Las Noticias de hoy 13 Febrero 2018

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    martes, 13 de febrero de 2018      

Indice:

ROME REPORTS

Homilía del Papa Francisco en Santa Marta

Tráfico de personas: Supervivientes se encuentran con el Papa Francisco

Sínodo Greco-Melquita: “Necesitamos pastores pobres, portadores del Alto”

LA TAREA SALVADORA DE LA IGLESIA: Francisco Fernández-Carvajal

“El trabajo: un camino de santidad”: San Josemaria

Cuaresma y Semana Santa

«Tu rostro, Señor, buscaré»: la fe en el Dios personal: Lucas Buch - Carlos Ayxelá

La ética del cuidado ante el fin de la vida: el ejemplo de Benedicto XVI: Salvador Bernal

Si fuéramos... la Cuaresma sería: Javier López

Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma.: Javier López

El poder de la fe: Marinellys Tremamunno.

El desafío de la ecología esquizofrénica: Luis-Fernando VALDÉS

SE SIEMPRE GANADOR: Leo J. Mart.

Amarte cada día de mi vida: Anibal Cuevas

Madres sin fronteras contra terror sin fronteras.: José Manuel Belmonte.

Distrito simbólico La Yarada-Los Palos en el olvido: ALFREDO PALACIOS DONGO

No hay angelismo ni espiritualismo: Suso do Madrid

Es educación trascendente.: Juan García.

“Morir cuerdo y vivir loco”: Jesús D Mez Madrid

Al Gobierno de España como agradecido pensionista: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

ROME REPORTS

 

 

Homilía del Papa Francisco en Santa Marta


Lunes, 12 de febrero de 2018

“Considerad, hermanos míos, un gran gozo cuando os veáis rodeados de toda clase de pruebas, sabiendo que la autenticidad de vuestra fe produce paciencia”. Así escribe Santiago Apóstol en la primera lectura de hoy (Sant 1,1-11).

¿Y qué significa ser pacientes en la vida y ante las pruebas? No es tan fácil de entender. No es lo mismo la paciencia cristiana que la resignación o la actitud de derrota, pues la paciencia en la virtud de quien está en camino, no del que está quieto o encerrado. Y cuando se está en camino suceden muchas cosas que no siempre son buenas. A mí me dice mucho de la paciencia como virtud en camino, la actitud de los padres cuando tienen un hijo enfermo o discapacitado, porque nace así. “¡Gracias a Dios que está vivo!”: ¡esos sí que son pacientes! Y llevan toda la vida a ese hijo con amor, hasta el final. ¡Y no es fácil llevar durante años y años a un hijo discapacitado, a un hijo enfermo! Pero la alegría de tener ese hijo les da la fuerza para seguir adelante. Y eso es paciencia, no resignación: o sea, es la virtud que viene cuando uno está en camino.

¿Además, qué puede enseñarnos la etimología de la palabra paciencia? Su significado lleva consigo el sentido de responsabilidad, porque el paciente no deja el sufrimiento: lo lleva a cuestas, y lo hace con gozo, con alegría, “para que la paciencia lleve consigo una obra perfecta, y que seáis perfectos e íntegros, sin ninguna deficiencia”, dice el apóstol. La paciencia significa “llevar a cuestas” y no dejar a otro que cargue con el problema, o lleve la dificultad: la llevo yo, porque es mi dificultad, es mi problema. ¿Me hace sufrir? ¡Pues claro! Pero lo llevo. Cargar a cuestas. Y también la paciencia es la sabiduría de saber dialogar con la limitación. Hay tantas limitaciones en la vida, pero el impaciente no las quiere, las ignora porque no sabe dialogar con las limitaciones. Hay cierta fantasía de omnipotencia o de pereza… ¡Pero no sabe!

Y la paciencia de la que habla Santiago no es solo un consejo para los cristianos. Si miramos la historia de la Salvación, podemos ver la paciencia de Dios, nuestro Padre, que guio y sacó adelante a su pueblo testarudo cada vez que hacía un ídolo e iba de una parte a otra. Y paciencia es también la que el Padre tiene con cada uno de nosotros, acompañándonos y esperando nuestros tiempos. Dios que también envió a su Hijo para que entrase en paciencia, tomase su misión y se ofreciese con decisión a la Pasión. Y aquí pienso en nuestros hermanos perseguidos en el Oriente Medio, expulsados por ser cristianos… Y ellos están orgullosos de ser cristianos: han entrado en paciencia, como el Señor entró en paciencia.

Con estas ideas, tal vez, podemos hay rezar, rezar por nuestro pueblo: “Señor, da a tu pueblo paciencia para cargar con sus pruebas”. Y también rezar por nosotros. Tantas veces somos impacientes: cuando algo no va, gritamos… “Pero, párate un poco, piensa en la paciencia de Dios Padre, entra en paciencia como Jesús”. Es una bonita virtud la paciencia, pidámosla al Señor.

 

 

Tráfico de personas: Supervivientes se encuentran con el Papa Francisco

‘Nunca he perdido la oportunidad de denunciar este crimen contra la humanidad’

12 febrero 2018RedaccionPapa y Santa Sede

© Vatican Media

(ZENIT – 12 feb. 2018).- Para 110 sobrevivientes de la trata de personas, el 12 de febrero de 2018, fue realmente un día para recordar en un sentido positivo, ya que fueron recibidos por el Papa Francisco en la Sala Clementina del Palacio Apostólico en el Vaticano.

Estas personas habían venido a Roma para participar en la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas del 8 de febrero. Ese día se celebra la memoria litúrgica de Josefina Bakhita, patrona de las víctimas de la trata de personas.

Esta fue la primera vez que el Santo Padre se reunió con las víctimas del tráfico humano, junto con la celebración del Día Internacional, según ‘Vatican News’ y su mensaje fue claro y consistente: “Nunca he perdido la oportunidad de denunciar este crimen contra la humanidad”.

Al responder las preguntas de los presentes, el Papa sugirió que la falta de acción para abordar la trata de personas no se debe solo a la ignorancia del problema, sino también a la falta de voluntad de algunos para enfrentar el problema. Gran parte del desafío es luchar contra las organizaciones delictivas y la corrupción.

Citando la historia de José en el Antiguo Testamento, vendida a la esclavitud por sus celosos hermanos, el Papa lamentó que muchas de las víctimas de la trata de personas son primero victimizadas por sus familias. José se convirtió en esclavo en Egipto, pero finalmente ascendió a la grandeza. El Santo Padre dijo que eso es lo que hace que la educación y el apoyo de la Iglesia sean tan importantes para las víctimas de la trata de personas.

El Papa y otros líderes de la Iglesia en los últimos días han enfatizado la necesidad de resolver la crisis del tráfico humano.

“Estamos haciendo esto por el bien de las víctimas y los sobrevivientes y no nos desviaremos”, dijo el Cardenal Vincent Nichols, arzobispo de Westminster y presidente de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, y presidente del “Grupo Santa Marta”, en una entrevista exclusiva con ZENIT el 10 de febrero de 2018.

El Papa Francisco alentó el trabajo del Grupo de Santa Marta el 9 de febrero de 2018, en un discurso a sus miembros en el Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano. El grupo, establecido por el Santo Padre en 2014, para combatir el tráfico y la esclavitud.

“La experiencia muestra que tales formas modernas de esclavitud están mucho más extendidas de lo que se había imaginado hasta, incluso, para nuestro escándalo y vergüenza, dentro de las sociedades más prósperas de nuestra sociedad”, dijo el Papa.

“Como líderes en la aplicación de la ley, la investigación, las políticas públicas, y la asistencia pastoral, ofrecen una contribución esencial para abordar las causas y los efectos de este flagelo moderno, que continúa causando un sufrimiento humano incalculable”.

Jim Fair

 

Sínodo Greco-Melquita: “Necesitamos pastores pobres, portadores del Alto”

El Papa los ha recibido en audiencia, 12 de febrero de 2018

12 febrero 2018Rosa Die AlcoleaPapa y Santa Sede

Audiencia del Papa con los miembros del Sínodo Greco-Melquita © Vatican Media

(ZENIT – 12 feb. 2018).- Francisco ha expresado a los obispos y sacerdotes greco-melquitas su deseo de que “puedan alentar a los fieles a permanecer en la tierra donde la Divina Providencia quiso que nacieran” con su testimonio de vida.

Esta mañana, 12 de febrero de 2018, a las 11:45 horas, el Papa Francisco ha recibido en audiencia a los miembros del Sínodo Greco-Melquita.

“Necesitamos tanto pastores que abracen la vida con la amplitud del corazón de Dios –ha anunciado Francisco– sin asentarse en las satisfacciones terrenales, sin contentarse con sacar adelante lo que ya está allí, sino apuntando siempre en alto: pastores portadores del Alto, libres de la tentación de permanecer “a baja altura”, liberados de las medidas restringidas de una vida tibia y rutinaria; pastores pobres, no apegados al dinero y al lujo, en medio de un pueblo pobre que sufre; anunciadores coherentes de la esperanza pascual, en camino perpetuo con los hermanos y las hermanas”.

El Papa Francisco ha expresado su alegría por la manifestación pública de la comunión eclesiástica, que tendrá lugar mañana por la mañana durante la celebración eucarística, y que concedió a su Beatitud Youssef Absi, tras ser elegido el pasado 22 de junio de 2017 como nuevo patriarca de la Iglesia greco-melquita por parte del Sínodo de los Obispos.

Así, Francisco le ha asegurado su “constante cercanía en la oración” y ha añadido que es una oración que “no puede disociarse de aquella por la amada Siria” y por todo Oriente Medio: región en la que su Iglesia está profundamente arraigada y desempeña un valioso servicio para el bien del pueblo de Dios.

El Papa también ha manifestado su cercanía y oración por los fieles en la diáspora y a sus pastores.

En este difícil período histórico –ha indicado el Pontífice– tantas comunidades cristianas en Medio Oriente están llamadas a vivir la fe en el Señor Jesús en medio de muchas pruebas. “Sinceramente espero que con su testimonio de vida, los obispos y sacerdotes greco-melquitas puedan alentar a los fieles a permanecer en la tierra donde la Divina Providencia quiso que nacieran”.

En la mencionada carta de junio recordaba que “en este tiempo particularmente difícil los pastores están llamados a manifestar comunión, unidad, cercanía, solidaridad y transparencia ante el pueblo de Dios que sufre”.

Oración y ayuno por la paz

Asimismo, el Papa Francisco ha recordado la convocatoria del 23 de este mes para celebrar un día de oración y ayuno por la paz, y ha señalado que no dejará de mencionar, de manera especial, a Siria, azotada en los últimos años por sufrimientos indescriptibles.

Al final de la reunión, el Santo Padre les ha bendecido: “Cuando regreséis  a vuestras sedes y encontréis a los sacerdotes, a los religiosos, a las  religiosas y a los fieles, recordadles que están en el corazón y en la oración del Papa. La Santísima Madre de Dios, Reina de la Paz, os guarde y proteja”.

 

 

LA TAREA SALVADORA DE LA IGLESIA

— La Iglesia, lugar de salvación instituido por Jesucristo.

— La oración por la Iglesia.

— Por el Bautismo somos constituidos instrumentos de salvación en el propio ambiente.

I. Narra el Génesis que al ver el Señor cómo crecía la maldad del hombre y que su modo de pensar era siempre perverso, se arrepintió de haberlo creado, y consideraba borrarlo de la superficie de la tierra1. Pero, una vez más, la paciencia de Dios se puso de manifiesto y decidió salvar al género humano en la figura de Noé. El Señor dijo a Noé: Entra en el arca con toda tu familia, pues tú eres el único justo que he encontrado en tu generación. Después vino el diluvio, con el que Dios castigó a los demás, a causa de su mala conducta.

Los Padres de la Iglesia vieron en Noé la figura de Jesucristo, que será el principio de una creación nueva. En el arca vislumbraron la imagen de la Iglesia, que flota sobre las aguas de este mundo y acoge dentro de ella a cuantos quieren salvarse2. San Agustín nos dice: «En el símbolo del diluvio, en el que los justos fueron salvados en el arca, está profetizada la futura Iglesia, que salva de la muerte en este mundo por medio de Cristo y del misterio de la Cruz»3. El arca de Noé fue el lugar de salvación. Y San Agustín continúa diciendo que «quienes fueron salvados en el arca representan el misterio de la futura Iglesia, que se salva del naufragio por la madera de la Cruz»4. El grupo de justos salvados del diluvio en el arca es un presagio de la futura comunidad de Cristo5.

El mismo Señor, antes de su Ascensión a los Cielos, entregó a sus Apóstoles sus propios poderes en orden a la salvación del mundo6. El Maestro les habló con la majestad propia de Dios: Se me ha dado todo poder en el Cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos míos a todos los pueblos...; y la Iglesia comenzó enseguida, con autoridad divina, a ejercer su poder salvador.

Imitando la vida de Cristo, que pasó haciendo el bien7, confortando, sanando, enseñando, la Iglesia procura hacer el bien allí donde está. Es abundante, a lo largo de la historia, la iniciativa de los cristianos y de variadísimas instituciones de la Iglesia por remediar los males de los hombres, por prestar una ayuda humana a los necesitados, enfermos, refugiados, etc. Esa ayuda humana es y será siempre grande, pero, al mismo tiempo, es algo muy secundario; por la misión recibida de Cristo, Ella aspira a mucho más: a dar a los hombres la doctrina de Cristo y llevarlos a la salvación. «Y a todos –a aquellos de cualquier forma menesterosos, y a los que piensan gozar de la plenitud de los bienes de la tierra– la Iglesia viene a confirmar una sola cosa esencial, definitiva: que nuestro destino es eterno y sobrenatural, que solo en Jesucristo nos salvamos para siempre, y que solo en Él alcanzaremos ya de algún modo en esta vida la paz y la felicidad verdaderas»8.

II. Diariamente ha de ocupar un lugar de primer orden en nuestras oraciones la persona del Romano Pontífice, su tarea en servicio de la Iglesia universal, la ayuda que le prestan sus colaboradores más inmediatos: Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum eius9, nos enseña a pedir la liturgia. Es abrumador el peso que, con solicitud paterna, ha de llevar sobre sí el Vicario de Cristo: si consideramos en la presencia de Dios, si advertimos –no es difícil, al conocer comentarios de la prensa laicista, de otros medios de comunicación, etc.– la resistencia con que le combaten los enemigos de la fe; si conocemos la presión de los que abominan del afán apostólico de los cristianos y se oponen a la tarea evangelizadora que impulsa constantemente el Papa, pediremos fervientemente al Señor que conserve al Romano Pontífice, que lo vivifique con su aliento divino, que lo haga santo y lo llene de sus dones, que lo proteja de modo especialísimo.

En el Evangelio de la Misa de hoy10 el Señor advierte a sus discípulos que estén alerta y se guarden de una levadura: la de los fariseos y de Herodes. No se refiere aquí a la levadura buena que han de ser sus discípulos, sino a otra, capaz también de transformar la masa desde dentro, pero para mal. La hipocresía farisaica y la vida desordenada de Herodes, que solo se movía por ambiciones personales, eran un mal fermento que contagiaba a la masa de Israel, corrompiéndola.

Tenemos el gratísimo deber de pedir cada día que todos los fieles cristianos seamos verdadera levadura en medio de un mundo alejado de Dios, que la Iglesia puede salvar. «Estos tiempos son tiempos de prueba y hemos de pedir al Señor, con un clamor que no cese (Cfr. Is 58, 1), que los acorte, que mire con misericordia a su Iglesia y conceda nuevamente la luz sobrenatural a las almas de los pastores y a las de todos los fieles»11. No podemos dejar a un lado este deber filial con nuestra Madre la Iglesia, misteriosamente necesitada de protección y de ayuda: «Ella es Madre... una madre debe ser amada»12.

Es grande el daño que produce en las almas la mala levadura de la doctrina adulterada y de desdichados ejemplos, aumentados y aireados por gentes sectarias. Cuando nos encontremos ante la doctrina falsa, ante situaciones quizá escandalosas, debemos hacer examen y preguntarnos: ¿qué he hecho yo por sembrar buena doctrina?, ¿cómo es mi conducta en el cumplimiento de mis deberes profesionales?, ¿qué hago para que mis hijos, mis hermanos, mis amigos adquieran la doctrina de Jesucristo?, ¿cómo son mi oración y mi mortificación por la Iglesia?

Hemos de pedir también –son muchas las personas que lo hacen a diario en la Santa Misa, en el rezo del Santo Rosario y en otras ocasiones– por los Pastores todos de la Iglesia de Dios: junto al Papa, los Obispos. Es antiquísima la oración con que los fieles encomendamos al Señor al Ordinario del lugar: Stet et pascat in fortitudine tua, Domine, in sublimitate nominis tui. Siempre es grande la necesidad del favor divino que los Pastores de la Iglesia requieren para llevar adelante su misión. Tenemos la responsabilidad de ayudarles, y para ello pedimos que el Señor les sostenga y les ayude a apacentar su grey con la fortaleza divina y con la suavidad y altísima sabiduría que viene del Cielo.

Cada día, en la Santa Misa, con estas u otras palabras recogidas en las demás Plegarias Eucarísticas, reza el sacerdote: «A ti, pues, Padre misericordioso, te pedimos humildemente (...), ante todo, por tu Iglesia santa y católica, para que le concedas la paz, la protejas, la congregues en la unidad y la gobiernes en el mundo entero, con tu servidor el Papa..., con nuestro obispo..., y todos aquellos que, fieles a la verdad, promueven la fe católica y apostólica»13. Así podemos acordarnos de las intenciones del Papa, de los Obispos, de rezar por los sacerdotes, por los religiosos y por todo el Pueblo de Dios; también por quien más necesitado esté en el Cuerpo Místico de Cristo, viviendo con naturalidad el dogma de la Comunión de los Santos.

III. En una carta de San Juan Leonardi al Papa Pablo V, quien le pedía algunos consejos para revitalizar al Pueblo de Dios, decía el santo: «Por lo que mira a estos remedios, ya que han de ser comunes a toda la Iglesia (...), habría que fijar la atención primeramente en todos aquellos que están al frente de los demás, para que así la reforma comenzara por el punto desde donde debe extenderse a las otras partes del cuerpo. Habría que poner un gran empeño en que los cardenales, los patriarcas, los arzobispos, los obispos y los párrocos, a quienes se ha encomendado directamente la cura de almas, fuesen tales que se les pudiera confiar con toda seguridad el gobierno de la grey del Señor»14. Nosotros no dejemos de pedir cada día por su santidad: que amen cada día más a Jesús presente en la Sagrada Eucaristía, que recen con piedad cada vez mayor a la Santísima Virgen, que sean fuertes, caritativos, que tengan gran amor a los enfermos, que cuiden esmeradamente la enseñanza del Catecismo, que den un testimonio claro de desprendimiento, de sobriedad...

Pero la Iglesia somos todos los bautizados, y todos somos instrumentos de salvación para los demás cuando procuramos permanecer unidos a Cristo con el cumplimiento fiel de nuestros deberes religiosos: la Santa Misa, la oración, la presencia de Dios durante el día...; cuando estamos unidos a la persona y a las intenciones del Romano Pontífice y del Obispo de la diócesis; cuando somos ejemplares en el cumplimiento de nuestros deberes profesionales, familiares, cívicos; con un apostolado eficaz en el entramado de relaciones en el que discurre nuestra vida. Este apostolado se hace más urgente cuanta más cizaña encontramos en nuestro camino, cuando percibamos el efecto de esa mala levadura de la que habla el Señor.

Avivemos nuestra fe. El Pueblo de Dios –enseña el Concilio Vaticano II– ha de abarcar el mundo entero, reuniendo a todos los hombres dispersos, desorientados. Y para ello envió Dios a su Hijo, a quien constituyó heredero universal, para que fuera Maestro, Sacerdote y Rey nuestro15. Hoy podemos recordar el Salmo II, que proclama la realeza de Cristo, y pedimos a Dios Padre que sean muchas las almas en las que reine el Señor, muchos los pueblos que acojan la palabra de salvación que proclama la Iglesia, ya que también a Ella –como nos recuerda la Constitución Lumen gentium– le han sido dadas en heredad todas las naciones16.

1 Primera lectura. Año I, Gen 6, 5-8: 7 1-5.10. — 2 Hech 2, 40. — 3 San Agustín, De catechizandis rudibus, 18. 4 Ibídem, 27. — 5 M. Schmaus, Teología Dogmática, vol. IV, p. 77. — 6 Mt 28, 18-20. — 7 Cfr. Hech 10, 38. — 8 San Josemaría Escrivá, Amar a la Iglesia, Palabra 4ª ed., Madrid 2001. 9 Enchiridion Indulgentiarum, 1986. Aliae concesiones, n. 39. — 10 Mc 8, 14-21. — 11 San Josemaría Escrivá, o. c., p. 55. — 12 Juan Pablo II. Homilía 7-XI-1982. — 13 Misal Romano, Ordinario de la Misa. Canon Romano. — 14 San Juan Leonardi, Cartas al Papa Pablo V para la reforma de la Iglesia. — 15 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 13. — 16 Cfr. ibídem.

 

 

“El trabajo: un camino de santidad”

Te está ayudando mucho –me dices– este pensamiento: desde los primeros cristianos, ¿cuántos comerciantes se habrán hecho santos? Y quieres demostrar que también ahora resulta posible... –El Señor no te abandonará en este empeño. (Surco, 490)

Para seguir las huellas de Cristo, el apóstol de hoy no viene a reformar nada, ni mucho menos a desentenderse de la realidad histórica que le rodea... –Le basta actuar como los primeros cristianos, vivificando el ambiente. (Surco, 320)
Lo que he enseñado siempre –desde hace cuarenta años– es que todo trabajo humano honesto, intelectual o manual, debe ser realizado por el cristiano con la mayor perfección posible: con perfección humana (competencia profesional) y con perfección cristiana (por amor a la voluntad de Dios y en servicio de los hombres). Porque hecho así, ese trabajo humano, por humilde e insignificante que parezca la tarea, contribuye a ordenar cristianamente las realidades temporales –a manifestar su dimensión divina– y es asumido e integrado en la obra prodigiosa de la Creación y de la Redención del mundo: se eleva así el trabajo al orden de la gracia, se santifica, se convierte en obra de Dios, operatio Dei, opus Dei.
Al recordar a los cristianos las palabras maravillosas del Génesis –que Dios creó al hombre para que trabajara–, nos hemos fijado en el ejemplo de Cristo, que pasó la casi totalidad de su vida terrena trabajando como un artesano en una aldea. Amamos ese trabajo humano que El abrazó como condición de vida, cultivó y santificó. Vemos en el trabajo –en la noble fatiga creadora de los hombres– no sólo uno de los más altos valores humanos, medio imprescindible para el progreso de la sociedad y el ordenamiento cada vez más justo de las relaciones entre los hombres, sino también un signo del amor de Dios a sus criaturas y del amor de los hombres entre sí y a Dios: un medio de perfección, un camino de santidad. (Conversaciones con Mons. Escrivá, 10)

 

 

Cuaresma y Semana Santa

Recursos para vivir la Cuaresma y la Semana Santa. El Papa Francisco nos ha propuesto “abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo”.

Últimas noticias 11 de Febrero de 2018

Del Papa Francisco

Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2018: El Papa propone combatir la plaga de los “corazones fríos” durante la Cuaresma que comienza el 14 de febrero. En su mensaje lanza una advertencia: el hombre del siglo XXI debe tener cuidado con la vanidad y a la seducción de las cosas pasajeras que no llevan a la felicidad.

Libro electrónico: "Papa Francisco - Homilías de Semana Santa" (2013). Disponible en ePub, Mobi y PDF.

De san Josemaría

∙ Textos (y audios) sobre la Pasión, Muerte en la Cruz y La Resurrección de Jesucristo incluidos en el apartado Dentro del Evangelio de la sección Conocer a Jesucristo.

Del beato Álvaro del Portillo

Cuaresma y apostolado.

Cuaresma: un hondo sentido de reparación.

Preparar la Semana Santa.

Del Prelado del Opus Dei

Carta de Mons. Fernando Ocáriz, del 5 de abril de 2017. Ante la cercanía de la Semana Santa, el Prelado recuerda la centralidad de Jesucristo en la vida del cristiano.

Otros

Getsemaní: Prólogo del libro escrito por Mons. Javier Echevarría, que profundiza en las horas previas a la Pasión en las que Jesucristo rezó en el huerto de los olivos.

 

Cuaresma: El camino hacia la Pascua. Texto sobre la Cuaresma, perteneciente al ciclo sobre el Año litúrgico.

Semana Santa: Nos amó hasta el fin. Explicación de la liturgia de estos días.


Audios

De San Josemaría

Vía Crucis de San Josemaría. Catorce estaciones del libro Vía Crucis escrito por el Fundador del Opus Dei (33ª ed, 2008. Editorial Rialp). Producido por la Fundación Beta Films.

Tras los pasos del Señor. “Jesús es el camino. Él ha dejado sobre este mundo las huellas limpias de sus pasos, señales indelebles que ni el desgaste de los años ni la perfidia del enemigo han logrado borrar”, dice San Josemaría en esta homilía.

La conversión de los hijos de Dios. San Josemaría pronunció esta homilía en Cuaresma: un tiempo litúrgico en el que aconseja “mantener el alma joven, invocar al Señor, saber oír, haber descubierto lo que va mal, pedir perdón”.

Desprendimiento (Cuaresma). Homilía de san Josemaría sobre la virtud cristiana del desprendimiento.

 

El respeto cristiano a la persona y a su libertad. “No puedo negar que a mi me causa tristeza el alma del que ataca injustamente la honradez ajena, porque el injusto agresor se hunde a sí mismo”, escuchamos en esta homilía San Josemaría.

La lucha interior (Domingo de Ramos). Homilía de san Josemaría publicada en Es Cristo que pasa.

La Eucaristía, misterio de fe y amor (Jueves Santo). Homilía de san Josemaría, fundador del Opus Dei, sobre el Jueves Santo y publicada en Es Cristo que pasa.

La muerte de Cristo, vida del cristiano (Viernes Santo). Homilía del Viernes santo, pronunciada por san Josemaría y recogida en Es Cristo que pasa.

 

Cristo presente en los cristianos (Domingo de Resurrección). Homilía pronunciada por san Josemaría el Domingo de Resurrección de 1967, que se encuentra recogida en Es Cristo que pasa.

 

De Mons. Javier Echevarría

 

Semana Santa: ocho meditaciones para descargar en audio: Escuche la oración que Mons. Javier Echevarría realiza con motivo de cada uno de los días santos, desde el Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección.


Algunas preguntas sobre la Cuaresma y la Semana Santa

Seis preguntas clave para entender la Semana Santa.

¿Cómo fue la Última Cena? Entrevista a Bernardo Estrada, profesor de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz.

¿Por qué nos imponen la ceniza?

¿Por qué 40 días de Cuaresma?

¿Qué sentido tiene la mortificación cristiana? (Cuatro artículos)

¿Qué actitud mostró Jesús ante las prácticas penitenciales?

¿Qué pasó en la Última Cena?

¿Por qué condenaron a muerte a Jesús?

¿Quién fue Caifás?

¿Qué era el Sanedrín?

¿Cómo fue la muerte de Jesús?

¿Cómo se explica la resurrección de Jesús?

¿En qué consiste el ayuno y la abstinencia y qué días hay que vivir estas prácticas en Cuaresma? (Imagen en alta calidad o Descarga la infografía sobre el ayuno y la abstinecia, en PDF)

 


Vídeos

Vídeo breve de San Josemaría: Mirar al crucifijo. Acordarse de Dios en el trabajo no siempre es fácil. Un pequeño crucifijo sobre la mesa puede ayudar a dirigir el pensamiento al Señor mientras continuamos con nuestras tareas.

Vídeo breve de San Josemaría: Alegría y dolor. Ante un revés en la vida, san Josemaría aconseja recuperar la serenidad en la oración. “En cuanto aceptes la voluntad de Dios, el dolor no es dolor, porque esa cruz la lleva Él”.

 

 

«Tu rostro, Señor, buscaré»: la fe en el Dios personal

La fe cristiana es una fe con Rostro, una fe que dice: no estás solo en el mundo… hay Alguien que ha querido que existas, que te ha dicho «¡vive!».

La luz de la fe 5 de Febrero de 2018

«De ti piensa mi corazón: “Busca su rostro”. Tu rostro, Señor, buscaré» (Sal 27,8). Este verso del salmista responde a un motivo que recorre la Sagrada Escritura, desde el Génesis hasta el Apocalipsis[1]: toda la historia de Dios con los hombres, que sigue hoy su curso, entre los pliegues de sus páginas. En este anhelo se expresa, pues, algo que late también —de un modo más o menos explícito— en el corazón de los hombres y mujeres del siglo XXI. Porque si durante años podía parecer que el declive de la religión en el mundo occidental era imparable, que la fe en Dios era ya poco más que un mueble obsoleto frente a la cultura moderna y el mundo científico, de hecho sigue viva la búsqueda de Dios y de un sentido trascendente para la propia existencia.

Hoy se ha vuelto más difícil reconocer el rostro de un Dios personal, o advertir de modo vital su cercanía

En esta búsqueda de lo sagrado, no obstante, se ha dado un notable cambio cualitativo. El cuadro de las creencias es hoy más complejo y fragmentado que en el pasado. En la Iglesia católica ha caído la práctica y han aumentado quienes se declaran cristianos, pero no aceptan algunos aspectos de la doctrina de fe o de la moral. También se da una tendencia a mezclar libremente creencias diversas (por ejemplo, el cristianismo y el budismo). Ha aumentado el número de personas que dicen creer en una fuerza impersonal y no en el Dios de la fe cristiana, así como el de los miembros de las religiones no cristianas, especialmente orientales, o movimientos New Age. Para muchos, la imagen de lo divino se difumina en los contornos de una fuerza cósmica, de una fuente de energía espiritual o de un ser distante e indiferente. En definitiva, se puede decir que en la presente atmósfera cultural se ha vuelto más difícil reconocer el rostro de un Dios personal, considerar verdaderamente creíble el mensaje cristiano sobre el Dios que se ha hecho visible en Jesucristo, o advertir de modo vital su cercanía.

Si hay culturas en las que la visión impersonal de Dios se debe a que la fe cristiana ha tenido poco influjo sobre ellas, en el mundo occidental se trata más bien de un fenómeno cultural complejo: «un extraño olvido de Dios» por el que «parece que todo marche igualmente sin él»[2]. Este olvido, que no puede evitar un cierto «sentimiento de frustración, de insatisfacción de todo y de todos»[3], se manifiesta entre otras cosas en la tendencia a concebir la religión desde una óptica individual, como un “consumo” de experiencias religiosas, en función de las propias necesidades espirituales. Aunque desde esta óptica es difícil comprender que Dios nos llama a una relación personal, tampoco lo facilitaba una concepción bastante extendida tiempo atrás, que veía la práctica religiosa fundamentalmente como una “obligación” o un mero deber exterior hacia Dios. Resulta iluminante en ese sentido la mirada penetrante del beato John Henry Newman sobre la historia: «cada siglo es como los demás, aunque a quienes viven en él les parece peor que cualquiera de los anteriores»[4].

El contexto en el que la fe cristiana se desenvuelve en la actualidad reviste, ciertamente, una nueva complejidad. Pero también hoy ―como ayer― es posible redescubrir la fuerza arrolladora de una fe con Rostro, una fe que nos dice: no estás solo en el mundo; hay Alguien que ha querido que existas, que te ha dicho «¡vive!» (cfr. Ez 16,6) y que te quiere feliz para siempre. El Dios de Jesucristo, al que se ha criticado de «haber rebajado la existencia humana, quitando novedad y aventura a la vida»[5], quiere realmente que tengamos vida, y vida en abundancia (cfr. Jn 10,10), es decir, una felicidad que nadie ni nada nos podrá quitar (cfr. Jn 16,22).

El misterio de un Rostro y los ídolos sin rostro

De modo especial en Occidente, algunas personas perciben hoy la espiritualidad y la religión como antagónicas: mientras en la “espiritualidad” perciben autenticidad y cercanía ―se trata de sus experiencias, de sus sentimientos―, en la religión ven sobre todo un cuerpo de normas y creencias que les resulta ajeno. La religión aparece así, quizá, como un objeto de interés histórico y cultural, pero no como una realidad esencial para la vida personal y social. Junto a otros factores, esto puede deberse a ciertas carencias en la catequesis, porque, de hecho, la fe cristiana está llamada a hacerse experiencia en la vida de cada uno, como lo son los encuentros interpersonales, la amistad, etc. «La vida interior ―escribía san Josemaría― si no es un encuentro personal con Dios, no existirá»[6]. En esa misma línea, ha escrito el Papa Francisco: «invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él»[7].

El encuentro con Dios no responde a la lógica inmediata de lo automático: no se accede a una persona como se accede a una web, siguiendo sencillamente un link

Este encuentro, sin embargo, no responde a la lógica inmediata de lo automático. No se accede a una persona como se accede a una web, siguiendo sencillamente un link; ni se descubre verdaderamente a una persona como se encuentra un objeto cualquiera. Incluso cuando parece que el hallazgo de Dios ha sido repentino, como sucede con algunas conversiones, los relatos de los conversos suelen mostrar cómo aquel paso se había venido preparando desde mucho tiempo antes, a fuego lento. El camino hacia la fe, y la vida misma del creyente, tiene mucho de espera paciente. «¡Debemos vivir a la espera de este encuentro!»[8]. Los vaivenes de la historia de la salvación ―tanto los que se relatan en la Escritura como los que vemos en la actualidad― muestran cómo Dios sabe esperar. Dios espera porque trata con personas. Pero también por eso, porque Él es Persona, el hombre debe aprender a esperar. «La fe, por su propia naturaleza, requiere renunciar a la posesión inmediata que parece ofrecer la visión; es una invitación a abrirse a la fuente de la luz, respetando el misterio propio de un Rostro, que quiere revelarse personalmente y en el momento oportuno»[9].

El episodio del becerro de oro en el desierto (Cfr. Ex 32,1-8) es una imagen perenne de esa impaciencia de los hombres con Dios. «Mientras Moisés habla con Dios en el Sinaí, el pueblo no soporta el misterio del rostro oculto de Dios, no aguanta el tiempo de espera»[10]. Se entienden así las advertencias insistentes de los profetas del Antiguo Testamento acerca de la idolatría[11], que atraviesan los siglos hasta hoy. Ciertamente, a nadie le gusta que le llamen idólatra: la palabra tiene una connotación de sumisión y de irracionalidad que la hace poco conciliadora. Sin embargo, es interesante observar que los profetas dirigían el término sobre todo a un pueblo creyente. Porque la idolatría no es solo ni principalmente un problema de «las gentes» que no invocan el Nombre de Dios (cfr. Jr 10,25): tiende a hacerse un lugar también en la vida del creyente, como una “reserva” por si Dios no fuera a llenar las expectativas del corazón, como si Dios no fuera suficiente. «Ante el ídolo, no hay riesgo de una llamada que haga salir de las propias seguridades, porque los ídolos «tienen boca y no hablan» (Sal 115,5). Vemos entonces que el ídolo es un pretexto para ponerse a sí mismo en el centro de la realidad, adorando la obra de las propias manos»[12]. Esta es, pues, la tentación: asegurarse un rostro, aunque no sea más que el nuestro, como en un espejo. «En lugar de tener fe en Dios, se prefiere adorar al ídolo, cuyo rostro se puede mirar, cuyo origen es conocido, porque lo hemos hecho nosotros»[13]. Se deja por imposible la búsqueda del Dios personal, del Rostro que quiere ser acogido, y se opta por rostros que elegimos nosotros: dioses “personalizados” ―con el sabor agridulce que a veces deja este adjetivo―; dioses «de plata y oro, de bronce y hierro, de madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni conocen» (Dn 5,23), pero que se prestan a nuestros deseos.

Dios espera porque trata con personas; pero también por eso, porque Él es Persona, el hombre debe aprender a esperar

Podemos vivir aferrados a esas seguridades durante un tiempo, más o menos largo. Pero es fácil que un revés profesional, una crisis familiar, un hijo problemático o una enfermedad grave hagan derrumbarse esa seguridad. «¿Dónde están los dioses que te hiciste? Que se levanten, si es que pueden salvarte» (Jr 2,28). El hombre se da cuenta entonces de que está solo en el mundo; como Adán y Eva en el paraíso tras el pecado, cae en la cuenta de que está desnudo, suspendido en el vacío (cfr. Gn 3,7). «Llega siempre un momento en el que el alma no puede más, no le bastan las explicaciones habituales, no le satisfacen las mentiras de los falsos profetas. Y, aunque no lo admitan entonces, esas personas sienten hambre de saciar su inquietud con la enseñanza del Señor»[14].

 

El Dios personal

¿En qué sentido el cristianismo puede superar las insuficiencias de los ídolos y saciar esa inquietud? Mientras para otras religiones o espiritualidades «Dios queda muy lejos, parece que no se da a conocer, no se hace amar»[15], el Dios cristiano «se ha dejado ver: en el rostro de Cristo vemos a Dios, Dios se ha hecho “conocido”»[16]. El Dios cristiano es el Alguien por quien suspira el corazón humano. Y Él mismo ha venido a mostrarnos su rostro: «lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y han palpado nuestras manos a propósito del Verbo de la vida (…) os lo anunciamos» (1 Jn 1,3). Cuando todas las seguridades humanas fallan, cuando la vida y su sentido se vuelven inciertos, entra en escena el «Verbo de la vida». Quien le rechaza queda como prisionero de su necesidad de amor[17]; quien le abre las puertas, y decide no agarrarse a sus propias seguridades o a su desesperación, quien se reconoce ante Él como un pobre enfermo, un pobre ciego, puede descubrir su rostro personal.

Ahora bien, ¿qué significa que Dios es persona, que tiene rostro? Y sobre todo, ¿tiene sentido esta pregunta? Cuando Felipe pide a Jesús que les muestre al Padre, responde el Señor: «El que me ha visto a mí ha visto al Padre» (Jn 14,9). El hecho de que Dios se haya hecho hombre en Jesús, de que a través de su humanidad se haya manifestado Dios en persona ―evento que es el centro mismo de la fe cristiana―, muestra que esta pregunta no designa una quimera sino que tiene una meta real.

Resulta así posible partir de la personalidad humana para pensar en el Dios personal; de hecho es el único camino, porque no conocemos de modo directo ningún otro modo de existencia personal. Al hacerlo, sin embargo, es necesario, evitar el antropomorfismo: la tendencia a describir un Dios a la medida del hombre, algo así como un ser humano agrandado, perfeccionado. Ya el hecho mismo de que Dios sea una Trinidad de personas muestra cómo su Ser personal desborda los marcos de nuestra propia experiencia; pero no la hace por eso inútil para intentar acercarnos a su Misterio, con las alas de la fe y de la razón[18].

Retomemos, pues, la pregunta: ¿Qué significa ser persona? Una persona se distingue de los seres no personales en que «se posee a sí misma por la voluntad y se comprende perfectamente por la inteligencia: es la trascendencia de un ser que puede decir “yo”»[19]. Trascendencia, porque el “yo” de cada persona ―incluso de quienes no pueden decir “yo”― hace de ella una realidad irreductible al resto del universo; por así decir, cada persona es un abismo. «Un abismo llama a otro abismo» (Sal 42,8), dice el verso de un salmo, en el que san Agustín reconoce el misterio de la persona humana[20]. Pues bien, decir que Dios es persona significa que se trata de un “Yo” que es dueño de sí y que es distinto de mí, pero que a la vez no está junto a mí como cualquier otra persona humana. Dios es, como decía también san Agustín en una expresión de una profundidad y belleza difíciles de superar, interior intimo meo: Él está más profundamente dentro de mí que yo mismo[21], porque se encuentra en el origen más profundo de mi ser. Es Él quien ha pensado en mí, y quien ya nunca dejará de hacerlo.

Dios está más profundamente dentro de mí que yo mismo, porque se encuentra en el origen más profundo de mi ser

Precisamente aquí se dibuja una frontera decisiva entre nuestro ser personal y el de Dios. Nuestra existencia es radicalmente dependiente de Dios: somos porque Él ha querido; nuestro ser está en sus manos. «En el comienzo de la filosofía occidental aparece repetidamente la cuestión del arjé, el principio de todas las cosas, y se le dan variadas y profundas respuestas. Pero hay solo una respuesta que responda realmente: darse cuenta religiosamente de que mi principio está en Dios. Digámoslo mejor: en la voluntad de Dios, dirigida hacia mí, de que he de ser, y ser el que soy»[22]. Dios ha decidido que yo exista, y sea precisamente tal como soy; por eso puedo aceptarme y considerarme un bien. Es lo que sucede cada vez que el hijo se descubre amado por sus padres, cada vez que una mirada, una sonrisa, un gesto le dice: «¡Para mí es bueno que existas!»[23]: se reconoce enteramente dependiente… y al mismo tiempo querido sin reservas.

«Él nos hizo y somos suyos» (Sal 100,3). Esta dependencia radical ¿supone una forma de dominio? Para responder afirmativamente haría falta decir que, cuando una madre sonríe a su hijo pequeño, lo hace con afán de dominarlo. ¿Es el dominio el único modo de relación entre personas? Más aún, ¿es el principal? Frente a la lógica del dominio se nos presenta enseguida otra más poderosa: la lógica del amor. Frente a la posición de quien dice a otro: «Tienes que ser como digo yo», se alza el grito más hondamente personal: «¡Es bueno que existas… como eres!». Esa es la palabra que se dirige a la persona amada, al hijo enfermo, al padre anciano, cuando se le afirma tal como es… y se le quiere.

Reconocer que yo no soy mi origen, pues, no supone sin más aceptar mi finitud: esa es una conclusión que se queda en la superficie de las cosas. En realidad, significa abrirme a la infinitud de Dios; significa reconocer que «en cuanto yo existo, somos dos. Mi existencia es en su misma esencia, relación. Solo subsisto porque soy pronunciado por otro. Reconocer esa absoluta dependencia es simplemente ratificar lo que soy. Solo existo porque soy amado. Y existir será para mí amar a mi vez, responder a la gracia con la acción de gracias»[24]. La Revelación cristiana nos da a conocer a un Dios que se rige por esta lógica. Un Dios que crea por Amor, por una sobreabundancia de Amor. Más: un Dios que es Amor. Y precisamente en el encuentro con él descubrimos nuestro rostro personal: descubrimos quiénes somos.

 

El rostro de Dios

«No somos el producto casual y sin sentido de la evolución ―apuntaba Benedicto XVI al ser elegido para la sede de Pedro―. Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario»[25]. Esta realidad no es simplemente objeto de una captación intelectual. En otras palabras, no basta decir: «De acuerdo, ya lo entiendo». Es una chispa que enciende la vida entera: da una visión del cristianismo que supera en mucho la de un sistema intelectual y transforma la existencia desde su raíz.

Reconocer que yo no soy mi origen significa abrirme a la infinitud de Dios; reconocer que solo existo porque soy amado

Desde esta nueva visión, la oración adquiere un lugar central en la existencia, tal como vemos en la vida de Jesús[26]. Lejos de algunas concepciones que desfiguran su sentido, la oración no consiste en un vaciamiento de sí, ni en un servil acatamiento de una voluntad ajena. Lo ilustra bien el Papa Francisco, al describir cómo reza: «siento como si estuviera en manos de otro, como si Dios me estuviese tomando la mano. Creo que hay que llegar a la alteridad trascendente del Señor, que es Señor de todo, pero que respeta siempre nuestra libertad»[27]. La oración es, entonces, en primer lugar, descubrir que estamos con Dios: Alguien vivo, real, que no soy yo mismo; Alguien en quien descubro realmente quién soy, en quien descubro mi verdadero rostro.

Al reconocernos creados por Dios, pues, no nos sentimos negados, sino precisamente afirmados. Alguien nos ha dicho: «¡Es bueno que existas!». Y ese Alguien, además, lo ha ratificado y lo ha definido para siempre al dar su vida por cada uno de nosotros. La alternativa ante Dios no es someterse o rebelarse, sino cerrarse al amor o, sencillamente, dejarse amar para responder amando. Nuestro Origen es el Amor, y para el Amor hemos sido elegidos y llamados por Dios. Por eso, cuando en el cielo «veamos el rostro de Dios, sabremos que siempre lo hemos conocido. Ha formado parte, ha hecho, sostenido y movido, momento a momento, desde dentro, todas nuestras experiencias terrenas de amor puro. Todo lo que era en ellas amor verdadero, aun en la tierra era mucho más Suyo que nuestro, y solo era nuestro por ser Suyo»[28].

Lucas Buch - Carlos Ayxelá

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Lecturas para profundizar

Francisco, Ex. Ap. Evangelii gaudium, 24-11-2013, nn. 264-267: “El encuentro personal con el amor de Jesús que nos salva”).

Francisco, Enc. Lumen Fidei, 29-6-2013, nn. 8-39.

Benedicto XVI, Audiencia, 16-1-2013.

Consejo Pontificio para la Cultura, Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso (2003), Jesucristo, portador de agua viva. Una reflexión cristiana sobre la «Nueva Era» (acerca del cristianismo, ante el auge del New Age y otras espiritualidades).

Congregación para la doctrina de la fe (1989) Orationis Formas. Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre algunos aspectos de la meditación cristiana (acerca de la relación personal con Dios, como aspecto esencial de la oración cristiana)


Borghello, U. Liberare l’amore. La comune idolatria, l’angoscia in agguato, la salvezza cristiana, (caps. 2-4), Ares, 2009.

Burggraf, J. “La libertad, don y tarea” (disponible on-line), en Burggraf, J. La transmisión de la fe en la sociedad postmoderna y otros escritos, Eunsa, 2015.

Daniélou, J. Dios y nosotros, Cristiandad, Madrid 2003, cap. 2, “El Dios de los filósofos” (orig. Dieu et nous).

Guardini, R. La aceptación de sí mismo – Las edades de la vida, Guadarrama, Madrid 1962 (orig. Die Annahme seiner selbst).

Mundo y persona. Ensayos para una teoría cristiana del hombre, Encuentro, 2000. (orig. Welt und Person. Versuche zur christlichen Lehre vom Menschen)

Ratzinger, J. Introducción al cristianismo (I.4.2 “El Dios personal”) Sígueme, 2016 (orig. Einführung in das Christentum)

El Dios de los cristianos (I.1 “Dios tiene nombre”), Sígueme, 2009 (orig. Der Gott Jesu Christi. Betrachtungen über den Dreieinigen Gott).

Fe, verdad y tolerancia. El cristianismo y las religiones del mundo (I.1. “La unidad y la pluralidad de las religiones. El lugar de la fe cristiana en la historia de las religiones”) Sígueme, 2005 (orig. Glaube, Wahrheit, Toleranz. Das Christentum und die Weltreligionen)

― “Sobre el concepto de persona en teología”, en Ratzinger, J. Palabra en la Iglesia, Sígueme, 1976 pp. 165-180 (orig. “Zum Personverständnis in Theologie”). Disponible on-line en inglés.


[1] «Tendré que ocultarme de tu rostro, vivir errante y vagabundo por la tierra» (Gn 4,14); «No podrás ver mi rostro, pues ningún ser humano puede verlo y seguir viviendo» (Ex 33,20); «El Señor haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su gracia» (Nm 6,25); ¿Por qué me escondes tu rostro y me tratas como a tu enemigo? (Jb 13,24); «¿Cuándo podré ir a ver el rostro de Dios?» (Sal 42,3); «No apartaré de vosotros mi rostro, porque soy misericordioso» (Jr 3,12); «Verán su rostro y llevarán su nombre grabado en la frente» (Ap 22,4).

[2] Benedicto XVI, Homilía, 21-VIII-2005.

[3] Ibídem.

[4] J.-H. Newman, Lectures on the Prophetical Office of the Church, Londres 1838, p. 429.

[5] Francisco, Enc. Lumen Fidei, 29-VI-2013, n. 2.

[6] Es Cristo que pasa, n. 174.

[7] Francisco, Ex. Ap. Evangelii gaudium, 24-XI-2013, n. 3.

[8] Francisco, Audiencia general, 11-X-2017.

[9] Francisco, Lumen Fidei, n. 13.

[10] Ibídem.

[11] Cfr. por ejemplo Ba 6,45-51; Jr 2,28; Is 2,8; 37,19.

[12] Francisco, Lumen Fidei, n. 13.

[13] Ibídem.

[14] Amigos de Dios, n. 260

[15] Benedicto XVI, Lectio divina, 12-II-2010.

[16] Ibidem.

[17] Cfr. U. Borghello. Liberare l’amore, Milano, Ares 2009, p. 34.

[18] Con la imagen de las “alas” se refiere san Juan Pablo II a la fe y la razón, al inicio de su encíclica Fides et Ratio (14-IX-1998).

[19] J. Daniélou, Dios y nosotros, Cristiandad, Madrid 2003, p. 95 (el subrayado es nuestro).

[20] Cfr. San Agustín, Enarrationes in Psalmos, 41, nn. 13-14.

[21] San Agustín, Confesiones III.6.11.

[22] R. Guardini, La aceptación de sí mismo – Las edades de la vida, Guadarrama, Madrid 1962, p. 29.

[23] Esta es la definición que da del amor J. Pieper en su conocida obra Las Virtudes fundamentales, Rialp, Madrid 2012, pp. 435-444.

[24] J. Daniélou, Dios y nosotros, p. 108.

[25] Benedicto XVI, Homilía en la Misa de inicio del pontificado, 24-IV-2005.

[26] Cfr. Benedicto XVI, Audiencia, 30-XI-2011.

[27] S. Rubin, F. Ambrogetti, El Papa Francisco, 54.

[28] C. S. Lewis, Los cuatro amores, Rialp, Madrid 1991, p. 153.

 

 

La ética del cuidado ante el fin de la vida: el ejemplo de Benedicto XVI

Salvador Bernal

Hace cinco años, conmovió al mundo –no sólo a los católicos- la decisión del papa Benedicto XVI de renunciar al pontificado. Lo comunicó públicamente ante el consistorio celebrado el 11 de febrero, en el lenguaje a la vez solemne y preciso que aporta el latín. Con toda la humilde sencillez propia de Joseph Ratzinger.

Fue una decisión sorprendente, que no se había producido nunca en la historia: la renuncia de un papa en perfectas condiciones mentales; justamente por eso, con la clarividencia, también espiritual, de sentir que carecía de las fuerzas físicas indispensables para cumplir las exigencias del pontificado romano. Nada que ver con la renuncia histórica de Celestino V, un anacoreta al que los cardenales eligieron como papa, pero no tenía condiciones, ni conocía la realidad de la curia romana ni las exigencias del gobierno de la Iglesia.

Como afirmó por aquellos días el cardenal Julián Herranz, presente en el consistorio, la decisión de Benedicto XVI “ha puesto de manifiesto dos grandes virtudes que he admirado siempre en él: la humildad y el amor a la Iglesia. Benedicto XVI es un Papa humilde, sencillo, profundamente inteligente que ha dado a conocer el Evangelio con gran profundidad teológica pero también con gran sensibilidad. El gesto del Papa me parece de una humildad heroica". Añadía que reconocer sus límites humanos ante la opinión mundial “es un gesto de amor a la verdad, a la verdad sobre sí mismo, algo que no es fácil. Sólo hay que ver el apego a los cargos y la alta estima de sí mismos que tienen muchas personas”.

Esa profunda humildad ha desmentido también los presagios agoreros sobre la coexistencia de dos papas en Roma. El aprecio mutuo de ambos pontífices no ha hecho sino crecer desde entonces, como todo el mundo ha podido comprobar.

Lo he recordado al leer la noticia de la carta que el papa emérito envió el pasado día 7 al periodista Massimo Franco, de la redacción romana de Corriere della Sera, que se había hecho en cierto modo portavoz de los lectores el diario milanés interesados por la salud de Benedicto XVI. Le hizo llegar en mano la misiva, desde su residencia en el monasterio Mater Ecclesiae, en los Jardines vaticanos.

Una carta breve, con información y agradecimiento. Porque le “ha conmovido que tantos lectores de su diario deseen saber cómo transcurro este último periodo de mi vida. Sólo puedo decir al respecto que, en la lenta disminución de las fuerzas físicas, interiormente estoy en peregrinación hacia Casa”.

Además de hacia esas personas, manifiesta su gratitud a cuantos están a su lado: “Es una gran gracia para mí estar rodeado, en este último tramo de camino a veces algo fatigoso, por tal amor y bondad que nunca me hubiera podido imaginar. En este sentido considero también las preguntas de sus lectores como acompañamiento por un tramo”.

Otra lección para el mundo occidental: el agradecimiento a tantas personas que, no siempre con el reconocimiento jurídico ni económico que merecen, trabajan profesionalmente en el campo apasionante de los cuidados paliativos. El tema ha estado presente en la opinión pública francesa, por la protesta de quienes llevan los Ehpad (residencias para personas mayores dependientes). En ese contexto, el Centro Nacional de Cuidados Paliativos publicó un "Atlas Nacional": muestra que el 44% de las personas que lo solicitan tienen acceso a esos cuidados. Ciertamente, es mucho –se ha duplicado en los últimos años, desde que se adoptaron los planes trienales‑, pero es poco, tanto en plazas de hospital como en residencias y atención domiciliaria.

Una cuestión importante, que está presente en los actuales debates que precederán a la revisión de la vigente ley bioética, por las presiones que tratan de incluir en el proceso la ley Claeys-Leonetti, sobre el fin de la vida, aprobada en 2016 con amplio consenso.

Pero, ciertamente, ninguna política social, por generosa que sea, podrá sustituir el aliento personal de la familia, la amistad y la caridad cristiana.

 

 

Si fuéramos... la Cuaresma sería

-Si fuéramos automóviles, la Cuaresma sería el tiempo de cambiar el aceite y afinar el motor.

-Si fuéramos jardines, la Cuaresma sería tiempo de fertilizar nuestra tierra y arrancar las malas hierbas.

-Si fuéramos alfombras, la Cuaresma sería tiempo de darles una buena limpieza con el aspirador o una buena sacudida.

-Si fuéramos baterías (pilas), la Cuaresma sería tiempo de recargarlas.

Pero no somos ninguna de estas cuatro cosas:

-Somos personas que, quizá, muchas veces hemos hecho cosas malas y necesitamos arrepentirnos de ellas. De aquí la necesidad de hacer una buena confesión.

-Somos personas que muchas veces nos dejamos llevar por nuestro egoísmo y que, por lo tanto, necesitamos empezar a pensar en los demás. De aquí la necesidad de la limosna.

-Somos personas que muchas veces perdemos de vista el fin para el que fuimos creados por Dios.
Necesitamos, pues, recobrar la vista. De aquí la necesidad de la oración.

 

 

Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma.

14 de febrero de 2018

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:

- "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"

- "Conviértete y cree en el Evangelio".

 

Origen de la costumbre

Antiguamente, los judíos acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos del año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

También fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.

 

Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma

La palabra carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)

Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.

Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro, Brasil o Nueva Orleans, Estados Unidos.

 

El ayuno y la abstinencia

El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

 

La oración

La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.

Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:

La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.

La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.

La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él, nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.

 

El sacrificio

Al hacer sacrificios, debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan, en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre que está en lo secreto: y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará. " (Mt 6,6)"

El sacrificio, es preciso dulcificarlo con un amor grande a Dios. El dolor nos engrandece cuando sabemos sobrellevarlo. La Virgen María en su vida tuvo que llevar a cabo muchos sacrificios y lo hizo con mucha alegría y amor a Dios.

 

Palabras de Juan Pablo II sobre el miércoles de ceniza (pronunciadas el 16-2-1983)

El miércoles de ceniza se abre una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la preparación del misterio pascual, o sea, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "matanoeiete", es decir "Convertíos". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.

La sugestiva ceremonia de la Ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

 

 

 

El poder de la fe

Escrito por Marinellys Tremamunno.

¿Te has preguntado en qué radica la fuerza de la iglesia católica y el poder de la fe? Yo influyo entrevistó en Roma al secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, monseñor Octavio Ruiz Arenas, quien nos responde estas interrogantes y además nos explica la renovación pastoral que propone el Papa Francisco.


 


Bueno la religión católica ha representado en el mundo una fuerza muy grande espiritual, teniendo en cuenta que la religión como tal es un sentimiento profundo del hombre que quiere buscar a Dios, relacionarse con él. Y la religión católica nos presenta un Dios que es persona, un Dios que nos ama, que ha querido mostrarnos su amor, su misericordia, un Dios de perdón y por lo tanto eso ha hecho que quienes profesamos la fe católica sigamos los mandatos de Jesús que dice que nos amemos unos a otros, que tengamos un gran privilegio por los pobres, que seamos justos, que tengamos unos valores de igualdad, de dignidad, de solidaridad y todos estos son elementos

que ayudan a la construcción de una buena sociedad. De tal manera que, la religión católica como tal, es una religión que nos indica que tenemos que crecer, que tenemos que ayudar a los demás y construir un mundo mejor.

¿En qué radica el poder de la fe?

La fuerza y la fe es precisamente que nosotros encontramos a Cristo en nuestras vidas. Él viene a dar respuestas a todas nuestras inquietudes, a todas nuestras necesidades. Él es el que viene a llenar el vacío que muchas veces hay en nuestro corazón. Y cuando uno encuentra a Jesús y encuentra realmente que está con nosotros, luchando contra el mal, contra la injusticia, hace que, de todas maneras, hagamos lo posible por comunicar esa fuerza a las demás personas, a los que están a nuestro alrededor…

¿Cuál es el rol que debe haber el Papa en lo internacional? ¿En qué radica su poder?

Sin duda alguna el vaticano ha hecho todo lo posible con los distintos Papas, de ser un puente de dialogo. Ha habido momentos muy álgidos de la historia, en los que la iglesia se ha visto muy comprometida; pero en los últimos siglos ha cambiado mucho la situación. La realidad de lo que es el Papa ha cambiado, ya no es tanto como un jefe de estado, como un jefe de los Estados Pontificio, sino que es un pastor. Un pastor que lógicamente está situado en el pequeño estado vaticano, porque necesitaba una extensión muy pequeña territorial, al menos para poner allí su sede. Pero la fuerza del Papa es precisamente ser puente, buscar el dialogo, tratar de indicar a las personas que con el dialogo se puede avanzar. Y los mensajes que han dados los Papas siempre van en ese sentido: evitemos las guerras, evitemos los conflictos, tratemos de buscar una situación de justicia, de solidaridad, de hermandad. De tal manera, que yo creo que eso es el papel importante en la línea internacional. La palabra del Papa cuenta muchísimo por la autoridad moral que tiene y el deseo que tiene de ayudar a construir una sociedad mejor.

¿Cuáles son los retos de la iglesia católica en el papado de Jorge Mario Bergoglio?

Bien, el mundo está viviendo una etapa profunda secularización, de donismo, de materialismo. Y esto ha ido envolviendo poco a poco a toda la sociedad y lógicamente los católicos sea en Europa, sea en América Latina, un poco en general, nos hemos ido dejando meter dentro de ese ambiente. Y lógicamente el mundo los ha ido arrastrando a perder esos valores fundamentales, como es el servicio, la solidaridad, la honestidad, la integridad, etc., que son valores que brotan del Evangelio. De tal manera que, muchos inclusos se han sentido alejados de la iglesia, porque veían una iglesia un poco lejana, un poco como desinteresada de las cosas, es decir tenían una mala imagen de la iglesia. Los últimos Papas han tratado de comenzar a resolver esta situación, porque quiénes se han alejado no es porque hayan perdido su fe en Dios, sino que han ido a buscarlo en otras confecciones religiosas. Por eso la iglesia se han plateado, ¿qué podemos hacer para responder esos desafíos? Y ahí el Papa Juan Pablo II dijo, es necesario que hagamos una nueva evangelización; el Papa Benedicto XVI impulsó fuertemente esta idea; y ahora el Papa Francisco nos ha dado ya cosas muy concretas. Nos ha dicho, por un lado, es necesario que la iglesia sea una iglesia en salida, es decir una iglesia que va a buscar a las personas alejadas, a los indiferentes. Una iglesia que tenga una palabra y un rostro amable. Una iglesia que busque lo que se llama una conversión pastoral, es decir, de tener el valor de reconocer que hay cosas que no iban bien; que era necesario dejar a un lado eso de decir, siempre se hizo así debemos continuar, sino que hay que renovarse completamente. Y sobre todo que estemos muy cerca de la gente y sobre todo de aquellos que son más pobres y necesitados. Estos los han venidos subrayando los tres últimos Papas.

¿Qué plantea el Papa Francisco cuando invita a una iglesia a puertas abiertas que vaya a las periferias?

Cuando el Papa Francisco nos plantea que la iglesia tiene que salir de las periferias, no quiere decir que tengamos que buscar el barrio más lejano de nuestra ciudad; sino que tenemos que ir a buscar las situaciones donde hay dolor. Donde hay por ejemplo gente que sufre por causa del narcotráfico, gente que se encuentra en las cárceles, enfermos terminales, parejas que tienen ese problema profundo de haberse divorciado, de haber perdido su hogar, etc. Lo importante es el modo como lo está haciendo el Papa, porque tanto como Juan Pablo II, como Benedicto XVI lo hicieron también; lo que pasa es la actitud con que lo hace el Papa. Es decir, con una sencillez, se ve que abraza por ejemplo al enfermo, una persona que uno podría decir no me le acerco porque me daría como miedo contagiarme, el Papa no tiene ningún temor de acercarle, en darle un abrazo, un beso. Es decir, el Papa nos insiste mucho, cuando por ejemplo damos una limosna o vemos un pobre, toquemos esa persona, mirémoslo con cariño, porque allí encontramos la carne de Cristo. De tal manera que es el ejemplo, el Papa nos dice que si queremos hacer nueva evangelización es con actitudes concretas y con un verdadero testimonio.

 

 

El desafío de la ecología esquizofrénica

Posted date: febrero 12, 2018

Por Luis-Fernando VALDÉS

Se han realizado grandes esfuerzos educativos para remediar la situación global de la ecología, pero los resultados no han sido tan significativos. ¿Por qué la actual educación ecológica no ha conllevado un mejoramiento del medio ambiente?

1. El problema de fondo. Una de las principales causas de la destrucción del medio ambiente es el comercio desmedido, que exige cada vez mayor cantidad de materias primas para satisfacer a millones de consumidores insaciables.

Otro factor menos perceptible quizá del deterioro ecológico es el predominio de una cultura individualista que, por estar centrada en sus propios intereses, deja de lado las necesidades de las personas que padecen hambre, enfermedad o pobreza.

En ambos casos, no es suficiente dar información ecológica para que mejore la situación. Más bien, se requiere un cambio de hábitos tanto de consumo como de respeto a la vida. Sin embargo, el modelo educativo actual genera una especie de “esquizofrenia”, pues muchas personas que se consideran a sí mismas como ecológicas son simultáneamente consumistas y/o no respetan la dignidad humana.

2. Hábitos de consumo. Un primer aspecto en el que es muy notoria esta dualidad entre lo que se piensa y el modo práctico de vivir y que conlleva la destrucción de bosques, ríos y mares es el consumismo, entendido como comprar productos por mera moda o sin una clara necesidad.

El Papa Francisco, en su encíclica “Laudato Si’”, enfrenta al consumismo como fuente de la actual crisis ecológica, y resalta la dualidad de conducta de algunos, que aunque saben que la compra de productos no basta para hacerlos felices, “no se sienten capaces de renunciar a lo que el mercado les ofrece” (n. 209).

3. Respeto al ser humano. El núcleo de la ecología es el respeto al hombre mismo, que es el centro de todo ecosistema y de toda sociedad. De hecho, nuestra civilización occidental está basada en el respeto a la dignidad de cada persona.

Sin embargo, también en este ámbito sucede lo que el mismo Papa considera un estilo de vida “esquizofrénico”, porque “se preocupa por la protección de los animales en extinción, pero ignora los problemas de los ancianos”; o también porque “defiende el bosque amazónico, pero se olvida de los derechos de los trabajadores a un salario justo”. (Discurso, 5 feb. 2018)

4. Hacia un nuevo estilo de vida. La raíz de esta dualidad o esquizofrenia ecológica consiste en que la educación ecológica actual se basa en sólo dar información, pero no en implementar un modo de vida estable basado en el sentido de responsabilidad.

Según Francisco, se trata de  crear una “ciudadanía ecológica”, que sin limitarse a informar logre desarrollar hábitos (LS, 210). Es decir, “educar en un estilo de vida basado en una actitud de cuidado de nuestra casa común que es la creación” (Discurso cit.).

Más allá de la mera propaganda verde, esta nueva ciudadanía debe “despertar el placer de experimentar una ética ecológica partiendo de elecciones y gestos de la vida cotidiana” (Ibídem).

Epílogo. La educación ecológica se enfrenta hoy a un gran desafío, el de superar la esquizofrenia que ha sido generada al reducir la educación a la mera información, pues esta reducción ha suscitado una generación de personas que defienden la ecología como idea, pero que quizá no están dispuestas a cambiar sus hábitos consumistas o a abandonar sus actitudes poco solidarias.

lfvaldes@gmail.com

 

SE SIEMPRE GANADOR

Leo J. Mart.

(Te comparto mi oración sencilla que trata de Escuchar la Voz de Dios en el fondo del silencio del corazón)

Hijo, Mi Padre Dios de todo mal sabe sacar un gran bien. Mi Padre Dios siempre es el ganador.

Si tu sabes sacar partido positivo de todo mal que te acontece, seras siempre el ganador, seras hijo de Mi Padre Dios.

Nunca mires el lado malo de las cosas sino el bueno. Alegrate cuando los perros ladran y te atacan; los perros solo ladran al jinete que cabalga. Satanas solamente ataca a lo que es de Dios.

Cuando te envidien piensa que tienes algo bueno que los demas desean para ellos. ¿Te injurian y calumnian? ¡Alegrate! La injuria y la calumnia son las unicas armas con las cuales el vencido puede atacar al vencedor.

Hijo aplica en tu vida el dicho de la sabiduria popular: “Nunca llores sobre la leche derramada”. Cuando la leche se derrama, tu cantaro se podra llenar de un liquido mejor.

Hijo, no dirijas tu vida con espejo retrovisor: no te quedes quejandote de los errores del pasado; aprende de ellos y magnana lo podras hacer mejor.

Hijo no te de miedo caer; todo caminante cae; pero se levanta sin llorar por la caida. Ya se ha dicho que el justo cae muchas veces; pero se levanta.

Saca partido positivo a todo lo negativo. Hijo donde los demas ven lodo y pantano, descubre tu pepitas de oro.

Nunca temas a que te digan “no”. Para un hombre de Dios no existe el no. El “no”, esta seguro; pero hay que ir por el “sí”.

Hay dos cosas que siempre habra para el guerrero vencedor: el dinero y el amor. El dinero lo necesitas para sacar adelante las cosas que Mi Padre  celestial te pide; pide y te daran. Necesitas que te den amor para poder arrastrar a otros hacia el Amor de Dios.

La gente ofrece sus favores al que cree rico; la gente ama y sigue al que ve fuerte y optimista.

Se ha dicho que el rico es rico porque es fuerte. Puedes perder todos tus bienes pero nunca dejes de creerte rico, porque Mi Padre celestial es rico y todos sus tesoros los tienes reservados para ti. Hijo, si tienes los tesoros celestiales no necesitaras de los tesoros de la tierra. Pero Mi Padre Dios tiene para sus hijos escogidos los mejores tesoros del cielo y de la tierra.

Sacale partido victorioso a la derrota; piensa en medio de la derrota que podras ganar la guerra.

Nunca te quejes de nada; nunca te muestres como victima vencida. El que se queja espanta y quien se presenta como victima repele.

Tienes derecho a perder todas las batallas; pero no tienes derecho a sentirte derrotado.

Nunca te dejes abatir por la tristeza; el triste todo lo hace mal. El triste es un pobre derrotado.

Puedes perder los amores de la tierra pero nunca puedes sentirte despreciado, porque Mi Padre celestial te ama. Hijo, si tienes el Amor de Dios, no necesitaras de los amores de la tierra.

Cuando una puerta se cierre piensa que otra puerta aun mucho mejor se abrira para ti.

Se siempre el ganador en medio de la perdida, porque puedes perder todo pero menos la esperanza y la confianza en Dios.

Cuando unos te ataquen piensa que también habra otros que habran de defenderte.

 

 

Amarte cada día de mi vida

Es muy humano recordar y recrearse en aquello que ha sido importante en nuestra vida, las situaciones que nos ha marcado. A veces simplemente se recuerda y se experimenta alegría o tristeza. Pero también hay recuerdos que lejos de ser simple contemplación de lo que pasó, pueden servir para dar un empujón a nuestra vida.

Me refiero al día de la boda que en tantas ocasiones no deja de ser un simple recuerdo de las ilusiones que teníamos, lo bien que lo pasamos, lo jóvenes que éramos, lo guapos que íbamos, los invitados que nos acompañaron …. ¿Cuántas veces recordamos lo más importante: el compromiso que nos hicimos?

Me gusta leer y actualizar de vez en cuando el texto del consentimiento, creo que es muy estimulante y motivador:

Yo, NN, te recibo a ti, NN, como esposa (o esposa )y me entrego a ti y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida

Recordar este texto, también rezarlo, puede ser una manera muy eficaz de recordar lo que debemos hacer cada día si queremos que nuestro matrimonio crezca y que seamos realmente fieles a lo prometido. La promesa no consiste en sentir durante toda la vida lo que siente de novios o durante los primeros tiempos de casados, lo prometido es mucho más fácil y asequible.

No solo es posible sino muy humano luchar por ser fiel, amar y respetar todos los días de la vida a esa persona. La psicología humana es muy rica y acompaña: en la medida en que estamos pendientes de esa lucha por amor, los sentimientos crecen y se enriquecen.

Y esos sentimientos catapultados por tantos detalles cotidianos por amar generan la motivación para cumplir lo prometido, dando lugar a un circulo virtuoso que es en lo que consiste el amor matrimonial: querer, hacer, sentir y volver a querer, hacer, sentir …. todos los días de nuestra vida.

Para hacerlo más sencillo y práctico a mi me sirve un pequeño truco: sustituir la idea de todos los días de mi vida, que puede ser muy genérico y a largo plazo, por cada día de mi vida, de esta manera los plazos y cometidos se acortan y el amor se concreta cada día: ¿que puedo hacer hoy y ahora por amarte más? ¿por serte fiel y respetarte?

Sólo puede hacer algo todos los días de su vida quien lo hace cada día. Aquí os dejo 10 claves para mantener el amory me comentáis que os parece

 

 

Madres sin fronteras contra terror sin fronteras.

 

                            Como cada año, numerosos países se preparan para celebrar el día 8 de marzo,  Día internacional de la Mujer, desde que  en 1975 la Asamblea General e Naciones Unidas, decidiera institucionalizarlo, para apoyar la lucha de la mujer en plan de igualdad con el hombre, tanto en su desarrollo integro como persona, como en sus derechos económico-sociales.

                No muchas personas recuerdan que en 1977 la  ONU invitó a todos los Estados a que, conforme a sus tradiciones y costumbres, celebraran un "Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional".

                Es cierto que el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York, el 25 de marzo de 1911, donde murieron 146 mujeres además de resultar heridas 71, hizo que la legislación laboral fuera modificada en Estados Unidos, y se adaptara en la mayoría de países. Por eso la celebración anual, tiene carácter laboral y reivindicativo.      

               Respetando todo eso, quisiera resaltar el aspecto no menos importante de esa celebración: "Día de la Mujer y la Paz Internacional".  Dando por supuesto que me uno a esa lucha de la mujer en su desarrollo integral, personal y laboral, con sus derechos y equiparación salarial, quiero hacer visible dos aspectos que suelen olvidarse en el día de la mujer: 1) la mujer madre y 2)  La madre y la paz internacional.

              1) La mujer madre.

                Nadie  ignora que las madres son el corazón de la familia y el sustento de la sociedad, pero... en la práctica, tanto el feminismo como la política, como la legislación y las empresas, ignoran a las madres o simplemente las discriminan.

                 Puede decirse con razón, que laboralmente son discriminadas, porque para los políticos son invisibles. Las instituciones y los medios si no las ignoran, no las hacen visibles. Muchas de ellas no son contratadas si están embarazadas y algunas han sido despedidas de sus trabajos cuando se ha conocido su embarazo. Por todo ello, ni son apoyadas para ser madres, ni sus derechos laborales y sociales son respetados.

                En la dispersión legislativa y política de ayudas autonómicas...las madres están perdidas; no son tratadas de igual forma, en cuanto a prestaciones, en todas partes. Mientras algunas tienen prestaciones y derechos, con el solo informe médico de estar embarazadas, en otras ni existen o nadie les informa. Están más informadas, generalmente, las no nativas que las españolas.

               Por eso,  la Declaración Mundial de Madres afirma que "la sociedad necesita familias estables, que permitan a sus hijos crecer felices y seguros de sí mismos". "La maternidad y la dedicación a la familia es uno de los trabajos más importantes y gratificantes para la mujer y beneficioso para la sociedad".

               Sin embargo, a pesar de que se sabe que ser madre no solo no supone ningún inconveniente sino que es un plus en el desarrollo profesional de una mujer y de estabilidad y responsabilidad en el trabajo, con demasiada frecuencia, son discriminadas en el mercado laboral por ser madres o querer serlo.

              Por eso 16 ONG´s de diversos países, han creado una plataforma internacional: Women of the World Platform, que trabajan juntas en defensa de la identidad femenina y el valor humano, social y laboral de la maternidad. www.womenworldplatform.org

             De momento han mandado una nota de prensa a los medios españoles contándoles  que han sacado un documento sencillo y práctico: Soy Mujer, Soy Madre: 10 propuestas políticas

         Esas propuestas políticas permiten a la mujer desarrollarse en su doble dimensión, mujer y madre, respetando su identidad femenina  así como el valor y dignidad de la maternidad que ha de considerarse, de una vez por todas, como un valor social.

             Siguiendo la Resolución 29/22 sobre la Protección de la Familia, reivindicamos la importancia de la familia como “elemento natural y fundamental de la sociedad”.   Abogamos por una verdadera y auténtica conciliación porque no son las madres, o padres, de familia los que deben adaptar la vida familiar al ritmo laboral sino que el mundo laboral debe  asumir la maternidad como un beneficio indiscutible para el desarrollo y el progreso.

               Y por eso las medidas que se proponemos incluyen

·       Apoyo estatal a las contrataciones a tiempo parcial.

·       El tratamiento de la “Dedicación exclusiva a la familia” como categoría laboral.

·       Ventajas fiscales para la contratación de mujeres que, debido a la dedicación a la familia, han estado mucho tiempo fuera del mercado laboral.

·       Mejora sustancial de la pensión de viudedad para las mujeres con dedicación prioritaria o exclusiva a la familia.

http://www.womenworldplatform.com/files/20160528211737-10mpesp.pdf 

         Y para demostrar que van en serio, llevarán su propuesta la ONU el próximo mes de marzo y la  harán llegar a políticos y personalidades que tienen influencia real en las políticas de sus países y en las instituciones internacionales.

                 2)  La madre y la paz internacional.

           La premisa fundamental es que la madre es básica en la sociedad y la familia. “La familia es la unidad básica de la sociedad" (Plataforma de Beijing 1995) y la maternidad es el corazón de la familia. Por tanto las madres deben ser respetadas tanto en la política como en la sociedad y en el propio hogar.

            La segunda premisa, a veces se olvida, es que la madre es decisiva, frente al terrorismo. El nuevo terrorismo es un terrorismo total, universal, sin límites ni escrúpulos. Si hace siglos la Ruta de la Seda fue un vehículo de cultura y desarrollo entre Oriente y Occidente, el Estado Islámico (EI) lo ha transformado en una fuente incomprensible de inseguridad y de terror para los ciudadanos.

            El terrorismo es una amenaza real y compleja que occidente ha intentado solucionar con las armas. Por eso, no se puede parar el fuego alimentando el fuego. Según el autor del libro "Daesh. El porvenir de la amenaza yihadista", Jesús A. Nuñez, dice: "tenemos claro a estas alturas, que no hay solución militar para el terrorismo yihadista".

            La tercera premisa: en el mundo, "hay individuos que se radicalizan en clave violenta y que se apuntan y se van a Daesh".  Pero... pertenecen a una familia.  Hasta ser reclutados y marchar, tienen una familia y una madre, que cuenta con preparación y ayuda, puede ser decisiva.                

http://www.abc.es/internacional/abci-terrorismo-yihadista-amenaza-real-p...

              La juventud, en general, y la islamista en particular está desconcertada y carente de valores.  En occidente, no hay un liderazgo claro ni se apuesta por la cultura en valores éticos y religiosos. Tampoco se fomenta un "islam occidental abierto" para facilitar la integración de los inmigrantes musulmanes en la sociedad. Según Mónica Carrión "las redes extremistas de captación se ceban en el desconocimiento de estos chavales".

             Tradicionalmente, en el islam la mujer ha sido ninguneada o relegada a un segundo plano. Al llegar a occidente nada cambia automáticamente. En muchos países el gueto musulmán no se rompe y algunos maridos no les permiten salir más que para llevar sus hijos a la escuela. Algunas madres están alarmadas por el abandono escolar y la captación en mezquitas donde se les enseña una interpretación extremista del islam. Aunque intentaran cuidar a sus hijos, su papel secundario en el hogar, hace difícil hablar con sus hijos. Habría que ir mucho más allá de que reciban unas simples clases del idioma del país en que se encuentren. La integración es otra cosa.

                Por eso algunas mujeres con visión de futuro, como Edit Schlaffer, entienden que el amor materno, y el papel de la madre es clave, para terminar con el extremismo si son capaces de situarse en la  primera línea de fuego contra la violencia y el terror. Para ello hay que reforzar su cultura, su autoestima, y cambiar la actitud de la sociedad hacia ellas y de ellas en la familia y en su rol social.                

  https://youtu.be/qF4ODu7YxCQ

             La austriaca Edit Schlaffer, es una valiente pionera, científica, escritora y fundadora, reconocida mundialmente. Ha recorriendo el mundo, impartiendo experiencia en charlas y cursos en las aulas más prestigiosas en instituciones de los países y en organismos de Naciones Unidas. También dirige un programa de formación en Alemania.

             En 2001 fundó Women Without Borders, para animar a las mujeres a tomar la iniciativa personal y pública como agentes del cambio para hacer un mundo más seguro. Hoy ayuda a mujeres de todo el mundo a identificar los signos de radicalización de sus hijos y tomar iniciativas para intervenir en favor de la paz.

https://youtu.be/25VfJy0MKJs

            Pero, Mujeres sin Fronteras,(WwB) con sede en Viena, aunque sigue siendo muy importante, le permitió evolucionar.  Hizo tomar conciencia de que "tenemos que levantarnos por nosotras mismas y por los demás". Y en 2008  lanzó Sisters Agaimst Violent Extremism (SAVE). Hermanas Contra el Extremismo Violento es la primera plataforma femenina contra el extremismo violento y el terrorismo.

https://youtu.be/_-tB7DqB3bU

            En 2010 fue nombrada como una de las "21 Líderes del siglo XXI" y  desde entonces hasta hoy ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales, tanto  por su  liderazgo, como  por su lucha por la Igualdad e por fomentar una Investigación sobresaliente.

             Fue en 2012, en reuniones con mujeres valientes y decididas, alguna reconocía sus carencias y le dijo: "las madres deberíamos volver a la escuela", comprendió que  para  ser eficaces, comprender a sus hijos y poder hablar con ellos, las madres necesitaban herramientas y técnicas para su empoderamiento y poder interactuar con ellos y con otras madres. Ahí nació MothersSchools, Escuela de Madres.  Ofrece  preparación y titulación.

            De hecho ofrecen a las madres interesadas, capacitación en habilidades personales, de comunicación y de crianza para que puedan reconocer y reaccionar a los primeros signos de posible radicalización en sus hijos.  Y también ideas alternativas para desafiar el pensamiento extremista de quienes pueden estar influyendo en sus hijos.

             En 2017, en Luton, Gran Breña, se graduaron las últimas alumnas de la Escuela de Madres. Han reforzado sus conocimientos y estrategias, pero sobre todo han conseguido sentirse valoradas como mujeres y como madres además de crecer en autoestima como personas y en capacidad  para afrontar situaciones o circunstancias traumáticas. Algunas habían perdido a algún hijo luchando en Siria o Irak. Otras, habían sido demasiado marginadas por sus marido y los varones de su casa y fueron capaces de poner orden.  Según su testimonio sus hijos pasaban demasiadas horas aislados en su habitación ante el ordenador,  ahora  ya tienen el ordenador en el salón, y la familia come junta, sin  disputas y sin que ella tenga que permanecer aislada en la cocina.

               Además, les ha permitido conocer a otras madres y hoy tiene amigas.  Alguna fue capaz de expresar bellamente su alegría: "me siento como una madre pájaro que ha aprendido a volar en busca de un mundo más amplio".        

           Las madres sin fronteras, están en la primera línea del nuevo paradigma de seguridad. Desde su familia, pueden hacer frente y derribar el terrorismo internacional.

          Edit Schlaffer acaba de ser galardonada en 2018, con el premio "Europea del año".

José Manuel Belmonte.

 

 

Distrito simbólico La Yarada-Los Palos en el olvido

 

Escribe: ALFREDO PALACIOS DONGO

Ver mi blog  www.planteamientosperu.com

Hace más de dos años se creó el distrito tacneño La Yarada-Los Palos (ley Nª 30358 fecha 8 noviembre 2015) el cual limita por el sur con Chile por la línea de frontera hasta su intersección con el Océano Pacífico en el punto Concordia, inicio de la frontera terrestre (Tratado de 1929), y, aunque su creación se adecuó al marco jurídico Chile protestó porque el nuevo distrito incluía el triángulo terrestre, el canciller Heraldo Muñoz sostuvo que la norma peruana “no tiene valor jurídico”, el ministro de Defensa José Gómez advirtió que “ese territorio era chileno”, inclusive el presidente de la Comisión de infraestructura del Consejo Regional de Arica, Rodrigo Díaz, planteó “cercar el Hito 1 y convertirlo en terrenos agrícolas”; por esta razón es muy preocupante que el ex canciller Ricardo Luna haya manifestado que “no existen problemas limítrofes con Chile y el triángulo terrestre no existe”, sería importante conocer la posición de la nueva canciller, Cayetana Aljovín.

La Yarada-Los Palos es uno de 11 distritos que conforman la provincia de Tacna, cuenta con 12 centros poblados rurales y comunales y tiene una población de 20 mil habitantes. Desde su creación el ex presidente Humala y luego el actual presidente Kuczynski prometieron convertir este distrito en un centre agrícola y mejorar la calidad de vida de su población lo cual nunca cumplieron. En diciembre 2016 durante una visita de la Comisión de RR EE del Congreso a dicho distrito, su presidente, Juan del Águila, señaló que su situación era incomprensible e inaceptable y una demostración fehaciente del abandono en que se encuentran nuestras zonas fronterizas. El 10 de diciembre 2017 se realizaron los comicios electorales siendo elegido como primer alcalde de La Yarada-Los Palos, Samuel Cueva, quien asumió el cargo el 2 de enero pasado, siendo su primera advertencia que “su distrito está abandonado” solicitando al gobierno central apoyo y facilidades para gestionar proyectos.

Bajo este panorama La Yarada-Los Palos es un distrito pujante, emblemático, representativo y simbólico del Perú por lo que debe dársele marcada prioridad para su progreso y desarrollo, con apoyo presupuestal, dotándolo de servicio de agua potable, alcantarillado, alumbrado (solo cuenta el 2%), titulación de predios (80% sin título), legalización de tierras, política agraria y riego tecnificado (es el primer productor de aceitunas del país), asfaltar vías, construcción de muelle pesquero y mejoras en los puestos de salud, entre otros.

 

No hay angelismo ni espiritualismo

No hay angelismo ni espiritualismo en la doctrina católica, como se deduce de el documento conciliar: “Tiene pues, ante sí la Iglesia al mundo, esto es, la entera familia humana con el conjunto universal de las realidades entre las que ésta vive: el mundo, teatro de la historia humana, con sus afanes, fracasos y victorias”.

Pero la primacía de la persona no se confunde con el individualismo, tan presente en el mundo actual, incorporado incluso a esa tendencia paradójicamente sincretista conocida como socialismo liberal. “La índole social del hombre demuestra que el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la propia sociedad están mutuamente condicionados. Porque el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales es y debe ser la persona humana, la cual, por su misma naturaleza, tiene absoluta necesidad de la vida social. La vida social no es, pues, para el hombre sobrecarga accidental” (GS 25).

De ahí el aprecio a la vida pública y a las instituciones antiguas o nuevas fundadas al servicio de la humanidad en tantas facetas de la existencia: “la Iglesia quiere ayudar y fomentar tales instituciones en lo que de ella dependa y pueda conciliarse con su misión propia. Nada desea tanto como desarrollarse libremente, en servicio de todos, bajo cualquier régimen político que reconozca los derechos fundamentales de la persona y de la familia y los imperativos del bien común” (GS 42).

Suso do Madrid

 

 

Es educación trascendente.

Cabe subrayar que la educación cristiana es educación trascendente. Toda buena educación  enseña a salir de sí mismo (sin olvidar la aceptación de uno mismo) y recorrer los senderos que llevan a Dios y a los demás: los caminos del corazón (la belleza), de la razón (la verdad) o de la solidaridad (el bien). Lleva a una fidelidad dinámica, al discernimiento de la prudencia y a la formación de la conciencia.

El educador cristiano debe recorrer personalmente esos caminos antes que sus alumnos y junto con ellos. Está convencido de que sin Cristo no es posible lograr la plena felicidad y realizar completamente el bien, encontrar del todo la luz de la verdad, construir una convivencia duradera y alcanzar la belleza definitiva, establecer el vínculo entre lo pequeño de cada día y la eternidad. No desprecia ni infravalora cualquiera de los caminos humanos, pero sabe que solo Cristo es Alfa y Omega, solo salvan los caminos que llevan a Cristo.  Esta educación no es posible en un ambiente relativista o laicista. Tampoco con una mentalidad fideísta o fundamentalista.

En definitiva, educar en cristiano significa, comenzando por el educador, mirar la realidad desde la perspectiva de la fe, comprender la situación y tomar las decisiones adecuadas para ser fieles a la vocación cristiana en el día a día y contribuir a la única Misión de la Iglesia, cada uno según sus dones, ministerios y carismas. Tal es la verdad cristiana de la acción, también de la acción educativa.

Por eso no tiene sentido oponer la fidelidad a la creatividad, la doctrina a la vida, lo personal a lo social. La atención a la realidad, también en la educación, pide equilibrio, ponderación, integración, capacidad de valoración, distinguir lo esencial de lo accidental –cuestión no siempre fácil–. Este discernimiento requiere por parte del educador determinadas actitudes como el desprendimiento de sí mismo (del propio interés y juicio), la oración, el estudio y el diálogo. Así hace posible su tarea, que consiste en colaborar con la acción misma de Dios –la gracia– en las personas, para configurar en ellas la mente, la sensibilidad y la solidaridad de Cristo.

Juan García.

 

“Morir cuerdo y vivir loco”

Todavía muchos se harán la misma pregunta: ¿el final del Quijote, ese capítulo 74 de la Segunda Parte, es la forma más perfecta, o al menos, la más conveniente y acertada, para acabar con la aventura del Hidalgo?

No sé si Cervantes le dio muchas vueltas a su cabeza, antes de decidirse por esa solución. Vista hoy parece fácil coincidir con él en que el “morir cuerdo y vivir loco” ha sido el final más acertado para el héroe.

En su lecho de muerte, y después de dormir seis largas horas, despertó el Quijote y exclamó:

“¡Bendito sea el poderoso Dios, que tanto bien me ha hecho! En fin, sus misericordias no tienen límite, ni las abrevian ni impiden los pecados de los hombres”.

Jesús D Mez Madrid

 

 

Al Gobierno de España como agradecido pensionista

 

                                Como nacido en 1938 me considero “hijo de aquella maldita guerra”, debida a los siempre o casi siempre, pésimos políticos y gobernantes españoles, puesto que de no haber sido la misma, lo lógico es que yo no hubiese nacido. Fui después una de las víctimas más dañadas de la misma, por causas y cosas que algunas de ellas ya están en mis libros y artículos editados (el resto también está escrito o guardado en los archivos de mi alma) y es por lo que me pusieron a trabajar a los siete años, cosa que hasta este momento sigo haciendo cada día.

                                Aquellas durezas de la infancia me hicieron madurar mucho antes que los demás suelen hacerlo y desde entonces aprendí, que y afortunadamente para mí, “el gobierno siempre sería uno de mis peores enemigos, puesto que siempre me tendría como individuo a explotar y al que no le ayudaría en nada o casi nada”; es el caso de los que no sometiéndose a nómina nunca, hemos ido por la vida hispana, como autónomos y emprendedores, creando riqueza para sí y para los demás, pero trabajando como sólo saben hacerlo “esos muy diferentes seres”; quizá por ello sigo vivo, pese a tres infartos y ya un tercio de invalidez física, lo que aún me permite vivir relativamente bien, si bien me reconozco como bastante idiota, puesto que debí gastar en goces, muchísimo más cuando fui joven, que ahora de viejo, donde ya poco me atrae “todo o casi todo”.

                                Cuando me llegó la hora de cobrar pensión, el gobierno me hizo “las cuentas draconianas que se hacían ya a los pensionistas”, puesto que tras cotizar una cuarentena de años (algunos de ellos doblemente al ser industrial de dos empresas) y cotizando por unas 135.000 pesetas, me dejaron sólo 89.000, que según las “justas leyes vigentes”, era lo que me correspondía; cosa esta que al ir actualizándose durante quince años, hoy me abonan, “seiscientos setenta y tantos” euros; paga “enorme” y que no me llega, ni para pagar a la mujer que viene a cuidar mi casa y a mí mismo como ya anciano y viudo (de la muerte de mi esposa ese Estado, se ha llevado hasta “el manso” puesto que se considera heredero y además a pagar en efectivo y a plazo tiránico) por lo que si yo no hubiese sabido “hacerme independiente económicamente”, hoy sería “un paria más”, como son la mayoría de jubilados españoles y peor aún sus viudas.

                                Por todo ello yo hoy sigo pagándole al Estado, más de lo que él me paga a mí como pensionista, aparte de haberme convertido en un empleado del Estado gratuitamente, por la cantidad de obligaciones que hoy nos echa encima y que hay que cumplir sin rechistar; puesto que si fallas te multan y punto. Por descontado que el Estado no paga nada por esos trabajos a que nos obliga.

                                Así pues, cuando ahora me llega la paga de enero y veo que me han subido un poco más de “un euro cincuenta céntimos mensuales” (el ridículo o ya despreciable 0,25 %) ni decir tiene, “la alegría y gozo que ello me reporta” y por ello me apresuro a ir al templo y pedir a los dioses “larga vida para sistemas tan justos” y que tanto se preocupan por sus súbditos, siervos o ya esclavos. Amén.

                                Ya lo único que les falta por legislar, es la opción a “la cápsula de cianuro”, para cuando el que la va a tomar crea oportuno el pedirla, para con ello terminar de ver “tantas cosas” como el que hoy escribe, ha visto en esta pobre españa, españilla, o españistán de nuestros quereles… “más amén”.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y

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