Las Noticias de hoy 19 Diciembre 2016

                    Ideas  Claras

DE INTERES PARA HOY    lunes, 19 de diciembre de 2016       

Indice:

Newsletter Diario

La cercanía de Dios a la humanidad. Misterio de amor. Ángelus del Papa

Llamamiento del Papa: diálogo en la República Democrática del Congo

 Papa: ser cada día artesanos de la Misericordia de Dios, que nos recuerda la Navidad

El Papa pidió rezar para que su vejez sea "tranquila, religiosa y fecunda… Y también alegre"

 Feria del 20-XII: Llucià Pou Sabaté

“Sin Él no podemos nada”: San Josemaria

 Navidad 2016

Ambiente de hogar, escuela de amor: Carolina Oquendo Madriz

Meditaciones de Juan Pablo II sobre el Adviento

“A la Luz de la Estrella”: Ernesto Juliá

 ESCUELA PARA PADRES: La Navidad explicada a padres e hijos.: Francisco Gras

FAMILIA: INVERSIÓN SOCIAL, NO GASTO…: José Joaquín Camacho

Un profesor planta cara a la dictadura de género en Canadá para defender la libertad de expresión: Alejo Fernández Pérez

Sobre el concepto de muerte cerebral y muerte de la persona: José María Dominguez Rolda

 Ideología de género, ¿se puede seguir sosteniendo científicamente?: Justo Aznar

La felicidad y los bienes materiales: Acción Familia

Tienen en Dios su cimiento más eficaz: Jesús Domingo Martínez

Reconocen y agradecen la labor de la iglesia: Enric Barrull Casals

Importante papel vertebrador de los cristianos: Jesús D Mez Madrid

Te  pido que reces por el PAPA FRANCISCO que el Señor le ilumine y por tu Obispo, si te queda un poco acuérdate de mí. Si estimas que vale la pena el “Boletín” difúndelo entre familiares y amigos. ¡¡¡Gracias!!!

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Con el mayor afecto. Félix Fernández

 

 

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La cercanía de Dios a la humanidad. Misterio de amor. Ángelus del Papa

Fieles en San Pedro rezando con el Papa

18/12/2016 12:12

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 El Papa Francisco rezó el Ángelus con los miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro. Antes de la oración mariana el Obispo de Roma se refirió a la liturgia del cuarto y último domingo de Adviento, caracterizada por el tema de la cercanía de Dios a la humanidad, poniendo de relieve a los protagonistas de este “misterio de amor”: María y José. “Dios se acerca también a nosotros con su gracia para entrar en nuestra vida”, subrayó el Obispo de Roma, quien luego se preguntó qué cosa hacemos nosotros ¿Lo acogemos o lo rechazamos?

“Como a María, que ofreciéndose libremente al Señor de la historia, se le ha permitido cambiar el destino de la humanidad, así también nosotros, acogiendo a Jesús y tratando de seguirlo cada día, podemos cooperar con su diseño de salvación sobre nosotros mismos y sobre el mundo”, constató el Papa.

El Santo Padre recordó también al otro protagonista del Evangelio de hoy: San José. “Acogiendo a María, José acoge conscientemente y con amor a Aquel que ha sido concebido en ella por obra admirable de Dios, para quien nada es imposible. José, hombre humilde y justo, nos enseña a confiarnos siempre en Dios, a dejarnos guiar por Él con voluntaria obediencia”.

Francisco pidió para que María y José, que han sido los primeros en acoger a Jesús mediante la fe, nos introduzcan en el misterio de la Navidad. “María nos ayuda a colocarnos en actitud de disponibilidad para acoger al Hijo de Dios en nuestra vida concreta, en nuestra carne. José nos insta a buscar siempre la voluntad de Dios y a seguirla con total confianza”, finalizó.

(RC - RV).

Texto y audio de las palabras del Santo Padre Francisco antes de rezar el Ángelus:

¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

La liturgia de hoy, que es del cuarto y último domingo de Adviento, está caracterizada por el tema de la cercanía, la cercanía de Dios a la humanidad. El pasaje del Evangelio (cfr Mt 1,18-24) nos muestra a las dos personas que más que cualquier otra están envueltas en este misterio de amor: la Virgen María y su esposo José. Misterio de amor, misterio de cercanía de Dios con la humanidad.

María es presentada a la luz de la profecía que dice: «La Virgen concebirá y dará a luz un hijo» (v. 23).  El evangelista Mateo reconoce que aquello ha acontecido en María, quien ha concebido a Jesús por obra del Espíritu Santo (cfr v. 18).  El hijo de Dios “viene” en su vientre para convertirse en hombre y Ella lo acoge. Así, de manera única, Dios se ha acercado al ser humano tomando la carne de una mujer: Dios se ha acercado al ser humano tomando la carne de una mujer.  También a nosotros, de manera diferente, Dios se acerca con su gracia para entrar en nuestra vida y ofrecernos en don a su Hijo. Y nosotros ¿qué hacemos? ¿Lo acogemos, lo dejamos acercarse o lo rechazamos, lo echamos?  Como a María, que ofreciéndose libremente al Señor de la historia, se le ha permitido cambiar el destino de la humanidad,  así también nosotros, acogiendo a Jesús y tratando de seguirlo cada día, podemos cooperar con su diseño de salvación sobre nosotros mismos y sobre el mundo. Por lo tanto María se nos presenta como el modelo al cual mirar y apoyo sobre el cual contar en nuestra búsqueda de Dios, en nuestra cercanía a Dios, con este dejar que Dios se acerque a nosotros, y en nuestro compromiso por construir la civilización del amor.

El otro protagonista del Evangelio de hoy es San José. El evangelista pone en evidencia cómo José por sí solo no pueda darse una explicación del acontecimiento que ve verificarse frente a sus ojos, o sea el embarazo de María. Precisamente entonces, en aquel momento de la duda, también del miedo Dios se le acerca con un mensajero suyo y él es iluminado sobre la naturaleza de aquella maternidad: «porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo» (v. 20).  Así, frente al evento extraordinario, que ciertamente suscita en su corazón tantas interrogantes, se confía totalmente en Dios que se le acerca y, siguiendo su invitación, no repudia a su comprometida sino que la toma consigo y la desposa. Acogiendo a María, José acoge conscientemente y con amor a Aquel que ha sido concebido en ella por obra admirable de Dios, para quien nada es imposible. José, hombre humilde y justo (cfr v. 19), nos enseña a confiarnos siempre en Dios, que se nos acerca: cuando Dios se nos acerca debemos confiarnos. José nos enseña a dejarnos guiar por Él con voluntaria obediencia. Ambos se dejaron acercar por el Señor.

Estas dos figuras, María y José, que han sido los primeros en acoger a Jesús mediante la fe, nos introducen en el misterio de la Navidad. María nos ayuda a colocarnos en actitud de disponibilidad para acoger al Hijo de Dios en nuestra vida concreta, en nuestra carne. José nos insta a buscar siempre la voluntad de Dios y a seguirla con total confianza. «La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa: ‘Dios con nosotros’» (Mt 1,23). ).  Así dice el ángel: “Emanuel se llamará el niño, que significa Dios-con-nosotros” o sea Dios cerca a nosotros. Y a Dios que se acerca yo le abro la puerta - al Señor- cuando siento una inspiración interior, cuando siento que me pide hacer algo más por los demás, cuando me llama a la oración. Dios-con-nosotros, Dios que se acerca. Que este anuncio de esperanza, que se cumple en Navidad, lleve a cumplimiento la espera de Dios también en cada uno de nosotros, en toda la Iglesia, y en tantos pequeños que el mundo desprecia, pero que Dios ama y a los cuales se acerca. 

 

 

Llamamiento del Papa: diálogo en la República Democrática del Congo

Después del rezo a la Madre de Dios el Papa bendice a los peregrinos en la Plaza de San Pedro - ANSA

18/12/2016 12:42

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Francisco agradeció las felicitaciones por su cumpleaños e invitó a contemplar con María y José el Pesebre para entrar en la verdadera Navidad: amor, humildad y ternura 

 Después de la oración a la Madre de Dios del domingo que precede la Navidad, el Papa Francisco invitó a rezar para que «el diálogo en la República Democrática del Congo que se desarrolle con serenidad, para evitar todo tipo de violencia y por el bien del país».

Deseando a todos un feliz domingo, el Papa saludó a los numerosos fieles romanos y peregrinos de tantas partes del mundo que llegaron a la Plaza de San Pedro. En particular, saludó a un numeroso grupo de UNITALSI - Unión nacional italiana de voluntarios para el traslado de personas enfermas a Lourdes y los santuarios internacionales -  que dio vida a un Pesebre viviente con la participación de personas con discapacidades.

Tras agradecer a todas las personas e instituciones que le hicieron llegar sus mejores deseos en el día de su cumpleaños, alentó a acompañar en la contemplación a la Virgen María y a San José en su camino hacia Belén. Y a compartir con ellos sus fatigas, así como su alegría:

«El próximo domingo será Navidad. En esta semana tratemos de encontrar un momento para detenernos, para estar un poco en silencio, e imaginar a la Virgen y a San José mientras van a Belén: el camino, la fatiga, pero también la alegría, la conmoción, y luego su ansiedad por encontrar un lugar, su preocupación…, y así sucesivamente.

En esto nos ayuda mucho el Pesebre. Tratamos de entrar en la verdadera Navidad, la de Jesús, que se acerca - el Dios con nosotros, cercano a nosotros - para recibir la gracia de esta fiesta, que es una gracia de cercanía, de amor, de humildad y de ternura.

Y en esos momentos, acuérdense también de rezar por mí.

¡Buen almuerzo y hasta luego!

 

 

Papa: ser cada día artesanos de la Misericordia de Dios, que nos recuerda la Navidad

El Papa Francisco agradeció con un vídeo mensaje el concierto de beneficencia promovido por la Gendarmería Vaticana - REUTERS

18/12/2016 11:05

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 El Papa Francisco agradeció en nombre de los niños de Bangui y de los damnificados por el terremoto en el centro de Italia, por medio de un vídeo mensaje con el que se abrió el concierto de beneficencia promovido por la Gendarmería Vaticana, en el Aula Pablo VI.

Hablar de los pobres y de la misericordia nos es una enfermedad, señaló el Santo Padre, añadiendo que la ternura de la Navidad ya cercana nos recuerda que la Misericordia es el modo con el que Dios ha entrado en el mundo y cómo se ha revelado, empezando por el anuncio del nacimiento del Niño Jesús a los pastores y no a los reyes y príncipes.

Con su alegría por esta iniciativa benéfica, destinada a sostener un hospital pediátrico en la capital de la República Centroafricana y a los damnificados por el reciente seísmo en Italia, el Obispo de Roma hizo hincapié en la importancia de la oración y de la caridad activa, para ser testimonios de la Misericordia de Dios:

«Todos artesanos de misericordia, porque como ya dije en otras ocasiones, las obras de misericordia que encuentran a su inspirador en Dios y la materia en la misericordia misma, están moldeadas por manos y corazones de hombres y mujeres.

Al concluir el jubileo extraordinario, entregando la Carta Apostólica Misericordia et misera, recordé cómo la cultura de la misericordia se forma en la oración asidua y cómo para vencer la tentación de las palabras, de la teoría sobre la misericordia, es necesario transformar la misericordia en la vida de cada día, vida que se vuelve participación y compartir.

Por ejemplo hoy, esto… pensamos en Bangui, pensamos en las tierras damnificadas por el terremoto, pero vemos que los niños de Bangui han hecho una colecta para los niños de las tierras damnificadas por el terremoto. Esto se llama ser artesanos de la Misericordia.

Así, esta noche se amplía el horizonte del Jubileo de la Misericordia, participando y compartiendo situaciones concretas de pobreza y de necesidad: Bangui y las tierras damnificadas por el terremoto del centro de Italia.

Esta noche todos ustedes participan concreta y generosamente en la construcción de dos proyectos dirigidos a los más débiles y frágiles, los niños, que serán signos visibles del Año de la Misericordia y que llevarán la firma de tantos de ustedes.

A veces alguien me pregunta: pero usted padre habla siempre de los pobres y de la misericordia. Sí, digo, es verdad, pero no es una enfermedad. Es simplemente el modo con el que Dios se ha revelado.

En efecto, la Navidad ya a las puertas nos recuerda el modo con el Dios ha entrado en el mundo: nace, de María Virgen, como todos los niños nace, es envuelto en pañales, tomado en los brazos, amamantado.

No sólo: Él, su mamá, María Virgen, y José tuvieron que afrontar el hecho de que no había lugar para ellos en la posada.

Aún más: la buena noticia, el anuncio del nacimiento no se entrega a reyes y a príncipes, sino a pastores, hombres considerados poco o mal, pecadores empedernidos, podríamos decir.

Este es nuestro Dios; no totalmente otro, sino absolutamente próximo. Por ello, ser artesanos de la caridad y constructores de misericordia es como invertir no en la bolsa, sino en el paraíso, en la vida de beatitud del cielo, en el amor del Padre.

Gracias a todos. Gracias en nombre de los niños de Bangui y de los de las zonas damnificadas por el terremoto. No podemos hacer cosas grandes, realizar grandes proyectos, pero lo que haremos llevará la firma de nuestra pasión, el Evangelio.

¡Feliz Navidad a todos!»

 

 

El Papa pidió rezar para que su vejez sea "tranquila, religiosa y fecunda… Y también alegre"

El Papa esta mañana - RV

17/12/2016 08:52

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17 de diciembre, cumpleaños del Santo Padre. Este sábado en el Vaticano no hay festejos especiales. Francisco inició sus actividades del día con una misa en la Capilla Paulina con los cardenales presentes en Roma.

El Evangelio según Mateo marcó la homilía del Papa. En el momento en el que la espera vigilante se hace más intensa en este trayecto del Adviento – dijo-   en este momento en el que la Iglesia se acerca a la Navidad, la Liturgia nos hace detenernos un poco. Dice: “Detengámonos” ¿Qué significa este detenerse en un momento que aumenta en intensidad? Simplemente, la Iglesia quiere que hagamos memoria: “Detente, y haz memoria. Mira hacia atrás, mira el camino”.  "Este es el significado de la jornada litúrgica de hoy: la gracia de la memoria. Es necesario pedir la gracia de no olvidar", reflexionó Francisco.

No olvidar es una propiedad del amor, puntualizó luego el Obispo de Roma: tener siempre presente todo lo bueno que hemos recibido. “Es una propiedad del amor mirar la historia, de dónde venimos, nuestros padres, nuestros antepasados, el camino de la fe… Y esta memoria nos hace bien, porque hace aún más intensa la vigilante espera de la Navidad”. 

 Audio de la homilía del Papa esta mañana

Finalizando la celebración en la Capilla Paulina el Papa agradeció a los cardenales por “haber compartido este día”, y reflexionando en que la “vejez es sede de sabiduría”, Francisco se auguró que sea así también con él.

"La vejez no tiene que ser una palabra fea, que asusta", puntualizó Francisco. Se debe pensar en ella como una etapa de la vida en la que se da alegría, sabiduría, esperanza, en la que uno recomienza a vivir. Citando al poeta alemán Friedrich Hölderlin: «La vejez es tranquila y religiosa» – el Santo Padre pidió rezar por él para que su vejez sea así: "tranquila, religiosa y fecunda… Y también alegre".

Mientras tanto los fieles de Italia y del mundo no han dejado de saludar al Papa y mostrarle su afecto de muchas maneras. En estos días han llegado a Santa Marta presentes y felicitaciones de todas partes.Hasta la mañana del sábado Francisco ha recibido casi 50 mil saludos a través del correo electrónico. Los más numerosos son en español, inglés e italiano.

Ocho sin techo, dos mujeres y seis hombres llegaron a la Casa de Santa Marta para saludar al Papa. Estuvieron acompañados por Mons. Konrad Krajewski, Limosnero de Su Santidad, quien muy temprano los encontró en los alrededores de San Pedro: cuatro italianos, un moldavo, dos rumanos y un peruano.

A las 7.15 el Papa saludó afectuosamente a cada uno. Estas personas regalaron al Papa tres ramos de girasoles que Francisco hizo colocar inmediatamente en la capilla de Santa Marta. Luego el Pontífice los invitó a tomar desayuno con él.

El día de hoy en muchos comedores de Roma, al final de la comida se ofrece en nombre del Santo Padre un dulce de cumpleaños, mientras que los huéspedes de diversos dormitorios reciben una bolsa con un recuerdo de Francisco por Navidad y un pequeño presente.  

