Las Noticias de hoy 14 Abril 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    sábado, 14 de abril de 2018     

Indice:

ROME REPORTS

Homilía del Papa Francisco en Santa Marta

Presínodo Amazonia: El Papa presidió la reunión de apertura

PERMANECERÁ HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS: Francisco Fernández-Carvajal

“Señor, socórreme”: San Josemaria

«Dale gracias por todo, porque todo es bueno»: Carlos Ayxelà

¡¡¡Dejad que triunfe el amor!!!: Concepción Martínez

TERCER DOMINGO DE PASCUA 2018: +Francisco Cerro Chaves. Obispo de Coria-Cáceres 

15 de abril, Sí a la Vida: “Me quedé embarazada a los 14 años. Lo oculté a mis padres para que no me obligaran a abortar”

¿Por qué tanto miedo a la opinión de la Iglesia?: Antonio Maza Pereda

“QUE MARIGUANICEN LA LEGALIGUANA”: René Mondragón

¡CON RESPECTO A LA OBJETIVIDAD EN CUANTO A PAZ!: Guy CREQUIE

Cruzada del Santo Rosario

Al paso del Santísimo ayer y hoy…: Acción Familia

¿Quién es Jesucristo? Y para ti... ¿Quién es...?: P. Enrique Cases

Hemos nacido para cosas mayores: Salvador Casadevall

Nuevo paradigma o nueva Iglesia: JD Mez Madrid

El diablo y la blasfemia: Jesús Martínez Madrid

¿Quién peleará por la familia en la ONU?: Xus D Madrid

El rebelde y cobarde catalán: La deuda que España perdonó a Alemania y el enfrentamiento de Franco e Hitler en Hendaya: Antonio García Fuentes 

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

ALTA EN EL BOLETIN: boletin-help@ideasclaras.org

BAJA BOLETÍN: boletin-unsubscribe@ideasclaras.org

Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

ROME REPORTS

 

 

Homilía del Papa Francisco en Santa Marta


Viernes, 13 de abril de 2018

La Liturgia (Hch 5,34-42 y Jn 6,1-15) nos propone hoy tres ejemplos de libertad. La libertad de la que hablamos en este tiempo pascual, es la libertad de los hijos, que nos ha devuelto Jesús con su obra redentora.

El primer ejemplo de persona libre es Gamaliel, fariseo y doctor de la ley que, en los Hechos, convence al sanedrín de liberar a Pedro y a Juan, que están en la cárcel por haber curado a un paralítico. Gamaliel es un hombre libre, piensa con la mente fría, les hace razonar, los convence de que el tiempo acabará poniendo las cosas en su sitio. El hombre libre no teme al tiempo: deja hacer a Dios. Le deja sitio, para que Dios actúe en el tiempo. El hombre libre es paciente. Y era judío –no era cristiano, no había reconocido a Jesús salvador–, pero era un hombre libre. Tiene sus ideas, las ofrece a los demás y se las aceptan. La libertad no es impaciente. También Pilato pensaba bien, con la cabeza fría, y se dio cuenta de que Jesús era inocente. Pero no logró resolver el problema, porque no era libre, estaba apegado al cargo, le faltaba la valentía de la libertad porque era esclavo del carrerismo, de la ambición, de su éxito.

El segundo ejemplo de libertad son Pedro y Juan, que habían curado al paralítico, y ahora estaban ante el sanedrín. El sanedrín al final los libera, pero los manda flagelar, aunque sean inocentes. Castigados injustamente, “salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús”. Es la alegría de imitar a Jesús. Es otra libertad: más grande, más amplia, más cristiana. Pedro podía ir al juez y acusar al sanedrín y pedir resarcimiento. En cambio, estaba alegre, como Juan, porque habían sufrido en nombre de Jesús. Quizá recordaban las palabras de Jesús: “Bienaventurados cuando seáis insultados, perseguidos, por mi causa. Bienaventurados vosotros”. Eran libres en el sufrimiento, por seguir a Jesús. Es la actitud cristiana: “Señor, tú me has dado tanto, has sufrido tanto por mí. ¿Qué puedo hacer por ti? Toma, Señor, mi vida, mi mente, mi corazón, todo es tuyo”. Esa es la libertad de un enamorado de Jesucristo, sellado por el Espíritu Santo, con la fe en Jesucristo: “Tú has hecho esto por mí, yo hago esto por ti”. También hoy hay tantos cristianos en la cárcel, torturados, que llevan adelante esa libertad: la de confesar a Jesucristo.

El tercer ejemplo es el mismo Jesús, que hace el milagro de la multiplicación de los panes. Al final la gente está entusiasmada y Jesús, “sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo”. Se distanció del triunfalismo. No se dejó engañar por ese triunfalismo: era libre. Como en el desierto, cuando rechaza las tentaciones de satanás porque era libre, y su libertad era seguir la voluntad del Padre. ¡Y acabará en la cruz! Es el ejemplo de libertad más grande: Jesús, que siguió la voluntad del Padre para curar nuestra filiación. Pensemos hoy en mi libertad, en nuestra libertad. Tres ejemplos: Gamaliel; Pedro y Juan; y Jesús. ¿Mi libertad es cristiana? ¿Soy libre? ¿O soy esclavo de mis pasiones, de mis ambiciones, de tantas cosas, de las riquezas, de la moda? Parece una broma, pero ¡cuánta gente es esclava de la moda! Pensemos en nuestra libertad, en este mundo que es un poco esquizoide, esquizofrénico, ¿no? Grita: “Libertad, libertad, libertad”, pero es más esclavo, esclavo, esclavo. Pensemos en esa libertad que Dios, en Jesús, nos da.

 

 

Presínodo Amazonia: El Papa presidió la reunión de apertura

Con los 18 miembros del Consejo pre-sinodal

abril 13, 2018 19:42Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

(ZENIT – 13 abril 2018).- El Papa Francisco presidió la reunión de apertura del Presínodo de la Amazonía, celebrada ayer, 12 de abril de 2018, en el Vaticano, informa ‘Vatican News’.

El Pontífice participó en la reunión presinodal junto a los 18 miembros del Consejo pre-sinodal y los 13 expertos en temas amazónicos encargados de la preparación del Sínodo de la Amazonía, —convocado para octubre de 2019—  en la reunión presinodal.

Francisco recodó en esta reunión que el Sínodo de la Amazonía, aunque fue anunciado en Roma, comenzó ya en Puerto Maldonado, en el encuentro que mantuvo el Pontífice con los pueblos amazónicos, durante su Viaje Apostólico a Perú.

Por su parte, el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario del Sínodo, definió el Amazonas como “un jardín de inmensas riquezas y recursos naturales, la patria de los pueblos indígenas, con su propia historia y rostro inconfundible”; una tierra que al mismo tiempo está amenazada por la ambición sin límites y la impaciencia de dominar a los poderosos, indica la web del Vaticano.

Consejo pre-sinodal

El pasado 8 de marzo, la Santa Sede hizo publica la lista de los 18 miembros del Consejo pre-sinodal que colaborará con la Secretaría General en la preparación de dicha Asamblea Especial, nombrados por el Santo Padre.

El Papa Francisco estableció que la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica que se celebrará en el mes de octubre de 2019, tratará sobre el tema Amazonia: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral.

 

 

PERMANECERÁ HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS

— Indefectibilidad de la Iglesia, a pesar de las persecuciones, de las herejías, de las infidelidades.

— Los ataques a la Iglesia nos llevarán a amarla más, a desagraviar.

— Tampoco en nuestra vida faltarán momentos de oscuridad, de tribulación y de prueba. Seguridad junto al Señor. Ayuda de la Virgen.

I. Inmediatamente después de la multiplicación de los panes y de los peces, y cuando la multitud se hubo saciado, Jesús mismo la despidió y ordenó a sus discípulos que embarcaran. La tarde estaba ya muy avanzada.

Narra el Evangelio de la Misa1 que los Apóstoles se dirigieron hacia la otra orilla, hacia Cafarnaún. Ya había oscurecido y Jesús no estaba con ellos. Por el Evangelio de San Mateo sabemos que se despidió también de ellos y subió a un monte a orar2. El mar estaba agitado por el fuerte viento que soplaba3, y la barca estaba batida fuertemente por las olas, por tener el viento en contra4.

La tradición ha visto en esta barca la imagen de la Iglesia5 en medio del mundo, zarandeada a lo largo de los siglos por el oleaje de las persecuciones, de las herejías, de las infidelidades. «Aquel viento –comenta Santo Tomás– es figura de las tentaciones y de las persecuciones que padecerá la Iglesia por falta de amor. Porque como dice San Agustín, cuando se enfría el amor aumentan las olas... Sin embargo, el viento, la tempestad, las olas y las tinieblas no conseguirán que la nave se aparte de su rumbo y quede destrozada»6. Desde los primeros momentos tuvo que afrontar contradicciones de dentro y de fuera. También en nuestros días sufre esos embates nuestra Madre la Iglesia, y con ella sus hijos. «No es algo nuevo. Desde que Jesucristo Nuestro Señor fundó la Santa Iglesia, esta Madre nuestra ha sufrido una persecución constante. Quizá en otras épocas las agresiones se organizaban abiertamente; ahora, en muchos casos, se trata de una persecución solapada. Hoy como ayer, se sigue combatiendo a la Iglesia (...).

»Cuando oímos voces de herejía (...), cuando observamos que se ataca impunemente la santidad del matrimonio, y la del sacerdocio; la concepción inmaculada de Nuestra Madre Santa María y su virginidad perpetua, con todos los demás privilegios y excelencias con que Dios la adornó; el milagro perenne de la presencia real de Jesucristo en la Sagrada Eucaristía, el primado de Pedro, la misma Resurrección de Nuestro Señor, ¿cómo no sentir toda el alma llena de tristeza? Pero tened confianza: la Santa Iglesia es incorruptible»7.

Nos hacen sufrir los ataques a la Iglesia, pero a la vez nos da una inmensa seguridad y una gran paz que Cristo mismo esté dentro de la barca; vive para siempre en la Iglesia, y por eso las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella8; durará hasta el fin de los tiempos. Todo lo demás, todo lo humano pasa; pero la Iglesia permanece siempre tal como Cristo la quiso. El Señor está presente, y la barca no se hundirá, aunque a veces se vea zarandeada de un lado para otro. Esta asistencia divina fundamenta nuestra inquebrantable fe: la Iglesia, frente a todas las contingencias humanas, siempre permanecerá fiel a Cristo en medio de todas las tempestades, y será el sacramento universal de salvación. Su historia es un milagro moral permanente en el que podemos fortalecer siempre nuestra esperanza.

Ya en tiempos de San Agustín los paganos afirmaban: «La Iglesia va a perecer, los cristianos ya han terminado». A lo cual respondía el Santo Doctor: «Sin embargo, yo os veo morir cada día y la Iglesia permanece siempre en pie, anunciando el poder de Dios a las sucesivas generaciones»9.

¡Qué poca fe la nuestra si se insinúa la duda, porque ha arreciado la tempestad contra Ella, contra sus instituciones o contra el Romano Pontífice y los obispos! No nos dejemos impresionar por las circunstancias adversas, porque perderíamos la serenidad, la paz y la visión sobrenatural. Cristo está siempre muy cerca de nosotros y nos pide confianza. Está junto a cada uno, y no debemos temer nada. Hemos de rezar más por su Iglesia, ser más fieles a nuestra propia vocación, hacer más apostolado entre nuestros amigos, desagraviar más.

II. La indefectibilidad de la Iglesia significa que esta tiene carácter imperecedero, es decir, que durará hasta el fin del mundo, e igualmente que no sufrirá ningún cambio sustancial en su doctrina, en su constitución o en su culto.

El Concilio Vaticano I dice de la Iglesia que posee «una estabilidad invicta», y que, «edificada sobre una roca, subsistirá firme hasta el fin de los tiempos»10.

La razón de la permanencia de la Iglesia está en su íntima unión a Cristo, que es su Cabeza y Señor. Después de subir a los cielos envió a los suyos el Espíritu Santo para que les enseñase toda la verdad11, y cuando les encargó predicar el Evangelio a todas las gentes, les aseguró que Él estaría siempre con ellos todos los días hasta el fin del mundo12.

La Iglesia da muestras de su fortaleza resistiendo, inconmovible, todos los embates de las persecuciones y de las herejías. El Señor mismo mira por ella, «ya sea iluminando y fortificando a la jerarquía para que cumpla fiel y fructuosamente su cargo, ya sea –en circunstancias muy graves sobre todo– suscitando en el seno de la Madre Iglesia, hombres y mujeres insignes por su santidad, a fin de que sirvan de ejemplo a los demás cristianos para acrecentamiento de su Cuerpo místico. Añádase a esto que Cristo desde el Cielo mira siempre con particular afecto a su Esposa inmaculada, que sufre en el desierto de este mundo, y, cuando la ve en peligro, por sí mismo o por sus ángeles o por Aquella que invocamos como auxilio de los cristianos y por otros abogados celestiales, la libra de las oleadas de la tempestad y, una vez calmado y apaciguado el mar, la consuela con aquella paz que sobrepuja todo entendimiento (Flp 4, 7)»13. La fe nos atestigua que esta firmeza en su constitución y en su doctrina durará siempre, hasta que Él venga14.

«En ciertos ambientes, sobre todo en los de la esfera intelectual, se aprecia y se palpa como una consigna de sectas, servida a veces hasta por católicos, que –con cínica perseverancia– mantiene y propaga la calumnia, para echar sombras sobre la Iglesia, o sobre personas y entidades, contra toda verdad y toda lógica.

»Reza a diario, con fe: “ut inimicos Sanctae Ecclesiae –enemigos, porque así se proclaman ellos– humiliare digneris, te rogamus audi nos!”. Confunde, Señor, a los que te persiguen, con la claridad de tu luz, que estamos decididos a propagar»15.

Los ataques a la Iglesia, los malos ejemplos, los escándalos nos llevarán a amarla más, a pedir por esas personas y a desagraviar. Permanezcamos siempre en comunión con Ella, fieles a su doctrina, unidos a sus sacramentos, dóciles a la jerarquía.

III. Cuando ya los Apóstoles habían remado unas tres millas, Jesús llega inesperadamente caminando sobre las aguas, para robustecer su fe débil y para darles ánimos en medio de la tempestad. Se acercó y les dijo: Soy yo, no temáis. Entonces ellos quisieron recibirle en la barca; y al instante la barca llegó a tierra, a donde iban16.

En nuestra vida personal quizá no falten tempestades –momentos de oscuridad, de turbación interior, de incomprensiones...– y, con más o menos frecuencia, situaciones en las que deberemos rectificar el rumbo, porque nos hayamos desviado. Entonces, procuremos ver al Señor que viene siempre entre la tormenta de los sufrimientos, sepamos aceptar las contrariedades con fe, como bendiciones del Cielo, para purificarnos y acercarnos más a Dios.

Soy yo, no temáis. Quien reconoce la voz tranquilizadora de Cristo en medio de los sinsabores, del tipo que sean, encuentra enseguida la seguridad de llegar a tierra firme: ellos quisieron recibirle en la barca; y al instante la barca llegó a tierra, a donde iban, a donde quería el Señor que fueran. Basta estar en su compañía para sentirnos seguros siempre. La inseguridad nace cuando se debilita nuestra fe, cuando no acudimos al Señor porque parece que no nos oye o que se despreocupa de nosotros. Él sabe bien lo que nos pasa, y quiere que acudamos a Él en demanda de ayuda. Nunca nos dejará en un apuro. ¡Qué confianza deben darnos las palabras de Jesús que hoy recoge la Antífona de comunión!: Padre, este es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy...17.

Puede parecer, en algunos tiempos más o menos largos, que Cristo no está, como si nos hubiera abandonado o no escuchara nuestra oración. Pero Él nunca abandona. Los ojos del Señor están puestos en sus fieles... –escucharemos en el Salmo responsorial–, para librar sus vidas de la muerte18.

Si permanecemos cerca del Señor, mediante la oración personal y los sacramentos, lo podremos todo. Con Él, las tempestades interiores y de fuera, se tornan ocasiones de crecer en fe, en esperanza, en caridad, en fortaleza... Quizá con el paso del tiempo comprendamos el sentido de esas dificultades.

De todas las pruebas, tentaciones y tribulaciones por las que hemos de pasar, si estamos junto a Cristo, saldremos con más humildad, más purificados, con más amor a Dios. Y siempre contaremos con la ayuda de nuestra Madre del Cielo. «No estás solo. —Lleva con alegría la tribulación. —No sientes en tu mano, pobre niño, la mano de tu Madre: es verdad. —Pero... ¿has visto a las madres de la tierra, con los brazos extendidos, seguir a sus pequeños, cuando se aventuran, temblorosos, a dar sin ayuda de nadie los primeros pasos? —No estás solo: María está junto a ti»19. Está en todo momento, pero particularmente cuando, por los motivos que sean, lo pasamos mal. No dejemos de acudir a Ella.

1 Cfr. Jn 6, 16-21. — 2 Cfr. Mt 14, 23. — 3 Cfr. Jn 6, 18. — 4 Cfr. Mt 14, 24. — 5 Cfr. Tertuliano, De Baptismo, 12. — 6 Santo Tomás, Comentario sobre San Juan, in loc. — 7 San Josemaría Escrivá, Homilía El fin sobrenatural de la Iglesia, 28-V-1972. — 8 Mt 16, 18. — 9 Citado por G. Chevrot, Simón Pedro, p. 116. — 10 Dz 1824. — 11 Cfr. Jn 14, 16. — 12 Cfr. Mt 28, 20. — 13 Pío XII, Enc. Mystici Corporis, 29-VI-1943. — 14 Cfr. 1 Cor 11. — 15 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 936. — 16 Jn 6, 20-21. — 17 Jn 17, 24. — 18 Sal 32. — 19 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 900.

 

 

“Señor, socórreme”

Señales inequívocas de la verdadera Cruz de Cristo: la serenidad, un hondo sentimiento de paz, un amor dispuesto a cualquier sacrificio, una eficacia grande que dimana del mismo Costado de Jesús, y siempre —de modo evidente— la alegría: una alegría que procede de saber que, quien se entrega de veras, está junto a la Cruz y, por consiguiente, junto a Nuestro Señor. (Forja, 772)

Si queréis aprender de la experiencia de un pobre sacerdote que no pretende hablar más que de Dios, os aconsejaré que cuando la carne intente recobrar sus fueros perdidos o la soberbia -que es peor- se rebele y se encabrite, os precipitéis a cobijaros en esas divinas hendiduras que, en el Cuerpo de Cristo, abrieron los clavos que le sujetaron a la Cruz, y la lanza que atravesó su pecho. Id como más os conmueva: descargad en las Llagas del Señor todo ese amor humano... y ese amor divino. Que esto es apetecer la unión, sentirse hermano de Cristo, consanguíneo suyo, hijo de la misma Madre, porque es Ella la que nos ha llevado hasta Jesús.
Afán de adoración, ansias de desagravio con sosegada suavidad y con sufrimiento. Se hará vida en vuestra vida la afirmación de Jesús: el que no toma su cruz, y me sigue, no es digno de mí. Y el Señor se nos manifiesta cada vez más exigente, nos pide reparación y penitencia, hasta empujarnos a experimentar el ferviente anhelo de querer vivir para Dios, clavado en la cruz juntamente con Cristo. Pero este tesoro lo guardamos en vasos de barro frágil y quebradizo, para que se reconozca que la grandeza del poder que se advierte en nosotros es de Dios y no nuestra.
Nos descubrimos acosados de toda suerte de tribulaciones, y no por eso perdemos el ánimo; nos hallamos en grandes apuros, no desesperados o sin recursos; somos perseguidos, no desamparados; abatidos, pero no enteramente perdidos: traemos siempre representada en nuestro cuerpo por todas partes la mortificación de Jesús.
Imaginamos que el Señor, además, no nos escucha, que andamos engañados, que sólo se oye el monólogo de nuestra voz. Como sin apoyo sobre la tierra y abandonados del cielo, nos encontramos. Sin embargo, es verdadero y práctico nuestro horror al pecado, aunque sea venial. Con la tozudez de la Cananea, nos postramos rendidamente como ella, que le adoró, implorando: Señor, socórreme. Desaparecerá la oscuridad, superada por la luz del Amor. (Amigos de Dios, nn. 303-304)

 

 

«Dale gracias por todo, porque todo es bueno»

Agradecer, ante lo bueno y ante lo malo, es saberse siempre querido por Dios: gracias por estar aquí a mi lado; gracias porque esto te importa.

Vida espiritual 1 de abril de 2018

Acertar con la propia vida: dar con lo esencial, apreciar lo que vale, ver venir lo malo, dejar pasar lo irrelevante. «Si la riqueza es un bien deseable en la vida, ¿hay mayor riqueza que la sabiduría, que lo realiza todo?» (Sb 8,5). La sabiduría no tiene precio: todos la querrían para sí. Es un saber que no tiene que ver con las letras, sino con el sabor, con la capacidad de percibir cómo sabe el bien. Lo expresa de modo certero el término sapientia, traducción del griego sophia en los libros sapienciales. En su significado originario, sapientia denota buen gusto, buen olfato. El sabio tiene un paladar para saborear lo bueno. Da nobis recta sapere, le pedimos a Dios, con una antigua oración[1]: haz que saboreemos lo bueno.

«Cuando pasen treinta años, echaréis la mirada atrás y os pasmaréis. Y no tendréis más que acabar la vida agradeciendo, agradeciendo…» (San Josemaría)

La Escritura presenta esta sabiduría como un conocimiento natural, que brota con facilidad: «la ven con facilidad los que la aman y quienes la buscan la encuentran. Se adelanta en manifestarse a los que la desean. Quien madruga por ella no se cansa, pues la encuentra sentada a su puerta» (Sb 6,12-14).Sin embargo, para adquirir esta connaturalidad es necesario buscarla, desearla, madrugar por ella. Con paciencia, con la insistencia del salmo: «Oh, Dios, Tú eres mi Dios, al alba te busco, / mi alma tiene sed de Ti; / por Ti mi carne desfallece, / en tierra desierta y seca, sin agua» (Sal 63,2). Y esta búsqueda es la tarea de una vida. Por eso, la sabiduría va llegando también con los años. La sabiduría, lo ha dicho el Papa tantas veces, haciéndose eco del Sirácide (cfr. Si 8,9), es lo más propio de los ancianos: ellos son «la reserva de sabiduría de nuestro pueblo»[2]. Es cierto que la edad también puede traer consigo inconvenientes como el arraigo de algunos defectos del carácter, cierta resistencia a aceptar las propias limitaciones, o dificultades para comprender a los jóvenes. Pero, por encima de todo eso, suele brillar la capacidad de apreciar, de saborear, lo verdaderamente importante. Y eso es, a fin de cuentas, la verdadera sabiduría.

A este saber se refería san Josemaría en una ocasión, hablando a un grupo de fieles de la Obra: «Cuando pasen treinta años, echaréis la mirada atrás y os pasmaréis. Y no tendréis más que acabar la vida agradeciendo, agradeciendo…»[3] A la vuelta de los años quedan, sobre todo, motivos de agradecimiento. Se desdibujan los contornos afilados de problemas y dificultades que quizá en su momento nos agitaron fuertemente, y se pasa a verlos con otros ojos, incluso con cierto humor. Se adquiere la perspectiva para ver cómo Dios le ha ido llevando a uno, cómo ha ido dando la vuelta a sus errores, cómo se ha servido de sus esfuerzos… Quienes convivían con el beato Álvaro recuerdan la frecuencia y la sencillez con que decía: «gracias a Dios». Esa convicción de que uno no tiene más que agradecer recoge, pues, un elemento esencial de la verdadera sabiduría. La que Dios va haciendo crecer en el alma de quienes le buscan, y que pueden decir, incluso antes de llegar a la vejez: «Tengo más discernimiento que los ancianos, porque guardo tus mandatos» (Sal 119,100).

 

Todo es bueno

Desde las estrecheces y angustias de su escondrijo en la Legación de Honduras, san Josemaría escribía en 1937 a los fieles de la Obra que estaban desperdigados por Madrid: «Mucho ánimo, ¿eh? Procurad que todos estén contentos: todo es para bien: todo es bueno»[4]. La misma tónica tiene otra carta, escrita al cabo de un mes, a los que estaban en Valencia: «Que os animéis. Que os alegréis, si, naturalmente, os habéis entristecido. Todo es para bien»[5].

«Las misericordias de Dios nos acompañan día a día. Basta tener el corazón vigilante para poderlas percibir» (Benedicto XVI)

Todo es bueno, todo es para bien. En estas palabras se transparentan dos textos de la Escritura. De un lado, el crescendo de alegría de Dios durante la creación, que desemboca en la conclusión de que «todo lo que había hecho (…) era muy bueno» (Gn 1,31). Del otro, aquella máxima de san Pablo ―«todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios» (Rm 8,28)― que san Josemaría condensaba en una exclamación: «omnia in bonum!» Años antes, en la Navidad de 1931, esas dos fibras de la Escritura se entretejían en una anotación que daría lugar más tarde a un punto de Camino. Todo es bueno, todo es para bien. El reconocimiento por las cosas buenas y la esperanza de que Dios sabrá sacar un bien de lo que parece malo:

Acostúmbrate a elevar tu corazón a Dios, en acción de gracias, muchas veces al día. ―Porque te da esto y lo otro. ―Porque te han despreciado. ―Porque no tienes lo que necesitas o porque lo tienes.

Porque hizo tan hermosa a su Madre, que es también Madre tuya. ―Porque creó el Sol y la Luna y aquel animal y aquella otra planta. ―Porque hizo a aquel hombre elocuente y a ti te hizo premioso...

Dale gracias por todo, porque todo es bueno[6].

Como se puede observar a simple vista, la secuencia de los motivos de agradecimiento no sigue un orden particular: si todo es bueno, lo es la primera cosa que se nos presenta, y la siguiente, y la otra… todas son motivos de agradecimiento. «Porque creó el Sol y la Luna y aquel animal y aquella otra planta». Mira adonde quieras, parece decirnos san Josemaría: no encontrarás más que motivos de agradecimiento. Se refleja en estas líneas, en fin, una admiración que se desborda ante la bondad de Dios; un asombro que recuerda el cántico de las criaturas de san Francisco, en el que también todo es motivo de agradecimiento: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas (...). Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento y por el aire, y la nube y el cielo sereno, y todo tiempo, por todos ellos a tus criaturas das sustento (...). Alabado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor»[7].

«Porque te da esto y lo otro». Cuántas cosas nos da Dios, y qué fácilmente nos acostumbramos a ellas. La salud, a la que se ha llamado «el silencio de los órganos», es quizá un ejemplo paradigmático: suele suceder que la damos por descontado hasta que el cuerpo empieza a hacerse notar; y quizá solo entonces valoramos, por su ausencia, lo que teníamos. El agradecimiento consiste aquí, en parte, en adelantarse; en afinar el oído para percibir el silencio, la discreción con la que Dios nos da tantas cosas. «Las misericordias de Dios nos acompañan día a día. Basta tener el corazón vigilante para poderlas percibir. Somos muy propensos a notar solo la fatiga diaria (…). Pero si abrimos nuestro corazón, entonces, aunque estemos sumergidos en ella, podemos constatar continuamente qué bueno es Dios con nosotros; cómo piensa en nosotros precisamente en las pequeñas cosas, ayudándonos así a alcanzar las grandes»[8].

Agradecer a Dios es disfrutar con Él de las cosas buenas que nos da, porque en compañía de las personas queridas siempre se disfruta más

Sería empequeñecer este agradecimiento pensar que se trata simplemente de la respuesta a una deuda de gratitud. Es mucho más: precisamente porque consiste en saborear lo bueno, agradecer a Dios es disfrutar con Él de las cosas buenas que nos da, porque en compañía de las personas queridas siempre se disfruta más. Hasta lo más prosaico puede ser entonces motivo para pasarlo bien; para no tomarse demasiado en serio; para descubrir la alegría de vivir «en medio de las pequeñas cosas de la vida cotidiana, como respuesta a la afectuosa invitación de nuestro Padre Dios: «Hijo, en la medida de tus posibilidades trátate bien (…) No te prives de pasar un buen día» (Si 14,11.14). ¡Cuánta ternura paterna se intuye detrás de estas palabras!»[9]

 

Todo es para bien

Acordarse de agradecer las cosas buenas que Dios nos da es ya en sí mismo un reto. ¿Qué decir de las cosas menos agradables? «Porque te han despreciado»: porque te han tratado con frialdad, con indiferencia; porque te han humillado; porque no han valorado tus esfuerzos... «Porque no tienes lo que necesitas o porque lo tienes». Es cuando menos sorprendente la tranquilidad con la que tener y no tener aparecen aquí bajo el mismo signo. ¿Realmente es posible agradecer a Dios la falta de salud, trabajo, tranquilidad? Dar gracias porque te falta tiempo ―cuántas veces eso nos hace sufrir―; porque te faltan los ánimos, las fuerzas, las ideas; porque esto o aquello te ha salido mal… Pues sí: también entonces, nos dice san Josemaría, dale gracias a Dios.

Esta actitud nos devuelve a las contradicciones que san Josemaría atravesaba cuando escribía esas cartas desde la legación de Honduras, y al contexto de sufrimiento del que surgió la anotación que está en el origen de este punto de Camino[10]. La invitación a agradecer lo malo, que aparece de un modo más explícito páginas adelante, tiene su origen en una anotación de cinco días antes: «Paradojas de un alma pequeña. ―Cuando Jesús te envíe sucesos que el mundo llama buenos, llora en tu corazón, considerando la bondad de Él y la malicia tuya: cuando Jesús te envíe sucesos que la gente califica de malos, alégrate en tu corazón, porque Él te da siempre lo que conviene y entonces es la hermosa hora de querer la Cruz»[11].

A pesar de su cercanía en el tiempo, esta consideración se sitúa en el marco de otro capítulo de Camino, uno de los dos que versan sobre la infancia espiritual. Sale así a la luz una clave desde la que se puede comprender el clima espiritual de esa disposición a dar gracias a Dios «por todo, porque todo es bueno». Si el agradecimiento es un signo de la sabiduría que acompaña a la edad y a la cercanía con Dios, solo surge donde hay una actitud de «abandono esperanzado»[12] en las manos de Dios; una actitud que san Josemaría descubrió por la vía de la infancia espiritual: «¿Has presenciado el agradecimiento de los niños? —Imítalos diciendo, como ellos, a Jesús, ante lo favorable y ante lo adverso: «¡Qué bueno eres! ¡Qué bueno!...»[13]

Agradecer lo malo no es, desde luego, algo que surja espontáneamente. De hecho, al principio puede parecer incluso algo teatral o incluso ingenuo: como si negáramos la realidad, como si buscáramos consolación en… un cuento para niños. Sin embargo, agradecer en esas situaciones no es dejar de ver, sino ver más allá. Nos resistimos a agradecer porque percibimos la pérdida, la contrariedad, el desgarro. Nuestra mirada está todavía muy pegada a la tierra, como sucede al niño a quien le parece que se hunde el mundo porque se le ha roto un juguete, porque se ha tropezado, o porque querría seguir jugando. En el momento es un pequeño drama, pero al rato seguramente se le pasa. «En la vida interior, nos conviene a todos ser (…) como esos pequeñines, que parecen de goma, que disfrutan hasta con sus trastazos porque enseguida se ponen de pie y continúan sus correteos; y porque tampoco les falta ―cuando resulta preciso― el consuelo de sus padres»[14].

Agradecer lo malo no es dejar de ver, sino ver más allá

El agradecimiento del que nos habla san Josemaría no es una especie de manto que cubre lo desagradable, como por arte de magia, sino un gesto por el que levantamos la mirada a nuestro Padre Dios, que nos sonríe. Se abre paso así a la confianza, un abandono que pone en un segundo plano la contrariedad, aunque nos siga pesando. Agradecer cuando algo nos duele significa aceptar: «La mejor manera de expresar gratitud a Dios y a las personas es aceptarlo todo con alegría»[15]. Seguramente lo primero que sale no es un grito de alegría; quizá todo lo contrario. Aun así, aunque el alma se rebele, agradecer: «Señor, no es posible… no puede ser… pero gracias»; aceptar: «yo querría tener más tiempo, más fuerzas… yo querría que esta persona me tratara mejor… yo querría no tener esta dificultad, este defecto. Pero Tú sabes más». Pediremos a Dios que arregle las cosas como nos parece que deberían ser, pero desde la serenidad de que Él sabe lo que hace, y de que saca bienes de donde quizá solo vemos males.

Agradecer lo malo, siempre con palabras de la misma temporada del «gracias por todo», supone «creer como creen los niños, amar como aman los niños, abandonarse como se abandonan los niños»[16]. Más allá de la forma particular que tome ese abandono en la vida interior de cada uno, esta actitud delinea la convicción de que ante Dios somos muy pequeños, y que así son nuestras cosas. Y, a pesar de eso, a Dios le importan, y más que a nadie en el mundo. De ahí surge en realidad el agradecimiento de saberse querido: gracias por estar aquí a mi lado; gracias porque esto te importa. En medio de la aparente lejanía de Dios, percibimos entonces su cercanía: le contemplamos en medio de la vida ordinaria, porque los problemas forman parte de la vida ordinaria. Bajo las cuerdas de la adversidad, surge así el motivo más profundo por el que agradecemos lo bueno y lo malo: gracias, porque encuentro el Amor por todas partes. El verdadero motivo de acción de gracias, la raíz misma de la acción de gracias, es que Dios me quiere, y que todo en mi vida son ocasiones de amar y de saberme amado.

En el sufrimiento por lo que nos falta, por la frialdad, las carencias, las consecuencias de nuestros errores… se esconden, pues, oportunidades para recordar, para despertarnos al Amor de Dios. Caemos en la cuenta de que, aunque nos cueste renunciar a algo, aunque nos cueste aceptar el dolor o la limitación, ¿qué es lo que nos quita eso, después de todo, si tenemos el Amor de Dios? «¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, o la persecución, o el hambre, o la desnudez, o el peligro, o la espada?» (Rm 8,35).

«La mejor manera de expresar gratitud a Dios y a las personas es aceptarlo todo con alegría» (Santa Teresa de Calcuta)

Resulta posible, así, dar «gracias por todo, porque todo es bueno». La locura cristiana de agradecerlo todo tiene su origen en la filiación divina. Quien se ha dado cuenta de que tiene un Padre que le quiere no necesita, en realidad, nada más. A un Padre bueno, sobre todo, se le agradece. Así es el amor de Jesús por su Padre: Jesús es todo Él agradecimiento, porque lo ha recibido todo de su Padre. Y ser cristiano es entrar en ese amor, en ese agradecimiento: Te doy gracias, Padre, porque siempre me escuchas (cfr. Jn 11,41-42).

 

No te olvides de agradecer

«Bendice, alma mía, al Señor, no olvides ninguno de sus beneficios» (Sal 103,2). En la Escritura, Dios nos invita con frecuencia a recordar, porque sabe que vivimos habitualmente en el olvido, como los niños que andan con sus juegos y no se acuerdan de su padre. Dios lo sabe, y lo comprende. Pero nos atrae suavemente a sus brazos, y nos susurra de mil modos: recuerda. Agradecer es también, pues, una cuestión de memoria. Por eso el Papa habla con frecuencia de «memoria agradecida»[17].

La disposición a agradecer lo que nos contraría, asombrosa como pueda ser, facilita de hecho acordarse de dar gracias a Dios ante las cosas agradables. Por lo demás, la vida de cada día nos brinda muchas ocasiones para hacer memoria: detenerse un instante a bendecir la mesa, a agradecer que Dios nos da algo que llevarnos a la boca; dedicar un tiempo de la acción de gracias de la Misa o de nuestra oración personal a darle gracias por las cosas ordinarias de la vida, para descubrir lo que tienen de extraordinario: un trabajo, un techo, personas que nos quieren; agradecer las alegrías de los demás; ver un don de Dios, y otro, y otro, en las personas que nos prestan un servicio... También hay momentos en que la vida nos sale al encuentro con una chispa de belleza: la luz de un atardecer, una atención inesperada hacia nosotros, una sorpresa agradable… Son ocasiones para ver, entre las fibras a veces un poco grises de la vida diaria, el color del Amor de Dios.

Desde muy antiguo, las culturas del mundo han visto en el avance del día hacia la noche una imagen de la vida. La vida es como un día, y un día es como la vida. Por eso, si el agradecimiento es propio de la sabiduría de quien ha vivido mucho, qué bueno es acabar el día agradeciendo. Al detenerse en la presencia de Dios a sopesar la jornada, Dios agradecerá que le agradezcamos tantas cosas, «etiam ignotis»[18]: también las que desconocemos; e incluso que le pidamos perdón, con confianza de hijos, por no haber agradecido suficiente.

Carlos Ayxelà


[1] Oración «Veni Sancte Spiritus», recogida en Misal Romano, Misa votiva del Espíritu Santo (A), oración colecta.

[2] Francisco, Audiencia, 4-III-2015.

[3] San Josemaría, notas de una reunión familiar, 21-I-1955, citado en Crónica, VII-55, p. 28 (AGP, biblioteca, P01).

[4] San Josemaría, Carta, 17-V-1937, citada en Camino, ed. crítico-histórica, comentario al n. 268.

[5] San Josemaría, Carta, 15-VI-1937; citada en Ibid.

[6] San Josemaría, Camino, n. 268. La anotación original corresponde al 28 de diciembre de 1931.

[7] San Francisco de Asís, Cántico de las criaturas, en Fonti Francescane, n. 263.

[8] Benedicto XVI, Homilía, 15-IV-2007.

[9] Francisco, Ex. Ap. Evangelii gaudium, 24-XI-2013, n. 4.

[10] Cf. Camino, edición crítico-histórica, comentario a los nn. 267 y 268.

[11] Camino, n. 873. La anotación original es del 23 de diciembre de 1931.

[12] F. Ocáriz, Carta pastoral, 14-II-2017, n. 8.

[13] Camino, n. 894. El texto parte también de una anotación del 23 de diciembre de 1931.

[14] San Josemaría, Amigos de Dios, n. 146.

[15] Santa Teresa de Calcuta, El amor más grande, Urano, Barcelona 1997, p. 51.

[16] Santo Rosario, Al lector. Este texto pertenece al manuscrito original que san Josemaría redactó «de un tirón» durante la novena a la Inmaculada de 1931; cfr. edición crítico-histórica, facsímiles y fotografías, n. 4.

[17] Cfr. p. ej. Francisco, Evangelii gaudium, n. 13; Homilía, 18-VI-2017; Homilía, 12-XII-2017.

[18] San Josemaría, “En las manos de Dios” (2-X-1971), En diálogo con el Señor, edición crítico-histórica, Rialp, 2017, p. 307.

 

¡¡¡Dejad que triunfe el amor!!!


9 abril 2018

El amor conyugal agoniza, el mundo no lo deja respirar, no lo deja crecer, ha tomado posesión de la expresión más sublime de afirmación del otro en cuanto otro. Pero el grito ahogado del cónyuge que quiere ser feliz, en y para el otro, para sus hijos, para Dios, alimenta una esperanza, de que sí se puede, siempre se está a tiempo, hoy es un buen día para aprender a amar.

“Esposo mío, dejemos que triunfe el amor, vamos a liberar nuestras ataduras, nuestros apegos, nuestro yo, esa falsa libertad que daña nuestro proyecto en común, el proyecto fijado por el Amor para cada uno de nosotros. Pienso en aquello que podemos llegar a ser, juntos y me lleno de ilusiones, de alegría aunque tengamos que empezar cada día ¿sabes? Me acuerdo del compromiso que te hice aquel día, el día de nuestra boda. Sí, el mayor acto de libertad que hemos hecho en nuestra vida, en cinco minutos comprimimos todo nuestro futuro, todo nuestro ser en cuanto varón y mujer y nos lo entregamos el uno al otro . ¿Qué hemos hecho de aquella donación?, todavía podemos hacer mucho. Déjame que me entregue a ti con todo mi ser como mujer, y haz tú lo mismo conmigo de tal forma que seamos una sola carne, un solo cuerpo, una vida juntos, en la que vivamos en ese Reino interior que se nos da, y que tenemos dentro de sí, en la verdadera libertad interior. Un Reino ilimitado donde se rompen todas nuestras cadenas, nuestros miedos, donde alimentamos nuestro amor y que nos sana; una gasolina que nunca se acaba; todo en medio de este mundo, enemigo de nuestra relación y de todo el amor que salga de nuestra unión, pero sé que en este mar revuelto y oscuro , si permanecemos juntos ,venceremos.

Exígeme, a partir de ahora, que asuma tus debilidades e imperfecciones. Las hice mías aquel día, en la boda, pero me ha costado mucho aceptarlo. Si nos diéramos cuenta que en esas debilidades, en esos problemas, hemos encontrado el pasaporte a la felicidad, no me he vuelto loca, en nuestro compromiso, además de las alegrías y placeres, nos cedimos el sufrimiento, nos entregamos la cruz y en la lucha nos hemos hecho fuertes, como rocas. También me gustaría que tu asumas las mías, mis defectos, te animo a que, en tu libertad, elijas. No así puedo hacer míos tus errores porque somos personas distintas, pero sí puedo perdonarlos y te pido que así tú lo hagas, aunque sean a diario. Y así, sanados por nuestro perdón, que surge desde el fondo de nuestros corazones, y con nuestra entrega, vamos construyendo nuestro proyecto, nuestra historia de amor única e irrepetible y con un valor incalculable ante los ojos del Amor. Entonces, ¿a que esperamos?

Una sola carne, tu cuerpo es mío y el mío tuyo. Hombre y mujer y por tanto complementarios, hechos y pensados para vivir en relación pues somos semejanza del Amor. Hemos sido bendecidos con los hijos, cedidos por Dios para su educación. Enseñémosles a ser verdaderamente libres, libertad en el amor, en la escuela de la familia, en el único sitio donde se ama incondicionalmente a la persona desnuda. Sí, desnuda de bienes, de apegos, de todo lo que el “mundo” valora. Hagamos un “sitio” donde en el fondo de nuestro ser sabemos que somos queridos, amados, valorados, por lo que somos, y por tanto donde se respeta esa capacidad de llegar a ser…..a ¿ser qué? Esposo mío, no dejemos que nos confundan, a ser reflejo del Amor, a ser transmisores Suyos, a ser santos, a ser felices….

Somos un matrimonio, que ha formado una familia, cuyo núcleo es todo ese trasvase de amor entre nosotros y nuestros hijos. Si somos imagen y semejanza de Dios, no podemos guardarnos todo para nosotros, no vivimos aislados, e innatamente deseamos que los otros vivan ese amor y desarrollen también ese potencial de “llegar a ser…”. Formamos parte de una sociedad. Por último te pido que ese “alimento” que hemos recibido y aumentado lo demos a los demás, cada uno según su capacidad, en su entorno. Mostremos al mundo ese amor. Vamos a testimoniarlo, sin miedos, ni vergüenzas. Seamos testigos de Cristo.

Concepción Martínez

 

TERCER DOMINGO DE PASCUA 2018

Lc. 24, 35-48

ESTÁ ESCRITO

Vivir con “los sentimientos del Corazón de Cristo” exige, de nosotros, la convicción de que la conversión es la asignatura pendiente de la vida de cada día. Siempre nos estamos convirtiendo cuando descubrimos qué lejos estamos del proyecto del Amor de Dios sobre cada uno de nosotros. Podemos afirmar que sólo seremos felices en la medida en que, por la entrega de nuestra vida, recorramos el camino de la cruz desde la alegría del Corazón del Resucitado.

Lucas, da siempre la clave del evangelizador ya que su Evangelio, es  auténtica guía para los que han descubierto que no se puede separar amor al Señor y pasión por la evangelización, y esto hay que contárselo a todo el mundo con la vida y las palabras.

Este domingo nos da las claves del anuncio del evangelizador que es siempre partir de la cruz, del sufrimiento de Cristo, como verdadero Mesías sufriente. La cruz no es un accidente en el camino de Jesús, es la elección profunda de su Corazón, de no amarnos en bromas sino con la entrega de su vida que, como Mesías, “es llevado al matadero y no abrió la boca ante el esquilador”.

Quedarse sólo en la cruz es quedarse a medio camino para no llegar hasta las últimas consecuencias en el camino de la auténtica santidad donde no se puede perder el horizonte en Pascua, el encuentro con el Resucitado. La cruz es camino, la Resurrección destino. Sin la cruz no estamos viviendo en la señal del cristiano. Sin Cristo Resucitado no llegaremos muy lejos. Es necesario descubrir siempre, que todos los días es Viernes Santo con cruz y con la alegría de la Resurrección y con la ternura y el gozo del que viene hecho un niño en Navidad. Como decía Santa Isabel de la Trinidad: “Cristo quiere vivir en nosotros, con una humanidad complementaria, todos los misterios y vive el misterio de la cruz, de Nazaret, de muerte y resurrección”.

Es necesario descubrir en este domingo de Pascua que el Señor Resucitado nos lanza a recorrer el camino hasta el final, a no quedarnos en lo que muchas veces hacemos, vivir parados y en crisis y en la dura realidad de nuestras cruces. Es necesario caminar con el Señor Resucitado a nuestro lado, descubrirlo vivo en la Eucaristía, al partir el pan y, sobre todo, vivo en nosotros y nos conduce a una alegría que nadie nos podrá arrebatar.

+Francisco Cerro Chaves. Obispo de Coria-Cáceres 

 

 

15 de abril, Sí a la Vida: “Me quedé embarazada a los 14 años. Lo oculté a mis padres para que no me obligaran a abortar”

La Gran Marcha que se celebra en Madrid contará con testimonios de madres que han superado situaciones difíciles

Gracia Aguilar se quedó embarazada a los 14 años y dio a luz a los 15. Decidió ocultarlo hasta los tres meses para evitar la posibilidad de que sus padres le obligasen a abortar. Actualmente colabora con la Fundación RedMadre ayudando a otras chicas adolescentes que pasan por su misma situación.

 Gracia Aguilar con su hija Dayara. RC

14/04/2018 01:00

ReligionConfidencial

Gracia ofrecerá su testimonio en la Gran Marcha por la Vida que se celebra mañana domingo 15 de abril, a las 12:00 horas en Madrid. Comenzará en la calle Serrano (esquina Diego de León) hasta la Puerta de Alcalá, donde se desarrollará el acto central.

En el video testimonio, que se presenta en dos formato, uno completo de 20 minutos y una serie de trece clips, Gracia explica su historia: Con 14 años conocí a un chico, era muy niña, y me quedé embarazada. No tenía una referencia, ni de las relaciones”.  Ahora tiene 23 años y está muy orgullosa de su hija Dayara, de 9 años. Viven en Mallorca.

“Había escuchado algunas historias de chicas de mi barrio que se habían quedado embarazadas y sus padres les obligaron a abortar. Yo no me hablaba con mi madre y a mí padre, con el que vivía, casi no lo conocía y no tenía ni idea cómo iba a reaccionar”.

Gracia actuó así porque le parecía muy “injusto el que por haber estado haciendo el tonto y no haber tomado las decisiones correctas, tuviera que pagar otra vida por mí”.

“Prestar atención a vuestras hijas”  

Tras pasar por una situación, a la que llegó por sentirse muy sola, esta joven hace una llamada de atención a todos los padres: “Presten atención a sus hijas, que se sienten queridas. Cuando te sientes con el suficiente amor dentro de ti, no lo mendigas por ahí”.

A las adolescentes que sufren algo similar, les dice: “Aunque ellas se sientan en ese momento solas, que les falta amor, un chico no vale más de lo que tú sabes qué es bueno para ti. Tienes que valorarte y quererte porque tener relaciones no solamente implica pasártelo bien un rato. Implica que te puedes quedar embarazada que no es algo que le pase a la vecina y a ti no. Cuando ocurre, tu chico se lava las manos”. 

Fiesta y testimonios reales

La celebración por la Vida de este año contará con testimonios de madres que han superado dificultades ante un embarazo difícil, de una madre que abortó y ahora trata de superar las secuelas.

También estarán presentes personas que cuidaron de sus familiares enfermos en el proceso final de sus vidas, y, también, destacados defensores de la vida internacionales.

La Marcha contará con la música de los ‘Hermanos Martínez’, la coreografía de AESVIDA, se lanzarán al cielo más de 6.000 globos con mensajes a favor de la vida que los asistentes podrán escribir durante la concentración e irá acompañada de una pieza de la Sinfonía de la Vida interpretada por el violonchelista Pedro Alfaro y el pianista Carlos Criado (esta composición se puede escuchar ya en spotify).

El acto culminará con la lectura del manifiesto de todas las asociaciones convocantes.  La Marcha cuenta con el hashtag: #conectaconlavida.

Por otra parte, la organización ha habilitado una cuenta corriente para donativos que ayuden a sufragar gastos en el número de cuenta ES26 2100 5525 0122 0010 2365, indicando en concepto: “Sí a la Vida”.

También se puede colaborar enviando un SMS al número 28099 con el texto AYUDA VIDA. Con cada mensaje se dona 1,20 euros, que es el coste del SMS, a la Plataforma Sí a la Vida.

 

 

¿Por qué tanto miedo a la opinión de la Iglesia?

Antonio Maza Pereda

Última actualización: 13 Abril 2018

A lo mejor, el tema es más amplio. Sí, muchos políticos tienen miedo a la opinión de la Iglesia. Pero esos mismos políticos son los que les tienen miedo a las razones. Tratan de acallar la verdad y tratan de manipular con emociones al electorado mediante la mercadotecnia política, por ejemplo.

En principio, esos tratan de acallar no solo al clero, sino además a los ciudadanos de religión católica y de otras religiones. Y también a todos los que no opinan servilmente del mismo modo que ellos. Pero criticar a la Iglesia (y no solo a la católica) es una apuesta segura. Una interpretación jacobinista de la Constitución aparentemente les da la razón de atacar impunemente y negar sus derechos humanos a la población mayoritariamente religiosa de este país. En ese caso se puede “justificar” su discriminación y su intolerancia, cosa que no puede hacerse en otros grupos de la sociedad.

Yo me cuestiono: ¿Por qué tanto miedo a la opinión de la Iglesia? Si los argumentos de estos discriminadores son tan poderosos, ¿por qué quieren acallar a los que tienen otras opiniones? ¿No confían en sus razonamientos? ¿O se sienten ineptos para defenderlos?

Su respuesta es una creencia dogmática. Ellos creen, sin bases, en que los católicos somos fácilmente manipulables por el clero. Que la palanca del temor al infierno hace que se nos olvide nuestra lógica y nuestro sentido común. Y con “razones” tan peregrinas como estas negaron el voto a las mujeres por décadas, porque las consideran fácilmente manipulables por el clero, mientras que los hombres, más racionales según ellos, no tienen esa debilidad. Un doble prejuicio: contra los religiosos y contra las mujeres. Pero eso sí, cuando algún clérigo coincide con sus opiniones políticas, lo alaban en los medios y andan buscando que le den el premio Nobel, por lo menos. Porque al final, no tienen un criterio racional para reconocer la verdad. Para ellos, la verdad es lo que coincide con sus prejuicios, ni los hechos, ni la lógica les importan.

Todo esto viene al caso por las declaraciones de la Conferencia Episcopal Mexicana de esta semana. En sus declaraciones y documentos hay ideas y razonamientos que vale la pena examinar y, si es el caso, criticar. Con razones, no con prejuicios. Yo, con mucho respeto, invito a todos los que están criticando a estos documentos de los obispos a que los lean, los analicen, les encuentren los que consideren errores y den razonamientos que expongan esos errores.

Y también me atrevo a invitar a mis hermanos católicos a que los lean. Porque tanto daño se hace no leyéndolos cómo tratando de prohibir su difusión. Cuando los católicos no leemos esos mensajes, ya caímos en la trampa de los discriminadores. Hacemos que tengan éxito en su intención de prohibir su difusión.

Sí, puede ser que no les entendamos a los documentos. Puede ser que no estemos de acuerdo en algunas partes. Pero es importante que sepamos qué piensan nuestros pastores. Yo estoy seguro de que aprenderemos de sus opiniones e inquietudes. Su lectura nos provocará a razonar. Que mucha falta nos hace a todos.

 

 

“QUE MARIGUANICEN LA LEGALIGUANA”

Por René Mondragón

CRÉDITO

La cabeza de la presente colaboración, es debida en su totalidad al sesudo fruto del pensador contemporáneo, antropólogo social, terapeuta máster en risoterapia y agudo comediante observador de las realidades nacionales: Teo González, por lo que recomiendo a mis bellísimas lectoras y aguantadores lectores, que escudriñen en Youtube algunos shows y presentaciones del citado comentócrata contextualizado.

Efectivamente, “que mariguanicen la legaliguana”, parece ser la consigna de diversos miembros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y activistas de izquierda –desde los que se clasifican en la parte sonrosada (de la izquierda, no pensar mal), hasta los ubicados en el más rojo contexto marxista-leninista) y, para que a nadie le queden dudas, la tendencia es, abordar cualquier tema que tenga que “ver con las drogas”, eso sí, como un asunto de salud pública.

LA UNPF EXIGE

Y en este punto, la Unión Nacional de Padres de Familia exigió, con enorme razón, que los asuntos derivados del uso, consumo, venta, producción y/o transportación de drogas sean atendidos desde un enfoque de salud, toda vez que, el bien jurídico protegido es la familia y la sociedad en su conjunto, en atención a los impactos de seguridad, violencia, repercusiones económicas, laborales, educativas y de competitividad.

VAN DOS

Como bien refiere la dirección nacional de los padres de familia, es tan urgente como indispensable, entrar al fondo de la Litis, porque el ministro Jorge Pardo Rebolledo, se lanzó al ruedo, presentando un proyecto que pretende eliminar la identificación como “inconstitucional” de cinco artículos de la Ley General de Salud. Obviamente, se trata del articulado que prohíbe el consumo de la marihuana.

La Primera Sala ya validó un segundo amparo –faltan tres más para generar jurisprudencia- para la aprobación-despenalización del consumo de marihuana.

Este escribano lo ha señalado y sigue sosteniendo que el empleo lúdico, el incremento en la producción, venta y transportación de la droga, solo vendrá a encarecer la corrupción.

Pero, por otra parte, desde esta inmerecida trinchera, seguiremos insistiendo en que, todos aquellos que continúan en la tendencia de “marihuanizar la legaliguana”, que le pregunten a la esposa de un marido marihuana que la golpea, que la lastima, que lacera la auto-estima de los hijos. Es necesario preguntar a la madre y a los hermanos de un joven marihuana que ya ha vendido el horno de micro-ondas, la televisión, la máquina de coser o varios enseres de la casa, porque –como no trabaja, “debido a su vicio”- de alguna parte tiene que salir el dinero para comprar “los churros” de la mota. Pregúntese a los hijos de un padre marihuana que viven en un ambiente de zozobra, temor constante, pobreza e ignorancia.

LOS ARGUMENTOS DE LA CORTE

No se requiere ser un especialista en desarrollo personal, trabajo social, neurocirugía o endocrinología para interpretar el argumento de la autoridad jurisdiccional que el reportaje de la UNPF recoge:

“…la prohibición absoluta es excesiva y viola el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad”. En paralelo, la norma aprobada destaca que la prohibición al consumo debería ser solo para menores de edad.

VAMOS POR PARTES

Si la prohibición relacionada con la marihuana “viola el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad”, ergo el alcohol, la cocaína, el tabaco, la heroína, cristal, crack, anfetaminas y krocodile, también deben ser despenalizados, “para no violar el derecho humano al libre desarrollo de la personalidad”

De esta forma y en los términos validados por la resolución de La Corte, e tendrá que hacer la declaratoria de legalidad para el consumo y cultivo de la marihuana, quedando –como dice Trump- en stand by, la normatividad para su producción, almacenamiento, venta, subsidios de SAGARPA, apoyos sociales de SEDESOL e inclusión en el Seguro Popular, para bajar los costos y “beneficiar” a las clases “menos favorecidas” de la sociedad. Digo, porque hay que ser parejos, ¿No?

Un punto adicional: la Reforma Educativa tendría que modificarse para que, en el entrenamiento y desarrollo de su libertad, los niños tengan claro que llegará su momento, para que consumiendo todos los cartuchos de marihuana que deseen, así desarrollarán el derecho a su propia personalidad, pero ahora, ya protegidos y amparados por la Corte.

¿La Suprema Corte de la Nación está usurpando facultades del Poder Legislativo? Parece que así es…y ésa, no es su función Constitucional.

La parte adicionalmente delicada es que los señores ministros de la Corte se pasaron por debajo de la toga los estudios de la comisión Nacional contra las Adicciones –CONADIC- y del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente M.” que han documentado hasta la saciedad, los perjuicios directos y daños colaterales de las drogas, marihuana incluida.

¿SÓLO LOS MENORES NO?

El argumento es tan frágil como pueril. La dirigencia de los Padres de Familia a nivel nacional destaca que el Centro de Ayud al Alcohólico y sus Familiares, descubrió que el 63 por ciento de la población identificada como consumidora de alcohol, fluctúan entre los 12 y 14 años de edad.

Adicionalmente, el escribano estima que esas legislaciones promovidas e impulsadas por  la Suprema Corte de Justicia en México, lo único que lograrán –como ya queda debidamente comprobado en los casos de El Bronco, candidato presidencial, y el narcotraficante llamado El Chapo- solo vendrán a encarecer, aún más, la corrupción.

Por eso…¡Que mariguanicen la legaliguana!

 

 

¡CON RESPECTO A LA OBJETIVIDAD EN CUANTO A PAZ!

Lo que constato, y esto no soy reciente, es que más allá de la pertinencia y el valor científico de un planteamiento de paz como GPS (Ciencia global para la paz), en los hechos, él allí a esta distinción que hacía el filósofo danés KIERKEGAARD, entre hecho existencial y saber objetivo.

A pesar de una teoría, un sistema elaborado a validez científica, en los hechos: tenemos todas y muy de la dificultad de tomar de la altura, de extirparse de nuestra pertenencia a una etnia, una cultura, un país, o incluso un continente, y de considerar la veracidad de los hechos, sus causas y a autores como la instancia suprema de nuestra localización. Así pues, el lo más frecuentemente posible, se encuentran detrás la posición y toma de palabra del representante Presidencial o de un Primer Ministro de su de País.

Francia: mi país no tiene ígneo el TIPN (Tratado de prohibición del programa nuclear) y lo lamento.

Mecanografiados franceses: solas por nuestro país, o con y bajo los auspicios de los Estados Unidos, Gran Bretaña, y eventualmente con algunos países árabes hostiles al régimen sirio serían catastróficos.¿En efecto, hay poco aún el Presidente TRUMP hablaba retirarse de Siria, por lo tanto no tiene visión para este país?

Limitarse a mecanografiados como eso se hizo con el régimen Libio de KHADAFI o el hecho de eliminar un dictador no impidió el caos para este país, y lo que pasa. Con los Estados Unidos, nuestro país aparece su primer aliado y se cortaría de la confianza de otros países no alineados o de acuerdo total. Así por ejemplo, la posición equilibrada de Francia con Irán se consideraría cuestionamiento.

A continuación, la propia Rusia, que tiene muchos problemas que solucionar, no tiene interés implicarse en una escalada militar. Su presupuesto militar representa el día 1/10 de los Estados Unidos que se asciende a 600 mil millones de dólares.

Una fuga a continuación, pondría al pueblo ruso en catástrofe social y económico y más ampliamente sería dramático para todo el pueblo, la economía mundial y el diálogo entre las Civilizaciones.

Desgraciadamente, el Consejo de Seguridad de la ONU, se convirtió en un lugar de confrontaciones y bloqueo con el derecho de veto del una de las 5 potencias nuclear.

Francia: es el país que mucho tiempo, representó un símbolo en cumplimiento de los derechos humanos y del equilibrio internacional. El general de Gaulle, tiene el primero, reconocido China para su admisión a la ONU, se desplazó en Moscú durante la guerra fría. No integró nuestro país en el Tratado militar de la OTAN.

Por ahora en Siria, hay decenas de millares de vidas que salvar. Es necesario pasillos humanitarios, salvar los niños, a mujeres, a ancianos bajo protección internacional: ¿quién podría votar contra en el Consejo de Seguridad?

A continuación, es necesario que la diplomacia francesa con el Secretario General de la ONU compromete rápidamente encuentros bilaterales con los representantes de Rusia, los Estados Unidos, Irán, Israel, Arabia Saudí, Turquía, China, y los representantes de la UE Unión Europea.)

¡Con el apoyo de Rusia, actualmente el régimen sirio reconquistó la parte fundamental de su territorio! Otra cosa es la utilización de armas químicas al cloro y sarin. En efecto, la utilización de armas químicas desborda la condena o el apoyo al régimen sirio. Es un acervo internacional de la denegación de esta utilización.

Si tenía una sugerencia que hacer al Presidente MACRON, sería la de la decisión por la ONU de una Comisión de investigación que incluye representantes de: los Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Turquía, Francia, Irán,….¡demostrando o no y por que, la utilización de armas químicas en Siria!

La realidad que sirve de base para todos, se volvería peligroso, y en cualquier caso condenable para la ética del derecho internacional, de afirmar el contrario del acta y sonido o sus autores y el diálogo reanudaría sobre otras bases lo que facilitaría la perspectiva de una solución política. Si no, los mecanografiados sobre el régimen sirio, se volverían inevitables más, y que justificadas.

Copyright Guy CREQUIE

Escritor observador social

Representante francés de ONG internacionales de paz y armonía

Mensajero de la cultura de la paz por la UNESCO

 

Cruzada del Santo Rosario

Chile en la encrucijada

Con el atentado sacrílego contra la imagen de Nuestra Señora del Carmen entramos en una nueva etapa de nuestra historia nacional. Hay un “antes” y un “después”. Ese “después” depende de nosotros, depende de Ud.

La Imagen de Nuestra Señora del Carmen, Reina y Patrona de Chile, fue quemada por manos sacrílegas. La opinión pública chilena quedó atónita ante este atentado, que constituye un síntoma del estado moral de nuestro país y al mismo tiempo es una grave advertencia.

El que haya sido ejecutado por una persona enferma o no, es irrelevante. El hecho no puede ser visto como una casualidad: para el católico no existe la casualidad. La Providencia Divina dirige todos los acontecimientos, por acción o por permisión.

¿Por qué la Providencia permitió este sacrilegio? ¿Qué quiso decirnos la Santísima Virgen permitiendo este hecho?

Estamos asistiendo en nuestro País a una demolición sistemática de los principios cristianos, especialmente en lo que se refiere a la institución de la Familia. Nuestra Reina está siendo destronada en las leyes, en las costumbres y en las mentalidades de los chilenos de hoy.

El relativismo moral que padecemos, hace posible que una multitud de leyes y de proyectos de ley hayan sido o estén siendo aprobados. El divorcio; el aborto; las uniones homosexuales; la erosión de la patria potestad; la educación sexual permisiva; los programas de televisión en donde compiten la inmoralidad, la vulgaridad y la violencia; la delincuencia impune y dominante; la violencia en sus varias formas; todo eso forma un cuadro de un país que se degrada.

¿Debemos asistir impávidos a esta demolición o podemos y debemos hacer algo?

Una solución divina para el agravamiento de nuestros problemas

In 1946, el sacerdote Petrus Pavlicek realizó una peregrinación a un santuario mariano en Austria. Estando en oración, oyó una voz interior que le decía: “Haz lo que te digo y habrá paz“.

Como Ud. sabe, después de la II Guerra Mundial, Austria fue dividida entre los Aliados y la Unión Soviética. Esta última se quedó con la parte más rica del país, incluyendo la ciudad de Viena.

Los austriacos fueron sometidos a todas las atrocidades propias a la ocupación comunista. Como es natural, ellos deseaban ardientemente verse libres nuevamente, mas no había un movimiento de peso para lograrlo.

El Padre Pavlicek obedeció a Nuestra Señora y fundó la Santa Cruzada de Reparación, en 1947. La Cruzada invitaba a los fieles a juntarse para rezar el Rosario en procesión por las calles de Viena. La oración estaba destinada a pedir la liberación del comunismo.

 

Las procesiones comenzaron siendo pequeñas, casi como un arroyo. Perofueron creciendo constantemente en tamaño y frecuencia. Ellas se propagaron por todo el país y, ya en 1955, con frecuencia llegaban a contar con medio millón de personas, lo que era el 10% de la población de Austria.

En 1955, de modo milagroso, las tropas soviéticas salieron de Austria, sin explicación. La Santísima Virgen cumplió estrictamente su promesa.

Y lo hará también por Chile, si cumplimos lo que Ella pide: luto, lucha y oración.

No son los tanques soviéticos los que están aplastando a nuestro País. Mil veces peor que los tanques, está en curso entre nosotros una demolición moral avasalladora, multifacética y al mismo tiempo impalpable, capaz de hundir o hacer desaparecer una nación.

La única solución para esa situación es volver nuestros ojos a nuestra Reina y Madre, pidiéndole que nos auxilie.

Imitemos el ejemplo de Austria y, con la “fe que mueve montañas” que recomendó Nuestro Señor. Oremos con insistencia a quien es la Reina de los Corazones para que intervenga y cambie nuestros corazones; para que experimentemos una verdadera conversión y nos volvamos hacia su Divino Hijo, fuente de todo orden y de toda paz verdadera.

Acción Familia llama a todos los chilenos a unirse a esta Cruzada de Oraciones, de pedido de auxilio y de reparación, rezando el Santo Rosario en familia. La familia es la base de la sociedad y “La familia que reza unida, permanece unida“.

¿En qué consiste esta Cruzada? ¿Qué esperamos de Ud.?

1.- Comprométase a rezar el Rosario en familia o individualmente, al menos una vez por semana.

2.- Hágase propagandista de esta campaña, reclutando a diez personas, que se comprometan a hacer lo mismo.

3.- Inscríbase aquí para participar activamente en esta Cruzada. Necesitamos poder permanecer en contacto con quienes se comprometan en esta Cruzada. Quizá podamos llegar a imitar la iniciativa del Padre Pavlicek, dando pública manifestación de nuestra Fe y de nuestro desacuerdo con los rumbos que están imponiendo a Chile.

Nuestra Señora triunfó en 1955 y puede triunfar nuevamente sobre todos estos males. Ella puede triunfar en Chile. Pero quiere su ayuda. ¿Ud. sería capaz de no responder a Su llamado?

¿No querría apoyar lo que Dios quiere que sea una realidad creciente, convirtiéndose en un propagandista de esta Cruzada? ¡Es tan fácil hacerlo!

Inscríbase ahora y asuma este compromiso con la Santísima Virgen

 

 

Al paso del Santísimo ayer y hoy…

Hubo un tiempo en que al Santísimo Sacramento se le tributaban honras de Jefe del Estado a su paso por las calles y todos debían arrodillarse. ¡Qué diferencia entre el Santísimo Sacramento llevado a un moribundo en los tiempos de la civilización católica y hoy en día! Antiguamente cuando el Viático iba a ser administrado, las campanas repicaban, todos iban a la iglesia, se formaban filas. No era raro incluso, cuando había tiempo para eso, que se esparciesen hojas y flores por el camino. Todos acompañaban al Santísimo Sacramento rezando. Las autoridades interrumpían su trayecto, descendían de sus vehículos y se arrodillaban para adorar al Santísimo. Y cuando el tiempo lo permitía, se incorporaban al cortejo.

Son comunes en las crónicas de Francia, escenas como la de un rey, paseando por París, descender de su carruaje, arrodillarse en la calle para adorar al Santísimo que pasar y después acompañar la procesión, junto al sacerdote que lleva el viático a un moribundo. En el cuarto de un artesano, en el cuarto de una lavandera, entran Nuestro Señor Jesucristo y el rey. Nuestro Señor, el Gran Personaje. El rey –personaje muy secundario, mínimo en relación a El– muy humildemente va a auxiliar a su súbdito a morir, y a prestar honras a Nuestro Señor sacramentado.

Compárese esa costumbre con el modo con que se lleva el Santísimo hoy a un moribundo. La escena es bien conocida. El Sacerdote va con un abrigo, llevando la píxide de oro guardada junto al pecho, bien protegida y escondida. Nuestro Señor Jesucristo es llevado al moribundo teniendo como adorador apenas aquél pecho de sacerdote junto al cual El está. Es mucho para el amor del sacerdote, pero debe ser muy poco para nuestro amor si verdaderamente tenemos devoción a Nuestro Señor Jesucristo. El pasa como un desconocido, furtivamente, por las calles de las ciudades modernas. ¿Por qué? Porque Nuestro Señor ya no es Rey. Está destronado. La sociedad no vive más para El ni en torno a El. El es un accidente. Y ya ni siquiera se cree plenamente en la Presencia Real.

¿Habrá cosa más razonable que el sacerdote lo esconda junto al pecho? Está obligado a proceder así para evitar las faltas de respeto. Se tornó hoy imposible que Nuestro Señor pase como Rey por las calles de las grandes ciudades, excepto una u otra vez, en las procesiones. ¡Y cómo son raras! ¡Cómo es poco frecuente en los días que corren! ¡Qué tristeza!

Un último resto de estas tradiciones es la fiesta del Cuasimodo, que viene renaciendo en nuestro País.

 

 

¿Quién es Jesucristo? Y para ti... ¿Quién es...?

Por: P. Enrique Cases

La respuesta la da San Pedro cuando contesta: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo»

Viniendo Jesús a la región de Cesárea de Filipo, preguntó a sus discípulos: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Ellos contestaron: Unos, que Juan el Bautista; otros, que Ellas; otros, que Jeremías u otro de los profetas. Y El les dijo: Y vosotros: ¿Quién decís que soy yo? Tomando la palabra Simón Pedro, dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. (Mt. 16, 13-16)

No ha habido en la historia de la humanidad persona tan controvertida como Jesucristo.

Ya se ve claro en la respuesta que dan los discípulos a la pregunta del Maestro: Para unos es un personaje importante: Juan el Bautista, Elías, Jeremías u otro de los profetas. Nunca ha negado nadie -salvo algún fanático sectario- que Jesús ha sido un hombre importante en la historia humana. Alguien con una personalidad capaz de arrastrar tras sí a la gente, no sólo en su tiempo, sino siempre.

Lo que no todos son capaces de descubrir es la razón íntima por la que Jesús atrae. La respuesta la da San Pedro cuando contesta: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo» Para ello hace falta -como Jesús le dice a Pedro- que lo revele el Padre eterno. Hace falta la fe, que es un don de Dios.

No se puede entender a Jesucristo si no se cree que ese hombre, que llamamos Jesús de Nazaret, encierra en sí mismo un misterio: La Segunda Persona divina, el Verbo, sin dejar de ser Dios, se hizo hombre al asumir la naturaleza humana.

Ya sabemos que en la mentalidad del judaísmo de la época de Jesús se estaba esperando próximamente al Mesías. La mujer samaritana -que no era ninguna mujer culta- le dice a Jesús: sé que está para venir el Mesías. La profecía de Daniel y otras sobre el tiempo de la venida del Mesías coincidía aproximadamente con estos años.

En estas circunstancias aparece en Galilea Jesús de Nazaret. Juan el Bautista, que tenía un gran prestigio entre todos los judíos de su tiempo -hasta Herodes le escuchaba con gusto-, da testimonio a favor de Jesús. Le llama «el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Este es de quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre que es más que yo, porque existía antes que yo Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y permanecer sobre él, ése es el que ha de bautizar en el Espíritu Santo. Y yo he visto y atestiguo que él es el Hijo de Dios» (Jn. 1, 30-34)

Comienza Jesús a predicar y su predicación está llena de misericordia para con todos. Su doctrina es una doctrina de perdón y compasión. Enseña que Dios ama a todos los hombres y que incluso los pecadores pueden alcanzar el amor de Dios, si se convierten. El pueblo piensa y dice de él, que «nunca nadie ha hablado como este hombre» (Jn. 7, 46) porque hablaba con autoridad, no como los escribas y fariseos. Y es el mismo Jesús quien en la sinagoga de Nazaret, después de leer una profecía de Isaías referente a los tiempos del Mesías, dice: «Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír» (Lc. 4, 21) Su doctrina va acompañada de abundantes milagros, movido por la compasión que sentía: sanar enfermedades, resucitar muertos, multiplicar la comida, etcétera.

No es de extrañar, por tanto, que la gente sencilla y los de corazón abierto le tuvieran por el Mesías esperado. Efectivamente, ¿qué mejor rey se podía tener que uno para quien no habrá problema de carestía ni de hambres? ¿Qué mejor rey que quien puede curar a los enfermos y resucitar a los muertos? ¿Quién puede gobernar mejor a un país, que un hombre que da muestras de tal sabiduría? Por todo esto no es de extrañar que en una ocasión, después de haber dado de comer a cinco mil hombres con unos pocos panes y peces, quieran proclamarle rey.

Indudablemente, a Jesús le seguía la masa del pueblo, compuesta en su mayoría por gente sencilla y humilde: ¿Acaso algún magistrado o fariseo ha creído en Él? Pero esta gente que ignora la Ley, son unos malditos(Jn. 7, 48-49) Es verdad que también algunos personajes importantes le siguieron, y aunque al principio con miedo, luego no tuvieron reparo en confesarse amigos suyos a la hora de su muerte. Así fueron Nicodemo, José de Arimatea y otros.

Estas gentes sencillas, que frecuentemente eran despreciadas por los orgullosos fariseos, ven con buenos ojos la doctrina de Jesús. Unos le seguían, efectivamente, movidos por su doctrina aunque no la entendían plenamente, como pasó con sus discípulos. Otros le seguían porque les daba de comer; otros porque hacía milagros.

Posiblemente algunos también le seguían por gratitud, al haber sido curados.

Ciertamente su bondad, su trato exquisito para con los débiles del mundo y severo para con los que obraban injustamente, serían motivos para que las masas le siguiesen.

¿Quién es para ti Jesucristo? Hoy te hace la misma pregunta que a los apóstoles y lo único que quiere es oir tu respuesta de amor. Conoce el amor y la misericordia de Dios sobre ti, y no habrá nada más importante en tu vida.

 

 

Hemos nacido para cosas mayores.

Por: Salvador Casadevall

Los problemas de la familia y de la vida no son solo de los cristianos, son patrimonio de la humanidad.

Es una cuestión del hombre de hoy que si no respeta los derechos fundamentales, -- el de la vida y el de la dignidad humana, -- se traiciona a sí mismo.

Si el vientre de la mujer fuera de cristal, ninguna abortaría

El alma es lo  que más se les acaba destrozando a las mujeres que han abortado. (Juan Manuel Martin)

El gran suicidio de la humanidad hoy, es negar los valores sin los cuales no puede vivir.

El camino de este suicidio está empedrado de múltiples instantes, algunos viejos y otros nuevos. Cada día es más necesario clarificar en las cosas que uno no está de acuerdo, pero…
Criticar ciertos feminismos radicales no es ir contra la mujer. Acoger a los homosexuales no significa reconocer su matrimonio ni fomentar la homosexualidad. Ayudar a las mujeres que abortan no equivale a justificar el aborto. Y así podríamos seguir haciendo un elenco de cuestiones que se simplifican con toda intencionalidad por ciertos sectores 

Reflexionemos sobre uno muy nuevo.

El problema de la píldora RU-486 de origen francés es ya un problema mundial.

Es esencial darse cuenta de que se trata de una píldora abortiva, que tiene el riesgo de introducirse más fácilmente, porque al utilizarse en los primeros días, podría dejar de golpear la conciencia de quienes la usan.

Este es el aspecto más grave del proceso que comenzó con un programa que se llamaba “Abortar en casa” y ahora se reparten gratis a las chicas en las escuelas francesas bajo la responsabilidad del estado. Ni siquiera le piden permiso a los padres.

De este modo, nos encontramos ante la eliminación de una vida en forma casera, como si tal cosa no tuviera mayormente importancia.

El aborto “made in casa”, limpíto, sin riesgo, sin complicaciones, como aquel que se toma un café con leche.

Es algo que muestra muy bien un mundo deshumanizado, sin valores, para el que nada menos que el crimen del aborto se vuelve algo aceptable, civilmente lícito, y para colmo de males hecho en casa como una tallarinada cualquiera.

Este tipo de soluciones, en vez de arreglar los problemas, los agrandan.

Los estragos de la revolución sexual, ya han producido efectos desastrosos; el mundo de la promiscuidad, el SIDA, la infidelidad en la que el matrimonio no cuenta, la utilización de la mujer como una cosa y no como persona........

Si las cosas van bien entre el varón y la mujer, también el mundo y la historia irán bien. En caso contrario, el mundo se hará inhóspito 

La familia estable es el camino de realización y de felicidad, no sólo de la pareja, no sólo de la familia, sino de la misma sociedad toda, de una sociedad que quiere tener garantías de futuro.

¿Estoy haciendo cosas que tienen un significado para mí? ¿Estoy haciendo cosas que me hacen sentir que importo en el mundo? Éstas son las preguntas que nos planteamos cuando hablamos de felicidad", señaló Waldinger.

"No hablamos de estar contentos en cada momento, porque eso es imposible y todos tenemos días, semanas o años difíciles". En cuanto a la fama o el dinero, "no es que sean malos, hay gente famosa feliz y gente famosa infeliz".

Lo mismo con el dinero. Pero el estudio muestra de acuerdo al académico que más allá de un nivel en que nuestras necesidades están cubiertas, un aumento en el ingreso no necesariamente nos hará felices.

Aun que sí puede servir para calmar los nervios, añado yo.

Pobreza y riqueza son dos palabras que profundizando en su contenido, nada significan; puesto que en una tribu africana, quizá sea rico quién posea 50 vacas o 100 cabras. En el desierto del Sáhara, puede ser rico quién tenga 50 dromedarios. Curiosamente en esos lugares no hay pobres puesto que la  solidaridad de la tribu, es muy superior a la que empleamos los que nos autotitulamos civilizados.

Pero simplificando; se puede considerar rico en cualquier lugar del mundo, aquel que tiene casa propia, abrigado y nutrido  su cuerpo y un trabajo que le agrade realizar cada día; teniendo tiempo para desarrollar su entretenimiento; ocio y aficiones que le satisfagan espiritualmente

Pero la riqueza en el mundo denominado civilizado puede ser insaciable, o sea enfermiza y avariciosa de tal manera, que esa riqueza va creando la pobreza consiguiente y que ya previniera de ella Pitágoras con  sus consejos a los jóvenes; a los que entre muchas otras máximas muy positivas, decía: . No aspiréis jamás a la vanidad de ser ricos; contribuiríais a que hubiese más pobres. (Antonio Garcia Fuentes)

En toda familia hay una historia en común.

En la intimidad del hogar se amontonan instantes de vida que hacen la suma de lo que todos terminan siendo.

Los padres siempre han pretendido que los hijos sean un reflejo de lo que uno les ha dado.

Uno desea que los hijos sean como uno los forma.

Es frecuente que no sea así.

Cuando así sucede inician entonces un viaje para atrás, un viaje a toda la historia educativa y formadora del hogar y con el corazón apesadumbrado salta enseguida una pregunta que desvela a todos los padres: ¿en que nos hemos equivocado?

En el libro “La Resistencia” de Ernesto Sábato denuncia precisamente el desmantelamiento de los valores humanos. No podemos decir que es la conversión del escritor, pero si un gran mensaje de alguien, que, en su ancianidad, piensa con sabiduría. Porque la defensa de valores, siempre ha sido tarea de sabios, aun que venga de un no creyente.

Eso es posible si lo hacemos con esperanza, pues como nos habló el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha en su enseñanza universal en aquella frase: “…como no estás experimentado en las cosas del mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles, confía en el tiempo que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”.

El mundo vive como si nunca su vida tuviera final. Hablar de morirse es tabú en el mundo de hoy.

Una vez le preguntaron a santo Domingo Savio, que haría si supiese que ese mismo día muriese. Él, con su sencillez infantil, dijo que seguiría jugando. Y he ahí el secreto. Este pequeño santo vivía preparado para el encuentro con Dios. Tenía la puerta abierta y no tenía un calendario.

Vivía los acontecimientos más ordinarios con amor.

A veces se puede vivir la vida a la carrera sin disfrutar cada momento. Podemos pasar por un parque sin disfrutar de la flor que ha nacido. Podemos visitar muchos países sin pararnos a contemplar una pintura. Podemos ser cristianos sin ser amigos de Jesús. 

«¡Cuánta gente buena hemos conocido y conocemos!, y decimos: «esta persona es un santo». Lo decimos, nos viene espontáneamente. Estos son los santos de la puerta de al lado, los que no están canonizados pero viven con nosotros. Imitar sus gestos de amor y de misericordia es un poco como perpetuar su presencia en este mundo   (H. Balam Loza). 

La vida sigue y seguirá con sus cosas buenas y otras no tanto, pero siempre el hombre para ser realmente feliz debe buscar su felicidad no en la cantidad de dinero que posee, sino en la cantidad de cosas que tiene, que no cambiaría por dinero.

Vivimos, hasta ahora en una economía de excedentes donde casi todos los sectores de actividad, antiguos y nuevos, sufren de una sobrecapacidad. Hay tantos automóviles en circulación que casi ya no hay espacio para conducirlos. Tenemos tanto para comer que sufrimos de una epidemia de obesidad. Hay tantas cosas para comprar, para ver y para hacer, que no encontramos tiempo para disfrutarlas. Nos entusiasmamos por un momento con el nuevo celular, ipod o ipad, para dejarlo de lado y correr a adquirir el más reciente “avance” tecnológico.

¿Demasiado de todo? Esa era la utopía que nuestros antepasados perseguían, sin gran esperanza de conseguirlo. ¿Entonces, por qué no somos netamente más felices?

De hecho, las “encuestas sobre la felicidad” realizadas hace algún tiempo en Estados Unidos, Gran Bretaña y en Europa continental muestran que el nivel de felicidad frecuentemente ha disminuido en el curso de los 30 últimos años.

Tenemos más cosas, anhelamos seguir teniendo otras nuevas, no será el momento de detenernos y ¿gozar de las que ya tenemos?

Si quieres ser feliz deberás atreverte.

El verdadero y permanente problema del hombre es pensar que encontrará su felicidad en los bienes materiales.

“Ad majora natus sumus”. Hemos nacido para cosas mayores.

San Agustín, en sus célebres Confesiones, dice dirigiéndose a Dios: “Nos criasteis para Vos, y está inquieto nuestro corazón hasta que descanse en Vos”. (Acción  Familia – Chile)

 

 

Nuevo paradigma o nueva Iglesia

Desde hace tiempo prolifera la afirmación de que el pontificado del Papa Francisco representa un “nuevo paradigma” para la Iglesia.  O que el Papa Francisco ha introducido, con determinados textos o praxis, un “nuevo paradigma”, un “cambio de paradigma”.

La utilización del concepto paradigma tiene, en la mayoría de los casos, un sentido polisémico. Cuando se habla de nuevo paradigma, incluso hay quienes quieren decir “nueva Iglesia”, en la medida en que una Iglesia pueda ser nueva, que no es lo mismo que renovada.

Nuevo paradigma en moral, nuevos paradigmas en lenguaje, nuevo paradigma en propuesta, nuevos paradigmas en prioridades, nuevo paradigma en narrativas, nuevo paradigma en sensibilidades, perfiles y demás familia.

Leemos, por ejemplo, que el cardenal Parolin, secretario de Estado del Vaticano, habla de “cambio de paradigma” por la “Amoris laetitia” y que el cardenal Blase Cupich ha convocado una serie de conferencias sobre la “Amoris laetitia”, las “New Momentum Conferences”, dado que la Exhortación ha introducido una serie de "principios hermenéuticos... que fuerzan un cambio de paradigma".

JD Mez Madrid

 

 

El diablo y la blasfemia

Puede parecer un poco osado el título de estas líneas. Vemos y oímos muchas blasfemias a lo largo del día, y nos podemos preguntar si vale la pena llamar en causa al diablo ante esos actos blasfemos que se le ocurren a cualquier hombre y a cualquier mujer.

Quizá no hace falta, es verdad. Las mujeres y los hombres tenemos la suficiente maldad en nuestros corazones, como para rebelarnos contra Dios y tratar de reírnos de Él, sin necesidad de recurrir a las fuerzas, a la seducción del diablo.

Me he animado a escribir ese título, al encontrarme con unas palabras del Papa Francisco, que una vez más nos recuerda la existencia de este personaje –Satanás-, como han hecho sus predecesores, de forma más o menos solemne, como Pablo VI, Juan Pablo II, Benedito XVI.

“Nos han querido hacer pensar que el diablo fuese un mito, una figura, una idea, la idea del mal. No. El diablo existe y nosotros debemos luchar contra él”.

Así se expresó el papa Francisco el 30 de octubre de 2017, en la homilía de la misa en Santa Marta.

El diablo actúa y hace todo lo posible para pasar inadvertido, juega con el egoísmo, el orgullo, la soberbia, la lujuria, la envidia, la avaricia de los hombres para acabar defendiendo la “libertad” para hacer lo que a cada uno le dé la gana; para calificar de “libertad de expresión” las palabras más soeces que se pueden dirigir a una persona.

Jesús Martínez Madrid

 

 

¿Quién peleará por la familia en la ONU?

Incluso en el año del septuagésimo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Comisión de Desarrollo Social de la ONU no se refirió a la familia como “el elemento natural y fundamental de la sociedad [que] tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado” en su sesión anual.

Tras la Declaración Universal, la frase ha sido repetida en cada tratado sobre derechos humanos de la ONU desde 1948. La presión del lobby LGBT y de sus partidarios en el cuartel general de la ONU ha llevado a la Comisión a limitarse únicamente a referencias a “familias”, en plural, en su resolución principal, y esto sin la frase distintiva de la Declaración Universal.

Tampoco es un incidente aislado. Los acuerdos de la ONU, de manera creciente, claman por políticas “orientadas a la familia” sin ninguna claridad acerca de qué constituye una familia. Ni siquiera se refieren a “la familia” como a algo distinto de otros “hogares”, como sí ha hecho la Asamblea General en la Agenda 2030.

La burocracia de la ONU ya ha explotado esta ambigüedad para promover toda clase de políticas familiares LGBT, incluido el matrimonio homosexual.

En una de las últimas sessiones, Daniela Bas, una alta funcionaria del Secretariado de la ONU, intentó sabotear un evento en el cuartel general de la ONU, organizado por Polonia y Hungría para promover políticas de familia. Los dos países socialmente conservadores tomaron una posición moderada y no promovieron la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a sabiendas de que aliena a los europeos progresistas y a los burócratas de la ONU.

Xus D Madrid

 

 

El rebelde y cobarde catalán: La deuda que España perdonó a Alemania y el enfrentamiento de Franco e Hitler en Hendaya

En las guerras no hay otra cosa que intereses materiales; por ello “amigos de ocasión y época, pueden ser enemigos implacables en circunstancias posteriores”; por tanto todo lo demás huelga. Y me huelo que algo de esto hay ahora entre Alemania y España, puesto que la una lleva a la otra “cual puta por rastrojo” (ya hablé de ello en artículo reciente y donde califiqué a la UE de “mierda seca”; y la UE es hoy Alemania).

                                Y digo todo ello por el “juego sucio” que Alemania hace con dejar en libertad transitoria al ex presidente de la autonomía catalana, después de este “y todos los demás que proclamaron la república catalana”; cosa que no entendería el más tonto de los mortales; puesto que ese gran delito ponerlo en cuestión, es de una intencionalidad tan clara, que por ello mismo debiera ser puesta en evidencia y no lo que ha hecho “el traganudos” de Rajoy, que da por bueno el hecho, lo que se puede entender, como “el que se la han metido doblada y redoblada y además sin vaselina alguna”; puesto que el tal rebelde, ya hace tiempo que debiera ser huésped de una penitenciaría española y pendiente del riguroso juicio que le espera como traidor y demás cargos que pesan sobre su persona.

                                Tras la II Guerra Mundial, intereses alemanes quedaron bien guardados en España y que luego volvieron a sus propietarios, algunos de ellos como gran multinacional extendida por todo el mundo (en la que trabajé) y la que sigue sus prósperos negocios en España. También España le perdonó la deuda que tenía pendiente de pago con España y de ello dejo dirección para que los interesados puedan consultar la amplísima información que hay en la red. Igualmente, dejo dirección de lo que se tramaba en la visita que el entonces invencible Hitler, vino a hacerle a Franco, para meterlo a su servicio en la II Guerra Mundial. Reunión de la que salió Hitler, escaldado en demasía y diciendo, que, “no aguantaría otra reunión con Franco y que prefería someterse a que le sacara la dentadura un sacamuelas a discutir con ese individuo” (cito de memoria pero son hechos históricos y que están recogidos como tales). También en la crisis última y que aún nos dura, fondos españoles, fueron pagados a bancos y cajas de ahorro alemanas, dando prioridad e los mismos en detrimento de otras perentorias necesidades españolas; y de esto D. Roberto Centeno en la serie de “sus disparates económicos ya dijo bastante en su tiempo y a él me remito”. Y sin embargo, “la  angelita que hoy gobierna allí, deja que un juez haga lo que ha hecho con Puigdemont”; puesto que “la angelita” seguro que antes de ello fue informada y pedido permiso.

                                Con todo ello a la vista, “consumamos todos los productos alemanes que nos ofrezcan y en justo pago recíproco por los servicios prestados”.

                                “La conferencia sobre las deudas anteriores a la guerra tuvieron lugar en Londres entre el 28 de febrero y el 28 de agosto de 1952. Participaron en ella veintidós delegados de los países acreedores, el Banco de Pagos Internacionales (BPI) y representantes de acreedores privados. Tras las negociaciones estaba el impulso de los Estados Unidos. Durante el proceso, entre 1951 y 1953, se trató con los firmantes del Acuerdo la deuda pública y privada que Alemania tenía con entidades públicas y privadas de los siguientes países:

Bélgica, Ceilán (actual Sri Lanka), Dinamarca, Francia, Grecia, Irán, Italia, Yugoslavia, Canadá, Liechtenstein, Luxemburgo, Noruega, Paquistán, Suecia, Suiza, España, Suráfrica, Reino Unido y Estados Unidos. Hasta 1963, los siguientes países y territorios aceptaron el acuerdo: Adén, Egipto, Argentina, Australia, el Congo Belga (hoy República Democrática del Congo), las Islas del Canal, Chile, Finlandia, las Islas Malvinas, Gibraltar, Israel, Camboya, Camerún, Malta, Marruecos, Nueva Guinea y Nauru, Nueva Zelanda, Países Bajos, Rodesia del Norte (actual Zambia) y Nyasalandia (actual Malaui), Austria, Perú, Siria y Tailandia. https://asambleavvk.wordpress.com/2013/05/04/deuda-odiosa-sabias-que-espana-perdono-la-deuda-externa-a-alemania-en-1953/

 

Hitler y Franco en  Hendaya: Mientras Adolf Hitler espera a Franco y recorre por completo la estación francesa de Hendaya, su bota pisa ya el último confín del imperio alemán, después de haber conquistado en poco más de un año Polonia, Checoslovaquia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Luxemburgo y Noruega y de doblegar a Francia, que firma un armisticio el 22 de junio de1940, por el que entrega la mitad del país. A su lado, Joachim Von Ribbentrop, ministro de Exteriores, espera con él en el andén provisto de vías de doble ancho que enlazan España con Francia. http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2015/03/12/5501825622601d99118b4570.html

            Por mi parte pienso seguirme riendo a mandíbula batiente de “los hunos y de los hotros”; puesto que ya “no entiendo nada de nada”, y riéndome de tal forma, me acuerdo de lo que dejó para la historia aquel bandido rico riquísimo y que fue conocido como Onassis… “En este mundo todo de compra con dinero… y lo que no se puede comprar con dinero… se compra con más dinero”; amén.

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo) www.jaén-ciudad.es (Aquí mucho más)