Las Noticias de hoy 06 Septiembre 2016

Ideas   Claras

DE INTERES PARA HOY    martes, 06 de septiembre de 2016       

Indice:

Newsletter Diario

Previsiones de la semana del 6 al 12 de septiembre

El ‘Vídeo del Papa’ pide ayuda para convertir la crisis humana en una oportunidad

Miércoles de la semana 23 de tiempo ordinario; año par: Llucià Pou Sabaté

“El Espíritu Santo nos configura con Cristo”: San Josemaria

‘Ser instrumentos del cariño de Dios por todos los seres de la tierra’: Javier Echevarría

Carta del Prelado (septiembre de 2016)

Para una sociedad más humana

"Los cristianos de Tierra Santa me han enseñado a vivir la fe con naturalidad"

TEMA 9. La Encarnación: José Antonio Riestra

Alegría: encuentra.com

Francisco: "En la confesión resplandece particularmente el don la misericordia"

Cuando cierta memoria histórica se construye a base de mitos: Salvador Bernal

POLÍTICAS PÚBLICAS CON PERSPECTIVA DE FAMILIA: René Mondragón

No pongan en ridículo a Valencia escribiendo al Papa Francisco: Pablo Cabellos Llorente

Canonización de Madre Teresa: algo más que solidaridad: Luis-Fernando Valdés

¡LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES Y LA VIDA POLÍTICA EN FRANCIA!: Guy CREQUIE

   Teresa de Calcuta: más allá del Nobel.: José Manuel Belmonte

El siglo de los mártires cristianos: Jesús D Mez Madrid

Por como lo dicen y por lo que callan.: Jesús Martínez Madrid

La tan cacareada “Unión Europea” ¿Qué nos ha traído en realidad al común de la población?: Antonio García Fuentes

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

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Previsiones de la semana del 6 al 12 de septiembre

Año Santo Extraordinario de la Misericordia con el Papa Francisco – OSS_ROM

05/09/2016 11:12

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 Del 6 al 8 de septiembre en Roma, los fieles que lo deseen podrán venerar las reliquias de Santa Teresa de Calcuta en la Basílica de San Juan de Letrán  de 7.00 a 18.00, y los días 7 y 8 de septiembre en la Iglesia de San Gregorio Magno de 9.00 a 18.00.

En Fátima, Portugal, del  6 al 11 de septiembre se celebrará el XXIV Congreso Mariológico Mariano Internacional, al que asistirá, en su calidad de Enviado Especial del Papa Francisco el Cardenal José Saraiva Martins, Prefecto emérito de la Congregación para las Causas de los Santos. El tema del Congreso es “El evento de Fátima cien años después. Historia, mensaje y actualidad”. La iniciativa se realiza en el ámbito de las  actividades promovidas por este Santuario para celebrar el primer centenario de las apariciones de Fátima.

El miércoles 7 de septiembre el Papa Francisco celebrará la primera audiencia general del nuevo mes, a partir de las 10.00 en la Plaza de San Pedro, ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos de numerosos países, deseosos de escuchar su catequesis semanal y de recibir su bendición apostólica.

Del 7 al 11 de septiembre en Roma se celebrará, en el ámbito del Año Santo Extraordinario de la Misericordia, el Jubileo de los profesores universitarios y de los centros de investigación y de alta formación, bajo el tema de: “Conocimiento y misericordia. La tercera misión de las Universidades”. Los eventos se llevarán a cabo en el Aula Magna de la Pontifica Universidad Lateranense. Cabe destacar asimismo que el sábado 10 de septiembre está previsto que los participantes asistan a la Audiencia Jubilar del Papa Francisco.   

Del  7 al 10 de septiembre en Italia se celebrará la 24ª edición del Congreso ecuménico internacional de espiritualidad ortodoxa organizado por la Comunidad Bose sobre el tema: “Martirio y comunión”. Las célebres palabras de un Padre de la Iglesia, Ignacio de Antioquía: “Dejen que sea alimento de las fieras por medio de las cuales podré llegar a Dios. Soy trigo de Dios, molido por los dientes de las fieras para llegar a ser pan puro de Cristo”. Inaugurará los trabajos junto al Prior de esa Comunidad, Enzo Bianchi, Yazigi X, Patriarca greco-ortodoxo de Antioquía y de todo Oriente; mientras en la jornada conclusiva está prevista la participación del Cardenal Kurt Koch, Presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

Del 7 al 18 de septiembre en Río de Janeiro, Brasil, se celebrará la XV edición de los Juegos Paralímpicos.

El jueves 8 de septiembre el Papa Francisco reanudará la celebración de la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta con la participación de algunos fieles.

Del  8 al 9 de septiembre en Bratislava, Eslovaquia se celebrará la cumbre de los presidentes y de los representantes de las Conferencias episcopales de Europa centro-oriental sobre el tema: “Crisis migratoria y familia”. Catorce serán los países representados, todos ellos ya post-comunistas, como Albania y Lituania. También asistirán los Cardenales Péter Erdő, Presidente del Consejo de las Conferencias episcopales de Europa y Dominik Duka, Arzobispo metropolitano de Praga.

Del  8 al 16 de septiembre en Ondo, los Obispos de Nigeria celebrarán su segunda Asamblea Plenaria.

El viernes 9 de septiembre se celebrará la memoria litúrgica de San Pedro Claver, sacerdote jesuita, apóstol entre los negros deportados.    

Ese día en EEUU se celebrará la Jornada nacional de oración organizada por los Obispos católicos estadounidenses frente a los recientes hechos y episodios de violencia y tensión entre las comunidades afroamericanas y las fuerzas del orden acaecidos en Baton Rouge, Minneapolis y Dallas.          

Del  9 al 15 de septiembre se celebrará en Kigali, Ruanda, el III Congreso para África y Madagascar sobre la Divina Misericordia, que contará con la participación del Enviado Especial del Papa Francisco, en la persona del Cardenal Laurent Monsengwo Pasinya, Arzobispo de Kinshasa en la República Democrática del Congo. Este Congreso se llevará a cabo bajo el tema de: “La Divina Misericordia: fuente de esperanza para la nueva evangelización en África”.            

El sábado 10 de septiembre el Papa Francisco celebrará una audiencia jubilar a las 10.00 en la Plaza de San Pedro.

Y en el Aula Pablo VI del Vaticano a partir de las 15.30, tendrá lugar el Festival de los chicos y chicas de la Acción Católica Italiana, sobre el tema: “A nosotros la palabra”. Los jóvenes dialogarán con Monseñor Nunzio Galantino, Secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana y con Virginia Raggi, alcaldesa de Roma.

Ese mismo día por la tarde en la catedral de Bérgamo, recibirá la ordenación episcopal el Padre Pierbattista Pizzaballa, a quien el Papa Francisco nombró el pasado 24 de junio, Administrador Apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén, elevándolo al mismo tiempo, a la sede titular episcopal de Verbe con dignidad de Arzobispo. Concelebrarán el Cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, coadyuvado por Su Beatitud Fouad Twal, Patriarca Emérito de Jerusalén y por Monseñor Francesco Beschi, Obispo de Bérgamo.

Del  10 al 11 de septiembre en Argentina se realizará la colecta anual titulada “Más por menos”, organizada por la Comisión Episcopal de ayuda a las regiones más necesitadas. El tema de la edición de este año es: “Más misericordia por menos exclusión”. Para esta ocasión el Papa Francisco envió un mensaje firmado en su nombre por el Cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin.

El 11 de septiembre, XXIV domingo del tiempo ordinario, el Santo Padre rezará a mediodía la oración mariana del ángelus con los fieles y peregrinos que se darán cita en la Plaza de San Pedro para escuchar su comentario al Evangelio y recibir su bendición apostólica.

Ese mismo día en la ex República yugoslava de Macedonia, concretamente en Skopie, se celebrará la Jornada de agradecimiento por la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, que contará con la presencia del Enviado Especial del Papa Francisco, quien nombró para esta ocasión al Cardenal Vinko Pulić, Arzobispo de Sarajevo en Bosnia y Herzegovina.          

El lunes 12 de septiembre comenzará la XVI Reunión del Consejo de los Nueve Cardenales que concluirá el día 14.

Ese día se cumplirá el 10º aniversario del “Discurso de Ratisbona”, del entones Papa Benedicto XVI pronunciado en el Aula Magna de la Universidad de esa ciudad, en el ámbito de su viaje apostólico internacional a Baviera. 

 

El ‘Vídeo del Papa’ pide ayuda para convertir la crisis humana en una oportunidad

En las intenciones de oración del Santo Padre para el mes de septiembre

5 septiembre 2016RedaccionEl papa Francisco

El vídeo del Papa

(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Situaciones cotidianas como la convivencia en comunidad, el trabajo en una fábrica y la atención a un cliente son algunas de las imágenes que El Video del Papa de septiembre muestra para crear conciencia de la crisis que atravesamos. “Ven, ayúdame”, invita el Papa a la gente a contribuir al bien común en el noveno vídeo de la Red Mundial de Oración del Papa. Desde el pasado mes de enero, se lanza un vídeo mensaje del Santo Padre con las intenciones de oración para ese mes.   

En la intención más colectiva de lo que va del año, el Papa muestra su preocupación por la crisis que atraviesa el mundo que “no es solamente económica y financiera, también es ecológica, educativa, moral y humana”.

La Red Mundial de Oración del Papa creó para este mes un vídeo que busca “concienciar sobre las situaciones que nos tocan vivir a diario en el trabajo, en la vida en comunidad, en las familias y en otros ámbitos cotidianos”, indica un comunicado de los creadores. Según expresa el Papa, en todos estos escenarios se pronuncian situaciones de crisis, y es allí donde ve la oportunidad de cambio. “Cuando hablamos de crisis, hablamos de peligros, pero también de oportunidades. ¿Cuál es la oportunidad? La de ser solidarios” se plantea Francisco en El Video del Papa.

Asimismo, se recuerda que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) coincide en los orígenes de  las crisis humanitarias, que surgen por cuestiones políticas, ambientales, sociales o culturales, entre otras. Pero resalta además la necesidad de una “cooperación internacional en la solución de problemas de carácter económico, social, cultural o humanitario”.

El padre Frédéric Fornos, SJ, designado por Francisco como Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa y su rama de jóvenes, el Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ) piensa que “para que la intención de Francisco se haga realidad tenemos que preocuparnos, ocuparnos e involucrarnos en el cambio”, prosigue en el comunicado. Un estilo que con pequeños gestos y decisiones cotidianas –añade– contribuya al bien común y a la construcción de una sociedad que ponga al centro la persona humana. “La voluntad no es suficiente, pues este cambio pide una conversión profunda de nuestras vidas. Es la oración, la cercanía a Jesús, a su palabra, que transforma nuestro corazón y nos ayuda a vivir cada día más con un estilo sobrio y solidario”, concluye el padre Fornos.

El Video del Papa fue creado para difundir estas intenciones de Francisco y concientizar sobre la imperiosa necesidad de orar y actuar sobre ellas. Ideado y producido por La Machi Comunicación para Buenas Causas, cuenta con el apoyo de la Compañía de Jesús, IndigoMusic, GettyImagesLatam y la colaboración del Centro Televisivo Vaticano. Esta iniciativa lleva registradas más de 10 millones de vistas online en sus redes propias. Desde su lanzamiento hasta ahora, ha superado los 2.200 artículos en la prensa global en más de 10 idiomas.

Es posible gracias al aporte desinteresado de muchas personas. En este link puedes acceder a realizar tu donativo.

 

Miércoles de la semana 23 de tiempo ordinario; año par

Hemos resucitado con Cristo, pensemos por tanto en las cosas de arriba, viviendo las bienaventuranzas

“En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: -«Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas» (Lucas 6,20-26).  

1. Cada vez que leemos las bienaventuranzas leemos el retrato de Jesús. Señor, te vemos bajar de la montaña, donde habías elegido a los doce apóstoles, y al comenzar tu sermón de la montaña, en esta versión “de la llanura" (Lc 6,20-49), nos sobrecogemos al escuchar tus bienaventuranzas. Frente a las ocho de Mateo aquí sólo nos muestras cuatro seguidas de cuatro malaventuranzas o lamentaciones. “La bienaventuranza prometida nos coloca ante elecciones morales decisivas. Nos invita a purificar nuestro corazón de sus instintos malvados y a buscar el amor de Dios por encima de todo. Nos enseña que la verdadera dicha no reside ni en la riqueza o el bienestar, ni en la gloria humana o el poder, ni en ninguna obra humana, por útil que sea, como las ciencias, las técnicas y las artes, ni en ninguna criatura, sino en Dios solo, fuente de todo bien y de todo amor” (Catecismo 1723).

Jesús, llamas "felices y dichosos" a cuatro clases de personas: los pobres, los que pasan hambre, los que lloran y los que son perseguidos por causa de su fe. Y te lamentas de otras cuatro clases de personas: los ricos, los que están saciados, los que ríen y los que son adulados por el mundo. Se trata, por tanto, de cuatro antítesis. Como las que pone Lucas en labios de María de Nazaret en su Magníficat: Dios derriba a los potentados y enaltece a los humildes, a los hambrientos los sacia y a los ricos los despide vacíos. Es como el desarrollo de lo que había anunciado Jesús en su primera homilía de Nazaret: Dios le ha enviado a los pobres, los cautivos, los ciegos y los oprimidos.

-“Dichosos, vosotros, los pobres, Dichosos los que ahora pasáis hambre, Dichosos los que ahora lloráis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres y os expulsen y os insulten y os desprecien”. El adverbio "ahora" refuerza el carácter de real, algo histórico. Jesús, me invitas a: mirar mis propias miserias, mis pobrezas reales, mis hambres reales, mis llantos reales, los desprecios reales que he sufrido; y mirar a mi alrededor esos mismos sectores de miseria, esos pobres, esos sufrientes, esos hambrientos, esos despreciados.

“Dichosos… El reino de Dios es vuestro. Dichosos… Vosotros seréis saciados… Dichosos… porque reiréis. Dichosos… porque vuestra recompensa será grande en el cielo”. Lucas marca netamente una antítesis entre el presente y el futuro:

“Vosotros, que ahora tenéis hambre, seréis saciados… Vosotros, que ahora lloráis, reiréis…” Pero notemos también que la "felicidad" prometida ya está aquí, es actual. Dichosos… el reino de Dios es vuestro, desde hoy. Dichosos… vuestra recompensa es grande en el cielo.

Esta paradoja no va con los criterios del mundo. En nuestra sociedad se felicita a los ricos y a los que tienen éxito y a los que gozan de salud y a los que son aplaudidos por todos. Pero la fe es creer en ti, Señor, en tu estilo de vida y tu verdadera sabiduría, el auténtico camino de la felicidad y de la libertad. La del salmo 1: "Dichoso el que no sigue el consejo de los impíos: es como un árbol plantado junto a corrientes de agua… No así los impíos, no así, que son como paja que se lleva el viento". O como la de Jeremías: "Maldito aquél que se fía de los hombres y aparta de Yahvé su corazón… Bendito aquél que se fía de Yahvé y a la orilla de la corriente echa sus raíces" (Jr 1 7,5-6). Lo anunciado por los profetas se hace patente en ti, Señor (J. Aldazábal).

-“Alegraos ese día y saltad de gozo…” Sí, ese día, a partir de hoy… aun en medio de la pobreza, de las dificultades cotidianas, de los sufrimientos… tú nos invitas, Señor, al gozo que se expresa incluso exteriormente: "¡saltad de gozo!" Se nos debería notar  ese comenzar a vivir en el gozo de la felicidad eterna (Noel Quesson).

El modelo de la bienaventuranza es la Virgen María (1,45.48;11,27.28): “bienaventurada el alma de la Virgen que, guidada por el magisterio del Espíritu que habitaba en ella, se sometía siempre y en todo a las exigencias de la Palabra de Dios. Ella no se dejaba llevar por su propio instinto o juicio, sino que su actuación exterior correspondía siempre a las insinuaciones internas de la sabiduría que nace de la fe. Convenía, en efecto, que la sabiduría divina, que se iba edificando la casa de la Iglesia para habitar en ella, se valiera de María Santísima para lograr la observancia de la ley, la purificación de la mente, la justa medida de la humildad y el sacrificio espiritual. Imítala tú, alma fiel. Entra en el templo de tu corazón, si quieres alcanzar la purificación espiritual y la limpieza de todo contagio de pecado” (S. Lorenzo Justiniani).

Ser cristiano es seguir a Cristo, también en la cruz: “que ninguno de vosotros tenga que sufrir por homicida, ladrón, malhechor o entrometido en lo ajeno; pero si es por ser cristiano, que no se avergüence, sino que glorifique a Dios por llevar ese nombre” (1 P 4,15-16), y así lo entendieron los primeros cristianos: “Lo único que para mí habéis de pedir es que tenga fortaleza interior y exterior, para que no sólo hable, sino que esté también interiormente decidido, a fin de que sea cristiano no sólo de nombre, sino también de hecho. Si me porto como cristiano, tendré también derecho a este nombre y, entonces, seré de verdad fiel a Cristo, cuando haya desaparecido ya del mundo. Nada es bueno sólo por lo que aparece al exterior. El mismo Jesucristo, nuestro Dios, ahora que está con su Padre, es cuando mejor se manifiesta. Lo que necesita el cristianismo, cuando es odiado por el mundo, no son palabras persuasivas, sino grandeza de alma.

Yo voy escribiendo a todas las Iglesias, y a todas les encarezco lo mismo: que moriré de buena gana por Dios, con tal que vosotros no me lo impidáis. Os lo pido por favor: no me demostréis una benevolencia inoportuna. Dejad que sea pasto de las fieras, ya que ello me hará posible alcanzar a Dios. Soy trigo de Dios y he de ser molido por los dientes de las fieras, para llegar a ser pan limpio de Cristo” (S. Ignacio de Antioquía).

 “Alaba mi alma la grandeza del Señor, porque su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías”, dice el canto de la Virgen. El Señor no rechaza a los ricos; Él rechaza a los soberbios de corazón y a quienes han puesto su confianza en los bienes pasajeros. Y puesto que el hombre es fácil presa de las riquezas, que le hacen orgulloso y le llevan a rechazar a Dios.

2. San Pablo nos habla hoy de quien se dedica a Dios en cuerpo y alma:

-“Acerca del celibato, no tengo precepto especial del Señor, pero os doy mi consejo, como quien, por la misericordia del Señor, es digno de crédito”.

En aquella sociedad de Corinto había de todo, como hoy, desde el desprecio del cuerpo y de la sexualidad… hasta la más total de las libertades. Pablo nos habla de la grandeza y la indisolubilidad del matrimonio, e igualmente del valor del carisma de la continencia. No compromete lo que ha recibido de Jesús en estas cuestiones.

-“Si te casas, no pecas. Si una joven se casa, no peca. No tienes mujer, no la busques. Si estás casado, no busques separarte de tu mujer”. En aquella cultura el matrimonio estaba bien considerado, no así el celibato que ahora comienza en la Iglesia.

-“Pienso pues que el celibato es cosa buena, dados los acontecimientos que se preparan… Hermanos debo decirlo: el tiempo es limitado”. Subraya Pablo que "el mundo es limitado, efímero": el cristiano no debe apegarse a nada como a un fin en sí que le absorba por entero.

-“Porque la apariencia de este mundo pasa”. Lo de aquí es preparación de nuestra morada definitiva. Nada es aquí durable, permanente. Con la dedicación del celibato se hace explícita la elección de «una vida por Dios».

-“Por tanto, los que tienen mujer, vivan como si no la tuviesen”. Se puede vivir esa experiencia dentro del matrimonio, de un modo temporal para una dedicación más especial a las cosas de Dios. En uno y otro caso, se tratará de hacer una opción «por Dios»; si «la vida eterna» está presente en nuestras decisiones… Nada terrestre podemos usar con la avidez de un niño glotón (Noel Quesson). Lo básico es que todos «se dediquen al Señor» viviendo con dignidad según el carisma recibido; «libres de preocupaciones».

3. En el salmo nos parece oír esas invitaciones del Señor: “Escucha, hija, mira: inclina el oído, / olvida tu pueblo y la casa paterna; / prendado está el rey de tu belleza: / póstrate ante él, que él es tu Señor”. Dios queda prendado de los que se abren a su amor, y se vuelca en regalarnos con sus dones.

“Ya entra la princesa, bellísima, / vestida de perlas y brocado; / la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes, / la siguen sus compañeras.” La elección divina llena al alma de belleza y de fecundidad: “Las traen entre alegría y algazara, / van entrando en el palacio real. / "A cambio de tus padres, tendrás hijos, / que nombrarás príncipes por toda la tierra."”

Llucià Pou Sabaté

 

“El Espíritu Santo nos configura con Cristo”

La Misa es larga, dices, y añado yo: porque tu amor es corto (Camino, 529).
La Santa Misa nos sitúa de ese modo ante los misterios primordiales de la fe, porque es la donación misma de la Trinidad a la Iglesia. Así se entiende que la Misa sea el centro y la raíz de la vida espiritual del cristiano. Es el fin de todos los sacramentos. En la Misa se encamina hacia su plenitud la vida de la gracia, que fue depositada en nosotros por el Bautismo, y que crece, fortalecida por la Confirmación. Cuando participamos de la Eucaristía, escribe San Cirilo de Jerusalén, experimentamos la espiritualización deificante del Espíritu Santo, que no sólo nos configura con Cristo, como sucede en el Bautismo, sino que nos cristifica por entero, asociándonos a la plenitud de Cristo Jesús.

La efusión del Espíritu Santo, al cristificarnos, nos lleva a que nos reconozcamos hijos de Dios. El Paráclito, que es caridad, nos enseña a fundir con esa virtud toda nuestra vida; y consummati in unum, hechos una sola cosa con Cristo, podemos ser entre los hombres lo que San Agustín afirma de la Eucaristía: signo de unidad, vínculo del Amor. (Es Cristo que pasa, 87)

 

‘Ser instrumentos del cariño de Dios por todos los seres de la tierra’

Escrito por Javier Echevarría

Publicado: 05 Septiembre 2016

Homilía del Prelado del Opus Dei con motivo de la Ordenación de seis nuevos sacerdotes, en el Santuario mariano de Torreciudad

El Prelado invitó ayer a los nuevos sacerdotes a “reclinarse y ponerse al servicio de los demás” según el ejemplo de santa Teresa de Calcuta, canonizada, también ayer, en Roma, “en una fiesta para la Iglesia y para toda la humanidad”.

Texto de la homilía del Prelado del Opus Dei

Queridísimos hermanos y hermanas, queridísimos ordenandos.

En este gran día de fiesta para la Iglesia, por la ordenación sacerdotal de estos seis diáconos de la Prelatura del Opus Dei, queremos darte las gracias más rendidas, Señor Dios del Universo, por tu Bondad y Misericordia, pues nos haces partícipes a todos, hombres y mujeres, de tu Sacerdocio: tanto a los presbíteros como −en modo esencialmente distinto− a los demás con el sacerdocio común o real. Somos conscientes de que, no obstante nuestras limitaciones personales, nos encontramos en condiciones de colaborar en tu grandioso mandato de ir por todo el mundo a difundir tus enseñanzas de salvación y de felicidad.

San Josemaría, Fundador del Opus Dei, nos asiste hoy de modo especial con su intercesión desde el Cielo, y nos repite con la insistencia con que nos lo recordaba en sus conversaciones en la tierra: que hemos de vivir el Mandamiento nuevo, que Jesucristo concretó en la última Cena: os doy un precepto nuevo: que os queráis los unos a los otros, como yo os he amado.

Hoy, aunque es deber permanente, para dar cumplimiento a esa petición, seamos también más generosos en la oración por el Papa, por los obispos, por los sacerdotes del mundo entero, por estos hombres que reciben en esta celebración litúrgica el grandísimo don del sacerdocio. A la vez, sintamos la obligación de rezar y ofrecer sacrificios por todos los demás, con una oración alegre, activa, que nos impulse a servir gozosamente a nuestras familias, a nuestros colegas y amigos, a los ancianos, a los pobres y a los ricos, a los enfermos.

Con la idea clara de que cada una, cada uno ha de seguir los pasos del Maestro, que vino a servir y no a ser servido, consideremos cómo abrimos nuestras almas, nuestro ser, a este espíritu cristiano de saber gastarnos, en todo y en cualquier momento, por los demás.

El Papa no cesa de insistir en que salgamos, y más en este Año de la Misericordia, al encuentro de los enfermos, de los necesitados, de los pobres. Y cada una y cada uno puede verse también entre estos indigentes; por tanto, roguemos al Señor con constancia que brille su caridad en nuestra conducta, cumpliendo lo que predicó el Fundador del Opus Dei: que “hemos de conocer a Cristo, darlo a conocer y llevarlo a todos los sitios”, porque es deber de cada bautizado.

Quiero dirigirme ahora a estos hijos que reciben hoy el gran sacramento del sacerdocio. En primer lugar, que toméis conciencia de que la Trinidad os hace el don mayor que puede recibir un hombre, y estamos obligados a ser en cualquier hora −como deseaba San Josemaría− sacerdotes al cien por cien. Para lograrlo, amad intensamente el Sacrificio eucarístico, la Santa Misa, en la que Jesucristo es el oferente y el que hace sacramentalmente presente −con sus palabras− el Sacrificio del Calvario, la Santa Cruz. Él quiere servirse de vosotros; id a su encuentro cada día, mostrándoos siervos fieles. Sentíos, como ha proclamado el profeta Ezequiel, ungidos por el Espíritu Santo, y diariamente urgidos a transmitir a las almas la llamada universal a la santidad, que proclamó Jesucristo.

Amad ardientemente el Sacramento de la Confesión, tanto cuando lo recibáis como cuando lo administréis. Ruego al Señor que, como enseña la Iglesia, améis el confesonario, para que allí encuentren los fieles el perdón −el Amor misericordioso de Dios− y la paz de la propia conciencia. Si todos hemos de ser apóstoles de este Sacramento, que tanto facilita la amistad y la unión con nuestro Padre del Cielo, a vosotros os corresponde la tarea −a veces dura hasta físicamente− de pasar horas en el confesonario, transmitiendo el perdón amoroso que nos consiguió Jesucristo en la Cruz.

Sed dispensadores de la buena doctrina; amad el Evangelio, y también el estudio diario de la teología, del Magisterio y de los Padres de la Iglesia. Recurrid al ejemplo de San Josemaría, gran pastor de almas, que sólo quiso hablar de Dios y alzarle en todas las realidades humanas nobles. Tened una plena Confianza filial en Dios, para que, como hemos oído asegurar a San Pablo en su carta a los efesios, a nuestro esfuerzo personal −somos conscientes a la vez de nuestro poco valer− siempre nos enviará el Señor su gracia, para poner el incremento a las almas. Tomad también conciencia de que hacéis presente el único Sacerdocio: el de Cristo. Por tanto, debéis ser buenos pastores que cotidianamente buscan a todas las ovejas, atienden a las desvalidas y saben entregar la vida generosamente por la grey.

No quiero dejar de felicitar a vuestros parientes, padres y hermanos; a vuestros amigos y colegas, y a tantas otras almas que oran por cada uno de vosotros: ruegan al Cielo que sepáis, con todos los sacerdotes, gastaros por los fieles, por la humanidad.

Recemos por el Papa, por mi querido hermano el Obispo de Barbastro-Monzón, por los demás Obispos y por todos los Sacerdotes de la Iglesia.

También hoy nos unimos a la alegría de Roma, del mundo católico, por la Canonización de la Beata Teresa de Calcuta, recordando además el afecto que tuvo a la Prelatura del Opus Dei y su agradecimiento por el servicio que sacerdotes de la Obra prestaron a sus hijas espirituales.

Y mi deseo final es que nos decidamos a recurrir, con más ahínco y perseverancia, a nuestra Madre, la Santísima Virgen. En este santuario, y en los más diversos lugares, el Fundador del Opus Dei se dirigió a la Madre del Sumo Sacerdote, considerando con profundidad que Ella, con fidelidad acendrada, total, supo estar, por singular designio de Dios −como proclamó el Concilio Vaticano II−, iuxta Crucem Iesu, interna y externamente unida al Redentor: junto a la Cruz nos recibió como hijos, a todas y a todos, y junto al Santo Madero, íntimamente unida a la oración de Jesucristo, instó a la Trinidad para que la eficacia del Sacrificio salvador, informe plenamente todo nuestro caminar cristiano; y aquí enlazan de modo significativo unas palabras de San Josemaría, pronunciadas en la fiesta de la Asunción, en 1961: Cristo quiere encarnarse en nuestro quehacer, animar desde dentro hasta las acciones más humildes. Santa Madre, Reina de los Ángeles, Señora de Torreciudad, ayúdanos a corresponder con generosidad total al Amor que Dios nos tiene.

Así sea.

Fuente: opusdei.es.

 

 

Carta del Prelado (septiembre de 2016)

Mons. Javier Echevarría reflexiona sobre la cruz, y recuerda que acompañar a los enfermos y a los ancianos en el camino del dolor es una obra de misericordia que da gloria a Dios.

Cartas pastorales 5 de Septiembre de 2016

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Ha llegado septiembre, y la Iglesia, Madre y Maestra, nos invita a adentrarnos más en los frutos de la redención. El día 14, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, nos recuerda que el madero santo en el que el Señor ofreció su vida por la salvación del mundo es un trono de triunfo y de gloria: cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí[1]. Y en la fecha posterior, memoria de María al pie de la Cruz, se nos pone con fuerza ante los ojos que la Santísima Virgen, nueva Eva asociada con Cristo, el nuevo Adán, colaboró excelsamente en la salvación de las almas. Contemplando con fe la Cruz, vemos que «el instrumento de suplicio que mostró, el Viernes Santo, el juicio de Dios sobre el mundo, se ha transformado en fuente de vida, de perdón, de misericordia, signo de reconciliación y de paz»[2].

Estas fiestas litúrgicas nos interpelan también sobre nuestra respuesta diaria al misterio del dolor, cuando se presenta en nuestro camino. Sin embargo, a veces, los hombres sólo consideramos como "éxitos" lo que halaga a los sentidos o contenta al propio yo, mientras tenemos como "fracasos" las contrariedades, lo que no sale como deseábamos, lo que nos trae sufrimiento al cuerpo o al alma. Procuremos superar esa lógica equivocada, porque —como escribió san Josemaríael éxito o el fracaso está en la vida interior. El éxito está en recibir con sosiego la Cruz de Jesucristo, en extender los brazos abiertos, porque para Jesús como para nosotros la Cruz es un trono, es la exaltación del amor; es el colmo de la eficacia redentora, para llevar las almas a Dios, para llevarlas según nuestro modo laical: con nuestro trato, con nuestra amistad, con nuestro trabajo, con nuestra palabra, con nuestra doctrina, con la oración y la mortificación[3].

Observando la huida de la Cruz, que desgraciadamente vemos en tantos ambientes, podemos preguntarnos, haciendo eco al Papa: el camino cristiano que comencé en el Bautismo, ¿cómo va? ¿Estoy quieto? (…). ¿Me paro ante las cosas que me gustan: la mundanidad, la vanidad, o voy siempre adelante, concretando las bienaventuranzas y las obras de misericordia? Porque el camino de Jesús está tan lleno de consuelo, de gloria, pero también de cruz. Siempre con paz en el alma[4].

Entre las obras de misericordia, que estamos tratando de practicar más especialmente a lo largo de este Año jubilar, hay una que se manifiesta al mismo tiempo corporal y espiritual. Me refiero al cuidado de los enfermos y de los ancianos: no se agota en socorrer las necesidades materiales, sino que recoge siempre una vertiente espiritual: ayudarles también a que, en el sufrimiento o en la soledad, descubran con continuidad una ocasión de unirse a Cristo en la Cruz.

Atender a los enfermos fue una constante en el paso de Jesús en esta tierra: una de las señales de su condición mesiánica, como afirma san Mateo: Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades[5]. Los evangelistas nos lo han repetido en numerosas ocasiones. A veces, se trataba de una persona singular que pedía esa gracia para sí o para algún allegado: el centurión de Cafarnaún le suplica por su criado enfermo; unos amigos le ponen delante a un paralítico; Marta y María le urgen a que acuda a Betania para devolver la salud a su hermano, gravemente enfermo; Bartimeo le llama a gritos cuando pasa junto al camino de Jericó, solicitando que se apiade de él y cure su ceguera… En otros momentos, Jesús toma la iniciativa, como cuando al desembarcar vio una gran muchedumbre y se llenó de compasión por ella y curó a los enfermos[6]; o cuando, encontrando un paralítico junto a la piscina probática, le preguntó: ¿quieres curarte?[7]; o en aquella circunstancia en la que Jesús devolvió la vida al hijo de la viuda de Naím[8].

Muy frecuentemente, la muchedumbre llevaba consigo a sus parientes o amigos enfermos hasta donde el Maestro se hallaba. San Mateo cuenta que Jesús vino junto al mar de Galilea, subió al monte y se sentó allí. Acudió a Él mucha gente que traía consigo cojos, ciegos, lisiados, mudos y otros muchos enfermos, y los pusieron a sus pies, y Él los curó; de tal modo que se maravillaba la multitud viendo hablar a los mudos y restablecerse a los lisiados, andar a los cojos y ver a los ciegos. Y glorificaban al Dios de Israel[9].

Los milagros del Señor no pretendían, lógicamente, curar sólo las enfermedades del cuerpo, sino infundir la gracia en las almas; así lo muestra la curación del ciego de nacimiento. Ante la pregunta de los discípulos, que pensaban —de acuerdo con la opinión del tiempo— que la ceguera de ese hombre era consecuencia de los pecados, Jesús respondió: ni pecó éste ni sus padres, sino que eso ha ocurrido para que las obras de Dios se manifiesten en él[10].

El libro de los Hechos nos traza en diferentes tiempos un cuadro de la acción de la primitiva Iglesia. Por manos de los apóstoles —escribe san Lucas— se obraban muchos milagros y prodigios entre el pueblo (…), hasta el punto de que sacaban los enfermos a las plazas y los ponían en lechos y camillas para que, al pasar Pedro, al menos su sombra alcanzase a alguno de ellos[11].

El dolor, la enfermedad, pueden acercar a Dios si se reciben con espíritu sobrenatural. Pero también pueden alejar, si mueven a la rebeldía. San Josemaría tenía bien experimentado —tanto en su caminar personal como en la historia de la Obra— la eficacia del dolor físico o moral unido a la Cruz del Señor. Con agradecimiento a Dios y a innumerables personas que así respondían, mencionaba que desde el principio hemos contado con la oración de muchos enfermos, que ofrecían sus sufrimientos por el Opus Dei[12]. También ahora, la labor apostólica continúa apoyándose sobre el cimiento generoso de los enfermos y de las enfermas, que procuran transformar su sufrimiento en oración por la Iglesia, por el Papa, por las almas.

A todos los enfermos hemos de ayudarles con atención y gratitud: con cariño, con cuidados materiales y espirituales. Rogamos a Dios que les conceda la salud, si conviene a sus almas; y, si no, que afronten con alegría la enfermedad, los achaques de la vejez, las penas de cualquier tipo que padezcan; y siempre con el gozo sobrenatural de estar colaborando en la aplicación de los méritos redentores de Cristo.

En la Cruz, pues, con fidelidad. En la Cruz, con alegría, que una dedicación sin alegría no podría el Señor agradecerla: hilarem enim datorem diligit Deus (2 Cor 9, 7), Dios ama al que da con alegría. En la Cruz, con sereno reposo: porque nosotros no tenemos miedo a la vida ni miedo a la muerte; no tememos tampoco a Dios, que es nuestro Padre[13]. Al mismo tiempo, con el profundo sentido de humanidad que le caracterizaba, nuestro Fundador repitió: el dolor físico, cuando se puede quitar, se quita. ¡Bastantes sufrimientos hay en la vida! Y cuando no se puede quitar, se ofrece[14].

Para comprender esta actitud tan cristiana, se requiere acercarse a esa situación con la mirada del Buen Pastor. Sólo desde la connaturalidad afectiva que da el amor, podemos apreciar la vida teologal presente en la piedad de los pueblos cristianos (…). Pienso en la fe firme de esas madres al pie del lecho del hijo enfermo, que se aferran a un rosario aunque no sepan hilvanar las proposiciones del Credo; o en tanta carga de esperanza derramada en una vela que se enciende en un humilde hogar para pedir ayuda a María, o en esas miradas de amor entrañable a Cristo crucificado[15].

Cuando estemos enfermos o suframos de cualquier otro modo, conviene advertirlo a quienes se hallan a nuestro lado, acudir al médico y aceptar sus indicaciones, para poner cuanto antes los remedios oportunos. De ese modo se evita la psicosis de enfermo. ¡Cuántas veces oí decir a san Josemaría que, así como nadie es santo en la tierra, tampoco hay nadie que esté siempre sano! Todos podemos atravesar momentos de enfermedad, incluso grave; y eso mismo nos ha de impulsar a abandonarnos confiadamente en el Señor y en quienes pueden sostenernos.

Hijas e hijos míos, asumamos con gratitud estas recomendaciones de nuestro santo fundador, porque hacer las obras de Dios no es un bonito juego de palabras, sino una invitación a gastarse por Amor. Hay que morir a uno mismo, para renacer a una vida nueva. Porque así obedeció Jesús, hasta la muerte de cruz, mortem autem crucis. Propter quod et Deus exaltavit illum (Flp 2, 8-9). Y por esto Dios lo exaltó. Si obedecemos a la voluntad de Dios, la Cruz será también Resurrección, exaltación. Se cumplirá en nosotros, paso por paso, la vida de Cristo: se podrá asegurar que hemos vivido procurando ser buenos hijos de Dios, que hemos pasado haciendo bien, a pesar de nuestra flaqueza y de nuestros errores personales, por numerosos que sean[16].

No dejemos de mirar también al queridísimo beato Álvaro, que supo amar con alegría la salud y la enfermedad. Al recordarle el día 15, aniversario de su nombramiento como sucesor de san Josemaría, digámosle que nos sostenga a todas y a todos.

Sé que habréis rezado por las víctimas del terremoto en Italia y por las de las otras calamidades de todos los lugares: fomentemos esta fraternidad con toda la humanidad.

Dentro de tres días, en este santuario mariano de Torreciudad, administraré la ordenación sacerdotal a seis diáconos, Agregados de la Prelatura. Pedid por ellos y por los sacerdotes del mundo entero, por el Papa y por los obispos, para que el Espíritu Santo nos llene a todos de sus dones y nos haga santos. En esa misma fecha, nos uniremos a la alegría de la Iglesia por la canonización de la beata Teresa de Calcuta, que tanto apreció a la Obra.

Con todo cariño, os bendice

vuestro Padre

+ Javier

Torreciudad, 1 de septiembre de 2016.

[1] Jn 12, 32.

[2] Benedicto XVI, Homilía, 14-IX-2008.

[3] San Josemaría, Carta 31-V-1954, n. 30.

[4] Papa Francisco, Homilía en Santa Marta, 3-V-2016.

[5] Mt 8, 17; cfr. Is 53, 4.

[6] Mt 14, 14.

[7] Jn 5, 6.

[8] Cfr. Lc 7, 11-15.

[9] Mt 15, 29-31.

[10] Jn 9, 3.

[11] Hch 5,12-15.

[12] San Josemaría, Notas de una reunión familiar sin fecha (AGP, P01, XII-1981, p. 9).

[13] San Josemaría, Carta 31-V-1954, n. 30.

[14] San Josemaría, Notas de una reunión familiar, 1-I-1969.

[15] Papa Francisco, Exhort. apost. Evangelii gaudium, 24-XI-2013, n. 125.

[16] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 21.

 

Para una sociedad más humana

La Red Mundial de Oración del Papa ha publicado hoy -primera fiesta de Santa Teresa de Calcuta- su nueva edición del ‘vídeo del Papa’ con la intención de oración universal del mes de septiembre 2016.

Del Papa 5 de Septiembre de 2016

La intención de oración universal del Papa Francisco para el mes de septiembre es “que cada uno contribuya al bien común y a la construcción de una sociedad que ponga al centro la persona humana”.

La intención para la evangelización consiste en que “los cristianos, participando en los Sacramentos y meditando la Sagrada Escritura lleguen a ser siempre mas conscientes de su misión evangelizadora”.

 

"Los cristianos de Tierra Santa me han enseñado a vivir la fe con naturalidad"

José Enrique de Castro ha trabajado varios años en Jerusalén. El sábado 9 de mayo será ordenado sacerdote en Roma por el Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría.

Testimonios 5 de Mayo de 2015

Si cada cristiano fuera consciente de que es otro Cristo, contribuiría de forma definitiva para difundir la paz en Oriente Medio. Como sacerdote quiero poner mi grantio de arena, impartiendo los sacramentos: la comunión con Dios y el perdón con Dios; la paz que viene de Dios y que solo Dios puede dar.

El Papa Francisco, en Getsemaní, dijo unas palabras que desde que me estoy preparando al sacerdocio me golpean especialmente, porque las decía para los cristianos que vivimos allí: "Imitemos a la Virgen María y a san Juan, y permanezcamos junto a las muchas cruces en las que Jesús está todavía crucificado. Éste es el camino en el que el Redentor nos llama a seguirlo. ¡No hay otro, es éste!". Pienso que hacía referencia al sufrimiento de tantas personas que viven en Tierra Santa. Yo he tomado esa frase como un camino en mi futuro sacerdocio: estar junto a las personas que sufren.

 

Más vídeos: Testimonios de futuros sacerdotes del Opus Dei (mayo 2015)

 

TEMA 9. La Encarnación

Es la demostración por excelencia del Amor de Dios hacia los hombres, pues la Segunda Persona de la Santísima Trinidad —Dios— se hace partícipe de la naturaleza humana en unidad de persona.

Resúmenes de fe cristiana 23 de Diciembre de 2012

 La Virgen María fue predestinada para ser Madre de Dios desde toda la eternidad juntamente con la Encarnación del Verbo.

1.  La obra de la Encarnación

La asunción de la naturaleza humana de Cristo por la Persona del Verbo es obra de las tres Personas divinas. La Encarnación de Dios es la Encarnación del Hijo, no del Padre, ni del Espíritu Santo. No obstante, la Encarnación fue una obra de toda la Trinidad. Por eso, en la Sagrada Escritura a veces se atribuye a Dios Padre ( Hb 10, 5; Ga 4, 4), o al Hijo mismo ( Flp 2, 7), o al Espíritu Santo ( Lc 1, 35; Mt 1, 20). Se subraya así que la obra de la Encarnación fue un único acto, común a las tres Personas divinas. San Agustín explicaba que «el hecho de que María concibiese y diese a luz es obra de la Trinidad, ya que las obras de la Trinidad son inseparables» [1] . Se trata en efecto de una acción divina ad extra , cuyos efectos están fuera de Dios, en las criaturas, pues son obra de las tres Personas conjuntamente, ya que uno y único es el Ser divino, que es el mismo poder infinito de Dios (cfr. Catecismo , 258).

La Encarnación del Verbo no afecta a la libertad divina, pues Dios podía haber decidido que el Verbo no se encarnara, o que se encarnara otra Persona divina. Sin embargo, decir que Dios es infinitamente libre no significa que sus decisiones sean arbitrarias ni negar que el amor sea la razón de su actuar. Por eso los teólogos suelen buscar las razones de conveniencia que se pueden vislumbrar en las diversas decisiones divinas, tal como se manifiestan en la actual economía de la salvación. Buscan tan sólo poner de relieve la maravillosa sabiduría y coherencia que existe en toda obra divina, no una eventual necesidad en Dios.

2. La Virgen María, Madre de Dios

La Virgen María fue predestinada para ser Madre de Dios desde toda la eternidad juntamente con la Encarnación del Verbo: «en el misterio de Cristo, María está presente ya “antes de la creación del mundo” como aquella que el Padre ‘ha elegido’ como Madre de su Hijo en la Encarnación, y junto con el Padre la ha elegido el Hijo, confiándola eternamente al Espíritu de santidad» [2] . La elección divina respeta la libertad de Santa María, pues «el Padre de las misericordias quiso que el consentimiento de la que estaba predestinada a ser la Madre precediera a la encarnación para que, así como una mujer contribuyó a la muerte, así también otra mujer contribuyera a la vida (LG 56; cfr. 61)» ( Catecismo , 488). Por eso, desde muy antiguo, los Padres de la Iglesia han visto en María la Nueva Eva.

«Para ser la Madre del Salvador, María fue “dotada por Dios con dones a la medida de una misión tan importante” (LG 56)» ( Catecismo , 490). El arcángel San Gabriel, en el momento de la Anunciación, la saluda como «llena de gracia» ( Lc 1, 28). Antes de que el Verbo se encarnara, María era ya, por su correspondencia a los dones divinos, llena de gracia. La gracia recibida por María la hace grata a Dios y la prepara para ser la Madre virginal del Salvador. Totalmente poseída por la gracia de Dios, pudo dar su libre consentimiento al anuncio de su vocación (cfr. Catecismo , 490). Así, «dando su consentimiento a la palabra de Dios, María llegó a ser Madre de Jesús y, aceptando de todo corazón la voluntad divina de salvación, sin que ningún pecado se lo impidiera, se entregó a sí misma por entero a la persona y a la obra de Hijo, para servir, en su dependencia y con él, por la gracia de Dios, al Misterio de la Redención (cfr. LG 56)» ( Catecismo , 494). Los Padres orientales suelen llamar a la Madre de Dios «la Toda Santa» y «la celebran “como inmune de toda mancha de pecado y como plasmada por el Espíritu Santo y hecha una nueva criatura” (LG 56). Por la gracia de Dios María ha permanecido pura de todo pecado personal a lo largo de toda su vida» ( Catecismo , 493).

María ha sido redimida desde su concepción: «es lo que confiesa el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado en 1854 por el Papa Pío IX: “… la bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano” (DS 2803)» ( Catecismo , 491). La Inmaculada Concepción manifiesta el amor gratuito de Dios, pues ha sido iniciativa divina y no mérito de María sino de Cristo. En efecto, «esta “resplandeciente santidad del todo singular” de la que ella fue “enriquecida desde el primer instante de su concepción” (LG 56), le viene toda entera de Cristo: ella es “redimida de la manera más sublime en atención a los méritos de su Hijo” (LG 53)» ( Catecismo , 492).

Santa María es Madre de Dios: «en efecto, aquel que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios (cfr. DS 252)» ( Catecismo , 495). Ciertamente no ha engendrado la divinidad, sino el cuerpo humano del Verbo, al que se unió inmediatamente su alma racional, creada por Dios como todas las demás, dando así origen a la naturaleza humana que en ese mismo instante fue asumida por el Verbo.

María fue siempre Virgen. Desde antiguo, la Iglesia confiesa en el Credo y celebra en su liturgia «a María como la (…) “siempre-virgen” (cfr. LG 52)» ( Catecismo , 499; cfr. Catecismo , 496-507). Esta fe de la Iglesia se refleja en la antiquísima fórmula: «Virgen antes del parto, en el parto y después del parto». Desde el inicio, «la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso; Jesús fue concebido “ absque semine ex Spiritu Sancto ” (Cc. Letrán, año 649; DS 503), esto es, sin elemento humano, por obra del Espíritu Santo» ( Catecismo , 496). María fue también virgen en el parto, pues «le dio a luz sin detrimento de su virginidad, como sin perder su virginidad lo había concebido (…) Jesucristo nació de un seno virginal con un nacimiento admirable» [3] . En efecto, «el nacimiento de Cristo “lejos de disminuir consagró la integridad virginal” de su madre (LG 57)» ( Catecismo , 499). María permaneció perpetuamente virgen después del parto. Los Padres de la Iglesia, en sus explicaciones de los Evangelios y en su respuestas a las diversas objeciones, han afirmado siempre esta realidad, que manifiesta su total disponibilidad y la entrega absoluta al designio salvífico de Dios. Lo resumía San Basilio cuando escribió que «los amantes de Cristo no admiten escuchar que la Madre de Dios haya dejado de ser virgen en algún momento» [4] .

María fue asunta al Cielo. «La Virgen Inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del cielo y elevada al trono por el Señor como Reina del universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los Señores y vencedor del pecado y de la muerte» [5] . La Asunción de la Santísima Virgen constituye una anticipación de la resurrección de los demás cristianos (cfr. Catecismo , 966). La realeza de María se fundamenta en su maternidad divina y en su asociación a la obra de la Redención [6] . El 1 de noviembre de 1954, Pío XII instituyó la fiesta de Santa María Reina [7] .

María es la Madre del Redentor. Por eso su maternidad divina comporta también su cooperación en la salvación de los hombres: «María, hija de Adán, aceptando la palabra divina fue hecha Madre de Jesús, y abrazando la voluntad salvífica de Dios con generoso corazón y sin el impedimento de pecado alguno, se consagró totalmente a sí misma, cual esclava del Señor, a la persona y a la obra de su Hijo, sirviendo al misterio de la Redención con El y bajo El, por la gracia de Dios omnipotente. Con razón, pues, los Santos Padres estiman a María, no como un mero instrumento pasivo, sino como una cooperadora a la salvación humana por la libre fe y obediencia» [8] . Esta cooperación se manifiesta también en su maternidad espiritual. María, nueva Eva, es verdadera madre de los hombres en el orden de la gracia pues coopera al nacimiento a la vida de la gracia y al desarrollo espiritual de los fieles: María «colaboró de manera totalmente singular a la obra del Salvador por su fe, esperanza y ardiente amor, para restablecer la vida sobrenatural de los hombres. Por esta razón es nuestra Madre en el orden de la gracia» [9] (cfr. Catecismo , 968). María es también mediadora y su mediación materna, subordinada siempre a la única mediación de Cristo, comenzó con el fiat de la Anunciación y perdura en el cielo, ya que «con su asunción a los cielos, no abandonó su misión salvadora, sino que continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna… Por eso la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora» [10] (cfr. Catecismo , 969).

María es tipo y modelo de la Iglesia: «La Virgen María es para la Iglesia el modelo de la fe y de la caridad. Por eso es “miembro muy eminente y del todo singular de la Iglesia” (LG 53), incluso constituye “la figura” (…) de la Iglesia (LG 63)» ( Catecismo , 967). Pablo VI, el 21-11-1964, nombró solemnemente a María Madre de la Iglesia, para subrayar de modo explícito la función maternal que la Virgen ejerce sobre el pueblo cristiano [11] .

Se comprende, a la vista de cuanto hemos expuesto, que la piedad de la Iglesia hacia la Santísima Virgen sea un elemento intrínseco del culto cristiano [12] . La Santísima Virgen «es honrada con razón por la Iglesia con un culto especial. Y, en efecto, desde los tiempos más antiguos, se venera a la Santísima Virgen con el título de “Madre de Dios”, bajo cuya protección de acogen los fieles suplicantes en todos sus peligros y necesidades… Este culto… aunque del todo singular, es esencialmente diferente del culto de adoración que se da al Verbo encarnado, lo mismo que al Padre y al Espíritu Santo, pero lo favorece muy poderosamente» [13] . El culto a Santa María «encuentra su expresión en las fiestas litúrgicas dedicadas a la Madre de Dios (cfr. SC 103) y en la oración mariana, como el Santo Rosario» ( Catecismo , 971).

3. Figuras y profecías de la Encarnación

Hemos visto en el tema anterior cómo tras el pecado de nuestros primeros padres, Adán y Eva, Dios no abandonó al hombre sino que les prometió un Salvador (cfr. Gn 3, 15; Catecismo , 410).

Tras el pecado original y la promesa del Redentor, Dios mismo vuelve a tomar la iniciativa y estableció una Alianza con los hombres: con Noé tras del diluvio (cfr. Gn 9-10) y después sobre todo con Abraham (cfr. Gn 15-17), a quien prometió una gran descendencia y hacer de ella un gran puebo, dándole una nueva tierra, y en quien un día serían bendecidas todas las naciones. La Alianza se renovó después con Isaac (cfr. Gn 26, 2-5) y con Jacob (cfr. Gn 28, 12-15; 35, 9-12). En el Antiguo Testamento, la Alianza alcanza su expresión más completa con Moisés (cfr. Ex 6, 2-8; Ex 19-34).

Momento importante en la historia de las relaciones entre Dios e Israel fue la profecía de Natán (cfr. 2 S 7, 7-15), que anuncia que el Mesías será de la descendencia de David y que reinará sobre todos los pueblos, no sólo sobre Israel. Del Mesías se dirá en otros textos proféticos que su nacimiento tendría lugar en Belén (cfr. Mi 5, 1), que pertenecería a la estirpe de David (cfr. Is 11, 1; Jr 23, 5); que se le pondría por nombre «Enmanuel», esto es, Dios con nosotros (cfr. Is 7, 14); que se le llamará «Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de la Paz» ( Is 9, 5), etc. Junto a estos textos que describen al Mesías como rey y descendiente de David, hay otros que relatan, también de modo profético, la misión redentora del Mesías, llamándolo Siervo de Yahvé, siervo de dolores, que asumirá en su cuerpo la reconciliación y la paz (cfr. Ef 2,14-18): Is 42, 1-7; 49, 1-9; 50, 4-9; 52, 13-53, 12. En este contexto es importante el texto de Dn 7, 13-14 sobre el Hijo del hombre, que misteriosamente a través de la humildad y el abajamiento supera la condición humana y restaura el reino mesiánico en su fase definitiva (cfr. Catecismo , 440).

Las principales figuras del Redentor en el Antiguo Testamento son el inocente Abel, el sumo sacerdote Melquisedec, el sacrificio de Isaac, José vendido por sus hermanos, el cordero pascual, la serpiente de bronce levantada por Moisés en el desierto y el profeta Jonás.

4. Los nombres de Cristo

Son muchos los nombres y títulos atribuidos a Cristo por teólogos y autores espirituales a lo largo de los siglos. Unos se toman del Antiguo Testamento; otros, del Nuevo. Algunos son utilizados o aceptados por Jesús mismo; otros le han sido aplicados por la Iglesia a lo largo de los siglos. Veremos aquí los nombres más importantes y habituales.

Jesús (cfr. Catecismo , 430-435), que en hebreo significa «Dios salva»: «en el momento de la anunciación, el ángel Gabriel le dio como nombre propio el nombre de Jesús que expresa a la vez su identidad y su misión» ( Catecismo , 430), es decir, El es el Hijo de Dios hecho hombre para salvar «a su pueblo de sus pecados» ( Mt 1, 21). El nombre de Jesús «significa que el Nombre mismo de Dios está presente en la persona de su Hijo (cfr. Hch 5, 41; 3 Jn 7) hecho hombre para la redención universal y definitiva de los pecados. El es el Nombre divino, el único que trae la salvación (cfr. Jn 3, 18; Hch 2, 21) y de ahora en adelante puede ser invocado por todos porque se ha unido a todos los hombres por la Encarnación» ( Catecismo , 432). El nombre de Jesús está en el corazón de la plegaria cristiana (cfr. Catecismo , 435).

Cristo (cfr. Catecismo , 436-440), que viene de la traducción griega del término hebreo «Mesías» y que quiere decir «ungido». Pasa a ser nombre propio de Jesús «porque El cumple perfectamente la misión divina que esa palabra significa. En efecto, en Israel eran ungidos en el nombre de Dios los que le eran consagrados para una misión que habían recibido de El» ( Catecismo , 436). Éste era el caso de los sacerdotes, los reyes y excepcionalmente de los profetas. Éste debía ser por excelencia el caso del Mesías que Dios enviaría para instaurar definitivamente su Reino. Jesús cumplió la esperanza mesiánica de Israel en su triple función de sacerdote, profeta y rey (cfr. ibid .). Jesús «aceptó el título de Mesías al cual tenía derecho (cfr. Jn 4, 25-26; 11, 27), pero no sin reservas porque una parte de sus contemporáneos lo comprendían según una concepción demasiado humana (cfr. Mt 22, 41-46), esencialmente política (cfr. Jn 6, 15; Lc 24, 21)» ( Catecismo , 439).

Jesucristo es el Unigénito de Dios, el Hijo único de Dios (cfr. Catecismo , 441-445). La filiación de Jesús respecto a su Padre no es una filiación adoptiva como la nuestra, sino la filiación divina natural, es decir, «la relación única y eterna de Jesucristo con Dios, su Padre: El es el Hijo único del Padre (cfr. Jn 1, 14.18; 3, 16.18) y El mismo es Dios (cfr. Jn 1, 1). Para ser cristiano es necesario creer que Jesucristo es el Hijo de Dios (cfr. Hch 8, 37; 1 Jn 2, 23)» ( Catecismo , 454). Los evangelios «narran en dos momentos solemnes, el bautismo y la transfiguración de Cristo, que la voz del Padre lo designa como su “Hijo amado” ( Mt 3, 17; 17, 5). Jesús se designa a sí mismo como el “Hijo único de Dios” ( Jn 3, 16) y afirma mediante este título su preexistencia eterna» ( Catecismo , 444).

Señor (cfr. Catecismo , 446-451): «en la traducción griega de los libros del Antiguo Testamento, el nombre inefable con el cual Dios se reveló a Moisés (cfr. Ex 3, 14), YHWH, es traducido por “Kyrios” [“Señor”]. Señor se convierte desde entonces en el nombre más habitual para designar la divinidad misma del Dios de Israel. El Nuevo Testamento utiliza en este sentido fuerte el título “Señor” para el Padre, pero lo emplea también, y aquí está la novedad, para Jesús reconociéndolo como Dios (cfr. 1 Co 2, 8)» ( Catecismo , 446). Al atribuir a Jesús el título divino de Señor, «las primeras confesiones de fe de la Iglesia afirman desde el principio (cfr. Hch 2, 34-36) que el poder, el honor y la gloria debidos a Dios Padre convienen también a Jesús (cfr. Rm 9, 5; Tt 2, 13; Ap 5, 13) porque Él es de “de condición divina” ( Flp 2, 6) y el Padre manifestó esta soberanía de Jesús resucitándolo de entre los muertos y exaltándolo a su gloria (cfr. Rm 10, 9; 1 Co 12, 3; Flp 2, 11)» ( Catecismo , 449). La oración cristiana, litúrgica o personal, está marcada por el título «Señor» (cfr. Catecismo , 451).

5. Cristo es el único Mediador perfecto entre Dios y los hombres. Es Maestro, Sacerdote y Rey.

«Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre en la unidad de su Persona divina: por esta razón Él es el único Mediador entre Dios y los hombres» ( Catecismo , 480). La expresión más profunda del Nuevo Testamento sobre la mediación de Cristo se encuentra en la primera carta a Timoteo: «Hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se entregó a sí mismo como rescate por todos» (1 Tm 2, 5). Se presentan aquí la persona del Mediador y la acción del Mediador. Y en la carta a los Hebreos se presenta a Cristo como el mediador de una Nueva Alianza (cfr. Hb 8, 6; 9, 15; 12, 24). Jesucristo es mediador porque es perfecto Dios y perfecto hombre, pero es mediador en y por su humanidad. Esos textos del Nuevo Testamento presentan a Cristo como profeta y revelador, como sumo sacerdote y como Señor de toda la creación. No se trata de tres ministerios distintos, sino de tres aspectos diversos de la función salvífica del único mediador.

Cristo es el profeta anunciado en el Deuteronomio (18,18). Por profeta tenía la gente a Jesús (cfr. Mt 16, 14; Mc 6, 14-16; Lc 24, 19). El mismo inicio de la carta a los Hebreos resulta paradigmático a estos efectos. Pero Cristo es más que profeta: Él es el Maestro, es decir, aquel que enseña por propia autoridad, con una autoridad desconocida hasta entonces que dejaba sorprendidos a quienes le escuchaban. El carácter supremo de las enseñanzas de Jesús se fundamenta en el hecho de que es Dios y hombre. Jesús no sólo enseña la verdad, sino que El es la Verdad hecha visible en la carne. Cristo, Verbo eterno del Padre, «es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En El lo dice todo, no habrá otra palabra más que ésta» ( Catecismo , 65). La enseñanza de Cristo es definitiva, también en el sentido de que, con ella, la Revelación de Dios a los hombres en la historia ha tenido su último cumplimiento.

Cristo es sacerdote. La mediación de Jesucristo es una mediación sacerdotal. En la carta a los Hebreos, que tiene como tema central el sacerdocio de Cristo, Jesucristo es presentado como el Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza, «único Sumo Sacerdote, según el orden de Melquisedec» ( Hb 5, 10; 6, 20), «santo, inocente, inmaculado» ( Hb 7, 26), «que, “mediante una sola oblación ha llevado a la perfección para siempre a los santificados” ( Hb 10, 14), es decir, mediante el único sacrificio de su Cruz» ( Catecismo , 1544). Del mismo modo que el sacrificio de Cristo –su muerte en la Cruz- es único por la unidad que existe entre el sacerdote y la víctima –de valor infinito-, así también su sacerdocio es único. Él es la única víctima y el único sacerdote. Los sacrificios del Antiguo Testamento eran figura del de Cristo y recibían su valor precisamente por su ordenación al de Cristo. El sacerdocio de Cristo, sacerdocio eterno, es participado por el sacerdocio ministerial y por el sacerdocio de los fieles, que ni se suman ni suceden al de Cristo (cfr. Catecismo , 1544-1547).

Cristo es Rey. Lo es no sólo en cuanto Dios, sino también en cuanto hombre. La soberanía de Cristo es un aspecto fundamental de su mediación salvífica. Cristo salva porque tiene el poder efectivo para hacerlo. La fe de la Iglesia afirma la realeza de Cristo y profesa en el Credo que «su reino no tendrá fin», repitiendo así lo que el arcángel Gabriel dijo a María (cfr. Lc 1, 32-33). La dignidad real de Cristo ya había sido anunciada en el Antiguo Testamento (cfr. Sal 2, 6; Is 7, 6; 11. 1-9; Dn 7, 14). Cristo, sin embargo, no habló mucho de su realeza, pues entre los judíos de su tiempo estaba muy difundida una concepción material y terrena del Reino mesiánico. Sí lo reconoció en un momento particularmente solemne, cuado contestando a una pregunta de Pilato, respondió: «Sí, tu lo dices. Yo soy Rey» ( Jn 18, 37). La realeza de Cristo no es metafórica, es real y comporta el poder de legislar y de juzgar. Es una realeza que se fundamenta en el hecho de que es el Verbo encarnado y en que es nuestro Redentor [14] . Su reino es espiritual y eterno. Es un reino de santidad y de justicia, de amor, de verdad y de paz [15] . Cristo ejerce su realeza atrayendo a sí a todos los hombres por su muerte y resurrección (cfr. Jn 12, 32). Cristo, Rey y Señor del universo, se hizo el servidor de todos, no habiendo «venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos (Mt 20, 28)» ( Catecismo , 786).

Todos los fieles «participan de estas tres funciones de Cristo y tienen las responsabilidades de misión y de servicio que se derivan de ellas» ( Catecismo , 783).

6. Toda la vida de Cristo es redentora

Por lo que se refiere ala vida de Cristo, «el Símbolo de la fe no habla más que de los misterios de la Encarnación (concepción y nacimiento) y de la Pascua (pasión, crucifixión, muerte, sepultura, descenso a los infiernos, resurrección, ascensión). No dice nada explícitamente de los misterios de la vida oculta y pública de Jesús, pero los artículos de la fe referentes a la Encarnación y a la Pascua de Jesús iluminan toda la vida terrena de Cristo» ( Catecismo , 512).

Toda la vida de Cristo es redentora y cualquier acto humano suyo posee un valor trascendente de salvación. Incluso en los actos más sencillos y aparentemente menos importantes de Jesús hay un eficaz ejercicio de su mediación entre Dios y los hombres, pues son siempre acciones del Verbo encarnado. Esta doctrina la entendió con especial profundidad San Josemaría, que ha enseñado a transformar todos los caminos de la tierra en caminos divinos de santificación: «llega la plenitud de los tiempos y, para cumplir esa misión (…) nace un Infante en Belén. Es el Redentor del mundo; pero, antes de hablar, ama con obras. No trae ninguna fórmula mágica, porque sabe que la salvación que ofrece debe pasar por el corazón del hombre. Sus primeras acciones son risas, lloros de niño, sueño inerme de un Dios encarnado: para enamorarnos, para que lo sepamos acoger en nuestros brazos» [16] .

Los años de la vida oculta de Cristo no son una simple preparación para su ministero público, sino auténticos actos redentores, orientados hacia la consumación del Misterio Pascual. Tiene gran relevancia teológica el hecho de que Jesús compartió durante la mayor parte de su vida la condición de la inmensa mayoría de los hombres: la vida cotidiana de familia y de trabajo en Nazaret. Nazaret es así una lección de vida familiar, una lección de trabajo [17] . Cristo también realiza nuestra redención durante los muchos años de trabajo de su vida oculta dando así todo su sentido divino en la historia de la salvación a la labor cotidiana del cristiano, y de millones de hombres de buena voluntad: «Jesús, creciendo y vivendo como uno de nosotros, nos revela que la existencia humana, el quehacer corrente y ordinario, tiene un sentido divino» [18] .

José Antonio Riestra

 

Bibliografía básica Catecismo de la Iglesia Católica , 484-570, 720-726 y 963-975.

Benedicto XVI-Joseph Ratzinger, Jesús de Nazaret , La Esfera de los Libros, Madrid 2007, 23-30; 371-410 (Introducción y cap. 10).

Lecturas recomendadas

J.L. Bastero de Eleizalde, María, Madre del Redentor , 2ª ed., Eunsa, Pamplona 2004.

M. Ponce Cuéllar, María, Madre del redentor y Madre de la Iglesia , 2ª ed., Herder, Barcelona 2001.

F. Ocáriz – L.F. Mateo Seco – J.A. Riestra, El misterio de Jesucristo , 3ª ed., EUNSA, Pamplona 2004.

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[1] San Agustín, De Trinitate , 2, 5, 9; cfr. Concilio Lateranense IV: DS 801.

[2] Juan Pablo II, Enc. Redemptoris Mater , 25-III-1987, 8; cfr. Pio IX, Bula Ineffabilis Deus ; Pío XII, Bula Munificentissimus Deus , AAS 42(1950)9768; Pablo VI, Exh. Ap. Marialis cultus , 25; CIC, 488.

[3] San León Magno, Ep. Lectis dilectionis tuae , DS 291-294.

[4] San Basilio, In Christi generationem , 5.

[5] Concilio Vaticano II, Const. Lumen Gentium , 59; cfr. la proclamación del dogma de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María por el Papa Pío XII en 1950: DS 3903.

[6] Cfr. Pío XII, Enc. Ad coeli reginam , 11-10-1954: AAS 46(1954)625-640.

[7] Cfr. AAS 46(1954)662-666.

[8] Concilio Vaticano II, Const. Lumen Gentium , 56.

[9] Ibidem , 61.

[10] Ibidem , 62.

[11] Cfr. AAS 56(1964)1015-1016.

[12] Cfr. Pablo VI, Exh. Marialis cultus , 56.

[13] Concilio Vaticano II, Const. Lumen Gentium , 66.

[14] Cfr. Pío XI, Enc. Quas primas , 11-11-1925, AS 17(195)599.

[15] Cfr. Misal Romano, Prefacio de la Misa de Jesucristo, Rey del Universo .

[16] San Josemaría, Es Cristo que pasa , 36.

[17] Cfr. Pablo VI, Alocución en Nazaret , 5-1-1964: Insegnamenti di Paolo VI 2(1964)25.

[18] San Josemaría, Es Cristo que pasa , 14.

 

Alegría

La fuente más común, más profunda y más grande de la alegría es el amor. La alegría es algo simple, pero no sencillo. Es simple apreciar si una persona es alegre o no, y la forma en la que ilumina a los demás, sin embargo tratar de ser una persona así no es sencillo. La alegría es un gozo del espíritu.

Los seres humanos conocemos muy bien el sufrimiento y el dolor, y quienes han perdido a un ser querido lo han experimentado en toda su profundidad. Bien, pues así como el ser humano conoce el dolor y el sufrimiento, es capaz de tener las sensaciones opuestas: bienestar y… ¿Felicidad? Sí, felicidad.

Sin embargo la alegría es distinta del dolor, pues el dolor generalmente tiene causas externas: un golpe, un acontecimiento trágico, una situación difícil. Y la alegría es exactamente al revés, proviene del interior. Desde el centro de nuestra mente, de nuestra alma, hay un bienestar, una paz que se reflejan en todo nuestro cuerpo: sonreímos, andamos por ahí tarareando o silbando una tonadita, nos volvemos solícitos… El cambio es realmente espectacular, tanto que suele contagiar a quienes están al rededor de una persona así.

La alegría surge, en primer lugar, de una actitud, la de decidir cómo afronta nuestro espíritu las cosas que nos rodean. Quien se deja afectar por las cosas malas, elige sufrir. Quien decide que su paz es mayor que las cosas externas, entonces se acerca más a una alegría. Una alegría que viene desde de adentro.

La fuente más común, más profunda y más grande de la alegría es el amor, particularmente el amor en pareja. ¿Quién no se siente alegre cuando recién conoció a una persona que le gusta? Aún más ¿Quién no ve el mundo diferente cuando se da cuenta de que esa persona, además, está interesada en nosotros? El amor rejuvenece y es una fuente espontánea y profunda de alegría. Ese amor es, efectivamente, el principal combustible para estar alegres. Quien no ama, no ríe. Y es por eso que el egoísta sufre, y nunca está alegre.

Si nos hiciéramos el propósito de enumerar una serie de motivos para no estar alegres, encontraríamos: levantarse todos los día a la misma hora para acudir al trabajo, a la escuela o para reiniciar las labores domésticas; convivir con las personas que no son de nuestro agrado; enfrentarse al tráfico; preocuparnos por ajustar nuestro presupuesto para solventar las necesidades primordiales y además pagar las deudas; estar pendientes de la seguridad y bienestar de la familia; trabajar exactamente en lo mismo que hicimos ayer, y todo aquello que de alguna manera se parece a la vida rutinaria. Esto sería lo mismo que llevar una vida fría y con un gran toque de amargura.

Pocas veces pensamos en el hecho de estar alegres, pues en algunos momentos la alegría surge de manera espontánea por diversos motivos: una mejor oportunidad de trabajo, la propuesta para emprender un negocio, el ascenso que no esperábamos, un resultado por encima de lo previsto en los estudios… y dejamos que la vida siga su curso, sin ser conscientes que a la alegría no siempre se le encuentra, también se le construye.

Tampoco es válido pensar que la solución consiste en tomar con poca seriedad nuestras obligaciones y compromisos para vivir tranquilamente y de esta manera estar alegres. La persona que busca evadir la realidad tiene una alegría ficticia, mejor dicho, vive inmerso en la comodidad y en la búsqueda del placer, lo cual dura muy poco.

¿Qué se debe hacer para vivir el valor de la alegría?. Para concretar una respuesta, primero debemos ver lo bueno que hacemos con esfuerzo y cariño:

– El trabajo que todos los días haces en la oficina o en el negocio. Aunque siempre sea el mismo, beneficias a otras personas y por consiguiente a tu familia y ti mismo. El hacerlo bien te da la seguridad de mantenerlo y de tener una fuente de ingresos.

– El cuidado que tienes para tu familia. Si eres padre o madre de familia, tienes la satisfacción de proporcionarles educación, alimentos y cuidados a tus hijos. Te da gusto verlos aseados y contentos. Haz tenido la capacidad de no adquirir algo para tu uso personal con tal de comprarles ropa, libros, zapatos o algún juguete. Como hijo, haces que tus padres se sientan orgullosos al ver tus éxitos en los estudios, el deporte o cualquier sana afición, de estar pendiente de no provocarles un disgusto o una pena como consecuencia de malas amistades, el alcohol o la droga.

– El tener amigos. Cada vez que los visitas por enfermedad, les ayudas en una mudanza, te das tiempo para platicar de sus problemas y darles consejo, o si sabes de mecánica te ofreces para hacer una pequeña reparación, salir a comer o convivir mediante algún deporte.

– El vivir en armonía con la sociedad. Mantener buenas relaciones con tus vecinos, ser aceptado por mostrar educación y respeto, el cuidar la limpieza fuera de tu casa, procurar que existan centros de sana diversión cerca del lugar en el que vives, o si participas en alguna iniciativa de ayuda a los más necesitados.

¿No es todo lo anterior motivo de gozo y de satisfacción interior?

El valor de la alegría está alejado del egoísmo porque todas las personas están primero que la propia, es saber darse sin medida, sin interés, por el simple hecho de querer ayudar con los medios a nuestro alcance.

Cada vez que realizamos algo bueno, con sacrificio o sin él, con desprendimiento de nuestra persona y de nuestras cosas, nos inunda la paz interior porque es la alegría del deber cumplido.

Lo que más apreciamos en la vida se debe al esfuerzo que pusimos para alcanzarlo, estudiando con intensidad, preparándonos para trabajar más y mejor, y los beneficios a obtener serán consecuencia de ese empeño.

El tener vida ya es motivo suficiente de alegría, aún el las circunstancias más adversas, estamos en condiciones de hacer algo positivo y de provecho para los demás, “es hacer el bien, sin mirar a quien”. Disfrutar de lo poco o de lo mucho que tenemos sin renunciar a mejorar, mientras tengamos vida, tenemos posibilidades. Toda persona es capaz de irradiar desde su interior la alegría, manifestándola exteriormente con una simple sonrisa o con la actitud serena de su persona, propia de quien sabe apreciar y valorar todo lo que existe a su alrededor.

 

Francisco: "En la confesión resplandece particularmente el don la misericordia"

El Papa se dirigió a los participantes de la 67° semana litúrgica italiana.

El lema escogido para la semana ha sido: “La liturgia lugar de la misericordia. Reconcíliate para reconciliar”

Uno es perdonado para poder perdonar. La misericordia del Padre se demuestra potente en el renovar a las personas y volverlas capaces de ofrecer a los otros la experiencia viva de este mismo don.

Es esto en síntesis el corazón del mensaje que el santo padre Francisco ha enviado al presidente del Centro de Acción Litúrgica, el obispo de Castellaneta, Claudio Maniago, con motivo de la 67° semana litúrgica nacional italiana que inició hoy en la ciudad de Gubbio, con el tema: “La liturgia lugar de la misericordia. Reconcíliate para reconciliar” y que concluye el 25 de agosto.

En el texto firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, el Papa exhorta a vivir el rito de la penitencia sacramental “como expresión de una ‘Iglesia en salida’, como ‘puerta’, no solamente para volver a entrar después de haberse alejado, sino también como ‘umbral’ abierto hacia las diversas periferias de la humanidad siempre más necesitada de compasión”.

Es en el sacramento de la Penitencia o reconciliación que de hecho “resplandece de manera toda particular” el don de la misericordia; en este sacramento “se cumple el encuentro con la misericordia recreadora de Dios de la cual salen hombres y mujeres nuevos para anunciar la vida buena del evangelio a través de una existencia reconciliada y reconciliadora”.

Citando las palabras de San León Magno, dice: “Lo que era visible y tangible en nuestro Redentor ha pasado a los sacramentos”. Esta idea, asegura Francisco, “nos ayuda a percibir toda la liturgia como un lugar donde se encuentra la misericordia para ser acogida y para ser donada, lugar en el que el gran misterio de la reconciliación se vuelve presente, anunciado, celebrado y comunicado”.

El deseo del Papa es por lo tanto que “de las reflexiones y de las celebraciones de la Semana litúrgica, se vuelva siempre más madura la compresión de la liturgia como fons et culmen de una vida eclesial y personal llena de misericordia y de compasión, porque constantemente formada en la escuela del evangelio”.

La misiva concluye confiando “a la materna intercesión de María, Mater Misericordiae, los trabajos y las espectativas del importante evento litúrgico nacional”.

 

Cuando cierta memoria histórica se construye a base de mitos

Salvador Bernal

Este comentario no es original. Intento sólo hacer eco a la entrevista con el sociólogo americano Rodney Stark, publicada a finales de agosto en Tempi.it, con el título “las diez mentiras anticatólicas que no honran a los historiadores”. La conversación se centra en el último libro de Stark, Bearing False Witness, en el que pasa revista a “ilustres intolerantes” que difunden como históricas mentiras sobre la Iglesia católica. Insiste en ideas centrales aparecidas en mayo en la revista Catholic World Report.

No se trata propiamente de una obra apologética, en el sentido clásico del término, porque el autor no es católico. Como explica, creció entre las glorias de la Reforma y, como tantos luteranos, en los oficios dominicales consolidaba la “perversión de los católicos”. Si ha escrito este libro -que desinfla viejos mitos, como sugiere el subtítulo Debunking Centuries of Anti-Catholic History-, no es para defender una bandera que ha nunca la suya, sino “para defender la historia”.

De Rodney Stark hay poco en castellano. He conocido a este importante sociólogo, nacido en 1934, director del instituto de estudios sobre la religión de la Baylor University de Waco (un ateneo de inspiración baptista en Texas), a través de trabajos y conversaciones de Massimo Introvigne, así como de reseñas en la revista milanesa Studi Cattolici y en la madrileña Aceprensa. Dentro de su fecunda labor de investigación, abundan las referencias a cómo del “despreciado cristianismo” deriva “la libertad, el progreso y la riqueza de nuestra civilización”. En Bearing False Witness recoge los diez “mitos anticatólicos” con que se ha topado más frecuentemente en el curso de sus innumerables estudios.

Entre esos mitos están el antisemitismo fundado teológicamente por la acusación de deicidio; el exterminio de los paganos tras la "conquista" cristiana de Roma; los siglos oscuros de la Edad Media, interrumpidos sólo por la revolución racional de la Ilustración; las cruzadas como primer hecho sangriento del colonialismo europeo; los crímenes de la Inquisición española y la caza de brujas; el caso Galileo, prototipo de la fobia de la Iglesia hacia la ciencia; la justificación de la esclavitud; el apoyo de dictaduras contra la democracia; la superioridad social y civil de la Reforma protestante.

En un libro muy documentado, critica a quienes presenta como  "ilustres intolerantes", colegas académicos que, en vez de trabajar como tales, se han adherido ávidamente a los tópicos anticatólicos: parecen convencidos de que la depravación y la estupidez de Iglesia católica no requería confirmación científica, aunque algunos deberían haberse dado cuenta de que muchas historias era inventadas. Así, Cristóbal Colón habría descubierto América para demostrar con la navegación que la Tierra es redonda y no plana, en contra de la creencia de los cardenales españoles adversarios de su empresa.

Esa hostilidad hacia la Iglesia, explica Stark, viene de lejos, especialmente de los odios y falsas acusaciones generados por la Reforma y las posteriores guerras de religión, que permanecen en la cultura popular de las naciones protestantes. Como otros mitos antiprotestantes en países católicos. Voltaire y sus colegas inventaron la edad oscura medieval, para proclamar que estaban liberando a la civilización de su atraso religioso. En realidad, no existió un Medioevo oscurantista. Al contrario, "la clave más importante para el ascenso de la civilización occidental -se lee en el libro- fue la dedicación de tantas mentes brillantes a la búsqueda del conocimiento. No iluminación. Ni iluminismo. Ni sabiduría. ¡Conocimiento!" Esas brillantes cabezas eran cristianas, porque el cristianismo es una religión teológica (basada en el razonamiento en torno a Dios), que no sólo es coherente con los esfuerzos científicos de explicar el mundo, sino que ha dado origen a la ciencia: "la ciencia no ha surgido en ningún otro lugar, porque las religiones que miraban el universo como un misterio impenetrable hacían absurdo cualquier esfuerzo científico”.

Sorprende, sin embargo, que esos “ilustres intolerantes” continúen disfrutando de credibilidad, al menos en los medios de comunicación. Incluso, cuando sus tesis han sido refutadas, y ellos mismos han admitido su hostilidad a la Iglesia. Es el caso de John Cornwell, el célebre autor de El Papa de Hitler, piedra angular de la propaganda anti-Pío XII: a pesar de su falta de base, se relanza periódicamente por la prensa o se recicla en nuevos textos, incluidos errores científicamente desacreditados. La famosa tesis de Max Weber sobre la ética protestante no tiene ningún fundamento, afirmaba en otra entrevista de 2014. Pero muchos mitos se difunden también porque, según observa Stark con cierta amargura, "los medios de comunicación tienen prejuicios ante la religión".

Pietro Piccinini termina la entrevista preguntándole por sus creencias actuales: “Perdí la fe luterana cuando era un joven veinteañero y estuve sin fe (nunca ateo) hasta los sesenta, cuando los años empleados en escribir sobre la religión me han llevado a concluir que el cristianismo ofrece la explicación más plausible de la vida”.

 

 

POLÍTICAS PÚBLICAS CON PERSPECTIVA DE FAMILIA

Por René Mondragón

 

ESPLÉNDIDA ENTREGA

            En un trabajo espléndido de la redacción de YI (24 Agosto 2016), se abre el debate para un punto que había, hasta ahora, permanecido como secundario: poner a la familia en el centro de las políticas públicas, del estado de derecho, del necesario clima de respeto a la legalidad, de la educación y la economía.

            Habrá, dentro unos días, una megamarcha a favor de la familia que, sin duda, tendrá enormes repercusiones en lo social, la parte económica y los corrillos políticos. No es para menos. En Colombia, la misma marcha dobló ciertas intenciones políticas del Estado. Éste, tuvo que dar marcha atrás. En México, aún es tiempo de que el gobierno de la república también lo haga, no solo porque las Iglesias se han unido en defensa de las familias mexicanas, sino por elemental sensibilidad social.

APROVECHANDO EL VIAJE

            ¿Qué ha pasado? ¿Por qué es tan fuerte la oposición de miles y miles de familias? No es solamente por reivindicar el deber de los padres de educar a sus hijos, el tema es más intenso y de mayor profundidad. Hacen falta políticas públicas con perspectiva de familia, con el propósito de resolver los problemas derivados de un tejido social erosionado,  de muchas familias que ayunan en materia de formación de valores éticos y visión trascendente de la vida. El resultado es obvio. Esas carencias de la familia, se proyectan, permean y se adhieren en la sociedad.

VARIAS VENTAJAS

            En San Lázaro, sede de la diputación federal, se realizó el Foro Nacional por la Vida, la Niñez y la Familia. El tema central, per sé, ya es alentador.

            Uno de los enfoques fue precisamente el que genera nuestra colaboración. Faltan políticas públicas desde la visión de la familia. Y tienen razón.

            Los beneficios, como lo señalaron varias de mis preciosísimas lectoras y sesudos lectores, serían enormes y con aplicabilidad a diversos campos de la vida social. Habrá que considerar que si se destinan presupuestos, se trabaja sobre la legislación y los programas gubernamentales con este enfoque de familia, podrían resolverse de mejor manera los daños colaterales de salud, educación, deserción escolar, embarazos adolescentes, abusos sexuales, obesidad infantil y juvenil; al igual que mejoraría la puntería de los programas de asistencia social.

CONSOLIDAR EL TEJIDO SOCIAL

            La perspectiva de familia, haría más eficientes varios resultados: el cuidado del medio ambiente –no tirar basura, separarla y adoptar las áreas verdes cercanas-; pero adicionalmente, impactaría en la convivencia vecinal, en la protección de las familias ante diversos delitos, favoreciendo uno de los resultados más deseables: la participación ciudadana en todos los ámbitos de la vida social, porque como destaca Alejandro González Murillo, coordinador parlamentario del Partido Encuentro Social,, esta apertura contribuye y abona a la sana y pacífica convivencia. ¿Se imagina usted lo que disminuiría el pandillerismo?

            Una política laboral con perspectiva de familia, favorecería también una legislación a favor del trabajo de las jefas de familia. Las misceláneas fiscales, impulsarían fuerte el trabajo de las microempresas impulsadas y dirigidas por las mujeres. Y en paralelo, habría incentivos fiscales para las empresas que con esta visión, facilitaran los accesos cercanos a los centros de trabajo y la flexibilización de los horarios para dar paso a tiempos de cantidad y calidad de los padres de familia.

            Los ayuntamientos con políticas públicas con perspectiva de familia, centrarían su atención en los ciudadanos, para hacer de cada ciudad y de cada espacio público, un lugar mejor para las personas. Es decir, se trata de ubicar a la familia en el centro de la economía y las finanzas; de la actividad cultural y la tecnología; del desarrollo espiritual y el progreso material.

            Varios expertos presentes en el evento comentado, aseguraron que por cada dólar invertido en las políticas con perspectiva de familia, se regresan tres.

            Esto significa que, hasta por eso, vale la pena entrarle al tema. Ojalá que después de la Megamarcha, la siguiente sea levantar la voz de las familias. Así el horizonte del país tendría más luz.

 

No pongan en ridículo a Valencia escribiendo al Papa Francisco

Escrito por Pablo Cabellos Llorente

Publicado: 06 Septiembre 2016

Son nuestro gobierno legítimo, aunque no legitimado para poner en ridículo a la ‘Comunitat’ afirmando que el Papa Francisco no es contrario a la ideología de género

Cuando aún aguardamos las disculpas por parte de algunos destacados miembros del gobierno de la Generalitat Valenciana ante el Cardenal Cañizares por  atribuirle lo que no dijo al expresar sobre el asunto de los refugiados que no todo era trigo limpio, salen con otra peor. Fue necesaria una oleada terrorista sacudiendo media Europa para que lo comprobaran por sí mismos. Pero ni por esas, aunque también es cierto que la Iglesia está más habituada a perdonar y a solicitar el perdón. Incluso fue demandado ante los tribunales de justicia con el resultado de dos asuntos archivados.

La pasada fiesta de la Asunción de la Virgen ha ofrecido a los empecinados enemigos del Cardenal otra ocasión para proponerse algo más chusco: quieren escribir al Papa Francisco por desviación de Monseñor Cañizares de la doctrina papal en el maloliente tema de la ideología de género. Sí, huele mal, pero es el dogma oficial que desean imponer a toda costa. Y se les ha venido en mientes que eso no va con Francisco. Veamos: con ocasión de la homilía pronunciada en la fiesta, se han atribuido al Arzobispo unas ideas que él no expresó. Por ello, el Arzobispado de Valencia niega que el Cardenal, Antonio Cañizares, se refiriera en la homilía con motivo de la festividad de la Asunción a “la política de igualdad entre hombres y mujeres, entre los dragones que han amenazado a la humanidad”, tal como se ha afirmado,pues dedujeron que no era partidario de la igualdad entre varones y féminas, mientras que el Cardenal ha dicho y hecho todo lo contrario, justamente lo contrario de los que dicen y no hacen.

Escribo lejos de Valencia y no sé si han desistido de su intento de escribir al Papa para salvar la ortodoxia católica de la Diócesis Valentina. O acaso para lograr hacer católica esa ideología de género. Y quizá simplemente para aporrear al Arzobispo con ocasión o sin ella. Pero son nuestro gobierno legítimo, aunque no legitimado para poner en ridículo a la Comunitat afirmando que el Papa Francisco no es contrario a la ideología de género. No sabemos si esperan del Pontífice lo que no han logrado en los tribunales civiles. Les bastaría leer dos o tres pasajes de discursos, homilías e incluso alguna encíclica para comprobar su error o su falta de sinceridad. Lo haremos aquí por si es útil para ellos y para el pueblo valenciano, que ha de aguardar más rigor de quienes rigen ahora su destino.

En la Audiencia general del 15 de abril de 2015, comentaba Francisco: yo me pregunto si la así llamada teoría del género no es también expresión de una frustración y de una resignación que punta a cancelar la diferencia sexual porque no sabe más confrontarse con ella. Nos arriesgamos a dar un paso atrás. La remoción de la diferencia, en efecto, es el problema no la solución. Para resolver sus problemas de relación, el hombre y la mujer deben en cambio hablarse más, escucharse más, conocerse más, quererse más. Deben tratarse con respeto y cooperar con amistad. Con estas bases humanas, sostenidas por la gracia de Dios, es posible proyectar la unión matrimonial y familiar para toda la vida. El vínculo matrimonial y familiar es una cosa seria, lo es para todos, no sólo para los creyentes. “La expresión de una frustración que intenta cancelar la diferencia sexual porque no sabe confrontarse con ella”. Resalto esta frase porque es elocuente y sencilla.

Hablemos de ecología. El Papa Francisco recibió toda suerte de parabienes al publicar la Encíclica Laudato si’ porque de un modo exigente planteó los temas más vivos para el cuidado del medio ambiente. Lo que algunos no captaron, o prefirieron desconocer fue, por ejemplo, esto: Aprendera recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana. También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente. Por lo tanto, no es sana una actitud que pretenda “cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma”. La ecología humana es la parte más importante de ese documento. No necesita comentario alguno.

Una última cita de Francisco, en este caso de Amoris Laetitia: “Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que «niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo»”. Si escriben al Papa, le pueden explicar la silenciada sentencia del Tribunal de Estrasburgo para los Derechos Humanos con el veredicto unánime de los cuarenta y siete jueces afirmando que el matrimonio homosexual no es un derecho.

Pablo Cabellos Llorente, en Las Provincias.

 

 

Canonización de Madre Teresa: algo más que solidaridad

 Por Luis-Fernando Valdés

El Papa Francisco canoniza a la Madre Teresa de Calcuta. Admirada y también controvertida, la nueva santa es un icono de la atención a los pobres, pero con frecuencia se pasa por alto cuál era el motivo profundo de su solidaridad.

1. Teresa de Calcuta. Su nombre era Agnes Gonxha Bojaxhiu y nació en Skopie (cuando esta pertenecía a Albania), y falleció en Calcuta (India), el 5 de septiembre de 1997. Ella solía decir: “Por sangre y origen soy albanesa. Por mi vocación pertenezco al mundo entero pero mi corazón pertenece por completo a Jesús”. (Briceño, 2005, p. 7.)

A los 18 años se hizo religiosa, y en 1946 entendió que Dios le daba una “orden”, la de dedicarse a los pobres. Así en 1950 fundó la congregación de las Misioneras de la Caridad. En la década de 1960 estableció numerosos hospicios, orfanatos y casas de leprosos. En 1979, recibió el Premio Nobel de la Paz. Tuvo una gran amistad con Juan Pablo II. Cuando murió, recibió un funeral de estado por parte del Gobierno indio.

2. Misionera de la caridad. Fue la fundadora de las Misioneras de la Caridad, que tiene la misión de cuidar a “los hambrientos, los desnudos, los que no tienen hogar, los lisiados, los ciegos, los leprosos, toda esa gente que se siente inútil, no amada, o desprotegida por la sociedad, gente que se ha convertido en una carga para la sociedad y que son rechazados por todos.”

Se dedicó a promover la atención de los más necesitados incluso fuera de la India. Entre sus muchas acciones de solidaridad, está documentado que en 1982, a la altura del asedio de Beirut, la Madre Teresa rescató a 37 niños que estaban atrapados en un hospital de esa región tras negociar un cese al fuego entre el ejército israelí y las guerrillas palestinas. (Clucas, 1988, p.17.)

3. El verdadero motivo. La solidaridad es hoy día un valor universal, muy apreciado y admirado. No son pocas las personas que dedican su tiempo y sus recursos para ayudar a las personas más necesitadas.

Aunque la Madre Teresa destaca entre las personas solidarias, porque se dedicó a los “pobres de entre los pobres” y porque llevó esta ayuda humanitarias a muchos países, lo que verdaderamente la hace diferente a las demás radica en sus motivos de fondo.

Lo que impulsaba a la Madre Teresa para dedicarse a los necesitados era su fe en Cristo. Así lo ilustra esta conocida anécdota. Una periodista la visitó en Calcuta y fue testigo de cómo Teresa curaba a un enfermo en estado verdaderamente repugnante. La reportera le dijo “yo no haría esto ni por un millón de dólares”. Y la religiosa le contestó: “por un millón de dólares yo tampoco lo haría… lo hago por Jesús”.

Sobre este rasgo de amor a Cristo, Malcolm Muggeridge, escritor inglés converso al catolicismo, escribió sobre ella:  “No se puede expresar con palabras la deuda que tengo con la Madre Teresa. Ella me ha enseñado una visión totalmente nueva de lo que significa ser cristiano, de la asombrosa fuerza del amor, y de cómo éste es capaz de brotar en un alma entregada hasta abarcar al mundo entero”. (R. Espinosa, 2 sept. 2016)

La vida de Teresa de Calcuta es un gran modelo e impulso para atender a las personas más necesitadas, y, a la vez, se convierte en un desafío: creer en Jesucristo mueve necesariamente a salir de uno mismo para buscar el rostro de Cristo en el hambriento, el enfermo y el desnudo (Mateo 25, 31-46).

 lfvaldes@gmail.com

 

¡LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES Y LA VIDA POLÍTICA EN FRANCIA!
 
 
¡No había sorpresa a la derecha! ¡Incluso el más mediocre comentarista político francés sabía que Nicolas Sarkozy, sería candidato a las elecciones presidenciales franceses en 2017! Entonces, ¡UF!: con su nueva obra “muy para Francia” la cual como el precedente de enero se venderá bien. ¿Buscan la sorpresa?
Los antiguos Ministros socialistas de Gobierno de François Hollande actual Presidente, quiero citar: Arnaud Montebourg Y Benoît Hamon, revelaron sus intenciones, Cécile DUFLOT, quiere participar en la enseñanza primaria de los ecologistas. ¿Se tendrá que t preferido un viejo camionero como Noël MAMERE, si no una nueva cara como Yannick JADOT?
 
Jean Luc MELENCHON, ya anunció su candidatura sin participar en una enseñanza primaria a la izquierda, y Arnaud MONTEBOURG= sigue siendo borroso en cuanto a saber si participará en la enseñanza primaria socialista, o si se propone deliberadamente ponerse en la línea inicial de la candidatura presidencial sin enfrentarse por la vía primaria al debate.
Por fin, lo que aparecía crescendo desde hace algunos meses se ha precisado: ¡Emmanuel MACRON es en marcha! Dimitió del Gobierno y no deja de decir que no era socialista.
 
Ya se puede y humor plantearse la cuestión: ¡porqué tantas candidaturas, puesto que a escuchar aquéllos que tuvieron el puesto presidencial dicen que es agotador! ¡Oh, es verdad, es su pasión y amor para el país que les conduce a hacer subvención de su persona a Francia!
 
Emmanuel MACRON, para lo que lo concierne, ve su destino sobre el sistema de partidos. Ciertamente, antes él, el General de Gaulle tenía esta desconfianza del régimen de los partidos. Pero tenía l ` aureola del que resistió a la capitulación, pero sobre todo: del RPF al UNR, el gaullisme tomado cuidado de crear su estructura política. ¡Ciertamente con destreza MACRON como MONTEBOURG = hablan en primer lugar del programa que debe construirse, vendrá a continuación el tiempo del que lo personificará!
Estas candidaturas a la izquierda son un duro golpe para François Hollande que ve su candidatura seguramente prevista en diciembre = llevada.
 
En efecto, % con voz tomada por MELENCHON, y tanto más los si las candidaturas se confirman de MACRON sobre su derecha, MONTEBOURG, DUFLOT, sobre su izquierda, los vuelven su reelección más cuanto más improbable. Y ello, incluso si espera de aquí a algunos meses laconfirmar la recuperación económica y la embellecido del desempleo que no proceden que de su política, pero de una coyuntura exterior favorable: tipo de interés bajo, precio del petróleo de baja, acción del Banco Central Europeo…
 
Contará con su buena estrella, su espíritu de síntesis, su sentido de la finta, para ganar de nuevo = eso parece difícil sobre todo que una mayoría de francés hasta ahora no desean su candidatura.
¡En cuanto al partido comunista aparece sobrepasado por la situación!
 
Emmanuel MACRON, se piensa legitima en economía, moderniste, valiente, impetuoso, el hombre intriga, fajina….Sin embargo en algunos meses: deberá afirmar sus convicciones sobre otros terrenos donde las francesas y los franceses lo esperan: ¿Inmigración, seguridad, terrorismo, Europa y universalización, qué Francia construir en qué comida juntos?
A continuación, necesitará las 500 firmas y el apoyo de parlamentarios y hombres políticos conocidos y protagonistas de la sociedad civil esto independientemente de Empresarios que demasiado presente lo señalaría de más.
 
A continuación su ni derecha, ni izquierdo, puede seducir algunos, pero irritar también la que fieles a la historia se hende sobre el modelo: derecha/izquierda, las y los que prefieren el modelo original de una candidatura central: François Bayrou o Alain Juppé = ciertamente este último del partido republicano pero que tranquiliza en el centro. En cuanto a Nicolas Sarkozy, espera a la derecha fijar los temas del debate en los otros protagonistas de la línea liberal a FILÓN, FALDA, el ALCALDE, etc imponiendo sus temas y su estilo y esperando una vez más bombear electores de Marine Le Pen. Es una línea dura, pero para ablandarlo con la promesa de una desfiscalización de las horas extraordinarias y de una reducción de la presión fiscal tanto para las empresas como que se tratan de los particulares.
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Marine Le Pen, es mucho más discreta = ella piensa contabilizar con la discordia de los candidatos a las enseñanzas primarias a la derecha y a la izquierda. Se propone poner bajo el celemín la señal FN que devuelve a la imagen de su padre: para la Francia aliviada.
Entonces: ¡VI República u otro, nuestro país está enferma, sus valores parecen decaer, mucho francés s ` preguntan sobre su identidad que no se vive como la feliz llevada por Alain Juppé!
Resumidamente, según el contenido de la campaña presidencial que se engancha: ¡esta elección va a dar un latigazo a nuestra vida política, si no al contrario = desecarlo o debilitarlo duraderamente!
 
Copyright Guy CREQUIE
Escritor a finalidad filosófico – observador social

 

                      Teresa de Calcuta: más allá del Nobel.

               Le fue concedido el Premio Nobel de la Paz en 1979. Pero como dice  Jaume Sanllorente : "los premios son lo que son, un premio y ya está". Aunque el Premio Nobel de la Paz, sea especial.  Es considerado el buque insignia de los Premios Nobel. De hecho se concede en Oslo, la capital más poblada de Noruega  y se entrega en el Ayuntamiento de Oslo y no en Estocolmo, Suecia, donde se entregan los otros Premios Nobel.

               Se ha concedido 90 veces y han sido 120 los premiados; de los que 97 son personas y 23 eran organizaciones.

               El autor citado Sanllorente, (escritor, periodista y Fundador de la ONG Sonrisas de Bombay) se preguntaba acertadamente: "¿Un premio cambia la aportación que ha hecho al mundo una persona? No. Un premio no hace santo a quien no lo ha sido".

               La respuesta es premonitoria. Cuando se le pregunta qué es lo que de verdad importa en estos premios, dice: "Darse a los demás. Que las acciones diarias contribuyan a la vida de los demás".

               Es curioso que esa característica haya sido puesta en valor siempre, a lo largo de los siglos, antes de fundar los premios y después. Ludwig van Beethoven pensaba igual: "El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad".

                La bondad es la única cualidad que hace brillar, que pone un áura de dignidad y ejemplaridad. Una persona buena sobresale a su pesar y es un signo de superioridad humana. Una persona buena es reconocida por todos y adquiere por ello, una dignidad superior a todas.

                Algunas veces ese reconocimiento unánime se hace oficial. De hecho, en este caso, lo va a ser el día 4 de septiembre.

                 Por eso he pensado que tal vez merezca la pena una aproximación a quien mereció en su día el Premio Nobel y ahora alcanzará renombre universal. Son 3 pinceladas, y están en Internet. ¿Qué sabemos de quien se acercó a quienes nadie quería acercarse? ¿Qué sabemos de Agnes Gonxha Bojaxhiu, más conocida como Mother Teresa o la Madre Teresa, que el domingo será proclamada Santa?

                   Algunos datos biográficos:

                Nació el 27 de agosto de 1910, en el pueblo albanés de Skopie. Fueron 3 hermanos. Su padre murió cuando ella cumplía los 8 años.

                Asistió a la escuela estatal y formó parte del coro parroquial. Allí comenzó a interesarse por las misiones en bengala. Descubrió muy temprano su vocación y en 1928 al hacerse religiosa, cambió su nombre por Teresa, en honor de la patrona de las misiones.

               En 1950 fundó la Congregación de las Misioneras de la Caridad de Calcuta.

                Durante más de 15 años atendió a pobres, enfermos, huérfanos y moribundos. Ella misma escribió que el primer año estuvo lleno de dificultades. Experimentó  dudas, e incluso tuvo la tentación de volver  a su vida en el convento.

               En la década de 1970, ya era conocida internacionalmente como persona humanitaria y defensora de los pobres  e indefensos.

               Cuando en 1971 estalló la guerra de Independencia de Bangladesh y la confrontación bélica entre la India y Pakistán, la situación de la mujer fue terrible. Muchas fueron violadas, algunas encloquecieron o se suicidaron. No se les permitía ni casarse ni tener hijos. La Madre Teresa y sus hermanas, les dedicaron una atención especial, de acogida y de ayuda para reconstruir su vida o en algunos casos, su matrimonio.

              En 1979 obtuvo el Premio Nobel de la Paz. Era el reconocimiento mundial a su incansable labor y la de su Institución. (Desde el año 2001 la suma que se lleva el ganador del Premio Nobel de la Paz es de 10 millones de coronas suecas, algo menos de 970.000 euros y algo más de 1.400.000 dólares).

               En 1980 se le concedió el "Bharat Ratna"  el galardón civil con más prestigio de la India. Es la condecoración y honor supremos de la India, concedido por elevados servicios a la nación.

               Siguieron otros muchos premios tanto nacionales como internacionales.

                En 1996 contrajo algunas enfermedades y su salud se deterioró.

                El 13 de marzo del 1997 renunció a seguir al frente de las Misioneras de la Caridad. La hermana Nirmala Joshi fue elegida para aponerse al frentes de la congregación. Para entonces, las Hermanas de la Caridad contaban ya casi con 4.000 miembros y se habían establecido en 610 fundaciones en 123 países del mundo.

               El 5 de septiembre de 1997, la vida terrena de Madre Teresa llegó a su fin.

               El Gobierno de India le concedió el honor de celebrar un funeral de estado y su cuerpo fue enterrado en la Casa Madre de las Misioneras de la Caridad. Su tumba se convirtió rápidamente en un lugar de peregrinación y oración para gente de fe y extracción social diversa (ricos y pobres indistintamente).

               El primer ministro de Pakistan, Nawaz Sharif, dijo de ella que era "una persona extraña y única que vivió mucho tiempo para propósitos más elevados. Su devoción por la vida para el cuidado de los  pobres, de los enfermos y los desfavorecidos es uno de los mejores ejemplos de servicio a nuestra humanidad". Ver Vídeo resumen de su vida:

 

                Algo de su legado

 

                El ejemplo siempre habla mejor y es más elocuente que todos los discursos.

                 Madre Teresa nos dejó el ejemplo de una fe sólida y de una caridad extraordinaria.  Fue una “madre para los pobres”, un símbolo de compasión para el mundo y un testigo de la alegría de amar y de la grandeza y dignidad de cada persona humana, así como de la importancia y valor de las cosas pequeñas hechas con amor.  Una vida extraordinaria, irrepetible y  muy difícil  de resumir.

                Mejor ver algo y escucharla, porque así era de incansable y de humana. Esto es lo que vivía y en lo que creía:

                  Pero después de seguir los pasos de su obra y de asomarse a la inmensidad de su gran corazón. Hay videos, que expresan sus convicciones. Síntesis:

"No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz".

El día más bello?…¡Hoy!

La cosa más fácil?…Equivocarse.

El obstáculo más grande?…El miedo.

El error mayor? …Abandonarse.

La raíz de todos los males?…El egoísmo.

La distracción más bella?…El trabajo.

La peor derrota?…El desaliento.

Los mejores profesores?…Los niños.

La primera necesidad?… Comunicarse.

Lo que hace más feliz?… Ser útil a los demás.

El misterio más grande?…La muerte.

El peor defecto?…El mal humor.

La persona más peligrosa?…La mentirosa.

El sentimiento más ruin?…El rencor.

El regalo más bello?…El perdón.

Lo más imprescindible?…El hogar.

La ruta más rápida? … El camino correcto.

La sensación más grata?…La paz interior.

El resguardo más eficaz?…La sonrisa.

El mejor remedio?…El optimismo.

La mayor satisfacción?…El deber cumplido.

La fuerza más potente del mundo?…La fe.

Las personas más necesarias?…Los padres.

La cosa más bella de todas?… El amor.

Y el aborto?…Enseña a usar la violencia para obtener lo que quiere.          

                     Cuando se produce el triunfo de un ser  humano, toda la Humanidad se eleva de algún modo. El camino que falta por recorrer a cada uno queda iluminado con la dimensión  trascendente de la vida.

                      El brasileño Marcilio Haddad Andrino, es la persona que recibió en 2008, el milagro que llevará a la canonización de la Madre Teresa. Habían transcurrido apenas 11 años de su muerte. Así lo contó: "Los abscesos se redujeron en un 70% y la hidrocefalia había desaparecido, ni siquiera las cicatrices de los abscesos eran visibles. En ese momento descubrí que estaba curado".  Ni 20 años de su muerte han pasado.

                   Resumiendo:

                   Seguro que todo los premiados con el Nobel han ayudado mucho a la Humanidad, a la Paz y al Progreso.

                   No han sido muchos quienes han descubierto un sentido, una dimensión nueva y una dignidad en todos y cada uno de los seres humanos, en especial en los más marginados y desfavorecidos (Mt. 25, 27-40).

                   Esta gran mujer, nos ha enseñado algo esencial: que hay ceguera en el mundo, y es curable. Si no se vuelve la cara, "se puede ver a Cristo en el hambriento, el desnudo, en quien no tiene hogar, en quien está solo, en el no deseado, en el que no es amado, en el leproso, en el alcohólico, en el hombre que vive en las calles, y no hay solo hambre de pan, sino hambre de amor, no hay desnudez por un vestido, sino desnudez de dignidad humana, no hay solo falta de hogar por no tener una casa para vivir, sino hay falta de hogar por ser abandonado de todos… por haber olvidado lo que es el amor humano, lo que es la alegría humana".

                   Se puede no creer, pero no se pueden ignorar la persona, ni sus actos en favor de quien lo ha necesitado. Gran parte de los hombres y mujeres actuales hemos sido coetáneos y en la distancia nos alegramos de haberla conocido y de su triunfo.

               José Manuel Belmonte

 

El siglo de los mártires cristianos
 
Dentro de las muchas maneras con las que se define el siglo XX, hay una que no suele destacarse ni por los historiadores, ni por los medios de comunicación. Es la que califica la centuria pasada como el siglo de los mártires cristianos. Según los especialistas, más de tres millones de personas murieron por su fe en el siglo XX, una cifra que le coloca como el siglo con el mayor número de mártires de la historia del cristianismo. Además, los mártires siguen siendo noticia en nuestros días en lugares como Oriente Medio, Pakistán, China, Corea del Norte, India y Nigeria, entre otros.
 
Jesús D Mez Madrid

 

Por como lo dicen y por lo que callan.
 
Estamos iniciando el curso escolar, aunque con algunas irregularidades en ciertas regiones del país, por la resistencia de unos maestros a la reforma educativa. Por otro lado, ha habido padres de familia que han expresado su disconformidad con los contenidos de educación sexual en los libros de texto obligatorios, porque los consideran inadecuados.  En general no están tan mal como nos habían alertado en las redes sociales, pero hay cosas que preocupan y que deberían revisarse, por como lo dicen y por lo que callan.
 
Por ello me parece oportuno recordar a padres de familia, educadores, agentes de pastoral de adolescentes y jóvenes: Ante la avalancha de lo que se recibe en las escuelas, hay que abordar estos temas también desde la fe, desde la moral del Evangelio, desde una antropología y psicologías cristianas. No permitan que sea sólo la escuela la que trate estos asuntos, sino que hay que dialogar sobre esto en la familia, mejor particularmente con cada hijo/hija teniendo en cuenta su edad y sus circunstancias.
 
Jesús Martínez Madrid

 

La tan cacareada “Unión Europea” ¿Qué nos ha traído en realidad al común de la población?

                                Vamos a tratar de “deshuesar ese hueso que nos han colocado y en el que nos prometían no sé cuántas ventajas y progresos… ¿pero dónde está todo ello?

                        Leo cuando esto escribo, la noticia siguiente:

“El futuro de la UE: Hollande, Merkel y Renzi abordan cómo relanzar la UE tras el 'Brexit' en Ventotene (22/08/2016): Los tres líderes coinciden en que el proyecto europeo necesita de una mayor cooperación en la gestión de la inmigración y en garantizar la seguridad en la zona Schengen y señalan que las incertidumbres que crea la salida de Gran Bretaña de la UE se van a “eliminar”. Les dejo la dirección por si quieren leer todos los pormenores de “la enésima” reunión de “los barandas de este gran negocio”. España como “no pinta nada” no ha sido invitada a opinar.

                                            Estos “mandamases” hablan de cómo relanzar este ya viejo proyecto, que camina ya hacia sus setenta años desde el inicio, pero como sus principios fueron adaptados al negocio del gran capital y a la formación de un sinfín de departamentos muy bien pagados (que pagamos los de siempre) y explotados por un ejército de políticos; lo que pudo ser quizá una buena obra, se ha convertido en un monstruo que no entendemos y del que ya se han separado los “no muy manejables” ingleses, que ya de antemano no entregaron su moneda y ello “curándose en salud”.

                                            Puesto que y mirando “al monstruo” desde la individualidad del europeo de la masa; ¿qué nos ha traído y que se ha llevado y se sigue llevando de nosotros que al final somos los que pagamos la totalidad de los gastos y malgastos?

                        Veamos ello en solo un boceto: La mal denominada "unión europea" (adrede con minúsculas) es un fracaso para la inmensa mayoría de "encerrados en ella"… simples preguntas que lo confirman: ¿cuántos impuestos pagábamos antes de entrar en ella y cuántos nos obligan a pagar hoy? ¿Cuántos beneficios sociales teníamos y cuántos nos han dejado? ¿Cuánto nos han devaluado las pensiones?  Antes nos pagaban intereses por nuestro dinero, hoy nos cobran por administrárnoslo mientras lo desvalorizan. Antes teníamos "nuestros propios ladrones y bandidos" hoy los tenemos llegados de todo el mundo. Antes nuestras fronteras nos garantizaban cierta seguridad, hoy son campo abierto para que nos lleguen todo tipo de calamidades. Antes pagábamos a una cantidad grande de políticos, hoy esos parásitos se han multiplicado hasta lo indecible y además con muy grandes sueldos que se los ponen ellos mismos como les da la gana… ¿y cuantas cosas más? Piense, analícese y respóndase en lo que le afecte. La fracasada UE ha sido un gran negocio para el gran capital y para una clase (mejor casta) de inútiles que nos exprimen como se exprime un limón.

                        Se han reunido cientos o miles de veces los que dicen manejar este monstruo y siempre terminan, posponiendo decisiones, dando largas, o manifestando que todo se va a arreglar, pero el suma y sigue, sigue inmutable y no vemos nada que nos convenza con certeza de que vamos por el buen camino.

                        En el transcurso de todos estos años, países antes prósperos, hoy están arruinados, como todos los del sur, destacando en el desastre nuestra propia España, que ha sido desmantelada y prácticamente dejada como un cero a la izquierda y si bien me preocupo por España que es mi país; pero reconozco que hay otros más que sobre la base de préstamos y “embarques” en aventuras dudosas, se los han cargado desde las altas esferas del monstruo y la connivencia de los nativos, puesto que para estos desastres se necesitan “cómplices” y estos han debido de existir, como “dos y dos son cuatro”.

                        Y lo de “unión es mentira”; puesto que dentro de esa “desunión”, todos van a sus intereses particulares o de grupos de presión, que son los que se llevan el beneficio y además suelen situarlo en países fuera de “la falsa unión” o denominados “paraísos fiscales”. Por descontado que de esta nueva reunión en una minúscula isla italiana, no espero nada bueno y como nunca han resuelto apenas nada sino por el contrario nos han creado siempre más problemas y obligado a pagar más, por mantener un monstruoso aparato que a la vista está para lo que sirve o ha servido.

                                              “El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: (Platón). La política nos afecta a todos y por ello no debemos dejarla sólo en manos de los políticos.

     Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. "Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más", sugería el filósofo inglés.

Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder. (Abraham Lincoln)

                                “Está claro que la gente no entiende el sistema monetario y bancario, porque si lo entendiese creo que habría una revolución mañana por la mañana”. (Henry Ford lo dijo en 1922)

                                POLÍTICA Y JUSTICIA: "La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros". La política se creó para "legalizar" la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a.C.)

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php