Las Noticias de hoy 22 Junio 2017

           Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    jueves, 22 de junio de 2017   

Indice:

Newsletter Diario

“Se puede ser santos”, dijo el Papa en la catequesis

“Que el Señor nos de la esperanza de ser santos. Es el gran regalo que cada uno de nosotros puede devolver al mundo”

Los Santos, testigos y compañeros de esperanza. Catequesis del Papa en español

El Papa aprecia campaña para nueva ley migratoria y recuerda el Corazón de Jesús

Papa: nos sostiene la presencia poderosa de la mano de Dios

22 de junio: Francisco Fernández-Carvajal

“¡Si los cristianos supiésemos servir!”: San Josemaria

Papa Francisco: “La crisis del matrimonio es porque no se sabe lo que es el sacramento”

El trabajo del hogar es importante para las escuelas de negocios

Sagrado Corazón de Jesús

Corazón de misericordia: Ramiro Pellitero

En torno a la “corrupción”: Ernesto Juliá

 En la semana trágica para la vida... un latido cercano. :  José Manuel Belmonte.

PENSAR ES COSA DE BRUTOS: Alejo Fernández Pérez 

 Los 40 años de la democracia en España han de estimularnos e interpelarnos a todos – editorial Ecclesia

El Cerebro del Corazón: Rollin McCraty, PhD

La cortesía es la faz refinada del respeto al otro.: Jesús Domingo Martínez

 Lo que la democracia reclama.: JD Mez Madrid

 Los padres han acabado aceptando el calendario ¿es bueno o malo?: Jesús Martínez Madrid

Llantos y lamentos pero nadie fue ni va a la cárcel: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

Newsletter Diario

 

 

“Se puede ser santos”, dijo el Papa en la catequesis

El Papa Francisco recorre la plaza de san Pedro en el inicio de la Audiencia General - REUTERS

21/06/2017 11:03

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«El mayor regalo que podemos dar al mundo es aquel de ser imagen de Cristo»

(RV).- El cristianismo cultiva una incurable confianza: no cree que las fuerzas negativas y disgregadoras puedan prevalecer. La última palabra en la historia del hombre no es el odio, no es la muerte, no es la guerra, porque en cada momento de la vida nos asiste la mano de Dios y la presencia discreta de todos los creyentes que nos han precedido en la fe. Así el Papa Francisco en la catequesis del miércoles 21 de junio, explicó cómo los santos son para nosotros testigos y compañeros de esperanza que demuestran que la vida cristiana no es un “ideal inalcanzable”, sino “posible con la gracia de Dios”:

“Nuestra vida como cristianos está marcada por la presencia poderosa de la mano de Dios que nos sostiene, y por la asistencia discreta de los santos, hermanos y hermanas mayores que han recorrido nuestro mismo camino, que han sufrido nuestras mismas penalidades y que viven ya para siempre con Dios: su existencia nos asegura que la vida cristiana no es un ideal inalcanzable, sino posible con la gracia de Dios”.

El Papa realizó un recorrido del camino de nuestra vida que realizamos en compañía de los santos, a partir del bautismo, en donde se realiza la primera intercesión:

“La carta a los Hebreos define la presencia de los santos en nuestra vida con la expresión «una nube ingente de testigos». Ellos nos rodean invisiblemente, y su compañía e intercesión se hace evidente en los momentos culminantes de nuestro caminar cristiano: como en el Bautismo, donde por primera vez se invoca su intercesión para que Dios nos ayude en la lucha contra el mal. En el matrimonio, para que conserve en el amor y la fidelidad a los esposos que inician el «viaje» de la vida conyugal. En la Ordenación sacerdotal, donde toda la Asamblea, guiada por el Obispo, implora su intercesión en favor del candidato. Y así, también en otras circunstancias de nuestra peregrinación”.

Francisco señaló que en los momentos difíciles es necesario tener coraje para elevar nuestra mirada al cielo y pensar en los muchos cristianos que, pasando a través de las tribulaciones, han custodiado blancas las vestiduras bautismales: esto es posible - dijo el Papa - teniendo presente que Dios nunca nos abandona, sino que cada vez que tenemos necesidad, un ángel suyo viene a levantarnos y a infundirnos su consuelo. Ángeles – añadió - alguna vez con un rostro y corazón humano: “Los santos de Dios están siempre aquí, escondidos en medio de nosotros”, afirmó. 

Mientras que nosotros, polvo que aspira al cielo, débiles nuestras fuerzas, pero poderoso el misterio de gracia presente en nuestra vida, debemos mantener siempre viva la esperanza de ser santos, porque el mayor regalo que podemos dar al mundo es aquel de ser imagen de Cristo para este mundo:

Somos polvo, - dijo el Papa- amasados con el amor de Dios, y fieles a esta tierra amada por Jesús, que caminan decididamente hacia la patria definitiva, guiados por una sólida esperanza: “Que el Señor nos conceda la gracia de ser santos, de convertirnos en imágenes de Cristo para este mundo, tan necesitado de esperanza, de personas que rechazando el mal, aspiren a la caridad y a la fraternidad”, concluyó.

 

 

“Que el Señor nos de la esperanza de ser santos. Es el gran regalo que cada uno de nosotros puede devolver al mundo”

"Que el Señor nos de la esperanza de ser santos" Francisco - ANSA

21/06/2017 10:54

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 En la catequesis del miércoles 21 de junio, el Papa Francisco recuerda a los santos y su presencia en el mundo. El Santo Padre rememora para nosotros que la invocación a los santos está presente en nuestra vida desde el bautismo: “Poco antes de recibir el óleo de la unción bautismal como catecúmenos, símbolo de la fuerza de Dios en la lucha contra el mal, el sacerdote invita a toda la asamblea a rezar por aquellos que están a punto de recibir el bautismo, invocando la intercesión de los santos”. Y también nos recuerda que desde ese momento, y en todos los sacramentos, “se nos regala la presencia de los hermanos y hermanas “mayores”, que han pasado por nuestro mismo camino, que han vivido nuestras mismas fatigas, y viven para siempre en el abrazo de Dios”.

Y además nos conforta: “no estamos solos, la Iglesia está compuesta de innumerables hermanos, a menudo anónimos, que nos han precedido y que por la acción del Espíritu Santo están involucrados en las vivencias de los que todavía viven aquí abajo”.

El Papa termina su catequesis, abrazando en la misericordia de Dios a todos los presentes, con sus palabras de aliento: “Somos polvo que aspira al cielo. Débiles en nuestras fuerzas, pero potente el misterio de la gracia que está presente en la vida de los cristianos. Somos fieles a esta tierra, que Jesús ha amado en cada instante de su vida, pero sabemos y queremos esperar en la transfiguración del mundo, en su cumplimiento definitivo, donde finalmente no habrá más lágrimas, ni maldad ni sufrimiento”.

(RV-Isabel Cantos)

 

TEXTO COMPLETO Y AUDIO DE LA CATEQUESIS DEL PAPA DEL 21 DE JUNIO

Hermanos: “Porque Dios nos tenía reservado algo mejor, y no quiso que ellos llegaran a la perfección sin nosotros. Y por tanto nosotros, rodeados de una multitud tal de testigos, y habiendo dejado atrás todo el lastre y el pecado que nos asedia, fijemos la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús, el que da origen a la fe y la porta a su cumplimiento”. (Hebreos 11, 40, 12,2)

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El día de nuestro bautismo, se repite para nosotros la invocación a los santos. Muchos de nosotros en ese momento éramos niños en los brazos de nuestros padres. Poco antes de recibir el óleo de la unción bautismal como catecúmenos, símbolo de la fuerza de Dios en la lucha contra el mal, el sacerdote invita a toda la asamblea a rezar por aquellos que están a punto de recibir el bautismo, invocando la intercesión de los santos. Esta es la primera vez que en el curso de nuestra vida, se nos regala la presencia de los hermanos y hermanas “mayores”- los santos-, que han pasado por nuestro mismo camino, que han vivido nuestras mismas fatigas, y viven para siempre en el abrazo de Dios. La Carta a los Hebreos define esta compañía que nos rodea, con la expresión “multitud de testigos”.(12,1) Así son los santos: una multitud de testigos .

Los cristianos en el combate contra el mal, no desesperan. El cristianismo cultiva una confianza inquebrantable: no cree que las fuerzas negativas y disgregantes puedan prevalecer. La última palabra sobre la historia del hombre, no es el odio, no es la muerte, no es la guerra. En cada momento de la vida nos asiste la mano de Dios, y también la discreta presencia de todos los creyentes que “ nos han precedido con el signo de la fe” (Canon Romano). Su existencia nos demuestra sobre todo que la vida cristiana no es un ideal inalcanzable. Y además nos conforta: no estamos solos, la Iglesia está compuesta de innumerables hermanos, a menudo anónimos, que nos han precedido y que por la acción del Espíritu Santo están involucrados en las vivencias de los que todavía viven aquí abajo.

La del bautismo, no es la única invocación a los santos que marca el camino de la vida cristiana. Cuando los novios consagran su amor en el sacramento del Matrimonio, viene invocada de nuevo para ellos- en esta ocasión como pareja- la intercesión de los santos. Y esta invocación es fuente de confianza para los dos jóvenes que parten hacia el “viaje” de la vida conyugal. Quien ama de verdad tiene la necesidad y el valor de decir “para siempre”, - para siempre- ,pero también sabe que necesita de la gracia de Cristo y de la ayuda de los santos, para poder vivir la vida matrimonial para siempre. No como dicen algunos: “ mientras dure el amor”. No: ¡para siempre!. Si no, es mejor que no te cases. O para siempre o nada. Por esto, en la liturgia nupcial, se invoca la presencia de los santos. Y en los momentos difíciles, hace falta el valor para alzar los ojos al cielo, pensando en tantos cristianos que han pasado por tribulaciones y han conservado blancos sus vestidos bautismales, lavándolos en la sangre del Cordero (Ap. 7,14). Así dice el Libro del Apocalipsis.

Dios no nos abandona nunca: cada vez que le necesitemos, vendrá un ángel suyo a levantarnos y a infundirnos su consuelo. “Ángeles” que algunas veces tienen un rostro y un corazón humano, porque los santos de Dios están siempre aquí, escondidos en medio de nosotros. Esto es difícil de entender y también de imaginar, pero los santos están presentes en nuestra vida. Y cuando alguien invoca a un santo o santa, es porque está cerca de él.

También los sacerdotes custodian el recuerdo de una invocación a los santos pronunciada sobre ellos. Es uno de los momentos más conmovedores de la liturgia de ordenación. Los candidatos se echan a tierra, con la cara vuelta hacia el suelo. Y toda la asamblea, guiada por el Obispo, invoca la intercesión de los santos. Un hombre, que permanece aplastado por el peso de la misión que se le confía, pero que al mismo tiempo siente todo el paraíso en sus espaldas, que la gracia de Dios no faltará, porque Jesús permanece siempre fiel, y por tanto se puede partir serenos y llenos de ánimo. No estamos solos.

¿Y qué somos nosotros?. Somos polvo que aspira al cielo. Débiles en nuestras fuerzas, pero potente el misterio de la gracia que está presente en la vida de los cristianos. Somos fieles a esta tierra, que Jesús ha amado en cada instante de su vida, pero sabemos y queremos esperar en la transfiguración del mundo, en su cumplimiento definitivo, donde finalmente no habrá más lágrimas, ni maldad ni sufrimiento.

Que el Señor nos de a todos la esperanza de ser santos. Pero alguno puede preguntarme: “Padre, ¿se puede ser santo en la vida de todos los días? Si, si se puede.” ¿Pero esto significa que debemos rezar todo el día?” No, significa que debes cumplir con tu deber todo el día: rezar, ir a trabajar, cuidar de tus hijos. Pero todo hecho desde el corazón abierto a Dios, de manera que el trabajo, también en la enfermedad y el sufrimiento, y en las dificultades; esté abierto a Dios. Y así podemos hacernos santos. Que el Señor nos de la esperanza de ser santos. No pensemos que es una cosa difícil, ¡que es más fácil ser delincuente que santo! No. Podemos ser santos porque el Señor nos ayuda; es Él quien nos ayuda.

Es el gran regalo que cada uno de nosotros puede devolver al mundo. Que el Señor nos de la gracia de creer tan profundamente en Él, que podamos volvernos imagen de Cristo en este mundo. Nuestra historia necesita “místicos”. Tiene necesidad de personas que rechazan todo dominio, que aspiran a la caridad y a la fraternidad. Hombres y mujeres que viven aceptando también una porción de sufrimiento, porque se hacen cargo de la fatiga de los demás. Y sin estos hombres y mujeres el mundo no tendría esperanza. Por esto les deseo – y deseo también para mi mismo- que el Señor nos conceda la esperanza de ser santos.

¡Gracias!

 

 

Los Santos, testigos y compañeros de esperanza. Catequesis del Papa en español

Catequesis del Papa en español - AFP

21/06/2017 09:31

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 Resumen de la catequesis del Papa en español:

Queridos hermanos y hermanas:

Nuestra vida como cristianos está marcada por la presencia poderosa de la mano de Dios que nos sostiene. Y, también, por la asistencia discreta de los santos, hermanos y hermanas «mayores» que han recorrido nuestro mismo camino, que han sufrido nuestras mismas penalidades y que viven ya para siempre con Dios. Su existencia nos asegura que la vida cristiana no es un ideal inalcanzable, sino posible con la gracia de Dios.

La carta a los Hebreos define la presencia de los santos en nuestra vida con la expresión «una nube ingente de testigos». Ellos nos rodean invisiblemente, y su compañía e intercesión se hace evidente en los momentos culminantes de nuestro caminar cristiano: como en el Bautismo, donde por primera vez se invoca su intercesión para que Dios nos ayude en la lucha contra el mal. En el matrimonio, para que conserve en el amor y la fidelidad a los esposos que inician el «viaje» de la vida conyugal. En la Ordenación sacerdotal, donde toda la Asamblea, guiada por el Obispo, implora su intercesión en favor del candidato. Y así, también en otras circunstancias de nuestra peregrinación.

Somos polvo, pero amasados con el amor de Dios, y que fieles a esta tierra amada por Jesús, caminamos decididamente hacia la patria definitiva, guiados por una sólida esperanza.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Que el Señor nos conceda la gracia de ser santos, de convertirnos en imágenes de Cristo para este mundo, tan necesitado de esperanza, de personas que rechazando el mal, aspiren a la caridad y a la fraternidad. Que Dios los bendiga.

 

 

El Papa aprecia campaña para nueva ley migratoria y recuerda el Corazón de Jesús

El Papa Francisco recuerda su encuentro con una representación de refugiados en Roma y aprecia la campaña para una nueva ley en Italia ‘Era extranjero – La humanidad que hace bien’ - REUTERS

21/06/2017 12:11

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«Nuevas normas para la promoción del regular permiso de permanencia y de la inclusión social y laboral de ciudadanos extranjeros no comunitarios», es la ley de iniciativa popular, promovida en Italia, por una campaña, a la que se refirió el Papa Francisco, antes de terminar su audiencia general, recordando el Día Mundial de la ONU para los Refugiados, que se celebra el 20 de junio y que ya había recordado el domingo:

«En ocasión de la celebración de la Jornada Mundial del Refugiado, el lunes pasado, he querido encontrar a una representación de refugiados, hospedados por parroquias e institutos religiosos romanos.

Quisiera tomar esta ocasión de la Jornada de ayer, para expresar mi sincero aprecio por la campaña para una nueva ley migratoria: ‘Era extranjero – La humanidad que hace bien’, la cual goza del apoyo oficial de Caritas italiana, de la Fundación Migrantes y de otras organizaciones católicas»

Faltando ya pocos días para la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús de 2017, el Papa Francisco culminó su audiencia general recordando también la Jornada mundial de oración por la santificación de los sacerdotes, que se celebra ese mismo día, como instituyó San Juan Pablo II.

Y lo hizo dirigiendo un especial aliento a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados:

«El próximo viernes celebramos la Solemnidad de Sacratísimo Corazón de Jesús, día en el que la Iglesia sostiene con la oración y cariño a todos los sacerdotes.

Queridos jóvenes, en el Corazón de Jesús, manantial de vuestra esperanza tomen el alimento de vuestra vida espiritual; queridos enfermos, ofrezcan su sufrimiento al Señor, para que derrame su amor en el corazón de los hombres; y ustedes, queridos recién casados, participen en la Eucaristía, para que, alimentados de Cristo, sean familias cristianas tocadas por el amor de aquel Corazón divino»

Que la compañía de los Santos nos ayude a reconocer que Dios nunca nos abandona, para testimoniar la esperanza en esta tierra

Fue el deseo del Papa en sus palabras de bienvenida, saludo y bendición a los peregrinos de tantas partes del mundo, haciendo hincapié en la invitación a la santidad que el Señor dirige a su pueblo.

Y alentando a acoger la invitación del Señor con prontitud, poniéndonos al servicio los unos de los otros, de modo concreto en la vida de cada día, dejándonos guiar por el Espíritu Santo, el Obispo de Roma reiteró que los Santos nos alientan a confiar en Jesucristo, amigo que nunca defrauda. Como dijo en su bienvenida a los peregrinos de lengua árabe, en particular a los provenientes de Oriente Medio:

«Queridos hermanos y hermanas, los Santos son personas que antes de alcanzar la gloria del cielo han vivido una vida normal, con alegrías y dolores, fatigas y esperanzas, pero cuando han conocido el amor de Dios, lo han seguido con todo su corazón, ellos nos dan un mensaje y nos dicen: ‘¡confíen en el Señor, porque el Señor no defrauda nunca! Es un buen amigo siempre a nuestro lado’. Y con su testimonio, los santos nos alientan a no temer el ir contracorriente».

Tras recordar que el mundo tiene necesidad de santos y que todos nosotros, sin excepción, estamos llamados a la santidad, el Papa alentó a invocar la ayuda de aquellos que ya están en cielo, para dejarnos transformar por la gracia misericordiosa de Dios que es más poderoso que cualquier pecado.

Aliento y bienvenida que dirigió cordialmente a los peregrinos polacos:

«Queridos hermanos y hermanas, en nuestro camino de fe, sobre todo en los momentos difíciles, es necesario elevar la mirada al cielo, pensando en los santos que, en la tierra, han vivido sus cotidianas alegrías y tribulaciones junto a Cristo y ahora viven con Él en la gloria del Padre celeste. Ellos son para nosotros testigos de esperanza, nos dan ejemplo de vida cristiana y nos sostienen en nuestra aspiración a la santidad. Que su intercesión los acompañe siempre».

 

 

Papa: nos sostiene la presencia poderosa de la mano de Dios

El Papa Francisco durante la Audiencia General del tercer miércoles de junio. - AFP

21/06/2017 13:47

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“Que el Señor nos conceda la gracia de ser santos, de convertirnos en imágenes de Cristo para este mundo, tan necesitado de esperanza, de personas que rechazando el mal, aspiren a la caridad y a la fraternidad”.

Fue el deseo que expresó el Santo Padre al saludar a los peregrinos de nuestro idioma – que se dieron cita en la Plaza de San Pedro – para participar en la Audiencia General del tercer miércoles de junio.

Prosiguiendo con su ciclo de catequesis dedicado a la esperanza cristiana, en esta ocasión el Papa Francisco reflexionó acerca de los santos, en su calidad de testigos y compañeros de esperanza. Y lo hizo a partir de un pasaje de la Carta a los Hebreos que define a esta compañía que nos rodea como “una verdadera nube de testigos”.

Hablando en italiano el Pontífice comenzó recordando que en el día de nuestro Bautismo resonó para nosotros la invocación de los santos. De manera que a partir de aquella primera vez se nos regala esta compañía de hermanos y hermanas “mayores”, que transitaron por el mismo camino, que conocieron nuestras mismas fatigas y que viven ahora para siempre en el abrazo de Dios.

Después de afirmar que los cristianos, en su combate contra el mal, no se desesperan, el Sucesor de Pedro explicó que el cristianismo cultiva una confianza tal que no le permite creer que las fuerzas negativas y disgregadoras puedan prevalecer. De hecho – afirmó textualmente –  “la última palabra sobre la historia del hombre no es el odio, no es la muerte, y no es guerra”. No. Porque en cada momento de la vida nos asiste la mano de Dios, y también la discreta presencia de todos los creyentes que nos precedieron con el signo de la fe.

Francisco también expresó que nos consuela saber que no estamos solos, que la Iglesia está hecha de innumerables hermanos, con frecuencia anónimos, que nos han precedido y que por la acción del Espíritu Santo están implicados en las vicisitudes de quien aún vive en la tierra.

Por otra parte, el Santo Padre recordó que también cuando una pareja consagra su amor en el Sacramento del Matrimonio, se invoca sobre los novios la intercesión de los santos. Y, de la misma manera, los sacerdotes custodian el recuerdo de una invocación de los santos pronunciada sobre ellos en el momento de la liturgia de ordenación, en el que los candidatos se extienden en el suelo.

Al concluir esta reflexión el Papa Bergoglio dijo que “somos polvo que aspira al cielo”. E invocó del Señor la gracia de creer en él y llegar a ser imagen de Cristo para este mundo, aceptando incluso el sufrimiento.

 

 

22 de junio

SANTOS JUAN FISHER
Y TOMÁS MORO, MÁRTIRES*

Memoria

— Un testimonio de fe hasta el martirio.

— Fortaleza y vida de oración.

— Coherencia cristiana y unidad de vida.

I. En Inglaterra, en 1534, se exigió a todos los ciudadanos que hubieran alcanzado la edad legal que prestasen juramento al Acta de Sucesión, en la que se reconocía como matrimonio la unión de Enrique VIII y Ana Bolena. Se proclamaba el rey Jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra, negando al Papa toda autoridad. Juan Fisher, Obispo de Rochester, y Tomás Moro, Canciller del Reino, se negaron a jurar el Acta, y fueron encarcelados en abril de 1534 y decapitados al año siguiente.

En un momento en que muchos se doblegaron a la voluntad real, su juramento habría pasado prácticamente inadvertido y hubieran conservado la vida, la hacienda y el cargo, como tantos otros1. Sin embargo, ambos fueron fieles a su fe hasta el martirio. Supieron dar la vida en aquel momento porque fueron hombres que vivieron su vocación día a día, dando testimonio de fe en cada jornada, a veces en asuntos que podrían parecer de escaso o de ningún relieve.

Tomás Moro es una figura muy cercana a nosotros, pues fue un cristiano corriente, que supo compaginar bien su vocación de padre de familia con la profesión de abogado y más tarde de Canciller, en una perfecta unidad de vida. Se encontraba en el mundo como en su propio hogar; amaba todas las realidades humanas que constituyen el entramado de su vida, donde Dios le quiso. Vivió al mismo tiempo un desprendimiento de los bienes y un amor a la Cruz tan grandes que puede decirse que ahí asentó toda su fortaleza.

Tomás Moro tenía costumbre de meditar cada viernes algún pasaje de la Pasión de Nuestro Señor. Cuando sus hijos o su mujer se quejaban por dificultades y contrariedades comunes, les decía que no podían pretender «ir al Cielo en un colchón de plumas» y les recordaba los sufrimientos que padeció Nuestro Señor, y que no es el siervo mayor que su dueño. Además de aprovechar las contrariedades para identificarse con la Cruz, Moro hacía otras penitencias. Algunos días llevaba, a flor de piel y oculta, una camisa de pelo áspero. Esta práctica la continuó durante su encarcelamiento en la Torre de Londres, a pesar del frío, humedad y privaciones de toda clase que pasó en aquellos largos meses2. Aquí, en la Cruz, encontró su fortaleza.

Nosotros, cristianos que siguen de cerca a Cristo en medio del mundo, dando testimonio, casi siempre callado, ¿encontramos las fuerzas en el desprendimiento de los bienes, en la mortificación diaria y en la oración?

II. Cuando Tomás Moro hubo de dimitir de su cargo de Lord Canciller, reunió a la familia para exponerles el futuro que les aguardaba y hacer previsiones económicas. «He vivido –dijo, resumiendo su carrera– en Oxford, en la hospedería de la Cancillería... y también en la Corte del rey..., desde lo más bajo a lo más alto. Actualmente dispongo de poco más de cien libras al año. Si tenemos que seguir juntos, todos deberemos aportar nuestra parte; pienso que lo mejor para nosotros es no descender de golpe al nivel más bajo». Y les sugiere un descenso gradual, recordándoles cómo uno puede vivir feliz en cada categoría. Y si ni siquiera pueden sostenerse en el nivel más bajo, el que vivió en Oxford, «entonces –les dice con paz y buen humor– todavía nos queda ir juntos a pedir limosna, con bultos y bolsas, y confiar en que alguna buena persona sienta compasión de nosotros (...), pero aun entonces nos mantendremos juntos, unidos y felices»3. Nunca permitió que nada rompiera la unidad y la paz familiar, ni siquiera cuando se encontró ausente o en la cárcel. Vivió desprendido de los bienes cuando los tuvo, y con gran alegría cuando no disponía de lo indispensable. Siempre supo estar a la altura de las circunstancias. Sabía cómo celebrar un acontecimiento, incluso en prisión. Un biógrafo contemporáneo suyo dice que, estando preso en la Torre, solía vestirse con más elegancia en los días de fiesta importantes, en cuanto se lo permitía su escaso vestuario. Mantuvo siempre su alegría y su buen humor, incluso en el momento en que subía al cadalso, porque se apoyó firmemente en la oración.

«Dame, mi buen Señor, la gracia de esforzarme para conseguir las cosas que en la oración te pido», rezaba. No esperaba que Dios hiciera por él lo que, con un poco de esfuerzo, podía lograr por sí mismo. Trabajó con empeño toda su vida hasta llegar a ser un abogado de prestigio antes de ser nombrado Canciller, pero nunca olvidó la necesidad de la oración, aunque a veces, sobre todo en circunstancias tan dramáticas como mientras esperaba la ejecución, no le era fácil. En estos días escribió una larga plegaria, en la que, entre muchas piadosas y conmovedoras consideraciones del hombre que sabe que va a morir, exclamaba: «Dame, Señor mío, un anhelo de estar contigo, no para evitar calamidades de este pobre mundo, y ni siquiera para evitar las penas del purgatorio, ni las del infierno tampoco, ni para alcanzar las alegrías del Cielo, ni por consideración de mi propio provecho, sino sencillamente por auténtico amor a Ti»4.

Santo Tomás Moro se nos presenta siempre como un hombre de oración; así pudo ser fiel a sus compromisos como ciudadano y como fiel cristiano en todas las circunstancias, en perfecta unidad de vida. Así hemos de ser nosotros. «¿Católico, sin oración?... Es como un soldado sin armas»5. ¿Cómo es nuestro trato con el Señor? ¿Nos esforzamos en crecer día a día en intimidad con Él? ¿Influye nuestra oración en el resto del día?

III. Give me thy grace, good Lord, to set the world at nought... «Dadme vuestra gracia, buen Señor, para estimar el mundo en nada, para tener mi mente bien unida a vos; y no depender de las variables opiniones de los demás... Para que piense en Dios con alegría, e implore tiernamente su ayuda. Para que me apoye en la fortaleza de Dios y me esfuerce con afán en amarle... Para darle gracias sin cesar por sus beneficios; para redimir el tiempo que he perdido...»6. Así escribía el Santo en los márgenes del Libro de las Horas que tenía en la Torre de Londres. Eran aquellos días en que estaba dedicado a contemplar la Pasión, preparando así su propia muerte en unión con la que padeció Cristo en la Cruz.

Pero Santo Tomás no solo vivió de cara a Dios en aquellos momentos supremos. Su amor a Dios se había manifestado diariamente en su vida de familia, de modo sencillo y afable, en el ejercicio de su profesión de abogado, en el más alto cargo de Inglaterra, como Lord Canciller. Cumpliendo los deberes de todos los días, unas veces importantes y otras menos, se santificó y ayudó a otros a encontrar a Dios. Entre muchos ejemplos de un apostolado eficaz, nos ha dejado el que llevó a cabo con su yerno, que había caído en la herejía luterana. «He tenido paciencia con tu marido –decía a su hija Margaret– y he razonado y discutido con él acerca de esos puntos de la religión. Le he dado además mi pobre consejo paterno, pero veo que no ha servido de nada para atraerlo de nuevo al redil. Por ello, Meg, ya no voy a discutir más con él, sino que lo voy a dejar enteramente en manos de Dios, y voy a rezar por él»7. Las palabras y las oraciones de Tomás Moro fueron eficaces, y el marido de su hija volvió a la plenitud de la fe, fue un cristiano ejemplar y padeció mucho por ser consecuente con su fe católica.

Santo Tomás Moro está entre nosotros como ejemplo vivo para nuestra conducta de cristianos. Es «semilla fecunda de paz y de alegría, como lo fue su paso por la tierra entre su familia y amigos, en el foro, en la cátedra, en la Corte, en las embajadas, en el Parlamento y en el gobierno.

»Es también el patrono silencioso de Inglaterra, que derramó su sangre en defensa de la unidad de la Iglesia y del poder espiritual del Vicario de Cristo. Y siendo la sangre de los cristianos semilla germinante, la de Tomás Moro va lentamente calando y empapando las almas de quienes a él se acercan imantados por su prestigio, dulzura y fortaleza. Moro será el apóstol silencioso del retorno a la fe de todo un pueblo»8.

A Juan Fisher y a Tomás Moro les pedimos hoy que sepamos imitarlos en su coherencia cristiana para vivir en todas las circunstancias de nuestra existencia como el Señor espera de nosotros, en lo grande y en lo pequeño. Con la liturgia de la fiesta, pedimos: Señor, Tú que has querido que el testimonio del martirio sea perfecta expresión de la fe; concédenos, te rogamos, por la intercesión de San Juan Fisher y de Santo Tomás Moro, ratificar con una vida santa la fe que profesamos de palabra9.

1 Cfr. A. Prévosi, Tomás Moro y la crisis del pensamiento europeo, Palabra, Madrid 1972, p. 392. — 2 Cfr. T. J. McGovern, Tomás Moro, un hombre para la eternidad, Madrid 1984, pp. 22-23. — 3 Roper’s Life of More, citado por T. J. McGovern, o. c., p, 31. — 4 T. Moro, Un hombre solo (Cartas desde la Torre), Rialp, Madrid 1988, p. 125. — 5 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 453. — 6 T. Moro, Un hombre solo, pp. 120-122. — 7 N. Haspsfield, Sir Thomas More, Londres 1963, p. 102; A. Vázquez de Prada, Sir Tomás Moro, Rialp, 3ª ed., Madrid 1975, pp. 284-285. — 8 A. Vázquez de Prada, o. c., pp, 15-16. — 9 Oración colecta de la Misa.

* Juan Fisher fue ordenado sacerdote en 1491. Ejerció diversos cargos en la Universidad de Cambridge, a la vez que asumía la dirección espiritual de la reina Margarita, madre de Enrique VII, pasando a ocupar más tarde la Cátedra de Teología que la reina fundara allí. A principios de 1504 es nombrado rector de Cambridge y a finales de año sería consagrado Obispo de Rochester, la más pequeña y pobre diócesis de Inglaterra; dos días más tarde tomaba posesión de su puesto como miembro del Consejo del Rey.

Tomás Moro realizó estudios de Literatura y Filosofía en Oxford y de Derecho en New Inn. En 1504 fue elegido miembro del Parlamento y ocupó distintos cargos públicos, logrando un gran prestigio por sus conocimientos de leyes y por su honradez. Aunque su vida profesional fue intensa, siempre encontró tiempo para dedicar a la familia, su gran ocupación, y para los estudios literarios o históricos: publicó varios libros y ensayos. En 1529 fue nombrado Canciller de Inglaterra, a pesar de que ya había contestado claramente al rey que no podía estar de acuerdo con la disolución del matrimonio real. Plenamente interesado por los problemas de su tiempo, se entregó a su trabajo con afán de llenar de contenido cristiano las leyes e instituciones de su época.

Ambos murieron decapitados en 1535 por negarse a reconocer la supremacía de Enrique VIII sobre la Iglesia de Inglaterra y la anulación del matrimonio del rey.

 

† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) s�lo nos ha autorizado a difundir la meditaci�n diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribuci�n por fotocopias u otras formas de distribuci�n.

 

 

“¡Si los cristianos supiésemos servir!”

Cuando te hablo del "buen ejemplo", quiero indicarte también que has de comprender y disculpar, que has de llenar el mundo de paz y de amor. (Forja, 560)

¡Si los cristianos supiésemos servir! Vamos a confiar al Señor nuestra decisión de aprender a realizar esta tarea de servicio, porque sólo sirviendo podremos conocer y amar a Cristo, y darlo a conocer y lograr que otros más lo amen.

¿Cómo lo mostraremos a las almas? Con el ejemplo: que seamos testimonio suyo, con nuestra voluntaria servidumbre a Jesucristo, en todas nuestras actividades, porque es el Señor de todas las realidades de nuestra vida, porque es la única y la última razón de nuestra existencia. Después, cuando hayamos prestado ese testimonio del ejemplo, seremos capaces de instruir con la palabra, con la doctrina. Así obró Cristo: coepit facere et docere, primero enseñó con obras, luego con su predicación divina.

Servir a los demás, por Cristo, exige ser muy humanos. Si nuestra vida es deshumana, Dios no edificará nada en ella, porque ordinariamente no construye sobre el desorden, sobre el egoísmo, sobre la prepotencia. Hemos de disculpar a todos, hemos de perdonar a todos. No diremos que lo injusto es justo, que la ofensa a Dios no es ofensa a Dios, que lo malo es bueno. Pero, ante el mal, no contestaremos con otro mal, sino con la doctrina clara y con la acción buena: ahogando el mal en abundancia de bien. (Es Cristo que pasa, 182).

 

 

Papa Francisco: “La crisis del matrimonio es porque no se sabe lo que es el sacramento”

© Jorge Mejía 

Discurso de apertura del congreso "La alegría del amor, el camino de las familias"

Discurso con el que el papa Francisco abrió, la tarde de este 16 de junio en la catedral de Roma, la Basílica de San Juan de Letrán, el Congreso Diocesano sobre el tema La Alegría del Amor, el camino de las familias:

La letizia dell’amore: il cammino delle famiglie a Roma: este es el tema del encuentro diocesano. No comenzaré hablando de la Exhortación, ya que ustedes la irán trabajando en distintos laboratorios. Quisiera, junto a ustedes recuperar algunas de las ideas/tensiones claves que fueron surgiendo durante el camino sinodal que nos ayuden a comprender mejor el espíritu que se refleja en la Exhortación. Una Exhortación que pueda orientar vuestras reflexiones y diálogos, y “ofrezca así aliento, estímulo y ayuda a las familia en su entrega y en sus dificultades” (AL, 4).

Me gustaría hacerlo con tres imágenes bíblicas que nos permitan tomar contacto con el paso del Espíritu en el discernimiento  de los Padres Sinodales.

“Quítate las sandalias, porque el suelo que estás pisando es una tierra santa” (Ex 3,5). Esta fue la invitación de Dios a Moisés ante la zarza ardiente. El terreno a pisar, los temas a abordar en el Sínodo, exigían una actitud determinada. No se iba a analizar cualquier asunto; no estábamos frente a cualquier situación. Delante teníamos los rostros concretos de tantas familias.

Supe que, en algunos grupos, antes de comenzar los trabajos, los Padres sinodales compartieron su propia realidad familiar. Este darle rostro a los temas – por decirlo de alguna manera – exigía (y exige) un clima de respeto capaz de ayudarnos a escuchar lo que Dios nos está diciendo al interno de nuestras realidades.

No un respeto diplomático, o políticamente correcto, sino un respeto cargado de preocupaciones y preguntas honestas que buscaban cuidar las vidas que estamos llamados a pastorear.

¡Cuánto ayuda ponerle rostros a los temas! Nos libra de apresurarnos para lograr conclusiones bien formuladas pero muchas veces carentes de vida; nos libra de hablar en abstracto, para poder acercarnos y comprometernos con personas concretas. Nos protege de ideologizar la fe con sistemas bien armados pero que desconocen la gracia. Tantas veces nos convertimos en pelagianos. Y esto, solo puede hacerse en un clima de fe. Es la fe, la que nos mueve a no cansarnos de buscar la presencia de Dios en los cambios de la historia.

Cada uno de nosotros ha tenido una experiencia de familia. En algunos casos brota con mayor facilidad la acción de gracias que en otros, pero todos hemos vivido esta experiencia.

En ese contexto Dios salió a nuestro encuentro. Su Palabra vino a nosotros no como una secuencia de tesis abstractas sino como una compañera de viaje que nos ha sostenido en el medio del dolor, nos ha alentado en la fiesta y nos mostró siempre la meta del camino (AL, 22).

Esto nos recuerda que nuestras familias, las familias en nuestras parroquias con sus rostros, historias, con todas sus complicaciones “no son un problema, son una oportunidad”. Oportunidad que nos desafía a despertar una creatividad misionera capaz de abrazar todas las situaciones concretas, en nuestro caso, de las familias romanas. No sólo de las que vienen o están en las parroquias, sino poder llegar a las familias de nuestros barrios.

Esta reunión nos desafía a no dar nada ni nadie por perdido, sino a buscar, a renovar la esperanza de saber que Dios sigue actuando en medio de nuestras familias. Nos desafía a no abandonar a nadie por no estar a la altura del deber ser.

Y esto nos exige salir de las declaraciones de principios para adentrarnos en el corazón del palpitar de los barrios romanos y, como artesanos ir plasmando en esta realidad el sueño de Dios, cosa que sólo lo pueden hacer las personas de fe, las que no le cierran el paso a la acción del Espíritu.

Reflexionar sobre la vida de nuestras familias, así como son y así como están, nos pide descalzarnos para descubrir la presencia de Dios. Esta es la primera imagen bíblica: Dios está allí.

Ahora la segunda imagen bíblica. La del fariseo, cuando rezando le decía al Señor: “Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano” (Lc 18,11). Una de las tentaciones (cf. AL, 229) a la que continuamente estamos expuestos es tener una lógica separatista. Creemos que ganamos en identidad y en protección cada vez que nos diferenciamos o aislamos de los demás, especialmente de aquellos que están viviendo en una situación diferente. La identidad no se hace en la separación, sino en la pertenencia, mi pertenencia al Señor. No separarme de los otros para que no me contagien.

Considero necesario dar un paso importante: no podemos analizar, reflexionar y menos rezar con la realidad como si nosotros estuviéramos en bandos o veredas diferentes, como si nosotros estuviéramos fuera de la historia.

Todos necesitamos convertirnos, todos necesitamos ponernos delante del Señor y renovar una y otra vez Su alianza y decir con el publicano: ¡Dios mío, ten piedad de mí que soy un pecador! Con este punto de partida, quedamos incluidos en el mismo “bando” y nos ponemos delante del Señor con una actitud de humildad y escucha.

Justamente, al mirar nuestras familias con la delicadeza con la que Dios las mira nos ayuda a poner nuestros sentidos en su misma dirección. El acento en la misericordia nos posiciona frente a la realidad de una manera realista, pero no con cualquier realismo sino con el realismo de Dios.

Nuestros análisis son importantes y necesarios y nos ayudarán a tener un sano realismo. Pero nada se compara con el realismo evangélico, que no se detiene en una descripción de las situaciones, de las problemáticas – menos en el pecado – sino que siempre va más allá y logra ver detrás de cada rostro, de cada historia, de cada situación, una oportunidad, una posibilidad. El realismo evangélico se compromete con el otro, con los otros y no hace de los ideales y del “deber ser” un obstáculo para encontrarse con los demás en la situaciones en las que se hallan.

No se trata de no proponer el ideal evangélico, al contrario, nos invita a vivirlo al interno de la historia, con todo lo que implica. Esto no significa no ser claros en la doctrina, sino evitar caer en juicios y actitudes que no asuman la complejidad de la vida. El realismo evangélico se ensucia las manos porque sabe que “trigo y cizaña” crecen juntos, y lo mejor del trigo siempre – en esta vida – estará mezclado con algo de cizaña.

“Comprendo a quienes prefieren una pastoral más rígida que no dé lugar a confusión alguna. Pero creo sinceramente que Jesucristo quiere una Iglesia atenta al bien que el Espíritu derrama en medio de la fragilidad: una Madre que, al mismo tiempo que expresa claramente su enseñanza objetiva, “no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino””. Una Iglesia capaz de “asumir la lógica de la compasión con los frágiles y evitar persecuciones o juicios demasiado duros o impacientes. El mismo Evangelio nos reclama que no juzguemos ni condenemos (cf. Mt 7,1; Lc 6,37)” (AL, 308).

Me llegó a las manos una imagen que está en Santa María Magdalena, al sur de Francia donde comienza el Camino de Santiago: que de una parte esta Judas ahorcado con la lengua afuera y de la otra parte Jesús buen Pastor que lo lleva sobre los hombros. Lo lleva con él. Es un misterio esto

. Estos medievales que enseñaban el catecismo con las imágenes entendieron bien el misterio de Judas. Don Primo Mazzolari, un sacerdote italiano, tiene un discurso muy lindo sobre el viernes santo, él entendió bien esta complejidad de la lógica del evangelio. Y aquel que que más se ensució las manos fue Jesús. No era un “limpio”, sino que estaba entre la gente y los aceptaba como eran. No como debían ser.

Volviendo a la imagen bíblica: te agradezco Señor porque soy de la Acción Católica o de la Caritas o de esto y de aquello, y no como estos que habitan en el barrio, ladrones y delincuentes. Esto no ayuda a la pastoral.

3. “Los ancianos tendrán sueños proféticos” (Joel 3,1). Tal era una de las profecías de Joel para el tiempo del Espíritu. Los ancianos tendrán sueños y sus jóvenes verán visiones. Con esta tercera imagen quisiera subrayar la importancia que los Padres sinodales le dieron al valor del testimonio como lugar donde se encuentra el sueño de Dios y la vida de los hombres.

En esta profecía contemplamos una realidad impostergable: en los sueños de nuestros ancianos muchas veces está la posibilidad de que nuestros jóvenes vuelvan a tener visiones, vuelvan a tener futuro, mañana, esperanza. Pero si el 40 % de los jóvenes aquí en Roma no tienen trabajo, qué esperanza puede haber. Son dos realidades que van de la mano y que se necesitan y relacionan.

Es hermoso encontrar matrimonios, parejas, que en la ancianidad se siguen buscando, mirando; se siguen queriendo y eligiendo. Es tan hermoso encontrar “abuelos” que muestran en sus rostros cuajados por el tiempo la alegría que nace de haber hecho una elección de amor y por amor.

A Santa Marta vienen tantas parejas que cumplen 50, 60 años de matrimonio. Yo los abrazo, les agradezco el testimonio y les pregunto quién de ustedes es el que ha tenido más paciencia. Siempre responden “los dos”. A veces bromeando alguno dice: “yo”, pero después dice “no, no, era una broma. Pero una pareja respondió algo muy lindo: “Todavía seguimos enamorados”, qué bello, los abuelos que dan testimonio. Y yo les digo: “háganselo ver a los jóvenes que se cansan rápido”, porque después de dos o tres años: “regreso con mamá”.

Como sociedad, hemos privado de su voz a nuestros ancianos, los hemos privado de su espacio; les hemos privado de la oportunidad de contarnos su vida, sus historias, sus vivencias. Los hemos arrinconado y así hemos perdido la riqueza de su sabiduría. Al descartarlos, descartamos la posibilidad de tomar contacto con el secreto que los hizo andar adelante. Nos hemos privado del testimonio de matrimonios que no sólo han perdurado en el tiempo sino que siguen sosteniendo en su corazón la gratitud por todo lo vivido (cf. AL, 38).

Esta falta de modelos, de testimonios, esta falta de abuelos, de padres capaces de narrar sueños no les permite a las generaciones jóvenes “tener visiones”. No les permite proyectarse, ya que el futuro genera inseguridad, desconfianza, miedo. Sólo el testimonio de nuestros padres, de ver que fue posible pelear por algo que valió la pena, los ayudará a levantar la mirada. ¿Cómo queremos que los jóvenes vivan el desafío de la familia, del matrimonio como un don si continuamente escuchan de nosotros que es un carga? Si queremos visiones, dejemos que nuestros abuelos nos cuenten, que compartan sus sueños, para que podamos tener profecías de mañana.

Aquí quisiera detenerme. Esta es la hora de animar a los abuelos a soñar. Tenemos necesidad de los sueños de los abuelos. Y de sentirles estos sueños. La salvación viene de aquí. No por casualidad cuando Jesús, pequeño fue llevado al templo, lo recibieron dos abuelos que habían contado sus sueños. El anciano que había soñado ver al Señor. Esta es la hora y esta no es una metáfora. Esta es la hora para que los abuelos sueñen. Empujarlos a soñar. A decirnos algo. Ellos se sienten descartados, cuando no despreciados.

A nosotros nos gusta decir en los programas pastorales que esta es la hora de los laicos, esta es la hora… Si yo tuviera que decir, diría: ¡Esta es la hora de los abuelos! Pero, padre, usted va para atrás. Ustedes es preconciliar. ¡Es la hora de los abuelos!

Que los abuelos sueñen y los jóvenes aprenderán a profetizar. Esto es a hacer realidad con su fuerza y su imaginación, su trabajo, el sueño de los abuelos. Esta es la hora de los abuelos y me gustaría tanto que se detuvieran en esto en sus reflexiones.

Tres imágenes:

La vida de toda persona, la vida de toda familia debe ser tratada con mucho respeto y cuidado. Especialmente cuando reflexionamos sobre ello.

Cuidarnos de armar una pastoral de guetos y para guetos.

Darles espacios a los ancianos para que vuelvan a soñar.

Tres imágenes que nos recuerdan cómo “la fe no nos aleja del mundo, sino que nos introduce más profundamente en él” (AL, 181). No como aquellos perfectos e inmaculados que creen saberlo todo, sino como aquellos que han conocido el amor que Dios nos tiene (1 Jn 4,16).

Y en esa confianza, con esa certeza, con mucha humildad y respeto, queremos acercarnos a todos nuestros hermanos para vivir la alegría del amor en familia. Con esa confianza renunciamos a “encierros” “que nos permiten mantenernos alejados de la tormenta humana, para que aceptemos de verdad entrar en contacto con la existencia concreta de los otros y conozcamos la fuerza de la ternura” (AL, 308).

Esto nos exige desarrollar una pastoral familiar capaz de acoger, acompañar, discernir e integrar. Una pastoral que permita y posibilite el andamiaje adecuado para que la vida a nosotros confiada encuentre el sustento necesario para desarrollarse de acuerdo al sueño de Dios.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Cardenal Vallini:

Ahora el Santo Padre escuchará tres preguntas surgidas del camino preparatorio de nuestro congreso. El primero es don Giampiero Palmieri, párroco de San Frumenzio.

Don Giampiero Palmieri:

Santidad, buenas tardes. En la Exhortación Evangelii gaudium, usted dice que el gran problema de hoy es el “individualismo cómodo y avaro”; y en Amoris laetitia dice que es necesario crear redes de relaciones entre las familias. Usa una expresión que en italiano suena también un poco mal: “la familia alargada”. Familia alargada, redes de relaciones entre familias, no sólo en la Iglesia sino también en la sociedad, donde los más pequeños, los más pobres, las mujeres solas, los ancianos puedan ser acogidos. Es necesaria una revolución de la ternura, una fraternidad mística. Nosotros también sentimos el virus del individualismo en nuestras comunidades, somos también nosotros hijos de este tiempo. Entonces necesitamos ayuda para crear esta red de relaciones entre las familias, capaz de romper la clausura y de reencontrarse. Esto quizás puede significar cambiar tantas cosas en nuestras parroquias, tantas cosas que quizás con el tiempo se han sedimentado: hostilidad, divisiones, viejos resentimientos. Esta es la pregunta.

Papa Francisco:

Es verdad que el individualismo es como el eje de esta cultura. Y este individualismo tiene tantos nombres, tantos nombres de raíz egoísta…: se buscan siempre a sí mismos, no miran al otro, no miran a las otras familias,… Se llega, a veces, a verdaderas crueldades pastorales.

Por ejemplo, hablo de una experiencia que conocí cuando estaba en Buenos Aires: en una diócesis cercana; algunos párrocos no querían bautizar a los niños de las niñas-madres. ¡Pero mira! Como si fueran animales. Y esto es individualismo.

“No, nosotros somos los perfectos, este es el camino…”. Es un individualismo que busca también el placer, es hedonista. Diría una palabra un poco fuerte pero la digo entre comillas: ese “maldito bienestar” que nos ha hecho tanto mal. El bienestar. Hoy Italia tiene una caída de los nacimientos terrible: está, creo, bajo cero. Pero esto empezó con aquella cultura del bienestar, hace algunas décadas…

He conocido a tantas familias que preferían –pero por favor no me acusen los animalistas porque no quiero ofender a nadie- preferían tener dos o tres gatos, un perro en lugar de un hijo. Porque tener un hijo no es fácil, y después llevarlo adelante… Pero lo que se convierte más en un desafío con un hijo es que haces una persona que se convertirá en libre. El perro, el gato, te darán un afecto, pero un afecto “programado”, hasta un cierto punto no libre. Tú tienes uno, dos, tres, cuatro hijos, y serán libres, y deberán caminar por la vida con los riesgos de la vida. Este es el desafío que da miedo: la libertad.

Y volvamos al individualismo: yo creo que nosotros tenemos miedo a la libertad. También en la pastoral: “Pero, ¿qué se dirá si hago esto?… ¿Y se puede?…”. Hay miedo. “Pero tú tienes miedo: ¡arriesga! En el momento en que estás ahí y debes decidir, ¡arriesga! Si te equivocas, está el confesor, está el obispo, ¡pero arriesga!

Es como aquel fariseo: la pastoral de las manos limpias, todo limpio, todo en su lugar, todo bonito. Pero fuera de este ambiente, ¡cuánta miseria, cuánto dolor, cuánta pobreza, cuánta falta de oportunidades de desarrollo! Es un individualismo hedonista, es un individualismo que tiene miedo a la libertad. Es un individualismo –no sé si la gramática italiana lo permite- diría “enjaulante”: te enjaula, no te deja volar libre.

Y después, sí, la familia alargada. Es verdad, es una palabra que no siempre suena bien, pero según las culturas; yo la Exhortación la he escrito en español. He conocido, por ejemplo, familias… Precisamente el otro día, hace una semana o dos, vino a presentar las credenciales el embajador de un país. Estaba el embajador, la familia y la señora que hacía la limpieza en su casa desde hacía muchos años: esta es una familia alargada. Y esta mujer era de la familia: una mujer sola, y no sólo la pagaban bien, la pagaban en regla, sino que cuando debieron ir al Papa a darle las credenciales: “tú vienes con nosotros porque tú eres de la familia”. Es un ejemplo. Esto es dar lugar a la gente. Y entre la gente sencilla, con la simplicidad del Evangelio, aquella simplicidad buena, son ejemplos así, de alargar la familia…

Y después, la otra palabra clave que has dicho, además del individualismo, el miedo a la libertad y el apego al placer, has dicho otra palabra: la ternura. Es la caricia de Dios, la ternura. Una vez, en un Sínodo, salió esto: “Debemos hacer la revolución de la ternura”. Y algunos Padres –hace años- dijeron: “Pero esto no se puede decir, no suena bien”. Pero hoy lo podemos decir: falta ternura, falta ternura. Acariciar no sólo a los niños, a los enfermos, acariciar a todos, los pecadores… Y hay ejemplos buenos, de ternura…

La ternura es un lenguaje que vale para los más pequeños, para los que no tienen nada: un niño conoce al papá y a la mamá por las caricias, después la voz, pero siempre está la ternura. Y me gusta escuchar cuando el papá o la mamá hablan al niño que empieza a hablar, también el papá y la mamá se hacen niños, hablan así… Todos lo hemos visto, es verdad. Esta es la ternura. Es bajarme al nivel del otro. Es el camino que ha hecho Jesús. Jesús no retuvo el privilegio de ser Dios: se abajó (cf Fil 2,6-7). Y habló nuestra lengua, habló con nuestros gestos. Y el camino de Jesús es el camino de la ternura.

Entonces: el hedonismo, el miedo a la libertad, esto es precisamente individualismo contemporáneo. Es necesario salir a través del camino de la ternura, de la escucha, del acompañar, sin preguntar… Sí, con este lenguaje, con esta actitud las familias crecen: está la pequeña familia, después la gran familia de los amigos y de los que vienen… No sé si he respondido, pero me lo parece, me ha venido así.

(Segunda pregunta)

Santidad, buenas tardes, vuelvo sobre un tema que usted ya ha mencionado. Sabemos que como comunidades cristianas no queremos renunciar a las exigencias radicales del Evangelio de la familia: el matrimonio como sacramento, la indisolubilidad, la fidelidad del matrimonio; y, por otra parte, a la acogida llena de misericordia hacia todas las situaciones, también las más difíciles. ¿Cómo evitar que en nuestras comunidades nazca una doble moral, una exigente y una permisiva, una rigorista y una laxa?

Papa Francisco:

Ninguna de las dos son la verdad: ni el rigorismo ni la laxitud son verdad. El Evangelio elige otro camino. Por esto, esas cuatro palabras –acoger, acompañar, integrar, discernir- sin meter las narices en la vida moral de la gente.

Para vuestra tranquilidad, debo deciros que todo lo que he escrito en la Exhortación -y retomo las palabras de un gran teólogo que fue secretario de la Congregación para la doctrina de la fe, el cardenal Schönborn, que la presentó– todo es tomista desde el principio hasta el final. Es la doctrina segura.

Pero queremos, tantas veces, que la doctrina segura tenga esa seguridad matemática que no existe, ni con el laxismo, de manga ancha, ni con la rigidez.

Pensemos en Jesús: la historia es la misma, se repite. Jesús, cuando hablaba a la gente, la gente decía: “Él habla no como nuestros doctores de la ley, habla como uno que tiene autoridad”. Esos doctores conocían la ley, y para cada caso tenían una ley específica, para llegar al final a unos 600 preceptos. Todo regulado, todo.

Y el Señor –la ira de Dios yo la veo en ese capítulo 23 de Mateo, es terrible ese capítulo- sobre todo a mí me impresiona cuando habla del cuarto mandamiento y dice: “Vosotros, que en lugar de dar de comer a vuestros padres ancianos, les decís: “No, he hecho la promesa, es mejor el altar que vosotros”, estáis en contradicción”. Jesús era así, y fue condenado por odio, siempre le ponían escollos delante: “¿Se puede hacer esto o no se puede?”.

Pensemos en la escena de la adúltera. Está escrito: debe ser lapidada. Es la moral. Está claro. Y no rígida, esta no es rígida, es una moral clara. Debe ser lapidada. ¿Por qué? Por la sacralidad del matrimonio, la fidelidad. Jesús en esto es claro. La palabra es adulterio. Está claro. Y Jesús se hace un poco el tonto, deja pasar el tiempo, escribe en el suelo… Y después dice: “Empezad: el primero de vosotros que esté libre de pecado tire la primera piedra”.

Ha faltado a la ley, Jesús, en ese caso. Se fueron yendo, empezando por los más ancianos. “Mujer, ¿ninguno te ha condenado? Tampoco yo te condeno”. ¿La moral cuál es? Había que lapidarla. Pero Jesús falta, ha faltado a la moral. Esto nos hace pensar que no se puede hablar de la “rigidez” de la “seguridad”, de ser matemático en la moral, como la moral del Evangelio.

Después continuamos con las mujeres: cuando esa señora o señorita [la samaritana] –no sé lo que era- empezó a hacerse un poco la “catequista” y a decir: “¿Pero hay que adorar a Dios en este monte o en aquel?”, Jesús le dijo: “¿Y tu marido?”. “No tengo”. “Has dicho la verdad”. Y en efecto, ella tenía tantas medallas de adulterio, tantos “honores”… Sin embargo fue ella la primera en ser perdonada, fue la “apóstol” de Samaria.

¿Entonces cómo se debe hacer? ¡Vayamos al Evangelio, vayamos a Jesús! Esto no significa tirar al bebé con el agua sucia, no, no. Estos significa buscar la verdad; y que la moral es un acto de amor, siempre: amor a Dios, amor al prójimo. Y también un acto que deja espacio a la conversión del otro, no condena en seguida, deja espacio.

Una vez –hay muchos sacerdotes, aquí, me disculparán-, mi predecesor, no, el otro, el cardenal Aramburu, que murió después de mi predecesor, cuando fui nombrado arzobispo me dio un consejo: “Cuando veas que un sacerdote vacila un poco, resbala, tú llámalo y dile: “Hablemos un poco”, me han dicho que estás en esta situación, casi de doble vida, no sé…”; y verás que ese sacerdote empieza a decir: “No, no es verdad, no…”, tú interrúmpelo y dile: “Escúchame: ve a casa, piensa en ello y vuelve dentro de quince días y volvemos a hablar de ello”; y en esos quince días, ese sacerdote –así me decía él- tenía tiempo de pensar, volver a pensar delante de Jesús y volver: “Sí, es verdad. ¡Ayúdame!”. Siempre queremos tiempo. “Pero Padre, ese sacerdote ha vivido y ha celebrado la misa en pecado mortal en esos quince días, así dice la moral, ¿y qué dice?, ¿qué es mejor?, ¿que el obispo haya tenido esa generosidad de darle quince días para volverlo a pensar con el riesgo de celebrar la misa en pecado mortal, es mejor esto o lo otro, la moral rígida?

Y a propósito de la moral rígida, os diré un hecho al que he asistido a menudo. Cuando estábamos en teología, el examen para escuchar las confesiones -“ad audiendas”, se llamaba- se hacía al tercer año, pero nosotros, los de segundo, teníamos permiso para ir a asistir para prepararnos, y una vez, a un compañero nuestro se le propuso un caso, de una persona que va a confesarse, pero un caso tan intrincado, respecto al séptimo mandamiento, “de justitia et jure”; pero era precisamente un caso totalmente irreal…; y este compañero, que era una persona normal, le dice al profesor: “Pero, padre, esto en la vida no se encuentra”. “Sí, ¡pero en los libros sí!”. Esto lo he visto yo.

(Tercera pregunta)

Santidad, buenas tardes, allá a donde vamos, hoy escuchamos hablar de crisis del matrimonio. Y entonces le querría preguntar: ¿a qué podemos apuntar hoy para educar a los jóvenes al amor, de manera particular al matrimonio sacramental, superando sus resistencias, el escepticismo, las desilusiones, el miedo a lo definitivo? Gracias.

Papa Francisco:

Te tomo la última palabra: nosotros vivimos también una cultura de lo provisional. A un obispo, he escuchado decir, hace algunos meses, le fue presentado un chico que había acabado sus estudios universitarios, un buen joven, que le dijo: “Quiero convertirme en sacerdote, pero por diez años”. Es la cultura de lo provisional. Y esto sucede en todas partes, también en la vida sacerdotal, en la vida religiosa. Lo provisional.

Y por eso una [gran mayoría] parte de nuestros matrimonios sacramentales son nulos porque ellos [los esposos] dicen: “Sí, para toda la vida”, pero no saben lo que dicen porque tienen otra cultura. Lo dicen, y tienen buena voluntad, pero no tienen la conciencia.

Una señora, una vez, en Buenos Aires, me regañó: “Vosotros sacerdotes sois inteligentes, porque para convertiros en sacerdotes estudiáis ocho años, y después, si las cosas no van y el sacerdote encuentra una chica que le gusta… al final de esa fecha le es permitido casarse y formar una familia. Y a nosotros, laicos, que debemos hacer el sacramento para toda la vida e indisoluble, nos hacen hacer cuatro conferencias, ¡y esto para toda la vida!”. Para mí uno de los problemas es este: la preparación al matrimonio.

Y después la cuestión está muy ligada al hecho social. Yo recuerdo, llamé –aquí en Italia, el año pasado-, llamé a un chico que conocí hace tiempo en Ciampino, y se casaba. Le llamé y le dije: “Me ha dicho tu mamá que te casarás el próximo mes… ¿dónde lo haréis?…”. “Pues no sabemos, porque estamos buscando la iglesia que se adapte al vestido de mi chica… Y después debemos hacer tantas cosas: los favores de la boda, y después buscar un restaurante que no esté lejos…”. ¡Estas son las preocupaciones! Un acto social.

¿Cómo cambiar esto? No sé. Un acto social en Buenos Aires: yo prohibí hacer matrimonios religiosos, en Buenos Aires, en los casos que nosotros llamamos “matrimonios de apuro”, matrimonios “de urgencia” [reparadores], cuando está llegando el niño. Además están cambiando las cosas, pero es esto: socialmente debe estar todo en regla, llega el niño, hacemos el matrimonio. Yo prohibí hacerlo, porque no son libres, ¡no son libres! Quizás se aman. Y he visto casos bellos, en los que, después de dos-tres años, se han casado, y les he visto entrar en la iglesia, papá, mamá y niño de la mano. Pero sabían bien lo que hacían.

La crisis del matrimonio es porque no se sabe lo que es el sacramento, la belleza del sacramento: no se sabe que es indisoluble, no se sabe que es para toda la vida. Es difícil. Otra experiencia mía en Buenos Aires: los párrocos, cuando hacían los cursos de preparación, eran siempre 12-13 parejas, no más, no llegaban a 30 personas. La primera pregunta que hacían: “¿Cuántos de vosotros estáis conviviendo?”. La mayoría alzaba la mano. Prefieren convivir, y esto es un desafío, pide trabajo. No decir apresuradamente: “¿Por qué no te casas en la iglesia?”. No. Acompañarlos: esperar y hacer madurar. Y hacer madurar la fidelidad. En el campo argentino, en la zona del noreste, hay una superstición: que los novios tengan el hijo, convivan. En el campo sucede esto. Después, cuando el hijo tiene que ir a la escuela, hacen el matrimonio civil. Y después, de abuelos, hacen el matrimonio religioso. Es una superstición, porque dicen que hacerlo de repente religioso ¡espanta al marido! Debemos luchar también contra estas supersticiones. Sin embargo realmente digo que he visto tanta fidelidad en estas conviencias, tanta fidelidad… y estoy seguro de que esto es un verdadero matrimonio, tienen la gracia del matrimonio, precisamente por la fidelidad que tienen. Pero son supersticiones locales. Es la pastoral más difícil, la del matrimonio.

Y después la paz en la familia. No sólo cuando discuten entre ellos, y el consejo es siempre no acabar la jornada sin hacer la paz, porque la guerra fría del día después es peor. Es peor, sí, es peor. Pero cuando se inmiscuyen los parientes, los suegros, ¡porque no es fácil convertirse en suegro o suegra! No es fácil. He escuchado algo bello que gustará a las mujeres: cuando una mujer percibe por la ecografía que está embarazada de un varoncito, ¡desde ese momento empieza a estudiar para convertirse en suegra!

Ahora en serio: la preparación al matrimonio, se debe hacer con cercanía, sin asustarse, lentamente. Es un camino de conversión, tantas veces. Hay, hay chicos y chicas que tienen una pureza, un amor grande y saben lo que hacen. Pero son pocos.

La cultura de hoy nos presenta a estos chicos, son buenos, y debemos acercarnos y acompañarlos, acompañarlos hasta el momento de la madurez. Y ahí que hagan el sacramento, pero alegres, ¡gloriosos! Se necesita tanta paciencia, tanta paciencia… Es la misma paciencia que se pide para la pastoral de las vocaciones. Escuchar las mismas cosas, escuchar: el apostolado de la oreja, escuchar, acompañar,… No asustarse, por favor, no asustarse. No sé si he respondido, pero te hablo de mi experiencia, de lo que he vivido como párroco.

¡Muchas gracias y rezad por mí!

 

 

El trabajo del hogar es importante para las escuelas de negocios

La valoración y repercusión de la profesión a la que Dora del Hoyo dedicó su vida, es el tema de una investigación en la que participan 94 países.

Noticias 19 de Junio de 2017

pus Dei - El trabajo del hogar es importante para las escuelas de negocios

Entrevistamos a Patricia Debeljuh, directora del Centro Walmart Conciliación Familia y Empresa del IAE Busines School, quien ha presentado el primer informe global de la investigación acerca de la valoración y repercusión del trabajo doméstico en las personas y en la sociedad.

1. ¿Por qué una escuela de negocios se ha embarcado en un estudio sobre el trabajo del hogar?

Entendemos que cuando pensamos en la sostenibilidad de nuestros países, en la sostenibilidad de nuestras empresas, tenemos que trabajar en la construcción del capital social de nuestros países, que son las familias.

Cuando se descuida a la familia, una sociedad se empieza a derrumbar. Forma parte de la responsabilidad social de un empresario plantearse que los trabajadores que están ocho o nueve horas al día, tienen vida fuera del trabajo y para la mayoría de las personas, esa vida fuera, pasa por la construcción de una familia.

En Argentina, hemos medido en todas las clases sociales que la primera motivación por la que la gente sale a trabajar, es su familia. Pero es una paradoja pensar que al final del día, a cada familia, le toca recibir lo peor de cada uno, porque el día ha sido demasiado largo o porque las preocupaciones del ámbito del trabajo se llevan a casa e impactan negativamente en la familia.

En las escuelas de negocios, se comienza a asumir que forma parte de nuestra responsabilidad formar a los empresarios, a esos líderes de nuestros países, para que hagan el cambio cultural necesario que les lleve a pensar que su función no es solo ganar dinero, sino sobre todo, apoyar un desarrollo sostenible de su país que priorice por encima del desarrollo económico, el desarrollo humano de las personas.

 

2. Según el estudio realizado, ¿qué se entiende por trabajo del hogar?

El trabajo del hogar muchas veces es identificado con tareas específicas que hacemos para sacar adelante una casa. Pueden ser: hacer la limpieza, el orden, el mantenimiento, las compras, la cocina. Pero si bien, el trabajo del hogar comprende esos aspectos, siempre se habla del trabajo del hogar asociado a las tareas del cuidado de las personas, esa es su finalidad.

Las personas tenemos necesidades físicas que se satisfacen con una buena alimentación o con horas de sueño, etc. Pero también tenemos necesidades afectivas, que están vinculadas a las físicas, porque la materialidad de poner la mesa, hacer la comida, no se limita sólo a eso… sino que también es demostración de esas otras necesidades de afecto, de cariño, de servicio, que las personas tenemos.

A las tareas del hogar pasa lo mismo que al aire: uno se da cuenta de lo importante que es cuando falta. Cuando nadie se ha ocupado de hacer la comida, de hacer las compras o de acomodar una habitación, uno dice acá ha pasado algo, falta algo.

Cuando todos los días se hace, damos por hecho que se tiene que hacer automáticamente. Detrás de la materialidad de esas tareas, que pueden dar la impresión de ser rutinarias, o incluso monótonas porque todos los días se hace lo mismo, hay que descubrir esos otros valores que van unidos a esas tareas y que pasan por el cariño, el servicio, la entrega, la donación, la generosidad. Valores que llevan una lógica totalmente diferente de la lógica que abunda en el mundo de la empresa, en la vida social.

La primera motivación por la que la gente sale a trabajar, es su familia. Pero es una paradoja pensar que al final del día, a cada familia, le toca recibir lo peor de cada uno, porque el día ha sido demasiado largo o porque las preocupaciones del ámbito del trabajo se llevan a casa e impactan negativamente en la familia

En el trabajo, cada uno es valorado por lo que hace y si uno hace un buen trabajo, a fin de mes, te pagan un sueldo, a fin de año te dan un premio, un bonus, o cierto prestigio profesional entre tus pares. Todo fruto de lo que uno hace. Fruto de lo que uno hace, es lo que recibe y eso que recibe, también te da nivel de vida. Ese hacer conecta directamente con un tener. Cuanto más reconocimiento tienes, premios o sueldo recibes, te podrás dar el lujo de tener más cosas. Porque materialmente las podrás adquirir. Esa es la lógica del mercado, de la economía, de la vida social: valorar a las personas por lo que hacen y en consecuencia, también por lo que tienen.

En cambio la lógica del hogar, es completamente diferente, es la lógica del ser. Porque en el hogar cada persona es querida por lo que es y no por lo que hace o por lo que tiene, y es querida de manera incondicional, para siempre. En ningún trabajo te quieren para siempre. En cambio en la familia, las personas somos queridas por lo que somos.

En el Global Home Index hicimos una pregunta que salió muy alta, que la gente dice o considera que se valora más el éxito profesional que las tareas del hogar. Esa mayor relación del éxito profesional está directamente relacionado con que socialmente se reconoce más el hacer y el tener, que el ser.

Trabajando estos temas en las escuelas de negocios queremos hacer este cambio que la gente primero descubra que tiene que ser, y en la medida en que es, va a hacer y consecuentemente, tener. Con este propósito trabajamos junto a Home Renaissance Foundation: renovar la cultura del hogar, hacer ver que eso es lo más valioso de la persona.

 

lgunos resultados del primer informe del Global Home Index

Algunos resultados del primer informe del Global Home Index

3. Ha mencionado que falta un reconocimiento social. ¿Sería necesario promocionarlo?

 

Sin duda, y a eso se dirige también este tipo de estudios. Son la base para la proyección de nuevas políticas laborales, fiscales, familiares, que favorezcan la dedicación a los trabajos domésticos, a la atención de las personas en el hogar: a los niños, a los ancianos, a los enfermos, a quienes pasan una situación de vulnerabilidad.

El Estado actualmente tiende a suplir a la familia, pero esto es un error que será insostenible a mediano y largo plazo. Al mismo tiempo, hay que facilitar que la familia se encuentre protegida para poder asumir esas cargas, sin que supongan un deterioro de quienes lo hacen.

4. ¿Y la cualificación profesional?, ¿la retribución económica?

Es imprescindible dar pasos de gigante para aprovechar, al servicio de las personas, todos los conocimientos que contribuyen a un mejor cuidado: desde la tecnología, la nutrición, aspectos psicológicos.

La retribución es un desafío a promocionar en cada país según las propias circunstancias. Por lo que he visto en mis recientes viajes, algunos lo están afrontando muy bien.

En cambio la lógica del hogar, es completamente diferente, es la lógica del ser. Porque en el hogar cada persona es querida por lo que es y no por lo que hace o por lo que tiene

5. ¿Cuál es la contribución del trabajo del hogar al desarrollo sostenible, a la erradicación de la pobreza?

Estos temas están directamente relacionados con el cuidado de la ecología humana. Nuestra sociedad ha sido consciente que hemos descuidado durante muchos siglos la naturaleza y la naturaleza se ha quejado por medio de un terremoto, de un tsunami, etc. y como consecuencia, ahora somos conscientes del cuidado del medioambiente.

Ahora bien, estamos bajo los efectos de otro tipo de contaminación: la que afecta a la ecología humana, ese hábitat natural que necesitan las personas para nacer, crecer y desarrollarse. De lo que uno reciba, sobre todo en los primeros años de vida, depende el futuro de esa persona.

En este momento, en la tierra estarán naciendo un montón de animales de distintas especies. Cualquier animalito que nazca va a sobrevivir por sí mismo, de cualquier especie que sea. En cambio, cualquier ser humano que nazca hoy necesitará de alguien que lo acoja y lo reciba, lo alimente, lo cobije si hace frío, etc. El ser humano necesita de otro.

Al hablar del cuidado del hogar, del cuidado de la ecología humana, hay que pensar en trabajar para fortalecer lo más valioso que tienen las personas, que son sus afectos y sus relaciones interpersonales, que es lo que nos hacer ser mejores personas

Al pensar en países con altos índices de pobreza, tenemos que ser conscientes de que es urgente cuidar esa ecología humana, sobre todo en esas familias donde por falta de medios económicos no pueden dar a cada persona que reciben, a cada niño que nace, las condiciones mínimas para que pueda crecer y desarrollarse, física y emocionalmente.

La pobreza no es sólo material, muchas veces la pobreza es afectiva. A veces parece más urgente la pobreza material y hay que atenderla, porque sabemos que cuando no se alimenta bien a un niño en los primeros dos años, luego no puede desarrollar su cerebro… Pero también hay que considerar la pobreza de afecto, que se da generalmente en países donde están cubiertas las necesidades materiales. Esa pobreza de afecto es la que lleva a que muchas veces los niños y los ancianos estén desatendidos o no estén cuidados o estén desprotegidos por más que vivan en una linda casa.

En algunos países de primer mundo, se ve el fenómeno de los “niños llave”. Los chiquitos van al colegio con una cinta y las llaves de su casa que cuelgan. Van y vuelven solitos. En ciudades muy vigiladas con cámaras, seguras, el chiquito sale de su casa, camina una cinco o seis cuadras, asiste a la escuela y regresa. Abre solo la puerta de casa, y del otro lado le espera una pantalla, una o varias… Sabemos lo que supone esa pobreza de vínculos.

Al hablar del cuidado del hogar, del cuidado de la ecología humana, hay que pensar en trabajar para fortalecer lo más valioso que tienen las personas, que son sus afectos y sus relaciones interpersonales, que es lo que nos hacer ser mejores personas. Uno puede tener un celular mejor pero eso no nos hace mejores personas, en cambio interactuar con otros, aprender de otros, enriquecerse con el otro, es lo único que nos hace ser cada vez mejores. Al trabajar estos temas, estamos en la lógica del ser.

 

 

Sagrado Corazón de Jesús

"Alegoría del Sagrado Corazón" (detalle), de Federico Laorga, Santuario de Torreciudad (Huesca)

Tesoros inagotables
Dios Padre se ha dignado concedernos, en el Corazón de su Hijo, infinitos dilectionis thesauros, tesoros inagotables de amor, de misericordia, de cariño. Si queremos descubrir la evidencia de que Dios nos ama —de que no sólo escucha nuestras oraciones, sino que se nos adelanta—, nos basta seguir el mismo razonamiento de San Pablo: “El que ni a su propio Hijo perdonó, sino que le entregó a la muerte por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con El todas las cosas?” (Rom VIII, 32).
Es Cristo que pasa, 162

Sobran las palabras
Jesús en la Cruz, con el corazón traspasado de Amor por los hombres, es una respuesta elocuente —sobran las palabras— a la pregunta por el valor de las cosas y de las personas. Valen tanto los hombres, su vida y su felicidad, que el mismo Hijo de Dios se entrega para redimirlos, para limpiarlos, para elevarlos. ¿Quién no amará su Corazón tan herido?, preguntaba ante eso un alma contemplativa. Y seguía preguntando: ¿quién no devolverá amor por amor? ¿Quién no abrazará un Corazón tan puro?

Nosotros, que somos de carne, pagaremos amor por amor, abrazaremos a nuestro herido, al que los impíos atravesaron manos y pies, el costado y el Corazón. Pidamos que se digne ligar nuestro corazón con el vínculo de su amor y herirlo con una lanza, porque es aún duro e impenitente.

Lo que hace falta para entenderlo
Son pensamientos, afectos, conversaciones que las almas enamoradas han dedicado a Jesús desde siempre. Pero, para entender ese lenguaje, para saber de verdad lo que es el corazón humano y el Corazón de Cristo y el amor de Dios, hace falta fe y hace falta humildad. Con fe y humildad nos dejó San Agustín unas palabras universalmente famosas: nos has creado, Señor, para ser tuyos, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti.
Es Cristo que pasa, 165

Que nos conceda un corazón bueno
En la fiesta de hoy hemos de pedir al Señor que nos conceda un corazón bueno, capaz de compadecerse de las penas de las criaturas, capaz de comprender que, para remediar los tormentos que acompañan y no pocas veces angustian las almas en este mundo, el verdadero bálsamo es el amor, la caridad: todos los demás consuelos apenas sirven para distraer un momento, y dejar más tarde amargura y desesperación.

El resumen de toda la Ley
Si queremos ayudar a los demás, hemos de amarles, insisto, con un amor que sea comprensión y entrega, afecto y voluntaria humildad. Así entenderemos por qué el Señor decidió resumir toda la Ley en ese doble mandamiento, que es en realidad un mandamiento solo: el amor a Dios y el amor al prójimo, con todo nuestro corazón.
Es Cristo que pasa, 167

Vivir en el Corazón de Jesús, unirse a él estrechamente es, por tanto, convertirnos en morada de Dios. El que me ama será amado por mi Padre, nos anunció el Señor. Y Cristo y el Padre, en el Espíritu Santo, vienen al alma y hacen en ella su morada.

Nuestra manera de ser cambia
Cuando —aunque sea sólo un poco— comprendemos esos fundamentos, nuestra manera de ser cambia. Tenemos hambre de Dios, y hacemos nuestras las palabras del Salmo: Dios mío, te busco solícito, sedienta de ti está mi alma, mi carne te desea, como tierra árida, sin agua. Y Jesús, que ha fomentado nuestras ansias, sale a nuestro encuentro y nos dice: si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

Descanso y fortaleza
Nos ofrece su Corazón, para que encontremos allí nuestro descanso y nuestra fortaleza. Si aceptamos su llamada, comprobaremos que sus palabras son verdaderas: y aumentará nuestra hambre y nuestra sed, hasta desear que Dios establezca en nuestro corazón el lugar de su reposo, y que no aparte de nosotros su calor y su luz.
Es Cristo que pasa, 170

Leer el texto completo: El corazón de Cristo, paz de los cristianos, Homilía pronunciada el 17-VI-1966, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.

 

 

Corazón de misericordia

Posted: 21 Jun 2017 04:39 AM PDT

(reproducimos aquí con pequeños cambios la entrada publicada en junio del año pasado)

Junio es el mes del Corazón de Jesús, y por tanto, aquí “tocaba fondo” el Año de la misericordia. En el retiro espiritual que el Papa Francisco impartió con ocasión del jubileo sacerdotal (2-VI-2016), la víspera de la fiesta del Corazón de Jesús, explicaba qué es la misericordia de Dios y cómo nos va cambiando en personas misericordiosas.

La misericordia aparece ante todo como atributo de Dios (el nombre de Dios es misericordia), de sus “entrañas maternas” y de su fortaleza y fidelidad paterna. También como fruto de la Alianza con su Pueblo elegido. Y esto nos llega en el perdón de nuestros pecados por el sacramento de la Confesión o de la Penitencia. 

La misericordia se derrama, explica Francisco, por dos vertientes: la misericordia de Dios con nosotros y nuestra misericordia con los demás, que nos conduce siempre a recibir de nuevo, con un espléndido efecto “boomerang”, la misericordia de Dios. Dos vertientes, y al mismo tiempo, una sola fuerza unitiva, la mayor fuerza unitiva que atraviesa la vida espiritual.

Tres sugerencias iniciales apunta el Papa para la oración sobre la misericordia: saborear con gusto lo que Dios nos concede, para agradecerle sus dones; evitar una excesiva intelectualización de la misericordia (que está hecha para la acción, para el servicio y para ayudar a los demás); pedir la gracia de crecer en misericordia, es decir, de ser más capaces de recibir y dar misericordia. Y en esta línea y como consecuencia, pide el Papa también la “conversión institucional, la conversión pastoral”. 

Sigamos ahora el desarrollo de cada una de las tres meditaciones.

 

De la vergüenza a la fiesta

1. "De la distancia a la fiesta". Conviene que nos examinemos para ver dónde están nuestras heridas, dónde está nuestra distancia de Dios y nuestra sed de verdad, de bien y de belleza. Así se despertará en nosotros, como en el hijo pródigo, la nostalgia por la casa de nuestro Padre. Así pasaremos “de la distancia a la fiesta”, de la vergüenza por nuestros pecados a la dignidad por recuperar la condición de hijos de Dios. Y todo, gracias al corazón del Padre y al corazón de Cristo que late al unísono con el de su Padre. 

Ese experimentar una “vergonzosa dignidad”, como percepción a la vez del corazón y de la inteligencia, es bueno para el sacerdote (y también, cabría añadir, para todo cristiano; pues cada bautizado, como decía san Josemaría refiriéndose al sacerdocio común de los bautizados, tiene “alma sacerdotal”, participa del sacerdocio de Cristo y ejerce de mediador entre Dios y los hombres en la vida ordinaria, cuidando de sanar heridas, ser “buen Samaritano”, en las relaciones familiares, en el encuentro con las personas en su trabajo, en su vida social y cultural, en todos los horizontes de su existencia). 

El Papa nos invita a contemplar nuestros pecados y tantos males y sufrimientos que hay en el mundo: “Tantas cosas comprende nuestra mente solo viendo a alguien tirado en la calle, descalzo, en una mañana fría, ¡o viendo al Señor clavado a la cruz por mí!”. 

Esto nos debe llevar a implicarnos, a “mancharnos las manos”, a arriesgar las propias comodidades y seguridades para ayudar a los demás, para llevarles la misericordia. 

“No es –observa Francisco– que la misericordia no considere la objetividad del daño provocado por el mal. Pero le quita poder sobre el futuro —y ese es el poder de la misericordia—, le quita poder sobre la vida que transcurre hacia adelante”. Así la misericordia (como el perdón al que va vinculada) quita el poder a la muerte, que es fruto amargo del pecado. No es la misericordia (primero la de Dios, luego la nuestra) ingenua; porque ve el mal, pero perdona totalmente con el deseo de que el otro se ponga rápidamente en camino, también para dar vida a otros, quizá más alejados, frágiles y heridos.  

Y un broche final: la misericordia no sabe de excesos: “El único exceso ante la excesiva misericordia de Dios es excederse en recibirla y en el deseo de comunicarla a los demás”.

 

 

Llagas y cicatrices

2. "El receptáculo de la misericordia". La misericordia de Dios, dice Francisco, se derrama precisamente sobre nuestro pecado, una y otra vez. Dios no se cansa de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón. No solo eso, sino que Dios va reparando el odre haciéndolo cada vez nuevo, para derramar el vino nuevo de su misericordia de modo que a través de nosotros llegue a los demás. Y hay que mantener viva la experiencia de haber sido objeto de misericordia, mirarse a sí mismo cada uno, contarse su propia historia, cómo Dios nos ha ido recreando el corazón. 

De todo ello son imagen viva las llagas del Señor, sobre todo la de su “corazón llagado”. La impronta del pecado restaurado por Dios no se borra ni se infecta, sino que es, sobre todo en Jesús resucitado, una cicatriz. Y las cicatrices tienen una sensibilidad especial: nos recuerdan la herida sin mucho dolor mientras la van curando. 

Al llegar aquí, en el centro mismo del retiro, la meditación de Francisco alcanza su cúspide. Así describe cómo la misericordia de Dios va haciendo en nosotros su “receptáculo”:  

“Contemplando el corazón llagado del Señor nos reflejamos en Él. Se parecen, nuestro corazón y el suyo, porque ambos están llagados y resucitados. Pero sabemos que el suyo era puro amor y fue llagado porque aceptó ser herido; nuestro corazón, en cambio, era pura llaga, que fue sanada porque aceptó ser amada”.

De esta manera cada santo recibe la misericordia de Dios “en” su pecado: Pablo en su “espina” (cf. 2 Co 12, 7); Pedro, en su negación a seguirle (cf. Jn 21, 22); Agustín en su nostalgia de haber llegado “tarde” al amor; Francisco de Asís en su custodia silenciosa de la Orden por él fundada; Ignacio de Loyola en su vanidad que se transforma en la búsqueda de la gloria de Dios; el “cura rural” de Bernanos en la aceptación de sí mismo; el “Cura brochero” en la aceptación de su enfermedad con rectitud de intención; el cardenal Van Thuan redescubriendo en la cárcel la prioridad de Dios; y sobre todo, María como recipiente y fuente a la vez de la Misericordia.

 

 

Para una cultura de la misericordia

3. "El buen olor de Cristo y la luz de su misericordia". En las obras de misericordia podemos hoy sentir ese buen olor y percibir esa luz. 

Los sacerdotes somos instrumentos del amor misericordioso de Dios con el pecador sobre todo en el sacramento de la Confesión. Por eso nos debe doler “que uno se pierda, o que se quede atrás, o que se equivoque por presunción; que esté fuera de lugar, digamos; que no esté preparado para el Señor, disponible para la tarea que Él quiere confiarle”. (Sobre la figura del sacerdote, ver el discurso del Papa Francisco a la Conferencia episcopal italiana, el 16-V-20016)

Debemos ser signos e instrumentos de su Misericordia, con coherencia, claridad y comprensión, evitando la “autorreferencialidad” y estando disponibles, sin ser nunca “burócratas de lo sagrado”. Así no perderemos el “olor de las ovejas” ni ellas perderán el “olor del pastor”, de modo que nos salvaremos a través del rebaño que se nos ha confiado como gracia. 

Nos anima el Papa a todos los cristianos, cuando nos recuerda que “para ejercer las obras de misericordia el Espíritu escoge más bien los instrumentos más pobres, los más humildes e insignificantes, que tienen ellos mismos más necesidad del primer rayo de la misericordia divina”. Y añade que, además de las obras de misericordia concretas, hemos de aspirar a una “cultura de la misericordia”.

Así es, en efecto, la fiesta de la misericordia que Dios quiere hacer, con el concurso de nuestra libertad y saliendo al encuentro de nuestra miseria con su Corazón, en nuestra vida y en la vida del mundo.

(publicado en www.religionconfidencial.com, 10-VI-2016)

 

 

En torno a la “corrupción”

Ernesto Juliá

Hay una cierta preocupación en los ambientes más diversos de la sociedad por el tema -¿le llamamos “drama”? de la “corrupción”.  Un hecho patente, de alcance general y que afecta a un buen número de personas y de instituciones; y de manera muy particular a los organismos gubernamentales.

Es lógica esta preocupación, especialmente por la desconfianza que la “corrupción” genera en el ámbito de las relaciones entre el Estado y los ciudadanos. Si falta la confianza en las personas que gobiernan, que juzgan, que legislan, es imposible llegar a construir un adecuado entorno para convivir en paz. La sociedad se desarticula, y el sistema democrático camina con pies de barro.

Lo que, en mi opinión, ya no parece tan lógico, es que la “corrupción” se entienda casi exclusivamente como algo que afecta al campo económico -“por dinero baila el perro”-, y en el trato con quienes lleven en ese momento los manejos de la administración pública en busca de intereses de cualquier tipo. Tan “corrupto” es un gobierno cuando acepta la compra de voluntades, decisiones, contratos, etc., recibiendo un 2, un 3, un 4, un 20 por ciento, del dinero en juego; como el que se salta la ley y no tiene en cuenta la legalidad, como en el caso del Gal o del aborto indiscriminado en contra de sentencias previas del Tribunal Constitucional.

Ciertamente esas actuaciones son pura y dura “corrupción”. Pero, ¿es ésa la única corrupción que existe hoy en día en nuestra sociedad? Por desgracia, No.

Una sociedad que no se preocupa de los miles de niños a quienes se le niega el derecho a nacer, y se les mata en el vientre materno; y que además no permite que la madre sienta el latir de la criatura que lleva en su seno; es una sociedad profundamente afectada de corrupción, que sólo piensa en la situación actual del hoy, y se ha olvidado ya de un posible futuro: es una sociedad sin sentido. Y cuando se pierde el sentido de vivir, se deja de vivir. Es una sociedad corrompida que se suicida.

Una sociedad que quiere imponer a todos los niños la “ideología de género”, sin respetar la dignidad individual e intransferible de la persona; y maltrata e impide a los padres ejercer el sacrosanto derecho a la educación de los hijos, es una sociedad condenada a la esterilidad y a la destrucción. Lo saben muy bien las sociedades dominadas por el comunismo, el maoísmo, el nazismo, que impusieron en su momento una enseñanza uniforme y perversa a la infancia, a la adolescencia, a la juventud, para después dominar a esos hombres y mujeres, y hacerlos “juguetes” del régimen..

Una sociedad, en la que los políticos piensan solamente en conservar el poder, cada uno el suyo, y se ocupan casi exclusivamente de arreglar alguna que otra cuestión económica; y apenas se preocupan de otros asuntos como la familia –hombre y mujer-, la mejora de la educación, de manera que los padres tengan garantizado el derecho de la educación de sus hijos; etc., etc.es una sociedad corrompida en sus raíces.

Una sociedad en la que se da mucho dinero y más publicidad y boato a la manifestación de un cierto “orgullo    “; y no se preocupa de apoyar económicamente a una familia numerosa para que pueda llegar, con un cierto desahogo a final de mes, es una sociedad  que está más que corrompida;  está podrida.

La “corrupción” legal y moral, no es sencillamente la organización violenta del crimen, las mafias que han existido, existen y existirán siempre, porque el pecado no desaparecerá de la tierra hasta el último día. La “corrupción” de hoy en Europa es el fruto del pecado de querer vivir en la “pos-verdad”. Hombre que quieren descartar la Verdad de Dios, y se encuentran con esa “pos-verdad”, que quiere borrar la conciencia del “bien y del mal”; y borrando “verdad, bien y mal”. ¿Qué es la “corrupción”?. Pura expresión de una libertad en busca de la nada.

ernesto.julia@gmail.com

 

 

 En la semana trágica para la vida... un latido cercano.

 

            La carbonizada torre Grenfell, en el Reino Unido, ha dejado el dramatismo de humo y fuego, pero también imágenes inolvidables.  ¿ Hay milagros en la oscuridad y el fuego? Dicen que los hay en todas partes.

             Esa torre marcaba la sutil línea divisoria, entre las mansiones millonarias y el habitáculo de los "desfavorecidos".

                En la noche, una madre luchaba con el fuego y la vida de su hija.  Se encontraba en un quinto piso.  Según lo que ha trascendido (The Daily Mirror) el piso estaba lleno de humo sobre las 2 de la mañana. El fuego avanzaba imparable. "La madre tenía la cabeza de la niña envuelta en una toalla y  asomada por la ventana pedía ayuda".

                Abajo, un vecino de unos 40 años llamado Pat gritaba: "¡suéltala , no te preocupes que yo la cojo!" La madre, abrazada a su hija, respondía: "no, no, no puedo, no puedo". Pat intentaba convencerla y tranquilizarla.

                 Al poco, la niña caía desde allí. La respiración y el corazón de los testigos presenciales se detuvo unos segundos eternos.  El hombre logró atraparla contra su pecho, como si fuera una pelota de rubgy. La pequeña chillaba con todas sus fuerzas, pero no sufrió daño.  Las miradas volvieron a dirigirse a la ventana. No se veía a nadie. El piso estaba en llamas. Una testigo de la escena dijo: "¡no creo que su madre haya sobrevivido!"

                La muerte y la vida, tan cerca o tan lejos. ¡El amor... tan grande! Asomada al vacío, la madre entregó su último latido a su hija para que viviera. Y... la pequeña vive.  ¡Qué difícil!

                De la mole Grenfell carbonizada, salieron muchas llamadas a seres queridos. Una joven llamó a casa de sus padres y les dijo que estaba atrapada por el fuego. Grabaron sus últimas palabras: "¡mamá, me estoy muriendo... gracias por lo que has hecho por mí!"

                La otra gran tragedia del fuego en el fin de semana tenía lugar en Portugal. El devastador incendio no ha podido aún ser controlado y el número de víctimas, también es  sobrecogedor.

                Ojalá Dios acoja a las víctimas y ayude a los familiares de esa pérdida terrible.

                Latidos cercanos que salen a la calle, para que se vean.

https://youtu.be/PEFm45Eq-gU

 

                 Otras torres, con otros latidos, se ven cada día en la frontera. En la frontera de la vida o la muerte. Como sucedió en esa torre, hay más latidos. Ante la indiferencia ajena y la oscuridad propia. ¿El corazón se escucha?

                En varios países se ha escenificado esa verdad y la han colgado en youtube.  Ese latido de una vida resuena infinito, simple, acompasado. Quieren que la sociedad en general y  la embarazada en particular entiendan que: la ecografía no es ni más ni menos que lo que hay en el vientre de la mujer en el instante de hacerla. La mujer (o los padres de la criatura, si lo desean), pueden verla y también escuchar el corazón que late en su interior. Ese latido es el de una vida que desea ser escuchado y si fuera posible "querido".

                De mil formas sutiles, han tratado de que no se vea, de que no se escuche. "Lo que no se ve no existe". "Lo que no se escucha, tampoco". Por eso han montado una cortina de manipulación y humo para que la embarazada se convenza que "no hay nada"; "un grupo de células", aseguran (mintiendo) sociedades y empresas interesadas. Leyes que amparan la desigualdad del fuerte contra el débil.

                    Si a pesar de todo el secretismo, alguna mujer se atreviera... si en el desconcierto de un embarazo inesperado, quiere saber y pregunta, le responden con una jerga de derechos de la mujer y de plazos legales; o con evasivas. "Sin dejar que lo vea",  "sin dejarla escuchar" ¿Puede decidir "con conocimiento de la realidad"?

                    Ese latido de la ecografía es "la voz del corazón". Es la voz de quien aún no tienen voz, pero está ahí. Sí, es alguien. Sí, es visible. No se esconde aunque lo quieran esconder.

                     ¿Qué sabe nadie de la generosidad que bulle junto al miedo, en las entrañas de una madre, por muy joven que sea? En la torre carbonizada de Grenfell, quedó claro. En la torre oscura de la individualidad, se libra una lucha de esperanza o de incertidumbre y vértigo.

                      Ella decidirá lo que quiera, ¡por supuesto! Es libre y lo será siempre. Pero no se trata de "su cuerpo", ni de "su corazón". Es el cuerpo de su hijo. El corazón que late, es el de su hijo. ¡Que la vista y el oído,- dos sentidos suyos clave-, no la engañen! Late con fuerza, ¡no está sola!    

                   LA MARCHA POR LA VIDA 2017, tenía por lema: "un latido, una vida".

                   "Convocada por Derecho a Vivir, la              #MarchaVida.

ha contado con la adhesión de cuarenta y nueve asociaciones españolas y extranjeras unidas en torno al lema: "Un latido, una vida".       

    

                   Un pequeño grupo de organizaciones y voluntarios apoya a los niños en el vientre materno,  porque   "todos tienen derecho a vivir"" (Art. 15 de la Constitución).

                   Marchas por la Vida, ha habido en muchos países. Pero no han surtido el efecto deseado. En España, por ejemplo, siguen muriendo cada año                cerca de cien mil.

 niños en el vientre materno, según los datos oficiales. Los protagonistas de esos latidos, están amenazados, por las leyes políticas que permiten acabar con su vida impunemente, legalmente. Financian el aborto -un gran negocio- con dinero de todos.

                   Han retirado el debate del aborto porque no interesa ni a la política ni a los medios. Sin embargo muchas mujeres (y su pareja) necesitan ideas claras, orientación, posibles alternativas y en algunos casos apoyo económico y social. Sobre todo, no sentirse solas. ¿Por qué el silencio?

                    Los profesionales médicos, en general, tienen horarios limitados. Informan de lo suyo y poco más. Cuando el tiempo pasa y la mujer (o la pareja) no vuelve a la consulta, "imaginan lo que ha sucedido". La realidad terrible es que 300 niños mueren cada día, sin que nadie haga nada, sin que nadie levante la voz, en una sociedad aletargada, o indiferente.

                  ¿Cómo es posible? ¿Hay alguna clave?

                    La Doctora Gádor Joya ha dicho: "La dificultad está en que luchamos contra un lobby muy poderoso interesado por lucrarse con el aborto, junto a una sociedad que muchas veces se dedica a mirarse su ombligo y su bolsillo. Eso hace que tengamos que estar más tiempo librando esta batalla, pero nos anima la certeza de un triunfo seguro".

                    ¿Y los políticos de aquí?

                   "No les interesa escucharnos porque creen que les restamos votos".

                      O sea, -si he entendido bien-, les interesan más los votos que las vidas de quienes no pueden votar; o les preocupa que la sociedad despierte, se movilice y se manifieste.

                      La batalla es "a vida o muerte" en todos los países. La batalla es ética y humana. Es la ideología de la muerte contra la confianza en la vida. Los políticos piensan que pueden contrarrestar a un grupo pro-vida, pero Internet es un arma poderosa y tienen miedo.

                     Hay una idea clave  simple y clara:

                   “Queremos que cuando se haga la ecografía, la mujer la vea y la oiga” (G. Joya).

                                    ¿La ecografía puede salvar vidas?

                       Sí. Lo afirmaron rotundamente, Isabel, y Miriam, al final de la Marcha. Isabel dijo que se había quedado embarazada con catorce años. Acudió a un centro abortista de Palma de Mallorca acompañada por su madre, y que allí, el latido del corazón le salvó.  “En el momento de la ecografía, escuché un ruido y pregunté qué era. Me contestaron que era el latido del niño. Al salir le dije a mi madre que quería seguir adelante con mi embarazo porque había escuchado el latido del bebé” .

  “Hoy,  mi hijo, que se llama Jaime, tiene veintiún años”.  

                 Pero, la ecografía también permite "ver". Miriam dijo a los asistentes que tiene 17 años y que al enterarse de que estaba embarazada... "Fui a un centro abortista,  y mientras me estaban haciendo una ecografía apartaron el monitor para que no pudiera ver al bebé. Era un lugar triste, como un velatorio. Me pidieron 100 euros por la ecografía y 500 si me practicaban el aborto. Sólo les interesa el dinero”.

                  Cada vez hay más familias, que tienen la ecografía del feto de su bebé, encabezando el álbum de fotos con su nombre.

                  Son testimonios elocuentes que pueden ayudar a hacerse una idea real de lo que sucede. ¿Por qué no permiten y fomentan los debates públicos y plurales sobre el tema del aborto o la objeción de conciencia o las ayudas sociales? Ayudaría a ser conscientes.

                     Debate ha habido, pero en la Sede de la principal Organización convocante de la MARCHA POR LA VIDA. Se trata de un debate de Actuall, que amablemente han subido a YouTube. Lo comparto para que personas de cualquier país, lo escuchen y vean cuando puedan. Fue emitido en directo el 13 de junio con el mismo lema:  "Un latido, una vida".

                      Está moderado por su director Alfonso Basallo y ha contado con la doctora y portavoz de Derecho a Vivir, Gádor Joya; la doctora especialista en cardiología infantil Mónica Rodríguez; el coautor del libro "Ángeles en la tierra", Pablo Gutiérrez; la sobreviviente de un aborto, y miembro de la asociación provida AESVIDA y cantante, Reme; el historiador, profesor y analista Fernando Paz y el Presidente de HazteOir.org, Ignacio Arsuaga.

               Que cada uno saque sus conclusiones. Es claro e instructivo. Nunca se debe olvidar que "todo pasa por alguna razón", y que aunque la vida no sea siempre fácil, merece la pena. Tal vez el mayor reto sea ¡vivir y dejar vivir!

                               El resumen de la semana trágica.

 

              En  el Reino Unido tragedia y... acusan a May de  "falta de humanidad".

              En Portugal,  tragedia, y despliegue de equipos de psicólogos.

 para atender a los supervivientes, "en estado de shock" ya que han perdido a familiares en los incendios.

              En España, sin justificación concreta,  han apagado el latido a 1.923 niños.

              Aunque unos locos han denunciado esa tragedia, los políticos y los medios, los han olvidado.

                En el Mundo,  la misma suerte han corrido esta semana 865.384 bebés. Lo han vendido como "salud sexual y reproductiva" y "empoderamiento de la mujer.   ¿Humanidad?

       

https://youtu.be/8M5gA3f7mZI

 

                  José Manuel Belmonte.

 

PENSAR ES COSA DE BRUTOS

Actualizado 2017

Pensar, razonar es realmente cosa de brutos y algo inútil  cuando el objeto de nuestros razonamientos sobrepasa los límites de nuestras capacidades, que dicho sea de paso son muy limitadas.

El hombre tiene muchas limitaciones físicas, mentales y de todo tipo. Con muchas dificultades y trabajos se ha ido abriendo camino a lo largo de la historia para hacer más cómoda su vida física y la convivencia, pero en el campo espiritual ha avanzado muy poco y lo poco que ha avanzado se debe a revelaciones de un ser superior .

Existen   circunstancias en que la mente y la capacidad de razonar  quedan nubladas y taponadas  en los seres humanos. La niñez y pasadas edades avanzadas tienen muy limitadas las capacidades de pensar  de razonar. En las edades intermedias intervienen otros muchos factores que se oponen o interfieren en un buen razonamiento. Por Ejemplos:

a ) Los enamorados. Un hombre o mujer enamorados no escucha, ni oye ni ve los consejos que se les puedan dar en contra de la pareja elegida. Se casa o se “arrejunta” y solo después, no mucho después, descubre lo que todo el mundo sabía. Pero ya no hay  remedio

b) Para los políticos,  el poder es su único Dios y los votos su religión. Por alcanzar o mantenerse en el poder sacrifica familia o amistades miente, pone zancadillas y arrasa con todo lo que se ponga a sus designios. Al adversario: ni agua, a los votantes y compañeros lo que pidan pero  con el trabajo y el dinero de los demás. Hay algunas excepciones, pero pocas

c) Los fieles de religiones o sectas Se consideran  los depositarios de la única verdad y de toda la verdad. Si son cristianos tienen la obligación de amar como primer mandamiento; si son musulmanes la de guerrear para imponer su religión, en las demás hay un poco de todo. En ninguna secta o religión se entiende nada lógicamente hablando, ni falta que hace, en ellas prima la fe y si hay que pensar solo se puede pensar  en ¿ por qué se cree? Pero no lo que se cree. Pensar y razonar, llegar a acuerdos durante cientos de años  ha sido imposible entre cristianos y judíos, entre cristianos y musulmanes, entre católicos y protestantes,… entre forofos del Madrid y del Barsa,…¿ De que han servido las razones? ¿ Para qué razonar? La  lógica queda para las matemáticas donde 2+3=5 

d) Amor propio. Cuando  se toca nuestro amor propio, nuestro yo, las broncas están muy cercas. Antes se desafiaban para ver quien era el más bruto; ahora se juega uno las amistades o el puesto de trabajo. Las burlas, los desprecios son armas muy peligrosas y estúpidas. El amor propio está muy unido a la vanidad, a la soberbia y al desprecio del prójimo. No se acepta que nadie nos sobrepase en nada, somos los más listos, los más ricos, los más inteligentes, los más guapos, los que más goles metemos,… En la conversación solo podemos hablar nosotros, y ¡Ay, de quien pretenda quietarnos la palabra !, Inmediatamente un diluvio murmuraciones y chismes caerán  obre el osado que le volverán a su puesto de más abajito.

e) En cualquiera de los puntos anteriores si se está dominado por la soberbia, el odio, el rencor o la envidia se ciegan los ojos, los oidos y la mente y todo razonamiento y diálogo es inútil. Ellos no razonan, embisten. Solo los intereses comunes pueden mitigar algo los enfrentamientos o pueden enconarlos

Para solventar los anteriores problemas hay que buscar otras herramientas que no sean las razones: paciencia, calma, silencio, dejar que pase un tiempo, recurrir a un tercero, abstenerse de insultos u ofensas y , quizá lo mejor sea hablar bien de todos o callarse,…Los cristianos  disponemos de las mejores armas para estos combates: la Biblia, el amor, el perdón y los Diez Mandamientos, nunca superados en ninguna época.

San Agustín resume  “ La historia Universal es una lucha entre dos formas de amor:   “el amor a si mismo- hasta la destrucción del mundo-  y el amor al otro – hasta la destrucción de si mismo” El amor de los políticos a si mismo o el de los misioneros por todas las personas y el de las madres por sus hijos son ejemplos

   El ser humano se debate siempre entre dos tendencias contrarias: amor y odio, soberbia y humildad, , el ansia  de ser superior y el complejo de inferioridad., la virtud y el pecado. Es corriente expresar esta oposición como : “Yo, yo, yo y solo yo y nadie más que yo” y un intimo complejo de inferioridad. Todo el mundo quiere sobresalir por encima de cualquier otra consideración, ser el que más goles mete, el más listo de la clase, el más guapo o guapa, aunque para ello tenga que rebajar las cualidades del contrario o de  quien le pueda hacer sombra. Acaba de nacer un niño y ya empieza a llamar la atención berreando

El “yo, yo y yo”, guste o no, forma parte de nuestra vida y hay que tenerlo en ueent. Presenta una cara y una cruz. La cara es el ánimo que insufla para superar a los demás honradamente; la cruz  se impone cuando, al ser incapaces de superarlos honradamente, empleamos las malas artes: mentiras, murmuraciones,… para denigrarlos o hundirlos

Solo Dios  es  amor, principio y fin de todas las cosas. Del amor  depende la libertad; de esta, la verdad; de la verdad, la justicia; de la justicia,  la paz y de la paz la felicidad en la tierra y la gloria en el cielo. Quienes aman resuelven todos los conflictos con AMOR, como la madre con los hijos pequeños. Pero ¿ qué es la verdad? La verdad es una persona: Cristo, que dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” Trazado el camino y experimentado durante más de dos mil años, podemos ahorrarnos muchos de nuestros discursos.

Mérida (España),   2017-06-16 > alejo1925@gmail.com

 

Los 40 años de la democracia en España han de estimularnos e interpelarnos a todos – editorial Ecclesia

 

 

Los 40 años de la democracia en España han de estimularnos e interpelarnos a todos – editorial Ecclesia

El 15 de junio se cumplieron 40 años de nuestras primeras elecciones democráticas desde hacía más de cuatro décadas. La fecha del 15 de junio de 1977 fue un hito capital en el proceso de la Transición política española a la democracia, inaugurada con la toma de posesión, el 22 de noviembre de 1975, del rey Juan Carlos I, reactivada el 3 de julio de 1976 con el nombramiento de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno y culminada felizmente el 6 de diciembre de 1978, fecha del referéndum que otorgó a España la Constitución no solo más longeva de su historia, sino también, y con mucho, la más fecunda.   En apenas unos años, España pasó de ser una nación atrasada, marginal y hasta pobre a convertirse en uno de los diez primeros países del mundo.

Negar todas las evidencias –y otras muchas que podríamos seguir aduciendo- denotaría ceguera, sectarismo e irresponsabilidad. De ahí, que los 40 años del 15-J bien merezcan un reconocimiento especial (el miércoles 28 de junio habrá solemne acto en el Congreso, presidido por el rey Felipe VI) y, sobre todo, un estímulo y una interpelación. Porque la historia, siempre –para bien o para mal- maestra de la vida, esta historia reciente, ha de ser no solo recordada con objetividad sino, sobre todo, actualizada, proyectada al presente y para el futuro.

¿Cómo fue posible aquel entusiasmo y aquella madurez del entero pueblo español y de todos sus dirigentes políticos y sociales, más allá de ideologías, más allá de localismos y de particularismos? No cabe duda, y así lo han vuelto a recordar en estos días, protagonistas de entonces y analistas de hoy: fue posible porque había un objetivo común indiscutido e indiscutible para todos, que no era otro que la búsqueda de las libertades y de los derechos humanos y el establecimiento en España de un Estado democrático y de derecho, puesto bajo el primado de la ley, el principio de la igualdad de todos los ciudadanos y la búsqueda del bien común y de la prosperidad.

Cuarenta años, ¿habrá alguien que piense que no tiene a día de hoy España necesidad también de aunar esfuerzos y voluntades en pro de una serie de objetivos comunes, asimismo irrenunciables, como, por ejemplo, la lucha conjunta contra la corrupción? ¿No ha de ser también objetivo común para todos los españoles la escucha, el diálogo y la concordia en pos del robustecimiento de su identidad nacional y territorial desde la unidad en la diversidad, una unidad siempre integradora y abierta a la riqueza y a las evidencias de las distintas singularidades varias que están en la mente de todos? ¿Es posible creer que no ha de ser un objetivo común para todos seguir trabajando para superar definitivamente la crisis económica y ayudar más y mejor, desde la justicia social y la solidaridad, a los damnificados por la crisis y a todos los excluidos y necesitados? La Transición política de hace cuatro décadas no transitó, ni mucho menos, por terrenos económicos favorables, que habían quedado muy heridos por la crisis económica mundial del petróleo de los años 1973 y 1974. Los Pactos de la Moncloa de 1978, otro de los grandes hitos de aquella época, fue una nueva expresión de cómo la unión hace la fuerza y de cómo se pueden aunar para el bien las distintas posiciones, sensibilidades, ideologías e intereses.

¿Y cuáles fueron los claves de la Transición? La generosidad y madurez del pueblo español, bien nutrido de espléndidos valores humanos y cristianos (¿por qué no recordar también esta otra evidencia?) y la categoría personal y altura de miras de los gobernantes, de la clase política y de los demás agentes sociales. Fue posible porque se vivieron y practicaron conceptos esenciales para la convivencia y el progreso social como concordia, perdón, reconciliación, diálogo, consenso, integración, etc.

En fidelidad al Concilio Vaticano II y al Papa Pablo VI, la Iglesia en España, desde la independencia política, el apartidismo, la mano tendida hacia el bien común y lo más específico de su misión, optó entonces, convirtiéndose, además, en un factor clave para su éxito, por colaborar activamente con la Transición. Y ahora también quiere seguir haciéndolo, como —por poner un ejemplo reciente (ecclesia, número 3.885, página 5)— acaba de recordar, una vez más,  la CEE y, en concreto, su cardenal presidente.

 

El Cerebro del Corazón

Por Rollin McCraty, PhD

 

Muchos creen que la conciencia se origina únicamente en el cerebro. Recientes investigaciones científicas sugieren de hecho que la conciencia emerge del cerebro y del cuerpo actuando juntos. Una creciente evidencia sugiere que el corazón juega un papel particularmente significante en este proceso. Mucho más que una simple bomba, como alguna vez se creyó, el corazón es reconocido actualmente por los científicos como un sistema altamente complejo, con su propio y funcional “cerebro”.

 

Investigaciones en el nuevo campo de la Neurocardiología muestran que el corazón es un órgano sensorial y un sofisticado centro para recibir y procesar información. El sistema nervioso dentro del corazón (o el “cerebro del corazón”) lo habilita para aprender, recordar, y para realizar decisiones funcionales independientemente de la corteza cerebral. Por otra parte, numerosos experimentos han demostrado que las señales que el corazón envía constantemente al cerebro influyen en las funciones de los centros más importantes de este,aquellos que involucran a los procesos de percepción, de conocimiento y a los emocionales. Aparte de la extensa red de comunicación nerviosa que conecta al corazón con el cerebro y con el resto de cuerpo, el corazón transmite información al cerebro y al cuerpo interactuando a través de un campo eléctrico.

 

El corazón genera el más poderoso y más extenso campo eléctrico del cuerpo. Comparado con el producido por el cerebro, el componente eléctrico del campo del corazón es algo así como 60 veces más grande en amplitud, y penetra a cada célula del cuerpo. El componente magnético es aproximadamente 5000 veces más fuerte que el campo magnético del cerebro y puede ser detectado a varios pies de distancia del cuerpo con magnetómetros sensibles. El corazón genera series contínuas de pulsos electromagnéticos en los cuales el intervalo de tiempo entre cada latido varia de forma dinámica y compleja. El siempre presente campo rítmico del corazón tiene una influencia poderosa en algunos procesos a lo largo del cuerpo. Hemos demostrado, por ejemplo, que el ritmo del cerebro se sincroniza con la actividad rítmica del corazón, y además, que durante la manifestación de sentimientos como el amor o el aprecio, la presión de la sangre y el ritmo respiratorio, junto con otros sistemas oscilatorios, se embarcan junto con el ritmo cardiaco.

 

Nosotros proponemos que el campo del corazón actúa como una onda de información que provee una señal global sincronizadora para todo el cuerpo. Específicamente, sugerimos que así como lo que son, ondas de energía transmitidas desde nuestro corazón, estas interactuarían con otros órganos y sistemas. Estas ondas codifican o graban las características y las actividades dinámicas de estos sistemas en forma de olas de patrones de energía que se distribuyen a lo largo del cuerpo. De esta manera, la información codificada actúa para formar (literalmente le da forma) a la actividad de todas las funciones corporales para coordinar y sincronizar los procesos en el cuerpo como un todo. Esta perspectiva requiere de un concepto de información energética, en el cual los patrones de organización son envueltos dentro de olas de energía de actividad sistemática distribuidas a través del sistema como un todo.

 

Investigaciones realizadas en el Instituto HeartMath muestran que la información perteneciente al estado emocional de una persona, también es comunicada vía el campo electromagnético del corazón. Los patrones rítmicos de los latidos del corazón cambian significantemente mientras experimentamos diferentes emociones. Sentimientos negativos, como la ira o la frustración, están asociados con un errático, desordenado e incoherente patrón en el ritmo cardiaco. En contraste, sentimientos positivos como el amor o el aprecio, están asociados con un suave, ordenado y coherente patrón en la actividad del ritmo cardiaco. A su vez, estos cambios en el patrón del ritmo cardiaco crean los cambios correspondientes en la estructura del campo electromagnético irradiado por el corazón, que puede ser medido mediante una técnica llamada análisis espectral.

 

Específicamente, nosotros hemos demostrado que emociones positivas e ininterrumpidas parecen hacer surgir a un modelo distinto de funcionamiento, al cual llamamos coherencia psicofisiológica. Durante este modelo, el ritmo cardiaco exhibe una ola con patrones de forma sinusoide y el campo electromagnético del corazón se vuelve mucho más organizado.

 

· A un nivel fisiológico, este modelo se caracteriza por un incremento eficiente y armónicamente en la actividad y en las interacciones de los sistemas del organismo.(1)

 

· Psicológicamente este modelo esta asociado a una notable reducción en el diálogo mental interno, reduce la percepción al stress, incrementa el balance emocional, y mejora la claridad mental, la percepción intuitiva y el rendimiento cognoscitivo.

 

En suma, nuestra investigación sugiere que la coherencia psicofisiológica es importante en el mejoramiento de la conciencia tanto para la conciencia sensorial del cuerpo requerida para ejecutar y coordinar tareas fisiológicas, así como también para optimizar la estabilidad emocional, la función cerebral, y nuestras acciones.

 

Además, como discutiremos después, existe evidencia experimental de que la coherencia psicofisiológica, puede incrementar nuestra conciencia y sensibilidad hacia otros a nuestro alrededor. El Instituto HeartMath ha creado tecnologías y herramientas prácticas que toda la gente puede usar para incrementar la coherencia.

 

Las Interacciones entre Individuos por medio del Campo Cardiaco.

 

La mayoría de la gente piensa en la comunicación social únicamente en términos de señales manifiestas expresadas a través del lenguaje, la voz, gestos, expresiones faciales y movimientos corporales. Sin embargo, ahora existe evidencia de que un sutil pero influyente sistema electromagnético o sistema de comunicación “energético” opera justo debajo de nuestra conciencia. Las interacciones energéticas probablemente contribuyen a la atracción o repulsión “magnética” entre individuos, y que también afecta los intercambios sociales y las relaciones. Es más, parece que el campo del corazón juega un papel importante en comunicar fisiológica y socialmente a los individuos.

 

Experimentos llevados a cabo en el Instituto HeartMat, han encontrado evidencia remarcable de que el campo electromagnético del corazón puede transmitir información entre la gente. Hemos sido capaces de medir el intercambio de energía cardiaca entre individuos separados hasta por metro y medio de distancia . También hemos encontrado que las ondas cerebrales de una persona pueden, de hecho, sincronizarse con el corazón de otra. Es más, cuando un individuo esta generando un ritmo cardiaco coherente, es más probable que ocurra la sincronización entre las ondas cerebrales de esa persona y los latidos del corazón de otro. Estos descubrimientos tienen implicaciones intrigantes, sugiriendo que aquellos individuos en un estado de coherencia psicofisiológica se vuelven más concientes de la información codificada en aquellos a su alrededor.

 

El resultado de estos experimentos nos han llevado a deducir que el sistema nervioso actúa como una “antena”, la cual esta orientada y responde hacia los campos electromagnéticos producidos por los corazones de otros individuos. Creemos que esta capacidad de de intercambiar información es una habilidad innata que intensifica la conciencia y mediatiza importantes aspectos de verdadera empatía y sensibilidad hacia otros. Además, hemos observado que esta habilidad de comunicación energética puede ser mejorada intencionalmente, produciendo un nivel mucho más profundo de comunicación no verbal, entendimiento y conexión entre la gente. Incluso existe evidencia intrigante de que las interacciones del corazón pueden ocurrir entre personas y animales.

 

Para terminar, la comunicación energética a través del corazón facilita el desarrollo de una expansión de nuestra conciencia en relación con nuestro mundo social.

 

El Campo del Corazón y la Intuición.

 

Existen también nuevos datos que sugieren que el campo del corazón esta directamente relacionado con la percepción intuitiva, a través de un acoplamiento con un campo energético de información que trasciende los límites del espacio y del tiempo. Utilizando un riguroso diseño experimental, hemos encontrado una fuerte evidencia de que tanto el corazón como el cerebro reciben y responden a información sobre un futuro evento antes de que este suceda.

 

Incluso más sorprendente fue nuestro hallazgo de que el corazón parece recibir esta información “intuitiva” antes que el cerebro. Esto parece sugerir que el campo del corazón se puede asociar a un campo energético más sutil que contiene información sobre objetos y eventos remotos en el espacio o del futuro. Llamado “domino spectral” por Kart Pribam y otros, esto sería un acomodo fundamental de energía potencial que unifica el espacio y el tiempo, y se piensa que sería la base para nuestra conciencia como un todo.

 

El Campo Social.

 

Nuevos datos sugieren que el área del corazón esta directamente relacionada con la percepción intuitiva, y podría recibir esta información antes que el cerebro.

 

De la misma manera en que el corazón genera energía en el cuerpo, nosotros proponemos que el colectivo social activa y regula la energía dentro del sistema social. Un conjunto reciente de trabajos de vanguardia, muestran que el campo de interacción socio-emocional entre una madre y su hijo es esencial para el desarrollo cerebral, el surgimiento de la conciencia y la formación de una autoestima saludable. Una organización coherente de la relación madre-hijo para darle forma a este campo es esencial. Esto ocurre cuando estas interacciones están cargadas, y esto es importante, con emociones positivas (amor, alegría, felicidad, excitación, aprecio, etc.) y están dentro de los patrones de intercambios recíprocos entre estos dos individuos como algo altamente sincronizado. Estos patrones se imprimen en la mente del niño y tendrán una influencia en su función psico-social a lo largo de su vida.

 

Por otra parte, en un estudio longitudinal de 46 grupos sociales, uno de nosotros (Bradley); documentó acerca de cómo la organización global de un grupo la conciencia colectiva de grupo parece ser transmitida hacia todos los miembros mediante un campo energético de conexión socio-emocional. Se encontraron datos sobre las relaciones entre cada par de miembros que proveían una imagen muy acertada de la estructura social como un todo. Una organización coherente en la estructura social del grupo esta asociada a una red de emociones positivas que conecta a todos los miembros.

 

Esta red de emociones positivas parece constituir un campo de conexión energética dentro del cual la información sobre la estructura social del grupo esta codificada y se distribuye a través del mismo. Sorprendentemente, una imagen precisa de la estructura social en su totalidad, se obtuvo solamente a partir de información dada solamente de la relación entre pares de individuos. Creemos que la única manera de que esto fuera posible sea si la información de la organización total del grupo es distribuida a todos sus miembros a través de un campo energético. Tal correspondencia a la información entre algunas partes y del conjunto es consistente con el principio de organización holográfica.(2)

 

Implicaciones y Síntesis.

 

Algunas características de organización del campo del corazón, identificados por numerosos estudios en HeartMath, pueden ser compartidas también con aquellas sobre nuestro hipotético campo social. Cada uno es un campo de energía en donde esta viaja en forma de ondas a través de nuestro sistema. Esto genera un acomodo de información energética en donde cada espacio del campo contiene una imagen desplegada, en ese momento, de la organización total del sistema. El procesamiento y la organización de la información en estos campos energéticos se pueden entender mejor en terminos de los principios quánticos holográficos.(3)

 

Otra asociación, es el papel de las emociones positivas, como el amor y el aprecio, el generar coherencia entre ambos campos, el del corazón y el social. Cuando el movimiento de energía es intencionalmente regulado para formar un orden coherente y armonioso, el flujo y la integridad de la información se ven mejoradas. Este, a su vez, produce un sistema funcional, efectivo y estable el cual mejora la salud, el bienestar psico-social y las relaciones individuales o sociales. La coherencia cardiaca y la social también parecen actuar para ayudarse mutuamente. Mientras los individuos dentro de un grupo social incrementan su coherencia psicofisiológica, la armonía psico-social parece incrementarse también, por lo tanto también incrementa la coherencia en las relaciones sociales. A su vez, la creación de un campo social coherente puede ayudar a apoyar la generación y el mantenimiento de la psicofisiológica coherente entre todos sus miembros. Una conciencia y un conocimiento, expandido y más profundo es el resultado de la fisiología interna del cuerpo, de los procesos emocionales y mentales, así como también de un orden latente, más profundo e implicado dentro de los campos de energía que nos rodean. Esta es la base para la auto-conciencia, la sensibilidad social, la creatividad, la intuición, la visión espiritual interna y el entendimiento de nosotros mismos y a todo a lo que estamos conectados. Es a través de la generación intencional de coherencia, tanto en el campo social como en el del corazón, donde un desplazamiento hacia el siguiente nivel de conciencia planetaria puede ocurrir, uno que nos traiga armonía con el movimiento del todo.

 

Para más información sobre investigaciones y publicaciones del Instituto HearthMath, por favor visite www.heartmath.org.

 

Mejorando la Conciencia con la Coherencia Cardiaca

 

Las investigaciones del Instituto HeartMath sugieren que la coherencia psicofisiológica es importante para mejorar la conciencia. Respirando con Actitud, es una herramienta que le ayuda a sincronizar su corazón, mente ycuerpo para darle una coherencia psicofisiológica más poderosa. Al usar esta técnica regularmente pruebe 5 veces al día usted desarrollará lahabilidad para realizar un cambio de actitud durable. Con Respirando con Actitud, usted se enfoca en su corazón y en el plexo solar mientras respira con una actitud positiva. El corazón automáticamente armonizará la energía entre el corazón, mente y cuerpo, incrementando la conciencia y la claridad. 

 

La Técnica de Respirar con Actitud.

 

1. Enfóquese en su corazón mientras inhala. Mientras exhala enfóquese en el plexo solar. El plexo solar se encuentra unas 4 pulgadas debajo del corazón, justo debajo del esternón donde los lados derecho e izquierdo de lacaja toráxica se juntan.

 

2. Practique inhalar a través del corazón y exhalar a través de la caja toráxica durante 30 segundos o más para ayudar a anclar su atención y su energía ahí. Después escoja alguna actitud o pensamiento positivo parainhalar o exhalar durante esos 30 segundos o más. Por ejemplo, usted puede inhalar una actitud de aprecio y exhalar una de atención.

 

3. Seleccione actitudes para respirar que le ayuden a compensar las emociones negativas y de desequilibrio de las situaciones por las que usted esta atravesando. Respire profundamente con la intención de dirigirse hacia el sentimiento de esa actitud. Por ejemplo, usted puede inhalar una actitud de balance y exhalar una actitud de misericordia, o puede exhalar una actitud de amor y exhalar una actitud de compasión.

 

Practique diferentes combinaciones de actitudes que usted quiera desarrollar. Puede decir en voz alta Respiro Sinceridad, Respiro Coraje, Respiro Tranquilidad, Respiro Gratitud o cualquier actitud o sentimiento que usted quiere o necesite. Incluso si usted no siente el cambio de actitud al principio, haciendo un esfuerzo genuino para cambiar, al menos le ayudará a alcanzar un estado neutral. En el cual, usted tendrá más objetividad y ahorrará energía.

 

- Este ejercicio de Respirar con Actitud ha sido citado del libro titulado Transformando el Stress: La solución de HearthMath para aliviar las preocupaciones, la Fatiga y la Tensión. , a la venta próximamente (New Harbinger Publucations,Inc.) por los Doctores Doc Childre y Deborah Rozma, disponible en librerías desde Marzo del 2005.Rollin McCraty, PhD, es el Director de Investigaciones del Instituto HeartMath. Las investigaciones en HeartMath incluyen la fisiología de las emociones, y los mecanismos con los cuales las emociones influyen en los procesos cognoscitivos, la conducta y en la salud. Sus investigaciones han sido conducidas hacia programas educacionales y para la información del público en general.http://www.heartmath.org

 

Notas finales:

1. Los efectos de la coherencia psicofisiológica incluyen: un incremento en la sincronización entre las brechas en dos sistemas nerviosos autónomos, un cambio en el balance autónomo encaminado a incrementar la actividad parasimpática, un incremento en la sincronización entre el corazón y cerebro, un incremento en la resonancia vascular, y un entendimient entre diversos sistemas oscilatorios fisiológicos.

 

2. La organización holográfica esta basada en un concepto de orden de campo, en donde la información sobre la organización sobre un objeto como un todo es codificada como un patrón de interferencia en forma de ondas distribuidas a través del campo. Esto hace posible recibir información sobre el objeto como un todo desde cualquier punto del campo.

 

3. El término “quántico”, usado en holografía quántica, no significa que este tipo de procesamiento de energía sea entendido en los términos de los principios de la física quántica. En su lugar, la holografía quántica es una forma especial e indeterminada de organización holográfica basada en una unidad discreta de información energética llamada logón, o un “quántico” de información.

 

 

La cortesía es la faz refinada del respeto al otro.

La cortesía es, sin duda, la faz refinada del respeto al otro. No conozco a nadie al que le disguste encontrarse con alguien que dé muestras de delicadeza. Aunque se abuse de ella, como sucede con los cursis, siempre son preferibles a los groseros, empeñados en exteriorizar su vulgaridad e ignorancia.

La buena educación, además, no es contraria a la naturalidad, sino uno de sus más eficaces aliados. Esa confusa ecuación actual que conecta lo espontáneo con lo que corresponde hacer nos llevará bien pronto a eliminar las puertas de los cuartos de baño o a acabar compartiendo aquello que siempre hemos hurtado a las miradas ajenas. Ser natural no es ser zafio, sino que la zafiedad es propia de animales, cosa bien distinta y que hoy se tiende a mezclar, desafortunadamente.

Toca, pues, retornar sin complejos a las buenas maneras, a la elegancia en las formas, a la belleza de las relaciones humanas. Al respeto que unos nos debemos a otros, en definitiva.

Jesús Domingo Martínez

 

 

Lo que la democracia reclama.

Este organismo venezolano, mal llamado Mesa de Diálogo, que ya expresó su posición respecto al cumplimiento de la Constitución frente a la convocatoria de una Asamblea Constituyente, ha vuelto a pronunciarse a través de la Exhortación publicada al término de su Asamblea Plenaria. Recordemos que la posición de la Iglesia es clara, de acuerdo a la carta que el Secretario de Estado hizo pública en diciembre pasado. Acaban de volverlo a reiterar: la salida es la convocatoria de elecciones y la movilización pacífica. 

El único y verdadero sujeto social de la democracia es el pueblo venezolano. Y es el pueblo el que debe poder expresarse libremente para decidir quién quiere que le gobierne y cómo quiere ser gobernado. Eso es lo que la Constitución determina y lo que la democracia reclama. También en Venezuela.

JD Mez Madrid

 

 

Los padres han acabado aceptando el calendario ¿es bueno o malo?

La propuesta cántabra ha recibido también numerosas críticas, pero las más numerosas han sido las de los padres, quienes denuncian las dificultades que este calendario de clases plantea a la hora de conciliar. La primera reacción de las familias fue de “estupor”, ante una noticia de la que se enteraron “por los medios de comunicación”, criticando que no fuera consensuada previamente con todas las partes implicadas.

Y al leer que la medida se basaba en “criterios pedagógicos”, señalaron que tales criterios deberían haber pasado por un estudio previo en el Consejo Escolar de la región, “algo que ni se había planteado”. Por tanto, no consideraban acertado que se presentase una propuesta basada en unos criterios que ni se habían aportado ni analizado.

Pero las aguas parecían haber vuelto a su cauce con el comienzo del curso. La Federación de Padres de Alumnos de Cantabria (FAPA), que representa a la escuela pública, ha aceptado el nuevo calendario escolar, tras obtener el compromiso de Educación de “ahondar” en las medidas de conciliación durante los periodos no lectivos.

El departamento de Educación del Gobierno cántabro y la FAPA han acordado ampliar a los periodos no lectivos -una semana en noviembre y otra en Carnaval- el servicio de comedor y las actividades extraescolares que ya se organizan en Navidad y Semana Santa. Los centros abrirán a las 9:00 de la mañana, ofrecerán actividades a los alumnos hasta las 12.00 y habrá servicio de comedor escolar, con becas para los alumnos en función de su situación socioeconómica. Para la nueva semana no lectiva marcada se está barajando también abrir los albergues.

Jesús Martínez Madrid

 

 

Llantos y lamentos pero nadie fue ni va a la cárcel

 

                                Que no tenemos representantes políticos es ya una evidencia, que sólo los muy idiotas no han visto ni ven. Que los políticos van a sus negocios particulares o a cobrar lo máximo posible y el resto no les importa nada en absoluto, es otra verdad ya incuestionable. Que España la convirtieron en una “descomunal almoneda o venta de todo lo vendible al precio que sea y a intereses bastardos”, tampoco ya hay duda alguna. Y que las “nubes” de expoliadores de todas las tendencias que se han beneficiado y se benefician de todo ello, sin importarle nada en absoluto España y los sojuzgados españoles, es otra certeza indiscutible, visto la impunidad de que gozan en general, todos los pringados. España es “algo ya indescriptible por la plaga de miserias que entre unos y otros la han cargado”; “esto cada vez va peor y aquí nadie responde de nada o casi nada”. Y el que lo dude, que lea lo que sigue y luego pulse en la dirección que les dejo para que puedan leer el resto.

 

“La España oficial y la España real: dos visiones incompatibles: Por Roberto Centeno: Por mucho que manipulen y mientan en hechos y cifras, como hizo Zapatero, no conseguirán evitar lo inevitable, solo empeorarlo. ¿Cuáles serán las consecuencias? En febrero 2008, justo tres semanas antes de las elecciones generales, MAFO, entonces gobernador del Banco de España, falsificaría el PIB del cuarto trimestre 2007 afirmando que había crecido en un 0,8%, y como en el trimestre anterior había crecido en un 0,7%, significaba que la economía española, al contrario que las del resto del mundo, seguía creciendo. Con esta increíble patraña y un PP incapaz de desmentirla, el indigente mental Rodríguez Zapatero volvería a ganar las elecciones. A fin de año, el INE rebajaría la cifra: España también estaba cayendo, pero ya era demasiado tarde. De nuevo en el poder, Zapatero y Solbes, que jamás supieron por qué la economía había crecido y mucho menos por qué se hundía, inventaron la fantasía, avalada por bancos y constructoras, de que la crisis era pasajera y que en dos años el crecimiento volvería con fuerza, “jugamos en la Champions League”. Y así no hubo tropelía (darían por buenos los balances falsos, mantendrían el valor de activos hundidos, ocultarían la morosidad, etc.) ni manipulación que no realizaran, desde el PIB al paro o la presión fiscal, ya que como la recuperación era inminente, todo se ajustaría, y nadie tenía por qué enterarse de sus trampas y mentiras. En las democracias, meten a la gente en la cárcel por esto. El resultado: el grandioso sistema de cajas de ahorros que durante casi dos siglos fue refugio seguro del ahorro y financiador de las clases menos favorecidas, y que representaba el 52% del sistema financiero, entregado a políticos y sindicalistas ineptos y/o ladrones, resultaría aniquilado y sus despojos entregados a precio de saldo a los grandes bancos —Botín diría que Zapatero era el mejor presidente de toda nuestra historia—.El paro pasaría del 8% en 2008 al 18,7%, el real, según el BCE, es del 30%. Los salarios caerían en un 20%, y la riqueza de las familias se contraería en un 40%, el mayor expolio a un pueblo de que se tiene memoria. La deuda pública se multiplicaría por tres, hasta 1,54 billones. El sistema de pensiones ha quebrado y la carga fiscal sobre los trabajadores y la clase media es la tercera más alta de la OCDE y la mayor de nuestra historia. Régimen del 78, causa y motor de todo el caos: Nada de lo que ocurre a día de hoy, desde la pérdida relativa de riqueza de España frente al resto del mundo desarrollado a la mayor degradación salarial y el más injusto reparto de la renta y la riqueza de la UE, a la mayor fiscalidad de nuestra historia con las grandes empresas y las grandes fortunas prácticamente exentas, a la corrupción de Estado y personal a niveles jamás conocidos, y la gigantesca burbuja de deuda que no cesa de crecer cada semana, lo que arruinará la vida de las próximas generaciones de españoles durante no menos de 50 años, puede explicarse sin remontarnos al origen de todos nuestros males: el infausto y tan autoalabado régimen del 78. En palabras de Antonio García Trevijano, el mejor pensador político español de todo el s. XX, y único opositor democrático al franquismo, “los partidos clandestinos y los herederos del franquismo, con el Rey a la cabeza, jamás persiguieron la democracia. Ni siquiera sabían lo que era. Solo se interesaron en el lucro personal, y en ocupar puestos de rango social y de poder. No persiguieron tampoco el poder. Tampoco sabían lo que era eso, ninguno —Rey incluido— tenía la menor visión ni proyecto de España, solo soñaban en participar en el festín de reparto del Estado: en los cargos oficiales y en vivir como rajás del dinero publico”. “Y para que todos, familiares, amigos y correligionarios, participaran del festín, y no solo en Madrid, trocearon España en 17 pedazos contrarios todos ellos a la realidad geográfica e histórica, y eliminaron todos los controles y contrapesos propios de un Estado, para permitir el saqueo de España con absoluta impunidad, lo que ha dado lugar a la mayor ola de corrupción estatal y personal de la historia de Europa. Los propios partidos se convirtieron en poco tiempo en lo que son hoy: bandas mafiosas con forma de partido sin más ideología que el lucro, la vanidad de los cargos públicos y el reconocimiento social en los medios”. Otro genio español, Camilo José Cela, diría de los responsables del régimen del 78: "Si tuvieran vergüenza y honor, se habrían pegado un tiro". http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2017-05-22/espana-real-oficial-visiones-incompatibles-economia_1385772/

            Todo lo que antecede es tan tremendo que yo no soy capaz de sintetizarlo en un breve comentario; si digo que vine a nacer en un país “maldito”, en el que a los ocho meses me matan a mi padre, que siendo “funcionario público”, a mi madre y a mí, nos niegan los derechos de viudedad y orfandad, que como consecuencia de ello, las pasamos mi madre y yo, “no putas pero sí putísimas”; que por todo ello me ponen a trabajar a los siete años; que pese a todo ello “y por libre y sin haber estado nunca ante un juez para responder de delito alguno”; logro ganar con el sudor de mi frente y la inteligencia que recibiera “naturalmente” (puesto que oficialmente soy analfabeto del reino de España) y que recientemente y ya con casi ochenta años, el Estado me paga 676 euros de pensión, pero hace un año y debido a la muerte de mi esposa y estar los bienes en el sistema de “gananciales”, el Estado arrebata a mis hijos “casi la mitad de la herencia de su madre” y a pagar en dinero contante y sonante (ES EL IMPUESTO A LOS MUERTOS, PUESTO QUE AQUÍ HASTA LOS MUERTOS PAGAN); y si yo muriera mañana, ese Estado inútil y “sanguijuela”, arrebataría a mis hijos, otro tanto sin consideración alguna, y además sirviendo de risa a quienes tras el expolio, te consideran “un pardillo”; por todo ello, decir a todo este sistema MALDITOS SEAN; es poco, muy poco, pero “atados como estamos” no se puede decir otra cosa… “puesto que esto si es atado y bien atado y no lo que dijera el caudillo Franco y pese a los asesinatos que cometieran sus seguidores (que de forma similar obraron en el otro bando de aquella maldita guerra). Amén.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y 

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes