Las Noticias de hoy 09 Mayo 2017

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    martes, 09 de mayo de 2017      

Indice:

Newsletter Diario

Papa: Estar siempre abiertos a las sorpresas de Dios

Sin María hay algo de huérfano en el corazón. El Papa al Pontificio Colegio Portugués

Pascua. 4ª semana. Martes: Francisco Fernández-Carvajal

María Santísima es Nuestra Madre: Juan GustavoRuiz Ruiz

“Magnificat anima mea Dominum!”: San Josemaria

Trabajar para los demás, con Álvaro del Portillo

Héroes corrientes

Se te nota en la mirada…: Sheila Morataya-Fleishman

Un mensaje importante de Francisco sobre doctrina social de la Iglesia: Salvador Bernal

La familia alargada: los abuelos: Salvador Casadevall

DÍPTICO : Embajadora universal de Paz Irene Mercedes Aguirre, para su libro Paz en el Mundo

AMAR LO QUE SE HACE: René Mondragón

La familia y la formación de la personalidad: Acción Familia 

Despertar poético:  Germain Droogenbroodt

Y, ¿qué nos dice el Señor Resucitado?: Xus D Madrid

 Sí a la vida: Lluis Esquena Romaguera

 Gratis: José Morales Martín

 Los Presupuestos del Estado, los buitres y el Gobierno: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

Newsletter Diario

 

 

Papa: Estar siempre abiertos a las sorpresas de Dios

El Santo Padre Francisco celebra la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta.

08/05/2017 09:19

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Estar atentos ante el pecado de oponer resistencia al Espíritu Santo, sino estar más bien siempre abiertos a las sorpresas de Dios. Lo sugirió el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.

El Espíritu Santo mueve a la Iglesia, hace mover a la comunidad cristiana. El Santo Padre insistió sobre esta verdad que se desprende, de modo especial, de la lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Dios nos sorprende siempre porque es un Dios vivo y camina con nosotros

El Espíritu Santo – dijo el Papa Bergoglio – realiza milagros, cosas nuevas y “algunos, seguramente, tenían miedo de estas novedades de la Iglesia”:

“El Espíritu es el don de Dios, de este Dios, nuestro Padre, que siempre nos sorprende. El Dios de las sorpresas… ¿Por qué? Porque es un Dios vivo, es un Dios que habita en nosotros, un Dios que mueve nuestro corazón, un Dios que está en la Iglesia y camina con nosotros y en este camino nos sorprende siempre. Y así como Él ha tenido la creatividad de crear el mundo, tiene la creatividad de crear cosas nuevas todos los días. El Dios que nos sorprende”.

Francisco observó que esto puede crear “dificultades”, como le sucedió a Pedro que fue contestado por los otros discípulos cuando supieron que “también los paganos habían acogido la Palabra de Dios”. Y subrayó que para para ellos, Pedro había ido más allá y se lo reprochan, porque según ellos, era “un escándalo” hasta decirle: “Tú, Pedro, ¡la piedra de la Iglesia! ¿Adónde nos llevas?”.

No resistirse al Espírito Santo, invocando el “siempre se ha hecho así”

El Pontífice recordó que Pedro relata su visión, “un signo de Dios” que le hace “tomar una decisión valiente”. Pedro – reafirmó – “es capaz de acoger la sorpresa de Dios”. Por lo tanto, ante tantas sorpresas del Señor, “los Apóstoles deben reunirse y discutir y llegar a un acuerdo” para dar “el paso hacia adelante que el Señor quiere”:

“Siempre, desde los tiempos de los profetas, y hasta hoy, está el pecado de resistirse al Espíritu Santo: la resistencia al Espíritu. Y éste es el pecado que Esteban reprocha precisamente a los miembros del Sinedrio: ‘Ustedes y sus padres se han resistido siempre al Espírito Santo’. La resistencia al Espíritu Santo. ‘No: siempre ha sido hecho así, y debe hacerse así’. No vengas con estas novedades, Pedro; quédate tranquilo… tómate una pastilla que te calme los nervios… Quédate tranquilo… Es la cerrazón ante la voz de Dios. Y el Señor, en el Salmo, habla a su pueblo: “No endurezcan su corazón como sus padres”.

Pedir la gracia del discernimiento para distinguir el bien del mal

Hacia el final de su homilía, el Papa afirmó – con su pensamiento puesto en el Evangelio del día sobre el Buen Pastor – que siempre nos pide que no endurezcamos nuestro corazón. “Lo que Jesús quiere – dijo – es que hay otros pueblos” otros rebaños “que no pertenecen, pero habrá un solo rebaño y un solo pastor”. Y añadió que estos, incluso si se convertían, “eran considerados creyentes de segunda clase: nadie lo decía, pero de hecho…”:

“La cerrazón, la resistencia al Espíritu Santo; aquella frase que cierra siempre, que te detiene: ‘Siempre ha sido hecho así’. Y esto mata. Esto mata la libertad, mata la alegría, mata la fidelidad al espíritu Santo que siempre obra hacia adelante, llevando adelante a la Iglesia. ¿Pero cómo puedo saber yo si una cosa es del Espíritu Santo o es de la mundanidad, del espíritu del mundo, o es del espíritu del diablo? ¿Cómo puedo? Y pedir la gracia del discernimiento. El instrumento que el mismo Espíritu nos da es el discernimiento. Discernir, en todo caso, como se debe hacer. Es lo que han hecho los Apóstoles: se han reunido, han hablado y han visto que aquel era el camino del Espíritu Santo. En cambio, aquellos que no tenían este don o no habían rezado para pedirlo, se han quedado cerrados y detenidos”.

“Pidamos al Señor – fue la invocación final del Papa Francisco – la gracia del discernimiento para no equivocarnos de camino y no caer en la inmovilidad, en la rigidez, en la cerrazón del corazón’”.

 

 

 

Sin María hay algo de huérfano en el corazón. El Papa al Pontificio Colegio Portugués

El Papa recibió a la comunidad del Pontificio Colegio Portugués de Roma

08/05/2017 15:46

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“Que la virgen de Fátima les enseñe a creer, adorar, esperar y amar como los beatos Francisco y Jacinta y la Sierva de Dios Lucía”. Es el deseo del Papa Francisco dirigido a la comunidad del Pontificio Colegio Portugués de Roma, recibidos la mañana del lunes 8 de mayo en el Vaticano.

A pocos días del inicio de su peregrinación apostólica a Fátima, que se llevará a cabo con ocasión de los cien años de la aparición de la Virgen a los tres pastorcillos, el pontífice se dirigió a los miembros de la comunidad del Colegio Pontificio portugués para desear a ellos, a sus familiares, y a todo el personal de la institución “paz y esperanza en el Señor”.

“Un deseo que en Portugal llevaré personalmente, si es del agrado de Dios” les dijo el Papa Francisco, y les habló en particular del encuentro de la Virgen con los tres pastorcitos: “El encuentro con la Virgen fue para ellos una experiencia de gracia que los hizo enamorarse de Jesús. Como tierna y buena maestra, María introdujo a los pequeños videntes en el conocimiento íntimo del Amor Trinitario llevándolos a saborear a Dios como la más bella realidad de la existencia humana”, dijo.

Prosiguiendo en su discurso, Francisco invitó a los presbíteros a tener por encima de cualquier otro objetivo aquel de conocer y amar a Cristo, buscando conformarse siempre más a Él hasta el don total de sí mismos, lo cual es, en definitiva, hacer “experiencia de la presencia del amor de Dios”, “un Dios cercano y fiel como lo sintieron los beatos Francisco y Jacinta, y la Sierva de Dios Lucía”. “Hoy en día - añadió - contemplando su vida humilde y aun así, gloriosa, nos sentimos empujados a confiarnos, también nosotros, en los cuidados de la misma Maestra”.

“Busquemos refugio bajo el manto de María – invitó también el pontífice – una madre que nos lleva de la mano y nos enseña a crecer en Cristo y en la comunión fraterna”. “Mírenla y déjense mirar por ella, porque es su Madre y los ama mucho; déjense mirar por ella para aprender a ser más humildes y valientes en el seguir la Palabra de Dios”. “El misterio de la joven de Nazareth –afirmó - no nos es extraño. No es ‘ella allí y nosotros aquí’; no. Estamos conectados. En efecto, Dios posa su mirada de amor también en cada hombre y mujer con nombre y apellido. Su mirada de amor, está sobre cada uno de nosotros”.

El Obispo de Roma también recordó que la relación con la Virgen María nos ayuda a tener una buena relación con la Iglesia, y esto porque “ambas son madres”, y, citando a san Isaac, el abad de la Estrella, señaló que aquello que se puede decir de María, se puede decir de la Iglesia y también de nuestra alma: esto porque “las tres son femeninas, las tres son madres, las tres dan vida”. Y es por eso que pusó énfasis en el cultivar la propia relación filial con la Virgen, “porque si ésta falta - dijo - hay algo de huérfano en el corazón”.

En la conclusión de su discurso el Papa deseó que la comunidad del Pontificio Colegio Portugués sea “un vivero de apóstoles, punto de unión de las propias Iglesias con Roma, unidos en la caridad y el testimonio del amor de Dios por la humanidad” y rezó finalmente a la Virgen de Fátima para que les enseñe a creer, adorar, esperar y amar como los beatos Francisco y Jacinta y la Sierva de Dios Lucía.

 

 

Pascua. 4ª semana. Martes

PRIMEROS CRISTIANOS. UNIVERSALIDAD DE LA FE

— Rápida propagación del cristianismo. Los primeros cristianos se santificaron en medio del ambiente en el que encontraron a Cristo.

— Ciudadanos ejemplares en medio del mundo. Llevar a Cristo a todos los ambientes.

— Costumbres cristianas en el seno de la familia.

I. «Nuestro Señor funda su Iglesia sobre la debilidad –pero también sobre la fidelidad– de unos hombres, los Apóstoles, a los que promete la asistencia constante del Espíritu Santo (...).

»La predicación del Evangelio no surge en Palestina por la iniciativa personal de unos cuantos fervorosos. ¿Qué podían hacer los Apóstoles? No contaban nada en su tiempo; no eran ricos, ni cultos, ni héroes a lo humano. Jesús echa sobre los hombros de este puñado de discípulos una tarea inmensa, divina»1. Quien hubiera contemplado sin visión sobrenatural los comienzos apostólicos de aquel pequeño grupo, habría creído que se trataba de un empeño destinado al fracaso desde el principio. Sin embargo, aquellos hombres tuvieron fe, fueron fieles y comenzaron a predicar por todas partes aquella doctrina insólita que chocaba frontalmente con muchas costumbres paganas; en poco tiempo el mundo conoció que Jesucristo era el Redentor del mundo.

Desde el principio la Buena Nueva es predicada a todos los hombres, sin distinción alguna. Los que se habían dispersado en la persecución provocada por la muerte de Esteban –leemos en la Misa de hoy2–, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía. En esta ciudad fueron tantas las conversiones que allí por primera vez llamaron cristianos a los discípulos del Señor. Pocos años más tarde encontramos seguidores de Cristo en Roma y en todo el Imperio.

En los comienzos, la fe cristiana arraigó principalmente entre personas de condición sencilla: soldados de tropa, bataneros, cardadores de lana, esclavos...; también comerciantes.

Considerad, hermanos –escribía San Pablo–, quiénes son los que han sido llamados a la fe de entre vosotros: cómo no sois muchos los sabios según la carne, ni muchos los poderosos, ni muchos los nobles...3.

Para Dios no existe acepción de personas, y los primeros llamados –ignorantes y débiles a los ojos humanos– serán los instrumentos que utilizará para la expansión de la Iglesia. Así se vio con más claridad que la eficacia era divina.

También entre los primeros cristianos existían personas cultas, sabias, importantes, humanamente hablando –un ministro etíope, centuriones, hombres como Apolo y Dionisio Areopagita, mujeres como Lidia–, pero fueron los menos dentro del gran número de conversos a la nueva fe. Comenta Santo Tomás que «también pertenece a la gloria de Dios el que por medio de gente sencilla haya atraído a Sí a los sublimes del mundo»4.

Los primeros cristianos ejercían todas las profesiones comunes en su tiempo, salvo aquellas que entrañaban algún peligro para su fe, como «intérpretes de sueños», adivinos, guardianes de templos... Y aunque en la vida pública estaban presentes las prácticas religiosas paganas, permaneció cada uno en el lugar y profesión donde encontró la fe, procurando dar su tono a la sociedad, esforzándose por llevar una conducta ejemplar, sin rehuir el trato –al contrario– con sus vecinos y conciudadanos. Intervenían en el foro, en el mercado, en el ejército... «Nosotros los cristianos –dirá Tertuliano–, no vivimos separados del mundo, frecuentamos el foro, los baños, los talleres, las tiendas, los mercados y las plazas públicas. Ejercemos los oficios de marino, de soldado, de labriego, de negociante...»5.

El Señor nos recuerda que también hoy llama a todos, sin distinción de profesión, de condición social o de raza. «¡Qué compasión te inspiran!... Querrías gritarles que están perdiendo el tiempo... ¿Por qué son tan ciegos, y no perciben lo que tú –miserable– has visto? ¿Por qué no han de preferir lo mejor?

»—Reza, mortifícate, y luego –¡tienes obligación!– despiértales uno a uno, explicándoles –también uno a uno– que, lo mismo que tú, pueden encontrar un camino divino, sin abandonar el lugar que ocupan en la sociedad»6.

Así hicieron nuestros primeros hermanos en la fe.

II. A finales del siglo ii, los cristianos están extendidos por todo el Imperio: «No hay raza alguna de hombre, llámense bárbaros o griegos o con otros nombres cualesquiera, ora habiten en casas o se llamen nómadas sin viviendas o moren en tiendas de pastores, entre los que no se ofrezcan por el nombre de Jesús crucificado oraciones y acciones de gracias al Padre y Hacedor de todas las cosas»7.

Los fieles cristianos no huyen del mundo para buscar con plenitud a Cristo: se consideran parte constituyente de ese mismo mundo, al que tratan de vivificar desde dentro, con su oración, con su ejemplo, con una caridad magnánima: «lo que es el alma para el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo»8. Vivificaron su mundo, que en muchos puntos había perdido el sentido de la dignidad humana, siendo ciudadanos como los demás, y sin distinguirse de ellos ni por su vestido, ni por insignias, ni por cambiar de ciudadanía9.

No solo son ciudadanos, sino que procuraban serlo ejemplarmente: «obedecen las leyes, pero con su vida sobrepasan las leyes»10, las cumplen acabadamente en beneficio de todos. Ya San Pablo enseñó que se había de pedir a Dios por los constituidos en autoridad11.

Como ciudadanos ejemplares, honraban a la autoridad civil, pagaban los tributos y cumplían las demás obligaciones sociales. Y esto, en épocas de paz y en momentos de persecución y de odio manifiesto. Un ejemplo de la heroicidad de los primeros fieles en vivir estas virtudes cívicas nos lo proporciona San Justino Mártir, a mediados del siglo ii: «Como hemos aprendido de Él (de Cristo), nosotros procuramos pagar los tributos y las contribuciones, íntegramente y con rapidez, a vuestros encargados (...). De aquí que adoramos solo a Dios, pero os obedecemos gustosamente a vosotros en todo lo demás, reconociendo abiertamente que sois los reyes y los gobernadores de los hombres y pidiendo en la oración que, junto con el poder imperial, encontréis también un arte de gobierno lleno de sabiduría»12. Y Tertuliano, que atacaba con vehemencia la degeneración del mundo pagano, escribía que los fieles oraban en sus asambleas por los emperadores, por sus ministros y autoridades, por el bienestar temporal y por la paz13.

Los cristianos, en cualquier época, no podemos vivir de espaldas a la sociedad de la que formamos parte. En el mismo corazón del mundo procuramos vivir responsablemente nuestros quehaceres temporales para, desde dentro, informarlos con un espíritu nuevo, con la caridad cristiana. Cuanto más se haga sentir el alejamiento de Cristo, tanto más urgente se hace la presencia de los cristianos en esos lugares, para llevar, como los primeros en la fe, la sal de Cristo, y devolver al hombre su dignidad humana, perdida en muchas ocasiones. «Para seguir las huellas de Cristo, el apóstol de hoy no viene a reformar nada, ni mucho menos a desentenderse de la realidad histórica que le rodea... —Le basta actuar como los primeros cristianos, vivificando el ambiente»14.

Podemos preguntarnos si donde vivimos llevamos la luz de Cristo a esas personas, a ese ambiente, como hicieron los primeros cristianos.

III. Los caminos de acercamiento a la fe fueron muy variados, algunos extraordinarios, como le sucedió a San Pablo15. A otros los llamará el Señor a través del ejemplo de un mártir; la mayoría de las veces conocían la Buena Nueva por mediación de algún compañero de trabajo, de vecindad, de prisión, de viaje, etcétera. Ya en la época apostólica se hizo costumbre bautizar a los niños, incluso antes de tener uso de razón. San Pablo bautizó familias enteras, y junto con los demás Apóstoles transmitió esta costumbre a toda la Iglesia. Dos siglos más tarde, Orígenes podía escribir este texto: «la Iglesia ha recibido de los Apóstoles la costumbre de administrar el bautismo incluso a los niños»16.

Las casas de los primeros fieles, iguales externamente a las demás, se convirtieron en hogares cristianos. Los padres transmitían la fe a sus hijos, y estos a los suyos, y así la familia se convirtió en un pilar fundamental de la consolidación de la fe y de las costumbres cristianas. Empapados por la caridad, los hogares cristianos eran lugares de paz en medio, no infrecuentemente, de incomprensiones externas, de calumnias, de persecución. En el hogar se aprendía a ofrecer el día, a dar gracias, a bendecir los alimentos, a dirigirse a Dios en la abundancia y en la escasez.

Las enseñanzas de los padres brotaban con naturalidad al compás de la vida, y así la familia cumplía su función educadora. Estos son los consejos que da San Juan Crisóstomo a un matrimonio cristiano: «muéstrale a tu mujer que aprecias mucho vivir con ella y que por ella prefieres quedarte en casa que andar por la calle. Prefiérela a todos los amigos e incluso a los hijos que te ha dado; ama a estos por razón de ella (...). Haced en común vuestras oraciones (...). Aprended el temor de Dios; todo lo demás fluirá como de una fuente y vuestra casa se llenará de innumerables bienes»17. Otras veces es un hijo o una hija el foco de expansión del cristianismo en su familia: atrae a otros hermanos a la fe; quizá luego a sus padres, y estos a los tíos... y acaban acercándose hasta los abuelos.

Son muchas las costumbres cristianas que pueden vivirse en el seno de la familia: el rezo del Santo Rosario, los cuadros o imágenes de la Virgen, hacer el Nacimiento en Navidad, la bendición de la mesa... y otras muchas. Si sabemos cuidarlas, contribuirán a que en el hogar se respire siempre un clima amable, de familia cristiana, donde desde pequeños se aprende con naturalidad a tratar a Dios y a su Madre Santísima.

1 San Josemaría Escrivá, Homilía Lealtad a la Iglesia, 4-VI-1972. — 2 Cfr. Hech 11, 19-20. — 3 1 Cor 1, 26. — 4 Santo Tomás, Comentario a la 1ª Carta a los Corintios, ad. loc. — 5 Tertuliano, Apologético, 42. — 6 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 182. — 7 San Justino, Diálogo con Trifón, 117, 5. — 8 Epístola a Diogneto, 6, 1. — 9 Cfr. Ibídem, 5, 1-11. — 10 Ibídem, 5, 10. — 11 Cfr. 1 Tim 2, 1-2. — 12 San Justino, Apología I, 17. — 13 Cfr. Tertuliano, Apologético, 39, 1 ss. — 14 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 320. — 15 Cfr. Hech 9, 1-19. 16 Orígenes, Coment. a la Carta a los Romanos, 5, 9. — 17 San Juan Crisóstomo, Hom. 20, sobre la Carta a los Efesios.

 

† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) s�lo nos ha autorizado a difundir la meditaci�n diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribuci�n por fotocopias u otras formas de distribuci�n.

 

 

“Magnificat anima mea Dominum!”

¡Cómo sería la mirada alegre de Jesús!: la misma que brillaría en los ojos de su Madre, que no puede contener su alegría –«Magnificat anima mea Dominum!» –y su alma glorifica al Señor, desde que lo lleva dentro de sí y a su lado. ¡Oh, Madre!: que sea la nuestra, como la tuya, la alegría de estar con El y de tenerlo. (Surco, 95)

Nuestra fe no es una carga, ni una limitación. ¡Qué pobre idea de la verdad cristiana manifestaría quien razonase así! Al decidirnos por Dios, no perdemos nada, lo ganamos todo: quien a costa de su alma conserva su vida, la perderá; y quien perdiere su vida por amor mío, la volverá a hallar (Mt X, 39.).

Hemos sacado la carta que gana, el primer premio. Cuando algo nos impida ver esto con claridad, examinemos el interior de nuestra alma: quizá exista poca fe, poco trato personal con Dios, poca vida de oración. Hemos de rogar al Señor –a través de su Madre y Madre nuestra– que nos aumente su amor, que nos conceda probar la dulzura de su presencia; porque sólo cuando se ama se llega a la libertad más plena: la de no querer abandonar nunca, por toda la eternidad, el objeto de nuestros amores. (Amigos de Dios, 38)

 

María Santísima es Nuestra Madre

Juan GustavoRuiz Ruiz

María es la Madre espiritual de los hombres en tanto que por su unión con Cristo Redentor nos ha comunicado la vida sobrenatural de la gracia por la que somos regenerados a la vida del espíritu

María Santísima es Nuestra Madre 

 

La Virgen es nuestra Madre, por voluntad expresa del Señor, pues El nos la entregó, cuando estaba en la Cruz, con estas palabras:

"Jesús, viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a su Madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dice al discípulo: He ahí a tu madre" (In. 19,26?27). Desde entonces Juan la tomó por madre y con él nosotros, los cristianos de todos los tiempos. Por eso tenemos una madre en la tierra y otra en el Cielo.

La maternidad espiritual de María es la relación más su blime de la Virgen con nosotros; por esa relación somos sus hijos y, por ella, nos sentimos protegidos y amparados.

El Papa Juan Pablo II enseña esta verdad católica explicando cómo la Madre de Cristo, encontrándose al pie de la Cruz en el centro mismo del misterio pascual del Redentor, es entregada al hombre ?a cada uno y a todos? como madre. Por consi guiente, esta nueva inaternidad de María, engendrada por la fe es fruto del nuevo amor, que maduró en ella definitivamente junto a la Cruz, por medio de su participación en el amor redentor del Hijo (cfr. Enc. Redemptoris Mater n.23).

SIGNIFICADO DE LA MATERNIDAD ESPIRITUAL

María es la Madre espiritual de los hombres en tanto que por su unión con Cristo Redentor nos ha comunicado la vida sobrenatural de la gracia por la que somos regenerados a la vida del espíritu. Así, la llamamos Madre, por analogía con la vida natural, pues nos ha engendrado a la vida divina al ser Corredentora del género humano.

Se trata de una maternidad adoptiva, semejante a la paterni dad adoptiva de Dios respecto de los justos. Maternidad espi ritual mucho más íntima y fecunda que la adopción humana natural, ya que aquella produce en el alma, por la gracia san tificante, una participación en la naturaleza divina que nos hace semejantes a Dios (cfr. Jn. 1,12s. y 2 Pe. 1,4). La materni dad espiritual de María participa de la fecunda paternidad espiritual de Dios, ya que María en unión con Cristo nos ha engendrado real y verdaderamente a la vida de la gracia, ger men de la vida eterna; nos alimenta y cuida hasta que llegue mos al cielo.

María es la nueva Eva que cooperó voluntariamente a nuestra salvación, como Eva lo hizo para nuestra ruina. Santa María se convirtió en la Madre de todos los hombres al unirse al sacrificio de su Hijo por el mayor de los actos de fe, con fianza y amor a Dios y a las almas.

Escribe San Agustín: "María cooperó con su caridad para que nacieran en la Iglesia los fieles miembros de aquella cabeza de la que es madre según el cuerpo" (De sancta virginitate, PL. 40,399).

La Sagrada Escritura

Lucas 1,38: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra".

Al consentir libremente en ser la Madre del Salvador, autor de la gracia, en ese momento también nos concibió es piritualmente, ya que al ser la Madre de la Cabeza, que es Cristo, es Madre también de los fieles miembros del Cuerpo Místico.

Juan 19,26?27: "Mujer, he ahí a tu hijo… Hijo, he ahí a tu Madre".

Estas palabras de Jesús, como las palabras sacramentales, produjeron en María lo que significaban, esto es, un gran aumento de caridad o de amor materno por nosotros, y en San Juan (que representaba al género humano) produjeron un amor filial profundo y lleno de respeto por la Madre de Dios, el cual, es origen de la gran devoción de los fieles a María.

El Magisterio de la Iglesia

Las enseñanzas de la Iglesia sobre este tema son abun dantes. El Concilio Vaticano II recoge la doctrina precedente y profundiza en ella. Destacamos aquí los puntos más sobre salientes:

a) La razón de la maternidad espiritual es debida a la predestinación de María a ser Madre del Verbo encarnado y por su cooperación al restablecimiento de la vida de la gracia en los hombres.

b) Es Madre espiritual por sus virtudes, ya que así como Cristo llevó a cabo la Redención por sus virtudes ?obedien cia en la Encarnación, obediencia en su Sacrificio voluntario y meritorio ?, así también María corredimió por su fe en la Encarnación, por su amor en la Cruz, por la entrega al sacrifi cio de su Hijo, y ejerce su maternidad espiritual poniendo en juego todas sus virtudes.

c) La naturaleza de esta maternidad es del tipo de gracia, en cuanto que consiste en una peculiar colaboración con su Hijo en orden a la regeneración de los hombres a la vida divina. ?

d) Las etapas de su maternidad, son tres: en la Encarna ción, al pie de la Cruz y, en el cielo, desde su gloriosa Asun ción a los cielos.

e) El ejercicio de su maternidad, que es doble: intercedien do por nosotros ante su Hijo y, presentándonos delante de Cristo (cfr. Const. dogm. Lumen gentium, nn.60?62).

Por todas esas razones la Iglesia no ha dudado en invocarla de la siguiente manera: ""Virgen Madre de Dios, Tú que estás continuamente en su presencia, hazme la gracia de hablarle a tu Hijo cosas buenas sobre mí" (Oración sobre las ofrendas, Misa de Santa María Medianera de todas las gracias, ref. a Jer. 18,20).

 

SU MATERNIDAD ABARCA TODOS LOS HOMBRES

La Santísima Virgen ejerce su función de Madre: velando por todos sus hijos para que nazcan, crezcan y perseveren en la caridad; intercediendo por todos y, distribuyendo a todos los hombres las gracias de su Hijo.

María es Madre de todo el género humano

María es Madre de todos los hombres, porque Ella nos ha dado al Salvador de todos y porque se unió a la oblación de su Hijo, que derramó su sangre para la remisión de los peca dos de todos los hombres.

"Por María, la misma Vida fue introducida en el mundo, de manera que al dar a luz al Viviente es Madre de los vivientes" (San Epifanio, Adv. haereses,78).

María es Madre de cada hombre

Respecto de cada uno de los hombres en particular, Santa María ejerce su maternidad del siguiente modo:

* Con relación a los infieles: es Madre porque está destina da a engendrarlos a la vida de la gracia, y obtiene para ellos las gracias actuales que los disponen a recibir la fe y la justifi­cación.

* En relación con los fieles que están en gracia habitual o santificante: es su Madre en sentido pleno, puesto que han recibido por su intercesión la gracia santificante y la caridad, y vela por ellos con tierna y maternal solicitud para que per severen en ese estado y crezcan en caridad.

* De los fieles que están en pecado mortal: es su Madre en tanto que vela por ellos, obteniéndoles las gracias necesarias para hacer actos de fe y de esperanza que los dispongan a la conversión.

Respecto a los bienaventurados que en el cielo gozan de Dios: María es su Madre por excelencia, ya que los guió y condujo hasta su Hijo y no pueden ya perder la vida de la gracia gozando de la visión beatífica.

* Finalmente, con relación a aquellos que han muerto en la impenitencia final: ya no es su Madre, pero lo fue en el tiempo de su vida mortal. Son ellos quienes la han rechazado cerrándose a la gracia que se les ofrecía.

Desde hace muchos siglos la Iglesia pone en boca de sus hijos esta oración:

"Dios te salve, Reina y Madre de misericordia; vida, dulzura y esperanza nuestra… A ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas… Después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre

……

El Beato Josemaría Escrivá de Balaguer escribe: "¡Madre! llámala fuerte, fuerte?. Te escucha, te ve en peligro quizá, y te brinda, tu Madre Santa María, con la gracia de su Hijo, el consuelo de su regazo, la ternura de sus caricias: y te sentirás reconfortado para la nueva lucha" (Camino, n.516). 

 

Trabajar para los demás, con Álvaro del Portillo

Documental sobre Álvaro del Portillo y la promoción de proyectos sociales en América Latina

Noticias 5 de Mayo de 2017

 

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“Ser hermanos implica vivir fraternalmente y siempre atentos a las necesidades de los más débiles": con estas palabras —extraídas del documento emanado por la quinta Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Aparecida— inicia el documental Trabajar para los demás. El video de 27 minutos, dirigido por el argentino Juan Martín Ezratty, cuenta las historias de diez personas que lucharon por cumplir sus sueños y salieron adelante.

Trabajar para los demás es un documental de historias. Sus protagonistas son diez latinoamericanos que salieron adelante gracias al empujón recibido en instituciones solidarias, asistenciales y educativas impulsadas por Álvaro del Portillo, que será beatificado en Madrid el próximo 27 de setiembre. El espíritu y las vicisitudes de personas que trabajan por mundo mejor, de paz y de justicia, son presentadas a lo largo de los 27 minutos que dura el documental.

El papa Francisco, desde el comienzo de su pontificado, se ha levantado frente al individualismo, en defensa de los pobres y de los necesitados: “Todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio". El próximo beato Álvaro también animó repetidamente a preocuparse por el prójimo: “Se trata de vivir la fraternidad, de tener mucha caridad, de pensar en los demás, de hacer lo que estáis haciendo: promover obras de apostolado, de tal manera que esta luz de Dios pueda llegar a mucha más gente".

Además invitaba a sumar esfuerzos con otras personas: "Te pido que en tu actividad tengas también el signo más. Que no seas oposición, que no seas resta, que no seas división. Que seas signo más. A buscar a la gente. Y entre lo tuyo y lo otro, a ver si se puede buscar algo que sea una suma, no una destrucción. El signo más es muy cristiano".

El director de Trabajar para los demás es Juan Martín Ezratty, cuyo último trabajo es el documental Francisco, un papa entre la gente, que ha sido televisado por el canal de National Geographic. En este documental logra mostrar la fuerza y la vida de Latinoamérica a través de su tierra y de su gente y, al mismo tiempo, enseña que el mensaje de Álvaro del Portillo inspira y moviliza a miles de personas en el subcontinente.

Durante sus años al frente del Opus Dei como primer sucesor de san Josemaría, Álvaro del Portillo impulsó numerosas obras solidarias y educativas en América Latina y en el mundo: este es el hilo que une las diez historias que se presentan en Trabajar para los demás. El documental ha sido realizado por Digito Identidad y fue filmado en Argentina, Guatemala, Perú, El Salvador, Brasil, Uruguay, Colombia, Ecuador y Chile.

 

 

Héroes corrientes

Hace 25 años se puso en marcha en la R. D. del Congo el Hospital Monkole, un proyecto que nació para mejorar la atención sanitaria de los habitantes de Kinshasa. Este año están de aniversario y con esa ocasión algunos de los responsables hacen memoria de todo lo vivido allí.

Iniciativas sociales 3 de Mayo de 2017

pus Dei - Héroes corrientes​ Texto Borja Centenera, periodista / Fotografía ONG ONAY e Ismael Martínez

Revista Nuestro Tiempo Héroes corrientes (Descarga en PDF)

Héroes corrientes from Opus Dei

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África no es el lugar donde karen Blixen y Denys Finch —Memorias de África (1986)— dieron rienda suelta a su pasión. Tampoco es el verdadero escenario de una antagónica relación, como la que tuvieron Rose Sayer y Charlie Allnut —La reina de África (1951)— mientras huían de las tropas alemanas. Porque solo es eso: un escenario. Un lugar ficticio que enturbia la realidad. Podríamos decir que África es el “rincón de pensar”. Pensar por qué nosotros tanto, y ellos tan poco. Pero, sobre todo, reflexionar qué podemos hacer para que ellos vivan mejor. Mientras tanto, ya hay quien lleva tiempo realizando una labor más que encomiable en estos parajes tan utilizados por el cine y las empresas de turismo.

Las cartas sobre la mesa

Tomamos un ficticio avión desde Madrid con destino al país más grande de África: la República Democrática del Congo. En concreto a Kinshasa. Quince horas de vuelo y una escala en Adís Abeba, capital de Etiopía. Por fin llegamos. Una bofetada de calor húmedo y sofocante acompañará nuestra experiencia. Un primer choque que anticipa lo que será nuestra estancia en los próximos días. Aunque para algunos este mismo viaje ha hecho del Congo un hogar para toda la vida, como es el caso del traumatólogo Juan José Echarri [Med 78], o Jean Joseph como firma en su e-mail. Llegó allí con 28 años para ayudar con la labor del Opus Dei y desembocó en otro proyecto que para nada entraba en sus planes. Y mientras para unos es loable, él no le concede demasiada importancia: «Tampoco te creas que no me dio un poco de miedo ir a la aventura. Pero creo que no hay que exagerar. Si vas encuadrado en un objetivo, es mucho más fácil que ir en plan aventurero. No veo heroísmo en eso». Un Indiana Jones de bata blanca que durante unos días se encuentra en Pamplona para asistir a unos cursos de formación en la Clínica Universidad de Navarra, hacerse su chequeo médico y quedar con algunos familiares y conocidos. Hombre serio y cercano, trajeado y de conversación distendida, que alberga en su mente, como quien conserva un tesoro, la experiencia de tanto tiempo. Su estado de WhatsApp revela que es merengue: «¡Hala Madrid!» proclama en la app. Médico por vocación propia y no familiar, el Dr. Echarri nunca decidió que su destino estaría en un lugar como este: «Yo no viajé por motivos exclusivamente profesionales. De no ser así, no habría ido. Todo vino solo... así que, en cuanto conseguí la licencia médica, empecé a ejercer en la ciudad».

Kinshasa, además de ser la capital de la República Democrática del Congo, es la ciudad más grande del país. Conocida hasta 1966 como Leopoldville —fue propiedad privada del rey Leopoldo II de Bélgica durante veintitrés años-—, se trata del centro administrativo, económico y cultural de la nación. La Constitución promulgada en 2006 —la última data de 2015—, en su artículo 2 Sobre la soberanía, reconoce su carácter administrativo de ciudad y provincia. Crece a la orilla izquierda del serpenteante río Congo, justo antes de precipitarse en las cataratas Livingstone. Y en la otra orilla, Brazzaville, la otra capital nacional. Un territorio que se extiende a lo largo de más de treinta kilómetros de este a oeste, y quince de norte a sur. Gran parte de la superficie de la región es rural, cubierta por una sabana arbolada, que tiñe de verde frondoso la zona. Nada que envidiar a un paisaje asturiano.

Pero si nos centramos en la sociedad que viste las calles día tras día, las ganas de turismo se desvanecen. Solo unas cifras: según los datos obtenidos en 2015, Kinshasa podría superar los diez millones de habitantes, lo que la situaría entre las treinta mayores ciudades del mundo. Por otro lado, el Banco Mundial descubre que el 95 por ciento de sus empleos son ilegales, dato inigualable al del resto de zonas urbanas de África. Por último, el estudio elaborado por REEJER (Redes de Niños y Jóvenes Educadores de la Calle, en sus siglas en francés) en 2015 estima que veinte mil niños viven, e incluso trabajan, en la calle. De esta cifra, el 44 por ciento son niñas y se arriesgan a caer en una vida aún peor.

Kinshasa fue el lugar donde se detectó la primera infección por VIH, en 1920, en la sangre de un residente local. Hoy alcanza la escalofriante cifra de veinticuatro mil infectados en todo el país. También ha estado surtida de numerosos saqueos entre 1991 y 1993: «Fue un momento duro. Y a pesar de la escasez de alimentos, no había odio. Los militares y la gente pobre hicieron lo posible para sobrevivir. Sin embargo, se podía hacer vida normal en la calle», recuerda el Dr. Echarri.

Estos saqueos fueron seguidos por una crisis económica disparada por un sistema político y económico ineficaz y corrupto en todo el país. También sufrió gravemente los excesos, la corrupción y el nepotismo del gobierno del mariscal Mobutu, así como las miserias acarreadas por la Primera Guerra del Congo, que engendró su caída y juicio en TEDH por el famoso «Caso Mobutu». Le siguió Laurent-Desiré Kabila, más tarde asesinado. Y actualmente está al mando Joseph Kabila, quien intentó detener la guerra civil y hacer que se retiraran del país las tropas extranjeras. Lo consiguió con cierto éxito. Pero algo enturbia su expediente presidencial. En 2006 tuvo que responder ante la justicia internacional implicado en crímenes sexuales cometidos por el Ejército congoleño. El alto tribunal señaló que unos trescientos soldados habían sido declarados culpables de las acusaciones.

Los medios de comunicación son un blanco fácil cuando no se quiere escuchar lo que se debe oír y nadie quiere que vuelva a ocurrir lo del diario Elima. Sus páginas desprendían cierto toque de oposición contra Mobutu, cuyos seguidores, los Hiboux (búhos), se tomaron la justicia por su mano y colocaron una bomba en la redacción. Fin a los opositores. Este esbozo del país bien parece un grabado de punta seca —técnica artística en la que se utiliza un punzón fino y afilado sobre una superficie— que clava y duele en el alma.

Hoy ya no hay bombardeos ni conflictos, pero se vive en unas condiciones muy duras. Es muy normal carecer de luz y agua potable en casa, el sistema de transporte es muy precario y no existe ningún régimen organizado de recogida de basuras —un cúmulo de despropósitos que suma una esperanza de vida de 56 años—. Y aun con todo «los congoleños son eminentemente alegres, es una gente muy animada que gusta de las bromas, de reír y de disfrutar de la vida. Son muy fáciles en el trato, muy abiertos», describe Echarri. Aunque quedan heridas por cerrarse.

Primeros pasos

Una fecha: 1989. Don Álvaro del Portillo decidió viajar al Congo para toparse con esta estampa en blanco y negro, con una periferia vasta y pobre, pero no se amedrentó. Habló con Juan José Echarri de forma clara: «Don Álvaro nos sugirió que sería interesante hacer algo médico. Ya se veía que la medicina estaba realmente mal. Estuvo con los obispos de la Conferencia Episcopal y fue entonces cuando el cardenal Laurent Mosengwo le pidió a la Obra un hospital en condiciones. La falta de medios hacía que los sacerdotes y misioneros fueran enviados al extranjero para tratar todo tipo de dolencias, lo que elevaba el gasto. Sin embargo, nosotros ya teníamos el proyecto en marcha y, cuando el ICU (Instituto per la Cooperazione Universitaria) nos dio una financiación de la Unión Europea, pudimos hacer más cosas».

Como todo lo que empieza de cero, sus inicios fueron complejos: «Al principio teníamos poca gente en las consultas. De hecho, empezamos con un solo médico [el propio Dr. Echarri] y dos personas más, porque la gente nos conocía poco. Conseguimos firmar un proyecto de colaboración con la Embajada de Canadá para que financiaran la mitad del precio de la consulta, los medicamentos y todo el trabajo de analítica en el laboratorio. Con el tiempo, empezó a venir mucha gente. Llegamos a tener en consulta unas treinta personas al día». En 1991 contaban ya con tres camas de observación, y casi medio millar de congoleños se beneficiaban de sus servicios. Pero no fue hasta 1997 cuando recibieron una oportuna ayuda de la ONG española ONAY y gracias al esfuerzo invertido por Pablo Martínez [Der 92] desde 1996, con la elaboración, seguimiento y justificación de los proyectos que han financiado el Gobierno de Navarra, Fundación Caja Navarra y la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo para construir el Centro de Protección Madre-Hijo de Monkole, hoy un lugar de referencia en la región. En 2001, el Gobierno congolés estableció el dispensario como Hospital General de referencia de la zona de Mont Ngafula, al sur de Kinshasa, por lo que los centros de salud de esas barriadas les transfieren los pacientes más graves.

Un problema añadido: los congoleños tienen que recorrer largas distancias para llegar a un centro de salud. Una solución: Monkole decidió ensanchar su radio de atención con la creación de tres centros —antenas— donde se practican actividades sanitarias ambulatorias y de promoción humana y social: en el barrio de Kindele se encuentra la antena Eliba (1996), la antena Kimbondo (1997) en Telecom y la antena Moluka (2003) en el de Herady/Selembao. Cada una de ellas asistida por una enfermera, un técnico de laboratorio, una empleada administrativa y otra de limpieza. Además, un médico atiende alternativamente las Antenas durante toda la semana, y aquellos pacientes que necesitan hospitalización los trasladan a Monkole.

La alta demanda de servicios médicos obligó a construir hace dos años el hospital actual: ciento diez camas para la hospitalización que cuentan con servicios clínicos de base como Medicina interna, Pediatría, Cirugía, Obstetricia y Ginecología, Urgencias y Reanimación, y una zona ambulatoria con varios consultorios de Farmacia, Laboratorio y Radiología. Para entonces casi terminan las obras de los servicios de lavandería y cocina, un distintivo de Monkole con respecto a otros centros, donde las familias se encargan de cubrirlos.

Y poco a poco se fue erigiendo, entre vientos y borrascas tropicales, el gran árbol que es hoy en día Monkole [el Hospital toma el nombre de un árbol de hoja perenne de la selva congoleña que da una gran sombra]. En 2014 el centro ya había recibido más de ochenta y tres mil pacientes, y las hospitalizaciones sobrepasaron las cuatro mil.

Como curiosidad, mientras una operación en España cuesta alrededor de diez mil euros, allí es de trescientos. «En España todo es más caro. Este es un precio convencional que hemos puesto a la gente. No puedes pedir grandes sumas de dinero a quien no tiene, pero andamos muy justos», asegura Echarri. El gasto público en salud en la República Democrática del Congo se sitúa en el puesto 135 —del total de 192— en el ranking elaborado por el diario Expansión de países por importe invertido en sanidad al año.

Pero no solo la inversión sanitaria es insuficente. En estos países, la medicina «de dudosa reputación» y la presencia de chamanes y brujos dificultan la labor de los profesionales. «Cuando viene un enfermo, no eres la primera persona que visita. Previamente ha pasado por la medicina tradicional, pero como todavía le duele, acuden a ti». Un hecho muy frecuente: «No se obliga a nadie a ir. Creo que la gente busca más una base psicológica a estos tratamientos», asevera Echarri. Son costumbres, tradiciones asentadas desde hace años.

Juntos a la aventura

Cuando Honoré de Balzac aseguró que «el matrimonio debe combatir sin tregua la costumbre» no se alejaba mucho de la realidad. Álvaro Perlado y su mujer, Mayte Ordovás, ambos farmacéuticos, son de ese grupo de aventureros inquietos: «No nos valía quedarnos en el intento. Vimos la oportunidad para aprender cosas nuevas y crecer humanamente». Y decidieron embarcarse, hace dos años, en un proyecto. Juntos. De la mano. «Cuando llegas, cuesta adaptarse a muchas cosas, como la cultura, la ciudad o la falta de medios tanto en casa como en el trabajo». Fueron con Álvaro, su primer hijo, y acaban de ser padres de Borja. Aunque los dos niños nacieron en Madrid, han tenido que acostumbrarse a vivir en Kinshasa: «Álvaro se ha adaptado bien. Ha sido más complicado para el pequeño. El calor del trópico es duro para un recién nacido». Su día a día también ha cambiado: «Trabajamos de lunes a sábado de ocho de la mañana a cinco de la tarde. Cuando llegamos a casa hacemos vida familiar. No tenemos muchas alternativas en la zona donde vivimos. Los domingos aprovechamos para ir al centro de la ciudad y dar un paseo». La distancia que hay entre el hospital y la ciudad es de veinte kilómetros «pero en muchas ocasiones se tarda tres horas en hacer el trayecto. Intento programar las reuniones en la ciudad a primera hora de la mañana para aprovechar el resto de la jornada, porque, si no, estás perdido», explica Perlado. La familia vive en unos alojamientos que tiene Monkole preparados para visitantes: «La parcela está muy limpia, con agua potable; y cuando no hay luz utilizamos el grupo electrógeno del Hospital».

El recibimiento en su nuevo hogar no les dejó un buen sabor de boca: «A la semana de llegar Mayte con ÁlvaroBorja aún no había nacido— hubo varias concentraciones en la ciudad contra el Gobierno en las que murieron cuarenta personas. Desde casa se escuchaban los tiros. Fueron días de incertidumbre en nuestra familia, porque no sabíamos si nos íbamos a tener que volver a España por motivos de seguridad. Afortunadamente, nuestros compañeros de Monkole estuvieron muy pendientes de nosotros y nos sentimos muy acompañados; y tras dos semanas, la situación se calmó». Mayte ha dado a luz en España, pero al comparar el hecho de ser madre en España y en África asegura que «el sentimiento y la felicidad de la maternidad es el mismo, con la diferencia de la logística»

En España una madre sale del hospital y todo es posible: «Los pañales los encuentras a cualquier hora en supermercados y farmacias; para preparar los biberones siempre tendrás agua potable y electricidad para esterilizarlo y calentarlo; tienes seguros médicos privados que hasta son a domicilio, o siempre puedes ir a un hospital público», cuenta Ordovás.

Las madres africanas son fuertes, luchadoras y están acostumbradas, desgraciadamente, a estas dificultades: «En mi caso todo esto me hace ser más previsora, práctica y prudente», asiente.

Sobre maternidad, los últimos datos de la CIA (Agencia Central de Inteligencia, en inglés) revelan que en 2015 hubo casi treinta y cinco nacimientos por cada mil habitantes. Son pocos. Pero lo que preocupa es el dato de supervivencia: «Muchas mujeres dan a luz en unas condiciones muy precarias en centros de salud donde por norma general no se cumplen los requisitos mínimos de higiene y donde la experiencia profesional del personal asistencial es muy escasa. Además, durante el embarazo no suele haber ningún tipo de seguimiento, y es en el momento del parto cuando la madre recibe la primera atención médica», detalla Ordovás.

Los resultados de mortalidad materno-infantil son ampliamente superiores a la de los países europeos: por cada cien mil nacidos, son 693 madres y 7 100 niños los que mueren en el parto o al poco tiempo. En España estos valores son de cinco y trescientos, respectivamente.

La veteranía que aportan los años de experiencia de los profesionales de Monkole subrayó la necesidad de priorizar la atención a las madres y a los hijos. María Dolores Mazuecos, doctora y perteneciente al comité de dirección del Centro, recuerda el caso de una mujer que se llamaba Alice: «Se sentía mal y acudió a Monkole cuando solo éramos un pequeño dispensario. Era viuda y tuvo que ponerse a trabajar en el mercado para sacar adelante a su familia. Tenía una patología grave —aunque sea el Congo, prima el secreto profesional—, por lo que sus seres queridos decidieron acudir a nosotros porque no veían otra alternativa en la medicina tradicional o en otros centros de la zona. Finalmente se recuperó». Pero no es el único caso, también está el de Béatrice: «Presentó complicaciones durante el embarazo. Tenía convulsiones y perdía el conocimiento con bastante frecuencia. Rápidamente la llevaron a las urgencias de Monkole, donde fue operada. Al despertar nos preguntó: “¿Qué ha pasado?”, y le dimos la noticia de que había sido madre. Se sintió tan conmovida, que aún hoy nos repite que, si hubiera aterrizado en otro hospital, seguramente estaría muerta».

Formación y maternidad

Razón no le faltaba a Béatrice. La formación de los profesionales «para prevenir y evitar complicaciones, a veces fatales, es importante. Muchos niños menores de cinco años llegan en condiciones extremas por no haber puesto a tiempo el remedio oportuno», asegura Mazuecos y añade: «Béatrice tuvo suerte. Otras madres acuden a otros centros, e incluso a curanderos, y para cuando las recibimos nosotros ya es demasiado tarde». De hecho, periódicamente se organizan programas de formación sanitaria, de sensibilización y de refuerzo de capacidades de los centros de salud de la zona. Por muy lejos que estén: «¡Cuántas veces la Dra. Tendobi —ginecóloga— ha tenido que atravesar un puente de lianas con su aparato de ecografías en brazos, para hacer consultas prenatales en esos centros y formar al personal!».

A mediados del año pasado comenzó un programa social denominado Forfait Mamá: «Por medio de este programa, las madres más desfavorecidas del área de salud del Hospital pueden acceder a una asistencia médica durante el embarazo, el parto y los días posteriores por un precio fijo de cincuenta euros», explica Perlado. Pero el Hospital tiene que hacer frente a unos costes medios por paciente de cuatrocientos euros: «Vimos la necesidad de aumentar los recursos económicos para asegurar su viabilidad a largo plazo y para ello creamos EBALE, una plataforma de donaciones en la que proponemos la colaboración económica de particulares e instituciones de países europeos a modo de apadrinamiento». Todavía hay zonas donde diez euros al mes dan para mucho.

Antes de la puesta en marcha de EBALE, su objetivo estaba en acoger el primer año a trescientas cincuenta madres, y en tan solo diez meses lo han superado. Esperan atender a cerca de quinientas madres al año, lo que supone una inversión de 175 000 euros anualmente: «Las mujeres que se han acogido al programa se sienten agradecidas, aunque a veces nos cueste convencerlas para que vengan porque piensan que al ser un hospital grande, nuevo y limpio, creen que es para personas ricas».

Mirar el futuro

Ante la pregunta «¿Ha previsto volver a España?», Juan José, Álvaro y Mayte responden que no. Algo tiene Kinshasa que enamora y engatusa el espíritu: «Vivir aquí te enseña a querer a la gente. Es más fácil aprenderlo porque la humanidad de la persona es más palpable», asegura Perlado. Ya dijo Antoine de Saint-Exupéry en El Principito: «Lo esencial es invisible a los ojos». La falta de recursos y de tecnología ayuda a centrar la mirada en lo que verdaderamente importa.

En este 25 aniversario, Mazuecos hace balance: «Hemos llegado hasta aquí gracias al esfuerzo, a la generosidad y al trabajo de muchos. Pero, sobre todo, al trabajo del día a día de las personas implicadas».

Monkole no solo está para curar enfermedades, también para prevenirlas y aliviar las necesidades de los habitantes de la zona. Llevan recorrido mucho, pero aún queda trecho por andar. 

 

 

Se te nota en la mirada…

Sheila Morataya-Fleishman

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Un hijo es un lienzo, un jardín que está por diseñarse, un sueño que trabajar día a día. Un momento maravilloso, pero también una importante responsabilidad ante Dios.

Se nos ve en la Mirada. En la forma delicada de nuestras manos, en el calor de nuestro seno. Lo llevamos marcado en el rostro, en la voz y en la sangre… fuimos creadas para preservar la raza humana, para ser la piedra fundamental. Nuestro nombre más sonoro es madre. La mujer que tocará con más fuerza que nadie la vida de un niño. Por eso el vocablo madre significa fuerza. Fuerza para llevar la vida en el vientre. Fuerza para enseñar a amar. Fuerza para asegurar los valores en el alma. Fuerza para educar. A la madre, corresponde pues, llevar de la mano y enseñar la belleza de ser persona.

Profundicemos un poco más

Se nos ve en la Mirada… Cuando una mujer está embarazada el brillo de sus ojos es algo extra-humano. Es un imán que nos atrae sin saber por qué, al proyectar una belleza diferente pues lleva una nueva vida en el vientre y se le nota en la Mirada. Por eso es necesario pensar un poco en lo que significa convertirse en una mujer-madre. Ya no se es más una mujer-soltera; una mujer-esposa. Se será una mujer madre y con ello se tendrá frente a sí la responsabilidad y deber más grande y sagrado de la vida. Ayudar a otro ser humano que será su hijo, su hija o sus hijos a que experimenten la vida como el campo de acción en el cual se aprenderá a vivir con responsabilidad y buscara aquello para lo cual se ha nacido por medio de los valores que a través del ejemplo puedan ir interiorizando. Por esto es importante y necesario que el valor más importante al convertirse en madre, una mujer sea de Dios.

La mano de Dios al educar

Cuando educamos a nuestros hijos teniendo a Dios como el valor más importante de nuestra vida y de nuestra familia, estamos educando para vivir desde la dimensión espiritual y por lo tanto más allá de uno mismo. El objeto de la religión es ayudar al hombre a ser lo que tiene que ser. La que siembra la fe, sin duda como nadie, es la madre. La mujer que vive una vida interior está más serena, más centrada y se nota a través de la intensidad de su Mirada, de el sentimiento que se trasmite con el trato respetuoso a cada hijo. Esto hace que ellos vayan adquiriendo la certeza de saberse amados, de sentirse únicos y dignos. Educar de la mano con Dios hace que no sea necesario explicarle al niño cuando llegue a cierta edad que Dios existe y que es su Padre, sino, es interiorizar en ese niño a través de la entrega diaria de mi “yo” hacia el “tú” como un día descubrirla y entenderá que su valor es único e irrepetible pues su rango pertenece a otra categoría. La que nos da el ser hijos suyos. Debido a la gran abundancia de información escrita, a la velocidad con la que se vive, a todo lo que se ve en la televisión y que se escucha en la radio, hemos visto como cada vez queda menos tiempo para detenerse e interiorizar cada tarea que la vida nos pide, le ayudemos a ejecutar. La mujer tiene una especial y misteriosa capacidad (que no suele encontrarse fácilmente en los varones) para recogerse, para ver dentro de ella misma y así escuchar a Dios. Si somos madres, es importante que escojamos un momento del día en un lugar “nuestro” para meditar sobre el rol que estamos desempeñando como madres en la vida de nuestros hijos, siempre con el objeto de mejorar para poder perfeccionarlos a ellos. Estaremos entonces educando, tomadas de la mano, con Dios, Nuestro Padre y Maestro. Ser la mujer que tocará con más fuerza la vida de un niño.Y para hacerlo con verdadera fuerza hay que comenzar a tocar y buscar en el sótano interior.

¿Qué significa ser madre para mí? ¿Cómo es el amor que doy? ¿Condiciono, soy egoísta, hablo constantemente de mis derecho? ¿En qué creo, que me mueve, cuales son mis compromisos para con el mundo? ¿Estoy constantemente viviendo un proceso de auto-educación o por el contrario me he acomodado? ¿Deposito la responsabilidad de educar a mis hijos en manos de terceros?

Todas estas preguntas invitan a tomar un tiempo que talvez no se tiene, para encontrar en que estamos fallando y sacar propósitos concretos para mejorar como educadoras de nuestros hijos. Hay cosas que impiden hoy en día ser madres de verdad, ser madres ponen toda su inteligencia, voluntad y corazón para serlo. Veamos algunos ejemplos:

1- El excesivo amor a una carrera profesional. El estar inmersa en perseguir el propio éxito. ¿Qué es? Egoísmo. Dificultad para ser generosas al ejercer la maternidad.

2- La excesiva preocupación por la ropa y las cosas materiales. ¿Qué hace? Trasmite anti-valores a nuestros hijos. Se les va enseñando inconscientemente que lo más importante son las cosas que se tienen y no lo que se es como persona.

3- Estar demasiado preocupadas por no tener el matrimonio perfecto. ¿Sus efectos? Nos deprimimos y una mujer deprimida no puede pensar en los demás con una mente clara.

4- Ver a los hijos como parte de la rutina. ¿Qué provoca? Que ya no haya creatividad al dar amor. Que se relajen los sentimientos y la voluntad al educar. Que la ilusión por tenerlos desaparezca.

Todo esto, nos debilita y hace que desaparezca nuestra fuerza. Pero hemos visto que el vocablo madre es precisamente lo que nos da la fuerza para conocernos a nosotras mismas, para exigirnos, para concientizarnos de la gran labor que cada día por delante tenemos. Un hijo es un lienzo, un jardín que está por diseñarse, un sueño que trabajar día a día, un Miguel Ángel que hay que sacar a la luz, una Madre Teresa que enseñe lo que es dar amor. Sólo podremos hacerlo teniendo ganas de ser madres diferentes, que vayan contra la corriente. Que encuentren que tienen un corazón cuyos latidos son de gigante y un alma que es tan extensa como el cielo que nos contempla cada día. Ser madre es un regalo, una vocación ultra-humana, un designio al que responder. Tómate unos minutos de tu tiempo para profundizar más en todo esto y descúbrete a ti misma el velo de tus ojos.

 

 

Un mensaje importante de Francisco sobre doctrina social de la Iglesia

Salvador Bernal

Quizá ha pasado inadvertido el mensaje enviado por el papa a la presidente de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, que celebraba sesión plenaria entre el 28 de abril y el 2 de mayo. Lógicamente, en esas fechas, la atención se centraba en el viaje del pontífice a Egipto. Pero la Academia abordaba un tema muy querido de Francisco: “Hacia una sociedad participativa: nuevas vías para la integración social y cultural”. Reafirma ideas conocidas, pero acentúa enfoques y perspectivas que proyectan la doctrina social de la Iglesia –parte de la teología moral, según la enseñanza de Juan Pablo II y el decisivo desarrollo de Benedicto XVI en la encíclica Caritas in veritate- hacia la solución de problemas actuales candentes.

Ante todo, el papa habla de la virtud de la justicia, cosa lógica desde el plano moral. Pero con la audacia de referirse también a una virtud de las instituciones, que recuerda –en términos positivos- las llamadas hace años estructuras de pecado. En cierto modo, esa referencia estaba implícita en la antigua distinción de las diversas justicias, más allá del estricto deber de dar a cada uno lo suyo, ad aequalitatem. De ahí la necesidad de ampliar la perspectiva de esa virtud respeto del trabajo humano. A finales del siglo XIX, León XIII insistió en el salario justo. Hoy, tras el Concilio Vaticano II, también hay que preguntarse  sobre la dignidad humana en los procesos de producción o en la prestación de servicios. Francisco recuerda un pasaje fundamental de Gaudium et spes, 67: “es necesario adaptar todo el proceso de producción a las necesidades de la persona y a sus formas de vida”.

No significa sólo un buen deseo de situar a la fraternidad humana como un principio regulador del orden económico. Experiencias sociales recientes muestran el empobrecimiento de la convivencia ciudadana a causa de la separación, en palabras de Francisco, de ese “código de la eficiencia -que por sí sola sería suficiente para regular las relaciones entre los seres humanos en la esfera económica- y el código de la solidaridad -que regularía las interrelaciones dentro de la esfera social”.

En la mente del papa se impone la distinción entre solidaridad y fraternidad, también para evitar la dicotomía de igualdad y diversidad: “mientras que la solidaridad es el principio de la planificación social que permite a los desiguales llegar a ser iguales, la fraternidad permite a los iguales ser personas diversas”. La visión fraterna amplia el panorama al reconocimiento de las distintas cualidades y expectativas personales –vocacionales- de cada uno. La lucha contras las desigualdades y abusos –hasta la exclusión y las nuevas esclavitudes- no puede poner entre paréntesis las condiciones de cada persona, también desde el punto de vista de su aportación al bien común. Igualdad no es igualitarismo.

Pero “no es capaz de futuro una sociedad en la que se disuelve la verdadera fraternidad; es decir, no es capaz de progresar  la sociedad en la que sólo existe el ‘dar para recibir’ o el ‘tener que dar’. Por eso, ni la visión del mundo liberal-individualista, en la que todo (o casi) es trueque, ni la visión centrada en el Estado en la que todo (o casi) es obligación, son guías seguras para llevarnos a superar la desigualdad, la inequidad  y la exclusión en  que nuestras sociedades están sumidas. Se trata de buscar una salida a la alternativa sofocante entre la tesis neoliberal y la neo-estatalista". Aunque, en la crítica papal de los errores modernos, se lleva la palma el “individualismo libertario”.

Francisco pone una vez más la libertad humana en el eje de la aproximación cristiana a los problemas sociales. Incluye la libertad “para”, es decir, “la libertad de seguir la propia vocación de bien tanto personal como social. La idea clave es que la libertad va de la mano con la responsabilidad de proteger el bien público y promover la dignidad, la libertad y el bienestar de los demás, hasta  llegar a los pobres, a los excluidos y a las generaciones futuras”.

En definitiva, se trata de promover un desarrollo humano integral: toda acción, también el trabajo, debe ser expresión de la persona, de su vocación, de su sentido de responsabilidad. Así, “el lugar de trabajo no es simplemente el lugar en que se transforman determinados elementos, de acuerdo con ciertas reglas y procedimientos, en productos; es también el lugar en el que se forman (o transforman) el carácter y la virtud del trabajador”. Ante los evidentes desafíos de la hora presente, no bastan “la mera actualización de las viejas categorías de pensamiento o el recurso a técnicas sofisticadas de decisión colectiva”; “es necesario buscar nuevos caminos inspirados en el mensaje de Cristo”, también para tejer las “redes de caridad” con las que soñaba Benedicto XVI.

 

La familia alargada: los abuelos

La ternura es un lenguaje que hace bajarme al nivel del otro.

Acoger, acompañar, integrar y discernir sin meter las narices en la vida moral de la gente.

La, sociedad de hoy ha privado de su voz a los ancianos. Los hemos privado de su espacio, les hemos privado de contarnos su vida, sus historias, sus vivencias.

Es evidente que más medios no quieren decir siempre más felicidad.

 Ahora condenamos a los ancianos al gueto de las residencias asistidas, donde básicamente solo se relacionan con personas de su edad, sin el estímulo de generaciones más jóvenes.

En estos entornos, el rey de la conversación es la soledad interior y la conversación sobre achaques y enfermedades. ¿Quién pueden extrañarse que muchos se despierten con un bonjour tristesse?

¿Por qué crece el número de animales de compañía mientras decrecen, hasta lo insostenible, los hijos?

¡Qué extraños mensajes envía esta sociedad!  (Josep Miró)

 

La soledad es cuando uno está rodeado de personas pero el corazón no ve nadie cerca (Luis Gonzaga Pinheiro)

Los hemos arrinconado y así hemos perdido la riqueza de su sabiduría, nos hemos privado de tomar contacto con el secreto que los hizo andar adelante.

Esta es la hora de animar a los abuelos a soñar. Tenemos necesidad de los sueños de los abuelos. Y de sentirles estos sueños. La salvación viene de aquí. No por casualidad cuando Jesús, pequeño fue llevado al templo, lo recibieron dos abuelos que habían contado sus sueños. El anciano que había soñado ver al Señor. Esta es la hora y esta no es una metáfora. Esta es la hora para que los abuelos sueñen. Empujarlos a soñar. A decirnos algo. Ellos se sienten descartados, cuando no despreciados. (Jorge Mejia Peralta)

Ha llegado la hora de animar a los abuelos y abuelas a soñar. Tenemos necesidad de los sueños de ellos. Esta debe ser la hora para que los abuelos sueñen y nosotros gocemos de lo que nos cuentan.

¡Es la hora de los abuelos!

A veces llegan a mi consultorio “on line” parejas que cumplen 50 y hasta 60 años de vida compartida.  Es una alegría abrazarlos aunque no más sea en el aire estelar de Internet y les agradezco el testimonio. Y les pregunto  ¿quién de ustedes  dos ha tenido más paciencia?

Siempre responden: ¡los dos!

Jesús caminó por Galilea entre la gente y los aceptaba como eran, no como debían ser.

Es hermoso encontrar abuelos que muestran en sus rostros arrugados por el tiempo, la alegría que nace de haber hecho una elección de amor y por     amor.  Y lo más hermoso es que hoy en este mundo moderno que supimos construir, siguen desparramando este amor sobre el cual construyeron su vida.

Amor que surge de su corazón y que lo siguen dando, “empezando por casa” como bien dice el refrán.

El valor de un hombre no depende tanto de la fuerza de su entendimiento, como de su voluntad.

En una persona la inteligencia puede estar muy clara, pero si la voluntad estuviera mal orientada, por más esfuerzos de entender, su conciencia quedó ofuscada.

Y es que la voluntad es querer y queremos también con el corazón. Cuidado donde uno lo ponga, porque ahí, sí que será donde en la vida ordinaria se manifiesten nuestras razones.

Pascal lo decía así: “el corazón tiene razones que la razón no entiende”.

Si estamos en esta vida para trascender, ¡qué bueno es reflexionar sobre la  vida! pero igual de bueno es encaminar a diario la voluntad y el corazón a la voluntad de Aquel que nos puso en este mundo. (Lourdes Gómez Reyes)

 

Que lo digan tantas mamás que por múltiples circunstancias deben trabajar fuera de casa, que es la solución de su vida tener unos abuelos, o principalmente abuelas, que siguen cuidando y siguen siendo modelo de vida para sus nietos.

Quien nos tenía que decir que la necesidad volvería a colocar a los abuelos con los cuales para muchos es difícil convivir, que podrían seguir siendo, lo que siempre fue, la sabiduría del ayer. Aunque sea saltándose una generación.

La enseñanza más importante se imparte por la mera presencia de una persona madura y amante. En la antigua China y en la India, la persona más valorada era la que poseía cualidades espirituales sobresalientes. No sólo transmitía conocimientos, sino profundas actitudes humanas. Quienes entraban en contacto con ella, anhelaban cambiar y crecer y perdían el miedo a ser diferentes. (Jutta Burggraf)

 

Dios actúa en el alma en paz;(Jacques Philippe; La paz interior)

Yo no tengo la más mínima duda de que en ellos reina una profunda paz.

                                              Salvador Casadevall

                                   salvadorcasadevall@yahoo.com.ar

 

 

DÍPTICO

AVENTURA POÉTICA

I

He querido encontrar  aquel sendero

por el que dialogaban los poetas

con la vida imperante, en recoletas

caminatas  nocturnas , hechicero.

 

¡Qué  difícil es hoy hallar las vetas,

del tesoro escondido  en un alero

de  balcón olvidado ¡ El cancerbero

vigila con panópticas saetas!

 

Como un gel se desliza entre los seres

y las cosas del mundo, imperturbable,

sin dudar , descuidando amaneceres,

 

más  atento a inmanencia razonable

que al sentido total de aconteceres

¿No será la poesía la culpable?

II

¿Y si buscamos ir por otra vía?

Tal vez podamos vislumbrar indicios

de  tropo-espacios, por los intersticios

de las palabras y su alegoría .

 

¡Hallar los brotes  de  frescos inicios,

la  desnudez total de la armonía

y un nuevo giro  para la poesía

¡Versos   al viento, libres  de artificios!

 

¡Abrir la puerta del  imaginario

dónde el poeta dejará su marca

de savia viva entre lo cotidiano!

 

Alzar el alma hacia lo planetario,

¡ir de aventura  hacia el confín que abarca

un mar de cielo tímido y arcano!

 

Embajadora universal de Paz Irene Mercedes Aguirre, para su libro Paz en el Mundo.

 

 

 

AMAR LO QUE SE HACE:

ASÍ EMPIEZA LA CALIDAD EN EL SERVICIO AL CLIENTE

Por René Mondragón

 

A ESCENA

 

            Ciertamente, cuando la empresa se integra a una nueva cultura de calidad, es común que cambien las formas, los saludos, la manera en que se contesta el teléfono, la rapidez para resolver los problemas del cliente, y en general, todos los procesos se re-orienten para incrementar y enriquecer la experiencia de servicio que deseamos alcanzar para fidelizar a los propios clientes.

 

            En efecto, eventualmente hay que aprender a actuar. Sin embargo, no se trata de conformar una cultura de hipocresía o de engaños para el cliente, Nada más lejos. El propósito es generar un rapport de felicidad, de alegría, de entusiasmo y, en síntesis, de conformación de “buenos recuerdos”. Esto parece una verdad de Perogrullo, pero no lo es tanto.

 

            Si nuestras adorables lectoras y gentiles lectores observan con detalle, lo que nos hace sentir felices, es justamente, el recuerdo de todas aquellas cosas, de todos esos momentos que propiciaron un toque de felicidad, de alegría, de renovación de nuestros enfoques, lo que permitió ir generando un software de felicidad que se recuerda por siempre.

 

            Desde la mercadotecnia podríamos asegurar que, las experiencias de calidad, el servicio con valor agregado, es lo único que los clientes recuerdan…el precio, a la gente se le olvida.

 

LA FELICIDAD SE NOTA

 

            Cuando las personas son felices en la familia, en el trabajo, en el consultorio, en la fábrica o en la escuela… ¡se nota! Aparece una especie de “magia” que rodea todo lo que se respira, se ve, se siente o se oye. La neurociencia se ha encargado de explicar este fenómeno al detalle.

 

            La parte interesante es que “esa magia” es pura neurolingüística aplicada para crear un servicio de clase mundial.

 

            Si existe algo que borre el cansancio y el estrés de un  día furioso de trabajo, es llegar a casa y escuchar un “¡papito!” aderezado con un generoso abrazo de los hijos. O, en un día –sin motivo específico de celebración- cuando mamá escucha de labios del hijo, asegurar que ella es la madre más hermosa del mundo.

ALGUNOS CASOS

 

            La línea aérea S.A.S. perteneciente a tres países, se adueñaba del mercado porque aseguraba dos cosas: la gente de S.A.S. “sonríe mucho”, y son “sus” detalles los que marcan la diferencia. Así podía el cliente imaginar la forma en que sería atendido, a ver el cartel de publicidad. Una azafata dando el biberón a un bebé, mientras los padres del pequeño degustaban la comida en el avión.

 

            ¿Se imagina una fotografía publicitaria de una panadería, donde un chico de unos 8 años corre sonriente llevando en su mano un baguette con una de las esquinas mordida? El slogan a pie de foto sostenía: “Amamos nuestra profesión. Es probablemente por eso que su pan no llega entero a su casa”

 

            Y esta es la parte medular que origina nuestra colaboración. La Calidad en el Servicio al Cliente no puede limitarse a la mejor actuación, ni reducirse a dejarlo en manos del “mejor casting”. Este tipo de cosas, se desgasta pronto y se devalúa rápido.

 

LAS CLAVES DE LA FELICIDAD

 

            El servicio al cliente con niveles de excelencia se detona, cuando el personal de la empresa logra dos metas fundamentales, impulsadas por la Alta Gerencia: Una, darle sentido y contenido existencial a lo que hace; y dos, aprendiendo a amar lo que realiza en el trabajo.

 

            No se trata de “motivación barata” o sesiones de “auto-ayuda”. Esta es la base y la plataforma de despegue de una sólida cultura de calidad en el servicio, con apellido de “competitivo”, “rentable” y “sostenible”

 

            Una pregunta inicial para la alta gerencia: ¿Sus empleados y colaboradores solamente ejecutan las instrucciones de los niveles de mando? No se preocupe, en Japón le denominan “robots estúpidos”. Es el tipo de personal que hace todo lo que el jefe indica… ¡pero nada más allá!

 

            Esta cultura de empresa fácilmente deja escapar a los talentos… y los talentos, acaban trabajando para la competencia. ¿Por dónde comenzar?

 

Su personal identifica con precisión, ¿cuáles son los beneficios que la empresa entrega a la comunidad, a la sociedad y al país?

Sus empleados y colaboradores tienen una idea clara de la importancia de los productos, bienes y/o servicios que produce su empresa?

¿Sus colaboradores y colegas conocen con exactitud, que pasaría si los resultados y productos de la empresa son defectuosos o simplemente, “no sirven”?

 

En un segundo plano, no menos importante, ¿Qué hace y qué está haciendo la empresa para que empleados, mandos medios y colegas se sienta pro-fun-da-men-te or-gu-llo-sos de trabajar ahí?

 

4.- ¿Qué ha hecho la alta gerencia de la empresa para inspirar la lealtad de los empleados….para que  sientan que es pretigioso trabajar en la compañía?

5. ¿Qué se hace en el área de Capital Humano de la empresa, para que el personal –desde el Curso de Inducción- logre que el personal tenga claro que, en la compañía, vivirá la aventura más maravillosa de su vida, y por lo tanto para su familia?

 

SÍNTESIS        

 

            Quizá resulte más claro en estos términos: Cuando un empleado, colega o colaborador no es feliz en lo que hace, se vuelve un mediocre, improductivo y deshonesto.

 

            El mediocre siempre se opone a los cambios porque le implican “más trabajo” por la misma paga. El empleado mediocre jamás hará nada más allá de lo “aceptable” para que no lo despidan. El colaborador mediocre nunca aporta nada y se resiste a la innovación, porque “nunca se ha hecho de otra forma”. El empleado mediocre trabaja lo menos que se pueda”, es la “ley de menor esfuerzo”. El mediocre es deshonesto, por eso “se lleva” lo que puede a su casa y lo vende o se queda con lo robado. Como no sabe implementar mejoras, por eso le encuentra “defectos” a las iniciativas de los demás; por eso también “trabaja solo”, jamás hará equipo.

 

Cuando empleados, administrativos, mandos medios y colegas son felices en el lugar de trabajo, la Calidad en el Servicio al Cliente, lleva un 80 por ciento del camino andado. 

 

 

La familia y la formación de la personalidad

 

Este patrimonio psicológico y moral permite a cada nueva generación enfrentar la vida en sociedad

Una familia bien constituida es el ambiente más propicio para el desarrollo de personalidades individuales definidas, ricas y fuertes. Hay en el temperamento y en la mentalidad de los miembros de una misma familia trazos comunes a todos ellos, que después, por las misteriosas leyes de la herencia, se reproducen de algún modo en sus descendientes y contribuyen en gran medida a modelar su carácter. Es un patrimonio psicológico y moral mucho más valioso que el patrimonio material familiar que le sirve de complemento.

Este patrimonio psicológico y moral permite a cada nueva generación enfrentar la vida en sociedad, puesto que viene apoyada y protegida por el afecto, el calor y la experiencia de su ambiente familiar, como una planta que antes de soportar la intemperie, creció en las condiciones climatológicas adecuadas de un invernadero.

Todo este desarrollo admirable no sería duradero ni posible sin la confianza mutua de los cónyuges

Todo este desarrollo admirable no sería duradero ni posible sin la confianza mutua de los cónyuges, que brota del carácter indisoluble del vínculo matrimonial y es favorecida por las gracias sobrenaturales del sacramento. La familia católica ha sido así la natural propagadora de una concepción orgánica y jerárquicamente armónica de la sociedad y de las relaciones humanas, y santuario difusor de una moralidad que es, a su vez, condición de su propia existencia.

Evidentemente, los espíritus formados en el seno de una familia genuinamente católica no serán propensos a aceptar los devaneos igualitarios y libertarios del socialismo, que les parecerán arbitrarios, errados y chocantes: en suma, contrarios al orden natural de las cosas. Esto continúa válido en nuestros días, pues a pesar de la gran decadencia de la vida cristiana en el Occidente contemporáneo, los trazos de autoridad, compostura y tradición todavía difusos en las familias, constituyen un freno al avance de la revolución anárquica e igualitaria.

 

 

Despertar poético

Contemplar tanto tiempo las estrellas

hasta que el alba cierre con su rojo matinal

el iris de la noche

 

sentir el sueño soñado

no sólo como sueño

 

sino en la palma de la rosa

leer las venas

 

el futuro del tiempo.

 

Germain Droogenbroodt

Traducción en colaboración con el autor de Rafael Carcelén

De: “La efímera flor del tiempo

 

 

 

Y, ¿qué nos dice el Señor Resucitado?

Pasados unos días de la celebración de la Resurrección de Jesucristo, no podemos preguntar:

Y, ¿qué nos dice el Señor Resucitado?

“He muerto por ti; resucita tu por Mí. No te des por vencido jamás en tu lucha por hacer el bien, por amarme, por amar a los demás.   

He resucitado, he vencido la muerte y el pecado, por ti; muere tú ahora al pecado por Mí, y vencerás la muerte conmigo. 

He muerto por amor a ti, resucita tu por amor a Mí, y dame la alegría de perdonarte tus pecados, de abrazarte, de acogerte en mi amor, como el padre del hijo pródigo.

He resucitado para decirte que te amo. Muere al pecado, y dime que me amas.

¡Tengo sed! Clamé en la Cruz pidiéndote una limosna de amor. Dime tú ahora, ¡tengo sed! Y Yo calmaré tu sed de amor, de vida eterna.

Xus D Madrid

 

 

Sí a la vida

La plataforma “Sí a la Vida”, integrada por más de 500 organizaciones distintas, ha vuelto a la plaza pública para defender en las calles de Madrid algo tan básico como que con la vida humana no debemos comerciar y para recordarles, especialmente a los partidos políticos, que defender la vida, sin complejos, desde la concepción hasta la muerte natural debería ser una cuestión transversal a todos los partidos y no un asunto con el que se negocie por motivos de cálculo electoral.

El acto en favor de la vida del último domingo de marzo fue una concentración festiva, en la que primaron los testimonios y la música, en la que hubo miles de personas de todas las edades, y en la que, sin ignorar las dificultades que la vida misma presenta, se ha vuelto a poner encima de la mesa una propuesta tan realista como esperanzada.

Lluis Esquena Romaguera

 

 

Gratis

Cuando se trata de ofertas privadas que anuncian algo gratis, todos recelamos. El gato encerrado en la letra pequeña nos ha convertido en auténticos especialistas en estos camelos, que incluyen innumerables variedades: desde el viaje gratuito en que te acaban colocando un completo juego de menaje de hogar con su cubertería, hasta el regalo envenenado de una Smart Tv que conduce a la firma de un contrato financiero con cláusulas abusivas, pasando por esa asesoría en la que la primera cita no se abona, pero las actuaciones posteriores te llevan al pozo tanto en términos económicos como profesionales.

Este exquisito cuidado que ponemos para evitar que nos la claven en el ámbito de los negocios lo abandonamos cuando se trata de cuestiones que guardan relación con lo público. No solamente aceptamos con regocijo el gratis total en esos terrenos, sino que abusamos sin rubor de él e incluso nos ponemos como fieras cuando alguien asoma con intención de amenazarlo, porque en esta materia no existen los límites: debe gastarse sin tasa si no se desea ingresar en el abominable gremio de los austericidas.

La percepción de que detrás del todo gratis en lo público no hay recursos que salen del bolsillo de una determinada familia está muy generalizada. Esa ficción convierte a cualquier tentativa de moderar los presupuestos en materia de alto riesgo, en especial en el terreno político. No logro encontrar a nadie que se aventure a manifestar que todo tiene un precio, obviedad que se tiende a ocultar para no ser objeto de censura en la actual dictadura de la corrección política, que hoy tiene en la turba tuitera a su más despiadado ejército, por no decir manada.  

José Morales Martín

 

 

Los Presupuestos del Estado, los buitres y el Gobierno

 

                                Una vez más, el gobierno “se baja los pantalones” y los buitres acuden para devorar, lo que en justicia debiera llegar a zonas mucho más necesitadas, por el ya crónico abandono de la que se dice “Administración Pública”, que no lo es en absoluto, como se demuestra así misma; veamos ejemplos de ello.

                           Presupuestos Generales o “el timo de la estampita”: Los presupuestos “oficiales” (Estado, autonomía, ayuntamientos, etc.) en España, suelen ser eso, un timo a la población, en vez de un acto de justicia máxima y como debe ser un presupuesto, que como son “habas contadas”, debieran administrarse bien por cuanto es y representan, pero aquí “cada gobernante o gobernantillo hace lo que quiere, ya que como dijo una ministra que se fue de la lengua, el dinero público no es de nadie y dio a entender con ello, que lo maneja como quiere aquel que llega al mismo” (lo dijo en público una ministra del PSOE llamada Carmen Calvo Poyato). Y como el político en España goza de una impunidad incomprensible por demás, siguen haciendo lo que les viene en gana.

            Por ello los presupuestos de este año (que cuando escribo aún no han sido aprobados) son unos más y que nos arruinarán cada vez más, pese a todo lo contrario que es lo que nos han dicho el primer ministro y el de Hacienda, veamos el por qué:

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http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2017-04-03/presupuestos-gobierno-rajoy-pib_1359538/  

                                Como en otras ocasiones “los buitres al acecho” se benefician siempre y por ello los vascos aportando 4 o 5 votos, se llevarán varios miles de millones de euros, aparte de los que ya se llevan de más cada anualidad, por concesiones inadmisibles, puesto que tenemos una constitución que dice igualar a todos los españoles. Incluso un partido de las islas Canarias, aportando un solo voto, que resulta ser el definitivo para la mayoría absoluta que necesita el Gobierno, se llevará “hasta el culo del gobernante”, si es que el otro se lo pide; de ahí que califique como timo, ese reparto de dinero en unos presupuestos generales que dé equitativos, no tienen nada.

                                Antes de todo ello, los catalanes ya han recibido la promesa de varios miles de millones de euros, para no sabemos qué, pero que les ha prometido el primer ministro (Rajoy) evidentemente como “moneda de apaciguamiento”, por cuanto unos ya “rebeldes” ciudadanos españoles, quieren y por la fuerza, fundar una “nueva república que libere a los que consideran sojuzgados catalanes”, los que en realidad y principalmente han sido previamente arruinados, por los que presumen van a ser sus liberadores (el bochornoso caso de “los Pujol” y afines demuestra parte de ello); por lo que de establecerse la soñada república independiente, pobres catalanes, los que viendo los precedentes, van ser exprimidos mucho más que se exprimen los limones.

                                   Claro que “la sangre no llegará a las ramblas y al puerto junto a la estatua de Colón”; los pseudo independientes y como los vascos, lo que quieren es dinero, que es la mejor medicina para “eliminar enfrentamientos”; puesto que tanto unos como otros, en su interior dan por hecho, que, “ordeñando al resto de España y sus habitantes, les sigue siendo muy rentable, pues tontos no son, y seguro que han echado cuentas, y calculan lo que les costaría, un Estado propio, ejército y flota de guerra, tanto en barcos como aviones y demás requisitos que conlleva un aparato estatal”, así es que y como saquearan, al Estado Español sin remilgos de ninguna clase, como han hecho siempre, quedarán una vez más, “con los ladridos de perros que nunca muerden”.

                                   Mientras aquí  y sobre todo en las regiones más maltratadas y empobrecidas digo, “la sangre no va a llegar ni a las ramblas catalanas ni al río vasco que hay en Bilbao”; seguirán como hasta aquí, ordeñando el dinero público como mejor puedan y cuando llegan las ocasiones en que necesite el gobierno, los votos nacionales, se los “venderán”, puesto que “la pela es la pela y el resto no importa nada”. 

            Andalucía y Extremadura como las más sojuzgadas e indefensas; sus denominados “padres de la patria”, seguirán como siempre, sólo pensando en su panza y su bolsillo y al resto, “que nos den por la retafumba” y, a sacarnos ya con impuestos confiscatorios, hasta arruinarnos del todo, puesto que ellos y como mínimo, aguantando a sus dominadores y llegando a la jubilación, han cumplido con las ambiciones que les llevaron a esta política de mercenarios y vividores, que es la culpa principal de la ruina de España y de los españoles, a los que ya nos hacen pagar hasta después de muertos, puesto que esos impuestos de sucesiones, donaciones, patrimonio y otros, no son otra cosa que abiertas o disimuladas confiscaciones de bienes para irse apropiando de todo, un Estado cuyos irresponsables mangoneadores, no son aptos ni para administrar un puesto ambulante de refrescos de zumos de naranja o limón, frutos que tanto abundan en España, aunque muchos de esos zumos ya sean sólo “sucedáneos”, incomprensibles en “el país de las naranjas y resto de cítricos”.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y 

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes