Las Noticias de hoy 13 Octubre 2016

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    jueves, 13 de octubre de 2016    

Indice:

Newsletter Diario

El Papa en la catequesis: “Las obras de misericordia, antídoto contra la indiferencia”

Las obras de misericordia espirituales y corporales son el modo concreto de vivir la misericordia

Catequesis del Papa: Jesús, es la encarnación de la Misericordia

Apremiantes llamamientos del Papa: cese del fuego en Siria y prevención desastres naturales en el mundo

Papa: Ecumenismo del trabajo por los más necesitados es ya unidad

EL HORARIO DE DIOS Lc 18,1-8:  + Jesús Sanz Montes, ofm. Arzobispo de Oviedo

Viernes de la semana 28 de tiempo ordinario; año par: Llucià Pou Sabaté

“La más grande revolución de todos los tiempos”: San Josemaria

Conversaciones sobre Dios más allá de la cocina

TEMA 38. El noveno y el décimo mandamientos del Decálogo: Pablo Requena

¿Por qué se fomenta el odio contra la Iglesia católica en España: Raúl Espinoza Aguilera

Sexo y género. Nuevos datos, nueva polémica: Julio Tudela

Cómo aprenden los niños a ser pacientes y dominar los impulsos: LaFamilia.info

Abuelos que cuidan a sus nietos dejan huellas en sus almas: Mente Maravilhosa

El machismo se transmite en el hogar: Lucía Legorreta de Cervantes

Agricultura climáticamente inteligente: Jesús Domingo

Adultos adolescentes: Jesús Martínez Madrid

Dios no es un vengador: Enric Barrull Casals

Un magnífico libro: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

ALTA EN EL BOLETIN: boletin-help@ideasclaras.org

BAJA BOLETÍN: boletin-unsubscribe@ideasclaras.org

Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

Newsletter Diario

 

 

 

 

El Papa en la catequesis: “Las obras de misericordia, antídoto contra la indiferencia”

Catequesis del Papa Francisco: "Tengo miedo que el Señor pase y no lo reconozca". - AP

12/10/2016 11:02

SHARE:

“En un mundo lamentablemente herido por el virus de la indiferencia, las obras de misericordia son el mejor antídoto. Nos educan, de hecho, a la atención hacia las exigencias más elementales de nuestros hermanos más pequeños”, con estas palabras el Papa Francisco explicó en la Audiencia General del segundo miércoles de octubre, el significado de las Obras de Misericordia.

Continuando su ciclo de catequesis sobre la misericordia en la Sagrada Escritura, el Obispo de Roma recordó como en las catequesis anteriores nos hemos ido metiendo un poco a la vez en el gran misterio de la misericordia de Dios. Hemos meditado sobre el actuar del Padre en el Antiguo Testamento – afirmó el Pontífice – y luego, a través de las narraciones evangélicas, hemos visto como Jesús, en sus palabras y en sus gestos, encarna la Misericordia y lo transmite a sus discípulos y a todos nosotros. De hecho, señaló el Papa, no basta tener la experiencia de la misericordia de Dios en la propia vida; es necesario que quien la reciba también se convierta en signo e instrumento para los demás. La misericordia, además, no está reservada solo a los momentos particulares, sino abraza toda nuestra experiencia cotidiana.

Texto y audio completo de la catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En las catequesis anteriores nos hemos ido metiendo un poco a la vez en el gran misterio de la misericordia de Dios. Hemos meditado sobre el actuar del Padre en el Antiguo Testamento y luego, a través de las narraciones evangélicas, hemos visto como Jesús, en sus palabras y en sus gestos, sea la encarnación de la Misericordia. Él, a su vez, ha enseñado a los discípulos: «Sean misericordiosos como el Padre» (Lc 6,36). Es un empeño que interpela la conciencia y la acción de todo cristiano. De hecho, no basta tener la experiencia de la misericordia de Dios en la propia vida; es necesario que quien la reciba también se convierta en signo e instrumento para los demás. La misericordia, además, no está reservada solo para los momentos particulares, sino abraza toda nuestra experiencia cotidiana.

Por lo tanto, ¿Cómo podemos ser testigos de misericordia? No pensemos que se trate de realizar grandes esfuerzos o gestos sobre humanos. No, no es así. El Señor nos indica un camino mucho más simple, hecho de pequeños gestos pero que ante sus ojos tienen un gran valor, a tal punto que nos ha dicho que sobre esto seremos juzgados. De hecho, una página entre las más bellas del Evangelio de Mateo nos presenta la enseñanza que podríamos considerar de alguna manera como el “testamento de Jesús” por parte del evangelista, que experimentó directamente en sí la acción de la Misericordia. Jesús dice que cada vez que damos de comer a quien tiene hambre y de beber a quien tiene sed, que vestimos a una persona desnuda y acogemos a un forastero, que visitamos a un enfermo o a un encarcelado, lo hacemos a Él (Cfr. Mt 25,31-46). La Iglesia ha llamado a estos gestos “obras de misericordia corporales”, porque ayudan a las personas en sus necesidades materiales.

Existen también otras siete obras de misericordia llamadas “espirituales”, que se refieren a otras exigencias también importantes, sobre todo hoy, porque tocan el interior de las personas y muchas veces hacen sufrir más. Todos ciertamente recordamos uno que ciertamente ha entrado en el lenguaje común: “Soportar pacientemente a las personas molestas”. ¡Y existen eh! ¡Existen personas molestas! Podría parecer una cosa poco importante, que nos hace sonreír, en cambio contiene un sentimiento de profunda caridad; y así es también para las otras seis, que es bueno recordar: aconsejar a los inciertos, enseñar a los ignorantes, corregir al que se equivoca, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas, rezar a Dios por los vivos y por los difuntos. ¡Son cosas de todos los días! “Pero yo estoy afligido…” “Dios te ayudará, no tengo tiempo”. ¡No! ¡Me detengo, lo escucho, pierdo el tiempo y lo consuelo, este es un gesto de misericordia y esto nos es hecho sólo a él, sino es hecho a Jesús!

En las próximas Catequesis nos detendremos sobre estas obras, que la Iglesia nos presenta como el modo concreto de vivir la misericordia. A lo largo de los siglos, muchas personas sencillas las ha puesto en práctica, dando así un genuino testimonio de fe. La Iglesia por otra parte, fiel a su Señor, nutre un amor preferencial por los más débiles. Muchas veces son las personas más cercanas a nosotros las que tienen necesidad de nuestra ayuda. No debemos ir en búsqueda de quien sabe qué acciones por realizar. Es mejor iniciar por aquellas más sencillas, que el Señor nos indica como las más urgentes. En un mundo lamentablemente herido por el virus de la indiferencia, las obras de misericordia son el mejor antídoto. Nos educan, de hecho, a la atención hacia las exigencias más elementales de nuestros «hermanos más pequeños» (Mt 25,40), en los cuales está presente Jesús.

Siempre Jesús está presente allí donde hay necesidad, una persona que tiene necesidad, sea material que espiritual, pero  Jesús está ahí. Reconocer su rostro en aquel que está en necesidad es un verdadero desafío contra la indiferencia. Nos permite estar siempre vigilantes, evitando que Cristo pase a nuestro lado sin que lo reconozcamos. Me viene a la mente la frase de San Agustín: «Timeo Iesum transeuntem» (Serm., 88, 14, 13), “Tengo miedo que el Señor pase” y no lo reconozca, que el Señor pase delante a mí en una de estas personas pequeñas, necesitadas y yo no me dé cuenta que es Jesús. Tengo miedo que el Señor pase y no lo reconozca. Me he preguntado porque San Agustín ha dicho temer el paso de Jesús. La respuesta, lamentablemente, está en nuestro comportamiento: porque muchas veces estamos distraídos, indiferentes, y cuando el Señor pasa a nuestro lado perdemos la ocasión del encuentro, de encuentro con Él.

Las obras de misericordia despiertan en nosotros la exigencia y la capacidad de hacer viva y operante la fe con la caridad. Estoy convencido que a través de estos simples gestos cotidianos podemos cumplir una verdadera revolución cultural, como lo ha sido en el pasado. Si cada uno de nosotros, cada día, hace una de estas, esta será una revolución en el mundo. ¡Pero todos eh! Cada uno de nosotros. ¡Cuántos santos hoy son todavía recordados no por las grandes obras que han realizado, sino por la caridad que han sabido transmitir! Pensemos en Madre Teresa, canonizada hace poco: no la recordamos por las casas que ha abierto en el mundo, sino porque se inclinaba en cada persona que encontraba en medio de la calle para restituirle la dignidad. ¡Cuántos niños abandonados ha abrazado entre sus brazos; cuantos moribundos ha acompañado al umbral de la eternidad sujetándolos por la mano! Estas obras de misericordia son los rasgos del Rostro de Jesucristo que cuida de sus hermanos más pequeños para llevar a cada uno la ternura y la cercanía de Dios. Que el Espíritu Santo nos ayude, que el Espíritu Santo encienda en nosotros el deseo de vivir con este estilo de vida: al menos hacer una cada día. Aprendamos de nuevo de memoria las obras de misericordia corporales y espirituales y pidamos al Señor nos ayude a ponerlos en práctica cada día y en el momento en el cual veamos a Jesús en una persona que está necesitada.

 

Las obras de misericordia espirituales y corporales son el modo concreto de vivir la misericordia

Las obras de misericordia espirituales y corporales, en el nuevo ciclo de catequesis anunciado por el Papa Francisco - AFP

12/10/2016 09:55

SHARE:

 

  En la catequesis impartida en la soleada mañana de otoño en la plaza de san Pedro, el Sucesor de Pedro se dirigió a los miles de fieles presentes, recordando en primer lugar, las meditaciones realizadas en las catequesis precedentes centradas en el gran misterio de la misericordia de Dios. "Hemos reflexionado sobre el actuar del Padre en el Antiguo Testamento - dijo -, y luego a través de las narraciones evangélicas, vimos cómo Jesús es la encarnación de la Misericordia". El Papa puntualizó que la misericordia no está reservada sólo a momentos particulares, sino que abraza toda nuestra existencia cotidana, e introdujo de este modo la catequesis del día y las que seguirán, que estarán centradas en las Obras de Misericordia Espirituales y Corporales. 

A continuación, el resumen de la Catequesis que el Papa pronunció en nuestro idioma:
 

Queridos hermanos y hermanas:

En las catequesis anteriores hemos reflexionado sobre el misterio de la misericordia de Dios, desde el actuar del Padre en el Antiguo Testamento hasta el de Jesús, quien a través de las narraciones evangélicas, se nos muestra, en sus palabras y en sus gestos, como la encarnación misma de la Misericordia.

No es suficiente haber experimentado la misericordia de Dios en nuestra vida, debemos ser su signo e instrumento a través de pequeños gestos concretos. Estos tienen valor a los ojos del Señor, hasta el punto de ser el criterio sobre el que seremos juzgados. La Iglesia ha llamado a estos pequeños gestos «obras de misericordia corporales y espirituales», que tocan las exigencias más importantes y esenciales de las personas.

En un mundo donde reina la indiferencia, las obras de misericordia son el mejor antídoto contra ella, porque nos educan a estar atentos a las necesidades más elementales de nuestros «hermanos más pequeños» y vulnerables. En las próximas catequesis meditaremos sobre cada una de estas obras, que son el modo concreto de vivir la misericordia, y hacer nuestra fe viva y operosa con la caridad.

**************************************

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los provenientes de España y Latinoamérica. Que el Espíritu Santo encienda en nosotros el deseo de practicar las obras de misericordia, para que nuestros hermanos sientan presente a Jesús, que no los abandona en sus necesidades sino que se hace cercano y los abraza con ternura. Muchas gracias.

 

 

Catequesis del Papa: Jesús, es la encarnación de la Misericordia

El Papa Francisco durante la Audiencia General del segundo miércoles de octubre celebrada en la Plaza de San Pedro. - AFP

12/10/2016 11:41

SHARE:

 

También el segundo miércoles de octubre la Plaza de San Pedro volvió a reunir a miles de fieles y peregrinos de numerosos países con motivo de la tradicional Audiencia General. En esta ocasión, el Papa Francisco dedicó su catequesis a las obras de Misericordia corporales y espirituales, que tocan las exigencias más importantes y esenciales de las personas.

Hablando en italiano el Santo Padre recordó que en las catequesis precedentes fue abordando el gran misterio de la Misericordia de Dios, meditando acerca de la actuación del Padre en el Antiguo Testamento, hasta llegar a los relatos evangélicos, de los que se desprende que Jesús, con sus palabras y gestos, “es la encarnación de la Misericordia”.

Después de destacar que la Misericordia no está reservada sólo a algunos momentos especiales, sino que abraza toda nuestra existencia cotidiana, el Obispo de Roma invitó a preguntarnos ¿cómo podemos ser testigos de la misericordia? Y respondió que el mismo Señor nos indica un camino muy sencillo, hecho de pequeños gestos que, sin embargo, tienen gran valor, hasta el punto de que Él mismo nos ha dicho que sobre estos gestos seremos juzgados…

De ahí que Francisco haya afirmado que una de las páginas más bellas del Evangelio de Mateo – que el Evangelista, por haber experimentado directamente su Misericordia considera como el “testamento de Jesús” – nos refiere que el Señor dice que cada vez que demos de comer a quien tiene hambre, o de beber a quien tiene sed; o que vistamos a una persona desnuda, acojamos a un extranjero, visitemos a un enfermo o a un encarcelado, se lo hacemos a Él (Cfr. Mt 25,31-46).

Y a estos gestos – dijo Su Santidad  – la Iglesia los llama obras de Misericordia “corporales”, porque socorren a las personas en sus necesidades materiales. Mientras de las “espirituales”, es decir de las que se refieren a otras exigencias, igualmente importantes, sobre todo hoy porque tocan el aspecto íntimo de las personas y con frecuencias suelen hacer sufrir, incluso, más, el Pontífice aludió, por ejemplo al hecho de “soportar pacientemente a las personas molestas”, lo que podría hacer sonreír –  dijo –  por considerarlo algo poco importante, pero que, en cambio, contiene un sentimiento de profunda caridad. Al igual que las otras seis obras de Misericordia espirituales, que él mismo recordó, a saber: aconsejar a quienes lo necesiten; enseñar a quienes se equivocan; poner en guardia a los pecadores; consolar a los afligidos; perdonar las ofensas y rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.

Francisco concluyó su catequesis invocando al Espíritu Santo para que “encienda en nosotros el deseo de practicar las obras de misericordia, para que nuestros hermanos sientan presente a Jesús, que no los abandona en sus necesidades sino que se hace cercano y los abraza con ternura”.

 

 

Apremiantes llamamientos del Papa: cese del fuego en Siria y prevención desastres naturales en el mundo

El Papa Francisco en la audiencia general del 12 de octubre - RV

12/10/2016 11:00

SHARE:

 

 Una vez más, en la Plaza de San Pedro se elevó la voz del Obispo de Roma para expresar su cercanía a las víctimas inocentes del cruel conflicto en la amada Siria. El Papa Francisco renovó su apremiante llamamiento implorando a los responsables un inmediato cese del fuego para favorecer la ayuda humanitaria:

«Quiero subrayar y reiterar mi cercanía a todas las víctimas del inhumano conflicto en Siria. Consciente de la urgencia, renuevo mi llamamiento, implorando con todas mis fuerzas, a los responsables, para que se provea a un inmediato cese del fuego, que se imponga y respete por lo menos durante el tiempo necesario para consentir la evacuación de los civiles, sobre todo de los niños, que aún están atrapados bajos los cruentos bombardeos»

En la víspera del Día Internacional para la Reducción de los Desastres 2016, el Obispo de Roma alentó la promoción de una cultura de prevención y tutela de nuestra casa común, con especial atención a los más necesitados:

«Mañana, 13 de octubre, se celebra el Día Internacional para la Reducción de los Desastres naturales, que este año propone el tema: ‘Reducir la mortalidad’. En efecto, los desastres naturales se podrían evitar o por lo menos limitar, puesto que sus efectos se deben a menudo a faltas en el cuidado del ambiente por parte del hombre. Aliento, por lo tanto, a aunar los esfuerzos de manera previsora en la tutela de nuestra casa común, promoviendo una cultura de prevención, con la ayuda también de los nuevos conocimientos, reduciendo los riesgos para las poblaciones más vulnerables».

Haciendo hincapié en el Año Jubilar de la Misericordia el Santo Padre recordó la importancia de impulsar la revolución cultural de la caridad, que tanto necesita nuestro mundo indiferente:

«Queridos peregrinos, algunos simples gestos de misericordia, a través de la caridad que expresan, pueden cumplir una verdadera revolución cultural de la que nuestro mundo indiferente tiene tanta necesidad. Dejemos que el Espíritu Santo encienda en nosotros el anhelo de brindar  a los demás la ternura y la proximidad de Dios»

Algunas horas antes del II Partido por la Paz organizado en la capital italiana el saludo y aliento del Papa:

«Dirijo un saludo especial a los organizadores y a los participantes en el ‘Partido para la paz y la solidaridad’, que tendrá lugar en el Estadio Olímpico».

El ejemplo, la ternura y dulzura del amor de padre de San Juan XXIII, en las palabras de aliento del Papa Francisco a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados:

«Ayer celebramos la memoria de San Juan XXIII. Invoquen su celeste intercesión, queridos jóvenes, para imitar la dulzura de su amor paternal. Récenle en los momentos de la cruz y del sufrimiento, queridos enfermos, para afrontar las dificultades con su misma mansedumbre. Aprendan de Él, queridos recién casados, el arte de educar a sus hijos con su ternura y ejemplo».

 

 

Papa: Ecumenismo del trabajo por los más necesitados es ya unidad

El Papa Francisco saluda a los Secretarios que participan en la Conferencia de las Comuniones Cristianas Mundiales. - AFP

12/10/2016 18:19

SHARE:

 

 El ecumenismo se hace en camino, con el Jesús de todos no con un Jesús contra el otro: con estas palabras el Papa Francisco se dirigió esta mañana a los participantes de la Conferencia anual de los Secretarios de las Comuniones Cristianas Mundiales, a quienes recibió en audiencia en el Vaticano, para decirles que es necesario reconocer un particular tipo de ecumenismo, tan actual, el de la sangre:

“Cuando los terroristas o las potencias mundiales persiguen a las minorías cristianas o a los cristianos, no se preguntan: “Pero tú eres luterano? ¿Tú eres ortodoxo? ¿Tú eres católico? ¿Tú eres reformado? ¡No! ¡Tú eres cristiano! Ellos reconocen uno solo: ‘el cristiano’. El enemigo no se equivoca, - aseguró el Papa - sabe reconocer bien donde está Jesús. Éste es el ecumenismo de la sangre”.

Francisco inició su discurso a los Secretarios de la JCC (Christian World Communions) preguntándose: ¿Soy capaz de creer que Jesús está con nosotros? ¿Somos capaces de caminar todos juntos, también con Jesús? Y expresando cuánto es importante que los teólogos estudien, se pongan de acuerdo y expresen desacuerdo, afirmó: “mientras tanto el ecumenismo se hace en camino”. “Un camino simple que se hace con la oración y con la ayuda a los demás”. “Es el ecumenismo de la oración, los unos por los otros y todos por la unidad” - aseveró.  El Pontífice recordó asimismo a quienes sufren injusticias y guerras y habló de un ecumenismo del trabajo, invitando a ayudar y a demostrar la caridad hacia el prójimo porque “esto es ecumenismo” – dijo -  “ésta es ya unidad, unidad en camino con Jesús”.

 

EL HORARIO DE DIOS Lc 18,1-8

 

La enseñanza de Jesús sobre la oración no era una cuestión banal. Él quería enseñar a sus discípulos a orar de tal manera que permanentemente pudieran estar hablando-con y escuchando-a Quien permanentemente está dispuesto a acoger nuestras palabras y a dirigirnos las suyas.

El Maestro les propone una parábola con dos personajes curiosos: un juez y una viuda. La persona más desprotegida que demanda ayuda al juez menos indicado. Hasta aquí los personajes de la parábola de Jesús que podríamos llamar pintoresca, y adivinamos los ojos de los discípulos mirando a Jesús mientras les exponía la parábola. ¿En qué quedaría toda la escena? ¿Cómo se resolvería la importunidad de la pobre mujer ante la inmisericordia del injusto juez?

Dice Jesús que aquél juez de mucha ley y poco corazón, terminó por ceder ante la viuda y determinó hacer justicia ante el adversario de ésta. Pero no porque hubiera cambiado en sus adentros, sino simplemente por proteger sus afueras, es decir, por puro temor y para que le dejasen en paz: por si la viuda le pegaba en la cara y para que no lo siguiera fastidiando. Aquí se pararía el Señor y les diría a los discípulos: ¿os dais cuenta qué ha hecho este juez injusto? Al final ha hecho justicia ante una pobre mujer que suplicaba. Un hombre que no ha sido capaz de hacerlo por la verdadera razón: el servicio al otro, el derecho del otro, el amor al otro, lo hizo por egoísmo, por amor a sí mismo... pero lo hizo. ¿Y Dios? ¿Qué hará Dios? ¿Cómo se comportará ante sus elegidos que día y noche le gritan y suplican?

El cristiano es el que precisamente aprende a vivir desde la inagotable relación con su Dios y Señor, en un continuo cara a cara ante su bendito Rostro, con un constante saberse mirado por los ojos de Otro. Esta Presencia que es siempre compañía y jamás se escurre como fugitiva, no nos ahorra a los cristianos la fatiga apasionante del vivir de cada día con todas sus luces y sus sombras, pero sí que nos permite vivirlo de otro modo, desde otros Ojos que nos ven, desde otro Corazón que nos ama y por nosotros palpita y desde otra Vida que nos acoge regalándonos la dicha.

La oración, como certeza de una compañía de aquel que nos habla y nos mira, es una educación para la vida: también nosotros cristianos podemos sufrir todas las pruebas, pero nunca con tristeza y desesperanza. La circunstancia puede que no cambie, pero sí nuestro modo de mirarla y de vivirla, porque sabemos que Dios nos la acompaña sin interrupción, en horario abierto y sin declino.

 

 + Jesús Sanz Montes, ofm. Arzobispo de Oviedo

 

 

Viernes de la semana 28 de tiempo ordinario; año par

La misericordia y el perdón divinos nos hacen vivir sin miedo, con amor, con sinceridad.

“En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: -«Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A éste tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones»” (Lucas 12,1-7).

1. Sigue diciéndonos Jesús que seamos auténticos:

-“En esto habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse uno a otros”... Jesús empezó a hablar, dirigiéndose en primer lugar a sus discípulos: "Guardaos de la levadura de los fariseos que es la hipocresía"” Ante la gente que se agolpa a su alrededor, Jesús hace una serie de recomendaciones, la primera es que tengan "cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía"; la levadura hace fermentar a toda la masa; puede ser buena, como en el pan y en la repostería, y entonces todo queda beneficiado; pero si es mala, todo queda corrompido;

La hipocresía es el pecado típico del fariseo. El discípulo de Jesús debe proceder sin disimulo, sin doblez, sin mentira. Su conducta debe ser siempre franca, como quien obra a la luz del día, como en plena plaza. Toda su acción, toda palabra suya será un día testimonio público. El discípulo es el amigo de Jesús, el que recibe sus confidencia, el hombre de la intimidad. Farisaicos somos cuando pensamos que no tenemos pecado, que no necesitamos del perdón. Farisaico es preferir las tinieblas, en la oscura nube de lo puramente humano -¡cuan pronto se torna incluso animal-! y de lo puramente natural, que en seguida se vuelve hasta contra naturaleza.

El cáliz de la cruz está junto a nuestros labios, igual que el beso del esposo en los de la esposa. La cruz va unida al amor. Es fariseo el que no cree en el amor, el que no bebe el amor, el que no retorna amor por amor. Y no puede pasar al más allá con Cristo quien muere en su pecado. ¿Somos acaso nosotros los fariseos? (Emiliana Löhr).

Algunos fariseos eran los notables de entonces, hombres relevantes... observadores minuciosos de la Ley... conocedores, sabios expertos en cuestiones religiosas. Jesús no les reprocha sus cualidades. Pero no soporta su orgullo ni su desprecio de los pequeños. Nuevas formas de hipocresía las tenemos cuando queremos exigir lo que nosotros no nos exigimos. Aparecer como superiores, disimulando nuestras carencias interiores. Recuerdo que hablaba con un amigo, profesor, del encanto que supone decir cuando nos preguntan algo que no sabemos: “no lo sé, lo estudiaré…”, la vulnerabilidad hace a la persona más atrayente, y no tiene que pasarlo mal disimulando al ir con la verdad por delante. Me respondió el profesor: “esto me atrevo a hacerlo ahora, cuando ya tengo un nombre, prestigio…” Y es que estamos en un mundo de apariencias… Desconfía de ti mismo si te crees perfecto, si, para ti ¡la verdad eres tú!

-“Nada hay encubierto que no deba descubrirse, ni nada escondido que no deba saberse, porque lo que dijisteis de noche se escuchará en pleno día, y lo que dijisteis al oído en un rincón de la casa, se pregonará desde las azoteas”.  Nos invitas, Jesús, a hablar francamente, sin tener en cuenta las opiniones demasiado humanas; como tú lo hiciste y nos aconsejaste: "no temáis a los que matan el cuerpo".

-“¿No se venden cinco gorriones por cuatro cuartos? Y, sin embargo, ni de uno solo de ellos se olvida Dios. No tengáis miedo: valéis mas que todos los gorriones juntos”. Dios se ocupa de las más pequeñas de sus criaturas, contempla los pajarillos, se interesa por todo lo que no tiene la menor apariencia de grandeza. Todo lo lleva en su corazón. ¡Mayormente a los hombres! Señor, yo creo que estoy "ante tu mirada" (Noel Quesson).

Con este convencimiento, ¿cómo puedo tener miedo? Le decía S. Tomás Moro a su hija: “Finalmente, mi querida Margarita, de lo que estoy cierto es de que Dios no me abandonará sin culpa mía. Por esto, me pongo totalmente en manos de Dios con absoluta esperanza y confianza. Si a causa de mis pecados permite mi perdición, por lo menos su justicia será alabada a causa de mi persona. Espero, sin embargo, y lo espero con toda certeza, que su bondad clementísima guardará fielmente mi alma y hará que sea su misericordia, más que su justicia, lo que se ponga en mí de relieve... nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor”. Esto es fe en la providencia, vivir el Evangelio, estar en la verdad…

2. –“En Cristo Jesús, Dios nos ha predestinado a ser un pueblo, nosotros los hijos de Israel... En El también vosotros que habéis escuchado la buena nueva de la salvación”... Buscamos la felicidad no solo individualmente, sino con los demás, pero vemos que esa utopía no coincide con las rupturas que provoca el pecado: división entre las razas, las naciones, los países... el Evangelio comienza por unir los "judíos" y los "paganos", en Cristo. Es el mensaje de Pablo, que hoy nos da.

-“Para ser nosotros, los hijos de Israel, los que ya antes esperábamos en Cristo, alabanza de su gloria...”: primero fue el pueblo judío, un primer "canto", el de la comunidad de la sinagoga.

-“Y también vosotros que habéis escuchado la Palabra de la verdad y creído también en El, habéis sido sellados en el Espíritu Santo...” Es la segunda oleada... como hoy. También están los que "cantan" ya la gloria de Dios porque han descubierto a Cristo... y hay el inmenso grupo de los que esperan el evangelio y la fe... ¿Estoy atento al esfuerzo misionero de la Iglesia de hoy? ¿Me considero como un privilegiado, -un aprovechado- de la fe, o como un apóstol, un participante al proyecto de todos los hombres en Cristo?

-“El sello del Espíritu”. El «sello» con el que se marcaba a las ovejas para indicar su propietario. La Presencia del Espíritu en nosotros nos marca para poder ser reconocidos por El como suyos. Y el Espíritu es el «primer avance», la prenda de la herencia, cuya plena posesión obtendremos el día de la liberación final. Pablo ve la vida cristiana en un dinamismo vital, lo realizado hasta hoy no es más que un inicio, unas "arras", un «primer avance»... Un día llegará la plenitud, el total cumplimiento. Hoy participamos «un poco» de los dones de Dios. Un día seremos colmados.

¿Considero así mi vida? ¿Me contento con ir tirando...? No obstante el Espíritu ya está aquí, me empuja y me zarandea para que me deje conducir por El. Espíritu de Dios, vendaval de Dios, ¡levántame!

-“Para alabanza de su gloria”. Será éste uno de los estribillos de la Epístola: llegar a ser una «alabanza de gloria» para Dios... ser un «cántico» para Dios... Señor, que mi vida cante tu gloria (Noel Quesson).

3. Es una "lectura cristiana" de la vida y de la historia. No estamos solos. Dios nos está muy cerca y nos ha incluido en su proyecto de vida: "la palabra del Señor es sincera y todas sus acciones son leales... dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad". El Señor nos cuida como una madre a sus hijos, “mira desde el cielo, / se fija en todos los hombres”.

Llucià Pou Sabaté

 

 

“La más grande revolución de todos los tiempos”

Si los cristianos viviéramos de veras conforme a nuestra fe, se produciría la más grande revolución de todos los tiempos... ¡La eficacia de la corredención depende también de cada uno de nosotros! –Medítalo. (Surco, 945)
Te sentirás plenamente responsable cuando comprendas que, cara a Dios, sólo tienes deberes. ¡Ya se encarga El de concederte derechos! (Surco, 946)

Un pensamiento que te ayudará, en los momentos difíciles: cuanto más aumente mi fidelidad, mejor contribuiré a que otros crezcan en esta virtud. –¡Y resulta tan atrayente sentirnos sostenidos unos por otros! (Surco, 948)

Corres el gran peligro de conformarte con vivir –o de pensar en que debes vivir– como un "niño bueno", que se aloja en una casa ordenada, sin problemas, y que no conoce más que la felicidad.

Eso es una caricatura del hogar de Nazaret: Cristo, porque traía la felicidad y el orden, salió a propagar esos tesoros entre los hombres y mujeres de todos los tiempos. (Surco, 952)

 

 

Conversaciones sobre Dios más allá de la cocina

Que una familia de Puskhin (cerca de San Petersburgo, en Rusia) se convierta al catolicismo es similar a que una familia de Badajoz se haga budista, piensa Jorge Gutiérrez Berlinches, que ha entrevistado a Yakov Druzhkov, o más sencillamente Yasha, un ruso de 22 años, estudiante de Lingüística en Moscú, aunque originario de San Petersburgo.

Revista de prensa 7 de Octubre de 2016

Yakov Druzhkov es un joven de San Petersburgo cuya familia, de origen protestante, se ha hecho católico y forma parte del Opus Dei.

ReligiónenLibertad Su padre era pastor protestante en Rusia, pero leer historia llevó a la familia al catolicismo

*****

Yasha ha pasado el verano en Madrid, ampliando estudios en filosofía y español, aunque su castellano, explica Jorge Gutiérrez, "es tan amplio como Siberia". Además, domina el inglés y se defiende con el francés. Habla de cómo su familia conoció a la Iglesia Católica y, después, al Opus Dei.

Padres con dos hijos y una hija, ya fallecida, “en el cielo”, precisa Yasha. La vida en San Petersburgo, explica, es tranquila, y la ciudad “una maravilla”, y más si la comparamos con su rival, Moscú, donde residen los nuevos ricos. Una familia más, una historia normal, hasta que se cruzan con un sacerdote de una parroquia de Puskhin.

Yasha saluda al Papa Francisco.

¿Se habla de Dios con naturalidad en la Rusia actual? ¿Es ahora más fácil?

Si ha habido algún cambio, no he tenido mucho tiempo para notarlo: nací en el año 94. Lo que sé de mis padres, y de mis abuelos es que sí se puede hablar hoy con más facilidad; naturalidad siempre ha habido. Antes eran típicas las conversaciones en la cocina: allí se hablaba de todo, de política y de Dios. Es verdad que en los tiempos soviéticos la religión era un tema tabú; pero ahora es absolutamente normal.

Lo que sé de mis padres, y de mis abuelos es que sí se puede hablar hoy con más facilidad; naturalidad siempre ha habido. Antes eran típicas las conversaciones en la cocina: allí se hablaba de todo, de política y de Dios

El ecumenismo, en España, es más un concepto del que se escribe y habla, pero al ser un país de mayoría católica, apenas se “practica”. En tu país la situación es bien distinta. ¿Cómo se vive allí el ecumenismo?, ¿qué avances se están dando?

En mi país, los ortodoxos son un 70%, aunque muchos no practican: lo son porque están bautizados y porque son rusos. Si eres ruso, eres ortodoxo. Los católicos, que no somos más que un 1%, vivimos junto con los ortodoxos y nuestra relación es muy buena. En mi opinión y por mi experiencia, dentro de la Iglesia Ortodoxa algunos no entienden bien el significado del ecumenismo porque lo asemejan al proselitismo, en sentido peyorativo. Pero también hay ortodoxos que desean una mayor unión con la iglesia católica.

Los católicos, que no somos más que un 1%, vivimos junto con los ortodoxos y nuestra relación es muy buena

»Para la gente que no ha estudiado historia, el ecumenismo está mal visto, porque no quieren buscar los puntos que nos unen, que son muchos e importantes, como los sacramentos. La iglesia ortodoxa rusa ahora está un poco dividida, surgen nuevas opiniones, sobre todo por los temas ecuménicos. Hubo gente a quien gustó el encuentro de Kiril, el Patriarca ruso, con el Papa, y a otros que no.

“Sí se nota un crecimiento: ¡yo soy un ejemplo! (risas). Y también mi familia, ya que antes éramos protestantes”.

En los últimos años se han abierto al culto varias iglesias católicas en Moscú. ¿Hay un renacer católico en Rusia?

Sí se nota un crecimiento: ¡yo soy un ejemplo! (risas). Y también mi familia, ya que antes éramos protestantes. Desde los años 90 la gente empezó a leer y estudiar por su cuenta. Y cuando uno empieza a estudiar historia de la Iglesia, como hizo mi padre, se da cuenta de aspectos que no encontraba en el protestantismo. A la vez, creo, que es necesaria mucha humildad para que tenga efecto.

Desde los años 90 la gente empezó a leer y estudiar por su cuenta. Y cuando uno empieza a estudiar historia de la Iglesia, como hizo mi padre, se da cuenta de aspectos que no encontraba en el protestantismo

¿Te imaginas pronto al Papa Francisco en la Plaza Roja?

Ojalá, pero no creo que sea pronto; todavía no estamos preparados los católicos. Nos falta un poco de ‘ambiente’ para que la visita sea posible.

“Cuando tenía 14 años decidí ser católico. Mis padres y hermanos éramos protestantes. Mi padre era pastor protestante en San Petersburgo. Nos pasamos todos a la Iglesia Católica, incluso mi abuela, que se bautizó hace tres años”.

¿Cómo es el alma rusa: su religiosidad, su temperamento? Svetlena Aliexievich, en su libro Voces de Chernobil, decía que era un pueblo con un gran sentido del deber, de la obediencia

El ruso, creo yo, tiene una gran inquietud por saber, por conocer, pero a veces nos falta perseverancia en el estudio, nos conformamos con poca formación. A la vez, el pueblo ruso tiene mucho que ver con los ritos, con la apariencia: por ejemplo, al entrar en una iglesia ortodoxa todo te lleva al cielo, a la oración. Pero el conocimiento de la religión se termina, en muchos casos, en lo que se ve en la iglesia, en su vistosidad, ritos y velas.

Es cierto que la iglesia ortodoxa tuvo un periodo difícil y tuvo casi que empezar desde cero. Pero gracias precisamente a la Iglesia Ortodoxa tenemos esa cultura tan rica

¿Ves muchas diferencias entre un joven ruso y un español?

Sí, en primer lugar los rusos somos más callados, quizá no sonreímos tanto, aunque lógicamente hay de todo. En el aspecto religioso, veo que en España hay más posibilidades de conocer la fe, de recibir formación cristiana. También es cierto que la iglesia ortodoxa tuvo un periodo difícil y tuvo casi que empezar desde cero. Pero gracias precisamente a la Iglesia Ortodoxa tenemos esa cultura tan rica.

¿Cómo fue tu acercamiento a la Iglesia Católica y después al Opus Dei?

Cuando tenía 14 años decidí ser católico. Mis padres y hermanos éramos protestantes. Mi padre era pastor protestante en San Petersburgo. Nos pasamos todos a la Iglesia Católica, incluso mi abuela, que se bautizó hace tres años.

Mi padre comenzó a asistir a misa y nos invitaba a nosotros. Allí nos ayudaron unos sacerdotes del Opus Dei, que llevan una parroquia en Puskhin

»Mi padre siempre tuvo un gran interés por la religión, leía y estudiaba. Comenzó a asistir a misa y nos invitaba a nosotros. Allí nos ayudaron unos sacerdotes del Opus Dei, que llevan una parroquia en Puskhin. Gracias a ellos conocí la Obra, y luego vinieron desde Moscú a darnos medios de formación cristiana.

»Al principio no entendía bien la Obra, pero veía que era gente que rezaba. Y notaba los frutos, los efectos, al vivir y practicar la fe. Notaba que me iba cambiando la vida y que soy feliz.

¿Qué puede aportar el Opus Dei a Rusia?

Creo que una de las cosas más importantes que puede aportar es la formación cristiana, y luego dar un sentido espiritual y santificador al trabajo, que no sea un simple modo de ganarse la vida.

 

 

TEMA 38. El noveno y el décimo mandamientos del Decálogo

Estos dos mandamientos ayudan a vivir la santa pureza (el noveno) y el desprendimiento de los bienes materiales (el décimo) en los pensamientos y deseos.

Resúmenes de fe cristiana 23 de Noviembre de 2012

No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo...

«No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni ninguna cosa que sea de tu prójimo» (Dt 5, 21).

«El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5, 28).

1. Los pecados internos

Estos dos mandamientos se refieren a los actos internos correspondientes a los pecados contra el sexto y el séptimo mandamientos, que la tradición moral clasifica dentro de los llamados pecados internos. De modo positivo ordenan vivir la pureza (el noveno) y el desprendimiento de los bienes materiales (el décimo) en los pensamientos y deseos, según las palabras del Señor: «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» y «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos» ( Mt 5, 3.8).

La primera cuestión a la que habría que dar respuesta es si tiene sentido hablar de pecados internos; o dicho de otro modo, ¿por qué se califica negativamente un ejercicio de la inteligencia y de la voluntad que no se concreta en una acción externa reprobable?

La pregunta no es evidente, pues en las listas de pecados que nos ofrece el Nuevo Testamento aparecen sobre todo actos externos (adulterio, fornicación, homicidios, idolatría, hechicerías, pleitos, iras, etc.). Sin embargo en esos mismos elencos vemos citados también, como pecados, ciertos actos internos (envidias, mala concupiscencia, avaricia) [1] .

Jesús mismo explica que es del corazón del hombre de donde proceden «los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias» (Mt 15, 19). Y en el ámbito específico de la castidad, enseña «que cualquiera que mira a una mujer deseándola, ya adulteró con ella en su corazón» (Mt 5, 28). De estos textos procede una importante anotación para la moral, pues hacen entender cómo la fuente de las acciones humanas, y por tanto de la bondad o maldad de la persona se encuentra en los deseos del corazón, en lo que la persona “quiere” y elige. La maldad del homicidio, del adulterio, del robo no está principalmente en la fisicidad de la acción, o en sus consecuencias (que tienen un papel importante), sino en la voluntad (en el corazón) del homicida, del adúltero, del ladrón, que al elegir esa determinada acción, la está queriendo: se está determinando en una dirección contraria al amor del prójimo, y por tanto, también al amor a Dios.

La voluntad se dirige siempre a un bien, pero en ocasiones se trata de un bien aparente, algo que aquí y ahora no es ordenable racionalmente al bien de la persona en su conjunto. El ladrón quiere algo que considera un bien, pero el hecho de que ese objeto pertenezca a otra persona hace imposible que la elección de quedárselo se pueda ordenar a su bien como persona, o lo que es lo mismo, al fin de su vida. En este sentido, no es necesario el acto exterior para determinar la voluntad en un sentido positivo o negativo. El que decide robar un objeto, aunque después no pueda hacerlo por un imprevisto, ha obrado mal. Ha realizado un acto interno voluntario contra la virtud de la justicia.

La bondad y maldad de la persona se dan en la voluntad, y por tanto, extrictamente hablando habría que utilizar esas categorías para referirse a los deseos (queridos, aceptados), no a los pensamientos. Al hablar de la inteligencia utilizamos otras categorías, como verdadero y falso. Cuando el noveno mandamiento prohibe los “pensamientos impuros” no se está refiriendo a las imágenes, o al pensamiento en sí, sino al movimiento de la voluntad que acepta la delectación desordenada que una cierta imagen (interna o externa) le provoca [2] .

Los pecados internos se pueden dividir en:

— “malos pensamientos” ( complacencia morosa ): son la representación imaginaria de un acto pecaminoso sin ánimo de realizarlo. Es pecado mortal si se trata de materia grave y se busca o se consiente deleitarse en ella;

— mal deseo ( desiderium ): deseo interior y genérico de una acción pecaminosa con el cual la persona se complace. No coincide con la intención de realizarlo (que implica siempre un querer eficaz), aunque en no pocos casos se haría si no existieran algunos motivos que frenan a la persona (como las consecuencias de la acción, la dificultad para realizarlo, etc.);

gozo pecaminoso : es la complacencia deliberada en una acción mala ya realizada por sí o por otros. Renueva el pecado en el alma.

Los pecados internos, en sí mismos, suelen tener menor gravedad que los correspondientes pecados externos, pues el acto externo generalmente manifiesta una voluntariedad más intensa. Sin embargo, de hecho, son muy peligrosos, sobre todo para las personas que buscan el trato y la amistad con Dios, ya que:

se cometen con más facilidad , pues basta el consentimiento de la voluntad; y las tentaciones pueden ser más frecuentes;

se les presta menos atención , pues a veces por ignorancia y a veces por cierta complicidad con las pasiones, no se quieren reconocer como pecados, al menos veniales, si el consentimiento fue imperfecto.

Los pecados internos pueden deformar la conciencia, por ejemplo, cuando se admite el pecado venial interno de manera habitual o con cierta frecuencia, aunque se quiera evitar el pecado mortal. Esta deformación puede dar lugar a manifestaciones de irritabilidad, a faltas de caridad, a espíritu crítico, a resignarse con tener frecuentes tentaciones sin luchar tenazmente contra ellas, etc. [3] ; en algunos casos puede llevar incluso a no querer reconocer los pecados internos, cubriéndolos con razonadas sinrazones, que acaban confundiendo cada vez más la conciencia; como consecuencia, fácilmente crece el amor propio, nacen inquietudes, se hace más costosa la humildad y la sincera contrición y se puede terminar en un estado de tibieza. En la lucha contra los pecados internos, es muy importante no dar lugar a los escrúpulos [4] .

Para luchar contra los pecados internos, nos ayudan:

— la frecuencia de sacramentos, que nos dan o aumentan la gracia, y nos sanan de nuestras miserias cotidianas;

— la oración, la mortificación y el trabajo, buscando sinceramente a Dios;

— la humildad —que nos permite reconocer nuestras miserias sin desesperar por nuestros errores—, y la confianza en Dios, sabiendo que está siempre dispuesto a perdonarnos;

— el ejercitarnos en la sinceridad con Dios, con nosotros mismos y en la dirección espiritual, cuidando con esmero el examen de conciencia.

2. La purificación del corazón

El noveno y décimo mandamientos consideran los mecanismos íntimos que están a la raíz de los pecados contra la castidad y la justicia; y, en sentido amplio, de cualquier pecado [5] . En sentido positivo, estos mandamientos invitan a actuar con intención recta, con un corazón puro. Por esto tienen una gran importancia, ya que no se quedan en la consideración externa de las acciones, sino que consideran la fuente de la que proceden dichas acciones.

Estos dinamismos internos son fundamentales en la vida moral cristiana, donde los dones del Espíritu Santo, y las virtudes infusas son moduladas por las disposiciones de la persona. En este sentido, tienen una importancia particular las virtudes morales, que son propiamente disposiciones de la voluntad y de los demás apetitos para obrar el bien. Teniendo presente estos elementos es posible desterrar una cierta caricatura de la vida moral como lucha por evitar los pecados, descubriendo el inmenso panorama positivo de esfuerzo por crecer en la virtud (por purificar el corazón) que tiene la existencia humana, y en particular la del cristiano.

Estos mandamientos se refieren más específicamente a los pecados internos contra las virtudes de la castidad y de la justicia, que están bien reflejados en el texto de la Sagrada Escritura que habla de «tres especies de deseo inmoderado o concupiscencia: la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida (1 Jn 2,16)» ( Catecismo , 2514). El noveno mandamiento trata sobre el dominio de la concupiscencia de la carne; y el décimo sobre la concupiscencia del bien ajeno. Es decir, prohíben dejarse arrastrar por esas concupiscencias, de modo consciente y voluntario.

Estas tendencias desordenadas o concupiscencia consisten en «la lucha que la “carne” sostiene contra el “espíritu”. Proceden de la desobediencia del primer pecado» ( Catecismo , 2515). Después del pecado original nadie está exento de la concupiscencia, a excepción de Nuestro Señor Jesucristo y de la Santísima Virgen.

Aunque la concupiscencia en sí misma no es pecado, inclina al pecado, y lo engendra cuando no se somete a la razón iluminada por la fe, con la ayuda de la gracia. Si se olvida que existe la concupiscencia, es fácil pensar que todas las tendencias que se experimentan “son naturales” y que no hay mal en dejarse llevar por ellas. Muchos se dan cuenta de que esto es falso al considerar lo que sucede con el impulso a la violencia: reconocen que no hay que dejarse llevar por este impulso, sino dominarlo, porque no es natural. Sin embargo, cuando se trata de la pureza, ya no quieren reconocer lo mismo, y dicen que nada malo hay en dejarse llevar por el estímulo “natural”. El noveno mandamiento nos ayuda a comprender que esto no es así, porque la concupiscencia ha torcido la naturaleza, y lo que se experimenta como natural es, frecuentemente, consecuencia del pecado, y es preciso dominarlo. Lo mismo se podría decir del afán inmoderado de riquezas, o codicia, al que se refiere el décimo mandamiento.

Es importante conocer este desorden causado en nosotros por el pecado original y por nuestros pecados personales, puesto que tal conocimiento:

nos espolea a rezar : sólo Dios nos perdona el pecado original, que dio origen a la concupiscencia; y, de igual modo, sólo con su ayuda lograremos vencer esta tendencia desordenada; la gracia de Dios sana nuestra naturaleza de las heridas del pecado (además de elevarla al orden sobrenatural);

nos enseña a amar todo lo creado , pues ha salido bueno de las manos de Dios; son nuestros deseos desordenados los que hacen que se pueda hacer mal uso de los bienes creados.

3. El combate por la pureza

La pureza de corazón significa tener un modo santo de sentir. Con la ayuda de Dios y el esfuerzo personal se llega a ser cada vez más “limpios de corazón”: limpieza en “los pensamientos” y en los deseos.

Por lo que se refiere al noveno mandamiento, el cristiano consigue esta pureza con la gracia de Dios y a través de la virtud y el don de la castidad, de la pureza de intención, de la pureza de la mirada y de la oración [6] .

La pureza de la mirada no se queda en rechazar la contemplación de imágenes claramente inconvenientes, sino que exige una purificación del uso de nuestros sentidos externos, que nos lleve a mirar el mundo y las demás personas con visión sobrenatural. Se trata de una lucha positiva que permite al hombre descubrir la verdadera belleza de todo lo creado, y en modo particular, la belleza los que han sido plasmados a imagen y semejanza de Dios [7] .

«La pureza exige el pudor . Éste es parte integrante de la templanza. El pudor preserva la intimidad de la persona. Designa el rechazo a mostrar lo que debe permanecer velado. Está ordenado a la castidad, cuya delicadeza proclama. Ordena las miradas y los gestos en conformidad con la dignidad de las personas y con la relación que existe entre ellas» ( Catecismo , 2521).

4. La pobreza del corazón

«El deseo de la felicidad verdadera aparta al hombre del apego desordenado a los bienes de este mundo, y tendrá su plenitud en la visión y en la bienaventuranza de Dios» ( Catecismo , 2548). «La promesa de ver a Dios supera toda felicidad. En la Escritura, ver es poseer. El que ve a Dios obtiene todos los bienes que se pueden concebir» [8] .

Los bienes materiales son buenos como medios, pero no son fines. No pueden llenar el corazón del hombre, que está hecho para Dios y no se sacia con el bienestar material.

«El décimo mandamiento prohíbe la avaricia y el deseo de una apropiación inmoderada de los bienes terrenos. Prohíbe el deseo desordenado nacido de la pasión inmoderada de las riquezas y de su poder. Prohíbe también el deseo de cometer una injusticia mediante la cual se dañaría al prójimo en sus bienes temporales» ( Catecismo , 2536).

El pecado es aversión a Dios y conversión a las criaturas ; el apegamiento a los bienes materiales alimenta radicalmente esta conversión , y lleva a la ceguera de la mente, y al endurecimiento del corazón: «si alguno posee bienes y viendo que su hermano padece necesidad, le cierra su corazón, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?» (1 Jn 3,17). El afán desordenado de los bienes materiales es contrario a la vida cristiana: no se puede servir a Dios y a las riquezas (cfr. Mt 6, 24; Lc 16,13).

La exagerada importancia que se concede hoy al bienestar material por encima de muchos otros valores, no es señal de progreso humano; supone un empequeñecimiento y envilecimiento del hombre, cuya dignidad reside en ser criatura espiritual llamada a la vida eterna como hijo de Dios (cfr. Lc 12,19-20).

«El décimo mandamiento exige que se destierre del corazón humano la envidia » ( Catecismo , 2538). La envidia es un pecado capital. «Manifiesta la tristeza experimentada ante el bien del prójimo» ( Catecismo , 2539). De la envidia pueden derivarse muchos otros pecados: odio, murmuración, detracción, desobediencia, etc.

La envidia supone un rechazo de la caridad. Para luchar contra ella debemos vivir la virtud de la benevolencia, que nos lleva a desear el bien a los demás como manifestación del amor que les tenemos. También nos ayuda en esta lucha la virtud de la humildad, pues no hay que olvidar que la envidia procede con frecuencia del orgullo (cfr. Catecismo , 2540).

Pablo Requena Bibliografía básica

Catecismo de la Iglesia Católica, 2514-2557.

Lecturas recomendadas

San Josemaría, Homilía Porque verán a Dios, en Amigos de Dios , 175-189; Homilía Desprendimiento, en Amigos de Dios , 110-126.

--------------

[1] Cfr. Ga 5, 19-21; Rm 1, 29-31; Col 3, 5. S. Pablo después de hacer un llamamiento a abstenerse de la fornicación, escribe: «que cada uno sepa guardar su cuerpo en santidad y honor, no con afecto libidinoso , como los gentiles que no conocen a Dios (...), pues Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad» (1 Ts 4, 3-7). Subraya la importancia de los afectos, que son el origen de las acciones, y hace ver la necesidad de su purificación para la santidad.

[2] De este modo se entenderá fácilmente la diferencia entre “sentir” y “consentir”, referido a una determinada pasión o movimiento de la sensibilidad. Sólo cuando se consiente con la voluntad puede hablarse de pecado (si la materia era pecaminosa).

[3] «Chapoteas en las tentaciones, te pones en peligro, juegas con la vista y con la imaginación, charlas de... estupideces. —Y luego te asustas de que te asalten dudas, escrúpulos, confusiones, tristeza y desaliento.

—Has de concederme que eres poco consecuente» (San Josemaría, Surco , 132).

[4]      «No te preocupes, pase lo que pase, mientras no consientas. —Porque sólo la voluntad puede abrir la puerta del corazón e introducir en él esas execraciones» (San Josemaría, Camino , 140); cfr. Ibidem , 258.

[5] «El décimo mandamiento se refiere a la intención del corazón; resume, con el noveno, todos los preceptos de la Ley» ( Catecismo , 2534).

[6] «Con la gracia de Dios lo consigue: mediante la virtud y el don de la castidad , pues la castidad permite amar con un corazón recto e indiviso; mediante la pureza de intención , que consiste en buscar el fin verdadero del hombre: con una mirada limpia el bautizado se afana por encontrar y realizar en todo la voluntad de Dios (cfr. Rm 12, 2; Col 1, 10); mediante la pureza de la mirada exterior e interior; mediante la disciplina de los sentidos y la imaginacióin; mediante el rechazo de toda complacencia en los pensamientos impuros que inclinan a apartarse del camino de los mandamientos divinos: “la vista despierta la pasión de los insensatos” (Sb 15, 5); mediante la oración» ( Catecismo , 2520).

[7] «¡Los ojos! Por ellos entran en el alma muchas iniquidades. —¡Cuántas experiencias a lo David!... —Si guardáis la vista habréis asegurado la guarda de vuestro corazón» (San Josemaría, Camino, 183). «¡Dios mío!: encuentro gracia y belleza en todo lo que veo: guardaré la vista a todas horas, por Amor» (San Josemaría, Forja, 415).

[8] San Gregorio de Nisa, Orationes de beatitudinibus , 6: PG 44, 1265A. Cfr. Catecismo , 2548

 

 

¿Por qué se fomenta el odio contra la Iglesia católica en España

Raúl Espinoza Aguilera

Hace ya bastante años, cuando iba a España y se hablaba del General Francisco Franco, se referían al “Caudillo” o “El Generalísmo”. La última vez que estuve durante una larga temporada pregunté por este personaje político y algunos amigos me dijeron:
-Cuidado, porque ahora ya no se puede hablar abiertamente de él en España; ahora es “el innombrable”.
Como todos los jefes de Gobierno, Franco tuvo aciertos y errores, atinadas decisiones y equivocaciones. Así es la condición humana. Pero algo que debemos de reconocerle es que ayudó a  la Iglesia católica para que desarrollara numerosas labores educativas y de asistencia social a las que el Estado sencillamente no puede llegar.
Actualmente, con el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, además de que ha conducido al país al desempleo y casi a la quiebra económica, ha retirado buena parte de esas ayudas a las instituciones educativas o de ayuda asistencial por el solo hecho de ser oficialmente católicas.
Incluso este Presidente español del PSOE, desde hace años, ha solicitado, que se analice de nuevo todo lo que aconteció, desde el punto de vista histórico, durante la Guerra Civil Española (1936-1939), con la finalidad de abrir viejas heridas y enfocar las baterías –entre otras cosas- para fomentar un renovado odio contra el catolicismo en la península ibérica.
¿Qué persigue Rodríguez Zapatero y sus seguidores socialistas? Desprestigiar a la Iglesia católica y señalarla como la causante de casi todos los males en la historia de España y además de ponerle –injustamente- las etiquetas de: “retrógrada”, “oscurantista”, “medieval”…
Conseguí una serie de datos que nos pueden dar luz sobre la impresionante labor que realiza la Iglesia en España sin ayuda del Estado:
1. Tiene 5,141 centros de enseñanza con 990,774 alumnos. Al Estado le ahorran 3 millones de euros por centro al año.
2. Existen 107 hospitales que prestan servicio a los españoles y ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital cada año.
3. Hay 1,004 asilos de ancianos, centros de minusválidos, dispensarios médicos, de enfermos terminales de SIDA, centros de atención ambulatoria y con un total de 51,312 camas. Ahorran al Estado 4 millones de euros anualmente por centro.
4. La Fundación “Cáritas” aporta al año 155 millones de euros para ayudar a los más necesitados y ese dinero sale de la generosidad de los católicos españoles.
5. La Fundación “Manos Unidas” aporta 43 millones de euros anualmente a esta misma causa y procede también de los bolsillos de los fieles cristianos.
6. Son 21 los millones de euros, el gasto anual de las “Obras Misionales Pontificias (Domund) y sale igualmente de los  bolsillos del pueblo español.
7. Existen 365 centros de reeducación para marginados sociales como exprostitutas, expresidiarios, exdrogadictos. Son en total 53,140 personas y con su atención ahorran al Estado medio millón de euros por centro.
8. Hay 937 orfanatorios con 10,835 niños abandonados y ahorran al Estado 100,000 euros por centro.
9. Por si fuera poco, el 80% del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico artístico (Iglesias, conventos, abadías, pinturas, esculturas, etc.) corre a cargo de la Iglesia y se ha calculado un aproximado ahorro al Estado de entre 32,000 y 36,000 millones de euros al año.
A todo esto, habría que añadir que la casi totalidad de las personas que colaboran en “Cáritas”, “Manos Unidas”, etc. son miles y miles de voluntarios –mujeres y hombres- que no perciben ningún sueldo. Se trata de ciudadanos católicos que prestan un servicio desinteresado a los demás sin pedir un salario a cambio.
Es innegable que estos millones de euros que la Iglesia católica consigue en beneficio de la población, ayudan y apoyan directamente a la economía española. Pero, desgraciadamente, todo esto que he mencionado “no es noticia”, no se le da difusión en muchos medios de comunicación.
A la Iglesia se le suele criticar duramente por diversos motivos pero no se habla de toda la maravillosa labor que realizan sacerdotes, religiosos, monjas, misioneros, millones de fieles laicos en bien de la sociedad española y del mundo entero.
Y si nos fuéramos de país por país, de continente por continente, y sumáramos también los datos objetivos, de seguro  nos asombraríamos de todo el bien que realiza la Iglesia católica en beneficio de la humanidad, y eso, contemplando únicamente las labores sociales y asistenciales que lleva a cabo.
Considero que habría que añadir, por elemental justicia, toda esa labor callada pero de gran eficacia que  realizan los católicos en todo el orbe, como son las obras de misericordia que prestan millones de fieles, como son: cuidar a los enfermos, asistir a los desamparados, alimentar a los que no tienen trabajo y padecen hambre,  visitar a los que están en la cárcel, escuchar y consolar a los afligidos, dar consejos a los que lo necesitan, orientar y formar a los que no saben, rezar por vivos y difuntos… Todo esto es sencillamente incuantificable.
Y estas labores, además, las ha venido efectuando la Iglesia a lo largo de 21 siglos de modo ininterrumpido y sin hacer “demasiado ruido” porque se realizan por amor de Dios.
Sin duda, Rodríguez Zapatero pasará a la historia como uno de tantos gobernantes o dictadores, que como Hitler en Alemania, Stalin en Rusia, Calles en México, pretendieron desprestigiar a la Iglesia católica, fomentar el odio e incluso acabar con ella, pero nada pudieron porque ha sido fundada por Jesucristo y sabemos que durará mientras haya hombres sobre la tierra, hasta el fin de los tiempos.

 

 

Sexo y género. Nuevos datos, nueva polémica

04 octubre
Un reciente y amplio estudio ofrece resultados sorprendentes sobre la transexualidad
Introducción
El Dr. Lawrence S. Mayer, epidemiólogo especializado en psiquiatría, y el Dr. Paul R. McHugh, del que se afirma que es el más importante psiquiatra estadounidense del último medio siglo, han publicado recientemente en la revista The New Atlantis un estudio titulado “Sexualidad y Género” (ver AQUÍ) que ofrece una exhaustiva revisión de más de quinientos artículos científicos relacionados con el tema. “Estaba alarmado al enterarse de que la comunidad LGBT tiene una tasa desproporcionada de problemas de salud mental en comparación con la población global”, afirma el Dr. Mayer, uno de los firmantes del artículo. 1
Antecedentes
En Noviembre de 2014, el Dr. McHugh ya publicó un informe en la página web First Things2, en la que hacía constar su decisión como responsable del departamento de Psiquiatra del hospital John Hopkins en Baltimore, EEUU, de no proponer ninguna intervención quirúrgica más de reasignación de sexo, a la vista de los negativos resultados que obtuvo tras un examen retrospectivo de los pacientes a los que se les había sido practicada dicha intervención.
En el artículo ahora publicado, sus autores han tratado de establecer evidencias bien contrastadas y con significación estadística, de lo publicado en los últimos años. Frente a otros estudios relacionados, que no pocas veces ofrecen resultados contradictorios sobre el tema, este se distingue por el gran acerbo de datos, provenientes de muchas y diferentes fuentes, lo que le otorga una especial credibilidad, además del aval de sus autores, de indiscutible prestigio científico.
La oportunidad del trabajo es indudable. Las nuevas tendencias en el abordaje de la disforia de género (tal como es definida en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5, de la  American Psychiatric Association, relacionada con la promoción de las intervenciones de reasignación de sexo, a través de tratamientos farmacológicos y quirúrgicos, presentan éstos como la solución a un complejo problema, hasta el punto de la aprobación de normas legislativas que amparan y estimulan a su realización (ver AQUÍ).
Pero no parece ser ésta la conclusión a la que llegan los trabajos que nos ocupan, sino más bien la contraria.
El amplio estudio de 140 páginas ofrece resultados sorprendentes, que pasamos a resumir:
* No puede establecerse científicamente que la orientación sexual divergente con el sexo biológico (disforia de género) sea una propiedad innata e inmutable en el ser humano. No existen evidencias, por tanto, de que exista una determinación de origen genético hacia este tipo de conductas.
* La orientación sexual no es inamovible, sino que puede cambiar a lo largo de la vida. Esto resulta de especial importancia en la adopción de medidas “irreversibles” de asignación de sexo, que pueden llegar a agravar los cuadros de disforia hasta niveles dramáticos. En concreto, el 80 % de los adolescentes masculinos que manifiestan una atracción hacia el mismo sexo, dejan de sentirla al alcanzar la edad adulta.3 Aunque algunos investigadores cuestionan estos datos y refieren errores metodológicos en la encuesta, no dejan de ser muy significativos.
* El riesgo de padecer problemas de salud, es superior en los no heterosexuales, tanto a nivel de salud general como mental. Así, presentan 1,5 veces más riesgo de padecer ansiedad, el doble de sufrir depresión, 1,5 veces más de adicción a sustancias y 2,5 veces más riesgo de suicidio.
* En cuanto a la población transgénero, resulta alarmante  la cifra de intentos de suicidio, que alcanza, según un estudio, un 41 %, frente al 5 % que registra la población no transgénero en Estados Unidos. Otro estudio encontró cinco veces más riesgo de intento de suicidio en la población que se había sometido a cirugía de reasignación de sexo, en comparación con los grupos de control. El riesgo de morir a consecuencia de un suicidio era 19 veces más que la población control. Respecto a este dato, se ha esgrimido con frecuencia que el estigma y rechazo social que padece el colectivo transgénero estaría detrás de este incremento. Pero no parece ser este un argumento sostenible según el estudio que nos ocupa, que afirma que estos altos índices de intento de suicidio se registran también en personas transexuales en cuyos entornos sociales no se les da trato discriminatorio.
* El porcentaje de población estadounidense que no se identifica con su sexo biológico es del 0.6 %.
* Existen débiles correlaciones entre estructura cerebral y conducta transgénero en los estudios analizados, insuficientes para atribuir esas conductas a una base neurobiológica.
* Solo una reducida minoría de los niños que manifiestan una “identificación de género cruzada”, la mantienen en la adolescencia y la edad adulta. Este dato resulta especialmente relevante ante los intentos de promover reasignaciones de sexo en niños antes de la pubertad, que puede ocasionar graves trastornos futuros cuando la tendencia revierta espontáneamente.
* Los datos sobre eficacia de los tratamientos de reasignación de sexo en adolescentes, hormonales o quirúrgicos, son escasos y su generalización no está avalada por las evidencias científicas disponibles.
Cirugía de reasignación de sexo
El  Dr. McHugh, según las conclusiones de  su primer estudio2, en el que recogía el seguimiento de los pacientes a los que se les había practicado cirugía de reasignación de sexo en su hospital, manifestó que los problemas que presentaban antes de la cirugía no se habían resuelto, tanto a nivel de relaciones humanas como de trabajo o emocionales.
Referencias
[1] Mayer, LS., McHugh PR. Sexuality and Gender. The New Atlantis. 2016; 50:4-143
2 https://www.firstthings.com/article/2004/11/surgical-sex
3 Savin-Williams RC, Joyner K. “The Dubious Assessment of Gay, Lesbian, and Bisexual Adolescents of Add Health,” Archives of Sexual Behavior.2014; 43(3):413-22. http://dx.doi.org/10.1007/s10508-013-0219-5.
Julio Tudela
Observatorio de Bioética

 

Cómo aprenden los niños a ser pacientes y dominar los impulsos

 

 

Por LaFamilia.info -  10.10.2016

Foto: Pixabay 

El tiempo de los niños es diferente al de los adultos, pues la noción del tiempo es algo que se aprende, y por consiguiente, es algo que los padres deben enseñar. En este aprendizaje están implicados la paciencia y los impulsos. Les damos unas claves educativas para aplicar en casa.

La paciencia es un valor fundamental que se debe formar desde las primeras edades. Un niño que no aprende la paciencia, es probable que en su adultez muestre rasgos de intolerancia a la frustración, ansiedad, irritabilidad y dificultad de adaptación.

Lo cierto es que la capacidad de espera aumenta a medida que el niño crece: a los 4 años no se tiene la misma capacidad que a los 10. Por ejemplo, los niños en edad preescolar no han desarrollado aún el concepto de ubicación temporal y no comprenden el tiempo en los términos que los adultos ya dominamos: una hora, 10 minutos, tres meses, un año, etc. Por eso, en este caso se debe asociar el tiempo a alguna señal o temporada (navidad, vacaciones, invierno) o cuando se de el caso, decirle simplemente que debe esperar un poco para realizar cierta actividad.

 Será entonces de manera gradual, que los padres enseñen a sus hijos a desarrollar este valor. Claro está que algunas necesidades fisiológicas no pueden esperar sobretodo en niños pequeños, como por ejemplo ir al baño o la alimentación, en estos dos aspectos específicos no se debe aplicar tiempo de espera. Las siguientes son algunas claves para enseñar la paciencia a los niños:   

Los adultos educan con su ejemplo

Como lo repetimos en diversos artículos de LaFamilia.info, el ejemplo es un educador por excelencia. Los hijos observan cada palabra y cada acto de sus padres, y es así como aprenden numerosas lecciones. La paciencia no es la excepción. Si a los hijos se les pide paciencia, lo mínimo que se puede hacer es demostrarles que una actitud paciente es siempre ganadora.

Para enseñar la paciencia es necesaria la autoridad asertiva

Alejandro De Barbieri, el autor del libro Educar sin culpa explica que el niño precisa la autoridad sana del padre o maestro que “frustra” sus impulsos: “Si cada vez que mi hijo quiere algo yo se lo doy, entonces le estoy diciendo “pide y se te dará, mi amor” para que me quieras. Eso es falso, porque lo estoy dejando inmaduro. Cuando mañana la vida lo frustre, en un examen en el deporte o en una pareja, su psiquismo estará frágil y no soportará las limitaciones que la vida le presente.”

Por eso, los padres deben vivir en carne propia la paciencia y afrontar con calma las rabietas de los niños. Así los pequeños entenderán que con sus berrinches, no conseguirán lo que quieren. La frustración les hará más resistentes y más pacientes. Además aprenderán a expresar su descontento por otras vías diferentes al llanto.

Enseñarles a esperar

A partir de los 4 años aproximadamente, los niños ya tienen cierta capacidad de espera y es ahí cuando los padres deben ejercitarla al no satisfacer de inmediato sus deseos, al enseñarles a esperar su turno para algún juego sin desesperarse o al esperar unos segundos a que la comida se enfríe un poco. En la cotidianeidad hay muchas oportunidades para aplicar esta lección de vida. 

Dejarles que se esfuercen

Incluso desde los primeros meses de vida se les debe dejar que se esfuercen, en el gateo por ejemplo, permitirles que se desplacen hasta llegar a su juguete, y así a medida que crecen, siempre habrán metas y logros que ellos deben alcanzar por sí mismos. La paciencia, la persistencia y el esfuerzo son valores que van de la mano.

Mostrarles ejemplos

Una de las formas para enseñar la paciencia a los niños es por medio de ejemplos, y qué mejor que la naturaleza para ello, algunos animales nos dan lecciones de paciencia y persistencia para conseguir lo que quieren: las abejas para construir el panal, los pájaros para hacer sus nidos o las hormigas para llevar su alimento a un lugar seguro. Asimismo, las plantas son un hermoso modelo, se pueden sembrar en casa y ver todo su proceso de crecimiento.

La paciencia es un valor que nuestros hijos agradecerán por siempre, les llevará al camino del éxito porque sabrán esperar los frutos de su esfuerzo y conocerán de primera mano que no todo llega por sentado, que la vida es retadora y que nuestra persistencia, rectitud y voluntad serán determinantes para afrontarla.

 

 

Abuelos que cuidan a sus nietos dejan huellas en sus almas

 

Mente Maravilhosa – 10.10.2016

Foto: Alfreedownload 

 

Hay personas que son puntos cardinales, que llevan nuestros sentimientos y emociones a su máxima intensidad. Los abuelos son ejemplos de esas personas, personas únicas, afectuosas e inolvidables.

Ellos simbolizan una unión que es generada en las miradas de complicidad, en el juego permisivo y comprensivo de un consentimiento sin medida que algunas veces molesta a los padres.

El mayor y mejor regalo de los abuelos para sus nietos: las raíces que crean una huella emocional imborrable en su corazón con el perfume de secretos compartidos, de pequeños detalles, de dedicación, respeto e incondicionalidad.

Beneficios educativos para los niños

El modo como los abuelos educan trae importantes beneficios al niño. ¿Por qué? Porque los abuelos que cuidan de sus nietos les transmiten diversas enseñanzas. Tanto su posición familiar como su experiencia de vida acumulada, garantizan un modo de educación muy positivo para los niños. De ahí que los abuelos tiendan a:

Tener más paciencia y estresarse menos en lo cotidiano. Eso les permite ser más afectuosos con los niños y mostrarles de manera constante un interés afectivo a través de una relación empática.

La comunicación emocional es un pilar básico que permite a los nietos sentirse mucho más comprendidos por sus abuelos que por sus padres.

Corregir con sus nietos los errores que cometieron con sus hijos y, por lo tanto dar una visión a los padres sobre ciertos aspectos.

Al mismo tiempo, los abuelos son mucho menos críticos y se enfocan más en las cosas buenas que en las malas, destacando así los puntos fuertes del niño más que los puntos débiles.

Otra bonita característica del modo de educar de los abuelos es que ayudan a los nietos a adquirir independencia de los padres, así como a socializar con personas de diferentes edades.

Muchas veces, los abuelos hacen el papel de abogados de los niños, sirviendo así de puente para validar sentimientos y resolver complicaciones que crean obstáculos en la convivencia y en la comunicación entre padres e hijos.

Frente a una situación de crisis e inestabilidad familiar como puede ser una separación o muerte de los pares, los abuelos son un apoyo emocional indispensable para los nietos.

Los beneficios también son para los abuelos

Pero no sólo los abuelos dejan huellas en el corazón de sus nietos; los nietos también traen vitalidad, alegría y apoyan a sus abuelos de forma muy importante.

Cuidar de los nietos significa para los abuelos redescubrir el lado sorprendente del mundo, la inocencia y el amor más incondicional. Los nietos le dan sentido a la vida de los abuelos, y serán ellos, su recuerdo más dulce hasta el final de sus días.

Los abuelos tienen un doctorado en amor

A veces los padres pueden sentir que los abuelos les están robando su papel de protagonistas, que se exceden dando a los niños todo lo que quieren sin nunca decirles que no. Nada más lejos de la verdad, pues cada uno tiene su lugar y su papel en la vida del niño.

Es verdaderamente impresionante el amor que los niños absorben con las golosinas, los intercambios secretos, los mejores regalos, las cenas favoritas, las cuatro comidas diferentes para cuatro niños diferentes, el recuerdito repentino y los guiños de complicidad.

Al principio, se puede pensar que los niños quieren a sus abuelos por lo que les dan y no por quienes son, pero a los nietos en realidad les encantan las tardes con sus abuelos por lo que ellos significan.

Entre otras cosas porque se apartan de las reglas con amor, con cuidado y cariño. Porque la forma de acordarse de cada detalle y cada momento hace de la infancia un lugar único y especial. Y porque son los reyes que nunca serán destronados.

El amor de los abuelos por sus nietos es tan grande que no pueden evitar demostrarlo de todas las formas posibles: Cocinando, con regalos, con su presencia, con sus besos, con los bolsillos llenos para que nos les falte nada, con una atención y un cuidado que transforma todos los rincones del hogar. Los niños entienden esta generosidad sin límites como un cariño desmedido por el que son cautivados.

Y cuando los abuelos están lejos, los niños no sienten la falta de los chocolates, sino de lo que ellos significan: hablar con sus abuelos y escuchar palabras de ánimo, amor y sabiduría.

Al final, los abuelos son los mayores fans de sus nietos y los que más refuerzan su perseverancia, sus talentos, su determinación y sus triunfos.

Y no hay nadie como los abuelos que entienda tan bien la actitud decidida de sus nietos, sus canciones favoritas y sus ojos brillantes impregnados de pasión.

Nadie puede mirar a sus nietos con tanta ternura como los abuelos que cuidan de ellos, ni nadie nunca logrará maravillase tanto con el pasar de los años, así como con la huella que va tomando forma.

Por eso, el cuidado de los abuelos refleja un amor puro repleto de alegría y de objetivos. Un cariño que educa a los niños, que los protege de un modo único que no siempre es comprensible, que es indescriptible.

Ese es el motivo por el cual los abuelos que cuidan de sus nietos dejan huellas imborrables en el alma, un gran legado emocional. Porque todos aquellos caprichos y regalos, así como las veces en que los abuelos fueron más rápidos para aliviar el dolor de sus nietos, hicieron que el crecimiento de ellos estuviera marcado por un amor pleno, puro e incondicional.

 

 

El machismo se transmite en el hogar

Lucía Legorreta de Cervantes

Última actualización: 12 Octubre 2016

Vivimos en una sociedad moderna en continuo progreso, pero seguimos educando hijos machistas. ¿Cómo podemos evitarlo?

Es incuestionable el importante papel que juega la familia en la formación de todo ser humano. Como padres tenemos una influencia grande durante la crianza de los hijos.

Los mensajes que les damos los asimilan de tal manera que comenzarán a formar parte de su educación, de su manera de ser y de ver la vida.

Naturalmente, hombres y mujeres tenemos diferencias que nos caracterizan, como la intuición, la capacidad lógica, la racionalidad, la fuerza, entre otras.

De una generación a otra se transmiten tradiciones, costumbres y roles que, a veces, se pueden llamar machistas. En general, se prepara a las niñas para las tareas de la casa y a los niños para enfrentar el mundo externo; a las niñas se les educa para ser más dependientes y se les permite expresar sus emociones.

Por otra parte, se desconocen las necesidades del hombre en el mundo afectivo porque se le ridiculiza al expresar sus emociones y se le dice que el llorar es asunto de niñas.

Cuando una madre tiene hijos de uno y otro sexos, en muchos casos les enseña y espera de ellos cosas distintas. Ejemplos: a la niña se le demanda que ayude a la madre con los quehaceres de la casa y al hijo se le deja hacer lo que quiera: o se apoya a éste para que termine los estudios y a la hija se le apresura para que abandone la escuela y continúe ayudando en la casa o forme su propia familia.

Allí se está enseñando que sólo el hombre tiene la capacidad de graduarse y que la mujer tiene su límite en el hogar; se están forjando mujeres que al llegar a la adultez, pensarán que sólo son buenas para estar en la casa y atender al marido, y a los hombres para ser atendidos.

Los hijos e hijas pueden llegar a no aprender a hacer las cosas básicas para funcionar de manera independiente o a asumir actitudes rebeldes al darse cuenta de que no existe equidad entre hermanos.

A pesar de la influencia que los padres tienen en sus hijos e hijas, no significa que éstos se convertirán en adultos con tendencias machistas. Cada uno tiene la libertad y la inteligencia de entender y aplicar esas enseñanzas en su propia vida, o hacer los cambios que necesite, se pueden “romper patrones”.

Hoy los roles de las madres y padres están mucho más combinados que en el pasado. Hay cambios impulsados por las circunstancias económicas y el mismo desarrollo social, donde la esposa es la que sale a trabajar y el esposo es el que se hace cargo de la casa y de los niños.

No es inusual ver a familias en las que los dos esposos estudian o trabajan. Allí se empieza a ver una necesidad de flexibilidad en los roles tradicionales para que entre los dos cónyuges compartan los deberes y responsabilidades del cuidados de los hijos, la casa y las finanzas.

El problema empieza cuando un esposo o la esposa se ha criado en un hogar machista y no cuenta con la habilidad de entender las responsabilidades del hogar y de ayudar con los deberes de la casa.

¿Qué podemos hacer como padres para no caer una crianza donde exista el machismo y haya equidad entre los hijos varones y mujeres?

1. Enseñar tanto a los hijos como a las hijas las diferentes tareas del hogar, como cocinar, lavar los platos y el automóvil;  cortar el césped, barrer y trapear,  etc.

2. Rotas las asignaciones de las tareas del hogar entre todos los integrantes de la familia.

3. Mantener una actitud positiva y de aliento al hacer los deberes del hogar.

4. Elaborar una serie de reglas al interior de la casa que todos deban cumplir.

5. Proyectar con justicia y equidad lo que se espera de los hijos de ambos sexos.

6. Apoyar a los hijos e hijas en sus estudios y animarlos a que obtengan un título y a que desarrollen sus talentos.

Es importante que desde la niñez hasta que son mayores de edad, los hijos e hijas aprendan y desarrollen las habilidades necesarias para cuando llegue el momento, sean responsables en lo tocante al funcionamiento de su propia casa y, al mismo tiempo, al mantener una relación equitativa y de solidaridad con los miembros de la familia que está formando.

Seamos conscientes de que al combatir el machismo en el seno de la familia se contribuye a erradicarlo de la sociedad, para hacer de ésta un lugar en el que todas las personas, mujeres y hombres, puedan desarrollarse en un clima de respeto y equidad.

 

 

Agricultura climáticamente inteligente
 
Agricultura climáticamente inteligente para luchar contra los efectos del cambio climático
 
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha publicado un nuevo documento en el que alerta sobre los efectos del cambio climático en la agricultura y la alimentación. “El cambio climático está teniendo un gran impacto en la seguridad alimentaria. Muchos de los 800 millones de personas que sufren subalimentación crónica son pequeños agricultores, pescadores y pastores que son los más afectados por las altas temperaturas y los desastres relacionados con el clima. Estos desastres se ven agravados por el cambio climático y están aumentando en frecuencia e intensidad.”
 
La FAO reconoce que sin seguridad alimentaria, el desarrollo social y económico es imposible. “La producción agrícola tendrá que aumentar en un 60% en 2050 para alimentar a la creciente población mundial. Además, se prevé que el cambio climático reduzca los rendimientos de los alimentos básicos.” Sin una acción urgente y concertada para luchar contra el cambio climático, se calcula que para 2100, los rendimientos de maíz podrían disminuir entre un 20-45%, los del trigo entre un 5-50%, la producción de arroz entre un 20-30%; y los rendimientos de la soja entre el 30-60%.
 
Para alimentar a una creciente población mundial en un clima cambiante, la FAO resalta que “el mundo debe hacer una transición a formas más productivas, resilientes y sostenibles de desarrollo agrícola. El enfoque de la agricultura climáticamente inteligente ofrece una vía prometedora para hacerlo: aumentando la productividad agrícola y los ingresos de forma sostenible, adaptando y aumentando la resiliencia al cambio climático, y reduciendo y/o eliminando las emisiones de gases de efecto invernadero”.
 
Jesús Domingo

 


 
Un motivo del súbito crecimiento de la inmadurez que se da en nuestros días, personas de edad madura comportándose como jóvenes, en edad adulta es posible que venga dado por el espejo comercial y mediático, que insiste en modelos que garantizan el inmediato consumo, a costa tantas veces del buen gusto, la dignidad personal o el respeto ajeno. Me refiero aquí a aquellos patrones que persiguen ante todo molestar o llamar la atención, no tanto saciar en sus usuarios un deleite estético. Entran en esta categoría, por ejemplo, los adultos disfrazados de jóvenes, con esas estampas verdaderamente cómicas, por no calificar de patéticas, con que acostumbran a exhibirse, en especial en momentos de ocio.
 
La inconsistencia o nomadismo actual, en el que la vida se convierte en un constante ejercicio de turismo hacia infinitas formas de pensar, ser y actuar, resultado sin duda de la pérdida de referentes sólidos, asimismo hace que cada vez más adultos actúen al albur del último hábito en boga, adoptándolo o abandonándolo, sin más, por su mayor o menor generalización, con independencia de su corrección en términos éticos, estéticos, físicos o tradicionales. Aunque se trate de una solemne majadería, de una gamberrada de las de antes o de algo sin sentido, procede aceptarlo porque cualquier cosa es mejor que no viajar.
 
A estos inmaduros con canas les han salido en la actualidad no pocos adeptos, precisamente entre los adolescentes e incluso entre los niños. El balcón televisivo al que se asoman está repleto de canales en los que, non stop, emiten series en las que chicos de esa edad comparten conductas propias de su mentalidad y fisiología en crecimiento, pero asumiendo roles de gente de mucha más edad. Lo curioso es que ese espejo no es el de adultos maduros, sino pueriles, lo que se traduce en que los adolescentes se miran en otros como ellos, algo que es para hacérselo mirar en todos los terrenos.
 
Tenemos por delante algunos retos. Pero este que destaco no es menor, aunque no se subraye. De no atajarlo, mucho me temo que habremos de elevar la edad pediátrica a la de la esperanza de vida y empezar a comprender en clave infantil muchas cosas que suceden hoy.
 
Jesús Martínez Madrid

 

 

Dios no es un vengador
 
A pesar de que el hombre desobedece, haciendo mal uso de la libertad que Dios le dio al crearlo, la voluntad de Dios sistemáticamente y que este permite o envía catástrofes se puede llegar a pensar que Dios se venga. La idea de un Dios vengador es falsa, es una herejía y contraria a lo que Jesús nos ha revelado. El mal que hay en el mundo no es un desquite de Dios, simplemente es consecuencia de la equivocada gestión de la libertad humana.
 
Dios no se venga, es un contrasentido pensar que Dios sea así; es más, al hombre perdido y a la humanidad pecadora Dios le ofrece la posibilidad de arrepentirse y de corregirse: Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. El milagro del amor de Dios también está aquí.
 
Lejos de constituir un problema más, Dios es el único horizonte dentro del cual se entrevé la solución al enigma del dolor. Solo la fe, aunque pequeña y atormentada, abre a la esperanza: “Creemos firmemente que Dios es el Señor del mundo y de la historia.
 
Pero los caminos de su providencia nos son con frecuencia desconocidos. Sólo al final, cuando tenga fin nuestro conocimiento parcial, cuando veamos a Dios “cara a cara” (1 Co 13, 12), nos serán plenamente conocidos los caminos por los cuales, incluso a través de los dramas del mal y del pecado, Dios habrá conducido su creación hasta el reposo de ese Sabbat (Gn 2, 2) definitivo, en vista del cual creó el cielo y la tierra” (Catecismo, 314).
 
Enric Barrull Casals

 

 

Un magnífico libro

            Hoy y si bien se escriben y publican “montañas de papel impreso y otras muchas en la red de Internet”; pero ¿de verdad, cuántas de esas lecturas merecen ser leídas y meditadas para que el ser humano se forme mejor y progrese de verdad? Pocas, tan pocas que es algo así como indica el viejo dicho… “Es buscar una aguja en un pajar”.

            Pues bien, a pesar de lo difícil de ese buscar, se encuentran verdaderos buenos libros y que derrochan conocimientos para la enseñanza verdaderamente libre del ser humano que tiene inquietudes y que entra en lecturas de fondo y no en banalidades que es la mayor parte de lo que hoy se publica; por ello les recomiendo la lectura del siguiente libro; escrito por un filósofo moderno y que nacido en China, se traslada luego a la civilización occidental y ya empapado de ambas culturas escribe y compara.

            El título de dicho libro es: “La importancia de vivir, de Lin Yutang; (669 páginas:editorial “Edhasa” - Barcelona 2011) : ¿Pero quién fue Lin Yutang?; lo resumo.

            Nace el autor en 1895 y muere en 1976 y ha pasado a la historia como uno de los pensadores y escritores chinos de mayor influencia en Occidente. Formado en las universidades de St. John de Shanghai, Harvard y Leipzig, fue profesor de filosofía en la de Pekín entre 1923 y 1926. Desde 1928 hasta el final de su vida residió en Estados Unidos, y desde allí dio a conocer una amplia y variada obra, en la que destacan especialmente: Mi patria y mi pueblo (1935); La importancia de vivir (1937) y Amor e ironía (1941). Fue hijo de un pastor cristiano protestante y a esa misión lo encaminaron sus padres, pero su destino fue el que dice la historia.

            Vivió por tanto el final del imperio chino, el nacimiento de la república China, el dominio comunista de Mao y por tanto fue testigo de todas las tragedias chinas y europeas, como las del resto del mundo de su época, la más sangrienta de todas las datadas en la historia “del bicho humano”. Pasó desde la ancestral cultura china a la muy diferente y que culmina “tirando las dos bombas atómicas en Japón (1945).

            Todas esas experiencias y su buen dotado cerebro le servirán para escribir y dejar un legado que pasará a la historia del hombre mientras se escriba en este mundo; es por ello un inmenso manantial de sabiduría, que agradecemos los que le hemos leído y los que lo leerán a través de muy largo futuro, puesto que son lecturas para cualquier tiempo o época futuras.

            Si bien se manifiesta  “ateo” pero como todo ateo que piensa y medita, reconoce una Creación superior al hombre y la que aunque no comprende, le busca sentido a todo lo que realiza ese hombre, considerado el máximo de la Creación en este planeta en el que nos debatimos.

                                               Las realidades humanas que abundantemente relata en su libro, demuestran sus amplios conocimientos de nuestra especie y las valora humanamente, sin extremismos de ninguna clase; con esa templanza clásica china de “vive y deja vivir a los demás”.

                                        En resumidas cuentas, es un libro de los que hay que tener siempre a mano; hacer como los buenos lectores y pensadores, que suelen hacer anotaciones en los márgenes de sus páginas y volver al mismo cuando necesitamos ver como el autor vio los hechos en su momento.

                                        Por ello termino como empecé… “Es un magnífico libro” el que debiera ser de lectura obligatoria, en todos los centros de enseñanza y a partir de lo que en España denominamos como, Bachillerato; por cuanto nos presenta al hombre “al natural” con todas sus miserias y también con sus virtudes; transmitiendo una especie de tranquilidad para aceptar la vida de cada cual como la vive o la ha vivido, puesto que, “todo estaba escrito en el libro de La Creación y a cada cual nos reserva unas experiencias, que son ineludibles y lo mejor es aceptarlas, sin que ello signifique una total resignación.

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

 y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php