Las Noticias de hoy 11 Abril 2017

Ideas Claras

DE INTERES PARA HOY    martes, 11 de abril de 2017        

Indice:

Newsletter Diario

“El dolor del mundo”, al centro de las Meditaciones del Vía Crucis con el Papa el Viernes Santo

Papa: Atención al uso distorsionado de las biotecnologías

Inaugurada la “Lavandería del Papa”

Previsiones de la semana del 11 al 17 de abril

Martes Santo. Pasión de Nuestro Señor: Francisco Fernández-Carvajal

 Martes santo: “La Cruz a cuestas, con una sonrisa”: San Josemaria

Jesucristo, Dios y Hombre verdadero: José Antonio Riestra

 Los orígenes de la Semana Santa: primeroscristianos.com

Mulieres Dignitatis: somos hijas de Dios: Sheila Morataya

Repensar la situación religiosa de Europa durante la Semana Santa: Salvador Bernal

EL “ESCANDALO” DEL NIÑO QUE TIENE P…Y LA NIÑA V…: Pepita Taboada Jaén

 Semana de Pasión: Jorge Hernández Mollar

 Las 12 cosas que hacía Jesús con su equipo... pero ¿acaso los curas saben formar equipos hoy?: Alejo Fernández Pérez 

 El hombre no nace, se hace.: Salvador Casadevall

MÉXICO 2018: ¿ESTAREMOS A TIEMPO?: René Mondragón

15 películas para esta Semana Santa: Alfonso Mendiz

 SANTAS MANOS : Eliseo León Pretell

En defensa de la libertad educativa: Jesús Martínez Madrid

 Formas encubiertas de eutanasia: Lluis Esquena Romaguera

 Con la sana inconsciencia: Jesús Domingo Martínez

 PENSAMIENTOS Y REFLEXIONES 151: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

Newsletter Diario

 

 

“El dolor del mundo”, al centro de las Meditaciones del Vía Crucis con el Papa el Viernes Santo

14 de abril, Viernes Santo, Vía Crucis en la tradicional ceremonia que preside el Papa Francisco en el Coliseo. - AP

10/04/2017 18:30

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“La hora ha llegado. El caminar de Jesús por los caminos polvorientos de Galilea y Judea al encuentro de los que sufren en su cuerpo y en su corazón, empujado por la urgencia de anunciar el Reino, ese caminar suyo termina hoy, aquí. En la colina del Gólgota”, con estas palabras inician las Meditaciones para el Vía Crucis que serán leídas el próximo 14 de abril, Viernes Santo, en la tradicional ceremonia que preside el Papa Francisco en el Coliseo, y que este año han sido confiadas a la biblista francesa, Anne-Marie Pelletier, docente de Sagrada Escritura y Hermenéutica bíblica, de la Facultad de “Notre Dame” de Paris.

Por primera vez en el Pontificado de Francisco, será una mujer quien escriba las Meditaciones del Vía Crucis, la elección de la biblista francesa, confirma la atención del Papa Francisco hacia el mundo femenino, que como muchas veces él mismo lo ha subrayado: “dar espacio a las mujeres, hace bien a la Iglesia”. La profesora Pelletier, es una persona que ha destacado en el catolicismo francés contemporáneo y que en el 2014 recibió el premio Ratzinger. Anne-Marie Pelletier, es la cuarta mujer que prepara las Meditaciones del Vía Crucisde los Papas en el Coliseo. La última que había escrito las Meditaciones fue Sor María Rita Piccione, Presidente de la Fundación de Monjas Agustinas, en el 2011 con el Papa Benedicto XVI. Mientras que en el Pontificado de San Juan Pablo II, las meditaciones del año 1993 fueron escritas por Sor Anna María Canopi, Abadesa de la abasia benedictina “Mater Ecclesiae”, y en 1995 por la Hermana Minke de Vries, Monja de la Comunidad protestante de Grandchamp (Suiza).

Las Meditaciones, buscan introducir y crear un clima de silencio, en el cual, “la verdad del escándalo de la Cruz” pueda difundirse para cada uno de nosotros. “Hoy la cruz cierra el camino. Jesús no irá más allá. Imposible andar más allá. Porque el amor de Dios alcanza aquí – en el Gólgota – su medida más alta, sin medida. Hoy, el amor del Padre, que quiere que todos los hombres se salven a través del Hijo, escribe la biblista, llega hasta el extremo, allí donde nosotros no tenemos ya palabras, donde estamos desorientados, donde la grandeza del plan de Dios supera nuestra religiosidad”.

“En el Gólgota, en efecto puntualiza la profesora Pelletier, aunque parezca lo contrario, se trata de vida. Y de gracia. Y de paz. Se trata, no del reino del mal que conocemos demasiado bien, sino de la victoria del amor”. Y precisamente bajo esa cruz, se trata de nuestro mundo, con todas sus caídas y dolores, sus demandas y sus rebeliones, todo lo que hoy clama a Dios desde las tierras de miseria o de guerra, en las familias desgarradas, en las cárceles, en las embarcaciones sobrecargadas de emigrantes. Recorriendo la esperanza de Israel es que se descubre el significado y la fuerza de lo que sucede en la Pasión de Cristo. En las Meditaciones se aprecia la intención de la autora de presentar la vida del mundo contemporáneo, con todas sus tragedias y expectativas.

“Debemos tener el valor de decir que la alegría del Evangelio es la verdad de ese momento. Si no llegamos a entender esa verdad – afirma la biblista – entonces quedaremos atrapados en las redes del sufrimiento y de la muerte. Y la Pasión de Cristo no dará fruto en nosotros”.

 

 

Papa: Atención al uso distorsionado de las biotecnologías

El Papa Francisco recibe a los miembros del Comité Nacional para la Bioseguridad, las Biotecnologías y las Ciencias de la Vida.

10/04/2017 12:58

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Al recibir – el segundo lunes de abril – a los miembros del Comité Nacional para la Bioseguridad, las Biotecnologías y las Ciencias de la Vida, el Papa Francisco les manifestó su aprecio por el trabajo que vienen realizando a 25 años de su institución en la Presidencia del Consejo de Ministros de Italia. Tras saludar y agradecer las palabras de su Presidente, el Profesor Andrea Lenzi, el Obispo de Roma afirmó que los temas y las cuestiones que afrontan “son de gran importancia para el hombre contemporáneo”, como individuo y en su dimensión social, a partir de la familia, pasando por las comunidades locales y nacionales y hasta llegar a la internacional y a la atención de la creación.

Apoyándose en el libro del Génesis, el Santo Padre afirmó que la cultura de la que son autorizados representantes en el ámbito de las ciencias de las tecnologías de la vida, lleva en sí la idea del “cultivo”, que expresa bien esa tensión existente entre hacer crecer, florecer y fructificar, a través del ingenio humano, lo que Dios ha puesto en el mundo.

Sin embargo, el Papa Bergoglio recordó que no podemos olvidar que el texto bíblico también nos invita a “custodiar” el jardín del mundo. Por esta razón, inspirándose en su Encíclica Laudato si’, sobre el cuidado de la creación, les dijo:

“Su tarea no es sólo promover el desarrollo armónico e integrado de la investigación científica y tecnológica, relacionada con los procesos biológicos de la vida vegetal, animal y humana. A ustedes también se les pide prever y prevenir las consecuencias negativas que pueden provocar un uso distorsionado de los conocimientos y de las capacidades de manipulación de la vida”.

Francisco destacó asimismo que el científico, al igual que el tecnólogo, está llamado a “saber” y “saber hacer” cada vez con mayor precisión y creatividad en el ámbito de su competencia y, al mismo tiempo, a tomar decisiones responsables acerca de los pasos que hay que dar o ante los cuales detenerse y embocar un camino diverso. Porque el principio de responsabilidad es un fundamento imprescindible del obrar del hombre, que debe responder de sus propios actos y omisiones frente a sí mismo, a los demás y a Dios. A lo que añadió textualmente:

“Las tecnologías, incluso más que las ciencias, ponen en las manos del hombre un poder enorme y creciente. El riesgo grave es el que los ciudadanos, y a veces también los que los representan y los gobiernan, no adviertan plenamente la seriedad de los desafíos que se presentan, la complejidad de los problemas que hay que resolver, y el peligro de hacer un mal uso del poder que las ciencias y las tecnologías de la vida ponen en nuestras manos”.

Aludiendo al entramado entre poder tecnológico y poder económico, el Obispo de Roma afirmó que se hace cada vez más estrecho, con la consecuencia de que los intereses pueden condicionar los estilos de vida y las orientaciones sociales para que se beneficien algunos grupos industriales y comerciales, en detrimento de las poblaciones y de las naciones más pobres. Y agregó:

“No es fácil llegar a una composición armónica de las diversas instancias científicas, productivas, éticas, sociales, económicas y políticas, promoviendo un desarrollo sostenible que respete la “casa común”.

Sí, porque como dijo el Papa, semejante composición armoniosa requiere humildad, coraje y apertura a la confrontación entre las diversas posiciones, con la certeza de que el testimonio de los hombres de ciencia a la verdad y al bien común contribuye a la madurez de la conciencia civil.

El Santo Padre concluyó su reflexión recordando que “las ciencias y las tecnologías están hechas para el hombre y para el mundo, y no el hombre y el mundo para las ciencias y las tecnologías”. De ahí su invitación a que estén al servicio de una vida digna y sana para todos, en el presente y en el futuro, y que hagan que nuestra casa común sea más habitable y solidaria, más atendida y custodiada.

“En fin, animo el empeño de su Comité para poner en marcha y sostener procesos de consenso entre los científicos, los tecnólogos, los empresarios y los representantes de las Instituciones, y para individuar estrategias de sensibilización de la opinión pública sobre las cuestiones planteadas por el desarrollo de las ciencias de la vida y las biotecnologías”.

El Pontífice se despidió de los miembros del Comité Nacional italiano para la Bioseguridad, las Biotecnologías y las Ciencias de la Vida pidiendo al Señor que los bendiga, junto a sus familias y asegurándoles un recuerdo en la oración confiando, al mismo tiempo, en que también ellos lo harán por él.

 

 

Inaugurada la “Lavandería del Papa”

Sin techo cerca de la Plaza de San Pedro - ANSA

10/04/2017 16:18

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En Roma ha comenzado a funcionar la "Lavandería del Papa Francisco".  Se trata de un servicio ofrecido gratuitamente a las personas más pobres, particularmente a aquellas sin techo que de esta forma podrán lavar, secar y planchar sus propios vestidos y cubiertas. "La iniciativa - subraya la Limosnería Apostólica-  nació gracias a la invitación del Santo Padre a dar signos "concretos" a la experiencia de gracia del Año Jubilar de la Misericordia.  Francisco ha escrito en la Carta Apostólica Misericordia et misera, al final del Jubileo: "Querer estar cerca de Cristo exige acercarse a los hermanos, porque nada es más agradable al Padre que un signo concreto de misericordia. Por su misma naturaleza, la misericordia se hace visible y tangible en una acción concreta y dinámica, por lo tanto es el momento de dar espacio a la fantasía de la misericordia para dar vida a tantas nuevas obras, fruto de la gracia".

La Lavandería está ubicada en el interior del "Centro Gente de Paz" de la Comunidad de San Egidio, en el antiguo complejo hospitalario de San Gallicano. Precisamente esta asociación de voluntariado será la que administrará la Lavandería del Papa, junto a los otros servicios  -activos ya desde hace más de 10 años-  de acogida y asistencia a las personas más pobres, a los que también se agregarán en los próximos meses aquellos de las duchas, la barbería, un guardarropa, ambulatorios médicos y la distribución de alimentos de primera necesidad.

 

 

Previsiones de la semana del 11 al 17 de abril

Una vista de la Plaza de San Pedro. - ANSA

10/04/2017 09:00

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El martes 11 de abril, memoria litúrgica de San  Estanislao, Obispo de Cracovia y mártires, se cumplirá el 54º aniversario de la publicación de la Encíclica de Juan XXIII, “Pacem in Terris”.

El miércoles 12 de abril el Papa Francisco celebrará su tradicional audiencia general en la Plaza de San Pedro y ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos procedentes de numerosos países, deseosos de escuchar su catequesis semanal, rezar por sus intenciones de Pastor de la Iglesia Universal y recibir su bendición apostólica.

El 13 de abril, Jueves Santo, el Papa Francisco celebrará a las 9.30 en la Basílica de San Pedro la Santa Misa Crismal.

Y a partir de las 17.00 el Obispo de Roma celebrará la Santa Misa en Coena Domini en la Casa de Reclusión de Paliano, en la Provincia de Frosinone, Diócesis de Palestrina. Esta solemne ceremonia incluye el rito del lavatorio de los pies, en este caso a algunos detenidos. Se informa asimismo que esta visita del Pontífice tendrá un carácter estrictamente privado.

El 14 de abril, Viernes Santo, el Santo Padre presidirá, a las 17.00 en la Basílica de San Pedro la celebración de la Pasión del Señor.

Y a las 21.15, en el Coliseo de Roma, el tradicional Viacrucis. Los textos de las meditaciones de este año fueron preparados, por decisión del Papa Francisco, por la Profesora Anne-Marie Pellettier, ganadora del Premio Ratzinger de 2014. 

El 15 de abril, Sábado Santo, a las 20.30 en la Basílica Vaticana, el Pontífice presidirá la celebración de la Vigilia Pascual.          

El 16 de abril, Domingo de Pascua, el Santo Padre Francisco presidirá la Santa Misa, a las 10.00 en la Plaza de San Pedro. Y a mediodía, desde el balcón central  de la Basílica Vaticana el Sucesor de Pedro dirigirá su Mensaje Pascual con su bendición Urbi et Orbi, es decir a la Ciudad de Roma y al mundo.          

Ese día el Papa emérito Benedicto XVI cumplirá 90 años.

También el 16 de abril se celebrará la Jornada Mundial contra le esclavitud infantil. Mientras en Turquía tendrá lugar el referendo sobre la reforma constitucional que introduce el presidencialismo.

El 17 de abril, conocido como el Lunes del Ángel, el Papa Francisco rezará a mediodía, con los fieles y peregrinos que se darán cita en la Plaza de San Pedro, la oración mariana del Regina Coeli que sustituye al Ángelus en el tiempo pascual.

Ese día en España se celebrará la Jornada por las vocaciones nativas. Y, a nivel mundial, la Jornada  de la hemofilia – establecida por la ONU – que se refiere a la enfermedad hereditaria que se caracteriza por la deficiencia en los mecanismos de coagulación de la sangre, lo que motiva que las hemorragias sean copiosas y difíciles de detener.

 

 

Martes Santo. Pasión de Nuestro Señor

ANTE PILATO: JESUCRISTO REY

— Jesús condenado a muerte.

— El Rey de los judíos. Un reino de santidad y de gracia.

— El Señor quiere reinar en nuestras almas.

I. El Señor, atado, es conducido a la residencia del Procurador Poncio Pilato. Tienen prisa por acabar. Jesús, en silencio, y con esa dignidad suya que se refleja en su porte, pasa por algunas callejuelas camino de la residencia de Pilato. «Era ya de día, los habitantes de la ciudad se habían despertado y salían a sus puertas y ventanas para ver a un preso tan conocido y admirado por su santidad y sus obras. El Señor iba con la manos atadas, y la cuerda que ataba sus manos se unía al cuello: esta es la pena que se daba a quienes habían usado mal de su libertad en contra de su pueblo. Tendría frío en aquella madrugada, y sueño; la cara, desfigurada de golpes y salivazos; despeinado de los últimos tirones que le dieron; cardenales en la mejillas, y la sangre coagulada y seca. Así apareció en público el Señor por las calles, y todos le miraban espantados y sobrecogidos. Estaba claro para todos que, tal como le habían tratado y le llevaban, no era sino para condenarle»1.

Jesús pasa de la jurisdicción del Sanedrín a la romana, porque las autoridades judías podían condenar a muerte, pero no ejecutar la sentencia. Por eso acuden cuanto antes –a primeras horas de la mañana– a la autoridad romana, con el fin de obtener, por todos los medios, que dé muerte a Jesús. Quieren acabar con Él antes de las fiestas. Se empieza a cumplir al pie de la letra lo que Él ya había anunciado: el Hijo del hombre será entregado a los gentiles, y se burlarán de él, será insultado y escupido, y después de azotarlo, lo matarán, y al tercer día resucitará2.

Se está produciendo una situación insólita. El que días antes hablaba libremente en el Templo con tanta majestad –nadie ha hablado jamás como este hombre–, el que había entrado en Jerusalén aclamado por todo el pueblo, iba ahora preso y maltratado por las autoridades judías. Quien había realizado tantos milagros y era seguido por una muchedumbre de discípulos, es tratado como un malhechor. La gente estaría admirada y no se hablaría de otra cosa en la ciudad. Se llamarían unos a otros para ver un acontecimiento tan sorprendente: ¡Jesús de Nazaret había sido apresado!

Condujeron a Jesús a la plaza del pretorio. Pero los que le acusaban no entraron en el pretorio para no contaminarse y poder comer la Pascua3, pues los judíos quedaban legalmente impuros si entraban en casa de extranjeros. «¡Oh ceguera impía! –exclama San Agustín–. Les parece que van a contaminarse con una casa extraña, y no temen quedar impuros con un crimen propio»4. Se cumplen, una vez más, las palabras fortísimas que el Señor les había dicho tiempo atrás: ¡Guías ciegos!, que coláis un mosquito y os tragáis un camello5.

Pilato salió fuera donde estaban ellos6, Jesús se encuentra de pie ante Pilato7; este puede comprobar la paz y serenidad del acusado, en contraste con la agitación y la prisa de los que querían su muerte.

Pilato le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?8. Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores lucharían para que no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí. Pilato le dijo: ¿Luego, tú eres rey? Jesús contestó: Tú lo dices: yo soy Rey9. Esta será la última declaración ante sus acusadores que haga el Señor; después callará como oveja muda ante el que la esquila10.

El Maestro se encuentra solo; sus discípulos ya no oyen sus lecciones: le han abandonado ahora que tanto podían aprender. Nosotros queremos acompañarle en su dolor y aprender de Él a tener paciencia ante las pequeñas contrariedades de cada día, a ofrecerlas con amor.

II. Pilato, pensando quizá que con esto se aplacaría el odio de los judíos, tomó a Jesús y mandó que lo azotaran11. Es la escena que contemplamos en el segundo misterio doloroso del Rosario: «Atado a la columna. Lleno de llagas.

»Suena el golpear de las correas sobre su carne rota, sobre su carne sin mancilla, que padece por tu carne pecadora. —Más golpes. Más saña. Más aún... Es el colmo de la humana crueldad.

»Al cabo, rendidos, desatan a Jesús. —Y el cuerpo de Cristo se rinde también al dolor y cae, como un gusano, tronchado y medio muerto.

»Tú y yo no podemos hablar. —No hacen falta palabras. —Míralo, míralo... despacio.

»Después... ¿serás capaz de tener miedo a la expiación?»12.

Y a continuación, los soldados, tejiendo una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y lo vistieron con un manto de púrpura. Y se acercaban a él y le decían: Salve, Rey de los judíos. Y le daban bofetadas13. Hoy, al contemplar a Jesús que proclama su realeza ante Pilato, conviene que meditemos también esta escena recogida en el tercer misterio doloroso del Rosario: «La corona de espinas, hincada a martillazos, le hace Rey de burlas... (...). Y, a golpes, hieren su cabeza. Y le abofetean... y le escupen (...).

»—Tú y yo, ¿no le habremos vuelto a coronar de espinas, y a abofetear, y a escupir?

»Ya no más, Jesús, ya no más...»14.

Pilato salió de nuevo fuera y les dijo: He aquí que os lo saco fuera para que sepáis que no encuentro en él culpa alguna. Jesús, pues, salió fuera llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo: «Ecce homo». He aquí al hombre15.

El Señor, vestido en son de burla con las insignias reales, oculta y hace vislumbrar al mismo tiempo, bajo aquella trágica apariencia, la grandeza del Rey de reyes. La creación entera depende de un gesto de sus manos. Cuando más débil se le ve, no duda en afirmar ese título que tiene por derecho propio. Su reino es el reino de la Verdad y la Vida, el reino de la Santidad y la Gracia, el reino de la Justicia, el Amor y la Paz16. Mientras contemplamos estas escenas de la Pasión, los cristianos no podemos olvidar que Jesucristo es «un Rey con corazón de carne, como el nuestro»17. Tampoco podemos olvidar que son muchos los que lo ignoran y rechazan.

«Ante ese triste espectáculo, me siento inclinado a desagraviar al Señor. Al escuchar ese clamor que no cesa y que, más que de voces, está hecho de obras poco nobles, experimento la necesidad de gritar alto: oportet illum regnare! (1 Cor 15, 25), conviene que Él reine»18.

Muchos ignoran que Cristo es el único Salvador, el que da sentido a los acontecimientos humanos, a nuestra vida; Aquel que constituye la alegría y la plenitud de los deseos de todos los corazones, el verdadero modelo, el hermano de todos, el Amigo insustituible, el único digno de toda confianza.

Al contemplar al Rey con corona de espinas le decimos que queremos que Cristo reine en nuestra vida; en nuestros corazones, en nuestras obras, en nuestros pensamientos, en nuestras palabras, en todo lo nuestro.

III. Jesucristo es rey de todos los seres, pues todas las cosas han sido hechas por Él19, y de los hombres en particular, que hemos sido comprados a gran precio20. A María ya le dijo el Ángel: Darás a luz un hijo... al cual dará Dios el trono de David... y su reino no tendrá fin21. Pero su reino no es como los de la tierra. Durante su ministerio público no cede nunca al entusiasmo de las multitudes, demasiado humano y mezclado con esperanzas meramente temporales: sabiendo que le buscaban para proclamarlo rey, huyó22. Sin embargo, acepta el acto de fe mesiánica de Natanael: tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel23. Es más, el Señor evoca una antigua profecía24 para confirmar y dar profundidad a sus palabras: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar en torno al Hijo del Hombre25.

Jesús afirmó su condición de Mesías y de Hijo de Dios26. Las autoridades judías, en la ceguera de su incredulidad, llegan a reconocer al César romano un poder político exclusivo con tal de rechazar la realeza de Jesús y acabar con Él. A pesar de todo, en el madero de la Cruz estará para siempre escrito: Jesús nazareno, Rey de los judíos.

A Pilato le ha dicho que su Reino no es de este mundo. A nosotros nos dice que su reinado es de paz, de justicia, de amor; Dios Padre ha arrancado (a los hombres) del dominio de las tinieblas para trasladarlos al Reino de su Hijo, en quien tienen la redención27.

Sin embargo, ahora son también muchos quienes lo rechazan. Parece oírse en muchos ambientes aquel grito pavoroso: no queremos que reine sobre nosotros. Con gran pena debió el Señor comentar aquella parábola que refleja la actitud de muchos hombres: Sus ciudadanos le odiaban –dice Jesús en la parábola– y enviaron una embajada tras él para decirle: no queremos que éste reine sobre nosotros28. ¡Qué misterio de iniquidad tan grande es el pecado! ¡Rechazar a Jesús!

El reino del pecado –donde el pecado habita– es un reino de tinieblas, de tristeza, de soledad, de engaño, de mentira. Todas las tragedias y calamidades del mundo, y nuestras miserias, tienen su origen en estas palabras: Nolumus hunc regnare super nos, no queremos que éste (Cristo) reine sobre nosotros. Nosotros, ahora, acabamos nuestra oración diciéndole a Jesús otra vez que: «Él es Rey de mi corazón. Rey de ese mundo íntimo dentro de mí mismo donde nadie penetra y donde únicamente yo soy señor. Jesús es Rey ahí en mi corazón. Tú lo sabes bien, Señor»29.

1 L. de la Palma, La Pasión del Señor, p. 90. — 2 Lc 18, 32. — 3 Jn 18, 28. — 4 San Agustín, Coment. al Evangelio de San Juan, 114, 2. — 5 Mt 23, 24. — 6 Jn 18, 29. — 7 Mt 27, 11. — 8 Jn 18, 33. — 9 Jn 18, 36-37. — 10 Is 53, 7. — 11 Jn 19, 1. — 12 San Josemaría Escrivá, Santo Rosario, segundo misterio doloroso. — 13 Jn 19, 2-3. — 14 San Josemaría Escrivá, Santo Rosario, tercer misterio doloroso. — 15 Jn 19, 4-5. — 16 Prefacio de la Misa de Cristo Rey. — 17 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 179. — 18 Ibídem. — 19 Jn 1, 3. — 20 1 Cor 6, 20. — 21 Lc 1, 32-33. — 22 Jn 6, 15. — 23 Jn 1, 49. — 24 Dan 7, 13. — 25 Jn 1, 51. — 26 Mt 27, 64. — 27 Col 1, 13. — 28 Lc 19, 14. — 29 J. Leclerq, Siguiendo el año litúrgico, Rialp, Madrid 1957, p. 357.

 

† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) s�lo nos ha autorizado a difundir la meditaci�n diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribuci�n por fotocopias u otras formas de distribuci�n.

 

 

Martes santo: “La Cruz a cuestas, con una sonrisa”

Cuanto más seas de Cristo, mayor gracia tendrás para tu eficacia en la tierra y para la felicidad eterna. Pero has de decidirte a seguir el camino de la entrega: la Cruz a cuestas, con una sonrisa en tus labios, con una luz en tu alma. (Via Crucis, IIª Estación. n. 3)

Oyes dentro de ti: "¡cómo pesa ese yugo que tomaste libremente!"... Es la voz del diablo; el fardo... de tu soberbia.

Pide al Señor humildad, y entenderás tú también aquellas palabras de Jesús: iugum enim meum suave est et onus meum leve (Mt XI,3O), que a mí me gusta traducir libremente así: mi yugo es la libertad, mi yugo es el amor, mi yugo es la unidad, mi yugo es la vida, mi yugo es la eficacia. (Via Crucis, IIª Estación. n. 4)

Hay en el ambiente una especie de miedo a la Cruz, a la Cruz del Señor. Y es que han empezado a llamar cruces a todas las cosas desagradables que suceden en la vida, y no saben llevarlas con sentido de hijos de Dios, con visión sobrenatural. ¡Hasta quitan las cruces que plantaron nuestros abuelos en los caminos...!

En la Pasión, la Cruz dejó de ser símbolo de castigo para convertirse en señal de victoria. La Cruz es el emblema del Redentor: in quo est salus, vita et resurrectio nostra allí está nuestra salud, nuestra vida y nuestra resurrección. (Via Crucis, IIª Estación. n. 5)

 

Jesucristo, Dios y Hombre verdadero

Jesucristo asumió la naturaleza humana sin dejar de ser Dios: es verdadero Dios y verdadero hombre.

Resúmenes de fe cristiana 24 de Diciembre de 2016

pus Dei - Tema 8. Jesucristo, Dios y Hombre verdadero​ Jesucristo, el Verbo encarnado, no es ni un mito, ni una idea abstracta cualquiera; es un hombre que vivió en un contexto concreto.

PDF► Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.

Serie completa► “Resúmenes de fe cristiana”, libro electrónico gratuito en formato PDF, Mobi y ePub

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1. La Encarnación del Verbo

«Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer» (Gal 4, 4). Se cumple así la promesa de un Salvador que Dios hizo a Adán y Eva al ser expulsados del Paraíso: «Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje; él te pisará la cabeza mientras acechas tu su calcañar» (Gn 3, 15). Este versículo del Génesis se conoce con el nombre de protoevangelio, porque constituye el primer anuncio de la buena nueva de la salvación. Tradicionalmente se ha interpretado que la mujer de que se habla es tanto Eva, en sentido directo, como María, en sentido pleno; y que el linaje de la mujer se refiere tanto a la humanidad como a Cristo.

