Las Noticias de hoy 09 Agosto 2017

 

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    miércoles, 09 de agosto de 2017       

Indice:

ROME REPORTS

ACNUR y el Hospital de la Santa Sede firman un acuerdo para curar a niños jordanos y refugiados

18ª semana. Miércoles: LA VIRTUD DE LA HUMILDAD: Francisco Fernández-Carvajal

Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), 9 de agosto

“Aquí me tienes, para lo que quieras”: San Josemaria

¿Qué es la biblioteca de Nag Hammadi?

Yo, antes luterano y ahora católico

Teresa Benedicta de la Cruz - Edith Stein (1891-1942) 

Una madre especial: Sheila Morataya-Fleishman

¿Hay que proteger a los niños?: Salvador Csadevall

Maternidad subrogada y dignidad de la mujer​​: Ángela Aparisi Miralles

 Ansiedad negativa y positiva​: Enrique Rojas

ITHACA: Inés Blanco – Luna de abril ​

Oleoducto Norperuano: incierta situación: ALFREDO PALACIOS DONGO

 La Primera y la Tercera Guerras Mundiales: Acción Familia

 Plantas modificadas genéticamente para usos medicinales: Jesús Domingo

Ecología al servicio del hombre: Suso do Madrid

 En cualquier caso: Lluis Esquena Romaguera

 EN VENECIA Y CERCA DE(y II: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

ROME REPORTS

 

 

ACNUR y el Hospital de la Santa Sede firman un acuerdo para curar a niños jordanos y refugiados

La firma de este acuerdo en 2017, asegurará intervenciones médicas para salvar las vidas de más de 300 niños. - RV

08/08/2017 18:47

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Un grupo de representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados más conocido como (ACNUR), ha firmado el 8 de julio en Jordania un memorando de entendimiento con el Hospital Pediátrico Bambino Gesù de la Santa Sede. La iniciativa, apoyada por la Nunciatura Apostólica de este país, tiene como objetivo llevar a cabo cirugías en niños con enfermedades graves que vienen de familias vulnerables, de refugiados y también familias jordanas.

Uniendo fuerzas para salvar vidas

La firma de este acuerdo marca el incio de una colaboración que, en 2017, asegurará  intervenciones médicas para salvar las vidas de más de 300 niños.El acuerdo también permitirá el intercambio de profesionales, siendo una oportunidad para el aprendizaje mutuo de los médicos que participen en esta iniciativa.

ACNUR en Jordania se encarga de proporcionar atención sanitaria básica (primaria y secundaria) a los refugiados en el país, no obstante declara que hay grandes vacíos asistenciales en cuanto a la atención sanitaria especializada, que es muy cara. Debido a los altos costos, muchos pequeños con enfermedades graves no pueden ser curados.

Según la Organización Internacional, aproximadamente 1.500 niños necesitan tratamientos especiales para enfermedades como el cáncer, la insuficiencia cardíaca y problemas neurológicos. Por lo que, gracias a estas misiones médicas que tendrán lugar hasta final de año, los niños con problemas cardiovasculares, oftalmológicos, ortopédicos o neurológicos ya identificados, podrán recibir los tratamientos adecuados. 

Declaraciones de las partes integrantes del proyecto 

Daniela Cicchela, Asistente  para la Protección en ACNUR, declaró que dan la bienvenida con entuasismo a todas las ayudas que reciben tanto para los refugiados como para el pueblo jordano, especialmente en un período en el cual las oportunidades de trasladar a los pacientes a un tercer país por razones médicas están disminuyendo. "Estas acciones suponen una contribución esencial y proporcionan una oportunidad para el intercambio profesional en el campo de la cirugía pediátrica", añade la asistente de ACNUR.

"Cuando hay una genuina atención e intereses comunes enfocados exclusivamente a prestar ayuda a los necesitados, se puede dar una respuesta inmediata“, dijo por su parte la directora del hospital Babino Gesu, Mariella Enoc, asegurando además que todo su equipo y personal sanitario está orgulloso de esta colaboración. 

“Este acuerdo que firmamos permitirá comenzar nuestra misión para trabajar junto a los hospitales jordanos”, explica asimismo Mariella Enoc, tras haber visitado personalmente la semana pasada en los centros médicos locales, a los pequeños pacientes y a los profesionales ”,

Se calcula que hay alrededor de 700.000 refugiados registrados por ACNUR Jordania provenientes de más de 40 países, la mayoría de los cuales viven en zonas urbanas. Allí se les proporciona asistencia a través de una amplia gama de servicios que incluyen dinero efectivo paraque puedan pagar  gastos sanitarios y el apoyo para el acceso a los servicios de salud pública.

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18ª semana. Miércoles: LA VIRTUD DE LA HUMILDAD

— La humildad de la mujer sirofenicia.

— Carácter activo de la humildad.

— El camino de la humildad.

I. Narra San Mateo en el Evangelio de la Misa1 que Jesús se retiró con sus discípulos a tierras de gentiles, en la región de Tiro y de Sidón. Allí se les acercó una mujer que, a grandes gritos, imploraba: ¡Señor, Hijo de David, apiádate de mí! Mi hija es cruelmente atormentada por el demonio. Jesús la oyó y no contestó nada. Comenta San Agustín que no le hacía caso precisamente porque sabía lo que le tenía reservado: no callaba para negarle el beneficio, sino para que lo mereciera ella con su perseverancia humilde2.

La mujer debió de insistir largo rato, de tal manera que los discípulos, cansados de tanto empeño, dijeron al Maestro: Atiéndela y que se vaya, pues viene gritando detrás de nosotros. El Señor le explicó entonces que Él había venido a predicar en primer lugar a los judíos. Pero la mujer, a pesar de esta negativa, se acercó y se postró ante Jesús, diciendo: ¡Señor, ayúdame!

Ante la perseverante insistencia de la mujer cananea, el Señor le repitió las mismas razones con una imagen que ella comprendió enseguida: No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perrillos. Le dice de nuevo que ha sido enviado primero a los hijos de Israel y que no debe preferir a los paganos. El gesto amable y acogedor de Jesús, el tono de sus palabras, quitarían completamente cualquier tono hiriente a la expresión. Las palabras de Jesús llenaron aún más de confianza a la mujer, quien, con gran humildad, dijo: Es verdad, Señor, pero también los perrillos comen de las migajas que caen de las mesas de sus amos. Reconoció la verdad de su situación, «confesó que eran señores suyos aquellos a quienes Él había llamado hijos»3. El mismo San Agustín señala que aquella mujer «fue transformada por la humildad» y mereció sentarse a la mesa con los hijos4. Conquistó el corazón de Dios, recibió el don que pedía y una gran alabanza del Maestro: ¡Oh mujer, grande es tu fe! Hágase como tú quieres. Y quedó sanada su hija en aquel instante. Sería seguramente más tarde una de las primeras mujeres gentiles que abrazaron la fe, y siempre conservaría en su corazón el agradecimiento y el amor al Señor.

Nosotros, que nos encontramos lejos de la fe y de la humildad de esta mujer, le pedimos con fervor al Maestro: «Buen Jesús: si he de ser apóstol, es preciso que me hagas muy humilde.

»El sol envuelve de luz cuanto toca: Señor, lléname de tu caridad, endiósame: que yo me identifique con tu Voluntad adorable, para convertirme en el instrumento que deseas... Dame tu locura de humillación: la que te llevó a nacer pobre, al trabajo sin brillo, a la infamia de morir cosido con hierros a un leño, al anonadamiento del Sagrario.

»—Que me conozca: que me conozca y que te conozca. Así jamás perderé de vista mi nada»5. Solo así podré seguirte como Tú quieres y como yo quiero: con una fe grande, con amor hondo, sin condición alguna.

II. Se cuenta en la vida de San Antonio Abad que Dios le hizo ver el mundo sembrado de los lazos que el demonio tenía preparados para hacer caer a los hombres. El santo, después de esta visión, quedó lleno de espanto, y preguntó: «Señor, ¿quién podrá escapar de tantos lazos?». Y oyó una voz que le contestaba: «Antonio, el que sea humilde; pues Dios da a los humildes la gracia necesaria, mientras los soberbios van cayendo en todas las trampas que el demonio les tiende; mas a las personas humildes el demonio no se atreve a atacarlas».

Nosotros, si queremos servir al Señor, hemos de desear y pedirle con insistencia la virtud de la humildad. Nos ayudará a desearla de verdad el tener siempre presente que el pecado capital opuesto, la soberbia, es lo más contrario a la vocación que hemos recibido del Señor, lo que más daño hace a la vida familiar, a la amistad, lo que más se opone a la verdadera felicidad... Es el principal apoyo con que cuenta el demonio en nuestra alma para intentar destruir la obra que el Espíritu Santo trata incesantemente de edificar.

Con todo, la virtud de la humildad no consiste solo en rechazar los movimientos de la soberbia, del egoísmo y del orgullo. De hecho, ni Jesús ni su Santísima Madre experimentaron movimiento alguno de soberbia y, sin embargo, tuvieron la virtud de la humildad en grado sumo. La palabra humildad tiene su origen en la latina humus, tierra; humilde, en su etimología, significa inclinado hacia la tierra; la virtud de la humildad consiste en inclinarse delante de Dios y de todo lo que hay de Dios en las criaturas6. En la práctica, nos lleva a reconocer nuestra inferioridad, nuestra pequeñez e indigencia ante Dios. Los santos sienten una alegría muy grande en anonadarse delante de Dios y en reconocer que solo Él es grande, y que en comparación con la suya todas las grandezas humanas están vacías y no son sino mentira.

La humildad se fundamenta en la verdad7, sobre todo en esta gran verdad: es infinita la distancia entre la criatura y el Creador. Por eso, frecuentemente hemos de detenernos para tratar de persuadirnos de que todo lo bueno que hay en nosotros es de Dios, todo el bien que hacemos ha sido sugerido e impulsado por Él, y nos ha dado la gracia para llevarlo a cabo. No decimos ni una sola jaculatoria si no es por el impulso y la gracia del Espíritu Santo8; lo nuestro es la deficiencia, el pecado, los egoísmos. «Estas miserias son inferiores a la misma nada, porque son un desorden y reducen a nuestra alma a un estado de abyección verdaderamente deplorable»9. La gracia, por el contrario, hace que los mismos ángeles se asombren al contemplar un alma resplandeciente por este don divino.

La mujer cananea no se sintió humillada ante la comparación de Jesús, señalándole la diferencia entre los judíos y los paganos; era humilde y sabía su lugar frente al pueblo elegido; y porque fue humilde, no tuvo inconveniente en perseverar a pesar de haber sido aparentemente rechazada, en postrarse ante Jesús... Por su humildad, su audacia y su perseverancia obtuvo una gracia tan grande. Nada tiene que ver la humildad con la timidez, la pusilanimidad o con una vida mediocre y sin aspiraciones. La humildad descubre que todo lo bueno que existe en nosotros, tanto en el orden de la naturaleza como en el orden de la gracia, pertenece a Dios, porque de su plenitud hemos recibido todos10; y tanto don nos mueve al agradecimiento.

III. «A la pregunta “¿cómo he de llegar a la humildad?”, corresponde la contestación inmediata: “por la gracia de Dios” (...). Solamente la gracia de Dios puede darnos la visión clara de nuestra propia condición y la conciencia de su grandeza que origina la humildad»11. Por eso hemos de desearla y pedirla incesantemente, convencidos de que con esta virtud amaremos a Dios y seremos capaces de grandes empresas a pesar de nuestras flaquezas...

Junto a la petición, hemos de aceptar las humillaciones, normalmente pequeñas, que surgen cada día por motivos tan diversos: en la realización del propio trabajo, en la convivencia con los demás, al notar las flaquezas, al ver las equivocaciones que cometemos, grandes y pequeñas. De Santo Tomás de Aquino se cuenta que un día fue corregido por una supuesta falta de gramática mientras leía; la corrigió según le indicaban. Luego, sus compañeros le preguntaron por qué la había corregido si él mismo sabía que era correcto el texto tal como lo había leído. Y el Santo contestó: «Vale más delante de Dios una falta de gramática, que otra de obediencia y de humildad». Andamos el camino de la humildad cuando aceptamos las humillaciones, pequeñas o grandes, y cuando aceptamos los propios defectos procurando luchar en ellos.

Quien es humilde no necesita demasiadas alabanzas y elogios en su tarea, porque su esperanza está puesta en el Señor; y Él es, de modo real y verdadero, la fuente de todos sus bienes y su felicidad: es Él quien da sentido a todo lo que hace. «Una de las razones por las que los hombres son tan propensos a alabarse, a sobreestimar su propio valor y sus propios poderes, a resentirse de cualquier cosa que tienda a rebajarlos en su propia estima o en la de otros, es porque no ven más esperanza para su felicidad que ellos mismos. Por esto son a menudo tan susceptibles, tan resentidos cuando son criticados, tan molestos para quien les contradice, tan insistentes en salirse con la suya, tan ávidos de ser conocidos, tan ansiosos de alabanza, tan determinados a gobernar su medio ambiente. Se afianzan en sí mismos como el náufrago se sujeta a una paja. Y la vida prosigue, y cada vez están más lejos de la felicidad...»12.

Quien lucha por ser humilde no busca ni elogios ni alabanzas; y si llegan procura enderezarlos a la gloria de Dios, Autor de todo bien. La humildad se manifiesta no tanto en el desprecio como en el olvido de sí mismo, reconociendo con alegría que no tenemos nada que no hayamos recibido, y nos lleva a sentirnos hijos pequeños de Dios que encuentran toda la firmeza en la mano fuerte de su Padre.

Aprendemos a ser humildes meditando la Pasión de Nuestro Señor, considerando su grandeza ante tanta humillación, el dejarse hacer como cordero llevado al matadero, según había sido profetizado13, su humildad en la Sagrada Eucaristía, donde espera que vayamos a verle y hablarle, dispuesto a ser recibido por quien se acerque al Banquete que cada día prepara para nosotros, su paciencia ante tantas ofensas... Aprenderemos a caminar por este sendero si nos fijamos en María, la Esclava del Señor, la que no tuvo otro deseo que el de hacer la voluntad de Dios. También acudimos a San José, que empleó su vida en servir a Jesús y a María, llevando a cabo la tarea que Dios le había encomendado.

1 Mt 15, 21-28. — 2 Cfr. San Agustín, Sermón 154 A, 4. — 3 ídem, Sermón 60 A, 2-4. — 4 Ibídem. — 5 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 273. — 6 Cfr. R. Garrigou-Lagrange, Las tres edades de la vida interior, vol. II, p. 670. — 7 Santa Teresa, Las Moradas, VI, 10. — 8 Cfr. 1 Cor 12, 3. — 9 R. Garrigou-Lagrange, o. c., vol II, p. 674. — 10 Cfr. 1 Cor 1, 4. — 11 E. Boylan, El amor supremo, vol. II, p. 81. — 12 Ibídem, p. 82. — 13 Is 53, 7.

 

† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) s�lo nos ha autorizado a difundir la meditaci�n diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribuci�n por fotocopias u otras formas de distribuci�n.

 

 

Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), 9 de agosto

Mártir carmelita de origen judío, destacada filósofa

8 agosto 2017Isabel Orellana VilchesTestimonios de la Fe

Edith Stein © Pinterest

«Mártir carmelita de origen judío, destacada filósofa e incesante buscadora de la verdad, que halló tras la lectura de la autobiografía de Teresa de Jesús. Copatrona de Europa y patrona de la Jornada Mundial de la Juventud en 2005»

Esta extraordinaria mujer llevó su búsqueda de la verdad hasta las últimas consecuencias creyendo que detrás de ella se hallaba Dios. Nació en Breslau, Polonia (entonces Alemania), el 12 de octubre de 1891, en plena celebración del Yom Kippur hebreo. Su madre, de profunda fe judía, acogió gozosa a la undécima de sus hijos que vino al mundo justamente el día de la Expiación. Este signo premonitorio marcaría la vida de Edith que se vinculó a la Pasión redentora de Cristo. Su camino estuvo plagado de renuncias y sufrimientos de distinta índole, comenzando por la pérdida de su padre cuando apenas tenía 2 años. Era de temperamento nervioso e irascible, pero tras él se escondía una privilegiada inteligencia que le llevaba a reflexionar con inusual madurez a la edad de 7 años. Sin embargo, al llegar a la adolescencia, en una crisis aguda propia de la edad dejó aparcados sus estudios y las prácticas piadosas que su madre le había inculcado. Pasó gran parte de 1906 en Hamburgo junto a su hermana Else y al año siguiente, reconciliada consigo misma y con la vida en general, retornó a las aulas.

Era una alumna destacada. Por puro interés crematístico, dado que en un futuro debía ganarse el sustento, en 1911 tras haber realizado la reválida cursó estudios de historia alemana y psicología en la universidad de Breslau. Pero su verdadera pasión era la filosofía. Por ello, en 1913 ingresó en la universidad de Göttingen. Las tesis de Edmund Husserl, promotor de la corriente fenomenológica, causaban furor. Y Edith, como muchos alumnos, se afilió a ella. Husserl fue su profesor y director de tesis. En esos años trabó contacto con Max Scheler, y el atisbo de luz que ya había percibido en su búsqueda de la verdad junto a Husserl, si bien fue incompleta, al escuchar a Scheler despejó su camino y le mostró la vía del catolicismo. Era un paso crucial, ya que su trayectoria había estado marcada por un férreo ateísmo.

Aprobó el examen de Estado en 1915 con la brillantez acostumbrada, y realizó un curso de enfermería para auxiliar a los heridos de la Guerra Mundial en un hospital militar austriaco. En 1916, después de haber visto de cerca el sufrimiento y la muerte de tantos jóvenes combatientes, preparó y defendió la tesis que mereció la más alta calificación. Algunos de sus amigos y compañeros pudieron influirle en el camino de la fe, pero los elegidos para que diese el salto definitivo fueron el colaborador de Husserl, Adolf Reinach, y su esposa, convertidos al catolicismo. Cuando Adolf murió, Edith se halló frente a la fe y esperanza de su viuda, que acogía confiada el reencuentro con él en la vida eterna. Quedó desarmada: «Este ha sido mi primer encuentro con la cruz y con la fuerza divina que transmite a sus portadores… Fue el momento en que se desmoronó mi irreligiosidad y brilló Cristo».

Edith fue ayudante de Husserl desde 1916 hasta 1918. No volvió a verlo hasta 1930. Preocupada por el papel de la mujer, de la que fue activa defensora en conferencias y escritos, su condición femenina le creó muchos problemas para ejercer la docencia. Además, su origen judío constituyó un veto para obtener la habilitación acreditativa para impartir clases. Regresó a Breslau y se centró en la redacción de artículos. Entre sus diversas lecturas, introdujo la del Nuevo Testamento y los Ejercicios de san Ignacio de Loyola. En el transcurso de una corta estancia en el domicilio de su amiga Hedwig Conrad-Martius en 1921, leyó la vida de la santa de Ávila y le invadió una profunda conmoción: «Cuando cerré el libro, me dije: esta es la verdad». Se bautizó en enero de 1922 y en febrero recibió la confirmación. Pasó por el duro trance de ver con cuánto dolor acogía su madre la noticia. Quiso ingresar en el Carmelo, pero tampoco lo tuvo fácil. Los años siguientes ejerció como profesora, se dedicó a traducir textos, entre otros, de santo Tomás de Aquino, a impartir conferencias, y a escribir obras de gran profundidad filosófica.

En 1933, cuando el holocausto judío había estallado, le abrieron las puertas del Carmelo de Colonia. Volvió a su hogar y se despidió de su madre en medio de indecible sufrimiento. Las lágrimas de ambas rodando por sus mejillas no eran más que la pálida sombra de dos corazones que sin romperse jamás seguían dos caminos de fe divergentes. Cuando Edith abandonó su casa, junto al peso del ofrecimiento que hizo a Cristo, brillaba con inusitada fuerza el candil de la esperanza evangélica: «todo aquél que deje padre, y madre…». Sabía que esos jirones de su vida iban reconvirtiéndose en odres nuevos conforme se alejaba de los suyos para adentrarse en su apasionante destino. Tomó el hábito en 1934, a los 42 años, y el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz. En 1936 culminaba su emblemática obra Ser finito y ser eterno. Profesó en abril de 1938 y ese mismo mes fallecía Husserl.

Su admirable vida, fraguada de trabajo, humildad, oración y sacrificios iba desarrollándose en este convento y en el holandés de Echt desde finales de 1938. Hasta que el 2 de agosto de 1942 los nazis la detuvieron a ella y a su hermana Rosa, que había seguido sus pasos y era portera del convento. «Ven, vayamos por nuestro pueblo», le dijo. En «Amor por la cruz» había escrito: «Solo puede aspirar a la expiación quien tiene abiertos los ojos del espíritu al sentido sobrenatural de los acontecimientos del mundo; esto resulta posible solo en los hombres en los que habita el Espíritu de Cristo, que como miembros de la Cabeza encuentran en Él la vida, la fuerza, el sentido y la dirección». De Amersfoort pasaron al campo de extermino de Westerbork. Recluidas en él hasta el 7 de agosto, el 9 las trasladaron a Auschwitz-Birkenau junto a 987 judíos, siendo sacrificadas en la cámara de gas. Frente a la ignominia y la sinrazón de la Shoah, Edith halló al pie de la cruz la luz redentora de Cristo. Juan Pablo II la beatificó el 1 de mayo de 1987, y la canonizó el 11 de octubre de 1998. El 12 de julio de 1999 la declaró copatrona de Europa.

 

 

“Aquí me tienes, para lo que quieras”

¿Cómo haré yo para que mi amor al Señor continúe, para que aumente?, me preguntas encendido. –Hijo, ir dejando el hombre viejo, también con la entrega gustosa de aquellas cosas, buenas en sí mismas, pero que impiden el desprendimiento de tu yo...; decir al Señor, con obras y continuamente: "aquí me tienes, para lo que quieras". (Forja, 117)

Vuelvo a levantar mi corazón en acción de gracias a mi Dios, a mi Señor, porque nada le impedía habernos creado impecables, con un impulso irresistible hacia el bien, pero juzgó que serían mejores sus servidores si libremente le servían. ¡Qué grande es el amor, la misericordia de nuestro Padre! Frente a estas realidades de sus locuras divinas por los hijos, querría tener mil bocas, mil corazones, más, que me permitieran vivir en una continua alabanza a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo. Pensad que el Todopoderoso, el que con su Providencia gobierna el Universo, no desea siervos forzados, prefiere hijos libres. (…)

Responder que no a Dios, rechazar ese principio de felicidad nueva y definitiva, ha quedado en manos de la criatura. Pero si obra así, deja de ser hijo para convertirse en esclavo. (...)

Permitidme que insista en esto; es muy claro y lo podemos comprobar con frecuencia a nuestro alrededor o en nuestro propio yo: ningún hombre escapa a algún tipo de servidumbre. Unos se postran delante del dinero; otros adoran el poder; otros, la relativa tranquilidad del escepticismo; otros descubren en la sensualidad su becerro de oro. Y lo mismo ocurre con las cosas nobles. Nos afanamos en un trabajo, en una empresa de proporciones más o menos grandes, en el cumplimiento de una labor científica, artística, literaria, espiritual. Si se pone empeño, si existe verdadera pasión, el que se entrega vive esclavo, se dedica gozosamente al servicio de la finalidad de su tarea. (Amigos de Dios, 33-34)

 

¿Qué es la biblioteca de Nag Hammadi?

Una de las 50 preguntas frecuentes sobre Jesucristo y la Iglesia, respondidas por un equipo de profesores de Historia y Teología de la Universidad de Navarra.

Preguntas 8 de Mayo de 2016

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Libro 50 preguntas sobre Jesucristo y la Iglesia

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Es la colección de doce códices de papiro con tapas de cuero que fueron casualmente descubiertos en 1945 en el alto Egipto, junto a la antigua aldea de Quenoboskion, a unos diez kilómetros de la moderna ciudad de Nag Hammadi.

Actualmente se conservan en el Museo Copto de El Cairo, y se suelen designar con las siglas NHC (Nag Hammadi Codices). A la misma colección se suelen asignar otros tres códices conocidos desde el siglo XVIII que se encuentran en Londres (Codex Askewianus, normalmente conocido como Pistis Sophia), Oxford (Codex Brucianus) y Berlín (Códex Berolinensis). Estos tres códices, aunque son más tardíos proceden de la misma zona.

La principal aportación de esos códices es que ahora tenemos acceso directamente a las obras de los propios gnósticos y se puede comprobar que, efectivamente, los Santos Padres conocían bien aquello a lo que se enfrentaban

Los NHC fueron confeccionados hacia el año 330 y enterrados a finales del s. IV o principios del V. Esos códices contienen unas cincuenta obras escritas en copto —la lengua egipcia hablada por los cristianos de Egipto y escrita con caracteres griegos—, que son traducciones del griego, a veces no muy fiables. Casi todas las obras son de carácter herético y reflejan distintas tendencias gnósticas que, en general, ya eran conocidas porque las combatieron los Padres de la Iglesia, especialmente San Ireneo, San Hipólito de Roma y San Epifanio.

La principal aportación de esos códices es que ahora tenemos acceso directamente a las obras de los propios gnósticos y se puede comprobar que, efectivamente, los Santos Padres conocían bien aquello a lo que se enfrentaban.

Desde el punto de vista literario, en NHC están representados los géneros más diversos: tratados teológicos y filosóficos, apocalipsis, evangelios, oraciones, hechos de apóstoles, cartas, etc.

Así por ejemplo el evangelio de Tomás, trae ciento catorce dichos de Jesús, uno detrás de otro, sin más contexto narrativo que algunas preguntas que a veces le hacen los discípulos; y el “Evangelio de María (Magdalena)” narra la revelación que Cristo glorioso le hace a ella sobre la ascensión del alma

A veces los títulos no están en el original, sino que han sido puestos por los editores atendiendo al contenido. Respecto a las obras que llevan como título “evangelio” hay que observar que se parecen muy poco a los evangelios canónicos, ya que no presentan una narración de la vida del Señor, sino las revelaciones secretas que presuntamente Jesús hizo a sus discípulos. Así por ejemplo el evangelio de Tomás, trae ciento catorce dichos de Jesús, uno detrás de otro, sin más contexto narrativo que algunas preguntas que a veces le hacen los discípulos; y el “Evangelio de María (Magdalena)” narra la revelación que Cristo glorioso le hace a ella sobre la ascensión del alma.

Desde el punto de vista de las doctrinas contenidas, los códices contienen en general obras gnósticas cristianas; aunque en algunas, como el “Apócrifo de Juan” -una de las más importantes ya que se encuentra en cuatro códices-, los rasgos cristianos parecen secundarios respecto al mito gnóstico que constituye su núcleo. En este mito se interpretan al revés los primeros capítulos del Génesis presentando al Dios creador o Demiurgo como un dios inferior y perverso que ha creado la materia. Pero en los códices hay también obras gnósticas no cristianas que recogen una gnosis greco-pagana desarrollada en torno a figura de Hermes Trismegisto, considerado el gran revelador del conocimiento (“Discurso del ocho y el nueve”). Este tipo de gnosis ya se conocía en parte con anterioridad a los descubrimientos. Incluso en NHC VI se recoge un fragmento de “La República” de Platón.

Bibliografía

Raymond Kuntzmann – Jean-Daniel Dubois, Nag Hammadi. Evangelio de Tomás.

Textos gnósticos de los orígenes del cristianismo. Verbo Divino. Estella 1998 (segunda edición).

 

 

Yo, antes luterano y ahora católico

Ville Savolainen, investigador y doctorando en Ciencias Económicas, explica el camino de su conversión en el que le ayudaron las conversaciones con un pastor luterano y el ejemplo de otros conversos; el apoyo de la familia y el de varios amigos luteranos…

Revista de prensa 24 de Abril de 2017

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Palabra Yo, antes luterano y ahora católico

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Corría el año 1987 cuando vi la luz en un pueblo del interior de Finlandia. A los pocos días recibí el bautismo en la Iglesia luterana, pues mi familia pertenece a ella. Soy el primogénito de un total de 9 hermanos. Mis padres quisieron desde el principio darnos una sólida formación cristiana. Solíamos ir a la misa luterana, y a diversas actividades que la parroquia ofrecía a los niños.

Luteranismo y catolicismo en Finlandia

En los países nórdicos la presencia de la Iglesia luterana es muy fuerte. En Finlandia llega casi al 75% de la población. Tiene estatus de Iglesia nacional, con algunas ventajas fiscales que ayudan a organizar la tarea de formar y servir a muchas personas. Hasta el año 2000 el presidente de la República nombraba a los obispos luteranos del país. Por su parte, la Iglesia católica es una minoría en la sociedad finlandesa, apenas el 0,2% de la población. Muchos luteranos la han visto como “el coco”, algo con connotaciones muy negativas y que suscita desconfianza: así lo era también para mí.

Atractivo de la Iglesia Católica

No sabría explicarlo, pero ya desde pequeño sufría por la división y separación de los cristianos. Me interesaba entender el porqué de esas divisiones. Al mismo tiempo iba creciendo en mi interior la sensación de que me faltaba algo. Tenía unos 15 años cuando manifesté en casa esta inquietud.

De la Iglesia católica y de la ortodoxa siempre me habían llamado la atención la piedad litúrgica, el silencio en el interior del templo, la alegría y la paz

De la Iglesia católica y de la ortodoxa siempre me habían llamado la atención la piedad litúrgica, el silencio en el interior del templo, la alegría y la paz. Además, con su belleza, arte, decoración y, sobre todo, la celebración de la Misa, sus iglesias me producían un cierto atractivo. De joven estaba muy interesado en la filosofía, y devoré la literatura clásica, a la par que ejercitaba el boxeo, mi deporte favorito por aquél entonces.

Un campamento de descubrimientos

En Finlandia hay una costumbre muy arraigada entre los jóvenes luteranos de entre 15 y 16 años. Se trata del campamento de Confirmación. Suelen ser dos semanas de verano donde se imparte un curso de formación cristiana a los jóvenes que desean recibir la Confirmación. Esta te posibilita recibir la sagrada Comunión sin necesidad de ir acompañado de un adulto. Hoy en día participa en esos campamentos más del 80% de los jóvenes finlandeses. Se reza, se canta, se habla, se nada, se organizan barbacoas… Unos días de intenso trato con Dios y con los demás, disfrutando de los bosques y lagos que ofrece la naturaleza finlandesa. En ese encuentro siempre hay un pastor y algunos voluntarios jóvenes, que han sido formados especialmente para esa ocasión. Yo también fui uno de esos jóvenes voluntarios. Ayudé a decenas de jóvenes a acercarse más a Dios y a la Iglesia.

Allí conocí a un pastor luterano que estaba terminando su tesis doctoral en la Universidad de Helsinki y estaba muy interesado en la práctica piadosa católica. Con él tuve largas e interesantes conversaciones sobre filosofía, sobre todo la Ética a Nicómaco, de Aristóteles. Al mismo tiempo, este pastor me enseñó a vivir una vida contemplativa con ayuda de una intensa oración.

De hecho, me preguntaba a mí mismo por qué no somos todos católicos. Esto, precisamente gracias a la honradez de un pastor luterano

En esa época me venía a la cabeza con frecuencia la Iglesia católica. Aproveché mi confianza y amistad con ese pastor para charlar sobre algunos aspectos de la doctrina católica. Me explicó el significado del Papa y su ministerio en la Iglesia católica, y la diferencia de concepto de sacramento en las dos Iglesias. Además, me explicó el papel particular del sacerdote católico en la Iglesia. Con gusto me corrigió algunas ideas imprecisas que tenía yo sobre el culto a la Virgen María y a los santos, el purgatorio y la infalibilidad del Papa. Esas conversaciones, llenas de paciencia por parte del pastor, fueron decisivas en mi decisión de incorporarme a la Iglesia católica más adelante. De hecho, me preguntaba a mí mismo por qué no somos todos católicos. Esto, precisamente gracias a la honradez de un pastor luterano.

Comencé a participar activamente en programas que se organizaban a jóvenes en diversos campamentos y clubes juveniles luteranos. También participaba con mis amigos en la actividad que ofrecía nuestra parroquia. Pero poco a poco noté en mi interior que mi vida luterana se quedaba corta. Faltaba algo más. No me llenaba totalmente. En ese momento intuí que ese vacío lo llenaría totalmente la Iglesia católica: allí encontraría la plenitud de los medios de salvación y los medios para mi plenitud como cristiano.

Incorporación a la Iglesia católica

No había ninguna razón humana para tomar esa decisión; es más, esas razones eran más bien contrarias. Tampoco había ningún deseo ardiente o una gran evidencia en la decisión. Sólo un pequeño barrunto que rondaba en mi mente y corazón.

Mi madrina de bautismo, con el transcurso del tiempo, había pasado de ser una activa luterana a una agnóstica convencida. En un día de Navidad, escuchando una homilía de Juan Pablo II en la radio, decidió hacerse católica. Teniendo yo este barrunto decidí acudir a ella. Me habló de su vida de fe como católica en Finlandia, donde eran minoría y las parroquias se contaban con los dedos de una mano. Me causó mucha impresión su coherencia de vida. Tantas veces sola y lejos de otros católicos, y a la vez muy unida a todos los católicos del mundo. Decidí ir a Misa con ella cuando viajara a Helsinki. Allí me presentó al sacerdote.

Después decidí ir a Misa, ya solo, todos los domingos. Para un luterano no es obligatoria la asistencia a la misa dominical, y de hecho se suele ir sólo dos o tres veces a lo largo del año. Sí, en cambio es habitual ir a la parroquia para rezar, cantar, beber café o comer algo y charlar sobre temas referentes a la fe. Para mí era un salto de cualidad y cantidad muy grande. Pero lo intenté.

Comencé a ir a misa dominical en Kouvola, donde conocí a su párroco, un cura de origen polaco. En ese momento en la Iglesia católica en Finlandia apenas se llegaba a los 20 sacerdotes, todos extranjeros menos uno. Desde el primer momento me sentí en casa. Tenía la seguridad de que al entrar por primera vez por la puerta de esa parroquia ya no podía haber más excusas o hipocresías en mi vida. Pasar por esa puerta era no dar marcha atrás jamás. Había de vivir coherentemente como cristiano católico. Allí comencé un curso semanal sobre la doctrina católica, y la Misa del domingo se hizo carne de mi carne. Al cabo de un tiempo prudente, cuando ya estaba preparado, me incorporé a la Iglesia católica profesando el Credo y recibiendo el sacramento de la Confirmación. A esa ceremonia tan especial para mí asistieron también muchos amigos luteranos.

“Cuando me preguntan que por qué me incorporé a la Iglesia católica no sé explicarlo bien con palabras. Yo fui fiel al barrunto que sentí en mi interior. Para mí la incorporación a la Iglesia católica no es un fin en sí misma, sino un comienzo”

¿Por qué me hice católico?

Cuando me preguntan por qué me incorporé a la Iglesia católica, no sé explicarlo bien con palabras. Era claro que mi familia, mis parientes, mis amigos habían influido decisivamente. Es más, conté siempre con su apoyo. Y, curiosamente, todos ellos son luteranos. Veo claro que Dios llama a través de otras personas. Por otra parte, fui fiel a ese barrunto que sentí en mi interior, produciendo un enorme cambio en mi vida: de un pequeña semilla ha crecido un árbol.

Para mí la incorporación a la Iglesia católica no es un fin en sí misma, sino un comienzo. Como luterano me sentía un poco individualista. Sí, rodeado de gente, pero yo solo, con mi propia vida y mi propia salvación. Además, comprobé cómo el significado del sacerdocio ministerial luterano iba debilitándose para hacerse cada vez más mundano, acorde con las circunstancias que la sociedad dictamina. Esto causó en mí una reacción muy fuerte de rechazo.

En la Iglesia católica vi que los sacerdotes son administradores de los misterios de Dios. Yo disfrutaba al recibirlos: la confesión de vez en cuando, la santa Misa y mi vida de oración. Considero que la participación en la misa dominical es una medicina eficaz para mis propias heridas, defectos y preocupaciones. La regularidad en la oración y los sacramentos me protegen de muchos males. Una buena y sana alimentación nunca daña, aunque a veces no reciba suficiente.

“Mi mujer es luterana y tenemos dos hijas pequeñas bautizadas en la Iglesia católica. Vamos a misa juntos, rezamos juntos, e intentamos formar a las niñas en la fe católica. La ayuda de mi mujer es imprescindible”

Ahora estoy casado. Mi mujer es luterana y tenemos dos hijas pequeñas bautizadas en la Iglesia católica. Vamos a Misa juntos, rezamos juntos e intentamos formar a las niñas en la fe católica. La ayuda de mi mujer en esta tarea es imprescindible. Dice mucho de su generosidad y entrega, pues aunque sea luterana acepta totalmente la decisión que tomamos sobre la educación católica de nuestros hijos. Para esto, el mejor modo de formar a mis hijos es con mi propio ejemplo de buen católico. Cuando mi mujer quedó embarazada de la primera hija que hemos tenido empecé a entender mejor que estoy llamado a ser mejor persona, mejor cristiano, mejor católico y, sobre todo, mejor padre.

Mi encuentro con el Opus Dei

Hace dos años me encontré de casualidad con isä Raimo, sacerdote del Opus Dei y vicario general de la diócesis, en el aeropuerto de Oulu en el centro del país, cuando despedía a mi hermano recién casado. A isä Raimo le conocía de hacía tiempo, pero vivíamos a una distancia de más de unos 400 kilómetros. Pocos días antes de encontrarnos en el aeropuerto, me había trasladado con mi mujer y mis dos hijas a vivir a Helsinki. En esta ciudad comenzaría mi doctorado en Ciencias Económicas. Me preguntó si pudiéramos encontrarnos algún día en Helsinki. Comencé a tener regularmente dirección espiritual con él y así también fui conociendo el Opus Dei. Con la ayuda que estoy recibiendo noto como crezco pasito a pasito en mi vida interior, entendiendo mejor qué significa el amor a Dios y a los demás y el olvido de uno mismo. Quizá el foco que como luterano tenía hacia mi propia salvación se abre ahora a esa dimensión de servicio a los demás. He sido elegido para el apostolado comenzando por mi propia familia y amigos allá donde me encuentre.

El profundo significado de ser cristiano

Cuando mis amigos me preguntan qué significa ser cristiano, les respondo que significa imitar a Cristo, intentar cada día en casa, en el trabajo, con los amigos, poner a las personas antes que a uno mismo, intentando amarlas a todas.

Para mí, ser católico significa que acepto y entiendo con alegría que necesito la ayuda que me ofrece la Iglesia, especialmente a través de los sacramentos, precisamente para imitar a Cristo y servir con amor a los demás.

En la Misa, Dios mismo se entrega de nuevo por nosotros en su humildad bajo la forma de pan y vino, para poder vivir dentro de nosotros y transformarnos por dentro, haciéndonos semejantes a Él. Cuando no somos capaces de amar al prójimo, Él nos ofrece el perdón a través del sacramento de la Penitencia. Así, del mismo modo también nosotros aprendemos a humillarnos y perdonar a los demás.

 

 

Teresa Benedicta de la Cruz - Edith Stein (1891-1942) 
monja, Carmelita Descalza, mártir   

  
"Nos inclinamos profundamente ante el testimonio de la vida y la muerte de Edith Stein, hija extraordinaria de Israel e hija al mismo tiempo del Carmelo, sor Teresa Benedicta de la Cruz; una personalidad que reúne en su rica vida una síntesis dramática de nuestro siglo. La síntesis de una historia llena de heridas profundas que siguen doliendo aún hoy...; síntesis al mismo tiempo de la verdad plena sobre el hombre, en un corazón que estuvo inquieto e insatisfecho hasta que encontró descanso en Dios". Estas palabras fueron pronunciadas por el Papa Juan Pablo II con ocasión de la beatificación de Edith Stein en Colonia, el 1 de mayo de 1987. 

¿Quién fue esta mujer? 

Cuando Edith Stein, la última de once hermanos, nació en Breslau el 12 de octubre de 1891, la familia festejaba el Yom Kippur, la mayor fiesta hebrea, el día de la expiación. "Esto hizo, más que ninguna otra cosa, que su madre tuviera una especial predilección por la hija más pequeña". Precisamente esta fecha de su nacimientó fue para la carmelita casi un vaticinio. 

El padre, comerciante de maderas, murió cuando Edith no había cumplido aún dos años. La madre, una mujer muy religiosa, solícita y voluntariosa, una persona verdaderamente admirable, al quedarse sola, debió hacer frente tanto al cuidado de la familia como a la gestión de la gran hacienda familiar; pero no consiguió mantener en los hijos una fe viva. Edith perdió la fe en Dios. "Con plena conciencia y por libre elección dejé de rezar". 

Obtuvo brillantemente la reválida en 1911 y comenzó a estudiar germanística e historia en la Universidad de Breslau, más para tener una base de sustento en el futuro que por auténtica pasión. Su verdadero interés era la filosofía. Le interesaban también los problemas de la mujer. Entró a formar parte de la organización "Asociación Prusiana para el Derecho Femenino al Voto". Más tarde escribía: " como bachiller y joven estudiante, fui una feminista radical. Perdí después el interés por este asunto. Ahora voy en busca de soluciones puramente objetivas". 

En 1913, la estudiante Edith Stein se fue a Gottinga para asistir a las clases universitarias de Edmund Husserl, de quien llegó a ser discípula y asistente, consiguiendo con él el doctorado. Por aquellos tiempos, Edmund Husserl fascinaba al público con un nuevo concepto de verdad: el mundo percibido no solamente existía de forma kantiana, como percepción subjetiva. Sus discípulos entendían su filosofía como un viraje hacia lo concreto. "Retorno al objetivismo". Sin que él lo pretendiera, la fenomenología condujo a no pocos discípulos y discípulas suyos a la fe cristiana. En Gottinga Edith Stein se encontró también con el filósofo Max Scheler y este encuentro atrajo su atención sobre el catolicismo. Pero todo esto no la hizo olvidar el estudio con el que debía ganarse el pan en el futuro y, en 1915, superó con la máxima calificación el examen de Estado. No obstante, no comenzó el periodo de formación profesional. 

Al estallar la primera guerra mundial escribía: "ahora ya no tengo una vida propia". Siguió un curso de enfermería y prestó servicio en un hospital militar austríaco. Fueron tiempos difíciles para ella. Atendía a los ingresados en la sección de enfermos de tifus y prestaba servicio en el quirófano, viendo morir a hombres en la flor de su juventud. Al cerrar el hospital militar en 1916, siguió a Husserl a Friburgo en Brisgovia, donde obtuvo el doctorado "summa cum laude" con una tesis "Sobre el problema de la empatía ". 

Por aquel tiempo le ocurrió un hecho importante: observó cómo una aldeana entraba en la Catedral de Frankfurt con la cesta de la compra, quedándose un rato para rezar. "Esto fue para mí algo completamente nuevo. En las sinagogas y en las iglesias protestantes que he frecuentado los creyentes acuden a las funciones. Aquí, sin embargo, una persona entró en la iglesia desierta, come si fuera a conversar en la intimidad. No he podido olvidar lo ocurrido". En las últimas páginas de su tesis de doctorado escribió: "ha habido personas que, tras un cambio imprevisto de su personalidad, han creído encontrar la misericordia divina". ¿Cómo llegó a esta afirmación?
Edith Stein tenía gran amistad con el asistente de Husserl en Gottinga, Adolf Reinach y su esposa. Adolf Reinach muere en Flandes en noviembre de 1917. Edith va a Gottinga. Los Reinach se habían convertido al Evangelio. Edith tenía cierta renuencia ante el encuentro con la joven viuda. 

Con gran sorpresa encontró una creyente. "Este ha sido mi primer encuentro con la cruz y con la fuerza divina que transmite a sus portadores... Fue el momento en que se desmoronó mi irreligiosidad y brilló Cristo". Más tarde escribirá: "lo que no estaba en mis planes estaba en los planes de Dios. Arraiga en mí la convicción profunda de que -visto desde el lado de Dios- no existe la casualidad; toda mi vida, hasta los más mínimos detalles, está ya trazada en los planes de la Providencia divina y, ante los ojos absolutamente clarividentes de Dios, presenta una coherencia perfectamente ensamblada". 

En otoño de 1918, Edith Stein dejó la actividad de asistente de Edmund Husserl porque deseaba trabajar independientemente. La primera vez que volvió a visitar a Husserl después de su conversión fue en 1930. Tuvo con él una discusión sobre la nueva fe de la que la hubiera gustado que participara también él. Tras ello escribió una frase sorprendente: "Después de cada encuentro que me hace sentir la imposibilidad de influenciar directamente, se agudiza en mí el impulso hacia mi propio holocausto". 

Edith Stein deseaba obtener la habilitación para la libre docencia, algo que, por aquel entonces, era inalcanzable para una mujer. A este respecto, Husserl se pronunciaba así en un informe: "Si la carrera universitaria se hiciera accesible a las mujeres, la podría recomendar encarecidamente más que a cualquier otra persona para el examen de habilitación". Más tarde, sin embargo, se le negaría la habilitación a causa de su origen judío. 

Edith Stein vuelve a Breslau. Escribe artículos en defensa de la psicología y de las humanidades. Pero lee también el Nuevo Testamento, Kierkegaard y el opúsculo de los Ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola. Se da cuenta de que un escrito como éste no se le puede simplemente leer, sino que es necesario ponerlo en práctica. 

En el verano de 1921 fue durante unas semanas a Bergzabern (Palatinado), a la finca de la Señora Hedwig Conrad-Martius, una discípula de Husserl. Esta señora, junto con su esposo, se había convertido al Evangelio. Una tarde Edith encontró en la biblioteca la autobiografía de Teresa de Ávila. La leyó durante toda la noche. "Cuando cerré el libro, me dije: esta es la verdad". 

Considerando retrospectivamente su vida, escribía más tarde: "mi anhelo por la verdad era ya una oración". 

En enero de 1922 Edith Stein se bautizó. Era el día de la Circuncisión de Jesús, la acogida de Jesús en la estirpe de Abraham. Estaba erguida ante la fuente bautismal, vestida con el blanco manto nupcial de Hedwig Conrad-Martius, que hizo de madrina. "Había dejado de practicar mi religión hebrea y me sentía nuevamente hebrea solamente tras mi retorno a Dios". Ahora tendrá siempre conciencia, y no sólo intelectualmente, sino de manera tangible, de pertenecer a la estirpe de Cristo. En la fiesta de la Candelaria, una fiesta cuyo origen se remonta también al Antiguo Testamento, fue confirmada por el Obispo de Espira en su capilla privada. 

Después de su conversión, lo primero que hizo fue volver a Breslau. "Mamá, soy católica". Las dos lloraron. Hedwig Conrad-Martius escribió: "mira, dos israelitas y en ninguna de ellas hay engaño" (cf. Jn 1, 47). 

Inmediatamente después de su conversión, Edith Stein aspira a entrar en el Carmelo, pero sus consejeros espirituales, el Vicario general de Espira y el Padre Przywara, S.J., le impiden dar este paso. Acepta entonces un empleo de profesora de alemán e historia en el Instituto y seminario para maestros del Convento dominico de la Magdalena de Espira hasta Pascua de 1931. Por insistencia del Archiabad Raphael Walzer, del convento de Beuron, hace largos viajes para dar conferencias, sobre todo sobre temas femeninos. "Durante el período inmediatamente precedente y también bastante después de mi conversión... creía que llevar una vida religiosa significaba renunciar a todas las cosas terrenas y vivir solamente con el pensamiento puesto en Dios. Gradualmente, sin embargo, me he dado cuenta de que este mundo exige de nosotros otras muchas cosas..., creo, incluso, que cuanto más se siente uno atraído por Dios, más debe "salir de sí mismo", en el sentido de dirigirse al mundo para llevar allí una razón divina para vivir". Su programa de trabajo es enorme. Traduce las cartas y los diarios del período precatólico de Newmann y la obra Quaestiones disputatae de veritate de Tomás de Aquino, en una versión muy libre por amor al diálogo con la filosofia moderna. El Padre Erich Przywara, S.J., la incitó a escribir también obras filosóficas propias. Aprendió que es posible "practicar la ciencia al servicio de Dios... sólo por tal motivo he podido decidirme a comenzar una serie de obras científicas". Encuentra siempre las fuerzas necesarias para su vida y su trabajo en el convento benedictino de Beuron, al que va para pasar allí las fiestas más importantes del año eclesiástico. 

En 1931 termina su actividad en Espira. Intenta de nuevo obtener la habilitación para la libre docencia en Breslau y Friburgo. Todo en vano. Compone entonces una obra sobre los principales conceptos de Tomás de Aquino: "Potencia y acción". Más tarde hará de este ensayo una obra mayor, desarrollándola bajo el título de Endliches und ewiges Sein (Ser finito y Ser eterno) en el convento de las Carmelitas de Colonia. No fue posible imprimir esta obra durante su vida. 

En 1932 se le asigna una cátedra en una institución católica, el Instituto de Pedagogía científica de Münster, donde tiene la posibilidad de desarrollar su propia antropología. Aquí encuentra la manera de unir ciencia y fe, y de hacer comprensible esta cuestión a otros. Durante toda su vida sólo quiso ser "instrumento de Dios". "Quien viene a mí, deseo conducirlo a Él ". 

En 19331a noche se cierne sobre Alemania. "Había oído ya antes algo sobre las severas medidas contra los judíos. Pero ahora comencé de pronto a entender que Dios había puesto una vez más su pesada mano sobre su pueblo y que el destino de este pueblo era también el mío". El artículo de la ley de los nazis sobre la raza ariana hizo imposible que continuara su actividad docente. "Si aquí no puedo continuar, en Alemania ya no hay posibilidades para mí ". "Me había convertido en una extranjera en el mundo". 

El Archiabad Walzer, de Beuron, ya no le impidió entrar en un convento de Carmelitas. Durante el tiempo que estuvo en Espira había hecho ya el voto de pobreza, castidad y obediencia. En 1933 se presenta a la Madre Priora del Monasterio de Carmelitas de Colonia. "Solamente la pasión de Cristo nos puede ayudar, no la actividad humana. Mi deseo es participar en ella". 

Una vez más Edith fue a Breslau para despedirse de su madre y de la familia. El 12 de octubre fue el último día que pasó en su casa, el día de su cumpleaños y, a la vez, la fiesta hebrea de los tabernáculos. Edith acompaña a su madre a la sinagoga. Fue un día nada fácil para las dos mujeres. "¿Por qué la has conocido (la fe cristiana)? No quiero decir nada contra Él. Habrá sido un hombre bueno. Pero ¿por qué se ha hecho Dios? " . Su madre lloró. A la mañana siguiente Edith tomó el tren para Colonia. "No podía tener una alegría arrebatadora. Era demasiado tremendo lo que dejaba atrás. Pero yo estaba tranquilísima, en el puerto de la voluntad de Dios". Cada semana escribirá después una carta a su madre. No recibirá respuesta. Su hermana Rosa le mandará noticias de casa. 

El 14 de octubre Edith Stein entra en el monasterio de las Carmelitas de Colonia. En 1934, el 14 de abril, tuvo lugar la ceremonia de toma de hábito. El Archiabad de Beuron celebró la misa. Desde aquel momento Edith Stein llevará el nombre de Sor Teresa Benedicta de la Cruz. 

Escribe en 1938: "bajo la Cruz entendí el destino del pueblo de Dios que entonces (1933) comenzaba a anunciarse. Pensaba que entendiesen que se trataba de la Cruz de Cristo, que debían aceptarla en nombre de todos los demás. Es verdad que hoy entiendo mejor estas cosas, lo que significa ser esposa del Señor bajo el signo de la Cruz. Aunque ciertamente nunca será posible comprender todo esto, puesto que es un secreto". El 21 de abril de 1935 hizo los votos temporales. El 14 de septiembre de 1936, en el momento de renovar los votos, murió su madre en Breslau. "Hasta el último momento mi madre ha permanecido fiel a su religión. Pero, puesto que su fe y su firme confianza en su Dios... fue lo ultimo que permaneció vivo en su agonía, confío en que haya encontrado un juez muy clemente y que ahora sea mi más fiel abogada, para que también yo pueda llegar a la meta". 

En el recordatorio de su profesión perpetua, el 21 de abril de 1938, hizo imprimir las palabras de San Juan de la Cruz, al que dedicará su última obra: "que ya sólo en amar es mi ejercicio ".
La entrada de Edith Stein en el convento de las Carmelitas no fue una huida. "Quien entra en el Carmelo no se pierde para los suyos, sino que le tienen aún más cercano; y esto porque nuestra profesión es la de dar cuenta de todos a Dios ". Dio cuenta a Dios sobre todo de su pueblo. 

"Pienso continuamente en la reina Ester, que fue sacada de su pueblo para dar cuenta ante el rey. Yo soy una pequeña y débil Ester, pero el Rey que me ha elegido es infinitamente grande y misericordioso. Esto es un gran consuelo " (31.10.1938). 

El 9 de noviembre de 1938 se puso de manifiesto ante todo el mundo el odio que tenían los nazis a los judíos. Arden las sinagogas, se siembra el terror entre las gentes judías. La Madre Superiora de las Carmelitas de Colonia hace todo lo posible para llevar al extranjero a Sor Teresa Benedicta de la Cruz. La noche de fin de año de 1938 cruza la frontera de los Países Bajos y la llevan al monasterio de Carmelitas de Echt, en Holanda. Allí redacta su testamento el 9 de junio de 1939. 

"Ya desde ahora acepto con gozo, en completa sumisión y según su santísima voluntad, la muerte que Dios me haya destinado. Ruego al Señor que acepte mi vida y muerte... de manera que el Señor sea reconocido por los suyos y que su Reino venga con toda su magnificencia para la salvación de Alemania y la paz del mundo... ". 

Ya en el monasterio de Carmelitas de Colonia, a Edith Stein se le había dado permiso para dedicarse a las obras científicas. Allí había escrito, entre otras cosas, De la vida de una familia judía. "Deseo narrar simplemente lo que he experimentado al ser hebrea". Ante "la juventud que hoy es educada desde la más tierna edad en el odio a los judíos..., nosotros, que hemos sido educados en la comunidad hebrea, tenemos el deber de dar testimonio". 

En Echt, Edith Stein escribirá a toda prisa su ensayo sobre Juan de la Cruz, el místico doctor de la Iglesia, con ocasión del cuatrocientos aniversario de su nacimiento, 1542-1942. En 1941 escribía a una religiosa con quien tenía amistad: "una scientia crucis (la ciencia de la cruz) sólamente puede ser entendida si se lleva todo el peso de la cruz. De ello estaba convencida ya desde el primer instante y de todo corazón he pronunciado: Ave, Crux, Spes unica (te saludo, Cruz, única esperanza nuestra)". Su estudio sobre San Juan de la Cruz lleva como subtítulo: " La ciencia de la Cruz ". 

El 2 de agosto de 1942 llega la Gestapo. Edith Stein se encuentra en la capilla con las otras Hermanas. En cinco minutos debe presentarse, junto con su hermana Rosa, que se había bautizado en la Iglesia Católica y prestaba servicio en las Carmelitas de Echt. Las últimas palabras de Edith Stein que se oyen en Echt están dirigidas a Rosa: "Ven, vayamos, por nuestro pueblo". 

Junto con otros muchos otros judíos convertidos al cristianismo, las dos mujeres son llevadas al campo de concentración de Westerbork. Se trataba de una venganza contra el comunicado de protesta de los obispos católicos de los Países Bajos por los progromos y las deportaciones de los judíos. "Jamás había pensado que los seres humanos pudieran llegar a ser así, y tampoco podía pensar que mis hermanas y hermanos debieran sufrir así... cada hora rezo por ellos. ¿Oirá Dios mi oración? En todo caso, oye ciertamente sus lamentos". El Prof. Jan Nota, cercano a ella, escribirá más tarde: "para mí, ella es, en un mundo de negación de Dios, una testigo de la presencia de Dios". 

Al amanecer del 7 de agosto sale una expedición de 987 judíos hacia Auschwitz. El 9 de agosto Sor Teresa Benedicta de la Cruz, junto con su hermana Rosa y muchos otros de su pueblo, murió en las cámaras de gas de Auschwitz. 

Con su beatificación en Colonia el 1 de mayo de 1987, la Iglesia rindió honores, por decirlo con palabras del Sumo Pontífice Juan Pablo II, a "una hija de Israel, que durante la persecución de los nazis ha permanecido, como católica, unida con fe y amor al Señor Crucificado, Jesucristo, y, como judía, a su pueblo ".

 

 

Una madre especial

Sheila Morataya-Fleishman
 

La fuerza del amor materno te impulsará a ser un modelo de paciencia, serenidad y alegría perdurables.

Es innegable que la influencia paterno-materna deja la huella más significativa y permanente en la formación humana, por ser la primera que recibe el hijo, por la extensión e intensidad de su acción, y por el hondo matiz afectivo con que se imprime en la vida de los hijos.

La época de luces, tecnología y comunicación en la que vivimos, así como la rapidez con la que se vive, muchas veces nos adormece la conciencia e impide detenernos a pensar con más rigor en las actitudes que los padres y madres de hoy necesitamos asumir para educar un ser humano.

Reflexionar sobre nuestro propio ideal

¿Cuál es el ideal de los adultos de hoy? Es triste decirlo, pero el ideal de muchas mujeres, como tu y como yo, es bastante frívolo. Queremos varios títulos universitarios, una casa más grande y otra de campo, un nombre que suene en la sociedad y retirarnos a edad joven para disfrutar de la vida.

Hay muchas que vivimos comprando todo lo que el consumismo nos ofrece, pasando horas enteras frente al televisor viendo programas que no son lo mejor para el alma y la salud mental. Además de esto, a veces te sientes como deprimida y hueca por dentro.

Todo esto indica una pérdida del verdadero ideal, ese que constituye el impulso y sentido de tu existencia. El que te mueve a fomentar el amor hacia el ser humano y su formación para la vida. Amiga, ¿cuál es tu ideal en este tiempo que debes dedicarte a la educación de tus hijos? ¿Está tu ideal orientado hacia la generosidad o el egoísmo?

Abrir y cerrar puertas

Cuando te conviertes en madre es preciso cerrar algunas puertas y abrir otras, todo con el objeto de hacer un trabajo magnífico en esas almas y mentes que se nos da el privilegio de educar.

Ahora que eres madre te has convertido en el modelo y espejo en el que tus hijos empezarán a proyectarse, por lo tanto, cierra la puerta del desgano, de la pereza, del mal humor, de la impaciencia, de la queja, de la mediocridad y sobre todo la de las peleas con tu pareja.

Debes abrir todas aquellas puertas que te lleven y hagan conocer a tus hijos lo que es la felicidad: la paciencia, la bondad, el sentido del humor, la armonía, la unidad, el ahorro, la virtud, la excelencia y unidad entre la pareja.

Aplicaciones para tu vida diaria al cerrar puertas

El consumismo en tu vida

Cada vez que salgas de compras deberás hacer una lista de aquello que vas a comprar y limitarte a comprar únicamente eso. El ejemplo para tus hijos: “mamá es una mujer que no despilfarra el dinero, tiene un dominio interno muy grande ya que cada vez que sale de compras adquiere sólo aquello que lleva escrito en su lista”. Actitud que tendrá el niño: -cuando sea grande- haré la lista como mamá.

La queja constante

Cuando quieras quejarte porque tu esposo no te presta la atención debida y estas a punto de estallar al verlo llegar, ¡lánzate encima y dile cuanto lo quieres! El ejemplo para tus hijos: “mamá es una mujer que ama de una forma volcada hacia el otro. Cada vez que viene papá se lo come a besos”. Actitud que tendrá el niño: -cuando crezca-, quiero amar así al hombre o la mujer de mi vida. Mi mamá me lo enseño.

Enojarse por todo

Cada vez que este vicio aparezca, reza un Ave María, luego sonríe y entonces decide si quieres seguir enojada o manifestar ese enojo. El ejemplo para tus hijos: “Raramente vemos enojada a nuestra mamá, la casa siempre esta llena de alegría. Es una suerte tenerla en nuestra vida”. Actitud que tendrá el niño: “hay que tener dominio de las emociones, como lo tiene mi mamá. No ha sido fácil para mi dominar este temperamento, pero observando a mi mamá día tras día, ahora soy un experto.”

Aplicaciones para tu vida diaria al Abrir puertas

La paciencia

Te tomarás el tiempo necesario para alimentar a tu hijo, mirando directamente a sus ojos, sin distraerte con la televisión o haciendo cualquier otra cosa. Ese contacto le dice al niño que toda tu persona y atención le pertenecen, que tu tiempo es su tiempo… El ejemplo para tus hijos: Desde muy pequeño recuerdo como era de paciente mi mamá conmigo, al alimentarme, al enseñarme, al corregirme. Nunca la vi desencajarse. La Actitud del niño: “En la vida mi mamá me enseño a tener paciencia”.

La unión con tu pareja

Cada vez que tu esposo llegue del trabajo abrirás los brazos al recibirlo, tendrás la más grande de las sonrisas y saldrás a su encuentro como si fuera tu primer día de casada. El ejemplo para tus hijos: “Es bonito como ama mamá a papá, aunque él llegue de mal humor, con su alegría lo hace olvidar el mal día que ha tenido. Actitud que tendrá el niño: “cuando sea grande yo también quiero amar así”.

Querida amiga, la auténtica vocación del ser humano es la de crear modelos valiosos de vida y unidad. Es la de vivir, y enseñar a vivir a los otros de forma creativa y responsable. Un Nuevo tipo de hombres y mujeres deben surgir con tu ejemplo. Hombres y mujeres de profunda espiritualidad, con un nuevo sentido de libertad y con ideales que vibren ante su imponente fuerza, la fuerza que sólo puede dar el amor cuando es auténtico. Que eduques así a tus hijos.

 

¿Hay que proteger a los niños?

 

No tengo dudas de que hay que proteger a los niños.

Viven en una sociedad que no siempre respeta sus derechos y no están en condiciones de reclamar o exigir por sí mismos. Esto es tan evidente que ha sido escrito en las cartas constitucionales de muchos países.

La cuestión es ¿de qué protegerlos?

Para responder hay que tomar partido en un conflicto que no es sólo cultural, sino también de índole económica.

Los chicos son un gran mercado a conquistar y para ello se recurre a cualquier cosa. No siempre noblemente.

No hay manera de medir el daño que se le hace a un niño cuando se le mete por los ojos que si no viste tal cosa, o no bebe tal otra, es un pobre ser.

Los niños son perjudicados por medios que ofrecen sus estrellas como mejor opción de vida. ¡Cómo si todos pudieran llegar a ser estrellas!

Hay que protegerlos de que la única imagen del éxito sea, para la mayoría de los chicos, inalcanzable.

Hay que protegerlos de un modelo de competencia que juzga a la riqueza y a la fama como recompensas fundamentales.

Ellos tienen derecho a que se les dé una visión más realista, que la de una lucha por el estar arriba. No se les puede dar una imagen de que se es el mejor o no vale la pena ser. Y de ahí vienen las desilusiones, el aburrimiento, el desinterés para hacer algo.

Algunos se han preguntado si un niño, que no conoce la palabra "gracias", puede estar agradecido: porque el lenguaje no sólo expresa lo que pienso, también lo detiene. (Jutta Burggraf) 

Tienen derecho a la información y a la cultura. Esto es urgente en un país donde la escuela enfrenta dificultades invencibles para competir con la gran atracción que la televisión e internet  es para los chicos.

En grandes áreas de nuestro país la televisión representa para los chicos la fuente principal para su entretenimiento, que en definitiva los va formando.

Hablan como ven hablar en los programas y después nos escandalizamos por expresiones y actitudes que los mayores se las han enseñado.

El lenguaje que hoy escandaliza es posible porque los programas lo hacen posible.

Es inútil enfrentar a la televisión con la escuela.

Esencialmente porque la escuela apunta a la razón, al pensamiento.

No se busca entretener en la escuela.

Eso lo hace muy bien la televisión. De ahí su gran atracción.

La imagen televisiva busca las emociones, busca impactar.

A la televisión vamos sólo a pasar el rato, a no pensar, a sentirse acompañado metiéndose dentro de la trama de un relato, o en la misma persona de nuestro artista preferido.

De ahí que muchos imitan, se visten, gesticulan y hablan como lo han visto en una serie preferida.

Y algunos hasta eligen el nombre de sus hijos en base al artista de moda. No es nada nuevo, antes también ya ocurría. Los artistas del cine, en la época dorada del cine ¡cuántos eligieron el nombre de sus hijos por el de su actor o actriz preferida!

La televisión no da tiempo a pensar.

Aún que se digan cosas importantes y profundas, su mismo ritmo hace que el contenido se pierda, tras la publicidad que muestra una mujer con poca ropa o las secuencias de alguna violencia.

El mensaje anterior se olvidó, pues no hubo tiempo para reflexionar. Las imágenes son las que ocupan el lugar.

Esto es más lesivo que una película entera de sexo o de acción.

El poder hilvanar una historia, hace menos daño, porque siempre se puede reflexionar y tomar partido por un interprete.

Las viejas películas del oeste, ¿por qué no eran dañinas para los chicos?

Porque en definitiva ganaba el sheriff o el muchacho bueno y noble que siempre era buen mozo. Llevaba a ser bueno. Ganaban los buenos.

Tiempo atrás escuché un comentario sobre una vieja película del oeste: A la hora señalada. Y se la ponía como ejemplo de conducta. Allí había un sheriff que quedaba sólo frente a la responsabilidad de defender aquel pequeño pueblito. Lo dejaron sólo. Y se sintió responsable de ser el sheriff.

Fíjense, una vieja película del oeste, como fue “A la hora señalada” nos enseñaba a ser responsables en nuestros cometidos.

Hay que proteger a los chicos de la banalidad tanto como de la violencia, dado que ambas cosas vienen juntas en nuestra televisión.

La TV sólo es arte raras veces. La TV del mercado es competencia por el mercado, para ganar un mercado y el de los chicos es muy grande, es una gran tentación.

El peligro es que los chicos crezcan creyendo que el mundo es de los ídolos fugaces y que los demás no cuentan, que los demás no son.

Son insultantes los ciclos donde la mediocridad o la viveza son las cualidades más deseables, después de la fama y el dinero.

Mediocridad, viveza, fama y dinero es la imagen que más usa nuestra televisión para llegar a nuestros chicos.

¿Cómo protegerlos de una imagen tan distorsionada de la vida?

¿Quieren mayor distorsión de la celebración de la Navidad, acaparada por un gordo vestido de rojo?

Cada niño que nace es una fiesta. Sin embargo hoy, en la Navidad del mundo de hoy, importa más la fiesta que el Niño. Es el único cumpleaños que el que los cumple no ocupa el centro de la fiesta.

Lo esencial ha quedado oculto por lo superficial. Hay mucho de farsa en todo lo que se ha montado alrededor de la celebración de la Navidad.

La Navidad  que ha traspasado los siglos, intenta que realicemos la tarea más bella: reflexionar sobre el propio origen y volver a ser un poco niños, llenos de ilusión.

Una vez más debemos decir que el hogar es la única arma que tenemos para proteger a nuestros chicos, dado que nuestra sociedad dirigente no puede ni oír hablar de tener algunas reglas.

Cuantas menos reglas, mejor; cuanto más se regulen los propios responsables y acuerden un código compartido, mejor.

Mientras ello no suceda, mientras ello no lo veamos hacer, no tenemos otra protección que dar a nuestros chicos que nuestra propia casa, nuestro propio hogar.

Estamos en la época de la tecnología, y Fabrice Hadjadj considera que para evangelizar, (que es la manera más sublime de educar) “los medios temporales pobres y sencillos son superiores a los medios temporales complejos y sofisticados”.

Y como el aparato no podemos dejar de tenerlo, no es prohibiendo programas, sino viendo programas con toda la familia.

Habrá que tomarse la preocupación de enseñar viendo, única forma de formar y de enseñarles a discernir.

Yo sé que esto será para muchos una complicación de vida, pero siempre el formar le ha complicado la vida a todo hombre.

Y principalmente a todo padre y madre de familia, si es que quiere ser padre o madre que educa, que forma.

Como dice Joseph de Maistre: «Si la madre tomó como un deber imprimir profundamente en la frente de su hijo el carácter divino, puede estarse prácticamente seguro de que la mano del vicio nunca lo apagará enteramente».

 

                                 Salvador Csadevall

                            salvadorcasadevall@yahoo.com.ar

 

 

Maternidad subrogada y dignidad de la mujer​​

Escrito por Ángela Aparisi Miralles

Publicado: 03 Agosto 2017

La maternidad por subrogación es una cuestión que afecta directamente a los derechos humanos y, en definitiva, a la dignidad humana

Por ello, si se quiere dar una adecuada respuesta a este tema, es imprescindible reflexionar sobre cómo dicha práctica afecta a la dignidad y a los derechos de las personas implicadas y, más en concreto, a la madre gestante. En este estudio se intenta mostrar cómo en relación a ésta última, la maternidad por subrogación contradice directamente algunas exigencias básicas de la dignidad humana, ya que, en definitiva, mercantiliza, instrumentaliza, cosifica, discrimina y disgrega la unicidad personal de la mujer gestante.

1. Introducción

La maternidad subrogada está siendo actualmente objeto de un intenso debate social, político y jurídico. Prueba de ello son, por ejemplo, las recientes iniciativas presentadas ante el Parlamento Europeo y ante el Consejo de Europa, para regular y, en definitiva, legitimar jurídicamente esta técnica. El Parlamento Europeo, en su Resolución de 17 de diciembre de 2015, sobre el Informe anual sobre los derechos humanos y la democracia en el mundo (2014) y la política de la Unión Europea, afirmó al respecto que:

“Condena la práctica de la gestación por sustitución, que es contraria a la dignidad humana de la mujer, ya que su cuerpo y sus funciones reproductivas se utilizan como una materia prima; estima que debe prohibirse esta práctica, que implica la explotación de las funciones reproductivas y la utilización del cuerpo con fines financieros o de otro tipo, en particular en el caso de las mujeres vulnerables en los países en desarrollo, y pide que se examine con carácter de urgencia en el marco de los instrumentos de derechos humanos”[1].

También el Consejo de Europa rechazó la Relación presentada por Petra de Sutter, senadora y miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que llevaba como título “Derechos humanos y cuestiones éticas relacionadas con la subrogación”[2]. Dicha Relación aspiraba a conseguir el reconocimiento legal, y una regulación mínima, de la práctica de la maternidad por subrogación en Europa.

A nivel jurisdiccional, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos cerró definitivamente el caso Paradiso-Campanelli vs. Italia, mediante Sentencia de 24/01/2017[3]. En dicha Resolución, dictada por la Gran Sala, el Tribunal estableció que retirar la custodia de un menor concebido in vitro, gestado en el vientre de una mujer rusa en Moscú, a los padres contratantes no biológicos, no implica violación del artículo 8 de la Convención Europea de Derechos Humanos sobre el derecho al respeto a la vida privada y familiar. Al contrario, la Sentencia más bien parece dirigirse hacia el reconocimiento de que esta práctica atenta contra los derechos humanos.

Como podemos advertir, los distintos pronunciamientos mencionados parecen apuntar en la dirección de que la maternidad por subrogación es una cuestión que afecta, directamente, a los derechos humanos y, en definitiva, a la dignidad humana. Por ello, si se quiere llegar a dar una adecuada respuesta a este tema, es imprescindible reflexionar sobre cómo esta práctica afecta a la dignidad y a los derechos de las personas implicadas[4]: la madre portadora, el hijo resultado de dicha técnica, y la pareja o persona comitente. En este artículo, dadas las limitaciones de espacio, nos aproximaremos sólo a la primera cuestión mencionada: las implicaciones de la maternidad por subrogación para la dignidad y los derechos de la mujer gestante. Para ello realizaremos, en primer lugar, una breve aproximación al principio de la dignidad humana, intentando también extraer algunas de sus consecuencias prácticas y, en definitiva, algunos parámetros que puedan servir de orientación al derecho.

2. Aproximación al principio de la dignidad humana

Referirse a la dignidad humana nos sitúa ante una noción sumamente compeja que, además, puede ser contemplada desde muy diversas perspectivas[5]. Además, posee muchos significados, tanto en el lenguaje coloquial como en el jurídico. A ello se une el hecho de que estamos ante un concepto abundantemente, e interdisciplinariamente, tratado por la doctrina, la jurisprudencia… Así lo muestra la rica bibliografía sobre el tema[6]. Por ello, aquí nos limitaremos a recordar algunas ideas generales, adoptando una perspectiva concreta de la dignidad, la que la enfoca como principio ético-jurídico[7]. Evidentemente, no se trata de aportar nada novedoso[8] sino de recordar ideas básicas, al efecto de poderlas aplicar al tema que nos ocupa, la maternidad por subrogación.

Podemos afirmar que el principio de la dignidad humana es el fundamento último del orden social, moral y jurídico[9] y, en consecuencia, un absoluto axiológico que, en palabras de Robles, no puede ser ignorado bajo ningún concepto[10]. Se trata, ciertamente, de la misma “idea de Derecho”, a la que se refería Karl Larenz[11] o, en otras palabras, el principio jurídico por excelencia.

En términos generales, la dignidad de la persona remite a una cualidad exclusiva, indefinida y simple del ser humano, que designa su superioridad frente al resto de los seres, con independencia del modo de comportarse[12]. Millán Puelles sostiene que “la dignidad que todo hombre tiene por el hecho de serlo constituye una determinación axiológica formal, independiente de los contenidos de la conducta”[13]. Y, podríamos añadir, independiente también de los cargos que ocupe, de la posición que tenga en la sociedad, de su raza, de su sexo o de su grado de desarrollo vital[14]. La dignidad remite al valor en sí que tiene la persona humana[15].

En esta misma línea, Hervada mantiene que la dignidad implica, o significa, una excelencia o eminencia en el ser humano, que no sólo lo hace superior a los otros seres, sino que lo sitúa en otro orden del ser. El hombre no es sólo un animal de una especie superior, sino que pertenece a otro orden del ser, distinto y más alto por más eminente o excelente, en cuya virtud el hombre es persona[16]. Para este autor, la dignidad podría definirse como “la perfección o intensidad del ser que corresponde a la naturaleza humana y que se predica de la persona, en cuanto ésta es la realización existencial de la naturaleza humana”[17]. En definitiva, con la dignidad indicamos una peculiar calidad de ser. O, con otros términos, sostenemos que ser persona no es una propiedad añadida al modo de ser humano, sino la realidad misma del ser humano, su existencia concreta[18].

En consecuencia, al referirnos a la dignidad no admitimos, en ningún caso, superioridad de un ser humano sobre otro, sino de todo ser humano sobre el resto de los seres que carecen de razón. Como destaca Hervada, a pesar de las radicales desigualdades que separan a los seres humanos, “lo igual en todos −independiente de toda condición social o rasgos diferenciales− es justamente la naturaleza. En ella se asienta la dignidad que por ser de naturaleza[19], es igual en todos”[20].

Apelar al principio de la dignidad humana nos sitúa, por otro lado, ante una distinción básica para el derecho: la existente entre personas y cosas, sujetos y objetos. Las cosas tienen precio, valor de mercado y pueden ser objeto de comercio; las personas, los seres humanos, merecen respeto. Ello remite a una exigencia de trato completamente distinta que la que se otorga, por ejemplo, a los objetos, por muy valiosos que éstos sean. Así lo recogía ya Tomás de Aquino, al defender que la persona no puede ser rebajada a ninguna otra condición[21]. O, como señala D’Agostino, “es un hecho que en nuestro tiempo actúa una conciencia colectiva que percibe que la subjetividad humana no puede ser cosificada, porque ser sujetos lleva consigo una identidad que no admite equivalentes funcionales[22].

Asimismo, y especialmente a partir de Kant, la dignidad también remite a la idea de que la persona es un fin en sí mismo, por lo que nunca debe ser tratado sólo como un medio al servicio de fines ajenos. Como es bien conocido, este autor, en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres, señaló que las personas:

“no son meros fines subjetivos, cuya existencia, como efecto de nuestra acción, tiene un valor para nosotros, sino que son fines objetivos, esto es, seres cuya existencia es en sí misma un fin, y un fin tal que en su lugar no puede ponerse ningún otro fin para el cual debieran ellas servir como medios… Los seres racionales se llaman personas porque su naturaleza los distingue ya como fines en sí mismos, esto es, como algo que no puede ser usado meramente como medio, y, por tanto limita en ese sentido todo capricho (y es objeto de respeto)”[23].

3. Implicaciones de la dignidad humana para las madres subrogadas

3.1. El cuerpo de la madre gestante como objeto de comercio

En la actualidad, en aquellos países en los que la maternidad por subrogación es aceptada legalmente, se la tiende a considerar como un contrato entre las partes[27]. Su contenido suele ser denominado “servicio gestacional”[28]. De esta manera, el propio cuerpo de la madre, con todas sus implicaciones físicas y psíquicas, racionales y emocionales[29], es objeto de una transacción económica[30]. Dicha transacción suele estar muy bien retribuida o “compensada”, debido a las consecuencias físicas y psicológicas que la situación puede acarrear a la mujer[31]. Estamos, por lo tanto, ante una forma de “auto-mercantilización” de una función humana, la reproductiva[32].

Frente a ello, cabe señalar que, desde la antigüedad romana, los sistemas jurídicos occidentales se han apoyado en una distinción básica: la existente entre personas y cosas. Se ha entendido que, frente a la libre disposición de los objetos, las personas, incluyendo el cuerpo humano y sus funciones, no pueden ser objeto de comercio. Como hemos visto, dicha exigencia configura actualmente el mismo núcleo del principio de la dignidad humana. Por ello, para muchos, el contrato de maternidad por subrogación debería estar prohibido, de igual forma que se prohíbe, por ejemplo, que los participantes en un ensayo clínico lo hagan por una compensación económica, o sea retribuida la donación de un órgano.

No obstante, desde ciertos sectores se sostiene que, a pesar de los problemas que se suscitan, es preferible regular la maternidad por subrogación que prohibirla, ya que siempre va a haber países que la permitan y, de esta forma, se evitará la especulación y el turismo procreativo. Tampoco faltan los que consideran que la subrogación no plantea ningún problema, ni ético, ni jurídico. Un ejemplo de esta visión lo encontramos en el siguiente texto de Camacho:

“la maternidad sustituta es una práctica basada en la decisión libre de adultos que ejercen sus derechos y prerrogativas, sin perjudicarse ni perjudicar a terceros, razón por la cual no puede señalarse ni objetarse a las personas que la ejercen, ni a la práctica en sí misma. Todos los participantes y personas involucradas se suelen beneficiar de la misma: el niño que nace de dicho acuerdo no hubiera nacido si la práctica no se hubiera realizado y encuentra una familia que lo recibe con mucho amor y que lo deseó profundamente, los padres logran acceder a la paternidad y tienen la posibilidad de dar amor y brindarle todos los cuidados necesarios a su hijo y por último la mujer portadora puede satisfacer sus deseos de ayudar a otras personas y obtener un beneficio, en general económico a cambio de esa ayuda”[33].

Consideramos que esta postura representa, por un lado, una visión teórica, formal, e “idílica” de la maternidad por subrogación, ya que no da cuenta de la compleja problemática que plantea en la realidad, especialmente para las partes mas vulnerables, como son la mujer y el hijo. Por otro lado, presupone una concepción dualista de la persona, que la disgrega en dos: por un lado, su razón y su autonomía y, por otra, su dimensión corporal.

3.2. Ruptura de la unidad de la persona

Según el enfoque anteriormente expuesto, típico de la modernidad, la persona es reducida, en realidad, a una pura autonomía: el sujeto humano se limita a un ser pensante y autónomo, mientras que su cuerpo es “algo”, una cosa de la que puede disponer a discreción y que no le constituye esencialmente como persona[34]. En consecuencia, estamos frente a un dualismo que considera que la dimensión corporal, al igual que el resto de la naturaleza, puede ser tratada como un objeto disponible y susceptible de cualquier transacción. Ello, como se puede advertir, desemboca en un liberalismo extremo, que no establece límites a la libertad contrac-tual. Todo puede ser objeto de un contrato, también el cuerpo humano y sus funciones más esenciales[35].

En esta línea, la concepción dualista de la persona legitima perfectamente el contrato de alquiler de vientre. El cuerpo de la mujer portadora queda reducido a desempeñar un papel puramente instrumental. Como señala Montero, la mujer:

“…está condenada a considerar su embarazo desde una perspectiva puramente funcional y no como un acontecimiento que concierne todo su ser. Tiene proscrita la formación de todo vínculo sentimental con el niño que porta en ella. Dicho de otra forma, la madre portadora pone a disposición de la pareja interesada sus funciones reproductivas, pero esta fuerte implicación corporal no se traduce en un empeño de todo su ser: la madre uterina debe vivir su embarazo en la indiferencia, en la perspectiva del abandono, con el pensamiento de que no es su hijo. De ahí la ruptura de la unidad substancial de la persona que, en una antropología humanista, es indivisiblemente cuerpo y espíritu”[36].

Por ello, en muchos casos, las madres portadoras sufren por tener que entregar obligatoriamente a los niños que han llevado en su seno. De manera especial, hay que destacar los riesgos en la salud psíquica de la madre gestante, especialmente en la fase del post-parto, cuando tendrá que separarse del recién nacido. Deberá renunciar, por adelantado, a cualquier derecho parental sobre el niño. En realidad, la posibilidad de rescindir el contrato y quedarse con el niño es simplemente una ficción. Y en el remoto caso de que lo hiciera, tendría que enfrentarse, no sólo con problemas legales, cuya resolución le impondría gastos y tiempo no siempre pre-visibles ni soportables, sino también el encontrarse en una situación en la que, en muchos casos, le faltaría lo necesario para garantizar la continuación con seguridad del embarazo, tanto en lo que concierne a la satisfacción de las necesidades esenciales, como por lo que se refiere a la cobertura sanitaria personal[37].

En consecuencia, la madre uterina debe vivir su embarazo en la indiferencia, en la perspectiva del abandono, con el pensamiento de que no es su hijo. Tiene prohibida, psíquica y contractualmente, la formación de cualquier vínculo sentimental con el niño que porta en ella. En más de un 10% de los casos necesitan terapia intensa para poder superarlo[38]. Esta obligación también incide en la esfera jurídica del marido de la gestante, que tendrá que declarar, desde el principio, que hará todo lo que sea necesario para rechazar la presunción de paternidad.

3.3. Desigualdad y discriminación de las mujeres

Por otro lado, la realidad cotidiana de esta práctica ha demostrado que las mujeres que se encuentran más expuestas a ese tipo de explotación son las más pobres o vulnerables. De manera especial, en aquellos contextos culturales en los que existe una mayor subordinación de la mujer al varón, y rigen estrictos sistemas patriarcales, las mujeres están especialmente desprotegidas ante la posible instrumentalización de su cuerpo y consiguiente utilización para fines ajenos. Como señala Palazzani, muchas feministas están en contra de la subrogación de vientre como práctica lucrativa, “ya que, además de convertir a la mujer en un objeto, conduce a una clara discriminación entre mujeres ricas y pobres, ejercitando una especie de coerción económica sobre la mujer más necesitada”[39].

A su vez, la subrogación altruista también es criticada, al convertir el papel femenino materno en una “trampa compasiva”[40]. En esta línea, algunos autores han planteado el problema fundamental de la autonomía real (no meramente formal) de la mujer ante estas situaciones[41]. Entienden que la subrogación se acepta, más por una necesidad económica, que basándose en una decisión autónoma y plenamente libre. En este contexto, también desde una perspectiva feminista, Donchin[42] señala que la subrogación suele ser más una necesidad adaptativa que una decisión autónoma plenamente libre. Lo cual nos situaría ante una nueva forma de explotación de la mujer.

Otro de los aspectos a considerar en este ámbito es el de la asimetría (cultural, económica…) que suele existir entre la madre portadora, por una parte, y los que la contratan o los intermediarios que organizan el servicio (entidades privadas, gestores, abogados, centros de fecundación in vitro, etc.) por otra, en cuanto a in-formación suministrada, privacidad, cláusulas impuestas, etc. Esto puede hacer, de nuevo, que la autonomía y los derechos de la portadora se vean amenazados[43].

Ante este panorama, muchos piensan que habría que distinguir la capacidad de autodeterminación de las candidatas, en atención al contexto real en el que viven. Por ejemplo, carecerían de ella las que habitan en un ámbito de pobreza absoluta en un país del tercer mundo[44]. Por el contrario, la elección llevada a cabo en un contexto libre de necesidades impelentes de supervivencia, como sería el caso de una mujer americana media, que ofreciera su vientre en un contrato de subrogación, podría considerarse hecha mediante una voluntad no viciada[45].

Frente a ello, Casciano[46] señala que la causa habitual por la que se acepta ser madre subrogada es la económica, tanto en países del tercer mundo, como en contextos desarrollados. Además, el hecho de no tener necesidades económicas acuciantes no implica que el consentimiento se presente siempre de manera no viciada: piénsese, por ejemplo, en aquellas mujeres que deben recurrir a la prostitución para sufragar sus estudios, u otro tipo de necesidades, en los países más desarrollados. En definitiva, resultaría sumamente complicado discernir entre vo¬luntades plenamente libres y consentimientos viciados.

3.4. Explotación y cosificación de las mujeres

Se ha señalado que la realidad demuestra que las mujeres más pobres que viven en contextos patriarcales son las que se encuentran más expuestas a riesgos de explotación. Así, por ejemplo, en países como la India, las mujeres están especialmente desprotegidas ante la posible instrumentalización de su cuerpo, incluso sometidas a la voluntad de los varones, ya sea su marido o su suegro[47].

Además, el modo en el que se lleva a cabo la maternidad por subrogación en estos países, nos permite hablar de un proceso de cosificación en detrimento de las madres gestantes, teniendo en cuenta las condiciones habituales de su vida y las imposiciones que normalmente se les imponen. Para entender el contexto en que se llevan a cabo estas transacciones es importante tener en cuenta los siguientes parámetros:

1. Estamos, propiamente, ante un contrato en el que el monto económico es muy elevado, por lo que hay que asegurar que el “producto final” revista la mayor calidad posible. De ahí la práctica, que es cada vez más frecuente, de la segregación de las mujeres en las baby farms[48] o centros en los que se aseguran las condiciones del embarazo. Ello suele implicar la imposición de graves limitaciones a la libertad y al modo de vida de la madre gestante. También es un modo de “protegerlas” de los efectos de la estigmatización y reprobación social que acompañan normalmente a estos contratos.

2. La obligación, contractualmente prevista, de someterse a una cesárea para proteger la salud del niño de las posibles complicaciones del parto. Como señala Casciano[49], aquí hay que tener en cuenta:

— Las condiciones higiénico-sanitarias de los hospitales de los países en los que estas intervenciones quirúrgicas se efectúan. Esto es especialmente relevante en países donde la tasa de mortalidad materna es particularmente alta, como en el caso de India[50].

— La posible manifestación de complicaciones posteriores al momento del parto y la habitual ausencia de coberturas sanitarias previstas en esta hipótesis.

— La obligación, a menudo contemplada en el contrato mismo, aunque no coercible, de abortar fetos con malformaciones, o de someterse a una reducción embrionaria, en el caso de un embarazo múltiple, sin que se garantice a la mujer ningún tipo de apoyo, moral o material, en el caso de que quiera hacer una elección diferente. Además, si la mujer decide no abortar, el recién nacido que la madre gestante, fuera del contrato de subrogación, acogiese en su casa, agravaría ulteriormente, con su presencia, las precarias condiciones económicas de su familia[51].

3. Las ya citadas asimetrías informativas, culturales, económicas y sociales que suelen existir entre la madre portadora[52], los que la contratan y los intermediarios que organizan el servicio (entidades privadas, gestores, abogados, centros de fecundación in vitro, etc.). Ello puede redundar en abusos en lo que se refiere a la información suministrada, exigencias, cláusulas impuestas, etc. Esto puede hacer, de nuevo, que los riesgos de explotación se incrementen.

4. La disolución del contrato en el caso de que, por cualquier causa, el niño no resultase hijo biológico del padre contratante, incluso en el supuesto de que tal eventualidad no fuera responsabilidad de la madre gestante.

5. La ausencia de cualquier relación futura entre la gestante y la pareja contratante, lo cual suele generar más sufrimiento en la madre gestante[53].

Estas situaciones han generado, en la práctica, un gran número de litigios derivados de los procesos de subrogación. La experiencia americana es bastante reveladora. Son numerosos los casos de contratos de alquiler de útero que terminan en los tribunales. Algunas de las cuestiones discutidas son: a) si la madre portadora cumple con las condiciones impuestas en el contrato por la parte contratante, especialmente en lo referente a estilo de vida, y salud (por ejemplo, si se cuida lo suficiente, fuma, bebe, trasnocha…); b) situaciones en que la madre portadora se niega u obstaculiza la entrega del niño; c) casos en los que los padres contratantes imponen el aborto a la madre portadora[54]; d) cambios en relación a la situación afectiva de los comitentes[55], lo cual les lleva a renunciar al niño, que queda absolutamente desprotegido en una especie de “limbo legal”, etc.

4. Conclusión

La maternidad por subrogación no es, como algunos entienden, una práctica acordada entre adultos que no perjudica a terceros y que, necesariamente, produce beneficios para todos los sujetos implicados. Por el contrario, tiene consecuencias negativas para las partes más vulnerables y, especialmente, para la mujer gestante. La maternidad por subrogación no respeta la dignidad de la madre portadora, ya que presupone una concepción dualista de la misma que la disgrega: por un lado, sitúa sus sentimientos, sus emociones, su razón y su autonomía (en el caso de que concurra realmente) y, por otra, su dimensión corporal. Desde esta perspectiva, el cuerpo de la mujer portadora es un “algo”, un objeto disponible y susceptible de cualquier transacción y queda reducido a desempeñar un papel puramente instrumental.

En realidad estamos ante una nueva forma de explotación de la mujer[56], que ignora la indisponibilidad del cuerpo humano y el hecho de que no puede ser considerado como un objeto de comercio. No se trata sólo de ciertos abusos perpetrados en detrimento de la parte contractual más débil, en países en los que parece más fácil violar los derechos fundamentales de la persona[57]. Por el contrario, como señala Casciano[58], la cosificación, la instrumentalización y la despersonalización de la madre gestante son efectos y caracteres propios[59], constitutivos e inherentes a la maternidad por subrogación.

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Ángela Aparisi Miralles
Universidad de Navarra

Fuente: aebioetica.org.

 

[1] Resolución 2015/2229 (INI), parágrafo 115.

[2] En fecha 15 de marzo de 2016, por la Comisión de Asuntos Sociales, Salud y Desarrollo sostenible.

[3] La Gran Sala del Tribunal determinó, por once votos a favor y seis en contra, que las autoridades de Italia pueden legítimamente quitar la custodia de un hijo obtenido de manera ilegal a través del pago de un vientre de alquiler. De esta forma, el Tribunal otorgó a los Estados europeos la posibilidad de luchar contra la práctica internacional de los vientres de alquiler. Las dos principales razones que llevaron a la Gran Sala a discrepar sobre la decisión previa emitida por una Sala del mismo Tribunal en enero de 2015 fueron: a) que no había lazo biológico entre los padres contratantes y el hijo objeto de la compraventa con la empresa Rosjurconsulting por valor de 49.000 €; b) que el entonces recién nacido había estado menos de 6 meses bajo el cuidado de sus compradores, plazo insuficiente para generar una relación afectiva que pudiera suponer una vida familiar. El Tribunal de Estrasburgo explicó que "la Convención, al no reconocer un derecho a convertirse en padre/madre" tiene como resultado que los "intereses públicos" tienen primacía sobre "el deseo a ser padres". Esta importante decisión reafirma la competencia exclusiva del Estado a reconocer si una relación paterno-filial es conforme a Derecho ya sea establecida por vínculo biológico o mediante adopción legal. [Publicación en línea]. <http://www.biodiritto.org/index.php/item/875-paradiso-campanelli-grand-chambre> [Consulta: 13/03/2017].

[4] Cfr. Watson, C. «Womb Rentals and Baby-Selling: Does Surrogacy Undermine the Human Dignity and Rights of the Surrogate Mother and Child?». New Bioethics. 22/3 (2016), 212-228.

[5] Vid. García Cuadrado, A.M. «Problemas constitucionales de la dignidad de la persona». Persona y Derecho. 66 (2012), 456 y ss.

[6] Vid., entre otros trabajos, Bristow, P. The moral dignity of man, Four Courts Press, Dublin, 1993; Arendt, H. La condición humana, Paidós, Barcelona, 1992; Bartolomei, F. La dignità umana come concetto e valore constituzionale, Giapichelli, Torino, 1987; González Pérez, J. La dignidad de la persona, Cívitas, Madrid, 1986; Millán Puelles, A. Persona humana y justicia social, Rialp, Madrid, 1978; Melendo, T., Millán, L. Dignidad: ¿una palabra vacía?, Eunsa, Pamplona, 1996; Spaemann, R. «Sobre el concepto de dignidad humana». Persona y Derecho, XIX (1988): 13 y ss; Maihofer, W. «Die Würde des Menschen als Zweck des Staates». Anales de la Cátedra de Francisco Suarez, 12/2 (1972): 37-62; Von Münch, I. «La dignidad del hombre en el Derecho Constitucional». Revista Española de Derecho Constitucional, 5 (1982), 9-33; Pavía, M.L., Revet, T. (eds.). La dignité de la personne humaine, Economica, Paris, 1999; Ballesteros, J. «Exigencias de la dignidad humana en biojurídica». En: Tomás Garrido, G.M. (coord.). Manual de Bioética, Ariel, Barcelona, 2001, 179-203; D’Agostino, F. «La dignidad humana, tema bioético». En: González, A.M., Postigo, E., Aulestiarte, S. (eds.). Vivir y morir con dignidad, Eunsa, Pamplona, 2002; Andorno, R. La distinction juridique entre les personnes et les choses à l’épreuve des procréations artificielles, LGDJ, Paris, 1996; Andorno, R. La bioétique et la dignité de la personne, PUF, Paris, 1997; Bon, H. La muerte y sus problemas, Fax, Madrid, 1950; Sociedad Internacional pro-valores humanos E. Fromm y S. Zubirán (ed.). El ser humano y su dignidad ante la muerte, Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubirán, México, 1989; Gentles, I. (ed.). A Time to Choose Life. Women, Abortion and Human Rights, Stoddart, Toronto, 1990; Choza, J. «El descubrimiento de la dignidad humana». En: Arechederra, J.J., Ayuso, P.P., Choza, J., Vicente, J. (eds.). Bioética, psiquiatría y Derechos Humanos, I.M. & C., Madrid, 1995; González, A.M. Naturaleza y dignidad, Eunsa, Pamplona, 1996; Annas, G.J. «Death Without Dignity for Commercial Surrogacy. The Case of Baby-M». Hasting Center Report, 18 (Apr-May 1988); Freer, J.P. «Chronic vegetative States. Intrinsic Value of Biological Process». Journal of Medicine and Philosophy, 9 (1984); Gaylin, W. «In Defense of the Dignity of Being Human». Hasting Center Report, 14 (Aug. 1984); Hendin, H. «Selling Death and Dignity». Hasting Center Report, 25/3 (1995).

[7] Cfr. García Cuadrado, «Problemas constitucionales de la dignidad de la persona», op. cit. 476 y ss.

[8] He abordado el significado del principio de la dignidad humana en los trabajos: «El principio de la dignidad humana como fundamento de un bioderecho global». Cuadernos de Bioética, 81/XXIV (Mayo-agosto 2013/2), 201-221; «Persona y dignidad ontológica». En: Megías Quirós, J.J. (coord.). Manual de Derechos Humanos, Aranzadi, Pamplona, 2006; «Human cloning and human dignity». En: Weisstub, David N., Díaz Pintos, G. (eds.). Autonomy and Human Rights in Health Care. An International Perspective, Series International Library of Ethics, Law and the New Medicine, 36 (2007); «En torno al principio de la dignidad humana». En: Montoya Rivero, V.M., Ortiz Trujillo, D. (coords.). Vida humana y Aborto. Ciencia, filosofía, bioética y derecho, Porrua, México, 2009; «Alcance de los derechos del hombre a la luz del pensamiento cristiano». Fidelium Iura, 9 (1999); «Clonación “terapéutica” de embriones humanos. Aproximación ético-jurídica». En: Libro homenaje a D. Antonio Hernández Gil, Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, 2001, vol III; «Manipulación genética, dignidad y derechos humanos». Persona y Derecho, 40 (1999); «Genoma humano, dignidad y derecho». Revista de Derecho y Salud, 10/1 (Enero-junio 2002); «Clonación de embriones y dignidad humana». Revista de Derecho de la Universidad Católica del Norte, (Chile), 9 (2002); «El significado del principio de la dignidad humana: un análisis desde la ley 41/2002 sobre derechos de los pacientes». En: León, P. (ed.). La ley 41/2002 y la implantación de los derechos del paciente, Eunsa, Pamplona, 2003.

[9] Para Andorno, “...la idea de dignidad no es un mero principio entre otros, sino que constituye el punto de referencia decisivo para entender... todas las instituciones sociales, jurídicas y políticas. El concepto de dignidad opera como el necesario telón de fondo...” (Andorno, R. «Una aproximación a la bioética». En: Garay, O. (dir.). Responsabilidad profesional de los médicos. Ética, bioética y jurídica. Civil y Penal, Editorial La Ley, Buenos Aires, 2002, 425. Se distingue así de los principios técnico-jurídicos, que se apoyan en razones de oportunidad, utilidad o conveniencia.

[10] Cfr. Robles, G. «El libre desarrollo de la personalidad (Artículo 10.1 de la CE)». En: García San Miguel, L. (coord.). El libre desarrollo de la personalidad, Servicio de Publicaciones Universidad de Alcalá, Alcalá de Henares, 1995, 56.

[11] Larenz, K. Metodología de la Ciencia del Derecho, Ariel, Barcelona, 1994, 418.

[12] La dignidad relativa al modo de actuar suele designarse como dignidad moral. Vid. García Cuadrado, «Problemas constitucionales de la dignidad de la persona», op.cit. 460.

[13] Millán Puelles, A. Sobre el hombre y la sociedad, Rialp, Madrid, 1976, 98. Para J. González Pérez “cualquiera que fuese su conducta conserva su dignidad. Como la conserva aunque se suma en el vicio, cometa los actos más indecorosos o delinca, fuera internado en un establecimiento penitenciario o psiquiátrico, esté o no en la plenitud de sus facultades mentales” (González Pérez, La dignidad de la persona, op. cit. 95). Y así, añade Millán Puelles, “cuando se habla, en general, de la dignidad de la persona humana, no se piensa tan solo en el valor de los hombres que actúan rectamente, sino en que todo hombre, por el hecho de ser una persona, tiene una categoría superior a la de cualquier ser irracional” (Millán Puelles, Sobre el hombre y la sociedad, op. cit. 16).

[14] En palabras de Millán Puelles, “Esta categoría o dignidad es independiente de la situación en que uno pueda hallarse y de las cualidades que posea. Entre dos hombres de distinta inteligencia no cabe duda de que, en igualdad de condiciones, es el mejor dotado el que puede obtener más ventajas; pero esto no le da ningún derecho a proceder como si el otro no fuera igualmente persona. Y lo mismo hay que decir si se comparan un hombre que obra moralmente bien y otro cuya conducta es reprobable. Tan persona es el uno como el otro, aunque el primero sea mejor persona” (Millán Puelles, Persona humana y justicia social, op. cit. 16). Y partiendo de aquí, no se puede atribuir exclusivamente el título de persona al individuo que es capaz de manifestar la racionalidad, sino a todo aquel ser que tiene naturaleza racional.

[15] “...todo hombre posee esa dignidad ni más ni menos que en tanto que es hombre, es decir, pura y simplemente por el hecho de ser persona humana, antecedentemente a toda opción en el uso efectivo de su libertad” (Millán Puelles, Sobre el hombre y la sociedad, op. cit. 98).

[16] Cfr. Hervada, J. «Los derechos inherentes a la dignidad de la persona humana». Humana Iura, 1 (1991), 361-362.

[17] Hervada, J. Lecciones propedéuticas de filosofía del derecho, Eunsa, Pamplona, 1995, 449.

[18] Cfr. Spaemann, R. Personas. Acerca de la distinción entre algo y alguien, Eunsa, Pamplona, 2000.

[19] Como señala Carpintero, a pesar de la experiencia del cambio, y de los distintos modos de alcanzar los fines humanos en el tiempo, queda en pie la evidencia primera: “que nos reconocemos como personas humanas a pesar de los cambios culturales porque queremos lo mismo. O dicho con otras palabras, que aquello a lo que los hombres han tendido y tienden determina una misma naturaleza a pesar de los cambios” (Carpintero, F. Derecho y ontología jurídica, Actas, Madrid, 1993, 153).

[20] Hervada, «Los derechos inherentes a la dignidad de la persona humana», op. cit., 357.

[21] “Entre todas las criaturas sobresale la racional, que está gobernada por la Providencia de un modo más excelente que las demás, en cuanto no sólo la rige, sino que la hace partícipe de su poder de regir a sí y a otros. Y esto mediante una participación de su Sabiduría, que la provee de la activa y libre inclinación a los actos debidos para dirigirse al fin” (Tomás de Aquino. Suma Teológica, I-II, q. 91, a. 2, c. Ed. bilingüe, traducida por una Comisión de PP. Dominicos presidida por F. Barbado Viejo, 16 vols. B.A.C., Madrid, 1947-1960).

[22] D’Agostino, «La dignidad humana, tema bioético», op. cit. 23 y 27.

[23] Kant, E. Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Espasa-Calpe, Madrid, 1983, 8ª edición, 83.

[24] Como señala Millán Puelles, “La dignidad de la persona humana es la de ese mismo hecho radical en su alcance absoluto. Y, correlativamente, el respeto a ese factum personale es el que intrínseca y objetivamente se merece un verdadero áxion que, como tal, no está condicionado humanamente por factores de tipo individual ni de índole histórica” (Millán Puelles, op. cit. 98-99).

[25] Cfr. González, A.M. «La dignidad de la persona, presupuesto de la investigación científica. Concepciones de la dignidad». En: Ballesteros, J., Aparisi Miralles, Á. (eds.). Biotecnología, dignidad y derecho: bases para un diálogo, Eunsa, Pamplona, 2004, 17-41.

[26] Cfr. Andorno, «Una aproximación a la bioética», op. cit. 437.

[27] Cfr. Galbraith, M., McLachlan, H.V., Swales, J.K. «Commercial Agencies and surrogate motherhood: a transaction cost approach». Health Care Analysis, 13/81 (2005): 11-31. Para un análisis estrictamente económico de la maternidad por subrogación −desde la perspectiva del modelo neoclásico−, y sus resultados en el mercado, vid. Hewitson, G. «The market for surrogate contracts». The economic record, 73/222 (Sep. 1997), 212-214.

[28] Vid. López Guzmán, J., Aparisi Miralles, Á. «Aproximación a la problemática ética y jurídica de la maternidad subrogada». Cuadernos de Bioética, XXIII (2012/2ª), 258 y ss.

[29] Cfr. Rabinowitz, A. «The surrogacy cycle». Virginia Quarterly Review, Spring, (2016), 65-81.

[30] Frente a ello, el artículo 1271 del Código civil español establece que “Pueden ser objeto de contrato todas las cosas que no están fuera del comercio de los hombres, aun las futuras”.

[31] Cfr. Van den Akker, O. «Psychosocial aspects of surrogate motherhood». Human Reproduction Update, 13/1 (2007), 53-62.

[32] Desde posturas liberales se afirma que el derecho a celebrar contratos de maternidad por subrogación es una extensión del derecho a la autonomía personal (vid. Van Zyl, L., Van Niekerk, A. «Interpretations, perspectives and intentions in surrogate motherhood». Journal of Medical Ethics, 26 (2000), 404-409).

[33] Martín Camacho, J. [Publicación en línea] «Maternidad subrogada: una práctica moralmente aceptable. Análisis crítico de las argumentaciones de sus detractores». 1-18. 2009. <http://www.fundacionforo.com.ar/pdfs/maternidadsubrogada.pdf> [Consulta: 28/03/2017].

[34] Como señala Donati, el dualismo cartesiano lleva a cabo “una pericolosa scissione fra dimensioni coporee e dimensioni psichico-culturali, nonché spirituali della persona umana. Scissione che é una delle cause principali delle successive distorsioni e alienazioni indotte nell ́uomo moderno” (Donati, P. «Il problema della umanizzazione nell’era della globalozzazione tecnológica». En: The humanization of care in the age of the avanced technology, Universidad Campus Biomédico, Roma, 2000, 65).

[35] Cfr. López Guzmán, Aparisi Miralles, «Aproximación a la problemática ética y jurídica de la maternidad subrogada», op. cit. 259.

[36] Montero, E. «La maternidad de alquiler frente a la summa divisio iuris entre las personas y las cosas». Persona y Derecho, 72 (2015).

[37] Cfr. Panitch, V. «Surrogate tourism and reproductive rights». Hypatia, 2 (2013), 274-289.

[38] Cfr. Wilkinson, S. «The explotation argument against commercial surrogacy». Bioethics, 17/2 (2003), 180.

[39] Palazzani, L. «Los valores femeninos en bioética». En: Aparisi Miralles, Á., Ballesteros, B. (eds.). Por un feminismo de la complementariedad: nuevas perspectivas para la familia y el trabajo, Eunsa, Pamplona, 2002, 68.

[40] Lindermann Nelson, H., Lindermann Nelson, J. «Cutting motherhood in two: some suspicions concerning surrogacy». Hypatia, 4/3 (1989), 91; Naraya, U. «The ‘gift’ of a child». En: Boling, P. (ed.). Expecting trouble: surrogacy, fetal abuse, and new reproductive technologies, Westview Press, Boulder, 1995, 182.

[41] Cfr. Cambrón, A. «Fecundación in vitro y agresiones al cuerpo de la mujer: una aproximación desde la perspectiva de los derechos». En: Cambrón, A. (coord.). Reproducción asistida: promesas, normas y realidad, Trotta, Madrid, 2001, 210.

[42] Cfr. Donchin, A. «Reproductive tourism and the quest for global gender justice». Bioethics, 24/7 (2010), 323-332.

[43] Cfr. Damelio, J., Sorensen, K. «Enhancing autonomy in paid surrogacy». Bioethics, 22/5 (2008), 270.

[44] Sigo especialmente a Casciano, A. «La subrogación de la maternidad. Fenomenología de una interacción humana despersonalizadora» (inédito).

[45] Cfr. Posner, R. A. «The Ethics and Economics of Enforcing Contracts of Surrogate Motherhoo». Journal of Contemporary Health Law and Policy, 21 (1989), 24.

[46] Casciano, «La subrogación de la maternidad. Fenomenología de una interacción humana despersonalizadora», op. cit.

[47] Cfr. Bhalla, N., Thapliyal, M. [Publicación en línea] «Foreigners are flocking to India to rent wombs and grow surrogate babies», Center for genetics and society. September 30th, 2013. <http://www.geneticsandsociety.org/article.php?id=7191> [Consulta: 15/01/2017].

[48] Cfr. Rudrappa, S., Collins, C. «Altruistic agencies and compassionate consumers: moral framing of transnational surrogacy». Gender & Society, 29/6 (2015), 937-959.

[49] Casciano, «La subrogacion de la maternidad: fenomenología de una interaccion humana despersonalizadora», op. cit.

[50] Cfr. Bailey, A. «Reconceiving Surrogacy: Toward a Reproductive Justice Account on Indian Surrogacy». En: Sayantani, D. G., Shamita, D. D. (coords.). Globalization and Transnational Surrogacy in India: Outsourcing Life, Lexington Books, Lanham, 2014, 37.

[51] Cfr. Centre for Social Research of India (CSR), «Surrogate Motherhood: Ethical or Commercial», op. cit. 31-33.

[52] Cfr. Damelio, Sorensen. «Enhancing autonomy in paid surrogacy», op. cit. 270.

[53] Para una exposición sistemática de los argumentos expuestos, Wilkinson, S. «The Exploitation Argument against Commercial Surrogacy». Bioethics, 2 (2003), 169-187; Wilkinson, S. [Publicación en línea] «Exploitation in International Paid Surrogacy Arrangements». Journal of Applied Philosophy, 2 (2016), 7. <http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/japp.12138/pdf> [Consulta 20/04/2016]. Para identificar los contenidos habitualmente incluidos en un contrato de subrogación, Brophy, K. M. «A surrogate mother contract to bear a child». Journal of Family Law, 263 (1981), secciones XV, XX, XXIII.

[54] Otro caso significativo tuvo lugar en Vancouver en el año 2010. Una pareja contrató a una madre de alquiler para gestar un embrión obtenido de sus gametos. Antes de cumplirse el primer trimestre, los donantes fueron informados de que el feto padecía el síndrome de Down, por lo que decidieron que se abortara. Sin embargo, la madre subrogada se negó a que se le practicase el aborto. Esta situación generó un conflicto relativo a la interpretación del contrato. Las alegaciones de una y otra parte (sobre el necesario control de calidad del producto y resultado final, objeto contratado, derechos adquiridos, etc.) pusieron en evidencia la triste realidad del proceso de cosificación del hijo (Blackwell, T. «Couple urged surrogate mother to abort fetus because of defect». National Post, Oct 6, 2010).

[55] Por último, podemos mencionar la situación de Manji, niña nacida en la India tras un contrato de subrogación. Una pareja japonesa, Ikufumi y Yuki Yamada, contrataron una madre de alquiler, a través de una empresa india especializada en la gestión de este tipo de transacciones. Con anterioridad a la fecha del nacimiento, los Yamada se divorciaron y Yuki decidió retractarse con respecto a la aceptación de Manji. Dicha negativa generó problemas de índole legal, fundamentalmente el relativo a quien debía ser considerado progenitor de la niña y si era jurídicamente admisible el repudio de la misma por los padres contratantes.

[56] Cfr. Wilkinson, «The explotation argument against commercial surrogacy». op. cit. 169.

[57] Cfr. Field, M. A. Surrogate Motherhood: The Legal and Human Issues, Harvard University Press, Cambridge, 1990, 28-30.

[58] Cfr. Casciano, «La subrogacion de la maternidad: fenomenología de una interaccion humana despersonalizadora», op. cit.

[59] Cfr. Donchin, «Reproductive tourism and the quest for global gender justice», op. cit. 323-332.

 

 

 Ansiedad negativa y positiva​

Escrito por Enrique Rojas

La ansiedad positiva hace que no volemos pegados a la tierra como un pájaro normal, sino como el águila, subiendo alto, por encima de las montañas y los picos de nieve y las nubes blancas y azules y rosadas

La ansiedad es una de las emociones más frecuentes. Consiste en un estado de ánimo de inquietud, desasosiego, temores difusos, indefinidos, llenos de incertidumbres mal dibujadas, que ofrecen tres tipos de síntomas que se entremezclan: 1) físicos: taquicardia, palpitaciones, sudoración, pellizco gástrico, dificultad respiratoria, temblores en la manos, dificultad para tragar, boca seca, tics nerviosos, opresión precordial, etc.; 2) psicológicos: nerviosismo interior, temores dispersos y abstractos, inseguridad, amenazas kafkianas que se viven como anticipación de lo peor o estar en guardia o al acecho o distorsionar la percepción de la realidad viéndolo todo como incierto y seriamente preocupante; 3) cognitivos o mentales: pensamientos preocupantes y obsesivos, dificultades de concentración, tendencia exagerada a la duda, errores en el procesamiento de la información que llega a la mente, pensamientos absolutistas o radicales, etc.

Es interesante saber que en sentido estricto, la diferencia entre el miedo y la ansiedad se debe al objeto que la produce. Miedo es un temor ante algo concreto, específico, que lo vemos delante de nosotros. Sus modalidades son muchas: desde miedo a hablar en público o a volar en avión o a las alturas o a las serpientes o a los ratones o a tener una enfermedad grave…; al sujeto que le pasa esto puede luchar de forma concreta y ensayar una estrategia adecuada: desde enfrentarse a ese reto, hasta huir y escapar del mismo o poner dosis fuertes de voluntad para vencerlo.

En sentido estricto, la ansiedad es un miedo sin objeto, es impreciso, vago, desdibujado… ya que los temores vienen de todas partes y de ninguna… se produce un desvanecimiento de los algos. Entre ambos cabe un espectro intermedio de posibilidades que se mueven y oscilan entre estos dos extremos. Existen miedos angustiosos, en donde hay hechos concretos y difuminados, temores serpenteantes que van del susto al pavor, en una apoteosis de angustias alborotadas.

La ansiedad puede presentar una modalidad especialmente dura, que se llama crisis de ansiedad o pánico, que es una vivencia corta, de unos minutos de duración, en donde esa persona queda emborrachada de unos temores flotantes y terribles, en donde asoma lo peor de forma terrorífica. Cuando la vivencia alcanza su cenit se dibujan en el horizonte mental tres espectros desoladores: el temor a la muerte, el temor a la locura y el temor a perder el control de uno mismo. Esa experiencia deja un miedo anticipatorio, que no es otra cosa que un miedo de enorme intensidad a que vuelva a aparecer esa crisis y eso le hace vivir como al acecho, en guardia, pendiente de cualquier sensación que más o menos le recuerde a lo vivido.

Una ansiedad es negativa cuando afecta al normal funcionamiento de la vida ordinaria y bloquea la conducta y disminuye el rendimiento profesional y social de forma clara. Esa persona necesita un tratamiento y debe saber que los avances habidos en este campo en los últimos años son extraordinarios. Hoy en día casi todos los estados de ansiedad se curan, tanto la denominada ansiedad generalizada como las crisis de pánico.

Pero existe, también, la ansiedad positiva, que podríamos definir como aquel estado psicológico en el cual una persona tiene muchas inquietudes buenas, de mejorar, de ir a más, de avanzar en facetas concretas de su vida, que pueden referirse a distintos ámbitos, a mejorar en algún área concreta de su vida. Se trata aquí de tener una meta exigente y realista a la vez que requiere esfuerzo, disciplina, voluntad, tenacidad. Y lo decimos en el lenguaje coloquial como algo bueno: «Es una persona con muchas inquietudes». Vuelve aquí, de nuevo, la cultura del esfuerzo, presidida por su gran representante, el que lleva la voz cantante: la voluntad, la joya de la corona de la conducta y el que la tiene, posee un tesoro.

¿En qué áreas puede trabajar esa ansiedad positiva para mejorar la vida personal? Voy a ordenarlas a mi manera:

1. En la personalidad: se trata de corregir, pulir y limar las aristas de la forma de ser de uno mismo con el fin de hacerla más sana, madura y equilibrada. El objetivo no es otro que alcanzar un estilo mejor, ser como una piedra de río, redonda, sin partes que rocen al cogerla, con un tacto agradable a la mano que la coge. Esta es una tarea artesanal que conduce a mejorar nuestro sello personal. Pensemos que para estar bien con alguien, necesitamos estar primero bien con nosotros mismos.

2. En la vida en pareja. El amor conyugal tiene un alto porcentaje de artesanía psicológica. Alcanzar una buena relación es la consecuencia de haber sido capaz de entenderse con el otro y de aprender lecciones que no vienen en los libros. Afinar en el lenguaje verbal (la magia de las palabras acertadas, de decir lo que acerca y aproxima, el elogio) y en el lenguaje no verbal (la sonrisa, el contacto, la cara como espejo del alma, los gestos, los ademanes positivos que anuncian complicidad), el lenguaje epistolar (escribir unas líneas dando las gracias por algo o pidiendo perdón y simplemente por el deseo de que el otro se sienta bien) o el lenguaje del regalo (cosas pequeñas que dicen mucho… cuidar los detalles pequeños es amor inteligente).

3. En la vida profesional. Procurar estar al día, evitar la dejadez, el abandono. Ser capaz de renovarse uno concretando objetivos. Y la mejor manera es que esos objetivos sean medibles, se les pueda seguir la pista y ver cómo van mejorando… contra viento y marea.

4. Avanzar en cultura. Hoy vivimos en la era de internet y las redes sociales, que han desbancado a la televisión. Por ese camino, la incultura está a la vuelta de la esquina. Hay que luchar por leer, por tener curiosidad por el arte, la literatura, la pintura, la música… cada uno desde su nivel, desde sus puntos de partida, pero teniendo claro que la cultura te hace libre, que abre horizontes, te eleva por encima de las circunstancias de la vida ordinaria y te da un crecimiento interior sólido, compacto, rocoso.

5. Y trabajar el plano trascendente. Ir a más en este campo significa vivir mejor la fe que uno profese. Con lo políticamente correcto esta dimensión queda anulada y se retira el tercer o cuarto plano o va directamente al terreno íntimo personal y desaparece cualquier manifestación exterior. Da pena, pero esto es así. Salvo el que sea capaz de ir contra corriente y cuidar con detalle este apartado, que es esencial. Para ir contracorriente, hoy, en los tiempos que corren, hay que estar muy formado.

Decía Don Quijote que se puede ser camino y posada. La ansiedad positiva hace que no volemos pegados a la tierra como un pájaro normal, sino como el águila, subiendo alto, por encima de las montañas y los picos de nieve y las nubes blancas y azules y rosadas.

Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría

 

 

ITHACA

 

A Germain Droogenbroodt

 

El sol de Ithaca

se me antoja

artificial,

de otra galaxia.

 

Quizás sea

un blanco círculo

rodeado de luz.

 

Quizás a los fantasmas

de la noche

se les extravió

el alma.

 

Y... los dioses,

sin saberlo,

hicieron del amanecer

un paraíso.

 

Inés Blanco – Luna de abril 

 

 

Oleoducto Norperuano: incierta situación

Escribe: ALFREDO PALACIOS DONGO

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La construcción del Oleoducto Norperuano (ONP) se inició en 1974 tendiéndose 1,106 km de tuberías desde la selva (Loreto) hasta la costa norte (puerto Bayovar), pero después de más de 40 años paralizó sus operaciones (24 febrero 2016) por el gran historial de derrames de petróleo (más de 60 en los últimos 15 años) causando graves efectos contaminantes a la salud humana, recursos hídricos, suelo, flora, fauna y medio ambiente. Petroperú minimiza los impactos y asegura que gran mayoría de incidentes fueron generados por terceros (conexiones clandestinas o atentados), sin embargo, contradicen a la empresa estatal el historial de investigaciones, denuncias, multas, informes sobre incumplimientos de mantenimiento preventivo del oleoducto, falta de elementos tecnológicos (monitores inteligentes), falta de medidas de seguridad, entre otros. El presidente Kuczynski afirmó en diciembre pasado que al oleoducto no se le hizo mantenimiento y debe rehacerse de principio a fin reponiendo la gran mayoría de tubos.

En junio pasado el presidente de Petroperú, García Rosell, anunció la operatividad del tramo II y ramal norte, y que la operación al 100% del oleoducto sería a mediados de agosto (este mes), pero contrariamente para el ex ministro de Energía y Minas, Gonzalo Tamayo, no había fecha para iniciar operaciones. El gobierno, por delegación de facultades, promulgó el DL 1292 (29 diciembre 2016) declarando de necesidad pública e interés nacional la operación segura del ONP. Además, una Comisión Especial Multipartidaria del Congreso creada en noviembre 2016 investiga y determina responsabilidades de funcionarios, personas e instituciones públicas y privadas por los derrames en el ONP, además analiza la política preventiva y mantenimiento del oleoducto por Petroperú, y sobre su vida útil; el informe final debió ser entregado en mayo pasado pero su plazo ha sido ampliado por 90 días hábiles, hasta el mes de setiembre.

En este contexto, antes de poner el oleoducto en operación, y para evitar nuevos derrames de petróleo, es imprescindible que se encuentre en perfectas condiciones de operatividad, para ello debe determinarse la situación real de su infraestructura mediante la auditoría a cargo de una empresa internacional independiente, acción que fuera decidida por unanimidad en la mesa de diálogo en Saramurillo, Loreto (7 diciembre 2016) presidida por el ex ministro Tamayo, 7 representantes del Ejecutivo, funcionarios de Petroperú y Osinergmin, y dirigentes de comunidades nativas de las 5 cuencas amazónicas, pero que actualmente se encuentra en fojas cero.

 

 

La Primera y la Tercera Guerras Mundiales

 

La agitación frenética de la Bolsa

En la agitada vida de hoy al individuo de a pie no le importa mucho lo que sucede en el ámbito internacional, lo ve como algo muy lejano y lo archiva en su anecdotario. — Sí, que feo lo que sucede en la Franja de Gaza, ¡pobres palestinos!; — sí, que malo eso del avión que se cayó. Parecen ser noticias y hechos aislados. ¿Qué tiene que ver Ucrania con Israel o Rusia con Palestina?

Algunos podrán pensar que la dependencia mutua entre Oriente y Occidente hace que sea imposible que se desate una Tercera Guerra Mundial en los próximos años. Si bien es difícil que ocurra, eso a mí no me suena tan imposible. Si analizamos la situación geopolítica actual del globo terráqueo y tomamos en cuenta que los humanos somos siempre racionales, una guerra sería poco menos que imposible. Pero si tenemos en cuenta entonces, que el ser humano no es siempre racional y puede ser afectado por las emociones, entonces vemos que un escenario bélico se convierte en algo al menos “no tan imposible”.

“La época de antes de la Primera Guerra Mundial fue la edad de oro de la seguridad”.

Antes de la Primera Guerra Mundial existían muchas tensiones entre varios países europeos. Tuvo que ocurrir un caso aislado, como el asesinato por un extremista serbio del Archiduque Franz Ferdinand, que hizo que Austria le declarara la guerra a Serbia, y de esta manera todas esas tensiones aparentemente controladas, salieron a flote y se desencadenó la Gran Guerra que dejó millones de personas muertas.

Un Franz Ferdinand puede ser un avión derribado, puede ser cualquier cosa, puede ser una chispa que desate el desastre. Es cierto que los mandatarios actualmente no ven viable una guerra, pero un pequeño incidente que termine por determinar una escalada, puede hacerlos cambiar de opinión.

Pero existen problemas psicológicos que pueden ser decisivos.

Stefan Zweig describe en sus memorias de modo brillante la mentalidad despreocupada que reinaba en la Europa en la pre-guerra de 1914. Esta descripción, que tiene muchos rasgos análogos a los de hoy, puede ayudarnos a reflexionar sobre nuestra situación actual.

“Si busco una fórmula práctica para definir la época de antes de la Primera Guerra Mundial, la época en que crecí y me crié, confío en haber encontrado la más concisa al decir que fue la edad de oro de la seguridad.

“…Dicho sentimiento de seguridad era la posesión más deseable de millones de personas, el ideal común de vida. Sólo con esta seguridad valía la pena vivir y círculos cada vez más amplios codiciaban su parte de este bien precioso.

“…el siglo de la seguridad se convirtió en la edad de oro de las compañías de seguros. La gente aseguraba su casa contra los incendios y los robos, los campos contra el granizo y las tempestades, el cuerpo contra accidentes y enfermedades; suscribía rentas vitalicias para la vejez y depositaba en la cuna de sus hijas una póliza para la futura dote.

El Titanic: símbolo de la confianza soberbia del hombre en sí mismo y del fin de un mundo

“…En esta conmovedora confianza en poder tapiar la vida hasta la última brecha, contra cualquier irrupción del destino, escondía, a pesar de toda la solidez y la modestia de tal concepto de la vida, una gran y peligrosa arrogancia. El siglo XIX, con su idealismo liberal, estaba convencido de ir por el camino recto e infalible hacía «el mejor de los mundos». Se miraba con desprecio a las épocas anteriores, con sus guerras, hambrunas y revueltas, como a un tiempo en que la humanidad aún era menor de edad y no lo bastante ilustrada. Ahora, en cambio, superar definitivamente los últimos restos de maldad y violencia sólo era cuestión de unas décadas, y esa fe en el «progreso» ininterrumpido e imparable tenía para aquel siglo la fuerza de una verdadera religión; la gente había llegado a creer más en dicho «progreso» que en la Biblia, y su evangelio parecía irrefutablemente probado por los nuevos milagros que diariamente ofrecían la ciencia y la técnica.

…“Se creía tan poco en recaídas en la barbarie ‒por ejemplo, guerras entre los pueblos de Europa‒ como en brujas y fantasmas; nuestros padres estaban plenamente imbuidos de la confianza en la fuerza infaliblemente aglutinadora de la tolerancia y la conciliación. Creían honradamente que las fronteras de las divergencias entre naciones y confesiones se fusionarían poco a poco en un humanismo común y que así la humanidad lograría la paz y la seguridad, esos bienes supremos.

“…Hoy, cuando ya hace tiempo que la gran tempestad lo aniquiló, sabemos a ciencia cierta que aquel mundo de seguridad fue un castillo de naipes. Sin embargo, mis padres vivieron en él como en una casa de piedra. Ninguna tempestad ni corriente de aire irrumpió jamás en su plácida y holgada existencia…

“…Nunca he amado tanto a nuestro Viejo Mundo como en los últimos años antes de la Primera Guerra Mundial, nunca he confiado tanto en la unidad de Europa, nunca he creído tanto en su futuro como en aquella época, en la que nos parecía vislumbrar una nueva aurora. Pero en realidad era ya el resplandor del incendio mundial que se acercaba.

“Si hoy, reflexionando con calma, nos preguntamos por qué Europa fue a la guerra en 1914, no hallaremos ni un solo fundamento razonable, ni un solo motivo”.

“…Si hoy, reflexionando con calma, nos preguntamos por qué Europa fue a la guerra en 1914, no hallaremos ni un solo fundamento razonable, ni un solo motivo. (1 ) No era una cuestión de ideas, y menos aún se trataba de los pequeños atritos fronterizos; no sabría explicarlo de otro modo sino por el exceso de fuerza, por las trágicas consecuencias de ese dinamismo interior que durante cuarenta años había ido acumulando paz y quería descargarla violentamente. De repente todos los Estados se sintieron fuertes, olvidando que los demás se sentían de igual manera; todos querían más y todos querían algo de los demás.

“Y lo peor fue que nos engañó precisamente la sensación que más valorábamos todos: nuestro optimismo común, porque todo el mundo creía que en el último momento el otro se asustaría y se echaría atrás; y, así, los diplomáticos empezaron el juego del bluff recíproco. Hasta cuatro y cinco veces en Agadir, en la guerra de los Balcanes, en Albania, todo quedó en un juego; pero en cada nueva ocasión las alianzas se volvían cada vez más estrechas y adquirían un carácter marcadamente belicista. En Alemania se introdujo un impuesto de guerra en pleno período de paz y en Francia se prolongó el servicio militar; a la larga, el exceso de energía tenía que descargar y las señales de tormenta en los Balcanes indicaban la dirección de los nubarrones que ya se acercaban a Europa.

“Por desgracia, la actitud de la mayoría de intelectuales era de pasividad e indiferencia, porque, gracias a nuestro optimismo, el problema de la guerra, con todas sus consecuencias morales, aún no había penetrado en nuestro horizonte interior: en ninguno de los escritos importantes de los prohombres de la época se encuentra una sola exposición de principios ni un solo aviso arrebatado.

“…Pero esa fe ingenua en la razón, de la que esperábamos que evitaría la locura en el último momento, fue a la vez nuestra única culpa”.

 1.- El autor no considera que las guerras, según afirma San Agustín, son el castigo para los pecados de las naciones. Por lo demás, la Santísima Virgen en el Mensaje de Fátima (3ª Aparición) se refiere explícitamente a esta causa: “La (Primera) Guerra se va a acabar, pero si no dejan de ofender Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor”.

 

 

Plantas modificadas genéticamente para usos medicinales

ARROZ RICO EN ANTIOXIDANTES PARA COMBATIR CÁNCER Y DIABETES:

Investigadores chinos han logrado generar varios genes al tiempo y utilizarlos para producir endosperma en el arroz, tejido de semillas que proporciona nutrientes al embrión de la planta en desarrollo, el cual produce altos niveles de pigmentos antioxidantes llamados antocianinas. El endosperma de este arroz púrpura resultante tiene potencial para disminuir el riesgo de ciertos cánceres, enfermedades cardiovasculares, diabetes y otros trastornos crónicos. 

TOMATE Y BRÓCOLI QUE ELIMINAN EL COLESTEROL:

Científicos estadounidenses han logrado tomates que al comerlos eliminan el colesterol malo del cuerpo. Estos tomates producen un péptido que emula las acciones del colesterol bueno, conocido este último por ser capaz de eliminar de las arterias el colesterol malo. Científicos británicos también han desarrollado una variedad de brócoli enriquecida en glucorafanina para luchar contra el colesterol. Esta variedad ha sido cultivada para contener hasta el triple de esta sustancia natural, que ayuda al organismo a tener controlado el metabolismo celular. 

ARROZ PARA COMBATIR LA ESPINA BÍFIDA:

Investigadores belgas, en colaboración con científicos chinos, han descubierto que la bio-fortificación del arroz con un gen que produce más ácido fólico (vitamina B9) podría reducir el riesgo de defectos congénitos causados por la deficiencia de este nutriente como la espina bífida. Entre el 50% y el 70% de todos los defectos del tubo neural surgen debido a la deficiencia materna de folato. La implantación de este arroz MG sería clave cuando hablamos de los Años de Vida Ajustados por Discapacidad (AVAD) y los Años de Vida Ajustados por Calidad (AVAC). 

TRIGO SIN GLUTEN APTO PARA CELÍACOS:

A día de hoy el 1% de la población española y el 7% de la población mundial es celíaca, un problema del primer mundo que no tiene cura. Los celiacos deben llevar una dieta libre de gluten, el aditivo más usado por la industria alimentaria después del azúcar. Un equipo de científicos españoles ha desarrollado un trigo transgénico libre de gluten en el que se han silenciado las proteínas en las que se encuentra el gluten. Este trigo es equivalente nutricionalmente y, al contener más licitina, es más nutritivo que el convencional. 

MAÍZ COMO VACUNA DE LA HEPATITIS B:

Científicos estadounidenses trabajan en el desarrollo de un maíz MG que fabrique en el grano la vacuna para la Hepatitis B. El objetivo es llegar a obtener una vacuna oral en forma de oblea que no necesite refrigeración para ser almacenada. Esta forma de producción de la vacuna sería mucho más barata y más sencilla que la usada actualmente en base a levaduras recombinantes. Según la OMS un total de 780.000 personas mueren cada año en todo el mundo a consecuencia de la hepatitis B. 

TOMATE CONTRA LA HEPATITIS C Y EL CÓLERA:

Científicos chilenos trabajan en el desarrollo de un tomate MG que proteja contra la hepatitis C y el cólera. Las vacunas convencionales utilizan el patógeno completo de la enfermedad, sin embargo, en los últimos años los científicos están usando solo algunas proteínas logrando activar también la respuesta inmune del organismo. Los científicos han aislado los genes que codifican las proteínas clave en ambos patógenos capaces de ser reconocidas por las defensas del cuerpo. Ese material genético se fusionó en un solo gen que se introdujo en las plantas de tomates para cambiar su ADN y lograr que tanto sus frutos como semillas contengan dicho cambio. 

SOJA Y ARROZ CONTRA EL SIDA:

Un grupo de científicos brasileños ha desarrollado una tecnología que permite extraer de semillas de soja transgénica una proteína capaz de evitar el ataque del virus del sida. La tecnología permite obtener a nivel comercial la llamada cianovirina, una proteína que identificada en algas del tipo azul-verde (Nostoc ellipsosporum) pero cuya producción en las plantas marinas no es suficiente para garantizar el desarrollo de medicinas. El proyecto, iniciado en 2005, se propone desarrollar un gel con propiedades antivíricas.  

Un grupo de expertos internacionales han modificado el ADN del arroz para que produjese el anticuerpo 2G12, capaz de neutralizar el virus VIH. Este método puede reducir el coste de producción de los anticuerpos en casi un 96%, lo que permitiría la extracción de grandes cantidades de 2G12 a través del cultivo de plantas de arroz en ambientes de invernadero. 

OTROS DESARROLLOS:

Arroz y plátanos enriquecidos con vitamina A contra la ceguera infantil. Piña de color rosa con licopeno, un compuesto antioxidante que da al tomate su color rojo y que es potencialmente anticancerígeno. Tomates morados que tienen altos niveles de antocianinas, compuestos que se encuentran en los arándanos y que reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Aceites de soja, colza y girasol modificados genéticamente con menos grasas saturadas y más ácidos grasos Omega 3. 

Fuente: Fundación Antama

Jesús Domingo

 

 

Ecología al servicio del hombre

Ante la decisión de EEUU sobre el clima y los efectos que pueden tener algunos comportamientos humanos. Merkel fue contundente, asegurando que la decisión de Estados Unidos de abandonar el Acuerdo del clima de París era una decisión lamentable. El Acuerdo de París, cerrado en 2015 y firmado por la inmensa mayoría de los países del planeta, supone un importante pase adelante para reducir la emisión de los gastos de efecto invernadero. Se trata de que el aumento de la temperatura media de la Tierra no supere los 2 grados al final de siglo.

Son muchas las evidencias científicas sobre el efecto que tiene en el recalentamiento la actividad humana irresponsable. El nivel del mar ha aumentado 20 centímetros en el último siglo, la temperatura media se ha elevado, los hielos de la Antártida y Groenlandia se han reducido, los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes, los glaciares se están retirando y la acidez del agua de los océanos se ha elevado.

Suso do Madrid

 

 

En cualquier caso

La acelerada digitalización de la sociedad contemporánea requiere una extensión paralela de medidas de seguridad, también por parte de cada persona. Pero, como sucede en tantas materias, los problemas no se resolverán con la promulgación de leyes administrativas y penales, ya abundantes. Son necesarias, pero insuficientes. Basta pensar, por ejemplo, en el doloroso caso de las violencias domésticas. La frecuente unanimidad en la aprobación parlamentaria de las normas, no deriva necesariamente –más bien al contrario- de una unidad sobre el origen ético y social de los problemas. La condena jurídica no va precedida ni acompañada de acciones firmes sobre la raíz de los males que se intentan extirpar. Algo semejante sucede con las nuevas tecnologías, tal vez porque se aplica hasta el paroxismo el extendido principio de la cultura postmoderna del “todo vale”.

En cualquier caso, por si fuera poco, en el caso de la ciberdelincuencia, resulta casi imposible identificar a los autores, requisito ineludible para iniciar contra ellos los correspondientes procesos.

Lluis Esquena Romaguera

 

 

EN VENECIA Y CERCA DE

(y II)

 

                                      En breve nos encontramos sentados plácidamente en un café-heladería (lástima no haber tomado nota del nombre) que hay situado en la "Piazzetta", frente a la fachada del "Palacio Ducal" y "bajo la gran columna" de granito que en una de sus correrías trajeran de Siria o Constantinopla los venecianos y en cuya cúspide está situada la estatua del antiguo patrón de Venecia (San Teodorico "sobre un cocodrilo" y  que se encuentra aquí desde el año 1.329)..."en la otra de enfrente de igual material y altura, está situado desde el año 1.180 el famoso "león alado" (viejo símbolo veneciano)..."nos encontramos en el pórtico" por donde todo visitante entra en el corazón de la verdadera Venecia y al propio tiempo estamos en el que fuera trágico lugar donde se ejecutaban las penas capitales, a los enemigos de la que fuera... "serenísima y poderosa república de mercaderes y guerreros". Frente a nosotros la "Isla de San Giorgio" y de la "Giudecca", todo ello se encuentra iluminado por los últimos reflejos del crepúsculo y de la iluminación eléctrica que ya se encuentra encendida..."todo ello, sencillamente precioso" y de lo que yo al menos...voy a disfrutar enormemente en paz y sosiego por más de una hora.

                                      Nos atiende un solícito camarero con el que me entiendo perfectamente (habla algo de español) e incluso converso un poco con él de temas de actualidad.- Trae una carta de helados y "elegimos una gran copa", en la que destaca desde el mismo recipiente (bella copa acampanada de cristal transparente, con una peana de igual material pero de un brillante color esmeralda y lo que acredita plenamente el que estamos en una ciudad donde el cristal se sabe trabajar) hasta el contenido, compuesto de diferentes helados que "descansan" en una base de otro de sabor diferente y en el que viene mezclado licor de almendras amargas ("Amaretto") conteniendo igualmente diminutas galletas y terminando "el atuendo" de tan espectacular postre, un multicolor penacho que como "estandarte" traen las copas...en fin, todo ello nos parece "una gloria de helado" el que vamos a saborear como se debe, o sea despacio...después encenderé un hermoso cigarro puro y "nos recrearemos" (mi esposa hoy también) y mucho en ver y admirar la cercana laguna, los templos y monumentos que de esta se divisan, la parte de Plaza de San Marcos y toda la Piazzetta, las fachadas de la Basílica de San Marcos y del Palacio de "los Dux" o "Dogos" de la ya mencionada "Serenísima República" y muchos otros detalles que se aprecian esta clara y serena noche en "el agua, el cielo y la tierra" y todo ello iluminado con tenues luces artificiales o reflejadas...todo lo cual hay que verlo "in situ" y serenamente, para poder apreciarlo con "cierta capacidad de análisis"...¡Qué duda cabe que todo ello nos produce gran placer!..."esa noche mi esposa y yo nos hemos comunicado bien...cosa que raramente ocurre"...¡Qué le vamos a hacer...?!.

                                      Vienen "los gondoleros" y con ellos llegan nuestros amigos Loli y Paco los que se muestran muy satisfechos de haber realizado este paseo nocturno en góndola y ahora..."ahora precisamente va a empezar el último drama turístico del día"...y a cuyo final yo ya "explotaré" en el hall del hotel, diciendo a quien quiso oírme que esta es la forma de "asesinar al TURISMO"...(no olvidemos nunca que EL TURISMO ha sido considerado como UN BIEN...¡ M U N D I A L !).

                                      Tenemos previsto alojamiento en la cercana ciudad de Mestre y así consta en la documentación recibida de la agencia de viajes y sin embargo ocurrió lo siguiente.

                                      Llegamos tarde al embarcadero donde arribamos, donde nos embarcamos en la misma embarcación que nos trajo, la que realiza el regreso por igual ruta que a la venida, lo que nos priva de contemplar el "Gran Canal" en una visita nocturna que es bellísima.- Decepcionados (al menos yo, aunque (repito) es la tercera vez que vengo a Venecia) desembarcamos en el lugar donde nos aguarda nuestro autocar y que es el mismo donde nos dejó, subimos al mismo y nos llevan a dormir a...¡setenta kilómetros de distancia! (aprox.) y llegamos a lo que se nos dice son "las afueras" de la ciudad de Padua (Padova) la verdad yo solo puedo decir que llegamos a un lugar de "Padova Oeste" y a un hotel ("albergo de la Prov. de Padova", según indicaba en la denominación que pude leer en la habitación que ocupamos) cuyo nombre es el de "La Bulesca" y donde y por fin llegamos... ¡A las 12,30 de la noche!...Yo en ese momento decidí dejar de viajar y hacer turismo, ya que considero que al turismo "lo han matado estos inútiles programadores del mismo y que se atreven a autodenominarse agentes de viajes y guías turísticos"...¡pobrecitos y lo que están haciendo...?!.

                                      Totalmente "desequilibrado" (excitadísimo) puesto que llevamos levantados y "en movimiento" diecinueve horas)...logro llegar a la ducha en la que y tras no corto tiempo de recibir la benéfica agua fría, me refresco y repongo un poco del gran mal humor soportado...a pesar de ello no lograré dormir en casi toda la noche, por lo tanto ello repercutirá mañana en mi estado físico ("no en el mental")...en fin paciencia..."mucha paciencia". Ya veremos “que nos trae el nuevo día”.

Julio 1994

Publicado el 04 de Agosto del 2017

 

Antonio García Fuentes

(Escritor)

www.jaen-ciudad.es