Las Noticias de hoy 06 Abril 2017

                    Ideas  Claras

DE INTERES PARA HOY    jueves, 06 de abril de 2017   

Indice:

Newsletter Diario

Catequesis del Papa: “demos razones de nuestra esperanza con el testimonio de vida”

Abrir la puerta a Cristo, con mensajes de Misericordia, Fátima y Juan Pablo II, alentó el Papa

Catequesis del Papa: Debemos dar razón de nuestra esperanza 

El "secreto" de la Carta de san Pedro, según el Papa Francisco

Papa: repulsa por atentado en Rusia y matanza en Siria, oración y llamamiento a la conciencia de los responsables

El Papa a delegación musulmana: el trabajo más importante es escucharnos

CONTEMPLAR LA PASIÓN: Francisco Fernández-Carvajal

“Cuidar las cosas pequeñas”: San Josemaria

 Carta del Prelado (5 abril 2017)

Vivir de fe

Cofrades de la misma cofradía: + Fr. Jesús Sanz Montes, ofm.   Arzobispo de Oviedo

 Por una libertad responsable: Ángel Gutiérrez Sanz

 Antes de entregar tu amor, conoce muy bien tu autoestima: Sheila Morataya

Estatuto Biológico del embrión humano: Justo Aznar Lucea

Knorr: El amor supera todas las distancias: Alfonso Mendiz

 Oposiciones. Podridas Y muertas: Alejo Fernández     

EL DIVERTIDO DE CAMPAÑA PREPARATORIA A LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES FRANCESES CONTINUOS!: Guy CREQUIE

 INJUSTA SOCIEDAD: Eliseo León Pretell

Las lentejas y el desarrollo de diabetes: Jesús Domingo

Caridad, dar, comprender, mirar, servir, propio de la Cuaresma: Suso do Madrid

 La Iglesia en la sociedad española: Juan García. 

 Desde la felicidad hacia el compromiso: Enric Barrull Casals

 La UE no está para defender los intereses de los europeos: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

Newsletter Diario

 

Catequesis del Papa: “demos razones de nuestra esperanza con el testimonio de vida”

Audiencia General del primer miércoles de abril de 2017. - ANSA

05/04/2017 11:00

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“De esta esperanza no se debe dar tantas razones a nivel teórico, con palabras, sino sobre todo con el testimonio de vida, y esto sea dentro de la comunidad cristiana, como fuera de ella. Si Cristo está vivo y habita en nosotros, en nuestro corazón, entonces debemos dejar que se haga visible, no esconderlo, y que actúe en nosotros”, con estas palabras el Papa Francisco explicó en la Audiencia General del primer miércoles de abril, como el cristiano está llamado a dar razones de la esperanza que habita en nuestros corazones.

Continuando su ciclo de catequesis sobre “la esperanza”, el Obispo de Roma dijo que, la Primera Carta del Apóstol Pedro lleva en sí una carga extraordinaria. Y el secreto está en el hecho de que este escrito tiene sus raíces directamente en la Pascua, en el corazón del misterio que estamos por celebrar, haciéndonos así percibir toda la luz y la alegría que surgen de la muerte y resurrección de Cristo. “Es por esto que San Pedro – afirmó el Papa – nos invita con fuerza a adorarlo en nuestros corazones. Allí el Señor ha establecido su morada en el momento de nuestro Bautismo, y desde allí continúa renovándonos y renovando nuestra vida, llenándonos de su amor y de la plenitud del Espíritu. Es por esto que el Apóstol nos exhorta a dar razones de la esperanza que habita en nosotros.

Texto completo y audio de la catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

¡La Primera Carta del Apóstol Pedro lleva en sí una carga extraordinaria! Es necesario leerla una, dos, tres veces para entender, esta carga extraordinaria: logra infundir gran consolación y paz, haciendo percibir como el Señor está siempre junto a nosotros y no nos abandona jamás, sobre todo en los momentos más delicados y difíciles de nuestra vida. Pero, ¿cuál es el secreto de esta Carta, y en modo particular del pasaje que hemos apenas escuchado (Cfr. 1 Pt 3,8-17)? Esta es la pregunta. Yo sé que ustedes hoy tomarán el Nuevo Testamento, buscarán la Primera Carta de Pedro y la leerán con calma, para entender el secreto y la fuerza de esta Carta. ¿Cuál es el secreto de esta Carta?

1. El secreto está en el hecho de que este escrito tiene sus raíces directamente en la Pascua, en el corazón del misterio que estamos por celebrar, haciéndonos así percibir toda la luz y la alegría que surgen de la muerte y resurrección de Cristo. Cristo ha resucitado verdaderamente, y este es un bonito saludo para darnos los días de Pascua: “¡Cristo ha resucitado! ¡Cristo ha resucitado!”, como muchos pueblos hacen. Recordándonos que Cristo ha resucitado, está vivo entre nosotros, está vivo y habita en cada uno de nosotros. Es por esto que San Pedro nos invita con fuerza a adorarlo en nuestros corazones (Cfr. v. 16). Allí el Señor ha establecido su morada en el momento de nuestro Bautismo, y desde allí continúa renovándonos y renovando nuestra vida, llenándonos de su amor y de la plenitud del Espíritu. Es por esto que el Apóstol nos exhorta a dar razones de la esperanza que habita en nosotros (Cfr. v. 15): nuestra esperanza no es un concepto, no es un sentimiento, no es un teléfono celular, no es un montón de riquezas: ¡no! Nuestra esperanza es una Persona, es el Señor Jesús que lo reconocemos vivo y presente en nosotros y en nuestros hermanos, porque Cristo ha resucitado. Los pueblos eslavos se saludan, en vez de decir “buenos días”, “buenas tardes”, en los días de Pascua se saludan con esto “¡Cristo ha resucitado!”, “¡Christos voskrese!”, lo dicen entre ellos; y son felices al decirlo. Y este es el “buenos días” y las “buenas tardes” que nos dan: “¡Cristo ha resucitado!”.

2. Entonces, comprendemos que de esta esperanza no se debe dar tantas razones a nivel teórico, con palabras, sino sobre todo con el testimonio de vida, y esto sea dentro de la comunidad cristiana, sea fuera de ella. Si Cristo está vivo y habita en nosotros, en nuestro corazón, entonces debemos también dejar que se haga visible, no esconderlo, y que actúe en nosotros. Esto significa que el Señor Jesús debe ser cada vez más nuestro modelo: modelo de vida y que nosotros debemos aprender a comportarnos como Él se ha comportado. Hacer lo mismo que hacia Jesús. La esperanza que habita en nosotros, por tanto, no puede permanecer escondida dentro de nosotros, en nuestro corazón: sino, sería una esperanza débil, que no tiene la valentía de salir fuera y hacerse ver; sino nuestra esperanza, como se ve en el Salmo 33 citado por Pedro, debe necesariamente difundirse fuera, tomando la forma exquisita e inconfundible de la dulzura, del respeto, de la benevolencia hacia el prójimo, llegando incluso a perdonar a quien nos hace el mal. Una persona que no tiene esperanza no logra perdonar, no logra dar la consolación del perdón y tener la consolación de perdonar. Sí, porque así ha hecho Jesús, y así continúa haciendo por medio de quienes le hacen espacio en sus corazones y en sus vidas, con la conciencia de que el mal no se vence con el mal, sino con la humildad, la misericordia y la mansedumbre. Los mafiosos piensan que el mal se puede vencer con el mal, y así realizan la venganza y hacen muchas cosas que todos nosotros sabemos. Pero no conocen que cosa es la humildad, la misericordia y la mansedumbre. ¿Y por qué? Porque los mafiosos no tienen esperanza. ¡Eh! Piensen en esto.

3. Es por esto que San Pedro afirma que  «es preferible sufrir haciendo el bien, si esta es la voluntad de Dios, que haciendo el mal» (v. 17): no quiere decir que es bueno sufrir, sino que, cuando sufrimos por el bien, estamos en comunión con el Señor, quien ha aceptado sufrir y ser crucificado por nuestra salvación. Entonces cuando también nosotros, en las situaciones más pequeñas o más grandes de nuestra vida, aceptamos sufrir por el bien, es como si difundiéramos a nuestro alrededor las semillas de la resurrección, las semillas de vida e hiciéramos resplandecer en la oscuridad la luz de la Pascua. Es por esto que el Apóstol nos exhorta a responder siempre «deseando el bien» (v. 9): la bendición no es una formalidad, no es sólo un signo de cortesía, sino es un gran don que nosotros en primer lugar hemos recibido y que tenemos la posibilidad de compartirlo con los hermanos. Es el anuncio del amor de Dios, un amor infinito, que no se termina, que no disminuye jamás y que constituye el verdadero fundamento de nuestra esperanza.

Queridos amigos, comprendemos también porque el Apóstol Pedro nos llama «dichosos», cuando tengamos que sufrir por la justicia (Cfr. v. 13). No es sólo por una razón moral o ascética, sino es porque cada vez que nosotros tomamos parte a favor de los últimos y de los marginados o que no respondemos al mal con el mal, sino perdonando, sin venganza, perdonando y bendiciendo, cada vez que hacemos esto nosotros resplandecemos como signos vivos y luminosos de esperanza, convirtiéndonos así en instrumentos de consolación y de paz, según el corazón de Dios. Así, adelante con la dulzura, la mansedumbre, siendo amables y haciendo el bien incluso a aquellos que no nos quieren, o nos hacen del mal. ¡Adelante!

 

 

Abrir la puerta a Cristo, con mensajes de Misericordia, Fátima y Juan Pablo II, alentó el Papa

Audiencia general de la V semana de la Cuaresma 2017 - AFP

05/04/2017 11:20

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 En su audiencia general de la V semana de la Cuaresma 2017, el Obispo de Roma deseó  que las celebraciones de la Semana Santa nos ayuden a «renovar nuestra fe pascual y a brindar la esperanza de Cristo Resucitado en nuestro alrededor».

Acojamos los grandes mensajes de Jesús Misericordioso y de Fátima que San Juan Pablo II dirigió al mundo, fue la exhortación del Papa Francisco en sus palabras a los peregrinos polacos:

«Saludo cordialmente a los compatriotas de Juan Pablo II aquí presentes. En los primeros días de abril recordamos su regreso a la casa del Padre. Él ha sido un gran testigo de Cristo, celoso defensor de la herencia de la fe.

Dirigió al mundo los dos grandes mensajes de Jesús Misericordioso y de Fátima. El primero ha sido recordado durante el Jubileo Extraordinario de la Misericordia; el segundo, referido al triunfo del Corazón Inmaculado de María sobre el mal, nos recuerda el centenario de las apariciones de Fátima. Acojamos estos mensajes para que inunden nuestros corazones y le abramos las puertas a Cristo».

Nuevo aliento del Papa Francisco a los que luchan contra la trata y tutelan y ayudan a las víctimas:

«Saludo a la Comunidad Papa Juan XXIII y, al tiempo que exhorto a proseguir la obra en favor de las jóvenes salvadas de la prostitución, invito a los romanos a participar en el Vía Crucis por las mujeres crucificadas. Que tendrá lugar el viernes 7 de abril en la Garbatella».

«Que el Señor resucitado y vivo en nuestros corazones nos ayude a ser signos luminosos del amor con el que Dios nos ha colmado y de la esperanza que está en nosotros, ante todos, en especial a los pequeños y pobres, deseó el Santo Padre en su bienvenida a los peregrinos de lengua francesa.

Luego, a los queridos amigos, de lengua portuguesa les recordó que «la fe en la Resurrección nos impulsa a mirar hacia el futuro, fortalecidos por la esperanza en la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte que celebramos en la Pascua».

A los queridos hermanos y hermanas, procedentes de Oriente Medio, el Papa los exhortó a ser instrumento de consolación y de paz, según el corazón de Dios:

«Dirijo una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua árabe, ¡en particular a los provenientes de Oriente Medio! Queridos hermanos y hermanas, cada vez que nos ponemos al lado de los últimos y de los marginados o que no respondemos al mal con el mal, sino perdonando y bendiciendo, nosotros resplandecemos como signos vivos y luminosos de esperanza, volviéndonos así instrumento de consolación y de paz, según el corazón de Dios.

La audiencia general coincidió con la memoria litúrgica de San Vicente Ferrer, como recordó el Papa en sus palabras a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados:  

«Hoy recordamos a San Vicente Ferrer, predicador dominico. Queridos jóvenes, siguiendo su ejemplo aprendan a hablar con Dios y de Dios, evitando habladurías inútiles y dañinas. Queridos enfermos, aprendan de su experiencia espiritual a confiar en toda circunstancia en Cristo crucificado. Queridos recién casados, acudan a su intercesión para asumir con generoso compromiso su misión de padres de familia».

 

 

Catequesis del Papa: Debemos dar razón de nuestra esperanza 

El Papa Francisco durante la Audiencia General del primer miércoles de abril. - ANSA

05/04/2017 11:44

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 Prosiguiendo con su ciclo de catequesis sobre la esperanza cristiana, el primer miércoles de abril, al celebrar su tradicional audiencia semanal, el Papa Francisco reflexionó con la invitación de San Pedro – tal como se lee en un pasaje de su Primera Carta – al hecho de dar razón de la esperanza que está en nosotros.

Hablando en italiano el Pontífice explicó que esta Primera Carta del Apóstol Pedro contiene una carga extraordinaria, porque logra infundir gran consuelo y paz, haciendo percibir cómo el Señor siempre está junto a nosotros y no nos abandona, especialmente en los momentos más delicados y difíciles de nuestra vida.

De ahí que el Santo Padre haya formulado la pregunta acerca de cuál es el “secreto” de este texto. A lo que respondió que su secreto reside en el hecho de hundir sus raíces en la Pascua, es decir, en el corazón del misterio que estamos a punto de celebrar, haciéndonos percibir, de este modo, toda la luz y alegría que brotan de la muerte y resurrección de Cristo.

Tras afirmar que Jesús ha resucitado verdaderamente, que está vivo y que habita en cada uno de nosotros, el Papa añadió que por esta razón San Pedro nos invita con fuerza a que lo adoremos en nuestros corazones. Porque el Señor – dijo – está allí desde el momento de nuestro Bautismo, y desde allí sigue renovándonos, colmándonos con su amor y con la plenitud de su Espíritu. Por esta razón – explicó – el Apóstol nos recomienda dar razón de la esperanza que está en nosotros. A la vez que añadió que “nuestra esperanza no es un concepto o un sentimiento, sino una Persona, es el Señor Jesús a quien reconocemos vivo y presente en nosotros y en nuestros hermanos”.

El Obispo de Roma agregó además que debemos comprender que de esta esperanza no se debe dar sólo razón a nivel teórico, con las palabras, sino sobre todo, con el testimonio de la vida, tanto dentro como fuera de la comunidad cristiana. Y concluyó recordando que cuando en las situaciones grandes o pequeña de nuestra vida, aceptamos sufrir por el bien, es como si esparciéramos a nuestro alrededor semillas de resurrección y de vida, haciendo resplandecer en la oscuridad la luz de la Pascua.

Sí, porque cada vez que nos relacionamos con los últimos y marginados – dijo el Papa – o que no respondemos al mal con el mal, sino perdonando y bendiciendo, resplandeceremos como signos vivos y luminosos de esperanza, llegando a ser así instrumento de consuelo y de paz, según el corazón de Dios.

 

 

El "secreto" de la Carta de san Pedro, según el Papa Francisco

Un círculo virtuoso con el cual el Obispo de Roma indicó que hacer el bien aún a quien nos hace daño es signo de la esperanza cristiana - ANSA

05/04/2017 13:51

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“¡La Primera Carta del Apóstol Pedro lleva en sí una carga extraordinaria!” [...] Pero, ¿cuál es el secreto de esta Carta, y en modo particular del pasaje que hemos apenas escuchado? (Cfr. 1 Pt 3,8-17)” A partir de esta afirmación y consecuente pregunta el Papa Francisco siguió, en el miércoles 5 de abril, con el ciclo de catequesis sobre la esperanza cristiana.

La esperanza cristiana no es un concepto, no es un sentimiento, un teléfono celular o un montón de riquezas. La esperanza cristiana es una Persona, se llama Jesucristo, al que reconocemos vivo y presente en nosotros y en nuestros hermanos. Y si Cristo está vivo y habita en nosotros, tenemos que permitir que se haga visible, sin esconderlo y permitiendo que actúe en nosotros: tenemos que hacer lo mismo que Él hacía. Así, la esperanza  - que es Jesús Resucitado – necesariamente tiene que irradiarse hacia afuera, tomando la forma de la dulzura, del respeto, de la bondad hacia el prójimo, llegando inclusive a perdonar a quien nos hace daño.  

Una demostración sencilla,  - casi matemática - , la del Papa Francisco en la catequesis del miércoles, con la cual desveló el secreto de esa "carga extraordinaria" que se cela en la primera Carta del apóstol Pedro: “El apóstol Pedro nos invita a dar razones de la esperanza que habita en nuestros corazones - dijo en español. Esta esperanza no es un concepto ni un sentimiento, sino una persona, Jesús resucitado, que, desde nuestro bautismo, vive en nosotros, renueva nuestra vida y nos colma con su amor y con la plenitud del Espíritu Santo. Este tesoro no podemos ocultarlo, tenemos que compartirlo y darlo a conocer con el testimonio de nuestra vida. Es necesario que la esperanza tome la forma de dulzura y de bondad para con el prójimo, y también de perdón para los que nos han hecho daño, convencidos que el mal solamente se vence con la humildad y la misericordia”.

Un círculo virtuoso con el cual el Obispo de Roma indicó que hacer el bien aún a quien nos hace daño es signo de la esperanza cristiana porque una persona que no tiene esperanza “no logra perdonar, no logra dar el consuelo del perdón ni tener el consuelo de perdonar”. Y esto porque así lo hizo y lo sigue haciendo Jesús, a través, dijo el Papa, de todos los que le hacen espacio en su corazón y en su vida: “Los mafiosos piensan que el mal se puede vencer con el mal, y así se vengan y hacen muchas cosas que todos nosotros sabemos. Pero no conocen que cosa es la humildad, la misericordia y la mansedumbre. ¿Y por qué? Porque los mafiosos no tienen esperanza. ¡Eh! Piensen en esto”, exhortó en italiano.

Comprendemos de este modo, que para dar razón de nuestra esperanza – tal es la invitación de san Pedro en la carta – no se tiene que dar razones tanto a nivel teórico, sino, con el testimonio de la propia vida. “San Pedro nos dice además que es mejor sufrir haciendo el bien que haciendo el mal,  - añadió el pontífice resumiendo en español- porque cuando sufrimos por el bien, estamos en comunión con Jesús, que aceptó el sufrimiento por nuestra salvación. Cuando vivimos esta realidad, nos convertimos en sembradores de la resurrección, y en portadores de un perdón y de una bendición que son el anuncio del amor sin medida de Dios, fundamento de nuestra esperanza”.

En este período, en espera de la Resurrección del Señor, el Obispo de Roma invitó en la conclusión de su catequesis a que “la contemplación de la Pasión y Muerte de Jesús, nos asegure en la esperanza de la resurrección, y nos ayude a ser instrumentos de su consuelo y de su amor para todos nuestros hermanos”.

 

 

Papa: repulsa por atentado en Rusia y matanza en Siria, oración y llamamiento a la conciencia de los responsables

El Papa Francisco en su audiencia general del 5 de abril de 2017 - AFP

05/04/2017 10:42

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El Papa Francisco expresó su dolor y cercanía por el atentado perpetrado en el metro de la ciudad rusa de San Petersburgo, así como su firme reprobación por la inaceptable matanza en la localidad de Jan Shijún, en el norte de Siria. Una vez más en su encuentro con los numerosos peregrinos de tantas partes del mundo, en su audiencia general, el Obispo de Roma lamentó la sinrazón de la violencia:

«Mi pensamiento va en este momento al grave atentado de los días pasados en el metro de San Petersburgo, que ha causado víctimas y desolación en la población. Al tiempo que encomiendo a la misericordia de Dios a cuantos fallecieron trágicamente, expreso mi cercanía espiritual a sus familiares y a todos aquellos que sufren por este dramático evento.

Asistimos horrorizados a los últimos eventos en Siria. Expreso mi firme repulsa por la inaceptable masacre perpetrada ayer en la provincia de Idlib, donde han sido matadas decenas de personas inermes, entre ellas tantos niños.

Rezo por las víctimas y sus familiares y dirijo un llamamiento a la conciencia de cuantos tienen responsabilidades políticas, a nivel local e internacional, para que cese esta tragedia y se lleve alivio a esa querida población, desde hace demasiado tiempo extenuada por la guerra.

Aliento asimismo los esfuerzos de quienes, aun en la inseguridad y dificultad, se esfuerzan por hacer llegar ayuda a los habitantes de esa región».

 

 

El Papa a delegación musulmana: el trabajo más importante es escucharnos

Representantes musulmanes de Gran Bretaña junto al cardenal arzobispo de Westminster, Vincent Nichols en Roma. - AP

05/04/2017 14:17

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(RV).- Esta mañana, antes de la audiencia general, el Papa recibió en el Aula Pablo VI a una delegación de Líderes Musulmanes de Gran Bretaña acompañados por el arzobispo de Westminster, el cardenal Vincent Nichols y por el cardenal Jean-Louis Tauran, Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, presentes en Roma en ocasión de un encuentro que afronta tres desafíos: integración, educación y violencia.

Después de darles con alegría la bienvenida, les dijo:

“Me gusta pensar que el trabajo más importante que nosotros debemos hacer hoy entre nosotros, en la humanidad, es el trabajo “de la oreja”: escucharnos. Escucharnos, sin apuro de dar la respuesta. Acoger la palabra del hermano, de la hermana y pensar después a dar la respuesta. La capacidad de escucha, esto es tan importante. Es interesante: cuando las personas tienen esta capacidad de escucha, hablan con un tono bajo, tranquilo. En cambio, cuando no la tienen, hablan fuerte y gritan incluso.

Entre hermanos, todos nosotros debemos hablar, escucharnos y hablar despacio, tranquilos, buscar juntos el camino. Y cuando se escucha y se habla, ya se está en el camino.

Les agradezco por este camino que están haciendo y pido a Dios Omnipotente y misericordioso que los bendiga. Y les pido que recen por mí. Muchas gracias”.

 

 

Cuaresma. 5ª semana. Jueves

CONTEMPLAR LA PASIÓN

— La costumbre de meditar la Pasión de Nuestro Señor. Amor y devoción al Crucifijo.

— Cómo meditar la Pasión.

— Frutos de esta meditación.

I. ¡Pueblo mío! ¿Qué te he hecho, en qué te he ofendido? Respóndeme. Yo te di a beber el agua salvadora que brotó de la peña; tú me diste a beber hiel y vinagre. ¡Pueblo mío! ¿Qué te he hecho...?1.

La liturgia de estos días nos acerca ya al misterio fundamental de nuestra fe: la Resurrección del Señor. Si todo el año litúrgico se centra en la Pascua, este tiempo «aún exige de nosotros una mayor devoción, dada su proximidad a los sublimes misterios de la misericordia divina»2. «No recorramos, sin embargo, demasiado deprisa ese camino; no dejemos caer en el olvido algo muy sencillo, que quizá, a veces, se nos escapa: no podremos participar de la Resurrección del Señor, si no nos unimos a su Pasión y a su Muerte (Cfr. Rom 8, 17). Para acompañar a Cristo en su gloria, al final de la Semana Santa, es necesario que penetremos antes en su holocausto, y que nos sintamos una sola cosa con Él, muerto sobre el Calvario»3. Por eso, durante estos días, acompañemos a Jesús, con nuestra oración, en su vía dolorosa y en su muerte en la Cruz. Mientras le hacemos compañía, no olvidemos que nosotros fuimos protagonistas de aquellos horrores, porque Jesús cargó con nuestros pecados4, con cada uno de ellos. Fuimos rescatados de las manos del demonio y de la muerte eterna a gran precio5, el de la Sangre de Cristo.

La costumbre de meditar la Pasión tiene su origen en los mismos comienzos del Cristianismo. Muchos de los fieles de Jerusalén de la primera hora tendrían un recuerdo imborrable de los padecimientos de Jesús, pues ellos mismos estuvieron presentes en el Calvario. Jamás olvidarían el paso de Cristo por las calles de la ciudad la víspera de aquella Pascua. Los Evangelistas dedicaron una buena parte de sus escritos a narrar con detalle aquellos sucesos. «Leamos constantemente la Pasión del Señor –recomendaba San Juan Crisóstomo–. ¡Qué rica ganancia, cuánto provecho sacaremos! Porque al contemplarle sarcásticamente adorado, con gestos y con acciones, y hecho blanco de burlas, y después de esta farsa abofeteado y sometido a los últimos tormentos, aun cuando fueres más duro que una piedra, te volverás más blando que la cera, y arrojarás toda soberbia de tu alma»6. ¡A cuántos ha convertido la meditación atenta de la Pasión!

Santo Tomás de Aquino decía: «la Pasión de Cristo basta para servir de guía y modelo a toda nuestra vida»7. Y visitando un día a San Buenaventura, le preguntó Santo Tomás de qué libros había sacado tan buena doctrina como exponía en sus obras. Se dice que San Buenaventura le presentó un Crucifijo, ennegrecido ya por los muchos besos que le había dado, y le dijo: «Este es el libro que me dicta todo lo que escribo; lo poco que sé aquí lo he aprendido»8. En él los santos aprendieron a padecer y a amar de verdad. En él debemos aprender nosotros. «Tu Crucifijo. —Por cristiano, debieras llevar siempre contigo tu Crucifijo. Y ponerlo sobre tu mesa de trabajo. Y besarlo antes de darte al descanso y al despertar: y cuando se rebele contra tu alma el pobre cuerpo, bésalo también»9.

La Pasión del Señor debe ser tema frecuente de nuestra oración, pero especialmente lo ha de ser en estos días ya próximos al misterio central de nuestra redención.

II. «En la meditación, la Pasión de Cristo sale del marco frío de la historia o de la piadosa consideración, para presentarse delante de los ojos, terrible, agobiadora, cruel, sangrante..., llena de Amor»10.

Nos hace mucho bien contemplar la Pasión de Cristo: en nuestra meditación personal, al leer el Santo Evangelio, en los misterios dolorosos del Santo Rosario, en el Vía Crucis... En ocasiones nos imaginamos a nosotros mismos presentes entre los espectadores que fueron testigos de esos momentos. Ocupamos un lugar entre los Apóstoles durante la Última Cena, cuando nuestro Señor les lavó los pies y les hablaba con aquella ternura infinita, en el momento supremo de la institución de la Sagrada Eucaristía...; uno más entre los tres que se durmieron en Getsemaní, cuando el Señor más esperaba que le acompañásemos en su infinita soledad...; uno entre los que presenciaron el prendimiento; uno entre los que oyeron decir a Pedro, con juramento, que no conocía a Jesús; uno que oyó a los falsos testigos en aquel simulacro de juicio, y vio al sumo sacerdote rasgarse las vestiduras ante las palabras de Jesús; uno entre la turba que pedía a gritos su muerte y que le contemplaba levantado en la Cruz en el Calvario. Nos colocamos entre los espectadores y vemos el rostro deformado pero noble de Jesús, su infinita paciencia...

También podemos intentar, con la ayuda de la gracia, contemplar la Pasión como la vivió el mismo Cristo11. Parece imposible, y siempre será una visión muy empobrecida con relación a la realidad, a lo que de hecho sucedió, pero para nosotros puede llegar a ser una oración de extraordinaria riqueza. Dice San León Magno que «el que quiera de verdad venerar la pasión del Señor debe contemplar de tal manera a Jesús crucificado con los ojos del alma que reconozca su propia carne en la carne de Jesús»12.

¿Qué experimentaría la santidad infinita de Jesús en Getsemaní, cargando con todos los pecados del mundo, la infamias, las deslealtades, los sacrilegios...? ¿Qué soledad ante aquellos tres discípulos que había llevado para que le acompañaran y por tres veces encontró dormidos? También ve, en todos los siglos, a aquellos amigos suyos que se quedarán dormidos en sus puestos, mientras los enemigos están en vigilia.

III. Para conocer y seguir a Cristo debemos conmovernos ante su dolor y desamparo, sentirnos protagonistas, no solo espectadores, de los azotes, las espinas, los insultos, los abandonos, pues fueron nuestros pecados los que le llevaron al Calvario. Pero «conviene que profundicemos en lo que nos revela la muerte de Cristo, sin quedarnos en formas exteriores o en frases estereotipadas. Es necesario que nos metamos de verdad en las escenas que revivimos (...): el dolor de Jesús, las lágrimas de su Madre, la huida de los discípulos, la valentía de las santas mujeres, la audacia de José y de Nicodemo, que piden a Pilato el cuerpo del Señor»13.

«Quisiera sentir lo que sientes, pero no es posible. Tu sensibilidad –eres perfecto hombre– es mucho más aguda que la mía. A tu lado compruebo, una vez más, que no sé sufrir. Por eso me asusta tu capacidad de darlo todo sin reservas.

»Jesús, necesito decirte que soy cobarde, muy cobarde. Pero al contemplarte clavado ya al madero, “sufriendo cuanto se puede sufrir, con los brazos extendidos en ese gesto de sacerdote eterno” (Santo Rosario, San Josemaría Escrivá), voy a pedirte una locura: quiero imitarte, Señor. Quiero entregarme de una vez, de verdad, y estar dispuesto a llegar hasta donde tú me lleves. Sé que es una petición muy por encima de mis fuerzas. Pero sé, Jesús, que te quiero»14.

«Acerquémonos, en suma, a Jesús muerto, a esa Cruz que se recorta sobre la cumbre del Gólgota. Pero acerquémonos con sinceridad, sabiendo encontrar ese recogimiento interior que es señal de madurez cristiana. Los sucesos divinos y humanos de la Pasión penetrarán de esta forma en el alma, como palabra que Dios nos dirige, para desvelar los secretos de nuestro corazón y revelarnos lo que espera de nuestras vidas»15.

La meditación de la Pasión de Cristo nos consigue innumerables frutos. En primer lugar nos ayuda a tener una aversión grande a todo pecado, pues Él fue traspasado por nuestras iniquidades y molido por nuestros pecados16. Jesús crucificado debe ser el libro en el cual, a ejemplo de los santos, debemos leer de continuo para aprender a detestar el pecado y a inflamarnos en el amor de un Dios tan amante; porque en las llagas de Cristo leemos la malicia del pecado, que le condenó a sufrir muerte tan cruel e ignominiosa para satisfacer a la Justicia divina, y las pruebas del amor que Jesucristo ha tenido con nosotros, sufriendo tantos dolores precisamente para declararnos lo mucho que nos amaba17.

«—Y se siente que el pecado no se reduce a una pequeña “falta de ortografía”: es crucificar, desgarrar a martillazos las manos y los pies del Hijo de Dios, y hacerle saltar el corazón»18. Un pecado es mucho más que «un error humano».

Los padecimientos de Cristo nos animan a huir de todo lo que pueda significar aburguesamiento, desgana y pereza. Avivan nuestro amor y alejan la tibieza. Hacen a nuestra alma mortificada, guardando mejor los sentidos.

Si alguna vez el Señor permite enfermedades, dolores o contradicciones particularmente intensas y graves, nos será de gran ayuda y alivio el considerar los dolores de Cristo en su Pasión. Él experimentó todos los sufrimientos físicos y morales, pues «padeció de los gentiles y de los judíos, de los hombres y de las mujeres, como se ve en las sirvientas que acusaron a San Pedro. Padeció también de los príncipes y de sus ministros, y de la plebe... Padeció de los parientes y conocidos, pues sufrió por causa de Judas, que le traicionó, y de Pedro, que le negó. De otra parte, padeció cuanto el hombre puede padecer. Pues Cristo padeció de los amigos, que le abandonaron; padeció en la fama, por las blasfemias proferidas contra Él; padeció en el honor y en la honra, por las irrisiones y burlas que le infirieron; en los bienes, pues fue despojado hasta de los vestidos; en el alma, por la tristeza, el tedio y el temor; en el cuerpo, por las heridas y los azotes»19.

Hagamos el propósito de estar más cerca de la Virgen estos días que preceden a la Pasión de su Hijo, y pidámosle que nos enseñe a contemplarle en esos momentos en los que tanto sufrió por nosotros.

1 Improperios. Liturgia del Viernes Santo. — 2 San León Magno, Sermón 47. 3 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 95. 4 Cfr. 1 Pdr 2, 24. — 5 Cfr. 1 Cor 6, 20. — 6 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre San Mateo, 87, 1. — 7 Santo Tomás, Sobre el Credo, 6. — 8 Citado por San Alfonso Mª de Ligorio, Meditaciones sobre la Pasión, 1, 4. — 9 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 302. — 10 ídem, Surco, n. 993. — 11 Cfr. R. A. Knox, Ejercicios para seglares, Rialp, Madrid 1956, pp. 137 ss. — 12 San León Magno, Sermón 15 sobre la Pasión. — 13 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 101. — 14 M. Montenegro, Vía Crucis, Palabra, 3ª ed., Madrid 1976, XI. — 15 San Josemaría Escrivá, loc. cit. — 16 Is 53, 5. — 17 San Alfonso Mª de Ligorio, o. c., 1, 4. — 18 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 993. — 19 Santo Tomás, Suma Teológica, 3, q. 46 a. 5.

 

† Nota: Ediciones Palabra (poseedora de los derechos de autor) s�lo nos ha autorizado a difundir la meditaci�n diaria a usuarios concretos para su uso personal, y no desea su distribuci�n por fotocopias u otras formas de distribuci�n.

 

 

“Cuidar las cosas pequeñas”

Cuidar las cosas pequeñas supone una mortificación constante, camino para hacer más agradable la vida a los demás. (Surco, 991)

Pensando en aquellos de vosotros que, a la vuelta de los años, todavía se dedican a soñar –con sueños vanos y pueriles, como Tartarín de Tarascón– en la caza de leones por los pasillos de su casa, allí donde si acaso no hay más que ratas y poco más; pensando en ellos, insisto, os recuerdo la grandeza de la andadura a lo divino en el cumplimiento fiel de las obligaciones habituales de la jornada, con esas luchas que llenan de gozo al Señor, y que sólo El y cada uno de nosotros conocemos.

Convenceos de que ordinariamente no encontraréis lugar para hazañas deslumbrantes, entre otras razones, porque no suelen presentarse. En cambio, no os faltan ocasiones de demostrar a través de lo pequeño, de lo normal, el amor que tenéis a Jesucristo. (...)

Por lo tanto, tú y yo aprovecharemos hasta las más banales oportunidades que se presenten a nuestro alrededor, para santificarlas, para santificarnos y para santificar a los que con nosotros comparten los mismos afanes cotidianos, sintiendo en nuestras vidas el peso dulce y sugestivo de la corredención. (Amigos de Dios, nn. 8-9)

 

Carta del Prelado (5 abril 2017)

Carta de Mons. Fernando Ocáriz, del 5 de abril de 2017. Ante la cercanía de la Semana Santa, el Prelado recuerda la centralidad de Jesucristo en la vida del cristiano.

Cartas pastorales 5 de Abril de 2017

pus Dei - Carta del Prelado (5 abril 2017)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Se acerca la Semana Santa. Procuremos vivir los próximos días con intensidad, de modo que siempre de nuevo podamos decir con San Pablo: mihi vivere Christus est!, ¡para mí vivir es Cristo! (cfr. Fil 1,21). El Señor no es para nosotros solo un ejemplo. Me viene a la memoria un comentario del Papa: «A mí siempre me llamó mucho la atención que el Papa Benedicto dijera que la fe no es una teoría, una filosofía, una idea: es un encuentro. Un encuentro con Jesús»[1]. Para nosotros vivir es Cristo. Y si, a veces, por debilidad, cansancio, o por tantas circunstancias de la vida, perdemos de vista esta realidad, Él siempre nos está esperando, e incluso se hace el encontradizo con los que no le buscan[2].

Leer el Evangelio con cariño nos ayuda a crecer en la amistad con Jesús, «de la que todo depende»[3]: a buscarle, encontrarle, tratarle, amarle[4]. Al contemplar la vida del Señor, Dios siempre nos sorprenderá con luces nuevas. Aunque a veces pueda parecer que esa lectura no deja huella, después vienen a los labios o al pensamiento las palabras de Jesús, sus reacciones y sus gestos, que iluminan las situaciones ordinarias o menos ordinarias de nuestra vida. Se trata –y es un don que pido al Señor para todos– de que respiremos con el Evangelio, con la Palabra de Dios. Para esto, nos ayudan tantos buenos comentarios sobre la Sagrada Escritura, en los escritos de san Josemaría, y también en muchos otros textos: vidas de Cristo, escritos de los Padres, etc.

El reciente Congreso general ha insistido en la centralidad de Jesucristo: nos ilusiona que en esta gran catequesis, que es la Obra, todo gire cada vez más en torno a su Persona[5]. Con ese deseo de meteros a fondo en el Evangelio, al dar charlas, clases, meditaciones, o al hablar de la vida cristiana con los amigos, transmitiréis con más luminosidad la gran noticia del amor de Dios por cada uno. Decía San Ambrosio: «Recoge el agua de Cristo (...). Llena de este agua tu interior, para que tu tierra quede bien humedecida (...); y una vez lleno, regarás a los demás»[6]. Pido a Santa María que nos enseñe a guardar y ponderar en nuestro corazón, como Ella, todo lo que se refiere a Jesús (cfr. Lc 2,19), para que caminemos y ayudemos a los demás a caminar, cada uno donde Dios le llama, por caminos de contemplación.

Aunque aún está reciente la carta que os escribí recogiendo las conclusiones del Congreso general, quizá habréis echado en falta, el mes pasado, una carta del Padre. Tras considerarlo con calma y consultar a la Asesoría Central y al Consejo General, me ha parecido oportuno comunicarme con vosotros alternando cartas con mensajes más breves, que os haré llegar a través de la web de la Obra, ahora que internet es un medio más para estar unidos.

En la semana de Pascua haré un breve viaje pastoral a Irlanda: acompañadme con vuestra oración. Y no dejéis de rezar por los 31 fieles de la Prelatura que recibirán la ordenación sacerdotal el próximo día 29. Por último, quiero agradeceros la cercanía que me manifestáis con vuestras cartas y con vuestra oración. También la mía por vosotras y por vosotros os acompaña siempre.

Deseándoos una feliz Pascua de Resurrección, os bendice con todo cariño vuestro Padre,

Roma, 5 de abril de 2017

 

[1] Francisco, Homilía, 28-XI-2016.

[2] San Josemaría, Homilía “Sacerdote para la eternidad” (13-IV-1973), en Amar a la Iglesia, Palabra 1986, 69.

[3] Benedicto XVI, Jesús de Nazaret (I), 8.

[4] San Josemaría, Amigos de Dios, n. 300.

[5] Cfr. Carta, 14-II-2017, n. 8.

[6] San Ambrosio, Epístola 2, 4 (PL 16, 880).

 

 

Vivir de fe

Poner a Cristo en la cumbre de todas las actividades humanas es una tarea abrumadora. Pero también lo era dar de comer a 5.000 personas con cinco panes y dos peces. Y los apóstoles, cuando acudieron a Cristo, lo consiguieron. Ofrecemos un texto sobre la vida de fe.

Virtudes 6 de Julio de 2016

pus Dei - Vivir de fe

La noticia de la muerte de Juan el Bautista afectó hondamente al Señor. Él había venido a liberarnos del pecado y de la ruptura con la que éste marca profundamente la naturaleza humana, que Él quiso hacer propia; pero precisamente porque –excepto en el pecado– asumió esa naturaleza hasta sus últimas consecuencias, no le dejó indiferente esta nueva experiencia de la maldad –y, en este caso, también de la frívola estupidez– que cabe en el corazón humano. Se sintió profundamente abrumado y experimentó el impulso de retirarse a un lugar tranquilo, donde pudiera rezar y meditar con paz[1].

Sin embargo, al desembarcar vio una gran muchedumbre y se llenó de compasión por ella[2]. Pasó el resto de la jornada ocupándose de aquellas gentes, de sus almas y de sus cuerpos: les enseñó muchas cosas y curó a los enfermos. El Señor no provocó esa situación, su intención era otra: pretendía simplemente meditar y descansar, y hacer meditar y descansar a los Apóstoles. Pero su corazón sacerdotal no dejó escapar una oportunidad inesperada de atender a los demás, aunque le exigiera superar un estado de ánimo muy comprensible.

Como en otras ocasiones, nada nos dicen los evangelistas de lo que Jesucristo predicó ese día. Les basta que conozcamos, además de su ejemplo de generosidad, los sucesos del final de aquella jornada, que encierran enseñanzas de relieve para quien desea tener vida interior y transmitir a otros el fuego del Señor.

Magnanimidad

Transcurrieron unas horas. Las gentes seguían allí y el Maestro no dejaba de enseñarles. Los discípulos comenzaron a inquietarse pensando qué sucedería cuando aquella multitud fuese consciente de que no tenían tiempo de alcanzar un lugar en donde proveerse de algo para comer. Acudieron a Jesús: éste es un lugar apartado y ya ha pasado la hora; despide a la gente para que vayan a las aldeas a comprarse alimentos[3]. Estas personas tienen una necesidad y hay que darles la oportunidad de satisfacerla antes de que sea tarde. El Señor les respondió de un modo sorprendente: no hace falta que se vayan, dadles vosotros de comer[4]. Su problema es también vuestro problema: afrontadlo vosotros.

Probablemente los Apóstoles no habían acudido a Jesús huyendo de su responsabilidad, no estaban intentando quitarse de encima esa dificultad. Era, sencillamente, una tarea que les superaba de tal manera, que ni se les había pasado por la cabeza que tuviera que ver con ellos. Por supuesto, se compadecían de aquellas gentes, pero ¿qué más podían hacer?

Por eso, la respuesta del Señor les dejaría desconcertados: ¿nosotros?; ¿les tenemos que dar de comer nosotros?; pero si ¡incluso por el jornal de doscientos días de trabajo nos darían una cantidad de pan irrisoria para tal multitud![5]; ¿qué podemos hacer nosotros?

Pero el Maestro no cedió; quiso que cargasen este problema sobre sus hombros: algo podréis hacer... ¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo[6]. Los Apóstoles reconocen la insuficiencia de sus medios: tenemos sólo cinco, y dos peces[7]. Traédmelos aquí[8].

Durante los años de tarea apostólica que vivieron después, quizá muchas veces pensarían en lo que Jesucristo les había enseñado aquel día: si sólo tenemos estos medios, con estos medios hemos de afrontar el problema; no nos bastan los buenos deseos, la compasión ante la necesidad de la muchedumbre.Tampoco a un cristiano le basta comprobar que un punto de lucha o un objetivo apostólico supera sus capacidades. Los cristianos debemos tener el corazón grande y la cabeza clara: considerar con serenidad cuántos panes tenemos, qué podemos hacer, sin dejarnos abrumar por lo que no podemos; aunque parezca muy insuficiente, hemos de poner a los pies del Señor lo que está en nuestra mano.

Los evangelistas nos dicen que Jesucristo tomó aquellos alimentos, los bendijo, partió los panes y los dio a los discípulos para que éstos los distribuyeran entre la gente. Alcanzó para todos, e incluso sobró tanto que se necesitaron doce cestos para contener los restos: sobró más de lo que tenían al comenzar; la intervención divina hizo que los medios de los que personalmente disponían crecieran en el esfuerzo generoso por ayudar con ellos a los demás.

San Juan relata esta escena como introducción al largo discurso del Señor sobre el Pan de vida. La relación entre los dos pasajes es clara: la multiplicación de los panes es figura del gran misterio de la Eucaristía[9], en el que el Señor nos ofrece un sustento suficiente y sobreabundante; y va incluso más lejos, puesto que por el prodigio de la transustanciación, lo que era algo sólo material y pobre, se convierte en el Cuerpo y Sangre de Cristo: alimento sobrenatural, Pan de los ángeles, nuevo maná que restaura las fuerzas del nuevo Pueblo de Dios. Pero también podemos extraer de este acontecimiento otras enseñanzas.

Si meditamos la escena tratando de aplicarla a la vida interior, quizá tendremos la impresión de que el Señor nos dice: piensa cuáles son tus medios, examínate con audacia; luego, pon a mis pies lo que tengas; y no te preocupes si te falta, porque a Mí me sobra.

Audacia

Reflexionemos ahora sobre la situación de los Apóstoles que, una vez decididos a poner en juego todas sus posibilidades, se enfrentan a la tarea de distribuir algo patentemente escaso entre una considerable multitud. No es fácil hacerse cargo de cómo se produjo el milagro. Milagros de otro tipo pueden ser quizá más sorprendentes, pero desde luego más fáciles de imaginar: Jesucristo pone su mano sobre alguien, o pronuncia unas palabras, y el enfermo recobra la salud que le faltaba. En cambio, aquí no resulta sencillo saber qué pasó exactamente, porque pudo suceder de diversas maneras (cfr. San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 49, 2-3; San Hilario, In Matthaeum, 14).

Cabe la posibilidad de que el montón de trozos en los que Jesús había dividido los cinco panes y los dos peces aumentase repentinamente de volumen, y lo que antes era poco se hiciese sobreabundante, ante la admiración de los Apóstoles. Es posible, efectivamente, que ocurriese así; pero hay otra posibilidad menos espectacular, que ayuda a percibir con mayor claridad una enseñanza fundamental que probablemente Cristo quiso transmitir a sus discípulos y a quienes le seguiríamos a lo largo de los siglos.

Pudo suceder que el Señor entregase a varios de los Apóstoles una parte de los trozos de pan y éstos comenzasen a distribuirlos entre la muchedumbre. Poco a poco, se fueron dando cuenta del prodigio: llegó para todos e incluso sobró. También el maná era imposible de acumular de un día para otro[10]: Dios quería que quienes recibían aquel alimento no perdiesen la conciencia de que era un don divino y se abandonasen en Él, en lugar de buscar una seguridad meramente humana. Quizás Jesús quiso que los Apóstoles tuvieran una experiencia similar.

Para aquellos de los presentes que fueron conscientes de lo sucedido, fue un motivo de sorpresa y de admiración. Para los Apóstoles fue una clara lección de fe. Unos meses después, el Señor les iba a pedir que echaran sobre sus hombros la carencia de formación de millones de almas: id al mundo entero y predicad el evangelio a toda criatura[11]. Sin duda, se les iba a venir encima una tarea que claramente les superaba: ¿quiénes eran ellos?, ¿qué podían hacer?, ¿no sería más razonable proponerse metas que estuvieran a su alcance?

Entonces traerían a su memoria lo que habían vivido. Recordarían que el Señor les pidió que hiciesen un recuento de sus medios; para Él era igual de difícil dar de comer a aquella multitud con cinco panes que con ninguno, pero quiso enseñarles a poner todo de su parte. Meditarían que Él no permitió que la escasez de medios rebajase el objetivo que les había propuesto; que no se conformó con prestar una ayuda simbólica, que no resolviese el problema. Recordarían también que sus medios fueron siempre escasos... pero terminaron siendo suficientes. En definitiva, habrían aprendido que lo determinante no debían ser sus condiciones –que de todos modos debían examinar–, sino el poder de Dios y las necesidades de las almas.

Los cristianos nos debemos sentir interpelados por la sed que Dios tiene de almas en todos los ambientes y ocupaciones[12]. Deseamos poner a Cristo en la cumbre de todas las actividades de los hombres[13]. No podemos dilatar el inicio de esa tarea hasta que dispongamos de todos los panes necesarios para dar de comer a esa muchedumbre; no podemos plantearnos metas pequeñas en la ayuda a los demás, aunque luego –de hecho– tengamos que proceder paso a paso hasta alcanzar las grandes.

Al proponernos objetivos altos y generosos, es fácil que sintamos fuertemente la desproporción entre nuestras capacidades y lo que pensamos que el Señor espera, e incluso que experimentemos un cierto vértigo, una sensación de impotencia y de inseguridad que no hemos de entender como una prueba de que nos falta fe. Al contrario, es quizás una demostración de que el amor de Dios nos está impulsando más allá de nuestra pequeñez. Ese sentimiento de inquietud, lejos de contradecir la magnanimidad, da sentido a la esperanza, porque donde hay absoluta certeza, la esperanza no puede existir[14].

Optimismo

La fe con la que el Señor espera que actuemos, no consiste, pues, en la seguridad de que nuestras cualidades se multiplicarán. Consiste más bien en poner nuestros cinco panes al servicio de Dios, en actuar como si esos panes fueran suficientes, incluso si mientras lo hacemos seguimos sintiendo palmariamente nuestra limitación. La vida de fe no se demuestra en los sentimientos, sino en las obras, también cuando los sentimientos parecen contradecir esas certezas fundamentales en las que se apoya todo nuestro actuar.

El optimismo cristiano no es un optimismo dulzón, ni tampoco una confianza humana en que todo saldrá bien. Es un optimismo que hunde sus raíces en la conciencia de la libertad y en la seguridad del poder de la gracia; un optimismo que lleva a exigirnos a nosotros mismos, a esforzarnos por corresponder en cada instante a las llamadas de Dios[15].

La fe del cristiano no es la ingenuidad de quien no se hace cargo de las dificultades y confía, por eso, en que todo saldrá bien. Al contrario, la fe genera un optimismo que hunde sus raíces en la conciencia de la libertad, es decir, que se sostiene y se alimenta de la conciencia de que las cosas pueden ir mal y de hecho a veces irán mal, porque la libertad humana –la nuestra y la de los demás– no siempre buscará lo que Dios quiera. Es, por eso, un optimismo que lleva (...) a esforzarnos por corresponder en cada instante a las llamadas de Dios, aun sabiendo que ni siquiera así tendremos certeza de que todo será favorable.

La fe que el Señor me pide y espera de mí, no es, por tanto, la confianza en la buena marcha de las cosas. Es la seguridad de que, vayan éstas como vayan, Dios se servirá de ellas en mi favor, en favor de quienes me rodean y de la Iglesia entera. Dicho de otro modo: Dios no espera de mí que todo me salga bien, ni tampoco yo espero de Dios que si hago lo que debo todo evolucionará favorablemente; sería ingenuo pensar que basta ser bueno para que todo sea positivo. Dios espera que yo me fíe de Él y por eso ponga lo que está de mi parte para que las cosas vayan bien. Y yo tengo la certeza de que, haciendo lo que Él quiere, estoy logrando el objetivo que realmente importa en mi vida, aunque aquello no siempre produzca un estado de cosas positivo: habrá cosas que irán mal, pero seguiré el consejo del Apóstol: noli vinci a malo, sed vince in bono malum; no te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien[16], y por esto, a pesar de todo, el bien estará venciendo: omnia in bonum!: ¡todo es para bien!

El Señor ha encomendado una gran misión a la Iglesia y a cada cristiano. Es lógico que advirtamos que excede nuestras capacidades e incluso que, al pensar en ella, en ocasiones nos sintamos abrumados. También lo es que a veces, ante tanta labor, no sepamos por dónde empezar y tengamos la tentación de permitir que nuestra limitación nos bloquee.

La meditación de la escena que acabamos de considerar nos hará de nuevo conscientes de que el Señor espera que –como los Apóstoles– asumamos la responsabilidad de ayudar a muchas almas, aplicándonos a esa tarea con todas nuestras capacidades. Y espera también que comencemos a hacer lo que podamos, sin dejarnos dominar por la preocupación de si conseguiremos culminar la labor. La escasez de nuestros panes y peces no ha de ser motivo suficiente para impedir que hagamos lo que en cada momento esté en nuestras manos: Dios proveerá a lo que venga después. Así, aunque no sintamos una gran seguridad, estaremos de hecho viviendo de fe.

[1] Cfr. Mt 14, 13.

[2] Mt 14, 14.

[3] Mt 14, 15.

[4] Mt 14, 16.

[5] Cfr. Mc 6, 37; Jn 6, 7.

[6] Mc 6, 38.

[7] Ibidem.

[8] Mt 14, 18.

[9] Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1335.

[10] Cfr. Ex 16, 17-20.

[11] Mc 16, 15.

[12] Cfr. San Josemaría, Camino, n. 301.

[13] San Josemaría, Forja, n. 685.

[14] Cfr. Rm 8, 24.

[15] San Josemaría, Forja, n. 659.

[16] Rm 12, 21. 

 

 

 

Cofrades de la misma cofradía

Llevan meses ensayando. Acaso los oímos a las horas discretas del atardecer cuando ellos aprovechan algún rincón espacioso para aprender el ritmo de sus cornetas y tambores sincronizando el paso pausado de sus pies. Me estoy refiriendo a nuestros cofrades que en las diversas cofradías y hermandades se esmeran para escenificar luego por calles y plazas lo que representa la imagen de Cristo o de María que se honran en procesionar.

Debemos mucho a las cofradías como expresión noble de una religiosidad popular y es justo reconocerlo con gratitud no sólo por lo que supone de gusto estético este noble alarde religioso que tiene la audacia y la libertad de sacar a la calle una expresión de la fe. Sino también porque, junto al arte que se exhibe en el paso que ellos sacan en procesión con la sobria armonía de sus túnicas y capisayos, está también el gesto solidario con el que unas y otras cofradías se comprometen con la caridad social ayudando a nuestros cauces del amor fraterno como son Cáritas, Manos Unidas, Conferencias de San Vicente de Paúl, etc. Y al lado de estas dos expresiones, está también algo importante que realizan bien las cofradías: la formación cristiana de sus cofrades. Con diversa modalidad, también representa un modo adecuado de acompañar y madurar la fe de los cofrades a través de catequesis, de retiros espirituales, de preparación para algunos sacramentos.

La vida cristiana que tiene sabor cofrade no se reduce a la procesión que con tanto tiempo y esmero preparan durante largos meses, sino que es la vida cristiana como tal la que entra en juego y se pone a prueba con la verdad por delante. Personas alejadas de la fe tienen este punto de entronque y para no pocos comienza o incluso se estrena un modo nuevo de mirar las cosas cuando se contemplan con ojos cristianos desde el horizonte que se vislumbra en el balcón de la comunidad cristiana que es la Iglesia de Jesús.

Precisamente la Iglesia es una gran cofradía, tal y como señala el significado de esta expresión: una confraternidad, una comunidad de hermanos que teniendo cada uno su edad, su sensibilidad religiosa, su compromiso social, su preparación cultural, su situación económica, su vocación en la vida, todos participamos de esa pertenencia eclesial que nos hace ser auténticamente hermanos formando una comunidad viva.

Hay una cita especial terminando la cuaresma, que es la semana santa y dentro de ella el triduo pascual. Ahí confluyen todas nuestras procesiones: las que van por fuera con la vistosidad cofrade, y las que van por dentro con la entraña de cuanto vivimos de bello y esperanzado o de duro que pone a prueba nuestra esperanza. Son días intensos y especiales en los que nos asomamos a aquella primera procesión –también por fuera y por dentro– que le tocó vivir al Maestro, a Jesús el Señor. Mirándole a Él, aprendemos a vivir nuestras procesiones todas en la vida cotidiana de cada día.

Toda una pasión vivida apasionadamente, en la que se nos señalan y proponen los verdaderos registros de una humanidad que acierta a vivirse con paz y respeto, con misericordia y perdón, con audacia y arrojo, con libertad y paciencia. Son los pasos de la vida por donde pasa la procesión de cada existencia humana y cristiana. Todos somos cofrades de esta hermosa cofradía. Y esto es lo que volvemos a vivir los cristianos llegando estos días santos semanasanteros: pregones, procesiones, oficios y liturgias varias, para que Dios vuelva a encender en nuestras penumbras mortecinas la Luz resucitada que nunca se apaga. Os deseo una santa Semana Santa.

 + Fr. Jesús Sanz Montes, ofm.   Arzobispo de Oviedo

 

Por una libertad responsable

Nacemos con libertad; pero hemos de aprender a ejercitarla. Se nos ha dado la capacidad de pensar y decidir por nosotros mismos; pero hemos de ajustarnos a la Verdad y al Bien, porque ambos existen, aunque en nuestra cultura relativista todo se cuestione.

Libertad, es palabra que oímos con frecuencia en boca de la gente. La escuchamos en familia y en el parlamento, en mercados y en las calles, escrita la vemos en paredes y pancartas , en los libros y periódicos. Su utilización está bien vista y en ocasiones hasta se hace indispensable pronunciarla. En una sociedad como la nuestra, rendida a sus encantos, los hombres se creen libres cuando hacen los que les viene en ganas ; pero eso no es la libertad. La Libertad con mayúscula es otra cosa.

A partir de aquí se explican muchas cosas. En nombre de la libertad se han realizado proezas sin medida. Hombres y mujeres han estado dispuestos a morir por ella. En nombre de la libertad también se han cometido y se cometen muchos crímenes y abusos; si lo sabría bien la musa de la revolución francesa Madame Roland quien antes de morir guillotinada en el Paris del siglo de las luces, alzó su mirada hacia la estatua de la Libertad para decir “¡Oh libertad cuantos crímenes se han cometido en tu nombre”

¡Lástima que de ello no hubiera dado cuenta antes! La palabra libertad en boca de los mártires y santos puede que sea una de las palabras más hermosas de nuestro diccionario; pero en boca de exaltado libertarios puede infundirnos pavor.

Las ideologías de las últimas décadas nos han trasmitido un fervor idolátrico por la libertad y lo que nosotros hemos hecho es quedarnos sin más con la palabra simplemente, sin profundizar en su sentido. De su auténtica verdad hemos quedado huérfanos, la hemos ido expurgando de todo compromiso, la hemos ido ensuciando hasta hacerla irreconocible. La libertad ha llegado a ser sinónimo de permisividad. A más permisividad más libertad , como si ambas fueran mitades de un mismo todo. Éste es el drama de nuestro tiempo.

La libertad que a la gente gusta es la que da derecho a todo y nos dispensa de cualquier deber. Es la libertad exenta de responsabilidades y de cargas. Es la libertad del que dice: que me dejen ser libre para vivir mi vida y poder saciar mis apetitos, libre para entregarse a la perversión que más le apasiona, libre para hacer con su cuerpo y con su vida lo que quiera, porque para eso es suyo. Libertad para probarlo todo. Se pide libertad para poder entrar en barrizales de accesos fáciles, aún a sabiendas de que una vez dentro va a ser imposible salir de ellos, porque encadenan de por vida. Libertad, libertad en todo y para todo. Esta y no otra es la libertad que a veces se predica, que a veces se bendice, que a veces se tolera. En una sociedad así los jóvenes no tienen necesidad de ser rebeldes o inconformistas porque todo se consiente. Gracias papá , gracias mamá por comprenderme , por no cercenar mi libertad, por dejarme hacer lo que yo quiero…Cualquiera puede ver por nuestras calles, jóvenes, también niños y niñas, arrastrarse por el suelo, víctimas del alcohol o de la droga. Siento pena por ellos, porque me imagino cual puede ser su final. …¿qué se puede pensar de una libertad así?

Aspirar a ser libres sin ataduras de ninguna clase es un sueño imposible, pretender hacer y deshacer sin tener que responder por ello ante nada ni nadie es una indignidad. . Normalmente sucede, que quien comienza haciendo sólo lo que le apetece, acabe siendo lo que nunca quiso llegar a ser. Responsabilidad de los gobiernos, de la sociedad , de los educadores, de los padres, de todos es hacer de la libertad, expresión de la suprema dignidad del hombre asociada al deber, a los compromisos y exigencias de nuestra Naturaleza Humana, nunca un camino fácil hacia la degradación y hacia la esclavitud de nuestras propias pasiones. En nuestro mundo materialista y ateo aún se sigue hablando del ideal de la libertad; pero esto es engañoso pues sin Dios la libertad no es posible.

Nunca como ahora el hombre se ha sentido tan libre; pero ¿en realidad lo es? Habría que recordar al respecto aquellas palabras de Goethe ”Nadie es más esclavo que quien se considera libre sin serlo. No esperes que nadie te regale esta libertad de la que hablo , eres tú quien tiene que conquistarla.

Ángel Gutiérrez Sanz

 

Antes de entregar tu amor, conoce muy bien tu autoestima

Sheila Morataya

“No vivas confundida y angustiada por el futuro de esa relación que no llega, humana y espiritualmente existen respuestas para vivir con paz y alegría”.

Hace algunos años en uno de mis seminarios de autoestima para jóvenes ejecutivas, conocí a una chica muy atractiva, inteligente y con un puesto corporativo muy bueno. Se me acercó luego de la charla para pedirme consejo sobre cómo manejar su relación amorosa con el muchacho del que estaba enamorada. Alguien que, cómo leerás a continuación, no la tomaba en serio.

Una situación muy frecuente

Era una situación “muy común”, parecida tal vez a la tuya o la de alguien que conoces. El galán la llamaba una vez cada dos meses: salían, se daba el encuentro romántico y parecía que por fin su relación marcharía sobre ruedas; tristemente, una vez más, el desaparecía y ella se quedaba con el corazón hecho pedazos y sintiéndose culpable por no darse su lugar. Todos los días esperaba en vano su llamada y se juraba a sí misma que la próxima vez que llamara cortaría de raíz esa relación que no la llevaba a ningún lado. El muchacho volvía dos meses más tarde a llamar, y ella como mujer que se valora poco, volvía a caer entre sus brazos ¿te suena a exageración?

Lamentablemente, casos el de la chica anterior hay miles. Son mujeres de la clase alta y media, estudiantes destacadas y profesionales con maestría. Su autoestima en el campo académico está muy buen puesta, pero a nivel personal, íntimo, su autoestima (la relación afectiva y ordenada hacia ti misma) no es tan buena: en vez de esperar por el hombre que verdaderamente aprecie el valor que tienes como mujer, se van conformando con migajas.

Dios conoce tu necesidad de Amor

Si estás pasando por una situación así, es importante que “te despiertes” y pongas en “orden” tu mundo interior. Hay, en cada mujer, una necesidad profunda de amor. Una exigencia interior de ser amada y sentirse amada, pero muchas veces, si no aprendes a controlar la afectividad, o sea, el modo en que eres afectada interiormente por las circunstancias que se producen en tu alrededor (según el psiquiatra Enrique Rojas), caerás casi sin percibirlo en una disminución de tu dignidad como mujer. ¿Cuándo? En el momento en que aceptas relaciones amorosas que no contribuyen a tu crecimiento como mujer y te llenan de angustia.

Aunque en su origen los sentimientos son irracionales, pueden ser armonizados con la razón y la voluntad, se trata de aprender a tener sentimientos adecuados a la realidad. En muchos casos, puede ser que aceptes una relación “circunstancial”, debido a tu propia inmadurez, ya que no sabes qué es lo que verdaderamente quieres. Estoy de acuerdo con que acudas a un psicólogo para que te ayude a entender el concepto de autoestima, pero es más importante que analices cómo está la fe en tu vida. Porque la fe es el “asiento” desde donde emerge la mujer madura, cauta, sabia y consciente de su enorme dignidad como hija de Dios. La fe es el fundamento que da madurez a la personalidad.

Respóndete a ti misma estas preguntas: ¿Quién es Dios para mí? ¿Me siento realmente amada por Él como hija? ¿Qué lugar ocupa en mi vida? ¿Cómo alimento mi relación con Él? Es decir ¿tengo una vida de oración para poder entender el sentido de mi vida y todo lo que me pasa?

Luego de haber reflexionado las preguntas anteriores, analiza lo siguiente: “No hay nada que llene más el corazón de una mujer que la filiación amorosa que se decida a tener con Cristo”. Si estas aferrada a un amor humano esto será muy difícil de entender, pero si tratas de interiorizarlo y vivirlo, entonces amiga, no necesitarás más ir al psicólogo, ni estarás confundida y angustiada por el futuro de esa relación que no llega, porque Cristo irá llenando esa necesidad de amor que tu corazón tiene, y además, sanará para siempre tu autoestima (el amor ordenado por uno mismo y la conciencia de tu enorme valor). No sabes de lo que te pierdes si no te enamoras de Él con locura, antes que de alguna criatura humana.

Podemos concluir que:

  • Si estás en una relación en la que hacen contigo lo que quieren, desde el punto de vista psicológico necesitas trabajar en tu autoestima, entendiendo lo que es y la forma en que le ayuda a tu personalidad. La autoestima es una habilidad de la personalidad necesaria para poner límites, tener claros tus derechos. La autoestima también es un sentimiento muy íntimo de ternura hacia uno mismo: te amas, te respetas y valoras. Te cuidas tanto de tus emociones como tu físico y afectos. Desde el punto de vista cristiano, y siendo que este concepto no es apoyado por la religión yo te diría que autoestima es tener la seguridad de qué eres: una Hija de Dios quién te ama por ser tú, hecha a su imagen y semejanza.
  • Si tienes que estar rogando constantemente por un poco de amor, explora junto a tu terapeuta, tu director o directora espiritual, qué es lo que puede estar pasando, tal vez tuviste un padre que no estuvo emocionalmente presente o un padre que nunca jugo contigo y se limitó a proveer económicamente. Esto puede ser uno de los muchos factores por los que mendigas el amor. Y menciono a tu padre, porque es la figura masculina quién siembra el amor por uno mismo. También es cierto, que la autoestima se va cultivando y fortaleciendo en cada una de las etapas de la vida y es una habilidad que posee gran plasticidad para recuperarse cuando se le hiere siendo mayor.
  • Si hay angustia, impaciencia y desesperación por encontrar una pareja, tienes mucha inseguridad y poca fe en tus posibilidades como compañera. Como cristiana debes analizar que si no te abandonas a la voluntad de Dios y esperas, no tendrás paz y alegría.

Más que autoestima, Sacramentos

“Los sacramentos los necesitamos como la luz, la respiración, como el circular de la sangre, como la luz, para apreciar en cualquier instante lo que el Señor quiere de nosotros.”-Es Cristo que pasa, Escrivá de Balaguer, pág. 181

La autoestima siempre será importante para lograr las metas de la vida: tendrás esa seguridad interna de que puedes hacer las cosas, que mereces felicidad, que triunfarás algunas veces y otras fracasaras, pero esto es parte de tus recursos psicológicos que no necesariamente definirán tu vida.

Acércate un poco más al sacramento de la penitencia y la Eucaristía. Verás cómo con la ayuda de la Gracia Divina serás una mujer nueva que se ama y acepta como es, por lo tanto, se valora y no permite migajas de nadie, sino más bien esperando el momento sagrado de la alianza con el hombre que desde la eternidad ha sido elegido como tu compañero camino al cielo.

Sheila Morataya

 

Estatuto Biológico del embrión humano

 

INTRODUCCIÓN

Para establecer la naturaleza del embrión humano es necesario conocer su realidad biológica, antropológica, filosófica e incluso jurídica. Pero, a nuestro juicio, la realidad antropológica, filosófica y jurídica del embrión, base de sus derechos humanos, hay que construirla sobre su realidad biológica.

Consecuentemente, uno de los temas actualmente más debatidos en el área de la bioética es determinar cuándo se inicia la vida humana, y sobre todo definir el estatuto biológico del embrión humano, especialmente del embrión de pocos días de vida, es decir, desde la impregnación del óvulo por el espermatozoide hasta su implantación en el endometrio materno.

Pero con independencia de ello, esta necesidad es además debida a que durante las primeras etapas de la vida humana, aproximadamente durante sus primeros 14 días, este joven embrión es objeto de amplias y diversas amenazas, que, en muchos casos conllevan  su destrucción (ver AQUÍ) .

Esta amenaza afecta a los embriones generados por vía natural, fundamentalmente como consecuencia la utilización de fármacos o procedimientos técnicos utilizados en el control de la fertilidad humana, que actúan por un mecanismo antiimplantatorio y entre ellos, especialmente el dispositivo intrauterino, e igualmente aquellos otros que se usan en la contracepción de emergencia, como es la píldora del día después o la de los cinco días después, pues tanto una como otra aproximadamente en el 50% de los casos, actúan por un mecanismo antiimplantatorio 1, 2, 3.

Pero también afecta a los embriones producidos por fecundación in vitro que son manipulados o incluso eliminados cuando se utilizan técnicas como el diagnóstico genético preimplantacional para seleccionar embriones sanos y su posterior gestación, hijos de padres con enfermedades hereditarias o genéticas o cuando se producen embriones, y posteriormente niños, para utilizar su material hematopoyético para tratar algún hermano que padezca algún tipo de enfermedad hereditaria o genética, práctica que se acompaña de una elevada pérdida de embriones humanos, dada la baja eficiencia de la técnica, que  no supera el 3% 4; pero sobre todo por la manipulación a la que son sometidos, para su posible utilización ulterior con fines reproductivos o experimentales e incluso con pretendidos fines terapéuticos En este momento en nuestro país los embriones congelados superan los 200.000 y en el mundo el millón y medio. Pero además también por la elevada pérdida de embriones que conlleva el uso de la fecundación in vitro 5.

Finalmente, también esta amenaza se extiende a los embriones producidos por clonación, que posteriormente pueden ser utilizados con fines presuntamente terapéuticos y sobre todo experimentales, principalmente para obtener líneas celulares embrionarias que posteriormente se puedan utilizar para experimentaciones biomédicas, lo que conlleva la ineludible destrucción de los embriones producidos.

Por todo ello, un punto crucial en el debate bioético actual es establecer la naturaleza biológica del embrión humano, pues de la categoría que se le atribuya dependerá la catalogación ética que su manipulación merezca.

En general se puede decir que existen cuatro posturas sobre su naturaleza biológica:

1. La primera, es la de aquellos que consideran que el embrión humano, en sus primeros días de vida, es un conglomerado celular sin estructuración biológica, es decir, un conglomerado de células sin organizar y por tanto sin valor biológico ni ontológico alguno. Aunque esta postura parece que debería ser anacrónica, a la luz de los actuales conocimiento biomédicos, no es así, como lo refleja por ejemplo en la ley 14/2006, sobre Técnicas Humanas de Reproducción Asistida, 22 de mayo de 2006, que en su artículo 1.2 refiere que ​“se entiende por preembrión el embrión in vitro constituido por el grupo de células resultantes de la división progresiva del óvulo desde que es fecundado hasta catorce días más tarde”. Es decir, que en dicha ley se admite la tesis que identifica al embrión humano como un conglomerado celular.

2. La segunda, es la de los que opinan que el cigoto humano, obtenido por trasferencia nuclear somática (clonación) es un ente biológico distinto al cigoto obtenido por vía natural, al que incluso le dan un nombre propio y diferente, como puede ser nuclóvulo o clonote, con un valor inferior al cigoto obtenido por fusión de los gametos humanos, tanto por vía natural como por técnicas de reproducción humana asistida.

3. La tercera, es la de los que consideran que el embrión humano, de una sola célula, polarizada y asimétrica, el cigoto, obtenido natural o artificialmente, es un ser vivo de nuestra especie, portador, por tanto, de la dignidad que todo ser humano intrínsecamente posee y consecuentemente merecedor de ser tratado  acordemente con dicha dignidad.

4. Incluso existe un cuarto grupo, que son aquellos investigadores o clínicos, que circunvalan el problema y que ni afirman ni niegan la identidad humana del embrión, simplemente manifiestan que a ellos solamente les incumbe la vertiente científica, y que el discutir la naturaleza humana de ese ente biológico que utilizan no afecta a su quehacer científico. ¿Pero puede un científico plantear sus objetivos experimentales sin valorar sus consecuencias éticas? Considerando la investigación científica como un acto humano más, no parece ilógico afirmar, que, como en cualquier otra actividad del hombre, en sus investigaciones, el científico, no puede dejar de tener en cuenta la vertiente ética de su quehacer, por lo que esta faceta debe ineludiblemente incluirse en la elaboración y valoración de sus protocolos experimentales. Un científico nunca puede dejar de responder éticamente  de los actos que lleva a cabo.

Como consecuencia de todo lo anteriormente expuesto, en general, se puede afirmar, que desde un punto de vista bioético, para los que defienden la primera posición, es decir, los que sustentan que el embrión temprano es un conglomerado celular, no habría ninguna dificultad moral para utilizarlo  como fuente de células madre o como material de experimentación, pues aunque esto conllevara su destrucción, se estaría destruyendo algo sin valor biológico u ontológico alguno, nunca un ser humano vivo. Sin embargo, para los defensores de la tercera postura, entre los que me encuentro, cualquier manipulación de ese ser naciente habría que hacerla teniendo en cuenta su realidad biológica y ontológica de embrión humano, es decir de ser humano vivo.

Por ello, establecer la naturaleza biológica del embrión humano de pocos días, es fundamental, para poder profundizar en el debate bioético abierto con motivo de la utilización de esos embriones tempranos para experimentaciones biomédicas o con pretendidos fines terapéuticos.

Como es natural, se hace imposible profundizar aquí sobre el estatuto biológico del embrión humano. Sólo se pueden dar algunas pinceladas, que es posible que ayuden a clarificar el tema.

En esta exposición, nuestro objetivo es tratar de establecer que el embrión humano de pocos días es un ser vivo de nuestra especie, un individuo humano, y por tanto digno del mayor respecto. Si lo consiguiéramos se podría descartar la primera de las hipótesis consideradas, la de los que afirman que el embrión humano es un conglomerado celular no organizado como individuo vivo. Sobre la segunda postura, la de los que defiende que el embrión de una sola célula obtenido por transferencia nuclear somática es sustancialmente distinto del cigoto obtenido por vía natural, lo que permitiría utilizarlo en algunas circunstancias, volveremos más adelante. Vamos por tanto a detenernos en valorar si el embrión humano es un ser vivo, de nuestra especie, un ser humano individual.

Para establecer que el embrión humano temprano es un ser vivo de nuestra especie y no un conglomerado celular, existen abundantes argumentos biológicos y genéticos. Nos referimos a algunos de ellos.

1. IDENTIDAD GENÉTICA DEL EMBRIÓN

Es un argumento tradicionalmente utilizado en defensa de la naturaleza humana del embrión de pocos días, afirmar que ya en el genoma del cigoto está contenida toda la información genética necesaria para que ese nuevo ser se desarrolle completamente hasta su condición de ser adulto vivo. Es decir, que en él está determinada la identidad genética del nuevo individuo y la pertenencia a una especie determinada. Si nada orgánico externo modifica el contenido genómico de ese individuo biológico naciente, ya que del mundo ​circundante, únicamente recibe mensajes que contribuyen a regular su propio desarrollo, es difícil, por no decir imposible, establecer algún salto en su evolución vital que pueda suponer el inicio de una realidad genómica distinta a la anterior. La evolución de ese ser es un proceso biológico continuo que va dando lugar a las distintas realidades fenotípicas de su desarrollo, dentro de la unidad vital que lo identifica como un único ser humano vivo desde la impregnación del óvulo por el espermatozoide hasta su muerte natural.

Sin embargo, identificar la individualidad de ese ser humano naciente únicamente con su genoma, parece un concepto limitado, si no erróneo. En efecto, cada día existen más argumentos biológicos para admitir que un individuo humano es algo más, seguramente bastante más, que su código genético. En este sentido, cada vez se tiene más información, sobre mecanismos no genéticos, epigenéticos, que influyen de forma importante en el desarrollo del embrión.

En palabras de López Moratalla 6, “la identificación entre genoma e individuo es un error de concepto  biológico; los cromosomas y genes que determinan las características de un individuo dentro de una especie no le hacen ser un individuo, no son más –ni tampoco menos- que lo que determina las características de ese ser y dirige su desarrollo; lo que lo constituye en un viviente, en un individuo de esa especie”. Esto cada día se conoce mejor. En efecto, la Biología ha alcanzado una comprensión clara de los procesos vitales, entendiéndolos como una cooperación dinámica de genes y medio  que da lugar a la expresión regulada de los genes durante la constitución y desarrollo de un nuevo ser 7.

Por tanto, nos parece que el ADN es necesario, pero no suficiente, para identificar a un individuo humano. No todo está en el genoma, sino que la información genética crece con la expresión de los genes en él contenidos,  para lo cual es necesario la activación y emisión de su programa específico de desarrollo, programa que se va activando a medida que avanza el ciclo vital de ese individuo y que posibilita que el nuevo ser sea capaz de iniciar la emisión completa y ordenada de los mensajes genéticos necesarios para que su desarrollo se realice de forma ordenada y completa. Por ello, cada día se ​va dando más importancia a los factores epigenéticos, que determinan ligeras modificaciones del genoma, pero que no afectan a su secuencia nucleotídica, como pueden ser la metilación de citosinas de su ADN, la remodelación de su cromatina por acetilaciones, metilaciones o fosforilaciones o el denominado “imprinting”, que se refiere a la capacidad de impedir la expresión de algunos genes en los momentos tempranos de la vida embrionaria, especialmente a través de su silenciación selectiva, según procedan del gameto masculino o femenino. Es decir, durante el desarrollo del ser vivo se va produciendo, por interacción del genoma con el medio, la emergencia de una nueva información génica, no expresada directamente en el genoma primigenio. A esta información, es a lo que se denomina información epigenética. Por tanto, cualquier expresión fenotípica de un ser viviente es el resultado del contenido génico de su genoma y de la información epigenética que se va generando a lo largo de su propia evolución, como consecuencia fundamental de la interacción del genoma con su medio ambiente.

2.  OTRAS RAZONES NO MENOS IMPORTANTES

Existen razones que apoyan que el embrión humano de pocos días no pueda ser considerado como un simple conglomerado celular, sino un ser humano organizado y vivo. Entre ellas cabe destacar:

  • El mejor conocimiento de los mecanismos que regulan la emisión del programa de desarrollo del embrión;
  •  Todo lo relativo a la denominada información de posición, es decir, la información necesaria para el desarrollo del embrión dependiente de las interrelaciones entre sus propias células y las de éstas con el nicho celular que ocupan;
  • El papel que la fusión de las membranas celulares de ambos gametos, masculino y femenino, juega en la puesta en marcha del proceso de desarrollo embrionario y los nuevos conocimientos sobre los mecanismos que determinan la asimetría y polaridad del cigoto, y como esto influye en la asignación de funciones para cada una de sus células, así como de la asimetría espacial de los diversos órganos en el cuerpo del embrión;
  • Diversos factores bioquímicos, principalmente los niveles intracelulares y extracelulares de calcio, que pueden influir directamente en el desarrollo embrionario;
  • La regulación genética de los mecanismos de diferenciación celular;
  • También el control de la función de las telomerasas;
  • El diálogo bioquímico que se establece entre el embrión, durante su estancia en la trompa de Falopio, y su madre, 8) y finalmente la inhibición de la respuesta inmunológica de la madre, que permite al embrión implantarse en su útero sin ser rechazado.

(Ver también los más recientes hallazgos que corroboran aún más lo expuesto, ver AQUI)

Vamos a repasar brevemente cada uno de estos procesos biológicos, que en conjunto y desde la armónica secuencia de su actuación, parecen claramente incompatibles con que ese ser embrionario primigenio sea un conglomerado celular y no un ser vivo organizado.

2. 1. Como ya se ha comentado para que la vida humana se inicie no sólo se requiere la existencia de un genoma humano determinado, sino también que se active un programa de desarrollo, información contenida en el propio genoma, que emita las instrucciones necesarias para que se inicie la vida de ese embrión 7. En la fecundación sexuada, la activación del programa de desarrollo empieza en una etapa tan temprana de la vida embrionaria, como puede ser el momento en que se inicia la fusión de las membranas de los gametos masculino y femenino. Incluso se ha sugerido que se pueda iniciar con la fusión de sus pronúcleos, y que ya es completa en la primera división celular. En efecto, durante las horas que dura la fecundación, el ADN de ambos progenitores se funde para alcanzar la estructura y patrón propios del nuevo individuo.

Pero a la vez, con la fecundación se produce  un “encendido”, una puesta a punto,  de la expresión de la información de los genes. No basta con la nueva fusión de los gamentos, en cuanto portadores  de la mitad del patrimonio genético, sino que se requiere que este genoma interactúe con su medio ambiente para que se inicie el denominado proceso epigenético. Con ello se pone en marcha el motor de desarrollo embrionario con lo que se inicia una nueva vida humana 7.

¿Pero cómo se activa el programa de desarrollo? Es conocido, que inmediatamente tras la fecundación se pone en marcha un proceso de desmetilación de citosinas del ADN, que es el detonante específico para que se inicie la expresión del programa de desarrollo del genoma. En efecto, se sabe hoy día que la metilación de las citosinas de determinados genes favorece la represión de los mismos, es decir, que éstos no puedan expresar su actividad. Por ello, si como consecuencia de un proceso de desmetilación, regulado por determinadas desmetilasas, se activan estos genes, consecuentemente se activa el programa de desarrollo que ellos regulan. Es decir, la metilación y desmetilación de las citosinas condicionan patrones de metilación que son diferentes de un tipo celular a otro y de un momento a otro del proceso vital de un mismo individuo. Este mecanismo, delicadamente regulado, es el primer y fundamental paso para que se inicie el desarrollo de una nueva vida humana.

Cuando el cigoto se genera por transferencia nuclear somática (clonación), para que pueda producirse un embrión es necesario que la información genética contenida en el núcleo de la célula somática que lo dona se reprograme, es decir, que la célula se desdiferencie acción debida a factores reprogramadores contenidos en el citoplasma del ovocito que recibe el núcleo somático, volviendo su genoma a una situación genómica similar a la que tiene el de las células embrionarias. En ese momento, es cuando el núcleo de la célula transferida es capaz de expresar las órdenes necesarias para que se inicie la vida de ese nuevo individuo.

2. 2. Otro aspecto a considerar en el desarrollo del embrión temprano, que hace que éste no puede ser considerado como un simple conglomerado celular, son los precisos mecanismos que regulan la multiplicación y diferenciación de sus células, parte de ellos dependientes de las interacciones que se establecen entre las propias células embrionarias y de éstas con las de su nicho celular.

En efecto, a medida que avanza el desarrollo celular, y desde la primera división del cigoto, se establece un activo intercambio de información entre sus células y entre éstas y su medio, especialmente representado por el nicho celular en el que cada blastómero (célula de un embrión de menos de 8 a 16 células) está ubicado. Estas órdenes contribuyen a activar los mecanismos de diferenciación de las propias células embrionarias, mecanismos regulados, entre otras cosas, por la expresión de nuevos genes, que sólo lo hacen en determinados momentos de su evolución, como consecuencia de las interacciones celulares que se están comentando. Es decir, el comportamiento de una célula, en lo que respecta fundamentalmente a su evolución biológica, no depende solamente de la información genética contenida en su genoma, sino también de la información intercambiada a través de su propia superficie celular, dependiente, en primera instancia de los propios blastómeros con los que se relaciona, y más adelante del lugar que esa célula ocupa en la unidad biológica que la incluye. A esto es a lo que se denomina información de posición. Es decir, el desarrollo de un ser vivo no depende solamente de su genoma, sino también de otros mecanismos que regulan la expresión funcional de sus genes, lo que está condicionado, entre otras cosas, por las interacciones entre sus propias células y por la situación espacial de dichas células, por el lugar en donde cada una de ellas esté ubicada. Esta regulación determina donde, cuando y con qué finalidad, tiene que dividirse una célula en función de un desarrollo unitario y armónico.

Esta diferenciación celular hacia un fenotipo celular específico también se da en la edad adulta y se hace especialmente visible cuando una célula madre adulta indiferenciada, por ejemplo una célula mesenquimal de la medida ósea, llega a un tejido determinado. Allí se incluye en un nicho celular específico que condiciona que dicha célula indiferenciada se diferencie hacia las células específicas de ese tejido concreto. Este mecanismo de diferenciación es especialmente dependiente de las instrucciones que las células del entorno celular hacen llegar a la célula indiferenciada que se incorpora a ese nicho celular, claro ejemplo del papel que juega la información de posición.

2. 3. Otro aspecto importante para considerar a ese embrión humano unicelular y a los fenotipos embrionarios subsiguientemente generados, como una unidad vital organizada, es todo lo relacionado con la función que las membranas celulares de los gametos juegan y la estructuración asimétrica de ese primer embrión de dos células, cosa que viene fundamentalmente determinada por la línea de división (plano de polarización) que se establece entre el punto en el que el espermatozoide penetra la capa pelúcida del óvulo para fecundarlo y el núcleo polar del propio óvulo. Esta asimetría celular, determinada por el plano de polarización del cigoto, es un factor importante para la organización del embrión en estructuras celulares con funciones distintas, precisas y bien determinadas. Esta división asimétrica del cigoto, da lugar a dos blastómeros desiguales y con diferente destino en el embrión. El blastómero con el material celular que incluye el punto de entrada del espermatozoide, se divide ecuatorialmente, también de forma asimétrica, antes que el otro blastómero. Estas dos células asimétricas iniciales  del embrión son las que van a dar lugar, primero a su masa granulosa interna y posteriormente al cuerpo del embrión. Después, se divide el otro blastómero, en este caso simétricamente, dando así lugar al embrión de cuatro células. De estas dos últimas células se genera el trofoblasto y la placenta. Además de la asimetría celular de los primeros blastómeros, éstos poseen también componentes bioquímicos celulares diferentes con funciones específicas y distintas, especialmente relacionadas, con el desarrollo y función biológica específico de cada una de las células. En efecto, las dos células que resultan de esta primera división celular tienen diferente concentración de calcio, lo que contribuye  a regular  la expresión génica de su genoma  y a la cinética de su división celular. La célula con más concentración de iones calcio se divide, antes generando así el embrión e tres células. Esta división se realiza en un plano ecuatorial, posteriormente se divide la otra por un plano meridional 7. Hacia las 24 horas de vida ya el embrión tiene cuatro células. Como ya se ha comentado las dos primeras células ricas en calcio darán lugar a la masa granulosa interna  y posteriormente el cuerpo del embrión y las dos  con menor contenido en iones calcio darán lugar al trofoectodermo extraembrionario, del que se formará la placenta.

Todo lo anteriormente comentado, encaminado a demostrar la organización del embrión humano en sus primeras etapas de vida, y a que cada una de las células tenga una función específica definida, ha sido corroborado por unas sencillas y demostrativas experiencias del grupo de Zernicka-Goetz 8,9, en las que comprueban que, tras marcar las dos primeras células de un embrión de rata con distintos colores, una de rojo y otra de azul, a partir de la célula teñida de rojo se formaba la masa granulosa interna del blastocisto, que, como ya se ha referido, va a dar lugar al cuerpo del embrión y de la otra, la teñida de azul, se derivan trofoectodermo extraembrionario del que a su vez se derivará la placenta y tejidos que la sustentan.

Es decir, desde la primera división celular queda determinada la identidad funcional de las dos primeras células del embrión, teniendo cada una de ellas ya un papel concreto en el desarrollo embrionario. Esto hizo comentar a Helen Pearson, en un artículo publicado en Nature 10, que la identidad biológica del ser humano se establece a partir del primer día de vida del embrión.

Más recientemente se han descrito nuevos mecanismos que regulan la diferenciación celular embrionaria hacia distintos linajes. Así, Plachta y colegas 11, comprueban que la capacidad de diferenciarse de las células del embrión de 4 a 8 blastómeros no solo depende de la concentración de Oct 4, como más adelante comentaremos, sino también de la cinética de dicho factor entre las células embrionarias, apoyando ello la idea de que las células embrionarias, en sus estadios de desarrollo iniciales presentan diferencias moleculares que afectan directamente a su destino biológico.

2. 4. Otro aspecto de interés, que también avala la organización del embrión humano en estas primeras etapas de su vida, es que pequeñas variaciones de la concentración y difusión de iones calcio en la zona de la capa pelúcida del ovocito por donde penetra el espermatozoide, parecen jugar un activo papel en los procesos de división y organización de sus primeras células. En efecto, para que el espermatozoide pueda penetrar en el ovocito se requieren fundamentalmente dos cosas, primero que sea activado por una glicoproteína de la zona pelúcida del ovocito, la fertilicina, y segundo, la existencia de señales que determinen el lugar por donde el espermatozoide ha de penetrar en el óvulo, lo que parece condicionado por el aumento de los niveles de calcio iónico en esa zona. Además, parece ser que el incremento de los iones de calcio en el punto de entrada del espermatozoide también contribuye a regular los mecanismos responsables de la primera división celular del cigoto. Igualmente, la concentración de iones calcio parece influir en la distribución espacial de las células del embrión. En efecto, desde el punto en el que el espermatozoide alcanza al óvulo se produce una liberación de iones calcio  que se difunden como una onda hacia la zona opuesta, y en este punto queda fijado el eje dorso-ventral del cuerpo embrionario. Perpendicular a él, se establece el eje cabeza-cola, a falta de determinar que polo será el cefálico y cual el caudal, lo que sucederá en la segunda semana del desarrollo embrionario, con lo que queda fijado el eje derecha-izquierda del cuerpo del embrión 7.  Además, se sabe que la concentración del calcio extracelular influye también  en la distribución espacial de las células embrionarias, de forma tal que el que una célula se ubique a  izquierda o derecha del cuerpo embrionario depende de que exprese (izquierda) o no (derecha) un gen, el denominado gen nodal, y esto depende de los niveles de calcio existentes en cada una de estas partes.

2. 5. Otro aspecto a considerar, que sin duda va en contra de considerar al embrión temprano como un simple conglomerado celular, es la regulación genética de los mecanismos de diferenciación de sus células, que apunta hacia un control epigenético específicamente determinado.

En efecto, se sabe que las células del embrión, a medida que progresa la división celular, pierden plasticidad, es decir, van perdiendo la posibilidad de dar origen a distintos tipos celulares. Este mecanismo surge, y en parte está regulado, por la expresión de distintos genes, especialmente el Oct-4, existente ya en los primeros blastómeros embrionarios, e incluso en el ovocito, que codifica un factor de transcripción, necesario para que cada blastómero mantenga su totipotencia, al frenar los impulsos de diferenciación procedentes de las células de su entorno. En efecto, cada una de las células de un embrión de 3 a 5 días mantiene su capacidad de diferenciarse a células de todo tipo de tejidos por la acción del Oct-4, pero a medida que avanza el desarrollo del embrión sus células van perdiendo actividad del Oct-4 y consecuentemente el mecanismo que tienen para mantenerse indiferenciadas. Cuando llegan a células adultas diferenciadas, la actividad del Oct-4 prácticamente ha desaparecido, por el contrario, cuando estas células diferenciadas se desdiferencian para retornar a su estado embrionario, en los procesos de reprogramación celular  se recuperan los niveles de Oct-4. Existen otros genes que también contribuyen a que las células se mantengan indiferenciadas, siendo de entre ellos el más significativo el Nanog.

2. 6. También la enzima telomerasa es un factor fundamental en la regulación del ciclo vital de las células embrionarias. La telomerasa determina que los telómeros (parte terminal de las cadenas de ADN que protege a los cromosomas de su degradación) no se reduzcan de tamaño en cada división celular, lo que prolonga su ciclo vital. El tamaño de los telómeros disminuye con cada división celular, lo que hace que la célula envejezca. Por ello, en las células madre embrionarias y en las células tumorales existen elevados niveles de telomerasa que impiden la reducción de los telómeros, favoreciendo la proliferación indefinida de estas células. Es decir, parece que los mecanismos de envejecimiento de las primeras células embrionarias están finamente regulados, lo que nos parece solamente puede darse en entes biológicos bien estructurados y nunca en un conglomerado celular.

2.7. Inmunotolerancia entre la madre y el feto (Ver nuestro trabajo publicado en Medicina e Morales, clicar AQUI)

Todos los sistemas biológicos tienen una finalidad específica, dirigida a cumplir un fin concreto para facilitar el desarrollo y mantenimiento del ser vivo que los incluye. En este caso, el sistema inmunológico tiene como finalidad fundamental luchar contra los elementos extraños que puedan introducirse en un cuerpo vivo. De acuerdo con ello, cumplen con una finalidad fisiológica fundamental cual es impedir las infecciones, pero por otro lado también pueden dar lugar a procesos autoinmunes por los cuales el propio organismo se autoataca, siendo esto causa de diversas e importantes enfermedades.

Sin embargo, existe una circunstancia, a nuestro juicio única en el sistema inmunológico de los mamíferos, que es que dicho sistema inmunológico puede inhibirse en la madre para permitir que un cuerpo extraño como es su hijo, pueda insertarse en su organismo sin sufrir rechazo alguno. Es lo que ocurre con la denominada inmunotolerancia entre la madre y el embrión.

Este proceso de inmuno tolerancia se fundamenta en la liberación de componentes moleculares entre madre e hijo, que actuando localmente inhiben al acción de las células maternas responsables de rechazar al elemento extraño que en ella trata de implantarse, lo que se consigue inhibiendo la acción de los linfocitos T, que producen sustancias tóxicas para las células del embrión que tratan de implantarse, y los linfocitos B responsables de la producción de los anticuerpos de rechazo.

2. 8. Otro hecho biológico que objetivamente sugiere que el embrión humano es un organismo vivo organizado es el peculiar diálogo bioquímico que se establece entre el embrión y su madre, que se inicia a partir del embrión  y que de alguna forma contribuye a regular su dinámica evolutiva por la trompa. En efecto, durante su trayectoria por las trompas de Falopio el embrión de pocos días de vida envía mensajes moleculares específicos tanto a la trompa como a su madre, a los que ambos responden con otros. Como se ha comentado este diálogo bioquímico entre madre, trompa e hijo permite a éste avanzar con la adecuada velocidad para poder acceder al útero materno en el momento preciso para su adecuada implantación.

Como consecuencia de todo lo anteriormente expuesto, nos parece que la compleja organización de ese ser vivo, que es el embrión humano preimplantado, responsable de los procesos biológicos comentados, es  incompatible con que pueda ser un conglomerado celular sin organizar. Es decir, que el embrión humano es un ser vivo de nuestra especie parece fuera de toda duda biológica razonable.

3. TODO ÓVULO HUMANO A PARTIR DE LA FECUNDACIÓN DEBERÁ CONSIDERARSE UN EMBRIÓN

Adicionalmente a los argumentos biológicos anteriormente expuestos para tratar de demostrar que el embrión recién fecundado  es un ser vivo de nuestra especie y que consecuentemente debe ser respetado en cualquier circunstancia, existe otro recientemente dado a conocer, que es desde un punto de vista socio-político de indudable interés para apoyar, aun más si cabe, que la vida humana se inicia con la fecundación. Me refiero a la resolución de la Carta del Tribunal Superior de Justicia Europea, de fecha 8 de octubre de 2011.  En efecto, este alto Tribunal, tras demanda del Tribunal Federal alemán, que deseaba saber si es o no legal patentar líneas celulares embrionarias con fines experimentales o clínicos, manifestó que “todo óvulo humano a partir de la fecundación deberá considerarse un embrión, habida cuenta de que la fecundación puede iniciar el proceso de desarrollo de un embrión humano”. Además, la definición del embrión humano que el Tribunal hace, también incluye a los obtenidos no por fecundación, sino por transferencia nuclear somática (clonación) y por partenogénesis. La razón alegada por el alto Tribunal para definir el respeto que los embriones humanos generados artificialmente merecen, es que “son aptos para iniciar el proceso de desarrollo de un ser humano de la misma manera que el embrión creado por fecundación de un óvulo”.

Es decir, claramente deja establecido el Tribunal Europeo que el cigoto, el embrión humano de una sola célula, generado natural o artificialmente, debe ser considerado como un individuo humano y consecuentemente digno del mismo respeto que los adultos merecemos.

También el Alto Tribunal manifiesta que hay que excluir toda acción que utilice embriones humanos con fines de investigación científica, salvo aquellas en las que la finalidad terapéutica o diagnóstica sea útil para el propio embrión. Es decir, el principio ético que rige las acciones que pueden o no desarrollarse sobre un embrión humano, es el mismo que preside las que pueden llevarse a cabo sobre un adulto, a saber, que deben sujetarse al principio de proporcionalidad entre el riesgo que esa acción concreta merece para ese individuo en particular y los beneficios que de ella puedan derivarse directamente para él.

Creo que la resolución del Tribunal Superior de Justicia Europeo proporciona fundamentación legal, por otra parte no necesaria, pues la biológica nos parece suficiente, para poder sustentar que el embrión humano temprano es digno de todo respeto por tratarse de un ser humano vivo, descartando así la posibilidad de que, por razones investigadoras o terapéuticas, puedan practicarse sobre él acciones que conlleven su destrucción.

4. VALOR ONTOLÓGICO DEL EMBRIÓN PREIMPLANTADO

Siguiendo a Herranz 12, “se puede afirmar que el problema para adjudicar una determinada categoría ontológica al embrión, no está exclusivamente en el dato científico, como aquí creo que ha quedado claramente demostrado, está en el rango ético que se le asigne a ese embrión humano, en la política moral que se le aplique. Según una política de respeto, todo ser humano ha de ser reconocido y tratado como tal, por su dignidad humana intrínseca, que lo hace intangible. Según una política de poder y utilidad, el ser humano tiene la dignidad que otros le conceden y nada más. Son los parlamentos, los padres, los medios, los investigadores, los filósofos, la sociedad en general, quienes le conceden o no dignidad y derechos, quienes determinan desde cuando y hasta cuando es sujeto de esa dignidad. En este contexto de dignidad concedida por otros se negocia la dignidad del embrión humano, y se le desprovee de ella cuando objetivos científicos, comerciales o incluso de un pretendido humanitarismo lo aconsejan”. Sin duda, esta última postura es un reflejo del pragmatismo que domina la bioética europea contemporánea y que no hace sino asumir las corrientes dominantes del modelo americano, el cual no ofrece otra solución ética a los problemas biomédicos que no sea la minimalista y la pragmática, todo ello adobado por un fondo proporcionalista, que considera que los beneficios que se derivan de la investigación con embriones superan al respeto que esos embriones humanos merecen, algo contrario al personalismo que antepone la dignidad del embrión, a cualquier otro bien que   de su manipulación se pudiera derivar, en consonancia con el imperativo kantiano de  que el hombre es un fin absoluto, que nunca puede utilizarse como medio, por muy excelentes que parezcan los fines. Principio que mutatis mutandi puede ser sin duda también aplicado al embrión humano.

5. NATURALEZA DEL EMBRIÓN HUMANO OBTENIDO POR TRANSFERENCIA NUCLEAR SOMÁTICA

Como anteriormente se ha comentado, entre las distintas posturas sobre la naturaleza biológica del embrión humano, está la de aquellos que consideran que el embrión humano obtenido por transferencia nuclear somática (clonación) es de naturaleza biológica diferente a la del cigoto obtenido por vía natural, por fusión del óvulo y espermatozoide, incluso lo denominan de forma diferente, como es nuclóvulo o clonote. Esta diferencia biológica la basan fundamentalmente en que el clonote carecería de la información que aporta la fusión de las membranas celulares de óvulo y espermatozoide, así como del genoma masculino, información para ellos necesaria para que ese clonote pueda desarrollarse hasta un ser humano adulto sano. Esta teoría estaría avalada por el hecho biológico de que, hasta ahora, no se ha podido conseguir la generación de individuos humanos por transferencia nuclear somática 13 (Tabla 1), Aunque, sin embargo, si que se han conseguido crear otros tipos de mamíferos, como fue en primer lugar la oveja Dolly.

Si esta hipótesis fuera cierta, dado que a partir de un clonote no se podría generar un ser humano adulto vivo, éste, el clonote, podría ser utilizado como fuente de material biológico, especialmente células madre, para experiencias  biomédicas,  sin   dificultades  éticas   adicionales,  pues   aunque hubiera que destruirlo para obtener el referido material biológico, se estaría destruyen un ente biológico que, a su juicio, no puede llegar a desarrollarse nunca hasta un individuo adulto. Es decir no se estaría hablando de un embrión humano, todo lo más de un cuerpo embrioide. Pero si los blastocistos producidos por clonación pudieran seguir desarrollándose hacia un ser adulto, algo que hasta el momento se desconoce, sería aventurado afirmar que los clonotes pudieran ser utilizados para experiencias biomédicas sin dificultades éticas, dado que su naturaleza no viene determinada por el mecanismo utilizado para su generación, transferencia nuclear somática, si no por la naturaleza del individuo adulto producido, naturaleza que a nuestro juicio es difícil afirmar que no sea la de un ser de nuestra especie.

6. ARGUMENTOS CONTRARIOS A QUE EL CIGOTO SEA UN INDIVIDUO HUMANO

Sin embargo, para algunos existen argumentos contrarios a la catalogación del cigoto como un individuo humano biológicamente definido. Entre ellos, es el problema de la unicidad e indivisibilidad del cigoto, esencialmente derivada del hecho de su posible gemelación hasta los 14 días de su desarrollo, el que más polémica suscita. Los que esto defienden argumentan que si el embrión puede dividirse no sería un individuo. En contra de ello se podría afirmar que el embrión, en sus primeros días de vida, es único pero divisible, posteriormente, al avanzar su ciclo vital, se convertiría en un ser, asimismo único, pero indivisible. Habría que aclarar que individualidad e indivisibilidad son conceptos distintos. El que un individuo biológico pueda dividirse no va en contra de su individualidad, como no va en contra de la unicidad de los animales más simples, especialmente los unicelulares, el que puedan dividirse. Esto es especialmente cierto para aquellos animales que se reproducen partenogenéticamente. Creo que ningún experto biomédico se atrevería a afirmar que estos animales no son individuos de su especie, antes de dividirse, y que los que emergen de esa división no son individuos distintos de esa misma especie. Resumiendo, el concepto biológico de individuo no implica que no pueda dividirse, sino que en él existe una estructura viviente organizada con las características propias de los individuos de su especie. El concepto de individuo en biología no se refiere tanto a la imposibilidad de división, como a que exista una verdadera organización que dota a ese individuo concreto de la categoría biológica de viviente.

Otros afirman que la vida humana empieza con el embarazo, es decir, que ésta se inicia con la implantación del embrión en el útero materno y que por tanto cualquier manipulación de ese ser biológico antes de que se inicie el embarazo, es decir, antes de la implantación, es éticamente admisible, pues no se estaría actuando sobre un ser humano en desarrollo, sino sobre lo que ellos denominan preembrión. A nuestro juicio, es un error elemental confundir viabilidad con ser vivo. La viabilidad exige la existencia previa de un ser vivo que posteriormente puede ser destruido. Por otro lado, algunos de los defensores de esta teoría, afirman que para garantizar su viabilidad es requisito indispensable que el embrión pueda alimentarse, circunstancia que no se cumpliría según ellos, hasta que éste consolide su implantación en el endometrio materno, pero a éstos habría que recordarles que el embrión ya se alimenta de material suministrado por su madre antes de la implantación, pues desde la impregnación del óvulo por el espermatozoide, hasta su implantación, es decir, durante los días que dura el trayecto del cigoto/embrión por la trompa de Falopio aproximadamente cinco, hasta su definitiva acomodación en el útero materno, el nuevo ser se alimenta del material contenido en el citoplasma del propio óvulo, que naturalmente ha sido suministrado por su madre.

La idea de que la vida embrionaria comienza con la implantación, es decir a partir del día 14 posterior a la fecundación, fue propuesta en 1979 por el “Ethics Advisory Board”de los Estados Unidos, y posteriormente refrendada, en 1984, por la Comisión australiana Waller y sobre todo por la Comisión Warnock, que también en 1984, comenzó a utilizar el término preembrión para designar al embrión preimplantado.

En relación con que la vida humana se inicia con la consolidación de la implantación, nos parece muy ilustrativo un reciente artículo 14 en el que se constata que el 57% de los ginecólogos norteamericanos creen que la gestación, y por tanto la vida humana- pues si no hay un ser vivo difícilmente podrá gestarse-, comienza con la fecundación, y solamente un 28% creen que ésta se inicia con la implantación del embrión en su madre, o que sin duda apoya decididamente que la vida humana no se inicia con la gestación sino con la fecundación.

7. CONSIDERACIÓN FINAL

De todo lo anteriormente expuesto nos parece sin temor a errar que  claramente se puede afirmar que la vida de un ser humano se inicia con la fusión de los pronúcleos, masculino y femenino, es decir con la fecundación, y que por tanto ese embrión primigenio es merecedor de todo el respeto que a todo ser humano adulto se le debe, lo que consecuentemente condicionará que cualquier manipulación del embrión humano temprano no dirigida a su propio bien, y especialmente su destrucción, sea éticamente inaceptable.

Pero, a nuestro juicio, aun hay otro argumento si cabe más definitivo para defender la inviolabilidad del embrión humano temprano, cual es que la vida humana es poseedora de tal dignidad, consecuencia directa de su propia naturaleza, que bastaría la duda de que ese ente biológico recién generado, el embrión, pudiera ser un ser humano para que hubiera que respetarlo incondicionalmente. Es decir, y con ello termino, no seria ni incluso necesario que los que afirmamos que la vida humana se inicia con la fecundación pudiéramos demostrarlo, cosa que creo si hemos hecho, sino que los que defienden que ese embrión tampoco puede destruirse impunemente tendrán que demostrar que esa vida recién generada no es humana y esto, en lo que a mi conocimiento  alcanza, o hay nadie que lo haya conseguido.​​

Justo Aznar Lucea

Director del Instituto Ciencias de la Vida

 

Knorr: El amor supera todas las distancias

 

El spot de esta semana recibió varios premios interna-cionales, entre ellos un León de Oro en el Festival de Cannes. Fue realizado por la Agencia J. Walter Thompson de Buenos Aires, bajo la dirección de Andy Fogwill.

Narra la historia de una limpiadora de un gran hotel cuya vida está sumida en la más completa rutina. Una noche, accidentalmente, pulsa el botón de la videoconferencia, y al otro lado de la pantalla aparece un vigilante nocturno de un país muy lejano. Ambos se miran, y sus miradas lo dicen todo. La limpiadora apaga la conexión, pero algo queda en la mente de ambos.

Cuando, al día siguiente, pulsa de nuevo la videoconferencia, el vigilante es sorprendido mientras se peina… por si ella “regresa”. Es la hora de las presentaciones. Ella es Clara, y vive en Buenos Aires. Él es Vladimir, y vive… ¡en Moscú, a 13.500 kilómetros! Pero no importa. “Mañana, a esta hora”. Es todo lo que ella dice, por gestos.

Y empieza así esta deliciosa historia de amor. Una historia en 3 partes -con un final emotivo y sorprendente- que nos dice algo a los hombres de todas las culturas: el amor puede surgir, crecer y hacerse fuerte también en la separación. El amor es más poderoso: supera todas las distancias.

Lo más conmovedor es el carácter humilde de los protagonistas. Dos personas sencillas que nunca hubieran sabido nada el uno del otro, sino hubiera sido por la tecnología. Una historia de amor entre desheredados: no tienen nada, pero a la vez lo tienen todo. Porque en esa “cena de gala” no hay nada que les separe. Una bella parábola para nuestra sociedad: hiperconectada pero totalmente aislada. Y una historia muy bien contada, en pocos planos –los necesarios–, que ayuda a creer en el amor, en la amistad, en las cosas buenas de la vida. (Por cierto, la canción "Quelqu'un m’a dit" es interpretada por Carla Bruni). Que lo disfrutéis.

 

 

Oposiciones. Podridas Y muertas

El mundo de las oposiciones y opositores anda revuelto. Las oposiciones fueron un gran invento en su nacimiento, solventaron muchos e intolerables abusos pero, con el tiempo, a las oposiciones también les ha llegado su fin.

Todo lo que nace, tan pequeñito al principio, crece, se desarrolla, llega a un máximo, se estabiliza un cierto tiempo e inexorablemente empieza a bajar hasta morir. Es el principio de la Física que se refleja en la  llamada Campana de Gauss.

Entre tanta demagogia progresista, comunista, populista y demás istas destructoras de riqueza, algo se empieza a mover.

Sorprende que las oposiciones las utilicen únicamente las organizaciones estatales en sus diferentes ramas: gobiernos, diputaciones, ayuntamientos,…y por personas que juegan con dinero de los ciudadanos, nunca con el suyo propio

Sin embargo,  los grandes bancos, las multinacionales, las empresas particulares, cualquier comercio o taller ,etc. jamás utilizan oposiciones. A sus empleados los seleccionan en las Universidades, centros de formación profesional o procedimientos particulares. Desean saber algo más importante: ¿Son personas honradas, trabajadoras, competentes, simpáticas o antipáticas que repelen a los clientes?, Se juegan su dinero, el suyo, no el de los demás y, por la cuenta que les tiene,  los incompetentes  irán rápidamente de patitas a la calle..

Las oposiciones, frecuentemente mediatizadas por políticos a los que solo importa el poder, no merecen garantías. En política uno de sus dogmas es : “Vale todo menos perder” Y los enchufados ayudan a ganar pues en buena parte, son familiares, compañeros de partido, amigos y quienes diga el “mandamás”..

Ganada su oposición, el funcionario ya puede descansar tranquilo el resto de su vida, sin importar  trabaje o no. ¿ Quien sabe de algún funcionario que haya sido despedido?  Hoy por ti, mañana por mi. .

¿ Que pasa con buenos interinos que llevan 10, 15 o 20 años de servicio, trabajando lo mismo o más  pero ganando mucho menos que los fijos?. Sería una vulgar estafa, propia de los tiempos del derecho de pernada

¿Cuanto dinero, ilusiones, tiempo, salud, …pierde España cada año en hacer oposiciones , y sobre todo, en esas que se presentan 500  o más de mil por plaza?

En esta materia, ¿el rebaño de los españolitos mansurrones no podríamos hacer algo más? ¿ O es que ya no podemos hacer menos? Eliminemos  las oposiciones muertas y malolientes o ellas eliminarán las posibilidades  de nuestro desarrollo. Tan culpables son quienes las convocan como quienes pudiendo quitarlas las permiten o no hacen nada

Ya es preocupante que el 75 % de los españolitos quieran ser funcionarios , mientras que en  EE.UU. ese 75% prefieran trabajar por su cuenta, exponerse. ¿Podremos, algún dia, despertar de su siesta a nuestro pueblo y gobernantes? Por lo menos, miremos que se hace en las naciones ricas y quizá dejemos de hacer el ridículo.

Alejo Fernández      Mérida 2017-03-31    Alejo1926@gmail.com 

 

 

EL DIVERTIDO DE CAMPAÑA PREPARATORIA A LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES FRANCESES CONTINUOS!

 

 

Divertido de campaña electoral: las enseñanzas primarias se organizaron tanto a la derecha como a la izquierda, como acto democrático haciendo de la elección previa un medio innegable de legitimidad del vencedor.

 

Ahora bien, el vencedor a la derecha François Fillon, se fue unido por los asuntos, y de nuevas aventuras:ofrecidos trajes y relojes, su suplente y su esposa se ponen también en examen,….Resumida, a continuación definitivamente la justicia cortará su culpabilidad o su inocencia total, sobre la cual, lo reconozco: ¡tengo las mayores dudas, pero es la justicia que debe tener en toda independencia la última palabra!

 

Sin embargo, su victoria en la enseñanza primaria de la derecha, y la reunión al Trocadéro, paralizaron toda veleidad en su campo de poder sustituirlo, esto, a pesar de las tentativas de algunos como Georges FENECH, y de otros.

 

¡Benoît Hamon, no era el candidato se preveía como el candidato a la izquierda! Ahora bien, pegó a los preferidos Manuel Valls y Arnaud Montebourg, y a continuación, en su campo, a pesar del código de buena conducta de adhesión inducida por la enseñanza primaria, habida cuenta de las profundas divisiones en el PS, se liberó, a la espera de otras adhesiones por camiones del PS (y Manuel Valls después de DELANOE y de otros acaba de indicar su elección para Emmanuel MACRON), causando la furia de algunos cargos electos socialistas que le acusa su denegación de código de buena conducta en cumplimiento del resultado de la enseñanza primaria .....  A la espera de, la adhesión de algunos miembros del Gobierno actual después del Ministro de Defensa.

 

¡Si no se califica al candidato socialista para la segunda vuelta de la enseñanza primaria, el PS regulará sus cuentas para una nueva estrategia o un estallido = las próximas semanas van a ser a explorar atentamente!

 

.¿Qué ocurrirán con el comportamiento de enseñanzas primarias en el futuro habida cuenta de estas aventuras inenvisageables?

 

 

No tuve conocimiento antes de su publicación oficial de la obra siguiente:

“Bienvenida Lugar Beauvau, Policía: los secretos inconfesables de un quinquenio (éd. Robert Laffont) “, de los periodistas de investigación al Pato conectado Didier Hassoux y Christophe Labbé (ya autores el Espía de Presidente en 2012) y Olivia Recasens, periodista.

 

En la emisión política sobre Francia 2 el jueves 23 de marzo, François Fillon, indicó haber leído en PDF antes de la publicación oficial esta obra en la cual se basa, para denunciar las prácticas de François Hollande, que harían supervisar a sus adversarios o a competidores antes de la decisión de no representarse. François Fillon, acusó directamente un gabinete negro del Presidente que orquestaría la campaña contra él abasteciendo los medios de comunicación y la justicia de información.

 

Seis de sus apoyos fueron dirigidos a dos fiscales del entarimado nacional para pedir la apertura de una investigación.

 

François Hollande, contradijo vivamente sobre Francia azul y France Info después de un comunicado del Elíseo la víspera, y llamó a François Fillon tiene la dignidad y a la responsabilidad.

 

Antes del final de la emisión, uno de los 3 redactores del libro contradijo que en su obra el contenido pueda justificar las observaciones de François Fillon.  En cualquier caso, este nuevo episodio sigue abasteciendo la campaña preparatoria a las elecciones presidenciales en detrimento del debate de fondo entre los candidatos sobre su programa.

 

A priori, la parte fundamental del debate sobre los programas de los candidatos serán los 3 debates organizados sobre las cadenas de televisión, y el próximo (2.o) 4 de abril, reunirá a los 11 aspirantes al puesto de Presidente de la República. Pero esta novedad de los debates televisados antes de la primer vuelta presentan 2 defectos: ¿Aquél que a 11, la superficialidad será de puesta, y la ventaja será del la o los más hábiles a expedir mensajes cortos, percutientes, pero la forma en detrimento del fondo? El último debate televisado tendrá lugar sobre el servicio público el 20 de abril, lo que representa 3 días, antes de la primer vuelta de la elección.

 

¿Esta elección, causó muchas sorpresas y aventuras, y no se termina quizá? Estos últimos días, Jean-Luc Mélenchon ha acentuado según los sondeos al momento T su anticipo sabido Benoît Hamon y sin embargo, este último llamó a la reunión en torno a su candidatura. ¡Pero el objetivo de MELENCHON consiste en terminar con el PS! La consecuencia de esta situación, es: que la izquierda (excepto milagro) será ausente de la segunda vuelta del presidencial ya que Emmanuel MACRON, como él mismo lo indica, no es de izquierda. Se sitúa objetivamente al centro derecho = lo que explica por ejemplo, que el Alcalde de Lyon:Gérard Collomb, se lo incorporó desde el principio de su aventura.

 

Guy CREQUIE

Escritor - Observador social

 

 

 

 

INJUSTA SOCIEDAD


Autor: Eliseo León Pretell
*Poeta internacional peruano
“Ciudad Satelital”
Houston Texas, E.E. U.U.

 

 

 

(POEMA ENDECASÍLABO)

De rima entrelazada

 

 

Así es la sociedad, una mixtura,
navegando en un mundo oscuro y denso,
formando de la bruma todo un lienzo,
con razas de endiablada tesitura.
☼☼☼
La pobreza es igual si todo apura,
cuando su hambre se imprime como un sello.
Como decía Pinglo en el “Plebeyo:
no es distinta la sangre, roja oscura.
☼☼☼
Cielo azul, fiero mar en su bravura
buena tierra ofreciéndonos su abrigo.
Entre el rico y el pobre no hay amigo,
ni tamaño, es diversa su aventura.
☼☼☼
La cizaña y el trigo en la llanura,
bajo la luz de un sol y un mismo cielo.
Ambos van empeñados en su anhelo,
robándole a la vida... mientras dura.
☼☼☼
La justicia social es la pintura,
resaltando colores y tamaños,
elementos armónicos y extraños
y actitudes de estrépita censura.

Derechos reservados
La vida es corta...Sonríele a quien llora, ignora a quien te critica y sé feliz con quien te importa

 

 

 

 

Las lentejas y el desarrollo de diabetes

 

 

El consumo de legumbres se asocia a un menor riesgo de desarrollar diabetes

 

Debido a su valor nutricional, comer legumbres de forma regular podría mejorar la salud. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) declaró el año 2016 como el año internacional de las legumbres con el objetivo de concienciar a la población sobre sus beneficios nutricionales.

 

Las legumbres constituyen un grupo de alimentos ricos en vitaminas del grupo B, contienen diferentes minerales beneficiosos para la salud (calcio, potasio y magnesio), grandes cantidades de fibra, y son consideradas un alimento con bajo índice glucémico. Es por ello que dan lugar a un incremento más lento de los niveles de glucosa en sangre tras su ingesta.

 

Hasta hoy, a pesar de que las legumbres se consideran uno de los factores dietéticos que pueden ofrecer protección frente a la diabetes tipo 2 -que afecta a más de 400 millones de personas en el mundo (según datos de 2015)-, la asociación entre esta enfermedad y el consumo de legumbres (excluida la soja y sus derivados) ha sido poco estudiada.

 

Ahora, resultados recientes del estudio sobre Prevención con Dieta Mediterránea (PREDIMED) confirman esa asociación protectora entre el consumo de legumbres, especialmente lentejas, y el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

 

Además, en la investigación, llevada a cabo por investigadores de la Universidad Rovira i Virgili (URV) y publicada en la revista Clinical Nutrition, también se ha asociado este menor riesgo con la sustitución de media ración al día de huevos, pasta, arroz y patata hervida por media ración al día de legumbres. Los expertos han analizado a 3.349 participantes con alto riesgo cardiovascular que no tenían diabetes tipo 2 al inicio del estudio.

 

Tras cuatro años de seguimiento, los resultados han revelado que, en comparación con los individuos que consumen legumbres —lentejas, garbanzos, alubias y guisantes— en menor cantidad (12,73 gramos/día, lo que equivale aproximadamente a 1,5 raciones a la semana de 60 g en crudo), los participantes que las consumían en mayor medida (28,75 gramos/día, lo que equivale a 3,35 raciones a la semana) presentaban un 35% de menor riesgo de diabetes tipo 2.

 

Lentejas, si quieres las tomas

En relación con los diferentes subtipos de legumbres, las lentejas son las que se han asociado a ese menor riesgo de desarrollar diabetes. Los individuos con una mayor ingesta de lentejas durante el seguimiento (aproximadamente 1 ración/semana), frente a los individuos que las consumían en menor cantidad (menos de media ración a la semana), presentaban un 33 % de menor riesgo de desarrollar la enfermedad.

 

Asimismo, hay que subrayar que la sustitución de media ración al día de alimentos ricos en proteínas o hidratos de carbono (huevo, pan, arroz y patata hervida) por media ración al día de legumbres se asoció también a un menor riesgo de incidencia de la diabetes tipo 2. Los investigadores destacan la importancia del consumo de legumbres para la prevención de enfermedades crónicas, entre ellas la diabetes, pero afirman que se necesitan más estudios con otras poblaciones para confirmar estos resultados.

 

Referencia bibliográfica:

Becerra-Tomás N, Díaz-López A, Rosique-Esteban N, Ros E, Buil-Cosiales P, Corella D, Estruch R, Fitó M, Serra-Majem Ll, Arós F, Lamuela-Raventós R.M, Fiol M, Santos-Lozano J.M, Diez-Espino J, Portoles O, Salas-Salvadó J, PREDIMED study investigators. “Legume consumption is inversely associated with type 2 diabetes incidence in adults: a prospective assessment from the PREDIMED study. Clinical Nutrition (2017).

 

Jesús Domingo

 

 

 

Caridad, dar, comprender, mirar, servir, propio de la Cuaresma

“La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. En concreto, quisiera centrarme aquí en la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (cf. Lc 16,19-31). Sin duda, la apertura a los problemas de los demás, especialmente a los más débiles y necesitados, es camino de encuentro con Jesucristo, honda preparación para la alegría de la Pascua de Resurrección.

Al terminar febrero, se publicó una entrevista al papa en Scarp de’ tenis, una revista de la calle de Milán. La ocasión, la próxima visita de Francisco a la diócesis ambrosiana el día 25. En las respuestas del pontífice hay muchas referencias a aspectos esenciales sobre la acogida. Por encima de todo, destaca la necesidad de comprender a los demás, de ponerse en su lugar, “meterse en sus zapatos”, saliendo del propio egoísmo.

Lo explica con sentido pedagógico: “Ponerse  en los zapatos de los demás significa tener una gran capacidad de comprender, de entender los momentos y las situaciones difíciles… Si pensamos, además, en las existencias que están hechas a menudo de soledad,  ponerse en los zapatos del otro significa servicio, humildad, generosidad, que es también la expresión de una necesidad. Necesito que alguien se ponga en mis zapatos. Porque todos necesitamos comprensión, compañerismo y un consejo”. Como escribió san Josemaría en Camino, 463: “Más que en ‘dar’, la caridad está en ‘comprender’”.

Buena parte de esa comprensión se expresa en mirar a la gente con humanidad, conscientes de que son personas. Al dar una limosna, “es importante el gesto, ayudar a los que piden mirándoles a los ojos y tocando sus manos. Echar el dinero y no mirar a los ojos, no es un gesto de cristiano… Enseñar  la caridad no es descargar las propias culpas, pero es un acercarse, un mirar a una miseria que llevo dentro de mí y que el Señor comprende y salva. Porque todos tenemos miserias dentro”.

Como es natural, los comportamientos personales se proyectarán eficazmente también en las relaciones mutuas e, incluso, en la evolución de las decisiones gubernamentales hacia una perspectiva de radical servicio: concretamente, en la acogida por parte de naciones desarrolladas de emigrantes y refugiados, dará lugar a una auténtica integración, que evite guetos lamentables en sí, aparte de un posible caldo de cultivo de rebeldías y violencias extremistas.

Suso do Madrid

 

 

La Iglesia en la sociedad española

La crisis, ha dicho el Cardenal Ricardo Blázquez, ha hecho que todos seamos un poco más pobres y ha reclamado que la recuperación económica llegue hasta los últimos de la sociedad. En ello debe empeñarse el conjunto de la sociedad, porque es una cuestión que requiere el máximo compromiso; y en este sentido destacaba la enorme labor que la Iglesia viene realizando, con Cáritas como gran buque insignia. 

Este esfuerzo requiere cultivar no solo una caridad que impulse el compromiso social, sino promover un desarrollo integral y defender la vida humana y la familia, en cuanto que institución fundamental e insustituible. 

Juan García. 

 

 

Desde la felicidad hacia el compromiso

A entender de Bauman, la precariedad, en forma de inseguridad (posición, derechos y medios de subsistencia), de incertidumbre (continuidad y futuro laboral), y de desprotección (del propio cuerpo, del propio ser y de sus extensiones: posesiones, vecindario, comunidad), se presenta como  un paisaje de lo más habitual en las regiones más desarrolladas del globo; tal es así, que la desconfianza se ha instalado tanto en las relaciones  sociales como laborales.

Y de eso trata el libro de la editorial Pearson. Desde la felicidad hacia el compromiso; de la necesidad del entendimiento de lo que el compromiso necesita para que se exprese en un camino de ida y vuelta. Para que una empresa, haciendo todo lo posible por propiciar un nido laboral de lo más confortable, reciba el compromiso de quien trabajando en ella decida corresponder.

¿Cómo te has sentido cuando tu opinión no ha sido escuchada? ¿Y cuando el trato recibido se concreta desconsiderado o tu cometido carece de sentido? ¿Decepción, desasosiego, malhumor, quizás malestar, quizás un dolor punzante en el pecho, quizás…? Esas son las preguntas a las que la empresa comprometida debiera dar respuesta adecuada.

El libro se concreta como una invitación a transitar por un recorrido que iniciándose en la felicidad finaliza en el compromiso; compromiso que debiera plasmarse en la escucha atenta de opinión, en el trato digno y considerado, y con un marco de referencia ético al cual poder acomodar la conducta.

Porque liderar/liderarnos es hacer bien el bien; ser eficaz sin más no es el camino.

Enric Barrull Casals

 

 

La UE no está para defender los intereses de los europeos

De diferentes formas y maneras, he ido primero intuyendo y luego confirmando, que el tan cacareado entramado que denominaron falsamente como “Unión Europea”; era y es una unión de intereses de buitres acaparadores de todos los recursos de Europa, para que apropiándose de ellos, marcar unos cada vez más apretados límites, para que la población europea trabaje para esas minorías de avarientos malditos, que son los culpables de todas las miserias que nos han acumulado y las que no cesan de echarnos encima; por lo que una sociedad antes próspera para todo el europeo que trabajara, hoy queda reducida cada vez más… “y el inmenso tornillo sigue siendo apretado por una tuerca enorme que nos esquilma cada vez más”.
Mis artículos de hace ya bastantes años son testigos de todo ello y que hoy confirmo afianzándome mucho más; con lo que otros han investigado y publicado, de lo que les dejo una muestra, para conocimiento de tanto latrocinio. Veamos.
“Año 1985, Europa afronta graves problemas de competitividad, las reconversiones industriales están a la orden del día bajo el liderazgo de Margaret Thatcher, los países del sur europeo que salen de dictaduras no terminan de despegar... La CEE no puede competir con Japón, una potencia industrial y financiera en clara expansión, ni tampoco con los EEUU de Ronald Reagan, en su particular burbuja económica y financiera. La Comisión Delors decide actuar e impulsa la creación del Mercado Único, pero choca con los intereses nacionales de Francia, la Alemania federal o de España. Es necesario un empuje complementario. Vicomte Étienne Davignon, Comisario de Industria del 1977 al 1985, ofrece la clave en el documental Brussels Business, de Friedich Moser y Matthieu Lietaert. “No había los suficiente contactos entre la Comisión y los actores económicos” explica el belga, que añade “decidimos crear un grupo de industriales, que terminaría llamándose el ERT, con la capacidad de escuchar a los Consejeros Delegados”. Estaba los Agnelli de Fiat, representantes de Phillips, de la sueca Volvo, las grandes químicas francesas o empresarios españoles... Cuando se encontraron con Delors vieron que compartían el mismo objetivo, reducir las trabas empresariales dentro del Viejo Continente, según reconoce David Richarson, secretario general de ERT durante 10 años.
La carta que envió el CEO de Phillps a los líderes europeos en 1985 ilustra el empuje complementario que ansiaba Delors: ‘Si no aprueban el Mercado Único quizás no nos dejen otra salida que sacar nuestro negocio fuera’. Es el origen de los lobbies en la UE La carta que envió el CEO de Phillps a los Jefes de Estado y Gobierno europeos en diciembre de 1985 ilustra el empuje complementario que ansiaba Delors: “Queremos que actúen de una forma u otra. Si no aprueban el Mercado Único quizás no nos dejen otra salida que sacar nuestro negocio fuera”. Amenaza o recomendación, juzguen ustedes, pero es el origen de los lobbies en la UE. - La investigadora política de la American University en Washington, Maria Green Cowles, prefiere hablar de la primera vez que las multinacionales se organizan a propósito con fines políticos en Europa para influir en la política comunitaria.
¿Cómo trabaja un lobbista?: 6.500 lobbies presionarían dentro de la UE en pro de los intereses empresariales. - Esta es la principal actividad de un lobbista, organizar reuniones con personalidades relevantes de la actividad política comunitaria o diseñar y celebrar eventos públicos, para discutir alguna materia de interés para sus representados. Una labor de constantes relaciones públicas según el lobbista Pascal Kerneis, del European Service Forum, no para tener una posibilidad, sino para crearla. El antiguo experto legal de la Comisión Europea afirma que “la gente piensa que los legisladores son las instituciones pero hay otro mundo por detrás sobre cómo influir, cómo redactar un texto, cómo acercar una buena idea”. -  Se da la llave de las políticas europeas a estas personas porque la Comisión no tiene los suficientes expertos internos para hacerlo, un problema que debe hacernos pensar, cuando hablamos de lobbistas, de dónde vienen, quién los ha puesto y quién les paga. 
Este mes de mayo, el BCE y el Banco de Inglaterra publicaban un documento conjunto donde pedían a la UE que redujera las restricciones para operar con los instrumentos financieros ABS, responsables de propagar la crisis subprime por EEUU y más tarde por todo el globo”.
http://www.elconfidencial.com/mundo/2014-05-18/los-6-500-lobbies-literal-que-buscan-influir-en-la-politica-de-bruselas_132199/
Les dejo la dirección para que puedan leer íntegro el trabajo de un periodista de investigación; pero lo que se desprende del mismo es que, hay “otros gobiernos que no son políticos y que son en realidad los que nos van a contar hasta los garbanzos que nos autorizan a comer”; o sea que estamos ya inmersos en un nuevo tipo de esclavitud de la que no saldrán los que vivan en muchos años; por tanto para qué vamos a elegir un parlamento europeo que no sirve para otra cosa más que para servir de… “una inmensa tapadera de negocios que no benefician en absoluto a los pueblos y lo estamos viendo llevamos ya muchos años”… por tanto ¿para qué votar si no sirve para nada? Tampoco sirven para mucho el resto de “gallineros”
Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
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