Desde entonces hasta el momento en que «el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1, 14), Dios fue preparando a la humanidad para que pudiera acoger fructuosamente a su Hijo Unigénito. Dios escogió para sí al pueblo israelita, estableció con el una Alianza y lo formó progresivamente, interviniendo en su historia, manifestándole sus designios a través de los patriarcas y profetas y santificándolo para sí. Y todo esto, como preparación y figura de aquella nueva y perfecta Alianza que había de concluirse en Cristo y de aquella plena y definitiva revelación que debía ser efectuada por el mismo Verbo encarnado [1]. Aunque Dios preparó la venida del Salvador sobre todo mediante la elección del pueblo de Israel, esto no significa que abandonase a los demás pueblos, a “los gentiles”, pues nunca dejó de dar testimonio de sí mismo (cfr. Hch 14, 16-17). La Providencia divina hizo que los gentiles tuvieran una conciencia más o menos explícita de la necesidad de la salvación, y hasta en los últimos rincones de la tierra se conservaba el deseo de ser redimidos.

La Encarnación tiene su origen en el amor de Dios por los hombres: «en esto se manifestó el amor que Dios nos tiene, en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de El» (1 Jn 4, 9). La Encarnación es la demostración por excelencia del Amor de Dios hacia los hombres, ya que en ella es Dios mismo el que se entrega a los hombres haciéndose partícipe de la naturaleza humana en unidad de persona.

Tras la caída de Adán y Eva en el paraíso, la Encarnación tiene una finalidad salvadora y redentora, como profesamos en el Credo: «por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo y se encarnó por obra del Espíritu Santo de María Virgen, y se hizo hombre» [2]. Cristo afirmó de Sí mismo que «el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido» (Lc 19, 19; cfr. Mt 18, 11) y que «Dios no ha enviado a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él» (Jn 3, 17).

La Encarnación no sólo manifiesta el infinito amor de Dios a los hombres, su infinita misericordia, justicia y poder, sino también la coherencia del plan divino de salvación. La profunda sabiduría divina se manifiesta en cómo Dios ha decidido salvar al hombre, es decir del modo más conveniente a su naturaleza, que es precisamente mediante la Encarnación del Verbo.

Jesucristo, el Verbo encarnado, «no es ni un mito, ni una idea abstracta cualquiera; Es un hombre que vivió en un contexto concreto y que murió después de haber llevado su propia existencia dentro de la evolución de la historia. La investigación histórica sobre Él es, pues, una exigencia de la fe cristiana» [3].

Que Cristo existió pertenece a la doctrina de la fe, como también que murió realmente por nosotros y que resucitó al tercer día (cfr. 1 Co 15, 3-11). La existencia de Jesús es un hecho probado por la ciencia histórica, sobre todo, mediante el análisis del Nuevo Testamento cuyo valor histórico está fuera de duda. Hay otros testimonios antiguos no cristianos, paganos y judíos, sobre la existencia de Jesús. Precisamente por esto, no son aceptables las posiciones de quienes contraponen un Jesús histórico al Cristo de la fe y defienden la suposición de que casi todo lo que el Nuevo Testamento dice acerca de Cristo sería una interpretación de fe que hicieron los discípulos de Jesús, pero no su auténtica figura histórica que aún permanecería oculta para nosotros. Estas posturas, que en muchas ocasiones encierran un fuerte prejuicio contra lo sobrenatural, no tienen en cuenta que la investigación histórica contemporánea coincide en afirmar que la presentación que hace el cristianismo primitivo de Jesús se basa en auténticos hechos sucedidos realmente.

2. Jesucristo, Dios y hombre verdadero

La Encarnación es «el misterio de la admirable unión de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la única Persona del Verbo» (Catecismo, 483). La Encarnación del Hijo de Dios «no significa que Jesucristo sea en parte Dios y en parte hombre, ni que sea el resultado de una mezcla confusa entre lo divino y lo humano. Se hizo verdaderamente hombre sin dejar de ser verdaderamente Dios. Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre» (Catecismo, 464). La divinidad de Jesucristo, Verbo eterno de Dios, se ha estudiado al tratar sobre la Santísima Trinidad. Aquí nos fijaremos sobre todo en lo que hace referencia a su humanidad.

La Iglesia defendió y aclaró esta verdad de fe durante los primeros siglos frente a las herejías que la falseaban. Ya en el siglo I algunos cristianos de origen judío, los ebionitas, consideraron a Cristo como un simple hombre, aunque muy santo. En el siglo II surge el adopcionismo, que sostenía que Jesús era hijo adoptivo de Dios; Jesús sólo sería un hombre en quien habita la fuerza de Dios; para ellos, Dios era una sola persona. Esta herejía, fue condenada en el 190 por el papa San Víctor, por el Concilio de Antioquía del 268, por el Concilio I de Constantinopla y por el Sínodo Romano del 382 [4]. La herejía arriana, al negar la divinidad del Verbo, negaba también que Jesucristo fuera Dios. Arrio fue condenado por el Concilio I de Nicea, en el año 325. También actualmente la Iglesia ha vuelto a recordar que Jesucristo es el Hijo de Dios subsistente desde la eternidad que en la Encarnación asumió la naturaleza humana en su única persona divina [5].

La Iglesia también hizo frente a otros errores que negaban la realidad de la naturaleza humana de Cristo. Entre estos se encuadran aquellas herejías que rechazaban la realidad del cuerpo o del alma de Cristo. Entre las primeras se encuentra el docetismo, en sus diversas variantes, que tiene un trasfondo gnóstico y maniqueo. Algunos de sus seguidores afirmaban que Cristo tuvo un cuerpo celeste, o que su cuerpo era puramente aparente, o que apareció de repente en Judea sin haber tenido que nacer o crecer. Ya San Juan tuvo que combatir este tipo de errores: «muchos son los seductores que han aparecido en el mundo, que no confiesan que Jesús ha venido en carne» (2 Jn 7; cfr. 1 Jn 4, 1-2).

Arrio y Apolinar de Laodicea negaron que Cristo tuviera verdadera alma humana. El segundo ha tenido particular importancia en este campo y su influencia estuvo presente durante varios siglos en las controversias cristológicas posteriores. En un intento de defender la unidad de Cristo y su impecabilidad, Apolinar sostuvo que el Verbo desempeñaba las funciones del alma espiritual humana,. Esta doctrina, sin embargo, suponía negar la verdadera humanidad de Cristo, compuesta, como en todos los hombres, de cuerpo y alma espiritual (cfr. Catecismo, 471). Fue condenado en el Concilio I de Constantinopla y en el Sínodo Romano del 382 [6].

3. La unión hipostática

Al principio del siglo quinto, tras las controversias precedentes, estaba clara la necesidad de sostener firmemente la integridad de las dos naturalezas humana y divina en la Persona del Verbo; de modo que la unidad personal de Cristo comienza a constituirse en el centro de atención de la cristología y de la soteriología patrística. A este nueva profundización contribuyeron nuevas discusiones.

La primera gran controversia tuvo su origen en algunas afirmaciones de Nestorio, patriarca de Constantinopla, que utilizaba un lenguaje en el que daba a entender que en Cristo hay dos sujetos: el sujeto divino y el sujeto humano, unidos entre sí por un vínculo moral, pero no físicamente. En este error cristológico tiene su origen su rechazo del título de Madre de Dios, Theotókos, aplicado a Santa María. María sería Madre de Cristo pero no Madre de Dios. Frente a esta herejía, San Cirilo de Alejandría y el Concilio de Éfeso del 431 recordaron que «la humanidad de Cristo no tiene más sujeto que la persona divina del Hijo de Dios que la ha asumido y hecho suya desde su concepción… Por eso el Concilio de Éfeso proclamó en el año 431 que María llegó a ser con toda verdad Madre de Dios mediante la concepción humana del Hijo de Dios en su seno» (Catecismo, 466; cfr. DS 250 y 251).

Unos años más tarde surgió la herejía monofisita. Esta herejía tiene sus antecedentes en el apolinarismo y en una mala comprensión de la doctrina y del lenguaje empleado por San Cirilo por parte de Eutiques, anciano archimandrita de un monasterio de Constantinopla. Eutiques afirmaba, entre otras cosas, que Cristo es una Persona que subsiste en una sola naturaleza, pues la naturaleza humana habría sido absorbida en la divina. Este error fue condenado por el Papa San León Magno, en su Tomus ad Flavianum [7], auténtica joya de la teología latina, y por el Concilio ecuménico de Calcedonia del año 451, punto de referencia obligado para la cristología. Así enseña: «hay que confesar a un solo y mismo Hijo y Señor nuestro Jesucristo: perfecto en la divinidad y perfecto en la humanidad» [8], y añade que la unión de las dos naturalezas es «sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación» [9].

La doctrina calcedonense fue confirmada y aclarada por el II Concilio de Constantinopla del año 553, que ofrece una interpretación auténtica del Concilio anterior. Tras subrayar varias veces la unidad de Cristo [10], afirma que la unión de las dos naturalezas de Cristo tiene lugar según la hipóstasis [11], superando así la equivocidad de la formula ciriliana que hablaba de unidad según la “fisis”. En esta línea, el II Concilio de Costantinopla indicó también el sentido en que había de entenderse la conocida formula ciriliana de «una naturaleza del Verbo de Dios encarnada» [12], frase que San Cirilo pensaba que era de San Atanasio pero que en realidad se trataba de una falsificación apolinarista.

En estas definiciones conciliares, que tenían como finalidad aclarar algunos errores concretos y no exponer el misterio de Cristo en su totalidad, los Padres conciliares utilizaron el lenguaje de su tiempo. Al igual que Nicea empleó el término consubstancial, Calcedonia utiliza términos como naturaleza, persona, hipóstasis, etc., según el significado habitual que tenían en el lenguaje común, y en la teología de su época. Esto no significa, como han afirmado algunos, que el mensaje evangélico se helenizara. En realidad, quienes se demostraron rígidamente helenizantes fueron precisamente los que proponían las doctrinas heréticas, como Arrio o Nestorio, que no supieron ver las limitaciones que tenía el lenguaje filosófico de su tiempo frente al misterio de Dios y de Cristo.

4. La Humanidad Santísima de Jesucristo

«En la Encarnación ‘la naturaleza humana ha sido asumida, no absorbida’ (GS 22, 2)» ( Catecismo, 470). Por eso la Iglesia ha enseñado «la plena realidad del alma humana, con sus operaciones de inteligencia y de voluntad, y del cuerpo humano de Cristo. Pero paralelamente, ha tenido que recordar en cada ocasión que la naturaleza humana de Cristo pertenece propiamente a la persona divina del Hijo de Dios que la ha asumido. Todo lo que es y hace en ella pertenece a “uno de la Trinidad”. El Hijo de Dios comunica, pues, a su humanidad su propio modo de existir en la Trinidad. Así, en su alma como en su cuerpo, Cristo expresa humanamente las costumbres divinas de la Trinidad (cfr. Jn 14, 9-10» (Catecismo, 470).

El alma humana de Cristo está dotada de un verdadero conocimiento humano. La doctrina católica ha enseñado tradicionalmente que Cristo en cuanto hombre poseía un conocimiento adquirido, una ciencia infusa y la ciencia beata propia de los bienaventurados en el cielo. La ciencia adquirida de Cristo no podía ser de por sí ilimitada: «por eso el Hijo de Dios, al hacerse hombre, quiso progresar “en sabiduría, en estatura y en gracia” (Lc 2, 52) e igualmente adquirir aquello que en la condición humana se adquiere de manera experimental (cfr. Mc 6, 38; 8, 27; Jn 11, 34)» (Catecismo, 472). Cristo, en quien reposa la plenitud del Espíritu Santo con sus dones (cfr. Is 11, 1-3), poseyó también la ciencia infusa, es decir, aquel conocimiento que no se adquiere directamente por el trabajo de la razón, sino que es infundido directamente por Dios en la inteligencia humana. En efecto, «El Hijo, en su conocimiento humano, demostraba también la penetración que tenía de los pensamientos secretos del corazón de los hombres (cfr. Mc 2, 8; Jn 2, 25; 6, 61» (Catecismo, 473). Cristo poseía también la ciencia propia de los beatos: «Debido a su unión con la Sabiduría divina en la persona del Verbo encarnado, el conocimiento humano de Cristo gozaba en plenitud de la ciencia de los designios eternos que había venido a revelar (cfr. Mc 8, 31; 9, 31; 10, 33-34; 14, 18-20.26-30» (Catecismo, 474). Por todo esto debe afirmarse que Cristo en cuanto hombre es infalible: admitir el error en Él sería admitirlo en el Verbo, única persona existente en Cristo. Por lo que se refiere a una eventual ignorancia propiamente dicha, hay que tener presente que «lo que reconoce ignorar en este campo (cfr. Mc 13, 32), declara en otro lugar no tener misión de revelarlo (cfr. Hch 1, 7)» (Catecismo, 474). Se entiende que Cristo fuera humanamente consciente de ser el Verbo y de su misión salvífica [13]. Por otra parte, la teología católica, al pensar que Cristo poseía ya en la tierra la visión inmediata de Dios, ha siempre negado la existencia en Cristo de la virtud de la fe [14].

Frente a las herejías monoenergeta y monotelita que, en lógica continuidad con el monofisismo precedente, afirmaban que en Cristo hay una sola operación o una sola voluntad, la Iglesia confesó en el III Concilio ecuménico de Constantinopla, del año 681, que «Cristo posee dos voluntades y dos operaciones naturales, divinas y humanas, no opuestas, sino cooperantes, de forma que el Verbo hecho carne, en su obediencia al Padre, ha querido humanamente todo lo que ha decidido divinamente con el Padre y el Espíritu Santo para nuestra salvación (cfr. DS 556-559). La voluntad humana de Cristo “sigue a su voluntad divina sin hacerle resistencia ni oposición, sino todo lo contrario estando subordinada a esta voluntad omnipotente” (DS 556)» (Catecismo, 475). Se trata de una cuestión fundamental pues está directamente relacionada con el ser de Cristo y con nuestra salvación. San Máximo el Confesor se distinguió en este esfuerzo doctrinal de clarificación y se sirvió con gran eficacia del conocido pasaje de la oración de Jesús en el Huerto, en el que aparece el acuerdo de la voluntad humana de Cristo con la voluntad del Padre (cfr. Mt 26, 39).

Consecuencia de la dualidad de naturalezas es también la dualidad de operaciones. En Cristo hay dos operaciones, las divinas, procedentes de su naturaleza divina, y las humanas, que proceden de la naturaleza humana. Se habla también de operaciones teándricas para referirse a aquéllas en las que la operación humana actúa como instrumento de la divina: es el caso de los milagros realizados por Cristo.

El realismo de la Encarnación del Verbo se manifestó también en la última gran controversia cristológica de la época patrística: la disputa sobre las imágenes. La costumbre de representar a Cristo, en frescos, iconos, bajorrelieves, etc., es antiquísima y existen testimonios que se remontan al menos al siglo segundo. La crisis iconoclasta se produjo en Constantinopla a comienzos del siglo VIII y tuvo su origen en una decisión del Emperador. Ya antes había habido teólogos que se habían mostrado a lo largo de los siglos partidarios o contrarios al uso de las imágenes, pero ambas tendencias habían coexistido pacíficamente. Quienes se oponían solían aducir que Dios no tiene límites y no puede por tanto encerrarse dentro de unas líneas, de unos trazos, no se puede circunscribir. Sin embargo, como señaló San Juan Damasceno es la misma Encarnación la que ha circunscrito al Verbo incircunscribible. «Como el Verbo se hizo carne asumiendo una verdadera humanidad, el cuerpo de Cristo era limitado (…) Por eso se puede “pintar” la faz humana de Jesús (Ga 3, 2)» (Catecismo, 476). En el II Concilio ecuménico de Nicea, del año 787, «la Iglesia reconoció que es legítima su representación en imágenes sagradas» (Catecismo, 476). En efecto, «las particularidades individuales del cuerpo de Cristo expresan la persona divina del Hijo de Dios. El ha hecho suyos los rasgos de su propio cuerpo humano hasta el punto de que, pintados en una imagen sagrada, pueden ser venerados porque el creyente que venera su imagen, venera a la persona representada en ella» [15].

El alma de Cristo, al no ser divina por esencia sino humana, fue perfeccionada, como las almas de los demás hombres, mediante la gracia habitual, que es «un don habitual, una disposición estable y sobrenatural que perfecciona al alma para hacerla capaz de vivir con Dios, de obrar por su amor» (Catecismo, 2000). Cristo es santo, como anunció el arcángel Gabriel a Santa María en la Anunciación: Lc 1, 35. La humanidad de Cristo es radicalmente santa, fuente y paradigma de la santidad de todos los hombres. Por la Encarnación, la naturaleza humana de Cristo ha sido elevada a la mayor unión con la divinidad –con la Persona del Verbo- a que puede ser elevada criatura alguna. Desde el punto de vista de la humanidad del Señor, la unión hipostática es el mayor don que jamás se haya podido recibir, y suele conocerse con el nombre de gracia de unión. Por la gracia habitual el alma de Cristo fue divinizada con esa transformación que eleva la naturaleza y las operaciones del alma hasta el plano de la vida íntima de Dios, proporcionando a sus operaciones sobrenaturales una connaturalidad que de otro modo no tendría. Su plenitud de gracia implica también la existencia de las virtudes infusas y de los dones del Espíritu Santo. De este plenitud de gracia de Cristo, «recibimos todos, gracia sobre gracia» (Jn 1, 16). La gracia y los dones han sido otorgados a Cristo no sólo en atención a su dignidad de Hijo, sino también en atención a su misión de nuevo Adán y Cabeza de la Iglesia. Por eso se habla de una gracia capital en Cristo, que no es una gracia distinta de la gracia personal del Señor, sino que es un aspecto de esa misma gracia que subraya su acción santificadora sobre los miembros de la Iglesia. La Iglesia, en efecto, «es el Cuerpo de Cristo» (Catecismo, 805), un Cuerpo «del que Cristo es la Cabeza: vive de Él, en Él y por Él; Él vive con ella y en ella» (Catecismo, 807).

El Corazón del Verbo encarnado. «Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: “El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Nos ha amado a todos con un corazón humano» (Catecismo, 478). Por este motivo, el Sagrado Corazón de Jesús es el símbolo por excelencia del amor con que ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres (cfr. ibidem).

José Antonio Riestra

Publicado originalmente el 21 de noviembre de 2012


Bibliografía básica

 

Catecismo de la Iglesia católica, 422-483.

Benedicto XVI-Joseph Ratzinger, Jesús de Nazaret, La Esfera de los Libros, Madrid 2007, 371-410.

Lecturas recomendadas

A. Amato, Jesús el Señor , BAC, Madrid 1998.

F. Ocáriz – L.F. Mateo Seco – J.A. Riestra, El misterio de Jesucristo, 3ª ed., EUNSA, Pamplona 2004.


[1] Concilio Vaticano II, Const. Lumen Gentium, 9.

[2] Concilio de Constantinopla I, Symbolum, DS 150; cfr. Concilio Vaticano II, Const. Lumen Gentium, 55.

[3] Comisión Teológica Internacional, Cuestiones selectas de Cristología (1979), en ID., Documentos 1969-1996 , 2ª ed., BAC, Madrid 2000, 221.

[4] Cfr. DS 151 y 157-158.

[5] Cfr. Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Mysterium Filii Dei, 21-II-1972, en AAS 64(1972)237-241.

[6] Cfr. DS 151 y 159.

[7] Cfr. Ibidem, 290-295.

[8] Cfr. Ibidem, 301; Catecismo , 467.

[9] Cfr. Idem.

[10] Cfr. Ibidem, 423.

[11] Cfr. Ibidem, 425.

[12] Cfr. Ibidem, 429.

[13] Cfr. Comisión Teológica Internacional, La conciencia que Jesús tenía de Sí mismo y de su misión (1985), en ID., Documentos 1969-1996, 2ª ed., BAC, Madrid 2000, 377-391.

[14] Cfr. Congregación para la Doctrina de la Fe, Notificación, n. V, 26-XI-2006.

[15] Concilio de Nicea II, DS 601.

 

 

Los orígenes de la Semana Santa

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Cristo con la Cruz - El Greco

 

¿Cómo vivían los primeros cristianos la Semana Santa?

Durante el santo Triduo Pascual de la Pasión y  Resurrección del Señor,  la Iglesia conmemora los grandes acontecimientos que jalonaron los  últimos días del Señor.

 

Es el punto culminante de todo el año litúrgico

El Triduo Pascual

La expresión Triduo pascual, aplicada a las fiestas anuales de la Pasión y Resurrección, es relativamente reciente, pues no se remonta más allá de los años treinta de nuestro siglo; pero ya a finales del siglo IV San Ambrosio hablaba de un Triduum Sacrum para referirse a las etapas del misterio pascual de Cristo que, durante tres díaset passus est, et quievit et resurrexit.

Deslumbrada por la realidad histórica de la muerte de Cristo, la primitiva Iglesia advirtió la necesidad de celebrar litúrgicamente este hecho salvífico, por medio de un rito memorial, donde, en obediencia al mandato expreso del Señor, se renovara sacramentalmente su sacrificio.

De este modo, durante los primeros compases de la vida de la Iglesia, la Pascua del Señor se conmemoraba cíclicamente, a partir de la asamblea eucarística convocada el primer día de la semana, día de la resurrección del Señor (dominicus dies) o domingo.

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​Y, muy pronto, apenas en el  siglo II , comenzó a reservarse un domingo particular del año para celebrar este misterio salvífico de Cristo.

Llegados a este punto, el nacimiento del Triduo Pascual era sólo cuestión de tiempo, cuando la Iglesia comenzase a revivir los misterios de Cristo de modo histórico, hecho que acaeció, por primera vez en Jerusalén, donde aún se conservaba la memoria del marco topográfico de los sucesos de la pasión y glorificación de Cristo.

De todos modos, en el origen de la celebración pascual, tampoco puede subestimarse la benéfica influencia de la respuesta dogmática y litúrgica de la ortodoxia frente a la herejía arriana; reacción que supuso una atracción de la piedad de los fieles hacia la persona de Jesús (Hijo de Dios e Hijo de María), y hacia sus hechos históricos.

Cada celebración del Triduo presenta su fisonomía particular: la tarde del Jueves Santo conmemora la institución de la Eucaristía; el Viernes se dedica entero a la evocación de la Pasión y Muerte de Jesús en la cruz; durante el sábado la Iglesia medita el descanso de Jesús en el sepulcro. Por último, en la Vigilia Pascual, los fieles reviven la alegría de la Resurrección.

Jueves Santo

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​La Misa vespertina in Cena Domini abre el Triduo Pascual. La iglesia de Jerusalén conocía ya, en el siglo IV, una celebración eucarística conmemorativa de la Última Cena, y la institución del sacramento del sacrificio de la Cruz:

Al principio, esta celebración se desarrollaba sobre el Gólgota, en la basílica del Martyrion, al pie de la Cruz, y no en el Cenáculo; hecho que confirma la íntima relación entre la celebración eucarística y el sacrificio de la Cruz.

finales del siglo IV, esta tradición se vivía también en numerosas iglesias de occidente, pero habrá que esperar hasta el siglo VII para encontrar los primeros testimonios romanos.

Viernes Santo: Celebración de la Pasión del Señor

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​El Viernes Santo conmemora la Pasión y Muerte del Señor. Dos documentos de venerable antigüedad (la Traditio Apostolica de San Hipólito y la Didaskalia Apostolorum, ambas del siglo III) testimonian como práctica común entre los cristianos el gran ayuno del Viernes y Sábado previos a la Vigilia Pascual.

Sin embargo, habrá que esperar hasta finales del siglo IV d.C. para encontrar, en Jerusalén, las primeras celebraciones litúrgicas de la Pasión del Señor: se trataba de una jornada dedicada íntegramente a la oración itinerante; los fieles acudían del Cenáculo (donde se veneraba la columna de la flagelación) al Gólgota, donde el obispo presentaba el madero de la Cruz. Durante las estaciones se leían profecías y evangelios de la Pasión, se cantaban salmos y se recitaban oraciones.

Los testimonios más antiguos de una liturgia de Viernes Santo en Roma proceden del siglo VII.

Manifiestan dos tradiciones distintas, y nos han llegado a través del Sacramentario Gelasiano (oficio presbiteral con adoración de la cruz, liturgia de la palabra y comunión con los presantificados) y el Sacramentario Gregoriano (liturgia papal, limitada a lecturas bíblicas y plegaria universal).

Sábado Santo

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En los primeros siglos de historia de la Iglesia, el Sábado Santo se caracterizaba por ser un día de ayuno absoluto, previo a la celebración de las fiestas pascuales.

Pero a partir del siglo XVI, con la anticipación de la Vigilia a la mañana del sábado, el significado litúrgico del día quedó completamente oscurecido, hasta que las sucesivas reformas de nuestro siglo le han devuelto su originaria significación.

El Sábado Santo debe ser para los fieles un día de intensa oración, acompañando a Jesús en el silencio del Sepulcro.

Vigilia Pascual

La celebración litúrgica de la Pascua del Señor se encuentra en los orígenes mismos del culto cristiano. Desde la generación apostólica, los cristianos conmemoraron semanalmente la Resurrección de Cristo, por medio de la asamblea eucarística dominical.

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​Además, ya en el siglo II, la Iglesia celebra una fiesta específica como memoria actual de la Pascua de Cristo, aunque las distintas tradiciones subrayen uno u otro contenido pascual: Pascua-Pasión (se celebraba el 14 de Nisán, según el calendario lunar judío, y acentuaba el hecho histórico de la Cruz) y Pascua-Glorificación, que, privilegiando la resurrección del Señor, se celebraba el domingo posterior al 14 de Nisán, día de la Resurrección de Cristo. Esta última práctica se impuso en la Iglesia desde comienzos del siglo III. La Noche Santa (San Agustín la llama la “madre de todas las vigilias”) culmina el Santo Triduo e inicia el tiempo pascual, celebrando la Gloria de la Resurrección del Señor. De aquí que su contenido teológico encierre el misterio de Cristo Salvador y del cristiano salvado. Ello explica que, desde los primeros siglos, se celebrase el bautismo de los catecúmenos en la Vigilia Pascual. Como ya indica San Agustín en sus Sermones (220-221), toda la celebración de esta Vigilia Sagrada debe hacerse en la noche, de tal modo que o bien comience después de iniciada la noche, o acabe antes del alba del domingo. La Vigilia Pascual se convierte en el punto central donde confluyen las celebraciones anuales de los misterios de la vida de Cristo.

by primeroscristianos.com

 

Mulieres Dignitatis: somos hijas de Dios

Sheila Morataya

“Las mujeres necesitan descubrir esta estima divina (el respeto de Dios por la mujer) , para tomar cada vez más conciencia de su elevada dignidad. (…), Juan Pablo II

Cuando leo la frase “mulieres dignitatis” en algún texto, siento que mi corazón se ensancha. Cuando pronuncio en voz alta mulieres dignitatis siento que la frase es trascendental, y es ahí donde mi imaginación viaja hacia la figura favorita que tengo de la Virgen Santísima: “La desatadora de nudos” y comprendo que esto es la dignidad en la mujer, un poder y una fuerza superior para desatar los nudos que el pecado original dejo en nuestra identidad y que es nuestra gracia al decreto Salvador de Dios Padre, confirmada por la sangre de Cristo y reafirmada y hecha posible por la acción constante del Espíritu Santo. (Es Cristo que pasa, 133, José María Escriva de Balague)

Escribir sobre la dignidad de la mujer para mí no representa un acto de la intelectualidad sino de la necesidad que surge al dar a conocer a muchas mujeres la elevación existencial que se dio en mi vida en el momento en que por primera vez estuve frente al concepto cristiano de la dignidad y la buena nueva de Jesucristo. Yo era modelo profesional y agente de modelos, por lo que la dignidad para mí era una palabra que no existía en mi vocabulario y menos algo que como ser humano me pertenecía: “el hombre entero, experimenta con la unión con Dios una transformación en lo más profundo de su ser”.

Gran parte de las mujeres que creen que la dignidad consiste en amarse mucho a sí misma, no depender de ningún hombre, no dejarse pisotear y de tener una alta autoestima. Como consejera y coach de las relaciones y mentora para mujeres, creo que esto es importante pero también es una forma de pensar que, en exceso, puede llevar a una mujer a tomar decisiones equivocadas pensando en que lo hace en nombre de su propia dignidad. Es evidente que nuestra cultura moderna está basada en el “YO”, ya lo escribía en el año 2008. Hoy, 13 años después, nuestra cultura sigue basada en el yo cada vez más arrogante y solitario: Facebook, Twitter y sus selfies, Snapchat y los momentos instantáneos del yo que se logran y envían en un click , Instagram, Bitmoji (aplicación para crear un yo en forma de caricatura y vestirlo con las últimas tendencias). Este yo captura siempre el aspecto físico de una persona, dando a conocer solo el cuerpo, el status que se va logrando, los lugares de éxito por los que se pasa y muchas veces, un yo con fotografías tomadas junta a personas importantes y que elevan el valor propio y la autoestima.

El famoso canal de televisión creado por Oprah Winfrey, quien se sigue considerando cristiana y cuyo vocabulario en textos y programas se aleja completamente de lo que es la esencia del cristianismo, trae a su programa “Super domingo para el alma” invitados en su inmensa mayoría agnósticos, seguidores de la nueva era, la meditación transcendental, el shamanismo, la física cuántica, la práctica del cambio de sexo, las relaciones amorosas con miembros del mismo sexo. Se consideran personas que han despertado al “yo”, a la verdadera dignidad (para ellos significa ser fundamentalmente buenos y sin mancha) y que promueven una forma de vivir que directamente persigue satisfacer el derecho a elegir la satisfacción de lo que el yo pide, confundiendo a muchos cristianos en torno al verdadero significado de la dignidad, especialmente la dignidad de la mujer, pues somos las mujeres las primeras formadoras de los hijos y como cristianas es urgente que conozcamos profundamente qué es la dignidad y de donde proviene.

Formada como coach profesional, puedo decir que he estado metida en el corazón de estas filosofías, pues profesionalmente el coaching hunde sus raíces en una mezcla de todas estas vertientes, filosofías y religiones sin denominación que hablan mucho sobre la dignidad y sus derechos pero cuyas propuestas no tienen ninguna sustancialidad. Conozco de lo que escribo pues en mi práctica privada trato día a día con personas confundidas, almas que ignoran la profundidad de lo que es la dignidad y la estructura de la persona humana. Es necesario que todo ser humano comprenda que tenemos una dignidad que es de doble naturaleza: ser imagen y semejanza de Dios, “Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todas las bestias de la tierra y sobre cuántos animales se mueven sobre ella. Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, y los creó macho y hembra; y los bendijo Dios, diciéndoles: Proceded y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra” (Génesis 1, 26-29) y ser hijo adoptivo de Dios, solo el ser humano es invitado a ser familia de Dios. Es la única criatura en la que Dios pensó para relacionarse directamente con ella y tener una experiencia real y viva de Su Amistad, Intimidad, de su sentido de la vida estando en comunión con Dios y por lo mismo encontrarse con quien uno es, su nobilísima procedencia y su gran capacidad para crear su propia vida, gobernarla y dejar una gran huella de amor en el mundo. Esta es la razón suprema y explica mi valor, mi dignidad: yo puedo hablar con Dios, Dios es mi papa, yo soy una hija de Dios. “Entramos por unos minutos en la Catedral. Y mientras permanecimos allí en un silencio respetuoso, llegó una mujer con su cesta de la compra y se arrodilló en un banco unos minutos. Eso es para mí algo nuevo. Aquí viene la gente en medio de sus ocupaciones a una iglesia vacía. Y viene para un un diálogo familiar (con El). Eso nunca he podido olvidarlo” Escribe la gran filósofa Edith Stein: “¡Es como para morirse del asombro y para caer en oración en una permanente acción de gracias!”

En la vida cotidiana a nadie se le ocurre soldar oro con plástico; pero no por la diferencia de valor, sino por la imposibilidad de que el plástico resista el calor de la soldadura. El plástico no es capaz de ser unido así al oro. Análogamente, podemos entender la calidad que debe tener-aunque limitada- la naturaleza humana creada por Dios, para poder realmente penetrar y entrar en comunión con Él mismo. Y “esa es la gran osadía de la fe Cristiana, proclamar el valor y la dignidad de la humana naturaleza, y afirmar que, mediante la gracia que nos eleva al orden sobrenatural, hemos sido creados para alcanzar la dignidad de hijos de Dios”. (Hijos de Dios de Francisco Fernández Carvajal y Pedro Beteta López página 25).

Somos bautizadas: éste en nuestro gran regalo, Cristo nos permite ser como Él. ¡Qué más dignidad que esto! Sin embargo, Él tenía un corazón puro. Nosotros en cambio, debemos trabajar para que se vaya purificando de todo aquello que nos aleje de esta dignidad como lo es nuestros propio Ego, nuestro Yo más superficial, nuestras envidias. Pensar en la dignidad es conectarse en ese instante con Dios y por lo mismo entrar en Su Reino. Esto es lo que yo misma experimente en la misa de este domingo, el bautismo del Señor, por un momento sentí que mi yo caía completamente y quedaba rozando el suelo. Entonces comprendí el regalo inmerecido, el amor inexplicable de Dios por mí, la oportunidad única y eterna si yo quiero de ser hija de Dios ¡Filiam Dei!

La primera formadora es la madre,

Sheila Morataya

 

Repensar la situación religiosa de Europa durante la Semana Santa

Salvador Bernal

Más allá de esta época del año, y de unas vacaciones que podrían servir también para serenar una vida social y política excesivamente crispada, estos días invitan a seguir reflexionando sobre la deriva de la realidad religiosa en España, en este punto cada vez menos diferente de los demás países de Europa, a pesar de la presencia quizá irrepetible de las manifestaciones externas de religiosidad popular.

Para muchos, especialmente los creyentes, puede ser una oportunidad de repasar los grandes textos de los pontífices romanos, desde la segunda mitad del siglo XX, sobre todo, después del Concilio Vaticano II. Me parece recordar que fue en tiempos de Juan Pablo II cuando se creó la Conferencia episcopal de los obispos de Europa. Y el pontífice polaco convocó al menos dos sínodos en Roma de los prelados del viejo continente, en 1991 y 1999. De esas asambleas procedería buena parte del material elaborado, por ejemplo, en la importante exhortación de 2003 sobre Ecclesia in Europa, en la que laten ecos del magisterio romano antes y después del jubileo del año 2000.

Benedicto XVI tuvo muy presente la nueva evangelización en su pontificado. Creó un dicasterio propio: junto a la antigua Propaganda Fide, de resonancias modernas inseparables del descubrimiento de nuevos mundos, un consejo pontificio para la promoción de la nueva evangelización. No sé si permanece, o se ha integrado en los nuevos organismos de síntesis queridos por el papa Francisco. Fueron constantes sus referencias magisteriales, de modo particular en su segundo gran documento, la Exhortación postsinodal Sacramentum caritatis, bien enlazada con su primera encíclica, Deus caritas est. Esos textos configuran un auténtico manual sobre algo central en la vida de la Iglesia. La exhortación rezuma apertura y colegialidad, lleno de referencias a las propuestas del Sínodo de 2005. Su gran calado teológico y humano está muy en línea con el temple de Benedicto XVI, que prestó también especial atención a los universitarios europeos.

Tal vez el papa Francisco había meditado menos que sus predecesores sobre el envejecimiento de Europa: no sólo demográfico, sino religioso. Pero sus intervenciones muestran un conocimiento profundo de los problemas, y ofrecen pistas importantes para esbozar soluciones. Basta pensar en las últimas dos audiencias con jefes de Estado y de gobierno, con motivo del sexagésimo aniversario del Tratado de Roma (2017) y de la entrega del Premio Carlomagno (2016), aparte de su discurso ante el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo dos años antes. Como tituló su crónica el diario Le Monde del 6-5-2016, una Europa desorientada (déboussolée, sin brújula) dirige su mirada al papa Francisco.

Estos días, en España prevalecerá la participación en antiguas devociones populares que, paradójicamente, se revitalizan cada año. Desde luego, se llevan la palma la plaza de San Pedro y el Coliseo romano, turismo al margen. En cierto modo aparece otra contradicción de la Europa desarrollada: el afán laicista resulta compatible -quizá estimulante- con las convicciones de los creyentes. En realidad, lejana la muerte de Nietzsche recién estrenado el siglo XX, la fe encarna una nueva vitalidad, que parece dar razón a la supuesta frase de André Malraux tantas veces repetida: “el siglo XXI será religioso o no será”.

Nada tengo contra las devociones populares propias de la Semana Santa, aunque prefiero con gran diferencia la fuerza de los oficios litúrgicos. Y, en conjunto, estos días –“vacaciones de primavera”, según la neolengua-pueden ser tiempo de reflexión, también intelectual, para encontrar o profundizar en el sentido de esas tradiciones, que no pueden ser desconocidas o trivializadas culturalmente por el laicismo de menor cuantía al uso. Sin duda, la reflexión racional contribuirá a superar intolerancias y extremismos execrables, y facilitará seguir conviviendo en paz y concordia.

 

 

EL “ESCANDALO” DEL NIÑO QUE TIENE P…Y LA NIÑA V…

Las fuertes protestas  que parecían recoger algunos medios de comunicación  provenían, en  principio, de un autobús que había aparecido circulando por Madrid con unos rótulos en los que se podía leer claramente: “los niños tienen p… las niñas tienen v….”. Esta realidad era considerada como insultante por algunos grupos de personas que defienden el “derecho” de los transexuales a elegir  su sexo, porque consideran que su cuerpo se lo tienen que diseñar ellos, cosa que hasta hace muy poco (contando desde la creación de Adán y Eva: “hombre y mujer los creó”)  la historia no  había recogido, y no era, por tanto,  muy usual la defensa del niño o del adulto para elegir si prefería “colita” o “vulvita”.  Pero ¡claro! Ya estamos en el siglo XXI y parece ser que una corriente ideológica considera que el sexo no es una realidad  bilógica sino una construcción socio-cultural, que diversos gobiernos intentan imponer a  través de la  educación de los niños y jóvenes; y  deducen de ahí  que no solo los afectados tienen derecho a reivindicar  sus pretensiones  de cambiar la realidad de su  identidad sexual por la de “género”, sino que algunas autoridades y padres “aceptan (ya) como normal una vida de suplantación química o quirúrgica de su sexo por el sexo opuesto”. En una declaración de eminentes doctores del Colegio Americano de Pediatras, publicada en marzo de 2016, éstos urgen  a legisladores y educadores “a rechazar todas estas políticas. Son los hechos, y no la ideología, quienes determinan la realidad”.

 A este respecto, la presidenta del citado Colegio, Dra. Michelle Cretella, declaró hace unos meses, que transgenerar  a los niños (hormonarles y operarles los genitales y otros rasgos) los daña, afirmando de manera muy tajante que el apoyo público de transexualidad en los niños,  es equivalente al “abuso infantil”. “Cuando las instituciones académicas, médicas y otras de carácter público promocionan la toma  de hormonas tóxicas y la extirpación quirúrgica de partes del cuerpo sanas como parte de la asistencia sanitaria para los niños acaban involucrados en el abuso infantil institucionalizado”.  

No deja de sorprenderme que gente ajena a los que son  más conocedores del problema y sus consecuencias no tengan  empacho en discutir y defender, sin aportar datos,  lo contrario; parece ser que el dinero proporciona verborrea a muchos  para oscurecer sus mentes y  otros, simplemente, se dejan llevar por los tópicos del ambiente. 

El Papa Francisco denuncia que países influyentes financian la ideología de género en escuelas. “Colonizaciones ideológicas” las llama el Santo Padre.  

Interesantes también son las declaraciones del Dr. Paul  R.McHugh, Catedrático  de Servicios Distinguidos en Psiquiatría en la Universidad Johns Hopkins.  

“La práctica de cambio de sexo mediante cirugía surgió a principios de los años 70. ¿De dónde sacaron la idea de que nuestra identidad sexual (“género” es el término que algunos  prefieren) como hombres y mujeres   estaba en la categoría de cosas que se pueden cambiar? Los psiquiatras que defendían ese tipo de operaciones se empeñaban en que hablara con sus pacientes; sin embargo, ninguno de estos encuentros era convincente”.  

 “Cuando me convertí en jefe de psiquiatría del John Hopkins Hospital, decidí desafiar  lo que yo consideraba ser una mala dirección de la psiquiatría.”   Cuenta que el psiquiatra y psicoanalista  Jon Meyer estaba desarrollando un método para hacer un seguimiento de adultos que habían sido operados de cambio de  sexo en el Hopkins para  ver en qué medida la cirugía les había ayudado. Comprobaron que muchos estaban contentos con el cambio realizado pero “seguían teniendo los mismos problemas”. La esperanza de superar sus dificultades emocionales para mejorar psicológicamente no se había cumplido. Llegué a la conclusión de que el Hopkins estaba fundamentalmente colaborando con una enfermedad mental. Pensé que nosotros, los psiquiatras, teníamos que concentrarnos en intentar arreglar sus mentes y no sus genitales”.     

Un dato más: Opiniones  de la primera persona que el  Supremo le  permitió cambiarse de sexo (Charlotte Goiar). Vigo 1972

“La ideología de género no es ciencia, carece  de base científica, está fuera  de toda realidad.” 

“Un cambio de sexo no es tomarse  una Coca-Coca, como nos quiere hacer ver el lobby LGTB”.

“El interés  de  los LGTB  por los enfermos de Trastorno de Identidad de Género  es prácticamente nulo, porque   lo que a la Ideología de género le interesa es destruir el esquema binario (varón y mujer). 

A mí ninguna asociación LGTB  me ha ayudado en mi lucha por cambiarme de sexo y en mi problema  personal…. 

No se siente ofendida  por el autobús de HazteOir.org  y  su mensaje, por la sencilla razón de que “eso es lo normal, lo anormal sería al revés”.  Anormal ¿por qué?  Porque no llega al 1%  de la población.   

Pienso que los ”normales” tendríamos que  reflexionar, no ya solo por porque el 99% es el número más alto, sino porque la verdad no se puede discutir, cae por su peso,  y recordamos la frase  brillante que pronunció  el personaje central  de toda  la historia humana: “LA VERDAD OS HARÁ  LIBRES”

Pepita Taboada Jaén

 

 

Semana de Pasión

Hoy, Domingo de Ramos, iniciamos una semana en la  que rememoramos  desde hace más de dos mil años, que el Dios hecho hombre fue traicionado, ultrajado, insultado, azotado, maltratado y finalmente crucificado hasta morir despojado de toda su dignidad humana. 

La lejanía en el tiempo de estos trágicos hechos, admitidos y reconocidos histórica y científicamente, nos hace a veces, tener una perspectiva meramente simbólica de unos acontecimientos que revolucionaron el sentido transcendente de la humanidad. Hasta el nacimiento de Jesucristo, Dios era una idea, una elucubración filosófica, una necesidad creadora, una esperanza bíblica…

Lo cierto y verdad es que en un momento atemporal, Dios creador, decidió que debía hacerse visible a los hombres para rescatarlos del desorden moral e intelectual  en  el que estaban sumidos como consecuencia de su soberbia e ingratitud. Nació  pobre, vivió de su trabajo y murió miserablemente. Solo su resurrección dio sentido a los años de su existencia terrena, a las enseñanzas y a sus mensajes de esperanza.

Pero, como decía el cardenal Ratzinger,” puede considerarse como la gran tentación de nuestro tiempo la pretensión de pensar que después del big bang, Dios se ha retirado de la historia. Sin embargo insiste en que la acción de Dios no “se ha parado” en el momento del big bang, sino que continúa en el curso del tiempo, tanto en el mundo de la naturaleza como en el de los hombres.”

Es por eso que los creyentes debemos considerarnos unos grandes afortunados por descubrirle, desde la limitación intelectual a la que nos obliga nuestra condición humana. No está al alcance de la mayoría comprender el aliento divino de nuestra existencia si no es a través de nuestra cotidiana realidad. La concepción de la vida y el nacimiento, por ejemplo, no es una casualidad sino que es la fusión natural de dos voluntades creadoras de hombre y mujer. Apartar a Dios de su intervención en ese acto sublime, es un peligroso y arriesgado intento de apropiarse del poder creador.

El camino que recorremos en la Pasión procesional de nuestra Semana Santa no se aleja en muchas ocasiones de nuestra propia experiencia vital: ser traicionados por nuestros amigos o juzgados injustamente, padecer injurias y a veces persecuciones  por nuestras ideas o convicciones. También las crisis económicas nos hacen sufrir y caer en situaciones de pobreza a muchas personas y a familias enteras.

Pero nada de esto es extraño al Hijo del Hombre que contemplamos en las imágenes que representan el dolor y los padecimientos infringidos por la injusta persecución y condena a que fue sometido. Siempre sin olvidar la compañía permanente, silenciosa y discreta hasta su muerte  de su madre, la Madre de toda la humanidad. Vivir la Semana de Pasión es también para muchos revivir  sus propios días de preocupaciones, de sufrimientos, de frustraciones…

Pero el hombre busca la paz, la paz de su espíritu y busca ese álito de esperanza que haga inmortal el bien, el afecto y cariño del que ha disfrutado y gozado con su familia o amigos en su paso por la tierra. Solo quien tiene una vinculación con Dios, quien procura mantener un coloquio ininterrumpido con El puede vencer el drama de la muerte física y la angustia de su posterior y desconocida oscuridad.

Nadie puede comprender con la sola razón, lo que sigue al eterno silencio del final de nuestra vida. Para unos el regreso a su cósmica oscuridad pero para los cristianos se abre el camino hacia el fin de las limitaciones del cuerpo en el que físicamente estamos encerrados. Creer en la Resurrección y la victoria sobre la muerte es aproximarse al gozo de una vida futura donde las injusticias humanas se reparan, la tristeza y el dolor desaparecen y las paredes y puertas cerradas a la eternidad se abren junto al Cristo resucitado.

Jorge Hernández Mollar

Ex Subdelegado del Gobierno de Málaga

 

 

Las 12 cosas que hacía Jesús con su equipo... pero ¿acaso los curas saben formar equipos hoy?

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P.J. Ginés/ReL

Bruno Bérchez Cagigal es el sacerdote Delegado de Juventud de la diócesis de Barcelona desde hace 6 años, y antes estuvo en pastoral universitaria. Habló ante una docena de sacerdotes de su experiencia organizando equipos de jóvenes catequistas evangelizadores, durante el Encuentro Europeo de LifeTeen de marzo de 2017 en Barcelona (www.lifeteen.es).
"Amigos sacerdotes, no sé si en el seminario os enseñaron a organizar equipos para evangelizar? ¿No? A mí tampoco. En el seminario solo nos enseñan teología, básicamente, ¿no?", comentó Bérchez entre los sacerdotes que asentían. 

Pero, señaló, en el seminario, y en la Biblia, uno aprende a mirar a Jesús y a imitar a Jesús y su ejemplo. Y Jesús creó un equipo de colaboradores, los apóstoles, a los que formó unos años. ¿Cuál fue su metodología? Bérchez señala 12 rasgos. 

12 rasgos de cómo Jesús creó su equipo

1. Seleccionó a quienes, sin ser los mejores, creían en el sueño
"Jesús creó un equipo, que humanamente no era el mejor, pero eran capaces de vivir y morir por un sueño: los Apóstoles.  El equipo tenía lo que llaman CCQ: seguimiento del carisma (creer en él, en la misión), capacidad y química (llevarse bien, trabajar en equipo)". 

2. Jesús se fio de su equipo
Jesús solo estuvo tres años realizando su tarea en la tierra, y confió en su equipo para continuarla... hasta hoy. "Jesús se fio de su equipo: también nosotros nos hemos de fiar de nuestro equipo. Por ejemplo, alguien se fio de nosotros para ser curas. También nosotros hemos de fiarnos de nuestro equipo de colaboradores, laicos o no". 

3. Jesús vivía y compartía los días con su equipo
Jesús no daba clases por correspondencia. Jesús vivía con sus apóstoles, su enseñanza era preencial, continuada, de inmersión. "Cuidaba a su equipo, cenaba con ellos, compartía la vida, vivían juntos". 

4. Jesús era maestro: impartía lecciones
"Jesús enseña y capacita y sus apóstoles también llegarán a ser maestros. También el sacerdote es hoy el que sabe teología y explica dudas y temas a su equipo de laicos, que luego lo llevarán a los chicos en catequesis".

5. Jesús hacía milagros, mostraba cosas maravillosas a su equipo
"Jesús no curó apóstoles… pero sí hizo milagros ante ellos para que los vieran. Como Jesús enseñaba maravillas, los curas también deberíamos mostrar esas cosas maravillosas, cosas que enseñan. Hoy, mostrar al mundo, a la parroquia, jóvenes con fe, jóvenes ardorosos, ya es una maravilla que edifica".

6. Jesús amaba con pasión y con paciencia
"El cura debe amar acompañando; el cura debe ser apasionado y paciente, que es como amaba y acompañaba Jesús. Amando así a su equipo, el cura da ejemplo de pasión y paciencia, que sus colaboradores aprenderán de él". 

7. Los pocos panes o peces que le den, a Jesús ya le sirven
"El cura ha de alimentar con los pocos peces y panes que tenga a mano, como Jesús. Jesús dijo a los discípulos: “dadles vosotros de comer”. El cura también debe motivar, animar. Por eso, no tiene que ser perfeccionista. Si un chico de tu equipo sabe algo de música o de diseño, no te pondrás demasiado exigente con su música o sus diseños. Les animarás, les darás gracias. Y poco a poco los prepararás para ir mejorando".

8. Jesús los impresionaba al lavarles los pies 
"Como Jesús lavaba los pies, también nuestros colaboradores ven que los curas les acompañamos, les queremos, que entendemos sus problemas… Si amáis a vuestro equipo de catequistas, ellos amarán a sus chavales. Aunque suele ser bueno que un equipo tenga directores espirituales en otro sitio o ambiente, el cura debe mostrar interés y acompañar a su equipo de catequistas". 

9. Jesús oraba mucho, y los apóstoles lo veían
"Como Jesús oraba ante los apóstoles, también el cura debe orar, para dar ejemplo a su equipo".

10. Jesús sufría ante la tentación, pero perseveraba
"El cura, como Jesús, mostrará firmeza ante las tentaciones, la soledad, el abandono..."

11. Jesús llevó su cruz
"Como Jesús, también el sacerdote llevará su cruz. Un cura que intenta evangelizar jóvenes usando Lifeteen en España, por ejemplo, a lo mejor ve que la cruz son las quejas de otras personas, compañeros que no te entienden, no te apoyan, te critican sin haber estudiado ni conocido lo que haces. Un cura no debería sentirse mal por estar buscando formas eficaces de evangelizar". 

12. Jesús se fue...
"Por último, el sacerdote, como Cristo, ha de saber dejar marchar a sus hijos espirituales, dejarles crecer. Algún día se irá de la parroquia... y sabe que los equipos que creó seguirán funcionando. Te ha de alegrar ver que tus hijos espirituales han crecido y funcionan bien por su cuenta".  

El sacerdote no juega el partido: ¡entrena jugadores!
Muchos sueñan con ser un gran jugador de fútbol, pero no con ser gran entrenador. Sin embargo, los entrenadores son los que crean grandes equipos. "¡Los sacerdotes debemos desear ser un gran entrenador! El padre James Mallon, en su libro Una Renovación Divina, explica que los curas no jugamos el partido, sino que entrenamos a los jugadores. Eso es lo que hacen métodos evangelizadores como LifeTeen", señala Bérchez. 


  Bruno Bérchez en el campamento de formación de evangelizadores de NetMinistries en EEUU

Bérchez conoció el método de evangelización de LifeTeen primero con el sacerdote Emili Marlés, de la diócesis de Tarrasa, y después en un viaje a Estados Unidos. 

"Cuando era cura novato, me entregaron una parroquia y pensé que tenía que hacerlo yo todo. Hoy sé que no ha de ser así. Actualmente llevo la parroquia de Santa Eulalia de Vilapicina. La mayoría de los chicos que nos vienen a LifeTeen son sudamericanos. Mi equipo de catequsitas para trabajar con ellos son dos chicos de la parroquia, dos chicos que llegaron por la Delegación de Juventud y una catequista de toda la vida".
 
"Lifeteen y otras metodologías de nueva evangelización siguen lo que pide el Vaticano II:que el cura haga de cura, que sea como un director de orquesta para que cada uno toque bien, que no sea un hombre orquesta. Jesús es modelo también en esto. Jesús no organizó la Iglesia, no fue un organizador: dejó a sus discípulos esa función. Tampoco el párroco debería ser necesariamente el organizador: pueden hacerlo los laicos con la guía del Espíritu Santo y la Iglesia. Hay muchas cosas que el párroco no tiene por qué atender", propone. 

"Pero hay otras cosas que sí debe hace el cura. En la mayor parte de las parroquias, Lifeteen empezará en una parroquia porque un cura se anima, lo implanta, porque tiene deseo de llegar a los jóvenes, porque ve que los jóvenes se van de las parroquias. ¿Y si hubiese algo para que los jóvenes no se vayan y para que conozcan a Cristo? En Liderazgo Audaz, de Bill Hybels, se explica que el líder no puede dormir porque algo le duele, un deseo… Creo que todos los curas aquí, al menos yo, hemos vivido muchos fracasos con jóvenes, hemos visto que nuestros jóvenes dejaban la iglesia, los sacramentos... Si LifeTeen u otra cosa nos ayuda a evangelizar jóvenes, lo usaremos”

El papel del cura en LifeTeen, con adolescentes
En una sesión de Lifeteen el cura "debe estar allí, acoger, saludar y ser amigo. Ni dar charlas, ni dirigir. No ha de estar allí como “el que manda” sino como otro amigo que juega allí con ellos. Los sacerdotes en los campamentos de verano de Lifeteen y Net se dedican a descansar, jugar con los chicos, participar en sus juegos, y luego confiesas. Pero no están organizando ni haciendo cosas".

"Lo novedoso de LifeTeen es que los chicos se lo pasan bien porque hay juegos muy bien diseñados. Después del juego ya se sientan y escuchan. Nunca dirán “que rollo de charla”, porque ya han jugado y después la oración de 15 minutos no se le haces larga. Y como se lo pasan bien y salen con un toque de Dios… invitan a amigos, así que el grupo va creciendo a lo largo del año".

Lo que el cura sí intenta hacer es dirigir la oración en LifeTeen, aunque no sea en todas las sesiones. "El cura es bueno representando a Cristo ante el joven y al joven ante Cristo en oración. En la adoración en LifeTeen hay música, hay velas, es sensorial, fluye, sin hablar mucho... se deja hablar al Señor".

"Los chicos también ven al sacerdote en Misa, ven con atención como celebras, ven que eres el hombre de los sacramentos, el hombre que toca a Cristo", señala. "Los chicos también ven si en el sermón o en la predicación das buenos ejemplos, si está trabajado, si sacas parábolas de su cultura. Predicar a adolescentes no es como predicar a niños".

Por último, aunque los adolescentes pueden explayarse y hablar de varias cosas con sus monitores de LifeTeen, estos a menudo le propondrán que acuda al sacerdote y se confiese o le comente sus preocupaciones. 

Laicos muy activos, sacerdotes muy apreciados
Bérchez, después de su viaje por Estados Unidos, llegó a la conclusión de que "en EEUU los laicos en las parroquias organizan muchas cosas, hablan y deciden mil asuntos, pero aplauden y animan y cuidan al sacerdote, y lo valoran; en España, en cambio, parece que el sacerdote tiene que hacer de todo y no se le valora".  

Al finalizar el encuentro, Bérchez animó a los curas a ir a encuentros de oración de Steubenville en Estados Unidos: hay más de 20 en junio y julio en distintas ciudades y es gratis para curas. También es posible ver algunos vídeos por Internet para hacerse una idea.  

(Más información de estos encuentros en steubenvilleconferences.com/youth/)

 

El hombre no nace, se hace.

Se hace con aquello que sí trae consigo.

 

El hombre se hace con la modelación de muchas cosas, con las muchas cosas que están a su al rededor y que lo van moldeando a medida que va creciendo.

Cuando nacemos ya están los otros, los anteriores que nacieron antes que nosotros y que ya tienen sus cosas moldeadas y que nos las irán transmitiendo, nos las irán empapando a medida que vamos creciendo.

 

Por más que uno se proponga no intervenir en la vida de los hijos, en el mero hecho de estar junto a ellos ya se está interviniendo.

No es necesario siquiera que les hables, ya se está influyendo por medio de los gestos, actitudes, en la forma de vivir las circunstancias, en las exigencias, en las prohibiciones etc.

Para una buena formación, aliar la firmeza con la bondad.

Marcelino Champagnat enseña que, para la formación de la voluntad de los niños, es necesario imponer disciplina, pero sin exigencias innecesarias; advertir, pero con dulzura; castigar, pero sin aterrorizar

Estamos con ellos, somos lo que somos e influimos los unos sobre los otros.

 

No es posible crecer solo.

Aquellos que dicen que los chicos crezcan solos, se puede aceptar solamente como una broma. Una triste broma.

Es la broma de un ignorante.

Busquemos la belleza y el orden y seremos, como consecuencia, plasmados. Si vivimos en el desorden y en la suciedad, poco a poco nuestra vida será influenciada y transmitida negativamente: ese desorden exterior correrá el riesgo de transformarse paulatinamente en desorden interior.

Porque como escribe Paul Bourget: “Es necesario vivir como se piensa, si no se quiere terminar pensando cómo se vive“.

 

La mínima verdad enseña que se nace y se crece a la sombra de otros que ahí están con nosotros, y que ya estaban antes que nosotros.

Nuestros hijos, los actuales jóvenes, advinieron, como todas las generaciones, a un mundo que está lleno de modelos.

Para instruir basta con saber, pero para educar es necesario ser, por lo que va mucho más allá de una siembra instrucción académica. (Silvia del Valle Marquez)  

 

Hay valores y anti-valores, hay dibujos de la vida que les llegan desde adentro y de afuera de sus padres.

Está la televisión, la escuela, la calle.

En fin, los otros, todos los otros.

Cervantes, en una de sus novelas, en la Gitanilla, dice de los gitanos:               < Nacen entre ladrones, se educan para ladrones, y acaban por ser ladrones.> Parodiando a Cervantes, podríamos decir de los jóvenes de ahora, y los de antaño: < Nacen entre corruptos, se educan entre corruptos y terminan por ser corruptos>

 

El hombre, nace, con el chasis torcido, con tendencias buenas y con tendencias malas. El hombre nace –enseña la Iglesia católica- con el fomes peccati (inclinación al mal) 

Dios hace al hombre libre, con la posibilidad de escoger entre el bien y el mal. La Escritura santa dice: < Ante el hombre está el bien y el mal; lo que escogiere eso se le dará>

 

No somos responsables del lugar donde nacemos; pero sí somos responsables del lugar donde vivimos y morimos. Aquí <lugar> no se refiere a un sitio en el espacio, sino a un sitio en la mente, nos referimos a la forma de ser, luchar y actuar. (Leo J. Mart.)

 

La pregunta por tanto no es: ¿viste cómo es la juventud actual?

Si no: ¿viste lo que hicimos nosotros, todos los otros, para que los jóvenes sean como son?

La sociedad, la totalidad de los otros, así los hizo, así los moldeó, y así salieron.

 

El tema no es para ponerse a llorar. No. Decididamente no.

El tema es preguntarse qué hacer para que los jóvenes no sean como son.

Los datos sociológicos realizados en las situaciones de extrema pobreza, como son las favelas de Salvador de Bahía en Brasil, son concluyentes: donde se potencia una familia con lazos fuertes, las personas salen de la pobreza, porque tienen un futuro, porque se sienten llamados a una tarea más grande, y se les puede transmitir el sentido real por el que vivir. (Livio Melina)

 

 

Son muchos que hablan y hablan de la falta de valores.

Y eso es lo primero que hay que dejar de hacer: hablar. Hay que dejar de hablar.

Los valores existen solo y tan solo en las acciones, y estas no necesitan de palabras. Necesitan de actitudes concretas. Necesitan de cosas que se hacen y ven hacerse. Es la manera de ser autentico.

Un hombre autentico no odia nunca. Su cólera y su mal humor no duran más que un minuto. (Napoleón)

 

La Madre Teresa de Calcuta, nunca dio lecciones sobre los valores.

Dio sí, lecciones de vida en cada uno de sus actos y en todas las horas de su diario vivir. A nadie se le pide que sea una persona de la altura espiritual de la Madre Teresa.

Pero si se le pide que sepa que, quiéralo o no, está siendo modelo, está modelando a los que están a su alrededor, está dando forma a otras vidas.

Recordemos la metáfora del dedo y de la luna: cuando alguien señala la luna, podemos mirar al cielo, o podemos quedarnos en el dedo. En la misma línea se sitúa una metáfora de Saint Exupery. Decía: si quieres que un joven sea un gran navegante no tienes que enseñarle la técnica de hacer barcos, tienes que contagiarle el amor al mar. 

 

 

Y cuando estas vidas son pequeñas, la influencia es mucho mayor.

Y  los padres deberían tener siempre presente que si hay un programa en la televisión que consideren inadecuado para sus hijos, ante todo dejen de verlo ustedes.

Así de sencillo. Eso es ser modelo. O algo que complica más la vida, ver los programas todos juntos. Enseñarles a discernir, enseñarles a pensar, a reflexionar sobre lo que están viendo: puede ser motivo de un diálogo. Diálogo que lleva tiempo y que nos compromete y que por lo tanto a muchos les complica la vida

 

Los valores formadores del bien no radican en los grandes hechos, sino en lo pequeño de cada día.  Aparecen en lo cotidiano de cada cual.

Su vida de esfuerzo, de trabajo, de constancia y disciplina, es un modelo. Eso educa, eso modela y lo hermoso es que modela sin que el modelado se dé cuenta.

Los hijos no se dan cuenta de lo que van mamando en su casa.

Se van impregnando sin que se den cuenta.

Y les queda como si fuera una marca de fábrica. Y bien que lo es.

La cultura debe depender del hombre, no al revés.

 

Si se les sugiere que lo mismo da estudiar que no estudiar, o que repetir el año no es nada trágico, también educa, pero hacia al lado opuesto: mal educa.

Y estacionar frente al cartel que lo prohíbe, también educa, pero al revés.

Si usted lee un libro, usted educa sin decir nada.

Si llora de dicha o de rabia porque Boca o Ríver salió campeón, usted está moldeando está educando. Está enseñando a ser una forma de ser,

El neopaganismo moderno conduce a estados de espíritu mucho peores que los del paganismo antiguo. Una civilización que rechazó a Jesucristo cae mucho más bajo que otra que no Lo conoció. (Gregorio Vivanco Lopes)

 

Quizás usted no lo sabía,  pero siempre educa o mal educa.

Implacablemente siempre, en todos sus actos, sean buenos o malos.

Siempre se educa o se mal educa.

René Descartes el padre de la filosofía moderna, escribió que la prima máxima de todo ciudadano ha de ser la obediencia a las leyes y costumbres de cada país, y en todas las otras cosas, comportarse según las opiniones más moderadas y alejadas de los excesos. (Márius Carol)

 

Hay que empezar por casa.

Hay que empezar  por las actitudes de nuestro hogar.

¿Por qué?  Porque es lo primero que ven los ojos de todo chico.

Es lo que más le queda grabado para toda su vida.

Lo que no se aprende en casa, lo mendigarán toda la vida.

Los padres se confunden y creen que formar a un hijo es solo cuestión de enseñarle cosas de etiqueta social. Si bien, esa es una parte, la formación finalmente consiste en formar integralmente a la persona: su inteligencia, consciencia, espiritualidad, voluntad, corazón y carácter. (Angel Espinosa de los Monteros)

 

Todos somos, para bien o para mal, modelos que serán imitados, que serán incorporados a la vida que sigue.

Y esa vida será como yo, y como usted, la hayamos vivido y la hayamos ido construyendo.

Hay una frase que dice: "fuertes razones hacen fuertes acciones".

Se dice que el valor de un hombre no depende tanto de la fuerza de su entendimiento, como de su voluntad.

Y si esa voluntad está firmemente asentada en cosas en las cuales se cree y se vive, todo ser humano puede ser un vendaval.

 

                                                         Salvador Casadevall

                                                    Salvadorcasadevall@yahoo.com.ar

 

 

MÉXICO 2018: ¿ESTAREMOS A TIEMPO?

Por René Mondragón

 

BENEFICIARIOS

 

            No son escasos los observadores y analistas que aseguran que las difíciles y calamitosas relaciones de Donald Trump con México acabarán por beneficiar a una izquierda radical, populista y alocada como la que encabeza López Obrador, mismo que no acaba de aglutinar a la chiquillería que piensa como Carlos Marx y quiere vivir como Carlos Slim.

 

            El asunto es que tienen razón. El problema es que, este escribano ignora si estaremos a tiempo –como decía mi santa abuela- de “escarmentar en cabeza ajena” y darnos cuenta, finalmente que, los modelos socialistas –todos- ha sumido en la pobreza, la ignorancia, la cancelación de libertades y el fracaso económico de sus respetivos países.

 

            Esto va desde las loqueras de los Castro Brothers, Dilma Rousseff, Cristina Fernández, su marido Néstor Kirschner, Evo Morales, Rafael Correa, hasta los sueños etílico-esquizofrénico-decimonónico-bolivarianos de Nicolás Maduro, pasando por las rabietas intolerantes de Pablo Iglesias y su farisaico Podemos –en conjunto con varios alcaldes- que quieren quemar vivos a cuanto cura y monja se les traviesa, para imponer ideologías disolventes que revientan a la familia y enarbolan una cultura de la muerte.

 

            A este amanuense le da la impresión de que hay “una mano que mueve la cuna” y que, a todas luces, insiste en impulsar las tesis que evidenciaron ya, hasta la saciedad, su ineficacia, recurriendo a la militarización y  a la represión, para “convencer” a los opositores, como si en verdad, creyeran en las fantasmagóricas promesas de los fautores de sonadísimos fracasos políticos.

 

REGISTRANDO FRACASOS

 

No es excesivo ni puede ser catalogado de “fundamentalismos de derecha”, las condiciones de fracaso que rodean casos como los señalados. Nicholas Casey y Ana Vanessa Herrero (https://www.nytimes.com/es/2017/04/03/) ha formulado señalamientos interesantes al respecto.

 

            Ahora es indudable que el mesías chavista se alejó de la democracia. Dos botones de muestra: el golpe de Estado de facto, teledirigido contra la Asamblea Nacional electa constitucional y democráticamente por los venezolanos; y el incremento de “presos políticos” que atiborran las cárceles. Leopoldo López es solo un caso, (433 y 6,893 arrestos políticos señala la fuente consultada) porque existe una mordaza bestial contra los periodistas como Braulio Jatar, Director y Editor de “Reporte Confidencial”, preso desde hace más de tres meses por publicar una crítica contra el gobierno de Maduro(http://www.abc.es/internacional/abci-04-12-16). Evidentemente, el tema de violación de derechos humanos tiene al dictador –y a sus corifeos en países como México- sin preocupación. Los que se rasgan las vestimentas por temas como ese, ahora callan en medio de un sospechoso silencio.

 

¿SIGUE ECUADOR?

 

            Como todos los ateos y laicos recalcitrantes están disfrutando de la Semana Santa, solo algunas de mis hermosísimas lectoras y aguantadores lectores dieron seguimiento al proceso electoral de Ecuador. El periodista Felipe Burbano hizo aflorar varios detalles (www.nytimes.com/es/2017/04/03/la-incertidumbre-se-aduena-de-ecuador) De inicio consigna el fuerte tufo de desencanto provocado por los resultados, puestos en duda por, prácticamente, la mitad de la población, con todas las movilizaciones y daños que seguramente provocará una campaña post-electoral.

 

            El tema es que, Guillermo Lasso, sostiene su triunfo como presidente, apoyándose en que llevaba seis puntos de diferencia en una encuesta “a boca de urna” y luego, el proceso se volvió terriblemente lento, para que luego, el Consejo Nacional Electoral anunciara el apretadísimo triunfo de Lenin Moreno, miembro de la misma camarilla que el izquierdista Rafael Correa.

 

Al igual que en México –cito a Burbano- el populismo de Correa redistribuye “…recursos a los pobres, castigando a las élites económicas y políticas y polarizando a la sociedad en dos bandos antagónicos (…) uso de recursos estatales para su promoción, respaldo total de los medios de comunicación públicos y una campaña sucia sistemática...) lo que evidencia un modelo totalmente desgastado y ayuno de credibilidad entre los ecuatorianos.

 

Es necesario agregar a este escenario, la tremenda crisis económica que padece aquel país hermano. Lenin Moreno aún no ha dicho –igual que AMLO- cómo sacará al país de la crisis. Es decir, asumen un liderazgo timorato, impopular y frágil.

 

Rumbo al 2018, ¿los mexicanos todavía estaremos a tiempo?

(Empresario, banquero, fundador de Compromiso Ecuador, formado por el movimiento CREO y varias agrupaciones políticas y gremiales, se opuso a la iniciativa de Correa  exigiendo que se convoque a consulta popular el paquete de enmiendas, sobre la reelección indefinida de los cargos de elección popular)

 

 

15 películas para esta Semana Santa

 

La semana próxima -que, por tantos motivos, todo el mundo denomina Santa- será fecunda en representaciones de la Pasión: procesiones, obras teatrales, tradiciones centradas en la Cruz... Mil y un eventos artísticos inundarán las calles de nuestro país, mostrando a las claras lo mucho que la cultura cristiana ha calado en nuestra sociedad.

Hasta hace poco, la programación televisiva se mantenía en esa línea y procuraba recordar a los espectadores los acontecimientos que íbamos a celebrar. Últimamente, sin embargo, las parrillas de las cadenas se han distanciado un tanto de lo que conmemoramos en la Semana Santa. Y como, al haber más tiempo libre, muchas familias piensan en ver películas enriquecedoras, aptas para todos los públicos y que a la vez evoquen los acontecimientos de la Pasión, he pensado en publicar esta selección de películas que pueden encontrarse en cualquier video-club.

En otros lugares he publicado "Las 10 mejores películas sobre Jesús de Nazaret", "Las 100 películas más inspiradoras de la historia" o "Las 100 mejores películas católicas". Ahora propongo un elenco con 3 listados de filmes: 5 sobre la vida de Jesús, 5 sobre los primeros cristianos y 5 películas recientes con valores (en los cines o en DVD). Espero que os sirva para programar el cine de los próximos días. Y no dejéis de decirme cuáles son vuestras preferidas:

a) Vida de Jesús:

- Jesús de Nazaret (Italia, 1977), de F. Zeffirelli. Mini-serie en 4 capítulos. Todos.
- Jesús (Italia, 1999), de R. Young. Mini-serie en 2 capítulos. Para jóvenes.
- El hombre que hacía milagros (2000), de Derek W. Hayes y Stanislav Sokolov. Animación en 3-D. Para toda la familia, gustará mucho a los niños.
- La pasión de Cristo (USA, 2004), de Mel Gibson. Para jóvenes y mayores.
- Ben Hur (USA, 1959), de William Wyler. Un clásico de la Semana Santa, con dos breves apariciones de Jesús que transforman la vida de Judá Ben Hur.

b) Primeros cristianos:

- Resucitado (2016), de Kevyn Reynolds. EN CINES (con Tom Felton, Joseph Fiennes, Cliff Curtis, Peter Firth y Leonor Watling)
- Quo Vadis (1951), de Mervyn LeRoy (con Robert Taylor y Deborah Kerr)
- La túnica sagrada (1953), de Henry Koster (con Richard Burton y J. Simmons)
- Barrabás (1962), de Richard Fleischer (con Anthony Quinn y Vittorio Gassman)
- En busca de la tumba de Cristo (2007), de Guilio Base (con D. Liotti, Ornella Muti, F. Murray Abraham, Mónica Cruz y Max von Sydow)

c) Películas recientes con valores cristianos:

- Llena de gracia (2016), de Andrew Hyatt (Retrato intimista de los últimos años de la Virgen, cuando se convierte en apoyo de los Apóstoles y columna de la Iglesia)
Poveda, (2016), de Pablo Moreno. (Emotivo retrato del Padre Poveda, el santo de los niños pobres)
Francisco, el padre Jorge (2015), de Beda Docampo Feijóo (Primera biografía del Papa Francisco: sincera, deliciosa y emocionante)
- El navío (2016), de Julio Quintana (Historia de dolor, fe  y esperanza, interpretada por Martin Sheen, tras un tsunami arrase la escuela de una pequeña aldea)
- Un millón de hostias (2016) de David Moncasi (Documental sobre el único convento de La Habana. Sus monjas fabrican cada año un millón de obleas: una hermosa revolución estáempzando en Cuba) 

 

 

 

 

SANTAS MANOS 

Autor: Eliseo León Pretell

*Poeta internacional peruano

“Ciudad Satelital”

Houston Texas, E.E.U.U.

 

 

Manos justas de amor en hartura,

dulces manos de bien y de luz.

Que supieron sanar con ternura,

Santas Manos…, de Cristo Jesús.

&&&

Milagrosas cuando no hubo modo,

aumentando los peces y el pan.

Generosas brindándole todo,

Santas Manos…, no más se verán.

&&&

Ofreciendo su abrigo y aliento,

iban siempre calmando el dolor.

Cariñosas en todo momento,

Santas Manos de inefable amor.

&&&

Manos prestas buscando salida,

a su paso cambiando la suerte.

Devolviendo la vista perdida,

y la vida después de la muerte.

&&&

Manos firmes, férreas y valientes,

cuando expulsan a vil mercader,

de su templo colmado de gentes,

sólo ansiando comprar y vender.

&&&

Manos mustias, sangrantes y frías

traspasadas de clavos hirientes.

Manos yertas, por largos tres días,

Santas manos…, puras e inocentes

&&&

Se levantan al fin victoriosas

esas manos maltrechas y heridas.

A los cielos suben orgullosas,

por salvar tantas almas y vidas.

 

Derechos reservados

Confío en Dios como mi fuente de provisión infinita.

Al saber esta Verdad, no me puede faltar ninguna cosa buena.

"Mi copa está rebosando"

--Salmo 23:5

 

En defensa de la libertad educativa

La Iglesia defenderá con una sola voz el derecho de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos. Hace unos días se ha reunido la llamada mesa eclesial para el diálogo educativo, en la que están representados todos los agentes católicos involucrados en la enseñanza, desde las asociaciones de padres a los titulares de centros concertados. 

El episcopado ha sido una de las voces que con más insistencia ha pedido un pacto educativo en España para liberar esta materia de los rifirrafes partidistas. 

La educación no puede ser un instrumento de adoctrinamiento ideológico, y por eso debe quedar claro que los titulares de este derecho son las familias. Cuando se ponen trabas a la asignatura de Religión o a la libertad de elección de centro se cuestiona un derecho reconocido expresamente por la Constitución y por los principales tratados internacionales de derechos humanos.

Jesús Martínez Madrid

 

 

Formas encubiertas de eutanasia

“En nuestros días, se asiste también a la aparición de formas encubiertas de eutanasia. Algunos médicos se sirven de calmantes utilizados en cuidados paliativos y los prescriben en dosis excesivas no indicadas”, indica la guía editado por la Fundación Jérôme Lejeune.

Explica dicha guía que “Provocar deliberadamente la muerte es siempre un acto inmoral. La persona enferma es privada de vivir los momentos finales de su vida y que pueden estar llenos de sentido, como por ejemplo, la reconciliación con un hijo. Además, quien plantea el acto,  consciente o inconscientemente, sufre remordimiento de conciencia”.

La guía pone de manifiesto que, en algunas ocasiones, se realizan eutanasias queridas por los familiares o cuidadores o incluso por el médico, que la decide por sí solo. “Es una actitud gravemente contraria a los derechos humanos”, se indica en el manual.

El libro aporta testimonios. Por ejemplo, el de un padre que habla con su hijo cuando le han dado por muerto y finalmente, revive.

Lluis Esquena Romaguera

 

 

Con la sana inconsciencia

El pasado día 13, con motivo del cuarto aniversario del comienzo del pontificado del papa Francisco,  escribí la siguiente carta que no fui capaz de enviar al medio porque me parecía no ser oportuna. Después de dos semanas he cambiado de opinión y me ha parecido que si se puede publicar, por eso la envió. 

Con su particular carisma, el papa jesuita, Francisco, en estos cuatro años de pontificado ha puesto a las periferias geográficas y existenciales en el centro del corazón de la Iglesia. Lo ha hecho, remando mar adentro, en cuatro años que han sido un regalo de Dios para la Iglesia, sintiendo con ella y desde ella, sin echar mano de la utópica revolución que algunos quieren vender, pero con la claridad y firmeza de quien ha apostado desde el principio por la necesidad de una profunda conversión personal y comunitaria. Y lo ha ido consiguiendo con sencillez y, en sus propias palabras, con la sana inconsciencia que le caracteriza, dejándose hacer, fiándose del Espíritu Santo y recordándonos que toda renovación consiste esencialmente en el aumento de la fidelidad a la propia vocación.

Jesús Domingo Martínez

 

 

PENSAMIENTOS Y REFLEXIONES 151

 

Hay que estudiar nuevas formas de gobernar: Está sobradamente demostrado que como se gobierna desde siempre, es de forma delictiva, cuando no canalla o criminal; de ahí tanto enfrentamiento, tanto drama, y tanta guerra, puesto que no se gobierna con la máxima de dedicar al gobierno, “el sudor de la frente del gobernante”, sino pensando en exprimir y vivir a costa, del “sudor” del de enfrente, sojuzgándolo y “robándole hasta la ilusión de vivir”.

            EL ESTADO DEBE SER COMO UNA FAMILIA, “DONDE TODOS COMEN, TIENEN TECHO  Y VESTIDO Y BUENA SALUD, ¿Qué es un Estado sino un conglomerado de familias? ¿Cómo se gobierna a una familia de forma equitativa?  Proporcionándole a cada miembro lo necesario para que pueda vivir de sus propios méritos y saberes. De acuerdo que tiene que haber desigualdades, pero partiendo de aquel sabio consejo de San Pablo a las “comunidades cristianas”; “Que el que no trabaje que no coma”. Por descontado que aquel “santo-político-gobernante”, daría por sentado que habría que mantener dignamente, al que por el motivo (justificado) que fuere, había que mantenerlo.

          Lo que está claro y diáfano, es que como se gobierna, será un fracaso continuo, que terminará siempre en disturbios, protestas e incluso enfrentamientos sangrientos. La historia nos lo dice y repite constantemente, puesto que la realidad siempre es un robo o saqueo al más débil, que aguanta hasta que llega… “el punto donde ya no aguanta más”.  (De mi artículo de igual titular).

 

¿La nueva destrucción de España?: Desde la contundente verdad acuñada por el “canciller de hierro”… (“Los españoles llevan siglos tratando de destruir España y no lo consiguen”) y mucho antes, o sea tras desaparecer “los reyes católicos”, artífices de la España más extensa de todos los tiempos; España ha estado dirigida por intereses extranjeros, aparte de saqueada por los muchos bandidos, traidores, renegados y demás chusmas que han saqueado a sus habitantes, con la saña que sólo sabiendo parte de nuestra enorme historia, y teniendo una capacidad intelectual notable, se puede apreciar. Por todo ello España ha llegado a ser “el paria” que ha llegado a protagonizar, en vez de ser el primer país de la civilización occidental, como estuvo llamada a serlo. Y en ello estamos. Es de nuevo, un español notable y afortunadamente vivo el que nos lo recuerda por enésima vez veamos ello e imaginemos la realidad tan miserable en que nos encontramos las víctimas. (De mi artículo de igual titular- Marzo 2017)

 

EN ROMA EL PAPA Y LOS QUE DICEN GOBERNARNOS: De nuevo se monta el gran teatro para los grandes discursos de las grandes palabras para que al final “todo siga igual o peor”; puesto que la realidad lleva muchos años demostrándonos, que lo que pactaron o propusieron los denominados “padres fundadores del Tratado de Roma”, al final ha resultado el conglomerado de problemas y penalidades que sufrimos los “europeos”, que en realidad lo que vemos, es cómo se ha creado un monstruo administrativo enorme y enormemente costosísimo, que lo que nos ha ido creando son “cargas y gravámenes, empobreciéndonos cada vez más, en beneficio de un ejército de “enchufados a la nueva casta”, la que costeada principescamente, es “el secante que se lleva, todo lo que en un principio se pensara para que de verdad, crear un bienestar constante y creciente para todos los europeos”; los que al final pagamos más impuestos que nunca y de paso enriquecemos a unas minorías explotadoras que como “seres privilegiados y al margen del bien y del mal”, son los que “se llevan y llevaron hasta el manso”.

Países antes prósperos y pujantes (como por ejemplo lo fue España) hoy está arruinada y prácticamente en quiebra, ya que la deuda adquirida es impagable y pese al atroz empobrecimiento de la población, que en grandes cantidades ha sido llevada a la miseria cuando no a la indigencia y con nulas posibilidades de encontrar trabajos dignos y razonablemente remunerados, para conseguir en su día, unas pensiones dignas como ya las disfrutaron generaciones anteriores al “gran tinglado europeo, en el que poco creemos y que es el motivo de que los ingleses “le digan adiós”; puesto que listos que son y fueron, ni les dejaron mangonear en su moneda; esa es la realidad y no lo que nos cuentan en discursos que no se creen ni ellos mismos, los que dicen gobernarnos. (De mi artículo de igual titular)

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y 

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes