Las Noticias de hoy 12 Enero 2018

                         Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    viernes, 12 de enero de 2018     

Indice:

ROME REPORTS

 Papa: padecer con el hermano que sufre, aunque sea diferente de él

Card. Parolin: el 2018 de Francisco caracterizado por jóvenes y familia

 LAS VIRTUDES HUMANAS EN EL APOSTOLADO: Francisco Fernández-Carvajal

“Nunca querrás bastante”: San Josemaria

 Tema 2. La Revelación: Giuseppe Tanzella-Nitti

¿Cómo se celebraba la Misa en el siglo II? - La Eucaristía en la Iglesia Primitiva : Primeros Cristianos

La cabalgata cotidiana:+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm.  Arzobispo de Oviedo

La Iglesia del futuro: ¿Batalla cultural o batalla de sentido?: Ernesto Juliá

Sufridos y perdedores: Daniel Tirapu

La virtud en Femenino: Sheila Morataya-Fleishman

 Time’s Up! ¡Se acabó el tiempo!: Nuria Chinchilla

Cuando digo digo, no digo digo…: Miguel A. Espino Perigault

¿QUIÉN INVENTÓ LA “CUESTA DE ENERO”?: René Mondragón

 GRANDES COMBATES CONTRA MOLINOS DE VIENTO: Dr. Hugo SALINAS

El estudio más largo sobre la felicidad: Lucía Legorreta

¿CON RESPECTO A LA CELEBRACIÓN O LA NO EN FRANCIA DE LOS ACONTECIMIENTOS DE MAYO Y JUNIO DE 1968?: Guy CREQUIE

 Un encuentro con los jóvenes: Jaume Catalán Díaz

 La evangelización de la cultura: JD Mez Madrid

Ligada a la historia de fe del pueblo español: Jesús Domingo Martínez

 CON MIS MEJORES DESEOS DE FUTURO CUANDO ACABA UN AÑO: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

ROME REPORTS

 

Papa: padecer con el hermano que sufre, aunque sea diferente de él

“Quien no padece con el hermano que sufre, aunque sea diferente de él por religión, idioma o cultura, debe interrogarse sobre su propia humanidad”. Es cuanto escribe el Papa en su cuenta oficial de Twitter, @Pontifex.

María Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano

Francisco nos llama a la empatía, lo que nos conduce a reflexionar acerca de las numerosas veces en que el Santo Padre ha expresado conceptos relacionados con la integración.

Así por ejemplo, el 1 de octubre del año pasado, el Obispo de Roma celebraba un afectuoso encuentro con los emigrantes y con el personal del servicio de asistencia en el Centro de acogida de Vía Enrico Mattei de Bolonia, en el ámbito de su visita pastoral a esa localidad de la Región italiana de Emilia-Romaña, en el norte del país, para clausurar el Congreso Eucarístico Diocesano y a Cesena, en el tercer centenario del nacimiento del Papa Pío VI.

En efecto, la primera actividad pública del Santo Padre de aquel domingo fue su visita al Centro Regional de acogida donde se encontró con los jóvenes norafricanos que aquí reciben alojamiento y servicios de atención tras desembarcar en las costas italianas.

En este Centro – que antiguamente era un lugar de detención en el que se procedía a la identificación y expulsión de los ciudadanos que ingresaban en Europa de modo ilegal – unos mil emigrantes huéspedes esperaban al Papa con sus sonrisas y manos extendidas, mientras con sus teléfonos celulares se fotografiaban con Francisco para enviar inmediatamente esas “selfis” a sus familias de origen.

Y el Santo Padre – llamándolos “queridos hermanos y hermanas” – los saludaba cordialmente asegurándoles, ante todo, su cercanía. A la vez que les explicaba que él mismo había querido que éste fuera el lugar de su primer encuentro en Bolonia, por ser el “puerto” de llegada de quienes proceden desde tan lejos con sacrificios que, a veces, ni siquiera ellos mismos logran relatar.

Por esta razón el Papa Francisco afirmaba que muchos no los conocen y los temen, lo que les hace sentir que tienen el derecho de juzgarlos, haciéndolo con dureza y frialdad, creyendo que ven bien.

“ Sólo se ve bien con la cercanía que da la misericordia ”

Sin embargo, el Santo Padre decía que “no es así”. Puesto que “sólo se ve bien con la cercanía que da la misericordia”. Y añadía que sin la misericordia “el otro permanece un extraño o incluso un enemigo”, que “no puede llegar a ser mi prójimo”.

Y lo mismo sucede – proseguía diciendo Francisco – cuando se escriben frases e insultos terribles en internet. De manera que si vemos al prójimo “sin misericordia”, no percibimos su sufrimiento y sus problemas. A la vez que añadía: “Hoy veo sólo tantas ganas de amistad y de ayuda”.

El fenómeno migratorio requiere una visión y una gran determinación en su gestión

Por esta razón el Pontífice agradecía a las instituciones y a todos los voluntarios la atención y el esmero con que se ocupan de quienes son hospedados en este lugar. Y, al mismo tiempo, el Papa recordaba que el fenómeno migratorio requiere una visión y una gran determinación en su gestión, con inteligencia y estructuras que no permitan la explotación que es más inaceptable aún, cuando se trata de personas pobres.

“ La integración comienza con el conocimiento ”

“La integración comienza con el conocimiento” – decía Francisco – y añadía que el contacto con el otro conduce a descubrir el ‘secreto’ que cada uno lleva consigo y también el don que representa, para abrirse a él a fin de acoger los aspectos válidos, aprendiendo así a quererse y venciendo el miedo, ayudándolo a insertarse en la nueva comunidad que lo recibe”.

“ La Iglesia no hace distinción y ama a cada hombre como hijo de Dios ”

Después de algunas consideraciones, el Santo Padre los definía “luchadores de esperanza”. Mientras recordaba que algunos no habían logrado llegar por haber sido literalmente “engullidos” por el desierto o el mar… En cuanto a la Iglesia el Obispo de Roma reafirmaba que “es una madre que no hace distinción y que ama a cada hombre como hijo de Dios, es decir, a su imagen”. A la vez que recordaba que desde siempre Bolonia ha sido una ciudad famosa por la acogida.

 

 

Card. Parolin: el 2018 de Francisco caracterizado por jóvenes y familia

 

Entrevista al Secretario de Estado vaticano sobre los temas centrales del 2018 para el Papa y la Santa Sede

María Cecilia Mutual – Ciudad del Vaticano

El inminente viaje apostólico a Chile y Perú, el Sínodo dedicado a los jóvenes, el Encuentro Mundial de las Familias en Dublín, Amoris laetitia y la reforma de la Curia Romana: son los temas tocados por el cardenal Secretario de Estado vaticano Pietro Parolin en la entrevista concedida a Vatican News, ante el micrófono de nuestro colega Alessandro Gisotti.

Un año importante dedicado a los jóvenes

Así se refiere el Cardenal Parolin al 2018 apenas comenzado caracterizado por una especial atención de la Iglesia, en todos sus niveles, en los jóvenes, en sus esperanzas, sus aspiraciones, los desafíos, “que deben afrontar y también sobre las esperanzas que llevan consigo, así como sus debilidades y sus miedos”. “Será un año importante – asegura el Secretario de Estado vaticano – el Papa lo ha ya recordado incluso en los recientes discursos durante este periodo navideño”.

“ Yo creo que lo más innovador de este acercamiento sea la búsqueda de una nueva relación de la Iglesia con los jóvenes, orientada a un paradigma de responsabilidad exento de todo paternalismo. La Iglesia quiere entrar verdaderamente en diálogo con la realidad juvenil, quiere entender a los jóvenes y quiere ayudar a los jóvenes ”

“Es éste el acercamiento innovador - prosigue el cardenal Parolin - es decir, la Iglesia pide a los jóvenes, el Papa, la Iglesia piden a los jóvenes qué pueden hacer ellos por la Iglesia, cual contribución pueden dar al Evangelio, a la difusión del Evangelio hoy. Y creo que a esta invitación los jóvenes sabrán responder con su generosidad y también con su entusiasmo”.

Amoris laetitia, el abrazo de la Iglesia a la familia

El cardenal Parolin se refiere a continuación al Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar en agosto en Dublín, a dos años de distancia de la publicación de Amoris laetitia:

“Seguramente, también la celebración de la Jornada mundial de la Familia en Dublín será una etapa importante, porque es también la primera después de la publicación del documento”, señala el Secretario de Estado vaticano.” Y asegura que es también una etapa de reflexión, de profundización y también “una etapa para llevar adelante este proceso de aplicación de las indicaciones de Amoris laetitia”.

Amoris laetitia brotada de un nuevo paradigma

“Amoris laetitia ha brotado de un nuevo paradigma que el Papa Francisco está llevando adelante con sabiduría, con prudencia y también con paciencia” – precisa el Secretario de Estado vaticano. “Probablemente las dificultades que surgieron y que todavía existen en la Iglesia, además de algunos aspectos del contenido, se deben precisamente a este cambio de actitud que el Papa nos pide. Un cambio de paradigma, ínsito precisamente en el mismo texto, que nos viene pedido. Este espíritu nuevo, este acercamiento nuevo”.

A este respecto, el cardenal Parolin señala que todo cambio comporta siempre dificultades, pero que estas dificultades hay que tenerlas en cuenta “y hay que enfrentarlas con empeño, para encontrar las respuestas que se transformen en momentos de ulterior crecimiento, de ulterior profundización. También aquí creo que Amoris laetitia además de ser un abrazo que ha Iglesia da a la familia y a sus problemáticas en el mundo de hoy, para ayudar realmente a encarnar el Evangelio dentro de la familia, es al mismo tiempo también un pedido de ayuda a las familias para que colaboren y contribuyan en el crecimiento de la Iglesia”.

La reforma más importante: la conversión

Uno de los puntos fuertes del Pontificado del Papa Francisco es la reforma de la Curia Romana. Y a este respecto el Secretario de Estado Vaticano señala que ya se han dado “notables pasos hacia adelante”. El Card. Parolin recuerda asimismo que el Papa Francisco en el discurso a la Curia de año pasado enumeró todas las medidas que se tomaron después del estudio, sobre todo por parte del Consejo de Cardenales del C9.

“Me parece que en el discurso – y es un motivo que retorna constantemente en el Magisterio del Papa Francisco, cuando se habla de la Curia – no se trate tanto de insistir en las reformas estructurales con la promulgación de nuevas leyes, de nuevas normas, nombramientos,  sino más bien en el espíritu profundo que debe animar toda reforma de la Curia, y es la dimensión fundamental de la vida cristiana, es decir, aquella de la conversión. Por lo tanto, lograr que la Curia, siempre más y mejor, quitando aquellas sombras que pueden obstaculizar este compromiso y esta misión, pueda transformarse realmente en una ayuda para el Papa en el anuncio del Evangelio, para dar testimonio del Evangelio, para evangelizar el mundo de hoy. Yo insistiría una vez más sobre esto, aun si es una mirada de fondo y no se desciende en lo concreto en las reformas individuales o cambios, que ya han tenido lugar y que continuarán. Están en curso otras profundizaciones concernientes otros organismos de la Curia Romana, pero ésta es la perspectiva fundamental en la cual debemos entrar y sobre la cual el Papa continuamente nos llama y sobre la cual quisiera poner el acento”.

Los desafíos del viaje del Papa a Chile y Perú

El cardenal Secretario de Estado Vaticano se refiere asimismo al significado más importante del Viaje Apostólico a Chile y Perú que el Papa Francisco emprenderá en pocos días:

“ Es siempre el encuentro con las Iglesias, es siempre el encuentro con la comunidad cristiana ”

El Papa va como pastor de la Iglesia universal para encontrar a las Iglesias locales, naturalmente, Iglesias que son particularmente vivaces, particularmente activas como la Iglesia en Chile, como la Iglesia en Perú y que, por otro lado, tienen que enfrentar numerosos desafíos ante la realidad del mundo de hoy”.

Y señala, a continuación, los dos desafíos de particular importancia para el Santo Padre:

“El primero es el desafío de las poblaciones indígenas, de los indígenas: y aquí hago referencia al Sínodo sobre la Amazonia que ha sido convocado por el Papa recientemente y que tendrá lugar en el 2019. Por lo tanto, cuál es el papel, cuál es la contribución de estas poblaciones dentro de cada país, de sus sociedades, y para dar una contribución también a estas sociedades. Después, un tema que el Papa siente mucho y sobre el que ha vuelto con palabras también muy marcadas, es aquel de la corrupción, que impide el desarrollo y también la superación de la pobreza y de la miseria. Creo que no será un viaje simple, pero será realmente un viaje apasionante”.

 

 

LAS VIRTUDES HUMANAS EN EL APOSTOLADO

— La curación del paralítico de Cafarnaún. Fe operativa, sin respetos humanos. Optimismo.

— La prudencia y la «falsa prudencia».

— Otras virtudes. Ser buenos instrumentos de la gracia.

I. El Evangelio de la Misa1 presenta a Jesús enseñando a la muchedumbre venida de muchas aldeas de Galilea y de Judea; se juntaron tantos que ya ni a la puerta había sitio. Entonces vienen trayéndole un paralítico, que era transportado por cuatro. A pesar de sus denodados intentos no logran llegar hasta Jesús, pero ellos no cejaron en su empeño de aproximarse al Maestro con el amigo que yacía en una camilla. Entonces, cuando otros habrían desistido por las dificultades que les cerraban el paso, ellos no se arredraron y subieron hasta el tejado, levantaron la techumbre por el sitio donde se encontraba el Señor y, después de hacer un agujero, descolgaron la camilla con el paralítico. Jesús se quedó admirado de la fe y de la audacia de estos hombres. Y por ellos, y por la humildad del paralítico que se ha dejado ayudar, realizó un gran milagro: el perdón de los pecados del enfermo y la curación de su parálisis.

El paralítico representa, de algún modo, a todo hombre al que sus pecados o su ignorancia impiden llegar hasta Dios. San Ambrosio, comentando este pasaje, exclama: «¡Qué grande es el Señor, que por los méritos de algunos perdona a los otros!»2. Los amigos que llevan hasta el Señor al enfermo incapacitado son un ejemplo vivo de apostolado. Los cristianos somos instrumentos del Señor para que realice verdaderos milagros en nuestros amigos que, por tantos motivos, se encuentren como incapacitados por sí mismos para llegar hasta Cristo que les espera.

La tarea apostólica ha de estar movida por el afán de ayudar a los hombres a encontrar a Jesús. Para ello, entre otras cosas, se requieren una serie de virtudes sobrenaturales, como vemos en la actuación de los amigos de este enfermo de Cafarnaún. Son hombres que tienen una gran fe en el Maestro, a quien ya habían tratado en otras ocasiones; quizá fue el mismo Jesús quien les dijo que lo llevaran hasta Él. Y es una fe con obras, pues ponen los medios ordinarios y extraordinarios que el caso requiere. Son hombres llenos de esperanza y optimismo, convencidos de que Jesucristo es lo único que verdaderamente necesita el amigo.

El relato del Evangelio nos deja ver también muchas virtudes humanas, necesarias en toda labor de apostolado. En primer lugar son hombres que han echado fuera los respetos humanos: nada les importa lo que piensen los demás –había mucha gente– por su acción, que podía ser fácilmente juzgada como extremosa, intempestiva, distinta de lo que hacían los demás que habían acudido a oír al Maestro. Solo les importa una cosa: llegar hasta Jesús con su amigo, cueste lo que cueste. Y esto solo es posible cuando se tiene una gran rectitud de intención, cuando lo único que importa es el juicio de Dios y nada, o muy poco, el juicio de los hombres. ¿Actuamos también nosotros así? ¿Nos importa en algunas ocasiones más el «qué dirán» las gentes que el juicio de Dios? ¿Tenemos reparo en distinguirnos de los demás, cuando precisamente lo que espera el Señor, y también quienes ven nuestras acciones, es que nos distingamos llevando a cabo aquello que debemos hacer? ¿Sabemos mantener en público, cuando sea necesario, nuestra fe y nuestro amor a Jesucristo?

II. Estos cuatro amigos ejercitaron en su tarea la virtud de la prudencia, que lleva a buscar el mejor camino para lograr su fin. Dejaron a un lado la «falsa prudencia», la que llama San Pablo prudencia de la carne3, que fácilmente se identifica con la cobardía, y lleva a buscar solo lo que es útil para el bien corporal, como si fuera este el principal o el único fin de la vida. La «falsa prudencia» equivale al disimulo, la hipocresía, la astucia, el cálculo interesado y egoísta, que mira principalmente el interés material. Y, por eso, esta falsa virtud es, en realidad, miedo, temor, cobardía, soberbia, pereza... Si estos hombres se hubieran dejado llevar por la prudencia de la carne, su amigo no habría llegado hasta Jesús, y ellos no habrían sentido el inmenso gozo que vieron brillar en la mirada de Jesús, cuando curó al enfermo. Se habrían quedado a la entrada de la casa abarrotada de gente, y ni siquiera habrían oído desde allí a Jesús.

Aquellos hombres vivieron plenamente la virtud de la prudencia, que nos dice en cada caso lo que conviene hacer -aunque sea difícil- o dejar de hacer, la que nos enseña los medios que conducen al fin que pretendemos, la que nos indica cuándo y cómo debemos obrar. Aquellos amigos conocían bien su fin –llegar hasta el Señor– y buscaron medios para realizarlo: subir a la terraza de la casa, hacer un agujero suficientemente grande y descolgar al paralítico en su camilla, hasta estar delante de Jesús. No les importaron mucho las palabras falsamente «prudentes» de otras personas que les aconsejaban esperar otra ocasión.

Estos hombres de Cafarnaún fueron verdaderos amigos de aquel que por sí mismo no podía llegar hasta el Maestro, pues «es propio del amigo hacer bien a los amigos, principalmente a aquellos que se encuentran más necesitados»4, y no existe mayor necesidad que la de Dios. Por eso, la primera muestra de aprecio por los amigos es la de acercarlos más y más a Cristo, fuente de todo bien; no contentarnos con que no hagan el mal y no lleven una conducta desordenada, sino lograr que aspiren a la santidad, a la que han sido llamados –todos– y para la que el Señor les dará las gracias necesarias. No existe favor más grande que este de ayudarles en su camino hacia Dios. No encontraremos un bien mayor que darles. Por eso, debemos aspirar a tener muchos amigos y fomentar amistades auténticas.

«El verdadero amigo no puede tener, para su amigo, dos caras: la amistad, si ha de ser leal y sincera, exige renuncias, rectitud, intercambio de favores, de servicios nobles y lícitos. El amigo es fuerte y sincero en la medida en que, de acuerdo con la prudencia sobrenatural, piensa generosamente en los demás, con personal sacrificio. Del amigo se espera la correspondencia al clima de confianza, que se establece con la verdadera amistad; se espera el reconocimiento de lo que somos y, cuando sea necesaria, también la defensa clara y sin paliativos»5.

La amistad ha sido, desde los comienzos, el cauce natural por el que muchos han encontrado la fe en Jesucristo y la misma vocación a una entrega más plena. Es un camino natural y sencillo, que elimina muchos obstáculos y dificultades. El Señor tiene en cuenta con frecuencia este medio para darse a conocer. Los primeros discípulos que conocieron al Señor fueron a comunicar la Buena Nueva, antes que a ningún otro, a los que amaban. Andrés trajo a Pedro, su hermano; Felipe, a su amigo Natanael; Juan seguramente encaminó hacia el Señor a su hermano Santiago6. ¿Hacemos así nosotros? ¿Deseamos comunicar cuanto antes a quienes más aprecio tenemos el mayor bien que hemos encontrado? ¿Hablamos de Dios a nuestros amigos, a nuestros familiares, a los compañeros de estudio o de trabajo? ¿Es nuestra amistad un cauce para que otros se acerquen más a Cristo?

III. El cristiano ha de ejercitar en su tarea apostólica otras virtudes humanas para ser buen instrumento del Señor en su misión de recristianizar el mundo: fortaleza ante los obstáculos que de un modo u otro se presentan en toda tarea apostólica; constancia y paciencia, porque las almas, como la semilla, tardan a veces en dar su fruto, y porque no se puede lograr en unos días lo que quizá Dios ha previsto que se realice en meses o en años; audacia para sacar en la conversación temas profundos que no surgen si no se provocan oportunamente, y también para proponer metas más altas que nuestros amigos no vislumbran por sí mismos; veracidad y autenticidad, sin las cuales es imposible que exista una verdadera amistad...

Nuestro mundo está necesitado de hombres y mujeres de una pieza, ejemplares en sus tareas, sin complejos, sobrios, serenos, profundamente humanos, firmes, comprensivos e intransigentes en la doctrina de Cristo, afables, justos, leales, alegres, optimistas, generosos, laboriosos, sencillos, valientes..., para que así sean buenos colaboradores de la gracia, pues «el Espíritu Santo se sirve del hombre como de un instrumento»7, y entonces sus obras cobran una eficacia divina, como la herramienta, que de sí misma sería incapaz de producir nada, y en manos de un buen profesional puede llegar a realizar obras maestras.

¡Qué alegría la de aquellos hombres cuando vuelven con el amigo sano del cuerpo y del alma! El encuentro con Cristo estrechó aún más su amistad, como ocurre en todo apostolado verdadero. No olvidemos nosotros que no existe enfermedad que Cristo no pueda curar, para no dar como irrecuperables a gentes a las que cada día debemos tratar por razón de estudio, de trabajo, de parentesco o de vecindad. Muchos de ellos se encuentran como impedidos para acercarse más a Jesucristo: nosotros, ayudados por la gracia, debemos llevarlos hasta Él. Un gran amor a Cristo será lo que nos impulsará a una fe operativa, sin respetos humanos, sin pararnos en las lógicas dificultades que hallaremos. Cuando nos encontremos hoy cerca del Sagrario no dejemos de hablar al Maestro de esos amigos que deseamos llevarle para que Él los cure.

1 Mc 2, 1-12. — 2 San Ambrosio, Tratado sobre el Evangelio de San Lucas, in loc. 3 Cfr. Rom 8, 6-8. — 4 Santo Tomás, Ética a Nicómaco, 9, 13. 5 San Josemaría Escrivá, Carta 11-III-1940. 6 Cfr. Jn 1, 41 ss. — 7 Santo Tomás, Suma Teológica, 2-2, q. 177, a. 1.

 

 

“Nunca querrás bastante”

Por mucho que ames, nunca querrás bastante. El corazón humano tiene un coeficiente de dilatación enorme. Cuando ama, se ensancha en un crescendo de cariño que supera todas las barreras. Si amas al Señor, no habrá criatura que no encuentre sitio en tu corazón. (Via Crucis, 8ª Estación, n. 5)

Fijaos ahora en el Maestro reunido con sus discípulos, en la intimidad del Cenáculo. Al acercarse el momento de su Pasión, el Corazón de Cristo, rodeado por los que El ama, estalla en llamaradas inefables: un nuevo mandamiento os doy, les confía: que os améis unos a otros, como yo os he amado a vosotros, y que del modo que yo os he amado así también os améis recíprocamente. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros (Ioh XIII, 34–35.) (...).
Señor, ¿por qué llamas nuevo a este mandamiento? Como acabamos de escuchar, el amor al prójimo estaba prescrito en el Antiguo Testamento, y recordaréis también que Jesús, apenas comienza su vida pública, amplía esa exigencia, con divina generosidad: habéis oído que fue dicho: amarás a tu prójimo y tendrás odio a tu enemigo. Yo os pido más: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y orad por los que os persiguen y calumnian.
Señor, permítenos insistir: ¿por qué continúas llamando nuevo a este precepto? Aquella noche, pocas horas antes de inmolarte en la Cruz, durante esa conversación entrañable con los que -a pesar de sus personales flaquezas y miserias, como las nuestras- te han acompañado hasta Jerusalén, Tú nos revelaste la medida insospechada de la caridad: como yo os he amado. ¡Cómo no habían de entenderte los Apóstoles, si habían sido testigos de tu amor insondable!
Si profesamos esa misma fe, si de verdad ambicionamos pisar en las nítidas huellas que han dejado en la tierra las pisadas de Cristo, no hemos de conformarnos con evitar a los demás los males que no deseamos para nosotros mismos. Esto es mucho, pero es muy poco, cuando comprendemos que la medida de nuestro amor viene definida por el comportamiento de Jesús. Además, El no nos propone esa norma de conducta como una meta lejana, como la coronación de toda una vida de lucha. Es -debe ser, insisto, para que lo traduzcas en propósitos concretos- el punto de partida, porque Nuestro Señor lo antepone como signo previo: en esto conocerán que sois mis discípulos. (Amigos de Dios, nn. 222-223)

 

 

Tema 2. La Revelación

Dios se ha revelado como Ser personal, a través de una historia de salvación, creando y educando a un pueblo para que fuese custodio de su Palabra y para preparar en él la Encarnación de Jesucristo.

Resúmenes de fe cristiana 30 de Diciembre de 2016

La Revelación divina se realiza con palabras y obras.

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1. Dios se revela a los hombres

«Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a Sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina. En consecuencia, por esta revelación, Dios invisible habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor y mora con ellos, para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía» [1] (cfr. Catecismo, 51).

La revelación de Dios tiene como su primer paso la creación, donde Él ofrece un perenne testimonio de sí mismo [2] (cfr. Catecismo, 288). A través de las criaturas Dios se ha manifestado y se manifiesta a los hombres de todos los tiempos, haciéndoles conocer su bondad y sus perfecciones. Entre estas, el ser humano, imagen y semejanza de Dios, es la criatura que en mayor grado revela a Dios. Sin embargo, Dios ha querido revelarse como Ser personal, a través de una historia de salvación, creando y educando a un pueblo para que fuese custodio de su Palabra dirigida a los hombres y para preparar en él la Encarnación de su Verbo, Jesucristo [3] (cfr. Catecismo, 54-64). En Él, Dios revela el misterio de su vida trinitaria: el proyecto del Padre de recapitular en su Hijo todas las cosas y de elegir y adoptar a todos los hombres como hijos en Su Hijo (cfr. Ef 1,3-10; Col 1,13-20), reuniéndolos para participar de Su eterna vida divina por medio del Espíritu Santo. Dios se revela y cumple su plan de salvación mediante las misiones del Hijo y del Espíritu Santo en la historia [4].

Son contenido de la Revelación tanto las verdades naturales, que el ser humano podría conocer también mediante la sola razón, como las verdades que exceden la razón humana y que pueden ser conocidas solamente por la libre y gratuita bondad con que Dios se revela. Objeto principal de la Revelación divina no son verdades abstractas sobre el mundo y el hombre: su núcleo substancial es el ofrecimiento por parte de Dios del misterio de su vida personal y la invitación a tomar parte en ella.

La Revelación divina se realiza con palabras y obras; es de modo inseparable misterio y evento; manifiesta al mismo tiempo una dimensión objetiva (palabra que revela verdad y enseñanzas) y subjetiva (palabra personal que ofrece testimonio de sí e invita al diálogo). Esta Revelación, por tanto, se comprende y se transmite como verdad y como vida [5] (cfr. Catecismo, 52-53).

Además de las obras y los signos externos con los que se revela, Dios concede el impulso interior de su gracia para que los hombres puedan adherirse con el corazón a las verdades reveladas (cfr. Mt 16,17; Jn 6,44). Esta íntima revelación de Dios en los corazones de los fieles no debe confundirse con las llamadas “revelaciones privadas”, las cuales, aunque son acogidas por la tradición de santidad de la Iglesia, no transmiten ningún contenido nuevo y original sino que recuerdan a los hombres la única Revelación de Dios realizada en Jesucristo, y exhortan a ponerla en práctica (cfr. Catecismo, 67).

2. La Sagrada Escritura, testimonio de la Revelación

El pueblo de Israel, bajo inspiración y mandato de Dios, a lo largo de los siglos ha puesto por escrito el testimonio de la Revelación de Dios en su historia, relacionándola directamente con la revelación del único y verdadero Dios hecha a nuestros Padres. A través de la Sagrada Escritura, las palabras de Dios se manifiestan con palabras humanas, hasta asumir, en el Verbo Encarnado, la misma naturaleza humana. Además de las Escrituras de Israel, acogidas por la Iglesia, y conocidas como Antiguo o Primer Testamento, los apóstoles y los primeros discípulos pusieron también ellos por escrito el testimonio de la Revelación de Dios tal y como se ha realizado plenamente en Su Verbo, de cuyo pasar terreno fueron testigos, de modo particular del misterio pascual de su muerte y resurrección, dando así origen a los libros del Nuevo Testamento.

La verdad de que el Dios, del cual las Escrituras de Israel dan testimonio, es el único y verdadero Dios, creador del cielo y de la tierra, se pone en evidencia, en particular, en los “libros sapienciales”. Su contenido supera los confines del pueblo de Israel para suscitar el interés por la experiencia común del género humano ante los grandes temas de la existencia, desde el sentido del cosmos hasta el sentido de la vida del hombre (Sabiduría); desde los interrogantes sobre la muerte y lo que viene tras ella hasta el significado de la actividad humana sobre la tierra (Qoelet); desde las relaciones familiares y sociales hasta la virtud que debe regularlas para vivir según los planes de Dios creador y alcanzar así la plenitud de la propia humanidad (Proverbios, Sirácide, etc.).

Dios es el autor de la Sagrada Escritura, que los autores sagrados (hagiógrafos), también ellos autores del texto, han redactado con la inspiración del Espíritu Santo. Para su composición, Él «eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias facultades y medios, de forma que obrando Él en ellos y por ellos, escribieron, como verdaderos autores, todo y sólo lo que Él quería» [6] (cfr. Catecismo, 106). Todo lo que los escritores sagrados afirman puede considerarse afirmado por el Espíritu Santo: «hay que confesar que los libros de la Escritura enseñan firmemente, con fidelidad y sin error, la verdad que Dios quiso consignar en las sagradas letras» [7].

Para comprender correctamente la Sagrada Escritura hay que tener presente los sentidos de la Escritura —literal y espiritual; este último reconocible también en alegórico, moral y anagógico— y los diversos géneros literarios en los que han sido redactados los diferentes libros o partes de los mismos (cfr. Catecismo, 110, 115-117). En particular, la Sagrada Escritura debe ser leída en la Iglesia, o sea, a la luz de su tradición viva y de la analogía de la fe (cfr. Catecismo, 111-114): la Escritura debe ser leída y comprendida en el mismo Espíritu en el cual ha sido escrita.

Los diversos estudiosos que se esfuerzan para interpretar y profundizar el contenido de la Escritura proponen sus resultados a partir de su personal autoridad científica. Al Magisterio de la Iglesia le corresponde la función de formular una interpretación auténtica, vinculante para los fieles, basada sobre la autoridad del Espíritu que asiste al ministerio docente del Romano Pontífice y de los Obispos en comunión con él. Gracias a esta asistencia divina, la Iglesia, ya desde los primeros siglos, reconoció qué libros contenían el testimonio de la Revelación, en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, formulando así el “canon” de la Sagrada Escritura (cfr. Catecismo, 120-127).

Una recta interpretación de la Sagrada Escritura, reconociendo los diferentes sentidos y géneros literarios presentes en ella, es necesaria cuando los autores sagrados describen aspectos del mundo que pertenecen también al ámbito de las ciencias naturales: la formación de los elementos del cosmos, la aparición de las diversas formas de vida sobre la tierra, el origen del género humano, los fenómenos naturales en general. Debe evitarse el error del fundamentalismo, que no se separa del sentido literal y del género histórico, cuando sería lícito hacerlo. También debe evitarse el error de quien considera las narraciones bíblicas como formas puramente mitológicas, sin ningún contenido de verdad que transmitir sobre la historia de los acontecimientos y su radical dependencia de la voluntad de Dios [8].

3. La Revelación como historia de la salvación culminada en Cristo

Como diálogo entre Dios y los hombres, a través del cual Él les invita a participar de Su vida personal, la Revelación se manifiesta desde el inicio con un carácter de “alianza” que da origen a una “historia de la salvación”. «Queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a nuestros primeros padres ya desde el principio. Después de su caída alentó en ellos la esperanza de la salvación, con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género humano, para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras. En su tiempo llamó a Abraham para hacerlo padre de un gran pueblo, al que luego instruyó por los Patriarcas, por Moisés y por los Profetas para que lo reconocieran Dios único, vivo y verdadero, Padre providente y justo juez, y para que esperaran al Salvador prometido, y de esta forma, a través de los siglos, fue preparando el camino del Evangelio» [9].

Iniciada ya con la creación de nuestros primeros padres y la elevación a la vida de la gracia, que les permitía participar de la intimidad divina, y luego prefigurada en el pacto cósmico con Noé, la alianza de Dios con el hombre se revela de modo explícito con Abraham y después, de manera particular, con Moisés, al cual Dios entrega las Tablas de la Alianza. Tanto la numerosa descendencia prometida a Abraham, en la cual serían bendecidas todas las naciones de la tierra, como la ley entregada a Moisés, con los sacrificios y el sacerdocio que acompañan al culto divino, son preparaciones y figura de la nueva y eterna alianza sellada en Jesucristo, Hijo de Dios, realizada y revelada en su Encarnación y en su sacrificio pascual. La alianza en Cristo redime del pecado de los primeros padres, que rompieron con su desobediencia el primer ofrecimiento de alianza por parte de Dios creador.

La historia de la salvación se manifiesta como una grandiosa pedagogía divina que apunta hacia Cristo. Los profetas, cuya función era recordar la alianza y sus exigencias morales, hablan especialmente de Él, el Mesías prometido. Ellos anuncian la economía de una nueva alianza, espiritual y eterna, escrita en los corazones; será Cristo el que la revelará con las Bienaventuranzas y las enseñanzas del evangelio, promulgando el mandamiento de la caridad, realización y cumplimiento de toda la Ley.

Jesucristo es simultáneamente mediador y plenitud de la Revelación; Él es el Revelador, la Revelación y el contenido de la misma, en cuanto Verbo de Dios hecho carne: «Dios, que había ya hablado en los tiempos antiguos muchas veces y de diversos modos a nuestros padres por medio de los profetas, últimamente, en nuestros días, nos ha hablado por medio de su Hijo, que ha sido constituido heredero de todas las cosas y por medio del cual ha sido hecho también el mundo» (Hb 1,1-2). Dios, en Su Verbo, ha dicho todo y de modo concluyente: «La economía cristiana, por tanto, como alianza nueva y definitiva, nunca cesará, y no hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo» [10] (cfr. Catecismo, 65-66). De modo particular, la realización y plenitud de la Revelación divina se manifiestan en el misterio pascual de Jesucristo, es decir, en su pasión, muerte y resurrección, como Palabra definitiva en la cual Dios ha manifestado la totalidad de su amor de condescendencia y ha renovado el mundo. Solamente en Jesucristo, Dios revela el hombre a sí mismo, y le hace comprender cuál es su dignidad y altísima vocación [11].

La fe, en cuanto virtud es la respuesta del hombre a la revelación divina, una adhesión personal a Dios en Cristo, motivada por sus palabras y por las obras que Él realiza. La credibilidad de la revelación se apoya sobre todo en la credibilidad de la persona de Jesucristo, en toda su vida. Su posición de mediador, plenitud y fundamento de la credibilidad de la Revelación, diferencian la persona de Jesucristo de cualquier otro fundador de una religión, que no solicita de sus seguidores que tengan fe en él, ni pretende ser la plenitud y realización de lo que Dios quiere revelar, sino solamente se propone como mediador para hacer que los hombres conozcan tal revelación.

4. La transmisión de la Revelación divina

La Revelación divina está contenida en las Sagradas Escrituras y en la Tradición, que constituyen un único depósito donde se custodia la palabra de Dios [12]. Éstas son interdependientes entre sí: la Tradición transmite e interpreta la Escritura, y ésta, a su vez, verifica y convalida cuanto se vive en la Tradición [13] (cfr. Catecismo, 80-82).

La Tradición, fundada sobre la predicación apostólica, testimonia y transmite de modo vivo y dinámico cuanto la Escritura ha recogido a través de un texto fijado. «Esta Tradición, que deriva de los Apóstoles, progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo: puesto que va creciendo en la comprensión de las cosas y de las palabras transmitidas, ya por la contemplación y el estudio de los creyentes, que las meditan en su corazón y, ya por la percepción íntima que experimentan de las cosas espirituales, ya por el anuncio de aquellos que con la sucesión del episcopado recibieron el carisma cierto de la verdad» [14].

Las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia, las de los Padres de la Iglesia, la oración de la Liturgia, el sentir común de los fieles que viven en gracia de Dios, y también realidades cotidianas como la educación en la fe transmitida por parte de los padres a sus hijos o el apostolado cristiano, contribuyen a la transmisión de la Revelación divina. De hecho, lo que fue recibido por los apóstoles y transmitido a sus sucesores, los Obispos, comprende «todo lo necesario para que el Pueblo de Dios viva santamente y aumente su fe, y de esta forma la Iglesia, en su doctrina, en su vida y en su culto perpetúa y transmite a todas las generaciones todo lo que ella es, todo lo que cree» [15]. La gran Tradición apostólica debe distinguirse de las diversas tradiciones, teológicas, litúrgicas, disciplinares, etc. cuyo valor puede ser limitado e incluso provisional (cfr. Catecismo, 83).

La realidad conjunta de la Revelación divina como verdad y como vida implica que el objeto de la transmisión no sea solamente una enseñanza, sino también un estilo de vida: doctrina y ejemplo son inseparables. Lo que se transmite es, efectivamente, una experiencia viva, la del encuentro con Cristo resucitado y lo que este evento ha significado y sigue significando para la vida de cada uno. Por este motivo, al hablar de la transmisión de la Revelación, la Iglesia habla de fides et mores, fe y costumbres, doctrina y conducta.

5. El Magisterio de la Iglesia, custodio e intérprete autorizado de la Revelación

«El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado exclusivamente al Magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejercita en nombre de Jesucristo» [16], es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma. Este oficio del Magisterio de la Iglesia es un servicio a la palabra divina y tiene como fin la salvación de las almas. Por tanto «este Magisterio, evidentemente, no está sobre la palabra de Dios, sino que la sirve, enseñando solamente lo que le ha sido confiado, por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo la oye con piedad, la guarda con exactitud y la expone con fidelidad, y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como verdad revelada por Dios que se ha de creer» [17]. Las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia representan el lugar más importante donde está contenida la Tradición apostólica: el Magisterio es, respecto a esta tradición, como su dimensión sacramental.

La Sagrada Escritura, la Sagrada Tradición y el Magisterio de la Iglesia constituyen, por tanto, una cierta unidad, de modo que ninguna de estas realidades puede subsistir sin las otras [18]. El fundamento de esta unidad es el Espíritu Santo, Autor de la Escritura, protagonista de la Tradición viva de la Iglesia, guía del Magisterio, al que asiste con sus carismas. En su origen, las iglesias de la Reforma protestante quisieron seguir la sola Scriptura, dejando su interpretación a los fieles individualmente: tal posición ha dado lugar a la gran dispersión de las confesiones protestantes y se ha revelado poco sostenible, ya que todo texto tiene necesidad de un contexto, concretamente una Tradición, en cuyo seno ha nacido, se lea e interprete. También el fundamentalismo separa la Escritura de la Tradición y del Magisterio, buscando erróneamente mantener la unidad de interpretación anclándose de modo exclusivo en el sentido literal (cfr. Catecismo, 108).

Al enseñar el contenido del depósito revelado, la Iglesia es sujeto de una infalibilidad in docendo , fundada sobre las promesas de Jesucristo acerca de su indefectibilidad; es decir, que se realizará sin fallar la misión de salvación a ella confiada (cfr. Mt 16,18; Mt 28,18-20; Jn 14,17.26). Este magisterio infalible se ejercita: a) cuando los Obispos se reúnen en Concilio ecuménico en unión con el sucesor de Pedro, cabeza del colegio apostólico; b) cuando el Romano Pontífice promulga alguna verdad ex cathedra, o empleando un tenor en las expresiones y un género de documento que hacen referencia explícita a su mandato petrino universal, promulga una específica enseñanza que considera necesaria para el bien del pueblo de Dios; c) cuando los Obispos de la Iglesia, en unión con el sucesor de Pedro, son unánimes al profesar la misma doctrina o enseñanza, aunque no se encuentren reunidos en el mismo lugar. Si bien la predicación de un Obispo que propone aisladamente una específica enseñanza no goza del carisma de infalibilidad, los fieles están igualmente obligados a una respetuosa obediencia, así como deben observar las enseñanzas provenientes del Colegio episcopal o del Romano Pontífice, aunque no sean formulados de modo definitivo e irreformable [19].

6. La inmutabilidad del depósito de la Revelación

La enseñanza dogmática de la Iglesia (dogma quiere decir doctrina, enseñanza) está presente desde los primeros siglos. Los principales contenidos de la predicación apostólica fueron puestos por escrito, dando origen a las profesiones de fe exigidas a todos aquellos que recibían el bautismo, contribuyendo así a definir la identidad de la fe cristiana. Los dogmas crecen en número con el desarrollo histórico de la Iglesia: no porque cambie o aumente la doctrina, aquello en lo que hay que creer, sino porque hay frecuentemente la necesidad de dilucidar algún error o de ayudar a la fe del pueblo de Dios con oportunas profundizaciones definiendo aspectos de modo claro y preciso. Cuando el Magisterio de la Iglesia propone un nuevo dogma no está creando nada nuevo, sino solamente explicitando cuanto ya está contenido en el depósito revelado. «El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe, verdades contenidas en la Revelación divina o también cuando propone de manera definitiva verdades que tienen con ellas un vínculo necesario» (Catecismo, 88).

La enseñanza dogmática de la Iglesia, como por ejemplo los artículos del Credo, es inmutable, puesto que manifiesta el contenido de una Revelación recibida de Dios y no hecha por los hombres. Los dogmas, sin embargo, admitieron y admiten un desarrollo homogéneo, ya sea porque el conocimiento de la fe se va profundizando con el tiempo, ya sea porque en culturas y épocas diversas surgen problemas nuevos, a los cuales el Magisterio de la Iglesia debe aportar respuestas que estén de acuerdo con la palabra de Dios, explicitando cuanto está implícitamente contenido en ella [20].

Fidelidad y progreso, verdad e historia, no son realidades en conflicto en relación a la Revelación [21]: Jesucristo, siendo la Verdad increada es también el centro y cumplimiento de la historia; el Espíritu Santo, Autor del depósito de la revelación es garante de su fidelidad, y también Aquel que hace profundizar en su sentido a lo largo de la historia, conduciendo «a la verdad completa» (cfr. Jn 16,13). «Aunque la Revelación está establecida, no está completamente explicitada. Toca a la fe cristiana captar gradualmente todo su alcance a lo largo de los siglos» (cfr. Catecismo, 66).

Los factores de desarrollo del dogma son los mismos que hacen progresar la Tradición viva de la Iglesia: la predicación de los Obispos, el estudio de los fieles, la oración y meditación de la palabra de Dios, la experiencia de las cosas espirituales, el ejemplo de los santos. Frecuentemente el Magisterio recoge y enseña de modo autorizado cosas que precedentemente han sido estudiadas por los teólogos, creídas por los fieles, predicadas y vividas por los santos.

Giuseppe Tanzella-Nitti

Publicado originalmente el 21 de noviembre de 2012


Bibliografía básica

Catecismo de la Iglesia Católica, 50-133.

Concilio Vaticano II, Const. Dei Verbum, 1-20.

Juan Pablo II, Enc. Fides et ratio , 14-IX-1988, 7-15.


[1] Concilio Vaticano II, Const. Dei Verbum, 2.

[2] Cfr. Concilio Vaticano II , Const. Dei Verbum, 3; Juan Pablo II, Enc. Fides et ratio, 14-IX-1988, 19.

[3] Cfr. Concilio Vaticano I, Const. Dei Filius, 24-IV-1870, DH 3004.

[4] Cfr. Concilio Vaticano II, Const. Lumen gentium, 2-4; Decr. Ad gentes, 2-4.

[5] Cfr. Concilio Vaticano II , Const. Dei Verbum, 2.

[6] Concilio Vaticano II , Const. Dei Verbum, 11.

[7] Ibidem.

[8] Se pueden encontrar elementos interesantes para una correcta interpretación de la relación con las ciencias en León XIII, Enc. Providentissimus Deu , 18-XI-1893; Benedicto XV, Enc. Spiritus Paraclitus, 15-IX-1920 y Pío XII, Enc. Humani generis, 12-VII-1950.

[9] Concilio Vaticano II , Const. Dei Verbum, 3.

[10] Concilio Vaticano II , Const. Dei Verbum, 4.

[11] Cfr. Concilio Vaticano II, Const. Gaudium et spes, 22.

[12] «Permitidme esta insistencia machacona, las verdades de fe y de moral no se determinan por mayoría de votos: componen el depósito –depositum fidei– entregado por Cristo a todos los fieles y confiado, en su exposición y enseñanza autorizada, al Magisterio de la Iglesia», san Josemaría, Homilía El fin sobrenatural de la Iglesia, en Amar a la Iglesia, 15.

[13] Cfr. Concilio Vaticano II , Const. Dei Verbum, 9.

[14] Concilio Vaticano II , Const . Dei Verbum, 8.

[15] Ibidem . Cfr. Concilio de Trento, Decr. Sacrosancta, 8-IV-1546, DH 1501.

[16] Concilio Vaticano II , Const. Dei Verbum, 10.

[17] Ibidem.

[18] Cfr. Ibidem.

[19] Cfr. Concilio Vaticano II, Const. Lumen gentium , 25; Concilio Vaticano I, Const. Pastor aeternus, 18-VII-1870, DH 3074.

[20] «Es conveniente, por tanto, que, a través de todos los tiempos y de todas las edades, crezca y progrese la inteligencia, la ciencia y la sabiduría de cada una de las personas y del conjunto de los hombres, tanto por parte de la Iglesia entera, como por parte de cada uno de sus miembros. Pero este crecimiento debe seguir su propia naturaleza, es decir, debe estar de acuerdo con las líneas del dogma y debe seguir el dinamismo de una única e idéntica doctrina», san Vicente de Lerins , Commonitorium, 23.

[21] Cfr. Juan Pablo II, Enc. Fides et ratio, 11-12, 87.

 

© Fundación Studium, 2016 y © Oficina de Información del Opus Dei, 2016.

 

 

¿Cómo se celebraba la Misa en el siglo II? - La Eucaristía en la Iglesia Primitiva

Martes, 09 Enero 2018 00:00

Escrito por  Primeros Cristianos

La Eucaristía en la Iglesia Primitiva

La Eucaristía se celebraba siempre al final de un servicio de lecturas, salmos, oraciones y predicación, que era meramente una continuación del servicio de la sinagoga. […]Esto es lo que se conoció después como la Liturgia de los Catecúmenos. Luego seguía la Eucaristía, en la que sólo estaban presentes los bautizados. […]

“Esto se confirma por el siguiente testigo, Justino Mártir. Justino (muerto hacia 164), en su famosa relación de la Liturgia, la describe tal como la vio en Roma (Bardenhewer, op. cit., 206). El pasaje a menudo citado es (1 Apología):

“LXV. 1. Conducimos al que cree y se une a nosotros, después de que le hemos así bautizado, a los que se llaman los hermanos, donde se reúnen para rezar oraciones en común por nosotros mismos, por el que ha sido iluminado, y por todos los que están en cualquier parte….2. Nos saludamos entre nosotros con un beso cuando se acaban las oraciones. 3. Luego se trae pan y una copa de agua y vino al presidente de los hermanos, y habiéndolos recibido eleva alabanza y gloria al Padre de todo por medio de su Hijo y del Espíritu Santo, y hace una larga acción de gracias por haber sido hechos dignos de estas cosas por Él; cuando se terminan estas oraciones y acciones de gracias todos los presentes exclaman ‘Amen’…. 5. Y cuando el presidente ha dado gracias (eucharistesantos’, ya un nombre técnico para la Eucaristía) y todo el pueblo ha respondido, aquellos a los que llamamos diáconos dan el pan y el vino y el agua por la que se ha hecho la ‘acción de gracias’ (Eucaristía) para ser probado por los presentes, y la llevan a los ausentes.

Este alimento es llamado por nosotros la Eucaristía. (sigue el conocido pasaje sobre la Presencia Real, con la cita de las palabras de la institución). [Ver a continuación de esta cita]

LXVII. “El día que se llama Domingo se hace una reunión de todos los que viven en las ciudades y campos; y se leen los comentarios de los Apóstoles y los escritos de los profetas durante tanto tiempo como se puede. 4. Luego, cuando el lector ha terminado, el presidente nos amonesta en un discurso y nos excita a imitar estas gloriosas cosas. 5. Luego todos nos levantamos y rezamos oraciones y, como se ha dicho más arriba, cuando se ha terminado de rezar se trae pan y vino y agua; y el presidente eleva oraciones de acción de gracias por los hombres, y el pueblo aclama diciendo ‘Amen’, y se da a cada uno una fracción de la Eucaristía y se envía a los ausentes mediante los diáconos.”

“A nadie le es lícito participar en la Eucaristía, si no cree que son verdad las cosas que enseñamos y no se ha purificado en aquel baño que da la remisión de los pecados y la regeneración, y no vive como Cristo nos enseñó.

“Porque no tomamos estos alimentos como si fueran un pan común o una bebida ordinaria, sino que así como Cristo, nuestro salvador, se hizo carne y sangre a causa de nuestra salvación, de la misma manera hemos aprendido que el alimento sobre el que fue recitada la acción de gracias, que contiene las palabras de Jesús y con que se alimenta y transforma nuestra sangre y nuestra carne, es precisamente la carne y la sangre de aquel mismo Jesús que se encarnó.

“Los apóstoles, en efecto, en sus tratados llamados Evangelios, nos cuentan que así les fue mandado, cuando Jesús, tomando pan y dando gracias dijo: “Haced esto en conmemoración mía. Esto es mi cuerpo”.Y luego, tomando del mismo modo en sus manos el cáliz, dio gracias y dijo: “Esta es mi sangre”, dándoselo a ellos solos. Desde entonces seguimos recordándonos unos a otros estas cosas. Y los que tenemos bienes acudimos en ayuda de otros que no los tienen y permanecemos unidos. Y siempre que presentamos nuestras ofrendas alabamos al Creador de todo por medio de su Hijo Jesucristo y del Espíritu Santo”. (San Justino. Carta a Antonino Pío, Emperador, año 155)

 

 

La cabalgata cotidiana

Ya vamos apagando las luces que encendimos mediando diciembre, desnudando los escaparates de la fantasía de unas fiestas fugaces, rompiendo los décimos de lotería que una vez más no nos tocó. Sí, la Navidad como tiempo preciso que marcan unas fechas, termina a la vuelta del día de Reyes. Y hasta la liturgia se hace ordinaria con el tiempo que se llama precisamente así hasta que dé comienzo una nueva cuaresma. Hay una Navidad que se monta y se desmonta, que se enciende y se apaga, que se anuncia y se oculta, cuando caducan los días señalados sin que haya posibilidad de más prórroga.

La cita última era la que nos volvía a llevar al portalín admirando no ya a los pastores espabilados en una noche de paz, sino a los magos sabios del Oriente que venían como reyes con regalos a entregar. Es el encanto de unas escenas que nos traen la memoria de nuestra niñez y de tantos años luego en los que hemos ido creciendo al amparo del significado hondo de estas fiestas profundamente cristianas.

Aquellos personajes vinieron atraídos por una estrella, es decir, se dejaron sabiamente provocar. Aquella luz atrayente era el pobre reflejo de la verdadera luminaria que Dios encendió en Belén al darnos a su propio Hijo. Llegaron y adoraron al Niño Dios. Y reconocieron en aquel bebé al misterio resuelto de todos sus enigmas, de todas sus búsquedas, de todas sus preguntas. No pudieron por menos que regalarle cuanto llevaban de más noble, de más bello y de más valioso: primero su lealtad para allegarse hasta Él, y luego el ofrecimiento de los dones que traían. Este es el sentido de nuestros regalos: querer recordar el gesto agradecido de aquellos sabios que ofrecieron al Señor sus mejores dádivas, reconociendo que sus cábalas no eran acertijos ciegos por resolver, sino la exigencia de sus corazones que hallaban en aquel divino infante a quien había abrazado lo que estaba en sus adentros sin resolver.

Mientras se van desmontando los motivos navideños que nos han acompañado estas semanas, nosotros queremos no olvidar que la cabalgata de la vida sigue. Evidentemente, hoy es otra la cabalgata, y es otra también nuestra edad. Pero las preguntas de nuestro corazón no han cambiado, y tampoco la respuesta que en su Hijo nos sigue dando Dios. Tal vez hoy nos asomamos con ojos menos inocentes y acaso más escépticos al paso de algo que pueda suceder para dar respuesta a nuestras muchas cuestiones.

Necesitamos de nuevo una estrella. Al ver tantos horrores y errores; al ver demasiadas mentiras e intereses para apañar el poder de turno, la influencia pretenciosa, el control cicatero, quizás terminemos hartos y caigamos en la más descreída indiferencia. Es menester encontrar la estrella, la que el Señor enciende en nuestra vida para nuestro bien, como discreto guiño de un camino a recorrer, o de un camino que dejar, a fin de llegar a la luz para la que nuestros ojos nacieron. Tenemos la certeza de que el mal no prevalecerá, y por eso podemos y debemos cultivar una esperanza indómita, aún en medio de ese mal que existe y actúa, pero con la confianza de que ayudados por el Señor es posible un mundo mejor. ¿Y si la estrella fuésemos nosotros que el mismo Dios enciende para caminar uno junto al otro? Abrámonos a esa luz que alumbra sin deslumbrar, seamos leales con ese Acontecimiento que hemos encontrado y ofrezcamos nuestros dones como quien comparte humildemente el inmerecido regalo que se nos hizo. Es la cabalgata cotidiana que ahora sube la cuesta de enero y enfila un año todavía no escrito en el que, sin duda, Dios volverá a sorprendernos.

         + Fr. Jesús Sanz Montes, ofm.  Arzobispo de Oviedo

 

 

 

La Iglesia del futuro: ¿Batalla cultural o batalla de sentido?

Ernesto Juliá

En un artículo reciente he leído las siguientes líneas:

“El Papa Francisco ha traído, sin lugar a dudas, una nueva esperanza. Pero también ha producido un cambio en el foco de la atención de las prioridades. Y ese cambio hay que aterrizarlo en España, desde la realidad inmediata y teniendo en cuenta el pasado cercano.

Da la impresión de un horizonte  en el que la Iglesia (1º) no incida en cuestiones antropológicas disputadas socialmente, ni culturalmente. Una Iglesia  (2º) que no busque la confrontación pública sino el diálogo y el acuerdo. Apunta,  (3º) por tanto, a un cristianismo de minorías, al olvido de ciertas cuestiones y a una mayor preocupación por la experiencia interior que por las consecuencias morales de esa vivencia cristiana”.

Antes de entrar en la cuestión principal, veo necesario señalar que las  recientes palabras del Papa a los diplomáticos acreditados en el Vaticano parecen contradecir las afirmaciones de este autor.. Si el Papa defiende la vida del concebido no nacido, si rechaza cualquier aborto, y a la vez, condena la eutanasia; y defiende la familia, hombre y mujer, también como base y fundamento de la sociedad., lógicamente no da ninguna base para  buscar una Iglesia semejante.

Y ahora, mis personales consideraciones sobre la líneas del autor.. Una Iglesia como la que se vislumbra en esos párrafos me da la impresión de que apenas tiene algo que ver con la Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo, que ha comenzado su caminar con la venida del Espíritu Santo y no acabará su peregrinar sobre la tierra, hasta el final de los tiempos. Que llegará.

En primer lugar (1º). si la Iglesia no afronta cuestiones antropológicas, la Verdad de la Creación, la Verdad de que el hombre está llamado a ser hijo de Dios en Cristo Jesús; y hasta la misma Verdad de la  Encarnación de Jesús para redimirnos y salvaros del pecado, carecen de sentido.  ¿Qué pecado cabe en un hombre fruto de una “evolución” ciega y predeterminada por las circunstancias, que no sabe de dónde ha venido ni a donde va, etc, etc.? El pecado desaparece donde la libertad no existe. Y donde no existe la libertad, la figura del hombre deja de existir para convertirse en un simple animal movido por instintos, y por tanto, irresponsable.

En segundo lugar (2º), si la Iglesia no busca la “confrontación pública” y se limita al “diálogo y al acuerdo”, desaparece el mandato del Señor “Id y predicad a todas las gentes, quines crean...”; mandato que san Pablo vivió de una manera muy ejemplar en su predicación en el Areópago; y que generaciones de cristianos han mantenido vivo a lo largo de los siglos: así ha desaparecido la esclavitud, así se ha asentado la familia; así se han levantado hospitales; etc. etc.

Y, en tercer lugar (3º). si la Iglesia se preocupa solo de la “experiencia interior”, y no habla de las “consecuencias morales de la vida cristiana”, pierde totalmente el sentido de su misión. Se olvida de la palabra con la que Cristo comenzó su misión entre los hombres: “Convertíos, porque está al llegar el Reino de los cielos “ (Mt 4, 17).

Esas “consecuencias morales” las ha dejado muy bien plasmadas, el mismo san Pablo ya desde los comienzos.

“¿Es que no sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los injuriosos, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios.  Y esto eráis algunos. Pero habéis sido lavados, habéis sido santificados, habéis sido justificados en el hombre de Jesucristo el Señor y en el Espíritu de nuestro Dios” (1 Cor 6, 9).

En el artículo que comentamos, el autor subraya  que: “Lo que hay que resolver -cuestión nada fácil- es si ese cambio (que aplica al papa Francisco) responde a  la idea, ya asumida, de haber perdido la batalla cultural que habían alentado pontificados anteriores”.

¿Batalla cultural? ¿Ha querido anunciar la Iglesia una nueva cultura? No me parece. Me parece más bien que la Iglesia quiere llenar del espíritu de Cristo cualquier cultura, y así ha actuado a través de los siglos. Sin ese espíritu, las “culturas” apenas dejan traslucir el vacío existencial del hombre que quiere vivir sin Dios. Todas las culturas acabarán en el desierto.

La Iglesia no da una “batalla cultural”; anuncia una batalla del Espíritu; y solamente daría por perdida esa batalla, si dejara de anunciar la Creación, el Pecado, la Redención, la Salvación y la Vida Eterna: Cielo e infierno:

ernesto.julia@gmail.com

 

 

Sufridos y perdedores

Daniel Tirapu

Si Dios es infinitamente bueno, ¿por qué tantas desgracias naturales, guerras, muerte, enfermedad, pobreza, injusticia, círculos envenenados de poder, tanta envidia, tanto rencor, tanta frivolidad que hace daño?

Dios nos ha hecho libres; ante ti, el bien y el mal; la vida y la muerte; perdonar o tomar la pistola. Por eso tiene que haber otro mundo distinto, otra vida donde los que lloran, serán consolados infinitamente, los perseguidos encontrarán su casa, donde hay premio o castigo eterno. Cuando experimentamos un sufrimiento, lo que más daño nos hace no es tanto éste como su rechazo, al propio dolor añadimos otro tormento; el de nuestra oposición, nuestra rebelión, nuestro resentimiento y la inquietud que provoca en nosotros. La tensa resistencia que genera en nuestro interior y la no aceptación del sufrimiento hacen que éste aumente.

Mientras que, cuando estamos dispuestos a aceptarlo se vuelve de golpe menos doloroso: "Un sufrimiento sereno deja de ser un sufrimiento" decía el cura de Ars. De joven, todavía lo soy de corazón, quería cambiar el mundo. Ahora aspiro a reformarme en primer lugar a mí mismo. Nietstze decía que la religión cristiana es una religión de perdedores, que deben aceptar su miseria con resignación.

Madre Teresa, Josemaría Escrivá, Juan Pablo II, Josefina Bakkita (religiosa canosiana, que después de ser esclava (esclava literal) fue santa) el jiennense Lolo, el Padre Pío, Fray Leopoldo de Alpandaire demuestran lo contrario; perdedores aparentemente, pero libres y que vivieron vidas apasionantes y apasionadas, muy diferentes todas ellas.

 

La virtud en Femenino

Sheila Morataya-Fleishman

La responsabilidad, el amor y la sencillez de corazón, son virtudes aprendidas con el ejemplo que das cada día como mujer que desempeña los más diversos roles, entre ellos, el de madre.

“¿Qué recordaran tus hijas de ti cuando les llegue el momento de convertirse en formadoras de sus propios hijos? Además del cuidado que puse en enseñarles amar a Dios, -me dirás- recordarán como aprendieron a amarlo con actos… sí, mis hijas recordaran que les enseñe a ser virtuosas”.

Enseñarles a ser mujeres de una pieza, íntegras, maduras, con una fe intensa y con un corazón limpio que pueda amar generosamente a los demás, es lo que como madres deberíamos de anhelar transmitir a nuestras hijas. La humildad, el amor y la sencillez de corazón no pueden ser mejor aprendidas que del ejemplo que tu das cada día como mujer que desempeña los más diversos roles, entre ellos el de madre. Ser laboriosas, sin actitudes maliciosas y justas en el trato, son cualidades que estoy segura quieres heredar a tus hijas. La disciplina, el orden, la perseverancia y responsabilidad son grandes surcos que tienes que formar en la educación de las mismas.

Debes pensar que esas niñas que hoy están creciendo, necesitan llegar a la vida adulta aprendiendo a vivir las virtudes humanas. ¿Qué clase de amiga serán si no les enseñas tu lo que es la sinceridad? ¿Quieres amiga, formar mujeres llenas de entereza, sólidas, firmes, alegres y sin miedo al esfuerzo e incompatibles con la frivolidad? ¿O prefieres tener hijas que no saben tomar decisiones, que se asustan ante el esfuerzo y van por la vida como tantos mediocres?

Amiga, es el momento de reflexionar seriamente sobre la manera en la que estas enseñando a tus pequeñas a ser virtuosas, buenas, nobles, humanas y responsables para la gran tarea de su vocación humana.

Virtudes, ¡virtudes! Como necesitamos mujeres valientes en nuestros días. Que pongan por alto en actos concretos la fuerza que proviene del amor. Pero, ¿Qué son las virtudes humanas? Y ¿cómo sacan de ti lo mejor que tienes para dar a los otros?

Santo Tomás de Aquino define la palabra virtud como un “acto operativo bueno”, es decir, que persona-mujer virtuosa, es aquella que siempre busca orientarse al bien y en todo lo que hace busca hacerse el bien para los demás.

El acto de repetir una y otra vez algo, como por ejemplo, poner los zapatos en su lugar cada vez que te los quitas, o poner en su lugar el cepillo de dientes en el mismo sitio que estaba antes de usarlo, le llamamos hábitos. La palabra hábito es la palabra moderna que se utiliza para definir lo que es la virtud. Y ¿como hacemos que nuestras hijas adquieran estas virtudes-hábitos en la medida en que van creciendo? Muy sencillo, repitiendo una y otra vez aquel “bien” que deseamos desarrollar en el carácter de nuestra hija. ¿Le costará? Por supuesto que sí, ya que estás desarrollando ejercicios de fuerza en la inteligencia y la voluntad.

Exigencia y Comprensión

“La caridad es paciente……y prudente”.

Pero para poder repetir actos tan sencillos como son:

– arreglar la cama al levantarse
– poner la toalla en su lugar después de bañarse
– recoger los juguetes después de jugar
– colocar el abrigo donde debe de estar
– colocar los platos en la lavadora después de comer
– hacer la tarea a la misma hora siempre…

Hace falta que haya alguien que exija, hasta convertir las rutinarias repeticiones en virtudes humanas, que le darán reciedumbre al carácter de tus hijas y harán su personalidad resplandeciente como lo son los colores del arcoiris en el cielo.

Tú das el ejemplo

“La virtud es un valor que se ha echo vida en nosotros”. ¿La vives tú?

¿Es posible llegar a tener hijos responsables, sinceros, ordenados y justos si no ven en nosotros el esfuerzo por alcanzar la virtud humana? Es buen momento amiga mía para que examines con sinceridad y valentía, como estas viviendo las virtudes en tu vida. ¿Qué tan ordenada eres?, ¿terminas siempre aquellas cosas que comienzas?, ¿se puede decir que tus hijas ven en ti un constante ejemplo de superación personal? ¿Luchas cada jornada por mejorar en aquellas áreas donde necesitas hacerlo? De tal palo tal astilla, sabemos que dice el dicho. Pues tu mejor que yo sabes, que tus hijas no podrán nunca dar aquello que no han recibido, aquello que no tienen.

Imagina por un momento a la madre del Redentor María. Trata de visualizarla en el cuidado y educación de su hijo Jesús. Mira e imagina en tiempo presente su casa, la manera en la que estaría ayudando a Jesús a crecer. También puedes ver como le enseño a ordenar sus juguetes, a tratar al prójimo y a poner la mesa. Trata de ver a María con su vestimenta habitual en casa, su arreglo personal, la expresión de su cara por el cansancio… ¿Cómo le trasmite todo esto a Jesús? ¿Por qué El la admira tanto? ¿Cómo serían las virtudes humanas de María?¿Cuánto has aprendido tu de ella?

La vida de la Santísima Virgen María estaba llena de un esfuerzo humano perseverante, se sabía amada y elegida por Dios, y como mujer de carne y hueso, tengo la seguridad que luchaba como cualquier otra mujer por enseñar las virtudes humanas a su amadísimo hijo Jesucristo. Claro esta, que el suyo era un esfuerzo humano elevado a la categoría de lo sobrenatural por la filiación divina que impregnaba todo su día.

María era la dulce y obediente esclava del amor. En ella encontrarás las enseñanzas que necesitas para enseñar a tus hijas a vivir el amor. El amor que siempre estará ordenado al bien tuyo, de ellas y de todos los hombres de la tierra.

 

 

Time’s Up! ¡Se acabó el tiempo!

Uno de los temas de los que se ha venido hablando durante las pasadas Navidades es la ruptura de la brecha salarial por parte de Islandia. Según una ley aprobada la pasada primavera, denominada Igualdad de Pago Estándar, y que ha entrado en vigor el 1 de enero de este 2018, las empresas con más de 25 trabajadores tendrán que afrontar sanciones económicas -aún por determinar- si se comprueba que pagan menos a una mujer que a un hombre en el mismo puesto. Dichas empresas tienen la obligación de hacer públicos los salarios que pagan.

Pero ¿existe la brecha salarial? Según explica Diego Barceló en este artículo en Libremercado, “aunque sí es correcto decir que el sueldo medio de los hombres es superior al de las mujeres, no es cierto que las mujeres cobran menos que los hombres por hacer el mismo trabajo. Y es que, si comparamos escenarios homogéneos, es muy difícil encontrar episodios de discriminación en los que ellos cobran más que ellas por hacer el mismo trabajo en la misma empresa. De hecho, según las inspecciones del Ministerio de Trabajo, los casos de discriminación detectados por las autoridades no llegan al 1% de los miles de casos analizados“. Pero… ¿cómo se entiende esto cuando la OCDE habla de una brecha salarial por razón de sexo del 14% en la actualidad? Porque estos datos están sesgados por pluses de antigüedad, nocturnidad, peligrosidad… que recaen más en hombres que en mujeres, por hacer trabajos en diferentes horas con diferentes cargas. Depurando esos factores que restan homogeneidad a la comparación hombres/mujeres, la supuesta brecha salarial podría estar en ese 1 por ciento.

La brecha salarial no es un tema nuevo. Como explicábamos en este post de hace 9 años, la mujer en no pocas ocasiones pierde puntos en la negociación de su sueldo. Y ello por variadísimas causas: porque ya se le ofrece un menor sueldo que a un hombre y carece de información sobre ello (techo de cristal), porque ella no negocia para sí misma con la misma fuerza que pone cuando negocia para su empresa (autoestima menor que el hombre), porque prefiere cambiar sueldo por flexibilidad (lo cual puede ser muy injusto si se trabaja por objetivos, como es el caso de cualquier puesto directivo), etc. Por otro lado, sólo aceptando las diferencias biológicas y psicológicas entre hombres y mujeres seremos capaces de integrarlas y de hacer posible la verdadera igualdad de oportunidades.

El pasado 11 de diciembre, en Madrid, mi colega la profesora Mireia Las Heras presentaba el informe S=HE: ¿Igualdad de oportunidades? Desarrollo profesional de hombres y mujeres en España, que ha dirigido desde nuestro Centro Internacional Trabajo y Familia (ICWF),  con datos de Infoempleo y con el patrocinio de Gas Natural Fenosa. En dicho informe se recoge que España está lejos de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Por ejemplo, el 46 % de las mujeres españolas y el 38% de los hombres perciben diferencias salariales por género en las empresas.

 

Estas últimas semanas se ha hablado mucho de la brecha de género que hace que se respete menos a la mujer en su integridad personal, haciéndola víctima de abusos sexuales en diferentes grados, como han denunciado decenas de víctimas del productor de Hollywood Harvey Weinstein.

La periodista Gloria Lomana escribe esta semana en El País un artículo titulado Micromachismos, donde destaca que cualquier niña,

“en cuanto crezca, percibirá que la industria del consumo le cobrará una tasa rosa en los productos que se suponen son para ellas, y el mundo laboral la colocará bajo una lupa y le negará el mismo salario que a ellos. Por eso bien está que conozca por qué en dos meses habrá que seguir conmemorando el día de la mujer trabajadora. Y que a las grandes revoluciones como la de 2017, hay que acompañarlas de microluchas para hacer frente al eufemístico micromachismo, un virus que está por todas partes”.

 

Portada de la revista Time

La revista Time ha elegido Personaje del Año 2017 al conjunto de mujeres que destaparon los abusos que habían sufrido en diferentes ámbitos, y desencadenaron “uno de los cambios culturales más rápidos desde la década de los 60. Las redes sociales actuaron como un rápido acelerador; la etiqueta #MeToo (#YoTambién) ha sido usada millones de veces en al menos 85 países”.  Y esta semana se ha hecho viral el discurso pronunciado por Oprah Winfrey en la gala de entrega de los Globos de Oro, siguiendo la campaña Time’s Up, que movilizó a los asistentes para que acudieran vestidos de negro. En alguno de sus carteles se podía leer:

 

“Se acabó el tiempo del silencio. Se acabó el tiempo de esperar. Se acabó el tiempo de tolerar la discriminación, el acoso y el abuso.”

 

¿De verdad se les habrá acabado el tiempo a las brechas de género y sus consecuencias (salarios más bajos, injusticias sociales, abusos, acosos…)? ¿O es solo una cortina de humo que oculta lo que verdaderamente está detrás de todo este nuevo movimiento social?

Para daros un punto de vista diferente y contribuir al sano debate, aquí tenéis un artículo de ABC que recoge el manifiesto que acaba de firmar la actriz francesa Catherine Deneuve, junto a otras 99 mujeres, donde se muestran contrarias a lo que denominan el “puritanismo de Hollywood” y defienden el “derecho del hombre a importunar”:

«En tanto que mujeres -continúa el manifiesto- no nos reconocemos en ese feminismo que, más allá de los abusos de poder, toma el rostro del odio contra los hombres y la sexualidad. Pensamos que la libertad de decir no a una proposición sexual corre pareja a la libertad de importunar, sin encerrarse en el papel de víctimas [ .. ] Defendemos la libertad de importunar, indispensable a la libertad sexual. Estamos suficientemente advertidas para admitir que la pulsión sexual es ofensiva y salvaje por naturaleza. Pero no confundimos el ligue desagradable o desafortunado con la agresión sexual». 

El debate está servido.

¡Muy feliz año 2018 para todos y cada uno! ¡Seguimos!

 

 

Cuando digo digo, no digo digo…

Miguel A. Espino Perigault

espinomiguel21@gmail.com

El trabalenguas completo   dice “Cuando   digo digo, no digo digo, sino digo Diego”. Estamos ante una verdadera maraña que pinta de cuerpo entero a    la “Ideología de género”, que es como  la religión  atea del  “progresismo”,  de la “Nueva izquierda” y de la agenda política internacional de  llamado colectivo LGBT, promotoras, los primeros,   del laicismo   y el feminismo radicales  y, el último, comando terrorista    de la “Nueva Cultura” promovida   (e impuesta) por las Naciones Unidas.

Es el  contaminado  mundo político de nuestros días, el mundo de la post verdad y el relativismo,   que nuestros políticos deben conocer y para el cual deben prepararse y luchar con energía y patriotismo,  pues está en juego el futuro de nuestra identidad cultural, amenazada  en esta  “guerra cultural”, como ha sido denomina da y reconocida, esta lucha,  por   altas autoridades de la Iglesia católica y  de otras denominaciones.

 Hay algo  muy importante que aclarar. Y es que el peligro y la amenaza representados por la  ideología de género ,  no se  identifican necesariamente    con las personas homosexuales ni las lesbianas ,como   grupo humano, ni como individuos que viven su vida privada cual  activos ciudadanos cumplidores de las leyes y ajenos a las actividades políticas de los grupos de género.

 El problema lo representan los   activistas, homosexuales y  no homosexuales; las activistas  lesbianas y no lesbianas, que promueven la ideología y sus consignas   en la sociedad política  y en la civil, así como en los medios.

  Las personas homosexuales y lesbianas son, también,  principales víctimas   de las acciones políticas del colectivo LGBT, que los engaña con falsedades  pseudocientíficas y de toda índole sobre el tema, que les es presentado como  una discriminación y “un crimen de odio”

Así, pues, cuando se denuncia y condena la amenaza representada por la ideología de género, no se está hablando de la población  lesbiana y homosexual regular.

   Esta importante distinción   la hacen muy  clara el Papa Francisco y preclaros  líderes de la Iglesia católica, al igual que importantes pastores de iglesias cristianas.

Como ha dicho el Papa Francisco, se trata de una guerra cultural; una guerra contra el cristianismo, lanzada  desde los ruinosos  cuarteles del nuevo socialismo que, según  analistas políticos

modernos,  abandona su  fracasada “lucha de clases” por la nueva y “progresista” “lucha  de los  sexos”, bandera del feminismo radical.

Pretende   destruir a la familia, verdadera base de la sociedad y sostén de la cultura. Este inhumano objetivo    hace a  la ideología de género una amenaza    mucho más perversa y peligrosa. Se trata de una guerra entre la mentira y la verdad, el bien y el mal, el odio y el amor, la muerte y la vida.

Como arma de lucha,  la ideología de género ha desarrollado su propio “lenguaje de género”, que es el lenguaje regular, pero entendido “en la perspectiva de género”, como dicen para embaucar a los ignorantes.

Como en el  en el trabalenguas, en el lenguaje  de género    decimos: “cuando digo hombre, no digo hombre, sino digo hembra”.

 

 

¿QUIÉN INVENTÓ LA “CUESTA DE ENERO”?

Por René Mondragón

LA DUDA MATA

Fenómeno rarísimo que, hasta donde el escribano ha verificado -con apoyo de la antropología social, el marketing, los target y los análisis internacionales de coyuntura- todavía no se sabe quién es el culpable de inventar la famosa y tristemente célebre “cuesta de enero”.

CAUSALES

Puede obedecer también a una deficiente educación financiera que impulsa al mexicano a comprarlo todo “en abonos chiquitos”, “a festejar, que el mundo se va a acabar”; o bien, a usar la tarjeta de crédito hasta que la cinta magnética y el logo del banco se vean como si hubiesen sido mordidos por algún ptedoráctilo.

El problema se agrava, sin embargo, con los aumentos de precios que, a pesar de las afirmaciones del presidente y su equipo económico, se destapan en grande impactando negativamente la credibilidad de las autoridades.

Aparecido en las columnas de Yo influyo.com y El Financiero, el artículo de Luis Pazos es elocuente en este punto (“Por qué no bajan los precios” - http://www.elfinanciero.com.mx, 03-01-2018), porque –tal como aseguran nuestras hermosísimas lectoras y amabilísimos lectores- la pregunta no es “¿Por qué suben los precios?”, sino “¿Por qué no bajan los precios?”  Nada más valedero.

ARGUMENTOS DE IDA Y VUELTA

Donde predomina la economía social de mercado y la producción ha surgido de las empresas privadas,  la oferta y la productividad crecen con un beneficio importante y directo para los consumidores. Cuando se incrementa la productividad y la calidad de bienes y servicios, los costos disminuyen porque, adicionalmente, la competencia logra que el cliente sea quien determine el éxito de cualquier unidad productiva, no importa si es la tienda de la esquina o una megafusión internacional.

En sentido inverso, citando al economista Luis Pazos: “En el siglo XX los sistemas centralmente planificados, que concentraron en el gobierno la propiedad y las decisiones económicas, fueron los principales obstáculos al abaratamiento de los productos, al generar ineficiencias y escasez por la monopolización de la producción y la distribución por el Estado. Las hambrunas y colas en los capitalismos de Estado fueron el resultado de la ausencia de libertades económicas, competencia y del mercado, que implica la libertad de vender y comprar”, que –dicho de otra manera- es lo que sucede en el caso específico de Venezuela y las propuestas que apuntan a que en México se construyan más refinerías, se le dé más dinero a “los ninis” (que NI estudian, NI trabajan)

¿Se trata de fortalecer el mercado interno e impulsar el consumo? Entonces lo que se requiere es fortalecer y potenciar a los emprendedores para que se conviertan en empresarios.

HAY ALGO MÁS

Esta transformación no puede lograrse con la misma retórica populista y populachera. Se trata, como apunta Gustavo de Hoyos, presidente nacional de nuestra querida COPARMEX (“Urge Coparmex a periodo extraordinario para concretar una ‘profunda’ reforma fiscal” - 21/12/2017 REDACCIÓN-http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/12/21) de que el gobierno federal concrete una “profunda reforma fiscal”, abandonando lo que Hoyos califica como “populismo fiscal”.

¿Es urgente? Al escribano le parece que así es, en particular, por la reforma fiscal que acaba de asegurar Trump en Estados Unidos y que, a pesar de las declaraciones oficiales y oficiosas, va a pegarle a la economía mexicana.

El dirigente empresarial señala dos temas para mitigar los estragos de los movimientos fiscales estadounidenses: Por una parte, plantear serias modificaciones al IVA y en seguida, entrarle al debate el predial.

¿Qué tan urgente es? Coincidimos con la COPARMEX: los cambios de fondo no pueden esperar a que alguien de la siguiente administración venga a hacerlo. Sería un disparo en el pie retrasar la solución a estos temas. Razones: No se puede ignorar la realidad en la interacción de México con Estados Unidos.

COINCIDENCIAS

Gustavo Hoyos y Luis Pazos convergen en un punto fundamental para abrir soluciones y respuestas a las angustias de la economía nacional: Es urgente  disminuir el excesivo gasto público. Ya New York times y HuffPost México (dailybrief@huffpost.com)  hicieron señalamientos semejantes al revisar las cantidades multimillonarias de gobierno federal en materia de publicidad oficial.

Y como parte integral de una respuesta que mejore las condiciones económicas del país, también se encuentra en abatir suficientemente, la deuda pública.  No hacerlo equivale a un suicidio nacional. Al tiempo.

Consideró que existen muchas medidas a corto y largo plazo para enfrentar la reforma fiscal en EU, entre ellas, el recorte al gasto público, al considerar que las finanzas públicas tienen un margen para llevarlo a cabo.

Pero no solo hay que pensar en recorte, sino también en cómo dejamos de lado el populismo fiscal que rehúye a temas tan claros como modificar el impuesto predial. Al omitirlos se carga todo el costo de la tributación en las empresas”, reprochó de Hoyos.

Ayer, ante la histórica reforma aprobada en Estados Unidos, la Coparmex lanzó una serie de propuestas, entre las que destacan:

  • Reducción de la tasa corporativa a 21 por ciento a partir del primero de enero del 2018, en lugar de la actual del 35 por ciento.
  • Un impuesto aplicable a ciertos pagos que las empresas americanas realicen a sus partes relacionadas en el extranjero, de hasta el 20 por ciento.
  • Eliminación del impuesto corporativo alternativo mínimo (AMT por sus siglas en ingles).
  • Posibilidad para ejercer deducción inmediata de inversiones.
  • Cambios en las tasas de impuesto de las personas físicas.
  • Esquema de repatriación obligatoria de capitales para empresas.

 

 

GRANDES COMBATES CONTRA MOLINOS DE VIENTO

Dr. Hugo SALINAS

salinas_hugo@yahoo.com

Al parecer, las grandes fuerzas progresistas y de izquierda se han especializado en grandes combates contra molinos de viento. Hasta la fecha, en todos los campos pierden sin saber todavía el motivo de sus fracasos. ¿Llegarán algún día a reflexionar sobre sus errores en la intención de encontrar la verdadera raíz que sume a la población en tantos problemas de sociedad?

Acabamos de salir de una lucha sin cuartel contra la vacancia del presidente de la República, Pedro Pablo Kuczinski, para terminar con la liberación de Alberto Fujimori, condenado por delitos de lesa humanidad. El fracaso es doble, y sienta un precedente internacional para la liberación de sanguinarios acusados de delitos de lesa humanidad.

Un doble fracaso animado por las fuerzas progresistas y de izquierda, que sirvió para olvidar otra lucha perdida en el buen manejo de los fondos públicos para la reconstrucción de extensas zonas geográficas del país devastadas por la furia de la Naturaleza.

Grandes combates perdidos que casi nos hacen olvidar otro de igual o de mayor talla: el flagelo de la corrupción en todos los niveles de la administración pública y política, animado por el gigante Odebrecht. De poco sirvió encarcelar al ex presidente Ollanta Humala y su primera dama, Nadine Heredia. Menos aún sirven y servirán los intentos judiciales para lanzar a la prisión a ex presidentes como Alan García y Alejandro Toledo. Todos ellos son grandes combates contra molinos de viento. ¿Hasta cuándo no seremos capaces de entender que esos “grandes combates” incentivados por todos los medios de comunicación sirven únicamente a desorientarnos en nuestra lucha frontal contra la verdadera raíz de todos estos problemas?

Y el asunto no es de ahora. Basta recordar los alcances de nuestra “independencia nacional” para que la población se diera cuenta que era simplemente una independencia política. Y aún más. Se oculta que esta independencia política sirvió únicamente para que los que ya estaban en el poder económico de América Latina se desligaran de su patrón, el Rey de España. Una “independencia” que sirvió únicamente para oprimir con mayor fuerza a todos los sectores populares del país.

Y las grandes luchas contra molinos de viento van más allá todavía, si recordamos las grandes epopeyas animadas por Túpac Amaru, Atusparia y otros tantos líderes de las causas perdidas.

Tenemos que llegar a comprender que si bien la corrupción, el asesinato impune, los desastres naturales más allá de su verdadera dimensión, son males a combatir o prever, ellos son solamente la expresión fenomenal de algo más profundo; de algo que, hasta la fecha, como dirían los poetas, no lo hemos tocado ni con el pétalo de una rosa.

De lo que se trata es de comprender que la inmensa cantidad de problemas de sociedad son el reflejo de un modelo socio-económico que es cruel y sanguinario contra los perdedores. Lo que tenemos que entender es que los males no provienen de una persona en particular ni de un grupo social. El mal proviene de los mecanismos de un modelo socio-económico que viene funcionando desde que los españoles y portugueses lo instalaron en nuestro suelo.

Tenemos que comprender que muy poco lograremos en nuestro combate contra molinos de viento. Ellos son ingentes y se reproducen en mayor cantidad que aquellos que pensamos haber aniquilado. T todo ello porque hemos dejado intacto a la verdadera raíz del problema.

Los españoles y portugués, como pudieron ser otros personajes de otras nacionalidades, instalaron en nuestro suelo algo que ya se practicaba en el resto del mundo y desde hacía varios miles de años. Se trata de un modelo socio-económico en donde uno de sus elementos es la Repartición Individualista del resultado de la actividad económica. A través de este tipo de repartición, un puñado de personas se apropia la casi totalidad del esfuerzo de todo un pueblo.

Y este tipo de repartición perdura en el tiempo con la ayuda de dos instituciones que nunca antes existieron en nuestros suelos: la propiedad privada y la herencia. Este tipo de repartición, y estas dos instituciones, están en el origen de las grandes riquezas acumuladas en un puñado de personas, y de la extrema pobreza, masivo desempleo y atraso de la mayoría de la población. Y en su camino, este tipo de repartición facilita la corrupción política, el verticalismo en las decisiones y el totalitarismo en el control social. Nada lejos del asesinato y del genocidio.

Mientras no seamos capaces de entender esto, seguiremos en nuestros grandes combates contra molinos de viento. Por supuesto que estos “grandes combates” nos tendrán bien ocupados para la plena satisfacción de quienes, en el correr del tiempo, siguen acumulando inmensas fortunas, despreciando a quienes las producen, y asesinando a quienes se atreven a cuestionarlos.

Paris, 2 de enero del 2018

 

 

El estudio más largo sobre la felicidad

Lucía Legorreta

Última actualización: 09 Enero 2018

El día de hoy me gustaría platicarte del estudio más largo que se ha llevado a cabo en el tema de la felicidad.   Se trata del estudio “Grant” llevado a cabo como parte de la investigación en Desarrollo Adulto de la Escuela de Medicina en la Universidad de Harvard en los Estados Unidos.

¿En qué consiste? Por 75 años se le ha dado seguimiento a la vida de 754 hombres, año tras año, preguntándoles sobre su trabajo, vida familiar, su salud, y por supuesto sin saber que iba a suceder con sus vidas.

Este tipo de estudios son muy raros, ya que la mayoría de ellos se terminan en unos diez años, las personas que los iniciaron dejan de investigar, cambian de dirección o fallecen; el dinero se termina y con este la información.

En este caso, la suerte y la perseverancia de los investigadores a través de varias generaciones ha hecho que el estudio sobreviva y arroje resultados. Han sido cuatro los directores del estudio y  se está empezando a  estudiar a más de 2,000 hijos y nietos de estos hombres. 

Inicio en el año del 1938 siguiendo la vida de dos grupos de hombres: un 40% fueron estudiantes universitarios de Harvard que estaban terminando su carrera, y el 60% restante provino de niños entre 12 y 16 años de edad provenientes de suburbios muy pobres, con familias en desventaja y de escasos recursos.

Al iniciar el estudio hace 75 años se les hicieron exámenes médicos, se les entrevistó a ellos y a sus padres y cada dos años se les volvió a contactar: escaneando sus cerebros, realizándoles pruebas de sangre, hablando con sus esposas e hijos acerca de sus inquietudes y logros.

Actualmente están vivos el 60% de estos hombres y los mayores tienen poco más de 92 años.

Después de catalogar y analizar miles y miles de hojas con la información recabado durante estos años, los resultados obtenidos no han tenido que ver con “dinero, fama o trabajo duro”.

Lo más increíble es el mensaje publicado y que se resume en tres grandes lecciones:

1. Relaciones cercanas: los hombres de ambos grupos que reportaron estar más cerca de su familia, amigos o comunidad, tienen una vida más feliz y saludable que los otros.

También han vivido más tiempo en comparación a aquellos que reportaban sentirse solos.

La experiencia de vivir o sentirse “solo” ha resultado ser “tóxica”. Las personas que están más “solitarias” de lo que les gustaría estar son menos felices, su salud se deteriora en la vida de adultez media, el funcionamiento de su cerebro disminuye y viven menos años. 

Y lo más triste es que muchas personas aunque vivan en familia o comunidad, dicen sentirse “solas”. Puedes sentirte solo-a en una multitud o en un matrimonio.

2. Segunda lección: “Calidad y no cantidad de relaciones”. No depende el número de amigos que tienes, tampoco si estás o no comprometido en una relación,  lo que cuenta es la “calidad” de esa relación.     

Por ejemplo: se ha demostrado que vivir en un constante conflicto en la familia o en el matrimonio es dañino para la salud, hasta más que el divorcio o la separación. Al  vivir en relaciones cálidas y en armonía, surge en sentimiento de pertenencia.

Para los jóvenes de 20 años el número de relaciones amistosas o amorosas es importante, pero después de los 30 años lo que realmente importa es la “calidad” de estas relaciones.

3. Y la tercera gran lección que ha resultado de este estudio acerca de las relaciones y el bienestar de la persona, es que no solo protege al cuerpo sino que protege también al “cerebro”.

Sucede que al estar en una relación segura y cercana con otra persona a la edad de 80 años, ambos se sienten “protegidos”, saben que cuentan con la otra persona en momentos difíciles, y por lo tanto su “memoria” se mantiene activa por más tiempo.  

Por el contrario, las personas que llegan a los ochenta años sin contar con una relación cercana, (no tiene que ser amorosa), experimentan un declive en su memoria.

Y no significa que estas relaciones tengan que ser cordiales en todo momento, se pueden experimentar discusiones y roces entre las personas, pero de base saben que cuentan unos con otros.   

¿Por qué si parece tan sencillo no lo hacemos? Porque somos humanos y nos complicamos la vida.

Te invito a que reflexiones sobre esto, lo que realmente vale en la vida no cuesta dinero y es muy sencillo.   Resultado de este estudio de 75 años: “Buenas relaciones nos mantienen más felices y saludables. Punto” ¿Qué te parece?

 

 

¿CON RESPECTO A LA CELEBRACIÓN O LA NO EN FRANCIA DE LOS ACONTECIMIENTOS DE MAYO Y JUNIO DE 1968?

Ciertamente, en Francia, los acontecimientos de mayo y junio de 1968, tuvieron sus especificidades, pero se acuerdan, que se situaron en un contexto internacional en Europa y a los Estados Unidos, principalmente caracterizado por: En período dicho 30 del gloriosos, a nivel económico los estudiantes y los asalariados, se proponían aprovecharse más ampliamente de las riquezas producidas.

A nivel ideológico y de los modos de vida en sociedad, aspiraban a profundos cambios:una necesidad de liberación de las costumbres, de condiciones sociales y organización política vinculadas a la evolución empresarial, que hacía surgir de las necesidades y deseos que tenían incidencias sociales, culturales, ideológicas, éticas,….Así pues, bajo distintas formas, durante el año 1968, se registraron distintos movimientos de conflicto social; algunos recordatorios:

Principio de la primavera de Praga en febrero, que irá seguida de una represión salvaje por los tanques soviético en agosto, en Roma en febrero = empleo de la Universidad por los estudiantes y una huelga general será desencadenado por los sindicatos en marzo. Este mismo mes, se constatarán algunos movimientos estudiantes en Polonia. El 4 de abril, motines estallaron en grandes ciudades de Estados Unidos de América después del asesinato del Pasteur Martin Luther King. El 11 de abril, se siguieron muy constataron algunos motines de pascuas a la Alemania del oeste, en mayo, de los motines estudiantes a Tokio. A finales de agosto, en Chicago, confrontación se desarrollaron entre las fuerzas del orden y los estudiantes en el convenio del partido demócrata con la denegación de la guerra a Vietnam y los cuestionamientos del modo de vida americano. En el otoño, se expresaron de los movimientos para la liberación femenina (sus derechos fundamentales.) El 2 de octubre, se desarrolló la masacre de Tlatelolco en México, y el 5 así mismo se organizó mes, en Irlanda del Norte, una marcha de la asociación de los derechos cívicos .....................

Sí, en mi modesta opinión, el Presidente puede pronunciarse a este respecto cuando el momento venga.

¡Sobre este período, que es objeto de debates, no está en algunas líneas que puedo expresar un dictamen excavado!

¡Por otra parte, y de manera contradictoria, múltiples obras, conferencias, o búsquedas de investigadores en ciencias sociales han analizado este período histórico, pero queda aún por decir!

El Presidente Emmanuel MACRON, con respecto a estos acontecimientos dependiendo de nuestra historia social, política y de la evolución de las costumbres puede situarlos señalando algunos de sus dimensiones.

- Ciertamente, fueron obviamente la expresión de juventud estudiante con sus utopías y sueños y de las observaciones infelices como “CRS = PÁRRAFO” pero fueron sobre todo una liberación (tentativa) salirse del yugo de costumbres de una sociedad donde se percibían obstruidos. Y ello, se manifestó de manera plural, y a veces contradictoria: ¡tentativa de vida en comunidad, pero como lo había examinado el Filósofo personalista Jean LACROIX, que siguió algunas experiencias, a veces, las normas que decretaban en su seno eran tan vinculante que aquéllas que combatían! Otros, al contrario, buscaron la naturaleza y modos de vida en ósmosis con ella y el mundo animal campesino. Otros aún, preconizaron la libertad total sexual, en el trabajo, a la universidad por la autogestión…

- Sin embargo, estos acontecimientos fueron precedidos al final de los años 50 y principio de los años 60 = período dicho del 30 gloriosos, por evoluciones que algunos pensadores en el diario “el Mundo” o en otras publicaciones caracterizaron.

Pienso: a los escritos del sociólogo Henri MENDRAS, del demógrafo Alfred SAUVY, de los sociólogos Alain TOURAINE Emile POULAT,… Situaron la aparición del desnudo al cine, las evoluciones musicales, para la danza, el teatro, las reflexiones filosóficas y sus temas.

“Demostraron las evoluciones estructurales con la urbanización creciente en detrimento del mundo rural, en particular, con el desarrollo del asalariado en particular para la mano de obra femenina. ”

Algunos años antes, la Iglesia Católica intentó su aggiornamento con el Concile Vatican II, y en 1965, su constitución conciliar de adaptación del mundo moderno “GAUDIUM y SPES.

A tener en cuenta también, los trabajos de Reconstrucción en el CFTC, predicando el déconfessionnalisation, y en 1964, en el congreso nacional, nacieron el CFDT, aunque un 30% de los miembros del Congreso se pronunciaron a favor de un CFTC mantenidos.

Menos conocida, estuvieron también los escritos profundos de pensadores protestantes de entonces o de antes, pero cuyo pensamiento estaba en toma con el mundo real: Karl Barth para quien “DIOS que no era más que Dios era falso Dios” Georges CASALIS, Paul Ricoeur.

También, este período acentuó las expresiones de liberación de la condición femenina con el desarrollo de la planificación familiar la píldora contraceptiva, el diafragma,….Y el combate para la igualdad de los derechos expresado por talentos diferentes después de Simone de Beauvoir = de Gisèle HALIMI la abogada, a Madeleine COLIN, el responsable de las cuestiones de la condición femenina en el CGT, a Anny FERREY MARTIN, el psicoanalista y el movimiento dicho de la Vuelta del PIN, etc.

- Pero: mayo y junio de 1968 se presentó demasiado como la expresión del malestar que estudiaba y de juventud = ciertamente real, pero insuficiente para caracterizar este período.

En 1966, se firmó los acuerdos de unidad de acción CGT, CFDT, FEN (federación de la Educación nacional), él se seguido de importantes días nacionales de huelgas y manifestaciones tanto federales como interprofesionales, en 1966, y sobre todo 1967. En la época, no sólo los transportes se bloqueaban, sino que los asalariados de EDF, (excepto dificultad de seguridad en algunos lugares), cortaban la corriente, y así bloqueaban la actividad económica de las empresas.

¡En mayo y junio de 1968, durante 6 semanas, más de se contabilizaron 10 millones de huelguistas! ¿Entonces, la situación era revolucionaria, la vacante del poder cercano?

- En la época: no hay PS nacido a Epinay en 1971, no hay unión de la izquierda con un programa común. Entonces, el PC era potente, su candidato Jacques Duclos, a las elecciones presidenciales de 1969 se acercó el 22% de sufragios a la primer vuelta, pero incluyó, que: si se trataba de una confrontación social importante, y los acuerdos de Debate multipartito permitió proyecciones espectaculares en cuanto a poder adquisitivo, permitieron a continuación el acuerdo sobre la formación profesional de 1970, y la obtención de libertades sindicales inéditas… pero, no era entonces una situación revolucionaria.

Hubo, la cita carecida de estudiantes con los obreros de Renault Billancourt, y el 27 de mayo a Charléty, en presencia de Michel Rocard, Pierre MENDES- FRANCIA, a la llamada del PSU del UNEF y el CFDT, de las ideas generosas, utópicos fundió… algunos, creyó a la proximidad de la gran noche electoral… ¡François Mitterrand, él mismo el día siguiente, se declaró disponible si el poder quedara vacante, pero no era el caso!

En su obra “mayo del Cgt ““publicado por el editor JULLIARD en 1969, Georges SEGUY, el Secretario General del Cgt, demostró los límites de esta confrontación social.

- Sigue siendo cuestiones aún pendientes y la que profundización es necesaria, tal: la de la crisis de la autoridad que tiene aún sus consecuencias hoy día. Crisis de la autoridad: quién afecta tan la vida familiar, profesional, en las Iglesias, las Instituciones oficiales, y los cuerpos intermedios del mundo social.

Utopías y realismo, proyecciones y retrocesos se sucedieron, y siguen siendo un trabajo de historiadores, sociólogos y filósofos.

Las pretensiones sociales parcialmente satisfechas (pero no en la época derogación de las resoluciones consideradas insociables por los sindicatos), el general de Gaulle, aparecido de un desplazamiento en Alemania, después de un momento de flotación, la necesidad de orden se hizo urgente: 500.000 personas manifestaron en París en apoyo al poder gaulista, y en las elecciones legislativas, a raíz de la disolución decidida por el general de Gaulle, la derecha triunfó.

¿Sin embargo, en el referéndum que organizó en 1969, sobre la regionalización y la reforma del Senado, se pegó al general de Gaulle, menos sobre la cuestión que planteó al veredicto de los electores? que sobre la necesidad de renovación en la sociedad de la cual el movimiento de mayo y junio de 1968, fue portador.

Aujourd ` hoy, tanto las centrales sindicales como los partidos políticos están en dificultad, lo que demuestra una crisis de la democracia social y política de representación, y la democracia directa tiene también sus dificultades: riesgo de líder autoritario, dificultades de la aplicación decisiones. Los gigantescos progresos de las ciencias y técnicas desafían nuestras conciencias:esto a la vez por las salidas que pueden ofrecer, pero también sus derivas si las normas éticas y morales no encuentran un punto de equilibrio entre el progreso y la norma aceptable colectivamente.

Mis modos de vida con la facilidad de los intercambios y viajes, el poder del dinero y el éxito individual, son la fuente de graves desigualdades sociales, y de destrucción de la cohesión social.

En 1968, de los trabajadores immigrados trabajaban sobre las cadenas y en los talleres, pero se asimilaban más fácilmente. Hoy día, empeorados por las distintas crisis económicas, morales, ideológicas, lo que algunos llaman erróneamente una vuelta del religioso son una crisis mucho de identidad, y la llamada al transcendencia o a señales religiosas y pretende compensar faltas. ¡Esto es más verdadero, que el sentimiento religioso forma parte de la constitución incluso del tema! El terrorismo en curso, es la caricatura de las derivas autoritarias y su toma sobre jóvenes desconcertados, o las y los viviendo el sentimiento de abandono, de marginalización, y viviendo o experimentando discriminaciones.

Uno de los grandes problemas de nuestro tiempo no resuelto, es el de la insuficiencia entre los grandes medios de comunicación a la fase de la universalización, del numérica, cuyos sólo vivimos la era naciente, que lo riega de información y comentarios no siempre pertinentes, tanto más, a la hora de la televisión del portable, de Internet, las redes sociales, y las preocupaciones futuras y ya presentes cuanto más constituirá las biológicas tecnologías, y la razón bioética que afecta incluso a la concepción de la existencia de la vida y la muerte.

La conciencia moral no va al mismo ritmo que todos los retos a los cuales se enfrentan:del clima a la paz, del tratamiento por todas partes de los medios de ocuparse, formarse, etc cómo a enfrentar, las cuestiones demográficas, y la realidad de nuestros recursos, ellas mismas alterados por las degradaciones climáticas y las guerras sobre algunos continentes.

Muchas especies animales, vegetales.¡.sont en clara disminución, o incluso en desaparición o de serlo!

De mayo y junio de 1968, una clase de herencia sería la puesta en movimiento de millones de conciencias sobre los grandes retos de nuestro tiempo. En la fase de Trans humanismo en gestación, filosofía lejos ser inútiles, pero no limitada a filósofos de oficio suficiente de libros, conferencias magistrales, o de ensayistas, corriendo las grandes mesetas de televisión, las radios, y los artículos en grandes diarios o revistas, se deberán volver a las raícesse, y encontrar las formas de transmisión progresiva. Deberá ser así, a partir del órgano colegiado hasta la Universidad y los grados escuelas, y esto:cualquiera que sea posteriormente el sector elegido: tecnológico, científico o literario, artístico, jurídico,…

Hoy día, las preocupaciones teóricas y empresariales sobrepasan y con mucho las cuestiones metodológicas e incluso epistemológicas. Es de una verdadera cultura gnoséologique de la que es necesario dotar a nuestros sucesores, esto, para su capacidad para poner en relación el informe global de su pensamiento a los hechos y a las cosas.

Debo par mi observación, no pudiendo hacer un libro, esto, por falta de tiempo y de lugar.

 

Copyright  Guy CREQUIE

Escritor observador social, Antiguo dirigente sindical interprofesional 1969 de -1985

Licenciado de medalla de oro por la sociedad académica francesa “arte-ciencia-Cartas

Laureado de la Academia Europea de las artes

Docteur Honoris Causa por la Academia mundial de la cultura y las artes

Representante francés de ONG internacionales de paz y armonía

 

 

Un encuentro con los jóvenes

Un encuentro con los jóvenes puso en Daca punto final a la visita del Papa a Bangladés, dejando el sabor de boca de una Iglesia minoritaria pero muy viva y pujante. Francisco agradeció en particular su servicio a los pobres sin distinción de credo, y la labor de los catequistas, que lejos de desanimarse por la insuficiencia de sacerdotes cargan sobre sus hombros la responsabilidad de llevar el Evangelio a todos los rincones del país.

Pero además de alentar a la pequeña comunidad católica local, el viaje del Papa a Myanmar y Bangladés le ha consagrado como referente moral para el mundo, demostrando que la Iglesia tiene una palabra importante que decir a favor de la dignidad de la persona, tantas veces pisoteada.

Jaume Catalán Díaz

 

 

La evangelización de la cultura

México es una sociedad tradicionalmente católica, pero sus élites, y buena parte de la población están cada día más alejadas de la Iglesia en su vida real. Este será el primer gran reto para el cardenal Aguiar. Después con su nueva responsabilidad habrá de impulsar un cambio de rumbo para que la Iglesia se sitúe ante este desafío desde la libertad y la independencia de todos los poderes. La evangelización de la cultura y el compromiso en la denuncia de la corrupción y de las profundas injusticias sociales que padece la sociedad mexicana serán otras tantas tareas.

Ser Arzobispo Primado de México es un desafío evangélico, social y humano de enorme alcance. Son tiempos nuevos y Francisco marcó la ruta en su reciente viaje. El día anterior a la celebración de la Purísima y a pocos días de la celebración de Nuestra Señora de Guadalupe, el Papa ha querido confiarle el futuro de la Iglesia en esta gran nación.

JD Mez Madrid

 

 

Ligada a la historia de fe del pueblo español

La historia de la fiesta en torno a este privilegio mariano, la Inmaculada Concepción de María, que celebramos hace tres semanas, está íntimamente ligada a la historia de fe del pueblo español. Ya en el año 646 san Ildefonso en Toledo alentó la celebración de esta fiesta. Desde Santiago de Compostela hasta Sevilla, en ciudades hoy cosmopolitas como Barcelona, o en aldeas remotas de las montañas, la historia de esas comunidades es también la historia de los votos y las promesas en defensa del privilegio de la Inmaculada Concepción de María. Así ocurrió, entre otros lugares, en Villalpando, en la Universidad de Valencia, Granada o Alcalá, en las de Salamanca o Valladolid, o en la villa de Madrid. Este fervor alentó el acuerdo de las Cortes de Madrid que en 1759 proclamaron a la Inmaculada patrona de todos los reinos españoles. Decisión que llevó al ilustrado rey Carlos III, en 1761, a consagrar España a la Concepción Inmaculada de María. Una historia que ha calado en la forma que el pueblo entiende y vive el privilegio de la gracia de Dios en favor de quien es modelo de mujer y de madre, de esperanza cristiana. Hoy, primero día de 2018 y festividad de la Maternidad de María, me parece un buen momento para recordarlo.

Jesús Domingo Martínez

 

 

CON MIS MEJORES DESEOS DE FUTURO CUANDO ACABA UN AÑO

 

Aunque el año no acaba, simplemente se renueva con otro que viene; “el tiempo no tiene tiempo como nosotros no tenemos edad”… y como me ha llegado un muy interesante mensaje de esperanza y paz; agradeciendo el mismo, lo comparto con mis lectores en espera de que les sirva para “continuar en el tiempo, que será su tiempo” y junto a los demás.   ¡Ánimo y vencer el 2018! Cordialmente AGF www.jaen-ciudad.es 

 

INQUIETUDES

GRATITUD Y RECONOCIMIENTO

 

No cabe duda que la vida es un regalo, un maravilloso obsequio cuya única justificación para que la podamos empezar a entender con nuestra todavía enorme estrechez intelectual y humana, es por verdadero y puro amor.

Ese amor del que hablamos lo impregna todo, fluye hacia nosotros para que a su vez lo revertamos hacia los demás. Es una corriente armónica que cuando la estancamos en nuestro interior, producto del egoísmo y el orgullo, entonces entramos en conflicto y podemos llegar a enfermar, pues ese torrente divino está destinado para que fluya.  En la medida en que lo repartimos, a su vez, lo recogemos con mayor intensidad y fuerza. En eso consiste la elevación espiritual, recibir siempre para repartir siempre, sea cual sea la circunstancia. En otras palabras: Estamos invitados, pues ese es nuestro destino, a ser partícipes y colaboradores de ese Gran Amor Cósmico Universal.

 

Pensar, aunque ahora estemos todavía muy lejos de conseguirlo, que estamos destinados al progreso constante, es decir, crecer en justicia, amor, ciencia y sabiduría entre otras cosas, fuente inagotable de felicidad, es algo de lo que nunca podremos estar lo suficientemente agradecidos.

 

Poder disfrutar de salud, aunque temporalmente se nos pueda retirar por alguna razón importante;  disfrutar también de personas que nos envuelven con su bella idiosincrasia,  que nos necesitan así como necesitamos de ellas, disfrutando y aprendiendo de lo bueno que hay en cada una de ellas, disculpando sus torpezas temporales, pues todos estamos en el proceso de perfeccionamiento y necesitamos de comprensión y tolerancia.

Maravillándonos al observar todo aquello que forma parte del gran escenario que nos rodea: Un amanecer con su aire fresco de la mañana, unos niños sonrientes jugando, los animales que nos rodean, las plantas con sus árboles y jardines, las montañas majestuosas o el inmenso mar; un lugar de trabajo o una clase (cuando se trata de los más jóvenes), donde poder compartir con los compañeros, un hogar, una familia, una esperanza, una oración…..

La vida goza de una singularidad y belleza incomparable. Todos los días, en base a ese amor que lo impregna todo, nos ofrece con extraordinaria generosidad sin pedir nada a cambio.

Por lo general, los niños pequeños, no contaminados todavía por los prejuicios  lo saben, no obstante, a veces los adultos les llenamos de conceptos y de ideas-preocupaciones que les hacen olvidar progresivamente su verdadero despertar a la vida. Son como esponjas que están para absorber ese caudal del que hablamos, fuente de luz, crecimiento constante, y no sólo porque sean niños, sino porque es algo que no deberíamos de perder nunca de vista mientras estemos viviendo con cuerpo físico, pese a sus limitaciones.

Por desgracia, las preocupaciones y los asuntos pendientes que arrastramos, bien del pasado o de actuaciones en esta misma existencia, reclaman nuestra atención. Producto de nuestros defectos, bien sean egoísmos, orgullos, vanidades, etc., nos distraemos de tal manera que no nos queda tiempo para la observación. Estos, actúan como filtros muy opacos que impiden sobremanera darnos cuenta de todo lo bueno que nos rodea y que se escenifica en cada momento, en un paisaje particular que está dirigido y enfocado hacia el progreso de nuestros espíritus.

Es por ello que nuestra deficiente educación ética y espiritual; los mismos defectos e ignorancia nos empujan a no ver la verdadera realidad, sino aquella que nos han enseñado y que nosotros nos hemos construido y forjado. En esa espiral, las preocupaciones, los conflictos derivan muchas veces en quejas que se convierten en sistemáticas, dejamos de estar conformes con la vida y la vida de los otros, olvidando que cada quien es dueño de su destino y nosotros no debemos de influir sino es para bien y ayudar en la consecución de unos ideales superiores.

En múltiples ocasiones olvidamos lo importante y nos enzarzamos en batallas estériles. Hemos olvidado el sentido de la vida, el por qué y para qué estamos aquí. Nos falta un rumbo ilusionante, un faro que nos ilumine, nos reconforte y nos oriente.

Por tanto, no busquemos culpables, miremos en nuestro interior y dejemos que fluya esa parte espiritual adormecida, callada y ninguneada, para que exteriorice todo lo bueno; para que seamos capaces de comprender y percibir ese amor del que hablábamos en un principio, he inmediatamente nos veremos inundados por un sentimiento de gratitud, de ese gran amor incondicional que espera pacientemente nuestro despertar puesto que la felicidad y la dicha es cuestión de tiempo.  Cuanto más nos alejemos de ese amor incondicional más desdichados seremos. Nadie puede imponernos sabiduría, eso es algo libre y voluntario; sin embargo, por los caminos que elijamos transitar iremos descubriendo, más pronto o más tarde, la verdad por nosotros mismos. Dios no tiene prisa, pero como buen Padre que quiere lo mejor para todos, no nos deja en el error y el estancamiento indefinidamente.

Imaginemos un padre material, lo lógico es que quiera lo mejor para sus hijos; es decir, la mejor educación, los mejores elementos materiales para que pueda desarrollar con mayor eficacia su crecimiento y bienestar; con un objetivo claro, que sea feliz y triunfe en la vida, que esté preparado para resolver con solvencia cualquier vicisitud que le pueda surgir. También, como es obvio, que desempeñe el día de mañana una labor de éxito que sea útil a la sociedad y que, si es posible, le colme de satisfacciones y de un reconocimiento social a su labor. Pues bien, ¿podemos pensar que la Divinidad va a ser menos que un simple padre? Reflexionemos sobre ello.

Sin ninguna duda, la empresa es tan grandiosa y extraordinaria que no podemos pensar que se pueda lograr en unos cuantos años. Requiere de décadas, siglos de trabajo edificante, tanto con cuerpo físico como en la libertad de espíritu. Somos seres inmortales, no lo olvidemos nunca, poseemos en estado latente todas las potencialidades que habrán de desarrollarse poco a poco, hasta alcanzar cotas ahora mismo inimaginables. ¿Puede haber algo más grandioso que eso? Esta claro que no.

Por lo tanto, no podemos tener espacio para la tristeza, la depresión, el complejo de inferioridad. ¡Recordemos, tenemos atesorado un gran potencial y estamos destinados a la felicidad!

Existen ejemplos que nos pueden servir de espejo, de estímulo, personas de ahora como personajes históricos, que se esforzaron por ver el lado positivo de la vida que es el verdadero. Con el faro inigualable de la fe en el porvenir superaron todas las torpezas humanas y los escollos propios, en un esfuerzo sin igual por elevarse y elevar, porque cuando nos esforzamos por ser mejores también contribuimos para que las personas que nos rodean también lo sean. Es un verdadero sacrificio pero merece la pena, porque ¡¡el premio es tan grande!!

José M. Meseguer

 

La vida es un himno de loar a Dios, un poema de belleza, invitación perenne a la gratitud. Por eso, hay solamente razones para el agradecimiento y bien pocos motivos para solicitudes. Sea la tuya, la gratitud silenciosa, que opera en el bien, porque este es el estímulo constante de tu existencia.

La vida es un himno de loar a Dios, un poema de belleza, invitación perenne a la gratitud. Por eso, hay solamente razones para el agradecimiento y bien pocos motivos para solicitudes. Sea la tuya, la gratitud silenciosa, que opera en el bien, porque este es el estímulo constante de tu existencia. (Joanna de Ângelis)