía recurrir a un diácono u otra persona que realice este cometido".

 

 

La lección política de la Iglesia en Francia

Salvador Bernal

El diario Le Monde comenta el documento difundido el pasado 13 de octubre por la comisión permanente del episcopado francés con ese título desafortunado: La leçon politique de l'église. Ni se trata de una lección, ni la imparte la Iglesia. Dicho esto, y antes de seguir, añadiré que el vespertino de París sigue siendo un notorio medio de referencia, a pesar de la participación que tiene en su capital social la empresa titular de El País. No por ser laico cae en el fundamentalismo al que tiende su colega de Madrid. De hecho, en este caso, antes de opinar en el editorial, había dado extensamente la noticia, había publicado una detenida conversación con el presidente de los obispos franceses, y había dado a conocer muchos extractos del documento episcopal.

No es una lección política, porque los prelados pretenden solo aportar estímulo a la solución de la crisis social que padece el país vecino, agudizada por recientes atentados terroristas, y no precisamente fácil de resolver en la proximidad de una campaña electoral para la presidencia. De hecho, ha comenzado ya, con las primarias que intentan dilucidar quién es el mejor candidato de la derecha contra François Hollande y Marine Le Pen, la gran favorita para la primera vuelta, dentro del específico sistema electoral del país vecino.

Tampoco es una lección “de la Iglesia”, porque se identifica con facilidad –incluso entre católicos practicantes- a la Iglesia con su jerarquía. No se acaba de imponer la distinción, a pesar del serio esfuerzo de precisión realizado por los padres del Concilio Vaticano II. No hay ni puede haber soluciones católicas, como llovidas del cielo, para las cuestiones culturales, sociales y políticas, cada vez más complejas.

Sin embargo, los obispos pueden y en tantos casos deben enseñar y repasar –se aprende cuando se repasa- las exigencias de la fe en esos campos: forma parte de la teología moral, que se proyecta en los términos propios de la llamada doctrina social de la Iglesia. De ésta no se derivan recetas, sino sólo principios de reflexión, criterios de juicio, orientaciones para la acción.

Han pasado ya dos meses y medio del asesinato del padre Hamel en su parroquia de Saint-Etienne-du-Rouvray, y los obispos de Francia –precisa Le Monde en el texto de su comentario- traen un mensaje de apertura y fraternidad. No desean, en concreto, que los atentados lleven a una dura desconfianza contra los musulmanes franceses por parte de los demás ciudadanos. En esa línea, y arriesgando mucho, se atreven a hablar de la identidad nacional, tema candente en el actual debate público, desde la descripción de Francia como una sociedad pluricultural, que exigiría quizá un nuevo contrato social.

No se trata, pues, de una lección, sino de una invitación a reflexionar, especialmente dirigida a los responsables de la vida pública, como corresponde al título del mensaje de 94 páginas, según la edición de tres importantes editoriales del país vecino: En un mundo cambiante, redescubrir el sentido de la política. “Más allá de los próximos eventos políticos, en que los debates de fondo corren el riesgo de convertirse en rehenes de cálculos electorales, es una reflexión más fundamental sobre la política en sí misma”, a la que a los obispos les parece urgente invitarles.

Buena parte del mensaje se ciñe, como es lógico, a la realidad francesa. Pero algunos aspectos tienen cierto carácter general, como la referencia al creciente descrédito de la política. Lleva en el mejor de los casos al desinterés; en el peor, a la rabia. En todo caso, aumenta la desconfianza de los ciudadanos respecto de sus gobernantes, encargados de velar por el bien común y los intereses generales. Abonan esa lejanía el exceso de ambiciones personales y de maniobras meramente electorales, que llevan a faltar a la verdad o incumplir la palabra.

Sin duda, la convivencia democrática exige la recuperación de principios éticos decisivos, como señaló en su día el Concilio Vaticano II y han repetido los sucesivos pontífices. No hay nostalgia de la cristiandad en el diagnóstico, pero sí recuerdo de la herencia cristiana: los peligros son olvidar los cimientos sobre los que se ha construido la historia o, al contrario, soñar con la vuelta a una edad de oro imaginaria o aspirar a una Iglesia de puros y a una contra-cultura situada fuera del mundo.

 

 

La blasfemia de Asia Bibi, cuestión de cafres

Pilar Gonzalez Casado

Profesora Agregada a la Cátedra de de Literatura árabe cristiana de la Universidad San Dámaso.

El Tribunal Supremo pakistaní ha pospuesto la resolución del caso de Asia Bibi al retirarse del tribunal uno de los jueces que lo componían. El abogado musulmán de la campesina cristiana, Saiful Malook, firme defensor de los Derechos Humanos, la igualdad de las minorías religiosas y la libertad religiosa, no ha podido ejercer su defensa. Quería demostrar que las pruebas eran insuficientes y las acusaciones infundadas. Asia Bibi, encarcelada desde 2009 por insultar a Mahoma, continúa, por ahora, sin saber si será absuelta o condenada. La cristiana pakistaní infringió el artículo 295 del Código Penal, que castiga con la pena de muerte a quien difame al santo mensajero Mahoma, durante una discusión con varias campesinas musulmanas. Defendió el valor redentor de la muerte de Cristo para ella y para toda la humanidad frente a lo que el Profeta del islam había hecho a lo largo de su vida por cada una de sus compañeras campesinas.

Para los musulmanes, blasfemar es mentir contra la verdad última que representa lo revelado por Dios. Aunque esta mentira tiene el efecto secundario de agravio o injuria contra Dios, básicamente, se entiende más que como un agravio, como la negación de las verdades religiosas reveladas, que incluyen las revelaciones hechas por el propio Dios en el Corán y las transmitidas por sus mensajeros. «Negar a Dios» en árabe se dice kafara y el que niega a Dios, el infiel, es un kâfir, palabra que en castellano dio cafre. Acostumbrados a escuchar en nuestras calles y a leer y a ver en nuestros medios de comunicación numerosas blasfemias contra Dios, Jesucristo, la Virgen o los santos, cuyos autores, a los que solo se les pide una disculpa, quedan impunes y pocas veces piden perdón, nos parece de cafres condenar a muerte a una persona por un hecho tan "intranscendente" como blasfemar.

La gravedad de la blasfemia de la cristiana pakistaní fue poner en duda la misión profética de Mahoma, fue algo más que un insulto procedente de una infiel. Nosotros, aunque agradeceríamos la disculpa pública de los cafres que blasfeman contra nuestra religión, estamos convencidos de que nuestra verdad se sostiene y se sostendrá sin necesidad de que el Estado les condene a muerte. La ley civil no tiene que confirmar nuestras verdades de fe para que sean válidas. Por el contrario, la fe del islam se sostiene en un sistema legal que rige la sociedad, que distingue lo lícito de lo ilícito y que castiga duramente al que lo transgrede. De hecho, la ley de la blasfemia pakistaní va dirigida a los propios musulmanes antes que a los infieles. ¿No será que la calidad de lo que se ofrece no se sostendría sin un sistema legal? La dureza del castigo atemoriza al hombre y le impide pecar. Dios conoce la conducta del hombre por sus acciones buenas o malas mientras que desconoce la intimidad de su corazón. Pecado sólo es lo que se ve y no lo es lo que no se ve.

Todos hemos sido cafres alguna vez. Seguimos a aquel que fue injustamente condenado por blasfemo y sabemos que, cuando le somos infieles, necesitamos su perdón por encima de la absolución de la ley civil. Sería una gran noticia que el abogado de Asia Bibi consiguiera su absolución apelando a los Derechos Humanos y a la libertad religiosa, sería señal de que los estados islámicos los respetan, aunque el islam seguiría sin comprender que la ley por sí sola no puede determinar si el hombre es fiel o infiel a Dios y no puede cambiar su corazón. Aquellos que pueden hablar con la campesina pakistaní dicen que se encuentra tranquila y confiada en la providencia divina. Solo pide que la sigamos sosteniendo con nuestras oraciones. Mientras se resuelve definitivamente su situación, aquí cuenta con la de una cafre más.

 

¿OPOSICIONES O BURLAS?      y 2     

 

Cuando las oposiciones están prostituídas, mejor dicho, cuando están prostituídos sus tribunales, empieza un país a perder el mejor tesoro: su capital humano.

Cientos o miles de aspirantes pierden cientos o miles de horas de trabajo, prepa­rando unos exámenes, cuyos resultados finales son, con notable frecuencia, conocidos. ¿ No es esta una forma de robo, de estafa?

Los exámenes y más aún las entrevistas son, salvo excepciones,unas verdaderas chapuzas y no sirven más que para guardar las formas legales. Raramente tienen algo que ver con el trabajo que se va a realizar, y raramente se exige el título adecuado para su desempeño ¿Cuando se han exigido los títulos de Formación Profesional?. Por tanto, convendría hacer como los Virreyes americanos, las leyes sin sentido,  “se acatan; pero no se cumplen”  Eso de que cuando una ley no sirve se cambia está bien; pero ¿Qué hacemos en los años que se tarda en cambiar, si se cambia? ¿Machacamos al ciudadano cumpliendo una ley estúpida o interpretamos esta con un mínimo de sentido común?

Al final, lo más honesto, o ...lo menos deshonesto sería nombrar a dedo a la persona que quiera el Mandamás. En definitiva es como se suele hacer. De esta forma nos ahorraríamos el enorme costo inútil que supone el trabajo y el tiempo perdido de los cientos o miles de aspirantes anuales, les permitiríamos que buscasen por otra parte y que no fuesen una y otra vez engañados, ellos y nosotros.

Tampoco nos obligarían a estar continuamente pidiendo favores para nuestros  familiares, amigos o conocidos, quitando tiempo a los políticos que deberían emplearlo en servirnos, no en servirse.Yo me acuso de haberlos pedido en una ocasión, para un familiar que tenía el grave inconveniente de ser inteligente, universitario y tener reconocida una probada capacidad. Por supuesto,sin resultado. Otros tenían más “méritos”

Algunos de nuestros principales gobernantes viven tranquilos presumiendo de ho­nestos y de que nunca robaron. Pero ¡Si lo han hecho! Cada vez que han permitido  que personas inútiles ocupen puestos de responsabilidad. Y lo continuan haciendo cuando después de comprobar este detallito, los siguen manteniendo en sus sillones. Este tipo de robo es muchísimo más grave que el llevarse dinero y de peores conse­cuencias.Cocineros que no saben hacer un gazpacho, empleados elevados a la dirección de hospitales, jefes de departamento- verdaderos comisarios políticos- constituidos en tapones de toda acción, oficinas donde se precisan 3 trabajadores y hay 10. Ventanillas tras las cuales nos acecha un petrificador de la Ley, fanáticos de las letras, altaneros depositarios de la beatería legulella que causan más daños que la guerra, haciéndonos perder un tiempo precioso para cualquier gestión. Y hoy, una hora de trabajo viene a costar más de 3.000 ptas en muchas profesiones.

Estas son las consecuencias de elegir hombres y mujeres para puestos de res

ponsabilidad en la Administración del Gobierno, de las Autonomías o Ayuntamientos, donde la preparación y la capacidad para los puestos se mide por el color político o la cercanía familiar o de amistad, a través de una burla llamada “oposiciones”, preparadas por unos enredapueblos, que para nada tienen en cuenta el servicio a los ciudadanos. Si Extremadura sigue a la cola de todas las Regiones no es porque nuestros políticos no hagan muchas cosas bien hechas; sino porque hacemos menos que las demás Regiones, y dejamos otras muchas sin hacer por falta de personas preparadas. Recuérdense las veces que hemos devuelto dinero- miles de millones- a Hacienda por no haber sabido gastarlo

No sería justo, por nuestra  parte, pensar que todas las oposiciones son unas “garnachas” o que nada funciona bien. Afortunadamente, también nos encontramos en las Administraciones personas honestas, preparadas, responsables que luchan y trabajan por nuestro país, y departamentos donde da gusto entrar.,aunque la proporción sea  pequeña.Ello nos permite tener confianza en un porvenir mejor. Particularmente, a pesar de los pesares, soy optimista Siempre pueden aparecer otros Reyes Católicos.

Pocas veces en su historia España llegó a cotas más altas que en el reinado de los Reyes Católicos. Se cuenta que una de las razones estribaba en el exquisito cuidado que tenía la Reina Isabel La Católica al elegir a las personas mejores para los puestos de importancia. Siempre tenía una lista con las personas más inteligentes a punto. ¿Por qué los Bancos y las Grandes multinacionales no pierden casi nunca? La razón es muy simple: Tienen personas dedicadas a buscar ,continuamente ,por las mejores universi­dades a los estudiantes más brillantes. Los contratan, los empiezan a preparar desde los últimos cursos y los someten a cursos intensivos de preparación específica . Resultado, cuando aparece un problema para la empresa siempre cuentan con  el hombre adecuado para resolverlo. Por supuesto, raramente alguna de estas empresas elige a sus hombres mediante oposiciones, estas se utilizan para elegir “funcionarios”, no para elegir hombres creadores de riqueza. Y las empresas privadas no se juegan el dinero de los contribuyentes sino el suyo propio, lo que las obliga a una selección rigu­rosa del personal.

Notas no incluídas

Da risa y pena ver el grado de degradación  moral y “económica” a la que nos han conducido algunos personajes tanto de la política como de las finanzas. La eliminación de todo control en la Administración y la creación de un ambiente del “Todo vale” ,del “Tira palante que ya se pagará”, ha hecho posible la aparición de una casta que además de fugarse con nuestros dineros. Muchos miles de millones se han evaporado nos han arrebatado las ilusiones y la confianza en nuestras autoridades. De los problemas de dinero es posible salir a medio plazo. Existe, sin embargo, otro tipos de robos- Esta es la palabra adecuada- mucho más dañinos y  peligrosos, que apenas se notan, de los que nadie echa cuentas y que pasan desapercibidos,hasta que la enfermedad desemboca irremisiblemente en muerte. Los efectos de estos desmanes duran, cuando menos, una generación entera o dos. Limitándonos a las Administraciones Públicas, y muy especialmente a los Ayuntamientos haremos unas cuantas consideraciones:

 

RAÍCES

Es la filosofía la ciencia madre de todas ellas, y puede llegar a la verdad última de todas, menos  a la Teología si bien por lo rebelado se puede saber toda la verdad de Dios, o realidad de las cosas que nos suceden.

Hoy el materialismo nos obliga a estar por las ramas para no llegar nunca a las raíces para descubrir las causas reales de tanto mal, de tanto sufrimiento y de tanta corrupción, es como dar puntadas sin hilo.

¿Qué es lo que contamina todo? ¿Y cómo llegar a la verdad última en esta sociedad de consumo desmedido? Para ello debemos ir al principio de nuestra historia que es el paraíso perdido, por una prueba fallida por la que Adán y Eva, nos fregaron a todos al trastocar el plan de Dios sobre nosotros por introducir el mal en el mundo, por medio de la astucia satánica, por la que sigue contaminado todo y a todos.

Veamos por los relatos bíblicos de que se trataba, parece ser que la serpiente habladora, les hizo ver: que por qué Dios, les prohibía la procreación, algo que los animales hacían, y si analizamos lo que hacen hoy las jovencitas de entregarse fuera del matrimonio a los hombres, resulta que la prueba era esa, lo de la manzana que todo el mundo siempre sospecho,  pero sin estar unidos en sacramento del matrimonio, porque el creced y multiplicaos  solo se podía dar sin pecado, y como al diablo le salió bien, sigue con la misma táctica, al ser la raíz principal para destruir toda la sociedad y la obra de Dios, al vengarse en nosotros el odio hacía Dios, que contra Dios nada puede.

Las armas principales que usa Satanás para conseguirlo, es destruir la familia al ser la célula primara y principal para construir la sociedad donde vivimos. Al valerse de las casas de modas y crear modas indecentes para provocar a los hombres; y ambos en general caen en la lujuria, en la droga, en el alcohol, robo, crimen. Vosotros jóvenes, que os dejáis arrastrar por el enemigo, ¿No veis la astucia de Satanás? ¡Cómo os muestra fácil el camino para vuestra perdición! , con toda suerte de males sin bien alguno al destruir el verdadero amor por toda suerte de perversiones contra las leyes naturales dadas por Dios.

De esa raíz nacen otras dos para no cumplir jamás los tres primeros mandamientos de la ley de Dios, que son precisamente los que se refieren a Dios mismo y los otros siete a el provecho del prójimo. Esto es las injusticias sociales para crear esclavos por sus mismos hermanos y la profanación al día del Señor, con las consecuencias también de hacer trabajar a  los esclavos a sus hermanos,  el prójimo creados por esta situación contra toda la Palabra de Dios.

 

FAMOSOS MINEROS CHILENOS RECHAZAN LEY DE ABORTO PROMOVIDO POR EL GOBIERNO

Por Dan Zeidler

Hace seis años - el 13 de octubre de 2010 - el mundo se regocijo viendo a los mineros chilenos finalmente ser rescatados después de estar atrapados por 69 días bajo tierra. Se estima que un billón de personas alrededor del mundo vieron el milagroso rescate por televisión.

Hoy en la víspera del sexto aniversario del rescate, a través de una carta abierta, muchos de esos mismos mineros agradecieron al pueblo chileno "por no dejarnos atrapados a 700 metros bajo tierra; por invertir recursos humanos para conseguir el rescate; por creer en el amor a la vida, especialmente en la nuestra."

Dieron gracias a Dios que se lograra lo imposible y "por habernos permitido la gracia de volver a nacer" del vientre de la "Madre Tierra".

También expresan el deseo de que esa misma solidaridad y respeto por la vida en el corazón de los chilenos continúe para poder conservar y proteger el derecho a la vida "y que no vulnere a los que no tienen voz, a los que emiten un grito en silencio."

"Como chilenos, no aceptamos leyes que no respeten la vida humana...Decimos un fuerte 'No' a la ley de aborto."

La carta se publicó hoy en El Mercurio, uno de los periódicos más importantes de la nación.

Los mineros se están oponiendo a la iniciativa legislativa de la Presidenta Bachelet la cual cuenta con apoyo de miembros de los partidos que están en coalicion con su gobierno: Socialista, Comunista y Demócrata Cristiano. El Proyecto de ley ya se aprobó en la Cámara de Diputados y actualmente se está considerando en el Senado.

Legalizaría el aborto de bebés concebidos por violación, bebés que sufren de alguna condición "incompatible con la vida", o bebés que pueden presentar un riesgo para la vida de sus madres.

No ha habido aborto legal en Chile por casi tres décadas. La ley protege de igual manera tanto al bebé como a la madre. El país ha tenido la tasa de mortalidad materna más baja en toda América Latina, una tasa también mejor a veces que la de EE.UU. a pesar de que ese país cuenta con mejores y mucho más recursos médicos y económicos.

En el 2011 Chile recibió el Premio Internacional Protección a la Vida galardonado por un comité de líderes de ONGs activas a nivel de la ONU. Al reconocer a Chile como país modelo, los líderes citaron su ejemplar protección legal y otras políticas protectoras de la vida, así como también las bajas tasas de mortalidad materna.

Chile ha sido el blanco de organizaciones internacionales pro-aborto, tales como Amnestía Internacional. Elizabeth Bunster, coordinadora de la plataforma ciudadana Chile es Vida, dice, "No nos dejan en paz. Es preocupante que haya tanto intervencionismo de estos grupos internacionales anti-vida. Cuentan con grandes cantidades de dinero y montan campanas que atacan nuestros valores. En Chile aun se conserva el amor a la vida y a la familia."

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Dan Zeidler es representante en EE.UU. de Alianza Latinoamericana para la Familia-ALAFA (sede en Caracas)

 

 

En sexualidad, a mis hijos los educo yo

Norma Barba

Última actualización: 17 Octubre 2016

– “Mamá, papá, hoy aprendí en el colegio que puedo ser niña aunque haya nacido hombre, que puedo tener relaciones sexuales a cualquier edad, que masturbarme es natural y que lo peor que me puede pasar es enfermarme o tener hijos”.

– “También aprendí en la tele y el radio que en los centros de salud me pueden dar anticonceptivos y la píldora abortiva del ‘día después’, sin que tú me acompañes, pues abortar no está mal.

– “Y en Internet encontré una página con videos divertidos que me decían que el condón me cuida de todo daño.

– “¡Pero, porqué ponen esa cara; estoy aprendiendo cómo ser persona sin que ustedes tengan que dejar sus actividades por mi...”

Hablar de sexualidad es hablar de lo que somos biológica, física, emocional y espiritualmente de aquello que nos constituye como persona, nos da identidad y marca la forma de relacionarnos con los demás, con el mundo y con Dios.

De aquí que la tarea de educar en la sexualidad sea responsabilidad de los padres y nunca del Estado, pues se trata de formar personas en todas sus dimensiones: espíritu (trascendencia) y matera (naturaleza).

Al Estado los padres le hemos confiado la posibilidad de “capacitar” a nuestros hijos en áreas como matemáticas, técnica y ciencia, pero nunca para que nos supla en la responsabilidad de formar la conciencia: aquello que es correcto o incorrecto desde nuestras creencias.

Y la sexualidad, en tanto que es una forma de expresión de la capacidad de amar, como define el padre Mikel Gotzon Santamaría en su libro “Saber amar con el cuerpo”, abarca toda expresión, física, emocional y moral.

Es en la familia donde crecemos y aprendemos en el amor y desde nuestra sexualidad quiénes somos, de qué y para qué estamos hechos, y que pon tanto, cada acción que realicemos tiene un valor positivo o negativo en función de nuestra naturaleza y misión.

Es decir, me reconozco hombre o mujer, con una composición física y emocional diferente incambiable y complementaria, no sólo para la procreación, sino en la visión y forma de abordar la vida.

Mientras que en las aulas, centros de salud y políticas públicas sólo la abordan desde una de las dos dimensiones de la persona: la corporal, a la que incluso reducen a la genitalidad y acto sexual.

Ignorando por un lado la parte afectiva y espiritual de la sexualidad por la que decidimos ser felices permanentemente, generando vínculos estables, ejerciendo la verdadera libertad de actuar conforme lo que somos: hombre o mujer llamados a la vida eterna.

Y por el otro, busca suplirlas bajo dos primicias: has lo que quieras (sin límites naturales y morales) y a buscar el placer momentáneo sin responsabilidad. Aun así, dejamos a nuestros hijos solos ante estas confusiones y mentiras que le llevarán a una vida vacía y de dolor.

Porque en sexualidad a mis hijos los educo yo, asumamos la responsabilidad y humanicemos las instituciones.

 

 

Educarlos en el servicio
 
 
A los hijos también hay que educarlos en el servicio. Una familia normal es un equipo de trabajo con pocas tareas: tender la cama, limpiar los cuartos, lavar los platos, pintar la casa, etc. Hay que educarlos para que realicen labores de hogar, aunque lo hagan mal al principio. Si no hacen este tipo de servicios luego tendrán problemas. Las escuelas más importantes de liderazgo del mundo enseñan a los jóvenes a carecer, para que sepan y entiendan el mundo y lo puedan liderar.
 
¿Mesadas? Que sean una cantidad fija, más bien, semanales y algo menos de lo que creen que necesitan. Así aprenden a administrar el dinero. Claro que se deben aceptar excepciones, pero conversadas serenamente.
 
Jesús Martínez Madrid

 

Auténticos encuentros
 
El Papa nos propone auténticos encuentros: “Si no miro —no basta ver, no: hay que mirar—, si no me paro, si no miro, si no toco, si no hablo, no puedo tener un encuentro ni puedo ayudar a hacer una cultura del encuentro”.
 
Como fruto de ese acontecimiento, dice el evangelio que la gente quedó sobrecogida y daba gloria a Dios. Y Francisco nos ofrece otra clave, profunda y teológica, para interpretar ese encuentro: “A mí me gusta ver también aquí el encuentro de todos los días entre Jesús y su esposa, la Iglesia, que espera su regreso”.
 
Este es –señala el Papa– el mensaje de hoy: el encuentro de Jesús con su pueblo; el encuentro de Jesús que sirve, que ayuda, que es el servidor, que se abaja, para ayudar a todos los necesitados.
 
Jesús se encuentra con su pueblo, pues todos –no solamente los sintecho– somos necesitados; necesitados de la Palabra de Jesús, del encuentro con Él, como también lo son las personas que amamos.  
 
Como ejemplo, Francisco describe una escena ordinaria de nuestra vida actual: mientras se está a la mesa, en familia, muchas veces se come,  se ve la televisión o se escriben mensajes de móvil. Cada uno es indiferente en ese encuentro. Es decir, que incluso en el núcleo de la sociedad que es la familia, no hay propiamente encuentro.
 
Juan García.

 

Comportándose como jóvenes y viceversa
 
Personas de edad madura comportándose como jóvenes y viceversa: niños o quinceañeras adoptando modos propios de los adultos. Este panorama es fácil de observar hoy en la calle, en la mesa camilla o entre las amistades.
 
Y es algo, además, extendido por las naciones desarrolladas, desde Estados Unidos a Japón. La inmadurez de quienes debieran actuar por su edad de forma juiciosa y la adquisición por las nuevas generaciones de poses adultas, está a la orden del día.
 
Aunque los dos elementos cursen hoy al mismo tiempo, pueden responder a diferentes causas. Los cincuentones infantiloides quizá lo sean, en el fondo, como consecuencia de unas sociedades blandas en las que, fruto de los excesos del llamado Estado del Bienestar, lo tienen todo a su disposición a costa de ínfimos esfuerzos personales: una procura mucho más que existencial al alcance de la mano nada más amanecer todos los días, sin exigencias de deber o responsabilidad alguna, sino rodeados de derechos. En los lugares en los que toca salir cada jornada a superar la fascinante aventura de la vida, estas cosas no suelen darse tanto. Como tampoco sucede entre quienes, en occidente, deben levantar la persiana en plena madrugada para traer el pan a casa.
 
Estos inmaduros que describo rara vez se encuentran entre los currantes que siguen la máxima paulina de que quien no quiera trabajar no quiera comer, abundando en cambio entre los petimetres y los vividores, que encuentran en los abusos del sistema un inmejorable caldo de cultivo, ya que vivir como un niño es vivir inmerso en el líquido amniótico en el que lo único que procede es comer y dormir.
 
Lluis Esquena Romaguera

 

 

Lo que nos hunde y de lo que no hablan los políticos

                        Conviene que “leamos mucho más y escuchemos mucho menos”; y ello es sencillo; la lectura permite la meditación y el examen minucioso; las palabras suelen ser demagógicas en mayoría y lo que tratan y logran es “emborracharnos” en lo que a los que las pronuncian interesa y de paso impedirnos el  pensar y meditar; que es lo esencial del individuo que quiere llegar a alguna meta interesante para sí mismo y para el resto de la sociedad; cosa que yo hago desde “cuasi niño”.

                        La “sepultura económica y social”, que nos han proporcionado la plaga de políticos españoles de la nueva era; no la reconocen los culpables y tampoco la denuncian los que se denomina pomposamente “oposición”, que de lo que tratan es de simplemente “descabalgarlos de los sillones de mando que ocupan para sentarse ellos y seguir con la misma marcha de los anteriores”; de ahí que se haya terminado por llegarse al estado o situación de anquilosamiento o “petrificación” en que nos tienen en España; donde nadie se declara culpable y nadie (salvo Ciudadanos) hablan de la ya imprescindible e ineludible regeneración del pudridero o muladar que inunda al país.

                        Todo ello se inició hace ya cuarenta años en que muerto y enterrado Franco se empezó no a hacer desaparecer “el franquismo”, puesto que en realidad los que continuaron el gobierno todos o casi todos “eran franquistas”, sino a organizar la gigante almoneda de las grandes riquezas nacionales que dejó el tan criticado gobierno dictatorial, que dejó a España sin deuda pública y bien pertrechada de bienes público,  tanto en lingotes de oro y divisas en el Banco de España, como en empresas nacionales y públicas en ingente cantidad, ya que se pueden empezar nombrando el monopolio del petróleo, teléfono, bancos públicos, casi o más de cien cajas de ahorros, aviación y otras grandes propiedades nacionales y por tanto públicas… “que hoy han pasado a manos privadas y en operaciones milagrosas que habría que fiscalizar y juzgar cada una de ellas”, exigiendo devolución y los pertinentes daños y perjuicios.

                        Hoy no hay nada de ello y por el contrario, vean lo que se publica el día en que esto escribo:

                        “La deuda pública volvió a batir un nuevo récord en el segundo trimestre del año al sumar 1,106 billones de euros (23.816 euros por habitante), el 100,5% del PIB. Desde que estalló la crisis no ha hecho más que crecer hasta llegar prácticamente a triplicarse. En concreto, ha pasado de sumar 383.798 millones en 2007 a empezar 2016 consolidada por encima del billón de euros. En términos de PIB, ha pasado del 35,5% m,arcado en el último ejercicio anterior al ajuste a cerrar el segundo trimestre en el 100,5%. Nada más y nada menos que 65 puntos en ocho años y medio. http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/89887-816-por-espanol-por-que-h...

                 Les dejo la dirección para que lean todo el informe, para que entiendan mejor toda esta odisea, en la que a la mayoría de españoles, nos han empobrecido, arruinado e incluso a millones, dejados ya en plena indigencia; incluso ya nos hablan (sin caérseles la cara de vergüenza) de que la enorme cantidad de dinero recaudado para las futuras pensiones, se ha agotado y que al final ni saben cómo van a hacer frente a esas obligaciones; puesto que si esas inmensas cantidades de dinero se hubiesen empleado bien, capitalizándolas como muy bien han hecho los bancos, hoy no tendríamos encima esa terrible meta final, fruto de millones y millones de españoles que trabajaron y a los que se les obligó a pagar unas obligaciones con promesa de una pensión “decente”.

                    Es por lo que el sentir del español “no adscrito a partidos políticos, sindicales, centrales empresariales y resto de explotadores nacionales”; piense en que no queremos estos políticos, tampoco que volviera una dictadura como la anterior; pero lo que está ya claro como el agua, es lo que demuestran las dos votaciones últimas; que casi seguro estoy se va a repetir en la tercera a la que ya nos tienen condenados, lo que quiere decir que no queremos a ninguno de los que tocase poder (“sea el que sea”) del corrompido sistema que con el honroso nombre de DEMOCRACIA… nos han colocado estos inútiles, que nos han arruinado y si no lo han hecho aún, es por cuanto aún quedamos españoles que producimos y que con el continuo saqueo que nos hacen vamos “tapando huecos”. Y cosa tan clara y diáfana no la quieren entender “esta exterminadora casta de vividores sin escrúpulos”.

                 
Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

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