Gracias a todos por los saludos

“Santo Padre dentro de poco cumplirá 80 años”, le han recordado en una reciente entrevista en la televisión de la Conferencia Episcopal Italiana, TV 2000. “¿Quién? ¿Yo?”, ha replicado antes de comenzar a reír con sus interlocutores. En realidad el Papa ya ha apagado velas por sus 80 años durante la Audiencia General del miércoles 14 de diciembre. Una fiel presente en el Aula Paolo VI trajo a Francisco una torta que había preparado para la ocasión con dos velas de forma de “8” y de “0”. El Obispo de Roma se detuvo un instante y apagó las velitas para luego seguir saludando a los demás fieles. Al final de la catequesis los traductores de su mensaje le expresaron saludos en diversos idiomas. Pero el Papa contuvo inmediatamente los entusiasmos. “Gracias a todos -dijo- por los parabienes por mi próximo cumpleaños, gracias, pero les diré algo que los hará reír: en mi tierra felicitar anticipadamente trae mala suerte y quien saluda antes trae mal agüero”.

Oración por el cumpleaños del Papa Francisco

"El Papa nos pide siempre rezar por él y nosotros lo hacemos continuamente. Sin embargo pienso que sea importante, sobre todo con ocasión del octogésimo cumpleaños de Francisco dedicarle una oración especial, que se pueda convertir en la oración cotidiana de todos los católicos y cristianos del mundo para pedir por este papa",  reflexiona el padre Antonio Rungi, teólogo moral de la Congregación de los Pasionistas.

Esta es la oración ofrecida por el Pontífice: "Cristo, Buen Pastor, que has elegido al Papa Francisco como guía de tu santa Iglesia asiste al Obispo de Roma, para que pueda gozar de una larga y saludable vida, al servicio total de Dios, de la Iglesia, del Evangelio de la alegría, de la vida y del perdón. Te agradecemos, Señor, por haberlo elegido, como guía iluminada de tu Iglesia y del mundo, en los albores del tercer milenio de la era cristiana, tan necesitada de personas creíbles, autorizadas y santas".

 

 

Feria del 20-XII

 

El sí de María nos trae el Emmanuel, Dios con nosotros, para nuestra salvación

“Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,  a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.  Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»  Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.  El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;  vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.  El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;  reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»  María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»  El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.  Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,  porque ninguna cosa es imposible para Dios.»  Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue”(Lucas  1,26–38).

1. La "anunciación" de Jesús es paralela a la de Juan Bautista que ayer leímos. Fue en Nazaret, en Galilea: poblado insignificante, desconocido del Antiguo Testamento, provincia despreciada por su mezcolanza de judíos y paganos. La simplicidad de la escena en casa de María contrasta con la solemnidad de la anunciación a Zacarías, en el marco sagrado del Templo, en Jerusalén, la capital. Se perfila la modestia de la Encarnación de Dios: "Se anonadó, dirá San Pablo, tomando la condición de esclavo".

-“Una joven desposada, cuyo nombre era María”: es una muchacha del pueblo muy sencilla, que nada la distingue de sus compañeras. –“Desposada con cierto varón de la casa de David, llamado José”... Todos los textos insisten en esta ascendencia davídica de José. Este desposado con María es pues de raza real, pero desposeído de toda grandeza: es un artesano, un carpintero... ¡sin ninguna pretensión de ocupar un trono! Sin embargo a través de él se cumplirá la promesa hecha a David. María, una humilde muchacha de Nazaret, es la elegida por Dios para ser la madre del Esperado.

-"Alégrate, objeto del favor divino, el Señor es contigo." Es la traducción exacta, según el texto griego, de esta salutación angélica que todos los cristianos conocen. "Dios te salve María" = Alégrate; "llena de gracia" = objeto del favor divino; "el Señor es contigo"= el Señor es contigo. Es el "buenos días" que Dios dirige a esta joven. ¡Con cuánto respeto y amor le habla! Es como la fórmula que oímos en la misa: "El Señor esté con vosotros"... Emmanuel... "Dios con nosotros" ¿Me uno yo profundamente a este deseo? El ángel la llama «llena de gracia» o «agraciada», «bendita entre las mujeres», y le anuncia una maternidad que no viene de la sabiduría o de las fuerzas humanas, sino del Espíritu Santo, porque su Hijo será el Hijo de Dios. 

-“Al oír tales palabras, la Virgen se turbó, y púsose a considerar qué significaría una tal salutación”. Las vocaciones excepcionales no son nunca fáciles de aceptar. De momento, Dios aparece como desconcertante.

Empieza a dibujarse así en las páginas del evangelio el mejor retrato de esta mujer, cuya actitud de disponibilidad para con Dios, «hágase en mí», no será sólo de este momento, sino de toda la vida, incluida su presencia dramática al pie de la Cruz. María aparece ya desde ahora como la mejor maestra de vida cristiana. El más acabado modelo de todos los que a lo largo de los siglos habían dicho «sí» a Dios ya en el A.T., y sobre todo de los que han creído en Cristo Jesús y le han seguido en los dos mil años de cristianismo. Nosotros estamos llamados a contestar también a Dios con nuestro «sí». El «hágase en mí según tu palabra» de María se ha continuado a lo largo de los siglos en la comunidad de Jesús. Y así se ha ido encarnando continuamente la salvación de Dios en cada generación, con la presencia siempre viva del Mesías, ahora el Señor Resucitado, que nos comunica por su Espíritu la vida de Dios. Cada uno de nosotros, hoy, escucha el mismo anuncio del ángel. Y es invitado a contestar que sí, que acogemos a Dios en nuestra vida, que vamos a celebrar la Navidad «según tu palabra», superando las visiones superficiales de nuestra sociedad para estos días. 

-“Le pondrás por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo, al cual el Señor Dios dará el trono de su padre David”. Esta era la célebre profecía de Natán a David (I Samuel 7,11), que hemos leído en la primera lectura. No será un reino triunfal. Reinará en los corazones que de verdad querrán amarle. 

-“¿Cómo ha de ser esto? Pues yo no conozco varón”. Es una fórmula griega muy conocida. Quiere decir que María no ha tenido relaciones conyugales. Y éste no es el único texto que afirma este misterio. María ha escogido deliberadamente permanecer virgen. Esta cuestión nos permite penetrar en el pensamiento y el corazón de María. Se había entregado a Dios en un amor místico, absoluto, exclusivo. 

-“El Espíritu Santo descenderá sobre ti. El niño será "Santo". Será llamado "Hijo de Dios". Porque para Dios nada es imposible”. Es una afirmación del misterio de la personalidad de Jesús: es Dios (Noel Quesson). 

Dios-con-nosotros: la perspectiva que da más esperanza a nuestra existencia. Es la invitación a la comunión de vida con él y ser hijos suyos. Dios-con-nosotros significa que todo lo que ansiamos tener nosotros de felicidad y amor y vida, se queda corto con lo que Dios nos quiere comunicar. Con tal que también respondamos con nuestra actitud de ser «nosotros-con-Dios». Eso nos llenará de alegría. Y cambiará el sentido de nuestra vida. Cristo nos aseguró: «donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo con ellos». Y es en la comunión de la misa donde se realiza la máxima comunión, si le acogemos con la misma humilde confianza que lo hizo María, nuestra Eucaristía será ciertamente fecunda en vida y en salvación. 

O clavis David: «Oh Llave de David / y Cetro de la casa de Israel, / que abres y nadie puede cerrar, / cierras y nadie puede abrir: / ven y libra a los cautivos / que viven en tinieblas y en sombra de muerte»: es el Cordero digno de abrir los sellos del libro de la historia (Ap 5,1-9), y en general, «el que tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir» (Ap 3,7). Para nosotros, invocar a Jesús como Llave es pedirle que abra la puerta de nuestra cárcel y nos libere de todo cautiverio, de la oscuridad, de la muerte (J. Aldazábal).

S. Bernardo comenta: “Oíste, Virgen, que concebirás y darás a luz a un hijo; oíste que no era por obra de varón, sino por obra del Espíritu Santo. Mira que el ángel aguarda tu respuesta, porque ya es tiempo que se vuelva al Señor que lo envió. También nosotros (…) esperamos, Señora, esta palabra de misericordia. Se pone entre tus manos el precio de nuestra salvación; en seguida seremos librados si consientes (…) por tu breve respuesta seremos ahora restablecidos para ser llamados de nuevo a la vida... No tardes, Virgen María, da tu respuesta. Señora Nuestra, pronuncia esta palabra que la tierra, los abismos y los cielos esperan (…) Responde presto al ángel, o, por mejor decir, al Señor por medio del ángel; responde una palabra y recibe al que es la Palabra; pronuncia tu palabra y concibe la divina; emite una palabra fugaz y acoge en tu seno a la Palabra eterna... Abre, Virgen dichosa, el corazón a la fe, los labios al consentimiento, las castas entrañas al Criador. Mira que el deseado de todas las gentes está llamando a tu puerta (…) Levántate, corre, abre. Levántate por la fe, corre por la devoción, abre por el consentimiento. ‘Aquí está la esclava del Señor, -dice la Virgen- hágase en mí según tu palabra.’ (Lc 1,38)”.

2. “Una virgen concebirá…” El rey Acaz, cercado por sus propios intereses políticos (Samaria le pide alianza contra Damasco, pero él se alía con éste para no caer en sus manos pensando que son más fuertes) y el profeta promete un "hijo" heredero del trono de David: «Dios-con-nosotros»... y su madre, la «virgen»... será un signo de Dios... –“Pues bien, el Señor mismo va a daros una "señal": He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz a un Hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, es decir, «Dios-con-nosotros»”. El término traducido aquí por la palabra «virgen» en hebreo es “halmah” que designa siempre «doncellas». Es el indicio muy claro de un nacimiento sorprendente. Ese texto ha sido aplicado siempre a María de una manera privilegiada. Ciertamente, va más allá de lo que en su tiempo podía decir eso, en realidad no se entiende la profecía sino en Cristo (Noel Quesson).

3. El único Santo, el Hombre perfecto, ha subido al monte del Señor para ofrecerse Él mismo en sacrificio agradable al Padre Dios, para el perdón de nuestros pecados. Finalmente Él ha entrado en el Santuario no construido por manos humanas, sino que es la Morada de Dios; y ahí se ha sentado para siempre como Hijo de Dios y como Rey nuestro.

Llucià Pou Sabaté

 

 

“Sin Él no podemos nada”

Cuando sientas el orgullo que hierve dentro de ti –¡la soberbia!–, que te hace considerarte como un superhombre, ha llegado el momento de exclamar: ¡no! Y así, saborearás la alegría del buen hijo de Dios, que pasa por la tierra con errores, pero haciendo el bien. (Forja, 1054)

 

¿Veis qué necesario es conocer a Jesús, observar amorosamente su vida? Muchas veces he ido a buscar la definición, la biografía de Jesús en la Escritura. La encontré leyendo que, con dos palabras, la hace el Espíritu Santo: Pertransiit benefaciendo. Todos los días de Jesucristo en la tierra, desde su nacimiento hasta su muerte, fueron así: pertransiit benefaciendo, los llenó haciendo el bien. Y en otro lugar recoge la Escritura: bene omnia fecit: todo lo acabó bien, terminó todas las cosas bien, no hizo más que el bien.

Tú y yo entonces, ¿qué? Una mirada para ver si tenemos algo que enmendar. Yo sí que encuentro en mí mucho que rehacer. Como me veo incapaz por mí solo de obrar el bien, y como nos ha dicho el mismo Jesús que sin El no podemos nada, vamos tú y yo al Señor, a implorar su asistencia, por medio de su Madre, con estos coloquios íntimos, propios de las almas que aman a Dios. No añado más porque es cada uno de vosotros el que tiene que hablar, según su propia necesidad. Por dentro y sin ruido de palabras, en este mismo momento, mientras os doy estos consejos, aplico personalmente la doctrina a mi propia miseria. (Es Cristo que pasa, 16)

 

 

Navidad 2016

Vídeos, textos y audios de San Josemaría, del Papa Francisco y del Mons. Javier Echevarría para preparar y celebrar la Navidad.

Últimas noticias 18 de Diciembre de 2016

 

 

 

 

Vídeos sobre la Navidad

El Niño Jesús de San Josemaría: Siendo un joven sacerdote, San Josemaría tenía devoción a una talla del Niño Jesús: le mecía, le cantaba y bailaba con él. “Me gusta verte chiquitín –le decía el santo– para hacerme la ilusión de que me necesitas”. Este vídeo explica esa devoción navideña.

 

 

 

 

El Belén de San Miguel: En la Basílica Pontificia de San Miguel en Madrid hay un belén en el que está representado el fundador del Opus Dei.

 

 

 

 

Mensaje navideño del Prelado del Opus Dei (2015): "La Navidad es la entrega misericordiosa de Dios a toda la humanidad", subraya Mons. Javier Echevarría.

 

 

 

 

Papa Francisco: Navidad es sentir el asombro del encuentro con Jesús.

 

 

 

 

El Prelado habla de la Navidad en familia: En una entrevista, el Prelado del Opus Dei habló sobre la Navidad y la familia.

 

 

 

 

Textos sobre la Navidad

Homilía del Papa Francisco en la Nochebuena de 2015.

Carta del Prelado (diciembre 2016): "Existe el riesgo -advierte Mons. Echevarría- de que el ajetreo del ambiente nos empuje, casi sin darnos cuenta, al atolondramiento: a hacernos perder el enfoque de que el Señor se halla muy cerca", advertía Mons. Javier Echevarría en su última Carta pastoral.

El Nacimiento de Jesús: textos y audios de San Josemaría sobre esta escena del Evangelio.

∙ Libro electrónico: Homilías de Navidad de Benedicto XVI. Descargar ePub - Descargar Mobi y Homilías de Benedicto XVI sobre la Epifanía Descargar ePub - Descargar Mobi

Cuatro consejos del Papa Francisco para vivir mejor la Navidad.

 

Cuatro consejos del Papa Francisco para vivir mejor la Navidad.​Cuatro consejos del Papa Francisco para vivir mejor la Navidad.

Otros textos

 

El Belén perenne del Sagrario (texto y audio): en este artículo de Guillaume Derville se recuerda que los Magos llevaron oro, incienso y mirra. ¿Y qué llevamos nosotros al Niño Jesús?: El trabajo de todas las actividades humanas.

Un tierno silencio de Navidad: artículo de Guillaume Derville.

Como un personaje más: composición teatral sobre la Navidad a partir de textos de San Josemaría Escrivá escrita por Javier Sánchez Collado en el centenario del nacimiento del fundador del Opus Dei (2002).

∙ Vida de María (VII): El nacimiento de Jesús.

Letras de Navidad (también en PDF): Luis Ramoneda, filólogo, escritor, poeta y crítico literario, ha seleccionado varios textos literarios navideños.

Érase una vez... otra nueva Navidad... Relatos y poemas de Navidad de autores noveles y escritores consagrados en una sencilla publicación. Descarga en PDF.

Érase una vez... otra nueva Navidad... from Opus Dei

Navidad en 20 villancicos: Documento con letras de canciones navideñas populares y algunos villancicos.

Villancicos populares from Opus Dei

Preguntas, respuestas y artículos de interés sobre la Navidad

¿Qué pasó en Belén?: Preguntas y respuestas de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra sobre la historicidad y la doctrina de los acontecimientos que celebramos en Navidad.

¿Cuál es el origen de nuestras tradiciones navideñas?

La Encarnación: Es la demostración por excelencia del Amor de Dios hacia los hombres, pues la Segunda Persona de la Santísima Trinidad —Dios— se hace partícipe de la naturaleza humana en unidad de persona.

Audios sobre la Navidad

∙ El Nacimiento de Jesús: capítulo II del Evangelio de San Lucas que narra el Nacimiento de Jesús (editado por la Fundación Maiestas).

 

∙ Homilía de Navidad "El triunfo de Cristo en la humildad" (texto y audio), pronunciada por san Josemaría, fundador del Opus Dei, el 24–XII–1963, y publicada en "Es Cristo que pasa"

 

Historias de la Navidad

Unas Navidades comprometidas con los más necesitados.

El belén, el árbol, 50 familiares, y un orfanato en Benin...

Una campaña recopila felicitaciones de navidad en árabe para los cristianos iraquíes.

Una versión del Adeste fideles con algo de jazz.

La lotería del 21028.

El examen más difícil, los clientes más necesitados y la nota más satisfactoria.

 

 

Ambiente de hogar, escuela de amor

Para lograr que el amor crezca, cada familia ha de procurar ensanchar su capacidad de dar y de recibir.

Amor humano 28 de Junio de 2016

Opus Dei - Ambiente de hogar, escuela de amor

I. Una familia en salida: dar y recibir

La familia es una célula abierta al servicio de la sociedad, no es una institución cerrada, lejana y de ámbito estrictamente privado; como dice el Catecismo de la Iglesia Católica: “La familia es la célula original de la vida social. Es la sociedad natural en que el hombre y la mujer son llamados al don de sí en el amor y en el don de la vida. La autoridad, la estabilidad y la vida de relación en el seno de la familia constituyen los fundamentos de la libertad, de la seguridad, de la fraternidad en el seno de la sociedad. La familia es la comunidad en la que, desde la infancia, se pueden aprender los valores morales, se comienza a honrar a Dios y a usar bien de la libertad. La vida de familia es iniciación a la vida en sociedad”.[1] De acuerdo con esto, podemos decir que la familia es el ámbito natural del amor.

Ese amor, propio de los cónyuges, es querer que el otro exista y que exista bien, no de cualquier manera: porque te amo busco tu bien, tu felicidad. Con la llegada de los hijos el amor entre los esposos se acrecienta, se multiplica y se manifiesta en la búsqueda del bien para cada hijo, en querer lo mejor para ellos –en todos los aspectos: físico, emocional, espiritual, etc.–. Pero como la familia no se encierra en sí misma, sino que trasciende su propio ámbito y se incardina en la sociedad –más aún, sin familia no hay sociedad–, ese amor que comenzó siendo de los esposos y luego desembocó en los hijos, está llamado también a extenderse: todos merecen participar del amor que irradia de la familia, que se manifiesta en el deseo de bien.

En ocasiones, se da una tendencia a dividir la profunda unidad dar-recibir; el resultado es la disgregación de la familia

Para lograr que el amor crezca, cada familia ha de procurar ensanchar su capacidad de dar y de recibir. En ocasiones, se da una tendencia a dividir la profunda unidad dar-recibir; el resultado es la disgregación de la familia, pues parece que “…respecto al dar es de los padres; respecto al recibir, es de los hijos. Y el resultado es un conjunto de seres humanos escasamente unidos por el amor familiar: padres sacrificados, hijos más o menos irresponsables… Unos y otros deben dar y recibir. Primeramente, dar, porque toda persona es un ser de aportaciones. Y luego, recibir para más dar, para dar mejor”.[2] Como dice Enrique Rojas: “El amor no es egoísta. Su única referencia es el otro. El amor acaba con la vida en soledad”. Pero este amor hay que concretarlo. A este respecto comenta el Papa Francisco:

“Mirad que el amor … no es el amor de las telenovelas. No, es otra cosa. El amor cristiano tiene siempre una cualidad: lo concreto (…) Jesús mismo, cuando habla del amor, nos habla de cosas concretas: dar de comer a los hambrientos, visitar a los enfermos...”.

El Papa nos sugiere dos criterios. El primero es que el amor está más en las obras que en las palabras. Jesús mismo lo dijo: no los que me dicen “Señor, Señor”, los que hablan mucho, entrarán en el Reino de los cielos; sino aquellos que cumplen la voluntad de Dios. Es la invitación, por lo tanto, a estar en lo «concreto» cumpliendo las obras de Dios. Así, el primer criterio es amar con las obras, no solo con las palabras. El segundo es este: en el amor es más importante dar que recibir. La persona que ama da, da vida, da cosas, da tiempo, se entrega a sí mismo a Dios y a los demás. En cambio la persona que no ama y que es egoísta busca siempre recibir. Busca siempre tener ventaja.[3]

Hoy en día, hay muchas personas necesitadas de ayuda, por causa de las más diversas circunstancias: el hambre; la emigración por culpa de la guerra; las víctimas de abusos y violencias y del terrorismo; personas damnificadas por catástrofes naturales; otros perseguidos por su fe; el drama del aborto y de la eutanasia; el desempleo, sobre todo de los jóvenes; ancianos que viven en soledad. Todas estas realidades conviven de una manera u otra con nosotros, en el día a día y es allí donde cada persona, cada familia, está llamada a ser un agente de ayuda y de cambio a favor de los más necesitados.

Como dice el Concilio Vaticano II, “la familia ha recibido directamente de Dios la misión de ser la célula primera y vital de la sociedad. Cumplirá esta misión si, por la piedad mutua de sus miembros y la oración dirigida a Dios en común, se presenta como un santuario doméstico de la Iglesia; si la familia entera toma parte en el culto litúrgico de la Iglesia; si, por fin, la familia practica activamente la hospitalidad, promueve la justicia y demás obras buenas al servicio de todos los hermanos que padezcan necesidad. Entre las varias obras de apostolado familiar pueden recordarse las siguientes: adoptar como hijos a niños abandonados, recibir con gusto a los forasteros, prestar ayuda en el régimen de las escuelas, ayudar a los jóvenes con su consejo y medios económicos, ayudar a los novios a prepararse mejor para el matrimonio, prestar ayuda a la catequesis, sostener a los cónyuges y familias que están en peligro material o moral, proveer a los ancianos no sólo de los indispensable, sino procurarles los medios justos del progreso económico”.[4]

“La misericordia no es buenismo, ni un mero sentimentalismo”, por el contrario, es manifestación del Amor infinito de Dios por cada uno y la concreción humana del amor hacia el prójimo.

En este Año Jubilar de la Misericordia se nos presenta una nueva oportunidad para vivir el amor familiar, y concretar el amor en los necesitados. El elenco de las obras de misericordia nos ofrece la posibilidad de abrirnos, de darnos a los otros. El Papa Francisco nos llama a redescubrir las obras corporales: dar de comer a los hambrientos, dar de beber a los sedientos, vestir a los desnudos, acoger al extranjero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y a no olvidarnos de las espirituales: aconsejar a los que dudan, enseñar a los ignorantes, advertir a los pecadores, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas, soportar pacientemente a las personas molestas, rezar a Dios por los vivos y los difuntos. “La misericordia no es buenismo, ni un mero sentimentalismo”, por el contrario, es manifestación del Amor infinito de Dios por cada uno y la concreción humana del amor hacia el prójimo.

Es así como la familia está llamada a ser “escuela de generosidad”; es decir, en la familia “se aprende que la felicidad personal depende de la felicidad del otro, se descubre el valor del encuentro y del diálogo, la disponibilidad desinteresada y el servicio generoso”.

“Los niños que ven en su casa cómo se va buscando siempre el bien común de la familia, y cómo unos se sacrifican por otros, están aprendiendo un estilo de vida basado en el amor y en la generosidad. Es una vivencia que deja una huella imborrable. Crecerán sabiendo que integrarse en la sociedad no es solo recibir, sino recibir y aportar”.[5]

II. Darse en la propia familia

Muchas veces –y es necesario hacerlo– dirigimos la mirada hacia realidades lejanas buscando hacer el bien: damos dinero, tiempo, quehacer, olvidando tal vez que en los más próximos tenemos nuestro primordial y más importante campo de acción. No sólo con el cónyuge y los hijos, sino con los padres ya mayores, y quizás enfermos, que requieren una atención especial; con parientes necesitados por diferentes causas; con amigos cercanos que requieren nuestro consejo; con personas conocidas a quienes vemos y tratamos regularmente y que precisan temporalmente de un hogar, de la presencia de un amigo, etc. Para los cónyuges cristianos, su primera “periferia” es la propia familia, donde quizás se encuentren los más necesitados de su dádiva amorosa. Luego, el mundo entero para “ahogar el mal con abundancia de bien”, como le gustaba decir a San Josemaría.[6]

Volviendo al caso de los más ancianos en las familias, ellos merecen –al igual que los niños- una especial solicitud, bien sean los propios padres u otros familiares cercanos que por el paso de los años necesitan atenciones particulares. La esperanza de vida es cada vez más larga; sin embargo, no se ha producido un avance paralelo en el cuidado de los mayores, quienes muchas veces son considerados una carga difícil de sobrellevar, o peor aún los que por determinadas circunstancias se encuentran en situación de desvalimiento y abandono. Con cada uno de ellos hemos de ser amables, pacientes, entregados, ofrecerles nuestro tiempo, nuestro cariño y ayuda en sus necesidades, y enseñar a los hijos a actuar de la misma manera. El día de mañana serán ellos los que quizás tengan que cuidar de sus padres y, si no lo han visto, si no lo han vivido, no sabrán o no querrán hacerlo. La familia es el lugar donde los más débiles encuentran auxilio y protección. Por esto, es el mejor ámbito para cuidar de los mayores. A este respecto, decía Benedicto XVI: “La calidad de una sociedad, quisiera decir de una civilización, se juzga también por cómo se trata a los ancianos y por el lugar que se les reserva en la vida en común”.

Este dar-se a los que están cerca de cada uno, si es por amor, se hace con la alegría de los que se saben hijos de Dios, destinados a la felicidad que solo se encuentra haciendo el bien.

Carolina Oquendo Madriz

[1] Catecismo de la Iglesia Católica, 2206.

[2] Oliveros F. Otero (1988), La felicidad en las familias, Loma Editorial, México.

[3] Cfr. Papa Francisco, Homilía en Santa Marta, 9-1-2014.

[4] Decreto Apostolicam Actuositatem (18 noviembre 1965), n.11. El subrayado es de la autora.

[5] María Lacalle Noriega (2015), La dimensión pública de la familia. En: Nicolás Álvarez de las Asturias (Ed.), Redescubrir la familia, Palabra, Madrid.

[6] San Josemaría, Surco, n 864. 

 

 

Meditaciones de Juan Pablo II sobre el Adviento

 

Tres textos de la Catequesis de Juan Pablo II que pueden ser de gran ayuda para meditar sobre el Tiempo Fuerte del Adviento

1. LA REALIDAD DEL HOMBRE

2. POR QUÉ VIENE EL SEÑOR

3. EL SEÑOR ESTÁ CERCA

Tres meditaciones sobre el Adviento de la Catequesis del Papa Juan Pablo II

 

 

Catequesis del Papa Juan Pablo II

6 de diciembre de 1978

 

1. LA REALIDAD DEL HOMBRE

Hermanas y hermanos queridísimos:

El significado del Adviento

1. Para penetrar en la plenitud bíblica y litúrgica del significado del Adviento, es necesario seguir dos direcciones. Hay que «remontarse» a los comienzos, y al mismo tiempo «descender» en profundidad. Lo hicimos ya por vez primera el miércoles pasado, escogiendo como tema de nuestra meditación las primeras palabras del libro del Génesis: «Al principio creó Dios» (Beresit bara Elohim). Al final del tema desarrollado la semana pasada, hemos puesto de relieve, entre otras cosas, que para entender el Adviento en todo su significado hay que entrar también en el tema del «hombre». El significado pleno del Adviento brota de la reflexión sobre la realidad de Dios que crea y, al crear, se revela a Sí mismo (ésta es la revelación primera y fundamental, y también la verdad primera y fundamental de nuestro Credo). Pero, al mismo tiempo, el significado pleno del Adviento aflora de la reflexión profunda sobre la realidad del hombre.

A esta segunda realidad que es el hombre nos asomaremos un poco más durante la meditación de hoy.

Imagen y semejanza de Dios

2. Hace una semana nos detuvimos en las palabras del libro del Génesis con las que se define al hombre como «imagen y semejanza de Dios». Es necesario reflexionar con mayor intensidad sobre los textos que hablan de esto. Pertenecen al primer capítulo del libro del Génesis, que presenta la descripción de la creación del mundo en el transcurso de siete días. La descripción de la creación del hombre, el sexto día, se diferencia un poco de las descripciones precedentes. En estas descripciones somos testigos sólo del acto de crear expresado con estas palabras: «Dijo Dios —hágase—»…; en cambio, aquí, el autor inspirado quiere poner en evidencia primeramente la intención y el designio del Creador (del Dios Elohim); así leemos: «Díjose entonces Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza» (Gén 1, 26). Como si el Creador entrase en sí mismo; como si, al crear, no sólo llamase de la nada a la existencia con la palabra: «hágase», sino como si de forma particular sacase al hombre del misterio de su propio Ser. Y se comprende, pues no se trata sólo del existir, sino de la imagen. La imagen debe «reflejar», debe como reproducir en cierto modo «la sustancia» de su Modelo. El Creador dice además «a nuestra semejanza». Es obvio que no se debe entender como un «retrato», sino como un ser vivo que vive una vida semejante a la de Dios.

Sólo después de estas palabras que dan fe, por así decirlo, del designio de Dios Creador, la Biblia habla del acto mismo de la creación del hombre: «Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, y los creó macho y hembra» (Gén 1, 27).

Esta descripción se completa con la bendición. Por lo tanto, constan aquí el designio, el acto mismo de la creación y la bendición:

«Y los bendijo Dios diciéndoles: Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados, y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra» (Gén 1, 28).

Las últimas palabras de la descripción: «Y vio Dios ser muy bueno cuanto había hecho» (Gén 1, 31) parecen el eco de esta bendición.

El primer capítulo del Génesis

3. Hay certeza de que el texto del Génesis es de los más antiguos: según los estudiosos de la Biblia, fue escrito hacia el siglo IX antes de Cristo. Dicho texto contiene la verdad fundamental de nuestra fe, el primer artículo del Credo apostólico. La parte del texto que presenta la creación del hombre es estupenda dentro de su sencillez y su profundidad a un tiempo. Las afirmaciones que contiene se corresponden con nuestra experiencia y nuestro conocimiento del hombre. Está claro para todos, sin distinción de ideologías sobre la concepción del mundo, que el hombre, si bien pertenece al mundo visible, a la naturaleza, se diferencia de algún modo de esta misma naturaleza. En efecto, el mundo visible existe «para él», y él «ejerce dominio» sobre aquél; aunque esté «condicionado» de varias maneras por la naturaleza, el hombre la «domina». La domina bien seguro de lo que es, de sus capacidades y facultades de orden espiritual que lo diferencian del mundo natural. Son estas facultades precisamente las que constituyen al hombre. Sobre este punto el libro del Génesis es extraordinariamente preciso. A1 definir al hombre como «imagen de Dios», pone en evidencia aquello por lo que el hombre es hombre; aquello por lo que es un ser distinto de todas las demás criaturas del mundo visible.

Son conocidos los muchos intentos que la ciencia ha hecho —y sigue haciendo— en los diferentes campos, para demostrar los vínculos del hombre con el mundo natural y su dependencia de él, a fin de inserirlo en la historia de la evolución de las distintas especies. Respetando, ciertamente, tales investigaciones, no podemos limitarnos a ellas. Si analizamos al hombre en lo más profundo de su ser, vemos que se diferencia del mundo de la naturaleza más de lo que a él se parece. En esta dirección caminan también la antropología y la filosofía cuando tratan de analizar y comprender la inteligencia, la libertad, la conciencia y la espiritualidad del hombre. El libro del Génesis parece que sale al encuentro de todas estas experiencias de la ciencia y, hablando del hombre en cuanto «imagen de Dios», da a entender que la respuesta al misterio de su humanidad no se encuentra por el camino de la semejanza con el mundo de la naturaleza. El hombre se asemeja más a Dios que a la naturaleza. En este sentido, el salmo 82, 6 dice: «Sois dioses», palabras que luego repetirá Jesús (cf. Jn 10, 34).

Reflexionando sobre sí mismo

4. Esta afirmación es audaz. Hay que tener fe para aceptarla. Aunque es cierto que la razón libre de prejuicios no se opone a tal verdad sobre el hombre; al contrario, ve en ella un complemento de lo que resulta del análisis de la realidad humana y, sobre todo, del espíritu humano.

Es muy significativo que el mismo libro del Génesis, en la amplia descripción de la creación del hombre, ya obliga a éste —al primer creado, Adán— a hacer un análisis parecido. Lo que os vamos a leer puede «escandalizar» a alguno por el modo arcaico de expresión; pero al mismo tiempo es imposible no sorprenderse ante la actualidad de aquella narración cuando se tiene en cuenta el meollo del problema.

He aquí el texto: «Modeló Yavé Dios al hombre de la arcilla y le inspiró en el rostro aliento de vida, y fue así el hombre ser animado. Plantó luego Yavé Dios un jardín en Edén, al oriente, y allí puso al hombre a quien formara. Hizo Yavé Dios brotar en él de la tierra toda clase de árboles hermosos a la vista y sabrosos al paladar, y en el medio del jardín el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Salía del Edén un río que regaba el jardín y de allí se partía en cuatro brazos…

Tomó, pues, Yavé Dios al hombre, y le puso en el jardín de Edén para que lo cultivase y guardase… Y se dijo Yavé Dios: `No es bueno que el hombre esté solo, voy a hacerle una ayuda proporcionada a él". Y Yavé Dios trajo ante el hombre todos cuantos animales del campo y cuantas aves del cielo formó de la tierra, para que viese cómo los llamaría, y fuese el nombre de todos los vivientes el que él les diera. Y dio el hombre nombre a todos los ganados y a todas las aves del cielo y a todas las bestias del campo; pero entre todos ellos no había para el hombre ayuda semejante a él» (Gén 2, 7 20).

¿De qué somos testigos? De esto: el primer «hombre» realiza el acto primero y fundamental de conocimiento del mundo. Al mismo tiempo, este acto le permite conocerse y distinguirse a sí mismo, «el hombre», de todas las otras criaturas y sobre todo de quienes en cuanto «seres vivos» —dotados de vida vegetativa y sensitiva— muestran proporcionalmente mayor semejanza con él, «con el hombre», dotado también de vida vegetativa y sensitiva Se podría decir que el primer hombre hace lo que de costumbre realiza el hombre de todos los tiempos, es decir, reflexiona sobre su propio ser y se pregunta quién es él.

Resultado de dicho proceso cognoscitivo es la comprobación de la diferencia fundamental y esencial. Soy diferente. Soy más «diferente» que «semejante». La descripción bíblica termina diciendo: «No había para el hombre ayuda semejante a él» (Gén 2, 20).

El misterio del Adviento

5. ¿Por qué hablamos hoy de todo esto? Lo hacemos para comprender mejor el misterio del Adviento, para comprenderlo desde los cimientos, y poder penetrar así con mayor profundidad en nuestro cristianismo.

E1 Adviento significa «la Venida».

Si Dios «viene» al hombre, lo hace porque en su ser humano ha puesto una «dimensión de espera» por cuyo medio el hombre puede «acoger» a Dios, es capaz de hacerlo.

Ya el libro del Génesis, y sobre todo este capítulo, lo explica cuando al hablar del hombre afirma que Dios lo «creó… a su imagen» (Gén 1, 27).

 

Catequesis del Papa Juan Pablo II

13 de diciembre de 1978

2. POR QUÉ VIENE EL SEÑOR

 

Vivir de la Iglesia

1. Por tercera vez ya en estos encuentros nuestros del miércoles vuelvo a tocar el tema del Adviento siguiendo el ritmo de la liturgia que nos introduce en la vida de la Iglesia del modo más sencillo y, a la vez, más profundo. El Concilio Vaticano II, que nos ha dado una doctrina rica y universal sobre la Iglesia, atrajo nuestra atención también hacia la liturgia. A través de ésta no sólo conocemos qué es la Iglesia, sino que experimentamos día a día de qué vive. También nosotros vivimos de ella, pues somos la Iglesia: «La liturgia… contribuye en sumo grado a que los fieles expresen en su vida y manifiesten a los demás el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia. Es característico de la Iglesia ser a la vez humana y divina, visible y dotada de elementos invisibles, entregada a la acción y dada a la contemplación, presente en el mundo y, sin embargo, peregrina» (Sacrosanctum Concilium 2).

 

La liturgia del Adviento

La Iglesia ahora está viviendo el Adviento, y por ello nuestros encuentros del miércoles se centran en este período litúrgico. Adviento significa «venida». Para penetrar en la realidad del Adviento, hasta ahora hemos procurado mirar en dirección de quién es el que viene y para quién viene. Hemos hablado, por lo tanto, de un Dios que al crear el mundo se revela a Sí mismo: un Dios Creador. Y el miércoles pasado hablamos del hombre. Hoy seguiremos adelante para hallar respuesta más completa a la pregunta: ¿por qué el «Adviento»?, ¿por qué viene Dios?, ¿por qué quiere venir hasta el hombre?

La liturgia del Adviento se funda principalmente en textos de los profetas del Antiguo Testamento. En ella habla casi todos los días el profeta Isaías. En la historia del Pueblo de Dios de la Antigua Alianza, él era un «intérprete» particular de la promesa que este pueblo había recibido de Dios hacía tiempo en la persona del fundador de su estirpe: Abraham. Como todos los demás profetas, y quizá más que todos, Isaías reforzaba en sus contemporáneos la fe en las promesas de Dios confirmadas por la alianza al pie del monte Sinaí. Inculcaba sobre todo la perseverancia en la expectación y la fidelidad: «Pueblo de Sión, el Señor vendrá a salvar a los pueblos y hará oír su voz majestuosa para dar gozo a vuestro corazón» (cf. Is 30, 19.30).

Cuando Cristo estaba en el mundo aludió una y otra vez a las palabras de Isaías. Decía claramente: «Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír» (Lc 4, 21).

Los primeros capítulos del libro del Génesis

2. La liturgia del Adviento es de carácter histórico. La expectación de la venida del Ungido (Mesías) fue un proceso histórico. De hecho impregnó toda la historia de Israel, que fue elegido precisamente para preparar la venida del Salvador.

Pero en cierto modo nuestras consideraciones van más allá de la liturgia diaria del Adviento. Volvamos, pues, a la pregunta fundamental: ¿Por qué viene Dios" ¿Por qué quiere venir al hombre, a la humanidad? Busquemos respuestas adecuadas a estas preguntas; y busquémoslas en los orígenes mismos, es decir, antes de que comenzara la historia del pueblo elegido. Este año enfocamos la atención hacia los capítulos primeros del libro del Génesis. E1 adviento «histórico» no sería inteligible sin la lectura cuidadosa y el análisis de esos capítulos.

Por lo tanto, buscando una respuesta a la pregunta ¿«por qué» el Adviento?, debemos volver a leer otra vez atentamente toda la descripción de la creación del mundo, y en particular de la creación del hombre. Es significativo (y ya he tenido ocasión de aludir a ello) cómo cada uno de los días de la creación termina comprobando: «vio Dios ser bueno»; y después de la creación del hombre: «…vio ser muy bueno». Como ya dije la semana pasada, esta comprobación se enlaza con la bendición de la creación, y sobre todo con la bendición explícita del hombre.

En toda esta descripción está ante nosotros un Dios que se complace en la verdad y en el bien, según la expresión de San Pablo (cf. 1 Cor 13, 6). Allí donde está la alegría que brota del bien, allí está el amor. Y sólo donde hay amor existe la alegría que procede del bien. El libro del Génesis, desde los primeros capítulos, nos revela a Dios, que es amor (si bien esta expresión la utilizará San Juan mucho más tarde). Es amor porque goza con el bien. Por consiguiente, la creación es a la vez donación auténtica: donde hay amor, hay don.

El libro del Génesis señala el comienzo de la existencia del mundo y del hombre. Al interpretarla, debemos ciertamente construir, como lo ha hecho Santo Tomás de Aquino, una consiguiente filosofía del ser, filosofía en la que quedará expresado el orden mismo de la existencia Sin embargo, el libro del Génesis habla de la creación como don. Al crear el mundo visible, Dios es el donante, y el hombre es el que recibe el don. Es aquel para quien Dios crea el mundo visible, aquel a quien Dios introduce desde los comienzos no sólo en el orden de la existencia, sino también en el orden de la donación. El hecho de que el hombre es «imagen y semejanza» de Dios significa, entre otras cosas, que es capaz de recibir el don, que es sensible a este don y que es capaz de corresponder a él. Por esto precisamente establece Dios desde el principio con el hombre y sólo con él la alianza. El libro del Génesis nos revela no sólo el orden natural de la existencia, sino también, a la vez y desde el principio, el orden sobrenatural de la gracia. De la gracia podemos hablar sólo si admitimos la realidad del don. Recordemos el catecismo: la gracia es el don sobrenatural de Dios por el que llegamos a ser hijos de Dios y herederos del cielo.

Dios Salvador

3. Qué relación tiene todo esto con el Adviento, podemos preguntarnos con razón. Contesto: El Adviento se delineó por vez primera en el horizonte de la historia del hombre cuando Dios se reveló a Sí mismo como Aquel que se complace en el bien, que ama y da. En este don al hombre, Dios no se limitó a «darle» el mundo visible —esto está claro desde el principio—, sino que al dar al hombre el mundo visible, Dios quiere darse también a Sí mismo, tal como el hombre es capaz de darse, tal como «se da a sí mismo» a otro hombre: de persona a persona; es decir, darse a Sí mismo a él, admitiéndolo a la participación en sus misterios o, mejor aún, a la participación en su vida. Esto se lleva a efecto de modo palpable en las relaciones entre familiares: marido, mujer, padres, hijos. He aquí por qué los profetas se refieren muy a menudo a tales relaciones para mostrar la imagen verdadera de Dios.

El orden de la gracia es posible sólo «en el mundo de las personas». Y se refiere al don que tiende siempre a la formación y comunión de las personas; de hecho, el libro del Génesis nos presenta tal donación. En él, la forma de esta «comunión de las personas» está delineada ya desde el principio. El hombre está llamado a la familiaridad con Dios, a la intimidad y amistad con Él. Dios quiere estar cercano a él. Quiere hacerle partícipe de sus designios. Quiere hacerle partícipe de su vida. Quiere hacerle feliz con su misma felicidad (con su mismo Ser).

Para todo ello es necesaria la Venida de Dios y la expectación del hombre: la disponibilidad del hombre.

Sabemos que el primer hombre, que disfrutaba de la inocencia original y de una particular cercanía de su Creador, no mostró tal disponibilidad. La primera alianza de Dios con el hombre quedó interrumpida, pero nunca cesó de parte de Dios la voluntad de salvar al hombre. No se quebrantó el orden de la gracia, y por eso el Adviento dura siempre.

La realidad del Adviento está expresada, entre otras, en las palabras siguientes de San Pablo: «Dios quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2, 4).

Este «Dios quiere» es justamente el Adviento y se encuentra en la base de todo adviento.

 

Catequesis del Papa Juan Pablo II

20 de diciembre de 1978

3. EL SEÑOR ESTÁ CERCA

 

Meditación sobre el Adviento

1, Nuestro encuentro de hoy nos brinda ocasión para la cuarta y última meditación sobre el Adviento.

El Señor está cerca, nos lo recuerda cada día la liturgia del Adviento. Esta cercanía del Señor la sentimos todos: tanto nosotros, sacerdotes, rezando cada día las maravillosas «antífonas mayores» del Adviento, como todos los cristianos que tratan de preparar el corazón y la conciencia para su venida. Sé que en este período los confesionarios de las iglesias de mi patria, Polonia, están asediados (no menos que en Cuaresma). Pienso que ocurra también así en Italia y dondequiera que un profundo espíritu de fe hace sentir la necesidad de abrir el alma al Señor que está para venir. La alegría mayor de esta espera del Adviento es la que viven los niños. Recuerdo que precisamente ellos iban deprisa, muy contentos, a las parroquias de mi patria para las misas de la aurora (llamadas «Rorate…» por la palabra con que se abre la liturgia: Rorate coeli, «gotead, cielos, desde arriba» (Is 45, 8). Ellos contaban día tras día los «peldaños» que todavía quedaban en la «escalera celeste» por la que Jesús bajaría a la tierra, para poderlo encontrar en la Nochebuena sobre el pesebre de Belén.

¡El Señor está cerca!

El pecado

2. Hace ya una semana hablábamos de este acercarse del Señor. Efectivamente, éste era el tercer tema de las reflexiones del miércoles, elegidas para el Adviento de este año. Hemos meditado sucesivamente, trasladándonos a los orígenes mismos de la humanidad, es decir, al libro del Génesis, las verdades fundamentales del Adviento. Dios que crea (Elohim) y en esta creación se revela simultáneamente a Sí mismo; el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, «refleja» a Dios en el mundo visible creado. Estos son los temas primeros y fundamentales de nuestras meditaciones durante el Adviento. Después, el tercer tema puede resumirse brevemente en la palabra: «gracia», «Dios quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2, 4). Dios quiere que el hombre se haga partícipe de su verdad, de su amor, de su misterio, para que pueda participar en la vida del mismo Dios. «E1 árbol de la vida» simboliza esta realidad ya desde las primeras páginas de la Sagrada Escritura Pero en estas mismas páginas nos encontramos también con otro árbol: el libro del Génesis lo llama «el árbol de la ciencia del bien y del mal» (Gén 2, 17). Para que el hombre pueda comer el fruto del árbol de la vida, no debe tocar el fruto del árbol «de la ciencia del bien y del mal». Esta expresión puede sonar a leyenda arcaica. Pero profundizando más en «la realidad del hombre», como nos es dado entenderla en su historia terrena —tal como a cada uno nos habla de ella nuestra experiencia humana interior y nuestra conciencia moral—, nos damos cuenta mejor de que no podemos permanecer indiferentes, moviendo los hombros antes estas imágenes bíblicas primitivas. ¡Cuánta carga de verdad existencial contienen acerca del hombre! Verdad que cada uno de nosotros siente como propia. Ovidio, el antiguo poeta romano, pagano, ¿acaso no ha dicho de manera explícita: Video meliora proboque, deteriora sequor: «Veo lo que es mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor» (Metamorfosis VII 20)? Sus palabras no distan mucho de las que más tarde escribió San Pablo: «No sé lo que hago; pues no pongo por obra lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago» (Rom 7, 15). El hombre mismo, después del pecado original, está entre «el bien y el mal».

«La realidad del hombre» —la más profunda «realidad del hombre»— parece desenvolverse continuamente entre lo que desde el principio ha sido definido como el «árbol de la vida» y «el árbol de la ciencia del bien y del mal». Por esto, en nuestras meditaciones sobre el Adviento, que miran a las leyes fundamentales, a las realidades esenciales, no se puede excluir otro tema: esto es, el que se expresa con la palabra: pecado.

La dimensión ética de la vida humana

3. Pecado. El catecismo nos dice, de manera sencilla y fácil de recordar, que es la transgresión del mandamiento de Dios. Indudablemente el pecado es la transgresión de un principio moral, violación de una «norma» —y sobre esto todos están de acuerdo, aun los que no quieren oír hablar de «los mandamientos de Dios»—. También ellos están concordes en admitir que las principales normas morales, los más elementales principios de conducta, sin los cuales no es posible la vida y la convivencia entre los hombres, son precisamente los que nosotros conocemos como «mandamientos de Dios» (en particular, el cuarto, el quinto, el sexto, el séptimo y el octavo). La vida del hombre, la convivencia entre los hombres, se desarrolla en una dimensión ética, y ésta es su característica esencial, y es también la dimensión esencial de la cultura humana.

Querría, sin embargo, que hoy nos centráramos sobre aquel «primer pecado» que —a pesar de cuanto se piensa comúnmente— está descrito con tanta precisión en el libro del Génesis, que demuestra toda la profundidad de la «realidad del hombre» encerrada en él. Este pecado «nace» al mismo tiempo «del exterior», es decir, de la tentación, y «de dentro». La tentación se expresa con la siguientes palabras del tentador: «Sabe Dios que el día en que de él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal» (Gén 3, 5). El contenido de la tentación toca lo que el mismo Creador ha plasmado en el hombre —porque, de hecho, ha sido creado a «semejanza de Dios», que quiere decir «igual que Dios»—. Toca también al anhelo de conocer que hay en el hombre y al anhelo de dignidad. Sólo que lo uno y lo otro se falsifica de tal manera, que tanto el anhelo de conocer como el de dignidad —es decir, la semejanza con Dios—, en el hecho de la tentación, son utilizados para contraponer al hombre con Dios. El tentador coloca al hombre contra Dios, sugiriéndole que Dios es su adversario, el cual intenta mantener al hombre en el estado de «ignorancia»; que pretende «limitarlo» para subyugarlo. El tentador dice: «No, no moriréis; es que sabe Dios que el día en que de él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal» (según la antigua versión: «seréis como Dios» (Gén 3, 4 5).

Es preciso meditar, más de una vez esta descripción «arcaica». No sé si aun en la Sagrada Escritura se pueden encontrar otros muchos pasajes en los que se describa la realidad del pecado no sólo en su forma de origen, sino también en su esencia, esto es, donde se presente la realidad del pecado en dimensiones tan plenas y profundas, demostrando cómo el hombre haya utilizado contra Dios precisamente lo que en él había de Dios, lo que debía servir para acercarlo a Dios.

Viene el Señor

4. ¿Por qué hablamos hoy de todo esto? Para comprender mejor el Adviento. Adviento quiere decir Dios que viene, porque quiere que «todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2, 4). Viene porque ha creado al mundo y al hombre por amor, y con él ha establecido el orden de la gracia. Pero viene «por causa del pecado», viene «a pesar del pecado», viene para quitar el pecado.

Por eso no nos extrañamos de que, en la noche de Navidad, no encuentre sitio en las casas de Belén y deba nacer en un establo (en la cueva que servía de refugio a los animales).

Pero lo más importante es el hecho de que Él viene.

El adviento de cada año nos recuerda que la gracia, es decir, la voluntad de Dios para salvar al .hombre, es más poderosa que el pecado.

 

 

“A la Luz de la Estrella”

Ernesto Juliá

La Estrella es Cristo, el Niño Jesús, y su Luz es la que ha visto, la que ve, “el pueblo que habita en la tiniebla”.

Se acerca la Navidad y, como de costumbre, se engalanan las ciudades; se llenan de luces los árboles, las calles, los comercios. Luces que a veces no abren, cierran, el camino para ver la Luz que brilla en el firmamento.

“Gloria a Dios en el Cielo, y Paz a los hombres de buena voluntad”.

Los ángeles despiertan a los pastores; y quieren seguir con su canto, para despertarnos a todos los hombres “de buena voluntad”.

Las noticias de guerras, de violencias, de escándalos, de injusticias, siguen llenando las primeras páginas de los periódicos, de las pantallas televisivas, etc., etc.

¿No hay ya hombres y mujeres de “buena voluntad”, dispuestos a acoger la Paz que el Niño Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, nos quiere dar? ¿Dispuestos a mirar un poco más allá de las luces de árboles, de calles, de escaparates, para ver la Luz y escuchar el canto, la llamada de los ángeles? Quizá nos olvidamos del “pecado”, de nuestra realidad de “pecadores”, y no queremos mirar.

“Hoy al pecador llamáis,

Dios-Niño recién nacido,

y él no responde, dormido;

porque despierte, lloráis.”

 (Juan López de Úbeda).

El Papa Francisco recordó, en el Mensaje de Paz de primero de año, que la gran tentación a la que puede sucumbir, casi sin darse mucha cuenta, el hombre de hoy es el olvido, la indiferencia, el “pasar” de Dios. Es larga la cita, pero vale la pena:

“La primera forma de indiferencia en la sociedad humana es la indiferencia ante Dios, de la cual brota también la indiferencia ante el prójimo y ante lo creado (...). El hombre piensa ser el autor de sí mismo, de la propia vida y de la sociedad; se siente autosuficiente; busca no sólo reemplazar a Dios, sino prescindir completamente de Él. Por consiguiente, cree que no debe nada a nadie, excepto a sí mismo, y pretende tener sólo derechos. Contra esta autocomprensión errónea de la persona, Benedicto XVI recordaba que ni el hombre ni su desarrollo son capaces de darse su significado último por sí mismo; y, precedentemente, Pablo VI había afirmado que «no hay, pues, más que un humanismo verdadero que se abre a lo Absoluto, en el reconocimiento de una vocación, que da la idea verdadera de la vida humana»”.

Los ángeles siguen cantando, pero los hombres podemos taparnos los oídos para no oír; y preguntarnos, escépticos, qué estarán diciendo esos individuos allá en el cielo.

Y podemos seguir sin ver, asentados en la tiniebla de cada uno. Tantas personas quieren quitar sentido a la Navidad, y hasta rechazan preguntarse qué es verdaderamente la Navidad; a qué vienen esas reuniones de familias, esos regalos, ese deseo de quedar a bien con todas las amistades, esa añoranza del Paraíso que late en el corazón de tantas personas, en estos días navideños, aunque algunos se obstinen en no reconocerlo.

“Mi pecho palpitaba, // como si el corazón tuviese vino...// Abrí el establo a ver si estaba// Él allí.// ¡Estaba!. (Juan Ramón Jiménez)

La “indiferencia ante Dios”, el olvido del “pecado”, el no querer ser “salvados”, el “temor” de “abrir el establo”, les lleva a vivir esas reuniones, los regalos, el querer renovar amistades y recuerdos, como cosa obligada que entra sencillamente en las costumbres de las personas educadas; y que al final se quedan en puro vacío, sin mayor sentido que un entretenimiento para conseguir “matar el tiempo”. ¿De verdad, lo consiguen? ¿Alcanzan a quemar el ansia de Luz, la nostalgia de Dios, latente en todo corazón humano?

En Navidad, el Niño Jesús se acerca tanto al hombre, le sonríe, le mira a los ojos, le pide amor, en la esperanza de “resucitarlo”.

“Es la Noche, es la Sombra, es el no verte,

Señor, en la ceguera del pecado

la más amarga, cruel, trágica muerte.

Te tuve en mis entrañas sepultado

tanto tiempo, Señor, sin conocerte..

¡Mas nuevamente en mí has resucitado! 

(Bartolomé Llorens).

“A la Luz de la Estrella”, así he titulado mi último libro, en la esperanza, también yo, de “resucitar”, ante la sonrisa y el llanto del Niño Jesús.    

ernesto.julia@gmail.com

 

ESCUELA PARA PADRES: La Navidad explicada a padres e hijos.

Editado el 17 de Diciembre del 2016

 

¿QUÉ ES LA NAVIDAD?  Probablemente, si hiciéramos una encuesta popular con esa pregunta, todo el mundo sabría qué contestar, en cualquier continente del mundo, aunque posiblemente no todas las constataciones serían las que consideramos correctas. Podríamos recopilar más o menos las siguientes respuestas:

          -Es una fiesta grande: cuando viene Santa Claus o el Papá Noel.

          -Cuando dan vacaciones en los colegios.

          -Cuando se pone la feria y los circos.

          -Cuando nos vamos a esquiar.

          -Cuando nos reunimos toda la familia para una buena comida.

          -Es cuando se celebra el nacimiento de Jesús en Belén.

Alguna de esas respuestas se podrá dar incluso en países que no tienen tradición cristiana (Japón, por ejemplo), pero que, por influencias occidentales, engalanan las calles y los comercios  y celebran la fiesta sin saber por qué.

Un paso adelante en la comprensión de la Navidad (N.) supone el hecho de que muchos padres han contado, y siguen contando a sus hijos, por esas fechas, la narración de los hechos que motivaron esta fiesta. Los narran por costumbre, como una bella rutina, acompañada de una serie de exposiciones belenísticas, preciosamente construidas, mediante las cuales los niños saben que  en un lugar nació una noche un niño en un humilde portal, recostado en un pesebre; que unos ángeles cantaban, mientras unos pastores venían a traerles regalos y que a lo lejos aparecían tres camellos con tres reyes, guiados por una estrella, que le llevan al niño oro, incienso y mirra, y que esos reyes siguen trayendo regalos todos los años a los niños que se han portado bien.

Esta explicación es ya casi la Navidad, aunque habría que decir algo más, que lo dejamos para el final; pero de momento con esa bella historia podemos “funcionar”…Las bellas historias, las narraciones, parábolas, cuentos, son siempre útiles. No hace mucho tiempo, un cardenal de Los Angeles (USA), llamado Roger Mahoney, escribía: “Durante miles y miles de años, la gente ha contado historias cuando estaba asustada, sentía soledad o confusión; necesitaba juntarse para dar sentido a sus vidas y contarse historias de amor, o de guerra, de valentía, o de humor. Nos gusta contar o escuchar historias; los humanos somos así”.

Jesús  fue también narrador de historias, a las que llamaba parábolas. Jesús era oriental y hablaba para orientales, que tienen gran imaginación y para quienes una imagen retórica, una narración, sugiere mucho más que un concepto abstracto. Es un lenguaje que sirve para ser interpretado y da paso a que la inteligencia deduzca una verdad importante. Lo que conviene a nuestra civilización cristiana es no olvidar que esa bella narración no es un simple cuento de hadas, una “story” o un “tale”, como dicen los ingleses, sino una “History” (con hache), que ocurrió realmente en un lugar y tiempo determinados y con un fin muy concreto.

¿CUÁNDO OCURRIÓ? PRIMERO? : ¿En qué año? Este es un tema un poco debatido y, al mismo tiempo, divertido de considerar: Jesús nació y tras su vida, muerte y resurrección, los cristianos sólo se ocuparon de vivir tal como Él enseñó, y de extender su evangelio, y así pasaron muchos años (invasión de los romanos, persecuciones de los primeros emperadores romanos, conversión de Constantino, división del imperio romano, llegada de los pueblos bárbaros, etc.) cuyos años se iban contando oficialmente desde una fecha: la fundación de Roma, que era el año 1º, lo cual se indicaba en los documentos con las iniciales U.C. (“Urbis conditae”= fundación de la ciudad).

Pero varios siglos después de Cristo, el imperio romano se había desmoronado por la división entre oriente y occidente y la invasión de los bárbaros. Roma ya no era la cabeza de un imperio, y es entonces cuando un monje llamado Dionisio el Exiguo (por su baja estatura física pero de gran talla intelectual, porque escribía y compilaba decretos de los Papas y decisiones de Concilios), decidió cambiar el cómputo de los años, iniciándolo desde el año en que nació Cristo. Se basó para ello en el evangelio de Lucas (3, 23) en el que dice que al empezar su vida pública Jesús, tenía 30 años. Y en unos versículos antes (Lucas 3, 1) describe que ello ocurrió en el bautismo que recibió de manos de Juan el Bautista, en el Jordán, “en el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilatos gobernador de Judea, Herodes virrey de Galilea, etc.”

Confrontando tablas romanas de cronologías, Dionisio dedujo que el año 15 de Tiberio correspondía al año 783 U.C. (de la fundación de Roma). Restando los 30 que tenía Jesús en aquel momento, obtuvo que había nacido en el año 753 U.C., así pues, el año 754 U.C. debería llamarse el año 1º D.C. (después de Cristo). Por tanto, Dionisio, que había estado viviendo hasta entonces en el año 1.275 U.C., se encontró viviendo en el año 526 D.C. (o sea, en el siglo VI).

Este nuevo cómputo fue admitiéndose poco a poco por todas las naciones cristianas; al Reino de Valencia llegó tarde, en el año 1.358. Por supuesto que en algunas naciones donde dominan otras religiones, el cómputo de los años es muy diferente, pero para las relaciones internacionales actuales, se usa ese cómputo de años que originó Dionisio el Exiguo. Sin embargo, historiadores modernos descubrieron que Dionisio se había equivocado un poco. El evangelio de Mateo (2, 1) aporta un dato no visto por Dionisio: que “Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: -¿Dónde está ese rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella y venimos a rendirle homenaje. Al enterarse el rey Herodes se sobresaltó…” Según unas citas del escritor romano Flavio Josefo, el rey murió en un año que, traducido al cómputo cristiano, equivaldría al 4º antes de Cristo. Si sumamos dos más que vivió Herodes tras la llegada de los Magos, nos da un posible error de seis o siete años. Hubo quien propuso cambiar todas las fechas de la Historia, de forma que en los libros se escribiera que el descubrimiento de América no sería en el 1492 D.C., sino en el 1.499; y que, por ejemplo, la simpática fecha de la batalla de las Navas de Tolosa no sería 1212, sino 1219, etc. etc. Semejante barbaridad no valía la pena, y así lo único que pueden decir los historiadores es que Jesús nació en el año 7 antes de Cristo…  

Sabemos, pues, el año de la Navidad o nacimiento de Jesús. Pero ¿SABEMOS EL DÍA?. Esto es más difícil porque, desgraciadamente no se conserva un registro civil de la época… Hay un “carol” (que es como los ingleses llaman a los villancicos) que siempre me ha hecho gracia porque dice lo siguiente: 

          “God rest you merry, gentlemen; let nothing you dismay, for Jesus Crhist, our savior, was born a Crismas day”.

Esto nos indica la objetivación de la palabra Navidad, o su equivalente en inglés, pues nos dice, traducido al español: “Dios os guarde alegres, caballeros; que nada os perturbe, porque Jesucristo, nuestro salvador, nació en un día de la Navidad”. Ese día es, desde hace muchos años, el 25 de diciembre.

Para los romanos, el día del nacimiento (y sus aniversarios) era el “dies natalis”. El día más importante para ellos era el “dies natalis solis invicti”, o sea, el día del nacimiento del sol y su divinidad (en los griegos era “Helios”), que tenía lugar el equinoccio de invierno, fecha de la victoria de la luz sobre la noche más larga del año, es decir, cuando empieza a alargar el día, que era el 25 de diciembre. Para los cristianos, (que no sabían el día exacto en que nació Jesús) la luz verdadera, la luz del mundo era Jesucristo, y pensaron que era una buena fecha para celebrar el nacimiento del que era más que el sol. Así pues, cristianizaron una fecha pagana, al contrario de lo que se intenta hacer ahora en algunos lugares: paganizar las fechas cristianas.

Tenemos datos históricos escritos sobre esa celebración, aunque probablemente se iniciaría antes, pues el documento escrito siempre se produce bastante después que el acontecimiento real. El primer dato es un calendario litúrgico del año 354 d.C. y durante ese siglo IV hay datos de otras celebraciones de la fiesta de Navidad en el occidente cristiano. En Oriente se solía celebrar la Navidad junto a la Epifanía o adoración de los Magos (que para occidente es el 6 de enero). 

Uno de los documentos históricos más valiosos de aquella época, mundialmente apreciado, es el “Itinerario de la virgen Egeria a los Santos Lugares”, que se ha fechado del año 381 al 386. Hay 133 obras literarias comentando ese viaje, glosándolo, traduciéndolo por diversos autores de múltiples países. Se conserva un manuscrito que es copia del que Egeria escribió, y no está completo pues se perdió parte de él, concretamente el relato desde que parte de aquí hasta que llega, lo que era un viaje heroico que duró varios años. El resto es descripción de lo que esta monja, probablemente de Galicia, vio en Tierra Santa: iglesias y lugares que fueron después destruidos por los musulmanes, y después reconstruidos por los Cruzados, algunos descubiertos gracias a la descripción de Egeria. Cuenta cómo se celebraban las fiestas y los domingos, las oraciones que se hacían, las lecturas, los ornamentos. Narra la fiesta de la Epifanía y dice que “en Belén, durante ocho días completos, celebran también cada día esos mismos festejos (que antes ha descrito en Jerusalén), con gran alegría y solemnidad, por lo que acuden de todas partes gentes, no solo monjes, sino seglares, hombres y mujeres”.

Aquí, el occidente cristiano, la costumbre de la Misa por la noche se inicia con el Papa Sixto III en el año 432, y en Santa María la Mayor, de Roma (iglesia que luego fue reconstruida). Este Papa hizo construir en dicha iglesia una capilla que era una copia de la gruta de Belén, por lo que durante tiempo se llamó a esa iglesia “Santa María del Pesebre”.

CÓMO SE CELEBRA LA NAVIDAD.- La liturgia de las iglesias cristianas varía un poco de unas a otras. Nuestra Iglesia Católica celebra una Misa en la víspera o vigilia de Navidad; otra Misa por la noche, que llamamos “misa del gallo”; otra al amanecer, la llamada “misa de la aurora” y, por último, la Misa del día. No en todos los templos se celebran todas estas cuatro Misas, pero están en el Misal.

Alrededor de la liturgia oficial de la Iglesia, se han ido formando en el decurso de los siglos una serie de COSTUMBRES POPULARESoriginadas por la devoción de las gentes, que no por iniciativa de la jerarquía eclesiástica, pero admitidas por ella, que han contribuido a crear un ambiente alegre y festivo, tanto dentro de los templos, como en las casas particulares y hasta en las calles de las poblaciones. Ya en el siglo V se compusieron cánticos sobre la encarnación y el nacimiento de Jesús, muchos de ellos de origen popular anónimo, y también obra de compositores más o menos famosos. En España los llamamos “villancicos”, aunque este nombre es adoptado de cantos populares de las villas, sobre temas variados (de amor, de humor, etc.) En inglés se llaman “carols”; en francés, “chansons de Noel”; en alemán, “weihnachtslieder” (pronunciar “vaij-najt-slider”); en italiano, “natale”; en valenciano, “nadalencs”, etc.

Es curioso observar cómo influye en estas canciones el carácter mediterráneo, alegre, espontáneo, imaginativo, que se refleja en unas letrillas llenas de buen humor e incluso, a juicio de algún nórdico, rayanas en la falta de respeto, pero que nacen del cariño familiar. Veamos algunos ejemplos:

-“San José al niño Jesús, un beso le dio en la cara/ y el niño Jesús le dijo: que me pinchas con las barbas”.  Hay muchos ejemplos de villancicos de este tipo. Alguno de ellos no se debería de cantar, por ejemplo: “En el portal de Belén, gitanillos han entrado, y al Niño que está en la cuna, los pañales le han robado”. Otros son más finos: “La Virgen se está peinando, entre cortina y cortina; sus cabellos son de oro, el peine de plata fina”.

En valenciano los hay muy graciosos también: son famosos aquí los del “Triptic nadalenc” de Blanquer: “Pastoret on vas”, “A Belém m´en vaig” y “Feume lenya que tinc fred”, así como aquel que canta. “Sant Jusep se fa vellet i no pot pujar la escala; matarem un corderet per a tota la semana”, etc.

Son famosos en Sevilla los “campanilleros”, grupos de niños que los días de Navidad van recorriendo bares y cafeterías cantando villancicos, ayudándose con instrumentos baratos: un cántaro golpeado con una zapatilla, una botella de anís rascada con una cuchara, unos hierros, una zambomba, etc.

Al contrario, en países más nórdicos, los cantos son más serios e incluso a veces, lecciones de teología. Hay muchos de ellos, solo mencionaré el famoso “Stille nacht” (noche silenciosa), “Es ist in ros entsprungen” (nos ha nacido una rosa de le vara de Jesé), ambos en alemán; o los ingleses: “The first Nowell” (la primera Navidad) o “Away in a manger” (Allá en un pesebre, sin una cuna por cama, el pequeño Señor, Jesús, su cabecita reposaba. Las estrellas del cielo miraban donde él yacía, y el pequeño Señor, Jesús, entre las pajas dormía). También “Once in royal David´s city”, etc.  La riqueza y variedad de canciones de Navidad es inmensa, y aparte de las más famosas, hay otra muchas creadas en plan casi anónimo: hay un colegio en Valencia que tiene editados unos discos con villancicos muy graciosos creados por las alumnas: Guadalaviar.

LOS PESEBRES, BELENES O NACIMIENTOS. También llamados “misterios” en Andalucía, son otra de las formas de celebrar la Navidad. El primero se creó en Greccio, villa italiana, por obra de San Francisco de Asís y sus frailes, que iniciaron la costumbre de representar el nacimiento de Jesús en la cueva de Belén, poniendo las figuras de la Virgen, San José, el Niño, y también una burrita y un buey, teniendo presente lo que dice Isaías al comienzo de su libro (1, 3): “Conoce el buey y el asno a su dueño, pero Israel no entiende; mi pueblo no tiene conocimiento” (es un lamento de Yavé). Esta costumbre se ha extendido por todo el mundo y, sobre todo en los países meridionales de Europa, Italia, España, Francia, se siguen poniendo “belenes” en las iglesias y en las casas. A veces hay hasta concursos para ver quien los hace mejor. Son famosos los de Milán, también los de Salcillo, en Murcia, y otros muchos.

Además de los montes, riachuelo, palmeras, etc. se ponen muchos pastores que llevan regalos al Niño Jesús, así como el ángel anunciador. En alguna comarca aparece alguna figura especial: me referiré sólo a un personaje típico de los belenes en Sicilia y en Francia, llamado el “maravillado” o el “Raví”. Está junto al portal con las manos vacías, brazos abiertos en plan de asombro. Según esa tradición, ese pastor está admirado, se siente feliz. Alguien le dice: ”Tú eres un holgazán, no has traído ningún regalo”, pero la Virgen intercede: “No hagas caso, Raví, porque tú estás puesto en la Tierra para maravillarte”. La Virgen nos dice, pues, que el mundo será maravilloso mientras existan personas capaces de maravillarse.

EL ARBOL DE NAVIDAD. Suele ser un abeto, el famoso “tannenbaum”, en alemán. Es otra costumbre navideña, originaria de países nórdicos y que se ha extendido últimamente mucho por el nuestro. Hay casas en que ponen un árbol de navidad sólo, y otras en que ponen además un belén. Tiene raíces cristianas: en Alemania, en la Edad Media, los cristianos celebraban el 24 de diciembre, víspera de Navidad, la “fiesta de Adán y Eva” y con este motivo ponían un árbol del paraíso, en sus ramas colgaban rojas manzanas, en recuerdo de la famosa manzana que mordió Adán, y también velas encendidas que significaban la llegada de la luz de Cristo. Sobre el árbol ponían la estrella de Belén. Esta costumbre pasó en el siglo XVII a los países eslavos y más tarde, en el XIX, a Francia.

LOS REYES MAGOS. Es costumbre en España que el día 5 de enero, por la noche, víspera de la Epifanía, los Reyes Magos de Oriente llegan a todas partes dejando regalos a los niños que se han portado bien. 

SANTA CLAUS.- Es una derivación, surgida en Holanda, del nombre de San Nicolás de Bari. Este santo, nacido en Asia menor, al sur de la actual Turquía, en el siglo IV, y del cual se desconocen muchos detalles de su vida, aunque se sabe que fue perseguido por Diocleciano, adquiere gran importancia siglos después, al redactarse una vida de santos en la que se recogen muchos milagros hechos por él. Sus restos fueron trasladados desde Turquía hasta Bari, Italia. Era un santo muy generoso y por ello en los Países Bajos, en Navidad y también el día 6 de diciembre, San Nicolás trae los regalos a los niños.  Una derivación de él es PAPA NOËL.

LAS “ESTRENAS”, el “aguinaldo” o propinas que se dan en Navidad por los padrinos a sus ahijados es otra costumbre derivada de los primeros cristianos de Roma, que a primeros de año daban unas propinas (dinero o dulces) a los hijos y a los criados, para “estrenar el año”.

Podemos pensar que con motivo de los Reyes Magos, de Santa Claus, de Papá Noel, de las estrenas, etc. los más beneficiados son los comerciantes, que además crean otras fiestas propicias para el gasto: San Valentín, en febrero; Sam José y el día del padre, en marzo; el día de la madre en Mayo, el día del abuelo en junio; en octubre, Sant Dionís, en noviembre, “todos santos” y “ya es Navidad en el Corte Inglés”…

En conclusión, la Navidad no debe ser solo una bella historia, un relato de algo que aconteció hace más de dos mil años…Debe ser algo presente, no solo porque el llamado “espíritu de la Navidad”, que ha dado lugar a preciosas películas, (recordemos “Qué bello es vivir”, o “Milagro en la calle 34”, “De ilusión también se vive”, el famoso “Cuento de Navidad “ de Dickens, etc.) ha de durar siempre, todo el año, sino porque nosotros, los que nos llamamos cristianos, hemos de tener muy presente que Jesús  nació aquel día y que vive hoy, que no se nos ha ido nunca y está siempre con nosotros, y nos enseña a ser generosos, cariñosos, pacíficos, caritativos, podríamos decir, felices.

Aquel acontecimiento que ocurrió en un humilde portal de Belén, ha marcado la vida de los hombres. Nuestra civilización occidental ha sido influida por las enseñanzas del evangelio, y por el respeto a la dignidad y a la libertad de la persona, ha dado lugar a regímenes democráticos, a pensamientos filosóficos y políticos avanzados, a empresas económicas pioneras, a un patrimonio artístico inmenso en todas las manifestaciones del Arte, en aras de la iniciativa privada, fuente de creatividad. El llamado “humanismo cristiano” que ha inspirado el ideario de muchos políticos, que han seguido también la doctrina social de la Iglesia, dio lugar al nacimiento de Europa, y como extensión, la civilización del Nuevo Mundo. 

Este artículo lo ha escrito un querido amigo para una de sus conferencias. Me ha pedido que mantenga su anonimato, pero si Vd. tiene alguna pregunta o comentario, se lo haré llegar. Me pueden pedir las referencias bibliográficas que ha consultado para hacerlo. 

francisco@micumbre.com

 

 

FAMILIA: INVERSIÓN SOCIAL, NO GASTO…

José Joaquín Camacho                     

Siglo 21, Guatemala sábado 17 diciembre 2016

 

Llegó de Luis Luque (Aceprensa 23.nov.2016), una noticia inesperada y estimulante. 

La joven Ministra de Estado para Asuntos de Familia en Hungría, Katalin Novák, cree que hay que seguir el camino para ser calificado como un país “amigo de la familia”. Habrá que seguir entre otros, con el incremento sostenido de la tasa de natalidad –de 1,24 en 2010 a 1,44 en 2015– que refleja que lo que se está haciendo va en la buena dirección. Y señala algo concreto: que las medidas a favor de la familia faciliten que los jóvenes no tengan que escoger entre ser profesionales sin hijos y padres sin profesión.

Y concreta que muchos jóvenes, mayormente mujeres, temen no ser capaces de desarrollar una carrera y su vida personal al tiempo que su vida familiar. Estamos tratando de ayudarlos, resume,  para que puedan lograr un equilibrio, que no tengan que escoger entre, por un lado, ser madres o padres y no tener una vida profesional, y por otro, desarrollarse profesionalmente, pero no tener hijos. Estamos intentando que las familias húngaras alcancen esa conciliación: y “se puede con una buena política social”.

De igual modo, dice, se han ampliado las capacidades de las guarderías, se ha establecido que los patrones cambien los contratos de tiempo completo por otros de tiempo parcial hasta que el hijo del trabajador cumpla tres años, y da subvenciones a los empleadores cuyos empleados retornen a su puesto. Cómo se financian estas medidas es la interrogante obligada: pero el punto básico es plateárselo: vale la pena y… se puede; si no, la guerra está perdida…

Hay más ejemplos de países que está reaccionando. Y podemos aprovechar para recordar algunas ideas sobre el matrimonio, base de la familia que es, a su vez, sostén de la sociedad.

Nadie puede sentirse al margen ante la aprobación legal en algunos lugares de formas de matrimonio, ajenas al natural: uno con una y para siempre, abiertos a la vida. Nos afecta a todos

Quizá puede servir para concretar estas breves líneas recordar los llamados Diez principios del matrimonio,  de la Universidad de Princeton (USA), recordando el verdadero matrimonio de siempre.

1. El matrimonio es una unión personal, para toda la vida, entre un hombre y una mujer.

2. El matrimonio es un bien que eleva y perfecciona nuestra naturaleza social y sexual.

3. Generalmente los hombres y las mujeres casados tienen una vida mejor.

4. El matrimonio protege el bienestar de los hijos.

5. El matrimonio sostiene la sociedad civil y el bien común. 

6. El matrimonio enriquece, al aumentar el capital humano y social. 

7. Cuando el matrimonio se debilita, aumentan las desigualdades, y los niños sufren las consecuencias al crecer en hogares sin progenitores comprometidos con su familia.

8. Una sociedad que cree en el matrimonio protege la libertad política y fomenta un gobierno controlado.

9. Las leyes que rigen el matrimonio importan de manera significativa.

10. “Matrimonio civil” y “Matrimonio religioso” no pueden estar rígidamente desasociados el uno del otro.

Va habiendo una reacción positiva: no permitamos “pasos atrás”.

 

 

  Un profesor planta cara a la dictadura de género en Canadá para defender la libertad de expresión

El profesor Jordan Peterson, durante una intervención en la calle a favor de la libertad de expresión, amenazada por la dictadura de género.

15 diciembre 2016

El caso de Jordan Peterson, profesor de Psicología en la Universidad de Toronto, es un ejemplo de lo que está sucediendo ya en numerosos países del mundo y amenaza con generalizarse. En aplicación de leyes de imposición de la ideología de género similares a las que se están aprobando en España, la libertad de expresión y el debate académico están siendo perseguidos. He aquí la historia del profesor Peterson, contada por Scott Ventureyra en Crisis Magazine:

 

Desde hace dos meses el profesor Jordan B. Peterson está presente en todos los titulares de Canadá. Sostiene una lucha encarnizada en defensa de la libertad de expresión contra lo que él llama las peticiones sinsentido de los "ideólogos de la izquierda radical" en la Universidad de Toronto, en la que enseña, y en todo Canadá, donde los activistas gaisejercen un influencia excesiva y, en última instancia, dañina sobre las instituciones de élite y la clase política.

 

Peterson está excepcionalmente cualificado para enfrentarse a la política de género de su universidad, en el gobierno provincial y en el parlamento nacional. En la Universidad de Toronto, Peterson es un destacado psicólogo clínico, autor de muchas publicaciones, y profesor titular de Psicología, materia que enseña en este centro desde 1998. Ha llevado a cabo amplias investigaciones sobre la psicología de la ideología política y la psicología de la religión.

 

A diferencia de la gran mayoría de nuestros profesores en nuestras muy secularizadas universidades, Peterson es profundamente consciente de las devastadoras consecuencias que tiene la erradicación de la religión, y sus investigaciones y trabajo clínico demuestran las destructivas repercusiones causadas por la abolición de la religión, no sólo en la sociedad en general, sino también a nivel individual y personal. Hecho que es en gran parte malentendido y trivializado por los denominados nuevos ateos.

 

Muchas de sus ideas son válidas para entender los múltiples desafíos a los que nos enfrentamos. Su antiguo interés por la política le ha llevado a realizar estudios detallados acerca de la destrucción de la civilización por parte de los regímenes totalitarios y las ideologías políticas. Por consiguiente, no debe sorprender encontrarse al más profesor más audaz de Canadá en el grueso de la controversia, una tormenta política que ha puesto de relieve su perfil público porque pocos tienen la valentía de desafiar las modas políticas de la cultura de élite.

 

Canadá tiene uno de las posiciones más progresistas del mundo en lo que respecta a los "derechos" LGBTQ. En 1969 los actos homosexuales fueron despenalizados por la legislación introducida en 1967 por Pierre Trudeau, entonces ministro de Justicia y Fiscal General, y que se convertiría en el decimoquinto primer ministro de Canadá y padre del actual primer ministro, Justin Trudeau. Pierre Trudeau dijo entonces ignominiosamente: “No hay lugar para el estado en las habitaciones de la nación.” El 20 de julio de 2005 el "matrimonio" entre personas del mismo sexo fue legalizado a nivel federal.

 

Los esfuerzos para incluir la identidad y expresión de género en las disposiciones legales sobre crímenes de odio en el Código Penal de Canadá llegaron a ser casi realidad el 18 de octubre de 2016, cuando el proyecto de ley C-16 pasó su segunda consulta en el Parlamento. El proyecto de ley C-16 introduciría una enmienda a la Ley de Derechos Humanos canadiense y al Código Penal e incluiría la prohibición de discriminación en base a la identidad y expresión de género. Los críticos a este proyecto de ley argumentan que la ley puede ser utilizada como arma contra cualquier discurso político que no esté de moda.

 

Preocupación sobre el proyecto de ley C-16

Lo primero que hay que observar es que el proyecto de ley no fue aprobado por medios democráticos convencionales, puesto que los defensores de la misma no permitieron audiencias públicas.  El segundo punto es que el proyecto de ley no tiene nada que ver con la discriminación y, en cambio, tiene todo que ver con la eliminación de las intervenciones políticas.

 

En respuesta al proyecto de ley C-16, Peterson ofreció tres conferencias en las que explica los distintos problemas que presenta la legislación:

 

-"El temor y la ley"

 

 

-"Una educación política obligatoria"

 

 

-"El juego de la corrección política (y algunas tácticas para contrarrestarlo"

 

 

En el primer vídeo explica que teme ser llevado ante la Comisión de Derechos Humanos por las cosas que dice y enseña, que podrían ser juzgadas como "discurso de odio" a causa de un proyecto de ley formulado de manera negligente y desordenada. "Odio" es una palabra notoriamente difícil de definir. Es totalmente vaga y puede llevar al enjuiciamiento de gente inocente. Peterson observa que tanto la ley provincial como la federal ya protegen la identidad y la expresión de género.

 

Resalta que hay una excesiva representación de los "guerreros de la justicia social" en el gobierno de Ontario, incluida la primera ministra Kathleen Wynne, una lesbiana declarada y defensora de la comunidad LGBTQ, que podría ser parte de un "sofisticado grupo marginal de la izquierda radical" responsable de esta ley sobre crimen de odio y la ampliación de las identidades de género, en aumento por mandato de la ley. Podemos ver su huella en la reciente ley 28 de Ontario, según la cual la definición de progenitor va mucho más allá de "madre" y "padre".

 

Si tomamos, por ejemplo, el modo de definir la identidad de género, encontramos una serie de problemas. "La identidad de género es la experiencia interna e individual de cada persona sobre el género. Es su sentido de ser una mujer, un hombre, ambos, ninguno o cualquier otra cosa en el espectro del género". Peterson, en su vídeo, declara que una definición tan elástica del género no sólo ha sido mal escrita en la ley, sino que también ha sido mal pensada, lo que debería ser un motivo de preocupación mayor. ¿Qué se quiere decir con "ninguno"? ¿Cómo puede una persona humana no ser ni hombre ni mujer? ¿Puede ser esto una referencia a otherkins, es decir, a personas que no son humanas? Además, la negación de lo masculino o lo femenino no es válida ante el sexo biológico binario. ¿Dónde se encuentra la evidencia de esto? ¿Se niega con esto el sexo biológico? ¿O es una referencia a los individuos intersexo? No está para nada claro. ¿Y qué significa "ambos"? Parece ser una evidente incoherencia tal como está expresado actualmente en la ley, y se sabe que un lenguaje vago debilita mucho la ley. Peterson declara que la separación del género del propio sexo biológico es una propuesta y no un hecho; un hecho que prácticamente no tiene ningún base científica. El mayor temor es que una mala legislación como ésta pueda impedir más debates científicos sobre estas cuestiones, o incluso prohibirlos rotundamente tachándolos de "incitación al odio".

 

Ha pasado más de un mes desde la publicación de los vídeos de Peterson sobre la corrección política. La Universidad de Toronto le ha enviado dos cartas "instándole" a acatar la política de la universidad que exige dirigirse a los estudiantes transgénero con el pronombre que estos prefieran. Ha habido dos manifestaciones en la universidad en la que los "guerreros de la justicia social" asaltaron a un periodista y luego mintieron sobre el asalto. También ha habido serios intentos para acallar a Peterson.

 

El 11 de octubre de 2016, Jordan Peterson participó en un acto de protesta en la Universidad de Toronto contra las imposiciones de la ideología de género.

 

Peterson participó en una mesa de debate en un famoso programa de la televisión canadiense que aborda cuestiones políticas: The Agenda. Hace más de dos semanas Peterson mantuvo un debate con otros dos profesores sobre el tema de la libertad de expresión y el proyecto de ley C-16. El debate pareció más una caza de brujas que un debate académico legítimo: Peterson estaba en minoría y el moderador se pronunció contra él en varias ocasiones. Pero al contrario de lo que hicieron sus oponentes, Peterson presentó argumentos muy bien razonados para defender su posición.

 

En un ensayo publicado en el londinense Catholic Herald, titulado "Mi lucha en favor de la libertad de expresión en la Canadá de Trudeau", Peterson advierte a nuestros amigos americanos de que esto no es endémico sólo en Canadá

"Las universidades en los Estados Unidos incluso organizan policía del pensamiento bajo la forma de 'Bias Response Teams [Equipos de respuesta a denuncias de discriminación]' que informan y llevan a cabo 'evaluaciones de impacto' cuando hay un 'incidente discriminatorio' (que puede ser 'intencionado o no intencionado'). Esto ha ido demasiado lejos. Hay que pararlo antes de que sea imposible hacerlo".

 

El resultado es que Peterson se niega a utilizar pronombres de género neutro como [en el caso del inglés] ‘thon,’ ‘hiz’ y ‘hizer’, ‘ne’ y ‘nir’, ‘ze’ y ‘zir’, y ‘xe’ y ‘xyr’ en sustitución del pronombre de género estándar "his" y "hers", "him" y "her", "he" y "she", o incluso "they" para referirse a estudiantes individualmente: "No daré voz a las palabras de ideólogos, porque si lo haces te conviertes en una marioneta de su ideología", dice comparando los cambios en el proyecto de ley a los "estados políticos totalitarios y autoritarios".

 

También preocupante en el hecho de legislar para que la gente se refiera a los individuos transgénero con pronombres de género neutro, imposibilitando el hacerlo, es que según algunas estimaciones hay 63 géneros distintos. Quizás una denominación como "they" podría ser una concesión, ¿pero 63? Un modo potencial de simplificar todo este suplicio sería referirse a alguien por su nombre; y hasta que uno conoce el nombre, ¿no es mejor no asignarle un pronombre? De nuevo, esto va contra las habituales convenciones sociales de nuestro modo de interactuar diariamente entre nosotros. De hecho, hemos desarrollado determinados mecanismos que nos permiten reconocer si estamos interactuando con un hombre o con una mujer. A veces esta distinción puede ser vaga, pero la mayoría de las veces es bastante precisa. Peterson, en un artículo escrito para elToronto Sun, explica la irracionalidad detrás de la ley que exige que utilicemos estos pronombres: "Sencillamente, no es razonable para un extranjero -digamos, por ejemplo, un estudiante en una de mis clases- que se le exija que aprenda, diga y recuerde toda una serie de descriptores personales como condición previa a nuestra interacción. Ciertamente, no es razonable pedir esto… y es absolutamente irracional que esta petición esté respaldada por la ley. La ley no debe ejercer control sobre mi [libertad de] expresión. La exigencia de utilizar pronombres preferentes no es una cuestión de igualdad, inclusión o respeto hacia el otro. Es un lobo con piel de cordero. Es un asalto decidido a la estructura del lenguaje. Es una incursión peligrosa en el ámbito de la libertad de expresión. Es un egocentrismo narcisista. Es parte integrante de la locura de lo políticamente correcto que amenaza con engullir nuestra cultura".

 

El problema no es endémico sólo en Canadá; de hecho, esta persecución ya ha empezado en los EE.UU. como en el caso, por ejemplo, de Tony Esolen en el Providence College, por haber escrito un par de ensayos sobre este tema para Crisis Magazine. A Michael Rectenwald se le pidió que se tomara una excedencia por un experimento en Twitter que fue malinterpretado en la Universidad de Nueva York y Edward Schlosser (escribiendo bajo pseudónimo) ejemplificó con su artículo: "Soy un profesor progresista y mis estudiantes progresistas me causan terror" cómo se está imponiendo el miedo en las universidades. Estos son sólo tres ejemplos.

 

Una importante conferencia de Gad Saad en la Universidad de Ottawa explica la progresiva expansión de la policía del pensamiento de lo políticamente correcto en las universidades de Norteamérica y cómo esto está limitando el libre intercambio de ideas. De hecho, en Nueva York uno puede ser multado por no referirse a alguien con su pronombre preferido, tal como exige la New York City Human Rights Law.

 

¿Cómo se puede responder?

Toda la gente de buena voluntad quiere defender los derechos humanos y la dignidad. Los que defienden el proyecto de ley C-16 han intentando argumentar que es únicamente una cuestión de derechos humanos y que reconocer la identidad y la expresión de género de toda la gente garantizará el respeto a su dignidad humana.

 

Sin embargo, sus peticiones van más allá de la cuestión de la dignidad humana. Definitivamente, el proyecto de ley crea más desunión que unión. Y tendrá probablemente un efecto enajenante sobre las personas transgénero, marginándolas más de lo que estaban antes. Esto causará una cultura desacertada que no tendrá nada que ver con la corrección política, sino que incitará al victimismo y a considerarse con derecho a privilegios. De hecho, muchos estudiantes ya juegan el papel de víctimas y exigen derechos. Además, no es el uso de un pronombre lo que demuestra realmente la dignidad humana. Ésta se demuestra a través del amor y la verdadera comprensión, y es algo que no puede ser legislado. El mero hecho de que esté legislado es una forma de coacción y control, lo que no tiene mérito cuando se trata de proporcionar a alguien la dignidad humana fundamental. Simplemente, es algo que no puede ser forzado.

 

A otro nivel, es extremadamente duro ver cómo los ideólogos totalitarios pueden ser considerados seriamente como los defensores de la libertad y dignidad humanas. ¿Sobre qué base? Los presupuestos científicos-materiales en los que ellos basan su visión del mundo no garantizan el valor y la dignidad humanos. La confianza en la propia autonomía es contraproducente y, en última instancia, deshumanizadora, visto que apenas somos más que materia en movimiento. Es irónico ver a los "guerreros de la justicia social" defender los derechos humanos cuando, al mismo tiempo, privan a otros de sus derechos fundamentales. Por otra parte, el sistema de creencias judeocristianas puede proporcionar una base consistente y coherente para los derechos y la dignidad humanosporque Dios es el igualador y el garante para todas las personas, ya crean en Él o no, porque Dios creó a la humanidad a su propia imagen.

 

Por desgracia, a los radicales de izquierda a menudo les falta profundidad filosófica y erudición. Por este motivo están forzando su ideología mediante decretos y no mediante argumentos bien razonados y equilibrados. Y por este motivo también se reprimen cada vez más el debate y la libertad de expresión. El resultado es, en consecuencia, el uso de la violencia y de métodos incivilizados para silenciar a los críticos. Esto es barbarie pura. No podemos permitir que esto suceda, sobre todo en nuestras instituciones de educación superior. Y, sin embargo, son precisamente los administradores de las universidades los que se doblegan a las exigencias de una minoría radical, sacrificando la libertad de expresión en favor de un falso derecho a no ser nunca ofendido.

 

Sin el reconocimiento de la existencia de la verdad no puede haber un debate que lleve a un crecimiento humano genuino. Nuestra autoestima no proviene de una crisis de identidad psicológica confusa, sino que se basa en nuestra dignidad común, un valor inalienable que transciende todas las imposiciones socioculturales.

 

Por consiguiente, todos necesitamos actuar como campeones de la verdad. Debemos enfrentarnos a esta tiranía a todos los niveles de la sociedad, sin importar nuestro credo. Todos los que valoren la libertad de expresión como medio para resolver los desacuerdos y descubrir la verdad deben enfrentarse a la tiranía apoyando a Peterson; pueden hacerlo aquí. Peterson, en una entrevista a The Rubin Report, explica de manera elocuente a través de la historia de Pinocho cómo podemos involucrarnos y ser testigos auténticos de la verdad. Peterson representa una luz titilante en un tiempo cada vez más oscuro. Si nos unimos podemos convertir ese titileo en una brillante y luminosa luz para todos.

 

Traducción de Helena Faccia Serrano (diócesis de Alcalá de Henares).

 

Sobre el concepto de muerte cerebral y muerte de la persona

 

Sobre el concepto de muerte cerebral y muerte de la persona

 

En el número de Noviembre de 2014 de la revista American Journal of Bioethics (1), el profesor James L. Bernat realiza algunas reflexiones sobre hacia dónde se dirige el concepto de muerte encefálica.(Ver Informe anterior Muerte cerebral”, sus implicaciones éticas desde el personalismo cristiano).El motivo de ellas es el hecho de que  en el ámbito público y académico aún perduran reticencias respecto a dicho concepto. El profesor Bernat hace referencia a dos recientes casos en los que el diagnóstico de muerte encefálica derivó en problemas clínico-ético-asistenciales que trascendieron a los medios de comunicación y a la opinión pública.   Uno de ellos es el caso de Jahi McMath, un niño que sufrió un cuadro de encefalopatía anóxica grave a consecuencia del cual desarrolló un cuadro compatible con el diagnóstico de muerte cerebral. Los padres del Jahi no aceptaron el diagnóstico de muerte y solicitaron el mantenimiento de las terapias al paciente al no considerarlo muerto. El segundo caso es el caso de Marlise Muñoz, paciente embarazada, que también desarrolló muerte encefálica y cuyos médicos decidieron mantener las medidas de soporte vital (conexión al respirador, y mantenimiento del resto de terapias) basándose en el hecho de que estaba en juego la supervivencia del feto. La familia de Marlise  pidió que se suspendieran dichas medidas de soporte dado que Marlise se consideraba clínica y legalmente fallecida.

Persistencia de la controversia

Llama la atención la persistencia de controversias en relación al concepto de muerte encefálica  a pesar de haber transcurrido más de 40 años del nacimiento de este concepto  de muerte de la persona publicado en JAMA en 1968 (2). ¿Cuál son los factores que pueden influir en estas controversias? En su artículo Bernat las atribuye,  entre otras causas,  a la propia terminología “Muerte Encefálica” , la cual según él lleva a confusión al menos por dos razones; la primera que el término  “Muerte Encefálica” pudiera dar a entender que lo único que muere es el cerebro  y no la persona,  y la segunda que el término “Muerte Encefálica” pudiera  llevar a pensar que existe más de un tipo de muerte (por ejemplo, Muerte cardiaca, Muerte respiratoria, etc.).

Existen otras diversas razones que explican el hecho de que la muerte encefálica sea aún objeto de discusión. No podemos olvidar que el nacimiento  del concepto de muerte encefálica no estuvo vinculado a establecer una nueva definición de muerte, sino que  esta “nueva forma de muerte” se dirige hacia dos objetivos específicos (y así consta en el artículo de la Harvard Medical School publicado en JAMA 1968): 1.- Realizar retirada de tratamiento en pacientes en cuidados intensivos  conectados a ventilación mecánica pero sin esperanza de supervivencia  y 2.- Facilitar la donación de órganos para trasplantes. La conmoción inicialmente generada entonces  por este  nuevo concepto (la muerte por criterios neurológicos, en contraposición a los criterios cardiocirculatorios que se habían mantenido durante milenios), fue contrabalanceada con la indudable utilidad que el diagnóstico de muerte encefálica tenía al posibilitar conseguir órganos para trasplantes y dar vida a pacientes que no sobrevivirían sin esos órganos trasplantados. Esta vertiente utilitarista reflejada en el artículo de JAMA ha sido siempre enfatizada por aquellos que se oponen a este concepto de muerte. Por otra parte, tampoco se puede olvidar que el artículo de JAMA no reconoce en su título el hecho de que se esté definiendo un nuevo concepto de muerte, sino que el artículo de la Harvard Medical School  se titula  “ A definition of irreversible coma” y solamente en el subtítulo hace referencia a una nueva definición de muerte.

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Tres conceptos de muerte cerebral

En los años posteriores la controversia se vio aumentada por el hecho de que surgieron nuevos conceptos de “muerte encefálica” diferentes al que había sido establecido por la escuela de Harvard. Esta exigía para establecer la muerte, la ausencia irreversible de función en el tronco del encéfalo y hemisferios cerebrales (Muerte Encefálica Global). Sin embargo, posteriormente los neurólogos británicos acuñaron el concepto de muerte de la persona basada en la ausencia de función irreversible del tronco del encéfalo (Muerte Troncoencefálica), sin necesidad, por tanto, de cese irreversible de las funciones de los hemisferios cerebrales, disminuyendo así los requisitos neurológicos para establecer la muerte de la persona.  Posteriormente,  un tercer concepto de muerte encefálica fue descrito por el profesor Robert Veatch (3)  al proponer esté  que la muerte de la persona debía establecerse en aquellas situaciones en que se había perdido de modo irreversible el contenido de la consciencia (situación equivalente a la que ocurre en pacientes en Estado vegetativo permanente) con independencia de que existiesen o no otras funciones cerebrales o troncoencefálicas.

La existencia de tres conceptos simultáneos de muerte encefálica no fue el mayor escollo con el que se topó la aceptación universal de este concepto. También ha sido un importante obstáculo a su definitiva implementación el hecho de que algunos de los científicos más relevantes que habían apoyado el concepto de muerte encefálica global en sus inicios, retiraran su apoyo al mismo. El principal exponente es el profesor Alan  Shewmon. Algunos de estos autores, tal como Bernard refiere en su artículo, han llegado a calificar la muerte encefálica de poco científica, ilógica, e incluso de tratarse de una ficción legal exclusivamente diseñada para realizar los trasplantes a través de los donantes cadavéricos.

Otro elemento importante que dificultó la consolidación del concepto de muerte encefálica fue el hecho de que la President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and   Behavioral Research (4) rectificase alguna de las aseveraciones incluidas en el documento elaborado en 1981. En dicho documento se sostenía que la muerte de la persona podía establecerse por criterios neurológicos (muerte cerebral) dado que estos criterios significaban la muerte del individuo “como un todo” y que la muerte del individuo ocurría al producirse la muerte encefálica debido al hecho de que el cerebro poseía las “funciones integradoras y coordinadoras” del resto del organismo. En consecuencia, la “ausencia de actividad cerebral implicaba la ausencia de integración y control del resto del organismo” y por ello, la ausencia de un elemento crítico para la integración del organismo, como es el cerebro, suponía la ausencia de control del organismo como un todo.

En 1999 el profesor Shewmon (5) rebatió dicho planteamiento al argumentar que muchas de las funciones de integración corporal que se habían atribuido el cerebro no eran ejecutadas por éste, sino fuera de él.  Así, en pacientes en muerte encefálica podían  persistir funciones como la homeostasis, el reciclaje de desgaste celular, cicatrización, respuesta a la infección, maduración celular, gestación, crecimiento, etc…..por ello Shewmon afirmó  que “no es posible que la muerte encefálica  se sustente sobre la base biológica de que esos individuos han perdido la capacidad de integración corporal” (6). Estos argumentos fueron estudiados por la Comisión Presidencial (documento de la Comisión Presidencial 2008) (7) ofreciendo nuevos fundamentos para la muerte encefálica como la muerte del individuo: “En muerte encefálica existe una incapacidad irreversible para llevar a cabo el trabajo fundamental de un organismo vivo, incluyendo la conexión con el entorno, así como la capacidad de interaccionar unitariamente con ese entorno”.

El propio Bernat manifestó recientemente   que la muerte cerebral no se “fundamenta en la integración” sino en el cese del organismo como un todo (como una globalidad), concepto biofilosófico acuñado en 1916 por el biólogo Jacques Loeb. Para este, el “organismo como un todo” (8) no se refiere a la globalidad del organismo (la suma de sus partes), sino más bien a aquellas “funciones superiores” más allá de la suma de sus partes: Las funciones emergentes que se manifiestan cuando los órganos en su conjunto trabajan de modo coordinado. La muerte del cerebro sería por tanto la muerte porque el organismo “como un todo “ha cesado, aunque obviamente muchas de las partes del organismo permanezcan vivas.  Bernat admite en su artículo de American Journal of Bioethics  de Noviembre de 2014, que es cierto que, aún ahora, el concepto del “organismo como un todo” sigue siendo un concepto vago, proponiendo un sustento biofilosófico para el mismo de acuerdo a las propuestas de Bonelli y colaboradores(9), los cuales  formulan cuatro criterios para considerar una forma de vida como un “organismo global unificado”:

1.- “Completion” (finalización, culminación): El organismo no es una parte componente de otra entidad viviente, sino que es en sí misma un todo completo e independiente ;

2.- Indivisibilidad: Ningún organismo puede ser dividido en más de un organismo vivo, y si se produce una división tal y el organismo sobrevive, el organismo debe de sobrevivir en una de las partes divididas,

3.- Autofinalidad o autoreferencia: Los procesos vitales de las partes sirven para la preservación de la globalidad, incluso a expensas de la supervivencia de las partes, porque la supervivencia de la globalidad viva es el fin primario y

4.- Identidad: A pesar de  cambios incrementales de pérdida o ganancia de ciertas partes componentes, el ser vivo permanece como uno y único a lo largo de toda la vida.   ç

Bonelli y colaboradores (y así también lo apoya Bernat)  argumentan que la muerte encefálica es la muerte del individuo porque :

  1. El organismo ha perdido su inmanencia, dado que sus procesos de vida ya no surgen de sí mismo sino del soporte externo de la UCI,
  2. El organismo ha perdido su autofinalidad, porque el control sobre los componentes (órganos-subsistemas) está ahora dirigido a la supervivencia de las partes y no del todo;
  3. El organismo ha perdido autorreferencia, porque el funcionamiento continuado de sus partes ya no es compatible con la función de la totalidad;
  4. El organismo ha perdido su integridad e indivisibilidad, porque sus diferentes componentes y subsistemas no pertenecen el uno al otro y no constituyen un todo.

Finaliza Bernat su artículo de opinión haciendo referencia al hecho de que a pesar de que en el ámbito académico existen áreas de escepticismo y críticas al concepto de muerte cerebral, estas críticas no han trascendido de modo relevante al público en general, existiendo en este ámbito una aceptación del concepto de muerte cerebral como la muerte de la persona.  No obstante, de las reflexiones de Bernat también puede inferirse que es recomendable una profundización en los aspectos biofilosóficos de la muerte cerebral como concepto de muerte a fin de rebatir las críticas que la muerte cerebral tiene en algunos ámbitos académicos.

José María Dominguez Rolda

Jefe de Sección de Medicina Intensiva

Hospital Universitario Virgen del Rocío

  1. Bernat JL. Whither brain death? The American journal of bioethics: AJOB. 2014;14(8):3-8.
  2. A definition of irreversible coma. Report of the Ad Hoc Committee of the Harvard Medical School to Examine the Definition of Brain Death. JAMA. 1968;205(6):337-40.
  3. Veatch RM. The death of whole-brain death: the plague of the disaggregators, somaticists, and mentalists. The Journal of medicine and philosophy. 2005;30(4):353-78.
  4. President’s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and   Behavioral Research. 1981. Defining death: Medical, legal and ethical issues in the determination of death. Washington, DC: U.S. Government Printing Office.
  5. Shewmon DA. Spinal shock and brain death': somatic pathophysiological equivalence and implications for the integrative-unity rationale. Spinal cord. 1999;37(5):313-24. Epub 1999/06/16.
  6. Shewmon AD. The brain and somatic integration: insights into the standard biological rationale for equating “brain death” with death. The Journal of medicine and philosophy. 2001;26(5):457-78. Epub 2001/10/06
  7. President’s Council on Bioethics. 2008. Controversies in the determination of death. A white paper by the President’s Council on Bioethics. Washington, DC: President’s Council on Bioethics.
  8. Loeb, J. 1916. The organism as a whole. New York, NY: G. P. Putnam’s Sons.
  9. Bonelli RM, Prat EH, Bonelli J. Philosophical considerations on brain death and the concept of the organism as a whole. Psychiatria Danubina. 2009;21(1):3-8. Epub 2009/03/10.

 

Ideología de género, ¿se puede seguir sosteniendo científicamente?

 

Ideología de género, ¿se puede seguir sosteniendo científicamente?

 

 

La ideología de género sostiene esencialmenteme que el sexo se construye, no se determina genéticamente con el nacimiento. Es el medio ambiente, la educación, las relaciones sociales y familiares y a la postre el deseo de cada individuo el que determina qué sexo se puede asignar a cada persona.

Sin embargo, no parece que exista evidencia médica para sostener esta postura, más bien al contrario, parece que es el sexo genético el factor más determinante para definir la condición sexual de un individuo y no lo que afirma la ideología de género.

A esta controversia nos parece que ha venido a arrojar una indudable luz el caso de David Reimer, un joven transexual, que acabó suicidándose tras una tormentosa trayectoria vital. La noticia se recoge en el ABC digital (http://www.abc.es/ sociedad, con fecha 24 del 8 de 2015), artículo que por su interés transcribimos.

Brenda no supo que había nacido siendo un varón hasta que tuvo 15 años. Fue una tarde de 1980 cuando su padre, torturado por el sufrimiento que veía, le reveló el historia que habían estado manteniendo en secreto: había nacido en Canadá siendo Bruce, junto a su hermano gemelo Brian, pero una negligencia médica durante una circuncisión en 1965 había destruido sus genitales.

En un intento desesperado porque la vida de su hijo fuera satisfactoria, sus padres se pusieron en contacto con un psicólogo que aseguraba que la condición sexual no es innata, sino que es asignada mediante la educación en los primeros años de vida. Es decir, que si trataban a Bruce como Brenda, este se convertiría en una mujer plena, en vez de sufrir como un hombre sin pene. Se trataba de John Money, un psicólogo del hospital Johns Hopkins (Baltimore) famoso por sus teorías sobre el género. Además, era una oportunidad inigualable para Money de demostrar sus teorías, ya que tendría un sujeto de control: Brian, con la misma carga genética que su hermano, pero que tendría una orientación diferente.

El 3 de julio de 1967, los médicos sometieron a Bruce a una castración quirúrgica (quitándole los testículos) y le modelaron una vagina. Bruce se convirtió en Brenda a la vez que en un conejillo de indias. Mientras, las instrucciones para sus padres, Janet y Ron, fueron claras: no contarle jamás lo que había ocurrido.

Los niños fueron creciendo y la situación se fue complicando. Según contaría Janet ya en los años 90 al periodista de la revista «Rolling Stone» John Colapinto, la primera vez que trató de ponerle un vestido a Brenda intentó arrancárselo. «Recuerdo que pensé: “¡Dios mío, sabe que es un chico y no quiere que le vista como a una chica!”». Pero no solo fue aquello. Cuando su hermano jugaba a afeitarse con su padre, Brenda también quería. «Mi padre me dijo: “No, no. Tú vas con tu madre”. Me puse a llorar, “¿Por qué no puedo afeitarme también?”», contó él mismo. Desde pequeña incluso insistía en orinar de pie.

Por su parte, su gemelo identificaba a Brenda como a una hermana. «Pero ella nunca actuó como tal», reconoció al periodista de «Rolling Stone». «Si le regalaban una comba, para lo único que la usaba era para atar a la gente o para azotarla como si tuviera un látigo. Nunca la usó para su propósito real. Jugaba con mis juguetes mientras que los suyos, como una lavadora, solo los usaba para sentarse».

Estudio John/Joan 

Sin embargo, para cuando cinco años después el doctor Money publicó el primer libro sobre el «estudio John/Joan» (como lo había bautizado) bajo el título «Man & Woman, Boy & Girl», las conclusiones que reflejaban eran las opuestas. Money aseguraba que tras haber enfatizado en el uso de la ropa femenina, Brenda ya tenía una clara preferencia por los vestidos. Que se sentía orgullosa de su pelo largo. Que por Navidades había pedido una casa de muñecas y un carrito de paseo. Que la orientación de género se había impuesto.

Para cuando Brenda llegó a la adolescencia sufría depresión y se había intentado suicidar al menos una vez. También tomaba estrógenos. Cuando el doctor Money le instó a que se sometiera a otra cirugía, se negó rotundamente. Fue entonces cuando sus padres decidieron contárselo. Fue entonces cuando Brenda pudo volver a ser un chico. Eligió de nombre «David» en honor al héroe bíblico que, desafiando todas las probabilidades, mató al gigante Goliat. Se sometió a una faloplastia y se quitó los pechos que le habían crecido gracias a las hormonas. Para cuando cumplió 23 años, se casó.

Los dos gemelos acabaron suicidándose en un lapso de dos años

Sin embargo, su familia había quedado destrozada. Su madre Janet cayó en depresiones clínicas repetidas que requerían hospitalización. Su padre Ron se convirtió en un alcohólico. Su gemelo Brian abandonó los estudios y trató de suicidarse en varias ocasiones hasta que lo consiguió en 2002. Dos años después, con 38 años, David hacía lo mismo tras haberse divorciado años atrás de su mujer.

El caso aportaría un objetivo soporte médico en contra de la ideología de género

La historia de David Reimer saltó a la luz en 1997 gracias al doctor Milton Diamond de la Universidad de Hawai, quien convenció a David de que contar su caso ayudaría que no le ocurriera a nadie más. Meses después salía publicado también el artículo de John Colapinto que en el año 2000 se editaría en un libro titulado “Tales médicos, quirúrgicos y sociales combinados no tuvieron éxito en hacer que este niño aceptara una identidad de género femenina entonces, tal vez, tengamos que pensar que hay algo importante en la constitución biológica del individuo».

Nos parece que poco mas se puede añadir a este controvertido caso, que si bien, por su individualidad no puede significar algo definitivo sobre la ideología de género, sí que aporta un objetivo soporte, aunque parcial en su contra (Ver libro “Como la naturaleza lo hizo”).

Justo Aznar

Observatorio de Bioética UCV

Ver otros artículos del autor http://www.observatoriobioetica.org/?s=Justo+Aznar

 

 

La felicidad y los bienes materiales

​Desde que el mundo es mundo, la especie humana ha debido luchar por su supervivencia. La necesidad es la condición normal del ser humano, y tratar de satisfacerla, uno de los instintos más fuertemente enraizados. Pero, hoy, algo extraordinario se ha producido en el mundo desarrollado. Por primera vez en la Historia, las sociedades como un todo están confrontadas a problemas no más de penuria, sino de sobreabundancia.

Vivimos, hasta ahora –no sabemos qué modificaciones podrá traer la crisis financiera actual– en una economía de excedentes donde casi todos los sectores de actividad, antiguos y nuevos, sufren de una sobrecapacidad. Hay tantos automóviles en circulación que casi ya no hay espacio para conducirlos. Tenemos tanto para comer que sufrimos de una epidemia de obesidad. Hay tantas cosas para comprar, para ver y para hacer, que no encontramos tiempo para disfrutarlas. Nos entusiasmamos por un momento con el nuevo celular, ipod o ipad, para dejarlo de lado y correr a adquirir el más reciente “avance” tecnológico.

¿Demasiado de todo? Esa era la utopía que nuestros antepasados perseguían, sin gran esperanza de conseguirlo. ¿Entonces, por qué no somos netamente más felices?

De hecho, las “encuestas sobre la felicidad” realizadas hace algún tiempo en Estados Unidos, Gran Bretaña y en Europa continental muestran que el nivel de felicidad frecuentemente ha disminuido en el curso los 30 últimos años.

El verdadero y permanente problema del hombre es pensar que encontrará su felicidad en los bienes materiales.

“Ad majora natus sumus”. Hemos nacido para cosas mayores.

San Agustín, en sus célebres Confesiones, dice dirigiéndose a Dios: “Nos criasteis para Vos, y está inquieto nuestro corazón hasta que descanse en Vos”.

 

 

Tienen en Dios su cimiento más eficaz

Para fortalecer el trabajo de la esperanza necesitamos abandonar la incomunicación, caminar unidos y supeditar los partidismos al bien común, cosa que en este país no hemos hecho en los últimos años. Ante los desafíos pendientes, el diálogo se abre como la vía digna del hombre para indagar en las preguntas y encontrar respuestas. No podemos olvidar lo que para España supuso la Transición en este terreno. 

Sigue ahí como referente orientador al que volver, aunque deba ser constantemente enriquecido. A hechos inéditos, hay que responder con propuestas renovadas y los obispos ofrecen su mano tendida y su colaboración más sincera, porque la regeneración moral, la concordia entre las personas, el trabajo conjunto de los grupos sociales y la renovación diaria de la esperanza tienen en Dios su cimiento más eficaz, no lo olvidemos.

Jesús Domingo Martínez

 

 

Reconocen y agradecen la labor de la iglesia

Los reyes han visitado la sede de la Conferencia Episcopal Española con motivo del 50º aniversario de la institución eclesial, que abrió sus puertas en 1966, fruto directo del Concilio Vaticano II. Quiero recordar que durante la visita, Felipe VI ha reconocido y agradecido la gran labor de la Iglesia, en particular la de la Conferencia Episcopal Española, que durante este medio siglo ha sabido acompañar la vida del país y jugar un importante papel en la propia transición política y social de España. 

En este complejo proceso, la Iglesia ha sabido mantener su independencia con respecto de la comunidad política, siempre con el principio de cooperación como piedra angular sobre la que descansa el edificio de la libertad religiosa, reconocido explícitamente en el artículo 16 de nuestra Constitución.

Enric Barrull Casals

 

 

Importante papel vertebrador de los cristianos

Ayuda a la Iglesia Necesitada ha documentado el drama de la guerra de Irak en su reciente Informe de Libertad Religiosa, en el que advierte de un recrudecimiento de la persecución en el mundo, en gran medida debido a la acción de grupos yihadistas en países como Irak. Pero eso no impide que la Iglesia apueste allí decididamente por la reconciliación. Es importante para la estabilidad de la región que se mantenga la unidad de Irak desde el reconocimiento de su realidad plural, y la libertad religiosa de las diferentes comunidades. 

Los cristianos han desempeñado históricamente un importante papel vertebrador entre sunitas, chiitas y kurdos, que hoy más que nunca resulta imprescindible. Por eso pienso que es necesario apoyar su presencia y tomar conciencia de la importancia de defender en el mundo la libertad religiosa.

Jesús D Mez Madrid

Los entresijos de la justicia en España

 

            Se marcha el año y me acuerdo haber leído hace ya mucho tiempo, que en el mes de noviembre de este, sabríamos mediante la sentencia oportuna, en que ha quedado el más famoso de los asuntos delictivos de España, que no es otro que el que implica a la hija menor del anterior rey y a su marido el también famosos Urdangarín; del que tantos asuntos fuera de la ley los implicaron; lo que nos dice bien a las claras, que como es habitual en  España, aquí ciertos asuntos si es que no se pueden tapar, pasan a la “congeladuría judicial y allí se le echan las llaves para tratar de que sigan congelados por el mayor tiempo posible”. Igual podemos decir de la familia Pujol, que en tiempos del “muy honorable”, fueron algo así como “los dueños de Cataluña, a la que tras todo lo que ocurrió, sus seguidores (¿o sicarios?) Quieren convertir (a la fuerza), en una república independiente, deduciéndose de todo ello, que “una cosa va ligada a la otra” y que la emplean como arma de fuerza, para qué la primera también quede congelada, “hasta que los Pujol, emprendan el viaje para dar cuentas si procede, a San Pedro o a todos los dioses de la mitología, que se supone debe haber, tras el paso  en la barca de Caronte sobre la famosa laguna Estigia; barca dirigida por el mítico barquero, el que obliga a remar en ella a los condenados que lleva al infernal destino”.

            Hay muchos más y muchos de ellos famosos, todos ligados a la enorme casta que bien organizada, lleva muchos lustros, explotando esa mina particular en que convirtieron a España. 

            Veamos a otro más, que llevando más de dos años en la cárcel, aún tiene que declarar y pretenden que declare a puerta cerrada, para que no entren “moscas” y sus declaraciones queden igualmente en el congelador… congeladas: veamos.

            “El ex consejero de la Comunidad de Madrid Francisco Granados declarará el próximo día 21 en la Audiencia Nacional por primera vez desde que estalló la operación Púnica y tras llevar interno en la prisión de Extremera (Madrid) desde octubre de 2014. Lo hará en una sala de vistas repleta de abogados ya que el ex dirigente del Partido Popular ha preferido comparecer en la sede judicial en una "declaración abierta" en vez de hacerlo de forma "privada". Según informan fuentes de la investigación a Vozpópuli, desde el tribunal se le ofreció de forma discreta a la representación letrada de Granados las dos posibilidades. Por un lado, se le dio la oportunidad de "declarar al estilo Marjaliza", es decir, con la única presencia del juez Eloy Velasco y las fiscales Anticorrupción Carmen García y María Teresa Gálvez en la sala de declaración, sabiendo que de esta forma se contaba con la tranquilidad de que las palabras que el imputado fuera a contar en su comparecencia judicial, en caso de que fuese a 'tirar de la manta' permanecerían en secreto. De hecho, desde que su ex socio David Marjaliza 'tiró de la manta' en junio de 2015 hasta que trascendió parte de su declaración a los medios de comunicación pasaron varios meses, ya que desde el Juzgado se instó a guardar máximo silencio para no perjudicar la investigación. Si el ex consejero madrileño hubiese aceptado dicha oferta, habría sido citado en el marco de la pieza separada que se mantiene bajo secreto de sumario en el Juzgado Central de Instrucción Número 6 de la Audiencia Nacional, donde se investiga la presunta financiación ilegal del PP de Madrid. Pero el investigado -nuevo término legal para el imputado- declinó hacerlo aunque fuentes de su defensa no ven totalmente cerrada la posibilidad de pedir ahora que la declaración sea "privada". http://www.vozpopuli.com/actualidad/nacional/Velasco-Granados-declarar-secreto-rechaza_0_980303082.html  (Ver aquí el resto)

                                A la vista de todo ello, estemos seguro que sigue estando vigente lo que aquel rey o reyezuelo dejó para la historia del hombre, siete siglos antes de que naciera Cristo y que fue lo que sigue: “POLÍTICA Y JUSTICIA: "La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros". La política se creó para "legalizar" la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a.C.).

                                ¿Se preocupan de algo de esto los gallineros parlamentarios y que pueblan todos los partidos de todas las tendencias? No, en absoluto, ellos van sólo a por su sillón ansiado, o sea lo que vengo diciendo hace ya muchos años… “panza y bolsillo, no hay otro fin u otra meta” y a la vista está. Y estos incalificables nos dicen que vamos en progreso… ¿hacia dónde y cómo?... Amén.

 

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y 

http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes