Las Noticias de hoy 19 Mayo 2017

             Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    viernes, 19 de mayo de 2017      

Indice:

Newsletter Diario

Papa: El amor de Jesús es infinito, no a los amores mundanos

La persona humana tiene una dignidad que nadie ni nada le puede quitar: el Papa a los enfermos de Huntington

El nombre de Dios se honra salvando vidas: el Papa a los embajadores

Calendario de las celebraciones litúrgicas presididas por el Papa Francisco en Junio

Pascua. 5ª semana. Viernes: Francisco Fernández-Carvajal

“Ella nos abre el camino hacia el Reino”​: San Josemaria

Fiarse de Dios: J. Diéguez

 Descanso significa represar: acopiar fuerzas, ideales, planes...

La Iglesia es Madre

El Dios de los cristianos: una explicación breve: Daniel Tirapu

Aislar a los fundamentalistas y construir una economía responsable, para obtener la paz

Las prisas, el estrés y los atascos: Ángel Cabrero

Rompiendo techos de cemento y de cristal: Nuria Chinchilla

En Marche: Jorge Hernández Mollar

173 kilogramos por persona, 88 millones de toneladas: Jesús Domingo

 Mineduc: Adoctrinamiento en género a los niños 2: Acción Familia 

 Libertad, igualdad y fraternidad: Xus D Madrid

 Misericordia y reconciliación: Juan García.

El vanidoso “Narciso” : Suso do Madrid

La cápsula de cianuro: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

Newsletter Diario

 

 

Papa: El amor de Jesús es infinito, no a los amores mundanos

El Santo Padre Francisco celebra la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta.

18/05/2017 09:22

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 El amor de Jesús es sin medidano como los “amores mundanos” que buscan el poder y la vanidad. Lo afirmó el Santo Padre en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Papa Francisco subrayó que la misión cristiana es “dar alegría a la gente” y reafirmó que el amor de Dios es el núcleo de la vida de un cristiano.

Así “como el Padre me ha amado a mí, del mismo modo yo los he amado a ustedes”. El Papa Bergoglio desarrolló su reflexión a partir de la afirmación del Señor que subraya que su amor es infinito. Y observó que Jesús nos pide que permanezcamos en su amor “porque es el amor del Padre”, a la vez que nos invita a poner en práctica sus Mandamientos.

Ciertamente – dijo el Obispo de Roma – los Diez Mandamientos son la base, el fundamento, pero es necesario seguir “todas las cosas que Jesús nos ha enseñado, estos mandamientos de la vida cotidiana”, que representan “un modo de vivir cristiano”.

Hay “amores” que nos alejan del verdadero amor de Jesús

El Pontífice también afirmó que es muy amplia la lista de los mandamientos de Jesús, si bien puso de manifiesto “que el núcleo es uno”, a saber: “el amor del Padre hacia Él y el amor de Él hacia nosotros”:

“Existen otros amores. También el mundo nos propone otros amores: el amor al dinero, por ejemplo, el amor a la vanidadpavonearse, el amor al orgullo, el amor al poder, y también haciendo tantas cosas injustas para tener más poder… Son otros amores, éstos no son de Jesús, ni son del Padre. Él nos pide que permanezcamos en su amor, que es el amor del Padre. Pensemos también en estos otros amores que nos alejan del amor de Jesús. Además, hay otras medidas para amar: amar a medias, y esto no es amar. Una cosa es querer y otra cosa es amar”.

El amor de Dios es sin medida, no es tibio ni interesado

“Amar – reafirmó el Sucesor de Pedro – es más que querer”. Y se preguntó: ¿“Cuál es la medida del amor?”. “La medida del amor – dijo Francisco – es amar sin medida”:

“Y así, cumpliendo estos mandamientos que Jesús nos ha dado, permaneceremos en el amor de Jesús que es el amor del Padre, es el mismo. Sin medida. Sin este amor tibio o interesado. ‘Pero, ¿por qué Señor, tú nos recuerdas estas cosas?’, podemos decirle. ‘Para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena’. Si el amor del Padre va a JesúsJesús nos enseña el camino del amor: el corazón abierto, amar sin medida, dejando de lado otros amores”.

La misión del cristiano es obedecer a Dios y dar alegría a la gente 

“El gran amor a Él – dijo Papa al concluir su homilía – es permanecer en este amor “, donde está “la alegría”. Y añadió que el “amor y la alegría son un don”. Dones que debemos pedir al Señor:

“Hace poco tiempo un sacerdote fue nombrado obispo. Fue a ver a su papá, a su anciano papá para darle la noticia. Este hombre anciano, ya jubilado, un hombre humilde, que fue obrero toda su vida, que no había ido a la universidad, pero que tenía la sabiduría de la vida, le aconsejó a su hijo sólo dos cosas: ‘Obedece y da alegría a la gente’. Este hombre había comprendido esto: obedece al amor del Padre, sin otros amores, obedece a este don, y después, da alegría a la gente. Y nosotros, los cristianos, laicos, sacerdotes, consagrados, obispos, debemos dar alegría a la gente. Pero, ¿por qué? Por esto. Debemos ir por el camino del amor, sin intereses, sólo por el camino del amor. Nuestra misión cristiana es dar alegría a la gente”.

Tal como hemos pedido en la oración – terminó diciendo Francisco – “que el Señor custodie este don de permanecer en el amor de Jesús para poder dar alegría a la gente”.

 

 

La persona humana tiene una dignidad que nadie ni nada le puede quitar: el Papa a los enfermos de Huntington

El Papa habla a los enfermos de Huntington recibidos en audiencia especial en el Aula Pablo VI. - EPA

18/05/2017 11:55

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La persona humana es siempre valiosa y tiene una dignidad que nadie le puede quitar: lo aseguró el Papa Francisco al recibir esta mañana en el Aula Pablo VI a los enfermos de Huntington, junto a sus familiares, las asociaciones, los médicos y el personal sanitario, reunidos en un encuentro mundial para que esta enfermedad neurodegenerativa, que margina a tantas personas, “no permanezca más oculta”.

El Papa, dirigiéndose a los mil quinientos presentes en el Aula Nervi, procedentes prevalentemente de Sudamérica donde la enfermedad en más difundida, después de agradecer a los organizadores del evento y a los presentadores, extendió su saludo a “todos los que llevan en su cuerpo y en su vida las huellas de esta enfermedad, así como a los que sufren otras enfermedades denominadas raras”.

En su discurso Francisco destacó cómo los temores y las dificultades que han caracterizado la vida de las personas enfermas de Huntington les ha causado verdaderas marginaciones, haciéndoles experimentar  junto a sus familias “el drama de la vergüenza, del aislamiento, del abandono”. “Por ello – afirmó -  hoy estamos aquí para decir a nosotros mismos y al mundo: «Nunca más oculta». No se trata simplemente de un eslogan - puntualizó el Papa - sino de un compromiso que todos debemos asumir.

Francisco destacó como Jesús durante su vida encontró a tantos enfermos y se hizo cargo de sus sufrimientos. “La enfermedad para Él nunca fue un obstáculo”. “Él nos ha enseñado que la persona humana es siempre valiosa, que tiene siempre una dignidad que nada ni nadie le puede quitar, ni siquiera la enfermedad. Asegurando que “la fragilidad no es un mal” el Santo Padre instó a no olvidar “el inmenso valor que siempre tenemos ante Dios”. “Ninguno de ustedes se debe sentir nunca solo – agregó. Ustedes son valiosos para Dios, son valiosos para la Iglesia”.

El Papa alentó después a los familiares a que “no se sientan solos” y a no ceder a la  tentación del sentimiento de vergüenza y de culpa”.

No faltaron las palabras de reconocimiento y aliento del Pontífice para los médicos, el personal sanitario y los voluntarios de las asociaciones para que sean “un punto de referencia para los pacientes y sus familias”, que a menudo tienen que enfrentar la enfermedad en un “contexto socio-sanitario que, con frecuencia, no corresponde a la dignidad de la persona humana”.

A los genetistas y científicos, Francisco animó a realizar el propio trabajo “siempre con medios que no contribuyan a alimentar esa «cultura del descarte» que a veces se insinúa también en el mundo de la investigación científica, destacando que ningún fin, por noble que sea, “puede justificar la destrucción de embriones humanos”.

(MCM-RV)

Texto y audio del discurso del Santo Padre: 

Queridos hermanos y hermanas:

Los recibo con alegría y los saludo a cada uno de los que están aquí presentes en esta reunión y reflexión dedicada a la enfermedad de Huntington. Doy las gracias sinceramente a todos los que se han esforzado para que esta jornada se pudiera realizar. Agradezco a la señora Cattaneo y al señor Sabine sus palabras de presentación. Me gustaría extender mi saludo a todos los que llevan en su cuerpo y en su vida las huellas de esta enfermedad, así como a los que sufren otras enfermedades denominadas raras.

Sé que algunos de ustedes han tenido que realizar un viaje muy largo y difícil para estar hoy aquí. Se los agradezco y me alegro de su presencia. He escuchado sus historias y las dificultades que cada día tienen que afrontar; conozco la tenacidad y la dedicación con que sus familias, los médicos, el personal sanitario y los voluntarios están a su lado en este camino lleno de cuestas arriba, algunas muy duras.

Durante mucho tiempo, los temores y las dificultades que han caracterizado la vida de las personas enfermas de Huntington han provocado a su alrededor malentendidos, barreras, verdaderas marginaciones. En muchos casos, los enfermos y sus familias han experimentado el drama de la vergüenza, del aislamiento, del abandono. Pero hoy estamos aquí porque queremos decir a nosotros mismos y al mundo: «HIDDEN NO MORE!», «NUNCA MÁS OCULTA», «MAI PIÙ NASCOSTA!». No se trata simplemente de un eslogan, sino de un compromiso que todos debemos asumir. La fuerza y ​​la convicción con que pronunciamos estas palabras se derivan precisamente de la misma enseñanza de Jesús. Durante su ministerio, Él se encontró con muchos enfermos, se hizo cargo de su sufrimiento, derribó los muros del estigma y de la marginación que a muchos de ellos les impedía sentirse respetados y queridos. Para Jesús, la enfermedad nunca ha sido obstáculo para acercarse al hombre, sino todo lo contrario. Él nos ha enseñado que la persona humana es siempre valiosa, que tiene siempre una dignidad que nada ni nadie le puede quitar, ni siquiera la enfermedad. La fragilidad no es un mal. Y la enfermedad, que es expresión de la fragilidad, no puede y no debe llevarnos a olvidar el inmenso valor que siempre tenemos ante Dios.

También la enfermedad puede ser una oportunidad para el encuentro, la colaboración, la solidaridad. Los enfermos que se encontraban con Jesús quedaban regenerados sobre todo por esta toma de conciencia. Se sentían escuchados, respetados, amados. Ninguno de ustedes se debe sentir nunca solo, ninguno se debe sentir una carga, ninguno debe sentir la necesidad de escapar. Ustedes son valiosos para Dios, son valiosos para la Iglesia.

Me dirijo ahora a las familias. Quien sufre la enfermedad de Huntington sabe que nadie puede superar la soledad y la desesperación si no tiene a su lado personas que con abnegación y constancia se transforman en «compañeros de viaje». Ustedes son todo esto: padres, madres, esposos, esposas, hijos, hermanos y hermanas, que cada día, de manera silenciosa pero eficaz, acompañan a sus familiares en este duro camino. También para ustedes el camino se hace a veces cuesta arriba. Por eso los animo también a que no se sientan solos; a que no cedan a la tentación del sentimiento de vergüenza y de culpa. La familia es un lugar privilegiado de vida y dignidad, y pueden contribuir a crear esa red de solidaridad y de ayuda que sólo la familia es capaz de asegurar y a la que está llamada a vivir en primer lugar.

Y me dirijo a ustedes, médicos, personal sanitario, voluntarios de las asociaciones que se dedican a la enfermedad de Huntington y a las personas afectadas por ella. Entre ustedes hay también personal del Hospital «Casa Sollievo della Sofferenza» que, con su atención y su investigación, son una manifestación de la aportación que la Santa Sede quiere dar en este ámbito tan importante a través de una obra suya. El servicio de todos ustedes es muy valioso, porque la esperanza y el impulso de las familias que se confían a ustedes depende ciertamente de su compromiso e iniciativa. Son muchos los retos que plantea la enfermedad desde el punto de vista diagnóstico, terapéutico y asistencial. Que el Señor bendiga su trabajo: que sean un punto de referencia para los pacientes y sus familias, que en muchas ocasiones se ven obligados a hacer frente a las ya duras pruebas que la enfermedad comporta en un contexto socio-sanitario que, con frecuencia, no corresponde a la dignidad de la persona humana. Así las dificultades aumentan. Con frecuencia, la enfermedad se agrava por la pobreza, las separaciones forzadas y una sensación general de confusión y desconfianza. Por eso, las asociaciones y los organismos nacionales e internacionales son decisivos. Son como las manos de Dios que siembran esperanza. Son la voz de estas personas que quieren reivindicar sus derechos.

Por último, están aquí presentes genetistas y científicos que sin escatimar energías se dedican desde hace tiempo al estudio y la búsqueda de una terapia para la enfermedad de Huntington. Es obvio que se mira a su trabajo con mucha expectativa: la esperanza de encontrar un camino para la curación definitiva de la enfermedad depende de sus esfuerzos, pero también para la mejora de las condiciones de vida de estos hermanos y para su acompañamiento, especialmente en la etapa delicada del diagnóstico, cuando aparecen los primeros síntomas. Que el Señor bendiga sus esfuerzos. Los animo a realizarlo siempre con medios que no contribuyan a alimentar esa «cultura del descarte» que a veces se insinúa también en el mundo de la investigación científica. Algunas líneas de investigación, de hecho, utilizan embriones humanos provocando inevitablemente su destrucción. Pero sabemos que ningún fin, aunque en sí mismo sea noble ―como la posibilidad de una utilidad para la ciencia, para otros seres humanos o para la sociedad―, puede justificar la destrucción de embriones humanos.

Hermanos y hermanas, como ven son una comunidad grande y motivada. Que la vida de cada uno de ustedes, marcada directamente por la enfermedad de Huntington o comprometida cada día en acompañar el dolor y la dificultad de los enfermos, sea un testimonio vivo de la esperanza que Cristo nos ha dado. Incluso a través del dolor pasa un camino fecundo de bien que podemos recorrer juntos.

Gracias a todos. Por favor, no se olviden de rezar por mí, igual que yo rezaré por ustedes.

 

El nombre de Dios se honra salvando vidas: el Papa a los embajadores

Sala Clementina: Presentación de las Cartas Credenciales de nuevos embajadores ante la S.S

18/05/2017 18:25

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“Se debe hacer frente a las divergencias con la paciencia valiente del diálogo y de la diplomacia, con  iniciativas de encuentro y de paz y no con la exhibición de la fuerza y ​​su uso precipitado y desconsiderado”; lo dijo el Papa Francisco en el jueves 18 de mayo a los nuevos embajadores ante la Santa Sede de Mauritania, Nepal, Trinidad y Tobago, Sudán, Kazajstán y Níger, con ocasión de la presentación de las Cartas que los acreditan.

Escenario mundial complejo

El Obispo de Roma hizo hincapié en la importancia de la diplomacia y del diálogo para ayudar al mundo a resolver las actuales situaciones de conflicto, caracterizadas por “una complejidad considerable”:

“Entre los factores que agudizan  los problemas se encuentran una economía y unas  finanzas que, en lugar de servir al ser humano concreto, se organizan principalmente para servirse a sí mismas y escapar del control de las autoridades públicas, que siguen siendo responsables del bien común, pero carecen de las herramientas necesarias para moderar los apetitos exagerados de unos pocos”.

Agravantes: el recurso a la fuerza como un medio más y el fundamentalismo religioso

El Papa advierte dos factores que agravan los conflictos: por una parte la tendencia creciente a considerar el recurso a la fuerza no como ultima ratio sino casi como “un medio entre otros”, disponible para ser utilizado sin una evaluación exhaustiva de las consecuencias; y por la otra el fundamentalismo “para justificar la sed de poder, la explotación del santo nombre de Dios para que progrese por cualquier medio, el propio proyecto hegemónico”:

“A estas degradaciones y a los riesgos que representan para la paz en el mundo, se responde mediante la construcción de una economía y una finanza  responsables frente a la suerte del ser  humano y de las comunidades donde vive. ¡El hombre, y no el dinero, vuelva a ser el fin de la economía!”

Propuestas y consideraciones:

Para esto el Santo Padre impulsa a hacer frente a las divergencias “con la paciencia valiente del diálogo y de la diplomacia, con  iniciativas de encuentro y paz y no con la exhibición de la fuerza y ​​su uso precipitado y desconsiderado”, y señala la necesidad de aislar a todo aquel que intenta transformar  una pertenencia y una identidad religiosa en razón para odiar a todos los demás:

“A quien desfigura así la imagen de Dios hay que oponer un esfuerzo concertado para demostrar que su Nombre se honra salvando vidas, no matándolas, llevando reconciliación y paz, no división y guerra, con la misericordia y la compasión y no con la indiferencia y la brutalidad.

“Si avanzamos con decisión por  este camino- aseguró el Papa - la causa de la paz y de la justicia dará pasos concretos hacia adelante”.

 

 

Calendario de las celebraciones litúrgicas presididas por el Papa Francisco en Junio

Procesión Eucarística a Santa María la Mayor. Foto de archivo. - RV

18/05/2017 15:22

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 El Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, Mons. Guido Marini, ha dado a conocer las celebraciones del mes de junio que serán presididas por el Papa Francisco:

El 4 de Junio, domingo de Pentecostés, el Obispo de Roma presidirá la Santa Misa a las 10.30 de la mañana en la Basílica de san Pedro.

El domingo 18 de Junio, Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo en Italia, presidirá, en la Archibasílica de San Juan de Letrán, la Santa Misa y la Procesión Eucarística a la Basílica de Santa María la Mayor. Tal como informó el Jefe de la Oficina de prensa de la Santa Sede, Greg Burke, el Santo Padre Francisco decidió trasladar la celebración litúrgica del Corpus Christi, que se celebra el jueves 15 de junio al domingo 18 de junio de modo de fomentar una mayor participación del Pueblo de Dios, de los sacerdotes y y de los fieles de la Iglesia en Roma.   

Por último, el jueves 29, Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, el Romano Pontífice presidirá en la Basílica Vaticana a las 9.30 de la mañana la Santa Misa con la Bendición de los palios para los nuevos arzobispos metropolitanos. 

 

 

Pascua. 5ª semana. Viernes

EL VALOR DE LA AMISTAD

— Jesús, «el amigo que nunca traiciona». En Él aprendemos el verdadero sentido de la amistad.

— La amistad es un gran bien humano que podemos sobrenaturalizar. Cualidades de la verdadera amistad.

— Apostolado con los amigos.

I. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos (...). Ya no os llamo siervos (...), a vosotros os llamo amigos1, nos dice el Señor en el Evangelio de la Misa.

Jesús es nuestro Amigo. En Él encontraron los Apóstoles su mejor amistad. Era alguien que les quería, con quien podían comunicar sus penas y alegrías, a quien podían preguntar con entera confianza. Sabían bien lo que deseaba expresar cuando les decía: amaos los unos a los otros... como Yo os he amado2. Las hermanas de Lázaro no encuentran mejor título que el de la amistad para solicitar su presencia: tu amigo está enfermo3, le mandan decir. Es el mayor argumento que tienen a mano.

Jesús buscó y facilitó la amistad a todos aquellos que encontró por los caminos de Palestina. Aprovechaba siempre el diálogo para llegar al fondo de las almas y llenarlas de amor. Y además de su infinito amor por todos los hombres, manifestó su amistad con personas bien determinadas: los Apóstoles, José de Arimatea, Nicodemo, Lázaro y su familia... Al mismo Judas no le negó el honroso título de amigo en el mismo momento en que este le entregaba en manos de sus enemigos. Estimaba mucho la amistad de sus amigos; a Pedro le preguntará después de las negaciones: ¿me amas?4, ¿eres mi amigo?, ¿puedo confiar en ti? Y le entrega su Iglesia: Apacienta mis corderos... apacienta mis ovejas.

«Cristo, Cristo resucitado, es el compañero, el Amigo. Un compañero que se deja ver solo entre sombras, pero cuya realidad llena toda nuestra vida, y que nos hace desear su compañía definitiva»5. Él, que ha compartido nuestra vida, quiere compartir también nuestras cargas: Yo os aliviaré6, nos dice a todos. Es el mismo que desea ardientemente que compartamos su gloria por toda la eternidad.

Jesucristo es el Amigo que nunca traiciona7, que cuando vamos a verle, a hablarle, está siempre disponible, que nos espera con el mismo calor de bienvenida, aunque por nuestra parte haya habido olvido y frialdad. Él ayuda siempre, anima siempre, consuela en toda ocasión.

La amistad con el Señor, que nace y se acrecienta en la oración y en la digna recepción de los sacramentos, nos hace entender mejor el significado de la amistad humana, que la Sagrada Escritura califica como un tesoro: Un amigo fiel –dice el Eclesiastéses poderoso protector; el que lo encuentra halla un tesoro. Nada vale tanto como un amigo fiel; su precio es incalculable8. Los Apóstoles aprendieron de Cristo el verdadero sentido de la amistad. Y los Hechos de los Apóstoles nos muestran cómo San Pablo tuvo muchos amigos, a quienes quería entrañablemente, los echa de menos cuando están ausentes y se llena de alegría cuando tiene noticias de ellos9. La antigüedad cristiana nos ha dejado testimonios de grandes amistades entre los primeros hermanos en la fe.

II. El trato diario y la amistad con Jesucristo nos llevan a una actitud abierta, comprensiva, que aumenta la capacidad de tener amigos. La oración afina el alma y la hace especialmente apta para comprender a los demás, aumenta la generosidad, el optimismo, la cordialidad en la convivencia, la gratitud..., virtudes que facilitan al cristiano el camino de la amistad.

La amistad verdadera es desinteresada, pues más consiste en dar que en recibir; no busca el provecho propio, sino el del amigo: «El amigo verdadero no puede tener, para su amigo, dos caras: la amistad, si ha de ser leal y sincera, exige renuncias, rectitud, intercambio de favores, de servicios nobles y lícitos. El amigo es fuerte y sincero en la medida en que, de acuerdo con la prudencia sobrenatural, piensa generosamente en los demás, con personal sacrificio. Del amigo se espera la correspondencia al clima de confianza, que se establece con la verdadera amistad; se espera el reconocimiento de lo que somos y, cuando sea necesaria, también la defensa clara y sin paliativos»10.

Para que haya verdadera amistad es necesario que exista correspondencia, es preciso que el afecto y la benevolencia sean mutuos11. Si es verdadera, la amistad tiende siempre a hacerse más fuerte: no se deja corromper por la envidia, no se enfría por las sospechas, crece en la dificultad12, «hasta sentir al amigo como otro yo, por lo que dice San Agustín: Bien dijo de su amigo el que le llamó la mitad de su alma»13. Entonces se comparten con naturalidad las alegrías y las penas.

La amistad es un bien humano y, a su vez, ocasión para desarrollar muchas virtudes humanas, porque crea «una armonía de sentimientos y gustos que prescinde del amor de los sentidos, pero, en cambio, desarrolla hasta grados muy elevados, e incluso hasta el heroísmo, la dedicación del amigo al amigo. Creemos –enseñaba Pablo VI– que los encuentros (...) dan ocasión a almas nobles y virtuosas para gozar de esta relación humana y cristiana que se llama amistad. Lo cual supone y desarrolla la generosidad, el desinterés, la simpatía, la solidaridad y, especialmente, la posibilidad de mutuos sacrificios»14.

El buen amigo no abandona en las dificultades, no traiciona; nunca habla mal del amigo, ni permite que, ausente, sea criticado, porque sale en su defensa. Amistad es sinceridad, confianza, compartir penas y alegrías, animar, consolar, ayudar con el ejemplo.

III. A lo largo de los siglos, la amistad ha sido un camino por el que muchos hombres y mujeres se han acercado –se están acercando– a Dios y han alcanzado el Cielo. Es un sendero natural y sencillo, que elimina muchos obstáculos y dificultades. El Señor tiene en cuenta con frecuencia este medio para darse a conocer. Los primeros que le conocieron fueron a comunicar esta buena nueva a quienes amaban. Andrés trajo a Pedro, su hermano; Felipe, a su amigo Natanael; Juan seguramente llevó al Señor a su hermano Santiago...

Así se difundió la fe en Cristo en la primera cristiandad: a través de los hermanos, de padres a hijos, de los hijos a los padres, del siervo a su señor y a la inversa, del amigo al amigo. La amistad es una base excepcional para dar a conocer a Cristo, porque es el medio natural para comunicar sentimientos, compartir penas y alegrías de quienes están junto a nosotros por razones de familia, de trabajo, de aficiones...

Es propio de la amistad dar al amigo lo mejor que se posee. Nuestro más alto valor, sin comparación posible, es el haber encontrado a Cristo. No tendríamos verdadera amistad si no comunicáramos el inmenso don de nuestra fe cristiana. Nuestros amigos deben encontrar en nosotros, los cristianos que quieren seguir de cerca a Jesús, apoyo y fortaleza y un sentido sobrenatural para su vida. La seguridad de encontrar comprensión, interés, atención les moverá a abrir su corazón confiadamente, con la seguridad de que se les quiere, de que se está dispuesto a ayudarles. Y esto, mientras realizamos nuestras tareas normales de todos los días, procurando ser ejemplares en la profesión o en el estudio, fomentando siempre la amistad, estando abiertos al trato y al afecto con todos, impulsados por la caridad.

La amistad nos lleva a iniciar a nuestros amigos en una verdadera vida cristiana si están lejos de la Iglesia, o a que reemprendan el camino que un mal día abandonaron, si dejaron de practicar la fe que recibieron. Con paciencia y constancia, sin prisa, sin pausa, se irán acercando al Señor, que les espera. En ocasiones podremos hacer junto con ellos un rato de oración, una obra de misericordia visitando a un enfermo o a una persona necesitada, les pediremos que nos acompañen a hacer una visita a Jesús sacramentado... Cuando sea oportuno les hablaremos del sacramento de la misericordia divina, la Confesión, y les ayudaremos a prepararse para recibirlo. ¡Cuántas confidencias al abrigo de la amistad son caminos abiertos al apostolado por el Espíritu Santo! «Esas palabras, deslizadas tan a tiempo en el oído del amigo que vacila; aquella conversación orientadora, que supiste provocar oportunamente; y el consejo profesional, que mejora su labor universitaria; y la discreta indiscreción, que te hace sugerirle insospechados horizontes de celo... Todo eso es “apostolado de la confidencia”»15.

La amistad todo lo puede con la ayuda de la gracia; ayuda que debemos implorar del Señor con oración y mortificación. Como nunca les hemos ocultado nuestra fe en Cristo, les parecerá natural que les hablemos con frecuencia de lo más esencial de nuestra vida, lo mismo que ellos nos hablan de los asuntos que consideran de más importancia.

El Señor desea que tengamos muchos amigos porque es infinito su amor por los hombres y nuestra amistad es un instrumento para llegar a ellos. ¡Cuántas personas con las que cada día nos relacionamos están esperando, aun sin saberlo, que les llegue la luz de Cristo! ¡Qué alegría la nuestra cada vez que un amigo nuestro se hace amigo del Amigo!

Jesús, que pasó haciendo el bien16, y que se ganó el corazón de tantas personas, es nuestro Modelo. Así hemos de pasar nosotros por la familia, el trabajo, los vecinos, los amigos. Hoy es un día oportuno para que nos preguntemos si las personas que habitualmente se relacionan con nosotros se sienten movidas por nuestro ejemplo y nuestra palabra a estar más cerca del Señor, si nos preocupa su alma, si se puede decir con verdad que, como Jesús, estamos pasando por su vida haciendo el bien.

1 Jn 15, 13-15. — 2 Jn 13, 34; 15, 12. — 3 Jn 11, 3. — 4 Jn 21, 16. — 5 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 116. — 6 Mt 11, 28. — 7 Cfr. San Josemaría Escrivá, Camino, n. 88. — 8 Ecl 6, 14. — 9 Cfr. 2 Cor 2, 13. — 10 San Josemaría Escrivá, Carta, 11-III-1940, citado por J. Cardona en Gran Enciclopedia Rialp, voz Amistad II. — 11 Cfr. Santo Tomás, Suma Teológica, 2-2 q. 23, a. 1. — 12 Cfr. Beato Elredo, Trat. sobre la amistad espiritual, 3. — 13 Santo Tomás, Suma Teológica, 2-2, q. 28, a. 1. — 14 Pablo VI, Alocución, 26-VII-1978. — 15 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 973. — 16 Hech 10, 38.

 

† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) s�lo nos ha autorizado a difundir la meditaci�n diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribuci�n por fotocopias u otras formas de distribuci�n.

 

 

“Ella nos abre el camino hacia el Reino”

Haz tu amor a la Virgen más vivo, más sobrenatural. –No vayas a Santa María sólo a pedir. ¡Ve también a dar!: a darle afecto; a darle amor para su Hijo divino; a manifestarle ese cariño con obras de servicio al tratar a los demás, que son también hijos suyos. (Forja, 137)

Volvemos de nuevo a la experiencia de cada día, al trato con nuestras madres en la tierra. Por encima de todo, ¿qué desean, de sus hijos, que son carne de su carne y sangre de su sangre? Su mayor ilusión es tenerlos cerca. Cuando los hijos crecen y no es posible que continúen a su lado, aguardan con impaciencia sus noticias, les emociona todo lo que les ocurre: desde una ligera enfermedad hasta los sucesos más importantes.

Mirad: para nuestra Madre Santa María jamás dejamos de ser pequeños, porque Ella nos abre el camino hacia el Reino de los Cielos, que será dado a los que se hacen niños (Cfr. Mt XIX, 14). De Nuestra Señora no debemos apartarnos nunca. ¿Cómo la honraremos? Tratándola, hablándole, manifestándole nuestro cariño, ponderando en nuestro corazón las escenas de su vida en la tierra, contándole nuestras luchas, nuestros éxitos y nuestro fracasos. (Amigos de Dios, 289-290)

 

 

Fiarse de Dios

Sin Cristo, no hacemos nada. Es la enseñanza que el Maestro dio a sus discípulos en la escena de la pesca milagrosa y que se repite en nuestras vidas.

Virtudes 28 de Noviembre de 2011

pus Dei - Fiarse de Dios

Cuenta San Lucas que en una ocasión el Señor predicaba junto al mar de Galilea, y eran tantos los que querían escucharle que tuvo que pedir ayuda. Unos pescadores lavaban las redes en la orilla. Habían terminado la parte fundamental de su trabajo y se ocupaban en otras actividades accesorias, seguramente con la idea de marcharse cuanto antes a casa y descansar. Jesucristo se metió en una de las barcas, la de Simón, y desde ella siguió hablando a la muchedumbre.

El evangelista no se detiene a contarnos el contenido de la enseñanza del Señor. En esta ocasión hay otros hechos hacia los que quiere atraer nuestra atención, porque contienen unas lecciones muy importantes para la vida cristiana.

Lucha y confianza

Quizás Pedro y sus compañeros pensaban que, al terminar de hablar, Jesús regresaría a la orilla y seguiría su camino. Pero no fue así: se dirigió a ellos y les pidió que volviesen a comenzar su tarea, la que estaban ya a punto de terminar. Se sorprendieron, pero Simón tuvo la grandeza de ánimo de sobreponerse al cansancio y contestar: Maestro, hemos estado bregando durante toda la noche y no hemos pescado nada; pero sobre tu palabra echaré las redes [1].

Habían trabajado toda una noche. Y había sido en vano. Sabían hacerlo, era su profesión, tenían experiencia. Pero todo eso no había bastado: habían regresado cansados y de vacío. No parece aventurado suponer que estarían desanimados. Quizás a alguno se le había ocurrido incluso que con aquel oficio no se podía ir adelante y había experimentado el deseo –más o menos contenido– de dejarlo todo, porque le invadía una sensación de inutilidad.

Sabemos que esta historia termina con una pesca abundantísima. Si nos preguntamos por la diferencia entre esa eficacia y el fracaso nocturno, la respuesta es inmediata: la presencia de Jesucristo. Todas las demás circunstancias de este segundo intento parecen menos favorables que las del primero: las redes sin terminar de lavar, la hora poco apropiada, la deteriorada condición física y anímica de los pescadores...

El Señor se sirve de todo esto para darles –y para darnos– una enseñanza espiritual muy importante: sin Cristo no hacemos nada. Sin Cristo, el fruto de la lucha será cansancio, tensión, desánimo, ganas de dejarlo; sin Cristo trataremos de engañarnos echando a las circunstancias la culpa de nuestra ineficacia; sin Cristo nos invadirá la sensación de inutilidad. En cambio, con Él la pesca es abundante.

La santidad no consiste en el cumplimiento de un conjunto de normas. Es la vida de Cristo en nosotros. Por eso, más que en hacer, está en dejar hacer, en dejarse llevar; pero correspondiendo. Tú, cristiano, y por cristiano hijo de Dios, has de sentir la grave responsabilidad de corresponder a las misericordias que has recibido del Señor, con una actitud de vigilante y amorosa firmeza, para que nada ni nadie pueda desdibujar los rasgos peculiares del Amor, que Él ha impreso en tu alma [2].

Cuando luchamos por ser santos, el hilo de nuestra voluntad se encuentra con el hilo de la Voluntad de Dios y se entrelaza con él para formar un tejido único, una sola pieza que es nuestra vida. Esa trama ha de ir haciéndose cada vez más densa, hasta que llegue un momento en que nuestra voluntad se identifique con la de Dios, de tal modo que no seamos capaces de distinguir una de la otra, porque quieren lo mismo.

Casi al final de su vida en la tierra, Jesús confía a San Pedro: en verdad, en verdad te digo: cuando eras más joven te ceñías tú mismo y te ibas adonde querías; pero cuando envejezcas extenderás tus manos y otro te ceñirá y llevará adonde no quieras [3]. Antes te apoyabas en ti, en tu voluntad, en tu fortaleza; antes pensabas que tu palabra era más segura que la mía [4]... y ya ves los resultados. A partir de ahora te apoyarás en Mí y querrás lo que Yo quiera... y las cosas irán mucho mejor.

La vida interior es una tarea de la gracia que requiere nuestra cooperación. El Espíritu Santo sopla e impulsa nuestra barca. Para nuestra correspondencia disponemos de dos remos, por decirlo de algún modo: de una parte, nuestro esfuerzo personal; de otra, la confianza en Dios, la seguridad de que Él no nos deja. Los dos remos son necesarios y hemos de desarrollar los dos brazos si queremos que la vida interior avance. Si falla uno, la barca gira sobre sí misma, es muy difícil de gobernar; el alma camina entonces como a la pata coja : no avanza, se agota, termina por desfallecer y cae fácilmente.

Si falta la decisión eficaz de luchar, la piedad es sentimental, las virtudes escasean: el alma parece llenarse de buenos deseos, que resultan sin embargo ineficaces cuando llega el momento del esfuerzo. Si, en cambio, todo se confía a una voluntad fuerte, a la decisión de lucha sin contar con el Señor, el fruto es aridez, tensión, cansancio, hastío de una pelea que no trae peces a las redes de la vida interior y del apostolado: el alma se encuentra, como Pedro y sus compañeros, en la noche infructuosa.

Si advertimos que algo de esto nos sucede, si a veces caemos en desánimos por apoyarnos demasiado en nuestro conocimiento o experiencia, en nuestra voluntad decidida y fuerte... y poco en Jesucristo, pidamos al Señor que suba a nuestra barca. Nos importa mucho su presencia; mucho más que los resultados de nuestro esfuerzo. Es de notar que el Señor no promete una gran pesca, y Simón no la espera. Pero advierte que de todas maneras vale la pena trabajar por el Señor: in verbo autem tuo laxabo retia [5].

Abandono

Volvamos ahora un poco atrás y dirijamos nuestra mirada a la petición de Jesús. Guía mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca [6].

Duc in altum . Lleva la barca a lo profundo. Para adentrarse en la vida interior hay que renunciar a tener los pies en un terreno firme, totalmente dominado; es preciso avanzar hasta lugares donde fácilmente habrá olas, donde la barca se mueve y el alma advierte que no lo controla todo, donde si cayéramos al agua podríamos hundirnos.

¿No estaremos más seguros en la orilla, o donde el agua no supere las rodillas, o la cintura, o al máximo los hombros? Quizá, efectivamente, nos sentiríamos más seguros. Pero en la orilla no se pesca nada que valga la pena. Si queremos echar las redes para pescar tenemos que llevar la barca a lo profundo, tenemos que sacudirnos el miedo a perder de vista la costa.

¡Cuántas veces Jesucristo echa en cara a los discípulos su miedo!: ¿por qué os asustáis, hombres de poca fe? [7]. ¿No mereceremos nosotros ese mismo reproche?: ¿por qué no te fías?, ¿por qué quieres dominarlo y controlarlo todo?, ¿por qué te cuesta tanto caminar cuando el sol no luce en todo su esplendor?

El alma tiende instintivamente a buscar referencias, señales que le confirmen que va bien. El Señor nos las concede en muchas ocasiones, pero no creceremos en la vida interior si dejamos que nos obsesione la necesidad de comprobar nuestro progreso.

Quizá tenemos la experiencia de que en momentos de inquietud, en los que no poseemos un juicio claro sobre nuestra rectitud y nos dejamos arrastrar por el deseo de buscar a toda costa una respuesta, terminamos atribuyendo a una circunstancia nimia un valor del que objetivamente carece: una mirada sonriente o seria, un elogio o una corrección, una circunstancia favorable o un revés, bastan para colorear con su tono brillante u oscuro hechos con los que no guardan relación alguna.

El crecimiento en la vida interior no depende de que estemos seguros de cuál es la Voluntad de Dios. El afán desmesurado de seguridad es el punto donde el voluntarismo se encuentra con el sentimentalismo. En ocasiones, el Señor permite una inseguridad que, bien enfocada, nos ayuda a crecer en rectitud de intención. Lo que importa es abandonarse en sus manos, y en este fiarse de Él se encuentra la paz.

Con nuestra lucha no buscamos provocarnos sentimientos agradables. Muchas veces los tendremos; otras, no. Un poco de examen posiblemente nos haga descubrir que los buscamos con mayor frecuencia de la que imaginamos, si no en sí mismos, sí como señal de que nuestra lucha es eficaz.

Lo advertiremos, por ejemplo, al experimentar desánimo ante una tentación a la que no cedemos, pero que persiste; al sentir fastidio porque algo nos cuesta y –así razonamos– no nos debería costar; al notar molestia porque la entrega no nos atrae del modo sensiblemente arrollador que nos gustaría...

Hemos de luchar en lo que podemos luchar, sin darnos de cabeza contra lo que no está en nuestra mano dominar: los sentimientos no están totalmente sometidos a nuestra voluntad y no podemos pretender que lo estén.

Nosotros hemos de aprender a abandonarnos, dejando en manos de Dios el resultado de nuestra lucha, porque sólo la confianza en Él vence esas inquietudes. Si queremos ser pescadores de altura, hemos de llevar la barca in altum , donde no hacemos pie; hemos de superar el deseo de buscar referencias, de experimentar que vamos adelante. Pero para conseguirlo es decisivo apoyarse en la contrición.

Recomenzar

Simón y sus compañeros siguieron el consejo del Señor y recogieron gran cantidad de peces. Tantos, que las redes se rompían [8] Del fruto de aquella audacia se beneficiaron otros que vinieron a ayudarles, y las dos barcas se llenaron tanto que casi se hundían. Abundancia tan extraordinaria, llevó a Pedro a advertir la cercanía de Dios y a sentirse indigno de tal familiaridad: Apártate de mí, Señor, que soy un hombre pecador [9]. Sin embargo, pocos minutos después, dejadas todas las cosas, le siguieron [10]. Y fueron fieles hasta la muerte.

Pedro descubrió al Señor en aquella pesca extraordinaria. ¿Habría reaccionado de la misma manera si la noche anterior le hubiera ido bien en su trabajo? Quizás no. Quizás en un fruto especialmente generoso habría reconocido una ayuda de Jesucristo, pero no habría advertido hasta qué punto Dios estaba cerca y todo se lo debía a Él. Para que el milagro moviera el alma de Simón, convenía que la noche anterior le hubiera ido muy mal a pesar de su empeño sincero.

El Señor se sirve de nuestros defectos para atraernos a Él, siempre que nos esforcemos sinceramente por vencerlos. Por eso, luchando, hemos de querernos como somos, con nuestros defectos. Al hacerse hombre, el Verbo asumió unas limitaciones: las propias de la condición humana, ésas ante las que nosotros a veces nos rebelamos. En el camino de identificación con Cristo es clave asumir los propios límites.

Tantas veces es precisamente la conciencia serena de nuestra indignidad la que nos hace descubrir a Cristo a nuestro lado, porque vemos claro que los peces que hay en nuestras redes no los ha puesto ahí nuestra pericia, sino Dios. Y esa experiencia nos llena de gozo y nos convence una vez más de que es la contrición la que nos hace avanzar en la vida interior.

Entonces, como Pedro, nos lanzamos a los pies de Jesucristo; y, también como él, terminamos por dejarlo todo –¡incluso esa pesca extraordinaria!– para seguirle, porque sólo nos importa Él.

La prontitud para la contrición marca la senda de la alegría. Precisamente tu vida interior debe ser eso: comenzar... y recomenzar [11]. ¡Qué honda alegría experimenta el alma cuando descubre en la práctica el significado de estas palabras! No cansarse de recomenzar: he aquí un secreto para la eficacia y para la paz. Porque quien tiene esa actitud deja trabajar al Espíritu Santo en su alma, colabora con Él sin pretender sustituirle, lucha con toda energía y con plena confianza en Dios.

J. Diéguez

[1] Lc 5, 5.

[2] Forja , n. 416.

[3] Jn 21, 18.

[4] Cfr. Mt 26, 34-35.

[5] Lc 5, 5.

[6] Lc 5, 4.

[7] Mt 8, 26. Cfr. Mt 14, 31.

[8] Lc 5, 6.

[9] Lc 5, 8.

[10] Lc 5, 11.

[11] Camino , 292.

"Fiarse de Dios".  

 

 

Descanso significa represar: acopiar fuerzas, ideales, planes...

Siempre he entendido el descanso como apartamiento de lo contingente diario, nunca como días de ocio.

Descanso significa represar: acopiar fuerzas, ideales, planes... En pocas palabras: cambiar de ocupación, para volver después -con nuevos bríos- al quehacer habitual.
Surco, 514

El ejemplo de Jesús
Cuando nos cansemos —en el trabajo, en el estudio, en la tarea apostólica—, cuando encontremos cerrazón en el horizonte, entonces, los ojos a Cristo: a Jesús bueno, a Jesús cansado, a Jesús hambriento y sediento. ¡Cómo te haces entender, Señor! ¡Cómo te haces querer! Te nos muestras como nosotros, en todo menos en el pecado: para que palpemos que contigo podremos vencer nuestras malas inclinaciones, nuestras culpas. Porque no importan ni el cansancio, ni el hambre, ni la sed, ni las lágrimas... Cristo se cansó, pasó hambre, estuvo sediento, lloró. Lo que importa es la lucha —una contienda amable, porque el Señor permanece siempre a nuestro lado— para cumplir la voluntad del Padre que está en los cielos (cfr. Jn 4, 34).
Amigos de Dios 201

La alegría, el optimismo sobrenatural y humano, son compatibles con el cansancio físico, con el dolor, con las lágrimas —porque tenemos corazón—, con las dificultades en nuestra vida interior o en la tarea apostólica.
El, perfectus Deus, perfectus Homo —perfecto Dios y perfecto Hombre—, que tenía toda la felicidad del Cielo, quiso experimentar la fatiga y el cansancio, el llanto y el dolor..., para que entendamos que ser sobrenaturales supone ser muy humanos.
Forja, 290

Para volver al trabajo
Luchad contra esa excesiva comprensión que cada uno tiene consigo mismo: ¡exigíos! A veces, pensamos demasiado en la salud; en el descanso, que no debe faltar, precisamente porque se necesita para volver al trabajo con renovadas fuerzas. Pero ese descanso -lo escribí hace ya tantos años- no es no hacer nada: es distraernos en actividades que exigen menos esfuerzo.
Amigos de Dios, 62

Buscar a Dios en el descanso
¿Por qué no pruebas a convertir en servicio de Dios tu vida entera: el trabajo y el descanso, el llanto y la sonrisa?
-Puedes..., ¡y debes!
Forja, 679

Esforzaos para no perder nunca este punto de mira sobrenatural, tampoco a la hora de la distracción o del descanso, tan necesarios en la vida de cada uno como el trabajo.
Amigos de Dios, 10

Dar ejemplo
Recuerda con constancia que tú colaboras en la formación espiritual y humana de los que te rodean, y de todas las almas -hasta ahí llega la bendita Comunión de los Santos-, en cualquier momento: cuando trabajas y cuando descansas; cuando se te ve alegre o preocupado; cuando en tu tarea o en medio de la calle haces tu oración de hijo de Dios, y trasciende al exterior la paz de tu alma; cuando se nota que has sufrido -que has llorado-, y sonríes.
Forja, 846

Con la ayuda de la Virgen
¿Que por momentos te faltan las fuerzas? —¿Por qué no se lo dices a tu Madre: “consolatrix afflictorum, auxilium christianorum..., Spes nostra, Regina apostolorum”?
Camino, 515

 

 

 

La Iglesia es Madre

"¡Cuánto consuelo suscita en nuestro corazón esta certeza! La Iglesia es verdaderamente una madre y, como una mamá, busca el bien de sus hijos, sobre todo de los más alejados y afligidos, hasta que no encuentre su plenitud en el cuerpo glorioso de Cristo con todos sus miembros." Papa Francisco, Audiencia General miércoles 11 de diciembre de 2013.

Nuestra Madre la Iglesia
Pide a Dios que en la Iglesia Santa, nuestra Madre, los corazones de todos, como en la primitiva cristiandad, sean un mismo corazón, para que hasta el final de los siglos se cumplan de verdad las palabras de la Escritura: “multitudinis autem credentium erat cor unum et anima una —la multitud de los fieles tenía un solo corazón y una sola alma.
—Te hablo muy seriamente: que por ti no se lesione esta unidad santa. ¡Llévalo a tu oración!
Forja, 632

¡Qué alegría, poder decir con todas las veras de mi alma: amo a mi Madre la Iglesia santa!

Piensa en tu Madre la Iglesia Santa, y considera que, si un miembro se resiente, todo el cuerpo se resiente.
—Tu cuerpo necesita de cada uno de los miembros, pero cada uno de los miembros necesita del cuerpo entero. —¡Ay, si mi mano dejara de cumplir su deber..., o si dejara de latir el corazón!
Forja, 471

Querría —ayúdame con tu oración— que, en la Iglesia Santa, todos nos sintiéramos miembros de un solo cuerpo, como nos pide el Apóstol; y que viviéramos a fondo, sin indiferencias, las alegrías, las tribulaciones, la expansión de nuestra Madre, una, santa, católica, apostólica, romana.
Querría que viviésemos la identidad de unos con otros, y de todos con Cristo.
Forja, 630

Amar a la Iglesia
Tienes un afán grande de amar a la Iglesia: tanto mayor, cuanto más se revuelven quienes pretenden afearla. —Me parece muy lógico: porque la Iglesia es tu Madre.
Surco, 354

Te quedaste muy pensativo al oírme comentar: quiero tener la sangre de mi Madre la Iglesia; no la de Alejandro, ni la de Carlomagno, ni la de los siete sabios de Grecia.
Surco, 365

¡Qué alegría, poder decir con todas las veras de mi alma: amo a mi Madre la Iglesia santa!
Camino , 518

Cada día has de crecer en lealtad a la Iglesia, al Papa, a la Santa Sede... Con un amor siempre más ¡teológico!
Surco, 353

Tu amor y tu servicio a la Iglesia Santa no pueden estar condicionados por la mayor o menor santidad personal de los que la componen, aunque deseemos ardientemente la perfección cristiana en todos.
—Has de amar a la Esposa de Cristo, tu Madre, que está, y estará siempre, limpia y sin mancilla.
Forja, 461

Dios está metido en el centro de tu alma, de la mía, y en la de todos los hombres en gracia. Y está para algo: para que tengamos más sal, y para que adquiramos mucha luz, y para que sepamos repartir esos dones de Dios, cada uno desde su puesto.
¿Y cómo podremos repartir esos dones de Dios? Con humildad, con piedad, bien unidos a nuestra Madre la Iglesia.
—¿Te acuerdas de la vid y de los sarmientos? ¡Qué fecundidad la del sarmiento unido a la vid! ¡Qué racimos generosos! ¡Y qué esterilidad la del sarmiento separado, que se seca y pierde la vida!
Forja, 932

Ser Iglesia
Tener espíritu católico implica que ha de pesar sobre nuestros hombros la preocupación por toda la Iglesia, no sólo de esta parcela concreta o de aquella otra; y exige que nuestra oración se extienda de norte a sur, de este a oeste, con generosa petición.
Entenderás así la exclamación —la jaculatoria— de aquel amigo, ante el desamor de tantos hacia nuestra Santa Madre: ¡me duele la Iglesia!
Forja, 583

Si anhelas tener vida, y vida y felicidad eternas, no puedes salirte de la barca de la Santa Madre Iglesia. —Mira: si tú te alejas del ámbito de la barca, te irás entre las olas del mar, vas a la muerte, anegado en el océano; dejas de estar con Cristo, pierdes su amistad, que voluntariamente elegiste cuando te diste cuenta de que El te la ofrecía.
Forja, 1043

Desde que Jesucristo Señor Nuestro fundó la Iglesia, esta Madre nuestra ha sufrido continua persecución. Quizá en otros tiempos las persecuciones se hacían abiertamente, y ahora se organizan muchas veces de modo solapado; pero, hoy como ayer, se sigue combatiendo a la Iglesia.
—¡Qué obligación tenemos de vivir, diariamente, como católicos responsables!
Forja, 852

No me olvides que, en los asuntos humanos, también los otros pueden tener razón: ven la misma cuestión que tú, pero desde distinto punto de vista, con otra luz, con otra sombra, con otro contorno.
—Sólo en la fe y en la moral hay un criterio indiscutible: el de nuestra Madre la Iglesia.
Surco, 275

Tener espíritu católico implica que ha de pesar sobre nuestros hombros la preocupación por toda la Iglesia

Qué bonita oración, para que la repitas con frecuencia, la de aquel amigo que pedía por un sacerdote encarcelado por odio a la religión: "Dios mío, consuélale, porque sufre persecución por Ti. ¡Cuántos sufren, porque te sirven!"
—¡Qué alegría da la Comunión de los Santos!
Forja, 258

Qué bondad la de Cristo al dejar a su Iglesia los Sacramentos! —Son remedio para cada necesidad.
—Venéralos y queda, al Señor y a su Iglesia, muy agradecido.
Camino, 521

Estamos contemplando el misterio de la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica. Es hora de preguntarnos: ¿comparto con Cristo su afán de almas? ¿Pido por esta Iglesia, de la que formo parte, en la que he de realizar una misión específica, que ningún otro puede hacer por mí? Estar en la Iglesia es ya mucho: pero no basta. Debemos ser Iglesia, porque nuestra Madre nunca ha de resultarnos extraña, exterior, ajena a nuestros más hondos pensamientos.
Acabamos aquí estas consideraciones sobre las notas de la Iglesia. Con la ayuda del Señor, habrán quedado impresas en nuestra alma y nos confirmaremos en un criterio claro, seguro, divino, para amar más a esta Madre Santa, que nos ha traído a la vida de la gracia y nos alimenta día a día con solicitud inagotable.

 

 

El Dios de los cristianos: una explicación breve

Daniel Tirapu

Se ha puesto de moda decir que todas las religiones son iguales; es lo mismo que decir que no hay una verdadera y por ello mejor. La nuestra.

Dios creó el mundo; lo visible y lo invisible. Algunos ángeles se rebelaron y se hicieron espíritus del mal. Los hombres y las mujeres pecamos y quedamos heridos, vulnerados, débiles, enfermos. Tanto amó Dios a los hombres que se hizo uno de ellos, igual en todo menos en el pecado.

Para nacer de un vientre de mujer; para llorar, reír, jugar, comer, aprender a andar, hablar, amar, trabajar, rezar, leer, obedecer. Conocer la miseria de hace 2000 años, las lepras, las viudas con hijos jóvenes muertos, ciegos, sordos, paralíticos, jefes egoístas, maestros falsos, pastores de pedrada y tente tieso, prostitutas y amigos de la noche, adúlteras, discípulos que pretenden sentarse a derecha o izquierda, envidiosos, bocazas, cortos de espíritu y de miras; amigos que se mueren y llorar por ellos a gusto, mujeres fieles, nobles, pobres, ladrones.

Y no sólo eso. Se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz, por nuestros pecados, por mis pecados: conocer el miedo, la angustia, la soledad, el escarnio, el insulto, el maltrato físico, la tortura, el juicio injusto, las nauseas, la fatiga, los clavos, las zancadillas, los empujones, la desnudez, la exposición a la turba...todo se ha consumado, como para que nadie pudiese decir "no sabes lo que es esto", sí Lo sé y lo que es morir. Y al tercer día resucitó, para siempre, de entre los muertos, para que nosotros resucitemos también. Ese es el Dios de los cristianos.

 

 

 Aislar a los fundamentalistas y construir una economía responsable, para obtener la paz

El Papa lo explica al recibir las credenciales de los embajadores de seis países

18 mayo 2017RedaccionPapa y Santa Sede

l Papa recibe a los embajadores (Osservatore © Romano)

El Papa recibe a los embajadores (Osservatore © Romano)

(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 18 May. 2017).- La complejidad del escenario internacional; una economía que olvida la finalidad de servir al ser humano; el fundamentalismo, el abuso de la religión para justificar la sed de poder, la explotación del santo nombre de Dios son factores que elevan la tensión.

A ello se responde mediante la construcción de una economía y finanzas responsables frente a las suertes del ser humano y aislando a todo aquel que intenta transformar una pertenencia y una identidad religiosa en razón para odiar a todos los demás.

Lo indicó el papa Francisco en la mañana de este jueves al recibir en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, a los embajadores de  Mauritania, Nepal, Trinidad y Tobago, Sudán, Kazajstán y Niger con ocasión de la presentación de las cartas credenciales.

“Entre los factores que agudizan los problemas se encuentran una economía y unas finanzas que, en lugar de servir al ser humano concreto, se organizan principalmente para servirse a sí mismas y escapar del control de las autoridades públicas, que siguen siendo responsables del bien común, pero carecen de las herramientas necesarias para moderar los apetitos exagerados de unos pocos”, dijo.

Indicó además “la tendencia creciente a considerar el recurso a la fuerza no como ultima ratio sino casi como un medio entre otros, disponible para ser utilizado sin una evaluación exhaustiva de las consecuencias”.

El Pontífice señaló como factor que agrava los conflictos “el fundamentalismo, el abuso de la religión para justificar la sed de poder, la explotación del santo nombre de Dios para que progrese por cualquier medio, el propio proyecto hegemónico”.

“A estas degradaciones y a los riesgos que representan para la paz en el mundo –explicó el Santo Padre– se responde mediante la construcción de una economía y una finanza responsables frente a las suertes del ser humano y de las comunidades donde vive”.

“También se debe hacer frente a las divergencias –indicó el sucesor de Pedro– con la paciencia valiente del diálogo y de la diplomacia, con iniciativas de encuentro y de paz y no con la exhibición de la fuerza y su uso precipitado y desconsiderado. Es indispensable, además, aislar a todo aquel que intenta transformar una pertenencia y una identidad religiosa en razón para odiar a todos los demás”.

Y en concreto invitó: “A quien desfigura así la imagen de Dios hay que oponer un esfuerzo concertado para demostrar que su Nombre se honra salvando vidas , no matándolas, llevando reconciliación y paz, no división y guerra, con la misericordia y la compasión y no con la indiferencia y la brutalidad”.

“Si avanzamos con decisión por este camino, la causa de la paz y de la justicia –condiciones de un desarrollo equilibrado para todos– dará pasos concretos hacia adelante”, dijo.

 

 

Las prisas, el estrés y los atascos

Ángel Cabrero

La vuelta a los libros de Mendoza -el Cervantes es el Cervantes- me ha llevado a las aventuras de Gurb y su compañero en tierras catalanas, y me he reído un montón. Me ha llamado la atención la idea de que estos extraterrestres no conocían a los niños. Ellos en su país no tienen ni niños ni viejos. Pero al mismo tiempo se admiran de que los adultos españoles no tengan tiempo para nada.  Se sorprenden de esas familias que se meten en el atasco el viernes y no salen hasta el domingo tarde de vuelta. Vamos que no descansan.

Es verdad que estos pobres alienígenas, se han encontrado en un territorio donde, como ellos mismos detectan, el hombre trabaja como en ningún otro lugar. Otro gallo les hubiera cantado si hubieran aterrizado en Andalucía. Si al final de su historia, en el libro de Mendoza, estos personajes dudaron de si volverse al espacio o quedarse, si fuera en Sevilla no hubieran dudado ni un instante, pues allí el problema del tiempo y del trabajo viene siendo distinto.

Les extraña que no haya niños. Les sorprende cuanto trabajan los catalanes, pero no caen en la cuenta de que para eso está la infancia y la juventud, para no hacer casi nada y disfrutar de la vida. Comentaba hace poco con unos amigos que en España sobran miles y miles de universitarios, que se empeñan en hacer estudios superiores y luego, como es lógico, no hay trabajo para todos, ni para la mitad. Pero no podemos engañarnos, los chavales no son tontos y se huelen que los momentos más simpáticos de la vida son los años de estudios universitarios.

Alguien decía que habían perdido los mejores años de su vida en hacer una carrera y luego terminaban fregando suelos. Pero el argumento es al revés, déjales que hagan estudios universitarios porque esos son los mejores años de su vida, lo son precisamente porque se dan la buena vida, que no tiene nada que ver con estar currando en cualquier trabajillo desde los 18. Y además habría más paro si se pusieran a trabajar.

Hay que detenerse a pensar un poco en cómo disfrutar de la vida. No es recomendable andar corriendo siempre, sin tiempo para la cháchara, la tertulieja amable, el libro leído con sosiego, el tiempo para los demás. La verdad es que ahora se corre muchísimo para conseguir sacar adelante un trabajo agobiante, pero muy rentable. Con todo ese dinero que gano puedo irme corriendo cada finde, y sobre todo los puentes, a la playa o a hacer turismo. Pero casi siempre agobiado.

A Gurb y a su compañero le sorprende que haya niños, y les parecen inútiles, por improductivos. Ya ocurrió en otras épocas antiguas, donde el niño tenía poca relevancia en la sociedad. Hoy, el niño puede aprender mucho, y puede disfrutar de la vida. Tienen tiempo para jugar y, a veces, son ellos los únicos que consiguen que los adultos jueguen, cuando caen en la cuenta de que es muy conveniente estar con sus hijos. En algunos ambientes han cambiado las costumbres y, en lugar de salir del trabajo e irse con los amigos a tomar “algo”, son más conscientes, ellos y ellas, de que en casa les espera lo mejor, los únicos momentos de verdadero descanso, los únicos momentos de salir del estrés previsible.

Ramón Mendoza, Sin noticias de Gurb, Seix Barral 2003

 

 

Rompiendo techos de cemento y de cristal

Los techos de cristal son los que se imponen a las mujeres desde el exterior, y vienen marcados por los horarios rígidos (60%), la imposibilidad de conciliar el trabajo y la familia (47%) o por ciertos estereotipos masculinos (72%). Los techos de cemento, sin embargo, son los autoimpuestos, es decir, los que proceden de la propia mujer. Son todas aquellas barreras in​ternas que tienen que ver con la falta de confianza (42%) o con el miedo al fracaso (72). Ya hemos hablado de techos de cristal y de cemento en otros posts (podéis leerlo aquí y aquí).

Para romper los techos externos (de cristal) hay que dar poder (empower) a las mujeres y para romper los techos internos (de cemento) hay que empoderarlas (“impower“).
En este sentido, en la última sesión de continuidad de IESE Alumni, tuve la ocasión de moderar una sesión en la que tuvimos dos ejemplos de cómo avanzar superando los obstáculos internos y externos.

En el primer caso, unas cuantas mujeres, gracias a la Fundación Quiero Trabajo, superan la barrera interna de la desconfianza en sí mismas, por llevar mucho tiempo en el paro, desconectadas del mercado laboral y sin recurso alguno para acceder a él. Patricia Estany, Managing Director en J.P. Morgan y Consejera en A3 Media, es fundadora y presidenta de la fundación Quiero Trabajo, asociada con la fundación inglesa Smart Works, e inspirada en la americana Dress for Success:

 

Patricia Estany durante su intervención.

“En QT proporcionamos ropa de calidad, aconsejamos y preparamos para una futura entrevista de trabajo.

Las mujeres llegan a nosotros cuando tienen una entrevista de trabajo confirmada.
Les facilitamos el atuendo necesario, el cual se pueden quedar y les ayudamos a preparar la entrevista, para aumentar así su autoestima y que saquen lo mejor de ellas mismas, para entender que en ellas está la clave del éxito.

El servicio personalizado de dos horas que nuestras candidatas pasan con nosotros, es para ellas totalmente transformador.”

Se trata de ayudar a la mujer que quiere trabajar a romper uno de los principales techos de cemento: el de la baja autoestima.

Os invito a visitar su página web donde también encontraréis cómo colaborar con ellos.

 

 

 

Mª Dolores Dancausa y Bankinter

 

El otro ejemplo de ruptura de todo tipo de techos, externos e internos, fue el de Mª Dolores Dancausa, Consejera Delegada de Bankinter, que por tercer año consecutivo ha sido el banco más rentable de España. Nos habló de su trayectoria profesional, desde su particular “escuela de negocios”, como ella llama a su paso primero por Línea Directa, filial de seguros que cambió su vocación al derecho por la vocación bancaria y financiera. Con ella fueron pioneros en vender seguros por teléfono y ahora están en primera línea del mercado de las aseguradoras. Como razones para cambiar a Bankinter cita dos fundamentales: la aprendida importancia de la negociación y, sobre todo, unas metas personales trascendentes: contribuir desde Bankinter a sacar a la Banca de un sector tan vilipendiado durante los peores años de la crisis, y ayudar a reconstruir la confianza. Para ello se reunió con los llamados “40 principales” del Banco (que en realidad son 50) y les pidió a cada uno que le escribiera un email con feedback y consejos. “Fue la mejor sesión de consultoría gratuita de mi vida”, asegura. De ahí, entre otros, surge su objetivo e ideas para revertir los resultados negativos.

Mª Dolores Dancausa, Consejera Delegada de Bankinter, durante su intervención.

Desde su posición de éxito, afirma que la preparación y dedicación son muy necesarias, pero no bastan. Es clave encontrar la oportunidad y proponerse metas.

“La suerte es el lugar donde la preparación se topa con la oportunidad”.

Desde el IESE, os ofrecemos salir al paso de esas oportunidades con el Programa Mujer y Liderazgo, que impartiré junto con otros colegas de IESE los días 26, 27 y 28 de junio en el Campus de Barcelona. (Este programa es muy útil para romper los techos de cemento. Aquí encontraréis toda la información y el formulario de inscripción.)

“El autoconocimiento, el autoexamen, son elementos fundamentales para conocer los propios talentos. ” Hay que ser proactivo, inconformista…, prosigue aconsejando Dancausa. Buscar entornos donde esas competencias puedan florecer, y no quedarse esperando a que alguien llegue a descubrirnos.

Siempre surgirán dudas y habrá renuncias que hacer por el camino, de ahí que sea vital poner el foco en lo importante. Por ejemplo, a la hora de conciliar vida profesional y personal, hay que ir sorteando momentos y pasando malas rachas…, confiando en que los hijos vean que tu esfuerzo da frutos positivos. Tienes que implantar cierto blindaje para que se dé el equilibrio necesario entre todas las facetas de tu vida.

Dancausa también nos habló de su no al presentismo, de su no a las cuotas femeninas. “Hay 50 nacionalidades en el Banco: lo que prima es la igualdad de oportunidades. No me haría ilusión pensar que es por cuota.”

Las máximas que han guiado su carrera son: Autoexigencia; importancia de los equipos; los valores (de las cosas, de los principios, y los sacrificios para mantenerlos); la humildad (el que está arriba ha de ser humilde, y el que está abajo ha de ser luchador).

Asegura que las decisiones más difíciles que ha tenido que tomar son en relación con las personas. Es fan de la armonía, del esfuerzo por evitar las luchas de poder.

Lema de los Reyes Católicos.

Recordó que hace más de 500 años en España, “Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando” era ya un lema de igualdad. Un siglo antes, el Marqués de Santillana había dicho que “la mula y la mujer a palos se han de vencer”, señalando el dominio que hay que ejercer sobre la mujer, pero al mismo tiempo decía que “a la mujer y a la gallina les sobran nidos donde poner“. Todo ello nos recuerda que seguimos en un mundo de contradicciones, aún hoy hay grandes escándalos, maltrato, discriminación, falta de formación. Alabó el trabajo que Quiero trabajo hace en el desarraigo de la ignorancia en la mujer, ese es el camino a seguir: la preparación, la oportunidad llamada suerte, son oportunidades de las que los que estábamos escuchándola hemos disfrutado. Y nos animó a agradecer, devolver y reconocer a esas mujeres anónimas, que no han contado con esas oportunidades en su vida.

Escribo este post desde Estocolmo, donde estoy participando en la Conferencia Anual del IWF (International Women’s Forum), como miembro del Consejo de IWF-Spain, bajo el lema “A more sustainable world: movements & markets”. Somos casi mil mujeres de todo el mundo debatiendo temas de ciberseguridad, pobreza, ciudades sostenibles… ¡Seguimos!

 

 

 

En Marche

He de reconocer que me ha sorprendido favorablemente la puesta en escena del nuevo presidente de la República francesa Emmanuel Macron que ha sido investido recientemente en el Palacio del Elíseo como tal, después de haber obtenido el respaldo de más de veinte millones de electores.

Sobriedad, gestos de elegancia y cortesía con su antecesor François Hollande en la despedida y un discurso marcado por la brevedad, la concisión de sus propósitos, su decidido europeísmo y el expreso reconocimiento a todos y cada uno de los presidentes de la V República.  Por cierto era remarcable también el respeto republicano en la correcta indumentaria y en la actitud respetuosa de los más de trescientos invitados asistentes al acto.

La otra cara de la moneda la representan los tradicionales partidos de la derecha e izquierda francesa perdedores no solo de las elecciones, sino incluso de su implantación e identidad en la vida política y social de Francia. Le Pen y Macron han recogido el hartazgo y la profunda decepción del desgaste que ha originado entre la ciudadanía la corrupción, el nepotismo y el alejamiento de los políticos  que  venían alternándose en el poder.

El partido socialista o el republicano que se nutrían de los votos del centro izquierda o derecha, han dado paso por primera vez en la historia de Francia, a un candidato como Macron que sin el respaldo de la maquinaria de un partido y solo con la movilización de un novedoso deseo de cambio o alternativa al “sistema”  corrupto o esclerotizado del poder establecido, no solo ha sido capaz de ganar las elecciones sino de alcanzar la presidencia de la República con el solo compromiso de impulsar unos nuevos principios en la gestión de la cosa pública.

¿Estamos en Europa ante el declive de los partidos que Maurice Duverger los denominaba como “partidos de masas” y que se instauraron en el siglo XX a raíz de la revolución industrial o del mundo agrícola frente a los “partidos de cuadro” de la burguesía? ¿Han quedado demodés y en algunos casos hasta desaparecidos, el socialismo comunista reconvertido en socialdemocracia y la derecha conservadora mutada en un centro derecha de inspiración humanista y cristiana? ¿estamos ante un escenario nuevo donde el ciudadano se compromete solo de una manera flexible e intermitente con quien cubre sus expectativas y sus exigencias de ética y buena administración de los bienes públicos desde su óptica personal?

No son baladíes las encuestas francesas, como el Barómetro 2017, que reflejan una desafectación de gran envergadura hacia la clase política tradicional de tal manera que un 89% sostienen que los políticos se desentienden de la gente y de sus problemas reales y que solo el 50% cree que los partidos son necesarios. En España si muchos de nuestros políticos oyeran en los bares o cafés lo que opinan los taxistas, los profesores, los jubilados, los empresarios o los empleados de unos grandes almacenes comprobarían que sus opiniones arrojarían unos porcentajes muy parecidos a las de nuestros vecinos galos.

El derrotero por el que transcurre nuestra lastrada vida política española tiene no poca similitud con la francesa. El desgarro del partido socialista amenaza seriamente con una suicida escisión que dejaría vía libre al movimiento surgido del 15M. Podemos ha alcanzado ya cotas de poder en municipios importantes, en parlamentos autonómicos y en las Cortes Generales. En un futuro, desde luego nada deseable, su aspiración es  alcanzar el gobierno nacional.

La derecha española es más resistente hacia cambios de vértigo, pero su desencanto de cómo se vienen gestionando determinadas cuestiones que afectan a la corrupción u otras de índole social o económica le hacen  desconfiar del único partido que, como el Partido Popular, ha conseguido aglutinar el espacio de centro derecha. Por ahora no desciende su apoyo electoral pero su estancamiento en intención de voto, presagia riesgos indeseables si no reacciona a tiempo.

La aparición de Ciudadanos en el espectro político nacional solo augura un tibio status que a su vez es consecuencia de su tibio compromiso en la gobernabilidad de los intereses públicos. Denunciar, amenazar o amagar es síntoma de su propia indefinición. A pesar de su pose y juventud, Rivera, está lejos de concitar un respaldo, ni siquiera ligeramente parecido,  al de Macron en Francia.

España, al igual que el resto de Europa, ha sentido un profundo alivio ante la amenaza de ruptura del club de la Unión Europea, que se hubiera materializado si Marine Lepen, hubiera accedido al Palacio del Elíseo. Evitar que estos movimientos pendulares de la extrema derecha o  izquierda se produzcan en nuestro país solo está en manos de quienes deben recuperar la confianza de un pueblo que en su mayoría exige limpieza en las reglas de juego, honestidad en la gestión y claridad y determinación en la defensa de sus intereses. En Marche ha representado el éxito de un movimiento ciudadano que, hoy por hoy, sobrepasa los postulados de los partidos políticos al uso, aprendamos la lección.

Jorge Hernández Mollar

Ex Subdelegado del Gobierno de Málaga

 

 

173 kilogramos por persona, 88 millones de toneladas

 

El Parlamento Europeo propone medidas para reducir a la mitad las 88 millones de toneladas de alimentos que la UE desperdicia anualmente.

 

Los eurodiputados quieren reducir a la mitad las 88 millones de toneladas de comida que en la Unión Europea (UE) cada año acaban en la basura. El objetivo es reducir un 30% el desperdicio de alimentos en 2025 y a la mitad en 2030. Para ello, proponen la eliminación de las restricciones para las donaciones y acabando con la confusión entre las etiquetas de “consumo preferente” y “fecha de caducidad”.

 

Creo que ha obtenido el texto preparado por Bikjana Borzan (S&D, Croacia) fue muy extraordinario, ya que ha sido aprobado con 623 votos a favor, 33 en contra y 20 abstenciones. “En los países desarrollados la comida se desperdicia sobre todo al final de la cadena, en la distribución y por los consumidores. Todos somos responsables”, dijo la ponente.

 

La Cámara pide a los Estados miembros que adopten las medidas necesarias para reducir el desperdicio de alimentos un 30% en 2025, y un 50% en 2030, en comparación con 2014, un objetivo introducido en la legislación sobre deshechos aprobada por el pleno en marzo.

 

Las autoridades nacionales y los operadores del sector alimentario deben hacer más para garantizar que los consumidores entienden la diferencia entre las fechas de caducidad y de consumo preferente, en particular el hecho de que puedan consumir alimentos una vez rebasada la fecha de consumo preferente, señala la resolución.

 

Los eurodiputados piden a la Comisión que evalúe los posibles beneficios de eliminar las fechas de consumo de algunos productos sin que conlleve riesgo para la salud o el medio ambiente.

 

Considero que otro aspecto importante, y que ni las organizaciones ni el Parlamento suelen tener en cuenta, es el bajo precio de muchos alimentos, esto conlleva a que si un litro de leche está próximo a su consumo preferente no me importe tirarlo, por menos de un euro compro otro litro, lo mismo podemos decir de un melón (a 15 céntimos los cobran los productores), solo por poner dos ejemplos. Si el precio fuera justo y no tan competitivo, cuando no especulativo, estoy convencido de que aprovecharíamos más y mejor los alimentos.

Facilitar la donación de alimentos

El Parlamento también quiere que la Comisión proponga un cambio en la directiva del IVA autorizando explícitamente la exención de impuestos en las donaciones de alimentos. Asimismo, plantea que el Fondo de Ayuda Europea para los Más Necesitados (FEAD, por sus siglas en inglés) se utilice para financiar los costes de las infraestructuras de almacenamiento y transporte de los alimentos donados.

Datos

Alrededor de 88 millones de toneladas de comida, equivalentes a 173 kilogramos por persona, acaban cada año en la basura en la UE. La producción y eliminación de estos alimentos provoca la emisión 170 millones de toneladas de CO2 y requiere el uso de 26 millones de toneladas de recursos.

Siento vergüenza de esta sociedad que permite se desprecien los alimentos provocando al mismo tiempo problemas ambientales, que haya cerca de 900 millones que pasan hambre y que los productores no puedan vivir por que se ven obligados a vender por debajo del coste, a pérdidas.

Jesús Domingo

 

 

Mineduc: Adoctrinamiento en género a los niños 2

A la ofensiva de la ideología de género en la educación, se suma ahora el proyecto de “Ley de Garantía de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes”. Este proyecto, que está siendo votado en la Cámara de Diputados, limita gravemente la potestad de educación de los padres y permite una intrusión abusiva en ella del Estado, dando libertad a los niños para escoger su sexo desde la infancia.

Como le prometimos en un programa anterior, en el de esta semana continuaremos con el tema del manual del Ministerio de Educación sobre identidad de género, que se encuentra en aplicación en todos los colegios de Chile.

Como Ud. podrá recordar, el Mineduc está implementando, sin mucho ruido pero con una insistencia digna de mejor causa, un manual denominado; “Educación para la igualdad de género 2015-2018”.

​Muchos auditores pueden pensar que se trata sólo de valorar por igual el papel, tanto de los niños cuanto de las niñas, en los colegios del Estado y de evitar el llamado “bullyng escolar”, o en palabras más chilenas, el clásico “toreo” en que los niños mucha veces se enfrentan por diversidades de caracteres y otras causas propias de su inmadurez.

Sin embargo, el objetivo del Ministerio de Educación es muy diferente de esto. Lo que se propone el referido manual es incentivar en los niños el valor de las relaciones homosexuales, lesbianas, transexuales  y un largo etcétera, que lo deja a uno imaginando qué otras desviaciones sexuales el Mineduc querrá proponer a los niños.

Pasamos a describir algunos puntos del texto del manual para no quedar sólo en comentarios genéricos y para que Ud., papá o mamá que nos oye, conozca lo que sus hijos están “aprendiendo” sin que Ud. se entere.

En la página 3 del manual aparece un dibujo en donde se representa un cuerpo con forma de un robot, rodeado de pequeños recuadros con flechas dirigidas hacia las distintas partes de la figura, que indican cómo se construye, según los autores, la presumida identidad de género:

La flecha que se dirige al cerebro del hombre/mujer robot, dice:

“Identidad de género: ¿Cómo me siento con respecto a mí  mismo/a, cómo el cerebro interpreta quien soy”. Y en el mismo recuadro se dan las siguientes  respuesta: “Mujer – Transgénero – Transexual, Hombre – Cisgénero”.

Como no sabíamos qué significaba “Cisgénero”, tuvimos que ir a preguntarle al infaltable Google, el cual nos respondió que “es un término que se utiliza para describir a personas cuya identidad de género y el género asignado al nacer coinciden, es decir, es un término utilizado para describir a personas que no se identifican como transgénero”.

O sea, su hijo o hija, será informada desde parvularia, pero en realidad es desde el jardín infantil, que tiene una amplia gama de opciones sexuales e identidades de género para poder optar, y que por lo tanto no se debe limitar a seguir lo que Ud. como papá o mamá le indiquen. Él podrá vestirse con falda y entretenerse con muñecas y ella podrá jugar con aviones de combate. Así, en el colegio les irán formando ‒mejor digamos deformando‒ sus conciencias y su personalidad.

En otros manuales de educación de género, una de las tareas que se proponen a los alumnos, y que se encajaría perfectamente con la doctrina que el Mineduc quiere imponer, es que los niños un día vayan vestidos como niñas y viceversa. Así ellos podrán ver si, por acaso, no se sienten mejor en la identidad opuesta al sexo biológico.

Pero, continuemos con el manual del Mineduc. Hay otra flecha que también se dirige hacia el cerebro del muñeco robot que dice: “Expresión de género”. En el recuadro se pregunta:

“¿Cómo expreso mi género, según los roles heteronormativos  y normas sociales, esto es, el género femenino desde la construcción de la mujer como sujeta débil, y a cargo de funciones reproductivas  y de cuidado;  el género masculino desde su función de proveedor, sujeto fuerte y conquistador. Incluye mi manera de vestir y actuar. Características físicas y biológicas, incluyendo órganos, hormonas y cromosomas. Mujer ‒ Transgénero – Transexual”

Nótese el carácter despreciativo que se le da al rol de la madre y de la maternidad. No extraña entonces que los mismos defensores  de esta ideología, sean también acérrimos partidarios del aborto. Matando a los niños en gestación, ellos pretenden evitar que las mujeres sean condenadas a supuestamente ser “sujetas débiles, y a cargo de funciones reproductivas  y de cuidado”.

Pero no es todo, la flecha que indica el corazón de la misma figura, dice “Orientación Sexual” e incluye en el mismo recuadro la pregunta y respuesta:

“¿A quién me siento atraído/a físico, sexual y emocionalmente? Heterosexual ‒ Bisexual – Pansexual ‒ Homosexual – Asexual”

Es decir, lo que se está enseñando aquí es que la atracción natural por el sexo opuesto no es sino una de las tantas posibilidades de orientación sexual, existiendo además, y en igualdad de condiciones, las de bi, pan, homo y a sexual.

Imagínese el efecto producido en un niño menor, quizá su propio hijo o nieto, que aún no tiene ni el desarrollo físico ni la madurez necesaria para entender estos conceptos.

Pero eso no es todo. La flecha que se dirige a la pelvis de la figura dice: “Sexo: Características físicas y biológicas, incluyendo órganos, hormonas y cromosomas. Hembra ‒ Intersexual – Macho”.

Como se puede apreciar, de acuerdo al manual del Mineduc, la parte menos importante en la configuración de la personalidad de los estudiantes son sus características físicas y biológicas, que trata además de manera despectiva con el vocabulario propio para los animales: “Hembra y macho”. Agrega, además, un tercer sexo, hasta ahora desconocido, incluso en el reino animal, llamado “intersexual”, cosa que no se sabe de dónde salió y cuáles son sus características, pues biológicamente sólo existen dos.

Ahora, como si todo esto fuera poco, el Manual propone a los profesores incentivar a los niños y niñas que opten por una de estas desviaciones sexuales.

Para ello cita trechos de acuerdos internacionales por los cuales Chile supuestamente estaría obligado a educar a sus niños con esas nefastas y ridículas teorías. Según dichos acuerdos,  y so pretexto de combate a la violencia contra las mujeres, los Estados contratantes deben establecer programas apropiados, a todo nivel del proceso educativo, orientados a modificar los patrones socioculturales de conducta, para contrarrestar prejuicios y costumbres y todo tipo de prácticas que se basen en los papeles estereotipados para el hombre y la mujer.

En otras palabras, el Estado debe hacer propaganda de los postulados del lobby LGBT e imponer una cultura que cambie los “patrones socioculturales de hombres y mujeres”, o sea, precisamente los valores morales y los modos de ser que Ud., como padre, madre o abuelo ha querido inculcar en sus hijos y nietos, es decir que el niño sea un varón, (los hombrecitos no lloran) y que las niñas sean cuidadosas, delicadas y serviciales. Para el manual Mineduc, Ud. estaría apenas perpetuando meros prejuicios sociales y violando la libertad de opción de sus hijos e hijas.

¿Cómo pretende el Mineduc combatir esas supuestas discriminaciones?

El manual nos responde que se proponen medidas antidiscriminatorias y medidas preferenciales, bajo diversos criterios, incluyendo el de género. O sea, el profesor podrá decir en clase, que el niño que se atreva “a salir del closet”  ‒formula que los homosexuales utilizan para quienes se autoreconocen como tales‒ recibirán algunas ventajas que los profesores podrán establecer.

La brutalidad de esa intervención del Estado en el rol de educar a los niños, que por derecho natural le corresponde a Ud. como papá y mamá, es tan elocuente, que dispensa mayores comentarios.

Sólo le aconsejamos que Ud. esté muy atento a lo que sus hijos traen del colegio, pues pueden estar siendo pervertidos por estas “enseñanzas de identidad de género”, sin que ellos ni Ud. lo sepan, y después ya sea muy tarde para revertir el proceso de perversión y deformación de la personalidad.

En realidad, esto es mucho peor que las clínicas psiquiátricas que los regímenes comunistas utilizaban para enloquecer a quienes no se sometían al marxismo. Aquí se trata de niños, sin madurez y arrancado de la formación de sus hogares.

Bien le valdría a los promotores del Manual la lapidaria condenación de Nuestro Señor a quienes pervierten a un menor de edad:

“Es imposible que no vengan escándalos; pero ay de aquel por quien vienen. Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar, que escandalizar a uno de estos pequeños” .(Lc. 17.1-2)

 

Libertad, igualdad y fraternidad

Allons les enfants!! Estos fueron los lemas de la modernidad. Lemas por cierto muy cristianos. La libertad de los hijos de Dios que está en tener a Dios como Señor. Igualdad, radical, porque todos somos hijos de Dios y fraternidad, porque somos hermanos.

Pero ensalzar ese lema lleva consigo tres contrapartidas: libertad y responsabilidad, ser capaces de asumir nuestros compromisos aunque cuesten. Pechar con las propias responsabilidades. Casarse de por vida, aceptar a Dios, nos vaya bien o mal. Ejercitar la paciencia y la misericordia, reciedumbre, lealtad, honradez.

Igualdad supone Variedad. Iguales ante la ley, pero muy diferentes para no caer en ideologías de igualitarismo. No es dar a todos lo mismo, que sí, sino a cada uno lo suyo, lo suyo. Respetar el esfuerzo, el mérito, el trabajo. En el matrimonio hombre y mujer son iguales, muy diferentes y complementarios. Diversidad para respetar opiniones y opciones que van contracorriente.

Y finalmente no puede haber fraternidad, sino somos hijos de un mismo Padre, Dios. Hoy en día la figura del padre está deteriorada y difícilmente amaremos al Padre, sino hay padres que amen a sus hijos. E hijos que amen a sus padres naturales. No somos cosas, productos, sin personas. Qué error empezara debatir sobre maternidad subrogadas. Tenemos derecho a saber quién es nuestro padre y nuestra madre.

Es el necesario contrapeso a los ideales, y entonces sí que haremos la mejor de las revoluciones de la humanidad.

Xus D Madrid

 

Misericordia y reconciliación

Son ya 28 años de un proyecto, Las Edades del Hombre, que ha exhibido más de 4.500 obras y que ha visto pasar por sus exposiciones a más de 11 millones de visitantes, constituyéndose en referente nacional e internacional en lo que a difusión de la cultura se refiere, y proponiendo todo un itinerario de fe a través del camino universal de la belleza. 

La reconciliación es la conclusión natural al Año de la Misericordia convocado por el Papa Francisco. Y es, al mismo tiempo, una provocación para una sociedad crispada, que en el mismo abismo de vaciedad y de falta de sentido que tantas veces muestra, está pidiendo a gritos la plenitud. Esa plenitud que tanto añora, pasa por reconciliarse con la realidad, tan bella y tan herida al mismo tiempo, y tan sugerente como la que se nos propone en esta nueva edición de Las Edades del Hombre.

Juan García.

 

El vanidoso “Narciso” 

El término “narcisismo” fue inspirado por el bello y vanidoso Narciso, un personaje de la mitología griega, que siendo incapaz de enamorarse de una mujer, al contemplar su propia imagen reflejada en un espejo y en el agua de un estanque, se enamoró de ella. Más adelante Freud, lo consideró una enfermedad.

En la segunda mitad del siglo XX Chistopher Lasch, concibió el narcisismo como una norma cultural y una nueva terapia para la neurosis: la del culto al individuo, ligado a la búsqueda incesante del éxito y del dinero,

Actualmente, las conductas narcisistas se propagan como una epidemia, tanto de forma individual como colectiva y afecta a personas de todas las edades. La prestigiosa psicóloga Pat MacDonald lo explica así: Las cualidades narcisistas -un patrón general de grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía- están en alza.  Basta con observar el consumismo rampante, la autopromoción en las redes sociales, la búsqueda de fama a cualquier precio y el uso de la cirugía para frenar el envejecimiento”· (Narcisismo en el mundo moderno, 2014)

Con frecuencia se confunde el narcisismo necesario o saludable con el patológico. El primero es condición para tener éxito en la vida. En cambio, el segundo es un trastorno de la personalidad originado por el inmoderado amor de una persona a sí misma. Al narcisista se le reconoce por su comportamiento egoísta: quiere ser siempre el centro de atención, busca ser admirado y no acepta sus fallos. El narcisista construye una imagen grandiosa de sí mismo, con la que intenta compensar la pobre realidad de su verdadero ser. Se dedica a inflar el ego, en lugar de contactar con lo que de verdad es y arreglar su problema emocional. 

Suso do Madrid

 

 

La cápsula de cianuro

 

                                Era yo bastante joven cuando “pasó por mi cabeza” y por primera vez “el suicidio; no tenía problemas materiales de ninguna clase, pero sí un vacío grande por otros motivos que sería largo y difícil explicar; de esto hace más de medio siglo: era joven y ya con dinero y abundante salud; pero ya también era casado y con tres hijos, por lo que “rápidamente supe capear aquella terrible tormenta” y me “agarré a argollas enormes”, puesto que tenía que sacar adelante a esa familia, formar a mis hijos para que no fuesen parásitos sociales y dotar a mi esposa de una seguridad económica que entonces no teníamos (“nunca firmé una nómina y fui siempre por libre y como empresario autónomo”). Mi vida ha sido “intensa” y llena de muchas experiencias que desde luego, me han enriquecido mucho más que el dinero.

                                Pasaron muchos años y muchas “tormentas” y entre ellas volvió varias veces la ya referida; pero siempre fue superada, puesto que la he considerado siempre como “una cobardía y el mayor delito que en este mundo se puede cometer mientras tengas algo que aportar a la sociedad  en que fuiste obligado a nacer”; pero a medida de que vas viendo llegar la realidad que presenta la vejez y la ancianidad; y vas sufriendo las limitaciones que te van alcanzando y además ves las horribles muertes que han padecido algunos seres queridos e infinidad de conocidos con los que has convivido, entre ellos destacan la propia madre y la esposa; vas teniendo un miedo creciente, no a la vida, sino “a la no vida que es la invalidez o cosa peor y que te postre en un sillón o cama, donde llegue el momento hasta que “los tuyos”, deseen que te mueras pronto y “descanses” y de paso ellos también, puesto que fríamente “esa es la vida”.

                                La medicina por buena que llegue a ser, no te hace inmortal; y como gran negocio que es (uno de los grandes de este mundo) te va alargando esa vida, que llega el punto que ya no es ni mínimamente grata por lo mermada que va quedando, pero el negocio “médico-farmacéutico” vive de ello, se crean grandes capitales y lo que interesa es alargar la vida cuanto más mejor, ya que en ello está el negocio o gran negocio que arriba cito; y “sin enfermos no hay medicinas”; tan es así, que yo intuyo que se descubren “o inventan” nuevas enfermedades, para ampliar el negocio cuanto más mejor; todo lo demás de la parafernalia médica, me merece más dudas que certidumbres, máxime que observo desde muchos años atrás, que muchos médicos que recetan medicinas, ellos las rehúyen o ignoran por las consecuencias que ellos saben… “es que las medicinas, cuando entran en el cuerpo matan lo que deben y lo que no deben”. Me lo dijo un hombre bueno, médico y respondiendo a pregunta directa y en la que me complació con aquella sinceridad humana, que seguro que la mayoría no la daría jamás. Por tanto, ¿qué hacer, en un mundo ya lleno de viejos y muy viejos?; ¿no sería ya el tiempo de pensar “en la cápsula de cianuro”… “Para aquel que la quiera tomar y cuando lo estime oportuno, claro está”; la libertad, yo la entiendo hasta ese punto, puesto que te la da La propia Creación… “y al decir esto me estoy acordando también lo que enseñó en la famosa película protagonizada por Anthony Quinn[i] en la que representa a un esquimal ya en el siglo veinte y con la naturalidad que aquellas gentes dejaban a la vieja madre, en plena ventisca polar, para “alimento de algún oso hambriento”; escena que me llenó de amarga ternura comprendiendo el enorme mensaje que el autor de la obra, enviaba a todo el mundo”.

                                También me acuerdo del suicidio del estoico Séneca, condenado por el que fuera su discípulo y luego césar de Roma (Nerón) el que tuvo “el capricho” de asesinar de esta forma a tan gran hombre, el que con el estoicismo propio del sabio que era, “se cortó o le cortaron”, las venas mientras se bañaba tranquilo en su propia bañera y en agua caliente; dando por seguro que habiendo leído algunos de sus libros, él pensaría que no era Nerón el que se libraba de Séneca, sino muy al contrario… “Era Séneca el que se libraba del ya sanguinario Nerón, que incluso “mandó matar a su propia madre”.[ii]

                                Hoy en el “avanzadísimo Japón” tienen ya problemas con sus ancianos; al que incluso un primer ministro ya les ha dicho que… “a ver si se van muriendo que ya son una carga muy grande para el país”; y como carecen de residencias para todos ellos, ya cantidad de los mismos, delinquen de forma controlada, puesto que así los condenan y van a las cárceles niponas, donde “viven mejor” que en sus propias viviendas y las soledades que padecen; les dejo una dirección para que puedan saber mucho más de las miserias que viven los ancianos japoneses; por lo que yo intuyo que “la cápsula de cianuro”, no tardará mucho en implantarse en esas sociedades que de avanzadas les va quedando solo el nombre; en las tribus amazónicas o africanas los viejos viven mucho mejor cuidados y respetados ; ver aquí http://www.lavanguardia.com/internacional/20110129/54107299900/la-carcel-ultimo-refugio-de-los-ancianos-japoneses.html

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

 


[i] Los dientes del diablo; es una película anglosajona dirigida por Nicholas Ray. Basado en la novela de Hans Ruesch Top of the World editada en español, bajo el título de El país de las sombras largas. Historia sobre los esquimales y su forma de vida en los bellos y fríos parajes ... habitantes del ártico, hasta que bien entrada la misma, Inuk (Anthony Quinn) ...

[ii] Se cuenta que Agripina abusaba sexualmente de su hijo, motivo por el que el emperador trató de asesinar a su madre en tres ocasiones. La intento envenenar tres veces, pero Agripina se había tomado el antídoto con anterioridad. Luego trato de asesinarla  haciendo que un techo se le cayera encima, pero fue avisada. En un paseo en barca la arrojo al agua, pero llego nadando a la orilla. Envió a un centurión que la golpeó en la cabeza, pero solo logró herirla. Ella se incorporó y se arrancó el vestido diciendo: "Golpea aquí en estos pechos que fueron capaces de amamantar a un monstruo como Nerón." Desesperado, Nerón acusó a su madre de ser miembro de una conjuración que había inventado y fue ejecutada.