Las Noticias de hoy 10 Mayo 2017

                Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    miércoles, 10 de mayo de 2017       

Indice:

Newsletter Diario

Homilía del Papa: Docilidad al Espíritu Santo para tener bondad

Vaticano: nueva moneda de dos euros con la imagen de san Pedro y san Pablo

Pascua. 4ª semana. Miércoles: Francisco Fernández-Carvajal

“Busca María al Hijo que se ha perdido”: San Josemaria

 Siria: consagrarán Alepo a la Virgen de Fátima durante la peregrinación del Papa a Portugal

Vosotros sois la luz del mundo: Carlos Ayxelà

 Fátima: Historia de la Aparición: encuentra.com

 Sanar el dolor después de un aborto: Sheila Morataya

La formación de la conciencia según Guardini: Ramiro Pellitero

 Fátima: llamada a lo esencial, el papel clave de María y la fe los sencillos – editorial Ecclesia

 Hoy "amor" y... siempre “Sy”,  Madre.: José Manuel Belmonte 

 MADRE…¡NO TE OLVIDO!: Magui del Mar

Alcanzar la Felicidad matrimonial: Rubén Delgado Moya

¡EMMANUEL MACRON = PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FRANCESA!¡… PERO CE SON LOS ABSTENCIONISTAS Y LOS VOTOS BLANCOS Y NULOS LA CARACTERÍSTICA DE CE ESCRUTINIO   !: Guy CREQUIE

 SITUACIÓN POLÍTICA EN VENEZUELA:: Manuel ESCRIBANO ESCRIBANO

ENSEÑANZA en españa: Alejo Fernández Pérez 

“No durará mucho tiempo”: Juan García. 

“El viejo ‘carpe diem’”: Pedro García

 Necesaria reivindicación del profesorado: Jesús Martínez Madrid

 Desde mi “concha”: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

Newsletter Diario

 

 

Homilía del Papa: Docilidad al Espíritu Santo para tener bondad

El Santo Padre Francisco celebra la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta.

09/05/2017 12:59

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No nos resistamos al Espíritu Santo, sino acojamos la Palabra con docilidad. Fue la exhortación del Santo Padre en su homilía de la misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. En esta ocasión el Papa Francisco ofreció la Eucaristía por las religiosas de esta Casa que celebran el día de su Fundadora, Santa Luisa de Marillac.

El Pontífice recordó que en días pasado había hablado de la resistencia al Espíritu Santo, y que Esteban reprochaba a los doctores de la Ley, mientras las Lecturas del día aluden a una actitud contraria, precisamente del cristiano, que es “la docilidad al Espíritu Santo”.

En efecto, Francisco destacó que después del martirio de Esteban, se había desatado una gran persecución en Jerusalén, donde sólo los Apóstolespermanecieron, mientras  “los creyentes”, “los laicos”, se habían dispersado en Chipre, en Fenicia y Antioquía – tal como narra la Primera Lectura tomada de los Hechos de los Apóstoles – y anunciaban la Palabra sólo a los judíos. Si bien algunos de ellos en Antioquía comenzaron  a anunciar a Jesucristotambién a los griegos, es decir “a los paganos”, puesto que sentían que el Espíritu los impulsaba a hacer esto. De modo que, como dijo el Papa Bergoglio, “fueron dóciles”. Y “fueron los laicos los que llevaron la Palabradespués de la persecución, porque tenían esta docilidad al Espíritu Santo”.

El Apóstol Santiago, en el primer capítulo de su Carta, exhorta en efecto a “acoger con docilidad la Palabra”. De manera que, como dijo el Santo Padre, hay que estar abiertos, y no “ser rígidos”. A la vez que explicó que el primer paso en el camino de la docilidad es, por lo tanto, “acoger la Palabra”, es decir, “abrir el corazón”. En el segundo paso hay que “conocer la Palabra”, “conocer a Jesús”, quien dice: “Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco y ellas me siguen”. Conocen – dijo Francisco –  porque son dóciles al Espíritu.

Y después, hay un tercer paso, a saber, “la familiaridad con la Palabra”:

“Llevar siempre con nosotros la Palabra, leerla, abrir el corazón a la Palabra, abrir el corazón al Espíritu que es quien nos hace comprender la Palabra. Y el fruto de este recibir la Palabra, de conocer la Palabra, de llevarla con nosotros, de esta familiaridad con la Palabra, es un fruto grande: es el fruto… la actitud de una persona que hace esto es bondad, benevolencia, alegría, paz, dominio de sí y mansedumbre”.

Éste es el estilo que produce la docilidad al Espíritu, prosiguió diciendo Francisco:

“Pero, debo recibir al Espíritu que me conduce a la Palabra con docilidad, y esta docilidad, no oponer resistencia al Espíritu, me llevará a este modo de vivir, a este modo de actuar. Recibir con docilidad la Palabra, conocer la Palabra y pedir al Espíritu la gracia de darla a conocer, y después dejar espacio para que esta semilla germine y crezca en aquellas actitudes de bondad, mansedumbre, benevolencia, paz, caridad, y control de sí: todo lo que hace el estilo cristiano”.

Es hermoso – dijo el Papa Bergoglio al concluir – que cuando Bernabé llegó a Antioquía y vio “la gracia de Dios”, se alegró y exhortó a “permanecer con corazón resoluto, fiel al Señor”, porque era un hombre “lleno del Espíritu Santo”:

“Está el Espíritu que nos guía para que no nos equivoquemos y para que acojamos con docilidad al Espíritu, conocer al Espíritu en la Palabra y vivir según el Espíritu. Y esto es lo contrario de las resistencias que Estaban reprochaba a los jefes, a los doctores de la Ley: ‘Ustedes siempre se han resistido al Espíritu Santo’. Al Espíritu, ¿nos resistimos al Espíritu, le oponemos resistencia? ¿O lo acogemos? Con docilidad: ésta es la palabra de Santiago. ‘Acoger con docilidad’. Resistencia contra docilidad. Pidamos esta gracia”.

 

 

Vaticano: nueva moneda de dos euros con la imagen de san Pedro y san Pablo

Con motivo del 1950° Aniversario del martirio de los patronos de Roma

 

a nueva moneda de dos euros

La nueva moneda de dos euros

(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 9 Mayo 2017).- La oficina numismática del Vaticano acuñará desde el próximo 1º de junio, una moneda de dos euros dedicada al 1.950 aniversario del martirio de los santos Pedro y Pablo.

En el año 67 d.C., Pedro y Pablo fueron martirizados en Roma, el primero crucificado de cabeza abajo y el segundo decapitado, honor reservado a los ciudadanos romanos condenados a muerte. Este año se celebra el 1.950 aniversario del martirio de los dos santos, sobre cuya fe, recuerda el papa Francisco, «se funda la Iglesia de Roma, que desde siempre los venera como patronos. Ellos, anunciadores y testimonios del Evangelio entre la gente, sellaron con el martirio su misión de fe y de caridad».

En la moneda el perfil de los dos santos ha sido representado por Gabriella Titotto junto a los dos símbolos que desde siempre les caracterizan en la iconografía: las llaves y la espada.

El primero un explícito reclamo al conferir Jesús a Pedro las llaves «del reino de los cielos» (Mt 16, 13-20), el segundo a la vida de san Pablo, perseguidor de cristianos antes de la conversión, junto con su martirio.

La moneda usada por el Vaticano es el Euro, como en 19 de los 28 países de Europa, debido a una convención junto a otros tres países pequeños: Andorra, Mónaco y San Marino.

El Estado-Ciudad del Vaticano puede acuñar moneda en cuanto estado soberano, entre tanto se limita a acuñar moneda principalmente con fines conmemorativos.

 

 

Pascua. 4ª semana. Miércoles

ACCIONES DE GRACIAS

— El agradecimiento a Dios por todos los bienes es una manifestación de fe, de esperanza y de amor. Innumerables motivos para ser agradecidos.

— Ver la bondad de Dios en nuestra vida. La virtud humana de la gratitud.

— La acción de gracias después de la Santa Misa y de la Comunión.

I. Te daré gracias entre las naciones, Señor; contaré tu fama a mis hermanos. Aleluya1, rezamos en la Antífona de entrada de la Misa.

Constantemente nos invita la Sagrada Escritura a dar gracias a Dios: los himnos, los salmos, las palabras de todos los hombres justos están penetradas de alabanza y de agradecimiento a Dios. ¡Bendice, alma mía, a Yahvé y no olvides ninguno de sus favores!2, dice el Salmista. El agradecimiento es una forma extraordinariamente bella de relacionarnos con Dios y con los hombres. Es un modo de oración muy grato al Señor, que anticipa de alguna manera la alabanza que le daremos por siempre en la eternidad, y una manera de hacer más grata la convivencia diaria. Llamamos precisamente Acción de gracias al sacramento de la Sagrada Eucaristía, por el que adelantamos aquella unión en que consistirá la bienaventuranza eterna.

En el Evangelio vemos cómo el Señor se lamenta de la ingratitud de unos leprosos que no saben ser agradecidos: después de haber sido curados ya no se acordaron de quien les había devuelto la salud, y con ella su familia, el trabajo..., la vida. Jesús se quedó esperándolos3. En otra ocasión se duele de la ciudad de Jerusalén, que no percibe la infinita misericordia de Dios al visitarla4, ni el don que le hace el Señor al tratar de acogerla como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas5.

Agradecer es una forma de expresar la fe, pues reconocemos a Dios como fuente de todos los bienes; es una manifestación de esperanza, pues afirmamos que en Él están todos los bienes; y lleva al amor6 y a la humildad, pues nos reconocemos pobres y necesitados. San Pablo exhortaba encarecidamente a los primeros cristianos a que fueran agradecidos: Dad gracias a Dios, porque esto es lo que quiere Dios que hagáis en Jesucristo7, y considera la ingratitud como una de las causas del paganismo8.

«San Pablo –señala San Juan Crisóstomo– da gracias en todas sus cartas por todos los beneficios de la tierra. Démoslas también nosotros por los beneficios propios y por los ajenos, por los pequeños y por los grandes»9. Un día, cuando estemos ya en la presencia de Dios para siempre, comprenderemos con entera claridad que no solo nuestra existencia se la debemos a Él, sino que toda ella estuvo llena de tantos cuidados, gracias y beneficios «que superan en número a las arenas del mar»10. Nos daremos cuenta de que no tuvimos más que motivos de agradecimiento a Dios y a los demás. Solo cuando la fe se apaga se dejan de ver estos bienes y esta grata obligación.

«Acostúmbrate a elevar tu corazón a Dios, en acción de gracias, muchas veces al día. —Porque te da esto y lo otro. —Porque te han despreciado. —Porque no tienes lo que necesitas o porque lo tienes.

»Porque hizo tan hermosa a su Madre, que es también Madre tuya. —Porque creó el sol y la luna y aquel animal y aquella otra planta. —Porque hizo a aquel hombre elocuente y a ti te hizo premioso...

»Dale gracias por todo, porque todo es bueno»11.

II. El Señor nos enseñó a ser agradecidos hasta por los favores más pequeños: Ni un vaso de agua que deis en mi nombre quedará sin su recompensa12. El samaritano que volvió a dar gracias se marchó con un don todavía mayor: la fe y la amistad del Señor: Levántate y vete, tu fe te ha salvado, le dijo Jesús13. Los nueve leprosos desagradecidos se quedaron sin la parte mejor que les había reservado. El Señor espera de nosotros los cristianos que cada día nos acerquemos a Él para decirle muchas veces: «¡Gracias, Señor!».

Como virtud humana, la gratitud constituye un eficaz vínculo entre los hombres y revela con bastante exactitud la calidad interior de la persona. «Es de bien nacidos ser agradecidos», dice la sabiduría popular. Y si falta esta virtud se hace difícil la convivencia humana.

Cuando somos agradecidos con los demás guardamos el recuerdo afectuoso de un beneficio, aunque sea pequeño, con el deseo de pagarlo de alguna manera. En muchas ocasiones solo podremos decir «gracias», o algo parecido. En la alegría que ponemos en ese gesto va nuestro agradecimiento. Y todo el día está lleno de pequeños servicios y dones de quienes están a nuestro lado. Cuesta poco manifestar nuestra gratitud y es mucho el bien que se hace: se crea un mejor ambiente, unas relaciones más cordiales, que facilitan la caridad.

La persona agradecida con Dios lo es también con quienes la rodean. Con más facilidad sabe apreciar esos pequeños favores y agradecerlos. El soberbio, que solo está en sus cosas, es incapaz de agradecer; piensa que todo le es debido.

Si estamos atentos a Dios y a los demás, apreciaremos en nuestro propio hogar que la casa esté limpia y en orden, que alguien haya cerrado las ventanas para que no entre el frío o el calor, que la ropa esté limpia y planchada... Y si alguna vez una de estas cosas no está como esperábamos, sabremos disculpar, porque es incontablemente mayor el número de cosas gratas y favores recibidos.

Y al salir a la calle, el portero merece nuestro agradecimiento por guardar la casa, y la señora de la farmacia que nos ha proporcionado las medicinas, y quienes componen el periódico y han pasado la noche trabajando, y el conductor del autobús... Toda la convivencia humana está llena de pequeños servicios mutuos. ¡Cómo cambiaría esta convivencia si además de pagar y de cobrar lo justo en cada caso, lo agradeciéramos! La gratitud en lo humano es propio de un corazón grande.

III. Las acciones de gracias frecuentes deben informar nuestro comportamiento diario con el Señor, porque estamos rodeados de sus cuidados y favores: «nos inunda la gracia»14. Pero existe un momento muy extraordinario en el que el Señor nos llena de sus dones, y en él debemos ser particularmente agradecidos: la acción de gracias que sigue a la Misa.

Nuestro diálogo con Jesús en esos minutos debe ser particularmente íntimo, sencillo y alegre. No faltarán los actos de adoración, de petición, de humildad, de desagravio y de agradecimiento. «Los santos (...) nos han dicho repetidamente que la acción de gracias sacramental es para nosotros el momento más precioso de la vida espiritual»15.

En esos momentos debemos cerrar la puerta de nuestro corazón para todo aquello que no sea el Señor, por muy importante que pueda ser o parecer. Unas veces nos quedaremos a solas con Él y no serán necesarias las palabras; nos bastará saber que Él está allí, en nuestra alma, y nosotros en Él. Bastará poco para estar hondamente agradecidos, contentos, experimentando la verdadera amistad con el Amigo. Allí cerca están los ángeles, que le adoran en nuestra alma... En ese momento el alma es lo más semejante al Cielo en este mundo. ¿Cómo vamos a estar pensando en otras cosas...?

En otras ocasiones echaremos mano de esas oraciones que recogen los devocionarios, que han alimentado la piedad de generaciones de cristianos durante muchos siglos: Te Deum, Trium puerorum, Adoro te devote, Alma de Cristo..., y otras muchas, que los santos y los buenos cristianos que han amado de verdad a Jesús Sacramentado nos han dejado como alimento de nuestra piedad.

«El amor a Cristo, que se ofrece por nosotros, nos impulsa a saber encontrar, acabada la Misa, unos minutos para una acción de gracias personal, íntima, que prolongue en el silencio del corazón esa otra acción de gracias que es la Eucaristía. ¿Cómo dirigirnos a Él, cómo hablarle, cómo comportarse?

»No se compone de normas rígidas la vida cristiana (...). Pienso, sin embargo, que en muchas ocasiones el nervio de nuestro diálogo con Cristo, de la acción de gracias después de la Santa Misa, puede ser la consideración de que el Señor es, para nosotros, Rey, Médico, Maestro, Amigo»16.

Rey, porque nos ha rescatado del pecado y nos ha trasladado al reino de la luz. Le pedimos que reine en nuestro corazón, en las palabras que pronunciemos en ese día, en el trabajo que le hemos ofrecido, en nuestros pensamientos, en cada una de nuestras acciones.

En la Comunión vemos a Jesús como Médico, y junto a Él encontramos el remedio de todas nuestras enfermedades. Acudimos a la Comunión como se llegaban a Él los ciegos, los sordos, los paralíticos... Y no olvidamos que tenemos en nuestra alma, a nuestra disposición, la Fuente de toda vida. Él es la Vida.

Jesús es el Maestro, y reconocemos que Él tiene palabras de vida eterna..., y en nosotros ¡existe tanta ignorancia! Él enseña sin cesar, pero debemos estar atentos. Si estuviéramos con la imaginación, la memoria, los sentidos dispersos... no le oiríamos.

En la Comunión contemplamos al Amigo, el verdadero Amigo, del que aprendemos lo que es la amistad. A Él le contamos lo que nos pasa, y siempre encontramos una palabra de aliento, de consuelo... Él nos entiende bien. Pensemos que está con la misma presencia real con la que se encuentra en el Cielo, que le rodean los ángeles... En ocasiones pediremos ayuda a nuestro Ángel Custodio: «Dale gracias por mí, tú lo sabes hacer mejor». Ninguna criatura como la Virgen, que llevó en su seno durante nueve meses al Hijo de Dios, podrá enseñarnos a tratarle mejor en la acción de gracias de la Comunión. Acudamos a Ella.

1 Antífona de entrada. Sal 17, 50; 21, 23. — 2 Sal 102, 2. — 3 Cfr. Lc 17, 11 ss. — 4 Cfr. Lc 19, 44. — 5 Cfr. Mt 23, 37. — 6 Cfr. Santo Tomás, Suma Teológica, 2-2, q. 101, a. 3. — 7 1 Tes 5, 18. — 8 Cfr. Rom 1, 18-32. — 9 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre San Mateo, 25, 4. — 10 Ibídem. — 11 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 268. — 12 Mt 10, 42. — 13 Lc 17, 19. — 14 Ch. Journet, Charlas acerca de la gracia, Madrid 1979, p. 17. — 15 R. Garrigou-Lagrange, Las tres edades de la vida interior, Palabra, 4ª ed., Madrid 1982, vol. I, p. 489. — 16 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 92.

 

† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) s�lo nos ha autorizado a difundir la meditaci�n diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribuci�n por fotocopias u otras formas de distribuci�n.

 

 

“Busca María al Hijo que se ha perdido”

Tres días con sus noches busca María al Hijo que se ha perdido. Ojalá podamos decir tú y yo que nuestra voluntad de encontrar a Jesús tampoco conoce descanso. (Surco, 794)

¡Qué dolor el de su Madre y el de San José, porque –de vuelta de Jerusalén– no venía entre los parientes y amigos! ¡Y qué alegría la suya, cuando lo distinguen, ya de lejos, adoctrinando a los maestros de Israel! Pero mirad las palabras, duras en apariencia, que salen de la boca del Hijo, al contestar a su Madre: ¿por qué me buscabais? (Lc II, 49.).

¿No era razonable que lo buscaran? Las almas que saben lo que es perder a Cristo y encontrarle pueden entender esto... ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo emplearme en las cosas que miran al servicio de mi Padre? (Lc II, 49.). ¿Acaso no sabíais que yo debo dedicar totalmente mi tiempo a mi Padre celestial?

Este es el fruto de la oración de hoy: que nos persuadamos de que nuestro caminar en la tierra –en todas las circunstancias y en todas las temporadas– es para Dios, de que es un tesoro de gloria, un trasunto celestial; de que es, en nuestras manos, una maravilla que hemos de administrar, con sentido de responsabilidad y de cara a los hombres y a Dios: sin que sea necesario cambiar de estado, en medio de la calle, santificando la propia profesión u oficio y la vida del hogar, las relaciones sociales, toda la actividad que parece sólo terrena. (Amigos de Dios, 53-54)

 

 

Siria: consagrarán Alepo a la Virgen de Fátima durante la peregrinación del Papa a Portugal

Un acto simbólico pidiendo la paz en la martirizada ciudad siria junto a católicos, cristianos y musulmanes del país

lepo desde un drone (youreporter.it cc)

Alepo desde un drone (youreporter.it cc)

(ZENIT – Roma, 9 Mayo 2017).- La ciudad siria de Alepo será consagrada el 13 de mayo a la Virgen de Fátima en coincidencia con el viaje del papa Francisco al santuario mariano de Portugal este próximo jueves y viernes.

Un gesto simbólico de gran importancia en una ciudad devastada por años de guerra de la llamada batalla de Alepo, iniciada a mitad de 2015, con la división de la ciudad en dos partes una del Gobierno y otra de los rebeldes. Una guerra de posiciones que concluyó a final de diciembre de 2016 con la conquista de toda la ciudad por parte de las tropas gubernativas.

En la ciudad no caen misiles, pero se vive sin electricidad ni agua corriente, en condiciones de pobreza extrema, indicó a Radio Vaticano el sacerdote franciscano Ibrahim Alsabagh.

La consagración será durante la misa concelebrada por todos los obispos y sacerdotes de Alepo y presidida por el Eparca Antoine Audo, sj.

La iniciativa que partió de la parroquia latina de San Francisco inicia el 11 de mayo las celebraciones, sigue durante todo el viernes 12, cuando además se realizarán actividades varias, y concluye en la festividad de María con una procesión con la imagen de Nuestra Señora de Fátima y la consagración de la ciudad de Alepo a la Virgen María, con la participación de todos los ritos del norte de Siria.

Sobre el evento Mons. Audo declaró a Asia News que “todo el mes de mayo es importante para la comunidad cristiana de Alepo. Todas las iglesias están llenas de fieles que rezan el Rosario, se acercan a la Eucaristía, recitan las letanías. Este es un momento muy importante de oración y comunión en torno a María, una tradición agradable y arraigada en el tiempo”.

De hecho, el pueblo de Alepo “ama mucho la devoción popular”, desea “participar” y perpetrar una “profunda tradición”, que une a las iglesias y las familias en torno a María. Esto, dijo, “es muy bonito, ya que crea una atmósfera de serenidad. Mayo es el mes preferido para orar por la paz, por el fin de todos los conflictos”.

La consagración de Alepo a María, el tema de la paz – añade el obispo caldeo – son  fuente de esperanza y un signo de nuestra presencia. Queremos aprovechar el evento para revivir los temas de diálogo, la unidad y el encuentro no sólo entre las diferentes denominaciones cristianas, sino también con los musulmanes aprovechando la gran repercusión que ha tenido el viaje del Papa a Egipto. Es un evento del que todavía se habla hoy, un testimonio hecho más con gestos que con palabras”.

Al drama de la guerra, concluye Mons. Audo, se puede responder “con el fanatismo o con la comunión: la Iglesia ha ayudado a optar por la segunda. La fe cristiana es firme y fuerte, y esto genera optimismo, a pesar de que oermanecen las incertidumbres y  las sombras en lo que concierne al futuro”.

 

 

Vosotros sois la luz del mundo

La fe es un regalo de Dios que nos cambia la vida. La serie de editoriales que ahora comenzamos con el título “La luz de la fe” —dirigida a creyentes, vacilantes y no creyentes abiertos a Dios— desea ayudar a descubrirlo, y a compartir el hallazgo.

La luz de la fe 9 de Mayo de 2017

pus Dei - Vosotros sois la luz del mundo

«El pueblo que yacía en tinieblas ha visto una gran luz; para los que yacían en región y sombra de muerte una luz ha amanecido» (Mt 4,16). De la mano del profeta Isaías, san Mateo presenta bajo el signo de la luz el inicio de la actividad apostólica del Señor en Galilea, tierra de transición entre Israel y el mundo pagano. Jesús, como profetizaba el anciano Simeón décadas antes con el Niño entre sus brazos, es «luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel» (Lc 2,32). Lo dirá el Señor de sí mismo: «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8,12). Con la luz de la fe, con la luz que es Él, la realidad adquiere su verdadera profundidad, la vida encuentra su sentido. Sin ella, al final parece que «todo se vuelve confuso, es imposible distinguir el bien del mal, la senda que lleva a la meta de aquella otra que nos hace dar vueltas y vueltas, sin una dirección fija»[1].

Son muchas las personas que, a veces sin saberlo, buscan a Dios. Buscan su felicidad, que solo pueden encontrar en Dios, porque su corazón está hecho por Él y para Él. «Ya estás tú en sus corazones —reza San Agustín—, en los corazones de los que te confiesan, y se arrojan en ti, y lloran en tu seno a vista de sus caminos difíciles (…) porque eres tú, Señor, y no un hombre de carne y sangre; eres tú, Señor, que los hiciste, quien los restablece y consuela»[2]. Sin embargo, también hay quienes esperan encontrar la felicidad en otra parte, como si el Dios de los cristianos fuera un competidor de sus ansias de felicidad. En realidad, le están buscando a Él: se encaran solo «con la sombra de Jesucristo, porque a Cristo no lo conocen, ni han visto la belleza de su rostro, ni saben la maravilla de su doctrina»[3].

Son muchas las personas que, a veces sin saberlo, buscan a Dios: su corazón está hecho por Él y para Él.

—«¿Crees tú en el Hijo del Hombre?» —pregunta Jesús al ciego de nacimiento, que ha recobrado ya la vista. —«¿Y quién es, Señor, para que crea en él?» (Jn 9,35s). En todos los rincones del mundo hay hombres y mujeres que, en el fondo de la indiferencia u hostilidad que puedan mostrar hacia la fe, esperan quien les indique dónde está Dios, dónde está el que puede iluminar sus ojos y saciar su sed. Retratan bien su situación unas palabras que san Ireneo escribe sobre Abrahán: «Cuando, siguiendo el ardiente deseo de su corazón, peregrinaba por el mundo preguntándose dónde estaba Dios, y comenzó a flaquear y estaba a punto de desistir en la búsqueda, Dios tuvo piedad de aquel que, solo, le buscaba en silencio»[4]. A cada uno de ellos debemos llegarnos los cristianos, con el convencimiento humilde y sereno de que sabemos de Aquel a quien buscan (cfr. Jn 1,45s; Hch 17,23), aunque también nosotros constatemos tantas veces que aún no le conocemos bien. A todos los cristianos el Señor nos dice: «vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5,14); «dadles vosotros de comer» (Mt 14,16).

Levadura de esta masa

El Evangelio «es una respuesta que cae en lo más hondo del ser humano. Es la verdad que no pasa de moda porque es capaz de penetrar allí donde nada más puede llegar»[5], porque alcanza a «iluminar toda la existencia del hombre»[6], a diferencia de los saberes humanos, que solo consiguen esclarecer algunas dimensiones de la vida. Sin embargo, esta luz que «brilla en las tinieblas» (Jn 1,5) se encuentra con frecuencia con la frialdad de un mundo que tiene por real solamente lo que se puede ver y tocar, lo que se deja ver a la luz de la ciencia o del consenso social. Por una inercia cultural de siglos, la fe se percibe a veces como «un salto que damos en el vacío, por falta de luz, movidos por un sentimiento ciego; o como una luz subjetiva, capaz quizá de enardecer el corazón, de dar consuelo privado, pero que no se puede proponer a los demás»[7].

Sin embargo, también aquí hay motivos para el optimismo. Benedicto XVI constataba ya hace unos años cómo la ciencia ha empezado a tomar conciencia de sus límites: «muchos científicos dicen hoy que de alguna parte tiene que venir todo, que debemos volver a plantearnos esa pregunta. Con ello vuelve a crecer también una nueva comprensión de lo religioso, no como un fenómeno de naturaleza mitológica, arcaica, sino a partir de la conexión interior del Logos»[8]: poco a poco va quedando atrás la idea, demasiado simple, de que creer en Dios es un recurso para cubrir lo que no sabemos. Se abre camino una concepción de la fe como la mirada que logra dar mejor cuenta del sentido del mundo, de la historia, del hombre y, a la vez, de su complejidad y misterio[9].

El Evangelio «es una respuesta que cae en lo más hondo del ser humano. Es la verdad que no pasa de moda porque es capaz de penetrar allí donde nada más puede llegar» (Papa Francisco)

Estas nuevas perspectivas traen consigo un desafío para la teología, la catequesis y, en definitiva, el apostolado personal: «la religiosidad tiene que regenerarse de nuevo en este gran contexto y encontrar así nuevas formas de expresión y de comprensión. El hombre de hoy no comprende ya sin más que la sangre de Cristo en la cruz es expiación por sus pecados (…); se trata de fórmulas que hay que traducir y captar de nuevo»[10]. En efecto, es tarea de la teología no solo profundizar en los distintos aspectos de la fe, sino también acercar cada generación al Evangelio. La teología y la catequesis no deben contemporizar, en el sentido de rebajar la fe a las miopías de cada época, pero están llamadas a hacer contemporáneo a Cristo: a acoger las inquietudes, el lenguaje y los desafíos de cada momento, no como un mal menor, sino como la materia y el ambiente en que Dios espera que hagamos un pan sabroso, un pan para alimentar a todos (cfr. Mt 14,16). «Fuimos invitados a ser levadura de esta masa concreta. Es cierto podrán existir “harinas” mejores, pero el Señor nos invitó a leudar aquí y ahora, con los desafíos que se nos presentan. No desde la defensiva, no desde nuestros miedos sino con las manos en el arado, ayudando a hacer crecer el trigo tantas veces sembrado en medio de la cizaña»[11].

La atención a la sensibilidad del presente no viene a añadirse desde fuera a la fidelidad al Evangelio, sino que forma parte esencial de ella. Para proteger la fe, para vivirla con sentido, y para ir por todo el mundo enseñándola (cfr. Mc 16,15), se hace necesario recibirla hoy de nuevo, percibirla y hacer que los demás la perciban como lo que verdaderamente es: un don de Dios que nos cambia la vida, que la llena de luz. «Algunos pasan por la vida como por un túnel, y no se explican el esplendor y la seguridad y el calor del sol de la fe»[12]. El esfuerzo por mostrar esa luz y calor de la fe está transido de una solicitud sincera por hacerse cargo de las perplejidades y las dudas de nuestros coetáneos, sin considerarlas de antemano como impertinencias o complicaciones. Así uno se pone en mejores condiciones de encontrar, en cada caso, las palabras adecuadas. Hay personas, escribía San Josemaría, «que no saben nada de Dios..., porque no les han hablado en términos comprensibles»[13]. Cuando alguien no entiende, puede ser porque quien les habla tampoco ha comprendido lo que explica, o no se ha hecho cargo de sus inquietudes, y habla, quizá sin querer, de un modo abstracto y despegado. A la vez, es bueno no olvidar que «nunca podremos convertir las enseñanzas de la Iglesia en algo fácilmente comprendido y felizmente valorado por todos. La fe siempre conserva un aspecto de cruz (…). Hay cosas que solo se comprenden desde esa adhesión que es hermana del amor, más allá de la claridad con que puedan percibirse las razones y argumentos»[14].

Los católicos pueden verse a veces criticados como gente de miras estrechas, por el hecho de que no se pliegan a ciertos postulados que el mundo da por buenos. Sin embargo, si no dejan que les invada el miedo o el resentimiento ante las descalificaciones, si procuran desentrañar la inquietud o la herida que late en una respuesta airada, si no se cansan de pensar nuevos modos de dar cuenta de su visión del mundo, de hecho serán reconocidos, cada uno a su nivel, como personas con «amplitud de horizontes (…); una cuidadosa atención a las orientaciones de la ciencia y del pensamiento (…); una actitud positiva y abierta, ante la transformación actual de las estructuras sociales y de las formas de vida»[15].

El lenguaje que mueve no es necesariamente el del gran orador, sino el de quien habla, desde su modo de ser, con sus palabras, de su experiencia de la fe.

La serie de editoriales que ahora inicia se propone ilustrar cómo la fe responde a las aspiraciones más profundas del corazón del hombre del siglo XXI, cómo Cristo, en enseñanza del Concilio Vaticano II, «manifiesta plenamente el hombre al propio hombre»[16]. Se quiere prestar atención a las dificultades que muchas personas encuentran —incluso cristianos con buena formación— para comprender el sentido de determinados aspectos de la fe, y para explicarlos a otros cuya fe se ha enfriado, o que querrían acercarse a ella. Se dirige, por tanto, a un público amplio: creyentes, vacilantes y no creyentes con apertura, quizá latente, a la fe. Las distintas cuestiones se abordan sin pretensión de exhaustividad, centrando el esfuerzo en recuperar accesos, en trazar nuevos caminos hacia puntos que pueden resultar menos claros hoy: mostrando, en fin, cómo la fe ilumina la realidad, y cómo se puede vivir la propia vida bajo esa luz. ¿Qué significa para mi vida, por ejemplo, que Jesucristo haya resucitado, o que Dios sea una Trinidad de personas? ¿En qué sentido la fe en la creación cambia la visión de la realidad? ¿Si el más allá no es un lugar físico, cómo pensar que sea tan real como el suelo que piso?

Donde está tu síntesis

Quien sigue un partido de tenis por la televisión no mejora con eso su forma física o su técnica: solo al jugar en la cancha entran en movimiento la técnica, el estilo, el golpe. De modo análogo, la formación doctrinal no se limita al acopio de conocimientos o de argumentos. Nos podemos beneficiar mucho de lo que leemos o estudiamos, pero no basta con retener: es necesario elaborar una comprensión propia de las cosas, hacerlas nuestras. «El estudio de la teología, no rutinario ni simplemente memorístico, sino vital, ayuda en gran medida a que lleguen a ser plenamente connaturales a la inteligencia las verdades de nuestra fe y a aprender a pensar en la fe y desde la fe. Sólo así se está en condiciones de valorar las múltiples cuestiones, en ocasiones complejas, que suscitan las ocupaciones profesionales y el desarrollo de la sociedad en su conjunto»[17].

La caridad, el amor fraterno, por el que vemos en cada hombre un hermano, es sin duda el testimonio más auténtico y luminoso de la fe: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros» (Jn 13,35). Cuando una persona se sabe querida de verdad, sin reservas, adivina el Amor de quien «nos amó primero» (1 Jn 4,19), un Amor que no es de este mundo, porque pasa por encima de tantas cosas —errores, antipatías, timidez, desconocimiento— que en el mundo llevan a la gente a ignorarse o a despreciarse. «A Dios se le puede ver con el corazón: la simple razón no basta»[18]: si la caridad, que habla al corazón, hace visible a Dios, su falta desdibuja su presencia en el mundo, y deslegitima al evangelizador; hace de él un falso profeta (Cfr. Mt 7,15). Sin embargo, la autenticidad que se espera hoy de un cristiano no se limita al testimonio de la caridad: se refiere también, en una medida importante, al modo personal y natural en que habla de Dios. Si uno tiene el hábito de pensar y de explicarse su propia fe, si ese diálogo interior nutre su oración y se nutre de ella, al hablar de Dios no transmitirá solo nociones teológicas o doctrinales: hablará de su experiencia, la de alguien que vive con Él y de Él. Por contraste, decía san Agustín, «pierde el tiempo predicando exteriormente la Palabra de Dios quien no es oyente de ella en su interior»[19]. Escuchar la Palabra de Dios es dejar que modele nuestro modo de pensar, de hablar, de vivir; que ilumine nuestras situaciones, intereses, encuentros; que se haga, en definitiva, nuestra.

Las ideas de otros pueden ayudarnos mucho, pero no basta con hacer acopio de ellas si queremos hablar de corazón a corazón.

«Donde está tu síntesis, allí está tu corazón», escribe el Papa, parafraseando una frase del Señor (cfr. Mt 6,21): «la diferencia entre iluminar el lugar de síntesis e iluminar ideas sueltas es la misma que hay entre el aburrimiento y el ardor del corazón»[20]. El lenguaje que mueve no es necesariamente el del gran orador, sino el de quien habla, desde su modo de ser, con sus palabras, de su experiencia de la fe. Por eso la formación doctrinal no está llamada a discurrir en un sector de nuestro saber, aislado del resto, sino a dialogar con todo lo que vivimos y somos, de modo que aun tomando tantas formas como personas, se pueda reconocer el mismo Espíritu en todas ellas. Así lo vemos en los santos, que nos hablan de Dios de mil modos, y así sucede con tantos santos escondidos. Si cada época —hoy quizá más— tiene sus Babeles, marañas de voces enfrentadas o discordantes (cfr. Gn 11,1-9), la pluralidad de lenguas del Espíritu Santo sigue ensanchándose en una «nueva Pentecostés»[21] allí donde hay cristianos que le escuchan, porque «si el Espíritu Santo no da interiormente la inteligencia, el hombre trabaja en vano (...): si el Espíritu Santo no acompaña el corazón del que oye, será inútil la palabra del doctor»[22].

Intenta beber de tu propia fuente

Se ha dicho que la cultura es lo que queda cuando uno olvida lo que estudió: es aquello que crece al cultivar la tierra de nuestra alma. «Nuestra formación no termina nunca»[23], solía decir san Josemaría: es necesario estudiar durante toda la vida, y hacerlo con la mentalidad evangélica y evangelizadora del agricultor (cfr. Mt 13,3-43). El cultivo es un trabajo paciente y sostenido, pero lleno de gratificaciones, cuando salen los primeros brotes, y cuando llegan los frutos. Junto al diálogo con Dios en la oración, y la disposición a conversar con los demás, facilita mucho ese cultivo la reflexión personal, por la que se adquiere una voz propia, auténtica, abierta. En ese diálogo interior, es necesario arar, sembrar, regar: ir dando forma a las ideas, buscar las palabras, aunque a veces salgan solo balbuceos. Las ideas de otros pueden ayudarnos mucho, pero no basta con hacer acopio de ellas si queremos hablar de corazón a corazón.

No se trata, pues, solamente de saber cosas, según una noción meramente cuantitativa del saber, sino de adquirir y renovar una mirada penetrante y apasionada sobre la realidad en toda su amplitud, es decir, con los demás y con Dios. La comprensión de la fe es tarea para cada uno, con sus modos: la profesora universitaria, el trabajador manual, la asistenta social, el auditor. Esta tarea intransferible no se añade al interés por conocer la fe, sino que le da forma: es una actitud por la que uno procura hacer suyo lo que oye, no solo en las obras, sino también en las ideas, en el lenguaje. «Soy un hombre de este tiempo si vivo sinceramente mi fe en la cultura de hoy, siendo uno que vive con los medios de comunicación de hoy, con los diálogos, con las realidades de la economía, con todo, si yo mismo tomo en serio mi propia experiencia e intento personalizar en mí esta realidad. Así estamos en el camino de hacer que también los demás nos entiendan. San Bernardo de Claraval, en su libro de reflexiones a su discípulo el Papa Eugenio, dijo: intenta beber de tu propia fuente, es decir, de tu propia humanidad. Si eres sincero contigo mismo y empiezas a ver en ti qué es la fe, con tu experiencia humana en este tiempo, bebiendo de tu propio pozo, como dice san Bernardo, también puedes decir a los demás lo que hay que decir»[24].

Aunque el cristiano tiene la responsabilidad de defender la fe, su espíritu de fondo no es el de quien recupera un espacio perdido, sino el de quien se sabe parte de una serena conquista.

Quien se conduce así aprende de todas las conversaciones, no se arredra ante las objeciones, sino que las acepta como retos para comprender mejor su propia fe, para hacerse cargo de cómo piensan los demás, para percibir con ellos sus vértigos. Quien vive así escucha mucho, aprende con todos y de todos; concibe el diálogo, más que como una lucha por afianzar posiciones y rebatir argumentos, como un baile, en el que todo puede cooperar a esclarecer la realidad, aunque no sea siempre por la línea recta. «Un diálogo es mucho más que la comunicación de una verdad. Se realiza por el gusto de hablar y por el bien concreto que se comunica entre los que se aman por medio de las palabras. Es un bien que no consiste en cosas, sino en las personas mismas que mutuamente se dan en el diálogo»[25].

Aunque el cristiano tiene la responsabilidad de defender la fe, su espíritu de fondo no es el de quien recupera un espacio perdido, sino el de quien se sabe parte de una serena conquista. Sabemos dónde está la felicidad que busca nuestro corazón y el de todos los hombres y mujeres. Y la buscamos con ellos: «de ti piensa mi corazón: “Busca su rostro”» (Sal 27,8). Qué paz nos da esa certeza, para dialogar con todos, como hermanos que buscan a quien yo busco, que comparten conmigo mucho más de lo que piensan; para crecer con ellos, sabiendo que a su tiempo se hará la luz: nuestros amigos descubrirán «ubi vera sunt gaudia», dónde se encuentra la verdadera alegría[26], y nosotros lo redescubriremos con ellos.

Carlos Ayxelà

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Lecturas para profundizar

Sigue una lista, no exhaustiva, de libros, artículos y documentos acerca del modo de hablar de la fe hoy. Se indican en primer lugar algunos textos del Magisterio reciente y de otros organismos de la Iglesia, y después textos de otros autores. En las próximas entregas de esta serie se indicarán también textos específicos sobre los respectivos temas.

Francisco, Enc. Lumen Fidei, 29-VI-2013.

Francisco, Ex. Ap. Evangelii Gaudium, 24-XI-2013, esp. capítulo 3, “El anuncio del evangelio”.

Francisco, Catequesis en el Año de la Fe, de marzo a diciembre 2013 (disponibles en vatican.va)

Benedicto XVI, Catequesis en el Año de la Fe (octubre 2012 – febrero 2013, disponibles en vatican.va; p.ej. “¿Cómo hablar de Dios?”, 28-XI-2012 [leer]; “El deseo de Dios”, 7-XI-2012 [leer]).

San Juan Pablo II, Carta Ap. Novo Millennio Ineunte, 6-I-2001 (leer)

San Juan Pablo II, Catequesis sobre el Credo (marzo 1985 – noviembre 1997, disponibles en vatican.va, pdb)

Beato Pablo VI, Ex. Ap. Evangelii Nuntiandi, 8-XII-1975 (leer).

Catecismo de la Iglesia Católica (vatican.va, intratext) y Compendio del Catecismo (ebook)

Consejo Pontificio de la Cultura ¿Dónde está tu Dios? La fe cristiana ante la increencia religiosa, Valencia: Edicep, 2005 (leer).

Consejo Pontificio de la Cultura La vía pulchritudinis, camino de evangelización y de diálogo (leer).


Babendreier, J. La fe explicada hoy, Rialp, 2016 (The Faith Explained Today: Popular Edition)

Barron, R. Catolicismo: un viaje al corazón de la fe, Doubleday, 2013; disponible también en dvd (Catholicism: a Journey to the Heart of the Faith).

Biffi, G. Corso inusuale di catechesi (3 vols.) Elledici, 2006.

Burggraff, J. “La transmisión de la fe en la sociedad postmoderna”, en Burggraff, J. La transmisión de la fe en la sociedad postmoderna y otros escritos, Eunsa, 2015 (disponible en opusdei.org).

Chaput, Ch. Strangers in a Strange Land. Living the Catholic Faith in a Post-Christian World, Henry Holt, 2017.

Dolan, T. – Allen J. Un pueblo de esperanza. Conversaciones con Timothy Dolan, Palabra, 2015 (A People of Hope. The Challenges facing the Catholic Church and the Faith that can save it).

Hadjadj, F. La suerte de haber nacido en nuestro tiempo, Rialp, 2016 (L’aubaine d’être né en ce temps).

Hadjadj, F. ¿Cómo hablar de Dios hoy? Anti-manual de evangelización, Nuevo Inicio, 2013 (Comment parler de Dieu aujourd’hui? Anti-manuel d’évangelisation).

Hahn, S. La evangelización de los católicos. Manual para la misión de la Nueva Evangelización, Palabra, 2014 (Evangelizing Catholics).

Hahn, S. - Socías, J. La fe cristiana explicada. Introducción al catolicismo, Edibesa - MTF, 2015 (Introduction to Catholicism for Adults)

Ivereigh, A. - De la Cierva, Y. Cómo defender la fe sin levantar la voz. Respuestas civilizadas a preguntas desafiantes, Palabra, 2016 (Ivereigh, A. - Lopez, K. J. How to Defend the Faith without Raising your Voice).

San Josemaría, “Sed amigos sinceros y realizaréis un apostolado y un diálogo fecundos”, ABC, 17-V-1992 (leer).

Knox, R. El Credo a cámara lenta, Palabra, 2000 [3ª ed.] (The Creed in Slow Motion).

Lewis, C.S. Mero cristianismo, Rialp, 1995 (Mere Christianity).

Mora, J.M. “10 claves para comunicar la fe”.

Ratzinger, J. Dios y el mundo: creer y vivir en nuestra época, Galaxia Gutenberg, 2002 (Gott und die Welt. Glauben und Leben in unserer Zeit).

Ratzinger, J. “La nueva evangelización”, Conferencia en el Congreso de Catequistas y Profesores de Religión, Roma 10-XII-2000 (leer).

Trese, L.J. La fe explicada, Rialp, 2014 [28ª ed.] (Faith Explained).


[1] Francisco, Enc. Lumen Fidei (29-VI-2013), 3.

[2] San Agustín, Confesiones V.2.2.

[3] San Josemaría, Es Cristo que pasa, 179.

[4] San Ireneo de Lyon, Demostración de la predicación apostólica, 24 (Sources Chrétiennes 406, 117).

[5] Francisco, Ex. Ap. Evangelii Gaudium (24-XI-2013), 265.

[6] Francisco, Lumen Fidei, 4.

[7] Francisco, Lumen Fidei, 4.

[8] Benedicto XVI, Luz del mundo, Herder, Barcelona 2010, 145.

[9] Cfr. Benedicto XVI, Discurso en la Universidad de Ratisbona, 12-IX-2006.

[10] Benedicto XVI, Luz del mundo, 145.

[11] Francisco, Homilía, 2-II-2017.

[12] San Josemaría, Camino, 575.

[13] San Josemaría, Surco, 941.

[14] Francisco, Evangelii Gaudium, 42.

[15] Surco, 428.

[16] Concilio Vaticano II, Const. Gaudium et Spes (7-XII-1965), 22.

[17] Javier Echevarría, Carta Pastoral con ocasión del Año de la Fe (29-XI-2012), 35.

[18] Joseph Ratzinger, Jesús de Nazaret. Desde el Bautismo a la Transfiguración, La esfera de los libros, Madrid 2007, 121.

[19] San Agustín, Sermón 179, 1.1.

[20] Francisco, Evangelii gaudium, 143.

[21] Surco, 213. Cfr. Hch 2,1-13.

[22] Santo Tomás de Aquino, Super Evangelium S. Ioannis, 14.6.

[23] San Josemaría, notas de una reunión familiar, 18-VI-1972 (citado en J. Echevarría, Carta sobre la nueva evangelización, 2-X-2011).

[24] Benedicto XVI, Discurso, 26-II-2009 (cfr. San Bernardo, De consideratione libri quinque ad Eugenium tertium, II.3.6. [PL 182, 745]).

[25] Francisco, Evangelii gaudium, 142.

[26] Misal Romano, domingo XXI del tiempo ordinario, oración colecta. 

 

 

Fátima: Historia de la Aparición

Cómo ocurrió la aparición de la Santísima Virgen en Fátima.

La aparición de la Santísima Virgen en Fátima ha sido uno de los acontecimientos marianos más importantes de la historia. Entérate de la historia tal y como ocurrió.

En 1917, en el momento de las apariciones, Fátima era una ciudad desconocida de 2.500 habitantes, situada a 800 metros de altura y a 130 kilómetros al norte de Lisboa, casi en el centro de Portugal. Hoy Fátima es famosa en todo el mundo y su santuario lo visitan innumerables devotos.

Allí, la Virgen se manifestó a niños de corta edad: Lucía, de diez años, aún viva; Francisco, su primo, de nueve años, un jovencito tranquilo y reflexivo, y Jacinta, hermana menor de Francisco, muy vivaz y afectuosa. Tres niños campesinos muy normales, que no sabían ni leer ni escribir, acostumbrados a llevar a pastar a las ovejas todos los días. Niños buenos, equilibrados, serenos, valientes, con familias atentas y premurosas.

Los tres habían recibido en casa una primera instrucción religiosa, pero sólo Lucía había hecho ya la primera comunión.

Las apariciones estuvieron precedidas por un "preludio angélico": un episodio amable, ciertamente destinado a preparar a los pequeños para lo que vendría.

Lucía misma, en el libro Lucia racconta Fátima (Editrice Queriniana, Brescia 1977 y 1987) ha relatado el orden de los hechos, que al comienzo sólo la tuvieron a ella como testigo. Era la primavera de 1915, dos años antes de las apariciones, y Lucía estaba en el campo junto a tres amigas. Y esta fue la primera manifestación del ángel:

Sería más o menos mediodía, cuando estábamos tomando la merienda. Luego, invité a mis compañeras a recitar conmigo el rosario, cosa que aceptaron gustosas. Habíamos apenas comenzado, cuando vimos ante nosotros, como suspendida en el aire, sobre el bosque, una figura, como una estatua de nieve, que los rayos del sol hacían un poco transparente. "¿Qué es eso?", preguntaron mis compañeras, un poco atemorizadas. "No lo sé". Continuamos nuestra oración, siempre con los ojos fijos en aquella figura, que desapareció justo cuando terminábamos (ibíd., p. 45).

El hecho se repitió tres veces, siempre, más o menos, en los mismos términos, entre 1915 y 1916.

Llegó 1917, y Francisco y Jacinta obtuvieron de sus padres el permiso de llevar también ellos ovejas a pastar; así cada mañana los tres primos se encontraban con su pequeño rebaño y pasaban el día juntos en campo abierto. Una mañana fueron sorprendidos por una ligera lluvia, y para no mojarse se refugiaron en una gruta que se encontraba en medio de un olivar. Allí comieron, recitaron el rosario y se quedaron a jugar hasta que salió de nuevo el sol. Con las palabras de Lucía, los hechos sucedieron así:

… Entonces un viento fuerte sacudió los árboles y nos hizo levantar los ojos… Vimos entonces que sobre el olivar venía hacia nosotros aquella figura de la que ya he hablado. Jacinta y Francisco no la habían visto nunca y yo no les había hablado de ella. A medida que se acercaba, podíamos ver sus rasgos: era un joven de catorce o quince años, más blanco que si fuera de nieve, el sol lo hacía transparente como de cristal, y era de una gran belleza. Al llegar junto a nosotros dijo: "No tengan miedo. Soy el ángel de la paz. Oren conmigo". Y arrodillado en la tierra, inclinó la cabeza hasta el suelo y nos hizo repetir tres veces estas palabras: "Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman". Luego, levantándose, dijo: "Oren así. Los corazones de Jesús y María están atentos a la voz de sus súplicas". Sus palabras se grabaron de tal manera en nuestro espíritu, que jamás las olvidamos y, desde entonces, pasábamos largos períodos de tiempo prosternados, repitiéndolas hasta el cansancio (ibíd, p. 47).

En el prefacio al libro de Lucía, el padre Antonio María Martins anota con mucha razón que la oración del ángel "es de una densidad teológica tal" que no pudo haber sido inventada por unos niños carentes de instrucción. "Ha sido ciertamente enseñada por un mensajero del Altísimo", continúa el estudioso. "Expresa actos de fe, adoración, esperanza y amor a Dios Uno y Trino".

Durante el verano el ángel se presentó una vez más a los niños, invitándolos a ofrecer sacrificios al Señor por la conversión de los pecadores y explicándoles que era el ángel custodio de su patria, Portugal.

Pasó el tiempo y los tres niños fueron de nuevo a orar a la gruta donde por primera vez habían visto al ángel. De rodillas, con la cara hacia la tierra, los pequeños repiten la oración que se les enseñó, cuando sucede algo que llama su atención: una luz desconocida brilla sobre ellos. Lucía lo cuenta así:

Nos levantamos para ver qué sucedía, y vimos al ángel, que tenía en la mano izquierda un cáliz, sobre el que estaba suspendida la hostia, de la que caían algunas gotas de sangre adentro del cáliz.

El ángel dejó suspendido el cáliz en el aire, se acercó a nosotros y nos hizo repetir tres veces: "Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Jesucristo…". Luego se levantó, tomó en sus manos el cáliz y la hostia; me dio la hostia santa y el cáliz lo repartió entre Jacinta y Francisco… (ibíd., p. 48).

El ángel no volvió más: su tarea había sido evidentemente la de preparar a los niños para los hechos grandiosos que les esperaban y que tuvieron inicio en la primavera de 1917, cuarto año de la guerra, que vio también la revolución bolchevique.

El 13 de mayo era domingo anterior a la Ascensión. Lucía, Jacinta y Francisco habían ido con sus padres a misa, luego habían reunido sus ovejas y se habían dirigido a Cova da Iria, un pequeño valle a casi tres kilómetros de Fátima, donde los padres de Lucía tenían un cortijo con algunas encinas y olivos.

Aquí, mientras jugaban, fueron asustados por un rayo que surcó el cielo azul: temiendo que estallara un temporal, decidieron volver, pero en el camino de regreso, otro rayo los sorprendió, aún más fulgurante que el primero. Dice Lucía:

A los pocos pasos, vimos sobre una encina a una Señora, toda vestida de blanco, más brillante que el sol, que irradiaba una luz más clara e intensa que la de un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesada por los rayos del sol más ardiente. Sorprendidos por la aparición, nos detuvimos. Estábamos tan cerca que nos vimos dentro de la luz que la rodeaba o que ella difundía. Tal vez a un metro o medio de distancia, más o menos… (ibíd., p. 118).

La Señora habló con voz amable y pidió a los niños que no tuvieran miedo, porque no les haría ningún daño. Luego los invitó a venir al mismo sitio durante seis meses consecutivos, el día 13 a la misma hora, y antes de desaparecer elevándose hacia Oriente añadió: "Reciten la corona todos los días para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra".

Los tres habían visto a la Señora, pero sólo Lucía había hablado con ella; Jacinta había escuchado todo, pero Francisco había oído sólo la voz de Lucía.

Lucía precisó después que las apariciones de la Virgen no infundían miedo o temor, sino sólo "sorpresa": se habían asustado más con la visión del ángel.

En casa, naturalmente, no les creyeron y, al contrario, fueron tomados por mentirosos; así que prefirieron no hablar más de lo que habían visto y esperaron con ansia, pero con el corazón lleno de alegría, que llegara el 13 de junio.

Ese día los pequeños llegaron a la encina acompañados de una cincuentena de curiosos. La aparición se repitió y la Señora renovó la invitación a volver al mes siguiente y a orar mucho. Les anunció que se llevaría pronto al cielo a Jacinta y Francisco, mientras Lucía se quedaría para hacer conocer y amar su Corazón Inmaculado. A Lucía, que le preguntaba si de verdad se quedaría sola, la Virgen respondió: "No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios". Luego añade Lucía en su libro:

En el instante en que dijo estas últimas palabras, abrió las manos y nos comunicó el reflejo de aquella luz inmensa. En ella nos veíamos como inmersos en Dios. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte de la luz que se elevaba al cielo y yo en la que se difundía sobre la tierra. En la palma de la mano derecha de la Virgen había un corazón rodeado de espinas, que parecían clavarse en él. Comprendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, y que pedía reparación (ibíd., p. 121).

Cuando la Virgen desapareció hacia Oriente, todos los presentes notaron que las hojas de las encinas se habían doblado en esa dirección; también habían visto el reflejo de la luz que irradiaba la Virgen sobre el rostro de los videntes y cómo los transfiguraba.

El hecho no pudo ser ignorado: en el pueblo no se hablaba de otra cosa, naturalmente, con una mezcla de maravilla e incredulidad.

La mañana del 13 de julio, cuando los tres niños llegaron a Cova da Iria, encontraron que los esperaban al menos dos mil personas. La Virgen se apareció a mediodía y repitió su invitación a la penitencia y a la oración. Solicitada por sus padres, Lucía tuvo el valor de preguntarle a la Señora quién era; y se atrevió a pedirle que hiciera un milagro que todos pudieran ver. Y la Señora prometió que en octubre diría quién era y lo que quería y añadió que haría un milagro que todos pudieran ver y que los haría creer.

Antes de alejarse, la Virgen mostró a los niños los horrores del infierno (esto, sin embargo, se supo muchos años después, en 1941, cuando Lucía, por orden de sus superiores escribió las memorias recogidas en el libro ya citado. En ese momento, Lucía y sus primos no hablaron de esta visión en cuanto hacía parte de los secretos confiados a ellos por la Virgen, cuya tercera parte aún se ignora) y dijo que la guerra estaba por terminar, pero que si los hombres no llegaban a ofender a Dios, bajo el pontificado de Pío XII estallaría una peor.

Cuando vean una noche iluminada por una luz desconocida, sabrán que es el gran signo que Dios les da de que está por castigar al mundo a causa de sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de la persecución a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirla, quiero pedirles la consagración de Rusia a mi Corazón Inmaculado y la comunión reparadora los primeros sábados. Si cumplen mi petición, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Si no, se difundirán en el mundo sus horrores, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia… Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y se le concederá al mundo un período de paz… (ibíd., p. 122).

Después de esta aparición, Lucía fue interrogada de modo muy severo por el alcalde, pero no reveló a ninguno los secretos confiados por la Virgen.

El 13 de agosto, la multitud en Cova era innumerable: los niños, sin embargo, no llegaron. A mediodía en punto, sobre la encina, todos pudieron ver el relámpago y la pequeña nube luminosa. ¡La Virgen no había faltado a su cita! ¿Qué había sucedido? Los tres pastorcitos habían sido retenidos lejos del lugar de las apariciones por el alcalde, que con el pretexto de acercarlos en auto, los había llevado a otro lado, a la casa comunal, y los había amenazado con tenerlos prisioneros si no le revelaban el secreto. Ellos callaron, y permanecieron encerrados. Al día siguiente hubo un interrogatorio con todas las de la ley, y con otras amenazas, pero todo fue inútil, los niños no abandonaron su silencio.

Finalmente liberados, los tres pequeños fueron con sus ovejas a Cova da Iria el 19 de agosto, cuando, de repente, la luz del día disminuyó, oyeron el relámpago y la Virgen apareció: pidió a los niños que recitaran el rosario y se sacrificaran para redimir a los pecadores. Pidió también que se construyera una capilla en el lugar.

Los tres pequeños videntes, profundamente golpeados por la aparición de la Virgen, cambiaron gradualmente de carácter: no más juegos, sino oración y ayuno. Además, para ofrecer un sacrificio al Señor se prepararon con un cordel tres cilicios rudimentarios, que llevaban debajo de los vestidos y los hacían sufrir mucho. Pero estaban felices, porque ofrecían sus sufrimientos por la conversión de los pecadores.

El 13 de septiembre, Cova estaba atestada de personas arrodilladas en oración: más de veinte mil. A mediodía el sol se veló y la Virgen se apareció acompañada de un globo luminoso: invitó a los niños a orar, a no dormir con los cilicios, y repitió que en octubre se daría un milagro. Todos vieron que una nube cándida cubría a la encina y a los videntes. Luego reapareció el globo y la Virgen desapareció hacia Oriente, acompañada de una lluvia, vista por todos, de pétalos blancos que se desvanecieron antes de tocar tierra. En medio de la enorme emoción general, nadie dudaba que la Virgen en verdad se había aparecido.

El 13 de octubre es el día del anunciado milagro. En el momento de la aparición se llega a un clima de gran tensión. Llueve desde la tarde anterior. Cova da Iria es un enorme charco, pero no obstante miles de personas pernoctan en el campo abierto para asegurar un buen puesto.

Justo al mediodía, la Virgen aparece y pide una vez más una capilla y predice que la guerra terminará pronto. Luego alza las manos, y Lucía siente el impulso de gritar que todos miren al sol. Todos vieron entonces que la lluvia cesó de golpe, las nubes se abrieron y el sol se vio girar vertiginosamente sobre sí mismo proyectando haces de luz de todos los colores y en todas direcciones: una maravillosa danza de luz que se repitió tres veces.

La impresión general, acompañada de enorme estupor y preocupación, era que el sol se había desprendido del cielo y se precipitaba a la tierra. Pero todo vuelve a la normalidad y la gente se da cuenta de que los vestidos, poco antes empapados por el agua, ahora están perfectamente secos. Mientras tanto la Virgen sube lentamente al cielo en la luz solar, y junto a ella los tres pequeños videntes ven a san José con el Niño.

Sigue un enorme entusiasmo: las 60.000 personas presentes en Cova da Iria tienen un ánimo delirante, muchos se quedan a orar hasta bien entrada la noche.

Las apariciones se concluyen y los niños retoman su vida de siempre, a pesar de que son asediados por la curiosidad y el interés de un número siempre mayor de personas: la fama de Fátima se difunde por el mundo.

Entre tanto las predicciones de la Virgen se cumplen: al final de 1918 una epidemia golpea a Fátima y mina el organismo de Francisco y Jacinta. Francisco muere santamente en abril del año siguiente como consecuencia del mal, y Jacinta en 1920, después de muchos sufrimientos y de una dolorosísima operación.

En 1921, Lucía entra en un convento y en 1928 pronuncia los votos. Será sor María Lucía de Jesús.

Custodia de los secretos, Lucía ha revelado sólo dos: el primero trata de la visión horrible del infierno, el segundo de la difusión del ateísmo en el mundo a causa del bolchevismo y la segunda guerra mundial. Esta, había dicho la Virgen, estaría precedida por un gran signo: en efecto, la noche entre el 24 y el 25 de enero de 1939, víspera de la guerra, se vio en todos lados, también en Italia, un cielo rojo con resplandores blancos, que fue llamado "aurora boreal".

Sor Lucía vive aún y es monja carmelita en Coimbra, Portugal.

Se sabe que, luego de concluir el ciclo de Fátima, Lucía ha tenido otras apariciones de la Virgen (en 1923, 1925 y 1929), que le ha pedido la devoción de los primeros sábados y la consagración de Rusia.

En Fátima las peticiones de la Virgen han sido atendidas: ya en 1919 fue erigida por el pueblo una primera modesta capilla. En 1922 se abrió el proceso canónico de las apariciones y el 13 de octubre se hizo pública la sentencia de los juicios encargados de valorar los hechos: "Las manifestaciones ocurridas en Cova da Iria son dignas de fe y, en consecuencia, se permite el culto público a la Virgen de Fátima".

También los papas, de Pío XII a Juan Pablo II, han estimado mucho a Fátima y su mensaje. Movido por una carta de sor Lucía, Pío XII consagraba el mundo al Corazón Inmaculado de María el 31 de octubre de 1942. Pablo VI hizo referencia explícita a Fátima con ocasión de la clausura de la tercera sesión del Concilio Vaticano II. Juan Pablo II fue personalmente a Fátima el 12 de mayo de 1982: en su discurso agradeció a la Madre de Dios por su protección justamente un año antes, cuando se atentó contra su vida en la plaza de San Pedro.

Con el tiempo, se han construido en Fátima una grandiosa basílica, un hospital y una casa para ejercicios espirituales. Junto a Lourdes, Fátima es uno de los santuarios marianos más importantes y visitados del mundo.

 

 

Sanar el dolor después de un aborto

Sheila Morataya

En el momento que se llevó sus manos al rostro sabía que la mujer que tenía frente a mí estaba a punto de confesar por primera vez que había abortado.  Mi trabajo como acompañante en el dolor, me ha permitido estar frente a una gran cantidad de situaciones dolorosas y de mucho sufrimiento. Sus historias me conmueven, me duelen y, gracias al don de la compasión que Dios me concedió, desde muy pequeña puedo aunarme a su dolor.

Sin embargo, nada sacude más mis entrañas de mujer y despierta mi compasión, como ver llorar a una mujer cuando habla de lo que paso en su vida, después de haber cometido un aborto. Abortar es abortar-me. Una vez más lo compruebo al escuchar a esta mujer, madre hoy de dos hijos, en mi oficina cerca de la Universidad de Texas.  Martina se llevaba las manos a la cara al tiempo que ingresa un triste silencio: en ese momento supe que iba hablar de su aborto. Espere.  Entonces quitándose las manos de la cara y sin mirarme, empezó a relatarme su historia: “A los quince años salí embarazada. Mi mamá me dijo que si abortaba, me enviaría a Nueva York con mi prima para que pudiera terminar mis estudios.  Yo hacía todo lo que mi madre me pedía y como a mí me hacía ilusión estudiar, yo accedí. Cuando ya estábamos en la sala de operaciones, sentí que no debía hacer eso y quise levantarme, grite a la enfermera, quiero irme, no quiero hacer esto, quiero salir de aquí. Entonces el médico entro y me dijo que ya era muy tarde para eso”.  Martina lloraba con mucha intensidad, se lamentaba, agonizaba.

Una mujer que aborta, agoniza toda su vida. Es una agonía permanente en forma de culpabilidad por violar tu propio sentido de moralidad. Muchas mujeres comienzan con comportamientos autodestructivos, tales como trastornos alimenticios, abuso de alcohol o drogas, relaciones de abuso y promiscuidad, ansiedad en forma de palpitaciones fuertes, dificultad para dormir, ataques de pánico,  depresión con la que se vive como en cámara lenta. La vida transcurre en medio de una profunda tristeza, baja autoestima, confusiones mentales, muerte.  Se agoniza mientras no se hable de ello, porque esas palabras contenidas, ese dolor, esa culpa, se transforma en esos trastornos y comportamientos que ya he mencionado. Hay mujeres que tienen la capacidad de hablar después de que ha pasado muy poco tiempo y hay otras a las que toma años de años, como en el caso de Martina.

Pasaron treinta minutos en los que Martina me relataba su historia, nunca levanto la mirada. Solo lo hizo en el momento en que le compartí la historia de otra mujer como ella y a la que Dios sano casi treinta años después de haber abortado. Me escuchaba con atención, hasta que finalmente me miró. Lo hizo cuando le hable de la comunión de los santos, de que ella tenía un hijo en el cielo al que le podía poner un nombre. Ella podía empezar una relación con él y podría tener la seguridad que un día podría verlo en el cielo. La invite a confiar en el proceso misericordioso al que ella misma había abierto la puerta con esa confesión. Cuando una mujer finalmente reconoce su necesidad y tiene la valentía de hablar sobre lo que ha hecho, ha empezado a caminar por el camino de la sanación. En mi próximo post hablaré sobre esto.

Oremos por todas aquellas mujeres que tendrán que llenarse de valor para tener un bebe no deseado: “Amante Padre en los cielos, tú me creaste, y tú estás formando al bebé en mi vientre. Ayúdame a amar a este bebé que has hecho. Otórgame la gracia de enfrentar mis problemas con valor. Madre Santa María, ayúdame a traer esta nueva bendición al mundo con la gratitud y el amor con los que trajiste a Jesús. Te lo pido en su nombre. Amén.[1]

Sheila Morataya

 

 

La formación de la conciencia según Guardini

Ramiro Pellitero

Alguien dijo que todo comienza por la conciencia y nada vale si no por ella. Estos días y siempre vemos cómo desde la política y la economía, la comunicación y la educación se sigue valorando mucho la conciencia moral. Resulta lógico que tanto los anteriores sínodos sobre la familia como la preparación del ya cercano sobre los jóvenes subrayen la importancia del discernimiento y de la formación de la conciencia.

Una joya sobre el tema es el pequeño libro de carácter práctico que publicó el siglo pasado Romano Guardini, titulado “El bien, la conciencia y el recogimiento” (cf. La coscienza. Il bene, il raccoglimento, Morcelliana, Brescia 2009).

El libro está dividido en tres conferencias o meditaciones. En la primera, la más amplia, se trata de la conciencia desde un punto de vista antropológico y fenomenológico. La segunda amplía esa visión hacia la perspectiva religiosa y teológica. La tercera afronta lo que debe poner cada persona. Todo ello se dirige a iluminar la formación de la conciencia y más ampliamente la educación moral.

1. El bien y la conciencia. Guardini comienza distinguiendo entre obrar por un fin en general y obrar por un deber. El deber no es un fin útil cualquiera sino un fin “intrínsecamente justo”. A esto es a lo que llamamos un “bien”, un bien en sí mismo. Y a este bien responde la conciencia como el ojo a la luz. La conciencia es así, el órgano natural de captación del bien en distinción con el mal. 

La conciencia capta el bien como valor universal que “debe” ser buscado en cada acción, más allá de la mera utilidad, de acuerdo con lo que pide la realidad, con las exigencias de las cosas, con lo razonable y justo, con lo que es conforme al ser, con lo que la Biblia llama el “corazón”, el núcleo de la persona.

Nuestro tiempo, entiende Guardini, necesita redescubrir los objetivos de la educación moral: enseñar el valor, la grandeza y plenitud de bien, educar el deseo ardiente, la alegría y la belleza de ese deber moral, liberándolo de ser visto como mera obligación y carga; enseñar a abrir los ojos ante lo que reclaman los acontecimientos y las cosas; ponderar el poder y la capacidad de comprometerse, reconstituir la comprensión y la unidad de la voluntad y, así, abrir a la luz a y la sabiduría de la moral cristiana, tanto para los hombres como para las mujeres de nuestro tiempo.

A lo largo de este pequeño gran libro, su autor considera la conciencia como una puerta por la que la eternidad entra en el tiempo, como la cuna de la que surge la historia humana, que es fruto de la libertad; como una ventana abierta a la vez sobre la eternidad y sobre los acontecimientos cotidianos.

La conciencia avisa, diríamos hoy, como una luz o un piloto rojo en el salpicadero del coche sobre los niveles de gasolina o de aceite, como un termómetro que indica la temperatura corporal. Nos informa sobre el modo en que el bien definitivo y eterno pide ser realizado aquí y ahora, quizá en una pequeña acción.

La conciencia, observa también Guardini, es como nuestra suprema brújula, que puede estropearse por superficialidad y frivolidad (conciencia laxa), por rigorismo obsesión y escrúpulo (conciencia escrupulosa) o, finalmente, por alteraciones psicológicas de la percepción de la realidad, y en general por falta de armonía entre la inteligencia y la voluntad, los sentidos y los afectos.

La formación de la conciencia, según Guardini, es la educación para ser capaces de salir del círculo del propio “yo”. Así es, y el secreto de la conciencia –no puede ser otro- es la apertura al amor.

2. El “acuerdo” (o la conformidad) con Dios. Ahora bien, este salir del propio “yo”, según este ilustre teólogo, solamente puede lograrse del todo por medio de la realidad religiosa. Y esto es así porque el bien no es algo abstracto, sino que, en su plenitud es “la santidad del Dios vivo: he ahí el bien”; es decir, el acuerdo o la conformidad con Dios.

La conciencia es por eso, un órgano capaz de captar la realidad de Dios y su voluntad, su presencia y su Amor; y capaz de guiarnos en el actuar en Su presencia, bajo Su mirada, actuar por el honor de Dios, vivir en Dios, como dice la Escritura. Por eso la conciencia es como un testigo de Dios, como la “voz viviente de la santidad de Dios en nosotros”. Y al que vive de fe, señala Guardini, Dios le da la gracia de una conciencia clara para que “se haga su voluntad en la tierra como en el cielo”.

Esta cita del Padrenuestro no es casual, porque el papel de la conciencia y por tanto su formación se entiende, según nuestro autor, y “alcanza su plenitud en el misterio de nuestra elevación a (ser) hijos de Dios”. Por eso, para un creyente y sobre todo para un cristiano, “el cumplimiento de la ley moral no es ya solamente el cumplimiento de un deber abstracto, sino la edificación de nuestra salvación”. Se trata, en efecto, de colaborar con la salvación propia y de los demás, sobre la base de la iniciativa salvadora de Dios uno y trino y en el marco de la familia de la Iglesia, de la vocación y misión de los cristianos en el mundo y para el servicio de la humanidad.

3. El ejercicio del recogimiento. En continuidad con las dos anteriores, en su tercera meditación considera Guardini que la conciencia tiene un carácter de llamada divina a participar de la santidad de Dios, llamada que pide una respuesta por parte del cristiano.

Por eso está lleno de significado el hecho, que Guardini evoca, de que nuestro “nombre” se nos ponga en el bautismo. Es la “piedrecita blanca” de la que habla de Biblia (cf. Ap 2, 17).

Pero, reconoce Guardini, comprender todo esto y prestarse a ello no es fácil ni automático. Solo puede desarrollarse y funcionar a nivel humano con los años de la maduración interior y la experiencia exterior, pasando por las sucesivas etapas de la persona, y a nivel de la fe, con la gracia de Dios. En este contexto nuestro autor subraya la importancia del sacramento de la confirmación, al que considera “el sacramentos de la conciencia cristiana”.

En definitiva, la formación de la conciencia solamente se lleva a cabo “dilatando, corrigiendo e iluminándonos a nosotros mismos” por la apertura a la gracia divina. Es lo que llamamos el crecimiento en la vida interior. Guardini sintetiza este proceso en el término recogimiento. Efectivamente, la formación de la conciencia, como parte de la educación de la fe, debe enseñar a cultivar la profundidad del espíritu, la contemplación, el examen o la vigilancia interior, la plenitud de la justicia, la pasión por el bien; y, para todo ello, la vida espiritual con su cortejo de virtudes, la oración y la paz interior, la escucha de la Palabra de Dios y la oración.

Al final de su libro sobre la conciencia Guardini recoge una oración.  Su autor es John Henry Newman, beatificado por Benedicto XVI en 2010. Newman considera que la conciencia cristiana es maestra, luz y voz de Dios, facilitadora y guía de la escucha, sanadora de la mirada, purificadora del corazón:

“Dios mío, tengo necesidad de Ti, necesito que me instruyas cada día, tal como lo exige la jornada. Señor, ¡concédeme una conciencia iluminada, capaz de percibir y comprender Tu inspiración! Mis oídos están cerrados, por eso no escucho Tu voz. Mis ojos están tapados, por eso no veo Tus signos. Solamente Tú puedes abrir mis oídos y curar mi vista, puedes purificar mi corazón. Enséñame a estar sentado a Tus pies, y a escuchar Tu palabra”.

Ramiro Pellitero, iglesiaynuevangelizacion.blogspot.com

 

Fátima: llamada a lo esencial, el papel clave de María y la fe los sencillos – editorial Ecclesia

13 horas ago

Ecclesia

 

Fátima: llamada a lo esencial, el papel clave de María y la fe los sencillos – editorial Ecclesia

Peregrino entre peregrinos (ver página 30), el Papa Francisco llega a Fátima, uno de los corazones de la catolicidad, en estela de sus últimos antecesores y de miles y millones de creyentes, que durante este último siglo han encontrado en este santuario portugués un lugar donde la gracia de Dios parece hacer detener el paso veloz y secularizado de los tiempos presentes y hace resonar, con humilde y vibrante fuerza, la llamada a la conversión. Y todo ello, de manos de María y de la fe de los sencillos, claves también del Evangelio y del ministerio apostólico de Francisco.

Y es que ¿cómo olvidar, por ejemplo, que, si la brújula, la carta de navegación que para toda la Iglesia – pastores y fieles- el Papa nos propone es la exhortación apostólica Evangelii gaudium, el corazón de esta es la conversión personal, comunitaria y colectiva en pos y en aras de la misión evangelizadora? ¿Y cómo olvidar, con palabras recientes suyas -en las vísperas de su peregrinación a Fátima-, en un encuentro con el Pontificio Colegio Portugués de Roma, que «tener buena relación con la Virgen nos ayuda a tener una buena relación con la Iglesia», porque «las dos son madres»?

Oración y penitencia fueron los ejes de los mensajes de las apariciones marianas en Fátima, hace ahora exactamente un siglo. Cien años después y con un panorama eclesial, social, cultural y político completamente distinto, oración y penitencia siguen siendo capitales para dinamizar la fe y la vida eclesial y para hacer realidad, desde la conversión, el primero y esencial mandato del Señor en el Evangelio: «Convertíos y creed en el Evangelio».

Como escribíamos en nuestro comentario Editorial de hace dos semanas, es probable que nada precise más nuestra Iglesia actual que la potenciación de su identidad y misión desde un compromiso de mayor vida interior, de una espiritualidad bien irrigada por la palabra de Dios y por la práctica frecuente, digna y adecuada de los sacramentos y que permita disponer de una suficientemente creíble y sólida experiencia de Jesucristo. Y porque, como nadie da lo que no tiene,  sin ello, la misión evangelizadora y  la práctica de la caridad quedan también desguarnecidas y hasta expuestas a las ideologizaciones mundanas y al relativismo y al subjetivismo que tanto condicionan y lastran la verdadera entrega del auténtico discípulo y apóstol.

El papel clave de María en la vida de la Iglesia y de los creyentes es también una constante en el magisterio y en la praxis ordinaria de Francisco, hasta el punto de que también podríamos denominarlo el Papa de María,  y quien, por cierto, recordaba, el lunes 8 de mayo, al Colegio Portugués de Roma que el olvido de la Virgen, de la Madre, lleva, tarde o temprano, a la «orfandad de corazón». «Un sacerdote (y añadimos nosotros, un fiel católico) que se olvida de la Madre –apostilló- es un sacerdote (un católico) al que le falta algo. Es como si fuera huérfano, aunque en realidad no lo es, pero se ha olvidado de su madre». Y lo que decimos de María «se puede decir de la Iglesia y también del alma» (la espiritualidad aludida), porque las tres «son madres y las tres dan vida». Y para evitar esta orfandad «es necesario cultivar una relación filial» con María. Porque un  corazón huérfano –añadimos, de nuevo, nosotros- adolecerá siempre de la ternura  y misericordia que tanto demanda nuestro mundo y que tanto invoca Francisco Y sin misericordia y sin ternura la caridad no es caridad.

La Iglesia, que en su misma identidad es peregrina, necesita acercarse a Fátima y a tantos y tantos miles de santuarios marianos como están dispersos en nuestros cuatros puntos cardinales y que son auténticas casas de misericordia, escuelas de eclesialidad, focos de caridad y palancas de evangelización. Pero a Fátima y a todas las otras «Fátimas», solo podemos ir con la fe de los sencillos. «Te doy gracias, Señor, Dios nuestro, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos y se las has relevado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor».

Y este es también el camino para reformar y revitalizar la Iglesia nuestra de cada día, la de cercanías y la de lejanías: no el de los sabios y entendidos, sino el de la gente sencilla.

 

 

 Hoy "amor" y... siempre “Sy”,  Madre.

 

             Descubrir con el arte, el niño o la niña que somos, es la vida. Aunque hayamos crecido, hoy,  es un día para sentir y dejar salir lo mejor que hay en cada uno.  Si por haber crecido, no podemos pasar, digamos como Unamuno: "Si no me agrandas la puerta,/achícame, por piedad,/ vuélveme a la edad bendita/ en que vivir es soñar".

https://youtu.be/wlHJ2ZVZarc

               Descubramos primero, que a veces lo mejor de nosotros está encerrado en los barrotes mentales de la incomprensión que dificultan la comunicación. Lo ha mostrado de forma tangible y palpable el escultor ucraniano Alexandrer Milov.

 

               En el interior, somos niños transparentes, que podemos comunicarnos a través del enrejado. Incluso, cuando llegan los tiempos oscuros, se pueden mejorar las cosas, porque el niño interior, inocente, se ilumina en la oscuridad o en las dificultades.

 

               La escultura, pretende hacer pensar. Para el escultor, liberar al niño es posible. El título de esa gran obra: "Love".  Hay que sentir al niño que llevamos dentro. "AMOR".  Somos  exactamente "amor". Es posible la libertad de amar y comunicar, a pesar de las corazas, contradicciones o prejuicios. El niño interior es "la inocencia".

 

               No importa el tiempo que tengamos. El mundo exterior cambia, si cambiamos de actitud. El interior revela que el tiempo no cuenta en esa dimensión. Podemos comunicarnos, dar y recibir. Podemos amar.

 

      https://youtu.be/fILo12THPPM   

 

  

               De "esa edad bendita/ en que vivir es soñar", surge la luz y un grito, en cualquier idioma, en todos los idiomas. Del hijo del "amor",  brota la música, la belleza, la poesía, el cariño, la respuesta.

 

                 El poema: "madre".

 

             

                En 2014 fue seleccionado en España como el poema ganador del I Premio Internacional de Poesía Jovellanos “El Mejor Poema del Mundo”.  Es del autor paraguayo Cristian David López y lo titula: "Sy"

 

 

                Habían recibido 1.893 obras de más de 40 países, en 21 idiomas. Fue entregado en la Casa Natal de Jovellanos, en Asturias, el mes de junio de ese año.

 

                La obra, un breve poema,  fue valorada por el jurado por su carácter “profundamente simbólico y universal”.  La “pueden entender hombres y mujeres de toda condición y cultura al referirse a elementos primigenios como son la maternidad y el descubrimiento del habla y la escritura. El autor sitúa el nacimiento y la especial relación que se establece entre madres e hijos como origen de la lengua”, expresó el jurado.  Se destacó, además, que hubiera sido escrito en idioma guaraní.

             " Sy, (en guarani MADRE) “.

 

Ahai nde resa

ha mitãnguéra oma’ẽ.

Ahaí nde juru

ha mitãnguéra opuka.

Ahai nde réra

ha mitãnguéra oñe’ẽ.

 

Dibujo tus ojos

y los niños miran.

Dibujo tu boca

y los niños sonríen.

Dibujo tu nombre

y los niños hablan.

 

 https://youtu.be/tIA2BbvdyLU

 

             Las  madres, todas las madres.

              Cada poema dedicado a la Madre es un canto agradecido a quien nos dio la vida. Pero cada una es distinta. Todas son únicas, aunque para cada hijo la suya es especial.

 

 

              Son de carne y hueso, humanas, pero sobre todo son todo corazón. Con errores, por supuesto. Por eso son tan grandes y cercanas. Tienen un proyecto y un propósito. Son de aquí y ahora, pero son de todos los días porque son de siempre. A veces están solas, a veces compaginan trabajo y maternidad, y otras prefieren dedicar un tiempo a cada cosa.

 

 

              No todos entienden  y respetan sus decisiones porque en ninguna época fue fácil ser madre, llevar una casa, criar los hijos y poner en ello alma, corazón y vida. Y también alguna lágrima. Las madres solteras, han recorrido parte de ese camino. Pueden no saberlo, pero no están solas, ni lo estarán nunca. Acaso la mano de la vida apartó lo que no le convenía.

 

 

             Cuando su hijo dicen "mamá",  la besa o abraza, su corazón rebosa de alegría. La madre ha aprendido, con sus hijos, lo esencial: responder a mil preguntas, sortear mil inconvenientes, enfrentarse a lo imprevisto, triunfar en la cocina, en medicina, en contar aventuras, a estar siempre sin estar presente y ganarse el amor y la confianza de los suyos, con amor. Es el lenguaje del amor.

 

  

             Una madre, desde casa aprende casi todo lo que se enseña en el colegio y en la universidad. Por asombroso y desconcertante que parezca, sin hacer una tesis, ni haber sacado un máster, está tan preparada que puede, en cuanto lo decida si lo decide, incorporarse a la vida laboral, porque: "Ser Madre es un Plus".  Algunas empresas son capaces de entenderlo, otras ... sólo ven inconvenientes.

                               

      

https://youtu.be/zqSISPX4PEE

 

 

              La sociedad ha decidido, que el domingo primero de mayo sea, en esta parte del mundo, el día de la madre. Pero...su día tiene 24 horas y es 365 cada año.

 

 

              Tan es así, que siempre tienen la antena del corazón conectada. Parecen distraídas, mientras viajan en cualquier transporte o disfrutan de un alto en el camino. Pero, en cuanto escuchan el llanto de un niño o lo ven atemorizado y aunque esté en brazos de una mujer o de una pareja... si el niño o la niña, grita: "quiero a mi mamá", sus entrañas se conmueven, se pone alerta. Y son capaces de avisar al conductor, o marcar el número de la policía, y evitar un secuestro o un maltrato. Heroínas anónimas que velan por la humanidad, noche y día.

 

 

              Lo cuenta una madre que reaccionó rápidamente, y evitó un secuestro: "No pensé en lo que hacía en su momento. Lo único que sé es que terminé con mucha angustia, rabia y una adrenalina espantosa. Antes de nada soy madre y me muero si a mi hija le pasa algo así... Si ven algo parecido, no tengan miedo y actúen". De esa fibra y ese nervio están hechas las madres. Dando a luz o ayudando a la vida. Tiernas pero...lobas.

 

              Su día.  Por lo menos un día

 

                Con lo dicho, quiero homenajear a todas las madres del mundo. La mujer especial, en la que nos encarnamos y nos trajo a este mundo, hoy y siempre, merece nuestra respuesta agradecida. No importa que alguno tengamos ya a la nuestra, esperándonos en otra dimensión. Allá donde esté, recibirá el detalle que brote de nuestro corazón, como cuando éramos niños. ¡Gracias por esperar siempre, aquí y también más allá!

 

 

               Los ojos de vuestros hijos ven lo que hacéis, porque  vosotras sois su ejemplo en la vida. Recibid el más cálido beso y todo su cariño, para que seáis felices hoy y siempre, valientes, humanas, estéis donde estéis, "madres".

 

 

 

MADRE…¡NO TE OLVIDO!

Autora: Magui del Mar

La Dama Azteca de la Pluma de Oro

Poeta Mexicana

 

​C​

Qué te puedo decir, Madre querida

 

que no te lo haya dicho…¡tantas veces!

Sé que todo lo bueno…¡lo mereces!

Conmigo estás…no obstante tu partida.

 

Aunque te fuiste ya, aún en mi vida

sintiéndote tan cerca, me enterneces.

Tú me enseñaste mis primeras preces

y a perdonar también, cualquier herida.

 

Por eso en mi quebranto, no te olvido,

mis ojos no te ven, pero te siento…

Y en el largo camino recorrido

 

no existe, Madre amada, ni un momento,

que en cualquier circunstancia haya podido

apartarse de ti…mi pensamiento.

 

Derechos Reservados.

 

Alcanzar la Felicidad matrimonial

Rubén Delgado Moya

Montesquieu, en “Del espíritu de las leyes”, dice que antes de que se descubriera el radio del círculo, éste ya existía, con lo cual considera que las leyes que elaboran los hombres deben de estar de acuerdo con lo que las leyes naturales ya tienen establecido.

Bacon considera que para domeñar a la naturaleza habría que someterse a ella. Esto significa que las leyes humanas deben de estar de acuerdo con las leyes de la naturaleza, con la finalidad de que el hombre pueda someterla, lo cual jamás se logra contradiciéndolas, como está sucediendo con la alteración del clima por no respetar la ecología.

La unión de dos homosexuales quebranta las leyes que la naturaleza tiene establecidas sobre el particular. Lucas Rivera dice que el matrimonio es una alianza, no un contrato, que marca el principio de una nueva vida. Es un nacimiento con todas las angustias y dolores de un nacimiento.

El matrimonio, dice Lucas Rivera, también es una resurrección, y así como la felicidad eterna no se concibe sino a través de la muerte, así también la felicidad matrimonial no se conquista sino cuando cada uno de los desposados se resigna a morir como soltero, abandonando su vida de egoísmo para resurgir a la vida de casados.

La idea de que el matrimonio es un mero contrato de naturaleza civil y de que, por consiguiente, no interesa más que a los contrayentes, es un concepto notoriamente erróneo. El matrimonio tiene mucha más fuerza obligatoria que cualquier contrato civil. Por medio de él los contrayentes establecen relaciones de parentesco y de solidaridad entre dos familias, forman una alianza que consolida la tradición, aportando a la nueva sociedad la herencia de las generaciones pasadas. Y mirando hacia el futuro, ayuda a la perpetuación de la especie, y en eso va la suerte de las generaciones venideras.

Las responsabilidades morales que se originan son de mucha mayor trascendencia que las civiles o pecuniarias.

Para los agnósticos hablaré en términos físicos. El matrimonio es sacramento. Soldar es unir materialmente dos cosas distintas que seguirán siendo extrañas. En Física, fundir es algo más que soldar. Así es el matrimonio.

Unirse no es matrimonio.

Tener hijos tampoco es matrimonio.

Firmar un contrato civil para legalizar la unión y reglamentar los bienes patrimoniales, no es matrimonio.

La esencia del matrimonio está en la voluntad perpetua de no formar más que una sola alma por la fusión de dos almas.

El matrimonio es el nacimiento de dos gemelos que vivirán y crecerán teniendo los mismos gustos, o cediendo en algunos de ellos. Y cuando después de largos años de vida íntima, los desposados se den cuenta de que ya no pueden pensar, ni obrar, ni gozar, ni sufrir cada quien por su lado, sino que todo lo hacen a dúo, entonces llegarán a comprender que eso es precisamente lo que constituye la felicidad matrimonial.

Y entonces sabrán que ésta no sólo consistió en casarse, sino en haber vivido juntos, en haber gozado y sufrido juntos, y en haber formado una sola carne en sus cuerpos, un solo espíritu con sus espíritus. Todo lo que impida esta unificación de los dos seres es contrario a los fines esenciales del matrimonio.

En la vida moderna tres grandes obstáculos se oponen a la felicidad matrimonial:

1) El egoísmo de los cónyuges que, aún jóvenes, creen que tienen derecho a gozar de la vida antes de tener hijos… Ni siquiera es cierto que los casados jóvenes gocen más de la vida sin hijos que con hijos; al contrario, los hijos contribuyen mucho a su unidad, y apartan a éstos de la vida de pasión, que como toda miel hostiga, y como todo narcótico, acaba por enviciar.

2) Casarse pensando que tienen abierta la puerta del divorcio para escapar al primer asomo de borrasca. Debería de ser excepcional para un último e irremediable extremo. Mientras haya una mínima posibilidad de entendimiento, no debe desertarse abandonando el campo del hogar. El que se resuelve a no escapar de su hogar, lleva todas las posibilidades de conquistar la felicidad matrimonial.

3) El 99% de los varones casados creen que el problema de “su” felicidad personal consiste en imponerse, en mandar, en fajarse los pantalones. Los tiempos han cambiado. Se comienza a comprender que la cooperación intelectual de la mujer es tan importante como la del hombre. No puede concebirse la felicidad matrimonial a base de la obediencia de la mujer al hombre. Ambos deben prescindir de su voluntad individual en muchas ocasiones. En vez de una lucha de voluntades, debe haber un concurso de renunciaciones.

Desgraciadamente, no es sino muy tarde cuando los casados llegan a comprender estas verdades fundamentales, dice Lucas Ribera, quien las resume así:

“En el matrimonio, la verdadera sabiduría consiste en la renunciación, y la suprema felicidad está en amar definitiva y dulcemente a la otra mitad de nuestra vida”.

 

 

¡EMMANUEL MACRON = PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FRANCESA!¡… PERO CE SON LOS ABSTENCIONISTAS Y LOS VOTOS BLANCOS Y NULOS LA CARACTERÍSTICA DE CE ESCRUTINIO   !

 

 

El 7 de mayo a 20:00: Los comentaristas políticos sobre las grandes cadenas de radios y televisión anunciaron la victoria de Emmanuel MACRON a las elecciones presidenciales con un 65,5% de los sufragios expresados, y en voz: un número de votantes estimado en 21 millones con voz.       

 

Sin embargo: Marine Le Pen, con alrededor un 34,5% de los sufragios expresados, y cerca de 11 millones de electoras y electores, realiza a un mejor resultado realizado para este partido, y anuncia una modificación de su partido por otro, posterior, patriota más amplio, cuya alianza con “de pie Francia” abre una vía según ella.  Se acuerdan, del resultado de Jean-marie LE PEN en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2002 ante Jacques Chirac que eran del 18%.

 

No es la única adhesión de Nicolas DUPONT-AIGNAN que explica su resultado en progresión.¡Espera, en el fracaso del quinquenio MACRON, para por fin, que su partido y sus posibles aliados se apoderen del poder en 2002!

 

Sobre todo, ya que si una parte de los electores de Emmanuel MACRON se prorrogaron sobre él, es más para votar contra Marine Le Pen, que acerca de un voto de adhesión concerniéndoselo. Fue así: de muchos electores de la derecha y el centro, del PS y los ecologistas, y de una parte minoritaria de los electores de Jean-Luc Mélenchon.

 

¡Al contrario, el voto en favor de Marina era un voto de elección determinado y eso no debe olvidarse!

 

MACRON, es Presidente. Pero Marine Le Pen, con su comportamiento agresivo en el debate televisado con Emmanuel MACRON el 3 de mayo hizo ciertamente perdido 4 al 5% con las voces. Pero este quizá diferente en las elecciones legislativas que deben venirse mostró sus límites se Présidentialiser?. De aquí a algún tiempo, su posición de líder incontestado en el FN, quizá cuestionamiento. Así pues, las élites dirigentes, y muchos medios de comunicación, a pesar de los sondeos y las investigaciones, subestimaron la cólera y el mal-ser de más de francés.

 

Otras enseñanzas: La abstención y el voto blanco progresaron, alrededor del 74% de votos expresados a 21:00, bien inferior a los escrutinios anteriores, y el de los votos blancos y nulos estimado en 8% o sea aproximadamente 4.800.000 voces. Así pues, alrededor del 33% de los franceses expresaron su desconfianza y decepción que se trataba de los 2 candidatos:LE PEN y MACRON, presentes en la segunda vuelta. Esto independientemente de votos concedidos a Emmanuel MACRON, por millones de electores esto, no por adhesión, pero por denegación de Marine Le Pen.

 

Y ello, ya que una serie de electoras y de electores de François Fillon, de Jean-Luc Mélenchon principalmente, no hicieron la elección de Emmanuel MACRON a la segunda vuelta, y ciertamente: por razones diferentes. No se reconocieron en la oferta de la segunda vuelta de esta elección 

Los antiguos electores de François Fillon, se prorrogaron para una parte menor sobre Marine Le Pen, otros se abstuvieron, pero la parte fundamental votó MACRON. Los que rechazaron la alternativa Emmanuel MACRON lo hicieron para negar lo que llaman la herencia de François Hollande, esto, ya que presentaba al candidato MACRON como tal por sus adversarios.

 

 

¿Las electoras y los electores de Jean-Luc Mélenchon, se pronunciaron mayoritariamente a favor del voto blanco y la abstención? Los que votaron MACRON, lo hicieron solamente para impedir la elección de Marine Le Pen, pero rechazan el liberalismo de Emmanuel MACRON.

 

Una vez elegido, Emmanuel MACRON, previo aplicar por resoluciones de los tales expedientes sensibles el de la ley trabajo que quiere desarrollar en el sentido de dar más de poder a la negociación de empresa, a la de rama para los TPE. También, el Sr. MACRON, quiere poner en entredicho el paritarisme de la gestión de la Formación profesional y el seguro de desempleo. Así los niveles: nacional interprofesional y profesional se reduciría lo que no puede sino irritar el CGT y FO en particular.

 

No habrá estado de gracia para Emmanuel MACRON, elegido Presidente: Y ello, ya que las fuerzas sindicales del CGT, FO, SUD, de FSU = reanudarán el combate a partir del otoño contra la ley trabajo y sus prolongaciones.

 

Marine Le Pen, el PR y el UDI, el movimiento de Jean-Luc Mélenchon, el PS, esperan ganar el terreno en las elecciones legislativas y obligar a MACRON y a su Gobierno a enmendar su programa. ¡El PR y el UDI, esperan una venganza en el escrutinio de las legislaturas sin FILÓN, y así, por una clase de cohabitación obligando al nuevo Gobierno que saldrá las próximas legislaturas una parte de las propuestas del candidato FILÓN o el enmendado después por el PR!

 

Para lo que los conciernen: el FN de Marine Le Pen a la espera de anunciada la transformación, y el de los insumisos de Jean-Luc Mélenchon, esperan obtener a un grupo parlamentario no desdeñable para pesar más ampliamente sobre los debates al Parlamento, y sobre la vida política francesa.

Quat al PS (partido socialista), con los verdes = hará el momento de las legislaturas con algunos de los antiguos diputados y dirigentes que se incorporarán a MACRON, y de otros, que jugarán su futuro al PS, esto, a la espera de la consecuencia de los acontecimientos.

 

S' agissant du primer Gobierno MACRON, antes de la celebración de las elecciones legislativas, éste declaró que él mismo quería dar la prioridad a nuevas personalidades de la sociedad civil, pero: joven e inexperto, Primer Presidente de la República Francesa a 39 años, nunca fue parlamentario, tendrá necesidad en el Gobierno de algunos tamaños rotos al ejercicio ministerial.

 

 

Pero tendrá 2 escollos que solucionar: sus apoyos son tan heteróclitos = de derecha como izquierda, algunos ecologistas, que si acentúa o favorece una tendencia, descontentará otros. ¿A continuación, opiniones ideológicas tan dispares sabrán hacer FI de sus diferencias para unirse sincera y si es posible duraderamente sobre el proyecto de Gobierno de Emmanuel MACRON?

 

Las potencias económicas y financieras con Emmanuel MACRON, consiguieron encontrar una alternativa al descrédito de las formaciones políticas tradicionales, las cuales, han practicado la alternancia estos 40 últimos años, y que se desacredita.

 

El mundo del liberalismo intransigente al ganar tiempo con la aparición de un hombre joven, dinámico, roto a las finanzas, espera así, prolongar lo más mucho tiempo posible el V è República, y sus Instituciones. 

 

¡La situación no es divertida! ¿El Gobierno de Emmanuel MACRON, va deber seguir la lucha contra el terrorismo, a renegociar con el chancelière alemán o su sucesor el contenido de los Tratados europeo, aflojar la política de austeridad habrá, esto, mientras que sus antecesores fallaron? Deberá encontrar la vía solucionada y constructiva de Francia en los debates con TRUMP Y PUTIN, tener una voz que lleva al internacional, y se sitúa claramente con relación a los conflictos al Prójimo y Oriente Medio en Africa subsahariana, y frente a los grupos islámicos cuyo DAECH.

 

 

Por fin, se enfrentará a lo que está en juego “de la comida juntos” para evitar los conflictos respecto temas empresariales y del reto de las prácticas de algunos grupos religiosos.  En cumplimiento de las diferencias = cómo mantener el zócalo intangible de una República laica y unificada sobre valores.

 

Sí: luchar contra dos fracturas principales recordadas por el filósofo Abdennour BIDAR: ¡Aquélla entre clases sociales ricas, pobres, y la fractura cultural entre las identidades que se rechazan! Renovar, definir una elección de los valores, esto: para que ninguna xenofobia, ningún antisemitismo, ningún racismo antimusulman, y añada anti europeo y anti francés, no contamina los pensamientos.

 

 

La situación social con la ley trabajo podría ser diferente, si MACRON constatando la poca influencia del sindicalismo francés no quisiera empeorarlo haciendo de la empresa el lugar principal de la negociación. Ciertamente, el CFDT, tuvo un papel positivo a su modo de ver, y para muchos representantes patronales, aprobando la ley trabajo la cual ciertamente, tiene medidas interesantes.

 

Sin embargo, la poca sindicalización en Francia, da del relieve a las observaciones dirigentes del CGT y FO, que: saben que hacer la empresa el lugar decisivo de la negociación, en las condiciones actuales: permite una relación de fuerza desfavorable a los asalariados.

 

Fui mucho tiempo, cuando era dirigente sindical, desfavorable a la sindicalización obligatoria. ¡Y ello, ya que la única alternativa de la exacción sobre la hoja de sueldo por el patrono podía afectar a la independencia sindical! Sin embargo hoy, con los medios modernos de comunicación, deberían encontrarle de los medios de evitar este escollo, y esto por una negociación del futuro Gobierno con las confederaciones sindicales.

 

Existe estructuras locales de los distintos sindicatos, como estructuras profesionales. El Ministerio de Hacienda sabe bien de ir dirigido a todos los contribuyentes. El Gobierno para las elecciones y esto en relación con las prefecturas y los Ayuntamientos, sabe bien de enviar las profesiones de fe a todos los electores… que se tratan del sindicalismo, una solución sería posible permitiendo a los asalariados y al desempleado elegir su sindicato.

 

¡Fuertes sindicatos, disponiendo de medios financieros, (aunque durante un período el trabajo de educación sería considerable por las centrales sindicales), esto, daría otra dimensión a las negociaciones de la empresa a nivel nacional = profesional e interprofesional!

 

Se evitarían muchos conflictos, y se evacuarían debates como el relativo a la ley trabajo tendrían otras dimensiones y algunos temores.

Mi interrogación: ¿ni los representantes sindicales, ni el Gobierno, ni los candidatos a las elecciones presidenciales, ni los medios de comunicación, ni los expertos en relaciones sociales mencionaron el tema = por qué???

 

Por fin tratándose del PS: ¿llamó a votar MACRON, va t a salirse de su situación catastrófica, recomponerse, y las y los que se incorporarán a MACRON para qué pasar a ser?

El PS (partido socialista), decidirá su futuro; sin embargo, hay 2 tendencias: ¿la franja el lo más a la izquierda posible que se recompone con la Francia insumisa de Jean-Luc Mélenchon?

 

La: ¡liberal demócrata, tentador de mantenerse entre las corrientes MACRON y MELENCHON, pero la apuesta se vuelve difícil! El acceso al poder sale bien mal al partido socialista, el cual, causa la alternancia cada vez que accede a las responsabilidades. ¡Sin embargo, esta vez, ci su crisis es existencial, y no dispone en el mismo de personalidades evidentes como lo fueron François Mitterrand, y Michel Rocard, que propusieron un proyecto, dieron del sentido, una dirección a un proyecto colectivo! ¿Quién lo hará hoy? Nuevas personalidades deberán revelarse.

 

Copyright Guy CREQUIE

Escritor - Observador social

 

 

SITUACIÓN POLÍTICA EN VENEZUELA:

 

Estoy abochornado por la situación política que se está viviendo actualmente en Venezuela, un País con tantas riquezas naturales, que bien administradas, permitiría a sus habitantes prácticamente vivir dignamente sin necesidad de trabajar, pero por el contrario, algunos datos de su situación son los siguientes:

1.- En 2.016 se produjeron más de 30.000 homicidios, lo que representa una tasa de más de 100 homicidios/100.000 habitantes/año; Carlos Ruíz; Alfa y Omega; 19-1-2.017, pg.

2.- Un ciudadano venezolano muere por bronquitis en una ciudad de Venezuela con más de un millón de habitantes, porque no se ha podido conseguir el antibiótico especifico contra esa infección; ídem 4-5-2.017, pg. 2.

3.- Se requieren 19 salarios mínimos para que una familia de cinco miembros viva dignamente, ídem.

4.- En los últimos días en las manifestaciones que se están llevando a cabo en diversas ciudades de Venezuela contra el autogolpe que el Gobierno de Maduro quiere llevar a cabo disolviendo la Asamblea Nacional elegida democráticamente por el pueblo, se han producido más de 30 muertos.

Podría seguir con más datos, pero no merece la pena, ya que basta con los expuestos para darse cuenta del papel que están jugando en este asunto la ONU,  los diversos Organismos Internacionales y los autodenominados "progres", a todos los cuales mantenemos entre todos los contribuyentes del mundo para que no hagan nada por el bien común de ese Pueblo.

Atentamente:

 

Manuel ESCRIBANO ESCRIBANO

 

 

ENSEÑANZA en españa

GABRIEL ALBIAC 

Comentarios de Alejo al final

Hay que disciplinar la enseñanza y volver a la autoridad profesoral

1  En una sociedad analfabeta como es la nuestra, , lo primero es recomponer el escalón básico,: la enseñanza primaria de los niños debe estar guiada  por el aprendizaje- en especial de la lectura, no por bucolismos infantilitas : la escuela enseña, no divierte. Segundo: Una enseñanza media fuertemente disciplinada y cribadora, que dirija hacia la universidad solo a los más  capaces y esforzados. Tercero: Una universidad drásticamente reducida en número y drásticamente elevada en calidad, a la cual de acceso una selectividad estricta.

La potenciación a través de los Presupuestos Generales, de la creación y la cultura como principal representante de la Marca España en el mundo, abanderando toda a creación que se realiza en español y a la que sumamos toda la creación de los países hispanohablantes. Y en este sentido es importantísimo continuar impulsando al Instituto Cervantes, una institución fundamental que se ha convertido en la mejor embajadora  en el mundo de nuestra lengua y nuestra cultura y, por lo tanto, de todos los países hispanoamericanos y de los 500 millones de personas que hablamos una lengua común.

2 El analfabetismo universal. Y satisfecho. La lectura se extingue. Nuestro estudiantes no saben ya leer. Pueden juntar las letras. Pueden recorrer- con ayuda digital- lotes de páginas obligadas. No lee: la obligación placentera de levantar un mundo imaginario al cual se dote de sentid les es ajena. No se sabe leer. Y no se sabe, que no se sabe. Parar esa castración de la inteligencia, es prioritario: acabar con la poca pedagogia que llamó represivo al aprendizaje temprano de la lectura. Si aprender a hablar y aprender a leer no son lo mismo, jamás se construirá mundo simbólico.

3 Nada espero de representantes cuyo único objetivo es preservar sus puestos de trabajo. Las medidas a tomar son hondamente impopulares. Y ningún partido adoptará medidas que le resten votos, esto es, sueldo. Porque lo que es preciso hacer es tan osco como disciplinar la enseñanza, restablecer la autoridad del profesor frente a padres que solo saben hace con sus vástagos pasarles la mano por el lomo, “ desinfantilizar” las aulas de enseñanza media, reducir el número de universidades y aun más el de estudiantes que la colapsan, fortalecer la formación profesional, seleccionar a los mejores. Nada de eso da votos. Y no habrá inflexión sin eso

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Comentarios de Alejo.

Totalmente de acuerdo Gabriel. Incido en tus opiniones. Una de las cosas de las que casi nunca hablan los medios de comunicación es la enseñanza. Silencio. Tabú, lo que nos hace pensar que en las organizaciones mundiales como la ONU, la Unesco y otras algunos grupos prefieren una España analfabeta. Un pueblo no es mas que lo que sea su educación y en España desde hace mucho tiempo esta deja mucho que desear, demasiado.

 Como el resto de la Crisis general que padecemos,  los profesores sabíamos lo que estaba pasando desde los principio del gobierno de Felipe.  Que la enseñanza en España es una maldición es algo más que sabido y repetidamente anunciado.

No es sitio este, ni el momento para enredarnos en la historia pasada, sino en estudiar la solución a partir de este momento. Y desde, luego, apenas si  podemos contar con nuestros gobernantes. Ellos están para otra cosa.

¡Que difícil es ver lo que tenemos delante de los ojos!

Qué pena que desconozcamos que la educación es el principal tesoro de cualquier pueblo. Ni Suiza, ni Japón, ni Suecia tienen riquezas naturales. Brasil y Argentina por ejemplo tienen mucha. ¿ De que les vale?

Una gran mayoría de profesores, incluidos los jubilados,  estábamos y seguimos estando cabreados, hartos, aburridos y desmotivados dirigidos por grupos de pedagogos que no han pisado un aula en su vida y con ínfulas de Mesías. Nos sobra estado y nos falta sociedad.

No pretendamos encasillar la educación con tanta ANPE, LOE, LONCE, LOGSE, pública o privada,  de izquierdas  o derechas, aulas de 30 , 40 o 25 alumnos. Enseñanza  laica o religiosa,…mientras los  Informes  PISA denuncian cada año que la enseñanza baja de calidad mientras suben los gastos: No hay nada que inventar. Copiemos a Finlandia, Corea del Sur y a cualquier nación puntera y dejémonos de enredar.  Enseñamos de todo menos a ser personas honradas, eso que solo se aprende en los Diez mandamientos. Solo Diez renglones que nadie ha sido capaz de mejorar y desde hace más de dos mil años.

Lo importante no es que la enseñanza sea pública o privada, lo que importa es que sea buena y accesible a todos. Que los padres elijan. Hasta hoy, los que pueden se marchan todos a la privada. Por algo será. Se tiene miedo a dar  libertad para elegir. Quizá porque los padres exigen que sus hijos aprendan lo que deben aprender y no que sean ideologizados políticamente con pretextos como el de la Educción para la ciudadanía.

Lo que hay que hacer es tan evidente que lo sabe hasta el más tonto de cada pueblo. Cuando tengan dudas, consultenles . Desde luego lo hará mejor que muchos de los pedagogos e inspectores politicos.

Mérida 29 de octubre de 2014  Alejo Fernández Pérez  < Alejo1926@gmail.com>

 

 

“No durará mucho tiempo”

En opinión de este activista, Benigno Blanco,  a favor de la familia, quien ha afirmado: “tal es la gravedad de la ideología de género que no durará mucho tiempo, pero desde luego no basta con agarrarse a un árbol, sino que hay que estar preparado a nivel social y, sobre todo, a nivel familiar y educativo, a la vez que prever cómo reconstruir en el futuro lo que va a destruir este tsunami”.

“La solución pasa por dar una adecuada formación sexual, sobre todo en la familia, sin miedo, como algo positivo y digno, con responsabilidad, y que va unido al amor humano y al matrimonio, porque si no se puede caer en deformaciones”, ha subrayado Blanco.

No tiene dudas de que la aplicación de estas leyes autonómicas de ideología de género -y una Ley Orgánica que puede aprobarse pronto en el Congreso de los Diputados- “generarán controversias, y algunas deberán plantearse en los tribunales”.

Juan García. 

 

 

“El viejo ‘carpe diem’”

Pienso que el actual modo de vida de los adolescentes y jóvenes que optan por el vértigo se corresponde con el viejo carpe diem, el lema de origen latino acuñado por el poeta Horacio. La frase completa es la siguiente: “carpe diem quam minimun crédula postero” (Aprovecha cada día, no te fíes del mañana).

Ese lema invita a aprovechar el tiempo, a no malgastarlo. Se trata, en principio, de una propuesta positiva que apela a la laboriosidad y a la responsabilidad. Sin embargo, a lo largo de la historia fue interpretado como una invitación a un modo de vida hedonista y narcisista: disfruta en el tiempo presente de todos los placeres sensibles, sin pensar en el futuro, que es imprevisible. Es la conducta juvenil que Polaino definió como “instantaneismo hedonista”.

Se trata de una forma irreflexiva, impaciente, egoísta e irresponsable de vivir. Lamentablemente, algunos adolescentes y jóvenes de hoy la están siguiendo. Para ellos significa estar “liberados” de “prejuicios morales” con objeto de vivir de forma “natural”. Confunden la libertad con el libertinaje, la norma moral con la represión y lo natural con lo instintivo. Esto último ya le había sucedido a Freud.

Pedro García

 

 

Necesaria reivindicación del profesorado

La mayoría de los profesores de Educación Secundaria se sienten poco valorados también por la sociedad, como lo confirma un estudio de la OCDE publicado en 2014. Me refiero al “Estudio Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje”, conocido como TALIS (Teaching and Learning International Survey), basado en encuestas realizadas a 3.339 profesores de enseñanza secundaria de todo el mundo. Una de sus conclusiones es que sólo un 31 por ciento de esos docentes se siente valorado por la sociedad. El porcentaje de los españoles es inferior al general: sólo el 8 por cierto sienten que tienen reconocimiento social.

En épocas anteriores, cuando un hijo se quejaba de un profesor, sus padres se ponían siempre de parte del profesor. Últimamente se ponen siempre del lado del hijo, actuando como sus abogados defensores frente al supuesto autoritarismo del docente. Los padres de antes reconocían, valoraban y agradecían el saber y el sacrificio del profesor, lo que contribuía mucho a que este último reforzara su autoridad y su identidad como profesional de la educación. En cambio, muchos padres de ahora (no todos) están minando esa autoridad, con el consiguiente perjuicio para sus propios hijos.

La actual indisciplina y falta de respeto de los alumnos hacia los profesores de enseñanza secundaria, que llega en muchas ocasiones al maltrato, suele ser un reflejo de las críticas de sus padres escuchadas en casa. Esos padres suelen ser los mismos que exigen a los profesores que les sustituyan totalmente en su responsabilidad educadora, reservándose, además, el “derecho” de culparles de todos los malos comportamientos de los hijos. ¿Qué sentido tiene delegar toda la educación en profesores no fiables? 

Jesús Martínez Madrid

 

 

Desde mi “concha”

 

                                Desde hace ya tiempo, quizá mucho, deduzco que me he encerrado en “mi concha”; no huyendo pero sí preocupado, por cuanto lo que veo y analizo de “ese tremendo exterior que siempre veo igual o peor”. No sé si Fukuyama (No he leído su libro El fin de la Historia y el último hombre) opinó igual o peor que yo, pero lo que no dudo es que el mundo “edificado” tras muchos milenios hasta llegar al día de hoy, es “un montón inmenso de basuras, miserias” y es algo así como un planeta, repleto de un explosivo destructor masivo y con miles de mechas, “esperando” el grupo de cobardes y avariciosos locos que dicen tener el poder controlado, lo descontrolen y produzcan, lo que el sabio Einstein sintetizó con su profética situación en que lo que quedara de la destrucción vaticinada, su continuidad sería a… “pedradas”.

                                Yo observo unas nuevas generaciones mucho más desorientadas que las que les precedieron y entre las que me cuento, puesto que en la mía, muchísimo más falta de recursos, no nos faltaba el principal de ellos, que era el hacer, el aprender, el iniciar “caminos” que los había y que la ilusión que no faltaba los hacía viables y así muchos, logramos y superamos metas, que nos llegaron a satisfacer enormemente puesto que nunca llegamos a creer en el logro de esas metas conseguidas, hasta no llegar y estar seguros en ellas.

                                Por ello entonces hubo infinitamente menos suicidios que hoy y que se dan no en las sociedades más pobres o primitivas, sino por el contrario, en las “materialmente más desarrolladas”, donde se da esta plaga o lacra, que llega en Japón a darse incluso en grupo y donde “los conjurados”, se suicidan para así (pienso) estar más seguros de que harán “el viaje” más acompañados. Igualmente el mayor consumo de drogas de todo tipo, lo es en los países denominados “ricos” que en los denominados “pobres”. La homosexualidad se ha desarrollado de tal forma, que hoy se llega a presumir de “un orgullo” ilógico, puesto que por mucho que se defienda este tipo de “género”; no deja de ser un hecho que choca con la naturaleza. ¿El resto de los animales que pueblan el planeta obran mínimamente como el denominado humano? El ser humano incluso ya no quiere procrear mientras más acomodado está, cuando en el resto “de bichos” es al contrario, mientras mejor vive, más le atrae el aumentar y extender su propia especie.

                                La política que siempre ha sido una plaga, hoy lo es mucho más; puesto que ya no trata de renovar nada, ya que en mayoría, hacen como “los licaones africanos o dingos australianos” (perros salvajes en definitiva) los que para subsistir, han de ir de caza en manadas, puesto que individualmente desaparecerían; así lo que se dice políticamente hoy como política; son manadas de inútiles individuales, que en manadas van a destruir el poder reinante, pero no para renovar nada positivo y que haga avanzar de verdad a la masa que tratan de dominar, sino simplemente llegado a la meta pretendida, establecerse en el mando y explotar a la masa como los anteriores o mucho más, y vivir de ellos manteniéndose en el poder sin remordimiento alguno y sostenidos, por mentiras criminales, echándole la culpa de sus realidades a quienes sea e inventando lo que sea. 

                                La familia, que es el mejor “invento” que ha logrado el “bicho humano”, está ya tan destruida, que dudo pueda recuperarse y por hechos que se producen y que llenan la prensa actual, pero los que no quiero referir por cuanto ye me repugnan. La religión sigue siendo en gran medida la plaga que fue y los principios y bases religiosas, no se enseñan, sino sucedáneos que más que formar, embrutecen a “sus creyentes”, a los que convierten en fanáticos de unas creencias adaptadas para su dominio, no para que piensen en la realidad que debiera ser para tratar de entender, una verdad que en realidad es indescifrable.

                                Por todo ello y muchas cosas más que hoy no quiero decir; me refugié y refugio en “mi concha”, refugio imaginario pero también real y que Dios o los dioses, ya dieron también a los eremitas o verdaderos creyentes en lo que es la miserable realidad del ser humano… “su inexistencia y su inmensa inutilidad, puesto que si alguna tenemos, es, el libre sentir y pensar; y de ahí sacar lo que podamos, pero sin causar daño a nada ni a nadie”… Amén.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y 

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes